Unidad 13: Fomenta la ciudadanía digital y
el comportamiento adecuado en línea
Introducción 5 min
Enseña a los alumnos sobre la privacidad y la seguridad en Internet 25 min
Promueva una presencia en línea segura y responsable 25 min
Revisión de la unidad 13 10 min
Introducción
Es indudable que el mundo actual siempre será digital en cierta medida. Las escuelas siempre
cumplieron una función importante en formar a los alumnos como buenos ciudadanos, y esa
función ahora se extiende también al mundo digital. Las últimas clases de esta unidad de
Aspectos básicos nos presentan ciertas acciones importantes que debemos realizar para
asegurarnos de que nuestros alumnos tengan una experiencia en línea positiva.
¿Qué aprenderás?
En esta unidad, aprenderás los siguientes temas:
Cómo protegerte con contraseñas seguras
Cómo reconocer los engaños
Cómo se constituye tu huella cibernética
Cómo administrar tu identidad en línea
La importancia de la configuración de privacidad
Cómo desarrollar la capacidad de recuperación para poder afrontar los desafíos
Si ya conoces este material, no dudes en pasar a la Revisión de la unidad, que se encuentra al
final.
¿Qué productos abarcaremos?
Utilizaremos estos productos a lo largo de esta unidad. No es necesario que los domines, pero
si nunca los utilizaste, tómate un momento para familiarizarte con ellos. Para obtener ayuda,
haz clic en los íconos que se encuentran debajo.
Chrome
Enseña a los alumnos sobre la
privacidad y la seguridad en
Internet
Toma buenas decisiones
Internet es un lugar. Un lugar muy grande. Al igual que en el mundo real, donde debes tener
cuidado en ciertos lugares, también debes tener un poco de cuidado en ciertos lugares del
mundo digital. Piensa en el pueblo o ciudad en que vives. Probablemente sea un lugar muy
bonito, pero sabes que hay zonas que no puedes recorrer de noche, callejones que te conviene
evitar y momentos del día que no son tan seguros como otros. Es probable que algunos
lugares a los que pueden ir los adultos no sean adecuados para los niños.
Lo mismo sucede con Internet. Existen muchos sitios de Internet que son completamente
seguros y que, por lo general, se pueden explorar sin preocupaciones. Sin embargo, existen
otros lugares que son mucho menos seguros. Incluso puede haber lugares que tendrías que
evitar por completo.
Si eres sensato, seguramente no asumes riesgos innecesarios y sabes qué medidas tomar para
que el mundo real sea un lugar seguro. Lo mismo sucede con el mundo digital. Así como les
enseñas a tus propios hijos a cruzar la calle de forma segura o a que eviten hablar con extraños,
es necesario enseñarles a los niños cómo protegerse en el mundo digital.
Esto no quiere decir que Internet sea un lugar esencialmente malo, sino que sería un error no
enseñarles a los niños los riesgos asociados. Deben saber cómo comportarse en línea, ser
respetuosos con los demás y mantener un nivel adecuado de privacidad personal. Esto implica
tomar precauciones sensatas con respecto a nuestra identidad y administrar las contraseñas y
las cuentas. Dado que la Web se vuelve cada vez más personal, la necesidad de estar
conectado no va a desaparecer, y por este motivo necesitamos enseñarles a los niños a manejar
la información sensible de acceso.
Por último, ya sea que estés en línea o sin conexión, siempre debes alejarte de los problemas
cuando los reconoces. Permanecer seguro en el mundo digital supone mantener un sano
escepticismo con respecto al contenido que lees, poder detectar una estafa o un engaño, y
comprender que hay cosas que son demasiado buenas para ser ciertas.
Mantente alerta para estar protegido
Haz clic en las siguientes tarjetas para escuchar algunas sugerencias sobre cómo mantenerte
seguro y protegido en línea.
