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NUESTRAS CREENCIAS

Los Ángeles, Satanás


y los Demonios
Introducción.
Al hablar de la creación, nos hemos concentrado en el campo físico en el que nos
encontramos los seres humanos, el reino vegetal, el reino animal y el universo físicamente
hablando, sin embargo existe un orden de seres celestiales que ocupan una posición bastante
diferente a la de Dios o el hombre. Aunque están muy por debajo de la deidad, ellos habitan
sin embargo, en un estado por encima del hombre caído. La única fuente de información que
tenemos de su existencia y actividades son las Sagradas Escrituras; el Antiguo Testamento hace
referencia a ellos 108 veces, mientras que el Nuevo Testamento los menciona 165 veces. Los
saduceos, un grupo prominente del consejo de los judíos en el tiempo de Cristo, no creían en
los ángeles: “Porque los saduceos decían que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu …” (Hch.
23:8). En vista de que toda nuestra información acerca de ellos viene de la Biblia, hacemos bien
en aprender todo lo que ella dice de ellos, pero no debemos ir más allá de lo que está reve-
lado.

1. Los Ángeles.

a. Su Naturaleza
La palabra “ángel” tomada del hebreo mal’ak del Antiguo Testamento o del griego age-
los del Nuevo Testamento, significa “mensajero.” Los ángeles santos son mensajeros de Dios,
mientras que los ángeles caídos son los mensajeros de Satanás; “el dios de este mundo.”1

Son seres espirituales creados por Dios con características personales (intelecto, sentimientos
y voluntad) y que tiene la capacidad de distinguir entre el bien y el mal (2P. 2.4), poseen una
inteligencia superior a la humana pero sin un cuerpo físico, por lo que son invisibles para los
seres humanos, a menos que Dios abra nuestros ojos espirituales como ocurrió con Balam (Nm
22.31) o si ellos toman forma corporal como sucede en la tumba de Jesús (Mt. 28.5) 2

La Escritura no indica precisamente cuando, con relación a la creación del mundo y el hombre,
se crearon los ángeles, sin embargo en el Edén aparece a escena Satanás ya como un ángel caí-
do.3 El conocimiento que los ángeles poseen es limitado por el hecho de que son criaturas. Esto
significa que no conocen todas las cosas como Dios las conoce (Mateo 24:36); pero sí parecen
tener más conocimiento que los humanos.4

Se dice mucho en la escritura acerca del poder y la fuerza de los ángeles, sin embargo no son
omnipotentes. Su poder es derivado de Dios. “No son capaces de hacer aquellas cosas que son
peculiares de Dios; crear, actuar sin medios, o buscar en el corazón humano.” 5 (Sal. 103.20; 2P 2.11)
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Los Ángeles, Satanás
y los Demonios

b.Sus Funciones
Su principales funciones en este mundo son servir a Dios en favor de aquellos que han de
heredar la vida eterna y adorar a Dios.6 Como mensajeros, los mensajes pueden cumplir varias
funciones según las circunstancias por ejemplo.

•Peticiones de oración. Ellos son portadores de algunas respuestas de Dios a las ora-
ciones (Hechos 12:5–10).
•Salvación. En ocasiones sus mensajes incluyen instrucciones que ayudan a ganar a las
personas para Cristo (8:26; 10:3).
•Observación. Ellos observan el orden, trabajo, y sufrimiento cristiano (1 Corintios 4:9;
11:10; Efesios 3:10; 1 Pedro 1:12).
•Animo. Son portadores de mensajes de aliento en tiempo de peligro (Hechos 27:23–
24).

2. Los Demonios.

a.Su Naturaleza
Los demonios son ángeles que se rebelaron junto a Satanás, pecando contra Dios,
razón por la cual Dios les arrojo al abismo metiéndolos en cavernas (2P 2.4) En este sentido
los Ángeles y los demonios comparte la misma naturaleza y capacidades, sin embargo los
demonios al revelarse contra Dios son dirigidos por Satanás. La evidencia estriba en las
siguientes consideraciones:

• A Satanás se le designa como el príncipe de los demonios (Mateo 12:24), lo que indica
que puesto que su líder, Satanás, es un ángel, los demonios también tienen que ser
ángeles, pero caídos al igual que Satanás.
• Sabemos que Satanás tiene rangos bien organizados de ángeles que promueven sus
propósitos. Dos de estos rangos se clasifican como principados y potestades, las cuales
son las mismas designaciones que se les dan a dos de los rangos de los ángeles buenos
(Efesios 3:10; 6:12). Esto parece indicar que seres de una misma clase componen el
personal de estos rangos, y, por lo tanto, los seres malos son ángeles caídos.

Por lo general los demonios actúan como los emisarios de Satanás promoviendo su
propósito de derrotar el plan de Dios. Aunque Satanás experimenta limitaciones de
criatura, los demonios extienden su poder y sus actividades grandemente. De hecho,
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Los Ángeles, Satanás
y los Demonios

a veces parece que Satanás disfruta de la omnisciencia y la omnipresencia, aunque en


realidad no es así. Lo que ocurre es que los demonios extienden tanto las actividades
de Satanás, que uno pudiera pensar que Satanás mismo lo está haciendo todo (Efesios
6:11–12). 7

b.Sus Funciones

El propósito general de los demonios parece ser doble:

