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Flac3D: Métodos Numéricos en Minería Con

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MECÁNICA DE ROCAS, GEOTECNIA Y GEOMECÁNICA

EN LA INGENIERÍA DE MINAS
Fredy Rijalba Palacios

MÉTODOS NUMÉRICOS
EN MINERÍA CON

FLAC3D
MANUAL DE APLICACIONES
Fredy Rijalba Palacios
Dr. Ing. en Geotecnia Minera. Experto en
Modelización Numérica 3D y proyectos
geotécnicos mineros.

www.grupospstraining.com

1
INDICE
2. INTRODUCCIÓN ............................................................................................................4
3. ÍNDICE ...........................................................................................................................8
4. AUTORES DEL MANUAL ................................................................................................9
5. MODELOS NUMÉRICOS A INVESTIGAR: ......................................................................14
6. METODOLOGÍA PARA REALIZAR EL MODELO NUMÉRICO .........................................15
Capítulo 6: MECÁNICA DE ROCAS Y GEOMECÁNICA ......................................................21
Capítulo 7: LOS MÉTODOS NUMÉRICOS EN LA GEOTECNIA Y GEOMECÁNICA ..............58
Capítulo 16: HIDROGEOLOGÍA DE LOS SUELOS ..............................................................88
Capítulo 18: RESISTENCIA AL CORTE DE UN SUELO......................................................105
19.1. INTRODUCCIÓN A LA PARTE IV ............................................................................143
Capítulo 20: PRESAS DE RESIDUOS MINEROS ..............................................................175
Capítulo 21: PISTAS MINERAS.......................................................................................235
Capítulo 22: INTRODUCCIÓN A LA GEOMECÁNICA ......................................................264
Capítulo 23: DESCRIPCIÓN DE LAS DISCONTINUIDADES ..............................................288
Capítulo 24: EL MACIZO ROCOSO: CARACTERIZACIÓN GEOMECÁNICA.......................340
Capítulo 25: COMPORTAMIENTO MECÁNICO DE LA ROCA MATRIZ ............................354
Capítulo 26: NATURALEZA DISCONTINUA DE LAS ROCAS ............................................424
Capítulo 27: LA MECÁNICA DE ROCAS EN LA INGENIERÍA DE MINAS ..........................464
Capítulo 28: CRITERIOS PRÁCTICOS DE MECÁNICA DE ROCAS EN MINERÍA
SUBTERRÁNEA ..............................................................................................................484
Capítulo 29 : SISTEMAS DE SOSTENIMIENTO ...............................................................502
Capítulo 30: DISEÑO DE RELLENOS CONSOLIDADOS PARA SOSTENIMIENTO..............548
Capítulo 31 :ELECCIÓN DEL MÉTODO DE EXPLOTACIÓN .............................................568
Capítulo 32: MÉTODOS CON SOSTENIMIENTO NATURAL: CÁMARAS Y PILARES .........602
Capítulo 33: MÉTODOS CON SOSTENIMIENTO NATURAL: CÁMARAS VACÍAS CON
GRANDES BARRENOS....................................................................................................621
Capítulo 34: EXPLOTACIONES CON SOSTENIMIENTO ARTIFICIAL: ...............................636
Capítulo 35: MÉTODOS CON SOSTENIMIENTO ARTIFICIAL CORTE Y RELLENO ............658

2
Capítulo 36: MÉTODOS DE HUNDIMIENTO ..................................................................686
Capítulo 37: MÉTODO DE LOS ELEMENTOS FINITOS ....................................................713
Capítulo 38: MÉTODO DE DIFERENCIAS FINITAS ..........................................................735
Capítulo 39: MÉTODO DE LOS ELEMENTOS DISCRETOS ...............................................752
Capítulo 40: CASO I:ANÁLISIS NUMÉRICO DE EXCAVACIONES MINERAS.....................767
Capítulo 41: CASO PRÁCTICO II:LOS MÉTODOS NUMÉRICOS EN EL DISEÑO DEL
MÉTODO DE MINADO...................................................................................................798
Capítulo 42: CASO III:FORMULACIÓN DE UN MODELO NUMÉRICO PARA EL CONTROL
DE LA DILUCIÓN MINERA..............................................................................................809
3 RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS CON FLAC 3D .............................................................844

3
MÉTODOS NUMÉRICOS EN
MINERÍA CON FLAC3D
1. INTRODUCCIÓN

En este Manual Técnico se pretende ayudar a nuestros alumnos del CURSO


INTERNACIONAL DE MÉTODOS NUMÉRICOS EN MINERÍA CON
FLAC3D (NIVEL I), para entrenarlos en las técnicas de trabajo con comandos
de FLAC3D. El manual empieza con ejercicios sencillos, construyendo códigos
numéricos básicos y aprendiendo a plantear los ALGORITMOS DE SOLU-
CIÓN de los problemas geotécnicos. Progresivamente se procede a trabajar con
modelos más complejos y a resolver PROYECTOS GEOMECÁNICOS COM-
PLETOS.

Sí los alumnos no tienen los conocimientos básicos de métodos numéricos, este


Manual les introducirá en los conceptos y las técnicas de MÉTODOS NUMÉ-
RICOS EN MINERÍA CON FLAC3D, empezando desde lo más básico, gra-
duándose los conocimientos, ejemplos y ejercicios, gradualmente, conforme al
nivel del alumno.

El objetivo, por tanto, de este Manual, es transmitir los conocimientos, experien-


cias y ejemplos para que el alumno aprenda a resolver diversos problemas geo-
técnicos, geomecánicos y de mecánica de rocas en minería; entre los cuales te-
nemos:

• el estudio y diseño geomecánico de túneles y galerías,

4
• el estudio y diseño geomecánico de piques, pozos y chimeneas,
• análisis y diseño de presas de residuos mineros, escombreras y botaderos
• modelos hidrogeológicos,
• influencia de voladuras en los daños al macizo rocoso,
• Análisis y diseño de labores mineras explotadas por distintos métodos de
minado
• Análisis y diseño de open pits
• Estudio y análisis de estabilidad de taludes, etc.

En los ejemplos y ejercicios tratados en este Manual se trabajará con el software


de simulación numérica FLAC3D -Versión 5.0, v 6.0 o v7.0 (dependiendo de
la versión que tenga la empresa minera). El alumno debe conocer que una u otra
versión no es mejor ni peor que la otra, sino que depende de la cantidad de
CÓDIGO NUMÉRICO EN MINERÍA que se haya desarrollado en el mundo
con tal o cual versión.

Ese es el criterio de elección. Se trabajará también de manera intensiva con la


herramienta de programación FISH y el lenguaje PHYTON. La idea es que el
alumno aprenda y adquiera soltura en el planteamiento, programación, imple-
mentación y solución de los códigos numéricos que resuelven problemas de di-
seño geomecánico en minería.

El Manual se orientará desde el primer día al manejo práctico y aplicación a casos


reales de minería, y progresivamente irá evolucionando a un manejo avanzado
de la herramienta FLAC3D. La idea es que el alumno aprenda a resolver – cada
vez – problemas más complejos y completos – que le servirán de ayuda durante

5
el ejercicio de su profesión.

FLAC3D es una de las herramientas más poderosas de MODELIZACIÓN NU-


MÉRICA EN MINERÍA; pero también es una de las técnicas más complejas de
aprender; sobre todo en el ámbito de la aplicación práctica que permita al
alumno aplicar lo que aprende y especializarse profesionalmente en este campo
que tiene una alta demanda de profesionales. Este Manual del CURSO INTER-
NACIONAL DE MÉTODOS NUMÉRICOS EN MINERÍA CON FLAC3D
permitirá que el alumno adquiera los conocimientos, las destrezas, habilidades
y experiencia necesaria para plantear y resolver los códigos numéricos que re-
presentan la solución de los problemas de la mecánica de rocas y la geomecá-
nica, aplicadas a los proyectos mineros, hidrogeológicos y de diseño de infra-
estructuras mineras.

El Manual del Curso no se limita a enseñar a manejar un programa de software;


su OBJETIVO ES FORMAR ESPECIALISTAS EN MODELIZACIÓN NU-
MÉRICA DE PROBLEMAS REALES DE MINERÍA. El CURSO y el MA-
NUAL del mismo, se caracteriza precisamente porque son elaborados por EX-
PERTOS en MINERÍA con más de 30 años en la modelización numérica de
geotecnia y geomecánica en minería y diseño e obras; y que dominan la inge-
niería de aplicaciones e ingeniería del software.

El objetivo de los cursos, libros, manuales y publicaciones técnicas de GRUPO SPS


TRAINING es formar TÉCNICOS ESPECIALISTAS en MINERÍA, GEOTEC-
NIA, GEOMECÁNCA, PERFORACIÓN Y VOLADURA DE ROCAS, TIESGOS
GEOLÓGICOS Y GEOTÉCNICOS, Y ESPECIALMENTE EN MODELIZACIÓN
NUMÉRICA CON FLAC3D.

6
La experiencia en el campo de la MODELIZACIÓN NUMÉRICA EN MINE-
RÍA CON FLAC3D implica:

- Aplicación del código numérico FLAC3D en la minería


- Aplicación del código numérico FLAC3D en obras civiles
- Diseño geomecánico de minas
- Diseño geomecánico de túneles, taludes y presas
- Construcción de modelos numéricos en problemas reales
- Ejemplos reales de proyectos utilizando FLAC3D.

Para los ejemplos del Manual se realizará con el código numérico FLAC3D en
versiones 5.0, 6.0 y 7.0 puesto que en cada una de estas versiones hay experien-
cia y ejemplos.

7
2. ÍNDICE
El MANUAL tiene una estructura muy completa y se desarrolla en varios módulos:
Tema 1: Introducción a FLAC3D
Tema 1: Introducción a FLAC3D
Tema 2: Interfaz de Usuario
Tema 3: Manejo de comandos
Tema 4: Códigos Numéricos
Tema 5: Modelos Geológico
Tema 6: Modelo Geotécnico
Tema 7: Modelo Numérico
Tema 8: Uso y manejo de FISH Tema 9: Programación con FISH
Tema 10: Programación PHYTON
Tema 11: Programación PHYTON
Tema 12: Mallado con Griddle.
Tema 13: Importación de mallas
Tema 14: Trabajando con RHINOS
Tema: 15 Proyecto de galería/túnel minero con FLAC3D
Tema 16: Proyecto de túnel/ galería minera con FLAC4D (cont.)
Tema 17: Análisis de excavaciones mineras con FLAC3D (labor minera)
Tema 18:Excavaciones mineras con FLAC3D (labor minera-cont)
Tema 19: Análisis de estabilidad de taludes en mina con FLAC3D
Tema 20: Análisis de estabilidad de taludes en mina (continuación)
Tema 21 Análisis de estabilidad de una presa de relaves (residuos mineros) con
FLAC3D.
Tema 22: Análisis de estabilidad de una presa de relaves (residuos mineros) con
FLAC3D (cont)
Tema 23: Modelo numérico en FLAC3D para control de la dilución minera en mina
subterránea
Tema 24: Modelo numérico para simulación de estabilidad de caserones en ex-
plotación de hundimiento por bloques.

8
Tema 25: Modelo Numérico para Simulación de daños producidos por voladuras
Tema 26: Modelo Numérico para Simulación de daños producidos por voladuras
(continuación).
Tema 27: PROYECTO DE DISEÑO GEOMECÁNICO DE MINA CON FLAC3D (varias
sesiones)

NOTA: El desarrollo de cada módulo tiene una parte teórica y otra práctica.

3. AUTORES DEL MANUAL

Este MANUAL está dirigido y coordinado por D. Fredy Rijalba Palacios, Doc-
tor en Geotecnia Minera por la Universidad Politécnica de Madrid. Máster en
Ingeniería de Minas por la Universidad Nacional de Ingeniería, Máster en Ges-
tión Industrial y Tecnología por la Escuela de Organización Industrial de Ma-
drid, Máster en Mecánica de Suelos e Ingeniería de Cimentaciones por el CE-
DEX-España, Consultor internacional en Geotecnia, Geomecánica, Automati-
zación de Minas y Proyectos Mineros con más de 30 años de experiencia.

Fredy Rijalba Palacios ha pasado por todos los escalones de la Ingeniería Mi-
nera y Geotécnica, empezando a trabajar en la compañía norteamericana
ASARCO (American Smelting and Refinining Company en las unidades mi-
nero-metalúrgicas de Shorey y Quiruvilca, como Ingeniero de producción;
luego trabajó en la Mina VINCHOS (hoy del grupo VOLCAN) en la unidad mi-
nera de Vinchos como Ingeniero de Guardia, Ingeniero de Sección, Jefe de Mina
y Superintendente de Minas; posteriormente trabajó en la Compañía Minera
Hualgayoc (Cajamarca, Perú) como Jefe de Mina; luego en Compañía Minera
Santa Rita (como Jefe de Mina); se ha desempeñado como Ingeniero de Minas

9
en Sociedad Minero Metalúrgica Peñarroya (España); ha sido consultor en te-
mas de perforación, voladura, ingeniería de explosivos y geotecnia en Mina Az-
nalcoyllar (Boliden),ha realizado trabajos de consultoría para Reocin, Río Tinto
Minera (España); ha sido Director de Ingeniería en el grupo alemán Thyssen In-
dustrie AG (trabajando en diferentes explotaciones de hierro del grupo, tanto en
Europa como en SIA).. Ha sido investigados en proyecto de diseño y aplicación
de emulsiones explosivas en EXPLOSIVOS RÍO TINTO entre los años 1989-
1993.

También ha participado en la redacción de este Manual el Ingeniero Cristhian


Gallo Rijalba, INGENIERO DE SOFTWARE: con más de 15 años de experien-
cia en España, Chile, Perú y México.

El Ingeniero Cristhian Gallo Rijalba es experto en programación de modelos nu-


méricos, dominando lenguajes como FORTRAN, PHYTON, etc.; de gran utili-
dad en el desarrollo de modelos numéricos.

Los autores llevan investigando sobre la aplicación de los métodos numéricos a


la minería desde el año 1987; habiendo trabajado con la cátedra de Mecánica de
Rocas de la ETISIMM de Madrid (junto a los Ingenieros Pedro Ramírez Oyan-
guren y Ricardo Laín Huerta ) en varios proyectos de:

✓ Aplicación del método de los elementos de contorno al diseño de minas


✓ Aplicación de métodos en diferencias finitas a problemas hidrogeológi-
cos y mineros
✓ Aplicaciones del Método de los elementos finitos en el diseño de minas
subterráneas

10
✓ Aplicaciones de la geotecnia en problemas de diseño del espacio subte-
rráneo minero.

Fredy Rijalba Palacios lleva investigando en el desarrollo y aplicación MO-


DELO MATEMÁTICOS aplicados a la minería y la industria (MODELO NU-
MÉRICOS Y MODEÑOS DE INVESTIGACIÓN DE OPERACIONES), ha-
biendo dictado clases en las siguientes Universidades y Escuelas de Negocios:

En España:

✓ Escuela de Postgrado de ICADE: Métodos de Investigación Operativa

✓ Escuela de Organización Industrial: Métodos de Investigación Opera-


tiva e Ingeniería de Sistemas

✓ Universidad ICAI: Modelos de investigación operativa y apli-


caciones a problemas industriales

Perú:

✓ Universidad Nacional de Ingeniería: Mecanización y Automatización de


Minas (Escuela de Postgrado)

✓ Universidad ESAN: Profesor y Director del Diplomado. GESTIÓN DE


AUTOMATIZACIÓN MINERA

✓ Grupo SPS España: diversos DIPLOMADOS de métodos numéricos


aplicados a la Minería. El profesor es autor de dos libros del sector mi-
nero:

11
• TRATADO DE INGENIERÍA DE EXPLOSIVOS, PERFORA-
CIÓN Y VOLADURA DE ROCAS, Editorial Garceta, 2017.

• GEOTECNIA Y GEOMECÁNICA: Mecánica de Rocas, Geotecnia


y Geomecánica en la Ingeniería de Minas. Ediciones Grupo SPS
Training. Noviembre, 2018.

✓ MÉTODOS NUMÉRICOS APLICADOS A LA MINERÍA METÁ-


LICA

Este Manual está dirigido a:

- Ingenieros de minas, geólogos, caminos, civiles, industriales o simila-


res que desarrollen su actividad en el diseño y /o control geotécnico de
minas, o que quieran iniciarse en este campo

- Ingenieros de minas, geólogos, caminos, industriales o similares que


trabajen con modelos geológicos, geomecánicos o matemáticos de ya-
cimientos o de minas en operación.

- Profesionales de la minería que quieran aprender a seleccionar el mé-


todo de minado óptimo, rentable y más seguro para una mina, usando
las técnicas numéricas más avanzadas de la actualidad

- Profesionales que se enfrenten con los problemas de diseño geotécnico


y geomecánico de obras y estructuras mineras y que quieren escalar
desde las soluciones tradicionales y empíricas hacia técnicas numéri-
cas, utilizando programas de computadora avanzados.

12
- Profesionales que trabajen con software de diseño minero y que quie-
ren conocer los fundamentos de las técnicas numéricas aplicadas a la
minería

- Estudiantes de minería geología, caminos, civil, industrial y similares


interesados en introducirse en el mundo de la aplicación de modelos
numéricos para diseñar minas y estructuras mineras.

Sin ser limitativa, mencionamos la lista de algunas de las actividades que


pueden desarrollar los especialistas en MÉTODOS NUMÉRICOS EN LA
MINERÍA:

• Modelización numérica en Investigación, Prospección y Explotación de


ReDIPLOMADOs Naturales
• Modelización, Mapeo Geotécnico y Zonificación de Explotaciones Mi-
neras.
• Modelización numérica en Hidrogeología Minera.
• Técnico de análisis numérico en Explotaciones Mineras Superficiales.
• Modelización numérica de Explotaciones Mineras de Interior.
• Diseño de Túneles Mineros.
• Diseño de Depósitos de Estériles de Mina.
• Diseño de Explanadas.
• Diseño de Cimentaciones.
• Estudio y Estabilización de Taludes Civiles y/o Mineros.
• Modelización Numérica y Propuesta de Sostenimiento en Excavaciones
Subterráneas.
• Modelización Geotécnica de Obras Mineras y/o Civiles.

13
• Modelización, Control y Gestión y planificación de obras geotécnicas.
• Modelización, Gestión y planificación de recursos hídricos.
• Modelización, evaluación y gestión de recursos geológicos.
• Modelización, Evaluación y reducción del riesgo sísmico.
• Planificación y gestión de soluciones de almacenamiento de residuos.
• Consultoría en ingeniería minera , geotécnica, geológica y sísmica.
• Consultoría en hidrología e hidrogeología.

4. MODELOS NUMÉRICOS A INVESTIGAR:


Los modelos numéricos que se presentan en este Manual son los siguientes:

1. Análisis numérico de la influencia de los microdefectos del macizo


rocoso en la fragmentación de las rocas y estabilidad de los bancos
de trabajo en minas a cielo abierto

2. Modelo numérico para el análisis previo de daños por voladuras


en macizos rocosos fuertemente fracturados en minas subterrá-
neas

3. Análisis de estabilidad de minas a tajo abierto a través de elementos


discretos (UDEC) y elementos discretos tridimensionales (3DEC).

4. Análisis numéricos de estabilidad tridimensional (3dec), mediante in-


corporación de fallas y defectos explícitos, así como anisotropía en
distintos dominios estructurales a escala de banco.

5. Modelo numérico para el control de la dilución minera en mé-

14
todos de minado por hundimiento de bloques, cámaras y pila-
res y corte y relleno.

6. Análisis numérico del backbreak para caída de rocas y over break por
sobreexcavación en voladura de rocas

7. Modelo numérico de análisis dinámico de presa de relaves mineros

Todos los modelos son de minas reales; en todo el MANUAL el proceso de


modelización numérica es el siguiente:

a) Revisión de información de campo,


b) Construcción del modelo numérico en FLAC3D
c) Diferentes simulaciones numéricas con FLAC3D
d) Interpretación de resultados,
e) Análisis de sensibilidad
f) Informe acabado con resultados obtenidos.

5. METODOLOGÍA PARA REALIZAR EL MODELO NUMÉRICO

Al diseñar un modelo numérico para resolver un problema de mecánica de rocas


y geomecánica en minería debemos seguir una metodología (que combina as-
pectos teóricos y prácticos), que enumeramos a continuación:

Compilar la información sobre:

- La historia geológica del macizo rocoso que estamos investigando y de


la implantación de la mina en general: historia de tensiones, eventos

15
geológicos, estructuras geológicas mayores y menores, geología regio-
nal, tectónica regional y local, litología, petrografía y estratigrafía de
la zona a estudiar

- Investigación de campo: como ya se ha mencionado reiteradamente en


diversos capítulos de este libro; la investigación de campo tiene que ir
orientada al levantamiento geológico y geotécnico de la zona; al estu-
dio detallado del macizo rocoso, a la descripción de sus discontinuida-
des, al estudio de los macrodefectos y microdefectos, a la ejecución de
sondeos geotécnicos, calicatas, medición de tensiones in situ, etc. Ló-
gicamente esta investigación de campo debe dirigirse principalmente
hacia el yacimiento,a los contactos con la roca encajante, al macizo
rocoso en su conjunto y a las discontinuidades relevantes.

- Perfil del Terreno: como consecuencia de las investigaciones anterio-


res; entonces estamos en condiciones de formular un perfil del terreno,
donde ya podemos establecer los DOMINIOS GEOTÉCNICOS con
características preliminares.

- Formular una hipótesis preliminar sobre el comportamiento del terreno


con los datos obtenidos hasta el momento

- Hacer valer nuestra experiencia previa para hacer una primera inter-
pretación del comportamiento del terreno

- Realizar una comprobación empírica de nuestra hipótesis a la luz de


las investigaciones de campo

16
- Realizar los ensayos de campo y de laboratorio (ensayos SPT, CPT, ca-
licatas, sondeos, galerías, perforaciones diamantinas, sondeos hidrogeo-
lógicos; tomar muestras de campo para realizar los ensayos rotura (com-
presión simple, triaxial, etc.).

- Los ensayos de campo y de laboratorio nos darán los parámetros carac-


terísticos de roca, macizo rocoso y yacimiento mineral (o de la mina,
cuando se trate de una explotación en marcha).

- Procedemos a realizar una idealización/simplificación de la realidad: es


decir procedemos a la obtención de un modelo teórico

- Con el modelo obtenido; se procede a realizar formulaciones matemáti-


cas del modelo y se selecciona una formulación adecuada

El Proceso de Simulación Numérica

- Formulación matemática Elección del código numérico


- Generación del modelo numérico: fases de generación del modelo Téc-
nica de1.Mallado:
✓ Discretización de la zona de interés.

✓ Asignación de propiedades geomecánicas a los elementos.

✓ Asignación de condiciones de contorno a nodos o lados.

✓ Resolución de las ecuaciones discretizadas.

✓ Obtención de las variables secundarias.

17
✓ Visualización de los resultados del mallado:

Solución del modelo NUMÉRICO Interpretación de resultados

Postproceso: Comprobación de los resultados con las predicciones y/o medidas


in-situ

18
Nuevas simulaciones: Replanteamiento de la Simulación

19
NOTA: Las imágenes mostradas han sido tomadas de publicaciones de ITA-
SCA CONSULTING GROUP.

20
Capítulo 6: MECÁNICA DE ROCAS Y GEOMECÁNICA

Índice del capítulo

6.1. Introducción
6.2. Alcances de la mecánica de rocas
6.3. Problema de resistencia al esfuerzo cortante
6.4. Ejemplo de aplicación: planificación y programación de un open
pit
6.1. INTRODUCCIÓN
Existen muchas definiciones sobre mecánica de rocas; la que más nos gusta es
aquella de carácter general que la define como la ciencia teórica y aplicada
al comportamiento mecánico de rocas y de macizos rocosos. Como tal, la mecá-
nica de rocas no forma parte de la geología; pero hace uso de muchos de sus
aspectos teóricos y prácticos, y se puede decir que es al mismo tiempo una dis-
ciplina de las ciencias de la tierra y una rama de la mecánica concerniente a la
respuesta de los entes litológicos de la corteza terrestre a los campos de fuer-
zas de entorno físico. En un sentido más estricto, la mecánica de rocas forma
parte de la geomecánica, que es una disciplina relativa a las respuestas mecáni-
cas de todos los materiales geológicos, incluidos los suelos.
La mecánica de rocas de manera más general se aplica a la ingeniería geoló-
gica, de minas, del petróleo y civil, y se enfoca a la puesta en operación de
los principios de ingeniería mecánica a diseño de estructuras litológicas genera-
das por:
• Minado de yacimientos minerales
• Perforación para explotación de minas, sondeos, pozos de agua, etc.
• Extracción de hidrocarburos de los yacimientos
• Construcción de Túneles
• Pozos (piques) de minas
• Excavaciones subterráneas en general (tuneles civiles y mineros=
• Minas a cielo abierto (open pits)

21
• Cavernas para centrales hidroeléctricas
• Almacenes subterráneos de residuos radiactivos
• Utilización del espacio subterráneo
• Pozos de petróleo y de gas
• Cortes de carreteras
• Rellenos sanitarios
• Otras estructuras construidas en las rocas o utilizando la roca como ma-
terial
También incluye diseño de sistemas de refuerzo estructural, tales como ma-
llas de anclaje de rocas, zunchos, bulones, shotcrete, fortificaciones, etc,
Geomecánica
Cuando se utiliza el término Geomecánica es porqué la mecánica de rocas se
está utilizando más asociada a la ingeniería geológica, y es menos numérica, es
decir toma un carácter más cualitativo. Pero cuando hablamos de problemas de
diseño que revisten un carácter cuantitativo (por ejemplo `problemas relaciona-
dos con la ingeniería civil, ingeniería de minas y la geofísica, para estudios de
las condiciones de estabilidad, deformación y resistencia de macizos rocosos),
hay que hablar de mecánica de rocas; o en todo caso de mecánica de rocas y
geomecánica. En otras palabras, podemos decir que a la geomecánica se le puede
considerar parcialmente como sinónimo de mecánica de rocas (en este caso ha-
bría que incluir también la mecánica de suelos aplicada a la ingeniería minera e
industrial).
Pero; ¿Cuál es la diferencia entre geotecnia y geomecánica?
La geomecánica se diferencia de la geotecnia en que en ésta se atienden prin-
cipalmente, terrenos no consolidados. En ciertos casos, para el desarrollo y la
ejecución de proyectos constructivos, la geología local del terreno requiere la
integración de ambas disciplinas.
Los ingenieros civiles tienden a hablar de geotecnia para abordar todos los
problemas de suelos y de rocas (cuestión, que a mi modo de ver es un error, ya
que trabajar con rocas a poca profundidad es muy distinto que a grandes profun-
didades); y los ingenieros de minas hablan de geomecánica en todos los casos
(que en mi opinión es más apropiado).

22
Los ingenieros geólogos tienden a imponer su visión litológica del terreno.
La verdad es que cada problema es un caso específico que hay que tratar conve-
nientemente.
La geomecànica se puede dividir en:
a) Geomecánica de superficie
b) Geomecánica del subsuelo
Geomecánica de superficie
Esta parte de la geomecánica estudia principalmente problemas de:
a) Estabilidad de:
• Taludes rocosos
• Colapsos rocosos
• Túneles de carreteras y ferroviarios
• Deslizamientos y colapsos de laderas
• Movimientos de masas de roca
• Vuelco de estructuras en roca
• Presas de residuos y balsas mineras
• Subsidencia minera y de obras civiles (se estudia en conjunto con la geo-
mecánica del subsuelo, etc.
b) La caracterización de macizos rocosos: bloques de rocas separados por
superficies o juntas de discontinuidad y determinación de sus factores de
seguridad. Esto suele llamarse como Ingeniería de Rocas.
c) Características y estabilidad de rocas destinadas a cimentación de obras
de infraestructura importantes como estribos de represas y de puentes,
pilares de puentes, túneles en rocas en las capas superficiales de la corteza
terrestre, etc.
Geomecánica del subsuelo
Inicialmente en esta parte de la geomecánica se estudiaban problemas planteados
en el ámbito de la investigación petrolera, tales como las propiedades geomecá-
nicas de las rocas atravesadas por la perforación de un pozo, con los siguientes
objetivos:
• Determinar y cuantificar la dirección del campo de esfuerzos existente en
el subsuelo.

23
• Aportar indicaciones de la ventana de valores óptimos de densi-
dad del lodo de perforación, para evitar
- Derrumbes de las paredes del pozo
- Fracturación involuntaria de las paredes de roca circundante al pozo.
• Indicar la dirección y el mejor perfil de perforación de un pozo para ga-
rantizar la estabilidad.
• Estimar la posibilidad de irrupción de arena asociada a la de hidrocarbu-
ros durante la etapa productiva de un pozo, a fin de prevenirla.
• Aportar los valores de presión de fracturación requeridos en caso de esti-
mulación mecánica del pozo.
• Determinar las características óptimas de la barrena de perforación que se
utilizará, cálculo del índice de perforabilidad, etc.
6.2. ALCANCES DE LA MECÁNICA DE ROCAS
Para delimitar los alcances de la mecánica de rocas vamos a precisar ciertas de-
finiciones:
Mecánica de rocas
Hemos dicho ya anteriormente que la mecánica de rocas es la ciencia teórica y
aplicada que trata del comportamiento mecánico de las rocas; es decir estudia la
reacción de las rocas a los campos de fuerza de su entorno físico.
La primera pregunta que nos surge es:
¿Cómo definiríamos a la Mecánica de Suelos?
Mecánica de suelos
Es la ciencia teórica y aplicada que trata del comportamiento mecánico de los
suelos. Es decir el estudio de la reacción de los suelos a los campos de fuerza de
su entorno físico.
Y ¿cómo definiríamos la Geotecnia ?
Geotecnia
Es el compendio de conocimientos sobre mecánica de suelos y mecánica de
rocas de una manera integrada; cuando se estudia, especialmente, suelos no
consolidados y rocas a pocas profundidades.
Geomecánica

24
La gomecánica sería algo así como la mecánica de rocas con un carácter mas
cualitativo (con más influencia de la litología) que físico-mecánico-matemático
(ingeniería mecánica o estuctural).
Más adelante, cuando tengamos más base teórica vamos a definir la Geome-
cánica y establecer sus equivalencias con la Ingeniería Geotécnica, aclarando
muchas confusiones al respecto.
Alcances de la Mecánica de Rocas
La mecánica de rocas tiene un alcance muy amplio en campos como:
• Minería a Cielo Abierto: caracterización de suelos y rocas; diseño de
Open Pits, diseño de bancos, etc.

• Minería Subterránea: Diseño de aberturas, diseño de estructuras de sos-


tenimiento, piques, cruceros, túneles, chimeneas, socavones, inclinados,
rampas, pilares, pistas mineras, presas de residuos, etc.

• Obras Civiles: Diseño de túneles ferroviarios, de transporte, presas, ca-


rreteras, espacios subterráneos, etc.
Los fundamentos y aplicaciones de la mecánica de rocas tienen un alcance a dos
niveles:
a) A un nivel científico de investigación: métodos numéricos, modelos
físicos
b) A Nivel de ingeniería : Obras Civiles y Obras Mineras
Estudio de la Mecánica de Rocas
La mecánica de rocas se estudia desde dos puntos de vista:
• Estático: Tiene en cuenta las fuerzas naturales y la gravedad del
medio rocoso.
• Dinámico: Dividido a su vez en:
- Análisis sismoresistente: Se hacen estudios de riesgos sísmi-
cos.

o Riesgo sísmico = f (velocidad sísmica)

25
- Análisis de microsismos: Estudio de la voladura de rocas. Es
más aplicable; debe incluirse en todo diseño el factor de co-
rrección necesario.
6.2.1. APLICACIONES EN MINERÍA SUBTERRÁNEA
Las aplicaciones de la mecánica de rocas y de la geomecánica en minería
subterránea son numerosas, amplias y determinantes en el diseño y operación de
las minas. Las posibilidades de la ingeniería de aplicaciones son infinitas, y el
campo de la investigación científica ofrece numerosos problemas donde el
ingeniero de mecánica de rocas puede dejar su impronta. A continuación vamos
a mencionar algunas de esas aplicaciones sin pretender con ello abarcarlas todas,
sino exponer una vision general de sus posibilidades.
Diseño de la mina
La Mecánica de Rocas es parte del programa de diseño minero que comprende
los siguientes aspectos:
• La caracterización geotécnica del yacimiento,

• El diseño general de la mina, identificando las zonas principales de


esfuerzos, localización de pilares, extensión de cámaras, distribución de
estructuras, materiales de relleno, elementos de sostenimiento activo y
pasivo, etc. (ver Figura 6.1. Túneles y esfuerzos).

• La zonificación de la mina en dominios geotécnicos de comportamiento


singular, identicando las áreas de mayor criticidad.

• El análisis y diseño aplicando los modelos geológicos, geomecánicos y


matemáticos adecuados que permitan realizar un control de avance de la
mina,

• La monitorización y seguimiento del comportamiento de la mina,

• Implantar un sistema de sostenimiento adecuado ya sea con pernos de


anclaje, mallas, shotcrete,

26
• El diseño, control y seguimiento del método de minado; monitorizando
la estabilidad y comportamiento geomecánico de las cavidades mineras.

• El diseño de las estructuras mineras en roca y/o mineral: cámaras, pilares


em roca y/o mineral, cámaras, caserones, etc.
Seguridad minera
El alto índice de accidentes que ocurre en la minería exige darle mucha
importancia a la seguridad minera. Uno de los casos más frecuentes es
• La reducción de los accidentes fatales debido a condiciones inseguras
utilizando la mecánica de rocas y geomecánica como herramientas.

• Minimizar la caída de rocas que ha sido y sigue siendo difícil de predecir.

• Mejorar la estabilidad general de la mina; y las labores de producción, en


particular.

Figura 6.1. Túneles y esfuerzos


Mejora de la productividad
La mecánica de rocas permite optimizar las operaciones mineras de perforación
y voladura de rocas, operaciones estas que tienen una influencia determinante en
la producción y productividad de cualquier operación minera; y por lo tanto en
los costos operativos y de la energía.
El estudio y aplicación de los valores físico-mecánicos y geomecánicos de,
macizo rocoso y de las rocas permiten diseñar voladuras eficientes, reduciendo
costes y consiguiendo los tamaños de fragmentos requeridos en las operaciones
de carguío, transporte, trituración, molienda y energía. De otro lado, también se

27
pueden utilizar los parámetros físicos y geomeáanicos de las rocas para calcular
el rango de penetración (PR) del equipo de perforación.
Diseño del sostenimiento
La mecánica de rocas permite diseñar el sostenimiento más adecuado de la mina,
garantizando su estabilidad, la seguridad de la mina y la explotación rentable de
la misma. En otras palabras un buen modelo geomecánico y numérico de la mina
permite maximizar la extracción de mineral en condiciones de seguridad y esta-
bilidad. El modelo de la mina se construye a priori, en la fase de planificación y
diseño; y se va monitorizando, controlando y ajustando durante todo el ciclo de
vida de la mina.
En una mina subterránea se usan numerosos elementos y sistemas de soste-
nimiento de las excavaciones; tanto activos como pasivos (swellex, split sets,
ropes, pernos de anclaje, mallas de acero, shotcrete, relleno hidráulico, etc.) que
requieren un estudio cuidadoso y detallado.
6.2.2. APLICACIONES EN MINERÍA A CIELO ABIERTO
En minería a cielo abierto el parámetro crítico más importante es el ángulo
del talud, que en última instancia es una función de la altura óptima del banco.
La mecánica de rocas juega un papel determinante en el diseño y cálculo de ese
ángulo óptimo, cuyas pequeñas variaciones suponen millones de toneladas hacia
arriba o hacia abajo, dependiendo de su incremento o disminución. Lógicamente
la variación en las cantidades totales susceptibles de ser minadas con esos ángu-
losinfluirán en las leyes de corte o cut-off de dichas explotaciones. En la Figura
6.2. Ángulo óptimo de talud se plasma esta idea.

28
Figura 6.2. Ángulo óptimo de talud

Donde,

𝐻𝑐 = 𝐴𝑙𝑡𝑢𝑟𝑎
∝= á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑖𝑛𝑒𝑠𝑡𝑎𝑏𝑙𝑒
𝛽 = á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑒𝑠𝑡𝑎𝑏𝑙𝑒

La determinación del ángulo óptimo del talud de una mina a cielo abierto
es un problema antiguo que se ha venido resolviendo por distintos métodos,
pero sigue siendo objeto de investigación en nuestros días.
La mecánica de rocas en la minería a cielo abierto se aplica principalmente
al estudio de la ingeniería de taludes:

• Tipos de fallas,
• Fallas en cuña y de bloques,
• Roturas planas y ciculares.
• Métodos de los estados límite,
• Métodos de las dovelas,
• Diseño del talud general de la mina,

29
• Diseño del talud de bancos,
• Diseños de rampas y pistas mineras,
• Etc.

Como se ha indicado antes, en este Volumen I de la presente obra; Geo-


tecnia y Geomecánica, trataremos la Mecánica de Suelos y la Geotecnia en
la Ingeniería Minera e Industrial, así como la Mecánica de Rocas, Geomecá-
nica y Aplicación de Métodos Numéricos en la Minería, con un énfasis espe-
cial en minería subterránea. Queda pendiente un volumen especializado
donde estudiemos las experiencias, casos, investigaciones y la ingeniería de
aplicaciones en minería a cielo abierto, vista desde todos los ángulos de la
geomecánica. Y estudiando especialmente la rentabilidad y seguridad de la
mina.
En el Volumen II de Geotecnia y Geomecánica trataremos los temas de
Mecánica de Rocas y Métodos Numéricos aplicados al diseño geomecánico
de minas a cielo abierto, canteras e infraestructuras similares (presas hidráu-
licas, obras portuarias, grandes carreteras, etc.).
La idea de esta obra constituida por dos volúmenes, es ofrecer un con-
junto de conocimientos, experiencias, herramientas y técnicas modernas para
el ingeniero de minas, geólogo, civil o industrial, que se tenga que enfrentar
con problemas de diseño, cálculo y construcción de minas e infraestructuras
auxiliares de soporte a la industria minera.

6.3. PROBLEMA DE RESISTENCIA AL ESFUERZO


CORTANTE
Tanto en suelos como en rocas el parámetro fundamental de su estabilidad y ca-
lidad como elemento estructural es su resistencia al esfuerzo cortante. Las rocas
al fallar al cortante, se comportan de acuerdo con las teorías tradicionales de
fricción y cohesión, según la ecuación de Coulomb de la resistencia de materia-
les. Sin embargo; las rocas tienen discontinuidades estructurales y la resistencia
al corte del macizo rocoso depende en un porcentaje alto de la resistencia al corte
de la discontinuidad la que a su vez es función de la geometría y los rellenos en

30
la misma; de la abertura de las discontinuidades, de su persistencia, de la presen-
cia o no agua y demás parámetros asociados a las fracturas, diaclasas o fallas.
Las superficies o planos de discontinuidades de los macizos rocosos condi-
cionan de una forma definitiva sus propiedades y comportamiento. Las disconti-
nuidades imprimen un carácter discontinuo y anisótropo a los macizos, hacién-
dolos más deformables y débiles.
El estudio del comportamiento mecánico de las discontinuidades se basa en
las relaciones entre los esfuerzos de corte aplicados y los desplazamientos tan-
genciales producidos. Esta relación es la rigidez de la discontinuidad y tiene uni-
dades de esfuerzo/longitud.
La resistencia al esfuerzo cortante en las superficies de las discontinuidades
rocosas, se definen por dos factores esenciales, la resistencia de fricción durante
el desplazamiento mutuo de dos superficies planas y la resistencia al desplaza-
miento como resultado de la presencia de asperezas de diferente forma en las
superficies de deslizamiento.
La resistencia al corte con base en la magnitud del esfuerzo normal y las
propiedades de resistencia del plano de debilidad, no deja de ser una simplifica-
ción (a pesar de su uso extendido). Esto debido a que son varios los factores que
controlan la resistencia al corte de las discontinuidades: rugosidad, tipo, espesor
y propiedades del relleno si lo hay, resistencia y deformación de las paredes, el
valor del esfuerzo normal y el área de contacto entre las mismas.

No obstante en muchos casos podemos prescindir de ese nivel de detalle y


adoptar un modelo físico con suficiente aproximación a la realidad del problema.
En el ejemplo siguiente vamos a estudiar el problema de la resistencia al esfuerzo
cortante en un pilar de una mina que se explota por el método de las cñamaras y
pilares.
Enunciado del problema
Aunque en este libro trabajaremos bajo el sistema internacional de unidades
(SI) – como no puede ser de otra manera -, sin embargo, hay que hacer notar que
este es un libro de carácter internacional. No es un libro escrito únicamente para
ingenieros o estudiantes españoles o europeos; sino que está escrito pensando
también en toda la comunidad iberoamericana y de América en general; y hay

31
varios países donde es práctica utilizar sistemas de unidades distintos. En este
sentido; y como la minería es un negocio internacional; en diversos ejemplos,
problemas, tablas o graficas se usarán las unidades originales del caso en con-
creto, aunque en la mayoría de los casos intentaremos realizar la conversión,
siempre y cuando no deforme la estética del problema original. Esto no siempre
es posible porque hay casos por ejemplo donde el diametro de una varilla de
acero de un sistema de refuerzo americano no se expresa en centímetros, sino en
pulgadas, o cuando trabajamos con onzas de oro (en muchas minas expresan su
producción en onzas en lugar de kilogramos). Es conveniente por ello adaptarse
a cada caso concreto.
Dentro de una operación minera tenemos un sistema de explotación con los
pilares circulares de 20 pies de 𝟇 (diámetro) y 30 pies de H (altura) que están
sujetos a un esfuerzo vertical promedio de 1.000 psi.
Debido a efectos de voladura y/o esfuerzos tectónicos, algunos de estos pi-
lares presentan planos de debilitamiento (diaclasas) cuya normal forma 30° con
la horizontal.
Las pruebas triaxiales realizadas sobre las muestras representativas de la roca
sana y de la roca fracturada arrojan los siguientes resultados:
𝑆𝑠 = 3.000 𝑝𝑠𝑖
𝑆𝑓 = 1.000 𝑝𝑠𝑖
𝝁𝟎 = 1
𝝁𝟎 = 𝟎, 𝟕𝟕
𝑃𝑟𝑒𝑠𝑖ó𝑛 𝑒𝑗𝑒𝑟𝑐𝑖𝑑𝑎 𝑝𝑜𝑟 𝑐𝑎𝑗𝑎 𝑡𝑒𝑐ℎ𝑜 = 4.000 𝑝𝑠𝑖
En este problema se pide lo siguiente:
a. Calcular la resistencia a compresión del pilar fracturado o debilitado
b. Sí de acuerdo a los resultados hay que estabilizar los pilares fracturados,
calcular cuántos Rock Bolts serán necesarios para estabilizar esos pilares
con un factor de seguridad mínimo de 1.25, teniendo en cuenta que:

−𝑅𝑒𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑎𝑙 𝐶𝑜𝑟𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑒𝑟𝑛𝑜𝑠: 119.000 𝑝𝑠𝑖


−𝑅𝑒𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑎 𝑇𝑟𝑎𝑐𝑐𝑖ó𝑛 𝑑𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑒𝑟𝑛𝑜𝑠: 176.000 𝑝𝑠𝑖.

32
c. Calcular cuántos Ropes (zunchos) de 1.5” de 𝟇 (diámetro) podrán ser ne-
cesarios para estabilizar los pilares fracturados con un Factor de Seguri-
dad mínimo de 1.25, sí los zunchos son tensionados a 150,000 lbs de
fuerza.
En este caso se pide, además, hacer el cálculo con un factor de seguridad en
resistencia a la compresión de 2 a 4; y en resistencia a la tracción de 4 a 8. Cuando
en un pilar están presentes discontinuidades cuya resistencia al esfuerzo cortante
es inferior a la componente de cizalla en ese plano, la discontinuidad se propa-
gará por exceso de esfuerzo cortante a menos que el pilar sea reforzado. En estos
casos, las dimensiones del pilar no se deben fijar por comparación entre la carga
a la que está sometido y su resistencia, sino que se establecen de forma que la
discontinuidad no desestabilice el pilar, es decir el diseño de los pilares puede
ser geométrico y se debe hacer mediante un riguroso estudio geotécnico.
El diseño de las luces de las cámaras, es decir la fijación de las distancias
entre los pilares, presenta una dificultad superior al problema del dimensionado
de éstos, y se ha venido realizando, habitualmente, por métodos empíricos; pero
en los últimos años se están aplicando también métodos numéricos, como los de
elementos o diferencias finitas.
Las cargas en el pilar dependen de la dirección y distribución de fuerzas que
se transfieren desde la caja techo a la caja piso. Las técnicas usadas para predecir
estas cargas se pueden dividir en:
• Aquellas que ignoran los cambios causados por la minería en las condi-
ciones de esfuerzos (por ejemplo área tributaria), ó
• Las que utilizan técnicas analíticas y numéricas para predecir los cambio
inducidos por la minería, por ejemplo teoría de vigas, de placas delgadas,
de los elementos finitos, de los elementos discretos, de los elementos de
contorno, etc.
SOLUCIÓN:
Veamos la solución del problema:
Parte (a):
Vamos a resolver el problema para las siguientes condiciones:

a. Factor de Seguridad en resistencia a la compresión de 2 a 4;

33
b. y en Resistencia a la Tracción de 4 a 8.
Modelo físico:
En la Figura 6.3. Pilar en roca, Mina el Silencio (Colombia) se muestra una
imagen real del pilar en una mina.

Figura 6.3. Pilar en roca; Mina el Silencio (Colombia).


El modelo del pilar se representa en la Figura 6.4. Modelo físico del pilar.

34
Figura 6.4. Modelo físico del pilar

El modelo físico de esfuerzos sobre los pilares es más o menos el que se


representa en el dibujo.
Modelo teórico:
De acuerdo con Brady (xxxx) podemos representar el esquema de fuerzas en
el siguiente esquema (Figura 6.5):

Figura 6.5. Esquema de fuerzas en el pilar

35
𝐶𝑓 : 𝑅𝑒𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑎 𝑐𝑜𝑚𝑝𝑟𝑒𝑠𝑖ó𝑛 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑖𝑙𝑎𝑟 <
𝑅𝑒𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑐𝑜𝑚𝑝𝑟𝑒𝑠𝑖𝑣𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑗𝑎 𝑡𝑒𝑐ℎ𝑜
𝑆𝑓
𝐶𝑓 =
𝑆𝑒𝑛 2 𝛽 − 𝜇𝑓 (1 − cos 2 𝛽)

Siendo, 𝜎1 = 𝐶𝑓
𝑆𝐵 = 𝑆𝑓 + 𝜇𝑓 𝜎𝐵 (Ecuación 6.1)

𝜎1 + 𝜎3 𝜎1 − 𝜎3
𝜎𝐵 = ( )−( ) cos 2𝛽 (Ecuación 6.2)
2 2

𝜎1 − 𝜎3
𝜏𝐵 = ( ) 𝑠𝑒𝑛 2𝛽 Ecuación 6.3)
2

Reemplazando (6.2) en (6.3):

2 𝑆𝑓 + 𝜎3 [𝑠𝑒𝑛 2 𝛽 + 𝜇𝑓 ( 1 + cos 2𝛽)]


𝜎1 =
𝑠𝑒𝑛 2 𝛽 − 𝜇𝑓 (1 − cos 2 𝛽
Para el pilar analizado, hacemos que 𝜎3 = 0 . :
Reemplazando datos,

2 𝑥 1.000
𝐶𝑓 =
0,866 − 0,700 (1 − 0,500)

2.000
𝐶𝑓 = = 3.880
0,516

𝐶𝑓 = 3.880 psi (resistencia a la compresión del pilar).

Sabemos que la resistencia a compresión del pilar es menor que la


resistencia a la compresión de la caja techo.
Ahora bien, para resolver el problema vamos a simplificar el modelo
sobre el que estamis trabajando. En la Figura 6.6. Modelo teórico con

36
esfuerzos cortantes se representa los esfuerzos que actúan sobe el pilar en
el plano x-y, y donde hemos prescindido del esfuerzo, que hacemos igual
a cero, 𝜎3 = 0.

Figura 6.6. Modelo teórico con esfuerzos cortantes


Parte (b):
De acuerdo a los resultados hay que estabilizar los pilares fracturados.
Hay que calcular cuántos Rock Bolts son necesarios para estabilizar los pila-
res fracturados con un factor de seguridad mínimo de 1,25 sí la eesistencia al
corte y resistencia a la tracción de los pernos son:119.000 psi, y 176.000 psi,
respectivamente (Figura 6.7).

Figura 6.7. Esfuerzo cortante

37
𝐶’𝑓 = 1,25 ∗ 𝐶 𝑓 = 1,25 ∗ 4.000 = 5.000 𝑝𝑠𝑖
• Área de los rock bolts:
𝐴𝐵 = 𝜋 . (0,75)2 = 1,77 𝑝𝑢𝑙𝑔.2
• Área del plano de fractura:
𝐴𝑓 = Á𝑟𝑒𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑙𝑎𝑛𝑜 𝑑𝑒 𝑓𝑟𝑎𝑐𝑡𝑢𝑟𝑎 (𝑒𝑙𝑖𝑝𝑠𝑒)
𝐴𝑏 = 𝐴𝑓 = 𝜋. 𝑎. 𝑏 (𝑠𝑖𝑒𝑛𝑑𝑜 𝑎 𝑦 𝑏 𝑙𝑜𝑠 𝑟𝑎𝑑𝑖𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑒𝑙𝑖𝑝𝑠𝑒)
𝐴𝑓 = 𝜋. 𝑎. 𝑏 = 𝜋. (120). (240) = 90.500 𝑝𝑢𝑙𝑔2 .

2 𝑆𝑓 + 2𝑁. 𝐴𝑏 +. (𝑆𝑏 + 𝜇𝑓 . 𝜏𝑏 )
𝐶´𝑓 =
𝑆𝑒𝑛 2𝛽 − 𝜇𝑓 . (1 − cos 2𝛽)

5.000 𝑥 0,516
= 2 𝑥 1.000
2 𝑥 1,77
+ (119.000 + 0,7 𝑥 176.000)𝑁
90.500

580
𝑁 =
9,47
𝑁 = 62 𝑟𝑜𝑐𝑘 𝑏𝑜𝑙𝑡𝑠 (𝑝𝑒𝑟𝑛𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑎𝑛𝑐𝑙𝑎𝑗𝑒)
Parte (c):
Cálculo del número de ropes (zunchos):
Para realizar este cálculo utilizaremos el segundo factor de seguridad:
C´´f = 1.25 x 4.000 = 5.000 psi
2 𝑆𝑓 + 𝜏´. 𝑁⁄𝑎. 𝐿 [𝑠𝑒𝑛 2 𝛽 + 𝜇𝑓 (1 + cos 2𝛽)]
𝐶´´𝑓 =
𝑠𝑒𝑛 2𝛽 − 𝜇𝑓
5000 𝑥 0,816
= 2 𝑥 1000 + 159.000/ (120 𝑥 360) [ 0.866 + 0,70 (1
+ 0,5) ]. 𝑁
𝑁 = 580/ 6,66 ≈ 87 𝑅𝑜𝑝𝑒𝑠 (𝑧𝑢𝑛𝑐ℎ𝑜𝑠).
Este tipo de ejercicios es muy frecuente y útil en la práctica minera, y pode-
mos extenderlo al cálculo y diseño de otros tipos de estructuras como pueden ser
estructuras de roca que asemejen vigas, pórticos, bóvedas, etc

38
Lo verdaderamante importante es el criterio del ingeniero minero para deci-
dir que tipo de modelo le resulta más útil aplicar.
Ahora bien, un ejercicio interesante a realizar sería deducir las fórmulas para
que nos sirvan en problemas similares; y también proceder a hacer el diseño res-
pectivo.
6.4. EJEMPLO DE APLICACIÓN. PLANIFICACIÓN Y
PROGRAMACIÓN DE UN OPEN PIT
Todo yacimiento mineral es potencialmente susceptible de ser explotado por
cualquier método de minado, pero descartando aquellos que no representen un
buen negocio para la empresa interesada.
La elección del método de explotación más adecuado para extraer el mineral
de un yacimiento superficial estará basado principalmente en decisiones econó-
micas (costes, beneficio, inversiones, flujos de caja, etc.). Sin embargo; la elec-
ción del método no puede soslayar la importancia de la estabilidad geomecánica
y la seguridad de la explotación, cuestiones que por otra parte, influyen de ma-
nera decisiva sobre la rentabilidad del mismo. Es decir nos encontraremos ante
un escenario que exige una solución de compromiso entre rentabilidad por un
lado, y estabilidad y seguridad de la mina por otro lado.

Esta decisión está relacionada con múltiples factores propios del yacimiento
tales como:

• Ubicación.
• Forma.
• Tamaño.
• Topografía superficial,
• Profundidad del cuerpo mineral,
• Tipo de mineral,
• Complejidad y calidad de la mineralización,
• Distribución de la calidad de la mineralización (selectividad),
• Características del macizo rocoso,
• Diseño geomecánico de la mina,
• Calidad de la información de reservas,

39
• Precio de los metales en los mercados internacionales,
• Inversiones asociadas.
Esta información provendrá de una campaña de exploración conveniente-
mente detallada al nivel que requiera el proyecto. Además, y no menos impor-
tante, la elección dependerá de las políticas, necesidades y recursos de las que
disponga la empresa interesada en realizar la explotación del yacimiento.
Hoy en día, la industria minera tiene que acometer proyectos tanto de pe-
queña minería, como de mediana y gran minería.
Una vez definido el método más apropiado podremos pensar si el proyecto
minero proseguirá su curso hacia la explotación, y para efectos de nuestro pro-
pósito, asumiremos que esta etapa ya ha sido salvada y que definitivamente ex-
plotaremos el yacimiento por el método de Tajo Abierto (Cielo Abierto u Open
Pit, como se conoce comúnmente el mismo método en otros países, donde recibe
distintos nombres).
La explotación de un yacimiento por el método de tajo abierto, requiere de
datos iniciales, provenientes de campañas de exploración (sondajes), los cuales
serán procesados de manera que podamos obtener un modelo de bloques (Kri-
geage, Ivor, etc.). Este modelo de bloques consiste en una matriz tridimensional
de bloques de dimensiones definidas por su largo, ancho (ambos iguales por lo
general) y alto, este último valor corresponderá a la altura de los bancos del fu-
turo tajo. Dicha altura será definida principalmente en función de las caracterís-
ticas del yacimiento y la elección de los equipos de explotación. La altura del
banco a su vez define en la estimación de reservas la altura que tendrán los com-
posites en la campaña de sondajes.
Cada uno de los bloques podrá guardar información relevante de datos como:

• Tipo de roca (geomecánica, estructuras y litología).


• Leyes (tanto del mineral principal como de sus subproductos).
• Datos económicos (costos de extracción, de proceso, de venta y/o bene-
ficio económico asociado).
• Recuperaciones metalúrgicas.
• Etc

40
Una vez disponible la información entramos a la etapa de diseño, la cual nos
entregará como resultado los límites económicos de nuestra explotación deno-
minado Pit final, a lo cual podemos agregar los límites de las distintas etapas de
la explotación llamadas fases, las cuales nos definen la secuencia de explotación
del yacimiento.
Debemos hacer notar que muchos de los datos utilizados para el diseño del
tajo, son estimaciones basadas en estudios y recopilación estadística de otras ex-
plotaciones, además de los datos sujetos a corrección por la aparición de nuevas
tecnologías (influyentes en los costes), nuevas reservas (futuras expansiones) y
condiciones del mercado (precio del metal, leyes nacionales, regulaciones am-
bientales, políticas nacionales e internacionales, etc.), por lo que difícilmente po-
demos decir que nuestro tajo se comportará tal cual lo hemos planteado en la
etapa inicial del diseño. En otras palabras debemos decir que el diseño final de
un tajo con seguridad será modificado al ir incorporando información actualizada
en las bases de datos.
Disponiendo de los límites económicos del tajo final y las fases de explota-
ción, es decir la secuencia de extracción de materiales, debemos definir el cómo
vamos a extraer las reservas, por lo que debemos entrar en una etapa de planifi-
cación de la explotación.
Esta planificación comprende tres etapas paralelas y cada una comprende las
actividades de explotación para períodos de tiempo distintos; hablamos entonces
de planificación de corto, mediano y largo plazo. Los conceptos de corto, me-
diano y largo plazo varían con el tamaño del proyecto, sus necesidades de finan-
ciación, los precios de los metales en los mercados internacionales, las regula-
ciones nacionales, entre otros factores.
En estas etapas se planifican las actividades a realizar en función de la ex-
plotación misma del tajo, políticas de la compañía (necesidades, recursos, intere-
ses, etc.), influencia de agentes internos (problemas climáticos, recursos huma-
nos, etc.) y externos a la empresa (mercado, regulaciones, normativas, etc.).
Dependiendo de cada explotación la planificación de corto, mediano y largo
plazo abarcará períodos distintos (corto plazo: día, semana, mes, trimestre, se-
mestre; mediano plazo: trimestre, semestre, año, bianual, trianual; largo plazo:
anual, bianual, diez años, etc.).

41
Como todo proyecto, la explotación de un yacimiento deberá ser evaluada
técnica y económicamente, dentro de un período de vida del yacimiento. Esta
vida del yacimiento dependerá principalmente de las cantidades de reservas mi-
nables, ritmo de explotación requerido o producción por jornada y de las necesi-
dades, políticas, recursos o intereses de la empresa.
Para la correcta evaluación del proyecto, debemos contar con los datos ne-
cesarios para el desarrollo de los estudios, los cuales provendrán de fuentes de
información técnica fidedignas, tales como la operación de otros yacimientos de
similares características, tecnología, procesos productivos involucrados y la ex-
periencia de los encargados de evaluar dicho proyecto.
Dentro de los procesos productivos se encuentran por ejemplo:
• Perforación,
• Voladura,
• Desatado,
• Sostenimiento,
• Carguío,
• Transporte,
• Sistemas de manipulación de materiales,
• Servicios auxiliares
Dentro de los otros procesos que participan de la producción (no menos im-
portantes) se encuentran:
• Exploraciones (paralelas a la operación).
• Procesos físicos-químicos del mineral (molienda, flotación, fundición,
aglomeración, lixiviación, electro-obtención, etc.).
• Venta del producto (transporte, seguros, impuestos, etc.).
Debemos hacer notar que existen actividades paralelas a estas que participan
directamente en las distintas operaciones y que forman parte del proceso mismo
y de sus costes asociados, como por ejemplo:

• Geología,
• Mantenimiento de equipos, maquinarias e instalaciones,
• Depreciación de los equipos,
• Suministros de energía e insumos,

42
• Recursos humanos y administración,
• Seguridad, higiene y prevención de riesgos,
• Medio ambiente,
• Contabilidad y finanzas,
• Control de calidad,
• Etc.
Cada uno de estos procesos o actividades ligadas a ellos, significan un coste
dentro del desarrollo de la explotación. Estos costes serán los que definirán si un
bloque con ley mayor que cero será considerado como mineral, mineral de baja
ley o simplemente estéril, ya que el objetivo es obtener el fino asociado a ese
bloque significará un coste y por ende un beneficio económico para el proyecto.
En este sentido podemos decir que en función de los costes estimados para
la extracción de un bloque del yacimiento, definiremos una ley que permita dis-
criminar un bloque como mineral o estéril, la cual llamaremos LEY DE CORTE
CRÍTICA o Cut-off.
6.4.1. MECÁNICA DE ROCAS Y GEOMECÁNICA EN EL DISEÑO DE
UN OPEN PIT
Ahora bien, dentro del proceso de planificación y programación de un Open Pit
hay que considerar como una parte muy importante del mismo, la influencia de
los estudios de mecánica de rocas y geomecánica, Los estudios de mecánica de
rocas y de diseño geomecánico de una mina a cielo abierto incluyen como mí-
nimo los siguientes aspectos:
1°) Recopilación preliminar de todos los datos geotécnicos, geológicos y geo-
morfológicos que incluyen, desde fotografías aéreas, mapas de superficies y per-
foraciones o sondajes de muestras representativas.
2°) Un análisis preliminar de estos datos geotécnicos para establecer las mejores
condiciones o trayectorias geotécnicas planteadas. Examinar detenidamente es-
tas alternativas de análisis, en relación al pit propuesto, de la pendiente para ase-
gurar de que no existan probabilidades de deslizamiento.
3°) Establecer específicamente las pendientes o taludes con discontinuidades no
favorables. Hacer un análisis de las características estructurales y establecer cla-
ramente características estructurales favorables y características estructurales no
favorables:

43
Primer canal: No hay problemas; uso de métodos convencionales

Segundo canal: Condiciones desfavorables: microfracturas, fallas pro-


gresivas,
etc.

4°) Identificación de zonas con altas probabilidades de riesgo.

5°) Detalle de investigación geotécnica a mayor profundidad (geología, geomor-


fología, suelos y rocas) sobre la base de superficie, subsuelo, mapas, fotografías
aéreas, perforaciones y sondeos.

6°) Estudio detallado de la resistencia al esfuerzo de las discontinuidades, parti-


cularmente sí están cubiertas por sedimentos, fracturas, slikesidad (microfractu-
ras).

7°) Instalación de la red piezométrica (control del nivel freático; estático y diná-
mico) ubicada en perforaciones específicamente establecidas para controlar el
nivel freático y su presión de poros durante el minado.
En la Figura 6.8. Acción del agua en un open pit se muestra un esquema que
ilustra la idea de la influencia del agua en la estabilidad de un talud de mina.

44
Figura 6.8. Acción del agua en un open pit
8°) Un análisis integral con feedback respecto a las pendientes críticas en fun-
ción de lo visto y obtenido en los puntos 5, 6 y 7, usando las técnicas del equili-
brio límite, la teoría de elasticidad, la teoría de plasticidad y analizando los me-
canismos probables de falla: tipo planar, columnar, cuña, circular, etc.
- Examinar la posibilidad de otras fallas, por ejemplo: intempe-
rismo, grado de alteración, y especialmente debido a voladura
de rocas.

- Toppling ==➔ Mecanismo de falla (parecido a esfuerzo de


pandeo).

- Análisis de intemperismo.

- Estudio hidrogrológico del macizo rocoso


9°) Examinar las pendientes en los cuales los riesgos de falla son altos en relación
al diseño del Open Pit, y dar las soluciones apropiadas.
Parámetros a controlar en una mina a cielo abierto

45
Los parámetros principales a controlar en una mina a cielo abierto o cantera se
muestran en la Figura 6.8. Parámetros de una explotación a cielo abierto.

Figura 6.9. Parámetros de una explotación a cielo abierto

El diseño de la excavación tiene que hacerse de manera que se consiga la


producción requerida, manteniendo unas condiciones de estabilidad geomecá-
nica de la misma y seguridad en la explotación (Figura 6.9. Parámetros de una
explotación a cielo abierto y Figura 6.10.Mina a cielo abierto en Santander-
España). El diseño geomecánico de la mina debe garantizar que los parámetros
geométricos exigidos por la producción sean estables y seguros:
Banco: es el módulo o escalón comprendido entre dos niveles que constituyen
la rebanada que se explota de estéril y/o mineral, y que es objeto de excavación
desde un punto del espacio hasta una posición final preestablecida. En la minería
americana se suele trabajar con grandes bancos a diferencia de Europa donde se
trabajan con bancos más pequeños.
Altura de banco: es la distancia vertical entre dos niveles o, lo que es lo mismo,
desde el pie del banco hasta la parte más alta o cabeza del mismo. En Europa se
suele trabajar con bancos relativamente bajos y diámetros de barreno de calibres
inferiores a los americanos.

46
Talud de banco: es el ángulo delimitado entre la horizontal y la línea de máxima
pendiente de la cara del banco. En Europa se suele tender a trabajar con taludes
inclinados a diferencia de los taludes inclinados usados en América.

Talud de trabajo: es el ángulo determinado por los pies de los bancos entre los
cuales se encuentra alguno de los tajos o plataformas de trabajo. Es, en conse-
cuencia, una pendiente provisional de la excavación.

Figura 6.10. Mina a cielo abierto (Santander, España). Fuente: El


autor
En la evaluación de la estabilidad y el comportamiento de taludes en minas
a cielo abierto suelen usarse los siguientes métodos:
• Métodos de clasificación de macizos rocosos,
• Método de equilibrio límite,
• Métodos numéricos,
• Análisis probabilísticos e
• Instrumentación geotécnica (monitorización).

47
De todas estas categorías existe una significativa cantidad de trabajos que
abordan la estabilidad a partir de métodos de equilibrio limite a pesar de que los
factores de seguridad son sensibles a pequeños cambios de los parámetros de
resistencia y de que este tipo de metodología no llevan en cuenta el estado de
tenciones iniciales, ni el mecanismo de rotura y ni la variación de tensiones a lo
largo de la superficie potencial de rotura.
Bajo estas limitaciones, la modelización numérica surge como una alterna-
tiva para el análisis de la estabilidad del talud, sobre todo considerando los avan-
ces tecnológicos ocurridos en la última década. La aplicación de esta técnica en
obras civiles y de minería presenta varias ventajas, dentro de las cuales se pueden
destacar:
• Previsión de los mecanismos de rotura,
• Obtención de las tensiones y deformaciones en diferentes puntos a lo
largo del talud,
• Análisis de la estabilidad en función de diferentes modelos constitutivos,
• Realización de estudios paramétricos de las propiedades elásticas y de
resistencia de la roca.

6.4.2. EJEMPLO DE DISEÑO DE MINA A TAJO ABIERTO

En minas a cielo abierto el ingeniero a menudo tiene que conciliar los criterios
de seguridad y estabilidad del macizo rocoso y de la mina, por un lado, con el de
la economía y productividad de la explotación, el por otro. En efecto, incremen-
tando la inclinación de los taludes se puede ahorrar mucho dinero al reducir el
volumen de material a extraer; pero la inclinación de un talud tiene un límite que
no puede rebasar nunca; la seguridad del mismo, y con ello la estabilidad, segu-
ridad y viabilidad de la explotación en su conjunto.
Cualquier ahorro de costes conseguido puede irse a la borda poniéndose ade-
más en riesgo la seguridad de las personas, maquinarias y activos que se encuen-
tren en el nivel del talud o debajo de la línea del mismo.
Para entender mejor lo anterior vamos a explicar un ejemplo frecuente, pero
simplificado, de un proyecto minero. A continuación se tienen los datos básicos
del yacimiento y de sus reservas.

48
Datos básicos del yacimiento
• Forma del yacimiento: forma aproximada tabular, de posición casi hori-
zontal.
(Visualización en planta casi circular)
• Tipo de mineral: mineral de cobre (Cu)
• Profundidad del yacimiento: entre 175 y 225 metros
• Diámetro en planta: 160 metros de radio, aproximadamente

Figura 6.11. Vista general del diseño básico de la mina a tajo


abierto.
Reservas
Las reservas son el cálculo de la cantidad de mineral útil medido en la mina, por
técnicas geométricas y geostadísticas utilizando medios de investigación como
sondeos, socavones u otro tipo de perforaciones. En la cubicación de un yaci-
miento se consideran tres conceptos:

• Mineral probado, o sea aquel que su masa sea mensurable desde tres la-
dos.
• Mineral probable, cuando se puede considerar dos lados
• Mineral posible: si se observa de un solo lado

49
Para este ejercicio se consideran las reservas probadas y certificadas por
técnicos QM en formatos JORC.

• Reservas probadas: Existen unas reservas probadas de 11,2 millones de


toneladas de mineral de cobre
• Ley media del 1,7% de Cu,
• Cut-off: 1,1 % de cobre (cut-off = ley de corte).
La ley de corte o cut-off es el criterio empleado normalmente en minería para
discriminar entre mineral y estériles; es decir la ley mínima que produce benefi-
cios.
Rentabilidad y recuperación del cobre:
La rentabilidad de la mina depende en general de los siguientes factores:

o Cubicación del mineral


o Costos de extracción
o Capital a invertir
o Tasa de interés con que se ha de remunerar el capital
o Precio de costo (incluidas las cargas del capital)

• Rendimiento: 65 %. (se ha estimado un rendimiento y recuperación del


cobre en mina y planta concentradora del orden del 65% (recuperación de
Cu),
• Recuperación de Cu: 124.417 toneladas de cobre.
• Precio del Cu en el mercado internacional: estimación de 6.000 Euros/ t
• Estimación de ingresos por producción: 124.417 t x 6.000 Euros/t
• Ingresos = 746.502.000 Euros
• Costes de mina y gastos de transporte, fundición, penalizaciones, comer-
cialización, etc.: se estiman del orden del 17 %
En la Figura 6.11. Vista general del diseño básico de la mina a tajo abierto
se representa un modelo de mina a tajo abierto en la cual se representa el cuerpo
troncocónico y en el que hay que determinar el ángulo de talud y analizar cómo
influye la variación del mismo en los resultados económicos de la misma.

50
Para un proyecto de esta magnitud se calcula una inversión inicial necesaria
de 80 Millones de Euros, a la que habrá que sumar los costes operativos que
incluirán sólo el coste de arranque, carga y transporte (a escombrera el estéril y
a planta el mineral) de cada metro cúbico de material a movilizar, y que se pue-
den estimar, en promedio, aproximadamente en 2,5 𝐸𝑢𝑟𝑜𝑠/𝑚3 .
El proceso de producción:
El proyecto se lleva a cabo mediante una excavación en plena montaña cuyas
medidas aproximadas son: 160 m. de diámetro. En cuanto a la profundidad, se
prevé un máximo de 225 m. y un mínimo de 175 m. (ver Figura 6.12. Vista en
planta de la mina a tajo abierto)
La explotación que se realiza es mediante el sistema denominado explotación
a cielo abierto, que significa realizar grandes perforaciones de unos 19 m. de
longitud, donde se colocan explosivos para tener frentes de extracción de 17 m.
de profundidad, denominados bancos. Para ello se utilizan perforadoras rotativas
de 30 cm. de diámetro. Luego de hacer las voladuras en la zona, gigantescas palas
sobre ruedas o a cable cargan el material volado en camiones mineros con una
capacidad de carga de más de 200 toneladas cada uno. La pala a cable tiene una
capacidad de 70 toneladas en cada movimiento.
Minado:
Se plantea la extracción del mineral mediante un tajo con forma de tronco de
cono que habrá de tener 225 m de profundidad (h) y una superficie circular de
160 m de díametro (D).
Lógicamente la inclinación media o ángulo general del talud (∞) marcará
los 𝑚3 de material a extraer y consecuentemente los costes de explotación.
Si se calcula como varían los costes, ingresos y beneficios en función de esta
inclinación general del talud se obtendría una gráfica similar a la de la Figura
6.13. Resultados económicos. (ingresos, costes y beneficios) del ejemplo simpli-
ficado de estudio de viabilidad minera de un yacimiento de cobre en función del
ángulo medio del tajo.
En esta gráfica se observa que por cada grado que se incremente el ángulo
general de talud el beneficio aumenta del orden de más de 1,5 Millones de Euros.

51
Esto da una idea del interés de realizar estudios geotécnicos finos y de que siem-
pre va a ser conveniente realizar diseños no conservadores, acompañados de sis-
temas de vigilancia.
Esto es casi una máxima de la gran minería y sin ella apenas se podría lanzar
un gran proyecto minero. También hay que señalar que muchos de los avances
en ingeniería de taludes en macizos rocosos producidos en los últimos 25 años,
han sido financiados por compañías mineras que conocen perfectamenten la im-
portancia de ello.
Para calcular los costes de minado hay que identificar las operaciones prin-
cipales:
El promedio de mineral movido es de aproximadamente 1 millón de tonela-
das por año ó 2.740 toneladas diarias.
Para ello, se utiliza una flota de camiones mineros del tamaño ya indicado.
Del total de material movido, el 30 % aproximadamente es enviado a una tritu-
radora primaria que lo reduce de tamaño hasta bloques de 30 cm. que luego envía,
por una cinta transportadora, hasta una pila de almacenamiento que alimenta a la
planta concentradora. La trituradora funciona a un régimen de aproximadamente
330 t /hora en dos turnos. La pila puede contener hasta noventa 1.000 toneladas,
lo que significaría aproximadamente un mes de funcionamiento de la planta con-
centradora.
Desde la pila de alimentación, ingresa a la planta concentradora según dos
circuitos, cada uno de los cuales comienza con un gigantesco molino semiautó-
geno de 5 m. de diámetro, donde las rocas se muelen entre sí al girar, y son ayu-
dados por cuerpos moledores esféricos de aproximadamente 6 cm. de diámetro
cada uno. Allí reciben agua y comienza la etapa de la liberación de los metales a
medida que el tamaño es reducido.
Cada molino de los descritos puede moler 500 toneladas por hora utilizando
motores eléctricos de 6.000 caballos de fuerza de potencia cada uno. El proyecto
cuenta con dos molinos de estas características. La electricidad que necesita la
planta concentradora está en el orden de los 40 megavatios de potencia. Esta
potencia es equivalente a la energía necesaria para una ciudad pequeña-mediana
y el proyecto cuenta con dos molinos de estas características. La planta eléctrica

52
se proyectará de tal manera que se pueda prever las necesidades de ampliación
que se deriven de un incremento de reservas probadas.
El proceso de concentración continúa en una segunda molienda en cuatro
molinos giratorios de bolas hasta lograr el tamaño de liberación requerido, que
está en el orden de los pocos micrones. El material así finamente molido es tras-
ladado a una batería de equipos gravitatorios para la extracción del oro más
grueso. El oro que se logra concentrar en esta sección se termina de separar y se
realiza su fundición lográndose el doré de oro ó primera fundición de oro, que
es el primer producto comercial que se extrae. En un año se obtiene alrededor de
900 kilogramos por este sistema.
El resto de la roca mineralizada molida pasa a un sistema de concentración
denominado flotación, que consiste en una agitación de la roca mezclada con
gran cantidad de agua y reactivos específicos que permite obtener una espuma
donde flotan los minerales quedando la roca en el fondo y se denomina colas de
flotación. Este sistema permite obtener un polvo de mineral concentrado que
contiene aproximadamente 28 % de cobre y entre 26 y 29 gramos de oro por
tonelada.
Este material es el producto comercial que se despacha desde la planta con-
centradora hasta la planta de filtros, a través de un mineroducto de 17 cm. de
diámetro y de casi 400 km. de longitud. Este mineroducto recorre una vasta y
compleja geografía orográfica y de llanura, moviendo el material con varias es-
taciones de bombeo y estaciones de válvulas. La pulpa transportada se compone
de 65 % de sólidos y el líquido, agua, para facilitar su movimiento, es de 35 %.
Al arribar a la planta de filtro se realiza la extracción del agua hasta dejar el
producto comercial con un 8% de humedad. Este material será embarcado en
convoyes ferroviarios que lo transportará hasta un puerto cercano para su poste-
rior embarque en barcos cargadores de mineral que lo llevará a los compradores
ubicados en diferentes partes del mundo (especialmente Asia, Europa y Norte-
américa). El tratamiento y refinación del concentrado, que permite separar el
cobre y el oro, se efectuará a en plantas ubicadas en Brasil, Japón, Canadá, Ale-
mania, Finlandia, Corea, Turquía, etc.

Datos geomecánicos:

53
• Ubicación del yacimiento: se encuentra en un macizo rocoso de caja, con
un peso específico de 25 kN/m3.

• Resistencia a compresión simple de la roca sana es de 30 MPa.

• El GSI del macizo rocoso se estima en 45.


• El laboratorio nos da un valor de la m, de Hoek-Brown de 10.

• Se supone, además un valor del parámetro de perturbación del macizo


D=1.

• Para estas condiciones se obtendrían unos parámetros resistentes del ma-


cizo, en términos de Mohr-Coulomb, de:

o Cohesión = 650 KPa. y


o Fricción = 15 º (Hook et al, 2002).

• Se supone que en este macizo no hay discontinuidades lo suficientemente


persistentes y poco resistentes como para que se produzcan roturas a tra-
vés de las mismas (desde luego esta es una simplificación que en la gran
mayoría de yacimientos no podremos hacer).

54
Figura 6.12. Vista en planta de la mina a tajo abierto
En el análisis de macizos rocosos, los cuales presentan sistemas de fractura-
ción, se pueden asimilar a cuerpos formados por bloques de roca delimitados por
un sistema tridimensional de planos de discontinuidad. Se entiende por disconti-
nuidad a todas aquellas estructuras (fallas, fracturas, diaclasas, estratificaciones,
etc.) que forman dichos planos, los que comúnmente se conoce como fabrica
estructural del macizo rocoso. Normalmente este tipo de discontinuidades son
producto de los esfuerzos tectónicos a los que fue sometido el macizo rocoso en
un estado inicial de esfuerzos. Dependiendo de la orientación de estos se tiene
un patrón de fracturación que delimitara los bloques en cuestión.

55
Diseñar una mina a cielo abierto en un macizo rocoso con una fracturación
intensa es uno de los problemas más complicados en geomecánica. Ahora bien,
para analizar la estabilidad de un talud realizado en macizos rocosos fracturados,
es preciso recurrir ma dos procesos de análisis que se describen a continuación.

Figura 6.13. Resultados económicos (ingresos, costes y beneficios) del ejemplo


simplificado de estudio de viabilidad minera de un yacimiento de cobre en fun-
ción del ángulo medio del tajo.

Lo primero es analizar la fábrica estructural del corte realizado para determi-


nar si la orientación de las discontinuidades podría resultar en inestabilidad del
talud bajo consideración. Esta determinación es realizada por medio de análisis
estereográfico de la fábrica estructural que se denomina análisis cinemático (Pi-
teau y Peckover, 1978). Ya que ha sido determinada la cinemática en la cual se
tiene posibilidad de falla del talud, el segundo paso requiere un análisis de esta-
bilidad por Equilibrio Limite para comparar las fuerzas resistentes a la falla con-
tra las fuerzas causantes de la falla del talud. El rango entre estos dos sistemas
de fuerzas se denomina, Factor de Seguridad (FS).

56
La estabilidad de taludes constituye, el problema principal en la concepción
y diseño de minas a cielo abierto, tanto desde el punto de vista económico como
de seguridad. Durante los últimos años, se han desarrollado nuevas técnicas o
modelos de cálculo numéricos. El desarrollo de estos modelos, ha permitido que
la modelización numérica se haya convertido en una herramienta de cálculo muy
aplicada.
Dada su fundamentada base teórica y la permanente confrontación de los
resultados con la realidad, se viene utilizando con excelentes resultados en las
empresas mineras. En ciertos países de Iberoamérica la utilización de esta nueva
técnica fue restringida y/o limitada, debido a que en sus comienzos se utilizaba
complicados métodos de cálculo. Muchos ingenieros prefieren realizar el diseño
de taludes aplicando los conceptos de cinemática y de equilibrio límite como
métodos de cálculo por razones de desconocimiento de nuevas tecnologías. La
pregunta que les plantearíamos sería: ¿Qué ángulo tendrá el talud final de una
mina aplicando modelos numéricos?

57
Capítulo 7: LOS MÉTODOS NUMÉRICOS EN LA GEOTECNIA Y
GEOMECÁNICA

Índice del capítulo

7.1. Introducción
7.2. Orígenes y aplicaciones del cálculo numérico
7.3. Algunos problemas que estudia el cálculo numérico
7.4. Modelos continuos y discontinuos en minería
7.5. Métodos numéricos más usuales
7.6. Simulación numérica
7.7. Códigos numéricos comerciales
7.8.
7.1. INTRODUCCIÓN
Los métodos numéricos son herramientas fundamentales para la modelización
matemática de minas y de diversos problemas geotécnicos y geomecánicos; sin
embargo; no siempre son bien entendidos ni aplicados en el contexto de la inge-
niería de aplicaciones, y suelen reducirse a ejercicios teóricos que aportan poco
al desarrollo de la mecánica de rocas y geomecánica.
Dentro del campo de las ciencias matemáticas es evidente que una materia
como ésta, cuyo objeto es la construcción de soluciones aproximadas de proble-
mas matemáticos debe estar situada dentro de lo que se entiende por matemática
aplicada, en el sentido de que aborda la resolución aproximada de problemas
que, en su inmensa mayoría, han sido proporcionados por las ciencias aplicadas
o la técnica, que después han sido resueltos matemáticamente, y que su solución
exacta es difícil de obtener o, si se conoce, resulta ser una función difícil de eva-
luar, por ejemplo.
No obstante, junto a este carácter de aplicación en el fondo lleva consigo
todo un estudio previo de los métodos que se van a emplear. Es en este sentido
donde reside la gran labor del matemático, que hace uso para ello de los razona-
mientos y resultados que le proporcionan otras muchas ramas de la matemática
(Análisis Matemático, Algebra, etc.).

58
Por ello, quizá en esta materia más que en otras, es difícil conseguir un en-
foque adecuado, puesto que nos podemos situar desde la posición del técnico que
desea que se le muestre un conjunto de métodos que pueda usar para resolver
numéricamente sus problemas, con orientaciones prácticas sobre las ventajas e
inconvenientes que presentan unos sobre otros, y también en la posición del ma-
temático que tiende a olvidar el fin del Cálculo Numérico por el placer de exten-
derse en los razonamientos matemáticos que llevan a averiguar por qué unos
métodos son más ventajosos que otros.
El problema que yo observo es que hay muchos ingenieros que quieren ser
matemáticos (probablemente equivocaron la carrera) y se entretienen en cons-
trucciones matemáticas que son extremadamente difíciles de contrastar en la
práctica o que carecen de valor en la ingeniería de aplicaciones. Y de otro lado,
hay ingenieros empíricos que creen que simular una mina o un problema geotéc-
nico consiste en aprender un código de software y ejecutarlo. Incluso, algunos
fabricantes de software contribuyen a desvirtuar y frivolizar en la tecnología de
los métodos numéricos cuando ofrecen programas de certificación de sus paque-
tes de software como si esto fuera una certificación tipo Windows o en Office.
Nosotros procuraremos no llegar al extremo citado, sino situarnos en una
posición más bien moderada, es decir en el punto de vista del ingeniero de apli-
caciones.
Otra observación que hay que hacer es que la puesta en práctica en la vida
real de los métodos numéricos se lleva a cabo haciendo los cálculos en ordena-
dores y programas ya desarrollados por compañías especializadas. Hoy existen
más de 75 códigos de software en el mercado. Todos son buenos, todos funcio-
nan, (aunque en ejemplos sencillos pueda ser suficiente el uso
de tu propia laptop o hacer tu propio código). Esto dará al experto más elementos
de juicio para ver las ventajas e inconvenientes de los métodos.
7.2. ORÍGENES Y OBJETIVOS DEL CÁLCULO NUMÉRICO
En un principio la matemática era esencialmente numérica, en el sentido de que
los problemas que estudiaba eran problemas concretos (astronómicos, físicos,
etcétera), cuya solución interesaba conocer. Con el desarrollo, en los últimos si-
glos, del cálculo infinitesimal y de la estructuración del edificio matemático fue

59
creciendo el gusto por la perfección del razonamiento, la generalización, las de-
mostraciones por reducción al absurdo, etcétera, en detrimento del desarrollo de
los procedimientos constructivos utilizables en la práctica para hallar soluciones
aproximadas del problema.
Esto es comprensible porque el matemático miraba con enorme prevención
la cantidad de cálculos que había que hacer en cualquier caso, pero la dificultad
quedó superada en gran parte con la aparición y posterior desarrollo vertiginoso
de los ordenadores, que han permitido aumentar la velocidad de cálculo, de
forma que la atención y el tiempo del investigador no quedan absorbidos ya por
la realización de los cálculos.
Hasta tal punto ha producido esto un cambio en la situación que el estudio
de los métodos numéricos lleva camino de convertirse en una de las ramas más
importantes de la matemática y, desde luego, es una de las de más actualidad.
Para precisar más, diremos que un método numérico de resolución de un deter-
minado problema es un conjunto de reglas que permite la obtención, mediante
un número finito de operaciones elementales, de un resultado que se aproxima
de alguna manera a la solución de aquel problema.
Debido a ello, los métodos numéricos lo único que suelen proporcionar es
soluciones tan próximas como se quiera (en teoría, puesto que al efectuar los
cálculos se cometen casi siempre pequeños errores debido a que todo ordenador
y algoritmo tienen una precisión limitada) a la solución exacta, pero en general,
no se obtiene ésta.
El conjunto de reglas que definen el método suele indicarse también con el
nombre de algo-ritmo. Recuérdese, por ejemplo, el conocido algoritmo de Eucli-
des para obtener el máximo común divisor de dos enteros positivos. Es un ejem-
plo de método numérico, muy elemental, que además permite llegar a la solución
exacta en un número finito de pasos.
El Cálculo Numérico o con un nombre más actual, el Análisis Numérico, es
la rama de la matemática que estudia los métodos numéricos. Prácticamente
hasta 1950 se puede decir que esta disciplina casi no existía; pero desde entonces
hasta ahora su desarrollo ha sido impresionante y las aplicaciones en ingeniería
han tenido un crecimiento imparable (particularmente en la ingeniería aeronáu-
tica, mecánica, naval, civil e industrial). En geología y minería las aplicaciones

60
son más recientes; pero el impacto en la modelización de yacimientos y estruc-
turas mineras es decisiva.
7.3. ALGUNOS PROBLEMAS QUE ESTUDIA ELCÁLCULO NUMÉ-
RICO

Vamos a describir brevemente algunos de los problemas que se estudian en


Cálculo Numérico y la forma como se plantean sus soluciones:
El análisis de estructuras masivas (es decir, aquellas que no pueden ser mo-
deladas por medio de barras, tales como las armaduras, los pórticos y los aceros)
se ha enfocado tradicionalmente desde la perspectiva de la teoría de la elastici-
dad, la cual busca resolver el problema a partir de la integración de las ecuaciones
diferenciales que gobiernan la cinemática de un sólido elástico.
Este tratamiento es posible solo en casos de cuerpos simples. Pera estructuras
complejas se hace necesario apelar a métodos numéricos. Los cuales tuvieron su
apogeo a partir de la invención de las computadoras digitales. Aunque ya en los
inicios del siglo XX se había desarrollado ampliamente el método de diferencias
finitas, fue a partir de la mitad del siglo que comenzó el desarrollo de una alter-
nativa que, para muchos problemas, resulta más eficiente, cual es el método de
los elementos finitos.
Posteriormente se desarrollaron otras técnicas, tales como el método de ele-
mentos de contorno y los métodos sin malla. Sin embargo, en la práctica usual,
el método de elementos finitos se ha impuesto para la mayoría de los casos prác-
ticos. A partir de su consolidación en el área de mecánica de sólidos, el método
se extendió a otras áreas de la física, tales como la mecánica de fluidos, la trans-
ferencia de masa y calor, el electromagnetismo, etc. (Jorge Eduardo Hurtado
Gómez, Agosto 2000).
Desde siempre existe la preocupación por calcular el valor de una función en
un punto cuando o bien no se conoce la expresión de la función en ese punto o
bien dicha expresión no es fácil de evaluar en él. Entonces puede construirse una
función más sencilla (un polinomio, por ejemplo) que coincida con la función
dada en ciertos puntos en los cuales se conozca o sea fácil de calcular. Es un
ejemplo de problema de interpolación.

61
Otras veces interesa sustituir esa función por otra más sencilla que sea pró-
xima a la primera en un cierto sentido (que hay que precisar), pero que no nece-
sariamente coincida con ella en unos puntos dados como sucedía en el caso an-
terior. Es un problema de aproximación.
El hallar las raíces de una ecuación no lineal es un problema no resuelto más
que en casos muy particulares, como la ecuación de segundo grado. Es, por tanto,
muy interesante el estudio de los métodos de resolución aproximada de ecuacio-
nes no lineales.
En cambio, el hallar la solución de un sistema de ecuaciones lineales con n
ecuaciones y n incógnitas y determinante de coeficientes no nulo sí está comple-
tamente resuelto en Algebra Lineal. Pero cuando el número de ecuaciones es
mayor que 4 el método conocido por regla de Cramer no es práctico porque el
número de operaciones que hay que hacer es excesivamente elevado y consumi-
ría demasiado tiempo realizarlos, incluso en una calculadora, y, además, aunque
se trabaje con mucha precisión, el error de redondeo puede hacerse incontrolable
debido al gran número de operaciones.
Es objeto del Cálculo Numérico estudiar métodos que permitan obtener la
solución exacta con un número de operaciones sensiblemente inferior al anterior
u obtener una solución aproximada del sistema de una manera rápida y sencilla.
De aquí el interés por estudiar los métodos de resolución de sistemas de ecuacio-
nes lineales.
Analicemos un poco más este caso. La resolución de sistemas lineales estaba
totalmente estudiada, pero en muchas cuestiones numéricas se llega al plantea-
miento de un sistema lineal con gran número de ecuaciones y las mismas incóg-
nitas. Eso hace que se fije la atención en que el método de resolución que se tenía
no sirve en la práctica. Por tanto, en resumen, el Cálculo Numérico ha hecho que
problemas resueltos vuelvan a estudiarse por otros métodos por no ser aquellos
utilizables más que en demostraciones y razonamientos teóricos (este es un error
frecuente en ciertos ingenieros teóricos que reducen la geomecánica a modelos
teóricos).
Hay problemas, como el cálculo de la derivada de una función en un punto
o el de la integral de una función en un intervalo, que en casos sencillos son
perfectamente resolubles, pero si no se conoce la expresión de la función, sino

62
algunos datos sobre ella, como los valores que toma en varios puntos, o si se
conoce la expresión y ésta no es muy manejable para realizar los cálculos nece-
sarios, no se podrán resolver. El uso de los datos que se conocen de la función
para calcular aproximadamente la derivada o la integral de la función da lugar a
los métodos de derivación numé-rica o de integración numérica, respectiva-
mente, aunque también se usa el nombre de fórmulas de cuadratura como sinó-
nimo de fórmulas de integración numérica para integrales de una variable.
Sin embargo, puede que el problema que más auge haya tomado con la apa-
rición del Cálculo Numérico sea la resolución aproximada de ecuaciones dife-
renciales. La gran cantidad de ecuaciones diferenciales cuya solución exacta no
se puede conocer en la práctica y la complicada expresión de esa solución cuando
es posible obtenerla, en general, hacen que en la actualidad, salvo en casos muy
particulares, se busquen únicamente soluciones aproximadas de la ecuación di-
ferencial. Normalmente en aplicaciones de ingeniería se suelen ver los casos más
simples que son los de las ecuaciones diferenciales ordinarias, pero la resolución
aproximada de ecuaciones en derivadas parciales es un campo de gran actualidad
que por ser de nivel algo superior y por no ser el objeto de este libro no podemos
tocar.
Hay varios temas más que no tocaremos por las dos razones apuntadas para
las ecuaciones en derivadas parciales: resolución aproximada de ecuaciones in-
tegrales, optimización (es decir, problemas de cálculo de variaciones), etcétera.
En la Parte VII: Métodos Numéricos en la Minería desarrollaremos la aplicación
de los métodos principales a problemas de diseño de minas, selección del método
de minado, diseño de aberturas y estructuras mineras, etc. Esta, quizás sea una
de las partes más importantes de la mecánica de rocas y geomecánica: la aplica-
ción de los métodos numéricos a la ingeniería de minas.
7.4. MODELOS CONTINUOS Y DISCONTINUOS EN MINERÍA
Cuando diseñamos una mina ya sea subterránea o a cielo abierto lo que tenemos
en primer lugar es un sistema físico o de ingeniería que queremos representar por
una serie de ecuaciones en derivadas parciales para a continuación proceder a
resolver (o aproximar, mejor dicho) ese sistema de ecuaciones y encontrar las
soluciones en términos de tensiones, deformaciones, desplazamientos y dimen-

63
sionado de la mina para encontrar la estabilidad óptima, la seguridad y rentabili-
dad de la misma. En la Figura 7.1 Métodos de solución de problemas de inge-
niería se muestra un diagrama de los métodos de solución de problemas de in-
geniería.

Figura 7.1 Métodos de solución de problemas de ingenie-


ría

Para proceder al cálculo de las tensiones y deformaciones nos vamos a en-


contrar con el problema añadido de que el macizo rocoso no es una masa conti-
nua, sino un medio con discontinuidades geológicas: fallas, diaclasas, estratifi-
cación, juntas, etc: y que además esas discontinuidades o aberturas están llenas
de material de relleno y/o agua, y que esos materiales tienen su resistencia al
esfuerzo cortante que difiere del de la masa rocosa.

64
En otras palabras, la resistencia global del macizo rocoso es una integración
entre la resistencia del macizo propiamente dicho y del de las discontinuidades.
¿Còmo enfocar el problema, entonces? Hay dos maneras:
• Tratar al macizo rocoso como un medio continuo, simplificando conside-
rablemente la realidad, o
• Tratar al macizo como un medio discontinuo, lo que puede complicar
enormemente el problema y alejar la solución matemática de la realidad.
He ahí la pericia y la ciencia del ingeniero de métodos numéricos en minería.
En el mercado existen más de 75 códigos numéricos comerciales; es decir
hay donde elegir; pero esa no es la cuestión. El problema principal es caracteri-
zar geomecánicamente el macizo rocoso de la forma más real posible; realizar la
formulación matemática más adecuada al problema en cuestión y elegir el código
numérico que mejor se adapte al modelo físico y geomecánico de nuestra mina.
Pero: hay una cuestión más, tan o más importante que las anteriores: debemos
conocer de manera profunda el método de minado, porqué de poco sirve tener
un excelente modelo geomecánico o modelo numérico que nos hagan perder re-
servas minables. La ingeniería de minas es una ecuación de rentabilidad, seguri-
dad y estabilidad geomecánica.
7.4.1. MODELOS CONTINUOS
Estos son modelos matemáticos que resuelven un tipo de problema en el cual
el comportamiento del macizo rocoso puede ser modelizado por medio de ecua-
ciones diferenciales de la mecánica de los medios continuos.
En esta categoría se engloban la mayoría de los modelos numéricos geome-
cánicos. Con ellos es posible también analizar los terrenos que presentan dis-
continuidades, como fallas, planos de estratificación o juntas. Los métodos con-
tinuos se subdividen en dos categorías, según la estrategia de resolución de las
ecuaciones:
• Métodos diferenciales
• Métodos integrales
Los primeros métodos, se caracterizan por extensión de las ecuaciones dife-
renciales a toda le región de interés, mientras que los métodos integrales, utilizan
las soluciones de la mecánica de los medios continuos, elaboran una solución del

65
problema global aproximando las ecuaciones diferenciales solamente sobre los
contornos (fronteras) de la región de interés.
• Modelos diferenciales:

o Elementos finitos
o Diferencias finitas
• Modelos integrales:

o Elementos de frontera
o Integrales de frontera
o Discontinuidades de desplazamiento.
7.4.2. MODELOS DISCONTINUOS
Estos son particularmente utilizados para estudiar los casos donde la deforma-
ción del terreno tiene por origen la consecuencia del movimiento de los bloques
de roca. Estos están delimitados por las discontinuidades en un campo tensional
de baja intensidad, como cuando se trata el análisis del flujo de mineral de una
explotación por caída o descenso de mineral. En los primeros modelos disconti-
nuos, las deformaciones estaban encuadradas a la superficie de los bloques, pero
actualmente se puede considerar los bloques como deformables y con posibilidad
de rotura.
El macizo rocoso esta generalmente atravesado por discontinuidades que tie-
nen una gran influencia en su comportamiento mecánico, hidráulico, etc. Este
modelo da una importancia particular a las fracturas, que están definidas por su
orientación, el espaciamiento, las aberturas y la deformabilidad, tanto por sus
efectos de deformación como su cinemática en el macizo rocoso. Estos modelos
se dividen en:

a) Modelo cinemático
Que evalúa la posibilidad de movimiento de los bloques con relación a una o
más fracturas. Ejemplo: teoría de block caving.
b) Modelo de elementos discretos
Considera los macizos rocosos como un conjunto de elementos que interac-
túan mecánicamente entre sí.

66
En los modelos discontinuos la ecuación de equilibrio corresponde a la ecua-
ción del movimiento de una unidad simple, ligada a fuerzas por sus vecinos in-
mediatos. Las ecuaciones definen la aceleración de las partículas en cada instante
y en consecuencia, la velocidad y el desplazamiento total.
En las ecuaciones constitutivas que permiten el cálculo de las fuerzas corres-
pondientes a la condición de desplazamiento, se utiliza los desplazamientos re-
lativos a las partículas. El problema mayor consiste en definir la relación fuerza-
desplazamiento entre partículas, para las cuales se debe asumir ciertas condicio-
nes.
Por ejemplo: las partículas son rígidas y todo contacto se produce en las fron-
teras, y para cada una de las cuales se ha definido una rigidez.
7.5. MÉTODOS NUMÉRICOS MÁS USUALES

A, continuación haremos una descripción resumida de los principales métodos


numéricos utilizados en la ingeniería geotécnica y geomecánica, dentro de los
cuales están aquellos que son más utilizados en la ingeniería de minas.
7.5.1. MÉTODO DE ELEMENTOS FINITOS
La filosofía del método consiste en subdividir el sistema a estudiar en una serie
de elementos de un tamaño relativamente pequeño en comparación al sistema.
Estos elementos se denominan elementos finitos. Cada uno de ellos tiene una
ecuación propia, por lo tanto la ecuación del sistema se obtiene a partir de las
ecuaciones de los elementos que la forman. A través de la fase denominada de
mallado, se subdivide el sistema físico a fin de discretizar el material continuo
por una serie de puntos, llamados nudos sobre los cuales son realizados los cálcu-
los de elementos finitos. Un elemento queda definido por:
o Su forma geométrica,
o Las coordenadas de sus nudos geométricos,
o Las coordenadas de sus nudos de interpolación,
o La definición de sus variables nodales,
o La base polínomial de la aproximació
Generalmente se designan elementos menores (malla más cerrada) en la
frontera de la zona de concentración de esfuerzos.

67
El sistema físico puede estar formulado por las ecuaciones diferenciales de-
finiendo el comportamiento de un dominio infinitesimal (ecuaciones de equili-
brio). Este procedimiento conduce a la determinación de una formulación inte-
gral, por el método de los residuos ponderados. Esta formulación es seguida-
mente aproximada por los elementos finitos. Se obtiene entonces un sistema de
ecuaciones algebraicas. La resolución de este sistema hace uso de los métodos
numéricos que brindan una solución aproximada.
Los elementos deben satisfacer una serie de condiciones:
• Ecuaciones matemáticas conocidas en sus fronteras. Las fronteras entre
elementos pueden ser puntos, curvas o superficies.

• Las superficies y los puntos singulares que pueden definirse en la frontera


de un elemento constituye los nudos, en los cuales se concentran todos
los esfuerzos externos al elemento.

• En cada elemento, las características elásticas del material se mantienen


uniforme.
• En la deformación del elemento, el trabajo producido por las fuerzas ex-
ternas que actúan sobre los nudos para desplazarlos es igual al trabajo de
las tensiones internas en los desplazamientos internos.

La envolvente del elemento, formada por todos los elementos en contacto


con él, debe satisfacer las condiciones siguientes:

68
• Los esfuerzos se transmiten del elemento hacia su envolvente exclusiva-
mente, a través de los nudos, donde debe existir una compatibilidad de
desplazamiento de los nudos.

• La continuidad geométrica a través de las fronteras y límites del elemento


debe ser máxima de manera, que el sistema deformado conserve la conti-
nuidad.

• Todas las fuerzas se consideran aplicadas en los nudos del sistema

• Todas las fuerzas concurrentes en un nudo se equilibran.


7.5.2. MÉTODO DE DIFERENCIAS FINITAS

El método de diferencias finitas o elementos Lagrangianos, es otra técnica nu-


mérica utilizada para resolver sistemas de ecuaciones diferenciales de las condi-
ciones iníciales y a los límites. En el método de diferencias finitas, toda derivada
presente en el sistema de ecuaciones es reemplazada directamente por una ex-
presión algebraica, escritas en términos de variables que intervienen en el sistema
de ecuaciones, de las zonas discretizadas. Estas variables son indeterminadas
para otras zonas.
Por el contrario, en el caso del método de elementos finitos, en los esfuerzos
y desplazamientos están definidas para todo el dominio, las funciones específicas
que describen sus variables en cada elemento. En efecto, los dos métodos produ-
cen un sistema de ecuaciones algebraicas. Aunque son obtenidas de manera di-
ferente, estas ecuaciones son similares y en algunos casos idénticas. Por una for-
mulación no tradicional del método, estos defectos son suprimidos y el nuevo
método numérico muestra numerosos atributos para la modelización de macizos
rocosos.
Esta formulación consiste en el método de los elementos lagrangianos. El
objetivo de este método es de encontrar la solución de un problema estático o
casi estático a través de ecuaciones del movimiento dinámico que son incluidas
en la formulación.

69
Si el método de diferencias finitas es menos usado, es por la falta de flexibi-
lidad. En efecto, los defectos atribuidos a este método tenían lugar a la manera
en que ellos estaban formulados y no a su principio mismo.

Estos fenómenos están caracterizados por la creación y la disipación rápida


de energía bajo la forma cinética, que esta acumulada por el sistema bajo la forma
de energía de deformación. Incluyendo en el código de cálculo las ecuaciones de
movimiento dinámico, se incluye así mismo los términos de inercia que repro-
ducen esta disipación de energía
El interés de este modo de cálculo es que el brinda una imagen realista de la
evolución de los esfuerzos y de las deformaciones en función del tiempo. Esta
imagen es realmente realista si el comportamiento del material depende efecti-
vamente del tiempo.
En la Figura 7.2. Métodos Numéricos se representan las distintas ramas de
las matemáticas que alimentan las técnicas de los métodos numéricos; en la
misma se puede observar que los métodos numéricos representan un estadio en
el desarrollo de las matemáticas, que viene desde muy atrás y que significan for-
mas de resolver problemas muy antiguos.

70
Figura 7.2. Métodos numéricos
7.5.3. MÉTODO DE ELEMENTOS DE CONTORNO
Este método se aplica a los problemas expresados y resueltos en términos de
variables del contorno.
Este método permite trasformar un problema de los limites fijada sobre un
dominio volumétrico a la resolución de una ecuación integral fijada únicamente
sobre la frontera de ese dominio. Este se aplica entonces para transformar en
ecuación algebraica las ecuaciones expresadas en términos de integrales.
Este método tiene entonces las ventajas siguientes:

• Necesita únicamente una discretización de las fronteras del dominio.


Llimita así el número de incógnitas del problema ganando una dimensión
espacial.

• Toma implícitamente en cuenta dominios infinitos, evitando en particular


los fenómenos de reflexión de las ondas sobre las fronteras del mallado.

71
Estas características explican por qué este método es escogido para la simu-
lación de la propagación de ondas, así como para el estudio de los fenómenos de
interfase.
Sin embargo, la utilización de este tipo de formulación está limitado por dos
características del método: la linealidad de las ecuaciones tomadas en considera-
ción y el conocimiento de soluciones elementales para estas ecuaciones. La uti-
lización de este método está fundada sobre un comportamiento lineal de los ma-
teriales geológicos. Los no lineales eventualmente están limitados por la no li-
nealidad de los contactos sobre las interfases. Por otra parte para superar la se-
gunda limitación, y obtener soluciones elementales en los casos más complejos
tales como medios porosos elásticos o los medios elásticos estratificados, es ne-
cesaria la utilización de los modelos de cálculo formal.
La resolución de los sistemas de ecuaciones no lineales constituye una etapa
esencial en la modelización del comportamiento de las obras de excavación mi-
nera. En efecto, es fundamental comprender que, para resolver de una manera
satisfactoria un problema de comportamiento no lineal, es necesario reunir varias
técnicas de integración de la ley de comportamiento del material, un mallado
suficientemente fino en las regiones con mayores requerimientos de precisión y
detalle, sin olvidar una determinación realista y ajustada de los parámetros de la
ley de comportamiento.

7.5.4. MÉTODO DE INTEGRALES DE CONTORNO


Este método es similar al método de elementos de contorno, la diferencia con-
siste en que, en este método no se utiliza el teorema reciproco, con el cual se
elimina le necesidad de utilizar las fuerzas ficticias.
El cálculo se efectúa en términos de distribución de las fuerzas reales y de
desplazamiento sobre el contorno. Este método, en oposición con el método de
elementos de frontera, tiene su aplicación a los problemas ligados a los materia-
les no homogéneos y no lineales, utilizados habitualmente en el cálculo numérico
de los problemas elasto-plásticos. La importancia del método consiste en formu-
lar una relación entre la tensión y el desplazamiento en el contorno, con la ecua-
ción de restricción del contorno.

72
7.5.5. MÉTODO DE DISCONTINUIDAD DE DESPLAZAMIENTO

Este método, inicialmente formulado en coordenadas cartesianas, se asemeja a


los métodos integrales en el sentido que solo los contornos del dominio son dis-
cretizados y que él se procede por influencia (entre los elementos discretizados).
Este presenta un gran interés para los materiales fisurados. Las aplicaciones esen-
ciales que puede ser tratada con la ayuda de este método son los casos donde
exista la propagación de fisuras, o el estudio de la estabilidad de cavidades sub-
terráneas. Sin embargo en este último caso ciertas anomalías de rotura observa-
das, pueden ser explicadas por la heterogeneidad del material debido a la estra-
tificación. En estos casos convendrá realizar un estudio detallado de la geología
estructural para tener mayores datos.
La extensión del método a los medios estratificados puede hacerse utilizando
las soluciones fundamentales en medio semi infinito o incorporando en la matriz
de influencia, las condiciones de continuidad a la inter-fase. Las condiciones de
continuidad son descritas suponiendo una inter-fase perfectamente unida.
El modelo puede generalizarse a los medios estratificados modificando las
componentes de la matriz de influencia. Si consideramos por ejemplo, un medio
compuesto de dos materiales 1 y 2. Estos materiales están separados por una
interfase C. El procedimiento de generalización consiste en escribir las ecuacio-
nes de continuidad en todos los puntos de la interfase. Estas condiciones de con-
tinuidad exige que la interfase sea discretizada en dos (C1 y C2) con el mismo
número de elementos.
Este método permite modelizar el diseño de una explotación de varias capas
o estratos al mismo tiempo, teniendo en cuenta la presencia de fallas o disconti-
nuidades. Para modelizar el comportamiento del plano de una falla, se discretiza
esta superficie en elementos. Se supone que el elemento está cubierto (relleno)
por un material. Los criterios que permiten determinar el estado de equilibrio o
rotura son:

• Una condición de rotura por cizallamiento ligadas a los esfuerzos norma-


les y tangenciales. Esta condición es el criterio de rotura de Mohr-
Coulomb.

73
|𝜎𝑆 | ≤ 𝐶 + 𝜎𝑛 tan 𝜙

Dónde 𝐶 𝑦 𝟇 son la cohesión y el ángulo de fricción del material de relleno,


respectivamente.
Esta condición impone que el esfuerzo tangencial no debe superar un cierto
valor, en cuyo caso las dos superficies del elemento se deslizaran una con res-
pecto a la otra (condición de deslizamiento de los planos de falla)
• Una condición de rotura por tracción relacionando el esfuerzo normal del
elemento y la resistencia a la tracción de la falla. Desde que el esfuerzo
normal que se aplica en el elemento es superior a la resistencia de tracción
de la falla, el elemento es considerado como abierto (condición de sepa-
ración de las superficies de falla.
Así mismo, para la modelización de una falla es necesario conocer la geo-
metría de la falla y los parámetros geomecánicos de la misma: rumbo, buza-
miento, Jv, abertura, persistencia, material de relleno, resistencia de la disconti-
nuidad, etc.

7.5.6. MÉTODO O MODELO DE BLOQUES


Conocido también como método de los elementos discretos, con este modelo se
puede simular el comportamiento de una masa rocosa, que puede subdividirse en
bloques, sin restricción alguna respecto a las formas de los bloques, ni a las mag-
nitudes de los desplazamientos que puedan producirse. Este método presenta
esencialmente tres características:
• El macizo rocoso es simulado por un conjunto de bloques que interactúan
entre sí, a través de las discontinuidades.

• La atribución de las características en las discontinuidades permite con-


trolar las iteraciones.

74
• La utilización de un algoritmo iterativo, el que permite dar cuenta de la
evolución temporal del sistema. Permite también simular desplazamien-
tos y rotaciones importantes en los bloques y en las separaciones que ocu-
rren en las discontinuidades (e incluso en los rellenos de esas aberturas),

Los cálculos hechos por el modelo, se alternan entre la aplicación de las leyes
de esfuerzo – desplazamiento, en todos los contactos y la segunda ley de Newton
en todos los bloques.

La ley de esfuerzo-desplazamiento es utilizada para encontrar los esfuerzos


en los contactos entre bloques que han tenido desplazamientos conocidos y fijos
(este es uno de los principios básicos de este método).

La segunda ley de Newton permite determinar el movimiento de bloques que


se han desplazado como resultado de fuerzas conocidas y fijas que actúan sobre
ellos. Si estos bloques son desplazados, el movimiento es calculado en los nudos
de los elementos finitos triangulares del que están formados los bloques. Enton-
ces, la aplicación de las relaciones constitutivas de los materiales del que están
hechos los bloques permite determinar los nuevos esfuerzos en los bloques. Estos
bloques constituyen el elemento de base de este modelo, los cuales pueden ser
rígidos o deformables.
Bloques rígidos

Todos los desplazamientos en el macizo rocoso se encuentran a nivel de las in-


terfases entre bloques, el movimiento de los bloques está limitado a una rotación,
un desplazamiento y una traslación perpendicular a la superficie de contacto.
Este tipo de modelización permite efectuar cálculos de desplazamiento bastante
útiles y se justifica cuando las deformaciones de la matriz rocosa son realmente
despreciables.

Este es el caso de los taludes o de excavaciones poco profundas, donde la


fuerza de confinamiento de los bloques es débil. En Ingeniería de Rocas se suele
estudiar también los desplazamientos de los bloques del macizo rocoso; pero

75
bajo un enfoque con modelos probabilísticos, heurísticos y de investigación de
operaciones.

Bloques deformables

En muchos casos es difícil despreciar la deformación elástica de los bloques,


particularmente en casos de excavaciones a gran profundidad o en el estudio de
fenómenos dinámicos. En este caso, cada bloque es tratado independientemente
como un medio continuo, el cual se supone que es completamente deformable.
El bloque está dividido en elementos internos continuos para aumentar el número
de grados de libertad del bloque, la complejidad de la deformación depende del
número de elementos contenidos en los bloques, para lo cual el bloque es discre-
tizado automáticamente en elementos triangulares en los que la deformación es
constante. La aplicación del método de las diferencias finitas en cada bloque per-
mite determinar los esfuerzos y los desplazamientos en todos los nudos del ma-
llado.
7.6. SIMULACIÓN NUMÈRICA
Como todas las disciplinas científicas en las cuales la realidad es solo par-
cialmente perceptible a los sentidos, la mecánica de rocas aplicada a los trabajos
de excavaciones y construcción considera los medios que ella estudia a través de
una representación abstracta de los fenómenos, de los mecanismos, de los medios
mismos y de su contorno, el recurso de la modelización es entones una necesidad.
La modelización cumple las siguientes funciones:

Función Descriptiva

Los modelos son necesarios para contrarrestar la imposibilidad de acceder a la


realidad de la cual tratan de ser un reflejo, lo más fiel posible. Los métodos físi-
cos o a escala representan al macizo por medio de una maqueta a escala reducida.
La representación puede limitarse a veces a un croquis, un plano o un esquema
en el cual varios elementos son extrapolados a partir de observaciones parciales.
El ejemplo de estos métodos fue muy popular entre los años 50 e inicios de los

76
80. Algunos de estos modelos comprendían la utilización de materiales equiva-
lentes de resistencia suficientemente baja para poder ser tratados en laboratorio.
Su empleo declino en
años recientes a consecuencia de su alto costo y de la complejidad de su prepa-
ración especialmente en el caso de la representación de variaciones en la propie-
dad de la roca y las condiciones de carga del macizo.
Otro factor lo constituyo la creciente capacidad de los métodos numéricos
computarizados de incluir las características del medio rocoso (heterogeneidad,
discontinuidades, etc.) y mostrarlas gráficamente.

Función Explicativa

Los modelos tienen la función de brindar una comprensión de los fenómenos. El


modelo no debe ser solamente un reflejo de la realidad si no que él debe aclarar
con precisión los procesos o los mecanismos que conducen a los terrenos a di-
versos estados. Los modelos mecanistas (método de esfuerzo-deformación), que
hacen uso de conceptos y cálculos de la mecánica racional (equilibrio límite) o
de la mecánica de medios continuos (fuerza, momento, deformaciones, equili-
brio, ruptura, etc.), están bien adoptados a esta función explicativa. Gracias a los
métodos numéricos pueden ser tratados casos cuya geometría es compleja, para
lo cual es necesario contar con información sobre las propiedades y las leyes de
comportamiento del macizo rocoso y de las discontinuidades. El desarrollo de
las modelizaciones ha sido posible gracias a las formulaciones de la mecánica de
los medios continuos (elementos finitos o elementos de frontera).

Función Preventiva

La prevención de riesgo de falla en la ejecución de una obra, puede ser planteada


en el tiempo o espacio, es decir estimar la evolución de una obra determinada.

La prevención (a priori), en ausencia de toda experiencia previa, se trata de


una prevención por extrapolación: como prever la evolución de una obra cono-
ciendo su comportamiento en los primeros instantes, o como evaluar la situación

77
en la cual se va a encontrar una obra a partir de la experiencia adquirida en sus
alrededor o en condiciones similares. Estos casos pueden ser tratados con técni-
cas estadísticas, que permiten establecer las leyes empíricas que correlacionan
ciertos parámetros que caracterizan los comportamientos y los factores que los
influyen.
Los modelos mecanicistas son utilizados para esta función, siendo indispen-
sable que los valores de los parámetros introducidos en los modelos hayan sido
validados por una comparación entre los resultados experimentales establecidos
en una zona correctamente instrumentada y que permite una analogía con el caso
estudiado. Esta validación y justificación entre las mediciones in situ y los resul-
tados obtenidos a través de los cálculos numéricos es necesaria e importante para
evaluar las ventajas y las limitaciones de cada modelo.

Función Operativa

Esta función permite tomar el modelo como una fuente de inspiración para guiar
las acciones en los trabajos de ingeniería. Esta permite distinguir sistemática-
mente la acción por la planificación
y la acción por la adaptación. La acción por la planificación, permite en las ex-
plotaciones mineras tener una guía a escala suficiente de las situaciones de in-
fluencia y de las configuraciones de explotación favorables o desfavorables.

La acción por la adaptación, el aporte de la modelización con respeto a este


punto, es por ejemplo el de la optimización de la elección de los elementos de
sostenimiento de una obra subterránea o el disminuir la pendiente del talud en
una zona inestable.

Modelización Numérica

El estudio de los problemas de estabilidad alrededor de las excavaciones está


basado sobre la resolución de las ecuaciones de equilibrio.
Esta resolución tiene en cuenta:
- la forma de la obra o excavación

78
- la ley de comportamiento del material
- las condiciones a los límites del modelo.
Para las obras de formas geométricas simples (circulares, elípticas, rectan-
gulares), los métodos analíticos de resolución son aceptables. En este caso se
establecen las leyes de comportamiento elástico y elastoplástico que describen la
variación de los esfuerzos y de las deformaciones en el modelo.

Por el contrario, en las obras de forma compleja, excavaciones en un material


donde las propiedades físicas y mecánicas varían en el espacio, se debe tener el
recurso de los métodos numéricos, ya que no es posible extrapolar las reglas
adquiridas por la experiencia o por cálculos analíticos.

Resumiendo, tenemos dos tipos de modelos numéricos de simulación:

• Los modelos continuos, que consideran al macizo rocoso como un medio


continuo cruzado por discontinuidades.

• Modelos discontinuos, que considera al macizo rocoso como un conjunto


de bloques individuales.

La primera pregunta que debemos plantearnos es: ¿para qué hacemos simu-
lación numérica?

• Para obtener predicciones cuantitativas de la respuesta del terreno frente


a nuestra obra
• Comparar alternativas diferentes de obras geotécnicas
• Identificar los parámetros críticos de la mina
• Mejorar nuestro comprensión del comportamiento del terreno
• Dimensionar la mina
• Garantizar la continuidad de las operaciones mineras en la excavación
con la estabilidad, rentabilidad y seguridad necesarias.

Métodos tradicionales de cálculo en el diseño geotécnico

79
Entre los métodos tradicionales para el diseño geotécnico tenemos varios mode-
los que se resuelven de manera analítica:

• Modelos elásticos: Por ejemplo la Teoría de Boussinesq que proporciona


el incremento de presión bajo una zapata circular)

• Métodos de los Estados Límite: Formulación rígido-plástica (por ejemplo


la Teoría de Terzaghi para la obtención de la capacidad portante, o de
Coulomb para la obtención del empuje del terreno.

• Otras formulaciones (p. ej. Teoría de Terzaghi para la consolidación uni-


dimensional, etc.).

• Modelos a escala: que permiten reproducir un determinado problema a


una escala controlable y después extrapolar e inferir la solución general
(por ejemplo estudiar la socavación de puentes o la licuación de suelos en
modelos a escala).

Particularidades de los problemas geotécnicos

Tradicionalmente, los métodos numéricos han sido utilizados dentro del ámbito
de la Ingeniería Aeronáutica y Civil para el Cálculo de Estructuras, ya que sus
características permiten aplicar dicho método con gran facilidad. No ha sido
hasta los últimos años que el empleo de esta metodología se ha extendido con
fiabilidad a la Ingeniería Minera, entre los cuales se encuentra la Mecánica de
Rocas, y la Geotecnia en general.
Las razones por la cuales el uso de los Métodos Numéricos han tardado más
en generalizarse en la Geotecnia son varias, entre las cuales hemos destacado las
que se presentan a continuación.
Los materiales que se emplean en la Geotecnia, al contrario que en el Cálculo
de Estructuras donde fundamentalmente se trabaja con acero y hormigón, son de
origen natural, y por tanto muy heterogéneos. En un macizo rocoso los bloques

80
rígidos de roca suelen estar rodeados por discontinuidades de propiedades muy
difíciles de estimar. Además, su comportamiento es de compleja comprensión y
por tanto no resulta sencillo establecer leyes constitutivas válidas en un amplio
rango de casos. Así, la teoría de la Elasticidad Lineal, que como sabemos esta-
blece proporcionalidad directa entre las tensiones y las deformaciones con cons-
tante de proporcionalidad denominada módulo de elasticidad, constituye tan sólo
una aproximación grosera al comportamiento real del medio a analizar.
Por otro lado, las condiciones geométricas de los dominios de cálculo no son
simples figuras geométricas como pueden ser las vigas o los forjados, sino que
se deben adaptar a la realidad topográfica y geológica de cada lugar. La comple-
jidad de las configuraciones geométricas de los macizos rocosos es determinante
en los estudios y diseños geomecánicos.
En muchos problemas geotécnicos, tanto en rocas como en suelos, el agua
tiene un papel fundamental en los mecanismos que desencadenan los comporta-
mientos observados. Esto obliga a introducir una ecuación de gobierno más, lo
que nos lleva a un problema acoplado entre la deformación y el flujo que depende
del tiempo, de resolución mucho más difícil, además de tener que tratar con ten-
siones efectivas y no totales. La hidrogeología es una parte importante en el di-
seño getécnico en suelos y rocas.

Por otro lado, los problemas geotécnicos en general requieren considerar


unas tensiones iniciales que actúan sobre el dominio de cálculo. Estas tensiones
son de difícil determinación ya que son fruto de los distintos procesos de glacia-
ción, erosión, tectónica, etc. que se han ido produciendo a lo largo de las distintas
épocas geológicas.
Como consecuencia de los procesos erosivos, la excavación es otra caracte-
rística fundamental de la Geotecnia. Tal y como hemos mencionado en el párrafo
anterior, excavar (pero también erosionar) implica modificar la forma del domi-
nio sobre el cual aplicamos las ecuaciones que queremos resolver. Pero el pro-
ceso inverso, la construcción, también es muy importante, ya que representa la
aparición de un glaciar o bien modeliza la construcción de una presa por capas.
Finalmente, la teoría y experiencia acumuladas a lo largo del tiempo, de-
muestran que sí se requiere precisión, la captura de los fenómenos mecánicos de

81
interés, requiere una malla más tupida con el consiguiente aumento de la dimen-
sión del sistema de ecuaciones a resolver. Esto ligado a que los deslizamientos
son de dimensiones enormes, que involucran incluso millones de metros cúbicos
de tierras, explica las descomunales dimensiones de los problemas a resolver,
que requieren la utilización de ordenadores de gran capacidad tanto de cálculo
como de almacenamiento.
Por todos estos motivos, podemos afirmar que el uso generalizado del Mé-
todo de los Elementos Finitos en Geotecnia no es my antiguo, lo que explica la
poca información disponible en la literatura.

7.7. CÓDIGOS NUMÉRICOS COMERCIALES

Este probablemente sea uno de los apartados más difíciles de abordar, por cuanto
la velocidad de cambio en el desarrollo de aplicaciones de software es muy
grande. Por lo tanto lo abordaremos con las reservas del caso y con la convicción
de que lo que aquí se diga puede variar en un corto período de tiempo. Los fa-
bricantes de software aceleran el paso en cuanto se refiere al desarrollo de sus
programas y lanzamiento al mercado. En los últimos años se observa una acele-
ración en cuanto a la aparición de nuevos códigos.
De cualquier manera, una de las preguntas claves que nos planteamos du-
rante el proceso de simulación numérica es la siguiente; ¿Qué código utilizar?
Hay más de 75 códigos en el mercado, muchos de ellos de software libre u open
source. Todos funcionan y son fiables.

Pero; lógicamente el código que eligamos dependerá de la condición de la


masa rocosa. Sí hay muchas discontinuidades que forman conjuntos de juntas,
diaclasas, fracturas, lo más recomendables es usar el programa UDEC / 3DEC,
con el cual podremos representar el medio discontinuo como un conjunto de blo-
ques discretos, en tanto que las discontinuidades se pueden tratar como condi-
ciones de contorno entre bloques.

Si no hay demasiados conjuntos de juntas o fracturas para modelizar, enton-


ces FLAC3D (que se basa en el análisis de Lagrange), se puede usar de manera

82
eficaz. FLAC3D es un programa de Itasca Consulting Group): aplica el método
de diferencias finitas explícito y mallado estructurado con elementos triangulares
o cuadrangulares para resolver el estado tensional.

Tanto UDEC/ 3DEC como FLAC3D tienen un esquema de solución basado


en el método de diferencias finitas. Ambos códigos dan buen resultado.

Las primeras preguntas que debemos hacernos antes de proceder a elegir el


código más adecuado son:

• ¿Deseamos hacer un análisis en 2D o 3D?

• ¿Hay suficientes discontinuidades que necesiten modelizarse (juegos


conjuntos, fallas, etc.)?

• ¿Cuánto tiempo tenemos?

Si hay suficiente tiempo, podemos usar FLAC3D (1-2 fallas) o 3DEC (con-
juntos múltiples de juntas, fallas, etc.), teniendo en cuenta que la curva de apren-
dizaje es de alguna manera empinada y la construcción del modelo le tomará la
mayor parte de su tiempo. Si solo hay unos pocos meses para hacerlo y 2D es
suficiente, recomiendo ir con la última versión de Phase2.

La familia de Rocscience es adecuado para alumnos que se inician en los


métodos numéricos aplicados a la geotecnia y geomecánica. Pero para proyectos
de envergadura hay que recurrir a códigos mas robsutos y contrastados

Resumiendo, tenemos muchos códigos numéricos comerciales dentro de los


cuales podemos mencionar:

FLAC3D: aplica el método de diferencias finitas explícito y mallado estructurado


con elementos triangulares o cuadrangulares para resolver el estado tensional.

83
Plaxis: aplica elementos finitos, con mallas no estructuradas de elementos trian-
gulares y mallado automático.
Phase2 de Rockscience: aplica el método de elementos finitos y admite criterio
de rotura de Hoeky Brown (para rocas)

El paquete de programas Geo-Slope

Geo-Slope: paquete de programas de elementos finitos con mallados estructura-


dos y no estructurados y elementos triangulares y cuadrangulares.

Seep: simulación de flujo de agua no estacionario y no saturado en el terreno.

Sigma: determinación del estado tenso/deformacional resultante de una obra geo-


técnica.

Slope: implementación de los métodos de las dovelas para la determinación del


factor de seguridad en taludes.

Ctran: fenómenos de transporte y difusión de contaminantes en el terreno.

Temp: modelo térmico de difusión de calor en el terreno, obteniendo los gradien-


tes térmicos.

Quake: determinación del efecto de terremotos y vibraciones.


En la Tabla 7.1. Análisis comparativo entre métodos numéricos y tradicio-
nales se tiene las ventajas y desventajas de los métodos numéricos y los métodos
analíticos tradicionales.Y en la Figura 7.3. Ejemplo de modelización de mina en
3D con FLAC3D se representa el caso real de una mina subterránea.

84
Figura 7.3. Ejemplo de modelización de mina en 3D con
FLAC3D
Tabla 7.1. Análisis comparativo entre métodos numéricos y tradiciona-
les
MÉTODOS NUMÉRICOS
Ventajas Desventajas
Son flexibles, se puede cambiar el
modelo de forma sencilla Formulación muy compleja. Re-
quieren matemática avanzada.
Aceptan el empleo de diferentes mo- No proporcionan un coeficiente de
delos constitutivos de compor- seguridad.
tamiento elástico o rígido-plástico
Se pueden generalizar al caso tridi- Requieren mayor cantidad de pará-
mensional. metros.
Se pueden simular las fases construc- Son más recientes y generan des-
tivas y predecir la evolución tempo- confianza.
ral.
Proporcionan información muy com- No son tan fácilmente sistematiza-
pleta sobre el fenómeno bles al poder aplicarse a diversidad
de situaciones.•

85
Permiten experimentar con cambios Cuando el modelo de comporta-
en el diseño fácil y económicamente. miento del terreno no está bien es-
tablecido, pueden proporcionar so-
luciones alejadas de la realidad.
Pueden contemplar una amplia varie-
dad de parámetros con los que expe-
rimentar.
No presentan problemas de escala.
No hay riesgo de daños físicos para el
personal.
Ofrecen gran detalle en la solución
obtenida.
Se puede definir cualquier condición
de contorno.
La respuesta es siempre la real ya que
el modelo es real, aunque la solución
puede venir afectada por problemas
de escala
MÉTODOS TRADICIONALES
Ventajas Desventajas
Son fáciles de comprender. Formula- Solo abordan problemas simples,
ción simple prototipos
Proporcionan un coeficiente de segu- Se reducen a comportamiento elás-
ridad. tico o rígido-plástico perfecto.
Requieren pocos parámetros. Suelen ser unidimensionales o bi-
dimensionales a lo mucho
Están contrastados y ampliamente No contemplan las fases de la obra
utilizados. y el factor tiempo.
Son fácilmente sistematizables en Proporcionan información redu-
normativas. cida sobre el fenómeno

86
Cambios en el diseño suelen impli-
car construir un nuevo modelo.
Los parámetros a controlar son ne-
cesariamente reducidos.
La gravedad no se puede escalar,
por lo que se requieren centrifuga-
doras.
•Puede haber riesgo para las perso-
nas.
El número de puntos controlados
es reducido
Algunas condiciones de contorno
no se pueden simular.

87
Capítulo 16: HIDROGEOLOGÍA DE LOS SUELOS
Índice del capítulo

16.1. Introducción
16.2. El ciclo del agua. balance hídrico. Acuíferos
16.3. Permeabilidad. Transmisividad
16.4. Nivel piezométrico
16.5. El tratamiento de las aguas del macizo

16.1. INTRODUCCIÓN

En los suelos, además de las características de cohesión y fricción hay que con-
siderar otro elemento fundamental: el agua que llena los huecos o vacíos. Si el
agua que empapa el suelo tiene un lado positivo, su obtención para abasteci-
miento, riego, etc., aspecto marginal para la ingeniería minera e industrial, incide
de forma negativa cuando altera las características mecánicas de los materiales o
entorpece los trabajos, tanto superficiales como subterráneos.

La presencia de agua puede disminuir la cohesión de determinados suelos o


rocas, provocar su disolución, alteración o hinchamiento, dar lugar a presiones
que alteren el equilibrio de las fuerzas que actúan sobre el sistema suelo o suelo-
roca, etc. Por todo ello en múltiples ocasiones el ingeniero geotécnico se ve obli-
gado a paliar sus efectos e incluso a su total eliminación, tarea en muchos casos
nada fácil y bastante costosa.

En otras situaciones la permeabilidad del terreno será un factor primordial a


tener en cuenta independientemente de que exista agua en el macizo, pues el
ingeniero necesitará que el terreno sea un medio receptor o por el contrario pre-
sente una gran permeabilidad.

88
16.2. EL CICLO DEL AGUA. BALANCE HÍDRICO.
ACUÍFEROS

El agua está presente en el terreno de varias formas:

• Agua retenida por fuerzas no capilares. Debido a la atracción eléctrica en


la superficie de los granos.

• Agua retenida por capilaridad. Ocupa una zona irregular por encima de la
zona saturada y rellena los huecos por capilaridad.

• Agua de gravitación. Agua que ocupa los poros y fisuras del suelo y puede
circular.
De estos tipos de aguas, únicamente la última, que se presenta con un volu-
men importante, es la que puede influir en los trabajos de mecánica de suelos y
geotecnia que se realizan en el suelo o es la que puede utilizarse extrayéndola.
El agua existente en el terreno procede de la precipitación. Una parte del
agua que cae sobre la superficie corre a través de los barrancos, arroyos y ríos
(escorrentía) hasta acumularse en lagos y mares. Otra parte se infiltra en el te-
rreno (infiltración).
La cantidad de agua existente es invariable y podrá expresarse de la forma
siguiente:
𝑃 = 𝐸 + 𝐸𝑉𝑇 + 𝐼 – 𝑅
Donde:
𝑃 = 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑝𝑟𝑒𝑐𝑖𝑝𝑖𝑡𝑎𝑐𝑖ó𝑛;
𝐸 = 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑒𝑠𝑐𝑜𝑟𝑟𝑒𝑛𝑡í𝑎;
𝐸𝑉𝑇 = 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑒𝑣𝑜𝑡𝑟𝑎𝑛𝑠𝑝𝑖𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛,
𝐼 = 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑖𝑛𝑓𝑖𝑙𝑡𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛, 𝑦
𝑅 = 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑟𝑒𝑠𝑒𝑟𝑣𝑎 𝑒𝑥𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑒𝑛 𝑙𝑜𝑠 𝑎𝑐𝑢í𝑓𝑒𝑟𝑜𝑠.

El agua infiltrada en el terreno se acumula dentro de él aprovechando los


poros del terreno (porosidad primaria) o los huecos de las grietas, tanto abiertas

89
como rellenas de material poroso y en casos agrandadas por disolución (porosi-
dad secundaria). Dentro del terreno el agua también puede moverse (escorrentía
subterránea) saliendo a la superficie o bajo un manto de agua en ríos, lagos o el
mar.
La zona saturada por el agua constituye un acuífero cuyo techo, que está a la
presión atmosférica, se conoce como nivel freático. Por encima del nivel freático
suele existir una franja de terreno saturado por capilaridad cuyo espesor depende
de la finura de las partículas que constituyen el terreno.
En un determinado tipo de terreno no tiene porqué existir un solo nivel freá-
tico, pues puede estar constituido por varias capas permeables separadas por
otras impermeables, de forma que cada una de aquellas recoja aguas. El acuífero
cuyo techo es el nivel freático se denomina acuífero libre, mientras que el situado
entre capas impermeables se le da el nombre de acuífero confinado.
En algunos casos, en pozos excavados en un acuífero confinado, las aguas
salen a presión y rebasan la boca del pozo recibiendo el nombre de pozos arte-
sianos.
El nivel que alcanzan las aguas en un pozo artesiano marcará la presión del
agua en el acuífero confinado y es conocido como nivel freático piezométrico.
Su expresión respecto a un plano de referencia es:
𝑝
ℎ=𝑧+
𝛾𝑤

Siendo:

ℎ = 𝑒𝑠 𝑒𝑙 𝑛𝑖𝑣𝑒𝑙 𝑝𝑖𝑒𝑧𝑜𝑚é𝑡𝑟𝑖𝑐𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑢𝑛𝑡𝑜;


𝑧 = 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑎𝑙𝑡𝑢𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑢𝑛𝑡𝑜 𝑐𝑜𝑛 𝑟𝑒𝑠𝑝𝑒𝑐𝑡𝑜 𝑎𝑙 𝑝𝑙𝑎𝑛𝑜 𝑑𝑒 𝑟𝑒𝑓𝑒𝑟𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎,
𝑝 = 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑝𝑟𝑒𝑠𝑖ó𝑛 𝑎𝑡𝑚𝑜𝑠𝑓é𝑟𝑖𝑐𝑎
𝛾𝑤 = 𝑒𝑠 𝑒𝑙 𝑝𝑒𝑠𝑜 𝑒𝑠𝑝𝑒𝑐í𝑓𝑖𝑐𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑎𝑔𝑢𝑎.

Cuando en el acuífero no hay circulación de agua, el nivel piezométrico es


el mismo para todos los puntos. El nivel piezométrico se mide con unos disposi-
tivos que se denominan piezómetros.
16.3. PERMEABILIDAD. TRANSMISIVIDAD

90
La permeabilidad es un concepto de fácil e intuitiva comprensión; pudiendo de-
finirse como la facilidad que tiene un cuerpo para ser atravesado por un fluido,
en el caso particular que estudiamos este fluido es el agua. La permeabilidad de
un suelo depende de su porosidad.

La porosidad eficaz es:


𝑉ℎ
𝑛𝑒 =
𝑉𝑡
Donde,
𝑛𝑒 = 𝑒𝑠 𝑝𝑜𝑟𝑜𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑒𝑓𝑖𝑐𝑎𝑧

𝑉ℎ = es el volumen de huecos de la muestra ocupado por el agua que es posible


extraer del material por gravedad, y

𝑉𝑡 = 𝑒𝑙 𝑣𝑜𝑙𝑢𝑚𝑒𝑛 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑚𝑢𝑒𝑠𝑡𝑟𝑎.

En hidrogeología la permeabilidad (también denominado conductividad hi-


dráulica), indicado como k; es un concepto más preciso, que viene a ser la
constante de proporcionalidad lineal entre el caudal y el gradiente hidráulico
(ver Figura 16.1.):

𝐶𝑎𝑢𝑑𝑎𝑙 (𝑚3 ⁄𝑑í𝑎) ∆ℎ (𝑚)


= 𝐾 .
𝑆𝑒𝑐𝑐𝑖ó𝑛 (𝑚2 ) ∆𝑙 (𝑚)

91
Figura 16.1. Esquema de la permeabilidad
El caudal que atraviesa el medio poroso perpendicularmente a la sección
señalada es linealmente proporcional al gradiente:

∆ℎ
∆𝑙

La expresión anterior se conoce como la ley de Darcy y se puede expresar


de la siguiente manera:

𝑣 = 𝑘. 𝑖

Donde v es la velocidad de flujo o velocidad Darcy; k es un coeficiente de


proporcionalidad, característico de cada terreno que se denomina permeabili-
dad o coeficiente de permeabilidad e i es el gradiente hidráulico, cuyo valor es:

(ℎ𝑠 − ℎ1 )
𝑖=
𝑙

92
Siendo ℎ2 𝑦 ℎ1 la columna de agua en dos puntos de la muestra del ensayo
y, l, la longitud entre ellos.

El coeficiente de permeabilidad será por tanto:

𝑣
𝑘=
𝑖

Hay que señalar que la velocidad con que se mueve el agua en el terreno es
variable y depende del tamaño y orientación de los poros (porosidad eficaz), y
distinta a la velocidad de flujo (la velocidad real es mayor), relacionándose se-
gún la fórmula:

𝑣 = 𝑛𝑒 − 𝑣´

El caudal de flujo que atraviesa una sección es:

𝑄 = 𝑣. 𝑠

Siendo v la velocidad de flujo y s la sección.

Sustituyendo v por el valor obtenido anteriormente en la fórmula de Darcy,


la expresión se puede escribir así:

∆ℎ
𝑄 = 𝑘. 𝑖 . 𝑠 = 𝑘. 𝑠 .
𝑙

93
El caudal que traviesa un terreno está en función de la permeabilidad que
tenga el terreno. Igualmente el agua que puede escaparse de una presa a través
del terreno dependerá de esa propiedad, o cuando se quiera rebajar el nivel freá-
tico, para poder trabajar bajo él, decidir qué bombas se emplearán estará en fun-
ción del caudal que proporcione el acuífero, es decir, de la permeabilidad.

Otro concepto ligado a un acuífero es la transmisividad, que es el caudal que


se filtra a través de una faja vertical de terreno, con anchura unidad y altura igual
a la de la capa permeable saturada (m), bajo un gradiente hidráulico igual a uno,
a una temperatura fija. El valor de la transmisividad es igual a la permeabilidad
por el espesor del acuífero.

𝑇 = 𝑘. 𝑚

16.3.1. MEDIDA DE LA PERMEABILIDAD

La permeabilidad se puede medir en laboratorio y en campo.La medida de per-


meabilidad en el laboratorio se hace mediante permeámetros que pueden ser de
dos tipos: de carga fija y de carga variable.

En los primeros se mantiene la carga añadiendo un caudal similar al que se


descarga a través de la muestra. En los segundos la carga va variando al produ-
cirse la salida de agua.

La medida de la permeabilidad en campo se hace mediante los denominados


Ensayos de permeabilidad in situ-

Vamos a ver uno de los muchos tipos de métodos que existen para determinar
la permeabilidad in situ, la medida de la permeabilidad en el fondo del sondeo.

El ensayo consiste en añadir un caudal determinado para mantener un nivel


de agua constante dentro del taladro.

