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Escuelas de Administración y Toma de Decisiones

El documento presenta diferentes teorías sobre la administración pública y la toma de decisiones, incluyendo cuatro enfoques principales para la administración pública y el modelo de 'tarro de basura' propuesto por John Kingdon para explicar el proceso de toma de decisiones en organizaciones.

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Escuelas de Administración y Toma de Decisiones

El documento presenta diferentes teorías sobre la administración pública y la toma de decisiones, incluyendo cuatro enfoques principales para la administración pública y el modelo de 'tarro de basura' propuesto por John Kingdon para explicar el proceso de toma de decisiones en organizaciones.

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Escuelas de administración:

 Escuela Clásica: Esta escuela se desarrolló a principios del siglo XX y se centra


en los principios de la administración científica propuesta por Frederick Taylor,
así como en los principios de la administración general de Henri Fayol. Se
enfoca en la eficiencia y la división del trabajo para mejorar la productividad
organizacional.
 Escuela de las Relaciones Humanas: Surgió como una reacción a la rigidez de
la escuela clásica. Esta escuela destaca la importancia de las relaciones
interpersonales en el lugar de trabajo y reconoce el impacto del factor humano
en la productividad. El experimento de Hawthorne es uno de los eventos clave
que influyeron en el desarrollo de esta escuela.
 Escuela de la Teoría de Sistemas: Esta escuela considera a las organizaciones
como sistemas complejos que interactúan con su entorno. Se enfoca en
comprender las interrelaciones entre las partes de una organización y cómo estas
contribuyen al funcionamiento global de la misma.
 Escuela del Comportamiento: Esta escuela se basa en la psicología y la
sociología para comprender el comportamiento individual y grupal en el
contexto organizacional. Se centra en cómo motivar y liderar a las personas para
lograr los objetivos organizacionales.
 Escuela de la Contingencia: Esta escuela sostiene que no existe un enfoque
único para la administración que sea aplicable en todas las situaciones. En
cambio, aboga por adaptar las prácticas administrativas a las circunstancias
específicas del entorno y la situación.
 Escuela de la Calidad Total: Esta escuela se centra en la mejora continua y la
satisfacción del cliente como principios fundamentales. Se basa en la idea de que
la calidad debe estar integrada en todos los aspectos de la organización y que
todos los miembros deben estar comprometidos con la excelencia.

Teorías sobre el determinismo


 El determinismo es una perspectiva que sostiene que nuestras decisiones y
acciones están mayormente determinadas por factores externos e internos que
escapan a nuestro control consciente. Según esta visión, nuestras elecciones son
influenciadas por elementos estructurales del entorno y por nuestra propia
interioridad, limitando así nuestra capacidad de decisión real. Esto implica que
nuestras acciones parecen seguir un curso preestablecido, casi como reflejos
automáticos de las fuerzas que nos rodean y nos moldean.

Esta visión reduce nuestra responsabilidad en las decisiones, ya que sugiere que
estamos sujetos a fuerzas que van más allá de nuestra voluntad individual.
Factores como sistemas de creencias, instituciones sociales, y estructuras de
poder, como el mercado o el sistema político, actúan como influencias
determinantes sobre nuestras acciones. Bajo el determinismo, la responsabilidad
de nuestras decisiones se descarga en estas instancias externas.

 Por otro lado, el no determinismo presenta una perspectiva opuesta, destacando


la capacidad de los individuos para tomar decisiones con mayor libertad, aunque
aún influidos por su entorno. El liberalismo y el marxismo son dos enfoques que
proponen esta visión. El liberalismo enfatiza la lógica lineal, la racionalidad y la
libertad individual como bases para la toma de decisiones, mientras que el
marxismo plantea la posibilidad de transformar las condiciones opresivas a
través de la acción humana colectiva, basada en una conciencia liberadora.

