Hay que tener claro que la desigualdad no es igual a la existencia de pobreza de manera
necesaria. De hecho, la desigualdad tiene la posibilidad de incrementarse aun cuando la
economía esté en su mayor etapa de crecimiento. Según Mckay, es posible que exista
desigualdad sin pobreza y pobreza sin desigualdad, pues esta última “hace referencia a la
variación de los estándares de vida de la población, independientemente de si dicha población
está o no en pobreza” (Galindo y Ríos, 2015, p. 3)
Evasión de impuestos, enemigo de la igualdad
Uno de los grandes fenómenos asociados a la concentración de riqueza tiene que ver con
la ausencia o flexibilidad de los controles fiscales ejercidos por los gobiernos en el ámbito
mundial esto crea una paradoja de desigualdad en Colombia: no dejan de concentrar riqueza,
pero sí ingresos.
Fuente: World Inequality Database (Individuos adultos, antes de impuestos)
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El 1% más adinerado del país concentra un tercio de la riqueza y un 17% de los ingresos.
Pero mientras la segunda cifra (más baja) se resiste a caer, la primera (más alta) ha bajado
sensiblemente en la última década.
Fuente: World Inequality Database (Individuos adultos, antes de impuestos)
La desigualdad en Colombia está fuera de control y “los ricos se hacen más ricos y los
pobres se hacen más pobres” son afirmaciones claras que conviven con otras en el debate público
colombiano, aparentemente contradictorias: “La clase media colombiana es una prosperidad que
antes no existía”. " o "El país de hoy poco tiene que ver con el país de hace veinte años". En
estos meses de discusiones en torno al nuevo gobierno, la reforma tributaria y la compleja salida
de la economía colombiana de la pandemia chocaron, a veces incluso contradiciéndose, como si
el primero anula el segundo y viceversa. Pero en realidad ese no es el caso: los datos muestran
que todo esto es cierto hasta cierto punto, y que ninguno de ellos por sí solo cuenta la historia
completa de la desigualdad en Colombia.
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Cuando los bienes materiales se concentran en manos de un pequeño grupo, el consumo
global también disminuye, como lo demuestra el ejemplo de las herencias: quienes heredan son,
a menudo, jubilados ricos. “Para el consumo, sería mucho mejor que el dinero fuera a parar a las
familias jóvenes que realmente lo necesitan”. Por lo tanto, para la economía sería mejor que el
dinero recayera directamente en la economía, en vez de en la cuenta de un pensionista ya de por
sí rico.
Colombia tiene una de las distribuciones de ingresos más desiguales en el mundo y la
desigualdad ha sido persistente. Por esta razón la baja productividad del país no ha superado la
condición de pobreza y vulnerabilidad que afecta al 60% de su población.
Si bien la literatura acerca del problema de la vulnerabilidad de los hogares frente a
situaciones de pobreza es bastante amplia, es complicado llegar a un consenso sobre la mejor
manera de medirlas. Los indicadores basados en los ingresos de las personas se quedan cortos.
Especialmente cuando se busca hacer un análisis del fenómeno a la luz de las diversas
connotaciones de justicia, pues la pobreza no es cuestión únicamente del consumo de los
individuos, sino también de acceso a un conjunto de libertades (Sen, 1999; Bourguignon, DQ
HH X)
Referencias
[Link]
Reyes, V. (2008). Pobre del Pobre. Pobreza y exclusión. Análisis conceptual y empírico.
[Link]
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