Flac3D: Métodos Numéricos en Minería Con
Flac3D: Métodos Numéricos en Minería Con
EN LA INGENIERÍA DE MINAS
Fredy Rijalba Palacios
MÉTODOS NUMÉRICOS
EN MINERÍA CON
FLAC3D
MANUAL DE APLICACIONES
Fredy Rijalba Palacios
Dr. Ing. en Geotecnia Minera. Experto en
Modelización Numérica 3D y proyectos
geotécnicos mineros.
www.grupospstraining.com
1
INDICE
2. INTRODUCCIÓN ............................................................................................................4
3. ÍNDICE ...........................................................................................................................8
4. AUTORES DEL MANUAL ................................................................................................9
5. MODELOS NUMÉRICOS A INVESTIGAR: ......................................................................14
6. METODOLOGÍA PARA REALIZAR EL MODELO NUMÉRICO .........................................15
Capítulo 6: MECÁNICA DE ROCAS Y GEOMECÁNICA ......................................................21
Capítulo 7: LOS MÉTODOS NUMÉRICOS EN LA GEOTECNIA Y GEOMECÁNICA ..............58
Capítulo 16: HIDROGEOLOGÍA DE LOS SUELOS ..............................................................88
Capítulo 18: RESISTENCIA AL CORTE DE UN SUELO......................................................105
19.1. INTRODUCCIÓN A LA PARTE IV ............................................................................143
Capítulo 20: PRESAS DE RESIDUOS MINEROS ..............................................................175
Capítulo 21: PISTAS MINERAS.......................................................................................235
Capítulo 22: INTRODUCCIÓN A LA GEOMECÁNICA ......................................................264
Capítulo 23: DESCRIPCIÓN DE LAS DISCONTINUIDADES ..............................................288
Capítulo 24: EL MACIZO ROCOSO: CARACTERIZACIÓN GEOMECÁNICA.......................340
Capítulo 25: COMPORTAMIENTO MECÁNICO DE LA ROCA MATRIZ ............................354
Capítulo 26: NATURALEZA DISCONTINUA DE LAS ROCAS ............................................424
Capítulo 27: LA MECÁNICA DE ROCAS EN LA INGENIERÍA DE MINAS ..........................464
Capítulo 28: CRITERIOS PRÁCTICOS DE MECÁNICA DE ROCAS EN MINERÍA
SUBTERRÁNEA ..............................................................................................................484
Capítulo 29 : SISTEMAS DE SOSTENIMIENTO ...............................................................502
Capítulo 30: DISEÑO DE RELLENOS CONSOLIDADOS PARA SOSTENIMIENTO..............548
Capítulo 31 :ELECCIÓN DEL MÉTODO DE EXPLOTACIÓN .............................................568
Capítulo 32: MÉTODOS CON SOSTENIMIENTO NATURAL: CÁMARAS Y PILARES .........602
Capítulo 33: MÉTODOS CON SOSTENIMIENTO NATURAL: CÁMARAS VACÍAS CON
GRANDES BARRENOS....................................................................................................621
Capítulo 34: EXPLOTACIONES CON SOSTENIMIENTO ARTIFICIAL: ...............................636
Capítulo 35: MÉTODOS CON SOSTENIMIENTO ARTIFICIAL CORTE Y RELLENO ............658
2
Capítulo 36: MÉTODOS DE HUNDIMIENTO ..................................................................686
Capítulo 37: MÉTODO DE LOS ELEMENTOS FINITOS ....................................................713
Capítulo 38: MÉTODO DE DIFERENCIAS FINITAS ..........................................................735
Capítulo 39: MÉTODO DE LOS ELEMENTOS DISCRETOS ...............................................752
Capítulo 40: CASO I:ANÁLISIS NUMÉRICO DE EXCAVACIONES MINERAS.....................767
Capítulo 41: CASO PRÁCTICO II:LOS MÉTODOS NUMÉRICOS EN EL DISEÑO DEL
MÉTODO DE MINADO...................................................................................................798
Capítulo 42: CASO III:FORMULACIÓN DE UN MODELO NUMÉRICO PARA EL CONTROL
DE LA DILUCIÓN MINERA..............................................................................................809
3 RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS CON FLAC 3D .............................................................844
3
MÉTODOS NUMÉRICOS EN
MINERÍA CON FLAC3D
1. INTRODUCCIÓN
4
• el estudio y diseño geomecánico de piques, pozos y chimeneas,
• análisis y diseño de presas de residuos mineros, escombreras y botaderos
• modelos hidrogeológicos,
• influencia de voladuras en los daños al macizo rocoso,
• Análisis y diseño de labores mineras explotadas por distintos métodos de
minado
• Análisis y diseño de open pits
• Estudio y análisis de estabilidad de taludes, etc.
5
el ejercicio de su profesión.
6
La experiencia en el campo de la MODELIZACIÓN NUMÉRICA EN MINE-
RÍA CON FLAC3D implica:
Para los ejemplos del Manual se realizará con el código numérico FLAC3D en
versiones 5.0, 6.0 y 7.0 puesto que en cada una de estas versiones hay experien-
cia y ejemplos.
7
2. ÍNDICE
El MANUAL tiene una estructura muy completa y se desarrolla en varios módulos:
Tema 1: Introducción a FLAC3D
Tema 1: Introducción a FLAC3D
Tema 2: Interfaz de Usuario
Tema 3: Manejo de comandos
Tema 4: Códigos Numéricos
Tema 5: Modelos Geológico
Tema 6: Modelo Geotécnico
Tema 7: Modelo Numérico
Tema 8: Uso y manejo de FISH Tema 9: Programación con FISH
Tema 10: Programación PHYTON
Tema 11: Programación PHYTON
Tema 12: Mallado con Griddle.
Tema 13: Importación de mallas
Tema 14: Trabajando con RHINOS
Tema: 15 Proyecto de galería/túnel minero con FLAC3D
Tema 16: Proyecto de túnel/ galería minera con FLAC4D (cont.)
Tema 17: Análisis de excavaciones mineras con FLAC3D (labor minera)
Tema 18:Excavaciones mineras con FLAC3D (labor minera-cont)
Tema 19: Análisis de estabilidad de taludes en mina con FLAC3D
Tema 20: Análisis de estabilidad de taludes en mina (continuación)
Tema 21 Análisis de estabilidad de una presa de relaves (residuos mineros) con
FLAC3D.
Tema 22: Análisis de estabilidad de una presa de relaves (residuos mineros) con
FLAC3D (cont)
Tema 23: Modelo numérico en FLAC3D para control de la dilución minera en mina
subterránea
Tema 24: Modelo numérico para simulación de estabilidad de caserones en ex-
plotación de hundimiento por bloques.
8
Tema 25: Modelo Numérico para Simulación de daños producidos por voladuras
Tema 26: Modelo Numérico para Simulación de daños producidos por voladuras
(continuación).
Tema 27: PROYECTO DE DISEÑO GEOMECÁNICO DE MINA CON FLAC3D (varias
sesiones)
NOTA: El desarrollo de cada módulo tiene una parte teórica y otra práctica.
Este MANUAL está dirigido y coordinado por D. Fredy Rijalba Palacios, Doc-
tor en Geotecnia Minera por la Universidad Politécnica de Madrid. Máster en
Ingeniería de Minas por la Universidad Nacional de Ingeniería, Máster en Ges-
tión Industrial y Tecnología por la Escuela de Organización Industrial de Ma-
drid, Máster en Mecánica de Suelos e Ingeniería de Cimentaciones por el CE-
DEX-España, Consultor internacional en Geotecnia, Geomecánica, Automati-
zación de Minas y Proyectos Mineros con más de 30 años de experiencia.
Fredy Rijalba Palacios ha pasado por todos los escalones de la Ingeniería Mi-
nera y Geotécnica, empezando a trabajar en la compañía norteamericana
ASARCO (American Smelting and Refinining Company en las unidades mi-
nero-metalúrgicas de Shorey y Quiruvilca, como Ingeniero de producción;
luego trabajó en la Mina VINCHOS (hoy del grupo VOLCAN) en la unidad mi-
nera de Vinchos como Ingeniero de Guardia, Ingeniero de Sección, Jefe de Mina
y Superintendente de Minas; posteriormente trabajó en la Compañía Minera
Hualgayoc (Cajamarca, Perú) como Jefe de Mina; luego en Compañía Minera
Santa Rita (como Jefe de Mina); se ha desempeñado como Ingeniero de Minas
9
en Sociedad Minero Metalúrgica Peñarroya (España); ha sido consultor en te-
mas de perforación, voladura, ingeniería de explosivos y geotecnia en Mina Az-
nalcoyllar (Boliden),ha realizado trabajos de consultoría para Reocin, Río Tinto
Minera (España); ha sido Director de Ingeniería en el grupo alemán Thyssen In-
dustrie AG (trabajando en diferentes explotaciones de hierro del grupo, tanto en
Europa como en SIA).. Ha sido investigados en proyecto de diseño y aplicación
de emulsiones explosivas en EXPLOSIVOS RÍO TINTO entre los años 1989-
1993.
10
✓ Aplicaciones de la geotecnia en problemas de diseño del espacio subte-
rráneo minero.
En España:
Perú:
11
• TRATADO DE INGENIERÍA DE EXPLOSIVOS, PERFORA-
CIÓN Y VOLADURA DE ROCAS, Editorial Garceta, 2017.
12
- Profesionales que trabajen con software de diseño minero y que quie-
ren conocer los fundamentos de las técnicas numéricas aplicadas a la
minería
13
• Modelización, Control y Gestión y planificación de obras geotécnicas.
• Modelización, Gestión y planificación de recursos hídricos.
• Modelización, evaluación y gestión de recursos geológicos.
• Modelización, Evaluación y reducción del riesgo sísmico.
• Planificación y gestión de soluciones de almacenamiento de residuos.
• Consultoría en ingeniería minera , geotécnica, geológica y sísmica.
• Consultoría en hidrología e hidrogeología.
14
todos de minado por hundimiento de bloques, cámaras y pila-
res y corte y relleno.
6. Análisis numérico del backbreak para caída de rocas y over break por
sobreexcavación en voladura de rocas
15
geológicos, estructuras geológicas mayores y menores, geología regio-
nal, tectónica regional y local, litología, petrografía y estratigrafía de
la zona a estudiar
- Hacer valer nuestra experiencia previa para hacer una primera inter-
pretación del comportamiento del terreno
16
- Realizar los ensayos de campo y de laboratorio (ensayos SPT, CPT, ca-
licatas, sondeos, galerías, perforaciones diamantinas, sondeos hidrogeo-
lógicos; tomar muestras de campo para realizar los ensayos rotura (com-
presión simple, triaxial, etc.).
17
✓ Visualización de los resultados del mallado:
18
Nuevas simulaciones: Replanteamiento de la Simulación
19
NOTA: Las imágenes mostradas han sido tomadas de publicaciones de ITA-
SCA CONSULTING GROUP.
20
Capítulo 6: MECÁNICA DE ROCAS Y GEOMECÁNICA
6.1. Introducción
6.2. Alcances de la mecánica de rocas
6.3. Problema de resistencia al esfuerzo cortante
6.4. Ejemplo de aplicación: planificación y programación de un open
pit
6.1. INTRODUCCIÓN
Existen muchas definiciones sobre mecánica de rocas; la que más nos gusta es
aquella de carácter general que la define como la ciencia teórica y aplicada
al comportamiento mecánico de rocas y de macizos rocosos. Como tal, la mecá-
nica de rocas no forma parte de la geología; pero hace uso de muchos de sus
aspectos teóricos y prácticos, y se puede decir que es al mismo tiempo una dis-
ciplina de las ciencias de la tierra y una rama de la mecánica concerniente a la
respuesta de los entes litológicos de la corteza terrestre a los campos de fuer-
zas de entorno físico. En un sentido más estricto, la mecánica de rocas forma
parte de la geomecánica, que es una disciplina relativa a las respuestas mecáni-
cas de todos los materiales geológicos, incluidos los suelos.
La mecánica de rocas de manera más general se aplica a la ingeniería geoló-
gica, de minas, del petróleo y civil, y se enfoca a la puesta en operación de
los principios de ingeniería mecánica a diseño de estructuras litológicas genera-
das por:
• Minado de yacimientos minerales
• Perforación para explotación de minas, sondeos, pozos de agua, etc.
• Extracción de hidrocarburos de los yacimientos
• Construcción de Túneles
• Pozos (piques) de minas
• Excavaciones subterráneas en general (tuneles civiles y mineros=
• Minas a cielo abierto (open pits)
21
• Cavernas para centrales hidroeléctricas
• Almacenes subterráneos de residuos radiactivos
• Utilización del espacio subterráneo
• Pozos de petróleo y de gas
• Cortes de carreteras
• Rellenos sanitarios
• Otras estructuras construidas en las rocas o utilizando la roca como ma-
terial
También incluye diseño de sistemas de refuerzo estructural, tales como ma-
llas de anclaje de rocas, zunchos, bulones, shotcrete, fortificaciones, etc,
Geomecánica
Cuando se utiliza el término Geomecánica es porqué la mecánica de rocas se
está utilizando más asociada a la ingeniería geológica, y es menos numérica, es
decir toma un carácter más cualitativo. Pero cuando hablamos de problemas de
diseño que revisten un carácter cuantitativo (por ejemplo `problemas relaciona-
dos con la ingeniería civil, ingeniería de minas y la geofísica, para estudios de
las condiciones de estabilidad, deformación y resistencia de macizos rocosos),
hay que hablar de mecánica de rocas; o en todo caso de mecánica de rocas y
geomecánica. En otras palabras, podemos decir que a la geomecánica se le puede
considerar parcialmente como sinónimo de mecánica de rocas (en este caso ha-
bría que incluir también la mecánica de suelos aplicada a la ingeniería minera e
industrial).
Pero; ¿Cuál es la diferencia entre geotecnia y geomecánica?
La geomecánica se diferencia de la geotecnia en que en ésta se atienden prin-
cipalmente, terrenos no consolidados. En ciertos casos, para el desarrollo y la
ejecución de proyectos constructivos, la geología local del terreno requiere la
integración de ambas disciplinas.
Los ingenieros civiles tienden a hablar de geotecnia para abordar todos los
problemas de suelos y de rocas (cuestión, que a mi modo de ver es un error, ya
que trabajar con rocas a poca profundidad es muy distinto que a grandes profun-
didades); y los ingenieros de minas hablan de geomecánica en todos los casos
(que en mi opinión es más apropiado).
22
Los ingenieros geólogos tienden a imponer su visión litológica del terreno.
La verdad es que cada problema es un caso específico que hay que tratar conve-
nientemente.
La geomecànica se puede dividir en:
a) Geomecánica de superficie
b) Geomecánica del subsuelo
Geomecánica de superficie
Esta parte de la geomecánica estudia principalmente problemas de:
a) Estabilidad de:
• Taludes rocosos
• Colapsos rocosos
• Túneles de carreteras y ferroviarios
• Deslizamientos y colapsos de laderas
• Movimientos de masas de roca
• Vuelco de estructuras en roca
• Presas de residuos y balsas mineras
• Subsidencia minera y de obras civiles (se estudia en conjunto con la geo-
mecánica del subsuelo, etc.
b) La caracterización de macizos rocosos: bloques de rocas separados por
superficies o juntas de discontinuidad y determinación de sus factores de
seguridad. Esto suele llamarse como Ingeniería de Rocas.
c) Características y estabilidad de rocas destinadas a cimentación de obras
de infraestructura importantes como estribos de represas y de puentes,
pilares de puentes, túneles en rocas en las capas superficiales de la corteza
terrestre, etc.
Geomecánica del subsuelo
Inicialmente en esta parte de la geomecánica se estudiaban problemas planteados
en el ámbito de la investigación petrolera, tales como las propiedades geomecá-
nicas de las rocas atravesadas por la perforación de un pozo, con los siguientes
objetivos:
• Determinar y cuantificar la dirección del campo de esfuerzos existente en
el subsuelo.
23
• Aportar indicaciones de la ventana de valores óptimos de densi-
dad del lodo de perforación, para evitar
- Derrumbes de las paredes del pozo
- Fracturación involuntaria de las paredes de roca circundante al pozo.
• Indicar la dirección y el mejor perfil de perforación de un pozo para ga-
rantizar la estabilidad.
• Estimar la posibilidad de irrupción de arena asociada a la de hidrocarbu-
ros durante la etapa productiva de un pozo, a fin de prevenirla.
• Aportar los valores de presión de fracturación requeridos en caso de esti-
mulación mecánica del pozo.
• Determinar las características óptimas de la barrena de perforación que se
utilizará, cálculo del índice de perforabilidad, etc.
6.2. ALCANCES DE LA MECÁNICA DE ROCAS
Para delimitar los alcances de la mecánica de rocas vamos a precisar ciertas de-
finiciones:
Mecánica de rocas
Hemos dicho ya anteriormente que la mecánica de rocas es la ciencia teórica y
aplicada que trata del comportamiento mecánico de las rocas; es decir estudia la
reacción de las rocas a los campos de fuerza de su entorno físico.
La primera pregunta que nos surge es:
¿Cómo definiríamos a la Mecánica de Suelos?
Mecánica de suelos
Es la ciencia teórica y aplicada que trata del comportamiento mecánico de los
suelos. Es decir el estudio de la reacción de los suelos a los campos de fuerza de
su entorno físico.
Y ¿cómo definiríamos la Geotecnia ?
Geotecnia
Es el compendio de conocimientos sobre mecánica de suelos y mecánica de
rocas de una manera integrada; cuando se estudia, especialmente, suelos no
consolidados y rocas a pocas profundidades.
Geomecánica
24
La gomecánica sería algo así como la mecánica de rocas con un carácter mas
cualitativo (con más influencia de la litología) que físico-mecánico-matemático
(ingeniería mecánica o estuctural).
Más adelante, cuando tengamos más base teórica vamos a definir la Geome-
cánica y establecer sus equivalencias con la Ingeniería Geotécnica, aclarando
muchas confusiones al respecto.
Alcances de la Mecánica de Rocas
La mecánica de rocas tiene un alcance muy amplio en campos como:
• Minería a Cielo Abierto: caracterización de suelos y rocas; diseño de
Open Pits, diseño de bancos, etc.
25
- Análisis de microsismos: Estudio de la voladura de rocas. Es
más aplicable; debe incluirse en todo diseño el factor de co-
rrección necesario.
6.2.1. APLICACIONES EN MINERÍA SUBTERRÁNEA
Las aplicaciones de la mecánica de rocas y de la geomecánica en minería
subterránea son numerosas, amplias y determinantes en el diseño y operación de
las minas. Las posibilidades de la ingeniería de aplicaciones son infinitas, y el
campo de la investigación científica ofrece numerosos problemas donde el
ingeniero de mecánica de rocas puede dejar su impronta. A continuación vamos
a mencionar algunas de esas aplicaciones sin pretender con ello abarcarlas todas,
sino exponer una vision general de sus posibilidades.
Diseño de la mina
La Mecánica de Rocas es parte del programa de diseño minero que comprende
los siguientes aspectos:
• La caracterización geotécnica del yacimiento,
26
• El diseño, control y seguimiento del método de minado; monitorizando
la estabilidad y comportamiento geomecánico de las cavidades mineras.
27
pueden utilizar los parámetros físicos y geomeáanicos de las rocas para calcular
el rango de penetración (PR) del equipo de perforación.
Diseño del sostenimiento
La mecánica de rocas permite diseñar el sostenimiento más adecuado de la mina,
garantizando su estabilidad, la seguridad de la mina y la explotación rentable de
la misma. En otras palabras un buen modelo geomecánico y numérico de la mina
permite maximizar la extracción de mineral en condiciones de seguridad y esta-
bilidad. El modelo de la mina se construye a priori, en la fase de planificación y
diseño; y se va monitorizando, controlando y ajustando durante todo el ciclo de
vida de la mina.
En una mina subterránea se usan numerosos elementos y sistemas de soste-
nimiento de las excavaciones; tanto activos como pasivos (swellex, split sets,
ropes, pernos de anclaje, mallas de acero, shotcrete, relleno hidráulico, etc.) que
requieren un estudio cuidadoso y detallado.
6.2.2. APLICACIONES EN MINERÍA A CIELO ABIERTO
En minería a cielo abierto el parámetro crítico más importante es el ángulo
del talud, que en última instancia es una función de la altura óptima del banco.
La mecánica de rocas juega un papel determinante en el diseño y cálculo de ese
ángulo óptimo, cuyas pequeñas variaciones suponen millones de toneladas hacia
arriba o hacia abajo, dependiendo de su incremento o disminución. Lógicamente
la variación en las cantidades totales susceptibles de ser minadas con esos ángu-
losinfluirán en las leyes de corte o cut-off de dichas explotaciones. En la Figura
6.2. Ángulo óptimo de talud se plasma esta idea.
28
Figura 6.2. Ángulo óptimo de talud
Donde,
𝐻𝑐 = 𝐴𝑙𝑡𝑢𝑟𝑎
∝= á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑖𝑛𝑒𝑠𝑡𝑎𝑏𝑙𝑒
𝛽 = á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑒𝑠𝑡𝑎𝑏𝑙𝑒
La determinación del ángulo óptimo del talud de una mina a cielo abierto
es un problema antiguo que se ha venido resolviendo por distintos métodos,
pero sigue siendo objeto de investigación en nuestros días.
La mecánica de rocas en la minería a cielo abierto se aplica principalmente
al estudio de la ingeniería de taludes:
• Tipos de fallas,
• Fallas en cuña y de bloques,
• Roturas planas y ciculares.
• Métodos de los estados límite,
• Métodos de las dovelas,
• Diseño del talud general de la mina,
29
• Diseño del talud de bancos,
• Diseños de rampas y pistas mineras,
• Etc.
30
la misma; de la abertura de las discontinuidades, de su persistencia, de la presen-
cia o no agua y demás parámetros asociados a las fracturas, diaclasas o fallas.
Las superficies o planos de discontinuidades de los macizos rocosos condi-
cionan de una forma definitiva sus propiedades y comportamiento. Las disconti-
nuidades imprimen un carácter discontinuo y anisótropo a los macizos, hacién-
dolos más deformables y débiles.
El estudio del comportamiento mecánico de las discontinuidades se basa en
las relaciones entre los esfuerzos de corte aplicados y los desplazamientos tan-
genciales producidos. Esta relación es la rigidez de la discontinuidad y tiene uni-
dades de esfuerzo/longitud.
La resistencia al esfuerzo cortante en las superficies de las discontinuidades
rocosas, se definen por dos factores esenciales, la resistencia de fricción durante
el desplazamiento mutuo de dos superficies planas y la resistencia al desplaza-
miento como resultado de la presencia de asperezas de diferente forma en las
superficies de deslizamiento.
La resistencia al corte con base en la magnitud del esfuerzo normal y las
propiedades de resistencia del plano de debilidad, no deja de ser una simplifica-
ción (a pesar de su uso extendido). Esto debido a que son varios los factores que
controlan la resistencia al corte de las discontinuidades: rugosidad, tipo, espesor
y propiedades del relleno si lo hay, resistencia y deformación de las paredes, el
valor del esfuerzo normal y el área de contacto entre las mismas.
31
varios países donde es práctica utilizar sistemas de unidades distintos. En este
sentido; y como la minería es un negocio internacional; en diversos ejemplos,
problemas, tablas o graficas se usarán las unidades originales del caso en con-
creto, aunque en la mayoría de los casos intentaremos realizar la conversión,
siempre y cuando no deforme la estética del problema original. Esto no siempre
es posible porque hay casos por ejemplo donde el diametro de una varilla de
acero de un sistema de refuerzo americano no se expresa en centímetros, sino en
pulgadas, o cuando trabajamos con onzas de oro (en muchas minas expresan su
producción en onzas en lugar de kilogramos). Es conveniente por ello adaptarse
a cada caso concreto.
Dentro de una operación minera tenemos un sistema de explotación con los
pilares circulares de 20 pies de 𝟇 (diámetro) y 30 pies de H (altura) que están
sujetos a un esfuerzo vertical promedio de 1.000 psi.
Debido a efectos de voladura y/o esfuerzos tectónicos, algunos de estos pi-
lares presentan planos de debilitamiento (diaclasas) cuya normal forma 30° con
la horizontal.
Las pruebas triaxiales realizadas sobre las muestras representativas de la roca
sana y de la roca fracturada arrojan los siguientes resultados:
𝑆𝑠 = 3.000 𝑝𝑠𝑖
𝑆𝑓 = 1.000 𝑝𝑠𝑖
𝝁𝟎 = 1
𝝁𝟎 = 𝟎, 𝟕𝟕
𝑃𝑟𝑒𝑠𝑖ó𝑛 𝑒𝑗𝑒𝑟𝑐𝑖𝑑𝑎 𝑝𝑜𝑟 𝑐𝑎𝑗𝑎 𝑡𝑒𝑐ℎ𝑜 = 4.000 𝑝𝑠𝑖
En este problema se pide lo siguiente:
a. Calcular la resistencia a compresión del pilar fracturado o debilitado
b. Sí de acuerdo a los resultados hay que estabilizar los pilares fracturados,
calcular cuántos Rock Bolts serán necesarios para estabilizar esos pilares
con un factor de seguridad mínimo de 1.25, teniendo en cuenta que:
32
c. Calcular cuántos Ropes (zunchos) de 1.5” de 𝟇 (diámetro) podrán ser ne-
cesarios para estabilizar los pilares fracturados con un Factor de Seguri-
dad mínimo de 1.25, sí los zunchos son tensionados a 150,000 lbs de
fuerza.
En este caso se pide, además, hacer el cálculo con un factor de seguridad en
resistencia a la compresión de 2 a 4; y en resistencia a la tracción de 4 a 8. Cuando
en un pilar están presentes discontinuidades cuya resistencia al esfuerzo cortante
es inferior a la componente de cizalla en ese plano, la discontinuidad se propa-
gará por exceso de esfuerzo cortante a menos que el pilar sea reforzado. En estos
casos, las dimensiones del pilar no se deben fijar por comparación entre la carga
a la que está sometido y su resistencia, sino que se establecen de forma que la
discontinuidad no desestabilice el pilar, es decir el diseño de los pilares puede
ser geométrico y se debe hacer mediante un riguroso estudio geotécnico.
El diseño de las luces de las cámaras, es decir la fijación de las distancias
entre los pilares, presenta una dificultad superior al problema del dimensionado
de éstos, y se ha venido realizando, habitualmente, por métodos empíricos; pero
en los últimos años se están aplicando también métodos numéricos, como los de
elementos o diferencias finitas.
Las cargas en el pilar dependen de la dirección y distribución de fuerzas que
se transfieren desde la caja techo a la caja piso. Las técnicas usadas para predecir
estas cargas se pueden dividir en:
• Aquellas que ignoran los cambios causados por la minería en las condi-
ciones de esfuerzos (por ejemplo área tributaria), ó
• Las que utilizan técnicas analíticas y numéricas para predecir los cambio
inducidos por la minería, por ejemplo teoría de vigas, de placas delgadas,
de los elementos finitos, de los elementos discretos, de los elementos de
contorno, etc.
SOLUCIÓN:
Veamos la solución del problema:
Parte (a):
Vamos a resolver el problema para las siguientes condiciones:
33
b. y en Resistencia a la Tracción de 4 a 8.
Modelo físico:
En la Figura 6.3. Pilar en roca, Mina el Silencio (Colombia) se muestra una
imagen real del pilar en una mina.
34
Figura 6.4. Modelo físico del pilar
35
𝐶𝑓 : 𝑅𝑒𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑎 𝑐𝑜𝑚𝑝𝑟𝑒𝑠𝑖ó𝑛 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑖𝑙𝑎𝑟 <
𝑅𝑒𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑐𝑜𝑚𝑝𝑟𝑒𝑠𝑖𝑣𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑗𝑎 𝑡𝑒𝑐ℎ𝑜
𝑆𝑓
𝐶𝑓 =
𝑆𝑒𝑛 2 𝛽 − 𝜇𝑓 (1 − cos 2 𝛽)
Siendo, 𝜎1 = 𝐶𝑓
𝑆𝐵 = 𝑆𝑓 + 𝜇𝑓 𝜎𝐵 (Ecuación 6.1)
𝜎1 + 𝜎3 𝜎1 − 𝜎3
𝜎𝐵 = ( )−( ) cos 2𝛽 (Ecuación 6.2)
2 2
𝜎1 − 𝜎3
𝜏𝐵 = ( ) 𝑠𝑒𝑛 2𝛽 Ecuación 6.3)
2
2 𝑥 1.000
𝐶𝑓 =
0,866 − 0,700 (1 − 0,500)
2.000
𝐶𝑓 = = 3.880
0,516
36
esfuerzos cortantes se representa los esfuerzos que actúan sobe el pilar en
el plano x-y, y donde hemos prescindido del esfuerzo, que hacemos igual
a cero, 𝜎3 = 0.
37
𝐶’𝑓 = 1,25 ∗ 𝐶 𝑓 = 1,25 ∗ 4.000 = 5.000 𝑝𝑠𝑖
• Área de los rock bolts:
𝐴𝐵 = 𝜋 . (0,75)2 = 1,77 𝑝𝑢𝑙𝑔.2
• Área del plano de fractura:
𝐴𝑓 = Á𝑟𝑒𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑙𝑎𝑛𝑜 𝑑𝑒 𝑓𝑟𝑎𝑐𝑡𝑢𝑟𝑎 (𝑒𝑙𝑖𝑝𝑠𝑒)
𝐴𝑏 = 𝐴𝑓 = 𝜋. 𝑎. 𝑏 (𝑠𝑖𝑒𝑛𝑑𝑜 𝑎 𝑦 𝑏 𝑙𝑜𝑠 𝑟𝑎𝑑𝑖𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑒𝑙𝑖𝑝𝑠𝑒)
𝐴𝑓 = 𝜋. 𝑎. 𝑏 = 𝜋. (120). (240) = 90.500 𝑝𝑢𝑙𝑔2 .
2 𝑆𝑓 + 2𝑁. 𝐴𝑏 +. (𝑆𝑏 + 𝜇𝑓 . 𝜏𝑏 )
𝐶´𝑓 =
𝑆𝑒𝑛 2𝛽 − 𝜇𝑓 . (1 − cos 2𝛽)
5.000 𝑥 0,516
= 2 𝑥 1.000
2 𝑥 1,77
+ (119.000 + 0,7 𝑥 176.000)𝑁
90.500
580
𝑁 =
9,47
𝑁 = 62 𝑟𝑜𝑐𝑘 𝑏𝑜𝑙𝑡𝑠 (𝑝𝑒𝑟𝑛𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑎𝑛𝑐𝑙𝑎𝑗𝑒)
Parte (c):
Cálculo del número de ropes (zunchos):
Para realizar este cálculo utilizaremos el segundo factor de seguridad:
C´´f = 1.25 x 4.000 = 5.000 psi
2 𝑆𝑓 + 𝜏´. 𝑁⁄𝑎. 𝐿 [𝑠𝑒𝑛 2 𝛽 + 𝜇𝑓 (1 + cos 2𝛽)]
𝐶´´𝑓 =
𝑠𝑒𝑛 2𝛽 − 𝜇𝑓
5000 𝑥 0,816
= 2 𝑥 1000 + 159.000/ (120 𝑥 360) [ 0.866 + 0,70 (1
+ 0,5) ]. 𝑁
𝑁 = 580/ 6,66 ≈ 87 𝑅𝑜𝑝𝑒𝑠 (𝑧𝑢𝑛𝑐ℎ𝑜𝑠).
Este tipo de ejercicios es muy frecuente y útil en la práctica minera, y pode-
mos extenderlo al cálculo y diseño de otros tipos de estructuras como pueden ser
estructuras de roca que asemejen vigas, pórticos, bóvedas, etc
38
Lo verdaderamante importante es el criterio del ingeniero minero para deci-
dir que tipo de modelo le resulta más útil aplicar.
Ahora bien, un ejercicio interesante a realizar sería deducir las fórmulas para
que nos sirvan en problemas similares; y también proceder a hacer el diseño res-
pectivo.
6.4. EJEMPLO DE APLICACIÓN. PLANIFICACIÓN Y
PROGRAMACIÓN DE UN OPEN PIT
Todo yacimiento mineral es potencialmente susceptible de ser explotado por
cualquier método de minado, pero descartando aquellos que no representen un
buen negocio para la empresa interesada.
La elección del método de explotación más adecuado para extraer el mineral
de un yacimiento superficial estará basado principalmente en decisiones econó-
micas (costes, beneficio, inversiones, flujos de caja, etc.). Sin embargo; la elec-
ción del método no puede soslayar la importancia de la estabilidad geomecánica
y la seguridad de la explotación, cuestiones que por otra parte, influyen de ma-
nera decisiva sobre la rentabilidad del mismo. Es decir nos encontraremos ante
un escenario que exige una solución de compromiso entre rentabilidad por un
lado, y estabilidad y seguridad de la mina por otro lado.
Esta decisión está relacionada con múltiples factores propios del yacimiento
tales como:
• Ubicación.
• Forma.
• Tamaño.
• Topografía superficial,
• Profundidad del cuerpo mineral,
• Tipo de mineral,
• Complejidad y calidad de la mineralización,
• Distribución de la calidad de la mineralización (selectividad),
• Características del macizo rocoso,
• Diseño geomecánico de la mina,
• Calidad de la información de reservas,
39
• Precio de los metales en los mercados internacionales,
• Inversiones asociadas.
Esta información provendrá de una campaña de exploración conveniente-
mente detallada al nivel que requiera el proyecto. Además, y no menos impor-
tante, la elección dependerá de las políticas, necesidades y recursos de las que
disponga la empresa interesada en realizar la explotación del yacimiento.
Hoy en día, la industria minera tiene que acometer proyectos tanto de pe-
queña minería, como de mediana y gran minería.
Una vez definido el método más apropiado podremos pensar si el proyecto
minero proseguirá su curso hacia la explotación, y para efectos de nuestro pro-
pósito, asumiremos que esta etapa ya ha sido salvada y que definitivamente ex-
plotaremos el yacimiento por el método de Tajo Abierto (Cielo Abierto u Open
Pit, como se conoce comúnmente el mismo método en otros países, donde recibe
distintos nombres).
La explotación de un yacimiento por el método de tajo abierto, requiere de
datos iniciales, provenientes de campañas de exploración (sondajes), los cuales
serán procesados de manera que podamos obtener un modelo de bloques (Kri-
geage, Ivor, etc.). Este modelo de bloques consiste en una matriz tridimensional
de bloques de dimensiones definidas por su largo, ancho (ambos iguales por lo
general) y alto, este último valor corresponderá a la altura de los bancos del fu-
turo tajo. Dicha altura será definida principalmente en función de las caracterís-
ticas del yacimiento y la elección de los equipos de explotación. La altura del
banco a su vez define en la estimación de reservas la altura que tendrán los com-
posites en la campaña de sondajes.
Cada uno de los bloques podrá guardar información relevante de datos como:
40
Una vez disponible la información entramos a la etapa de diseño, la cual nos
entregará como resultado los límites económicos de nuestra explotación deno-
minado Pit final, a lo cual podemos agregar los límites de las distintas etapas de
la explotación llamadas fases, las cuales nos definen la secuencia de explotación
del yacimiento.
Debemos hacer notar que muchos de los datos utilizados para el diseño del
tajo, son estimaciones basadas en estudios y recopilación estadística de otras ex-
plotaciones, además de los datos sujetos a corrección por la aparición de nuevas
tecnologías (influyentes en los costes), nuevas reservas (futuras expansiones) y
condiciones del mercado (precio del metal, leyes nacionales, regulaciones am-
bientales, políticas nacionales e internacionales, etc.), por lo que difícilmente po-
demos decir que nuestro tajo se comportará tal cual lo hemos planteado en la
etapa inicial del diseño. En otras palabras debemos decir que el diseño final de
un tajo con seguridad será modificado al ir incorporando información actualizada
en las bases de datos.
Disponiendo de los límites económicos del tajo final y las fases de explota-
ción, es decir la secuencia de extracción de materiales, debemos definir el cómo
vamos a extraer las reservas, por lo que debemos entrar en una etapa de planifi-
cación de la explotación.
Esta planificación comprende tres etapas paralelas y cada una comprende las
actividades de explotación para períodos de tiempo distintos; hablamos entonces
de planificación de corto, mediano y largo plazo. Los conceptos de corto, me-
diano y largo plazo varían con el tamaño del proyecto, sus necesidades de finan-
ciación, los precios de los metales en los mercados internacionales, las regula-
ciones nacionales, entre otros factores.
En estas etapas se planifican las actividades a realizar en función de la ex-
plotación misma del tajo, políticas de la compañía (necesidades, recursos, intere-
ses, etc.), influencia de agentes internos (problemas climáticos, recursos huma-
nos, etc.) y externos a la empresa (mercado, regulaciones, normativas, etc.).
Dependiendo de cada explotación la planificación de corto, mediano y largo
plazo abarcará períodos distintos (corto plazo: día, semana, mes, trimestre, se-
mestre; mediano plazo: trimestre, semestre, año, bianual, trianual; largo plazo:
anual, bianual, diez años, etc.).
41
Como todo proyecto, la explotación de un yacimiento deberá ser evaluada
técnica y económicamente, dentro de un período de vida del yacimiento. Esta
vida del yacimiento dependerá principalmente de las cantidades de reservas mi-
nables, ritmo de explotación requerido o producción por jornada y de las necesi-
dades, políticas, recursos o intereses de la empresa.
Para la correcta evaluación del proyecto, debemos contar con los datos ne-
cesarios para el desarrollo de los estudios, los cuales provendrán de fuentes de
información técnica fidedignas, tales como la operación de otros yacimientos de
similares características, tecnología, procesos productivos involucrados y la ex-
periencia de los encargados de evaluar dicho proyecto.
Dentro de los procesos productivos se encuentran por ejemplo:
• Perforación,
• Voladura,
• Desatado,
• Sostenimiento,
• Carguío,
• Transporte,
• Sistemas de manipulación de materiales,
• Servicios auxiliares
Dentro de los otros procesos que participan de la producción (no menos im-
portantes) se encuentran:
• Exploraciones (paralelas a la operación).
• Procesos físicos-químicos del mineral (molienda, flotación, fundición,
aglomeración, lixiviación, electro-obtención, etc.).
• Venta del producto (transporte, seguros, impuestos, etc.).
Debemos hacer notar que existen actividades paralelas a estas que participan
directamente en las distintas operaciones y que forman parte del proceso mismo
y de sus costes asociados, como por ejemplo:
• Geología,
• Mantenimiento de equipos, maquinarias e instalaciones,
• Depreciación de los equipos,
• Suministros de energía e insumos,
42
• Recursos humanos y administración,
• Seguridad, higiene y prevención de riesgos,
• Medio ambiente,
• Contabilidad y finanzas,
• Control de calidad,
• Etc.
Cada uno de estos procesos o actividades ligadas a ellos, significan un coste
dentro del desarrollo de la explotación. Estos costes serán los que definirán si un
bloque con ley mayor que cero será considerado como mineral, mineral de baja
ley o simplemente estéril, ya que el objetivo es obtener el fino asociado a ese
bloque significará un coste y por ende un beneficio económico para el proyecto.
En este sentido podemos decir que en función de los costes estimados para
la extracción de un bloque del yacimiento, definiremos una ley que permita dis-
criminar un bloque como mineral o estéril, la cual llamaremos LEY DE CORTE
CRÍTICA o Cut-off.
6.4.1. MECÁNICA DE ROCAS Y GEOMECÁNICA EN EL DISEÑO DE
UN OPEN PIT
Ahora bien, dentro del proceso de planificación y programación de un Open Pit
hay que considerar como una parte muy importante del mismo, la influencia de
los estudios de mecánica de rocas y geomecánica, Los estudios de mecánica de
rocas y de diseño geomecánico de una mina a cielo abierto incluyen como mí-
nimo los siguientes aspectos:
1°) Recopilación preliminar de todos los datos geotécnicos, geológicos y geo-
morfológicos que incluyen, desde fotografías aéreas, mapas de superficies y per-
foraciones o sondajes de muestras representativas.
2°) Un análisis preliminar de estos datos geotécnicos para establecer las mejores
condiciones o trayectorias geotécnicas planteadas. Examinar detenidamente es-
tas alternativas de análisis, en relación al pit propuesto, de la pendiente para ase-
gurar de que no existan probabilidades de deslizamiento.
3°) Establecer específicamente las pendientes o taludes con discontinuidades no
favorables. Hacer un análisis de las características estructurales y establecer cla-
ramente características estructurales favorables y características estructurales no
favorables:
43
Primer canal: No hay problemas; uso de métodos convencionales
7°) Instalación de la red piezométrica (control del nivel freático; estático y diná-
mico) ubicada en perforaciones específicamente establecidas para controlar el
nivel freático y su presión de poros durante el minado.
En la Figura 6.8. Acción del agua en un open pit se muestra un esquema que
ilustra la idea de la influencia del agua en la estabilidad de un talud de mina.
44
Figura 6.8. Acción del agua en un open pit
8°) Un análisis integral con feedback respecto a las pendientes críticas en fun-
ción de lo visto y obtenido en los puntos 5, 6 y 7, usando las técnicas del equili-
brio límite, la teoría de elasticidad, la teoría de plasticidad y analizando los me-
canismos probables de falla: tipo planar, columnar, cuña, circular, etc.
- Examinar la posibilidad de otras fallas, por ejemplo: intempe-
rismo, grado de alteración, y especialmente debido a voladura
de rocas.
- Análisis de intemperismo.
45
Los parámetros principales a controlar en una mina a cielo abierto o cantera se
muestran en la Figura 6.8. Parámetros de una explotación a cielo abierto.
46
Talud de banco: es el ángulo delimitado entre la horizontal y la línea de máxima
pendiente de la cara del banco. En Europa se suele tender a trabajar con taludes
inclinados a diferencia de los taludes inclinados usados en América.
Talud de trabajo: es el ángulo determinado por los pies de los bancos entre los
cuales se encuentra alguno de los tajos o plataformas de trabajo. Es, en conse-
cuencia, una pendiente provisional de la excavación.
47
De todas estas categorías existe una significativa cantidad de trabajos que
abordan la estabilidad a partir de métodos de equilibrio limite a pesar de que los
factores de seguridad son sensibles a pequeños cambios de los parámetros de
resistencia y de que este tipo de metodología no llevan en cuenta el estado de
tenciones iniciales, ni el mecanismo de rotura y ni la variación de tensiones a lo
largo de la superficie potencial de rotura.
Bajo estas limitaciones, la modelización numérica surge como una alterna-
tiva para el análisis de la estabilidad del talud, sobre todo considerando los avan-
ces tecnológicos ocurridos en la última década. La aplicación de esta técnica en
obras civiles y de minería presenta varias ventajas, dentro de las cuales se pueden
destacar:
• Previsión de los mecanismos de rotura,
• Obtención de las tensiones y deformaciones en diferentes puntos a lo
largo del talud,
• Análisis de la estabilidad en función de diferentes modelos constitutivos,
• Realización de estudios paramétricos de las propiedades elásticas y de
resistencia de la roca.
En minas a cielo abierto el ingeniero a menudo tiene que conciliar los criterios
de seguridad y estabilidad del macizo rocoso y de la mina, por un lado, con el de
la economía y productividad de la explotación, el por otro. En efecto, incremen-
tando la inclinación de los taludes se puede ahorrar mucho dinero al reducir el
volumen de material a extraer; pero la inclinación de un talud tiene un límite que
no puede rebasar nunca; la seguridad del mismo, y con ello la estabilidad, segu-
ridad y viabilidad de la explotación en su conjunto.
Cualquier ahorro de costes conseguido puede irse a la borda poniéndose ade-
más en riesgo la seguridad de las personas, maquinarias y activos que se encuen-
tren en el nivel del talud o debajo de la línea del mismo.
Para entender mejor lo anterior vamos a explicar un ejemplo frecuente, pero
simplificado, de un proyecto minero. A continuación se tienen los datos básicos
del yacimiento y de sus reservas.
48
Datos básicos del yacimiento
• Forma del yacimiento: forma aproximada tabular, de posición casi hori-
zontal.
(Visualización en planta casi circular)
• Tipo de mineral: mineral de cobre (Cu)
• Profundidad del yacimiento: entre 175 y 225 metros
• Diámetro en planta: 160 metros de radio, aproximadamente
• Mineral probado, o sea aquel que su masa sea mensurable desde tres la-
dos.
• Mineral probable, cuando se puede considerar dos lados
• Mineral posible: si se observa de un solo lado
49
Para este ejercicio se consideran las reservas probadas y certificadas por
técnicos QM en formatos JORC.
50
Para un proyecto de esta magnitud se calcula una inversión inicial necesaria
de 80 Millones de Euros, a la que habrá que sumar los costes operativos que
incluirán sólo el coste de arranque, carga y transporte (a escombrera el estéril y
a planta el mineral) de cada metro cúbico de material a movilizar, y que se pue-
den estimar, en promedio, aproximadamente en 2,5 𝐸𝑢𝑟𝑜𝑠/𝑚3 .
El proceso de producción:
El proyecto se lleva a cabo mediante una excavación en plena montaña cuyas
medidas aproximadas son: 160 m. de diámetro. En cuanto a la profundidad, se
prevé un máximo de 225 m. y un mínimo de 175 m. (ver Figura 6.12. Vista en
planta de la mina a tajo abierto)
La explotación que se realiza es mediante el sistema denominado explotación
a cielo abierto, que significa realizar grandes perforaciones de unos 19 m. de
longitud, donde se colocan explosivos para tener frentes de extracción de 17 m.
de profundidad, denominados bancos. Para ello se utilizan perforadoras rotativas
de 30 cm. de diámetro. Luego de hacer las voladuras en la zona, gigantescas palas
sobre ruedas o a cable cargan el material volado en camiones mineros con una
capacidad de carga de más de 200 toneladas cada uno. La pala a cable tiene una
capacidad de 70 toneladas en cada movimiento.
Minado:
Se plantea la extracción del mineral mediante un tajo con forma de tronco de
cono que habrá de tener 225 m de profundidad (h) y una superficie circular de
160 m de díametro (D).
Lógicamente la inclinación media o ángulo general del talud (∞) marcará
los 𝑚3 de material a extraer y consecuentemente los costes de explotación.
Si se calcula como varían los costes, ingresos y beneficios en función de esta
inclinación general del talud se obtendría una gráfica similar a la de la Figura
6.13. Resultados económicos. (ingresos, costes y beneficios) del ejemplo simpli-
ficado de estudio de viabilidad minera de un yacimiento de cobre en función del
ángulo medio del tajo.
En esta gráfica se observa que por cada grado que se incremente el ángulo
general de talud el beneficio aumenta del orden de más de 1,5 Millones de Euros.
51
Esto da una idea del interés de realizar estudios geotécnicos finos y de que siem-
pre va a ser conveniente realizar diseños no conservadores, acompañados de sis-
temas de vigilancia.
Esto es casi una máxima de la gran minería y sin ella apenas se podría lanzar
un gran proyecto minero. También hay que señalar que muchos de los avances
en ingeniería de taludes en macizos rocosos producidos en los últimos 25 años,
han sido financiados por compañías mineras que conocen perfectamenten la im-
portancia de ello.
Para calcular los costes de minado hay que identificar las operaciones prin-
cipales:
El promedio de mineral movido es de aproximadamente 1 millón de tonela-
das por año ó 2.740 toneladas diarias.
Para ello, se utiliza una flota de camiones mineros del tamaño ya indicado.
Del total de material movido, el 30 % aproximadamente es enviado a una tritu-
radora primaria que lo reduce de tamaño hasta bloques de 30 cm. que luego envía,
por una cinta transportadora, hasta una pila de almacenamiento que alimenta a la
planta concentradora. La trituradora funciona a un régimen de aproximadamente
330 t /hora en dos turnos. La pila puede contener hasta noventa 1.000 toneladas,
lo que significaría aproximadamente un mes de funcionamiento de la planta con-
centradora.
Desde la pila de alimentación, ingresa a la planta concentradora según dos
circuitos, cada uno de los cuales comienza con un gigantesco molino semiautó-
geno de 5 m. de diámetro, donde las rocas se muelen entre sí al girar, y son ayu-
dados por cuerpos moledores esféricos de aproximadamente 6 cm. de diámetro
cada uno. Allí reciben agua y comienza la etapa de la liberación de los metales a
medida que el tamaño es reducido.
Cada molino de los descritos puede moler 500 toneladas por hora utilizando
motores eléctricos de 6.000 caballos de fuerza de potencia cada uno. El proyecto
cuenta con dos molinos de estas características. La electricidad que necesita la
planta concentradora está en el orden de los 40 megavatios de potencia. Esta
potencia es equivalente a la energía necesaria para una ciudad pequeña-mediana
y el proyecto cuenta con dos molinos de estas características. La planta eléctrica
52
se proyectará de tal manera que se pueda prever las necesidades de ampliación
que se deriven de un incremento de reservas probadas.
El proceso de concentración continúa en una segunda molienda en cuatro
molinos giratorios de bolas hasta lograr el tamaño de liberación requerido, que
está en el orden de los pocos micrones. El material así finamente molido es tras-
ladado a una batería de equipos gravitatorios para la extracción del oro más
grueso. El oro que se logra concentrar en esta sección se termina de separar y se
realiza su fundición lográndose el doré de oro ó primera fundición de oro, que
es el primer producto comercial que se extrae. En un año se obtiene alrededor de
900 kilogramos por este sistema.
El resto de la roca mineralizada molida pasa a un sistema de concentración
denominado flotación, que consiste en una agitación de la roca mezclada con
gran cantidad de agua y reactivos específicos que permite obtener una espuma
donde flotan los minerales quedando la roca en el fondo y se denomina colas de
flotación. Este sistema permite obtener un polvo de mineral concentrado que
contiene aproximadamente 28 % de cobre y entre 26 y 29 gramos de oro por
tonelada.
Este material es el producto comercial que se despacha desde la planta con-
centradora hasta la planta de filtros, a través de un mineroducto de 17 cm. de
diámetro y de casi 400 km. de longitud. Este mineroducto recorre una vasta y
compleja geografía orográfica y de llanura, moviendo el material con varias es-
taciones de bombeo y estaciones de válvulas. La pulpa transportada se compone
de 65 % de sólidos y el líquido, agua, para facilitar su movimiento, es de 35 %.
Al arribar a la planta de filtro se realiza la extracción del agua hasta dejar el
producto comercial con un 8% de humedad. Este material será embarcado en
convoyes ferroviarios que lo transportará hasta un puerto cercano para su poste-
rior embarque en barcos cargadores de mineral que lo llevará a los compradores
ubicados en diferentes partes del mundo (especialmente Asia, Europa y Norte-
américa). El tratamiento y refinación del concentrado, que permite separar el
cobre y el oro, se efectuará a en plantas ubicadas en Brasil, Japón, Canadá, Ale-
mania, Finlandia, Corea, Turquía, etc.
Datos geomecánicos:
53
• Ubicación del yacimiento: se encuentra en un macizo rocoso de caja, con
un peso específico de 25 kN/m3.
54
Figura 6.12. Vista en planta de la mina a tajo abierto
En el análisis de macizos rocosos, los cuales presentan sistemas de fractura-
ción, se pueden asimilar a cuerpos formados por bloques de roca delimitados por
un sistema tridimensional de planos de discontinuidad. Se entiende por disconti-
nuidad a todas aquellas estructuras (fallas, fracturas, diaclasas, estratificaciones,
etc.) que forman dichos planos, los que comúnmente se conoce como fabrica
estructural del macizo rocoso. Normalmente este tipo de discontinuidades son
producto de los esfuerzos tectónicos a los que fue sometido el macizo rocoso en
un estado inicial de esfuerzos. Dependiendo de la orientación de estos se tiene
un patrón de fracturación que delimitara los bloques en cuestión.
55
Diseñar una mina a cielo abierto en un macizo rocoso con una fracturación
intensa es uno de los problemas más complicados en geomecánica. Ahora bien,
para analizar la estabilidad de un talud realizado en macizos rocosos fracturados,
es preciso recurrir ma dos procesos de análisis que se describen a continuación.
56
La estabilidad de taludes constituye, el problema principal en la concepción
y diseño de minas a cielo abierto, tanto desde el punto de vista económico como
de seguridad. Durante los últimos años, se han desarrollado nuevas técnicas o
modelos de cálculo numéricos. El desarrollo de estos modelos, ha permitido que
la modelización numérica se haya convertido en una herramienta de cálculo muy
aplicada.
Dada su fundamentada base teórica y la permanente confrontación de los
resultados con la realidad, se viene utilizando con excelentes resultados en las
empresas mineras. En ciertos países de Iberoamérica la utilización de esta nueva
técnica fue restringida y/o limitada, debido a que en sus comienzos se utilizaba
complicados métodos de cálculo. Muchos ingenieros prefieren realizar el diseño
de taludes aplicando los conceptos de cinemática y de equilibrio límite como
métodos de cálculo por razones de desconocimiento de nuevas tecnologías. La
pregunta que les plantearíamos sería: ¿Qué ángulo tendrá el talud final de una
mina aplicando modelos numéricos?
57
Capítulo 7: LOS MÉTODOS NUMÉRICOS EN LA GEOTECNIA Y
GEOMECÁNICA
7.1. Introducción
7.2. Orígenes y aplicaciones del cálculo numérico
7.3. Algunos problemas que estudia el cálculo numérico
7.4. Modelos continuos y discontinuos en minería
7.5. Métodos numéricos más usuales
7.6. Simulación numérica
7.7. Códigos numéricos comerciales
7.8.
7.1. INTRODUCCIÓN
Los métodos numéricos son herramientas fundamentales para la modelización
matemática de minas y de diversos problemas geotécnicos y geomecánicos; sin
embargo; no siempre son bien entendidos ni aplicados en el contexto de la inge-
niería de aplicaciones, y suelen reducirse a ejercicios teóricos que aportan poco
al desarrollo de la mecánica de rocas y geomecánica.
Dentro del campo de las ciencias matemáticas es evidente que una materia
como ésta, cuyo objeto es la construcción de soluciones aproximadas de proble-
mas matemáticos debe estar situada dentro de lo que se entiende por matemática
aplicada, en el sentido de que aborda la resolución aproximada de problemas
que, en su inmensa mayoría, han sido proporcionados por las ciencias aplicadas
o la técnica, que después han sido resueltos matemáticamente, y que su solución
exacta es difícil de obtener o, si se conoce, resulta ser una función difícil de eva-
luar, por ejemplo.
No obstante, junto a este carácter de aplicación en el fondo lleva consigo
todo un estudio previo de los métodos que se van a emplear. Es en este sentido
donde reside la gran labor del matemático, que hace uso para ello de los razona-
mientos y resultados que le proporcionan otras muchas ramas de la matemática
(Análisis Matemático, Algebra, etc.).
58
Por ello, quizá en esta materia más que en otras, es difícil conseguir un en-
foque adecuado, puesto que nos podemos situar desde la posición del técnico que
desea que se le muestre un conjunto de métodos que pueda usar para resolver
numéricamente sus problemas, con orientaciones prácticas sobre las ventajas e
inconvenientes que presentan unos sobre otros, y también en la posición del ma-
temático que tiende a olvidar el fin del Cálculo Numérico por el placer de exten-
derse en los razonamientos matemáticos que llevan a averiguar por qué unos
métodos son más ventajosos que otros.
El problema que yo observo es que hay muchos ingenieros que quieren ser
matemáticos (probablemente equivocaron la carrera) y se entretienen en cons-
trucciones matemáticas que son extremadamente difíciles de contrastar en la
práctica o que carecen de valor en la ingeniería de aplicaciones. Y de otro lado,
hay ingenieros empíricos que creen que simular una mina o un problema geotéc-
nico consiste en aprender un código de software y ejecutarlo. Incluso, algunos
fabricantes de software contribuyen a desvirtuar y frivolizar en la tecnología de
los métodos numéricos cuando ofrecen programas de certificación de sus paque-
tes de software como si esto fuera una certificación tipo Windows o en Office.
Nosotros procuraremos no llegar al extremo citado, sino situarnos en una
posición más bien moderada, es decir en el punto de vista del ingeniero de apli-
caciones.
Otra observación que hay que hacer es que la puesta en práctica en la vida
real de los métodos numéricos se lleva a cabo haciendo los cálculos en ordena-
dores y programas ya desarrollados por compañías especializadas. Hoy existen
más de 75 códigos de software en el mercado. Todos son buenos, todos funcio-
nan, (aunque en ejemplos sencillos pueda ser suficiente el uso
de tu propia laptop o hacer tu propio código). Esto dará al experto más elementos
de juicio para ver las ventajas e inconvenientes de los métodos.
7.2. ORÍGENES Y OBJETIVOS DEL CÁLCULO NUMÉRICO
En un principio la matemática era esencialmente numérica, en el sentido de que
los problemas que estudiaba eran problemas concretos (astronómicos, físicos,
etcétera), cuya solución interesaba conocer. Con el desarrollo, en los últimos si-
glos, del cálculo infinitesimal y de la estructuración del edificio matemático fue
59
creciendo el gusto por la perfección del razonamiento, la generalización, las de-
mostraciones por reducción al absurdo, etcétera, en detrimento del desarrollo de
los procedimientos constructivos utilizables en la práctica para hallar soluciones
aproximadas del problema.
Esto es comprensible porque el matemático miraba con enorme prevención
la cantidad de cálculos que había que hacer en cualquier caso, pero la dificultad
quedó superada en gran parte con la aparición y posterior desarrollo vertiginoso
de los ordenadores, que han permitido aumentar la velocidad de cálculo, de
forma que la atención y el tiempo del investigador no quedan absorbidos ya por
la realización de los cálculos.
Hasta tal punto ha producido esto un cambio en la situación que el estudio
de los métodos numéricos lleva camino de convertirse en una de las ramas más
importantes de la matemática y, desde luego, es una de las de más actualidad.
Para precisar más, diremos que un método numérico de resolución de un deter-
minado problema es un conjunto de reglas que permite la obtención, mediante
un número finito de operaciones elementales, de un resultado que se aproxima
de alguna manera a la solución de aquel problema.
Debido a ello, los métodos numéricos lo único que suelen proporcionar es
soluciones tan próximas como se quiera (en teoría, puesto que al efectuar los
cálculos se cometen casi siempre pequeños errores debido a que todo ordenador
y algoritmo tienen una precisión limitada) a la solución exacta, pero en general,
no se obtiene ésta.
El conjunto de reglas que definen el método suele indicarse también con el
nombre de algo-ritmo. Recuérdese, por ejemplo, el conocido algoritmo de Eucli-
des para obtener el máximo común divisor de dos enteros positivos. Es un ejem-
plo de método numérico, muy elemental, que además permite llegar a la solución
exacta en un número finito de pasos.
El Cálculo Numérico o con un nombre más actual, el Análisis Numérico, es
la rama de la matemática que estudia los métodos numéricos. Prácticamente
hasta 1950 se puede decir que esta disciplina casi no existía; pero desde entonces
hasta ahora su desarrollo ha sido impresionante y las aplicaciones en ingeniería
han tenido un crecimiento imparable (particularmente en la ingeniería aeronáu-
tica, mecánica, naval, civil e industrial). En geología y minería las aplicaciones
60
son más recientes; pero el impacto en la modelización de yacimientos y estruc-
turas mineras es decisiva.
7.3. ALGUNOS PROBLEMAS QUE ESTUDIA ELCÁLCULO NUMÉ-
RICO
61
Otras veces interesa sustituir esa función por otra más sencilla que sea pró-
xima a la primera en un cierto sentido (que hay que precisar), pero que no nece-
sariamente coincida con ella en unos puntos dados como sucedía en el caso an-
terior. Es un problema de aproximación.
El hallar las raíces de una ecuación no lineal es un problema no resuelto más
que en casos muy particulares, como la ecuación de segundo grado. Es, por tanto,
muy interesante el estudio de los métodos de resolución aproximada de ecuacio-
nes no lineales.
En cambio, el hallar la solución de un sistema de ecuaciones lineales con n
ecuaciones y n incógnitas y determinante de coeficientes no nulo sí está comple-
tamente resuelto en Algebra Lineal. Pero cuando el número de ecuaciones es
mayor que 4 el método conocido por regla de Cramer no es práctico porque el
número de operaciones que hay que hacer es excesivamente elevado y consumi-
ría demasiado tiempo realizarlos, incluso en una calculadora, y, además, aunque
se trabaje con mucha precisión, el error de redondeo puede hacerse incontrolable
debido al gran número de operaciones.
Es objeto del Cálculo Numérico estudiar métodos que permitan obtener la
solución exacta con un número de operaciones sensiblemente inferior al anterior
u obtener una solución aproximada del sistema de una manera rápida y sencilla.
De aquí el interés por estudiar los métodos de resolución de sistemas de ecuacio-
nes lineales.
Analicemos un poco más este caso. La resolución de sistemas lineales estaba
totalmente estudiada, pero en muchas cuestiones numéricas se llega al plantea-
miento de un sistema lineal con gran número de ecuaciones y las mismas incóg-
nitas. Eso hace que se fije la atención en que el método de resolución que se tenía
no sirve en la práctica. Por tanto, en resumen, el Cálculo Numérico ha hecho que
problemas resueltos vuelvan a estudiarse por otros métodos por no ser aquellos
utilizables más que en demostraciones y razonamientos teóricos (este es un error
frecuente en ciertos ingenieros teóricos que reducen la geomecánica a modelos
teóricos).
Hay problemas, como el cálculo de la derivada de una función en un punto
o el de la integral de una función en un intervalo, que en casos sencillos son
perfectamente resolubles, pero si no se conoce la expresión de la función, sino
62
algunos datos sobre ella, como los valores que toma en varios puntos, o si se
conoce la expresión y ésta no es muy manejable para realizar los cálculos nece-
sarios, no se podrán resolver. El uso de los datos que se conocen de la función
para calcular aproximadamente la derivada o la integral de la función da lugar a
los métodos de derivación numé-rica o de integración numérica, respectiva-
mente, aunque también se usa el nombre de fórmulas de cuadratura como sinó-
nimo de fórmulas de integración numérica para integrales de una variable.
Sin embargo, puede que el problema que más auge haya tomado con la apa-
rición del Cálculo Numérico sea la resolución aproximada de ecuaciones dife-
renciales. La gran cantidad de ecuaciones diferenciales cuya solución exacta no
se puede conocer en la práctica y la complicada expresión de esa solución cuando
es posible obtenerla, en general, hacen que en la actualidad, salvo en casos muy
particulares, se busquen únicamente soluciones aproximadas de la ecuación di-
ferencial. Normalmente en aplicaciones de ingeniería se suelen ver los casos más
simples que son los de las ecuaciones diferenciales ordinarias, pero la resolución
aproximada de ecuaciones en derivadas parciales es un campo de gran actualidad
que por ser de nivel algo superior y por no ser el objeto de este libro no podemos
tocar.