94
A este tipo de ensayos pertenece el ensayo Lefranc, consistente en hacer una
cavidad aislada en el fondo del sondeo, la cual se llena de agua, midiendo:

• El descenso del nivel del agua.


• El caudal necesario para mantener el nivel, es decir, a carga variable o
carga constante similar a lo dicho en los ensayos de laboratorio.

16.3.2. TRANSMISIVIDAD

La transmisividad es otro concepto importante ligado a un acuífero que puede


definirse como el caudal que se filtra a través de una faja vertical de terreno, con
anchura unidad y altura igual a la de la capa permeable saturada (m), bajo un
gradiente hidráulico igual a uno, a una temperatura fija. El valor de la transmisi-
vidad es igual a la permeabilidad por el espesor del acuífero.

𝑇 = 𝑘. 𝑚

Veamos una interpretación más intuitiva en la Figura 16.2.:

Figura 16.2. Esquema de la transmisividad

95
Intuitivamente podemos concluir que ambos estratos deben suministrar el mismo
caudal; siendo que la conductividad hidráulica del estrato derecho es la mitad del
estrato izquierdo, pero su espesor es el doble.

En efecto, el parámetro que nos indica la facilidad del agua para circular hori-
zontalmente por una formación geológica es una combinación de la conductivi-
dad hidráulica y del espesor:

𝑇𝑟𝑎𝑛𝑠𝑚𝑖𝑠𝑖𝑣𝑖𝑑𝑎𝑑 = 𝐶𝑜𝑛𝑑𝑢𝑐𝑡𝑖𝑣𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑒𝑙é𝑐𝑡𝑟𝑖𝑐𝑎. 𝐸𝑠𝑝𝑒𝑠𝑜𝑟

Como las unidades de la Conductividad hidráulica son L/T (m/día) y las del es-
𝑚2 𝑐𝑚2
pesor son L (m), las unidades de la la Transmisividad serán 𝐿2 /𝑇, o sea 𝑜 )
𝑑í𝑎 𝑠

𝑚2
En la Figura 16.2 sería de 150
𝑑í𝑎

Conviene puntualizar algunos criterios respecto a la transmisividad:


• La transmisividad se mide mediante ensayos de bombeo
• La tranmisividad es variable en acuíferos libres (ver Figura 16.3.).
• En un acuífero confinado el espesor es constante; por lo tanto la transmi-
sividad lo es, también (ver Figura 16.4).
• En un acuífero libre su espesor saturado varía con las oscilaciones de la
superficie freática; por ejemplo: en invierno-verano; esto hace variar tam-
bién la transmisividad.
• La calidad de un acuífero está determinado por su transmisividad y por
su coeficiente de almacenamiento (o porosidad eficaz, sí se trata de un
acuífero libre).

96
Figura 16.3. Acuífero libre

Figura 16.4. Acuífero confinado

En un acuífero normal ocurre lo siguiente:


• Movimiento muy lento (pocos m/día). Esto puede ser bueno y malo a la vez
• Gran tiempo de renovación. Esto puede ser una ventaja o desventaja
• Perturbación amortiguada y con retraso
• Muy heterogéneos

97
La transmisividad se mide mediante ensayos de bombeo. En la Figura 16.6.
Esquema del ensayo de bombeo se puede observar el diagrama de un sistema
para ensayos de bombeo en acuíferos, con las diferentes partes constitutivas.

Figura 16.5.. Esquema del ensayo de bombeo

Al realizarse el bombeo se reduce el nivel de la velocidad con que el agua baja;


se deducen transmisividad y coeficiente de almacenamiento.

16.4. NIVEL PIEZOMÉTRICO


Es la variable de estado en temas de hidráulica (como la temperatura en temas
de calor)
Es la energía por unidad de peso del agua
De acuerdo con la ecuación de Bernoulli:
𝑃 𝑣2
ℎ=𝑧+ +
𝛾 2𝑔
Donde v es la velocidad del agua subterránea, que varía entre:
𝑚𝑚 𝑚
1 𝑎 10
𝑠𝑖𝑔𝑙𝑜 𝑑í𝑎

98
𝑚 𝑚 𝑣2 (10−4 )2 𝑚2 ⁄𝑠 2
𝑣 = 10 ≈ 10−4 = = 0,5 10−9 𝑚
𝑑í𝑎 𝑠 2𝑔 2. 9. 8 𝑚2 ⁄𝑠 2
𝑣2
Siendo muy pequeño.
2𝑔
𝑃
El nivel piezométrico es: ℎ=𝑧+
𝛾
- Se mide en metros respecto al nivel de referencia (mar)
- Es el nivel del agua en los pozos
Superficie piezométrica
Es la representación de la distribución espacial de niveles
Superfície piezométrica: la indicada por los niveles. En acuíferos libres coincide
con la freática
Isopiezas: curvas de igual nivel piezométrico
En la Figura 16.6 se representa una superficie piezométrica:

Figura 16.6. Superficie piezométrica e isopiezas


16.5. EL TRATAMIENTO DE LAS AGUAS DEL MACI-ZO

99
Al evitar que el agua afecte en mayor medida a una estructura o a su construcción
puede llevarse a cabo de formas diferentes: eliminando el agua o rebajando el
nivel freático mediante un drenaje por gravedad o por bombeo, aislando la es-
tructura mediante pantallas, congelando el terreno y tratándolo para hacerlo im-
permeable (Figura 16.7).

Figura 16. 7. Perspectiva general de la presencia del agua en suelos


y rocas
Para determinar la influencia de las aguas presentes en el macizo rocoso en
su comportamiento y estabilidad, debe considerarse un estudio hidrogeológico
que como mínimo comprenda los siguientes elementos.
16.5.1. ELEMENTOS DE UN ESTUDIO HIDROGEOLÓGICO
• Cartografía geológica
• Inventario de puntos de agua

100
• Mapas de usos del suelo
• Estudios meteorológicos
• Piezometría
• Parámetros hidráulicos
• Calidad del agua
• Síntesis (modelo)

La campaña de reconocimiento hidrogeológico debe realizarse con una cui-


dadosa planificación, teniendo en cuenta los elementos antes indicados, focali-
zados en cómo afecta el agua al macizo rocoso, en su estabilidad geomecánica y
en el comportamiento previsto ante la ejecución de obras y estructuras mineras
en el mismo.

Normalmente, durante estos estudios se caracterizan los acuíferos, se inspec-


cionan los pozos, se estudian las cuencas hidrográficas, se elaboran modelos de
aguas subterráneas, se realizan pruebas de bombeo y trazado, y se ejecutan son-
deos y ensayos de permeabilidad, se modeliza la cuenca, se calibra el modelo y
se hacen los ajustes necesarios..

Planificación del estudio hidrogeológico

Previamente se realiza un estudio del marco geológico e hidrogeológico para la


planificación metodológica de la prospección hidrogeológica.

Sondeos de reconocimiento

Perforación de algunos sondeos rotacionales con testimonio contínuo de pocos


metros de profundidad para el registro litológico del terreno más inmediato a la
obra o estructura minera que querramos realizar. Así mismo, se registra el nivel
freático, se ejecutan ensayos de infiltración in situ y se recogen muestras del
terreno. Esta fase debe realizarse con bastante cuidado dado que es la que deter-
minará el nivel de profundidad y detalle de los estudios posteriores (la prospec-
ción geofísica, los ensayos de infiltración, etc.).

101
Prospección geofísica – sondeo eléctrico vertical (SEV)

Se realizan algunos sondeos eléctricos verticales (por ejemplo, usando el dispo-


sitivo tetraelectródico de Schlumberger de extensión AB/2 = 82,5 m, o similar),
para la determinación de la composición litológica del subsuelo y la prospección
de niveles saturados a mayor profundidad (acuíferos). Hay que determinar co-
rrectamente la profundidad de investigación para no tener excesivas desviaciones
en fases posteriores.

Ensayos de infiltración in situ


Hay que determinar la permeabilidad mediante ensayos de infiltración in situ
según el método del nivel variable de Gilg Gavard en los n sondeos ejecuta-
dos 𝑆1 , 𝑆2 𝑦 𝑆𝑛 ) una vez acondicionados como piezómetros
Análisis granulométrico en laboratorio de mecánica de suelos

Análisis granulométrico del terreno de filtración de la zona por tamizado y sedi-


mentación (segúna normas nacionales e internacionales: por ejemplo en España
tenemos la norma UNE 103101:95 y NLT-179/95).

El análisis debe realizarse en un laboratorio acreditado en mecánica de sue-


los.

Estereoscopía de fotografías aéreas

Reconocimiento de la estructura geológica zonal a partir del tratamiento este-


reoscópico de fotografías aéreas.

Trabajo de gabinete

• Recopilación de inventarios de aguas subterráneas de los organismos re-


lacionados con las cuencas que estamos estudiando, etc..

102
• Testificación y reconocimiento de los sondeos.

• Interpretación de la curva de resistividades eléctricas.

• Realización de los perfiles litológicos de los sondeos.

• Cálculo de la permeabilidad del terreno.



• Identificación del marco geológico, litológico, estructural y geomorfoló-
gico de la zona.

• Descripción y identificación de las características hidrogeológicas y/o de
los acuíferos zonales.

• Interpretación de la curva de resistividades y intensidades eléctricas


(SEV).

• Cálculo del coeficiente de permeabilidad del terreno (K).

• Valoración de la afección potencial al DPH. Propuesta de un sistema de
vertido de aguas residuales de la actividad.

16.5.2. ALCANCE DE LOS ESTUDIOS HIDROGEOLÓGICOS


El alcance de estos estudios va a depender del objeto del mismo (no es lo mismo
un estudio hidrogeológico con fines de evaluación de recursos para una campaña
de ejecución de pozos para uso potable; que un estudio para la estabilidad de una
presa de residuos, un túnel o una mina).
Los estudios consisten básicamente de cuatro partes fundamentales:
• La recopilación de información y cartografía geológica,
• El estudio e inventario del agua,
• El estudio geológico, y
• El estudio geofísico.
Estos apartados contienen la siguiente información:

103
• Compilación de información:

o Información de zonas aledañas, etc..


o Acceso a datos geológicos históricos.

• Estudio de inventario de acuíferos y aproximación de cantidades.

• Estudio geológico:

o Reconocimiento del terreno (mapas topográficos y fotografías aé-


reas).
o Hipótesis sobre localización y seguimiento del movimiento de
aguas subterraneas.
o Comprobación de hipótesis realizada y establecimiento de nuevas
estimaciones en trabajos de campo.

• Estudio geofísico:

o Métodos eléctricos y electromagnéticos.


o Métodos sísmicos.
o Resonancias magnéticas para el sondeo

• Estudio del clima

o Precipitaciones.
o Evaporación.
o Inflitraciones de vertidos o sedimentos.
o Escorrentía.

104
Capítulo 18: RESISTENCIA AL CORTE DE UN SUELO
Índice del capítulo

18.1. Introducción
18.2. Ecuación de rotura de coulomb
18.3. Ensayos de rotura
18.4. Medición de la resistencia al corte
18.5. Otros métodos para medir la resis-tencia al corte en el campo

18.1. INTRODUCCIÓN

Cuando una estructura se apoya en la tierra, transmite los esfuerzos al suelo sobre
el que se sustenta el cimiento. Estos esfuerzos producen incremento de esfuerzos
en suelo generando:

a. Cambio tensional en el suelo:

• Aumento en el esfuerzo vertical


• Aumento en el esfuerzo cortante

b. Deformaciones

La modelización o representación matemática del fenómeno de fallo al es-


fuerzo cortante en un deslizamiento de suelos se realiza utilizando las teorías de
la resistencia de materiales. Las rocas y los suelos al fallar al corte se comportan
de acuerdo a las teorías tradicionales de fricción y cohesión, según la ecuación
generalizada de Coulomb:

τ= 𝑐´ + (𝜎 − 𝜇) 𝑇𝑎𝑛 ᵠ´ para el caso de suelos saturados.

105
τ = c´ + (σ - μ) Tan ᵠ´ + ((𝜇 − 𝜇𝑎 )𝑇𝑎𝑛 ᵠ´´ para el caso de suelos
parcialmente saturados

Donde:

τ = Esfuerzo de resistencia al corte


c´= Cohesión o cementación efectiva
σ = Esfuerzo normal total
μ = Presión del agua intersticial o de poros
𝜇𝑎 = Presión del aire intersticial
ᵠ´ = Ángulo de fricción interna del material
ᵠ´´ = Ángulo de fricción interna del material no saturado
El análisis de la ecuación de Coulomb requiere predefinir los parámetros,
ángulo de fricción y cohesión, los cuales se consideran como propiedades intrín-
secas del suelo. La presencia del agua reduce el valor de la resistencia del suelo
dependiendo de las presiones internas o de poros de acuerdo a la ecuación de
Coulomb, en la cual el factor u está restando al valor de la presión normal. La
presión resultante se le conoce con el nombre de presión efectiva σ´.

𝜎´ (𝑝𝑟𝑒𝑠𝑖ó𝑛 𝑒𝑓𝑒𝑐𝑡𝑖𝑣𝑎) = (𝜎 − 𝜇)

ᵠ´ = á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑑𝑒 𝑓𝑟𝑖𝑐𝑐𝑖ó𝑛 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑝𝑟𝑒𝑠𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 𝑒𝑓𝑒𝑐𝑡𝑖𝑣𝑎𝑠


𝑐 = 𝑐𝑜ℎ𝑒𝑠𝑖ó𝑛 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑝𝑟𝑒𝑠𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 𝑒𝑓𝑒𝑐𝑡𝑖𝑣𝑎𝑠
Ángulo de fricción

El ángulo de fricción es la representación matemática del coeficiente de roza-


miento, el cual es un concepto básico de la física y también de la mecánica de
suelos.

Coeficiente de rozamiento = 𝑇𝑎𝑛 ᵠ

El ángulo da fricción depende de varios factures entre ellos algunos de los


más importantes son:

106
a. Tamaño de los granos
b. Forma de los granos
c. Distribución de los tamaños de granos
d. Densidad

Cohesión

La cohesión es una medida de la cementación y la adherencia entre las partículas


del suelo. La cohesión en mecánica de suelos es utilizada para representar la re-
sistencia al cortante producida por la cementación, mientras que en la física este
término se utiliza para representar la tensión.

En suelos eminentemente granulares en los cuales no existe ningún tipo de


cementante o material que pueda producir adherencia, la cohesión se supone
igual a cero y a estos suelos se les denomina suelos no cohesivos.

Cohesión aparente

En los suelos no saturados el agua de los poros, produce un fenómeno de adhe-


rencia por presión negativa o fuerzas capilares. Esta cohesión aparente desapa-
rece con la saturación.

Concepto de esfuerzo efectivo

Una masa de suelo saturada consiste de dos fases distintas: el esqueleto de partí-
culas y los poros entre partículas llenos de agua. Cualquier esfuerzo impuesto
sobre el suelo es soportado por el esqueleto de partículas y la presión en el agua.
Típicamente, el esqueleto puede transmitir esfuerzos normales y de corte por los
puntos de contacto entre partículas y el aguan su vez puede ejercer una presión
hidrostática, la cual es igual en todas las direcciones.

107
Los esfuerzos ejercidos por el esqueleto solamente, se conocen como esfuer-
zos efectivos y a los esfuerzos hidrostáticos del agua se les denomina presión de
poros. Los esfuerzos efectivos son los que controlan el comportamiento del suelo
y no los esfuerzos totales. En problemas prácticos el análisis con esfuerzos tota-
les podría utilizarse en problemas de estabilidad a cono plazo y las presiones
efectivas para analizar la estabilidad a largo plazo.
Desde el punto de vista de la relación esfuerzo – deformación en estabilidad
de taludes se deben tener en cuenta dos tipos de resistencia:

Los parámetros de resistencia al esfuerzo cortante de suelos se muestran en


la Figura Nº, 18.1 Parámetros de resistencia al corte de un suelo.

Figura 18.1. Parámetros de resistencia al corte de un suelo

De la Figura 18.1 interpretamos que para producir un deslizamiento en el


suelo es necesario aplicar una fuerza tangencial al mismo; pero que esta fuerza
es directamente proporcional a a carga aplicada a través de un coeficiente de

108
proporcionalidad. Este factor o coeficiente es lo que se denomina fricción, y es
junto con la cohesión los dos parámetros más importantes de un suelo.
De acuerdo con la misma figura, la ecuación simplifcada es:
𝐹=𝑃µ
Siendo F la fuerza normal, P, la fuerza de fricción y µ el coeficiente de fric-
ción.
Tanto en el estudio de suelos como de rocas, lo que verdaderamente nos in-
teresa conocer con más detalle es cuáles son los planos potencialmente de falla
y cuales son los esfuerzos de corte que pueden resistir esos planos de debilidad.
Es lo que se denomina de forma corriente la resistencial al corte de un suelo o de
una discotinuidad.
Ahora bien, en términos de esfuerzos hay una proporcionalidad entre el es-
fuerzo cortante y el esfuerzo normal; la ecuación es:
𝜏 = 𝜎. 𝜇
Siendo,
𝜏 = 𝑒𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑐𝑜𝑟𝑡𝑎𝑛𝑡𝑒 , y
𝜎 = 𝐸𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑛𝑜𝑟𝑚𝑎𝑙
En teoría, sí el esfuerzo normal es cero (𝜎 = 0), se tendría que el esfuerzo
cortante también sería cero (𝜏 = 0). Pero, en la realidad, esto no es así. Existen
suelos donde no hay esfuerzos normales, sin embargo sobre los potenciales pla-
nos de falla si existe una determinada resistencia al corte.
Lo que realmene ocurre en la naturaleza es que cuando el esfuerzo normal
no existe (𝜎 = 0), entonces la resistencia al esfuerzo cortante es igual a la cohe-
sión (𝜏 = 𝑐). Es decir, un suelo tiene un comportamiento muy diferente a cual-
quier otro material con el que trabajan los ingenieros civiles.

109
Figura 18.2. Criterio de Coulomb

La resistencia al corte de un suelo determina factores como la estabilidad de


un talud, la capacidad de carga admisible para una cimentación y el empuje de
un suelo contra un muro de contención (Figura 18.3).

110
Figura 18.3. Dirección de los esfuerzos principales en la falla de un
talud.

18.2. ECUACIÓN DE ROTURA DE COULOMB

Ahora bien, lo explicado anteriormente tiene sus fundamentos en las observa-


ciones y en la ecuación de rotura de Coulomb (1776). Él observó que sí el em-
puje de un suelo contra un muro produce un desplazamiento en el muro, en el
suelo retenido se forma un plano recto de deslizamiento. Coulomb postuló que
la máxima resistencia al corte, 𝜏𝑓 , en el plano de falla, está dada por la si-
guiente relación (Figura 18.2.):

𝜏𝑓 = 𝑐 + 𝜎 𝑡𝑔 𝜑 (Ecuación 18.1)

donde:

𝜎 = 𝑒𝑠 𝑒𝑙 𝑒𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑛𝑜𝑟𝑚𝑎𝑙 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑝𝑙𝑎𝑛𝑜 𝑑𝑒 𝑓𝑎𝑙𝑙𝑎.


𝜑 = 𝑒𝑠 𝑒𝑙 á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑑𝑒 𝑓𝑟𝑖𝑐𝑐𝑖ó𝑛 𝑑𝑒𝑙 𝑠𝑢𝑒𝑙𝑜 (𝑝𝑜𝑟 𝑒𝑗𝑒𝑚𝑝𝑙𝑜, 𝑎𝑟𝑒𝑛𝑎)
𝑐 = 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑐𝑜ℎ𝑒𝑠𝑖ó𝑛 𝑑𝑒𝑙 𝑠𝑢𝑒𝑙𝑜 (𝑝𝑜𝑟 𝑒𝑗𝑒𝑚𝑝𝑙𝑜, 𝑎𝑟𝑐𝑖𝑙𝑙𝑎).

111
Esta es una relación empírica y se basa en la LEY DE FRICCIÓN DE
AMONTON para el deslizamiento de dos superficies planas, con la inclusión de
un término de cohesión c para incluir la Stiction propia del suelo arcilloso. En
los materiales granulares, 𝑐 = 0 , y por lo tanto:

𝜏𝑓 = 𝜎 𝑡𝑔 𝜑 Suelo granular (Ecuación 18.2)

Contrariamente, en suelos puramente cohesivos, φ = 0, luego:

𝜏𝑓 = 𝑐 Suelo cohesivo puro (Ecuación 18.3)


Pero la ecuación (18.1) no condujo siempre a resultados satisfactorios, hasta
que TERZAGUI publica su expresión 𝜎 = 𝜎’ + 𝑈 con el principio de los es-
fuerzos efectivos (el agua no tiene cortante). Entonces:

𝜏 𝑓 = 𝑐 ‘ + 𝜎’ 𝑡𝑔 𝜑’ (Ecuación 18.4)

En las Figuras 18.4 y 18.5 se ilustran las ecuaciones anteriores, con el dia-
grama del círculo de Mohr y las envolventes.

Figura 18.4. Representación del Espacio de Mohr

112
18.2.1. CÍRCULO DE MOHR

El diagrama de Mohr es el método más común para representar los resultados de


los ensayos de corte en los suelos. El círculo de Mohr representa un ensayo tria-
xial y la envolvente de los círculos de Mohr representa el estado de los esfuerzos
en el momento de una falla al cortante.
En el análisis en dos dimensiones, los esfuerzos de un punto, pueden ser repre-
sentados por un elemento infinitamente pequeño sometido a los esfuerzos
𝜎𝑥 , 𝜎𝑦 , 𝑦 𝜏𝑥𝑦 . Si estos esfuerzos se dibujan en unas coordenadas τ - σ, se puede
trazar el círculo de esfuerzos de Mohr.

En este círculo se definen los valores de σ máximo (𝜎1 ) y σ mínimo (𝜎3 ),


conocidos como esfuerzos principales

Para interpretar correctamente el fenómeno de falla al cortante en un talud,


debe tenerse en cuenta cuál es la dirección de los esfuerzos principales en cada
sitio de la superficie de falla. El esfuerzo 𝜎1 es vertical en la parte superior de la
falla y horizontal en la parte inferior (Figura 18.3).

Figura 18.5. Envolvente de falla y círculo de Mohr.

Envolventes de Falla

113
El círculo de Mohr se emplea para representar o describir la resistencia al cor-
tante de los suelos, utilizando la envolvente de falla Mohr – Coulomb, lo cual
equivale a que ha alcanzado la combinación crítica de los esfuerzos a la falla.

Los puntos de la envolvente de falla corresponden a los esfuerzos que pro-


ducen falla al cortante.

Los esfuerzos por encima de la envolvente de falla, no pueden existir.

La envolvente de falla Mohr - Coulomb generalmente es una línea curva que


puede representarse en la forma:

𝑠 = 𝐴 (𝜎´)𝑏

Donde:

𝑠 = 𝑅𝑒𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑎𝑙 𝑐𝑜𝑟𝑡𝑎𝑛𝑡𝑒
𝜎´ = 𝐸𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑛𝑜𝑟𝑚𝑎𝑙 𝑒𝑓𝑒𝑐𝑡𝑖𝑣𝑜
𝐴 𝑦 𝑏 = 𝐶𝑜𝑛𝑠𝑡𝑎𝑛𝑡𝑒𝑠

En la práctica normal de ingeniería, generalmente, esta curva se define como


una recta aproximada dentro de un rango seleccionado de esfuerzos (Figura
18.5), en el cual:

𝑐´ = 𝐼𝑛𝑡𝑒𝑟𝑐𝑒𝑝𝑐𝑖ó𝑛 𝑑𝑒𝑙 𝑒𝑗𝑒 𝑑𝑒 𝑟𝑒𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 (𝑐𝑜ℎ𝑒𝑠𝑖ó𝑛)


𝜑´ = 𝑃𝑒𝑛𝑑𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑒𝑛𝑣𝑜𝑙𝑣𝑒𝑛𝑡𝑒 (á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑑𝑒 𝑓𝑟𝑖𝑐𝑐𝑖ó𝑛)
Envolvente de falla no lineal

Hay considerable evidencia experimental de que la envolvente de falla no es


recta (Figura 18.6).

114
En la mayoría de los suelos, la envolvente de falla para los niveles de esfuer-
zos pequeños, es curva y el error de asumirla como recta, puede modificar sus-
tancialmente los resultados de un análisis.

En la realidad, no existe un ángulo de fricción para los esfuerzos normales


bajos y es preferible utilizar todos los valores de la envolvente. Hawkins (1996)
indica que es recomendable presentar los ángulos de fricción como una función
de las presiones normales.

En la estabilidad de taludes es muy importante utilizar la envolvente de falla


real para cada nivel de esfuerzos (Popescu y otros, 2000). Con este objetivo Ma-
ksimovic (1989) desarrolló una ecuación que describe el ángulo de fricción φ´
como una función del esfuerzo normal efectivo σ´ (Figura 18.7).

115
Figura 18.6. Envolventes de resistencia al cortante para esfuerzos efectivos en
arenas, gravas o enrocados
(Duncan y Wright)

Figura 18.7. Envolvente de falla no lineal de Maksimovic


(1989).

Envolventes de Esfuerzos Totales y de Esfuerzos Efectivos

Las envolventes de esfuerzos se representan en términos de esfuerzos efectivos


o de esfuerzos totales. La envolvente de esfuerzos totales refleja las presiones de
poros que se producen durante el corte no drenado, como también, el comporta-
miento en términos de esfuerzos efectivos.

La envolvente de esfuerzos totales es horizontal o sea que la resistencia al


cortante, es constante y es independiente de la magnitud del esfuerzo total (Fi-
gura18.8). La resistencia al cortante es la misma para todos los valores de es-
fuerzo normal, debido a que la arcilla es saturada y no-drenada.

El incremento o disminución del esfuerzo total normal se manfiesta sola-


mente en un cambio en la presión de poros, el cual es igual al aumento de la
carga y de signo opuesto. Por lo tanto, el esfuerzo efectivo es constante y la re-
sistencia también es constante a pesar de que se cambie el esfuerzo total normal.

116
La envolvente de esfuerzos efectivos representa el comportamiento funda-
mental de la arcilla, debido a que la resistencia de la arcilla es controlada por los
esfuerzos efectivos y por la densidad (Duncan y Wright, 2005).

La envolvente de esfuerzos efectivos para arcillas, consiste en dos partes. A


esfuerzos altos de confinamiento, la arcilla se comporta como normalmente con-
solidada y la tendencia es a que la envolvente se extiende hacia el origen. A bajos
esfuerzos de confinamiento, la arcilla se comporta como sobreconsolidada y la
envolvente de resistencia no se extiende hacia el origen.

Los valores de los parámetros de resistencia 𝑐’ 𝑦 𝜑′ dependen de si la arcilla


es sobre-consolidada o normalmente consolidada (Figura 18.9). En el rango so-
breconsolidado c’ es mayor de cero y φ' es menor que para el caso normalmente
consolidado.
Envolvente para Arcillas No-saturadas

El círculo de Mohr también se extiende al análisis de suelos parcialmente satu-


rados, teniendo en cuenta las presiones en el agua y el aire en los vacíos
(Fredlund 1978).

Si la arcilla está parcialmente saturada, el envolvente de resistencia no-dre-


nada no es horizontal sino inclinado (Figura 18.10).

117
Figura 18.8. Envolventes de resistencia drenada y no-drenada para esfuerzos
efectivos y totales en una arcilla saturada (Duncan y Wright, 2005).

Figura 18.9. Envolventes de resistencia al cortante para esfuerzos efectivos


en arcillas (Duncan y Wright, 2005)
Al aumentar el esfuerzo normal, la resistencia también aumenta, debido a
que los cambios de esfuerzo total no causan incrementos iguales en la presión de
poros. Esto ocurre debido a que el aire presente en los poros se comprime durante
la aplicación de la carga. La carga que no se convierte en presión de poros, es

118
soportada por el esqueleto del suelo, lo cual da como resultado un aumento de la
presión efectiva.

Generalmente, se considera que en un suelo con una saturación de menos del


70%, no se genera presión de poros en la aplicación de una carga y la totalidad
del aumento de carga, se convierte en esfuerzo efectivo.

Figura 18.10. Envolventes de falla para arcilla parcialmente saturada (Dun-


can y Wright, 2005).

Análisis a Corto Plazo

El análisis a corto plazo se refiere a las condiciones durante la construcción o


inmediatamente después de terminada la construcción. Por ejemplo, si se cons-
truye un terraplén de material arenoso sobre una fundación de arcilla en un
tiempo de dos meses, el análisis a corto plazo se refiere a estos dos meses. Du-
rante este tiempo es razonable asumir que no ocurre drenaje en la fundación de
arcilla pero sí se presenta drenaje en el terraplén de material arenoso. En estas
condiciones, se debería utilizar el análisis drenado para el terraplén y no-drenado
para la cimentación de arcillas saturadas.

No es problema alguno hacer el análisis conjunto, debido a que en el terra-


plén se trabaja con los parámetros de esfuerzos efectivos y la fundación con los

119
parámetros de esfuerzos totales. En el terraplén se especifican las presiones de
poros pero en la arcilla, no.

No es que no ocurran las presiones de poros pero como la resistencia de la


arcilla está relacionada con los esfuerzos totales, es innecesario especificar las
presiones de poros (Duncan y Wright, 2005). Como los programas de compu-
tador restan las presiones de poros, sería un error especificarlos.

La estabilidad de taludes durante o al final del proceso de construcción, se


realiza analizando las condiciones drenadas o no-drenadas de acuerdo con la per-
meabilidad del suelo. En los suelos arcillosos, posiblemente se requiere realizar
el análisis con resistencia no-drenada y en los suelos arenosos, con resistencia
drenada.

Análisis a Largo Plazo

Después de un periodo prolongado de tiempo, las arcillas cargadas alcanzan una


condición drenada y el análisis a largo plazo, puede realizarse en condiciones
drenadas.

120
Figura 18.11. Variaciones con el tiempo del esfuerzo de cortante, la presión de
poros y el factor de seguridad para un terraplén sobre una arcilla saturada (Bishop
y Bjerrum, 1960).
En el caso del ejemplo anterior de un terraplén arenoso sobre una fundación
de arcilla, en ambos materiales se debe realizar el análisis en términos de esfuer-
zos efectivos y presiones de poros determinadas de acuerdo con los niveles hi-
drostáticos del agua o el análisis de corriente de agua. Se especificarían presiones
de poros para los dos materiales.

121
La variación de las cargas y de la resistencia al cortante, con el tiempo, pro-
duce cambios en los factores de seguridad de los taludes.

Cuando un talud en arcilla es excavado, las presiones de poros en la arcilla


disminuyen, como respuesta a la excavación del material. Con el tiempo, estas
presiones en exceso negativas, se disipan y la presión de poros eventualmente,
puede regresar a su condición original (Figuras 18.11 y 18.12.).

Falla Progresiva

Una suposición fundamental en el análisis de equilibrio límite es que la resisten-


cia del suelo puede movilizarse en un gran rango de deformaciones o sea que el
suelo es dúctil y no frágil. Esta suposición se presenta porque el análisis de equi-
librio límite, no tiene en cuenta las deformaciones. En algunos casos, la falla no
ocurre de esta manera, sino que se presenta una falla progresiva.

La falla progresiva es una posibilidad muy fuerte en el caso de las excava-


ciones de taludes en arcillas sobreconsolidadas y en lutitas, especialmente en ar-
cillas o lutitas fisuradas. Estos materiales tienen un comportamiento frágil o físil
en el comportamiento esfuerzo - deformación.

Cuando se realiza una excavación en una arcilla fisurada o en una lutita, el


talud de la excavación rebota horizontalmente como se muestra en la Figura
18.13.

Estudios realizados por Duncan y Dunlop (1969) muestran que los esfuerzos
de cortante son muy altos en el pie del talud y que hay una tendencia a la ocu-
rrencia de la falla, empezando en el pie del talud y progresando hacia adentro.
Inmediatamente después de la excavación del talud, (al tiempo 𝑡1 ) los esfuerzos
en el punto A pueden haber alcanzado la resistencia pico y los esfuerzos en los
puntos B y C, no han alcanzado la resistencia pico. Con el tiempo, el talud con-
tinuará su rebote hacia el corte, debido a una respuesta demorada al descargue

122
relacionada con la excavación y posiblemente, a la expansión de la arcilla, al
aumentar el contenido de agua relacionado con la reducción de esfuerzos.

Después de un tiempo (𝑡2 ), las deformaciones en los puntos A, B, y C serán


mayores. Los esfuerzos en el punto A van a disminuir al sobrepasar la resistencia
pico y los esfuerzos en los puntos B y C, se acercan a la resistencia pico. Al
continuar el proceso de falla progresiva 𝑡3 , el desplazamiento en el punto B será
de tal magnitud, que habrá pasado también, la resistencia pico y los esfuerzos en
el punto C, llegarían al valor de resistencia pico. En este proceso, la superficie
de falla se iría desplazando de abajo hacia arriba, sin que se movilice la resisten-
cia pico, simultáneamente en todos los puntos de la superficie de falla.
La posibilidad de falla progresiva depende del índice de fragilidad (Bishop,
1967).

𝑆𝑝 − 𝑆𝑟
𝐼𝑏 =
𝑆𝑝

Donde:

𝐼𝑏 = Í𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑑𝑒 𝑓𝑟𝑎𝑔𝑖𝑙𝑖𝑑𝑎𝑑
𝑆𝑝 = 𝑅𝑒𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑝𝑖𝑐𝑜
𝑆𝑟 = 𝑅𝑒𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑟𝑒𝑠𝑖𝑑𝑢𝑎𝑙

123
Figura 18.12. Variación, con el tiempo, de la presión de poros y del factor de
seguridad durante y después de la excavación de un talud en arcilla (Bishop y
Bjerrum, 1960).
Entre mayor sea el índice de fragilidad, la posibilidad de falla progresiva
aumenta. Una vez la falla progresiva se inicia, puede continuar en forma lenta o
rápida, de acuerdo con las características del movimiento y la estructura de los
materiales.

Para tener en cuenta la posibilidad de ocurrencia de falla progresiva en los


suelos o rocas de comportamiento frágil (no dúctil), se recomienda utilizar los

124
parámetros de resistencia residual, o sea, los parámetros del suelo después de que
ha pasado la resistencia pico.

Cargas Sísmicas

Los sismos afectan la estabilidad de los taludes en dos formas:

• La aceleración producida por el movimiento de la tierra que somete el


suelo a un sistema variable de fuerzas cíclicas, y

• Los esfuerzos cíclicos inducidos por las cargas del sismo que pueden pro-
ducir reducción en la resistencia al cortante del suelo.

Si la resistencia del suelo se reduce en menos del 15% por acción de la carga
sísmica, se puede hacer un análisis seudoestático de estabilidad del talud.

En el análisis seudoestático, el efecto del sismo se representa simplemente


aplicando una carga estática horizontal a la masa de falla potencial. Si la reduc-
ción en la resistencia del suelo es más del 15% como resultado de las cargas
cíclicas, se recomienda realizar un análisis dinámico para estimar las deforma-
ciones y la pérdida de resistencia.

Adicionalmente al estudio del comportamiento de un talud en el momento


de un sismo, se puede requerir el análisis de la estabilidad del talud después del
sismo.

Las deformaciones producidas durante el sismo, pueden generar una falla a


mediano o largo plazo.

En este caso, se puede realizar un análisis de consolidación para estimar el


aumento de esfuerzos efectivos debido a la consolidación y el aumento en resis-

125
tencia. En ocasiones, se requiere analizar la estabilidad de los taludes por la ac-
ción de sobrecargas colocadas provisionalmente durante la construcción, como
depósitos de materiales y paso de maquinaria pesada.

Dependiendo de si la carga es temporal o permanente y si el suelo drena


rápidamente o no, se utilizarían en el análisis, las resistencias drenadas o no-
drenadas.

En las presas de tierra se puede requerir realizar análisis con diferentes nive-
les de agua y en el caso específico del descenso rápido del nivel del embalse.

En el caso de los microsismos inducidos por voladura el criterio es similar.

126
Figura 18.13. Mecanismo de falla progresiva de un talud en corte de arcilla so-
breconsolidada (Duncan y Wright, 2005).

18.3. ENSAYOS DE ROTURA

127
Resumiendo, el criterio de rotura se basa en la mecánica elemental, en la cual la
ecuación de Coulomb resume todo el proceso.

Figura 18.14. Representación gráfica de la ecuación de


Coulomb.

La ecuación de Coulomb (Figura 18.14) tiene la importancia que de una ma-


nera sencilla expresa la relación entre esfuerzos norales y cirantes en suelos y
rocas:

Ahora bien, determinar la resistencia al corte de un suelo es uno de los ensa-


yos de mayor importancia en la mecánica de suelos. A continuación se enumeran
los principales ensayos a realizar.

Ensayos de resistencia al corte

Los principales ensayos son:

• Corte directo

128
- Ensayo no consolidado no drenado UU
- Ensayo consolidado no drenado CU
- Ensayo consolidado drenado CD

• Compresión confinada o Triaxial

- Ensayo no consolidado no drenado UU


- Ensayo consolidado no drenado CU
- Ensayo consolidado drenado CD
• Compresión no confinada o Compresión simple CNC: suele ser muy habi-
tual.

• El Método Empírico de cálculo del esfuerzo cortante es función del N


(SPT).

En la práctica los tipos de roturas de los suelos son:

La forma de rotura al fallar una muestra, depende del tipo de suelo (ver Fi-
gura 18.15. Tipos de roturas más usuales en suelos y Figurs 18.16. Envolvente
de Mohr). :

Figura 18.15. Tipos de roturas más usuales en suelos

• El caso (a) corresponde a suelos con 𝐷𝑅 > 70%, tales como arenas
compactas, arcillas duras, etc.

129
• El caso (b) corresponde a suelos con 40 % < 𝐷𝑅 < 70%, tales como
arenas medias a sueltas, arcillas medias

• El caso (c) corresponde a suelos compresibles y blandos

Figura 18.16. Envolvente de Mohr


I. Resistencia máxima o resistencia pico

Es la resistencia al corte máxima que posee el material que no ha sido fallado


previamente, la cual corresponde al punto más alto en la curva esfuerzo-defor-
mación. La utilización de la resistencia pico en el análisis de estabilidad asume
que la resistencia pico se obtiene simultáneamente a lo largo de toda la superficie
de falla. Sin embargo, algunos puntos en la superficie de falla han alcanzado
deformaciones mayores que otros, en un fenómeno de falla progresiva y asumir
que la resistencia pico actúa simultáneamente en toda la superficie de falla puede
producir errores en el análisis.

2. Resistencia residual

130
Es la resistencia al corte que posee el material después de haber ocurrido la falla
(Figura 18.17). Skempton (1964) observó que en arcillas sobreconsolidadas la
resistencia calculada del análisis de deslizamientos después de ocurridos, corres-
pondía al valor de la resistencia residual y recomendó utilizar para el cálculo de
factores de seguridad, los valores de los parámetros obtenidos para la resistencia
residual, y el valor de c asociado. Sin embargo; en los suelos residuales la resis-
tencia pico tiende a ser generalmente muy similar a la resistencia residual. Otro
factor que determina las diferencias entre la resistencia pico y residual es la sen-
sitividad la cual está relacionada con la perdida de resistencia por el remoldeo o
la reorientación de las partículas de arcilla.

Figura 18.17. Resistencias Pico y residual.

En arenas, gravas y limos no plásticos que se denominan como suelos gra-


nulares la cohesión es muy baja y puede en muchos casos considerarse de valor
cero y el ángulo de fricción depende de la angulosidad y tamaño de las partículas
su constitución, mineralogía y densidad.

Generalmente, el ángulo de fricción en suelos granulares varia de 27° a 42º,


dependiendo del tipo de ensayo que se realice. Por ejemplo en un ensayo Triaxial
drenado el ángulo de fricción es 4° a 3º menor que el medido en un ensayo de
Corte Directo. En arcillas normalmente consolidadas y limos arcillosos se puede
considerar la fricción igual a cero y la cohesión como el valor total del esfuerzo

131
de resistencia obtenida. En suelos residuales generalmente, predominan las mez-
clas de partículas granulares y arcillosas y el ángulo de fricción depende de la
proporción grava-arena-limo y arcilla de las características de cada tipo de par-
tícula presente.

RESUMIENDO:

Conocida la resistencia al corte se puede determinar, entre otras:

• La presión de tierras sobre estructuras de contención


• La capacidad de soporte de zapatas y losas
• La estabilidad de taludes en cortes o terraplenes
• La altura máxima para excavaciones con taludes verticales
• La resistencia al corte entre suelo y pilotes.

18.4. MEDICIÓN DE LA RESISTENCIA AL CORTE


La determinación precisa de las resistencias de los materiales de un talud, son
esenciales para el análisis representativo de la estabilidad de sus condiciones
reales; aunque es posible en algunas circunstancias realizar ensayos in situ, la
forma más común de obtener los parámetros de resistencia al corte, son los en-
sayos de laboratorio. No obstante, los valores de resistencia al corte determina-
dos en los ensayos de laboratorio, dependen de factores tales como la calidad de
las muestras, su tamaño y el método de ensayo.
Las envolventes de falla para suelos y rocas, generalmente no son lineales en
un rango amplio de esfuerzos; por esta razón, los ensayos deben ser realizados
en el rango de esfuerzos correspondientes a la situación de diseño.por ejemplo,
para los deslizamientos poco profundos, deben utilizarse esfuerzos normales (pe-
queños) y para fallas profundas, esfuerzos normales (mayores).
La diferencia entre el ratio de carga aplicado en un ensayo de laboratorio y
la situación real, es sustancial. La mayoría de los ensayos de laboratorio colocan
la carga en unos minutos u horas pero para la mayoría de los taludes, la carga es
permanente con excepción de las cargas dinámicas, que son aplicadas en perío-
dos muy cortos de tiempo.

132
La resistencia al cortante depende del grado de saturación y éste varía con el
tiempo. Esta situación dificulta la realización de ensayos representativos en
muestras no saturadas y generalmente, se acostumbra trabajar con muestras sa-
turadas.
Selección de las Muestras
La determinación precisa de las resistencias al cortante es esencial para un aná-
lisis de estabilidad de taludes; sin embargo, los valores obtenidos de la resistencia
al cortante, dependen de muchos factores, especialmente de la calidad de las
muestras, su tamaño y el método de análisis
Una preocupación muy grande es el efecto de la alteración de la muestra
sobre la resistencia al cortante. Muestras muy buenas pueden tener pérdidas de
resistencia de hasta el 50% (Ladd y Lambe 1964; Clayton y Hight 1992). Ade-
más, las muestras deben ser obtenidas a una profundidad correcta, de acuerdo
con las posibles superficies críticas de falla.
Las muestras para ensayo deben ser de excelente calidad, lo más representa-
tivas de la situación real en el campo; deben ser tomadas lo más cercanamente
posible, a las probables superficies de falla y lo suficientemente grandes, para
eliminar efectos de contorno. Es muy importante que los ensayos sean realizados
sobre muestras de suelo o roca preparadas con material inalterado, lo más repre-
sentativo posible del material in situ; por ejemplo, muestras grandes en bloque
de muy buena calidad o muestras tomadas con muestreadores delgados, pueden
estar relativamente inalteradas.
Generalmente, entre más grande sea la muestra, ésta podría ser de mejor ca-
lidad. El tamaño de la muestra es muy importante. En los suelos residuales, el
tamaño de la muestra puede determinar el valor de la resistencia obtenida en el
ensayo como puede observarse en la Figura 3.20. La dimensión mínima de la
muestra que se va a ensayar, debe ser al menos seis veces el tamaño máximo de
la partícula contenido en ella (Figura 18.18).
Las muestras para ensayos triaxiales deben tener como mínimo siete centí-
metros de diámetro y para ensayos de corte directo, de seis a diez centímetros.
El espesor mínimo de la muestra en un ensayo de corte directo, es de dos centí-
metros pero existen anillos de hasta 30 centímetros.

133
En el caso de los suelos con presencia de grava, la preparación de la muestra
es difícil y puede ser no representativa, de la realidad de la resistencia al suelo
en el sitio y en ocasiones, se deben realizar los ensayos con material de la matriz
solamente.
De otro lado, la preparación de muestras de material muy frágil es difícil y
en ocasiones existe la tendencia a utilizar para el ensayo, las partes más duras de
la muestra, lo cual conduce a obtener parámetros de resistencia mayores a los
reales.
Toma de Muestras y Ensayo de Suelos Granulares
La toma de muestras idalteradas de arena limpia es prácticamente imposible
y rara vez se intenta en un proyecto de consultoría. Como alternativa, se utilizan
ensayos de muestras alteradas con densidades relativamente iguales que las to-
madas en campo o la suposición de los ángulos de fricción, de acuerdo con tablas
en las cuales se correlaciona la resistencia con la densidad relativa o con el en-
sayo de penetración estándar SPT
Otra forma de ensayo es el cálculo del ángulo de reposo. De acuerdo con
Cornforth(2005), el sistema más utilizado es la correlación con el SPT.
Ensayos de laboratorio
Para obtener los parámetros de resistencia al cortante, se pueden realizar ensayos
de resistencia de laboratorio o de campo o se pueden utilizar correlaciones em-
píricas a partir de ensayos indirectos u otras propiedades de los suelos. Los en-
sayos de laboratorio más comunes para el análisis de estabilidad de taludes, son
los ensayos de compresión triaxial y de corte directo.

134
Figura 18.18. Efecto del tamaño de la muestra sobre la resistencia al cortante,
de una lava basáltica meteorizada (Brenner y otros 1997).

Figura 18.19. Esquema de un ensayo triaxial.

Ensayo Triaxial

135
En un ensayo triaxial se colocan cargas de confinamiento (𝜎3 ) y cargas axiales
(𝜎1 ) tratando de simular las condiciones reales de esfuerzos en el suelo (Figura
18.19). Se ensayan muestras cilíndricas dentro de una membrana delgada de cau-
cho, colocándolas dentro de una celda triaxial con dos tapas rígidas y pistones
arriba y abajo de la muestra.
El equipo de ensayo triaxial es muy versátil y permite realizar ensayos con
gran variedad de procedimientos para determinar la resistencia al corte, la rigidez
y las características de deformación de las muestras.
Adicionalmente, el ensayo se puede realizar para medir características de
consolidación y permeabilidad.
Tipos de Ensayo Triaxial
Generalmente, existen cuatro formas de realizar el ensayo Triaxial así:
- Ensayo inconfinado no-drenado
- Ensayo no consolidado, no-drenado o ensayo rápido
- Ensayo consolidado no-drenado, con medición de presión de poros
- Ensayo consolidado drenado
-
18.5. OTROS MÉTODOS PARA MEDIR LA RESISTENCIA AL
CORTE EN EL CAMPO

En muchos proyecyos – como el caso de los proyectos de de presas de tierra o


cimentaciones de puentes -, se tienen dos etapas de exploración y en la primera
de ellas, se obtiene una aproximación a las propiedades mecánicas de los suelos
en la cimentación-cortina y en los taludes que conforman la represa o vaso. En
esta etapa se realizan ensayos in situ, que permiten determinar la resistencia al
cortante directamente en el campo, utilizando ensayos sencillos o complejos.

Los ensayos de campo son muy útiles para determinar la resistencia al cor-
tante en suelos residuales por las siguientes razones:

• Se elimina la alteración por muestreo, transporte y almacenamiento.

136
• El tamaño de la muestra es mayor y más representativo de la masa de
suelo.

Hay una gran variedad de ensayos disponibles para medir la resistencia al


corte in situ, bien sea en forma directa o indirecta a través de correlaciones em-
píricas o semiempíricas siendo las más aconsejables las pruebas in situ).

Cuando se planea un programa de investigación que requiere la determina-


ción de los parámetros de resistencia al cortante, se deben analizar los diversos
equipos y sistemas disponibles y las ventajas y desventajas de cada uno de los
métodos, teniendo en cuenta las necesidades del diseño y cómo la confiabilidad
de esos parámetros, van a influenciar el comportamiento de los diseños.

Los tipos de ensayo más utilizados se indican en la siguiente Tabla 18.1.


Ensayos de resistencia al corte in situ
Tabla 18.1. Ensayos de resistencia al corte in situ

Ensayo de Corte Directo in situ

Es un ensayo muy poco utilizado por su costo relativamente alto, pero muy uti-
lizado en el diseño de presas de tierra. La mayoría de los casos reportados en la
literatura se refieren a ensayos en roca, debido a que no es posible determinar la
resistencia de estos materiales heterogéneos o estratificados mediante ensayos de
laboratorio.

137
El ensayo de Corte directo de campo es particularmente útil para simular la
condición de esfuerzos que existe sobre una superficie plana, potencial de desli-
zamiento en una ladera. También permite el corte con cargas normales bajas,
como es el caso de fallas poco profundas. El principal propósito de este ensayo
es determinar los valores de las resistencias pico y residual, tanto en material
intacto como en discontinuidades, incluyendo las discontinuidades heredadas.

El ensayo generalmente, se realiza en apiques. La mayoría de los ensayos se


organizan en tal forma que el plano es horizontal e idealmente, el plano de corte
debe ser paralelo a un grupo mayor de discontinuidades o coincidir lo más pre-
ciso posible con una discontinuidad mayor.

El tamaño de las muestras debe ser al menos 10 veces el tamaño máximo de


partícula. Tamaños típicos son 300 x 300 mm y 500 x 500 mm para suelos o roca
meteorizada.

La excavación del apique y del pedestal (muestra a ensayar) debe hacerse


con un cuidado muy especial para evitar alterar las discontinuidades en la mues-
tra. Una vez se excava el pedestal debe protegerse de la exposición para evitar
cambios de humedad.

Si se desea realizar el ensayo a lo largo de una discontinuidad, la orientación


espacial de la discontinuidad (rumbo y buzamiento) deben identificarse muy cla-
ramente, antes de iniciar el tallado de la muestra. El equipo para realizar el en-
sayo de corte directo en campo consiste de pesos, apoyos y gatos hidráulicos.
Durante el ensayo el alineamiento de la carga vertical debe mantenerse a medida
que avanza el desplazamiento de corte.

La prueba de corte directo se lleva a cabo aislando de la masa rocosa un


espécimen prismático de roca, limitado en su cara inferior por la discontinuidad.
Sobre la cara superior de la muestra se ejerce una fuerza constante normal al
plano potencial de falla, mientras simultáneamente se aplica, en incrementos, un
esfuerzo tangencial que induce la falla del bloque. Esta prueba, muy sencilla en

138
su concepto, presenta problemas en su realización: como orientación de las fuer-
zas aplicadas, velocidad de carga, condiciones de saturación de la muestra, etc.

Ensayo de penetración estándar

En el ensayo de penetración estándar se entierra un tubo partido, aplicando gol-


pes con un martillo de 63 Kg. que cae de una altura de 750 mm. El número de
golpes requerido para enterrar el tubo 300 mm, se denomina N de penetración
estándar. Con el número de golpes corregido para una energía del 60%, se puede
estimar el valor del ángulo de fricción interna para arenas (Peck, 1974). También
se puede obtener la densidad relativa y con esa densidad relativa obtener el valor
de ángulo de fricción´ (Schmertmann, 1975).

El ensayo de penetración estándar se desarrolló inicialmente para determinar


la resistencia de suelos no cohesivos y la mayoría de las correlaciones que existen
en la literatura son útiles solamente para gravas y arenas. En la Figura 18.20.
Relacion empirica entre el SPT y varias propiedades del suelo se muestra la grá-
fica de relaciones empíricas entre dicho ensayo y diferentes propiedades del
suelo.

139
Figura 18.20 Relacion empirica entre el SPT y diferentes propiedades
del suelo

Las resistencias no-drenadas de las arcillas pueden ser estimadas en forma


general con base en los resultados de los ensayos de penetración estándar. En la
Figura 18.21 se muestra la variación entre la resistencia no-drenada, el N de pe-
netración estándar y el índice plástico (Terzaghi y otros, 1996). Esta relación no
es muy precisa y debe utilizarse con cuidado. El ensayo de penetración estándar
no es confiable para el análisis de la resistencia en arcillas saturadas.

Figura 18.21. Correlación entre N y Resistencia a la compresión en


ensayos SPT

En la Figura 18.22 se muestra la correlación de los valores de N con el án-


gulo de fricción.

140
Figura 18.23. Correlación de los valores de N con el grado de incli-
nación
En el esquemade la Figura 18.23 se muestra el procedimiento seguido du-
rante el ensayo de penetración estándar (SPT).

141
Figura 18.23. Secuencia de penetración de la barra muestreadora durante el
ensayo SPT

A continuación se muestran algunas correlaciones que se pueden obtener


con los resultados del ensayo de penetración estándar
El ensayo SPT es uno de los más antiguos en geotecnia, y su uso universal y
durante décadas, en todo tipo de terrenos, ha permitido establecer numerosas co-
rrelaciones con otros parámetros geotécnicos, así como cálculos directos de ca-
pacidad portante y asientos, ente otros.

Capítulo 19: ESCOMBRERAS (BOTADEROS)


Índice del capítulo

19.1. Introducción a la PARTE IV


19.2. Escombreras. diseño y estabilidad
19.3. Criterios técnicos en la estabilidad de escombreras
19.4. Tipos de rotura de las escombreras
19.5. Movimientos previos a la rotura

142
19.1. INTRODUCCIÓN A LA PARTE IV
La industria minera produce residuos que requieren su almacenamiento en con-
diciones de estabilidad, seguridad e integración en el entorno.
Los materiales a almacenar proceden, normalmente, de las labores mineras
siguientes:
- Minería subterránea (trabajos de desarrollo y preparación).
- Operaciones a cielo abierto: estériles de desbroce, etc.
- Ambas (subterránea y a cielo abierto) ganga, menas no útiles, restos de
leyes muy bajas.
Según el tipo de residuo obtenido (grueso o fino), la forma de presentación
(disgregado, pulpa, etc.), y las estructuras realizadas en el proceso de almacena-
miento, se distinguen dos tipos de almacenamiento minero, escombreras y balsas
o presas de residuos.
Estas estructuras son necesarias desde un punto de vista minero, con mayor
o menor volumen de terrenos ocupados. La explotación de un yacimiento pro-
duce un concentrado en la proporción de un 5%, 15%, 30%, etc., y la generación
de residuos mineros (estériles del proceso) en la proporción inversa, 70%, 85%,
etc., según la ley y la tecnología disponible para su aprovechamiento.
Están sometidas en su diseño y explotación a multitud de factores de tipo
técnicos, geológico, medio ambientales, legales, etc., y correspondiendo el con-
trol de estas estructuras a la mina de forma general hasta que se finaliza el pro-
ceso completo minero y se autoriza y finaliza el plan de cierre minero y se con-
cede el cierre legal de la mina.
19.1.1. ESCOMBRERAS
Escombrera o botadero es una instalación de residuos mineros construida para
el depósito de residuos mineros sólidos en superficie.
Una escombrera es el lugar de almacenamiento de fragmentos gruesos y me-
dianos, en forma de montón, (adaptado normalmente a la disponibilidad del te-
rreno) y que no presentan por si mismos riesgos de desplazamientos. Se debe
mantener en su deposición la pendiente máxima de estabilidad de los materiales
durante su colocación para evitar desplazamientos incontrolados y suavizar esta

143
pendiente cuando se abandona el almacenamiento definitivamente o este se rea-
liza para un tiempo prolongado.
No necesita, normalmente, estructuras de soporte o resistentes con la excep-
ción de aquellos elementos de limpieza y desaguado necesarios. Puede ser nece-
sario, a veces, estructuras de cabeza para aumentar la capacidad de almacena-
miento.
19.1.2. PRESAS DE RESIDUOS
Las presas de residuos son estructuras mineras diseñadas para el almacenamiento
de relaves de plantas metalúrgicas; compuestos arenosos y lodos que tienen un
comportamiento plástico o semifluido.
Los materiales no son estables en montones si no existe un medio de conten-
ción. (rechazos de las plantas de tratamiento y concentración). Exigen estructuras
o sistemas de vertido controlado para asegurar la estabilidad y el drenaje y res-
ponden al concepto del esquema siguiente.
Balsa: es una instalación de residuos mineros natural o construida para la eli-
minación de residuos mineros de grano fino junto con cantidades diversas de
agua libre, resultantes del tratamiento y beneficio de recursos minerales y del
aclarado y reciclado del agua usada para dicho tratamiento de beneficio.
Presa: es una estructura construida y diseñada para contener agua o residuos
mineros en una balsa.
19.1.3. PISTAS MINERAS
Una pista minera es una estructura de comunicación dentro de una explotación
minera que permite la comunicación entre diversas niveles de la mina; entre la
mina y las zonas de botaderos o almacenamiento de minera, o entre las zonas de
extracción y las presas de residuos,. Permiten también las comunicaciones hacia
la planta de tratamientos, instalaciones auxiliares y el acceso general a la mina.
En general los requerimientos de diseño técnico de una pista minera no tie-
nen el nivel de exigencia de una autopista, autovía o carretera interurbana (prin-
cipalmente en lo que respecta a los requisitos de acabados y obras auxiliares);
pero en la gran minería dónde se utilizan camiones de gran tonelaje y otros equi-
pos pesados, muchas veces los requerimientos geotécnicos del diseño de pistas
mineras es más exigente que otras infraestructuras similares.

144
19.2. ESCOMBRERAS. DISEÑO Y ESTABILIDAD
Desde un enfoque geotécnico nos interesa considerar el diseño y los métodos de
cálculo de estabilidad de las escombreras:
- Cálculo y/o estimación del volumen necesario
- Formas y tamaños
- Selección de emplazamiento
- Estabilidad geomecánica
- Auscultación y control
19.2.1. CÁLCULO Y ESTIMACIÓN DEL VOLUMEN NECESARIO

En una explotación de minería se puede obtener una obtiene una referencia del
volumen necesario mediante la expresión:

𝑉𝐸 = ( 𝑉 𝑙𝑝 + 𝑉𝑡𝑟𝑎𝑡 ) 𝑥 𝐶𝑆 𝑥 𝐶𝑓𝑎
𝑉 𝐸 = 𝑉𝑜𝑙𝑢𝑚𝑒𝑛 𝑑𝑒𝑙 𝑒𝑠𝑡é𝑟𝑖𝑙 𝑒𝑛 𝑢𝑛𝑖𝑑𝑎𝑑𝑒𝑠 𝑎𝑑𝑒𝑐𝑢𝑎𝑑𝑎𝑠. 𝑉𝑙𝑝
= 𝑉𝑜𝑙𝑢𝑚𝑒𝑛 𝑑𝑒𝑙 𝑒𝑠𝑡é𝑟𝑖𝑙 𝑟𝑒𝑠𝑢𝑙𝑡𝑎𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑙𝑎𝑏𝑜𝑟𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑝𝑟𝑒𝑝𝑎𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛.

𝑉𝑡𝑟𝑎𝑡 = 𝑉𝑜𝑙𝑢𝑚𝑒𝑛 𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡é𝑟𝑖𝑙𝑒𝑠 𝑝𝑟𝑜𝑑𝑢𝑐𝑡𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑜𝑛𝑐𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛.


𝐶𝑠
= 𝐶𝑜𝑒𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑠𝑒𝑔𝑢𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒 𝑡𝑖𝑝𝑜 𝑡é𝑐𝑛𝑖𝑐𝑜, 𝑒𝑠𝑡𝑖𝑚𝑎 𝑙𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑠𝑣𝑖𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 𝑝𝑜𝑠𝑖𝑏𝑙𝑒𝑠.
𝐶𝑓𝑎 = 𝐶𝑜𝑒𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑠𝑒𝑔𝑢𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑝𝑜𝑟 𝑚𝑜𝑑𝑖𝑓𝑖𝑐𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑝𝑟𝑜𝑑𝑢𝑐𝑐𝑖ó𝑛
La estimación del coeficiente de seguridad por ampliaciones o modificacio-
nes de la producción debe hacerse con suficiente holgura y está expresada en
años.
El volumen correspondiente a los tratamientos mineralúrgicos se obtiene de
las leyes del mineral y de las características de la mena, se da una fórmula apro-
ximada para estimación en base a la terminología mineralúrgica del proceso. La
estimación debe considerar periodos de tiempo largos, varios años, según las
previsiones mineras.
Información disponible del proceso:
Los datos siguientes se obtienen de la planta metalúrgica:
𝐴 = 𝑇𝑜𝑛𝑒𝑙𝑎𝑑𝑎𝑠 𝑑𝑒 𝑡𝑜𝑑𝑜 − 𝑢𝑛𝑜 𝑡𝑟𝑎𝑡𝑎𝑑𝑎𝑠 (𝑡/𝑑í𝑎).

145
𝑎 = 𝐿𝑒𝑦 𝑑𝑒𝑙 𝑚𝑖𝑛𝑒𝑟𝑎𝑙 𝑒𝑛 %, 𝑚𝑒𝑛𝑎 𝑝𝑟𝑖𝑛𝑐𝑖𝑝𝑎𝑙.
𝑏 = 𝐿𝑒𝑦 𝑑𝑒𝑙 𝑚𝑖𝑛𝑒𝑟𝑎𝑙 𝑒𝑛 %, 𝑠𝑒𝑔𝑢𝑛𝑑𝑎 𝑚𝑒𝑛𝑎. 𝑐: 𝑡𝑒𝑟𝑐𝑒𝑟𝑎 𝑚𝑒𝑛𝑎, 𝑒𝑡𝑐.
𝑔 ≔ 100 − 𝑎 − 𝑏; 𝑙𝑒𝑦 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑔𝑎𝑛𝑔𝑎 (%).
𝑅𝑎 , 𝑅𝑏 = 𝑅𝑒𝑛𝑑𝑖𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑝𝑜𝑛𝑑𝑒𝑟𝑎𝑙 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑚𝑒𝑛𝑎 𝑎, 𝑏.
𝐵𝑎 = 𝐶𝑜𝑛𝑐𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑑𝑜 𝑜𝑏𝑡𝑒𝑛𝑖𝑑𝑜, 𝑝𝑟𝑜𝑑𝑢𝑐𝑡𝑜 𝑝𝑟𝑖𝑛𝑐𝑖𝑝𝑎𝑙 (𝑡/𝑑í𝑎).
𝑏𝑎 = 𝐿𝑒𝑦 𝑑𝑒𝑙 𝑐𝑜𝑛𝑐𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑑𝑜 𝑝𝑟𝑖𝑛𝑐𝑖𝑝𝑎𝑙 (%).
𝐵𝑏 = 𝑆𝑒𝑔𝑢𝑛𝑑𝑜 𝑐𝑜𝑛𝑐𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑑𝑜 (𝑡/𝑑í𝑎).
𝑏𝑏 = 𝐿𝑒𝑦 𝑑𝑒𝑙 𝑠𝑢𝑏𝑝𝑟𝑜𝑑𝑢𝑐𝑡𝑜 (%).
𝑝𝑎 = 𝐷𝑒𝑛𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒𝑙 𝑐𝑜𝑛𝑐𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑑𝑜 (𝑡/𝑚3 ).
𝑝𝑏 = 𝐷𝑒𝑛𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒𝑙 𝑠𝑢𝑏𝑝𝑟𝑜𝑑𝑢𝑐𝑡𝑜 (𝑡/𝑚3 ).
𝑝𝑒 = 𝐷𝑒𝑛𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒𝑙 𝑒𝑠𝑡é𝑟𝑖𝑙 (𝑡/𝑚3 ).
𝐶𝑖
= 𝐶𝑜𝑒𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑝𝑜𝑛𝑗𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑐𝑜𝑟𝑟𝑒𝑠𝑝𝑜𝑛𝑑𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒𝑠 𝑎 𝑙𝑎 𝑠𝑢𝑠𝑡𝑎𝑛𝑐𝑖𝑎 (𝑖).
𝐶𝑠 , 𝐶𝑓𝑎 ∶ 𝑌𝑎 𝑑𝑒𝑓𝑖𝑛𝑖𝑑𝑜𝑠.
𝑉 𝐸 = 𝐴 · (1 – 𝑅𝑎 – 𝑅𝑏 ) · (1/𝑝𝑒 ) · 𝐶 𝑒 · 𝐶𝑠 · 𝐶𝑓𝑎 · 𝐶𝑎𝑠𝑒𝑛𝑡𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜
19.2.2. FORMAS Y TAMAÑOS

El tamaño se corresponde con el volumen de estéril que es preciso mover para la


extracción del mineral. Las ratios o relaciones entre la roca estéril y el mineral,
expresados en 𝑚3 /𝑡 𝑜 𝑡/𝑡, son en la mayoría de las explotaciones metálicas y
energéticas muy superiores a la unidad.
El ratio de estériles para una ley del 10% representa 90 unidades frente a 10
útiles, luego el ratio será 90/10 = 9 𝑡/𝑡 y para una densidad media del estéril
de 2,5 y un coeficiente de esponjamiento de 1,6, el vertido inicial tiene un ratio
en volumen, al menos, de (90/2,5) · 1,6/10 = 5,8 𝑚3/𝑡.
Tipo, según ubicación:
De acuerdo con la localización de los depósitos se tienen dos tipos de escombre-
ras:
- Interior, si se depositan dentro de los espacios liberados para la extracción
del mineral.
- Exterior, otra ubicación, y que puede ser:
-

146
• En vaguada.
• En ladera.
• En divisoria.
• En llanura.
• Combinaciones de ambas.
Tipo, según construcción (Figura 20.1):
De acuerdo con el tipo de construcción hay una serie de técnicas que se pueden
adoptar; pero en última instancia, la ubicación de la escombrera condicionará el
tipo de técnica a usar.
▪ Vertido libre; en este tipo se aprovecha que los materiales tienden a ad-
quirir la pendiente de equilibrio; pero no existe control técnico sobre el
sistema de almacenamiento (es el método más económico).

▪ Vertido por fases adosadas: en este método existe el riesgo de movimien-
tos por desprendimiento de bloques, fagmentos, etc. Las superficies de
contacto de las diferentes fases de material son potenciales áreas de des-
lizamiento y desplazamiento y los periodos sin actividad producen una
superficie menos segura.

▪ Vertido por fases superpuestas ascendentes: este método es más seguro
ante posibles roturas; los vertederos son de mayor capacidad debido a la
compactación que se consugue con el vertido de varias capas. Exige una
planificación del área y en definitiva el área es más segura frente a roturas.

▪ Dique de retención en pie. Exige de partida una estructura de contención
y una definición del área utilizable.

147
Figura 19.1. Tipos de escombreras según la secuencia de construc-
ción (IGME)

Figura 19.2. Métodos de construcción por basculamiento final y por


tongadas (IGME).

148
En la Figura 19.2 se muestra los métodos de construcción de escombreras
por basculamiento final y, por tongadas; los cuales son dos de los métodos más
utilizados en la industria minera.
En la Figura 19.3 Tipos de escombreras exteriores (IGME).se muestran di-
ferentes tipos de escombreras construidas en el exterior de la mina.

Figura 19.3. Tipos de escombreras exteriores (IGME).

149
En la Figura 19.4. Sección vertical de un vertedero mostrando el diseño de
la voladura para reducir el ángulo de talud se muestra un ejemplo de rebaje del
perfil de una ladera para conseguir el ángulo de talud final y permitir la estabili-
dad del material que se va a depositar subsequentemente.

El ángulo final de vertido se conseguirá por medio de la técnica de voladura


de rocas, la cual es frecuente en la construcción de escombreras.

Figura 19.4. Sección vertical de un vertedero mostrando el diseño de la


voladura para reducir
el ángulo de talud.
Control
La deposición de materiales estériles procedentes de la minería se hace de
acuerdo con un Límite de Asentamiento de Vertederos, el.cual varía en los dife-
rentes países con actividad minera. Sólo a título orientativo en el siguiente cuadro
se muestra la relación entre velocidades de asentamiento y las acciones reueridas
para su consecución.

Velocidad de asentamiento Acción requerida

150
0-- 3 cm/h Lectura de extensómetros cada 2 ho-
ras
> 3 cm/h Lectura de extensómetros cada hora
> 5 cm/g Cese del vertido

19.2.3. SELECCIÓN DEL EMPLAZAMIENTO


El emplazamiento debe ser lo más próximo posible a la explotación minera, se
movilizan muchas toneladas de material estéril, no útil económicamente, pero
que debe almacenarse en condiciones adecuadas de seguridad y disponibilidad
futura según el tipo de escombrera. Todo el gasto realizado en el tratamiento de
estériles, aunque necesario, es un coste directo para la explotación de incidencia
relevante.
✓ Coste del terreno.
✓ Soportar el peso. Capacidad portante del terreno, el suelo debe soportar,
sin desplazamiento por la existencia de capas plásticas, las cargas y volú-
menes a depositar.
✓ Soportar el coste. Costes de transporte y vertido, este parámetro puede
condicionar la viabilidad económica del proyecto. Es un factor limitante
y se debe minimizar.

✓ Garantizar la seguridad. Garantizar el drenaje, por motivos técnicos. Es


un factor limitante, puede causar la ruina de la estructura.

✓ Garantizar el drenaje, por motivos ecológicos de no contaminación de


acuíferos.

✓ Garantizar la legalidad. Impacto ambiental, sobre el hábitat (entorno vi-


sual, especies protegidas,

✓ Estudio del terreno. Conocimiento mínimo de los parámetros: cohesión,


ángulo de rozamiento interno, peso específico aparente (seco y saturado).

151
✓ Tipo de escombrera. El equipo minero de transporte y vertido condiciona
el tipo de escombrera. Si el transporte es en forma de pulpas, serán nece-
sarias balsas de decantación, desecado, y en general sistemas e instalacio-
nes que durante un tiempo garanticen la eliminación adecuada del agua
para eliminar los empujes de tipo hidráulico. Si el sistema de transporte
es en forma sólida, hay que considerar el polvo, la segregacion en el ver-
tido, etc.
El método ordena de más a menos las diferentes soluciones. La más econó-
mica es aquella que implica un mínimo transporte y utiliza áreas abandonadas
definitivamente de mina, pero esto no siempre se conoce ni es posible su reali-
zación por interferencia en las operaciones futuras mineras que en principio pue-
den no ser conocidas.
19.3. CRITERIOS TÉCNICOS EN LA ESTABILIDAD DE
ESCOMBRERAS

Los criterios técnicos generales a tener en cuanta en la estabilidad de escombre-


ras son los siguientes:
a) Retirada de la vegetación. La descomposición de plantas, hierbas y árbo-
les es una zona
de rotura probable.

b) Agua estancada. Drenaje antes de iniciar el vertido.


c) Surgencias de agua. Captación o drenaje para:
• Evitar presiones intersticiales.
• Conservar fuentes y manantiales.
d) Socavones de mina, precaución.
e) Aguas de escorrentía, preparación y drenaje.
Vertido de estériles
• Por basculamiento final; el material tiene una segregación natural que fa-
vorece el drena- je. Los materiales de mayor tamaño van al fondo.
• Por tongadas; se aumenta la resistencia al corte y la capacidad del verte-
dero.
Recomendaciones en la construcción de escombreras

152
En las escombreras de llanura construidas en retroceso y vertido por tongadas,
las normas a observar, recomendaciones del IGME, son:
• Altura de banco menor de 5 m.
• Anchura de berma: No inferior a 5 m.
• Talud general: Menor de 26º (2:1).
• Altura máxima de escombrera: 30 m si la humedad del material supera el
14%.
En las escombreras de ladera se recomiendan los siguientes parámetros de
diseño:
• Talud general: Menor de 22° (2,5:1).
• Altura máxima de escombrera: 15 m.
En ambos casos se cuidará el sistema de drenaje mediante escollera u otros
materiales en las zonas de fuertes pendientes con el objeto de reducir la velocidad
de circulación del agua y evitar el arrastre de materiales.
En la base del vertedero se levantará un dique de escollera, debidamente
compactado, complementándolo con una tubería de drenaje del lado de aguas
arriba.
Estabilidad de escombreras
Los materiales de escombrera son inestables en el momento del vertido y gene-
ran, con el paso del tiempo, fenómenos de consolidación y asentamientos dife-
renciales. Los fenómenos de inestabilidad tienden a romper y segregar fracciones
de la escombrera, por pérdida de estabilidad, generado roturas de los siguientes
tipos:
Rotura circular: se produce cuando la masa desprendida tiene una sección cir-
cular interna de los materiales y la forma externa del macizo desprendido corres-
ponde a la que tiene la escombrera. Se calcula el momento de vuelco respecto al
centro de la circunferencia imaginaria prevista.
Rotura en cuña: este tipo de rotura tiene la forma de cuña y es característico de
aquellas escombreras donde la base de apoyo no es suficientemente resistente
para el peso de los estériles que está soportando o donde se constituye una línea
de rotura. Se calcula la distribución de las fuerzas en la dirección de la línea de
rotura y se compara con la resistencia de los materiales al deslizamiento.

153
.
Figura 19.5. Fuerzas en una escombrera

Mixta: Combinación de las anteriores cuando la circunferencia corta a la base


de la escom- brera o a la línea posible e rotura.
Existen diversos métodos de cálculo de la estabilidad de las escombreras;
pero en su mayoría el fundamento del sistema compara las fuerzas que favorecen
el movimiento de la masa de materiales a través de una hipotética superficie de
rotura y las fuerzas resistentes estabilizadoras del sistema planteado (Figura
19.5).
Es importante indicar que la existencia de zonas de debilidad, grietas, capas
inclinadas con zonas plásticas en la dirección del movimiento, estratos con zonas
de arcillas plásticas, etc., con masas de tamaños críticos constituyen una fuente
posible de línea de rotura.
Abandono de escombreras
En esta parte seguimos las recomendaciones del Manual para el Diseño y Cons-
trucción de Escombreras y Presas de residuos Mineros, 1986; IGME, que esta-
blece lo siguiente:.
El ángulo final de las escombrerar debe ser en todo caso inferior al ángulo de
rozamiento interno de los estériles, debidamente suavizado y aplicando técnicas

154
de estabilización forestales, mecánicas, técnicas de control, etc. Y deben utili-
zarse:
• Técnicas de acondicionamiento para el abandono.
• Métodos de estabilización.
• Previsión de incidentes, vigilancia.
• Reutilización de los estériles: rellenos, carreteras, briquetas, etc.
• Acondicionamiento de acuerdo con el entorno. Revegetación.
En el esquema siguiente (Figura 19.6) se presentan algunas técnicas de es-
tabilización de escombreras, que facilitarán su posterior abandono; pero con la
observación que siempre será necesario un cierto control del movimiento de la
escombrera hasta que se asegure la estabilidad en el tiempo.

155
Figura 19.6. Medidas correctoras para mejorar la estabilidad de los diques en
las presas de residuos, (CANMET, 1977)
19.4. TIPOS DE ROTURA DE LAS ESCOMBRERAS
Cuando se procede a estudiar los tipos de roturas posibles en las escombreras
podemos encontrarnos con dos tipologías de carácter general:
▪ Roturas que podemos asocviar a los movimientos de laderas

▪ Roturas que podemos asimilar y estudiar en la ya clásica ingeniería de


taludes (esta parte la veremos en el capítulo 21, junto a la rotura de presas
de residuos.
En el primer caso, hay una serie de tipologías ya estudiadas que nos pueden
ser de mucha utilidad. Las roturas de ladera son un fenómeno complejo donde es
necesario identificar y caracterizar los distintos tipos de comportamiento y cla-
sificarlos.
La selección apropiada de las medidas de contención y estabilización de los
taludes y laderas depende en gran medida del conocimiento preciso del tipo de
mecanismo actuante, su velocidad y dimensiones.
Una incorrecta apreciación del mecanismo de rotura, puede tener como con-
secuencia que las soluciones adoptadas para estabilizarla sean ineficaces y a ve-
ces, contraproducentes.
19.4.1. MECANISMOS DE ROTURA
La tipología del movimiento de laderas debería establecerse una vez que la rotura
ha tenido lugar, es decir, basándose en su cinemática; sin embargo, es más sen-
cillo clasificarlas atendiendo a sus mecanismos de inestabilidad.
Desde el punto de vista de la geotecnia interesa ir a lo práctico. A efectos
operativos podemos distinguir dos fases principales en los movimientos de la-
dera:
a.) La fase previa a la rotura, que es de larga duración. En ella se producen
pequeñas deformaciones, a menudo imperceptibles pero que pueden ser
de orden métrico en los grandes deslizamientos. La superficie de separa-
ción entre la masa en movimiento y el terreno no ha llegado a desarro-
llarse por completo

156
b.) La fase de rotura, por lo general caracterizada por la formación de una
superficie o zona de cizalla continua en el terreno con movimientos que
suelen ser muy lentos; pero pueden llegar a ser extremadamente rápidos,
hasta que se produce el reajuste de la masa deslizada y el movimiento se
detiene.
En determinadas ocasiones se dan fases de reactivación (Leroueil et al.
1996), en las que el movimiento se reproduce aprovechando las superficies de
rotura generadas previamente. Las reactivaciones pueden ser episódicas o conti-
nuas con variaciones estacionales de la velocidad de deformación.
Cada una de estas fases implica fenómenos mecánicos y leyes de comporta-
miento diferentes. La determinación de hasta que punto se ha producido la rotura
en una ladera tropieza con importantes dificultades por la falta de acceso al plano
de rotura.
En ocasiones, deformaciones de apenas unos centímetros en grietas de trac-
ción que separan un bloque rocoso de un acantilado, son suficientes para iniciar
la caída. Sin embargo, en grandes deslizamientos, deformaciones de varios me-
tros pueden ser insuficientes para generar una superficie de corte que afecte al
conjunto de la masa inestable (rotura progresiva).
Las actuaciones frente a los deslizamientos antes y después de la rotura son
netamente distintas. En la fase previa habrá que estimar la potencialidad de la
inestabilidad dentro de su contexto geológico con vistas a determinar las medidas
de protección y/o contención de la ladera.
En el caso de rotura manifiesta, hay que adoptar medidas diversas que van
desde la evacuación inmediata si ésta es necesaria y viable, hasta trabajos de
contención y reacondicionamiento. Las técnicas y procedimientos que habrá que
poner en obra serán específicos para cada una de las fases y requerirán aproxi-
maciones diferenciadas.
Las condiciones de estabilidad en la fase previa a la rotura se evalúan te-
niendo presente la geometría inicial de la ladera, la resistencia de pico de los
materiales involucrados, las condiciones de agua subterránea y el efecto de even-
tuales fuerzas externas (sismos, sobrecargas, etc). Los mecanismos básicos de
primeras roturas en laderas pueden resumirse en los siguientes: cizalla, tracción,
pandeo, vuelco, fluencia y colapso estructural.

157
El análisis una vez tiene lugar la rotura y el reajuste del terreno movido es
un análisis cinemático en el que deben tenerse en cuenta las características del
recorrido, la reducción de las propiedades resistentes de la masa deslizada (con-
diciones de resistencia residual), la presencia de agua y de obstáculos.
Las reactivaciones de movimientos pueden mostrar cambios en relación con
la fase de rotura. En efecto, después de periodos prolongados de inactividad las
propiedades de los materiales deslizados pueden haber cambiado por efecto de
la consolidación, drenaje o alteración, entre otros mecanismos.
19.4.2. MECANISMOS PRINCIPALES DE MOVIMIENTOS MASALES
O
PROCESOS GRAVITACIONALES
Están regulados por la gravedad, además de la fuerza de rozamiento y cohesión
del material, que se oponen al movimiento.
Los procesos gravitacionales se desencadenan por distintos factores: varia-
ciones morfológicas en las pendientes, modificación en el volumen de material
(aumento o disminución), sacudidas sísmicas, vibraciones antrópicas, cambios
climáticos, acción mecánica de las plantas y meteorización.
Se clasifican de acuerdo con distintos criterios, según su geometría, tipo de
material implicado, velocidad del movimiento, geometría del área de rotura,
edad, causas, grado de desarraigo de las masas desplazadas, posible relación
con la estructura geológica, grado de desarrollo y estado de actividad:
Prácticamente todos los movimientos masales son asimilables a los esque-
mas de rotura de las escombreras. Los movimientos principales son los siguien-
tes:
Desprendimientos o caídas (falls)
Se trata de una masa de cualquier tamaño que se separa de un talud (desmonte,
acantilado, etc.) mediante una superficie de corte normalmente pequeña, y cuyo
recorrido se realiza en gran parte a través del aire, bien por caída libre, o por
deslizamiento, rebote o rodamiento. Se trata de movimientos rápidos. Frecuen-
temente estas inestabilidades afectan a bloques aislados, aunque también a masas
rocosas mayores, originando en este caso movimientos del terreno con resultados
catastróficos.

158
Estos fenómenos suelen producirse en zonas constituidas geológicamente
por alternancias de capas resistentes y débiles, de forma que la erosión diferen-
cial provoca el descalce de las capas más competentes, que terminan por romper
por flexotracción. Las posibilidades de producirse rotura dependen de la fractu-
ración, buzamiento de la serie, inclinación del terreno y disposición respecto al
buzamiento, resistencia de los materiales…
Consiste en el despegue del suelo o de la roca de una pared empinada, caída
libre de la misma y rebote en el suelo o rodadura final. El movimiento es rápido.
El desprendimiento se origina por el despegue de una masa de suelo o roca
de una pared empinada o acantilado. El movimiento tiene lugar mediante caída
libre y posterior rebote o rodadura. Es frecuente que al impactar contra la super-
ficie del terreno, la masa caída se rompa en multitud de fragmentos. El movi-
miento es muy rápido.
La rotura suele producirse por deslizamiento o vuelco de pequeña enverga-
dura, proporcionando a la masa despegada una velocidad inicial. La propagación
de los desprendimientos en laderas con pendientes superiores a los 76º se pro-
duce preferentemente por caída libre, por debajo de este ángulo los impactos
contra el terreno son frecuentes mientras que en laderas de menos de 45º la pro-
pagación se realiza por rodadura y, eventualmente, por deslizamiento.

.
Desprendimiento Colapso

159
Figura 19.7. Mecanismos de desprendimiento y colapso
En la Figura 19.7. Mecanismos de desprendimiento y colapso y la Figura
19.8 Mecanismo de desprendimiento hacia carretera se muestran dos mecanis-
mos de rotura que podrían afectar la estabildad de una escombrera situada sobre
un macizo rocoso de estas características. Durante la etapa del estudio geotécnico
de la zona de emplazamiento de una escombrera debe evitarse laderas, taludes o
macizos con características que favorezcan estos modelos de movimiento masal
(aunque dependiendo de la profundidad del estudio geotécnico, esto no es siem-
pre posible).

Figura 19.8 Mecanismo de desprendimiento hacia carre-


tera
Vuelcos (topples)
Estos movimientos implican una rotación de unidades con forma de columna o
bloque sobre una base, bajo la acción de la gravedad y fuerzas ejercidas por
unidades adyacentes o por inclusión de agua en las discontinuidades. Este tipo
de movimientos es casi exclusivo de rocas, pudiendo culminar en el desarrollo
de otro tipo de inestabilidad.
Generalmente se caracteriza por el giro de una masa suelo-roca hacia delante,
rompiendo de modo similar a un colapso al perder el apoyo (Figuras 19.9; 19.10
y 19.11).

160
Más técnicamente, se define como la rotación hacia delante y hacia el exte-
rior de la ladera de una masa de suelo o roca alrededor de un eje situado por
debajo de su centro de gravedad. La fuerza desestabilizadora es la gravedad así
como el empuje ejercido por el terreno adyacente o los fluidos (agua o hielo) en
las grietas.
Pueden considerarse distintos tipos de vuelcos:
• Vuelco por flexión. Se desarrolla bajo un mecanismo compuesto por fle-
xiones seudocontinuas del material individualizado en columnas. El mo-
vimiento progresa hacia el interior del macizo rocoso originando grietas
de tracción de profundidad y anchura variables.

A diferencia de lo que ocurre con otros modos de fallo en taludes rocosos.


los estratos buzan hacia el interior del talud con direcciones de buza-
miento opuestas. El fallo comienza en la zona del pie del talud, debido a
procesos tanto naturales (erosión natural) como provocados (una nueva
excavación) produciendo que el material acabe amontonándose en el pie
del mismo ocultando en cierta medida el modo de fallo.

Figura 19.9. Mecanismo de vuelco por flexión

161
• Vuelco de bloques. Característico de los macizos rocosos que contienen
sistemas de discontinuidades ortogonales, dando lugar a columnas divi-
didas en bloques. El empuje sobre los bloques inferiores origina su des-
plazamiento, y una vez producido, progresa hacia la parte superior del
talud.

Figura 19.10. Mecanismo de vuelco de bloques



• Vuelco mixto. Se produce cuando los bloques son alargados, debido a
flexiones
en el pie del talud e intermovimientos relativos de las distintas unidades.

162
Figura 19.11. Mecanismo de vuelco mixto

Deslizamientos (slides)
Son movimientos que se producen al superarse la resistencia al corte del material,
y tienen lugar a lo largo de una o varias superficies, o a través de una franja
relativamente estrecha de material con intensa deformación de cizalla. Estas su-
perficies generalmente son visibles o pueden deducirse razonablemente.
La velocidad a la que se desarrollan estos movimientos es variable, según el
tipo de material involucrado y la inclinación de la ladera, en general lenta a mo-
derada. El material mantiene sus constantes geométricas, es decir, la velocidad
de todas las partículas en movimiento es la misma.
El movimiento puede ser progresivo o instantáneo. El volumen movilizado
suele ser grande. La morfología resultante es una cicatriz (a veces en escalones)
y una acumulación caótica de bloques. Elementos característicos de este tipo de
movimiento son la presencia de superficies de rotura definidas y la preservación
a grandes rasgos de la forma de la masa desplazada.
La distinción entre deslizamientos rotacionales y translacionales es impor-
tante en lo que se refiere a los análisis de estabilidad y el diseño de medidas de
control y estabilización. Este tipo de movimientos es el que dispone de métodos
de análisis y modelización más desarrollados.
Es recomendable elegir los emplazamientos de las escombreras en zonas cu-
yos potenciales movimientos masales estén más estudiados, a fin de poder reali-
zar una monitorización, control e implementación de medidas correctoras de una
forma más sencilla y económica. En la Figura 19.12. Tipos de deslizamiento se
muestran los tipos de rotura por deslizamiento rotacional, deslizamiento de de-
rrubios, resbalamiento y corrimiento. Es frecuente encontrar en la práctica este
tipo de roturas por una mala elección del lugar de emplazamiento y/o por un
deficiente estudio geotécnico.

163
Figura 19.12. Tipos de deslizamiento (Corominas y García Ya-
güe, 1997)
Deslizamientos rotacionales (rotational slides, slumps)
Deslizamientos rotacionales. La masa desliza según una superficie curvilínea,
con un eje de giro por encima de su centro de gravedad.
La rotura se produce a lo largo de una superficie curvilínea y cóncava. El
terreno experimenta un giro según un eje situado por encima del centro de gra-
vedad de la masa deslizada. El material de cabecera efectúa una inclinación con-
tra ladera, generando depresiones donde se acumula el agua e induce nuevas
reactivaciones.
Este tipo de mecanismo es característico de suelos cohesivos homogéneos y
de macizos rocosos intensamente fracturados. En materiales arcillosos, especial-
mente si hay presencia de agua, el pie puede evolucionar hacia un deslizamiento
de tierras o colada de tierras.
Los deslizamientos rotacionales, una vez producidos, son susceptibles de
reactivación. El movimiento tiende a estabilizarse por disminución del momento

164
de giro y aumento del momento estabilizador, no obstante, cualquier cambio en
las condiciones piezométricas o la remoción del pie pueden dar lugar a una nueva
inestabilidad (Figura 19.13).
Un diagnostico equivocado de la geometría puede llevar a la adopción de
medidas de estabilización ineficaces e incluso contraproducentes

Figura 19.13. Ejemplo de movimiento rotacional


Deslizamientos traslacionales (translational slides)
Tiene lugar a lo largo de una superficie de rotura plana o ondulada. La masa
deslizada puede proseguir por la ladera. Los componentes de la masa desplazada
se mueven a la misma velocidad y siguen trayectorias paralelas. A medida que
un deslizamiento traslacional progresa puede romperse, en particular si aumenta
la velocidad. Entonces, la masa disgregada deviene un flujo.
Deslizamientos traslacionales de bloques de suelo o roca sin apenas tro-
cearse, sobre superficies únicas en macizos rocosos se han denominado resbala-
mientos (García Yagüe, 1966) o deslizamientos planos (Hoek y Bray, 1981).
Cuando la superficie de rotura está formada por dos planos que obligan a la masa
rocosa contenida a desplazarse según la línea de intersección, se forma un desli-
zamiento en cuña. Las roturas de cuñas no suelen alcanzar grandes dimensiones
debido a que la intersección de planos de gran penetración en el macizo rocoso
es infrecuente.

165
Deslizamientos en los que la masa desplazada se trocea en su movimiento
descendente y resulta una acumulación caótica de bloques al pie de la ladera, se
denominan corrimientos (García Yagüe, 1966). Cuando la rotura por cizalla
tiene lugar en suelos no cohesivos constituidos por partículas gruesas, se deno-
minan deslizamientos de derrubios (debris slides).
Mientras que la rotación tiende a restablecer el equilibrio en la masa despla-
zada, el deslizamiento traslacional puede mantenerse indefinidamente si la su-
perficie de rotura es lo suficientemente inclinada y continua.
Expansiones laterales (lateral spreads)
Varnes (1978), distinguió dos tipos de extensiones laterales que se corresponden
bastante bien con las observaciones de campo (Figura 19.14):
1. La fracturación y extensión de material compacto (tanto suelo como roca),
debido a la licuefacción del material subyacente. Es característico de sedi-
mentos arcillosos (arcillas sensibles) depositados en mares poco profundos
y lagos localizados alrededor de los antiguos casquetes de hielo en Noruega,
Canadá y Alaska. El inicio por un deslizamiento rotacional o una sacudida
sísmica remoldea la arcilla de forma casi instantánea convirtiéndola en un
líquido denso arrastrando bloques de material superpuesto.
El movimiento progresa retrogresivamente con gran rapidez. Hutchinson
(1988) considera a esta modalidad como una variante de los deslizamientos
traslacionales,
Los movimientos afectan al conjunto de formación sin que se identifiquen
zonas basales de cizalla o flujo plástico, o por lo menos, sin que estén bien
definidas. Suelen afectar a litologías blandas y deformables que se encuen-
tran por debajo de niveles potentes de materiales resistentes y densos. Ocurre
a veces cuando una capa de arcillitas húmedas y reblandecidas, extruye late-
ralmente por el peso de las capas superiores. El desplazamiento lateral pro-
voca la fracturación de las capas de recubrimiento separándose en grandes
bloques por entre los cuales es capaz de penetrar la arcilla. El movimiento
suele ser extremadamente lento.

166
Figura 19.14. Expansiones laterales. Arriba: por fluencia y extrusión del ma-
terial subyacente. Abajo: por licuefacción (arcillas rápidas). Según Corominas
y García Yagüe (1997)
Flujos (flows)
Son movimientos espacialmente continuos en los que las superficies de cizalla
tienen corta vida, se encuentran muy próximas y generalmente no se conservan.
La distribución de velocidades en la masa desplazada se parece a la que se pre-
senta en un fluido viscoso. Por este motivo, la masa movida no conserva la forma
en su movimiento descendente, adoptando a menudo, formas lobuladas cuando
interesan a materiales cohesivos y desparramándose por la ladera o formando
conos de deyección cuando afectan a materiales granulares (Figura 19.15).
Existe una gradación desde los deslizamientos a los flujos dependiendo del
contenido de agua, movilidad y evolución del movimiento. Un deslizamiento de
derrubios puede convertirse en una corriente o avalancha de derrubios a medida
que el material pierde cohesión, incorpora agua y discurre por pendientes más
empinadas

167
Evidentemente una escombrera no puede localizarse en un terreno proclive
a este tipo de fenómeno; y ya desde las etapas preliminares del estudio geotéc-
nico deben evitarse estos emplazamientos; salvo que no queda alternativa, en
cuyo caso debe procederser a trabajos estructurales de estabiización.

Figura 19.15. Movimientos de flujo (Corominas y García Ya-


güe, 1997)
• Reptación
La reptación es un movimiento extremadamente lento que es imperceptible ex-
cepto para largos períodos de tiempo (Sharpe, 1938). No muestra superficies de
cizalla definidas. El término reptación se ha utilizado en diversos sentidos en

168
estudios sobre la estabilidad de las laderas, como por ejemplo (Hutchinson,
1988; Selby, 1993):
1. Desplazamiento estacional de partículas aisladas o delgadas capas de
suelo por efecto de la gravedad con la ayuda de ciclos de hielo-deshielo
o humectación-desecación. Al helarse el suelo se expande para contraerse
durante la fase de deshielo generando el desplazamiento neto de las par-
tículas según la pendiente de la ladera. Los movimientos disminuyen pro-
gresivamente con la profundidad.

2. Desplazamientos muy lentos pero continuos a gran profundidad. Está re-


lacionado con el concepto ingenieril de fluencia, que ocurre esencial-
mente a tensión constante por debajo de la resistencia límite del material
involucrado. Zischinsky (1966) considera que la reptación por fluencia es
un mecanismo importante en la deformación de laderas de alta montaña.

3. Desplazamientos, inicialmente muy lentos, que se aceleran progresiva-


mente y que preceden a la rotura de la ladera. Este tipo de reptación ha
sido incluido dentro del grupo de deformaciones previas a la rotura.
Unas formas atribuidas a los fenómenos de reptación son las terracillas que
aparecen en las vertientes de alta montaña en ambientes periglaciares. La velo-
cidad de desplazamiento del suelo es lo suficientemente lenta para que la vege-
tación de los prados alpinos resista y crezca al mismo tiempo que el avance de
las partículas, dando lugar a guirnaldas herbáceas paralelas a las curvas de nivel
(Corominas, 1989).
• Coladas de tierra (earthflows)
Es la deformación plástica, lenta y no necesariamente muy húmeda, de tierra o
rocas blandas (flysch, pizarras, filitas), en laderas de inclinación moderada.
Cuando predominan los materiales cohesivos con un elevado contenido de limos
y arcillas, se les denomina coladas de barro (mudflows) (Corominas y Alonso,
1984; Ayala et al. 1987). Este tipo de movimiento es muy frecuente y extrema-
damente peligroso en las montañas de la sierra andida de Suramérica.

169
En este caso, adoptan una forma elongada, lobulada en el pie (lengua), for-
mando un volumen positivo sobre la superficie original del terreno. El estira-
miento del material y el correspondiente cambio de forma caracteriza el movi-
miento como un flujo.
En numerosas ocasiones se ha observado que las coladas de tierra y de barro
tienen su inicio al pie de deslizamientos. Algunos autores han observado que
algunas formas de coladas de barro progresan principalmente por deslizamiento
sobre superficies de cizalla con moderada deformación interna (Hutchinson,
1988), en este caso se denominan deslizamiento de tierras (earthslides, mudsli-
des).
Solifluxión (solifluction)
Es un término utilizado a menudo para describir deformaciones de pequeñas di-
mensiones en suelos cohesivos y de poco espesor, que dan lugar a formas lobu-
ladas. Contienen superficies de cizalla de poca extensión.
La solifluxión abunda en ambientes periglaciares donde la fusión estacional
del hielo en el terreno provoca el aumento de las presiones de agua en los poros,
dando lugar al movimiento del material superficial, limitado en profundidad por
la capa activa (Ferrer, 1988). Puede ser considerada como una colada de tierras
de pequeñas dimensiones.
Corriente de derrubios (debris flows)
Son movimientos rápidos de material detrítico en el que predomina la fracción
gruesa, es decir, arenas, gravas y bloques. El contenido de agua es elevado y la
fracción sólida puede llegar a constituir el 80% en peso de la masa en movi-
miento. La corriente puede bajar tanto por laderas abiertas como canalizada por
vaguadas u hondonadas del terreno dando lugar a morfologías diferentes.
Debido a la baja de cohesión de sus componentes, se desparrama en la parte
inferior de las laderas sin generar un depósito de forma específica, pero cuando
se canaliza por barrancos suelen dar lugar a conos de deyección.
Golpes de arena y limo (sand and silt flows)
Movilización brusca de estos materiales, a veces en estado seco (García Yagüe
y García Álvarez, 1988). Normalmente se producen por colapso estructural por
efecto de una sacudida sísmica o al iniciarse la rotura del suelo por deslizamiento.
Avalanchas, aludes (avalanches, sturzstroms)

170
Movilización de grandes masas de tierra, fragmentos de rocas o derrubios a gran
velocidad, en ocasiones, superiores a los 50 m/s. El término avalancha no implica
necesariamente un mecanismo distinto al de los previamente definidos en otros
flujos como las corrientes de derrubios.
De todos modos su gran velocidad ha sugerido la existencia de otros meca-
nismos como el flujo granular turbulento, el desplazamiento sobre colchones de
aire o la transferencia de momentos entre las partículas en movimiento. Igual que
ocurre con los desprendimientos, el relieve es el que condiciona que la rotura de
grandes volúmenes de roca o suelos derive hacia una avalancha o se mantenga
como un deslizamiento o una corriente.
En las avalanchas de derrubios, por el contenido de agua o por efecto de la
pendiente, el conjunto puede licuefactar, al menos parcialmente, fluir y precipi-
tarse hacia abajo, a menudo a través de una vaguada, alcanzando grandes distan-
cias, a veces, decenas de kilómetros. Este es uno de los fenómenos más habitua-
les en las sierras andinas de Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia; que suele agu-
dizarse durante los períodos lluviosos. En Suramérica a este proceso suele deno-
minársele como huayco y ha sido ampliamente estudiado.
19.5. MOVIMIENTOS PREVIOS A LA ROTURA
Existen otro tipo de movimientos que se manifiestan en momentos previos a la
rotura y que son especialmente útiles para la investigación geotécnica. Normal-
mente son deformaciones sin rotura o previas a la rotura (Figura 19.16).
En ocasiones, las deformaciones de la ladera no dan lugar al despegue de la
masa movida ni a la formación de superficies de rotura continuas en todo el con-
junto. Se trata, por tanto, de deformaciones de corta extensión aunque en los
grandes movimientos pueden ser de algunos metros. Estas deformaciones pue-
den acelerarse hasta la rotura, reactivarse periódicamente o dejar de producirse.
Reptación por fluencia (pre-failure creep).
Desplazamientos, inicialmente muy lentos, que se aceleran progresivamente y
que preceden a la rotura de la ladera. En términos físicos, estos desplazamientos
son el reflejo indudable del desarrollo de una rotura progresiva. La medida de las
deformaciones en el tiempo puede ser utilizada para predecir el instante de rotura
y para establecer sistemas de alerta (Voight y Kennedy, 1979).
Cabeceo (chevron toppling)

171
Se desarrolla en la parte superficial de las laderas constituidas por formaciones
rocosas intensamente fracturadas (esquistos, filitas, pizarras, flysch) presentando
un marcado buzamiento hacia el interior del macizo.
Los primeros metros superficiales suelen encontrarse descomprimidos y al-
terados, condición suficiente para que si se erosiona la parte inferior de la ladera
el conjunto alterado tienda a girar hacia abajo (Corominas, 1989).
El mecanismo implica además de la rotación de los niveles rocosos, el des-
lizamiento relativo a través de las discontinuidades preexistentes. La zona donde
se produce el cambio de inclinación da lugar a la formación de una zona de de-
bilidad que, a menudo, se convierte en una superficie potencial de deslizamiento.
Para algunos autores, el cabeceo se trata simplemente de procesos de altera-
ción química y física de los macizos rocosos; pero en cualquier caso conviene
tenerlo presente en cualquier investigación de campo.
Combadura (cambering) y pandeo en valle (bulging)
Las combaduras aparecen asociadas con el abombamiento de los fondos de valle.
Es característico de valles excavados en estratos casi horizontales con un nivel
rocoso fisurado por encima de arcillitas, limolitas o margas que, a su vez, reposan
sobre un substrato más competente.
Las principales características del movimiento es la combadura del nivel ro-
coso superior hacia el valle, dando lugar al ensanchamiento de las fisuras.
El nivel arcilloso inferior muestra un marcado adelgazamiento hacia el valle
y un plegamiento monoclinal intenso. Las partes superiores de estos pliegues
suelen coincidir con el levantamiento o pandeo (bulging) del fondo del valle
(Hutchinson, 1988). Este mecanismo, Cruden y Varnes (1996) lo consideran
como una variante de las expansiones laterales.
Deformaciones gravitatorias profundas o hundimientos de ladera (Deep
seated gravitational slides, sags, sagging of mountain slopes)

Las deformaciones a gran escala de las laderas con rotura y desplazamiento de


crestas han sido reconocidas en muchas partes del mundo. Las evidencias sobre
el terreno de las deformaciones profundas son la presencia de escarpes de frac-
turas antitéticas con una alineación a grandes rasgos paralela con las curvas de
nivel de la ladera y el hundimiento de la zona de cresta .

172
En la base de las laderas puede haber evidencias de abombamientos que cau-
san el desplazamiento de cursos, daños en carreteras y otras deformaciones. No
obstante, las evidencias de los abombamientos son menos claras que el hundi-
miento y desplazamiento de la cresta. Algunas condiciones geológicas bajo las
que ocurre la expansión de crestas son (Selby 1993):
1. Flexión profunda, plegamiento y flujo plástico en rocas;
2. Abombamiento, extensión y fractura de crestas empinadas;
3. Fluencia de rocas rígidas sobre rocas blandas sin flexión (buckling)

Figura 19.16. Deformaciones sin rotura de la ladera (Corominas y


García Yagüe, 1997)
Las deformaciones gravitatorias profundas son características en macizos ro-
cosos, generalmente constituidos por rocas metamórficas, con marcada foliación
o esquistosidad inclinada fuertemente y dispuesta paralelamente al frente de la
ladera aunque también pueden ocurrir en macizos graníticos fracturados (Bordo-
nau y Vilaplana, 1986) Es frecuente encontrar estas deformaciones en los valles
pirenaicos y cantábricos que han sido profundamente excavados por los glaciares
cuaternarios.

173
Roturas confinadas (confined failures)
Se trata de mecanismos de rotura progresiva que dan lugar a la deformación y
agrietamiento de la ladera (normalmente las grietas aparecen en la zona de cabe-
cera) sin que la superficie de cizalla se desarrolle completamente y produzca la
rotura general del terreno afectado (Varnes, 1978; Hutchinson, 1988). Para este
último autor, las roturas confinadas en macizos rocosos mostrarían característi-
cas de las deformaciones o hundimientos gravitatorios profundos.
Flujos deslizantes (flow slides)
Caracterizados por el colapso brusco y masivo, muy rápido a extremadamente
rápido, de una masa de material granular o derrubios, a partir de un efecto per-
turbador. Un elemento esencial es que el material involucrado tiene una estruc-
tura metaestable, suelta y elevada porosidad. Este tipo de mecanismo se ha pro-
ducido en escombreras de residuos mineros vertidos sin compactación ninguna.
El material vertido colapsa como resultado de, por ejemplo, una sacudida
sísmica o del inicio de su rotura por deslizamiento transfiriendo la carga del te-
rreno a los fluidos de los poros (en general, agua) causando un aumento de la
presión de poros. La consiguiente pérdida súbita de resistencia proporciona al
material movido, una carácter semifluido que permite desarrollar al flujo desli-
zante (Hutchinson, 1988).

174
Capítulo 20: PRESAS DE RESIDUOS MINEROS

Índice del capítulo

20.1 Introducción
20.2. Estudio técnico para el diseño de una presa de residuos mineros
20.3. Presas de residuos: criterios técnicos
20.4. Estabilidad de taludes. muros de contención
20.5. Sistemas de equilibrio, métodos de cálculo

20.1. INTRODUCCIÓN

En la ingeniería minera e industrial las presas, son seguramente las estructuras


potencialmente más peligrosas; sobre todo las presas de relaves mineros. El fallo
o falla de una presa, puede causar grandes pérdidas materiales y de vidas huma-
nas, y ese valor es mucho mayor y más importante que el valor económico de la
presa en sí. En este libro utilizamos indistintamente los términos fallo, falla o
rotura, dado que son términos frecuentes en la ingeniería latinoamericana; y
cuando hablamos de una estructura geológica le llamaremos específicamente,
falla geológica.
El estudio de los fallos y roturas de una presa de relaves es de un gran valor
para la la ingeniería geotécnica e ingeniería en general; pero esto requiere su
investigación rigurosa, su análisis objetivo y la realización de los diseños técni-
cos correctos por los profesionales competentes: geotécnicos, geólogos, mineros,
etc. No debería nunca diseñarse y/o construirse una presa de residuos mineros
sin la participación de ingenieros geotécnicos y sin los necesarios y detallados
estudios geológicos y geotécnicos. Sí esto se hubiera hecho rigurosamente, se
hubieran evitados desastres importantes como la rotura de la balsa minera de la
mina de Aznalcóllar (Sevilla, 1995), presa de relaves de la Mina Casapalca
(Perú, 1952) y tantos otros siniestros.

175
Considerando específicamente las presas de relave como estructuras de re-
tención de residuos mineros, éstas pueden ser divididas básicamente en dos gru-
pos: presas o diques de tipo convencional y rellenos hidráulicos construidos por
etapas. Las presas de tipo convencional son construidas de acuerdo a los métodos
y tecnología usualmente utilizada en geotecnia para las presas de enrocamiento,
tales estructuras constituyen una alternativa en situaciones donde volúmenes
apreciables de agua o efluentes no recirculan y son almacenados junto con el
relleno sólido, o cuando las características del relave no permiten un adecuado
diseño de presa de relleno hidráulico.
Los rellenos construidos por etapas constituyen el tipo de estructura más uti-
lizado en Suramérica para la retención de residuos de mineralización, éstos se
clasifican en tres grupos de acuerdo al método constructivo:
• relleno construido aguas abajo,
• relleno aguas arriba y
• rellenos en línea central.
Estas denominaciones se refieren a la dirección en que la cresta del relleno
se mueve en relación al dique de contención inicial a medida que la estructura
aumenta de altura. Para una misma altura de relleno la presa que emplea el mayor
volumen de material es la construida por el método aguas abajo, mientras que la
construida aguas arriba, presenta la desventaja de apoyarse sobre una fundación
constituida por materiales casi siempre no consolidados, por ello la mayor parte
de presas construidas por este método no son muy estables.
En efecto, progresivamente los materiales de construcción vienen a reposar
sobre los productos ya almacenados, si estos últimos están constituidos por ma-
teriales compresibles y poco resistentes la obra no es estable y es causa de defor-
maciones importantes, y por lo tanto hay un gran riesgo de deslizamiento.
Tabla 20.1. Casos de fallas de presas de relaves en el Perú (Fuente: INGE-
MMET)
CA DAÑOS HU-
PRESA AL- AÑO USA ESTADO MANOS, MA-
TU FALL PR ACTUAL TERIALES Y
RA O OB AMBIENTA-
ABL LES

176
E

CASAPALC 60 ABAN- NUMEROSOS


A m 1952 SISMO DONADO MUERTOS Y CON-
(CENTRO- TAMINACIÓN
MIN) DEL RIO RIMAC
1956 MUCHOS MUER-
MILPO 60 EN TOS, INTERRUP-
m SISMO EJECUCION CION DE LA CA-
RRETERA CERRO
DE PASCO – HUA-
NUCO
ALMI- SISM DAÑOS A LA
VIRCA O DE AGRICULTURA Y
(1*) 40 1962 MAG- ABAN- OBRAS DE INFRA-
QUIRU- m NI- DONADO ESTRUCTURA DE
VILCA TUD LA ZONA
6.7
LLU-
VIAS
ABUN
DAN-
TES
YAULI – INTERRUPCION DE
YACU 80 SISMO ABAN- LA CARRETERA
(CENTRO- m 1968 DONADO CENTRAL Y CON-
MIN) TAMINACIÓN DEL
RIO RIMAC
RECU- DAÑOS EN LA
PERADA -- SE SE AGRICULTURA
(BUENA- 1969 DESCO DESCONOC DE HUACHO-
VENTURA) NOCE E

177
COLPA, CON-
TAMINACION

ALMI- 40 SISMO ABAN- CONTAMINA-


VIRCA m 1970 DE 1970 DONADO CIÓN DEL RIO
(2*) SAN FELIPE
QUIRU-
VILCA
CONTAMINA-
CIÓN DEL RIO
ATACO- -- FA ABAN- HUALLAGA Y
CHA 1971 LL DONADO DAÑOS A INFRA-
A ESTRUCTURA
EN VIAL (100,000
DR TON DE RELA-
EN VES)
AJ
E
TRES MUERTOS,
DESTRUCCIÓN
TI- FALLA DE VIVIENDAS E
CAPAM 20 DE ABAN- INTERRUPCION
PA ALI- m 1971 CONS- DONADO DE LA CARRE-
ANZA TRUC- TERA DE HUA-
CION Y RAZ – LIMA (9,000
DRE- TON DE RELA-
NAJE VES)
SAN NI- CONTAMINACIÓN
COLAS -- FALLO SE DEL RIO TINGO Y
CA- 1980 DE DESCONOC DAÑOS EN LA
JAMARC CON- E AGRICULTURA
A STRUC-
CION

178
Estimamos, además por nuestra experienciar, que uno de los problemas más
importantes que deben tomarse en cuenta en países de nuestro entorno es la in-
fluencia que tienen los terremotos en determinadas regiones donde es posible se
produzcan fallas por efecto de la onda sísmica o el desarrollo del fenómeno de
licuefacción, que han originado en el pasado graves daños, algunos de los que se
indican en las Tabla 20.1 y 20.2.
Tabla 20.2. . Casos históricos de rotura de presas de relaves (USCOLD,
1984)
Depósito Al- Talud Tipo Causa Año del
de relaves tura (H:V) de falla colapso
(m)
Barahona 61 1:1 Licuación Sismo 1928
(Chile) (Ms=8,3)
Moshikoshi 28 3:1 Licuación Sismo 1978
(Japón) (Ms=7,0)
Stava (Italia) 29 1,5:1 Estabilidad de Fallo de duc- 1985
Taludes tos
muro
Veta de Agua 24 1,9:1 Licuación Sismo 1985
(Chile) (Ms=7,8)

Considerándose que, de acuerdo con el hecho de que cualquier solución en


ingeniería supone siempre un compromiso de coste, tiempo y seguridad, en las
presas de relave que se construyan debe evaluarse límites razonables de estabili-
dad, inclusive mucho después de que la mina haya cerrado o el embalse sea aban-
donado definitivamente.
La manera en que una presa de relave puede fallar se relaciona con sus fun-
ciones básicas: fallas hidráulicas, debidas a erosión de la superficie de la estruc-
tura; filtraciones excesivas o incapacidad para resistir las filtraciones a través de
la presa o su cimentación; y fallas estructurales, como derrumbes o colapso es-
tructural de la presa o su cimentación.

179
Cada falla puede incluir uno o más de estos componentes y puede tener lugar
independientemente, aunque algunas veces son interdependientes. Un análisis de
los accidentes y fallas más comunes en presas de relave y sus comentarios acerca
de las características de la falla, sus causas probables y medidas de prevención
se presentan en las Tablas 20.3, 20.4 y 20.5.
Como casi todos los accidentes, las roturas en presas de relave por lo general
han sido causadas por ignorancia, descuido o indiferencia. Si cualquiera de estas
causas es tolerada, la condición es favorable para una falla. Las fallas ocurren
frecuentemente mucho tiempo después de que las condiciones que las producen
son iniciadas.
Esto conduce algunas veces a una confianza falsa e indebida en un diseño,
construcción y mantenimiento impropios. Eventualmente se paga un precio muy
grande por el descuido. Muchas de las condiciones que conducen a las fallas, dan
señales de aviso mucho antes de que las condiciones sean peligrosas. Al ser de-
tectadas, se deben tomar medidas correctivas para evitar problemas.
El reconocimiento por parte de la comunidad minera de la manera en que
fallan las presas de relave y sus causas, puede ayudar a reducir problemas en el
futuro. Casi todas las fallas pueden ser prevenidas con un buen diseño, una cons-
trucción controlada y un mantenimiento constante, que son pasos requeridos en
todos los trabajos exitosos de la ingeniería.
Tabla 20.3. Tipos de roturas de presas de relaves mineros (1)

180
En las citadas Tablas iguras 20.3,20.4 y 20.5 puede observrse los diagramas
de diferentes tipos de roturas conocidas y estudiadas en presas de relaves en Ibe-
roamérica y constituye una buena base para la ingeniería geotécnica.

Tabla 20.4. Tipos de roturas de presas de relaves mineros (2)

181
Tabla 20.5. Tipos de roturas de presas de relaves mineros (3)

Así, la ingeniería geotécnica emerge como una contribución especializada


de la ingeniería minera en un contexto interdisciplinario y en la escena inicial de
todo proyecto de minería para presas de relave, por lo tanto, esta contribución ha
sido destinada a identificar con cierta claridad una adecuada utilización de las
metodologías geotécnicas para evitar fallas y accidentes.
Las fallas ocurren frecuentemente mucho tiempo después de que las condi-
ciones que las producen son iniciadas. Esto conduce algunas veces a una con-
fianza falsa e indebida en un diseño, construcción y mantenimiento impropios.
Eventualmente se paga un precio muy grande por el descuido. Muchas de las
condiciones que conducen a las fallas, dan señales de aviso mucho antes de que
las condiciones sean peligrosas. Al ser detectadas, se deben tomar medidas co-
rrectivas para evitar problemas. El reconocimiento por parte de la comunidad
minera de la manera en que fallan las presas de relave y sus causas, puede ayudar
a reducir problemas en el futuro. Casi todas las fallas pueden ser prevenidas con
un buen diseño, una construcción controlada y un mantenimiento constante, que
son pasos requeridos en todos los trabajos exitosos de la ingeniería.

182
Así mismo, se busca soluciones a los posibles efectos contaminantes induci-
dos por la construcción u operación de obras civiles en la minería, tratando de
controlar o limitar condiciones negativas de contaminación ambiental en sus pro-
blemas más relevantes, esto es, el correcto almacenamiento de residuos mineros
que afectan actualmente gran
El método elegido de explotación viene determinado por un conjunto de fac-
tores Las presas de residuos son en general difíciles de estudiar, pues los proble-
mas están en algunos casos en la estabilidad de las formaciones geológicas y en
otros en la compresibilidad de la cimentación o en la permeabilidad de las rocas.
En la Figura 21.1 y 21.2 se muestran imágenes generales de la presa de re-
laves de la mina Parcoy (La Libertad, Perú) y de la Mina Antamina (Ancash, La
Libertad), respectivamente.

Figura 20.1. Presa de Parcoy (La Libertad, Perú).

183
Figura 20.2. Vista de la construcción del enrocado en el cuerpo de la presa y el
talud aguas arriba de la (Presa de relaves de la mina Antamina (Ancash, Perú).
20.2. ESTUDIO TÉCNICO PARA EL DISEÑO DE UNA
PRESA DE RESIDUOS MINEROS

Para llevar a cabo un proyecto de esta magnitud, es importante contar con un


programa de exploraciones, donde tanto geólogos como los ingenieros mineros
encargados del proyecto, discuten la campaña exploratoria que debe realizarse
para verificar el corte geológico en la boquilla y lugares de las obras comple-
mentarias, así como los estudios para determinar las propiedades mecánicas de
las rocas, permeabilidad, intemperismo, fracturamiento, etc.

El programa de trabajo, se divide en dos etapas: La primera contiene el mí-


nimo de exploraciones necesarias para conocer los aspectos fundamentales de
las formaciones que se encuentran en el sitio. La segunda completa la informa-
ción y verifica ciertos aspectos dudosos o debatibles, descubiertos en la fase an-
terior.

Para entender el estudio técnico del proyecto de una presa, conviene seguir
el siguiente esquema (hacemos la salvedad de que en este capítulo se estudian

184
los mecanismos de rotura de presas y no constituye un libro especifico sonre el
diseño o construcción de presas):

- Antecedentes
- Ubicación de la presa
- Geologia
- Hidrologia
- Hidrogeología
- Análisis sismico
- Investigaciones geotecnicas
- Propiedades de los materiales
- Análisis de la cimentacion
- Análisis de estabilidad fisico de los taludes
- Caracterizacion del material de relave
- Criterios para el diseño del deposito de relaves
- Instalaciones propuestas para el deposito de relaves
- Obras para la construcción del deposito de relaves
- Programa de ,onitorización
- Redacción del informe técnico

20.2.1. ANÁLISIS DE ESTABILIDAD

Luego de haber definido la ubicación del sitio de la presa, realizado el programa


de exploraciones, estudisos geológicos y seleccionado el tipo de presa, se pro-
cede al diseño de la estructura. El diseño se iniciará con la selección de materiales
y su distribución o zonificación dentro de la sección de la presa, así como el
análisis de las condicionesde inicio, que pueden afectar el comportamiento de la
estructura. El proyecto de una presa de relaves considera los siguientes análisis:

- Estabilidad contra el desbordamiento.


− Estabilidad contra el flujo incontrolado
− Estabilidad contra la erosion interna.
− Estabilidad contra la licuefacción.

185
− Estabilidad ante el deslizamiento

Figura 20.3. Imagen de rotura de la presa de relaves Merriespuit (Virginia,


Suráfrica)

20.2.2. ANALlSIS CONTRA DESBORDAMIENTO

El deficiente control del flujo de agua superficial puede originar el desborda-


miento de la corona y consecuentemente el colapso de la presa de relaves. La
altura del a presa debe considerar un borde libre mínimo para contener la des-
carga del flujo de relaves, así como el agua de precipitación pluvial que cae en
el depósito y el agua de escorrentía que ingresa al depósito de la cuenca de dre-
naje tributaría.

De otro lado, en el caso que el proyecto considere el ingreso al depósito del


caudal de la avenida extraordinaria de 500 años, se deberá diseñar la estructura

186
hidráulica para evacuar el caudal, que generalmente es un vertedero, y dimensio-
nar el borde libre que tendría la presa, para contener el efecto de laminación del
caudal de agua que ingresará al depósito
20.2.3. ANÁLlSIS CONTRAFLUJO INCONTROLADO

El flujo no controlado del agua subterránea puede causar tres problemas básicos:

- Inestabilidad del talud aguas abajo


- Erosión interna o tubificación
- Grandes pérdidas de flujo

El control de la Estabilidad del talud aguas abajo requiere un control del nivel
freático en el depósito de relaves; esto obliga a su vez al estudio de la influencia
del nivel freático en la estabilidad del depósito de relaves.

Teniendo en cuenta que el nivel freático afecta en gran magnitud la estabili-


dad total de la presa, bajo condiciones de carga estática y sísmica, es de gran
importancia mantener el nivel freático tan bajo como sea posible en las cercanias
de la cara de la presa.La regla principal que guía el diseño de presas relacionado
con el control del nivel freático, es que la disposición de los materiales en la
sección de la presa, debe permitir el incremento de la permeabilidad en la direc-
ción del flujo, de manera que el nivel freático mantenga una posición gradual-
mente más baja (Figuras 20.4, 20.5 y 20.6).

Figura 20.4. Efectos de la zonificación interna en la posición del nivel


freático (caso 1)

187
.

Figura 20.5. Efectos de la zonificación interna en la posición del nivel


freático (caso 2)

Figura 20.6. Efectos de la zonificación interna en la posición del nivel


freático (caso 3).

20.2.4. CONTROL DE LA EROSIÓN INTERNA O TUBIFICACIÓN

Para controlar la erosión interna de las presas es necesario la instalación de filtros


que eviten el movimiento de los finos de unas zonas a otras. La disposición y los
tipos de materiales dentro de la presa son gobernados no solamente por el control
del nivel freático, sino también por los requerimientos de filtro para prevenir la
migración de suelos o relaves hacia los rellenos de materiales más gruesos.

Cedergren (1967) estableció requerimientos de filtro para prevenir la erosión


interna. Asimismo Sherard, 1984 consideró un criterio de filtro para el mismo

188
propósito. Con frecuencia se muestran problemas relacionados con erosión in-
terna y zonas de filtro incorrectas en presa de relaves, cuando se emplean des-
monte de minas como material de construcción, directamente en contacto con
los relaves.

Por otra parte, el empleo de filtros sintéticos (geotextiles) para reemplazar


losfiltros convencionales de arena, es particularmente atractivo, en sitios donde
los materiales naturales son escasoso de extracción costosa. Sepuede añadir que
la longevidad de los filtros sintéticos se considera adecuada, para la relativa-
mente corta vida activa de muchas presas de relaves.

20.2.5. ANALlSIS CONTRA DESLlZAMIENTOS.

Se considera que para presas de relaves, el deslizamiento inicial de tipo rotacio-


nal, es el mecanismo que origina la falla de la mayor parte de los taludes (con
excepción de aquellos inducidos por licuación); desarrollándose después como
deslizamientos de flujo. Los análisis de estabilidad serán efectuados para las si-
guientes condiciones:

- Al final de la construcción
- Construcción por etapas
- A largo plazo
- Análisis de estabilidad sísmica

Análisis de estabilidad sísmica.

Las investigaciones de Mittal y Morgenstern (1977) han demostrado que la com-


pactación de arenas de relaves a densidades relativas mayores de 50-60% es su-
ficiente para evitar la licuación con aceleraciones menores de 0.1g., y que com-
pactaciones con densidades relativas mayores de 75%, evitan la licuación bajo
aceleraciónes más altas. La mínima densidad relativa requerida para prevenir la
licuación depende de:

189
- Características de los relaves.
- Altura de la presa
- Nivel de saturación
- Características del sismo, incluyendo aceleración y duración

En el análisis bajo excitación sísmica se tendrán en cuenta los siguientes con-


ceptos:
Durante la ocurrencia de un sismo se originan variaciones en la presión de poros
y resistencia de los relaves. En el método seudoestático la acción del sismo es
representada por una fuerza actuando en dirección horizontal, con una intensidad
equivalente al producto de la aceleración equivalente por unidad de peso del re-
lave. Kramer (1996) considera que dada la respuesta elástica de los taludes, la
aceleración seudoestática en la práctica debería ser mucho menor que la máxima
aceleración. Marcuson (1981) sugiere el empleo de coeficientes sísmicos entre
1/3 y ½ de la aceleración máxima para el diseño. La experiencia que existe sobre
el comportamiento de las presas ante eventos sísmicos, recomienda emplear en
el análisis seudoestático un coeficiente sísmico de hasta 0.20g.

Para valores mayores, el análisis de estabilidad sísmica se recomiendaeva-


luarla mediante el concepto de acumulaciones de deformaciones permanentes en
el relleno de la presa; para lo cual se aplicará por ejemplo los métodos de análisis
de Newmark y de Seed y Martin.

20.2.6. ANÁLlSIS DE LA SUSCEPTIBILIDAD DE LlCUEFAC


CION

La licuefacción es un fenómeno que se origina por la generación de altas presio-


nes de poro bajo condiciones de carga no drenada, durante la ocurrencia de un
sismo. Los esfuerzos cíclicos hacen disminuir la resistencia del suelo, hasta el
punto de producir una falla de flujo.Existen algunas reglas para definir prelimi-
narmente si un suelo tiene posibilidad de licuefactar. Ishihara (1985), menciona
que las arenas limpias y los suelos conteniendo más de 40% de finos

190
(<0.074mm.) y limos no plásticos son potencialmente licuefactables. SeedeI-
driss(1982),indican que las arcillas generalmente no tienen problemas, a menos
que el contenido de agua naturalsea mayor que 0.9 veces el límite líquido; yque
el límite líquido sea menor de 35%. Sin embargo, aún cuando un suelo reúna
todos los criterios precedentes, puedeo no ser susceptible a la licuefacción.
La susceptibilidad de un suelo depende fuertemente de la densidad y de las
condiciones de esfuerzos iniciales en suelos saturados; cuando el nivel del agua
subterránea está a pocos metros de la superficie. La evaluación de la resistencia
del suelo mediante correlaciones empíricas obtenidas con los ensayos SPT y
CPT, permite definir un método confiable para determinar la susceptibilidad"' de
licuefacción de un suelo.

El método se fundamenta en los criterios e investigaciones de los siguientes


autores: Seed (1987) indica que la resistencia residual no drenada puede ser usada
en un análisis de estabilidad no drenada post-sísmica, para verificar si puede ocu-
rrir licuefacción. Seed (1987) y Poulos (1988), sugirieron el uso de la resistencia
residual no drenada, en el análisis estático de estabilidad de taludes. SeedyHarder
(1990) han desarrollado correlaciones entre el valor (N1) 60 obtenido del ensayo
SPT y la resistencia residual decampo a partir de back-análisis efectuados con
casos históricos de licuefacción (deslizamientos de flujos).

20.3. PRESAS DE RESIDUOS: CRITERIOS TÉCNICOS

En las presas de residuos mineros (como ya se ha mencionado) diferenciamos


dos estructuras: la balsa minera que es una instalación de residuos mineros na-
tural o construida para la eliminación de residuos mineros de grano fino junto
con cantidades diversas de agua libre, re- sultantes del tratamiento y beneficio
de recursos minerales y del aclarado y reciclado del agua usada para dicho
tratamiento de beneficio.

De otro lado, la presa propiamente dicha que es una estructura construida y


diseñada para contener agua o residuos mineros en una balsa.

191
Se utilizan para almacenar los estériles sólidos y retener temporalmente los
efluentes líquidos procedentes de las plantas de tratamiento.

Pueden ser necesarios periodos largos de almacenamiento del líquido, hasta


que se degraden los componentes tóxicos o se evapore el agua.

Características técnicas generales:

Vamos a resumir brevemente las características técnicas de las presas de re-


siduos mineros:

• Almacenan sólidos y líquidos.



• Los residuos, si es posible, se utilizan como material de construcción de
la presa.

• Se construyen por etapas, según el desarrollo de las operaciones. Hay que


adaptar las inversiones al ritmo de explotación.
• Se modifican y adaptan según las modificaciones del proceso.

• Llegan a representar un 20% del coste de operación del proceso minero.
Su ubicación es un coste determinante en el estudio de viabilidad.

• Los lodos se transportan de forma hidráulica, con concentraciones entre
el 15% y el 60% en peso.

• Exigencias de seguridad. Evitación de accidentes.

• Exigencia de protección ambiental. Contaminación de acuíferos.

Factores para su ubicación:

192
En líneas técnicas generales para la ubicación de las presas hay que tener en
cuenta los siguientes factores:

• Técnicos: topográficos, dimensiones, geología, permeabilidad, tipo de lo-


dos, distancia,
etc.

• Económicos: viabilidad, costes de operación.



• Legales: implantación, restauración, medio ambiente, contaminación de
acuíferos, permisos y autorizaciones, etc.

Métodos de construcción:

Suelen utilizarse los siguientes criterios:

• Escollera: de uso general; costoso.



El material de escollera está formado por materiales de tamaño compren-
dido entre 10 cm y 100 cm aproximadamente.

• Aguas arriba: 40% al 60% de sólidos.



Es la más económica de construcción. Menor volumen de materiales para
la realización de la presa.

• Aguas abajo: método técnico más seguro



• Centrada: arenas o limos de baja plasticidad

• Método de descarga espesada: descarga de lodos con 55%-65% de con-
centración de só- lidos y descargarlos en un punto o en línea. Con taludes
entre el 2% y el 8%.

193

• Se eliminan los costes de construcción del muro, pero se incurre en costes
de bombeo y espesado. No se elimina totalmente la necesidad de presas
de decantación y/o evaporación.

• Deposición en huecos mineros: disponer de los huecos y que estos sean
utilizables, (estables, efluentes, contaminación, etc.).

Coste por recrecimiento en altura:

Evaluación del coste de construcción en función del recrecimiento en altura com-


parado con una unidad inicial de altura h. Se considera proporcional al volumen
de material depositado, o manipulado cuando los materiales provienen de los
estériles del tratamiento, y a los aportes de materiales auxiliares y obra necesaria
a realizar para acondiciona la escombrera. Sólo se consi- dera el efecto de altura
sin considerar otros efectos de empuje o de estabilidad.

Figura 20.7. Parámetros de una presa

En la Figura 20.7 se muestran los parámetros geométicos de una presa.

194
La variación del incremento unitario del
coste de construcción de la presa es conside-
rado pro- porcional a la cantidad de materiales necesarios, con relación a la pri-
mera unidad de presa construida en altura. Para h = 1 m es la relación por metro
construido en altura y para h = altura del banco, es la relación entre bancos
sucesivos (Tabla 20.6).

El ejemplo se calcula para un ángulo 𝑎𝑙𝑓𝑎 𝑑𝑒 45º y un plano horizontal de


6 𝑚, berma normal que permite el paso de camiones.

Se observa que el aumento de volumen en altura incre-menta el coste de cada


unidad y así, por ejemplo, para la unidad 6 por comparación con la unidad pri-
mera esta es un 77% más costosa.
Tabla 20.6. Incremento unitario del Coste de construcción

195
El volumen de materiales para construir la presa, por el concepto de altura,
aumenta con el cuadrado de la altura 𝐶 = 𝑓(ℎ2 ) además del deslizamiento del
coste por el concepto de altura por cada unidad elevada.

Límites de estabilidad y nivel freático

Los métodos de cálculo permiten diseñar las escolleras y presas, ver documentos
del IGME, cálculo de escombreras y presas de residuos que aporta teorías de
estabilidad y métodos de cál- culo.

Una estimación de la estabilidad viene dada por la aplicación sencilla de los


cálculos de la estabilidad de presas, que aplicados a las de residuos nos orientan
sobre los principios que ri- gen estas estructuras y aportan un margen de seguri-
dad.
En la Figura 20.8 se representa un esquema básico de los esfuerzos en una
peesa-

196
Figura 20.8. Esquemas de esfuerzos en una presa

De acuerdo con el teorema de Bernoulli:

𝑃 𝑣2
+ 𝑔. ℎ + = 𝑐𝑡𝑒
𝜌 2

Aplicado a las condiciones de contorno en los puntos 1 y 2 para un fluido en


reposo y origen de coordenadas en el punto (1) tenemos lo siguiente:

𝑃 (1) = 0; ℎ(1) = 0

𝑃(2) = 𝑃; ℎ(2) = − ℎ 𝑃 (2 ) = 𝜌 𝑔 ℎ

La presión total sobre la presa es: 𝑃𝑡 = ½ · 𝜌 · 𝑔 · ℎ2

La fuerza de empuje que tiende a desplazarla, por deslizamiento sobre el te-


rreno, será:

𝐹𝑒 = 𝑃𝑡. 𝑆(𝑚2 ) = 1⁄2 . 𝜌. 𝑔 ℎ2 . (ℎ − 𝐿)

Donde 𝐿 = 𝑙𝑜𝑛𝑔𝑖𝑡𝑢𝑑 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑝𝑟𝑒𝑠𝑎

197
La fuerza que se opone al desplazamiento se corresponde con el efecto del
peso y del coefi- ciente de resistencia, ligado con la cohesión, plasticidad, nivel
freático, etc., y se puede aproxi- mar por:

𝐹𝑟 = 𝜇. 𝑊 𝑊 = 𝑝𝑒𝑠𝑜 = 𝜌𝑚 . 𝑉 = 𝜌𝑚 . 𝑆𝑙𝑎𝑡 . 𝐿

𝑆𝑙𝑎𝑡 = ℎ . 𝑎 + 1⁄2 . ℎ . 𝑏 = ℎ(𝑎 + 𝑏 . 1⁄2)


𝐹𝑟 = 𝜇. 𝜌𝑚 ℎ(𝑎 + 𝑏 . 1⁄2)𝐿

La estabilidad supone:

𝐹𝑒 <= 𝐹𝑟 𝑦 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑙í𝑚𝑖𝑡𝑒, 𝐹𝑒 = 𝐹𝑟

1
. 𝜌 . 𝑔. ℎ2 . ℎ. 𝐿 = 𝜇 . 𝜌𝑚 . ℎ (𝑎 + 𝑏 . 1⁄2)𝐿
2

1⁄ . 𝜌 . 𝑔 . ℎ2
𝑎 + 𝑏⁄2 > 2
𝜇 𝜌𝑚

Para 𝑎 = 6 m (berma suficiente para el paso de camiones), se necesita

𝜌 .𝑔.ℎ 2
𝑏 >= –3 . (Ecuación 20.1, que es la ecuación de una parábola).
𝜇 𝜌𝑚

Conclusiones:

Algunas conclusiones que se pueden extraer son:

• La superficie mojada de la presa hay que limitarla y asegurar su drenaje.


198
• La altura de las presas está limitada, no puede crecer indefinidamente por
razones de es- tabilidad. Aumenta el coste unitario de construcción por
unidad de altura al crecer ésta.

• Los materiales necesarios, volumen de escollera y/o presa al aumentar la
altura, aumen- tan con un coeficiente de proporcionalidad que es función
de la geometría del diseño, si no se tiene en cuenta otros factores.

• El aumento de los materiales necesarios, por el efecto de presión hidros-
tática, aumenta en proporción al cuadrado de la altura. Es estrictamente
necesario tomar medidas para que el nivel freático no rebase determina-
dos valores controlables (monitorización permanente)

• Es necesario el control de la estabilidad de las presas: vigilancia de des-
plazamientos, deformaciones, etc.

La aplicación de la Ecuación 20.1 se representa gráficamente en la Figura


20.9. Se aprecia el efecto del valor tipo parabólico en la cubicación de los terre-
nos necesarios para la construcción de una presa resistente al empuje frente al
nivel freático en altura

Figura 20.9. Efecto del valor tipo parabólico en la cubicación de los


terrenos para presas

• Punto de descarga. Una de los aspectos que diferencian una presa de tierra
convencional de una presa de residuos es que estos últimos materiales

199
pueden usarse para construir el propio dique o parte de él siempre que los
lodos tengan unas características adecuadas.

La característica más importante de los lodos es el tamaño de las partícu-


las sólidas que determina sus posibilidades de aprovechamiento como es-
tructura estable en el tiempo y esta granulometría viene determinada por
el proceso mineralúrgico empleado para concentrar o extraer los minera-
les (Figura 20.10).

Figura 20.10. Curvas granulométricas tipo para diferentes minerales


tratados.

Normalmente los lodos se transportan en forma hidráulica con concentracio-


nes de sólidos entre 15% y 60%. El método de descarga hace que las partículas
más gruesas se depositan rá- pidamente formando una playa junto al punto de
descarga, que debe estar próximo al dique, y las partículas más finas fluyen como
lamas hacia el interior de la presa.

El volumen de materiales y el coste asociado para construir la presa, por el


concepto de presión hidrostática, aumenta con el cubo de la altura 𝐶 = 𝑓(ℎ3 ).
Es importante limitar la carga sobre la estructura resistente por el concepto de
nivel freático de los materiales ver- tidos o por retenciones de escorrentías.

200
20.4. ESTABILIDAD DE TALUDES. MUROS DE CONTENCIÓN

El talud es la superficie inclinada de un terreno o del paramento de un muro


respecto a la horizontal y su estabilidad, en lo referente a procesos técnicos de
cálculo, se verifica por la relación
entre dos grupos de fuerzas, aquellas que forman parte de las resistencias del
terreno y las estructuras soporte o de contención y aquellas que tienden a deses-
tabilizarlo.

A las escombreras y presas le son de aplicación los principios de la caracte-


rización mecánica de los suelos y las técnicas de cálculo de estabilidad así como
las técnicas de mejora de esta estabilidad (disminución de pendientes, pilotes en
cabeza, muros, sistemas de drenaje, reforestación, etc.), con la consideración de
que en ambos casos los materiales no están tan consolidados como en los suelos
naturales y se deben tener las consideraciones adecuadas al estimar o evaluar los
parámetros correspondientes de cálculo.

201
Figura 20.11. Métodos de construcción de presas
En la Figura 20.11 se representan los métodos de construcción de presas de
residuos mineros y puede visualizarse las técnicas constructivas más usuales:
aguas arriba, ahuas abajo y centrado.

Características mecánicas de los suelos

Los suelos, y en general, los materiales aplicables a las escombreras y presas de


material procedente de residuos mineros, se definen o caracterizan por el tipo y
tamaño de los materiales que lo componen y por la forma en que estos materiales
se encuentran. Se pueden indentificar suelos arcillosos, arenosos, de grava o ro-
cosos, según sea el tamaño de partícula, o suelo cohesivo o granular según las
proporciones de arenas gravas o finos, diaclasados, etc., y en general según as-
pectos y características de los materiales que afectan a la resistencia y la estabi-
lidad.

202
1º) Tipos de suelos:
`
Para caracterizar los suelos se pueden seguir los siguientes criterios:

a. Tipo de elemento.

Según el tipo de elemento principal que caracteriza el suelo pueden ser:

• Arcillas: Fracción de suelo con las partículas de tamaño comprendido entre: <
0,002 mm (< 2 μm).

• Limo: Fracción de suelo con las partículas de tamaño comprendido entre: 0,002
- 0,06 mm

• Arenas: Fracción de suelo con partículas de tamaño comprendido entre: Fina:


0,06 - 0,2 mm.

Media: 0,2 - 0,6 mm.


Gruesa: 0,6 - 2 mm.

• Grava: Fracción de suelo con las partículas de tamaño comprendido entre:

Fina: 2 - 6 mm.
Media: 6 - 20 mm.
Gruesa: > 20 mm.

• Roca: Agregado natural de uno o más minerales.

b. Características de los suelos.

203
Se considera el suelo como la parte de la corteza que puede ser disgregado
en partículas individuales mediante la acción del agua y en este supuesto se
puede considerar los tipos:
- Suelo cohesivo: Proporción de finos que tenga plasticidad > 35%.
- Suelo granular: Proporción en peso de arenas y gravas > 65%.

Se considera una unidad geotécnica a cada una de las capas del terreno que
presenta características físicas y mecánicas comunes y que se pueden referenciar
en una primera unidad de cálculo con las capas geológicas de los estratos.

