República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior
Universidad de las Ciencias de la Salud “Hugo Chávez Frías”
Núcleo Caripe 2do Año PNF: MIC
La Hipertensión
Arterial (HTA)
MGI: Trabajo presentado por:
Dra. Anyeny Brito Br. Liliana Calzadilla – C.I: 30.944.596
Dr. Víctor López Br. Kengg El Bahri – C.I: 26.650.243
Lcda. Yuleidis Jiménez Br. Luis González – C.I: 23.900.682
Br. Jhoan Noguera – CI: 31.156.785
Br. Rosmary Cabrera – C.I: 32.242.995
Br. Orlando Malavé – C.I: 31.912.554
Caripe, Junio, 2024
INTRODUCCIÓN
La hipertensión arterial representa un problema de salud pública, altamente
prevalente en las diversas latitudes del orbe, requiriéndose cada vez mayor
difusión de su conocimiento a nivel poblacional, con miras a una oportuna
detección y mejor control de las cifras tensionales.
Esta prevalencia se incrementa sostenidamente con la edad, tanto así que
más de 60% de hombres y mujeres mayores de 65 años cursa con hipertensión y,
como la población continúa en ascenso con la edad promedio, paralelamente se
presenta un mayor número de individuos hipertensos.
En nuestro medio, estudios recientes revelan que aproximadamente una cuarta
parte de la población adulta padece de hipertensión arterial, siendo a su vez causa
del 30% de los pacientes que ingresan a diálisis, representando por otro lado el
factor de riesgo más importante de los accidentes cerebrovasculares (75%), infarto
del miocardio e insuficiencia cardiaca.
Que es la hipertensión
La hipertensión arterial, también conocida como hipertensión, es un
trastorno crónico en el que los vasos sanguíneos tienen una presión
persistentemente alta. Es un factor de riesgo importante para enfermedades
cardiovasculares, que son la principal causa de muerte en la mayoría de los
países. Si no se controla, la hipertensión puede provocar un infarto de miocardio,
un ensanchamiento del corazón, una insuficiencia cardíaca, aneurismas y zonas
débiles en los vasos sanguíneos, y un accidente cerebrovascular.
Origen
Los hábitos relacionados con el estrés, como comer en exceso, consumir
tabaco o beber alcohol, pueden aumentar aún más la presión arterial. Ciertas
afecciones crónicas. La enfermedad renal, la diabetes y la apnea del sueño son
algunas de las enfermedades que pueden llevar a la presión arterial alta.
Descubrimiento
El descubrimiento de la presión sanguínea ha sido atribuido a Stephen
Hales, poeta, orador y sacerdote nacido en Inglaterra. La primera medición de
la presión sanguínea e incidentalmente de la presión del pulso la realizó en 1733
en animales.
En 1733, el poeta, orador y sacerdote inglés Stephen Hales realizó las primeras
mediciones de la presión sanguínea en animales.
En 1808, el científico inglés Thomas Young describió por primera vez la patología.
En 1905, el médico ruso Nikolái Korotkov descubrió un método no invasivo para
medir la presión arterial mediante auscultación.
En 1915, William Alvin Baum inventó el baumanómetro esfigmomanómetro, un
instrumento portátil que permitía medir la tensión arterial.
En 1925, Otto Frank acuñó el término "hipertensión esencial" para describir la
presión arterial que no tiene una causa específica.
Tras la Segunda Guerra Mundial, las empresas farmacéuticas comenzaron a
investigar productos para tratar la hipertensión arterial, y en los años 70 se
empezaron a utilizar diuréticos con características hipotensoras.
Parámetros
La hipertensión arterial se puede clasificar en tres grados:
Grado 1: Presión sistólica 140-159 mmHg y/o diastólica 90-99 mmHg
Grado 2: Presión sistólica 160-179 mmHg y/o diastólica 100-109 mmHg
Grado 3: Presión sistólica mayor o igual a 180 mmHg y/o diastólica mayor o igual
a 110 mmHg
Si la presión arterial supera los 180/120 mmHg, se debe esperar cinco minutos y
volver a medirla. Si las lecturas siguen siendo inusualmente altas, se debe
contactar con un médico de inmediato, ya que podría estar sufriendo una crisis
hipertensiva.