En mi opinión, una de las primeras medidas que puedes tomar para estar protegido en Internet
es tener una contraseña segura. Debe ser una contraseña que te resulte fácil de recordar, pero
que sea difícil de adivinar. ¿Sabías que una de las contraseñas más comunes es simplemente
"contraseña"? Es verdad. ¿Y sabes qué? Los atacantes también lo saben, por lo que te
recomiendo que no uses esa palabra como contraseña. Una buena contraseña debe contener
al menos ocho caracteres y estar compuesta por letras, números e incluso caracteres especiales,
como $ o @. El sentido de las contraseñas es que los demás no puedan adivinarlas, por lo que
no deben ser evidentes. Una buena idea es pensar en una frase que conoces y convertirla en
contraseña. Por ejemplo, puedes usar una contraseña como LVeU&TlD42. Es muy difícil adivinar
esa contraseña, pero si leíste el libro "Guía del viajero intergaláctico", es probable que recuerdes
la frase "La vida, el universo y todo lo demás, 42". Actualmente, las contraseñas son parte de
nuestras vidas, por lo que debes tomarte un tiempo para enseñarles a los alumnos cómo crear
una contraseña segura y fácil de recordar.
Si una contraseña es segura, entonces, dos contraseñas deben ser aún más seguras. Para
proteger las cuentas cuando accedes desde una computadora nueva, es probable que te
convenga habilitar una función llamada Verificación en dos pasos. Es una forma sofisticada de
decir que tienes dos contraseñas en lugar de una. Piénsalo como una puerta con dos
cerraduras. Aunque cuentes con una de las llaves, esa llave no sirve de nada sin la otra. Una vez
que habilitas esta opción en la cuenta de Google, la segunda parte de la contraseña se envía a
tu teléfono como un código de seis dígitos, o bien puedes usar la aplicación para generar una
contraseña aleatoria. El motivo por el cual la Verificación en dos pasos es tan segura es que
requiere algo que conoces (la contraseña) y algo que tienes contigo (por ejemplo, el teléfono).
Parece complicado, pero realmente no lo es. Además, la seguridad adicional que recibes supera
con creces este pequeño inconveniente. Esta función mantiene protegida la información de la
escuela y tú puedes estar tranquilo de que usas Internet de forma segura.
Cuando comienzas a usar Internet, hay algunas cosas de las que puedes estar seguro. Puedes
estar seguro de que no fuiste seleccionado al azar para ganar un importante premio
(especialmente si no compraste un número de lotería). Puedes estar seguro de que ningún
pariente lejano te dejó una herencia de USD 10,000,000. ¿Y ese príncipe extranjero que necesita
tus datos personales? No existe. ¿Y los dos años de mala suerte que caerán sobre ti si no
reenvías un correo electrónico? No sucederá. ¿Y ese otro correo electrónico que se supone que
debes reenviar a cinco personas para evitar una muerte segura? Eso tampoco sucederá. La
verdad es que la gente no regala su dinero a extraños y que no hay forma de que puedas sufrir
algún daño por no reenviar un correo electrónico. El mundo no funciona así. Lo sabes. Lo sé.
Por ese motivo, no debes caer en la trampa. Borra el mensaje y olvídate. Si les enseñas a los
alumnos a detectar estos engaños, los ayudas a que desarrollen una habilidad que los
mantendrá seguros aún cuando sean adultos.
Dado que los alumnos comparten las laptops, es importante que cada uno comience a trabajar
con una computadora limpia que no contenga datos de otros alumnos. Aquí es donde entra en
juego la ventana de incógnito. Esta ventana es un modo especial de Chrome que te permite
trabajar en línea sin que se registre la información. Luego, cuando abandonas la computadora,
desaparecen los datos: el historial de navegación, las cookies, los formularios que completaste y
las contraseñas que utilizaste. Esto protege los datos de los usuarios y le garantiza al siguiente
alumno que utilizará un dispositivo limpio.
