Encrucijada
Encrucijada
PRÓLOGO
Después de divorciarse de la mujer con la que había estado desde que tenía diecisiete años,
Lee Hyukjae está empezando de nuevo. Es el dueño del restaurante de sus sueños y está
decidido a conocer gente nueva, encontrar nuevas pasiones, y experimentar la vida al máximo.
Fácil decirlo que hacerlo — eso es hasta que conoce a su nuevo vecino, Lee Donghae...
Con Donghae todo es pasársela bien. Él planea mostrarle a Hyukjae como se hace, ayudarlo a
conocer algunas mujeres, y disfrutar el regalo de la vida de soltero que le ha otorgado. Pero las
cosas no salen según lo planeado, y pronto se dan cuenta que prefieren estar juntos que con
cualquier otra persona.
Ninguno jamás ha querido a otro hombre, pero desde el principio hay una conexión entre
ellos—una chispa que no pueden negar. Se encuentran navegando en un mundo desconocido
y se enfrentan a obstáculos imprevistos. El deseo físico no es suficiente, y ahora Hyukjae y
Donghae están en una encrucijada. Tienen que decidir qué camino tomar: El camino fácil que
siempre han seguido, o el que está determinado que los hará tropezar a cada paso.
Capítulo 1
-Esto es jodidamente extraño.- Lee Hyukjae estaba en medio de la casa dúplex, y con sus ojos
estudiando el lugar. No era un lugar pequeño en absoluto, pero tampoco era uno grande. Tenía
dos habitaciones y dos baños. La puerta principal daba paso a la sala. A la derecha de la sala
había un comedor de un tamaño decente, y detrás una agradable y amplia cocina, que fue la
única cosa en la que insistió cuando estaba buscando una casa.
Necesitaba mucho espacio cuando cocinaba, y mucho más en la encimera. La casa dúplex
había venido con ambas, e incluso con un pequeño garaje a la izquierda. Solo era la segunda
casa que había visto, y luego de un rápido vistazo, sabía que era la indicada. La última cosa
que Hyukjae quería era ser un quisquilloso sobre el lugar al que se iba a mudar.
Este era el momento de ser discreto, fácil y conveniente. Era el nuevo eslogan de Hyukjae. O al
menos quería que fuera.
Aun así, era jodidamente extraño estar parado en el primer y único lugar que había conseguido
para él mismo, y por sí mismo. Ni siquiera había vivido solo hasta el divorcio, luego Jieun se
había mudado, dejándolo en la casa que habían escogido. Tacha eso, en la casa que Jieun
había escogido después de buscar por meses. Él había terminado de ver después de más o
menos una semana dejándolo con lo que ella quería.
Hyukjae gruño y pasó una mano por su cara. Realmente necesitaba dejar de pensar en su
ex-esposa en cada contexto de todo lo que hacía. Fue un ajuste el solo pensar en sí mismo y
en lo que quería. Toda su vida adulta había sido acerca de los ellos dos.
Él y Jieun habían empezado a salir cuando tenían diecisiete años. No le llevó mucho tiempo
darse cuenta que estaba enamorado de ella. No importaba que eran jóvenes; Hyukjae sabía lo
que sentía, y él no era la clase de hombre que huía de eso. Cuando amabas a alguien hacías
lo que hacía falta para hacerlo funcionar, y ellos lo hicieron.
Todo eso quedó destrozado cuando ella llegó a casa, con papeles de divorcio en la mano, y
admitió múltiples aventuras. Eso fue lo que lo llevó hasta aquí.
Hyukjae entró en la cocina, pasando por los gabinetes y mentalmente dándose cuenta de cómo
las cosas habían cambiado desde que firmó el alquiler hace unos días. mie**a, probablemente
no pasaría mucho tiempo aquí de todos modos. No con las horas que pasaba en su
restaurante.
Decidiendo que su cocina no había cambiado mágicamente desde la última vez que la vio.
Hyukjae fue hacía la puerta corrediza de vidrio, le quitó el seguro y la abrió. El único
inconveniente en la nueva casa era el hecho que compartía el patio con quien sea que se
mudara al lado. Sí, técnicamente podrían dividirlo a la mitad, pero en realidad, compartían el
patio.
Toc, toc, toc. Hyukjae se giró en cuanto la puerta principal se abrió. -¿Hyukjae? Es mamá.-
-mie**a.- Gruño. Debió haber sabido que pasaría por aquí. Si ella lo hubiese hecho a su
manera él se habría mudado a casa después del divorcio. Había sido un infierno vivir en casa
mientras él estaba en la escuela culinaria y saliendo con Jieun. De ninguna manera iba a volver
como un soltero de treinta años. –Mamá, aquí atrás.-
Ella era una mujer pequeña, con el mismo cabello marrón de Hyukjae y con los mismos ojos
cafés. Hyukjae sacó la altura de su padre, el cual había fallecido unos años atrás. Todo lo
demás lo sacó de su mamá.
-Es un lugar agradable. Me gusta.- Le sonrió, pero pudo ver que no estaba a gusto con su
nuevo hogar. Era su único hijo. Eran Hyukjae y sus tres hermanas, y por muy ridículo que fuera,
creía firmemente que nada ni nadie es lo suficientemente bueno para mi hijo. A ella nunca le
había gustado Jieun, por las mismas razones que él no le caía bien a los padres de Jieun.
-Todavía no sé por qué insististe en apurarte a conseguir un lugar. Tengo esa casa solo para
mí. Me encantaría tenerte de vuelta. Además, te habría dado tiempo de ahorrar algo de dinero
para una casa propia.-
Una pequeña punzada de culpabilidad lo golpeó. Fue casi un reflejo decirle que sí, pero se
había prometido hacer de este tiempo solo para él, y necesitaba hacerlo. Sabía que parte de
esto era el hecho de que ella no quería estar sola. Él era el menor, el niño no planeado, así que
sus padres eran un poco más viejos que la mayoría de los de su edad. Cuando sus hermanas
se mudaron, ella tenía a Hyukjae y a papá. Ahora, no tiene a ninguno. –Mamá, sabes que no
tienes por qué conservar la casa. Es mucho espacio para ti sola. Eunji ya te dijo que a ella y a
Hyunjun les encantaría tenerte en su casa.- Eunji era su hermana mayor.
Ella lo rechazó y negó. –Crié a mis hijos en esa casa. No me voy a ir hasta que muera, y
cuando lo haga, mis hijos la tendrán. Y considerando que estoy más sana que una manzana,
va a tomar un tiempo antes de que alguien me saque de mi casa.-
Rió. Era una mujer fuerte, y tenía que darle créditos por eso. Y la idea de perder la casa hizo
que el estómago de Hyukjae también se revolviera. –Tienes razón. No sé por qué dije eso.-
Hyukjae trató de no rodar los ojos. Su familia era extremadamente anticuada, su mamá era la
peor de todos. –Soy un hombre adulto. Puedo cuidarme yo solo.-
-Eso no fue lo que quise decir y lo sabes. Trabajas mucho. Vas a tener una casa que cuidar. Yo
te puedo ayudar. Las chicas no me necesitan mucho. También puedo ayudarte a decorar. La
forma de la sala es incómoda. Vas a tener que poner el sofá en la pared del fondo para que la
distribución sea cómoda.- Ella apuntó hacia la pared y Hyukjae tuvo que morderse la lengua.
Tenía buenas intenciones, de eso no había duda en su mente, pero eso no quería decir que ella
fuera fácil de manejar.
-Mamá, estaré bien. Puedo arreglármelas. Es bueno para mí. Fui directo de vivir en casa a
buscar un lugar con Jieun. Será bueno vivir solo.-
Pudo ver que se mordió la lengua, solo que no funcionó para mantenerla tranquila. – ¡Y mira lo
que te hizo! De todos modos, no era como si ella fuese sido una buena esposa.-
Ese había sido siempre el gran tema de conflicto para ellos. Siempre tenía algo que decir sobre
Jieun porque Jieun no hacía por Hyukjae lo que ella había hecho por papá. Aunque, eso no era
lo que él quería. Le gustaba que Jieun fuese fuerte; solo deseó que no pensara que estuviese
bien follar con otra gente.
-Dejemos hasta aquí, ¿Si? ¿Quieres ver el resto de la casa conmigo?- Hyukjae señaló hacía el
pasillo, deslizo el brazo alrededor de su mamá y la condujo a través del resto de su nuevo
hogar.-
Las cosas iban a ser diferentes ahora. Su vida entera había cambiado, pero quizás este fresco
comienzo sería bueno para él. Y esta vez, se juró tener un infierno de mucha más diversión que
la que había tenido estos últimos años.
***
Lee Donghae asintió mientras miraba a su hermano mayor, que estaba parado en la puerta
corrediza. –Buena observación.-
-Pero compartes un jodido patio con un vecino que no conoces.- Yesung se giró para verlo, y
luego giró de nuevo su cabeza hacía el patio como si hubiese cambiado.
-¿Podrías cerrar el pico? Sí, comparto el patio. Lo entiendo. De todas maneras dudo que pase
mucho tiempo ahí afuera. El precio era bueno, es un tamaño decente y es una casa dúplex que
viene con un garaje. Eso es lo único que me importa. También comparto una pared.-
Yesung levantó las cejas. –No pongas la cama contra esa pared.-
Donghae rió. –Lado equivocado imbécil. Eres un jodido cabeza hueca. No sé cómo tu esposa
te soporta.-
-Porque se cómo hacerla gritar mi nombre cada noche.- Yesung le guiño el ojo.
-Le voy a decir a Sohyun que dijiste eso. Va a patearte el trasero y no vas a tener sexo por un
mes. –Hizo una seña hacia la puerta corrediza. –Cierra eso, ¿puedes? ¿Cuándo se supone
que Jungsoo va a llegar?-
-Ahora mismo.- Su otro hermano caminó por la puerta principal. Jungsoo era el mayor, Yesung
el del medio y Donghae el menor. Si le preguntaras a sus padres, Jungsoo era 100%
responsable, Yesung 90%, y Donghae alrededor de 25, Siempre ha sido de esa manera.
-Oh mie**a.- Donghae rodó sus ojos mientras Jungsoo respondía, -¿Y?-
-Exacto. No sé por qué se está tan histérico por eso. Vengan, vamos a vaciar el camión antes
de que patee su trasero. Me está volviendo completamente loco.-
Los tres salieron de la nueva casa de Donghae. Sus hermanos eran unos idiotas, pero los
amaba. Siempre han sido cercanos, nunca se han fallado aunque la mitad del tiempo se
sacaban de quicio.
-¿Sohyun estaba en tu casa cuando te fuiste? Ella dijo que iba a pasar buscando a Yuri e iban
a ir de compras o algo así.- Yesung dijo mientras llegaban al camión de mudanzas lleno con
todas las cosas de Donghae.
-Arrancaron cuando me fui.- Jungsoo respondió. –Para tu información… Mamá quiere a todas
las chicas juntas pronto para un día de spa o algo por el estilo. Incluyendo a Victoria.-
Donghae dejó caer la cabeza contra el camión, no estaba seguro por qué estaba sorprendido.
Sus dos hermanos estaban casados, mientras que Donghae prefería follar en su camino por la
vida. Bueno, eso y trabajar con las motocicletas—pero las motocicletas eran un nuevo amor.
Disfrutaba mucho su estilo de vida como para sentar cabeza. Era capaz de tener una mamada
cuando quisiera, pero también quería su libertad. Eso no era una mala racha para él. Su mamá
más que nadie quería que se atara como sus hermanos. Incluso había sido así antes de que
las cosas entre Donghae y su amiga más cercana Victoria cambiaran.
Ellos habían perdido la jodida cabeza en pensar que alguna vez podían estar juntos. Ambos,
Donghae y Victoria lo sabían, por lo que rompieron unos meses atrás. La parte de mie**a era
que todavía no había tenido las bolas de decirle a su familia. Eso solo significaba que estarían
de nuevo a su espalda con lo de sentar cabeza y tomar la vida en serio. Aparentemente
Donghae era la única persona en su familia que era un desastre en eso.
No ayudaba que su mama quería nietos, pero Jungsoo y Yuri no querían niños, y Yesung y
Sohyun no podían tenerlos. La adopción era una posibilidad, pero no era algo que estaban
buscando todavía, y su mamá se estaba inquietando. Eso significaba que ponía toda su
energía en Donghae. Trató de jugar al papel de hermano menor, pero tener treinta y un años,
ya no ayudaba.