Ambos enfoques ven al individuo y a la sociedad como capaces de transformarse


y de influir en su entorno. Destacan el papel de la ideología en la toma de
decisiones y reconocen la capacidad humana para construir su propio destino y
el de la sociedad.
En resumen, mientras que el determinismo reduce la responsabilidad individual al
considerar que nuestras acciones están mayormente determinadas por fuerzas externas,
el no determinismo sostiene la posibilidad de que los individuos tengan un grado de
libertad para tomar decisiones y transformar su entorno.

2 teorías clásicas que explican diferentes modos de toma de decisiones:


 La teoría de la elección racional sugiere que las decisiones se toman con base
en buscar el mejor resultado posible, considerando todas las alternativas y
seleccionando aquella que se percibe como la más útil para alcanzar los
objetivos. Sin embargo, en la práctica, es poco probable que las decisiones
gubernamentales se ajusten a estas condiciones ideales debido a la complejidad
y la inestabilidad del entorno político. En cambio, la elección se centra en
encontrar la "mejor solución posible" dadas las circunstancias, limitaciones y
preferencias de los actores políticos.
 La teoría de la elección racional limitada reconoce las limitaciones del modelo
racional puro y propone un enfoque más realista. Esta teoría se basa en la idea de
que el comportamiento humano no siempre es completamente racional y que es
imposible examinar todas las alternativas para determinar la mejor opción.
Además, reconoce que existen aspectos psicológicos, como la disonancia
cognitiva, que influyen en la toma de decisiones. Por lo tanto, en lugar de buscar
el mejor resultado absoluto, este enfoque se centra en encontrar una solución
satisfactoria dadas las limitaciones y las condiciones del momento.

 El incrementalismo, una variante de la teoría de la elección racional


limitada, propone abordar los problemas públicos mediante pequeños
pasos o ajustes graduales, en lugar de buscar soluciones radicales o
transformaciones estructurales. Este enfoque reconoce la limitada
capacidad de control sobre el entorno y se enfoca en operar los "valores
marginales" de los problemas, es decir, en buscar mejoras incrementales
en lugar de soluciones definitivas. Esto permite una gestión más
pragmática y menos arriesgada, adaptándose a las limitaciones y
resistencias presentes en el entorno político y social.

En resumen, mientras que la teoría de la elección racional busca la mejor opción posible
de manera idealizada, la teoría de la elección racional limitada y el incrementalismo
reconocen las limitaciones y complejidades del proceso de toma de decisiones políticas,
proponiendo enfoques más realistas y pragmáticos. Estos enfoques permiten gestionar
los problemas públicos de manera más flexible y adaptativa, aunque también pueden
limitar la capacidad de abordar transformaciones estructurales en la sociedad.

El modelo organizacional de toma de decisiones "Tarro de Basura", propuesto por


John Kingdon, se basa en la idea de "anarquías organizadas", donde hay tres
características principales: preferencias problemáticas, tecnología poco clara y
participación fluida.
 Preferencias problemáticas: Este concepto se refiere a la falta de
claridad en cuanto a las preferencias y objetivos de los actores dentro de
la organización. En lugar de tener metas bien definidas, los individuos
pueden mantener posiciones poco definidas que se adaptan a medida que
evolucionan las circunstancias. Esto puede deberse a la naturaleza
compleja y a menudo contradictoria de los problemas a los que se
enfrenta la organización.

 Tecnología poco clara: Aquí, "tecnología" se refiere al conjunto de


procesos y métodos utilizados para lograr los objetivos de la
organización. En una "anarquía organizada", los miembros pueden tener
una comprensión fragmentaria de cómo funcionan realmente esos
procesos y cómo encajan en el panorama general de la organización. Esto
puede conducir a una operación principalmente por ensayo y error, con
aprendizaje derivado de la experiencia y la resolución de crisis.

