ARQUITECTURA COLONIAL.
Es el conjunto de manifestaciones arquitectónicas que surgieron en América Latina desde el
descubrimiento del continente en 1492 hasta la independencia del mismo a principios del siglo
XIX. A comienzos del siglo XVI puede decirse que se termino la conquista de América en su
mayor parte.
La arquitectura adquirió un importante desarrollo en todo el virreinato, marcada
fundamentalmente por la actividad religiosa que dio origen a catedrales, parroquias y conventos
urbanos y rurales, dispersos por toda su geografía. Durante el siglo XVI, en estas obras se suman
elementos procedentes de la arquitectura mudéjar, gótica y renacentista, a los que posteriormente
se añaden otros, como el barroco. El rococó tuvo también su reflejo en una parte de la
arquitectura de la época y el neoclasicismo alcanzó a introducirse en los últimos años del siglo
XVIII aunque su influencia estuvo mucho más limitada.
En la etapa colonial, la escultura y la arquitectura estrechamente 1492, hasta la en fueron dos
artes relacionadas, que destacaron como expresión de la vida religiosa. La escultura no se
pensaba de un modo aislado, sino que se hacía para integrarla en una edificación.
CARACTERISTICAS DE LA ARQ. COLONIAL.
Las principales 5 características de la Arquitectura Colonial son las siguientes:
1. Diseños traídos de España y manejo privilegiado de materiales
2. Utilización de ventanas muy altas y muros macizos.
3. Construcción de iglesias y monasterios con puertas y entradas grandes, con estilos europeos
4. Utilización de materiales como el yeso y el barro. Además de la integración de mano de
obra local
5. Por la general, las casas coloniales tenían jardines internos.
Entre otras características de la arquitectura colonial mantiene su Expresión Fiel del modo de
vida de la colonia a lo largo de tres siglos, sus características son:
Empleo de arco en las puertas de entrada
Uso de la bóveda Utilización de la columna.
Variedad en la utilización de materiales piedras, ladrillos y adobes
Tipos de construcciones:
Grandes casas solariegas Edificaciones de templos y conventos.
Fortificaciones militares.
La arquitectura colonial se las construcciones religiosas: Iglesias, capillas, conventos,
monasterios, etc., pero también hubo una arquitectura civil concretada en los palacios, casonas
señoriales y en el diseño y construcción de las ciudades. Los españoles, entre otros elementos
arquitectónicos trajeron el arco de medio punto, la bóveda, la teja, los azulejos, el labrado de la
piedra, el diseño de las iglesias en forma de cruz latina, el estilo de la capilla abierta con atrio, y
el diseño en damero de las ciudades españolas, siguiendo los modelos teóricos de los arquitectos
expresó sobre todo en del Renacimiento europeo.
En la arquitectura colonial, como en la pintura y la escultura, predominaron las construcciones
religiosas sobre las laicas. La arquitectura no siguió de forma inmediata las modas europeas, y la
aparición de un nuevo estilo no significó la desaparición del anterior. Así, durante el siglo XVI,
en todo el Virreinato del Perú se alternaron construcciones de estilo renacentista con otras del
gótico tardío, y era frecuente hallar en edificaciones de ambos estilos techos de tipo mudéjar. A
partir del siglo XVII el estilo barroco surgió en la arquitectura colonial.
LOS ESTILOS ARQUITECTÓNICOS.
Renacentistas.
Siglo XVI Se adoptó inicialmente el estilo ornamental del
renacimiento italiano adaptado a su vez por España. La
forma más difundida de este estilo fue el plateresco, que
se caracterizó por decorar las fachadas utilizando motivos
labrados en forma similar al trabajo de los plateros.
Mudéjar.
Siglo XVI Se desarrolló simultáneamente al estilo renacentista. Se
caracterizó por tener influencias árabes. Así utilizó el arco dentado,
motivos labrados árabes en yeso, decoraron los techos e madera
con motivos también arabizados
Herreriano.
Siglo XVI Posteriormente se
difundió el llamado estilo
herreriano, creado por el
arquitecto español Juan de
Herrera, constructor del
Palacio Escorial (Toledo) de
Felipe ll estilo caracterizado
por su gran sobriedad y simplicidad monumental.
Barroco.
Siglo XVII Fue el mejor vehículo para las expresiones mestizas.
SE caracterizó entre otras cosas por la recargada ornamentación
de las fachadas las que se reproducían en emblemas, plantas,
animales y figuras humanas. La columna salomónica de trazos
sempentiformes fundamental. Entre 1660 y 1725 el barroco
peruano adopta un estilo muy español denominado
Churrigueresco, por su creador el arquitecto José de Churriguera,
éste presentó un estilo de barroco exacerbado El barroco llegó al
Perú con el virrey Conde de Lemos. Ejemplos: La iglesia de la
Merced, la iglesia de San Agustín, en Lima, iglesia de la
Compañía Arequipa.
