Contradicción entre valor de uso y valor de cambio

De: Miguel Ángel González Gutiérrez
Para: Filosofía política

Ésta contradicción se enmarca dentro del marxismo1, particularmente en
la crítica de la economía política 2 en el estudio del modo de producción
capitalista cuando Marx analiza la mercancía como producto de éste modo de
producción.
A primera vista, parece como si las mercancías fuesen objetos evidentes y triviales. Pero
analizándolas, vemos que son objetos muy intrincados, llenos de sutilezas metafísicas y de resabios
teológicos. Considerada como valor de uso, la mercancía no encierra nada misterioso, dando lo mismo
que la contemplemos desde el punto de vista de un objeto apto para satisfacer necesidades del
hombre o que enfoquemos esta propiedad suya como producto del trabajo humano. Es evidente que
la actividad del hombre hace cambiar a las materias naturales de forma para servirse de ellas. La
forma de la madera, por ejemplo, cambia al convertirse en una mesa. No obstante, la mesa sigue
siendo madera, sigue siendo un objeto físico vulgar y corriente. Pero en cuanto empieza a
comportarse como mercancía, la mesa se convierte en un objeto físicamente metafísico. [...]
Como vemos, el carácter místico de la mercancía no brota de su valor de uso. Pero tampoco
brota del contenido de sus determinaciones de valor. En primer lugar, porque por mucho que difieran
los trabajos útiles o actividades productivas, es una verdad fisiológica incontrovertible que todas esas
actividades son funciones del organismo humano y que cada una de ellas, cualesquiera que sean su
contenido y su forma, representa un gasto esencial de cerebro humano, de nervios, músculos,
sentidos, etc. En segundo lugar, por lo que se refiere a la magnitud de valor y a lo que sirve para
determinarla, o sea, la duración en el tiempo de aquel gasto o la cantidad de trabajo invertido, es
evidente que la cantidad se distingue incluso mediante los sentidos de la calidad del trabajo. El
tiempo de trabajo necesario para producir sus medios de vida tuvo que interesar por fuerza al hombre
en todas las épocas, aunque no le interesase por igual en las diversas fases de su evolución.
Finalmente, tan pronto como los hombres trabajan los unos para los otros, de cualquier modo que lo
hagan, su trabajo cobra una forma social.
¿De dónde procede, entonces, el carácter misterioso que presenta el producto del trabajo,
tan pronto como reviste forma de mercancía. Procede, evidentemente, de esta misma forma. En las
mercancías, la igualdad de los trabajos humanos asume la forma material de una objetivación igual
de valor de los productos del trabajo, el grado en que se gaste la fuerza humana de trabajo, medido
por el tiempo de su duración, reviste la forma de magnitud de valor de los productos del trabajo, y,
finalmente, las relaciones entre unos y otros productores, relaciones en que se traduce la función
social de sus trabajos, cobran la forma de una relación social entre los propios productos de su
trabajo.
El carácter misterioso de la forma mercancía estriba, por tanto, pura y simplemente, en que
proyecta ante los hombres el carácter social del trabajo de éstos como si fuese un carácter material
de los propios productos de su trabajo, un don natural social de estos objetos y como si, por tanto, la
relación social que media entre los productores y el trabajo colectivo de la sociedad fuese una relación
social establecida entre los mismos objetos, al margen de sus productores. Este quid pro quo es lo
que convierte a los productos de trabajo en mercancía, en objetos físicamente metafísicos o en
objetos sociales. Es algo así como lo que sucede con la sensación luminosa de un objeto en el nervio
visual, que parece como si no fuese una excitación subjetiva del nervio de la vista, sino la forma
material de un objeto situado fuera del ojo. Y, sin embargo, en este caso hay realmente un objeto, la
cosa exterior, que proyecta luz sobre otro objeto, sobre el ojo. Es una relación física entre objetos
físicos. En cambio, la forma mercancía y la relación de valor de los productos del trabajo en que esa
forma cobra cuerpo, no tiene absolutamente nada que ver con su carácter físico ni con las relaciones
materiales que de este carácter se derivan. Lo que aquí reviste, a los ojos de los hombres, la forma
fantasmagórica de una relación entre objetos materiales no es más que una relación social concreta
establecida entre los mismos hombres. Por eso, si queremos encontrar una analogía a este fenómeno
1

N.B. Término que interpreto como el conjunto del pensamiento y la actividad política de Marx, pero también se refiere a
cada una de las diversas y contradictorias interpretaciones de éste pensamiento. El marxismo se basa en los aspectos
siguientes: 1. La filosofía materialista, 2. La historia entendida como materialismo histórico, y 3. La teoría de la crítica de la
economía política. Entre los cuales, la contradicción entre valor de uso y valor de cambio se halla en la última.