Jungsoo continuó. –Yuri trató de dar excusas, diciendo cuan ocupados estaban todos. Tienes
suerte que mamá te ama.-
-Tu esposa es la mejor. ¿Ves? No hay necesidad de sentar cabeza ya que ustedes
consiguieron las mejores. ¿Crees que mamá opine lo mismo?- No es que Victoria no fuese
genial. La amaba con todo su corazón. Solo que no estaba enamorado. Si hubiese alguien que
lo hiciera sentar cabeza, sería ella.
Ambos hermanos se rieron y le dijeron que estaba jodido. Cuando mamá tenía algo en mente,
no lo dejaría fácilmente. Se volvió obsesionada y decidida cuando empezaron a salir, muy
parecida a Donghae. Hubiese sido una batalla infernal, es por eso que ha retrasado decirle lo
de la ruptura.
-Ella ya ama a Victoria como una hija. Esto va a matarla. Especialmente porque tu inepto culo
se lo ha ocultado por tanto tiempo.- Yesung añadió.
mie**a. ¿Qué diablos habían estado pensando Victoria y él? La cosa era que, por un tiempo,
pensaba que iba a morir por una aneurisma que podía estallar. El saber que podía morir hizo
cosas divertidas en él como, asustarse y preguntarse si su mamá estaba en lo cierto y que
estaba perdiéndose lo que el resto de su familia tenía. Pero estar con Victoria había sido mala
idea, y ahora tenía que lidiar con las consecuencias de su decisión.
-Vengan, vamos a descargar todas estas cosas.- Una idea se le vino a la cabeza y rió. –Quizás
saldré esta noche. Ya sabes… Si algún día voy a encontrar a la indicada, tengo que salir por
ahí y experimentar lo que me tienen que ofrecer.-
Jungsoo negó. –Dios, eres tan ridículo. Sabes, uno de estos días vas a conocer a una mujer, y
va a terminar pateándote el culo. Te vas a enamorar de ella de pies a cabeza sin darte cuenta,
y para cuando te des, ya estarás perdido. Eso fue lo que pasó conmigo.-
Claro, de alguna manera Donghae no veía eso venir. De ninguna jodida manera. Mientras que
el diagnostico de Donghae hizo que su madre quisiera que se apurara y sentara cabeza, con el
solo hizo que se apurara y viviera. Estaba saludable, y quería tener control total en su vida.
Tomaría lo que quisiera y cuando quisiera. Y no veía enamorarse como una de esas cosas.
Capítulo 2
Había sido una larga noche en el restaurante. Era cerca de la medianoche cuando Hyukjae se
estacionó en frente de su casa. Ha estado aquí dos semanas, pero no había tenido tiempo de
hacer nada. Prácticamente había estado en Hyukjae’s—su restaurante— desde que abría
hasta que cerraba, incluso teniendo a otro chef trabajando. ¿Qué otra cosa tenía que hacer?
¿Venir a su hogar que es un lugar vacío y que todavía estaba trabajando en amueblarlo?
Tan jodido como sonara, eso era básicamente todo lo que Hyukjae tenía. No había tenido
muchos amigos cuando Jieun y él estaban casados. Sus únicos amigos eran los esposos de
las amigas de Jieun, haciendo las cosas muy incomodas ahora. Antes estaba con ella, con
ellos, o en el trabajo así que ahora estaba en el trabajo o en su casa. Demasiado para toda la
diversión que se suponía que debía estar teniendo.
Hyukjae salió de su carro y cerró la puerta. De casualidad miro a la casa que estaba unida a la
suya. Alguien se había mudado unos días después que él lo hizo. Había visto a una mujer salir
y entrar un par de veces, pero a nadie más. No sabía si era una familia, una persona soltera o
qué. El garaje estaba abierto ahora y luces saliendo de este, así que pensó, que carajos, y se
dirigió hacia ese camino para presentarse.
-¿Pasatiempo o profesión?- Hyukjae preguntó antes de notar una segunda moto en el garaje.
La otra se veía más nueva. Debe ser la que manejaba mientras trabaja en la otra.
El pelinegro lo miró, con una mancha de grasa en la frente y su cara con un pequeño rastro de
barba. Tenía puesto unos pantalones desgastados y estaba sin camisa, había más grasa en su
pecho también.
-Ambas.- El hombre le sonrió, se levantó, y le tendió la mano pero luego dijo: -Pensándolo bien,
es probable que no quieras darme la mano. Soy Donghae, encantado de conocerte.-
A Hyukjae no lo importo la grasa. Probablemente él estaba lleno de comida así que buscó la
mano de Donghae. -Hyukjae. Me mudé a la casa de al lado unos días antes de que tú lo
hicieras. Es bonita.- Asintió hacia la moto.
-Gracias. Es una Harley Davidson Shovelhead del 74. La chica más hermosa que he tenido.
Tan hermosa que nadie le pone una mano encima excepto yo.- Guiño a Hyukjae. –¿Manejas
una?- Donghae se recostó en la pared de su garaje y cruzó los brazos. Su cabello era más
largo arriba que a los lados. Quizás era unos 3 centímetros más bajo que Hyukjae, pero más
corpulento.
-¡Diablos no!- Hyukjae rió. –Puedo apreciar una bonita moto cuando la veo, pero, si te soy
sincero, me cagan de miedo. No me verías en una.-
-¡No! No digas eso.- Donghae rió entre dientes. –Es solo porque no has estado en una antes.
No hay nada como la libertad de pasear en una moto, con todo el viento a tú alrededor y
simplemente ir.- Su voz estaba llena de pasión, y casi hizo que Hyukjae quisiera manejar. Casi.
-Voy a tener que creer en tu palabra. Así que, ¿Trabajas en una tienda por aquí?-
-Así es, alquile un lugar en el pueblo y tengo una tienda. También compro motos viejas, las
arreglo y las revendo. ¿Y tú?- Los profundos ojos de Donghae lo vieron como tratando de
averiguar que hacia Hyukjae por su ropa. Aunque se había cambiado antes de irse del trabajo.
-Soy chef. Soy dueño de Hyukjae’s. Hacemos comida casera, ese tipo de comidas hechas en
casa, con mi propio toque.-
-No he oído de ese, pero suena genial. Voy a tener que ir en algún momento. ¿Quieres una
cerveza?- Donghae camino a la mini-nevera en su garaje.
-No, estoy bien. Gracias. Fue un largo día y me tengo que levantar mañana temprano. Solo
quería pasar y presentarme.-
Dios, sonaba como si tuviera ochenta años. Era viernes por la noche. No había ninguna razón
por la cual no tomar una cerveza con su vecino. El impulso para decir que sí estaba presente,
aunque haya dado un no automático. Solo había pasado un minuto hablando con el hombre,
pero a Hyukjae ya le agradaba. Le gustaba la pasión con la que hablaba de las motocicletas.
Podía ver que salir con este hombre debía ser divertido, que era lo que estaba buscando
¿Cierto? Diversión.
Justo cuando iba a abrir su boca para cambiar de opinió, Donghae habló. –Claro, está bien.
Fue genial conocerte.- Giró la tapa de la cerveza. –Pasa cuando quieras.-
Hyukjae asintió, y consideró de nuevo cambiar la idea de beber, pero no lo hizo. –Igualmente,
amigo. Buenas noches.-
Hyukjae se retiró, abrió su casa, fue directo a la ducha, se masturbó, y luego cayó en la cama.
Quizás podría tomar el consejo de Donghae e intentar manejar una motocicleta. Se le ha dado
una segunda oportunidad, y no quería dejar pasar ningún chance a esta vez. Quien sabe,
quizás se enamore de ellas. Podía usar otra cosa en su vida para ser apasionado.
***
Donghae se mantuvo ocupado el resto de la semana en la tienda, saliendo, o solo perdiendo el
tiempo en el garaje. Era un domingo, y estaba sentado en la sala viendo los noticias de
deportes en la televisión cuando alguien toco la puerta.
-Ya voy.- Esto lo haría un imbécil, pero esperaba que no fuera su mamá. Cada vez que hablaba
con él o lo interrogaba con cómo se sentía— ¿tienes dolores de cabeza?— o con Victoria, y no
deseaba hablar de ninguna de las dos con ella.
Miró a través de la mirilla para ver que era su vecino—Hyukoh…no, Hyukjae, pensaba que era
su nombre. Donghae abrió la puerta justo cuando el hombre pasaba una mano sobre poco
recortado cabello castaño. Se veía un poco nervioso, con ojos muy abiertos y una mueca muy
cómoda en su cara.
-No tan mal. En realidad vine para pedirte un favor. Si estás ocupdo, no te preocupes. No
quiero tomar mucho de tu tiempo, pero me detuve en esta pequeña tienda que tiene descuento
en muebles. Están teniendo una liquidación por cierre y hay un juego de muebles que me
gustaría para mi sala. No lo pueden entregar hasta mañana, y diablos, esto es vergonzoso.-
Hyukjae sacudió la cabeza. –Pero mi mamá va a venir para la cena esta noche y—.-
-No digas más.- Donghae levantó una mano. –Entiendo la cosa de las madres. Tienen buenas
intenciones, pero pueden ser un fastidio. Déjame buscar unos zapatos, mis llaves y nos iremos.
Pasa.- Donghae asintió hacia adentro y Hyukjae lo siguió. Le gustaba manejar su moto tanto
como fuera posible, pero también tenía una camioneta para transportar o para el mal tiempo.
-Dios, ahora me estoy sintiendo más atrasado. Tú te mudaste después que yo y ya tienes todo
listo.-
-¿Tienes mucho que hacer?- Donghae preguntó mientras se ponía los zapatos y agarraba las
llaves de la mesa de la cocina.
-No mucho. Mamá ha tenido un tiempo difícil los últimos años. Desde que mi papá falleció y
todas mis hermanas sentaron cabeza, ha puesto toda su energía en mí. Si no tengo una casa
completamente amueblaba, será otra cosa que tratará y hará por mí.-
Sí, Donghae podía entender eso. –Entiendo. Lo vamos a arreglar.- Salieron y Donghae cerró la
puerta tras de ellos. –Así que, ¿No tienes familia? ¿Esposa o algo?-
Supuso que no por lo que Hyukjae le dijo, y también el hecho que no había visto a nadie más
que a él, pero pensó que podía mantener la conversación preguntando.
-No- Hyukjae no terminó de hablar hasta que se montaron en la camioneta, y cuando lo hizo,
Donghae pudo darse cuenta que no era una conversación que quería continuar. –He estado
separado por un tiempo, pero acabo de finalizar el divorcio.-
Hyukjae indicó a cual dirección Donghae necesitaba ir. –Estoy seguro que eso no está
ayudando las cosas con la familia. Soy el más joven de mis hermanos, y mi mamá se está
impacientando. Ella quiere nietos, y ninguno de mis hermanos le dará uno, así que me está
hostigando con eso. Aparentemente treinta y uno es muy viejo para no estar casado, pero no
muy viejo para que tu madre trate de dictarte tu vida.-
Sabía que todo era con amor (y su locura con los bebés), pero aun así lo volvía loco. Era peor
por lo del miedo con su salud, y luego lo de Victoria, pero usualmente Donghae no daba esa
información a la mayoría de la gente. Especialmente lo de la aneurisma.
-Mi papa solo la deja hacer lo que quiera.- Donghae terminó, y Hyukjae rió.
No les tomó mucho tiempo llegar a la tienda de muebles. Hyukjae compró un sillón, silla y una
mesita de café, ambos cargaron todo a la camioneta y regresaron.
-Agradezco la ayuda. ¿Quieres una cerveza o algo? Tengo unas cuantas horas antes de que
me meta en una máquina del tiempo y tenga dieciséis años de nuevo.-
Donghae rió al intento de broma de Hyukjae, y se encogió de hombros. –Claro.- Que diablos.
Le agradaba el tipo, y de todos modos no tenía nada más planeado para la tarde. Podría
también pasar el rato con su nuevo vecino por un tiempo.
Capítulo 3
Habían estado hablando y bebebiendo cerveza por una buena hora antes de que Hyukjae se
dirigiera a la cocina. Necesitaba cortar unos vegetales para la cena. Donghae se inclinó contra
la encimera, con cerveza en mano, y viéndolo. -Dios, te vas a cortar un jodido dedo o algo.