La clave son las contraseñas
Todos los alumnos deben aprender a administrar sus contraseñas eficazmente. Con la amplia
popularidad que tiene Google Workspace for Education Fundamentals en las aulas de todo el
mundo, la necesidad de crear y recordar una contraseña es algo que muchos alumnos deben
aprender. Estas son algunas sugerencias para administrar las contraseñas de los alumnos.
Empieza con los más pequeños
Muchos profesores eligen usar la misma contraseña para todos los alumnos más pequeños, es
decir, para los alumnos de preescolar a 2.º grado. La contraseña debe ser fácil de ingresar y
recordar, pero también debe cumplir las reglas de complejidad que exige la política de TI de tu
escuela. Una idea eficaz para los alumnos pequeños es basar la contraseña en un patrón de
teclas.
A medida que los alumnos crecen (a partir de 3.º grado), deben comenzar a crear y administrar
sus propias contraseñas. Es recomendable dedicar algunas clases a explicar diferentes formas
de elegir una contraseña. Algunas sugerencias pueden ser usar una combinación de palabras y
números que les resulte significativa, convertir una frase conocida en una contraseña o tomar
una palabra común y cambiar algunos caracteres por símbolos, como $ en lugar de "s" o @ en
lugar de "a".
Facilítales la tarea
Los alumnos más pequeños suelen olvidarse las contraseñas hasta que comienzan a usarlas con
frecuencia. Por ese motivo, es aconsejable que el profesor conserve una lista con los detalles de
acceso en una hoja de cálculo de Google. Si un alumno se olvida la contraseña, su profesor
puede buscarla. Por lo general, esto es mucho más fácil que restablecer la contraseña y pedirle
al alumno que elija una nueva (que, luego, también olvida).
Si necesitas recopilar las contraseñas de los alumnos, ¿por qué no creas un simple formulario de
Google para que ingresen las contraseñas que eligieron? Esto le brinda al profesor una lista que
muestra exactamente qué contraseña eligió cada alumno, y luego el profesor puede establecer
las contraseñas en función de esa lista. Dado que, evidentemente, el hecho de tener una lista
completa de contraseñas puede acarrear riesgos, debes ser cuidadoso y hacer esto solo con tus
alumnos más pequeños. A medida que crecen, los alumnos mejoran la capacidad de recordar
contraseñas, y eso deja de ser un problema.
Mantén la privacidad
Independientemente de la edad de los alumnos, es importante que aprendan que no deben
confiarle nunca sus contraseñas a nadie. Los padres y los profesores de confianza pueden ser la
excepción a esta regla, pero los alumnos deben comprender que darle la contraseña a un
amigo para que la utilice es una muy mala idea. En efecto, si alguien conoce tu contraseña, esa
persona puede acceder a tu cuenta y usar tu identidad en línea. En ese caso los problemas no
se harán esperar. No compartas contraseñas. Nunca.
Tu turno
Pongamos en práctica algunas de estas ideas. Ahora debes usar Presentaciones de Google para
crear una presentación de diapositivas que puedas utilizar en tu aula a fin de ayudar a que tus
alumnos aprendan algunas de estas ideas para administrar sus contraseñas.
Tus diapositivas deben explicar qué se necesita para crear una contraseña segura. Si les enseñas
esto a los alumnos más pequeños, es probable que debas incluir una pantalla en la que se vean
los diferentes tipos de caracteres (mayúsculas, minúsculas, números y caracteres especiales), en
función de los requisitos de contraseña de tu escuela.
Debes incluir diapositivas que contengan la siguiente información:
Ejemplos de buenas contraseñas
Ejemplos de malas contraseñas
Ideas para elegir una contraseña
Recuérdales a los alumnos cuáles son las dos reglas principales en relación con las contraseñas:
1. Las contraseñas deben ser fáciles de recordar, pero difíciles de adivinar.
2. Nunca deben darle sus contraseñas a nadie, excepto a sus padres o a un profesor de
confianza.