2

F. Canals, Textos de los grandes filósofos: edad contemporánea, El Capital, Crítica de la economía política , editorial Herdes,
Barcelona 1990, p. 23 – 27.

como trabajo humano abstracto. sus diversos productos. por ejemplo. considerados como trabajos útiles concretos. pero lo hacen. No lo saben. ni más ni menos que el lenguaje. donde. Como los productores entran en contacto social al cambiar entre sí los productos de su trabajo. dentro del trabajo colectivo de la sociedad. ante éstos. Tan pronto como estas proporciones cobran. como si. por consiguiente. bajo la forma del carácter de valor común a todos esos objetos materialmente diversos que son los productos del trabajo. Y lo que sólo tiene razón de ser en esta forma concreta de producción. Por eso. el carácter social de la igualdad de los distintos trabajos. de este modo de producción. Mas. en la medida en que represente un equivalente suyo. el carácter de valor de los objetos se acusa ya en el momento de ser producidos. por la fuerza de la costumbre. De una parte. Si los objetos útiles adoptan la forma de mercancías es. 1 tonelada de hierro encerrase el mismo valor que 2 onzas de oro. Este carácter fetichista del mundo de las mercancías responde. lo que hacen es equiparar entre sí sus diversos trabajos. o lo que es lo mismo. Por tanto. convierte a todos los productos del trabajo en jeroglíficos sociales. como valores. Este desdoblamiento del producto del trabajo en objeto útil y materialización de valor sólo se presenta prácticamente allí donde el cambio adquiere la extensión e importancia suficientes para que se produzcan objetos útiles con vistas al cambio. Por tanto. no como relaciones directamente sociales de las personas en sus trabajos. y relacionados entre sí y con los hombres. por tanto. el valor no lleva escrito en la frente lo que es. y útil para otros. al carácter social genuino y peculiar del trabajo productor de mercancías. entre los productores. El descubrimiento científico tardío de que los productos del trabajo. a través de ellos. Lo que ante todo interesa prácticamente a los que cambian unos productos por otros. los hombres no relacionan entre sí los productos de su trabajo como valores porque estos objetos les parezcan envolturas simplemente materiales de un trabajo humano igual. no obstante sus distintas . no son más que expresiones materiales del trabajo humano invertido en su producción. por otra parte. parece como si brotasen de la propia naturaleza inherente a los productos del trabajo. hay que hacer forzosamente abstracción de su desigualdad real. en la producción de mercancías. tienen necesariamente que satisfacer una determinada necesidad social y encajar. como lo ha puesto ya de manifiesto el análisis anterior. es decir. del mismo modo que 1 libra de oro y 1 libra de hierro encierran un peso igual. sólo serán aptos para satisfacer las múltiples necesidades de sus propios productores en la medida en que cada uno de esos trabajos privados y útiles concretos sea susceptible de ser cambiado por cualquier otro trabajo privado útil. Para encontrar la igualdad de los diversos trabajos. Es al revés. de existencia independiente. el cambio de productos: el carácter socialmente útil de sus trabajos privados. es decir. sigue siendo para los espíritus cautivos en las redes de la producción de mercancías. Al equiparar unos con otros en el cambio. donde los productos de la mente humana semejan seres dotados de vida propia. pero que no disipa ni mucho menos la sombra material que acompaña al carácter social del trabajo. A esto es a lo que yo llamo el fetichismo bajo el que se presentan los productos del trabajo tan pronto como se crean en forma de mercancías y que es inseparable. bajo la forma de que el producto del trabajo ha de ser útil. porque son productos de trabajos privados independientes los unos de los otros. a saber: que el carácter específicamente social de los trabajos privados independientes los unos de los otros reside en lo que tienen de igual como modalidades que son del trabajo humano. de hecho. pues es evidente que el concebir los objetos útiles como valores es obra social suya. las relaciones