¿Cómo diablos haces eso tan rápido?- Donghae interrumpió su conversación anterior.
-Supongo que solo soy bueno.- Hyukjae le guiño y luego se sintió como un jodido idiota. Se
escuchó como si estuviese coqueteando con el hombre o algo así. Fue extraño; normalmente
le toma un tiempo acercarse a la gente, pero se sintió cómodo con Donghae desde el principio.
El hombre tenía este tipo de personalidad, supuso. Donghae era este tipo de persona que
atraía a la gente. –O puede ser el hecho que estuve unos cuantos años en la escuela culinaria.
Probablemente esa es una explicación más lógica.-
Donghae soltó una risa ronca. Le gustaba reír, fue lo que Hyukjae pensó. Su risa era
contagiosa. Y la hacía querer hacerlo también.
-Ok, ahora vamos a lo que me estabas diciendo. No quise interrumpirte. Así que, ¿De verdad
estabas con tu ex-esposa desde que tenían diecisiete?-
mie**a. Hyukjae esperaba mantener la otra conversación. Aunque no debería estarlo, era casi
vergonzoso para él.
Supuso que si Donghae sabía toda la historia, la vergüenza tendría más sentido. Le había dado
todo a Jieun desde que era un niño, y todo había sido en vano. Aunque Donghae no sabía eso.
–Sip, diecisiete. Así que ¿Y tú? ¿Nada serio?- Preguntó.
-No, en realidad no. Creo que hubo una posibilidad. Tengo una buena amiga, Victoria. Nos
dimos una oportunidad por un tiempo, pero no estaba destinado a ser.- Hyukjae pudo ver que
había más historia que esa, y se preguntó si Victoria era la mujer que había visto. No le
preguntó y Donghae continuó. –Ahora vamos a hablar otra vez de ti, porque me estás
jodidamente mareando.-
Esta vez fue el turno de Hyukjae para reír. En realidad, no era gracioso. Hace seis meses se
pudo haber sentido miserable, pero por alguna razón, escuchar a Donghae hablar de su vida lo
hacía sonreír. Era un jodido cliché—el chico bueno que fue engañado.
-Guao.- Donghae bajó su cerveza. -¿Te casaste con la primera mujer que tuviste sexo?-
Hyukjae arrojó los vegetales en un tazón antes de agarrar una cebolla. De verdad necesitaban
cambiar la conversación, y rápido. –Era un chico. La amaba. Y me tomo eso en serio.- Cuando
a Hyukjae le importaba alguien, se interesaba en un cien por ciento. No andaba con juegos.
La mirada en los profundos ojos café de Donghae cambió. Su frente se arrugó, y antes de que
el hombre pudiera decir algo, Hyukjae habló. –Cierra el pico. No te sientas mal conmigo o voy a
tener que patearte el culo. El hecho de que fue la única mujer con la que había estado nunca
me molestó mientras estábamos casados. Ahora, ¿Podemos dejar de hablar de mi vida
amorosa, o falta la de ella?-
-No, porque así sea tan raro hablar de la vida sexual de mi vecino, estoy tratando de darle
sentido a todo esto. No te puedo entender. ¿Todavía estas enamorado de ella?-
Con la cebolla en el tazón, Hyukjae lo apartó. Había pensado que siempre amaría a Jieun, pero
después de ver como descaradamente lo dejaba para estar con el hombre que se había follado
por un año, no, ya no la amaba. –No. ¿No deberías estar tomando notas? Ya que estás tan
empeñado en entenderme. Quizás ni siquera soy humano.- Hyukjae levantó una ceja
arrogante.
-Estoy empezando a preguntarme si de verdad lo eres.- Donghae agarró su botella, que estaba
vacía, agarró la de Hyukjae también, y caminó a la papelera y las arrojó. -Bueno, diablos.
Siento lo del divorcio, pero si ya no la amas, se ve que fue lo mejor. Además, aun eres joven, al
menos puedes salir y arreglar tu seria falta de experiencia con mujeres.-
-Noooo.- Donghae sonaba alarmado. –No, no, no, no. ¿No me digas que no has salido y tenido
un par de nalgas desde que te divorciaste?-
-Las mujeres con las que estoy quieren estar conmigo tanto como yo quiero estar con ellas. No
están buscando nada serio, así como yo. Es un ganar-ganar para ambos.-
-Te estaba jodiendo.- Hyukjae caminó a la nevera para agarrar algunas cosas. Sentía como si
debía estar cabreado, pero por alguna razón, no lo estaba. Donghae tenía esta apasionada
energía que Hyukjae disfrutaba. Lo hacía sentir eléctrico, como si podía y debía ir a salir y
hacer todas las cosas de las que Donghae habla. Era como si Donghae sabía cómo vivir, y le
estaba enseñando a Hyukjae con sus palabras.
-A menudo hablamos sobre sexo, sí, y definitivamente voy a hablarlo contigo. Hombre,
necesitamos que salgas y tengas sexo. ¿Qué vas a hacer el próximo sábado en la noche?-
Hyukjae suspiró, cerró la nevera y luego se recostó de ella. –No necesito ayuda para tener
sexo.-
Donghae aplaudió. –¡mie**a sí! Vamos a salir y te voy a mostrar todo lo que te has perdido
todos estos años.-
***
Donghae se fue al rato de haber hecho sus planes para salir el próximo fin de semana. Sabía
que Hyukjae tenía que arreglar algunas cosas antes de que su mamá llegara. Su celular sonó
tan pronto cuando se puso cómodo en su silla. Lo sacó para ver el nombre de Victoria en la
pantalla. -¿Qué hay? ¿Viste el juego de hoy? Victoria preguntó cuando atendió.
-No lo vi. Voy a ver algunas noticias del juego. Estaba ayudando a mi vecino a mover algunas
cosas.-
-¿El tipo alto, sexy y con el cabello castaño? - Preguntó. –Está bueno. Lo he visto unas cuantas
veces.-
Donghae se rió. –No te puedo decir si está bueno o no, pero sí, el alto con el cabello castaño.
Pero no vas a coquetearle.-
-No lo sé… solo es raro. Tengo que vivir al lado del tipo.- Aunque no estaba seguro por qué le
importaba. –Es un buen tipo. Te gustará. Voy a salir con él el próximo fin de semana. Acaba de
salir de un mal matrimonio.- Donghae estaba anticipandolo. Disfrutaba la compañia de Hyukjae.
-Así que por supuesto tienes que hacerlo pasar un buen rato.-
Donghae levantó una ceja con arrogancia como si Victoria lo pudiera ver. Por supuesto.-
Hablaron por un rato más antes de trancar. Donghae fue a la cocina, abrió una lata de ravioli
enlatado y pensó en la comida que Hyukjae había preparado al lado. Jodidamente seguro que
sonaba mejor que una carne falsa y pasta enlatada, pero esto servía.
Capítulo 4
-No, no necesitas hacer eso. Es mi casa. Te invite para una cena. Yo mismo limpiaré los
platos.-
Negó con su mano. –Tonterías. Yo lo haré. Es lo que una buena visita hace.-
Hyukjae suspiró. –No, un buen anfitrión no pone a la visita a trabajar. Son platos. Yo me puedo
encargar.-
-Supongo que tienes razón.- Le sonrió. –Sabes…Eunji tiene una amiga que piensa que sería
perfecta para ti—agradable y dependiente. Es lo que necesitas, una mujer de familia tradicional
y con los pies en la tierra.
Su mamá lo estudió.
-Divertirme. No tener un plan y ver qué pasa. Vivir mi propia vida.- Sea lo que sea. Hyukjae ni
siquiera estaba seguro, pero quería averiguarlo.
Pudo ver que a ella no le gustó su respuesta. –Bien, pero Sooyoung es una mujer agradable.
Te gustaría, Hyukjae, yo sé. Una madre conoce a su hijo. Serías feliz enseriándote y casándote
de nuevo con la mujer adecuada…-
Hyukjae suspiró y la dejó terminar. Era la única cosa que podía hacer cuando se ponía
así—aguantarla hasta que terminara. Era mucho más fácil que pelear, porque si lo hacía, la
pelea se tornaría en lágrimas y que todo lo que quería era felicidad para sus niños. Y lo sabía,
de verdad lo sabía, solo que deseaba que lo dejara darse cuenta de cómo hacerlo por sí solo.
***
Donghae se sentó al lado de Hyukjae en el bar. Había una banda en vivo, gente bailando y
poco espacio para moverse.
-Se siente raro no estar en el restaurante.- Hyukjae le dijo, inclinándose más cerca para que
Donghae lo pudiese escuchar.
-¿Trabajas todos los fines de semana?- Preguntó. Eso era lo bueno de su trabajo, trabaja
durante el día.
-Trabajo casi todos los días. Demasiado. Según me han dicho. Hyukjae levantó la botella y le
dio un trago a la cerveza. –Aunque se siente bien… tener una noche libre.-
-Bien.- Donghae palmeó una mano más debajo de su hombro y luego la retiró. Al mismo tiempo
que vio a una mujer sentada al final del bar y los miró. Tenía el cabello rubio, grueso y los labios
rojos. Un buen cuerpo curvilíneo. La mujer levantó la ceja engreída, sabiendo que él estaba
viéndola. -¿Qué tal ella?- Donghae asintió a la mujer sin tratar de ocultarlo.
Hyukjae giró en su taburete. Ella le sonrió; aja, estaba interesada en hablar con él.
-Anda y cómprale una bebida.- Donghae le dijo a Hyukjae, quien había vuelto a girar a donde
estaba.
-Olvidas que no he hecho esto antes. Diablos, nunca he tenido una cita fuera de mi esposa.
Nunca le he comprado una bebida a una mujer en un bar, o invitarla a salir.-
Donghae no pudo evitar reír esta vez. –No estas tratando de salir con ella. Creo que ella lo
sabe. Estás tratando de follartela. Anda y comprale una bebida. Si no está interesada, te lo
hará saber.-
Hyukjae miró por el bar de nuevo hacia la mujer. Ella le dio una sonrisa, y luego asintió como
queriendo decir que valla, confirmando exactamente lo que Donghae pensaba. Lo más
probable es que esté buscando una follada igual.
-Anda invitale un trago. Si sale bien, genial. Si no, pierdes 7000 won. No es la gran cosa.-
Miró a Hyukjae, quién pasó sus manos por su camisa como asegurándose de que la maldita
cosa no estuviese arrugada o algo así. Donghae luchó para retener otra risa. Tan simple como
era, Hyukjae le parecía divertido. Le gustaba como las cosas nuevas se veían en Hyukjae, y
cuan nervioso estaba, pero también que eso no lo detenía.
-Tienes razón. No sé qué demonios está mál conmigo.- Hyukjae bebió el resto de su cerveza,
miró a Donghae y sonrió. -¿Qué digo?-
Donghae pudo sentir sus propios ojos abriéndose a todo dar. ¿Ni siquiera sabía que decir?
-Estoy bromeando, no soy tan estúpido. Pensé que los ojos se te iban a salir.-
-Espero que no.- Dijo Donghae, pero luego sintió un pequeño golpe de decepción. Disfrutaba
hablar con Hyukjae. Y ahora casi deseaba que la razón por la cual salieron no haya sido para
que Hyukjae conociera a alguien, sino para ellos pasaran el rato.
Aunque se podían visitar en cualquier momento. Donghae alzó su botella hacia Hyukjae, que
estaba caminando hacia la rubia. Donghae lo vio hablar con ella. El hombre que estaba a su
lado se movió, así que Hyukjae tomó su puesto y luego le hizo una seña al mesero.
Hyukjae era gracioso. Totalmente ingenuo en una manera que Donghae no estaba seguro de
haber sido nunca así. Quizás ingenuo no era la palabra correcta; casi inocente, pero también
ansioso, si eso tenía sentido. Como si quisiera absorber todas estas experiencias como si fuera
un niño, viendo todo por primera vez. Donghae nunca había conocido a alguien así. No estaba
seguro por qué lo encontraba gracioso. No pensó haber sido nunca tan inocente.
Donghae trató de no verlos como un raro, pero sus ojos viajaban al duo. Hyukjae obtuvo
bebidas para los dos. Se estaban hablando el uno al otro. Ella seguía tocándolo—a su brazo,
su pierna, su hombro. Y Hyukjae no le devolvía ninguno de los toques, pero continuaba
hablando. Ella se había reído y luego él se había reído.