Promueva una presencia en línea
segura y responsable
Actúa con responsabilidad en línea
Adonde sea que vamos, dejamos nuestra marca. Los alumnos conocen este concepto y
trabajan con él todo el tiempo en sus clases de ciencias sociales. Sin embargo, en el mundo
actual, nuestras marcas no son solo físicas, sino que también son electrónicas. El problema es
que no siempre podemos ver las impresiones que dejamos. Al igual que en el mundo físico, las
decisiones que tomamos y las acciones que llevamos a cabo tienen un impacto directo en la
historia que queda escrita en el tiempo. Aunque muchos adultos creen que los alumnos
"comprenden" la tecnología y saben cómo usarla, la realidad es que necesitan capacitación y
asesoramiento para que adopten un buen comportamiento en línea.
Por lo general, nuestros movimientos en línea se conocen como huella cibernética. Es
importante fomentar una postura preventiva entre nuestros alumnos en relación con la huella
cibernética. Los alumnos tienden a vivir en un mundo de inmediatez y suelen tener un
comportamiento en línea que se basa en enfoques con poca visión de futuro. Lo que muchos
no saben es que sus movimientos permanecen allí incluso luego de que abandonan un sitio
web o apagan la computadora. Internet no es un espacio privado, y por ese motivo los alumnos
deben saber que sus acciones en línea son permanentes.
La facilidad con la que podemos comunicarnos en línea condujo al mal comportamiento de
algunos usuarios. Una consecuencia desafortunada de pertenecer a un mundo conectado es la
existencia del cyberbullying, ya que el maltrato no se limita estrictamente a las interacciones
cara a cara. Este tipo de comportamiento en línea puede ser igual de dañino y difícil de afrontar
que su versión tradicional. Cuando la situación empeora, nuestros alumnos deben estar
preparados. El abordaje de los acosadores que hacen cyberbullying y el desarrollo de un
sentido de capacidad de recuperación son dos aspectos que siempre se pueden mejorar en
nuestras escuelas.
Mira por dónde caminas
El mantenimiento de una imagen positiva en línea es una actividad que se debe administrar de
forma activa. Las escuelas y los profesores adoptaron diversos enfoques para ayudar a sus
alumnos a navegar por el mundo digital. Con el objetivo de ayudarnos en esta tarea, iKeepSafe
y Google desarrollaron un gran recurso: Administra tu huella en línea. Escucha los siguientes
clips de audio a fin de descubrir los testimonios de diferentes profesores que adoptaron un
enfoque activo para ayudar a sus alumnos a administrar sus huellas cibernéticas.
Para comenzar, haz clic en cada una de las siguientes tarjetas.
Con los alumnos, conversamos sobre lo que se debe hacer para mantener una buena conducta
en línea y también fuera de Internet. Una de las ideas principales que quiero que comprendan
es que la buena conducta en línea no presenta grandes diferencias. Las conversaciones que
mantenemos siempre se resumen en respetar a los demás y respetarnos a nosotros mismos. A
su vez, los alumnos hacen todo lo que está a su alcance para protegerse… utilizan contraseñas,
bloquean las computadoras y se alejan de los sitios que los distraen. Todas estas nociones
surgen naturalmente de los niños durante las conversaciones.
Los alumnos tienen cuentas en toda clase de redes sociales. Aunque no usemos todos estos
sitios en la escuela, siento que es importante ayudar a los alumnos a comprender la
configuración de privacidad. Todos conocen a alguien que compartió cierto contenido que no
deseaba compartir. Mantuvimos una conversación madura que giró en torno a dos puntos.
Primero, si no deseas que las personas vean cierto contenido, ¿por qué lo publicas? Segundo,
¿qué puedes hacer para que la información esté lo más protegida posible? Una gran
consecuencia de estas conversaciones es que, luego, los niños plantean estos temas frente a sus
padres y ayudan a educar también a los adultos.