sociales que se establecen entre sus trabajos privados aparecen como lo que son. por descubrir el secreto de su propio producto social. vienen los hombres y se esfuerzan por descifrar el sentido de estos jeroglíficos. El conjunto de estos trabajos privados forma el trabajo colectivo de la sociedad. sino como relaciones materiales entre personas y relaciones sociales entre cosas. El cerebro de los productores privados se limita a reflejar este doble carácter social de sus trabajos privados en aquellas formas que revela en la práctica el mercado. Lejos de ello. en qué proporciones se cambiarán unos productos por otros. cierta fijeza. También podríamos decir que los trabajos privados sólo funcionan como eslabones del trabajo colectivo de la sociedad por medio de las relaciones que el cambio establece entre los productos del trabajo y. es un descubrimiento que hace época en la historia del progreso humano. pura y simplemente. es saber cuántos productos ajenos obtendrán por el suyo propio. los trabajos privados de los productores asumen. Luego. Es en el acto de cambio donde los productos del trabajo cobran una materialidad de valor socialmente igual e independiente de su múltiple y diversa materialidad física de objetos útiles. A partir de este instante. considerados como valores. como modalidades de trabajo humano. por tanto. aun después de hecho aquel descubrimiento. es natural que el carácter específicamente social de sus trabajos privados sólo resalte dentro de este intercambio. un doble carácter social. dentro del sistema elemental de la división social del trabajo. algo tan perenne y definitivo como la tesis de que la descomposición científica del aire en sus elementos deja intangible la forma del aire como forma física material. revistiendo la forma del carácter de valor de los productos del trabajo. reducirlos al carácter común a todos ellos como desgaste de fuerza humana de trabajo.tenemos que remontarnos a las regiones nebulosas del mundo de la religión. Así acontece en el mundo de las mercancías con los productos de la mano del hombre.

porque en las proporciones fortuitas y sin cesar oscilantes de cambio de sus productos se impone siempre como ley natural reguladora del tiempo de trabajo socialmente necesario para su producción. Pese a su innata sobriedad. los trabajos y los productos se incorporan al engranaje social como servicios y prestaciones. para que de la propia experiencia nazca la conciencia científica de que los trabajos privados que se realizan independientemente los unos de los otros. pueden reducirse constantemente a su grado de proporción social. las relaciones sociales entre los productores privados. tinta y pluma.como equivalente general. observemos ante todo a Robinsón en su isla. lo que hace es encubrirlas. refieren sus trabajos privados al trabajo social colectivo bajo la misma forma absurda y disparatada. botas. por tanto los resultados preestablecidos del proceso histórico. su carácter concreto. etc. lejos de revelar el carácter social de los trabajos privados y. por tanto.] Y. etc. en vez de ser ellos quienes las controlen. libro de cuentas.. como en el régimen de producción de . precisamente por tratarse de una sociedad basada en los vínculos personales de sujeción. pues nuestro Robinsón se divierte con ello y considera esas tareas como un goce. El que unas ocupan más sitio y otras menos. la elaboración de determinadas cantidades de estos diversos productos. En su inventario figura una relación de los objetos útiles que posee. su forma material. en esta época. y no su carácter general. Estas formas son precisamente las que constituyen las categorías de la economía burguesa. Estas cambian constantemente. Pero esta forma acabada del mundo de las mercancías -la forma dinero-. Son formas mentales aceptadas por la sociedad. Las formas que convierten a los productos del trabajo en mercancías y que. La sujeción personal caracteriza. Y ya que la economía política gusta tanto de las robinsonadas. Si digo que la levita. caza etc. riqueza salida de sus propias manos. el conocimiento previo ni los actos de las personas entre quienes se realiza el cambio. a contabilizar