Habían pasado treinta minutos cuando se preguntó por qué diablos estaba sentado aquí viendo
a su vecino ligándose a una mujer, pero él no estaba tratando de ligarse a ninguna.
Antes de que tuviera la oportunidad, la mujer se paró, se inclinó hacia adelante, con su boca
cerca del oído de Hyukjae. –Ahí lo tienes.- Donghae susurró para sí mismo. ¿Qué demonios
era esto? Estaba tratando a Hyukjae como su proyecto o algo así.
Pero luego Hyukjae se alejó. La mujer se veía confundida, rodó los ojos y se fue.
-¿Qué diablos fue eso?- Donghae preguntó cuando Hyukjae volvió a él.
-Donghae esperó por la frase final. Esperó que continuara. Esperó por algo y luego…
-Umm…¿Y eso es algo malo?-
Hyukjae lo miró como si a Donghae de repente le había crecido otra cabeza. –Sí. No quiero
dormir con alguien que llevo conociendo por treinta minutos en mi carro. Diablos, al menos di
que podemos ir a un hotel.-
Pero aun así… Era sexo de lo que estaban hablando. Donghae no pudo encontrar palabras.
Capítulo 5
-La noche aun es joven. Tenemos un montón tiempo.- Donghae rascaba su brazo mientras
hablada.
Hyukjae sabía que estaba siendo ridículo. Encontraba algo malo en cada mujer que había
hablado esta noche. En su defensa, había conseguido un número de teléfono. La mujer había
sido hermosa y agradable. Además, ella no quería ir a casa para una cogida rápida. Ajá, sabía
que ese era el tema de esta noche, pero una vez aquí, era simplemente muy extraño para él.
Así su polla no estuviera de acuerdo con él, dormir con cualquier mujer que desconocía por
completo no le iba a funcionar. Quería una conexión, conocer realmente a alguien. Y no podía
tener eso en una conversación corta en un bar.
Sabía que Donghae pensaba que estaba loco, y la mayoría de la gente lo pensaría, pero así
era Hyukjae. –¿Tres hermanos, no?- Le preguntó a Donghae, tratando de buscar conversación.
Ya había terminado de hacer intentos para tener sexo esta noche. Prefería estar sentado aquí
y solo disfrutar él mismo.
El mesero trajo una orden de patatas asadas para Donghae. –Este es el único lugar donde pido
esto. Son mis favoritas. Y sí. Jungsoo es el mayor. Su esposa se llama Yuri. Es un encanto.
Ella es doctora y él es contador. Yesung es el del medio. Es un idiota, pero lo amo. Cree que es
comediante, pero en realidad es un veterinario. Su esposa se llama Sohyun. Ambos son de
este tipo de personas amantes de la diversión y aventureras.-
Eso sonaba muy a Donghae para Hyukjae. Él era amante de la diversión. Sin embargo le hizo
preguntarse… -¿Tus padres están felizmente casados?-
-¿Y aun así no has tenido la tentación? Tienes a personas felizmente casadas a tu alrededor,
pero nunca has querido enseriarte?- Hyukjae no tenía planes de enamorarse de la primera
mujer con la que salió, pero siempre había sabido que sentaría cabeza y se casaría. Estaba
bien siendo ese tipo de hombre. Entonces recordó otra cosa que Donghae le había dicho.
Había tenido algo cercano a lo serio con su amiga. -¿Qué paso con la amiga que me
contaste?-
-No rompió mi corazón ni nada, si eso es lo que estás pensando. Estuvimos juntos por todas
las razones equivocadas. Al principio, no nos dimos cuenta. Algunas cosas pasaron, y Victoria
y yo nos juntamos, luego ninguno de los dos le quería decir al otro lo que estábamos haciendo
cuando nos dimos cuenta. Es una mujer especial, pero no es la indicada para mí.
Lo jodido del asunto es, que no les he dicho a mis padres aun. Ellos todavía piensan que
estamos juntos.- Donghae se inclinó hacia adelante, descansando sus brazos en el bar. –Así
que, lo de la cocina… Háblame de eso.- De nuevo, Hyukjae se dio cuenta que Donghae no
quería dar mucha información sobre su amiga, y lo dejo pasar, aunque de verdad quería saber
por qué dejaba que su familia creyera que aún seguían juntos.
-Siempre me ha gustado cocinar. Me hace sentir bien darle a alguien un platillo. El programa
inicial fueron solo dos años. Jieun y yo ya estábamos enseriados en ese entonces, y quería
quedarme con una carrera y así empezar nuestras vidas. Nunca he disfrutado nada como
disfruto cocinar.-
No quería sonar como si se hubiese adentrado en la cocina por Jieun. Lo hizo y siempre le
había encantado, pero también tomó esa decisión en parte porque era la más lógica para
ambos.
Hyukjae lo miró, y se preguntó si Donghae se pudo dar cuenta que él tampoco entendía. No era
que estaba mirando por debajo a Donghae, porque no lo estaba haciendo. Solo que Hyukjae
siguió el camino que había tomado sin pensarlo mucho.
-Hace uno años Victoria empezó a salir con un tipo que manejaba una moto. Él la quería en sus
pantalones, así que me dejo manejarla. Y eso fue todo. Caí rendido. Sabía que era lo que
quería. Compré una moto barata, y aprendí algunas cosas sobre ellas. La arreglé lo suficiente
para manejarla y montarla todo el tiempo. Más adelante tuve mi certificado, y trabaje como
aprendiz en un taller de motos al mismo tiempo. Sin embargo, fue algo automático para mí.
Amo la liberad de manejar. Es como que no hay nada más en el mundo solo mi moto y yo.
Pienso en todos esos programas escolares que intente, y también el trabajar con papá.
Ninguno me había hecho sentir de esa manera. Estoy agradecido de habérmelas arreglado
para encontrar lo que me apasiona, ¿Sabes? Encontrar lo que amas a una manera que no
puedes vivir sin ella.-
-Bien por ti. Se necesita valentía para hacer eso.- Hyukjae no hubiese sido capaz de hacerlo.
Aun así, por la manera que hablaba… Claro Hyukjae podia oír su pasión por las motos, pero
sonaba como si no sintiera esa pasión en el resto de su vida. En realidad no. En muchas
formas, eso no tenía sentido. Obviamente Donghae vivía su vida en la manera que quería, y
pasaba un buen rato haciéndolo, pero había algo más que Hyukjae no podía ver. Algo familiar.
Donghae rió y nego. –Dios, parece como si me estuviese poniendo sentimental por ninguna
razón.-
-Sí, probablemente sea mi culpa. ¿Jugamos algo de pool?- Hyukjae preguntó y Donghae
respondió que sí. Jugaron dos partidas, ambos ganando por una. Encontraron una mesa y se
sentaron de nuevo, volviendo a hablar. Ambos eran fanáticos del futbol y del futbol americano,
ambos eran ex-fumadores. Descubrieron que ambos eran los menores de sus hermanos, y
ambos crecieron en familias similares de clase media, solo que la familia de Hyukjae era más
tradicional que la de Donghae. Ambos eran los únicos entre sus hermanos que no estaban
casados, y también tenían una adicción secreta con el programa The Return of Superman.
No fue hasta que el barman gritó la última ronda cuando Hyukjae se dio cuenta lo tarde que
era. Habían estado sentados ahí hablando por horas, los pensamientos de otra conversación
que no haya sido la suya se habían ido. No podía recordar cuando fue la última vez que había
estado tan cómodo y pasando un buen rato.
***
Donghae se sentía como un imbecil. Le había prometido a Hyukjae salir y ayudarlo a pasar un
buen rato, pero toda la noche lo que hizo fue estar sentando y hablando con el hombre. Ambos
estuvieron de acuerdo en salir y volver a intentarlo el próximo sábado, pero resulto ser bastante
como la primera vez. La única diferencia fue que Hyukjae no habló con nadie más en toda la
noche excepto con Donghae y el barman. No se le acercó a ninguna mujer.
Había algo contagioso en el tipo que a Donghae le gustaba. Tenía este fácil encanto en él. No
trataba de ser alguien o algo sino él mismo. Hyukjae no tenía problema en reírse de sí mismo,
o reírse de Donghae también. Hicieron eso mucho juntos, reírse. Donghae disfrutó hacerse
amigo de él.
El tercer sábado, Hyukjae le dijo que oficialmente había cambiado su horario y así tendría los
sábados libres. No se había dado un tiempo libre los fines de semana desde hace años por lo
que pensó que se debía un poco de diversión de fin de semana. Ese tercer sábado trabajaron
por unas horas en el patio y luego volvieron a salir por cerveza y pizza.
-Eres como un adolescente de dieciséis años atrapado en un cuerpo de treinta y dos.- Hyukjae
le dijo cuando se estaban yendo a casa esa noche. –Video juegos, cerveza, pizza y eres feliz.-
-Solo me estaba asegurando de que lo supieras.- Luego Hyukjae sonrió y Donghae no estuvo
seguro por qué. Esa sonrisa lo hizo sonreír también, y tampoco estuvo seguro del por qué.
Lo que si sabía era la manera tan similar que se sentía como cuando conoció a Victoria, sintió
un acercamiento inmediato con Hyukjae. Desde el principio sabía que Victoria sería una parte
importante en su vida, y tan jodido como sonara, sabía que Hyukjae también.
Capítulo 6
Había sido una noche particularmente ocupada en el trabajo, pero aun así la sintió muy larga.
Quizás el que haya sido un poco más lenta de lo usual hizo que las horas pasaran lentamente.
Su cuerpo se sentía como si le hubiesen añadido peso a medida que iba a la estación de
servicio en su ida a casa.
Su tanque estaba lleno. No quería pararse, pero sabía que si no lo hacía, se iba a volver loco.
-¿Lo puedo ayudar?- El cajero preguntó cuando se paró en frente del mostrador.
-Estuve aquí alrededor de las doce para echar gasolina. No me di cuenta hasta que llegue a
casa, pero habían 11000 won en mi cambio de 5500, por lo que recibí dinero extra.
El chico lo miró como si le hubiese salido otra cabeza. -¿Estás devolviendo 5500 won de hace
doce horas?-
¿Esa fue una pregunta capciosa? –Bueno, sí, no son míos. Se suponía que recibiría 5500, pero
me dieron 11000.- ¿De verdad era tan raro que una persona devolviera algo que no lo
pertenecía?
-Los registros de temprano ya han sido contados. Ya los habrán considerado menos...-
Eso no le importaba a Hyukjae. Ellos podían poner los 5500 de vuelta. Lo sabía. Aun así no iba
a quedarse algo que no era suyo. –Déjales una nota que tienes 5500 más porque el registro de
temprano tenía 5500 menos.-
Extendió la mano y agarro la propina de la mano de Hyukjae. –Oh…sí… está bien. Gracias.-
Hyukjae salió, y volvió a su carro antes de ver el bar que estaba al cruzar la calle. De verdad
necesitaba llegar a casa, pero luego pensó en las porquerías que come Donghae. Muchas
veces intentó llevarle comida del restaurante. Y como hoy se le olvidó, Hyukjae cerró de golpe
la puerta del carro y corrió al otro lado de la calle.
No, aun así las patatas asadas del bar no eran la mejor comida, pero a Donghae le gustaban y
el hombre ha sido muy genial con Hyukjae. Agradecía la amistad, y el hecho de que Donghae
había salido con él cada semana durante las últimas tres. Lo menos que podía hacer era
llevarle al hombre algo de comida. La mitad de tiempo todavía estaba trabajando en la moto
que tanto amaba cuando Hyukjae llegaba a casa del trabajo.
Rió cuando recordó la vez que estuvieron ahí la otra noche. Como Donghae decía que sería
mucho más fácil trabajar en la tienda, pero estaba asustado de que alguien tocara la moto ahí.
Era jodidamente serio cuando se refería que nadie toque su moto.
No le tomo mucho tiempo obtener las patatas asadas, luego Hykjae estaba de nuevo en el
camino. Iba tarde. Donghae muy probablemente podía ya estar adentro. Sintió una leve
decepción por aquello. Habían llegado a un punto en donde Hyukjae contaba un poco con eso.
Echaría de menos al menos no hablar pendejadas con Donghae por unos minutos antes de
que terminara el día.
Que en realidad podía ser raro para él sentir, por lo que decidió no pensar en eso.