Hay varios temas más que no tocaremos por las dos razones apuntadas para
las ecuaciones en derivadas parciales: resolución aproximada de ecuaciones in-
tegrales, optimización (es decir, problemas de cálculo de variaciones), etcétera.
En la Parte VII: Métodos Numéricos en la Minería desarrollaremos la aplicación
de los métodos principales a problemas de diseño de minas, selección del método
de minado, diseño de aberturas y estructuras mineras, etc. Esta, quizás sea una
de las partes más importantes de la mecánica de rocas y geomecánica: la aplica-
ción de los métodos numéricos a la ingeniería de minas.
7.4. MODELOS CONTINUOS Y DISCONTINUOS EN MINERÍA
Cuando diseñamos una mina ya sea subterránea o a cielo abierto lo que tenemos
en primer lugar es un sistema físico o de ingeniería que queremos representar por
una serie de ecuaciones en derivadas parciales para a continuación proceder a
resolver (o aproximar, mejor dicho) ese sistema de ecuaciones y encontrar las
soluciones en términos de tensiones, deformaciones, desplazamientos y dimen-
63
sionado de la mina para encontrar la estabilidad óptima, la seguridad y rentabili-
dad de la misma. En la Figura 7.1 Métodos de solución de problemas de inge-
niería se muestra un diagrama de los métodos de solución de problemas de in-
geniería.
64
En otras palabras, la resistencia global del macizo rocoso es una integración
entre la resistencia del macizo propiamente dicho y del de las discontinuidades.
¿Còmo enfocar el problema, entonces? Hay dos maneras:
• Tratar al macizo rocoso como un medio continuo, simplificando conside-
rablemente la realidad, o
• Tratar al macizo como un medio discontinuo, lo que puede complicar
enormemente el problema y alejar la solución matemática de la realidad.
He ahí la pericia y la ciencia del ingeniero de métodos numéricos en minería.
En el mercado existen más de 75 códigos numéricos comerciales; es decir
hay donde elegir; pero esa no es la cuestión. El problema principal es caracteri-
zar geomecánicamente el macizo rocoso de la forma más real posible; realizar la
formulación matemática más adecuada al problema en cuestión y elegir el código
numérico que mejor se adapte al modelo físico y geomecánico de nuestra mina.
Pero: hay una cuestión más, tan o más importante que las anteriores: debemos
conocer de manera profunda el método de minado, porqué de poco sirve tener
un excelente modelo geomecánico o modelo numérico que nos hagan perder re-
servas minables. La ingeniería de minas es una ecuación de rentabilidad, seguri-
dad y estabilidad geomecánica.
7.4.1. MODELOS CONTINUOS
Estos son modelos matemáticos que resuelven un tipo de problema en el cual
el comportamiento del macizo rocoso puede ser modelizado por medio de ecua-
ciones diferenciales de la mecánica de los medios continuos.
En esta categoría se engloban la mayoría de los modelos numéricos geome-
cánicos. Con ellos es posible también analizar los terrenos que presentan dis-
continuidades, como fallas, planos de estratificación o juntas. Los métodos con-
tinuos se subdividen en dos categorías, según la estrategia de resolución de las
ecuaciones:
• Métodos diferenciales
• Métodos integrales
Los primeros métodos, se caracterizan por extensión de las ecuaciones dife-
renciales a toda le región de interés, mientras que los métodos integrales, utilizan
las soluciones de la mecánica de los medios continuos, elaboran una solución del
65
problema global aproximando las ecuaciones diferenciales solamente sobre los
contornos (fronteras) de la región de interés.
• Modelos diferenciales:
o Elementos finitos
o Diferencias finitas
• Modelos integrales:
o Elementos de frontera
o Integrales de frontera
o Discontinuidades de desplazamiento.
7.4.2. MODELOS DISCONTINUOS
Estos son particularmente utilizados para estudiar los casos donde la deforma-
ción del terreno tiene por origen la consecuencia del movimiento de los bloques
de roca. Estos están delimitados por las discontinuidades en un campo tensional
de baja intensidad, como cuando se trata el análisis del flujo de mineral de una
explotación por caída o descenso de mineral. En los primeros modelos disconti-
nuos, las deformaciones estaban encuadradas a la superficie de los bloques, pero
actualmente se puede considerar los bloques como deformables y con posibilidad
de rotura.
El macizo rocoso esta generalmente atravesado por discontinuidades que tie-
nen una gran influencia en su comportamiento mecánico, hidráulico, etc. Este
modelo da una importancia particular a las fracturas, que están definidas por su
orientación, el espaciamiento, las aberturas y la deformabilidad, tanto por sus
efectos de deformación como su cinemática en el macizo rocoso. Estos modelos
se dividen en:
a) Modelo cinemático
Que evalúa la posibilidad de movimiento de los bloques con relación a una o
más fracturas. Ejemplo: teoría de block caving.
b) Modelo de elementos discretos
Considera los macizos rocosos como un conjunto de elementos que interac-
túan mecánicamente entre sí.
66
En los modelos discontinuos la ecuación de equilibrio corresponde a la ecua-
ción del movimiento de una unidad simple, ligada a fuerzas por sus vecinos in-
mediatos. Las ecuaciones definen la aceleración de las partículas en cada instante
y en consecuencia, la velocidad y el desplazamiento total.
En las ecuaciones constitutivas que permiten el cálculo de las fuerzas corres-
pondientes a la condición de desplazamiento, se utiliza los desplazamientos re-
lativos a las partículas. El problema mayor consiste en definir la relación fuerza-
desplazamiento entre partículas, para las cuales se debe asumir ciertas condicio-
nes.
Por ejemplo: las partículas son rígidas y todo contacto se produce en las fron-
teras, y para cada una de las cuales se ha definido una rigidez.
7.5. MÉTODOS NUMÉRICOS MÁS USUALES
67
El sistema físico puede estar formulado por las ecuaciones diferenciales de-
finiendo el comportamiento de un dominio infinitesimal (ecuaciones de equili-
brio). Este procedimiento conduce a la determinación de una formulación inte-
gral, por el método de los residuos ponderados. Esta formulación es seguida-
mente aproximada por los elementos finitos. Se obtiene entonces un sistema de
ecuaciones algebraicas. La resolución de este sistema hace uso de los métodos
numéricos que brindan una solución aproximada.
Los elementos deben satisfacer una serie de condiciones:
• Ecuaciones matemáticas conocidas en sus fronteras. Las fronteras entre
elementos pueden ser puntos, curvas o superficies.
68
• Los esfuerzos se transmiten del elemento hacia su envolvente exclusiva-
mente, a través de los nudos, donde debe existir una compatibilidad de
desplazamiento de los nudos.
69
Si el método de diferencias finitas es menos usado, es por la falta de flexibi-
lidad. En efecto, los defectos atribuidos a este método tenían lugar a la manera
en que ellos estaban formulados y no a su principio mismo.
70
Figura 7.2. Métodos numéricos
7.5.3. MÉTODO DE ELEMENTOS DE CONTORNO
Este método se aplica a los problemas expresados y resueltos en términos de
variables del contorno.
Este método permite trasformar un problema de los limites fijada sobre un
dominio volumétrico a la resolución de una ecuación integral fijada únicamente
sobre la frontera de ese dominio. Este se aplica entonces para transformar en
ecuación algebraica las ecuaciones expresadas en términos de integrales.
Este método tiene entonces las ventajas siguientes:
71
Estas características explican por qué este método es escogido para la simu-
lación de la propagación de ondas, así como para el estudio de los fenómenos de
interfase.
Sin embargo, la utilización de este tipo de formulación está limitado por dos
características del método: la linealidad de las ecuaciones tomadas en considera-
ción y el conocimiento de soluciones elementales para estas ecuaciones. La uti-
lización de este método está fundada sobre un comportamiento lineal de los ma-
teriales geológicos. Los no lineales eventualmente están limitados por la no li-
nealidad de los contactos sobre las interfases. Por otra parte para superar la se-
gunda limitación, y obtener soluciones elementales en los casos más complejos
tales como medios porosos elásticos o los medios elásticos estratificados, es ne-
cesaria la utilización de los modelos de cálculo formal.
La resolución de los sistemas de ecuaciones no lineales constituye una etapa
esencial en la modelización del comportamiento de las obras de excavación mi-
nera. En efecto, es fundamental comprender que, para resolver de una manera
satisfactoria un problema de comportamiento no lineal, es necesario reunir varias
técnicas de integración de la ley de comportamiento del material, un mallado
suficientemente fino en las regiones con mayores requerimientos de precisión y
detalle, sin olvidar una determinación realista y ajustada de los parámetros de la
ley de comportamiento.
72
7.5.5. MÉTODO DE DISCONTINUIDAD DE DESPLAZAMIENTO
73
|𝜎𝑆 | ≤ 𝐶 + 𝜎𝑛 tan 𝜙
74
• La utilización de un algoritmo iterativo, el que permite dar cuenta de la
evolución temporal del sistema. Permite también simular desplazamien-
tos y rotaciones importantes en los bloques y en las separaciones que ocu-
rren en las discontinuidades (e incluso en los rellenos de esas aberturas),
Los cálculos hechos por el modelo, se alternan entre la aplicación de las leyes
de esfuerzo – desplazamiento, en todos los contactos y la segunda ley de Newton
en todos los bloques.
75
bajo un enfoque con modelos probabilísticos, heurísticos y de investigación de
operaciones.
Bloques deformables
Función Descriptiva
76
80. Algunos de estos modelos comprendían la utilización de materiales equiva-
lentes de resistencia suficientemente baja para poder ser tratados en laboratorio.
Su empleo declino en
años recientes a consecuencia de su alto costo y de la complejidad de su prepa-
ración especialmente en el caso de la representación de variaciones en la propie-
dad de la roca y las condiciones de carga del macizo.
Otro factor lo constituyo la creciente capacidad de los métodos numéricos
computarizados de incluir las características del medio rocoso (heterogeneidad,
discontinuidades, etc.) y mostrarlas gráficamente.
Función Explicativa
Función Preventiva
77
en la cual se va a encontrar una obra a partir de la experiencia adquirida en sus
alrededor o en condiciones similares. Estos casos pueden ser tratados con técni-
cas estadísticas, que permiten establecer las leyes empíricas que correlacionan
ciertos parámetros que caracterizan los comportamientos y los factores que los
influyen.
Los modelos mecanicistas son utilizados para esta función, siendo indispen-
sable que los valores de los parámetros introducidos en los modelos hayan sido
validados por una comparación entre los resultados experimentales establecidos
en una zona correctamente instrumentada y que permite una analogía con el caso
estudiado. Esta validación y justificación entre las mediciones in situ y los resul-
tados obtenidos a través de los cálculos numéricos es necesaria e importante para
evaluar las ventajas y las limitaciones de cada modelo.
Función Operativa
Esta función permite tomar el modelo como una fuente de inspiración para guiar
las acciones en los trabajos de ingeniería. Esta permite distinguir sistemática-
mente la acción por la planificación
y la acción por la adaptación. La acción por la planificación, permite en las ex-
plotaciones mineras tener una guía a escala suficiente de las situaciones de in-
fluencia y de las configuraciones de explotación favorables o desfavorables.
Modelización Numérica
78
- la ley de comportamiento del material
- las condiciones a los límites del modelo.
Para las obras de formas geométricas simples (circulares, elípticas, rectan-
gulares), los métodos analíticos de resolución son aceptables. En este caso se
establecen las leyes de comportamiento elástico y elastoplástico que describen la
variación de los esfuerzos y de las deformaciones en el modelo.
La primera pregunta que debemos plantearnos es: ¿para qué hacemos simu-
lación numérica?
79
Entre los métodos tradicionales para el diseño geotécnico tenemos varios mode-
los que se resuelven de manera analítica:
Tradicionalmente, los métodos numéricos han sido utilizados dentro del ámbito
de la Ingeniería Aeronáutica y Civil para el Cálculo de Estructuras, ya que sus
características permiten aplicar dicho método con gran facilidad. No ha sido
hasta los últimos años que el empleo de esta metodología se ha extendido con
fiabilidad a la Ingeniería Minera, entre los cuales se encuentra la Mecánica de
Rocas, y la Geotecnia en general.
Las razones por la cuales el uso de los Métodos Numéricos han tardado más
en generalizarse en la Geotecnia son varias, entre las cuales hemos destacado las
que se presentan a continuación.
Los materiales que se emplean en la Geotecnia, al contrario que en el Cálculo
de Estructuras donde fundamentalmente se trabaja con acero y hormigón, son de
origen natural, y por tanto muy heterogéneos. En un macizo rocoso los bloques
80
rígidos de roca suelen estar rodeados por discontinuidades de propiedades muy
difíciles de estimar. Además, su comportamiento es de compleja comprensión y
por tanto no resulta sencillo establecer leyes constitutivas válidas en un amplio
rango de casos. Así, la teoría de la Elasticidad Lineal, que como sabemos esta-
blece proporcionalidad directa entre las tensiones y las deformaciones con cons-
tante de proporcionalidad denominada módulo de elasticidad, constituye tan sólo
una aproximación grosera al comportamiento real del medio a analizar.
Por otro lado, las condiciones geométricas de los dominios de cálculo no son
simples figuras geométricas como pueden ser las vigas o los forjados, sino que
se deben adaptar a la realidad topográfica y geológica de cada lugar. La comple-
jidad de las configuraciones geométricas de los macizos rocosos es determinante
en los estudios y diseños geomecánicos.
En muchos problemas geotécnicos, tanto en rocas como en suelos, el agua
tiene un papel fundamental en los mecanismos que desencadenan los comporta-
mientos observados. Esto obliga a introducir una ecuación de gobierno más, lo
que nos lleva a un problema acoplado entre la deformación y el flujo que depende
del tiempo, de resolución mucho más difícil, además de tener que tratar con ten-
siones efectivas y no totales. La hidrogeología es una parte importante en el di-
seño getécnico en suelos y rocas.
81
interés, requiere una malla más tupida con el consiguiente aumento de la dimen-
sión del sistema de ecuaciones a resolver. Esto ligado a que los deslizamientos
son de dimensiones enormes, que involucran incluso millones de metros cúbicos
de tierras, explica las descomunales dimensiones de los problemas a resolver,
que requieren la utilización de ordenadores de gran capacidad tanto de cálculo
como de almacenamiento.
Por todos estos motivos, podemos afirmar que el uso generalizado del Mé-
todo de los Elementos Finitos en Geotecnia no es my antiguo, lo que explica la
poca información disponible en la literatura.
Este probablemente sea uno de los apartados más difíciles de abordar, por cuanto
la velocidad de cambio en el desarrollo de aplicaciones de software es muy
grande. Por lo tanto lo abordaremos con las reservas del caso y con la convicción
de que lo que aquí se diga puede variar en un corto período de tiempo. Los fa-
bricantes de software aceleran el paso en cuanto se refiere al desarrollo de sus
programas y lanzamiento al mercado. En los últimos años se observa una acele-
ración en cuanto a la aparición de nuevos códigos.
De cualquier manera, una de las preguntas claves que nos planteamos du-
rante el proceso de simulación numérica es la siguiente; ¿Qué código utilizar?
Hay más de 75 códigos en el mercado, muchos de ellos de software libre u open
source. Todos funcionan y son fiables.
82
eficaz. FLAC3D es un programa de Itasca Consulting Group): aplica el método
de diferencias finitas explícito y mallado estructurado con elementos triangulares
o cuadrangulares para resolver el estado tensional.
Si hay suficiente tiempo, podemos usar FLAC3D (1-2 fallas) o 3DEC (con-
juntos múltiples de juntas, fallas, etc.), teniendo en cuenta que la curva de apren-
dizaje es de alguna manera empinada y la construcción del modelo le tomará la
mayor parte de su tiempo. Si solo hay unos pocos meses para hacerlo y 2D es
suficiente, recomiendo ir con la última versión de Phase2.
83
Plaxis: aplica elementos finitos, con mallas no estructuradas de elementos trian-
gulares y mallado automático.
Phase2 de Rockscience: aplica el método de elementos finitos y admite criterio
de rotura de Hoeky Brown (para rocas)
84
Figura 7.3. Ejemplo de modelización de mina en 3D con
FLAC3D
Tabla 7.1. Análisis comparativo entre métodos numéricos y tradiciona-
les
MÉTODOS NUMÉRICOS
Ventajas Desventajas
Son flexibles, se puede cambiar el
modelo de forma sencilla Formulación muy compleja. Re-
quieren matemática avanzada.
Aceptan el empleo de diferentes mo- No proporcionan un coeficiente de
delos constitutivos de compor- seguridad.
tamiento elástico o rígido-plástico
Se pueden generalizar al caso tridi- Requieren mayor cantidad de pará-
mensional. metros.
Se pueden simular las fases construc- Son más recientes y generan des-
tivas y predecir la evolución tempo- confianza.
ral.
Proporcionan información muy com- No son tan fácilmente sistematiza-
pleta sobre el fenómeno bles al poder aplicarse a diversidad
de situaciones.•
85
Permiten experimentar con cambios Cuando el modelo de comporta-
en el diseño fácil y económicamente. miento del terreno no está bien es-
tablecido, pueden proporcionar so-
luciones alejadas de la realidad.
Pueden contemplar una amplia varie-
dad de parámetros con los que expe-
rimentar.
No presentan problemas de escala.
No hay riesgo de daños físicos para el
personal.
Ofrecen gran detalle en la solución
obtenida.
Se puede definir cualquier condición
de contorno.
La respuesta es siempre la real ya que
el modelo es real, aunque la solución
puede venir afectada por problemas
de escala
MÉTODOS TRADICIONALES
Ventajas Desventajas
Son fáciles de comprender. Formula- Solo abordan problemas simples,
ción simple prototipos
Proporcionan un coeficiente de segu- Se reducen a comportamiento elás-
ridad. tico o rígido-plástico perfecto.
Requieren pocos parámetros. Suelen ser unidimensionales o bi-
dimensionales a lo mucho
Están contrastados y ampliamente No contemplan las fases de la obra
utilizados. y el factor tiempo.
Son fácilmente sistematizables en Proporcionan información redu-
normativas. cida sobre el fenómeno
86
Cambios en el diseño suelen impli-
car construir un nuevo modelo.
Los parámetros a controlar son ne-
cesariamente reducidos.
La gravedad no se puede escalar,
por lo que se requieren centrifuga-
doras.
•Puede haber riesgo para las perso-
nas.
El número de puntos controlados
es reducido
Algunas condiciones de contorno
no se pueden simular.
87
Capítulo 16: HIDROGEOLOGÍA DE LOS SUELOS
Índice del capítulo
16.1. Introducción
16.2. El ciclo del agua. balance hídrico. Acuíferos
16.3. Permeabilidad. Transmisividad
16.4. Nivel piezométrico
16.5. El tratamiento de las aguas del macizo
16.1. INTRODUCCIÓN
En los suelos, además de las características de cohesión y fricción hay que con-
siderar otro elemento fundamental: el agua que llena los huecos o vacíos. Si el
agua que empapa el suelo tiene un lado positivo, su obtención para abasteci-
miento, riego, etc., aspecto marginal para la ingeniería minera e industrial, incide
de forma negativa cuando altera las características mecánicas de los materiales o
entorpece los trabajos, tanto superficiales como subterráneos.
88
16.2. EL CICLO DEL AGUA. BALANCE HÍDRICO.
ACUÍFEROS
• Agua retenida por capilaridad. Ocupa una zona irregular por encima de la
zona saturada y rellena los huecos por capilaridad.
• Agua de gravitación. Agua que ocupa los poros y fisuras del suelo y puede
circular.
De estos tipos de aguas, únicamente la última, que se presenta con un volu-
men importante, es la que puede influir en los trabajos de mecánica de suelos y
geotecnia que se realizan en el suelo o es la que puede utilizarse extrayéndola.
El agua existente en el terreno procede de la precipitación. Una parte del
agua que cae sobre la superficie corre a través de los barrancos, arroyos y ríos
(escorrentía) hasta acumularse en lagos y mares. Otra parte se infiltra en el te-
rreno (infiltración).
La cantidad de agua existente es invariable y podrá expresarse de la forma
siguiente:
𝑃 = 𝐸 + 𝐸𝑉𝑇 + 𝐼 – 𝑅
Donde:
𝑃 = 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑝𝑟𝑒𝑐𝑖𝑝𝑖𝑡𝑎𝑐𝑖ó𝑛;
𝐸 = 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑒𝑠𝑐𝑜𝑟𝑟𝑒𝑛𝑡í𝑎;
𝐸𝑉𝑇 = 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑒𝑣𝑜𝑡𝑟𝑎𝑛𝑠𝑝𝑖𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛,
𝐼 = 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑖𝑛𝑓𝑖𝑙𝑡𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛, 𝑦
𝑅 = 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑟𝑒𝑠𝑒𝑟𝑣𝑎 𝑒𝑥𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑒𝑛 𝑙𝑜𝑠 𝑎𝑐𝑢í𝑓𝑒𝑟𝑜𝑠.
89
como rellenas de material poroso y en casos agrandadas por disolución (porosi-
dad secundaria). Dentro del terreno el agua también puede moverse (escorrentía
subterránea) saliendo a la superficie o bajo un manto de agua en ríos, lagos o el
mar.
La zona saturada por el agua constituye un acuífero cuyo techo, que está a la
presión atmosférica, se conoce como nivel freático. Por encima del nivel freático
suele existir una franja de terreno saturado por capilaridad cuyo espesor depende
de la finura de las partículas que constituyen el terreno.
En un determinado tipo de terreno no tiene porqué existir un solo nivel freá-
tico, pues puede estar constituido por varias capas permeables separadas por
otras impermeables, de forma que cada una de aquellas recoja aguas. El acuífero
cuyo techo es el nivel freático se denomina acuífero libre, mientras que el situado
entre capas impermeables se le da el nombre de acuífero confinado.
En algunos casos, en pozos excavados en un acuífero confinado, las aguas
salen a presión y rebasan la boca del pozo recibiendo el nombre de pozos arte-
sianos.
El nivel que alcanzan las aguas en un pozo artesiano marcará la presión del
agua en el acuífero confinado y es conocido como nivel freático piezométrico.
Su expresión respecto a un plano de referencia es:
𝑝
ℎ=𝑧+
𝛾𝑤
Siendo:
90
La permeabilidad es un concepto de fácil e intuitiva comprensión; pudiendo de-
finirse como la facilidad que tiene un cuerpo para ser atravesado por un fluido,
en el caso particular que estudiamos este fluido es el agua. La permeabilidad de
un suelo depende de su porosidad.
91
Figura 16.1. Esquema de la permeabilidad
El caudal que atraviesa el medio poroso perpendicularmente a la sección
señalada es linealmente proporcional al gradiente:
∆ℎ
∆𝑙
𝑣 = 𝑘. 𝑖
(ℎ𝑠 − ℎ1 )
𝑖=
𝑙
92
Siendo ℎ2 𝑦 ℎ1 la columna de agua en dos puntos de la muestra del ensayo
y, l, la longitud entre ellos.
𝑣
𝑘=
𝑖
Hay que señalar que la velocidad con que se mueve el agua en el terreno es
variable y depende del tamaño y orientación de los poros (porosidad eficaz), y
distinta a la velocidad de flujo (la velocidad real es mayor), relacionándose se-
gún la fórmula:
𝑣 = 𝑛𝑒 − 𝑣´
𝑄 = 𝑣. 𝑠
∆ℎ
𝑄 = 𝑘. 𝑖 . 𝑠 = 𝑘. 𝑠 .
𝑙
93
El caudal que traviesa un terreno está en función de la permeabilidad que
tenga el terreno. Igualmente el agua que puede escaparse de una presa a través
del terreno dependerá de esa propiedad, o cuando se quiera rebajar el nivel freá-
tico, para poder trabajar bajo él, decidir qué bombas se emplearán estará en fun-
ción del caudal que proporcione el acuífero, es decir, de la permeabilidad.
𝑇 = 𝑘. 𝑚
Vamos a ver uno de los muchos tipos de métodos que existen para determinar
la permeabilidad in situ, la medida de la permeabilidad en el fondo del sondeo.
94
A este tipo de ensayos pertenece el ensayo Lefranc, consistente en hacer una
cavidad aislada en el fondo del sondeo, la cual se llena de agua, midiendo:
16.3.2. TRANSMISIVIDAD
𝑇 = 𝑘. 𝑚
95
Intuitivamente podemos concluir que ambos estratos deben suministrar el mismo
caudal; siendo que la conductividad hidráulica del estrato derecho es la mitad del
estrato izquierdo, pero su espesor es el doble.
En efecto, el parámetro que nos indica la facilidad del agua para circular hori-
zontalmente por una formación geológica es una combinación de la conductivi-
dad hidráulica y del espesor:
Como las unidades de la Conductividad hidráulica son L/T (m/día) y las del es-
𝑚2 𝑐𝑚2
pesor son L (m), las unidades de la la Transmisividad serán 𝐿2 /𝑇, o sea 𝑜 )
𝑑í𝑎 𝑠
𝑚2
En la Figura 16.2 sería de 150
𝑑í𝑎
96
Figura 16.3. Acuífero libre
97
La transmisividad se mide mediante ensayos de bombeo. En la Figura 16.6.
Esquema del ensayo de bombeo se puede observar el diagrama de un sistema
para ensayos de bombeo en acuíferos, con las diferentes partes constitutivas.
98
𝑚 𝑚 𝑣2 (10−4 )2 𝑚2 ⁄𝑠 2
𝑣 = 10 ≈ 10−4 = = 0,5 10−9 𝑚
𝑑í𝑎 𝑠 2𝑔 2. 9. 8 𝑚2 ⁄𝑠 2
𝑣2
Siendo muy pequeño.
2𝑔
𝑃
El nivel piezométrico es: ℎ=𝑧+
𝛾
- Se mide en metros respecto al nivel de referencia (mar)
- Es el nivel del agua en los pozos
Superficie piezométrica
Es la representación de la distribución espacial de niveles
Superfície piezométrica: la indicada por los niveles. En acuíferos libres coincide
con la freática
Isopiezas: curvas de igual nivel piezométrico
En la Figura 16.6 se representa una superficie piezométrica:
99
Al evitar que el agua afecte en mayor medida a una estructura o a su construcción
puede llevarse a cabo de formas diferentes: eliminando el agua o rebajando el
nivel freático mediante un drenaje por gravedad o por bombeo, aislando la es-
tructura mediante pantallas, congelando el terreno y tratándolo para hacerlo im-
permeable (Figura 16.7).
100
• Mapas de usos del suelo
• Estudios meteorológicos
• Piezometría
• Parámetros hidráulicos
• Calidad del agua
• Síntesis (modelo)
Sondeos de reconocimiento
101
Prospección geofísica – sondeo eléctrico vertical (SEV)
Trabajo de gabinete
102
• Testificación y reconocimiento de los sondeos.
103
• Compilación de información:
• Estudio geológico:
• Estudio geofísico:
o Precipitaciones.
o Evaporación.
o Inflitraciones de vertidos o sedimentos.
o Escorrentía.
104
Capítulo 18: RESISTENCIA AL CORTE DE UN SUELO
Índice del capítulo
18.1. Introducción
18.2. Ecuación de rotura de coulomb
18.3. Ensayos de rotura
18.4. Medición de la resistencia al corte
18.5. Otros métodos para medir la resis-tencia al corte en el campo
18.1. INTRODUCCIÓN
Cuando una estructura se apoya en la tierra, transmite los esfuerzos al suelo sobre
el que se sustenta el cimiento. Estos esfuerzos producen incremento de esfuerzos
en suelo generando:
b. Deformaciones
105
τ = c´ + (σ - μ) Tan ᵠ´ + ((𝜇 − 𝜇𝑎 )𝑇𝑎𝑛 ᵠ´´ para el caso de suelos
parcialmente saturados
Donde:
𝜎´ (𝑝𝑟𝑒𝑠𝑖ó𝑛 𝑒𝑓𝑒𝑐𝑡𝑖𝑣𝑎) = (𝜎 − 𝜇)
106
a. Tamaño de los granos
b. Forma de los granos
c. Distribución de los tamaños de granos
d. Densidad
Cohesión
Cohesión aparente
Una masa de suelo saturada consiste de dos fases distintas: el esqueleto de partí-
culas y los poros entre partículas llenos de agua. Cualquier esfuerzo impuesto
sobre el suelo es soportado por el esqueleto de partículas y la presión en el agua.
Típicamente, el esqueleto puede transmitir esfuerzos normales y de corte por los
puntos de contacto entre partículas y el aguan su vez puede ejercer una presión
hidrostática, la cual es igual en todas las direcciones.
107
Los esfuerzos ejercidos por el esqueleto solamente, se conocen como esfuer-
zos efectivos y a los esfuerzos hidrostáticos del agua se les denomina presión de
poros. Los esfuerzos efectivos son los que controlan el comportamiento del suelo
y no los esfuerzos totales. En problemas prácticos el análisis con esfuerzos tota-
les podría utilizarse en problemas de estabilidad a cono plazo y las presiones
efectivas para analizar la estabilidad a largo plazo.
Desde el punto de vista de la relación esfuerzo – deformación en estabilidad
de taludes se deben tener en cuenta dos tipos de resistencia:
108
proporcionalidad. Este factor o coeficiente es lo que se denomina fricción, y es
junto con la cohesión los dos parámetros más importantes de un suelo.
De acuerdo con la misma figura, la ecuación simplifcada es:
𝐹=𝑃µ
Siendo F la fuerza normal, P, la fuerza de fricción y µ el coeficiente de fric-
ción.
Tanto en el estudio de suelos como de rocas, lo que verdaderamente nos in-
teresa conocer con más detalle es cuáles son los planos potencialmente de falla
y cuales son los esfuerzos de corte que pueden resistir esos planos de debilidad.
Es lo que se denomina de forma corriente la resistencial al corte de un suelo o de
una discotinuidad.
Ahora bien, en términos de esfuerzos hay una proporcionalidad entre el es-
fuerzo cortante y el esfuerzo normal; la ecuación es:
𝜏 = 𝜎. 𝜇
Siendo,
𝜏 = 𝑒𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑐𝑜𝑟𝑡𝑎𝑛𝑡𝑒 , y
𝜎 = 𝐸𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑛𝑜𝑟𝑚𝑎𝑙
En teoría, sí el esfuerzo normal es cero (𝜎 = 0), se tendría que el esfuerzo
cortante también sería cero (𝜏 = 0). Pero, en la realidad, esto no es así. Existen
suelos donde no hay esfuerzos normales, sin embargo sobre los potenciales pla-
nos de falla si existe una determinada resistencia al corte.
Lo que realmene ocurre en la naturaleza es que cuando el esfuerzo normal
no existe (𝜎 = 0), entonces la resistencia al esfuerzo cortante es igual a la cohe-
sión (𝜏 = 𝑐). Es decir, un suelo tiene un comportamiento muy diferente a cual-
quier otro material con el que trabajan los ingenieros civiles.
109
Figura 18.2. Criterio de Coulomb
110
Figura 18.3. Dirección de los esfuerzos principales en la falla de un
talud.
𝜏𝑓 = 𝑐 + 𝜎 𝑡𝑔 𝜑 (Ecuación 18.1)
donde:
111
Esta es una relación empírica y se basa en la LEY DE FRICCIÓN DE
AMONTON para el deslizamiento de dos superficies planas, con la inclusión de
un término de cohesión c para incluir la Stiction propia del suelo arcilloso. En
los materiales granulares, 𝑐 = 0 , y por lo tanto:
𝜏 𝑓 = 𝑐 ‘ + 𝜎’ 𝑡𝑔 𝜑’ (Ecuación 18.4)
En las Figuras 18.4 y 18.5 se ilustran las ecuaciones anteriores, con el dia-
grama del círculo de Mohr y las envolventes.
112
18.2.1. CÍRCULO DE MOHR
Envolventes de Falla
113
El círculo de Mohr se emplea para representar o describir la resistencia al cor-
tante de los suelos, utilizando la envolvente de falla Mohr – Coulomb, lo cual
equivale a que ha alcanzado la combinación crítica de los esfuerzos a la falla.
𝑠 = 𝐴 (𝜎´)𝑏
Donde:
𝑠 = 𝑅𝑒𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑎𝑙 𝑐𝑜𝑟𝑡𝑎𝑛𝑡𝑒
𝜎´ = 𝐸𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑛𝑜𝑟𝑚𝑎𝑙 𝑒𝑓𝑒𝑐𝑡𝑖𝑣𝑜
𝐴 𝑦 𝑏 = 𝐶𝑜𝑛𝑠𝑡𝑎𝑛𝑡𝑒𝑠
114
En la mayoría de los suelos, la envolvente de falla para los niveles de esfuer-
zos pequeños, es curva y el error de asumirla como recta, puede modificar sus-
tancialmente los resultados de un análisis.
115
Figura 18.6. Envolventes de resistencia al cortante para esfuerzos efectivos en
arenas, gravas o enrocados
(Duncan y Wright)
116
La envolvente de esfuerzos efectivos representa el comportamiento funda-
mental de la arcilla, debido a que la resistencia de la arcilla es controlada por los
esfuerzos efectivos y por la densidad (Duncan y Wright, 2005).
117
Figura 18.8. Envolventes de resistencia drenada y no-drenada para esfuerzos
efectivos y totales en una arcilla saturada (Duncan y Wright, 2005).
118
soportada por el esqueleto del suelo, lo cual da como resultado un aumento de la
presión efectiva.
119
parámetros de esfuerzos totales. En el terraplén se especifican las presiones de
poros pero en la arcilla, no.
120
Figura 18.11. Variaciones con el tiempo del esfuerzo de cortante, la presión de
poros y el factor de seguridad para un terraplén sobre una arcilla saturada (Bishop
y Bjerrum, 1960).
En el caso del ejemplo anterior de un terraplén arenoso sobre una fundación
de arcilla, en ambos materiales se debe realizar el análisis en términos de esfuer-
zos efectivos y presiones de poros determinadas de acuerdo con los niveles hi-
drostáticos del agua o el análisis de corriente de agua. Se especificarían presiones
de poros para los dos materiales.
121
La variación de las cargas y de la resistencia al cortante, con el tiempo, pro-
duce cambios en los factores de seguridad de los taludes.
Falla Progresiva
Estudios realizados por Duncan y Dunlop (1969) muestran que los esfuerzos
de cortante son muy altos en el pie del talud y que hay una tendencia a la ocu-
rrencia de la falla, empezando en el pie del talud y progresando hacia adentro.
Inmediatamente después de la excavación del talud, (al tiempo 𝑡1 ) los esfuerzos
en el punto A pueden haber alcanzado la resistencia pico y los esfuerzos en los
puntos B y C, no han alcanzado la resistencia pico. Con el tiempo, el talud con-
tinuará su rebote hacia el corte, debido a una respuesta demorada al descargue
122
relacionada con la excavación y posiblemente, a la expansión de la arcilla, al
aumentar el contenido de agua relacionado con la reducción de esfuerzos.
𝑆𝑝 − 𝑆𝑟
𝐼𝑏 =
𝑆𝑝
Donde:
𝐼𝑏 = Í𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑑𝑒 𝑓𝑟𝑎𝑔𝑖𝑙𝑖𝑑𝑎𝑑
𝑆𝑝 = 𝑅𝑒𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑝𝑖𝑐𝑜
𝑆𝑟 = 𝑅𝑒𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑟𝑒𝑠𝑖𝑑𝑢𝑎𝑙
123
Figura 18.12. Variación, con el tiempo, de la presión de poros y del factor de
seguridad durante y después de la excavación de un talud en arcilla (Bishop y
Bjerrum, 1960).
Entre mayor sea el índice de fragilidad, la posibilidad de falla progresiva
aumenta. Una vez la falla progresiva se inicia, puede continuar en forma lenta o
rápida, de acuerdo con las características del movimiento y la estructura de los
materiales.
124
parámetros de resistencia residual, o sea, los parámetros del suelo después de que
ha pasado la resistencia pico.
Cargas Sísmicas
Si la resistencia del suelo se reduce en menos del 15% por acción de la carga
sísmica, se puede hacer un análisis seudoestático de estabilidad del talud.
125
tencia. En ocasiones, se requiere analizar la estabilidad de los taludes por la ac-
ción de sobrecargas colocadas provisionalmente durante la construcción, como
depósitos de materiales y paso de maquinaria pesada.
En las presas de tierra se puede requerir realizar análisis con diferentes nive-
les de agua y en el caso específico del descenso rápido del nivel del embalse.
126
Figura 18.13. Mecanismo de falla progresiva de un talud en corte de arcilla so-
breconsolidada (Duncan y Wright, 2005).
127
Resumiendo, el criterio de rotura se basa en la mecánica elemental, en la cual la
ecuación de Coulomb resume todo el proceso.
• Corte directo
128
- Ensayo no consolidado no drenado UU
- Ensayo consolidado no drenado CU
- Ensayo consolidado drenado CD
La forma de rotura al fallar una muestra, depende del tipo de suelo (ver Fi-
gura 18.15. Tipos de roturas más usuales en suelos y Figurs 18.16. Envolvente
de Mohr). :
• El caso (a) corresponde a suelos con 𝐷𝑅 > 70%, tales como arenas
compactas, arcillas duras, etc.
129
• El caso (b) corresponde a suelos con 40 % < 𝐷𝑅 < 70%, tales como
arenas medias a sueltas, arcillas medias
2. Resistencia residual
130
Es la resistencia al corte que posee el material después de haber ocurrido la falla
(Figura 18.17). Skempton (1964) observó que en arcillas sobreconsolidadas la
resistencia calculada del análisis de deslizamientos después de ocurridos, corres-
pondía al valor de la resistencia residual y recomendó utilizar para el cálculo de
factores de seguridad, los valores de los parámetros obtenidos para la resistencia
residual, y el valor de c asociado. Sin embargo; en los suelos residuales la resis-
tencia pico tiende a ser generalmente muy similar a la resistencia residual. Otro
factor que determina las diferencias entre la resistencia pico y residual es la sen-
sitividad la cual está relacionada con la perdida de resistencia por el remoldeo o
la reorientación de las partículas de arcilla.
131
de resistencia obtenida. En suelos residuales generalmente, predominan las mez-
clas de partículas granulares y arcillosas y el ángulo de fricción depende de la
proporción grava-arena-limo y arcilla de las características de cada tipo de par-
tícula presente.
RESUMIENDO:
132
La resistencia al cortante depende del grado de saturación y éste varía con el
tiempo. Esta situación dificulta la realización de ensayos representativos en
muestras no saturadas y generalmente, se acostumbra trabajar con muestras sa-
turadas.
Selección de las Muestras
La determinación precisa de las resistencias al cortante es esencial para un aná-
lisis de estabilidad de taludes; sin embargo, los valores obtenidos de la resistencia
al cortante, dependen de muchos factores, especialmente de la calidad de las
muestras, su tamaño y el método de análisis
Una preocupación muy grande es el efecto de la alteración de la muestra
sobre la resistencia al cortante. Muestras muy buenas pueden tener pérdidas de
resistencia de hasta el 50% (Ladd y Lambe 1964; Clayton y Hight 1992). Ade-
más, las muestras deben ser obtenidas a una profundidad correcta, de acuerdo
con las posibles superficies críticas de falla.
Las muestras para ensayo deben ser de excelente calidad, lo más representa-
tivas de la situación real en el campo; deben ser tomadas lo más cercanamente
posible, a las probables superficies de falla y lo suficientemente grandes, para
eliminar efectos de contorno. Es muy importante que los ensayos sean realizados
sobre muestras de suelo o roca preparadas con material inalterado, lo más repre-
sentativo posible del material in situ; por ejemplo, muestras grandes en bloque
de muy buena calidad o muestras tomadas con muestreadores delgados, pueden
estar relativamente inalteradas.
Generalmente, entre más grande sea la muestra, ésta podría ser de mejor ca-
lidad. El tamaño de la muestra es muy importante. En los suelos residuales, el
tamaño de la muestra puede determinar el valor de la resistencia obtenida en el
ensayo como puede observarse en la Figura 3.20. La dimensión mínima de la
muestra que se va a ensayar, debe ser al menos seis veces el tamaño máximo de
la partícula contenido en ella (Figura 18.18).
Las muestras para ensayos triaxiales deben tener como mínimo siete centí-
metros de diámetro y para ensayos de corte directo, de seis a diez centímetros.
El espesor mínimo de la muestra en un ensayo de corte directo, es de dos centí-
metros pero existen anillos de hasta 30 centímetros.
133
En el caso de los suelos con presencia de grava, la preparación de la muestra
es difícil y puede ser no representativa, de la realidad de la resistencia al suelo
en el sitio y en ocasiones, se deben realizar los ensayos con material de la matriz
solamente.
De otro lado, la preparación de muestras de material muy frágil es difícil y
en ocasiones existe la tendencia a utilizar para el ensayo, las partes más duras de
la muestra, lo cual conduce a obtener parámetros de resistencia mayores a los
reales.
Toma de Muestras y Ensayo de Suelos Granulares
La toma de muestras idalteradas de arena limpia es prácticamente imposible
y rara vez se intenta en un proyecto de consultoría. Como alternativa, se utilizan
ensayos de muestras alteradas con densidades relativamente iguales que las to-
madas en campo o la suposición de los ángulos de fricción, de acuerdo con tablas
en las cuales se correlaciona la resistencia con la densidad relativa o con el en-
sayo de penetración estándar SPT
Otra forma de ensayo es el cálculo del ángulo de reposo. De acuerdo con
Cornforth(2005), el sistema más utilizado es la correlación con el SPT.
Ensayos de laboratorio
Para obtener los parámetros de resistencia al cortante, se pueden realizar ensayos
de resistencia de laboratorio o de campo o se pueden utilizar correlaciones em-
píricas a partir de ensayos indirectos u otras propiedades de los suelos. Los en-
sayos de laboratorio más comunes para el análisis de estabilidad de taludes, son
los ensayos de compresión triaxial y de corte directo.
134
Figura 18.18. Efecto del tamaño de la muestra sobre la resistencia al cortante,
de una lava basáltica meteorizada (Brenner y otros 1997).
Ensayo Triaxial
135
En un ensayo triaxial se colocan cargas de confinamiento (𝜎3 ) y cargas axiales
(𝜎1 ) tratando de simular las condiciones reales de esfuerzos en el suelo (Figura
18.19). Se ensayan muestras cilíndricas dentro de una membrana delgada de cau-
cho, colocándolas dentro de una celda triaxial con dos tapas rígidas y pistones
arriba y abajo de la muestra.
El equipo de ensayo triaxial es muy versátil y permite realizar ensayos con
gran variedad de procedimientos para determinar la resistencia al corte, la rigidez
y las características de deformación de las muestras.
Adicionalmente, el ensayo se puede realizar para medir características de
consolidación y permeabilidad.
Tipos de Ensayo Triaxial
Generalmente, existen cuatro formas de realizar el ensayo Triaxial así:
- Ensayo inconfinado no-drenado
- Ensayo no consolidado, no-drenado o ensayo rápido
- Ensayo consolidado no-drenado, con medición de presión de poros
- Ensayo consolidado drenado
-
18.5. OTROS MÉTODOS PARA MEDIR LA RESISTENCIA AL
CORTE EN EL CAMPO
Los ensayos de campo son muy útiles para determinar la resistencia al cor-
tante en suelos residuales por las siguientes razones:
136
• El tamaño de la muestra es mayor y más representativo de la masa de
suelo.
Es un ensayo muy poco utilizado por su costo relativamente alto, pero muy uti-
lizado en el diseño de presas de tierra. La mayoría de los casos reportados en la
literatura se refieren a ensayos en roca, debido a que no es posible determinar la
resistencia de estos materiales heterogéneos o estratificados mediante ensayos de
laboratorio.
137
El ensayo de Corte directo de campo es particularmente útil para simular la
condición de esfuerzos que existe sobre una superficie plana, potencial de desli-
zamiento en una ladera. También permite el corte con cargas normales bajas,
como es el caso de fallas poco profundas. El principal propósito de este ensayo
es determinar los valores de las resistencias pico y residual, tanto en material
intacto como en discontinuidades, incluyendo las discontinuidades heredadas.
138
su concepto, presenta problemas en su realización: como orientación de las fuer-
zas aplicadas, velocidad de carga, condiciones de saturación de la muestra, etc.
139
Figura 18.20 Relacion empirica entre el SPT y diferentes propiedades
del suelo
140
Figura 18.23. Correlación de los valores de N con el grado de incli-
nación
En el esquemade la Figura 18.23 se muestra el procedimiento seguido du-
rante el ensayo de penetración estándar (SPT).
141
Figura 18.23. Secuencia de penetración de la barra muestreadora durante el
ensayo SPT
142
19.1. INTRODUCCIÓN A LA PARTE IV
La industria minera produce residuos que requieren su almacenamiento en con-
diciones de estabilidad, seguridad e integración en el entorno.
Los materiales a almacenar proceden, normalmente, de las labores mineras
siguientes:
- Minería subterránea (trabajos de desarrollo y preparación).
- Operaciones a cielo abierto: estériles de desbroce, etc.
- Ambas (subterránea y a cielo abierto) ganga, menas no útiles, restos de
leyes muy bajas.
Según el tipo de residuo obtenido (grueso o fino), la forma de presentación
(disgregado, pulpa, etc.), y las estructuras realizadas en el proceso de almacena-
miento, se distinguen dos tipos de almacenamiento minero, escombreras y balsas
o presas de residuos.
Estas estructuras son necesarias desde un punto de vista minero, con mayor
o menor volumen de terrenos ocupados. La explotación de un yacimiento pro-
duce un concentrado en la proporción de un 5%, 15%, 30%, etc., y la generación
de residuos mineros (estériles del proceso) en la proporción inversa, 70%, 85%,
etc., según la ley y la tecnología disponible para su aprovechamiento.
Están sometidas en su diseño y explotación a multitud de factores de tipo
técnicos, geológico, medio ambientales, legales, etc., y correspondiendo el con-
trol de estas estructuras a la mina de forma general hasta que se finaliza el pro-
ceso completo minero y se autoriza y finaliza el plan de cierre minero y se con-
cede el cierre legal de la mina.
19.1.1. ESCOMBRERAS
Escombrera o botadero es una instalación de residuos mineros construida para
el depósito de residuos mineros sólidos en superficie.
Una escombrera es el lugar de almacenamiento de fragmentos gruesos y me-
dianos, en forma de montón, (adaptado normalmente a la disponibilidad del te-
rreno) y que no presentan por si mismos riesgos de desplazamientos. Se debe
mantener en su deposición la pendiente máxima de estabilidad de los materiales
durante su colocación para evitar desplazamientos incontrolados y suavizar esta
143
pendiente cuando se abandona el almacenamiento definitivamente o este se rea-
liza para un tiempo prolongado.
No necesita, normalmente, estructuras de soporte o resistentes con la excep-
ción de aquellos elementos de limpieza y desaguado necesarios. Puede ser nece-
sario, a veces, estructuras de cabeza para aumentar la capacidad de almacena-
miento.
19.1.2. PRESAS DE RESIDUOS
Las presas de residuos son estructuras mineras diseñadas para el almacenamiento
de relaves de plantas metalúrgicas; compuestos arenosos y lodos que tienen un
comportamiento plástico o semifluido.
Los materiales no son estables en montones si no existe un medio de conten-
ción. (rechazos de las plantas de tratamiento y concentración). Exigen estructuras
o sistemas de vertido controlado para asegurar la estabilidad y el drenaje y res-
ponden al concepto del esquema siguiente.
Balsa: es una instalación de residuos mineros natural o construida para la eli-
minación de residuos mineros de grano fino junto con cantidades diversas de
agua libre, resultantes del tratamiento y beneficio de recursos minerales y del
aclarado y reciclado del agua usada para dicho tratamiento de beneficio.
Presa: es una estructura construida y diseñada para contener agua o residuos
mineros en una balsa.
19.1.3. PISTAS MINERAS
Una pista minera es una estructura de comunicación dentro de una explotación
minera que permite la comunicación entre diversas niveles de la mina; entre la
mina y las zonas de botaderos o almacenamiento de minera, o entre las zonas de
extracción y las presas de residuos,. Permiten también las comunicaciones hacia
la planta de tratamientos, instalaciones auxiliares y el acceso general a la mina.
En general los requerimientos de diseño técnico de una pista minera no tie-
nen el nivel de exigencia de una autopista, autovía o carretera interurbana (prin-
cipalmente en lo que respecta a los requisitos de acabados y obras auxiliares);
pero en la gran minería dónde se utilizan camiones de gran tonelaje y otros equi-
pos pesados, muchas veces los requerimientos geotécnicos del diseño de pistas
mineras es más exigente que otras infraestructuras similares.
144
19.2. ESCOMBRERAS. DISEÑO Y ESTABILIDAD
Desde un enfoque geotécnico nos interesa considerar el diseño y los métodos de
cálculo de estabilidad de las escombreras:
- Cálculo y/o estimación del volumen necesario
- Formas y tamaños
- Selección de emplazamiento
- Estabilidad geomecánica
- Auscultación y control
19.2.1. CÁLCULO Y ESTIMACIÓN DEL VOLUMEN NECESARIO
En una explotación de minería se puede obtener una obtiene una referencia del
volumen necesario mediante la expresión:
𝑉𝐸 = ( 𝑉 𝑙𝑝 + 𝑉𝑡𝑟𝑎𝑡 ) 𝑥 𝐶𝑆 𝑥 𝐶𝑓𝑎
𝑉 𝐸 = 𝑉𝑜𝑙𝑢𝑚𝑒𝑛 𝑑𝑒𝑙 𝑒𝑠𝑡é𝑟𝑖𝑙 𝑒𝑛 𝑢𝑛𝑖𝑑𝑎𝑑𝑒𝑠 𝑎𝑑𝑒𝑐𝑢𝑎𝑑𝑎𝑠. 𝑉𝑙𝑝
= 𝑉𝑜𝑙𝑢𝑚𝑒𝑛 𝑑𝑒𝑙 𝑒𝑠𝑡é𝑟𝑖𝑙 𝑟𝑒𝑠𝑢𝑙𝑡𝑎𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑙𝑎𝑏𝑜𝑟𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑝𝑟𝑒𝑝𝑎𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛.
145
𝑎 = 𝐿𝑒𝑦 𝑑𝑒𝑙 𝑚𝑖𝑛𝑒𝑟𝑎𝑙 𝑒𝑛 %, 𝑚𝑒𝑛𝑎 𝑝𝑟𝑖𝑛𝑐𝑖𝑝𝑎𝑙.
𝑏 = 𝐿𝑒𝑦 𝑑𝑒𝑙 𝑚𝑖𝑛𝑒𝑟𝑎𝑙 𝑒𝑛 %, 𝑠𝑒𝑔𝑢𝑛𝑑𝑎 𝑚𝑒𝑛𝑎. 𝑐: 𝑡𝑒𝑟𝑐𝑒𝑟𝑎 𝑚𝑒𝑛𝑎, 𝑒𝑡𝑐.
𝑔 ≔ 100 − 𝑎 − 𝑏; 𝑙𝑒𝑦 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑔𝑎𝑛𝑔𝑎 (%).
𝑅𝑎 , 𝑅𝑏 = 𝑅𝑒𝑛𝑑𝑖𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑝𝑜𝑛𝑑𝑒𝑟𝑎𝑙 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑚𝑒𝑛𝑎 𝑎, 𝑏.
𝐵𝑎 = 𝐶𝑜𝑛𝑐𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑑𝑜 𝑜𝑏𝑡𝑒𝑛𝑖𝑑𝑜, 𝑝𝑟𝑜𝑑𝑢𝑐𝑡𝑜 𝑝𝑟𝑖𝑛𝑐𝑖𝑝𝑎𝑙 (𝑡/𝑑í𝑎).
𝑏𝑎 = 𝐿𝑒𝑦 𝑑𝑒𝑙 𝑐𝑜𝑛𝑐𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑑𝑜 𝑝𝑟𝑖𝑛𝑐𝑖𝑝𝑎𝑙 (%).
𝐵𝑏 = 𝑆𝑒𝑔𝑢𝑛𝑑𝑜 𝑐𝑜𝑛𝑐𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑑𝑜 (𝑡/𝑑í𝑎).
𝑏𝑏 = 𝐿𝑒𝑦 𝑑𝑒𝑙 𝑠𝑢𝑏𝑝𝑟𝑜𝑑𝑢𝑐𝑡𝑜 (%).
𝑝𝑎 = 𝐷𝑒𝑛𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒𝑙 𝑐𝑜𝑛𝑐𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑑𝑜 (𝑡/𝑚3 ).
𝑝𝑏 = 𝐷𝑒𝑛𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒𝑙 𝑠𝑢𝑏𝑝𝑟𝑜𝑑𝑢𝑐𝑡𝑜 (𝑡/𝑚3 ).
𝑝𝑒 = 𝐷𝑒𝑛𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒𝑙 𝑒𝑠𝑡é𝑟𝑖𝑙 (𝑡/𝑚3 ).
𝐶𝑖
= 𝐶𝑜𝑒𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑝𝑜𝑛𝑗𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑐𝑜𝑟𝑟𝑒𝑠𝑝𝑜𝑛𝑑𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒𝑠 𝑎 𝑙𝑎 𝑠𝑢𝑠𝑡𝑎𝑛𝑐𝑖𝑎 (𝑖).
𝐶𝑠 , 𝐶𝑓𝑎 ∶ 𝑌𝑎 𝑑𝑒𝑓𝑖𝑛𝑖𝑑𝑜𝑠.
𝑉 𝐸 = 𝐴 · (1 – 𝑅𝑎 – 𝑅𝑏 ) · (1/𝑝𝑒 ) · 𝐶 𝑒 · 𝐶𝑠 · 𝐶𝑓𝑎 · 𝐶𝑎𝑠𝑒𝑛𝑡𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜
19.2.2. FORMAS Y TAMAÑOS
146
• En vaguada.
• En ladera.
• En divisoria.
• En llanura.
• Combinaciones de ambas.
Tipo, según construcción (Figura 20.1):
De acuerdo con el tipo de construcción hay una serie de técnicas que se pueden
adoptar; pero en última instancia, la ubicación de la escombrera condicionará el
tipo de técnica a usar.
▪ Vertido libre; en este tipo se aprovecha que los materiales tienden a ad-
quirir la pendiente de equilibrio; pero no existe control técnico sobre el
sistema de almacenamiento (es el método más económico).
▪
▪ Vertido por fases adosadas: en este método existe el riesgo de movimien-
tos por desprendimiento de bloques, fagmentos, etc. Las superficies de
contacto de las diferentes fases de material son potenciales áreas de des-
lizamiento y desplazamiento y los periodos sin actividad producen una
superficie menos segura.
▪
▪ Vertido por fases superpuestas ascendentes: este método es más seguro
ante posibles roturas; los vertederos son de mayor capacidad debido a la
compactación que se consugue con el vertido de varias capas. Exige una
planificación del área y en definitiva el área es más segura frente a roturas.
▪
▪ Dique de retención en pie. Exige de partida una estructura de contención
y una definición del área utilizable.
147
Figura 19.1. Tipos de escombreras según la secuencia de construc-
ción (IGME)
148
En la Figura 19.2 se muestra los métodos de construcción de escombreras
por basculamiento final y, por tongadas; los cuales son dos de los métodos más
utilizados en la industria minera.
En la Figura 19.3 Tipos de escombreras exteriores (IGME).se muestran di-
ferentes tipos de escombreras construidas en el exterior de la mina.
149
En la Figura 19.4. Sección vertical de un vertedero mostrando el diseño de
la voladura para reducir el ángulo de talud se muestra un ejemplo de rebaje del
perfil de una ladera para conseguir el ángulo de talud final y permitir la estabili-
dad del material que se va a depositar subsequentemente.
150
0-- 3 cm/h Lectura de extensómetros cada 2 ho-
ras
> 3 cm/h Lectura de extensómetros cada hora
> 5 cm/g Cese del vertido
151
✓ Tipo de escombrera. El equipo minero de transporte y vertido condiciona
el tipo de escombrera. Si el transporte es en forma de pulpas, serán nece-
sarias balsas de decantación, desecado, y en general sistemas e instalacio-
nes que durante un tiempo garanticen la eliminación adecuada del agua
para eliminar los empujes de tipo hidráulico. Si el sistema de transporte
es en forma sólida, hay que considerar el polvo, la segregacion en el ver-
tido, etc.
El método ordena de más a menos las diferentes soluciones. La más econó-
mica es aquella que implica un mínimo transporte y utiliza áreas abandonadas
definitivamente de mina, pero esto no siempre se conoce ni es posible su reali-
zación por interferencia en las operaciones futuras mineras que en principio pue-
den no ser conocidas.
19.3. CRITERIOS TÉCNICOS EN LA ESTABILIDAD DE
ESCOMBRERAS
152
En las escombreras de llanura construidas en retroceso y vertido por tongadas,
las normas a observar, recomendaciones del IGME, son:
• Altura de banco menor de 5 m.
• Anchura de berma: No inferior a 5 m.
• Talud general: Menor de 26º (2:1).
• Altura máxima de escombrera: 30 m si la humedad del material supera el
14%.
En las escombreras de ladera se recomiendan los siguientes parámetros de
diseño:
• Talud general: Menor de 22° (2,5:1).
• Altura máxima de escombrera: 15 m.
En ambos casos se cuidará el sistema de drenaje mediante escollera u otros
materiales en las zonas de fuertes pendientes con el objeto de reducir la velocidad
de circulación del agua y evitar el arrastre de materiales.
En la base del vertedero se levantará un dique de escollera, debidamente
compactado, complementándolo con una tubería de drenaje del lado de aguas
arriba.
Estabilidad de escombreras
Los materiales de escombrera son inestables en el momento del vertido y gene-
ran, con el paso del tiempo, fenómenos de consolidación y asentamientos dife-
renciales. Los fenómenos de inestabilidad tienden a romper y segregar fracciones
de la escombrera, por pérdida de estabilidad, generado roturas de los siguientes
tipos:
Rotura circular: se produce cuando la masa desprendida tiene una sección cir-
cular interna de los materiales y la forma externa del macizo desprendido corres-
ponde a la que tiene la escombrera. Se calcula el momento de vuelco respecto al
centro de la circunferencia imaginaria prevista.
Rotura en cuña: este tipo de rotura tiene la forma de cuña y es característico de
aquellas escombreras donde la base de apoyo no es suficientemente resistente
para el peso de los estériles que está soportando o donde se constituye una línea
de rotura. Se calcula la distribución de las fuerzas en la dirección de la línea de
rotura y se compara con la resistencia de los materiales al deslizamiento.
153
.
Figura 19.5. Fuerzas en una escombrera
154
de estabilización forestales, mecánicas, técnicas de control, etc. Y deben utili-
zarse:
• Técnicas de acondicionamiento para el abandono.
• Métodos de estabilización.
• Previsión de incidentes, vigilancia.
• Reutilización de los estériles: rellenos, carreteras, briquetas, etc.
• Acondicionamiento de acuerdo con el entorno. Revegetación.
En el esquema siguiente (Figura 19.6) se presentan algunas técnicas de es-
tabilización de escombreras, que facilitarán su posterior abandono; pero con la
observación que siempre será necesario un cierto control del movimiento de la
escombrera hasta que se asegure la estabilidad en el tiempo.
155
Figura 19.6. Medidas correctoras para mejorar la estabilidad de los diques en
las presas de residuos, (CANMET, 1977)
19.4. TIPOS DE ROTURA DE LAS ESCOMBRERAS
Cuando se procede a estudiar los tipos de roturas posibles en las escombreras
podemos encontrarnos con dos tipologías de carácter general:
▪ Roturas que podemos asocviar a los movimientos de laderas
156
b.) La fase de rotura, por lo general caracterizada por la formación de una
superficie o zona de cizalla continua en el terreno con movimientos que
suelen ser muy lentos; pero pueden llegar a ser extremadamente rápidos,
hasta que se produce el reajuste de la masa deslizada y el movimiento se
detiene.
En determinadas ocasiones se dan fases de reactivación (Leroueil et al.
1996), en las que el movimiento se reproduce aprovechando las superficies de
rotura generadas previamente. Las reactivaciones pueden ser episódicas o conti-
nuas con variaciones estacionales de la velocidad de deformación.
Cada una de estas fases implica fenómenos mecánicos y leyes de comporta-
miento diferentes. La determinación de hasta que punto se ha producido la rotura
en una ladera tropieza con importantes dificultades por la falta de acceso al plano
de rotura.
En ocasiones, deformaciones de apenas unos centímetros en grietas de trac-
ción que separan un bloque rocoso de un acantilado, son suficientes para iniciar
la caída. Sin embargo, en grandes deslizamientos, deformaciones de varios me-
tros pueden ser insuficientes para generar una superficie de corte que afecte al
conjunto de la masa inestable (rotura progresiva).
Las actuaciones frente a los deslizamientos antes y después de la rotura son
netamente distintas. En la fase previa habrá que estimar la potencialidad de la
inestabilidad dentro de su contexto geológico con vistas a determinar las medidas
de protección y/o contención de la ladera.
En el caso de rotura manifiesta, hay que adoptar medidas diversas que van
desde la evacuación inmediata si ésta es necesaria y viable, hasta trabajos de
contención y reacondicionamiento. Las técnicas y procedimientos que habrá que
poner en obra serán específicos para cada una de las fases y requerirán aproxi-
maciones diferenciadas.
Las condiciones de estabilidad en la fase previa a la rotura se evalúan te-
niendo presente la geometría inicial de la ladera, la resistencia de pico de los
materiales involucrados, las condiciones de agua subterránea y el efecto de even-
tuales fuerzas externas (sismos, sobrecargas, etc). Los mecanismos básicos de
primeras roturas en laderas pueden resumirse en los siguientes: cizalla, tracción,
pandeo, vuelco, fluencia y colapso estructural.
157
El análisis una vez tiene lugar la rotura y el reajuste del terreno movido es
un análisis cinemático en el que deben tenerse en cuenta las características del
recorrido, la reducción de las propiedades resistentes de la masa deslizada (con-
diciones de resistencia residual), la presencia de agua y de obstáculos.
Las reactivaciones de movimientos pueden mostrar cambios en relación con
la fase de rotura. En efecto, después de periodos prolongados de inactividad las
propiedades de los materiales deslizados pueden haber cambiado por efecto de
la consolidación, drenaje o alteración, entre otros mecanismos.
