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Enamoramiento Infantil

INVESTIGACIÓN SOBRE ENAMORAMIENTO INFANTIL

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Angelica Gomez
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Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
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Enamoramiento Infantil

INVESTIGACIÓN SOBRE ENAMORAMIENTO INFANTIL

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¿Qué debemos hacer cuando nuestros

niños se enamoran?
El pasado 14 de febrero celebramos el día del “amor y la amistad”, una oportunidad
maravillosa para continuar fomentando en nuestros niños el valor de la amistad sincera, la
importancia de compartir y amar.

Casi todos los niños llevaron a la escuela algún detalle para compartir con sus compañeros:
chocolates, galletas, tarjetas, etc, etc… Pero este año, por primera vez, tu hijo te dice que
quiere llevar un obsequio para una personita “especial”, o tu pequeña hija de 10 años recibe
unos bombones de un compañerito: “ahh mami qué bello es el amor”… ¿Cómo te sientes?
¿Cómo lo manejas? ¡Yo quedé en shock!

Debo confesar que no supe cómo tomarlo. Primero le comenté que me parecía un bonito
detalle, pero que aún es muy pequeña para estar pensando en esas cosas, que no se
complique la vida, que haga muchos amigos pero nada de novios.. Qué feo ¿verdad? Ella
me dijo: “ay mamá, qué nerviosa eres, yo no voy a decirle nada de eso, solo me dio unos
chocolates no me está pidiendo matrimonio… Qué bello es el amor” Jajajaj!!!

En ese momento recordé que hace unos meses compartí un artículo en mi cuenta
@PadresAlLimite llamado “Enamoramiento infantil: Un pequeño gran amor” y quiero
compartir con ustedes la entrevista que le hacen a Lucía Jiménez Toronjo, psicóloga del
Instituto Clínico de Sexología de Barcelona, sobre este tema:

La primera pregunta ¿el enamoramiento infantil existe?


“Sí. Entendiéndose al enamoramiento como un vínculo afectivo con otra persona
generalmente de su misma edad. Los niños se enamoran más al comenzar a socializar,
cuando van a la escuela, y es en ese momento cuando escuchamos que el niño dice que
tiene novia o que le gusta alguien de su clase”.

¿Cómo es el comportamiento de un niño enamorado?


“Algunos autores manejan que el comportamiento será igual que en una persona adulta,
dejan de comer, no tienen concentración, etc. Debemos recordar que cada niño es único e
irrepetible, por lo que su comportamiento tendrá características muy particulares. El niño
tiende a imitar lo que ve a su alrededor, es decir, hablará de casarse y tener hijos, porque
eso ve en su entorno social. En otras culturas el comportamiento será dependiendo de cómo
vea a los adultos que le rodean, así van aprendiendo socialmente a relacionarse”.

¿Los padres deben preocuparse al ver a sus hijos enamorados?


“Por supuesto que no, el enamoramiento es “normal”, por decir algo, es un proceso que se
puede presentar en cualquier momento de nuestra vida, es parte de nuestro ser sexual. Igual
te enamoras en la infancia o cuando eres una persona adulta”.

Algunos padres reprimen a los niños y les dicen que ellos no se pueden enamorar “que
no pueden tener novia porque están muy chiquitos”. ¿Eso le puede causar algún
problema posterior al pequeño?
“Cuando se le dice que “NO” se crean confusiones y sentimientos negativos que se
arrastran a la adolescencia o bien toda la vida, porque se está reprimiendo su desarrollo.
Enamorarse y vivir ese amor es importante porque se crean vínculos afectivos. Muchas
personas crecen creyendo que es malo y después pueden tener serios problemas para
relacionarse con los demás, es entonces cuando llegan a consulta”.

¿Cuándo un niño está enamorado será un buen momento para hablar sobre
sexualidad con ellos, entendiendo la palabra sexualidad en sus aspectos no sólo físicos,
sino que le expliquen la importancia del amor, respeto, etc?
“Siempre es un buen momento para hablar con los niños sobre sexualidad. No se debe
pensar que hasta los 13 años debemos informarles, a esa edad quizá el adolescente le
explique al padre.