Rococó.
Es el barroco francés y refleja la etapa de afrancesamiento de España con la llegada de los
Borbones en 1701 al poder. De formas más simples que el barroco español, presentaba formas
amplias ondulantes más especialmente en los balcones, la preferencia por grandes espacios
interiores, gusto pro los jardines y huertas individuales. Su material fue de yeso y el vidrio.
Ejemplos: La plaza de Acho, el Paseo de Aguas, etc.
Neoclásico
Arte del siglo XIX. Resurrección de las formas
clásicas (griego-romano- renacentista). Estilo muy
simple con preferencia por lo monumental rigido, lo
simétrico. Usaron especialmente los frontis
triangulares inspirados en el Partenón, las columnas
romanas con capitolios corintios. Ejemplos: Cementerio Presbítero Maestro, Iglesia de San
Francisco, Iglesia de San Pedro
HECHOS ARQUITECTÓNICOS EN BOLIVIA.
Con la llegada de los españoles y el auge de su presencia instalando el sistema colonial, llegó un
nuevo concepto arquitectónico, donde podemos destacar dos obras:
Iglesia de Santo Domingo, La Paz.
Con un estilo barroco mestizo, esta iglesia está adornada por
columnas con racimos de uva con decoración. Su trazado original
de Sigüenza corresponde al año 1609. La fachada en cambio
pertenece al estilo barroco mestizo, labrada en piedra en el año
1760, que se refleja claramente en el cuerpo superior donde hay
una ventana con papagayos y papayas. La planta de la iglesia es
de estilo neoclásico y la capilla privada tiene adornos de tipo
mudéjar, típico de la península ibérica.
Se encuentra en la Ciudad de La Paz; Calle Yanacocha esquina
Ingavi.
Casa de la Moneda, Potosí.
Se inauguró en 1773, como reemplazo de la que
ya existía en desde 1574. Toda de piedra labrada
y con techos de cedro, de estilo barroco, la Casa
de la Moneda de Potosí ocupa una superficie de
7.570 m2 con 15.000 m2 de construcción
vertical y horizontal, cinco patios y casi
doscientos ambientes. Destaca por ser muy
vistosa y brindar una imagen de fuerza; se
parece más a una fortaleza que a una casa de moneda.
Santiago de Chiquitos, Santa Cruz.
Construida en el siglo XVIII por las misiones
jesuitas, esta iglesia cruceña encierra gran belleza
arquitectónica y piezas de la época misional. Sufrió
un incendio a principios del siglo XX, y hoy se
conserva una elaborada columna original en la
entrada de la iglesia. Sus campanas son de las más
antiguas en la zona, colgadas con Güembé, corteza
de un árbol que sirve como cuerda y que dura
siglos. Solo suenan en momentos destacados, como
los días festivos excepcionales
HECHOS ARQUITECTÓNICOS EN COCHABAMBA.
La arquitectura colonial de Totora perdura
(Periodico “Los Tiempos”, Cochabamba).
Calles angostas, puentes de piedra, bóvedas
subterráneas de agua, techos de teja, balcones
de madera, gruesos muros de adobe, grandes
portones y ventanas de madera talladas son
parte de la imagen arquitectónica que Totora
ofrece hoy, a 19 años del terremoto que dañó el
20 por ciento de sus estructuras.
A diferencia de Aiquile, este municipio del
cono sur ha logrado preservar su arquitectura
colonial-republicana en más del 90 por ciento en el casco viejo.
La preservación de la arquitectura totoreña ha sido posible porque el terremoto afectó levemente
las casas de adobe y teja, a diferencia del municipio vecino, donde las viviendas sufrieron serios
daños y fueron reconstruidas con estilos más modernos.
La Alcaldía de Totora emitió, hace más de 10 años, una ordenanza municipal que instruye a los
ciudadanos del casco viejo preservar el estilo republicano en las nuevas construcciones,
refacciones y ampliaciones. Por esa norma, la población realiza obras en su vivienda
manteniendo su estilo antiguo.
“No se puede usar calamina y, en lo posible, debe mantenerse una arquitectura colonial, en
especial en el casco viejo. Esto se ha instruido porque esa es la característica de Totora, que
queremos seguir manteniendo, porque somos conocidos en todo el país por esa característica”,
dijo el responsable de Catastro del municipio, Grover Daza.