Para la identificación previa del tipo de suelo por tamaños se pueden tener
las referencias:

Denomi- Identificación de campo


nación Tamaño de
par-
tícula
Gravas >2 Tamaños medibles
mm
Arenas entre 0,06 y 2 mm Tamaños visibles
Limos entre 0,002 y 0,06 Ásperos al tacto
mm
Arcillas < 0,002 mm Tacto suave,
se seca pegándose a los de-
dos

2º) Resistencia a la compresión simple:

Una característica importante de los materiales y suelos en general es la resisten-


cia a la com- presión simple o capacidad de soportar pesos sin deformaciones
importantes que puedan afectar a la estabilidad de las diferentes capas de mate-

204
riales. Es función del tipo de suelo y de su composi- ción además de otras varia-
bles como compacidad, consistencia de las arcillas, discontinuidades, tipos de
relleno de las discontinuidades, índice de fracturación, composición química,
permeabilidad al agua, etc., que afecta a los valores tipo de referencia. Según la
composición base del suelo, se pueden dar referencias de presiones admisibles a
efectos orientativos para diferentes terrenos.

3º) Estabilidad de los materiales, ángulo de rozamiento interno:

Los materiales, dependiendo de su constitución, pueden tener una componente


de resistencia friccional (tan 𝜑), identificada por el ángulo de equilibrio sin ro-
tura o sin desplazamiento de materiales y una componente cohesiva (c) como
consecuencia de las fuerzas de atracción electroquímicas que existan en el punto
de contacto entre las partículas.

La componente cohesiva es independiente del estado tensional y la compo-


nente debida al ángulo de rozamiento interno si depende del estado tensional, la
resistencia aumenta con la presión de confinamiento. Esto se expresa mediante
la relación de Coulomb

𝜏 = 𝑐 + 𝜎𝑛 𝜇

𝜏 = 𝑒𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑐𝑜𝑟𝑡𝑎𝑛𝑡𝑒:
𝜎𝑛 = 𝐸𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑛𝑜𝑟𝑚𝑎𝑙
𝜇 = 𝐶𝑜𝑒𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑓𝑟𝑖𝑐𝑐𝑖ó𝑛 = tan 𝜑
𝜑 = Á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑑𝑒 𝑟𝑜𝑧𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑛𝑜
𝑐 = 𝐶𝑜ℎ𝑒𝑠𝑖ó𝑛

La cohesión, c, que para el caso de materiales de escombreras o presas mi-


neras se considera de valor nulo (𝑐 = 0) hasta que se asegure un cierto asenta-
miento. Se diferencian con la denominación 𝜎´𝑛 = 𝜎𝑛 = −𝑢, donde u es la

205
parte de tensión absorvida por el agua y denominada ley de la presión efectiva
(estos conceptos se han estudiado ya en el Capítulo 18).

En la Figura 20.12 Ecuación de Coulomb se muestran las relaciones entre


todos estos parámetros.

Figura 20.12. Ecuación de Coulomb

Como el agua no puede soportar esfuerzos cortantes, las denominaciones con


el signo (‘) para las variables se denominan efectivas y tanto para la tensión nor-
mal efectiva (𝜎´𝑛 ), como para la cohesión efectiva (c’) y para el ángulo de roza-
miento interno efectivo (φ’) son las variables realmente utilizadas en las expre-
siones de calculo de factores de seguridad.

206
Esta expresión es una línea recta (para c = 0 pasa por el origen) y cuando el
estado tensional que actúa sobre el suelo supera o es tangente a la recta, se puede
decir de una manera simplificada, que el material rompe o que ha plastificado.

En la Figura 20.13 se representa la Ecuación de Coulomb y el Círculo de


Mohr y se observa
los esfuerzos normales en muestras de suelo; y en la línea de puntos se muestra
el valor de la cohesión igual a cero para un material de escombro.

Figura 20.13. Ecuación de Coulomb, Círculo de Mohr y valor de cohesión


(c=0) en material de escombrera

El ángulo de rozamiento interno también identifica aquel ángulo que forman


los materiales a granel sometidos al equilibrio de los rozamientos entre sus par-
tículas.

4º) Líneas de deslizamiento

207
Son las líneas posibles de rotura del macizo y corresponden a líneas teóricas de
deslizamiento donde no se cumplen los criterios de estabilidad para las ecuacio-
nes de la estática. Para su estudio o determinación, normalmente, el macizo o el
área de estudio se divide en dovelas que son áreas verticales que se consideran
sometidas a las fuerzas de la estática y a las reacciones de las dovelas contiguas.

Se plantean las ecuaciones para cada unidad de dovela o conjunto de ellas


que constituyen un área posible de deslizamiento (Figura 20.14).

La imagen representa diferentes posibilidades de rotura o desplazamiento de


masas de tipo rotacional. Existen estudios para diferentes tipos de rotura, planar,
por cuñas, etc., y dentro de cada modelo se pueden utilizar diferentes métodos o
precisiones.

Figura 20.14. Masa deslizante dividida en Dovelas

5º) Seguridad de los taludes (seguridad de los terrenos)

La seguridad de un determinado talud se cuantifica por medio del factor de se-


guridad FS (ó coeficiente de seguridad), que es la relación entre la resistencia al

208
corte en la superficie de deslizamiento y la necesaria para mantener el equilibrio
estricto de la masa deslizante.

En la obtención del factor de seguridad, que se le supone constante en toda


la superficie de deslizamiento, se asume que la resistencia al corte en la superficie
de deslizamiento sigue la ley de Mohr-Coulomb (lineal y para el supuesto de las
escombreras con cohesión nula, 𝑐 = 0) y los métodos de equilibrio límite apli-
can las ecuaciones de la estática a la masa deslizante suponiendo que los pará-
metros del terreno (tangente del ángulo de rozamiento
𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑛𝑜 𝑡𝑔(𝜙) 𝑦 𝑐𝑜ℎ𝑒𝑠𝑖ó𝑛 𝑐) se encuentran divididos por el factor de seguri-
dad.

Del principio anterior se puede obtener el valor de FS o bien definir un valor


de FS a priori y resolver el sistema para las condiciones a mantener en el terreno.

El factor de seguridad, en el método de talud infinito, tiene la forma de:

(Ecuación 20.2)

Siendo:
Dovela: Franjas verticales en que se divide el terreno para su estudio, a cada
franja o dovela se la identifica con unos parámetros, valores, coeficientes de
seguridad, etc., constantes en toda la dovela lo que es una característica del
diseño y a la vez una crítica al método.

c’: Coeficiente de cohesión efectiva del terreno.

209
l: Longitud de la dovela (unidad vertical en que se divide el terreno) en la direc-
ción paralela al terreno.

N: Fuerza normal a la dirección real del terreno.

𝜑´: Á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑑𝑒 𝑟𝑜𝑧𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑛𝑜 𝑒𝑓𝑒𝑐𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑡𝑒𝑟𝑟𝑒𝑛𝑜.

𝜓: Á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑟𝑒𝑎𝑙, 𝑔𝑒𝑜𝑚é𝑡𝑟𝑖𝑐𝑜, 𝑞𝑢𝑒 𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎 𝑒𝑙 𝑡𝑒𝑟𝑟𝑒𝑛𝑜 𝑐𝑜𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑜𝑟𝑖𝑧𝑜𝑛𝑡𝑎𝑙.

𝑎: 𝐷𝑖𝑠𝑡𝑎𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑒𝑛 𝑝𝑟𝑜𝑦𝑒𝑐𝑐𝑖ó𝑛 ℎ𝑜𝑟𝑖𝑧𝑜𝑛𝑡𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑑𝑜𝑣𝑒𝑙𝑎.

𝛾: 𝐷𝑒𝑛𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒𝑙 𝑡𝑒𝑟𝑟𝑒𝑛𝑜.

ℎ: 𝐴𝑙𝑡𝑢𝑟𝑎 𝑐𝑜𝑛𝑠𝑖𝑑𝑒𝑟𝑎𝑑𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑓𝑟𝑎𝑛𝑗𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑜𝑛𝑔𝑖𝑡𝑢𝑑 𝑖𝑛𝑓𝑖𝑛𝑖𝑡𝑎.

De la expresión anterior (Ecuación x) ) se aprecia lo que es una norma en


taludes infinitos, que para terrenos cohesivos el valor de FS depende de la pro-
fundidad h de la superficie de deslizamiento, disminuyendo al aumentar esta (h).
En el supuesto de laderas, cuando se produce una meteorización que va progre-
sando con el tiempo en profundidad (h), llega un momento en que se alcanza una
(h) crítica en que FS=1, y entonces se produce un deslizamiento global.

En terrenos no cohesivos (c’ = 0) y para talud seco, FS no depende de (h)


siendo:

tan 𝜑´
𝐹𝑆 =
tan 𝜓

y el talud es estable si el (ángulo de rozamiento interna efectivo) φ’ > ψ (ángulo


del terreno), e
inestable en caso contrario.

210
De lo anterior se puede concluir algunos aspectos relevantes para la estabili-
dad de los terrenos:

a) Cuando los terrenos tienen una componente cohesiva, terrenos naturales


o compactados adecuadamente, y son sometidos en su parte superficial a
degradación o fractura por los elementos atmosféricos, al cabo de un
tiempo suficiente se degradarán por fisuras, penetración del agua, discon-
tinuidades superficiales, diaclasas y su avance en profundidad, y otros
fenómenos que afectan al macizo. Cuando estos defectos avancen en pro-
fundidad y alcancen el valor de h tal que el factor de seguridad sea infe-
rior a la unidad, los terrenos se desplazarán de forma más o menos vio-
lenta hasta alcanzar un nuevo equilibrio estático (se genera un derrumbe)

b) Para los terrenos de cohesión despreciable, caso característico de escom-


breras y presas,
cuando la pendiente supere el ángulo límite de equilibrio, se producirá un
desplazamiento o rotura de los estériles, desplazando masas importantes
de residuos mineros. Luego la estabilidad de los depósitos de residuos
mineros debe ser vigilada de forma periódica y adoptar técnicas de esta-
bilización (disminuir el ángulo de los depósitos mineros) y técnicas de
garantía en el tiempo de esta estabilidad (revegetación de las escombre-
ras).

c) Cuando se observan movimientos en los macizos o depósitos mineros, ya


se manifiesta la rotura, la única componente resistente a considerar es la
estabilidad por ángulo de rozamiento interno ya que la resistencia de los
materiales por la ecuación de Coulomb está en su resistencia última o
resistencia residual y esta corresponde a la ecuación de una recta que pasa
por el origen (c’ = 0).

d) Cuando los terrenos o escombreras pueden verse anegados por agua, el


nivel freático está por encima de la base de la escombrera, el sistema de

211
equilibrio se modifica notablemente disminuyendo el ángulo de equili-
brio según la expresión dada por (𝛾𝑠𝑎𝑡 – 1 = 𝛾’ ; 𝑣𝑎𝑙𝑜𝑟 𝑒𝑓𝑒𝑐𝑖𝑣𝑜):

(𝛾𝑠𝑎𝑡 − 1) tan 𝜑´
𝐹𝑆𝑓𝑙𝑢𝑗𝑜 =
𝛾𝑠𝑎𝑡 tan 𝜓

20.5. SISTEMAS DE EQUILIBRIO, MÉTODOS DE CÁLCULO

Para resolver un problema de estabilidad de taludes es necesario tener en cuenta


las ecuaciones de campo y los vínculos constitutivos. Las primeras tienen que
ver con el equilibrio, mientras que los vínculos describen el comportamiento del
terreno. Tales ecuaciones son particularmente complejas ya que los terrenos son
sistemas multifase, que se pueden convertir en sistemas monofase solo en con-
diciones de terreno seco, o de análisis en condiciones drenadas.

En la mayor parte de los casos nos encontramos con suelos y/o rocas que
además de saturados, son también bifase, lo que vuelve notoriamente complicado
el análisis de las ecuaciones de equilibrio. Además es prácticamente imposible
definir una ley constitutiva de validez general, ya que los terrenos presentan un
comportamiento no-lineal y aún en caso de pequeñas deformaciones, son anisó-
tropos y su comportamiento depende no solo del esfuerzo desviador, sino tam-
bién del normal.

Para enfrentar estas dificultades se introducen hipótesis generales que ayu-


den a simplificar el problema. Entre estas hipótesis tenemos:
1. Se usan leyes constitutivas simplificadas: modelo rígido perfectamente
plástico. Se asume que la resistencia del suelo se expresa únicamente con
los parámetros cohesión (c) y ángulo de rozamiento (φ), constantes para
el terreno y característicos del estado plástico. Por tanto, se considera vá-
lido el criterio de rotura de 2

2. En algunos casos se satisfacen solo en parte las ecuaciones de equilibrio.

212
Los métodos de equilibrio límite consisten en estudiar el equilibrio de un
cuerpo rígido, constituido por el talud y por una superficie de deslizamiento de
cualquier forma (línea recta, arco circular, espiral logarítmica). Con tal equilibrio
se calculan las tensiones de corte (τ) y se comparan con la resistencia disponible
(τf), calculada según el criterio de rotura de Coulomb: De tal comparación deriva
la primera indicación de estabilidad, con el coeficiente de seguridad:

𝐹 = 𝜏𝑓 /𝜏

Entre los métodos del equilibrio último hay algunos que consideran el equi-
librio global del cuerpo rígido (Culman) mientras que otros, por falta de homo-
geneidad, dividen el cuerpo en rebanadas y consideran el equilibrio de cada una
(Fellenius, Bishop, Janbu, Spencer, etc.).

Figura 20.15. Métodos de cálculo – Sistemas de equilibrio

En la Figura 21.15 se representan un esquema de los métodos de cálculo de


estabilidad de taludes. En ese esquema se puede observar que existen dos grandes
grupos:

213
- Los métodos de equilibrio límite (dentro de los cuales hay una variedad
de tipos de acuerdo a si corresponden a casos reales que se puedan resol-
ver por métodos exactos o por aproximaciones)
- Los métodos numéricos que se basan en el análisis de deformaciones pro-
ducidas en el macizo rocoso o suelos.

Los métodos de equilibrio límite permiten obtener resultados muy ajustados


y contrastados con grados de confianza aceptables.

Cuando el material inestable es una capa de espesor constante y muy pe-


queño respecto a la altura del talud, este se denomina talud infinito o indefinido.
Se considera la superficie de deslizamiento paralela al talud. Este tipo de inesta-
bilidad del talud se da generalmente en materiales muy poco o nada cohesivos o
en materiales cohesivos en los que el suelo descansa sobre una base de material
más resistente a escasa profundidad y paralela al talud. Dicha base constituye la
posible superficie de deslizamiento.

Se considera que el material del terreno es homogéneo, (su densidad, cohe-


sión y ángulo de rozamiento son constantes) a lo largo del talud y se analiza un
elemento de suelo.

214
Figura 20.16.Talud infinito

Para un talud infinito (Figura 21.16) y homogéneo se dan las igualdades si-
guientes:

𝑠1 = 𝑠3 ; 𝑡1 = 𝑡3

Para un elemento de dimensiones a, h y densidad γ el peso por unidad de


longitud es:

𝑃 = 𝑎 · ℎ · 𝛾

De las ecuaciones para el equilibrio de fuerzas se obtiene:

𝑃 – 𝑇 · 𝑠𝑒𝑛(𝜓) – 𝑁 · 𝑐𝑜𝑠(𝜓) = 0;
𝑇 · 𝑐𝑜𝑠(𝜓) – 𝑁 · 𝑠𝑒𝑛(𝜓) = 0;

siendo:

𝑁: 𝐸𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑛𝑜𝑟𝑚𝑎𝑙 𝑒𝑓𝑒𝑐𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑠𝑜𝑏𝑟𝑒 𝑢𝑛𝑎 𝑝𝑟𝑜𝑓𝑢𝑛𝑑𝑖𝑑𝑎𝑑 ℎ.


𝑇: 𝐸𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑡𝑎𝑛𝑔𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎𝑙 𝑠𝑜𝑏𝑟𝑒 𝑑𝑖𝑐ℎ𝑎 𝑠𝑢𝑝𝑒𝑟𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒.

215
𝜓: á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑡𝑎𝑙𝑢𝑑 𝑞𝑢𝑒 𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎 𝑒𝑙 𝑡𝑒𝑟𝑟𝑒𝑛𝑜.

Resolviendo el sistema de ecuaciones se obtiene:

𝑁 = 𝑃 · 𝑐𝑜𝑠(𝜓)

𝑇 = 𝑃 · 𝑠𝑒𝑛(𝜓) = 𝑁 · 𝑡𝑎𝑛(𝜓)

El factor de seguridad FS, definido como la relación entre la resistencia al


corte del terreno y
la necesaria para mantener el equilibrio estricto, y que corresponde a la ex-
presión, con los parámetros definidos anteriormente:

La expresión anterior se puede poner en forma de dos sumandos, donde el


factor de seguridad
queda en la forma:

Para el supuesto de talud sumergido bajo una superficie de agua estática, se


debe considerar
un empuje de Arquímedes vertical cuyo efecto es disminuir el peso del elemento
considerado.

Se tiene 𝑃 = 𝑎 · ℎ · (𝛾 – 𝛾𝑎𝑔𝑢𝑎 ) = 𝑎 · ℎ · 𝛾𝑠𝑎𝑡 ;

216
Siendo 𝛾 𝑠𝑎𝑡 un valor corregido y menor que el del propio terreno.

La estabilidad disminuye para el factor de cohesión pero no afecta al valor


límite si se considera cohesión nula, que sigue siendo:
tan 𝜑´
𝐹𝑆 =
tan 𝜓

Para terrenos no cohesivos y con suelos saturados, donde exista un nivel freático
elevado pero
el terreno no está inundado, se obtiene la expresión::

𝛾𝑠𝑎𝑡 tan 𝜑´
𝐹𝑆 =
𝛾 tan 𝜓

Donde:

(𝛾𝑠𝑎𝑡 = 𝛾 – 1) ; 1 = densidad del agua.

El factor de seguridad en un terreno saturado de agua es menor que en un terreno


seco, en
la proporción de (𝛾 − 1) / 𝛾.

Talud con nivel freático

El efecto del flujo de agua paralelo por el efecto de una filtración, en régimen
estacionario, y con la línea de saturación paralela a la superficie del talud. Se
esquematiza en la figura siguiente,
dando la diferencia entre talud inundado, visto en el apartado anterior, y talud
saturado (Figura 20.17).

217
Figura 20.17. Talud infinito inundado y con napa freática

Para espesores pequeños con relación a la altura del talud es lícito suponer
que las líneas de filtración, la circulación del agua por los intersticios del mate-
rial, son líneas rectas paralelas al talud y por consiguiente las equipotenciales son
perpendiculares al mismo (Lambe y Whitman
1972).

Este caso se suele presentar frecuentemente en la parte inferior de taludes


naturales y se esquematiza en la figura siguiente:

Figura 20.18. Talud infinito con flujo paralelo. Red de flujo

218
Se supone la superficie de deslizamiento situada a una profundidad h y la
altura del nivel freático respecto de aquella a un valor 𝑚ℎ, (0 < 𝑚 < 1). Se
considera:

𝛾 𝑎𝑔𝑢𝑎 = 𝛾 𝑤𝑎𝑡𝑒𝑟; 𝛾𝑎 = 𝛾𝑤

Que figura en los esquemas.

La presión intersticial a la altura h es: ℎ𝑝 . 𝛾𝑎 · y se deduce de la Figura 20.18.


El flujo es paralelo a la superficie del talud, no existen circulaciones perpendi-
culares luego la línea AB es un equipotencial y la altura piezométrica según esta
línea 𝐴𝐵 𝑒𝑠 𝑐𝑜𝑛𝑠𝑡𝑎𝑛𝑡𝑒 (𝑧 + 𝑃/𝛾𝑎 = 𝐶𝑡𝑒).

Igualando las alturas piezométricas de A y B y teniendo en cuenta que 𝑃𝐴 =


0 (nivel del agua y que para m = 1 coincide con el nivel del talud). Se obtiene
que la presión intersticial a la profundidad h es:
𝑢ℎ = 𝑃𝐵 = ℎ𝑝 . 𝛾

Por consideraciones de tipo geometrico se tiene que el segmento 𝐴𝐵 = 𝑚ℎ ·


𝑐𝑜𝑠𝜓, y que, siendo ℎ𝑝 la diferencia de cota entre el punto A y el punto B se
tiene:

ℎ𝑝 = 𝐴𝐵 · 𝑐𝑜𝑠 𝜓 = 𝑚ℎ · cos 2 𝜓

Luego la presión intersticial en el 𝑝𝑢𝑛𝑡𝑜 𝐵 𝑒𝑠 𝑒𝑛𝑡𝑜𝑛𝑐𝑒𝑠: ℎ𝑝 · 𝛾 𝑎 = 𝑚ℎ · 𝛾𝑎 ·


cos 2 𝜓 ; y esta presión intersticial es constante en la base del elemento de talud
considerado a la profundidad h
(ver Figura 20.19).

219
Figura 20.19. Talud infinito con flujo paralelo. Presiones intersticia-
les periféricas.

De acuerdo con la Figura 20.19. Talud infinito con flujo paralelo. Red de
flujo tenemos que la Presión intersticial a la produndidad h viene dada por la
siguiente expresión:

ℎ𝑝 . 𝛾𝑤 = 𝑚ℎ 𝛾𝑤 𝑐𝑜𝑠 2 𝜓1

NOTA: Esta parte se ha basado en el Manual de taludes, IGME; capítulo 7, pág


180 y siguientes.

Las presiones intersticiales en las caras laterales se anulan mutuamente por


el concepto de talud infinito y la resultante sobre la cara inferior toma el valor
dado por la expresión:

𝑈 = 𝑚ℎ · 𝛾𝑎 · 𝑐𝑜𝑠 2 𝜓 · (𝑎/ cos 𝜓) = 𝑎 · 𝑚ℎ · 𝛾𝑎 · cos 𝜓

Del equilibrio de fuerzas en el elemento de talud considerado se obtiene las


ecuaciones:

220
𝜏 = 𝑎 · ℎ · 𝛾 · sin 𝜓

𝑁 = 𝑎 · ℎ · 𝛾 · cos 𝜓 – 𝑈 = (𝛾 – 𝑚 · 𝛾𝑎 ) · 𝑎 · ℎ · cos 𝜓

Para terreno parcialmente saturado el valor de γ a considerar es un valor


intermedio entre el del terreno y el saturado (Figura 20.20).

El factor de seguridad FS se obtiene por relación entre la resistencia al corte


y la necesaria para mantener el equilibrio estricto y se calcula por sustitución de
los valores anteriores en la definición:

La expresión anterior se puede poner en forma de dos sumandos, donde el


factor de seguridad queda:

Para un terreno saturado, nivel freático coincidente con el nivel del terreno,
m = 1, y sin cohesión, c = 0, supuesto característico de las escombreras inunda-
das, se obtiene la expresión siguiente:

Se observa en las expresiones anteriores que el efecto del agua equivale a


modificar el ángulo de resistencia interna con el factor (𝛾 – 𝑚 𝛾𝑎 ) / 𝛾

221
Figura 20.20. Talud infinito con flujo paralelo. Planteamiento del
equilibrio.
Concepto básico de estabilización, colocación de anclajes

El cálculo del factor de seguridad para talud infinito, rotura paralela al talud,
permite, por la sencillez de las expresiones, introducir el método de cálculo para
anclajes del terreno en tanto que los anclajes deben introducir en el sistema una
tensión tal que el factor de seguridad sea igual o mayor que la unidad, o superar
un valor predeterminado para prevenir situaciones futuras
de inestabilidad (Figura 20.21).

El factor de seguridad se modifica al introducir un sistema de anclajes o de


estabilización que introduce en el sistema una tensión Ta con un ángulo φ con
respecto a la perpendicular a la línea de rotura, coincidente con la pendiente del
talud en el supuesto de talud infinito, de tal forma que aumenta la resistencia al
corte en el valor 𝑇𝑎 · cos 𝜙 y disminuye la tensión que tiende a desplazar la masa
en el valor 𝑇𝑎 · sin 𝜙 conforme al esquema que se adjunta:

𝑇𝑎 = 𝑇𝑒𝑛𝑠𝑖ó𝑛 𝑝𝑜𝑟 𝑢𝑛𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒 𝑙𝑜𝑛𝑔𝑖𝑡𝑢𝑑 𝑑𝑒𝑙 𝑡𝑎𝑙𝑢𝑑.

222
𝜙 = Á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎 𝑒𝑙 𝑎𝑛𝑐𝑙𝑎𝑗𝑒 𝑐𝑜𝑛 𝑙𝑎 𝑛𝑜𝑟𝑚𝑎𝑙
𝑎 = 𝑙𝑎 𝑙í𝑛𝑒𝑎 𝑑𝑒 𝑟𝑜𝑡𝑢𝑟𝑎.

En estas condiciones la ecuación del factor de seguridad para talud infinito:

se modifica en la forma siguiente:

Figura 20.21. Colocación de anclaje


Para el supuesto de coincidencia con la normal a la línea de rotura, φ = 0,
que equivale a aumentar el valor de la componente normal que facilita la resis-
tencia del terreno al desplazamiento, y cohesión nula, se simplifica a la expresión
siguiente:

223
Siendo N el valor de la componente normal del terreno, obtenida anterior-
mente y de valor.

𝑁 = 𝑃 · cos 𝜓 ; 𝑃 = 𝑎 · ℎ · 𝛾

Donde los parámetros considerado son:

𝑁: 𝐸𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑛𝑜𝑟𝑚𝑎𝑙 𝑒𝑓𝑒𝑐𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑠𝑜𝑏𝑟𝑒 𝑢𝑛𝑎 𝑝𝑟𝑜𝑓𝑢𝑛𝑑𝑖𝑑𝑎𝑑 ℎ.


𝑇: 𝐸𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑡𝑎𝑛𝑔𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎𝑙 𝑠𝑜𝑏𝑟𝑒 𝑑𝑖𝑐ℎ𝑎 𝑠𝑢𝑝𝑒𝑟𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒.
𝜓: á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑡𝑎𝑙𝑢𝑑 𝑞𝑢𝑒 𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎 𝑒𝑙 𝑡𝑒𝑟𝑟𝑒𝑛𝑜.

El valor de la tensión del anclaje se deduce, calculando con la expresión sim-


plificada, y se obtiene la relación que se adjunta.

Debe ser 𝑇𝑎 > 0, 𝐹𝑆 > 1 como garantía de estabilidad 𝑦 𝜓 > 𝜙 ya que


el caso contrario de 𝜓 < 𝜙 el terreno es estable de forma natural. Haciendo 𝑎 =
1 se obtiene la tensión 𝑇 (𝑡/𝑚2 ), en toneladas por metro lineal de terreno y por
metro de frente, para una densidad γ en 𝑡/𝑚3 .

Rotura planar

El deslizamiento en una rotura planar se produce a través de una superficie plana,


es la más sencilla de las formas de rotura posibles y se produce cuando existe
una fracturación dominante
de la roca y orientada convenientemente respecto al talud. También se puede dar
en terrenos granulares en los que entre dos capas resistentes se intercala una capa
de menor resistencia.

224
Para que se produzca este tipo de rotura las características que deben confluir
se resumen en:
a. Los rumbos o las trazas horizontales del plano del talud y del plano de
deslizamiento
deben ser paralelos o casi paralelos, formando entre si un ángulo máximo
de 20º.

b. La resistencia de los límites laterales de la masas deslizante es nula (des-


preciable), en
el cálculo no se tiene en cuenta este efecto lo que aumenta la seguridad
del mismo.

c. Se puede temer una rotura de tipo planar cuando existe una familia de
discontinuidades
de rumbo similar al del talud y buzamiento o inclinación menor que este
(Figura 20.22).

Figura 20.22. Esquema de rotura de tipo planar

El cálculo del factor de seguridad se obtiene de forma directa como el co-


ciente entre las fuerzas que tienden a producir el deslizamiento y las fuerzas re-
sistentes del terreno que se oponen al mismo, proyectadas según la dirección del
plano de rotura.

225
Se supone que la rotura se produce únicamente por deslizamiento.

En el caso más general se considera que el plano de deslizamiento está limi-


tado en su parte superior por una grieta de tracción, según la figura siguiente, que
se puede suponer plana y se obtiene el factor de seguridad que viene dado por la
expresión:

Siendo:

𝑐’: 𝐶𝑜ℎ𝑒𝑠𝑖ó𝑛 𝑒𝑓𝑒𝑐𝑡𝑖𝑣𝑎 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑠𝑢𝑝𝑒𝑟𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒 𝑑𝑒 𝑑𝑒𝑠𝑙𝑖𝑧𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜.


𝜙’: Á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑑𝑒 𝑟𝑜𝑧𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑛𝑜 𝑒𝑓𝑒𝑐𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑠𝑢𝑝𝑒𝑟𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒 𝑑𝑒 𝑑𝑒𝑠𝑙𝑖𝑧𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜
;

𝐴 = (𝐻 – 𝑧)/𝑠𝑒𝑛(𝜓𝑝 )
𝐴: Á𝑟𝑒𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑠𝑢𝑝𝑒𝑟𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒 𝑑𝑒 𝑑𝑒𝑠𝑙𝑖𝑧𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜, 𝑠𝑢𝑝𝑢𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑑𝑒 𝑎𝑛𝑐ℎ𝑜 𝑢𝑛𝑖𝑑𝑎𝑑;
𝐴 = (𝐻 – 𝑧)/𝑠𝑒𝑛(𝜓𝑝 )

𝑊: 𝑃𝑒𝑠𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑚𝑎𝑠𝑎 𝑑𝑒𝑠𝑙𝑖𝑧𝑎𝑛𝑡𝑒, 𝑠𝑢𝑝𝑢𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑑𝑒 𝑎𝑛𝑐ℎ𝑜 𝑢𝑛𝑖𝑑𝑎𝑑.

𝜓𝑝 : Á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎 𝑒𝑙 𝑝𝑙𝑎𝑛𝑜 𝑑𝑒 𝑑𝑒𝑠𝑙𝑖𝑧𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑐𝑜𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑜𝑟𝑖𝑧𝑜𝑛𝑡𝑎𝑙.

𝛿: Á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎 𝑙𝑎 𝑔𝑟𝑖𝑒𝑡𝑎 𝑑𝑒 𝑡𝑟𝑎𝑐𝑐𝑖ó𝑛 𝑐𝑜𝑛 𝑙𝑎 𝑣𝑒𝑟𝑡𝑖𝑐𝑎𝑙.

𝑔: 𝐴𝑐𝑒𝑙𝑒𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑔𝑟𝑎𝑣𝑒𝑑𝑎𝑑.

226
𝑎𝑣 : 𝐴𝑐𝑒𝑙𝑒𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛 𝑣𝑒𝑟𝑡𝑖𝑐𝑎𝑙. 𝑆𝑒 𝑠𝑢𝑝𝑜𝑛𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑐𝑡ú𝑎 𝑢𝑛 𝑡𝑒𝑟𝑟𝑒𝑚𝑜𝑡𝑜 𝑜 𝑣𝑖𝑏𝑟𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 𝑝𝑜𝑟 𝑒𝑙
𝑒𝑓𝑒𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑢𝑛𝑎 𝑣𝑜𝑙𝑎𝑑𝑢𝑟𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑒 𝑎𝑠𝑖𝑚𝑖𝑙𝑎 𝑎 𝑙𝑎 𝑎𝑝𝑎𝑟𝑖𝑐𝑖ó𝑛 𝑑𝑒 𝑢𝑛𝑎 𝑎𝑐𝑒𝑙𝑒𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛 𝑣𝑒𝑟

𝑎𝐻 : 𝐴𝑐𝑒𝑙𝑒𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛 ℎ𝑜𝑟𝑖𝑧𝑜𝑛𝑡𝑎𝑙. 𝑆𝑒 𝑠𝑢𝑝𝑜𝑛𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑐𝑡ú𝑎 𝑢𝑛 𝑡𝑒𝑟𝑟𝑒𝑚𝑜𝑡𝑜 𝑜 𝑣𝑖𝑏𝑟𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 𝑝𝑜𝑟


𝑒𝑙 𝑒𝑓𝑒𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑢𝑛𝑎 𝑣𝑜𝑙𝑎𝑑𝑢𝑟𝑎 𝑦 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑒 𝑎𝑠𝑖𝑚𝑖𝑙𝑎 𝑎 𝑙𝑎 𝑎𝑝𝑎𝑟𝑖𝑐𝑖ó𝑛 𝑑𝑒 𝑢𝑛𝑎 𝑎𝑐𝑒𝑙𝑒𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛
ℎ𝑜𝑟𝑖𝑧𝑜𝑛𝑡𝑎𝑙

𝑉: 𝑅𝑒𝑠𝑢𝑙𝑡𝑎𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑝𝑟𝑒𝑠𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑠𝑡𝑖𝑐𝑖𝑎𝑙𝑒𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑐𝑡ú𝑎𝑛 𝑠𝑜𝑏𝑟𝑒 𝑙𝑎 𝑔𝑟𝑖𝑒𝑡𝑎 𝑑𝑒 𝑡𝑟𝑎𝑐

Se considera una distribución triangular, 𝑉 = (1/2) · 𝛾𝑎 · 𝑧𝑎

𝛾𝑎 : 𝐷𝑒𝑛𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒𝑙 𝑎𝑔𝑢𝑎.

𝑧𝑎 : 𝐴𝑙𝑡𝑢𝑟𝑎 𝑔𝑒𝑜𝑚é𝑡𝑟𝑖𝑐𝑎 𝑣𝑒𝑟𝑡𝑖𝑐𝑎𝑙 𝑑𝑒𝑙 𝑛𝑖𝑣𝑒𝑙 𝑑𝑒𝑙 𝑎𝑔𝑢𝑎 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑔𝑟𝑖𝑒𝑡𝑎.

𝑈: 𝑅𝑒𝑠𝑢𝑙𝑡𝑎𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑝𝑟𝑒𝑠𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑠𝑡𝑖𝑐𝑖𝑎𝑙𝑒𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑐𝑡ú𝑎𝑛 𝑠𝑜𝑏𝑟𝑒 𝑒𝑙 𝑝𝑙𝑎𝑛𝑜 𝑑𝑒


𝑑𝑒𝑠𝑙𝑖𝑧𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜.

Figura 20.23. Esquema de profundidades

Se considera una distribución triangular, 𝑈 = (1/2) · 𝛾𝑎 · 𝑧𝑎 · (𝐻 – 𝑧)/


sin 𝜓𝑝

𝛾𝑎 : 𝐷𝑒𝑛𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒𝑙 𝑎𝑔𝑢𝑎.


𝑧𝑎 : 𝐴𝑙𝑡𝑢𝑟𝑎 𝑔𝑒𝑜𝑚é𝑡𝑟𝑖𝑐𝑎 𝑣𝑒𝑟𝑡𝑖𝑐𝑎𝑙 𝑑𝑒𝑙 𝑛𝑖𝑣𝑒𝑙 𝑑𝑒𝑙 𝑎𝑔𝑢𝑎 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑔𝑟𝑖𝑒𝑡𝑎.

227
𝑧: 𝐴𝑙𝑡𝑢𝑟𝑎 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑔𝑟𝑖𝑒𝑡𝑎 𝑣𝑒𝑟𝑡𝑖𝑐𝑎𝑙.
𝐻: 𝐴𝑙𝑡𝑢𝑟𝑎 𝑣𝑒𝑟𝑡𝑖𝑐𝑎𝑙 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙 𝑑𝑒𝑙 𝑡𝑎𝑙𝑢𝑑). (ver Figura 20.23).

Las aceleraciones, si se consideran en el cálculo, se debe hacer en la direc-


ción más desfavorable por lo que hay que calcular con los dos sentidos posibles
para 𝑎𝑣 .

La fórmula es aplicable, y se simplifica, cuando no se consideran las acciones


de las vibraciones (caso de 𝑎𝐻 = 𝑎 𝑉 = 0) y al caso en que se considere el te-
rreno totalmente seco haciendo (𝑈 = 𝑉 = 0).

Si no se considera la existencia de la grieta de tracción, el plano de desliza-


miento se prolonga hasta la superficie del terreno y se aplica la fórmula anterior
con la condición 𝑉 = 0.

Figura 20.24. Análisis de estabilidad en rotura planar. Fuerzas


actuantes.

228
La expresión, con las condiciones anteriores de 𝑎𝐻 = 𝑎𝑉 = 0 𝑦 𝑒 𝑈 =
𝑉 = 0, se simplifica y queda la expresión correspondiente a una masa W que
se desliza por un plano de ángulo 𝜓𝑝 que tiene un coeficiente de cohesión c y un
ángulo de rozamiento interno de tan 𝜑, similar en su formulación a la obtenida
para talud infinito (Figura 20.24):

Los anclajes (T) se calculan como en el caso general, por unidad de longitud
de talud, sumando al numerador la parte 𝑇 · cos 𝜃 y restando al denominador la
parte T·senθ, (θ: ángulo del anclaje con la normal al plano de deslizamiento).

Rotura por cuñas

Es aquella producida a través de dos discontinuidades dispuestas oblicuamente a


la superficie
del talud, con la línea de intersección aflorando en la superficie del mismo y
buzando en sentido desfavorable (Figura 20.25).

La dirección de deslizamiento es la de la intersección de las dos familias de


discontinuidades y ha de tener menor inclinación que el talud. La figura es una
cuña que se desliza.

El análisis de la estabilidad responde al principio de equilibrio de las masas


y se deduce de su estudio los principios siguientes:

• El FS es independiente de la altura del talud.



• El FS es independiente de la dirección del plano del talud.

229
• De forma general no es de aplicación al supuesto de las escombreras
donde se establece
una cierta homogeneidad en el terreno depositado. No existen disconti-
nuidades preferentes tal como supone este método de c-alculo.

Figura 20.25. Rotura por cuñas

Rotura circular

Corresponde al deslizamiento de una masa a través de una línea circular y, nor-


malmente, se produce en depósitos en los que los materiales presentan unas pro-
piedades geotécnicas homogéneas.

Los materiales vertidos en una escombrera se encuentran como fragmentos


con tamaños pequeños en comparación con las dimensiones del depósito
Inmediatamente después del vertido no existe componente de cohesión re-
sistiva de los materiales (c = 0), pero el paso del tiempo facilita los fenómenos
de consolidación y esto se traduce en un aumento de la cohesión y consecuente-
mente en un aumento de la resistencia al corte de los materiales depositados en
una escombrera.

De otro lado, tenemos que también el paso del tiempo permite la aparición
de fenómenos (fuertes lluvias con aumento del nivel freático, pudiendo llegar
incluso a la inundación si los sistemas de drenaje no funcionan correctamente),
que pueden modificar la estabilidad de los materiales depositados.

230
Los principales tipos de rotura que aparecen en escombreras son de tipo cir-
cular, en cuña y mixtos, considerando este último como una combinación de la
rotura circular que es por vuelco del material, y la de cuña que es por el concepto
de desplazamiento. En las Figuras 20.26, 20.27 y 20.28 se muestran distintos
esquemas de rotura.

Figura 20.26 Esquema de rotura circular

Figura 20.27 Esquema de rotura en cuña

Figura 20.28 Esquema de rotura mixta


Como hemos visto anteriormente los métodos de análisis de estabilidad son
muy diversos y se basan en comparar las fuerzas que actúan para favorecer el

231
movimiento de la masa de materiales a través de una hipotética superficie de
rotura con las fuerzas resistentes estabilizadoras.

Los cálculos se simplifican llevándose a cabo en secciones verticales (dove-


las) y los métodos simplificados, normalmente, no tienen en cuenta las fuerzas
resistentes que actúan en los extremos de la masa en movimiento para simplificar
los cálculos.

Figura 20.29 Esquema general de rotura circular

El factor de seguridad para el modelo general, de tipo circular en la Figura


20.29, corresponde a la expresión:

Siendo:

FS: Factor de seguridad.

FT: Fuerza tangencial resistente sobre la superficie de rotura.

232
FRL: Fuerzas resistentes laterales. contribución de los extremos de la masa des-
lizante al efecto de resistencia al desplazamiento.

L: Longitud del arco de la superficie de rotura; este valor no conocido a priori y


se deben estimar varias soluciones hasta dar con la más desfavorable, aquella que
hace que el coeficiente de seguridad sea más bajo. Se deben evitar todas aquellas
cuyo resultado sea FS < 1, ya que en este caso se producirá el movimiento de las
masas.
r: Radio de la superficie de rotura.

b: Longitud de la masa deslizante; Este valor desaparece cuando se considera


despreciable el efecto lateral y se calcula por unidad de longitud de talud.

a: Distancia horizontal del centro “O” de rotura, eje de giro de la masa deslizante,
al centro de
gravedad de la masa a deslizar. Dado que no se conoce la línea de rotura a priori,
ni la curvatura,
este valor es, en principio, desconocido igualmente.

P: Peso de la masa deslizante por unidad de longitud.

La simplificación indicada de 𝐹𝑅𝐿 = 0, efectos laterales no considerados (es-


tamos del lado de
la seguridad) simplifica el método del estudio límite a la formulación:

Los métodos de cálculo determinan las fuerzas resultantes normales a la su-


perficie de deslizamiento, las tangenciales y las presiones intersticiales y suelen
despreciar factores complejos
que en todo caso facilitan la estabilización.

233
Los estudios se plantean como un problema de equilibrio límite, y en ellos
resulta necesario seleccionar diversas superficies de rotura hasta llegar a la más
crítica para el talud considerado
que será la que de un menor coeficiente de seguridad.

Según el horizonte temporal que se plantea para la estabilidad de la escom-


brera, se tendrá en cuenta la tensión total que actúa sobre la masa deslizante, caso
de calcular las condiciones de estabilidad a muy corto plazo, o la tensión efectiva,
esto es la tensión total menos las presiones
intersticiales para la estabilidad a largo plazo.

234
Capítulo 21: PISTAS MINERAS
Índice del capítulo

21.1. Introducción
21.2. Estructura de la pista minera
21.3. Materiales para el afirmado.
21.4. Transitabilidad (traficabilidad)
21.5. Criterios para diseñar una pista minera
21.6. Proceso de construcción de las vías

21.1. INTRODUCCIÓN

En general una vía o pista minera es una obra lineal que toma una parte del te-
rreno de la mina para utilizarlo como acceso y/o comunicación entre los frentes
de explotación, y que permite la accesibilidad a las explotaciones mineras.

Ahora bien, en comparación con las carreteras (autopistas, autovías, carrete-


ras regionales, urbanas o comarcales), las pistas mineras son más sencillas y su
diseño estructural no es tan exigente (por lo menos en cuanto se refiere a acaba-
dos, obras complementarias, etc.; pero sí en cuanto a capacidad de resistencia al
tráfico pesado en la gran minería). No obstante; de manera general en las pistas
mineras los firmes son más simples, estando constituidos normalmente por una
sola capa estructural que eventualmente recibe un tratamiento especial en su cara
superior para mejorar la rodadura, impermeabilizar o proteger frente a la erosión.

En ocasiones puede diferenciarse una capa inferior (subbase) donde se colo-


can materiales más gruesos y de calidad algo inferior, y otra superior (base) con
materiales más finos y de mejor calidad.

Así pues la sección transversal tipo de una pista minera responde a la de la


Figura 21.1.

235
Figura 21.1. Elementos estructurales de una pista minera.

La elección entre los posibles tipos de firmes debe hacerse en función de


criterios técnicos y económicos. Estos últimos deben tener en cuenta no solo los
costes de construcción sino también los de conservación y explotación. Normal-
mente estos factores son más relevantes que el correspondiente a la inversión
realizada para la construcción de la pista, especialmente si la pista va a tener una
duración importante y va a soportar gran tráfico.

21.2. ESTRUCTURA DE LA PISTA MINERA

De acuerdo con la Figura 21.1 la explanada o explanación es el sustrato principal


sobre la que descansan todas las capas o estructuras de la pista minera. La expla-
nada tiene dos funciones principales:
a) Soportar las acciones que le son transmitidas por el firme.
b) Defender el firme de la influencia no deseada de la humedad.

La explanada como soporte.

Como se ha dicho anteriormente la explanada es la superficie sobre la que se


apoya el firme de una pista minera. Así pues, la explanada constituye el cimiento
del firme y de ella depende en gran medida el comportamiento del mismo. Ello
hace que sus características resistentes sean uno de los parámetros básicos, junto

236
con las características de carga de los vehículos y el clima o condiciones de hu-
medad en el dimensionamiento del firme. En la Figura 21.2 se muestra un es-
quema de la carga de un neumático sobre una pista minera.

Según la teoría de Frölich, cuando una fuerza puntual P actúa sobre la su-
perficie de una capa de terreno, esta acción se transmite verticalmente a las capas
inferiores situadas a una profundidad z con respecto de ella, según la expresión:

𝑛𝑃
𝑃𝑣 =
2𝜋 𝑧 2

Donde el factor n varía de 3 a 6 según los materiales, pero en cualquier caso


la acción vertical se disipa rápidamente y es inversamente proporcional al cua-
drado de la profundidad.

Figura 21.2. Carga que ejerce un neumático sobre una pista mi-
nera

Esto significa que cuando en una pista minera existen las tres capas de firme
(capa de rodadura, base y subbase), las acciones del tráfico que inciden en la

237
explanación vendrán minoradas por 𝑧 2 , que en este caso es el espesor total del
firme.
Por lo tanto a medida que aumenta el espesor del firme la explanada recibe
cargas menores.

En algunos casos, cuando el soporte de la pista está formado por materiales


muy blandos (turberas, antiguas balsas, escombreras, etc.,) la alternativa de ver-
ter capas sucesivas de estériles hasta alcanzar una altura o espesor importante
puede ser una solución viable.

Otras soluciones en pistas con explanadas de pobres características portantes


son las siguientes:

• Compactar adecuadamente la explanada.



• Retirar los materiales de baja compacidad hasta alcanzar un estrato de
resistencia sufí-
ciente.

• Realizar una estabilización de la explanada mediante aditivos, como ve-


remos más ade-
lante.

La explanada y la humedad.

La presencia de agua en la explanada es siempre indeseable, ya que si se produce


un exceso de humedad en algún punto de la misma, pueden producirse hincha-
mientos y retracciones, así como una pérdida en su capacidad portante, origi-
nando hundimientos parciales que acaban afectando al firme y a la superficie de
rodadura.

La presencia de humedad en la explanada puede tener tres orígenes:

238
a) El agua de lluvia que no se evacua a pesar del bombeo y penetra en el
firme y, a su través, en la explanación. Para evitar este efecto la pista
minera se proyectará y construirá de modo que el firme no sea demasiado
permeable, o de no ser esto posible, se procurará que el agua que pueda
penetrar en él tenga una salida a través de una capa drenante.

b) La humedad procedente del agua subterránea. Es necesario evitar que esta


agua alcance el firme por capilaridad, con una adecuada compactación de
la explanada y capas de drenaje.

c) El agua que penetra lateralmente desde las cunetas, si no circula por ellas
con suficiente
fluidez. Esta agua se evita con un mantenimiento adecuado de las cunetas.

Calidad de las explanadas. Índice CBR.

Las explanadas pueden construirse en suelos o en roca, dependiendo de por


donde discurra el trazado de la pista. Normalmente las pistas interiores de la ex-
plotación discurrirán en roca y las pistas exteriores o accesos generales discurri-
rán en suelos.
La calidad de las explanadas en suelos puede evaluarse con la ayuda de las
Clasificaciones de Casagrande y HRB. En general son explanadas adecuadas las
correspondientes a suelos de grano grueso en la C lasificación de Casagrande, y
los grupos A-1, A-2 y A-3 de la Clasificación HRB. En la Figura 21.3 se muestra
la clasificación HRB para subrasantes.

239
Figura 21.3 Clasificación HRB para subrasantes

Las explanadas en roca pueden evaluarse cualitativamente de acuerdo a la


siguiente Tabla 21.1:
Tabla 21.1. Clasificación de las explanadas en roca
Tipo de roca Calidad
Rocas masivas y competentes Excelente
Rocas masivas blandas Muy buena a buena
Rocas esquistosas sanas Buena
Rocas meteorizables y degrada- Regular o mala
bles

Para evaluar cuantitativamente la calidad de una explanada se emplea el ín-


dice CBR., del inglés California Bearing Ratio (valor soporte de California).

240
Este ensayo, fue propuesto por la División de Obras Públicas del Estado de
California en 1927 y ha alcanzado una gran difusión a nivel mundial, siendo el
método ideal para evaluar la calidad de una explanada así como dimensionar el
espesor del firme como veremos más a delante.
El Ensayo CBR mide la resistencia al esfuerzo cortante de un suelo y para
poder evaluar la calidad del terreno para subrasante, subbase y base de pavimen-
tos.

Se efectúa bajo condiciones controladas de humedad y densidad.

Este es uno de los parámetros necesarios obtenidos en los estudios geotécni-


cos previos a la construcción, como también lo son el Ensayo Proctor y los aná-
lisis granulométricos del terreno. Este procedimiento puede efectuarse en terreno
compactado.

El procedimiento mide la carga necesaria para penetrar un pistón de dimen-


siones determinadas a una velocidad previamente fijada en una muestra compac-
tada de suelo después de haberla sumergido en agua durante cuatro dias a la sa-
turación más desfavorable y luego de haber medido su hinchamiento.

La muestra se sumerge para poder preveer la hipotética situación de acumu-


lación de humedad en el suelo después de la construcción. Por ello, después de
haber compactado el suelo y de haberlo sumergido, se lo penetra con un pistón
el cual está conectado a un pequeño "plotter" que genera una gráfica donde se
representa la carga respecto la profundidad a la que ha penetrado el pistón dentro
de la muestra. La gráfica obtenida por lo general es una curva con el tramo inicial
recto y el tramo final concavo hacia abajo; cuando el tramo inicial no es recto se
le corrige (Figura 21.4).

241
Figura 21.4. Ensayo CBR
El ensayo es en realidad una prueba de punzonamiento, que se realiza sobre
un suelo compactado al Proctor exigible en obra, en un molde cilíndrico de seis
pulgadas de altura y cinco de diámetro, pero en condiciones de saturación, des-
pués de estar inmerso en agua durante cuatro días

La prueba de penetración dura 10 minutos, y cada dos minutos, es decir cada


vez que el punzón entra 0,1 pulgadas, se lee la carga aplicada, hasta que se al-
canzan las 0,5 pulgadas. Llevando cargas y penetraciones a unos ejes coordena-
dos se obtiene una curva en la que aparecen las cargas P1 y P2 precisas para
alcanzar las penetraciones de 0,1 y 0.2 pulgadas.

Las cargas P1 y P2 referidas a tantos por ciento de 3.000 y 4.500 libras, res-
pectivamente dan:

242
De los valores M1 y M2 se toma el mayor, y ése será el valor del CBR de la
muestra de suelo objeto de ensayo. Empleando este ensayo, las explanadas pue-
den clasificarse en cinco categorías (Tabla 21.2).

Tabla 21.2. Categorías de explanadas en función de su capacidad de so-


porte.
Categoría Capacidad de soporte Índice CBR
S0 Muy mala CBR < 3
S1 Regular o mala 3 < CBR < 5
S2 Aceptable 5 < CBR < 10
S3 Buena 10 < CBR < 30
S4 Excelente CBR > 30

Las explanadas con Índice C.B.R. inferior a 3 son inadmisibles para construir
una pista minera sobre ellas.

La mayor parte de las rocas tienen índices superiores a 30 por lo que consti-
tuyen excelentes
explanadas.

Otras características de la explanada.

Aunque no se consideren directamente en el dimensionamiento del firme, deben


exigirse al cimiento, además de la capacidad de soporte, las siguientes caracte-
rísticas:

a) Estabilidad volumétrica: es decir estabilidad del cimiento frente a los


cambios de volu

243
men que se puedan producir, tanto por hinchamientos debidos a suelos o
rocas expansivos, como a asientos de suelos de buena calidad; pero insu-
ficientemente compactados o puestos en obra con excesiva humedad.
b) Regularidad y homogeneidad: el firme debe descansar sobre un cimiento
regular y ho-
mogéneo en la medida de lo posible, pues lo contrario llevaría a una con-
centración de tensiones en zonas localizadas de las capas del firme que
podrían ocasionar su rotura.

c) Resistencia a la erosión del agua, como se ha comentado anteriormente.

d) Transitabilidad durante la construcción del firme: se pueden presentar


problemas a este
respecto con suelos húmedos, que no sean transitables por las máquinas
empleadas en
la construcción de la pista. La solución es la estabilización con aditivos o
su compacta
ción.

21.3. MATERIALES PARA EL AFIRMADO.

Como se ha indicado en el subcapítulo 21.2 las cargas en la superficie de un


terreno se transmiten a su interior de manera tal que disminuyen de manera pro-
porcional al cuadrado de la profundidad.

Esto hace que los materiales empleados en los firmes de las pistas mineras
tengan que cumplir unas mayores exigencias resistentes cuanto más arriba se
encuentren dentro de la sección estructural.

Normalmente los materiales empleados son estériles procedentes de la pro-


pia explotación. Por motivos económicos, sólo en casos muy especiales se recu-
rre a materiales de calidad como los empleados en la construcción de carreteras.

244
En la gran mayoría de los casos, la capa o capas del firme estarán formadas
únicamente por materiales granulares sin ningún tipo de aglomerante, siendo los
materiales de las zonas superiores (base), con respecto a los de las zonas inferio-
res (subbase), de mayor dureza, menor tamaño máximo, mayor regularidad, de
granulometría más estricta, con menor contenidos en finos y de menor plastici-
dad, etc,.

Normalmente en casi todas las explotaciones existen diversos tipos de esté-


riles, por lo que debe hacerse una selección de los más idóneos. Para ello pueden
seguirse las siguientes recomendaciones:

Los materiales angulosos son preferibles a los lajosos.

- Deben evitarse los estériles de naturaleza arcillosa o los contaminados con


arcilla en pro
porción superior al 10%.

- El tamaño máximo de los estériles no debe superar el 70% del espesor de


la capa que se
vaya a extender y compactar.

- Los estériles deben poseer una composición granulométrica adecuada, ya


que la resisten-
cia proviene de un encaje adecuado entre elementos o partículas, de tal ma-
nera que el volumen de huecos sea el mínimo posible. Ello hace que no
sean convenientes granulo
metrías uniformes ni excesivamente discontínuas.

Caracterización de materiales para firmes. Ensayo Los Ángeles.

El ensayo más sencillo para calibrar la calidad de las rocas para ser empleadas
en firmes es el ensayo Los Ángeles.

245
Mide la resistencia al choque y/o desgaste de los áridos, y sirve entre otros
para fijar las características del balasto y de las gravas para las capas de asiento
de vías.

Se utiliza una máquina que consiste en un molino de bolas de 71 cm de diá-


metro y 58,5 cm de generatriz. Se hace girar al molino a una velocidad constante
un número de vueltas determinado.

Al finalizar el proceso se toma la muestra introducida, de peso P, y se la


somete a un cribado por el tamiz nº 12 de la serie ASTM (1,68 mm). Lo que queda
retenido en este tamiz, se seca y se pesa, P’.

La diferencia de peso entre la muestra inicial y lo retenido en el tamiz, ex-


presado en tanto por ciento del peso inicial, es el c oeficiente de desgaste de Los
Ángeles.

De acuerdo con los resultados de este ensayo se tiene:

𝑃𝑒𝑠𝑜 𝑝𝑒𝑟𝑑𝑖𝑑𝑜 𝑝𝑜𝑟 𝑑𝑒𝑠𝑔𝑎𝑠𝑡𝑒 𝑃1 − 𝑃2

𝑃1 − 𝑃2
𝐷𝐸𝑆𝐺𝐴𝑆𝑇𝐸 = 𝑥 100
𝑃1

Este criterio puede combinarse con el de resistencia de la roca a compresión


simple, medida sobre probeta o en el ensayo de carga puntual.

Materiales especiales para firmes.

En casos especiales, en los que se plantee el afirmado de tramos muy concretos


de la pista minera
para la que sea previsible una vida relativamente larga y solicitaciones especia-
les, cabe recurrir a emplear materiales especiales de elevada calidad, similares a
los que se usan en los firmes de las carreteras. Estos materiales fabricados en

246
plantas de trituración y clasificación son los materiales granulares tipo macadam
y los tipo zahorra.

Materiales granulares tipo macadam.

Son materiales constituidos por un conjunto de estériles de granulometría dis-


continua, que se
obtienen extendiendo y compactando piedras de granulometría discontinua cu-
yos huecos se rellenan con un árido fino llamado recebo a fin de lograr una mayor
compactación.

El árido grueso procede de piedra de cantera, machacada y triturada, o será


de grava natural; la grava natural deberá contener, como mínimo, un setenta y
cinco por ciento, en peso, de elementos machacados que presenten dos o más
caras de fractura.

El árido se compondrá de elementos limpios, sólidos, uniformes y resisten-


tes, exentos de polvo, suciedad, arcilla u otros materiales extraños.

El recebo, o árido fino, será una arena natural, suelo seleccionado, detritus
de machaqueo o un material local; no será plástico y la arena será superior al
treinta por ciento.

Estabilizaciones.

La estabilización de un material es un proceso que tiene por objeto mejorar su


resistencia a la deformación bajo carga, su durabilidad, su insensibilidad al agua,
etc. De esta forma pueden utilizarse suelos marginales, como cimiento del firme
y materiales granulares de estabilidad insuficiente, como capa de base o de sub-
base.

247
Las estabilizaciones pueden ser mecánicas, añadiendo materiales de superio-
res características hasta conseguir una mezcla de propiedades aceptables, o me-
diante la incorporación de aditivos.
Según el porcentaje de aditivo, suele hablarse de materiales mej orados y
materiales estabilizados.

En los materiales mejorados el aditivo incorporado no suele ser superior al


3%. La mejora conseguida se evalúa, fundamentalmente, mediante el aumento
del índice CBR. La mejora será significativa e interesante si con aproximada-
mente un 1,5% de aditivo se duplica el valor del CBR. y con un 3% se triplica.

Los materiales estabilizados son ya materiales rígidos en los que el aditivo


incorporado suele ser superior al 3%, si bien por razones económicas no debe,
en general, sobrepasarse un porcentaje del 7%. La calidad de la estabilización
conseguida se evalúa, generalmente, mediante ensayos de compresión simple, en
los que se debe sobrepasar los 20 𝐾𝑔/𝑐𝑚2 a los siete días como mínimo.

El aditivo más común para una estabilización es el cemento. Estas estabili-


zaciones interesan especialmente cuando el material a estabilizar es granular, c
on finos de plasticidad baja o media.

Para suelos finos, de alta plasticidad y/o alto contenido en humedad natural,
el aditivo más eficaz para proceder a su mejora o estabilización es la cal.

Finalmente, cabe referirse a las estabilizaciones con aceites. Estos aceites


pueden ser incluso los propios aceites que se utilizan para la maquinaria una vez
usados.
Dimensionamiento de firmes.

El dimensionamiento del firme, es decir su espesor, depende fundamentalmente


de dos circunstancias:

248
- Las características geotécnicas de la explanada y de los materiales empleados
en la construcción del firme.

- La densidad y peso del tráfico que tiene que soportar la pista.

Dimensionamiento de firmes.

El dimensionamiento del firme, es decir su espesor, depende fundamentalmente


de dos
circunstancias:

- Las características geotécnicas de la explanada y de los materiales empleados


en la construcción del firme.

- La densidad y peso del tráfico que tiene que soportar la pista.

Cuanto peores sean las características geotécnicas de la explanada y de los


materiales del firme, mayor tendrá que ser su espesor.

Cuanto mayor sea la densidad y el peso del tráfico de la pista, la explanada


y los materiales del firme deberán contar con mejores características geotécnicas
o, alternativamente, tener un espesor mayor.

Para pistas mineras, el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) pro-


pone una normalización de las secciones estructurales de firmes de pistas mine-
ras, deducida de cálculos analíticos y considerando la experiencia de numerosas
explotaciones mineras a cielo abierto.

21.4. TRANSITABILIDAD (TRAFICABILIDAD)

En minería las dimensiones de las pistas son considerables ya que tienen que
soportar el trasiego de vehículos de gran tonelaje que entran y salen al tajo para

249
cargar y transportar el mineral hacia las zonas de almacenamiento, o bien trans-
portan los estériles hacia la zona de escombreras.

En la Figura 21.5 se muestra una imagen que da una idea de la envergadura


de estas infraestructuras. Frecuentemente coinciden en la misma pista y tramo,
camiones de gran tonelaje que transportan materiales hacia puntos distintos.

Desde este punto de vista, el diseño y cálculo de la estabilidad de las pistas


mineras en la gran minería no puede supeditarde a los criterios indicados en los
puntos anteriores. Es necesario subir un escalón en los requerimientos técnicos
y métodos de cálculo.

Figura 21.5. Pista minera con camiones hacia puntos de descarga


distintos

Vamos a definir en primer lugar los grados de transitabilidad de las pistas


mineras, que nos van a determinas los requisitos del diseño técnico.

Grados de transitabilidad

250
Podemos aproximarlos de la siguiente manera:

a. Buena: el terreno admite más de 50 pasadas sin sufrir deterioro aprecia-


ble.
b. Mediocre: el terreno admite tráfico limitado, a menudo no soportará 50
pasadas.
c. Mala: el terrero normalmente no soportará 50 pasadas. A menudo sopor-
tará unas pocas.
d. Muy mala: notmalmente el terreno no soportará una pasada.

Procedimientos de obtención de transitabilidad

• Medida del índice de cono relativo


• Clasificación de suelos
• Mapa temático de aptitud del terreno a los movimientos motorizados
(transitabilidad)

Índice de cono relativo (ICR)

El índice de cono relativo (ICR) representa la capacidad de un suelo para soportar


un tráfico bajo cargas repetidas.
𝐼𝐶𝑅 = 𝐼𝐶 𝑥 𝐼𝑅
Donde:

𝐼𝐶 = Í𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑜
𝐼𝑅 = Í𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑑𝑒 𝑟𝑒𝑚𝑜𝑙𝑑𝑒𝑜

Este valor se compara con el índice de cono del vehículo (𝐼𝐶𝑉); 𝑠𝑖 𝐼𝐶𝑅 > 𝐼𝐶𝑉,
este tipo de vehículo puede pasar sobre el terreno.

Índice de cono (IC)

251
Índice de la resistencia al corte de un suelo obtenido con un penetrómetro de
cono. El valor es el de la capa crítica como media aritmética del valor superior e
inferior de la capa crítica.

Índice de remoldeo (IR)

Es la relación de la resistencia del suelo remoldeado a su resistencia original. Los


valores del IR varíaN entre valores de 0,25 a 1,35. Cuando por escasez de tiempo
no se puede realizar la prueba de remoldeo, se le atribuye por precaución el valor
de 0,80 como IR.

Capa crítica

Capa del suelo que soporta el peso de un vehículo dado y en la que el índice de
cono relativo se considera como una medida significativa de su traficabilidad.
Tabla 21.3.

Tabla 21.3. Variaciones de la profundidad de la capa crítica


con el tipo de vehículo y peso (pulgadas / centímetros)

Índice de cono de vehículo (ICV)

252
El índice de cono del vehículo es un índice asignado a un vehículo dado, que
indica la mínima resistencia del suelo, expresada en índice de cono relativo ne-
cesarios para permitir 1 ó 50 pasadas del vehículo.

Índice de movilidad (IM)

Número sin dimensiones que se obtiene aplicando ciertas características del


vehículo a fórmulas empíricas.

El índice de movilidad se aplica para determinar el índice de cono del vehículo.

21.5. CRITERIOS PARA DISEÑAR UNA PISTA


MINERA

Para diseñar una pistra minera hay que considerar los siguientes parámetros:

- Pendiente
- Ancho:
- Peralte
- Drenaje

Pendiente: es la inclinación del terrreno respecto al plano horizontal. La pen-


diente recomendada para la construcción de rampas es del 8 %. En la siguiente
Figuta 21.6 tenemos una imagen real de la pendiente de una pista minera:

253
Figura 21.6. Pendiente de una pista minera
En la Figura 21.7 se representa el esquema de las rampas, corredores, bancos
en el contexto de una expotación minera a cielo abierto.

Figura 22.7. Rampas dentro de una explotación mi-


nera

254
Ancho:

La vía debe conservar un ancho mínimo de 3 ½ veces el ancho del vehículo de


mayor capacidad que transite en la mina. El ancho de las vías que se recomienda
puede estimarse con la siguiente expresión:

𝐴 = 𝑎 (0,5 + 1,5 𝑛)

Donde:

𝐴 = 𝑎𝑛𝑐ℎ𝑢𝑟𝑎 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑣í𝑎 (𝑚)

𝐴 = 𝑎𝑛𝑐ℎ𝑢𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑣𝑒ℎí𝑐𝑢𝑙𝑜 (𝑚)

𝑛 = 𝑛ú𝑚𝑒𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑐𝑎𝑟𝑟𝑖𝑙𝑒𝑠 𝑑𝑒𝑠𝑒𝑎𝑑𝑜𝑠

Actualmente en la gran minería se llegan a alcanzar anchos de vía de consi-


derables dimensiones por el intenso tráfico de vehículos de gran tonelaje. En
estos casos, además del dimensionamiento de las vías, hay que extremar el di-
seño geotécnico de las pistas e implementar las medidas de seguridad que el caso
requiere.
El ancho de la vía vendrá determinado en última instancia por el tipo de pista
minera que se pretenda diseñar y construir: pistas de acceso al área donde se
encuentra la mina; pistas secundarias o de servicio por donde transitan vehículos
livianos como camionetas y camiones; o pistas de operación minera o primarios,
por donde transitan los camiones de extracción.

En la Figura 21.8 se muestra una pista minera con doble vía en una explota-
ción a cielo abierto, donde se observa que los camiones transitan con holgura.

255
Figura 21.8. Ejemplo de pista minera de doble vía

Peralte:

Es la sobreelevación del lado exterior de la curva que se utiliza para contrarrestar


la fuerza centrífuga que aparece en las curvas, originando deslizamientos trans-
versales e incluso vuelcos, el cual se calcula a partir de la fórmula (Figura 21.9):

𝑉2
𝑒= −𝑓
127,14 𝑅
Donde:

𝑒 = 𝑇𝑎𝑛𝑔𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒𝑙 á𝑛𝑔𝑢𝑙𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑙𝑎𝑛𝑜 ℎ𝑜𝑟𝑖𝑧𝑜𝑛𝑡𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑣í𝑎

𝑉 = 𝑉𝑒𝑙𝑜𝑐𝑖𝑑𝑎𝑑 (𝐾𝑚⁄ℎ)
𝑅 = 𝑅𝑎𝑑𝑖𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑢𝑟𝑣𝑎 (𝑚)

256
𝑓 = 𝐶𝑜𝑒𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑓𝑟𝑖𝑐𝑐𝑖ó𝑛

Figura 21.9. Ancho de vía en zonas de curvas

En la Figura 21.10. Vista panorámica del peralte en pistas mineras puede


observarse diversas pistas minerac con curvas pronunciadas que requieren pe-
ralte para garantizar la correcta circulación de los camiones.

257
Figura 21.10. Vista panorámica del peralte en pistas mine-
ras
Berma

Toda vía elevada debe estar provista de bermas, para evitar la caída de vehículos
que circulan por estas a niveles inferiores en caso de pérdida o deslizamiento del
vehículo.

El ancho de la berma es variable y depende de las características de la pista


minera. La pendiente transversal de las bermas es mayor a la de la superficie del
pavimento para permitir la adecuada evacuación de las aguas de lluvia (que en
las regiones mineras de Suramérica son frecuentas y de gran intensidad.

Clasificación de las vías

Las pistas mineras se pueden clasificar de acuerdo con varios criterios (tipo de
servicio, vida útil, localización, funcionalidad, etc.).

De acuerdo con su servicio:

- Vías de acarreo
- Vías auxiliares

De acuerdo con su vida útil:

- Permanentes
- Temporales

Vías en corredores:

La pendiente longitudinal de estas vías es prácticamente 0 %, el bombeo es del


2% hacia la cara libre y en un solo sentido. Para su construcción se utiliza mate-
rial del sitio. La berma hacia la cara libre se construirá con cargador y tendrá una

258
altura igual o mayor de 1,50 m. Estas bermas deben tener ventanas para permitir
la salida de agua.

Vías en niveles de palas

La pendiente longitudinal de estas vías es 0 %, el bombeo es del 2% hacia la cara


libre y en un solo sentido. Para su construcción se utiliza material del sitio. Estas
vías son cambiadas con frecuencia debido al avance de la minería. La cara libre
del nivel debe tener bermas de protección.

Rampas para ascensos de botaderos

Su función es permitir el ascenso de equipos de un nivel a otro en los botaderos.


La pendiente longitudinal máxima del 8, bombeo del 2 % a ambos lados con
respecto al eje de la vía, se construirán con material de interburden. En la Figura
21.11 se muestra una rampa de acceso y descenso hacia los botaderos (escom-
breras).
En la Figura 21.12 se muestra una imagen de una rampa para acceso de ca-
miones hacia zonas de mineral.

259
Figura 21.11. Rampas para ascenso y descenso de los camiones hacia
los botaderos

Figura 21.12. Rampa para ascenso de camiones cargados de mi-


neral
21.6. PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LAS VÍAS

El proceso de construcción de las pistas mineras es relativamente sencillo y no


se diferencia demasiado de las de las vías convencionales; excepto por la mayor
complejidad de la caracterización del terreno, que se solventa con un adecuado
estudio geotécnico.

En la Figura 21.12 se muestra los diferentes materiales que se necesitan para


la construcción estructural de las vías.

Compactación

260
Debido al peso que soportan las vías al paso de los vehículos de transporte deben
tener un afirmado con materiales que puedan soportar estos pesos sin que se de-
terioren rápidamente.

Figura 21.12. Material para la construcción estructural de vías

Ejecución

Las tareas necesarias para la ejecución de las vías con maquinaria son las si-
guientes:

• Preparación de la superficie de asiento


• Extensión, desecación o humectación de las tongadas (de acuerdo a lo
necesario)
• Compactación de cada tongada
• Refinado de los taludes y coronación.

En ocasiones será necesario realizar excavación, voladuras, e incluso mover ma-


terial y rellenar un terreno para levantar su nivel y formar un plano de apoyo
adecuado para la estructura de la pista.
En las Figura 21.13 y 21.14 se representan diferentes estadios de la cons-
trucción de vías con colocación de material de afirmado, compactación, etc.

261
Figura. 21.13. Construcción de una vía

Figura 21.14. Construcción de vias

Para obras de afirmado de lasvías deben considerarse los distintos tipos de


material de relleno según sus características y cumpliendo las condiciones bási-
cas de:

262
a. Estabilidad
b. Deformaciones tolerables a corto y largo plazo.
c. Puesta en obra en condiciones aceptables.

Las especificaciones técnicas de los materiales a emplear deberán hacerse de


acuerdo a la siguiente clasificación:

• Suelos seleccionados
• Suelos adecuados
• Suelos tolerables
• Suelos marginales
• Suelos inadecuados
• Zonas del terraplén.
• Zonas competentes
• Zonas de macizo rocoso

Cuando se trata de una vía que implica movimiento de tierras para construir
un terraplén que sirva de sustentación a la pista minera, se distinguen cuatro zo-
nas diferenciadas, a saber:

Coronación: es la parte superior del relleno sobre la que se apoya el firme, con
un espesor mínimo de 2 tongadas y siempre mayor de 50 cm.

Núcleo: es la parte del relleno comprendida entre el cimiento y la coronación.

Espaldón: es la parte exterior del relleno que, ocasionalmente formará parte de


los taludes del mismo. No se consideran parte del espaldón los revestimientos
sin función estructural en el relleno entre los que se consideran plantaciones,
cubiertas de tierra vegetal, protecciones antierosión, etc.

Cimiento: es la parte inferior del terraplén en contacto con la superficie de


apoyo. Su espesor será como mínimo de 1 metro

263
Capítulo 22: INTRODUCCIÓN A LA GEOMECÁNICA
Índice del capítulo

22.1. Introducción
22.2. Metodología de trabajo de campo
22.3. Ejemplo. estudio del macizo rocoso para construcción de canal
hidráulico

22.1. INTRODUCCION

Tanto en España como en Iberoamérica (y dependiendo más a deformaciones


profesionales que a razones técnicas) se suelen utilizar los términos masa rocosa
y macizo rocoso con distintos significados. Los geólogos tienen a asimilar la
masa rocosa con el macizo, aunque a veces lo asocian con la matriz rocosa o con
la roca propiamente dicha.

Los ingenieros de minas que trabajan con voladuras llaman masa rocosa a la
suma de macizo rocoso con discontinuidades; y define al macizo rocoso como la
roca in situ es decir, la roca masiva (el frente de voladura) que hay que fragmen-
tar. Y, recientemente las investigaciones sobre la influencia de los microdefectos
del macizo rocoso en su fragmentación obligan a redifinir los conceptos de roca,
macizo y masa rocosa.

Desde el punto de vista de la geomecánica - que estudia propiedades físico-


mecánicas y características geológicas de las rocas, que actúan conjuntamente
para configurar estructuras -, lo que nos interesa es la estabilidad del macizo, su
sostenimiento y comportamiento mecánico frente a solicitaciones externas, y por
ello conviene precisar los conceptos con los que vamos a trabajar:

- matriz rocosa: la roca in situ


-

264
- macizo rocoso: la suma de matriz rocosa con discontinuidades
-
- discontinuidades: los planos de debilidad indicados antes (fallas, dia-
clasas, juntas, estratificación, etc.

- roca: los bloques o trozos de macizo fuera de su entorno original (es


decir la roca suelta). Es el bloque ubicado entre las discontinuidades
y podría ser representada por una muestra de mano o trozo de testigo
que se utiliza para ensayos de laboratorio.

El termino masa rocosa es el medio in situ que contiene diferentes tipos de


discontinuidades como diaclasas, estratos, fallas y otros rasgos estructurales.

En esta obra lo usaremos indistintamente tanto si nos referimos a un macizo


como a roca masiva, siempre y cuando no induzca a un error de interpretación.

En las siguientes figuras tenemos imágenes con diferentes tipos de macizos


rocosos, que ayudan a reforzar las definiciones anteriores. En la Figura
22.1.Roca intacta, tenemos dos muestras tipo testigo de un macizo rocoso con la
codificación indicativa de la ubicación del mismo.

En la Figura 22.2. Masa rocosa tenemos una imagen de una masa rocosa o
roca masiva. En la Figura 22.3. Planos de estratificación tenemos una imagen
de un afloramiento donde se pueden observar claramente diferentes estratos con
sus planos perfectamente delimitados.
En la Figura 22.4. Fallas en el macizo rocoso se puede observar ejemplos
de macizos rocosos con fallamientos. Todas las imágenes indicadas nos muestran
la variedad de la caracterización geológica de la roca intacta, roca masiva o
macizo rocoso.

265
Figura 22.1. Roca intacta

Figura 22.2. Masa rocosa

Figura 22.3. Planos de estratificación

266
Figura 22.4. Fallas en el macizo rocoso

22.2. METODOLOGÍA DE TRABAJO DE CAMPO

El estudio de las propiedades físicas y geomecánicas de las rocas es de suma


importancia para el diseño correcto de obras tales como presas, embalses, túne-
les, carreteras, aeropuertos, minas a cielo abierto y subterráneas, edificios y todo
tipo de infraestructuras de ingeniería.

En la actualidad, más que en ningún tiempo pasado, se diseñan y construyen


grandes minas, largos y amplios túneles, enormes presas, grandes aeropuertos,
cortes del terreno más profundos para autopistas y terraplenes de mayor altura.
Para la seguridad en el diseño de estas obras gigantescas y para asegurar su esta-
bilidad y mantenimiento, los ingenieros necesitan dominar la geotecnia y la geo-
mecánica, y como parte de esas especialidades deben adquirir un profundo co-
nocimiento de la ingeniería geológica aplicada.

Una tarea importante de la ingeniería geológica es la interpretación de los


mapas geológicos y topográficos y de las fotografías aéreas para suministrar in-
formación clave sobre zonas inaccesibles teniendo en cuenta los problemas que
pueden presentarse si se emprende un determinado proyecto.

267
Hacer un estudio geológico para realizar el diseño de una obra minera o civil
es muy importante por diferentes aspectos, por ejemplo nos indican las caracte-
rísticas de estabilidad y necesidades de sostenimiento de la mina, como explotar
y hasta que límites se pueden extraer las reservas minerales; existencia de ma-
teriales que podemos utilizar, su distribución y accesibilidad, las propiedades de
los suelos y rocas respecto del diseño de caminos, rampas, presas y balsas mine-
ras o las cimentaciones en suelos y rocas de las infraestructuras auxiliares de la
mina.

Desde un punto de vista práctico en la ingeniería geomecánica no siempre es


posible la descripción y caracterización de los macizos rocosos a través de los
afloramientos. Aunque estos trabajos deben realizarse durante las primeras eta-
pas de las investigaciones in situ, hay muchos casos en que los estudios de inge-
niería geológica cuyo objetivo sea el conocimiento de las propiedades y caracte-
rísticas geotécnicas de los materiales rocosos, hay que hacerlos escudriñando di-
rectamente dentro del macizo rocoso. Cuando sea posible, el desarrollo de los
trabajos de campo en afloramientos permitirá obtener información necesaria para
evaluar el comportamiento geotécnico de los macizos rocosos, planificar las fa-
ses de investigación más avanzadas e interpretar los resultados que se obtengan
de las mismas.

La caracterización de los macizos comporta un trabajo complejo y minu-


cioso; especialmente cuando se presentan en conjunto materiales rocosos y sue-
los, zonas fracturadas, tectonizadas y/o meteorizadas. En la descripción y carac-
terización de los macizos rocosos debe incluirse todos los detalles y parámetros
relevantes que puedan ser observados, deducidos y medidos en los afloramien-
tos.

La caracterización de campo del macizo rocoso es un ejercicio progresivo


que comienza con una descripción general de las condiciones del terreno, y con
la identificación y clasificación de los materiales que forman los macizos. Las
observaciones posteriores más complejas sobre propiedades y factores concretos

268
pueden introducir elementos de incertidumbre, interpretación o diferencias de
criterio.

La sistemática para la descripción de los afloramientos de macizos rocosos


se puede resumir en las siguientes etapas:

• Descripción de las características generales del afloramiento.


• División en zonas y descripción general de cada zona.
• Descripción detallada de cada zona.
• Matriz rocosa.
• Discontinuidades.
• Descripción de los parámetros del macizo rocoso.
• Caracterización global y clasificación geomecánica del macizo rocoso.

La descripción general del afloramiento debe incluir la identificación, con-


diciones y características generales del afloramiento y la de cada uno de sus com-
ponentes: rocas, suelos, zonas con agua, discontinuidades singulares, etc. (ver
Tabla 22.1).

La división en zonas más o menos homogéneas se realiza a partir de criterios


fundamentalmente litológicos y estructurales. EI número de zonas que se esta-
blezca y la extensión de las mismas dependerá del grado de heterogeneidad de
los materiales y estructuras que formen el macizo rocoso, de la extensión del
afloramiento y del grado de detalle y finalidad de la investigación. Se deben des-
cribir las características generales de cada zona.

La descripción de cada zona se lleva a cabo por separado y detalladamente,


y deberá ser lo más objetiva y clara posible, utilizando terminología estandari-
zada, de manera que distintos observadores lleguen a la misma descripción, evi-
tando que puedan aparecer diferencias en la interpretación de las observaciones
o medidas realizadas en una misma zona.

269
A lo largo de esta fase se describen las características y propiedades físicas
y mecánicas de la matriz rocosa y de las discontinuidades. . Los aspectos y fac-
tores a describir son los de la Tabla 22.2. Características y propiedades del ma-
cizo rocoso a definir en campo (que constituye una guía para la caracterización).

Las descripciones se efectúan de forma cualitativa y, siempre que sea posi-


ble, cuantitativa. A tal efecto existen tablas, escalas, índices y valores de referen-
cia que se utilizan para cuantificar las diferentes propiedades y características del
macizo o de sus elementos. La cuantificación de los parámetros es útil para esta-
blecer valores objetivos con los que trabajar, pero además es necesaria para su
introducción en las clasificaciones geomecánicas de los macizos rocosos.

Dado el gran número de parámetros a valorar, para la toma sistemática de los


datos resulta conveniente utilizar formatos que permitan anotar claramente las
observaciones, datos y medidas realizadas. En el caso de afloramientos extensos
deberán tomarse varios puntos o estaciones de medida en cada zona, en cada una
de las cuales se realiza la toma de datos sistemática. Cuanto mayor sea el número
de medidas y estaciones realizadas, mayor será la representatividad de los resul-
tados obtenidos en cuanto a caracterización global del macizo rocoso.

La descripción de los parámetros del macizo rocoso se realiza a partir de los


datos recogidos en cada estación; se establecerán los parámetros referentes al
número de familias de discontinuidades, orientación y características represen-
tativas de cada una de ellas, determinando su importancia relativa, tamaño y
forma de los bloques que conforman el macizo, grado de fracturación, etc., así
como otros factores que influyen en el comportamiento, como el grado de me-
teorización y las propiedades hidrogeológicas.

En los apartados siguientes se tratan estos diferentes aspectos. La caracteri-


zación final del macizo rocoso dependerá de la valoración adecuada de cada uno
de ellos.

270
La caracterización global del macizo rocoso constituye la fase final del pro-
ceso descriptivo, y debe proporcionar las condiciones geológicas y geomecáni-
cas del macizo en su conjunto. A partir de estos resultados se aplican las clasifi-
caciones geomecánicas, que proporcionan información sobre la calidad y resis-
tencia del macizo, así como datos cuantitativos para su aplicación a diferentes
fines constructivos (túneles, taludes, terraplenes, pistas mineras, laboreo, etc.).
Esta última fase requiere una mayor experiencia, y debe integrar el conocimiento
de la geología regional y del emplazamiento.

Los resultados de la caracterización geomecánica de afloramientos rocosos


pueden presentarse en forma de cartografías de detalle y en perfiles geológico-
geotécnico, convenientemene acompañados de su descripción cualitativa, cuan-
titativa y gráfica.

EI primer paso en el estudio de un afloramiento de un macizo rocoso debe


ser la identificación del mismo y su descripción general. Posteriormente debe
llevarse a cabo la división del mismo en zonas o la sectorización y descripción
de esas zonas. Resulta muy útil realizar fotografías y dibujos esquemáticos del
afloramiento, donde se pueden indicar las características básicas de cada zona.
Afloramiento

Por lo general, un afloramiento puede identificarse en un macizo rocoso a simple


vista, siempre que no sea muy amplio. Pueden identificarse distintas áreas con
diferente aspecto o tipos de materiales rocosos, por ejemplo, zonas con distinta
litología, elementos estructurales, grado de facturación, grado de meteorización,
etc., lo que permite una división inicial por zonas.

La subdivisión por zonas del afloramiento facilita las posteriores descripcio-


nes y la aplicación sistemática de los procedimientos en la toma de los datos y
medidas. En ocasiones, si existen pocos afloramientos o éstos presentan poca
extensión, o si el macizo rocoso a caracterizar es muy amplio, esta tarea puede
resultar difícil.

271
Tabla 22.1. Características y clasificaciones geológicas en afloramien-
tos

22.3. EJEMPLO. ESTUDIO DEL MACIZO ROCOSO PARA CONS-


TRUCCIÓN DE CANAL HIDRÁULICO

A continuación vamos a desarrollar un ejemplo práctico del estudio de un macizo


rocoso para el diseño de la construcción de un canal hidráulico en la localidad de
Jambur (Distrito de Paimas, Provincia de Ayabaca, Región de Piura, Perú), y la
identificación de una cantera de préstamo para los áridos técnicos. La secuencia
de trabajo de campo seguida es la siguiente:
Tabla 22.2. Características y propiedades del macizo rocoso a definir en
campo
Ámbito de es- Característica Método Clasificación
tudio o propiedad

272
Identificación Observación de Clasificacio-
Matriz rocosa visu y nes geológica
con lupa y
geotécnica
Meteorización Observaciones de Índices están-
visu dar
Resistencia Índices y ensayos Clasificacio-
de nes empíricas
campo de
resistencia
Orientación Medida directa con
brújula de geólogo
Espaciado Medidas de campo Índices y
Continuidad clasificacio-
Discontinuida- nes estándar
des Rugosidad Observaciones y Comparación
medidas de campo con perfiles
estándar
Resistencia Martillo Schmidt Clasificacio-
de las paredes Índices de campo nes empíricas
de
resistencia
Abertura Observaciones y
Relleno medidas de campo Índices están-
Filtraciones dar
Número de fa-
milia de dis- Índices y
continuidades clasificacio-
Tamaño Medidas de campo nes estándar
de bloque
Intensidad
de fracturación

273
Grado de Observaciones de Clasificacio-
meteorización campo nes estándar

1º. Localización e identificación del afloramiento

Consiste en su ubicación geográfica, localización, caminos de acceso, relieve


topográfico, extensión, geometría, caracteres relevantes, etc. Es importante des-
cribir en esta parte sí se trata de un afloramiento natural o si corresponde a una
excavación minera, sondeo, calicata, pozo de exploración, etc. y las condiciones
en que se encuentra (ver Figura 21.5 y Figura 21.6).

2º. Fotografías, videos, mapas y esquemas


Es recomendable realizar numerosas fotos desde distintos ángulos y con detalle
de las diversas características del afloramiento. Las facilidades que ofrece la tec-
nología, permite realizar un completo reportaje fotográfico del afloramiento y
del entorno geológico.

274
Figura 22.5. Localización de canal hidráulico y cantera

275
Figura 22.6. Zona de Estudio - Hoja 10-c Carta geológica nacional
de Perú
Es recomendable también realizar videos de la zona de investigación y sobre
los detalles geológicos más importantes, puesto que su posterior visualización
nos aclarará numerosos detalles que una primera evaluación no se muestran a
simple vista. Se recomienda también realizar suficientes esquemas y croquis que
nos ayuden a interpretar y describir todos los caracteres geológicos.

Figura 22.7. Imagen de reconocimiento de afloramiento en Jambur-


La Mina (1)

276
Figura 22.8 Imagen de reconocimiento de afloramiento en Jambur-
La Mina (2)
3º. Descripción geológica general

Llegados a este punto un mapa geológico de la zona de estudio, hecho a mano in


situ, será de excelente ayuda. La descripción debe incluir al menos lo siguiente:

• Formación y edad geológica


• Litologías presentes
• Estructuras que puedan ser observables a gran escala
• Rasgos y características estructurales generales: macizo estratificación,
fallas
• regionales y locales, fracturas, formaciones masivas, etc.
• Identificación de zonas alteradas y meteorizadas y espesor de las mismas
• Presencia de agua, filtraciones, surgencias, etc.

277
Figura 22.9. Perfil estratigráfico de calicata 1 – Estudio geotécnico canal
Jambur (Paimas. Ayabaca-
Piura, Perú). Cortesía de Grupo SPS España, 2018.

La práctica aconseja incluir cuantos datos se aprecien, incluso aquellos que


puedan considerarse de poco interés (es preferible el exceso a la escasez de in-
formación). Deben anotarse todas aquellas dudas que tengamos sobre las condi-
ciones y características del afloramiento, puesto que una caracterización y diag-
nóstico certero no se hace con una primera visita de evaluación. En la Figura
22.9 se muestra un ejemplo de perfil estratigráfico de una zona del área de estu-
dio, obtenido mediante la ejecución de calicatas.

4º. División en zonas y descripción general de cada zona

278
La zonificación se realizará en base a criterios litológicos y estructurales con-
siderando los sectores más o menos homogéneos del afloramiento, no siendo
conveniente establecer demasiadas zonas, aunque el número y la extensión de
las mismas dependerá del grado de heterogeneidad de los materiales y estructuras
que formen el macizo, de la extensión del afloramiento y del grado de detalle y
finalidad de la investigación. Se debe realizar una breve descripción general de
cada zona, sin entrar en detalles referentes a la matriz rocosa o a las discontinui-
dades, incluyendo datos sobre la litología, estado de meteorización, fracturación
y presencia de agua. Estas descripciones cualitativas deben apartar una idea del
material a estudiar, pero sin valorar cuantitativamente las propiedades del macizo
y de sus componentes.

Para la división en zonas del afloramiento y la descripción general de cada


una se recomienda utilizar formatos de toma de datos como el de la Figura 22.10.

279
Figura 22.10 Formato para toma de datos geomecánicos en campo
(Grupo SPS España)
5º. Identificación de zonas singulares

Zonas singulares son aquellas zonas, elementos o estructuras no sistemáticas,


que no se repiten en el macizo, y que tienen influencia en sus propiedades y
comportamiento mecánico, par ejemplo fallas, diques, zonas de brecha, cavida-
des, zonas de flujo de agua, etc. Estas zonas deben tratarse y describirse de forma
individualizada, indicando la problemática específica que presentan, así como su
influencia en el comportamiento general del macizo.

En un macizo rocoso pueden aparecer zonas singulares, más o menos exten-


sas, o estructuras lineales (por ejemplo fallas, diques, etc.) que pueden afectar de
forma definitiva al comportamiento mecánico del mismo.

Estas zonas tienen que tratarse de forma individualizada, indicándose la pro-


blemática específica que presentan, así como su influencia en el comportamiento
general del macizo.

En la Figura 22.11 se representa un macizo rocoso con zonas de fuerte alte-


ración que constituyen en si mismas estructuras singulares.

280
Figura 22.11 Macizo rocoso con zonas de fuerte altera-
ción

6º. Caracterización de la matriz rocosa

Los aspectos que deben describirse en campo son:

• Identificación
• Meteorización o alteración
• Resistencia a compresión simple
Identificación

La identificación de una roca se establece a partir de su composición y de su


textura o relaciones geométricas de sus minerales. A estos criterios descriptivos
se unen las características genéticas, cuando éstas pueden ser deducidas de la
paragénesis mineral, composición química, forma y estructura del yacimiento, y
de las relaciones temporales y espaciales con otras rocas.

Las observaciones más prácticas son:

281
• Composición mineralógica
• Forma y tamaño de los granos
• Color y transparencia
• Dureza

Para la correcta observación de estas propiedades es necesario limpiar la


roca, eliminando la capa superficial de alteración. Según el tipo de roca, otros
aspectos que pueden ser determinados son la presencia o ausencia de exfoliación
y la existencia de maclado y tipo de macla.

En la Figura 22.12. Macizo rocoso de granodiorita fuertemente alterado,


(Jambur, Ayabaca - Perú) se muestra el macizo estudiado para el proyecto del
canal Jambur. En la citada Figura se observa la meteorización de la roca grano-
diorítica, desintegrada, que se ha convertido ya en una arena. Puede observarse
la roca decolorada, con cambios en el color original de la matriz rocosa; desinte-
gración y alteración al estado de suelo, aunque se mantiene la fábrica original.

La composición mineralógica permite clasificar litológicamente la roca. Los


minerales más comunes que forman las rocas se pueden identificar a nivel de
muestra con una lupa, si las dimensiones del mineral lo permiten. La identifica-
ción detallada de los minerales requiere un estudio petrográfico mediante lámina
delgada, que se realizará siempre que existan dudas en la identificación de los
mismos.

Una vez descritos los minerales, se procede a nombrar y clasificar la roca. El


sistema más recomendable se basa en clasificaciones geológicas enfocadas hacia
usos geotécnicos. En la Tabla 22.5 se incluye la clasificación propuesta por la
Sociedad Internacional de Mecánica de Rocas (ISRM).

La identificación de la roca se completa definiendo el tamaño de grano y el


color. En la Tabla 22.3 de clasificación de rocas para usos geotécnicos aparece
el tamaño de grano como criterio de clasificación, adoptando las rocas sedimen-
tarias una terminología específica en función de este parámetro.

282
EI tamaño de grano hace referencia a las dimensiones medias de los minera-
les o fragmentos de roca que componen la matriz rocosa. La estimación del ta-
maño de grano se realiza normalmente de visu, con una regla o con la ayuda de
comparadores de tamaño.

Figura 22.12. Macizo rocoso de granodiorita fuertemente alterado (are-


nosa)
(Jambur, Ayabaca - Perú), Fuente: Grupo SPS España.

En rocas de grano fino es útil la ayuda de una lupa de mano. EI tamaño de


las partículas minerales que componen la roca puede ser homogéneo (rocas equi-
granulares) o presentar variaciones importantes (heterogranulares).

Los términos utilizados y los intervalos de tamaño reconocidos internacio-


nalmente son los indicados en la Tabla 22.3.

Tabla 22.3, Clasificación de tamaño de grano de las rocas

283
Descrip- Tamaño de grano Equivalencia con los tipos de
ción suelo
Grano ➢ 2 mm Gravas
grueso
Grano me- 0,06 – 2 mm Arenas
dio
Grano fino < 0,06 mm Limos y arcillas

EI color de una roca depende de los minerales que la componen. Algunos


minerales tienen un color distintivo, pero frecuentemente contienen sustancias o
impurezas que lo modifican. El color se puede describir de forma semejante al
de los suelos, dando un color principal seguido de uno secundario e indicando,
por último, la intensidad que presenta (por ejemplo, granito gris verdoso claro).
Existen cartas de colores que se emplean para la comparación, evitando así cual-
quier grado de subjetividad en la descripción. La observación debe realizarse
sobre la roca fresca, una vez retirada la capa superficial de alteración
Cuando la roca no ha sufrido procesos de alteración y presenta un colar ori-
ginal y característico, se define como roca sana. Las variaciones de coloración
de la roca en el afloramiento indican que el material rocoso ha sufrido procesos
de meteorización. La variación en la coloración puede afectar a todos los mine-
rales constituyentes o solo a algunos, aspecto que ha de indicarse en la descrip-
ción.

La dureza es una propiedad directamente relacionada con la resistencia, que


depende de la composición mineralógica y del grado de alteración que afecte a
la roca. Su descripción es cualitativa. Generalmente se adoptan como criterios la
densidad y la resistencia de la roca, estableciéndose el grado 1 para la roca menos
densa y resistente (𝛾 = 1,5 𝑡/𝑚3 𝑦 (𝜎𝑐 = 50 𝑘𝑔/ 𝑐𝑚2 ) y el grado 14 para la
más densa y resistente (𝛾 = 2,7 𝑡/𝑚3 𝑦 (𝜎𝑐 = 1.800 𝑘𝑔/𝑐𝑚2 ).

284
Para evaluar la dureza de los minerales se emplea la escala de Mohs, que
asigna un valor de 1 para el mineral más blando (talco) y un valor de 10 para el
más duro (diamante).

Meteorización

EI grado de meteorización de la roca es una observación importante en cuanto


que condiciona de forma definitiva sus propiedades mecánicas. Según avanza el
proceso de meteorización aumentan la porosidad, permeabilidad y deformabili-
dad del material rocoso, al tiempo que disminuye su resistencia. Los procesos de
meteorización física y química que afectan a las rocas se han descrito ya en el
Capítulo 11 Geología de las Rocas.

La identificación del estado o grado de meteorización de la matriz rocosa se


puede realizar de forma sistemática a partir de las descripciones de la Tabla 22.4.
Descripción del grado de meteorización.

Las condiciones climáticas son el principal agente en la meteorización, y el


aspecto que ofrecen las rocas meteorizadas varía para las distintas regiones cli-
máticas. Los distintos tipos de rocas son afectados desigualmente por los proce-
sos de meteorización, siendo éstos más intensos cuanto mayor es el tiempo de
exposición a los agentes atmosféricos.

Tabla 22.4. Descripción del grado de meteorización


Término Descripción
Fresca No se observan señales de meteorización
Descolorada Se aprecian cambios en el color original de la
roca. Se recomienda detallar los grados de cam-
bio.

285
Desintegrada La roca se ha alterado hasta convertirse prácti-
cqamente en un suelo, aunque se mantiene la fá-
brica original. La roca es friable; pero los gra-
nos minerales no están descompuestos.
Descompuesta La roca se ha alterado hasta transformarse al es-
tado de un suelo (algunos o todos los minerales
están descompuestos).
Resistencia a compresión simple

La resistencia de la matriz rocosa puede ser estimada en el afloramiento mediante


índices de campo o a partir de correlaciones con datos proporcionados por sen-
cillos ensayos de campo, como el ensayo de carga puntual PLT o el martillo
Schmidt.

Los índices de campo permiten una estimación del rango de resistencia de la


roca. Los criterios para su identificación se han estudiado de manera preliminar
en el Capítulo 11. Geología de las Rocas. En esta parte se tratarán esos aspectos
con mayor profundidad. EI ensayo de carga puntual o de rotura entre puntas,
PLT, permite obtener un índice, Is, correlacionable con la resistencia a compre-
sión simple. Mediante el martillo Schmidt o esclerómetro se mide la resistencia
al rebote de una superficie rocosa, que se correlaciona con la resistencia a com-
presión simple.

En este ensayo es recomendable tomar un número elevado de medidas y rea-


lizar su análisis estadístico. Con los valores de resistencia obtenidos con estos
métodos se puede clasificar la matriz rocosa en base a los criterios de la Tabla
22.5.

Tabla 22.5. Clasificación en base a la resistencia de la roca


Resistencia a compresión simple Descripción
(MPa)
1–5 Muy blanda

286
5 – 25 Blanda
25 – 50 Moderadamente dura
50 – 100 Dura
100 – 250 Muy dura
> 250 Extremadamente dura

287
Capítulo 23: DESCRIPCIÓN DE LAS DISCONTINUIDADES

Índice del capítulo

23.1. Introducción
23.2. Naturaleza discontinua de las rocas
23.3. Parámetros relativos al sistema macizo-discontinuidades
23.4. Parámetros a tener en cuenta en la descripción de las discontinui-
dades
23.5. Condiciones hidráulicas

23.1. INTRODUCCIÓN

Las discontinuidades condicionan de una forma definitiva las propiedades y el


comportamiento resistente, deformacional e hidráulico de los macizos rocosos.
La resistencia al corte de las discontinuidades es el aspecto más importante en la
determinación de la resistencia de los macizos rocosos duros fracturados, y para
su estimación es necesario definir las características y propiedades de los planos
de discontinuidad.

En un estudio geomecánico se deben describir los tipos de discontinuidades


y definir los parámetros físicos y geométricos que condicionan las propiedades
y el comportamiento mecánico de las discontinuidades. La descripción y medida
de estos parámetros para cada familia debe ser realizada en campo:

• Orientación
• Espaciado
• Continuidad o persistencia
• Rugosidad
• Resistencia de las paredes
• Abertura

288
• Relleno
• Filtraciones

Algunos de estos parámetros, como la rugosidad, resistencia de las paredes,


apertura y relleno, determinan el comportamiento mecánico y la resistencia al
corte de las discontinuidades, otras como la orientación y la abertura influyen en
el comportamiento de la roca en los procesos de voladura y en el grado de frag-
mentación.

A continuación, y dada la importancia de las discontinuidades en todos los


procesos de rotura, fragmentación de rocas; así como en la estabilización y sos-
tenimiento de todo tipo de excavaciones mineras, vamos a realizar una descrip-
ción detallada de los tipos de discontinuidades y de sus parámetros mas impor-
tantes.

23.2. NATURALEZA DISCONTINUA DE LAS ROCAS

En la naturaleza la mayoría de los macizos rocosos, principalmente los que


se encuentran en los primeros cientos de metros desde la superficie, tienen un
comportamiento como medio discontinuo. Sus discontinuidades son las que de-
terminan fundamentalmente su comportamiento mecánico. Esta realidad nos
obliga a un estudio detallado de la masa rocosa y de sus discontinuidades para
una correcta caracterización con fines de diseño de obras, estructuras y voladuras
de rocas. En todo estudio de mecánica de rocas, geotecnia y geomecánica debe
considerarse la descripción y caracterización físico-mecánica y geológica, tanto
del macizo rocoso como de sus discontinuidades (ver Figura 23.1).
Desde el punto de vista de la geotecnia y de la geomecánica es más impor-
tante estudiar las características mayores del medio rocoso (fallas, diaclasas,
fracturas, juntas y discontinuidades en general) que la estructura y fábrica (que
se estudian cuando se analiza la matriz rocosa).

Normalmente las únicas maneras de explorar, analizar y describir las carac-


terísticas mayores de la masa rocosa son a través de afloramientos naturales y

289
mediante la ejecución de sondeos o excavaciones subterráneas para exploración
y auscultación.

Podemos distinguir dos niveles de escalas en los tipos de discontinuidades


de las rocas:

a) Escala microscópica de tamaños:

▪ Discontinuidades en la red cristalina, con separaciones del orden de


10−4 𝑐𝑚 (ejemplo: clivaje).

▪ Discontinuidades a escala granular, con separaciones entre granos del


orden de
10−2 𝑐𝑚.

▪ Bandas de deslizamiento o fisuras en los granos

b) Macro discontinuidades:

Son los planos de discontinuidades que la masa rocosa sea discontinua, es-
tructuralmente hablando. Reducen la resistencia al corte y hacen que la roca sea
mucho menos resistente a la tracción, comparada con la roca intacta. En ocasio-
nes pueden hacer que la resistencia a tracción de la roca tienda a ser nula o que
su deformabilidad se incremente de forma considerable. De otro lado, suelen
producir un sistema de fisuras que hagan que la masa rocosa sea permeable, lo
que añade unas características nuevas de presencia de humedad o inundación.

El término discontinuidad es muy utilizado en geología, mecánica de rocas,


geomecánica y voladura de rocas; por tanto es menester fijar su significado en el
contexto de la presente obra.

Discontinuidad: entendemos como tal a toda fisura estrecha o zona de debilidad,


relativamente amplia, que hace que una masa rocosa sea discontinua. Las paredes

290
de la roca pueden o no estar separadas en algún grado, por material más débil
como arcilla, arena, partículas de roca, bloques de roca. El relleno puede ser la
propia roca alterada.

Junta: es una fractura de origen natural que convierte la roca en una masa es-
tructuralmente discontinua. Las paredes de la roca tienen contacto directo en al-
gún grado a través de la propia junta. Entre las paredes no hay material de relleno.
La junta es un caso particular de las discontinuidades.

Los términos juntas, fisuras, zonas de debilidad, discontinuidades se utilizan


cuando el origen del defecto no es conocido. Pero, cuando el origen del defecto
es conocido suele usarse la siguiente terminología:
Juntas lajeadas
Juntas tectónicas
Juntas térmicas
Lechos de estratificación
Diaclasas
Juntas de foliación
Fallas
Zonas de cizallamiento
Otras

291
Figura 23.1. Macizo rocoso y discontinuidades

Los parámetros que caracterizan a las discontinuidadess del medio rocoso se


pueden dividir en dos grupos:

a) Parámetros relativos al sistema macizo-discontinuidades


b) Parámetros relativos a las discontinuidades en si mismos.

En la Figura 23.2 Identificación de macizo rocoso se muestra una imagen


tomada en un trabajo de campo para caracterizar el macizo rocoso de la zona de
Jambur, Ayabaca (Perú, 2017) para el diseño y construcción de un canal de 17
Km de longitud. Y, en la Figura 23.3. Macizo rocoso y discontinuidad se muestra
el ejemplo de un trozo de macizo atravesado por u na discontinuidad con una
apertura perfectamente identificable.

292
Figura 23.2. Identificación de macizo rocoso

Ahora bien, vamos a proceder a estudiar los dos grupos antes indicados.

23.3. PARÁMETROS RELATIVOS AL SISTEMA


MACIZO-DISCONTINUIDADES

En este grupo tenemos:

- El número de familia de discontinuidades:


- por unidad de superficie
- por unidad de volumen

- Orientación
- Espaciamiento
- Tamaño y forma de los bloques

293
23.3.1. NÚMERO DE FAMILIAS DE DISCONTINUIDADES

Se parte de la suposición de que las discontinuidades o discontinuidades son


planos. Se entiende que una familia es un conjunto formado por los planos de
debilidad que son aproximadamente paralelos (Ver. Figura 23.3).

Figura 23.3. Macizo rocoso y discontinuidad

El número de familia domina el comportamiento mecánico del medio rocoso


y es determinante en los problemas de estabilidad de túneles y taludes, a los da
el número de grados de libertad de los bloques.

Además de los discontinuidades ordinarios incluidos en las familias, existen


a veces discontinuidades singulares o erráticos que hay que considerar
independientemente.

Generalmente se presentan en los informes, fotografías de los


discontinuidades, las cuales se hacen con una licnecia previa del macizo. Es
conveniente la representación estereográfica o equiarea de los discontinuidades.

El número de familias puede describirse según el esquema siguiente:

294
a) Roca masiva con singularidades
b) Una familia
c) Una familia y singularidades
d) Dos familias
e) Dos familias mas singularidades
f) Tres familias
g) Tres familias mas singularidades
h) Cuatro o más familias: macizo fuertemente diaclasado
i) Roca machacada: macizo parecido a un suelo
j) Fisuras individuales y zonas de debilidad (especificar número).
k) Microdefectos (a nivel de micras).

Figura 23.4.Número de familias de juntas

23.3.2. ORIENTACIÓN

295
Los conceptos de buzamiento y rumbo se aplican a los planos que
representan las discontinuidades. El buzamiento y el rumbo del buzamiento (o
también llamado sólo el rumbo) de un plano, definen su posición respecto a un
plano horizontal y el norte respectivamente.

Se entiende por rumbo el ángulo que forma la horizontal del plano con el
norte. Buzamiento es el ángulo formado por la línea de máxima pendiente del
plano del defecto con uno horizontal.: rumbo del buzamiento es el rumbo de la
proyección sobre el plano horizontal de la línea máxima pendiente (ver Figura
23.5) en sentido descendente.

Con estos parametros se define la orientación del plano de un defecto. Dentro


de una familia, los discontinuidades no son exactamente paralelos. Por tanto,
debe determinarse la orientación de varios discontinuidades por cada familia.
Los resultados se presentan en una tabla estandarizada para cada familia. El
tratamiento de estos datos puede efectuarse estadísticamente por ordenador.

Además se hace necesaria una representación gráfica de los datos. Son


mucho los métodos usados hasta ahora. El método más simple consiste en
representar cada discontinuidad mediante un símbolo indicativo de rumbo y
buzamiento, en el punto correcto dentrod e un mapa geológico del área. Por
ejemplo:

296
Figura 23.5. Símbolos de representación de
discontinuidades

En la Figura 23.6. Rumbo, buzamiento y dirección del buzamiento se


representan ejemplos que aclaran las definiciones antes enunciadas.

Figura 23.6. Rumbo. buzamiento y dirección del buzamiento

Las limitaciones espaciales en los mapas impsobilitan la representación de


muchos datos con este sistema. Sin embargo, es muy conveniente para
representar los discontinuidades más importantes, los cuales deben tratarse
independientemente.
En la Figura 23.7 se representa la medida de la orientación de las
discontinuidades. De otro lado, las discontinuidades se pueden representar sobre
una esfera. Supuesto el plano del defecto pasando por el centro de la esfera, el
polo viene determinado según se ve en la Figura 22.8.

Como polo representativo se escoge el situado en el hemisferio interior.

297
Figura 23.7. Medida de la orientación de discontinuidades

Figura 23.8. Polo de una discontinuidad


Los polos correspondientes a cada uno de las discontinuidades se representan
en el plano del dibujo según la conocida proyección estereográfica. El esquema
de este sistema de representación puede verse en la Figura 23.8.

298
La proyección estereográfica tiene dos ventajas: los círculos máximos sobre
la superficie esférica, se proyectan sobre el plano ecuatorial según círculos, Los
ángulos con que se cortan dos discontinuidades se conservan. Por estas razones
la proyección estereográfica es muy conveniente para resolver problemas en que
intervengan direcciones se fuerzas, ángulos, etc.

A veces es muy importante conocer la densidad de la distribución espacial


sobre la esfera de los polos de las discontinuidades. La proyección estereográfica
no conserva la igualdad de áreas y, por tanto, esta proyección no es adecuada
para representar curvas de densidad. La representación equiarea o de Schmidt,
que conserva las áreas es la mejor para este propósito.

La representación equiarea permite una fácil visualización de problemas


geológicos aplicando conceptos de geometría descriptiva (es posible visualizar
de un solo golpe de vista la distribución de discontinuidades (diaclasas, fallas,
esquistosidad, etc.).

La proyección del polo se obtiene por giro sobre un plano horizontal tangente
en 0 a la esfera, según se indica en la Figura 23.9.

Los gráficos de Schmidt están comercializados. Sobre ellos puede llevarse


directamente cada polo sobre el paralelo y meridiano que le corresponda.

En el diagrama de Schmidt puede dibujarse directamente las curvas de


isodensidad. El punto de máxima densidad se toma generalmente como el
representativo de cada familia (Figura 23.10).

Los polos correspondientes a una familia de discontinuidades se distribuyen


de acuerdo a la función de distribución hemisférica:

𝐾
𝑈 (𝜓, 𝐾 ) = . 𝑒 𝐾 cos 𝜓
4𝜋(𝑒 𝜋 − 1)

299
-
En donde ψ es la distancia esférica al polo representativo de la familia y K
un parámetro que define la dispersión de la familia.

Como ayuda cualitativa pueden usarse los llamados diagramas de bloques


del tipo señalado en la Figura 23.4. A veces es conveniente incluir unas
secciones de la obra en estudio en las que se presentan las familias de
discontinuidades, para visualizar el problema.

Las discontinuidades singulares que pueden tener trascendencia para el


problema que se estudia hay que darles un tratamiento particular. Deben
representarse fielmente en la planta geológica y en alzados que sirvan para
definirlo indicando todas sus características: orientaciones, espesores, rellenos,
etc.

300
Figura 23.8. Proyección estereográfica

Figura 23.9. Proyección equiarea

Figura 23.10. Diagrama de Schmidt

23.3.3. ESPACIAMIENTO

301
El espaciamiento de juntas y discontinuidades controla el tamaño de los bloques
indivi-duales de roca intacta. Es un parámetro especialmente importante cuando
se presentan más de dos familias de discontinuidades en el macizo rocoso. Los
medios para estimarlo son los siguientes:

Medida sobre afloramiento o excavación

Sobre una ladera, o una superficie de excavación (plana) se traza una recta
cualquiera que interceptará una serie de juntas (Figura 23.11.).

Sobre la recta se miden las distancias entre cada dos discontinuidades


consecutivos de una misma familia, lo que proporciona un conjunto de valores,
𝑑𝑖.

Las distancias entre los planos serán:

𝑑𝑖 . cos ∝

Donde ∝ es el ángulo que forma la recta de medi-ción con la normal al plano


medio de la familia considerada. Con los valores (𝑑 𝑖 . 𝑐𝑜𝑠 ∝= 𝑠) se hace un
histograma de frecuencias (Figura 23.12).
A partir de esté histograma se obtiene para cada familia la media, modo,
máximo y mínimo de las separaciones. Se aplica la siguiente clasificación
cualitativa del espaciamiento. (Tabla 23.1).

Se define la frecuencia de una familia como la inversa de su separación


modal (en metros). La frecuencia es el número de discontinuidades por metro.

302
Figura 23.11. Medida del espaciamiento

Figura 23.12. Histograma del espaciamiento


Tabla 23.1. Clasificación del espaciamiento modal de discontinuidades
Clasificación Espaciemiento MODAL
Extremadamente juntas 3 cm

303
Muy juntas 3 . 10 cm
Juntas 10 . 30 com
Separación media 30 – 100 cm
Separación ancho 1–3m
Separación muy ancha 3 – 10 m
Separación extremadamente ancha 10 m

Análisis de sondeos

Puede obtenerse el espaciamiento mediante el análisis de los testigos de un


sondeo (Figura 23.13).

a. Se cuentan, sin considerar su orientación, todas las juntas naturales y


discontinuidades que interceptan una longitud dada del testigo recupe-
rado, y se expresa el resultado como una frecuencia de juntas: número de
juntas por metro de testigo recuperado. Deben distinguirse las fracturas
artificiales, para no incluirlas.

b. Se define el porcentaje de recuperación como la longitud suma de los


trozos de testigo recuperados expresada en porcentaje de la longitud
sondeada. Cuando el testigo está fragmentado, la longitud de tales
porciones se estudia juntando los fragmentos y estimando la longitud de
testigo que representan tales fragmentos.

Los resultados obtenidos en macizos de roca con baja calidad dependen


mucho de la técnica de sondeo y de la habilidad del personal.

c. Se define el índice RQD (Rock Quality Designation) como la longitud


suma de todos los trozos de testigo de 10 cm o mayores, expresada como
porcentaje de la longitud sondeada. Se debe medir la longitud de los
trozos individuales a lo largo de la línea central (eje) del testigo (Figura

304
23.13). El material que sea evidentemente más débil que la roca
circundante se descuenta, aunque aparezca en trozos intactos de más de
10 cm.

El índice RQD debe obtenerse siempre. Existen buenas correlaciones con. la


deformabilidad, etc. No obstante, su uso debe cuidarse, pues no sirven _para
todas las rocas, sino para aquellas del tipo en que se obtuvo la correlación.
D. Deere, a partir del índice RQD clasifica la masa rocosa de la siguiente
manera:

Figura 23.13. Bases geométricas para el uso de planos de referencia em el


análisis de los datos de
sondeo

CALIDAD DEL RQD


MACIZO (%)

305
Muy pobre 0 25
Pobre 25 50
Mediana 50 75
Buena 75 90
Selecta 90 100

Como mínimo debe presentarse una tabla de espaciamiento, frecuencia y/o


RQD, frente a la profundidad. Las tablas normales son del tipo:

Nº del Profundidad Descripción %


sondeo Recuperación RQD

23.3.4. TAMAÑO Y FORMA DE LOS BLOQUES

El espaciamiento y número de familias de las discontinuidades son indicadores


importantes del comportamiento del macizo. Junto con la orien-tación de las
familias determinan el tamaño y la forma de los bloques resultantes, los cuales
pueden tomar formas aproximadas de cubos, romboedros, tetraedros, lajas,
prismas, etc.

a) Indice de bloque 𝑰𝑩 :

Es la dimensión media de los bloques típicos de roca.

Para el caso de macizos rocosos con tres o más familias de discontinuidades que
los dividen en prismas, romboedros, cubos, tetraedros, etc., el índice de bloque
es:

𝑆1 + 𝑆2 + 𝑆3 + ••• + 𝑆𝑛
𝐼𝐵 =
𝑛

306
Donde 𝑛 es el número de familias de las juntas. Para una
𝑑𝑒𝑡𝑒𝑟𝑚𝑖𝑛𝑎𝑑𝑎 𝑓𝑎𝑚𝑖𝑙𝑖𝑎 𝑖, 𝑝𝑜𝑑𝑒𝑚𝑜𝑠 𝑑𝑒𝑐𝑖𝑟 𝑞𝑢𝑒 𝑆𝑖 es el espaciamiento modal
de la familia i.

Cuando las dimensiones de los bloques son razonablemente homogéneas,


sólo se describe la forma del bloque (cúbica, romboédrica, etc.). En caso de
anisotropía manifiesta deben darse datos descriptivos adicionales para mejor
identificación (caso de lajas, bloques columnares, etc., (ver Figura 22.14).

No es realista usar el índice de bloques cuando el macizo tenga sólo una o


dos familias de discontinuidades, porque los bloques individuales no se
formarán, salvo por intersección con la superficie de afloramiento.

b) Indice 𝑱𝑽 :

Es el número de discontinuidades por metro cúbico. Es un contador volumé-trico


que se define como la suma extendida a todas las familias del número de
discontinuidades por metro

1
𝐽𝑉 = ∑𝑛𝑖=1
𝑆𝑚𝑖

Donde:

𝑛 = 𝑛ú𝑚𝑒𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑓𝑎𝑚𝑖𝑙𝑖𝑎𝑠 y
𝑆𝑚𝑖 = 𝑒𝑠𝑝𝑎𝑐𝑖𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑓𝑎𝑚𝑖𝑙𝑖𝑎 𝑖.

Para contar el núm. de discontinuidades por metro deben tomarse datos de


una longitud entre 5 y 10 m. Debe hacerse perpendicularmente a los planos de
las discontinuidades.
Según el índice Jv pueden los macizos pueden clasificarse en:

307
Clasificación Jv

Bloques masivos <1


Grandes bloques 1–3
Bloques tamaño medio 3 – 10
Bloques pequeños 10 – 30
Bloques muy pequeños 30 – 60
Roca triturada > 60

Las discontinuidades singulares no afectarán notablemente el valor de Jv a


menos que el espaciamiento de las discontinuidades sistemáticas sea ancho y
muy ancho (de 1 a 10 m, por ejemplo).

Se ha llegado a determinar una correlación entre los índices Jv y RQD:

𝑅𝑄𝐷 = 115 — 3,3 𝐽𝑣 ∶ 𝑠𝑖 𝐽𝑣 > 4,5

𝑅𝑄𝐷 = 100 ∶ 𝑠𝑖 𝐽𝑣 < 4,5

Estas correlaciones pueden utilizarse para determinar-el orden de magnitud


de RQD, cuando ésta no haya podido establecerse por no disponer del testigo.
No obstante, hay que hacer hincapìé que esta es una forma de aproximación al
valor del RQD y que da una idea inicial del estado del macizo rocoso; pero en
modo alguno pueden utilizarse estas fórmulas para construir modelos
geomecánicos consistentes o para realizar diseños y cálculos para sostenimiento
o estabilización de estructuras en roca.

Jv es más sensible a la frecuencia de discontinuidades que el RQD. No


obstante, en el caso de condiciones de roca pobre (por ejemplo, discontinuidades
conteniendo relleno de arcilla), el RQD da una estimación conservadora del
comportamiento ingenieril).

308
El ..Jv se presenta como una alternativa al índice de bloque 𝐼𝐵 .

c) Forma de los bloques:

La forma de los bloques deben expresarde lo más ajustado a una caracterización


geométrica, sin caer en ambiguedades. Se describirá verbalmente, por ejemplo:
cúbica, romboédrica, tetraédrica, prismática, columnar, laja, placa, etc. Será
conveniente acompañar la descripción con algún dibujo.
En la Figura 23.14. se representan diferentes esbozos de macizos rocosos
que dan ideas bastante aproximadas de sus formas; bloques, de tipo irregular,
tabular, columnar, etc.

309
Figura 23.14. Esbozo de macizos rocosos. Forma de los bloques:
(a) Bloques
(b) Irregular. (c) Tabular. (d) Columnar

23.4. PARÁMETROS A TENER EN CUENTA EN LA DESCRIPCIÓN


DE LAS DISCONTINUIDADES

Se consideran los siguientes:

- Estado de las paredes de la junta


- Estado del relleno de la discontinuidad
- Rugosidad
- Persistencia
- Apertura
- Condiciones hidráulicas
23.4.1. ESTADO DE LAS PAREDES DE LA JUNTA

Cuando no existe relleno, la resistencia de la pared de la junta deteunina en gran


manera la resistencia a cortante y deformabilidad del macizo.

La roca de la pared de la junta puede presentarse con una amplia-variedad en


su grado de alteración. Debe distinguirse entre lo que se entiende por
meteorización y alteración, aunque aquí la palabra meteorización se referirá .a
los dos efectos.

Se llama meteorización, cuando el efecto es producido por agentes externos


mientras que alteración se refiere al efecto de agentes internos del macizo.

a) El grado de meteorización de la roca cercana a la junta permite establecer,


la siguiente clasificación (ver tambièn Figura 23.15):

Tipo Símbolo

310
Roca fresca W1
Ligeramente meteorizada W2
Moderadamente W3
meteorizada
Altamente meteorizada W4
Completamente W5
meteorizada
Suelo residual W6

Las características de cada tipo son las siguientes:

W1: El color de la roca de la pared es, el mismo de la roca matriz, no se nota


ningún debili-
tamiento ni efectos de meteorización.

W2: La roca puede estar ligeramente decolorada en la pared: no es notorio


que sea más
débil que la roca sana.

W3: La roca, está decolorada en la pared. La -meteorización empieza a


penetrar hacia el
interior. El material es.notablemente más débil, en,la pared que en la roca
sana.

W4: La roca está decolorada. La meteorización penetra profundamente hacia


el interior,
pero existen todavía núcleos de roca sana (Figura 22.15). Si fuera
posible debiera
estimarse el porcentaje de roca sana existente.

W5: La roca está decolorada y convertida en suelo, pero la fábrica


(estructura) original
todavía se conserva. Puede haber ocasionales núcleos pequeños de roca.

311
Las propiedades del suelo dependen en parte de la naturaleza de la roca
matriz.

W6: La roca está decolorada y completa-mente convertida en suelo. La


estructura original
(fábrica) está completamente destruida. Hay gran cambio de volumen.
(reducción de la densidad).

b) La resistencia de la pared, puede deter-minarse con medios muy simples;


como el martillo de geólogo o un cuchillo apropiado. A partir de los
resultados obtenidos con estos medios puede establecerse la siguiente
clasificación:

Figura 23.15 Grado de meteorización

Tipo Símbolo Resistencia estimada a


la compresión simple
Roca muy blanda R1 7 – 30 𝐾𝑔⁄𝑐𝑚2

312
Roca blanda R2 30 – 100 𝐾𝑔⁄𝑐𝑚2
Roca dura R3 100 – 200 𝐾𝑔⁄𝑐𝑚2
Roca muy dura R4 200 – 700 𝐾𝑔⁄𝑐𝑚2
Roca extremadamente dura R5 > 700 𝐾𝑔⁄𝑐𝑚2

Las observaciones de campo permiten distinguir cada tipo:

R1; El material se desmorona bajo firmes (moderados) golpes con la punta


del pico del geólogo. Se descascarilla con un cuchillo. Generalmente es
demasiado dura para tallar una muestra triaxial a mano.
R2: Difícilmente puede arañarse y descascarillarse con un cuchillo. Con
golpes firmes con la punta del pico, aparecen muescas de 1 a 3 mm de
profundidad.

R3: No puede rayarse con el cuchillo. Un especimen sostenido en la mano,


puede romperse con la parte plana del pico, dando un sólo golpe fuerte.

R4: El especimen se rompe con varios martillazos fuertes del pico (parte
plana).

R5: Requiere muchos golpes para hacer saltar trocitos con el pico (no
martillo).

Si es interesante, estas determinaciones se efectúan sobre la pared de la junta


y sobre trozos recién rotos de la matriz para comparar sus resistencias.

Hoy día se tiende a estimar la resistencia a partir de un esclerómetro tarado


para rocas. Se hacen series de 10 determinaciones. De cada serie se desechan los
cinco valores menores y se prome-dian los restantes. Deben efectuarse varias
series.

313
Se realizan estos ensayos en la pared y en la roca matriz para comparar. Al
usar un escleró-metro debe tenerse cuidado en no falsear los resul-. tados, si hay
una junta hueca por detrás de donde se está ensayando.

23.4.2. ESTADO DEL RELLENO DE LA DISCONTINUIDAD

Es necesario describir los principales factores que controlan la resistencia a


cortante y deformabilidad de las discontinuidades. Estos incluyen los siguientes:

1. Anchura total
2. Estado de la pared de la roca
3. Estado del relleno:

. Granulometría
. Composición mineralógica
. Grado de consolidación
. Contenido de agua
4. Permeabilidad total de la zona.
En general, el relleno debe tratarse como un suelo, definiendo todas sus
características como .tal identificación, granulometría, límites de Atterberg,
humedad, etc. Si fuera posible se daríanr las propiedades mecánicas y en algunos
casos especiales, un estudio mineralógico.

a). Según el espesor del relleno, la abertura de las paredes de la


discontinuidad, las disconti-nuidades simples (es decir, cuando no son zonas de
falla, cizallamiento, etc.) pueden clasificarse, de acuerdo con Barton (1974), en
cuatro categorías:
A: Si se le desplaza tangencialmente, aparece un contacto roca-roca
casi inmediato (se acodala). El relleno es delgado; es sólo lo:suficiente
para que se pueda describir como discontinuidad. Prácticamente el
comportamiento es el de una junta limpia.

314
B: Se necesitan algunos centímetros (2 aproximadamente) de
desplazamiento tangencial para llegar al contacto roca-roca.

C: Si se desplaza tangencialmente las dos caras de la discontinuidad no hay


acodalamien
to. Al apretar normalmente, el desplazamiento normal a la discontinuidad es
prácticamente nulo, antes de producirse contacto.

D: No hay contacto roca-roca tangencial-mente. El relleno es grueso


y puede producirse
un apreciable corrimiento, al apretar normalmente la discontinuidad.

Estas clases están recogidas en la Figura 23.16.

Basándose en observaciones directas, los tipos de relleno pueden ser:

Tipo Símbolo 𝒄 𝒂𝒑𝒓𝒐𝒙𝒊𝒎𝒂𝒅𝒂𝒎𝒆𝒏𝒕𝒆 (𝑲𝒈⁄𝒄𝒎𝟐 )


Muy blando S1 0,3
Blando S2 0,3 – 0,6
Firme S3 0,6 – 1,2
Duro S4 1,2 – 2,4
Muy duro S5 > 2,4

En los trabajos de campo, los criterios de aplicación que permiten llegar a


este cuadro son los siguientes:

S1: El mango del martillo puede clavarse, empujándolo, en el relleno. Esto


se moldea fácil-
mente con los dedos.

315
S2: El dedo pulgar penetra fácilmente. El pico del martillo penetra, al
empujarlo, 30 ó 40
mm. El relleno es moldeable con los dedos, con alguna presión.

S3: Empujando el pulgar se consigue una marca con esfuerzo. El pico del
martillo puede
penetrar 10 mm. Es muy dificil de moldear con los dedos. Se consigue
meter una pala
de mano ordinaria con esfuerzo.

S4: Puede clavarse la uña del pulgar. Presio-nando el martillo, se producen


muescas
pequeñas. No puede moldearse con los dedos. Para excavarlo se necesita
un pico de
mano.

S5: Se raya con el pulgar con dificultad y los golpes con la punta del pico
producen muescas
pequeñas. Se requieren herramientas potentes para la excavación.

El relleno presente en las discontinuidades alude al material entre las paredes


de la discontinuidad, casi siempre más blando que el macizo rocoso. Un
parámetro en el material de relleno es su grado de cementación. El relleno
influencia la resistencia al corte; la permeabilidad y durabilidad de la masa
rocosa. Es importante evaluar la condición del relleno de las discontinuidades,
además de la génesis de los rellenos, la cantidad de agua, las cicatrices y
revestimientos en las paredes por materiales solubles, la abertura, rugosidad,
persistencia, etc.

316
Figura 23.16. Categoría del relleno

23.4.3. RUGOSIDAD

La rugosidad de una discontinuidad es una componente importante de la


resistencia al esfuerzo cortante, especialmente en el caso de juntas sin relleno.
Controla no solamente la resis-tencia de pico, siño también la forma de la curva
deformación-resistencia al esfuerzo cortante y la dilatancia.

Las discontinuidades tienen superficies variasdas, cuyo rango de rugosidad


va desde especular o suave (por ejemplo, juntas clivadas en pizarras) hasta
rugosas u onduladas (juntas lajeadas en granito).
El grado de rugosidad depende mucho del origen, pero a una escala menor
también depende de la mineralogía y grado de meteorización que tenga la junta.

317
En vista de la importancia que tiene la resistencia al esfuerzo cortante se han
ideado varios métodos para medir la rugosidad, cada uno de los cuales es útil en
diferentes situaciones. La elección del 'método dependerá del detalle requerido
y de la accesibilidad de la junta en cuestión (lo que en la práctica puede ser
complicado).
23.4.3.1. MÉTODOS CUANTITATIVOS
En este tipo de métodos tenemos los siguientes:

a) Método fotogramétrico.

Se trata de hacer un levantamiento de las rugosidades según métodos


fotogramétricos, que permitirán restituir el volumen original. Es el método
mejor, pero su precio lo hace prohibitivo en la mayoría de los casos.

b) Método de las placas circulares (Rengers, 1970)

En primer lugar se escoge una junta accesible y representativa de las superficies


significativas en la resistencia al esfuerzo cortante del macizo en el problema
particular que sea objeto de nuestro estudio.

El método consiste en situar sobre la pared una serie de placas de diferente


tamaño. Las placas al apoyarse sobre las rugosidades toman una deter-minada
posición, c,iracterizada por su rumbo y su buzamiento.

La disposición se muestra en la Figura 23.17 (a). El tamaño de las placas


que se utilizan es: 5,5, de 11 - 21 y 42 cm de diámetro. Para la placa de 42 cm
se hace un mínimo de 25 posiciones. La sensibilidad de las medidas aumenta si
se hacen más determinaciones con las placas pequeñas.

Con los resultados de cada placa se dibuja un diágrama polar. Se superponen


y el resultado es análogo al que muestra la Figura 23.17 (b). En la Figura 2.17
(c) se puede observar el perfil de la rugosidad.

318
Las placas menores dan mayores inclinaciones y más dispersión en las
lecturas.

Para cada tamaño de placa se representa la inclinación máxima y mínima


(máximo y mínimo de ángulo de rugosidad) según una dirección dada de
potencial deslizamiento, como se muestra en la Figura . 23.17 (d).

La estimación del ángulo de rozamiento de la junta se hace en el caso del


diagrama polar según el método de Schneider (1976). (Ver Figura 23.18).
A partir de la envolvente de los ángulos de rugosidad para cada distancia
base ∆𝑢 se obtiene la curva de dilatancia dibujando secantes con el ángulo 𝒊
apropiado a cada distancia base. La dilantancia 𝒊𝒕𝒈 es la inclinación de la
tangente a la curva de dilatancia. La resistencia al esfuerzo cortante para cada
distancia base se obtiene admitiendo que el ángulo de rozamiento es la suma del
valor de la dilatancia 𝒊𝒕𝒈 más el ángulo de rozamiento residual 𝝋𝒓 .

𝑟 (∆𝑢 ) = 𝜎 tan[ 𝜑𝑟 + 𝑖𝑡𝑔 (∆𝑢 )]

Esto es válido siempre que no se rompan las rugosidades.

c) Método del perfil manual

Se selecciona igualmente una junta accesible y representativa. El método


consiste en colocar una barra recta (de 2 m) o bien un alambre de 10 m sobre la
diaclasa, paralelo a la línea de máxima pendiente de la junta plana o bien a la
dirección de deslizamiento potencial (según las dimensiones se usará la barra o
el alambre).

319
Figura 22.17. Análisis de la rugosidad de Rengers: a) y b)
Método de Fecker y Rengers: (c) y (d)
Por conveniencia la barra o el alambre debe estar en contacto con el punto o
puntos más altos de la junta y tan recto como sea posible. Las distancias
perpendiculares entre la barra o alambre y la junta se mide a intervalos constantes
a lo largo de la barra. Se presenta los resultados en una tabla de valores x, y
(Figura 23.19). Una vez conseguidos los datos x, y, puede restituirse el perfil de
las rugosidades.

320
Figura 22.18. Método de H. Schneider

23.4.3.2. MÉTODO CUALITATIVO (RECONOCIMIENTO VISUAL)

En los estados preliminares de los trabajos de campo, las limitaciones de tiempo


pueden impedir el uso de las anteriores técnicas de medida de rugo-sidad. Esta
debe describirse con términos orales que se basan en dos escalas de observación:

- Pequeña escala (varios cm)


- Escala grande (varios dm ó m)

Cada rugosidad se describe con dos términos, uno correspondiente a la escala


pequeña y otro a la grande.

321
De acuerdo con esto, los tipos de juntas, en cuadro de doble entrada según la
rugosidad son:

Figura 23.19. Método de registrar la rugosidad

Tabla 23.1. Tipo de rugosidades


Escala
pequeña Rugosa Suave Especular

Escala grande
Escalonada R1 R2 R3

322
Ondulante R4 R5 R6

Plana R7 R8 R9

En la Tabla 23.1.Tipos de rugosidades se tiene una clasificación de las mis-


mas para los tipos de escala pequeña y grande. Según esta clasificación, en tér-
minos de resistencia al cortante, pueden establecerse de manera general las si-
guientes relaciones:

𝑹𝟏 > 𝑹𝟐 > 𝑹𝟑
˅ ˅ ˅
𝑹𝟒 > 𝑹𝟓 > 𝑹𝟔
˅ ˅ ˅
𝑹𝟕 > 𝑹𝟖 > 𝑹𝟗

No todos los tipo son comparables: R4 y R3 no to son (R4 es probablemente


más resistente que R3.

Los perfiles de rugosidad se usan entre otras cosas para estimar la resistencia
de pico al cortante en juntas, basándose en un sistema de clasificación dado par
Barton (Figura 23.20).

Barton (1974) asignó un coeficiente de rugosidad de juntas, JRC para califi-


car la rugosidad:

𝐽𝑅𝐶 = 20 ➔ 𝑅4
𝐽𝑅𝐶 = 10 ➔ 𝑅5
JRC = 5 ➔ R8
𝐽𝑅𝐶 = 0 ➔ 𝑅9

El resto de los tipos R no tienen JRC asignado: debe estimarse cuando se


necesite.

323
Barton atribuye un ángulo de rozamiento a la junta.

𝜎𝑐
𝜑 = 𝜑𝐵 + 𝐽𝑅𝐶 log =
𝜎𝑛

Siendo:
𝜎𝑐 = resistencia a la compresión simple de la pared , y
𝜎𝑛 = tensión normal a la que está sometida la junta.

Burton recomienda tomar en general un coeficiente de fricción básico de


𝜑𝐵 = 30º.

El campo de variacións 𝜑𝐵 = 25 − 35° es típico para R9 y R8 con


superficies sin meteorización apreciable en juntas de roca normal. Con
superficies meteorizadas el valor de 𝜑𝐵 baja mucho.
Una forma alternativa de encontrar la resistencia de pico fue dada por
Serrano en 1982, mediante un procedimiento numérico que tiene en cuenta, para
un cierto perfil de rugosidad de una junta con una determinada curva de
resistencia intrínseca, y un determinado nivel de tensiones, cual es el mecanismo
de rotura que produce la resistencia mínima, que sería la resistencia de pico y
cual es la dilatancia asociada.

324
Figura 22.20. Perfiles típicos de rugosidad y sus
téminos descriptivos
23.4.3.3. CURVA RUGOMÉTRICA

325
Es conveniente establecer para las juntas el concepto de curva rugométrica en la
que apa-rezcan agrupadas las rugosidades de distinto orden (Serrano, 1984).

Figura 23.21. Perfiles de rugosidad y valores de JRC

326
Para ello se recurre al análisis espectral de los procesos estocásticos.

Desde este punto de vista (ver Figura 23.21 ) un perfil de rugosidad aparece
a los ojos de un observador similar a la gráfica de una señal aleatoria temporal
en la que las abscisas son distancias en vez de tiempos y las ordenadas, altura de
las rugosidades en lugar de amplitudes de la señal.

Mediante esta sustitución o aplicación se puede establecer un isomorfismo


total entre ambos fenómenos que puede ser aprovechado para trasvasar la técnica
anteriormente citada al estudio de los perfiles de rugosidad de una junta.

Siguiendo con este isomorfismo pueden asimilarse los distintos perfiles de


rugosidad obtenidos con una junta mediante secciones paralelas, a registros o
realizaciones 𝑋𝑖 (𝑡) de una función aleatoria 𝑋 (𝑡).

El análisis espectral permite obtener en el perfil de rugosidad la distribución


de alturas de las rugosidades en función de la inversa de su exten-sión o tamaño
(frecuencias). Es decir, permite chtener una curva rugométrica. El análisis
espectral sería lo equivalente al proceso mecánico de tamizado de un suelo.

Para realizar el análisis espectral se utiliza la transformada integral de


𝐹𝑜𝑢𝑟𝑖𝑒𝑟 𝑋(𝑓), dicho en breve la 𝑇𝐹.

Se utiliza también la densidad espectral de potencia 𝑆(𝑓) que se define


matemáticamente con la 𝑇𝐹 de la función de autocorrelación 𝑅 (𝜉) de la señal
aleatoria, en este caso el perfil de rugosidad.

En la Figura 23.24 (b) se representa la TDF, transformada discreta de


Fourier (𝑋(𝑓)del perfil estandar de Barton número 6 de la Figura 23.21.

A su vez en la Figura 23.24 (c) se representa la medida cuadrática: 2 |𝑋(𝑓)|2


del mismo perfil.

327
A medida que aumenta el coeficiente JRC de Barton aparecen más
componentes frecuenciales de la rugosidad. La energía se acumula
principalmente en las bajas frecuencias y muy poco en las altas, muchas de las
cuales son debidas al propio método de análisis (derrame por el truncado). En
las Figuras 23.22 y 23.23 se muestran secciones de una junta.

23.4.4. PERSISTENCIA

La persistencia es una medida de la continuidad a lo largo del macizo de una


discontinuidad o plano de debilidad. De una manera práctica se definir la
persistencia de una discontinuidad como la relación entre el área de la misma (es
decir, abierta) y el área total de una superficie potencial de rotura (Figura 23.25).
La persistencia es diferente para cada superficie de rotura.

El estudio de la persistencia, a efectos prácticos, debe iniciarse buscando la


llamada familia dominante, esto es, la que tiene más continuidad a través del
macizo (y es la familia de mayor importancia a estos fines).

Figura 23.22. Vista de la sección de una junta

328
Figura 23.23. Secciones de una junta

El grado en que las discontinuidades persisten bajo bloques de roca


adyacente, sin terminar en roca intacta o en otra familia determina la proporción
de roturas de puentes de roca intacta a lo largo de una superficie potencial (rotura
escalonada) (Figura 23.26. Representación de una rotura escalonada ).
Este tipo de rotura da persistencias muy grandes para la familia de
discontinuidades (y conviene documentarla detalladamente en campo).

En los trabajos de campo lo que hay que determinar es la longitud de la traza


de las discontinuidades en los afloramientos; pero esta tarea es enormemente
complicada, tediosa e interminable, por lo cual hay que trabajarlo
estadísticamente y con criterios probabilísticos,
como el espaciamiento. Cuando hay persistencia se garantiza el flujo de agua a
través de la masa.

329
Figura 23.24. Junta Nº 6, a) Perfil de rugosidad, b) Módulos de la
TDF, c) Media cuadrática

En general, esta familia es la crítica para la estabilidad. No obstante, el


estudio de persistencia debería realizarse para cada familia considerada a su vez
como crítica (Figura 22.27).

330
Figura 23.25. Representación geométrica de la persistencia

Figura 23.26. Representación de una rotura escalonada

331
. El afloramiento de la roca es en general demasiado pequeño, comparado
con la longitud o el área de la discontinuidad, o insuficientemente tridimensional
para permitir estimaciones fiables de la persistencia de una familia, que sean algo
más que cualitativas.
En tales casos, los datos de campo deben registrarse de la siguiente manera:

Las discontinuidades que se extienden fuera del afloramiento (𝑥) deben


diferenciarse de aque-llos oue visiblemente terminan en roca en el afloramiento
(𝑟) y de aquellos otros que terminan contra otra discontinuidad (𝑗), que es el
caso más común.