A los niños se les debe hablar de una manera espontánea, con terminología correcta, nada
de cambiarle el nombre a los órganos sexuales. Debemos escuchar qué nos preguntan y de
una manera concisa responderles. No buscar explicaciones muy largas porque luego se
habla más de la cuenta”.

La entrevista concluye preguntándole a Lucía la edad de su enamoramiento infantil, a lo


que respondió con una sonrisa: “no lo recuerdo”.

Espero que estas líneas sean de gran ayuda como lo han sido para mí!!

Yo recuerdo perfectamente mi primer enamoramiento infantil a los 5 años, era un vecino de


6 añitos y me daba regalitos especiales que su mamá con mucho cariño compraba. ¿Y
ustedes qué recuerdan de esos amores de la infancia?

“El amor de la infancia: es aquel que nos hace sonreír al recordarlo”.

“El primer amor nunca se olvida”.

Cuando los niños se enamoran

Cuando los hijos se enamoran, suscitan en sus padres una variedad de reacciones: gracia,
sorpresa, orgullo, curiosidad, preocupación y hasta celos. Pero según los expertos, este
interés en alguien especial es natural y ayuda a los niños a relacionarse.

El primer amor
Los chicos a veces se enamoran por primera vez cuando comienzan a ir a la escuela y pasar
más tiempo con niños de su edad en vez de su familia. “Están muy conscientes de que los
varones y las nenas son diferentes, y pueden sentir atracción por alguien”, indica Stephanie
Madsen, profesora adjunta de sicología en McDaniel College, en Maryland. “Pero no es el
mismo tipo de relación de más adelante, pues no comparten cosas importantes entre sí, ya
que aún no las han definido ellos mismos”.

Los romances infantiles, independientemente de cómo terminan, a menudo son


significativos toda la vida, según Nancy Kalish, profesora emérita de sicología en la
California State University. En un estudio que ella misma hizo sobre novios que se
reencuentran después de años, se enteró de que muchos romances tuvieron origen en la
infancia. Sin embargo, según los expertos, la atracción sexual entra en juego en la pubertad,
cuando los chicos comienzan a preocuparse por su apariencia y definir su papel en su grupo
de amigos, asegura Madsen. Pero “salir con alguien” puede significar simplemente que se
sienten juntos en la cafetería escolar y se manden muchos mensajes de texto.

“Cuando tienen 13 años, se trata de un flechazo”, advierte Kalish. “No se precipiten a sacar
conclusiones sobre lo que significa. No es igual que cuando tienen 18”, agrega.

Un diálogo abierto
Cuando los padres escuchan a sus hijos y les muestran empatía desde pequeños, crean el
tipo de relación que lleva a los chicos a conversar con ellos sobre estos asuntos, indica
Madsen.

Una vez que los padres se enteran de que sus hijos están enamorados, concluyen los
expertos, lo mejor es que actúen con naturalidad, hagan unas cuantas preguntas generales y
dejen que el niño lleve la conversación. La mayoría de ellos concuerdan en que hay que
evitar reírse, prohibir la relación o desestimar los sentimientos del niño, pues eso sólo hará
que evite el tema y les pierda la confianza.

“Debes obtener información en vez de decir: ‘No hagas esto o lo otro’ ”, aconsejan. Y
recomiendan que cuando los chicos comienzan a verse, los padres de ambos hablen al
respecto, les ofrezcan oportunidades de estar juntos bajo supervisión y determinen los
límites de la relación. Los muchachos se sienten seguros cuando se les imponen reglas de
manera cariñosa y se les explican los motivos. Ahora que gran parte de la comunicación
entre jóvenes es electrónica y fuera del alcance de los oídos de los padres, también es
importante que papá y mamá estén muy al tanto y mantengan una buena relación con ellos,
indican los expertos.

Existe el enamoramiento infantil?

Sí, el enamoramiento infantil existe. Los niños se enamoran y se


desenamoran. Que sean pequeños no les impide sentir sentimientos tan
intensos como el amor, aunque en esta edad no es igual que el que
sentimos los adultos, es algo más ingenuo, más puro, pero también más
voluble e inestable. Si tenéis niños de entre 3 y 5 años quizás habréis
podido ver cómo vuestro hijo o hija de repente tiene una novia llamada
Ana o un novio llamado Javier durante una temporada y luego, un buen
día, os dice que ahora ya no son novios que le gusta más María o
Daniel.