 Participación fluida: Debido a la falta de objetivos claros, la


pertenencia y el compromiso con la organización pueden estar más
relacionados con la percepción del liderazgo o la dirección como una
fuerza cohesiva y de referencia. Los miembros pueden mantener una
actitud participativa, alerta a los cambios y directrices, debido a la
necesidad de adaptarse a circunstancias cambiantes y a la falta de reglas
y objetivos claros.
En este modelo, hay cuatro flujos separados: problemas, soluciones, participantes y
recursos, y oportunidades de elección. Cada uno de estos flujos tiene su propia dinámica
y vida independiente de los otros. Kingdon compara este proceso con un "tarro de
basura", donde se depositan diferentes elementos sin una lógica sistémica clara, y la
decisión final surge de cómo estos elementos se mezclan y procesan.
El modelo no sigue un proceso detallado y racional de toma de decisiones, ya que se
basa en la interacción de estos flujos separados que se acoplan en momentos críticos.
Estos acoplamientos crean lo que Kingdon llama una "ventana política", que es una
oportunidad temporal para avanzar en una propuesta específica en la agenda política.

Las teorías para la administración pública se pueden resumir en cuatro enfoques


principales:
 Teorías Neoclásicas: Estas teorías se centran en la explicación y predicción
basadas en elecciones racionales. La toma de decisiones se considera en un
contexto normativo donde se minimizan la incertidumbre y la subjetividad, y se
enfatizan la racionalidad, objetividad y eficiencia. La administración pública se
ve como una "maquinaria" jerárquica, regida por normas y procedimientos, con
una orientación hacia la superioridad técnica.

 Teorías de Sistemas: Estas teorías se enfocan en aspectos organizacionales e


instrumentales, considerando las interdependencias sistémicas de los entornos,
insumos, procesos y productos organizativos. La administración pública se
concibe como un ecosistema integral, similar a un organismo biológico, que
requiere equilibrio constante para alcanzar sus metas.

 Teorías basadas en las Relaciones Humanas: Estas teorías buscan integrar las
necesidades individuales y organizacionales mediante procesos participativos
liderados democráticamente. Se enfocan en la construcción de objetivos
colectivos que satisfagan tanto las necesidades individuales como las
organizacionales, creyendo que el crecimiento y desarrollo de los miembros
beneficiará a la organización en su conjunto. La integración es fundamental en
este enfoque.

 Teorías de Mercado: Estas teorías se basan en la maximización de la utilidad


acumulativa, respondiendo a las diversas necesidades de los usuarios. Se centran
en los procesos de intercambio económico, asignación de recursos y
estimaciones de costos-beneficios. El diseño organizacional se basa en
estructuras eficientes para asignar recursos y maximizar la utilidad agregada,
siguiendo la racionalidad de los sistemas de mercado dominantes.

Modelos de gestión pública:


 El modelo burocrático se basa en normas y actividades, con la pirámide
jurídica como su elemento central, respaldada por la constitución, leyes y
normativas derivadas. Surgió de la idea de Weber para garantizar imparcialidad
y equidad frente a la ley, protegiendo a los ciudadanos de posibles abusos.
Aunque eficaz para situaciones predecibles y repetitivas, necesita
complementarse con enfoques como la gestión por objetivos para abordar
desafíos como la implementación de políticas públicas y la satisfacción
ciudadana. La conexión entre este modelo y las políticas públicas es indirecta, lo
que ha llevado a recurrir a la gestión por objetivos para mejorar la evaluación y
asignación de recursos.

 La gestión por objetivos implica establecer metas alineadas con las demandas y
valores de la administración pública, pero en una cultura burocrática arraigada,
estas metas pueden perder su motivación debido al control jerárquico. Para
superar esto, es necesario trabajar en los valores y la cultura organizacional para
convertir los objetivos en acciones concretas que cambien la realidad. Todos en
la organización deben conocer y seguir estos objetivos, con sistemas de
indicadores para su evaluación.
La dirección participativa por objetivos debe involucrar a todos los niveles,
incluyendo al personal contratado temporalmente, superando la precariedad
contractual y fomentando la identificación con la institución pública.
Además, el modelo burocrático debe complementarse con la gestión por
objetivos y valores, reconociendo que la gestión pública involucra a una
variedad de actores, desde ciudadanos hasta funcionarios públicos. Es un
proceso colectivo que requiere la participación de todos los interesados.