•Buscan estorbar los propósitos de Dios. El deseo de Satanás de gobernar y ser


“semejante al Altísimo”, no ha cambiado desde su expresión inicial en Isaías
14:13, 14.
•Oponerse a los santos. Se oponen constantemente a los santos en sus intentos de
vivir vidas santas y de servir al Señor. (Ef. 6:12;I Ts. 2:18).
•Inducir el alejamiento de la fe. (1Ti. 4:1).
•Animar al formalismo y al ascetismo como el resultado de falsa enseñanza. (1Ti.
4:1–3).
•Apoyar toda adoración a ídolos. (1Cr. 10:19–21;1Cr. 8:4)
•Causar varias aflicciones físicas. Está dentro del poder de los demonios el causar:
mudez (Mt. 9:32, 33), ceguera (Mt. 12:22), locura (Lc. 8:26–35), manía suicida
(Mr. 9:22), heridas personales (Mr. 9:18), y varios defectos y deformidades (Lc.
13:11–17).
•Lograr a veces los propósitos de Dios, no obstante. Los demonios son los instru •
• mentos para ejecutar los planes de castigo de Dios para los impíos (Sal. 78:49). 8
•Extender el poder de Satanás. Su conducta en la tentación de Jesús en el desierto
es una evidencia positiva de este espíritu arrogante, ya que trató hasta de influir en
Cristo para que lo adorara (Mt. 4:9). Bajo su control los ejércitos de demonios es-
tán interesados en nutrir este mismo plan.9 Algunas características de Satanás son:
•Mentiroso. Jn. 8.44
•Origen del Pecado. 2Co. 11.3
•Tentador. Mt. 4.1-11
•Destruir. 2Co. 4.4
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3. La Actividad demoniaca.

En algunos casos, Satanás y sus demonios se introducen en sus seguidores y los


controlan tanto que se involucran en una “posesión demoníaca”. Lucas 8:30 describe a un
hombre poseído por legión porque “muchos demonios habían entrado en él”. Particularmente,
previo a la muerte y resurrección de Cristo, a Satanás y sus demonios les fue permitido ejercer
espantosos, poderosos y evidentes ataques sobre los cuerpos y mentes de algunas personas. Dios
permitió ese poder en parte para que la gente pueda reconocer profundamente su necesidad
de un Salvador, y que el poder de Cristo para salvarlos fuera mostrado prominentemente.
Las posesiones demoníacas pueden producir ceguera (Mateo 12:22), parálisis (Hechos 8:7),
convulsiones (Lucas 9:39), paroxismos (Marcos 9:17, 20, 26), autodestrucción (Marcos 9:22),
fuerza sobrehumana (Marcos 5:4), disociaciones de personalidad (Marcos 5:6–10), conocimiento
especial para identificar a Jesús (Marcos 5:7), o falta de salud y comportamiento extraño (Lucas
8:27; Mateo 17:15). Todo ello muestra que no hay aflicciones, mentales o físicas, que Satanás y
sus demonios no quieran traer a la gente. El factor común en todo lo anterior es la destrucción,
porque Satanás es el destructor. Los autores de los Evangelios tienen cuidado en diferenciar la
actividad demoníaca de varias enfermedades físicas (Mateo 4:24; Lucas 4:40–41).
Satanás se opone amargamente a Dios y busca alienar a todos de Él; por lo mismo, Satanás
también entabla una guerra intensa contra los seguidores de Cristo (Lucas 8:33; 1 Corintios
7:5). Dado que cada creyente está investido por el Espíritu Santo y pertenece a Jesús, ningún
creyente puede ser endemoniado (1 Corintios 6:19). Juan afirma lo anterior al decir que Jesús
que mora en nosotros, es mayor que Satanás, que está en el mundo (1 Juan 4:4). Sin embargo,
Satanás influenció tanto el pensamiento de Pedro que Jesús tuvo que decirle firmemente a
Pedro: “¡Apártate de mí, Satanás!” (Mateo 16:23). En Lucas 22:31 leemos que Satanás quería
zarandear como a trigo a todos los discípulos para probarlos. Apocalipsis 12:10 dice que Satanás
busca acusar a los creyentes ante Dios. 10
El sacrificio de Cristo en la cruz ha derrotado a Satanás, quitando de el todo poder sobre los
hijos de Dios de manera que podemos resistirlo exitosamente, por la autoridad de Cristo en
nosotros. En este sentido, los creyentes debemos resistir al Diablo y el huira. Stg. 4.7
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y los Demonios

1 Duffield, G. P., & Van Cleave, N. M. (2006). Fundamentos de Teología Pentecostal


(498). San Dimas, CA: Foursquare Media.
2 Grudem. Doctrina Cristiana p.58
3 Buswell, J. O. (1979). Teología sistemática, tomo 1, Dios y Su revelación : Buswell, J.
Oliver. (120). Miami, Florida: LOGOI, Inc.
4 Ryrie, C. C. (2003). Teología básica (141). Miami: Editorial Unilit.
5 Duffield, G. P., & Van Cleave, N. M. (2006). Fundamentos de Teología Pentecostal
(503). San Dimas, CA: Foursquare Media.
6 de Andrade, C. C. (2002). Diccionario Teológico: Con un Suplemento Biográfico de los
Grandes Teólogos y Pensadores (225). Miami, FL: Patmos.
7 Ryrie, C. C. (2003). Teología básica (185). Miami: Editorial Unilit.
8 Duffield, G. P., & Van Cleave, N. M. (2006). Fundamentos de Teología Pentecostal
(522). San Dimas, CA: Foursquare Media.
9 Ibid (520).
10 Beeke, J. (2008). La lucha contra Satanás: Conociendo al enemigo sus debilidades,
estrategias, y derrota (17–18). Graham, NC: Publicaciones Faro de Gracia.

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