Es normal que un día le guste una niña y al siguiente sea otra la


preferida. Los primeros amores ayudan a nuestros hijos a descubrirse a
mismos y a definir sus preferencias. Y a pesar que cambien
frecuentemente de parecer, nuestros hijos también lo viven todo con
intensidad, amores y desengaños incluidos.

Sí, el enamoramiento infantil existe y nuestros hijos se enamoran de sus compañeros


de clase, de los que se sientan a su lado, con los que comparten juegos, y a los que les
une un especial apego.
Es probable que te pida que le dibujes corazones para pintar y dárselos
a su novio o novia o a quien pretende conquistar, tal y como me ocurría
a mí durante el pasado curso con mi hijo Marc. Por aquel entonces
cursaba P-4 y tenía 4 añitos pero estaba perdidamente “enamorado” de
una niñita de su clase que tenía otro novio … Todos los días quería
hacerle un dibujo y entregárselo a la que llamaré María para no difundir
su identidad. Dibujos de corazones pintados de rojo, dibujos con
pegatinas brillantes para intentar captar su atención … La niña en
cuestión no le hacía caso y mi hijo me preguntaba cada dos por tres qué
podía hacer para que fuera su novia, porque ella no quería.

Ante este tipo de conductas, normales y sanas, los padres debemos


mantener una actitud tranquila y relajada, no debemos preocuparnos
estos sentimientos le prepararán para las futuras relaciones amorosas y,
al mismo tiempo, son todavía ingenuos y muy variables.

¿Qué debemos hacer ante el enamoramiento infantil de

nuestros pequeños?

 Nada más y nada menos que aceptar sus sentimientos.


 Apoyarle en su ilusión y en también cuando lleguen las desilusiones.
 Permitir que se exprese y te hable de lo que siente y por quién lo
siente.
 Escucharle, comprenderle e intentar ponernos en su lugar.
¿Recuerdas si durante tu infancia tuviste algún novio de clase? A tu hijo
le ocurre lo mismo, no debería sorprendernos.
 Ser discretos y no gritar a los cuatro vientos que tu hijo está
enamorado. Si lo queremos contar deberemos preguntarle antes y que
nos de su permiso para hacerlo, si no quiere debemos ser respetuosos
con su intimidad. Que solo tengan 4 o 5 años no quiere decir que no
tengan derecho a mantener en privado ciertas cuestiones.
 Evitar decirles “No tienes edad para tener novios” porque esto
implica que no quieres aceptar sus sentimientos,
que inevitablemente tiene, por lo que estás rechazando una parte
importante de la forma de ser y sentir de tu hijo.
 No prohibir, regañar o menospreciar y mucho menos sentirnos
celosos por esos sentimientos que nuestros hijos tienen hacia los
demás.

Recuerda que cuando nuestro hijo de apenas 3 o 4 años desplaza ese


primer amor, que normalmente siente por nosotros los padres, hacia un
niño de su edad inicia un camino hacia la madurez emotiva. Y esto no
tiene nada de malo. Nuestros hijos crecen y lo hacen muy deprisa, pero
deben hacerlo.

Y tu ¿recuerdas ese primer amor de la escuela?

Existe el enamoramiento infantil?

Sí, el enamoramiento infantil existe. Los niños se enamoran y se


desenamoran. Que sean pequeños no les impide sentir sentimientos tan
intensos como el amor, aunque en esta edad no es igual que el que
sentimos los adultos, es algo más ingenuo, más puro, pero también más
voluble e inestable. Si tenéis niños de entre 3 y 5 años quizás habréis
podido ver cómo vuestro hijo o hija de repente tiene una novia llamada
Ana o un novio llamado Javier durante una temporada y luego, un buen
día, os dice que ahora ya no son novios que le gusta más María o
Daniel.

Es normal que un día le guste una niña y al siguiente sea otra la


preferida. Los primeros amores ayudan a nuestros hijos a descubrirse a
mismos y a definir sus preferencias. Y a pesar que cambien
frecuentemente de parecer, nuestros hijos también lo viven todo con
intensidad, amores y desengaños incluidos.