Las condiciones 𝑥, 𝑟 ó 𝑗, debe asignarse a toda discontinuidad observada,


para todas las familias que se presentan en un área dada o volumen de roca
aflorada.

A cada discontinuidad le corresponden dos letras. Es importante especificar


las dimensiones, puesto que estas influyen mucho en el número de observaciones
de tipo 𝑥.

La observación puede llevarse a cabo tanto en un talud (afloramiento plano),


como en un túnel.

A partir de los datos anteriores, puede definirse un índice de persistencia o


índice de termi-nación de discontinuidades, ya para cada familia o ya para todo
el macizo.

Su valor es:

∑𝑟 ∑𝑟
𝐼𝑝 = =
∑𝑥 + ∑𝑗 + ∑𝑟 2𝑛

∑𝑟 = 𝑛ú𝑚𝑒𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑑𝑖𝑠𝑐𝑜𝑛𝑡𝑖𝑛𝑢𝑖𝑑𝑎𝑑𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑡𝑖𝑝𝑜 𝑟

332
∑𝑥 = 𝑛ú𝑚𝑒𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑑𝑖𝑠𝑐𝑜𝑛𝑡𝑖𝑛𝑢𝑖𝑑𝑎𝑑𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑡𝑖𝑝𝑜 𝑥

∑𝑗 = 𝑛ú𝑚𝑒𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑑𝑖𝑠𝑐𝑜𝑛𝑡𝑖𝑛𝑢𝑖𝑑𝑎𝑑𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑡𝑖𝑝𝑜 𝑗

𝑛 = 𝑛ú𝑚𝑒𝑟𝑜 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑑𝑖𝑠𝑐𝑜𝑛𝑡𝑖𝑛𝑢𝑖𝑑𝑎𝑑𝑒𝑠

Un valor alto de 𝒍𝒑 indica poca persistencia, o sea, muchas terminaciones de


discontinuidad en el volumen considerado.

Además debe consignarse la longitud de la traza modal (valor más frecuente)


de las discontinuidades de cada familia en el afloramiento.

Un alto número x con una longitud de traza modal alta indica una familia
persistente. Un alto número de r indican una familia débilmente desarrollada, de
baja persistencia (estos casos suelen ser difíciles de identificar en campo).

Se deben describir las distintas familias de discontinuides como sistemáticas.


subsistemá-ticas o no sistemáticas según su persistencia relativa. La descripción
debe acompañarse con bloques diagramáticos o fotografías.

333
Figura 23.27. Esquemas de persistencia

23.4.5. APERTURA

La apertura de una discontinuidad es una medida de la separación media de las


paredes de la roca. Se refiere este concepto principalmente a juntas limpias, con
relleno de aire o agua (Figura 22.28). Puede referirse también a discontinuidades
cuyo relleno haya sido lavado localmente.

La apertura influye en la capacidad de conducir líquidos por el macizo rocoso


y en la presión que pueden ejercer sobre él.

334
Nótese que las aperturas visibles en un afloramiento o túnel están
inherentemente pertur-badas debido a la meteorización superficial o al modo de
excavación. Por esta razón, las aperturas medidas son probablemente mayores
que las existentes dentro del macizo. Los túneles excavados con tuneladora dan
una aproximación mayor a las aperturas inalteradas

Los ensayos de permeabilidad in situ pueden ser un indicador mucho más


fiable de la apertura que la medida directa de la misma. Según su apertura, las
juntas pueden clasificarse en: (ver Tabla 23.2).

335
Figura 23.28. Tipos de Apertura

La abertura o apertura tiene una influencia significativa en la estabilidad del


macizo rocoso. A menor abertura la estabilidad y condición del macizo rocoso
será mayor y a mayor abertura, la estabilidad y condición del macizo rocoso será
menor.

336
Debe anotarse siempre el valor más común (modal) de la apertura para cada
familia . Las juntas individuales (o discontinuidades) que tienen aperturas muy
superiores a la moda deben deben ser cuidadosamente descritas, dando su
localización y datos de orientación. En macizos rocosos muy fracturados es
extremadamente complejo caracterizar, describir y detallar la abertura de las
discontinuidades.
Tabla 23.2. Clasificación de juntas según su apertura

Apertura Nomenclatura Aplicable a:

< 0,1 mm Muy cerradas

0,1 – 0,55 mm Cerradas


Juntas

0,5 – 2,5 mm Moderadamente ancha

2,5 – 10 mm Ancha

10 mm Muy ancha

1 – 10 cm Grande Discontinuidades
lavadas y juntas
desplazadas por
10 – 100 cm Muy grande esfuerzo cortante y

337
movimientos debidos a
>1 m Cavernosa tracción.

.
23.5. CONDICIONES HIDRÁULICAS

El nivel de agua subterránea y sus presiones aproximadas tiene una importancia


extraordinaria en toda la Mecánica de Rocas, de ahí la impor. tancia de una buena
descripción de este parámetro o estado. La descripción de campo del macizo
debe estar inevitablemente precedida por algún ensayo de permeabilidad in situ.

Debe anotarse si el agua se filtra a través de una junta o discontinuidad, ¡unto


con la infor• mación referente a ¡untas y discontinuidades epa-rentemente secas.
Ayuda a la intirpretación de estas observaciones el conocimiento de las últimas
precipitaciones sobre la zona

Después de un examen visual deben describirse las condiciones hidráulicas


de cada junta o discontinuidad del afloramiento o túnel. Debe especificarse si
hay flujo continuo de agua, si es una leve filtración, si la junta está totalmente
seca, etc.
La localización de las juntas filtrantes más altas de un talud puede ser un dato
importante para un estudio preliminar de estabilidad al proporcionar indicios
sobre el nivel freático.

Debe tenerse en cuenta la posible influencia del hielo en zonas superficiales.

EI agua en el interior de un macizo rocoso procede generalmente del flujo


que circula por las discontinuidades (permeabilidad secundaria), aunque en cier-
tas rocas permeables las filtraciones a través de la matriz rocosa (permeabilidad
primaria) pueden ser también importantes. Las observaciones respecto a las fil-
traciones en discontinuidades, tanto si se presentan rellenas como si aparecen
limpias, pueden seguir las descripciones de la Tabla 23.3.

338
Tabla 22.3 Descripción de las filtraciones en discontinuidades
Clase Discontinuidades sin Discontinuidades con relleno
relleno
I Junta muy plana y cerrada. Relleno muy consolidado y seco. No
Aparece seca y aparenta es posible el flujo de agua.
que circule agua.
II Junta seca sin evidencia de Relleno húmedo; pero sin agua libre
agua
III Junta seca; pero con evi- Relleno mojado con goteo ocasio-
dencia de haber circulado nal
agua
IV Junta húmeda; pero sin Relleno que muestra señales de la-
agua libre vado, flujo de agua continuo (se es-
tima caudal en l/min)
V Junta con rezume, ocasio- Relleno localmente mojado, flujo
nalmente goteo; pero sin considerable según canales prefe-
flujo continuo rentes (estimar caudal y presión)
VI Junta con flujo continuo de Rellenos completamente lavados,
agua. Se suele estimar el presiones de agua elevados.
caudal (en l/min) y la pre-
sión.

339
Capítulo 24: EL MACIZO ROCOSO: CARACTERIZACIÓN GEOME-
CÁNICA

Índice del capítulo

24.1. Introducción
24.2. Clasificación geomecánica y caracterización global del macizo
rocoso

24.1. INTRODUCCIÓN

Para la caracterización global del macizo rocoso a partir de datos de afloramien-


tos, además de la descripción de sus componentes, la matriz rocosa y las discon-
tinuidades, deben ser consideradas otros factores representativos del conjunto
que influyen en el comportamiento mecánico del macizo, tales como:

• Número y orientación de las familias de discontinuidades.


• Tamaño de bloque e intensidad de fracturación.
• Grado de meteorización.
• Número y orientación de familias de discontinuidades
• Resistencia y deformabilidad
• Comportamiento hidrogeológico
• Estado tensional

El comportamiento mecánico del macizo rocoso, su modelo de deformación


y sus mecanismos de rotura están condicionados de manera importante por el
número de familias de discontinuidades. La orientación de las diferentes familias
con respecto a una obra o instalación sobre el terreno puede determinar, además,
la estabilidad de la misma.

340
La intensidad o grado de fracturación y el tamaño de los bloques de matriz
rocosa vienen dados por el número de familias de discontinuidades y por el es-
paciado de cada familia. Cada una de las familias queda caracterizada por su
orientación en el espacio y por las propiedades y características de los planos.

En los reconocimientos de campo de los macizos rocosos deben ser registra-


das todas las familias presentes, y evaluar su grado de importancia relativa. Este
grado puede expresarse mediante la asignación de números correlativos para las
familias de mayor a menor importancia. Así, la familia principal (con mayor
continuidad, menor espaciado, mayor abertura, etc.) sería la familia número uno.

La orientación media de una familia se evalúa mediante la proyección este-


reográfica o la construcción de diagramas de rosetas con los datos de las orien-
taciones medidas para cada discontinuidad. Actualmente existen programas in-
formáticos para realizar estos trabajos de una forma rápida y exacta.

Una vez establecidos los elementos que van a controlar la resistencia del ma-
cizo (una familia o más de discontinuidades, la matriz, el conjunto de todo ello,
una zona de debilidad, un plano de discontinuidad singular, etc.) pueden apli-
carse los correspondientes criterios empíricos de caracterización geomecánica.

La deformabilidad puede ser igualmente evaluada de forma aproximada me-


diante las expresiones y criterios empíricos descritos en el mismo apartado.
Los factores hidrogeológicos que deben ser reflejados son: niveles freáticos,
direcciones de flujo, filtraciones y surgencias. Así mismo deberán identificarse
las zonas o elementos singulares que pueden suponer barreras o vías preferen-
ciales para el paso del agua, como fracturas, diques, cavidades, rellenos arcillo-
sos, etc.

Otro aspecto importante es la descripción del estado tensional a que está so-
metido el macizo rocoso. Aunque no es posible la evaluación cuantitativa de la
magnitud de los esfuerzos con datos de campo, sí pueden realizarse observacio-
nes geológicas que indiquen las direcciones de esfuerzos esperables en el ámbito

341
del macizo rocoso. Estas observaciones se pueden completar con el conoci-
miento de la historia geológica y tectónica de la zona.

24.2. CLASIFICACIÓN GEOMECÁNICA Y CARACTE


RIZACIÓN GLOBAL DEL MACIZO ROCOSO

En primer lugar vamos a revisar las características geológicas y geomecánicas


de los macizos rocosos que dan lugar a la organización de las clasificaciones
geomecánicas.
Para caracterizar un macizo rocoso es menester describir los siguientes as-
pectos:

Discontinuidades:

A este aspecto le hemos dedicado una especial atención en el Capítulo 23. Des-
cripción de las discontinuidades por la importancia que tienen prácticamente en
todas las aplicaciones de la mecánica de rocas y geomecánica.

El macizo puede clasificarse por el número de familias según la Tabla 24.1,


variando entre macizos rocosos masivos o con una única familia de discontinui-
dades, por ejemplo un macizo rocoso granítico, y macizos con cuatro o más fa-
milias de discontinuidades, como puede ser un afloramiento de pizarras plegado
e intensamente fracturado. La presencia de tres familias principales de disconti-
nuidades ortogonales entre sí es frecuente en los macizos rocosos sedimentarios,
siendo una de las familias la estratificación.

Tabla 24.1. Clasificación de macizos rocosos por el número de discontinuidades,


ISRM, 1981.
Tipo de macizo Número de familias
rocoso
I Masivo, discontinuidades ocasionales
II Una familia de discontinuidades

342
III Una familia de discontinuidades más otras oca-
sionales
IV Dos familias de discontinuidades
V Dos familias de discontinuidades más otras oca-
sionales
VI Tres familias de discontinuidades
VII Tres familias de discontinuidades más otras oca-
sionales
VIII Cuatro o más familias de discontinuidades
IX Brechificado
Las familias de discontinuidades se pueden representar gráficamente me-
diante bloques diagrama como los indicados en el Capítulo 22, permitiendo así
la visualización espacial de su orientación relativa y del tamaño y forma de los
bloques de matriz rocosa.

Tamaño de bloque y grado de fracturación

El tamaño de los bloques que forman el macizo rocoso condiciona de forma


definitiva su comportamiento y sus propiedades resistentes y deformacionales.
La dimensión y la forma de los bloques están definidas por el número de familias
de discontinuidades, su orientación, su espaciado y su continuidad. La descrip-
ción del tamaño de bloque se puede realizar de las siguientes formas:

343
Fig. 24.1. Representación del número de familias mediante bloques
diagramas.

• Mediante el índice de tamaño de bloque 𝐼𝐵 que representa las dimensio-


nes medias de los bloques tipo medidos en el afloramiento. Por ejemplo,
en el caso de una roca sedimentaria con planos de estratificación y con
dos familias de discontinuidades perpendiculares entre sí, el índice 𝐼𝐵
vendría definido por:

𝑆1 + 𝑆2 + 𝑆3
𝐼𝐵 =
3

Siendo, 𝑆1, , 𝑆2 , 𝑆3 los valores medios del espaciado de las tres familias de
discontinuida-
des.

• Mediante el parámetro 𝐽𝑣 , que representa el número total de discontinui-


dades que interceptan una unidad de volumen (1 𝑚3 ) del macizo rocoso.
Ante la dificultad de observar tridimensionalmente un afloramiento, el
valor de 𝐽𝑣 se suele determinar contando las discontinuidades de cada fa-
milia que interceptan una longitud determinada, midiendo perpendicular-
mente a la dirección de cada una de las familias (o en su defecto reali-
zando la corrección necesaria con respecto a la dirección aparente de me-
dida):
𝑁ú𝑚𝑒𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑑𝑖𝑠𝑐𝑜𝑛𝑡𝑖𝑛𝑢𝑖𝑑𝑎𝑑𝑒𝑠
𝐽𝑣 = ∑
𝐿𝑜𝑛𝑔𝑖𝑡𝑢𝑑 𝑑𝑒 𝑚𝑒𝑑𝑖𝑑𝑎

Por ejemplo, para un macizo con tres familias de discontinuidades


(𝐽1 , 𝐽2 𝑦 𝐽3 ):

𝐽1 𝐽2 𝐽3
𝐽𝑣 = (𝑛ú𝑚𝑒𝑟𝑜 ) + (𝑛ú𝑚𝑒𝑟𝑜 ) + (𝑛ú𝑚𝑒𝑟𝑜 )
𝐿1 𝐿2 𝐿3

344
La longitud a medir dependerá del espaciado de cada familia, variando nor-
malmente entre 5 y 10 metros. De forma más rápida, aunque menos exacta, tam-
bién puede estimarse el valor de 𝐽𝑣 contando el número total de discontinuidades
que interceptan una longitud L en cualquier dirección de interés (cortando al ma-
yor número posible de planos), correspondiendo este valor a la frecuencia de
discontinuidades, ⅄:

𝑁ú𝑚𝑒𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑑𝑖𝑠𝑐𝑜𝑛𝑡𝑖𝑛𝑢𝑖𝑑𝑎𝑑𝑒𝑠
⅄=
𝐿 (𝑚)

El valor de 𝐽𝑣 se relaciona con el tamaño de los bloques según la Tabla 24.2;


los valores mayores de 60 corresponden a un macizo rocoso brechificado.

La Tabla 24.3 incluye una clasificación del macizo rocoso en función de la


forma y tamaño del bloque y de la intensidad de fracturación.

En las Figuras 24.2, 24.3 y 24.4 se presentan ejemplos de descripción del


tamaño de los bloques y del grado de fracturación en los macizos rocosos en
función del número de familias de discontinuidades.

Tabla 24.2. Descripción del tamaño de bloque en función del número de discon-
tinuidades, (ISRM, 1981).
Descripción 𝑱𝒗 (𝑵ú𝒎𝒆𝒓𝒐 𝒅𝒆 𝒅𝒊𝒔𝒄𝒐𝒏𝒕𝒊𝒏𝒖𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔⁄𝒎𝟑 )
Bloques muy grandes <1
Bloques grandes 1–3
Bloques de tamaño medio 3 – 10
Bloques pequeños 10 – 30
Bloques muy pequeños > 30

Tabla 24.3. Clasificación de macizos rocosos en función del tamaño y forma de


los bloques
Clase Tipo Descripción

345
I Masivo Pocas discontinuidades o con espaciado muy grande
II Cúbico Bloques aproximadamente equidimensionales
III Tabular Bloques con una dimensión considerablemente me-
nor que las otras
IV Columnar Bloques con una dimensión considerablemente ma-
yor que las otras
V Irregular Grandes variaciones en el tamaño y forma de los
bloques
VI Triturado Macizo rocoso muy fracturado

Figura 24.2. Bloques cúbicos pequeños formados por familias de dis-


continuidades
ortogonales entre si en materiales margocalizos.

346
Figura 24.3. Macizo de roca masiva de caliza con pocas pero muy
marcadas
discontinuidades sin mucha abertura. Bloques bien interconectados no
disturbados.
La fracturación del macizo rocoso está definida por el número, espaciado y con-
diciones de las discontinuidades, cualquiera que sea su origen y c1ase. EI grado
de fracturación se expresa habitualmente por el valor del índice RQD (rock qua-
lity designation), parámetro en el que se mide los testigos de sondeos. En base a
su valor se clasifica la calidad del macizo rocoso según la Tabla que se incluye
más adelante (Índice de calidad de la roca, RQD)

A pesar de su utilidad, este índice no considera aspectos como la orientación,


separación, rellenos y demás condiciones de las discontinuidades, por lo que no
es suficiente para describir las características de la fracturación de los macizos
rocosos; estos aspectos adicionales deben quedar cubiertos por descripciones de
campo y de los testigos de los sondeos.

La descripción de la fracturación a partir de datos de afloramientos puede


referirse al número de familias de discontinuidades y al tamaño de los bloques,
como se ha descrito en los párrafos anteriores. EI índice RQD puede estimarse

347
en afloramientos a partir de correlaciones empíricas como la de Palmstrom, 1975
(en ISRM, 1981):

𝑅𝑄𝐷 = 115 − 3,3 𝐽𝑣 para 𝐽𝑣 > 4,5

𝑅𝑄𝐷 = 100 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝐽𝑣 ≤ 4,5

Figura 24.4. Macizo rocoso tectonizado, se observa estratificación no


disturbada
Por ejemplo, para un macizo rocoso de calidad aceptable con un 𝑅𝑄𝐷 𝑑𝑒 65,
el valor correspondiente de 𝐽𝑣 𝑒𝑠 𝑑𝑒 15, mientras que para un macizo rocoso de
calidad pobre, con 𝑅𝑄𝐷 𝑑𝑒 30, 𝐽𝑣 𝑣𝑎𝑙𝑒 26.
La estimación del índice RQD puede también realizarse a partir de la fre-
cuencia de discontinuidades, λ, mediante la siguiente expresión que proporciona
el valor teórico mínimo del RQD (Figura 24.5):

𝑹𝑸𝑫 ≈ 𝟏𝟎𝟎 𝒆𝒙𝒑−𝟎,𝟏 ⅄ (𝟎, 𝟏 ⅄ + 𝟏)

348
donde λ es la inversa del espaciado medio de las discontinuidades.

Figura 24.5. Relación entre la frecuencia del espaciado y el índice


RQD.
Índice de calidad de la roca (RQD)

El índice RQD representa la relación entre la suma de las longitudes de los


fragmentos de testigo mayores de 10 cm y la longitud total del tramo considerado
(Figuras 24,5 y 24.7):

Para la estimación del RQD se considera sólo los fragmentos o trozos de


testigo de material fresco, excluyéndose los que presentan un grado de alteración
importante (a partir de grado IV inclusive), para los que se considera un 𝑅𝑄𝐷 =
0 %. La medida del RQD se debe realizar en cada maniobra del sondeo o en cada
cambio litológico, siendo recomendable que la longitud de maniobra no exceda
de 1,5 m. El diámetro mínimo de los testigos debe ser de 48 mm. La medida de
la longitud del testigo se realiza sobre el eje central del mismo, considerándose
los fragmentos con, al menos, un diámetro completo.

A continuación se muestra el procedimiento de medida del RQD y se des-


cribe la calidad de la roca en función de este índice:
.
RQD (%) Calidad

349
< 25 Muy mala
25 - 50 Mala
50 - 75 Media
75 - 90 Buena
90 – 100 Muy buena

Figura 24.6. Descripción del cálculo del RQD

Figura 24.7. Ejemplo de muestras de testigos para cálculo del .RQD

350
Grado de meteorización

La evaluación del grado de meteorización del macizo rocoso se realiza por


observación directa del afloramiento y comparación con los índices estándares
recogidos en la Tabla 23.4. En ocasiones puede ser necesario fragmentar un trozo
de roca para observar la meteorización de la matriz rocosa.

En las Figuras 24.8 y 24.9 se presentan ejemplos de macizos rocosos afecta-


dos por diferentes grados de meteorización.
Tabla 24.4. Evaluación del grado de meteorización del macizo rocoso (ISRM,
1981)
Grado de Tipo Descripción
meteoriza-
ción
I Fresco No aparecen signos de meteoriza-
ción
II Ligeramente meteori- La decoloración indica alteración
zado del macizo rocoso y de las superfi-
cies de discontinuidad. Todo el con-
junto rocoso está decolorado por
meteorización.
III Moderamente meteo- Menos de la mitad del macizo ro-
rizado coso aparece descompuesto y/o
transformado en suelo. La roca
fresca o decolorada aparece como
una estructura continua o como nú-
cleos aislados.
IV Altamente meteori- Más de la mitad del macizo rocoso
zado aparece descompuesto y/o transfor-
mado en suelo. La roca fresca o de-

351
colorada aparece como una estruc-
tura continua o como núcleos aisla-
dos
V Completamente me- Todo el macizo rocoso aparece des-
teorizado compuesto y/o transformado en
suelo. Se conserva la estructura ori-
ginal del macizo rocoso.
VI Suelo residual Todo el macizo rocoso se ha trans-
formado en un suelo. Se ha des-
truido la estructura del macizo y la
fábrica del material.

Figura 24.8. Ejemplo de meteorización de un macizo rocoso; matriz rocosa


y superficies de discon
tinuidad alteradas, fuerte decoloración.

352
Figura 24.9. Ejemplo de macizo rocos fuertemente alterado por me-
teorización

Tabla 24.5.Descripción del tamaño de bloque en función del número de discon-


tinuidades (ISRM)
Descripción 𝑱𝒗 (𝒅𝒊𝒔𝒄𝒐𝒏𝒕𝒊𝒏𝒖𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔⁄𝒎𝟑 )
Bloques muy grandes <1
Bloques grandes 1–3
Bloques de tamaño medio 3 - 10
Bloques pequeños 10 - 30
Bloques muy pequeños > 30

353
Capítulo 25: COMPORTAMIENTO MECÁNICO DE LA ROCA MA-
TRIZ
Índice del capítulo
25.1. Introducción
25.2. Propiedades basicas de la roca matriz
25.3. Permeabilidad o conductividad hidráulica
25.4. Propiedades geomecánicas de la roca matriz
25.5. Modelos de comportamiento mecánico para roca matriz

25.1. INTRODUCCIÓN

La descripción y medida de las características y propiedades de la matriz rocosa


y de las discontinuidades y de los parámetros del macizo rocoso, proporcionan
los datos necesarios para la evaluación geomecánica global del macizo. A partir
de estos datos, la aplicación de las clasificaciones geomecánicas permite estimar
la calidad y los parámetros resistentes aproximados del macizo, en términos de
cohesión y fricción.

En los capítulos 22 y 23 hemos estudiado ya los aspectos relativos a dicon-


tinuidades gelógicas y al macizo de manera global; ahora en este capítulo estu-
diaremos el comportamiento mecánico de la matriz rocosa.

Estos factores no pueden ser cuantificados a partir de datos de afloramientos,


pero sí pueden ser realizadas observaciones que permitan conocer, al menos de
una forma cualitativa, las características correspondientes de los macizos roco-
sos. Esta caracterización cualitativa, en muchos casos, pueden expresarse en mo-
delos heurísticos o de investigación operativa.

La determinación de la resistencia y deformabilidad de un macizo rocoso


fracturado puede ser compleja al depender de las propiedades resistentes de la
matriz rocosa y de las discontinuidades, más aun considerando los diversos tipos
y características de éstas últimas que pueden coexistir en el macizo.

354
La existencia de zonas tectonizadas, alteradas, de diferente composición, hú-
medas y la presencia de estructuras asociadas a los materiales rocosos (pliegues,
fallas, diques), implican zonas de debilidad y anisotropía con diferentes compor-
tamientos y características resistentes y deformacionales.

En general, en un macizo rocoso con matriz rocosa dura y resistente, serán


las diferentes familias de discontinuidades las que controlen su resistencia, bien
destacando una familia en función de sus características y su orientación, o bien
la combinación de varias de ellas.

Los valores de la resistencia en un macizo de calidad alta son inferiores a los


de la matriz rocosa que lo constituye, pero, aún así, éstos pueden ser muy varia-
bles en función de la disposición y orientación de las superficies de discontinui-
dad. En macizos rocosos blandos, la matriz rocosa juega un papel más importante
en cuanto que la diferencia entre su resistencia y la de las discontinuidades es
menor. En estos casos, la resistencia del macizo viene caracterizada por la de la
matriz rocosa o por una combinación de la resistencia de la matriz rocosa y de
las discontinuidades.

25.2. PROPIEDADES BASICAS DE LA ROCA MATRIZ

En resumen, este tipo de propiedades son todas aquellas que permiten su identi-
ficación y clasificación. En la Tabla 25.1, siguiente, tenemos un resumen de
las mismas:
Tabla 25.1. Resumen de las propiedades básicas de la roca matriz

PROPIEDADES DE IDENTIFICACION CLASIFICA-


CION

PROPIEDADES MÉTODOS DE DETERMINA-


CIÓN

355
Composición mineralógica
Fábrica y textura Descripción visual
Tamaño de grano Microscopía óptica y electró-
Color nica
Difracción de rayos X
Porosidad (n)

Peso específico (𝜸) Técnicas de laboratorio

Contenido de humedad

Permeabilidad
(coeficiente de permeabilidad, Ensayo de permeabilidad
k).
Durabilidad
Alterabilidad (índice de altera- Ensayos de alterabilidad
bili
dad)

25.2.1. RELACION ENTRE PROFUNDIDAD, DENSIDAD Y POROSI-


DAD

Hay una relación que resulta útil en nuestras investigaciones de campo y que
tiene que ver con el cómo se comportan las propiedades de densidad y porosidad
de la matriz rocosa a diferentes profundidades. En la Figura 25.1 se representan
los valores usuales de densidad y porosidad de distintos tipos de rocas a diferen-
tes niveles de profundidad.

Las rocas –en particular las calizas y dolomías– son cuerpos porosos, es de-
cir, están formadas por fases minerales sólidas, entre las que se sitúan espacios
vacíos, ocupados por fases fluidas (aire y agua normalmente). Se denomina po-
rosidad al conjunto de los espacios vacíos que posee una roca y, en su sentido

356
más amplio, la porosidad puede ser contemplada bajo dos puntos de vista que se
complementan:

• como un componente petrográfico o textural


• como una propiedad física de la roca.

La porosidad constituye el parámetro petrográfico fundamental cuando se


trata de establecer relaciones entre las características petrográficas y las propie-
dades físicas de las rocas: análisis petrofísico.
La porosidad como componente petrográfico

Desde el punto de vista petrográfico, se trata de un componente más de la roca.


En principio se considera una fase única –la formada por los espacios vacíos–,
constituyendo junto con el resto de las fases minerales el volumen rocoso total.
Además, como cualquier otro componente, posee unas características o elemen-
tos texturales: tamaño, forma, distribución (orientación, homogeneidad, etc.),
que contribuyen junto al resto de los componentes a la textura de la roca.

No obstante, presenta una diferencia fundamental respecto a las fases mine-


rales, y es la continuidad que normalmente presentan los espacios vacíos, cons-
tituyendo lo que suele denominarse: sistema poroso.

El sistema poroso atiende a la configuración tridimensional de los espacios


vacíos: como son realmente, lo cual –en los materiales rocosos– resulta difícil de
observar, y mucho más difícil de describir o cuantificar. En consecuencia, el aná-
lisis petrográfico da una visión más real de la porosidad, pero esencialmente des-
criptiva y cualitativa.

Su estudio se realiza normalmente por métodos directos a distintas escalas:

La porosidad como propiedad física

357
Como propiedad física, se trata de una propiedad elemental y también fundamen-
tal de las rocas, y como tal, nos suministra parámetros numéricos que permiten
caracterizar los materiales rocosos como un todo homogéneo. Dicho parámetro
se define como la relación: volumen de espacios vacíos por unidad de volumen
total de roca, expresándose normalmente en tanto por ciento.

En principio, de acuerdo con su definición, se trata de una propiedad fácil de


obtener; sin embargo, la obtención del volumen correspondiente a los espacios
vacíos, admite diversas matizaciones –en relación normalmente con los métodos
utilizados para su determinación–, lo que permite establecer nuevos conceptos
como:

• porosidad total
• porosidad abierta o comunicada (eficaz)
• porosidad cerrada.
• porosidad libre.
• porosidad atrapada.

La porosidad como propiedad física –también denominada: volumen poroso


o volumen de poros– es un parámetro cuantitativo, por lo que puede correlacio-
narse con otras propiedades y recibir tratamientos matemáticos; si bien, la infor-
mación que suministra del medio poroso es parcial y más pobre.

Su determinación se realiza fundamentalmente a partir de métodos indirec-


tos: saturación de los espacios vacíos con fases fluidas (agua, mercurio, helio,
nitrógeno, etc.).
Estas técnicas indirectas –además de porosidad– están diseñadas principal-
mente para suministran otros parámetros más específicos del sistema poroso, que
aunque parciales presentan gran interés en el comportamiento de los materiales
(Haynes, 1973); entre ellas cabe destacar:

• La inyección de mercurio, indicada para obtener el radio de acceso de


poro.

358
• La adsorción de nitrógeno, apropiada para determinar la superficie
específica.

Complejidad del sistema poroso

Sin perder de vista lo que representa el volumen de poros en el volumen total de


roca, resulta también esencial conocer las características de los espacios vacíos
y del sistema poroso en su conjunto. Así, atendiendo en primer lugar a la morfo-
logía de dichos espacios vacíos, puede establecerse dos modelos: medios porosos
y medios fisurados.

En medios fisurados la porosidad es debida a fisuras. Las fisuras se conside-


ran discontinuidades de la fase sólida –mejor que poros en su sentido usual–, e
incluyen desde fracturas a exfoliaciones y bordes de grano abiertos.

A pesar de la baja porosidad que suponen, las fisuras tienen gran importancia
en el comportamiento mecánico de las rocas; en este sentido, valores de porosi-
dad superiores al 1 % pueden considerarse elevados.

Su estudio es notablemente complejo, ya que resultan difíciles de observar,


sensibles a la creación de artefactos durante la preparación o toma de las mues-
tras, y cuando se trata de muestras procedentes de zonas profundas pueden de-
pender del estado tensional del macizo.

En medios porosos el rango de variación de la porosidad es mucho más ele-


vado, y su morfología más compleja. El sistema poroso constituye un medio con-
tinuo en el que pueden diferenciarse distintos elementos; en concreto, suelen dis-
tinguirse entre poros y accesos de poro.

Los poros corresponden a los ensanchamientos del sistema poroso y contri-


buyen a elevar la porosidad de las rocas; presentan interés por su capacidad para
almacenar fluidos. Los accesos de poro son las zonas más estrechas que comu-
nican los poros; guardan relación con la conexión del sistema poroso y aspectos

359
más dinámicos de las rocas, como su capacidad para el transporte de fluidos (suc-
ción, permeabilidad).

En el análisis del sistema poroso, además del tamaño y forma de los poros y
de sus accesos, debe considerar otros elementos de gran interés como:

• la relación: tamaño de poro / tamaño de acceso,


• el número de coordinación de los poros,
• relación con la fábrica de la roca (selectiva o no),
• homogeneidad,
• isotropía.
En cuanto a las propias rocas en sí la porosidad puede considerarse un com-
ponente petrográfico de sumo interés, ya que confiere a las rocas unas propieda-
des: dureza, resistencia, porosidad, permeabilidad, y las hace aptas o muy ade-
cuadas en distintas aplicaciones. Presenta gran interés el estudio de la influencia
de la porosidad en el comportamiento de las rocas.

Relación de la porosidad con otras propiedades físicas:

- Densidad aparente o de la roca seca: el índice de poros la influye.

- Contenido máximo en agua: a más porosidad se puede acumular más


agua.

- Permeabilidad: aumentan con la porosidad y con el tamaño de los poros.

- Capilaridad (coeficientes de absorción y penetración capilar): aumenta


con la
porosidad y con el tamaño de los poros.

- Capilaridad (altura máxima ascendida): disminuye con el tamaño de los


poros.
-

360
- Absorción de agua: aumenta con la porosidad.
-
- Hinchamiento: aumenta con la porosidad.
-
- Dureza: disminuye con la porosidad.
-
- Propiedades mecánicas (resistencia, módulos): disminuyen con la poro-
sidad.
-
- Propiedades dinámicas (velocidad, módulos): disminuyen con la porosi-
dad.
-
- Propiedades térmicas (expansión, conductividad): disminuyen con la po-
rosidad.

El interior de la ierra se caracteriza por un aumento gradual de la tempera-


tura, la presión y la densidad con la profundidad. El interior de la Tierra ha rete-
nido mucha de la energía adquirida durante sus años de formación, a pesar de
que el calor fluye de manera continua hacia la superficie, donde se pierde al es-
pacio. El aumento de presión con la profundidad provoca el correspondiente in-
cremento de la densidad de las rocas.

Con la profundidad aumentan la temperatura y la presión, lo que afecta a las


propiedades físicas y, por tanto, al comportamiento mecánico de los materiales
terrestres. En la Figura 25.1 se muestran algunas relaciones entre porosidad y
densidad a distintas profundidades (propiedades útiles en la práctica de campo).

Cuando una sustancia se calienta, sus enlaces químicos se debilitan y su re-


sistencia mecánica (resistencia a la deformación) se reduce. Si la temperatura
supera el punto de fusión de un material, los enlaces químicos de este material
se rompen y tiene lugar la fusión-.
Si la temperatura fuera el único factor que determinara si una sustancia se va
a fundir, nuestro planeta sería una bola fundida cubierta por un caparazón externo

361
delgado y sólido. Sin embargo, la presión aumenta con la profundidad y tiende a
aumentar la resistencia de la roca. Además, como la fusión va acompañada de un
aumento de volumen, se produce a temperaturas mayores en profundidad debido
al efecto de la presión de confinamiento. Este aumento de la presión con la pro-
fundidad produce también el correspondiente aumento de la densidad.

Así, dependiendo de las condiciones físicas (temperatura y presión), un ma-


terial particular puede comportarse como un sólido quebradizo, deformarse
como la masilla o incluso fundirse y convertirse en líquido.

A toda esa combinación de propiedades físicas y químicas y la forma en que


repercuten en los materiales que conforman el planeta, desde sus entrañas más
profundas hasta la superficie es lo que determina la llamada mecánica terrestre
(el comportamiento de los materiales en cada una de las capas (por ejemplo, las
corrientes de convección en el manto, que hacen derivar los continentes).

Las diez minas más profundas – considerando como tal, la profundidad me-
dida desde la superficie de la tierra – se encuentran en Suráfrica y Canadá. En la
Tabla 25.2. se muestran los datos básicos de las minas más profundas a nivel
mundial.

A más de 3 mil metros de profundidad la roca se mantiene constante a una


temperatura aproximada de 50ºC, y la presión a estas profundidades, el macizo
rocoso ejerce varios cientos y hasta miles de toneladas de presión por metro cua-
drado.

A grandes profundidades se producen fenómenos de estallidos de roca; es


decir, el fallamiento de la roca, con diferentes magnitudes desde una sencilla
expulsión de pequeños fragmentos de roca del techo, paredes o pilares en las
excavaciones mineras, hasta el colapso súbito de áreas que cubren varios cientos
de metros medidos a lo largo del rumbo de las labores mineras, y a través de
varios cientos de metros en profundidad.

362
Una explicación del origen de los estallidos de rocas, indica que son libera-
ciones inestables de energía potencial de la roca circundante a las excavaciones.
Otra explicación es que los cambios producidos por el minado, simplemente ac-
tivan eventos sísmicos que se derivan principalmente de la energía de deforma-
ción producida por las diferencias geológicas en el estado de esfuerzos.

Pero; de lo que no cabe duda es que la profundidad de las minas favorece y


activa la liberación de energía; y esa energía debe ser liberada de forma progre-
siva, por lo cual es necesario utilizar ciertas técnicas a fin de conseguirlo a me-
dida que avanzamos en el minado.

Los estallidos de roca son fenómenos habituales en las minas de la cordillera


de Los Andes, en Perú y en Chile. Su ocurrencia sucede en la construcción de
túneles, generalmente a gran profundidad, que atraviesan los Andes Sudameri-
canos; en la profundización de las labores mineras; construcción de piques, etc.
Tabla 25.2. Minas más profundos del mundo
Mina Propiedad/ Opera- País Profundi-
ción dad
(m)
1 Mina de oro de Mpo- Anglo Gold Ashanti Sudáfrica 3.900
neng
2 Mina de oro Tautona Anglo Gold Ashanti Sudáfrica 3.800

3 Mina de oro Sakuva Anglo Gold Ashanti Sudáfrica 3.700


4 Mina de oro de Anglo Gold Ashanti Sudáfrica 3.400
Driefontein
5 Mina de oro de Harmony Sudáfrica 3.276
Kusasalethu
6 Mina de oro de Anglo Gold Ashanti Sudáfrica 3.054
Moab Khotsong
7 Mina de oro South Gold Fields Sudáfrica 2.995
Deep

363
8 Mina de Cobre y XStrata Canadá 2.927
Zinc
Kidd Creek
9 Mina de oro Gran Anglo Gold Ashanti Sudáfrica 2.600
Noligwa
10 Mina de níquel Crei- Vale do Río Canadá 2.500
ghton

Figura 25.1. Relación entre profundidad, densidad y porosidad


En la tabla siguiente(Tabla 25.3) se representan valores de distintos tipos de
rocas.
Tabla 25.3. Relaciones entre densidad y porosidad en diferentes tipos de
rocas
Tipo de roca Densidad (𝑲𝒈/ Porosidad (%)
𝟑
𝒎 )
Granito 2.000 – 2.800 0,15 – 1,5
Gabro 3.000 – 3.100 0,1 – 0,2
Riolita 2.400 – 2.600 4,0 – 6,0
Basalto 2.800 - 2.900 0,1 – 1,0

364
Arenisca 2.000 – 2.600 5,0 – 25,0
Lutita 2.000 - 2.400 10,0 – 30.0
Caliza 2.200 - 2.600 5,0 – 20,0
Dolomía 2.500 – 2.600 1,0 – 5,0
Gneiss 2.900 – 3.000 0,5 – 1,5
Mármol 2.600 – 2.700 0,5 – 2,0
Cuarcita 2.650 0,1 - 0,5
Pizarra 2.600 – 2.700 0,1 – 0,5

25.2.2. DUREZA

La dureza depende de la composición mineralógica y del grado de alteración de


la roca. Para determinar el valor de dureza de una roca existen dos formas:

• Por penetración: que viene a ser la resistencia que ofrece la roca


ante un útil que la desagrega o disgrega.
• Por rebote: definiéndose como una altura de rebote.

Los métodos de ensayo que suelen utilizarse para medir la dureza son:

El martillo Schmidt

El martillo Schmidt o esclerómotro (Figura 25.2) consiste en un dispositivo


sencillo que registra el rebote de un cilindro metálico, que impulsado por un
muelle, choca contra la superficie de la roca. Esta herramienta se ha convertido
en un elemento fácil de usar y muy útil para la estimación no destructiva de
propiedades de resistencia y dureza de macizos rocosos. Es una de las
herramientas portátiles que todo ingeniero geotécnico debe llevar consigo.

365
Figura 25.2. Visión general del martillo Schmidt

La escala de Mohs es una relación de diez minerales ordenados por su


dureza, de menor a mayor que utiliza como referencia de la dureza de un material
dado. Es una relación elemental; pero muy útil en los trabajos de campo. En la
Figura 25.3 se muestra la escala de Mohs.

366
Figura 25.3. Escala de Mohs
25.2.3. DURABILIDAD (ALTERABILIDAD)

La durabilidad es la resistencia ante el cambio de las propiedades de la roca ma-


triz por exfoliación, hidratación, fluencia, disolución, oxidación, abrasión y otros
procesos (el concepto de alterabilidad está íntimamente al de alterabilidad de las
rocas, ver Figura 25.5).

De manera resumida se puede expresar como la resistencia de una roca a


alterarse o la capacidad de mantener en el tiempo sus características o resistir los
efectos de desgaste ante la acción de los fenómenos físico-químicos, mecánicos
y similares. Se suele aplicar más específicamente a las rocas en la naturaleza, a
escala de campo, y a macizos rocosos o masas rocosas a escala de tiempo geoló-
gico.

Esta propiedad puede medirse en laboratorio mediante el ensayo de Slake


Durability Test que mide la sequedad, humedad y desmoronamiento de un ma-
cizo rocoso de las denominadas rocas blancas (calizas, dolomías, margas, etc.),
es decir, principalmente rocas carbonáticas o calcáreas

367
El procedimiento del ensayo consiste básicamente en:

• Preparar una muestra representativa de material rocoso, formada por 10


fragmentos,

• Cada fragmento debe pesar entre 40 y 60 g

• Lo que dará un peso total de 450 a 550 g.

• Se coloca la muestra en uno de los tambores, se seca a 105ºC y se registra


el peso A

• Se monta en conjunto y se rellena el recipiente con agua del grifo a 20ºC


hasta un nivel 20 mm por debajo del eje del tambor

• El tambor girará a 20 rpm. durante un período de 10 minutos (1º ciclo)


• Se retira el tambor y se mete el tambor más la muestra en estufa a 105ºC.
Una vez seca se determina el peso B

• Se repite el ciclo anterior (2º ciclo) volviendo a ensayar la muestra y se-


cándola para obtener el peso C

• El tambor se limpia, y se registra su peso D

El índice de durabilidad (Id) de los diferentes ciclos se obtiene a partir de las


masas secas determinadas antes y después de cada ciclo.

Los índices de durabilidad correspondientes al primer, (𝐼𝑑1 ) y al segundo


ciclo 𝐼𝑑2 , se calculan como:

368
Figura 25.4. Ciclo del Slake Durability Test (Universidad La Laguna, Es-
paña, 2017)

𝐵−𝐷
𝐼𝑑1 =
𝐴−𝐷

𝐶−𝐷
𝐼𝑑2 =
𝐴−𝐷

En la Figura 25.4. Ciclo del Slake Durability Test (Universidad La Laguna,


España, 2017)
se representa el ciclo de operaciones del citado ensayo.

369
Figura 25.5. Macizo rocoso de dolomitas muy alterado
25.2.4. ABRASIVIDAD. PERFORABILIDAD. ROZABILIDAD
La abrasividad de las rocas tiene que ver más con la resistencia de las mismas a
la penetración mediante máquinas de ataque puntual, tuneladoras o perforadoras
de todo tipo. Tiene una incidencia importante en las técnicas de perforación y
voladuras de rocas (Rijalba, F. 2017.Ed. Garceta, España). La abrasividad tiene
una incidencia importante en el corte de las rocas y por ende en los costes de
excavación de túneles, galerías, piques, chimeneas, labores, etc.
La sociedad internacional de mecánica de rocas, (ISRM en inglés) ha pro-
puesto un conjunto de ensayos normalizados para determinar tanto la abrasivi-
dad, perforabilidad y rozabilidad de las rocas.
Abrasividad: es el desgaste de un útil de corte sufrido por el rozamiento con
una roca. Esta propiedad es mayor en rocas con un alto contenido de minerales
abrasivos como el cuarzo (𝑆𝑖 𝑂2 ) de un tamaño superior a 20 𝜇𝑚.
Para determinar la abrasividad en las rocas, el ISRM recomienda:
- Ensayo de abrasividad Cerchar

370
- Ensayo de abrasividad de placa de acero:
- Ensayo Goodrich
- Ensayo Voest-Alpine
Perforabilidad: En la mayoría de los casos es difícil clasificar una especie de
roca, de acuerdo a su perforabilidad, dependiendo muchas veces de las defini-
ciones de un criterio a otro.
Una indicación razonable de perforabilidad de roca puede ser obtenida estu-
diando la composición mineralógica, la granulación y la estructura de la misma.
Para poder proporcionar recomendaciones detalladas en cuanto a perforación,
normalmente es necesaria una prueba de perforación en el terreno.
Ejemplos de Rocas
Como la corteza terrestre posee tres tipos de rocas (ígneas, sedimentarias y me-
tamórficas) cada una de estas se comporta de manera diferente al ser sometida a
una perforación, como el caso de las siguientes rocas:
El Granito ordinario posee propiedades normales de desgaste y perforación.
El Basalto y la Diorita, por lo general, producen menor desgaste en el varillaje y
resultan más fáciles de perforar.La Piedra Caliza y la Pizarra con frecuencia son
fáciles de perforar, permitiendo una buena velocidad de perforación y un bajo
desgaste del barreno; no obstante presentan el riesgo de atascos de barrenos y
desvíos de la caña.
Para determinar esta propiedad, la ISRM recomienda:
- Cono del NCB (National Coal Board)
- Ensayo de Morris
Para conocer mayores detalles de estos ensayos puede consultarse el Libro
Tratado de Ingeniería de Explosivos, Perforación y Voladura de Rocas (Rijalba
F, Ed. Garceta, Madrid-2016).
El índice rozabilidad de un macizo rocoso, DRI: El Drilling Rate Index es un
tipo de ensayo muy útil y utilizado para la determinación de la rozabilidad de
un macizo.
Este método fue desarrollado en el año 1.979 en la Universidad de Tronheim
(Noruega) y con él se determina una medida relativa de la velocidad de perfo-
ración, y se obtiene a partir de dos ensayos:
- Ensayo de Friabilidad, a partir del que determinamos el parámetro S20.

371
- Ensayo de Perforación, a partir del que determinamos el parámetro SJ.
- El Índice de Perforabilidad, DRI, se obtiene a partir de ambos parámetros:

Figura 25.6. Relación entre DRI y la fragilidad de rocas

372
Figura 25.7. Relación entre DRI en distintos tipos de
rocas.

En la Figura 25.7 se representa la relación etre la dureza y DRI de algunas


rocas:

Figura 25.8. Perforabilidad según el DRI (Tamrock,2989).


El DRI es uno de los ensayos de perforabilidad más completos que existe.
Los valores de DRI característicos de la roca se correlacionan con la velocidad

373
de perforación para cada martillo particular y diámetro de taladro (ver Figura
25.8).
Además, a partir del DRI. se puede obtener el Bit Wear Index (BWI) que se
utiliza para estimar la vida de los útiles de perforación.
En la Figura 25.9 se representa las relaciones entre el parámetro DRI y la
Resistencia a Compresión Simple de algunos tipos de roca:

Figura 25.9. Relaciones entre DRI y la Resistencia a Compresión Simple de


algunos tipos
de roca:

En la Tabla 25.4 se muestra las relaciones entre DRI y BWI. En la Figura


25.10 se representa la relación de desgaste o abrasividad para elección de útiles
de perforación de rocas.

Tabla 25.4. Relación entre DRI y BWI

374
Figura 25.10. Coefieciente de desgaste o abrasividad

25.3. PERMEABILIDAD O CONDUCTIVIDAD


HIDRÁULICA

Las aguas subterráneas son todas aquellas que se encuentran depositadas o en


tránsito en la zona de saturación bajo el nivel freático.

375
Las aguas subterráneas proceden principalmente de la infiltración de las
aguas de meteorización, tales como el agua de lluvia, del hielo y de nieve
fundidos, y de los escapes por filtración de cursos de agua, lagos, embalses u
otros depósitos de agua.

Hay aguas subterráneas que ascienden de los magmas o proceden de las


lavas, son las aguas juveniles. También puede encontrarse agua subterránea que
quedó retenida al mismo tiempo que se formaron las rocas ígneas o
sedimentarias.

Entre el nivel freático y la superficie hay una zona no saturada por la cual el
agua se infiltra para pasar a la zona saturada o quedar retenida en las
proximidades de ésta, debido a la capilaridad. En la zona de saturación el agua
llena todos los pozos de los suelos y todas las cavidades de las rocas
infrayacentes.

A veces aparecen zonas saturadas de agua por encima de la zona principal,


limitadas por niveles impermeables. La pérdida del agua subterránea, o descarga,
se produce por evaporación superficial, transpiración de las plantas y
manantiales.
Se puede realizar un balance hidrológico de la cuenca de la zona en estudio;
el agua procedente de las lluvias es igual a la suma del agua de escorrentía,
infiltración y evaporación y transpiración reales. Para que el cálculo de la
infiltración sea de cierta fiabilidad hay que conocer con bastante aproximación
las características climatológicas de la zona (pluviometría, temperaturas), así
como las características topográficas, vegetación, cursos de aguas con sus
caudales, etc.

En el apartado de geología regional hay que hacer una parte del estudio
enfocado a la parte hidrogeológica, con recopilación de datos existentes,
reconocimientos de campo y fotografías aéreas; también habrá que tener muy en
cuenta el aporte de agua de las zonas cercanas.
.

376
25.3.1. REDES DE FLUJO DE AGUA EN LOS MACIZOS ROCOSOS.
GENERALIDADES

Para esta parte seguiremos los criterios y notas técnicas del Dr. Pedro Ramírez
Oyanguren y del Dr. Ricardo Laín Huerta (IGME España, 1984 y sucesivos) por
la claridad de conceptos los conceptos técnicos y la precisión de su aplicación en
la ineniería de mecánica de rocas. De acuerdo con ello, podemos afirmar que el
flujo de agua a través de los macizos rocosos se produce principalmente por las
discontinuidades; en este caso tenemos la llamada "permeabilidad secundaria".
También puede ser importante, sobre todo en rocas sedimentarias, la
"permeabilidad primaria" que depende del material en sí.

El flujo de agua depende pues de las características topográficas y geológicas


del macizo rocoso. Bajo una diferencia de presión determinada, los diversos tipos
de rocas se pueden clasificar con respecto al flujo de agua según su
conductividad hidráulica o permeabilidad.

La permeabilidad se define como la velocidad del flujo de agua bajo una


diferencia de presión.

En rocas más o menos homogéneas y régimen laminar , la permeabilidad


viene definida por la ley de Darcy :

𝑄 = 𝐴, 𝑘. 𝑖 , donde :

𝑄 = 𝑐𝑎𝑢𝑑𝑎𝑙
𝐴 = 𝑠𝑒𝑐𝑐𝑖ó𝑛 𝑑𝑒 𝑝𝑎𝑠𝑜
𝑖 = 𝑔𝑟𝑎𝑑𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒 ℎ𝑖𝑑𝑟á𝑢𝑙𝑖𝑐𝑜
𝑘 = 𝑐𝑜𝑒𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑚𝑒𝑎𝑏𝑖𝑙𝑖𝑑𝑎𝑑

El término gradiente se emplea, normalmente, para designar la pendiente de


una línea o de un plano. En general, la superficie de un nivel freático libre es
curva. Considerando un punto A situado a una distancia horizontal "1" de otro

377
punto B, se puede definir el gradiente hidráulico medio entre los puntos A y B
como (Figura 25.11) :
𝑖 = ℎ/𝑙

La carga hidráulica total en un cierto punto es la suma de la altura sobre el


plano de referencia y de la altura de presión

𝑃
ℎ= +𝑧
𝛾

donde 𝛾 es la densidad del agua.

Figura 25.11. Gradiente hidráulico

La permeabilidad del macizo rocoso suele ser bastante superior a la de la


roca intacta, debido a que, como se dijo anteriormente, el flujo se produce
principalmente a lo largo de discontinuidades, diaclasas, fisuras, canales de
disolución, etc.

La permeabilidad del macizo rocoso puede variar bastante con la dirección,


ya que los planos de estratificación y los sistemas principales de diaclasas suelen
tener orientaciones definidas y es precisamente a través de estas discontinuidades

378
por donde tiene lugar una parte importante del flujo de agua. Entre las
discontinuidades habrá una serie de caminos mejor o peor comunicados, con
posibles rellenos arcillosos impermeables, y podrán ser más o menos contínuos
y abiertos.

Todos estos conductos, junto con las discontinuidades, constituyen las redes
de flujo de agua" en los macizos rocosos. Para expresar la permeabilidad del
macizo rocoso, y debido a que no se conoce la permeabilidad a través de los
conductos individuales de las redes de flujo, se utiliza la permeabilidad
equivalente del conjunto del macizo rocoso en una cierta dirección.

La siguiente fórmula nos proporciona la permeabilidad equivalente de una


serie de juntas paralelas y con bordes no rugosos.
𝑁𝑒 3 𝛾
𝐾= ,
12𝜇

donde:

𝑁 𝑒𝑠 𝑒𝑙 𝑛ú𝑚𝑒𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑗𝑢𝑛𝑡𝑎𝑠 𝑝𝑜𝑟 𝑐𝑒𝑛𝑡í𝑚𝑒𝑡𝑟𝑜.


𝑒 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑎𝑏𝑒𝑟𝑡𝑢𝑟𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑗𝑢𝑛𝑡𝑎𝑠
𝜇 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑣𝑖𝑠𝑐𝑜𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑.
𝛾 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑑𝑒𝑛𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒𝑙 𝑎𝑔𝑢𝑎.

En la Tabla 25.5. se muestran diversas permeabilidades para suelos, rocas y


macizos rocosos, con su definición de acuerdo con su permeabilidad, es decir,
clasificados según que su permeabilidad sea media o alta (acuíferos), que sea
intermedia (acuitardos) o que sea muy baja (ácuiclúdos).

Las rocas ígneas intrusivas suelen ser bastante impermeables en profundidad,


con excepción de las zonas de falla.

Las areniscas pueden tener permeabilidad intergranular, aunque ésta no suele


ser muy elevada, y también tienen permeabilidad debido a la fracturación.

379
En las calizas, dolomias y yesos puede haber conductos de disolución o
cavernas, originándose permeabilidades muy altas.

Las dolomías pueden tener permeabilidad intergranular o también debida a


brechificación interna cuando proceden de calizas (características a tener muy en
cuenta en el trabajo de campo).

Cuando existe una alternancia de rocas más o menos duras, se produce una
gran anisotropía, ya que la permeabilidad de los estratos más duros es mucho
mayor, debido a que suelen estar más fracturados. Las alternancias más
frecuentes son de calizas y margas, areniscas y pizarras o areniscas y dolomías.

Las alternancias de bancos muy finos, tipo flysch, son en general muy
impermeables en profundidad.

La permeabilidad también puede verse muy aumentada en zonas de fallas sin


relleno y con fracturación intensa en sus bordes.

Para tener una visión del comportamiento del agua subterránea, hay que
conocer la dirección de la estratificación, presencia de fallas con o sin relleno,
zonas fracturadas y alteradas, conductos de disolución, la mayor o menor
permeabilidad de los diferentes niveles, etc, que gobiernan la magnitud y
dirección del flujo de agua en el macizo rocoso (esta visión sólo es posible sí se
dispone de un amplio estudio de campo y la experiencia adecuada).
Tabla 25.5. Clasificación de suelos y rocas según su permeabilidad

380
25.3.2. REDES DE FLUJO, UTILIZACIÓN Y
REPRESENTACIÓN GRÁFICA

Las redes de flujo sirven para la representación gráfica del flujo de agua
subterránea y de la distribución de las presiones en el terreno, las redes de flujo
también son útiles para el proyecto
de los drenajes y sistemas de desagüe, pudiendo evaluarse así los caudales de
infiltración y los
gradientes hidráulicos.

381
Se construyen mediante una serie de líneas de corriente o de flujo, que son
los caminos que sigue el agua, y las líneas equipotenciales, que son las que unen
𝑃
los puntos que tienen la misma carga hidráulica total; ℎ = + 𝑧 , estas líneas
𝛾
son perpendiculares a las líneas de flujo (Figura 25.12).
Por lo tanto, las presiones de agua a lo largo de una línea equipotencial no
serán iguales, aumentando con la profundidad, ya que al disminuir z aumentará
P . En los piezómetros situados a lo largo de una misma línea equipotencial los
niveles de agua serán iguales.

El valor de cada línea equipotencial vendrá dado por su altura sobre el plano
𝑃
de referencia cuando es nulo, o sea, en el punto de intersección con el nivel
𝛾
freático.

En los terrenos homogéneos e isótropos la red de flujo tendrá líneas de flujo


y equipotenciales perpendiculares.

En terrenos anisótropos y heterogéneos, las variaciones de permeabilidad


tienen mucha influencia en la distribución de presiones. En este caso no serán
perpendiculares las líneas de la red de flujo.

Cuando el flujo es horizontal en materiales isótropos y bajo superficies


planas, las líneas equipotenciales serán practicamente verticales. En este caso la
medida del nivel freático en sondeos puede dar suficiente información para
determinar la distribución del flujo y de las presiones, siempre que la
permeabilidad sea tal que al perforar el sondeo no descienda el nivel freático ni
tampoco suba debido al agua de perforación.

Cuando no ocurre lo anteriormente expuesto, o sea, con materiales


anisótropos o heterogéneos y con superficies no horizontales, la distribución de
presiones dentro del macizo rocoso se mide con piezómetros o por medio de
técnicas analíticas a partir de los datos de permeabilidad, geológicos, etc.,
obtenidos con anterioridad.

382
En igualdad de circunstancias, la velocidad de las aguas subterráneas es
máxima donde las curvas de nivel se encuentran más apretadas.

El flujo de agua a través de terrenos con permeabilidades diferentes se


produce de forma parecida a la de los rayos de luz cuando atraviesan materiales
con diferentes velocidades de propagación.

Las líneas de flujo cambian de dirección en los contactos entre terrenos


siguiendo la ley del mínimo esfuerzo y el agua fluye a la mayor distancia en
terrenos menos permeables. Los ángulos de entrada ∝ y de salida 𝛽 en el límite
de dos terrenos de permeabilidades diferentes siguen la relación:

tan 𝛽 𝑘1
=
tan ∝ 𝑘2
Donde:

𝑘1 𝑒𝑠 𝑒𝑙 𝑐𝑜𝑒𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑚𝑒𝑎𝑏𝑖𝑙𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟 𝑡𝑒𝑟𝑟𝑒𝑛𝑜


𝑘2 𝑒𝑠 𝑒𝑙 𝑐𝑜𝑒𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑚𝑒𝑎𝑏𝑖𝑙𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒𝑙 𝑠𝑒𝑔𝑢𝑛𝑑𝑜 𝑡𝑒𝑟𝑟𝑒𝑛𝑜

383
Figura 25.12. Redes de flujo en un túnel (Ramírez Oyanguren,
1967).

En la Figura 25.13 se muestra la relación de permeabilidades de dos tipos de


terrenos:

A partir de las redes de flujo se pueden calcular los caudales de filtración .


En los terrenos isótropos , el caudal que fluirá entre las líneas de corriente será
∆𝑄, siendo el mismo a lo largo de todos los canales. El caudal total Q es :

𝑄 = ∑ ∆𝑄 = 𝑁𝑓 . ∆𝑄

donde, 𝑁𝑓 es el número de canales de flujo

384
Siendo ∆ℎ la pérdida de carga entre dos líneas equipotenciales, la diferencia
de carga entre
dos puntos separados por 𝑁𝑒 líneas equipotenciales será :

Al ser el terreno isótropo, la distancia entre líneas contiguas de flujo y


equipotenciales es similar (a) en la Figura 24.13; aplicando la ley de Darcy se
tiene que :

ℎ = ∆ℎ, 𝑁𝑒 (Ecuación 25.1).

∆ℎ
∆𝑄 = 𝐾. 𝑖. 𝑎 = 𝐾. . 𝑎 = 𝐾. ∆ℎ (Ecuación 25.2).
𝑎

Figura 24.13. Relación de permeabilidades de dos terrenos

por tanto, sustituyendo ∆ℎ de Ecuación 25.1:

𝑁𝑓
𝑄 = 𝐾. ℎ.
𝑁𝑒

385
Si el terreno es anisótropo, se toma la permeabilidad efectiva, 𝐾𝑒 =
√ 𝐾𝑥 . 𝐾𝑧 ; 𝐾𝑥 . 𝑦 𝐾𝑧 , pueden ser las permeabilidades horizontal y vertical
𝐾𝐺 𝑦 𝐾𝑉 , o también la máxima y la mínima, 𝐾𝑚𝑎𝑥 . 𝑦 𝐾𝑚𝑖𝑛 .

El gradiente hidráulico i está relacionado con la velocidad w del flujo de


agua y con el coeficiente de permeabilidad K, según se vió en la fórmula de
Darcy (2).

La velocidad v es proporcional al gradiente hidráulico i y al coeficiente de


permeabilidad K, cuando existan flujos laminares o turbulentos :

𝑣 = 𝐾. 𝑖

Para mayor facilidad en los cálculos, se admite que el coeficiente K a una


determinada temperatura para un mismo material es constante.

Construcción de las redes de flujo

Para obtener la red de flujo de un macizo rocoso, se acude a métodos gráficos,


eléctricos o numéricos con un ordenador.
Los datos necesarios para obtener la red de flujo son:

• Presiones en varios puntos representativos obtenidas mediante


piezómetros.
• Situación del nivel freático.
• Valores de las distintas permeabilidades.
• Disposición geológica.

a) Método gráfico.

Suponiendo que el terreno sea homogéneo e isótropo, las líneas de corriente y


las equipotenciales serán perpendiculares, formando una malla.

386
Primero hay que definir los límites del dominio de flujo, tales como una
posible base impermeable, el nivel freático y los límites del área en estudio. La
situación del nivel freático, cuyo conocimiento es fundamental, tiene que
estimarse mediante los datos obtenidos de los piezómetros, pozos o sondeos.

A continuación se dibujan las líneas de corriente. Después se dibujan las


líneas equipotenciales, comenzando desde la parte de aguas arriba. Se divide la
superficie freática en alturas iguales de tal forma que esta división origine una
distancia entre las dos primeras líneas equipotenciales igual a la existente entre
las de corriente.

Cuando se ha hecho esta división, las siguientes líneas equipotenciales se


comienzan a dibujar desde la intersección del nivel freático con esas divisiones.

Como comprobación de que la red así obtenida está bien dibujada, se pueden
trazar líneas diagonales a los cuadrados debiendo obtenerse otra red ortogonal
(este es un procedimiento de comprobación práctico y rápido).

En medios anisótropos, antes de dibujar la red de flujo, hay que modificar la


𝐾𝑥
escala según una dirección en la cantidad √ ; por ejemplo, si la permeabilidad
𝐾𝑧

horizontal es mayor que la vertical, el dibujo deberá comprimirse en sentido


𝐾
horizontal o ser exagerado en vertical según la relación √ 𝑣 , debiendo volver
𝐾 ℎ

todo a la escala natural, no quedando ya una red ortogonal.

En los terrenos anisótropos las líneas cambian de dirección en los contactos


de terrenos de diferente permeabilidad, según la relación anterior, variando las
dimensiones de los rectángulos
curvilíneos de la red de flujo.

b) Métodos eléctricos.

387
Estos métodos se basan en la analogía entre la ley de Darcy y la de Ohm. La
equivalencia que se plantea es
• Caudal unitario ==➔ intensidad
• Grediente hidráulico ==➔ diferencia de potencial.
• Permeabilidad ==➔ conductancia (inversa de la resistencia).

Para obtener las redes de flujo se puede utilizar un papel conductor o bién
cuadrados de líneas de tinta conductora o también se pueden utilizar resistencias
entre diversos puntos.

En el caso de papel conductor , las redes de flujo en medios anisótropos se


obtienen cambiando una escala del papel de forma similar al método gráfico.

Con la tinta conductora se simulan la anisotropía y la heterogeneidad


mediante mayores espesores de líneas, cuadrados o rectángulos de dimensiones
variables, orientando la malla en la dirección de mayor o menor permeabilidad.
Si se utilizan resistencias se pueden variar de forma análoga a lo anteriormente
expuesto.

Los límites de agua arriba y abajo, así como los drenajes, galerías de drenaje,
etc., se simulan mediante tiras metálicas. Entre los dos límites se establece una
diferencia de potencial y con un electrodo conectado a un voltímetro se va
recorriendo el papel resistivo o con tinta conductora, pudiendo dibujar las líneas
de igual diferencia de potencial eléctrico, que equivalen a las líneas
equipotenciales de la red de flujo.

c) Métodos numéricos.

Se utilizan cuando la estructura es muy compleja. Los métodos más usuales son
el de elemetos
finitos y el de diferencias finitas.

388
25.3.3. INVESTIGACIÓN HIDROLÓGICA DEL MACIZO ROCOSO

La investigación hidrológica comporta la realización de una serie de ensayos y


pruebas de campo: pruebas geofísicas, perforación de pozos para sondeos,
ejecución de galerías de investigación, instalación de piezómetros en campo,
aplicación de técnicas de medición y estimación, etc.

Estudios geofísicos

Los métodos geofísicos que se utilizan principalmente son los eléctricos; de esta
forma se localizan fallas o niveles de distinta resistividad; en algunos casos se
pueden obtener directamente indicaciones sobre la permeabilidad.

Sondeos

Se pueden hacer ensayos de permeabilidad y posteriormente se colocan


piezómetros.
El inconveniente que existe con este método es que como los ensayos de
permeabilidad en los sondeos afectan a zonas pequeñas, para obtener una
permeabilidad representativa del macizo rocoso hay que hacer una malla de
sondeos muy cerrada.

Los sondeos también se pueden utilizar para hacer diagrafías.

Pozos de mayor diámetro

Se utilizan fundamentalmente para ensayos de bombeo; con piezómetros


auxiliares se puede
obtener un valor representativo de la permeabilidad.

Galerías de investigación

389
Además de llevarse a cabo en ellas una investigación geológica, se pueden hacer
ensayos de permeabilidad.

25.3.3.1. MEDIDA DE LAS PRESIONES

El valor de las presiones de agua subterránea es un dato fundamental para la


obtención de las propiedades hidráulicas del macizo rocoso.

Las presiones se miden con unos aparatos llamados piezómetros, que se


instalan en los sondeos, generalmente uno por sondeo, aunque, si el diámetro de
éste es suficiente, se puede instalar más de un piezómetro por sondeo, aunque
esto no es recomendable para profundidades mayores de 10 metros.

El piezómetro debe medir las presiones en un punto o en un pequeño entorno


alrededor del punto elegido, para lo cual se sella bién en la zona en estudio. Este
sellado debe ser comprobado, aunque para sondeos de gran longitud esta
comprobación es muy difícil (las actuales técnicas de sondeo permiten ya
simplificar estas comprobaciones).

El volúmen de agua necesario para que funcione un determinado tipo de


piezómetro no debe alterar las presiones del entorno del punto de medida; esto
indica la necesidad de elegir el piezómetro adecuado para cada punto,
dependiendo de la permeabilidad del terreno. Así pues, no se deben utilizar
piezómetros que requieren mucho volúmen de agua, como son por ejemplo los
piezómetros usuales de columna de agua, en terrenos poco permeables.

Los tipos de piezómetros existentes en el mercado son

• Piezómetro abierto o de columna de agua.


• Piezómetro de manómetro o tubo cerrado.
• Piezómetro de diafragma.
• Piezómetro eléctrico.
• Piezómetro de medida contínua.

390
1. Piezómetro abierto o de columna de agua

Mide la presión según la altura de la columna de agua dentro del tubo; esta altura
se puede medir con una sonda eléctrica, que consiste en dos electrodos que
cierran un circuito al entrar en contacto con el agua, o también se puede medir
mediante sondas mecánicas.

Las ventajas de este piezómetro son su bajo costo y la facilidad de lectura;


sus inconvenientes son las dificultades que presenta en la lectura en sondeos
inclinados y profundos .y también la falta de utilidad en terrenos de baja
permeabilidad , ya que al necesitar mucho volúmen de agua, el tiempo de
respuesta es muy alto .

Se utilizan cuando la permeabilidad es mayor de 10- 6 cm/s. El diámetro del


tubo debe ser el menor posible , sin entorpecer la lectura de los niveles.

2. Piezómetro de manómetro o tubo cerrado

Necesita un volúmen de agua medio o bajo. Casi no se utiliza , debido al gran


inconveniente que se presenta en la lectura al existir la condición de que la lectura
del manómetro no pueda estar muy por encima del punto más bajo de agua.

3. Piezómetro de diafragma

Necesita poco o muy poco volúmen de agua . La presión sobre el diafragma hace
que éste cierre o abra una válvula , debiéndose dar otra presión , desde la
superficie a través de tubos, por medio
de aire o aceite , para abrirla o cerrarla de nuevo. Así se puede deducir la presión
sobre el diafragma.

4. Piezómetro eléctrico

391
Necesita un volúmen de agua muy pequeño . La presión del agua sobre el
diafragma origina deflexiones, que son medidas mediante bandas
extensométricas de diversos tipos. La ventaja de este piezómetro es su aplicación
para control remoto (con una gran facilidad de operación y control); el
inconveniente es su alto precio.

5. Instalación del piezómetro:

La zona de medida en el sondeo en donde se instala el piezómetro se llena con


arena o gravilla,
cementando el resto; se pone en el borde de la arena un obturador o bién un filtro
de arena más fina y un tapón de arcilla, hecho por ejemplo a base de bolas de
bentonita , para evitar cementar dicha arena. (Figura 25.14).

25.3.3.2. MEDIDA DE LAS PERMEABILIDADES

La medida de las permeabilidades se realiza en sondeos, pozos y túneles.


Como se verá en el apartado de registro de sondeos, al realizar la perforación
hay que anotar las pérdidas de agua o aire de circulación, las zonas fracturadas ,
los niveles más o menos duros, etc.

Hay que registrar los niveles de agua varias veces al día, sobre todo al
comenzar por la mañana y al finalizar por la tarde; conviene observar estos
niveles durante varios días. Se puede utilizar un gráfico para dibujar los niveles
en el comienzo diario de la perforación y a lo largo de ella, y así observar su
evolución relativa a la profundidad, etc. (Figura 25.15).

392
Figura 25.14. Instalación de piezómetro eléctrico

Figura 25.15. Niveles de agua por estratos


A continuación se realizan las observaciones anteriores en una serie de
sondeos y se correlacionan entre ellas, de forma que se puedan estimar las zonas
más o menos permeables,
elegir las zonas de apoyo de los obturadores en las pruebas de agua, evitando las
zonas blandas o fracturadas, y comparar los tramos ensayados con los testigos.

393
Hay que hacer notar que, debido al alto costo de los sondeos con
recuperación de testigo, muchas veces se sustituyen éstos por sondeos efectuados
a percusión Iv y completados posteriormente con registros eléctricos,
radiactivos, sónicos, etc, que son las llamadas diagrafías o logs, que suministran
datos sobre la litología, fracturación, porosidad, permeabilidad, etc.

En las galerías de investigación o drenaje, se miden las características


geológicas y de afluencias de agua en varios puntos, observándose el descenso
del nivel freático, originado por el efecto de drenaje que produce la galería en
piezómetros colocados para este fin.

25.3.3.3. ENSAYOS DE PERMEABILIDAD.

Vamos a ver ahora los ensayos de permeabilidad más importantes:

Ensayos de permeabilidad en sondeos.

Para realizar este tipo de ensayos, se aplica una carga hidráulica, normalmente
positiva, y a continuación se mide el caudal que se origina hacia dentro o fuera
de la formación. Estos ensayos
se efectúan entre la entubación y el fondo, entre éste y un obturador, entre dos
obturadores, etc.

394
Figura 25.16. Esquema de ensayo de permeabilidad en
sondeos

Pueden ser de carga variable o constante, debiéndose hacer siempre por


debajo del nivel freático, que es el caso normal en las galerías de minas (30), ya
que lo que impone la situación de las galerías es la localización del yacimiento
mineral (Figura 25.16). Los obturadores pueden ser mecánicos, que se
ensanchan con el peso del varillaje, o neumáticos, que se hinchan con aire por
medio de un tubo auxiliar.

Debido al hecho de que la entubación no ajusta perfectamente al terreno,


deben utilizarse obturadores entre la zapata que sujeta la tubería de entubación y
el terreno, cuando las pruebas se realizan por debajo de la entubación.

Ensayos de carga variable

La zona del sondeo que se va a ensayar, limitada por el fondo del mismo,
entubaciones u obturadores, se somete a una columna de agua por encima del

395
nivel estático. Se va midiendo el descenso de la columna con respecto al tiempo,
calculándose así la permeabilidad.

La longitud de la zona a ensayar depende del tipo de terreno y de la


permeabilidad que se le supone.

En suelos o rocas muy fracturadas y permeables se utiliza el método Lefranc,


que se puede emplear tanto para carga variable, como para carga constante, y
consiste en dejar una cavidad de 20 6 30 cm de longitud vacía o con grava.

En rocas que no están muy fracturadas, el tramo de ensayo debe ser superior
a 3 metros, pudiéndose hacer sobre longitudes cada vez mayores y solapadas del
sondeo.

La permeabilidad de un medio continuo equivalente ensayado es :

ℎ1
2,3 log 𝑟𝑤2 𝑟𝑒
ℎ2
𝐾𝑐 = . . 𝐿𝑛
𝑡2 − 𝑡1 2 𝐿 sin ∝ 𝑟0

Donde,

𝐿 = 𝐿𝑜𝑛𝑔𝑖𝑡𝑢𝑑 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑣𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒 𝑒𝑛𝑠𝑎𝑦𝑜.


𝑟𝑤 = 𝑑𝑖á𝑚𝑒𝑡𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑡𝑢𝑏𝑒𝑟í𝑎.
∝= 𝑖𝑛𝑐𝑙𝑖𝑛𝑎𝑐𝑖ó𝑛 𝑑𝑒𝑙 𝑠𝑜𝑛𝑑𝑒𝑜 𝑐𝑜𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑜𝑟𝑖𝑧𝑜𝑛𝑡𝑎𝑙.
𝑟0 = 𝑟𝑎𝑑𝑖𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑣𝑖𝑑𝑎𝑑.
𝑟0
= 𝑟𝑎𝑑𝑖𝑜 𝑑𝑒 𝑖𝑛𝑓𝑙𝑢𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 (𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑑𝑖𝑠𝑡𝑎𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑎 𝑙𝑎 𝑐𝑢𝑎𝑙 𝑙𝑎 𝑖𝑛𝑓𝑙𝑢𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑒𝑛𝑠𝑎𝑦𝑜 𝑦𝑎 𝑛𝑜
𝑝𝑒𝑟𝑐𝑒𝑝𝑡𝑖𝑏𝑙𝑒).

ℎ1 𝑦 ℎ 2 = 𝑎𝑙𝑡𝑢𝑟𝑎𝑠 𝑑𝑒 𝑎𝑔𝑢𝑎 𝑒𝑛 𝑙𝑜𝑠 𝑡𝑖𝑒𝑚𝑝𝑜𝑠 𝑡 1 𝑦 𝑡2

396
Con las alturas y tiempos se hace un gráfico, en escala logarítmica,del
cociente de las alturas y en escala normal, de los tiempos, obteniendo así la
pendiente S del gráfico, debiendo ser tomada la mayor (Figura 25.17.).

𝑟𝑒
La relación varía entre 100 y 1.000. En terrenos muy permeables se
𝑟0
𝑟𝑒
puede tomar la cifra más alta, con lo cual 𝐿𝑛 = = 7. Así, para sondeos
𝑟0
verticales, la fórmula de la permeabilidad queda simplificada de la siguiente
manera:

2
𝑟𝑤
𝐾𝑐 = 0,133 . 𝑆. 𝑚/𝑠
𝐿

Figura 25.17. Ensayo de carga variable

Ensayos de carga constante.

La zona del sondeo que se va a ensayar es sometida a una presión constante de


bombeo o también se puede aplicar una altura de columna de agua por encima
(o debajo) del nivel estático.

La presión de inyección se mide en superficie en el caso de bombeo o en el


sondeo en el caso de columna de agua.

397
Cuando las rocas no están muy fracturadas, se utiliza la inyección por
bombeo en tramos de unos 5 metros, en escalones crecientes y decrecientes, sin
que la presión máxima exceda la mitad de la presión del recubrimiento (𝐻, 𝛾).

Ensayo Lugeon. En sondeos profundos, los escalones de presión utilizados


𝑘𝑔
normalmente son, por ejemplo: 2; 2,5; 5; 10 , 𝑒𝑡𝑐., anotándose las
𝑐𝑚2
admisiones en cada etapa y dibujándose un gráfico, que puede indicar si se está
lavando el relleno de las juntas, o ensanchándolas por la presión, etc. (Figura
24.18).

Figura 25.18. Ensayo Leugeon

Se utiliza en rocas muy fracturadas o permeables para tramos cortos y sin


bombeo a presión.

La permeabilidad de un medio equivalente viene dada por:

398
𝑄 𝑟𝑒
𝐾𝑐 = . 𝐿𝑛
2𝜋 𝐿 ℎ𝑒 𝑟0

Donde,

𝐿 = 𝑙𝑜𝑛𝑔𝑖𝑡𝑢𝑑 𝑑𝑒𝑙 𝑡𝑟𝑎𝑚𝑜 𝑒𝑛𝑠𝑎𝑦𝑎𝑑𝑜.


𝑄 = 𝑎𝑑𝑚𝑖𝑠𝑖ó𝑛.
ℎ𝑒 = 𝑎𝑙𝑡𝑢𝑟𝑎 𝑑𝑒 𝑎𝑔𝑢𝑎 𝑠𝑜𝑏𝑟𝑒 𝑒𝑙 𝑛𝑖𝑣𝑒𝑙 𝑒𝑠𝑡á𝑡𝑖𝑐𝑜.
𝑟𝑒 = 𝑟𝑎𝑑𝑖𝑜 𝑑𝑒 𝑖𝑛𝑓𝑙𝑢𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎.
𝑟0 = 𝑟𝑎𝑑𝑖𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑣𝑖𝑑𝑎𝑑.

Como la relación 𝑄/ℎ𝑒 suele variar para cada escalón de ensayo, si se usan
diferentes presiones, se puede tomar la pendiente de la secante del grágico 𝑄 −
ℎ𝑒 para un determinado porcentaje de la presión máxima.

𝑟𝑒
La fórmula anterior se puede simplificar considerando: 𝐿𝑛 = 7,
𝑟0
𝑄 𝑒𝑛 𝑙𝑖𝑡𝑟𝑜𝑠/𝑚𝑖𝑛 y las demás dimensiones en metros, resulta:
1,857 𝑄
𝐾𝑐 = . . 10−3 𝑐𝑚/𝑠
𝐿 ℎ𝑒

El valor de h será:
𝑃
ℎ𝑒 = + ℎ𝑚 − ℎ𝑔
𝛾

Donde:

𝑃 = 𝑙𝑒𝑐𝑡𝑢𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑚𝑎𝑛ó𝑚𝑒𝑡𝑟𝑜 𝑒𝑛 𝑠𝑢𝑝𝑒𝑟𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒


𝛾 = 𝑑𝑒𝑛𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒𝑙 𝑎𝑔𝑢𝑎
ℎ𝑚
= 𝑎𝑙𝑡𝑢𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑚𝑎𝑛ó𝑚𝑒𝑡𝑟𝑜 𝑠𝑜𝑏𝑟𝑒 𝑒𝑙 𝑛𝑖𝑣𝑒𝑙 𝑒𝑠𝑡á𝑡𝑖𝑐𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑎𝑔𝑢𝑎 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑡𝑒𝑟𝑟𝑒𝑛𝑜
ℎ 𝑔 = 𝑝é𝑟𝑑𝑖𝑑𝑎 𝑑𝑒 𝑐𝑎𝑟𝑔𝑎 𝑒𝑛 𝑙𝑎𝑠 𝑡𝑢𝑏𝑒𝑟í𝑎𝑠

399
La unidad Lugeón es el equivalente a una admisión de 1 𝑙𝑖𝑡𝑟𝑜/𝑚𝑖𝑛/
𝑚, 𝑎 10 𝑘𝑔/𝑐𝑚2 de presión de inyección en el manómetro exterior.

Según la fórmula anterior, para 1 Lugeón resultaría una permeabilidad 𝐾𝑐 =


1,857 . 10 −5 𝑐𝑚 / 𝑠. Sin embargo, esta equivalencia no suele ser correcta, ya
que para obtener
la unidad Lugeón no se ha tenido en cuenta la altura del manómetro sobre el
nivel estático ni se han considerado las pérdidas de carga a lo largo de la tubería.

Considerando una mayor carga de agua que la real, debido a la altura entre
𝑟
la superficie y el nivel estático, o un valor algo inferior de 𝐿𝑛 𝑒, se obtiene
𝑟0
−5
1 𝐿 ≈ 1. 10 𝑐𝑚/𝑠, que es valor que se considera en la práctica.

Ensayos de bombeo en pozos.

Tienen la particularidad de que afectan a un gran volúmen de terreno, pero son


caros y difíciles de interpretar. Se utilizan sobre todo en acuíferos horizontales.

Los criterios que se siguen en estos ensayos es el siguiente:

- Se deben colocar una serie de piezómetros a distintas distancias del


pozo,

- La variación de los mismos debe ser que varían logarítmica,

- El piezómetro más cercano al pozo debe estar a menos de 6 metros


de distancia.

Se observan y se van registrando los valores de los descensos de aguas


producidos en los puntos donde se han colocado los piezómetros al bombear agua
del pozo.

400
De esta forma se puede tener una idea general bastante práctica de la
permeabilidad.
25.4. PROPIEDADES GEOMECÁNICAS DE LA ROCA
MATRIZ

Las propiedades geomecánicas de la roca matriz que interesa estudiar y determi-


nar van a depender del objeto de la investigación geomecánica y de la fase en
que se encuentre el proyecto en cuestión. No es lo mismo el estudio de un yaci-
miento en la fase de exploración, que una mina donde se estén ejecutando traba-
jos de desarrollo y preparación o labores de producción. El alcance y detalle de
cada fase es diferente, aún cuando deba existir un estudio general e integral.

En la Tabla 25.6 se presenta un resumen de las propiedades geomecánicas


del macizo rocoso que nos interesa investigar en campo y en laboratorio, y los
tipos de ensayos que podemos utilizar para determinar sus valores.

Este tabla nos será de mucha utilidad en los ejemplos que desarrollaremos
en los capítulos posteriores, y conviene tenerlo muy en mente.

Tabla 25.6. Resumen de propiedades geomecánicas y ensayos respecti-


vos
Propiedades Ensayos
RMeesistencia a compresión simple, Ensayo de compresión uniaxial
𝜎𝑐 Ensayo de carga puntual
Martillo Schmidt
Resistencia a tracción, 𝜎𝑡 Ensayo de tracción directa
Ensayo de tracción indirecta

Velocidad de ondas sísmicas, Medida de velocidad de ondas elásti-


(𝑉𝑃 , 𝑉𝑆 ) cas en laboratorio
Resistencia (parámetros 𝑐, 𝜑) Ensayo de compresión triaxial

401
Deformabilidad (módulos de defor- Ensayo de compresión uniaxial
mación elástica; estáticos o dinámi- Ensayo de velocidad sísmica
cos: E, v)
Fluencia Ensayo de tracción, compresión, etc.

Ensayos de laboratorio y métodos de campo

A continuación vamos a repasar los métodos y técnicas de ensayos de laboratorio


y pruebas de campo que debemos aplicar para determinar y estudiar el compor-
tamiento mecánico del macizo rocoso. Todos los ensayos y pruebas están nor-
malizados por recomendaciones de la ISRM, asociaciones internacionales de in-
genieros o por ingenieros consultores de reconocida experiencia y prestigio.

En un estudio de mecánica de rocas y geomecánica, dependiendo de la mag-


nitud del mismo, del prespuesto económico, del plazo de ejecuciçon y de la com-
plejidad técnica, deberemos elegir el método más adecudado (desde el uso de la
sencilla prueba con el martilo de Schmidy hasta complejas pruebas triaxisles de
laboraotio o medidad de tensiones naturales in situ.
25.4.1. ENSAYOS DE COMPRESIÓN SIMPLE

Este ensayo – junto a la prueba triaxial - es el más útil y sencillo que se puede
hacer en mecánica de rocas.

Descripción: consiste en una prueba que permite la determinación de la resisten-


cia a compresión uniaxial de una probeta cilíndrica de roca obtenida de sondeos.

Objeto: esta prueba, permite también, la obtención de las constantes elásticas de


la roca (módulo de Young, coeficiente de Poisson).

Aplicación: este ensayo es importante para la clasificación de lar rocas, simular


y aproximar, criterios de rotura, estimar la resistencia in situ, poder implementar
el análisis numérico del macizo rocoso.

402
Control del ensayo: se aplica una fuerza sobre la probeta que produce un despla-
zamiento en la misma; o también, realizando un control indirecto; por ejemplo
la deformación tipo cadena circunferencial.

Normativa aplicable: por ejemplo la norma UNE 103400:1993 que establece lo


siguiente:

- Probetas cilíndricas: ∅ >50 mm, ℎ ≈ 2,5 ∅


- La probeta no debe contener discontinuidades geológicas que la atravie-
sen.
- Las superficies de contacto entre roca/prensa deben ser planas (tolerancia
0,02 mm) y perpendiculares al eje de la probeta (tolerancia 0,001 radia-
nes).
- La velocidad de carga debe ser constante ≈ 0,5 𝑎 1 𝑀𝑃𝑎/𝑠

En las Figuras 25.18 y 25.19 se representa el procedimiento de realización


del ensayo:

Figura 25.18. Ensayo de compresión simple


(a): Medida de la deformación longitudinal (b): Medida de la deforma-
ción transversal

403
Figura 25.19. Ensayos de compresión simple con control de carga y de
desplazamiento

En la Figura 25.20 podemos observar los ensayos con control de desplaza-


miento; así tenemos lo siguiente:

a) Hay un comportamiento axial (eje de carga):

• O-A: cierre de fisuras


• A-B: zona elástica
• B-C: propagación estable de la fisuración
• C-D: propagación inestable de la fisuración
• D-E: post-rotura (strain-softening o relajamiento de la tensión)

404
b) Deformaciones laterales/volumétricas:

• Fase contractiva elástica O-B


• Fase menos contractiva/neutra B-C
• Fase expansiva inicial C-D
• Fase muy expansiva D-E

Figura 25.20. Curvas del Ensayos de control de desplaza-


miento

Resumiendo, las características principales del ensayo a compresión simple


son:

• Módulo, resistencia
• Comportamiento post-pico:
o Frágil o dúctil

• Comportamiento descarga/recarga (Figura 25.21):

o Ciclos de histéresis
o Deformaciones no recuperables
o Disminución de rigidez

405
Figura 24.21.Tensiones vs Deformaciones
Determinación de las Constantes elásticas (Figura 25.22):

• Determinación no tan trivial como podría parecer en un principio



• El módulo de elasticidad depende de la deformación (en realidad las
curvas no son lineales salvo en un pequeño rango)

• En realidad la definición es convencional- hay que saber muy bien
que se entiende por módulo de elasticidad en cada contexto

Figura 25.22. Comportamiento mecánico de rocas


(a) Esfuerzo-deformación y (b) Módulo de elasticidad-deforma-
ción

Factores que pueden afectar los ensayos:

406
a) Distribución de tensiones en la probeta según condiciones de contorno
(fricción de placas de carga).

b) Geometría de la probeta:
- Forma,
- Aspecto (relación altura-diámetro), y
- Tamaño

c) Tensión o deformación impuesta y velocidad de aplicación.

d) Factores ambientales (humedad, temperatura).

e) Rigidez del equipo en ensayos (post-pico)

f) Presión de confinamiento (ensayo triaxial).

Influencia de caracteres geomecánicos:

Los caracteres geomecánicos del macizo rocoso influyen de manera importante


en el comportamiento de las rocas frente a los esfuerzos de compresión y en los
resultados de los ensayos.
Foliación o esquistosidad

El término foliación se refiere a cualquier disposición planar de los granos mi-


nerales o los rasgos estructurales del interior de una roca. Aunque hay foliación
en algunas rocas sedimentarias e incluso en unos pocos tipos de rocas ígneas' es
una característica fundamental de las rocas que han experimentado metamor-
fismo regional, es decir unidades rocosas que se han plegado y se han deformado
enormemente.

En los ambientes metamórficos, la foliación es provocada, en última instan-


cia, por los esfuerzos compresivos que acortan las masas rocosas, haciendo que

407
los granos minerales de las rocas preexistentes desarrollen alineamientos parale-
los o casi paralelos. Son ejemplos de foliación el alineamiento paralelo de los
minerales con hábito planar y/o los minerales alargados; el alineamiento paralelo
de las partículas minerales y los cantos aplanados; el bandeado composicional
donde la separación de los minerales oscuros y claros genera un aspecto laminar,
y la pizarrosidad cuando las rocas se separan con facilidad en capas delgadas y
tabulares a lo largo de superficies paralelas. Estos distintos tipos de foliación se
pueden formar de muchas maneras distintas, como:

• Rotación de los granos minerales alargados o de hábito planar hacia una


nueva orientación.

• Recristalización de los minerales para formar nuevos granos que crecen


en la dirección de la orientación preferente.

• Cambios de forma en granos equidimensionales a formas alargadas que


se alinean en una orientación preferente.

Figura 25.23. Influencia de la foliación o esquistosidad enla resistencia a la


compresión de
las rocas metamórficas.

408
De estos mecanismos, el más fácil de imaginar es la rotación de los granos
minerales. Aunque la rotación física de los minerales planares contribuye al desa-
rrollo de la foliación en el metamorfismo de grado bajo, en ambientes más extre-
mos dominan otros mecanismos (combinaciones de mecanismos donde actúan
procesos de erosión, cementación, agentes físico-qímicos, etc.).

En la Figura 25.23 se muestra la influencia de la foliación o esquistosidad


de las rocas metamórficas en función del grado de inclinación de los planos (esta
inclinación modifica su resistencia frente a los esfuerzos de compresión). Más
allá de la caracterización litológica, lo que nos interesa estudiar desde el punto
de vista de la mecánica de rocas y de la geomecánica es como influye la foliación
o esquistosidad en la resistencia a la compresión y la resistencia al corte del ma-
cizo rocoso.

De otro lado, la caracterización entre un suelo y una roca viene definido por
su resistencia a la compresión. En mecánica de rocas, consideramos como roca
a aquellos suelos que tienen o superan un límite de resistencia a la compresión.

No obstante, hay diferentes criterios para esta caracterización. En la Figura


25.24 se muestra una clasificación de las rocas de acuerdo con su resistencia a la
compresión y siguiendo los principales criterios.

409
Figura 25.24. Diferenciación de suelo-roca y clasificación de las rocas de
acuerdo con su resis
tencia a la compresión

Una clasificación importante es la que relaciona los tipos de rocas con sus
con sus valores de resistencia a la compresión y módulo de elasticidad.

Deere & Miller (1966) han desarrolado clasificaciones bastante útiles que se
muestran en la Figura 25.25.

410
Figura 25.25 Clasificación de las rocas según 𝜎𝑐 𝑦 𝐸

25.4.2. INFLUENCIA DEL TIEMPO (FLUENCIA O CREEP)

El comportamiento de algunas rocas es de tipo viscoso, exhibiendo el fenómeno


de fluencia (creep): deformación creciente en el tiempo a tensión constante o de
relajación (disminución de tensión a deformación constante).

En general esto puede producir una redistribución de tensiones con el tiempo


a nivel estructural.

Mecanismos:

• Viscosidad (flujo de masa) – a todos los niveles de tensiones (similar a la


fluencia del hormigón: viscoelasticidad lineal).

411
• Fisuración: solamente se manifiesta a partir de un cierto nivel de carga.
Esta característica acelera ciertos procesos, como `por ejemplo la visco-
lelasticidad no.lineal o viscoplasticidad.

Rocas blandas (sal, bituminosas, etc.).

En las rocas blandas se producen ambos mecanismos:


- La fluencia debido a la dislocación y deslizamiento de cristales (sal, po-
tasa)
-
- El flujo de agua y migración de partículas (Ejemplo: arcillas)

Rocas duras (granito, granodiorita, andesita, etc.).

En las rocas duras domina el mecanismo de fisuración (crecimiento, propaga-


ción, etc.)

En la Figura 25.26 tenemos algunas curvas típicas de fluencia de rocas blandas.

412
Figura 25.26. Curvas típicas fluenciade rocas blandas

En las curvas típicas de rocas blandas, ensayo de fluencia (carga constante)


podemos observar lo siguiente:
• Fluencia primaria (I):deformaciones diferidas a velocida de defor-
mación creciente

• Fluencia secundaria (II):velocidad de deformación constante

• Fluencia terciaria (III):cerca de rotura – velocidad de deformación


creciente y rotura bajo carga mantenida

Esro produce una descomposición en sumatoria de deformaciones:

En la Figura 25.27 tenemos dos curvas correspondientes a la fluencia en el


tiempo de dos tipos de rocas: caliza y granodiorita.

Figura 25.27. Curva de fluencia de caliza y granodiorita

413
En la Figura 25.28. Resumen del fenómeno de fluencia en las rocas (creep) se
muestran los mecanismos del proceso y las etapas del proceso.

Figura 25.28. Resumen del fenómeno de fluencia en las rocas (creep)


25.4.3. ENSAYOS DE TRACCIÓN

Veamos en primer lugar el ensayo de tracción simple (Figura 25.29):

El ensayo de tracción simple es más complejo que el de compresión debido


a la dificultad de aplicar el esfuerzo de tracción sobre la probeta, y problemas de
inestabilidad de la fisuración (flexión espúrea en tracción directa)

Debido a ello, el ensayo presenta mayor dispersión de resultados y por tanto


tiene menor interés práctico. A menudo se determina solo compresión y la re-
sistencia a tracción se obtiene mediante correlaciones.

Ensayos:

414
- Tracción directa,
- Brasileño,
- Otros (flexo-tracción)

Figura 25.29. Tipos de ensayos de tracción simple

El ensayo brasileño

Es el ensayo más simple de ejecutar.

Presenta menor dispersión de resultados, aunque el modo de apoyo de la


carga puede influir en los mismos

En las Figuras 25.30 y 25.31 se muestran las características del ensayo bra-
sileño.

415
Figura 25.30. Esquema del ensayo brasileño

Figura 25.31. Equipo de ensayo de Resistencia a la tracción por el método


brasileño

Comparación tracción simple / brasileño

416
En general el ensayo brasileño da resistencias mayores que el de tracción simple.
En la Tabla 25.7. Comparación de valores de resistencia a tracción se muestra
un análisis comparativo de valores de resistencias a tracción del ensayo simple
con el método brasileño para diferentes tipos de rocas.
Tabla 25.7. Comparación de valores de resistencia a tracción

25.4.4. EL ENSAYO TRIAXIAL

Para realizar este ensayo se requiere una prensa de las mismas características
que la utilizada
en el ensayo de compresión simple. La probeta se rodea de una membrana im-
permeable flexible y se introduce en una célula de compresión triaxial (Figura
25.32).

• Ensayo triaxial (convencional): probeta cilíndrica rodeada de una


membrana elástica,

• La probeta se coloca en una célula bajo presión inducida mediante un


líquido (normalmente aceite),

• Se puede variar además la tensión vertical,

417
• Se mide la deformación axial y lateral (o circunferencial),

• Triaxial (de compresión):𝑇𝑒𝑛𝑒𝑚𝑜𝑠 𝜎1 > 𝜎 2 = 𝜎3 (mas habitual),

• Pero también en probeta cilíndrica, se puede hacer el ensayo triaxial


de extensión 𝜎1 = 𝜎 2 > 𝜎3 ,

• Finalmente también existe el ensayo triaxial verdadero en probeta


cúbica, con
• 𝜎1 > 𝜎 2 > 𝜎3 . Muy pocos equipos.

• La deformación axial e, se calcula para cada nivel de deformación de


0,1 mm mediante:
𝑒 = 𝑆/𝐿𝑜.
donde:

𝑆 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑑𝑒𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎𝑐𝑖ó𝑛 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙.
𝐿𝑜 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑙𝑜𝑛𝑔𝑖𝑡𝑢𝑑 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑝𝑟𝑜𝑏𝑒𝑡𝑎.

La diferencia de tensiones 𝜎1 − 𝜎3 , para cada nivel de deformación de 0,1 mm


es:

𝜎 = 0,3 𝑃⁄𝐴 -

donde:

𝑃 𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑟𝑔𝑎 𝑎𝑝𝑙𝑖𝑐𝑎𝑑𝑎 𝑐𝑜𝑟𝑟𝑒𝑠𝑝𝑜𝑛𝑑𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑎𝑙 𝑛𝑖𝑣𝑒𝑙 𝑑𝑒 𝑑𝑒𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎𝑐𝑖ó𝑛.


𝐴 𝑒𝑠 𝑒𝑙 á𝑟𝑒𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑠𝑒𝑐𝑐𝑖ó𝑛 𝑡𝑟𝑎𝑛𝑠𝑣𝑒𝑟𝑠𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑝𝑟𝑜𝑏𝑒𝑡𝑎.

Para cada ensayo se traza una curva diferencia de tensiones, 𝜎1 − 𝜎3 frente a


deformación axial

418
De estas curvas, se obtienen los valores máximos de 𝜎1 − 𝜎3 , así como sus co-
rrespondientes deformaciones axiales (Ver Figura 139).

A continuación, se dibuja un círculo de Mohr para cada ensayo, con la ten-


sión de corte como ordenada y la tensión normal como abscisa, correspondiendo
ésta al valor máximo de al - a3.
Por último, se ajusta una recta tangente a los círculos de Mohr anteriormente
obtenidos. El
ángulo que forma dicha recta con la horizontal define el ángulo de fricción
interna de la roca, 0;la ordenada en el origen define la cohesión, C. (Ver Figura
140).
243

419
Figura xx Efecto del nivel de tensiones en la resistencia, deformabilidad
y tipo de comporta
Miento de diferentes rocas

25.5. MODELOS DE COMPORTAMIENTO MECÁNICO PARA ROCA


MATRIZ

Los modelos teóricos asimilables son:

Elasticidad lineal

- Elasticidad isótropa: con 2 constantes

- Elasticidad anisótropa con isotropía transversal: con 5 constantes

- Elasticidad ortótropa: con 9 constantes

Otras posibilidades:

- modelos de capas isótropas


- continuo equivalente ortótropo, etc

Elasticidad isótropa

Se trabaja con 2 parámetros: E, ʋ

420
En la Figura x se representa la matriz

Figura Matriz
Elasticidad anisótropa

“Isotropía transversal” (5parám). Utilizada en algunos casos

421
“Ortotropía (9 parám.) Raramente utilizada

Ojo: notación vs. simetría

Viscoelasticidad lineal

Sólo en casos con un comportamiento viscoelástico importante (e.g. roca salina)

En general requiere un análisis paso a paso en el t (secuencia de análisis elásti-


cos, cada paso con un módulo de elasticidad y deformación. térmica ficticias).

Modelos de material viscoelásticos


fomulaciones integrales
modelos reológicos (muelles y amortiguadores) (!)

25.6. SUPERFICIES Y CRITERIOS DE ROTURA (GENERAL)

Un criterio de rotura es una relación entre los componentes de las tensiones que
establece la condición de rotura de una roca sometida a un estado tensional

Superficie de rotura: envolvente en el espacio de las tensiones principales o equi-


valente.

422
Se refieren a la resistencia de pico

Criterios más conocidos para roca matriz:

ISOTROPOS: Mohr–Culomb, Hoek–Brown, etc

ANISOTROPOS: plano único de Coulomb, etc


Criterio de mohr-coulomb

El criterio de Mohr-Coulomb trata de las condiciones de tensión sobre pla-


nos potenciales de rotura

La rotura se produce cuando τ alcanza un cierto valor crítico:

Criterio de hoek y brown

423
Capítulo 26: NATURALEZA DISCONTINUA DE LAS ROCAS

Índice del capítulo

26.1. Introducción
26.2. Generalidades del comportamiento mecánico de las rocas
26.3. Problema estructural o de contorno
26.4. Criterios de rotura del macizo rocoso
26.5. Clasificaciones geomecánicas: RMR, GSI, Q.
26.6. Leyes del material

26.1. INTRODUCCIÓN

Veamos un macizo rocoso donde se pretende construir un tunel (puede ser un


túnel civil o minero). Como consecuencia de la excavación vamos a tener una
modificación de la distribución de esfuerzos que afectará a diferentes partes del
macizo en función de la distancia de las mismas a la excavación, de sus
características físicas y geomecánicas y del tiempo que transcurra desde esa
modificación hasta la consecución de un nuevo equilibrio.

En la Figura 26.1. Escala de observación tenemos una imagen (muy


recurrente en los libros y publicaciones sobre la materia) que nos permitirá
desarrollar nuestra explicación.

De acuerdo con la teoría desarrollada en los anteriores capítulos y


auxiliándonos de esa representación de la escala de observación nos vamos a
encontrar con diferentes entes geológicos:

- La roca matriz
- Familias de una, dos o más discontinuidades
- Roca masiva (ciertas partes del macizo lo podemos considerar como tal)
- El macizo rocoso (roca matriz, roca masiva y discontinuidades).

424
Figur 26.1. Escala de observación

En la Figura 26.2. Ejemplos de macizos rocosos se muestran diversos


ejemplos de discontinuidades que marcan la caracterización geomecánica de los
macizos rocosos.

La matriz rocosa tiene unas determinadas propiedades físicas y


geomecánicas que determinan su comportamiento mecánico y que es posible
obtener de manera aproximada mediante un estudio de la geología regional y
local, una caracterización in situ, por ensayos de laboratorio en muestras
convenientemente tomadas en campo.
Estas muestras se obtienen mediante sondeos de campo, medición de las
tensiones naturales en campo, etc. Pero; no dejan de ser datos de la materia
rocosa virgen; es decir de la roca intacta, que no son representativas del terreno
general de se pretende realizar la excavación.

425
Figura 26.2. Ejemplo de macizo rocoso, matriz y discontinuidades

De otro lado; las discontinuidades tienen propiedades como la resistencia a


la compresión, cizallamiento o índices de rotura muy diferentes a los valores de
la matriz rocosa; y en muchos casos, condicionan el modelo de rotura general y
los diseños de sostenimiento artificial. Como ya hemos visto en los capítulos 23
y 24 las propiedades de las discontinuidades son extremadamente influyentes en
todo macizo rocoso y en toda estructura que se pretenda construir en él: túneñes,
cavernas, cámaras, pilares, etc..

A los ingenieros de mecánica de rocas nos interesa estudiar el macizo rocoso


en su conjunto; es decir su comportamiento global frente a solicitaciones de
fuerzas estáticas y dinámicas. Y no en pocas ocasiones tendremos que darle más
importancia en el diseño a uno u otra parte: el macizo, la roca matriz o la
discontinuidad.

Dependerá de la escala del macizo en su conjunto, de las dimensiones y


características de la obra; del comportamiento del mismo y de nuestro criterio
ingenieril. Nada es determinísitico en mecánica de rocas.

426
Particularmente, en ingeniería de minas las cosas difieren bastante de los
criterios prácticos usados en ingeniería civil u obras públicas. En minería hay por
lo menos tres factores adicionales con los que se tiene que enfrentar el ingeniero
de mecánica de rocas: primero, la seguridad general de la mina y de las labores
en curso en el día a día; segundo, la estabilidad general de la mina (que no
necesariamente se solapa con el criterio anterior de seguridad, puesto que una
mina puede ser segura a costa de sostenimientos excesivos, conservadurismo en
el diseño o simplemente porque se abandonen ciertas labores por temor al
riesgo); tercero, la rentabilidad de las operaciones (nuestros diseños condicionan
la rentabilidad: pilares dimensionados excesivamentes, taludes conservadores,
fragmentación inadecuada o excesiva, bancos con muchos repies o
sobreexcavacion, labores que no se pueden trabajar por desplomes ocurridos,
etc.).

En este capítulo vamos, por tanto a estudiar, la naturaleza discontinua de las


rocas y como adoptar citerios ingenieriles que nos permitan su comprensión para
poder diseñar excavaciones en roca.

26.2.GENERALIDADES DEL COMPORTAMIENTO


MECÁNICO DE LAS ROCAS

Tanto en minería como en obras civiles, además de la comprensión de la historia


geológica y tectónica, el estudio del comportamiento mecánico de macizos
rocoso en minería, requiere en general:

1º) Comprensión intuitiva (criterio ingenieril); es decir debemos ser capaces


de articular un modelo conceptual de la roca y del macizo rocoso al que
nos estamos enfrentando, y plasmar en un breve resumen, los objetivos
del estudio. Y, conviene decir, que el criterio del ingeniero de mecánica
de rocas de minas es muy distinto al criterio del ingeniero civil, de
caminos o de obras públicas. Incluso también distinto al del geólogo
generalista.

427
Esta fase la podemos resumir en una frase: el ingeniero de mecánica de
rocas tiene que visualizar y conceptuar la mina en su cabeza. De otro
modo se enredará en disquisiciones teóricas o simplemente aplicará el
empirismo de siempre, y en ambos casos dará palos de ciego.

En esta fase debemos también tablecer los procedimientos de análisis que


vamos a
utilizar en nuestro estudio: modelo geológico, modelo geomecánico,
modelo numérico,
trabajo de recogida de datos en campo, ensayos de laboratorio, sondeos,
pruebas de
mediciones naturales in situ, etc.

2º) Deberemos diferenciar desde el principio del estudio los siguientes


aspectos:

– Resistencia, y
– Deformabilidad.

En Minería no es lo mismo diseñar asumiendo ciertos parámetros y valores


de deformabilidad que de resistencia.

Se pueden asumir ciertas deformaciones controlables (cuestiones que en


obras civiles puedan ser impensables o no convenientes).
De la misma manera; a veces podemos asumir ciertos valores de
resistencia que a todas luces pueden producir desprendimientos, caídas o
colapsos; pero lo hacemos de una manera controlable puesto que
entendemos el proceso de minado de la explotación y jugamos con el
factor tiempo.

3º) Separar el enfoque del estudio del macizo rocoso en dos partes:

- El problema estructural (o de contorno), y

428
- Las leyes del material: es decir los criterios de rotura, las ecuaciones
constitutivas y la
modelización de las mismas.

26.3. PROBLEMA ESTRUCTURAL O DE CONTORNO

En primer lugar hay que definir el escenario de contorno del problema que
estamos estudiando; o en otras palabras los fenómenos de rotura que
interpretamos puedan ser aplicable de manera general o específico a nuestro
proyecto.

Veamos antes algunas definiciones que nos serán útiles:

Rotura: es un fenómeno que se inicia macroscópicamcntc cuando la tensión


aplicada a la roca o macizo alcanza la resistencia dc pico (o deformación de
pico). La roca se rompe cuando no puede ya soportar las fuerzas aplicadas. En
algunos casos sigue deformándose continuamente bajo la tensión residual (com-
portamiento dúctil o parcialmente frágil) y, en otros casos no puede soportar ya
ninguna fuerza (comportamiento totalmente frágil).

Procesos de rotura macroscópica: estos procesos de rotura son muy complejos


y en general engloba varios tipos de fenómenos microscópicos de rotura. De ma-
nera simplificada se puede hablar dc rotura por tracción, por esfuerzo cortante,
por compresión y por flexión (son los criterios de rotura más utilizados).

Procesos de rotura microscópica: estos procesos se pueden agrupar en meca-


nismos de fracturación o formación de superficies libres (apertura de una grieta
con cl efecto de concentración de tensiones en los extremos de la fisura) y desli-
zamiento (por efecto de una solicitación cortante, un plano reticular, o una banda
de planos desliza o deslizan, dando un salto de varias distancias reticulares). Un
fenómeno similar puede producirse a escala de la roca matriz cuando se produce

429
un deslizamiento de una cara de una fisura respecto a la otra debido a una soli-
citación cortante.

26.3.1. ROTURA POR TRACCIÓN

Se produce cuando la disposición y estructura del macizo rocoso hace que una
cierta sección de la roca esté sometida a una tracción pura o casi pura.
En la Figura 26.3. Roturas por tracción tenemos tres ejemplos de este tipo:
en paredes rocosas de valles muy estrechos que facilitan la rotura, por escalona-
miento en taludes, y por la ocurrencia de estratos convexos,

Figura 26.3. Rotura por tracción: a) Paredes rocosas de valles muy estrechos
b) Rotura
escalonada de taludes c) Roturas de estratos convexos

26.3.2. ROTURA POR ESFUERZO CORTANTE

Se produce cuando una cierta superficie de la roca está sometida a esfuerzos cor-
tantes suficientemente altos para que una cara de la superficie deslice respecto a
la otra. En la Figura 26.4. Rotura por esfuerzos cortantes se representan dos
tipos de esta rotura: por la acumulación de desmonte en roca blanda y, el caso
de un techo de galería sobre hastiales rígidos.

430
Figura 26.4. Rotura por esfuerzos cortantes: a) Desmonte en roca blanda, b)
Techo de galería sobre hastiales rígidos.

26.3.3. ROTURA POR COMPRESIÓN

Se presenta en volúmenes de roca comprimidos intensamente. En realidad, se


producen grietas de tracción a escala microscópica y planos de corte que progre-
san delimitando el volumen roto por compresión.
En la Figura 26.5. tenemos los casos típicos de rotura por penetración de un
punzón y por efecto de la carga de hundimiento de un pilote.

Figura 26.5. Rotura por compresión: a) Penetración de un punzón b) Carga


de un hundimiento de un pilote

26.3.4. ROTURA POR FLEXIÓN

Se produce cuando una cierta sección de la roca está sometida a flexión. En reali-
dad la sección está sometida a unas tensiones normales variables y se rompe por

431
la zona de las tracciones y a causa de esta solicitación. En la Figura 26.6. se
representan los dos casos típicos que se estudian en la mecánica de rocas: la as-
milación de la rotura por flexión tipo ménsula en roca; y el caso de una viga o
dintel.

Figura 26.6. Rotura por flexión: a) En ménsula rocosa b) Dintel

26.3.5. FRACTURA O FRACTURACIÓN

Este concepto implica la formación de planos de separación en la matriz ro-


cosa. Hay rotura de enlaces en las redes cristalinas de los granos. Recientemente
en la mecánica de rocas aplicada se le está dando cada vez más importancia a los
microdefectos (a nivel de micras) que influencian de manera importante en el
comportamiento de la matriz rocosa ante solicitaciones del tipo: cargas aplica-
das, efectos de vibraciones producidas por voladuras, tamaños de fragmentos en
las voladura, etc.
En la Figura 26.7 se representa la fractura a nivel de grieta nucleada.

432
Figura 26.7. Fractura o fracturación: a) Grieta nucleada b) Progresión de
la grieta
En la Figura 26.8. se resumen los principales mecanismos de rotura:

Figura 26.8. Problema estructural o de contorno

433
26.3.6. ENSAYOS MECÁNICOS DE LA ROCA MATRIZ

Ante la variedad de los procesos de rotura tanto a escala macroscópica como


microscópica ha sido necesario establecer unos ensayos simples que sirvan para
caracterizar las rocas mecánicamente. En el Capítulo 25, hemos explicado ya con
detalle los diferentes tipos de ensayos en roca. A continuación hacemos un breve
resumen de los mismos.

Un ensayo ideal debiera verificar los siguientes requisitos:

a) La probeta de roca ha de quedar sometida a un estado de tensiones ho-


mogéneo.

b) El estado de tensiones ha de ser fácilmente interpretable.

c) La preparación de las probetas para el ensayo ha de ser de ejecución


sencilla.

No todos los ensayos que se realizan habitualmente en los laboratorios de


Mecánica de Rocas cumplen estos requisitos.

Los ensayos mecánicos que se hacen con más frecuencia son:

- Compresión simple
- Tracción brasileña
- Tracción directa
- Compresión triaxial

26.4. CRITERIOS DE ROTURA DEL MACIZO ROCOSO

Para estudiar el comportamiento del macizo rocoso lo primero que deberemos


hacer es definir un criterio general de rotura.

434
Existen dos formas para definir el comportamiento de una roca ante solicita-
ciones que producen su rotura:

• mediante el estado de tensiones o


• mediante el de deformaciones.

Frecuentemente se utiliza el estudio del estado de las tensiones. De esta


forma, se toma como resistencia de la roca la máxima tensión que ésta puede
soportar.

Para cualquier punto del macizo el tensor de tensiones viene definido por
seis componentes, tres componentes normales, y tres componentes tangenciales:
σxi, σyi, σzi, τxyi, τyzi,τxzi, en un sistema de coordenadas (x, y, z). Dependiendo de la
magnitud y dirección de las seis componentes del tensor, se obtienen las tres
tensiones principales, σ1i, σ2i, σ3i ; donde σ1i es la tensión mayor, σ2i la tensión
intermedia y σ3i la tensión menor.

En el caso de un material isótropo (material que presenta las mismas carac-


terística físicas en cualquier dirección), cualquier dirección es dirección princi-
pal, con lo que las tres tensiones principales se representan: 1 , 2 , 3

En este caso se define como criterio de rotura a la superficie f, que delimita


en el espacio de tensiones principales ( 1 , 2 , 3 ) un cierto dominio que lla-
mamos dominio elástico viene expresado por la siguiente ecuación:

f( 1, 2, 3) 0 (Ecuación 26.1).
En general, los equipos utilizados para la obtención de resultados experimen-
tales nos dan datos sobre las tensiones principales, si a esto le añadimos que la
tensión intermedia, (𝜎2 ) se suele ignorar, el criterio de rotura se define bidimen-
sionalmente en función de la tensión mayor (σ1) y la tensión menor (𝜎3 ) como:
f ( 1, 3) 0 (Ecuación 26.2).

435
f es la superficie que limita el dominio elástico del material, en el espacio
bidimensional de tensiones principales, y la ecuación que describe esta superficie
de fluencia es el criterio de rotura (ver Figura 26.9).

Figura 26.9: Representación del criterio de rotura en términos bidimensio-


nales. Modificada de según
Melentijevic, 2005.
Los puntos representados encima del dominio elástico f ( 1 , 3 ) 0 )
están en situación de rotura, por el contrario, los puntos del macizo con estado
tensional en el interior del dominio elástico no están en rotura, sino que están en
estado elástico. Los puntos del exterior del dominio elástico son puntos tensio-
nales inaccesibles, es decir no se pueden obtener dichas tensiones para el macizo
en cuestión.

Dependiendo de como se defina la ecuación de la superficie de fluencia (f)


se obtienen distintos criterios de rotura. A continuación se hace una descripción
del criterio de rotura lineal de Mohr-Coulomb, y del criterio de rotura no lineal
de Hoek&Brown.

Criterio de rotura lineal de Mohr-Coulomb

436
El criterio de rotura de Mohr-Coulomb, fue introducido por primera vez por
Coulomb en el año 1773. Inicialmente estaba pensado para el estudio en suelos;
es un criterio de rotura lineal. Esto significa, tal y como se ha indicado anterior-
mente, que la ecuación que define la superficie de fluencia es una ecuación lineal.
Aunque el comportamiento de la roca en un ensayo triaxial no concuerda con un
modelo lineal, Mohr-Coulomb se sigue utilizando mucho por su sencillez y co-
modidad.

Generalmente para el caso del criterio de Mohr-Coulomb, se define el criterio


de rotura en función de la tensión tangencial y la tensión normal en un plano. En
este caso la superficie de fluencia es de la forma f ( ) La expresión
matemática de dicha ecuación es:

c n tan

(Ecuación 26.3).

donde:

• c es la cohesión, una constante que representa la tensión cortante que


puede ser resistida
sin que haya ninguna tensión normal aplicada.

• es el ángulo de fricción

• τ es la tensión tangencial que actúa en el plano de rotura

𝜎𝑛 es la tensión normal que actúa en el plano de rotura

437
A continuación (Figura 26.10), se representa el criterio de Mohr-Coulomb
en el espacio de tensiones normal y tangencial. Se puede apreciar que la ecua-
ción de la superficie de rotura es la ecuación de la recta tangente a todos los
círculos de falla.

En este caso, el dominio elástico viene representado por la envolvente de


Mohr. Por lo tanto, haciendo referencia a la que se ha dicho anteriormente (ver
apartado 3.1) los puntos del macizo con estado tensional por debajo de dicha
envolvente están en un estado elástico mientras que los que se sitúan encima se
encuentran en rotura. La zona de estados tensionales inaccesibles para este ma-
cizo es aquella que se encuentra por encima de la envolvente de Mohr.

Figura 26.10. Representación de la envolvente de Mohr-Coulomb en el espacio


de tensiones normal y tangencial. . Modificada de según Melentijevic, 2005.

Aunque anteriormente se ha dicho que es usual describir el criterio de Mohr-


Coulomb en el espacio de tensiones tangencial y normal, éste también se expresa
en el espacio de tensiones principales de la forma:

𝜎1 = 𝑁𝜙 𝜎3 + 2𝑐 √𝑁𝜙 (Ecuación 26.4).

Donde:

438
𝜋 𝜙
𝑁𝜙 = 𝑡𝑎𝑛2 [ + ] (Ecuación 26.5).
4 2

Donde c y 𝟇, son la cohesión y el ángulo de fricción, respectivamente.

Criterio de rotura no lineal de Hoek&Brown

El criterio de rotura de Hoek&Brown en su versión original fue introducida en el


año 1980 (Hoek y Brown, 1980-a; Hoek y Brown, 1980-b) desde entonces su uso
se ha generalizado en el ámbito de la mecánica de rocas, traspasando los límites
para los que fue propuesto (cálculo de la estabilidad en taludes y estados tensio-
nales en el entorno de un túnel, para macizos rocosos duros).

Debido a esto, y con el fin de mejorarlo, el criterio ha sufrido varias modifi-


caciones así como la introducción de nuevos parámetros para definir el estado
del material, y nuevas propuestas para obtener la caracterización del macizo, la
última en 2002 (Hoek et al., 2002).

Se trata de un criterio no lineal, puramente empírico, que permite valorar, de


manera sencilla, la rotura de un medio rocoso mediante la introducción de las
principales características geológicas y geotécnicas.
En la Figura 26.11 se representa las tensiones de rotura para el criterio de
rotura de Hoek & Brown. En la figura se aprecia que la función que define el
dominio elástico es no lineal. Tal y como se ha indicado anteriormente para el
criterio de rotura de Mohr-Coulomb. Los estados de tensiones encima de la curva
están en rotura, mientras que los interiores están en el dominio elástico, y los
estados tensionales por encima de la curva son inaccesibles para este determi-
nado caso.

439
Figura 26.11. Representación del criterio de rotura de Hoek &
Brown,
en el espacio de tensiones normal y tangencial.

A, continuación se explica el criterio de rotura original de Hoek&Brown y


su última versión. El criterio original, es un criterio empírico para el estudio de
macizos rocosos duros. Su expresión es

(Ecuación 26.6.)

Donde:

• 𝜎´ 𝑦 𝜎´3 son las tensiones principales mayor y menor en el momento de


rotura y 𝜎𝐶𝑖 , es la resistencia a compresión uniaxial del material intacto

• m y s son constantes del material, que dependen de las propiedades de


la roca y del grado de fracturación de la roca antes de someterla a las
tensiones de rotura. El parámetro s es la medida de disminución de la
resistencia a compresión simple de la roca debido a la fracturación. Por
su parte, m influye en la resistencia al corte del material.

440
• Ambos parámetros se pueden obtener a partir de la clasificación geome-
cánica Rock Mas Rating (RMR), introducida por Bieniawski, 1976 y que
se expone apropiadamente más adelante. El uso del criterio no solo en
macizos rocosos duros, sino también en macizos de rocas débiles, ha su-
puesto una reformulación del criterio, así como la introducción de nuevos
parámetros. Su última versión se expresa

(Ecuación 26.7).

donde mb es un valor reducido de la constante del material mi y está dado


por:

(Ecuación 26.8).

donde GSI (Geological Strength Index) es una clasificación geomecánica


(Hoek, 1994; Hoek, Kaiser y Bawden, 1995), s y a son constantes del macizo
rocoso dadas por las siguientes relaciones:

𝐺𝑆𝐼−100
𝑠 = exp ( ) (Ecuación 26.9).
9−3𝐷

1 1
𝑎= + (𝑒 −𝐺𝑆𝐼⁄15 − 𝑒 −20⁄3 ) (Ecuación 26.10).
2 6

D es un factor que depende sobre todo del grado de alteración al que ha sido
sometido el macizo rocoso por los efectos de las excavaciones (mecánicas o por
voladuras) o por la relajación de esfuerzos. Varía desde 0 para macizos rocosos
in situ inalterados hasta 1 para macizos rocosos muy alterados.

441
Mas adelante se explica detalladamente como obtener el factor de alteración
D.

Cabe destacar, que en este caso ya no se utiliza el Rock Mas Rating, sino que
se adopta el Geological Strength Index (GSI).

La resistencia a la compresión uniaxial se obtiene haciendo 𝜎´3 = 0 en la


Ecuación (26.7), dando así:

𝜎𝑐 = 𝜎𝑐𝑖 𝑆 𝑎 (Ecuación 26.11).

Y siendo la resistencia a tracción:

𝑆𝜎𝐶𝑖
𝜎𝑡 = − (Ecuación 26.12).
𝑚𝑏
La ecuación se obtiene haciendo 𝜎´1 = 𝜎´3 = 𝜎𝑡 en la Ecuación (26.7).
Esto representa una condición de tensión biaxial.

Las tensiones normal y tangencial en función de las tensiones principales


tienen la siguiente expresión (Balmer, 1952).

442
Estimación del factor de alteración del criterio de rotura de Hoek&Brown, D

El factor de alteración del criterio de rotura de Hoek&Brown, D, tal y como se


ha explicado antes, es un factor que depende principalmente de el grado de alte-
ración al que ha sido sometido el macizo. Alteraciones debidas a la relajación de
esfuerzos, causados por excavaciones por voladura, mecánicas, o por otras cau-
sas.

El factor fue introducido en la ultima versión del criterio de rotura de Hoek


& Brown (Hoek et al., 2002), porque se detectó que para el caso de macizos de
rocas no alteradas (D=0), el criterio daba parámetros resistentes demasiado op-
timistas.

El factor adopta valores desde 0 para la roca no alterada en condiciones in


situ, hasta el valor de 1 para la roca muy alterada. En la Tabla 26.1 se muestran
los valores de el factor de alteración D, para las distintas situaciones del macizo.

Obtención de la envolvente de rotura de Mohr-Coulomb a partir de la envol-


vente de Hoek&Brown.

Al analizar la estabilidad de un talud rocoso, es habitual la linealización del cri-


terio de rotura de Hoek & Brown para obtener la envolvente de rotura de Mohr-
Coulomb equivalente.

A, continuación se presentan los distintos métodos de linealización del cri-


terio de rotura de Hoek & Brown (los métodos de linealización han sido estudia-
dos de Puell et al., 2004), que permiten la obtención del ángulo de fricción y el
valor de la cohesión para la aplicación del criterio de Mohr-Coulomb.
Tabla 26.1. Descripción del macizo rocoso

443
Figura. Guías para la estimación del factor de alteración del criterio de rotura
de Hoek&Brown, D. Extraída de Hoek et al., 2002

a. Método de la tangente

444
El método de la tangente proporciona la resistencia al corte del terreno para un
determinado estado tensional mediante la correspondiente envolvente de Mohr-
Coulomb, tangente a la envolvente de rotura de Hoek & Brown (Figura 26.12).
Es un método difícil de aplicar, debido a que los programas de cálculo suelen
caracterizar el terreno mediante un ángulo de fricción y una cohesión constantes,
en vez de hacerlo para una pareja de valores que varían en función de la tensión
normal en cada punto.

b. Método de la secante

El método de la secante consiste en linealizar la envolvente de rotura de Hoek &


Brown mediante una recta secante a ésta. La recta secante cortara la envolvente
de Hoek & Brown en los puntos correspondientes a 𝜎3 = 0 𝑦 𝜎𝑟𝑒𝑓 ., donde 𝜎𝑟𝑒𝑓
es la presión de confinamiento del macizo en cada caso de estudio (Figura
26.12).

Figura 26.12: a) Representación gráfica de linealización del criterio rotura


de de Hoek & Brown mediante el método de la tangente. b Representación grá-
fica de linealización del criterio de rotura de Hoek & Brown mediante el método
de la secante; 𝜎1 y 𝜎3 son las tensiones principales mayor y menor; 𝜎𝑐 resistencia

445
a compresión simple del macizo rocoso; 𝜎𝑟𝑒𝑓 . presión de confinamiento de los
distintos casos. Extraído de Puell et al.,2004.

Se trata de un método que conserva el valor de la resistencia a compresión


simple, pero es muy conservador, pues la recta estimada queda por debajo de la
envolvente de Hoek & Brown.

c. Método de la bilinealización

El método de la bilinealización consiste en sustituir la envolvente de rotura de


Hoek & Brown por una envolvente bilineal que se ajusta a la envolvente curva
(Figura 26.13). Cada segmento lineal corresponde a una envolvente de Mohr-
Coulomb. El punto intermedio de la bilineal, es aquel que corresponde a la menor
área entre la evolvente curva i la bilineal. Es necesario definir un valor de tensión
de referencia, el criterio para su obtención se valora en cada caso. Al igual que
en el caso de la secante, se mantiene el valor de la resistencia a compresión sim-
ple del macizo, y continua siendo un método conservador, aunque tiene una me-
jor aproximación que el de la secante.

d. Método de la regresión lineal

Este método consiste en linealizar la envolvente de rotura de Hoek & Brown


mediante una regresión lineal. A partir de la envolvente de Hoek & Brown obte-
nemos la tensión principal menor (𝜎3 ), y a partir de esta la mayor (𝜎1 ). La regre-
sión lineal se realiza con estas parejas de valores (Figura 26.13).

446
Figura 26.13: a) Representación gráfica de linealización del criterio de
Hoek&Brown mediante el método de bilinealización. b) Representación gráfica
de linealización del criterio de Hoek & Brown mediante el método de la regresión
lineal. 𝜎1 𝑦 𝜎3 son las tensiones principales mayor y menor; 𝜎𝑐 resistencia a
compresión simple del macizo rocoso; 𝜎𝑟𝑒𝑓 . tensión de referencia, que tendrá
que ser estimada en cada caso; 𝜎.𝑐𝑖 resistencia a compresión simple de la roca
matriz. Extraído de Puell et al, 2004.

El método es muy sensible a los valores de la tensión principal menor que se


escogen para la regresión. Los autores encontraron que los mejores resultados se
obtienen para 8 parejas de valores ( 𝜎1 , 𝜎3 ), equiespaciados en un rango de valo-
res 0 < 𝜎3 < 0.25 𝜎𝑐𝑖 , donde 𝜎𝑐𝑖 es la resistencia a compresión simple de la roca
matriz.

e. Método de la equivalencia de áreas

El método de la equivalencia de áreas consiste en encajar una recta que equilibre


las áreas entre la envolvente curva de Hoek & Brown y la linealización de Mohr-
Coulomb, para un determinado rango de tensiones, 𝜎𝑡 < 𝜎3 < 𝜎𝑚𝑎𝑥 (Figura

447
26.14); donde 𝜎𝑡 es la resistencia a tracción, y 𝜎𝑚𝑎𝑥 es la máxima tensión de
confinamiento que se espera; ésta tendrá que ser determinada en cada caso, y su
valor tendrá gran influencia en los valores obtenidos. Este método es bastante
interesante, y lo recomendamos (se puede imlementar con el programa RocLab
(Hoek et al., 2002) o similares.

Figura 26.14: Representación gráfica de linealización del criterio de Hoek &


Brown mediante el método de la equivalencia de áreas. 𝜎1 𝑦 𝜎3 son las tensiones
principales mayor y menor; 𝜎𝑡 resistencia a tracción; 𝜎3𝑚𝑎𝑥 . es el valor máximo
esperado de la tensión de confinamiento, que tendrá que ser estimado en cada
caso. Extraído de Puell et al., 2004.

26.5. CLASIFICACIONES GEOMECÁNICAS: RMR,


GSI, Q.

Las clasificaciones geomecánicas tienen como objetivo el de proporcionar una


evaluación geomecánica del macizo rocoso que se estudia a partir de ensayos
simples, y observaciones de campo.

448
Existe una proliferación de clasificaciones, muchas de las cuales no han de-
mostrado su validez en las aplicaciones mineras de la mecánica de rocas. Aquí
vamos a repasar las clasificaciones ingenieriles más importantes y útiles para el
especialista de mecánica de rocas.

ROCK MAS RATING (RMR)

El RMR fue introducido por Bieniawski 1976, es posiblemente la clasificación


geomecánica más usada, inicialmente pensado para valorar la estabilidad i los
soportes requeridos en túneles, ha resultado ser apto también para la valoración
de la estabilidad en taludes. El RMR permite la obtención de la cohesión y ángulo
de fricción, parámetros resistentes del criterio de Mohr-Coulomb. En las siguien-
tes ecuaciones se muestran las relaciones entre RMR y los parámetros resistentes.

Donde c es la cohesión y Ф es el ángulo de fricción. El RMR es una clasifi-


cación geomecánica, en la que se tienen en cuenta los siguientes parámetros del
macizo rocoso:

- Resistencia del material intacto que se obtiene mediante ensayo de carga


puntual o compresión simple

- RQD (índice de calidad de la roca)

- Espaciado de las discontinuidades, hace referencia a la longitud entre dis-


continuidades dentro de la zona a estudio

- Condición de las discontinuidades, que incluye:

. Longitud de la discontinuidad,

449
. Abertura,
. Rugosidad,
. Relleno, y.
. Alteración

- Presencia de agua subterránea

A cada uno de los parámetros anteriores se le asigna un valor, el RMR se


obtiene como la suma de todos ellos.

Hay que tener en cuenta que existen dos versiones para la obtención del
RMR:

- el 𝑅𝑀𝑅76 R, del año 1976, y

- el 𝑅𝑀𝑅89 , del año 1989.


La diferencia reside en los valores que se le asignan a los parámetros de:
presencia de agua subterránea, condición de las discontinuidades, y RQD con-
juntamente con el espaciado de las discontinuidades. En la Tabla 26.2 se muestra
la diferencia entre valores que se le dan a los parámetros según el criterio.
Tabla 26.2. Diferencias de valores entre 𝑅𝑀𝑅76 𝑦 𝑅𝑀𝑅89

En la Tabla 26.3 se muestran los valores que se le asignan a cada parámetro,


para el cálculo del 𝑅𝑀𝑅89 .

450
Tabla 26.3: Parámetros y rango de valores para la clasificación geomecá-
nica 𝑅𝑀𝑅89

Una vez obtenido el RMR para el macizo, se pueden obtener los parámetros
resistentes, cohesión y el ángulo de fricción, mediante las Ecuaciones 26.16 y
26.17.

ÍNDICE DE CALIDAD DE LAS ROCAS, RQD

451
El RQD (Rock quality designation index) fue desarrollado por Deere et al.
(1967), para estimar cuantitativamente la cualidad del macizo rocoso basándose
en la recuperación de un testigo.

Depende indirectamente del número de fracturas y del grado de alteración del


macizo. El diámetro del testigo tiene que ser igual o superior a 57.4 mm, y tiene
que ser perforado con un doble tubo de extracción de testigo. El RQD es el por-
centaje de fragmentos de longitud superior a 10 cm, sobre la longitud total del
testigo. Su expresión es:

Si no se disponen de sondeos, una alternativa para el cálculo del RQD es a


partir de las ecuaciones:

donde JV es el numero de juntas identificadas en el macizo rocoso por m3.


Una vez obtenido el valor de RQD, la calidad de la roca viene dada según la
Tabla 26.4.

Tabla 26.4. Relación entre el valor del RQD y la calidad de la roca

452
GEOLOGICAL STRENGTH INDEX (GSI)

Con la aparición del criterio de rotura de Hoek & Brown el uso del RMR ya no
es adecuado, sobretodo para el caso de rocas débiles, y se introduce de esta forma
la clasificación geomecánica GSI (Hoek, 1994; Hoek et al. 1995).
El GSI es un sistema para la estimación de las propiedades geomecánicas del
macizo rocoso a partir de observaciones geológicas de campo. Las observaciones
se basan en la apariencia del macizo a nivel de estructura y a nivel de condición
de la superficie.

A nivel de estructura se tiene en cuenta el nivel de alteración que sufren las


rocas, la unión que existe entre ellas, que viene dada por las formas y aristas que
presentan, así como de su cohesión.

Para las condiciones de la superficie, se tiene en cuenta si ésta esta alterada,


si ha sufrido erosión o que tipo de textura presenta, y el tipo de recubrimiento
existente. Una vez realizadas las observaciones se escoge en la Tabla 26.5 la
situación que más se acerca a la realidad del macizo a estudio, obteniendo de esta
forma, el valor del GSI.

Tal y como se observa en la Tabla 26.5. los valores del GSI varían desde 1
hasta 100. Los valores cercanos al 1 corresponden a las situaciones del macizo
rocoso de menor calidad, es decir con la superficie muy erosionada, con arcilla
blanda en las juntas, y con una estructura poco resistente debido a las formas
redondas, y a la gran cantidad de fragmentación que sufre el macizo.
Por el contrario, valores de GSI cercanos a 100, implican macizos de gran
calidad, ya que significa una estructura marcada por una pequeña fragmentación
en la que abundan las formas prismáticas y superficies rugosas sin erosión.
RELACIONES ENTRE RMR Y GSI

Las relaciones existentes entre GSI y RMR, dependiendo del RMR utilizado, se
detallan a continuación.

453
Para el caso de 𝑅𝑀𝑅76

Para clasificaciones de macizos rocosos en obras de taludes, los sistemas de


clasificación más utilizados son el RMR de Beniawski y el GSI de Hoek & Brown.
Para túneles y excavaciones subterráneas además de las anteriores se usan nor-
malmente el método Q de Barton, el MRMR de Laubsher; entre otros. El MRM
de Laubscher suele utilizarse en minería (junto a otros).
Tabla 26.5. Estimación del GSI basado en observaciones
(Extraído de Hoek et al., 2002.

454
Q (BARTON)

455
Esta clasificación fue definida por Barton et al. (1974) como un Índice de Cali-
dad de Rocas para Túneles; Q, que se obtiene a a partir de seis parámetros de
la roca.
Este índice Q, determina la calidad del macizo y se aplica en la definición de
requerimientos de sostenimiento en excavaciones subterráneas. En minería
puede utilizaste en túneles y galerías de desarrollo, y a veces en galerías de pre-
paración de la mina; contrástandolo con la clasificación de Laubscher.

El índice Q se obtiene de la siguiente manera:

RQD Jr Jw
Q=
Jn Ja SRF

𝑅𝑄𝐷: 𝑅𝑜𝑐𝑘 𝑄𝑢𝑎𝑙𝑖𝑡𝑦 𝐷𝑒𝑠𝑖𝑔𝑛𝑎𝑡𝑖𝑜𝑛


𝐽𝑛: 𝐼𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑑𝑒 𝑑𝑖𝑎𝑐𝑙𝑎𝑠𝑎𝑑𝑜, 𝑞𝑢𝑒 𝑡𝑖𝑒𝑛𝑒 𝑒𝑛 𝑐𝑢𝑒𝑛𝑡𝑎 𝑙𝑎 𝑓𝑟𝑎𝑐𝑡𝑢𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛
𝐽𝑟: 𝐼𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑑𝑒 𝑟𝑢𝑔𝑜𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑, 𝑞𝑢𝑒 𝑡𝑖𝑒𝑛𝑒 𝑒𝑛 𝑐𝑢𝑒𝑛𝑡𝑎, 𝑎𝑑𝑒𝑚á𝑠 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑟𝑢𝑔𝑜𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑,
𝑙𝑎 𝑝𝑟𝑒𝑠𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑑𝑒 𝑟𝑒𝑙𝑙𝑒𝑛𝑜𝑦 𝑙𝑎 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑖𝑛𝑢𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠𝑗𝑢𝑛𝑡𝑎𝑠.
𝐽𝑎 𝐼𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑑𝑒 𝑎𝑙𝑡𝑒𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠𝑗𝑢𝑛𝑡𝑎𝑠
𝐽𝑤 𝐶𝑜𝑒𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑟𝑒𝑑𝑢𝑐𝑡𝑜𝑟, 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑒 𝑡𝑖𝑒𝑛𝑒 𝑒𝑛 𝑐𝑢𝑒𝑛𝑡𝑎 𝑎𝑙 𝑐𝑜𝑛𝑠𝑖𝑑𝑒𝑟𝑎𝑟 𝑙𝑎 𝑝𝑟𝑒𝑠𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑑𝑒 𝑎
𝑆𝑅𝐹 𝑆𝑡𝑟𝑒𝑠𝑠 𝑟𝑒𝑑𝑢𝑐𝑡𝑖𝑜𝑛 𝑓𝑎𝑐𝑡𝑜𝑟, 𝑡𝑖𝑒𝑛𝑒 𝑒𝑛 𝑐𝑢𝑒𝑛𝑡𝑎 𝑒𝑙𝑒𝑠𝑡𝑎𝑑𝑜 𝑡𝑒𝑛𝑠𝑖𝑜𝑛𝑎𝑙 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑚𝑎𝑐𝑖𝑧𝑜 𝑟𝑜

Los valores de estos parámetros se exponen en la Tabla 26.6.

Sí observamos la expresión del índice Q veremos que:

- El primer cuociente da cuenta del tamaño de los bloques que se forman;

456
- El segundo cuociente es un indicador de la resistencia entre los bloques,
controlada por la resistencia en las discontinuidades;

- El tercer cuociente, llamado esfuerzo activo, considera el efecto de las


presiones de agua, grados de confinamiento o relajación.