19.4.2. MECANISMOS PRINCIPALES DE MOVIMIENTOS MASALES
O
PROCESOS GRAVITACIONALES
Están regulados por la gravedad, además de la fuerza de rozamiento y cohesión
del material, que se oponen al movimiento.
Los procesos gravitacionales se desencadenan por distintos factores: varia-
ciones morfológicas en las pendientes, modificación en el volumen de material
(aumento o disminución), sacudidas sísmicas, vibraciones antrópicas, cambios
climáticos, acción mecánica de las plantas y meteorización.
Se clasifican de acuerdo con distintos criterios, según su geometría, tipo de
material implicado, velocidad del movimiento, geometría del área de rotura,
edad, causas, grado de desarraigo de las masas desplazadas, posible relación
con la estructura geológica, grado de desarrollo y estado de actividad:
Prácticamente todos los movimientos masales son asimilables a los esque-
mas de rotura de las escombreras. Los movimientos principales son los siguien-
tes:
Desprendimientos o caídas (falls)
Se trata de una masa de cualquier tamaño que se separa de un talud (desmonte,
acantilado, etc.) mediante una superficie de corte normalmente pequeña, y cuyo
recorrido se realiza en gran parte a través del aire, bien por caída libre, o por
deslizamiento, rebote o rodamiento. Se trata de movimientos rápidos. Frecuen-
temente estas inestabilidades afectan a bloques aislados, aunque también a masas
rocosas mayores, originando en este caso movimientos del terreno con resultados
catastróficos.
158
Estos fenómenos suelen producirse en zonas constituidas geológicamente
por alternancias de capas resistentes y débiles, de forma que la erosión diferen-
cial provoca el descalce de las capas más competentes, que terminan por romper
por flexotracción. Las posibilidades de producirse rotura dependen de la fractu-
ración, buzamiento de la serie, inclinación del terreno y disposición respecto al
buzamiento, resistencia de los materiales…
Consiste en el despegue del suelo o de la roca de una pared empinada, caída
libre de la misma y rebote en el suelo o rodadura final. El movimiento es rápido.
El desprendimiento se origina por el despegue de una masa de suelo o roca
de una pared empinada o acantilado. El movimiento tiene lugar mediante caída
libre y posterior rebote o rodadura. Es frecuente que al impactar contra la super-
ficie del terreno, la masa caída se rompa en multitud de fragmentos. El movi-
miento es muy rápido.
La rotura suele producirse por deslizamiento o vuelco de pequeña enverga-
dura, proporcionando a la masa despegada una velocidad inicial. La propagación
de los desprendimientos en laderas con pendientes superiores a los 76º se pro-
duce preferentemente por caída libre, por debajo de este ángulo los impactos
contra el terreno son frecuentes mientras que en laderas de menos de 45º la pro-
pagación se realiza por rodadura y, eventualmente, por deslizamiento.
.
Desprendimiento Colapso
159
Figura 19.7. Mecanismos de desprendimiento y colapso
En la Figura 19.7. Mecanismos de desprendimiento y colapso y la Figura
19.8 Mecanismo de desprendimiento hacia carretera se muestran dos mecanis-
mos de rotura que podrían afectar la estabildad de una escombrera situada sobre
un macizo rocoso de estas características. Durante la etapa del estudio geotécnico
de la zona de emplazamiento de una escombrera debe evitarse laderas, taludes o
macizos con características que favorezcan estos modelos de movimiento masal
(aunque dependiendo de la profundidad del estudio geotécnico, esto no es siem-
pre posible).
160
Más técnicamente, se define como la rotación hacia delante y hacia el exte-
rior de la ladera de una masa de suelo o roca alrededor de un eje situado por
debajo de su centro de gravedad. La fuerza desestabilizadora es la gravedad así
como el empuje ejercido por el terreno adyacente o los fluidos (agua o hielo) en
las grietas.
Pueden considerarse distintos tipos de vuelcos:
• Vuelco por flexión. Se desarrolla bajo un mecanismo compuesto por fle-
xiones seudocontinuas del material individualizado en columnas. El mo-
vimiento progresa hacia el interior del macizo rocoso originando grietas
de tracción de profundidad y anchura variables.
161
• Vuelco de bloques. Característico de los macizos rocosos que contienen
sistemas de discontinuidades ortogonales, dando lugar a columnas divi-
didas en bloques. El empuje sobre los bloques inferiores origina su des-
plazamiento, y una vez producido, progresa hacia la parte superior del
talud.
•
162
Figura 19.11. Mecanismo de vuelco mixto
Deslizamientos (slides)
Son movimientos que se producen al superarse la resistencia al corte del material,
y tienen lugar a lo largo de una o varias superficies, o a través de una franja
relativamente estrecha de material con intensa deformación de cizalla. Estas su-
perficies generalmente son visibles o pueden deducirse razonablemente.
La velocidad a la que se desarrollan estos movimientos es variable, según el
tipo de material involucrado y la inclinación de la ladera, en general lenta a mo-
derada. El material mantiene sus constantes geométricas, es decir, la velocidad
de todas las partículas en movimiento es la misma.
El movimiento puede ser progresivo o instantáneo. El volumen movilizado
suele ser grande. La morfología resultante es una cicatriz (a veces en escalones)
y una acumulación caótica de bloques. Elementos característicos de este tipo de
movimiento son la presencia de superficies de rotura definidas y la preservación
a grandes rasgos de la forma de la masa desplazada.
La distinción entre deslizamientos rotacionales y translacionales es impor-
tante en lo que se refiere a los análisis de estabilidad y el diseño de medidas de
control y estabilización. Este tipo de movimientos es el que dispone de métodos
de análisis y modelización más desarrollados.
Es recomendable elegir los emplazamientos de las escombreras en zonas cu-
yos potenciales movimientos masales estén más estudiados, a fin de poder reali-
zar una monitorización, control e implementación de medidas correctoras de una
forma más sencilla y económica. En la Figura 19.12. Tipos de deslizamiento se
muestran los tipos de rotura por deslizamiento rotacional, deslizamiento de de-
rrubios, resbalamiento y corrimiento. Es frecuente encontrar en la práctica este
tipo de roturas por una mala elección del lugar de emplazamiento y/o por un
deficiente estudio geotécnico.
163
Figura 19.12. Tipos de deslizamiento (Corominas y García Ya-
güe, 1997)
Deslizamientos rotacionales (rotational slides, slumps)
Deslizamientos rotacionales. La masa desliza según una superficie curvilínea,
con un eje de giro por encima de su centro de gravedad.
La rotura se produce a lo largo de una superficie curvilínea y cóncava. El
terreno experimenta un giro según un eje situado por encima del centro de gra-
vedad de la masa deslizada. El material de cabecera efectúa una inclinación con-
tra ladera, generando depresiones donde se acumula el agua e induce nuevas
reactivaciones.
Este tipo de mecanismo es característico de suelos cohesivos homogéneos y
de macizos rocosos intensamente fracturados. En materiales arcillosos, especial-
mente si hay presencia de agua, el pie puede evolucionar hacia un deslizamiento
de tierras o colada de tierras.
Los deslizamientos rotacionales, una vez producidos, son susceptibles de
reactivación. El movimiento tiende a estabilizarse por disminución del momento
164
de giro y aumento del momento estabilizador, no obstante, cualquier cambio en
las condiciones piezométricas o la remoción del pie pueden dar lugar a una nueva
inestabilidad (Figura 19.13).
Un diagnostico equivocado de la geometría puede llevar a la adopción de
medidas de estabilización ineficaces e incluso contraproducentes
165
Deslizamientos en los que la masa desplazada se trocea en su movimiento
descendente y resulta una acumulación caótica de bloques al pie de la ladera, se
denominan corrimientos (García Yagüe, 1966). Cuando la rotura por cizalla
tiene lugar en suelos no cohesivos constituidos por partículas gruesas, se deno-
minan deslizamientos de derrubios (debris slides).
Mientras que la rotación tiende a restablecer el equilibrio en la masa despla-
zada, el deslizamiento traslacional puede mantenerse indefinidamente si la su-
perficie de rotura es lo suficientemente inclinada y continua.
Expansiones laterales (lateral spreads)
Varnes (1978), distinguió dos tipos de extensiones laterales que se corresponden
bastante bien con las observaciones de campo (Figura 19.14):
1. La fracturación y extensión de material compacto (tanto suelo como roca),
debido a la licuefacción del material subyacente. Es característico de sedi-
mentos arcillosos (arcillas sensibles) depositados en mares poco profundos
y lagos localizados alrededor de los antiguos casquetes de hielo en Noruega,
Canadá y Alaska. El inicio por un deslizamiento rotacional o una sacudida
sísmica remoldea la arcilla de forma casi instantánea convirtiéndola en un
líquido denso arrastrando bloques de material superpuesto.
El movimiento progresa retrogresivamente con gran rapidez. Hutchinson
(1988) considera a esta modalidad como una variante de los deslizamientos
traslacionales,
Los movimientos afectan al conjunto de formación sin que se identifiquen
zonas basales de cizalla o flujo plástico, o por lo menos, sin que estén bien
definidas. Suelen afectar a litologías blandas y deformables que se encuen-
tran por debajo de niveles potentes de materiales resistentes y densos. Ocurre
a veces cuando una capa de arcillitas húmedas y reblandecidas, extruye late-
ralmente por el peso de las capas superiores. El desplazamiento lateral pro-
voca la fracturación de las capas de recubrimiento separándose en grandes
bloques por entre los cuales es capaz de penetrar la arcilla. El movimiento
suele ser extremadamente lento.
166
Figura 19.14. Expansiones laterales. Arriba: por fluencia y extrusión del ma-
terial subyacente. Abajo: por licuefacción (arcillas rápidas). Según Corominas
y García Yagüe (1997)
Flujos (flows)
Son movimientos espacialmente continuos en los que las superficies de cizalla
tienen corta vida, se encuentran muy próximas y generalmente no se conservan.
La distribución de velocidades en la masa desplazada se parece a la que se pre-
senta en un fluido viscoso. Por este motivo, la masa movida no conserva la forma
en su movimiento descendente, adoptando a menudo, formas lobuladas cuando
interesan a materiales cohesivos y desparramándose por la ladera o formando
conos de deyección cuando afectan a materiales granulares (Figura 19.15).
Existe una gradación desde los deslizamientos a los flujos dependiendo del
contenido de agua, movilidad y evolución del movimiento. Un deslizamiento de
derrubios puede convertirse en una corriente o avalancha de derrubios a medida
que el material pierde cohesión, incorpora agua y discurre por pendientes más
empinadas
167
Evidentemente una escombrera no puede localizarse en un terreno proclive
a este tipo de fenómeno; y ya desde las etapas preliminares del estudio geotéc-
nico deben evitarse estos emplazamientos; salvo que no queda alternativa, en
cuyo caso debe procederser a trabajos estructurales de estabiización.
168
estudios sobre la estabilidad de las laderas, como por ejemplo (Hutchinson,
1988; Selby, 1993):
1. Desplazamiento estacional de partículas aisladas o delgadas capas de
suelo por efecto de la gravedad con la ayuda de ciclos de hielo-deshielo
o humectación-desecación. Al helarse el suelo se expande para contraerse
durante la fase de deshielo generando el desplazamiento neto de las par-
tículas según la pendiente de la ladera. Los movimientos disminuyen pro-
gresivamente con la profundidad.
169
En este caso, adoptan una forma elongada, lobulada en el pie (lengua), for-
mando un volumen positivo sobre la superficie original del terreno. El estira-
miento del material y el correspondiente cambio de forma caracteriza el movi-
miento como un flujo.
En numerosas ocasiones se ha observado que las coladas de tierra y de barro
tienen su inicio al pie de deslizamientos. Algunos autores han observado que
algunas formas de coladas de barro progresan principalmente por deslizamiento
sobre superficies de cizalla con moderada deformación interna (Hutchinson,
1988), en este caso se denominan deslizamiento de tierras (earthslides, mudsli-
des).
Solifluxión (solifluction)
Es un término utilizado a menudo para describir deformaciones de pequeñas di-
mensiones en suelos cohesivos y de poco espesor, que dan lugar a formas lobu-
ladas. Contienen superficies de cizalla de poca extensión.
La solifluxión abunda en ambientes periglaciares donde la fusión estacional
del hielo en el terreno provoca el aumento de las presiones de agua en los poros,
dando lugar al movimiento del material superficial, limitado en profundidad por
la capa activa (Ferrer, 1988). Puede ser considerada como una colada de tierras
de pequeñas dimensiones.
Corriente de derrubios (debris flows)
Son movimientos rápidos de material detrítico en el que predomina la fracción
gruesa, es decir, arenas, gravas y bloques. El contenido de agua es elevado y la
fracción sólida puede llegar a constituir el 80% en peso de la masa en movi-
miento. La corriente puede bajar tanto por laderas abiertas como canalizada por
vaguadas u hondonadas del terreno dando lugar a morfologías diferentes.
Debido a la baja de cohesión de sus componentes, se desparrama en la parte
inferior de las laderas sin generar un depósito de forma específica, pero cuando
se canaliza por barrancos suelen dar lugar a conos de deyección.
Golpes de arena y limo (sand and silt flows)
Movilización brusca de estos materiales, a veces en estado seco (García Yagüe
y García Álvarez, 1988). Normalmente se producen por colapso estructural por
efecto de una sacudida sísmica o al iniciarse la rotura del suelo por deslizamiento.
Avalanchas, aludes (avalanches, sturzstroms)
170
Movilización de grandes masas de tierra, fragmentos de rocas o derrubios a gran
velocidad, en ocasiones, superiores a los 50 m/s. El término avalancha no implica
necesariamente un mecanismo distinto al de los previamente definidos en otros
flujos como las corrientes de derrubios.
De todos modos su gran velocidad ha sugerido la existencia de otros meca-
nismos como el flujo granular turbulento, el desplazamiento sobre colchones de
aire o la transferencia de momentos entre las partículas en movimiento. Igual que
ocurre con los desprendimientos, el relieve es el que condiciona que la rotura de
grandes volúmenes de roca o suelos derive hacia una avalancha o se mantenga
como un deslizamiento o una corriente.
En las avalanchas de derrubios, por el contenido de agua o por efecto de la
pendiente, el conjunto puede licuefactar, al menos parcialmente, fluir y precipi-
tarse hacia abajo, a menudo a través de una vaguada, alcanzando grandes distan-
cias, a veces, decenas de kilómetros. Este es uno de los fenómenos más habitua-
les en las sierras andinas de Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia; que suele agu-
dizarse durante los períodos lluviosos. En Suramérica a este proceso suele deno-
minársele como huayco y ha sido ampliamente estudiado.
19.5. MOVIMIENTOS PREVIOS A LA ROTURA
Existen otro tipo de movimientos que se manifiestan en momentos previos a la
rotura y que son especialmente útiles para la investigación geotécnica. Normal-
mente son deformaciones sin rotura o previas a la rotura (Figura 19.16).
En ocasiones, las deformaciones de la ladera no dan lugar al despegue de la
masa movida ni a la formación de superficies de rotura continuas en todo el con-
junto. Se trata, por tanto, de deformaciones de corta extensión aunque en los
grandes movimientos pueden ser de algunos metros. Estas deformaciones pue-
den acelerarse hasta la rotura, reactivarse periódicamente o dejar de producirse.
Reptación por fluencia (pre-failure creep).
Desplazamientos, inicialmente muy lentos, que se aceleran progresivamente y
que preceden a la rotura de la ladera. En términos físicos, estos desplazamientos
son el reflejo indudable del desarrollo de una rotura progresiva. La medida de las
deformaciones en el tiempo puede ser utilizada para predecir el instante de rotura
y para establecer sistemas de alerta (Voight y Kennedy, 1979).
Cabeceo (chevron toppling)
171
Se desarrolla en la parte superficial de las laderas constituidas por formaciones
rocosas intensamente fracturadas (esquistos, filitas, pizarras, flysch) presentando
un marcado buzamiento hacia el interior del macizo.
Los primeros metros superficiales suelen encontrarse descomprimidos y al-
terados, condición suficiente para que si se erosiona la parte inferior de la ladera
el conjunto alterado tienda a girar hacia abajo (Corominas, 1989).
El mecanismo implica además de la rotación de los niveles rocosos, el des-
lizamiento relativo a través de las discontinuidades preexistentes. La zona donde
se produce el cambio de inclinación da lugar a la formación de una zona de de-
bilidad que, a menudo, se convierte en una superficie potencial de deslizamiento.
Para algunos autores, el cabeceo se trata simplemente de procesos de altera-
ción química y física de los macizos rocosos; pero en cualquier caso conviene
tenerlo presente en cualquier investigación de campo.
Combadura (cambering) y pandeo en valle (bulging)
Las combaduras aparecen asociadas con el abombamiento de los fondos de valle.
Es característico de valles excavados en estratos casi horizontales con un nivel
rocoso fisurado por encima de arcillitas, limolitas o margas que, a su vez, reposan
sobre un substrato más competente.
Las principales características del movimiento es la combadura del nivel ro-
coso superior hacia el valle, dando lugar al ensanchamiento de las fisuras.
El nivel arcilloso inferior muestra un marcado adelgazamiento hacia el valle
y un plegamiento monoclinal intenso. Las partes superiores de estos pliegues
suelen coincidir con el levantamiento o pandeo (bulging) del fondo del valle
(Hutchinson, 1988). Este mecanismo, Cruden y Varnes (1996) lo consideran
como una variante de las expansiones laterales.
Deformaciones gravitatorias profundas o hundimientos de ladera (Deep
seated gravitational slides, sags, sagging of mountain slopes)
172
En la base de las laderas puede haber evidencias de abombamientos que cau-
san el desplazamiento de cursos, daños en carreteras y otras deformaciones. No
obstante, las evidencias de los abombamientos son menos claras que el hundi-
miento y desplazamiento de la cresta. Algunas condiciones geológicas bajo las
que ocurre la expansión de crestas son (Selby 1993):
1. Flexión profunda, plegamiento y flujo plástico en rocas;
2. Abombamiento, extensión y fractura de crestas empinadas;
3. Fluencia de rocas rígidas sobre rocas blandas sin flexión (buckling)
173
Roturas confinadas (confined failures)
Se trata de mecanismos de rotura progresiva que dan lugar a la deformación y
agrietamiento de la ladera (normalmente las grietas aparecen en la zona de cabe-
cera) sin que la superficie de cizalla se desarrolle completamente y produzca la
rotura general del terreno afectado (Varnes, 1978; Hutchinson, 1988). Para este
último autor, las roturas confinadas en macizos rocosos mostrarían característi-
cas de las deformaciones o hundimientos gravitatorios profundos.
Flujos deslizantes (flow slides)
Caracterizados por el colapso brusco y masivo, muy rápido a extremadamente
rápido, de una masa de material granular o derrubios, a partir de un efecto per-
turbador. Un elemento esencial es que el material involucrado tiene una estruc-
tura metaestable, suelta y elevada porosidad. Este tipo de mecanismo se ha pro-
ducido en escombreras de residuos mineros vertidos sin compactación ninguna.
El material vertido colapsa como resultado de, por ejemplo, una sacudida
sísmica o del inicio de su rotura por deslizamiento transfiriendo la carga del te-
rreno a los fluidos de los poros (en general, agua) causando un aumento de la
presión de poros. La consiguiente pérdida súbita de resistencia proporciona al
material movido, una carácter semifluido que permite desarrollar al flujo desli-
zante (Hutchinson, 1988).
174
Capítulo 20: PRESAS DE RESIDUOS MINEROS
20.1 Introducción
20.2. Estudio técnico para el diseño de una presa de residuos mineros
20.3. Presas de residuos: criterios técnicos
20.4. Estabilidad de taludes. muros de contención
20.5. Sistemas de equilibrio, métodos de cálculo
20.1. INTRODUCCIÓN
175
Considerando específicamente las presas de relave como estructuras de re-
tención de residuos mineros, éstas pueden ser divididas básicamente en dos gru-
pos: presas o diques de tipo convencional y rellenos hidráulicos construidos por
etapas. Las presas de tipo convencional son construidas de acuerdo a los métodos
y tecnología usualmente utilizada en geotecnia para las presas de enrocamiento,
tales estructuras constituyen una alternativa en situaciones donde volúmenes
apreciables de agua o efluentes no recirculan y son almacenados junto con el
relleno sólido, o cuando las características del relave no permiten un adecuado
diseño de presa de relleno hidráulico.
Los rellenos construidos por etapas constituyen el tipo de estructura más uti-
lizado en Suramérica para la retención de residuos de mineralización, éstos se
clasifican en tres grupos de acuerdo al método constructivo:
• relleno construido aguas abajo,
• relleno aguas arriba y
• rellenos en línea central.
Estas denominaciones se refieren a la dirección en que la cresta del relleno
se mueve en relación al dique de contención inicial a medida que la estructura
aumenta de altura. Para una misma altura de relleno la presa que emplea el mayor
volumen de material es la construida por el método aguas abajo, mientras que la
construida aguas arriba, presenta la desventaja de apoyarse sobre una fundación
constituida por materiales casi siempre no consolidados, por ello la mayor parte
de presas construidas por este método no son muy estables.
En efecto, progresivamente los materiales de construcción vienen a reposar
sobre los productos ya almacenados, si estos últimos están constituidos por ma-
teriales compresibles y poco resistentes la obra no es estable y es causa de defor-
maciones importantes, y por lo tanto hay un gran riesgo de deslizamiento.
Tabla 20.1. Casos de fallas de presas de relaves en el Perú (Fuente: INGE-
MMET)
CA DAÑOS HU-
PRESA AL- AÑO USA ESTADO MANOS, MA-
TU FALL PR ACTUAL TERIALES Y
RA O OB AMBIENTA-
ABL LES
176
E
177
COLPA, CON-
TAMINACION
178
Estimamos, además por nuestra experienciar, que uno de los problemas más
importantes que deben tomarse en cuenta en países de nuestro entorno es la in-
fluencia que tienen los terremotos en determinadas regiones donde es posible se
produzcan fallas por efecto de la onda sísmica o el desarrollo del fenómeno de
licuefacción, que han originado en el pasado graves daños, algunos de los que se
indican en las Tabla 20.1 y 20.2.
Tabla 20.2. . Casos históricos de rotura de presas de relaves (USCOLD,
1984)
Depósito Al- Talud Tipo Causa Año del
de relaves tura (H:V) de falla colapso
(m)
Barahona 61 1:1 Licuación Sismo 1928
(Chile) (Ms=8,3)
Moshikoshi 28 3:1 Licuación Sismo 1978
(Japón) (Ms=7,0)
Stava (Italia) 29 1,5:1 Estabilidad de Fallo de duc- 1985
Taludes tos
muro
Veta de Agua 24 1,9:1 Licuación Sismo 1985
(Chile) (Ms=7,8)
179
Cada falla puede incluir uno o más de estos componentes y puede tener lugar
independientemente, aunque algunas veces son interdependientes. Un análisis de
los accidentes y fallas más comunes en presas de relave y sus comentarios acerca
de las características de la falla, sus causas probables y medidas de prevención
se presentan en las Tablas 20.3, 20.4 y 20.5.
Como casi todos los accidentes, las roturas en presas de relave por lo general
han sido causadas por ignorancia, descuido o indiferencia. Si cualquiera de estas
causas es tolerada, la condición es favorable para una falla. Las fallas ocurren
frecuentemente mucho tiempo después de que las condiciones que las producen
son iniciadas.
Esto conduce algunas veces a una confianza falsa e indebida en un diseño,
construcción y mantenimiento impropios. Eventualmente se paga un precio muy
grande por el descuido. Muchas de las condiciones que conducen a las fallas, dan
señales de aviso mucho antes de que las condiciones sean peligrosas. Al ser de-
tectadas, se deben tomar medidas correctivas para evitar problemas.
El reconocimiento por parte de la comunidad minera de la manera en que
fallan las presas de relave y sus causas, puede ayudar a reducir problemas en el
futuro. Casi todas las fallas pueden ser prevenidas con un buen diseño, una cons-
trucción controlada y un mantenimiento constante, que son pasos requeridos en
todos los trabajos exitosos de la ingeniería.
Tabla 20.3. Tipos de roturas de presas de relaves mineros (1)
180
En las citadas Tablas iguras 20.3,20.4 y 20.5 puede observrse los diagramas
de diferentes tipos de roturas conocidas y estudiadas en presas de relaves en Ibe-
roamérica y constituye una buena base para la ingeniería geotécnica.
181
Tabla 20.5. Tipos de roturas de presas de relaves mineros (3)
182
Así mismo, se busca soluciones a los posibles efectos contaminantes induci-
dos por la construcción u operación de obras civiles en la minería, tratando de
controlar o limitar condiciones negativas de contaminación ambiental en sus pro-
blemas más relevantes, esto es, el correcto almacenamiento de residuos mineros
que afectan actualmente gran
El método elegido de explotación viene determinado por un conjunto de fac-
tores Las presas de residuos son en general difíciles de estudiar, pues los proble-
mas están en algunos casos en la estabilidad de las formaciones geológicas y en
otros en la compresibilidad de la cimentación o en la permeabilidad de las rocas.
En la Figura 21.1 y 21.2 se muestran imágenes generales de la presa de re-
laves de la mina Parcoy (La Libertad, Perú) y de la Mina Antamina (Ancash, La
Libertad), respectivamente.
183
Figura 20.2. Vista de la construcción del enrocado en el cuerpo de la presa y el
talud aguas arriba de la (Presa de relaves de la mina Antamina (Ancash, Perú).
20.2. ESTUDIO TÉCNICO PARA EL DISEÑO DE UNA
PRESA DE RESIDUOS MINEROS
Para entender el estudio técnico del proyecto de una presa, conviene seguir
el siguiente esquema (hacemos la salvedad de que en este capítulo se estudian
184
los mecanismos de rotura de presas y no constituye un libro especifico sonre el
diseño o construcción de presas):
- Antecedentes
- Ubicación de la presa
- Geologia
- Hidrologia
- Hidrogeología
- Análisis sismico
- Investigaciones geotecnicas
- Propiedades de los materiales
- Análisis de la cimentacion
- Análisis de estabilidad fisico de los taludes
- Caracterizacion del material de relave
- Criterios para el diseño del deposito de relaves
- Instalaciones propuestas para el deposito de relaves
- Obras para la construcción del deposito de relaves
- Programa de ,onitorización
- Redacción del informe técnico
185
− Estabilidad ante el deslizamiento
186
hidráulica para evacuar el caudal, que generalmente es un vertedero, y dimensio-
nar el borde libre que tendría la presa, para contener el efecto de laminación del
caudal de agua que ingresará al depósito
20.2.3. ANÁLlSIS CONTRAFLUJO INCONTROLADO
El flujo no controlado del agua subterránea puede causar tres problemas básicos:
El control de la Estabilidad del talud aguas abajo requiere un control del nivel
freático en el depósito de relaves; esto obliga a su vez al estudio de la influencia
del nivel freático en la estabilidad del depósito de relaves.
187
.
188
propósito. Con frecuencia se muestran problemas relacionados con erosión in-
terna y zonas de filtro incorrectas en presa de relaves, cuando se emplean des-
monte de minas como material de construcción, directamente en contacto con
los relaves.
- Al final de la construcción
- Construcción por etapas
- A largo plazo
- Análisis de estabilidad sísmica
189
- Características de los relaves.
- Altura de la presa
- Nivel de saturación
- Características del sismo, incluyendo aceleración y duración
190
(<0.074mm.) y limos no plásticos son potencialmente licuefactables. SeedeI-
driss(1982),indican que las arcillas generalmente no tienen problemas, a menos
que el contenido de agua naturalsea mayor que 0.9 veces el límite líquido; yque
el límite líquido sea menor de 35%. Sin embargo, aún cuando un suelo reúna
todos los criterios precedentes, puedeo no ser susceptible a la licuefacción.
La susceptibilidad de un suelo depende fuertemente de la densidad y de las
condiciones de esfuerzos iniciales en suelos saturados; cuando el nivel del agua
subterránea está a pocos metros de la superficie. La evaluación de la resistencia
del suelo mediante correlaciones empíricas obtenidas con los ensayos SPT y
CPT, permite definir un método confiable para determinar la susceptibilidad"' de
licuefacción de un suelo.
191
Se utilizan para almacenar los estériles sólidos y retener temporalmente los
efluentes líquidos procedentes de las plantas de tratamiento.
192
En líneas técnicas generales para la ubicación de las presas hay que tener en
cuenta los siguientes factores:
Métodos de construcción:
193
•
• Se eliminan los costes de construcción del muro, pero se incurre en costes
de bombeo y espesado. No se elimina totalmente la necesidad de presas
de decantación y/o evaporación.
•
• Deposición en huecos mineros: disponer de los huecos y que estos sean
utilizables, (estables, efluentes, contaminación, etc.).
194
La variación del incremento unitario del
coste de construcción de la presa es conside-
rado pro- porcional a la cantidad de materiales necesarios, con relación a la pri-
mera unidad de presa construida en altura. Para h = 1 m es la relación por metro
construido en altura y para h = altura del banco, es la relación entre bancos
sucesivos (Tabla 20.6).
195
El volumen de materiales para construir la presa, por el concepto de altura,
aumenta con el cuadrado de la altura 𝐶 = 𝑓(ℎ2 ) además del deslizamiento del
coste por el concepto de altura por cada unidad elevada.
Los métodos de cálculo permiten diseñar las escolleras y presas, ver documentos
del IGME, cálculo de escombreras y presas de residuos que aporta teorías de
estabilidad y métodos de cál- culo.
196
Figura 20.8. Esquemas de esfuerzos en una presa
𝑃 𝑣2
+ 𝑔. ℎ + = 𝑐𝑡𝑒
𝜌 2
𝑃 (1) = 0; ℎ(1) = 0
𝑃(2) = 𝑃; ℎ(2) = − ℎ 𝑃 (2 ) = 𝜌 𝑔 ℎ
197
La fuerza que se opone al desplazamiento se corresponde con el efecto del
peso y del coefi- ciente de resistencia, ligado con la cohesión, plasticidad, nivel
freático, etc., y se puede aproxi- mar por:
𝐹𝑟 = 𝜇. 𝑊 𝑊 = 𝑝𝑒𝑠𝑜 = 𝜌𝑚 . 𝑉 = 𝜌𝑚 . 𝑆𝑙𝑎𝑡 . 𝐿
La estabilidad supone:
𝐹𝑒 <= 𝐹𝑟 𝑦 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑙í𝑚𝑖𝑡𝑒, 𝐹𝑒 = 𝐹𝑟
1
. 𝜌 . 𝑔. ℎ2 . ℎ. 𝐿 = 𝜇 . 𝜌𝑚 . ℎ (𝑎 + 𝑏 . 1⁄2)𝐿
2
1⁄ . 𝜌 . 𝑔 . ℎ2
𝑎 + 𝑏⁄2 > 2
𝜇 𝜌𝑚
𝜌 .𝑔.ℎ 2
𝑏 >= –3 . (Ecuación 20.1, que es la ecuación de una parábola).
𝜇 𝜌𝑚
Conclusiones:
198
• La altura de las presas está limitada, no puede crecer indefinidamente por
razones de es- tabilidad. Aumenta el coste unitario de construcción por
unidad de altura al crecer ésta.
•
• Los materiales necesarios, volumen de escollera y/o presa al aumentar la
altura, aumen- tan con un coeficiente de proporcionalidad que es función
de la geometría del diseño, si no se tiene en cuenta otros factores.
•
• El aumento de los materiales necesarios, por el efecto de presión hidros-
tática, aumenta en proporción al cuadrado de la altura. Es estrictamente
necesario tomar medidas para que el nivel freático no rebase determina-
dos valores controlables (monitorización permanente)
•
• Es necesario el control de la estabilidad de las presas: vigilancia de des-
plazamientos, deformaciones, etc.
• Punto de descarga. Una de los aspectos que diferencian una presa de tierra
convencional de una presa de residuos es que estos últimos materiales
199
pueden usarse para construir el propio dique o parte de él siempre que los
lodos tengan unas características adecuadas.
200
20.4. ESTABILIDAD DE TALUDES. MUROS DE CONTENCIÓN
201
Figura 20.11. Métodos de construcción de presas
En la Figura 20.11 se representan los métodos de construcción de presas de
residuos mineros y puede visualizarse las técnicas constructivas más usuales:
aguas arriba, ahuas abajo y centrado.
202
1º) Tipos de suelos:
`
Para caracterizar los suelos se pueden seguir los siguientes criterios:
a. Tipo de elemento.
• Arcillas: Fracción de suelo con las partículas de tamaño comprendido entre: <
0,002 mm (< 2 μm).
• Limo: Fracción de suelo con las partículas de tamaño comprendido entre: 0,002
- 0,06 mm
Fina: 2 - 6 mm.
Media: 6 - 20 mm.
Gruesa: > 20 mm.
203
Se considera el suelo como la parte de la corteza que puede ser disgregado
en partículas individuales mediante la acción del agua y en este supuesto se
puede considerar los tipos:
- Suelo cohesivo: Proporción de finos que tenga plasticidad > 35%.
- Suelo granular: Proporción en peso de arenas y gravas > 65%.
Se considera una unidad geotécnica a cada una de las capas del terreno que
presenta características físicas y mecánicas comunes y que se pueden referenciar
en una primera unidad de cálculo con las capas geológicas de los estratos.
Para la identificación previa del tipo de suelo por tamaños se pueden tener
las referencias:
204
riales. Es función del tipo de suelo y de su composi- ción además de otras varia-
bles como compacidad, consistencia de las arcillas, discontinuidades, tipos de
relleno de las discontinuidades, índice de fracturación, composición química,
permeabilidad al agua, etc., que afecta a los valores tipo de referencia. Según la
composición base del suelo, se pueden dar referencias de presiones admisibles a
efectos orientativos para diferentes terrenos.
𝜏 = 𝑐 + 𝜎𝑛 𝜇
𝜏 = 𝑒𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑐𝑜𝑟𝑡𝑎𝑛𝑡𝑒:
𝜎𝑛 = 𝐸𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑛𝑜𝑟𝑚𝑎𝑙
𝜇 = 𝐶𝑜𝑒𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑓𝑟𝑖𝑐𝑐𝑖ó𝑛 = tan 𝜑
𝜑 = Á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑑𝑒 𝑟𝑜𝑧𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑛𝑜
𝑐 = 𝐶𝑜ℎ𝑒𝑠𝑖ó𝑛
205
parte de tensión absorvida por el agua y denominada ley de la presión efectiva
(estos conceptos se han estudiado ya en el Capítulo 18).
206
Esta expresión es una línea recta (para c = 0 pasa por el origen) y cuando el
estado tensional que actúa sobre el suelo supera o es tangente a la recta, se puede
decir de una manera simplificada, que el material rompe o que ha plastificado.
207
Son las líneas posibles de rotura del macizo y corresponden a líneas teóricas de
deslizamiento donde no se cumplen los criterios de estabilidad para las ecuacio-
nes de la estática. Para su estudio o determinación, normalmente, el macizo o el
área de estudio se divide en dovelas que son áreas verticales que se consideran
sometidas a las fuerzas de la estática y a las reacciones de las dovelas contiguas.
208
corte en la superficie de deslizamiento y la necesaria para mantener el equilibrio
estricto de la masa deslizante.
(Ecuación 20.2)
Siendo:
Dovela: Franjas verticales en que se divide el terreno para su estudio, a cada
franja o dovela se la identifica con unos parámetros, valores, coeficientes de
seguridad, etc., constantes en toda la dovela lo que es una característica del
diseño y a la vez una crítica al método.
209
l: Longitud de la dovela (unidad vertical en que se divide el terreno) en la direc-
ción paralela al terreno.
tan 𝜑´
𝐹𝑆 =
tan 𝜓
210
De lo anterior se puede concluir algunos aspectos relevantes para la estabili-
dad de los terrenos:
211
equilibrio se modifica notablemente disminuyendo el ángulo de equili-
brio según la expresión dada por (𝛾𝑠𝑎𝑡 – 1 = 𝛾’ ; 𝑣𝑎𝑙𝑜𝑟 𝑒𝑓𝑒𝑐𝑖𝑣𝑜):
(𝛾𝑠𝑎𝑡 − 1) tan 𝜑´
𝐹𝑆𝑓𝑙𝑢𝑗𝑜 =
𝛾𝑠𝑎𝑡 tan 𝜓
En la mayor parte de los casos nos encontramos con suelos y/o rocas que
además de saturados, son también bifase, lo que vuelve notoriamente complicado
el análisis de las ecuaciones de equilibrio. Además es prácticamente imposible
definir una ley constitutiva de validez general, ya que los terrenos presentan un
comportamiento no-lineal y aún en caso de pequeñas deformaciones, son anisó-
tropos y su comportamiento depende no solo del esfuerzo desviador, sino tam-
bién del normal.
212
Los métodos de equilibrio límite consisten en estudiar el equilibrio de un
cuerpo rígido, constituido por el talud y por una superficie de deslizamiento de
cualquier forma (línea recta, arco circular, espiral logarítmica). Con tal equilibrio
se calculan las tensiones de corte (τ) y se comparan con la resistencia disponible
(τf), calculada según el criterio de rotura de Coulomb: De tal comparación deriva
la primera indicación de estabilidad, con el coeficiente de seguridad:
𝐹 = 𝜏𝑓 /𝜏
Entre los métodos del equilibrio último hay algunos que consideran el equi-
librio global del cuerpo rígido (Culman) mientras que otros, por falta de homo-
geneidad, dividen el cuerpo en rebanadas y consideran el equilibrio de cada una
(Fellenius, Bishop, Janbu, Spencer, etc.).
213
- Los métodos de equilibrio límite (dentro de los cuales hay una variedad
de tipos de acuerdo a si corresponden a casos reales que se puedan resol-
ver por métodos exactos o por aproximaciones)
- Los métodos numéricos que se basan en el análisis de deformaciones pro-
ducidas en el macizo rocoso o suelos.
214
Figura 20.16.Talud infinito
Para un talud infinito (Figura 21.16) y homogéneo se dan las igualdades si-
guientes:
𝑠1 = 𝑠3 ; 𝑡1 = 𝑡3
𝑃 = 𝑎 · ℎ · 𝛾
𝑃 – 𝑇 · 𝑠𝑒𝑛(𝜓) – 𝑁 · 𝑐𝑜𝑠(𝜓) = 0;
𝑇 · 𝑐𝑜𝑠(𝜓) – 𝑁 · 𝑠𝑒𝑛(𝜓) = 0;
siendo:
215
𝜓: á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑡𝑎𝑙𝑢𝑑 𝑞𝑢𝑒 𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎 𝑒𝑙 𝑡𝑒𝑟𝑟𝑒𝑛𝑜.
𝑁 = 𝑃 · 𝑐𝑜𝑠(𝜓)
𝑇 = 𝑃 · 𝑠𝑒𝑛(𝜓) = 𝑁 · 𝑡𝑎𝑛(𝜓)
216
Siendo 𝛾 𝑠𝑎𝑡 un valor corregido y menor que el del propio terreno.
Para terrenos no cohesivos y con suelos saturados, donde exista un nivel freático
elevado pero
el terreno no está inundado, se obtiene la expresión::
𝛾𝑠𝑎𝑡 tan 𝜑´
𝐹𝑆 =
𝛾 tan 𝜓
Donde:
El efecto del flujo de agua paralelo por el efecto de una filtración, en régimen
estacionario, y con la línea de saturación paralela a la superficie del talud. Se
esquematiza en la figura siguiente,
dando la diferencia entre talud inundado, visto en el apartado anterior, y talud
saturado (Figura 20.17).
217
Figura 20.17. Talud infinito inundado y con napa freática
Para espesores pequeños con relación a la altura del talud es lícito suponer
que las líneas de filtración, la circulación del agua por los intersticios del mate-
rial, son líneas rectas paralelas al talud y por consiguiente las equipotenciales son
perpendiculares al mismo (Lambe y Whitman
1972).
218
Se supone la superficie de deslizamiento situada a una profundidad h y la
altura del nivel freático respecto de aquella a un valor 𝑚ℎ, (0 < 𝑚 < 1). Se
considera:
𝛾 𝑎𝑔𝑢𝑎 = 𝛾 𝑤𝑎𝑡𝑒𝑟; 𝛾𝑎 = 𝛾𝑤
ℎ𝑝 = 𝐴𝐵 · 𝑐𝑜𝑠 𝜓 = 𝑚ℎ · cos 2 𝜓
219
Figura 20.19. Talud infinito con flujo paralelo. Presiones intersticia-
les periféricas.
De acuerdo con la Figura 20.19. Talud infinito con flujo paralelo. Red de
flujo tenemos que la Presión intersticial a la produndidad h viene dada por la
siguiente expresión:
ℎ𝑝 . 𝛾𝑤 = 𝑚ℎ 𝛾𝑤 𝑐𝑜𝑠 2 𝜓1
220
𝜏 = 𝑎 · ℎ · 𝛾 · sin 𝜓
𝑁 = 𝑎 · ℎ · 𝛾 · cos 𝜓 – 𝑈 = (𝛾 – 𝑚 · 𝛾𝑎 ) · 𝑎 · ℎ · cos 𝜓
Para un terreno saturado, nivel freático coincidente con el nivel del terreno,
m = 1, y sin cohesión, c = 0, supuesto característico de las escombreras inunda-
das, se obtiene la expresión siguiente:
221
Figura 20.20. Talud infinito con flujo paralelo. Planteamiento del
equilibrio.
Concepto básico de estabilización, colocación de anclajes
El cálculo del factor de seguridad para talud infinito, rotura paralela al talud,
permite, por la sencillez de las expresiones, introducir el método de cálculo para
anclajes del terreno en tanto que los anclajes deben introducir en el sistema una
tensión tal que el factor de seguridad sea igual o mayor que la unidad, o superar
un valor predeterminado para prevenir situaciones futuras
de inestabilidad (Figura 20.21).
222
𝜙 = Á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎 𝑒𝑙 𝑎𝑛𝑐𝑙𝑎𝑗𝑒 𝑐𝑜𝑛 𝑙𝑎 𝑛𝑜𝑟𝑚𝑎𝑙
𝑎 = 𝑙𝑎 𝑙í𝑛𝑒𝑎 𝑑𝑒 𝑟𝑜𝑡𝑢𝑟𝑎.
223
Siendo N el valor de la componente normal del terreno, obtenida anterior-
mente y de valor.
𝑁 = 𝑃 · cos 𝜓 ; 𝑃 = 𝑎 · ℎ · 𝛾
Rotura planar
224
Para que se produzca este tipo de rotura las características que deben confluir
se resumen en:
a. Los rumbos o las trazas horizontales del plano del talud y del plano de
deslizamiento
deben ser paralelos o casi paralelos, formando entre si un ángulo máximo
de 20º.
c. Se puede temer una rotura de tipo planar cuando existe una familia de
discontinuidades
de rumbo similar al del talud y buzamiento o inclinación menor que este
(Figura 20.22).
225
Se supone que la rotura se produce únicamente por deslizamiento.
Siendo:
𝐴 = (𝐻 – 𝑧)/𝑠𝑒𝑛(𝜓𝑝 )
𝐴: Á𝑟𝑒𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑠𝑢𝑝𝑒𝑟𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒 𝑑𝑒 𝑑𝑒𝑠𝑙𝑖𝑧𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜, 𝑠𝑢𝑝𝑢𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑑𝑒 𝑎𝑛𝑐ℎ𝑜 𝑢𝑛𝑖𝑑𝑎𝑑;
𝐴 = (𝐻 – 𝑧)/𝑠𝑒𝑛(𝜓𝑝 )
𝑔: 𝐴𝑐𝑒𝑙𝑒𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑔𝑟𝑎𝑣𝑒𝑑𝑎𝑑.
226
𝑎𝑣 : 𝐴𝑐𝑒𝑙𝑒𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛 𝑣𝑒𝑟𝑡𝑖𝑐𝑎𝑙. 𝑆𝑒 𝑠𝑢𝑝𝑜𝑛𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑐𝑡ú𝑎 𝑢𝑛 𝑡𝑒𝑟𝑟𝑒𝑚𝑜𝑡𝑜 𝑜 𝑣𝑖𝑏𝑟𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 𝑝𝑜𝑟 𝑒𝑙
𝑒𝑓𝑒𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑢𝑛𝑎 𝑣𝑜𝑙𝑎𝑑𝑢𝑟𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑒 𝑎𝑠𝑖𝑚𝑖𝑙𝑎 𝑎 𝑙𝑎 𝑎𝑝𝑎𝑟𝑖𝑐𝑖ó𝑛 𝑑𝑒 𝑢𝑛𝑎 𝑎𝑐𝑒𝑙𝑒𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛 𝑣𝑒𝑟
227
𝑧: 𝐴𝑙𝑡𝑢𝑟𝑎 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑔𝑟𝑖𝑒𝑡𝑎 𝑣𝑒𝑟𝑡𝑖𝑐𝑎𝑙.
𝐻: 𝐴𝑙𝑡𝑢𝑟𝑎 𝑣𝑒𝑟𝑡𝑖𝑐𝑎𝑙 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙 𝑑𝑒𝑙 𝑡𝑎𝑙𝑢𝑑). (ver Figura 20.23).
228
La expresión, con las condiciones anteriores de 𝑎𝐻 = 𝑎𝑉 = 0 𝑦 𝑒 𝑈 =
𝑉 = 0, se simplifica y queda la expresión correspondiente a una masa W que
se desliza por un plano de ángulo 𝜓𝑝 que tiene un coeficiente de cohesión c y un
ángulo de rozamiento interno de tan 𝜑, similar en su formulación a la obtenida
para talud infinito (Figura 20.24):
Los anclajes (T) se calculan como en el caso general, por unidad de longitud
de talud, sumando al numerador la parte 𝑇 · cos 𝜃 y restando al denominador la
parte T·senθ, (θ: ángulo del anclaje con la normal al plano de deslizamiento).
229
• De forma general no es de aplicación al supuesto de las escombreras
donde se establece
una cierta homogeneidad en el terreno depositado. No existen disconti-
nuidades preferentes tal como supone este método de c-alculo.
Rotura circular
De otro lado, tenemos que también el paso del tiempo permite la aparición
de fenómenos (fuertes lluvias con aumento del nivel freático, pudiendo llegar
incluso a la inundación si los sistemas de drenaje no funcionan correctamente),
que pueden modificar la estabilidad de los materiales depositados.
230
Los principales tipos de rotura que aparecen en escombreras son de tipo cir-
cular, en cuña y mixtos, considerando este último como una combinación de la
rotura circular que es por vuelco del material, y la de cuña que es por el concepto
de desplazamiento. En las Figuras 20.26, 20.27 y 20.28 se muestran distintos
esquemas de rotura.
231
movimiento de la masa de materiales a través de una hipotética superficie de
rotura con las fuerzas resistentes estabilizadoras.
Siendo:
232
FRL: Fuerzas resistentes laterales. contribución de los extremos de la masa des-
lizante al efecto de resistencia al desplazamiento.
a: Distancia horizontal del centro “O” de rotura, eje de giro de la masa deslizante,
al centro de
gravedad de la masa a deslizar. Dado que no se conoce la línea de rotura a priori,
ni la curvatura,
este valor es, en principio, desconocido igualmente.
233
Los estudios se plantean como un problema de equilibrio límite, y en ellos
resulta necesario seleccionar diversas superficies de rotura hasta llegar a la más
crítica para el talud considerado
que será la que de un menor coeficiente de seguridad.
234
Capítulo 21: PISTAS MINERAS
Índice del capítulo
21.1. Introducción
21.2. Estructura de la pista minera
21.3. Materiales para el afirmado.
21.4. Transitabilidad (traficabilidad)
21.5. Criterios para diseñar una pista minera
21.6. Proceso de construcción de las vías
21.1. INTRODUCCIÓN
En general una vía o pista minera es una obra lineal que toma una parte del te-
rreno de la mina para utilizarlo como acceso y/o comunicación entre los frentes
de explotación, y que permite la accesibilidad a las explotaciones mineras.
235
Figura 21.1. Elementos estructurales de una pista minera.
236
con las características de carga de los vehículos y el clima o condiciones de hu-
medad en el dimensionamiento del firme. En la Figura 21.2 se muestra un es-
quema de la carga de un neumático sobre una pista minera.
Según la teoría de Frölich, cuando una fuerza puntual P actúa sobre la su-
perficie de una capa de terreno, esta acción se transmite verticalmente a las capas
inferiores situadas a una profundidad z con respecto de ella, según la expresión:
𝑛𝑃
𝑃𝑣 =
2𝜋 𝑧 2
Figura 21.2. Carga que ejerce un neumático sobre una pista mi-
nera
Esto significa que cuando en una pista minera existen las tres capas de firme
(capa de rodadura, base y subbase), las acciones del tráfico que inciden en la
237
explanación vendrán minoradas por 𝑧 2 , que en este caso es el espesor total del
firme.
Por lo tanto a medida que aumenta el espesor del firme la explanada recibe
cargas menores.
La explanada y la humedad.
238
a) El agua de lluvia que no se evacua a pesar del bombeo y penetra en el
firme y, a su través, en la explanación. Para evitar este efecto la pista
minera se proyectará y construirá de modo que el firme no sea demasiado
permeable, o de no ser esto posible, se procurará que el agua que pueda
penetrar en él tenga una salida a través de una capa drenante.
c) El agua que penetra lateralmente desde las cunetas, si no circula por ellas
con suficiente
fluidez. Esta agua se evita con un mantenimiento adecuado de las cunetas.
239
Figura 21.3 Clasificación HRB para subrasantes
240
Este ensayo, fue propuesto por la División de Obras Públicas del Estado de
California en 1927 y ha alcanzado una gran difusión a nivel mundial, siendo el
método ideal para evaluar la calidad de una explanada así como dimensionar el
espesor del firme como veremos más a delante.
El Ensayo CBR mide la resistencia al esfuerzo cortante de un suelo y para
poder evaluar la calidad del terreno para subrasante, subbase y base de pavimen-
tos.
241
Figura 21.4. Ensayo CBR
El ensayo es en realidad una prueba de punzonamiento, que se realiza sobre
un suelo compactado al Proctor exigible en obra, en un molde cilíndrico de seis
pulgadas de altura y cinco de diámetro, pero en condiciones de saturación, des-
pués de estar inmerso en agua durante cuatro días
Las cargas P1 y P2 referidas a tantos por ciento de 3.000 y 4.500 libras, res-
pectivamente dan:
242
De los valores M1 y M2 se toma el mayor, y ése será el valor del CBR de la
muestra de suelo objeto de ensayo. Empleando este ensayo, las explanadas pue-
den clasificarse en cinco categorías (Tabla 21.2).
Las explanadas con Índice C.B.R. inferior a 3 son inadmisibles para construir
una pista minera sobre ellas.
La mayor parte de las rocas tienen índices superiores a 30 por lo que consti-
tuyen excelentes
explanadas.
243
men que se puedan producir, tanto por hinchamientos debidos a suelos o
rocas expansivos, como a asientos de suelos de buena calidad; pero insu-
ficientemente compactados o puestos en obra con excesiva humedad.
b) Regularidad y homogeneidad: el firme debe descansar sobre un cimiento
regular y ho-
mogéneo en la medida de lo posible, pues lo contrario llevaría a una con-
centración de tensiones en zonas localizadas de las capas del firme que
podrían ocasionar su rotura.
Esto hace que los materiales empleados en los firmes de las pistas mineras
tengan que cumplir unas mayores exigencias resistentes cuanto más arriba se
encuentren dentro de la sección estructural.
244
En la gran mayoría de los casos, la capa o capas del firme estarán formadas
únicamente por materiales granulares sin ningún tipo de aglomerante, siendo los
materiales de las zonas superiores (base), con respecto a los de las zonas inferio-
res (subbase), de mayor dureza, menor tamaño máximo, mayor regularidad, de
granulometría más estricta, con menor contenidos en finos y de menor plastici-
dad, etc,.
El ensayo más sencillo para calibrar la calidad de las rocas para ser empleadas
en firmes es el ensayo Los Ángeles.
245
Mide la resistencia al choque y/o desgaste de los áridos, y sirve entre otros
para fijar las características del balasto y de las gravas para las capas de asiento
de vías.
𝑃1 − 𝑃2
𝐷𝐸𝑆𝐺𝐴𝑆𝑇𝐸 = 𝑥 100
𝑃1
246
plantas de trituración y clasificación son los materiales granulares tipo macadam
y los tipo zahorra.
El recebo, o árido fino, será una arena natural, suelo seleccionado, detritus
de machaqueo o un material local; no será plástico y la arena será superior al
treinta por ciento.
Estabilizaciones.
247
Las estabilizaciones pueden ser mecánicas, añadiendo materiales de superio-
res características hasta conseguir una mezcla de propiedades aceptables, o me-
diante la incorporación de aditivos.
Según el porcentaje de aditivo, suele hablarse de materiales mej orados y
materiales estabilizados.
Para suelos finos, de alta plasticidad y/o alto contenido en humedad natural,
el aditivo más eficaz para proceder a su mejora o estabilización es la cal.
248
- Las características geotécnicas de la explanada y de los materiales empleados
en la construcción del firme.
Dimensionamiento de firmes.
En minería las dimensiones de las pistas son considerables ya que tienen que
soportar el trasiego de vehículos de gran tonelaje que entran y salen al tajo para
249
cargar y transportar el mineral hacia las zonas de almacenamiento, o bien trans-
portan los estériles hacia la zona de escombreras.
Grados de transitabilidad
250
Podemos aproximarlos de la siguiente manera:
𝐼𝐶 = Í𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑜
𝐼𝑅 = Í𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑑𝑒 𝑟𝑒𝑚𝑜𝑙𝑑𝑒𝑜
Este valor se compara con el índice de cono del vehículo (𝐼𝐶𝑉); 𝑠𝑖 𝐼𝐶𝑅 > 𝐼𝐶𝑉,
este tipo de vehículo puede pasar sobre el terreno.
251
Índice de la resistencia al corte de un suelo obtenido con un penetrómetro de
cono. El valor es el de la capa crítica como media aritmética del valor superior e
inferior de la capa crítica.
Capa crítica
Capa del suelo que soporta el peso de un vehículo dado y en la que el índice de
cono relativo se considera como una medida significativa de su traficabilidad.
Tabla 21.3.
252
El índice de cono del vehículo es un índice asignado a un vehículo dado, que
indica la mínima resistencia del suelo, expresada en índice de cono relativo ne-
cesarios para permitir 1 ó 50 pasadas del vehículo.
Para diseñar una pistra minera hay que considerar los siguientes parámetros:
- Pendiente
- Ancho:
- Peralte
- Drenaje
253
Figura 21.6. Pendiente de una pista minera
En la Figura 21.7 se representa el esquema de las rampas, corredores, bancos
en el contexto de una expotación minera a cielo abierto.
254
Ancho:
𝐴 = 𝑎 (0,5 + 1,5 𝑛)
Donde:
En la Figura 21.8 se muestra una pista minera con doble vía en una explota-
ción a cielo abierto, donde se observa que los camiones transitan con holgura.
255
Figura 21.8. Ejemplo de pista minera de doble vía
Peralte:
𝑉2
𝑒= −𝑓
127,14 𝑅
Donde:
𝑉 = 𝑉𝑒𝑙𝑜𝑐𝑖𝑑𝑎𝑑 (𝐾𝑚⁄ℎ)
𝑅 = 𝑅𝑎𝑑𝑖𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑢𝑟𝑣𝑎 (𝑚)
256
𝑓 = 𝐶𝑜𝑒𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑓𝑟𝑖𝑐𝑐𝑖ó𝑛
257
Figura 21.10. Vista panorámica del peralte en pistas mine-
ras
Berma
Toda vía elevada debe estar provista de bermas, para evitar la caída de vehículos
que circulan por estas a niveles inferiores en caso de pérdida o deslizamiento del
vehículo.
Las pistas mineras se pueden clasificar de acuerdo con varios criterios (tipo de
servicio, vida útil, localización, funcionalidad, etc.).
- Vías de acarreo
- Vías auxiliares
- Permanentes
- Temporales
Vías en corredores:
258
altura igual o mayor de 1,50 m. Estas bermas deben tener ventanas para permitir
la salida de agua.
259
Figura 21.11. Rampas para ascenso y descenso de los camiones hacia
los botaderos
Compactación
260
Debido al peso que soportan las vías al paso de los vehículos de transporte deben
tener un afirmado con materiales que puedan soportar estos pesos sin que se de-
terioren rápidamente.
Ejecución
Las tareas necesarias para la ejecución de las vías con maquinaria son las si-
guientes:
261
Figura. 21.13. Construcción de una vía
262
a. Estabilidad
b. Deformaciones tolerables a corto y largo plazo.
c. Puesta en obra en condiciones aceptables.
• Suelos seleccionados
• Suelos adecuados
• Suelos tolerables
• Suelos marginales
• Suelos inadecuados
• Zonas del terraplén.
• Zonas competentes
• Zonas de macizo rocoso
Cuando se trata de una vía que implica movimiento de tierras para construir
un terraplén que sirva de sustentación a la pista minera, se distinguen cuatro zo-
nas diferenciadas, a saber:
Coronación: es la parte superior del relleno sobre la que se apoya el firme, con
un espesor mínimo de 2 tongadas y siempre mayor de 50 cm.
263
Capítulo 22: INTRODUCCIÓN A LA GEOMECÁNICA
Índice del capítulo
22.1. Introducción
22.2. Metodología de trabajo de campo
22.3. Ejemplo. estudio del macizo rocoso para construcción de canal
hidráulico
22.1. INTRODUCCION
Los ingenieros de minas que trabajan con voladuras llaman masa rocosa a la
suma de macizo rocoso con discontinuidades; y define al macizo rocoso como la
roca in situ es decir, la roca masiva (el frente de voladura) que hay que fragmen-
tar. Y, recientemente las investigaciones sobre la influencia de los microdefectos
del macizo rocoso en su fragmentación obligan a redifinir los conceptos de roca,
macizo y masa rocosa.
264
- macizo rocoso: la suma de matriz rocosa con discontinuidades
-
- discontinuidades: los planos de debilidad indicados antes (fallas, dia-
clasas, juntas, estratificación, etc.
En la Figura 22.2. Masa rocosa tenemos una imagen de una masa rocosa o
roca masiva. En la Figura 22.3. Planos de estratificación tenemos una imagen
de un afloramiento donde se pueden observar claramente diferentes estratos con
sus planos perfectamente delimitados.
En la Figura 22.4. Fallas en el macizo rocoso se puede observar ejemplos
de macizos rocosos con fallamientos. Todas las imágenes indicadas nos muestran
la variedad de la caracterización geológica de la roca intacta, roca masiva o
macizo rocoso.
265
Figura 22.1. Roca intacta
266
Figura 22.4. Fallas en el macizo rocoso
267
Hacer un estudio geológico para realizar el diseño de una obra minera o civil
es muy importante por diferentes aspectos, por ejemplo nos indican las caracte-
rísticas de estabilidad y necesidades de sostenimiento de la mina, como explotar
y hasta que límites se pueden extraer las reservas minerales; existencia de ma-
teriales que podemos utilizar, su distribución y accesibilidad, las propiedades de
los suelos y rocas respecto del diseño de caminos, rampas, presas y balsas mine-
ras o las cimentaciones en suelos y rocas de las infraestructuras auxiliares de la
mina.
268
pueden introducir elementos de incertidumbre, interpretación o diferencias de
criterio.
269
A lo largo de esta fase se describen las características y propiedades físicas
y mecánicas de la matriz rocosa y de las discontinuidades. . Los aspectos y fac-
tores a describir son los de la Tabla 22.2. Características y propiedades del ma-
cizo rocoso a definir en campo (que constituye una guía para la caracterización).
270
La caracterización global del macizo rocoso constituye la fase final del pro-
ceso descriptivo, y debe proporcionar las condiciones geológicas y geomecáni-
cas del macizo en su conjunto. A partir de estos resultados se aplican las clasifi-
caciones geomecánicas, que proporcionan información sobre la calidad y resis-
tencia del macizo, así como datos cuantitativos para su aplicación a diferentes
fines constructivos (túneles, taludes, terraplenes, pistas mineras, laboreo, etc.).
Esta última fase requiere una mayor experiencia, y debe integrar el conocimiento
de la geología regional y del emplazamiento.
271
Tabla 22.1. Características y clasificaciones geológicas en afloramien-
tos
272
Identificación Observación de Clasificacio-
Matriz rocosa visu y nes geológica
con lupa y
geotécnica
Meteorización Observaciones de Índices están-
visu dar
Resistencia Índices y ensayos Clasificacio-
de nes empíricas
campo de
resistencia
Orientación Medida directa con
brújula de geólogo
Espaciado Medidas de campo Índices y
Continuidad clasificacio-
Discontinuida- nes estándar
des Rugosidad Observaciones y Comparación
medidas de campo con perfiles
estándar
Resistencia Martillo Schmidt Clasificacio-
de las paredes Índices de campo nes empíricas
de
resistencia
Abertura Observaciones y
Relleno medidas de campo Índices están-
Filtraciones dar
Número de fa-
milia de dis- Índices y
continuidades clasificacio-
Tamaño Medidas de campo nes estándar
de bloque
Intensidad
de fracturación
273
Grado de Observaciones de Clasificacio-
meteorización campo nes estándar
274
Figura 22.5. Localización de canal hidráulico y cantera
275
Figura 22.6. Zona de Estudio - Hoja 10-c Carta geológica nacional
de Perú
Es recomendable también realizar videos de la zona de investigación y sobre
los detalles geológicos más importantes, puesto que su posterior visualización
nos aclarará numerosos detalles que una primera evaluación no se muestran a
simple vista. Se recomienda también realizar suficientes esquemas y croquis que
nos ayuden a interpretar y describir todos los caracteres geológicos.
276
Figura 22.8 Imagen de reconocimiento de afloramiento en Jambur-
La Mina (2)
3º. Descripción geológica general
277
Figura 22.9. Perfil estratigráfico de calicata 1 – Estudio geotécnico canal
Jambur (Paimas. Ayabaca-
Piura, Perú). Cortesía de Grupo SPS España, 2018.
278
La zonificación se realizará en base a criterios litológicos y estructurales con-
siderando los sectores más o menos homogéneos del afloramiento, no siendo
conveniente establecer demasiadas zonas, aunque el número y la extensión de
las mismas dependerá del grado de heterogeneidad de los materiales y estructuras
que formen el macizo, de la extensión del afloramiento y del grado de detalle y
finalidad de la investigación. Se debe realizar una breve descripción general de
cada zona, sin entrar en detalles referentes a la matriz rocosa o a las discontinui-
dades, incluyendo datos sobre la litología, estado de meteorización, fracturación
y presencia de agua. Estas descripciones cualitativas deben apartar una idea del
material a estudiar, pero sin valorar cuantitativamente las propiedades del macizo
y de sus componentes.
