CURSO VIRTUAL
“CRIANZA POSITIVA”
SESIÒN 17
Técnicas para corregir a los hijos
AREA DE GESTION PEDAGOGICA
UGEL - TARMA
UNIDAD 1 - EDUCACIÓN PARA EL BIEN COMÚN Y LA
DEMOCRACIA
𝕋𝔼𝕄𝔸 𝟙𝟟 Técnicas para corregir a los hijos
El castigo positivo tiene como objetivo que se repita una conducta que le ocasiona al niño consecuencias
negativas. Hablamos de castigo positivo cuando se da un estímulo desagradable cada vez que hacemos
una conducta que se pretende reducir o eliminar. Por ejemplo, si un niño se muerde las uñas y se le ha
aplicado un producto amargo para evitar que se las muerda. Cada vez que se muerda las uñas recibirá un
castigo positivo en forma de estímulo desagradable, sus uñas saben amargas. El mensaje es evitar
morderse las uñas ya que si lo haces será desagradable.
Su finalidad es aplicar una consecuencia desagradable a una determinada conducta, algo así como el
fenómeno de causa – efecto. Si un niño o niña tiene un comportamiento no deseado, obtendrá un estímulo
molesto para que las probabilidades de que se vuelva a producir se reduzcan.
Las características básicas de los castigos positivos son las siguientes:
Tiene que aparecer un estímulo desagradable.
Debe aplicarse de forma inmediata.
Debe ser coherentes, es decir, que la acción y el castigo sean equiparables.
Disminuye la aparición de ciertas conductas.
Puede suceder de forma inconsciente (por ejemplo, si toca un cactus, se pincha los dedos y no va a querer
tocarlo más).
Para entender mejor este concepto vamos a ver ejemplos claros de castigos positivos que todos
conocemos. Sigue leyendo para descubrirlo.
Ejemplos de castigo positivo
Vamos a dividir los ejemplos de los castigos positivos en tres categorías diferentes para que los ejemplos
sean más concisos:
Sociales: este tipo de castigos positivos están destinados a lograr una buena convivencia social. Un
ejemplo de castigo positivo son las multas de tráfico. Cuando un conductor sobrepasa el límite de
velocidad establecido, se le sanciona con una multa económica para que su conducta no vuelva a
repetirse.
Naturales: este ejemplo lo hemos visto anteriormente y, la mayoría de estos castigos positivos, reacaen
sobre las personas de forma inconsciente. Es decir que, al interactuar con ciertos elementos, se sufre una
consecuencia muy desagradable. Ejemplo: al sacar una bandeja del horno sin protección, las manos
sufren quemaduras.
Destinados a la educación: los padres, madres, maestros, etc., suelen usar con mucha asiduidad los
castigos positivos para cambiar algunos comportamientos de los niños y niñas. Así, podemos ver como en
la escuela muchas veces se manda a los alumnos copiar varias veces una frase relacionada con una mala
actitud, cómo los padres y madres gritan a los hijos e hijas o cómo les castigan haciendo tareas
domésticas si se portan mal.
Hay muchos otros tipos de modificación conductual que se usan habitualmente, pero con estos ejemplos
que hemos explicado podemos comprender exactamente el concepto de castigo positivo.
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TEMA 1 - TEXTO COMPLETO
El castigo negativo lo podemos aplicar en forma de tiempo fuera o de coste de respuesta. El tiempo
fuera consiste en eliminar durante un período de tiempo (por ejemplo, entre 5-15 minutos) la posibilidad
de acceso a reforzadores (algo que agrade al niño), situándolo en un lugar aparte.
La “silla para pensar” o “el rincón para estar hasta calmarse” serían ejemplos de tiempo fuera. Por ejemplo,
la niña monta una escena en el salón familiar y le indicamos de forma calmada que se vaya 15 minutos a
su “rincón para pensar”. El sitio al que vamos a mandarla tiene que ser siempre el mismo y estar pensado
de antemano (no puede ser un lugar atractivo, tampoco uno que le dé miedo o estaríamos castigándola).
Lo ideal es un lugar que le resulte aburrido y en el que tiene que permanecer el tiempo indicado.
Algunos niños pueden oponer resistencia y escapar del lugar pactado. Entonces podríamos aplicar coste
de respuesta a esos comportamientos (se explica a continuación) o ignorar la conducta inadecuada (esto
se llama extinción), dejando claro que hasta que no se complete el tiempo estipulado no se vuelven a
obtener reforzadores (cualquier cosa que gusta al niño: atención, juguetes, actividades que le agradan,
etc).
El tiempo fuera también puede aplicarse en una forma en la que somos nosotros los que salimos de la
escena tras un comportamiento inadecuado. Por ejemplo, a mi hija le encanta que me siente a ver los
dibujos con ella pero no para de tirar los cojines del sofá y desordenar lo que hay a su alrededor, entonces
me levanto y le digo con calma que cuando esté tranquila y deje de desordenar, me vuelvo a sentar con
ella a ver los dibujos, y salgo de la habitación. En este caso el reforzador que la niña está perdiendo al
portarse mal es la atención y compañía de su madre, que puede recuperar portándose bien.