Tenemos un gran cartel en el aula que dice "La duda es una gran advertencia". Esto significa
que si no estás seguro de si algo es lo correcto, no debes hacerlo. Parece simple, pero es una
gran regla. Los alumnos saben que no tendrán problemas si nos preguntan antes de hacer algo
de lo que no están seguros. Es mucho mejor preguntar primero que enfrentar las
consecuencias de una mala decisión.
Nuestra escuela tiene la suerte de contar con un programa de asesoramiento mediante el cual
cada profesor orienta a los mismos diez alumnos durante años hasta que estos se gradúan. Eso
nos ayuda a desarrollar un sentido de confianza y sinceridad dentro del grupo. La primera
persona a la que pueden recurrir los alumnos que necesitan ayuda es siempre este asesor.
Practicamos cómo hablar sobre temas sensibles con ellos y cada vez se sienten más cómodos
cuando hablan con nosotros, como adultos. Al principio, con el fin de generar confianza,
utilizábamos Formularios de Google anónimos para que los alumnos pudieran compartir sus
ideas de forma menos intimidatoria. Con el tiempo, continuamos hablando sobre los
comentarios que enviaron y todo se volvió mucho más sencillo. Sienten que cuentan con un
adulto al que pueden recurrir si tienen un problema… especialmente en línea. Vimos cómo esto
también se trasladó lentamente a los padres. Ahora se sienten más cómodos cuando buscan la
ayuda de sus padres y les pueden hacer preguntas.
Desarrolla la capacidad de recuperación
Por más que intentemos proteger a nuestros alumnos y ofrecerles estrategias para que se
comporten de forma segura, es muy probable que tengan algún problema. Es una lástima que
algunas personas sientan la necesidad, el deseo o el derecho de tratar mal a los demás. Cuando
esto se hace por medio de la tecnología, se suele denominar "cyberbullying". No siempre
podemos proteger a nuestros alumnos, pero podemos enseñarles a abordar los problemas que
tengan en línea.
El concepto de capacidad de recuperación ahora se enseña como parte de la ciudadanía digital
de los alumnos. Si los conceptos se organizan de forma adecuada a lo largo de los años
escolares, nuestros alumnos tendrán confianza y diversas herramientas a la hora de afrontar el
cyberbullying.
Estos son los temas principales que podemos enseñarles a los alumnos para resolver el
problema de los acosadores:
No responderles
No tomar represalias
Documentar el hecho
Bloquearlos en línea
Informar a un adulto
Logra el debate
El primer paso para preparar realmente a los alumnos para que estén seguros y sean
responsables en línea es darles la oportunidad de hablar sobre el tema. Algunas
escuelas designaron tiempo de sus programas para realizar actividades y generar
conciencia sobre este primer paso fundamental.
Los paneles de alumnos o los grupos de trabajo son una forma eficaz de llevar este
tema a la acción entre los alumnos. Common Sense Media cuenta con una amplia
gama de recursos para crear y facilitar paneles de adolescentes que sean de utilidad.
Consulta parte de ese material y usa la plantilla de presentación que se encuentra
debajo para planificar una sesión de alumnos sobre el tema "Hablar de la seguridad en
línea".
https://www.commonsensemedia.org/educators/connecting-families/host/
Haz clic aquí para obtener un plantilla de comunicación ↗
Plantilla de conversación con el alumno
Piensa cómo podrías armar un panel de alumnos para debatir sobre los problemas de la
privacidad y la seguridad en línea. Haz que los alumnos o un grupo de planificación hagan una
lluvia de ideas grupal para formular preguntas clave que estimulen la conversación y despierten
conciencia. Te damos algunas como ejemplo.
Medios sociales
¿Cuáles son los sitios de medios sociales más populares que tú y tus amigos usan?
Manejo de la adversidad
¿A quién puedes recurrir para que te ayude si te encuentras con algo que te
hace sentir incómodo?
Concientización
¿Cuáles son algunos de los canales naturales que tiene tu escuela para hablar
sobre la seguridad y responsabilidad en línea?