Sí, el enamoramiento infantil existe y nuestros hijos se enamoran de sus compañeros


de clase, de los que se sientan a su lado, con los que comparten juegos, y a los que les
une un especial apego.
Es probable que te pida que le dibujes corazones para pintar y dárselos
a su novio o novia o a quien pretende conquistar, tal y como me ocurría
a mí durante el pasado curso con mi hijo Marc. Por aquel entonces
cursaba P-4 y tenía 4 añitos pero estaba perdidamente “enamorado” de
una niñita de su clase que tenía otro novio … Todos los días quería
hacerle un dibujo y entregárselo a la que llamaré María para no difundir
su identidad. Dibujos de corazones pintados de rojo, dibujos con
pegatinas brillantes para intentar captar su atención … La niña en
cuestión no le hacía caso y mi hijo me preguntaba cada dos por tres qué
podía hacer para que fuera su novia, porque ella no quería.

Ante este tipo de conductas, normales y sanas, los padres debemos


mantener una actitud tranquila y relajada, no debemos preocuparnos
estos sentimientos le prepararán para las futuras relaciones amorosas y,
al mismo tiempo, son todavía ingenuos y muy variables.

¿Qué debemos hacer ante el enamoramiento infantil de

nuestros pequeños?

 Nada más y nada menos que aceptar sus sentimientos.


 Apoyarle en su ilusión y en también cuando lleguen las desilusiones.
 Permitir que se exprese y te hable de lo que siente y por quién lo
siente.
 Escucharle, comprenderle e intentar ponernos en su lugar.
¿Recuerdas si durante tu infancia tuviste algún novio de clase? A tu hijo
le ocurre lo mismo, no debería sorprendernos.
 Ser discretos y no gritar a los cuatro vientos que tu hijo está
enamorado. Si lo queremos contar deberemos preguntarle antes y que
nos de su permiso para hacerlo, si no quiere debemos ser respetuosos
con su intimidad. Que solo tengan 4 o 5 años no quiere decir que no
tengan derecho a mantener en privado ciertas cuestiones.
 Evitar decirles “No tienes edad para tener novios” porque esto
implica que no quieres aceptar sus sentimientos,
que inevitablemente tiene, por lo que estás rechazando una parte
importante de la forma de ser y sentir de tu hijo.
 No prohibir, regañar o menospreciar y mucho menos sentirnos
celosos por esos sentimientos que nuestros hijos tienen hacia los
demás.

Recuerda que cuando nuestro hijo de apenas 3 o 4 años desplaza ese


primer amor, que normalmente siente por nosotros los padres, hacia un
niño de su edad inicia un camino hacia la madurez emotiva. Y esto no
tiene nada de malo. Nuestros hijos crecen y lo hacen muy deprisa, pero
deben hacerlo.
Y tu ¿recuerdas ese primer amor de la escuela?

Enamoramiento infantil. ¿Mi hijo está


enamorado!?
¿Existe esto que podríamos llamar enamoramiento infantil? La
pregunta es posible que nos asalte un buen día cuando nuestro pequeño
o pequeña llega a casa después del cole y nos salta con un “Mamá,
¿sabes? María es mi novia” o “Javier me ha dicho quiere ser ahora mi
novio”. Ante estas afirmaciones puede ser que se nos abran los ojos
como platos, pero sonreímos levemente y exclamamos “Ah! muy bien
cariño”. Y no le damos demasiada importancia, lo tomamos como un
juego de niños, un juego de imitación como cualquier otro, en el que los
niños imitan roles adultos que les permiten desarrollar habilidades
sociales a la vez que les prepara para el día de mañana. Debemos
comprender que el enamoramiento infantil, estos primeros
amores, son normales y muy frecuentes en niños y niñas de
entre 3 y 5 años.

¿Existe el enamoramiento infantil?

