6-12-1842 La batalla clave de Arroyo Grande
Rubén I. Bourlot
El 6 de diciembre de 1842 los ejércitos de la Confederación al mando de Manuel Oribe derrotaron
a las fuerzas comandadas por Fructuoso Rivera en Arroyo Grande, en las cercanías de la actual
ciudad de San Salvador. De esa manera se canceló definitivamente el proyecto alentado por el
estado de Río Grande (Brasil) y las diplomacias inglesa y francesa de crear la Federación del
Uruguay.
La historiadora Marta Nikel sostiene que "esta batalla venció y destruyó el plan del uruguayo
(Fructuoso) Rivera, quien quería formar la llamada 'Federación del Uruguay, Uruguay Mayor' o
'Estado Oriental del Paraná' anexando al Uruguay las provincias de Entre Ríos, Corrientes
pertenecientes a Argentina y la de San Pedro al Sur Río Grande que dependía del Imperio del Brasil
y con el tiempo anexar Paraguay, contando disimuladamente con el apoyo de Inglaterra y Francia
que pretendían el dominio de los ríos Paraná y Uruguay.
"Muchas fueron las publicaciones que exaltaron esta batalla como así también misivas de
felicitaciones al general Urquiza, entre otras las de Don Felipe Ibarra, veterano gobernador de
Santiago del Estero, felicitándolo por el triunfo ‘de la célebre jornada de las Puntas de Arroyo
Grande’".
La Federación del Uruguay
El proyecto de la Federación del Uruguay se remontaba a 1838 cuando se había pergeñado la idea
de formar un nuevo estado “tapón”, o una ampliación del estado del Uruguay, con restos de la
Confederación Argentina, Brasil y eventualmente el Paraguay. Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe
eran parte del proyecto y con esta maniobra quitaba a la Confederación Argentina el dominio de
los ríos Uruguay y Paraná. Hacia 1840, tras el fracaso del bloqueo francés a los puertos de la
Confederación, la iniciativa cobró nuevos bríos con la firma de un convenio (5 de julio de 1841)
entre el entonces presidente uruguayo Rivera con el presidente de Río Grande, Bento Gonçalves,
para apoyarse mutuamente en su avance sobre el Litoral. También era de la partida el aventurero
italiano Giuseppe Garibaldi. En tanto en Entre Ríos el gobernador Pascual Echagüe venía de sufrir
una dura derrota en Caaguazú.
En enero de 1842 el general Carlos María Paz con el apoyo de los gobernadores de Corrientes,
Pedro Ferré, de Santa Fe, Juan Pablo López, y Fructuoso Rivera, invadió Entre Ríos y designó
gobernador a Pedro Pablo Seguí y luego asumió la gobernación el propio general Paz. Fracasado el
intento de someter a la indómita Entre Ríos y avanzar hacia Buenos Aires para atacar al gobierno
de Juan Manuel de Rosas, éste envió al general Manuel Oribe en auxilio del gobernador electo
Justo José de Urquiza que en ese momento se encontraba atrincherado en la isla Tonelero. Oribe
regresaba del norte del país con las fuerzas de la Confederación después de haber combatido a la
liga unitaria. Con el éxito de la campaña y la muerte de uno de los líderes de la oposición unitaria,
el general Juan Galo Lavalle, quedaba a disposición para reprimir a los invasores del Litoral.
Arroyo Grande
En Entre Ríos, tras la precipitada partida de Paz y sus fuerzas, el peligro no había cesado puesto
que el voluntarioso Garibaldi avanzaba por el Paraná y, salvando todos los obstáculos, llegó hasta
Costa Brava, al norte de La Paz, donde fue alcanzado y derrotado por la escuadra del almirante
Guillermo Brown los primeros días de agosto.
En diciembre Rivera con su ejército, que se encontraba aún en Gualeguay, se desplazó desde
Galarza hacia la costa del Uruguay para interceptar a Oribe en Arroyo Grande. Hasta el lugar se
habían dirigido los ejércitos combinados de Oribe, desde Paraná, y de Urquiza que partió desde el
Tonelero, en el Delta.
En las primeras horas del 6 de diciembre se desató la batalla. Según los analistas este fue uno de
los enfrentamientos más encarnizados y sangrientos de la época donde participaron 8.000
hombres de Rivera y 9.000 de Oribe y Urquiza. Rivera fue derrotado, perdió el parque completo y
casi toda la caballada. “Todo se perdió” escribió en sus Memorias el general oriental César Díaz
que combatió con las tropas de Rivera quien “huyó él primero de todos estando aun indecisa la
batalla. Arrojó el sombrero, su pistola, el rico poncho de vicuña y en mangas de camisa se escurrió
por el monte… Pasó a nado los riachos disparando como una gama y de isla en isla llegó a la costa
Oriental.
“La confusión fue horrible por todos lados. Los orientales y los correntinos huían desbandados por
aquel campo, en dirección a Corrientes los unos, a las costas del Uruguay los otros. Cuatro mil
hombres de caballería enemiga de Oribe siguieron acuchillándolos sin cuartel hasta el día
siguiente”.
Rivera se dirigió hacia el norte y a las cuatro de la tarde llegó a Concordia. Desde ahí abandonó
apresuradamente el territorio de la provincia arrojándose a las aguas del Uruguay, recaló en Salto
y buscó refugio en Brasil.
El dominio de Oribe y su mentor el encargado de la Confederación Juan Manuel de Rosas, como
consecuencia de esta operación, se hizo absoluto en el todo el país.
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Imágenes
- El arroyo Grande
- Manuel Oribe
- San Salvador - Monumento a la Batalla de Arroyo Grande
- Pintura de Carlos Descalzo (1813 - 1879)