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Cuento 1 - El Guardián de Los Sueños

El cuento trata sobre Armand, el guardián de los sueños, que ayuda a una niña a encontrar su sueño dorado perdido emprendiendo un viaje mágico. Juntos encuentran al Rey de los Sueños, quien les revela que el sueño de la niña fue encerrado en un castillo. Al liberarlo, la niña desea que todos encuentren sus sueños preciados.
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Cuento 1 - El Guardián de Los Sueños

El cuento trata sobre Armand, el guardián de los sueños, que ayuda a una niña a encontrar su sueño dorado perdido emprendiendo un viaje mágico. Juntos encuentran al Rey de los Sueños, quien les revela que el sueño de la niña fue encerrado en un castillo. Al liberarlo, la niña desea que todos encuentren sus sueños preciados.
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Cuento 1: El Guardián de los Sueños

En un reino lejano, donde los sueños y la magia se entrelazaban, vivía un anciano


llamado Armand. Armand era el guardián de los sueños, encargado de velar por las
noches de todos los habitantes del reino. En su pequeña cabaña al borde del
bosque, tenía una colección de frascos de cristal, cada uno lleno de brillos de
diferentes colores y formas. Eran los sueños capturados que cuidaba con esmero.

Todas las noches, Armand se adentraba en el bosque con su vieja lámpara de aceite
y su saco de sueños. Recogía los sueños que flotaban en el aire y los almacenaba en
los frascos, asegurándose de que cada uno encontrara su lugar en su colección.
Pero un día, algo extraño sucedió.

Un sueño dorado y resplandeciente se le escapó de las manos y voló hacia lo


profundo del bosque. Armand, preocupado, siguió al sueño dorado entre los árboles
centenarios y las flores luminosas. El sueño lo llevó a un claro encantado, donde
encontró a una niña pequeña de cabellos dorados y ojos brillantes.

La niña le contó a Armand que había perdido su sueño más preciado, aquel que le
mostraba mundos de fantasía y aventuras. Sin ese sueño, no podía dormir ni
descansar, y su mundo se estaba desvaneciendo en la oscuridad. Armand sintió
compasión por la niña y prometió ayudarla a encontrar su sueño perdido.

Decidieron emprender juntos un viaje por los reinos de los sueños, buscando entre
las estrellas y las nubes de algodón aquel sueño dorado. En su viaje, se encontraron
con seres mágicos y criaturas fantásticas que los ayudaron en su búsqueda.
Cruzaron ríos de luz y montañas de sombras, siempre con la esperanza de encontrar
el sueño perdido.

Después de días de viaje, llegaron a un castillo de cristal en lo alto de una montaña


nevada. En el interior del castillo, encontraron al Rey de los Sueños, un ser anciano y
sabio que guardaba los sueños más poderosos y preciosos del universo. Armand y
la niña le contaron su historia y el Rey de los Sueños les reveló que el sueño dorado
había sido capturado por una fuerza oscura y encerrado en el corazón del castillo.

Con valentía y determinación, Armand y la niña se enfrentaron a las pruebas y


desafíos del castillo para llegar al centro, donde encontraron al sueño dorado
brillando con fuerza. Lo liberaron de su prisión y el castillo tembló con una luz
deslumbrante. El Rey de los Sueños les agradeció y les otorgó un regalo: una estrella
fugaz que concedería un deseo.
La niña, con lágrimas de alegría en los ojos, deseó que todos los habitantes del reino
pudieran encontrar sus sueños más preciados y nunca más perderlos. En un destello
brillante, la estrella fugaz concedió su deseo y el reino se llenó de luz y magia.

Armand regresó a su cabaña con la niña, donde le entregó un frasco especial que
contenía su sueño dorado. La niña sonrió y durmió plácidamente esa noche,
sabiendo que siempre tendría a su lado a su sueño más querido. Y desde entonces,
Armand siguió siendo el guardián de los sueños, asegurándose de que cada noche,
los sueños brillaran con fuerza en el reino encantado.

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