Explicó que muchos vecinos están de acuerdo con ello, pero hay algunos que a veces quieren
infringir la norma.
El terremoto de 1998 también dañó las dos cúpulas
de la iglesia que fue construida en 1788. Las
estructuras fueron reparadas con aportes de Centro
de Residentes Totoreños.
“Se recaudaron fondos y lograron refaccionar la
iglesia con estilo republicano, porque la iglesia era
un poco más moderna”, informó el oficial mayor
del municipio, Freddy López.
Después del terremoto, las estructuras de dos pisos
fueron seriamente dañadas y desestabilizadas; con
las donaciones sólo se logró rehabilitar el edificio de la Alcaldía y algunas viviendas de la plaza
principal de Totora.
“Sólo se pudo recuperar algunas estructuras de la plaza principal, lo demás lo hicieron los
propietarios, hasta ahora algunas viviendas siguen así dañadas”, indicó López.
“SIN AYUDA”.
La pobladora Cristina Reyes explicó que el terremoto derribó toda su vivienda y construyó una
nueva infraestructura con estilo colonial. “Nadie nos ha ayudado, la construcción es de ladrillo
con balcones, el techo es de teja, hemos tratado de mantener la infraestructura como nos ha
pedido la Alcaldía”, contó.
En cambio, Josefina Rodríguez sólo realizó
algunas refacciones a su vivienda tras el terremoto
y vive con varias rajaduras en sus paredes. “No
hemos recibido ningún tipo de ayuda porque en
esa época no tenía papeles, ahora recién los tengo.
Hemos reforzado algunas partes para que la casa
pueda resistir”, explicó. Después del terremoto,
algunas personas abandonaron sus viviendas o las
vendieron, pero algunas de estas casas fueron
adquiridas recientemente por terceras personas
para reconstruirlas con estilo colonial y
convertirlas en hoteles.
En la arquitectura republicana resaltaban las puertas y ventanas con dinteles rectos o arcos
rebajados. Pese a las huellas del sismo, la ciudad se encuentra aún adornada por su peculiar
belleza con denotación histórica.
PRIMER TEMPLO MESTIZO COLONIAL
(Textos. Jimena Núñez Larraín Fotos. Benjamín James y
Arq. Patricia Dueri)
Historia y presencia. Esta edificación se construyó en 1632,
posteriormente tuvo que ser intervenida en dos
oportunidades para salvaguardarla; gracias a esto aún se
yergue imponente en el centro de la ciudad.
A veces el ritmo de vida, la presión del tiempo y la
cotidianidad lleva a las personas a ignorar algunas obras
arquitectónicas ubicadas en diferentes sectores de la ciudad
que, con el paso del tiempo, llegaron a convertirse en
preciadas piezas históricas. Una de ellas podría ser la Iglesia
de Santo Domingo, que hoy ya cuenta con 403 años de vida
religiosa.
¿Cuántos parroquianos que asisten a esta iglesia, ubicada en
la esquina de la avenida Ayacucho y calle Santiváñez, saben
que están dentro de la primera estructura religiosa de Cochabamba? Sólo los libros, historiadores
y algunas personas conocen el proceso histórico y arquitectónico que atravesó la edificación para
mantenerse vigente hasta la fecha; y, aunque sufrió algunos cambios de construcción en una
parte de su terreno, se mantuvo intacta la iglesia.
Esta edificación constituye la última obra de la arquitectura colonial religiosa de la ciudad, de
estilo mestizo. En su muro de ingreso se observa algunos detalles ornamentales muy originales,
los cuales son similares a los existentes en los templos mestizos del altiplano.
En la actualidad, solo algunos escalones de piedra
anteceden el ingreso de la misma, debido a la
cesión de terreno para la ampliación de la avenida
Ayacucho.
A inicios de 1700 está iglesia contaba con un
pequeño patio de ingreso y su jardín. El portón de
madera -que casi cuadruplica el tamaño estándar
de cualquier puerta normal- resguarda el ingreso a
la “Casa del Señor”.
Por lo general, está abierta de par en par, así se
puede apreciar el gran espesor. A simple vista se nota que es la puerta original, trabajada a la
manera antigua; donde las uniones eran fabricadas sobre la madera, con juntas. Las hendiduras
verticales son un indicio del paso del tiempo sobre ellas.
LOS PRIMEROS CIMIENTOS.
De acuerdo a los antropólogos Geraldine B. de Caballero y Rodolfo Mercado en su libro:
Monumentos Coloniales Cochabamba”, la parroquia de Santo Domingo fue fundada en 1612,
como anexo del convento de estos frailes.