Sí, el enamoramiento infantil existe. Los niños se enamoran y se


desenamoran. Que sean pequeños no les impide sentir sentimientos tan
intensos como el amor, aunque en esta edad no es igual que el que
sentimos los adultos, es algo más ingenuo, más puro, pero también más
voluble e inestable. Si tenéis niños de entre 3 y 5 años quizás habréis
podido ver cómo vuestro hijo o hija de repente tiene una novia llamada
Ana o un novio llamado Javier durante una temporada y luego, un buen
día, os dice que ahora ya no son novios que le gusta más María o
Daniel.

Es normal que un día le guste una niña y al siguiente sea otra la


preferida. Los primeros amores ayudan a nuestros hijos a descubrirse a
mismos y a definir sus preferencias. Y a pesar que cambien
frecuentemente de parecer, nuestros hijos también lo viven todo con
intensidad, amores y desengaños incluidos.
Sí, el enamoramiento infantil existe y nuestros hijos se enamoran de sus compañeros
de clase, de los que se sientan a su lado, con los que comparten juegos, y a los que les
une un especial apego.
Es probable que te pida que le dibujes corazones para pintar y dárselos
a su novio o novia o a quien pretende conquistar, tal y como me ocurría
a mí durante el pasado curso con mi hijo Marc. Por aquel entonces
cursaba P-4 y tenía 4 añitos pero estaba perdidamente “enamorado” de
una niñita de su clase que tenía otro novio … Todos los días quería
hacerle un dibujo y entregárselo a la que llamaré María para no difundir
su identidad. Dibujos de corazones pintados de rojo, dibujos con
pegatinas brillantes para intentar captar su atención … La niña en
cuestión no le hacía caso y mi hijo me preguntaba cada dos por tres qué
podía hacer para que fuera su novia, porque ella no quería.

Ante este tipo de conductas, normales y sanas, los padres debemos


mantener una actitud tranquila y relajada, no debemos preocuparnos
estos sentimientos le prepararán para las futuras relaciones amorosas y,
al mismo tiempo, son todavía ingenuos y muy variables.

¿Qué debemos hacer ante el enamoramiento infantil de

nuestros pequeños?

 Nada más y nada menos que aceptar sus sentimientos.


 Apoyarle en su ilusión y en también cuando lleguen las desilusiones.
 Permitir que se exprese y te hable de lo que siente y por quién lo
siente.
 Escucharle, comprenderle e intentar ponernos en su lugar.
¿Recuerdas si durante tu infancia tuviste algún novio de clase? A tu hijo
le ocurre lo mismo, no debería sorprendernos.
 Ser discretos y no gritar a los cuatro vientos que tu hijo está
enamorado. Si lo queremos contar deberemos preguntarle antes y que
nos de su permiso para hacerlo, si no quiere debemos ser respetuosos
con su intimidad. Que solo tengan 4 o 5 años no quiere decir que no
tengan derecho a mantener en privado ciertas cuestiones.
 Evitar decirles “No tienes edad para tener novios” porque esto
implica que no quieres aceptar sus sentimientos,
que inevitablemente tiene, por lo que estás rechazando una parte
importante de la forma de ser y sentir de tu hijo.
 No prohibir, regañar o menospreciar y mucho menos sentirnos
celosos por esos sentimientos que nuestros hijos tienen hacia los
demás.
Recuerda que cuando nuestro hijo de apenas 3 o 4 años desplaza ese
primer amor, que normalmente siente por nosotros los padres, hacia un
niño de su edad inicia un camino hacia la madurez emotiva. Y esto no
tiene nada de malo. Nuestros hijos crecen y lo hacen muy deprisa, pero
deben hacerlo.

Y tu ¿recuerdas ese primer amor de la escuela?

"El enamoramiento infantil existe".


Entrevista a la licenciada en Psicología
Neus Virgili

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13 Febrero 2014 Mireia Long

Puesto que ya llega San Valentín vamos a hablar de Amor, esa fuerza que mueve el
Universo y nos hace sentir emociones intensísimas. Para ello vamos a entrevistar a Neus
Virgili, licenciada en Psicología que nos va a hablar del enamoramiento en los niños.

Neus Virgili es licenciada en Psicología y mamá desde 2010. Podéis encontrarla en su blog
Explorando La Maternidad, un espacio desde el que ofrece información, recursos y apoyo a
mamás a tiempo completo que deseen vivir su maternidad de forma consciente, criando a
sus hijos con respeto y empatía y aprovechando las oportunidades de crecimiento personal
que ofrece esta etapa.