Pasó por la casa de Donghae para estacionarse en su entrada. La luz todavía estaba
encendida, y con un Donghae sentado en una banca viendo la moto frente a él. Cuando
Hyukjae se estacionó, lo miró, hizo un gesto con la cabeza y sonrió.
Fue automática la sonrisa que le devolvió, aunque no estaba seguro si Donghae podía verlo en
su oscuro carro. Era una cosa ridícula pensar en eso, pero no estaba seguro de haber sonreído
tanto antes como lo hace ahora con Donghae.
Hyukjae agarró la comida y salió del carro. Hace unos minutos estaba exhausto, pero el
cansancio parecía haber desaparecido.
-Es tarde. ¿Día ocupado?- Donghae preguntó cuando Hyukjae entró al garaje. Acercó una silla
que Donghae había traído para él.
-No, no mucho. En realidad, estuvimos lentos. Me hizo cansar demasiado. Quería llegar a casa
y desplomarme, pero tenía que parar en la estación de servicio. Temprano me dieron 5500 won
extra y los quería devolver.-
-Sí. Diablos, ¿Por qué todo el mundo actua tan impresionado por eso? Tu harías lo mismo.-
Donghae se encogió de hombros. –Me gustaría pensarlo. Sin duda lo habría hecho si solo
hubiese llegado a mi carro, pero doce horas después… Eres como un santo. Oh, fíjate, Santo
Hyukjae. No lo hice a propósito.-
-¿Te detuviste en un bar a medianoche para comprarme comida?- Preguntó. Bueno, diciéndolo
de ese modo, lo hizo sentir extraño.
-Sí, ¿Hay algo malo con eso?- Como Donghae no respondió de una vez, agregó: -Comes
porquerías. Al menos esto es mejor que comida enlatada. Solo pensé que sería bueno
hacerlo.-
-Lo sé.- Respondió Donghae. – Aunque eres un tipo diferente de bueno que la mayoría de la
gente. Amable. Hay una diferencia entre ser bueno y amable. ¿Yo? Yo soy un imbécil
sarcástico. ¿Tú? Tú eres amable. Es reconfortante.- Se puso de pie, y por alguna razón, el
pulso de Hyukjae se aceleró. Eso era importante para él, ser amable. No estaba seguro de
haberse dado cuenta cuán importante era hasta este segundo.
Hyukjae asintió, y Donghae entró. Hyukjae no se movió, solo se quedó sentado ahí pensando
en lo que Donghae había dicho.-
***
Donghae lavó sus manos y las secó con una toalla. La mini nevera que había en su garaje
estaba vacía así que agarró dos cervezas de la cocina-
Había estado pensando en irse a dormir cuando Hyukjae llegara a casa. Probablemente no lo
haría. Eres casi como una rutina nocturna hablar por unos minutos. Se habría perdido el hablar
pendejadas con Hyukjae si hubiese entrado antes de que se estacionara.
Dios, el hombre de verdad era un buen tipo. Como había dicho, amable, no solamente bueno.
Cuando Donghae regresó al garaje, Hyukjae estaba en el mismo lugar donde lo había dejado.
Tenía los pies sobre en el soporte donde Donghae tenía la Shovelhead. –Oye, cuidado con
esos pies cerca de mi chica. Accidentalmente la pateas y vamos a tener una discusión, tú y yo.-
-No me vengas con mierdas. Ese es mi trabajo, no el tuyo.- Donghae acercó el banco más
hacia Hyukjae, agarró la comida, se sentó, y puso sus pies al lado de los de él.
Hyukjae tomó una patata asada del recipiente. Donghae esperó hasta que le diera una mordida
y preguntó. -¿Tenía razón?-
-Mírate. ¿Quién iba a pensar que tendrías una pájaro arrogante en tu cuerpo.-
Un lado de la boca de Hyukjae se alzó y Donghae se do cuenta que estaba aguantando una
risa. Pájaro arrogante. Sí… pudo ver que lo que había dicho sonaba algo mal. –Pervertido. No
más charla de pájaros arrogantes.-
Rodando los ojos, Hyukjae dio otra morida. Donghae también le dio otra mordida. Había estado
jodidamente hambriento. No había cenado nada.
-Así que, ¿Siempre has sido un buen samaritano?- Preguntó Donghae. –Ir de nuevo a la
estación de servicio. Luego comprarme patatas asadas.-
-No soy un buen samaritano. Solo es importante para mí hacer las cosas bien. No hay nada de
malo con eso.-
No, no había nada de malo. Esa era una de las cosas que más le gustaba de él. Era genuino
en un mundo donde no muchas personas lo eran. –Nunca dije que había algo malo ser cómo
eres.- Lo cual era cierto, pero no estaba seguro que era lo que realmente había querido decir
con eso.
Ninguno de los dos habló hasta el próximo minuto. Se quedaron sentados ahí y compartieron el
resto de las patatas de Donghae. Casi se burló de Hyukjae por eso—obviamente eran mejores
de lo que Hyukjae había dicho—pero no lo hizo.
Cuando terminaron, Donghae botó la basura, y luego estaban de nuevo ahí de nuevo, solo
sentados. Ya era tarde. Y no tenía ninguna razón por la cual no ir adentro y dormir, pero aun así
no se movió.
-¿Qué es lo que tiene tan especial?- Hyukjae preguntó unos minutos después.
-¿Quién?-
-La moto.-
Umm… Donghae no sabía cómo ponerlo en palabras. Nunca nadie le había preguntado, pero
por alguna razón, estaba agradecido que Hyukjae lo hiciera. –Aparte del hecho que es una
bonita moto? ¿Que es una moto buena? No lo sé… Supongo que es solo porque es mía. No
funcionaba cuando la compré. Era vieja y la habían descuidado. La destrocé y la volví a
construir. Cuando algo no es perfecto, comienzo desde cero. No había apuro, no había nadie
diciéndome que era lo que quería que hiciera, y cuando esté lista, seré capaz de decir que yo la
hice, que hice la moto exactamente como quería. Nadie más solo yo.- Donghae no sabía por
qué eso le importaba, pero lo hacía. –Te voy a contar un secreto.
Algunas veces cuando estoy aquí afuera arreglándola, la verdad es que no lo hago. Hago
cualquier estupidez, veo algunas cosas, pero en realidad no la arreglo. Cuando esté lista, está
lista. No estoy seguro por qué quiero que dure.-
Aunque no le diría adios a la moto, lo que había dicho Hyukjae de una manera tenía sentido. Y
sí, estaba enamorado con lo que estaba haciéndole a la moto. Hyukjae tuvo que decírselo para
que se diera cuenta por qué quería durar reparándola. –Sí, supongo que tienes razón.-
-Creo que mi papa estaba decepcionado porque yo no estaba muy involucrado en cosas como
esta como lo estaba con la cocina. Nunca me dijo nada, y no porque no fuéramos cercanos ni
nada. Me encantaba estar al aire libre, practicar deporte, él fue a todos mis juegos cuando era
niño; pero por mucho que me gustaran esas cosas, siempre ame más cocinar.- Donghae no se
volteó, pero vio por el rabillo del ojo que Hyukjae lo estaba mirando. –Nunca había dicho eso en
voz alta. El pensar que una parte de mi era una decepción para él.
Donghae estaba honrado de que Hyukjae le dijera eso. –Sabes lo que amas, y eso es todo lo
que importa. Nunca te sientas mal por eso. A la mayoría de la gente le toma tiempo descubrir lo
que los hace feliz. Siempre lo supiste y fuiste por ello. Te respeto muchísimo por eso. –Esta vez
Donghae sí se volteó a ver a Hyukjae. -¿Quieres ayudarme?- No podía creer que acababa de
preguntar eso, pero lo hizo, y estuvo de acuerdo.
-¿Te quiero ayudar con qué?-
-Con la moto.- Su Shovelhead. Su bebé. La moto que quería arreglar solo él. ¿Qué carajo le
hizo preguntarle eso a Hyukjae eso? Aun así, asintió. –Te enseñare algunas cosas.-
-No.- Hyukjae negó con la cabeza. –No puedo hacer eso. Este es tu proyecto.-
-No te hubiese preguntado si no quisiera que lo hicieras.- Y esa era la verdad. Donghae no
andaba con juegos. Dijo lo que quería decir. –No vamos a arreglarla por mucho rato, no
haremos mucho, pero me puedes ayudar a hacer algunas cosas esta noche.
-Hubo una pausa, y luego Hyukjae sonrió. –Sí, claro, eso sería genial.-
Capítulo 7
Le hicieron arreglos a la moto por un poco más de una hora. Donghae era más serio de lo
usual cuando hablaba de la Shovelhead. Sus ojos nunca dejaron a Hyukjae mientras le daba
instrucciones de que hacer, como si tuviera miedo de que Hyukjae la fuera a arruinar.
No lo hizo. No es que era un completo ignorante cuando de estas cosas se trataba. Entendía
como la mecánica funcionaba. Antes había arreglado muchas cosas que estaban mal con su
carro, pero esto se sentía diferente. En parte porque la motocicleta era la bebé de Donghae.
Porque dejaba la moto aquí para que nadie más la tocara, y aun así se lo permitió a Hyukjae. Y
porque parecía disfrutar el que estuvieran arreglándola juntos. Y también porque esta noche,
trabajando en la moto ahora mismo, lo sentía como algo que estaba haciendo por su papá.
Algo que Donghae le dio para hacérselo a su padre, Hyukjae no se había dado cuenta, pero
pudo haber necesitado eso.
Cuando terminaron de trabajar en la moto, se dio cuenta que debían haber tomado camino a
sus casas… pero no lo hicieron. Eran casi las dos de la mañana, pero Donghae trajo dos
cervezas más y se sentaron a beberlas.
No hablaron de nada importante—cosas locas que habían hecho cuando eran niños, lugares
que habían visitado, cosas como esas. El tiempo pasaba y seguían pensando en cosas para
hablar.
Disfrutaba hablar con Donghae, disfrutaba oír como Donghae veía el mundo, porque en cierta
forma era increíblemente diferente a Hyukjae, mientras que en otras eran iguales.
-Son la cinco, tienes que estar en el trabajo en unas horas.- Hyukjae le dijo a Donghae. Era
miércoles en la mañana y ambos tenían que trabajar hoy.
-Sí… lo sé.-
Hyukjae extendió la mano, estirando sus brazos. Cuando lo hizo, su brazo rozó piel caliente,
vellos ásperos, y se echó para atrás, dándose cuenta que era el brazo de Donghae que lo
había estirado al mismo tiempo. –Disculpa.-
-Te disculpo.- Donghae le hizo un guiño. –Supongo que deberíamos entrar.- Se levantó y su
rodilla sonó cuando lo hizo.
-¿Cuántos años me dijiste que tenías? Tus huesos están sonando.- Hyukjae bromeó, y
Donghae negó con la cabeza sonriendo.
-¿Quién fue el que no se quiso quedar? Yo me pude haber quedado aquí, toda la noche,
vejestorio.- Donghae le devolvió la broma.
Pudo haberse quedado sentado aquí toda la noche también, pero aun así se puso de pie.
–Gracias… por dejarme trabajar en la moto contigo. Los disfruté. No debiste hacerlo. Pero
agradezco que lo hicieras.- Más de lo que pensó que lo haría.
-No hay problema. Temía que el mundo pudiera acabar, pero parece que no fue así.- Donghae
le guiñó. –Yo estuve agradecido de hacerlo. Todavía sigue en pie lo del sábado en la noche
¿Cierto?-
***
Era el cuarto sábado seguido que pasaba junto a Hyukjae y cuando llego a casa recibió una
llamada de Victoria. El verano estaba comenzando, y el aire de Seúl calentándose a los
alrededores. -¿Hay alguna razón por la cual no te he visto en un mes?- Preguntó ella.
Había estado tan ocupado trabajando o estando con Hyukjae, que no se había dado cuenta
que había pasado tanto tiempo. Los sábados no eran los únicos días que pasaban juntos.
Hyukjae lo visitaba después del trabajo mientras que Donghae estaba mentido con su
motocicleta en el garaje, o también habían salido a veces más temprano o en las mañanas.
-¿Me extrañas?-
-Nop. Solo sé que tu vida es aburrida sin mí. Me imagine que te debías algo de diversión. Hae,
eres realmente una decepción sin mí.-
-¿Ves? ¿Quién podría llevar la vida sin su divertida y cabezota amiga todos los días? ¿Qué
cuentas? ¿Dónde has estado?-
Donghae aún estaba en su cama, no quería levantarse, pero sabía que tenía que hacer un
viaje a la tienda y estar ahí por una o dos horas, así que se levantó. –En ningún lado.