su vida. no el carácter histórico de estas formas que consideran ya algo inmutable. el hombre independiente ha desaparecido. pero no destruye. no es necesario que los trabajos y los productos revistan en ella una forma fantástica distinta de su realidad. se refieren al lienzo como a la materialización general de trabajo humano abstracto.. poseen ya la firmeza de formas naturales de la vida social antes de que Ios hombres se esfuercen por explicarse. y por tanto objetivas.. todo el encanto y el misterio que nimban los productos del trabajo basados en la producción de mercancías se esfuman tan pronto como los desplazamos a otras formas de producción.propiedades físicas y químicas. por tanto. el secreto que se esconde detrás de las oscilaciones aparentes de los valores relativos de las mercancías. El descubrimiento de este secreto destruye la apariencia de la determinación puramente casual de las magnitudes de valor de los productos del trabajo. Tan claras y tan sencillas son las relaciones que median entre Robinsón y los objetos que forman su riqueza. Lo que constituye la forma directamente social del trabajo es la forma natural de éste. Comienza post festum y arranca. sino su contenido. depende de las dificultades mayores o menores que tiene que vencer para alcanzar el resultado útil apetecido. sin embargo. Trasladémonos ahora de la luminosa isla de Robinsón a la tenebrosa Edad Media europea. aunque guarden entre sí y en todos sus aspectos una relación de mutua interdependencia. en esas relaciones se contienen ya todos los factores sustanciales del valor. como es natural. que para el caso es lo mismo. el carácter de valor de los productos del trabajo sólo se consolida al funcionar como magnitudes de valor. La determinación de la magnitud de valor por el tiempo de trabajo es. Y hace falta que la producción de mercancías se desarrolle en toda su integridad. En realidad. ni mucho menos. y nuestro Robinsón que ha logrado salvar del naufragio reloj. refieren estas mercancías al lienzo -o al oro y la plata. A pesar de toda la diversidad de sus funciones productivas. El mismo agobio en que vive le obliga a distribuir minuciosamente el tiempo entre sus diversas funciones. Aquí. domestica llamas. dentro de su actividad total. al modo como se impone la ley de la gravedad cuando se le cae a uno la casa encima. todo el misticismo del mundo de las mercancías. él sabe que no son más que diversas formas o modalidades del mismo Robinsón. diversas manifestaciones de trabajo humano. [. Su propio movimiento social cobra a sus ojos la forma de un movimiento de cosas bajo cuyo control están. como buen inglés. Y no hablamos del rezar y de otras cosas por el estilo. La reflexión acerca de la formas de la vida humana. Aquí. Robinsón tiene forzosamente que satisfacer toda una serie de necesidades que se le presentan. cuando los productores de levitas. pesca. todo el mundo vive sojuzgado: siervos y señores de la gleba. y esto le obliga a ejecutar diversos trabajos útiles: fabrica herramientas. por término medio. se apresura. en que se expresan las condiciones de producción de este régimen social de producción históricamente dado que es la producción de mercancías. construye muebles. La experiencia se lo enseña así. es decir. incluyendo por tanto el análisis científico de ésta. y la expresión colectiva en dinero de las mercancías lo que les movió a fijar su carácter valorativo. Por eso. Y sin embargo. sigue en general un camino opuesto al curso real de las cosas. así las condiciones sociales de la producción material como las relaciones de vida cimentadas sobre ella. como eslabones elementales que son de la división social del trabajo. las botas. vasallos y señores feudales. de las diversas operaciones que reclama su producción y finalmente del tiempo de trabajo que exige. presuponen la circulación de éstas. Pero. Así se comprende que fuese simplemente el análisis de los precios de las mercancías lo que llevó a los hombres a investigar la determinación de la magnitud del valor. en seguida salta a la vista lo absurdo de este modo de expresarse.. sin que en ello intervengan la voluntad. seglares y eclesiásticos.