El coste de respuesta consiste en retirar un reforzador positivo o premio cuando sucede la conducta
inadecuada (por ejemplo, “como no has hecho los deberes no puedes ver tu programa de TV favorito”). Los
costes deben ser razonables. Por ejemplo, si el coste de respuesta es demasiado duro y le quitamos a un
niño “todos sus juguetes” por portarse mal, lo que va a ocurrir es que se va a seguir portándose mal, por
paradójico que nos resulte, ya que portarse mal ya no le “costaría” nada (no hay nada que pueda perder).
El castigo no solo se produce cuando emitimos un estímulo aversivo. También se considera un castigo
cuando quitamos un estímulo positivo. Por ejemplo, si un niño se ha portado mal tenemos dos opciones.
Por un lado, gritarle (castigo positivo) o privarle de algo que le gusta hacer (castigo negativo).
Siguiendo con el ejemplo anterior, un castigo negativo podría ser cuando le decimos a un niño: cómo te
has portado mal hoy no vamos al parque a jugar después del colegio.
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UNIDAD 1 - EDUCACIÓN PARA EL BIEN COMÚN Y LA
DEMOCRACIA
LA SOBRECORRECCION
Con la sobrecorrección, la penalización por participar en una conducta no deseada es llevar a cabo algunas
otras conductas en la situación dada, pueden distinguirse dos componentes de la sobrecorrección:
El primero denominado restitución, que consiste en corregir los defectos ambientales de la
conducta inapropiada. Así, si un niño tira comida en la mesa del comedor, se le pedirá limpiarla
completamente.
El segundo componente, llamado práctica positiva, consiste en practicar de manera repetitiva la
conducta adecuada, por ejemplo, se le pedirá al niño colocar la comida en su plato de modo
adecuado varias veces en hilera y quizá también servir la comida a otros.
Estas respuestas son algunas de las formas “correctas” de servir y manejar alimentos en la mesa.
La restitución y la práctica positiva en ocasiones se combinan y otras se emplean solas, dependiendo de
las conductas a suprimirse. La sobrecorrección sola o en combinación con otros procedimientos ha
modificado una variedad de conductas como accidentes en el control de esfínteres, actos agresivos,
conductas autoestimulantes, berrinches, morderse las uñas y modales en la mesa.
Resultados de unos cuantos minutos de entrenamiento correctivo después de la conducta deseada han
conducido a efectos terapéuticos rápidos y duraderos.
El procedimiento de castigo seleccionado en cualquier instancia puede estar determinado por varias
consideraciones, a saber, la gravedad de la conducta, el peligro para el sujeto y los demás, la facilidad de
poner en práctica el procedimiento en un escenario en particular, y el entrenamiento necesario de las
personas que aplican el proceso de modificación conductual.
REGLAS Y PRINCIPIOS DEL CATIGO
Sea cualquiera el castigo a utilizar, se deben seguir una serie de reglas o principios para que sea efectivo,
éstas son:
Se debe informar cual o cuales van a ser específicamente las conductas a castigarse.
Debe igualmente informar de cuál será el castigo a la conducta en cuestión.
Una vez cumplidos los puntos anteriores, se ofrecerá el castigo en la primera oportunidad que
emita la conducta y cada vez que lo haga. Esto implica que se debe castigar siempre y no a veces.
El castigo debe ser contingente a la conducta, y por lo tanto al igual que el reforzamiento debe
tener una latencia corta. Es decir, la aplicación del castigo debe ser lo más próximo posible (en
tiempo) a la emisión de la conducta en cuestión.
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TEMA 1 - TEXTO COMPLETO
El castigo debe ser siempre de la misma intensidad y no depender del estado emocional de quién
lo aplica.
Al igual que con los refuerzos no se debe generalizar el castigo, debe ser de forma individual y
dependiendo de las características de cada sujeto.
Sí que es cierto, que, a pesar de ello, se hace un mal uso y sobretodo que se hace un abuso del castigo. Esto,
hace que aparezcan problemas en niños y especialmente en adolescentes.
Por lo que se demuestra que emplear el castigo de forma habitual no se asocia con que el niño tenga una
mejor conducta, de hecho, se podría decir que el castigo sea cual sea el tipo, de todos los que hemos
comentado en este post, pueden hasta incrementar las malas conductas.
Intentemos no abusar de él, pero tampoco premiemos lo que hemos considerado mal desde un inicio y
eso es lo realmente difícil. ¿Sabríamos diferenciar lo que está bien de lo que está mal y lo más importante,
mantenernos firme en el tipo de castigo empleado?