¿Podemos hablar de enamoramiento en los niños?

El enamoramiento infantil no sólo existe sino que es muy frecuente en niños y niñas pequeños y se

trata de una emoción que debe ser abordada desde la empatía y el respeto.

Desde la visión de un adulto es fácil caer en la trampa de relativizar esos sentimientos,


pensando en la poca trascendencia que llegará a tener esa relación con el paso de los
años, pero es necesario ponernos en el lugar de nuestros hijos.

A muy tiernas edades son capaces de experimentar sentimientos muy fuertes y no por ser
volubles hay que restar importancia a la situación, para ellos es una emoción totalmente
real e intensa.

Además, partir de estas primeras relaciones, nuestros hijos aprenderán a crear diferentes
vínculos afectivos, forma parte de su desarrollo.
¿Cuando una niña de seis años, por ejemplo, se enamora?

Como en muchos otros aspectos relativos a la educación y crianza de nuestros hijos es


esencial validar y respetar esos sentimientos.

Son emociones que se están experimentando de forma real, por lo tanto hay que permitir
que las expresen. No es necesario animar ni desanimar, simplemente actuar con
naturalidad y sin juicios.

¿Qué podemos hacer para ayudarla a manejar esos sentimientos?

Para que comprenda que sus sentimientos son sanos y normales debemos alejarnos de
situaciones en las que se ridiculice la relación o se caiga en el regaño y la prohibición.

También es importante recordar que se trata de un aspecto que atañe a su vida privada,
por lo que debemos preservar su intimidad y no convertirlo, aunque sea con la mejor de las
intenciones, en el tema de sobremesa de nuestras reuniones sociales.

¿Cómo podemos transmitir a los niños unas expectativas sanas sobre el amor
romántico?

Los estilos de apego están relacionados con los futuros vínculos románticos.

El vínculo que se construye con la figura de apego principal durante los primeros años de
vida es la base sobre la que se construirán las futuras relaciones.

A través de todas esas primeras interacciones, los niños interiorizan una serie de
expectativas sobre cómo serán las relaciones en el futuro, qué pueden esperar y qué no de
esas relaciones; aprenden a confiar o desconfiar de los otros y construyen su propia
autoestima y visión del mundo.

Estas estructuras mentales, aunque continuarán remodelándose durante todo el ciclo vital,
tienden a mantenerse bastante estables.

Se ha comprobado que personas que desarrollan un apego seguro durante su infancia,


tienen mayor facilidad para implicarse emocionalmente en sus relaciones y se sienten
cómodas con el compromiso y la necesidad de intimidad sexual y afectiva. Además,
disponen de mayores habilidades sociales y confianza y sienten satisfacción con las
relaciones estables a largo plazo.

¿Les influyen mucho a los niños los contenidos sexualizados de la televisión?

Estamos expuestos a un bombardeo de información que ejerce una efectiva influencia en


todos nosotros, no sólo en los niños y niñas, por eso es tan importante que seamos
conscientes de la información que reciben nuestros hijos a través de cualquier medio de
comunicación.

La televisión ofrece una imagen sesgada de temas tan trascendentales como las relaciones
sentimentales y la vida sexual, nuestros hijos quedan expuestos a una realidad alterada
donde les va a costar discernir qué es realidad y qué es ficción y donde se tiende a
minimizar las consecuencias y las responsabilidades.

Los niños son grandes imitadores y los padres podemos ayudar a comprender mejor
algunos contenidos educándoles en valores y en la toma de decisiones.

Algunos estudios relacionan la exposición a contenidos sexualizados con un aumento de


los embarazos en adolescentes, pero lo que tiene un papel crucial es la (falta de)
intervención de los padres.

¿Cómo podemos controlar ese tipo de contenidos?

Es importante que controlemos y limitemos el acceso a algunos contenidos, pero sin


limitarnos a ser simplemente una presencia vigilante y silenciosa.