por su forma natural. En los sistemas de producción de la antigua Asia y de otros países de la Antigüedad. para sus propias necesidades. El trabajo del vasallo se mide por el tiempo. el hecho es que las relaciones sociales de las personas en sus trabajos se revelan como relaciones personales suyas. puesto que son funciones de una familia en cuyo seno reina una división propia y elemental del trabajo. hilados. Sólo enquistados en los intersticios del mundo antiguo. sin embargo. ni más ni menos que el trabajo productivo de mercancías. sobre todo en su modalidad burguesa. En esta sociedad se repetirán todas las normas que presiden el trabajo de un Robinsón. La forma del proceso social de vida. la forma de religión más adecuada es. Están condicionados por un bajo nivel de progreso de las fuerzas productivas del trabajo y por la natural falta de desarrollo del hombre dentro de su proceso material de producción de vida. En estas condiciones. es decir. el cristianismo. pero no guardan entre sí relación de mercancías. Otra parte es consumida por los individuos asociados. De otra parte y simultáneamente. y por tanto objetos directamente destinados a su uso. en la parte del producto también colectivo destinada al consumo. sin disfrazarse de relaciones sociales entre las cosas. no necesitamos remontarnos a la forma primitiva del trabajo colectivo que se alza en los umbrales históricos de todos los pueblos civilizados. cualquiera que sea el juicio que nos merezcan los papeles que aquí representan unos hombres frente a otros. Una parte de este producto vuelve a prestar servicio bajo la forma de medios de producción. el tejer y el cortar. para ello. cuyo régimen social de producción consiste en comportarse respecto a sus productos como mercancías. y por tanto la existencia del hombre como productor de mercancías. Para una sociedad de productores de mercancías. es decir como valores. ser distribuida. El reflejo religioso del mundo real sólo podrá desaparecer por siempre cuando las condiciones de la vida diaria. Esta timidez real se refleja de un modo ideal en las religiones naturales y populares de los antiguos. por tanto. nos brinda un ejemplo mucho más al alcance de la mano. la sociedad necesitará contar con una . Los diversos trabajos que engendran estos productos. para variar. aunque va cobrando un relieve cada vez más acusado a medida que aquellas comunidades se acercan a su fase de muerte. ganado. directamente socializado. bien en el carácter rudimentario del hombre ideal.mercancías. el hilar. La industria rural y patriarcal de una familia campesina. etc. una asociación de hombres libres que trabajen con medios colectivos de producción y que desplieguen sus numerosas fuerzas individuales de trabajo. Finalmente. pero el siervo sabe perfectamente que es una determinada cantidad de su fuerza personal de trabajo la que invierte al servicio de su señor. Su distribución con arreglo a un plan social servirá para regular la proporción adecuada entre las diversas funciones del trabajo y las distintas necesidades. el gasto de las fuerzas individuales de trabajo. Mas. con su culto del hombre abstracto. el tiempo de trabajo serviría para graduar la parte individual del productor en el trabajo colectivo y. bajo forma de medios de vida. prendas de vestir. que cambian al cambiar las estaciones del año. del supuesto de que la participación asignada a cada productor en los medios de vida depende de su tiempo de trabajo. como los dioses de Epicuro o los judíos en los poros de la sociedad polaca. y. bien en un régimen directo de señorío y esclavitud.. Aquellos antiguos organismos sociales de producción son extraordinariamente más sencillos y más claros que el mundo burgués. Los productos de Robinsón eran todos. Debe. tanto en lo tocante a la producción como en lo que se refiere a la distribución. pero con carácter social y no individual. ni más ni menos que en la producción de mercancías. etc. graduado por su duración en el tiempo. revestidos de esta forma material. nos encontramos con verdaderos pueblos comerciales. por tanto. la transformación del producto en mercancía. y en relacionar sus trabajos privados. representen para los hombres relaciones claras y racionales entre sí y respecto a la naturaleza. Partiremos. Todos esos artículos producidos por ella representan para la familia otros tantos productos de su trabajo familiar. ya que en este régimen las fuerzas individuales de trabajo sólo actúan de por sí como órganos de la fuerza colectiva de trabajo de la familia. funciones sociales. reviste la forma lógica y natural de un trabajo determinado socialmente. son. Sigue siendo social. producto personal y exclusivo suyo. El diezmo abonado al clérigo es harto más claro que las bendiciones de éste. como se ve. aunque sólo sea a título de paralelo con el régimen de producción de mercancías. etc. laboriosa y activa. Como se ve. entre los productos de su trabajo. que aún no se ha desprendido del cordón umbilical de su enlace natural con otros seres de la misma especie. lienzo. Por tanto. imaginémonos. una doble función. de unos hombres con otros y frente a la naturaleza. indudablemente. bajo la forma de protestantismo. Pero aquí. como una gran fuerza de trabajo social. del proceso material de producción. Las diferencias de sexo y edad y las condiciones naturales del trabajo. con plena conciencia de lo que hacen. Para estudiar el trabajo común. o lo que es lo mismo. como modalidades del mismo trabajo humano. la agricultura y la ganadería. pero se basan. deísmo. El carácter de esta distribución variará según el carácter especial del propio organismo social de producción y con arreglo al nivel histórico de los productores. por tanto. aquí las relaciones sociales de los hombres con su trabajo y los productos de su trabajo son perfectamente claras y sencillas. El producto colectivo de la asociación a que nos referimos es un producto social. desempeña un papel secundario.. de esas que producen trigo. el tiempo de trabajo representaría. regulan la distribución de esas funciones dentro de la familia y el tiempo que los individuos que la componen han de trabajar. sólo se despojará de su halo místico cuando ese proceso sea obra de hombres libremente socializados y puesta bajo su mando consciente y racional.