 La dirección por valores no busca reemplazar la gestión por objetivos, sino


complementarla. Su objetivo es transformar la cultura burocrática hacia una
visión estratégica que mejore la implementación de políticas públicas y el
servicio a la sociedad.
Para lograr esto, promueve valores como la creatividad, la participación, la
profesionalización, la confianza mutua, la comunicación efectiva, el trabajo en
equipo y el aprendizaje continuo. También enfatiza la responsabilidad y el
autocontrol, y busca mejorar los procesos mediante auditorías de riesgo y la
búsqueda de mejoras constantes.
Este enfoque es especialmente útil en contextos donde la planificación es difícil
debido a cambios constantes, adaptándose a las circunstancias y promoviendo
valores que impulsen la mejora y la eficacia en la gestión pública.
 La coconstrucción pública es un proceso dinámico en el que la organización
pública se desarrolla y evoluciona gracias a la interacción de diversos actores,
tanto internos como externos. Estos actores incluyen al poder legislativo, al
ejecutivo (como ministros y secretarios), a los actores sociales internos de la
administración pública (como diferentes unidades y niveles jerárquicos), y a los
actores sociales externos (como grupos de presión, usuarios y organizaciones no
gubernamentales).
Es fundamental comprender que la organización pública no se forma solo por
normativas o voluntad política, sino por la interacción de todos estos actores.
Por lo tanto, tanto la construcción como la gestión de una organización pública
requieren entender y trabajar con estos factores para alcanzar los objetivos
organizacionales.
Diferencias y semejanzas entre las escuelas de administración y los modelos de gestión
pública:
Determinismo vs. No determinismo:
 Determinismo: Las teorías de la elección racional y la burocracia se alinean con
el determinismo, ya que sugieren que las decisiones y acciones están
mayormente determinadas por factores externos e internos. Por ejemplo, la
burocracia se basa en normas y procedimientos que limitan la autonomía
individual.

 No determinismo: Por otro lado, el enfoque de la gestión por objetivos y la


dirección por valores se relacionan con el no determinismo, ya que reconocen la
capacidad de los individuos para tomar decisiones con cierta libertad y
transformar su entorno. Estos modelos promueven la participación y la
autonomía, permitiendo a los actores adaptarse a las circunstancias cambiantes.
Teorías de toma de decisiones:
 Las teorías de la elección racional y la burocracia reflejan un enfoque más
racional y normativo en la toma de decisiones, centrándose en la eficiencia y la
objetividad.

 En contraste, la gestión por objetivos y la dirección por valores reconocen las


limitaciones del modelo racional puro y proponen enfoques más flexibles y
realistas, que tienen en cuenta las preferencias problemáticas y la participación
fluida de los actores.
Modelos organizacionales de toma de decisiones:
 El modelo burocrático se basa en normas y procedimientos rígidos, reflejando
una visión más determinista de la toma de decisiones.

 En cambio, la gestión por objetivos y la dirección por valores promueven una


participación más fluida y adaptativa, permitiendo una toma de decisiones más
flexible y orientada a objetivos.
Modelos de gestión pública:
 La burocracia se centra en la eficiencia y la racionalidad, siguiendo una lógica
determinista en la toma de decisiones.

 La gestión por objetivos y la dirección por valores introducen elementos de no


determinismo al permitir una mayor participación y autonomía de los actores, así
como una adaptación a las circunstancias cambiantes.