Síntomas
La hipertensión arterial, también conocida como presión arterial alta, es una
enfermedad silenciosa que a menudo no presenta síntomas. Sin embargo, cuando
la presión arterial alcanza niveles peligrosamente altos, como 180/120 o más, es
posible que se presenten los siguientes síntomas:
- Dolor de cabeza intenso
- Dolor en el pecho
- Mareos
- Dificultad para respirar
- Náuseas
- Vómitos
- Visión borrosa o cambios en la visión
- Ansiedad
- Sangrados nasales
- Palpitaciones cardíacas
Tratamiento
El tratamiento de la hipertensión arterial puede incluir cambios en el estilo de vida
y medicamentos:
Cambios en el estilo de vida
Reducir el consumo de sal a menos de 1.500 mg por día
Reducir el consumo de alcohol
Consumir una dieta saludable para el corazón que incluya potasio y fibra
Reducir el exceso de peso y cuidar la cintura
Hacer ejercicio regularmente, al menos 30 minutos por día
Dejar de fumar
Descansar bien durante la noche
Medicamentos
Diuréticos, que ayudan a eliminar el sodio y el agua del cuerpo
Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECAs), que ayudan
a relajar los vasos sanguíneos y previenen que se dañen los riñones
Antagonistas de receptores de angiotensina II (ARA-II), que relajan los vasos
sanguíneos y previenen que se dañen los riñones
Bloqueadores de los canales de calcio, que ayudan a relajar los músculos en
las paredes de los vasos sanguíneos
Beta-bloqueantes, que tienen acción cardiodepresora y vasodilatadora
Alfa-beta bloqueantes, que bloquean receptores alfa y beta simpáticos
Factores de riesgo
Los factores de riesgo de la hipertensión arterial (HTA) se clasifican en dos
grandes grupos: modificables y no modificables. Los modificables son aquellos
que podemos intervenir para evitarlos.
Los no modificables son aquellos que no podemos intervenir, como la edad, el
sexo, la raza y los antecedentes familiares.
Los factores de riesgo modificables de la HTA incluyen:
Cualquiera puede tener presión arterial elevada, incluso los niños.
Los factores de riesgo de la presión arterial elevada incluyen los siguientes:
Obesidad o tener sobrepeso. La obesidad aumenta las probabilidades de
tener hipertensión arterial. La hipertensión arterial es un factor de riesgo
para las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares.
Antecedentes familiares de hipertensión arterial. Si tienes un padre, una
madre o hermanos con presión arterial elevada, es más probable que
desarrolles la afección.
Falta de actividad física. La falta de ejercicio puede causar el aumento de
peso. El aumento de peso puede aumentar el riesgo de padecer presión
arterial elevada.
Dieta rica en sal (sodio) o baja en potasio. El sodio y el potasio son dos
nutrientes que necesita el cuerpo para controlar la presión arterial. Si tienes
demasiado sodio o muy poco potasio en la dieta, puedes desarrollar presión
arterial elevada.
Consumo de tabaco. Fumar cigarrillos, mascar tabaco o estar cerca de
otras personas que fuman (humo de segunda mano) puede aumentar la
presión arterial.
Consumo excesivo de alcohol. Se ha asociado el consumo de alcohol
con la presión arterial elevada, especialmente en hombres.
Ciertas afecciones crónicas. La enfermedad renal, la diabetes y la apnea
del sueño, entre otras afecciones, pueden aumentar el riesgo de padecer
presión arterial elevada.
Edad. El solo hecho de envejecer aumenta el riesgo de padecer presión
arterial elevada.
Raza. La presión arterial elevada es particularmente frecuente en las
personas de raza negra y, a menudo, aparece a una edad más temprana en
comparación con las personas de raza blanca.
Si bien la presión arterial alta y la hipertensión arterial son comunes en personas
adultas, también puede aparecer en los niños. En algunos niños, la presión arterial
alta puede deberse a problemas en los riñones o en el corazón. Los malos hábitos
en el estilo de vida, como una dieta poco saludable, la obesidad y la falta de
ejercicio, contribuyen al aumento de la presión arterial en los niños.
Prevención
La hipertensión arterial es una enfermedad crónica que se puede prevenir o
posponer mediante cambios en el estilo de vida:
Peso saludable: Mantener un peso adecuado a la edad y estatura. Perder 5 kg de
exceso de peso puede reducir la presión arterial.
Dieta: Consumir una dieta saludable para el corazón rica en frutas y verduras, con
las cantidades recomendadas de potasio y fibra, y baja en sal. Tratar de consumir
menos de 1.500 mg de sodio por día.
Ejercicio: Realizar ejercicio físico regularmente para fortalecer el corazón y
disminuir la fuerza sobre las arterias.
Alcohol: Reducir el consumo de alcohol
Tabaco: No fumar, ya que el tabaco aumenta la presión arterial y la frecuencia
cardíaca.
Sueño: Dormir bien por la noche.
Estrés: Controlar el estrés.
Conclusión
En esta investigación se llegó a conocer que la hipertensión arterial, es una
enfermedad que la comunidad debe de estar alerta para evitar las consecuencias
significativos para la salud. Debe realizar ejercicio físicos, mantener el peso de lo
normal evitando el sobrepeso la ansiedad. Para así proteger la salud y prevenir o
retardar la aparición de la hipertensión arterial
La hipertensión arterial (HTA) es una enfermedad grave que aumenta el riesgo de
sufrir cardiopatías, encefalopatías, nefropatías y otras enfermedades que afectan
a los órganos. Es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular y la
principal causa de muerte por enfermedades cardiovasculares.