Hoy en día películas y series calificadas como aptas para todos los públicos contienen
escenas románticas que nos dan la posibilidad de hablar del sexo con naturalidad, no
como algo prohibido o pecaminoso, sino como un aspecto propio de la intimidad de cada
uno.

La educación sexual es un tema que no debemos pasar por alto. Podemos ayudar a digerir
escenas de impacto emocional, abordar temas como el manejo de las emociones, ofrecerles
criterios para tomar decisiones, hablar del respeto por uno mismo y por el otro, etc. Es
necesario que conversemos con ellos sobre lo que están viendo y oyendo, para evitar que
aquello que ven o les cuentan sea la única información a la que tienen acceso.

¿Cómo influye en un niño la relación de pareja de sus padres?

La nuestra es una especie eminentemente social, ya desde su nacimiento todos los bebés
forman parte de un núcleo social necesario para su subsistencia.

La función principal de los padres es cubrir las necesidades de dependencia de su recién


nacido para garantizarle la supervivencia, y además, acompañarle durante su maduración
y desarrollo hasta integrarse de forma autónoma dentro del mundo social.

La familia tiene un papel importantísimo en la preparación del niño como sujeto social; va
a ser en el contexto familiar donde establezca sus primeras interacciones afectivas y dónde
va a empezar a ver en primera persona cómo se dan esas relaciones de forma espontánea.

A partir de lo que vea en su contexto más inmediato interiorizará cuáles son las conductas
adecuadas para relacionarse con otros individuos.
Sin embargo la familia no es el único núcleo social donde nos desenvolvemos. A medida
que el niño crece se irá incorporando a otros contextos y ampliará este conocimiento
interpersonal en función de las nuevas relaciones que establezca con sus semejantes.

Si sus padres se separan, ¿puede eso dañar la idea de relación de pareja o amorosa en
el niño si ellos no se llevan bien? Aunque no todos los niños viven la separación de sus
padres del mismo modo, es razonable esperar que pasen por períodos de desequilibrio y
crisis en el que deberán trabajar varios aspectos hasta lograr un reajuste, y uno de los
temas que deben elaborar es el recobrar la confianza en las relaciones de pareja.

Ser espectadores de constantes enfrentamientos y hostilidades entre sus padres tiene


consecuencias para su salud emocional y autoestima; no sólo en el caso de padres
divorciados, también en los casos en que los progenitores no llegan a separarse y
continúan viviendo bajo el mismo techo.

¿Y qué pasa si los padres separados tienen nuevas parejas?

En estos casos es fundamental no perder de vista que aunque la pareja se acabe, la


relación con los hijos continúa, y el objetivo principal debe seguir siendo su bienestar.

En cuanto a sus futuras relaciones sentimentales, hay quienes que evitan las relaciones a
largo plazo y no confían en el matrimonio; mientras que otros se concentran en conseguir
que sus relaciones sean estables y perduren.

El divorcio en sí mismo no es determinante, el clima afectivo tras la separación puede llegar a ser

más decisivo que la ruptura de pareja en sí misma.

Para lograr un reequilibrio en sus vidas es importante que los niños cuenten con un
espacio para adaptarse a esta nueva organización familiar y que ésta sea estable y segura
para ellos.

Le agradecemos a la psicóloga Neus Virgili la entrevista que ha concedido a Bebés y


más y esperamos que os haya ayudado a comprender mejor la relación sana de vuestros
hijos con el amor.

¿Qué hacer cuando los niños se enamoran?


El amor es el sentimiento más hermoso que puede experimentar el ser humano. Pero
muchas veces como padres creemos que nuestro pequeño no está preparado para
enamorarse, y es que a veces no entendemos que el enamoramiento que siente nuestro hijo
no es igual que puede sentir una persona mayor.

Si tienes un hijo pequeño y te ha dicho que está enamorado y no sabes qué hacer, no te
preocupes, porque aquí te daremos consejos para que sepas qué hacer si mi hijo pequeño
está enamorado.

¡Qué bello es el amor!

Lo primero que debemos de hacer como papás es reafirmar los aspectos positivos del
amor. Incluso si a nosotros nos fue mal, debemos tratar de recordar cómo fue aquella
primera vez que nos enamoramos.