279
Figura 22.10 Formato para toma de datos geomecánicos en campo
(Grupo SPS España)
5º. Identificación de zonas singulares
280
Figura 22.11 Macizo rocoso con zonas de fuerte altera-
ción
• Identificación
• Meteorización o alteración
• Resistencia a compresión simple
Identificación
281
• Composición mineralógica
• Forma y tamaño de los granos
• Color y transparencia
• Dureza
282
EI tamaño de grano hace referencia a las dimensiones medias de los minera-
les o fragmentos de roca que componen la matriz rocosa. La estimación del ta-
maño de grano se realiza normalmente de visu, con una regla o con la ayuda de
comparadores de tamaño.
283
Descrip- Tamaño de grano Equivalencia con los tipos de
ción suelo
Grano ➢ 2 mm Gravas
grueso
Grano me- 0,06 – 2 mm Arenas
dio
Grano fino < 0,06 mm Limos y arcillas
284
Para evaluar la dureza de los minerales se emplea la escala de Mohs, que
asigna un valor de 1 para el mineral más blando (talco) y un valor de 10 para el
más duro (diamante).
Meteorización
285
Desintegrada La roca se ha alterado hasta convertirse prácti-
cqamente en un suelo, aunque se mantiene la fá-
brica original. La roca es friable; pero los gra-
nos minerales no están descompuestos.
Descompuesta La roca se ha alterado hasta transformarse al es-
tado de un suelo (algunos o todos los minerales
están descompuestos).
Resistencia a compresión simple
286
5 – 25 Blanda
25 – 50 Moderadamente dura
50 – 100 Dura
100 – 250 Muy dura
> 250 Extremadamente dura
287
Capítulo 23: DESCRIPCIÓN DE LAS DISCONTINUIDADES
23.1. Introducción
23.2. Naturaleza discontinua de las rocas
23.3. Parámetros relativos al sistema macizo-discontinuidades
23.4. Parámetros a tener en cuenta en la descripción de las discontinui-
dades
23.5. Condiciones hidráulicas
23.1. INTRODUCCIÓN
• Orientación
• Espaciado
• Continuidad o persistencia
• Rugosidad
• Resistencia de las paredes
• Abertura
288
• Relleno
• Filtraciones
289
mediante la ejecución de sondeos o excavaciones subterráneas para exploración
y auscultación.
b) Macro discontinuidades:
Son los planos de discontinuidades que la masa rocosa sea discontinua, es-
tructuralmente hablando. Reducen la resistencia al corte y hacen que la roca sea
mucho menos resistente a la tracción, comparada con la roca intacta. En ocasio-
nes pueden hacer que la resistencia a tracción de la roca tienda a ser nula o que
su deformabilidad se incremente de forma considerable. De otro lado, suelen
producir un sistema de fisuras que hagan que la masa rocosa sea permeable, lo
que añade unas características nuevas de presencia de humedad o inundación.
290
de la roca pueden o no estar separadas en algún grado, por material más débil
como arcilla, arena, partículas de roca, bloques de roca. El relleno puede ser la
propia roca alterada.
Junta: es una fractura de origen natural que convierte la roca en una masa es-
tructuralmente discontinua. Las paredes de la roca tienen contacto directo en al-
gún grado a través de la propia junta. Entre las paredes no hay material de relleno.
La junta es un caso particular de las discontinuidades.
291
Figura 23.1. Macizo rocoso y discontinuidades
292
Figura 23.2. Identificación de macizo rocoso
Ahora bien, vamos a proceder a estudiar los dos grupos antes indicados.
- Orientación
- Espaciamiento
- Tamaño y forma de los bloques
293
23.3.1. NÚMERO DE FAMILIAS DE DISCONTINUIDADES
294
a) Roca masiva con singularidades
b) Una familia
c) Una familia y singularidades
d) Dos familias
e) Dos familias mas singularidades
f) Tres familias
g) Tres familias mas singularidades
h) Cuatro o más familias: macizo fuertemente diaclasado
i) Roca machacada: macizo parecido a un suelo
j) Fisuras individuales y zonas de debilidad (especificar número).
k) Microdefectos (a nivel de micras).
23.3.2. ORIENTACIÓN
295
Los conceptos de buzamiento y rumbo se aplican a los planos que
representan las discontinuidades. El buzamiento y el rumbo del buzamiento (o
también llamado sólo el rumbo) de un plano, definen su posición respecto a un
plano horizontal y el norte respectivamente.
Se entiende por rumbo el ángulo que forma la horizontal del plano con el
norte. Buzamiento es el ángulo formado por la línea de máxima pendiente del
plano del defecto con uno horizontal.: rumbo del buzamiento es el rumbo de la
proyección sobre el plano horizontal de la línea máxima pendiente (ver Figura
23.5) en sentido descendente.
296
Figura 23.5. Símbolos de representación de
discontinuidades
297
Figura 23.7. Medida de la orientación de discontinuidades
298
La proyección estereográfica tiene dos ventajas: los círculos máximos sobre
la superficie esférica, se proyectan sobre el plano ecuatorial según círculos, Los
ángulos con que se cortan dos discontinuidades se conservan. Por estas razones
la proyección estereográfica es muy conveniente para resolver problemas en que
intervengan direcciones se fuerzas, ángulos, etc.
La proyección del polo se obtiene por giro sobre un plano horizontal tangente
en 0 a la esfera, según se indica en la Figura 23.9.
𝐾
𝑈 (𝜓, 𝐾 ) = . 𝑒 𝐾 cos 𝜓
4𝜋(𝑒 𝜋 − 1)
299
-
En donde ψ es la distancia esférica al polo representativo de la familia y K
un parámetro que define la dispersión de la familia.
300
Figura 23.8. Proyección estereográfica
23.3.3. ESPACIAMIENTO
301
El espaciamiento de juntas y discontinuidades controla el tamaño de los bloques
indivi-duales de roca intacta. Es un parámetro especialmente importante cuando
se presentan más de dos familias de discontinuidades en el macizo rocoso. Los
medios para estimarlo son los siguientes:
Sobre una ladera, o una superficie de excavación (plana) se traza una recta
cualquiera que interceptará una serie de juntas (Figura 23.11.).
𝑑𝑖 . cos ∝
302
Figura 23.11. Medida del espaciamiento
303
Muy juntas 3 . 10 cm
Juntas 10 . 30 com
Separación media 30 – 100 cm
Separación ancho 1–3m
Separación muy ancha 3 – 10 m
Separación extremadamente ancha 10 m
Análisis de sondeos
304
23.13). El material que sea evidentemente más débil que la roca
circundante se descuenta, aunque aparezca en trozos intactos de más de
10 cm.
305
Muy pobre 0 25
Pobre 25 50
Mediana 50 75
Buena 75 90
Selecta 90 100
a) Indice de bloque 𝑰𝑩 :
Para el caso de macizos rocosos con tres o más familias de discontinuidades que
los dividen en prismas, romboedros, cubos, tetraedros, etc., el índice de bloque
es:
𝑆1 + 𝑆2 + 𝑆3 + ••• + 𝑆𝑛
𝐼𝐵 =
𝑛
306
Donde 𝑛 es el número de familias de las juntas. Para una
𝑑𝑒𝑡𝑒𝑟𝑚𝑖𝑛𝑎𝑑𝑎 𝑓𝑎𝑚𝑖𝑙𝑖𝑎 𝑖, 𝑝𝑜𝑑𝑒𝑚𝑜𝑠 𝑑𝑒𝑐𝑖𝑟 𝑞𝑢𝑒 𝑆𝑖 es el espaciamiento modal
de la familia i.
b) Indice 𝑱𝑽 :
1
𝐽𝑉 = ∑𝑛𝑖=1
𝑆𝑚𝑖
Donde:
𝑛 = 𝑛ú𝑚𝑒𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑓𝑎𝑚𝑖𝑙𝑖𝑎𝑠 y
𝑆𝑚𝑖 = 𝑒𝑠𝑝𝑎𝑐𝑖𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑓𝑎𝑚𝑖𝑙𝑖𝑎 𝑖.
307
Clasificación Jv
308
El ..Jv se presenta como una alternativa al índice de bloque 𝐼𝐵 .
309
Figura 23.14. Esbozo de macizos rocosos. Forma de los bloques:
(a) Bloques
(b) Irregular. (c) Tabular. (d) Columnar
Tipo Símbolo
310
Roca fresca W1
Ligeramente meteorizada W2
Moderadamente W3
meteorizada
Altamente meteorizada W4
Completamente W5
meteorizada
Suelo residual W6
311
Las propiedades del suelo dependen en parte de la naturaleza de la roca
matriz.
312
Roca blanda R2 30 – 100 𝐾𝑔⁄𝑐𝑚2
Roca dura R3 100 – 200 𝐾𝑔⁄𝑐𝑚2
Roca muy dura R4 200 – 700 𝐾𝑔⁄𝑐𝑚2
Roca extremadamente dura R5 > 700 𝐾𝑔⁄𝑐𝑚2
R4: El especimen se rompe con varios martillazos fuertes del pico (parte
plana).
R5: Requiere muchos golpes para hacer saltar trocitos con el pico (no
martillo).
313
Se realizan estos ensayos en la pared y en la roca matriz para comparar. Al
usar un escleró-metro debe tenerse cuidado en no falsear los resul-. tados, si hay
una junta hueca por detrás de donde se está ensayando.
1. Anchura total
2. Estado de la pared de la roca
3. Estado del relleno:
. Granulometría
. Composición mineralógica
. Grado de consolidación
. Contenido de agua
4. Permeabilidad total de la zona.
En general, el relleno debe tratarse como un suelo, definiendo todas sus
características como .tal identificación, granulometría, límites de Atterberg,
humedad, etc. Si fuera posible se daríanr las propiedades mecánicas y en algunos
casos especiales, un estudio mineralógico.
314
B: Se necesitan algunos centímetros (2 aproximadamente) de
desplazamiento tangencial para llegar al contacto roca-roca.
315
S2: El dedo pulgar penetra fácilmente. El pico del martillo penetra, al
empujarlo, 30 ó 40
mm. El relleno es moldeable con los dedos, con alguna presión.
S3: Empujando el pulgar se consigue una marca con esfuerzo. El pico del
martillo puede
penetrar 10 mm. Es muy dificil de moldear con los dedos. Se consigue
meter una pala
de mano ordinaria con esfuerzo.
S5: Se raya con el pulgar con dificultad y los golpes con la punta del pico
producen muescas
pequeñas. Se requieren herramientas potentes para la excavación.
316
Figura 23.16. Categoría del relleno
23.4.3. RUGOSIDAD
317
En vista de la importancia que tiene la resistencia al esfuerzo cortante se han
ideado varios métodos para medir la rugosidad, cada uno de los cuales es útil en
diferentes situaciones. La elección del 'método dependerá del detalle requerido
y de la accesibilidad de la junta en cuestión (lo que en la práctica puede ser
complicado).
23.4.3.1. MÉTODOS CUANTITATIVOS
En este tipo de métodos tenemos los siguientes:
a) Método fotogramétrico.
318
Las placas menores dan mayores inclinaciones y más dispersión en las
lecturas.
319
Figura 22.17. Análisis de la rugosidad de Rengers: a) y b)
Método de Fecker y Rengers: (c) y (d)
Por conveniencia la barra o el alambre debe estar en contacto con el punto o
puntos más altos de la junta y tan recto como sea posible. Las distancias
perpendiculares entre la barra o alambre y la junta se mide a intervalos constantes
a lo largo de la barra. Se presenta los resultados en una tabla de valores x, y
(Figura 23.19). Una vez conseguidos los datos x, y, puede restituirse el perfil de
las rugosidades.
320
Figura 22.18. Método de H. Schneider
321
De acuerdo con esto, los tipos de juntas, en cuadro de doble entrada según la
rugosidad son:
Escala grande
Escalonada R1 R2 R3
322
Ondulante R4 R5 R6
Plana R7 R8 R9
𝑹𝟏 > 𝑹𝟐 > 𝑹𝟑
˅ ˅ ˅
𝑹𝟒 > 𝑹𝟓 > 𝑹𝟔
˅ ˅ ˅
𝑹𝟕 > 𝑹𝟖 > 𝑹𝟗
Los perfiles de rugosidad se usan entre otras cosas para estimar la resistencia
de pico al cortante en juntas, basándose en un sistema de clasificación dado par
Barton (Figura 23.20).
𝐽𝑅𝐶 = 20 ➔ 𝑅4
𝐽𝑅𝐶 = 10 ➔ 𝑅5
JRC = 5 ➔ R8
𝐽𝑅𝐶 = 0 ➔ 𝑅9
323
Barton atribuye un ángulo de rozamiento a la junta.
𝜎𝑐
𝜑 = 𝜑𝐵 + 𝐽𝑅𝐶 log =
𝜎𝑛
Siendo:
𝜎𝑐 = resistencia a la compresión simple de la pared , y
𝜎𝑛 = tensión normal a la que está sometida la junta.
324
Figura 22.20. Perfiles típicos de rugosidad y sus
téminos descriptivos
23.4.3.3. CURVA RUGOMÉTRICA
325
Es conveniente establecer para las juntas el concepto de curva rugométrica en la
que apa-rezcan agrupadas las rugosidades de distinto orden (Serrano, 1984).
326
Para ello se recurre al análisis espectral de los procesos estocásticos.
Desde este punto de vista (ver Figura 23.21 ) un perfil de rugosidad aparece
a los ojos de un observador similar a la gráfica de una señal aleatoria temporal
en la que las abscisas son distancias en vez de tiempos y las ordenadas, altura de
las rugosidades en lugar de amplitudes de la señal.
327
A medida que aumenta el coeficiente JRC de Barton aparecen más
componentes frecuenciales de la rugosidad. La energía se acumula
principalmente en las bajas frecuencias y muy poco en las altas, muchas de las
cuales son debidas al propio método de análisis (derrame por el truncado). En
las Figuras 23.22 y 23.23 se muestran secciones de una junta.
23.4.4. PERSISTENCIA
328
Figura 23.23. Secciones de una junta
329
Figura 23.24. Junta Nº 6, a) Perfil de rugosidad, b) Módulos de la
TDF, c) Media cuadrática
330
Figura 23.25. Representación geométrica de la persistencia
331
. El afloramiento de la roca es en general demasiado pequeño, comparado
con la longitud o el área de la discontinuidad, o insuficientemente tridimensional
para permitir estimaciones fiables de la persistencia de una familia, que sean algo
más que cualitativas.
En tales casos, los datos de campo deben registrarse de la siguiente manera:
Su valor es:
∑𝑟 ∑𝑟
𝐼𝑝 = =
∑𝑥 + ∑𝑗 + ∑𝑟 2𝑛
332
∑𝑥 = 𝑛ú𝑚𝑒𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑑𝑖𝑠𝑐𝑜𝑛𝑡𝑖𝑛𝑢𝑖𝑑𝑎𝑑𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑡𝑖𝑝𝑜 𝑥
Un alto número x con una longitud de traza modal alta indica una familia
persistente. Un alto número de r indican una familia débilmente desarrollada, de
baja persistencia (estos casos suelen ser difíciles de identificar en campo).
333
Figura 23.27. Esquemas de persistencia
23.4.5. APERTURA
334
Nótese que las aperturas visibles en un afloramiento o túnel están
inherentemente pertur-badas debido a la meteorización superficial o al modo de
excavación. Por esta razón, las aperturas medidas son probablemente mayores
que las existentes dentro del macizo. Los túneles excavados con tuneladora dan
una aproximación mayor a las aperturas inalteradas
335
Figura 23.28. Tipos de Apertura
336
Debe anotarse siempre el valor más común (modal) de la apertura para cada
familia . Las juntas individuales (o discontinuidades) que tienen aperturas muy
superiores a la moda deben deben ser cuidadosamente descritas, dando su
localización y datos de orientación. En macizos rocosos muy fracturados es
extremadamente complejo caracterizar, describir y detallar la abertura de las
discontinuidades.
Tabla 23.2. Clasificación de juntas según su apertura
2,5 – 10 mm Ancha
10 mm Muy ancha
1 – 10 cm Grande Discontinuidades
lavadas y juntas
desplazadas por
10 – 100 cm Muy grande esfuerzo cortante y
337
movimientos debidos a
>1 m Cavernosa tracción.
.
23.5. CONDICIONES HIDRÁULICAS
338
Tabla 22.3 Descripción de las filtraciones en discontinuidades
Clase Discontinuidades sin Discontinuidades con relleno
relleno
I Junta muy plana y cerrada. Relleno muy consolidado y seco. No
Aparece seca y aparenta es posible el flujo de agua.
que circule agua.
II Junta seca sin evidencia de Relleno húmedo; pero sin agua libre
agua
III Junta seca; pero con evi- Relleno mojado con goteo ocasio-
dencia de haber circulado nal
agua
IV Junta húmeda; pero sin Relleno que muestra señales de la-
agua libre vado, flujo de agua continuo (se es-
tima caudal en l/min)
V Junta con rezume, ocasio- Relleno localmente mojado, flujo
nalmente goteo; pero sin considerable según canales prefe-
flujo continuo rentes (estimar caudal y presión)
VI Junta con flujo continuo de Rellenos completamente lavados,
agua. Se suele estimar el presiones de agua elevados.
caudal (en l/min) y la pre-
sión.
339
Capítulo 24: EL MACIZO ROCOSO: CARACTERIZACIÓN GEOME-
CÁNICA
24.1. Introducción
24.2. Clasificación geomecánica y caracterización global del macizo
rocoso
24.1. INTRODUCCIÓN
340
La intensidad o grado de fracturación y el tamaño de los bloques de matriz
rocosa vienen dados por el número de familias de discontinuidades y por el es-
paciado de cada familia. Cada una de las familias queda caracterizada por su
orientación en el espacio y por las propiedades y características de los planos.
Una vez establecidos los elementos que van a controlar la resistencia del ma-
cizo (una familia o más de discontinuidades, la matriz, el conjunto de todo ello,
una zona de debilidad, un plano de discontinuidad singular, etc.) pueden apli-
carse los correspondientes criterios empíricos de caracterización geomecánica.
Otro aspecto importante es la descripción del estado tensional a que está so-
metido el macizo rocoso. Aunque no es posible la evaluación cuantitativa de la
magnitud de los esfuerzos con datos de campo, sí pueden realizarse observacio-
nes geológicas que indiquen las direcciones de esfuerzos esperables en el ámbito
341
del macizo rocoso. Estas observaciones se pueden completar con el conoci-
miento de la historia geológica y tectónica de la zona.
Discontinuidades:
A este aspecto le hemos dedicado una especial atención en el Capítulo 23. Des-
cripción de las discontinuidades por la importancia que tienen prácticamente en
todas las aplicaciones de la mecánica de rocas y geomecánica.
342
III Una familia de discontinuidades más otras oca-
sionales
IV Dos familias de discontinuidades
V Dos familias de discontinuidades más otras oca-
sionales
VI Tres familias de discontinuidades
VII Tres familias de discontinuidades más otras oca-
sionales
VIII Cuatro o más familias de discontinuidades
IX Brechificado
Las familias de discontinuidades se pueden representar gráficamente me-
diante bloques diagrama como los indicados en el Capítulo 22, permitiendo así
la visualización espacial de su orientación relativa y del tamaño y forma de los
bloques de matriz rocosa.
343
Fig. 24.1. Representación del número de familias mediante bloques
diagramas.
𝑆1 + 𝑆2 + 𝑆3
𝐼𝐵 =
3
Siendo, 𝑆1, , 𝑆2 , 𝑆3 los valores medios del espaciado de las tres familias de
discontinuida-
des.
𝐽1 𝐽2 𝐽3
𝐽𝑣 = (𝑛ú𝑚𝑒𝑟𝑜 ) + (𝑛ú𝑚𝑒𝑟𝑜 ) + (𝑛ú𝑚𝑒𝑟𝑜 )
𝐿1 𝐿2 𝐿3
344
La longitud a medir dependerá del espaciado de cada familia, variando nor-
malmente entre 5 y 10 metros. De forma más rápida, aunque menos exacta, tam-
bién puede estimarse el valor de 𝐽𝑣 contando el número total de discontinuidades
que interceptan una longitud L en cualquier dirección de interés (cortando al ma-
yor número posible de planos), correspondiendo este valor a la frecuencia de
discontinuidades, ⅄:
𝑁ú𝑚𝑒𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑑𝑖𝑠𝑐𝑜𝑛𝑡𝑖𝑛𝑢𝑖𝑑𝑎𝑑𝑒𝑠
⅄=
𝐿 (𝑚)
Tabla 24.2. Descripción del tamaño de bloque en función del número de discon-
tinuidades, (ISRM, 1981).
Descripción 𝑱𝒗 (𝑵ú𝒎𝒆𝒓𝒐 𝒅𝒆 𝒅𝒊𝒔𝒄𝒐𝒏𝒕𝒊𝒏𝒖𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔⁄𝒎𝟑 )
Bloques muy grandes <1
Bloques grandes 1–3
Bloques de tamaño medio 3 – 10
Bloques pequeños 10 – 30
Bloques muy pequeños > 30
345
I Masivo Pocas discontinuidades o con espaciado muy grande
II Cúbico Bloques aproximadamente equidimensionales
III Tabular Bloques con una dimensión considerablemente me-
nor que las otras
IV Columnar Bloques con una dimensión considerablemente ma-
yor que las otras
V Irregular Grandes variaciones en el tamaño y forma de los
bloques
VI Triturado Macizo rocoso muy fracturado
346
Figura 24.3. Macizo de roca masiva de caliza con pocas pero muy
marcadas
discontinuidades sin mucha abertura. Bloques bien interconectados no
disturbados.
La fracturación del macizo rocoso está definida por el número, espaciado y con-
diciones de las discontinuidades, cualquiera que sea su origen y c1ase. EI grado
de fracturación se expresa habitualmente por el valor del índice RQD (rock qua-
lity designation), parámetro en el que se mide los testigos de sondeos. En base a
su valor se clasifica la calidad del macizo rocoso según la Tabla que se incluye
más adelante (Índice de calidad de la roca, RQD)
347
en afloramientos a partir de correlaciones empíricas como la de Palmstrom, 1975
(en ISRM, 1981):
348
donde λ es la inversa del espaciado medio de las discontinuidades.
349
< 25 Muy mala
25 - 50 Mala
50 - 75 Media
75 - 90 Buena
90 – 100 Muy buena
350
Grado de meteorización
351
colorada aparece como una estruc-
tura continua o como núcleos aisla-
dos
V Completamente me- Todo el macizo rocoso aparece des-
teorizado compuesto y/o transformado en
suelo. Se conserva la estructura ori-
ginal del macizo rocoso.
VI Suelo residual Todo el macizo rocoso se ha trans-
formado en un suelo. Se ha des-
truido la estructura del macizo y la
fábrica del material.
352
Figura 24.9. Ejemplo de macizo rocos fuertemente alterado por me-
teorización
353
Capítulo 25: COMPORTAMIENTO MECÁNICO DE LA ROCA MA-
TRIZ
Índice del capítulo
25.1. Introducción
25.2. Propiedades basicas de la roca matriz
25.3. Permeabilidad o conductividad hidráulica
25.4. Propiedades geomecánicas de la roca matriz
25.5. Modelos de comportamiento mecánico para roca matriz
25.1. INTRODUCCIÓN
354
La existencia de zonas tectonizadas, alteradas, de diferente composición, hú-
medas y la presencia de estructuras asociadas a los materiales rocosos (pliegues,
fallas, diques), implican zonas de debilidad y anisotropía con diferentes compor-
tamientos y características resistentes y deformacionales.
En resumen, este tipo de propiedades son todas aquellas que permiten su identi-
ficación y clasificación. En la Tabla 25.1, siguiente, tenemos un resumen de
las mismas:
Tabla 25.1. Resumen de las propiedades básicas de la roca matriz
355
Composición mineralógica
Fábrica y textura Descripción visual
Tamaño de grano Microscopía óptica y electró-
Color nica
Difracción de rayos X
Porosidad (n)
Contenido de humedad
Permeabilidad
(coeficiente de permeabilidad, Ensayo de permeabilidad
k).
Durabilidad
Alterabilidad (índice de altera- Ensayos de alterabilidad
bili
dad)
Hay una relación que resulta útil en nuestras investigaciones de campo y que
tiene que ver con el cómo se comportan las propiedades de densidad y porosidad
de la matriz rocosa a diferentes profundidades. En la Figura 25.1 se representan
los valores usuales de densidad y porosidad de distintos tipos de rocas a diferen-
tes niveles de profundidad.
Las rocas –en particular las calizas y dolomías– son cuerpos porosos, es de-
cir, están formadas por fases minerales sólidas, entre las que se sitúan espacios
vacíos, ocupados por fases fluidas (aire y agua normalmente). Se denomina po-
rosidad al conjunto de los espacios vacíos que posee una roca y, en su sentido
356
más amplio, la porosidad puede ser contemplada bajo dos puntos de vista que se
complementan:
357
Como propiedad física, se trata de una propiedad elemental y también fundamen-
tal de las rocas, y como tal, nos suministra parámetros numéricos que permiten
caracterizar los materiales rocosos como un todo homogéneo. Dicho parámetro
se define como la relación: volumen de espacios vacíos por unidad de volumen
total de roca, expresándose normalmente en tanto por ciento.
• porosidad total
• porosidad abierta o comunicada (eficaz)
• porosidad cerrada.
• porosidad libre.
• porosidad atrapada.
358
• La adsorción de nitrógeno, apropiada para determinar la superficie
específica.
A pesar de la baja porosidad que suponen, las fisuras tienen gran importancia
en el comportamiento mecánico de las rocas; en este sentido, valores de porosi-
dad superiores al 1 % pueden considerarse elevados.
359
más dinámicos de las rocas, como su capacidad para el transporte de fluidos (suc-
ción, permeabilidad).
En el análisis del sistema poroso, además del tamaño y forma de los poros y
de sus accesos, debe considerar otros elementos de gran interés como:
360
- Absorción de agua: aumenta con la porosidad.
-
- Hinchamiento: aumenta con la porosidad.
-
- Dureza: disminuye con la porosidad.
-
- Propiedades mecánicas (resistencia, módulos): disminuyen con la poro-
sidad.
-
- Propiedades dinámicas (velocidad, módulos): disminuyen con la porosi-
dad.
-
- Propiedades térmicas (expansión, conductividad): disminuyen con la po-
rosidad.
361
delgado y sólido. Sin embargo, la presión aumenta con la profundidad y tiende a
aumentar la resistencia de la roca. Además, como la fusión va acompañada de un
aumento de volumen, se produce a temperaturas mayores en profundidad debido
al efecto de la presión de confinamiento. Este aumento de la presión con la pro-
fundidad produce también el correspondiente aumento de la densidad.
Las diez minas más profundas – considerando como tal, la profundidad me-
dida desde la superficie de la tierra – se encuentran en Suráfrica y Canadá. En la
Tabla 25.2. se muestran los datos básicos de las minas más profundas a nivel
mundial.
362
Una explicación del origen de los estallidos de rocas, indica que son libera-
ciones inestables de energía potencial de la roca circundante a las excavaciones.
Otra explicación es que los cambios producidos por el minado, simplemente ac-
tivan eventos sísmicos que se derivan principalmente de la energía de deforma-
ción producida por las diferencias geológicas en el estado de esfuerzos.
363
8 Mina de Cobre y XStrata Canadá 2.927
Zinc
Kidd Creek
9 Mina de oro Gran Anglo Gold Ashanti Sudáfrica 2.600
Noligwa
10 Mina de níquel Crei- Vale do Río Canadá 2.500
ghton
364
Arenisca 2.000 – 2.600 5,0 – 25,0
Lutita 2.000 - 2.400 10,0 – 30.0
Caliza 2.200 - 2.600 5,0 – 20,0
Dolomía 2.500 – 2.600 1,0 – 5,0
Gneiss 2.900 – 3.000 0,5 – 1,5
Mármol 2.600 – 2.700 0,5 – 2,0
Cuarcita 2.650 0,1 - 0,5
Pizarra 2.600 – 2.700 0,1 – 0,5
25.2.2. DUREZA
Los métodos de ensayo que suelen utilizarse para medir la dureza son:
El martillo Schmidt
365
Figura 25.2. Visión general del martillo Schmidt
366
Figura 25.3. Escala de Mohs
25.2.3. DURABILIDAD (ALTERABILIDAD)
367
El procedimiento del ensayo consiste básicamente en:
368
Figura 25.4. Ciclo del Slake Durability Test (Universidad La Laguna, Es-
paña, 2017)
𝐵−𝐷
𝐼𝑑1 =
𝐴−𝐷
𝐶−𝐷
𝐼𝑑2 =
𝐴−𝐷
369
Figura 25.5. Macizo rocoso de dolomitas muy alterado
25.2.4. ABRASIVIDAD. PERFORABILIDAD. ROZABILIDAD
La abrasividad de las rocas tiene que ver más con la resistencia de las mismas a
la penetración mediante máquinas de ataque puntual, tuneladoras o perforadoras
de todo tipo. Tiene una incidencia importante en las técnicas de perforación y
voladuras de rocas (Rijalba, F. 2017.Ed. Garceta, España). La abrasividad tiene
una incidencia importante en el corte de las rocas y por ende en los costes de
excavación de túneles, galerías, piques, chimeneas, labores, etc.
La sociedad internacional de mecánica de rocas, (ISRM en inglés) ha pro-
puesto un conjunto de ensayos normalizados para determinar tanto la abrasivi-
dad, perforabilidad y rozabilidad de las rocas.
Abrasividad: es el desgaste de un útil de corte sufrido por el rozamiento con
una roca. Esta propiedad es mayor en rocas con un alto contenido de minerales
abrasivos como el cuarzo (𝑆𝑖 𝑂2 ) de un tamaño superior a 20 𝜇𝑚.
Para determinar la abrasividad en las rocas, el ISRM recomienda:
- Ensayo de abrasividad Cerchar
370
- Ensayo de abrasividad de placa de acero:
- Ensayo Goodrich
- Ensayo Voest-Alpine
Perforabilidad: En la mayoría de los casos es difícil clasificar una especie de
roca, de acuerdo a su perforabilidad, dependiendo muchas veces de las defini-
ciones de un criterio a otro.
Una indicación razonable de perforabilidad de roca puede ser obtenida estu-
diando la composición mineralógica, la granulación y la estructura de la misma.
Para poder proporcionar recomendaciones detalladas en cuanto a perforación,
normalmente es necesaria una prueba de perforación en el terreno.
Ejemplos de Rocas
Como la corteza terrestre posee tres tipos de rocas (ígneas, sedimentarias y me-
tamórficas) cada una de estas se comporta de manera diferente al ser sometida a
una perforación, como el caso de las siguientes rocas:
El Granito ordinario posee propiedades normales de desgaste y perforación.
El Basalto y la Diorita, por lo general, producen menor desgaste en el varillaje y
resultan más fáciles de perforar.La Piedra Caliza y la Pizarra con frecuencia son
fáciles de perforar, permitiendo una buena velocidad de perforación y un bajo
desgaste del barreno; no obstante presentan el riesgo de atascos de barrenos y
desvíos de la caña.
Para determinar esta propiedad, la ISRM recomienda:
- Cono del NCB (National Coal Board)
- Ensayo de Morris
Para conocer mayores detalles de estos ensayos puede consultarse el Libro
Tratado de Ingeniería de Explosivos, Perforación y Voladura de Rocas (Rijalba
F, Ed. Garceta, Madrid-2016).
El índice rozabilidad de un macizo rocoso, DRI: El Drilling Rate Index es un
tipo de ensayo muy útil y utilizado para la determinación de la rozabilidad de
un macizo.
Este método fue desarrollado en el año 1.979 en la Universidad de Tronheim
(Noruega) y con él se determina una medida relativa de la velocidad de perfo-
ración, y se obtiene a partir de dos ensayos:
- Ensayo de Friabilidad, a partir del que determinamos el parámetro S20.
371
- Ensayo de Perforación, a partir del que determinamos el parámetro SJ.
- El Índice de Perforabilidad, DRI, se obtiene a partir de ambos parámetros:
372
Figura 25.7. Relación entre DRI en distintos tipos de
rocas.
373
de perforación para cada martillo particular y diámetro de taladro (ver Figura
25.8).
Además, a partir del DRI. se puede obtener el Bit Wear Index (BWI) que se
utiliza para estimar la vida de los útiles de perforación.
En la Figura 25.9 se representa las relaciones entre el parámetro DRI y la
Resistencia a Compresión Simple de algunos tipos de roca:
374
Figura 25.10. Coefieciente de desgaste o abrasividad
375
Las aguas subterráneas proceden principalmente de la infiltración de las
aguas de meteorización, tales como el agua de lluvia, del hielo y de nieve
fundidos, y de los escapes por filtración de cursos de agua, lagos, embalses u
otros depósitos de agua.
Entre el nivel freático y la superficie hay una zona no saturada por la cual el
agua se infiltra para pasar a la zona saturada o quedar retenida en las
proximidades de ésta, debido a la capilaridad. En la zona de saturación el agua
llena todos los pozos de los suelos y todas las cavidades de las rocas
infrayacentes.
En el apartado de geología regional hay que hacer una parte del estudio
enfocado a la parte hidrogeológica, con recopilación de datos existentes,
reconocimientos de campo y fotografías aéreas; también habrá que tener muy en
cuenta el aporte de agua de las zonas cercanas.
.
376
25.3.1. REDES DE FLUJO DE AGUA EN LOS MACIZOS ROCOSOS.
GENERALIDADES
Para esta parte seguiremos los criterios y notas técnicas del Dr. Pedro Ramírez
Oyanguren y del Dr. Ricardo Laín Huerta (IGME España, 1984 y sucesivos) por
la claridad de conceptos los conceptos técnicos y la precisión de su aplicación en
la ineniería de mecánica de rocas. De acuerdo con ello, podemos afirmar que el
flujo de agua a través de los macizos rocosos se produce principalmente por las
discontinuidades; en este caso tenemos la llamada "permeabilidad secundaria".
También puede ser importante, sobre todo en rocas sedimentarias, la
"permeabilidad primaria" que depende del material en sí.
𝑄 = 𝐴, 𝑘. 𝑖 , donde :
𝑄 = 𝑐𝑎𝑢𝑑𝑎𝑙
𝐴 = 𝑠𝑒𝑐𝑐𝑖ó𝑛 𝑑𝑒 𝑝𝑎𝑠𝑜
𝑖 = 𝑔𝑟𝑎𝑑𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒 ℎ𝑖𝑑𝑟á𝑢𝑙𝑖𝑐𝑜
𝑘 = 𝑐𝑜𝑒𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑚𝑒𝑎𝑏𝑖𝑙𝑖𝑑𝑎𝑑
377
punto B, se puede definir el gradiente hidráulico medio entre los puntos A y B
como (Figura 25.11) :
𝑖 = ℎ/𝑙
𝑃
ℎ= +𝑧
𝛾
378
por donde tiene lugar una parte importante del flujo de agua. Entre las
discontinuidades habrá una serie de caminos mejor o peor comunicados, con
posibles rellenos arcillosos impermeables, y podrán ser más o menos contínuos
y abiertos.
Todos estos conductos, junto con las discontinuidades, constituyen las redes
de flujo de agua" en los macizos rocosos. Para expresar la permeabilidad del
macizo rocoso, y debido a que no se conoce la permeabilidad a través de los
conductos individuales de las redes de flujo, se utiliza la permeabilidad
equivalente del conjunto del macizo rocoso en una cierta dirección.
donde:
379
En las calizas, dolomias y yesos puede haber conductos de disolución o
cavernas, originándose permeabilidades muy altas.
Cuando existe una alternancia de rocas más o menos duras, se produce una
gran anisotropía, ya que la permeabilidad de los estratos más duros es mucho
mayor, debido a que suelen estar más fracturados. Las alternancias más
frecuentes son de calizas y margas, areniscas y pizarras o areniscas y dolomías.
Las alternancias de bancos muy finos, tipo flysch, son en general muy
impermeables en profundidad.
Para tener una visión del comportamiento del agua subterránea, hay que
conocer la dirección de la estratificación, presencia de fallas con o sin relleno,
zonas fracturadas y alteradas, conductos de disolución, la mayor o menor
permeabilidad de los diferentes niveles, etc, que gobiernan la magnitud y
dirección del flujo de agua en el macizo rocoso (esta visión sólo es posible sí se
dispone de un amplio estudio de campo y la experiencia adecuada).
Tabla 25.5. Clasificación de suelos y rocas según su permeabilidad
380
25.3.2. REDES DE FLUJO, UTILIZACIÓN Y
REPRESENTACIÓN GRÁFICA
Las redes de flujo sirven para la representación gráfica del flujo de agua
subterránea y de la distribución de las presiones en el terreno, las redes de flujo
también son útiles para el proyecto
de los drenajes y sistemas de desagüe, pudiendo evaluarse así los caudales de
infiltración y los
gradientes hidráulicos.
381
Se construyen mediante una serie de líneas de corriente o de flujo, que son
los caminos que sigue el agua, y las líneas equipotenciales, que son las que unen
𝑃
los puntos que tienen la misma carga hidráulica total; ℎ = + 𝑧 , estas líneas
𝛾
son perpendiculares a las líneas de flujo (Figura 25.12).
Por lo tanto, las presiones de agua a lo largo de una línea equipotencial no
serán iguales, aumentando con la profundidad, ya que al disminuir z aumentará
P . En los piezómetros situados a lo largo de una misma línea equipotencial los
niveles de agua serán iguales.
El valor de cada línea equipotencial vendrá dado por su altura sobre el plano
𝑃
de referencia cuando es nulo, o sea, en el punto de intersección con el nivel
𝛾
freático.
382
En igualdad de circunstancias, la velocidad de las aguas subterráneas es
máxima donde las curvas de nivel se encuentran más apretadas.
tan 𝛽 𝑘1
=
tan ∝ 𝑘2
Donde:
383
Figura 25.12. Redes de flujo en un túnel (Ramírez Oyanguren,
1967).
𝑄 = ∑ ∆𝑄 = 𝑁𝑓 . ∆𝑄
384
Siendo ∆ℎ la pérdida de carga entre dos líneas equipotenciales, la diferencia
de carga entre
dos puntos separados por 𝑁𝑒 líneas equipotenciales será :
∆ℎ
∆𝑄 = 𝐾. 𝑖. 𝑎 = 𝐾. . 𝑎 = 𝐾. ∆ℎ (Ecuación 25.2).
𝑎
𝑁𝑓
𝑄 = 𝐾. ℎ.
𝑁𝑒
385
Si el terreno es anisótropo, se toma la permeabilidad efectiva, 𝐾𝑒 =
√ 𝐾𝑥 . 𝐾𝑧 ; 𝐾𝑥 . 𝑦 𝐾𝑧 , pueden ser las permeabilidades horizontal y vertical
𝐾𝐺 𝑦 𝐾𝑉 , o también la máxima y la mínima, 𝐾𝑚𝑎𝑥 . 𝑦 𝐾𝑚𝑖𝑛 .
𝑣 = 𝐾. 𝑖
a) Método gráfico.
386
Primero hay que definir los límites del dominio de flujo, tales como una
posible base impermeable, el nivel freático y los límites del área en estudio. La
situación del nivel freático, cuyo conocimiento es fundamental, tiene que
estimarse mediante los datos obtenidos de los piezómetros, pozos o sondeos.
Como comprobación de que la red así obtenida está bien dibujada, se pueden
trazar líneas diagonales a los cuadrados debiendo obtenerse otra red ortogonal
(este es un procedimiento de comprobación práctico y rápido).
b) Métodos eléctricos.
387
Estos métodos se basan en la analogía entre la ley de Darcy y la de Ohm. La
equivalencia que se plantea es
• Caudal unitario ==➔ intensidad
• Grediente hidráulico ==➔ diferencia de potencial.
• Permeabilidad ==➔ conductancia (inversa de la resistencia).
Para obtener las redes de flujo se puede utilizar un papel conductor o bién
cuadrados de líneas de tinta conductora o también se pueden utilizar resistencias
entre diversos puntos.
Los límites de agua arriba y abajo, así como los drenajes, galerías de drenaje,
etc., se simulan mediante tiras metálicas. Entre los dos límites se establece una
diferencia de potencial y con un electrodo conectado a un voltímetro se va
recorriendo el papel resistivo o con tinta conductora, pudiendo dibujar las líneas
de igual diferencia de potencial eléctrico, que equivalen a las líneas
equipotenciales de la red de flujo.
c) Métodos numéricos.
Se utilizan cuando la estructura es muy compleja. Los métodos más usuales son
el de elemetos
finitos y el de diferencias finitas.
388
25.3.3. INVESTIGACIÓN HIDROLÓGICA DEL MACIZO ROCOSO
Estudios geofísicos
Los métodos geofísicos que se utilizan principalmente son los eléctricos; de esta
forma se localizan fallas o niveles de distinta resistividad; en algunos casos se
pueden obtener directamente indicaciones sobre la permeabilidad.
Sondeos
Galerías de investigación
389
Además de llevarse a cabo en ellas una investigación geológica, se pueden hacer
ensayos de permeabilidad.
390
1. Piezómetro abierto o de columna de agua
Mide la presión según la altura de la columna de agua dentro del tubo; esta altura
se puede medir con una sonda eléctrica, que consiste en dos electrodos que
cierran un circuito al entrar en contacto con el agua, o también se puede medir
mediante sondas mecánicas.
3. Piezómetro de diafragma
Necesita poco o muy poco volúmen de agua . La presión sobre el diafragma hace
que éste cierre o abra una válvula , debiéndose dar otra presión , desde la
superficie a través de tubos, por medio
de aire o aceite , para abrirla o cerrarla de nuevo. Así se puede deducir la presión
sobre el diafragma.
4. Piezómetro eléctrico
391
Necesita un volúmen de agua muy pequeño . La presión del agua sobre el
diafragma origina deflexiones, que son medidas mediante bandas
extensométricas de diversos tipos. La ventaja de este piezómetro es su aplicación
para control remoto (con una gran facilidad de operación y control); el
inconveniente es su alto precio.
Hay que registrar los niveles de agua varias veces al día, sobre todo al
comenzar por la mañana y al finalizar por la tarde; conviene observar estos
niveles durante varios días. Se puede utilizar un gráfico para dibujar los niveles
en el comienzo diario de la perforación y a lo largo de ella, y así observar su
evolución relativa a la profundidad, etc. (Figura 25.15).
392
Figura 25.14. Instalación de piezómetro eléctrico
393
Hay que hacer notar que, debido al alto costo de los sondeos con
recuperación de testigo, muchas veces se sustituyen éstos por sondeos efectuados
a percusión Iv y completados posteriormente con registros eléctricos,
radiactivos, sónicos, etc, que son las llamadas diagrafías o logs, que suministran
datos sobre la litología, fracturación, porosidad, permeabilidad, etc.
Para realizar este tipo de ensayos, se aplica una carga hidráulica, normalmente
positiva, y a continuación se mide el caudal que se origina hacia dentro o fuera
de la formación. Estos ensayos
se efectúan entre la entubación y el fondo, entre éste y un obturador, entre dos
obturadores, etc.
394
Figura 25.16. Esquema de ensayo de permeabilidad en
sondeos
La zona del sondeo que se va a ensayar, limitada por el fondo del mismo,
entubaciones u obturadores, se somete a una columna de agua por encima del
395
nivel estático. Se va midiendo el descenso de la columna con respecto al tiempo,
calculándose así la permeabilidad.
En rocas que no están muy fracturadas, el tramo de ensayo debe ser superior
a 3 metros, pudiéndose hacer sobre longitudes cada vez mayores y solapadas del
sondeo.
ℎ1
2,3 log 𝑟𝑤2 𝑟𝑒
ℎ2
𝐾𝑐 = . . 𝐿𝑛
𝑡2 − 𝑡1 2 𝐿 sin ∝ 𝑟0
Donde,
396
Con las alturas y tiempos se hace un gráfico, en escala logarítmica,del
cociente de las alturas y en escala normal, de los tiempos, obteniendo así la
pendiente S del gráfico, debiendo ser tomada la mayor (Figura 25.17.).
𝑟𝑒
La relación varía entre 100 y 1.000. En terrenos muy permeables se
𝑟0
𝑟𝑒
puede tomar la cifra más alta, con lo cual 𝐿𝑛 = = 7. Así, para sondeos
𝑟0
verticales, la fórmula de la permeabilidad queda simplificada de la siguiente
manera:
2
𝑟𝑤
𝐾𝑐 = 0,133 . 𝑆. 𝑚/𝑠
𝐿
397
Cuando las rocas no están muy fracturadas, se utiliza la inyección por
bombeo en tramos de unos 5 metros, en escalones crecientes y decrecientes, sin
que la presión máxima exceda la mitad de la presión del recubrimiento (𝐻, 𝛾).
398
𝑄 𝑟𝑒
𝐾𝑐 = . 𝐿𝑛
2𝜋 𝐿 ℎ𝑒 𝑟0
Donde,
Como la relación 𝑄/ℎ𝑒 suele variar para cada escalón de ensayo, si se usan
diferentes presiones, se puede tomar la pendiente de la secante del grágico 𝑄 −
ℎ𝑒 para un determinado porcentaje de la presión máxima.
𝑟𝑒
La fórmula anterior se puede simplificar considerando: 𝐿𝑛 = 7,
𝑟0
𝑄 𝑒𝑛 𝑙𝑖𝑡𝑟𝑜𝑠/𝑚𝑖𝑛 y las demás dimensiones en metros, resulta:
1,857 𝑄
𝐾𝑐 = . . 10−3 𝑐𝑚/𝑠
𝐿 ℎ𝑒
El valor de h será:
𝑃
ℎ𝑒 = + ℎ𝑚 − ℎ𝑔
𝛾
Donde:
399
La unidad Lugeón es el equivalente a una admisión de 1 𝑙𝑖𝑡𝑟𝑜/𝑚𝑖𝑛/
𝑚, 𝑎 10 𝑘𝑔/𝑐𝑚2 de presión de inyección en el manómetro exterior.
Considerando una mayor carga de agua que la real, debido a la altura entre
𝑟
la superficie y el nivel estático, o un valor algo inferior de 𝐿𝑛 𝑒, se obtiene
𝑟0
−5
1 𝐿 ≈ 1. 10 𝑐𝑚/𝑠, que es valor que se considera en la práctica.
400
De esta forma se puede tener una idea general bastante práctica de la
permeabilidad.
25.4. PROPIEDADES GEOMECÁNICAS DE LA ROCA
MATRIZ
Este tabla nos será de mucha utilidad en los ejemplos que desarrollaremos
en los capítulos posteriores, y conviene tenerlo muy en mente.
401
Deformabilidad (módulos de defor- Ensayo de compresión uniaxial
mación elástica; estáticos o dinámi- Ensayo de velocidad sísmica
cos: E, v)
Fluencia Ensayo de tracción, compresión, etc.
Este ensayo – junto a la prueba triaxial - es el más útil y sencillo que se puede
hacer en mecánica de rocas.
402
Control del ensayo: se aplica una fuerza sobre la probeta que produce un despla-
zamiento en la misma; o también, realizando un control indirecto; por ejemplo
la deformación tipo cadena circunferencial.
403
Figura 25.19. Ensayos de compresión simple con control de carga y de
desplazamiento
404
b) Deformaciones laterales/volumétricas:
• Módulo, resistencia
• Comportamiento post-pico:
o Frágil o dúctil
o Ciclos de histéresis
o Deformaciones no recuperables
o Disminución de rigidez
405
Figura 24.21.Tensiones vs Deformaciones
Determinación de las Constantes elásticas (Figura 25.22):
406
a) Distribución de tensiones en la probeta según condiciones de contorno
(fricción de placas de carga).
b) Geometría de la probeta:
- Forma,
- Aspecto (relación altura-diámetro), y
- Tamaño
407
los granos minerales de las rocas preexistentes desarrollen alineamientos parale-
los o casi paralelos. Son ejemplos de foliación el alineamiento paralelo de los
minerales con hábito planar y/o los minerales alargados; el alineamiento paralelo
de las partículas minerales y los cantos aplanados; el bandeado composicional
donde la separación de los minerales oscuros y claros genera un aspecto laminar,
y la pizarrosidad cuando las rocas se separan con facilidad en capas delgadas y
tabulares a lo largo de superficies paralelas. Estos distintos tipos de foliación se
pueden formar de muchas maneras distintas, como:
408
De estos mecanismos, el más fácil de imaginar es la rotación de los granos
minerales. Aunque la rotación física de los minerales planares contribuye al desa-
rrollo de la foliación en el metamorfismo de grado bajo, en ambientes más extre-
mos dominan otros mecanismos (combinaciones de mecanismos donde actúan
procesos de erosión, cementación, agentes físico-qímicos, etc.).
De otro lado, la caracterización entre un suelo y una roca viene definido por
su resistencia a la compresión. En mecánica de rocas, consideramos como roca
a aquellos suelos que tienen o superan un límite de resistencia a la compresión.
409
Figura 25.24. Diferenciación de suelo-roca y clasificación de las rocas de
acuerdo con su resis
tencia a la compresión
Una clasificación importante es la que relaciona los tipos de rocas con sus
con sus valores de resistencia a la compresión y módulo de elasticidad.
Deere & Miller (1966) han desarrolado clasificaciones bastante útiles que se
muestran en la Figura 25.25.
410
Figura 25.25 Clasificación de las rocas según 𝜎𝑐 𝑦 𝐸
Mecanismos:
411
• Fisuración: solamente se manifiesta a partir de un cierto nivel de carga.
Esta característica acelera ciertos procesos, como `por ejemplo la visco-
lelasticidad no.lineal o viscoplasticidad.
412
Figura 25.26. Curvas típicas fluenciade rocas blandas
413
En la Figura 25.28. Resumen del fenómeno de fluencia en las rocas (creep) se
muestran los mecanismos del proceso y las etapas del proceso.
Ensayos:
414
- Tracción directa,
- Brasileño,
- Otros (flexo-tracción)
El ensayo brasileño
En las Figuras 25.30 y 25.31 se muestran las características del ensayo bra-
sileño.
415
Figura 25.30. Esquema del ensayo brasileño
416
En general el ensayo brasileño da resistencias mayores que el de tracción simple.
En la Tabla 25.7. Comparación de valores de resistencia a tracción se muestra
un análisis comparativo de valores de resistencias a tracción del ensayo simple
con el método brasileño para diferentes tipos de rocas.
Tabla 25.7. Comparación de valores de resistencia a tracción
Para realizar este ensayo se requiere una prensa de las mismas características
que la utilizada
en el ensayo de compresión simple. La probeta se rodea de una membrana im-
permeable flexible y se introduce en una célula de compresión triaxial (Figura
25.32).
417
• Se mide la deformación axial y lateral (o circunferencial),
•
• Triaxial (de compresión):𝑇𝑒𝑛𝑒𝑚𝑜𝑠 𝜎1 > 𝜎 2 = 𝜎3 (mas habitual),
𝑆 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑑𝑒𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎𝑐𝑖ó𝑛 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙.
𝐿𝑜 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑙𝑜𝑛𝑔𝑖𝑡𝑢𝑑 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑝𝑟𝑜𝑏𝑒𝑡𝑎.
𝜎 = 0,3 𝑃⁄𝐴 -
donde:
418
De estas curvas, se obtienen los valores máximos de 𝜎1 − 𝜎3 , así como sus co-
rrespondientes deformaciones axiales (Ver Figura 139).
419
Figura xx Efecto del nivel de tensiones en la resistencia, deformabilidad
y tipo de comporta
Miento de diferentes rocas
Elasticidad lineal
Otras posibilidades:
Elasticidad isótropa
420
En la Figura x se representa la matriz
Figura Matriz
Elasticidad anisótropa
421
“Ortotropía (9 parám.) Raramente utilizada
Viscoelasticidad lineal
Un criterio de rotura es una relación entre los componentes de las tensiones que
establece la condición de rotura de una roca sometida a un estado tensional
422
Se refieren a la resistencia de pico
423
Capítulo 26: NATURALEZA DISCONTINUA DE LAS ROCAS
26.1. Introducción
26.2. Generalidades del comportamiento mecánico de las rocas
26.3. Problema estructural o de contorno
26.4. Criterios de rotura del macizo rocoso
26.5. Clasificaciones geomecánicas: RMR, GSI, Q.
26.6. Leyes del material
26.1. INTRODUCCIÓN
- La roca matriz
- Familias de una, dos o más discontinuidades
- Roca masiva (ciertas partes del macizo lo podemos considerar como tal)
- El macizo rocoso (roca matriz, roca masiva y discontinuidades).
424
Figur 26.1. Escala de observación
425
Figura 26.2. Ejemplo de macizo rocoso, matriz y discontinuidades
426
Particularmente, en ingeniería de minas las cosas difieren bastante de los
criterios prácticos usados en ingeniería civil u obras públicas. En minería hay por
lo menos tres factores adicionales con los que se tiene que enfrentar el ingeniero
de mecánica de rocas: primero, la seguridad general de la mina y de las labores
en curso en el día a día; segundo, la estabilidad general de la mina (que no
necesariamente se solapa con el criterio anterior de seguridad, puesto que una
mina puede ser segura a costa de sostenimientos excesivos, conservadurismo en
el diseño o simplemente porque se abandonen ciertas labores por temor al
riesgo); tercero, la rentabilidad de las operaciones (nuestros diseños condicionan
la rentabilidad: pilares dimensionados excesivamentes, taludes conservadores,
fragmentación inadecuada o excesiva, bancos con muchos repies o
sobreexcavacion, labores que no se pueden trabajar por desplomes ocurridos,
etc.).
427
Esta fase la podemos resumir en una frase: el ingeniero de mecánica de
rocas tiene que visualizar y conceptuar la mina en su cabeza. De otro
modo se enredará en disquisiciones teóricas o simplemente aplicará el
empirismo de siempre, y en ambos casos dará palos de ciego.
– Resistencia, y
– Deformabilidad.
3º) Separar el enfoque del estudio del macizo rocoso en dos partes:
428
- Las leyes del material: es decir los criterios de rotura, las ecuaciones
constitutivas y la
modelización de las mismas.
En primer lugar hay que definir el escenario de contorno del problema que
estamos estudiando; o en otras palabras los fenómenos de rotura que
interpretamos puedan ser aplicable de manera general o específico a nuestro
proyecto.
429
un deslizamiento de una cara de una fisura respecto a la otra debido a una soli-
citación cortante.
Se produce cuando la disposición y estructura del macizo rocoso hace que una
cierta sección de la roca esté sometida a una tracción pura o casi pura.
En la Figura 26.3. Roturas por tracción tenemos tres ejemplos de este tipo:
en paredes rocosas de valles muy estrechos que facilitan la rotura, por escalona-
miento en taludes, y por la ocurrencia de estratos convexos,
Figura 26.3. Rotura por tracción: a) Paredes rocosas de valles muy estrechos
b) Rotura
escalonada de taludes c) Roturas de estratos convexos
Se produce cuando una cierta superficie de la roca está sometida a esfuerzos cor-
tantes suficientemente altos para que una cara de la superficie deslice respecto a
la otra. En la Figura 26.4. Rotura por esfuerzos cortantes se representan dos
tipos de esta rotura: por la acumulación de desmonte en roca blanda y, el caso
de un techo de galería sobre hastiales rígidos.
430
Figura 26.4. Rotura por esfuerzos cortantes: a) Desmonte en roca blanda, b)
Techo de galería sobre hastiales rígidos.
Se produce cuando una cierta sección de la roca está sometida a flexión. En reali-
dad la sección está sometida a unas tensiones normales variables y se rompe por
431
la zona de las tracciones y a causa de esta solicitación. En la Figura 26.6. se
representan los dos casos típicos que se estudian en la mecánica de rocas: la as-
milación de la rotura por flexión tipo ménsula en roca; y el caso de una viga o
dintel.
432
Figura 26.7. Fractura o fracturación: a) Grieta nucleada b) Progresión de
la grieta
En la Figura 26.8. se resumen los principales mecanismos de rotura:
433
26.3.6. ENSAYOS MECÁNICOS DE LA ROCA MATRIZ
- Compresión simple
- Tracción brasileña
- Tracción directa
- Compresión triaxial
434
Existen dos formas para definir el comportamiento de una roca ante solicita-
ciones que producen su rotura:
Para cualquier punto del macizo el tensor de tensiones viene definido por
seis componentes, tres componentes normales, y tres componentes tangenciales:
σxi, σyi, σzi, τxyi, τyzi,τxzi, en un sistema de coordenadas (x, y, z). Dependiendo de la
magnitud y dirección de las seis componentes del tensor, se obtienen las tres
tensiones principales, σ1i, σ2i, σ3i ; donde σ1i es la tensión mayor, σ2i la tensión
intermedia y σ3i la tensión menor.
f( 1, 2, 3) 0 (Ecuación 26.1).
En general, los equipos utilizados para la obtención de resultados experimen-
tales nos dan datos sobre las tensiones principales, si a esto le añadimos que la
tensión intermedia, (𝜎2 ) se suele ignorar, el criterio de rotura se define bidimen-
sionalmente en función de la tensión mayor (σ1) y la tensión menor (𝜎3 ) como:
f ( 1, 3) 0 (Ecuación 26.2).
435
f es la superficie que limita el dominio elástico del material, en el espacio
bidimensional de tensiones principales, y la ecuación que describe esta superficie
de fluencia es el criterio de rotura (ver Figura 26.9).
436
El criterio de rotura de Mohr-Coulomb, fue introducido por primera vez por
Coulomb en el año 1773. Inicialmente estaba pensado para el estudio en suelos;
es un criterio de rotura lineal. Esto significa, tal y como se ha indicado anterior-
mente, que la ecuación que define la superficie de fluencia es una ecuación lineal.
Aunque el comportamiento de la roca en un ensayo triaxial no concuerda con un
modelo lineal, Mohr-Coulomb se sigue utilizando mucho por su sencillez y co-
modidad.
c n tan
(Ecuación 26.3).
donde:
• es el ángulo de fricción
437
A continuación (Figura 26.10), se representa el criterio de Mohr-Coulomb
en el espacio de tensiones normal y tangencial. Se puede apreciar que la ecua-
ción de la superficie de rotura es la ecuación de la recta tangente a todos los
círculos de falla.
Donde:
438
𝜋 𝜙
𝑁𝜙 = 𝑡𝑎𝑛2 [ + ] (Ecuación 26.5).
4 2
439
Figura 26.11. Representación del criterio de rotura de Hoek &
Brown,
en el espacio de tensiones normal y tangencial.
(Ecuación 26.6.)
Donde:
440
• Ambos parámetros se pueden obtener a partir de la clasificación geome-
cánica Rock Mas Rating (RMR), introducida por Bieniawski, 1976 y que
se expone apropiadamente más adelante. El uso del criterio no solo en
macizos rocosos duros, sino también en macizos de rocas débiles, ha su-
puesto una reformulación del criterio, así como la introducción de nuevos
parámetros. Su última versión se expresa
(Ecuación 26.7).
(Ecuación 26.8).
𝐺𝑆𝐼−100
𝑠 = exp ( ) (Ecuación 26.9).
9−3𝐷
1 1
𝑎= + (𝑒 −𝐺𝑆𝐼⁄15 − 𝑒 −20⁄3 ) (Ecuación 26.10).
2 6
D es un factor que depende sobre todo del grado de alteración al que ha sido
sometido el macizo rocoso por los efectos de las excavaciones (mecánicas o por
voladuras) o por la relajación de esfuerzos. Varía desde 0 para macizos rocosos
in situ inalterados hasta 1 para macizos rocosos muy alterados.
441
Mas adelante se explica detalladamente como obtener el factor de alteración
D.
Cabe destacar, que en este caso ya no se utiliza el Rock Mas Rating, sino que
se adopta el Geological Strength Index (GSI).
𝑆𝜎𝐶𝑖
𝜎𝑡 = − (Ecuación 26.12).
𝑚𝑏
La ecuación se obtiene haciendo 𝜎´1 = 𝜎´3 = 𝜎𝑡 en la Ecuación (26.7).
Esto representa una condición de tensión biaxial.
442
Estimación del factor de alteración del criterio de rotura de Hoek&Brown, D
443
Figura. Guías para la estimación del factor de alteración del criterio de rotura
de Hoek&Brown, D. Extraída de Hoek et al., 2002
a. Método de la tangente
444
El método de la tangente proporciona la resistencia al corte del terreno para un
determinado estado tensional mediante la correspondiente envolvente de Mohr-
Coulomb, tangente a la envolvente de rotura de Hoek & Brown (Figura 26.12).
Es un método difícil de aplicar, debido a que los programas de cálculo suelen
caracterizar el terreno mediante un ángulo de fricción y una cohesión constantes,
en vez de hacerlo para una pareja de valores que varían en función de la tensión
normal en cada punto.
b. Método de la secante
445
a compresión simple del macizo rocoso; 𝜎𝑟𝑒𝑓 . presión de confinamiento de los
distintos casos. Extraído de Puell et al.,2004.
c. Método de la bilinealización
446
Figura 26.13: a) Representación gráfica de linealización del criterio de
Hoek&Brown mediante el método de bilinealización. b) Representación gráfica
de linealización del criterio de Hoek & Brown mediante el método de la regresión
lineal. 𝜎1 𝑦 𝜎3 son las tensiones principales mayor y menor; 𝜎𝑐 resistencia a
compresión simple del macizo rocoso; 𝜎𝑟𝑒𝑓 . tensión de referencia, que tendrá
que ser estimada en cada caso; 𝜎.𝑐𝑖 resistencia a compresión simple de la roca
matriz. Extraído de Puell et al, 2004.
447
26.14); donde 𝜎𝑡 es la resistencia a tracción, y 𝜎𝑚𝑎𝑥 es la máxima tensión de
confinamiento que se espera; ésta tendrá que ser determinada en cada caso, y su
valor tendrá gran influencia en los valores obtenidos. Este método es bastante
interesante, y lo recomendamos (se puede imlementar con el programa RocLab
(Hoek et al., 2002) o similares.
448
Existe una proliferación de clasificaciones, muchas de las cuales no han de-
mostrado su validez en las aplicaciones mineras de la mecánica de rocas. Aquí
vamos a repasar las clasificaciones ingenieriles más importantes y útiles para el
especialista de mecánica de rocas.
