Anarquía y crisis en Roma
Durante el siglo III, EL Imperio romano se vio afectado por una profunda crisis que
inició poco antes del año 235 d. C, momento en el que fue derrocado el emperador
Alejandro Severo. En este reino la anarquía militar en parte por la poca comunicación
de roma y sus provincias conquistadas, donde
los habitantes y militares afianzaron vínculos de lealtad hacia los ejércitos locales y
debilitando el poder central de imperio esto llevo a una anarquía, los emperadores
fueron separados y sus cargos
ocupados por los comandantes, lo cual fortaleció la importancia del ejército dentro
de la política romana.
Crisis económica
Al mismo tiempo, Roma enfrentaba dificultades económicas, amenazas de las
invasiones bárbaras y la expansión del cristianismo. La crisis económica fue
provocada, principalmente, por el fin de la expansión romana, pues el Imperio ya no
contaba con las riquezas adquiridas durante las invasiones. Esto derivó en
problemas para cubrir los gastos del Estado y del ejército, y en la necesidad de
subir los impuestos ante esta situación, la moneda romana perdió valor y el
comercio disminuyo por lo que muchos habitantes se trasladaron a los campos
dando inicio a lo que se conoce como ruralización
Restauración y caída de Roma
Con la intención de solucionar el caos reinante, en el año 284 d,C, el
emperador Diocleciano instauró la Tetrarquía, una forma de gobierno que
organizó el Imperio bajo dos co-emperadores llamados augustos, quienes eran
apoyados por dos vice-emperadores o césares, que seguían sus órdenes y los
sucedían en el poder después de su muerte.
Para mejorar la administración, Diocleciano dividió en dos el Imperio: la región
de Oriente con capital en Bizancio y la región de Occidente con capital en
Milán. Sin embargo, luego de la muerte de Diocleciano la tetrarquía llegó a su
fin, ya que esta cuadruplicó los gastos imperiales. En el año 324 d. C. ascendió
al poder Constantino, quien introdujo dos reformas que implicaron grandes
transformaciones para la época. Estas fueron:
la construcción de una nueva Roma' en la antigua ciudad de Bizancio, a la cual
cambió el nombre por Constantinopla, en honor a sí mismo. Esto aumentó la
fragmentación territorial al convertirse Constantinopla en el centro
administrativo imperial. el apoyo a la libertad de cultos con la promulgación
del Edicto de Milán en el año 313, con lo que dio fin a la persecución con
El cristianismo: la
religión oficial del
Imperio
La religión cristiana nació en el siglo I d.C. en Judea, una
región de medio oriente controlada por los romanos. Allí,
Jesús de Nazaret predicó el monoteísmo, la igualdad de
todas las personas y el amor al prójimo. Aunque, el
concepto teológico del Judaísmo sí esperaba un mesías,
no vieron en Jesús la realización de esta profecía, por lo
tanto no lo apoyaron, lo consideraron una persona
peligrosa para el Imperio y lo entregaron a las
autoridades romanas quienes lo crucificaron. Por otra
parter sus seguidores difundieron el mensaje cristiano y
formaron diversas comunidades que fueron perseguidas
por el Impero durante siglos.
Gracias al Edicto de Milán y a la conversión de
Constantino, los cristianos dejaron de ser perseguidos y
la religión se expandió. En el año 380, el emperador
Teodosio instauró al cristianismo como la religión oficial
del Imperio.
Principales elementos de la
cultura romana
Además del cristianismo, Otros elementos caracterizaron
al Imperio romano que, pese a su colapso, son base
importante de la cultura occidental. Algunos de ellos
fueron:
El latín, una lengua unificadora: el latín permitió la
unificación cultural de la época y fue la base de
idiomas como el español, el italiano, el portugués,
entre otros, que en la actualidad son conocidos
como lenguas romances.
La escultura y la pintura: en Roma se podían apreciar
esculturas y relieves que
adornaban los espacios públicos
más importantes de la ciudad.
Estas obras de arte, generalmente,
eran realizadas en mármol o en bronce y estaban
inspiradas en los modelos griegos. La verdadera
innovación artística romana fue la elaboración de
retratos sumamente realistas.
La literatura y la historia: La literatura y la historia
romana tenían como modelo a los autores griegos.
Durante el período entre la República y el Imperio,
destacaron filósofos como Cicerón o Virgilio e
historiadores como Tito Livio.
La fragmentación del Imperio
La muerte de Constantino desestabilizó el Imperio y
varios emperadores intentaron rehacerlo. Por ejemplo
Teodosio, nombrado emperador en el año 379, gobernó
las dos regiones e instauró el catolicismo como religión
oficial, aunque tras su muerte, sus hijos dividieron el
territorio. Arcadio asumió la región oriental que soportó
de mejor manera los ataques de los pueblos bárbaros, y
comenzó un proceso de helenización. Esta región,
conocida como Imperio bizantino, se mantuvo por
varios siglos más.
