SIGNO DE KERNIG.
Es una manifestación clínica de irritación meníngea, considerada una de las
maniobras clásicas en la evaluación de pacientes con sospecha de meningitis.
NOTA: Su presencia no es exclusiva de esta enfermedad.
Para evaluar este signo el paciente debe estar en decúbito dorsal, el examinador
flexiona la cadera del paciente a 90° y luego intenta extender la rodilla de este. Si el
paciente presenta resistencia a la extensión de la rodilla y experimenta dolor en la
región lumbar o posterior del muslo, se considera como signo positivo.
Las meninges son capas de tejido que rodean y protegen el cerebro y la médula
espinal.
Una inflamación de éstas puede provocar un aumento de la presión intracraneal y la
tensión en los nervios de la región lumbar, responsable del dolor en la maniobra de
Kernig.
NOTA: Este signo no es completamente sensible ni específico para la meningitis.
Puede haber casos en los que NO esté presente (falta de sensibilidad)
Puede haber casos en los que esté presente pero no haya meningitis (falta de
especificidad)
Para poder asociar el signo de Kernig con un caso de meningitis debe estar
acompañado de otros síntomas como lo son la fiebre, cefalea, rigidez de nuca y signo
de Brudzinski.
Además de la meningitis, el signo de Kernig también puede estar presente en otras
afecciones que irritan las meninges o las raíces nerviosas, como las hemorragias
subaracnoideas, infecciones del sistema nervioso central, tumores cerebrales y
afecciones de la columna vertebral.
NOTA: El diagnóstico de la meningitis y otras afecciones del sistema nervioso
central requiere un alto grado de sospecha clínica y confirmación mediante pruebas
como la punción lumbar, que permite examinar el líquido cefalorraquídeo para
detectar signos de infección o inflamación.
SIGNO DE BRUDZINSKI.
Se realiza durante el examen físico de un paciente, y específicamente durante la
evaluación del sistema nervioso.
El paciente está acostado en una posición supina y el médico, con una mano detrás
de la cabeza del paciente, intentará flexionar suavemente el cuello del paciente hacia
el pecho.
Se considera como signo positivo si la flexión del cuello provoca una flexión
automática e involuntaria de las caderas y las rodillas.
NOTA: Esta respuesta se debe a la irritación de las meninges, que provoca una
reacción refleja en los músculos de las extremidades.
Es útil para detectar meningitis porque la inflamación provoca la irritación de las
raíces de los nervios espinales, generando un aumento de los reflejos. Por lo tanto,
la respuesta automática de las caderas y rodillas a la flexión del cuello es un indicador
de irritación meníngea.