 La coconstrucción pública reconoce la complejidad de los procesos de toma de


decisiones al involucrar a una variedad de actores tanto internos como externos,
reflejando una perspectiva no determinista de la gestión pública.
En resumen, las escuelas de administración tradicionales tienden a ser más deterministas
en su enfoque de toma de decisiones, mientras que los modelos de gestión pública
modernos buscan incorporar elementos del no determinismo incluyendo más
flexibilidad y participación de los actores. Esto muestra una evolución en la
comprensión de cómo gestionar en entornos cambiantes y diversos.
Aquí hay una comparación entre las escuelas de administración y los modelos de
gestión pública, centrándose en sus diferencias y similitudes:
Determinismo vs. No determinismo:
 Las escuelas de administración tradicionales, como la Escuela Clásica y la
Teoría de la Elección Racional, reflejan un enfoque determinista, donde las
decisiones y acciones están mayormente determinadas por factores internos y
externos.
Ej.: Una fábrica donde cada trabajador tiene tareas específicas asignadas y debe
seguirlas sin desviarse del proceso establecido.
 En contraste, modelos de gestión pública contemporáneos, como la gestión por
objetivos y la dirección por valores, adoptan un enfoque no determinista,
reconociendo la capacidad de los individuos para tomar decisiones y adaptarse a
las circunstancias.
Ej.: En un proceso de gestión por objetivos en una entidad, se puede permitir a los
empleados tomar decisiones sobre cómo alcanzar ciertos objetivos específicos,
adaptándose a medida que surgen nuevos desafíos.
Teorías de toma de decisiones:
 Las teorías clásicas como la de la Elección Racional reflejan un enfoque más
racional y normativo en la toma de decisiones, centrándose en la eficiencia y la
objetividad.
Ej.: Una oficina gubernamental donde se siguen estrictamente reglas establecidas
para asignar recursos y tomar decisiones para garantizar la eficiencia y la
objetividad.

 Modelos más contemporáneos como la gestión por objetivos y la dirección por


valores reconocen las limitaciones del modelo racional puro y proponen
enfoques más flexibles y realistas, que tienen en cuenta las preferencias
problemáticas y la participación fluida de los actores.
Ej.: Una organización en donde se fomenta la participación y la colaboración de
todos los miembros para generar ideas y tomar decisiones de manera más flexible y
adaptativa.
Modelos organizacionales de toma de decisiones:
 Los modelos tradicionales, como la burocracia, se basan en normas y
procedimientos rígidos, reflejando una visión más determinista de la toma de
decisiones.
Ej.: En una institución educativa con una estructura burocrática todas las decisiones
deben pasar por múltiples niveles de aprobación y seguir un proceso definido.
 En cambio, modelos más contemporáneos, como la gestión por objetivos y la
dirección por valores, promueven una participación más fluida y adaptativa,
permitiendo una toma de decisiones más flexible y orientada a objetivos.
Ej.: En una institución gubernamental que adopte un enfoque de dirección por
valores, la toma de decisiones es más ágil y flexible, con más autonomía para los
empleados en la búsqueda de soluciones.
Modelos de gestión pública:
 La burocracia se centra en la eficiencia y la racionalidad, siguiendo una lógica
determinista en la toma de decisiones.
 Modelos más contemporáneos, como la gestión por objetivos y la dirección
por valores, introducen elementos de no determinismo al permitir una mayor
participación y autonomía de los actores, así como una adaptación a las
circunstancias cambiantes.
 La coconstrucción pública reconoce la complejidad de los procesos de toma de
decisiones al involucrar a una variedad de actores tanto internos como externos,
reflejando una perspectiva no determinista de la gestión pública.
Ej.: En lugar de que solo el gobierno decida sobre un proyecto de
infraestructura, se involucra a la comunidad local, organizaciones civiles y
empresas para contribuir con ideas y recursos, garantizando así una mayor
efectividad en las decisiones.
En resumen, las escuelas de administración tradicionales tienden a ser más deterministas
en su enfoque de toma de decisiones, mientras que los modelos de gestión pública
modernos buscan incorporar elementos del no determinismo incluyendo más
flexibilidad y participación de los actores. Esto muestra una evolución en la
comprensión de cómo gestionar en entornos cambiantes y diversos.

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