Esta es una manera muy práctica y directar de aproximarnos a la clasificación


de los macizos rocosos.

Los parámetros que intervienen en la clasificación de Barton han sido ya


estudiados de manera detallada y desde diferentes ángulos en los Capítulos 22,
23 y 24, donde se han incluido las diferentes tablas para su caracterización.
A, continuación, en las Figuras 26.15 y 26.16 se muestran algunos ejemplos
de clasificacionen (Barton, 1974) en diferentes tipos de rocas:

Figura 26.15. Clasificaciones de macizos rocos, según la Q de Barton


(1974)

457
Figura 26.16. Clasificaciones de macizos rocos, según la Q de Barton
(1974)

MRM (LAUBSCHER)

Este sistema deviene como la introducida por D. Laubscher (1976) al sistema


RMR en base a su experiencia obtenida en la minería de Suráfrica, por lo cual es
ampliamente usado en aplicaciones mineras, en particular para diseño de exca-
vaciones subterráneas y soporte. Está basada en experiencias en explotaciones
mineras, generalmente en roca dura y a profundidades elevadas, donde las ten-
siones naturales e inducidas por la explotación juegan un importante papel.

En este sistema los cinco primeros parámetros se mantienen, pero las


cinco clases originales se dividen cada una en dos sub clases, A y B, generándose
nuevos rangos y ponderaciones para el RQD y la resistencia de la roca intacta
(IRS).

Los parámetros relativos al espaciamiento y condición de estructuras son


evaluados en forma diferente en este sistema.

En el primer caso, la ponderación considera el espaciamiento de dos o tres


sistemas estructurales, mínimo, medio y máximo, asignándoles un valor com-
prendido entre 0 y 30. Para ponderar la condición de estructuras se le asigna un
valor inicial de 30, el que se reduce porcentualmente de acuerdo a una tabla que
considera aspectos de gran escala y pequeña escala así como el grado de altera-
ción y tipo de relleno presente.

Además de la consideración de los campos tensionales, las aportaciones de Lau-


bscher van dirigidas a los efectos de las voladuras así como a la influencia de la
meteorización en los macizos rocosos.

El índice de calidad del macizo rocoso se obtiene como suma de los cinco pará-
metros siguientes:

458
- RQD. Rock Quality Designation
- IRS. Resistencia de la roca intacta
- Indice del espaciado de las juntas
- Estado de las juntas
- Flujo de agua

Se realizan una serie de ajustes dependiendo de:

- La meteorización
- Tensiones de campo e inducidas
- Cambios tensionales debido a la propia explotación
- Tipo de excavación y orientación respecto a la estructura geológica
- Efecto de las voladuras

Los resultados obtenidos son: el valor del RMR, clase, subclase y descrip-
ción del macizo rocoso y el diseño del sostenimiento dependiendo del RMR.

En 1984, Labscher modificó su clasificación, manteniendo sólo cuatro


parámetros, el flujo de agua no lo consideró determinante.

Laubscher en 1977, modificó el RMR presentado por Bieniawski y pro-


puso el Mining Rock Mass Rating (MRMR), el cual fue modificado posterior-
mente en 1990. El sistema de clasificación MRMR, toma el valor básico de RMR
y lo ajusta, teniendo en cuenta los cambios en los esfuerzos inducidos por la
actividad minera sobre el macizo rocoso.

El RMR, está basado en la caracterización de parámetros geológicos pre-


sentes en el macizo rocoso, expresados matemáticamente por la siguiente ecua-
ción:

459
Donde,

𝑅𝑀𝑅 = 𝑅𝑜𝑐𝑘 𝑀𝑎𝑠𝑠 𝑅𝑎𝑡𝑖𝑛𝑔.


𝐼𝑅𝑆 = 𝑅𝑒𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑖𝑛𝑡𝑎𝑐𝑡𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑟𝑜𝑐𝑎 (𝑀𝑃𝑎).
𝐹𝐹/𝑚 = 𝐹𝑟𝑒𝑐𝑢𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑑𝑒 𝑓𝑟𝑎𝑐𝑡𝑢𝑟𝑎𝑠 𝑝𝑜𝑟 𝑚𝑒𝑡𝑟𝑜.
𝐽𝑤𝑎 = 𝐴𝑙𝑡𝑒𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑝𝑎𝑟𝑒𝑑𝑒𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑛ú𝑐𝑙𝑒𝑜.
𝐽𝑓 = 𝑅𝑒𝑙𝑙𝑒𝑛𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑓𝑟𝑎𝑐𝑡𝑢𝑟𝑎.
El índice RMR modificado, es la base para poder encontrar el valor de
MRMR, el cual se expresa como el valor del RMR modificado, multiplicado por
un factor de radio hidráulico, el cual, involucra el área de intervención de la obra
y el perímetro del macizo rocoso:

Á𝑟𝑒𝑎
𝑀𝑅𝑀𝑅 = 𝑅𝑀𝑅
𝑃𝑒𝑟í𝑚𝑒𝑡𝑟𝑜

Donde,

𝑀𝑅𝑀𝑅 = 𝑀𝑖𝑛𝑖𝑛𝑔 𝑅𝑜𝑐𝑘 𝑀𝑎𝑠𝑠 𝑅𝑎𝑡𝑖𝑛𝑔.


Á𝑟𝑒𝑎 = Á𝑟𝑒𝑎 𝑑𝑒 𝑖𝑛𝑓𝑙𝑢𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑟𝑜𝑦𝑒𝑐𝑡𝑜.
𝑃𝑒𝑟í𝑚𝑒𝑡𝑟𝑜 = 𝑃𝑒𝑟í𝑚𝑒𝑡𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑣𝑒𝑛𝑐𝑖ó𝑛.

Hay que hacer la observación; Laubscher clasifica la calidad del macizo ro-
coso en las mismas 5 categorías propuestas por Bieniawski (

Una vez determinado un valor de clasificación inicial, re ating básico, sería


muy interesante ajustar el sistema para incluir los efectos combinados de la vo-
ladura, el campo de esfuerzos inicial y el inducido por la excavación, los cam-
bias de esfuerzos producto de la explotación, y degradación de la roca. Este es

460
una tarea que el ingeniero de mecánica de rocas debe realizar en su respectiva
mina.

26.6. LEYES DEL MATERIAL

Siempre con un enfoque muy oientado a la práctica, hay que definir el nivel de
observación y análisis, que se considera incluido en el material, por ejemplo:

- Incluye solo roca matriz, y las discontinuidades no existen o se represen-


tan aparte explícitamente (tema 3, juntas)

- O es un “medio homogeneizado” para todo el macizo rocoso

- O es una combinación (por ejemplo: juntas en el macizo rocoso más fallas


adicionales)

-
- Ingrediente mas básico: la roca matriz

• Puede ser isótropa o anisótropa (discontínuo, nivel microscópico; presen-


cia de . esquistosidades, pizarras, etc).

• Estudio leyes del material de la roca matriz (ecuaciones constitutivas):


ensayos de la
boratorio, modelos de rotura, modelos matemáticos (Figura 26.17).

Ecuaciones constitutivas

El conocimiento de las tensiones y deformaciones que puede llegar a soportar el


material rocoso ante unas determinadas condiciones permite evaluar su compor-
tamiento mecánico y abordar el diseño de estructuras y obras de ingeniería. La
relación entre ambos parámetros describe el comportamiento de los diferentes

461
tipos de rocas y macizos rocosos, que dependen de las propiedades físicas y me-
cánicas de los materiales y de las condiciones a que están sometidos en la natu-
raleza.

Figura 26.17. Leyes del material

Resistencia de la roca matriz

El tema de la resistencia macroscópica de la roca matriz implica el estudio de la


resistencia, rotura y fractura o fracturación. La resistencia sabemos que es la
tensión que la roca puede soportar en unas ciertas condiciones de deformación.
Esto implica:

a) Resistencia de pico:
Tensión máxima que se puede alcanzar en la roca para una cierta defor-
mación de pico. Si sc aumenta la deformación más allá de la deformación
de pico cl comportamiento de la roca puede ser totalmente frágil, parcial-
mente frágil o dúctil (elastoplástico perfecto).

b) Resistencia residual:

462
Valor al que cae la tensión y en el que se estabiliza la resistencia de la
roca para grandes deformaciones al traspasar la resistencia de pico.

Figura 26.18 Comportamiento de la roca


PARTE VI
MECÁNICA DE ROCAS Y DISEÑO DE MINAS SUBTERRÁNEAS

Capítulo 27. La mecánica de rocas en la inge-niería de mi-


nas
Capítulo 28. Criterios prácticos de mecánica de rocas en
minería
Capítulo 29. Sistemas de sostenimiento
Capítulo 30. diseño de rellenos consolidados para sosteni-
miento
Capítulo 31. Elección del método de explotación
Capítulo 32. Métodos con sostenimiento natural: cámaras
y pilares
Capítulo 33. Métodos con sostenimiento natu-ral: cáma-
ras vacías con
grandes barrenos
Capítulo 34. Métodos con sostenimiento artificial I
Capítulo 35: Métodos con sostenimiento artificial II
Capítulo 36. Métodos de hundimiento

463
Capítulo 27: LA MECÁNICA DE ROCAS EN LA INGENIERÍA DE
MINAS
Índice del capítulo

27.1. Introducción
27.2. Alcances y aplicaciones
27.3. La mecánica de rocas en la ingeniería de minas
27.4. Estabilidad de taludes como una rama de la ingeniería

27.1. INTRODUCCIÓN
La ingeniería mecánica trabaja con diferentes diseños estructurales y su come-
tido es la predicción del comportamiento de la estructura ante la solicitación de
cargas o durante su vida útil. La ingeniería de mecánica de rocas, como técnica
aplicada a la ingeniería de minas, tiene como objeto el estudio de las aplicaciones
de los principios de la ingeniería mecánica al diseño de las estructuras de roca y
a las excavaciones generadas por la actividad minera. La mecánica de rocas está
estrechamente relacionada con las corrientes principales de la mecánica clásica
y de la mecánica de materiales; pero hay varios aspectos específicos que la con-
figuran como un campo distinto y coherente de la ingeniería; es decir como un
cuerpo coherente de la ciencia e ingeniería del terreno.

Una definición general de la mecánica de rocas es la que estableció el US


National Comite on Rock Mechanics en 1964 y posteriormente modificada en
1974:

La mecánica de rocas es la ciencia teórica y práctica del comportamiento


mecánico de las rocas y de los macizos rocosos; es la rama de la mecánica re-
ferente a la respuesta de la roca y del macizo rocoso a los campos de fuerza de
su ambiente físico.

De forma resumida la mecánica de rocas es la ciencia teórica y aplicada que


trata del comportamiento mecánico de las rocas. Estudia la reacción de las rocas

464
a los campos de fuerza de su entorno físico y sus aplicaciones abarcan diferentes
campos de la ingeniería.

27.2. ALCANCES Y APLICACIONES

La mecánica de rocas se estudia a nivel científico y a nivel de ingeniería. Su


alcance y aplicaciones incluyen diversos campos de la ingeniería minera, petro-
lera y civil, lo que de forma resumida se puede plantear de la siguiente manera:

- Minería de Superficie: caracterización de suelos y rocas, tajos abiertos


(open pits), bancos, rampas, presas de residuos, balsas mineras, pistas mi-
neras, cimentaciones en roca de instalaciones de tratamiento metalúrgico,
etc.

- Minería de Interior: diseño de aberturas, túneles, socavones, galerías,


cortadas, pozos (piques), etc.

- Petróleo y gas: pozos de extracción de petróleo, tecnología de extracción


de gas por fracturamiento hidráulico (fracking), etc.

- Obras Civiles: túneles para vías de comunicación, carreteras, canales, ca-


vernas, almacenes subterráneos, etc.

Los problemas en mecánica de rocas pueden ser de tipo estático y dinámico.


Los problemas estáticos tienen en cuenta las fuerzas naturales y la gravedad
del medio rocoso. Los problemas dinámicos tratan del análisis sismo resistente
de estructuras para lo cual se hacen estudios de riesgo sísmico o estudio de la
influencia de los microsismos producidos por voladura de rocas.

La Mecánica de Rocas se encarga del estudio teórico y práctico de las pro-


piedades y comportamiento mecánico de los materiales rocosos, y de su res-
puesta ante la acción de fuerzas aplicadas en su entorno físico.

465
La finalidad de la Mecánica de Rocas es conocer y predecir el comporta-
miento de los materiales rocosos ante la actuación de las tuerzas internas y ex-
ternas que se ejercen sobre ellos.

Los distintos ámbitos de aplicación de la mecánica de rocas se agrupan en:

1) Cuando el material rocoso constituye la estructura (excavaciones de tú-


neles, galerías, taludes, etc.).

2) Cuando la roca es el soporte de otras estructuras (cimentaciones de edifi-


cios, presas,
etc.).

3) Cuando las rocas son empleadas como material de construcción (escolle-


ras, pedraplenes, rellenos, etc.).

Cuando se excava un macizo rocoso o se construyen estructuras sobre las


rocas se modifican las condiciones iniciales del medio rocoso, el cual responde
a estos cambios deformándose y/o rompiéndose.

El conocimiento de las tensiones y deformaciones que puede llegar a sopor-


tar el material rocoso ante unas determinadas condiciones permite evaluar su
comportamiento mecánico y abordar el diseño de estructuras y obras de ingenie-
ría.

La relación entre ambos parámetros describe el comportamiento de los dife-


rentes tipos de rocas y macizos rocosos, que dependen de las propiedades físicas
y mecánicas de los materiales y de las condiciones a que están sometidos en la
naturaleza.

27.3. LA MECÁNICA DE ROCAS EN LA INGENIERÍA


DE MINAS

466
Como se ha indicado antes, el objeto de estudio y el alcance, son de fundamental
importancia para la ingeniería de minas porque el acto de crear excavaciones
para minar la corteza terrestre cambia los campos de fuerza del ambiente físico
de la roca. El estudio de la respuesta de la roca a estos cambios requiere de la
aplicación de técnicas analíticas, modelos matemáticos y técnicas de aproxi-
mación específicamente desarrolladas para dicho propósito, los cuales ahora
forman parte de la mecánica de rocas.
La mecánica de rocas forma parte de un campo más amplio que es la geome-
cánica, la cual está enfocada al estudio de la respuesta mecánica de todos los
materiales geológicos, incluyendo los suelos. Una sociedad científica de presti-
gio como la Australian Geomechanics Society, define a la geomecánica como la
aplicación de principios geológicos y de ingeniería al comportamiento de los
suelos, del agua subterránea y al uso de estos principios a la ingeniería civil,
ingeniería de minas, ingeniería de costas e ingeniería ambiental en el sentido
más amplio.

Esta definición de geomecánica es casi sinónimo del termino ingeniería geo-


técnica, la cual es definida como la aplicación de la ciencia de mecánica de sue-
los, mecánica de rocas, ingeniería geológica y de otras disciplinas relacionadas
a la construcción en ingeniería civil, las industrias de extracción y a la preser-
vación y mejora del ambiente (Anon, 1999). En la práctica los términos ingenie-
ría geotécnica y geotecnia se suelen usar de manera indistinta.

Los principios de aplicación de la mecánica de rocas en la minería subterrá-


nea están basados en premisas simples y quizás evidentes en sí. Primero, se pos-
tula que a un macizo rocoso se le puede atribuir un sistema de propiedades me-
cánicas que pueden ser medidas en una prueba estándar, que pueden ser estima-
dos utilizando técnicas establecidas. En segundo lugar, se afirma que el proceso
de la explotación minera subterránea genera una estructura rocosa con huecos,
elementos de soporte, estribos y que el funcionamiento mecánico de la estructura
es favorable al análisis utilizando los principios de la mecánica clásica.

467
La tercera posición es la capacidad de predecir y controlar el comportamiento
mecánico de la roca encajonante en donde el proceso de minado puede garantizar
o incrementar la seguridad y el comportamiento económico de la mina. Estas
ideas pueden ser algo elementales. Sin embargo, incluso la aplicación limitada
de los conceptos de mecánica en la excavación y en los diseños estructurales en
minas es una innovación comparativamente reciente (Hoek y Brown, 1999).

27.3.1. COMPLEJIDADES INHERENTES A LA MECÁNICA DE


ROCAS
Se ha observado que la mecánica de rocas representa un juego de principios, un
cuerpo de conocimientos y varios procedimientos analíticos relacionados al
campo general de la mecánica aplicada. La pregunta que surge es ¿qué problemas
mecánicos se presentan en los medios geológicos, suficientes para justificar la
formulación o el reconocimiento de una disciplina coherente dedicada de la in-
geniería? Los cinco temas que se discutirán a continuación determinan la natu-
raleza y el contenido de la disciplina e ilustra la necesidad de esforzarse en in-
vestigar y para desarrollar funciones y metodologías especificas en la ingeniería
de minas.

La fractura en los materiales convencionales de ingeniería ocurren en un


campo de tensión, algunas teorías sofisticadas han postulado la explicación del
comportamiento antes de la falla y después de la falla del material. Los campos
de esfuerzos que se encuentran en estructuras rocosas son de compresión, así que
las teorías establecidas no son inmediatamente aplicables a la fractura en la roca.
Existe una complicación peculiar en la roca referente a la compresión que está
asociada con la fricción del movimiento que se genera entre las superficies de
las microfracturas, las cuales son los lugares donde se originan las fracturas. Esto
causa que la resistencia de la roca sea altamente sensible a esfuerzos de confina-
miento, y genera dudas concernientes a la relevancia de los principios de norma-
lidad, flujos asociados y la teoría plástica en general dentro de los análisis de
esfuerzos y deformaciones antes de la falla en las propiedades de la roca.

468
Un problema relacionado es el fenómeno de la localización, en el cual la
ruptura en un medio rocoso se expresa como la generación de uniones
debidas a la intensa deformación de cortante, separando los ámbitos del mate-
rial rocoso aparentemente sin alterar.

EFECTOS DE ESCALA

La respuesta de la roca a cargas impuestas muestra un efecto pronunciado en el


tamaño o escala de la carga. Este efecto es relacionado en parte a la naturaleza
discontinua de los macizos rocosos. Las uniones y otras fracturas de origen geo-
lógico están presentes en los cuerpos rocosos, y de esta manera la resistencia y
las propiedades de deformación de los macizos rocosos están influenciadas tanto
por las propiedades del material rocoso (por ejemplo, la continuidad del macizo
rocoso) y la variación en las características estructurales.

Estos efectos se pueden apreciar considerando varias escalas de carga como


a los que los macizos rocosos se encuentran sometidos en la práctica de la mine-
ría. El proceso de la barrenación generalmente refleja las propiedades de la
resistencia de la roca intacta, puesto que el proceso funciona induciendo fracturas
al material rocoso debajo de la herramienta de perforación. Minando un cuele en
roca con uniones puede reflejar las propiedades del sistema de uniones. En este
caso, la sección final de la abertura estará definida por el comportamiento de las
uniones.

469
a) b) c)
Figura 27.1. El efecto de la escala en la respuesta de la roca debida a cargas
impuestas: a) falla de un material rocoso debido a la barrenación, b) Las discon-
tinuidades controlan la forma final de la excavación, c) un pilar de mina opera
de una forma seudo continua.

El comportamiento de la roca en la periferia de la obra puede reflejar la pre-


sencia de pequeños bloques de roca, en los cuales la estabilidad está definida por
la fricción y por otras fuerzas actuando sobre su superficie. En una escala mas
grade, por ejemplo un pilar, las uniones del macizo pueden demostrar las propie-
dades de seudo continuidad. Los efectos de escala se pueden ver de una manera
esquemática en la Figura 27.1.

Estas consideraciones sugieren que las especificaciones de las propiedades


mecánicas de un macizo rocoso no tienen simple importancia. En particular, la
inverosímil posibilidad de hacer pruebas en especímenes de rocas con uniones,
a una escala suficiente para representar la continuidad equivalente satisfactoria-
mente, indica la necesidad de postular y verificar métodos de sintetizar las pro-
piedades del macizo rocoso para sus elementos constitutivos.

RESISTENCIA A LA TRACCIÓN

Las rocas se distinguen de todos los demás materiales comunes de ingeniería, a


excepción del concreto, por su baja resistencia a la tensión. Los especimenes de
roca probados en pruebas de tracción uniaxial han fallado a esfuerzos muy bajos
en comparación a los valores obtenidos en las pruebas a la compresión simple
(UCS). Debido a que las uniones y otras fracturas ofrecen poca o nula resistencia
a la tensión, la resistencia a la tensión en un macizo rocoso puede asumirse como
nula.

470
La implicación de esta propiedad en diseños de excavaciones en roca es que
ninguna zona identificada por el análisis será sujeta a esfuerzos de tensión, en la
práctica, destensionarla, y causar re distribución de esfuerzos locales. La desten-
sión puede dar como resultado una inestabilidad en la roca, lo cual se verá refle-
jado en desprendimiento espontáneo o progresivo de la roca.

EFECTOS DEL AGUA SUBTERRÁNEA

El agua subterránea puede afectar el comportamiento mecánico de las rocas en


dos sentidos. El mas obvio es el que ocurre en la operación de la ley del esfuerzo
efectivo. El agua bajo presión en las uniones que definen bloques reduce el es-
fuerzo normal efectivo entre las superficies de las rocas y por lo tanto reduce la
potencial resistencia al corte. En las rocas porosas, como la arenisca, la ley del
esfuerzo efectivo tiene un comportamiento igual que al de suelos granulares. El
efecto de fisuras o poros de agua bajo presión reducen el esfuerzo ultimo del
macizo, en comparación con las condiciones que se presentan cuando se colocan
drenes.

Un efecto más sutil del agua subterránea sobre las propiedades mecánicas de
las rocas puede surgir de la acción nociva del agua en determinadas rocas y mi-
nerales. Por ejemplo, la arcilla se muestra suave en presencia de agua, reduciendo
el esfuerzo y aumentando la deformabilidad del macizo rocoso. Las rocas argili-
zadas, como las pizarras y las areniscas argilizadas, también demuestran una
marcada reducción en la resistencia de los materiales seguida de infusión en el
agua (infusión.-acción de introducir en agua caliente ciertas sustancias orgánicas
para extraer de ellas las partes solubles).
La influencia de la acción del agua subterránea en la resistencia del macizo
rocoso es muy considerable para las prácticas de minería. Puesto que el compor-
tamiento de la roca se puede determinar por su ambiente geohidrológico, puede
ser esencial en algunos casos mantener un control de las condiciones del agua
subterránea en el área de la mina. Además, puesto que las operaciones de relleno

471
son importantes en algunas operaciones de explotación de minas, se debe consi-
derar cuidadosamente desde el punto de vista de las características de los esfuer-
zos bajo las condiciones variables del agua subterránea.

INTEMPERISMO

El intemperismo se puede definir como la alteración física o química de la su-


perficie de la roca debido a las reacciones con los gases atmosféricos y solucio-
nes acuosas. El proceso es análogo a los efectos de la corrosión en materiales
convencionales. El interés ingenieril del intemperismo se genera debido a su in-
fluencia en las propiedades mecánicas del material intacto, así como la potencia-
lidad del efecto significativo del coeficiente de fricción en la superficie de la
roca. Parece que mientras el intemperismo causa una reducción constante en las
propiedades de la roca, el coeficiente de fricción de una superficie puede sufrir
una reducción (Boyd, 1975).

A pesar de que los procesos físicos como el ciclo termal y la insolación pue-
den ser importantes en la minería a tajo abierto, el proceso del intemperismo
subterráneo es en su mayor parte de origen químico. Esto incluye disolución y el
fenómeno de cambio de iones, oxidación e hidratación. Algunos efectos del in-
temperismo son fácilmente apreciables, como la disolución de calizas en un am-
biente de alteración debido al agua subterránea. En otros casos, como en la oxi-
dación de la pirrotita, la susceptibilidad de algunas formas de minerales a un
rápido ataque químico no esta totalmente comprendido. Otro problema de
alteración se presenta en rocas básicas que contienen minerales como el olivino
y piroxenos. La hidrólisis produce montmorilonita, la cual es una arcilla expan-
siva con un comportamiento mecánico especialmente intratable.

Esta discusión no identifica todos los términos a considerar. Sin embargo,


es claro que este tema (el intemperismo) trasciende el dominio de la mecánica
aplicada tradicional y necesita incluir un número de temas que no tienen que ver
con ninguna otra disciplina de la ingeniería.

472
27.3.2. MINERÍA SUBTERRÁNEA
La extracción de minerales mediante minería subterránea envuelve la generación
de diferentes tipos de aberturas, con un considerable rango de funciones. En una
mina convencional se puede tener: tiros, niveles de acarreo, contra frentes, cru-
ceros de extracción, cámaras de bombeo, tiros de ventilación y entradas de aire
que constituyen desde accesos a la mina hasta excavaciones para servicios. Su
vida útil es comparable o en ocasiones excede la vida del depósito por ser minado
y normalmente este tipo de obras se lleva a cabo en las tablas del depósito (roca
estéril).
Las obras de servicio y las de operaciones directamente asociadas con la re-
cuperación del mineral que consisten en cruceros de extracción, frentes, contra
pozos de acceso y metaleras, desde donde o en los cuales se lleva a cabo varias
operaciones de producción. Estas obras se llevan a cabo en la zona mineralizada
o en zonas estériles cercanas al depósito mineral y su vida útil esta limitada a
la duración de la actividad del minado en su vecindad inmediata. Muchas
obras van siendo eliminadas conforme se va minando.
El tercer tipo de obras subterráneas son las que se encuentran en el depósito
mineral. Puede ser un rebaje, con unas tablas bien definidas formando los limites
geométricos del hueco minado, el cual aumenta de tamaño conforme se va mi-
nando. Alterno a esto puede ser que el rebaje tal ves tenga relleno de frag-
mentos con unos limites pobremente definidos, que normalmente coinci-
den con los limites del deposito. Las zonas fragmentadas son generadas por dis-
gregación inducida. La vida útil de cualquier tipo de estas obras (rebajes) esta
definido por la duración de la actividad de la extracción del mineral.

473
Figura 27.2. Labor interior en mina Quiruvilca (La Libertad,
Perú)

Independientemente del sistema de minado subterráneo que se adopte para


la extracción de mineral, es posible especificar cuatro objetivos comunes de la
mecánica de rocas para una buena ejecución de la estructura del minado, y para
los tres tipos de obras subterráneas que se describieron anteriormente. Estos cua-
tro puntos son:

• Asegurar la estabilidad total de la estructura completa de la mina, defi-


nida por los rebajes y los huecos minados, mineral por minar y la roca
estéril adyacente;

• Proteger las obras principales de servicio de principio a fin según la vida


útil con la cual se diseño.

• Proveer de accesos seguros a lugares de trabajo seguros, tanto en las zo-


nas de producción y como en sus alrededores.

474
• Preservar las condiciones de minado para las reservas sin minar.

Es instructivo definir las diferencias significativas en operaciones referentes


a excavaciones subterráneas diseñadas para propósitos de ingeniería civil y
aquellas excavaciones envueltas en la práctica de la ingeniería de minas sujetas
a la entrada del personal de la mina. En la Figura 28.2 se muestra una labor
interior de una mina metálica subterránea.

En el último caso, el uso de cualquier obra está enteramente en bajo control


de los operadores de la mina. Y durante su uso activo la superficie de la excava-
ción está sujeta a la virtual inspección continua del personal de la mina. Los tra-
bajos de mantenimiento o de restauración de las condiciones de seguridad alre-
dedor de las obras subterráneas, tienen rangos que van desde amazice hasta
métodos de soporte y refuerzo, que se pueden realizar en cualquier momento,
bajo la dirección del departamento de operación o de planeación de la mina.

Estas operaciones raramente se ven en las obras enfocadas a la ingeniería


civil. Otra gran diferencia es que la mayoría de las excavaciones con propósitos
mineros tienen una vida útil significativamente menor que aquellas excavaciones
usadas para propósitos de ingeniería civil. No es de sorprender, por lo tanto, que
el diseño de una excavación minera refleje el grado de control inmediato sobre
la utilización de la excavación, mediante inspecciones, mantenimiento y el so-
porte que pueda ofrecer la operación e la mina.

Además de los diferentes limites de operación para las excavaciones mineras


y civiles, hay una marcada diferencia en la naturaleza de las estructuras genera-
das y esto afecta directamente la filosofía del diseño. La principal diferencia es
que una estructura de roca de la ingeniería civil es reparable, considerando que
una estructura minera continúa su desarrollo desde el inicio hasta el fin de la
mina. En el último caso, la secuencia de los rebajes o del minado por bloques
asume gran importancia.

475
Las deciciones tomadas en los primeros años de vida de la mina puede limitar
las opciones y el éxito de la mina, cuando se esta buscando establecer una estra-
tegia ordenada y efectiva para la extracción o la recuperación del mineral rema-
nente.

27.4. ESTABILIDAD DE TALUDES COMO UNA RAMA


DE LA INGENIERÍA

Debido a la naturaleza discontinua de la roca, el diseño de taludes estables es en


mucho tanto arte como ingeniería aplicada. La experiencia es importante así
como un apropiado uso de las teorías de mecánica de rocas y mecánica de suelos,
geología estructural e hidrología.

Actualmente existen muchos software disponibles para diseño de taludes,


pero es importante que los ingenieros que manejen estos softwares comprendan
la teoría básica de la estabilidad de taludes en roca (o inestabilidad) antes de que
intenten utilizar algún método computarizado, especialmente antes de que inten-
ten interpretar y aplicar los resultados.
27.4.1. ESTABILIDAD DE TALUDES EN INGENIERÍA CIVIL

El campo de la ingeniería civil utiliza muchos principios de la mecánica de suelos


para el análisis de la estabilidad de taludes. Este campo tiene mas que ver con
cortes de taludes en suelos sueltos, granulares o materiales sin consolidar. Los
análisis se utilizan principalmente para:

• Cimentaciones, construcciones o desbroces para presas.


• Cortes en caminos.
• Corte y recubrimientos en túneles.
• Canales de irrigación.
• Presas hidroeléctricas.
• Presas de residuos (waste dumps).

476
El diseño de cortes en roca para obras de ingeniería civil tales como carrete-
ras o líneas de ferrocarril son normalmente relacionados a la geología estructural.
Esto es, la orientación y características (como la longitud, rugosidad y materiales
de relleno) de las uniones, la estratificación y fallas que ocurren detrás de la cara
de la roca.

Para muchos cortes en obras de ingeniería civil, los esfuerzos en la roca son
mucho menores que la resistencia de la roca, esto tiene que ver un poco con las
fractura que puede ocurrir en la roca. Por consiguiente, el diseño de taludes es
principalmente relacionado con la estabilidad de los bloques de la roca formados
por discontinuidades.

La resistencia de la roca intacta, es indirectamente utilizado en el diseño de


taludes, relacionado a la resistencia al cortante de las discontinuidades y del ma-
cizo rocoso, así como a los métodos de excavación y, a los costes. La Figura
28.3 muestra algunas condiciones geológicas y su influencia en la estabilidad
e ilustra los tipos de información que es importante para poder diseñar. Los
taludes a) y b) muestran condiciones típicas de rocas sedimentarias, como las
areniscas y las calizas que contienen estratificaciones, en donde el desliza-
miento puede ocurrir si la inclinación de los estratos es más pronunciada que el
ángulo de fricción de la superficie de la discontinuidad.

En el ejemplo a) los estratos cortan la cara del talud y los bloques pueden
deslizarse debido a la estratificación, en el ejemplo b) la cara coincide con la
estratificación y la cara es estable.

En el ejemplo c) la mayoría de la cara del talud es también estable por que la


principal discontinuidad tiene un echado hacia la cara del talud. No obstante, hay
algún riesgo de inestabilidad de los bloques superficiales formados por la con-
centración de familias de uniones que están inclinadas hacia fuera de la cara del
talud, particularmente si ha sufrido daños debido a los explosivos utilizados du-
rante la construcción.

477
En el ejemplo d) la principal familia de fracturas tiene una inclinación hacia
dentro de la cara del talud pero con un ángulo más pronunciado que forma una
serie de tablas delgadas que pueden fallar por volcadura de bloques (topping)
donde el centro de gravedad de los bloques queda fuera de su base. El talud del
ejemplo e) muestra una típica estratificación horizontal de una secuencia de are-
nisca-pizarra en donde la pizarra sufre mas rápidamente un proceso de intempe-
rismo que el que ocurre en la arenisca que forma una serie de rocas que salen de
la cara del talud y que pueden caer bruscamente debido a esfuerzos verticales
que actúen en las uniones.

El ejemplo f) esta cortado en roca débil que contiene espaciamientos cerca-


nos pero uniones de baja persistencia lo cual no forma una superficie continúa
de deslizamiento. Si se realiza un talud lo suficientemente inclinado en este ma-
cizo rocoso puede fallar a lo largo de de una superficie circular poco profunda
parcialmente en las uniones y a través de la roca intacta.

478
Figura 28.3. Influencia de las condiciones geológicas en la estabilidad de
cortes en roca:

a) Potencialmente inestable, las discontinuidades están a favor de la cara del


talud;
b) Talud estable, la cara excavada es paralela a las discontinuidades;
c) Talud estable, las discontinuidades tiene un echado hacia adentro de la
cara del talud;
d) Falla por volcamiento de bloques que se encuentran con una inclinación
pronunciada hacia la cara del talud;
e) Intemperismo de estratos de pizarra en donde sobresalen los estratos de
la arenisca más resistente;
f) Potencial falla a lo largo de una superficie circular poco profunda, en frac-
turas muy cercanas y roca débil.
27.4.2. ESTABILIDAD DE TALUDES EN LA INGENIERÍA DE
MINAS

El campo de la ingeniería de minas, en el otro lado de la estabilidad de taludes,


utiliza fundamentalmente principios de la mecánica de rocas para analizar la es-
tabilidad de taludes en cortes rocosos. La mecánica de rocas es más complicada
que la mecánica de suelos por las siguientes razones (Brawner y Milligan 1971):

• Los materiales rocosos son heterogéneo y normalmente anisótropos.

• Los parámetros de resistencia relacionados a los macizos rocosos


son infinitamente variables y difíciles, si no es que imposibles de deter-
minar precisamente.

• Los modelos y teorías generalizadas del comportamiento de las rocas son


muy complejos, así como las matemáticas que lo envuelven.

• Las condiciones de campo son extremadamente difíciles y a menudo im-


posibles de duplicar en un laboratorio.

479
• El muestreo en campo es por lo general complicado y el consumo de
tiempo y dinero son altos.

La ingeniería de la estabilidad de taludes en roca es la aplicación de los prin-


cipios de la mecánica de rocas y los principios de la geología estructural. Esto
incluye no sólo los análisis cinéticos (kinetics) (posibles modos de falla) y aná-
lisis cinemático (estabilidad de los modos de falla) (kinematics) sino que también
incluye análisis probabilísticos, métodos de estabilizar los taludes, análisis de
aguas subterráneas, recolección de datos geológicos, métodos de monitoreo de
taludes, etc.

Los tres componentes principales del diseño de taludes para un tajo abierto
son los siguientes (Figura 27.4).

Primero, el ángulo de reposo (ángulo total) del talud del tajo desde la cresta
hasta el pie, incluyendo todas las rampas y bancos. Este puede ser un talud mixto,
con un talud poco pronunciado en materiales superficiales y débiles, y con un
talud más pronunciado en una roca más competente en las zonas mas profundas.
Aunado a esto, el ángulo del talud puede variar alrededor del tajo para acomodar
tanto a la geología y la disposición de las rampas.

Segundo, el ángulo de la rampa interna es el talud o taludes que se encuentran


entre cada rampa que dependerá del número de rampas y de sus respectivos es-
pesores.

Tercero, el ángulo de la cara de cada banco depende del espaciamiento ver-


tical entre bancos, o bancos múltiples combinados, y el ancho de los bancos re-
quiere contener caídas menores de roca. Algunos factores que influyen en el di-
seño de los taludes, es la altura, la geología, la resistencia de la roca, la presión
del agua subterránea y el daño provocado por los explosivos a la cara del talud.
Por ejemplo, por cada avance hacia atrás (push-back), la profundidad del tajo se
incrementara y puede que se requiera un disminución correspondiente al ángulo

480
total del talud. También, para taludes por donde pasa una rampa, el ángulo del
talud deberá tener menos pendiente para disminuir los riesgos de fallas que dejen
inhabilitada la rampa, a diferencia de los taludes que no tienen rampas y donde
se pueden tolerar algunos tipos de inestabilidad.

Donde exista una presión de agua significante en alguno de los taludes, esta
se debe de tomar en cuenta para instalar sistemas de drenes, si estos pueden ayu-
dar a disminuir la presión del agua que permitan que el ángulo del talud se incre-
mente. Para tajos profundos donde el incremento del ángulo del talud en uno o
dos grados ayude a recuperar varios millones de metros cúbicos de excavación
en roca, tal vez se pueda justificar un vasto sistema de drenaje.

Como los sistemas de drenaje que incluyen abanicos de barrenos con longi-
tudes de cientos de metros barrenados desde la cara del talud, o un socavón de
drenaje con barrenos dentro de la roca del túnel. Con respecto al ángulo de la
cara de los bancos, estas pueden estar dominadas por la orientación de la familia
de uniones predominante si es que hay uniones que salgan de la cara con un
ángulo más inclinado. Si esta situación no existe, entonces el ángulo del banco
estará relacionado a la geometría general. Un factor que puede afectar la máxima
altura de un banco individual, es el alcance vertical de los equipos de excavación,
para limitar los accidentes debido al colapso de caras de taludes.

481
Figura 27.4. Geometría típica del talud de un tajo abierto mostrando la rela-
ción entre ángulo total del talud, ángulo de la rampa interna, geometría de los
bancos.
Con la finalidad de proveer guía en relación a los ángulos de taludes estables
se han llevado a cabo un número de estudios mostrando la relación entre el án-
gulo del talud, altura del talud y la geología; los resultados muestran si el talud
es estable o inestable (Figura 27.5). Estos estudios se llevaron a cabo para los
dos tipos de taludes tanto en tajos abiertos (Sjöberg, 1999), como para taludes
naturales y artificiales en China (Chen, 1995).
Como es de esperarse, si los taludes no fueran escogidos de acuerdo a la
geología, habría una pequeña relación entre la altura y el ángulo para los
taludes estables. Sin embargo, la clasificación de los datos de acuerdo al tipo de
roca y a la resistencia de la roca muestra una razonable correlación entre la altura
del talud y el ángulo para cada clasificación.

482
Figura 27.5, Relación entre altura y ángulo de los taludes para tajos abier-
tos, taludes
naturales y taludes ingenieriles:
a) Taludes de tajos y hundimientos de minas (Sjöberg, 1999); y
b) Taludes naturales e ingenieriles en China (Chen, 1995).

483
Capítulo 28: CRITERIOS PRÁCTICOS DE MECÁNICA DE ROCAS
EN MINERÍA SUBTERRÁNEA
Índice del capítulo

28.1. Introducción
28.2. Planteamiento de un estudio de mecánica de rocas en minería
28.3. Clasificaciones geomecánicas de rocas

28.1. INTRODUCCION

Los criterios técnicos de aplicación de la Mecánica de Rocas en la minería sub-


terránea se tienen que estudiar principalmente en sus aplicaciones cuando reali-
zamos excavaciones subterráenas, tanto para la preparación y desarrollo de la
mina como para la extracción de los minerales de una forma rentable, segura y
estable.

En otras palabras, esos criterios estarán presentes en todas las operaciones del
ciclo de minado; haciendo la obervación de que su influencia empieza desde fa-
ses muy tempranas de la actividad minera (desde las excavaciones para prospec-
ción, exploración, accesibilidad al yacimiento., etc); y, además, abarca áreas muy
extensas: desde el diseño de la minas hasta sus instalaciones auxiliares: diseño
de escombreras, presas de residuos, balsas mineras, pistas mineras, rampas, ci-
mentaciones en suelos y rocas de plantas de trituración primara y secundaria,
plantas de proceso metalúrgico, análisis de fragmentación de rocas y diseño geo-
mecánico de voladuras.

La mecánica de rocas estudia la parte teórica y práctica del comportamiento


de la roca y de la masa rocosa frente a los campos de fuerzas inducidos por las
exacavaciones y/o voladuras de rocas. Y, desde el punto de vista de la ingeniería
de minas, nos interesa como aplicamos nuestro conocimiento y experiencia para
diseñar estructuras mineras óptimas.

484
Resumiendo, es la disciplina que esta relacionada con la aplicación de los
principios de la ingeniería mecánica para el adecuado diseño de estructuras en la
roca, generadas por la actividad minera

La Geomecánica es la disciplina que esta relacionada con el comportamiento


mecánico de todos los materiales geológicos: rocas, discontinuidades geológicas,
y materiales tipos de suelos

28.2 PLANTEAMIENTO DE UN ESTUDIO DE MECÁNICA DE RO-


CAS EN MINERÍA

La aplicación de la mecánica de rocas a la ingeniería de minas debe empezar por


plantearse los siguientes principios:

• Toda masa rocosa puede ser perfectamente identificada por un conjunto


de propiedades mecánicas, las cuales pueden ser medidas mediante ensa-
yos de tipo estándar

• El comportamiento mecánico de una estructura minera excavada puede


ser evaluado adecuadamente utilizando los fundamentos básicos de la
mecánica clásica

• La capacidad de poder predecir y controlar el comportamiento mecánico


de la masa rocosa, puede beneficiar económicamente la operación mi-
nera.
El siguiente planteamiento que debe hacerse es definir y diferenciar determi-
nados conceptos para entender el medio al que nos enfrentamos y con el que
vamos a trabajar en nuestro estudio y proyecto de mecánica de rocas:

Estructura de la masa rocosa

485
Por un lado tenemos los materiales ingenieriles con los que usualmente trabaja
la mecánica clásica: es decir, materiales continuos, homogéneos, isótropos, li-
neales y elásticos,

Por otro lado, tenemos la realidad: trabajamos con una masa rocosa que di-
fícilmente muestra en la realidad estas propiedades; y que está compuesto por un
medio discontínuo, anisótropo, heterogéneo, no lineal, elastoplárico, frágil o a
veces plásico; atravesado por diferentes discontinuidades (fallas, diaclasas, frac-
turas, fisuras, etc.), con diferentes tipos de rellenos en las aberturas de las dis-
continuidades, con modelos de orientación y distribución de las discontinuidades
muy variables, con presencia de agua, con una historia de tensiones muy diversa,
etc.

Componentes de la masa rocosa:

Roca o material rocoso: es el conjunto de partículas minerales o no, consolidado


y cementado, que en la masa rocosa forma bloques de rocas intactos entre las
discontinuidades.

Masa Rocosa: es la masa rocosa en situ, la cual contiene sistemas de disconti-


nuidades naturales (estructuras geológicas)

Roca Fragmentada: se refiere a la masa rocosa que ha sido perturbada por un


agente mecánico, tal como la voladura, en que la estructura básica de ella ha sido
destruida.

Discontinuidad: es todo rasgo estructural que divide la masa rocosa en bloques


aislados e intactos y que tiene una baja o nula a la resistencia a la tracción

Propiedades Índices

▪ Índice de Poros
▪ Porosidad

486
▪ Grado de saturación
▪ Contenido de Agua
▪ Densidad
▪ Peso Específico

Ensayos de Laboratorio De Mecánica De Rocas

Compresión uniaxial.

𝐹𝑐 = 𝑄/𝐴
𝐹𝑐 = 𝐸𝑠𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑜 𝑑𝑒 𝑟𝑜𝑡𝑢𝑟𝑎 𝑒𝑛 𝑐𝑜𝑚𝑝𝑟𝑒𝑠𝑖ó𝑛 𝑠𝑖𝑚𝑝𝑙𝑒 (𝑘𝑔/𝑐𝑚2 )

𝑄 = 𝐶𝑎𝑟𝑔𝑎 𝑚á𝑥𝑖𝑚𝑎 𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑚𝑝𝑟𝑒𝑠𝑖ó𝑛, 𝑜 𝑑𝑒 𝑟𝑢𝑝𝑡𝑢𝑟𝑎 (𝑘𝑔)

𝐴 ∶ Á𝑟𝑒𝑎 𝑒𝑛 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑒 𝑎𝑝𝑙𝑖𝑐𝑎 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑟𝑔𝑎 (𝑐𝑚2 )

Tracción Uniaxial

𝐸𝑡 = 𝐹𝑡 /𝐴

𝐸𝑡 ∶ 𝑅𝑒𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑎 𝑙𝑎 𝑇𝑟𝑎𝑐𝑐𝑖ó𝑛 (𝑘𝑔/𝑐𝑚2)

𝐹𝑡 = : 𝐹𝑢𝑒𝑟𝑧𝑎 𝑑𝑒 𝑡𝑟𝑎𝑐𝑐𝑖ó𝑛 𝑚á𝑥𝑖𝑚𝑎 𝑜 𝑑𝑒 𝑟𝑜𝑡𝑢𝑟𝑎 (𝑘𝑔)

𝐴 = Á𝑟𝑒𝑎 𝑒𝑛 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑒 𝑎𝑝𝑙𝑖𝑐𝑎 𝑙𝑎 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑧𝑎 𝑑𝑒 𝑡𝑟𝑎𝑐𝑐𝑖ó𝑛 (𝑐𝑚2 )

Ensayos in situ

1. Medida de las tensiones naturales:

La determinación del estado tensional en un macizo rocoso. es un problema muy


complicado de resolver. Hay muchas técnicas e instrumentos diseñados con este

487
fin y cada vez van apareciendo nuevos equipos; esto demuestra que todavía no
se ha desarrollado una técnica sencilla para resolver el problema. Las técnicas
utilizadas son altamente especializadas y requieren personal bien cualificado.

Cuando se efectúan determinaciones de tensiones naturales, hay que elegir


un punto de la roca donde no exista concentración de tensiones. Esta concentra-
ción de tensiones se refiere tanto a las tensiones inducidas por la excavación
desde la que se efectúan las medidas, como a tensiones producidas por otras ex-
cavaciones a determinadas distancias.

a) Análisis de la velocidad de deformación (DRA), Dight (2006)

Las cargas dinamicas asociadas con explosiones cercanas o libres provocan ve-
locidades de deformación del orden de 10−1 𝑎 10 3 𝑠 −1 . Ella da como resultado
un comportamiento especial de los materiales afectados, coma aumento de la
resistencia y de la rigidez respecto al comportamiento estatico, o la desintegra-
ción total en el caso de explosiones muy próximas.

En el caso particular de macizos rocosos, la respuesta depende fuertemente


de la velocidad de aplicacion de la carga, modificendose las propiedades meca-
nicas a nivel macroscopico, como resistencia y modulo de Young.

Si bien estos efectos han sido confirmados experimentalmente, el origen de


la dependencia de la velocidad de deformacien es un tema todavía en estudio.
b) Ranurado de barreno (Borehole Slotter), GIF (2008)

Este ensayo permite el cálculo del tensor de tensión in situ en un solo barreno sin
la necesidad de un taladro en el sitio en el momento de la medición y sin adherir
galgas extensiométricas en la pared del pozo. El ranurador de perforación re-
quiere cortar ranuras en forma de media luna con diferentes orientaciones en una
pared de perforación utilizando una pequeña cuchilla impregnada de diamante y
monitoreando las tensiones que se liberan de forma normal a la ranura.

488
Se determina la combinación de ranuras óptima y se pueden utilizar adicional-
mente modelos numéricos de elementos finitos para evaluar el grado de alivio de
tensión normal a la ranura en la ubicación del sensor de tensión y también para
estimar las tensiones inducidas paralelamente a la ranura por este alivio de ten-
sión local. Los resultados obtenidos de estos análisis se utilizan directamente en
el modelo de cálculo de esfuerzos (Figura ).

c) Liberación de tensiones (Door stopper), Leeman (1964)

El método Doorstopper se basa en el alivio de tensión en el fondo del barreno de


perforación.
Una roseta de tensión en la parte inferior de la celda de tensión, que se asemeja
a la forma de un tapón, se cementa hasta el extremo del pozo. Luego se procede
a registrar las medidas de las líneas de base: 𝜀𝑥 , 𝜀𝑧 𝑦 𝛾𝑥𝑧 .

Luego, el pozo se extiende para dejar la celda de tensión unida en la parte supe-
rior del macizo rocoso liberado de las tensiones circundantes. Por lo tanto, los

489
cambios en las deformaciones, ∆𝜀𝑧 y ∆𝛾𝑥𝑧 , , pueden relacionarse con las ten-
siones in situ para una configuración dada al final del pozo, si se conocen las
propiedades mecánicas de la roca.
En la Figura xx se muestran resultados de un ensayo realizado en una mina sub-
terránea.

Figura xx. Gráficas de un ensayo Doorrstoper

En la Figura xx se muestra un equipo de perforación.

490
Figura xx Equipo de perforaciòn para ensayo Dorr stopper
En la Tabla xx se muestra un ejemplo de tensionea diferentes tensiones
naturales a la profundidad de 400 m.

Tabla xx Tensiones naturales a 400 m de profundidad

En la Figura xx se muestra un ejemplo de testigo obtenido. Para medición


de las tensiones naturales. Door Stopper 3.

491
Figura xx Testigo obtenido en el ensayo Door stopper
28.3. CLASIFICACIONES GEOMECÁNICAS DE ROCAS

Toda excavación subterránea minera es una estructura extremadamente com-


pleja, donde no siempre el ingeniero tiene los datos necesarios para determinar
el diseño del sostenimiento (fortificación) adecuado. La mayoría de las técnicas
o herramientas teóricas sólo le permiten estudiar o simular el comportamiento de
una variable en particular, pero no la influencia de varios parámetros simultánea-
mente como ocurre en la realidad.

De aquí el importante papel que juega el criterio ingenieril, la experiencia


práctica del diseñador de la mina y la importancia de asimilar determinadas con-
diciones del problema en cuestión, al de otros lugares o labores mineras, a través
de un sistema común de clasificación de rocas. Así es como nacen los sistemas
de clasificación geomecánica.

492
Los sistemas de clasificación de rocas que han sido desarrollados en el
tiempo, tienen diversos grados de complejidad, destacándose entre ellos los si-
guientes criterios generales:

d) Sistemas de clasificación basados en una descripción esencialmente geoló-


gica, relacionada a su génesis, litología asociada al contenido mineralógico y
características estructurales presentes.

e) Sistemas de clasificación basados en las propiedades físicas, de resistencia


mecánica y de deformación de la roca intacta, ya sean aisladas o combinadas.

f) Sistemas sobre la base de una combinación de los critrios anteriores.

g) Sistemas basados en las propiedades de la masa rocosa, con clara orientación


ingenieril relacionada con excavaciones mineras, ya sea subterráneas o su-
perficiales.

En ingeniería de minas se trabaja, principalmente con estos últimos sistemas.


Cuando un geólogo o ingenieró geólogo se encuentra con un macizo rocoso lo
que ve esencialmente es una estructura litológica y petrológica (o petrográfica).
Cuando un ingeniero civil mira un macizo lo que ve esencialmente, es una es-
tructura similar a una viga, pilar o cimiento, que como mucho está influenciada
por diaclasas, fallas u otro tipo de discontinuidades,

Pero; cuando un ingeniero de minas, geomecánico o de mecánica de roca ve


un macizo, lo que está observando es un sistema masa rocosa-discontinuidades
con unas propiedades físico-mecánicas que pueden cambiar de un momento a
otro y de una posición a la siguiente.

En efecto; como ingenieros de minas podemos tener un diseño de mecánica


de rocas para un tajeo en una explotación; pero sobre la marcha esos criterios
pueden cambiar de forma radical porque el macizo ha cambiado mucho o porque

493
hay presencia de agua, porque ocurre agún estallido de roca o porque una vola-
dura ha influenciado de forma no deseada en nuestra labor minera.
Y no tenemos suficiente presupuesto económico como para realizar medi-
ciones de tensiones naturales in situ, y además la cantidad de mineral que quere-
mos extraer en esa zona de la mina no lo justifica. En estas circunstancias, no
hay fórmula matemática, ensayo de labotatorio, ni tabla teórica alguna, ni mucho
menos clasificación geomecanica, ni método numérico que sustituya nuestro cri-
terio ingenieril. La realidad es simple y sencilla: el Ingeniero de Minas espe-
cialista en Mecánica de Rocas frente a su mina.

Lo que pretendemos poner en valor es que en mecánica de rocas aplicada a


minería todo es importante:

- Las clasificaciones geomecánicas


- El Modelo geomecánico de la mina
- El Modelo Numérico de la mina
- Los ensayos de laboratorio
- Las mediciones in situ de tensiones naturales
- El criterio del ingeniero de minas especialista en mecánica de rocas.

Y, puntualizo: el criterio del ingeniero de minas especialista en mecánica de


rocas es primordial, pues es quien conoce y tiene la experiencia en mecánica de
rocas; pero también es quien conoce el método de minado en curso, la perfora-
ción y voladura, las necesidades de sostenimiento, la fragmentación que necesita.
En otras palabaras es el médico cirujano.

El primer intento de clasificar la roca in situ lo realizó Karl von Terzaghi en


1946, y se basó en apreciaciones cualitativas, exentas de mediciones directas¸es
decir fue una aproximación a la realidad que hoy sólo reviste un carácter histó-
rico.

El siguiente avance significativo en el desarrollo de los sistemas de clasifi-


cación geomecánica tiene lugar cuando se empezaron a realizar mediciones in

494
situ, cuestión absolutamente lógica y necesaria. Esto se produjo en la Escuela de
Salzburgo en 1962 donde se empezaron a medir ciertos parámetros de interés
relativos a tensiones, desplazamientos, etc. Es decir; antes de 1960 puede decirse
que la mecánica de rocas era en genersal un compendio de criterios empíricos e
ideas dispersas; pero no era un cuerpo científico de conocimientos; y mucho me-
nos en ingeniería de minas.

Personalmente, recelo mucho de aquellas clasificaciones geomecánicas que


se reducen a una descripción geológica del macizo rocoso sin hacer el ejercicio
práctico de interpretarlo a la luz de las excavaciones mineras. Por supuesto que
es una tarea muy difícil; pero ese es el trabajo de nosotros los ingenieros de mi-
nas. No nos interesa sólo la descricpión del macizo o la explicación de porque
se cayó tal frente, caja techo o porqué se derrumbó una galería o se taponó un
echadero. Nuestro trabajo es predecir y prevenir. Nuestro trabajo es diseñar,
controlar y supervisar para que la mina sea segura, estable y rentable; con el
minimo de paradas de producción y de riesgos.

En la actualidad existen diversos sistemas de clasificación de rocas, y los


más usados en el ámbito de la ingeniería de minas son los siguientes:

- Sistema Q (Rock Mass Quality) del NGI,


- Sistema RMR (Rock Mass Rating) del CSIR,
- Sistemas RMS (Rock Mass Strength),
- Sistema MRMR de Laubscher, y
- Sistema RQD de Deere.

En el apartado 26.5. CLASIFICACIONES GEOMECÁNICAS del Capítulo 26


se han descrito detalladamente las citadas ckasificaciones..

3.8 Elección de elementos de soporte y fortificación

La problemática de la estabilidad y soporte en aberturas subterráneas se


debe a las condiciones desfavorables naturales de la inestabilidad que produce la

495
minería, la solución a los problemas de inestabilidad tradicionalmente se resol-
vían por reglas empíricas que con cierto grado de acierto e intuición. No obstante
esto, no podemos dejar de admirarnos, en estos tiempos modernos por el sentido
técnico de los mineros antiguos y su arte y habilidad en soluciones y de hallazgos
que puedan ser comprados con los métodos hoy en día vigentes.

El creciente aumento de los tonelajes de extracción en la minería mundial


ha motivado a la industria minera a invertir importantes sumas para la investiga-
ción en métodos y elementos de sostenimiento entre otros desarrollo de notable
contribución a la técnica.

A diferencia de las obras civiles y los proyectos mecánicos, en minería


las cargas no están determinadas antes del diseño, si no por el contrario, la esti-
mación de las cargas puede ser sólo con cierto grado de certeza y reformuladas
en la medida de avance de los túneles o excavaciones. La minería produce ines-
tabilidad para cumplir con su objetivo fundamental, que es la extracción de mi-
neral, entonces los vectores de cargas son cambiantes en magnitud y dirección.

No obstante lo anterior en la medida que se cuente con la mejor informa-


ción geológica y geotécnica es posible llegar a una buena estimación de la forti-
ficación y soporte de túneles, teniendo en cuenta la secuencia de cargas que de-
berá soportar durante las distintas etapas de la vida útil del sector el cual se ins-
talará.

Diseño de Elementos de Soporte

Un aspecto importante en la colocación del soporte, es la oportunidad con


que este se instale, durante la excavación en roca se produce una inestabilidad
producto de la necesidad del macizo de redistribuir sus esfuerzos, razón por la
cual es necesario intentar restituir mediante soporte y fortificación las condicio-
nes de originales tal que permita construir un túnel estable.

496
Las recomendaciones posibles de dar en esta materia son siempre en par-
ticular para cada condición, pero una vez definidas las necesidades de soporte,
siempre es recomendable instalarlo inmediatamente después en cada disparo de
avance. Habitualmente esta es una materia de discusión con la operación, por
que requiere una buena programación de la secuencia de trabajo lo que no siem-
pre resulta ser lo optimo para la operación.

Pero en este asunto se debe insistir en la finalidad del soporte, que es lo-
grar la estabilidad del macizo, y la importancia de la estabilidad temprana la que
permite detener el desarrollo de fisuras y desprendimientos superficiales los que
habitualmente más tarde progresan induciendo a inestabilidades mayores.

Características de los elementos de fortificación

Suponiendo conocida las características geomecánicas necesarias para el


diseño, también deben ser conocidas las características mecánicas de los elemen-
tos usados para el soporte y la fortificación. Habitualmente estas características
no son bien conocidas por los diseñadores del soporte, debido a que no siempre
están disponibles por parte de los proveedores y si cuentan con alguna informa-
ción normalmente es incompleta lo que la hace no confiable.

La información confiable es aquella que es probada por un ente indepen-


diente de los fabricantes con respaldo certificador de masas y meteorología. Una
diferencia pequeña en un parámetro de diseño puede ser significante o determi-
nante en el resultado final de las recomendaciones del diseñador de soporte, lo
que invariablemente incide en un costo mayor o un diseño que contiene un grado
de incerteza desconocido.

Capacidad de soporte y absorción de energía

La mayor dificultad es conocer las cargas solicitantes, razón por la cual


la solución de problemas estáticos en minería subterránea es complicada. La me-
cánica de roca moderna cuenta con una amplia información sobre caracterización

497
de macizo rocoso y un buen nivel de analogía en la aplicación de los métodos de
energía de cálculo estructural para el diseño de soporte y en general en herra-
mienta de modelamiento.

Fortificación es la instalación de un elemento de estabilización al macizo


rocoso, que se instala incluido en la roca, tiene dos formas de interactuar con el
macizo, por fricción y mediante un medio de cementación.

El diseño de soporte es un juego entre la energía que está disponible para


ser liberada en el macizo rocoso y los elementos necesarios para absorberla, sin
embargo como las propiedades de esfuerzos y deformaciones de las rocas siem-
pre contienen un grado de incerteza, entonces el diseño debe dirigirse a la posi-
bilidad más desfavorable, sin dejar de considerar la vida útil del túnel, no es lo
mismo el diseño de soporte para una galería de un nivel temporal, que el soporte
de una galería de acceso principal.

La diferencia entre el comportamiento individual de los elementos y el


comportamiento del sistema de soporte, tal vez sea una de las etapas complicadas
de diseño, situación que es posible superar por los siguientes caminos.

• Mediante un riguroso análisis teórico del comportamiento del sistema,


esto requiere además un acabado conocimiento de las características in-
dividuales de los elementos.

• Mediante pruebas de laboratorio con un escalamiento físico adecuado tal


que permita reproducir la condición de carga, las condiciones de borde a
fin de que la prueba tenga validez real.

• Finalmente, para los casos donde se justifique, hacer prueba a escala in-
dustrial, es decir la construcción de un túnel experimental con la finalidad
de observar, medir y monitorear el comportamiento de uno a más siste-
mas de soporte.

498
Los puntos anteriores se refieren a sistemas de soporte nuevos, no probados,
no instalados antes, de ocurrir lo contrario es suficiente con la observación del
comportamiento y la extrapolación de resultados.

Métodos de solución

En la actualidad se realizan muchos estudios basados en modelos matemáti-


cos que incorporan técnicas de elementos finitos, para calcular los soportes de
túneles y labores mineras.

No hay duda que este tipo de estudios son precursores de nuevas herramien-
tas y técnicas de cálculo. Hay que especificar que es imposible incorporar en
estos modelos todos los parámetros e interacciones que se producen en la reali-
dad. Una pequeña falta o diaclasa imprevista puede anular los resultados.

Un orden sobre como abordar el diseño de soporte en minería lo propone


Aldorf en un esquema simple, que no deja de lado el aspecto práctico y también
considera el aspecto teórico.

Todo análisis se basa en la mecánica de sólidos clásica que básicamente se


divide en dos grupos, métodos analíticos y métodos numéricos, las limitaciones
del método analítico son muy conocidas, sólo se llega a soluciones exactas en
casos particulares, se aproximan a la solución cuando es posible lograr una es-
tructuración muy simple, en casos más complejos los métodos analíticos no son
posibles de usar.

499
Figura x. Método Aldorf para solución de problemas de ingeniería

Los métodos numéricos de análisis se subdividen en dos tipos (1) soluciones


numéricas de ecuaciones diferenciales y (2) los métodos matriciales basados en
la discretización del elemento (subdivisiones imaginarias del sólido).

Para las soluciones numéricas las ecuaciones de elasticidad son resueltas


para una configuración en particular, y por otra parte se aplican las técnicas de
diferencias finitas o por integración numérica directa, para entender mejor los
caminos para el análisis, se presenta el siguiente esquema (2)

500
Figura xx. Esquema de análisis de problemas estructurale

501
Capítulo 29 : SISTEMAS DE SOSTENIMIENTO
Índice del capítulo

29.1. Introducción
29.2. Riesgos asociados a la explotación subterránea.
29.3. Sistemas de sostenimiento activo
29.4. Sostenimiento pasivo

29.1. INTRODUCCIÓN

Se entiende como sostenimiento el conjunto de elementos estructurales que se


colocan durante la excavación de una obra subterránea y que tiene como objetivo
contribuir al equilibrio del entorno cercano a la cavidad. Junto con la excavación,
a la que va estrechamente ligado, el sostenimiento forma la espina dorsal de una
obra subterránea, y de ambos dependen de manera decisiva la seguridad y la
economía.

En obras civiles en general – pero; en menor medida en obras de desarrollo


minero - el sostenimiento puede estar íntimamente relacionado con el acabado
final, ya que, en ocasiones se le concibe como parte del revestimiento definitivo,
y en esos casos se considera la posibilidad de diseñarlo como un sistema estruc-
tural permanente.

De manera general en obras subterráneas, el sostenimiento está concebido para:

Soportar: recibir, cargar, entibar, apuntalar, ademar, etc., el terreno, roca o suelo
que circunda una excavación subterránea.

Sostener: No colapsarse, no caer, permanecer en su sitio; en referencia también


a la roca o suelo que circunda la excavación.

502
Estabilizar: propiciar que se establezca el equilibrio, usualmente mediante ac-
ciones de consolidación y drenaje. Se aplica al terreno en torno a la excavación
subterránea, cuando ésta ya no se deforma, ni se agrieta, y no existe riesgo de
colapso, o cuando sus velocidades de deformación son despreciables.

Consolidar: dar firmeza y solidez al terreno.

Reforzamiento: acción y efecto de reforzar; es la acción de introducir elementos


estructurales
en el terreno, tales que, trabajando en interacción con él, le proporcionen una
mayor rigidez y
capacidad de carga.

A menudo se produce confusión entre lo que es un soporte de roca y un


refuerzo de roca. Refuerzo de roca generalmente consisten en sistemas de em-
pernado o cables que proveen un refuerzo a la masa rocosa aumentando la resis-
tencia friccional entre bloques que la componen.

El soporte de roca consiste en cerchas de acero o concreto, shotcrete o cua-


dros de madera. Están diseñados para estabilizar la masa rocosa mediante el
control del colapso progresivo o deformación de la misma. En términos simples
se dice que el refuerzo en un sistema activo mientras que el soporte es un sistema
pasivo.

Para minimizar las inestabilidades de la roca alrededor de las aberturas mi-


neras, debe aplicarse diversas técnicas de sostenimiento. Entre ellas se encuen-
tran las cimbras metálicas, las gatas y el relleno, etc.
El sostenimiento en minería subterránea es muy importante, ya que por la
naturaleza del trabajo toda labor que se hace en el interior de la mina se realiza
en espacios vacíos, inestabilizados producto de la rotura de la roca o mineral
extraído; para lograr que se mantenga nuevamente estable la zona y en condicio-
nes de trabajarla, la zona debe de redistribuir sus fuerzas, para ello es necesario

503
apoyar inmediatamente con el refuerzo o el sostenimiento adecuado, conside-
rando el tipo de rocas, fallas con relleno, fallas abiertas, etc.

Usualmente se denomina soporte de rocas a los procedimientos y materiales


utilizados para mejorar la estabilidad y mantener la capacidad de resistir las car-
gas que producen las rocas cerca al perímetro de la excavación subterránea.

29.2. RIESGOS ASOCIADOS A LA EXPLOTACIÓN


SUBTERRÁNEA.

Hay varios aspectos que son coincidentes en la minería subterránea, especial-


mente aquellos riesgos asociados a las siguientes variables:

- Incendio
- Caída de rocas
- Perforación y voladura de rocas
- Problemas de estabilidad y sostenimiento
- Desplome de labores mineras
- Tráfico de equipos rodantes
- Manejo de explosivos
- Desarrollo de piques y chimeneas
- Aire comprimido
- Agua
- Otros

De todos estos riesgos, competen a la mecánica de rocas la caída de rocas,


desarrollo de piques y galerías, perforación y voladura de rocas, desplome de
labores, problemas de estabilidad y sostenimiento. Todos estos riesgos se pueden
minimizar con las técnicas y sistemas de sostenimiento.

Caída de rocas

504
La caída de rocas o planchoneo (como suele llamarse en ciertos países) se
debe a una inestabilidad del terreno debido a las características de la roca alrede-
dor de la excavación. Aunque también influye la forma y dimensiones de la ex-
cavación y aspectos operacionales como sobrexcavación debido a voladuras mal
diseñadas (explosivos con excesiva energía de tensión, geometrías de voladuras
inadecuadas, etc.).
Las operaciones más peligrosas y que requieren de un trabajo especializado
en la minería y excavaciones subterráneas de obras civiles ha sido desde hace
mucho tiempo el desatado y el sostenimiento como medidas de refuerzo, para
lograr una mayor seguridad en las operaciones unitarias propias de la explotación
de minas.

Es necesario evaluar cada diseño en su justa dimensión, por ejemplo no cal-


cular un según la formulación de hormigón armado (son elementos distintos con
comportamientos muy distinto) o utilizar un perno de anclaje mal dimensionado
(insuficiente resistencia a la tracción) o ina cimbra inestable, etc.

Aunque no hacemos una referencia específica al diseño de soporte mediante


software, siempre es necesario hacer una calibración de estos a través de ejem-
plos conocidos o por medio de un desarrollo analítico; también tener presente
cuales son las consideraciones y suposiciones que hace el programa, y si las ca-
racterísticas de los elementos y del macizo rocoso son las correctas.

Siempre hay que estar expectante, a nuevas complicaciones ya sea por nue-
vos elementos o materiales o por nuevas aplicaciones a elementos o materiales
utilizados en otras áreas.

505
Figura 29.1. Diagrama de Estudio de los sistemas de mantenimiento

En minería los diseños de soporte, habitualmente parecen ser repetitivos,


pero no lo son, en cada diseño hay algo nuevo, siempre es necesario calcular,
nunca hay que dejar de lado el hacer ingeniería. Un diseño no termina en una
recomendación, por que hay que supervisar la ejecución del trabajo, no para ve-
rificar si los operadores hacen bien el trabajo, si no que es el momento de verifi-
car una serie de supuestos, siempre hay que estudiar el comportamiento durante
la vida útil, es la única manera que obtener información sobre los modos de tra-
bajo de los sistemas y las posibles mejoras o nuevos dimensionamiento (ver Fi-
gura 29.1).

Finalmente una reflexión, como ingeniero es mejor pensar que una labor mi-
nera o túnel tiene el comportamiento similar a una máquina, sujeta a cambios,
necesita mantenimiento, habrá partes que pueden fallar y deberán ser reempla-
zadas; en determinadas etapas de su vida trabajará a máxima capacidad y final-
mente terminará su vida útil, entonces el soporte debe necesariamente también
en ese momento dejar de funcionar,

506
En las minas de Australia y Norteamérica se han probado y desarrollado con-
tinuamente distintos sistemas de soporte de roca desde principios de los cin-
cuenta.

El control de la caída de roca ha incluido detallados estudios geológicos, in-


novaciones en geomecánica y mecánica de rocas, la introducción de distintos
tipos de pernos de anclaje, la prueba y el desarrollo de equipos mecanizados para
el desatado y empernado de roca, así como técnicas para el rociado con el con-
creto lanzado.

La ocurrencia de accidentes en las minas, especialmente por la caída de ro-


cas, no es más que la consecuencia del desfase entre las nuevas tecnologías geo-
mecánicas de sostenimiento y la minería tradicional empírica que existe en el
país, donde la producción del mineral prima sobre cualquier otro planteamiento,
incluyendo la vida de los trabajadores.

Lo más resaltante de estas nuevas innovaciones es acercarse al objetivo de


accidentes cero, lo cual redunda en el costo de operación. Tan importante como
lo anterior, es el costo de la calidad del sostenimiento el cual resulta ínfimo ver-
sus el costo de oportunidad que ocasionan accidentes, por la mala técnica del
trabajo y la falta de criterios geomecánicos en la explotación de una mina.

Básicamente el soporte tiene por objetivo:

• La seguridad de las personas que permanecen en la cavidad por alguna


razón y la protección de los equipos que allí se encuentran.

• Asegurar que la cavidad pueda cumplir con la función para la cual fue
excavada.

• El elemento estructural básico es el macizo rocoso perforado.

507
Esta estructura se debe verificar y reforzar eventualmente aprovechando al
máximo la roca como material activo.

En minería, debido al tamaño, complejidad y posición relativa, las excava-


ciones tienen particulares problemas de estabilidad, ya que los mineros están
ocupados gran parte del tiempo en extraer minerales, el soporte de las excava-
ciones productivas debe ser tarea principal y no lo contrario.

Para llegar a una solución racional, económica y segura es necesario consi-


derar en el contexto global el aspecto económico y la factibilidad técnica segui-
damente debemos representar la realidad de un modelo técnico que reduzca el
problema de caída de rocas en favor de los fenómenos esenciales, es necesario
definir el sistema, informarnos sobre los alcances de la Geomecánica sobre los
materiales resistentes, determinar las acciones externas y plantear los criterios de
dimensionamiento a través de conceptos de seguridad.

La dificultad principal es la heterogeneidad, anisotropía y discontinuidad de


la masa rocosa. Parámetros que no son del dominio total del minero.

Métodos de solución

A grandes rasgos existen varias formas de llegar a un diseño aproximado del


soporte:

• Diseño basado en la experiencia (que ha mostrado ser exitosa9.

• Diseño basado en métodos de la especialidad de Geomecánica y Mecá-


nica de Rocas, que cuantifican y modelan el comportamiento roca-so-
porte.

• Diseño basado en mediciones que controlan el desempeño del soporte. Es


claro que existe una complementación entre estas formas de estudio.

508
• Diseños realizados con modelos numéricos

Ahora, la forma de analizar un problema dado y la profundidad de la inves-


tigación depende de los recursos económicos, técnicos, humanos y además del
tiempo e información disponible.

Con el desarrollo técnico en la geomecánica de métodos de análisis de sos-


tenimiento muy detallados han facilitado analizar estructuras de rocas reforza-
das.

Las técnicas en minería han pasado del SOPORTE EXTERNO (cuadros de


madera, cimbras de acero, concreto armado y otros) a SISTEMAS DE SO-
PORTE INTERNO (pernos de anclaje, cables, barras de hierros corrugados, hor-
migón proyectado, etc). El relleno hidráulico sigue siendo una alternativa técnica
utilizada en sostenimiento.

Cabe resaltar que todos los diseños de los diferentes tipos de soporte interno,
parten del uso de la llamada TÉCNICA DE VOLADURA CONTROLADA que
es tal vez la mejor y más eficaz forma de soporte de roca.

De igual manera, ahora ya se han desarrollado equipos totalmente mecaniza-


dos para el refuerzo de un macizo rocoso, como:
• Equipos mecanizados de empernado de rocas: BOLTEC-ATLAS COPCO

• Equipo para instalación de cables cementados: CABLE BOLTING

• Equipo mecanizado para el desate de rocas: BROKK

• Equipos modernos de concreto lanzado, ya sea seco y/o húmedo donde el


diseño de la mezcla con fibras de acero y sintéticas, tienen actualmente
gran aceptación

509
Influencia del sistema de soporte

La mayoría de las excavaciones subterráneas se sustentan durante la construc-


ción. El comportamiento de la abertura y el sistema de soporte dependen del
momento de colocación y forma de contacto del sostenimiento.

La Figura 29.2 que se presenta a continuación es un ejemplo para mostrar la


influencia del sistema de soporte si no es colocado oportunamente en la cons-
trucción de una excavación subterránea. Se representa cuantitativamente la in-
teracción MEDIO GEOMECÁNICO SOPORTE

Figura 29.2. Curva de relajación

Esta curva, ilustra la relajación del estado tensional en el perímetro de una


galería en función de su formación radial donde el punto A representa el equili-
brio en que se encuentra el perfil transversal de una galería antes de ser excavada.
(Pi=Po).

510
Construida la galería, la curva de reacción de la roca desciende probable-
mente hasta un determinado valor de deformación.

Ahora, para limitar la deformación radial, se necesita una presión de soporte


interna Pi, indicada por los puntos B y C donde el primero representa la curva de
reacción de un soporte muy rígido y en el segundo a la curva de reacción de un
soporte apropiado, donde estaría llegando al equilibrio entre las presiones de roca
y del soporte. El punto D representa, la curva de reacción de un soporte instalado
muy tarde o el soporte usado es muy flexible.

Esta situación no es satisfactoria para la estabilidad de una galería, ya que


cualquier deformación adicional, demandará un incremento en la presión de so-
porte. Si la curva de reacción del soporte no llegara a intersecar a la curva de
reacción de la roca, se producirá el colapso de la excavación.

Ahora los procedimientos de análisis y diseño del soporte se deben simplifi-


car, pero deben basarse siempre en los esquemas d la interacción medio Geome-
cánico-Soporte.

Se ha visto la influencia en el comportamiento que nos interesa del grado de


alteración del medio, del método excavación y de la interacción medio Geome-
cánico-Soporte. Otros factores significativos pueden separarse en detalles cons-
tructivos, discontinuidades estructurales y factores ambientales

La acción de eliminar las rocas sueltas se denomina acuñadura. Es responsa-


bilidad de acuñar en las galerías subterráneas a toda persona que realice trabajo
o transite en dicho sector.

La acuñadura se realiza mediante una barretilla especial o acuñador en forma


manual o mecánica.

En términos generales se puede clasificar a los diversos sistemas en dos gran-


des grupos:

511
1) Sistemas de sostenimiento activo; que viene a ser el refuerzo de la roca
donde los elementos de sostenimiento son una parte integral de la masa ro-
cosa.

2) Sistemas de sostenimiento pasivo; donde los elementos de sostenimiento


son externos a la roca y dependen del movimiento interno de la roca que está
en contacto con el perímetro excavado.

29.3. SISTEMAS DE SOSTENIMIENTO ACTIVO

Como hemos dicho anteriormente estos sistemas son estructuras de refuerzo de


la roca. En este grupo tenemos:

• Pernos de Anclaje
• Split Set
• Barra Helicoidal
• Pernos con Resina
• Swellex
• Cables

29.3.1. PERNOS DE ANCLAJE

En Iberoamérica se viene utilizando actualmente los pernos de anclaje de metal


en muchas minas subterráneas donde la roca requiere para su sostenimiento y
eliminar la caída de rocas por consiguiente disminuir la cantidad de accidentes
fatales e incapacitantes que ocurren constantemente. Existen diversos tipos de
pernos de anclaje: con resina, con lechada de cemento, con cuñas, etc.

Actualmente varias compañías y/o empresas mineras nacionales vienen uti-


lizando pernos de roca, como elemento de refuerzo, en el sostenimiento de labo-
res mineras subterráneas y superficiales; en diferentes tipos de calidad del ma-
cizo rocoso y condiciones naturales del yacimiento, para lo cual es necesario el

512
conocimiento del comportamiento del perno de roca (capacidad de anclaje) para
obtener mejores resultados, y evitar caídas y/o desprendimientos de rocas, que
hoy en día es uno de los mayores índices de accidentes fatales.

Es necesario para un mejor entendimiento del comportamiento de los pernos


de roca (rock bolt) en general, a fin de mejorar la calidad del elemento de re-
fuerzo, como del sistema de sostenimiento, en labores mineras subterráneas y
superficiales; para racionalizar su uso y aplicaciones; realizar investigaciones in-
tegrales sobre este evento, la misma que considera diferentes tipos y condiciones
del macizo rocoso, el comportamiento de la excavación y el tiempo de estabili-
zación del mismo, contando para ello con los instrumentos y equipos necesarios.

Con el avance tecnológico de la ingeniería, acompañado también con el


desarrollo de calidad de los materiales empleados en la construcción, llevan a la
utilización de cargas progresivas crecientes, lo que implica la necesidad de desa-
rrollar técnicas para el transporte de cargas elevadas. En la Figura 30.3 se ilustra
un modelo habitual de perno de anclaje.

Figura 29.3. Perno de anclaje


En la Figura 29.4 se muestra una vista general del cauce del Río Piura donde
se ha construido una losa de hormigón en el talud, reforzado con pernos de an-
claje.

513
Figura 29.4. Talud del cauce del Río Piura reforzado con pernos de anclaje
Geotécnica Brasil, S.A)

Al elemento estructural usado para la transmisión de la carga de un punto


para otro, a través de la fijación de parte de este elemento al suelo o roca, se le
llama de manera general, perno de anclaje.En la práctica se busca concentrar las
fuerzas de regiones inestables en determinados puntos y transportarlas para más
allá de la región comprometida, de manera de poder asegurar la integridad de la
región inestable y aún estabilizarla adecuadamente. La región inestable podrá ser
un talud, un túnel, un socavón, un puente, una presa o una obra cualquiera.

Componentes del anclaje

El anclaje está constituído por un elemento de acero, que posee a su vez tres
elementos definidos:

a) Cabeza del anclaje. Que es el elemento de amarre de la carga concentra da


(punto A), que deberá ser transmitida para el tramo anclado (punto B).

514
b) Tramo libre. Que es el elemento estructural de acero, convenien temente
protegido para evitar fricción en contacto con el suelo o roca, de manera que
permita la transferencia de la carga de la cabeza (punto A) para el tramo anclado
(punto B).

c) Tramo anclado. Que es el elemento estructural de acero fijado al suelo o


roca, que recibe la carga de la cabeza del anclaje a traves del tramo libre.
Actividades básicas en la ejecución de los anclajes

Para la instalación de los anclajes en suelo o roca se ejecutan varias operaciones


especializadas:

a) Preparación del anclaje: El anclaje es montado en talleres especiales, debi


demente protegidos contra la acción del tiempo, dl manera que sea ase-
gurada la limpieza de sus elemen tos componentes.

b) Perforación: La introducción del anclaje en el interior del suelo o roca es


hecho a traves de perforaciones ejecutadas en diámetro suficiente para
que sea instalado el anclaje.

c) Inyección de lechada de cemento: La inyección de lechada de cemento


siempre es he-che de abajo para arriba, para eso se usa la últi-ma válvula
de inyección que es instalada en la extremidad inferior del anclaje.

d) Tensado: Después de pasados 7 días de la conclusión de la última inyec-


ción se ejecuta eltensado de los anclajes que siguen los criterios y direc-
trices de las normas definidas por la especificación.

Generalmente en obras son hechos dos tipos de ensayos:

1. Ensayo de calificación:

515
Tiene por objetivo evaluar el comportamiento del elemento estructural de acero
y del bulbo de anclaje. Las deformaciones del acero como la stabilidad del bulbo
deberán estar dentro de los límites permitidos por normas. Estos ensayos se eje-
cutan en cerca del 10% de los anclajes a ser instalados en la obra.

2. Ensayo de recibimiento:

El .ensayo de recibimiento es hecho en 90% de los anclajes ejecutados en obra:


Los conceptos de deformación son los mismos del ensayo de calificación, Los
anclajes son ccnsiderados aceptables cuando la deformación elástica medida está
dentro de los límites mismos de los ensayos de clasificación.

3. Jumbo de Anclaje.

El jumbo de anclaje lleva una perforadora montada en un brazo hidráulico pre-


parado para perforar barrenos hacia arriba en el techo. Después de perforar el
barreno se coloca el perno en el barreno y se empuja. El operario controla el
procedimiento de empernado desde una posición protegida en su equipo, a una
distancia de 4 a 5 m (Figura 29.5.

El equipo incorpora un almacén giratorio de pernos permite la instalación


mecanizada de varios pernos con el operario en el tablero de comandos.
4. Equipo acuñador.

La máquina acuñadora o de saneo consiste en un potente equipo rompedor hi-


dráulico, montado en un brazo giratorio, a su vez conectado a un chasis móvil.
La máquina funciona con energía eléctrica al trabajar en el tajo, para reducir al
mínimo la contaminación del aire.

516
Figura 29.5. Jumbo de Anclaje (cortesía Atlas Copco).

Capacidad de carga de los anclajes

Los anclajes podrán ser usados en estos tipos de obras:

a) Obras provisionales. En este tipo de obra los anclajes tienen una vida útil de
2 años. El factor de seguridad adoptado es de 1.5 en relación a la carga límite
que es considerada como 0.9 x Cre x Sf, donde es la tensi6n de flux encia del
acero y Sf es el área del acero. Su carga de trabajo, es entonces, la siguiente:

En la Figura 29.6 se muestra una vista de trabajos de colocación de pernos


de anclaje.

Swellex

Swellex es un tipo de perno de anclaje hecho de un tubo soldado doblado sobre


sí y sellado en un extremo. Se expande utilizando un flujo de agua de alta presión
entregado por una bomba especial. El perno se expande al interior de un tiro, y
el proceso de instalación es fácil y muy similar al de otros pernos de anclaje. Esto
hace de Swellex algo accesible para todos los operadores.

517
Teniendo en cuenta que los requisitos de seguridad en minas y en túneles son
más severos, el pernos de anclaje Swellex puede ser una buena opción para la
soluciones de problemas de refuerzo de roca.

Figura 29.6. Trabajos de colocación de pernos de anclaje

Los pernos de anclaje Swellex generalmente vienen en dos versiones típicas:

- Pernos duros: un perno de anclaje relativamente duro para tunelería y mi-


nería bajo condiciones de estrés (o tensión) moderado

- Perno deformable: un perno de anclaje altamente deformable cuando se


espera movimiento del suelo

El anclaje de tubo tipo SWELLEX actúa o transfiere su carga por fricción, se


aplica principalmente para el refuerzo y mejorar la fricción interna de los estratos

518
o estructuras de la pared en labores de minería y como refuerzo de techo princi-
palmente en la construcción de túneles.

La interacción o adherencia con la roca se efectúa mediante fuerzas de fric-


ción, que genera el anclaje al ser expandido por presión hidráulica.

Los anclajes de tubo de fricción tipo Swellex pueden ser sometidos a esfuerzo
inmediatamente después de su colocación; así como, soportar los movimientos
de la roca una vez instalados (esfuerzos de corte). La fuerza portante actúa sobre
el largo total del anclaje.

Aplicaciones y usos

- En labores mineras subterráneas: galerías, túneles, piques, inclinados,


cortadas.
- En trabajos de construcción de túneles
-
- En trabajos en minas a tajo abierto, taludes rocosos, etc.
-
- En labores en donde exista presencia de rocas de muy mala calidad y
también en zonas de altos esfuerzos.

Ventajas

- Fuerza portante inmediata en el largo total del anclaje montado.


- Insensible frente a oscilaciones.
- Instalación segura y sencilla.
- Alta adaptabilidad a taladros de diferentes diámetros.
- Con calidad controlada en cada instalación.
- Rápida instalación.
- Uso de bombas de alta presión eléctrica y neumática.

519
Figura 29.7. Pernos tipo Swellex

29.3.2. SOSTENIMIENTO CON SPLIT SET

Los split set, representan el más reciente desarrollo de tecnicas de reforzamiento


de roca; trabajan también por friccion (resistencia al deslizamiento) a lo largo de
toda la longitud del taladro.

El split set, consiste en un tubo ranurado a lo largo de su longitud, uno de los


extremos es ahusado y el otro lleva un anillo soldado para mentener la platina.Al
ser introducido el perno a preesion dentro de un taladro de menor diametro, se
genera una presion radial a lo largo de toda su longitud contra las paredes del
taladro, cerrando parcialmente la ranura este proceso. A friccion en el contacto
con la superficie del taladro y la supercie extrerna del tubo rasurado constituye
el anclaje, el cual se pondra al movimineto o separacion de la roca circundante
al perno, logrando asi indirectamente una tension de carga.

El diametro de los tubos ranurados usado por las empresas son de 39 mm de


Ø por 7 pies de longitud (2,13 m), correctamente bien instalados alcanzan valores
de 1 t/ pie, sosteniendo en toda la longitud hasta 7 toneladas.

520
Los split set son utilizados mayormente para reforzamientos temporal, usual-
mente conformando sistemas combinados de refuerzo en terrenos de calidad re-
gular a la mala. En roca intensamente fracturada y debil no es recomendable su
uso.

Su instalacion es simple, solo se requiere una maquina jack leg o un jumbo.


Proporciona accion de refuerzos inmediato despues de su instalacion y permite
una facil instalacion de la malla.

El diametro del taladro es crucial para su eficacia, el diametro recomendado


para los split set de 39 mm es de 36 a 38 mm, con diametros mas grandes se corre
el riesgo de un anclaje deficiente y con diametros más pequeños es muy difícil
introducirlos. Son susceptibles a la corrocion en presencia del agua, a menos que
sena galvanizados. En mayores longitudes de split sets, puede ser dificultosa la
correcta instalacion. Los split set son relativamente costosos y eso condiciona su
uso en minería subterránea.

En las minas los split set son colocados en forma sistematica y en forma
puntual dependiendo de la cantidad de fracturas y familias de fallas. Estos pernos
trabajan correctamente en un macizo rocoso de RMR > 45, de no ser este es el
caso no habra la suficiente friccion entre el perno y la roca y se producira la caida
de bloques de roca sola o conjuntamente con el perno; otras caracteristicas del
macizo rocoso se muestran a continuación (Figura 29.8):

• Resistencia a la comprension minima roca intacta : 50 MPa

• Direccion y buzamiento de familias de fracturas formando planos. Blo-


ques y cuñas definidas de un ancho minimo de 0.3 m. No trabaja en ma-
cizos rocosos altamente fracturados.

El espaciamiento y la direccion de los pernos se determinan de acuerdo al


terreno de tal forma que los bloques y cuñas potenciales sean sostenidos conve-
nientemente, se puede tomar como punto de partida la siguiente forma empírica:

521
Espacimiento máximo: 𝑒 = 𝐿/2
Espaciaminetos minimos: 1.0 𝑚
Espaciamientos por fila con malla: 𝑅𝑎𝑛𝑔𝑜 𝑑𝑒 (1 𝑚 𝑎 1,5 𝑚)

𝑒 = 𝑒𝑠𝑝𝑎𝑐𝑖𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑒𝑛𝑡𝑟𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑛𝑜𝑠


𝐿 = 𝐿𝑜𝑛𝑔𝑖𝑡𝑢𝑑 𝑑𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑛𝑜𝑠

Figura 29.8.Esquema de la plantilla de un Split set

La resistencia de un split set puede variar por:

Tipo de roca:

• El Split Set tiene un desempeño favorable en rocas


𝑇𝑖𝑝𝑜 𝐼𝐼 𝑦 𝐼𝐼𝐼 (𝑅𝑀𝑅 > 50, 𝐺𝑆𝐼: 𝐹/𝑅, MF/R, MF/P).

522
• Diámetro de perforación ( recomendable 36 – 38 mm )

• Presencia de fallas y fracturas.

• Ángulo de instalación del Split Set formado con la superficie de la roca a


soportar.

Procedimiento de Instalacion:

Una vez definido el patron de los pernos, se perforan los taladros, verificandose
que sea un poco mas largos que los pernos. Luego, se hace pasar la placa a traves
del tubo ranurado y se coloca el extremo del tubo en la entrada del taladro. Se
saca el barreno de la perforadora y se coloca el adaptador o culatin, acoplandose
este al otro extremo del tubo. Se acciona la perforadora la cual
empuja el tubo hasta pegar la platina contra la roca (ver Figura 29.9).

Figura 29.9. Splitset y diagrama de esfuerzos

Efecto de Suspensión:

523
El efecto de suspensión, considera al perno de anclaje como un elemento que
hace posible la transferencia del peso de estratos débiles de roca, hacia los estra-
tos que se encuentran fuertes y menos perturbados.

Este efecto es más evidente en las excavaciones subterráneas desarrolladas


en macizos rocosos estratificados. El perno de anclaje, es sometido en gran me-
dida, a esfuerzos de tracción en pernos de anclaje puntual y esfuerzos por capa-
cidad de adherencia, si los pernos son de anclaje longitudinal (ver Figura 29.10).

Estimación de la capacidad de anclaje del perno

𝑊 = 𝑓. 𝑠. 𝑐. ℎ. 𝜌

Dónde:

𝑊 = 𝑃𝑒𝑠𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑏𝑙𝑜𝑞𝑢𝑒 𝑑𝑒 𝑟𝑜𝑐𝑎 𝑟𝑒𝑓𝑜𝑟𝑧𝑎𝑑𝑜 𝑝𝑜𝑟 𝑢𝑛 𝑝𝑒𝑟𝑛𝑜 𝑑𝑒 𝑎𝑛𝑐𝑙𝑎𝑗𝑒 (𝑇𝑀)


𝑓 = 𝐹𝑎𝑐𝑡𝑜𝑟 𝑑𝑒 𝑠𝑒𝑔𝑢𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑 (1,5 < 𝑓 < 3)
𝑠
= 𝐸𝑠𝑝𝑎𝑐𝑖𝑜 𝑒𝑛𝑡𝑟𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑛𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑎𝑛𝑐𝑙𝑎𝑗𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑝𝑒𝑛𝑑𝑖𝑐𝑢𝑙𝑎𝑟 𝑎𝑙 𝑒𝑗𝑒 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑒𝑥𝑐𝑎𝑣𝑎𝑐𝑖ó𝑛.
𝑐 = 𝐸𝑠𝑝𝑎𝑐𝑖𝑜 𝑒𝑛𝑡𝑟𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑛𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑎𝑛𝑐𝑙𝑎𝑗𝑒 𝑝𝑎𝑟𝑎𝑙𝑒𝑙𝑜 𝑎𝑙 𝑒𝑗𝑒 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑒𝑥𝑐𝑎𝑣𝑎𝑐𝑖ó𝑛,
ℎ = 𝐸𝑠𝑝𝑒𝑠𝑜𝑟 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑐𝑎𝑝𝑎𝑠 𝑖𝑛𝑒𝑠𝑡𝑎𝑏𝑙𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑟𝑜𝑐𝑎,
𝜌 = 𝐷𝑒𝑛𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑟𝑜𝑐𝑎.

524
Figura 29.10. Efecto suspensión

Efecto de Viga:

El efecto de viga consiste en el anclaje con pernos a un conjunto de estratos dé-


biles, con la finalidad que se comporten como una sola viga (Figura 29.11).

Se respalda ésta teoría con las siguientes hipótesis:

El techo de una labor a reforzar está compuesto por múltiples estratos elás-
ticos.

• Los estratos se encuentran unidas unas a otras consecutivamente. Los es-


tratos sufren subsidencia sólo por acción de su propio peso.

• Se considera a todos los estratos iguales, si son sometidos a esfuerzos por


flexión, no existe interacción entre ellos. Los pernos instalados vertical-
mente no desarrollan ningún efecto de suspensión.

525
Efecto en Arco:

El efecto en arco, crea en el perímetro de la excavación, un arco estable de com-


presión, formado de rocas que están perturbadas, y como consecuencia de la ins-
talación de pernos de anclaje, se origina esfuerzos de compresión, en toda la pe-
riferia del macizo rocoso (Figura 29.12)..

La resistencia que soporta dicho arco de compresión, depende de las carac-


terísticas del tipo de anclaje.

Figura 29.11. Efecto viga

El espesor del arco de compresión en el macizo rocoso, es proporcional con


la longitud del tipo de anclaje.

Análisis de Bischoff y Bortón

526
Condiciones requeridas:

• El macizo rocoso no se encuentra confinado.

• Se produce el desprendimiento de rocas, porque su peso excede a la re-


sistencia a la compresión uniaxial de las rocas

Fundamento teórico:

• El esfuerzo de la roca instalado sistemáticamente puede llevarse a cabo


aumentando el confinamiento.

• La masa rocosa se hace entonces auto soportable.

• El arco de roca reforzado es capaz de resistir la compresión uniaxial.

Figura 29.12. Efecto arco

Capacidad de anclaje:

527
La capacidad de anclaje, es la carga que puede sostener sin sufrir deformación
(desplazamiento) apreciable el perno de anclaje. Depende de la litología y me-
teorización, estructura del macizo rocoso, características de las discontinuidades,
flujo de agua, de las propiedades físicas de los elementos que conforman el perno
de anclaje y de la clase de adherencia (longitudinal o puntual) del perno de an-
claje.

Para obtener la curva, carga vs.deformación, una de las modalidades, es rea-


lizar pruebas el mismo terreno, una vez instalado el perno de anclaje. Se emplea
una gata hidráulica de extracción acondicionada para tal fin. El desplazamiento
se mide con un ex tensiómetro, la presión que ejerce la bomba hidráulica se lee
en el manómetro. Se toma datos cada 500 𝑘𝑔 de carga, hasta obtener una defor-
mación entre 25 − 60 𝑚𝑚 de acuerdo al comportamiento de la curva.

Otra alternativa es realizando pruebas en el laboratorio como el que emplea-


ron los autores del libro de consulta para pernos de anclaje Profesional Users
Handbook For Rock Bolting de Atlas Copco Sweden. Construyeron dos bloques
de concreto reforzado con un esfuerzo de compresión de 60 MPa, de 1,5 m de
largo, 0,80 m de ancho y 0,40 m de espesor. Los taladros simulados se hacen con
una perforadora saca testigos pasantes en ambos bloques. Se instala el perno de
anclaje para someterlos a esfuerzos de tracción, separándolos a razón de 3,6
mm/min.

En las Figuras 29.13 y 29.14 se muestra un esquema de distribución de per-


nos de anclajes para estabilización de zonas del túnel con áreas debilitadas.

528
Figura 29.13. Distribución de anclajes

Figura 29.14. Anclajes en túnel

29.3.3. SOSTENIMIENTO CON PERNOS HELICOIDALES

Este tipo de pernos tienen las siguientes características:

• Diametro del perno de fierro corrugado: ¾”



• Diametro del Taladro: 32 – 35 mm.

529
• Longitud del taladro ½ pie menos que la barra corrugada, para el colocado
de a placa y la tuerca del perno elegido

Estos pernos trabajan correctamente en un macizo rocoso del RMR > 40, el
cartucho cementante le da mucha mayor resistencia a la traccion que cualquier
perno de friccion (split se, sewellex, etc); otras caracteristicas del maciso rocoso
se muestran a continuacion.
• Resistencia a ala comprension minima roca intacta: 40 Mpa

• Direccion y buzamiento de familias de fracturas formando planos, blo-


ques y cuñas definidas de un ancho minimo de 0.3 m.

• No trabaja en macizos rocosos altamente fracturados pero se usa como


sostenimiento temporal y permanente para pasar rapidamente usando car-
tuchos de resinade 2 a 3 minutos de fragua y cartuchos de cemento.

El espaciamiento y la direccion de los pernos se determinan de acuerdo al


terreno de tal forma que los bloques y cuñas potenciales sean sostenidos conve-
nientemente. Se puede tomar como punto de partida la siguiente formula empi-
rica:

• Espaciamiento máximo : 𝑒 = 𝐿/2


• Espaciamientos mínimos: 0.8 𝑚
• Espaciamientos por fila con malla: Rango de (1 m a 1.5 m)
• e = espaciamiento entre pernos
• 𝐿 = 𝐿𝑜𝑛𝑔𝑖𝑡𝑢𝑑 𝑑𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑛𝑜𝑠

Otras características son:

530
- La resistencia de pernos cementados a a la prueba de traccion minima acep-
table es de 17 toneladas.

- El perno cementado es un sistema de sostenimiento permanente o temporal


que puede ir combinado con malla electrosoldada o shotcrete.

- Se realiza pruebas de tracción programada

- Siempre se instalaran con su respectiva placa de sujecion y turca con un torque


minimo de
40 kg x m

- Proporsion resina – Cembolt: 2 – 5

- Ante la presencia de agua se perfora taladros de drebaje, si no es posible con-


trolar el agua no
podrá instalarse este tipo de sostenimiento.

En labores de pequeña dimensión se suele utilizar un empernado mecanizado


Boltec para el instalado de malla y pernos helicoidales (Figura 29.15); además
se instala manualmente con máquina Jack leg.

Figura 29.15. Perno helicoidal

29.4. SOSTENIMIENTO PASIVO

El sostenimiento se caracteriza porque no ejerce esfuerzos sobre el macizo ro-


coso desarrollando su capacidad resistente a medida que la roca se deforma.

531
Entre los principales tipos de sistemas de sostenimiento activo se tiene:

• Mallas
• Cimbras
• Cintas Metalicas
• Shotcrete
• Cuadros de Madera
• Relleno hidráulico (que se tratará de forma individualizada en el Capítulo
30).

29.4.1. SOSTENIMIENTO CON MALLAS METALICAS

La malla metálica es utilizada principalmente para las siguientes tres finalidades:

Primero, para prevenir la caida de rocas ubicadas entre los pernos de roca, ac-
tuando en este caso como sostenimiento de la superficie de la roca.

Segundo, para retener los trosos de roca caida desde la superficie ubicada entre
los pernos, actuando en este caso como un elemento de seguridad; y

Tercero, como refuerzo del shotcrete (hormigón proyectado).

Existen dos tipos de mallas: la malla eslabonada y la malla electrosoldada.

La malla eslabonada o denominada malla tejida consiste de un tejido de


alambres, generalmente de # 12/10, con cocadas de 2”𝑥2” 0 4”𝑥4”, construida
en material de acero negro que puede ser galvanizada para protegerla de la co-
rrosion. Por la forma del tejido es bastante flexible y resistente. Esta malla no se
presta para servir de refuerzo al concreto lanzado, por la dificultad que hay en
hacer pasar el cncreto por las mallas, no recomendandose para el uso.
En lugares donde la corrosión del acero por la presencia de sulfatos es muy
baja, es recomendable usar mallas electro soldadas porque tienden a adherirse

532
muy bien en la superficie del terreno; y las mallas tejidas tienden a colgarse en
ciertos casos; pero las mallas tejidas son mas reesistentes a la corrosion de sul-
fatos, por eso se usan este tipo de mallas.

Esta malla es sostenida por pernos cementados si es permanente o temporal


o si es con pernos de fricicion esplit set en tajeos o labres no permanentes.Para
la calidad de roca en el rango de 30< RMR<50

El tipo de malla que se usa en las minas subterráneas suele ser una malla
electrosoldada de 4”x4”. Este tipo de malla trabaja conjuntamente con cualquier
tipo de perno como se explicó anteriormente.

Tomar en cuenta los siguientes parametros:

- Maximo espaciamiento de los pernos instalados: 1.5 m

- Es instalada y anclada sobre la superficie de la excavacion mediante gan-


chos de fierro corrugados de ½ “ en taladors de 50 cm de long., utilizando
como minimo 2 ganchos por ml de malla, luego instalar los pernos.

- La placa del perno debe de servir de apoyo para la malla.

- La malla es adecuada para combinarla con shotcrete sin fibra.

- El traslape de malla debe tener una longitud menor de 30 cm.

- Debe eliminarse los empalmes horizontales de la malla metalica en el ter-


cio inferior de los hastiales de la excavacion, en cualquier caso estos tras-
lapes deberan efectuarse a una latura minima de 1,8 m respecto al nivel
del piso.

Procedimientos de Instalacion

533
Normalmente se fijan al macizo rocoso con split set, colocados en forma siste-
matica; sin embargo, en casos de que el terreno este muy agrietado se colocan
adecuandolo a la forma (Figura 29.16).

- Señalar el area donde debera instalarse la malla

- Desatar todo bloque suelto del area donde se instalará la malla.


-
- Presentar la malla utilizando de ser necesario gatas o puntales

- Anclarse definitivamente con pernos de roca.


- Asegurar laa malla utilizando la misma pletina del perno, sí este aun no
ha sido instalada, o arandelas a presion o segunda platina de reten y
tuerca, si el perno ya fue instalado

- Acomodar o moldear la malla a la forma de la superficie de la roca utili-


zando ganchos de fierro corrugado de 3/8, colocados en taladros de 0.5 m
de longitud.

- Evitar en lo posible superficie con malla suelta, especialmente cuando se


contempla la aplicación de shotcrete sobre la misma.
-

534
Figura 29.16. Instalación de malla en mina

29.4.2. CIMBRAS

Para minimizar las inestabilidades de la roca alrededor de las aberturas mineras,


debe aplicarse diversas técnicas de sostenimiento. Entre ellas se encuentran las
cimbras metálicas, las gatas y el relleno.

Las cimbras metálicas son un típico sostenimiento pasivo o soporte utilizado ge-
neralmente para el sostenimiento permanente de labores de avance, en condicio-
nes de masa rocosa intensamente fracturada o muy débil, que le confieren calidad
mala a muy mala, sometida a condiciones de altos esfuerzos.

Para lograr un control efectivo de la estabilidad en tales condiciones de te-


rreno, las cimbras son utilizadas debido a su excelente resistencia mecánica y sus
propiedades de deformación, lo cual contrarresta el cierre de la excavación y
evita su ruptura prematura. La ventaja es que este sistema continúa proporcio-
nando soporte después que hayan ocurrido deformaciones importantes.
Las cimbras son construidas con perfiles de acero, según los requerimientos
de la forma de la sección de la excavación, es decir, en forma de baúl, herradura
o incluso circulares, siendo recomendable que estos sean de alma llena. Hay dos

535
tipos de cimbras, las denominadas “rígidas” y las “deslizantes o fluyentes”. Las
primeras usan comúnmente perfiles como la W, H, e I, conformadas por dos o
tres segmentos que son unidos por platinas y pernos con tuerca. Las segundas
usan perfiles como las V y U, conformadas usualmente por tres segmentos que
se deslizan entre sí, sujetados y ajustados con uniones de tornillo.

Los accesorios en este sistema de sostenimiento son los tirantes de conexión


de las cimbras, el encostillado y los elementos de bloqueo. Los tirantes pueden
consistir de varillas de fierro corrugado o liso generalmente de 1” de diámetro u
otro elemento estructural. El encostillado puede ser realizado con planchas me-
tálicas acanaladas y en algunos casos en las minas se utilizan tablones de madera.

Los elementos de bloqueo pueden ser la madera o los bolsacretos, estos últi-
mos son sacos conteniendo agregados con cemento, los cuales son rociados con
agua para permitir su fraguado una vez colocados entre las cimbras y la pared
rocosa; el concreto débil así formado proporciona un adecuado bloqueo para
transferir las cargas uniformemente sobre las cimbras (debe ponerse especial cui-
dado en este procedimiento).

Procedimientos de instalación

Para que el sistema de soporte pueda actuar debidamente, es necesario considerar


algunos aspectos importantes en su instalación.

En primer lugar, en lo que concierne a la evolución de las cargas, es preferi-


ble que el soporte se instale lo antes posible, pues cualquier retraso ya sea en
tiempo o en distancia al frente se traduce en aumento de la presión sobre el techo,
si prevalecen las cargas de descompresión o roca suelta.

Para iniciar la colocación de un tramo con cimbras, se debe proceder a ase-


gurar el techo, lo cual se podrá realizar mediante la colocación de shotcrete tem-
poral o marchavantes de ser necesario.

536
Todas las cimbras deben estar correctamente apoyadas y sujetas al piso me-
diante dados de concreto, debiéndose mantener su verticalidad, para lo cual se
requerirá de ser necesario, asegurar la cimbra anclándola con cáncamos a las
paredes. Las siguientes cimbras a colocar se asegurarán con los tirantes y se pro-
tegerán en forma sistemática con el encostillado.

El bloqueo de la cimbra contra las paredes rocosas es esencial para que pueda
haber una transferencia uniforme de las cargas rocosas sobre las cimbras. Si no
se realiza un buen bloqueo las cimbras no serán efectivas. Por lo tanto, es impor-
tante realizar correctamente esta labor.

Es muy importante que la instalación sea cimbra por cimbra y no varias cim-
bras a la vez, es decir, completar la instalación de una cimbra para comenzar con
la siguiente.
Riguroso paralelismo de los elementos.

Adecuada adaptación a las paredes, caso contrario los elementos flexionarán ha-
cia el exterior.
Resistencia conveniente del conjunto, que depende de las uniones, instalación y
control. Estrecho o apretado contacto entre la cimbra y el contorno de la roca a
la cual soporta en todo su perímetro, a fin de desarrollar tempranamente su ca-
pacidad de sostenimiento, antes de que ocurran deformaciones significativas ha-
cia el interior de la excavación.

La supervisión de la mina no aprobará ninguna cimbra que esté mal cimentada,


no conserve su verticalidad ni su alineamiento; asimismo, si estas no se encuen-
tran correctamente topeadas a la superficie de la roca.

En las Figura 29.17 se muestra un ejemplo de colocación de cimbra en mina.

537
Figura 29.17. Cimbra. (Fuente Seguridad minera, (Nov.
2017)

29.4.4. SOSTENIMIENTO CON MADERA:

La madera es un material muy versátil para realizar trabajos de sostenimiento.


Este material por encontrarse en estado natural y por no necesitar mayor trata-
miento para su preparación, ha sido usado ampliamente desde los orígenes de la
minería subterránea. Sólo, después de la segunda guerra mundial el acero tomó
un papel predominante en la fabricación de los elementos de soporte.

No obstante lo anterior, la madera por sus grandes cualidades estructurales, sigue


siendo un material vigente en toda obra minera o civil. Su principal característica
apreciable es la relación peso propio y capacidad de soporte. Por ejemplo una
pieza de roble tiene una densidad media de 073 (𝑔𝑟/𝑐𝑚3 ) y su resistencia a
flexión es de 1.200 (𝐾𝑔/𝑐𝑚2 ), el inconveniente de la madera es que tienen una
vida útil corta, especialmente dependiendo de las condiciones ambientales.
Este material tiene un comportamiento sensible a la dirección de las car-
gas, y al contenido de humedad, la mayor resistencia se obtiene con cargas de
tracción orientada en la dirección de las fibras y en madera seca al aire. La orien-
tación más típica de la madera es para resistir cargas de flexión y de compresión,
para columnas altas siempre debe ser verificado el pandeo.

538
Los pasos generales a seguir para el diseño en madera son:

• Hace una estimación de las cargas

• Determinar los diagramas de esfuerzo de momentos flectores, de corte,


esfuerzos normales y eventualmente momentos tensores, para determinar
los valores máximos de cada esfuerzo.

• Determinar las dimensiones de los maderos de acuerdo a sus característi-


cas resistentes y las solicitaciones que deberá soportar. En el caso que las
dimensiones resulten ser muy grandes se puede buscar una redistribución
de esfuerzos o hacer un refuerzo local de los elementos.

Entre los principales tipos de estructuras de madera para el sostenimiento


tenemos:

- Puntales:

- Puntales de sostenimiento
- Elementos de cuadros, etc.

- Cuadros:

- Cuadros completos:
o rectos,
o trapezoidales,
o Etc.

- Cuadros cojos.
- Cuadros con solera.
- Cuadros reforzados:

539
o con rieles,
o de planchas metálicas,
o con pernos.

- Encribados. enrejados, entablados.

- Estrcturas combinadas
En la Figura 29.18 se muestra ejemplos de puntales y cuadros de madera. En
la Figura 29.19 se representa una estructura general de madera en una galería
minera.

(a) (b)
Figura 29.18. (a) Puntal de madera (b) Cuadro de madera

540
Figura 29.19 Estructura de madera para sostenimiento en
mina

29.4.5. SHOTCRETE

El término Shotcrete, de acuerdo al Instituto Americano del Concreto (ACI, por


sus siglas en inglés), es definido como el mortero o concreto aplicado neumáti-
camente y proyectado a alta velocidad. Concreto lanzado, de acuerdo a la Fede-
ración Europea de Productores y Aplicadores de Productos Especiales para Es-
tructuras (EFNARC, por sus siglas en inglés), es una mezcla de cemento agre-
gado y agua proyectado neumáticamente desde una boquilla a un sitio determi-
nado para producir una masa densa y homogénea.
El concreto lanzado normalmente incorpora aditivos y pueden incluir tam-
bién adiciones de fibras (metálicas o sintéticas) o una combinación de estas. Am-
bos términos, concreto lanzado o shotcrete, se refieren básicamente al mismo
material. La tendencia, especialmente en Europa, es referirse al producto como
concreto lanzado.
En nuestro medio usamos preferentemente la terminología americana de
shotcrete. Los principios aplicados a la tecnología del concreto no son diferentes
en el shotcrete. Esto significa que el shotcrete debería ser diseñado aplicando los

541
desarrollos y recursos de la tecnología del concreto para lograr una mezcla con
costos efectivos y optimizados.

Esto implica que los siguientes aspectos técnicos deberían ser considerados:

• Los materiales componentes y su composición.



• Las condiciones de aplicación (incluidos accesos y la viabilidad de los
servicios, agua, aire, iluminación y ventilación).

• El método de aplicación (vía seca o vía húmeda).

• Los aspectos logísticos (principalmente su influencia en el manejo del


material).

• Requerimientos de seguridad y salud.

Actualmente se utilizan dos métodos: la proyección por vía seca y la proyec-


ción por vía húmeda. En el proceso de vía seca, el agua necesaria para la hidra-
tación del cemento es agregada en la boquilla, mientras que en el método por vía
húmeda el agua se agrega en la planta dosificadora de concreto.

Ambos métodos tienen sus ventajas y desventajas, y la selección de uno u


otro dependerá de los requisitos del proyecto y de la experiencia del personal
encargado de ejecutarlo. Hasta hace pocos años, el método más utilizado era el
de proyección por vía seca, pero en estos momentos la tendencia ha cambiado,
especialmente en shotcrete para soporte de rocas.

El método dominante del futuro será el de proyección por vía húmeda debido
a que ofrece un mejor ambiente de trabajo, mayor calidad, uniformidad y pro-
ducción. Los desarrollos en la tecnología del shotcrete están relacionados con el
proceso de vía húmeda.

542
Actualmente, un 70% del shotcrete se aplica mediante vía húmeda (más de
8 millones de metros cúbicos al año en todo el mundo), mientras que el 30%
restante se aplica por vía seca. En algunas regiones del mundo predomina el mé-
todo por vía húmeda (casi 100% en Escandinavia e Italia).

En el Perú, el método predominante es el de vía seca. Sin embargo, la brecha


se va acortando estimándose –ya que no existen registros al respecto- que aún el
60 corresponde a la aplicación por vía seca, correspondiendo un importante 40%
a la vía húmeda.

En el Perú, la primera mina que introdujo el soporte de rocas por vía húmeda
en sus operaciones cotidianas fue la mina Cobriza de la compañía minera Doe
Run en mayo del 2,000; y la mantuvo hasta el cierre de sus operaciones.

Método de proyección por vía seca

Todo proceso tiene sus desventajas; las del método por vía seca son:

Altos costos operativos debido al desgaste y daños en las máquinas de rotor,


especialmente en los empaques de caucho y los discos de fricción. Para mantener
estos costos dentro de límites razonables, es necesario configurar bien las má-
quinas, hacer cambios oportunos de piezas y utilizar procedimientos adecuados
de pulverización.

Otra desventaja es la formación de polvo, pero el mismo puede reducirse


procurando un contenido favorable de humedad natural (o prehumidificación
adecuada) y utilizando aglomerantes de polvo.

Además de la formación de polvo en la boquilla, es necesario también pres-


tar atención al efecto que tiene el polvo del sistema de alimentación sobre la
máquina. En este particular, las máquinas tradicionales de doble cámara o la ver-
sión moderna de la Schürenberg (SBS), son ventajosas.

543
No obstante, las máquinas de rotor pueden ser condicionadas a prueba de
polvo hasta cierto punto (o incluso totalmente).

Otro problema importante del proceso de proyección en seco es el rebote


relativamente alto.

Según la superficie de aplicación en cuestión (hastíales o bóveda), se pierde


entre el 15 y 35% del concreto. La pérdida promedio normal es del 20 al 25%.

Para reducir el rebote de una manera significativa, se pueden utilizar las nue-
vas clases de aditivos mencionados anteriormente.

El uso de microsílice o de sistemas de control de la hidratación puede ayudar,


y la pérdida promedio puede reducirse hasta un 15%. Frecuentemente, se cita
una desventaja más: el bajo rendimiento del equipo, aunque las máquinas mo-
dernas permiten aplicar más de 10 m3/h. Esto es algo que indudablemente no es
posible lograr con aplicación manual, sino con el uso de un brazo robotizado.
Por lo tanto, dado el aumento en los costos de desgaste, una producción superior
a 8 m3/h resulta crítica desde el punto de vista económico.

Gracias a los muchos años de experiencia en el proceso de proyección en


seco, existe actualmente un gran conocimiento sobre la técnica. Es sumamente
importante asegurarse de seleccionar materiales, equipos y procedimientos de
aplicación que puedan combinarse de la mejor manera posible para alcanzar re-
sultados satisfactorios tanto en calidad como en economía.

Método de proyección por vía húmeda

Tal como se mencionó anteriormente, este método es el único utilizado en Es-


candinavia, Italia y en un gran número de importantes proyectos subterráneos en
todo el mundo. El uso del shotcrete para aplicaciones de soporte de rocas ha

544
aumentado en forma exponencial en los últimos 10 a 15 años, lo cual ha impul-
sado un intenso desarrollo del mismo.

Entre 1971 y 1980 se produjo un desarrollo impresionante del método por


vía húmeda en Escandinavia, con la consiguiente transformación total de su mer-
cado de shotcrete. Se pasó de 100% de vía seca a 100% de vía húmeda, y la
aplicación pasó de manual a robótica. Actualmente existen sofisticados equipos
automatizados que facilitan la aplicación del shotcrete.

Este cambio radical ocurrió sólo en Noruega. Desde aproximadamente 1976


se ha venido agregando cada vez más la microsílice y la fibra metálica al
shotcrete fabricado por vía húmeda. Sin duda alguna los noruegos llevan la de-
lantera en la tecnología del shotcrete fabricado por vía húmeda, tanto en teoría
como en la práctica. Valdría la pena tener a este evento como referente del uso
moderno del concreto lanzado para soporte de rocas.

No se sabe por qué el cambio sucedido en Escandinavia no ha ocurrido en


ningún otro país. Quizás la explicación se encuentre analizando las condiciones
noruegas. La mala fama de la técnica de proyección por vía húmeda se debe a
los deficientes equipos utilizados y al poco conocimiento del método. Estos fac-
tores han acarreado la producción de un concreto de muy baja calidad.

Para que la mezcla circule por el equipo, se utilizaban contenidos muy altos
de agua, con una relación de agua/cemento hasta de 1,0. Gracias a la tecnología
actual de la industria del concreto, es totalmente factible producir shotcrete por
vía húmeda que tenga una resistencia a la compresión a los 28 días superior a 60
MPa.

Con el método húmedo se utiliza un hormigón ya mezclado en planta de


concreto o un mortero premezclado. El concreto (hormigón) se prepara de la
misma forma que el concreto normal. En cualquier momento del proceso es po-
sible inspeccionar y controlar la relación agua/cemento (y por tanto, la calidad).
La consistencia puede ser ajustada por medio de aditivos especiales.

545
En la Figura 29.20 se muestra un ejemplo de aplicación de shotcrete por vía
húmeda en una galería minera.

Figura 29.20. Uso de shotcrete por vía húmeda como complemento del
sostenimiento
en condiciones de roca difíciles.

Con el método de vía húmeda es más fácil producir una calidad constante a
lo largo del proceso de proyección. La mezcla ya lista se descarga en una bomba
y se transporta a presión a través de la manguera. Al principio se utilizaban prin-
cipalmente bombas helicoidales, ahora predominan las bombas de pistón. En la
boquilla del extremo de la manguera, se agrega aire al concreto, a razón de 7 −
15 𝑚3 /𝑚𝑖𝑛, y a una presión de 7 bars según el tipo de aplicación (manual o
robot).

El aire tiene la función de aumentar la velocidad del concreto a fin de lograr


una buena compactación y adherencia a la superficie. Un error común que se
comete con el método de vía húmeda es utilizar cantidades insuficientes de aire.

546
Generalmente, se agregan entre 4 𝑦 8 𝑚3 /𝑚𝑖𝑛, lo cual lleva a menores resisten-
cias a la compresión así como también a la adherencia deficiente y rebote.

Para la proyección robotizada se requieren hasta de 15 𝑚3 /𝑚𝑖𝑛 de aire.


Además de aire, se añaden acelerantes de fraguado en la boquilla. Todavía hay
quien cree que no es posible obtener concreto resistente a la congelación, y que
los acelerantes de fraguado empeoran la adherencia del shotcrete.

Los resultados de varios estudios, aunados a la experiencia práctica, demues-


tran que los acelerantes logran una mejor resistencia a la congelación debido a
que producen un concreto más compacto y duradero. Asimismo, mejoran la ad-
herencia porque evitan el escurrimiento del concreto sobre el terreno, y este se
adhiere inmediatamente a la superficie.

547
Capítulo 30: DISEÑO DE RELLENOS CONSOLIDADOS PARA
SOSTENIMIENTO
Índice del capítulo

30.1. Introducción
30.2. Descripción del corte y relleno (cut and fill)
30.3. Rellenos hidráulicos
30.4. Parámetros técnicos de rellenos hidráulicos
30.5. Criterios geotecnicos de diseño

30.1. INTRODUCCIÓN

Los rellenos consolidados para el sostenimiento en minería constituyen una al-


ternativa técnica suficientemente contrastada y que se ha venido desarrollando
en las últimas décadas. Lo que se pide de un relleno es que su aplicación sea
práctica y que tenga la suficiente capacidad de sostenimiento.

El relleno debe tratarse como parte integrante del método de explotación,


desempeñando funciones de sostenimiento.

Los usos que suelen darse a los rellenos consolidados son los siguientes:

- Uso como material de construcción


. Uso como material de soporte
. Uso para vaciar estériles

Concretamente los rellenos se utilizan como techo, piso y pared en los dife-
rentes métodos de corte y relleno (cut and fill).

Los tipos de relleno disponibles son:

- Rellenos de roca (rock fills)

548
- Rellenos hidráulicos (slurry fills)
- Relleno tipo pasta (paste fill)

Las características generales de los materiales de relleno se indican en la Ta-


bla 31.1.

Tabla 30.1. Características de los rellenos

30.2. DESCRIPCIÓN DEL CORTE Y RELLENO (CUT


AND FILL)

Vamos a describir brevemente el método de corte y relleno para situar el uso de


los rellenos hidráulicos.

El corte y relleno es un método en el cual el mineral se elimina en rebanadas


horizontales generalmente hacia arriba. El mineral se perfora, explota y retira del
rebaje. El vacío resultante después del mineral que se va a eliminar se llena con
un relleno. El relleno sirve como soporte para los lados del rebaje, y como plata-
forma para los equipos, maquinarias y herramientas, cuando se extrae el si-
guiente corte.

549
Es un método recomendado, por ejemplo, donde el mineral de hierro y / o
los residuos son poco relevantes, lo que restringe el tamaño de las excavaciones
subterráneas y permite que haya poco tiempo entre la eliminación y la deposición
del relleno mineral.

Es uno de los métodos más populares utilizados para depósitos de vetas y


recientemente ha crecido en uso.

- Es un método de extracción costoso pero selectivo, con baja pérdida y dilu-


ción de mineral; es decir, permite la minería selectiva y evitar la extracción
de desechos o mineral de baja ley.

- Es relativamente costoso y, por lo tanto, solo se realiza en mineralizaciones


de alta ley (debido a que el método implica mover material de relleno así
como también una cantidad significativa de perforación y voladura).

- Es un método de minería de poca profundidad utilizado en inmersión abrupta


o es preferible para cuerpos de mineral con zonas irregulares de mineral y
mineralización dispersa.

- Se usa en la minería, inmersión abrupta en cuerpos de mineral en masas ro-


cosas estables (principalmente en depósitos metálicos muy inclinados), en
estratos con estabilidad buena a moderada, y mineralización de grado com-
parativamente alto.

- Cualquiera de las opciones de relleno puede consolidarse con hormigón, o


dejarse sin consolidar.

- Generalmente no usa cemento

- Es un método de minería ascendente: elimina el mineral en rodajas horizon-


tales, comenzando desde un corte inferior y avanzando hacia arriba (se va

550
dejando una plataforma de trabajo con las aberturas rellenas de materiales
consolidados).
- Tasas de producción moderadas.

- Buen uso de recursos.

- No suele recomendasre en macizor rocosos con esfuerzos considerables.

- Soporte de piso moderado

- El mineral es perforado, volado y removido del rebaje.

- El mineral se extrae en rodajas: a medida que se toma cada rodaja horizontal


o ligeramente inclinada, los huecos abiertos se rellenan con una variedad de
tipos de relleno para soportar las paredes (es decir, el relleno puede ser de
roca, relaves, relaves cementados, u otros materiales adecuados).

- El relleno sirve tanto para soportar las paredes de la plataforma como para
proporcionar una plataforma de trabajo para el equipo cuando se extrae la
siguiente porción.

- Se retira el mineral en rodajas horizontales, comenzando desde un corte in-


ferior y avanzando hacia arriba.

- Se practica tanto en la dirección de arriba (arriba) como en la parte inferior


(abajo).

- El mineral cubre el área de trabajo y las máquinas trabajan en el relleno.

En conclusión, debido a que el método implica mover material de relleno,


así como una cantidad significativa de perforación y voladura, es relativamente
costoso y, por lo tanto, solo se realiza en mineralizaciones de alta ley donde es
necesario ser selectivo y evitar la extracción de desechos o mineral de baja ley.

551
No obstante en los últimos años se han introducido distintas mejoras al método
que permiten su flexibilidad y eficiencia en diferentes minas.

30.3. RELLENOS HIDRÁULICOS

Los rellenos hidráulicos son los más usados actualmente en la minería de Cut
and Fill (Corte y Relleno). El diseño consiste en encontrar una curva granulo-
métrica de arena o material de relave que junto a una cantidad de agua se com-
porte como una pulpa de fácil manejo a través de tuberías y ductos de vaciado.

Los parámetros a considerar en él diseño de la curva granulométrica a ser


utilizada en la pulpa debe considerar lo siguiente:

• El tamaño máximo y su volumen de material grueso que puede ser


transportado sobre la velocidad crítica de transporte
• El tamaño mínimo y su volumen que permitirá un drenaje adecuado.

Curva granulométrica para rellenos hidráulicos

Las partículas de mayor tamaño son difíciles de mantener en suspensión aún


cuando se transporten a velocidades superiores a la velocidad crítica. Algunas
de los aspectos característicos de las curvas granulométricas que deberemos te-
ner en cuenta a efectos prácticos para el transporte y consolidación de los mate-
riales, son (Figura 30.1):

- Las partículas de mayor tamaño también aumentan el desgaste de los ductos


de transporte de manera exponencialmente.

- La fracción de material fino influye en la velocidad a la cual se puede dre-


nar la pulpa para vaciar el exceso de agua.

- La velocidad de drenaje del exceso de agua debe ser no menor a 2.5 cm/hr

552
- La cantidad máxima de finos para evitar liquefacción producto de potencia-
les cargas dinámicas es de 8% en peso de material bajo 20 micrones u 800
mallas.

Utilización de rellenos hidraúlicos

Los rellenos hidráulicos se pueden utilizar en diferentes trabajos de minería sub-


terránea:

• En métodos de explotación cut and fill convencional u overhang cut and


fill.

• En algunos casos se utiliza equipos de drenaje especial para acelerar el


proceso de percolación el cuál resulta ser la etapa crítica del proceso pro-
ductivo (en muchas ocasiones se procede a diseñar plantas de producción
de rellenos y equipos automatizados de carga controlados desde paneles
de control con software).

• Se debe cuidar el evitar la remoción de la porción final del material pro-


ducto del drenaje rápido de agua.

• Como apoyo en métodos de explotación de hundimientoLa velocidad de


transporte de la pulpa debería estar en el rango 1.3 − 1.7 𝑚/𝑠

La utilización de los rellenos hidráulicos permite acelerar el ciclo de minado,


una mayor recuperación de mineral, menor pérdida de finos, estabilidad perma-
nente de las labores explotadas, reducción del consumo de madera u otros mate-
riales como elementos de sostenimiento y mejora general de la estabilidad de las
labores mineras.

Como consecuencia de esto se reducirá los costos de minado, se minimizará


los accidentes por caída de rocas al tener labores más estables.

553
Los rellenos hidráulicos permiten disminuir los problemas de inestabilidad
del macizo rocoso y con ello minimizar los riesgos de caída de rocas, estallido
de rocas, así como los altos costos de producción generados por los problemas
en el sostenimiento de las labores mineras.

Técnicamente se trata de aplicar los conocimientos de la mecánica de fluidos


sobre transporte de fluidos con sólidos en suspensión; y lograr de esta manera
saturar con relleno hidráulico todos los espacios vacíos generados por la explo-
tación de mineral.

Con esto gran parte del desmonte producto de las labores de avance retorna-
ría como relleno a interior mina, disminuyendo el impacto ambiental generado
por los grandes volúmenes que ocupan las escombros y residuos en superficie.

En muchas minas de la mediana y pequeña minería, la aplicación del relleno


hidráulico permitiría disminuir el consumo de madera en el sostenimiento, con-
tribuyendo del mismo modo con la conservación de bosques los cuales cada vez
son más escasos.

Con el método de explotación de corte y relleno aplicado en muchas explo-


taciones mineras, no queda más remedio que dejar pilares con alto contenido
metálico de metales valiosos /(como es el caso del oro y de la plata). El problema
principal es la inestabilidad de estos pilares de mineral y de la masa rocosa ad-
yacente a los pilares como consecuencia del tiempo de exposición de las áreas
abiertas dejadas por el método inicial de minado (que frecuentemente ha sido el
de fue cámaras y pilares. En estos casos, el método de corte y relleno es una
alternativa técnica y económica viable, y el uso de rellenos hidráulicos permite
esa alternativa.

554
Figura 30.1. Tamaño de partículas y % pasante
En la Figura 30.2 se muestra un esquema de principio de funcionamiento de
un sistema de relleno hidráulico.

555
Figura 30.2. Esquema de funcionamiento de sistema de relleno hi-
dráulico

30.4. PARÁMETROS TÉCNICOS DE RELLENOS HI-


DRÁULICOS

Vamos a ver los parámetros técnicos más importantes de los rellenos hidráulicos
con vistas a su utilización como material de sostenimiento.

- El ángulo de fricción aparente depende de la angularidad de los fragmentos


de arena y su compactación
-
- El índice de huecos de rellenos hidráulicos es del orden de 70%. Lo cual
implica una densidad de 1.6.
-
- El ángulo de fricción de falla es de 37 grados
-
- No se considera cohesión ya que es arena suelta. Sin embargo; en realidad
como la arena está húmeda se cohesión aparente debido a la succión produ-
cida en los poros y capilares.

- En estas condiciones la altura máxima de relleno que se puede mantener es-


table es de 3 a 4 metros.
Parámetros de resistencia de rellenos hidráulicos cementados

Para aumentar la cohesión del relleno se incorpora cemento en la pulpa de modo


de mejorar sus condiciones de resistencia. En la Tabla 30.2 que se muestra a
continuación se resumen una serie de parámetros de resistencia que son caracte-
rísticos de los rellenos de arena cementados.

Tabla 30.2. Algunos parámetros de resistencia típicos de rellenos de arena


cementados
(Thomas, et al, 1979)

556
Conte- Tiempo de Muestras Cohesión Ángulo de
nido de curado testadas (c) fricción (φ)
cemento (días) (MPa) (grados)
(wt % )
4 7 22 0,13 30
28 23 0.15
8 7 24 0,24 33
28 24 0,31
16 7 24 1,02 36
28 24 1,46
0 (finos 205 11 0.03 32
añadi-
dos)
4 207 12 0,21 37

La resistencia de un relleno con cemento está dada como función del conte-
nido de cemento y el tiempo de curado por la siguiente relación:

Resistencia de rellenos de roca cementada (CRF)

En la práctica, suele incorporarse rocas estériles a los rellenos hidráulicos de


modo de disminuir las cantidades de cemento y arena a utilizar. Esto suele tener
los siguientes resultados:

- Generalmente presentan una mayor resistencia dada sus características cons-


tructivas.
- El CRF varian en su cantidad de cemento en peso de 4-8%.

557
La relación empírica para el cálculo de resistencia a la compresión (1 −
11 𝑀𝑃𝑎) está dada por la siguiente expresión:

558
Figura 31.3. Comportamiento de rellenos de roca con ce-
mento
Comportamiento de relleno de rocas con cemento

Se han realizado pruebas y mediciones del comportamiento de los rellenos hi-


dráulicos con rocas y cemento (midiendo esfuerzos y deformaciones); al respecto
se muestran las gráficas de la Figura 3.3. Las pruebas se han realizado tanto con
muestras confinadas como no confinadas; asi como con diferentes proporciones
de cemento. De las pruebas se deduce la influencia significativa que tiene el ce-
mento en los rellenos, así como el comportamiento de los mismos a distintos
niveles de confinamiento

Segregación en rellenos de roca cementados

En los rellenos de roca cementada puede producirse segregación de los compo-


nentes del mismo cuando en las labores mineras son sometidos a los esfuerzos
de trabajo. Este es un incoveniente que puede evitarse con el correcto diseño y
ensayos de los rellenos.

La segregación que se produce puede ser de:

- Roca
- Cemento
- Arena

Como consecuencia de esto se generan áreas de alta porosidad que tienden a


tener un bajo contenido de cemento. Esto a su vez, influye en el comportamiento
de los pilares construidos con relleno, dando lugar a una serie de modelos prác-
ticos que conviene tener en cuenta (el problema de sostenimiento no termina con
la aplicación del relleno hidráulico, sino que requiere también una observación
de su comportamiento in situ).

559
En la Figura 30.4 se muestra un diagrama de la influencia de la rigidez del
relleno en el comportamiento del pilar.

Figura 30.4. Efecto de la rigidez del relleno en el comportamiento


del pilar
La rigidez del relleno cambia las propiedades constitutivas del pilar mi-
nero, pasando de plástico a frágil-plástico.

Un relleno hidráulico rígido genera un esfuerzo lateral mayor y aumenta


la resistencia post-falla.

La rigidez del relleno se puede manifestar varios días después de su apli-


cación.

Modelo de fallas de Mitchell 1983 (1)

Este es un modelo de falla por resistencia a la tracción o al corte. Así tenemos


(Figura 31.5):

560
El peso neto de la cuña a fallar es la siguiente (la cohesión de las paredes
induce una resistencia al corte):

El factor de seguridad a la formación de una cuña en el piso del relleno es:

Figura 30.5. Modelo de falla de Mitchell (1983)


El UCS crítico del material de relleno para su sostenimiento viene dado por
la siguiente expresión:

30.5. CRITERIOS GEOTECNICOS DE DISEÑO

561
Para la estimación rápida del orden de magnitud de la resistencia de los rellenos
cementados en función del contenido en cemento, y en cada una de las dos apli-
caciones (rellenos autoestables y rellenos resistentes) se pueden emplear los si-
guientes criterios:

a) Rellenos AUTOESTABLES: La resistencia a compresión simple que es


necesaria en un relleno de densidad, γ, para que sea estable en talud ver-
tical de altura h y longitud L viene dado por la siguiente expresión: (Mit-
chell et al, 1982).

𝜸𝒉
𝝈=
𝟏 + 𝒉⁄𝑳
Esta expresión es válida para valores 𝑳 ≥ 𝟏, 𝟓𝒉 y tiene en cuenta el efecto
de fricción lateral de la roca encajonante (o encajante) sobre la cara no expuesta.
Para valores de h/L próximos a cero obtendríamos 𝝈 = 𝜸𝒉 que corresponde a
un talud de longitud infinita.
b) Rellenos RESISTENTES: En su empleo como medio de sostenimiento el
criterio de diseño consiste en la determinación de la resistencia que nece-
sita un relleno para generar una tensión de confinamiento al pilar contiguo
de modo que su capacidad portante quede incrementada en una magnitud
igual o mayor al incremento de tensiones generado por la explotación de
la cámara contigua. De acuerdo con este criterio la resistencia requerida
es: (Sijing Cai, 1983):

𝜸𝑯 𝒂
𝝈=
𝑲 𝑳
Siendo:
𝜸 = Densidad del recubrimiento
H = Profundidad del pilar
(1+ 𝑠𝑒𝑛 ᵩ)
𝐻=
(1−𝑠𝑒𝑛 ᵩ)
ᵩ = Angulo de fricción interna de la roca del pilar
a = ancho de cámara

562
L = ancho del pilar
σ = Resistencia a compresión simple del relleno.
Teniendo en cuenta que en términos de medias globales para un yacimiento,
el ratio a/L = 1/(1-R), siendo R el coeficiente de recuperación primaria (cáma-
ras), tenemos:
𝜸𝑯 𝟏
𝝈=
𝑲 𝟏−𝑹

La expresión anterior es aplicable dentro de rangos normales de recupera-


ción primaria en minería subterránea por cámaras abiertas en yacimientos tabu-
lares semiverticales.
En la casi totalidad de los casos de aplicación, los rellenos consolidados no
son calculados ni aplicados como medio de sostenimiento activo de la estructura
rocosa, sino como suelos estabilizados con 3% - 4% de cemento, que por su ca-
pacidad auto soportante en pared o talud vertical, su bajo coste y otras importan-
tes ventajas operativas, pueden reemplazar con ventaja las funciones tradicional-
mente desempeñadas por los rellenos de roca suelta.

El elevado coste de rellenos resistentes, con alto contenido en cemento, y la


indudable dificultad operativa de su emplazamiento en condici6nes controladas
en cuanto a las propiedades finales in situ han impedido hasta hoy que estos re-
llenos sean empleados en el sostenimiento de huecos, pese a tratarse de una apli-
cación técnicamente viable y atractiva que está muy desarrollada en sus aspectos
teóricos.

A continuación se desarrollan algunas consideraciones sobre el estado actual


de la tecnología, describiéndose algunas de las limitaciones técnicas y económi-
cas que inciden sobre su desarrollo futuro.

Composicion del relleno cementado.

Existen muchos tipos de relleno cementado con aplicación en la minería. El tipo


más frecuente y extendido es el Relleno Hidráulico de Estériles Cementado que

563
está constituido por una mezcla, de estériles del proceso de flotación, deslamados
por ciclonado y mezclados con cemento en proporciones variables (2 a 15 %).

Esta mezcla, es vertida a las cámaras por bombeo, en forma de pulpa de 60%
a 70 % de sólidos en peso, a través de una red de pozos verticales y tuberías
instaladas en galerías (o a través de sistemas altamente mecanizados y automati-
zados que parten desde una planta de producción de la pulpa y terminan con
robots de vertido).

En algunos casos, se adicionan gravillas en proporción variable con objeto


de conseguir incrementar la producción de relleno o mejorar la calidad. Mucho
menos frecuente es la utilización exclusiva de gravilla (morteros de relleno). En
la Figura 30.6 presentamos algunas curvas granulométricas representativas de
estos rellenos.

Figura 30.6. Curvas granulométricas típicas de diversos tipos de rellenos


de mina y de
sus componentes básicos.

564
Funciones del relleno cementado.

Los rellenos cementados cumplen en minería una o ambas de las funciones si-
guientes:

• Ocupar el hueco de explotación, con funciones operativas similares a las


de los rellenos sueltos convencionales.

• Como sostenimiento activo aumentando la capacidad portante de las es-


tructuras de roca mediante la transmisión de tensiones de confinamiento.
La sustitución total por rellenos resistentes de la función de sostenimiento
de un pilar de roca, ha sido aplica-da en muy pocas ocasiones y circuns-
tancias especiales.

Las principales ventajas sobre los rellenos sueltos son las siguientes:

a) Pueden producirse a ritmos mucho más elevados, reduciendo sustan-


cialmente el
tiempo de llenado de los huecos.

b) Son estables en taludes verticales de alturas considerables (60 m a 100


m), con bajos contenidos de cemento (3% - 5%). Esta propiedad ha
revolucionado las técnicas de recuperación de pilares al permitir el
empleo de las técnicas de perforación de tiros largos de gran diámetro
y métodos de minería por grandes cámaras.
c) Forman taludes de vertido prácticamente planos por lo que el empleo
de maquinaria
en su nivelación es casi siempre, innecesario. Además permite la for-
mación de excelentes pisos de rodadura que aumentan el rendimiento
de la maquinaria de carga y reducen o eliminan la dilución (métodos
de corte y relleno).