La región occidental, quedó bajo el gobierno de
Honorio, pero entró en decadencia por el abandono de
las ciudades, las protestas de los nuevos campesinos, la
desobediencia de los militares y los ataques bárbaros.
En el año 476 Odacro, rey de la tribu germánica de los
hérulos, derrocó a Rómulo, último emperador romano,
10 que marcó el fin del Imperio romano de occidente.
Un nuevo factor para la crisis: las
invasiones germánicas
Las crisis que azotaron al Imperio romano desde el siqlo III, ocasionaron que los
ejércitos descuidaran las fronteras territoriales. Esta situación fue aprovechad3
por distintos pueblos que provenían del norte y del oriente del continente
europeo, que en su mayoría eran de 0' iRen germano, aunque los romanos los
llamaban despectivamente bárbaros
la miRt3tión de los pueblos germánicos hacia la zona del Imperio se debió
principalmente a tres factores:
El aumento de la población. Este factor hizo necesario el
desplazamiento, pues las tierras que habitaban ya no eran lo
suficientemente fértiles y, por tanto, no lograban producir los
alimentos necesarios para mantener a toda la población.
La presión ejercida por los hunos. Los hunos eran un pueblo nómada
proveniente de las estepas al norte del mar Negro, que obligó a los
pueblos germanos a salir de su tierra en busca de nuevos territorios
en donde establecerse.
Deseo por integrarse al Imperio romano. Luego de varios siglos de
convivir cerca de ellos, quisieron adherirse al Imperio pues querían
acceder a las ventajas que este ofrecía como, por ejemplo, las tierras
fértiles. De hecho, la mayoría de los germanos que habitaban dentro o
cerca de los límites del Imperio tenían l condición de federados, debían servir
al ejército romano y defender las fronteras para poder establecerse allí.
Los nuevos reinos germánicos en territorio romano
El ejército del Imperio no pudo contener las invasiones germánicas que
iniciaron en et año 410
con la llegada de los visigodos, al mando de Alarico. Por ello, a partir del
siglo V los pueblos germanos fundaron nuevos reinos en el territorio
romano, dentro de los cuales los más importantes fueron el franco, el
ostrogodo, el anglo, el sajón y el visigodo
Estos reinos eran dirigidos por un rey, que era asesorado por el consejo
en temas de gobierno y de justicia- Aunque en los primeros años el rey
era elegido por los nobles, con el tiempo se convirtió en un cargo
hereditario. A partir del texto realizar un mapa conceptual resaltando
los puntos mas importantes
Otros grupos políticos importantes eran los duques, que ejercían el poder
militar en algunos lugares; y los condes y obispos, que eran personas
destacadas en las ciudades y poseían mucho poder.
Mundo mediterráneo entre los siglos V y IX
Reinos anglosajones. Conjunto de siete reinos
[Link]
francos,
ibérica.
ependientes unificados en el año 827.
¿Qué cambió tras la germanización?
Se le conoce como germanización a la fusión cultural que se originó
al unir las costumbres entre romanos y germanos. Las tribus
germánicas, que eran principalmente rurales, apreciaban la tierra
como la mayor fuente de riqueza, V se ajustaron a la estructura
agraria diseñada por los romanos. A partir de esta adaptación
surgieron dos grupos sociales:
1. Los campesinos. Este grupo estaba compuesto por la mayoría
de la población, que se dedicaba a labores agrarias y de
pastoreo.
2. Los aristócratas. Era el grupo de la población que poseía la
mayoría de las tierras. Este incluía tanto romanos como
germanos.
[Link] consecuencia del carácter principalmente agrario que
tenían las sociedades germanas, las ciudades perdieron gran parte
de su población y el comercio decayó enormemente. Esto hizo que
la moneda perdiera toda su importancia y casi desapareciera.
Adicionalmente, esta fusión causó otros cambios culturales y
políticos.
-4. En su afán de integrarse a la población romana, los germanos
fueron convirtiéndose al catolicismo. Con esto, esperaban
ganar el apoyo de los obispos romanos, que tenían autoridad
entre la población.
Se debilitó el concepto de ciudadano y, en cambio, se
fortalecieron las relaciones de dependencia y de fidelidad
personal entre el rey y los súbditos. Por ello, no existían
propiamente funcionarios públicos, sino servidores del rey.
La fusión de las lenguas germanas, que aún eran habladas por
los campesinos y soldados, con el latín, que era hablado por la
aristocracia, dio origen a las lenguas romances como el
español, el italiano, el francés y el portugués.