República bolivariana de Venezuela
Ministerio de educación y cultura
Asambleas de Dios de Venezuela
Instituto de teología evangélica "Rvdo, Celestino Rodríguez Quiero"
Cabimas Edo Zulia
Existencia de Dios
Realizado por:
Carlos Morales
Cédula: 18.978.242
Sabemos que existen dos clases de evidencia, a saber: evidencia
demostrativa (como las pruebas matemáticas), y evidencia moral.
Es claro que no se puede usar la primera clase para verdades
espirituales, pues los argumentos en defensa del evangelio son
siempre morales. Hay dos clases de esta evidencia moral, es
decir, la exterior y la interior. Las pruebas exteriores se basan en
el testimonio y el razonamiento. Las pruebas interiores se basan
en las experiencias del cristiano. Su religión es de la cabeza y
también del corazón.
Estúdiese Romanos 1:18-25 para ver que en un tiempo los
hombres conocían a Dios; pero a causa de la entrada del pecado
en el mundo muchos quisieron negar su existencia y no retenerlo
en su conocimiento. Ahora vamos a notar algunos de los
argumentos para la existencia de Dios, no usando la Biblia sino
tratando únicamente de la materia en lo exterior y de la
naturaleza humana en lo interior. Hay muchos argumentos, pero
para más brevedad :
podemos afirmar que el argumento ontológico nos
prueba que la existencia de Dios es cosa creíble; el argumento
cosmológico nos asegura que de todo lo que existe hubo una causa
primera, un Ser Supremo; el argumento teleológico prueba que en
todo el universo hay orden, designio, intención, y ajuste, que
hacen preciso un Ser inteligente y racional que lo diseñó todo; y
el argumento moral demuestra que de nuestro propio ser y de las
experiencias humanas sabemos que hay un Gobernador y Legislador que es santo,
justo, y absoluto en su gobierno.
Vamos a examinar las teorías que los unen bajo distintas ideas.
(1) El panteísmo. El padre del panteísmo moderno fue Benito de
Espinosa, quien nació en Holanda en 1632. El enseñaba que no
hay más que una sola substancia universal e impersonal, y que la
materia y el espíritu son atributos de ella. Contienen todos los
atributos de la perfección, pero siendo nosotros imperfectos y
limitados, no podemos ver sino dos de ellos, que son el
pensamiento y la extensión; el primer término significando el
mundo interior, y el segundo el mundo exterior. Sin embargo,
dice el panteísmo, no son dos sino una sola cosa.
Para el panteísta, Dios no es una Persona, porque la
personalidad implica limitación; sino que él es la base de todas
las cosas, y cada cosa que existe es solamente un modo o un
atributo de él. El no creó el mundo, y el universo no es un efecto
del cual él sea la causa, porque esencialmente él es el mundo
dos teorías
erróneas que se basaron sobre los dos mundos ya mencionados: la
primera se designa con el nombre de idealismo, y la segunda
materialismo. La primera enseña que el pensamiento es todo e
incluye todo lo que existe, y la segunda dice lo mismo acerca de la
materia.
(2) El idealismo. Se encuentra en algunas de las teorías de los
hindúes en la India. Buda enseñaba, y muchos de los hindúes
modernos afirman, que toda la diferencia que vemos entre las
cosas existe solamente en nuestro pensamiento. Por ejemplo, veo
en un rincón de la casa una cuerda arrollada, y me parece una
serpiente. Es a causa de poca luz, o en otras palabras debido a mi
ignorancia, que para mí es una serpiente. Al recibir más luz yo
sabré que la serpiente no existe.
El materialismo. La teoría que encontramos más a menudo en
los países occidentales es el materialismo, que en vez de
comenzar con el pensamiento, comienza con la materia o el
átomo. Dicen que este pequeño granito de materia, juntamente
con la fuerza y el movimiento, edificó todo el universo.
El agnosticismo. Otro enemigo del evangelio es la teoría del
agnosticismo, cuyo nombre le fue dado por el profesor Huxley. El
agnosticismo se puede describir como una actitud de la mente
que niega la posibilidad de conocer a Dios o de saber la verdad
acerca del universo.
El agnóstico no niega la existencia de Dios, sino que afirma que
no podemos conocerle; y esto en efecto lo niega, porque si hay un
Dios omnipresente, omnisciente y omnipotente es imposible que
sus criaturas no le conozcan.