565
d) Por su menor compresibilidad, cumplen con mayor eficacia la función
de confinamiento de las paredes del hueco (hastiales y techos de cá-
maras), impidiendo o limitando el progreso hacia arriba de las cavida-
des de hundimiento que puedan iniciarse. De este modo, se evita la
perdida de reservas vírgenes y los fenómenos de subsidencia.

e) Al emplearse gran parte de los estériles como relleno, se reduce sus-


tancialmente el tamaño de las presas de almacenamiento de estériles,
así como su costo de instalación y operación.

f) Su preparación y distribución es más económica y productiva.

g) Con dosificación de cemento más elevada (10% a 20%), pueden al-


canzarse propiedades físicas y mecánicas adecuadas para ejercer pre-
siones de confinamiento sobre los hastiales y pilares adyacentes, au-
mentando la capacidad portante del pilar y reduciendo sus dimensio-
nes de diseño (aumento de la recuperación).

h) En determinados casos, se emplea como sustituto de la madera en la


construcción de techos de galería artificiales (Método de corte y re-
lleno descendente), o en la construcción de pilares artificiales, con o
sin armadura de acero (Métodos Concrete Pillar y Cámaras y pilares).

Costes del relleno


El coste unitario de un relleno cementado viene determinado en un 70%-80%
por el valor del cemento que contiene. A su vez, el cemento que es necesario
para dar al relleno una determinada resistencia a compresión simple (σ) es fun-
ción de muchos factores, muy especialmente de la densidad de pulpa con la que
el relleno es vertido en la cámara y de la distribución granulométrica de los esté-
riles (especialmente los tamaños similares al cemento.
En condiciones de control sobre los factores anteriores, la relación entre el con-
tenido en cemento y la resistencia a compresión simple es generalmente de tipo

566
exponencial; pero no nos aporta mayor utilidad trabajar con expresiones mate-
máticas demasiado teóricas para encontrar una correlación de eminente carácter
práctico.

567
Capítulo 31 :ELECCIÓN DEL MÉTODO DE EXPLOTACIÓN
Índice del capítulo

31.1. Introducción
31.2. Diferencias entre la minería a cielo abierto y la minería subterrá-
nea
31.3. Generalidades de los métodos subterráneos
31.4. Mecánica de rocas en la mina subterránea
31.5. Riesgos en el diseño geomecánico de las labores subterráneas
31.6. Riesgos asociados al metodo de explotación
31.7. Características de aplicación de los métodos
31.1. INTRODUCCIÓN

La explotación subterránea de minerales es una de las actividades de más riesgo


que realiza el hombre. Muchos accidentes a lo largo de la historia con centenares
de víctimas avalan tal afirmación. Son muchos los factores de riesgos presentes
en la actividad minera subterránea.

Las características de la roca y el macizo rocoso, desprendimiento de rocas,


el uso de explosivos y las consecuencias de las voladuras, la presencia de gases
tóxicos o inflamables, el empleo creciente de máquinas y equipos, la presencia
de aguas subterráneas, las probabilidades de incendios, etc., conforman un es-
pectro de riesgos de alto potencial de severidad. A lo anterior debe añadirse los
errores de diseño y ejecución de las propias excavaciones mineras en las fases
de preparación, desarrollo y explotación de la mina.

Desde hace miles de años el hombre ha excavado la tierra en busca de mine-


rales. Al principio los trabajos fueron simplemente una ampliación de pequeñas
labores mineras superficiales. A medida que las necesidades de metales iban cre-
ciendo y los yacimientos estaban a mayor profundidad, se fueron ideando y desa-
rrollando métodos y equipos de explotación subterránea cada vez más eficientes
y sofisticados.

568
La minería en general exige una planificación cuidadosa y extensiva de las
excavaciones, al objeto de que la misma funcione adecuadamente; pero es la mi-
nería subterránea la que comporta mayor nivel de complejidad técnica y riesgo
asociado.

En España, la minería subterránea, y desde luego la minería de superficie, ha


sido excesivamente asfixiada hasta la fecha por una legislación española y euro-
pea muy restrictiva en materia ambiental y laboral, por un rechazo de la sociedad
europea a las actividades extractivas o por la falta de innovación y creatividad
de las instituciones representativas de la ingeniería e industria mineras españolas,
que no han podido o no han sabido sortear las dificultades, crear nuevas formas
de negocio, mejorar tecnológicamente o internacionalizarse, como sí lo han he-
cho otros países tradicionalmente mineros, como Suecia, Noruega, Finlandia,
etc. Pero; la minería española y europea están repuntando, pues las tendencias
mundiales aconsejan poner en valor los yacimientos minerales de minerales
como el cobre, el cobalto, el litio, el plomo, el zinc o el wolframio; y de este tipo
de metales hay interesantes prospectos mineros en España.

En Australia, Sudáfrica, China, Rusia, Canadá, EEUU, Chile, Perú, Ecuador,


Colombia, México, etc., se están desarrollando grandes proyectos mineros sub-
terráneos, mixtos (subterráneos y a cielo abierto) y de minería superficial; la mi-
nería tiene mucho futuro por delante, las sociedades occidentales son grandes
consumidoras de metales y minerales.

La menor cantidad de grandes yacimientos superficiales, de leyes altas y a


poca profundidad, por un lado y la protesta social contra las minas a cielo abierto
plantean la necesidad de profundizar las minas, yendo a grandes explotaciones,
con grandes cavernas y espacios subterráneos, donde la mecánica de rocas, la
automatización de las operaciones y la perforación y la voladura a gran escala,
están aún por descubrir.
31.2. DIFERENCIAS ENTRE LA MINERÍA A CIELO
ABIERTO Y LA MINERÍA SUBTERRÁNEA

569
Las diferencias entre ambos tipos de explotación minera se pueden agrupar en
ventajas y des- ventajas. Las ventajas de las explotaciones a cielo abierto sobre
la minería subterránea (de interior) pueden clasificarse en:

1. Ventajas técnicas:

• Mayor productividad en el cielo abierto, unas 10 veces más que en


interior.

• Concentración de las operaciones y mayor sencillez de control y di-


rección.

• Mayor producción por unidad de arranque (tajo, sección, área o


mina).

• Elevada mecanización por una menor limitación en tamaño y el peso


de las má-
quinas.

• Mejor posibilidad de comprobación geológica y una exploración más


sencilla.

• Simplicidad en operaciones auxiliares y servicios e incluso elimina-


ción de alguno
de ellos.

• Mejor recuperación del yacimiento.

• Planificación y control más fácil.

570
• Mayor flexibilidad para responder a los aumentos o a la disminución
de la produc
ción, en función de las variaciones coyunturales de la demanda.

2. Ventajas económicas:

• Menor coste de capital por tonelada de material (estéril o mineral) produ-


cido.

• Menor coste de operación por tonelada de material movido.

• Posibilidad de mover una gran relación de estéril a mineral.

• Mayor disponibilidad de reservas por explotación de unos recursos de


menor ley que inicialmente pudieron ser desechados).

• Mejor posibilidad de contratar alguna parte o todo de los procesos mine-


ros (geología, laboreo y tratamiento).
3. Ventajas sociales:

• Mayor seguridad e higiene en el trabajo.

• Mayor facilidad para encontrar mano de obra.

• Menor influencia del factor de costo del personal.

Las desventajas son las siguientes:

1. Desventajas técnicas:

• Desfavorable influencia de las condiciones geográficas, topográficas,


climatológicas y atmosféricas.

571
• Limitación en profundidad.

• Control de la estabilidad de los taludes.

• Necesidad de que existan vertederos cercanos en función de la topogra-


fía de los
terrenos.

• Mezcla de mineral y estéril y fuerte control de calidad para evitar la di-


lución.

2. Desventajas económicas:

• Gran inversión inicial de capital en maquinaria y terrenos para huecos y


vertede-
ros.

• Gran inversión inicial para realizar el desmonte o la descubierta prelimi-


nar.

• Poca flexibilidad para superar errores en la selección de la maquinaria o


en el di-
seño.

3. Desventajas sociales:

• Personal de operación y mantenimiento más formado y por tanto, más


caro.

• Problemas medioambientales por alteración en los terrenos afectados por


el hueco

572
y los vertederos.

• Problemas político-económicos de compra de terrenos.

• Mayor empleo de mano de obra en la minería subterránea.


Como resumen podemos decir que se trata de unos métodos mineros dife-
rentes, que requieren mayores reservas para cielo abierto, aunque puedan ser de
menor ley, con un ritmo más rápido de explotación y por ello, una menor vida,
con una exploración más cara y detallada para evitar graves errores y con unas
inversiones más fuertes por ser unas producciones anuales mucho más grandes.
Todo ello hará, siempre que sea posible, que existan los dos métodos. Muy es-
pecialmente la tendencia será hacia una minería mixta que combine simultánea-
mente ambos, para lograr explotar mejor el yacimiento y combinar acertada-
mente las ven- tajas de cada uno, disminuyendo los inconvenientes y compar-
tiendo los servicios y algún proceso como el transporte y el tratamiento mine-
ralúrgico.

La minería subterránea en países como Chile y Perú presenta enormes posi-


bilidades y dado el gran potencial minero de Suramérica, es previsible que el
futuro de la minería subterránea se defina ahí; y la enorme cantidad de empresas,
ingenieros, fabricantes y consultores que han llegado a Perú y Chile en los últi-
mos años, así lo atestiguan.

31.3. GENERALIDADES DE LOS MÉTODOS SUBTE


RRÁNEOS

La minería subterránea es la técnica utilizada para recuperar minerales de los


yacimientos situados por debajo de la superficie terrestre. Para tal fin, la minería
subterránea necesita un sistema de excavaciones que permita llegar a las zonas
de minerales contenidos en la roca.

Las operaciones de perforación y voladura constituyen una parte esencial de


todo el ciclo de minado, principalmente por el impacto en el coste total del ciclo

573
y porque condicionan en gran medida todas las operaciones, desde la carga del
mineral hasta la molienda del mismo.

La perforación y voladura de rocas está íntimamente ligada al tipo de método


de explota- ción que se utilice para la extracción del mineral y no se puede en-
tender cabalmente si antes no se entienden los métodos de explotación subterrá-
nea.

31.3.1. OPERACIONES BÁSICAS DE UNA MINA SUBTERRÁ


NEA

Todos los yacimientos mineros requieren un modelo específico de excavaciones


de preparación, que se disponen en una fase separada, antes de la producción del
mineral. Esta fase se efectúa en conexión con el método de explotación seleccio-
nado.

Existen componentes básicos de excavación de roca para la producción efi-


ciente de un yacimiento mineralizado, y está dado por:

▪ Accesos
▪ Preparación de la mina
▪ Métodos de Explotación
Los accesos son labores mineras que abren el camino desde la superficie al
cuerpo mineralizado para su explotación.

La preparación se define como una red cuidadosamente planificada de desa-


rrollos mineros como galerías, socavones, piques, chimeneas, rampas, o toda
forma básica de excavación de rocas. La preparación está íntimamente conectada
con los métodos de explotación y define la infraestructura de la mina.

574
Figura 31.1. Esquema general de preparación de una mina subte-
rránea
Los métodos de explotación son la forma o el sistema asociado a la explota-
ción del yacimiento, y dependerá de factores relacionados con la naturaleza el
depósito mineralizado, y de consideraciones técnico-económicas, siendo las
principales: potencia del yacimiento, forma y extensión del cuerpo, distribución

575
de la mineralización, propiedades geomecánicas, disposiciones generales, situa-
ción geográfica, etc.

Cuando las reservas probables y probadas de un yacimiento mineral han


sido suficientemente estimadas, sus límites han sido convenientemente delimi-
tados y se ha recopilado la suficiente información para un análisis más deta-
llado; puede pasarse entonces a la siguiente etapa: el proceso de selección del
método de explotación más apropiado – es decir, el método o métodos para el
minado -, que constituye uno de los factores de éxito más importantes en el ne-
gocio de la explotación rentable de minerales.

Conviene puntualizar qué en esta etapa, la selección es solamente preliminar,


el primer o primeros métodos de minado, sirven como base del esbozo de pro-
yecto y estudio de factibilidad. Pero; ya en esta fase temprana de la elección del
método de explotación, la mecánica de rocas y la geomecánica tienen o deberían
tener una influencia determinante para poder seleccionar el método más rentable,
que permita la extracción del mayor volumen de mineral, al ritmo de producción
más conveniente para el negocio minero, con la estabilidad y seguridad de la
mina que permita la continuidad del negocio y la sostenibilidad socio ambiental
de esa actividad industrial.

Posteriormente podrá ser necesario revisar los detalles del método de explo-
tación; pero los principios básicos para la extracción del mineral quedarán como
una parte final del esquema de explotación de la mina. En la Figura Nº 31.1
Esquema general de preparación de una mina subterránea, se muestra una vi-
sión general de una mina subterránea.

Con respecto a los principios básicos conocidos, en la actualidad se utilizan


de manera general varios métodos de minado; algunos de forma unitaria, otros
en combinación, etc. Entender la Mecánica de Rocas y la Geomecánica aplicada
a la minería subterránea, comportar comprender en primer lugar, como trabajan
los diferentes métodos de explotación. Porqué la solución rentable y segura de

576
una mina es una solución de compromiso entre el método de minado más efec-
tivo y adecuado con el respeto a los principios de la mecánica de rocas que dan
estabilidad y seguridad a la mina, según se vaya avanzando en la extracción del
mineral.

Seleccionar un método de explotación de una mina es un proceso complejo


que supone adaptar la TEORÍA ACTUALIZADA de los METODOS GENERA-
LES a las características específicas de cada yacimiento. Los procesos de selec-
ción descritos aquí deben entenderse como el suministro de técnicas mediante el
cual los métodos candidatos para nuestro yacimiento mineral (depósito mineral)
dado, pueden ser reducidos a uno o dos métodos viables (factibles), que luegan
deberán pasar los filtros técnicos, económicos, financieros y medioambientales.

En primer lugar, la viabilidad económica aproximada, podrá ser evaluada


más en detalle aplicando la mecánica de rocas, y se podrá profundizar en la in-
vestigación de las modificaciones específicas sobre el método.
En la descripción de costes y factores económicos todos los valores se ex-
presan en euros y dólares americanos actualizados. Debido a la singularidad de
cada yacimiento mineral las variaciones de cada uno de estos métodos son casi
ilimitados.

31.3.2. MÉTODOS DE EXPLOTACIÓN

En este capítulo haremos un repaso de carácter general de los métodos de explo-


tación subterránea, las especificaciones y criterios técnicos de su aplicación, pa-
rámetros de diseño, operaciones unitarias, etc., en cada uno de ellos.

En los capítulos siguientes trataremos los métodos más usuales e importantes


en minería subterránea, analizando los criterios de aplicación de la mecánica de
rocas y la geomecánica, así como los diseños técnicos más apropiados. Existe un
centenar de métodos de explotación subterráneos considerando sus variantes. El
método depende de una serie de factores relacionados con la naturaleza del ya-
cimiento y de consideraciones técnico-económicas.

577
La forma de extracción del mineral y el tratamiento geomecánico del hueco
creado son los factores que definen, de alguna manera, el método de explotación.
Se pueden distinguir tres grandes grupos:

1. Tajeos (cámaras) con sostenimiento natural: cámaras y pilares (room


and pillar
míníng) y tajeos por subniveles (sublevel stoping) y otras variantes
sobre los métodos base.

2. Para los tajeos (cámaras) sostenidos artificialmente, los métodos usa-


dos son: almacenamiento y cámaras (shirinkage stoping), corte y re-
lleno (cut-and fill mining), long wall mining, square set mining; y va-
riantes de los métodos base.

3. Para los métodos caving, las técnicas usadas son: sublevel caving
(hundimiento de subniveles) y block caving (bloques hundidos) y va-
riantes de los métodos base.

Ahora bien, desde un punto de vista más práctico, cada uno de estos grupos
tiene sus métodos específicos: Tajeos que requieren sostenimiento mínimo:
a. Room and Pillar (cámaras y pilares)
b. Sub level stoping

2. Tajeos que requieren algún sostenimiento adicional diferente a los pila-


res:

a. Shirinkage stoping (tajeos y almacenamiento)


b. Cut and Fill Stoping (corte y relleno con tajeos)
c. Under Cut and Fill Stoping (corte y relleno descendente)
d. Timber Supported System (sistema soportado
e. Mining by Top Slicing Method (método por rebanadas as-
cendente)

578
f. Long Wall Mining (método de taladros largos)
g. Short Wall Mining (método de taladros cortos)

3. Métodos de hundimiento:

a. Sublevel Caving (hundimiento de subniveles)


b. Block Caving (hundimiendo de bloques)

El objetivo de este apartado es dar una guía a los profesionales de ingeniería


de minas, para permitirles entender que la selección de un método de explotación
consiste esencialmente en la adaptación de los métodos generales a las necesida-
des específicas de cada yacimiento, teniendo en cuenta las características geo-
mecánicas que defibirán la estabilidad de la mina y la forma de minado más ren-
table y segura.

Debido a la singularidad de cada yacimiento mineral, las variaciones de cada


uno de estos métodos son casi ilimitadas y dependen de la habilidad del ingeniero
para encontrar el método o las combinaciones de ellos más adecuada desde el
punto de vista económico, técnico y ecológico.

En la Tabla 32.1 se representa la clasificación general de los métodos de


explotación y su traducción al inglés (debido a que para muchos ingenieros de
habla hispana les resulta más sencillo identificarlos por estas denominaciones).

En Iberoamérica, los métodos más comunes son:

• Cámaras y pilares.
• Tajeo por subniveles.
• Cráteres invertidos.
• Corte y relleno.
• Almacenamiento provisional.
Tabla 31.1. Clasificación de los métodos de explotación subte-
rránea

579
La elección de uno u otro método de explotación, está bastante condicio-
nado por las condiciones del terreno y de su relación con el cuerpo mineralizado,
y frecuentemente se utiliza una combinación de métodos o se modifican alguno
de ellos.

Influencia de las condiciones del terreno en el diseño del método


Si el macizo rocoso está altamente fracturado o si las tensiones medidas in situ
y en el labo- ratorio exceden la resistencia de la roca, existen medidas que
puede tomar el ingeniero para garantizar las condiciones geomecánicas de la
mina. Básicamente, hay dos opciones:
• liberar tensiones para hacerlas decrecer, o
• incrementar la resistencia del macizo mediante refuerzos.

31.4. MECÁNICA DE ROCAS EN LA MINA SUBTE


RRÁNEA
Si la roca está altamente fracturada o si las tensiones calculadas mediante los
ensayos in situ y pruebas de laboratorio exceden la resistencia de la roca, hay
que modificar los diseños a fin de disminuir los riesgos y conseguir que la ex-
plotación de la mina sea segura. Hay que tomar medidas.
La mecánica de rocas puede actuar básicamente en dos direcciones: dismi-
nuir las tensiones o incrementar la resistencia del macizo rocoso.
Refuerzo de la roca. Consideraciones de diseño
El anclaje ha probado ser un método efectivo de refuerzo de la roca en las exca-
vaciones subterráneas. Los pernos de anclaje (Rock bolts, Split sets) deben ser

580
instalados tan pronto como sea posible luego de que se ha practicado una abertura
en el terreno. Y deben instalarse, anclados o cementados totalmente.

Figura 31.2. Pre-refuerzo de túneles (adaptado de Korbin &


Breakke 1976)
El refuerzo de la roca debe hacerse con celeridad, sí es posible antes de que
ocurra cualquier deformación. En otras palabras, el terreno debe ser pre-refor-
zado, si es posible totalmente (esto ocurre en minas con macizos rocosos fuerte-
mente fracturados).
Un método de pre-refuerzo ha sido descrito con considerable mérito (Corbin
and Brekke, 1976;) en el trabajo: A model of study of tunnel pre-reinforcement,
Journal of the Soil Mechanics and Foundation - Division – Américab Society of
Civil Engineers). En este método los anclajes (rock bolt-split set) son instalados
en el frente dirigidos hacia arriba en la dirección del avance como se muestra en
la Figura 31.2.
En aquellos macizos rocosos donde las envolventes de Mohr son excesivas
(acentuadas o agudas) a bajas presiones de confinamiento, una pequeña cantidad
de confinamiento evita la pérdida de resistencia por oposición a la expansión de
la roca. En este método se sugiere que las barras de pre-refuerzo deben ser total-
mente encapsuladas y no tensionadas.
Envolvente de Mohr o de rotura.
La envolvente de los círculos de Mohr de rotura es una característica mecánica
para un material determinado. Según la hipótesis de la teoría de rotura de Mohr,

581
una envolvente de rotura es el lugar de encuentro de los puntos cuyas coordena-
das representan los valores de las tensiones normales y de corte que combinados
producirán la rotura de un material específico (en este caso la roca o macizo
rocoso).
Al analizar la estabilidad de una abertura en el macizo rocoso, es habitual la
linealización del criterio de rotura de Hoek & Brown para obtener la envolvente
de rotura de Mohr-Coulomb equivalente.
Aunque generalmente, se acostumbra, describir el criterio de Mohr-
Coulomb en el espacio de tensiones tangencial y normal, éste también se puede
expresar en el espacio de tensiones principales (lo que nos lleva a un tratamiento
matemático un poco más profundo). En la práctica habitual los ingenieros de
minas utilizan elk criterio de Mohr-Coulomb y la envolvente de Mohr para ha-
cerse una idea rápida de las necesidades de refuerzo de la roca.
Subsidencia superficial en minería
Las consecuencias de la subsidencia se hacen progresivamente más serias y
las limitaciones a la explotación de minerales también, cuando las necesidades
de una expansión urbana hacia el campo o terrenos potencialmente mineros,
crece, El resultado inevitable será un incremento en la cantidad de área de
terreno sobre el cual el minado está restringido a causa de la superficie de
subsidencia. Esto debe prevenirse en todo diseño de un método de explotación
subterránea.

Actualmente las restricciones a la actividad minera en muchos países


(tanto en los países desarrollados como en los países emergentes) son diversas,
y van desde temores injustificados a una posible subsidencia minera hasta po-
tenciales daños al medio ambiente.
Pero; las subsidencias mineras hoy en día son casos poco frecuentes. Y,
precisamente, son poco frecuentes porque hemos aprendido mucho de minería
y de mecánica de rocas; y los ingenieros aplicamos normas de diseño muy
exigentes. Hace muchos años que el United States Bureau of Mines (USBM),
mediante el Acta Orgánica de 16 de mayo de 1910, estableció normativas y
restricciones al minado en áreas críticas de expansión urbana, criterios que se
han aplicado internacionalmente.

582
Cuando los minerales y los combustibles fósiles subterráneos son minados
y removidos los vacíos creados en el subsuelo generan una concentración de
tensiones que no está equilibrada en las cercanías y en los estratos superiores
adyacentes (En la Figura 32.3 se representa el fallo de estratos como conse-
cuencia de la rotura de pilares).

Los reajustes resultantes en la masa rocosa pueden causar la subsidencia


del terreno superficial. La subsidencia implica un colapso vertical (derrumba-
miento), a causa del movimiento vertical descendente. Sin embargo, la com-
ponente descendente del movimiento se acompaña de cargas diferenciales rea-
lizadas por el hombre, superiores a las cargas oponentes del terreno.

Figura 31.3. Esquema de subsidencia minera

583
En la Figura 31.4 Subsidencia minera producido por rotura de estratos se
representa un ejemplo de subsidencia debido al colapso de estratos en la parte
central con incidencia en el lateral derecho (estratos flexionados).

Figura 31.4. Esquema de subsidencia minera producida por


rotura de estratos

31.5. RIESGOS EN EL DISEÑO GEOMECÁNICO DE


LAS LABORES SUBTERRÁNEAS

Estos son riesgos que deben ser considerados cuando seleccionamos el método
de explotación, y que tienen que ver con la proyección de las labores, equipos y
componentes en general de lo que integra la infraestructura de cualquier método.
Entre estos riesgos podemos mencionar:

• Sostenimiento cuando se requiera


• En el diseño de labores hay que considerar la estructura geológica y esta-
bilidad de pilares.
• Distribución adecuada de las labores en el método
• Forma y dimensiones de la sección de las labores

584
• Toda instalación tiene que ser debidamente reglamentada
• Señalización completa y fácil de entender.

Riesgos de operación

Riesgos de operación se presentan en las operaciones mineras de:


1. Perforación de rocas : En desarrollos de labores (avances)

2. En perforación secundaria

3. En producción.

- Voladura : Carguío de tiros, quemada


- Carguío de mineral : Equipo cargador (pala, cargadoe frontal)
- Transporte : Camiones de bajo perfil
- Servicios : Huinches, cables, baldes y plataformas Aire
compri
mido

En todo riesgo operacional hay que individualizar sus causas y posibles con-
secuencias para tomar las medidas preventivas para evitar lesiones a personas
como daños a equipos e instalaciones.

Elección del método de explotación

En la elección del método de explotación, intervienen fundamentalmente los


siguientes factores:

a) Características Geográficas
b) Características Geológicas y Físicas del yacimiento.
c) Condiciones Económicas

a) Características geográficas

585
Los aspectos más importantes dentro de este factor son:

• Profundidad
• Cercanía a un lugar poblado
• Clima.

b) Características geológicas y físicas del yacimiento

Las propiedades más importantes que deben conocerse en un yacimiento


para elegir el sistema de explotación adecuado son las siguientes:

• La forma del yacimiento o cuerpo mineralizado


• Potencia si se trata de una veta o manto
• Manteo si se trata de una veta o manto
• Diseminación de las leyes si se trata de un yacimiento masivo.
• Profundidad respecto de la superficie.
• Dimensiones del yacimiento, su cubicación.
• Naturaleza mineralógica de los componentes de la mena.
• Sus leyes o repartición de la mineralización en el interior del cuerpo mi-
neralizado.
• Características mecánicas (resistencia a la tracción y compresión) de la
roca que constituye el cuerpo mineralizado y de la roca encajadora.

c) Condiciones económicas.

La explotación de un yacimiento debe realizarse al menor coste posible, de-


bido a que tanto el coste de acceso, desarrollos y preparación propios del método
de explotación son elevados (sin contar los costes por vicios ocultos).

586
Intervienen además en las condiciones económicas el sistema de extracción,
el tratamiento o procesamiento del mineral, inversiones en equipos, materialesl
los costes financieros, costes de oportunidad y otros.

Las condiciones presente y futuro del mercado permiten determinar si un


yacimiento de ciertas características geológicas y físicas es explotable o no. Tam-
bién puede ser factor determinante el ritmo de explotación o el grado de selecti-
vidad alcanzable.

Hay una tendencia importante que lleva a explorar yacimientos de leyes cada
vez más bajas, debido principalmente a dos causas:

• El agotamiento de los yacimientos de leyes altas.


• La necesidad del abastecimiento constante del mercado.

Para solucionar estos problemas se recurre a dos alternativas:

• Seleccionar en el interior del yacimiento las zonas más ricas, lo que nos
lleva a los métodos selectivos.

• Explotar grandes masas de baja ley, con costes también bajos debido al
gran tonelaje; esto nos lleva a los métodos altamente mecanizados. En
este caso se juntan las condiciones geográficas y humanas

Tipos de yacimientos

Existe una amplia variedad de yacimientos entre los cuales tenemos;

• Masivos: cobre porfídico (El Teniente, Salvador, Tambogrande, etc. )


• Manto: paralelos a la estratificación, potencia limitada (tabulares )
• Veta: claramente delimitado por roca no mineralizada (gran inclinación)
• Lente o Bolsón: yacimiento aislado

587
• Placeres: oro, plata.

31.6. RIESGOS ASOCIADOS AL METODO DE EXPLO


TACIÓN

Existen una serie de riesgos que están asociados al método de explotación de la


mina. Puede decirse que son riesgos inherentes a cada método. A continuación
resumimos los riesgos de los métodos de minado más importantes.

31.6.1. RIESGOS ASOCIADOS AL MÉTODO CÁMARAS Y


PILARES

Este es uno de los métodos de minado con más riesgos asociados a la estabilidad
del macizo rocoso (el dimensionamiento y resistencia a las tensiones de pilares,
estabilidad de las aberturas, etc.). Entre los riesgos del método de cámaras y pi-
lares podemos mencionar los siguientes:

• Factor de seguridad: la resistencia del pilar al esfuerzo aplicado al pilar


debe ser mayor a 1.5. Sí el factor de seguridad es igual o menor a 1; teó-
ricamente se produce la inestabilidad del pilar.

• Techo y mineral deben ser firmes

• Algunos pilares se dejan en la roca mineralizada.

• Si el techo es quebradizo, obliga dejar un pilar de techo en mineral.

• Un piso firme permite que los pilares delgados no se hundan.

• Las galerías pilotos (frontones) permiten un circuito de ventilación inme-


diato y más eficiente.

588
• Pendientes complicadas para los equipos. En caso de camiones 9% (6
grados).

• Control del techo: Condiciona el diseño del pilar.

• Diseñar la cámara de de sección más conveniente con la máxima luz po-


sible.

• Se realiza la unión de galerías paralelas entre las cuales quedan los pila-
res.

• Planificar las voladuras cuidadosamente: evacuar los sectores, organizar


los lugares de cierre, etc.
• Recuperación de pilares y techo, hundimiento controlado del techo me-
diante perforación radial y explosivos.

• Control de área y los accesos al sector del hundimiento: la forma como se


produce el desprendimiento de la losa del techo.

• Diferencia de niveles entre cámaras: al unir dos galerías en el mismo eje


a diferentes alturas se desquincha el piso de la galería superior. Distintas
cotas generan el riesgo de caídas durante la operación de perforación y
voladura.

• Galerías abiertas: el sistema exige grandes superficies de techo abiertas,


con posibilidad de desprendimiento de roca. Desde el momento que se
inicia el desarrollo de la cámara hasta el momento de volar los pilares
para producir el hundimiento.

• Vaciado de piques con cargadores o camiones: las galerías deben tener


topes para impedir que el equipo caiga a su interior.

589
• Se requiere iluminación adecuada y elementos de soporte para que el per-
sonal se sujete en tolva, etc.

31.6.2. RIESGOS ASOCIADOS AL MÉTODO DE CÁMARA


ALMACÉN.

El personal trabaja en el interior de la cámara barrenando y cargando los tiros


con explosivos, exponiéndose a riesgos tales como:

• Caídas de rocas: el trabajador debe realizar la acción de acuñar el techo


continuamente, sacando las piedras sueltas que pueden haber quedado del
disparo anterior o bien aquellas que se han desprendido debido a la vibra-
ción de los equipos de perforación.

• Superficie de trabajo: el hecho de trabajar sobre la roca fragmentada, la


que indudablemente conforma una superficie irregular, exige que el ope-
rario debe extremar medidas al circular y trabajar en esta área.

• El sistema crea además el riesgo de que por error alguien de tiraje en


alguna chimenea mientras esté un trabajador sobre el sector de influencia
del escurrimiento.

• Dificultad de acceso a la cámara: El ingreso a la cámara se puede realizar


por chimeneas ubicadas en el centro o en los costados.

• Pérdida de acceso a la cámara: Los accesos hechos con escaleras pueden


verse afectados y dañados por caídas de pedrones o bolones; o bien tapo-
nados por el esponjamiento del mineral/roca.
• Protección del techo de la galería base: en ciertos casos este método puede
ser peligroso debido a la formación de bóvedas durante el período de va-
ciado de la cámara que al derrumbarse puede dañar el techo de la galería
base.

590
31.6.3. RIESGOS ASOCIADOS AL MÉTODO CORTE Y RE-
LLENO.

Los riesgos más comunes son:

Desprendimiento de bloques de roca (de gran magnitud): en este sistema para


aumentar el grado de seguridad en la explotación se construye primero una gale-
ría piloto, la que puede estar ubicada en el centro o pegada a lo que serán las
cajas del corte. El aumento de la sección de las galerías se consigue vía desquin-
che, aprovechando así las caras libres dejadas por el piloto.

Mientras la labor se encuentre en dimensiones pequeñas, el desprendimiento


de rocas es posible eliminarlo con una acuñadura normal, pero cuando la galería
a adquirido el tamaño de cámara requiere algún tratamiento especial, tales como:

• Estudio geológico que indique las condiciones de las rocas en el nivel


base y las predicciones hacia los niveles superiores. Estos antecedentes
se consiguen con un mapeo en el nivel de explotación, información obte-
nida de la galería piloto y de sondajes. El ancho y alto de la galería no
permite observar en su plenitud las estructuras geológicas, las que en al-
gunos casos se encuentran sobre el techo de la galería en posición sub
horizontal.

• Voladura controlada en la coronación de la galería, usando el concepto


de Smooth Blasting y utilizando los arcos del techo en forma regular para
aprovechar el equilibrio natural de la roca.

• El frente en desarrollo que en la mayoría de los casos se encuentra sobre


el techo de la galería del nivel inferior, cuando es cruzada por fallas,
pierde la cohesión y la vibración producto de la perforación que ayudan
al desprendimiento.

591
• Durante toda la explotación de una cámara con pilares, se debe mantener
la posición firme y la continuidad del pilar; la falta de éste crea una su-
perficie mayor sin soporte y proclive al desprendimiento. Los pilares que
demuestran inestabilidad debido a fallas geológicas deben reforzarse, ya
sea con pernos de anclaje, cables o cualquier otro elemento que mantenga
la continuidad y firmeza del pilar.

• La falta de acuñadura al ingresar después de una voladura también es


causa de desprendimiento de roca.

• Para disminuir la probabilidad que en un desprendimiento haya lesiona-


dos o daños a equipos, se debe mantener la menor cantidad de galerías
abiertas. Para conseguir lo planteado se recomienda que la etapa de re-
lleno esté muy cercana en tiempo a la extracción del mineral.

• Relleno de los cortes: el método de explotación ascendente, por lo tanto


exige, un continuo relleno de las galerías para que posteriormente en el
tramo superior, éste sirva de piso.

• El relleno se hace utilizando roca estéril, levantándola con equipos de car-


guío hasta una altura aproximada de 1 metro bajo el techo. El riesgo que
involucra esta operación, es que el vehículo pueda volcar debido a que
debe desplazarse entre rocas de diferentes tamaños y a distintas alturas.
Los choques contra el techo son muy frecuentes.

Para lograr una mejor compactación, en algunas minas se inyecta al relleno


cementado para producir una mezcla más dura, lo que lleva consigo crear las
condiciones operacionales necesarias, tales como infraestructura básica para
efectuar la mezcla y su posterior relleno (ver capítulo 30 de rellenos consolida-
dos).

31.6.4. RIESGOS ASOCIADOS AL MÉTODO HUNDIMIENTO


POR BLOQUES.

592
En las operaciones de preparación y extracción de mineral mediante este método
se consideran las siguientes etapas: Desarrollo primario, desarrollo secundario,
hormigonado de piques y buitras, soporte de la roca, mantención de la fortifica-
ción, tiraje y traspaso de mineral. Cada una en si encierran diferentes riesgos
inherentes, algunos de los cuales se analizan a continuación:

Hundimiento

El hecho más importante es conseguir el hundimiento. Todo el trabajo compren-


dido para poner en producción un block, de nada sirve si por la práctica errónea
del sistema se realiza un hundimiento sin que se produzca la socavación. Volver
a efectuar el hundimiento es arriesgado ocupa demasiado tiempo y es extrema-
damente caro.

El factor que puede influir negativamente en una operación de socavación es


el de dejar pilares después de la voladura. Todo el pilar constituye un punto de
apoyo que impide que la roca se desprenda, donde las condiciones de la montaña
son firmes y el techo se estima seguro; todo disparo siguiente debe detenerse
hasta que se eliminen los pilares. Ahora si ya la socavación ha comenzado o si
por cualquier motivo la remoción de un pilar se considera peligrosa para el per-
sonal, deben dejarse estos pilares con extracción en los puntos vecinos se puede
conseguir su eliminación.

Hormigonado

Los principales usos del hormigón en las operaciones de extracción de mineral


son: hormigonado de piques, buitras y galerías.
El principal riesgo que se genera en un trabajo de hormigonado de pique o
buitra es la caída por labor vertical, los que generalmente son de bastante altura.
Como regla general se exige que en el pique se construya un tapado de madera
apoyando a las cajas con patas mineras, superficie donde trabaja el personal en-
cargado para hormigonar.

593
Se complementa la medida con la obligatoriedad de usar cola de seguridad,
el movimiento de los moldes (piezas metálicas) o materiales constituyen un
riesgo agregado, como también aquel que corresponda el uso de escalas para el
acceso al lugar de trabajo.

En caso de desquinche debe verificarse en la buitra como en el pique no haya


tiros quedados. No olvidar que la acuñadura siempre debe estar presente en toda
operación minera subterránea. La concretadura de las galerías encierra principal-
mente el riesgo de caída de piedras, viciado de concreto desde altura o con la
ayuda de aire comprimido también presenta riesgos.

Desarrollo vertical:

El método convencional con buitreros requiere la construcción de chimeneas de


hundimiento y piques de traspaso que nacen de una frente a otra lo que significa
que una tronada queda frente a otra y crea el riesgo de que la proyección de
piedras de un disparo corte la conexiones o guías de la tronada del frente, produ-
ciendo tiros quedados.

Los andamios empleados tanto en piques como chimeneas, deben estar em-
potrados en la roca y cubrir una superficie que permita continuar con la barrena-
dura y realizar el trabajo con seguridad. El desarrollo vertical es una de las labo-
res en donde se debe tener una gran precaución por el diseño y la forma de llevar
el trabajo planificado por el departamento respectivo.

Fortificación

El nivel de producción deber ser protegido con una fortificación de cemento o


madera para evitar que el pilar base del hundimiento se quiebre y además debe
permitir el acceso a las galerías de producción. La enmaderación de las galerías
de producción requiere de una técnica que incluye marcos, tirantes, castillos, etc.
El control de la enmaderación y la recuperación de las áreas de tránsito por las

594
galerías, especialmente cuando el pilar se ha quebrado, exige un mantenimiento
permanente con personal muy especializado por los riesgos que ella representa
(esto encarece el sostenimiento).

Buitreros.

El personal que permite el paso del mineral desde las chimeneas de producción
a los piques de traspaso se les llama buitreros y su actividad involucra algunos
riesgos, tales como:

- Caída por el pique.

- Golpes con las herramientas de trabajo (barretilla o pinocho) al hacer co-


rrer la saca, al usarla por encima de la tabla vaciadora.
- Caída de piedras por algún orificio abierto en la encastilladura del techo.

- Voladura secundaria prematura o mala ubicación de los cierres al tronar


para desatrancar chimeneas.

31.6.5. RIESGOS ASOCIADOS AL MÉTODO HUNDIMIENTO


POR SUBNIVELES

En este método las galerías se trazan perpendicularmente a la cara de explotación


y la producción se va obteniendo en retroceso.

Los riesgos a los que se enfrentan los trabajadores es que al extraer el mineral
de la cámara existe la posibilidad que se produzca una rodada del frente, expo-
niendo al operador o al equipo a posibles accidentes.

De otro lado, es difícil conducir y controlar el hundimiento (techos inesta-


bles, calidad general del macizo, etc.), dificultan la extracción del mineral, au-
mentan la dilución; la sobreexcavación a su vez complica la estabilidad de la
mina; y los riesgos van aumentando con la profundización de la mina.

595
Riesgos Asociados al Método Explotación por Tajeos Largos.

El accidente más frecuente en estos casos es por la caída de bloques de roca,


razón por la cual, la actividad de fortificación resulta muy relevante. Los acci-
dentes con lesiones a personas, ocurren en:

▪ Etapa de colocación del sostenimiento


▪ No fortificar oportunamente
▪ Trabajar sin fortificación o resulta inapropiada o insuficiente.
▪ Etapa de recuperación: con herramientas o desviación de los procedi-
mientos de trabajo.

Todo lo mencionado es válido para el sistema individual de fortificación, que


es remediado con los métodos marchantes.

31.7. CARACTERÍSTICAS DE APLICACIÓN DE LOS MÉTO


DOS

En este apartado se resumen, organizadas en tablas, las características técnicas


más significativas de aplicación de los métodos de explotación subterrána más
habituales en la minería iberoamericana.

Los parámetros indicados no son limitativos; pero son los más relevantes.
Método Sub Level Caving

1. Geometría del Yaci- Aceptable Óptimo


miento
Forma Tabular Tabular
Potencia Media Grande
Buzamiento Cualquiera Vertical
Tamaño Medio Grande

596
Regularidad Media Alta
2. Aspectos Geotécnico Aceptable Óptimo

Resistencia (Techo) >100 MPa >50 MPa


Resistencia (Mena) >50 MPa >50 MPa
Fracturación (Techo) Media-Alta Alta
Fracturación (Mena) Media Baja
Campo Tensional <1000 m <500 m
In-situ (Profundi-
dad)
Comportamiento Elástico Elástico
Tenso- Defor-
macional
3. Aspectos Económicos Aceptable Óptimo

Valor Unitario de la Mena Bajo NA


Productividad y ritmo de Alto NA
Explotación

Los aspectos geotécnicos a tener en cuenta tienen que ver con las resistencias
a tracción y compresión del macizo rocoso y del mineral; la fracturación de las
cajas techo y piso; la fracturación de la mena, el estado tensional a grandes pro-
fundidades y el comportamiento tenso-deformacional de los bloques.

En muchas ocasiones la caracterización geomecánica del macizo rocoso


(mala calidad, excesiva fracturación, etc.) aconseja utilizar técnicas de preacon-
dicionamiento que faciliten el hundimiento, como por ejemplo: fracturamiento
hidráulico (técnica utilizada frecuentemente en la explotación de gas y petróleo;
pero que puede aplicarse perfectamente en minería subterránea), prevoladuras o
voladuras controladas, etc. La idea es debilitar y acondicionar previamente el
macizo rocoso antes de proceder al hundimiento característico del método.
Método Cut And Fill

597
1. Geometría del Yacimiento Aceptable Óptimo

Forma Cualquiera Tabular


Potencia Cualquiera >3m
Buzamiento >30° >60°1
Tamaño Cualquiera Cualquiera
Regularidad Cualquiera Irregular
2. Aspectos Geotécnico Aceptable Óptimo

Resistencia (Techo) >30 MPa >50 MPa


Resistencia (Mena) s/profundidad >50 MPa
Fracturación (Techo) Alta-media Media-Baja
Fracturación (Mena) Media-Baja Baja
Campo Tensional Cualquiera <1000 m
In-situ (Profundi-
dad)
Comportamiento Elástico Elástico
Tenso- Defor-
macional
3. Aspectos Económicos Aceptable Óptimo

Valor Unitario de la Mena Media-Alto Alto


Productividad y ritmo de ex- Media-Baja NA
plotación

En el método de corte y relleno las posibilidades de aplicación son variadas


y dependen fundamentalmente del buzamiento de los yacimientos y de las leyes
del mineral. El método es costoso y exige que las leyes del mineral justifiquen el
empleo de rellenos de estériles, consolidados o enriquecidos.

598
Los problemas de excesiva debilidad o fracturamiento del macizo rocoso o
de la mena los podemos resolver utilizando rellenos consolidados; sin embargo
debemos puntualizar que en rocas frágiles o muy frágiles se pueden presentar
inconvenientes para su aplicación. Es conveniente utilizar el método en casos
donde el macizo rocoso en general tenga un comportamiento tenso-deformacio-
nal, según un modelo elástico (facilita el modelo de diseño y aplicación).
Método Shrinkage

1. Geometría del Yacimiento Aceptable Óptimo

Forma Cualquiera Tabular

Potencia Cualquiera >3m


Buzamiento >30° >60°1
Tamaño Cualquiera Cualquiera
Regularidad Cualquiera Irregular
2. Aspectos Geotécnico Aceptable Óptimo

Resistencia (Techo) >30 MPa >50 MPa


Resistencia (Mena) s/profundidad >50 MPa
Fracturación (Techo) Alta-media Media-Baja
Fracturación (Mena) Media-Baja Baja
Campo Tensional Cualquiera <1000 m
In-situ (Profundi-
dad)
Comportamiento Elástico Elástico
Tenso- Defor-
macional
3. Aspectos Económicos Aceptable Óptimo

599
Valor Unitario de la Mena Media-Alto Alto
Productividad y ritmo de ex- Media-Baja
plotación

En el método de cámaras-almacén (shirinkage) tenemos algunos condicio-


nantes bastante significativos como la profundidad (más allá de los 1.000 m, no
es aconsejable); un macizo rocoso con resistencias que admitan la configuración
de las cámaras y una fracturación de tipo media.

La potencia de los yacimientos también es otro condicionante. Pero; lo in-


teresante de esté método es que permite un alto ritmo de explotación (sí es que
se tienen las características geoecánicas del macizo rocoso adecuadas). De otro
lado, los requerimientos de sostenimiento suelen ser mínimos, lo que reduce sen-
siblemente los costes de minado.
Block Caving

Esté método tiene mayores exigencias en cuanto a las resistencias del macizo
rocoso, fracturación, comportamiento tenso-deformacional, etc.

600
1. Geometría del Yacimiento Aceptable Optimo

Forma Cualquiera Tabular


Potencia Grande Grande
Buzamiento Cualquiera Vertical
Tamaño Grande Muy Grande
Regularidad Media Alta
2. Aspectos Geotécnico Aceptable Optimo

Resistencia (Techo) <100 MPa <50 MPa


Resistencia (Mena) <100 MPa <50 MPa
Fracturación (Techo) Media - Alta Alta
Fracturación (Mena) Media - Alta Alta
Campo Tensional <1000 m <500 m
In-situ (Profundi-
dad)
Comportamiento Elástico Elástico
Tenso- Deforma-
cional
3. Aspectos Económicos Aceptable Optimo

Valor Unitario de la Mena Bajo a muy bajo NA


Productividad y ritmo de ex- Muy Alto NA
plotación

601
Capítulo 32: MÉTODOS CON SOSTENIMIENTO NATURAL: CÁ-
MARAS Y PILARES
Índice del capítulo
32.1. Introducción
32.2. Descripción del método de cámaras y pilares
32.3. Ejemplo mina de reocin (Santander)
32.4. Ejemplo. Diseño de los pilares

32.1. INTRODUCCIÓN

Son los métodos que utilizan el macizo rocoso como medio de sostenimiento,
buscando rea- lizar diseños de minado que permitan que la propia roca actué en
el equilibrio geomecánico de las cavidades mineras. Como en todos los métodos,
existen variantes que se ajustan a cada yacimiento en concreto; pero aquí vamos
a estudiar los dos métodos principales:

• Cámaras y pilares (Room and Pillar)


• Subniveles: con barrenos largos y en abánico (Sublevel Stoping)

A continuación, veremos estos dos métodos de sostenimiento natural, algu-


nos ejemplos de aplicación y condiciones del macizo rocoso que aconsejan y/o
permiten su aplicación.

32.2. DESCRIPCIÓN DEL MÉTODO DE CÁMARAS Y


PILARES

En el proceso de explotación el mineral se excava todo cuanto se puede, dejando


secciones de mineral como pilares para soportar el techo. Las dimensiones de las
cámaras y los pilares dependen de la estabilidad del techo y del mineral mismo,
la potencia del yacimiento y el empuje de la roca. La explotación tiene como
objetivo extraer el máximo de mineral sin poner en peligro las condiciones de
trabajo.

602
Los pilares se disponen generalmente en forma regular. Pueden ser circu-
lares, cuadrados o tener la forma de paredes alargadas, separando las cámaras.
El mineral que queda en los pilares puede ser extraído por despinalamiento como
una operación final en la mina, pero en general se considera como no recupera-
ble. Este método se caracteriza por realizar el arranque del mineral de una manera
parcial, dejando abandonadas partes del mismo en forma de pilares o columnas
que sirven para sostener el techo.

En estas explotaciones debe arrancarse la mayor cantidad posible de mi-


neral, ajustando las secciones de las cámaras y de los pilares a las cargas que
deben resistir. También implican un espaciado lo más uniforme posible de los
huecos y de los pilares, pero en yacimientos pequeños se da a menudo el caso de
una distribución aleatoria de los pilares.

Las dimensiones de los pilares se pueden determinar por comparación en-


tre su resistencia y la tensión vertical media que actúa sobre ellos. La resistencia
de los pilares depende del material de que están constituidos (roca o mineral) y
de las discontinuidades geológicas (fallas, estratificación o juntas), que los atra-
viesan.

Del material que constituye el pilar interesa, fundamentalmente, su resis-


tencia a compresión simple que, como se verá en el capítulo dedicado al modelo
geomecánico, depende, entre otros factores, de la forma y tamaño del pilar. De
las discontinuidades interesa su orientación y su resistencia al corte.
El método resulta de aplicación en las siguientes condiciones:

• Yacimientos horizontales o con poco buzamiento, máximo de unos 30°.


• Yacimientos en que la roca tenga una estabilidad aceptable en el techo y
el mineral.
• Cuando el mineral y la roca encajonante sean relativamente competentes.
• Cuando los minerales no requieren de clasificación en la explotación.
• En depósitos de gran potencia y área extensa.

603
El grado de aprovechamiento del depósito es función de las dimensiones de
los macizos abandonados.

El método de cámaras y pilares es el único que es práctico para explotar ca-


pas horizontales de poca potencia. Este método se usa mucho en la explotación
de depósitos estratificados de origen sedimentarios tales como esquistos minera-
lizados de cobre y minerales industriales tales como caliza, sal y carbón. La apli-
cación de este método se puede dar básicamente en tres condiciones:

El sistema más conocido es aplicable a yacimientos horizontales o casi hori-


zontales, y puede ser usado también en yacimientos inclinados de más potencia.
Lo característico es que las cámaras tienen un suelo con pendiente moderada,
permitiendo el uso de equipos móviles.

El segundo sistema es aplicable a yacimientos inclinados con un buzamiento


de alrededor de 20° a 30°. Aquí se hace la excavación hacia arriba a lo largo del
buzamiento. La pendiente del suelo de la cámara impide el uso de equipos mó-
viles.

El tercer sistema es una adaptación a un yacimiento inclinado del método de


excavación plana. Una disposición especial de excavaciones y secuencia de ex-
tracción de mineral resulta en áreas de trabajo con pisos de inclinación moderada,
permitiendo el uso de equipos móviles.

La explotación por cámaras y pilares de depósitos casi horizontales es un


método que favorece el uso de equipos mecanizados. La disposición de la mina
es esquemática, se pueden establecer varias áreas de producción y la comunica-
ción es simple. Todos son factores que forman la base de una alta utilización de
hombres cómo maquinaria en un proceso eficaz de explotación.

604
Los esquemas siguientes muestran las diferentes alternativas del método (Fi-
gura 32.1. Explotación por cámaras y pilares en un yacimiento horizontal y Fi-
gura 32.2. Explotación por cámaras y pilares de un mineral inclinado) y
representan la secuencia de explotación.

Este método se utiliza universalmente en yacimientos tabulares sedimenta-


rios, como pizarras cupríferas, yacimientos de hierro, carbón, potasio y otros. En
Perú se usa en pocas minas, por el cambio brusco del rumbo y el buzamiento de
las estructuras mineralizadas. En yacimientos con potencia considerable se usan
en combinación con corte y relleno, dejando pilares para el sostenimiento del
techo.

Figura 32.1. Explotación por cámaras y pilares en un yacimiento


horizontal

605
Figura 32.2. Explotación por cámaras y pilares de un yacimiento
mineral inclinado

En la Figura 32.3. Método de cámaras y pilares se muestra una vista en


perspectiva del esquema general del método.

Figura 32.3. Método de cámaras y pilares


En la Figura 32.4 se muestra un sector de una mina subterránea en Perú, en
el que se trabaja por el método de cámaras y pilares.

606
Figura 32.4. Vista de una mina subterránea explotada por el método de cá-
maras y pilares

Cuando el pilar es atravesado por una discontinuidad cuya resistencia al corte


es inferior a su buzamiento se romperá, a menos que se coloquen elementos de
contención adecuados. En estos casos, las dimensiones del pilar no se deben fijar
por comparación entre la carga a la que está sometido y su resistencia, sino que
se establece de forma que la discontinuidad no quede descalzada; es decir, el
diseño de los pilares es principalmente geométrico y se basa en el le- vantamiento
geotécnico de las discontinuidades de la mina.

Dentro de este método se pueden considerar dos variantes, según que los
pilares se aban- donen solo cuando las circunstancias lo exijan o se haga una
disposición sistemática de ellos.
La aplicación de este método es apropiada en yacimientos echados o con
poca pendiente, que no excedan de los 30°. También debe ser la roca del techo y
el mineral suficientemente resis- tente. En relación con ello, el concepto de es-
tabilidad del techo o del mineral es muy flexible. Si se aumenta el número de
pilares o se reduce el ancho de las cámaras, se puede compensar la calidad peor
del terreno, pero ello se hará a costa de perder mineral; por ello se procura au-
mentar la estabilidad de las cámaras y pilares empleando el empernado (con per-
nos de anclaje, split sets, etc.).

607
El desplome o desprendimiento de roca de un hastial puede comprometer la
explotación, o al menos, causar dilución en el mineral que se va a extraer. Un
derrumbe de mineral a gran escala ocasiona pérdidas de niveles y el bloqueo de
coladeros y cargaderos, lo que necesita un taqueo considerable. Cuando menos,
se pueden cortar barrenos de voladura ya preparados, dificultando su empleo o
perdiendo las cargas ya realizadas. Es importante que se establezca bien la es-
tructura geológica del yacimiento, pues de ello depende fundamentalmente la
altura de pisos y el tamaño de las cámaras.

Tanto el dimensionado de las cámaras como el de los pilares son temas es-
pecíficos que no corresponden a esta obra. En todo caso, las condiciones locales
del terreno son de influencia decisiva y sus indicaciones deben tenerse en cuenta,
extremando la prudencia en las dimen- siones proyectadas.

Para realizar la geometría del método, se inicia la preparación de la cáma- ra


disponiendo cargaderos en el fondo.

Las labores se inician con una galería de cabeza y otra de base, seguidas de
niveles a inter- valos en toda la altura de la cámara. En el extremo previsto de la
mina se abre una chimenea, y desde ella, una roza a todo lo ancho y alto de la
masa mineral que ocupará la futura cámara, y con unos 4 m de espesor. Simultá-
neamente, se preparan las labores inferiores desde la gale- ría base, que forman
los cargaderos.

El arranque se realiza desde los niveles con voladuras adecuadas, que des-
prenden rebana- das verticales del frente de la cámara, con salida inicial hacia la
roza previamente preparada, desplomándose el mineral sobre las tolvas o embu-
dos del fondo.
_______________________________________________________________
_________
32.3. EJEMPLO MINA DE REOCIN (SANTANDER)

608
Vamos a exponer un caso mencionado por el Dr. Pedro Ramírez Oyanguren en
su libro Mecánnica de rocas en la minería metálica. Se trata de un yacimiento
mineral complejo de galena, blenda y pirita; con leyes de 1,62 % de Pb y 12 %
de Zinc. Tiene 3.500 m de largo en la dirección del yacimiento por 700 m según
la pendiente; se compone de tres capas metalizadas superpuestas de 25° de pen-
diente media. La capa del muro es la más metalizada con una potencia de unos 5
m; muro de dolomía y techo de 13 m, también de dolomía, que lo separa de la
capa intermedia menos metalizada de unos 4 m de potencia de caja, con techo
también de dolomía; y una tercera capa del techo con metalización muy pobre y
potencia de caja de 4 m.
El conjunto de la zona de estratos con metalización tiene una potencia de 45
m entre dolomía y metalización. El techo de dolomía es rígido y con rotura sú-
bita, frágil, con un banco homogéneo de 200 m. En la preparación de la explota-
ción se avanzan en cada planta dos galerías en dirección, una por el techo dentro
de la caja (guía) y otra en la caliza margosa del muro (galería de dirección). Cada
150 m se unen estas galerías con un recorte.

Las plantas, que se han abierto cada 60 m de cota vertical, se unen entre sí
con chimeneas (rampas de ventilación), en cada punto de encuentro del recorte
con el filón. Estas rampas tienen 5 m x 3 m. Queda así dividida la mina en cá-
maras de explotación, que se arrancan por el método de cámaras y pilares con
leyes de 1,62 % de Pb y 12 % de Zinc. Tiene 3.500 m de largo en dirección del
yacimiento por 700 m según la pendiente; se compone de 2,5 m 2,5 m,
dispuestos cada 20 m. El arranque de las cámaras se hace con un tajo ascendente
dividido enbancos, y su anchura varía de 8 m a 8,5 m, dejando entre ellas pilares
de 8 m de ancho (Figura 32.5).

609
Figura 32.5. Vista en planta y sección de la mina Reocín (cámaras
y pilares).
El rendimiento del arranque es de 43 t/turno. El inconveniente de este mé-
todo es que solo se extrae el 55 % del yacimiento, lo que plantea un gran pro-
blema de recuperación de pilares para aprovechar lo más posible el 45 % del
mineral que se abandona en ellos. El tema está en estudio en esta mina, ya que
además el hundimiento súbito de la misma, hace pocos años, revela que el mé-
todo no es eficaz para su estabilidad.

32.4. EJEMPLO. DISEÑO DE LOS PILARES

610
El diseño de pilares en minas subterráneas es de fundamental importancia para
la productividad, estabilidad y la seguridad de las mismas. Los procedimientos
de ingeniería para diseñar los pilares pueden dividirse entre aquellos puramente
empíricos, y los métodos físico-matemáticos, dentro de los cuales se incluten las
técnicas de modelización y simulación numérica.

Para explicar este apartado recirriremos a utilizar un ejemplo práctico para


que los cocenptos y técnicas se puedan entender mejor. Vamos a aprovechar
nuestra experiencia en varias minas subterráneas con yacimientos minerales tipo
vetas auríferas, con las cuales nos hemos encontrado en el Norte de Perú (Suyo,
Las Lomas, Sapillica, etc.) y en las minas de la zona de El Nariño (Colombia).

32.4.1. CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA ZONA

En general las explotaciones por el método de cámaras y pilares presentan las


siguientes características comunes:

- Explotan vetas auríferas, menores de 1 m de potencia (narrow veins), en es-


tructuras filo nianas fundamentalmente cuarzosas, en las cuales son elemen-
tos valiosos el oro, la plata y el platino.

- Las rocas de respaldos son duras, frágiles, generalmente ígneas, de media


resistencia a la compresión.

- Los pilares son dispuestos de forma no sistemática, que con el tiempo y de-
bido a procesos posteriormente explicados presentan deformación llamada
comúnmente de reloj de arena (Maybee, 2000), con dimensiones aproxima-
das a los 2 m de altura y en anchos comprendidos entre los 1,5 m hasta los 5
ó 6 m como se muestra en la Figura 32.6, correspondiente a la Mina El Si-
lencio.

- El arranque de la roca es mediante explosivos con base en nitrato de amonio


(ANFO), hidrogeles o inclusive pólvora negra.

611
- La mecanización en las operaciones es generalmente mediante martillo per-
forador neumático, se utiliza poco soporte artificial y ningún refuerzo del te-
rreno (aunque hay adaptaciones del método que utilizan sostenimiento artifi-
cial mínimo, tales como anclajes de refuerzo en techo o piso, shotcrete, ma-
llas, swellex, etc.).
- Los tenores medios de oro posiblemente están entre 5 g/t y 20 g/t. Las labores
de desarrollo y preparación minera son generalmente en la veta mineralizada.
Hay escasa o ninguna asesoría en ingeniería de rocas y no se conoce el tensor
de esfuerzos in situ.

Figura 32.6. Pilar en mineral en Mina El Silencio (Co-


lombia)

32.4.2. GEOLOGÍA GENERAL DE LA ZONA

612
Las vetas mineralizadas se presentan en roca tipo cuarzodiorita, con variación a
tonalita, unidad conformada por pequeños stocks. Este tipo de roca presenta co-
lor gris claro hasta gris oscuro. Su composición mineralógica se caracteriza por
la presencia de plagioclasa como mineral esencial acompañada de cuarzo en una
proporción menor al 15%, entre los accesorios más comunes se tienen la biotita
y minerales secundarios como clorita productos de procesos de alteración.

La descripción macroscópica de las rocas de respaldos de las minas Canadá


y Páramo indica que se trata de una roca masiva, de color gris claro a medio, con
sílice en venas como indicios de hidrotermalismo; algunas de las muestras al
parecer corresponden a una roca de falla, se observan venillas de cuarzo y en su
interior se observan mineralizaciones de pirita diseminada, es una roca fino gra-
nular de textura afanítica (Figura 33.7. Aspecto y dimensiones típicas de cáma-
ras y pilares, Mina El Silencio, Segovia, Antioquia).
La principal explotación en el área es la Mina El Silencio, que es la de mayor
producción en la historia minera del país; aquí los criaderos tienen un control
estructural N40°-45°E con buzamiento de 25° a 30°, las mineralizaciones están
formadas por filones auríferos de cuarzo con sulfuros de hierro (pirita), plomo,
zinc y cobre posiblemente de origen hipotermal y de relleno de fisuras.

El oro y plata se encuentran libres y diseminados. Según Ingeominas (2001)


las rocas de respaldos son duras, generalmente dioríticas, de composición cuar-
zosa, fina y compacta, levemente mineralizada, compuesta fundamentalmente
por plagioclasa, cuarzo, ortoclasa y biotita, generalmente masiva, a veces leve-
mente bandeada, las extensas zonas de salbanda parecen ser tectónicas, postde-
posicionales.

La roca presenta variaciones a cuarzodiorita, compuesta principalmente de


microclina y oligoclasa. Existen diques de composición básica, que gradúan en
algunos casos, a granodiorita.

32.4.3. DISEÑO Y CÁLCULO DE LOS PILARES

613
El planeamiento minero en vetas auríferas es altamente dependiente de la varia-
bilidad geológica de la mineralización; en la pequeña minería esta variabilidad
es caracterizada durante la propia explotación, pues no es común realizar explo-
ración o prospección propiamente dichas.

En la zona de Las Lomas, Suyo y Sapillica las explotaciones se realizan según


el método de cámaras y pilares, con ocasionales postes de madera, palancas de
acero y pilares de roca in situ no sistemáticos en auto soporte, en algunos sectores
y explotaciones, este método puede ser variado con el uso intensivo de la madera
(stull mining) ó de minado y abandono.

El método de Cámara y Pilares no sistemático se caracteriza por realizar el


arranque de la veta mineralizada y de la roca de respaldos de manera parcial,
dejando pilares de roca para sostener el techo.

En estos casos, hay tres tipos de falla de los pilares (Maybee (2000):

1) Falla estructuralmente controlada,


2) Falla por esfuerzos inducidos progresivos y
3) Falla por explosión de pilares (pillar bursts).

En los pilares que observamos existían grietas naturales y artificiales, produ-


cidas posiblemente por las voladuras como por procesos de ruptura progresiva y
de ruptura controlada por estructuras.

En las explotaciones por cámaras y pilares debe extraerse la mayor cantidad


posible de mineral valioso, ajustando las secciones de las excavaciones y pilares
a las cargas que deben resistir y a la estabilidad de los bloques de techo, lo que
en muchas minas se hace empíricamente, comprometiendo la seguridad de los
trabajadores ante caídas de bloques o colapsos, o por otro lado se pierde mineral
al dejar pilares excesivamente voluminosos, o se reduce el ancho de las cámaras
para compensar la baja estabilidad del techo.

614
Cualquiera de estos dosm últimos procedimientos se hacen a costa de perder
mineral valioso, por ello se procura aumentar la estabilidad de las cámaras y
pilares empleando autosoporte mediante pilares o soporte artificial, con postes
(o palancas) de madera.

De otra parte, el concepto de estabilidad del techo, sea veta o estéril, es muy
flexible, si se aumenta el número sectores y explotaciones, este método puede
ser variado con el uso intensivo de la madera (stull mining) ó de minado y aban-
dono.

El método de cámara y pilares no sistemático se caracteriza por realizar el


arranque de la veta mineralizada y de la roca de respaldos de manera parcial,
dejando pilares de roca para sostener el techo.

Las dimensiones de los pilares se pueden determinar por varios métodos,


siendo el más recomendado por los expertos el del balance entre su resistencia y
los esfuerzos que actúan sobre ellos, siendo este también el más complejo debido
a las incertidumbres en los dos factores. por levantamientos geotécnicos.

615
Figura 32.7. Aspecto y dimensiones típicas de cámaras y pilares, Mina
El Silencio,
Segovia, Antioquia.

El diseño de las luces de las cámaras, es decir la fijación de las distancias


entre los pilares, presenta una dificultad superior al problema del dimensionado
de éstos, y se realiza, normalmente, por métodos empíricos, o últimamente tam-
bién numéricos, como los de elementos o diferencias finitas (Ramsay & Lisle,
2000).
Las cargas en el pilar dependen de la dirección y distribución de fuerzas que
se transfieren desde el techo al piso. Las técnicas usadas para predecir estas car-
gas se pueden dividir en

a) aquellas que ignoran los cambios causados por la minería en las condi-
ciones de esfuerzos (por ejemplo área tributaria) ,ó

b) las que utilizan técnicas analíticas y numéricas para predecir los cambio
inducidos por

616
la minería, por ejemplo teoría de vigas, de placas delgadas, de los elemen-
tos finitos, de los elementos discretos, de los elementos de contorno, etc.

En la Figura 32.8 se representan diversas formas de rotura de pilares en rocas


duras y frágiles.

Las explotaciones estudiadas presentan en común los métodos de explota-


ción aplicados, los cuales pueden ser descritos como de Cámaras y Pilares no
sistemáticos cuando hay condiciones de autosoporte, y de Postes de Madera (stull
mining) en los cuales se combinan ocasionales pilares rocosos (de veta y estéril),
con postes de madera en techos inestables.

Los pilares tienen disposición y dimensiones variables y se busca su extrac-


ción si contienen altos tenores. En algunos sectores y minas se disponen mate-
riales estériles en las cámaras explotadas asemejándose al método de Corte y
Relleno manual.

El método de Cámaras y Pilares se aplica fundamentalmente por adecuarse


al desconocimiento del terreno, permitir definir zonas pobres y ricas para minado
o abandono, facilitar el manejo de la ventilación, aprovechar la capacidad de auto
soporte del terreno, ayudar en el manejo de las aguas de infiltración y pertenecer
al conocimiento minero tradicional.

En el método de Postes, son aplicados los conceptos de pilares de corona y


de costilla, el panel explotado se refuerza temporalmente con el uso de palancas
de madera y luego actúa la redistribución de esfuerzos en el terreno, produciendo
la fractura y colapso de la roca de los respaldos, o la permanencia relativa de la
excavación.

En las explotaciones por cámaras y pilares debe extraerse la mayor cantidad


posible de mineral valioso, ajustando las secciones de las excavaciones y pilares
a las cargas que deben resistir y a la estabilidad de los bloques de techo, lo que

617
en Colombia se hace empíricamente, comprometiendo la seguridad de los traba-
jadores ante caídas de bloques o colapsos. De otra parte, el concepto de estabili-
dad del techo, sea veta o estéril, es muy flexible, si se aumenta el número de
pilares o se reduce el ancho de las cámaras, se puede compensar la baja estabili-
dad del techo, pero ello se hará a costa de perder mineral valioso, por ello se
procura aumentar la estabilidad de las cámaras y pilares empleando autosoporte
mediante pilares o soporte artificial, con postes (o palancas) de madera.

Las dimensiones de los pilares se pueden determinar por varios métodos,


siendo el más recomendado por los expertos el del balance entre su resistencia y
los esfuerzos que actúan sobre ellos, siendo este también el más complejo debido
a las incertidumbres en los dos factores. Del pilar interesa fundamentalmente su
resistencia a la compresión simple y triaxial, las cuales a su vez dependen de la
forma y tamaño del pilar, de la roca intacta que lo conforma y de las estructuras
presentes, o discontinuidades, de las cuales interesa su orientación y su resisten-
cia al esfuerzo cortante, principalmente.

Cuando en el pilar están presentes discontinuidades cuya resistencia al es-


fuerzo cortante es inferior a la componente de cizalla en ese plano, la disconti-
nuidad se propagará por exceso de esfuerzo cortante a menos que el pilar sea
reforzado. En estos casos, las dimensiones del pilar no se deben fijar por compa-
ración entre la carga a la que está sometido y su resistencia, sino que se estable-
cen de forma que la discontinuidad no desestabilice el pilar, es decir el diseño de
los pilares puede ser geométrico y se puede auxiliar por levantamientos geotéc-
nicos.

618
Figura 32.8. Modos de ruptura de pilares en rocas duras y frágiles, modificado
de Maybee (2000).

El método de explotación minero

Las explotaciones estudiadas presentan en común los métodos de explotación


aplicados, los cuales pueden ser descritos como de Cámaras y Pilares no siste-
máticos cuando hay condiciones de autosoporte, y de Postes de Madera (stull
mining) en los cuales se combinan ocasionales pilares rocosos (de veta y estéril),
con postes de madera en techos inestables.

Los pilares tienen disposición y dimensiones variables y se busca su extrac-


ción si contienen altos tenores. En algunos sectores y minas se disponen mate-
riales estériles en las cámaras explotadas asemejándose al método de Corte y
Relleno manual.

El método de Cámaras y Pilares se aplica fundamentalmente por adecuarse


al desconocimiento del terreno, permitir definir zonas pobres y ricas para minado
o abandono, facilitar el manejo de la ventilación, aprovechar la capacidad de auto
soporte del terreno, ayudar en el manejo de las aguas de infiltración y pertenecer
al conocimiento minero tradicional.

619
En el método de Postes, son aplicados los conceptos de pilares de corona y
de costilla, el panel explotado se refuerza temporalmente con el uso de palancas
de madera y luego actúa la redistribución de esfuerzos en el terreno, produciendo
la fractura y colapso de la roca de los respaldos, o la permanencia relativa de la
excavación.

Una disposición típica del método de explotación es indicada en la Figura


32.9

Figura 32.9. Esquema del método de explotación de Cámaras y Pilares no sis-


temáticos con palancas de madera ocasionales montando plataformas tempora-
les. Los bloques se delimitan en las dos dimensiones mediante excavaciones de-
jando los pilares de costilla y de corona
.

620
Capítulo 33: MÉTODOS CON SOSTENIMIENTO NATURAL: CÁ-
MARAS VACÍAS CON GRANDES BARRENOS
Índice del capítulo

33.1. Introducción
33.2. Grandes barrenos en abanico
33.3. Grandes barrenos de banqueo
33.4. Realce por subniveles
33.5. Grandes barrenos con voladura en cráter
33.6. Tajeo por subniveles

33.1. INTRODUCCIÓN
Este método (o métodos, se podría decir; porqué las variantes y las posibilidades
son grandes) se deriva del anterior. Las nuevas técnicas de la perforación, que
permiten conseguir barrenos mucho más largos y mejor controlados, la calidad
de los aceros y la perfección de las perforadoras (que logran, además, disminuir
las desviaciones de los barrenos) permiten mejorar los métodos y aumentar la
eficacia de los esquemas de voladura. Las nuevas y más perfectas técnicas del
manejo y calidad de los propios explosivos permiten, además, un mayor aprove-
chamiento y mejores resultados en la utilización de los mismos.
Pero, además, se tiene un conocimiento más profundo de la mecánica de ro-
cas y sus con- diciones prácticas de aplicación en el dimensionado de las cámaras
y los pilares, lo que permite un mejor control de su estabilidad gracias a los ade-
lantos en los instrumentos, que lo hacen realmente eficaz. Finalmente, todos los
adelantos en la tecnología de carga y transporte permiten una gran simplificación
de las preparaciones, mayor eficacia y el aumento de rendimiento en el conjunto
de las explotaciones.
Con todo ello, los métodos que se incluyen en este apartado pueden conside-
rarse como las variantes más modernas de cámaras vacías, que han permitido
tener una alternativa viable frente a la competencia planteada por la minería a
cielo abierto.

621
Todas estas modernizaciones se han aplicado a las variantes de arranque con
voladuras, con esquemas en abanico y en barrenos paralelos, como se verá más
adelante. En ambos casos, las ventajas son:
• Productividad elevada y poca mano de obra.

• Costes reducidos.

• Concentración de la producción en pocos frentes.

• Supresión de paradas en la actividad productiva.

• Gran seguridad del personal, que trabaja siempre fuera de la cámara.

• Buen control del macizo por ser fijos los avances del frente.

• Posibilidad de empleo de machacadoras móviles en el quebrantado pri-


mario y
secundario.

En cuanto a los inconvenientes, estos son:

• Gastos elevados en preparación.


• Necesidad de controlar bien la planificación y la producción.
• No puede emplearse una explotación selectiva.
• El control de leyes es más difícil.

33.2. GRANDES BARRENOS EN ABANICO


Las cámaras vacías, con voladuras en abanico desde niveles, han podido simpli-
ficarse elimi- nando muchos niveles, gracias a las nuevas tecnologías que han
permitido ir alargando los barrenos y controlando, de modo suficiente, su des-
viación. De este modo se ha conseguido sepa- rar los niveles cada vez más y
dejarlos reducidos, en algún caso, a solo uno.

622
En la Figura 33.1 se representa esta variante en el caso de una masa de mi-
neral de hierro. La preparación de la cámara comienza por la apertura de una
galería de base para transporte del mineral y otra de cabeza y, como en el caso
general, entre ellas se prepara la explotación con las chimeneas extremas. Las
labores de carga pueden prepararse, como en la figura, con un nivel de taqueo
bajo los embudos y sobre la galería de transporte, o bien, como se verá en los
sistemas siguientes, con supresión de tolvas y caída al fondo de la cámara, lle-
vando la ga- lería de transporte al muro. Por debajo de la galería de cabeza se
abre un nivel de voladura, separado de aquélla por un macizo de protección.

Figura 33.1. Método de grandes barrenos en abanico


En el frente foral del macizo de la cámara se abre una roza vertical de salida
de voladura y, simultáneamente, se descalza el mismo, abriendo los embudos
desde los coladeros inferiores. El laboreo de la cámara se inicia a partir de la roza
frontal del macizo, con una voladura de barrenos largos dispuestos en abanico;
estos se perforan desde el nivel, como se ve en la Figura 33.1. El mineral arran-

623
cado cae a los embudos del fondo de la cámara y se va evacuando por los cola-
deros a los vagones o volquetes, o bien se saca con cargadoras LHD, a través de
recortes del fondo de la cámara, según el sistema empleado.
Se suelen volar varios abanicos, que se separan de 3 m a 5 m según la calidad
del mineral y el diámetro de los barrenos, empleando microrretardos. Terminado
el arranque del macizo de la cámara, se perforan los macizos y los pilares de los
entrepisos y las entrecámaras con barrenos profundos y se vuelan para recupe-
rarlos.
33.3. GRANDES BARRENOS DE BANQUEO
Como ya se ha indicado anteriormente, este método es la variante moderna de
las cámaras va- cías con barrenos de banqueo desde niveles. En esta variante se
suprimen los niveles y las cámaras se preparan a partir de las dos galerías de
cabeza y base de explotación, entre las que se perfora una chimenea de comuni-
cación en la pared frontal prevista en la cámara.
En estas galerías de cabeza y base se practica un realce de unos 4 m y se
ensanchan hasta la dimensión que se haya previsto para la cámara. A continua-
ción, se inician las voladuras al- rededor de la chimenea, empleada como el cuele,
para dejar preparado el frente de arranque de la cámara (Figura 33.2).
Queda así individualizado el bloque de mineral de la cámara, limitado por
dos rozas o es- pacios abiertos, en cabeza y base, de 4 m de alto y el largo y
ancho que se dimensionen para la cámara, y por el frente con una roza vertical
con un espesor de 2 m a 3 m, el ancho de cá- mara y la altura del piso. Así queda
el frente en forma de banco, cuya altura depende de las dimensiones de la cámara
y de las posibilidades de perforación de los barrenos. En el estado actual de la
tecnología se consideran los 60 m como la altura máxima óptima.

624
Figura 33.2. Método de explotación con grandes barrenos
de banqueo
Para asegurar el éxito de este método de grandes barrenos, es necesario rea-
lizar un estu- dio previo aplicando los principios de mecánica de rocas. Desde
este punto de vista se analizarán la colocación de los accesos principales y las
labores preparatorias (pozos, rampas, transversales, etc.), el dimensionado de la
cámara y de los pilares entre cámaras y macizos de protección de galerías, la
secuencia de la explotación, y el control de vibraciones de voladura con la ins-
trumentación adecuada, para garantizar la fortificación y la estabilidad de la es-
tructura de la mina.
Para ello se precisa una información geológica y geotécnica a partir de testi-
gos de sondeo, técnicas geofísicas y labores mineras, así como realizar los ensa-
yos de laboratorio a partir de las muestras obtenidas, para determinar las carac-
terísticas de las rocas. Una vez preparado el banco, se perforan los barrenos con
diámetros de 115 mm a 200 mm, y longitud entre 50 m. y 90 m, aunque el óptimo
máximo es de 60 m, como ya se ha dicho. La voladura comienza al- rededor de
la chimenea inicial, empleada como cuele; después se sigue hasta completar la
ro- za que sirve de salida a los tiros de banqueo.
En relación con el proceso de fragmentación, el estudio de la voladura debe
perseguir dos objetivos: reducir el costo de producción y minimizar los daños

625
producidos por la voladura. El proceso de carga, quebrantado y transporte puede
seguirse de dos maneras. En una se utiliza una máquina grande LHD, que carga
y transporta el mineral a la estación de quebrantado y descarga en ella. Otra va-
riante consiste en cargar con pala pequeña y descargar en un trans- portador en
la misma cámara. Este lleva el mineral bruto al quebrantador.
33.4. REALCE POR SUBNIVELES
El realce por sub niveles es igual que cámaras y pilares, es un método de explo-
tación donde se extrae el mineral y se deja el tajo vacío. Las cámaras tienen con
frecuencia grandes dimensiones especialmente en altura. El método en sí se uti-
liza en yacimientos verticales o de fuertes pendientes.

Para evitar el derrumbamiento de las paredes del tajo, se dividen los yaci-
mientos más grandes en otros más pequeños a través de cámaras independientes.
Las secciones de mineral entre cámaras permanecen intactas, a modo de macizos
verticales que sirven para soportar el techo.

Tales soportes pueden ser verticales y horizontales, teniendo en algunos ca-


sos espesores considerables.

La explotación se lleva a cabo desde los subniveles y niveles horizontales a


intervalos verticales fijos. Los subniveles se preparan dentro del yacimiento entre
los niveles principales. El mineral se fractura mediante perforación y voladura
desde las galerías de los subniveles. La voladura separa una franja vertical grande
de mineral que se desmenuza y cae al fondo de la cámara, desde donde se lleva
al nivel horizontal principal.

La preparación de un realce por subniveles requiere básicamente de galería


de transporte principal debajo del tajo, chimeneas para la preparación de y acceso
a los subniveles, perforación a las galerías dentro del depósito en los subniveles,
corte inferior en la base del tajo, sistema de carga evacuación para permitir la
recuperación del mineral con seguridad y un realce en ranura al final del tajo,
agrandándolo mas tarde a una ranura completa. La perforación de producción

626
dentro del realce por subniveles se realiza con barrenos largos y varillaje exten-
sible, o mediante técnicas de voladura de barrenos largos que emplean martillos
en fondo para la perforación.

La perforación se puede realizar con mucha antelación a la extracción del


mineral. Se perforan grandes secciones de mineral que se dejan en su lugar y se
vuelan cuando es necesario. El hecho de que la perforación es una operación
independiente, con un gran numero de metros perforados de cada galería, favo-
rece la aplicación de equipos de perforación mecanizados y especializados.

627
Figura 33.3. Realce por subniveles usando cueles en anillos y trans-
versales de carga
El realce por subniveles es un método de minado que se usa normalmente en
yacimientos con las siguientes características:
• Fuerte buzamiento.
• La inclinación del muro debe ser superior al ángulo de reposo
• Muro y techo estables
• Mineral competente
• Limites regulares del depósito

628
Figura 33.4. Realce por subniveles usando voladura de barrenos
grandes

En la Figura 33.3 se representa el método de Realce por subniveles usando cue-


les en anillos y transversales de carga, y en la Figura 33.4 se representa el Realce
por subniveles usando voladura de barrenos grandes.
33.5. GRANDES BARRENOS CON VOLADURA EN
CRÁTER

629
Estos métodos están en el límite entre el sostenimiento natural y el artificial. Esta
variante es conocida como método de cámaras VCR, que podemos traducir por
cámaras con voladuras cráter en retirada ascendente. La geometría del método
es igual al caso anterior y se empieza por delimitar un bloque del yacimiento
entre dos galerías de base y cabeza que se realzan a 4 m y se ensanchan hasta
completar el ancho de la cámara (normalmente, la potencia del yacimiento).
Estas galerías se enlazan con la estructura general de la mina y permiten por
su altura el paso de las grandes perforadoras y cargadoras. Desde el hueco de
cabeza se perfora una malla de barrenos a través del bloque de mineral. Las ma-
llas están dispuestas en muchos casos en cuadrados de 2,4 m a 3 m de lado, con
diámetros de 165 mm, hasta comunicar con la roza de base. La longitud de los
barrenos, igual a la altura del bloque, oscila entre 40 m y 52 m y depende de la
posibilidad de perforar sin que los barrenos se desvíen sensiblemente. Para la
voladura se aplica la tecnología de las cargas esféricas de explosivos que, teóri-
camente, son las que producen el cráter más eficaz; en la práctica se ha demos-
trado que equivalen a estas cargas las cilíndricas con una relación 1/6 entre el
diámetro y la altura de carga (Figura 33.5).

Figura 33.5. Método de explotación en cámaras VCR

630
Normalmente las cámaras tienen una sección de 60 m x 10 m (aunque pueden
llegar a 150 m x 30 m) y la altura, antes indicada, entre 48 m y 60 m. En cada
voladura se arranca una rebanada horizontal del bloque mineral, de unos 4 m de
espesor, a partir del cielo o corona del hueco inferior. El mineral arrancado cae
al fondo de la cámara, desde la que se carga con máquinas LHD por recortes que
enlazan con las galerías de transporte.
Para la carga de los barrenos se opera del modo siguiente:
• Se mide la profundidad del barreno desde arriba.

• Se tapona el fondo y se sella con tierra impermeable.

• Se carga el explosivo, con un cebo apropiado unido a un cordón deto-


nante. El centro de gravedad de la carga debe estar a 1,80 m aproximada-
mente del fondo del barreno, dependiendo del diámetro.

• Se retaca con 2 m de agua sobre la carga, o con arena y grava hasta 25


mm de diámetro.

• Se coloca el retardo 0 en el centro, y los demás siguiendo el esquema


hasta los hastia- les y fondos.

• Se enciende la voladura. El mineral volado debe sacarse en parte para


hacer sitio a la voladura siguiente y el resto queda almacenado para con-
trarrestar la tensión de los hastiales.
El método VCR presenta las ventajas siguientes:
• Elimina la preparación de la chimenea y la roza frontal.
• Mejora la fragmentación.
• Reduce la dilución del mineral.
• Puede aplicarse en yacimientos que no aguantan el banqueo.
_______________________________________________________________
_______
33.5.1. EJEMPLO MINA MUFULIRA (ZAMBIA)

631
Este es un yacimiento de cobre, con pendiente de unos 55° y 20 m de potencia,
con techo generalmente bueno. La implementación del método de explotación
consiste en la preparación de cámaras de 41 m de largo y 50 m de altura, separa-
das por pilares de 12 m.
Esta preparación se inicia con galerías en dirección, en estéril al muro, en las
plantas de cabeza y de base, desde las que se recorta el yacimiento (Figura 33.6).
Dentro del yacimiento, se avanzan otras dos guías paralelas al techo y al
muro en la base de la cámara; se deja un pilar horizontal de protección de 15 m
de altura sobre la galería principal de transporte, que se abre al muro y en estéril,
paralela al yacimiento; esta galería se comunica por medio de coladeros y ram-
pones con rejilla con la galería de base de cámara, que es una gale- ría de rastreo
y taqueo. Esta se enlaza con la cámara por una o dos filas de embudos

Figura 33.6. Mina Mufulira (Zambia)

632
Para tener un cuele inicial de la voladura, se perfora en el muro, en mineral,
una chimenea de 1,8 m de diámetro. Los embudos se perforan y vuelan con ba-
rrenos convencionales en abanico de 55 mm de diámetro. Abiertos estos, queda
un banco útil de 52 m, que se vuela con barrenos de 165 mm de diámetro que se
cargan como indica la Figura 33.6.
Retirada la carga de la cámara, se perfora y vuela desde los recortes al macizo
horizontal superior a la cámara para que el mineral caiga en ella y se cargue por
sus embudos.
En toda la minería de yacimientos metálicos que, por sus condiciones físicas
y geotécnicas lo permiten, se ha extendido la aplicación de estos métodos por
todas las regiones mineras españolas: en Andalucía, en la zona metalogénica de
Huelva, se está utilizano el método de cá- maras a pleno rendimiento con grandes
barrenos de banqueo.
En Iberoamérica, este método se utiliza como variante de un método princi-
pal y siempre evaluando la influencia de los costes de sostenimiento.
En resumen, estos métodos son los más generalizados y positivos, siempre
que el yaci- miento reúna las condiciones apropiadas.
33.6. TAJEO POR SUBNIVELES

Este método es conocido también con el término sublevel stopping y consiste en


dejar cáma- ras vacías después de la extracción del mineral. El método se carac-
teriza por su gran produc- tividad debido a que las labores de preparación se
realizan en su mayor parte dentro del mine- ral. Para prevenir el colapso de las
paredes, los cuerpos grandes son divididos en 2 o más tajeos normalmente; la
recuperación de los pilares se realiza en la etapa final de minado.

En este método, el minado se ejecuta desde los niveles para predeterminar


los intervalos verticales. Los subniveles son desarrollados entre los niveles prin-
cipales; el mineral derribado con taladros largos o desde los subniveles cae hacia
la zona vacía y se recupera desde los draw-point para luego transportarlo hacia
la superficie.

633
Este método es muy usado en las minas de Iberoamérica y merece una expli-
cación un po- co más detallada por su interés por su enorme eficacia.

Requisitos para su aplicación:

- El depósito debe ser vertical o próximo a ella, debiendo exceder el ángulo de


reposo del mineral.
- Las rocas encajonantes deben ser competentes y resistentes.
- El mineral debe ser competente y con buena estabilidad.
- Los límites del yacimiento deben ser regulares.

Producción

a) Con taladros largos en paralelo.


Es ventajoso emplear este sistema en yacimientos verticales de buena po-
tencia. Las ope- raciones de perforación se realizan en los subniveles ex-
clusivamente por medio de tala- dros largos en paralelo usando barras de
extensión para lograr una profundidad apropiada, con diámetros entre 2”
a 7 7/8” hasta una longitud de 90 metros.

Una vez abierta la rosa frontal del nivel inferior para empezar el arranque,
se comien- za la perforación del subnivel más bajo y antes de perforar los
taladros paralelos, se en- sancha el subnivel a todo el ancho minable;
luego se inicia con la perforación en forma descendente. La voladura se
comienza por abajo y se realiza en orden ascendente o late- ralmente con
salida a una cara libre. La distancia entre los subniveles puede variar hasta
los 60 metros dependiendo de la desviación de los taladros.

b) Con taladros en anillo o abanico.

El minado se inicia a partir de la zona frontal preparado en la parte inferior


del tajeo; la perforación se realiza a través de los subniveles con barrenos dis-
puestos en abanico o ani- llo. El mineral disparado cae al fondo del tajeo o a los

634
embudos, y se evacúa por las tolvas a los vagones o volquetes, o bien se carga
con equipos de bajo perfil, por medio de los draw-point, según el sistema em-
pleado.

Se disparan de dos a tres anillos, pudiendo ser más según la experiencia que
se tenga. La distancia entre los subniveles de perforación ha ido incrementándose
gracias a que las nuevas tecnologías han permitido ir alargando los barrenos y
controlar de modo eficiente el desvío de estos. De este modo, se han conseguido
grandes separaciones entre subnive- les y en algunos casos se ha logrado reducir
el número de subniveles a uno.

Cuando se usa la perforación en anillos o ring drilling la sección transversal


de la ga- lería o subnivel es perforada en todo el perímetro radialmente. En cuer-
pos angostos es preferible usar taladros paralelos.

635
Capítulo 34: EXPLOTACIONES CON SOSTENIMIENTO ARTIFI-
CIAL:
Cámaras almacén. Cámaras con rebanadas ascendentes rellenas.
Rebanadas unidescendentes rellenas.
Subniveles por cráteres invertidos (VCR).
Índice del capítulo

34.1. Introducción
34.2. Cámaras almacén (Shirinkage Stoping)
34.3. Cámaras con rebanadas ascendentes rellenas
34.4. Cámaras con rebanadas ascendentes rellenas
34.5. Rebanadas unidescendentes rellenas
34.6. Gradas de retroceso vertical (VCR)

34.1. INTRODUCCIÓN
Se incluyen en esta denominación aquellos métodos de explotación minera en
los que los huecos, al no poder sostenerse por sí mismos, necesitan que se em-
pleen elementos artificiales para sujetar sus costados o hastiales y controlar su
corona. Los medios que hasta hoy se han utilizado para este sostenimiento son:
• El propio mineral arrancado al producir el hueco, del que parte se deja en
el mismo para rellenarlo y estabilizarlo de forma provisional. Es el mé-
todo de cámaras almacén.

• Las tierras estériles de procedencias diversas que se introducen en el


hueco y lo relle- nan estabilizándolo de forma definitiva. Son los métodos
de relleno.

• El sostenimiento o fortificación del hueco con madera y con otros mate-


riales, que también lo estabilizan temporalmente. Son los métodos de ex-
plotaciones entibadas.
34.2. CÁMARAS ALMACÉN (Shirinkage Stoping)

636
El método de explotación por almacenamiento provisional, el mineral es cortado
en rebanadas horizontales, comenzando de la parte baja y avanzando hacia
arriba. El almacenamiento pro- visional es un método bastante utilizado en vetas
con buzamientos pronunciados donde el mi- neral es lo suficientemente resis-
tente como para mantener sin soporte tanto las rocas encajona- das como el techo
del tajeo (Figura 34.1).

Se puede tolerar alguna debilidad en las rocas encajonadas en tanto que la


dilución resul- tante no sea un problema; pero el desprendimiento de rocas puede
traer problemas en la ex- tracción por atascos de las tolvas inferiores de descarga
o puntos de carguío. Para un minado eficiente el buzamiento debe ser mayor de
60 grados.

Una proporción del mineral fragmentado, equivalente al aumento de volu-


men o al esponjamiento (30% aproximadamente) se extrae por la base. El resto
queda almacenado en la cavidad para servir como piso de trabajo para las opera-
ciones de perforación y voladura, además sirve de soporte para las paredes de la
cámara.

Cuando los procesos de perforación y voladura alcanzan el límite establecido


de la parte superior de la cámara, cesan las operaciones de perforación y vola-
dura, y se procede a iniciar el vaciado de la cámara extrayendo el mineral que ha
permanecido hasa entonces almacenado (70% aproximamente).

Los pilares y puentes de mineral que separan las cámaras por lo general se
recuperan posteriormente. El mineral disparado es utilizado como plataforma de
trabajo, así como para soportar las rocas encajonadas del tajeo. El corte del mi-
neral incrementa el volumen en más o menos del 30 al 40% por lo que para
conservar la distancia del piso al techo debe ser necesario extraer el exceso de
mineral para continuar con el ciclo siguiente, esto implica que un 60% a 65% de
mineral queda en el tajeo hasta que este haya alcanzado toda su altura útil.
Actualmente este método es utilizado solamente en vetas angostas de buena
ley, que no pueden ser mecanizadas, o en pequeñas operaciones en donde los

637
costes de mecanización son aceptables. En el Perú se viene utilizando en minas
pequeñas y de mediana dimensión.

Figura 34.1. Método de almacenamiento provisional

En la explotación por cámara almacén el mineral se arranca por franjas ho-


rizontales empezando desde la parte inferior del tajo y avanzando hacia arriba.
Parte del mineral volado se deja en el tajo excavado, donde sirve como plata-
forma de trabajo para la explotación del mineral de arriba y para sostener las
paredes del depósito.

La roca aumenta su volumen ocupando cerca de un 70% por la voladura. Por


esto se debe extraer continuamente un 40% del mineral fracturado, para mante-
ner una distancia conveniente entre el techo y la superficie del mineral volado.
Cuando el arranque haya avanzado al limite superior del tajo planeado, se inte-
rrumpe el arranque y se puede recuperar el 60% restante del mineral.

638
Los yacimientos pequeños pueden explotarse en una sola cámara, mientras
que los más grandes deben dividirse en cámaras separadas. Los pilares entre cá-
maras estabilizan los techos y puede recuperarse generalmente al final de la ex-
tracción

La explotación por cámara almacén se utiliza en yacimientos con las siguien-


tes características:

• Gran buzamiento; el ángulo de buzamiento debe ser mayor al ángulo de


reposo
• Mineral firme
• Techo y muro comparativamente estables
• Límites regulares de mineral.
• El mineral no debe degradarse durante su almacenamiento.

La preparación para la explotación comprende de galería de transporte a lo


largo del fondo del tajo, transversales que penetran en el depósito bajo el tajo,
chimeneas estrechas y tolvas desde las transversales hasta el corte inferior, soca-
vación de la parte inferior del tajo a un nivel de 5 - 10 metros por encima de la
galería de transporte y chimenea desde el nivel de transporte pasando por la so-
cavación hasta el nivel principal de arriba, para dar acceso y ventilación al tajo.

El sistema de cámaras-almacén fue un método muy utilizado en la minería


subterránea, en aquellas épocas en que pocas eran las máquinas que existían. Su
ventaja consistía en que el mineral podía verterse directamente dentro de las uni-
dades de transporte a través de tolvas, con lo que se eliminaban los trabajos de
carga manual. Los inconvenientes del sistema son: mucha mano de obra, condi-
ciones de trabajos difíciles y peligrosos, baja productividad y que el grueso del
mineral permanece en la galería durante mucho tiempo.

639
Figura 34.2. Explotación por método cámara almacén
Este método es apropiado para filones verticales, con no mucha potencia y
suficiente regula- ridad de hastiales para permitir la caída por gravedad del mi-
neral. El yacimiento debe tener unas características geométricas análogas a las
necesarias para los métodos de sostenimiento natural, descritos en el Capítulo
32. Se trata de un método de transición (Figura 34.2.).
Se utilizan como sostenimiento artificial el propio mineral arrancado, que se
deja en la cámara y a esto deben su nombre. Cuando la superficie de la roca
queda expuesta a la meteo- rización, se disgrega y afloja y con los trabajos mi-
neros se inducen tensiones en ella. Si la roca en la que se abre la cámara es de
consistencia media, se desprenderán lisos o bloques, pero si se va rellenando la
cámara con el mineral arrancado, la roca se frena en su despegue y no cae. Sin
embargo, las cámaras almacén no deben emplearse en el caso de hastiales con
rocas friables porque pueden presionar sobre el mineral arrancado y dificultar su
salida en la carga.

640
Al quebrantar el mineral virgen con la voladura, los fragmentos a granel ocu-
pan mayor vo- lumen que in situ. Esta expansión se conoce como índice de es-
ponjamiento y suele variar de 1,3 a 1,5 veces (lo que quiere decir que el volumen
se incrementa entre el 30% y el 50%), se- gún el grado de fragmentación. Según
la potencia del yacimiento o la anchura de cámara se pueden adoptar varias for-
mas en la geometría de la base de la cámara.
El ciclo de explotación consiste en perforar, volar, cargar y empernar; acom-
pañado por una extracción parcial periódica de mineral arrancado, ya que des-
pués de cada voladura el mineral llena todo el hueco de la cámara y hay que sacar
el 40% del mismo por los cargaderos inferiores hasta recuperar un nuevo espacio
vacío libre de 2 m, entre el mineral arrancado y la corona virgen, que se perfora
de nuevo. Si el mineral se vuela con barrenos horizontales, es preciso cargarlo
antes de cada voladura.
El mineral que queda en la cámara se mantiene a un nivel, que permita su
uso como piso de trabajo para cada realce, hasta que se alcance el nivel del pilar
de corona. En ese momento empieza la operación de vaciar todo el mineral al-
macenado. Debe calcularse la cantidad de mineral a extraer; si se descarga en
exceso será preciso montar sobre el piso de mineral almacenado andamios para
que los martillos perforadores al- cancen la corona. A veces puede parecer que
el piso está a la altura correcta, como consecuencia de tener un hueco debajo en
el interior del mineral arrancado; si este hueco se hunde, puede atrapar a algún
minero en su desplome.
Para que los almacenamientos en la cámara sean satisfactorios, el mineral
debe descender libremente. Un material arcilloso o demasiado fino puede origi-
nar huecos colgados. Pueden taquearse desde arriba para eliminarlos, pero suele
ser difícil hacerlo; además, el mineral no debe compactarse, ni tampoco provocar
fuegos subterráneos o deterioros en su almacena- miento en la cámara.
En algunos casos, la extracción periódica por los cargaderos de base aumenta
los riesgos de accidente y la dilución del mineral, por deterioro de los hastiales.
Para evitarlo se pueden dejar en el interior del mineral almacenado unos colade-
ros entubados, por donde se extrae el mineral sobrante. En algún caso se dejan
pilares ocasionales en las cámaras almacén, cuando los hastiales son falsos, y en
otros casos, cuando la mineralización disminu- ye mucho o desaparece, porque

641
resulta antieconómico arrancarlos. Estos pilares ocasionales proporcionan un
sostenimiento adicional.

.
Figura 34.3. Secciones del método cámara almacén
A priori parece que puede ocurrir que los inconvenientes de las cámaras al-
macén sobrepa- sen las ventajas, por lo que al considerar este método hay que
realizar una evaluación detalla- da de todos los factores (ver Figura 34.3. Sec-
ciones del método cámara almacén)
Las ventajas de las cámaras almacén son:
• En condiciones apropiadas pueden ser más baratas que el método de re-
banadas con relleno.

642
• El mineral almacenado actúa como piso de trabajo, incluso para anda-
miarse en el arranque.

• La perforación y la voladura en las cámaras almacén es más eficaz que en


el método de rebanadas rellenas, pues no es un trabajo cíclico, como en
este.
• No hay coladeros dentro de la cámara ni, por tanto, trabajos de conserva-
ción de los mismos.

• No hay que mover el mineral durante la explotación, aunque, a veces, hay


que ras- trearlo para nivelar las plataformas de trabajo de las perforadoras
móviles.
Los inconvenientes son:
• La corona y los costados de la cámara deben ser sanos y firmes. La pen-
diente ideal es la vertical, pero se considera aplicable hasta 500.

• En algunos casos es difícil dejar el muro al descubierto, ya que habría que


producir irregularidades en el mismo que pueden ser causa de huecos col-
gados, al retener el mineral; por ello, hay necesidad de abandonar algo de
mineral o franquear parte de roca del hastial, según las circunstancias.

• Las rocas que se desprenden de los hastiales ensucian el mineral.

• El mineral está sujeto a la oxidación en su almacenamiento, lo que puede


ocasionar dificultades en la flotación.

• Por ello pueden también producirse fuegos, si el contenido en azufre es


suficiente.
34.3. CÁMARAS CON REBANADAS ASCENDENTES
RELLENAS
En este método el mineral se arranca en rebanadas sucesivas horizontales o in-
clinadas, traba- jando en sentido ascendente desde la galería de base, como en
las cámaras almacén. Sin em- bargo, el mineral se saca a medida que se arranca;

643
el hueco que se produce al sacar el mineral se rellena con estériles siguiendo al
frente a una distancia mayor o menor, según los casos, o bien, solo se empieza
el relleno cuando se completa el arranque de una rebanada. Entre el re- lleno y
la corona virgen del mineral se deja un hueco suficiente para que se pueda traba-
jar en la perforación de la rebanada siguiente sin dificultades (Figura 34.4).
Este ciclo repetido de perforación, voladura, carga y relleno es lo más carac-
terístico del método. El relleno sirve, en primer lugar, para sostener las paredes
o hastiales de la cámara. En minas pequeñas el relleno puede proceder de los
estériles producidos por el arranque de la cámara o por las labores preparatorias
generales de la mina y, en caso necesario, de labores especiales realizadas con
este fin. En trabajos mineros de más importancia, el relleno se com- pone de
arena, grava o estériles del lavadero, deslodados.
Para evitar desprendimientos de rocas en zonas falsas localizadas, se em-
plean castilletes, estemples (ademe) y pernos como complemento del relleno.
Este método es uno de los más extendidos en la minería metálica moderna y se
considera como una alternativa del método de cámaras vacías, que se prefiere
cuando puede emplearse, por las características resistentes de los hastiales y del
mineral. Los mismos equipos de perforación pueden emplearse con las re- bana-
das rellenas y en las cámaras vacías.

Figura 34.4. Vista de cámara con rebanadas rellenas

644
Las rebanadas rellenas constituyen el método de explotación más flexible de
todos, ya que puede aplicarse a casi todo tipo de yacimientos; la utilización de
esterones de tejidos apropia- dos, que sirven para recubrir los pilares y contener
el relleno, o bien el empleo de una ligera dosis de cemento para que el relleno
fragüe, permiten estabilizar este y consiguen la recupera- ción del mineral de los
pilares. Si la mineralización es arrosariada o desigual, pueden agrupar- se eco-
nómicamente las zonas pobres y ricas, diseñando las cámaras adecuadamente,
con lo que puede realizarse una explotación selectiva. El relleno evita los hundi-
mientos de grandes proporciones al iniciar explotaciones debajo de pisos ya
arrancados. La disposición de los coladeros, piqueras y chimeneas de ventila-
ción, permite contar siempre con pasos suficientes, si alguno se interrumpiera
por cualquier cir- cunstancia.
En yacimientos tabulares de fuerte pendiente y potencia pequeña o media, el
mineral se arranca en dirección, montando cámaras longitudinales y con la an-
chura de la caja. Según el largo (en dirección) del yacimiento, las cámaras pue-
den ser de la misma longitud que este o li- mitarse por medio de pilares de sepa-
ración, que disminuyen el vano descubierto de los hastia- les. Cámaras de más
de 20 m de anchura solo son posibles con coronas de mineral muy resis- tente.
Si el yacimiento es más ancho, se preparan las cámaras como labores de través,
con el eje mayor normal a los hastiales. Las cámaras rellenas se emplean en ya-
cimientos irregulares de minerales ricos, con ramificaciones que penetran en el
macizo rocoso que lo encaja. En es- tos casos será preciso franquear la roca del
hastial para conseguir las secciones precisas.
La roca arrancada se deja dentro de la explotación como relleno de la reba-
nada. Estas re- banadas con relleno se llaman también mecanizadas. Cuando se
utilizan en ellas los cargado- res LHD (que cargan, transportan y descargan) con
propulsión diésel o de aire comprimido, para la carga del mineral arrancado. En
la Figura 34.5 se muestra un esquema de minado con rebanadas rellenas.

645
Figura 34.5. Método de cámaras con rebanadas rellenas
La práctica minera varía de una mina a otra, pero comúnmente se emplean
barrenos as- cendentes en las voladuras, perforados con jumbos de uno, dos o
tres brazos. Los esquemas tienen 1,8 m. de piedra y 1,2 m de espaciado. Se em-
plea ANFO, salvo que haya agua, lo que obliga a emplear explosivo gelatinoso.
El control de los esquemas de perforación es riguroso y además, se debe pagar
en función de la eficacia de la voladura.
La experiencia indica que se consiguen mejores resultados con barrenos in-
clinados de l0° a 30° con la vertical y echados hacia adelante, en dirección del
avance. Así se consigue una granulometría que facilita la carga, pues el mineral
entra mejor en la cargadora. La altura me- dia de rebanada es de 3 m a 4 m. Los
bloques grandes se someten a voladura secundaria a medida que se presentan.
Una cámara grande puede dividirse en varias conectadas entre sí como secciones
de trabajo; de este modo, pueden producirse más toneladas en una misma vola-
dura.
La experiencia demuestra que es mejor arrancar desde los extremos de la
cámara hacia el centro, salvo que la disposición de los planos del crucero de la
masa mineral exigieran hacerlo en una dirección. El trabajo empieza con la per-
foración y la voladura, seguida de la carga, de modo que los jumbos, seguidos
de las cargadoras, no queden encerrados por el montón de mi- neral arrancado;

646
el relleno se coloca según las necesidades a medida que avanza el arranque. Si la
resistencia del mineral y los hastiales lo permiten, se puede arrancar toda la re-
banada y rellenarse de una sola vez. El aire para la ventilación debe entrar por la
planta inferior de la mina.
Cuando se dejan coladeros entre el relleno, el aire penetra por ellos, con lo
que presenta el problema de que, al secarse el relleno, el aire arrastra muchos
polvos y también que el mineral vola- do puede tapar esos pasos. Por ello es
mejor que el aire entre por la rampa de acceso y la chime- nea central y salga por
las dos chimeneas perforadas en el mineral en los extremos de la cámara.
El relleno se compone de arena y estériles molidos del lavadero; también
pueden añadirse rocas de las labores preparatorias. En la cámara se reparte con
pala LHD o arrobadera, si es relleno seco. El relleno hidráulico se baja por la
cámara y se distribuye con tuberías. La baja- da puede hacerse por gravedad a
través de agujeros de sondeo. Las arenas del relleno se tratan para que el tamaño
menor de 10 micras no llegue al 10 %, de modo que puede drenarse el agua en
la cámara con facilidad y así resulta una superficie firme sobre la que pueden
trabajar los mineros y emplear la maquinaria casi inmediatamente.
El drenaje se hace por decantación y filtrado. Para ello se colocan en el re-
lleno de cada cámara varios tubos perforados de drenaje y filtrado, recubiertos
con arpillera, a través de los cuales escurre el agua. Además, los accesos a la
cámara se cierran a medida que sube el nivel del relleno, con cierres porosos,
para que el agua pueda escurrir. Se ha medido la convergen- cia producida en el
hueco inicial, por la compactación del relleno con arena, y los resultados obteni-
dos oscilan entre 10-20% de la potencia.
Con objeto de facilitar la recuperación de los macizos entre cámaras, se ha
ensayado el conso- lidar el relleno agregándole del 6% al 10% de cemento para
que fragüe y alcance resistencias a la compresión de 0,7-1,0 MPa. Para evitar las
pérdidas y la dilución del mineral por relleno, se pue- de lanzar una capa de ce-
mento y arena de pocos centímetros sobre la superficie de relleno. Pero siempre
penetran en él algunos trozos de mineral que habrá que recuperar, pudiendo acep-
tar un 5% de pérdida de mineral en el relleno. Mineros experimentados pueden
rebajar estas cifras.

647
Los coladeros y pasos se protegen con brocales o barreras, para evitar acci-
dentes, y se retiran al dar las voladuras. Según las características geotécnicas del
mineral, se puede empernar la coro- na con pernos largos cuando el macizo se
aproxima a sus últimos realces; estos pernos se mez- clan después con la masa
mineral volada, lo que ocasiona inconvenientes en la carga y molienda.
Los barrenos horizontales pueden emplearse también para seguir las apófisis
o salientes de yacimientos irregulares con ley alta. En todo caso, la producción
baja y con ella, el rendimien- to por hombre y relevo.
El relleno de una cámara con barrenos horizontales no puede comple- tarse
hasta que se ha terminado de arrancar entonces se saca la maquinaria y se rellena
la cá- mara hasta la corona. El aire de ventilación pasará por el hueco entre la
corona y el relleno, producido por las irregularidades de la corona y el asiento
del relleno; en algún caso habrá que forzar la ventilación con tuberías.
Si no se utiliza la mecanización LHD para este método, lo más corriente es
utilizar el ras- treo del mineral con arrobadera o scraper, llevándolo desde el
frente al coladero más próximo, bien directamente o por intermedio de una esta-
cada o puente; esta puede girar alrededor del coladero y tener un recorrido de
hasta 50 m en cada dirección. En este caso los coladeros entre el relleno deben ir
revestidos. El relleno baja por dos chimeneas situadas en los extremos de la cá-
mara. Sobre el relleno se coloca un piso provisional de tablas para el recorrido
de la arrobadera, evitando una dilución excesiva del mineral en el relleno. Las
rebanadas rellenas son un buen método para ser empleado en la recuperación de
pilares.
Las ventajas del método de rebanadas rellenas son:
• Sus costes por preparación son menores que los de las cámaras almacén,
cámaras va- cías con niveles y con barrenos largos.

• Pueden dar producción rápidamente.

• El mineral sale a medida que se arranca y con ello, el capital inmovilizado


es menor, se evitan los problemas de oxidación y los incendios que pue-
dan producirse por la electricidad estática del mineral.

648
• Se necesita poca mano de obra.

• La vigilancia es fácil por estar el trabajo muy concentrado.

• La seguridad es grande; solo se trabaja en zonas que no han tenido tiempo


de meteo- rizarse.

• La ventilación es sencilla.

• Hay poca dilución del mineral.

• El taqueo puede hacerse en la cámara, evitando atascos en los coladeros.

• La estabilidad en la cámara y en el conjunto de la mina es grande, gracias


al relleno.

• Colocación de estériles del lavadero.


Por el contrario, los inconvenientes son:
• La producción por cámara es irregular, por lo que hay que arrancar varias
para com- pensar.

• Se necesita un buen suministro de tierras para relleno.

• Este método resulta caro, llegando al 50% del costo total.

• Los finos residuales del tratamiento de estériles ocasionan problemas de


estabilidad de escombreras.
34.3.1. EJEMPLO CERRO DE PASCO (PERÚ)
Un ejemplo de utilización de este método es ka mina subterránea de Cerro de
Pasco (Perú). Esta es una mina que lleva en operación desde el Siglo XIX. Se
empezó explotando por minado subterráneo; posteriormente se continuó traba-
jando a cielo abierto (actualmente es el sistema que se estça utilizando); pero aún
se utiliza el minado subterráneo.

649
Con fines sólo explicativos vamos a describir el caso de la mina subterránea:
• Yacimiento de pirita y silicatos en rocas volcánicas de 1.960 m de largo
en la en di- rección del yacimieto, 326 m de ancho y 800 m de profundi-
dad.

Figura 34.6. Método de cámaras con rebanadas rellenas (mina Cerro de


Pasco, Perú).
• Mineralizado en bolsadas irregulares de plomo-zinc y de Cu-Ag; también
en filones de cobre-plata.
• Ley media: 3,5% de plomo, 9% de zinc y 3 onzas/t de plata.

650
La explotación es una variante llamada allí michi. En ella los cuerpos se di-
viden en cáma- ras de 8 m y pilares de 5 m de ancho, con un largo medio de 33
m. Estas cámaras, arrancadas en rebanadas ascendentes, se rellenan con relleno
hidráulico, empleando los materiales gruesos de los relaves del lavadero.

Las cámaras se abren entre dos galerías, de cabeza y base, y son servidas por
chimeneas de paso normales que no se indican en la Figura 34.6. Los pilares se
arrancan en rebanadas descendentes, en las que se coloca como piso una placa
de relleno cementado en la proporción 119 y apoyada en una malla de acero sobre
unos redondos de madera de eucalipto, en forma de montera; esta placa tiene 1
m de espesor. Una vez fraguado, se rellena encima. Al abrir la rebanada inferior
se utilizan estemples para sostener los redondos de eucalipto y la placa sirve de
corona (Figura 34.6).

34.4. REBANADAS UNIDESCENDENTES RELLENAS

En este método el arranque se realiza en rebanadas horizontales, que se rellenan


colocando previamente una losa de hormigón pobre o relleno cementado, que
sirve de techo artificial para la rebanada siguiente. (Figura 34.7). Este método
sustituye al de rebanadas ascendentes re- llenas en los casos de mineral falso y
fracturado, cuya corona puede ceder y complicar la ex- plotación. Es un método
que tiene pocos años de desarrollo y presenta las ventajas siguientes:

• Permite recuperar el mineral en proporción muy alta.


• Evita la inestabilidad con mineral y hastiales falsos.
• Elimina totalmente el sostenimiento de las coronas.
• Mantiene la estabilidad de la mina
• Con todo ello aumenta la seguridad.

Una de las primeras aplicaciones de este método la realizaron los japoneses


para la explo- tación integral de una masa mineral de cobre del yacimiento de
Juroko y fue presentado por primera vez en el V Congreso Internacional de Mi-
nería. La masa es de 800 m de longitud en la dirección del yacimiento, 500 m de

651
profundidad y 20 m de espesor. La ley es de 2,5% de cobre, 1,3% de plomo, 4,2%
de zinc y 18% de pirita, 1 g de oro y 90 g de plata por tonelada.

El mineral y los hastiales son poco resistentes. Además, la presencia del agua
hace que las condiciones de explotación sean difíciles. Se divide el yacimiento
en bloques de 30 m x 20 m x 10 m (a 40 m de altura). Están servidos por dos
piqueras en los extremos, una para personal y material y la otra para salida de
mineral. Una galería inferior enlaza las dos piqueras.

El arranque se hace con labores de través, en forma de galerías de 3 m de


ancho y 2,5m de altura, que avanzan desde la primera galería de enlace, alter-
nando con pilares del mismo ancho.
Cuando se termina una rebanada, se prepara en cada cámara un piso de 50
cm de hormigón armado con tela metálica sobre un tablero de madera; el hormi-
gón, con 15% de cemento, más escoria y escombro sin lodo a partes iguales. Los
2 m restantes se rellenan con relleno seco y sin cemento. A continuación, se
arrancan y rellenan los macizos del mismo modo. Terminada una rebanada, se
empieza la inferior. El rendimiento de esta explotación llega a 20 t /h.

652
Figura 34.7. Rebanadas unidiscentes rellenas

34.4.1. EJEMPLO MINA NOAILLIAC (FRANCIA)

Este es un ejemplo de una mina en Francia:

• Yacimiento en forma de filón de plomo-zinc.


• Potencia de 1 a 7 m (media 3 m).
• Corrida 1.600 m y profundidad: 500 m.
• Arma en pizarras y granitos caolinizados.
• Características resistentes de capa y hastiales muy falsos.
• Blenda cementando una brecha cuarzosa o difusa en pizarras y granitos
alterados.
• Ley 10,5% Zn, 85 g/t de Ag.

653
La preparación es la siguiente: se traza una rampa en vaivén con 20% de
inclinación al muro del filón, a unos 10 m. Se recorta desde allá en la cabeza, en
la base y en el centro de la explotación. Se determina así un campo de arranque
de 60 m de alto por 100-150 m de largo. El avance se hace desde el centro a los
extremos, en dos frentes, con evacuación por una chi- menea que enlaza las ga-
lerías de cabeza y de base en el centro (Figura 34.8).

Figura 34.8. Método de explotación por rebanadas unidescendentes re-


llenas

34.5. GRADAS DE RETROCESO VERTICAL (VCR)

Explotación de gradas de retroceso vertical, Vertical Cráter Retreat (VCR), es


un método de explotación que se usa desde hace pocos años. El principio se basa
en una singular técnica de voladura, voladura de cráter. Dicho método está pa-
tentado en Canadá y es similar al de Cámaras- Almacén. El mineral se excava en

654
subniveles horizontales y las labores de arranque comienzan desde abajo y avan-
zan en sentido ascendente. El mineral fracturado puede permanecer en la galería
soportando los hastíales.

El mineral s e extrae desde el fondo de la galería a través de un sistema de


tolvas similar al método anterior. El mineral, dentro de una galería, se perfora
hacia abajo desde la sobreexcavación, con martillos en fondo.

Los barrenos que llegan a la excavación, tienen un diámetro de 170 mm. ,


son paralelos entre sí y se cargan desde la sobreexcavación con cargas concen-
tradas especiales, situadas a una distancia fija por encima del frente horizontal
inferior de la galería. La voladura fragmenta el mineral a un tamaño tal, que el
mismo puede ser manipulado por cargadores LHD.
La Explotación por gradas en retroceso vertical depende en técnicas de carga
y voladura que otros métodos de explotación. Es importante que esta fase de la
operación sea desarrollada y refinada en la mina para que funcione con seguri-
dad. Una voladura que no rompa la franja completa de mineral puede significar
que esa parte del mineral debe ser sacrificado (Figura 34.9).

655
Figura 34.9. Explotación por gradas de retroceso vertical
(VCR)

34.5.1. CRÁTERES INVERTIDOS

Este método esta sido desarrollado recientemente y consiste en el arranque del


mineral por re- banadas ascendentes mediante el empleo de voladuras en cráter.
El mineral fragmentado pue- de permanecer dentro del hueco creado, al igual
que en el método de cámaras almacén, de forma que se evite el hundimiento de
los hastoales. Se extrae también desde el fondo de la ga- lería de base a través de
un sistema de tolvas.

La técnica de voladura es muy peculiar en este método, ya que los barrenos


verticales se perforan todos desde el nivel de cabeza, con equipos de martillo en
el fondo y con un diámetro habitual de 165 mm. Tras la apertura del sistema de

656
tolvas se introducen en los barrenos cargas de explosivo suspendidas y diseñadas
para que actúen como cargas esféricas. El material volado cae dentro de las cá-
maras. Con el solapamiento de los cráteres creados se consigue ir ascendiendo
en sucesivas pegas hasta que, en la parte superior, queda un pilar corona que se
vuela de una sola vez.

Las principales ventajas del método son:

• Una buena recuperación.


• Una dilución moderada.
• Buena seguridad.
• Costes unitarios bajos.
• Una moderada flexibilidad.
• Buena ventilación y grado de mecanización.

Las desventajas más importantes son:

• Coste elevado de las labores de preparación.


• Se precisa dilución cuando los hastíales son poco competentes.
• Posibles atascos en los conos de tolva por tamaños excesivos.
Los yacimientos deben tener una potencia mínima 3 m, una inclinación su-
perior a los 50º y contactos claros entre el estéril y el mineral.

657
Capítulo 35: MÉTODOS CON SOSTENIMIENTO ARTIFICIAL
CORTE Y RELLENO
Índice del capítulo

35.1. Introducción
35.2. Criterios técnicos del método de corte y relleno
35.3. Aplicaciones del método
35.4. Planeamiento de minado
35.5. Control del terreno y mecánica de rocas

35.1. INTRODUCCIÓN

El método de explotación de minas por corte y relleno (cut and fill) es un método
ya antiguo y contrastado en la minería subterránea; pero que ha evolucionado a
través de varias generaciones, incorporando avances tecnológicos, adaptándose
a diferentes tipos de yacimientos y manteniendo su vigencia en muchas minas de
América.

El minado por corte y relleno ha sido durante muchos años, probablemente


el método de minado más utilizado en minas metálicas subterráneas. Posterior-
mente, durante un tiempo, fue sustituido por el método de barrenos largos. No
obstante, debido a que estos métodos requieren espacios grandes para permane-
cer abiertos durante largos períodos de tiempo en minas profundas, ocasionando
que no den los resultados deseados (, sí a ello sumamos la excesiva dilución que
producen); se ha regresado al método de corte y relleno con modificaciones que
lo hacen más aplicable y actualizado.
En la Figura 35.1. Esquema general de una mina subterránea con identifi-
cación de varias operaciones mineras y términos, se muestra una vista general
de la forma de acceso, desarrollo y preparación de una mina, que nos aclara con-
ceptos y términos para abordar a continuación el método de corte y relleno (cut
and fill). En este esquema podemos observar que tenemos un yacimiento mineral
que nos interesa explotar de la forma más eficiente a fin de evitar la dilución del

658
mineral. En la citada figura se observa que el yacimiento tiene la forma aproxi-
mada de una veta con una potencia P y un buzamiento α; y nos interesa optimizar
su extracción, pero manteniendo la estabilidad general de la mina.

La forma como se ha ideado el desarrollo y preparación de la mina es a través


de la construcción de un pique central, desde donde nacen una serie de subniveles
(galerías) que van hacia el yacimiento, donde se realizan las operaciones de per-
foración y voladura, se carga, transporta a través de galerías de transporte, piques
secundarios, chimeneas auxiliares hasta colocar el material en los echaderos y
luego se llevan al pique central, desde el cual serán izados a la superficie. Ahora
bien: sí el yacimiento mineral y el macizo rocoso en su conjunto presentan una
serie de características que facilitan la aplicación del método de cut and fill, en-
tonces procede organizar el planeamiento de minado.

Antes de avanzar en ese planeamiento de minado, conviene repasar la evolución


del método.

Generaciones del Método de corte y relleno (Cut and fill)

Las diversas generaciones del método las podemos resumir en:


Generación antes de 1,960:
- Perforación manual, vertical.
- Relleno Mecánico con grava y/o desmonte
- Ore pass enmaderado a través del relleno
- Camino enmaderado a través del relleno.

659
Figura 35.1. Esquema general de una mina subterránea con identificación de
varias operaciones mineras y términos,

- Rastrillaje

660
- Rendimiento: 9 t /H-G
Generación entre 1.960 – 1.970:
-Perforación horizontal con jumbos neumáticos.
-Ore pass metálico a través del relleno
-Camino metálico a través del relleno.
-Equipos neumáticos de carguío
- Relleno hidráulico con relaves.
- Rendimiento: 10,5 t/ H-G

Generación después de 1.970


- Acceso a los tajeas por rampa
- Equipos LHD especialmente Diesel-eléctrico
- Ore-pass ubicadas en las cajas.
- Relleno Hidráulico de alta eficiencia.
- Perforación electrohidráulica.
- Raise Boring.
- Rendimiento: 18 t/ H-G.

35.2. CRITERIOS TÉCNICOS DEL MÉTODO


DE CORTE Y RELLENO
El minado por corte y relleno excava el mineral en franjas horizontales, empe-
zando en la base del tajeo y avanzando en sentido ascendente. (Figura 35.2).

661
Figura 35.2. Minado por corte y relleno en un yacimiento vertical de
grandes dimensiones
El mineral roto es cargado y completamente removido del tajeo. Cuando una
franja completa ha sido excavada, el volumen vacío es rellenado con material de
desmonte el cual sostiene o soporta las paredes y provee de una plataforma de
trabajo, mientras la próxima franja (tajada) o rebanada de mineral es minado.

662
Figura 35.3. Corte y relleno – Comparación de sistemas de perfo-
ración
El material de relleno puede ser el escombro producido en los trabajos de
preparación de la mina que se extiende por medios mecánicos sobre la galería.
No obstante, el relleno que más predomina es el relleno hidráulico, donde el ma-
terial es un estéril finamente molido, procedente de la planta de relleno de mine-
ral, que se mezcla con agua, y se transporta al interior de la mina por medio de
tuberías. Sin embargo; en el minado de corte y relleno moderno, la práctica co-
mún es el uso del método .de relleno hidráulico (que suele ser mezclado con
cemento para proveer de una superficie dura y más resistente con características
de un buen soporte). Ver Figura 35.4.
La explotación por corte y relleno puede ser utilizada en yacimientos de
fuerte buzamiento con mineral relativamente firme.

Este método ofrece una ventaja en términos de selectividad en comparación


con los otros métodos que se pueden usar en depósitos similares, y se caracteriza
por la explotación discontinua del mineral de las galerías, debido a las interrup-
ciones que son necesarias para las fases de distribución del material de relleno.

1. Aplicaciones

El minado de corte y relleno puede ser aplicado en depósitos minerales que bu-
zan fuertemente hacia subverticales o verticales que tengan un mineral razona-
blemente firme.
Comparado con el sub-level stoping y el shirinkage stoping, usado en depó-
sitos minerales similares; el método cut and fill-ofrece la ventaja de la selectivi-
dad. El método puede ser adaptado a depósitos minerales irregulares y disconti-
nuos, extrayendo el mineral de alto contenido y dejando el material de bajo con-
tenido como para el relleno.
2. Desarrollo

El desarrollo requerido por el cut and fill mining consiste de lo siguiente:

663
a) Una galería de transporte que debe ser desarrollada a lo largo del depósito
mineral en el nivel principal.
b) Chimeneas cortas y caminos en su corte inferior
c) El área del tajeo deja en el corte inferior generalmente de 5 a 10 m por encima
de la galería de transporte.
d) Chimeneas de ventilación y transporte de rellene en el nivel superior.
3. Producción

Conforme se muestra en la Figura 35.3 se pueden usar dos sistemas diferentes


para la perforación y voladura. El método más común es perforar en vertical o
con taladros inclinados, hacia arriba del techo; y desde ahí hacer que caiga una
rebanada de mineral, tomando la forma de un banqueo invertido. Es posible per-
forar secciones largas del techo sin interrupción haciendo posible la ejecución de
grandes rondas de voladuras. Para la perforación del techo se requerirá la utili-
zación de equipos de perforación mecanizados y ligeros.

Una desventaja de este método es que la altura libre en el tajeo se incrementa


hasta 7 metros cuando el mineral es removido; la voladura crea a veces un techo
desigual y con rajaduras que es difícil controlar y es potencialmente peligroso
para los mineros, salvo que la superficie sea recortado por una Smooth Blasting,
previo a la limpieza, Como alternativa a la perforación vertical; los taladros pue-
den perforarse en forma horizontal y el mineral puede ser volado con una téc-
nica Breasting.
El tajeo es rellenado completamente con relleno hidráulico tan pronto como
sea posible, y sólo queda una abertura muy estrecha entre el techo previo y la
superficie de relleno. La perforación puede ser llevada a cabo con un jumbo re-
gular de galerías. El tamaño de la ronda de perforación está limitada a lo que
puede ser perforado en el frente; y es mucho más pequeño que la ronda o tanda
resultarte de taladros verticales.
Con los modernos equipos de perforación y limpieza, las tandas o rondas
tienen muy poca influencia en la eficiencia del tajeado. La perforación del frente
ofrece muchas ventajas sobre la perforación vertical.

664
Primero los taladros son horizontales y el techo puede ser volado para buscar
dejar siempre una superficie uniforme. Después de que el mineral ha sido remo-
vido, el espacio libre es sólo del orden de los 4 m, haciendo el techo fácilmente
controlable. La perforación del frente también permite realizar una selectividad
del material; puesto que el material del tajeo minado puede ser dejado en el lugar.
Es posible también ajustar el perfil del tajeo para extraer mineralizaciones delas
paredes.
La mayoría de las operaciones se han mecanizado casi totalmente, con lo que
este método ha llegado a sustituir a otros hasta ahora muy utilizados. Las princi-
pales ventajas que presenta son la alta selectividad, la buena recuperación del
mineral, la facilidad de aplicación y las condiciones de seguridad alcanzadas
cuando los macizos rocosos de los hastíales no son competentes.

665
Figura 35.4. Vista simplificada de la conducción, colocación y drenaje de
relleno hidráulico en un
tajeo de corte y relleno
4. Manipulación del mineral

La técnica LHD o alguna versión de la misma se suele aplicar comúnmente para


la manipulación, carguío y transporte del mineral.
La superficie del relleno hidráulico es suave y adecuado para el equipo con
ruedas de goma. La distancia de traslado es limitada ya que el transporte usual-
mente consiste en conducir el mineral a un ore pass (echadero) dentro del tajeo
o junto a él.
5. Comentarios

El corte y relleno tiene un amplio rango de aplicaciones, con un resultado directo


de minado selectivo, buena recuperación, y es aplicable, en prácticamente muy
incompetentes e impredecibles condiciones de la roca. El relleno hidráulico ha
mejorado los aspectos económicos de este método y el cut and fill a menudo ha
reemplazado a otros métodos. Con un moderno equipo móvil, es posible imple-
mentar una mecanización eficiente. Sí se opta por utilizar equipos móviles los
inclinados o rampas deben ser habilitados para facilitar el acceso a los tajeos.
Los equipos pueden ser transportados a otros tajeos durante las interrupcio-
nes producidas por las operaciones de relleno de las cámaras de tal manera que
se pueda conseguir una alta disponibilidad mecánica de los mismos.
Una característica típica del método de corte y relleno es que la producción
de mineral de los tajeos es discontinua. Esto se atribuye a las interrupciones en
los ciclos de producción cuando se aplica el relleno. No obstante; estas interrup-
ciones son por períodos relativamente cortos.
Entre los inconvenientes que presenta el método de corte y relleno están el
coste del material de relleno, el tamaño limitado de las voladuras y las interrup-
ciones en la producción que son necesarias para distribuir el material de relleno
dentro de las cámaras.
35.3. APLICACIONES DEL MÉTODO

666
El método de corte y relleno es muy flexible y fácilmente adaptable a casi cual-
quier depósito mineral. La aplicación estándar requiere que una rebanada de
mineral, normalmente de 2.4 a 3 m de potencia pueda ser removida del techo del
tajeo, fragmentando y arrastrando el mineral hacia abajo, procediendo al
desatado del techo, realizando su emparejado y asegurándolo con pernos de roca
o split sets. Después de que el techo es asegurado el mineral roto es removido a
través del ore pass al nivel inferior. Cuando el mineral ha sido removido, los ore
pass son extendidos encima de la altura del mineral removido, el tajeo es relle-
nado y se procede al minado de la siguiente rebanada.
Este método tiene una mejor aplicación en depósitos minerales con inclina-
ción fuerte o buzamiento subverticales (es decir con extensión vertical conside-
rable), áreas de mineral que requieran minería selectiva, áreas de mineral donde
las condiciones existentes de las rocas de caja son débiles y en general, depósitos
minerales que tienen minerales con leyes que hacen posible este método de mi-
nado relativamente caro.
El Blasthole Stoping, Shirinkage Stoping y otros métodos de minado que no
emplean ore pass (echaderos) en un tajeo no son eficientes en depósitos minera-
les de inclinación fuerte, o buzamiento horizontal, debido a que la caja piso hace
la remoción de mineral sea extremadamente complicada.
Puesto que el concepto de minado de este método se basa en el derrumbe de
rebanadas del techo, debe observarse que sólo pequeñas áreas de la roca de caja
quedan expuestas durante la extracción del mineral, y estos es sólo durante cortos
períodos de tiempo. De otro lado, debido a las pocas alturas de techo, las áreas
de mineral/macizo no económicos pueden ser dejados en el lugar o alternativa-
mente, pueden ser minados y el material excavado puede ser extendido en el
lugar debido a que los operarios mineros en el tajeo deberán trabajar en tajeos
cuyas condiciones de trabajo están determinadas por áreas influenciadas por las
recientes voladuras. Esto implica un control del terreno extremadamente cuida-
doso y riguroso.
El volumen de roca que es roto durante una etapa del minado es relativa-
mente pequeño y la cantidad de trabajo no productivo es alto.

667
Esto tiene como resultado una productividad limitada para el tajeo y, a causas
del trabajo no productivo que deberá ser hecho en una base regular, la producción
del tajeo puede ser completamente cíclico.
35.3.1. YACIMIENTOS MINERALES MÁS ADECUADOS PARA
LA APLICACIÓN DEL CORTE Y RELLENO

El método de corte y relleno puede ser aplicado a casi cualquier tipo de depósitos
minerales con una altura vertical relativamente pronunciada.
El depósito mineral deberá ser accesible tanto en el techo y base, también
con intervalos regulares a lo largo de su extensión vertical.
Aunque se puede adaptar a muchos tipos de yacimientos, el método es pro-
bablemente más eficiente en minas donde el mineral tiene una continuidad pobre
y donde los métodos de hundimiento (tipo hundimiento por bloques) producirían
excesiva dilución.
En áreas de pobre continuidad de mineral, la capacidad de un muestreo con-
tinuo y extensivo durante el proceso de minado de cada ciclo hace que este mé-
todo sea muy eficaz. Esta característica, minimiza la cantidad de muestreos de
evaluación que deberían realizarse antes de empezar el minado.
Debido al sistema de extracción utilizado en el método, el tamaño y forma
del tajeo puede ser fácilmente cambiado; dependiendo de los resultados que
arroje el muestreo. Probablemente la característica más importante es que el mi-
neral y las cajas tengan una capacidad de resistencia suficiente para estabilizarse
y sostenerse mediante el uso de pernos de-anclaje, pernos de fricción o emper-
nado de cables, durante los ciclos de minado y relleno.
Una buena planificación de minado, muestreo sistemático y cuidadosa su-
pervisión; producirá un mineral con menos dilución que cualquier otro método
de minado de hundimiento o tajeo abierto.
35.4. PLANEAMIENTO DE MINADO
La planificación del minado debe considerar los siguientes aspectos:

- Evaluación del planeamiento


- Planificación del tajeo
- Desarrollo y preparación

668
- Control del terreno
- Labores de producción: ventajas y desventajas
35.4.1. EVALUACIÓN DEL PLANEAMIENTO
Una vez que se ha tomado la decisión de que el método open cut and fill es el
método más eficiente para el minado de un depósito mineral en particular, la
siguiente. consideración sería, probablemente, evaluar la disponibilidad de un
material de relleno económico y la selección de un sistema eficiente de transporte
para este material. Aunque los relaves de la planta concentradora, transportados
hidráulicamente, son los productos generalmente más utilizados en ocasiones
esto no es práctico, debido a la localización de la planta y/o a la calidad de los
relaves. En tales casos, deberá evaluarse otro tipo de rellenos. El tipo de relleno
y el tipo de equipo a utilizar determinará si un piso o la colocación de una capa
sobre el relleno será necesaria para minimizar la dilución durante la remoción
del mineral.
Uno de los primeros aspectos a decidir es la selección del equipo para la
remoción del mineral; esto determinará la cantidad de trabajo de desarrollo re-
querido para conseguir que un tajeo ingrese a producción y define el tamaño o
dimensión de las aberturas necesarias. Las dimensiones y la continuidad del de-
pósito mineral, usualmente determina, en última instancia, el tipo de equipo de
carguío a utilizar.
El uso de equipos (LHD) cautivos en los tajeos minimizará la cantidad de
desarrollos. Si la continuidad del mineral es constante, entonces se requerirá un
sistema de rampas para la extracción; lo cual significa un incremento del coste
de desarrollo; sin embargo, la flexibilidad del minado continuo minimizará la
naturaleza cíclica de la producción.
La altura de minado usualmente viene determinada por la resistencia de las
rocas de caja y la cantidad de anclaje que necesita el techo. Una vez que esto ha
sido estudiado y evaluado, entonces, puede elegirse el equipo de perforación
apropiado. El número y tamaño de los rock passes empleados, dependen del tipo
y tamaño del equipo de extracción y del tipo de relleno que va a utiolizarse.
Puesto que hay un flujo de entrada/salida de trabajadores mineros al tajeo en cada
turno de trabajo, el nivel intermedio es normalmente diseñado para aproximada-
mente 45 m.

669
Los accesos desde el nivel superior hacia el tajeo deberán mantenerse siem-
pre operativos y disponibles. Los tajeos son de uso intensivo y debe ser provista
una adecuada ventilación.
Planificación del Tajeo
Debido a la flexibilidad del método y a la variabilidad de los depósitoa minerales,
la planificación del minado debe hacerse sobre un tajeo base. En áreas donde la
continuidad del mineral es un problema; el tamaño del tajeo viene generalmente
determinado por el límite del mineral (todo el mineral, hasta sus límites de ex-
tracción).
En áreas de buena continuidad, donde se utilizan rampas, la longitud del ta-
jeo puede ser determinada por la duración del ciclo de operaciones (tiempo re-
querido por cada una de las operaciones de preparación, relleno, minado y ex-
tracción del mineral), en los cuales se trabaja sobre las rampas. Es decir, éstas,
se trazan y proyectan de manera tal que permitan el acceso a las diversas partes
del tajeo, y que sus dimensiones sean las adecuadas para el equipo que se utili-
zará en las diferentes operaciones del ciclo de minado. Para facilitar el transporte
del mineral o material rocoso por la rampa, la inclinación de la misma debe estar
cerca de los 15º.
El equipo de perforación es seleccionado de manera preliminar, por la altura
del mineral a ser removido en cada sección y el tipo de equipo de extracción a
ser utilizado. Si la altura del techo está entre 2.4 y 4.5 m; entonces generalmente
se opta por perforadoras jackleg o jumbos rnuy simples de utilizar. En tajeos con
una inclinación definida, es usual disponer de ambos tipos de perforadoras. En
áreas de mineral donde las rampas son de uso generalizado, entonces se puede
utilizar perforadoras jumbos más sofisticadas. Si se requieren taladros de gran
longitud en el techo, entonces puede optarse por equipos standard longhole.
La localización de los sistemas de rock passes es controlada, fundamental-
mente, por los accesos en el nivel bajo el tajeo y a través de la evolución de los
resultados de los muestreos.
Muchos sistemas de rock pasees se diseñan, ajustándose a los cambios de
dirección y cambios de las dimensiones del tajeo. Estos rock passes pueden lle-
varse con madera, planchas metálicas circulares o forrados con concreto. El des-
gaste de los equipos y accesorios empleados,el factor de deterioro o usabilidad

670
de cada tipo de equipo deberá ser definido de acuerdo al tonelaje estimado que
deberá pasar a través de la abertura.
Desarrollo

El desarrollo requerido para poner un tajeo de open cut and fill, en producción
es mínimo cuando se tiene en uso un equipo LHD cautivo. Esto normalmente
requiere un acceso de entrada para cada uno de los echaderos en el nivel bajo del
tajeo. Las chimeneas de acceso son usualmente construidas entre dos niveles;
pero en áreas de mineral donde esto no es posible, los caminos para personal
(manways) se pueden hacer con cribings y elevados a través del relleno.
Se requerirán algunos medios de carguío del mineral roto desde el rock pass ha-
cia el sistema del mineral de transporte. En muchos casos suele utilizar un chute
(construcción de forma tubular en la roca, de 1,5 mtrs. de diámetro y forma
inclinada que sirve para conectar dos labores y deslizar mineral desde la parte
alta) realizado en la base del rock passes.
a) Nivel de acceso
En muchos casos un nivel debe ser desarrollado encima del tajeo para dar acceso
al personal, equipos y suministros al tajeo. En el caso de que exista equipo cau-
tivo en el tajeo, es deseable diseñar un nivel intermedio de aproximadamente 45
m.
Cuando se utilizan rampas, se puede ampliar las dimensiones del nivel inter-
medio. El nivel de acceso también sirve como parte del circuito de ventilación.
b). Chimeneas de acceso
La necesidad de entrada del personal y el suministro de materiales al tajeo es
permanente, por lo tanto deben construirse chimeneas de acceso al mismo, las
cuales deben tener el tamaño adecuado que facilite la entrada y salida, y deberán
tener un mantenimiento preventivo.
Estas chimeneas deben construirse preferentemende desde el nivel de producción
hacia el nivel de acceso y ser de un adecuado tamaño para poder permitir el paso
eficiente de equipos y el flujp hacia el tajeo.
Este tipo de labores deben ser lo suficientemente grandes o espaciosas, de ma-
nera que permitan conducir las líneas de agua, conductos de relleno, asi como

671
también una linea de fuerza eléctrica cuando sea necesario. Estas chimeneas de-
berán servir también como conducciones del aire desde la galería, como parte
del circuito de ventilacion.
Cuando se usa el sistema de rampas, las chimeneas-de acceso no se pueden im-
plementar; pero esta contingencias, deberán preverse cuidadosamente en la pla-
nificación inicial de la mina, para asegurar que exista una ventilacion adecuada
y la capacidad de suministro del relleno; aún cuando no se disponga de esas
chimeneas.
Si se usan chimeneas encribadas estas deberan ser trazadas encima del re-
lleno; esto supone que los potenciales problemas de ventilación y relleno-deben
ser cuidadosamente estudiados antes de empezar al minado.
La perforación frontal y hacia arriba son las dos técnicas más comunes, y prácti-
cas en el método de corte y relleno. El tajeo con minado frontal es practico donde
existan condiciones de roca pobre en las cajas piso y techo. El tajeo se rellena
hasta 0.9 a 1.2 m del techo y se procede al minado por perforación horizontal o
de taladros en el frente y rompiendo el mineral hacia abajo en el vacio. El mineral
roto es entonces removido desde esta área y el-techo es reforzado con pernos de
anclaje.
Los equipos LHD son los más adecuados para la-extraccion de material ya
que los operarios no estarán expuestos a un terreno débil e inestable. La sección
del mineral-removido es usualmente de 3 a 3.7 m en altura (Figura 35.3.)
Usualmente se ejecuta un corte o arranque en V y se procede a su voladura
en un extremo del tajeo. Los taladros restantes son perforados en el techo en un
ángulo de aproximadamente 60º. Estos taladros normalmente de 3 a 4,5 m de
longitud son perforados en hilera a través del tajeo con la línea de menor resis-
tencia y con un espaciamiento entre taladros determinado por las características
geomecánicas del terreno.
Todo el techo del tajeo es perforado de esta manera; si cualquier parte de
mineral ha permanecido en la periferia del techo desde la última sección minada;
se aprovechará su minado junto a las paredes laterales.
El techo es cargado y volado, tanto como se pueda, en grandes tandas de
voladuras; el techo es desatado y anclado utilizando el mineral roto como plata-
forma de trabajo.