No desalientes a tu hijo

Frases como “A tu edad no te puedes enamorar” “Lo que sientes no es amor” “Eres muy
joven, verás que vas a encontrar a alguien más” pueden dañar seriamente la visión que tiene
su hijo sobre el amor. Debemos tratar de recordar lo que sentimos nosotros a su edad,
apuesto a que no nos hubiera gustado escuchar eso.
kreinick/iStock/Thinkstock

Modelo de amor y valores familiares

Trata de no adelantarte a los acontecimientos, muchas veces como padres nos suele suceder
que siempre vamos un paso delante de nuestros hijos, y si nos dice que tiene novia nosotros
ya creemos que tendrá relaciones sexuales a temprana edad. Cuando se es niño lo que más
se piensa es en tomar la mano de la niña que le gusta, sentarse junto a ella en el recreo, y
claro compartir el tiempos juntos.

Trata de inculcarle valores familiares como el respeto, la autoestima y el amor, de esta


manera podrás asegurarte de que tu hijo mantenga una relación saludable.

Ser amigos, primer paso para ser novios

Enseña a tu hijo que el amor también es amistad, es conocer y tratar al otro. Puedes
empezar con preguntas del tipo ¿qué te gusta de ella/él? La base del amor es la amistad, así
que no está de más pedirle a tu hijo que trate de conocer primero a quién le gusta a través
de la amistad.

Ilusiones

El primer amor nunca se olvida. La mayoría de las veces el primer amor no dura para
siempre. Sin embargo, no debes romperle las ilusiones a tu hijo. Déjalo experimentar y
vivir el primer amor infantil, y cuando llegue el momento de terminar trata de no ser duro
con su pequeño, pues el primer amor es el más hermoso pero también el que más duele.

¿Qué hacer cuando los niños se enamoran?


El amor es el sentimiento más hermoso que puede experimentar el ser humano. Pero
muchas veces como padres creemos que nuestro pequeño no está preparado para
enamorarse, y es que a veces no entendemos que el enamoramiento que siente nuestro hijo
no es igual que puede sentir una persona mayor.

Si tienes un hijo pequeño y te ha dicho que está enamorado y no sabes qué hacer, no te
preocupes, porque aquí te daremos consejos para que sepas qué hacer si mi hijo pequeño
está enamorado.
¡Qué bello es el amor!

Lo primero que debemos de hacer como papás es reafirmar los aspectos positivos del
amor. Incluso si a nosotros nos fue mal, debemos tratar de recordar cómo fue aquella
primera vez que nos enamoramos.

No desalientes a tu hijo

Frases como “A tu edad no te puedes enamorar” “Lo que sientes no es amor” “Eres muy
joven, verás que vas a encontrar a alguien más” pueden dañar seriamente la visión que tiene
su hijo sobre el amor. Debemos tratar de recordar lo que sentimos nosotros a su edad,
apuesto a que no nos hubiera gustado escuchar eso.

Modelo de amor y valores familiares

Trata de no adelantarte a los acontecimientos, muchas veces como padres nos suele suceder
que siempre vamos un paso delante de nuestros hijos, y si nos dice que tiene novia nosotros
ya creemos que tendrá relaciones sexuales a temprana edad. Cuando se es niño lo que más
se piensa es en tomar la mano de la niña que le gusta, sentarse junto a ella en el recreo, y
claro compartir el tiempos juntos.

Trata de inculcarle valores como el respeto, la autoestima y el amor, de esta manera podrás
asegurarte de que tu hijo mantenga una relación saludable.

Ser amigos, primer paso para ser novios

Enseña a tu hijo que el amor también es amistad, es conocer y tratar al otro. Puedes
empezar con preguntas del tipo ¿qué te gusta de ella/él? La base del amor es la amistad, así
que no está de más pedirle a tu hijo que trate de conocer primero a quién le gusta a través
de la amistad.

Ilusiones

El primer amor nunca se olvida. La mayoría de las veces el primer amor no dura para
siempre. Sin embargo, no debes romperle las ilusiones a tu hijo. Déjalo experimentar y
vivir el primer amor infantil, y cuando llegue el momento de terminar trata de no ser duro
con su pequeño, pues el primer amor es el más hermoso pero también el que más duele.

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