Libro primero. Oyendo esto. 43 – 44. en cambio. pero el saber leer y escribir es un don de la naturaleza”. el valor. el sereno: “La traza y la figura las dan las circunstancias. Nosotras sólo nos relacionamos las unas con las otras como valores de cambio. aunque no con el carácter predominante y peculiar que hoy día tiene. Pero al asumir formas más concretas. manifestaciones de un régimen social de producción. que miran tan por encima del hombro al sistema monetario ¿no caen también ostensiblemente.» Hasta hoy. empaña la mirada de no pocos economistas lo prueba entre otras cosas esa aburrida y necia discusión acerca del papel de la naturaleza en la formación del valor de cambio. A continuación expondré ésta contradicción. leyendo en el alma de la mercancía: el valor (valor de cambio) es un atributo de las cosas. implica necesariamente el cambio. Una perla o un diamante encierran valor como tal perla o diamante. . como no puede contenerla. Y en esta opinión los confirma la peregrina circunstancia de que el hombre realiza el valor de uso de las cosas sin cambio. vol. Si éstas pudiesen hablar dirían: es posible que nuestro valor de uso interese al hombre. en el vicio del fetichismo. descubriendo el contenido que se escondía bajo estas formas. es decir en un proceso social. no. las formas pre burguesas del organismo social de producción son algo así como lo que para los padres de la Iglesia. ningún químico ha logrado descubrir valor de cambio en el diamante o en la perla. La forma mercancía es la forma más general y rudimentaria de la producción burguesa. para ella. Y el valor de cambio. aunque de un modo imperfecto.. Un hombre o una sociedad son ricos. considerados como dinero. y no éste sobre el proceso de producción. un valor de uso y un valor de cambio3. atributo de las mercancías. Ia cotización cambiaria. es nuestro valor. la riqueza (valor de uso) un atributo del hombre. editorial Grijalbo. El Capital. jactándose de su gran sagacidad crítica. lógico y evidente como el propio trabajo productivo. Nuestras propias relaciones de mercancías lo demuestran. gr. una perla o un diamante son valiosos. tan pronto como tratan del capital? ¿Acaso hace tanto tiempo que se ha desvanecido la ilusión fisiocrática de que la renta del suelo brotaba de la tierra. a su vez. la riqueza.. fruto natural de una larga y penosa evolución. El valor de uso se define como la capacidad de satisfacer las necesidades humanas. ¿De dónde provienen las ilusiones del sistema monetario? El sistema monetario no veía en el oro y la plata. por tanto. contener materia alguna natural. se acuerda uno de aquel buen Dogberry. Hasta qué punto el fetichismo adherido al mundo de las mercancías. o sea la apariencia material de las condiciones sociales del trabajo. 3 Karl Marx. «La riqueza (valor de uso) es atributo del hombre. 1. indudablemente. v. La economía política ha analizado. como la forma de valor en que una mercancía se cambia por otra. mientras que el valor sólo se realiza mediante el cambio. se borra hasta esta apariencia de sencillez. Oigamos ahora cómo habla el economista. Trátense de fórmulas que llevan estampado en la frente su estigma de fórmulas propias de un régimen de sociedad en que es el proceso de producción el que manda sobre el hombre. el concepto del valor y su magnitud. Barcelona. El valor de cambio no es más que una determinada manera social de expresar el trabajo invertido en un objeto y no puede. Lo inherente a nosotras como tales cosas. Por eso. pero el valor de uso no es atributo material nuestro. las religiones anteriores a Cristo. v. Sin embargo. por eso su fetichismo parece relativamente fácil de analizar. Pero no se le ha ocurrido preguntarse siquiera por qué este contenido reviste aquella forma. que son.base material o con una serie de condiciones materiales de existencia. Conceptos preliminares Toda mercancía tiene dos valores. El valor. los descubridores económicos de esta sustancia química. pero la conciencia burguesa de esa sociedad las considera como algo necesario por naturaleza. p. entienden que el valor de uso de las cosas es independiente de sus cualidades materiales y. gr. sino objetos naturales dotados de virtudes sociales maravillosas. cuando le decía a Seacoal. y no de la sociedad? Pero no nos adelantemos y limitémonos a poner aquí un ejemplo referente a la propia forma de las mercancías. Y los economistas modernos. en un plano de relaciones directas con ellas. es decir por qué el trabajo toma cuerpo en el valor y por qué la medida del trabajo según el tiempo de su duración se traduce en la magnitud de valor del producto del trabajo. su valor inherente a ellas. razón por la cual aparece en la escena histórica muy pronto. 1976. . considerado en este sentido..