Trabajando y saliendo con Hyukjae en realidad.-
Donghae gruñó. -¿Podrías dejar de decir que mi vecino está bueno? Es raro.-
Dios, haz que Victoria deje esto. –Bueno, lo es para mí. Tú eres mi ex novia y él es mi amigo.-
-Yo fui tu amiga antes de ser tu novia, y luego tú amiga otra vez. Creo que eres raro. Y te
extraño. Hace unos meses rompiste mi corazón, y ahora ni siquiera sales conmigo.- Donghae
se congelo, un pequeño dolor formándose en su pecho. ¿Eso era lo que ella pensaba? ¿Eso
era lo que él estaba haciendo? Su ruptura fue mutua.
-¿Victoria?- Y luego hubo un carcajada al otro lado de la línea. Donghae casi cuelga la llamada
y se iba al baño a darse una ducha. –Jódete.-
-Cállate.- Dijo, muy consciente de que sonaba como si estuviese haciendo pucheros.
-¡Donghae, mi corazón no volverá a ser el mismo sin ti! ¿Cómo voy a poder vivir sin tu gran
cabezota y mágico pene?-
Ahora mismo, de verdad odiaba a su amiga. –Voy a colgar ahora. Adiós.-
-En verdad tengo que irme.- Le dijo. –Tengo varias cosas que hacer, y luego voy a tener una
parrillada en la tarde.-
Rodó sus ojos, pero luego dijo: -A las tres.- Se dio cuenta que quería que su mejor amiga
conociera a Hyukjae. Quería que se llevaran bien, ya que Victoria formó y formará siempre gran
parte de su vida… y Hyukjae se estaba convirtiendo rápidamente en una parte de su vida
también.-
Capítulo 8
Hyukjae se dirigió a la casa de al lado tan pronto cuando escucho la motocicleta de Donghae
acelerar en la entrada. –Me vas a dejar adobar la carne.-
Se sacó su casco mientras estaba sentado en la moto, y luego la apagó. –Ah, ¿Si?- Levantó la
pierna alrededor de la moto y se paró. –Eso suena raro. Ten cuidado a quién le dices mierdas
como esa.- Donghae le guiñó y Hyukjae rodó los ojos.
-Te lo digo, no te vas a arrepentir. Será la mejor carne que hayas puesto en tu boca.- Patearía
el culo de Donghae si trataba de hacer que su ultimo comentario sonara como no debía.
Donghae abrió su boca y Hyukjae levantó la mano. –Cállate y dame la carne.- Era
sorprendente para él lo cómodo que se sentía con el hombre. Se habían hecho amigos tan
fácilmente, cosa que Hyukjae no había hecho en años.
Donghae se quitó el bolso, lo abrió y le dio dos bolsas. –Necesito asearme un poco mientras tú
juegas con la carne. Vendré en un momento. Ah, y Victoria llamó. Se está sintiendo excluida así
que la invite a pasar el rato con nosotros. ¿Te parece bien?-
-¿Victoria tú ex novia?- Preguntó por reflejo. No sabía por qué le importaba quién era. –O
debería decir tu novia actual, dependiendo de quién está alrededor.-
-Ex funciona. Mejor aún, llámala amiga. De todas maneras, eso es todo lo que ella debió haber
sido. Es genial. Te va a encantar. Nos vemos ahorita.- Donghae caminó a la puerta y entró a su
casa, pero por alguna razón, Hyukjae no se movió. Era un concepto extraño para él— el hecho
de que eran tan cercanos, habían salido juntos, rompieron, pero aún son cercanos. Ah, y
agrega el hecho que ocultan su ruptura de los padres de Donghae. De una manera u otra no
era asunto suyo, pero… no entendía. Era solo extraño para él. Probablemente porque su única
experiencia fue con Jieun, y ella lo arruinó completamente.
Sin embargo, estaba acostumbrado que solo fueran ellos dos, y ahora tendrían a alguien más.
Genial, ahora sueno como un jodido bicho raro. ¿Qué diablos pasa conmigo?
Mientras Hyukjae ablandaba las carnes, y agregaba todos sus ingredientes favoritos para
adobar, su mente regresó a su vecino. Había algo que él no le estaba diciendo cuando se
trataba de Victoria. Tenía el presentimiento de que era algo bastante personal para Donghae, y
teniendo en cuenta que no tenía obligación en contarle a Hyukjae una mie**a, necesitaba dejar
de preocuparse por eso.
A Hyukjae no le tomo mucho tiempo tener todo listo y ponerlo junto antes de envolver la carne
con envoplast para que se mezclara lo que había hecho.
Se puso un pantalón y una franela negra, todo el tiempo preguntándose como sería Victoria.
Como ella era cercana a Donghae presentía que serían similares, lo que significaba que estaba
en problemas. Apenas y podía seguirle el ritmo, así que no tenía idea como se suponía que le
seguiría el ritmo a Donghae y la versión femenina de él.
Unos minutos después alguien tocó la puerta de vidrio. La única posibilidad era Donghae así
que gritó. –Está abierto.- Oyó la puerta deslizarse y luego Donghae habló.
-Necesitamos muebles para el patio. Traje unas sillas de mi cocina ya que la mía no es tan
genial como la tuya.-
-Sí, pensé en eso, en realidad estaba pensando en ir y comprar unas pronto. Está bastante
desierto allá atrás. Aunque luce mucho mejor desde que lo limpiamos.-
Hyukjae se volteó a ver a Donghae que estaba parado en la puerta, sus manos arriba de su
cabeza agarrándose de la cornisa. Su franela se levantó, dejando ver un rastro de oscuros
vellos en la piel tersa de su bajo vientre. ¿Qué carajos?
Los ojos de Hyukjae subieron y llegaron a los musculosos bíceps de Donghae mientras se
agarraba de la parte de arriba de la puerta.
Hyukjae negó con la cabeza, rápidamente volteándose. ¿Qué mie**a fue eso? ¿Por qué acabo
de ver el cuerpo de Donghae? Volvió a agitar la cabeza como si eso haría que los
pensamientos se fueran.
-¿Todo bien por allá amigo? Estás sacudiendo la cabeza como si fueras un perro y tuvieras
algo en tu oreja.-
Ese comentario sacó todos los raros pensamientos que Hyukjae tenía en la cabeza y dejó salir
una carcajada. –Eres un imbécil.-
-Eso me han dicho.- Donghae se encogió de hombros y entró. Cuando lo hacía, Hyukjae
escuchó un carro estacionándose afuera.
Donghae dio un paso a su alrededor y abrió la puerta. –Por aquí.- gritó. Hyukjae se apoyó en la
parte de atrás del sofá mientras esperaba que la amiga de Donghae entrara.
Tan pronto como lo hizo, le dio un beso en la mejilla a Donghae y luego Hyukjae dio una gran
sonrisa. Era hermosa—abundante cabello negro y buen cuerpo. Era de estatura media, unos
cuantos centímetros más baja que él, pero con una sonrisa de ella y podía ver que su
personalidad era la más grande en el lugar.
-Valla, pero si es el vecino caliente Hyukjae. Soy Victoria. Es un placer finalmente conocerte.
***
¿Cómo es que estaba sorprendido de que Victoria estuviera ahí? Le gustaba coquetear tanto
como a él, y el hecho de que Donghae le dijo que no quería que le coqueteara a Hyukjae haría
que lo hiciera más aún. –Vas a tener que disculparla. No se da cuenta de lo que hace y le
encanta cabrearme.- Donghae colocó un brazo alrededor de sus hombros y le revolvió el
cabello como si tuviera diez.
-Como venía diciendo.- Victoria estiró su camisa y extendió su mano. –Es un placer conocerte
vecino caliente...-
-Sí. Está bueno. Lo sabemos. Dios.- Cuando dos pares de ojos muy abiertos lo vieron se dio
cuenta de lo que había dicho. –Sabemos que piensas que está bueno. Sabes lo que quise
decir. Compórtate o te echaré. Donghae colocó ambas manos en los hombros de Victoria y la
guió a la puerta trasera. Hyukjae los siguió y el trío salió.
-¿Quieres una cerveza? Te traeremos una.- Donghae le dijo a Hyukjae, quién estaba
esperando en el patio mientras él y Victoria entraban de nuevo a la casa.
-Tú de verdad no quieres que tenga un enamoramiento con tu amigo. ¿Qué pasa con eso?
Cambiaste de idea y te diste cuenta que estás profundamente enamorado de mí?- Preguntó
mientras Donghae sacaba tres cervezas de la nevera.
-Sí. Por favor cásate conmigo. Hazme el hombre más feliz del mundo. No sé qué haría sin ti.-
Dijo Donghae con una cara seria. Victoria lo golpeó, casi haciéndole caer las botellas.
-Cállate.-
Ella se volteó hacia la puerta pero Donghae la llamó. –Oye.- Y se detuvo. –No menciones lo de
la aneurisma, ¿Está bien?-
Victoria frunció el ceño. –No estaba planeando hacerlo, pero está bien. ¿Por qué?-
Se encogió de hombros. La gente se volvía rara cuando se enteraban que alguien había estado
recientemente enfermo, o a punto de morir. Había tenido una cirugía delicada en su cerebro, y
no quería que nadie lo viera diferente por eso. No quería que Hyukjae lo hiciera.
-Te estás comportando raro. ¿Estás bien?- Ahora ella estaba seria. De verdad él la amaba. No
en la manera romántica, pero no sabía que haría sin esta mujer en su vida.
Y sí, se estaba comportando raro, solo que no sabía exactamente por qué. –Estoy bien. Vamos.
No me gustaría que desperdiciaras nada de tu tiempo con el vecino caliente Hyukjae.-
Capítulo 9
-Entonces estábamos en este bar y me di cuenta que una mujer estaba viendo a Donghae.-
Victoria dijo mientras los tres estaban sentados afuera en las sillas con sus pies sobre el
porche.
-Lo que sinceramente, es un día a día para mí—lo que las mujeres me quieran, no lo del bar.-
Donghae se encogió de hombros y Victoria rodó los ojos.
-Probablemente porque nunca han visto una cabeza tan grande como la tuya.- Ella respondió.
Hyukjae rió. Victoria lo golpeo y luego Donghae se sobo el brazo. –Es violenta. Deja de tratar
de golpearme y cuenta la historia.-
Hyukjae sintió una extraña punzada en su pecho al verlos juntos. Podía entender por qué
habían ido de ser amigos a ser amantes; lo que no entendía era lo de amantes a amigos otra
vez. Terminaban la frase de cada uno y era obvio que sentían mucho amor el uno por el otro.
¿Había tenido eso con alguien? Viéndolos, no podía recordar que él y Jieun fueran así. Y había
una parte de él, muy profunda y enterrada en su interior, que estaba celosa de que Victoria lo
tenía con Donghae.
Tenía sentido, supuso. Donghae era la primera persona que en verdad había conocido y salido
en años porque era con quien quería hacerse amigo y no con un amigo de su esposa. Él era la
primera persona que tenía además de su familia que no estaba relacionada con Jieun, y
obviamente Hyukjae estaba convirtiéndose en un bastardo territorial con amigos que no tenía
derecho a ser territorial.
-De todos modos.- Victoria continuó. –Fingí tener una discusión con él.-
-Entiendo que eso pueda ser confuso.- Hyukjae les dijo y luego espero por los amigos para que
terminaran su historia.
Victoria lo interrumpió. –Shhh. Esta es mi historia. Así que simplemente me fui.- Ambos,
Hyukjae y Donghae rieron por como había dicho lo mismo que Donghae, pero solo continuó.
–Me acerqué a la muchacha, luciendo triste, y empecé a hablar de lo sexy era, de cómo solo
quería una noche con él, pero que él no era del tipo que solo tiene rollos de una noche.-
Hyukjae casi se ahogó con su comida. Esa era exactamente la clase de tipo que Donghae era.
-Veo que lo conoces bien. Bueno, esta mujer, obvio que era competitiva. Termine mi triste
historia y me fui. Con un Donghae confundido y fuera de sí. Diez minutos después me asome
de nuevo y ¿Adivina quién estaba sentada al lado de Donghae? Esa fue la primera vez que lo
ayude a tener sexo.-
-Ya va espera un momento. No necesité tu ayuda. Pude haberlo hecho por mi cuenta.-
-Claro que hubieses podido cariño.- Victoria palmeó su pierna pero luego le hizo un guiño a
Hyukjae.
