INSTITUTO SUPERIOR HIPOLITO UNANUE
CARRERA PROFESIONAL: ENFERMERIA
TECNICA
CURSO: ASISTENCIA BASICA HOSPITALARIA
DOCENTE: LIC. ALEXANDRA TISNADO CONDORI
ALUMNA: ROSANGELA VANESA ZEBALLOS NINA
SEMESTRE - SECCION: III 8
AREQUIPA PERU 2024
INSTITUTO SUPERIOR HIPOLITO UNANUE
CARRERA PROFESIONAL: ENFERMERIA TECNICA
CURSO: ASISTENCIA BASICA HOSPITALARIA
TEMA: INFECCIONES INTRAHOSPITALARIAS
I. CONCEPTO
II. CAUSAS
III. PREVENCION
IV. CONSIDERACIONES CLAVE
ALUMNA: ROSANGELA VANESA ZEBALLOS NINA
SEMESTRE - TURNO: II 8 - NOCHE
AREQUIPA PERU 2024
INFECCIONES INTRAHOSPITALARIAS
I. CONCEPTO
Las infecciones adquiridas en el hospital, también conocidas como infecciones nosocomiales, son
contagios que los pacientes contraen durante su estadía en un centro médico, y que no estaban
presentes al momento de su ingreso. Estas infecciones pueden ser provocadas por diversos
microorganismos, como bacterias, virus u hongos, y tienen la capacidad de afectar distintas partes
del cuerpo. Su origen puede estar en la exposición a agentes infecciosos en el entorno
hospitalario, el uso de dispositivos médicos invasivos, la supresión del sistema inmunológico del
paciente y prácticas deficientes en el control de infecciones. Estos contagios pueden desencadenar
complicaciones adicionales, prolongar la estancia hospitalaria y elevar los costos de atención
médica. Por consiguiente, prevenir y controlar las infecciones hospitalarias es de vital importancia
en la administración de la atención médica.
II. CAUSAS DE LAS INFECCIONES INTRAHOSPITALARIAS
Las infecciones intrahospitalarias pueden ocurrir por una
variedad de razones, algunas de las cuales incluyen:
Exposición a microorganismos patógenos: Los
hospitales son ambientes donde se concentran
numerosos pacientes con diversas condiciones
médicas, algunos de los cuales pueden ser portadores
de microorganismos patógenos. Estos
microorganismos pueden propagarse fácilmente
entre pacientes, visitantes y personal médico.
Uso de dispositivos médicos: La inserción de dispositivos médicos invasivos, como
catéteres, sondas, ventiladores, entre otros, aumenta el riesgo de infecciones debido a la
posible introducción de microorganismos en el cuerpo o la proliferación de estos en torno
a los dispositivos.
Procedimientos quirúrgicos: Las cirugías,
especialmente las invasivas o prolongadas,
pueden aumentar el riesgo de infecciones
debido a la exposición de tejidos internos y
a la interacción con el ambiente
hospitalario.
Uso inapropiado de antibióticos: La
prescripción excesiva o inadecuada de
antibióticos puede llevar al desarrollo de
resistencia bacteriana, lo que dificulta el
tratamiento de las infecciones y puede
favorecer la aparición de infecciones
nosocomiales causadas por microorganismos resistentes.
Transmisión de persona a persona: El contacto directo entre pacientes, visitantes y
personal médico puede facilitar la transmisión de microorganismos infecciosos,
especialmente en áreas donde la higiene y el control de infecciones no se aplican
rigurosamente.
Condiciones del entorno hospitalario: Factores como la falta de limpieza adecuada, la
ventilación deficiente, la contaminación del agua y la presencia de insectos o roedores
pueden contribuir a la propagación de infecciones dentro del hospital.
Inmunodepresión de los pacientes: Los pacientes hospitalizados, especialmente aquellos
con sistemas inmunológicos debilitados
debido a enfermedades subyacentes,
tratamientos médicos o cirugías, son más
susceptibles a las infecciones
intrahospitalarias.
Tiempo de hospitalización prolongado:
Cuanto más tiempo pase un paciente en el
hospital, mayor será su exposición al
riesgo de contraer una infección
intrahospitalaria debido a la exposición continua al ambiente hospitalario y a otros
pacientes infectados.
III. PREVENCION DE INFECCIONES INTRAHOSPITALARIAS
La prevención de las infecciones intrahospitalarias es un aspecto fundamental de la atención
médica y se basa en una combinación de medidas y prácticas. Aquí hay algunas estrategias
importantes para prevenir la aparición y propagación de infecciones intrahospitalarias:
Higiene de manos: El lavado adecuado y regular de manos por parte del personal médico,
pacientes y visitantes es esencial para prevenir la propagación de microorganismos. Se
debe utilizar agua y jabón o desinfectantes de manos a base de alcohol según las
indicaciones.