Desde el momento en que entró en el taller del capitalista. un bien. el proceso de trabajo que discurre como proceso de consumo de la fuerza de trabajo por el capitalista. como objeto de goce. trigo. levadura viva. El Capital. Pero. por ejemplo. según la cualidad y según la cantidad. no del productor directo. que también le pertenecen a él. muestra dos fenómenos particulares. En la sociedad capitalista. p. un objeto exterior. es un valor de uso. por sus propiedades. el proceso de trabajo no es sino el consumo de la mercancía tuerza de trabajo que él ha comprado. el producto es propiedad del capitalista. el valor de cambio parece cosa de azar y puramente relativa. como hierro. Barcelona. o sea. codos de lienzo. como medio de producción. si inmediatamente como medio de subsistencia. y de hecho el poseedor de la fuerza de trabajo. editorial Grijalbo. El proceso de trabajo es un proceso entre cosas que el 4 Karl Marx. . Mediante la compra de la fuerza de trabajo. una cosa que. Por eso nuestro estudio empieza con el análisis de la mercancía. y el dinero es el término de comparación entre ellas. etc. ya que son cualitativamente distintas. El uso de la mercancía pertenece al comprador de la mercancía. Por eso. La mercancía es. el trabajador. Condicionada por las propiedades del cuerpo de la mercancía. Aquello que permite su intercambio es el hecho de que en cada una de ellas hay un tiempo de trabajo socialmente necesario para producirlas. la fuerza de trabajo (entendida como energía física y psíquica gastada en la producción) se convierte en una mercancía más. Por tanto. satisface necesidades humanas de alguna clase. o sea. no da más que el valor de uso que ha vendido. como el hierro.La riqueza de las sociedades en las que domina el modo de producción capitalista aparece como una gigantesca acumulación de mercancías. el cuerpo mismo de la mercancía. en segundo lugar. por todo el día. Ahora bien. diamante. por de pronto. el trabajo. en la que el trabajo es entendido como una relación entre cosas4. 1976.. perteneció al capitalista el valor de uso de su fuerza de trabajo. relación que cambia constantemente con el tiempo y el lugar. Tampoco se trata aquí de cómo satisface la cosa la necesidad humana. La naturaleza de estas necesidades (el que procedan. Libro primero. El valor de cambio aparece de pronto como la razón cuantitativa. inmanente (valeur intrinsèque) se presenta como una contradictio in adjecto.. cualquiera que sea la forma social de ésta. o por un rodeo. la merceología. Según su valor de uso las mercancías son incomparables entre sí. Su uso. La utilidad de una cosa la convierte en valor de uso. El capitalista vigila que el trabajo proceda como es debido y que los medios de producción se utilicen de acuerdo con su fin. como. y un valor de cambio interior a la mercancía. por ejemplo. el capitalista ha incorporado el trabajo mismo. o los inertes elementos formadores del producto. Los valores de uso de las mercancías suministran el material de una disciplina especial. le pertenece. el valor diario de la fuerza de trabajo. la proporción en la cual se cambian los valores de uso de una clase por valores de uso de otra clase. El trabajador trabaja bajo el control del capitalista al que pertenece su trabajo. que no se desperdicie materia prima y que el instrumento de trabajo sea cuidado. como el de cualquier otra mercancía que haya alquilado por un día (un caballo. Desde su punto de vista. etc. 2. docenas de relojes. El valor de uso no se realiza más que en el uso o el consumo. destruido sólo en la medida en que lo impone su utilización en el trabajo. Al considerar los valores de uso se presupone siempre su determinación cuantitativa. su uso. por ejemplo). que se compra y vende en el mercado de trabajo. Ese carácter suyo no depende de que la apropiación de sus propiedades útiles le cueste al hombre mucho o poco trabajo. pues. y la mercancía como la forma elemental de esa riqueza. En la forma de sociedad que hemos de considerar constituyen al mismo tiempo los portadores materiales del valor de cambio. se tiene que considerar desde dos puntos de vista. Son valores de uso los que constituyen el contenido material de la riqueza. del estómago o de la fantasía) no hace a la cosa. El capitalista paga. por ejemplo. etc. toneladas de hierro. Toda cosa útil. Pero esa utilidad no es nada que flote en el aire. vol. al dar su trabajo. 201. pero que no puede consumir más que añadiéndose medios de producción. esto es. el papel. no existe sin ellas. esto es.