Las historias siguieron llegando luego de eso—secundaria, y después ella habló de la familia
de Donghae como si fuera la suya. Todo el tiempo Hyukjae se preguntó por qué habían
terminado. Por qué todavía pretendían que estaban juntos para los padres de Donghae y por
qué ellos en verdad no estaban juntos.
Él quería eso—una relación cercana con alguien. Lo anhelaba tanto que hacía que su pecho
doliera. Siempre supo que él no era la clase de hombre que tenía rollos de una noche. Era
parte de la razón del por qué lo que paso con Jieun lo devastó tanto. Parte de la razón por la
que se había quedado y tratado de lidiar con todo cuando por dentro debió haberlos visto
apartarse.
Quería estar con alguien con quien estuviera cómodo, alguien que lo conociera, y que se riera
con él. Desafortunadamente, la única persona con la que había tenido eso fue con su esposa,
que lo dejó por otro hombre.
***
-Más lejos.- Donghae gritó mientras Hyukjae corría. Donghae echo su brazo hacia atrás y les
tiró la pelota de futbol americano. Victoria fue tras él y luego los dos se tropezaron el uno con el
otro, cayéndose al piso.
Victoria tenía una mano en el pecho sin camisa de Hyukjae. Ambos, Donghae y Hyukjae se
habían quitado la camisa después de jugar un poco. Estaba bastante oscuro, las luces del
porche y la luna hacían su trabajo y así podían ver. Victoria dejó caer la cabeza y rió, Hyukjae
haciendo lo mismo, y ahí fue cuando Donghae lo sintió—el calambre en su estómago por la
vista de ellos dos juntos.
Su vieja amiga y su nuevo amigo. Era genial que se llevaran bien, pero… bueno, supuso que
nunca se le daba bien que no fuera el centro de atención. Algunos lo llaman defecto en el
carácter, pero todo lo que Donghae sabía era que así era él.
-Okay, ustedes dos. Es suficiente. Hyukjae, apestas. Se suponía que no le debías dejar la
pelota. Lánzamela de nuevo y te mostraré como se hace.-
Victoria uso la mano que Hyukjae le ofreció para pararse, y Donghae sé les quedó viendo como
un idiota. Se acercó y bebió el resto de la cerveza en su botella.
-Me cansé. Voy a vomitar si juego otra ves. Terminen ustedes dos.- Victoria caminó al porche,
se sentó y apoyó su cabeza a la casa. –Estoy borracha.-
Donghae también se estaba sintiendo así. Sin embargo todavía no estaba listo para ir adentro.
–Lánzamela.- Le asintió a Hyukjae, quien le lanzó la pelota.
Siguieron así por unos minutos, con cualquier comentario aquí o allá de Victoria sobre
calientes, y sudorosos hombres jugando con pelotas.
Cuando Hyukjae le lanzó la pelota de nuevo, Donghae la agarró y le levantó una ceja a su
amigo.- Apuesto que puedo anotar.-
-Puedes intentarlo, pero no creo que llegues muy lejos.- Hyukjae respondió.
A jugar.
Donghae agarró la pelota cerca de su cuerpo y Hyukjae se acercó a él. Flexionó los musculos
de sus brazos y mientras lo hacía Donghae no pudo evitar reírse. –No estoy muy seguro que
piensas hacer con esas pequeñas cosas.- En realidad, el hombre tenía buen cuerpo. Eso
estaba bien pensarlo, ¿Cierto? No se refería al buen cuerpo a que lo quería, pero obviamente
se mantenía en forma, con músculos y abdominales definidos.
-Eso lo veremos.- Hyukjae corrió hacia él. Donghae fingió ir a la izquierda, y fue a la derecha,
pero Hyukjae no cayó en la trampa en la manera que esperaba así que se quedó atrás. –¿Ya te
rendiste?- Hyukjae preguntó.
Jodidamente no. Donghae hizo un movimiento rápido, corrió a la derecha y pasó junto a
Hyukjae. No tomo mucho tiempo antes de que los brazos del otro hombre lo abrazaran—piel
sudorosa contra piel sudorosa, y luego ambos estaban en el piso en un enredo de
extremidades.
-mie**a. Estoy demasiado viejo para estas cosas.- Donghae dejó caer la cabeza y miró el cielo.
Su pecho se movía hacia adentro y hacia afuera. Hyukjae lo estaba tocando, y sin moverse,
sus brazos entrelazados y la pierna de Hyukjae sobre la suya.
Umm… no estaba muy seguro si esto era normal. Pero los dos estaban borrachos. Por lo que
sabía, Hyukjae ni siquiera se había dado cuenta que estaba medio acostado sobre Donghae.
-Claro, yo también.- Y luego se había ido. No, no realmente ido, pero se apartó. Ya no estaba
tocando a Donghae en la manera que sabía que no debería. El aire en la piel que Hyukjae
había tocado de repente se sentía demasiado.
Se acostaron uno al lado del otro, ambos viendo hacia arriba, sus respiraciones se mezclaban
por lo que pareció una eternidad.
Fue Hyukjae el que habló primero. –Gracias por dejarme pasar el rato con ustedes. Fue
divertido.-
Sí… para Donghae también fue divertido. Aunque ellos siempre se divertían. Se habían estado
divirtiendo por semanas. –No hay nada que agradecerme. Me alegro que estuvieras aquí, y en
realidad fue Victoria la que vino de improvisto.-
-No… ya lo veo. El por qué tu mama los quiere juntos. Combinan. Si te soy sincero, estoy un
poco celoso. Estoy tratando de recordad si alguna vez Jieun y yo tuvimos eso… si no fue con
ella, no hay nadie más con quien pude haberlo tenido.-
Esas palabras se dirigieron al pecho de Donghae. Hyukjae era un buen hombre. Se merecía
tener lo que quisiera. –Lo tendrás. Hasta entonces, estás atrapado conmigo. No soy una mujer,
pero puedo ser un buen amigo.-
A Hyukjae le tomó unos minutos responder, haciendo que Donghae de repente se sintiera
estúpido. No era algo que sentía muy seguido. Normalmente le importaba una mie**a lo que la
gente pensara.
Los pulmones de Donghae se desinflaron con una respiración pesada. –Es tarde.- Se levantó
del piso, y luego le tendió su mano a Hyukjae. Hyukjae hizo una pausa por un segundo, y
después dejó que Donghae lo ayudara a pararse. Su mano era fuerte, sudorosa y del mismo
tamaño de Donghae.
Se apartó, miro hacia el porche para ver que Victoria estaba con sus ojos cerrados. Asintió a
donde estaba ella. –Debería llevarla adentro. No necesita manejar esta noche.-
Hyukjae asintió y luego los dos caminaron a sus respectivos porches de lado a lado.
Donghae se arrodilló y dijo –Vente cariño.- Levantó a Victoria en sus brazos y ella envolvió los
suyos alrededor de su cuello.
Luego… nada. Solo que quedo parado ahí viendo a Hyukjae, quien estaba parado en su
porche viéndolos. Sus ojos no se apartaban del otro mientras los minutos pasaban, y todavía
no tenía idea por qué.
-Buenas noches.-
Esperó hasta que Hyukjae se metiera antes de que Donghae se adentrara en su casa. Dejó la
puerta corrediza abierta ya que no podía cerrarla con Victoria en sus brazos. La llevo al cuarto
de huéspedes y la acostó en la cama. No fue hasta que llegó a la puerta cuando ella habló en
una voz baja, en una voz dormilona. –Me gusta mucho.-
Donghae cruzó sus brazos. Maldición. Pudo darse cuenta que le gustaba. Y eso lo hizo sentir
furioso. –No le hagas daño. Él quiere algo duradero.- Se sentía un imbécil por llevar a Hyukjae
a tener sexo. Era obvio que el sexo anónimo no era cosa suya. Respetaba a Hyukjae por eso,
incluso si lo había hecho pasar un mal rato.
-No… no de esa manera.- Victoria no abrió sus ojos y continuó. –Como a un amigo. No voy a
tratar de acostarme con él. Ahora lo entiendo.-
Donghae no tenía idea que quiso decir con ahora lo entiendo, pero tenía que admitirlo, estaba
agradecido que Victoria no quería estar con Hyukjae. –Estás borracha. Duerme un poco. Te
veré en la mañana.- Donghae cerró la puerta tras él, fue hacia la puerta corrediza y la cerró
también.
Después de una ducha, Donghae se metió en la cama, pero no podía cerrar los ojos. Esta
noche había sido…la más divertida que había tenido desde hace mucho tiempo, y eso decía
mucho. A Donghae le gustaba bastante pasar un buen rato, y se aseguraba de hacerlo muy
seguido—manejando, saliendo, teniendo sexo—sin embargo, solo pasar el rato esta noche en
casa había sido un millón de veces mejor que eso. Se sentía contento…a gusto, en una forma
que nunca lo había estado. En una forma que nunca pensó que quería.
Se dio la vuelta, con la esperanza de que Hyukjae disfrutara tanto como Donghae lo hizo.
***
Hyukjae no podia dormir. Se acostó en la cama pensando en las dos personas que estaba al
lado. ¿Aún tenían sexo? ¿Hacían la cosa de amigos con beneficios de la que la gente habla
tanto? Probablemente al lado estaban teniendo un orgasmo mientras Hyukjae estaba aquí
acostado pensando en ellos como un pervertido.
-Estoy perdiendo la cabeza.- murmuró para sí mismo mientras continuaba acostado, mirando el
oscuro techo, por el resto de la noche.
Capítulo 10
Las siguientes par de semanas pasaron como las ultimas. Hyukjae se mantenía ocupado en el
trabajo y pasaba la mayoría de su tiempo libre con Donghae. A menudo preparaba comida para
los dos, cocinaba de más para llevarla al lado para Donghae. Cuando no estaba en casa para
cocinar, aun así le traía comida del restaurante y Donghae llenaba su nevera.
Unas semanas después de la parrillada con Victoria el celular de Hyukjae sonó, era el número
de Donghae en la pantalla. Sabía que Donghae estaba en su tienda, así que estaba
sorprendido que el hombre lo estuviera llamando a mitad del día.
-¿Aló?-
-¿Alguna vez tengo otros planes a parte del trabajo?- Bueno eso lo hacía sentirse como un
pedazo de mie**a. De verdad necesitaba una vida. En realidad, eso no era cierto; tenía planes
con Donghae todos los fines de semana.
-Yesung vino. Y me recordó que nos vamos a reunir en casa de mis padres el fin de semana
por el cumpleaños de Jungsoo. ¿Quieres ir con nosotros a pasar el rato? Victoria estará ahí. Sé
que le gustará verte de nuevo.-
Umm, Hyukjae no estaba seguro que era una muy buena idea. Se sentiría muy incómodo. –No
ocupo lugar en la casa de tu familia para el cumpleaños de tu hermano. Ni siquiera los he
conocido. Agradezco la oferta, pero voy a pasar.-
Ese comentario lo golpeó en su estómago. No, no tenía otros amigos además de Donghae,
pero eso no significaba que tenían que salir todo el tiempo. –No tienes que sentir lastima por
mí. Creo que voy a sobrevivir por mí mismo una noche. Demonios, quizás hasta vaya a salir.
Tengo la habilidad de conocer otros amigos.- Incluso en sus propios oídos se escuchaba como
un imbécil, pero no quería obras de caridad. No necesitaba una niñera.
-¿De qué coño estás hablando? No siento lástima por ti. Siempre salimos juntos. Mi familia es
del tipo mientras más, mejor. Ellos van a querer conocer el amigo con el que he estado
pasando tanto tiempo.-
Fue entonces cuando Hyukjae se dio cuenta que quería esto—quería esto jodidamente
tanto—estar rodeado de un gran grupo de personas—amigos y familia. Sí, él mismo lo tenía,
pero era diferente. Todos siempre tenían algo que decir, ya sea acerca de Hyukjae, su vida, o
Jieun. No podía simplemente relajarse con ellos y tratar de disfrutar el presente en vez de
enfocarse en el pasado.