La primera iglesia era una pequeña capilla de factura mestiza tosca, la cual fue edificada en
1631. Años más tarde, en 1641 y gracias a la providencia testamentaria de don Esteban de
Salamanca, se inicia la construcción de la primera iglesia, de modesta estructura, la cual fue
construida de una sola nave y con cubierta a dos aguas, reproduciendo el típico modelo
renacentista.
Asimismo, la arquitecta Patricia Dueri sostiene que no hay mucha información respecto a esta
primera edificación, debido a que no existen los libros de fábrica correspondientes.
En el informe de Francisco Viedma se mencionaba que contiguo a la iglesia existía un patio de
claustro del convento de los Dominicos -en el año 1825 cuando el General Sucre expulsara a los
sacerdotes- fue tomado por el Estado y hoy estaría funcionando el Colegio Abaroa.
Luego de 150 años de la primera edificación se construyó el templo actual porque éste se hallaba
muy dañado y con riesgo de desplome. Este segundo templo fue construido entre 1778 y 1794, es
decir, 17 años de trabajo, y don Francisco García Claros, empresario de las minas, fue el que
donó los fondos.
El padre Jorge Triveño, quien fuera párroco de este templo por 36 años, menciona que este
parroquiano era muy devoto a la Virgen del Rosario, patrona del templo, y que su fe lo llevó a
impulsar la construcción del templo.
“Él tenía minas en Chuquicamata- Independencia, lo pagó todo. García Claros tenía un plano del
templo que no llegó a concluir porque falleció”.
ARQUITECTURA.
Esta segunda construcción presenta en su diseño una planta en
cruz latina y una cubierta de bóveda de cañón, configurando
una sola masa pétrea. Es posible advertir que, por su traza
original arquitectónica, esta iglesia fue concebida con un
criterio basilical de tres naves.
No es fácil dar una explicación acerca de la decoración
existente en la fachada, dado que se reproduce una concepción
barroca mestiza del ámbito altiplánico, por la presencia de sus
figuras antropomorfas con rasgos mestizos.
Las ventanas de arcos trilobuladas fueron reemplazadas por
cristales en 1968, que en aquel tiempo eran iluminadas por
láminas de berenguela.
Sus robustas paredes de piedra y barro aíslan el bullicio de la urbe brindando un momento de paz
para el recogimiento y oración de sus fieles parroquianos.
En el marco de las nuevas condiciones imperantes en la república, el interior de la iglesia fue
remodelado siguiendo los cánones del academicismo francés con influencia neoclásica,
generando una poderosa atracción visual a partir de su altar mayor y sus altares laterales que se
organizan unitaria y armónicamente.
Este conjunto logrado, define una
percepción ambiental de elegancia lumínica.
Dentro de la iglesia los fieles dispusieron a
sus santos en altares secundarios u
hornacinas; la mayoría de ellos provenientes
de la adoración de los Dominicos, como ser:
Santa Rosa de Lima, San Francisco de Asís
y Santo Domingo, esta es la única imagen
que corresponde a los años de fundación de
la iglesia, las demás son de origen posterior.
“Hasta el Señor del altar mayor fue donado por una feligresa que vivía por la cárcel, como una
solicitud personal del párroco anterior”, asegura Triveño.
ARCHIVO HISTÓRICO.
Por ser la primera parroquia de la región en esa época, esta iglesia resguarda el archivo religioso
más importante de todos los existentes en la ciudad de Cochabamba. Allí se extendía las partidas
de nacimiento, bautizos, matrimonios y defunciones.
El padre Triveño asegura que en este templo se conservan los documentos desde 1609 para
adelante y que no existen registros anteriores a la fecha. De acuerdo a este ex párroco, en esa
época todavía existía la clasificación de libros por castas, es decir, se llevaba el registro de los
nacimientos de acuerdo al libro de indios, mestizos y españoles.
Así también conservan datos representativos para nuestra historia, como el registro de defunción
de Alejo Calatayud (1731), un año después de organizar la revuelta cochabambina contra el yugo
español. De igual manera se registra el matrimonio del último gobernador español, Josef
Gonzáles de Prada con Nicolasa Marrón de Lombera en 1810. Entre los múltiples datos que se
guardan en este archivo también se conserva el registro del bautizo de Adela Zamudio (1854), la
poetisa boliviana a la cual se le atribuye la celebración del Día de la Mujer.
Cabe mencionar que la importancia de los archivos radica en que los libros son fieles testimonios
de vida y muerte de los protagonistas de la historia de esta ciudad.
MUEBLES.
La riqueza cultural de esta estructura arquitectónica no solo se limita a la parte de la construcción
sino también a los tallados existentes.