Control de infecciones: Las prácticas de control de infecciones, que incluyen el uso
adecuado de equipo de protección personal, la limpieza y desinfección de superficies y
equipos, así como la gestión adecuada de desechos médicos, son esenciales para prevenir
la transmisión de microorganismos en el entorno hospitalario.
Uso prudente de antibióticos: La prescripción y administración adecuadas de antibióticos
ayudan a prevenir la resistencia bacteriana y reducen el riesgo de infecciones
intrahospitalarias asociadas a microorganismos resistentes.
Manejo adecuado de dispositivos médicos: Es importante seguir los protocolos de
inserción, mantenimiento y retirada de dispositivos médicos invasivos para reducir el
riesgo de infecciones asociadas a estos dispositivos. Además, se deben utilizar dispositivos
estériles siempre que sea posible.
Educación y capacitación del personal: Proporcionar capacitación regular al personal
médico y de apoyo sobre las prácticas de control de infecciones y la importancia de la
higiene de manos ayuda a garantizar el cumplimiento de los protocolos de prevención.
Aislamiento de pacientes: En casos de pacientes infectados o colonizados con
microorganismos resistentes o altamente contagiosos, se pueden implementar medidas
de aislamiento para prevenir la transmisión a otros pacientes.
Vigilancia y monitoreo: La vigilancia activa de las infecciones nosocomiales mediante la
recopilación y el análisis de datos ayuda a identificar áreas de riesgo y evaluar la
efectividad de las medidas preventivas implementadas.
Promoción de la vacunación: La vacunación de pacientes, personal médico y visitantes
contra enfermedades infecciosas prevenibles ayuda a reducir el riesgo de transmisión de
enfermedades en el entorno hospitalario.
Diseño hospitalario adecuado: El diseño de instalaciones hospitalarias que faciliten la
limpieza y desinfección, así como la separación adecuada de áreas según el nivel de riesgo
de infección, puede contribuir a prevenir la propagación de microorganismos.
Participación activa de los pacientes: Fomentar la participación activa de los pacientes en
su cuidado, incluyendo el cumplimiento de las recomendaciones de higiene y prevención,
puede ayudar a reducir el riesgo de infecciones intrahospitalarias.
IV. CONSIDERACIONES CLAVE
Tipos de Infecciones: Las infecciones intrahospitalarias pueden afectar diferentes partes
del cuerpo y presentarse en diversas formas. Algunos ejemplos comunes incluyen
infecciones del tracto urinario, neumonías asociadas a la ventilación mecánica, infecciones
de heridas quirúrgicas, bacteriemias relacionadas con catéteres intravenosos y otras
infecciones del torrente sanguíneo.
Riesgo de Antibióticos: El uso indiscriminado o excesivo de antibióticos puede contribuir al
desarrollo de resistencia bacteriana, lo que a su vez puede aumentar el riesgo de
infecciones intrahospitalarias difíciles de tratar. Además, el uso inapropiado de
antibióticos puede perturbar el equilibrio natural de la microbiota del cuerpo, lo que
puede predisponer a la colonización por microorganismos patógenos.
Impacto en la Salud Pública: Las infecciones intrahospitalarias no solo representan un
riesgo para los pacientes hospitalizados, sino que también tienen implicaciones para la
salud pública en general. La propagación de microorganismos resistentes en el entorno
hospitalario puede extenderse más allá de las instalaciones médicas y contribuir a la
aparición de brotes comunitarios de enfermedades infecciosas.
Control de Infecciones Hospitalarias: Los hospitales implementan rigurosas medidas de
control de infecciones para prevenir la transmisión de patógenos entre pacientes,
visitantes y personal médico. Estas medidas incluyen prácticas de higiene de manos,
limpieza y desinfección de superficies y equipos médicos, uso adecuado de equipo de
protección personal, manejo seguro de dispositivos invasivos y técnicas de aislamiento
cuando sea necesario.
Educación y Concientización: Es fundamental que tanto el personal médico como los
pacientes estén educados sobre las medidas preventivas para reducir el riesgo de
infecciones intrahospitalarias. Esto incluye la promoción de la higiene de manos, la
comprensión de la importancia de seguir las precauciones estándar y específicas para cada
tipo de infección, y la participación activa en la prevención de la propagación de
enfermedades.
Monitoreo y Evaluación: Los hospitales llevan a cabo una vigilancia continua de las tasas
de infección intrahospitalaria para identificar tendencias, brotes potenciales y áreas de
mejora en los protocolos de control de infecciones. Se realizan evaluaciones regulares de
los programas de control de infecciones para garantizar su eficacia y hacer ajustes según
sea necesario para proteger la seguridad de los pacientes y del personal médico.