672
La extracción es realizada utilizando un LHD eléctrico o un cargador tipo
pala que puede ser a control remoto.
En este sistema, la pérdida de tiempo a causa del control del terreno se reduce
bastante. La perforación es realizada con equipo convencional de perforación
long-hole y barrenos extensibles.

Figura 35.5. Planeamiento de un tajeo para el corte y relleno longitudinal


con techo plano.

En la Figura 35.5. Planeamiento de un tajeo para el corte y relleno longitudi-


nal con techo plano se representa un yacimiento mineral cuyas características
son las siguientes:

673
- La zona mineralizada es de 274 m, tiene 228 en el rumbo y 4,5m de ancho
representando 907,000 toneladas.
-
- Figura 35.5 (a): El avance se hace por medio de un solo frente; a través
de todos los niveles desde la base hacia arriba en 5 tajeos de 45 m de
largo.
-
- Figura 35.5 (b): El fallamiento de la caja techo puede ser reducido por
el minado de frentes individuales en los tajeos,
-
- Figura 35.5 (c): Una secuencia de retirada en forma de torres reduce el
exceso de mantenimiento de las galerías; pero se emplea demasiado
tiempo para poner la mina en producción.
-
- Figura 35.5 (d): El minado de muchos horizontes crea problemas en los
pilares.
-

Figura 35.6. Esquema de tajeos y pilares en un block de corte y


relleno

674
En la Figura 35.6. Esquema de tajeos y pilares en un block de corte y relleno
se muestra un ejemplo de minado entre los niveles 1.700 y 2.700 de una mina;
los números representan la secuencia de minado.
En la Figura 35.7 se representa un yacimiento cuyo plan de minado consiste en
realizar de forma alternada, tajeos y pilares, cada 9 m. Las dimensiones de los
pilares necesarios para mantener la estabilidad del tajeo hasta que sea rellenado,
será el que determine sus dimensiones dentro del plan de minado.

Figura 35.7. Secuencia de minado usando alternadamente tajeos y pilares cada


9 m. de ancho, en mineral de 24 m de ancho.

En la Figura 35.8. Condiciones del terreno y ritmos de minado vs vida del


depósito mineral se representa graficamente la interrelación entre el ciclo de vida

675
de los yacimientos, las condiciones geomecánicas del macizo rocoso y mineral
y el ritmo de explotación.
En la Figura 35.8 (a) puede observarse lo que ocurre con una extracción
planificada, no planificada en terrenos competentes, y lo que sucede en
condiciones de minado imposibles.
En la Figura 35.8. (b) el área B es mayor que el área A. En este caso, la
extracción total es mayor con un método basado en una extracción planificada o
un 85 % de ritmo posible.

Figura 35.8 Condiciones del terreno y ritmos de minado vs vida del


depósito mineral

676
35.5. CONTROL DEL TERRENO Y MECÁNICA DE RO
CAS
Decía Jack Spalding en su manual de Deep Mining 1,976 (Minería subterránea)
que en yacimientos profundos, empezar el minado de un depósito mineral sin un
plan definido de operaciones-que cubran la extracción completa de mineral
desde el principio hasta el final, es un gran riesgo. Cualquier tajeo o explotación
sin un plan establecido está destinado a abandonar al final un número de pilares
remanentes, los cuales son de tamaño reducido y están expuestos a - fallar y
causar un colapso general.
A día de hoy, mucho se ha avanzado en la mecánica de rocas y control del
terreno aplicada a la minería; pero ese riesgo sigue existiendo.
Cuando un block de mineral es tajeado con accesos provisionales, los pilares
circundantes por el tajeado deben ser reemplazados en la misma etapa de minado
primario. El diseño y seguimiento de un plan de minado es de gran importancia
en la prevención de estallidos de rocas por el tipo de control de terreno que tengs-
mod rn ls ins.
Desde luego, esto es sólo un ejemplo del antiguo axioma: mejor prevenir que
lamentar daños mayores. El minado subterráneo en terrenos de condiciones dé-
biles, agravará la situación cuando se carece de una buena planificación de la
mina; que en ocasiones obliga a-una compania minera a recurrir a los métodos
costosos de recuperación de mineral. Cuando la presion de la roca se convierte
en excesiva, los planes de minado deben ser proyectados cuidadosamente para
evitar la creación de pilares o promontorios de mineral.
Es más sencillo remover el mineral cuando se mina vetas estrechas y profun-
das por métodos abiertos. De manera general se puede decir que el sistema de
tajeado deberá procurar evitar o minimizar las concentraciones localizadas de
tensiones en la roca. Los depósitos minerales pueden alcanzar anchos conside-
rables y dejar pilares para su extracción al final, es un factor que no puede ser
evitado.
Sin embargo; una buena planificación de la mina puede reducir el efecto de
factores que crean condiciones desfavorables en el terreno. Los elementos claves
de todo proceso de planificación son tiempo e información. Tiempo para formu-
lar y revisar ideas; información ganada en la exploración y en las fases iniciales

677
del desarrollo que nos permiten tener un conocimiento completo del depósito
mineral. De este modo los planes se enriquecen y se convierte en una informa-
ción muy significativa. Hay que tener siempre en mente, que los resultados-a
largo plazo de una buena planificación,a menudo, requiere decisiones que no
son compatibles con la aceleración del inicio de la producción.
Planeamiento para un minado a grandes profundidades
En Iberoamérica hay muchos depósitos minerales que están situados a profundi-
dades superiores a los 700 m. La exploración subterránea en la actualidad está
yendo inclusive hacia localizaciones de prospectos mineros interesantes entre los
900 y 2.000 m de profundidad. Hay minas que sobrepasan incluso los 2.000 m
de profundidad; y en Canadá y Suráfrica se consiguen profundidades que superan
los 3.000 m.
En el Perú, el método de corte y relleno se suele utilizar en minas pequeñas
y medianas (debemos hacer la observación que la mediana minería en el país es
muy potente y prevemos que el método siga extendiéndose); entre las cuales po-
demos mencionar:
- Minsur (Unidad Minera San Rafael en Puno)
- Compañía Minera Caylloma (Lima
- Compañía Minera Cerro de Pasco.
- Etc.
El concepto que prima actualmente es utilizar el método en vetas angostas de
buena ley que no pueden ser mecanizadas: o em operaciones más pequeñas con
leyes interesantes donde los costos de mecanización son aceptables.

No obstante el fuerte desarrollo de la mecanización y automatización de la mi-


nería en las últimas décadas nos hace pensar que el método pueda empezar a
usarse de una manera más amplia en los años venideros, Esta realidad exige, en
todo caso, un control del terreno más eficiente y un trabajo muy de cerca entre
la mecánica de rocas y la planificación del minado.

El Relleno Hidráulico y el corte y relleno


Sin duda alguna la disponibilidad del Relleno Hidráulico ha conducido al uso
intensivo y extensivo de método de tajeado por corte y relleno con techo plano

678
u horizontal durante las últimas décadas; hasta que-probablemente esta forma de
minar se haya convertido en el método más común de minado de depósitos mi-
nerales profundos.
En este sentido, la aplicación del corte y relleno consigue la estabilidad de la
mina por las siguientes razones:
- Se consigue la seguridad: hay espacios mínimos de terreno abierto
- Muy poco sostenimiento auxiliar del terreno (excepto los anclajes en el
techo y pare
des.).

- Una gran selectividad y flexibilidad en la extracción (extensión horizon-


tal de la veta,
mineral de alta ley, incrustado-hacia las cajas, etc.).

- Alta productividad y mecanización intensiva en yacimientos de poten-


cias considera
bles.
En ocasiones se afirma que el relleno con relaves clasificados de la planta con-
centradora es suficiente para proveer de una gran resistencia para estabilizar las
paredes del tajeo. La evidencia sugiere que en la mayoría de casos es necesaria
la adición de cemento al relleno antes de su emplazamiento en el tajeo, lo que
producirá un material que tenga las propiedades de un hormigón. Este material
ayudará mucho a incremenrar la eficiencia del minado y ayudar a los pilares en
la estabilidad y sostenimiento de la mina, evitando sobre todo el cierre de las
cajas (techo y piso).
Planificación deTajeos por Corte y llelleno - Longitudinal con Techo, Hori-
zontal.

La práctica de un control eficiente del minado, con paradas e inicio de la extrac-


ción es mala. Los tajeos una vez iniciados, deberán ser trabajados sin interrup-
ción y el -control del minado supone una alteración del ritmo de producción.
Los métodos modernos buscan una alta productividad de tajeado, sin embargo,
esto puede suponer un exceso de extracción en el tajeo que puede comprometer

679
su estabilidad. El control del tonelaje y la calidad del mineral, por consiguiente
se convierte en un problema más complejo, que requiere una cuidadosa planifi-
cación y organización. Con el método clasico de tajeado con techo horizontal y
aún utilizando relleno hidráulico, no es posible evitar la creación de los pilares.
Consideremos un depósito mineral como se ilustra en la Figura 35.6, tiene 274.3
m de altura por 228.6 m de -longitud en la parte central o más ancha y un pro-
medio de 4.6 m en ancho de mineral. Esto representa aproximadamente 907,000
t.
El depósito mineral puede ser minado por el avance de un frente simple largo a
través de todos los niveles desde la base hasta-el techo. Una-longitud total del
frente de 228.6 m acomodaría 5 tajeos de 45.7 m. Cada uno de estos tajeos pro-
duciría aprox. 1814 t/mes) y el yacimiento requiriria un perído de 10 años para
su completa extracción. Un posible perfeccionamento de este esquema podría ser
escalonar los tajeos como frentes individuales. En esta disposición se pueden
reducir problemas de caídas o fallamiento de las cajas.
Desde el punto de vista de la reducción del mantenimiento del camino de reco-
rrido, es buena práctica emplear un sistema de tajeado en retirada. Los tajeos más
alejados del píque son minados primero, de tal manera que en la terminación, las
galerías de transporte inferiores pueden ser abandonados.
Para decidir la opción de un esquema básico de avance en sólo un frente simple
y largo o una serie de .frentes escalonados,deberá evaluarse:

- Ritmo de producción
- Fluctuaciones en la producción
- Ciclos de minado y paradas
- Vida de la mina
- Calidad del mineral
- Evaluación de la-convergencia del terreno (cuando los movimiento rela-
tivo del techo y muro de las paredes laterales son severos).
- Cuánto más corta sea la longitud del tajeo es mejor.
- El tamaño del pilar es una función de varios factores.
- Bajo condiciones de tensiones muy grandes sobre la roca la altura del
pilar es extremadamente importante.

680
- Usualmente se toma el criterio de dimensionar la altura del pilar como el
doble del-ancho del tajeo
Reglas Generales para proyectar un Block de tajeos longitudinales:
En general deben seguirse los siguientes criterios:
- Establecer tan pocos pilares como sea posible.
- Empezar el minado en niveles, si es posible, para eliminar pilares
- Los factores limitantes son nivel de máxima producción consistente con
seguridad,
- irreguláridad en el depósito mineral,
- profundidad en el pique disponible para establecer el horizonte del mi-
nado y/o una limitación finaciera o de tiempo.
- Probar para extraer con seguridad a un -costo total más bajo.
Aprovechar las áreas estériles o sub-marginales del ore body
- Aprovechar estas áreas para establecer pilares, los cuáles no pueden ser
recuperados.
-
- En ore bodies que buzan fuertemente, el pilar de-seguridad proporcionan
más sostenimiento que un pilar de fondo de igual volumen.
-
- La longitud axial o eje longitudinal del pilar deber ser paralelo a la direc-
ción de las tensiones principales, los cuales en muchos casos pueden ser
la dirección de buzamiento inclinado (vertical
-
- Probar a mantener una secuencia de retirada para evitar alto nivel en man-
tenimiento
bajo condiciones de terreno malo y altos costos de servicio en el minado.

Simular la posición de los frentes del tajeo a través del período de extracción del
ore-body,, Puede ser prudente empezar una secuencia de minado en la elevación
más baja posible,

681
Proyectar la extracción de pilares tan pronto como sea posible para evitas su ex-
cesivo deterioro a través de la trituración, y-evitar la dilatación todo alto costo
del minado de pilares o re remanentes al final de la operación.

Correlacionar las estructuras geólogicas con el tajeo (geometría completa de la


mina.)

Desarrollo del Tajeo del Block: Es necesario la perforación diamantina de la for-


mación mineral-completamente restablecer la extensión y posición del depósito
mineral completo. Complicaciones inesperadas en el tajeo de ramales o -irregu-
laridades del depósito mineral principal, la perforación diamantina también pone
disponible la información sobre la magnitud naturaleza de las tensiones rocosas
e inherentes.

Esto puede tener una considerable influencia sobre el método de minado y la


dirección y posición del desarrollo del tajeo.(Por decir: cruceros de acceso, chi-
meneas de servicio, etc.).

La ventaja de la posición de transporte es que está alejada de depósitos minerales


y permanece en terreno más estable a través de la vida del depósito mineral y es
mucho más barato mantenerlo. También provee una base para la referida perfo-
ración diamantina en detalle más próximamente o rápidamente.

Sí hay un segundo depósito mineral para ser minado más lejos y a lo largo del
rumbo, la lateral en el piso para el transporte, es un área terminada de minar o en
una galería, en una caja techo disturbada.

En otras palabras hay menos interferencia de la perforación del tajeo y el minado


de pilares, para la producción.
El proyecto de minado de depósitos minerales anchos
Cuando los depósitos minerales alcanzan anchos en exceso de 9,1 m de la caja
techo a la caja piso, el minado por método de cut and fill longitudinal simple se
hace difícil y a veces imposible.

682
El factor determinante generalmente será la factibilidad del mineral del techo
para autosostenerse sobre el ancho. Esto deberá ser completamente por el mine-
ral que debe actuar como una viga. Esta acción de viga puede ser ayudado por el
anclaje con un trazo adecuado en el techo y por la formación de un contorno en
ARCO, en el techo durante el minado.
El arco sin embargo que ayuda a soportar el techo, hace aumentar a las dificul-
tades del minado en minerales de un ancho mayor, así como la distancia entre el
centro del techo y el relleno se hace excesiva. Además sí el contacto entre el
mineral y la caja techo está caracterizado por fallas y dislocaciones, existe una
condición peligrosa, especialmente donde el mineral tiene un buzamiento plano.
El mineral u depósito mineral debe entonces ser divididos en tajeos transversales
e intercalar con pilares, como se muestra en la Figura 35.7.
Durante el minado de tajeos transversales, los pilares sirven principalmente para
prover estribo o apoyo para el techo y dar con todo el sostenimiento de la caja
techo. Los pilares que se muestran dicen tener 6,1 m y ancho provee soporte
parcial o resistencia al cierre entre el techo y la caja piso y se convierte en mate-
rial molido, antes de su extracción pueda tener lugar. Debe ser anotado que los
pilares triturados son confinados con relleno y por consiguiente, soportado por
ello es mejor que muchas realizaciones de ingeniería.
Rol de la Mecánica de Rocas en el planeamiento del Tajeo

En la actualidad, las dimensiones de las tajeos y pilares son determinados arbi-


trariamente basados en esos factures de eficiencia de minado, todavia discutidos
y en experiencias pasa-das. No hay razon para que este criterio no pueda ser
eventualmente suplantado por los resultados de calculos de la resistencia de la
roca y los estudios de las estructuras geológicas.

La magnitud de la tension perpendicular, el buzamiento y rumbo del ore body,


el cual induce el cierre, puede ser medido - cuantitativamente y las resistencias a
compresión del mineral,-roca y relleno consolidado puede ser medidos también.

Una teoria apropiada para el calculo del area del pilar sera, desarro llada e incor-
porada en el esauema del tajeo; los avances del-conocimiento de las condiciones

683
de tensiones en la roca, las-estructuras geologicas y la experiencia previa-de los
aspectos del compotamiento de tajeos de roca conocida, bajo tensiones pueden
jugar una mayor parte en el diseño de un adecuado metodo de minado o en la
modificacion de metodos que en la actualidad pueden ser usados.

Estudios de mecanica de Rocas permitirán conocer zonas con concentraclones


altas de tensiones en estas rocas y encuentran que a la fecha influenciardn en el
esquema de desarrollo y metodo de minado adaptado para este ore body.

Las estructuras geologicas probablemente conceden las mas importantes y de


mayor uso parametros para el diseño de una mina; tales como la orientacion de
tajeos, pilares y en grandes aberturas subterraneas. planos de debilitamiento en
el ore body mismo, en-muchos casos guiaron a los operadores, en el pasado a
realizar-aquello de otra direccion de minado, en el que podian haber hecho los
tajeos, pilares de soporte, desmonte confinados en la cercania o alrededores y
soporte o medio artificial rods efectivo y condiciones de minado en produccion
mas seguros. Ia definicion de planos de debilitamiento en muchos casos ayuda
al operador de mina a modificar la direccion de su minado a proceder --con con-
diciones rods seguras.

Ello convierte aparentemente dicho planeamiento para un control efectivo del


terreno, generalmente resulta en una secuencia stenos flexible de extracción, es-
trechamiento proyectado y controlado, las limitaciones son ubicados en los ni-
veles iniciales de producción, los cuales a veces son duros de justificar, cuando
hay un reouirimiento inmediato de-mineral en sentido contrario. .61 segindo
efecto de este tipo de planeamiento es realmente una extendion del primero. La
con centraci6n de tajeos en operaci6n en un horizonte aualquiera -puede ser re-
ducida ve este modo que, para la misma producción inicial total; la cantidad de
desarrollos laterales ue pre-pro ducciOn requerido-desde el pique, es correspon-
dintemente incre mentada, desde que el número de niveles de operación deben
ser incrementadas.

684
Cuando la produccion de minado se convierte en extrema, las medidas esbozadas
en este capitulo se hacen para un minado exitoso del ore body. Ea profundidades
muy superficiales la cuestion se hace en un aspecto economico, y pequeñas difi-
cultades para -su definicion. Cuando puede ser reconocido como un metodo su-
perior de minado que involucra un bajo costo directo de extracci6n, no puede ser
el mdtodo mas economico, si resulta en uno de bajo ritmo de extraccion los altos
costos de inversión en desarrollo y menos flexible. De hecho no siempre es po-
sible predecir el deterioro de las condiciones del terreno si se toma un cierto curso
de accion es segui do; y la tendencies natural es ser optimista. Amargas expe-
riencias usgalmente llegan muy tarde para las medidas correctivas.

En conclusión, una estimación realista debe siempre ser hecha y un margen am-
plio debe ser permitido para condiciones pobres o deterioradas del terreno.

El diseño de la mina debe tener flexibilidad para métodos alternativos, para aco-
modar los cambios. Lo más importante, los planes de minado inicial deben cubrir
proyectos de minado para la completa extracción del mineral que este bajo con-
sideración (Figuta 35.9).

Figura 35.9. Esquema de perforación y voladura en el método de


corte y relleno

685
Capítulo 36: MÉTODOS DE HUNDIMIENTO

Índice del capítulo

36.1. Introducción
36.2. Explotaciones entibadas
36.3. Métodos de explotación por hundimiento

36.1. INTRODUCCIÓN

Se incluyen en este capítulo los siguientes métodos:

• Explotaciones entibadas
• Huecos y pilares hundidos
• Hundimiento por bloques
• Hundimiento por subniveles

36.2. EXPLOTACIONES ENTIBADAS

Se incluyen en este apartado los métodos en los que el hueco creado por el arran-
que del mine- ral se conserva por medio de un sostenimiento artificial sistemá-
tico, generalmente constituido por una entibación de madera. En el caso de filo-
nes estrechos, esta entibación puede reducirse a estemples (ademes) simples acu-
ñados entre techo y muro.

Este sistema, llamado también explotación en realce entibado, exige mineral


claramente resistente y hastiales moderadamente estables. Incluso en estos casos,
estos métodos tienden a desaparecer por antieconómicos. Son muy costosos por

686
la mano de obra y la madera que exi- gen, pues necesitan un personal muy cua-
lificado difícil de conseguir hoy. El arranque en este caso se lleva en realces y
los barrenistas trabajan sobre andamios apoyados en la entibación (Figura 37.1).

Figura 37.1. Esquema del método por explotaciones entibadas


En este método, el vano de la cámara que se deja entre los dos pilares latera-
les, que lo sos- tienen en parte, está sujetado, además, por estemples (ademe).
Estos se colocan, según un mo- delo geométrico, para apoyar andamios, como
pisos de trabajo, los revestimientos de chime- neas, tolvas, etc., y para sostener
cualquier zona débil de los hastiales. Se emplea algo en pequeñas minas, donde
compite con el método de cámaras almacén, siempre que se disponga de entiba-
dores no muy caros.

Otro método de explotación entibada, en masas o filones potentes, es el lla-


mado de mallas cúbicas, en el cual el arranque se realiza en las cámaras en reba-
nadas ascendentes y los hastia- les, e incluso la corona, se sostienen con una
armadura construida por cuadros regulares, que se ensamblan formando cubos
interconectados que logran líneas de sostenimiento continuas en tres direcciones,
cada una en ángulo recto con el plano de las otras dos.

687
Figura 37.2. Estructura de entibación
El mineral se arranca en forma de huecos cúbicos del tamaño de una malla
de entibación. La malla normalizada se compone de cuatro estemples (ademes)
o pies derechos, cuatro mon- teras o cabezales y cuatro tornapuntas (Figura
37.2). Las primeras son verticales y las otras ocho, horizontales. Estas piezas que
originalmente eran cuadradas y ensambladas con un la- brado de carpintería, se
han sustituido en las aplicaciones modernas por piezas de madera re- dondas
(apeas) de 2 m con ensambles de chapa, como indica la figura anterior.

En general, estas cámaras se rellenan posteriormente. La única aplicación,


en algún caso, de este método, es la recuperación de macizos de mineral muy
fracturado y de pilares entre huecos o rellenos. De todos modos, el arranque se
realiza en rebanadas ascendentes, de la al- tura de la malla cúbica, colocando
cada estructura de mallas sobre la inferior y bien ensam- blada con ella.
36.3.MÉTODOS DE EXPLOTACIÓN POR HUNDIMIENTO

Todos los métodos de hundimiento funcionan con el principio de que la roca


mineralizada y la roca circundante se fractura bajo condiciones mas o menos

688
controladas. La extracción de mineral crea un área de hundimiento en la superfi-
cie que se encuentra encima del depósito.

Un proceso completo y continuos de fracturación es importante, ya que las


cavidades subterráneas no sostenidas corren un alto riesgo de desmoronamiento
inesperado, con efectos secundarios serios en la operación de explotación.

En esta sección se incluyen dos tipos de métodos de hundimiento. En los


primeros, se lleva este con el control suficiente para que al ceder el techo sobre
el muro, seguido por el recubri- miento, el proceso se lleve de modo que la re-
percusión en superficie sea relativamente peque- ña y con desplazamientos so-
portables. En el otro grupo de métodos, el hundimiento se hace sin control y el
tamaño de los huecos permite movimientos y roturas que destruyen la estruc-
tura original del macizo rocoso, llegando incluso a presentarse, al final de la ex-
tracción, las rocas estériles del recubrimiento y los hastiales en los cargaderos de
la mina.

Si bien en otros métodos, como las cámaras vacías, se pueden producir daños
en superfi- cie, en los métodos de hundimiento, estos se producen deliberada-
mente. Se sabe por expe- riencia que si un hueco sin sostener, con dimensiones
suficientes, alcanza el límite de resis- tencia de las rocas, se hunde, y la repercu-
sión en superficie se extiende en unas dimensiones que dependen de las caracte-
rísticas resistentes de las rocas. El hundimiento se basa en un principio diame-
tralmente opuesto al de los métodos con sostenimiento natural, con pilares o ma-
cizos rígidos.

De modo que, si se quiere asegurar que una zona de la superficie permanezca


sin daños o con control de los mismos, una vez que se produce el hundimiento
completo de un hueco sub- terráneo, hay que atenerse a los conocidos límites o
ángulos de fractura que se indican en la Figura 37.3.

689
Figura 37.3. Esquema del hundimiento del macizo rocoso por el
minado

Estos métodos quedan limitados en su aplicación a los yacimientos que hun-


den favora- blemente, de modo que el mineral hundido se extraiga económica-
mente por los cargaderos in- feriores del hueco. Por ello y por el grado de selec-
tividad, estos métodos están en competencia con las cámaras vacías. Aún está
por determinar la profundidad límite de explotación econó- mica del hundi-
miento. Los factores determinantes son las tensiones, la posibilidad de contro-
lar el entorno y los costes de conservación de las galerías de la zona inferior al
hueco.

690
36.3.1. HUECOS Y PILARES HUNDIDOS
Este método de explotación es conocido también como método de Lorena, por
ser allí donde nació y se sigue aplicando intensamente. Su aplicación está indi-
cada en capas horizontales de mineral de hierro, o bien en rebanadas, de unos 5
m de potencia media. La preparación se ini- cia en cuarteles partiendo de unas
galerías primarias de transporte general, de las que parten otras secundarias y
terciarias que dividen la capa en bloques o cuarteles de 100 100 m. Esos blo-
ques se dividen por galerías de 5,5 m de ancho, separadas 18 m entre centro,
dejando un macizo intermedio, como se ve en la Figura 37.4.

Figura 37.4. Método de explotación por huecos y pilares hundi-


dos

Estos macizos se van rebajando de sección con labores en retirada y final-


mente se hunden, logrando una recuperación del 85% del mineral. Se logra así
un buen rendimiento y control del techo.

691
Otros métodos ensayados actualmente realizan un hundimiento parcial, de
forma que al abandonar bloques aislados de mineral, el hundimiento se atenúa y
no se propaga a la superficie.

36.3.2. BLOQUES HUNDIDOS

Este método consiste en arrancar un bloque de mineral en un yacimiento de gran-


des dimen- siones por hundimiento del mineral, que se va sacando por la base
del bloque. Se empieza por dividir el yacimiento en grandes bloques cuya sec-
ción horizontal es generalmente superior a 1.00 m2. En la base se abre una
gran roza horizontal, con lo que se le quita a la masa mineral su apoyo. Se prepara
la masa con una red de galerías y chimeneas entrecruzadas en el muro. La roza
permite al mineral fracturarse y hundirse. La zona de fractura sube progresiva-
mente en toda la masa.

A medida que progresa el hundimiento, la fragmentación mejora, el mineral


se quebranta y así puede cargarse en la base, en los numerosos puntos de carga
(Figura 37.5).

692
Figura 37.5.. Método de explotación por bloque hundido

El método necesita para su aplicación, además de yacimientos potentes, las


condiciones siguientes:

• Un mineral que se hunda y fragmente naturalmente bien, una vez soca-


vado en su base.

• Un muro bastante resistente, ya que toda la estructura de la explotación


se perfora en él.

• Una superficie sin problemas para poderla trastornar con fuertes grietas y
simas.

La aplicación más corriente de este método es en yacimientos de hierro o de


minerales po- bres muy diseminados. Para la preparación del bloque a hundir se
empieza por perforar una serie de galerías de carga dispuestas según un esquema
regular; estas se enlazan con la base del bloque, o con la roza, con embudos y
chimeneas. Estas galerías sufrirán fuertes presiones. Todos los trabajos se deben

693
terminar antes de cebar el hundimiento. Durante la producción o hundimiento no
se perfora, salvo para romper algún bloque de demasiado tamaño.

Para conseguir recuperar bien el mineral y evitar la mezcla con estériles es


preciso conse- guir que la superficie superior del bloque que se hunde forme un
plano continuo. Para ello, se necesita un control riguroso de la cantidad de mi-
neral que se saca en cada punto de carga infe- rior. La fragmentación se realiza
naturalmente, y los atascos pueden causar problemas muy serios y pérdidas de
mineral y ensuciamiento del mismo. En el estudio de la calidad del maci- zo es
útil el parámetro de calidad de roca (RQD)

Los ensayos en probetas para determinar la resistencia a la rotura, no son tan


interesantes como el conocer la condición del mineral para fragmentarse en tro-
zos pequeños. Para ello de- be estudiarse la disposición de cruceros, juntas y
planos de estratificación. No debe dejarse hueco importante entre el mineral
suelto caído y el macizo que se fragmenta, pues si este se desploma, produce una
verdadera explosión al comprimir el aire del hueco, con una secuela de daños y
víctimas. Como el terreno está fracturado por el hundimiento, es fácil que pene-
tren en él las aguas de superficie y las de los mantos acuíferos y se inunden las
labores.

Debe preverse una capacidad de bombeo para las máximas avenidas que pue-
dan esperarse. Cuando progresa en profundidad el hundimiento y los restos de
los hastiales van rellenando el hueco, las rocas actúan como una esponja y las
escorrentías del agua de lluvia deben encau- zarse en superficie. Si existe un gran
acuífero, habrá que disponer bombas fuertes que eleven el agua desde debajo de
la base del hundimiento.

Las ventajas del método de bloques hundidos son:

• Costo de producción bajo; es casi tan bajo como el de las cortas.


• Una vez que el hundimiento empieza, se consigue una producción ele-
vada.

694
• Pueden normalizarse las condiciones, aumentando la seguridad y eficacia
de trabajo.
• La frecuencia de accidentes es claramente baja.

Los inconvenientes son:

• La inversión de capital es grande y la preparación, larga.

• La mezcla de mineral y estériles, así como las pérdidas de mineral son


elevadas.

• Hay que vigilar rigurosamente la descarga del mineral y esto es difícil.

• El mineral de baja ley próximo al recubrimiento y los bordes del yaci-


miento, se ensucia excesivamente, si el control del hundimiento no es de-
masiado bueno.

• No es posible la explotación selectiva de mineral de alta y baja ley. Solo


puede extraer- se todo junto.

• Como en la cámara almacén, el mineral se oxida.

En la Figura 37.6. se muestra la representación simplificada del método de


Block Caving
(bloques hundidos).

695
Figura 37.6. Representación simplificada del método Block Ca-
ving

_______________________________________________________________
___________
EJEMPLO 36.3.3. MINA GRACE (EE. UU.)

Yacimiento de magnetita, en forma de lentejón, de 730 m de profundidad, 300 a


400 m de longitud en dirección y 130 m de potencia, con un 35° de pendiente.
Formado por un estrato de calizas que se mineraliza en hierro, con 44,4% de ley.

El bloque hundido se inicia abriendo galerías de transporte en dirección (1),


en el muro, separadas 15 m del yacimiento.

A 11,4 m de esta galería se abre otra de voladura (3), que se comunica con
la anterior por recortes (2) cada 15 m.

Desde la galería (3) se socava el yacimiento por el muro perforando y vo-


lando embudos, con pegas dispuestas en abanico (4) con lo que se va dejando un

696
hueco abierto (5) sobre el que se produce la caída del mineral triturado por el
autohundimiento cebade en el bloque.

La carga se realiza con cargadoras LHD por los recortes de carga (2) y lleva
el mineral a las piqueras o los molinos de trituración primaria (Figura 52.26).

Figura 52.26. Mina Grace (EE. UU.) explotada por el método de block
caving

36.3.4. NIVELES HUNDIDOS

En este método se divide cada piso del yacimiento en niveles de 8 a 15 m de


distancia en ver- tical. En cada nivel se recorta el yacimiento de muro a techo
desde una guía en mineral situa- da al muro. Esta guía enlaza con una piquera o
pozo-tolva que comunica los recortes de las plantas de cabeza y la base del piso.
Las galerías de recorte de cada nivel se colocan alterna- das y a partir de ellas se
perforan barrenos ascendentes, paralelos a los hastiales o dispuestos en abanico

697
(Figura 52.27). Para empezar el arranque se abre una roza al techo de cada ma-
cizo de nivel, que servirá de salida a la voladura, y se arranca en retirada de techo
a muro.
Simultáneamente hay galerías de nivel en arranque, en carga, en perforación
y en prepara- ción como se ve en la Figura 52.27. El mineral desprendido por la
voladura se carga, con car- gadora LHD y se transporta hasta la piquera del muro,
por donde pasa el piso de base. Los es- tériles del techo siguen en su hundimiento
al mineral de corona y pueden ensuciarlo al final de la carga. Esta debe pararse
cuando el porcentaje de estéril es excesivo. La dilución varía entre el 10% y el
35%, y el mineral perdido entre el 5% y 20%.

Figura 52.27. Representación simplificada del método de sublevel caving (ni-


veles hundidos)

698
Este método se aplica en yacimientos verticales o en los de gran espesor ver-
tical. Necesita un mineral algo consistente que no precise entibación en las gale-
rías, que deben ser amplias para que las cargadoras y jumbos circulen libremente.
Conviene que el techo hunda regular- mente, porque es preciso que las rocas del
hundimiento se apoyen constantemente sobre el mineral no extraído. El terreno
superficial debe permitir desplomes y daños importantes sin crear problemas gra-
ves.

A causa de la dilución y pérdidas de mineral sólo se aplica este método en


minerales de poco valor, sin problemas de tratamiento en la concentración. Sin
embargo, en yacimientos con ley variable puede aplicarse la explotación selec-
tiva con este método. Se empieza la pre- paración perforando las galerías de los
niveles, con lo que se arranca el 20% del mineral. Hay que subir varias piqueras
que enlazan las plantas de cabeza y pie de piso y los niveles. Por ellas se baja el
mineral y pasa el personal y el material, aunque para estos últimos servicios se
prefiere hoy abrir en el muro rampas en espiral.

El factor más importante de controlar es la descarga del mineral arrancado


debajo de la masa de rocas quebrantadas, pues estas tienden a fluir en forma de
elipsoide. La cantidad que tiende a fluir está limitada en la base por ángulos de
talud de 65°/70°. Este cambia rápidamen- te en el caso de trozos gruesos y cierra
en arco la parte alta, quedando colgado. El movimiento de los cargaderos adya-
centes, si están cerca, destruye al arco.

Por otra parte, la inclinación de los barrenos en relación con el macizo debe
considerarse como se ve en la Figura 52.27. Al revés que en las cámaras abiertas,
estos barrenos se dispa- ran con el mineral y la roca suelta pasando sobre ellos,
lo que produce un efecto de confina- miento. La mejor disposición del frente y
la fragmentación más favorable se consigue incli- nando los barrenos hacia ade-
lante.

Un ángulo típico es de 20/300, es decir, que los barrenos forman un ángulo


de 70/801 con la horizontal. La piedra de los barrenos es de 1,5/1,8 m y en cada

699
voladura se disparan dos o tres filas de barrenos, con detonadores de retardo en
cada voladura. El método de niveles hun- didos es quizás el más afectado por la
dilución del mineral. Un manto de escombros de roca sigue descendiendo sobre
las voladuras individuales en los macizos de mineral.

Cada vez que se carga mineral desde una galería (nivel) la roca de encima
cae verticalmente. Debe calcularse previamente el volumen de mineral a cargar
y tomar muestras para conocer su calidad. La ley media por voladura se calcula
mediante las muestras de cuatro niveles adyacen- tes. En cada disparo pueden
volarse de 500 a 1.000 t. Cuando tres muestras seguidas del final del descenso
pasan del margen admitido para la ley del mineral (cut-off), se para la carga.

El ensuciamiento crece rápidamente hacia el final de la carga. Con 70% de


mineral recu- perado puede haber 15% de dilución y con el 90% la dilución sube
al 20%-30%. Se necesita estudiar cuidadosamente muchos informes para calcu-
lar la proporción de recuperación eco- nómica óptima. Una vez que se confirmen
las condiciones favorables del descenso del hun- dimiento en este método, se
ajusta el volumen de mineral cargado en cada voladura por un compromiso entre
la dilución y la recuperación del mineral.

Ventajas de los niveles hundidos:

• Permiten la minería selectiva en yacimientos semiresistentes o falsos con


hastiales fal- sos.

• Pueden aplicarse a yacimientos pequeños con flexibilidad.

• Se pueden mecanizar mucho.

• Si la resistencia es débil cerca de la superficie y fuerte en profundidad,


los mismos equipos sirven al cambiar el método a cámaras vacías meca-
nizadas.

700
• La preparación es menor que en el bloque hundido, ya que solo se man-
tienen muy po- cos huecos durante mucho tiempo. La producción se con-
sigue rápidamente.

• El mineral se extrae continuamente y no tiene tiempo de deteriorarse ni


de arder.

• Puede emplearse con minerales húmedos y enlodados que no sirven para


el bloque hundido o la cámara almacén.

• Es mucho más económico que otros métodos para terrenos falsos, espe-
cialmente los de mallas cúbicas y rebanadas unidescendentes.

• No se pierden pilares de mineral.

• Se pueden utilizar para recuperar pilares grandes por hundimiento entre


el relleno.

Inconvenientes:

• Hay que tolerar un alto ensuciamiento (20%-30%) o una mala recupera-


ción.

• La ventilación de los frentes es difícil; cada nivel exige normalmente tu-


bería de ven- tilación, si se emplea un equipo diésel.

• Se producen daños importantes por repercusión en superficie.

36.3.5. HUNDIMIENTO POR SUBNIVELES

En el hundimiento por subniveles se divide el mineral en subniveles con un


espaciamiento vertical relativamente estrecho, normalmente 8 a 15 metros. Cada

701
subnivel es preparado con una red regular de galerías, cubriendo una sección
completa de mineral. En depósitos anchos se colocan las galerías como transver-
sales que pasan por el mineral desde una galería en el muro. Las galerías se trazan
en paralelo en yacimientos estrechos.

Figura xx Hundimiento por subniveles

El volumen de mineral inmediatamente por encima de cada galería de sub-


nivel se perfora con barrenos largos en forma de abanico. La perforación se rea-
liza como una operación separada mucho antes que la voladura. Se pueden per-
forar varios subniveles antes de que comience la voladura y la carga.

La voladura en cada nivel comenzará en el techo o en el extremo del depósito


y retrocederá hacia el piso. La extracción de mineral retrocede normalmente a lo
largo de un frente aproximadamente derecho, lo que significa que se puede tra-
bajar simultáneamente en galerías adyacentes.

702
El hundimiento por subniveles se usa en yacimientos de fuerte buzamiento y
en yacimientos con condiciones verticales grandes. Un requerimiento mínimo
para estabilidad en el mineral es que las galerías de subnivel sean auto sustenta-
ble, necesitando refuerzos sólo ocasionales. La roca en el techo debe seguir la
extracción de mineral en una cavidad continua y se debe permitir que se hunda
la superficie. La dilución con estériles y las pérdidas de mineral son factores que
influyen en la aplicación del método.

Consiste en la división del yacimiento en niveles y estos, a su vez, en subni-


veles que se van extrayendo en sentido descendente. La distancia entre subnive-
les oscila entre los 8 m y 15 m y cada uno de ellos se desarrolla según un conjunto
de galerías que cubren la sección completa del mineral (Figura 52.30).

Desde las galerías de nivel se perforan barrenos en abanico en sentido ascen-


dente. Las secciones perforadas en las galerías adyacentes se vuelan de techo a
muro, constituyendo un frente recto. En los subniveles inferiores y superiores se
trabaja de la misma manera, pero manteniendo un desfase entre los frentes.

El mineral fragmentado cae por gravedad dentro de las galerías desde las
cuales se carga y transporta hasta una piquera o coladero que descarga sobre una
galería principal. El estéril de techo se va fragmentando y hundiendo de forma
gradual dentro de los huecos dejados por el mineral.

Este método se aplica en depósitos masivos y potentes, donde tanto el estéril


de techo co- mo el mineral se fragmentan y hunden bien. Los principales incon-
venientes del método son: la dilución del mineral con el estéril, que suele estar
entre el 10% y el 35% y las recuperacio- nes que oscilan entre el 20% y el 90%,
y las alteraciones de la superficie.

703
Figura 52.30. Hundimiento por subniveles

_______________________________________________________________
_________
36.3.6. EJEMPLO MINA YAURICOCHA (PERÚ)

En esta mina se utiliza el método de Sublevel Stopping, mejorado. La perforación


se realiza en positivo desde los draw points con un equipo colibrí haciendo tala-
dros de 2” de diámetro y longitud de 10 m. Por disparo se realizan 10 taladros.

El explosivo utilizado son emulsiones de Famesa. El carguío se realiza con


un equipo scooptram de 2,5 yardas cúbicas. El carguío se realiza mediante loco-
motora troley que trac- ciona 10 vagones con capacidad de 6 toneladas cada uno.
El recorrido del motor hasta planta es de 4 km.

704
En las Figuras 52.31 y 52.32 se representan el esquema de principio del mé-
todo de Suble- vel Caving modificado (para mejorar su eficiencia) y detalles de
su aplicación práctica.

En la Figura 52.32 se representa el ciclo de minado completo de la produc-


ción de la Mina Yauricocha (Perú) con el método de sublevel caving, mejorado.

Figura 52.31. Método de Sublevel Caving modificado (SLC de la Mina


Yauricocha, Perú)

(FALTA DIBUJO DEL MÉTODO)

36.3.7. HUNDIMIENTO POR BLOQUES

En el hundimiento por bloques se fractura y se rompe el mineral por sí sólo,


por tensiones internas y gravedad. Por esto se requiere sólo un mínimo de
perforación y voladura para la producción de mineral. La palabra bloque se
refiere al plan de explotación por medio del cual se divide un yacimiento en

705
secciones grandes, bloques, con una sección cuadrada, y un área de varios miles
de metros cuadrados.

Cada bloque es socavado completamente; se excava una abertura horizontal


en la parte inferior del bloque, para sacar el soporte de la roca de encima. Las
fuerzas de gravedad, en el orden de millones de toneladas actúan en la masa de
roca. Se realiza una fracturación sucesiva que afecta a todo el bloque. Asciende
la presión de la roca en fondo del bloque, triturando el material a fragmentos que
pueden ser manejados en labores de evacuación o por cargadores.

El hundimiento de bloques se utiliza para yacimientos grandes y masivos


con:

• Fuerte buzamiento o, en un depósito masivo con gran extensión vertical


• Roca que se hunda y se rompa en fragmentos manejables.
• Superficie que permita hundimiento.

La preparación de hundimiento de bloques tradicional considera: Un sistema


de galerías de carga-acarreo debajo de cada bloque, coladeros de mineral o
chimeneas estrechas hasta en nivel de parrillas, un nivel de parrillas donde se
puede controlar la fragmentación y se puede realizar voladura secundaria, un
segundo juego de chimeneas desde el nivel de parrillas a tolvas en el nivel de
socavación y socavación del bloque.

706
Figura xx. Hundimiento por Bloques

Todas las excavaciones debajo del bloque explotado están sujetas a una alta
presión de roca. La sección transversal de las galerías y otras excavaciones se
mantiene por esto lo más pequeña posible. Frecuentemente es necesario un fuerte
refuerzo con hormigón. La fase de preparación en una mina con hundimiento de
bloques es un proceso complicado que se requiere varios años para empezar la
producción.

El hundimiento de bloques es un método de explotación económico bajo


condiciones favorables. Las desventajas son la extensa preparación y el tiempo
que se tarda antes de que la producción alcance su capacidad máxima. Hay
ciertos riesgos tales como el derrumbamiento y la fragmentación que se
encuentran fuera de control del minero. Es difícil tratar con enganches y bloques
grandes en un ámbito fracturado.

Consiste en dividir el yacimiento en grandes bloques de sección


cuadrangular, de varios miles de metros cuadrados. Cada bloque se socava
practicando una excavación horizontal con explo- sivos en la base del mismo. El

707
mineral queda sin apoyo y se fractura gracias a las tensiones in- ternas y de los
efectos de la gravedad que actúan progresivamente afectando a todo el bloque.
El mineral se extrae de los conos tolva y piqueras practicadas, cargándose y
transportándose me- diante palas de neumáticos a lo largo de las galerías de
transporte inferiores (Figura 52.33).

Los yacimientos donde se aplica deben ser de gran potencia y extensión, con
pocas inter- calaciones de estéril y ramificaciones. Por lo general, se trata de
mineralizaciones de baja ley con unas propiedades geomecánicas adecuadas para
el hundimiento.

Figura xxx. Métodos de explotación por bloques hundidos


Las principales ventajas de este método son:

708
• Es barato de explotación, pues los costes de arranque y sostenimiento son
bajos.

• Requiere poca mano de obra.

Los inconvenientes más destacables son:

• Las recuperaciones suelen estar próximas al 80%, ya que sin estas


aumentan tam- bién lo hacen las diluciones.

• La existencia de agua y materiales plásticos dificultan la explotación.

• Las alteraciones en la superficie son importantes.

• Las inversiones iniciales en labores de preparación son elevadas.

36.3.8. EXPLOTACIÓN POR TAJOS LARGOS


En la aplicación por tajos largos se extrae el mineral a lo largo de un frente de
trabajo derecho con una extensión longitudinal grande.

El área de arranque cerca del frente se mantiene abierta para dar espacio para
el personal y el equipo de explotación. Se puede dejar que se hunda el techo a
cierta distancia detrás del frente de trabajo.

La explotación de tajos largos es aplicable a yacimientos de poca potencia y


estratificados con un espesor uniforme y una extensión horizontal grande.

El yacimiento puede ser representado por una veta de carbón, una capa de
potasa o un aglomerado aurífero. La explotación es aplicable en roca tanto dura
como blanda, ya que el área de trabajo a lo largo del frente de explotación puede
ser sostenida cuando sea necesario.

709
La preparación consiste básicamente de una red de galerías de transporte que
se requieren para dar acceso a las áreas de explotación y para el transporte del
material arrancado.

Las galerías de transporte se pueden disponer normalmente en forma


esquemática, ya que el depósito se extiende por una amplia área, y tiene forma
de una capa plana. La distancia entre dos galerías de transporte adyacentes
determina la longitud del frente de tajos largos.

En condiciones de roca dura se excava por perforación y voladura


convencionales. Se perforan barrenos cortos a lo largo de la frente e forma de
corte lateral. En minerales blandos (carbón), no se necesita perforación y
voladura sino que puede cortarse mecánicamente.

710
Figura xx Explotación por tajos largos

52.7.8. TAJEOS LARGOS

Este método puede utilizarse en la explotación de yacimientos estratificados,


delgados, de espesores uniformes e inclinaciones preferentemente e pequeñas a
moderadas. Inicialmente se aplicó en carbón y, posteriormente, se ha extendido
a las potasas y a otros minerales duros, como las vetas auríferas, donde el arran-
que se efectúa por perforación y voladura.

711
El mineral se extrae a lo largo con medios mecánicos: rozadora, cepillo, etc.,
o con explo- sivos, en el caso de las rocas más duras. En el sostenimiento del
hueco creado se suele utilizar estibación hidráulica marchante o autodesplazable,
mientras que el tratamiento que se da al hueco abandonado puede consistir en el
relleno del mismo o, más comúnmente, en el hundi- miento del techo.

El mineral arrancado se extrae del tajo por medio de máquinas cargadoras de


cadenas o
pánzeres que descargan en cintas transportadoras que discurren por las galerías
en dirección.

El método se aplica en dos modalidades: en avance y en retirada. En el primer


caso, las galerías en dirección, tanto de base como de cabeza de tajo, sufren ma-
yores tensiones que obligan a realizar labores de mantenimiento, mientras que
en el segundo caso esa infraestruc- tura se mantiene en el terreno sin explotar.

Cuando las capas son muy potentes, la extracción se realiza en diversas pa-
sadas por franjas descendentes. El arranque del mineral en el frente puede com-
binarse con un hundimiento con- trolado por detrás de la estibación, llamado
también sutiraje, con lo que se consigue reducir el número de pasadas y recuperar
parte el mineral existente en bolsadas y pequeñas ramificaciones.

Entre las ventajas que presenta este método se encuentran el alto grado de
mecanización y la elevada recuperación del mineral. Los principales inconve-
nientes que presenta son unas condiciones morfológicas y geomecánicas de los
materiales adecuados y unas elevadas inver- siones iniciales en maquinaria y
preparación de las labores.

Un variante de este método descrito es la conocida por tajos cortos, se utiliza


en frentes in- feriores a los 50 m en yacimientos de tipo masivo, que se extienden
ocupando grandes super- ficies horizontales. Se adapta bien a los techos en malas
condiciones y es más flexible, pero precisa más labores preparatorias y más cam-
bios y desplazamientos de los equipos mineros.

712
PARTE VII
MÉTODOS NUMÉRICOS APLICADOS A LA MINERÍA

Capítulo 37: MÉTODO DE LOS ELEMENTOS FINITOS


Índice del capítulo

37.1. Introducción
37.2. Generalidades sobre el método de elementos finitos
37.3. Discretización del dominio
37.4. Aproximación de una función en un dominio de interpolación po-
linomial

37.1 INTRODUCCIÓN

En la última década ha tenido lugar un tremendo desarrollo de los métodos nu-


méricos para la solución de los problemas propios de la ingeniería. La populari-
dad y diferentes posibilidades que presentan estos métodos se ha visto ampliada
por el desarrollo que han tenido los ordenadores. En el pasado la Mecánica de
Rocas y la Mecánica de Suelos han sido consideradas especialmente como dis-
ciplinas empíricas. Su tratamiento matemático comienza con el trabajo de Ter-
zaghi donde se establecen las bases matemáticas para muchos aspectos de estas
materias, estos desarrollos se definen par tiendo de la determinación de aquellas
ecuaciones diferenciales que gobiernan el sistema físico.

Una gran cantidad de simplificaciones son necesarias para obtener las solu-
ciones. A partir de este trabajo, en la última época, las aplicaciones de las técni-
cas numéricas a la Mecánica de Rocas y Mecánica de Suelos se desarrollan ver-
tiginosamente (Figura 38.1).

713
Figura 37.1. Métodos numéricos utilizados en Geotecnia
Los Elementos Finitos y los Métodos de Diferencias Finitas son los procedi-
mientos más empleados en los problemas geotécnicos; no obstante también se
utilizan otros esquemas numéricos tales como integración numérica de las ecua-
ciones, método de las características, etc.
La mayoría de las técnicas numéricas se basan en el principio de la discreti-
zación. De una manera sencilla puede definirse como aquel procedimiento en el
que un problema complejo en un dominio amplio se divide en otros relacionados
entre sí.
Los problemas propios de la geotecnia se pueden clasificar en estacionarios
y transitorios (Tabla 38.1); algunos ejemplos son los siguientes:

714
PROBLEMA CATEGORÍA ECUA-
CIÓN
𝜕2 𝜇 𝜕2 𝜇
Flujo estacionario Estacionario + =0
𝜕 𝑥2 𝜕 𝑦2
Movimiento líquido
En medios porosos

𝜕2 𝜇 𝜕𝜇
Consolidación unidimensional Transitorio =
𝜕 𝑥2 𝜕𝑡

𝜕2 𝜇
Propagación unidimensional Transitorio +
𝜕 𝑥2
𝜕2 𝜇
=0
𝜕 𝑡2
de una onda

Donde μ, la incógnita, toma diversas formas: desplazamiento de flujo, presión


de poros de agua, etc.
Tabla 38.1. Problemas geotécnicos
ESTACIONARIOS TRANSITORIOS
Flujo en estado estacionario Análisis viscoelásticos
Análisis de tensiones para formula- Consolidación
ciones Transitorios de flujo
Lineales y otras estudiadas
Onda de propagación
Etc. Etc.

37.2. GENERALIDADES SOBRE EL MÉTODO DE ELE


MENTOS FINITOS

El método de elementos finitos (MEF) es un procedimiento numérico para la


resolución de ecuaciones diferenciales de la física y la ingeniería. Este método
nació en la industria aeroespacial al comienzo de los años 50 y fue presentado
por primera vez en una publicación por Turner, Clough, Hastin y Topp (1956).

715
Los recursos utilizados por este nuevo método hicieron posible su rápida expan-
sión a otras áreas de la ingeniería (mecánica estructural, transmisión de calor,
mecánica de rocas, mecánica de fluidos, etc.). Las sucesivas investigaciones hi-
cieron posible la aplicación del método a cualquier ecuación diferencial de la
física y la ingeniería.
El método de los elementos finitos ha pasado de ser un procedimiento numé-
rico para resolver problemas estructurales a constituirse en un método numérico
de carácter general para la resolución de ecuaciones diferenciales o sistemas dé
ecuaciones diferenciales. Este avance ha sido acelerado de una manera determi-
nante por el desarrollo de los ordenadores digitales de alta velocidad que ha he-
cho posible un método rápido de llevar a cabo los voluminosos cálculos necesa-
rios.
El método de elementos finitos se basa en que toda función continua, que
eventualmente representará el comportamiento de una cierta magnitud física en
un dominio (temperatura, desplazamientos, deformaciones, etc.) puede ser apro-
ximada mediante un modelo discreto compuesto por un conjunto de funciones
continuas a trozos definidas sobre un número finito de subdominios.
Las funciones continuas a trozos se definen por medio de los valores de la
magnitud estudiada en un número finito de puntos del dominio.
El modelo discreto se construye como sigue:
1. Se consideran en el dominio un número finito de puntos. Estos puntos se
denominan nodos.

2. Se divide el dominio en un número finito de subdominios llamados ele-


mentos. Estos elementos se conectan entre sí a través de los nodos comu-
nes y juntos aproximan la forma del dominio.

3. La magnitud a estudiar (función) se aproxima sobre cada elemento me-


diante un polinomio definido a través de los valores de cada nodo de la
magnitud. Se utiliza un polinomio diferente para cada elemento; pero ele-
gidos de tal modo que se conserve la continuidad a lo largo de las fronte-
ras comunes.

716
Generalmente se desconocen los valores de la magnitud considerada en el
dominio y, por tanto, en los nodos elegidos se desea, pues, determinar los valores
de esta magnitud en ciertos puntos (los nodos) lo cual permitiría aproximarla en
cualquier punto del dominio los valores nodales deberán ajustarse de forma que
proporcionen la mejor aproximación posible a la distribución real de la magni-
tud.
Este procedimiento se lleva a cabo minimizando una función asociada al pro-
blema físico o de ingeniería. En efecto, la ecuación diferencial que gobierna el
fenómeno se puede representar matemáticamente; en otras palabras, es posible
encontrar una función tal que toda función que lo minimice será solución de la
primera y viceversa.
En la Figura 38.2 Nodo en los tres ejes se muestra un ejemplo de discretiza-
ción tridimensional con tres nodos.

Figura 37.2. Nodos en los tres ejes


El proceso de minimización conduce un conjunto de ecuaciones algebraicas
lineales que pueden ser resueltas en los valores nodales de la magnitud en estudio
(Figura 38.3).

717
Figura 37.3. Etapas del proceso de análisis numérico

VENTAJAS E INCONVENIENTES
1.- Las propiedades del material en elementos adyacentes no tienen porque ser
las mismas. El método puede aplicarse a cuerpos compuestos por varios mate-
riales.
2.- Los dominios de forma irregular pueden aproximarse usando elementos con
lados rectos o diseñarse exactamente con elementos curvos.
3.- El tamaño de los elementos puede variar de un subdominio a otro según las
necesidades de exactitud de cada zona.
4.- Las condiciones de contorno o iniciales no suponen dificultad adicional.
5.- El método puede ser implementado en un programa de ordenador para una
disciplina determinada.
El principal inconveniente es que la solución completa se genera armando
las soluciones individuales, permitiendo la continuidad de los límites ínternodo,
lo que puede incrementar el error de cálculo sí el código numéric no es lo sufi-
cientemente bueno.

37.3. DISCRETIZACIÓN DEL DOMINIO


Los elementos.
Según la naturaleza del problema y la geometría del dominio, la discretización
puede ser llevada a cabo de múltiples formas.
a) Dominios unidimensionales.

718
Se entiende por dominio unidimensional aquel en que una dimensión es mu-
cho mayor que las otras dos. (La sección puede ser de área variable).

La discretización se lleva a cabo mediante elementos de una dimensión. El


elemento más sencillo es un segmento con un nodo en cada extremo. El caso más
común es de dominios curvos cuadráticos o cúbicos cuyos elementos necesitan
además de los nodos extremos uno o dos nodos interiores, respectivamente.

Figura 37.4. Tipos de elementos unidimensionales

b) Dominios bidimensionales.

Se denominan así aquellos en que una dimensión es mucho menor que las otras
dos.
Los elementos más comunes son el triángulo y el cuadrilátero, de la dos rectos o
curvos. Ambos tipos de elementos pueden usarse en el mismo dominio ya que
ambos tienen el mismo número de nodos.

Figura 38.5. Tipos de elementos bidimensionales


c) Dominios tridimensionales.
Se emplean como elementos el tetraedro o el paralelepípedo. Los elementos de
orden superior pueden tener lados curvos.

719
Figura 38.5. Elementos tridimensionales
Para dominios con simetría cilíndrica es muy usado el elemento axisimé-
trico.

Figura 38.6. Elementos axisimétricos


Numeración de los nodos y elementos
El proceso de discretización puede dividirse en dos fases: la división del dominio
en elementos y el etiquetado de los elementos y los nodos. El etiquetado de los
nodos (asignación de »un número) podría parecer -una operación trivial si el nú-
mero de cada nodo no tuviera influencia en la eficiencia computacional asociada
a la obtención de la solución. El sistema de ecuaciones lineales que se obtiene en
la minimización de la funcional que gobierna el problema tiene un gran número
de coeficientes nulos. Se puede demostrar que reordenando las ecuaciones, la
matriz de coeficientes puede ponerse como matriz de banda. La numeración de
los nodos tiene una influencia directa en el ancho de banda de modo que dicha

720
numeración ha de ser tal que éste sea mínimo. Esto abrevia espectacularmente la
duración del proceso en el ordenador.

37.4. APROXIMACIÓN DE UNA FUNCIÓN EN UN DO


MINIO DE INTERPOLACIÓN POLINOMIAL

1. Polinomios elementales.
Las funciones más idóneas para aproximar la magnitud en estudio en cada ele-
mento son los polinomios.
Los elementos finitos pueden clasificarse en tres grupos, según el orden del po-
linomio elemental (polinomio de elemento). Estos son:
a) SIMPLEX, en que el polinomio es lineal en cada variable, el número de coe-
ficientes del polinomio es igual a la dimensión del espacio más uno. Ejemplo: en
el caso de una magnitud escalar en dos dimensiones (por ejemplo: presión).

Ø = ɑ1 + ɑ2 𝑥 + ɑ3 𝑦
b) COMPLEX, pueden tener la misma forma que los simplex, pero deben tener
nodos adicionales en los lados y/o el interior. El número de coeficientes es mayor
que una unidad más que la dimensión del dominio. Ejemplo:

Ø = ɑ1 + ɑ2 𝑥 + ɑ3 𝑥𝑦 ɑ4 𝑥 2 + ɑ5 𝑥𝑦 + ɑ6 𝑦 2

Esta ecuación tiene sus coeficientes, por tanto el elemento habrá de tener seis
nodos.
c) MULTIPLEX, en que se usan también polinomios de orden superior al nú-
mero, pero la frontera del elemento ha de ser paralela a los ejes - coordenados.
2. Elementos simplex unidimensionales.
El polinomio en el elemento e de extremos 𝑥𝑖 𝑦 𝑥𝑗 es:

(𝒆) (𝒆)
𝟁(𝒆) = ɑ𝟏 + ɑ𝟐 𝒙

721
(𝑒) (𝑒)
De esta expresión se desconocen ɑ1 y ɑ2 los cuales se calculan a conti-
nuación.
.
𝜓 = 𝜙𝑖 𝑒𝑛 𝑥 = 𝑥𝑖
𝜓 = 𝜙𝑗 𝑒𝑛 𝑥 = 𝑥𝑗

Entonces:
(𝑒) (𝑒) (𝑒) (𝑒)
𝜙𝑖 = ɑ1 + ɑ2 𝑥𝑖 𝜙𝑗 = ɑ1 + ɑ2 𝑥𝑗

De donde:

𝜙𝑖 𝑥𝑗 − 𝜙𝑗 𝑥𝑖 𝜙𝑗 − 𝜙𝑖
𝑎1 = 𝑎2 = 𝐿 = 𝑥𝑗 − 𝑥𝑖
𝐿 𝐿
Y,
𝜙𝑖 𝑥𝑗 − 𝜙𝑗 𝑥𝑖 𝜙𝑗 − 𝜙𝑖
𝜓𝑒 = +
𝐿 𝐿
O bien:
𝑥𝑗 −𝑥) 𝑥− 𝑥𝑖
𝜓𝑒 = ( ) 𝜙𝑖 + ( ) 𝜙𝐽 = 𝑁𝑖𝑒 𝜙𝑖 + 𝑁𝑗𝑒 𝜙𝑗
𝐿 𝐿

Donde las funciones N se denominan funciones de forma de interpolación. Esto


se puede representar en forma matricial de la siguiente manera:
𝜙𝑖
𝜓 𝑒 = [𝑁𝑖 𝑁𝑗 ] ( ) = (𝑁) {𝜙}
𝜙𝑗
𝑒
Nótese que la función 𝑁𝑖 vale la unidad en el nodo i y cero en tpdos los demás
nodos, análogamente sucede con 𝑁𝑗𝑒 .
3. Elementos simplex bidimensionales.
El polinomio, es:
𝜓 𝑒 = ɑ1𝑒 + ɑ𝑒2 + ɑ𝑒3

Y en caso de un elemento triangular (nodos i, j, k),

722
Con
1 𝑥𝑖 𝑦𝑖
(𝑒)
2𝐴 = ⌊ 1 𝑥𝑗 𝑦𝑗 ⌋
1 𝑥𝑘 𝑦𝑘
Siendo A el área del triángulo.
Por tanto:

(𝑒) (𝑒) (𝑒)


𝜓 (𝑒) = 𝑁𝑖 𝜙𝑖 + 𝑁𝑗 − 𝜙𝑗 + 𝑁𝑘 𝜙𝑘 = [𝑁] {𝜙}
Con:

(𝑒)
Análogamente al caso unidimensional la función de forma 𝑁𝑗 vale la unidad
en el nodo j y se anula en todos los demás nodos.

723
Obsérvese que el vector 𝑔𝑟𝑎𝑑 𝜓 (𝑒) es constante para cada elemento, lo cual sig-
nifica que son necesarios muchos elementos pequeños para aproximar un cambio
rápido de la magnitud 𝟁.

4. Elementos simplex tridimensionales.


Análogamente

(𝑒) (𝑒) (𝑒) (𝑒)


𝜙 (𝑒) = ɑ1 + ɑ2 𝑥 + ɑ3 𝑦 + ɑ4 𝑧
y son necesarias cuatro condiciones nodales para calcular los coeficientes. De-
nominando:

se tiene,

−1
{ɑ(𝑒) } = [𝐶 (𝑒) ] 𝟇
Donde el determinante de [C ] representa seis veces el volumen del tetraedro.

5Interpolación de Magnitudes Vectoriales.


El tratamiento es análogo al caso de una magnitud escalar ya que en cada nodo
es preciso conocer n cantidades escalares: las componentes del vector en estudio.
En el caso de n=2 se tiene:

724
Análogamente seria para n cualquiera.

6. Polinomios en el dominio completo.

Se ha deducido la expresión de los polinomios de interpolación para un solo ele-


mento según el tipo de dominio y la magnitud a estudiar.
Al generalizar estos resultados para toda la región es preciso en primer lugar que
polinomios de elementos adyacentes tomen el mismo valor en sus lados comu-
nes. Así, el dominio total se ha discretizado en 5 elementos (fig.)

Tenemos,

725
O bien, en forma matricial:

En el caso de magnitud vectorial para n =2

7. Elementos Isoparamátricos.

726
El término isoparamétrico, frecuentemente utilizado en la formulación de Ele-
mentos Finitos, significa la descripción paramétrica comen para los desplaza-
mientos y la geometría del elemento. La idea fundamental es expresar ambos
utilizando las mismas funciones de ínterpolación.
Expresamos los desplazamientos en un punto del elemento mediante
{𝑢 } = [𝑁] {𝑞}
donde la matriz N es la de las funciones de interpolación. En la formulación iso-
paramétrica expresamos las coordenadas de un punto del elemento mediante las
mismas funciones 𝑁𝑖
{𝑥} = [𝑁] {𝑥𝑛 }

Donde {𝑥}𝑇 = 𝑥𝑦 y {𝑥𝑛 }𝑇 = 𝑥1 𝑥2 ………….representan


las coordenadas de los puntos nodales.

8. Método de Garlekin
Los métodos de residuos han alcanzado una gran difusión en los últimos tiempos.
En ellos, se opera directamente en la ecuación diferencial, no existiendo una for-
mulación variacional.
Un ejemplo de lo anterior es el flujo de un fluido a través de un medio poroso; la
ecuaci6n linealizada que gobierna el fenómeno es:

𝜕 2ℎ 𝜕ℎ
𝐾𝑥 ℎ̿ ( 𝑠, 𝑡) = 𝑛
𝜕𝑥 2 𝜕𝑡

donde:
h = altura de la superficie libre,
n = porosidad efectiva.
ℎ̿ = valor medio de la altura.

727
Si llamamos h' a una solución aproximada, en el elemento unidimensional dibu-
jado:

ℎ´ = ∑ 𝑁𝑖 (𝑥𝑖 ) ℎ𝑖 (𝑡)
siendo 𝑁𝑖 la función de interpolación y ℎ𝑖 las alturas en los nodos, al sustituir
en la ecuación diferencial obtendremos el residuo:

𝜕 2 ℎ´ 𝜕ℎ´
𝑅 = 𝐾𝑥 ̿̿̿
ℎ (𝑥, 𝑡) − 𝑛
𝜕𝑥 2 𝜕𝑡

En el método de residuos R = 0. Siguiendo el método de Garlekin las funciones


de interpolación 𝑁𝑖 se utilizan como funciones peso; es decir:

∫ 𝑅 𝑁𝑖 𝑑𝐷 = 0 ; 𝑖 = 1, 2, … … , 𝑟
𝐷

Siendo, D el dominio fluido y número de grados de libertad. Por sustitución del


valor de R es sustituido en la ecuación anterior, obteniendo

lo que da lugar a un conjunto de m ecuaciones. Mediante el teorema de Green:

728
donde 𝑙𝑥 es el coseno director de la dirección normal al contorno S y el punto
significa derivada respecto del tiempo. La ecuación anterior puede expresarse en
forma matricial de la siguiente manera:

siendo:
[𝐾 ] = matriz de permeabilidad
[𝑃] = matriz de porosidad
{𝑅} = vector de excitación
E = elemento
M = número de elementos
𝑞̿ = flujo fluido.

9. Análisis Dinamico
Para resolver estos problemas se utiliza, generalmente, el principio de Hamilton:

𝑡2
𝜕 ∫ 𝐿 𝑑𝑡 = 0
𝑡1

Donde 𝐿 = 𝑇 − 𝑈 − 𝑊𝑃 , siendo:
T = energía cínética

729
U = energía de deformación
𝑊𝑝 = potencial de las fuerzas exteriores.
Para materiales elásticos lineales:

Los desplazamientos se representan en la forma:


{𝑢 } = [𝑁] {𝑞}
Efectuando las diferenciaciones señaladas obtenemos la ecuación matricial:
[𝑚] {𝑞̿ } + [𝐾 ] {𝑞} = {𝑄 (𝑡)} donde

En el caso de existir amortiguamiento:


[𝑚] {𝑞̈ } + ⌈𝑐 ⌉ {𝑞́ } + [𝑘] {𝑞} = {𝑄 (𝑡)}

siendo [c] la matriz de amortiguamiento.


10.Flujo Poroso:
La ecuación que gobierna el fenómeno es:
𝜕 𝜕𝜙 𝜕 𝜕𝜙 𝜕 𝜕𝜙 𝜕𝜙
(𝐾𝑥 + (𝐾𝑦 )+ 𝐾𝑧 + 𝑄̿ = 𝑛
𝜕𝑥 𝜕𝑥 𝜕𝑥 𝜕𝑦 𝜕𝑧 𝜕𝑧 𝜕𝑡

𝐾𝑥 , 𝐾𝑦 , 𝐾𝑧 = 𝑐𝑜𝑒𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑚𝑒𝑎𝑏𝑖𝑙𝑖𝑑𝑎𝑑
𝑃
𝜙 = + +𝑍 = 𝑝𝑜𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎𝑙 𝑓𝑙𝑢í𝑑𝑜
𝛾
P = presión,
𝛾 = peso especifico,
Z = altura de presión,
𝑄̅ = flujo de fluídc
n = porosidad efectiva.
La formulación variacional empleada es la siguiente:

730
Expresamos el potencial en la forma 𝑞 = {𝑁}𝑇 {𝑞} siendo {𝑞} del vector poten-
cial en los nodos del elemento considerado.
La formulación variacional conduce al conjunto de ecuaciones
[𝑘] {𝑞} + [𝑝] {𝑞̇ } = {𝑄 (𝑡)}
Donde

[𝑅] se obtiene de la relación matricial {𝑞} = [𝐵] {𝑞} y


𝜕𝜙 𝜕𝜙 𝜕𝜙
{𝑞}𝑇 = [ ]
𝜕 𝜕𝑦 𝜕𝑧

11. Hipótesis de Solución para Casos Dinámicos


Tomarnos como ejemplo las ecuaciones halladas anteriormente

[K] {r} + [P] {𝑟̇ } = {𝑅}


[𝑀 ] {𝑟̈ } + [𝐶 ] {𝑟̇ } + 𝐾 {𝑟} = {𝑅 (𝑡)}

Para el primer caso se utiliza un método de diferencias progresivas donde se hace


la aproximación
{𝑟} 𝑡+ 𝛥𝑡 − {𝑟} 𝑡
{𝑟̇ } ≈
𝛥𝑡
[𝑃] 1
〈[𝐾 ] + 〉 {𝑟} 𝛥𝑡+𝑡 = {𝑅} + [𝑃] {𝑟}𝑡 . Puesto que {𝑟}𝑡=0 es conocido la
𝛥𝑡 𝛥𝑡
aplicación repetida del algoritmo anterior nos permite la obtención de {𝑟} en
cualquier instante.

731
Con frecuencia se utilizan diferencias centrales, son las aproximaciones con lo
que:
2 2
〈[𝐾 ] + [𝑃] 〉 {𝑟} 𝑡+1⁄ = {𝑅} + [𝑃] {𝑟}𝑡 verificándose
𝛥𝑡 2 𝛥𝑡
1
{𝑟}𝑡+1⁄ = ({𝑟}𝑡+1 + {𝑟}𝑡 )
2 2
Para el caso dinámico general se utiliza a veces el método de Newmark en el
cual:

1
{𝑟}𝑡+1 = {𝑟}𝑡 + 𝛥𝑡 {𝑟̇ }𝑡 + ( − 𝛽) 𝛥𝑡 2 {𝑟̈ }𝑡 + 𝛽𝛥𝑡 2 {𝑟̈ }𝑡+1 y
2
{𝑟̇ }𝑡+1 = {𝑟̇ }𝑡 + (1 − 𝛾 ) 𝛥𝑡 {𝑟̈ }𝑡 + 𝛾𝛥𝑡 {𝑟̈ }𝑡+1

Donde 𝛽, 𝛾 son dos parámetros adimensionales.


Otros métodos se aproximación (Wilson - 𝜃 , etc) pueden encontrarse en la lite-
ratura especializada.

12. Técnicas para el Análisis no Lineal


La mayor parte de los problemas geotécnicos son no-lineales; las dos técnicas
más utilizadas son las incrementales y las iterativas. A -continuación se descri-
ben los aspectos más destacados de ellas.
La no-linealidad del materiales causada por distintas razones, que -hacen variar
los parámetros característicos [E, U, etc.); las no linealidades geométricas son
causadas por cambios significativos de la geometría del cuerpo sometido a la
acción de cargas. Tanto un tipo de nolinealidad corno otra tienen un tratamiento
similar, por lo que nos referiremos exclusivamente a la del material.
Método incremental.- Se hace una aproximación al caso no lineal mediante pasos
sucesivos, en los que se supone comportamiento lineal.
Consideremos el caso el problema esfuerzos-deformación (𝜎 − 𝜖) y su solución.
Las curvas correspondientes a este caso, así como la ecuación lineal a resolver
son las siguientes:

732
[𝐾 ] {𝑞} = {𝑄}
Para este caso la matriz de rigidez [𝐾 ] deja de ser constante (como ocurriría en
el caso lineal), pasando a ser función del estado de esfuerzos y cargas aplicadas,
o sea
[𝐾 ] = 𝑓 [𝑞, 𝑄)]
Con el procedimiento incremental la carga total [𝑄] es dividida en pequeños
incrementos {𝛥𝑄} que son aplicados uno a uno; en cada aplicación
obtenemos un estado de esfuerzos y deformaciones con los cuales se obtiene una
nueva matriz de rigidez que a su vez se utiliza al aplicarle el siguiente incremento
{𝛥𝑄} .
Si la carga {𝑄} se divide en un incremento y {𝑄0 } es el valor correspondiente
al estado inicial, tendremos

{𝑄} = {𝑄0 } + ∑{𝛥𝑄𝑖 }


𝑖=1
Al cabo de n iteraciones obtendremos:
𝑛

{𝑄𝑢 } = {𝑄0 } + ∑{𝛥𝑄𝑖 }


𝑖=1
𝑛

{𝑞𝑛 } = {𝑞0 } + ∑{𝛥𝑞𝑖 }


𝑖=1

733
𝑛

{𝜖𝑛 } = {𝜖0 } + ∑{𝛥𝜖𝑖 }


𝑖=1
𝑛

{𝜎𝑢 } = {𝜎0 } + ∑{𝛥𝜎𝑖 }


𝑖=1
Habiendo obtenido 𝛥𝑞𝑖 mediante [𝐾𝑛 ] {𝛥𝑞𝑛 } = {𝛥𝑄𝑛 } 𝑛 = 1, 2, … … 𝑚
y

[𝐾𝑛 ] = 𝑓 [𝑞𝑛−1 , 𝑄𝑛−1 ]


Método iterativo.-
En este procedimiento se supone que la carga total {𝑄} es aplicada en un ins-
tante, realizando las iteraciones necesarias para que se satisfaga la relación es-
fuerzo-deformación.

En todos los casos anteriores el problema se reduce a resolver la ecuación:


[𝐾 ] {𝑟} = {𝑅}
para después mediante la relación esfuerzos-deformaciones, calcular los estados
tensionales internos del material.
Entre múltiples procedimientos matemáticos de solución del sistema de ecuacio-
nes lineales a que da lugar la ecuación matricial anterior, se debe citar el de
Gauss; en éste la matriz [𝐾 ] se triangulariza, con lo que se pueden obtener una
a una las incógnitas de {r}.
Métodos aproximados de solución (Gauss-Seidel, sobrerelajación, etc.) son muy
comunes en los programas de cálculo disponibles.

734
Capítulo 38: MÉTODO DE DIFERENCIAS FINITAS
Índice del capítulo

38.1. Introducción
38.2. MDF para ecuaciones diferenciales parciales elípticas

38.1. INTRODUCCIÓN

El Método de Diferencias Finitas es un método de carácter general que permite


la resolución aproximada de ecuaciones diferenciales en derivadas parciales de-
finidas en recintos finitos. Es de una gran sencillez conceptual y constituye un
procedimiento muy adecuado para la resolución de una ecuación bidimensional
como la que hemos planteado.

El método de diferencias finitas es un método de elementos Lagrangianos,


es una técnica numérica utilizada para resolver sistemas de ecuaciones diferen-
ciales de las condiciones iníciales y a los límites. En el método de diferencias
finitas, toda derivada presente en el sistema de ecuaciones es reemplazada direc-
tamente por una expresión algebraica, escritas en términos de variables que in-
tervienen en el sistema de ecuaciones, de las zonas discretizadas. Estas variables
son indeterminadas para otras zonas.

Si el método de diferencias finitas es menos celebre, es por la falta de flexibili-


dad. En efecto, los defectos atribuidos a este método tenían lugar a la manera en
que ellos estaban formulados y no a su principio mismo.

Por una formulación no tradicional del método, estos defectos son suprimi-
dos y el nuevo método numérico muestra numerosos atributos para la modeliza-
ción de los geo-materiales. Esta formulación consiste en el método de los ele-
mentos lagrangianos. El objetivo de este método es de encontrar la solución de
un problema estático o casi estático a través de ecuaciones del movimiento diná-
mico que son incluidas en la formulación.

735
Estos fenómenos están caracterizados por la creación y la disipación rápida
de energía bajo la forma cinética, que esta acumulada por el sistema bajo la forma
de energía de deformación. Incluyendo en el código de cálculo las ecuaciones de
movimiento dinámico, se incluye así mismo los términos de inercia que repro-
ducen esta disipación de energía.

El interés de este modo de cálculo es que el brinda una imagen realista de la


evolución de los esfuerzos y de las deformaciones en función del tiempo. Esta
imagen es realmente realista si el comportamiento del material depende efecti-
vamente del tiempo.

El primer paso para la aplicación del método consiste en discretizar el recinto


del plano en el que se quiere resolver la ecuación con una malla, por convenien-
cia cuadrada. Los puntos de la malla están separados una distancia h en ambas
direcciones x e y.

Podemos desarrollar T(x,y) en serie de Taylor alrededor de un punto:

(11)

(12)

Sumando miembro a miembro, agrupando, despreciando los términos o(h3) y


despejando el término de la derivada segunda resulta:

(13)

De forma similar se obtiene la expresión equivalente:

736
(14)
Pero de la ecuación de Laplace:

(15)

por lo tanto:

Lo que significa que el valor de la temperatura en un punto se puede escribir como


la media de las temperaturas de los 4 puntos vecinos.

38.2. MDF PARA ECUACIONES DIFERENCIALES


PARCIALES ELÍPTICAS

• Ecuaciones en derivadas parciales


• Ecuaciones en derivadas parciales elípticas
• Ecuación de Laplace
• Aproximación de operadores diferenciales
• Fórmula de diferencias centradas para f' u f''
• Construcción de sistema de ecuaciones
• Laplace con condiciones de dirichlet
• Laplace con condiciones de Neumann (mixtas)
• Resolución del sistema de ecuaciones

a) Ecuaciones en derivadas parciales

737
− Involucran una función desconocida u de dos o más variables indepen-
dientes
− Válida sobre un dominio geométrico => discretización
− Condiciones de borde e iniciales

a.1. Clasificación de EDPs clásicas


𝜕2𝑢 𝜕 2𝑢 𝜕 2𝑢 𝜕𝑢 𝜕𝑢
𝐴 + 𝐵 + 𝐶 = 𝑓(𝑥, 𝑦, 𝑢, , )
𝜕𝑥 2 𝜕𝑥𝑦 𝜕𝑦 2 𝜕𝑥 𝜕𝑦
Para 𝑥0 ≤ 𝑥 ≤ 𝑥𝑓 , 𝑦0 ≤ 𝑦 ≤ 𝑦𝑓
Y con las condiciones de frontera para un dominio rectangular

Ecuaciones en Derivadas Parciales Elípticas:


Problemas de estado estacionario (no son función del tiempo)
Ecuación de Laplace:

𝜕2 𝑢 𝜕2 𝑢
2 + =0 en Ω . Escriba aquí la ecuación.
𝜕𝑥 𝜕𝑦 2
Ecuación de Poisson:
𝜕2 𝑢 𝜕2 𝑢
2 + = 𝑓(𝑥, 𝑦) en Ω.
𝜕𝑥 𝜕𝑦 2

738
Ejemplo: Ecuación de Laplace
Sí tenemos:

𝜕2 𝑢 𝜕2 𝑢
+ = 0 con 𝑢 = 𝑓1 en τ
𝜕𝑥 2 𝜕𝑦 2

¿Qué deseamos encontrar?


¿Cómo resolverla? numéricamente
¿Qué conceptos debemos utilizar?
Ejemplo: Ecuación de Laplace

Solución aproximada

739
Figura x Simulación de temperatura sobre la placa
¿Cómo la resolvemos? Usaremos diferencias finitas
Técnica numérica
− Discretizar el dominio
− Aproximar los operadores diferenciales por operadores de diferencias

740
Veamos el Laplaciano:

¿Cómo se deduce?
• Usar aproximaciones de derivadas
• Límite del cociente incremental:

Aproximación buena solo para h pequeños

¿Cómo se deduce?
• Fórmula de diferencias centradas:
• Teorema Fórmula centrada de orden 𝑂 (ℎ2 ). Supongamos que
𝒇 ∈ 𝑪𝟑 [𝒂, 𝒃] y que 𝑥 − ℎ, 𝑥, 𝑥 + ℎ ∈ [𝑎, 𝑏] entonces

741
Demostración:
Usamos fórmula de Taylor de orden 2 de f alrededor de x para 𝑓 (𝑥 −
ℎ) 𝑦 𝑓(𝑥 + ℎ)
𝑓 2 (𝑥)ℎ 2 𝑓3 (𝐶1 )ℎ 3
𝑓( 𝑥 + ℎ) = 𝑓(𝑥) + 𝑓´ (𝑥)ℎ + +
2¡ 3¡
𝑓 2 (𝑥)ℎ 2 𝑓3 (𝐶2 )ℎ 3
𝑓( 𝑥 − ℎ) = 𝑓(𝑥) − 𝑓´ (𝑥)ℎ + −
2¡ 3¡
Restamos y obtenemos:

Y ordenando términos obtenemos:

𝑓(𝑥 + ℎ)´𝑓(𝑥 − ℎ) 𝑓 (3) (𝐶 )ℎ2


𝑓´(𝑥) = +
2ℎ 3¡

Donde el primer término es la fórmula centrada y el segundo es el error de trun-


camiento.

𝑓(𝑥 + ℎ)´𝑓(𝑥 − ℎ)
𝑓´(𝑥) = + 𝑂 (ℎ2 )
2ℎ
A continuación usaremos la siguiente notación:
𝑓𝑗+1 − 𝑓𝑗−1
𝑓´(𝑥𝑗 ) ≈
2ℎ

Fórmulas de derivación numérica


• Fórmulas de diferencias centradas O(h²)

742
𝑓1 − 𝑓−1
𝑓´(𝑥0 ) ≈
2ℎ
𝑓1 − 2𝑓0 + 𝑓−1
𝑓 2 (𝑥0 ) ≈ . Esto expresión la usamos para discretizar el Lapla-
ℎ2
ciano.
𝑓2 − 𝑓1 + 2𝑓−1 − 𝑓−2
𝑓 3 (𝑥0 ) ≈
2ℎ3
𝑓2 − 4𝑓1 + 6𝑓0 − 4𝑓−1 + 𝑓−2
𝑓 4 (𝑥0 ) ≈
ℎ4

¿Cómo se deduce f ?

(Libro de Mathews-Fink)

743
El primer término corresponde al valor de f'' buscado:
𝒇𝟏 − 𝟐𝒇𝟎 + 𝒇−𝟏
𝒇(𝟐) =
𝒉𝟐

Ecuación de diferencias para el Laplaciano


Reemplazando:

𝝏𝟐 𝒖 𝒖𝒊−𝟏𝒋 −𝟐𝒖𝒊𝒋 + 𝒖𝒊+𝟏𝒋 𝝏𝟐 𝒖 𝒖𝒊𝒋−𝟏 −𝟐𝒖𝒊𝒋 + 𝒖𝒊𝒋+𝟏


≈ y ≈
𝝏𝒙𝟐 𝒉𝟐 𝝏𝒚𝟐 𝒉𝟐

Obtenemos la fórmula para la aproximación de la ecuación de Laplace:


𝝏𝟐 𝒖 𝝏𝟐 𝒖 𝒖𝒊−𝟏𝒋 + 𝒖𝒊+𝟏𝒋 − 𝟒𝒖𝒊𝒋 + 𝒖𝒊𝒋+𝟏
+ ≈ =𝟎
𝝏𝒙𝟐 𝝏𝒚𝟐 𝒉𝟐

Representación operador de diferencias

Discretización del rectángulo

744
Esquema de ecuación de diferencias para el Laplaciano
Método de diferencias finitas (2D): pasos a seguir
• Discretizar región con grilla regular de paso h en direcciones x e y
• Escribir ecuaciones de diferencias para cada punto de la grilla

o Se obtiene un sistema lineal de ecuaciones 𝐴ū = 𝑏


▪ El sistema se resuelve numéricamente
▪ Método directo, por ejemplo: Gauss
▪ Método iterativo
Ventajas/Limitaciones del método de diferencias finitas
▪ Se adapta bien a geometrías rectangulares o que son uniones de rectán-
gulos
▪ Es intuitivo, fácil de explicar y entender
▪ No permite modelar bien geometrías complejas ni condiciones de borde
sobre bordes curvos
o Usar otros más generales pero a la vez más complejos
o Ejemplo: métodos de elementos finitos o volúmenes finitos

Construcción del sistema lineal (Condiciones de borde Dirichlet)


Supongamos que tenemos un problema de Dirichlet, es decir conocemos los
valores en la frontera de u(x,y) en la frontera de la región R:

𝑢(𝑥1 , 𝑦𝑗 ) = 𝑢1,𝑗 𝑝𝑎𝑟𝑎 2 ≤ 𝑗 ≤ 𝑚 − 1 (𝑎 𝑙𝑎 𝑖𝑧𝑞𝑢𝑖𝑒𝑟𝑑𝑎)


𝑢(𝑥𝑖 , 𝑦1 ) = 𝑢𝑖,1 𝑝𝑎𝑟𝑎 2 ≤ 𝑖 ≤ 𝑛 − 1 (𝑎𝑏𝑎𝑗𝑜)

745
𝑢(𝑥𝑛 , 𝑦𝑗 ) = 𝑢𝑛,𝑗 𝑝𝑎𝑟𝑎 2 ≤ 𝑗 ≤ 𝑚 − 1 (𝑎 𝑙𝑎 𝑑𝑒𝑟𝑒𝑐ℎ𝑎)
𝑢(𝑥𝑖 , 𝑦𝑚 ) = 𝑢𝑖,𝑚 𝑝𝑎𝑟𝑎 2 ≤ 𝑖 ≤ 𝑛 − 1 (𝑎𝑟𝑟𝑖𝑏𝑎)

Ejemplo con grilla 5x5


Etiquetamos los puntos interiores como se muestra a continuación:

Ejemplo grilla 5x5 (...)


Problema: determinar la solución aproximada de la ecuación de Laplace en el
rectángulo 𝑅 = {(𝑥, 𝑦): 0 ≤ 𝑥 ≤ 4 0 ≤ 𝑦 ≤ 4} donde u(x,y) de-
nota la temperatura en un punto (x,y), los valores de frontera son:

746
𝑢 (𝑥, 0) = 20 0<𝑥<4
𝑢 (𝑥, 4) = 180 0<𝑥<4
𝑢 (0, 𝑦) = 80 0<𝑦<4
𝑢 (4, 𝑦) = 0 0<𝑦<4

Ejemplo con grilla 5x5 (...)

Por ejemplo, con Método de Gauss ...

747
Construcción de sistema lineal (Condiciones de borde de Neumann)
Corresponde a cuando se especifican valores de la derivada direccional de
u(x,y) en la dirección perpendicular al contorno R
Ejemplo: supongamos que:

𝜕𝑢 (𝑥, 𝑦)
=0
𝜕𝑛

En el contexto de los problemas de temperatura, significa contorno aislado, no


hay flujo de calor a través de él
Para 𝑅 = {(𝑥, 𝑦): 0 ≤ 𝑥 ≤ 𝑎, 0 ≤ 𝑦 ≤ 𝑏} , la condición de contorno de
la derivada para x = a es:

𝜕𝑢 (𝑥𝑛 , 𝑦𝑗 )
= 𝑢𝑥 (𝑥𝑛 , 𝑦𝑗 ) = 0
𝜕𝑥

Construcción de sistema lineal (Condiciones de borde de Neumann) ...


La ecuación de diferencias de Laplace para (𝑥𝑛 , 𝑦𝑗 )
𝒖𝒏+𝟏𝒋 + 𝒖𝒏−𝟏𝒋 − 𝟒𝒖𝒏𝒋 + 𝒖𝒏𝒋+𝟏 + 𝒖𝒏𝒋−𝟏 = 𝟎

Donde el valor 𝒖𝒏+𝟏𝒋 es desconocido pues está fuera del dominio R. Sin em-
bargo, podemos usar la fórmula de la derivación numérica:

𝑢𝑛+1𝑗− 𝑢𝑛−1𝑗
≈ 𝑢𝑥 (𝑥𝑛 , 𝑦𝑗 ) = 0 ) 𝑢𝑛+1𝑗 ≈ 𝑢𝑛−1𝑗
2ℎ
Y obtenemos la fórmula que relaciona 𝑢𝑛𝑗 con sus valores adyacentes

𝟐𝒖𝒏−𝟏𝒋 − 𝟒𝒖𝒏𝒋 + 𝒖𝒏𝒋+𝟏 + 𝒖𝒏𝒋−𝟏 = 𝟎

748
Construcción de sistema lineal (Condiciones de borde de Neumann) ...
Las condiciones de Neumann para los puntos de los demás lados se obtiene de
manera similar. Los cuatro casos son:

Construcción de sistema lineal (Condiciones de borde de Neumann) ...

Ejemplo con condiciones de borde mixtas


Problema: determinar la solución aproximada de la ecuación de Laplace en el
rectángulo 𝑅 = {(𝑥, 𝑦): 0 ≤ 𝑥 ≤ 4, 0 ≤ 𝑦 ≤ 4} donde u(x,y) denota la
temperatura en un punto (x,y), los valores de frontera son:

𝑢 (𝑥, 4) = 180 0<𝑥 <4 (𝐷𝑖𝑟𝑖𝑐ℎ𝑙𝑒𝑡)


𝑢𝑦 (𝑥, 0) = 0 0<𝑥 <4 (𝑁𝑒𝑤𝑚𝑎𝑛𝑛)
𝑢 (0, 𝑦) = 80 0<𝑦 <4 (𝐷𝑖𝑟𝑖𝑐ℎ𝑙𝑒𝑡)
𝑢 (4, 𝑦) = 0 0<𝑦 <4 (𝐷𝑖𝑟𝑖𝑐ℎ𝑙𝑒𝑡)

749
Grilla de 5x5 (12 incógnitas)

Resumen

750
o Método de diferencias finitas
o Problemas que se modelan usando la ecuación de Laplace
o Condiciones de borde Dirichlet, Neumann y mixtas
o Construcción del sistema de ecuaciones
o Cuidado con la numeración de los puntos para lograr un sistema
pentadiagonal (solución más eficiente).

751
Capítulo 39: MÉTODO DE LOS ELEMENTOS DISCRETOS
Índice del capítulo

39.1. Introducción
39.2. Tipos de Bloques
39.3. Características del método MED
39.4. Formulación

39.1. INTRODUCCIÓN

El método de los elementos discretos simula el comportamiento mecánico de un


medio formado por un conjunto de partículas las cuales interaccionan entre si a
través de sus puntos de contacto. La disposición de las partículas dentro del con-
junto global del sistema o medio es aleatoria, por lo que se puede formar medios
con diferentes tamaños de partículas distribuidos a lo largo del conjunto, ideali-
zando de este modo la naturaleza granular de los medios que usualmente se ana-
liza y se simula mediante esta técnica numérica.

Principalmente se pueden distinguir las siguientes propiedades básicas que defi-


nen de forma global y a grandes rasgos este método de análisis numérico:

• Las partículas como elementos discretos que en su conjunto conforman el sis-


tema complejo de partículas.

• Estos elementos distintos como también se le conoce se desplazan independien-


temente uno de otros e interaccionan entre sí en las zonas de contacto.

• En este método a nivel de cada partícula se hace uso de la mecánica del cuerpo
rígido y los elementos discretos se consideran elementos rígidos en sí.

752
El modelo constitutivo que define el comportamiento global del material es es-
tablecido en las zonas de contactos entre partículas. La caracterización de los
contactos en el modelo se describe por los siguientes elementos mecánicos:

• Muelles: Los elementos muelles describen la fase de comportamiento elástico


del medio en la zona de contacto entre cada partícula. Este comportamiento elás-
tico queda caracterizado por dos muelles uno en la dirección de contacto normal
y otro en la dirección tangencial, los cuales corresponden con la descomposición
de fuerzas de contacto que se utilizan en la formulación del método

• Pistones: Por su parte los pistones son elementos que toman en cuenta la visco-
sidad del medio que se simula. En la formulación establecida indistintamente
puede emplearse varios modelos de contacto que pueden ser delimitados en mo-
delos de contacto viscoso y no viscoso, lo que permite aplicar el modelo a un
gran número de problemas mecánicos, tanto elásticos como viscoelásticos.

• Elementos de fricción: Los elementos de fricción describen la descohesión y el


fallo del material en la zona de contacto entre cada partícula. Cuando en el con-
tacto, se produce la rotura, esta partícula se desprende del medio.

Como el medio es descrito por un sistema de partículas es necesario emplear la


ecuación de balance de la cantidad de movimiento. Supóngase para ello de un
sistema discreto formado por n elementos distintos tal que cada partícula i tiene
una masa mi, que se mueve con una aceleración ai y esta sometida a una fuerza
fi. En este caso la segunda ley de Newton establece que la fuerza que actúa sobre
las partículas es igual a la masa de cada elemento distinto o discreto por su ace-
leración. Utilizando la definición de aceleración como la derivada de la veloci-
dad material de la velocidad y teniendo en cuenta el principio de conservación
de la masa (variación de la masa de la partícula es igual a cero) se tiene:

753
La formulación del método de los elementos discretos MED (DEM (por sus si-
glas en inglés: Discrete Element Method) fue introducido por Cundall [9]; pos-
teriormente Rojek et al desarrolló una de las formulaciones más importantes y
habituales.

El método de los elementos discretos, MED asume que el material sólido


puede ser representado por un conjunto de partículas rígidas (esferas en 3D y
cilindros en 2D) que interactúan entre sí mediante fuerzas normales y tangencia-
les. Esta ley de contacto puede ser vista como una formulación de un modelo a
nivel microscópico. Las uniones cohesivas pueden romperse, simulando así la
fractura del material y su posible propagación.

Conocido también como método de los elementos distintos, con este modelo
se puede simular el comportamiento de una masa rocosa, que puede subdividirse
en bloques, sin restricción alguna respecto a las formas de los bloques, ni a las
magnitudes de los desplazamientos que puedan producirse.

Este método presenta esencialmente tres características:

- el macizo rocoso es simulado por un conjunto de bloques que interactúan


entre sí, a través de las discontinuidades.

- la atribución de las características en las discontinuidades permite controlar


las iteraciones.

- la utilización de un algoritmo iterativo, el que permite dar cuenta de la evo-


lución temporal del sistema.

Permite también simular desplazamientos y rotaciones importantes en los


bloques y en las separaciones que ocurren en las discontinuidades.

Los cálculos hechos por el modelo, se alternan entre la aplicación de las leyes
de esfuerzo – desplazamiento, en todos los contactos y la segunda ley de Newton

754
en todos los bloques. La ley de esfuerzo desplazamiento es utilizada para encon-
trar los esfuerzos en los contactos entre bloques que han tenido desplazamiento
conocidos y fijos. La segunda ley de Newton permite determinar el movimiento
de bloques que se han desplazado como resultado de fuerzas conocidas y fijas
que actúan sobre ellos.

Si estos bloques son desplazados, el movimiento es calculado en los nudos


de los elementos finitos triangulares del que están formados los bloques. Enton-
ces, la aplicación de las relaciones constitutivas de los materiales del que están
hechos los bloques permite determinar los nuevos esfuerzos en los bloques. Estos
bloques constituyen el elemento de base de este modelo, los cuales pueden ser
rígidos o deformables.

39.2. TIPOS DE BLOQUES

Bloques rígidos

Todos los desplazamientos en el macizo rocoso se encuentran a nivel de las in-


terfaces entre bloques, el movimiento de los bloques está limitado a una rotación,
un desplazamiento y una traslación perpendicular a la superficie de contacto.

Este tipo de modelización permite efectuar cálculos de desplazamiento bastante


útiles y se justifica cuando las deformaciones de la matriz rocosa son realmente
despreciables.

Este es el caso de los taludes o de excavaciones poco profundas, donde la fuerza


de confinamiento de los bloques es débil.

Boques deformables

En muchos casos es difícil despreciar la deformación elástica de los bloques,


particularmente en casos de excavaciones a gran profundidad o en el estudio de
fenómenos dinámicos. En este caso, cada bloque es tratado independientemente

755
como un medio continuo, el cual se supone que es completamente deformable.
El bloque está dividido en elementos internos continuos para aumentar el número
de grados de libertad del bloque, la complejidad de la deformación depende del
número de elementos contenidos en los bloques, para lo cual el bloque es discre-
tizado automáticamente en elementos triangulares en los que la deformación es
constante.

La aplicación del método de las diferencias finitas en cada bloque permite deter-
minar
los esfuerzos y los desplazamientos en todos los nudos del mallado.

ECUACIONES DE MOVIMIENTO

El método MED se basa en las ecuaciones de movimiento rotacional y traslacio-


nal de las partículas cilíndricas en 2D o esféricas en 3D, estas ecuaciones co-
rresponden a la dinámica de cuerpos rígidos.

Adicionalmente, el MED considera fuerzas de amortiguamiento para evitar vi-


braciones de las partículas sin contacto para así disipar la energía cinética. Para
el i-ésimo elemento se tiene

𝑚𝑖 ü𝑖 = 𝐹𝑖 ,

𝐼𝑖 . Ẇ𝑖 = 𝑇𝑖
Donde, u es el desplazamiento del centro del elemento y ü , su aceleración, W la
velocidad angular y Ẇ su aceleración angular, m la masa del elemento, I el mo-
mento de inercia, los vectores F y T corresponden a las sumas de todas las fuerzas
y momentos aplicados al elemento, respectivamente.

FUERZAS DE CONTACTO
Una vez que se ha detectado el contacto entre un par de partículas, se calculan
las fuerzas que ocurren en el punto de contacto. La interacción entre dos partícu-
las i, j puede ser representado por las fuerzas de contacto 𝐹𝑖 𝑦 𝐹𝑗 , las cuales por

756
la tercer ley de Newton satisfacen que 𝐹𝑖 = − 𝐹𝑗 . Tomando F = Fi y descom-
poniendo F en sus direcciones normal y tangencial 𝐹𝑛
y 𝐹𝑡 , respectivamente (ver Figura 38.xx) se obtiene:

𝐹 = 𝐹𝑛 + 𝐹𝑡 = 𝑓𝑛 𝑛 + 𝐹𝑡

Donde, n es el vector unitario normal que une los centros de las partículas, con
dirección exterior
a la partícula i. Las fuerzas de contacto 𝑓𝑛 𝑦 𝐹𝑡 se obtienen utilizando un modelo
constitutivo para el para el contacto entre dos esferas rígidas (o cilindros en 2D)
como el presentado en la Figura 38.xxx indicada anteriormente

Figura 38.xx. Descomposición de la fuerza de contacto en sus componentes


normal y tangencial para dos partículas en contacto

La interface de contacto es caracterizada por la rigidez normal y tangencial,


𝑘𝑛 𝑦 𝑘𝑡 respectivamente, el coeficiente de Coulomb 𝜇 y el coeficiente de amor-
tiguamiento de contacto 𝑐𝑛 . La fuerza de contacto normal se descompone en una

757
parte elástica 𝑓𝑛𝑒 y una parte de amortiguamiento 𝑓𝑛𝑑 ; 𝑓𝑛𝑒 es proporcional a la
rigidez normal 𝑘𝑛 y a la penetración de las superficies de las partículas 𝜇𝑟𝑛

Figura 38.xxx. Modelo de la interfaz de contacto.

𝑓𝑛𝑒 = 𝑘𝑛 𝑢𝑟𝑛 = 𝑘𝑛 (𝑑 − 𝑟𝑖 − 𝑟𝑗 )
donde d es la distancia entre los centros de las partículas y 𝑟𝑖 ; 𝑟𝑗 sus radios. Si no
existe cohesión
entre partículas, no existirá fuerza normal de tensión, esto significa que cuando
𝜇𝑟𝑛 ≤ 0 0 se establece el valor nulo a la fuerza normal 𝑓𝑛𝑒 = 0. La fuerza de
amortiguamiento se utiliza para disminuir oscilaciones de las fuerzas de contacto
y disipar la energía cinética. Si se supone ésta de tipo viscoso, se obtiene que

𝑓𝑛𝑑 = 𝑐𝑛 𝑣𝑟𝑛 ,

donde 𝑣𝑟𝑛 es la velocidad relativa normal entre los centros de las partículas

𝑣𝑟𝑛 = (ȗ𝑖 − ȗ𝑗 )

El coeficiente de amortiguamiento 𝑐𝑛 puede considerarse como una parte del


amortiguamiento crítico 𝐶𝑐𝑟 para el sistema de dos partículas, 𝐶𝑐𝑟 está dado por:

758
𝑚𝑖 𝑚𝑗 𝑘𝑛
𝐶𝑐𝑟 = 2 √
𝑚𝑖 + 𝑚𝑗

En ausencia de cohesión, ya sea por no existencia de adhesión o por los posibles


enlaces rotos
entre las partículas, la fuerza de contacto tangencial 𝐹𝑡 aparece por fricción que
se opone al
movimiento relativo en el punto de contacto. La velocidad relativa tangencial en
el punto de
contacto 𝑣𝑟𝑡 se calcula a partir de la relación:

𝑣𝑟𝑡 = 𝑣𝑟 − (𝑣𝑟 . 𝑛)𝑛

Donde la velocidad relativa 𝑣 𝑟 entre partículas está dado por

𝑣𝑟 = (ȗ𝑗 + 𝑤𝑗 𝑥 𝑟𝑐𝑗 ) − (ȗ𝑖 + 𝑤𝑖 𝑥 𝑟𝑐𝑖 )


Donde ȗ𝑖 , ȗ𝑗 , 𝑤𝑖 , 𝑤𝑗 son las velocidades de traslación y rotación para las partí-
culas 𝑖; 𝑗 y 𝑟𝑐𝑖 ; 𝑟𝑐𝑗 son los vectores que conectan los centros con el punto de
contacto.

La relación entre la fuerza de fricción 𝑓𝑡 y el desplazamiento tangencial relativo


𝑢𝑟𝑡 esta dado
por el modelo clásico de Coulomb. Al existir la posibilidad de oscilaciones no-
físicas en la fuerza de fricción para la solución numérica es necesario utilizar un
modelo regularizado, mediante la descomposición de la velocidad tangencial re-
lativa en sus partes reversible e irreversible.

759
Este proceso es equivalente a formular el contacto por fricción como un pro-
blema análogo al de elasto-plasticidad, lo que permite calcular la fuerza de fric-
ción utilizando un algoritmo de retorno radial estándar [3]. Primero se calcula un
estado de prueba de la forma

y se comprueba la condición de deslizamiento

Si 𝜙 𝑡𝑟𝑖𝑎𝑙 ≤ 0 , la fuerza de friccion es la del estado de prueba, es decir 𝐹𝑛𝑡 =


𝐹𝑛𝑡𝑟𝑖𝑎𝑙 , de lo contario la fuerza de fricción queda expresada por

Dentro de las características principales para DEM podemos listar:


• Es posible simular/modelar fracturas y su propagación.
• Los contactos internos están bien definidos.
• En muchas ocaciones no converge a la solucion.
• La precisión de los resultados es altamente dependiente de la discretiza-
ción.

• Es un tanto difícil encontrar los microparametros que se usan para definir


la fuerza de contacto entre dos partículas, a saber: 𝜎𝑛 ; 𝑘𝑛 ; 𝜇 𝑦 𝑘𝑡 ..

• Se requiere de un alto esfuerzo computacional en simulaciones que con-


sideran un gran número de partículas.

En la Figura 38. X se muestra la discretización de un medio continuo.

760
Figura 38. Xx Discretización de un dominio contínuo con método de ele-
mentos discretos

Otra forma de plantear el problema es formular un medio continuo, previamente


discretizado con MEF, con una discretización con MED, con elementos virtuales
de FEM como se aprecia en la Figura 38.xx .

Figura 38. Elementos virtuales de MED sobre la discretización de MEF.


39.4. FORMULACIÓN

La formulación establecida para el desarrollo del modelo mediante elementos


discretos, adopta una serie de hipótesis que permiten simplificar el problema real
desechando los aspecto menos significativos y permitiendo establecer un modelo
físico y matemático del problema en estudio.

761
Las hipótesis que se establecen son las siguientes:

1. Las partículas o elementos son consideradas como cuerpos rígidos.

2. El contacto ocurre en el punto o área muy pequeña de contacto entre cada


partícula.
3. En las uniones entre partículas se considera que existe contactos entre los ele-
mentos discretos.

4. Todas las partículas son circulares. En 2D se empelan cilindros y en 3D esfe-


ras. Si embargo, la formulación puede considerar o emplear otros tipos de partí-
culas con formas diversas y arbitrarias.

5. La generación del medio empleando elementos discretos debe ser aleatoria y


los diámetros de los mismos deben ser tratados de forma similar (posición y diá-
metro de los elementos distintos aleatorio).

6. Se trabaja en el campo de las pequeñas deformaciones.

7. El comportamiento constitutivo en la zona de contacto emplea un tolerancia


(separación / penetración) donde las partículas o elementos distintos se le permite
cierto solape (gap o penetración) o separación en el punto de contacto lo que
implica desde el punto de vista numérico un contacto aproximado.

8. La magnitud del solape (penetración o gap) y la separación está relacionada


con la fuerza de contacto, la ley fuerza-desplazamiento (modelo constitutivo de
contacto), y la magnitud de estos es pequeña con relación al tamaño de los ele-
mentos distintos o partícula.

Asumir que las partículas son elementos rígidos es bueno más cuando la defor-
mación en un sistema físico es considerado a partir del movimientos a lo largo
de las interfaces o zona de contacto entre las partículas.

762
En la formulación del modelo se han incluido elementos rígidos o paredes a los
cuales se le pueden imponer condiciones de contorno como velocidades impues-
tas, desplazamientos, fuerzas o el caso totalmente opuesto como restricciones de
movimiento.

En el DEMSim, la interacción de las partículas es abordada en el proceso de


cálculo como un proceso dinámico con desarrollo de estados de equilibrio siem-
pre y cuando exista un balance de las fuerzas interiores. La fuerza de contacto,
los desplazamientos, tensiones y deformaciones relativas de una partículas del
conjunto son encontradas o determinadas a través del movimientos que presentan
las partículas individuales.

Los movimientos son el resultado de la propagación a través del sistema de par-


tículas de perturbaciones (condiciones de contorno impuestas: fuerzas, desplaza-
mientos, velocidades, etc.) causadas por las paredes o por condiciones impuestas
a los mismos elementos discretos. En este proceso dinámico la velocidad de pro-
pagación de las perturbaciones impuestas sobre el sistema de partículas depen-
den de la propiedades físicas y mecánicas del sistema discreto en cuestión.

El comportamiento dinámico del sistema de partículas es numéricamente repre-


sentado por un algoritmo explicito con determinados paso de tiempo conside-
rando que las velocidades y aceleraciones son constantes dentro de cada paso de
tiempo. El DEM se basa en la idea de que el paso de tiempo escogido tiene que
ser muy pequeño de forma tal que durante la propagación de una perturbación
de una partícula a otra en un pasos de tiempo determinado no se puede propagar
la misma mas allá que a los vecinos inmediatos de cada partícula.

Este aspecto propicia que en todo momento, las fuerzas que actúan en cualquier
partícula son exclusivamente determinadas por su interacción con las partículas
que está en contacto. El paso de tiempo se asume en función de las propiedades
físicas y mecánicas del medio lo que posibilita asegurar que la velocidad a que

763
una perturbación determinada se propaga cumpla con las restricción y suposicio-
nes anteriores.

El proceso de cálculo en el DEM se realiza alternando la aplicación de la segunda


ley de Newton y una ley de fuerza-desplazamiento (ecuación constitutiva de con-
tacto) en los contactos existentes entre cada elementos distinto que conforma el
sistema de partículas. La segunda ley de Newton se usa para determinar el mo-
vimiento de cada partícula que se origina como resultado de la acción de las
fuerza de contacto y las fuerzas volumétricas, mientras que la ley constitutiva
(ley fuerza-desplazamiento) se emplea para actualizar las fuerzas originadas por
el movimiento relativo en cada contacto.

En los contactos esferapared sólo se requiere aplicar la ley de fuerza-desplaza-


miento para cada contacto y no es necesario aplicar la ley de Newton porque en
el caso de las paredes los movimiento son prefijados como condiciones impues-
tas.

En el proceso de cálculo en cada instante de tiempo, los contactos se actualizan


y son determinados los diferentes contactos entre esferas y esferas y pared, co-
nociéndose además la posición de cada partícula y de las paredes.

Por su parte la ley fuerza-desplazamiento es aplicada en cada contacto para ac-


tualizar las fuerzas basándose en el movimiento relativo entre las partículas en
contacto y el modelo constitutivo empleado. Seguidamente, la ley de movi-
miento se aplica a cada partícula para actualizar su velocidad y la posición basada
en las fuerzas y momentos resultantes que se origina como resultado de la acción
de las fuerza de contacto y las fuerzas volumétricas en cada elementos distinto.

Análogamente la posición de la pared se actualiza basándose en las velocidades


especificada como condición impuesta.

764
La modelación numérica mediante el método de los elementos discretos es un
medio eficaz para la realización de simulaciones de diversos problemas de inge-
niería. En el modelo de partículas que se adopta para el estudio de desgaste, se
pueden definir elementos en tres dimensiones y elementos en dos dimensiones.
Para el caso en tres dimensiones, la formulación mediante elementos discretos
se hace con esferas, mientras que para el caso bidimensional, la forma de las
partículas son discos bidimensionales.

Este modelo considera el medio en estudio como discreto, para ello se asume que
los elementos que conforman el medio son elementos independientes de cual-
quier configuración geométrica. En este caso el medio es generado con elemen-
tos de dimensiones y posición aleatorias. Los elementos esféricos utilizados (es-
feras y discos) son considerados elementos rígidos tal y como se describe origi-
nariamente en la formulación inicial del método propuesta por Cundall [ 3 ] [ 4
].
De acuerdo con las hipótesis generales, se asume que la deformación del material
se concentra en los puntos de contacto entre dichos elementos y se adopta una
ley constitutiva de contacto para la definición del comportamiento mecánico que
permite hasta cierto punto la penetración/separación de los elementos discretos.
La ley del contacto puede verse como la formulación del modelo del material a
un nivel microscópico.

En este caso la fundamentación física principal del modelo es que el material


puede representarse como una colección de esferas rígidas que interactúan recí-
procamente unas con las otras.

Las leyes del contacto apropiadas permiten obtener las propiedades macroscópi-
cas deseadas de los materiales adoptándose un valor determinado según el mate-
rial que se quiera modelizar, bien sea un acero o un suelo granular.

765
Figura xx . Fases del proceso de cálculo

766
Capítulo 40: CASO I:ANÁLISIS NUMÉRICO DE EXCAVACIONES
MINERAS
Índice del capítulo

40.1. Introducción
40.2. Análisis de excavaciones en una mina subterránea por el método de los
elementos finitos

40.3.
40.1. INTRODUCCIÓN

Al diseñar un modelo numérico para resolver un problema de mecánica de rocas


y geomecáica en minería debemos seguir una metodología (que combina aspec-
tos teóricos y prácticos)), que enumeramos a continuación:

- La historia geológica del macizo rocoso que estamos investigando y de la


implantación de la mina en general: historia de tensiones, eventos geoló-
gicos, estructuras geológicas mayores y menores, geología regional, tec-
tónica regional y local, litología, petrografía y estratigrafía de la zona a
estudiar
.
- Investigación de campo: como ya se ha mencionado reiteradamente en
divesos capítulos de este libro; la investigación de campo tirnr que ir
orientada al levantamiento geológico y geotécnico de la zona; al estudio
detallado del macizo rocoso, a la descripción de sus discontinuidades, al
estudio de lo smacrodefectos y microdefectos, a la ejecución de sondeos
geotécnicos, , calicatas, medición de tensiones in situ, etc. Lógicamente
esta investigación de campo debe dirigirse principalmente hacia le yaci-
miento,a los contactos con la roca encajante, al macizo rocoso en su con-
junto y a las discontinuidades relevantes.

767
- Perfil del Terreno: como consecuencia de las investigaciones anteriores;
entonces estamos en condiciones de formular un perfil del terreno, donde
ya podemos establecer los DOMINIOS GEOTÉCNICOS con catacteris-
ticas preliminares.

- Formular una hipótesis preliminar sobre el comportamiento del terreno


con los datos obtenidos hasta el momento

- Hacer valer nuestra experiencia previa para hacer una primera interpre-
tación del comportamiento del terreno

- Realizar una comprobación empírica de nuestra hipótesis a la luz de las


investigaciones de campo

- Realizar los ensayos de campo y de laboratorio (ensyos SPT, CPT, cali-


catas, sondeos, galerías, perforaciones diamantinas, sondeos hidrogeoló-
gicos; tomar muestras de campo para relizar los ensayos rotura (compre-
sión simple, triaxial, etc.).

- Los ensayos de campo y de laboratorio nos darán los parámetros caracte-


rísticos de roca, macizo rocoso y yacimiento mineral (o de la mina,
cuando se trate de una explotación en marcha).

- Procedemos a realizar una idealización/simplificación de la realidad: es


decir procedemos a la obtención de un modelo téorico
- Con el modelo obtenido; se procede a realizar formulaciones matemáti-
cas del modelo y se selecciona una formulación adecuada

El Proceso de Simulación Numérica


Formulación matemática
Elección del código numérico
Generación del modelo numérico: fases de generación del modelo
Técnica de1.Mallado:

768
- discretización de la zona de interés.
- Asignación de propiedades geomecánicas a los elementos.
- Asignación de condiciones de contorno a nodos o lados.
- Resolución de las ecuaciones discretizadas.
- Obtención de las variables secundarias.
- Visualización de los resultados mallado:

Soluciòn del modelo NUMÉRICO


Interpretación de resultados
Postproceso: Comprobación de los resultados con las predicciones y/o medi-
das in-situ
Nuevas simulaciones: Replanteamiento de la Simulación

El mallado del modelo


Elementos de una malla
Condiciones de Contorno
Nodo
Elemento
Lado
El mallado del modelo
Compatibilidad de la malla
•Los elementos han de tener nodos comunes paraestar conectados
•Los lados que llegan a un elemento han de tenercontinuidad.
•Resolución e interpretación de resultados

•Los elementos han de mallarse siempre en el mismosentido, horario o antihora-


rio

El mallado del modelo


Requisitos de un buen mallado

769
•Los elementos han de ser lo más regulares posibles (idealcuadrados y triángulos
equiláteros)
•La malla ha de ser más densa donde se esperen mayoresgradientes de la variable
principal.
•Debe de haber un nodo en todos los puntos donde hayaque aplicar una condi-
ción de contorno o donde hayadiscontinuidades geométricas
Tipos de mallado
Estructurado
No estructurado

Con el objeto de estudiar el comportamiento de las excavaciones antes de obtener


los resultados del modelo, se efectúa un estudio para estimar el alcance que ten-
dría la zona de sobre-excavación generada tras un colapso de las unidades de
extracción cuando se recuperan los pilares. Los resultados indican que en caso
de que se presente esta situación, es muy poco probable que la zona de daño
llegue a conectar a superficie, sin embargo, esto es dependiente del esponja-
miento que adquiera el material fracturado y de la forma que tome la zona da-
ñada.

Por otro lado, los resultados del modelo numérico muestran que con el avance
de la secuencia minera se tienden a generar zonas de tracción sobre la pared col-
gante de los caserones, que aumentan su amplitud progresivamente y que la mag-
nitud de estos cambios varía dependiendo de los avances en el plan de produc-
ción y del sector analizado. Se aprecia que la zona ubicada al Norte del pilar 1
está dominada por la extracción de este pilar, mientras que la zona presente entre
los dos pilares se ve alterada por la extracción de ambos; finalmente, la parte al
sur del modelo sufre importantes cambios inducidos por la expansión del 2015 y
por la recuperación del pilar 2.
Gracias a las observaciones hechas sobre el caso base (estable) del modelo nu-
mérico, se desprende que los caserones se mantendrían estables estando someti-
dos a tracciones inferiores a los -0.25 [MPa], a partir de lo cual se concluye que
pese a los cambios antes mencionados, el sitio bajo estudio se mantendría estable
pero con posibles zonas de sobre-excavación aisladas y acotadas. Finalmente,

770
para refinar los resultados del modelo se recomienda incorporar información adi-
cional con el fin de mejorar la conceptualización del macizo rocoso y los pará-
metros correspondientes a partir de los cuales se pueda establecer un criterio de
sobre-excavación.
40.2. CASO I
ANÁLISIS DE EXCAVACIONES EN UNA MINA SUBTERRÁNEA POR
EL MÉTODO DE LOS ELEMENTOS FINITOS

1. ANTECEDENTES

Puesto que el uso de este ejercicio es únicamente con fines de explicación didác-
tica en el presente libro; los nombres usados aquí no se corresponden con los
nombres verdaderos de las explotaciones. Hay razones de confidencialidad que
nos impiden usar los nombres y localizaciones reales.

En la mina subterránea EL CABRAL se explota roca calcárea para la fabrica-


ción de cemento en la Planta El SINAÍ , de Cementos RUBIALES S. A. El mé-
todo de explotación es conocido como realce por subniveles o sublevel stoping,
que consiste en la abertura de cámaras mediante perforación y voladura con ex-
plosivos, cada cámara excavada tiene dimensiones de 20m de ancho, 45m de
altura y longitudes entre 80 y 120 m, separadas por pilares intermedios de 10 m
de espesor, definiendo conjuntos denominados Bloques de explotación.

Este EJERCICIO PRÁCTICO consiste en la presentación del proceso realizado


con el fin de modelar y evaluar la distribución de los desplazamientos y de los
esfuerzos resultantes de la compleja interacción de los Bloques de explotación.
La modelación numérica se realizó con fundamento en la mecánica del medio
continuo y por medio de la técnica de los elementos finitos; inicialmente se ob-
tuvo el modelo geomecánico del terreno rocoso y posteriormente el modelo nu-
mérico incluyendo las excavaciones.
Se evaluaron varias configuraciones geométricas de los Bloques de explotación
proyectados, y se concluyó con una propuesta de diseño que ofrece estabilidad

771
del terreno intervenido y permite extraer el mayor volumen posible de reservas
minerales.

2. INTRODUCCIÓN

La mina EL CABRAL inició la extracción de caliza cementera por métodos de


superficie en la década de 1950, en 1995 fue necesaria la transición para minería
subterránea. El yacimiento se encuentra en el Municipio de Pampania, a 70 Km
de Vinchos (Pasco-Perú), enmarcado en el complejo polimetamórfico de la Cor-
dillera Central. Las rocas presentes son fundamentalmente esquistos cuarzo-se-
ricíticos, esquistos verdes y mármol. El cuerpo calcáreo explotado presenta acti-
tud promedio N-S 20º/60º 10ºW, tiene unos 800 m de longitud en el rumbo, 120
m de potencia en promedio y según investigaciones realizadas se ha comprobado
en una profundidad hasta de 600 m desde bocamina en superficie.
El proyecto de ingeniería de minas inicial definió tres niveles de explotación,
posteriormente se proyectaron dos niveles a mayor profundidad que los iniciales.
El presente estudio intentará analizar desde la geomecánica las posibilidades de
explotación de los bloques inferiores bajo la interacción de los bloques existentes
superiores, pues es de alta importancia evaluar las condiciones de estabilidad
mecánica del terreno intervenido, más si considerando que es compleja la inter-
acción de excavaciones de grandes dimensiones, tanto en términos de esfuerzos
como de desplazamientos.
Para la evaluación de la estabilidad de excavaciones subterráneas son diversas
las técnicas factibles de aplicar; quizás las que tienen mayor aceptación son aque-
llas fundamentadas en el monitoreo de los desplazamientos y de los esfuerzos
pues provienen de lecturas directas.
En Perú, pocas han sido las aplicaciones de las técnicas numéricas en el modela-
miento minero, el método de los elementos finitos aquí utilizado es fundamen-
tado en la mecánica de los medios continuos, y ofrece posibilidades complemen-
tarias con relación a aquellas de los registros directos puntuales, pues considera
las propiedades mecánicas del macizo rocoso por medio de leyes constitutivas
definidas para el terreno. A nivel internacional, y para casos semejantes al que

772
aquí se trata, son recomendadas más que técnicas únicas, la integración de diver-
sas estrategias, entre ellas: el monitoreo en campo, las pruebas de laboratorio, los
modelos matemáticos y últimamente, las simulaciones numéricas, a las que per-
tenece la técnica de elementos finitos que aquí se propone.
El proceso para el diseño de las excavaciones mediante modelamiento numérico
seguido en este trabajo es presentado en el diagrama de la Figura 1.

Figura 1. Operaciones para el modelamiento numérico de excavaciones en me-


dios rocosos.

3 . EL PROYECTO MINERO

En la Mina EL CABRAL se proyectaron cinco Bloques de explotación que se


presentan de forma esquemática en la Figura 2. En cada Bloque se desarrollaron
conjuntos de cámaras paralelas, mediante el método de explotación conocido
como sublevel stoping. En el momento de este estudio los Bloques Geominas y
1 se encuentran explotados, el Bloque 2 está próximo a agotarse y están en desa-
rrollo los accesos a los Bloques 3 y 4, en cuyo diseño geométrico se centra este
trabajo.

773
Figura 2. Sección transversal vertical esquemática de las excavaciones en la
Mina EL CABRAL.

En el método de sublevel stoping, cada Bloque es separado por pilares corona


horizontales a modo de losa, con 16 m de espesor. El método de explotación
consiste en excavar cámaras perpendiculares al rumbo del cuerpo mineral, con-
formando cavernas de 20 m de luz, 45 m de altura y longitudes entre 80 y 120
m, dependiendo de la potencia del yacimiento, que son separadas por pilares ver-
ticales de 10 m de espesor, en una recuperación media del 54% de las reservas
(Tobón y Monsalve, 2001). Las vías de desarrollo y preparación corresponden a
túneles, guías y cruzadas. En la Figura 3 se presenta el aspecto de una cámara
de explotación típica.

En el diseño del método de explotación se ha aprovechado la calidad autopor-


tante del macizo rocoso. Sin embargo, las grandes dimensiones excavadas y el
grado de fracturamiento de la roca exigen prevenir el desprendimiento de blo-
ques y los desplazamientos, por lo cual se instalan cables de acero que atraviesan
transversalmente los pilares. Un ejemplo de esta fortificación es mostrada en
la Figura 4.

774
Figura 3. Cámara de explotación en el Boque 2, dimensiones: altura 45m, ancho
20m, longitud 120m. Fuente: Cementos El SINAÍ , Informe social 2003.

775
Figura 4. Sostenimiento mediante cables en pilares de cámaras. 3. CARACTE-
RIZACIÓN EN LABORATORIO DE MECANICA DE ROCAS

Las muestras para pruebas de laboratorio de diferentes sectores del cuerpo cal-
cáreo y de la roca circundante fueron obtenidas mediante sondeos realizados
desde las labores subterráneas. Las pruebas sobre núcleos fueron realizadas en el
Laboratorio de Mecánica de Rocas de GRUPO SPS del Perú-DIVISIÓN GEO-
TECNIA, siguiendo las normas ASTM, los resultados principales se presentan
en la Tabla 1. El comportamiento esfuerzo-deformación de las probetas fue tí-
picamente característico de roca frágil, evidenciada por la disminución inicial de
la deformación volumétrica y por su posterior aumento después de un nivel de
esfuerzos dado; en la Figura 5 se muestra el caso del mármol.

776
Tabla 1. Resultados de las pruebas de mecánica de rocas. Fuente: Grupo SPS
del Perú.

Figura 5. Relación del esfuerzo axial con las deformaciones unitarias en prueba
triaxial de muestra de mármol.

Sobre el esquisto se debe resaltar que estudios como el de Nasseri et al. (2003)
demuestran la importancia de la orientación de la esquistosidad, que confiere a

777
la roca una marcada anisotropía mecánica. En el caso del estudio, no fueron rea-
lizadas pruebas considerando este efecto pues los pilares y cámaras son consti-
tuidos fundamentalmente por roca calcárea.

4. LOS ESFUERZOS IN SITU

No se ha realizado medición del tensor de esfuerzos en el terreno, constituyendo


una limitación de los modelos geomecánico y numérico. Debido a esto, en el
análisis numérico se consideraron únicamente fuerzas de cuerpo, en el cual la
densidad del material define la magnitud del esfuerzo de acuerdo con la locali-
zación del punto. Así, el esfuerzo máximo en la cota base del Bloque 4 con un
peso específico de 2.71 t/m3 correspondería a un esfuerzo vertical de 10.84 MPa.
De otra parte, a partir de estudios de microtectónica -de Gil (1996)- en los dis-
tritos de Pampanilla (aledaño) y Pampania, se encontraron las direcciones de los
esfuerzos mayores; se dice que en los últimos 10 millones de años ha sido de
N45°W, es decir en dirección aproximadamente perpendicular al eje longitudinal
de las cámaras de explotación, teóricamente la peor orientación para la estabili-
dad de las cámaras. Sobre el esfuerzo horizontal, se asume que puede tener mag-
nitud entre 1.25 y 1.5 la magnitud del esfuerzo litostático vertical, correspon-
diendo entre entre 13.55 y 16.26 MPa.

5. MODELOS CONSTITUTIVOS PARA ROCAS

Los modelos constitutivos para rocas, incluyendo tanto los macizos rocosos
como las discontinuidades, son los componentes más importantes en las solucio-
nes numéricas en los problemas prácticos de la ingeniería y uno de los temas más
investigados en la mecánica de rocas. En el caso de la mina EL CABRAL, y para
la modelación geomecánica y numérica se utilizarán los modelos clásicos basa-
dos en las teorías de la elasticidad y de la plasticidad, con consideración de los
efectos de las fracturas, de la meteorización de las rocas y del efecto de las vola-
duras sobre el macizo. El modelo elástico lineal basado en la ley de Hooke sigue

778
siendo el comportamiento mecánico más adoptado, especialmente para rocas du-
ras (Jing, 2003), como es el caso tratado. La ley constitutiva es caracterizada por
los módulos de Young, de Poisson, de Corte y de Deformación por corte. Mode-
los más sofisticados para elasticidad anisotrópica pueden ser obtenidos por for-
mas cerradas considerando condiciones de simetría elástica para roca intacta, tal
como elasticidad isotrópica transversal, o de continuo elástico intersecado por
fracturas.
Los modelos plásticos y elasto-plásticos han sido ampliamente desarrollados y
aplicados en rocas fracturados desde 1970, con los criterios de falla de Mohr-
Coulomb y Hoek-Brown (Hoek, Brown, 1997) usados como funciones de ceden-
cia y de potencial plástico.
Los modelos de endurecimiento por deformación (strain-hardening) y de ablan-
damiento por deformación (strain-softening) son los comportamientos plásticos
más utilizados, siendo el segundo más comúnmente observado en pruebas de
compresión uniaxial. Es de anotar aquí que debido a las características del equipo
de laboratorio no fue posible realizar la prueba esfuerzo-deformación en condi-
ción post falla, sin embargo los resultados del informe permiten observar una
tendencia hacia el comportamiento elástico-frágil en el mármol y también en el
esquisto, para el rango de esfuerzos de trabajo propuesto en la sección anterior.
El criterio de Hoek-Brown para macizos rocosos
Cuando se usan modelos numéricos con la intención de estudiar la ruptura pro-
gresiva de macizos rocosos, los criterios de falla son aplicados como un criterio
de cedencia de superficies y el análisis se hace por teoría de plasticidad. Los
criterios más usados en rocas han sido los de Mohr-Coulomb y de Hoek-Brown.
En este estudio se aplicó el criterio generalizado de Hoek-Brown para macizos
rocosos versión 2002, el cual busca describir el comportamiento de terrenos aten-
diendo condiciones para el diseño de excavaciones subterráneas de difícil inser-
ción en los modelos analíticos cerrados, tales como la presencia y rugosidad de
fracturas, de materiales heterogéneos por meteorización diferencial y de diacla-
sas con relleno. Condiciones todas que afectan considerablemente la estabilidad
de las excavaciones. El criterio Hok-Brown ha demostrado cierta confiabilidad
para definir las condiciones de esfuerzos bajo las cuales el macizo deformará

779
inelásticamente, o colapsará, si la excavación no es adecuadamente soportada.
Las propiedades del macizo rocoso fueron obtenidas de observaciones in situ.
El criterio Hoek-Brown para muestras intactas describe la relación no lineal entre
el esfuerzo axial máximo que es soportado por la muestra (σ1), y el esfuerzo de
confinamiento (σ3) por medio del parámetro mi (Carranza-Torres, Fairhurst,
1999. Hoek E. 2001). Para evaluar la resistencia del macizo in situ es aplicado el
factor GSI (Geological Strength Index), a través de la evaluación de las discon-
tinuidades y la meteorización, varía entre 10 (muy mala calidad) y 100 (excelente
calidad), y que puede ser estimado por examen del macizo. Los resultados se
presentan en la Tabla 2.
Tabla 2. Parámetros del criterio Hoek-Brown del macizo calcáreo en el área de
la Mina
ELCABRAL.

Los parámetros GSI, mi, mb, s y a evalúan las condiciones de meteorización, de


las discontinuidades y la resistencia triaxial del macizo rocoso. Los resultados
del criterio permitirían considerar el macizo rocoso en grado medio, según el
mismo criterio. Según Hoek (2001) esta clase de macizos tienden a tener defor-
mación post-falla con reducción de la resistencia del estado in situ al estado frac-
turado que se supone sucede en un nivel de esfuerzos constante, definida por la
resistencia por compresión del macizo fallado.

6. MODELO NUMÉRICO DE LAS EXCAVACIONES

Los métodos numéricos más comunes en mecánica de rocas en el caso del medio
continuo son los de diferencias finitas, elementos finitos y de elementos de con-
torno; y en el medio discontinuo son los llamados de elementos discretos y de
red de fracturas discretas.

780
El método de los elementos finitos requiere la división del dominio del problema
en un conjunto de sub-dominios (elementos) de pequeño tamaño y geometría
estándar (triangulares, cuadriláteros, tetraedros, etc) con un número fijo de nodos
en el vértice y/o lados. Para aproximar el comportamiento de los nodos en los
elementos son usadas funciones polinomiales y así generar las ecuaciones que
representan el comportamiento de los elementos. Después, con la imposición de
condiciones iniciales y de frontera apropiadas, las ecuaciones elementales son
ensambladas de acuerdo con relaciones topológicas entre nodos y elementos en
un sistema global de ecuaciones algebraicas cuya solución produce la informa-
ción requerida en el dominio.
En cuanto al tipo de material, se utilizó el tipo Drucker-Prager, donde los pará-
metros de cohesión y de fricción definen su comportamiento. En relación con la
deformación plástica, el potencial de dilatación de la roca fue controlado por el
ángulo de dilatancia; si este ángulo es igual al de fricción, la ley de flujo es aso-
ciativa y la roca aumenta de volumen mientras se deforma, si el ángulo de dila-
tancia es cero o menor que el de fricción, el material no aumenta de volumen
mientras hay fluencia y se dice que la ley de flujo es no asociativa (hipótesis
conservadora). El modelo numérico aplicó comportamiento elástico perfecta-
mente plástico y con regla de flujo no asociativa, la simulación será por tanto
conservadora, pues además considera únicamente los esfuerzos litostáticos. Geo-
métricamente se tomó como plano de análisis una sección vertical transversal a
las cámaras de explotación y en la cual se recogió el perfil del relieve.
Una vez disponible la información obtenida en los apartes anteriores, el proceso
de modelamiento numérico debe seguir una serie de etapas. Según Moaveni
(1999) las etapas básicas en cualquier proceso de análisis por elementos finitos
son:

- Etapa de preproceso. Crear y discretizar el dominio de la solución en un


número finito de elementos, es decir, subdividir el problema en nodos y
elementos. Asumir una función de forma para representar el comporta-
miento físico de un elemento, es decir, una función aproximadamente
continua es asumida para representar la solución de un elemento.

781
- Desarrollar las ecuaciones para el elemento.

- Ensamblar los elementos para representar el problema completo. Cons-


truir la matriz de rigidez total.

- Aplicar las condiciones de borde, las condiciones iniciales y las cargas.

- Etapa de Solución. Resolver el sistema de ecuaciones simultáneas linea-


les o no lineales para obtener soluciones nodales, tales como los despla-
zamientos.

- Etapa de Postproceso. Analizar los resultados y obtener la información


importante para el problema

Este proceso se realizó mediante el software ANSYS con licencia comercial. El


elemento de análisis es conformado por ocho nodos con dos grados de libertad
en cada uno de ellos, mostrado en la Figura 6, que son las translaciones en las
dos direcciones coordenadas x (horizontal) y y (vertical), el cual es usado para
modelar estructuras sólidas, bajo esfuerzo plano ó deformación plana. Este ele-
mento puede deformarse plásticamente, por creep, por escurrimiento (swelling),
endurecimiento por esfuerzos (stress stiffening), y es adecuado para reflejar gran-
des deformaciones.

782
Figura 6. Representación del elemento bidimensional rectangular utilizado para
el modelamiento.

Las deformaciones principales son calculadas de las componentes de deforma-


ciones mediante la ecuación:

Donde: εo = deformación principal (3 valores)


Las tres deformaciones principales son denominadas ε1, ε2, y ε3 y son ordenadas
de forma que ε1 es la mayor positiva y ε3 es la mayor negativa (salida como
EPEL 1, 2, y 3).

La intensidad de deformación εI (salida como INT EPEL) es el mayor de los


valores absolutos de ε1 - ε2, ε2 - ε3, ó ε3 - ε1. es:

La deformación equivalente Von Mises εe (salida como EQV) es calculada por:

783
Donde v es el Coeficiente de Poisson.
Los esfuerzos principales (σ1, σ2, σ3) son calculados a partir de las componentes
por la ecuación cúbica:

Donde: σo = esfuerzo principal (3 valores)


Los esfuerzos principales son σ1, σ2, y σ3 (salidas como S1, S2, y S3). Los es-
fuerzos principales son ordenados de forma que σ1 es el mayor positivo (trac-
ción) y σ3 es el mayor negativo (compresión).
La intensidad de esfuerzos σI (salida como SINT) es el mayor de los valores
absolutos de σ1-σ2, σ2-σ3, ó σ3-σ1. Es decir:

El esfuerzo equivalente de Von Mises σe (salida como SEQV) es calculado


como:

El esfuerzo equivalente es relacionado con la deformación equivalente por

Donde E = Módulo de Young


Se obtuvieron los modelos de los niveles de esfuerzos y deformación presentados
a seguir.
7. ANÁLISIS DE RESULTADOS

Inicialmente, y debido a la presencia de excavaciones al momento de realizar las


simulaciones, es necesario incluir su efecto sobre el modelo numérico, es decir

784
no existe estado inicial de equilibrio. Para ello se utilizan los valores de despla-
zamientos medidos en el monitoreo. Las restricciones son de movimiento hori-
zontal en los bordes verticales laterales y de movimiento vertical y horizontal en
la superficie de base, por lo cual la interpretación más confiable es en las proxi-
midades de las cámaras.

SIMULACIÓN 1
Se modela el comportamiento del terreno al momento de finalizar las excavacio-
nes de los Bloques Geominas, 1 y 2, con las dimensiones existentes, es decir,
claro de cámaras de 20 m, altura de 45 m y ancho de pilar de 10 m, con espesor
de losa entre niveles de 16m. En la Figura 7 se presenta el resultado para los
desplazamientos totales.

Figura 7. Modelo de desplazamientos totales (m). La escala gráfica permite ob-


servar la intensidad y tendencia del movimiento del terreno por gravedad.