De acuerdo a datos proporcionados por Geraldine de Caballero en su libro, solo en el presbítero
del templo se pueden apreciar tres sillones de diáconos tallados en cedro, los cuales aún se
encuentran en buen estado de conservación.
Uno de los sillones muestra un perrito con una tea en la boca, que representa el sueño que tuvo la
madre de Santo Domingo antes de que éste naciera, sueño que fue interpretado por un obispo de
la época en que el niño sería santo o sabio.
Otro sillón representa una estrella, la que dicen apareció cuando Santo Domingo fue bautizado y
el tercer sillón tiene esculturas de la Virgen del Rosario, patrona de la iglesia.
LAS RESTAURACIONES.
Hasta la fecha, esta estructura religiosa sufrió dos restauraciones importantes, las cuales fueron
realizadas por arquitectos aunque según los autores de “Monumentos coloniales Cochabamba”
señalan que la mayor parte de los edificios virreinales han sido estropeados por las malas
restauraciones y los aditamentos posteriores que desentonan con la arquitectura original de los
templos.
El arquitecto cochabambino Mario Lavayén Mendoza explicó que existen diferencias en la
estructura básica de los templos que datan de la época de la colonia española. Según el experto se
diferencian por la orden religiosa a la que pertenecían y el tiempo en el que fueron construidos.
La tradición de Jueves Santo volvió la mirada sobre los templos; y al respecto, el periódico
Opinión publicó la siguiente nota.
SU ESTRUCTURA.
En el proceso de construcción de las iglesias, primero se hacía la nave central, una sola, de
dimensiones variables, de acuerdo a la capacidad requerida para albergar a la cantidad de
feligreses en aquellas épocas.
Una vez que el número de fieles crecía, crecían también las necesidades y con ellos los aportes
con los que se podían ampliar nuevas estructuras a las edificaciones básicas, en este caso el
crucero o nave central.
Es así que se ampliaban naves a los laterales del crucero principal, también podía estar en sentido
transversal simulando una cruz entre nave y crucero.
Durante la colonia española, entre los años 1500 y 1600, los procesos de asentamientos humanos
eran bastante lentos, se construían con escasos recursos técnicos, prácticamente precarios.
Al principio se usaba adobe, haciendo “dos aguas”, con naves alargadas; posteriormente se
implementan nuevos conocimientos técnicos, se construyó usando bóvedas de piedra, que
entonces representaba una nueva tecnología traída de Europa, esta técnica se usó por mucho
tiempo y sólo fue superada con la aparición del hormigón armado.
El estilo en la mayoría de las iglesias es el neoclásico, por la sencilla razón de que en Europa ya
estaba de moda este estilo, el barroco ya había perdido preferencia por los constructores y los
religiosos de la península, pero eso no evitó que en la colonia se realicen edificaciones con este
estilo, aunque muy pocas.
SU CONSTRUCCIÓN.
El neoclásico marcó el siglo XVIII con su estilo, también existían variantes en las construcciones
coloniales, éstas estaban adecuadas a un tipo de rituales y funciones específicas, había
diferencias entre valle, altiplano y otras zonas, en el caso específico de Cochabamba y La Paz.
En aquella época en La Paz las autoridades estaban a cargo de “doctrinar” a los naturales, por eso
las iglesias contaban con patios de adoctrinamiento.
En cambio, en Cochabamba las iglesias no cuentan con patios de adoctrinamiento porque las
autoridades no adoctrinaban a los naturales, los que cumplían con esa misión eran los españoles
que usaban sus servicios.
Para que las iglesias sean construidas y alcancen el esplendor que todavía poseen ha tenido que
pasar por un largo proceso de construcción, reconstrucción y restauración, pero sin embargo
muchas de estas iglesias fueron distintas como las vemos ahora, ya sea en el estilo interior o
exterior, en las dimensiones, e incluso en las localidades donde éstas se encuentran.
UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN SIMÓN
FACULTAD DE ARQUITECTURA Y CIENCIAS DEL
HÁBITAT
CARRERA DE ARQUITECTURA
TRABAJO DE INVESTIGACION
ARQUITECTURA COLONIAL
Univ.: Gabriel Andrés Ramos Ocampo
Docente: Arq. Tatiana Ordoñez Laime
Auxiliar: Univ. Carlos Steven Ayala Torrico
Asignatura: Historia 2
Grupo: 3
Cochabamba, 18 de septiembre de 2019
VIVIENDA COLONIAL Y REPUBLICANA. (FACHADAS).
VIVIENDA COLONIAL Y REPUBLICANA (PLANTAS).