. Longitud de la discontinuidad,
449
. Abertura,
. Rugosidad,
. Relleno, y.
. Alteración
Hay que tener en cuenta que existen dos versiones para la obtención del
RMR:
450
Tabla 26.3: Parámetros y rango de valores para la clasificación geomecá-
nica 𝑅𝑀𝑅89
Una vez obtenido el RMR para el macizo, se pueden obtener los parámetros
resistentes, cohesión y el ángulo de fricción, mediante las Ecuaciones 26.16 y
26.17.
451
El RQD (Rock quality designation index) fue desarrollado por Deere et al.
(1967), para estimar cuantitativamente la cualidad del macizo rocoso basándose
en la recuperación de un testigo.
452
GEOLOGICAL STRENGTH INDEX (GSI)
Con la aparición del criterio de rotura de Hoek & Brown el uso del RMR ya no
es adecuado, sobretodo para el caso de rocas débiles, y se introduce de esta forma
la clasificación geomecánica GSI (Hoek, 1994; Hoek et al. 1995).
El GSI es un sistema para la estimación de las propiedades geomecánicas del
macizo rocoso a partir de observaciones geológicas de campo. Las observaciones
se basan en la apariencia del macizo a nivel de estructura y a nivel de condición
de la superficie.
Tal y como se observa en la Tabla 26.5. los valores del GSI varían desde 1
hasta 100. Los valores cercanos al 1 corresponden a las situaciones del macizo
rocoso de menor calidad, es decir con la superficie muy erosionada, con arcilla
blanda en las juntas, y con una estructura poco resistente debido a las formas
redondas, y a la gran cantidad de fragmentación que sufre el macizo.
Por el contrario, valores de GSI cercanos a 100, implican macizos de gran
calidad, ya que significa una estructura marcada por una pequeña fragmentación
en la que abundan las formas prismáticas y superficies rugosas sin erosión.
RELACIONES ENTRE RMR Y GSI
Las relaciones existentes entre GSI y RMR, dependiendo del RMR utilizado, se
detallan a continuación.
453
Para el caso de 𝑅𝑀𝑅76
454
Q (BARTON)
455
Esta clasificación fue definida por Barton et al. (1974) como un Índice de Cali-
dad de Rocas para Túneles; Q, que se obtiene a a partir de seis parámetros de
la roca.
Este índice Q, determina la calidad del macizo y se aplica en la definición de
requerimientos de sostenimiento en excavaciones subterráneas. En minería
puede utilizaste en túneles y galerías de desarrollo, y a veces en galerías de pre-
paración de la mina; contrástandolo con la clasificación de Laubscher.
RQD Jr Jw
Q=
Jn Ja SRF
456
- El segundo cuociente es un indicador de la resistencia entre los bloques,
controlada por la resistencia en las discontinuidades;
457
Figura 26.16. Clasificaciones de macizos rocos, según la Q de Barton
(1974)
MRM (LAUBSCHER)
El índice de calidad del macizo rocoso se obtiene como suma de los cinco pará-
metros siguientes:
458
- RQD. Rock Quality Designation
- IRS. Resistencia de la roca intacta
- Indice del espaciado de las juntas
- Estado de las juntas
- Flujo de agua
- La meteorización
- Tensiones de campo e inducidas
- Cambios tensionales debido a la propia explotación
- Tipo de excavación y orientación respecto a la estructura geológica
- Efecto de las voladuras
Los resultados obtenidos son: el valor del RMR, clase, subclase y descrip-
ción del macizo rocoso y el diseño del sostenimiento dependiendo del RMR.
459
Donde,
Á𝑟𝑒𝑎
𝑀𝑅𝑀𝑅 = 𝑅𝑀𝑅
𝑃𝑒𝑟í𝑚𝑒𝑡𝑟𝑜
Donde,
Hay que hacer la observación; Laubscher clasifica la calidad del macizo ro-
coso en las mismas 5 categorías propuestas por Bieniawski (
460
una tarea que el ingeniero de mecánica de rocas debe realizar en su respectiva
mina.
Siempre con un enfoque muy oientado a la práctica, hay que definir el nivel de
observación y análisis, que se considera incluido en el material, por ejemplo:
-
- Ingrediente mas básico: la roca matriz
Ecuaciones constitutivas
461
tipos de rocas y macizos rocosos, que dependen de las propiedades físicas y me-
cánicas de los materiales y de las condiciones a que están sometidos en la natu-
raleza.
a) Resistencia de pico:
Tensión máxima que se puede alcanzar en la roca para una cierta defor-
mación de pico. Si sc aumenta la deformación más allá de la deformación
de pico cl comportamiento de la roca puede ser totalmente frágil, parcial-
mente frágil o dúctil (elastoplástico perfecto).
b) Resistencia residual:
462
Valor al que cae la tensión y en el que se estabiliza la resistencia de la
roca para grandes deformaciones al traspasar la resistencia de pico.
463
Capítulo 27: LA MECÁNICA DE ROCAS EN LA INGENIERÍA DE
MINAS
Índice del capítulo
27.1. Introducción
27.2. Alcances y aplicaciones
27.3. La mecánica de rocas en la ingeniería de minas
27.4. Estabilidad de taludes como una rama de la ingeniería
27.1. INTRODUCCIÓN
La ingeniería mecánica trabaja con diferentes diseños estructurales y su come-
tido es la predicción del comportamiento de la estructura ante la solicitación de
cargas o durante su vida útil. La ingeniería de mecánica de rocas, como técnica
aplicada a la ingeniería de minas, tiene como objeto el estudio de las aplicaciones
de los principios de la ingeniería mecánica al diseño de las estructuras de roca y
a las excavaciones generadas por la actividad minera. La mecánica de rocas está
estrechamente relacionada con las corrientes principales de la mecánica clásica
y de la mecánica de materiales; pero hay varios aspectos específicos que la con-
figuran como un campo distinto y coherente de la ingeniería; es decir como un
cuerpo coherente de la ciencia e ingeniería del terreno.
464
a los campos de fuerza de su entorno físico y sus aplicaciones abarcan diferentes
campos de la ingeniería.
465
La finalidad de la Mecánica de Rocas es conocer y predecir el comporta-
miento de los materiales rocosos ante la actuación de las tuerzas internas y ex-
ternas que se ejercen sobre ellos.
466
Como se ha indicado antes, el objeto de estudio y el alcance, son de fundamental
importancia para la ingeniería de minas porque el acto de crear excavaciones
para minar la corteza terrestre cambia los campos de fuerza del ambiente físico
de la roca. El estudio de la respuesta de la roca a estos cambios requiere de la
aplicación de técnicas analíticas, modelos matemáticos y técnicas de aproxi-
mación específicamente desarrolladas para dicho propósito, los cuales ahora
forman parte de la mecánica de rocas.
La mecánica de rocas forma parte de un campo más amplio que es la geome-
cánica, la cual está enfocada al estudio de la respuesta mecánica de todos los
materiales geológicos, incluyendo los suelos. Una sociedad científica de presti-
gio como la Australian Geomechanics Society, define a la geomecánica como la
aplicación de principios geológicos y de ingeniería al comportamiento de los
suelos, del agua subterránea y al uso de estos principios a la ingeniería civil,
ingeniería de minas, ingeniería de costas e ingeniería ambiental en el sentido
más amplio.
467
La tercera posición es la capacidad de predecir y controlar el comportamiento
mecánico de la roca encajonante en donde el proceso de minado puede garantizar
o incrementar la seguridad y el comportamiento económico de la mina. Estas
ideas pueden ser algo elementales. Sin embargo, incluso la aplicación limitada
de los conceptos de mecánica en la excavación y en los diseños estructurales en
minas es una innovación comparativamente reciente (Hoek y Brown, 1999).
468
Un problema relacionado es el fenómeno de la localización, en el cual la
ruptura en un medio rocoso se expresa como la generación de uniones
debidas a la intensa deformación de cortante, separando los ámbitos del mate-
rial rocoso aparentemente sin alterar.
EFECTOS DE ESCALA
469
a) b) c)
Figura 27.1. El efecto de la escala en la respuesta de la roca debida a cargas
impuestas: a) falla de un material rocoso debido a la barrenación, b) Las discon-
tinuidades controlan la forma final de la excavación, c) un pilar de mina opera
de una forma seudo continua.
RESISTENCIA A LA TRACCIÓN
470
La implicación de esta propiedad en diseños de excavaciones en roca es que
ninguna zona identificada por el análisis será sujeta a esfuerzos de tensión, en la
práctica, destensionarla, y causar re distribución de esfuerzos locales. La desten-
sión puede dar como resultado una inestabilidad en la roca, lo cual se verá refle-
jado en desprendimiento espontáneo o progresivo de la roca.
Un efecto más sutil del agua subterránea sobre las propiedades mecánicas de
las rocas puede surgir de la acción nociva del agua en determinadas rocas y mi-
nerales. Por ejemplo, la arcilla se muestra suave en presencia de agua, reduciendo
el esfuerzo y aumentando la deformabilidad del macizo rocoso. Las rocas argili-
zadas, como las pizarras y las areniscas argilizadas, también demuestran una
marcada reducción en la resistencia de los materiales seguida de infusión en el
agua (infusión.-acción de introducir en agua caliente ciertas sustancias orgánicas
para extraer de ellas las partes solubles).
La influencia de la acción del agua subterránea en la resistencia del macizo
rocoso es muy considerable para las prácticas de minería. Puesto que el compor-
tamiento de la roca se puede determinar por su ambiente geohidrológico, puede
ser esencial en algunos casos mantener un control de las condiciones del agua
subterránea en el área de la mina. Además, puesto que las operaciones de relleno
471
son importantes en algunas operaciones de explotación de minas, se debe consi-
derar cuidadosamente desde el punto de vista de las características de los esfuer-
zos bajo las condiciones variables del agua subterránea.
INTEMPERISMO
A pesar de que los procesos físicos como el ciclo termal y la insolación pue-
den ser importantes en la minería a tajo abierto, el proceso del intemperismo
subterráneo es en su mayor parte de origen químico. Esto incluye disolución y el
fenómeno de cambio de iones, oxidación e hidratación. Algunos efectos del in-
temperismo son fácilmente apreciables, como la disolución de calizas en un am-
biente de alteración debido al agua subterránea. En otros casos, como en la oxi-
dación de la pirrotita, la susceptibilidad de algunas formas de minerales a un
rápido ataque químico no esta totalmente comprendido. Otro problema de
alteración se presenta en rocas básicas que contienen minerales como el olivino
y piroxenos. La hidrólisis produce montmorilonita, la cual es una arcilla expan-
siva con un comportamiento mecánico especialmente intratable.
472
27.3.2. MINERÍA SUBTERRÁNEA
La extracción de minerales mediante minería subterránea envuelve la generación
de diferentes tipos de aberturas, con un considerable rango de funciones. En una
mina convencional se puede tener: tiros, niveles de acarreo, contra frentes, cru-
ceros de extracción, cámaras de bombeo, tiros de ventilación y entradas de aire
que constituyen desde accesos a la mina hasta excavaciones para servicios. Su
vida útil es comparable o en ocasiones excede la vida del depósito por ser minado
y normalmente este tipo de obras se lleva a cabo en las tablas del depósito (roca
estéril).
Las obras de servicio y las de operaciones directamente asociadas con la re-
cuperación del mineral que consisten en cruceros de extracción, frentes, contra
pozos de acceso y metaleras, desde donde o en los cuales se lleva a cabo varias
operaciones de producción. Estas obras se llevan a cabo en la zona mineralizada
o en zonas estériles cercanas al depósito mineral y su vida útil esta limitada a
la duración de la actividad del minado en su vecindad inmediata. Muchas
obras van siendo eliminadas conforme se va minando.
El tercer tipo de obras subterráneas son las que se encuentran en el depósito
mineral. Puede ser un rebaje, con unas tablas bien definidas formando los limites
geométricos del hueco minado, el cual aumenta de tamaño conforme se va mi-
nando. Alterno a esto puede ser que el rebaje tal ves tenga relleno de frag-
mentos con unos limites pobremente definidos, que normalmente coinci-
den con los limites del deposito. Las zonas fragmentadas son generadas por dis-
gregación inducida. La vida útil de cualquier tipo de estas obras (rebajes) esta
definido por la duración de la actividad de la extracción del mineral.
473
Figura 27.2. Labor interior en mina Quiruvilca (La Libertad,
Perú)
474
• Preservar las condiciones de minado para las reservas sin minar.
475
Las deciciones tomadas en los primeros años de vida de la mina puede limitar
las opciones y el éxito de la mina, cuando se esta buscando establecer una estra-
tegia ordenada y efectiva para la extracción o la recuperación del mineral rema-
nente.
476
El diseño de cortes en roca para obras de ingeniería civil tales como carrete-
ras o líneas de ferrocarril son normalmente relacionados a la geología estructural.
Esto es, la orientación y características (como la longitud, rugosidad y materiales
de relleno) de las uniones, la estratificación y fallas que ocurren detrás de la cara
de la roca.
Para muchos cortes en obras de ingeniería civil, los esfuerzos en la roca son
mucho menores que la resistencia de la roca, esto tiene que ver un poco con las
fractura que puede ocurrir en la roca. Por consiguiente, el diseño de taludes es
principalmente relacionado con la estabilidad de los bloques de la roca formados
por discontinuidades.
En el ejemplo a) los estratos cortan la cara del talud y los bloques pueden
deslizarse debido a la estratificación, en el ejemplo b) la cara coincide con la
estratificación y la cara es estable.
477
En el ejemplo d) la principal familia de fracturas tiene una inclinación hacia
dentro de la cara del talud pero con un ángulo más pronunciado que forma una
serie de tablas delgadas que pueden fallar por volcadura de bloques (topping)
donde el centro de gravedad de los bloques queda fuera de su base. El talud del
ejemplo e) muestra una típica estratificación horizontal de una secuencia de are-
nisca-pizarra en donde la pizarra sufre mas rápidamente un proceso de intempe-
rismo que el que ocurre en la arenisca que forma una serie de rocas que salen de
la cara del talud y que pueden caer bruscamente debido a esfuerzos verticales
que actúen en las uniones.
478
Figura 28.3. Influencia de las condiciones geológicas en la estabilidad de
cortes en roca:
479
• El muestreo en campo es por lo general complicado y el consumo de
tiempo y dinero son altos.
Los tres componentes principales del diseño de taludes para un tajo abierto
son los siguientes (Figura 27.4).
Primero, el ángulo de reposo (ángulo total) del talud del tajo desde la cresta
hasta el pie, incluyendo todas las rampas y bancos. Este puede ser un talud mixto,
con un talud poco pronunciado en materiales superficiales y débiles, y con un
talud más pronunciado en una roca más competente en las zonas mas profundas.
Aunado a esto, el ángulo del talud puede variar alrededor del tajo para acomodar
tanto a la geología y la disposición de las rampas.
480
total del talud. También, para taludes por donde pasa una rampa, el ángulo del
talud deberá tener menos pendiente para disminuir los riesgos de fallas que dejen
inhabilitada la rampa, a diferencia de los taludes que no tienen rampas y donde
se pueden tolerar algunos tipos de inestabilidad.
Donde exista una presión de agua significante en alguno de los taludes, esta
se debe de tomar en cuenta para instalar sistemas de drenes, si estos pueden ayu-
dar a disminuir la presión del agua que permitan que el ángulo del talud se incre-
mente. Para tajos profundos donde el incremento del ángulo del talud en uno o
dos grados ayude a recuperar varios millones de metros cúbicos de excavación
en roca, tal vez se pueda justificar un vasto sistema de drenaje.
Como los sistemas de drenaje que incluyen abanicos de barrenos con longi-
tudes de cientos de metros barrenados desde la cara del talud, o un socavón de
drenaje con barrenos dentro de la roca del túnel. Con respecto al ángulo de la
cara de los bancos, estas pueden estar dominadas por la orientación de la familia
de uniones predominante si es que hay uniones que salgan de la cara con un
ángulo más inclinado. Si esta situación no existe, entonces el ángulo del banco
estará relacionado a la geometría general. Un factor que puede afectar la máxima
altura de un banco individual, es el alcance vertical de los equipos de excavación,
para limitar los accidentes debido al colapso de caras de taludes.
481
Figura 27.4. Geometría típica del talud de un tajo abierto mostrando la rela-
ción entre ángulo total del talud, ángulo de la rampa interna, geometría de los
bancos.
Con la finalidad de proveer guía en relación a los ángulos de taludes estables
se han llevado a cabo un número de estudios mostrando la relación entre el án-
gulo del talud, altura del talud y la geología; los resultados muestran si el talud
es estable o inestable (Figura 27.5). Estos estudios se llevaron a cabo para los
dos tipos de taludes tanto en tajos abiertos (Sjöberg, 1999), como para taludes
naturales y artificiales en China (Chen, 1995).
Como es de esperarse, si los taludes no fueran escogidos de acuerdo a la
geología, habría una pequeña relación entre la altura y el ángulo para los
taludes estables. Sin embargo, la clasificación de los datos de acuerdo al tipo de
roca y a la resistencia de la roca muestra una razonable correlación entre la altura
del talud y el ángulo para cada clasificación.
482
Figura 27.5, Relación entre altura y ángulo de los taludes para tajos abier-
tos, taludes
naturales y taludes ingenieriles:
a) Taludes de tajos y hundimientos de minas (Sjöberg, 1999); y
b) Taludes naturales e ingenieriles en China (Chen, 1995).
483
Capítulo 28: CRITERIOS PRÁCTICOS DE MECÁNICA DE ROCAS
EN MINERÍA SUBTERRÁNEA
Índice del capítulo
28.1. Introducción
28.2. Planteamiento de un estudio de mecánica de rocas en minería
28.3. Clasificaciones geomecánicas de rocas
28.1. INTRODUCCION
En otras palabras, esos criterios estarán presentes en todas las operaciones del
ciclo de minado; haciendo la obervación de que su influencia empieza desde fa-
ses muy tempranas de la actividad minera (desde las excavaciones para prospec-
ción, exploración, accesibilidad al yacimiento., etc); y, además, abarca áreas muy
extensas: desde el diseño de la minas hasta sus instalaciones auxiliares: diseño
de escombreras, presas de residuos, balsas mineras, pistas mineras, rampas, ci-
mentaciones en suelos y rocas de plantas de trituración primara y secundaria,
plantas de proceso metalúrgico, análisis de fragmentación de rocas y diseño geo-
mecánico de voladuras.
484
Resumiendo, es la disciplina que esta relacionada con la aplicación de los
principios de la ingeniería mecánica para el adecuado diseño de estructuras en la
roca, generadas por la actividad minera
485
Por un lado tenemos los materiales ingenieriles con los que usualmente trabaja
la mecánica clásica: es decir, materiales continuos, homogéneos, isótropos, li-
neales y elásticos,
Por otro lado, tenemos la realidad: trabajamos con una masa rocosa que di-
fícilmente muestra en la realidad estas propiedades; y que está compuesto por un
medio discontínuo, anisótropo, heterogéneo, no lineal, elastoplárico, frágil o a
veces plásico; atravesado por diferentes discontinuidades (fallas, diaclasas, frac-
turas, fisuras, etc.), con diferentes tipos de rellenos en las aberturas de las dis-
continuidades, con modelos de orientación y distribución de las discontinuidades
muy variables, con presencia de agua, con una historia de tensiones muy diversa,
etc.
Propiedades Índices
▪ Índice de Poros
▪ Porosidad
486
▪ Grado de saturación
▪ Contenido de Agua
▪ Densidad
▪ Peso Específico
Compresión uniaxial.
𝐹𝑐 = 𝑄/𝐴
𝐹𝑐 = 𝐸𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑑𝑒 𝑟𝑜𝑡𝑢𝑟𝑎 𝑒𝑛 𝑐𝑜𝑚𝑝𝑟𝑒𝑠𝑖ó𝑛 𝑠𝑖𝑚𝑝𝑙𝑒 (𝑘𝑔/𝑐𝑚2 )
Tracción Uniaxial
𝐸𝑡 = 𝐹𝑡 /𝐴
Ensayos in situ
487
fin y cada vez van apareciendo nuevos equipos; esto demuestra que todavía no
se ha desarrollado una técnica sencilla para resolver el problema. Las técnicas
utilizadas son altamente especializadas y requieren personal bien cualificado.
Las cargas dinamicas asociadas con explosiones cercanas o libres provocan ve-
locidades de deformación del orden de 10−1 𝑎 10 3 𝑠 −1 . Ella da como resultado
un comportamiento especial de los materiales afectados, coma aumento de la
resistencia y de la rigidez respecto al comportamiento estatico, o la desintegra-
ción total en el caso de explosiones muy próximas.
Este ensayo permite el cálculo del tensor de tensión in situ en un solo barreno sin
la necesidad de un taladro en el sitio en el momento de la medición y sin adherir
galgas extensiométricas en la pared del pozo. El ranurador de perforación re-
quiere cortar ranuras en forma de media luna con diferentes orientaciones en una
pared de perforación utilizando una pequeña cuchilla impregnada de diamante y
monitoreando las tensiones que se liberan de forma normal a la ranura.
488
Se determina la combinación de ranuras óptima y se pueden utilizar adicional-
mente modelos numéricos de elementos finitos para evaluar el grado de alivio de
tensión normal a la ranura en la ubicación del sensor de tensión y también para
estimar las tensiones inducidas paralelamente a la ranura por este alivio de ten-
sión local. Los resultados obtenidos de estos análisis se utilizan directamente en
el modelo de cálculo de esfuerzos (Figura ).
Luego, el pozo se extiende para dejar la celda de tensión unida en la parte supe-
rior del macizo rocoso liberado de las tensiones circundantes. Por lo tanto, los
489
cambios en las deformaciones, ∆𝜀𝑧 y ∆𝛾𝑥𝑧 , , pueden relacionarse con las ten-
siones in situ para una configuración dada al final del pozo, si se conocen las
propiedades mecánicas de la roca.
En la Figura xx se muestran resultados de un ensayo realizado en una mina sub-
terránea.
490
Figura xx Equipo de perforaciòn para ensayo Dorr stopper
En la Tabla xx se muestra un ejemplo de tensionea diferentes tensiones
naturales a la profundidad de 400 m.
491
Figura xx Testigo obtenido en el ensayo Door stopper
28.3. CLASIFICACIONES GEOMECÁNICAS DE ROCAS
492
Los sistemas de clasificación de rocas que han sido desarrollados en el
tiempo, tienen diversos grados de complejidad, destacándose entre ellos los si-
guientes criterios generales:
493
hay presencia de agua, porque ocurre agún estallido de roca o porque una vola-
dura ha influenciado de forma no deseada en nuestra labor minera.
Y no tenemos suficiente presupuesto económico como para realizar medi-
ciones de tensiones naturales in situ, y además la cantidad de mineral que quere-
mos extraer en esa zona de la mina no lo justifica. En estas circunstancias, no
hay fórmula matemática, ensayo de labotatorio, ni tabla teórica alguna, ni mucho
menos clasificación geomecanica, ni método numérico que sustituya nuestro cri-
terio ingenieril. La realidad es simple y sencilla: el Ingeniero de Minas espe-
cialista en Mecánica de Rocas frente a su mina.
494
situ, cuestión absolutamente lógica y necesaria. Esto se produjo en la Escuela de
Salzburgo en 1962 donde se empezaron a medir ciertos parámetros de interés
relativos a tensiones, desplazamientos, etc. Es decir; antes de 1960 puede decirse
que la mecánica de rocas era en genersal un compendio de criterios empíricos e
ideas dispersas; pero no era un cuerpo científico de conocimientos; y mucho me-
nos en ingeniería de minas.
495
minería, la solución a los problemas de inestabilidad tradicionalmente se resol-
vían por reglas empíricas que con cierto grado de acierto e intuición. No obstante
esto, no podemos dejar de admirarnos, en estos tiempos modernos por el sentido
técnico de los mineros antiguos y su arte y habilidad en soluciones y de hallazgos
que puedan ser comprados con los métodos hoy en día vigentes.
496
Las recomendaciones posibles de dar en esta materia son siempre en par-
ticular para cada condición, pero una vez definidas las necesidades de soporte,
siempre es recomendable instalarlo inmediatamente después en cada disparo de
avance. Habitualmente esta es una materia de discusión con la operación, por
que requiere una buena programación de la secuencia de trabajo lo que no siem-
pre resulta ser lo optimo para la operación.
Pero en este asunto se debe insistir en la finalidad del soporte, que es lo-
grar la estabilidad del macizo, y la importancia de la estabilidad temprana la que
permite detener el desarrollo de fisuras y desprendimientos superficiales los que
habitualmente más tarde progresan induciendo a inestabilidades mayores.
497
de macizo rocoso y un buen nivel de analogía en la aplicación de los métodos de
energía de cálculo estructural para el diseño de soporte y en general en herra-
mienta de modelamiento.
• Finalmente, para los casos donde se justifique, hacer prueba a escala in-
dustrial, es decir la construcción de un túnel experimental con la finalidad
de observar, medir y monitorear el comportamiento de uno a más siste-
mas de soporte.
498
Los puntos anteriores se refieren a sistemas de soporte nuevos, no probados,
no instalados antes, de ocurrir lo contrario es suficiente con la observación del
comportamiento y la extrapolación de resultados.
Métodos de solución
No hay duda que este tipo de estudios son precursores de nuevas herramien-
tas y técnicas de cálculo. Hay que especificar que es imposible incorporar en
estos modelos todos los parámetros e interacciones que se producen en la reali-
dad. Una pequeña falta o diaclasa imprevista puede anular los resultados.
499
Figura x. Método Aldorf para solución de problemas de ingeniería
500
Figura xx. Esquema de análisis de problemas estructurale
501
Capítulo 29 : SISTEMAS DE SOSTENIMIENTO
Índice del capítulo
29.1. Introducción
29.2. Riesgos asociados a la explotación subterránea.
29.3. Sistemas de sostenimiento activo
29.4. Sostenimiento pasivo
29.1. INTRODUCCIÓN
Soportar: recibir, cargar, entibar, apuntalar, ademar, etc., el terreno, roca o suelo
que circunda una excavación subterránea.
502
Estabilizar: propiciar que se establezca el equilibrio, usualmente mediante ac-
ciones de consolidación y drenaje. Se aplica al terreno en torno a la excavación
subterránea, cuando ésta ya no se deforma, ni se agrieta, y no existe riesgo de
colapso, o cuando sus velocidades de deformación son despreciables.
503
apoyar inmediatamente con el refuerzo o el sostenimiento adecuado, conside-
rando el tipo de rocas, fallas con relleno, fallas abiertas, etc.
- Incendio
- Caída de rocas
- Perforación y voladura de rocas
- Problemas de estabilidad y sostenimiento
- Desplome de labores mineras
- Tráfico de equipos rodantes
- Manejo de explosivos
- Desarrollo de piques y chimeneas
- Aire comprimido
- Agua
- Otros
Caída de rocas
504
La caída de rocas o planchoneo (como suele llamarse en ciertos países) se
debe a una inestabilidad del terreno debido a las características de la roca alrede-
dor de la excavación. Aunque también influye la forma y dimensiones de la ex-
cavación y aspectos operacionales como sobrexcavación debido a voladuras mal
diseñadas (explosivos con excesiva energía de tensión, geometrías de voladuras
inadecuadas, etc.).
Las operaciones más peligrosas y que requieren de un trabajo especializado
en la minería y excavaciones subterráneas de obras civiles ha sido desde hace
mucho tiempo el desatado y el sostenimiento como medidas de refuerzo, para
lograr una mayor seguridad en las operaciones unitarias propias de la explotación
de minas.
Siempre hay que estar expectante, a nuevas complicaciones ya sea por nue-
vos elementos o materiales o por nuevas aplicaciones a elementos o materiales
utilizados en otras áreas.
505
Figura 29.1. Diagrama de Estudio de los sistemas de mantenimiento
Finalmente una reflexión, como ingeniero es mejor pensar que una labor mi-
nera o túnel tiene el comportamiento similar a una máquina, sujeta a cambios,
necesita mantenimiento, habrá partes que pueden fallar y deberán ser reempla-
zadas; en determinadas etapas de su vida trabajará a máxima capacidad y final-
mente terminará su vida útil, entonces el soporte debe necesariamente también
en ese momento dejar de funcionar,
506
En las minas de Australia y Norteamérica se han probado y desarrollado con-
tinuamente distintos sistemas de soporte de roca desde principios de los cin-
cuenta.
• Asegurar que la cavidad pueda cumplir con la función para la cual fue
excavada.
507
Esta estructura se debe verificar y reforzar eventualmente aprovechando al
máximo la roca como material activo.
Métodos de solución
508
• Diseños realizados con modelos numéricos
Cabe resaltar que todos los diseños de los diferentes tipos de soporte interno,
parten del uso de la llamada TÉCNICA DE VOLADURA CONTROLADA que
es tal vez la mejor y más eficaz forma de soporte de roca.
509
Influencia del sistema de soporte
510
Construida la galería, la curva de reacción de la roca desciende probable-
mente hasta un determinado valor de deformación.
511
1) Sistemas de sostenimiento activo; que viene a ser el refuerzo de la roca
donde los elementos de sostenimiento son una parte integral de la masa ro-
cosa.
• Pernos de Anclaje
• Split Set
• Barra Helicoidal
• Pernos con Resina
• Swellex
• Cables
512
conocimiento del comportamiento del perno de roca (capacidad de anclaje) para
obtener mejores resultados, y evitar caídas y/o desprendimientos de rocas, que
hoy en día es uno de los mayores índices de accidentes fatales.
513
Figura 29.4. Talud del cauce del Río Piura reforzado con pernos de anclaje
Geotécnica Brasil, S.A)
El anclaje está constituído por un elemento de acero, que posee a su vez tres
elementos definidos:
514
b) Tramo libre. Que es el elemento estructural de acero, convenien temente
protegido para evitar fricción en contacto con el suelo o roca, de manera que
permita la transferencia de la carga de la cabeza (punto A) para el tramo anclado
(punto B).
1. Ensayo de calificación:
515
Tiene por objetivo evaluar el comportamiento del elemento estructural de acero
y del bulbo de anclaje. Las deformaciones del acero como la stabilidad del bulbo
deberán estar dentro de los límites permitidos por normas. Estos ensayos se eje-
cutan en cerca del 10% de los anclajes a ser instalados en la obra.
2. Ensayo de recibimiento:
3. Jumbo de Anclaje.
516
Figura 29.5. Jumbo de Anclaje (cortesía Atlas Copco).
a) Obras provisionales. En este tipo de obra los anclajes tienen una vida útil de
2 años. El factor de seguridad adoptado es de 1.5 en relación a la carga límite
que es considerada como 0.9 x Cre x Sf, donde es la tensi6n de flux encia del
acero y Sf es el área del acero. Su carga de trabajo, es entonces, la siguiente:
Swellex
517
Teniendo en cuenta que los requisitos de seguridad en minas y en túneles son
más severos, el pernos de anclaje Swellex puede ser una buena opción para la
soluciones de problemas de refuerzo de roca.
518
o estructuras de la pared en labores de minería y como refuerzo de techo princi-
palmente en la construcción de túneles.
Los anclajes de tubo de fricción tipo Swellex pueden ser sometidos a esfuerzo
inmediatamente después de su colocación; así como, soportar los movimientos
de la roca una vez instalados (esfuerzos de corte). La fuerza portante actúa sobre
el largo total del anclaje.
Aplicaciones y usos
Ventajas
519
Figura 29.7. Pernos tipo Swellex
520
Los split set son utilizados mayormente para reforzamientos temporal, usual-
mente conformando sistemas combinados de refuerzo en terrenos de calidad re-
gular a la mala. En roca intensamente fracturada y debil no es recomendable su
uso.
En las minas los split set son colocados en forma sistematica y en forma
puntual dependiendo de la cantidad de fracturas y familias de fallas. Estos pernos
trabajan correctamente en un macizo rocoso de RMR > 45, de no ser este es el
caso no habra la suficiente friccion entre el perno y la roca y se producira la caida
de bloques de roca sola o conjuntamente con el perno; otras caracteristicas del
macizo rocoso se muestran a continuación (Figura 29.8):
521
Espacimiento máximo: 𝑒 = 𝐿/2
Espaciaminetos minimos: 1.0 𝑚
Espaciamientos por fila con malla: 𝑅𝑎𝑛𝑔𝑜 𝑑𝑒 (1 𝑚 𝑎 1,5 𝑚)
Tipo de roca:
522
• Diámetro de perforación ( recomendable 36 – 38 mm )
Procedimiento de Instalacion:
Una vez definido el patron de los pernos, se perforan los taladros, verificandose
que sea un poco mas largos que los pernos. Luego, se hace pasar la placa a traves
del tubo ranurado y se coloca el extremo del tubo en la entrada del taladro. Se
saca el barreno de la perforadora y se coloca el adaptador o culatin, acoplandose
este al otro extremo del tubo. Se acciona la perforadora la cual
empuja el tubo hasta pegar la platina contra la roca (ver Figura 29.9).
Efecto de Suspensión:
523
El efecto de suspensión, considera al perno de anclaje como un elemento que
hace posible la transferencia del peso de estratos débiles de roca, hacia los estra-
tos que se encuentran fuertes y menos perturbados.
𝑊 = 𝑓. 𝑠. 𝑐. ℎ. 𝜌
Dónde:
524
Figura 29.10. Efecto suspensión
Efecto de Viga:
El techo de una labor a reforzar está compuesto por múltiples estratos elás-
ticos.
525
Efecto en Arco:
526
Condiciones requeridas:
Fundamento teórico:
Capacidad de anclaje:
527
La capacidad de anclaje, es la carga que puede sostener sin sufrir deformación
(desplazamiento) apreciable el perno de anclaje. Depende de la litología y me-
teorización, estructura del macizo rocoso, características de las discontinuidades,
flujo de agua, de las propiedades físicas de los elementos que conforman el perno
de anclaje y de la clase de adherencia (longitudinal o puntual) del perno de an-
claje.
528
Figura 29.13. Distribución de anclajes
529
• Longitud del taladro ½ pie menos que la barra corrugada, para el colocado
de a placa y la tuerca del perno elegido
Estos pernos trabajan correctamente en un macizo rocoso del RMR > 40, el
cartucho cementante le da mucha mayor resistencia a la traccion que cualquier
perno de friccion (split se, sewellex, etc); otras caracteristicas del maciso rocoso
se muestran a continuacion.
• Resistencia a ala comprension minima roca intacta: 40 Mpa
530
- La resistencia de pernos cementados a a la prueba de traccion minima acep-
table es de 17 toneladas.
531
Entre los principales tipos de sistemas de sostenimiento activo se tiene:
• Mallas
• Cimbras
• Cintas Metalicas
• Shotcrete
• Cuadros de Madera
• Relleno hidráulico (que se tratará de forma individualizada en el Capítulo
30).
Primero, para prevenir la caida de rocas ubicadas entre los pernos de roca, ac-
tuando en este caso como sostenimiento de la superficie de la roca.
Segundo, para retener los trosos de roca caida desde la superficie ubicada entre
los pernos, actuando en este caso como un elemento de seguridad; y
532
muy bien en la superficie del terreno; y las mallas tejidas tienden a colgarse en
ciertos casos; pero las mallas tejidas son mas reesistentes a la corrosion de sul-
fatos, por eso se usan este tipo de mallas.
El tipo de malla que se usa en las minas subterráneas suele ser una malla
electrosoldada de 4”x4”. Este tipo de malla trabaja conjuntamente con cualquier
tipo de perno como se explicó anteriormente.
Procedimientos de Instalacion
533
Normalmente se fijan al macizo rocoso con split set, colocados en forma siste-
matica; sin embargo, en casos de que el terreno este muy agrietado se colocan
adecuandolo a la forma (Figura 29.16).
534
Figura 29.16. Instalación de malla en mina
29.4.2. CIMBRAS
Las cimbras metálicas son un típico sostenimiento pasivo o soporte utilizado ge-
neralmente para el sostenimiento permanente de labores de avance, en condicio-
nes de masa rocosa intensamente fracturada o muy débil, que le confieren calidad
mala a muy mala, sometida a condiciones de altos esfuerzos.
535
tipos de cimbras, las denominadas “rígidas” y las “deslizantes o fluyentes”. Las
primeras usan comúnmente perfiles como la W, H, e I, conformadas por dos o
tres segmentos que son unidos por platinas y pernos con tuerca. Las segundas
usan perfiles como las V y U, conformadas usualmente por tres segmentos que
se deslizan entre sí, sujetados y ajustados con uniones de tornillo.
Los elementos de bloqueo pueden ser la madera o los bolsacretos, estos últi-
mos son sacos conteniendo agregados con cemento, los cuales son rociados con
agua para permitir su fraguado una vez colocados entre las cimbras y la pared
rocosa; el concreto débil así formado proporciona un adecuado bloqueo para
transferir las cargas uniformemente sobre las cimbras (debe ponerse especial cui-
dado en este procedimiento).
Procedimientos de instalación
536
Todas las cimbras deben estar correctamente apoyadas y sujetas al piso me-
diante dados de concreto, debiéndose mantener su verticalidad, para lo cual se
requerirá de ser necesario, asegurar la cimbra anclándola con cáncamos a las
paredes. Las siguientes cimbras a colocar se asegurarán con los tirantes y se pro-
tegerán en forma sistemática con el encostillado.
El bloqueo de la cimbra contra las paredes rocosas es esencial para que pueda
haber una transferencia uniforme de las cargas rocosas sobre las cimbras. Si no
se realiza un buen bloqueo las cimbras no serán efectivas. Por lo tanto, es impor-
tante realizar correctamente esta labor.
Es muy importante que la instalación sea cimbra por cimbra y no varias cim-
bras a la vez, es decir, completar la instalación de una cimbra para comenzar con
la siguiente.
Riguroso paralelismo de los elementos.
Adecuada adaptación a las paredes, caso contrario los elementos flexionarán ha-
cia el exterior.
Resistencia conveniente del conjunto, que depende de las uniones, instalación y
control. Estrecho o apretado contacto entre la cimbra y el contorno de la roca a
la cual soporta en todo su perímetro, a fin de desarrollar tempranamente su ca-
pacidad de sostenimiento, antes de que ocurran deformaciones significativas ha-
cia el interior de la excavación.
537
Figura 29.17. Cimbra. (Fuente Seguridad minera, (Nov.
2017)
538
Los pasos generales a seguir para el diseño en madera son:
- Puntales:
- Puntales de sostenimiento
- Elementos de cuadros, etc.
- Cuadros:
- Cuadros completos:
o rectos,
o trapezoidales,
o Etc.
- Cuadros cojos.
- Cuadros con solera.
- Cuadros reforzados:
539
o con rieles,
o de planchas metálicas,
o con pernos.
- Estrcturas combinadas
En la Figura 29.18 se muestra ejemplos de puntales y cuadros de madera. En
la Figura 29.19 se representa una estructura general de madera en una galería
minera.
(a) (b)
Figura 29.18. (a) Puntal de madera (b) Cuadro de madera
540
Figura 29.19 Estructura de madera para sostenimiento en
mina
29.4.5. SHOTCRETE
541
desarrollos y recursos de la tecnología del concreto para lograr una mezcla con
costos efectivos y optimizados.
Esto implica que los siguientes aspectos técnicos deberían ser considerados:
El método dominante del futuro será el de proyección por vía húmeda debido
a que ofrece un mejor ambiente de trabajo, mayor calidad, uniformidad y pro-
ducción. Los desarrollos en la tecnología del shotcrete están relacionados con el
proceso de vía húmeda.
542
Actualmente, un 70% del shotcrete se aplica mediante vía húmeda (más de
8 millones de metros cúbicos al año en todo el mundo), mientras que el 30%
restante se aplica por vía seca. En algunas regiones del mundo predomina el mé-
todo por vía húmeda (casi 100% en Escandinavia e Italia).
En el Perú, la primera mina que introdujo el soporte de rocas por vía húmeda
en sus operaciones cotidianas fue la mina Cobriza de la compañía minera Doe
Run en mayo del 2,000; y la mantuvo hasta el cierre de sus operaciones.
Todo proceso tiene sus desventajas; las del método por vía seca son:
543
No obstante, las máquinas de rotor pueden ser condicionadas a prueba de
polvo hasta cierto punto (o incluso totalmente).
Para reducir el rebote de una manera significativa, se pueden utilizar las nue-
vas clases de aditivos mencionados anteriormente.
544
aumentado en forma exponencial en los últimos 10 a 15 años, lo cual ha impul-
sado un intenso desarrollo del mismo.
Para que la mezcla circule por el equipo, se utilizaban contenidos muy altos
de agua, con una relación de agua/cemento hasta de 1,0. Gracias a la tecnología
actual de la industria del concreto, es totalmente factible producir shotcrete por
vía húmeda que tenga una resistencia a la compresión a los 28 días superior a 60
MPa.
545
En la Figura 29.20 se muestra un ejemplo de aplicación de shotcrete por vía
húmeda en una galería minera.
Figura 29.20. Uso de shotcrete por vía húmeda como complemento del
sostenimiento
en condiciones de roca difíciles.
Con el método de vía húmeda es más fácil producir una calidad constante a
lo largo del proceso de proyección. La mezcla ya lista se descarga en una bomba
y se transporta a presión a través de la manguera. Al principio se utilizaban prin-
cipalmente bombas helicoidales, ahora predominan las bombas de pistón. En la
boquilla del extremo de la manguera, se agrega aire al concreto, a razón de 7 −
15 𝑚3 /𝑚𝑖𝑛, y a una presión de 7 bars según el tipo de aplicación (manual o
robot).
546
Generalmente, se agregan entre 4 𝑦 8 𝑚3 /𝑚𝑖𝑛, lo cual lleva a menores resisten-
cias a la compresión así como también a la adherencia deficiente y rebote.
547
Capítulo 30: DISEÑO DE RELLENOS CONSOLIDADOS PARA
SOSTENIMIENTO
Índice del capítulo
30.1. Introducción
30.2. Descripción del corte y relleno (cut and fill)
30.3. Rellenos hidráulicos
30.4. Parámetros técnicos de rellenos hidráulicos
30.5. Criterios geotecnicos de diseño
30.1. INTRODUCCIÓN
Los usos que suelen darse a los rellenos consolidados son los siguientes:
Concretamente los rellenos se utilizan como techo, piso y pared en los dife-
rentes métodos de corte y relleno (cut and fill).
548
- Rellenos hidráulicos (slurry fills)
- Relleno tipo pasta (paste fill)
549
Es un método recomendado, por ejemplo, donde el mineral de hierro y / o
los residuos son poco relevantes, lo que restringe el tamaño de las excavaciones
subterráneas y permite que haya poco tiempo entre la eliminación y la deposición
del relleno mineral.
550
dejando una plataforma de trabajo con las aberturas rellenas de materiales
consolidados).
- Tasas de producción moderadas.
- El relleno sirve tanto para soportar las paredes de la plataforma como para
proporcionar una plataforma de trabajo para el equipo cuando se extrae la
siguiente porción.
551
No obstante en los últimos años se han introducido distintas mejoras al método
que permiten su flexibilidad y eficiencia en diferentes minas.
Los rellenos hidráulicos son los más usados actualmente en la minería de Cut
and Fill (Corte y Relleno). El diseño consiste en encontrar una curva granulo-
métrica de arena o material de relave que junto a una cantidad de agua se com-
porte como una pulpa de fácil manejo a través de tuberías y ductos de vaciado.
- La velocidad de drenaje del exceso de agua debe ser no menor a 2.5 cm/hr
552
- La cantidad máxima de finos para evitar liquefacción producto de potencia-
les cargas dinámicas es de 8% en peso de material bajo 20 micrones u 800
mallas.
553
Los rellenos hidráulicos permiten disminuir los problemas de inestabilidad
del macizo rocoso y con ello minimizar los riesgos de caída de rocas, estallido
de rocas, así como los altos costos de producción generados por los problemas
en el sostenimiento de las labores mineras.
Con esto gran parte del desmonte producto de las labores de avance retorna-
ría como relleno a interior mina, disminuyendo el impacto ambiental generado
por los grandes volúmenes que ocupan las escombros y residuos en superficie.
554
Figura 30.1. Tamaño de partículas y % pasante
En la Figura 30.2 se muestra un esquema de principio de funcionamiento de
un sistema de relleno hidráulico.
555
Figura 30.2. Esquema de funcionamiento de sistema de relleno hi-
dráulico
Vamos a ver los parámetros técnicos más importantes de los rellenos hidráulicos
con vistas a su utilización como material de sostenimiento.
556
Conte- Tiempo de Muestras Cohesión Ángulo de
nido de curado testadas (c) fricción (φ)
cemento (días) (MPa) (grados)
(wt % )
4 7 22 0,13 30
28 23 0.15
8 7 24 0,24 33
28 24 0,31
16 7 24 1,02 36
28 24 1,46
0 (finos 205 11 0.03 32
añadi-
dos)
4 207 12 0,21 37
La resistencia de un relleno con cemento está dada como función del conte-
nido de cemento y el tiempo de curado por la siguiente relación:
557
La relación empírica para el cálculo de resistencia a la compresión (1 −
11 𝑀𝑃𝑎) está dada por la siguiente expresión:
558
Figura 31.3. Comportamiento de rellenos de roca con ce-
mento
Comportamiento de relleno de rocas con cemento
- Roca
- Cemento
- Arena
559
En la Figura 30.4 se muestra un diagrama de la influencia de la rigidez del
relleno en el comportamiento del pilar.
560
El peso neto de la cuña a fallar es la siguiente (la cohesión de las paredes
induce una resistencia al corte):
561
Para la estimación rápida del orden de magnitud de la resistencia de los rellenos
cementados en función del contenido en cemento, y en cada una de las dos apli-
caciones (rellenos autoestables y rellenos resistentes) se pueden emplear los si-
guientes criterios:
𝜸𝒉
𝝈=
𝟏 + 𝒉⁄𝑳
Esta expresión es válida para valores 𝑳 ≥ 𝟏, 𝟓𝒉 y tiene en cuenta el efecto
de fricción lateral de la roca encajonante (o encajante) sobre la cara no expuesta.
Para valores de h/L próximos a cero obtendríamos 𝝈 = 𝜸𝒉 que corresponde a
un talud de longitud infinita.
b) Rellenos RESISTENTES: En su empleo como medio de sostenimiento el
criterio de diseño consiste en la determinación de la resistencia que nece-
sita un relleno para generar una tensión de confinamiento al pilar contiguo
de modo que su capacidad portante quede incrementada en una magnitud
igual o mayor al incremento de tensiones generado por la explotación de
la cámara contigua. De acuerdo con este criterio la resistencia requerida
es: (Sijing Cai, 1983):
𝜸𝑯 𝒂
𝝈=
𝑲 𝑳
Siendo:
𝜸 = Densidad del recubrimiento
H = Profundidad del pilar
(1+ 𝑠𝑒𝑛 ᵩ)
𝐻=
(1−𝑠𝑒𝑛 ᵩ)
ᵩ = Angulo de fricción interna de la roca del pilar
a = ancho de cámara
562
L = ancho del pilar
σ = Resistencia a compresión simple del relleno.
Teniendo en cuenta que en términos de medias globales para un yacimiento,
el ratio a/L = 1/(1-R), siendo R el coeficiente de recuperación primaria (cáma-
ras), tenemos:
𝜸𝑯 𝟏
𝝈=
𝑲 𝟏−𝑹
563
está constituido por una mezcla, de estériles del proceso de flotación, deslamados
por ciclonado y mezclados con cemento en proporciones variables (2 a 15 %).
Esta mezcla, es vertida a las cámaras por bombeo, en forma de pulpa de 60%
a 70 % de sólidos en peso, a través de una red de pozos verticales y tuberías
instaladas en galerías (o a través de sistemas altamente mecanizados y automati-
zados que parten desde una planta de producción de la pulpa y terminan con
robots de vertido).
564
Funciones del relleno cementado.
Los rellenos cementados cumplen en minería una o ambas de las funciones si-
guientes:
Las principales ventajas sobre los rellenos sueltos son las siguientes:
565
d) Por su menor compresibilidad, cumplen con mayor eficacia la función
de confinamiento de las paredes del hueco (hastiales y techos de cá-
maras), impidiendo o limitando el progreso hacia arriba de las cavida-
des de hundimiento que puedan iniciarse. De este modo, se evita la
perdida de reservas vírgenes y los fenómenos de subsidencia.
566
exponencial; pero no nos aporta mayor utilidad trabajar con expresiones mate-
máticas demasiado teóricas para encontrar una correlación de eminente carácter
práctico.
567
Capítulo 31 :ELECCIÓN DEL MÉTODO DE EXPLOTACIÓN
Índice del capítulo
31.1. Introducción
31.2. Diferencias entre la minería a cielo abierto y la minería subterrá-
nea
31.3. Generalidades de los métodos subterráneos
31.4. Mecánica de rocas en la mina subterránea
31.5. Riesgos en el diseño geomecánico de las labores subterráneas
31.6. Riesgos asociados al metodo de explotación
31.7. Características de aplicación de los métodos
31.1. INTRODUCCIÓN
568
La minería en general exige una planificación cuidadosa y extensiva de las
excavaciones, al objeto de que la misma funcione adecuadamente; pero es la mi-
nería subterránea la que comporta mayor nivel de complejidad técnica y riesgo
asociado.
569
Las diferencias entre ambos tipos de explotación minera se pueden agrupar en
ventajas y des- ventajas. Las ventajas de las explotaciones a cielo abierto sobre
la minería subterránea (de interior) pueden clasificarse en:
1. Ventajas técnicas:
570
• Mayor flexibilidad para responder a los aumentos o a la disminución
de la produc
ción, en función de las variaciones coyunturales de la demanda.
2. Ventajas económicas:
1. Desventajas técnicas:
571
• Limitación en profundidad.
2. Desventajas económicas:
3. Desventajas sociales:
572
y los vertederos.
573
y porque condicionan en gran medida todas las operaciones, desde la carga del
mineral hasta la molienda del mismo.
▪ Accesos
▪ Preparación de la mina
▪ Métodos de Explotación
Los accesos son labores mineras que abren el camino desde la superficie al
cuerpo mineralizado para su explotación.
574
Figura 31.1. Esquema general de preparación de una mina subte-
rránea
Los métodos de explotación son la forma o el sistema asociado a la explota-
ción del yacimiento, y dependerá de factores relacionados con la naturaleza el
depósito mineralizado, y de consideraciones técnico-económicas, siendo las
principales: potencia del yacimiento, forma y extensión del cuerpo, distribución
575
de la mineralización, propiedades geomecánicas, disposiciones generales, situa-
ción geográfica, etc.
Posteriormente podrá ser necesario revisar los detalles del método de explo-
tación; pero los principios básicos para la extracción del mineral quedarán como
una parte final del esquema de explotación de la mina. En la Figura Nº 31.1
Esquema general de preparación de una mina subterránea, se muestra una vi-
sión general de una mina subterránea.
576
una mina es una solución de compromiso entre el método de minado más efec-
tivo y adecuado con el respeto a los principios de la mecánica de rocas que dan
estabilidad y seguridad a la mina, según se vaya avanzando en la extracción del
mineral.
577
La forma de extracción del mineral y el tratamiento geomecánico del hueco
creado son los factores que definen, de alguna manera, el método de explotación.
Se pueden distinguir tres grandes grupos:
3. Para los métodos caving, las técnicas usadas son: sublevel caving
(hundimiento de subniveles) y block caving (bloques hundidos) y va-
riantes de los métodos base.
Ahora bien, desde un punto de vista más práctico, cada uno de estos grupos
tiene sus métodos específicos: Tajeos que requieren sostenimiento mínimo:
a. Room and Pillar (cámaras y pilares)
b. Sub level stoping
578
f. Long Wall Mining (método de taladros largos)
g. Short Wall Mining (método de taladros cortos)
3. Métodos de hundimiento:
• Cámaras y pilares.
• Tajeo por subniveles.
• Cráteres invertidos.
• Corte y relleno.
• Almacenamiento provisional.
Tabla 31.1. Clasificación de los métodos de explotación subte-
rránea
579
La elección de uno u otro método de explotación, está bastante condicio-
nado por las condiciones del terreno y de su relación con el cuerpo mineralizado,
y frecuentemente se utiliza una combinación de métodos o se modifican alguno
de ellos.
580
instalados tan pronto como sea posible luego de que se ha practicado una abertura
en el terreno. Y deben instalarse, anclados o cementados totalmente.
581
una envolvente de rotura es el lugar de encuentro de los puntos cuyas coordena-
das representan los valores de las tensiones normales y de corte que combinados
producirán la rotura de un material específico (en este caso la roca o macizo
rocoso).
Al analizar la estabilidad de una abertura en el macizo rocoso, es habitual la
linealización del criterio de rotura de Hoek & Brown para obtener la envolvente
de rotura de Mohr-Coulomb equivalente.
Aunque generalmente, se acostumbra, describir el criterio de Mohr-
Coulomb en el espacio de tensiones tangencial y normal, éste también se puede
expresar en el espacio de tensiones principales (lo que nos lleva a un tratamiento
matemático un poco más profundo). En la práctica habitual los ingenieros de
minas utilizan elk criterio de Mohr-Coulomb y la envolvente de Mohr para ha-
cerse una idea rápida de las necesidades de refuerzo de la roca.
Subsidencia superficial en minería
Las consecuencias de la subsidencia se hacen progresivamente más serias y
las limitaciones a la explotación de minerales también, cuando las necesidades
de una expansión urbana hacia el campo o terrenos potencialmente mineros,
crece, El resultado inevitable será un incremento en la cantidad de área de
terreno sobre el cual el minado está restringido a causa de la superficie de
subsidencia. Esto debe prevenirse en todo diseño de un método de explotación
subterránea.
582
Cuando los minerales y los combustibles fósiles subterráneos son minados
y removidos los vacíos creados en el subsuelo generan una concentración de
tensiones que no está equilibrada en las cercanías y en los estratos superiores
adyacentes (En la Figura 32.3 se representa el fallo de estratos como conse-
cuencia de la rotura de pilares).
583
En la Figura 31.4 Subsidencia minera producido por rotura de estratos se
representa un ejemplo de subsidencia debido al colapso de estratos en la parte
central con incidencia en el lateral derecho (estratos flexionados).
Estos son riesgos que deben ser considerados cuando seleccionamos el método
de explotación, y que tienen que ver con la proyección de las labores, equipos y
componentes en general de lo que integra la infraestructura de cualquier método.
Entre estos riesgos podemos mencionar:
584
• Toda instalación tiene que ser debidamente reglamentada
• Señalización completa y fácil de entender.
Riesgos de operación
2. En perforación secundaria
3. En producción.
En todo riesgo operacional hay que individualizar sus causas y posibles con-
secuencias para tomar las medidas preventivas para evitar lesiones a personas
como daños a equipos e instalaciones.
a) Características Geográficas
b) Características Geológicas y Físicas del yacimiento.
c) Condiciones Económicas
a) Características geográficas
585
Los aspectos más importantes dentro de este factor son:
• Profundidad
• Cercanía a un lugar poblado
• Clima.
c) Condiciones económicas.
586
Intervienen además en las condiciones económicas el sistema de extracción,
el tratamiento o procesamiento del mineral, inversiones en equipos, materialesl
los costes financieros, costes de oportunidad y otros.
Hay una tendencia importante que lleva a explorar yacimientos de leyes cada
vez más bajas, debido principalmente a dos causas:
• Seleccionar en el interior del yacimiento las zonas más ricas, lo que nos
lleva a los métodos selectivos.
• Explotar grandes masas de baja ley, con costes también bajos debido al
gran tonelaje; esto nos lleva a los métodos altamente mecanizados. En
este caso se juntan las condiciones geográficas y humanas
Tipos de yacimientos
587
• Placeres: oro, plata.
Este es uno de los métodos de minado con más riesgos asociados a la estabilidad
del macizo rocoso (el dimensionamiento y resistencia a las tensiones de pilares,
estabilidad de las aberturas, etc.). Entre los riesgos del método de cámaras y pi-
lares podemos mencionar los siguientes:
588
• Pendientes complicadas para los equipos. En caso de camiones 9% (6
grados).
• Se realiza la unión de galerías paralelas entre las cuales quedan los pila-
res.
589
• Se requiere iluminación adecuada y elementos de soporte para que el per-
sonal se sujete en tolva, etc.
590
31.6.3. RIESGOS ASOCIADOS AL MÉTODO CORTE Y RE-
LLENO.
591
• Durante toda la explotación de una cámara con pilares, se debe mantener
la posición firme y la continuidad del pilar; la falta de éste crea una su-
perficie mayor sin soporte y proclive al desprendimiento. Los pilares que
demuestran inestabilidad debido a fallas geológicas deben reforzarse, ya
sea con pernos de anclaje, cables o cualquier otro elemento que mantenga
la continuidad y firmeza del pilar.
592
En las operaciones de preparación y extracción de mineral mediante este método
se consideran las siguientes etapas: Desarrollo primario, desarrollo secundario,
hormigonado de piques y buitras, soporte de la roca, mantención de la fortifica-
ción, tiraje y traspaso de mineral. Cada una en si encierran diferentes riesgos
inherentes, algunos de los cuales se analizan a continuación:
Hundimiento
Hormigonado
593
Se complementa la medida con la obligatoriedad de usar cola de seguridad,
el movimiento de los moldes (piezas metálicas) o materiales constituyen un
riesgo agregado, como también aquel que corresponda el uso de escalas para el
acceso al lugar de trabajo.
Desarrollo vertical:
Los andamios empleados tanto en piques como chimeneas, deben estar em-
potrados en la roca y cubrir una superficie que permita continuar con la barrena-
dura y realizar el trabajo con seguridad. El desarrollo vertical es una de las labo-
res en donde se debe tener una gran precaución por el diseño y la forma de llevar
el trabajo planificado por el departamento respectivo.
Fortificación
594
galerías, especialmente cuando el pilar se ha quebrado, exige un mantenimiento
permanente con personal muy especializado por los riesgos que ella representa
(esto encarece el sostenimiento).
Buitreros.
El personal que permite el paso del mineral desde las chimeneas de producción
a los piques de traspaso se les llama buitreros y su actividad involucra algunos
riesgos, tales como:
Los riesgos a los que se enfrentan los trabajadores es que al extraer el mineral
de la cámara existe la posibilidad que se produzca una rodada del frente, expo-
niendo al operador o al equipo a posibles accidentes.
595
Riesgos Asociados al Método Explotación por Tajeos Largos.
Los parámetros indicados no son limitativos; pero son los más relevantes.
Método Sub Level Caving
596
Regularidad Media Alta
2. Aspectos Geotécnico Aceptable Óptimo
Los aspectos geotécnicos a tener en cuenta tienen que ver con las resistencias
a tracción y compresión del macizo rocoso y del mineral; la fracturación de las
cajas techo y piso; la fracturación de la mena, el estado tensional a grandes pro-
fundidades y el comportamiento tenso-deformacional de los bloques.
597
1. Geometría del Yacimiento Aceptable Óptimo
598
Los problemas de excesiva debilidad o fracturamiento del macizo rocoso o
de la mena los podemos resolver utilizando rellenos consolidados; sin embargo
debemos puntualizar que en rocas frágiles o muy frágiles se pueden presentar
inconvenientes para su aplicación. Es conveniente utilizar el método en casos
donde el macizo rocoso en general tenga un comportamiento tenso-deformacio-
nal, según un modelo elástico (facilita el modelo de diseño y aplicación).
Método Shrinkage
599
Valor Unitario de la Mena Media-Alto Alto
Productividad y ritmo de ex- Media-Baja
plotación
Esté método tiene mayores exigencias en cuanto a las resistencias del macizo
rocoso, fracturación, comportamiento tenso-deformacional, etc.
600
1. Geometría del Yacimiento Aceptable Optimo
601
Capítulo 32: MÉTODOS CON SOSTENIMIENTO NATURAL: CÁ-
MARAS Y PILARES
Índice del capítulo
32.1. Introducción
32.2. Descripción del método de cámaras y pilares
32.3. Ejemplo mina de reocin (Santander)
32.4. Ejemplo. Diseño de los pilares
32.1. INTRODUCCIÓN
Son los métodos que utilizan el macizo rocoso como medio de sostenimiento,
buscando rea- lizar diseños de minado que permitan que la propia roca actué en
el equilibrio geomecánico de las cavidades mineras. Como en todos los métodos,
existen variantes que se ajustan a cada yacimiento en concreto; pero aquí vamos
a estudiar los dos métodos principales:
602
Los pilares se disponen generalmente en forma regular. Pueden ser circu-
lares, cuadrados o tener la forma de paredes alargadas, separando las cámaras.
El mineral que queda en los pilares puede ser extraído por despinalamiento como
una operación final en la mina, pero en general se considera como no recupera-
ble. Este método se caracteriza por realizar el arranque del mineral de una manera
parcial, dejando abandonadas partes del mismo en forma de pilares o columnas
que sirven para sostener el techo.
603
El grado de aprovechamiento del depósito es función de las dimensiones de
los macizos abandonados.
604
Los esquemas siguientes muestran las diferentes alternativas del método (Fi-
gura 32.1. Explotación por cámaras y pilares en un yacimiento horizontal y Fi-
gura 32.2. Explotación por cámaras y pilares de un mineral inclinado) y
representan la secuencia de explotación.
605
Figura 32.2. Explotación por cámaras y pilares de un yacimiento
mineral inclinado
606
Figura 32.4. Vista de una mina subterránea explotada por el método de cá-
maras y pilares
Dentro de este método se pueden considerar dos variantes, según que los
pilares se aban- donen solo cuando las circunstancias lo exijan o se haga una
disposición sistemática de ellos.
La aplicación de este método es apropiada en yacimientos echados o con
poca pendiente, que no excedan de los 30°. También debe ser la roca del techo y
el mineral suficientemente resis- tente. En relación con ello, el concepto de es-
tabilidad del techo o del mineral es muy flexible. Si se aumenta el número de
pilares o se reduce el ancho de las cámaras, se puede compensar la calidad peor
del terreno, pero ello se hará a costa de perder mineral; por ello se procura au-
mentar la estabilidad de las cámaras y pilares empleando el empernado (con per-
nos de anclaje, split sets, etc.).
607
El desplome o desprendimiento de roca de un hastial puede comprometer la
explotación, o al menos, causar dilución en el mineral que se va a extraer. Un
derrumbe de mineral a gran escala ocasiona pérdidas de niveles y el bloqueo de
coladeros y cargaderos, lo que necesita un taqueo considerable. Cuando menos,
se pueden cortar barrenos de voladura ya preparados, dificultando su empleo o
perdiendo las cargas ya realizadas. Es importante que se establezca bien la es-
tructura geológica del yacimiento, pues de ello depende fundamentalmente la
altura de pisos y el tamaño de las cámaras.