785
Los desplazamiento en los puntos registrado por los extensómetros en la parte
baja y media de los pilares de los Boques 1 y 2 es aproximada a la mostrada en
la Figura 6, se observa que en los techos de las cámaras sur (derecha), se calcu-
lan desplazamientos totales hasta de 0,29 m, los extensómetros han registrado
hasta el momento hasta 0,02 m. Las cámaras del Bloque 1 también presentan
desplazamientos comparables con Bloque 2.

Las regiones topográficamente elevadas presentan tendencia a continuar el mo-


vimiento descendente. Este movimiento puede acelerarse por procesos como in-
filtración de aguas de escorrentía y degradación superficial o con los movimien-
tos en superficie ya existentes y relacionados con la explotación de cielo abierto.

En relación con los esfuerzos, en la Figura 8 es visible que la mayor parte del
Bloque 2 soporta esfuerzos máximos de 1,3 a 2,8 MPa los cuales actúan sobre
las bóvedas en los Bloques superiores. Los pilares están en tracción en su parte
media interna y en la base tipo zapata, comportamiento que pasa a compresión
en la losa entre Niveles, exceptuando las zonas de borde donde se presenta ge-
neralmente tracción. Los techos en bóveda pueden manifestar concentración de
esfuerzos de tracción, hecho de importancia para su estabilidad.

786
Figura 8. Modelo visto en detalle y magnitudes de esfuerzo principal mayor en
los Bloque 1 y 2 (Newtons/m2).

SIMULACION 2
En la Figura 9 se modela el comportamiento del terreno al momento de finalizar
las excavaciones de los Bloques Geominas, 1, 2, 3 y 4 para las dimensiones de
proyecto original, como en la simulación 1.

787
Figura 9. Modelo de desplazamientos totales (m) en la finalización de excava-
ciones de los Bloques proyectados.

En los bloques 2, 3 y 4 predominan desplazamientos desde 0 hasta 0.32 m, siendo


notable el aumento del área desplazada en grado máximo en el Bloque 1, es decir,
las regiones topográficamente elevadas presentan tendencia a continuar el movi-
miento descendente.

788
Figura 10. Modelo de la deformación unitaria total mayor.

En la Figura 10 se observa que la deformación unitaria máxima se concentrará


en los pilares del bloque inferior hasta de 0.0015m/m. por lo cual se considera
recomendable continuar reforzando los pilares con los cables.

789
Figura 11. Modelo del esfuerzo principal mayor (N/m2).

En la Figura 11 se observa que la magnitud del esfuerzo principal mayor se mo-


difica con respecto a las simulaciones anteriores, alcanzando máximos de 2,9
Mpa. Al finalizar el Bloque 3 la nueva geometría excavada reduce los esfuerzos
por la redistribución de los mismos. Los pilares continúan en tracción en su sec-
ción media y compresión continua hasta la los bloques. Los contornos de las
bóvedas alcanzan tracción hasta de 0,9 MPa en todos los Bloques pero también
se presentan algunas bajo compresión en el Bloque 4. Las zonas de las cruzadas
se encuentran en compresión hasta de 2,7 MPa.

SIMULACIÓN 3

En este modelo se simulan los bloques de explotación modificando las dimen-


siones originales de proyecto, se evalúan cámaras de claro de 35 m y ancho de
pilares de 12 m, las restantes dimensiones se conservan como en las simulaciones

790
anteriores. En la Figura 12 se observan los resultados, estas dimensiones no son
estables para la mina.

Figura 12. Modelo no estable por desplazamientos totales.

En la simulación 3 se observa que se forman zonas de colapso en los Bloques


superiores que conllevan subsidencia en superficie, en estos puntos los despla-
zamientos totales alcanzarían los 13,3 m. La simulación bajo estas dimensiones
no es estable.

SIMULACIÓN 4

Se modifican las dimensiones del proyecto original, se evalúan los Bloques 3 y


4 con cámaras con ancho de 45 m y ancho de pilares de 15m, el espesor de
la losa se mantiene en 16 m.

791
Figura 13. Modelo de desplazamiento totales (m) para modificaciones de ancho
de cámaras y pilares en los Bloques 3 y 4.

En la Figura 13 los valores máximos en color rojo se sitúan en la zona central


de los Bloques superiores, con valores hasta de 0,53 m. La estabilidad deberá ser
evaluada mediante las deformaciones totales, elásticas y plásticas, como presen-
tado en la Figura 14.

792
Figura 14. Modelo de deformación unitaria principal mayor elástica y plástica.

En el modelo de la Figura 14 es visible que el valor máximo en el pilar central


del Bloque 4 es de 0,017 m/m que corresponde a 0,25 m pero gran parte de los
Bloques presentaría valores menores a 0,05 m. El valor máximo de la deforma-
ción unitaria plástica bajo este diseño es de 0,016 m/m en el mismo pilar, por lo
tanto la deformación elástica corresponde sólo a 0,001 m/m de la total. En la Fi-
gura 15 se presenta el modelo de la dirección de las deformaciones totales, la
mayor en color negro y la menor en azul. Es visible la orientación de la defor-
mación máxima en dirección horizontal y mínima en la vertical en algunos pila-
res del Bloque 4.

793
Figura 15. Dirección de las deformaciones unitarias principales totales (elásticas
y plásticas).
En la Figura 16 se observa la distribución del esfuerzo principal mayor para la
simulación 4, se observa que se mantienen los pilares en tracción a media altura
y hacia el contorno excavado, hacia el centro de la losa se definen zonas de com-
presión. Se concentran esfuerzos en las bóvedas de los pilares hasta de 3,9 MPa
en tracción, en áreas comparativamente pequeñas en relación con sus dimensio-
nes.

794
Figura 16. Modelo de esfuerzo principal mayor (N/m2).

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
La modelación mediante métodos numéricos es un proceso metódico que de-
manda recursos técnicos, económicos y de personal especializado, factores que
posiblemente han incidido en su baja aplicación en la minería peruana. Sin em-
bargo, sus resultados son satisfactorios siempre que dicho proceso sea conducido
con adecuado criterio, proveniente del conocimiento del problema en campo.
Algunos de los aspectos fundamentales encontrados en el caso de la Mina EL
CABRAL son discutidos a continuación.

La calibración del modelo numérico inicial es fundamental, en este caso se hizo


considerando el momento final de las excavaciones de los Bloque Geominas, 1
y 2; en este momento se concluye que las condiciones de estabilidad son altas,
existen muy pocos sectores bajo estado plástico. Los esfuerzos máximos son al-
rededor de 11,8 MPa en algunos pilares.

795
En el Bloque 1 con dimensiones de 65 m alto, 20 m ancho y 10 m ancho de pilar,
los extensómetros han registrado hasta el momento desplazamientos totales hasta
de 0,02 m; según el modelo numérico y una vez totalmente excavados los Blo-
ques 3 y 4, los desplazamientos alcanzarían hasta 0,41m. Debe recordarse que
en el terreno se realiza refuerzo mediante cables que no fue considerado en el
modelo numérico.
Otro resultado importante es la optimización de las dimensiones relativas de cá-
maras y pilares, considerando como base el diseño de 20m por 10m de ancho
respectivamente, el factor de recuperación de reservas es del 66%, una compara-
ción de este importante parámetro económico se presenta en la Tabla 3.
Tabla 3. Factor de recuperación de reservas para diferentes dimensiones de cá-
maras y pilares en la mina EL CABRAL.

La modelación al finalizar los Bloques 1, 2, 3 y 4 muestra que la opción de cá-


maras con luces de 45 m y pilares de 15 m posibilita aumentar la recuperación
de reservas en un 9%, con un significativo aumento de la vida de la mina, esto
manteniendo las alturas constantes. Gracias a la calidad del macizo rocoso, las
magnitudes de esfuerzos y desplazamientos continúan en rangos controlables por
los métodos de refuerzo establecidos. Debido a los beneficios económicos de
esta disposición y con el fin de garantizar la estabilidad, puede ser rentable me-
jorar selectivamente el refuerzo con cableado.
En este estudio no se consideraron aspectos hidrogeológicos que pudieron mo-
dificar las condiciones de estabilidad del terreno. Así mismo, y fundamental-
mente debido a las consideraciones de flujo plástico, esta simulación obtuvo re-
sultados conservadores.

796
Finalmente, sobre la aplicación del método de elementos finitos en macizos ro-
cosos, debe resaltarse que estos materiales son por lo general discontinuos, an-
isotrópicos, no homogéneos y no elásticos, por ello deben considerarse las ca-
racterísticas y limitaciones de este método; para profundizar en estas considera-
ciones recomendamos trabajos como el de Jing (2003). Para mejorar los modelos
de excavaciones en medios rocosos es necesario aumentar el número de muestras
ensayadas en laboratorio, en lo posible con pruebas esfuerzo-deformación en
etapa post-falla, modelar en dominios de menor tamaño e incluir el tensor de
esfuerzos medido in situ.
En un modelo más elaborado sería necesario incluir aspectos del fracturamiento
del terreno rocoso debido a sus efectos de disminución del grado de estabilidad,
para lo cual se puede acudir a métodos como el de Elementos Discretos (DEM)
o el de Red de Fracturas Discretas (DFN). Así mismo es posible integrar los
modelos numéricos con el monitoreo del comportamiento del macizo rocoso y
de las excavaciones bajo la variación de condiciones de calidad geomecánica y
del estado de esfuerzos.

797
Capítulo 41: CASO PRÁCTICO II:LOS MÉTODOS NUMÉRICOS
EN EL DISEÑO DEL MÉTODO DE MINADO
Índice del capítulo

41.1 Introducción
41.2. Aplicación de un modelo numérico tridimensional para elegir método de
minado

41.1. INTRODUCCIÓN

En este caso vamos a exponer de forma resumida un caso de aplicación de un


modelo numérico a una mina subterránea polimetálica. Por razones de confi-
dencialidad no se indicarán los nombres de la misma y los valores presentados
son ligeramente modificados (sin que ello represente ninguna alteración sustan-
tiva ni del procedimiento de modeñizacion, calculo o de los resultados.

• Se explota un yacimiento de de sulfuros masivos dentro de una estruc-


tura geológica mayor.

• La producción actual es del orden 3.000.000 de toneladas de mineral al
año.

• El producto final es un concentrado de cobre; otro de de plomo y zinc,
con un subproducto de plata.

1. Geología del yacimiento

La información geológica básica del yacimiento los podemos representar en los


siguientes planos. Por razones obvias, la información mostrada corresponde a un
caso imaginario, puesto que lo que se pretende con este ejemplo es mostrar la
metodología de trabajo seguido paraeñ estudio geomecánico y modelización nu-
mérica.

798
La información geológica nos permitirá no sólo conocer la localización, orienta-
ción, buzamiento, calidad del mineral y leyes; sino principalmente las caracte-
rísticas física y geomecánicas del macizo rocoso y del mineral; así como de las
zonas de contacto. Frecuentemente esta información se empieza a recopilar
desde fases muy tempranas de la prospección y exploración geológica; pero
donde verdaderamente se enriquece es en la etapa de estudio, diseño y ejecución
de los trabajos de desarrollo de la mina.

En cualquier operación minera, la comprensión de la geología del yacimiento y


el macizo rocoso circundante es fundamental para el diseño geomecánico de la
mina, para su planificación minera y elección del mejor método de explotación.

La etapa de interpretación geológica comprende una serie de trabajos que pro-


porcionan una información importante para el diseño geomecánico de la mina:

- La geofísica del área cercana a la mina


- Análisis estructural
- Modelización avanzado en 3D
- Mapeo subterráneo
- Exploración áreas cercanas a la mina
- Geología estructural
- Mapeo geotécnico y modelación

799
Figura xx Ejemplo de un mapa geológico de la mina

800
Familia de discontinuidades: J1:010/74, J2:190/76 y J3:097/72

Propiedades mecánicas de las rocas y del mineral

Dominios geotécnicos diferenciados en la mina

801
Investigación geotécnica

Características de los dominios geotécnicos

802
Medida de las tensiones naturales
• Análisis de la velocidad de deformación (DRA), Dight (2006)
• Ranurado de barreno (Borehole Slotter), GIF (2008)
• Liberación de tensiones (Door stopper), Leeman (1964)

Medida de las tensiones naturales. Ranurado de barreno

Medida de las tensiones naturales. Door Stopper 1. OFITECO

803
Medida de las tensiones naturales. Door Stopper 2. OFITECO

Medida de las tensiones naturales. Door Stopper 3. OFITECO

804
Tensiones naturales a 400 m de profundidad

Método de explotación 1

805
Método de explotación 2
Método de explotación 3

Método de explotación 4

806
Fotos de cámaras de Aguas Teñidas

807
41.2. MODELO NUMÉRICO

808
Capítulo 42: CASO III:FORMULACIÓN DE UN MODELO NUMÉ-
RICO PARA EL CONTROL DE LA DILUCIÓN MINERA
Índice del capítulo
42.1. Introducción
42.2. Método de explotación sublevel stoping
42.3. Métodos empíricos de diseño de caserones
42.4. Dilución minera
42.5. Planteamiento de un modelo numérico para el control de la dilución mi-
nera.

42.1. INTRODUCCIÓN

El método de Sublevel Stoping corresponde a un método de explotación subte-


rráneo autosoportado, que incorpora la disposición de pilares de roca y de case-
rones de explotación que pueden ser dejados vacíos o posteriormente rellenados.
Este método altamente mecanizado, se caracteriza por presentar niveles de pro-
ductividad altos y por llegar a tener alta selectividad en cuerpos minerales regu-
lares de actitud subvertical. Este método es el más empleado en la mediama mi-
nería chilena, y en menor medida, en la minería peruana y en algunas otras minas
de Iberoamérica.

Como todo método de explotación minera, presenta diversas variantes rela-


cionadas con el sentido de la explotación, el tipo de perforación utilizada y a la
presencia o ausencia de labores de relleno. No obstante, todas estas incorporan
caserones o cámaras de diversas geometrías como unidades básicas de explota-
ción, que son caracterizados por dos aspectos fundamentales:

- No incorporan la entrada de personal dentro de la excavación en su di-


seño, y
- Son extraídos en su totalidad antes de incorporar relleno.

809
La precisión en el diseño de las unidades básicas mineras, para cualquier
método de explotación, es parte fundamental para la reducción de la incertidum-
bre en la elaboración de la planificación minera y a su vez en la valorización
económica de los planes de producción. Para el caso particular del método de
explotación por Sublevel Stoping, precisar la información de diseño de las uni-
dades básicas mineras incluye:

- Determinar con certeza la estabilidad de los caserones a explotar, y

- Cuantificar no sólo la cantidad de dilución planificada, si no también es-


timar la potencial cantidad de dilución asociada a la sobre excavación de
las paredes.

Para este objetivo, han cobrado gran relevancia desde su presentación a fines
de 1980, los métodos de diseño empírico de caserones, utilizados principalmente
a nivel de ingeniería conceptual (Mathews et al., 1981, Potvin, 1988). Al definir
la dilución como material de carácter estéril o económicamente no rentable de
extracción, cuantificar la cantidad de dilución asociada al diseño tiene un peso
crítico en la cadena de valor de un proyecto minero.

Más aún, dado que la dilución planificada es de fácil delimitación en relación


al diseño de las unidades, el desafío se centra en la estimación de la dilución no
planificada, caracterizada principalmente por la cantidad de sobre excavación de
la pared colgante de los caserones.

42.2. MÉTODO DE EXPLOTACIÓN SUBLEVEL STO


PING

El método sublevel stoping es un método de explotación con sostenimiento na-


tural, en el cual se emplean pilares en el rumbo o buzamiento de la zona de inte-
rés. El rumbo es la línea imaginaria que se traza al intersectar el plano geológico
del área de explotación y un plano perfectamente horizontal. Por su parte, el bu-
zamiento es el ángulo de inclinación del plano geológico con referencia al plano

810
horizontal. Con ambos parámetros se pueden ubicar columnas para acondicionar
el área de explotación sin rellenar o hundir la superficie; es decir, sin emplear
fortificaciones artificiales o naturales.

El sublevel stoping se emplea solo cuando el yacimiento tiene características


favorables para ello; de lo contrario, es un mecanismo sumamente peligroso.

En la medida en que la tensión de las columnas y sus medidas aumentan, la


técnica de explotación debe evolucionar hacia métodos de transición.

Características

El sublevel stoping es un método de excavación que consiste en fraccionar el


yacimiento en varias secciones verticales, para dejar vacía a la unidad básica de
explotación minera, llamada cámara o caserón, según seael país donde se utilice.

El mineral que se extrae de la mina es acumulado en zanjas colocadas al pie del


caserón, y a partir de allí se da inicio a la extracción aplicando diferentes técnicas,
según la conveniencia del caso.

La técnica se denomina sublevel para hacer alusión a los subniveles o galerías


del yacimiento, en las cuales se lleva a cabo la extracción minera. Las principales
características de este método de explotación minera son las siguientes:

– El sublevel stoping requiere de mucha precisión y exactitud en lo que concierne


al diseño de las mallas de perforación.

– Este método es aplicable en yacimientos tabulares de ancho mayor a 10 metros.


Para que el método sea exitoso, es recomendable que el cuerpo de la estructura
mineralizada sea regular.

– Es recomendable para yacimientos largos e inclinados. Sin embargo, la morfo-


logía ideal para el sublevel stoping son los yacimientos verticales.

811
– Así mismo, es factible aplicar el sublevel stoping en yacimientos tipo manto
(manto horizontal o manto inclinado). En este caso, se divide el macizo en sec-
ciones separadas por pilastras, hasta seccionar toda el área.

– Para que el sublevel stoping sea propicio, la roca que contiene al mineral y la
roca que se encuentra alrededor deben ser sumamente estables. Esto implica que
ambas estructuras sean auto-soportantes.

- En el sublevel stoping la perforación del yacimiento y la voladura - es


decir, la separación y fragmentación del macizo rocoso - pueden llevarse
a cabo como procesos independientes.

– Este método es masivo y altamente productivo. Los índices de productividad


arrojan valores promedio entre 15 y 40 toneladas de extracción por hombre en
cada turno de producción.

– Cada caserón es capaz de producir más de 25.000 toneladas al mes, depen-


diendo de la naturaleza de la mina.

– Se trata de un método de explotación subterránea bastante económico en com-


paración con otras estrategias de extracción minera. El costo de minado oscila
entre 7 y 14 dólares americanos por tonelada extraída.

-Los porcentajes de recuperación de la mina se encuentran entre 60 % y 80 %.


La variación depende de la calidad y naturaleza de las losas de la excavación.

– Es un método seguro, en el cual la posibilidad de desprendimiento de rocas es


controlada.

– Según el método de explotación empleado, la dilución está entre 3 % y 10 %.


El material para diluir el mineral puro se ubica generalmente en el techo y en las
paredes colgantes.

812
Figura xx. Esquema del método de explotación sublevel stoping
– Los taladros empleados cuentan con longitudes de hasta 30 metros. El diámetro
de la mecha de los taladros puede variar entre 50 y 200 milímetros, dependiendo
de cada caso.

– Los yacimientos aplicables según la clasificación RMR (por sus siglas en in-
glés: rock mass rating) son aquellos con un índice RMR superior a 50. Esto sig-
nifica que el método de sublevel stoping es recomendable en macizos rocosos
regulares, buenos y muy buenos, con un ángulo de fricción interna entre 35° y
45°.

Construcción de partes dentro de la mina

El proceso de explotación conlleva la construcción de las siguientes partes dentro


de la mina:

Nivel de producción

813
Construcción de una galería de transporte y de algunas estructuras para trans-
porte de carga, para habilitar los puntos de extracción minera.

Zanjas recolectoras de mineral

También conocidas como embudos, son fracciones localizadas en la base del ca-
serón, en la cual se acumula el mineral extraído de la mina.

Galerías

Se refiere a los subniveles de perforación, los cuales están distribuidos en dife-


rentes alturas, acordes a la geometría del yacimiento.

Chimenea

Es una rampa que facilita el acceso a las galerías de perforación. Esta chimenea
se ubica en la parte trasera del caserón.

En esta se realiza la excavación de la cámara de compensación, también conocida


como slot, a través de la cual se forja el corte inicial de todo el proceso.

Ventajas

Dadas las características mencionadas previamente, el método de extracción su-


blevel stoping ofrece múltiples ventajas en lo que respecta a la industria minera.
Algunas de estas se detallan a continuación:

– Es un método altamente eficiente. Se han registrado topes de producción de


hasta 110 toneladas por hombre, en un turno de producción.

– Bajo una buena administración, el sublevel stoping trae consigo excelentes ta-
sas de producción mensuales

814
– El sublevel stoping es un método sumamente seguro, ya que el personal se
encuentra expuesto al área durante mucho menos tiempo, en comparación con
otras alternativas de extracción.

– La dilución baja implica un mayor estado de pureza del mineral extraído.

– Una vez se da inicio a la tronadura de producción, el mineral se encuentra


disponible de forma inmediata.

– Las minas se recuperan rápidamente luego de ser sometidas a este método.

Desventajas

Algunas de las desventajas del sublevel stoping son las siguientes:

– Se trata de un método no selectivo. Esto quiere decir que, necesariamente, el


cuerpo mineral debe tener una silueta regular; en otros casos el método no es
viable.

– El método es ineficiente cuando los ángulos de inclinación no son pronuncia-


dos.

42.3. MÉTODOS EMPÍRICOS DE DISEÑO DE CASE


RONES

Dimensionamiento de caserones

• Depende de las características de la mineralizacion (ley de corte), y carac-


terísticas geotécnicas y geomecanicas del macizo.

• Se diseña para minimizar dilución y maximizar recuperación.

815
• El largo y el ancho del caserón están determinados por la cantidad de dilu-
ción a incluir en el método los cuales son función del macizo rocoso (número de
estabilidad) y el área a abrir (radio hidráulico)
• El alto del caserón está también definido por el largo máximo a perforar
(típicamente máx. 80m)

MÉTODO GRÁFICO DE ESTABILIDAD (MATHEWS, 1981)

El método de diseño empírico de Mathews (Mathews et al., 1981) corresponde a


un criterio de estabilidad empírico creado en un comienzo para caserones en pro-
fundidad y luego extendido mediante la ampliación de la base de datos de trabajo
(Hadjigeorgiou et al., 1995, Mawdesley et al., 2001, Stewart & Forsyth, 1995,
Trueman et al., 2000). Este criterio tiene el poder de reconocer:

i. Falla controlada por esfuerzos en caserones


ii. Falla estructural en caserones
iii. Falla por combinación de mecanismos anteriores

El criterio de estabilidad gráfico genera tres zonas de estabilidad en un gráfico


de dispersión semi-logarítmico que incluye las siguientes definiciones:

• Zona estable: La excavación se mantiene en buen estado sin utilización de so-


porte, o sólo con necesidad local de soporte.

• Zona de falla: La excavación presenta falla localizada, pero tiende a formar


arcos mecánicos estables. Sumando la utilización de soporte puede disminuir el
riesgo de falla.

• Zona de falla mayor: La excavación falla y no logra estabilizarse antes del re-
lleno de toda la cavidad.

Las zonas anteriores son separadas entre sí por límites de isoprobabilidad.

816
Para ubicar los puntos en el gráfico de dispersión de Mathews se introduce la
medida del radio hidráulico (HR) que cuantifica el tamaño de la pared del case-
rón a evaluar.

DISEÑO GEOTECNICO DE CASERONES EN MINERÍA

• Los caserones son la unidad básica de explotación en minería.

• Estos se pueden dejar vacíos (sub level stoping), rellenos (cut and fill) o
dejarlos colapsar (caving)

• El diseño de caserones en SLS se realiza con la metodología de Mathews


(1981) quien incorpora una relación entre la estabilidad del macizo rocoso y el
tamaño/forma de la excavación expuesta.

Dimensionamiento de caserones

- Depende de las características de la mineralizacion (ley de corte), y ca-


racterísticas geotécnicas y geomecanicas del macizo.

- Se diseña para minimizar dilución y maximizar recuperación.

- El largo y el ancho del caserón están determinados por la cantidad de


dilución a incluir en el método los cuales son función del macizo rocoso
(número de estabilidad) y el área a abrir (radio hidráulico)

- El alto del caserón está también definido por el largo máximo a perforar
(típicamente máx. 80m).

817
Figura xx. Gráfica de estabilidad
Son metodos no rigurosos, simples de usar.

Existen dos metodos publicados:


•Grafico de estabilidad de Mathews (1981)
•Grafico de caving de Laubscher (1987)

Stability Graph Method

• Se acepta alrededor del mundo para el diseño subterráneo.

• Se puede ocupar para:

– Estudios de prefactibilidad
– Planificación
– Back análisis

• Se puede usar SOLO en las condiciones en las cuales fue construido (ver
puntos
que respaldan las regresiones!!)

818
NÚMERO DE ESTABILIDAD (N´):

FORMA DE EXCAVACIONES

DIFERENCIA HR Y RF

819
Se usa RH porqué es más simple

AJUSTE POR ESFUERZO INDUCIDO = A

820
A se determina graficamente determinando la resistencia uniaxial de la roca
intacta (UCS) y el esfuerzo inducido en la linea central del caseron.

Determinación de esfuerzos inducidos

• Soluciones analíticas: considerar caso elipses en 2D


• Métodos numéricos: 2D o 3D

Si bien hoy en día los gráficos de diseño empírico poseen guías de estimación
de la dilución por sobre excavación (Capes, 2009, Clark & Pakalnis, 1997, Mah,
1997- añadir alguna grafica, actualmente no existe un criterio para el modela-
miento numérico de caserones abiertos que represente estas guías. Es así, que
este trabajo permitirá desarrollar una metodología de cálculo y validación, capaz
de identificar aquel criterio que mejor represente la evidencia empírica encon-
trada, en relación a la cantidad de sobre excavación observada en los casos his-
tóricos.

De esta forma se hace frente al desafío de aumentar la precisión de la infor-


mación disponible, generando una herramienta adicional para ser utilizada como
apoyo al diseño de caserones en Sublevel Stoping.

La conciliación del diseño minero con el área de geomecánica y la calibra-


ción de nuevas metodologías para el diseño, son los objetivos principales del
proyecto INNOVA CHILE-CORFO 11IDL2-10630, proyecto en el cual se en-
cuentra enmarcado este trabajo de tesis. Este proyecto busca entregar herramien-
tas de diseño para mediana minería selectiva en Chile, que ayuden a estimar los
parámetros de diseño de las unidades básicas de explotación, de manera de pro-
yectar diseños óptimos en términos de recuperación, dilución y seguridad.

El hito final del proyecto es encapsular todas las herramientas definidas, en


un software de diseño con orientación en mecánica de rocas que pueda ser utili-
zado en operaciones de Sublevel Stoping, o variantes afines. El proyecto cuenta

821
con financiamiento de INNOVA CHILE-CORFO, con una duración a 3 años y
fecha de inicio en Enero de 2012.

HIPÓTESOS DE TRABAJO

La hipótesis de este trabajo de tesis asume que la dilución no planificada puede


ser estimada mediante modelamiento numérico, a través del cual se delimita el
volumen potencial de diluyente en términos de la distribución de esfuerzos en
torno a la excavación.

A diferencia de investigaciones anteriores, que no han sido del todo conducentes


en la relación empírica y numérica, este trabajo busca plasmar la influencia de
las variables geométricas de diseño y de calificación de macizo rocoso en la can-
tidad de sobre excavación. De esta forma se busca relacionar la cantidad de di-
lución no planificada con la conformación de zonas de relajación, emuladas me-
diante el modelamiento numérico de la información acumulada en bases de datos
de casos históricos.

DISEÑO DE CASERONES

El diseño de caserones abiertos en Sublevel Stoping se ha basado históricamente


en la utilización de metodologías de diseño empírico. Estas metodologías permi-
ten incorporar la variabilidad de las Condiciones de sitio a través del análisis de
bases de datos de casos históricos, lo que permite simplificar el diseño para ni-
veles de ingeniería conceptual. Su descripción, evolución y la incorporación de
parámetros de dilución para caserones abiertos son presentadas en este capítulo.

42.4. DILUCIÓN MINERA

La dilución es el porcentaje de material estéril que se mezcla con el mineral ex-


traído. Más técnicamente podemos precisar que dilución es la reducción de la
ley del mineral total que extraemos de la mina como consecuencia de la mezcla

822
del mineral económico con fracciones de mineral con leyes debajo de la ley de
corte mínima o con fracciones de estériles

Pero; la dilución tiene por lo menos dos significados visibles. Para los inge-
nieros de planta metalúrgica, la dilución es el porcentaje de mineral que se di-
luye en el total; pues lo relacionan con el total (incluido el estéril), dado que
tienen que trabajar con el total para obtener ese mineral.

Para los ingenieros de minas la dilución es la relación entre el estéril y el


mineral, puesto que lo que se está controlando es como está influyendo el esté-
ril producido por sobre excavación o deficiente arranque, directamente en el
mineral.

% 𝐷𝑖𝑙𝑢𝑐𝑖ó𝑛 𝑃𝑙𝑎𝑛𝑡𝑎 = 𝐸𝑠𝑡é𝑟𝑖𝑙 ⁄(𝐸𝑠𝑡é𝑟𝑖𝑙 + 𝑀𝑖𝑛𝑒𝑟𝑎𝑙)


𝐷𝑖𝑙𝑢𝑐𝑖ó𝑛 𝑀𝑖𝑛𝑒𝑟𝑎𝑙 = 𝐸𝑠𝑡é𝑟𝑖𝑙 ⁄(𝑀𝑖𝑛𝑒𝑟𝑎𝑙)
(𝐿𝑒𝑦 𝐶𝑎𝑏𝑒𝑧𝑎 − % 𝐷𝑖𝑙𝑢𝑐𝑖ó𝑛𝐿𝑒𝑦 𝐶𝑎𝑏𝑒𝑧𝑎 )
% 𝐷𝑖𝑙𝑢𝑐𝑖ó𝑛 𝑟𝑒𝑎𝑙 = 𝑥 100
10

Dilución planeada y no planeada

Se pueden distinguir dos tipos de fuentes de dilución:

- Primaria: producto de la minería o método de explotación.


- Secundaria: producto de inestabilidades no planeadas
𝐷𝑖𝑙𝑢𝑐𝑖ó𝑛 = 𝐷𝑖𝑙𝑢𝑐𝑖ó𝑛 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑎𝑟𝑖𝑎 + 𝐷𝑖𝑙𝑢𝑐𝑖ó𝑛 𝑠𝑒𝑐𝑢𝑛𝑑𝑎𝑟𝑖𝑎
En la Figura x representamos la estos tipos de dilución.

823
Figura xx Dilución planificada y no planificada
Poder cuantificar la cantidad de dilución no planificada, permite actualizar
el volumen del tonelaje a extraer, su ley y el valor de su procesamiento aguas
abajo. Esto último permite entregar mayor nivel de certidumbre a la cubicación
de reservas para la elaboración de la planificación minera, y tener un mejor
control de los costos de producción, mejorando así la confiabilidad del sistema
minero tanto en su estabilidad, como en la valorización económica de su explo-
tación.
Un aumento en la dilución tiene un impacto mayor en la reducción de flujos
anuales que una reducción de costos. En la Figura xx se muestra la influencia de
la dilución en la rentabilidad de la mina.

824
Figura x… Influencia de la Dilución en los flujo de caja

Dilución primaria

• Generalmente se considera en depósitos angostos

• Depende de la tecnología utilizada para realizar la minería

– Perforación manual
– Perforación mecanizada

Veamos a continuación el caso de la perforación manual:

825
Figura xx. Ancho de la veta

OPERACIÓN MECANIZADA

826
Dilución secundaria

• Inestabilidad o sobre-excavación debido a


– Inestabilidad por condiciones geotécnicas
– Inestabilidad por daño debido a tronadura

42.5. PLANTEAMIENTO DE UN MODELO NUMÉRICO


PARA CONTROL DE LA DILUCIÓN MINERA

827
DISEÑO DE LOSAS Y MUROS
El cuerpo mineralizado es dividido en diferentes caserones separados por losas
y muros, del mineral que es dejado como losas y muros dependerá la recupera-
ción minera.

MÉTODO EMPÍRICO DE LUNDER Y PAKALNIS

828
Determination of the strength of hard rock mine pillars. Lunder y Pakalnis.
September 1997. CIM Bulletin

El artículo presenta fórmulas de resistencias de pilares que incorporan los fac-


tores geométricos de forma. No considera estructuras presentes en los pilares

Es un método empírico basado en:

- 32 casos de Westmin Resources con resistencias a la compresión no


confinadas de 172 MPa. Los esfuerzos se determinan con retroanálisis de las
geometrías existentes utilizando modelos de borde

- 47 casos de 13 minas en Canadá con rocas de resistencias entre 70 y 316


MPa
- 28 casos de Elliot Lake Mine con resistencias variando en 210 y 275
MPa
- 47 casos de BCL Mining en Botswana con resistencia de compresión no
confinada de 94 MPa

Además de incluir el Efecto de la forma (a medida que W/H disminuye el pilar


resiste menos), incluye la formula de confinamiento que incorpora de manera
más coherente la forma del pilar y elementos friccionantes existentes al interior
de él.

Se encuentra una relación entre 𝑊/𝐻 y el confinamiento medio del pilar.


– Los taladros empleados cuentan con longitudes de hasta 30 metros. El diá-
metro de la mecha de los taladros puede variar entre 50 y 200 milímetros, de-
pendiendo de cada caso.
1.4
𝑊 𝑊/𝐻
𝐶𝑝𝑎𝑣 = 0.46 × [log ( + 0.75)]
𝐻

Donde:
𝐶𝑝𝑎𝑣 = 𝐶𝑜𝑛𝑓𝑖𝑛𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑖𝑙𝑎𝑟

829
H = altura del pilar y W = Ancho del pilar
Para incluir la fricción del pilar, se toma un confinamiento dado para estimar la
posición en el diagrama del círculo de Mohr y se estima el ángulo de fricción
efectivo. Se realiza sucesivamente para varios confinamientos.

Kappa es el término relacionado con la resistencia friccionante del pilar a la


falla la cual es función del confinamiento medio del pilar.

1−𝐶𝑝𝑎𝑣
𝑘𝑎𝑝𝑝𝑎 = 𝑡𝑎𝑛 [𝑎𝑟𝑐𝑐𝑜𝑠 1+𝐶𝑝𝑎𝑣 )]

Finalmente haciendo una regresión de los datos estudiados se obtiene la resis-


tencia del pilar como:

𝑆𝑝 = 0.44 𝑈𝐶𝑆(0.68 + 0.52𝑘𝑎𝑝𝑝𝑎)

Tipicamente se utilizan Factores de Seguridad sobre 1.4

830
Ilustración 1. Figura esquemática de losas y muros separando el cuerpo minera-
lizado
Donde:
Hc: Alto Caserón[m]
Hl: Alto Losa[m]
Lc: Largo Caserón
Ac: Ancho Caserón
Am1: Ancho muro 1(en la longitudinal)
Am2: Ancho muro 2(en la transversal)
DISEÑO DE MUROS

Área Tributaria=Hc x(Am1+Lc)


Área Pilar= Am1 x Hc
Perímetro Pilar =2 x (Am1+Hc)
Wef=4 Area Pilar/ Perímetro
H Pilar= Ac

831
Área Tributaria=Hc x(Am2+Ac)
Área Pilar= Am2 x Hc
Perímetro Pilar =2 x (Am2+Hc)
Wef=4 Área Pilar/ Perímetro
H Pilar= Lc

DISEÑO DE LOSAS

Area Tributaria=Lc x (Hc+Hl)


Área Pilar= Hl x Lc
Perímetro Pilar =2 x (Lc+Hl)
Wef=4 Área Pilar/ Perímetro
H Pilar= Ac

832
Área Tributaria=Ac x (Hc+Hl)
Área Pilar= Ac x Hl
Perímetro Pilar =2 x (Ac+Hl)
Wef=4 Área Pilar/ Perímetro
H Pilar= Lc
DISEÑO DE LOSAS
Típicamente se utilizan para separar dos caserones en explotación
En esta losa se prepara la infraestructura de producción, ptos. de extracción pi-
ques de traspaso, cruzados de transporte, etc
El esfuerzo principal es generalmente horizontal en USA, Canadá, Chile, Sudá-
frica, Australia
En Indonesia, filipinas el esfuerzo vertical es mayor que el horizontal

833
TECTONICA Y RELACION ENTRE ESFUERZOS
La relación entre el esfuerzo vertical y el horizontal se define por la constante
de actividad tectónica k
Esta constante es función de la evolución que han tenido las rocas en el tiempo
y la actividad tectónica circundante.
Por lo tanto:

z = 3;Hz = 2 = 1
 z = 10−2 H
 Hz = kv
MODELAMIENTO NUMÉRICO EN FLAC3D

El modelamiento numérico se puede llevar a cabo con el software FLAC3D v4.0


(Fast Lagrangean Analysis of Continua in 3D), (Itasca®. Este software utiliza
el método de diferencias finitas asumiendo un medio continuo.

834
Para el modelamiento numérico de la dilución se escogió la utilización de un
modelo constitutivo del tipo lineal-elástico, dejando de lado a priori considerar
modelos elasto-plásticos o de naturaleza más compleja. Un modelo lineal elás-
tico permite abaratar costos computacionales cuando se busca delimitar zonas
relativas a la distribución de esfuerzos en torno a excavaciones, aspecto que aquí
se busca correlacionar con la cantidad de sobre excavación esperada.

Adicionalmente, se ve restringido el uso de modelos más complejos del tipo


elasto-plástico debido a falta de información en la base de datos referente al ma-
cizo rocoso. Esto es impedimento para poder determinar los parámetros de crite-
rios de falla, por ejemplo del tipo Hoek & Brown.

El fenómeno físico a modelar en FLAC3D corresponde a la distribución de


esfuerzos en torno a un caserón aislado, bajo la suposición de distintos aspectos
geométricos y de respuesta mecánica. El diseño del caserón modelado en
FLAC3D no incorporó niveles de perforación, ni de producción o accesos a la
unidad de explotación. La construcción del modelo y la toma de decisión con
respecto a supuestos fuertes del problema, puede verse en el CAPITULO 6.

A priori se estudiaron tres criterios numéricos que buscan representar la di-


lución por sobre excavación, los que corresponden a 𝜎3 ≤ 0, 𝜎3 ≤ 𝜎𝑡 𝑦 𝑝 ≤
𝜎𝑡 en donde 𝜎3 corresponde al esfuerzo principal menor, 𝜎𝑡 a la resistencia a la
tracción del macizo rocoso y 𝑝 a la presión media. Estos criterios fueron previa-
mente estudiados y sus resultados fueron presentados en la revisión de modelos
numéricos de sobre excavación. Sin embargo como parte de la hipótesis inicial
de este trabajo, se buscó desmitificar el uso de éstos por no representar la infor-
mación proveniente de las guías de sobre excavación de casos históricos.

Para llevar a cabo las simulaciones sólo se trabajó con la base de datos Ca-
nadiense previamente filtrada, debido a que ésta contenía los datos asociados a

835
la caracterización de roca intacta y macizo rocoso necesarios para definir un mo-
delo lineal-elástico. Debido a la ausencia de esta información en la base de datos
Australiana, ésta debió dejarse de lado.

Para establecer los casos a modelar numéricamente, se creó una grilla de 56


pares ordenados (HR, N) equidistantes en el gráfico de estabilidad de Mathews.
Para cada uno de estos puntos se determinó la geometría, la calidad de macizo
rocoso y las constantes elásticas a partir de la información del par ordenado (HR,
N).

La geometría de los casos estuvo caracterizada por ancho fijo (w = 7.2 [m]),
inclinación del caserón fija (dip = 60.9°) y largo del caserón fijo (L = 23.4 [m]),
mientras que se variaron las dimensiones de alto de la pared colgante de manera
de cumplir con el radio hidráulico (HR [m]) del punto a simular.
Debido al valor constante de la inclinación de la pared colgante (Factor C fijo),
y a que ésta está sometida a relajación (Factor A = 1) en un macizo rocoso asu-
mido con discontinuidades oblicuas a la pared colgante (Factor
B = 0.5), para cada par odernado pudo estimarse el valor de Q’ en base al valor
de N. Con este valor, y su extrapolación al sistema GSI, pudo escalarse el valor
promedio Módulo de Young de roca intacta (Ei) al Módulo de Young de macizo
rocoso (Erm). Finalmente para caracterizar por completo el modelo lineal-elás-
tico se asumió una Razón de Poisson (v) de 0.3 de acuerdo al
promedio de la base de datos.

La elección del criterio propuesto de entre los criterios candidatos, corresponde


al que mejor se ajuste en la representación de un estudio de caso real. Este caso
real no fue incluido en la base de datos de manera de mantener independencia
entre los datos utilizados para la calibración de los criterios y aquellos utilizados
para su verificación, aun cuando el peso estadístico de estos
últimos sea despreciable.

836
Debido a la basta información entregada, en relación a la calidad de macizo ro-
coso, dimensiones y geometría del caserón, esfuerzos e información medida so-
bre cantidad de sobre excavación, se utilizaron los datos de dos caserones pre-
sentados por Martin (1999).

Para ambos casos de estudio, se emularon los caserones descritos y secalcularon


las diferentes cantidades de sobre excavación potencial mediante los criterios
candidatos. A través del contraste entre la medición real y lo predicho por el
modelamiento numérico se concluye sobre la validez de los criterios candidatos.

DETERMINACIÓN DE VARIABLES SIGNIFICATIVAS PARA UN


NUEVO MODELO DE SOBRE EXCAVACIÓN

Tal como se discutió en la revisión bibliográfica de modelos empíricos de dilu-


ción en caserones (CAPITULO 2), la sobre excavación ocurre debido a la con-
formación de zonas de relajación de esfuerzos, ubicadas preferentemente en la
pared colgante. Estas zonas se caracterizan por disminuir el nivel de esfuerzos
debido a la distribución local de esfuerzos en torno a la excavación,
por debajo del umbral necesario para mantener cohesionados y trabados a los
bloques que conforman el macizo rocoso. Ante esta disminución local de los
esfuerzos confinantes, el macizo rocoso responde sobre excavándose parcial-
mente o hasta hallar condiciones de arcos mecánicos estables.

De esta forma, es de esperar a priori que las variables independientes que gobier-
nen estadísticamente la cantidad de sobre excavación sean: el tamaño de la pared
colgante (HR [m]), y la calidad de macizo rocoso (Q’).

A medida que aumenta el tamaño de la pared colgante, es decir aumenta el valor


del radio hidráulico de la pared (HR [m]), aumenta a su vez la distancia hacia los
abutments por lo que la redistribución de esfuerzos presentará una zona de rela-
jación mayor aumentando el potencial de sobre excavación. Ahora bien, el patrón
de la distribución de esfuerzos, que en definitiva delimita el

837
volumen de la zona de relajación, no sólo depende del tamaño de la pared sino
también de su forma. Esta forma puede ser expresada a través de una razón co-
nocida como la razón de aspecto, y se define como un valor adimensional calcu-
lado como la razón entre el alto y el largo de la pared (h/L). Es así como cono-
ciendo el valor del tamaño de la pared (HR [m]) y de su forma (h/L), puede
describirse por completo el patrón de la distribución de esfuerzos en
torno al caserón.

En relación a la calidad de macizo rocoso, cuando se desarrollan caserones alo-


jados en macizos rocosos muy fracturados, es de esperarse que una disminución
sutil de los esfuerzos provoque desprendimientos de bloques que transgredan los
límites de diseño. Este fenómeno ocurre por la relajación de las fuerzas de suje-
ción de los bloques, y suele localizarse en aquellas paredes
que se encuentran expuestas desfavorablemente a las fuerzas de cuerpo (acción
de la gravedad). De esta forma, es de esperarse que mientras menor sea la calidad
de macizo rocoso, mayor sea el potencial de sobre excavación.

Considerando lo anterior, las variables independientes candidatas constituyen: el


tamaño de la pared (HR [m]), la calidad de macizo rocoso expresada indirecta-
mente a través del número de estabilidad de Mathews (N), y la forma de la pared
(h/L). Debido a que este proceso se orienta hacia la actualización del modelo
empírico de sobre excavación de paredes colgantes sin utilización de soporte, no
se incluyen como variables el uso o no de cableado, shotcrete u otro tipo de re-
fuerzo o soporte. Con esto en mente, se buscó identificar estadísticamente las
variables significativas en la estimación de la sobre excavación.

A través de la aplicación de distintas regresiones logarítmicas del tipo mostrado


en la Ecuación 13, se buscó determinar la correlación entre la sobre excavación
medida (ELOS [m]) en la base de datos de SLS sin soporte y los parámetros de
interés anteriormente discutidos. Se identificaron los coeficientes de correlación
y los skill scores para cada realización, como información asociada al peso de la
configuración de variables independientes en la estimación de la sobre excava-
ción.

838
MODELAMIENTO NUMÉRICO DE LA SOBRE EXCAVACIÓN

Para el trabajo numérico de este capítulo y en adelante, sólo se utilizó la base de


datos Canadiense de SLS sin soporte. Esta decisión se fundamenta debido a que
los datos de origen Australiano, provistos en su totalidad por Capes (2009), ca-
recen de información asociada a la resistencia y respuesta elástica del macizo
rocoso, por lo que no fue posible incorporarlos al proceso de modelamiento nu-
mérico.

Sin embargo, dada la similitud de la conducta empírica de los datos Canadienses


con respecto a la base de datos total (Figura 5-20, Figura 5-21 y Figura 5-22),
modelar numéricamente estos datos y no incorporar los datos Australianos sí
permite representar de manera general la base muestral de casos históricos de
SLS sin soporte.

6.1 METODOLOGÍA INICIAL

En primera instancia se estudian los criterios presentados en la revisión de mo-


delos numéricos del Capítulo 3 (σ3 ≤ 0, σ3 ≤ σt y p ≤ σt), de manera de observar
su conducta y representatividad en relación a la muestra de casos históricos uni-
ficada previamente.

Para este efecto y utilizando la base de datos de paredes colgantes sin refuerzo
de origen Canadiense, se creó una grilla con 56 puntos equidistantes en el gráfico
de estabilidad de Mathews, que cubren el 92.5% del rango de la base de datos en
términos del radio hidráulico (HR [m]), y el número de estabilidad de Mathews
(N).

De esta forma, y para cada punto definido mediante el par ordenado (HR, N), se
tiene información referente a la geometría y calidad de macizo rocoso a modelar
numéricamente.

839
Con los puntos definidos, se modeló numéricamente en FLAC3D® v4.0 la can-
tidad de dilución en relación a la envolvente potencial de sobre excavación deli-
mitada por cada criterio. Para cuantificar el volumen de la envolvente, se calculó
el volumen real de la zona de relajación. Este volumen fue medido a través de la
programación de una función FISH que recorre todo el espacio, sumando el vo-
lumen de cada zona que se encuentre por sobre la pared colgante y cuyo esfuerzo
calculado sea menor o igual al establecido por el criterio estudiado. Esto permite
la cuantificación real de la zona de la relajación, y evita incurrir en sesgos o
errores producto del cálculo de elipsoides o de geometrías que busquen repre-
sentar el patrón de la zona de
relajación conformada.

Los resultados de la estimación de sobre excavación fueron contrastados con las


guías de estimación empírica a través de regresiones lineales en base logarítmica.
De esta forma se observa su correlación con la base de datos, para posterior apro-
bación o descarte en busca de necesidad de mejoras para la metodología o crite-
rio.

Considerando la grilla descrita anteriormente, para cada simulación se tuvo in-


formación del radio hidráulico (HR [m]) a representar para la pared colgante.

En términos geométricos, todos los caserones modelados obedecieron a las si-


guientes decisiones para poder obtener la geometría completa a modelar:

Ancho fijo en valor promedio de la base de datos (7.2 [m])


Largo fijo en valor promedio de la base de datos (23.4 [m])
Dip fijo en valor promedio de la base de datos (60.9°)
Profundidad fija en valor promedio de la base de datos (778.4 [m])
Alto ajustado para cumplir el con valor de HR buscado, dado un largo fijo

De esta forma, de una geometría a otra la variación se concentraba solamente en


aumentar la altura real del caserón, de manera de ir aumentando el tamaño (HR

840
[m]) de la pared colgante. Un ejemplo de esta metodología se observa en la Tabla
6-1.
Tabla

La calificación de macizo rocoso varió en cada caso de acuerdo a la variación de


los valores del número de estabilidad de Mathews indicado en el par ordenado
(HR, N), asociado a cada punto perteneciente a la grilla de modelamiento.

A través del valor de los factores de ajuste del método de estabilidad de Mathews,
y del valor del número de estabilidad N indicado en el par ordenado, se estimó
el valor de la calificación de macizo rocoso a través del sistema Q’ de Barton
(Barton et al., 1974). Lo anterior es posible dado que la pared colgante se asume
en relajación, el sistema de discontinuidades se fija en el
promedio de la base de datos, y el dip del caserón se mantiene fijo, por lo que los
factores de corrección tomaron valores únicos de 1.0 para el factor A, 0.5 para el
factor B y 4.6 para el factor C.

Una vez estimada la calificación de macizo rocoso a través del sistema Q’, dicho
valor se relacionó con el índice GSI (Marinos et al., 2005) mediante la relación
presentada en la Ecuación 14. Este valor de GSI sirvió para escalar las propieda-
des de roca intacta a distintas condiciones de macizo rocoso, variando así las
propiedades elásticas y de resistencia del macizo para su
modelamiento en los distintos escenarios.

841
Alto = 20.7 [m]
Largo = 35.0 [m]
HR = 6.5 [m]
h/L = 0.6
ELOS = 2.32 [m]
Figura 6-8. Caserón HR = 6.5 [m] - h/L = 2.6 – Criterio σ3 ≤ 0 – Vista transversal
Figura 6-9. Caserón HR = 6.5 [m] - h/L = 0.6 – Criterio σ3 ≤ 0 – Vista transversal

ESQUEMA DE CASERÓN

842
Figura xxx. Caserones con pared colgante de mismo tamaño (HR [m])
pero
distinta forma (h/L)

843
3 RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS CON FLAC 3D
Esta sección proporciona orientación sobre el uso de FLAC 3D en la resolución
de problemas de análisis de mecánica estática * en ingeniería geotécnica. En la
sección 3.1,se da un resumen de los pasos recomendados para la realización de
un análisis de geomecánica, seguido en las Secciones 3.2 a 3.9 se da una exami-
nación de aspectos específicos que deben ser considerados en la creación y solu-
ción de cualquier modelo. Estos incluyen los siguientes :

• Generación del mallado ( Sección 3.2);

• Condiciones iniciales y de contorno (Secciones 3.3 y 3.4 );

• Carga y modelado secuencial (Sección 3.5 );

• Elección del modelo constitutivo y las propiedades del material ( Secciones 3.6
y 3.7);

• Formas de mejorar la eficiencia del modelado (Sección 3.8 ); y

• Interpretación de resultados (Sección 3.9).

Cada uno de estos aspectos de modelado se analiza en detalle. El usuario que


esté familiarizado con el programa FLAC en dos dimensiones, encontrará que el
enfoque de modelado es muy similar en FLAC 3D. La principal diferencia es el
procedimiento para la generación del mallado. Se recomienda que se estudie la
Sección 3.2 cuidadosamente, y que los problemas de ejemplo en aquella sección
se repitan antes de que los usuarios creen sus propios modelos de mallado.Se
observará que los programas FISH se utilizan en esta sección para ayudar con la

844
generación de modelos y resolución de problemas. Si antes no ha utilizado el
lenguaje FISH, se recomienda que lea primero el tutorial de FISH en la Sección
4.2.

Finalmente, la filosofía del modelado en el campo de la geomecánica se examina


en la Sección 3.10 ; el modelador novato en este campo tal vez desee consultar
esta sección primero. La metodología de modelado en la geomecánica puede ser
significativamente diferente de la de otros campos de la ingeniería, como la In-
geniería estructural. Es importante tener esto en cuenta al realizar cualquier aná-
lisis geomecánico.

* La resolución de problemas para el análisis mecánico- agua subterráneo se dis-


cute en la Sección 1 en Interacción fluido-mecánica, y para análisis mecánico-
térmico en la Sección 1 en Análisis térmico . La resolución de problemas para
análisis dinámico se trata en la Sección 1 de Análisis dinámico.

Página 2

3.1 Enfoque General

El modelado de procesos de geo-ingeniería implica consideraciones especiales y


una filosofía de diseño diferente al seguido para el diseño con materiales fabri-
cados. Los análisis y diseños de estructuras y las excavaciones en o sobre rocas
y suelos deben lograrse con relativamente pocos datos específicos del sitio, y la
conciencia de que las propiedades de deformabilidad y resistencia pueden variar
considerablemente. Es imposible obtener datos de campo completos en un sitio

845
de roca o suelo. Por ejemplo, la información sobre tensiones, propiedades y las
discontinuidades solo pueden conocerse parcialmente, en el mejor de los casos.

Dado que los datos de entrada necesarios para las predicciones de diseño son
limitados, un modelo numérico en geomecánica debe utilizarse principalmente
para comprender los mecanismos dominantes que afectan el comportamiento del
sistema. Una vez que se comprende el comportamiento del sistema, es apropiado
desarrollar cálculos para un proceso de diseño.

Este enfoque está orientado a la ingeniería geotécnica, en la que invariablemente


hay una falta de buenos datos. Pero en otras aplicaciones, es posible utilizar
FLAC 3D directamente en el diseño si existen suficientes datos, así como tam-
bién de una comprensión del comportamiento del material. Los resultados pro-
ducidos en un análisis con FLAC 3D será preciso cuando el programa cuente con
los datos adecuados. Los modeladores deben reconocer que existe un espectro
continuo de situaciones, como se ilustra en la Figura 3.1

FLAC 3D se puede utilizar en un modo totalmente predictivo (lado derecho de


la Figura 3.1 ) o como un“Laboratorio numérico” para probar ideas (lado iz-
quierdo). Es la situación de campo (y el presupuesto), más bien que el programa,

846
lo que determina los tipos de uso. Si se dispone de suficientes datos de alta cali-
dad,FLAC 3D puede dar buenas predicciones.

Dado que la mayoría de las aplicaciones FLAC 3D serán para situaciones en las
que hay pocos datos disponibles, esta sección analiza el enfoque recomendado
para tratar un modelo numérico como si fuera una prueba de laboratorio.El mo-
delo nunca debe considerarse como una "caja negra" que acepta la entrada de
datos en un extremo y produce una predicción de comportamiento en el otro. La
"muestra" numérica debe prepararse con cuidado,y varias muestras ser analiza-
das para comprender el problema. La tabla 3.1 enumera los pasos recomendados
para realizar un experimento numérico exitoso; cada paso se analiza por sepa-
rado.

Tabla 3.1 Pasos Recomendados para el análisis numérico en geomecánica

Paso 1 Definir los objetivos para el análisis del modelo

Paso 2 Crear una imagen conceptual del sistema físico

Paso 3 construir y ejecutar modelos idealizados simples

Paso 4 Reúna datos específicos del problema

847
Paso 5 Prepare una serie de ejecuciones de modelos detallados

Paso 6 Realice los cálculos del modelo

Paso 7 Presentar los resultados para su interpretación

3.1.1 Paso 1: Definir los objetivos para el análisis del modelo

El nivel de detalle que se debe incluir en un modelo a menudo depende del pro-
pósito del análisis. Por ejemplo, si el objetivo es decidir entre dos mecanismos
en conflicto que se proponen para explicar el comportamiento de un sistema,
entonces se puede construir un modelo burdo, siempre que permita que los me-
canismos ocurran. Es tentador incluir complejidad en un modelo solo porque
existe en realidad. Sin embargo, las características complicadas deben omitirse
si es probable que tengan poca influencia en la respuesta del modelo, o si son
irrelevantes para el propósito del modelo. Comience con ver y agregar refina-
miento según (y si) sea necesario.

3.1.2 Paso 2: Crear una imagen conceptual del sistema físico

Es importante tener una imagen conceptual del problema para proporcionar una
estimación inicial del comportamiento esperado en las condiciones impuestas.
Se deben hacer varias preguntas al preparar esta imagen. Por ejemplo: ¿Se prevé

848
que el sistema podría volverse inestable? ¿Es la respuesta mecánica predomi-
nante lineal o no lineal? ¿Se espera que los movimientos sean grandes o peque-
ños en comparación con los tamaños de los objetos dentro de la región del pro-
blema? ¿Están bien definidas las discontinuidades que pueden afectar el com-
portamiento, o el material se comporta esencialmente como un continuo?¿Existe
una influencia de la interacción del agua subterránea? ¿Está el sistema limitado
por estructuras físicas, o sus límites se extienden hasta el infinito? ¿Existe alguna
simetría geométrica en la estructura física del sistema?

Estas consideraciones dictarán las características generales del modelo numé-


rico, como el diseño de la geometría del modelo, los tipos de modelos de mate-
riales, las condiciones de contorno y el estado de equilibrio para el análisis. Ellos
determinarán si un modelo tridimensional es requerido, o se puede utilizar un
modelo bidimensional para aprovechar las condiciones geométricas en el sistema
físico.

3.1.3 Paso 3: construir y ejecutar modelos idealizados simples

Al idealizar un sistema físico para el análisis numérico, es más eficiente primero


construir y ejecutar modelos de pruebas simples, antes de construir el modelo
detallado. Los modelos simples deben crearse en la etapa más temprana posible
en un proyecto, para generar tanto datos como comprensión. Los resultados pue-
den proporcionar una mayor comprensión de la imagen conceptual del sistema.
Es posible que sea necesario repetir el paso 2 después de ejecutar modelos sim-
ples.

849
Los modelos simples pueden revelar deficiencias que pueden remediarse antes
de que se invierta un esfuerzo significativo en el análisis. Por ejemplo, ¿los mo-
delos de materiales seleccionados representan suficientemente los comporta-
mientos esperados? ¿Las condiciones de contorno influyen en la respuesta del
modelo? Los resultados de los modelos simples también pueden ayudar a guiar
el plan de recopilación de datos al identificar qué parámetros tienen la mayor
influencia en el análisis.

3.1.4 Paso 4: Reúna datos específicos del problema

Los tipos de datos necesarios para el análisis de un modelo incluyen los siguien-
tes:

• detalles de la geometría (p. Ej., Perfil de excavaciones subterráneas, to-


pografía superficial, perfil de presas, estructura roca / suelo);

• ubicaciones de la estructura geológica (por ejemplo, fallas, planos de es-


tratificación, conjuntos de juntas);

• comportamiento del material (por ejemplo, propiedades elásticas / plásti-


cas, comportamiento posterior a la falla);

• condiciones iniciales (por ejemplo, estado de tensión in situ, presiones de


poro, saturación); y• carga externa (por ejemplo, carga explosiva, caverna
presurizada).

Dado que normalmente hay grandes incertidumbres asociadas con condiciones


específicas (en particular, el estado de tensión, deformabilidad y propiedades de

850
resistencia), se debe seleccionar un rango razonable de parámetros para la inves-
tigación. Los resultados de las ejecuciones del modelo simple (en el Paso 3) a
menudo pueden resultar útiles en determinar este rango y proporcionar informa-
ción para el diseño de experimentos de laboratorio y de campo para recopilar los
datos necesarios.

3.1.5 Paso 5: Prepare una serie de ejecuciones de modelos detallados

A menudo, el análisis numérico implica una serie de simulaciones por compu-


tadora que incluyen diferentes mecanismos bajo investigación, y abarcan la gama
de parámetros derivados de la base de datos. Al preparar un conjunto de ejecu-
ciones del modelo para el cálculo, varios aspectos, como los siguientes, debe
considerarse:

1. ¿Cuánto tiempo se requiere para realizar cada cálculo del modelo? Puede ser
difícil obtener información suficiente para llegar a una conclusión útil si los tiem-
pos de ejecución del modelo son excesivos.Se debe considerar la posibilidad de
realizar variaciones de parámetros en varios equipos para acortar el tiempo total
de cálculo.

2. El estado del modelo debe guardarse en varias etapas intermedias para que
toda la ejecución no tenga que repetirse para cada variación de parámetro. Por
ejemplo, si el análisis implica varias etapas de carga / descarga, el usuario debe
poder volver a cualquier etapa,cambiar un parámetro y continuar el análisis desde
esa etapa. La cantidad de espacio necesaria en el disco para guardar archivos
debe ser considerada.

851
3. ¿Hay un número suficiente de ubicaciones de monitoreo en el modelo para
proporcionar una interpretación de los resultados del modelo y para la compara-
ción con datos físicos? Es útil para localizar varios puntos en el modelo en los
que un registro del cambio de un parámetro (como el desplazamiento, la veloci-
dad o la tensión) se pueden controlar durante el cálculo. También, la fuerza má-
xima desequilibrada en el modelo siempre debe ser monitoreada para verificar el
estado de equilibrio o falla en cada etapa de un análisis.

3.1.6 Paso 6: Realice los cálculos del modelo

Es mejor hacer primero una o dos ejecuciones de modelo, divididas en secciones


separadas, antes de iniciar una serie de secciones completas. Las ejecuciones de-
ben verificarse en cada etapa para asegurarse de que la respuesta sea la espe-
rada.Una vez que se tiene la seguridad de que el modelo funciona correctamente,
se pueden vincular varios archivos de datos para ejecutar una secuencia de
cálculo completa. En cualquier momento durante una secuencia de ejecuciones,
debe ser posible interrumpir el cálculo, ver los resultados y luego continuar o
modificar el modelo como apropiado.

3.1.7 Paso 7: Presentar los resultados para su interpretación

La etapa final de la resolución de problemas es la presentación de los resultados


para una interpretación clara del análisis. Esto se logra mejor mostrando los re-
sultados gráficamente, ya sea directamente en la pantalla de la computadora o en
una impresión en papel. La salida gráfica debe ser presentada en un formato que
se puede comparar directamente con las mediciones y observaciones de campo.
Las impresiones deben identificar claramente las regiones de interés del análisis,

852
como las ubicaciones de la tensión calculada, concentraciones o áreas de movi-
miento estable versus movimiento inestable en el modelo. Los valores numéricos
de cualquier variable en el modelo también deben estar disponibles para una in-
terpretación más detallada por el modelador.

Recomendamos que se sigan estos siete pasos para resolver problemas de geo-
ingeniería de manera eficiente.Las siguientes secciones describen la apli-
cación de FLAC3D para cumplir con los aspectos específicos de cada uno
de estos pasos en este enfoque de modelado.

3.2 Generación de Mallado

Al principio, puede parecer que el esquema de generación de mallados en FLAC


3D se limita a algo simple, regiones con forma regulares, los ejemplos dados en
la Sección 2.7 son todos mallados poliédricos uniformes. El mallado de
FLAC3D sin embargo puede distorsionarse para adaptarse a regiones volumétri-
cas arbitrarias y complicadas. Un poderoso generador de mallados está integrado
en FLAC 3D para manipular la malla para adaptarse a varias formas de proble-
mas de dominios tridimensionales.

El procedimiento para implementar el generador de mallados se describe en esta


sección. Una descripción general de la operación del generador se da primero,
en la Sección 3.2.1. A esto le sigue, en las Secciones 3.2.2 y 3.2.4 , con presen-
taciones sobre varios aspectos de la generación de mallados, junto con las pautas
a seguir en el diseño de mallas para soluciones precisas. Se dan ejemplos para
ilustrar cada aspecto. Una Herramienta especial de generación de mallados se
describe en la Sección 3.2.5. Esta herramienta permite la generación de mallas

853
tridimensionales a partir de archivos de datos bidimensionales ( FLAC ) me-
diante la extrusión de la malla en la tercera dimensión.

Un aspecto importante en la generación de mallados es que todos los límites fí-


sicos que se deben representar en la simulación del modelo (incluidas las regio-
nes que se agregaran o las excavaciones creadas en una etapa posterior en la
simulación) debe definirse antes de que comience el paso de la solución. Las
formas de estructuras que serán agregadas más tarde en un análisis secuencial
debe ser definido y luego eliminado (vía MODEL mechanical null) hasta que
estas estén para ser activadas. El propósito del generador de red es facilitar la
creación de todas las formas físicas requeridas en el modelo.

Todos los ejemplos enumerados en la sección se incluyen en el archivo del pro-


yecto "grid-generation.f3prj".

3.2.1 Descripción general del generador de mallados

La generación de mallados en FLAC3D implica unir formas de mallas de conec-


tividad específica (referido como primitivas ) para formar un modelo completo
con la geometría deseada. Varios tipos de primitivas están disponibles, y estos
se pueden conectar y conformar para crear geometrías tridimensionales comple-
jas.*

La generación de mallados se invoca con el comando GENERATE . La gene-


ración de zonas para cada tipo de mallas primitivas se realiza con el comando
GENERATE zone . Se pueden definir puntos de referencia creando puntos de
cuadrícula (usando el comando GP ) en ubicaciones específicas y refiriéndose a

854
ellos en el comando GENERATE zone . El comando GENERATE merge se
puede utilizar para garantizar que las mallas primitivas estén conectadas correc-
tamente. Todos los puntos del mallado a lo largo de caras coincidentes de zonas
primitivas deben caer dentro de una tolerancia especificada, para que se fusionen
dos malls primitivas. Alternativamente, el comando ATTACH está disponible
para conectar mallas primitivas de diferentes tamaños de zona. FISH se puede
utilizar para ajustar la malla final si es necesario para adaptarse a las superficies
de la región del modelo. Las siguientes secciones describen el uso de cada una
de estas instalaciones para crear una malla FLAC 3D . Consulte la Sección 1.3
en el comando Reference para una descripción detallada de los comandos GE-
NERATE y ATTACH .

* Las versiones anteriores de FLAC3D también contenían un algoritmo de ajuste


de mallado automático que utilizaba un proceso de iteración para adaptar la cua-
drícula a un volumen específico. Se encontró que este enfoque es menos eficiente
que construir la malla usando formas primitivas, y ha sido descontinuado.FLAC
3D Versión 5.0

Página 7

3.2.1.1 Generación de zona

El mallado de FLAC3D se genera con el comando GENERATE zone. Este co-


mando realmente accede a una biblioteca de formas primitivas; cada forma tiene
un tipo específico de conectividad de malla. Las formas primitivas disponibles
en FLAC3D están enumeradas en orden de complejidad creciente, se resumen,
con sus palabras claves asociadas, en la Tabla 3.2:

855
Tabla 3.2 Formas de mallas dispones with el comando GENERATE zone

Palabra Clave Definición

brick Malla en forma de ladrillo

wedge Malla en forma de cuña

uwedge Malla en forma de cuña uniforma

tetra Malla en forma de tetraédrica

pyramid Malla en forma de pirámide

cylinder Malla en forma de cilindro

dbrick Malla en forma de ladrillo degenerado

radbrick Malla graduada radialmente alrededor de ladrillo

radtunnel Malla graduada radialmente alrededor del túnel en forma de paralelepípedo

radcylinder Malla graduada radialmente alrededor del túnel en forma cilíndrica

856
cshell Malla de carcasa cilíndrica

cylint Intersección de túneles en forma cilíndrica

tunint Intersección de túneles en forma de paralelepípedo

Como ya ha visto en la Sección 2.2, Los comandos de GENERATE zone se


pueden utilizar solos para crear un modelo zonificado. Si el dominio 3D consta
de formas simples, las mallas primitivas se pueden aplicar individualmente,o co-
nectados entre sí para crear el mallado de FLAC3D.

Como ejemplo, se puede crear un modelo de cuarto de simetría para un túnel


cilíndrico con el comando

gen zone radcyl size 5 10 6 12 fill

La palabra clave size define el número de zonas en la cuadrícula. Para el túnel


cilíndrico, cada entrada que sigue a la palabra clave size corresponde al número
de zonas en una dirección específica. En este caso,hay cinco zonas a lo largo del
radio interior del túnel cilíndrico, diez zonas a lo largo del eje del túnel, seis
zonas a lo largo de la circunferencia del túnel y doce zonas entre la periferia del
túnel y el límite exterior del modelo. La figura 3.2 muestra el mallado del mo-
delo. La palabra clave fill da para llenar el túnel con zonas

857
Además de size y fill hay otras varias palabras claves disponibles para definir las
características de las formas primitivas. Las palabras clave de características dis-
ponibles para formas primitivas se resumen en la tabla 3.3. Se Debe consultar las
Figuras 1.4 a 1.16 en Command References para identificar qué palabras claves
y entradas numéricas son aplicables para cada forma primitiva. Por ejemplo, con-
sulte la Figura 1.13 en Command References para verificar el orden en que las
entradas size (n1,n2,n3 y n4) debe ingresarse para el túnel cilíndrico.

858
Keyword Definition

dimension Dimensiones de regiones interiores

edge Longitud del borde para los lados de la malla

fill Rellenar la región interior con zonas

p0 through p16 (Esquinas) puntos de referencia para la figura

ratio Relación geométrica usada para espaciar zonas

size Número de zonas por cada forma

La palabra clave ratio es de particular importancia al diseñar una malla para


proporcionar una solución precisa sin requerir un número excesivo de zonas. Por
ejemplo, si se requiere una zonificación fina inmediatamente alrededor de la pe-
riferia del túnel cilíndrico para proporcionar una representación más precisa de
gradientes de alta tensión, ratio se puede utilizar para ajustar el tamaño de la

859
zona para que sea pequeña cerca del túnel, y aumentar gradualmente de tamaño
alejándose del túnel.

Para ver los efectos de usar la palabra clave ratio , escriba el comando

gen zone radcyl size 5 10 6 12 ratio 1 1 1 1.2

Cada entrada size está controlada por una ratio. En este ejemplo, la cuarta en-
trada de size tiene una relación geométrica de 1,2 (es decir, cada zona sucesiva
es 1.2 veces más grande que la zona anterior, moviéndose desde la periferia del
túnel al límite exterior - ver Figura 3.3). Se puede dar un ratio menor a 1.0 para
cambiar de una razón geométrica creciente a una decreciente.

860
Dimensionar la malla para obtener resultados precisos pero con un número razo-
nable de zonas puede resultar complicado. Deben recordarse tres factores:

1. Las mallas más finas dan lugar a resultados más precisos, ya que proporcionan
una mejor representación de gradientes de alta tensión.

2. La precisión aumenta a medida que las relaciones de aspecto de las zonas


tienden a la unidad.

3. Si se necesitan diferentes tamaños de zona, cuanto más gradual sea el cambio


de más pequeña a más grande, mejores serán los resultados.

861
Los ejemplos de las siguientes secciones ilustran algunas aplicaciones de estos
factores.

Se pueden dar varios comandos de GENERATE zone para conectar dos o más
formas primitivas para construir un mallado. Por ejemplo, para construir un túnel
en forma de herradura, las formas radcylinder y radtunnel se pueden usar como
se demuestra en el Ejemplo 3.1

Ejemplo 3.1 Construyendo la mitad de un túnel en forma de herradura

_______________________________________________________________
_____

gen zone radcyl size 5 10 6 12 rat 1 1 1 1.2 …

p0 (0,0,0) p1 (100,0,0) p2 (0,200,0) p3 (0,0,100)

gen zone radtun size 5 10 5 13 rat 1 1 1 1.2 …

p0 (0,0,0) p1 (0,0,-100) p2 (0,200,0) p3 (100,0,0)

_______________________________________________________________
_____

Con GENERATE zone , hay dos opciones adicionales disponibles para ayudar
con la creación de un mallado compuesto de múltiples formas: GENERATE
zone copy y GENERATE zone reflect . La palabra clave de copy se utiliza para
copiar una forma o formas en una nueva posición agregando un vector de des-
plazamiento a todos los puntos de la malla. La palabra clave reflect se utiliza

862
para reflejar la forma o formas a través de un plano de simetría. Ejemplo 3.2
muestra el comando adicional necesario para reflejar la geometría creada por los
comandos anteriores.

Ejemplo 3.2 Construcción de un túnel en forma de herradura - modelo completo

_______________________________________________________________
_____

gen zone radcyl size 5 10 6 12 rat 1 1 1 1.2 …

p0 (0,0,0) p1 (100,0,0) p2 (0,200,0) p3 (0,0,100)

gen zone radtun size 5 10 5 12 rat 1 1 1 1.2

p0 (0,0,0) p1 (0,0,-100) p2 (0,200,0) p3 (100,0,0)

gen zone reflect dip 90 dd 270 origin (0,0,0)

_______________________________________________________________
_____

La malla resultante se muestra en la Figura 3.5. El plano de simetría es un plano


vertical (ubicado por el buzamiento dip , dirección del buzamiento dd y palabras
clave origin ) coincidentes con el plano x = 0. Tenga en cuenta que el buzamiento
(dip) y la dirección de buzamiento (dd) asumiendo que x corresponde a "Este",
y a "Norte" y z a "Elevación".

Una tercera opción, el comando GP , está disponible para colocar puntos indivi-
duales en la región del modelo. Esto es útil para posicionar puntos de referencia

863
de mallas primitivas. La sección 3.2.2 presenta un ejemplo de uso del comando
GP para colocar el reverso de dos túneles de diferentes tamaños a la misma al-
tura.

3.2.1.2 Conectando formas primitivas contiguas

Al construir una geometría a partir de mallas primitivas, los lados de las mallas
primitivas deben conectarse para formar un mallado continuo ininterrumpido.
Durante la ejecución del comando de GENERATE zone, se realiza una verifi-
cación para cada punto (gridpoint) del contorno de la malla contra los puntos

864
(gridpoints) del contorno de zonas que ya existen. Los puntos internos del ma-
llado no son revisados. Si los puntos de los contornos de dos mallas caen dentro
de una tolerancia de 1 × 10−7(relativo a la magnitud del vector de posición) de
los puntos de entre sí, se supone que son el mismo punto,y se utiliza el primer
punto de cuadrícula en lugar de crear uno nuevo para todos los cálculos poste-
riores.

El usuario es responsable de asegurarse de que todos los puntos de la malla a lo


largo de mallas primitivas adyacentes se corresponden una a otro. El uso de
puntos de referencia con el comando GP durante la creación del modelo puede
ser útil para asegurarse de que el los límites del mallado se especifica correcta-
mente para ambas mallas primitivas. Asegúrese de que el número de zonas es
correcto y que las proporciones (ratios) utilizadas para la distribución de zonas
son consistentes. Si la razón (ratio) de una malla primitiva va en dirección
opuesta a la otra, la razón (ratio) inversa debe ser utilizado para una de las mallas
primitivas para asegurar que los puntos de los límites de las mallas coincidan.

Esta versión de FLAC3D no emite un mensaje de advertencia si los puntos de


las mallas no coinciden en los límites. Las anomalías de velocidad localizadas se
observarán en puntos de mallas que no coinciden en el modelo cuando se inicia
el cálculo. Si se descubre que algunos puntos de la malla no coinciden, el co-
mando GENERATE merge puede usarse para unir estos puntos de la malla des-
pués que el comando GENERATE zone ha sido aplicado.

.El comando ATTACH se puede utilizar para conectar mallas primitivas con
diferentes tamaños de zona. Sin embargo, existen restricciones para el rango de
tamaño de la zona que se puede especificar con este enfoque. Para cálculos más

865
precisos, la proporción de tamaños de zona debe ser una proporción de números
enteros múltiples (por ejemplo, 2 a 1, 3 a 1, 4 a 1). Se recomienda que la relación
se pruebe primero ejecutando el modelo en condiciones elásticas.Si se observa
una discontinuidad en el desplazamiento o la distribución de la tensión a través
de las rejillas adjuntas,entonces puede ser necesario ajustar la proporción de ta-
maños de zona. Sin embargo, si la discontinuidad es pequeña y lejana de la región
de interés, es posible que no tenga una influencia significativa en el cálculo.

El ejemplo 3.3 ilustra el uso del comando ATTACH y el efecto de diferentes


tamaños de zona. Una malla primitiva de forma de ladrillo con una dimensión de
zona de 0,5 está conectada a una malla primitiva de forma de ladrillo con una
dimensión de zona.de 1. Los contornos de desplazamiento z resultantes se mues-
tran en la Figura 3.6.

En el ejemplo 3.3 , alternativamente, las dos primeras líneas de comando se pue-


den cambiar a

gen zone brick size 4 4 4

gen zone densify nsegment 2 range z 2 4

Donde densify nsegment 2 refina las zonas superiores (entre la coordenada z de


2 y 4) con el número de segmento de 2 en cada borde.

Ejemplo 3.3 Dos sub-mallas desiguales

_______________________________________________________________

gen zone brick size 4 4 4 p0 0,0,0 p1 4,0,0 p2 0,4,0 p3 0,0,2

866
gen zone brick size 8 8 4 p0 0,0,2 p1 4,0,2 p2 0,4,2 p3 0,0,4

attach face range z 1.9 2.1

model mech elas

prop bulk 8e9 shear 5e9

fix z range z -.1 .1

fix x range x -.1 .1

fix x range x 3.9 4.1

fix y range y -.1 .1

fix y range y 3.9 4.1

apply szz -1e6 range z 3.9 4.1 x 0,2 y 0,2

hist add unbal

solve

save noatt

Para probar la precisión, hacemos una ejecución similar, pero para una sola malla
con una dimensión de zona constante de 0.5. El archivo se da en el ejemplo 3.4.
Los resultados se muestran en la Figura 3.7. Esta trama es casi idéntica al de la
Figura 3.6.

Ejemplo 3.4 Una malla simple para comparación de dos sub mallas

_______________________________________________________________

gen zone brick size 8 8 8 p0 0,0,0 p1 4,0,0 p2 0,4,0 p3 0,0,4

867
model mech elas

prop bulk 8e9 shear 5e9

fix z range z -.1 .1

fix x range x -.1 .1

fix x range x 3.9 4.1

fix y range y -.1 .1

fix y range y 3.9 4.1

apply szz -1e6 range z 3.9 4.1 x 0,2 y 0,2

hist add unbal

solve

save noatt

_______________________________________________________________

868
3.2.2 Ajustar la malla a formas simples

869
La intención de la generación de mallas es ajustar el mallado del modelo a la
región física en estudio. Por geometrías simples, el comando GENERATE zone
es todo lo que se requiere para generar un modelo de malla para adaptarse al
dominio del problema. Para determinar si GENERATE zone es suficiente, in-
tente definir el dominio del problema por una o más de las formas primitivas
enumeradas en la Tabla 3.2 (ver Tabla 1.2 en Command Reference para bocetos
de estas formas).

Por ejemplo, considere un problema de geometría que involucra tres túneles pa-
ralelos (un túnel de servicio ubicado a medio camino entre dos túneles principa-
les más grandes). Los tres túneles son todos de forma cilíndrica, por lo que la
forma primitiva de radcylinder es la elección lógica para construir las mallas
del túnel. Una simetría del plano vertical existe a lo largo de la línea central del
túnel de servicio. Por tanto, solo es necesario crear una malla para el túnel prin-
cipal y la mitad para el túnel de servicio.

Tenemos dos preocupaciones importantes al construir cualquier modelo: (1) la


densidad de zonificación requerida para una solución precisa en la región de in-
terés; y (2) cómo influye la ubicación de los límites de la malla en los resultados
del modelo.

Es importante tener una alta densidad de zonificación en regiones de altos gra-


dientes de tensión o deformación. A menudo,es posible realizar análisis bidimen-
sionales para definir estas regiones. Para este problema, un cálculo en 2D FLAC
se puede ejecutar fácilmente para determinar una densidad aceptable de zonas
alrededor de los túneles. Para fines de demostración, seleccionamos un tamaño

870
de zona de aproximadamente la mitad del radio del túnel de servicio para las
zonas que rodean los túneles.

El primer paso en la generación de mallados para este problema es usar radcylin-


der mallas primitivas para crear las mallas para los túneles. El factor de compli-
cación es que los túneles son de diferentes tamaños y tienen la misma elevación
invertida. El túnel de servicio tiene un radio de 3 m y los túneles principales
tienen un radio de 4 metros. La longitud del modelo corresponde a una longitud
de 50 m de los túneles. El ejemplo 3.5 muestra los comandos para crear la malla
que rodea los túneles.

Ejemplo 3.5 Creación de una malla para dos túneles con la misma elevación in-
vertida

_______________________________________________________________

; main tunnel

gen zon radcyl p0 15 0 0 p1 23 0 0 p2 15 50 0 p3 15 0 8 &

size 4 10 6 4 dim 4 4 4 4 rat 1 1 1 1 fill

gen zon reflect dip 90 dd 90 orig 15 0 0

gen zon reflect dip 0 ori 0 0 0

; service tunnel

gp id 2124 (2.969848,0.0,-0.575736)

871
gp id 2125 (2.969848,50.0,-0.575736)

gen zon radcyl p0 0 0 -1 p1 7 0 0 p2 0 50 -1 p3 0 0 8 p4 7 50 0 &

p5 0 50 8 p6 7 0 8 p7 7 50 8 p8 gp 2124 p10 gp 2125 &

size 3 10 6 4 dim 3 3 3 3 rat 1 1 1 1

gen zon radcyl p0 0 0 -1 p1 0 0 -8 p2 0 50 -1 p3 7 0 0 p4 0 50 -8 &

p5 7 50 0 p6 7 0 -8 p7 7 50 -8 p9 gp 2124 p11 gp 2125 &

size 3 10 6 4 dim 3 3 3 3 rat 1 1 1 1

_______________________________________________________________

Página 16

La malla del túnel principal se crea primero: se genera una cuarta parte de la
cuadrícula; entonces la cuadrícula se refleja en planos horizontales y verticales
para crear la cuadrícula de todo el túnel. La opción reflect se puede utilizar para
el túnel de servicio, porque el reverso del túnel de servicio debe estar en la misma
elevación que el túnel principal. Se deben ajustar los vértices que ubican el radio
del túnel de servicio en radcylinder malla primitiva . Esto se hace definiendo
primero estas ubicaciones usando el comando GP .Los puntos de esquina p8 y
p10 en la malla primitiva radcylinder, y p9 y p11 en la otra malla primitiva están
ubicados en los puntos de referencia. Esto asegura que las dos mallas primitivas
coincidan en el límite de los puntos del mallado cuando se genera la malla. La

872
figura 3.8 muestra la malla de los túneles. El plano vertical en x = 0 es un plano
de simetría.

Para este modelo, comenzamos con el túnel principal con zonas con rellenos y
el túnel de servicio sin rellenar. Las etapas de excavación y construcción anali-
zadas con este modelo se describen más adelante, en la Sección 3.5. Antes de
excavar el túnel principal, definimos un revestimiento para el túnel de servicio;
esto se logra con el comando SEL shell, el cual crea un revestimiento de túnel
compuesto de elementos estructurales de shell. * Los elementos estructurales de-
ben usarse generalmente para representar revestimientos delgados de túneles
porque proporcionan una representación más precisa de la flexión del revesti-
miento que la que presenta un revestimiento compuesto por zonas de diferencia

873
finita. Consulte la Sección 1 en Structural Elements para obtener información
detallada sobre la lógica del elemento estructural en FLAC 3D . El ejemplo 3.6
da el comando para crear el revestimiento.

_______________________________________________________________

* Esto crea un revestimiento que se adhiere rígidamente a la malla. Un revesti-


miento con una conexión al mallado que puede ser especificado con el comando
SEL liner.

Ejemplo 3.6 Creando un revestimiento en el túnel de servicio

_______________________________________________________________

; liner

sel shell range cyl end1 0 0 -1 end2 0 50 -1 rad 3

_______________________________________________________________

El revestimiento contiene 240 elementos de carcasa estructural y está conectado


a la malla FLAC 3D en 143 estructuras-enlaces de nodo. La malla con el reves-
timiento se muestra en la Figura 3.9 :

874
Finalmente, la malla del límite exterior se crea alrededor de la malla del túnel.
Para análisis de excavaciones subterráneas, los límites deben ubicarse aproxima-
damente a diez diámetros de excavación desde la periferia de la excavación. Sin
embargo, la distancia puede variar según el propósito del análisis. Si el fallo es
la principal preocupación, entonces los límites del modelo pueden estar más
cerca; si los desplazamientos son importantes, entonces es posible que sea nece-
sario aumentar la distancia a los límites.

Es importante experimentar con el modelo para evaluar los efectos en los límites.
Empiece con una malla bidimensional, usando FLAC , y entre paréntesis el
efecto de límite usando límite fijo y libre-condiciones mientras se cambia la dis-
tancia al límite. El efecto resultante de cambiar el límite pueden ser evaluados en

875
términos de diferencias en la tensión o el desplazamiento calculado en la región
de interés. La ubicación del límites debe probarse con una cuadrícula gruesa en
FLAC 3D.

Creamos la malla de límites con las mallas primitivas radtunnel y brick para
este modelo. La opción reflect es usado para reflejar la malla a través del plano
en z = 0. Usamos la palabra clave range para restringir la acción reflect .

La malla final para este problema se muestra en la Figura 3.10. El comando


GROUP se utiliza para identificar el túnel principal en la figura.

Ejemplo 3.7 Creación de los límites de la malla

_______________________________________________________________

; outer boundary

gen zone radtun p0 7 0 0 p1 50 0 0 p2 7 50 0 p3 15 0 50 p4 50 50 0 &

p5 15 50 50 p6 50 0 50 p7 50 50 50 &

p8 23 0 0 p9 7 0 8 p10 23 50 0 p11 7 50 8 &

size 6 10 3 10 rat 1 1 1 1.1

gen zone brick p0 0 0 8 p1 7 0 8 p2 0 50 8 p3 0 0 50 &

p4 7 50 8 p5 0 50 50 p6 15 0 50 p7 15 50 50 &

size 3 10 10 rat 1 1 1.1

876
gen zon reflect dip 0 ori 0 0 0 range x 0 23 y 0 50 z 8 50

gen zon reflect dip 0 ori 0 0 0 range x 23 50 y 0 50 z 0 50

group service range cyl end1 0 0 -1 end2 0 50 -1 rad 3

group main range cyl end1 15 0 0 end2 15 50 0 rad 4

_______________________________________________________________

3.2.3 Densificación de malla

Podemos generar una malla simple y luego densificar la malla usando el co-
mando GENERATE zone densify. Las nuevas zonas creadas de esta manera

877
pierden todo el material del modelo, el estrés y otra información de estado rete-
nida en las zonas antiguas.

El ejemplo 3.8 muestra comandos para densificar una malla simple dividiendo 2
segmentos en cada borde de zonas existentes. Las Figuras 3.11 y 3.12 trazan la
malla original y densificada.

Ejemplo 3.8 Densificar una malla dividiendo en cada borde de las zonas origi-
nales

_______________________________________________________________

new

878
gen zone wedge size 4 4 4

plot create view Z1

plot set center 1.8 2.0 1.5

plot set eye 7.5 -3.5 6.0

plot add zone

;pause

plot post view Z1 filename "103F1067"

gen zone densify nsegment 2

;pause

plot post view Z1 filename "103F1068"

_______________________________________________________________

879
Además de dividir los segmentos, también podemos especificar la longitud má-
xima del refinado zonas utilizando el comando GENERATE zone densify max-
length. No importa que comando sea usado GENERATE zone densify maxle-
ngth o GENERATE zone densify nsegment, FLAC 3D siempre densifica la
cuadrícula dividiendo los bordes de la zona con un número de segmento de un
entero. El ejemplo 3.9 muestra un ejemplo para densificar una malla en el rango
de la coordenada z entre 2 y 4 estableciendo la longitud máxima en 0.5, 0.5 y 0.4
en las direcciones locales x , y , z de las zonas originales. (Ver en Command
Reference para obtener más información sobre el comando GENERATE zone
densify.

880
Ejemplo 3.9 Densificar una malla especificando la longitud máxima

_______________________________________________________________

new gen zone brick size 4 4 4

plot create view Z2

plot set center 1.5 2.5 1.5

plot set eye 7.0 -5.0 7.0

plot add zone

;pause

plot post view Z2 filename "103F1069"

gen zone densify local maxlength 0.5 0.5 0.4 range z 2 4

attach face range z 1.99 2.01

;pause

plot post view Z2 filename "103F1070"

_______________________________________________________________

881
Tenga en cuenta que en la dirección z local , la longitud máxima del tamaño es
0.4. FLAC 3D densifica la longitud máxima en esta dirección para ser 1/3 (≤
0.4), de modo que el segmento de división correspondiente (3, en este caso) es
un número entero no menor que la relación entre la longitud original (1.0, en este
caso) y la longitud máxima (0.4, en este caso). El comando ATTACH en este
ejemplo se usa para adjuntar caras de submallas conjuntas rígidamente para for-
mar una sola malla. Utilice siempre el comando ATTACH después del comando
GENERATE zone densify si hay diferentes números de puntos de de mallas a

882
lo largo de las caras de diferentes zonas. Las figuras 3.13 y 3.14 trazan la malla
original y mala densificada del ejemplo 3.9

A veces necesitamos densificar la malla en un espacio definido por datos geo-


métricos contenidos en un conjunto. El ejemplo 3.10 presenta un ejemplo para
densificar un espacio entre dos conjuntos geométricos.

En este ejemplo, cada conjunto geométrico está definido por dos polígonos. El
comando RANGE geom "setA" set "setB" count 1 define un rango tal que,
desde el centroide de cualquier zona en el rango, un rayo con la dirección de (0.0,
0.0, 1.0) tendrá un recuento total de intersecciones de 1 con el conjunto de geo-
metría "setA"y los conjuntos de geometría adicionales seguidos de la palabra
clave set ( "setB" en este ejemplo). El valor por defecto de la dirección del rayo
0.0 0.0 1.0 es omitido aquí. Cualquier dirección de rayo que no sea vertical hacia

883
arriba debe ser definido explícitamente como dirección xyz , donde ( x, y, z ) es
el vector de dirección del rayo.

El comando ATTACH face aquí es para unir caras de sub mallas juntas rígida-
mente para formar una sola malla para todas las zonas ( rango z 0 10 ). Las
Figuras 3.15 y 3.16 trazan las mallas originales y densificadas. Más detalles so-
bre el rango geométrico están disponibles en Command Reference.

Ejemplo 3.10 Densificar una malla usando información geométrica

_______________________________________________________________

new

gen zone brick size 10 10 10

plot create view Z3

plot set center 4.0 6.0 4.5

plot set eye 20.5 -10.5 18.5

plot add zone

;pause

plot post view Z3 filename "103F1071"

geom set "setA" poly positions (0,0,1) (5,0,1) (5,10,1) (0,10,1)

884
geom set "setA" poly positions (5,0,1) (10,0,5) (10,10,5) (5,10,1)

geom set "setB" poly positions (0,0,5) (5,0,5) (5,10,5) (0,10,5)

geom set "setB" poly positions (5,0,5) (10,0,10) (10,10,10) (5,10,5)

gen zone densify nseg 2 range geom "setA" set "setB" count 1

attach face range z 0 10

;pause

plot post view Z3 filename "103F1072"

_______________________________________________________________

885
886
3.2.4 Generación de mallas con FISH

FISH se puede utilizar para especificar una forma geométrica que no está fácil-
mente disponible mediante el uso de mallas primitivas en FLAC 3D . Por ejem-
plo, se puede hacer una superficie irregular en un modelo usando FISH para ajus-
tar los puntos de la malla a través de una función de topología especificada por
el usuario (consulte el Ejemplo 3.29).

También es posible crear sus propias formas primitivas usando FISH . En el si-
guiente ejemplo, se crea una malla graduada radialmente alrededor de una cavi-
dad esférica. Solo se genera un octavo de la cuadrícula. La malla se puede reflejar
para crear la cavidad esférica completa.

Una malla primitiva radbrick es la base para crear nuestra forma de "radiosfera".
Primero definimos los parámetros que describen la esfera dentro de un cubo: el
radio de la cavidad esférica; la longitud del exterior del borde del cubo; el número
de zonas a lo largo del borde exterior del cubo; y el número de zonas en la direc-
ción radial del cubo interior al cubo exterior. Luego definimos un radbrick tal
que el la cavidad esférica estará inscrita en el cubo interior. El ejemplo 3.11 enu-
mera los comandos para crear la malla inicial para una razón geométrica de 1.2.
La cuadrícula se muestra en la Figura 3.17.

Ejemplo 3.11 Parámetros para crear una malla graduada radialmente alrededor
de una cavidad esférica

_______________________________________________________________

def parm

887
global rad=4.0 ; radius of spherical cavity

global len=10.0 ; length of outer box edge

global in_size=6 ; number of zones along outer cube edge

global rad_size=10 ; number of zones in radial direction

end

@parm

gen zone radbrick edge @len size @in_size @in_size @in_size @rad_size &

rat 1.0 1.0 1.0 1.2 dim @rad @rad @rad

_______________________________________________________________

Los puntos de la malla dentro del radbrick ahora se reubican para formar la malla
alrededor de una cavidad esférica.La función FISH hace que la esfera recorra
todos los puntos de la malla y asigna sus coordenadas utilizando una interpola-
ción lineal a lo largo de líneas radiales desde el origen de la esfera hasta los
puntos de la malla a lo largo de los lados exteriores de la caja. El ejemplo 3.12
muestra la función de FISH make_sphere, y la figura 3.18 muestra la malla fi-
nal.

Ejemplo 3.12 Función FISH para colocar puntos de mallas para una malla alre-
dedor de una forma esférica

_______________________________________________________________

888
define make_sphere

; Loop over all GPs and remap their coordinates:

; assume len>rad

local p_gp = gp_head

loop while p_gp # null

; Get gp coordinate: P=(px,py,pz)

local px = gp_xpos(p_gp)

local py = gp_ypos(p_gp)

local pz = gp_zpos(p_gp)

; Compute A=(ax,ay,az)=point on sphere radially "below" P.

local dist = sqrt(px*px+py*py+pz*pz)

if dist>0 then

local k = rad/dist

local ax = px*k

local ay = py*k

local az = pz*k

889
; Compute B=(bx,by,bz)=point on outer box boundary radially "above" P.

local maxp=max(px,max(py,pz))

k = len/maxp

local bx = px*k

local by = py*k

local bz = pz*k

; Linear interpolation: P=A+u*(B-A)

local u = (maxp-rad)/(len-rad)

gp_xpos(p_gp)=ax+u*(bx-ax)

gp_ypos(p_gp)=ay+u*(by-ay)

gp_zpos(p_gp)=az+u*(bz-az)

end_if

p_gp=gp_next(p_gp)

end_loop

end

return

890
_______________________________________________________________

891
3.2.5 Herramienta de extrusión de mallas

Se ha agregado una herramienta especial de generación de mallas en FLAC3D


llamada GUI . Esta herramienta permite al usuario visualizar una geometría 2D
que luego pueda extruirse en una malla tridimensional. Los nombres de los gru-
pos pueden ser asignados a zonas y caras tanto en la descripción 2D como en la
dirección de extrusión.Para acceder a esta herramienta, seleccione Panes / Extru-
der en el menú de la GUI 3D de FLAC . Hay documentación y un tutorial para
esta herramienta disponibles como parte de la ayuda en pantalla de la GUI ( The
HELP/ HELP menu), EN USER INTERFACE GUIDE/EXTRUSION
MESHING (the Extrusion pane).

892
La figura 3.19 muestra un ejemplo de geometría que se crea en la extructor, y la
figura 3.20 muestra la malla extruida resultante.

893
3.3 Condiciones de contorno

Las condiciones de contorno en un modelo numérico consisten en los valores de


las variables de campo (p. Ej., Tensión y desplazamiento) que se prescriben en
el límite de la malla numérica. Las condiciones de contorno son de dos catego-
rías: real y artificial. Existen límites reales en el objeto físico que se modela (por
ejemplo, la superficie de un túnel o la superficie del suelo). Los contornos artifi-
ciales no existen en la realidad, pero deben ser introducidos con el fin de encerrar
el número elegido de zonas. Las condiciones que se pueden imponer a cada tipo
son similares; estas condiciones se discuten primero. Entonces (en la Sección
3.3.4) algunas sugerencias sobre la ubicación y elección de condiciones de con-
tornos artificiales y el efecto que tienen en la solución son hechos.

894
Las condiciones mecánicas que se pueden aplicar en los límites son de dos tipos
principales:desplazamiento prescrito o tensión prescrita. Una superficie libre es
un caso especial del límite de la tensión prescrita.Los dos tipos de condiciones
mecánicas se describen en las Secciones 3.3.1 y 3.3.2.

Todos los ejemplos enumerados en esta sección se pueden encontrar en el ar-


chivo del proyecto "boundary-conditions.f3prj".

3.3.1 Límite de tensión o Contornos de Tension

De forma predeterminada, los contornos de una malla de FLAC 3D están libres


de tensiones y restricciones. Fuerzas o tensiones se puede aplicar a cualquier
contorno, o parte de un límite, mediante el comando APPLY .Los componentes
individuales del tensor de tensión se especifican con las palabras clave sxx , syy
, sxy , sxz y syz . Por ejemplo, el comando

apply szz = -1e5 sxz = -.5e5 rango z -.1, .1

aplica los componentes σ zz y σ z dados de un tensor de tensión a todas las caras


de la zona límite con centroides que se encuentran dentro del rango −0,1 ≤ z ≤
0,1. Todos los demás componentes de tensión son cero. Las tensiones se pueden
aplicar en las direcciones x , y , z del modelo global , o en las direcciones normal
y tangencial a la cara del límite local. La palabra clave nstress aplica una tensión
normal a una cara, mientras que las palabras clave dstress y sstress aplican ten-
siones cortantes a la cara. dstress es el componente de la tensión aplicado en la
dirección de buzamiento de la cara local y sstress es el componente de la tensión
aplicado en la dirección del rumbo. La orientación de los ejes de las caras locales

895
se ilustra en la Figura 3.21.. Tenga en cuenta que los ejes globales de tensiones
(x , y , z ) y las tensiones de los ejes locales ( d , s , n ) no se pueden aplicar a la
misma cara.

Hay varias cosas a tener en cuenta sobre este uso del comando APPLY . Primero,
solo aquellos rostros cuyos centroides se encuentran dentro del rango de coorde-
nadas definido por el comando range se verán afectados por el comando APPLY
.En segundo lugar, las tensiones de compresión tienen signo negativo , de
acuerdo con la convención general de signos.para tensiones internas en FLAC
3D . Finalmente, FLAC 3D realmente aplica los componentes de tensión como
fuerzas,o tracciones , que resultan de una tensión que actúa sobre el plano límite
dado; las tracciones se calcula cada vez que se emite un comando STEP , y nue-
vamente cada décimo paso en el modo de gran esfuerzo.

896
Las fuerzas individuales también se pueden aplicar a la cuadrícula utilizando las
palabras clave xforce , yforce y zforce ,que especifican los componentes x , y y
z de un vector de fuerza aplicada. En este caso, ninguna es tomada en cuenta el
área de la cara límite; las fuerzas especificadas simplemente se aplican a los pun-
tos dados de la malla.

Las fuerzas aplicadas, o las tracciones calculadas a partir de las tensiones aplica-
das, se pueden ver con el comando PLOT fap. Para ver las fuerzas aplicadas, es
necesario realizar un STEP 0 primero para calcular las fuerzas aplicadas. Por
ejemplo, una condición de límite de tensión aplica tensión normal a un plano de
límite que tiene un buzamiento de 60◦y dirección de buzamineto de 270◦. Escriba
los comandos que se muestran en el ejemplo 3.13 :

Ejemplo 3.13 Aplicación de una tensión normal a un contorno inclinado---------


------------------------

gen zone brick size (4,4,4) p0 (0,0,0) p1 (4,0,0) &

p2 (0,4,0) p3 (2,0,3.464)

model mech elastic

prop bulk 1e8 shear .3e8

apply nstress -1e6 range plane dip 60 dd 270 origin 0.1,0,0 above

_______________________________________________________________

897
La tensión normal de -1 x10 6 es aplicada a los límites de un plano que cae dentro
del rango definido por un plano con dirección de buzamiento 270, buzamiento
de 60, y la posición arriba de x =0.1 y =0, z=0.

La resultante de las fuerzas aplicadas pueden ser vistas escribiendo

Step 1

Plot grid green black

El gráfico de la Figura 3.22 muestra las fuerzas aplicadas a la malla calculadas a


partir de la tensión normal y las áreas de la cara límite. Tenga en cuenta que el
tamaño de los vectores de fuerza es una función de las áreas de la cara sobre el
que se aplica la tensión.

898
3.3.1.1 Gradientes aplicados de tensión

El comando APPLY puede tomar la palabra clave opcional gradient, lo que


permite que las tensiones o fuerza aplicadas variar linealmente en el rango espe-
cificado. Los parámetros que siguen a gradient, gx , gy y gz , especificando la
variación de x , y , y z , respectivamente, para el componente de esfuerzo o
fuerza. El valor varía linealmente con la distancia desde el origen de las coorde-
nadas globales en ( x = 0, y = 0, z = 0):

899
en el que S(0) es el valor en el origen de las coordenadas globales en ( x = 0, y =
0, z = 0), y gx , gy, y gz especifican la variación del valor en las direcciones x ,
yyz.

El funcionamiento de esta función se explica mejor con un ejemplo:

apply sxx -10e6 gradient 0,0,1e5 range z -100,0

La ecuación para la variación en z en el componente de tensión σ xx es

La tensión σ xx en el origen ( x = 0, y = 0, z = 0) es σ xx = −10 × 10 6 ; en z =


−100, es −20 × 10 6 .En los puntos intermedios, la tensión se escala linealmente
a la distancia z relativa desde el origen.

Normalmente, los gradientes de tensión aplicados se utilizan para reproducir los


efectos del aumento de la tensión con la profundidad causada por la gravedad.
Es importante asegurarse de que el gradiente aplicado sea compatible con la gra-
diente tensión especificada con el comando INITIAL , y el valor de la acelera-
ción gravitacional dado por el comando SET gravedad . Consulte la Sección 3.4
para obtener más comentarios sobre los gradientes de tensión.

3.3.1.2 Tensión límite cambiante

Puede ser necesario alterar los valores de las tensiones aplicadas durante el trans-
curso de una simulación FLAC 3D .Por ejemplo, la carga sobre una base puede

900
cambiar. Para efectuar un cambio repentino en una tensión o carga existente apli-
cada, se da un nuevo comando APPLY , con el rango y el componente de tensión
dados exactamente como en el comando original , pero con un valor cambiado o
una variación. En este caso, FLAC 3D simplemente actualiza las tensiones al-
macenadas para ese elemento en la lista de cargas aplicadas. Los nuevos valores
reemplazarán los valores existentes para cualquier comando APPLY super-
puesto. Puede ser necesario eliminar primero las condiciones de contorno (con
APPLY remove elimina) antes de actualizar una tensión de contorno.

En muchos casos, puede ser necesario cambiar gradualmente una tensión de con-
torno. Esto a menudo es necesario para minimizar el impacto en un sistema sen-
sible, especialmente si la “path-dependence” ("dependencia de la ruta") de la so-
lución es importante (consulte la Sección 3.10.3). El archivo de del ejemplo 3.14
provoca que la tensión aplicada en la parte superior yz de la cara de una malla
sea incrementada gradualmente en un total de 100, a partir de un valor inicial de
−1 × 10 3 a un valor final de −1 × 10 5 . Especificamos 100 subpasos para cada
superpaso con el fin de equilibrar el modelo en cada incremento de carga.

Ejemplo 3.14 Aplicar límite de tensión cambiante con una función FISH

_______________________________________________________________

gen zone brick size 6 6 6

model mech elas

prop bulk 1e8 shear 7e7

fix x range x -0.1 0.1

901
def superstep (n_steps,stress_inc)

loop ns (1,n_steps)

global x_stress = stress_inc

command

apply sxx add @x_stress range x 5.9,6.1 y 0,6 z 0,2

step 100

end_command

end_loop

end

hist add zone sxx 6,0,0

plot create view sxx_hist

plot add hist 1

plot show

@superstep(100,-1e3)

_______________________________________________________________

El proceso de paso a paso se controla desde la función FISH , porque el comando


APPLY sólo tiene efecto cuando se da un comando STEP . (Vea la discusión en
la Sección 3.3.1.) La instrucción WHILE_STEPPING FISH no se puede utili-
zar porque las fuerzas aplicadas no se actualizarán.

Con la palabra clave del multiplicador de history, las condiciones cambiantes de


estrés se pueden describir mediante una función FISH o una tabla. El ejemplo

902
3.14 se puede modificar para usar un historial FISH , como se muestra en Ejem-
plo 3.15:

Ejemplo 3.15 Aplicar límite de tensión cambiante con una historial Fish

_______________________________________________________________

gen zone brick size 6 6 6

model mech elas

prop bulk 1e8 shear 7e7

fix x range x -0.1 0.1

def x_stress

global stress_inc

x_stress = stress_inc * step

end

set @stress_inc = -1e3

apply sxx 1.0 hist @x_stress range x 5.9,6.1 y 0,6 z 0,2

hist add zone sxx 6,0,0

hist add fish @x_stress

step 100

903
_______________________________________________________________

La función FISH x_stress es un multiplicador que se aplica en cada paso del


cálculo. Tenga en cuenta que una historia del multiplicador también se puede
registrar.

Alternativamente, el historial se puede especificar mediante el comando TABLE


. El siguiente archivo realiza la misma función que la anterior.

Ejemplo 3.16 Aplicar límite de tensión cambiante con un historial de tabla

_______________________________________________________________

gen zone brick size 6 6 6

model mech elas

prop bulk 1e8 shear 7e7

fix x range x -0.1 0.1

table 1 0,0 100,-1e5

apply sxx 1.0 hist table 1 range x 5.9,6.1 y 0,6 z 0,2

hist add zone sxx 6,0,0

step 100

_______________________________________________________________

904
Trazando la historia de σ xx para los Ejemplos 3.14, 3.15 y 3.16 , verá que los
tres enfoques para aplicar una tensión límite cambiante obtienen resultados idén-
ticos. Notarás que el tiempo de cálculo es más corto para los ejemplos 3.15 y
3.16 que para el ejemplo 3.14.

También se pueden aplicar tensiones a los límites interiores (por ejemplo, pare-
des de túneles). La tasa de excavación de un tunel se puede simular controlando
la razon a la que se relaja la tensión límite. Esto es mostrado por el siguiente
ejemplo para una excavación gradual de un túnel circular en un material tipo
Mohr-Coulomb.

Ejemplo 3.17 Excavación gradual de un túnel circular

_______________________________________________________________

gen zone radcyl p0 0 0 0 p1 add 18 0 0 p2 add 0 8 0 p3 add 0 0 18 &

dim 1.75 1.75 1.75 1.75 ratio 1.0 .83 1.0 1.2 size 6 6 6 15

gen zone radcyl p0 0 8 0 p1 add 18 0 0 p2 add 0 8 0 p3 add 0 0 18 &

dim 1.75 1.75 1.75 1.75 ratio 1.0 1.2 1.0 1.2 size 6 6 6 15 fill

model mech mohr

prop bulk 33.33e9 she 25e9 fric 45 coh 15e6 ten 5e6

ini sxx -65e6 syy -65e6 szz -65e6

fix x range x -.1 .1

fix x range x 17.9 18.1

fix y range y -.1 .1 fix y

905
range y 15.9 16.1

fix z range z -.1 .1

fix z range z 17.9 18.1

hist add unbal

hist add gp xdisp 1.75 0 0

hist add gp zdisp 0 0 1.75

save ini

; instantaneous excavation

cyc 2000

save instant

; gradual excavation

restore ini

def relax

global ncyc

if step<ncyc then

relax=1.0-(float(step)/float(ncyc))

else

relax=0.0

end_if

end

set ncyc = 1000

906
app nstress -65e6 hist @relax range cyl end1 0,0,0 end2 0,8,0 r 1.75

cyc 2000

_______________________________________________________________

No se calcula ninguna falla de material en las paredes del túnel cuando se relaja
la tensión límite. Sin embargo,si la excavación se realiza instantáneamente, en-
tonces el estado de tensión en el primer anillo de zonas alcanza la superficie de
falla durante el proceso de descarga (ver Figura 3.23 ). Tenga en cuenta que esta
malla es poco densa para modelar la plasticidad con precisión; Se requiere una
malla más fina alrededor del túnel debido a la gradiente de alta tensión. El pro-
pósito del ejemplo es solo demostrar el efecto de diferentes razones de cambio
en la tensión límite.

Otra técnica para relajar las tensiones se demuestra en el ejemplo 3.18.. La geo-
metría de este ejemplo es similar al del ejemplo 3.17 , excepto que el interior del
túnel que se excavará originalmente contiene zonas (es decir, el túnel aún no ha
sido excavado). El modelo completo se lleva primero a equilibrio, y luego el
material dentro del túnel se ablanda gradualmente. Este ablandamiento se realiza
mediante funciones FISH definidas por el usuario que se encuentran en
"ZONK3D.F3FIS" (consulte el Ejemplo 3.19). Los comandos
en“ZONK3D.F3FIS” realizará este proceso de ablandamiento en todas las zonas
que pertenecen a un grupo específico.

Después de llamar a "ZONK3D.F3FIS" en FLAC 3D , el proceso de suavizado


se inicia llamando a la función _dozonk. _dozonk requiere tres parámetros:

_dozonk (_n_reduction_steps,_zonkgroup,_slotnum)

907
_n_reduction_steps = el número de veces que el módulo de Young es suavizado
(un entero >=2)

_zonkgroup = el grupo de la zone a ser zonificado (a string)

_slotnum = el número slot de la zona del grupo que se utilizará en las compara-
ciones de nombres de grupo (un número entero ≥ 1)

El ejemplo @_dozonk (10, “excavación 1”, 1) es usado. En este caso, la función


zonk comienza por reemplazar todas las zonas que pertenecen al grupo “excava-
ción 1” en la ranura de la zona 1 con un modelo elástico con el mismo módulo
de Young y Poisson que se almacenaron originalmente en la zona. El módulo en
estas zonas zonk luego se reduce en 10 etapas. Durante la primera etapa, el mó-
dulo de Young se establece a 9/10 de su valor original. Durante la segunda etapa,
el módulo de Young se establece a 8/10 de su valor original, y así sucesivamente.
Durante cada etapa, además del ablandamiento del módulo, las tensiones en el
zonk las zonas de grupo también se reducen en un factor constante (establecido
en el 99% de su valor original, para introducir una leve perturbación en el sistema
de modo que ya no está en equilibrio) y el modelo resuelto para el equilibrio. En
la décima etapa, las zonas zonk (zonas pertenecientes al grupo “excavación 1”,
slot 2, en este caso) se anulan (también podrían eliminarse). El usuario debe ex-
perimentar con el número de etapas de reducción para el módulo de Young para
su caso específico. "ZONK3D.F3FIS" es extremadamente útil para relajar ten-
siones en geometrías complicadas.

Ejemplo 3.18 Excavación gradual de un túnel circular utilizando


“ZONK3D.F3FIS”

908
_______________________________________________________________

gen zone radcyl p0 0 0 0 p1 add 18 0 0 p2 add 0 8 0 p3 add 0 0 18 &

dim 1.75 1.75 1.75 1.75 ratio 1.0 .83 1.0 1.2 size 6 6 6 10 &

fill group zonk

gen zone radcyl p0 0 8 0 p1 add 18 0 0 p2 add 0 8 0 p3 add 0 0 18 &

dim 1.75 1.75 1.75 1.75 ratio 1.0 1.2 1.0 1.2 size 6 6 6 10 fill

model mech mohr

prop bulk 33.33e9 she 25e9 fric 45 coh 15e6 ten 5e6

ini sxx -65e6 syy -65e6 szz -65e6

fix x range x -.1 .1

fix x range x 17.9 18.1

fix y range y -.1 .1

fix y range y 15.9 16.1

fix z range z -.1 .1

fix z range z 17.9 18.1

hist add unbal

909
hist add gp xdisp 1.75 0 0

hist add gp zdisp 0 0 1.75

; Gradually relax the stresses around an excavated area

; (the zones belonging to group ’zonk’).

call zonk3D.f3fis

return

_______________________________________________________________

ample 3.19 “ZONK3D.F3FIS”

_______________________________________________________________

; zonk3D.f3fis

; Replace material model in zonked zones with elastic material of

; equivalent modulus.

def _zonk_setup(_zonkgroup, _slotnum)

global _pzz = get_array(200000) ; pointers to zonked zones

global _inzz = 0 ; number of zonked zones

local _z = zone_head

loop while _z # null

if z_group(_z, _slotnum) = _zonkgroup then

910
if z_model(_z) # "null" then

_inzz = _inzz + 1

_pzz(_inzz) = _z

local _e = z_prop(_z,"young")

local _nu = z_prop(_z, "poisson")

z_model(_z) = "elastic"

z_prop(_z, "young") = _e

z_prop(_z, "poisson") = _nu

endif

endif

_z = z_next(_z)

endloop

end

; Reduce modulus and perturb stresses in zonk zones.

def _zonk_reduce(_modulus_mult)

local _stress_perturb_factor = 0.99

local _ii

loop _ii(1,_inzz)

local _z = _pzz(_ii)

z_prop(_z,"young") = _modulus_mult * z_prop(_z,"young")

z_sxx(_z) = _stress_perturb_factor * z_sxx(_z)

911
z_sxy(_z) = _stress_perturb_factor * z_sxy(_z)

z_sxz(_z) = _stress_perturb_factor * z_sxz(_z)

z_syy(_z) = _stress_perturb_factor * z_syy(_z)

z_syz(_z) = _stress_perturb_factor * z_syz(_z)

z_szz(_z) = _stress_perturb_factor * z_szz(_z)

endloop

end

; Gradually reduce the stiffness zonked zones and solve.

; _n_reduction_steps = number of times, an int, modulus will be reduced,

; must be >= 2

; _zonkgroup = group name, a string, of zones to be zonked,

; e.g., "excavation_1"

; _slotnum = the zone slot number to look at when searching for

; zones to be zonked, >= 1

def _dozonk(_n_reduction_steps, _zonkgroup, _slotnum)

if _n_reduction_steps < 2 then

error = "Number of reduction steps must be >= 2"

endif

_zonk_setup(_zonkgroup, _slotnum)

if _inzz = 0 then

local _ret = lose_array(_pzz)

912
error = "No zones found for zonking."

endif

_ret = out("Zonking "+string(_inzz)+" zones.")

local _ii

local _nlimit = _n_reduction_steps - 1

loop _ii(1,_nlimit)

local _modulus_mult = float(_n_reduction_steps-_ii)

_modulus_mult = _modulus_mult / float(_n_reduction_steps-_ii+1)

local msg = "Stage "+string(_ii)+" of "+string(_n_reduction_steps)

msg = msg + ": Young\’s modulus is "+string(_n_reduction_steps-_ii)

msg = msg + "/"+string(_n_reduction_steps)

msg = msg + " oforiginal value in zonk zones."

_ret = out(msg)

_zonk_reduce(_modulus_mult)

command

solve

endcommand

endloop

; make all zonked zones null material

msg = "Stage "+string(_n_reduction_steps)+" of "

msg = msg + string(_n_reduction_steps)

913
msg = msg + ": Installing null model in zonk zones."

_ret = out(msg)

loop _ii(1,_inzz)

z_model(_pzz(_ii)) = "null"

endloop

command

solve

endcommand

_ret = lose_array(_pzz)

_ret = out("Completed zonking "+string(_inzz)+" zones.")

end

ret

_______________________________________________________________

914
3.3.1.3 Precauciones y consejos

En esta sección, se describen algunas diversas dificultades con los límites de ten-
sión.

Con FLAC 3D , es posible aplicar tensiones a los límites de un cuerpo que no


tiene restricciones de desplazamiento (a diferencia de muchos programas de ele-
mentos finitos, que requieren algunas restricciones). El cuerpo reacciona exacta-
mente de la misma manera que lo haría un cuerpo real (es decir, si las tensiones
de frontera no están en equilibrio, entonces todo el cuerpo comenzará a moverse).
El siguiente archivo ilustra el efecto:

915
Ejemplo 3.20 Girar cuando la malla no está en equilibrio

_______________________________________________________________

gen zone brick size 6,6,6 p1 6,0,-1

model mech elas

prop bulk 8e9 shear 5e9

apply sxx -2e6 range x -0.1 0.1

apply sxx -2e6 range x 5.9 6.1

step 500

_______________________________________________________________

Los gráficos producidos a partir de este ejemplo se muestran en las Figuras 3.24
y 3.25 . La tensión σ xx aplicada hace que las fuerzas horizontales actúen sobre
el cuerpo. Dado que el cuerpo está inclinado, estas fuerzas dan lugar a un mo-
mento que hace que el cuerpo gire.

916
917
Un efecto similar, pero más sutil, surge cuando se excava material de un cuerpo
que se apoya por una condición de límite de tensión: el cuerpo está inicialmente
en equilibrio bajo la gravedad, pero la eliminación del material reduce el peso.
Entonces, todo el cuerpo comienza a moverse hacia arriba, como lo demuestra
el archivo del ejemplo 3.21:

Ejemplo 3.21 Elevación cuando se retira material

_______________________________________________________________

gen zone brick size 5,5,5

model mech elas

918
prop bulk 8e9 shear 5e9

set grav 0 0 -10

ini dens 1000

fix x range x -.1 .1

fix x range x 4.9 5.1

fix y range y -.1 .1

fix y range y 4.9 5.1

ini szz -5e4 grad 0 0 -1e4

app szz -5e4 range z -.1 .1

solve

model mech null range x 1,4y14z35

step 100 ; body no longer in equilibrium

_______________________________________________________________

La elevación se muestra en la Figura 3.26. La dificultad encontrada al ejecutar


este archivo puede ser eliminada fijando el límite inferior, en lugar de soportarlo
con tensiones. Sección 3.3.4 contiene alguna información relacionada con la ubi-
cación de tales límites artificiales.

919
3.3.2 Límite de desplazamiento

Los desplazamientos no se pueden controlar directamente en FLAC 3D ; de he-


cho, no juegan ningún papel en el proceso de cálculo. Para aplicar un desplaza-
miento dado a un límite, es necesario prescribir de la velocidad del límite para
un número determinado de pasos. Si el desplazamiento deseado es D , una velo-
cidad V sobre N pasos (donde N = D / V ) se pueden aplicar. En la práctica, V
debe mantenerse pequeño y N grande,con el fin de minimizar los impactos en el
sistema que se está modelando. El comando APPLY o los comandos FIX y INI-
TIAL se pueden utilizar para especificar las velocidades; también se pueden es-
pecificar gradientes.

920
Las condiciones de velocidad aplicadas siempre se refieren a puntos de mallas.
Las velocidades se pueden aplicar en términos de ejes globales x , y , z (es decir,
con palabras clave xvelocity , yvelocity o zvelocity ), o en términos de ejes lo-
cales (con las palabras claves nvelocity , dvelocity o svelocity ). Los ejes locales
están definidos por el vector normal en cada punto de cuadrícula. La dirección
normal del punto de cuadrícula es el promedio de los vectores normales de las
caras conjuntas en el punto. Los ejes d - s - n en el punto de malla forman un
sistema de coordenadas de mano derecha (consulte la Figura 3.27 ). En cada
punto de la malla, todas las velocidades prescritas deben estar en los mismos
ejes, ya sean ejes globales o ejes locales.

FLAC 3D Versión 5.0

Las condiciones de velocidad se pueden aplicar en cualquier orientación utili-


zando los ejes locales. La dirección de un punto normal de la malla se puede
especificar arbitrariamente para los ejes locales utilizando la palabra clave plane
; esto anulará la dirección normal predeterminada. Esta función es útil al especi-
ficar condiciones de velocidad a lo largo de las fronteras de las esquinas. En el
siguiente ejemplo, se requiere que se apliquen velocidades, en la dirección nor-
mal únicamente, a cada uno de los dos planos de contorno.

921
3.22 Aplicación de velocidades normales en las esquinas

_______________________________________________________________

gen zone brick size 4,4,4 p3 2,0,3.464

model mech elas

prop bulk 1e8 shear .3e8

range name left_boun plane dip 60 dd 270 origin 0.1,0,0 above

range name right_boun plane dip 60 dd 270 origin 3.9,0,0 below

922
save ini

; using the local axes plane

apply nvel 0.1 plane dip 60 dd 270 range nrange left_boun

apply nvel 0.1 plane dip 120 dd 90 range nrange right_boun

step 1

save local

; not using the local axes plane

res ini

apply nvel 0.1 range nrange left_boun

apply nvel 0.1 range nrange right_boun step 1

save not-local

_______________________________________________________________

Si se eliminan las palabras clave plane dip 60 dd 270 y plane dip 120 dd 90 de
los comandos APPLY nvelocity , las velocidades en las esquinas de la malla no
se aplicarán en las direcciones deseadas. La dirección normal predeterminada en
los puntos las esquinas de la malla está determinada por todas las caras que se
encuentran en el punto de la malla. (Compare la Figura 3.28 con la Figura 3.29
.)

923
No se permite la aplicación de diferentes ejes locales en el mismo punto de la
malla. Esto puede requerir una variación de velocidad aplicada en las condicio-
nes de frontera si el modelo no está orientado en paralelo con los ejes de coorde-
nadas x , y , z. Esto se muestra, por ejemplo, en la aplicación de dos planos de
contorno de rodillos que se cruzan en los bordes del modelo. El ejemplo 3.23
ilustra el problema:

Ejemplo 3.23 Aplicación de las velocidades de los ejes locales a lo largo de los
bordes

_______________________________________________________________

gen zone brick size 4 4 4

model mech elastic

prop bulk 1e8 shear .3e8 apply nstress -1e6 range y 3.9 4.1

; -- the following conditions are not possible:

;apply nvel 0.0 plane dip 90 dd 180 range y -.1 .1

;apply nvel 0.0 plane dip 90 dd 270 range x -.1 .1

; -- the following conditions are possible:

apply svel 0.0 plane dip 0 dd 0 range y -.1 .1

apply dvel 0.0 plane dip 0 dd 0 range x -.1 .1

_______________________________________________________________

924
Aparecerá un mensaje de error para el segundo comando APPLY nvelocity ,
porque los puntos de la malla a lo largo del borde del modelo x = 0, y = 0 solo
puede tener definido un sistema de coordenadas local. Los sistemas de coorde-
nadas locales deben tener el mismo dip y dd para evitar este problema. Este
problema puede superarse utilizando el mismo sistema de eje local para asignar
comandos y asignarlas velocidades en la dirección del rumbo en el primer co-
mando y en la dirección de buzamiento en el segundo comando. Reemplace los
dos comandos APPLY nvelocity con los siguientes comandos:

apply svel 0.0 plane dip 0 dd 0 range y -.1 .1

apply dvel 0.0 plane dip 0 dd 0 range x -.1 .1

Las condiciones de límite de velocidad ahora son correctas a lo largo del borde
del modelo.

925
926
as velocidades de los ejes locales no se pueden aplicar a ningún punto de cuadrí-
cula que ya esté FIX ed (fijado) en cualquier dirección.Además, una velocidad
de ejes globales no se puede aplicar a un punto de cuadrícula con una velocidad
FIX ed en la misma dirección (es decir, APPLY xvelocity no es compatible con
FIX x ).

Alternativamente, los comandos FIX e INITIAL pueden usarse para fijar la ve-
locidad en uno o más de los direcciones , y , en un punto de la malla. Durante el
proceso de cálculo, la velocidad al inicio del proceso se retiene independiente-
mente de las fuerzas que actúen sobre los puntos de la malla que están fijados
FIX ed. Si un límite de desplazamiento cero se requiere más adelante en un

927
cálculo, las velocidades apropiadas de punto de cuadrícula se pueden establecer
en cero antes de los puntos de la malla sean fijados (FIXed)

Como ejemplo, para simular el movimiento rígido de una platina rugosa en una
muestra de prueba, uno de los siguientes fragmentos de código se pueden utiliza:

fix x z range y -0.1 0.1

apply yvel = 1e-5 range y -0.1 0.1

or

fix x y zrange y -0.1 0.1

ini yvel = 1e-5 range y -0.1 0.1

or

apply svel = 0 plane dip = 0 range y -0.1 0.1

apply dvel = 0 plane dip = 0 range y -0.1 0.1

apply nvel = 1e-5 plane dip = 0 range y -0.1 0.1

El comando APPLY aplica velocidades en los puntos de cuadrícula de límites


internos o externos. El comando APPLY...interior se puede utilizar para aplicar
velocidades a los puntos internos de la malla. FIX e INITIAL pueden operar en
cualquier punto de cuadrícula, límite o interior.

928
Cuando los puntos de la malla se mueven rígidamente, las fuerzas de reacción en
los puntos de la malla se pueden monitorear usando FISH. La suma de las fuer-
zas de reacción a lo largo de un límite se puede obtener con un función simple
de FISH que suma las variables FISH que corresponden a xforce , yforce y/o
zforce sobre el rango requerido. (Vea el ejemplo 4.5 .)

Si se requieren velocidades prescritas no uniformes, se puede utilizar la palabra


clave gradiente .Para un mayor perfil de velocidad complicado, o uno que cambia
a medida que avanza la simulación, será necesario escribir una función FISH .
El ejemplo 3.24 demuestra esto para el modelo de un muro de contención gira-
torio en el lado derecho de un bloque de tierra.

Ejemplo 3.24 Muro de contención giratorio

_______________________________________________________________

gen zone brick size 10 5 5

mod mech el

prop shear 1e8 bulk 2e8

fix x y zrange x -.1 .1 y 0 5 z 0 5

fix x y zrange x 0 10 y 0 5 z -.1 .1

fix x y zrange x 9.9 10.1 y 0 5 z 0 5

def find_add

global width

global head = null

929
local p_gp = gp_head

loop while p_gp # null

local x_pos = gp_xpos(p_gp)

if x_pos = width then

local new = get_mem(2)

mem(new) = head

mem(new+1) = p_gp

head = new

endif

p_gp = gp_next(p_gp)

endloop

end

set @width=10.0

@find_add

def apply_vel

whilestepping

global vel_max

global height

local ad = head

loop while ad # null

local p_gp = mem(ad+1)

930
gp_xvel(p_gp) = vel_max * gp_zpos(p_gp) / height

gp_zvel(p_gp) = -vel_max * (gp_xpos(p_gp) - width) / height

ad = mem(ad)

endloop

end

set large @vel_max=1e-2 @height=5.0

step 100

_______________________________________________________________

Los puntos de la malla en el límite derecho tienen sus velocidades ajustadas en


cada paso de tiempo. La función FISH find_add se invoca antes de avanzar, para
almacenar las direcciones de los puntos correctos de la malla del límite en la
memoria principal de FLAC 3D, para evitar las búsquedas durante el cálculo.
(Consulte la Sección 2.5.2.6 en FISH volume para obtener más explicaciones
sobre cómo acceder a la memoria directamente.) Luego, la función apply_vel se
llama en cada paso para actualizar las velocidades de solo aquellos puntos de de
la malla cuyas direcciones están almacenadas.El perfil de velocidad de la pared
se ajusta a medida que cambia la geometría en el modo de gran deformación.
Tenga en cuenta que la velocidad dada en este ejemplo es demasiado alta para
una simulación realista; es para propósitos de demostración solamente.

3.3.3 Límites reales: elegir el tipo correcto

A veces es difícil saber qué tipo de condición de contorno aplicar a una superficie
particular del cuerpo que se modela. Por ejemplo, al modelar una prueba triaxial

931
de laboratorio, si ¿la carga aplicada por la platina se considerará como un límite
de tensión, o debería tratarse la platina como un desplazamiento rígido? Por su-
puesto, toda la máquina de prueba, incluida la platina, podría modelarse, pero
eso puede llevar mucho tiempo. (Recuerde que FLAC 3D tarda mucho en con-
verger si hay un gran contraste en rigideces.) En general, si el objeto que aplica
la carga es muy rígido en comparación con la muestra (digamos, más de 20 veces
más rígida), entonces puede tratarse como un límite rígido. Si esto es suave en
comparación con la muestra (digamos, 20 veces más suave), entonces puede mo-
delarse como un contorno. Claramente, la presión de un fluido que actúa sobre
la superficie de un cuerpo pertenece a la última categoría. Las zapatas en el suelo
a menudo se pueden representar como límites rígidos que se mueven con veloci-
dad constante para el propósito de encontrar la carga de colapso del suelo. Este
enfoque tiene otra ventaja: es mucho más fácil para controlar la prueba y obtener
un buen gráfico de carga / desplazamiento. Es bien sabido que las máquinas de
pruebas de rigidez son más estables que las máquinas de prueba blandas.

3.3.4 Límites artificiales

Los límites artificiales se dividen en dos categorías: planos de simetría y planos


de truncamiento.

3.3.4.1 Planos de simetría

A veces es posible aprovechar el hecho de que la geometría y la carga en un


sistema son simétricas alrededor de uno o más planos. Por ejemplo, si todo es
simétrico con respecto a una plano vertical, entonces los desplazamientos hori-
zontales en ese plano serán cero. Por lo tanto, podemos hacer plano a un límite

932
y fijar todos los puntos de la malla en la dirección horizontal usando el comando
FIX (por ejemplo, FIXx). Si las velocidades en el plano de simetría aún no son
cero, deben ponerse a cero con el Comando INICIAL (por ejemplo, INICIAL
xvelocidad = 0.0 ). Ambos comandos deben tener su rango dado como el plano
límite. En el caso considerado, las componentes y- y z- de la velocidad en el
plano vertical de simetría no se ve afectado y no debe fijarse. Se aplican consi-
deraciones similares a otros planos de simetría. Los planos de simetría también
se pueden establecer a lo largo de los límites que se encuentran en ángulos a ejes
de coordenadas x , y , z. Utilice el comando APPLY nvelocity = 0, por ejemplo.
Sin embargo, será necesario especificar también la palabra clave plane para pro-
porcionar correctamente el plano de simetría para la esquina de los puntos de la
malla (consulte los ejemplos 3.22 y 3.23 ).

3.3.4.2 Truncamiento de límites

Al modelar cuerpos infinitos (por ejemplo, túneles subterráneos) o cuerpos muy


grandes, puede que no sea posible cubrir todo el cuerpo con zonas, debido a las
limitaciones de memoria y tiempo de la computadora.Los límites artificiales se
colocan lo suficientemente lejos del área de interés para que el comportamiento
en esa zona no se ve muy afectada. Es útil saber qué tan lejos colocar estos límites
y que se pueden esperar errores en las tensiones y desplazamientos calculados
para el área de interés.

Se deben considerar varios puntos al seleccionar la ubicación de los límites arti-


ficiales:

933
1. Un límite fijo hace que se subestimen tanto las tensiones como los desplaza-
mientos, mientras que el límite de tensión hace lo contrario.

2. Los dos tipos de condiciones de contorno "entre corchetes" la verdadera solu-


ción, de modo que sea posible hacer dos pruebas con límites pequeños y obtener
una estimación razonable de la verdadera solución promediando los dos resulta-
dos.

3. El efecto de la ubicación de los límites es más notable para los cuerpos elásti-
cos porque los desplazamientos y los cambios de tensiones se limitan más cuando
hay un comportamiento plástico; ahí es una distancia de corte natural dentro de
la cual ocurre la mayor parte de la acción. El límite artificial se puede colocar un
poco más lejos sin errores graves. Sin embargo, cualquier límite artificial no debe
estar lo suficientemente cerca como para atraer el flujo plástico y, por lo tanto,
invalidar la solución.

Siempre es mejor ejecutar varios modelos (generales) primero, con diferentes


ubicaciones de límites, para evaluarla influencia potencial del límite en la res-
puesta calculada, antes de realizar el análisis detallado. Un ejemplo de evalua-
ción de este tipo se presenta en la sección Problem Solving Resolución del usua-
rio de FLAC bidimensional.

3.4 Condiciones iniciales

En todos los proyectos de ingeniería civil o minera, existe un estado de tensión


in situ en el terreno, antes de que cualquier excavación o construcción empiece.

934
En FLAC 3D , se intenta reproducir este estado in situ mediante el estableci-
miento de condiciones iniciales. Idealmente, la información sobre el estado ini-
cial proviene de mediciones de campo.Pero, cuando no están disponibles, el mo-
delo se puede ejecutar para una variedad de condiciones posibles. A pesar de que
el rango es potencialmente infinito, hay una serie de factores limitantes (por
ejemplo, el sistema debe estar equilibrado, y los criterios de rendimiento elegidos
no deben violarse en ninguna parte).

En una capa uniforme de suelo o roca con una superficie libre, las tensiones ver-
ticales suelen ser iguales a gρz ,donde g es la aceleración gravitacional, ρ es la
densidad de masa del material y z es la profundidad debajo de la superficie. Sin
embargo, las tensiones horizontales in situ son más difíciles de estimar. Hay una
creencia común, pero errónea, de que existe una relación "natural" entre la ten-
sión horizontal y vertical, dada por ν / ( 1 - ν) , donde ν es la relación de Poisson.
Esta fórmula se deriva de la suposición de que la gravedad se aplica repentina-
mente a una masa de material elástico en la que el movimiento lateral se previene.
Esta condición casi nunca se aplica en la práctica, debido a los repetidos movi-
mientos tectónicos, falla de material, remoción de sobrecarga y tensiones blo-
queadas debido a fallas y localización (ver Sección 3.10.3). Por supuesto, si tu-
viéramos suficiente conocimiento de la historia de un volumen particular de ma-
terial, podríamos simular todo el proceso numéricamente para llegar a las condi-
ciones iniciales para nuestras obras de ingeniería planificadas, pero este enfoque
no suele ser factible. Normalmente, comprometemos: un conjunto de tensiones
está instalado en la malla y luego se ejecuta FLAC 3D hasta que se obtiene un
estado de equilibrio.

935
Es importante darse cuenta de que hay un número infinito de estados de equili-
brio para cualquier sistema dado. En las siguientes secciones, examinaremos si-
tuaciones progresivamente más complicadas y las formas en que se pueden es-
pecificar las condiciones iniciales. Se anima al usuario a experimentar con los
distintos archivos presentados.

3.4.1 Esfuerzos uniformes - sin gravedad

Para una excavación subterránea profunda, la variación gravitacional de la ten-


sión de arriba a abajo de la excavación puede descuidarse porque la variación es
pequeña en comparación con la magnitud de tensión que actúa sobre el volumen
de roca a modelar. El comando SET gravity puede omitirse,haciendo que la ace-
leración gravitacional se establezca por defecto en cero. Las tensiones iniciales
se instalan con el Comando INITIAL . Por ejemplo,

ini sxx = -5e6 syy = -1e7 szz = -5e6

Los componentes σ 11 (o σ xx ), σ 22 (o σ yy ) y σ 33 (o σ zz ) están configurados


para esfuerzos de compresión de −5 x10 6 , −10 a la 7 y −5X10 6 , respectiva-
mente, en toda la malla. Se pueden agregar parámetros de rango si las tensiones
se limitarán a una submalla. El comando INITIAL establece todas las tensiones
a los valores dados, pero no hay garantía de que las tensiones estén en equilibrio.
Hay al menos dos posibles problemas. Primero, las tensiones pueden violar el
criterio de rendimiento de un modelo no lineal que se tiene asignado a la malla.
En este caso, el flujo de plástico ocurrirá inmediatamente después de que el co-
mando STEP es dado, y las tensiones se reajustarán. Esta posibilidad debe veri-
ficarse realizando un paso de prueba y examinar la respuesta (por ejemplo,

936
PLOT zone colorby state). En segundo lugar, las tensiones prescritas en el lí-
mite de la malla puede no ser igual a las tensiones iniciales dadas. En este caso,
los puntos de los límites de la malla empezara a moverse tan pronto como se dé
un comando STEP . Nuevamente, se debe verificar la salida (por ejemplo,
PLOTvelocity) para esta posibilidad. El ejemplo 3.25 muestra un conjunto de
comandos que producen tensiones iniciales que están en equilibrio con las ten-
siones límite prescritas.

Ejemplo 3.25 Tensiones iniciales y de contorno en equilibrio

_______________________________________________________________

gen zone brick size 6 6 6

model mech elas

ini sxx=-5e6 syy=-1e7 szz=-2e7

apply sxx=-5e6 range x -0.1 0.1

apply sxx=-5e6 range x 5.9 6.1

apply syy=-1e7 range y -0.1 0.1

apply syy=-1e7 range y 5.9 6.1

apply szz=-2e7 range z -0.1 0.1

apply szz=-2e7 range z 5.9 6.1

_______________________________________________________________

937
Por supuesto, si el contorno es FIX ed fijado, en lugar de estar controlado por
tensión, las tensiones iniciales estarán en equilibrio automáticamente: el co-
mando APPLY no es necesario. Consulte la Sección 3.3 para obtener más deta-
lles.sobre las condiciones de contorno y el comando APPLY en particular.

938

MECÁNICA DE ROCAS, GEOTECNIA Y GEOMECÁNICA 
EN LA INGENIERÍA DE MINAS 
Fredy Rijalba Palacios 
 
1 
 
 
MÉTODOS NUMÉRICOS 
EN
2 
 
INDICE 
2. 
INTRODUCCIÓN .............................................................................................
3 
 
Capítulo 36: MÉTODOS DE HUNDIMIENTO ..................................................................686 
Capítulo 37
4 
 
MÉTODOS NUMÉRICOS EN 
MINERÍA CON FLAC3D 
1. INTRODUCCIÓN 
En este Manual Técnico se pretende ayudar a nuestros alumno
5 
 
• el estudio y diseño geomecánico de piques, pozos y chimeneas,  
• análisis y diseño de presas de residuos mineros, e
6 
 
el ejercicio de su profesión. 
FLAC3D es una de las herramientas más poderosas de MODELIZACIÓN NU-
MÉRICA EN MINERÍA;
7 
 
La experiencia en el campo de la MODELIZACIÓN NUMÉRICA EN MINE-
RÍA CON FLAC3D implica: 
- 
Aplicación del código numé
8 
 
 
2. ÍNDICE  
El MANUAL tiene una estructura muy completa y se desarrolla en varios módulos: 
Tema 1:  Introducción a
9 
 
Tema 25: Modelo Numérico para Simulación de daños producidos por voladuras 
Tema 26: Modelo Numérico para Simulación d
10 
 
en Sociedad Minero Metalúrgica Peñarroya (España); ha sido consultor en te-
mas de perforación, voladura, ingeniería

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