con lo que se apropia del resto del valor producido. el producto de ese proceso le pertenece exactamente igual que el producto del proceso de fermentación que discurre en su bodega. 6 Karl Marx. entre cosas que le pertenecen. o genere un plus de valor o plusvalía? Marx afirma que ello es posible porque la mercancía fuerza de trabajo produce más valor del que es pagado en el salario. El Capital. La plusvalía designa la parte del valor producido por el trabajo asalariado y que es apropiada por el capitalista5. Libro primero. trabajando el resto directamente para el capitalista. Pero ¿qué es lo que permite que el capital genere valor. desde el punto de vista del capitalista. para el obrero y su descendencia). ya que es la única mercancía de la que dispone pero. . Por eso.capitalista ha comprado. p. pero en éste ha incorporado su fuerza de trabajo a una mercancía que es apropiada por el capitalista. El obrero recibe sólo un simbólico valor de la energía que ha consumido en el proceso del trabajo. Pero esta mercancía tiene una característica especial.. De esta manera se calcula el precio del salario a cambio del cual el obrero vende su fuerza de trabajo durante un determinado horario laboral. que es la contradicción fundamental en el modo de producción del sistema capitalista. y se engendra una concepción del trabajo que. vol. En la medida en que el valor es generado por el trabajo (entendido como trabajo materializado). p. 201. en su jornada de trabajo. ropa. De forma que del número total de horas trabajadas. Contradicción entre el valor de uso y el valor de cambio en el modo de producción capitalista Esta diferencia es lo que Marx llama la plusvalía. 2. lo que está en la 5 Karl Marx. alimentación. editorial Grijalbo. como toda mercancía. 1976. Barcelona. 1976. Como toda mercancía tiene un valor de uso. El Capital. Pero éste trata la fuerza de trabajo como una mercancía más y no remunera al trabajador con el valor producido sino que el salario contempla solamente el costo de la fuerza de trabajo. por lo que es comprada por el capitalista que paga (a través del salario) el valor de su reproducción. gasta una determinada cantidad de energía que es comprada por el salario. En la sociedad capitalista el proletario está obligado a vender su fuerza de trabajo. Barcelona. de forma que el intercambio es desigual. 1. etc. en este caso por el valor de lo necesario para su reproducción (digamos: vivienda. si el trabajador cobrara el equivalente del valor realmente producido no existiría ganancia por parte del empresario. 43 – 44. el obrero recibe en realidad sólo una mínima parte en forma de salario. vol. editorial Grijalbo. Libro primero. el precio de la fuerza de trabajo se mide por el valor de los productos necesarios para su reposición (valor de uso). Pero en su trabajo incorpora su energía en las mercancías que produce. De esta manera se da en la sociedad capitalista el fenómeno de que el dinero parece producir dinero. es entendido como un proceso entre cosas que el capitalista ha comprado 6. El proletario.

Aunque la plusvalía se produce siempre por este mecanismo de apropiación del valor generado por el obrero. El Capital. editorial Herdes. Canals. . Esta es la base de la explotación capitalista. 1990. Barcelona. editorial Grijalbo. la clase trabajadora sólo puede subsistir vendiendo su fuerza de trabajo. Barcelona. si el capital puede generar valor es sólo porque es una acumulación de fuerza de trabajo no pagada. Dado que los medios de producción están en manos del capital. hay dos formas fundamentales de aumentarla: o bien pagando menos del precio del trabajo generado. Bibliografía: - Marx. Por ello. - F. Crítica de la economía política. El Capital. o bien. Entonces hay una sobreabundancia de oferta de mano de obra. aumentando los ritmos de producción a través de tecnologías más avanzadas y un estricto control del tiempo de trabajo del obrero. 1967. Textos de los grandes filósofos: edad contemporánea.base de la acumulación de capital. lo que es lo mismo pero más sofisticado. lo que es aprovechado por el capitalista para abaratar el precio de la fuerza de trabajo y explotar al obrero comprando a bajo precio su mano de obra.

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