Tanto el dimensionado de las cámaras como el de los pilares son temas es-
pecíficos que no corresponden a esta obra. En todo caso, las condiciones locales
del terreno son de influencia decisiva y sus indicaciones deben tenerse en cuenta,
extremando la prudencia en las dimen- siones proyectadas.
Las labores se inician con una galería de cabeza y otra de base, seguidas de
niveles a inter- valos en toda la altura de la cámara. En el extremo previsto de la
mina se abre una chimenea, y desde ella, una roza a todo lo ancho y alto de la
masa mineral que ocupará la futura cámara, y con unos 4 m de espesor. Simultá-
neamente, se preparan las labores inferiores desde la gale- ría base, que forman
los cargaderos.
El arranque se realiza desde los niveles con voladuras adecuadas, que des-
prenden rebana- das verticales del frente de la cámara, con salida inicial hacia la
roza previamente preparada, desplomándose el mineral sobre las tolvas o embu-
dos del fondo.
_______________________________________________________________
_________
32.3. EJEMPLO MINA DE REOCIN (SANTANDER)
608
Vamos a exponer un caso mencionado por el Dr. Pedro Ramírez Oyanguren en
su libro Mecánnica de rocas en la minería metálica. Se trata de un yacimiento
mineral complejo de galena, blenda y pirita; con leyes de 1,62 % de Pb y 12 %
de Zinc. Tiene 3.500 m de largo en la dirección del yacimiento por 700 m según
la pendiente; se compone de tres capas metalizadas superpuestas de 25° de pen-
diente media. La capa del muro es la más metalizada con una potencia de unos 5
m; muro de dolomía y techo de 13 m, también de dolomía, que lo separa de la
capa intermedia menos metalizada de unos 4 m de potencia de caja, con techo
también de dolomía; y una tercera capa del techo con metalización muy pobre y
potencia de caja de 4 m.
El conjunto de la zona de estratos con metalización tiene una potencia de 45
m entre dolomía y metalización. El techo de dolomía es rígido y con rotura sú-
bita, frágil, con un banco homogéneo de 200 m. En la preparación de la explota-
ción se avanzan en cada planta dos galerías en dirección, una por el techo dentro
de la caja (guía) y otra en la caliza margosa del muro (galería de dirección). Cada
150 m se unen estas galerías con un recorte.
Las plantas, que se han abierto cada 60 m de cota vertical, se unen entre sí
con chimeneas (rampas de ventilación), en cada punto de encuentro del recorte
con el filón. Estas rampas tienen 5 m x 3 m. Queda así dividida la mina en cá-
maras de explotación, que se arrancan por el método de cámaras y pilares con
leyes de 1,62 % de Pb y 12 % de Zinc. Tiene 3.500 m de largo en dirección del
yacimiento por 700 m según la pendiente; se compone de 2,5 m 2,5 m,
dispuestos cada 20 m. El arranque de las cámaras se hace con un tajo ascendente
dividido enbancos, y su anchura varía de 8 m a 8,5 m, dejando entre ellas pilares
de 8 m de ancho (Figura 32.5).
609
Figura 32.5. Vista en planta y sección de la mina Reocín (cámaras
y pilares).
El rendimiento del arranque es de 43 t/turno. El inconveniente de este mé-
todo es que solo se extrae el 55 % del yacimiento, lo que plantea un gran pro-
blema de recuperación de pilares para aprovechar lo más posible el 45 % del
mineral que se abandona en ellos. El tema está en estudio en esta mina, ya que
además el hundimiento súbito de la misma, hace pocos años, revela que el mé-
todo no es eficaz para su estabilidad.
610
El diseño de pilares en minas subterráneas es de fundamental importancia para
la productividad, estabilidad y la seguridad de las mismas. Los procedimientos
de ingeniería para diseñar los pilares pueden dividirse entre aquellos puramente
empíricos, y los métodos físico-matemáticos, dentro de los cuales se incluten las
técnicas de modelización y simulación numérica.
- Los pilares son dispuestos de forma no sistemática, que con el tiempo y de-
bido a procesos posteriormente explicados presentan deformación llamada
comúnmente de reloj de arena (Maybee, 2000), con dimensiones aproxima-
das a los 2 m de altura y en anchos comprendidos entre los 1,5 m hasta los 5
ó 6 m como se muestra en la Figura 32.6, correspondiente a la Mina El Si-
lencio.
611
- La mecanización en las operaciones es generalmente mediante martillo per-
forador neumático, se utiliza poco soporte artificial y ningún refuerzo del te-
rreno (aunque hay adaptaciones del método que utilizan sostenimiento artifi-
cial mínimo, tales como anclajes de refuerzo en techo o piso, shotcrete, ma-
llas, swellex, etc.).
- Los tenores medios de oro posiblemente están entre 5 g/t y 20 g/t. Las labores
de desarrollo y preparación minera son generalmente en la veta mineralizada.
Hay escasa o ninguna asesoría en ingeniería de rocas y no se conoce el tensor
de esfuerzos in situ.
612
Las vetas mineralizadas se presentan en roca tipo cuarzodiorita, con variación a
tonalita, unidad conformada por pequeños stocks. Este tipo de roca presenta co-
lor gris claro hasta gris oscuro. Su composición mineralógica se caracteriza por
la presencia de plagioclasa como mineral esencial acompañada de cuarzo en una
proporción menor al 15%, entre los accesorios más comunes se tienen la biotita
y minerales secundarios como clorita productos de procesos de alteración.
613
El planeamiento minero en vetas auríferas es altamente dependiente de la varia-
bilidad geológica de la mineralización; en la pequeña minería esta variabilidad
es caracterizada durante la propia explotación, pues no es común realizar explo-
ración o prospección propiamente dichas.
En estos casos, hay tres tipos de falla de los pilares (Maybee (2000):
614
Cualquiera de estos dosm últimos procedimientos se hacen a costa de perder
mineral valioso, por ello se procura aumentar la estabilidad de las cámaras y
pilares empleando autosoporte mediante pilares o soporte artificial, con postes
(o palancas) de madera.
De otra parte, el concepto de estabilidad del techo, sea veta o estéril, es muy
flexible, si se aumenta el número sectores y explotaciones, este método puede
ser variado con el uso intensivo de la madera (stull mining) ó de minado y aban-
dono.
615
Figura 32.7. Aspecto y dimensiones típicas de cámaras y pilares, Mina
El Silencio,
Segovia, Antioquia.
a) aquellas que ignoran los cambios causados por la minería en las condi-
ciones de esfuerzos (por ejemplo área tributaria) ,ó
b) las que utilizan técnicas analíticas y numéricas para predecir los cambio
inducidos por
616
la minería, por ejemplo teoría de vigas, de placas delgadas, de los elemen-
tos finitos, de los elementos discretos, de los elementos de contorno, etc.
617
en Colombia se hace empíricamente, comprometiendo la seguridad de los traba-
jadores ante caídas de bloques o colapsos. De otra parte, el concepto de estabili-
dad del techo, sea veta o estéril, es muy flexible, si se aumenta el número de
pilares o se reduce el ancho de las cámaras, se puede compensar la baja estabili-
dad del techo, pero ello se hará a costa de perder mineral valioso, por ello se
procura aumentar la estabilidad de las cámaras y pilares empleando autosoporte
mediante pilares o soporte artificial, con postes (o palancas) de madera.
618
Figura 32.8. Modos de ruptura de pilares en rocas duras y frágiles, modificado
de Maybee (2000).
619
En el método de Postes, son aplicados los conceptos de pilares de corona y
de costilla, el panel explotado se refuerza temporalmente con el uso de palancas
de madera y luego actúa la redistribución de esfuerzos en el terreno, produciendo
la fractura y colapso de la roca de los respaldos, o la permanencia relativa de la
excavación.
620
Capítulo 33: MÉTODOS CON SOSTENIMIENTO NATURAL: CÁ-
MARAS VACÍAS CON GRANDES BARRENOS
Índice del capítulo
33.1. Introducción
33.2. Grandes barrenos en abanico
33.3. Grandes barrenos de banqueo
33.4. Realce por subniveles
33.5. Grandes barrenos con voladura en cráter
33.6. Tajeo por subniveles
33.1. INTRODUCCIÓN
Este método (o métodos, se podría decir; porqué las variantes y las posibilidades
son grandes) se deriva del anterior. Las nuevas técnicas de la perforación, que
permiten conseguir barrenos mucho más largos y mejor controlados, la calidad
de los aceros y la perfección de las perforadoras (que logran, además, disminuir
las desviaciones de los barrenos) permiten mejorar los métodos y aumentar la
eficacia de los esquemas de voladura. Las nuevas y más perfectas técnicas del
manejo y calidad de los propios explosivos permiten, además, un mayor aprove-
chamiento y mejores resultados en la utilización de los mismos.
Pero, además, se tiene un conocimiento más profundo de la mecánica de ro-
cas y sus con- diciones prácticas de aplicación en el dimensionado de las cámaras
y los pilares, lo que permite un mejor control de su estabilidad gracias a los ade-
lantos en los instrumentos, que lo hacen realmente eficaz. Finalmente, todos los
adelantos en la tecnología de carga y transporte permiten una gran simplificación
de las preparaciones, mayor eficacia y el aumento de rendimiento en el conjunto
de las explotaciones.
Con todo ello, los métodos que se incluyen en este apartado pueden conside-
rarse como las variantes más modernas de cámaras vacías, que han permitido
tener una alternativa viable frente a la competencia planteada por la minería a
cielo abierto.
621
Todas estas modernizaciones se han aplicado a las variantes de arranque con
voladuras, con esquemas en abanico y en barrenos paralelos, como se verá más
adelante. En ambos casos, las ventajas son:
• Productividad elevada y poca mano de obra.
• Costes reducidos.
• Buen control del macizo por ser fijos los avances del frente.
622
En la Figura 33.1 se representa esta variante en el caso de una masa de mi-
neral de hierro. La preparación de la cámara comienza por la apertura de una
galería de base para transporte del mineral y otra de cabeza y, como en el caso
general, entre ellas se prepara la explotación con las chimeneas extremas. Las
labores de carga pueden prepararse, como en la figura, con un nivel de taqueo
bajo los embudos y sobre la galería de transporte, o bien, como se verá en los
sistemas siguientes, con supresión de tolvas y caída al fondo de la cámara, lle-
vando la ga- lería de transporte al muro. Por debajo de la galería de cabeza se
abre un nivel de voladura, separado de aquélla por un macizo de protección.
623
cado cae a los embudos del fondo de la cámara y se va evacuando por los cola-
deros a los vagones o volquetes, o bien se saca con cargadoras LHD, a través de
recortes del fondo de la cámara, según el sistema empleado.
Se suelen volar varios abanicos, que se separan de 3 m a 5 m según la calidad
del mineral y el diámetro de los barrenos, empleando microrretardos. Terminado
el arranque del macizo de la cámara, se perforan los macizos y los pilares de los
entrepisos y las entrecámaras con barrenos profundos y se vuelan para recupe-
rarlos.
33.3. GRANDES BARRENOS DE BANQUEO
Como ya se ha indicado anteriormente, este método es la variante moderna de
las cámaras va- cías con barrenos de banqueo desde niveles. En esta variante se
suprimen los niveles y las cámaras se preparan a partir de las dos galerías de
cabeza y base de explotación, entre las que se perfora una chimenea de comuni-
cación en la pared frontal prevista en la cámara.
En estas galerías de cabeza y base se practica un realce de unos 4 m y se
ensanchan hasta la dimensión que se haya previsto para la cámara. A continua-
ción, se inician las voladuras al- rededor de la chimenea, empleada como el cuele,
para dejar preparado el frente de arranque de la cámara (Figura 33.2).
Queda así individualizado el bloque de mineral de la cámara, limitado por
dos rozas o es- pacios abiertos, en cabeza y base, de 4 m de alto y el largo y
ancho que se dimensionen para la cámara, y por el frente con una roza vertical
con un espesor de 2 m a 3 m, el ancho de cá- mara y la altura del piso. Así queda
el frente en forma de banco, cuya altura depende de las dimensiones de la cámara
y de las posibilidades de perforación de los barrenos. En el estado actual de la
tecnología se consideran los 60 m como la altura máxima óptima.
624
Figura 33.2. Método de explotación con grandes barrenos
de banqueo
Para asegurar el éxito de este método de grandes barrenos, es necesario rea-
lizar un estu- dio previo aplicando los principios de mecánica de rocas. Desde
este punto de vista se analizarán la colocación de los accesos principales y las
labores preparatorias (pozos, rampas, transversales, etc.), el dimensionado de la
cámara y de los pilares entre cámaras y macizos de protección de galerías, la
secuencia de la explotación, y el control de vibraciones de voladura con la ins-
trumentación adecuada, para garantizar la fortificación y la estabilidad de la es-
tructura de la mina.
Para ello se precisa una información geológica y geotécnica a partir de testi-
gos de sondeo, técnicas geofísicas y labores mineras, así como realizar los ensa-
yos de laboratorio a partir de las muestras obtenidas, para determinar las carac-
terísticas de las rocas. Una vez preparado el banco, se perforan los barrenos con
diámetros de 115 mm a 200 mm, y longitud entre 50 m. y 90 m, aunque el óptimo
máximo es de 60 m, como ya se ha dicho. La voladura comienza al- rededor de
la chimenea inicial, empleada como cuele; después se sigue hasta completar la
ro- za que sirve de salida a los tiros de banqueo.
En relación con el proceso de fragmentación, el estudio de la voladura debe
perseguir dos objetivos: reducir el costo de producción y minimizar los daños
625
producidos por la voladura. El proceso de carga, quebrantado y transporte puede
seguirse de dos maneras. En una se utiliza una máquina grande LHD, que carga
y transporta el mineral a la estación de quebrantado y descarga en ella. Otra va-
riante consiste en cargar con pala pequeña y descargar en un trans- portador en
la misma cámara. Este lleva el mineral bruto al quebrantador.
33.4. REALCE POR SUBNIVELES
El realce por sub niveles es igual que cámaras y pilares, es un método de explo-
tación donde se extrae el mineral y se deja el tajo vacío. Las cámaras tienen con
frecuencia grandes dimensiones especialmente en altura. El método en sí se uti-
liza en yacimientos verticales o de fuertes pendientes.
Para evitar el derrumbamiento de las paredes del tajo, se dividen los yaci-
mientos más grandes en otros más pequeños a través de cámaras independientes.
Las secciones de mineral entre cámaras permanecen intactas, a modo de macizos
verticales que sirven para soportar el techo.
626
dentro del realce por subniveles se realiza con barrenos largos y varillaje exten-
sible, o mediante técnicas de voladura de barrenos largos que emplean martillos
en fondo para la perforación.
627
Figura 33.3. Realce por subniveles usando cueles en anillos y trans-
versales de carga
El realce por subniveles es un método de minado que se usa normalmente en
yacimientos con las siguientes características:
• Fuerte buzamiento.
• La inclinación del muro debe ser superior al ángulo de reposo
• Muro y techo estables
• Mineral competente
• Limites regulares del depósito
628
Figura 33.4. Realce por subniveles usando voladura de barrenos
grandes
629
Estos métodos están en el límite entre el sostenimiento natural y el artificial. Esta
variante es conocida como método de cámaras VCR, que podemos traducir por
cámaras con voladuras cráter en retirada ascendente. La geometría del método
es igual al caso anterior y se empieza por delimitar un bloque del yacimiento
entre dos galerías de base y cabeza que se realzan a 4 m y se ensanchan hasta
completar el ancho de la cámara (normalmente, la potencia del yacimiento).
Estas galerías se enlazan con la estructura general de la mina y permiten por
su altura el paso de las grandes perforadoras y cargadoras. Desde el hueco de
cabeza se perfora una malla de barrenos a través del bloque de mineral. Las ma-
llas están dispuestas en muchos casos en cuadrados de 2,4 m a 3 m de lado, con
diámetros de 165 mm, hasta comunicar con la roza de base. La longitud de los
barrenos, igual a la altura del bloque, oscila entre 40 m y 52 m y depende de la
posibilidad de perforar sin que los barrenos se desvíen sensiblemente. Para la
voladura se aplica la tecnología de las cargas esféricas de explosivos que, teóri-
camente, son las que producen el cráter más eficaz; en la práctica se ha demos-
trado que equivalen a estas cargas las cilíndricas con una relación 1/6 entre el
diámetro y la altura de carga (Figura 33.5).
630
Normalmente las cámaras tienen una sección de 60 m x 10 m (aunque pueden
llegar a 150 m x 30 m) y la altura, antes indicada, entre 48 m y 60 m. En cada
voladura se arranca una rebanada horizontal del bloque mineral, de unos 4 m de
espesor, a partir del cielo o corona del hueco inferior. El mineral arrancado cae
al fondo de la cámara, desde la que se carga con máquinas LHD por recortes que
enlazan con las galerías de transporte.
Para la carga de los barrenos se opera del modo siguiente:
• Se mide la profundidad del barreno desde arriba.
631
Este es un yacimiento de cobre, con pendiente de unos 55° y 20 m de potencia,
con techo generalmente bueno. La implementación del método de explotación
consiste en la preparación de cámaras de 41 m de largo y 50 m de altura, separa-
das por pilares de 12 m.
Esta preparación se inicia con galerías en dirección, en estéril al muro, en las
plantas de cabeza y de base, desde las que se recorta el yacimiento (Figura 33.6).
Dentro del yacimiento, se avanzan otras dos guías paralelas al techo y al
muro en la base de la cámara; se deja un pilar horizontal de protección de 15 m
de altura sobre la galería principal de transporte, que se abre al muro y en estéril,
paralela al yacimiento; esta galería se comunica por medio de coladeros y ram-
pones con rejilla con la galería de base de cámara, que es una gale- ría de rastreo
y taqueo. Esta se enlaza con la cámara por una o dos filas de embudos
632
Para tener un cuele inicial de la voladura, se perfora en el muro, en mineral,
una chimenea de 1,8 m de diámetro. Los embudos se perforan y vuelan con ba-
rrenos convencionales en abanico de 55 mm de diámetro. Abiertos estos, queda
un banco útil de 52 m, que se vuela con barrenos de 165 mm de diámetro que se
cargan como indica la Figura 33.6.
Retirada la carga de la cámara, se perfora y vuela desde los recortes al macizo
horizontal superior a la cámara para que el mineral caiga en ella y se cargue por
sus embudos.
En toda la minería de yacimientos metálicos que, por sus condiciones físicas
y geotécnicas lo permiten, se ha extendido la aplicación de estos métodos por
todas las regiones mineras españolas: en Andalucía, en la zona metalogénica de
Huelva, se está utilizano el método de cá- maras a pleno rendimiento con grandes
barrenos de banqueo.
En Iberoamérica, este método se utiliza como variante de un método princi-
pal y siempre evaluando la influencia de los costes de sostenimiento.
En resumen, estos métodos son los más generalizados y positivos, siempre
que el yaci- miento reúna las condiciones apropiadas.
33.6. TAJEO POR SUBNIVELES
633
Este método es muy usado en las minas de Iberoamérica y merece una expli-
cación un po- co más detallada por su interés por su enorme eficacia.
Producción
Una vez abierta la rosa frontal del nivel inferior para empezar el arranque,
se comien- za la perforación del subnivel más bajo y antes de perforar los
taladros paralelos, se en- sancha el subnivel a todo el ancho minable;
luego se inicia con la perforación en forma descendente. La voladura se
comienza por abajo y se realiza en orden ascendente o late- ralmente con
salida a una cara libre. La distancia entre los subniveles puede variar hasta
los 60 metros dependiendo de la desviación de los taladros.
634
embudos, y se evacúa por las tolvas a los vagones o volquetes, o bien se carga
con equipos de bajo perfil, por medio de los draw-point, según el sistema em-
pleado.
Se disparan de dos a tres anillos, pudiendo ser más según la experiencia que
se tenga. La distancia entre los subniveles de perforación ha ido incrementándose
gracias a que las nuevas tecnologías han permitido ir alargando los barrenos y
controlar de modo eficiente el desvío de estos. De este modo, se han conseguido
grandes separaciones entre subnive- les y en algunos casos se ha logrado reducir
el número de subniveles a uno.
635
Capítulo 34: EXPLOTACIONES CON SOSTENIMIENTO ARTIFI-
CIAL:
Cámaras almacén. Cámaras con rebanadas ascendentes rellenas.
Rebanadas unidescendentes rellenas.
Subniveles por cráteres invertidos (VCR).
Índice del capítulo
34.1. Introducción
34.2. Cámaras almacén (Shirinkage Stoping)
34.3. Cámaras con rebanadas ascendentes rellenas
34.4. Cámaras con rebanadas ascendentes rellenas
34.5. Rebanadas unidescendentes rellenas
34.6. Gradas de retroceso vertical (VCR)
34.1. INTRODUCCIÓN
Se incluyen en esta denominación aquellos métodos de explotación minera en
los que los huecos, al no poder sostenerse por sí mismos, necesitan que se em-
pleen elementos artificiales para sujetar sus costados o hastiales y controlar su
corona. Los medios que hasta hoy se han utilizado para este sostenimiento son:
• El propio mineral arrancado al producir el hueco, del que parte se deja en
el mismo para rellenarlo y estabilizarlo de forma provisional. Es el mé-
todo de cámaras almacén.
636
El método de explotación por almacenamiento provisional, el mineral es cortado
en rebanadas horizontales, comenzando de la parte baja y avanzando hacia
arriba. El almacenamiento pro- visional es un método bastante utilizado en vetas
con buzamientos pronunciados donde el mi- neral es lo suficientemente resis-
tente como para mantener sin soporte tanto las rocas encajona- das como el techo
del tajeo (Figura 34.1).
Los pilares y puentes de mineral que separan las cámaras por lo general se
recuperan posteriormente. El mineral disparado es utilizado como plataforma de
trabajo, así como para soportar las rocas encajonadas del tajeo. El corte del mi-
neral incrementa el volumen en más o menos del 30 al 40% por lo que para
conservar la distancia del piso al techo debe ser necesario extraer el exceso de
mineral para continuar con el ciclo siguiente, esto implica que un 60% a 65% de
mineral queda en el tajeo hasta que este haya alcanzado toda su altura útil.
Actualmente este método es utilizado solamente en vetas angostas de buena
ley, que no pueden ser mecanizadas, o en pequeñas operaciones en donde los
637
costes de mecanización son aceptables. En el Perú se viene utilizando en minas
pequeñas y de mediana dimensión.
638
Los yacimientos pequeños pueden explotarse en una sola cámara, mientras
que los más grandes deben dividirse en cámaras separadas. Los pilares entre cá-
maras estabilizan los techos y puede recuperarse generalmente al final de la ex-
tracción
639
Figura 34.2. Explotación por método cámara almacén
Este método es apropiado para filones verticales, con no mucha potencia y
suficiente regula- ridad de hastiales para permitir la caída por gravedad del mi-
neral. El yacimiento debe tener unas características geométricas análogas a las
necesarias para los métodos de sostenimiento natural, descritos en el Capítulo
32. Se trata de un método de transición (Figura 34.2.).
Se utilizan como sostenimiento artificial el propio mineral arrancado, que se
deja en la cámara y a esto deben su nombre. Cuando la superficie de la roca
queda expuesta a la meteo- rización, se disgrega y afloja y con los trabajos mi-
neros se inducen tensiones en ella. Si la roca en la que se abre la cámara es de
consistencia media, se desprenderán lisos o bloques, pero si se va rellenando la
cámara con el mineral arrancado, la roca se frena en su despegue y no cae. Sin
embargo, las cámaras almacén no deben emplearse en el caso de hastiales con
rocas friables porque pueden presionar sobre el mineral arrancado y dificultar su
salida en la carga.
640
Al quebrantar el mineral virgen con la voladura, los fragmentos a granel ocu-
pan mayor vo- lumen que in situ. Esta expansión se conoce como índice de es-
ponjamiento y suele variar de 1,3 a 1,5 veces (lo que quiere decir que el volumen
se incrementa entre el 30% y el 50%), se- gún el grado de fragmentación. Según
la potencia del yacimiento o la anchura de cámara se pueden adoptar varias for-
mas en la geometría de la base de la cámara.
El ciclo de explotación consiste en perforar, volar, cargar y empernar; acom-
pañado por una extracción parcial periódica de mineral arrancado, ya que des-
pués de cada voladura el mineral llena todo el hueco de la cámara y hay que sacar
el 40% del mismo por los cargaderos inferiores hasta recuperar un nuevo espacio
vacío libre de 2 m, entre el mineral arrancado y la corona virgen, que se perfora
de nuevo. Si el mineral se vuela con barrenos horizontales, es preciso cargarlo
antes de cada voladura.
El mineral que queda en la cámara se mantiene a un nivel, que permita su
uso como piso de trabajo para cada realce, hasta que se alcance el nivel del pilar
de corona. En ese momento empieza la operación de vaciar todo el mineral al-
macenado. Debe calcularse la cantidad de mineral a extraer; si se descarga en
exceso será preciso montar sobre el piso de mineral almacenado andamios para
que los martillos perforadores al- cancen la corona. A veces puede parecer que
el piso está a la altura correcta, como consecuencia de tener un hueco debajo en
el interior del mineral arrancado; si este hueco se hunde, puede atrapar a algún
minero en su desplome.
Para que los almacenamientos en la cámara sean satisfactorios, el mineral
debe descender libremente. Un material arcilloso o demasiado fino puede origi-
nar huecos colgados. Pueden taquearse desde arriba para eliminarlos, pero suele
ser difícil hacerlo; además, el mineral no debe compactarse, ni tampoco provocar
fuegos subterráneos o deterioros en su almacena- miento en la cámara.
En algunos casos, la extracción periódica por los cargaderos de base aumenta
los riesgos de accidente y la dilución del mineral, por deterioro de los hastiales.
Para evitarlo se pueden dejar en el interior del mineral almacenado unos colade-
ros entubados, por donde se extrae el mineral sobrante. En algún caso se dejan
pilares ocasionales en las cámaras almacén, cuando los hastiales son falsos, y en
otros casos, cuando la mineralización disminu- ye mucho o desaparece, porque
641
resulta antieconómico arrancarlos. Estos pilares ocasionales proporcionan un
sostenimiento adicional.
.
Figura 34.3. Secciones del método cámara almacén
A priori parece que puede ocurrir que los inconvenientes de las cámaras al-
macén sobrepa- sen las ventajas, por lo que al considerar este método hay que
realizar una evaluación detalla- da de todos los factores (ver Figura 34.3. Sec-
ciones del método cámara almacén)
Las ventajas de las cámaras almacén son:
• En condiciones apropiadas pueden ser más baratas que el método de re-
banadas con relleno.
642
• El mineral almacenado actúa como piso de trabajo, incluso para anda-
miarse en el arranque.
643
el hueco que se produce al sacar el mineral se rellena con estériles siguiendo al
frente a una distancia mayor o menor, según los casos, o bien, solo se empieza
el relleno cuando se completa el arranque de una rebanada. Entre el re- lleno y
la corona virgen del mineral se deja un hueco suficiente para que se pueda traba-
jar en la perforación de la rebanada siguiente sin dificultades (Figura 34.4).
Este ciclo repetido de perforación, voladura, carga y relleno es lo más carac-
terístico del método. El relleno sirve, en primer lugar, para sostener las paredes
o hastiales de la cámara. En minas pequeñas el relleno puede proceder de los
estériles producidos por el arranque de la cámara o por las labores preparatorias
generales de la mina y, en caso necesario, de labores especiales realizadas con
este fin. En trabajos mineros de más importancia, el relleno se com- pone de
arena, grava o estériles del lavadero, deslodados.
Para evitar desprendimientos de rocas en zonas falsas localizadas, se em-
plean castilletes, estemples (ademe) y pernos como complemento del relleno.
Este método es uno de los más extendidos en la minería metálica moderna y se
considera como una alternativa del método de cámaras vacías, que se prefiere
cuando puede emplearse, por las características resistentes de los hastiales y del
mineral. Los mismos equipos de perforación pueden emplearse con las re- bana-
das rellenas y en las cámaras vacías.
644
Las rebanadas rellenas constituyen el método de explotación más flexible de
todos, ya que puede aplicarse a casi todo tipo de yacimientos; la utilización de
esterones de tejidos apropia- dos, que sirven para recubrir los pilares y contener
el relleno, o bien el empleo de una ligera dosis de cemento para que el relleno
fragüe, permiten estabilizar este y consiguen la recupera- ción del mineral de los
pilares. Si la mineralización es arrosariada o desigual, pueden agrupar- se eco-
nómicamente las zonas pobres y ricas, diseñando las cámaras adecuadamente,
con lo que puede realizarse una explotación selectiva. El relleno evita los hundi-
mientos de grandes proporciones al iniciar explotaciones debajo de pisos ya
arrancados. La disposición de los coladeros, piqueras y chimeneas de ventila-
ción, permite contar siempre con pasos suficientes, si alguno se interrumpiera
por cualquier cir- cunstancia.
En yacimientos tabulares de fuerte pendiente y potencia pequeña o media, el
mineral se arranca en dirección, montando cámaras longitudinales y con la an-
chura de la caja. Según el largo (en dirección) del yacimiento, las cámaras pue-
den ser de la misma longitud que este o li- mitarse por medio de pilares de sepa-
ración, que disminuyen el vano descubierto de los hastia- les. Cámaras de más
de 20 m de anchura solo son posibles con coronas de mineral muy resis- tente.
Si el yacimiento es más ancho, se preparan las cámaras como labores de través,
con el eje mayor normal a los hastiales. Las cámaras rellenas se emplean en ya-
cimientos irregulares de minerales ricos, con ramificaciones que penetran en el
macizo rocoso que lo encaja. En es- tos casos será preciso franquear la roca del
hastial para conseguir las secciones precisas.
La roca arrancada se deja dentro de la explotación como relleno de la reba-
nada. Estas re- banadas con relleno se llaman también mecanizadas. Cuando se
utilizan en ellas los cargado- res LHD (que cargan, transportan y descargan) con
propulsión diésel o de aire comprimido, para la carga del mineral arrancado. En
la Figura 34.5 se muestra un esquema de minado con rebanadas rellenas.
645
Figura 34.5. Método de cámaras con rebanadas rellenas
La práctica minera varía de una mina a otra, pero comúnmente se emplean
barrenos as- cendentes en las voladuras, perforados con jumbos de uno, dos o
tres brazos. Los esquemas tienen 1,8 m. de piedra y 1,2 m de espaciado. Se em-
plea ANFO, salvo que haya agua, lo que obliga a emplear explosivo gelatinoso.
El control de los esquemas de perforación es riguroso y además, se debe pagar
en función de la eficacia de la voladura.
La experiencia indica que se consiguen mejores resultados con barrenos in-
clinados de l0° a 30° con la vertical y echados hacia adelante, en dirección del
avance. Así se consigue una granulometría que facilita la carga, pues el mineral
entra mejor en la cargadora. La altura me- dia de rebanada es de 3 m a 4 m. Los
bloques grandes se someten a voladura secundaria a medida que se presentan.
Una cámara grande puede dividirse en varias conectadas entre sí como secciones
de trabajo; de este modo, pueden producirse más toneladas en una misma vola-
dura.
La experiencia demuestra que es mejor arrancar desde los extremos de la
cámara hacia el centro, salvo que la disposición de los planos del crucero de la
masa mineral exigieran hacerlo en una dirección. El trabajo empieza con la per-
foración y la voladura, seguida de la carga, de modo que los jumbos, seguidos
de las cargadoras, no queden encerrados por el montón de mi- neral arrancado;
646
el relleno se coloca según las necesidades a medida que avanza el arranque. Si la
resistencia del mineral y los hastiales lo permiten, se puede arrancar toda la re-
banada y rellenarse de una sola vez. El aire para la ventilación debe entrar por la
planta inferior de la mina.
Cuando se dejan coladeros entre el relleno, el aire penetra por ellos, con lo
que presenta el problema de que, al secarse el relleno, el aire arrastra muchos
polvos y también que el mineral vola- do puede tapar esos pasos. Por ello es
mejor que el aire entre por la rampa de acceso y la chime- nea central y salga por
las dos chimeneas perforadas en el mineral en los extremos de la cámara.
El relleno se compone de arena y estériles molidos del lavadero; también
pueden añadirse rocas de las labores preparatorias. En la cámara se reparte con
pala LHD o arrobadera, si es relleno seco. El relleno hidráulico se baja por la
cámara y se distribuye con tuberías. La baja- da puede hacerse por gravedad a
través de agujeros de sondeo. Las arenas del relleno se tratan para que el tamaño
menor de 10 micras no llegue al 10 %, de modo que puede drenarse el agua en
la cámara con facilidad y así resulta una superficie firme sobre la que pueden
trabajar los mineros y emplear la maquinaria casi inmediatamente.
El drenaje se hace por decantación y filtrado. Para ello se colocan en el re-
lleno de cada cámara varios tubos perforados de drenaje y filtrado, recubiertos
con arpillera, a través de los cuales escurre el agua. Además, los accesos a la
cámara se cierran a medida que sube el nivel del relleno, con cierres porosos,
para que el agua pueda escurrir. Se ha medido la convergen- cia producida en el
hueco inicial, por la compactación del relleno con arena, y los resultados obteni-
dos oscilan entre 10-20% de la potencia.
Con objeto de facilitar la recuperación de los macizos entre cámaras, se ha
ensayado el conso- lidar el relleno agregándole del 6% al 10% de cemento para
que fragüe y alcance resistencias a la compresión de 0,7-1,0 MPa. Para evitar las
pérdidas y la dilución del mineral por relleno, se pue- de lanzar una capa de ce-
mento y arena de pocos centímetros sobre la superficie de relleno. Pero siempre
penetran en él algunos trozos de mineral que habrá que recuperar, pudiendo acep-
tar un 5% de pérdida de mineral en el relleno. Mineros experimentados pueden
rebajar estas cifras.
647
Los coladeros y pasos se protegen con brocales o barreras, para evitar acci-
dentes, y se retiran al dar las voladuras. Según las características geotécnicas del
mineral, se puede empernar la coro- na con pernos largos cuando el macizo se
aproxima a sus últimos realces; estos pernos se mez- clan después con la masa
mineral volada, lo que ocasiona inconvenientes en la carga y molienda.
Los barrenos horizontales pueden emplearse también para seguir las apófisis
o salientes de yacimientos irregulares con ley alta. En todo caso, la producción
baja y con ella, el rendimien- to por hombre y relevo.
El relleno de una cámara con barrenos horizontales no puede comple- tarse
hasta que se ha terminado de arrancar entonces se saca la maquinaria y se rellena
la cá- mara hasta la corona. El aire de ventilación pasará por el hueco entre la
corona y el relleno, producido por las irregularidades de la corona y el asiento
del relleno; en algún caso habrá que forzar la ventilación con tuberías.
Si no se utiliza la mecanización LHD para este método, lo más corriente es
utilizar el ras- treo del mineral con arrobadera o scraper, llevándolo desde el
frente al coladero más próximo, bien directamente o por intermedio de una esta-
cada o puente; esta puede girar alrededor del coladero y tener un recorrido de
hasta 50 m en cada dirección. En este caso los coladeros entre el relleno deben ir
revestidos. El relleno baja por dos chimeneas situadas en los extremos de la cá-
mara. Sobre el relleno se coloca un piso provisional de tablas para el recorrido
de la arrobadera, evitando una dilución excesiva del mineral en el relleno. Las
rebanadas rellenas son un buen método para ser empleado en la recuperación de
pilares.
Las ventajas del método de rebanadas rellenas son:
• Sus costes por preparación son menores que los de las cámaras almacén,
cámaras va- cías con niveles y con barrenos largos.
648
• Se necesita poca mano de obra.
• La ventilación es sencilla.
649
Con fines sólo explicativos vamos a describir el caso de la mina subterránea:
• Yacimiento de pirita y silicatos en rocas volcánicas de 1.960 m de largo
en la en di- rección del yacimieto, 326 m de ancho y 800 m de profundi-
dad.
650
La explotación es una variante llamada allí michi. En ella los cuerpos se di-
viden en cáma- ras de 8 m y pilares de 5 m de ancho, con un largo medio de 33
m. Estas cámaras, arrancadas en rebanadas ascendentes, se rellenan con relleno
hidráulico, empleando los materiales gruesos de los relaves del lavadero.
Las cámaras se abren entre dos galerías, de cabeza y base, y son servidas por
chimeneas de paso normales que no se indican en la Figura 34.6. Los pilares se
arrancan en rebanadas descendentes, en las que se coloca como piso una placa
de relleno cementado en la proporción 119 y apoyada en una malla de acero sobre
unos redondos de madera de eucalipto, en forma de montera; esta placa tiene 1
m de espesor. Una vez fraguado, se rellena encima. Al abrir la rebanada inferior
se utilizan estemples para sostener los redondos de eucalipto y la placa sirve de
corona (Figura 34.6).
651
profundidad y 20 m de espesor. La ley es de 2,5% de cobre, 1,3% de plomo, 4,2%
de zinc y 18% de pirita, 1 g de oro y 90 g de plata por tonelada.
El mineral y los hastiales son poco resistentes. Además, la presencia del agua
hace que las condiciones de explotación sean difíciles. Se divide el yacimiento
en bloques de 30 m x 20 m x 10 m (a 40 m de altura). Están servidos por dos
piqueras en los extremos, una para personal y material y la otra para salida de
mineral. Una galería inferior enlaza las dos piqueras.
652
Figura 34.7. Rebanadas unidiscentes rellenas
653
La preparación es la siguiente: se traza una rampa en vaivén con 20% de
inclinación al muro del filón, a unos 10 m. Se recorta desde allá en la cabeza, en
la base y en el centro de la explotación. Se determina así un campo de arranque
de 60 m de alto por 100-150 m de largo. El avance se hace desde el centro a los
extremos, en dos frentes, con evacuación por una chi- menea que enlaza las ga-
lerías de cabeza y de base en el centro (Figura 34.8).
654
subniveles horizontales y las labores de arranque comienzan desde abajo y avan-
zan en sentido ascendente. El mineral fracturado puede permanecer en la galería
soportando los hastíales.
655
Figura 34.9. Explotación por gradas de retroceso vertical
(VCR)
656
tolvas se introducen en los barrenos cargas de explosivo suspendidas y diseñadas
para que actúen como cargas esféricas. El material volado cae dentro de las cá-
maras. Con el solapamiento de los cráteres creados se consigue ir ascendiendo
en sucesivas pegas hasta que, en la parte superior, queda un pilar corona que se
vuela de una sola vez.
657
Capítulo 35: MÉTODOS CON SOSTENIMIENTO ARTIFICIAL
CORTE Y RELLENO
Índice del capítulo
35.1. Introducción
35.2. Criterios técnicos del método de corte y relleno
35.3. Aplicaciones del método
35.4. Planeamiento de minado
35.5. Control del terreno y mecánica de rocas
35.1. INTRODUCCIÓN
El método de explotación de minas por corte y relleno (cut and fill) es un método
ya antiguo y contrastado en la minería subterránea; pero que ha evolucionado a
través de varias generaciones, incorporando avances tecnológicos, adaptándose
a diferentes tipos de yacimientos y manteniendo su vigencia en muchas minas de
América.
658
mineral. En la citada figura se observa que el yacimiento tiene la forma aproxi-
mada de una veta con una potencia P y un buzamiento α; y nos interesa optimizar
su extracción, pero manteniendo la estabilidad general de la mina.
659
Figura 35.1. Esquema general de una mina subterránea con identificación de
varias operaciones mineras y términos,
- Rastrillaje
660
- Rendimiento: 9 t /H-G
Generación entre 1.960 – 1.970:
-Perforación horizontal con jumbos neumáticos.
-Ore pass metálico a través del relleno
-Camino metálico a través del relleno.
-Equipos neumáticos de carguío
- Relleno hidráulico con relaves.
- Rendimiento: 10,5 t/ H-G
661
Figura 35.2. Minado por corte y relleno en un yacimiento vertical de
grandes dimensiones
El mineral roto es cargado y completamente removido del tajeo. Cuando una
franja completa ha sido excavada, el volumen vacío es rellenado con material de
desmonte el cual sostiene o soporta las paredes y provee de una plataforma de
trabajo, mientras la próxima franja (tajada) o rebanada de mineral es minado.
662
Figura 35.3. Corte y relleno – Comparación de sistemas de perfo-
ración
El material de relleno puede ser el escombro producido en los trabajos de
preparación de la mina que se extiende por medios mecánicos sobre la galería.
No obstante, el relleno que más predomina es el relleno hidráulico, donde el ma-
terial es un estéril finamente molido, procedente de la planta de relleno de mine-
ral, que se mezcla con agua, y se transporta al interior de la mina por medio de
tuberías. Sin embargo; en el minado de corte y relleno moderno, la práctica co-
mún es el uso del método .de relleno hidráulico (que suele ser mezclado con
cemento para proveer de una superficie dura y más resistente con características
de un buen soporte). Ver Figura 35.4.
La explotación por corte y relleno puede ser utilizada en yacimientos de
fuerte buzamiento con mineral relativamente firme.
1. Aplicaciones
El minado de corte y relleno puede ser aplicado en depósitos minerales que bu-
zan fuertemente hacia subverticales o verticales que tengan un mineral razona-
blemente firme.
Comparado con el sub-level stoping y el shirinkage stoping, usado en depó-
sitos minerales similares; el método cut and fill-ofrece la ventaja de la selectivi-
dad. El método puede ser adaptado a depósitos minerales irregulares y disconti-
nuos, extrayendo el mineral de alto contenido y dejando el material de bajo con-
tenido como para el relleno.
2. Desarrollo
663
a) Una galería de transporte que debe ser desarrollada a lo largo del depósito
mineral en el nivel principal.
b) Chimeneas cortas y caminos en su corte inferior
c) El área del tajeo deja en el corte inferior generalmente de 5 a 10 m por encima
de la galería de transporte.
d) Chimeneas de ventilación y transporte de rellene en el nivel superior.
3. Producción
664
Primero los taladros son horizontales y el techo puede ser volado para buscar
dejar siempre una superficie uniforme. Después de que el mineral ha sido remo-
vido, el espacio libre es sólo del orden de los 4 m, haciendo el techo fácilmente
controlable. La perforación del frente también permite realizar una selectividad
del material; puesto que el material del tajeo minado puede ser dejado en el lugar.
Es posible también ajustar el perfil del tajeo para extraer mineralizaciones delas
paredes.
La mayoría de las operaciones se han mecanizado casi totalmente, con lo que
este método ha llegado a sustituir a otros hasta ahora muy utilizados. Las princi-
pales ventajas que presenta son la alta selectividad, la buena recuperación del
mineral, la facilidad de aplicación y las condiciones de seguridad alcanzadas
cuando los macizos rocosos de los hastíales no son competentes.
665
Figura 35.4. Vista simplificada de la conducción, colocación y drenaje de
relleno hidráulico en un
tajeo de corte y relleno
4. Manipulación del mineral
666
El método de corte y relleno es muy flexible y fácilmente adaptable a casi cual-
quier depósito mineral. La aplicación estándar requiere que una rebanada de
mineral, normalmente de 2.4 a 3 m de potencia pueda ser removida del techo del
tajeo, fragmentando y arrastrando el mineral hacia abajo, procediendo al
desatado del techo, realizando su emparejado y asegurándolo con pernos de roca
o split sets. Después de que el techo es asegurado el mineral roto es removido a
través del ore pass al nivel inferior. Cuando el mineral ha sido removido, los ore
pass son extendidos encima de la altura del mineral removido, el tajeo es relle-
nado y se procede al minado de la siguiente rebanada.
Este método tiene una mejor aplicación en depósitos minerales con inclina-
ción fuerte o buzamiento subverticales (es decir con extensión vertical conside-
rable), áreas de mineral que requieran minería selectiva, áreas de mineral donde
las condiciones existentes de las rocas de caja son débiles y en general, depósitos
minerales que tienen minerales con leyes que hacen posible este método de mi-
nado relativamente caro.
El Blasthole Stoping, Shirinkage Stoping y otros métodos de minado que no
emplean ore pass (echaderos) en un tajeo no son eficientes en depósitos minera-
les de inclinación fuerte, o buzamiento horizontal, debido a que la caja piso hace
la remoción de mineral sea extremadamente complicada.
Puesto que el concepto de minado de este método se basa en el derrumbe de
rebanadas del techo, debe observarse que sólo pequeñas áreas de la roca de caja
quedan expuestas durante la extracción del mineral, y estos es sólo durante cortos
períodos de tiempo. De otro lado, debido a las pocas alturas de techo, las áreas
de mineral/macizo no económicos pueden ser dejados en el lugar o alternativa-
mente, pueden ser minados y el material excavado puede ser extendido en el
lugar debido a que los operarios mineros en el tajeo deberán trabajar en tajeos
cuyas condiciones de trabajo están determinadas por áreas influenciadas por las
recientes voladuras. Esto implica un control del terreno extremadamente cuida-
doso y riguroso.
El volumen de roca que es roto durante una etapa del minado es relativa-
mente pequeño y la cantidad de trabajo no productivo es alto.
667
Esto tiene como resultado una productividad limitada para el tajeo y, a causas
del trabajo no productivo que deberá ser hecho en una base regular, la producción
del tajeo puede ser completamente cíclico.
35.3.1. YACIMIENTOS MINERALES MÁS ADECUADOS PARA
LA APLICACIÓN DEL CORTE Y RELLENO
El método de corte y relleno puede ser aplicado a casi cualquier tipo de depósitos
minerales con una altura vertical relativamente pronunciada.
El depósito mineral deberá ser accesible tanto en el techo y base, también
con intervalos regulares a lo largo de su extensión vertical.
Aunque se puede adaptar a muchos tipos de yacimientos, el método es pro-
bablemente más eficiente en minas donde el mineral tiene una continuidad pobre
y donde los métodos de hundimiento (tipo hundimiento por bloques) producirían
excesiva dilución.
En áreas de pobre continuidad de mineral, la capacidad de un muestreo con-
tinuo y extensivo durante el proceso de minado de cada ciclo hace que este mé-
todo sea muy eficaz. Esta característica, minimiza la cantidad de muestreos de
evaluación que deberían realizarse antes de empezar el minado.
Debido al sistema de extracción utilizado en el método, el tamaño y forma
del tajeo puede ser fácilmente cambiado; dependiendo de los resultados que
arroje el muestreo. Probablemente la característica más importante es que el mi-
neral y las cajas tengan una capacidad de resistencia suficiente para estabilizarse
y sostenerse mediante el uso de pernos de-anclaje, pernos de fricción o emper-
nado de cables, durante los ciclos de minado y relleno.
Una buena planificación de minado, muestreo sistemático y cuidadosa su-
pervisión; producirá un mineral con menos dilución que cualquier otro método
de minado de hundimiento o tajeo abierto.
35.4. PLANEAMIENTO DE MINADO
La planificación del minado debe considerar los siguientes aspectos:
668
- Control del terreno
- Labores de producción: ventajas y desventajas
35.4.1. EVALUACIÓN DEL PLANEAMIENTO
Una vez que se ha tomado la decisión de que el método open cut and fill es el
método más eficiente para el minado de un depósito mineral en particular, la
siguiente. consideración sería, probablemente, evaluar la disponibilidad de un
material de relleno económico y la selección de un sistema eficiente de transporte
para este material. Aunque los relaves de la planta concentradora, transportados
hidráulicamente, son los productos generalmente más utilizados en ocasiones
esto no es práctico, debido a la localización de la planta y/o a la calidad de los
relaves. En tales casos, deberá evaluarse otro tipo de rellenos. El tipo de relleno
y el tipo de equipo a utilizar determinará si un piso o la colocación de una capa
sobre el relleno será necesaria para minimizar la dilución durante la remoción
del mineral.
Uno de los primeros aspectos a decidir es la selección del equipo para la
remoción del mineral; esto determinará la cantidad de trabajo de desarrollo re-
querido para conseguir que un tajeo ingrese a producción y define el tamaño o
dimensión de las aberturas necesarias. Las dimensiones y la continuidad del de-
pósito mineral, usualmente determina, en última instancia, el tipo de equipo de
carguío a utilizar.
El uso de equipos (LHD) cautivos en los tajeos minimizará la cantidad de
desarrollos. Si la continuidad del mineral es constante, entonces se requerirá un
sistema de rampas para la extracción; lo cual significa un incremento del coste
de desarrollo; sin embargo, la flexibilidad del minado continuo minimizará la
naturaleza cíclica de la producción.
La altura de minado usualmente viene determinada por la resistencia de las
rocas de caja y la cantidad de anclaje que necesita el techo. Una vez que esto ha
sido estudiado y evaluado, entonces, puede elegirse el equipo de perforación
apropiado. El número y tamaño de los rock passes empleados, dependen del tipo
y tamaño del equipo de extracción y del tipo de relleno que va a utiolizarse.
Puesto que hay un flujo de entrada/salida de trabajadores mineros al tajeo en cada
turno de trabajo, el nivel intermedio es normalmente diseñado para aproximada-
mente 45 m.
669
Los accesos desde el nivel superior hacia el tajeo deberán mantenerse siem-
pre operativos y disponibles. Los tajeos son de uso intensivo y debe ser provista
una adecuada ventilación.
Planificación del Tajeo
Debido a la flexibilidad del método y a la variabilidad de los depósitoa minerales,
la planificación del minado debe hacerse sobre un tajeo base. En áreas donde la
continuidad del mineral es un problema; el tamaño del tajeo viene generalmente
determinado por el límite del mineral (todo el mineral, hasta sus límites de ex-
tracción).
En áreas de buena continuidad, donde se utilizan rampas, la longitud del ta-
jeo puede ser determinada por la duración del ciclo de operaciones (tiempo re-
querido por cada una de las operaciones de preparación, relleno, minado y ex-
tracción del mineral), en los cuales se trabaja sobre las rampas. Es decir, éstas,
se trazan y proyectan de manera tal que permitan el acceso a las diversas partes
del tajeo, y que sus dimensiones sean las adecuadas para el equipo que se utili-
zará en las diferentes operaciones del ciclo de minado. Para facilitar el transporte
del mineral o material rocoso por la rampa, la inclinación de la misma debe estar
cerca de los 15º.
El equipo de perforación es seleccionado de manera preliminar, por la altura
del mineral a ser removido en cada sección y el tipo de equipo de extracción a
ser utilizado. Si la altura del techo está entre 2.4 y 4.5 m; entonces generalmente
se opta por perforadoras jackleg o jumbos rnuy simples de utilizar. En tajeos con
una inclinación definida, es usual disponer de ambos tipos de perforadoras. En
áreas de mineral donde las rampas son de uso generalizado, entonces se puede
utilizar perforadoras jumbos más sofisticadas. Si se requieren taladros de gran
longitud en el techo, entonces puede optarse por equipos standard longhole.
La localización de los sistemas de rock passes es controlada, fundamental-
mente, por los accesos en el nivel bajo el tajeo y a través de la evolución de los
resultados de los muestreos.
Muchos sistemas de rock pasees se diseñan, ajustándose a los cambios de
dirección y cambios de las dimensiones del tajeo. Estos rock passes pueden lle-
varse con madera, planchas metálicas circulares o forrados con concreto. El des-
gaste de los equipos y accesorios empleados,el factor de deterioro o usabilidad
670
de cada tipo de equipo deberá ser definido de acuerdo al tonelaje estimado que
deberá pasar a través de la abertura.
Desarrollo
El desarrollo requerido para poner un tajeo de open cut and fill, en producción
es mínimo cuando se tiene en uso un equipo LHD cautivo. Esto normalmente
requiere un acceso de entrada para cada uno de los echaderos en el nivel bajo del
tajeo. Las chimeneas de acceso son usualmente construidas entre dos niveles;
pero en áreas de mineral donde esto no es posible, los caminos para personal
(manways) se pueden hacer con cribings y elevados a través del relleno.
Se requerirán algunos medios de carguío del mineral roto desde el rock pass ha-
cia el sistema del mineral de transporte. En muchos casos suele utilizar un chute
(construcción de forma tubular en la roca, de 1,5 mtrs. de diámetro y forma
inclinada que sirve para conectar dos labores y deslizar mineral desde la parte
alta) realizado en la base del rock passes.
a) Nivel de acceso
En muchos casos un nivel debe ser desarrollado encima del tajeo para dar acceso
al personal, equipos y suministros al tajeo. En el caso de que exista equipo cau-
tivo en el tajeo, es deseable diseñar un nivel intermedio de aproximadamente 45
m.
Cuando se utilizan rampas, se puede ampliar las dimensiones del nivel inter-
medio. El nivel de acceso también sirve como parte del circuito de ventilación.
b). Chimeneas de acceso
La necesidad de entrada del personal y el suministro de materiales al tajeo es
permanente, por lo tanto deben construirse chimeneas de acceso al mismo, las
cuales deben tener el tamaño adecuado que facilite la entrada y salida, y deberán
tener un mantenimiento preventivo.
Estas chimeneas deben construirse preferentemende desde el nivel de producción
hacia el nivel de acceso y ser de un adecuado tamaño para poder permitir el paso
eficiente de equipos y el flujp hacia el tajeo.
Este tipo de labores deben ser lo suficientemente grandes o espaciosas, de ma-
nera que permitan conducir las líneas de agua, conductos de relleno, asi como
671
también una linea de fuerza eléctrica cuando sea necesario. Estas chimeneas de-
berán servir también como conducciones del aire desde la galería, como parte
del circuito de ventilacion.
Cuando se usa el sistema de rampas, las chimeneas-de acceso no se pueden im-
plementar; pero esta contingencias, deberán preverse cuidadosamente en la pla-
nificación inicial de la mina, para asegurar que exista una ventilacion adecuada
y la capacidad de suministro del relleno; aún cuando no se disponga de esas
chimeneas.
Si se usan chimeneas encribadas estas deberan ser trazadas encima del re-
lleno; esto supone que los potenciales problemas de ventilación y relleno-deben
ser cuidadosamente estudiados antes de empezar al minado.
La perforación frontal y hacia arriba son las dos técnicas más comunes, y prácti-
cas en el método de corte y relleno. El tajeo con minado frontal es practico donde
existan condiciones de roca pobre en las cajas piso y techo. El tajeo se rellena
hasta 0.9 a 1.2 m del techo y se procede al minado por perforación horizontal o
de taladros en el frente y rompiendo el mineral hacia abajo en el vacio. El mineral
roto es entonces removido desde esta área y el-techo es reforzado con pernos de
anclaje.
Los equipos LHD son los más adecuados para la-extraccion de material ya
que los operarios no estarán expuestos a un terreno débil e inestable. La sección
del mineral-removido es usualmente de 3 a 3.7 m en altura (Figura 35.3.)
Usualmente se ejecuta un corte o arranque en V y se procede a su voladura
en un extremo del tajeo. Los taladros restantes son perforados en el techo en un
ángulo de aproximadamente 60º. Estos taladros normalmente de 3 a 4,5 m de
longitud son perforados en hilera a través del tajeo con la línea de menor resis-
tencia y con un espaciamiento entre taladros determinado por las características
geomecánicas del terreno.
Todo el techo del tajeo es perforado de esta manera; si cualquier parte de
mineral ha permanecido en la periferia del techo desde la última sección minada;
se aprovechará su minado junto a las paredes laterales.
El techo es cargado y volado, tanto como se pueda, en grandes tandas de
voladuras; el techo es desatado y anclado utilizando el mineral roto como plata-
forma de trabajo.
672
La extracción es realizada utilizando un LHD eléctrico o un cargador tipo
pala que puede ser a control remoto.
En este sistema, la pérdida de tiempo a causa del control del terreno se reduce
bastante. La perforación es realizada con equipo convencional de perforación
long-hole y barrenos extensibles.
673
- La zona mineralizada es de 274 m, tiene 228 en el rumbo y 4,5m de ancho
representando 907,000 toneladas.
-
- Figura 35.5 (a): El avance se hace por medio de un solo frente; a través
de todos los niveles desde la base hacia arriba en 5 tajeos de 45 m de
largo.
-
- Figura 35.5 (b): El fallamiento de la caja techo puede ser reducido por
el minado de frentes individuales en los tajeos,
-
- Figura 35.5 (c): Una secuencia de retirada en forma de torres reduce el
exceso de mantenimiento de las galerías; pero se emplea demasiado
tiempo para poner la mina en producción.
-
- Figura 35.5 (d): El minado de muchos horizontes crea problemas en los
pilares.
-
674
En la Figura 35.6. Esquema de tajeos y pilares en un block de corte y relleno
se muestra un ejemplo de minado entre los niveles 1.700 y 2.700 de una mina;
los números representan la secuencia de minado.
En la Figura 35.7 se representa un yacimiento cuyo plan de minado consiste en
realizar de forma alternada, tajeos y pilares, cada 9 m. Las dimensiones de los
pilares necesarios para mantener la estabilidad del tajeo hasta que sea rellenado,
será el que determine sus dimensiones dentro del plan de minado.
675
de los yacimientos, las condiciones geomecánicas del macizo rocoso y mineral
y el ritmo de explotación.
En la Figura 35.8 (a) puede observarse lo que ocurre con una extracción
planificada, no planificada en terrenos competentes, y lo que sucede en
condiciones de minado imposibles.
En la Figura 35.8. (b) el área B es mayor que el área A. En este caso, la
extracción total es mayor con un método basado en una extracción planificada o
un 85 % de ritmo posible.
676
35.5. CONTROL DEL TERRENO Y MECÁNICA DE RO
CAS
Decía Jack Spalding en su manual de Deep Mining 1,976 (Minería subterránea)
que en yacimientos profundos, empezar el minado de un depósito mineral sin un
plan definido de operaciones-que cubran la extracción completa de mineral
desde el principio hasta el final, es un gran riesgo. Cualquier tajeo o explotación
sin un plan establecido está destinado a abandonar al final un número de pilares
remanentes, los cuales son de tamaño reducido y están expuestos a - fallar y
causar un colapso general.
A día de hoy, mucho se ha avanzado en la mecánica de rocas y control del
terreno aplicada a la minería; pero ese riesgo sigue existiendo.
Cuando un block de mineral es tajeado con accesos provisionales, los pilares
circundantes por el tajeado deben ser reemplazados en la misma etapa de minado
primario. El diseño y seguimiento de un plan de minado es de gran importancia
en la prevención de estallidos de rocas por el tipo de control de terreno que tengs-
mod rn ls ins.
Desde luego, esto es sólo un ejemplo del antiguo axioma: mejor prevenir que
lamentar daños mayores. El minado subterráneo en terrenos de condiciones dé-
biles, agravará la situación cuando se carece de una buena planificación de la
mina; que en ocasiones obliga a-una compania minera a recurrir a los métodos
costosos de recuperación de mineral. Cuando la presion de la roca se convierte
en excesiva, los planes de minado deben ser proyectados cuidadosamente para
evitar la creación de pilares o promontorios de mineral.
Es más sencillo remover el mineral cuando se mina vetas estrechas y profun-
das por métodos abiertos. De manera general se puede decir que el sistema de
tajeado deberá procurar evitar o minimizar las concentraciones localizadas de
tensiones en la roca. Los depósitos minerales pueden alcanzar anchos conside-
rables y dejar pilares para su extracción al final, es un factor que no puede ser
evitado.
Sin embargo; una buena planificación de la mina puede reducir el efecto de
factores que crean condiciones desfavorables en el terreno. Los elementos claves
de todo proceso de planificación son tiempo e información. Tiempo para formu-
lar y revisar ideas; información ganada en la exploración y en las fases iniciales
677
del desarrollo que nos permiten tener un conocimiento completo del depósito
mineral. De este modo los planes se enriquecen y se convierte en una informa-
ción muy significativa. Hay que tener siempre en mente, que los resultados-a
largo plazo de una buena planificación,a menudo, requiere decisiones que no
son compatibles con la aceleración del inicio de la producción.
Planeamiento para un minado a grandes profundidades
En Iberoamérica hay muchos depósitos minerales que están situados a profundi-
dades superiores a los 700 m. La exploración subterránea en la actualidad está
yendo inclusive hacia localizaciones de prospectos mineros interesantes entre los
900 y 2.000 m de profundidad. Hay minas que sobrepasan incluso los 2.000 m
de profundidad; y en Canadá y Suráfrica se consiguen profundidades que superan
los 3.000 m.
En el Perú, el método de corte y relleno se suele utilizar en minas pequeñas
y medianas (debemos hacer la observación que la mediana minería en el país es
muy potente y prevemos que el método siga extendiéndose); entre las cuales po-
demos mencionar:
- Minsur (Unidad Minera San Rafael en Puno)
- Compañía Minera Caylloma (Lima
- Compañía Minera Cerro de Pasco.
- Etc.
El concepto que prima actualmente es utilizar el método en vetas angostas de
buena ley que no pueden ser mecanizadas: o em operaciones más pequeñas con
leyes interesantes donde los costos de mecanización son aceptables.
678
u horizontal durante las últimas décadas; hasta que-probablemente esta forma de
minar se haya convertido en el método más común de minado de depósitos mi-
nerales profundos.
En este sentido, la aplicación del corte y relleno consigue la estabilidad de la
mina por las siguientes razones:
- Se consigue la seguridad: hay espacios mínimos de terreno abierto
- Muy poco sostenimiento auxiliar del terreno (excepto los anclajes en el
techo y pare
des.).
679
su estabilidad. El control del tonelaje y la calidad del mineral, por consiguiente
se convierte en un problema más complejo, que requiere una cuidadosa planifi-
cación y organización. Con el método clasico de tajeado con techo horizontal y
aún utilizando relleno hidráulico, no es posible evitar la creación de los pilares.
Consideremos un depósito mineral como se ilustra en la Figura 35.6, tiene 274.3
m de altura por 228.6 m de -longitud en la parte central o más ancha y un pro-
medio de 4.6 m en ancho de mineral. Esto representa aproximadamente 907,000
t.
El depósito mineral puede ser minado por el avance de un frente simple largo a
través de todos los niveles desde la base hasta-el techo. Una-longitud total del
frente de 228.6 m acomodaría 5 tajeos de 45.7 m. Cada uno de estos tajeos pro-
duciría aprox. 1814 t/mes) y el yacimiento requiriria un perído de 10 años para
su completa extracción. Un posible perfeccionamento de este esquema podría ser
escalonar los tajeos como frentes individuales. En esta disposición se pueden
reducir problemas de caídas o fallamiento de las cajas.
Desde el punto de vista de la reducción del mantenimiento del camino de reco-
rrido, es buena práctica emplear un sistema de tajeado en retirada. Los tajeos más
alejados del píque son minados primero, de tal manera que en la terminación, las
galerías de transporte inferiores pueden ser abandonados.
Para decidir la opción de un esquema básico de avance en sólo un frente simple
y largo o una serie de .frentes escalonados,deberá evaluarse:
- Ritmo de producción
- Fluctuaciones en la producción
- Ciclos de minado y paradas
- Vida de la mina
- Calidad del mineral
- Evaluación de la-convergencia del terreno (cuando los movimiento rela-
tivo del techo y muro de las paredes laterales son severos).
- Cuánto más corta sea la longitud del tajeo es mejor.
- El tamaño del pilar es una función de varios factores.
- Bajo condiciones de tensiones muy grandes sobre la roca la altura del
pilar es extremadamente importante.
680
- Usualmente se toma el criterio de dimensionar la altura del pilar como el
doble del-ancho del tajeo
Reglas Generales para proyectar un Block de tajeos longitudinales:
En general deben seguirse los siguientes criterios:
- Establecer tan pocos pilares como sea posible.
- Empezar el minado en niveles, si es posible, para eliminar pilares
- Los factores limitantes son nivel de máxima producción consistente con
seguridad,
- irreguláridad en el depósito mineral,
- profundidad en el pique disponible para establecer el horizonte del mi-
nado y/o una limitación finaciera o de tiempo.
- Probar para extraer con seguridad a un -costo total más bajo.
Aprovechar las áreas estériles o sub-marginales del ore body
- Aprovechar estas áreas para establecer pilares, los cuáles no pueden ser
recuperados.
-
- En ore bodies que buzan fuertemente, el pilar de-seguridad proporcionan
más sostenimiento que un pilar de fondo de igual volumen.
-
- La longitud axial o eje longitudinal del pilar deber ser paralelo a la direc-
ción de las tensiones principales, los cuales en muchos casos pueden ser
la dirección de buzamiento inclinado (vertical
-
- Probar a mantener una secuencia de retirada para evitar alto nivel en man-
tenimiento
bajo condiciones de terreno malo y altos costos de servicio en el minado.
Simular la posición de los frentes del tajeo a través del período de extracción del
ore-body,, Puede ser prudente empezar una secuencia de minado en la elevación
más baja posible,
681
Proyectar la extracción de pilares tan pronto como sea posible para evitas su ex-
cesivo deterioro a través de la trituración, y-evitar la dilatación todo alto costo
del minado de pilares o re remanentes al final de la operación.
Sí hay un segundo depósito mineral para ser minado más lejos y a lo largo del
rumbo, la lateral en el piso para el transporte, es un área terminada de minar o en
una galería, en una caja techo disturbada.
682
El factor determinante generalmente será la factibilidad del mineral del techo
para autosostenerse sobre el ancho. Esto deberá ser completamente por el mine-
ral que debe actuar como una viga. Esta acción de viga puede ser ayudado por el
anclaje con un trazo adecuado en el techo y por la formación de un contorno en
ARCO, en el techo durante el minado.
El arco sin embargo que ayuda a soportar el techo, hace aumentar a las dificul-
tades del minado en minerales de un ancho mayor, así como la distancia entre el
centro del techo y el relleno se hace excesiva. Además sí el contacto entre el
mineral y la caja techo está caracterizado por fallas y dislocaciones, existe una
condición peligrosa, especialmente donde el mineral tiene un buzamiento plano.
El mineral u depósito mineral debe entonces ser divididos en tajeos transversales
e intercalar con pilares, como se muestra en la Figura 35.7.
Durante el minado de tajeos transversales, los pilares sirven principalmente para
prover estribo o apoyo para el techo y dar con todo el sostenimiento de la caja
techo. Los pilares que se muestran dicen tener 6,1 m y ancho provee soporte
parcial o resistencia al cierre entre el techo y la caja piso y se convierte en mate-
rial molido, antes de su extracción pueda tener lugar. Debe ser anotado que los
pilares triturados son confinados con relleno y por consiguiente, soportado por
ello es mejor que muchas realizaciones de ingeniería.
Rol de la Mecánica de Rocas en el planeamiento del Tajeo
Una teoria apropiada para el calculo del area del pilar sera, desarro llada e incor-
porada en el esauema del tajeo; los avances del-conocimiento de las condiciones
683
de tensiones en la roca, las-estructuras geologicas y la experiencia previa-de los
aspectos del compotamiento de tajeos de roca conocida, bajo tensiones pueden
jugar una mayor parte en el diseño de un adecuado metodo de minado o en la
modificacion de metodos que en la actualidad pueden ser usados.
684
Cuando la produccion de minado se convierte en extrema, las medidas esbozadas
en este capitulo se hacen para un minado exitoso del ore body. Ea profundidades
muy superficiales la cuestion se hace en un aspecto economico, y pequeñas difi-
cultades para -su definicion. Cuando puede ser reconocido como un metodo su-
perior de minado que involucra un bajo costo directo de extracci6n, no puede ser
el mdtodo mas economico, si resulta en uno de bajo ritmo de extraccion los altos
costos de inversión en desarrollo y menos flexible. De hecho no siempre es po-
sible predecir el deterioro de las condiciones del terreno si se toma un cierto curso
de accion es segui do; y la tendencies natural es ser optimista. Amargas expe-
riencias usgalmente llegan muy tarde para las medidas correctivas.
En conclusión, una estimación realista debe siempre ser hecha y un margen am-
plio debe ser permitido para condiciones pobres o deterioradas del terreno.
El diseño de la mina debe tener flexibilidad para métodos alternativos, para aco-
modar los cambios. Lo más importante, los planes de minado inicial deben cubrir
proyectos de minado para la completa extracción del mineral que este bajo con-
sideración (Figuta 35.9).
685
Capítulo 36: MÉTODOS DE HUNDIMIENTO
36.1. Introducción
36.2. Explotaciones entibadas
36.3. Métodos de explotación por hundimiento
36.1. INTRODUCCIÓN
• Explotaciones entibadas
• Huecos y pilares hundidos
• Hundimiento por bloques
• Hundimiento por subniveles
Se incluyen en este apartado los métodos en los que el hueco creado por el arran-
que del mine- ral se conserva por medio de un sostenimiento artificial sistemá-
tico, generalmente constituido por una entibación de madera. En el caso de filo-
nes estrechos, esta entibación puede reducirse a estemples (ademes) simples acu-
ñados entre techo y muro.
686
la mano de obra y la madera que exi- gen, pues necesitan un personal muy cua-
lificado difícil de conseguir hoy. El arranque en este caso se lleva en realces y
los barrenistas trabajan sobre andamios apoyados en la entibación (Figura 37.1).
687
Figura 37.2. Estructura de entibación
El mineral se arranca en forma de huecos cúbicos del tamaño de una malla
de entibación. La malla normalizada se compone de cuatro estemples (ademes)
o pies derechos, cuatro mon- teras o cabezales y cuatro tornapuntas (Figura
37.2). Las primeras son verticales y las otras ocho, horizontales. Estas piezas que
originalmente eran cuadradas y ensambladas con un la- brado de carpintería, se
han sustituido en las aplicaciones modernas por piezas de madera re- dondas
(apeas) de 2 m con ensambles de chapa, como indica la figura anterior.
688
controladas. La extracción de mineral crea un área de hundimiento en la superfi-
cie que se encuentra encima del depósito.
Si bien en otros métodos, como las cámaras vacías, se pueden producir daños
en superfi- cie, en los métodos de hundimiento, estos se producen deliberada-
mente. Se sabe por expe- riencia que si un hueco sin sostener, con dimensiones
suficientes, alcanza el límite de resis- tencia de las rocas, se hunde, y la repercu-
sión en superficie se extiende en unas dimensiones que dependen de las caracte-
rísticas resistentes de las rocas. El hundimiento se basa en un principio diame-
tralmente opuesto al de los métodos con sostenimiento natural, con pilares o ma-
cizos rígidos.
689
Figura 37.3. Esquema del hundimiento del macizo rocoso por el
minado
690
36.3.1. HUECOS Y PILARES HUNDIDOS
Este método de explotación es conocido también como método de Lorena, por
ser allí donde nació y se sigue aplicando intensamente. Su aplicación está indi-
cada en capas horizontales de mineral de hierro, o bien en rebanadas, de unos 5
m de potencia media. La preparación se ini- cia en cuarteles partiendo de unas
galerías primarias de transporte general, de las que parten otras secundarias y
terciarias que dividen la capa en bloques o cuarteles de 100 100 m. Esos blo-
ques se dividen por galerías de 5,5 m de ancho, separadas 18 m entre centro,
dejando un macizo intermedio, como se ve en la Figura 37.4.
691
Otros métodos ensayados actualmente realizan un hundimiento parcial, de
forma que al abandonar bloques aislados de mineral, el hundimiento se atenúa y
no se propaga a la superficie.
692
Figura 37.5.. Método de explotación por bloque hundido
• Una superficie sin problemas para poderla trastornar con fuertes grietas y
simas.
693
terminar antes de cebar el hundimiento. Durante la producción o hundimiento no
se perfora, salvo para romper algún bloque de demasiado tamaño.
Debe preverse una capacidad de bombeo para las máximas avenidas que pue-
dan esperarse. Cuando progresa en profundidad el hundimiento y los restos de
los hastiales van rellenando el hueco, las rocas actúan como una esponja y las
escorrentías del agua de lluvia deben encau- zarse en superficie. Si existe un gran
acuífero, habrá que disponer bombas fuertes que eleven el agua desde debajo de
la base del hundimiento.
694
• Pueden normalizarse las condiciones, aumentando la seguridad y eficacia
de trabajo.
• La frecuencia de accidentes es claramente baja.
695
Figura 37.6. Representación simplificada del método Block Ca-
ving
_______________________________________________________________
___________
EJEMPLO 36.3.3. MINA GRACE (EE. UU.)
A 11,4 m de esta galería se abre otra de voladura (3), que se comunica con
la anterior por recortes (2) cada 15 m.
696
hueco abierto (5) sobre el que se produce la caída del mineral triturado por el
autohundimiento cebade en el bloque.
La carga se realiza con cargadoras LHD por los recortes de carga (2) y lleva
el mineral a las piqueras o los molinos de trituración primaria (Figura 52.26).
Figura 52.26. Mina Grace (EE. UU.) explotada por el método de block
caving
697
(Figura 52.27). Para empezar el arranque se abre una roza al techo de cada ma-
cizo de nivel, que servirá de salida a la voladura, y se arranca en retirada de techo
a muro.
Simultáneamente hay galerías de nivel en arranque, en carga, en perforación
y en prepara- ción como se ve en la Figura 52.27. El mineral desprendido por la
voladura se carga, con car- gadora LHD y se transporta hasta la piquera del muro,
por donde pasa el piso de base. Los es- tériles del techo siguen en su hundimiento
al mineral de corona y pueden ensuciarlo al final de la carga. Esta debe pararse
cuando el porcentaje de estéril es excesivo. La dilución varía entre el 10% y el
35%, y el mineral perdido entre el 5% y 20%.
698
Este método se aplica en yacimientos verticales o en los de gran espesor ver-
tical. Necesita un mineral algo consistente que no precise entibación en las gale-
rías, que deben ser amplias para que las cargadoras y jumbos circulen libremente.
Conviene que el techo hunda regular- mente, porque es preciso que las rocas del
hundimiento se apoyen constantemente sobre el mineral no extraído. El terreno
superficial debe permitir desplomes y daños importantes sin crear problemas gra-
ves.
Por otra parte, la inclinación de los barrenos en relación con el macizo debe
considerarse como se ve en la Figura 52.27. Al revés que en las cámaras abiertas,
estos barrenos se dispa- ran con el mineral y la roca suelta pasando sobre ellos,
lo que produce un efecto de confina- miento. La mejor disposición del frente y
la fragmentación más favorable se consigue incli- nando los barrenos hacia ade-
lante.
699
voladura se disparan dos o tres filas de barrenos, con detonadores de retardo en
cada voladura. El método de niveles hun- didos es quizás el más afectado por la
dilución del mineral. Un manto de escombros de roca sigue descendiendo sobre
las voladuras individuales en los macizos de mineral.
Cada vez que se carga mineral desde una galería (nivel) la roca de encima
cae verticalmente. Debe calcularse previamente el volumen de mineral a cargar
y tomar muestras para conocer su calidad. La ley media por voladura se calcula
mediante las muestras de cuatro niveles adyacen- tes. En cada disparo pueden
volarse de 500 a 1.000 t. Cuando tres muestras seguidas del final del descenso
pasan del margen admitido para la ley del mineral (cut-off), se para la carga.
700
• La preparación es menor que en el bloque hundido, ya que solo se man-
tienen muy po- cos huecos durante mucho tiempo. La producción se con-
sigue rápidamente.
• Es mucho más económico que otros métodos para terrenos falsos, espe-
cialmente los de mallas cúbicas y rebanadas unidescendentes.
Inconvenientes:
701
subnivel es preparado con una red regular de galerías, cubriendo una sección
completa de mineral. En depósitos anchos se colocan las galerías como transver-
sales que pasan por el mineral desde una galería en el muro. Las galerías se trazan
en paralelo en yacimientos estrechos.
702
El hundimiento por subniveles se usa en yacimientos de fuerte buzamiento y
en yacimientos con condiciones verticales grandes. Un requerimiento mínimo
para estabilidad en el mineral es que las galerías de subnivel sean auto sustenta-
ble, necesitando refuerzos sólo ocasionales. La roca en el techo debe seguir la
extracción de mineral en una cavidad continua y se debe permitir que se hunda
la superficie. La dilución con estériles y las pérdidas de mineral son factores que
influyen en la aplicación del método.
El mineral fragmentado cae por gravedad dentro de las galerías desde las
cuales se carga y transporta hasta una piquera o coladero que descarga sobre una
galería principal. El estéril de techo se va fragmentando y hundiendo de forma
gradual dentro de los huecos dejados por el mineral.
703
Figura 52.30. Hundimiento por subniveles
_______________________________________________________________
_________
36.3.6. EJEMPLO MINA YAURICOCHA (PERÚ)
704
En las Figuras 52.31 y 52.32 se representan el esquema de principio del mé-
todo de Suble- vel Caving modificado (para mejorar su eficiencia) y detalles de
su aplicación práctica.
705
secciones grandes, bloques, con una sección cuadrada, y un área de varios miles
de metros cuadrados.
706
Figura xx. Hundimiento por Bloques
Todas las excavaciones debajo del bloque explotado están sujetas a una alta
presión de roca. La sección transversal de las galerías y otras excavaciones se
mantiene por esto lo más pequeña posible. Frecuentemente es necesario un fuerte
refuerzo con hormigón. La fase de preparación en una mina con hundimiento de
bloques es un proceso complicado que se requiere varios años para empezar la
producción.
707
mineral queda sin apoyo y se fractura gracias a las tensiones in- ternas y de los
efectos de la gravedad que actúan progresivamente afectando a todo el bloque.
El mineral se extrae de los conos tolva y piqueras practicadas, cargándose y
transportándose me- diante palas de neumáticos a lo largo de las galerías de
transporte inferiores (Figura 52.33).
Los yacimientos donde se aplica deben ser de gran potencia y extensión, con
pocas inter- calaciones de estéril y ramificaciones. Por lo general, se trata de
mineralizaciones de baja ley con unas propiedades geomecánicas adecuadas para
el hundimiento.
708
• Es barato de explotación, pues los costes de arranque y sostenimiento son
bajos.
El área de arranque cerca del frente se mantiene abierta para dar espacio para
el personal y el equipo de explotación. Se puede dejar que se hunda el techo a
cierta distancia detrás del frente de trabajo.
El yacimiento puede ser representado por una veta de carbón, una capa de
potasa o un aglomerado aurífero. La explotación es aplicable en roca tanto dura
como blanda, ya que el área de trabajo a lo largo del frente de explotación puede
ser sostenida cuando sea necesario.
709
La preparación consiste básicamente de una red de galerías de transporte que
se requieren para dar acceso a las áreas de explotación y para el transporte del
material arrancado.
710
Figura xx Explotación por tajos largos
711
El mineral se extrae a lo largo con medios mecánicos: rozadora, cepillo, etc.,
o con explo- sivos, en el caso de las rocas más duras. En el sostenimiento del
hueco creado se suele utilizar estibación hidráulica marchante o autodesplazable,
mientras que el tratamiento que se da al hueco abandonado puede consistir en el
relleno del mismo o, más comúnmente, en el hundi- miento del techo.
Cuando las capas son muy potentes, la extracción se realiza en diversas pa-
sadas por franjas descendentes. El arranque del mineral en el frente puede com-
binarse con un hundimiento con- trolado por detrás de la estibación, llamado
también sutiraje, con lo que se consigue reducir el número de pasadas y recuperar
parte el mineral existente en bolsadas y pequeñas ramificaciones.
Entre las ventajas que presenta este método se encuentran el alto grado de
mecanización y la elevada recuperación del mineral. Los principales inconve-
nientes que presenta son unas condiciones morfológicas y geomecánicas de los
materiales adecuados y unas elevadas inver- siones iniciales en maquinaria y
preparación de las labores.
712
PARTE VII
MÉTODOS NUMÉRICOS APLICADOS A LA MINERÍA
37.1. Introducción
37.2. Generalidades sobre el método de elementos finitos
37.3. Discretización del dominio
37.4. Aproximación de una función en un dominio de interpolación po-
linomial
37.1 INTRODUCCIÓN
Una gran cantidad de simplificaciones son necesarias para obtener las solu-
ciones. A partir de este trabajo, en la última época, las aplicaciones de las técni-
cas numéricas a la Mecánica de Rocas y Mecánica de Suelos se desarrollan ver-
tiginosamente (Figura 38.1).
713
Figura 37.1. Métodos numéricos utilizados en Geotecnia
Los Elementos Finitos y los Métodos de Diferencias Finitas son los procedi-
mientos más empleados en los problemas geotécnicos; no obstante también se
utilizan otros esquemas numéricos tales como integración numérica de las ecua-
ciones, método de las características, etc.
La mayoría de las técnicas numéricas se basan en el principio de la discreti-
zación. De una manera sencilla puede definirse como aquel procedimiento en el
que un problema complejo en un dominio amplio se divide en otros relacionados
entre sí.
Los problemas propios de la geotecnia se pueden clasificar en estacionarios
y transitorios (Tabla 38.1); algunos ejemplos son los siguientes:
714
PROBLEMA CATEGORÍA ECUA-
CIÓN
𝜕2 𝜇 𝜕2 𝜇
Flujo estacionario Estacionario + =0
𝜕 𝑥2 𝜕 𝑦2
Movimiento líquido
En medios porosos
𝜕2 𝜇 𝜕𝜇
Consolidación unidimensional Transitorio =
𝜕 𝑥2 𝜕𝑡
𝜕2 𝜇
Propagación unidimensional Transitorio +
𝜕 𝑥2
𝜕2 𝜇
=0
𝜕 𝑡2
de una onda
715
Los recursos utilizados por este nuevo método hicieron posible su rápida expan-
sión a otras áreas de la ingeniería (mecánica estructural, transmisión de calor,
mecánica de rocas, mecánica de fluidos, etc.). Las sucesivas investigaciones hi-
cieron posible la aplicación del método a cualquier ecuación diferencial de la
física y la ingeniería.
El método de los elementos finitos ha pasado de ser un procedimiento numé-
rico para resolver problemas estructurales a constituirse en un método numérico
de carácter general para la resolución de ecuaciones diferenciales o sistemas dé
ecuaciones diferenciales. Este avance ha sido acelerado de una manera determi-
nante por el desarrollo de los ordenadores digitales de alta velocidad que ha he-
cho posible un método rápido de llevar a cabo los voluminosos cálculos necesa-
rios.
El método de elementos finitos se basa en que toda función continua, que
eventualmente representará el comportamiento de una cierta magnitud física en
un dominio (temperatura, desplazamientos, deformaciones, etc.) puede ser apro-
ximada mediante un modelo discreto compuesto por un conjunto de funciones
continuas a trozos definidas sobre un número finito de subdominios.
Las funciones continuas a trozos se definen por medio de los valores de la
magnitud estudiada en un número finito de puntos del dominio.
El modelo discreto se construye como sigue:
1. Se consideran en el dominio un número finito de puntos. Estos puntos se
denominan nodos.
716
Generalmente se desconocen los valores de la magnitud considerada en el
dominio y, por tanto, en los nodos elegidos se desea, pues, determinar los valores
de esta magnitud en ciertos puntos (los nodos) lo cual permitiría aproximarla en
cualquier punto del dominio los valores nodales deberán ajustarse de forma que
proporcionen la mejor aproximación posible a la distribución real de la magni-
tud.
Este procedimiento se lleva a cabo minimizando una función asociada al pro-
blema físico o de ingeniería. En efecto, la ecuación diferencial que gobierna el
fenómeno se puede representar matemáticamente; en otras palabras, es posible
encontrar una función tal que toda función que lo minimice será solución de la
primera y viceversa.
En la Figura 38.2 Nodo en los tres ejes se muestra un ejemplo de discretiza-
ción tridimensional con tres nodos.
717
Figura 37.3. Etapas del proceso de análisis numérico
VENTAJAS E INCONVENIENTES
1.- Las propiedades del material en elementos adyacentes no tienen porque ser
las mismas. El método puede aplicarse a cuerpos compuestos por varios mate-
riales.
2.- Los dominios de forma irregular pueden aproximarse usando elementos con
lados rectos o diseñarse exactamente con elementos curvos.
3.- El tamaño de los elementos puede variar de un subdominio a otro según las
necesidades de exactitud de cada zona.
4.- Las condiciones de contorno o iniciales no suponen dificultad adicional.
5.- El método puede ser implementado en un programa de ordenador para una
disciplina determinada.
El principal inconveniente es que la solución completa se genera armando
las soluciones individuales, permitiendo la continuidad de los límites ínternodo,
lo que puede incrementar el error de cálculo sí el código numéric no es lo sufi-
cientemente bueno.
718
Se entiende por dominio unidimensional aquel en que una dimensión es mu-
cho mayor que las otras dos. (La sección puede ser de área variable).
b) Dominios bidimensionales.
Se denominan así aquellos en que una dimensión es mucho menor que las otras
dos.
Los elementos más comunes son el triángulo y el cuadrilátero, de la dos rectos o
curvos. Ambos tipos de elementos pueden usarse en el mismo dominio ya que
ambos tienen el mismo número de nodos.
719
Figura 38.5. Elementos tridimensionales
Para dominios con simetría cilíndrica es muy usado el elemento axisimé-
trico.
720
numeración ha de ser tal que éste sea mínimo. Esto abrevia espectacularmente la
duración del proceso en el ordenador.
1. Polinomios elementales.
Las funciones más idóneas para aproximar la magnitud en estudio en cada ele-
mento son los polinomios.
Los elementos finitos pueden clasificarse en tres grupos, según el orden del po-
linomio elemental (polinomio de elemento). Estos son:
a) SIMPLEX, en que el polinomio es lineal en cada variable, el número de coe-
ficientes del polinomio es igual a la dimensión del espacio más uno. Ejemplo: en
el caso de una magnitud escalar en dos dimensiones (por ejemplo: presión).
Ø = ɑ1 + ɑ2 𝑥 + ɑ3 𝑦
b) COMPLEX, pueden tener la misma forma que los simplex, pero deben tener
nodos adicionales en los lados y/o el interior. El número de coeficientes es mayor
que una unidad más que la dimensión del dominio. Ejemplo:
Ø = ɑ1 + ɑ2 𝑥 + ɑ3 𝑥𝑦 ɑ4 𝑥 2 + ɑ5 𝑥𝑦 + ɑ6 𝑦 2
Esta ecuación tiene sus coeficientes, por tanto el elemento habrá de tener seis
nodos.
c) MULTIPLEX, en que se usan también polinomios de orden superior al nú-
mero, pero la frontera del elemento ha de ser paralela a los ejes - coordenados.
2. Elementos simplex unidimensionales.
El polinomio en el elemento e de extremos 𝑥𝑖 𝑦 𝑥𝑗 es:
(𝒆) (𝒆)
𝟁(𝒆) = ɑ𝟏 + ɑ𝟐 𝒙
721
(𝑒) (𝑒)
De esta expresión se desconocen ɑ1 y ɑ2 los cuales se calculan a conti-
nuación.
.
𝜓 = 𝜙𝑖 𝑒𝑛 𝑥 = 𝑥𝑖
𝜓 = 𝜙𝑗 𝑒𝑛 𝑥 = 𝑥𝑗
Entonces:
(𝑒) (𝑒) (𝑒) (𝑒)
𝜙𝑖 = ɑ1 + ɑ2 𝑥𝑖 𝜙𝑗 = ɑ1 + ɑ2 𝑥𝑗
De donde:
𝜙𝑖 𝑥𝑗 − 𝜙𝑗 𝑥𝑖 𝜙𝑗 − 𝜙𝑖
𝑎1 = 𝑎2 = 𝐿 = 𝑥𝑗 − 𝑥𝑖
𝐿 𝐿
Y,
𝜙𝑖 𝑥𝑗 − 𝜙𝑗 𝑥𝑖 𝜙𝑗 − 𝜙𝑖
𝜓𝑒 = +
𝐿 𝐿
O bien:
𝑥𝑗 −𝑥) 𝑥− 𝑥𝑖
𝜓𝑒 = ( ) 𝜙𝑖 + ( ) 𝜙𝐽 = 𝑁𝑖𝑒 𝜙𝑖 + 𝑁𝑗𝑒 𝜙𝑗
𝐿 𝐿
722
Con
1 𝑥𝑖 𝑦𝑖
(𝑒)
2𝐴 = ⌊ 1 𝑥𝑗 𝑦𝑗 ⌋
1 𝑥𝑘 𝑦𝑘
Siendo A el área del triángulo.
Por tanto:
(𝑒)
Análogamente al caso unidimensional la función de forma 𝑁𝑗 vale la unidad
en el nodo j y se anula en todos los demás nodos.
723
Obsérvese que el vector 𝑔𝑟𝑎𝑑 𝜓 (𝑒) es constante para cada elemento, lo cual sig-
nifica que son necesarios muchos elementos pequeños para aproximar un cambio
rápido de la magnitud 𝟁.
se tiene,
−1
{ɑ(𝑒) } = [𝐶 (𝑒) ] 𝟇
Donde el determinante de [C ] representa seis veces el volumen del tetraedro.
724
Análogamente seria para n cualquiera.
Tenemos,
725
O bien, en forma matricial:
7. Elementos Isoparamátricos.
726
El término isoparamétrico, frecuentemente utilizado en la formulación de Ele-
mentos Finitos, significa la descripción paramétrica comen para los desplaza-
mientos y la geometría del elemento. La idea fundamental es expresar ambos
utilizando las mismas funciones de ínterpolación.
Expresamos los desplazamientos en un punto del elemento mediante
{𝑢 } = [𝑁] {𝑞}
donde la matriz N es la de las funciones de interpolación. En la formulación iso-
paramétrica expresamos las coordenadas de un punto del elemento mediante las
mismas funciones 𝑁𝑖
{𝑥} = [𝑁] {𝑥𝑛 }
8. Método de Garlekin
Los métodos de residuos han alcanzado una gran difusión en los últimos tiempos.
En ellos, se opera directamente en la ecuación diferencial, no existiendo una for-
mulación variacional.
Un ejemplo de lo anterior es el flujo de un fluido a través de un medio poroso; la
ecuaci6n linealizada que gobierna el fenómeno es:
𝜕 2ℎ 𝜕ℎ
𝐾𝑥 ℎ̿ ( 𝑠, 𝑡) = 𝑛
𝜕𝑥 2 𝜕𝑡
donde:
h = altura de la superficie libre,
n = porosidad efectiva.
ℎ̿ = valor medio de la altura.
727
Si llamamos h' a una solución aproximada, en el elemento unidimensional dibu-
jado:
ℎ´ = ∑ 𝑁𝑖 (𝑥𝑖 ) ℎ𝑖 (𝑡)
siendo 𝑁𝑖 la función de interpolación y ℎ𝑖 las alturas en los nodos, al sustituir
en la ecuación diferencial obtendremos el residuo:
𝜕 2 ℎ´ 𝜕ℎ´
𝑅 = 𝐾𝑥 ̿̿̿
ℎ (𝑥, 𝑡) − 𝑛
𝜕𝑥 2 𝜕𝑡
∫ 𝑅 𝑁𝑖 𝑑𝐷 = 0 ; 𝑖 = 1, 2, … … , 𝑟
𝐷
728
donde 𝑙𝑥 es el coseno director de la dirección normal al contorno S y el punto
significa derivada respecto del tiempo. La ecuación anterior puede expresarse en
forma matricial de la siguiente manera:
siendo:
[𝐾 ] = matriz de permeabilidad
[𝑃] = matriz de porosidad
{𝑅} = vector de excitación
E = elemento
M = número de elementos
𝑞̿ = flujo fluido.
9. Análisis Dinamico
Para resolver estos problemas se utiliza, generalmente, el principio de Hamilton:
𝑡2
𝜕 ∫ 𝐿 𝑑𝑡 = 0
𝑡1
Donde 𝐿 = 𝑇 − 𝑈 − 𝑊𝑃 , siendo:
T = energía cínética
729
U = energía de deformación
𝑊𝑝 = potencial de las fuerzas exteriores.
Para materiales elásticos lineales:
𝐾𝑥 , 𝐾𝑦 , 𝐾𝑧 = 𝑐𝑜𝑒𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑚𝑒𝑎𝑏𝑖𝑙𝑖𝑑𝑎𝑑
𝑃
𝜙 = + +𝑍 = 𝑝𝑜𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎𝑙 𝑓𝑙𝑢í𝑑𝑜
𝛾
P = presión,
𝛾 = peso especifico,
Z = altura de presión,
𝑄̅ = flujo de fluídc
n = porosidad efectiva.
La formulación variacional empleada es la siguiente:
730
Expresamos el potencial en la forma 𝑞 = {𝑁}𝑇 {𝑞} siendo {𝑞} del vector poten-
cial en los nodos del elemento considerado.
La formulación variacional conduce al conjunto de ecuaciones
[𝑘] {𝑞} + [𝑝] {𝑞̇ } = {𝑄 (𝑡)}
Donde
731
Con frecuencia se utilizan diferencias centrales, son las aproximaciones con lo
que:
2 2
〈[𝐾 ] + [𝑃] 〉 {𝑟} 𝑡+1⁄ = {𝑅} + [𝑃] {𝑟}𝑡 verificándose
𝛥𝑡 2 𝛥𝑡
1
{𝑟}𝑡+1⁄ = ({𝑟}𝑡+1 + {𝑟}𝑡 )
2 2
Para el caso dinámico general se utiliza a veces el método de Newmark en el
cual:
1
{𝑟}𝑡+1 = {𝑟}𝑡 + 𝛥𝑡 {𝑟̇ }𝑡 + ( − 𝛽) 𝛥𝑡 2 {𝑟̈ }𝑡 + 𝛽𝛥𝑡 2 {𝑟̈ }𝑡+1 y
2
{𝑟̇ }𝑡+1 = {𝑟̇ }𝑡 + (1 − 𝛾 ) 𝛥𝑡 {𝑟̈ }𝑡 + 𝛾𝛥𝑡 {𝑟̈ }𝑡+1
732
[𝐾 ] {𝑞} = {𝑄}
Para este caso la matriz de rigidez [𝐾 ] deja de ser constante (como ocurriría en
el caso lineal), pasando a ser función del estado de esfuerzos y cargas aplicadas,
o sea
[𝐾 ] = 𝑓 [𝑞, 𝑄)]
Con el procedimiento incremental la carga total [𝑄] es dividida en pequeños
incrementos {𝛥𝑄} que son aplicados uno a uno; en cada aplicación
obtenemos un estado de esfuerzos y deformaciones con los cuales se obtiene una
nueva matriz de rigidez que a su vez se utiliza al aplicarle el siguiente incremento
{𝛥𝑄} .
Si la carga {𝑄} se divide en un incremento y {𝑄0 } es el valor correspondiente
al estado inicial, tendremos
733
𝑛
734
Capítulo 38: MÉTODO DE DIFERENCIAS FINITAS
Índice del capítulo
38.1. Introducción
38.2. MDF para ecuaciones diferenciales parciales elípticas
38.1. INTRODUCCIÓN
Por una formulación no tradicional del método, estos defectos son suprimi-
dos y el nuevo método numérico muestra numerosos atributos para la modeliza-
ción de los geo-materiales. Esta formulación consiste en el método de los ele-
mentos lagrangianos. El objetivo de este método es de encontrar la solución de
un problema estático o casi estático a través de ecuaciones del movimiento diná-
mico que son incluidas en la formulación.
735
Estos fenómenos están caracterizados por la creación y la disipación rápida
de energía bajo la forma cinética, que esta acumulada por el sistema bajo la forma
de energía de deformación. Incluyendo en el código de cálculo las ecuaciones de
movimiento dinámico, se incluye así mismo los términos de inercia que repro-
ducen esta disipación de energía.
(11)
(12)
(13)
736
(14)
Pero de la ecuación de Laplace:
(15)
por lo tanto:
737
− Involucran una función desconocida u de dos o más variables indepen-
dientes
− Válida sobre un dominio geométrico => discretización
− Condiciones de borde e iniciales
𝜕2 𝑢 𝜕2 𝑢
2 + =0 en Ω . Escriba aquí la ecuación.
𝜕𝑥 𝜕𝑦 2
Ecuación de Poisson:
𝜕2 𝑢 𝜕2 𝑢
2 + = 𝑓(𝑥, 𝑦) en Ω.
𝜕𝑥 𝜕𝑦 2
738
Ejemplo: Ecuación de Laplace
Sí tenemos:
𝜕2 𝑢 𝜕2 𝑢
+ = 0 con 𝑢 = 𝑓1 en τ
𝜕𝑥 2 𝜕𝑦 2
Solución aproximada
739
Figura x Simulación de temperatura sobre la placa
¿Cómo la resolvemos? Usaremos diferencias finitas
Técnica numérica
− Discretizar el dominio
− Aproximar los operadores diferenciales por operadores de diferencias
740
Veamos el Laplaciano:
¿Cómo se deduce?
• Usar aproximaciones de derivadas
• Límite del cociente incremental:
¿Cómo se deduce?
• Fórmula de diferencias centradas:
• Teorema Fórmula centrada de orden 𝑂 (ℎ2 ). Supongamos que
𝒇 ∈ 𝑪𝟑 [𝒂, 𝒃] y que 𝑥 − ℎ, 𝑥, 𝑥 + ℎ ∈ [𝑎, 𝑏] entonces
741
Demostración:
Usamos fórmula de Taylor de orden 2 de f alrededor de x para 𝑓 (𝑥 −
ℎ) 𝑦 𝑓(𝑥 + ℎ)
𝑓 2 (𝑥)ℎ 2 𝑓3 (𝐶1 )ℎ 3
𝑓( 𝑥 + ℎ) = 𝑓(𝑥) + 𝑓´ (𝑥)ℎ + +
2¡ 3¡
𝑓 2 (𝑥)ℎ 2 𝑓3 (𝐶2 )ℎ 3
𝑓( 𝑥 − ℎ) = 𝑓(𝑥) − 𝑓´ (𝑥)ℎ + −
2¡ 3¡
Restamos y obtenemos:
𝑓(𝑥 + ℎ)´𝑓(𝑥 − ℎ)
𝑓´(𝑥) = + 𝑂 (ℎ2 )
2ℎ
A continuación usaremos la siguiente notación:
𝑓𝑗+1 − 𝑓𝑗−1
𝑓´(𝑥𝑗 ) ≈
2ℎ
742
𝑓1 − 𝑓−1
𝑓´(𝑥0 ) ≈
2ℎ
𝑓1 − 2𝑓0 + 𝑓−1
𝑓 2 (𝑥0 ) ≈ . Esto expresión la usamos para discretizar el Lapla-
ℎ2
ciano.
𝑓2 − 𝑓1 + 2𝑓−1 − 𝑓−2
𝑓 3 (𝑥0 ) ≈
2ℎ3
𝑓2 − 4𝑓1 + 6𝑓0 − 4𝑓−1 + 𝑓−2
𝑓 4 (𝑥0 ) ≈
ℎ4
¿Cómo se deduce f ?
(Libro de Mathews-Fink)
743
El primer término corresponde al valor de f'' buscado:
𝒇𝟏 − 𝟐𝒇𝟎 + 𝒇−𝟏
𝒇(𝟐) =
𝒉𝟐
744
Esquema de ecuación de diferencias para el Laplaciano
Método de diferencias finitas (2D): pasos a seguir
• Discretizar región con grilla regular de paso h en direcciones x e y
• Escribir ecuaciones de diferencias para cada punto de la grilla
745
𝑢(𝑥𝑛 , 𝑦𝑗 ) = 𝑢𝑛,𝑗 𝑝𝑎𝑟𝑎 2 ≤ 𝑗 ≤ 𝑚 − 1 (𝑎 𝑙𝑎 𝑑𝑒𝑟𝑒𝑐ℎ𝑎)
𝑢(𝑥𝑖 , 𝑦𝑚 ) = 𝑢𝑖,𝑚 𝑝𝑎𝑟𝑎 2 ≤ 𝑖 ≤ 𝑛 − 1 (𝑎𝑟𝑟𝑖𝑏𝑎)
746
𝑢 (𝑥, 0) = 20 0<𝑥<4
𝑢 (𝑥, 4) = 180 0<𝑥<4
𝑢 (0, 𝑦) = 80 0<𝑦<4
𝑢 (4, 𝑦) = 0 0<𝑦<4
747
Construcción de sistema lineal (Condiciones de borde de Neumann)
Corresponde a cuando se especifican valores de la derivada direccional de
u(x,y) en la dirección perpendicular al contorno R
Ejemplo: supongamos que:
𝜕𝑢 (𝑥, 𝑦)
=0
𝜕𝑛
𝜕𝑢 (𝑥𝑛 , 𝑦𝑗 )
= 𝑢𝑥 (𝑥𝑛 , 𝑦𝑗 ) = 0
𝜕𝑥
Donde el valor 𝒖𝒏+𝟏𝒋 es desconocido pues está fuera del dominio R. Sin em-
bargo, podemos usar la fórmula de la derivación numérica:
𝑢𝑛+1𝑗− 𝑢𝑛−1𝑗
≈ 𝑢𝑥 (𝑥𝑛 , 𝑦𝑗 ) = 0 ) 𝑢𝑛+1𝑗 ≈ 𝑢𝑛−1𝑗
2ℎ
Y obtenemos la fórmula que relaciona 𝑢𝑛𝑗 con sus valores adyacentes
748
Construcción de sistema lineal (Condiciones de borde de Neumann) ...
Las condiciones de Neumann para los puntos de los demás lados se obtiene de
manera similar. Los cuatro casos son:
749
Grilla de 5x5 (12 incógnitas)
Resumen
750
o Método de diferencias finitas
o Problemas que se modelan usando la ecuación de Laplace
o Condiciones de borde Dirichlet, Neumann y mixtas
o Construcción del sistema de ecuaciones
o Cuidado con la numeración de los puntos para lograr un sistema
pentadiagonal (solución más eficiente).
751
Capítulo 39: MÉTODO DE LOS ELEMENTOS DISCRETOS
Índice del capítulo
39.1. Introducción
39.2. Tipos de Bloques
39.3. Características del método MED
39.4. Formulación
39.1. INTRODUCCIÓN
• En este método a nivel de cada partícula se hace uso de la mecánica del cuerpo
rígido y los elementos discretos se consideran elementos rígidos en sí.
752
El modelo constitutivo que define el comportamiento global del material es es-
tablecido en las zonas de contactos entre partículas. La caracterización de los
contactos en el modelo se describe por los siguientes elementos mecánicos:
• Pistones: Por su parte los pistones son elementos que toman en cuenta la visco-
sidad del medio que se simula. En la formulación establecida indistintamente
puede emplearse varios modelos de contacto que pueden ser delimitados en mo-
delos de contacto viscoso y no viscoso, lo que permite aplicar el modelo a un
gran número de problemas mecánicos, tanto elásticos como viscoelásticos.
753
La formulación del método de los elementos discretos MED (DEM (por sus si-
glas en inglés: Discrete Element Method) fue introducido por Cundall [9]; pos-
teriormente Rojek et al desarrolló una de las formulaciones más importantes y
habituales.
Conocido también como método de los elementos distintos, con este modelo
se puede simular el comportamiento de una masa rocosa, que puede subdividirse
en bloques, sin restricción alguna respecto a las formas de los bloques, ni a las
magnitudes de los desplazamientos que puedan producirse.
Los cálculos hechos por el modelo, se alternan entre la aplicación de las leyes
de esfuerzo – desplazamiento, en todos los contactos y la segunda ley de Newton
754
en todos los bloques. La ley de esfuerzo desplazamiento es utilizada para encon-
trar los esfuerzos en los contactos entre bloques que han tenido desplazamiento
conocidos y fijos. La segunda ley de Newton permite determinar el movimiento
de bloques que se han desplazado como resultado de fuerzas conocidas y fijas
que actúan sobre ellos.
Bloques rígidos
Boques deformables
755
como un medio continuo, el cual se supone que es completamente deformable.
El bloque está dividido en elementos internos continuos para aumentar el número
de grados de libertad del bloque, la complejidad de la deformación depende del
número de elementos contenidos en los bloques, para lo cual el bloque es discre-
tizado automáticamente en elementos triangulares en los que la deformación es
constante.
La aplicación del método de las diferencias finitas en cada bloque permite deter-
minar
los esfuerzos y los desplazamientos en todos los nudos del mallado.
ECUACIONES DE MOVIMIENTO
𝑚𝑖 ü𝑖 = 𝐹𝑖 ,
𝐼𝑖 . Ẇ𝑖 = 𝑇𝑖
Donde, u es el desplazamiento del centro del elemento y ü , su aceleración, W la
velocidad angular y Ẇ su aceleración angular, m la masa del elemento, I el mo-
mento de inercia, los vectores F y T corresponden a las sumas de todas las fuerzas
y momentos aplicados al elemento, respectivamente.
FUERZAS DE CONTACTO
Una vez que se ha detectado el contacto entre un par de partículas, se calculan
las fuerzas que ocurren en el punto de contacto. La interacción entre dos partícu-
las i, j puede ser representado por las fuerzas de contacto 𝐹𝑖 𝑦 𝐹𝑗 , las cuales por
756
la tercer ley de Newton satisfacen que 𝐹𝑖 = − 𝐹𝑗 . Tomando F = Fi y descom-
poniendo F en sus direcciones normal y tangencial 𝐹𝑛
y 𝐹𝑡 , respectivamente (ver Figura 38.xx) se obtiene:
𝐹 = 𝐹𝑛 + 𝐹𝑡 = 𝑓𝑛 𝑛 + 𝐹𝑡
Donde, n es el vector unitario normal que une los centros de las partículas, con
dirección exterior
a la partícula i. Las fuerzas de contacto 𝑓𝑛 𝑦 𝐹𝑡 se obtienen utilizando un modelo
constitutivo para el para el contacto entre dos esferas rígidas (o cilindros en 2D)
como el presentado en la Figura 38.xxx indicada anteriormente
757
parte elástica 𝑓𝑛𝑒 y una parte de amortiguamiento 𝑓𝑛𝑑 ; 𝑓𝑛𝑒 es proporcional a la
rigidez normal 𝑘𝑛 y a la penetración de las superficies de las partículas 𝜇𝑟𝑛
𝑓𝑛𝑒 = 𝑘𝑛 𝑢𝑟𝑛 = 𝑘𝑛 (𝑑 − 𝑟𝑖 − 𝑟𝑗 )
donde d es la distancia entre los centros de las partículas y 𝑟𝑖 ; 𝑟𝑗 sus radios. Si no
existe cohesión
entre partículas, no existirá fuerza normal de tensión, esto significa que cuando
𝜇𝑟𝑛 ≤ 0 0 se establece el valor nulo a la fuerza normal 𝑓𝑛𝑒 = 0. La fuerza de
amortiguamiento se utiliza para disminuir oscilaciones de las fuerzas de contacto
y disipar la energía cinética. Si se supone ésta de tipo viscoso, se obtiene que
𝑓𝑛𝑑 = 𝑐𝑛 𝑣𝑟𝑛 ,
donde 𝑣𝑟𝑛 es la velocidad relativa normal entre los centros de las partículas
𝑣𝑟𝑛 = (ȗ𝑖 − ȗ𝑗 )
758
𝑚𝑖 𝑚𝑗 𝑘𝑛
𝐶𝑐𝑟 = 2 √
𝑚𝑖 + 𝑚𝑗
759
Este proceso es equivalente a formular el contacto por fricción como un pro-
blema análogo al de elasto-plasticidad, lo que permite calcular la fuerza de fric-
ción utilizando un algoritmo de retorno radial estándar [3]. Primero se calcula un
estado de prueba de la forma
760
Figura 38. Xx Discretización de un dominio contínuo con método de ele-
mentos discretos
761
Las hipótesis que se establecen son las siguientes:
Asumir que las partículas son elementos rígidos es bueno más cuando la defor-
mación en un sistema físico es considerado a partir del movimientos a lo largo
de las interfaces o zona de contacto entre las partículas.
762
En la formulación del modelo se han incluido elementos rígidos o paredes a los
cuales se le pueden imponer condiciones de contorno como velocidades impues-
tas, desplazamientos, fuerzas o el caso totalmente opuesto como restricciones de
movimiento.
Este aspecto propicia que en todo momento, las fuerzas que actúan en cualquier
partícula son exclusivamente determinadas por su interacción con las partículas
que está en contacto. El paso de tiempo se asume en función de las propiedades
físicas y mecánicas del medio lo que posibilita asegurar que la velocidad a que
763
una perturbación determinada se propaga cumpla con las restricción y suposicio-
nes anteriores.
764
La modelación numérica mediante el método de los elementos discretos es un
medio eficaz para la realización de simulaciones de diversos problemas de inge-
niería. En el modelo de partículas que se adopta para el estudio de desgaste, se
pueden definir elementos en tres dimensiones y elementos en dos dimensiones.
Para el caso en tres dimensiones, la formulación mediante elementos discretos
se hace con esferas, mientras que para el caso bidimensional, la forma de las
partículas son discos bidimensionales.
Este modelo considera el medio en estudio como discreto, para ello se asume que
los elementos que conforman el medio son elementos independientes de cual-
quier configuración geométrica. En este caso el medio es generado con elemen-
tos de dimensiones y posición aleatorias. Los elementos esféricos utilizados (es-
feras y discos) son considerados elementos rígidos tal y como se describe origi-
nariamente en la formulación inicial del método propuesta por Cundall [ 3 ] [ 4
].
De acuerdo con las hipótesis generales, se asume que la deformación del material
se concentra en los puntos de contacto entre dichos elementos y se adopta una
ley constitutiva de contacto para la definición del comportamiento mecánico que
permite hasta cierto punto la penetración/separación de los elementos discretos.
La ley del contacto puede verse como la formulación del modelo del material a
un nivel microscópico.
Las leyes del contacto apropiadas permiten obtener las propiedades macroscópi-
cas deseadas de los materiales adoptándose un valor determinado según el mate-
rial que se quiera modelizar, bien sea un acero o un suelo granular.
765
Figura xx . Fases del proceso de cálculo
766
Capítulo 40: CASO I:ANÁLISIS NUMÉRICO DE EXCAVACIONES
MINERAS
Índice del capítulo
40.1. Introducción
40.2. Análisis de excavaciones en una mina subterránea por el método de los
elementos finitos
40.3.
40.1. INTRODUCCIÓN
767
- Perfil del Terreno: como consecuencia de las investigaciones anteriores;
entonces estamos en condiciones de formular un perfil del terreno, donde
ya podemos establecer los DOMINIOS GEOTÉCNICOS con catacteris-
ticas preliminares.
- Hacer valer nuestra experiencia previa para hacer una primera interpre-
tación del comportamiento del terreno
768
- discretización de la zona de interés.
- Asignación de propiedades geomecánicas a los elementos.
- Asignación de condiciones de contorno a nodos o lados.
- Resolución de las ecuaciones discretizadas.
- Obtención de las variables secundarias.
- Visualización de los resultados mallado:
769
•Los elementos han de ser lo más regulares posibles (idealcuadrados y triángulos
equiláteros)
•La malla ha de ser más densa donde se esperen mayoresgradientes de la variable
principal.
•Debe de haber un nodo en todos los puntos donde hayaque aplicar una condi-
ción de contorno o donde hayadiscontinuidades geométricas
Tipos de mallado
Estructurado
No estructurado
Por otro lado, los resultados del modelo numérico muestran que con el avance
de la secuencia minera se tienden a generar zonas de tracción sobre la pared col-
gante de los caserones, que aumentan su amplitud progresivamente y que la mag-
nitud de estos cambios varía dependiendo de los avances en el plan de produc-
ción y del sector analizado. Se aprecia que la zona ubicada al Norte del pilar 1
está dominada por la extracción de este pilar, mientras que la zona presente entre
los dos pilares se ve alterada por la extracción de ambos; finalmente, la parte al
sur del modelo sufre importantes cambios inducidos por la expansión del 2015 y
por la recuperación del pilar 2.
Gracias a las observaciones hechas sobre el caso base (estable) del modelo nu-
mérico, se desprende que los caserones se mantendrían estables estando someti-
dos a tracciones inferiores a los -0.25 [MPa], a partir de lo cual se concluye que
pese a los cambios antes mencionados, el sitio bajo estudio se mantendría estable
pero con posibles zonas de sobre-excavación aisladas y acotadas. Finalmente,
770
para refinar los resultados del modelo se recomienda incorporar información adi-
cional con el fin de mejorar la conceptualización del macizo rocoso y los pará-
metros correspondientes a partir de los cuales se pueda establecer un criterio de
sobre-excavación.
40.2. CASO I
ANÁLISIS DE EXCAVACIONES EN UNA MINA SUBTERRÁNEA POR
EL MÉTODO DE LOS ELEMENTOS FINITOS
1. ANTECEDENTES
Puesto que el uso de este ejercicio es únicamente con fines de explicación didác-
tica en el presente libro; los nombres usados aquí no se corresponden con los
nombres verdaderos de las explotaciones. Hay razones de confidencialidad que
nos impiden usar los nombres y localizaciones reales.
771
del terreno intervenido y permite extraer el mayor volumen posible de reservas
minerales.
2. INTRODUCCIÓN
772
aquí se trata, son recomendadas más que técnicas únicas, la integración de diver-
sas estrategias, entre ellas: el monitoreo en campo, las pruebas de laboratorio, los
modelos matemáticos y últimamente, las simulaciones numéricas, a las que per-
tenece la técnica de elementos finitos que aquí se propone.
El proceso para el diseño de las excavaciones mediante modelamiento numérico
seguido en este trabajo es presentado en el diagrama de la Figura 1.
3 . EL PROYECTO MINERO
773
Figura 2. Sección transversal vertical esquemática de las excavaciones en la
Mina EL CABRAL.
774
Figura 3. Cámara de explotación en el Boque 2, dimensiones: altura 45m, ancho
20m, longitud 120m. Fuente: Cementos El SINAÍ , Informe social 2003.
775
Figura 4. Sostenimiento mediante cables en pilares de cámaras. 3. CARACTE-
RIZACIÓN EN LABORATORIO DE MECANICA DE ROCAS
Las muestras para pruebas de laboratorio de diferentes sectores del cuerpo cal-
cáreo y de la roca circundante fueron obtenidas mediante sondeos realizados
desde las labores subterráneas. Las pruebas sobre núcleos fueron realizadas en el
Laboratorio de Mecánica de Rocas de GRUPO SPS del Perú-DIVISIÓN GEO-
TECNIA, siguiendo las normas ASTM, los resultados principales se presentan
en la Tabla 1. El comportamiento esfuerzo-deformación de las probetas fue tí-
picamente característico de roca frágil, evidenciada por la disminución inicial de
la deformación volumétrica y por su posterior aumento después de un nivel de
esfuerzos dado; en la Figura 5 se muestra el caso del mármol.
776
Tabla 1. Resultados de las pruebas de mecánica de rocas. Fuente: Grupo SPS
del Perú.
Figura 5. Relación del esfuerzo axial con las deformaciones unitarias en prueba
triaxial de muestra de mármol.
Sobre el esquisto se debe resaltar que estudios como el de Nasseri et al. (2003)
demuestran la importancia de la orientación de la esquistosidad, que confiere a
777
la roca una marcada anisotropía mecánica. En el caso del estudio, no fueron rea-
lizadas pruebas considerando este efecto pues los pilares y cámaras son consti-
tuidos fundamentalmente por roca calcárea.
Los modelos constitutivos para rocas, incluyendo tanto los macizos rocosos
como las discontinuidades, son los componentes más importantes en las solucio-
nes numéricas en los problemas prácticos de la ingeniería y uno de los temas más
investigados en la mecánica de rocas. En el caso de la mina EL CABRAL, y para
la modelación geomecánica y numérica se utilizarán los modelos clásicos basa-
dos en las teorías de la elasticidad y de la plasticidad, con consideración de los
efectos de las fracturas, de la meteorización de las rocas y del efecto de las vola-
duras sobre el macizo. El modelo elástico lineal basado en la ley de Hooke sigue
778
siendo el comportamiento mecánico más adoptado, especialmente para rocas du-
ras (Jing, 2003), como es el caso tratado. La ley constitutiva es caracterizada por
los módulos de Young, de Poisson, de Corte y de Deformación por corte. Mode-
los más sofisticados para elasticidad anisotrópica pueden ser obtenidos por for-
mas cerradas considerando condiciones de simetría elástica para roca intacta, tal
como elasticidad isotrópica transversal, o de continuo elástico intersecado por
fracturas.
Los modelos plásticos y elasto-plásticos han sido ampliamente desarrollados y
aplicados en rocas fracturados desde 1970, con los criterios de falla de Mohr-
Coulomb y Hoek-Brown (Hoek, Brown, 1997) usados como funciones de ceden-
cia y de potencial plástico.
Los modelos de endurecimiento por deformación (strain-hardening) y de ablan-
damiento por deformación (strain-softening) son los comportamientos plásticos
más utilizados, siendo el segundo más comúnmente observado en pruebas de
compresión uniaxial. Es de anotar aquí que debido a las características del equipo
de laboratorio no fue posible realizar la prueba esfuerzo-deformación en condi-
ción post falla, sin embargo los resultados del informe permiten observar una
tendencia hacia el comportamiento elástico-frágil en el mármol y también en el
esquisto, para el rango de esfuerzos de trabajo propuesto en la sección anterior.
El criterio de Hoek-Brown para macizos rocosos
Cuando se usan modelos numéricos con la intención de estudiar la ruptura pro-
gresiva de macizos rocosos, los criterios de falla son aplicados como un criterio
de cedencia de superficies y el análisis se hace por teoría de plasticidad. Los
criterios más usados en rocas han sido los de Mohr-Coulomb y de Hoek-Brown.
En este estudio se aplicó el criterio generalizado de Hoek-Brown para macizos
rocosos versión 2002, el cual busca describir el comportamiento de terrenos aten-
diendo condiciones para el diseño de excavaciones subterráneas de difícil inser-
ción en los modelos analíticos cerrados, tales como la presencia y rugosidad de
fracturas, de materiales heterogéneos por meteorización diferencial y de diacla-
sas con relleno. Condiciones todas que afectan considerablemente la estabilidad
de las excavaciones. El criterio Hok-Brown ha demostrado cierta confiabilidad
para definir las condiciones de esfuerzos bajo las cuales el macizo deformará
779
inelásticamente, o colapsará, si la excavación no es adecuadamente soportada.
Las propiedades del macizo rocoso fueron obtenidas de observaciones in situ.
El criterio Hoek-Brown para muestras intactas describe la relación no lineal entre
el esfuerzo axial máximo que es soportado por la muestra (σ1), y el esfuerzo de
confinamiento (σ3) por medio del parámetro mi (Carranza-Torres, Fairhurst,
1999. Hoek E. 2001). Para evaluar la resistencia del macizo in situ es aplicado el
factor GSI (Geological Strength Index), a través de la evaluación de las discon-
tinuidades y la meteorización, varía entre 10 (muy mala calidad) y 100 (excelente
calidad), y que puede ser estimado por examen del macizo. Los resultados se
presentan en la Tabla 2.
Tabla 2. Parámetros del criterio Hoek-Brown del macizo calcáreo en el área de
la Mina
ELCABRAL.
Los métodos numéricos más comunes en mecánica de rocas en el caso del medio
continuo son los de diferencias finitas, elementos finitos y de elementos de con-
torno; y en el medio discontinuo son los llamados de elementos discretos y de
red de fracturas discretas.
780
El método de los elementos finitos requiere la división del dominio del problema
en un conjunto de sub-dominios (elementos) de pequeño tamaño y geometría
estándar (triangulares, cuadriláteros, tetraedros, etc) con un número fijo de nodos
en el vértice y/o lados. Para aproximar el comportamiento de los nodos en los
elementos son usadas funciones polinomiales y así generar las ecuaciones que
representan el comportamiento de los elementos. Después, con la imposición de
condiciones iniciales y de frontera apropiadas, las ecuaciones elementales son
ensambladas de acuerdo con relaciones topológicas entre nodos y elementos en
un sistema global de ecuaciones algebraicas cuya solución produce la informa-
ción requerida en el dominio.
En cuanto al tipo de material, se utilizó el tipo Drucker-Prager, donde los pará-
metros de cohesión y de fricción definen su comportamiento. En relación con la
deformación plástica, el potencial de dilatación de la roca fue controlado por el
ángulo de dilatancia; si este ángulo es igual al de fricción, la ley de flujo es aso-
ciativa y la roca aumenta de volumen mientras se deforma, si el ángulo de dila-
tancia es cero o menor que el de fricción, el material no aumenta de volumen
mientras hay fluencia y se dice que la ley de flujo es no asociativa (hipótesis
conservadora). El modelo numérico aplicó comportamiento elástico perfecta-
mente plástico y con regla de flujo no asociativa, la simulación será por tanto
conservadora, pues además considera únicamente los esfuerzos litostáticos. Geo-
métricamente se tomó como plano de análisis una sección vertical transversal a
las cámaras de explotación y en la cual se recogió el perfil del relieve.
Una vez disponible la información obtenida en los apartes anteriores, el proceso
de modelamiento numérico debe seguir una serie de etapas. Según Moaveni
(1999) las etapas básicas en cualquier proceso de análisis por elementos finitos
son:
781
- Desarrollar las ecuaciones para el elemento.
782
Figura 6. Representación del elemento bidimensional rectangular utilizado para
el modelamiento.
783
Donde v es el Coeficiente de Poisson.
Los esfuerzos principales (σ1, σ2, σ3) son calculados a partir de las componentes
por la ecuación cúbica:
784
no existe estado inicial de equilibrio. Para ello se utilizan los valores de despla-
zamientos medidos en el monitoreo. Las restricciones son de movimiento hori-
zontal en los bordes verticales laterales y de movimiento vertical y horizontal en
la superficie de base, por lo cual la interpretación más confiable es en las proxi-
midades de las cámaras.
SIMULACIÓN 1
Se modela el comportamiento del terreno al momento de finalizar las excavacio-
nes de los Bloques Geominas, 1 y 2, con las dimensiones existentes, es decir,
claro de cámaras de 20 m, altura de 45 m y ancho de pilar de 10 m, con espesor
de losa entre niveles de 16m. En la Figura 7 se presenta el resultado para los
desplazamientos totales.
785
Los desplazamiento en los puntos registrado por los extensómetros en la parte
baja y media de los pilares de los Boques 1 y 2 es aproximada a la mostrada en
la Figura 6, se observa que en los techos de las cámaras sur (derecha), se calcu-
lan desplazamientos totales hasta de 0,29 m, los extensómetros han registrado
hasta el momento hasta 0,02 m. Las cámaras del Bloque 1 también presentan
desplazamientos comparables con Bloque 2.
En relación con los esfuerzos, en la Figura 8 es visible que la mayor parte del
Bloque 2 soporta esfuerzos máximos de 1,3 a 2,8 MPa los cuales actúan sobre
las bóvedas en los Bloques superiores. Los pilares están en tracción en su parte
media interna y en la base tipo zapata, comportamiento que pasa a compresión
en la losa entre Niveles, exceptuando las zonas de borde donde se presenta ge-
neralmente tracción. Los techos en bóveda pueden manifestar concentración de
esfuerzos de tracción, hecho de importancia para su estabilidad.
786
Figura 8. Modelo visto en detalle y magnitudes de esfuerzo principal mayor en
los Bloque 1 y 2 (Newtons/m2).
SIMULACION 2
En la Figura 9 se modela el comportamiento del terreno al momento de finalizar
las excavaciones de los Bloques Geominas, 1, 2, 3 y 4 para las dimensiones de
proyecto original, como en la simulación 1.
787
Figura 9. Modelo de desplazamientos totales (m) en la finalización de excava-
ciones de los Bloques proyectados.
788
Figura 10. Modelo de la deformación unitaria total mayor.
789
Figura 11. Modelo del esfuerzo principal mayor (N/m2).
SIMULACIÓN 3
790
anteriores. En la Figura 12 se observan los resultados, estas dimensiones no son
estables para la mina.
SIMULACIÓN 4
791
Figura 13. Modelo de desplazamiento totales (m) para modificaciones de ancho
de cámaras y pilares en los Bloques 3 y 4.
792
Figura 14. Modelo de deformación unitaria principal mayor elástica y plástica.
793
Figura 15. Dirección de las deformaciones unitarias principales totales (elásticas
y plásticas).
En la Figura 16 se observa la distribución del esfuerzo principal mayor para la
simulación 4, se observa que se mantienen los pilares en tracción a media altura
y hacia el contorno excavado, hacia el centro de la losa se definen zonas de com-
presión. Se concentran esfuerzos en las bóvedas de los pilares hasta de 3,9 MPa
en tracción, en áreas comparativamente pequeñas en relación con sus dimensio-
nes.
794
Figura 16. Modelo de esfuerzo principal mayor (N/m2).
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
La modelación mediante métodos numéricos es un proceso metódico que de-
manda recursos técnicos, económicos y de personal especializado, factores que
posiblemente han incidido en su baja aplicación en la minería peruana. Sin em-
bargo, sus resultados son satisfactorios siempre que dicho proceso sea conducido
con adecuado criterio, proveniente del conocimiento del problema en campo.
Algunos de los aspectos fundamentales encontrados en el caso de la Mina EL
CABRAL son discutidos a continuación.
795
En el Bloque 1 con dimensiones de 65 m alto, 20 m ancho y 10 m ancho de pilar,
los extensómetros han registrado hasta el momento desplazamientos totales hasta
de 0,02 m; según el modelo numérico y una vez totalmente excavados los Blo-
ques 3 y 4, los desplazamientos alcanzarían hasta 0,41m. Debe recordarse que
en el terreno se realiza refuerzo mediante cables que no fue considerado en el
modelo numérico.
Otro resultado importante es la optimización de las dimensiones relativas de cá-
maras y pilares, considerando como base el diseño de 20m por 10m de ancho
respectivamente, el factor de recuperación de reservas es del 66%, una compara-
ción de este importante parámetro económico se presenta en la Tabla 3.
Tabla 3. Factor de recuperación de reservas para diferentes dimensiones de cá-
maras y pilares en la mina EL CABRAL.
796
Finalmente, sobre la aplicación del método de elementos finitos en macizos ro-
cosos, debe resaltarse que estos materiales son por lo general discontinuos, an-
isotrópicos, no homogéneos y no elásticos, por ello deben considerarse las ca-
racterísticas y limitaciones de este método; para profundizar en estas considera-
ciones recomendamos trabajos como el de Jing (2003). Para mejorar los modelos
de excavaciones en medios rocosos es necesario aumentar el número de muestras
ensayadas en laboratorio, en lo posible con pruebas esfuerzo-deformación en
etapa post-falla, modelar en dominios de menor tamaño e incluir el tensor de
esfuerzos medido in situ.
En un modelo más elaborado sería necesario incluir aspectos del fracturamiento
del terreno rocoso debido a sus efectos de disminución del grado de estabilidad,
para lo cual se puede acudir a métodos como el de Elementos Discretos (DEM)
o el de Red de Fracturas Discretas (DFN). Así mismo es posible integrar los
modelos numéricos con el monitoreo del comportamiento del macizo rocoso y
de las excavaciones bajo la variación de condiciones de calidad geomecánica y
del estado de esfuerzos.
797
Capítulo 41: CASO PRÁCTICO II:LOS MÉTODOS NUMÉRICOS
EN EL DISEÑO DEL MÉTODO DE MINADO
Índice del capítulo
41.1 Introducción
41.2. Aplicación de un modelo numérico tridimensional para elegir método de
minado
41.1. INTRODUCCIÓN
798
La información geológica nos permitirá no sólo conocer la localización, orienta-
ción, buzamiento, calidad del mineral y leyes; sino principalmente las caracte-
rísticas física y geomecánicas del macizo rocoso y del mineral; así como de las
zonas de contacto. Frecuentemente esta información se empieza a recopilar
desde fases muy tempranas de la prospección y exploración geológica; pero
donde verdaderamente se enriquece es en la etapa de estudio, diseño y ejecución
de los trabajos de desarrollo de la mina.
799
Figura xx Ejemplo de un mapa geológico de la mina
800
Familia de discontinuidades: J1:010/74, J2:190/76 y J3:097/72
801
Investigación geotécnica
802
Medida de las tensiones naturales
• Análisis de la velocidad de deformación (DRA), Dight (2006)
• Ranurado de barreno (Borehole Slotter), GIF (2008)
• Liberación de tensiones (Door stopper), Leeman (1964)
803
Medida de las tensiones naturales. Door Stopper 2. OFITECO
804
Tensiones naturales a 400 m de profundidad
Método de explotación 1
805
Método de explotación 2
Método de explotación 3
Método de explotación 4
806
Fotos de cámaras de Aguas Teñidas
807
41.2. MODELO NUMÉRICO
808
Capítulo 42: CASO III:FORMULACIÓN DE UN MODELO NUMÉ-
RICO PARA EL CONTROL DE LA DILUCIÓN MINERA
Índice del capítulo
42.1. Introducción
42.2. Método de explotación sublevel stoping
42.3. Métodos empíricos de diseño de caserones
42.4. Dilución minera
42.5. Planteamiento de un modelo numérico para el control de la dilución mi-
nera.
42.1. INTRODUCCIÓN
809
La precisión en el diseño de las unidades básicas mineras, para cualquier
método de explotación, es parte fundamental para la reducción de la incertidum-
bre en la elaboración de la planificación minera y a su vez en la valorización
económica de los planes de producción. Para el caso particular del método de
explotación por Sublevel Stoping, precisar la información de diseño de las uni-
dades básicas mineras incluye:
Para este objetivo, han cobrado gran relevancia desde su presentación a fines
de 1980, los métodos de diseño empírico de caserones, utilizados principalmente
a nivel de ingeniería conceptual (Mathews et al., 1981, Potvin, 1988). Al definir
la dilución como material de carácter estéril o económicamente no rentable de
extracción, cuantificar la cantidad de dilución asociada al diseño tiene un peso
crítico en la cadena de valor de un proyecto minero.
810
horizontal. Con ambos parámetros se pueden ubicar columnas para acondicionar
el área de explotación sin rellenar o hundir la superficie; es decir, sin emplear
fortificaciones artificiales o naturales.
Características
811
– Así mismo, es factible aplicar el sublevel stoping en yacimientos tipo manto
(manto horizontal o manto inclinado). En este caso, se divide el macizo en sec-
ciones separadas por pilastras, hasta seccionar toda el área.
– Para que el sublevel stoping sea propicio, la roca que contiene al mineral y la
roca que se encuentra alrededor deben ser sumamente estables. Esto implica que
ambas estructuras sean auto-soportantes.
812
Figura xx. Esquema del método de explotación sublevel stoping
– Los taladros empleados cuentan con longitudes de hasta 30 metros. El diámetro
de la mecha de los taladros puede variar entre 50 y 200 milímetros, dependiendo
de cada caso.
– Los yacimientos aplicables según la clasificación RMR (por sus siglas en in-
glés: rock mass rating) son aquellos con un índice RMR superior a 50. Esto sig-
nifica que el método de sublevel stoping es recomendable en macizos rocosos
regulares, buenos y muy buenos, con un ángulo de fricción interna entre 35° y
45°.
Nivel de producción
813
Construcción de una galería de transporte y de algunas estructuras para trans-
porte de carga, para habilitar los puntos de extracción minera.
También conocidas como embudos, son fracciones localizadas en la base del ca-
serón, en la cual se acumula el mineral extraído de la mina.
Galerías
Chimenea
Es una rampa que facilita el acceso a las galerías de perforación. Esta chimenea
se ubica en la parte trasera del caserón.
Ventajas
– Bajo una buena administración, el sublevel stoping trae consigo excelentes ta-
sas de producción mensuales
814
– El sublevel stoping es un método sumamente seguro, ya que el personal se
encuentra expuesto al área durante mucho menos tiempo, en comparación con
otras alternativas de extracción.
Desventajas
Dimensionamiento de caserones
815
• El largo y el ancho del caserón están determinados por la cantidad de dilu-
ción a incluir en el método los cuales son función del macizo rocoso (número de
estabilidad) y el área a abrir (radio hidráulico)
• El alto del caserón está también definido por el largo máximo a perforar
(típicamente máx. 80m)
• Zona de falla mayor: La excavación falla y no logra estabilizarse antes del re-
lleno de toda la cavidad.
816
Para ubicar los puntos en el gráfico de dispersión de Mathews se introduce la
medida del radio hidráulico (HR) que cuantifica el tamaño de la pared del case-
rón a evaluar.
• Estos se pueden dejar vacíos (sub level stoping), rellenos (cut and fill) o
dejarlos colapsar (caving)
Dimensionamiento de caserones
- El alto del caserón está también definido por el largo máximo a perforar
(típicamente máx. 80m).
817
Figura xx. Gráfica de estabilidad
Son metodos no rigurosos, simples de usar.
– Estudios de prefactibilidad
– Planificación
– Back análisis
• Se puede usar SOLO en las condiciones en las cuales fue construido (ver
puntos
que respaldan las regresiones!!)
818
NÚMERO DE ESTABILIDAD (N´):
FORMA DE EXCAVACIONES
DIFERENCIA HR Y RF
819
Se usa RH porqué es más simple
820
A se determina graficamente determinando la resistencia uniaxial de la roca
intacta (UCS) y el esfuerzo inducido en la linea central del caseron.
Si bien hoy en día los gráficos de diseño empírico poseen guías de estimación
de la dilución por sobre excavación (Capes, 2009, Clark & Pakalnis, 1997, Mah,
1997- añadir alguna grafica, actualmente no existe un criterio para el modela-
miento numérico de caserones abiertos que represente estas guías. Es así, que
este trabajo permitirá desarrollar una metodología de cálculo y validación, capaz
de identificar aquel criterio que mejor represente la evidencia empírica encon-
trada, en relación a la cantidad de sobre excavación observada en los casos his-
tóricos.
821
con financiamiento de INNOVA CHILE-CORFO, con una duración a 3 años y
fecha de inicio en Enero de 2012.
HIPÓTESOS DE TRABAJO
DISEÑO DE CASERONES
822
del mineral económico con fracciones de mineral con leyes debajo de la ley de
corte mínima o con fracciones de estériles
Pero; la dilución tiene por lo menos dos significados visibles. Para los inge-
nieros de planta metalúrgica, la dilución es el porcentaje de mineral que se di-
luye en el total; pues lo relacionan con el total (incluido el estéril), dado que
tienen que trabajar con el total para obtener ese mineral.
823
Figura xx Dilución planificada y no planificada
Poder cuantificar la cantidad de dilución no planificada, permite actualizar
el volumen del tonelaje a extraer, su ley y el valor de su procesamiento aguas
abajo. Esto último permite entregar mayor nivel de certidumbre a la cubicación
de reservas para la elaboración de la planificación minera, y tener un mejor
control de los costos de producción, mejorando así la confiabilidad del sistema
minero tanto en su estabilidad, como en la valorización económica de su explo-
tación.
Un aumento en la dilución tiene un impacto mayor en la reducción de flujos
anuales que una reducción de costos. En la Figura xx se muestra la influencia de
la dilución en la rentabilidad de la mina.
824
Figura x… Influencia de la Dilución en los flujo de caja
Dilución primaria
– Perforación manual
– Perforación mecanizada
825
Figura xx. Ancho de la veta
OPERACIÓN MECANIZADA
826
Dilución secundaria
827
DISEÑO DE LOSAS Y MUROS
El cuerpo mineralizado es dividido en diferentes caserones separados por losas
y muros, del mineral que es dejado como losas y muros dependerá la recupera-
ción minera.
828
Determination of the strength of hard rock mine pillars. Lunder y Pakalnis.
September 1997. CIM Bulletin
Donde:
𝐶𝑝𝑎𝑣 = 𝐶𝑜𝑛𝑓𝑖𝑛𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑖𝑙𝑎𝑟
829
H = altura del pilar y W = Ancho del pilar
Para incluir la fricción del pilar, se toma un confinamiento dado para estimar la
posición en el diagrama del círculo de Mohr y se estima el ángulo de fricción
efectivo. Se realiza sucesivamente para varios confinamientos.
1−𝐶𝑝𝑎𝑣
𝑘𝑎𝑝𝑝𝑎 = 𝑡𝑎𝑛 [𝑎𝑟𝑐𝑐𝑜𝑠 1+𝐶𝑝𝑎𝑣 )]
830
Ilustración 1. Figura esquemática de losas y muros separando el cuerpo minera-
lizado
Donde:
Hc: Alto Caserón[m]
Hl: Alto Losa[m]
Lc: Largo Caserón
Ac: Ancho Caserón
Am1: Ancho muro 1(en la longitudinal)
Am2: Ancho muro 2(en la transversal)
DISEÑO DE MUROS
831
Área Tributaria=Hc x(Am2+Ac)
Área Pilar= Am2 x Hc
Perímetro Pilar =2 x (Am2+Hc)
Wef=4 Área Pilar/ Perímetro
H Pilar= Lc
DISEÑO DE LOSAS
832
Área Tributaria=Ac x (Hc+Hl)
Área Pilar= Ac x Hl
Perímetro Pilar =2 x (Ac+Hl)
Wef=4 Área Pilar/ Perímetro
H Pilar= Lc
DISEÑO DE LOSAS
Típicamente se utilizan para separar dos caserones en explotación
En esta losa se prepara la infraestructura de producción, ptos. de extracción pi-
ques de traspaso, cruzados de transporte, etc
El esfuerzo principal es generalmente horizontal en USA, Canadá, Chile, Sudá-
frica, Australia
En Indonesia, filipinas el esfuerzo vertical es mayor que el horizontal
833
TECTONICA Y RELACION ENTRE ESFUERZOS
La relación entre el esfuerzo vertical y el horizontal se define por la constante
de actividad tectónica k
Esta constante es función de la evolución que han tenido las rocas en el tiempo
y la actividad tectónica circundante.
Por lo tanto:
z = 3;Hz = 2 = 1
z = 10−2 H
Hz = kv
MODELAMIENTO NUMÉRICO EN FLAC3D
834
Para el modelamiento numérico de la dilución se escogió la utilización de un
modelo constitutivo del tipo lineal-elástico, dejando de lado a priori considerar
modelos elasto-plásticos o de naturaleza más compleja. Un modelo lineal elás-
tico permite abaratar costos computacionales cuando se busca delimitar zonas
relativas a la distribución de esfuerzos en torno a excavaciones, aspecto que aquí
se busca correlacionar con la cantidad de sobre excavación esperada.
Para llevar a cabo las simulaciones sólo se trabajó con la base de datos Ca-
nadiense previamente filtrada, debido a que ésta contenía los datos asociados a
835
la caracterización de roca intacta y macizo rocoso necesarios para definir un mo-
delo lineal-elástico. Debido a la ausencia de esta información en la base de datos
Australiana, ésta debió dejarse de lado.
La geometría de los casos estuvo caracterizada por ancho fijo (w = 7.2 [m]),
inclinación del caserón fija (dip = 60.9°) y largo del caserón fijo (L = 23.4 [m]),
mientras que se variaron las dimensiones de alto de la pared colgante de manera
de cumplir con el radio hidráulico (HR [m]) del punto a simular.
Debido al valor constante de la inclinación de la pared colgante (Factor C fijo),
y a que ésta está sometida a relajación (Factor A = 1) en un macizo rocoso asu-
mido con discontinuidades oblicuas a la pared colgante (Factor
B = 0.5), para cada par odernado pudo estimarse el valor de Q’ en base al valor
de N. Con este valor, y su extrapolación al sistema GSI, pudo escalarse el valor
promedio Módulo de Young de roca intacta (Ei) al Módulo de Young de macizo
rocoso (Erm). Finalmente para caracterizar por completo el modelo lineal-elás-
tico se asumió una Razón de Poisson (v) de 0.3 de acuerdo al
promedio de la base de datos.
836
Debido a la basta información entregada, en relación a la calidad de macizo ro-
coso, dimensiones y geometría del caserón, esfuerzos e información medida so-
bre cantidad de sobre excavación, se utilizaron los datos de dos caserones pre-
sentados por Martin (1999).
De esta forma, es de esperar a priori que las variables independientes que gobier-
nen estadísticamente la cantidad de sobre excavación sean: el tamaño de la pared
colgante (HR [m]), y la calidad de macizo rocoso (Q’).
837
volumen de la zona de relajación, no sólo depende del tamaño de la pared sino
también de su forma. Esta forma puede ser expresada a través de una razón co-
nocida como la razón de aspecto, y se define como un valor adimensional calcu-
lado como la razón entre el alto y el largo de la pared (h/L). Es así como cono-
ciendo el valor del tamaño de la pared (HR [m]) y de su forma (h/L), puede
describirse por completo el patrón de la distribución de esfuerzos en
torno al caserón.
838
MODELAMIENTO NUMÉRICO DE LA SOBRE EXCAVACIÓN
Para este efecto y utilizando la base de datos de paredes colgantes sin refuerzo
de origen Canadiense, se creó una grilla con 56 puntos equidistantes en el gráfico
de estabilidad de Mathews, que cubren el 92.5% del rango de la base de datos en
términos del radio hidráulico (HR [m]), y el número de estabilidad de Mathews
(N).
De esta forma, y para cada punto definido mediante el par ordenado (HR, N), se
tiene información referente a la geometría y calidad de macizo rocoso a modelar
numéricamente.
839
Con los puntos definidos, se modeló numéricamente en FLAC3D® v4.0 la can-
tidad de dilución en relación a la envolvente potencial de sobre excavación deli-
mitada por cada criterio. Para cuantificar el volumen de la envolvente, se calculó
el volumen real de la zona de relajación. Este volumen fue medido a través de la
programación de una función FISH que recorre todo el espacio, sumando el vo-
lumen de cada zona que se encuentre por sobre la pared colgante y cuyo esfuerzo
calculado sea menor o igual al establecido por el criterio estudiado. Esto permite
la cuantificación real de la zona de la relajación, y evita incurrir en sesgos o
errores producto del cálculo de elipsoides o de geometrías que busquen repre-
sentar el patrón de la zona de
relajación conformada.
840
[m]) de la pared colgante. Un ejemplo de esta metodología se observa en la Tabla
6-1.
Tabla
A través del valor de los factores de ajuste del método de estabilidad de Mathews,
y del valor del número de estabilidad N indicado en el par ordenado, se estimó
el valor de la calificación de macizo rocoso a través del sistema Q’ de Barton
(Barton et al., 1974). Lo anterior es posible dado que la pared colgante se asume
en relajación, el sistema de discontinuidades se fija en el
promedio de la base de datos, y el dip del caserón se mantiene fijo, por lo que los
factores de corrección tomaron valores únicos de 1.0 para el factor A, 0.5 para el
factor B y 4.6 para el factor C.
Una vez estimada la calificación de macizo rocoso a través del sistema Q’, dicho
valor se relacionó con el índice GSI (Marinos et al., 2005) mediante la relación
presentada en la Ecuación 14. Este valor de GSI sirvió para escalar las propieda-
des de roca intacta a distintas condiciones de macizo rocoso, variando así las
propiedades elásticas y de resistencia del macizo para su
modelamiento en los distintos escenarios.
841
Alto = 20.7 [m]
Largo = 35.0 [m]
HR = 6.5 [m]
h/L = 0.6
ELOS = 2.32 [m]
Figura 6-8. Caserón HR = 6.5 [m] - h/L = 2.6 – Criterio σ3 ≤ 0 – Vista transversal
Figura 6-9. Caserón HR = 6.5 [m] - h/L = 0.6 – Criterio σ3 ≤ 0 – Vista transversal
ESQUEMA DE CASERÓN
842
Figura xxx. Caserones con pared colgante de mismo tamaño (HR [m])
pero
distinta forma (h/L)
843
3 RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS CON FLAC 3D
Esta sección proporciona orientación sobre el uso de FLAC 3D en la resolución
de problemas de análisis de mecánica estática * en ingeniería geotécnica. En la
sección 3.1,se da un resumen de los pasos recomendados para la realización de
un análisis de geomecánica, seguido en las Secciones 3.2 a 3.9 se da una exami-
nación de aspectos específicos que deben ser considerados en la creación y solu-
ción de cualquier modelo. Estos incluyen los siguientes :
• Elección del modelo constitutivo y las propiedades del material ( Secciones 3.6
y 3.7);
844
generación de modelos y resolución de problemas. Si antes no ha utilizado el
lenguaje FISH, se recomienda que lea primero el tutorial de FISH en la Sección
4.2.
Página 2
845
de roca o suelo. Por ejemplo, la información sobre tensiones, propiedades y las
discontinuidades solo pueden conocerse parcialmente, en el mejor de los casos.
Dado que los datos de entrada necesarios para las predicciones de diseño son
limitados, un modelo numérico en geomecánica debe utilizarse principalmente
para comprender los mecanismos dominantes que afectan el comportamiento del
sistema. Una vez que se comprende el comportamiento del sistema, es apropiado
desarrollar cálculos para un proceso de diseño.
846
lo que determina los tipos de uso. Si se dispone de suficientes datos de alta cali-
dad,FLAC 3D puede dar buenas predicciones.
Dado que la mayoría de las aplicaciones FLAC 3D serán para situaciones en las
que hay pocos datos disponibles, esta sección analiza el enfoque recomendado
para tratar un modelo numérico como si fuera una prueba de laboratorio.El mo-
delo nunca debe considerarse como una "caja negra" que acepta la entrada de
datos en un extremo y produce una predicción de comportamiento en el otro. La
"muestra" numérica debe prepararse con cuidado,y varias muestras ser analiza-
das para comprender el problema. La tabla 3.1 enumera los pasos recomendados
para realizar un experimento numérico exitoso; cada paso se analiza por sepa-
rado.
847
Paso 5 Prepare una serie de ejecuciones de modelos detallados
El nivel de detalle que se debe incluir en un modelo a menudo depende del pro-
pósito del análisis. Por ejemplo, si el objetivo es decidir entre dos mecanismos
en conflicto que se proponen para explicar el comportamiento de un sistema,
entonces se puede construir un modelo burdo, siempre que permita que los me-
canismos ocurran. Es tentador incluir complejidad en un modelo solo porque
existe en realidad. Sin embargo, las características complicadas deben omitirse
si es probable que tengan poca influencia en la respuesta del modelo, o si son
irrelevantes para el propósito del modelo. Comience con ver y agregar refina-
miento según (y si) sea necesario.
Es importante tener una imagen conceptual del problema para proporcionar una
estimación inicial del comportamiento esperado en las condiciones impuestas.
Se deben hacer varias preguntas al preparar esta imagen. Por ejemplo: ¿Se prevé
848
que el sistema podría volverse inestable? ¿Es la respuesta mecánica predomi-
nante lineal o no lineal? ¿Se espera que los movimientos sean grandes o peque-
ños en comparación con los tamaños de los objetos dentro de la región del pro-
blema? ¿Están bien definidas las discontinuidades que pueden afectar el com-
portamiento, o el material se comporta esencialmente como un continuo?¿Existe
una influencia de la interacción del agua subterránea? ¿Está el sistema limitado
por estructuras físicas, o sus límites se extienden hasta el infinito? ¿Existe alguna
simetría geométrica en la estructura física del sistema?
849
Los modelos simples pueden revelar deficiencias que pueden remediarse antes
de que se invierta un esfuerzo significativo en el análisis. Por ejemplo, ¿los mo-
delos de materiales seleccionados representan suficientemente los comporta-
mientos esperados? ¿Las condiciones de contorno influyen en la respuesta del
modelo? Los resultados de los modelos simples también pueden ayudar a guiar
el plan de recopilación de datos al identificar qué parámetros tienen la mayor
influencia en el análisis.
Los tipos de datos necesarios para el análisis de un modelo incluyen los siguien-
tes:
850
resistencia), se debe seleccionar un rango razonable de parámetros para la inves-
tigación. Los resultados de las ejecuciones del modelo simple (en el Paso 3) a
menudo pueden resultar útiles en determinar este rango y proporcionar informa-
ción para el diseño de experimentos de laboratorio y de campo para recopilar los
datos necesarios.
1. ¿Cuánto tiempo se requiere para realizar cada cálculo del modelo? Puede ser
difícil obtener información suficiente para llegar a una conclusión útil si los tiem-
pos de ejecución del modelo son excesivos.Se debe considerar la posibilidad de
realizar variaciones de parámetros en varios equipos para acortar el tiempo total
de cálculo.
2. El estado del modelo debe guardarse en varias etapas intermedias para que
toda la ejecución no tenga que repetirse para cada variación de parámetro. Por
ejemplo, si el análisis implica varias etapas de carga / descarga, el usuario debe
poder volver a cualquier etapa,cambiar un parámetro y continuar el análisis desde
esa etapa. La cantidad de espacio necesaria en el disco para guardar archivos
debe ser considerada.
851
3. ¿Hay un número suficiente de ubicaciones de monitoreo en el modelo para
proporcionar una interpretación de los resultados del modelo y para la compara-
ción con datos físicos? Es útil para localizar varios puntos en el modelo en los
que un registro del cambio de un parámetro (como el desplazamiento, la veloci-
dad o la tensión) se pueden controlar durante el cálculo. También, la fuerza má-
xima desequilibrada en el modelo siempre debe ser monitoreada para verificar el
estado de equilibrio o falla en cada etapa de un análisis.
852
como las ubicaciones de la tensión calculada, concentraciones o áreas de movi-
miento estable versus movimiento inestable en el modelo. Los valores numéricos
de cualquier variable en el modelo también deben estar disponibles para una in-
terpretación más detallada por el modelador.
Recomendamos que se sigan estos siete pasos para resolver problemas de geo-
ingeniería de manera eficiente.Las siguientes secciones describen la apli-
cación de FLAC3D para cumplir con los aspectos específicos de cada uno
de estos pasos en este enfoque de modelado.
853
tridimensionales a partir de archivos de datos bidimensionales ( FLAC ) me-
diante la extrusión de la malla en la tercera dimensión.
854
ellos en el comando GENERATE zone . El comando GENERATE merge se
puede utilizar para garantizar que las mallas primitivas estén conectadas correc-
tamente. Todos los puntos del mallado a lo largo de caras coincidentes de zonas
primitivas deben caer dentro de una tolerancia especificada, para que se fusionen
dos malls primitivas. Alternativamente, el comando ATTACH está disponible
para conectar mallas primitivas de diferentes tamaños de zona. FISH se puede
utilizar para ajustar la malla final si es necesario para adaptarse a las superficies
de la región del modelo. Las siguientes secciones describen el uso de cada una
de estas instalaciones para crear una malla FLAC 3D . Consulte la Sección 1.3
en el comando Reference para una descripción detallada de los comandos GE-
NERATE y ATTACH .
Página 7
855
Tabla 3.2 Formas de mallas dispones with el comando GENERATE zone
856
cshell Malla de carcasa cilíndrica
857
Además de size y fill hay otras varias palabras claves disponibles para definir las
características de las formas primitivas. Las palabras clave de características dis-
ponibles para formas primitivas se resumen en la tabla 3.3. Se Debe consultar las
Figuras 1.4 a 1.16 en Command References para identificar qué palabras claves
y entradas numéricas son aplicables para cada forma primitiva. Por ejemplo, con-
sulte la Figura 1.13 en Command References para verificar el orden en que las
entradas size (n1,n2,n3 y n4) debe ingresarse para el túnel cilíndrico.
858
Keyword Definition
859
zona para que sea pequeña cerca del túnel, y aumentar gradualmente de tamaño
alejándose del túnel.
Para ver los efectos de usar la palabra clave ratio , escriba el comando
Cada entrada size está controlada por una ratio. En este ejemplo, la cuarta en-
trada de size tiene una relación geométrica de 1,2 (es decir, cada zona sucesiva
es 1.2 veces más grande que la zona anterior, moviéndose desde la periferia del
túnel al límite exterior - ver Figura 3.3). Se puede dar un ratio menor a 1.0 para
cambiar de una razón geométrica creciente a una decreciente.
860
Dimensionar la malla para obtener resultados precisos pero con un número razo-
nable de zonas puede resultar complicado. Deben recordarse tres factores:
1. Las mallas más finas dan lugar a resultados más precisos, ya que proporcionan
una mejor representación de gradientes de alta tensión.
861
Los ejemplos de las siguientes secciones ilustran algunas aplicaciones de estos
factores.
Se pueden dar varios comandos de GENERATE zone para conectar dos o más
formas primitivas para construir un mallado. Por ejemplo, para construir un túnel
en forma de herradura, las formas radcylinder y radtunnel se pueden usar como
se demuestra en el Ejemplo 3.1
_______________________________________________________________
_____
_______________________________________________________________
_____
Con GENERATE zone , hay dos opciones adicionales disponibles para ayudar
con la creación de un mallado compuesto de múltiples formas: GENERATE
zone copy y GENERATE zone reflect . La palabra clave de copy se utiliza para
copiar una forma o formas en una nueva posición agregando un vector de des-
plazamiento a todos los puntos de la malla. La palabra clave reflect se utiliza
862
para reflejar la forma o formas a través de un plano de simetría. Ejemplo 3.2
muestra el comando adicional necesario para reflejar la geometría creada por los
comandos anteriores.
_______________________________________________________________
_____
_______________________________________________________________
_____
Una tercera opción, el comando GP , está disponible para colocar puntos indivi-
duales en la región del modelo. Esto es útil para posicionar puntos de referencia
863
de mallas primitivas. La sección 3.2.2 presenta un ejemplo de uso del comando
GP para colocar el reverso de dos túneles de diferentes tamaños a la misma al-
tura.
Al construir una geometría a partir de mallas primitivas, los lados de las mallas
primitivas deben conectarse para formar un mallado continuo ininterrumpido.
Durante la ejecución del comando de GENERATE zone, se realiza una verifi-
cación para cada punto (gridpoint) del contorno de la malla contra los puntos
864
(gridpoints) del contorno de zonas que ya existen. Los puntos internos del ma-
llado no son revisados. Si los puntos de los contornos de dos mallas caen dentro
de una tolerancia de 1 × 10−7(relativo a la magnitud del vector de posición) de
los puntos de entre sí, se supone que son el mismo punto,y se utiliza el primer
punto de cuadrícula en lugar de crear uno nuevo para todos los cálculos poste-
riores.
.El comando ATTACH se puede utilizar para conectar mallas primitivas con
diferentes tamaños de zona. Sin embargo, existen restricciones para el rango de
tamaño de la zona que se puede especificar con este enfoque. Para cálculos más
865
precisos, la proporción de tamaños de zona debe ser una proporción de números
enteros múltiples (por ejemplo, 2 a 1, 3 a 1, 4 a 1). Se recomienda que la relación
se pruebe primero ejecutando el modelo en condiciones elásticas.Si se observa
una discontinuidad en el desplazamiento o la distribución de la tensión a través
de las rejillas adjuntas,entonces puede ser necesario ajustar la proporción de ta-
maños de zona. Sin embargo, si la discontinuidad es pequeña y lejana de la región
de interés, es posible que no tenga una influencia significativa en el cálculo.
_______________________________________________________________
866
gen zone brick size 8 8 4 p0 0,0,2 p1 4,0,2 p2 0,4,2 p3 0,0,4
solve
save noatt
Para probar la precisión, hacemos una ejecución similar, pero para una sola malla
con una dimensión de zona constante de 0.5. El archivo se da en el ejemplo 3.4.
Los resultados se muestran en la Figura 3.7. Esta trama es casi idéntica al de la
Figura 3.6.
Ejemplo 3.4 Una malla simple para comparación de dos sub mallas
_______________________________________________________________
867
model mech elas
solve
save noatt
_______________________________________________________________
868
3.2.2 Ajustar la malla a formas simples
869
La intención de la generación de mallas es ajustar el mallado del modelo a la
región física en estudio. Por geometrías simples, el comando GENERATE zone
es todo lo que se requiere para generar un modelo de malla para adaptarse al
dominio del problema. Para determinar si GENERATE zone es suficiente, in-
tente definir el dominio del problema por una o más de las formas primitivas
enumeradas en la Tabla 3.2 (ver Tabla 1.2 en Command Reference para bocetos
de estas formas).
Por ejemplo, considere un problema de geometría que involucra tres túneles pa-
ralelos (un túnel de servicio ubicado a medio camino entre dos túneles principa-
les más grandes). Los tres túneles son todos de forma cilíndrica, por lo que la
forma primitiva de radcylinder es la elección lógica para construir las mallas
del túnel. Una simetría del plano vertical existe a lo largo de la línea central del
túnel de servicio. Por tanto, solo es necesario crear una malla para el túnel prin-
cipal y la mitad para el túnel de servicio.
870
de zona de aproximadamente la mitad del radio del túnel de servicio para las
zonas que rodean los túneles.
Ejemplo 3.5 Creación de una malla para dos túneles con la misma elevación in-
vertida
_______________________________________________________________
; main tunnel
; service tunnel
gp id 2124 (2.969848,0.0,-0.575736)
871
gp id 2125 (2.969848,50.0,-0.575736)
_______________________________________________________________
Página 16
La malla del túnel principal se crea primero: se genera una cuarta parte de la
cuadrícula; entonces la cuadrícula se refleja en planos horizontales y verticales
para crear la cuadrícula de todo el túnel. La opción reflect se puede utilizar para
el túnel de servicio, porque el reverso del túnel de servicio debe estar en la misma
elevación que el túnel principal. Se deben ajustar los vértices que ubican el radio
del túnel de servicio en radcylinder malla primitiva . Esto se hace definiendo
primero estas ubicaciones usando el comando GP .Los puntos de esquina p8 y
p10 en la malla primitiva radcylinder, y p9 y p11 en la otra malla primitiva están
ubicados en los puntos de referencia. Esto asegura que las dos mallas primitivas
coincidan en el límite de los puntos del mallado cuando se genera la malla. La
872
figura 3.8 muestra la malla de los túneles. El plano vertical en x = 0 es un plano
de simetría.
Para este modelo, comenzamos con el túnel principal con zonas con rellenos y
el túnel de servicio sin rellenar. Las etapas de excavación y construcción anali-
zadas con este modelo se describen más adelante, en la Sección 3.5. Antes de
excavar el túnel principal, definimos un revestimiento para el túnel de servicio;
esto se logra con el comando SEL shell, el cual crea un revestimiento de túnel
compuesto de elementos estructurales de shell. * Los elementos estructurales de-
ben usarse generalmente para representar revestimientos delgados de túneles
porque proporcionan una representación más precisa de la flexión del revesti-
miento que la que presenta un revestimiento compuesto por zonas de diferencia
873
finita. Consulte la Sección 1 en Structural Elements para obtener información
detallada sobre la lógica del elemento estructural en FLAC 3D . El ejemplo 3.6
da el comando para crear el revestimiento.
_______________________________________________________________
_______________________________________________________________
; liner
_______________________________________________________________
874
Finalmente, la malla del límite exterior se crea alrededor de la malla del túnel.
Para análisis de excavaciones subterráneas, los límites deben ubicarse aproxima-
damente a diez diámetros de excavación desde la periferia de la excavación. Sin
embargo, la distancia puede variar según el propósito del análisis. Si el fallo es
la principal preocupación, entonces los límites del modelo pueden estar más
cerca; si los desplazamientos son importantes, entonces es posible que sea nece-
sario aumentar la distancia a los límites.
Es importante experimentar con el modelo para evaluar los efectos en los límites.
Empiece con una malla bidimensional, usando FLAC , y entre paréntesis el
efecto de límite usando límite fijo y libre-condiciones mientras se cambia la dis-
tancia al límite. El efecto resultante de cambiar el límite pueden ser evaluados en
875
términos de diferencias en la tensión o el desplazamiento calculado en la región
de interés. La ubicación del límites debe probarse con una cuadrícula gruesa en
FLAC 3D.
Creamos la malla de límites con las mallas primitivas radtunnel y brick para
este modelo. La opción reflect es usado para reflejar la malla a través del plano
en z = 0. Usamos la palabra clave range para restringir la acción reflect .
_______________________________________________________________
; outer boundary
p5 15 50 50 p6 50 0 50 p7 50 50 50 &
p4 7 50 8 p5 0 50 50 p6 15 0 50 p7 15 50 50 &
876
gen zon reflect dip 0 ori 0 0 0 range x 0 23 y 0 50 z 8 50
_______________________________________________________________
Podemos generar una malla simple y luego densificar la malla usando el co-
mando GENERATE zone densify. Las nuevas zonas creadas de esta manera
877
pierden todo el material del modelo, el estrés y otra información de estado rete-
nida en las zonas antiguas.
El ejemplo 3.8 muestra comandos para densificar una malla simple dividiendo 2
segmentos en cada borde de zonas existentes. Las Figuras 3.11 y 3.12 trazan la
malla original y densificada.
Ejemplo 3.8 Densificar una malla dividiendo en cada borde de las zonas origi-
nales
_______________________________________________________________
new
878
gen zone wedge size 4 4 4
;pause
;pause
_______________________________________________________________
879
Además de dividir los segmentos, también podemos especificar la longitud má-
xima del refinado zonas utilizando el comando GENERATE zone densify max-
length. No importa que comando sea usado GENERATE zone densify maxle-
ngth o GENERATE zone densify nsegment, FLAC 3D siempre densifica la
cuadrícula dividiendo los bordes de la zona con un número de segmento de un
entero. El ejemplo 3.9 muestra un ejemplo para densificar una malla en el rango
de la coordenada z entre 2 y 4 estableciendo la longitud máxima en 0.5, 0.5 y 0.4
en las direcciones locales x , y , z de las zonas originales. (Ver en Command
Reference para obtener más información sobre el comando GENERATE zone
densify.
880
Ejemplo 3.9 Densificar una malla especificando la longitud máxima
_______________________________________________________________
;pause
;pause
_______________________________________________________________
881
Tenga en cuenta que en la dirección z local , la longitud máxima del tamaño es
0.4. FLAC 3D densifica la longitud máxima en esta dirección para ser 1/3 (≤
0.4), de modo que el segmento de división correspondiente (3, en este caso) es
un número entero no menor que la relación entre la longitud original (1.0, en este
caso) y la longitud máxima (0.4, en este caso). El comando ATTACH en este
ejemplo se usa para adjuntar caras de submallas conjuntas rígidamente para for-
mar una sola malla. Utilice siempre el comando ATTACH después del comando
GENERATE zone densify si hay diferentes números de puntos de de mallas a
882
lo largo de las caras de diferentes zonas. Las figuras 3.13 y 3.14 trazan la malla
original y mala densificada del ejemplo 3.9
En este ejemplo, cada conjunto geométrico está definido por dos polígonos. El
comando RANGE geom "setA" set "setB" count 1 define un rango tal que,
desde el centroide de cualquier zona en el rango, un rayo con la dirección de (0.0,
0.0, 1.0) tendrá un recuento total de intersecciones de 1 con el conjunto de geo-
metría "setA"y los conjuntos de geometría adicionales seguidos de la palabra
clave set ( "setB" en este ejemplo). El valor por defecto de la dirección del rayo
0.0 0.0 1.0 es omitido aquí. Cualquier dirección de rayo que no sea vertical hacia
883
arriba debe ser definido explícitamente como dirección xyz , donde ( x, y, z ) es
el vector de dirección del rayo.
El comando ATTACH face aquí es para unir caras de sub mallas juntas rígida-
mente para formar una sola malla para todas las zonas ( rango z 0 10 ). Las
Figuras 3.15 y 3.16 trazan las mallas originales y densificadas. Más detalles so-
bre el rango geométrico están disponibles en Command Reference.
_______________________________________________________________
new
;pause
884
geom set "setA" poly positions (5,0,1) (10,0,5) (10,10,5) (5,10,1)
gen zone densify nseg 2 range geom "setA" set "setB" count 1
;pause
_______________________________________________________________
885
886
3.2.4 Generación de mallas con FISH
FISH se puede utilizar para especificar una forma geométrica que no está fácil-
mente disponible mediante el uso de mallas primitivas en FLAC 3D . Por ejem-
plo, se puede hacer una superficie irregular en un modelo usando FISH para ajus-
tar los puntos de la malla a través de una función de topología especificada por
el usuario (consulte el Ejemplo 3.29).
También es posible crear sus propias formas primitivas usando FISH . En el si-
guiente ejemplo, se crea una malla graduada radialmente alrededor de una cavi-
dad esférica. Solo se genera un octavo de la cuadrícula. La malla se puede reflejar
para crear la cavidad esférica completa.
Una malla primitiva radbrick es la base para crear nuestra forma de "radiosfera".
Primero definimos los parámetros que describen la esfera dentro de un cubo: el
radio de la cavidad esférica; la longitud del exterior del borde del cubo; el número
de zonas a lo largo del borde exterior del cubo; y el número de zonas en la direc-
ción radial del cubo interior al cubo exterior. Luego definimos un radbrick tal
que el la cavidad esférica estará inscrita en el cubo interior. El ejemplo 3.11 enu-
mera los comandos para crear la malla inicial para una razón geométrica de 1.2.
La cuadrícula se muestra en la Figura 3.17.
Ejemplo 3.11 Parámetros para crear una malla graduada radialmente alrededor
de una cavidad esférica
_______________________________________________________________
def parm
887
global rad=4.0 ; radius of spherical cavity
end
@parm
gen zone radbrick edge @len size @in_size @in_size @in_size @rad_size &
_______________________________________________________________
Los puntos de la malla dentro del radbrick ahora se reubican para formar la malla
alrededor de una cavidad esférica.La función FISH hace que la esfera recorra
todos los puntos de la malla y asigna sus coordenadas utilizando una interpola-
ción lineal a lo largo de líneas radiales desde el origen de la esfera hasta los
puntos de la malla a lo largo de los lados exteriores de la caja. El ejemplo 3.12
muestra la función de FISH make_sphere, y la figura 3.18 muestra la malla fi-
nal.
Ejemplo 3.12 Función FISH para colocar puntos de mallas para una malla alre-
dedor de una forma esférica
_______________________________________________________________
888
define make_sphere
; assume len>rad
local px = gp_xpos(p_gp)
local py = gp_ypos(p_gp)
local pz = gp_zpos(p_gp)
if dist>0 then
local k = rad/dist
local ax = px*k
local ay = py*k
local az = pz*k
889
; Compute B=(bx,by,bz)=point on outer box boundary radially "above" P.
local maxp=max(px,max(py,pz))
k = len/maxp
local bx = px*k
local by = py*k
local bz = pz*k
local u = (maxp-rad)/(len-rad)
gp_xpos(p_gp)=ax+u*(bx-ax)
gp_ypos(p_gp)=ay+u*(by-ay)
gp_zpos(p_gp)=az+u*(bz-az)
end_if
p_gp=gp_next(p_gp)
end_loop
end
return
890
_______________________________________________________________
891
3.2.5 Herramienta de extrusión de mallas
892
La figura 3.19 muestra un ejemplo de geometría que se crea en la extructor, y la
figura 3.20 muestra la malla extruida resultante.
893
3.3 Condiciones de contorno
894
Las condiciones mecánicas que se pueden aplicar en los límites son de dos tipos
principales:desplazamiento prescrito o tensión prescrita. Una superficie libre es
un caso especial del límite de la tensión prescrita.Los dos tipos de condiciones
mecánicas se describen en las Secciones 3.3.1 y 3.3.2.
895
se ilustra en la Figura 3.21.. Tenga en cuenta que los ejes globales de tensiones
(x , y , z ) y las tensiones de los ejes locales ( d , s , n ) no se pueden aplicar a la
misma cara.
Hay varias cosas a tener en cuenta sobre este uso del comando APPLY . Primero,
solo aquellos rostros cuyos centroides se encuentran dentro del rango de coorde-
nadas definido por el comando range se verán afectados por el comando APPLY
.En segundo lugar, las tensiones de compresión tienen signo negativo , de
acuerdo con la convención general de signos.para tensiones internas en FLAC
3D . Finalmente, FLAC 3D realmente aplica los componentes de tensión como
fuerzas,o tracciones , que resultan de una tensión que actúa sobre el plano límite
dado; las tracciones se calcula cada vez que se emite un comando STEP , y nue-
vamente cada décimo paso en el modo de gran esfuerzo.
896
Las fuerzas individuales también se pueden aplicar a la cuadrícula utilizando las
palabras clave xforce , yforce y zforce ,que especifican los componentes x , y y
z de un vector de fuerza aplicada. En este caso, ninguna es tomada en cuenta el
área de la cara límite; las fuerzas especificadas simplemente se aplican a los pun-
tos dados de la malla.
Las fuerzas aplicadas, o las tracciones calculadas a partir de las tensiones aplica-
das, se pueden ver con el comando PLOT fap. Para ver las fuerzas aplicadas, es
necesario realizar un STEP 0 primero para calcular las fuerzas aplicadas. Por
ejemplo, una condición de límite de tensión aplica tensión normal a un plano de
límite que tiene un buzamiento de 60◦y dirección de buzamineto de 270◦. Escriba
los comandos que se muestran en el ejemplo 3.13 :
p2 (0,4,0) p3 (2,0,3.464)
apply nstress -1e6 range plane dip 60 dd 270 origin 0.1,0,0 above
_______________________________________________________________
897
La tensión normal de -1 x10 6 es aplicada a los límites de un plano que cae dentro
del rango definido por un plano con dirección de buzamiento 270, buzamiento
de 60, y la posición arriba de x =0.1 y =0, z=0.
Step 1
898
3.3.1.1 Gradientes aplicados de tensión
899
en el que S(0) es el valor en el origen de las coordenadas globales en ( x = 0, y =
0, z = 0), y gx , gy, y gz especifican la variación del valor en las direcciones x ,
yyz.
Puede ser necesario alterar los valores de las tensiones aplicadas durante el trans-
curso de una simulación FLAC 3D .Por ejemplo, la carga sobre una base puede
900
cambiar. Para efectuar un cambio repentino en una tensión o carga existente apli-
cada, se da un nuevo comando APPLY , con el rango y el componente de tensión
dados exactamente como en el comando original , pero con un valor cambiado o
una variación. En este caso, FLAC 3D simplemente actualiza las tensiones al-
macenadas para ese elemento en la lista de cargas aplicadas. Los nuevos valores
reemplazarán los valores existentes para cualquier comando APPLY super-
puesto. Puede ser necesario eliminar primero las condiciones de contorno (con
APPLY remove elimina) antes de actualizar una tensión de contorno.
En muchos casos, puede ser necesario cambiar gradualmente una tensión de con-
torno. Esto a menudo es necesario para minimizar el impacto en un sistema sen-
sible, especialmente si la “path-dependence” ("dependencia de la ruta") de la so-
lución es importante (consulte la Sección 3.10.3). El archivo de del ejemplo 3.14
provoca que la tensión aplicada en la parte superior yz de la cara de una malla
sea incrementada gradualmente en un total de 100, a partir de un valor inicial de
−1 × 10 3 a un valor final de −1 × 10 5 . Especificamos 100 subpasos para cada
superpaso con el fin de equilibrar el modelo en cada incremento de carga.
Ejemplo 3.14 Aplicar límite de tensión cambiante con una función FISH
_______________________________________________________________
901
def superstep (n_steps,stress_inc)
loop ns (1,n_steps)
command
step 100
end_command
end_loop
end
plot show
@superstep(100,-1e3)
_______________________________________________________________
902
3.14 se puede modificar para usar un historial FISH , como se muestra en Ejem-
plo 3.15:
Ejemplo 3.15 Aplicar límite de tensión cambiante con una historial Fish
_______________________________________________________________
def x_stress
global stress_inc
end
step 100
903
_______________________________________________________________
_______________________________________________________________
step 100
_______________________________________________________________
904
Trazando la historia de σ xx para los Ejemplos 3.14, 3.15 y 3.16 , verá que los
tres enfoques para aplicar una tensión límite cambiante obtienen resultados idén-
ticos. Notarás que el tiempo de cálculo es más corto para los ejemplos 3.15 y
3.16 que para el ejemplo 3.14.
También se pueden aplicar tensiones a los límites interiores (por ejemplo, pare-
des de túneles). La tasa de excavación de un tunel se puede simular controlando
la razon a la que se relaja la tensión límite. Esto es mostrado por el siguiente
ejemplo para una excavación gradual de un túnel circular en un material tipo
Mohr-Coulomb.
_______________________________________________________________
dim 1.75 1.75 1.75 1.75 ratio 1.0 .83 1.0 1.2 size 6 6 6 15
dim 1.75 1.75 1.75 1.75 ratio 1.0 1.2 1.0 1.2 size 6 6 6 15 fill
prop bulk 33.33e9 she 25e9 fric 45 coh 15e6 ten 5e6
905
range y 15.9 16.1
save ini
; instantaneous excavation
cyc 2000
save instant
; gradual excavation
restore ini
def relax
global ncyc
if step<ncyc then
relax=1.0-(float(step)/float(ncyc))
else
relax=0.0
end_if
end
906
app nstress -65e6 hist @relax range cyl end1 0,0,0 end2 0,8,0 r 1.75
cyc 2000
_______________________________________________________________
No se calcula ninguna falla de material en las paredes del túnel cuando se relaja
la tensión límite. Sin embargo,si la excavación se realiza instantáneamente, en-
tonces el estado de tensión en el primer anillo de zonas alcanza la superficie de
falla durante el proceso de descarga (ver Figura 3.23 ). Tenga en cuenta que esta
malla es poco densa para modelar la plasticidad con precisión; Se requiere una
malla más fina alrededor del túnel debido a la gradiente de alta tensión. El pro-
pósito del ejemplo es solo demostrar el efecto de diferentes razones de cambio
en la tensión límite.
Otra técnica para relajar las tensiones se demuestra en el ejemplo 3.18.. La geo-
metría de este ejemplo es similar al del ejemplo 3.17 , excepto que el interior del
túnel que se excavará originalmente contiene zonas (es decir, el túnel aún no ha
sido excavado). El modelo completo se lleva primero a equilibrio, y luego el
material dentro del túnel se ablanda gradualmente. Este ablandamiento se realiza
mediante funciones FISH definidas por el usuario que se encuentran en
"ZONK3D.F3FIS" (consulte el Ejemplo 3.19). Los comandos
en“ZONK3D.F3FIS” realizará este proceso de ablandamiento en todas las zonas
que pertenecen a un grupo específico.
_dozonk (_n_reduction_steps,_zonkgroup,_slotnum)
907
_n_reduction_steps = el número de veces que el módulo de Young es suavizado
(un entero >=2)
_slotnum = el número slot de la zona del grupo que se utilizará en las compara-
ciones de nombres de grupo (un número entero ≥ 1)
908
_______________________________________________________________
dim 1.75 1.75 1.75 1.75 ratio 1.0 .83 1.0 1.2 size 6 6 6 10 &
dim 1.75 1.75 1.75 1.75 ratio 1.0 1.2 1.0 1.2 size 6 6 6 10 fill
prop bulk 33.33e9 she 25e9 fric 45 coh 15e6 ten 5e6
909
hist add gp xdisp 1.75 0 0
call zonk3D.f3fis
return
_______________________________________________________________
_______________________________________________________________
; zonk3D.f3fis
; equivalent modulus.
local _z = zone_head
910
if z_model(_z) # "null" then
_inzz = _inzz + 1
_pzz(_inzz) = _z
local _e = z_prop(_z,"young")
z_model(_z) = "elastic"
z_prop(_z, "young") = _e
endif
endif
_z = z_next(_z)
endloop
end
def _zonk_reduce(_modulus_mult)
local _ii
loop _ii(1,_inzz)
local _z = _pzz(_ii)
911
z_sxy(_z) = _stress_perturb_factor * z_sxy(_z)
endloop
end
; must be >= 2
; e.g., "excavation_1"
endif
_zonk_setup(_zonkgroup, _slotnum)
if _inzz = 0 then
912
error = "No zones found for zonking."
endif
local _ii
loop _ii(1,_nlimit)
_ret = out(msg)
_zonk_reduce(_modulus_mult)
command
solve
endcommand
endloop
913
msg = msg + ": Installing null model in zonk zones."
_ret = out(msg)
loop _ii(1,_inzz)
z_model(_pzz(_ii)) = "null"
endloop
command
solve
endcommand
_ret = lose_array(_pzz)
end
ret
_______________________________________________________________
914
3.3.1.3 Precauciones y consejos
En esta sección, se describen algunas diversas dificultades con los límites de ten-
sión.
915
Ejemplo 3.20 Girar cuando la malla no está en equilibrio
_______________________________________________________________
step 500
_______________________________________________________________
Los gráficos producidos a partir de este ejemplo se muestran en las Figuras 3.24
y 3.25 . La tensión σ xx aplicada hace que las fuerzas horizontales actúen sobre
el cuerpo. Dado que el cuerpo está inclinado, estas fuerzas dan lugar a un mo-
mento que hace que el cuerpo gire.
916
917
Un efecto similar, pero más sutil, surge cuando se excava material de un cuerpo
que se apoya por una condición de límite de tensión: el cuerpo está inicialmente
en equilibrio bajo la gravedad, pero la eliminación del material reduce el peso.
Entonces, todo el cuerpo comienza a moverse hacia arriba, como lo demuestra
el archivo del ejemplo 3.21:
_______________________________________________________________
918
prop bulk 8e9 shear 5e9
solve
_______________________________________________________________
919
3.3.2 Límite de desplazamiento
920
Las condiciones de velocidad aplicadas siempre se refieren a puntos de mallas.
Las velocidades se pueden aplicar en términos de ejes globales x , y , z (es decir,
con palabras clave xvelocity , yvelocity o zvelocity ), o en términos de ejes lo-
cales (con las palabras claves nvelocity , dvelocity o svelocity ). Los ejes locales
están definidos por el vector normal en cada punto de cuadrícula. La dirección
normal del punto de cuadrícula es el promedio de los vectores normales de las
caras conjuntas en el punto. Los ejes d - s - n en el punto de malla forman un
sistema de coordenadas de mano derecha (consulte la Figura 3.27 ). En cada
punto de la malla, todas las velocidades prescritas deben estar en los mismos
ejes, ya sean ejes globales o ejes locales.
921
3.22 Aplicación de velocidades normales en las esquinas
_______________________________________________________________
922
save ini
step 1
save local
res ini
save not-local
_______________________________________________________________
Si se eliminan las palabras clave plane dip 60 dd 270 y plane dip 120 dd 90 de
los comandos APPLY nvelocity , las velocidades en las esquinas de la malla no
se aplicarán en las direcciones deseadas. La dirección normal predeterminada en
los puntos las esquinas de la malla está determinada por todas las caras que se
encuentran en el punto de la malla. (Compare la Figura 3.28 con la Figura 3.29
.)
923
No se permite la aplicación de diferentes ejes locales en el mismo punto de la
malla. Esto puede requerir una variación de velocidad aplicada en las condicio-
nes de frontera si el modelo no está orientado en paralelo con los ejes de coorde-
nadas x , y , z. Esto se muestra, por ejemplo, en la aplicación de dos planos de
contorno de rodillos que se cruzan en los bordes del modelo. El ejemplo 3.23
ilustra el problema:
Ejemplo 3.23 Aplicación de las velocidades de los ejes locales a lo largo de los
bordes
_______________________________________________________________
prop bulk 1e8 shear .3e8 apply nstress -1e6 range y 3.9 4.1
_______________________________________________________________
924
Aparecerá un mensaje de error para el segundo comando APPLY nvelocity ,
porque los puntos de la malla a lo largo del borde del modelo x = 0, y = 0 solo
puede tener definido un sistema de coordenadas local. Los sistemas de coorde-
nadas locales deben tener el mismo dip y dd para evitar este problema. Este
problema puede superarse utilizando el mismo sistema de eje local para asignar
comandos y asignarlas velocidades en la dirección del rumbo en el primer co-
mando y en la dirección de buzamiento en el segundo comando. Reemplace los
dos comandos APPLY nvelocity con los siguientes comandos:
Las condiciones de límite de velocidad ahora son correctas a lo largo del borde
del modelo.
925
926
as velocidades de los ejes locales no se pueden aplicar a ningún punto de cuadrí-
cula que ya esté FIX ed (fijado) en cualquier dirección.Además, una velocidad
de ejes globales no se puede aplicar a un punto de cuadrícula con una velocidad
FIX ed en la misma dirección (es decir, APPLY xvelocity no es compatible con
FIX x ).
Alternativamente, los comandos FIX e INITIAL pueden usarse para fijar la ve-
locidad en uno o más de los direcciones , y , en un punto de la malla. Durante el
proceso de cálculo, la velocidad al inicio del proceso se retiene independiente-
mente de las fuerzas que actúen sobre los puntos de la malla que están fijados
FIX ed. Si un límite de desplazamiento cero se requiere más adelante en un
927
cálculo, las velocidades apropiadas de punto de cuadrícula se pueden establecer
en cero antes de los puntos de la malla sean fijados (FIXed)
Como ejemplo, para simular el movimiento rígido de una platina rugosa en una
muestra de prueba, uno de los siguientes fragmentos de código se pueden utiliza:
or
or
928
Cuando los puntos de la malla se mueven rígidamente, las fuerzas de reacción en
los puntos de la malla se pueden monitorear usando FISH. La suma de las fuer-
zas de reacción a lo largo de un límite se puede obtener con un función simple
de FISH que suma las variables FISH que corresponden a xforce , yforce y/o
zforce sobre el rango requerido. (Vea el ejemplo 4.5 .)
_______________________________________________________________
mod mech el
def find_add
global width
929
local p_gp = gp_head
mem(new) = head
mem(new+1) = p_gp
head = new
endif
p_gp = gp_next(p_gp)
endloop
end
set @width=10.0
@find_add
def apply_vel
whilestepping
global vel_max
global height
local ad = head
930
gp_xvel(p_gp) = vel_max * gp_zpos(p_gp) / height
ad = mem(ad)
endloop
end
step 100
_______________________________________________________________
A veces es difícil saber qué tipo de condición de contorno aplicar a una superficie
particular del cuerpo que se modela. Por ejemplo, al modelar una prueba triaxial
931
de laboratorio, si ¿la carga aplicada por la platina se considerará como un límite
de tensión, o debería tratarse la platina como un desplazamiento rígido? Por su-
puesto, toda la máquina de prueba, incluida la platina, podría modelarse, pero
eso puede llevar mucho tiempo. (Recuerde que FLAC 3D tarda mucho en con-
verger si hay un gran contraste en rigideces.) En general, si el objeto que aplica
la carga es muy rígido en comparación con la muestra (digamos, más de 20 veces
más rígida), entonces puede tratarse como un límite rígido. Si esto es suave en
comparación con la muestra (digamos, 20 veces más suave), entonces puede mo-
delarse como un contorno. Claramente, la presión de un fluido que actúa sobre
la superficie de un cuerpo pertenece a la última categoría. Las zapatas en el suelo
a menudo se pueden representar como límites rígidos que se mueven con veloci-
dad constante para el propósito de encontrar la carga de colapso del suelo. Este
enfoque tiene otra ventaja: es mucho más fácil para controlar la prueba y obtener
un buen gráfico de carga / desplazamiento. Es bien sabido que las máquinas de
pruebas de rigidez son más estables que las máquinas de prueba blandas.
932
y fijar todos los puntos de la malla en la dirección horizontal usando el comando
FIX (por ejemplo, FIXx). Si las velocidades en el plano de simetría aún no son
cero, deben ponerse a cero con el Comando INICIAL (por ejemplo, INICIAL
xvelocidad = 0.0 ). Ambos comandos deben tener su rango dado como el plano
límite. En el caso considerado, las componentes y- y z- de la velocidad en el
plano vertical de simetría no se ve afectado y no debe fijarse. Se aplican consi-
deraciones similares a otros planos de simetría. Los planos de simetría también
se pueden establecer a lo largo de los límites que se encuentran en ángulos a ejes
de coordenadas x , y , z. Utilice el comando APPLY nvelocity = 0, por ejemplo.
Sin embargo, será necesario especificar también la palabra clave plane para pro-
porcionar correctamente el plano de simetría para la esquina de los puntos de la
malla (consulte los ejemplos 3.22 y 3.23 ).
933
1. Un límite fijo hace que se subestimen tanto las tensiones como los desplaza-
mientos, mientras que el límite de tensión hace lo contrario.
3. El efecto de la ubicación de los límites es más notable para los cuerpos elásti-
cos porque los desplazamientos y los cambios de tensiones se limitan más cuando
hay un comportamiento plástico; ahí es una distancia de corte natural dentro de
la cual ocurre la mayor parte de la acción. El límite artificial se puede colocar un
poco más lejos sin errores graves. Sin embargo, cualquier límite artificial no debe
estar lo suficientemente cerca como para atraer el flujo plástico y, por lo tanto,
invalidar la solución.
934
En FLAC 3D , se intenta reproducir este estado in situ mediante el estableci-
miento de condiciones iniciales. Idealmente, la información sobre el estado ini-
cial proviene de mediciones de campo.Pero, cuando no están disponibles, el mo-
delo se puede ejecutar para una variedad de condiciones posibles. A pesar de que
el rango es potencialmente infinito, hay una serie de factores limitantes (por
ejemplo, el sistema debe estar equilibrado, y los criterios de rendimiento elegidos
no deben violarse en ninguna parte).
En una capa uniforme de suelo o roca con una superficie libre, las tensiones ver-
ticales suelen ser iguales a gρz ,donde g es la aceleración gravitacional, ρ es la
densidad de masa del material y z es la profundidad debajo de la superficie. Sin
embargo, las tensiones horizontales in situ son más difíciles de estimar. Hay una
creencia común, pero errónea, de que existe una relación "natural" entre la ten-
sión horizontal y vertical, dada por ν / ( 1 - ν) , donde ν es la relación de Poisson.
Esta fórmula se deriva de la suposición de que la gravedad se aplica repentina-
mente a una masa de material elástico en la que el movimiento lateral se previene.
Esta condición casi nunca se aplica en la práctica, debido a los repetidos movi-
mientos tectónicos, falla de material, remoción de sobrecarga y tensiones blo-
queadas debido a fallas y localización (ver Sección 3.10.3). Por supuesto, si tu-
viéramos suficiente conocimiento de la historia de un volumen particular de ma-
terial, podríamos simular todo el proceso numéricamente para llegar a las condi-
ciones iniciales para nuestras obras de ingeniería planificadas, pero este enfoque
no suele ser factible. Normalmente, comprometemos: un conjunto de tensiones
está instalado en la malla y luego se ejecuta FLAC 3D hasta que se obtiene un
estado de equilibrio.
935
Es importante darse cuenta de que hay un número infinito de estados de equili-
brio para cualquier sistema dado. En las siguientes secciones, examinaremos si-
tuaciones progresivamente más complicadas y las formas en que se pueden es-
pecificar las condiciones iniciales. Se anima al usuario a experimentar con los
distintos archivos presentados.
936
PLOT zone colorby state). En segundo lugar, las tensiones prescritas en el lí-
mite de la malla puede no ser igual a las tensiones iniciales dadas. En este caso,
los puntos de los límites de la malla empezara a moverse tan pronto como se dé
un comando STEP . Nuevamente, se debe verificar la salida (por ejemplo,
PLOTvelocity) para esta posibilidad. El ejemplo 3.25 muestra un conjunto de
comandos que producen tensiones iniciales que están en equilibrio con las ten-
siones límite prescritas.
_______________________________________________________________
_______________________________________________________________
937
Por supuesto, si el contorno es FIX ed fijado, en lugar de estar controlado por
tensión, las tensiones iniciales estarán en equilibrio automáticamente: el co-
mando APPLY no es necesario. Consulte la Sección 3.3 para obtener más deta-
lles.sobre las condiciones de contorno y el comando APPLY en particular.
938