-Anda hombre. Además, quizás necesite refuerzos. Olvidas que voy a tener que fingir estar en
una relación con Victoria mientras estoy ahí.-
Hyukjae negó con la cabeza. ¿Por qué diablos Donghae hacía esto? -¿Por qué no solo les
dices?- De verdad no entendía la razón detrás de toda esta mentira. Sobre todo porque los
hermanos de Donghae y sus esposas sabían.
Hubo una pausa y luego, -Es difícil de explicar. Escucha, necesito un sí o un no, así le puedo
decir a Yesung. Él es el que se está encargando de la comida.-
Hyukjae suspiró. –Déjamelo. Yo puedo organizar la comida desde el restaurante.- Esa sería la
única manera en la que Hyukjae se dejaría ir. Necesitaba contribuir. No quería solo ser el amigo
solitario de Donghae que salía con él en sus ratos familiares.
-No puedo pedirte que hagas eso. Mi clan come. Eso sería mucha comida.-
Y Hyukjae entendía esa necesidad en Donghae. Él sería igual. –Entonces ¿Qué tal si lo
hacemos a un costo? De esa manera estarías pagando, pero será una tremenda y buena
comida para tu familia. ¿Trato?- Esperaba. Quería hacerlo por ellos. Quería cocinarle a ellos.
Donghae hizo una pausa de un segundo antes de decir, -Déjame hablar con Yesung. Eso
suena como un buen trato para mí. Me tengo que ir. Nos vemos en casa.- Donghae colgó y
Hyukjae sostuvo el celular en su mano. Nos vemos en casa. Obviamente Donghae lo dijo
porque eran vecinos, pero se sintió tan natural que por solo un segundo, casi olvidó que esa
había sido la razón.
***
Tan pronto como Donghae colgó la llamada con Hyukjae, marcó el número de su hermano
Yesung.
-Porque esta será la primera reunión familiar que tendremos desde que tú y tu novia rompieron,
pero tomando en cuenta que no le has dicho a nuestros padres, vas a fingir que aún siguen
juntos. Estoy suponiendo que la realidad de esto te golpeó desde la última vez que hablamos
por teléfono.-
-Jódete.- Yesung lo conocía muy bien. Eso fue exactamente lo que pasó, pero tan pronto como
se dio cuenta, la primera cosa que hizo fue llamar a Hyukjae e invitarlo. Hablemos de
reaccionar en formas que no tienen sentido. Pero quizás con una nueva cara ahí, su mama
encontraría algo más para hablar que no fuera sobre Donghae y Victoria.
-Estamos sensibles hoy, ¿No? ¿Por qué no eres un niño grande y le dices a mami la verdad?-
-Sí. Dios. ¿Por qué te importa? De todas maneras, él es chef y tiene un restaurante. Se llama
Hyukjae’s. La comida es increíble. Nunca me canso. Y me estaba diciendo que él podía hacer
la comida para todos a un costo.-
-Bien pensado hermanito. Ahora veo a dónde vas con lo del vecino. Eso sería fantástico.-
Ya va, espera. No quería que Yesung pensara que esa era la única razón por la que invitó a
Hyukjae. Diablos, Donghae ni siquiera había pensado en eso. Todo había sido por Hyukjae.
Había invitado a su amigo porque lo quería ahí.
Decidiendo que no quería entrar en detalles con Yesung ahora mismo, Donghae lo dejó pasar.
Se enteró la hora de la fiesta, cuantos eran y todo lo demás. Necesitaba tener una idea acerca
de las comidas de Hyukjae—cuáles eran sus opciones y esas cosas—esto le daría un lugar
para empezar.
Se sintió mejor sabiendo que tendría a Hyukjae ahí como refuerzo, alguien con quien hablar
durante lo que por seguro sería un día de locos. Aunque, no tenía a quien echarle la culpa por
esa locura más que a sí mismo.
Capítulo 11
El día de la fiesta Hyukjae llegó más temprano al restaurante para preparar todo. Se habían
decidido por lasaña y unas salchichas Italianas que él hacía. Una vez que tenía todo listo,
corrió de vuelta a casa para bañarse y alistarse. Estaba nervioso, cosa que era como una
jodida broma. ¿Por qué diablos tenía que estar nervioso acerca de algo que no sabía? Pero lo
estaba.
Justo cuando estuvo listo, llamaron a la puerta. –Pasa.- Hyukjae gritó y Donghae entró.
-¿Tuviste que pararte temprano e ir al trabajo para hacernos comida? Debiste decirme. No
quería que tuvieras tantos problemas.-
-¿Crees que se cocinaría por sí solo?- Hyukjae guardó su billetera en el bolsillo de atrás y
agarró su celular. Tenía puesta una camisa casual, abotonada y manga corta con un pantalón.
Donghae llevaba un pantalón y una camiseta, estaba igual de casual, así que supuso que se
había puesto lo correcto.
-Bueno, no. No soy idiota. Solo me imagine que quien estuviera trabajando se haría cargo de
eso o algo así. Tampoco es que quiera darle más trabajo a tus empleados, pero de nuevo, no
quería causarte problemas. No debí haberte dejado hacerlo.-
Hyukjae le restó importancia. No era para nada la gran cosa. –Me gusta cocinar. Pude haber
conseguido a alguien más que lo hiciera, pero yo quería. Los otros chefs son geniales, pero…
bueno, supongo que todos confiamos más en nosotros mismos que en los demás. Quería
asegurarme de que fuera la comida perfecta, y para hacer eso, necesitaba prepararla yo
mismo.-
Hyukjae fue a la cocina a agarrar las hornillas portátiles. Antes de que tuviera la oportunidad,
Donghae extendió la mano y agarró su brazo. Sus dedos eran ásperos, Hyukjae notó,
probablemente por trabajar con motos.
Aun, ambos se quedaron en el mismo lugar, y maldita sea si tan solo no hubiese pensado que
sintió el pulgar de Donghae moviéndose de un lado a otro contra su brazo. ¿Qué carajos
Hyukjae? ¿Qué está pasando aquí?
Finalmente, Donghae rompió el silencio. –Bueno, ya sabes… si alguna vez necesitas a alguien
que te arregle una moto, soy tu hombre.-
Hyukjae sabía que debía reír, pero por alguna razón, no pudo hacerlo. En vez, dijo: -Mejor
vámonos antes de que se nos haga tarde. Todavía tenemos que pasar buscando a tu novia.-
Hyukjae sabía la verdad así que no tenía idea por qué la llamó así.
Y ahí fue cuando Donghae por fin dejó su brazo. –No es mi novia.-
De cualquier manera no debía importar. Cualquier cosa que hubiese pasado con Donghae no
tenía que ver con él. Pero aun así, dijo, -Lo es hoy.-
Las oscuras cejas de Donghae fruncieron el ceño. Habían arrugas en su frente como si hiciera
la misma expresión facial a menudo, y luego habían desaparecido.
Cargaron la comida en el maletero del carro de Hyukjae, y Donghae le dio las direcciones para
llegar casa de Victoria. Por alguna razón, el recorrido fue incómodo como el demonio.
-Si claro. No te vas a sentar atrás. Incluso si eso no me hiciera sentir como un patán, mamá
patearía mi trasero cuando lleguemos.- Donghae se subió al asiento trasero, y Victoria
adelante.
Sorprendió a Hyukjae inclinándose y besando su mejilla de la misma manera que lo hizo con
Donghae. –Hola vecino caliente.-
-Oye.- Donghae se echó hacia adelante y juguetonamente los separo. –Recuerda, eres mi
novia. Nada de besar a mis amigos.-
Donghae obviamente tenía sentimientos por ella, incluso si no se daba cuenta. Quizás era su
miedo a sentar cabeza o su necesidad de divertirse, pero Hyukjae no tenía duda que los dos
serían exactamente lo que los padres de Donghae todavía pensaban que eran: una pareja.
-Buu, no eres divertido.- Ella cruzó sus brazos, y Hyukjae se encontró mirando hacia atrás a
Donghae por el retrovisor.
Donghae atrapó sus ojos devolviéndole la mirada mientras decía, -Necesito contarles la verdad
a mis padres. Pronto.-
-Te he estado diciendo eso por un tiempo.- Victoria respondió, y Hyukjae volvió su vista. No
consiguió saber que era lo que estaba pensando así que trató de aclarar su cabeza, se hizo
camino a la carretera y preguntó por las direcciones para llegar a la casa de los padres de
Donghae.
***
-La fiesta ya puede empezar. ¡Llegamos!- Donghae gritó mientras entraban a la casa. Escuchó
a Hyukjae reír detrás de él y a Victoria murmurar algo sobre que estaba siendo un idiota.
Había algo acerca de este día que lo tenía al margen. Nunca se sintió de esa manera cuando
venía a casa, aun así siendo un patán por mentirle a sus padres sobre Victoria. Sabía que sus
padres siempre se preocupaban por él, diciéndole que nunca era tan serio o responsable como
lo eran Jungsoo o Yesung. Habían celebrado como si se hubiese convertido en doctor cuando
recibió su certificado de mecánica de motocicletas.
La había ayudado cuando Donghae y Victoria trataron de salir. Podía recordar cuando en la
secundaria le dijo que sabía que ellos un día terminarían juntos. Cuando se hizo mayor, le
preguntaba cuando dejaría de jugar y convertiría oficialmente a Victoria en su hija.
Cuando entraron a la sala, Jungsoo dijo, -Tomando en cuenta que es mi cumpleaños, la fiesta
empieza conmigo.-
Su mamá se puso de pie y negó con la cabeza. –¿Ves con lo que tengo que lidiar en esta casa
llena de hombres? Gracias a Dios por Yuri y Sohyun. Me salvaron, y muy pronto podremos
agregar a Victoria a esa mezcla.-
-Mamá, sutileza.-
-¿Estás bromeando?- preguntó. –Soy una Lee. Nosotros no somos sutiles.- Lo abrazó y luego
se movió hacia Victoria dándole el mismo trato. –Hola tu.-
-Hola. Gracias por invitarnos.- Victoria se apartó y asintió hacia Hyukjae, que estaba tras de
ella. –Él es el buen amigo de Donghae, Hyukjae. Juro que estos dos están como unidos por la
cadera últimamente. Encajan perfectamente—como si estuviera destinado a ser. Ambos son
complicados, aunque Hyukjae es un poco menos que su hijo. Me gusta.
Donghae la miró por un segundo, tratando de entender por qué sonaba como si Victoria
estuviera tratando de vender a Hyukjae a su familia. Luego se preguntó por qué tenía que ir y
agregar un me gusta al final. Se suponía que tenía que ser su novia. Luego se sintió como un
jodido idiota porque sus pensamientos estaban haciendo cualquier clase de locuras
últimamente y necesitaba:
A) Relajarse.
B) Presentar a Hyukjae a su familia él mismo.
-Hyukjae, ella es mi mamá, Soojung. Si no tienes cuidado va a tratar de encontrar una buena
chica y casarla contigo.-
-Es un placer conocerte Hyukjae. No vemos muchos amigos de Donghae, excepto Victoria por
supuesto.-
Donghae continuó con las presentaciones. –Él es mi papá, Yoosuk. Él que está atrás de él, que
parece un sabelotodo es mi hermano mayor, Jungsoo.-
-¿También me estás llamando nerd?- Jungsoo preguntó, antes de sonreír y volver hacia
Hyukjae. –Un placer conocerte. Disculpa a mi estúpido hermano.- Jungsoo le dio la mano. –La
mujer defendiendo mi honor es mi esposa, Yuri, y este cabeza hueca es el hermano del medio,
Yesung, y su esposa, Sohyun.-
Todos le estrecharon la mano a Hyukjae y empezaron con las preguntas. Donghae se pudo dar
cuenta que Hyukjae se sentía algo incómodo así que se acercó, puso una mano en el hombro
de Hyukjae y dijo. –Okay, es suficiente. Actúan como si nunca hubiesen conocido a nadie
antes. Vamos a ir a buscar la comida. Ya venimos.-
Mantuvo una mano en el hombro de Hyukjae cuando iban hacia la puerta. Su familia continuó
discutiendo, riéndo y haciendo todas la cosas que los Lee hacían mientras guiaba a Hyukjae a
la salida.
-Son unos escandalosos.- Dijo en cuanto estuvieron afuera. Cuando se dio cuenta que todavía
tenía su mano en Hyukjae, la apartó.
-Me puedo dar cuenta. En cierta forma estoy acostumbrado. Tengo tres hermanas y todas
están casadas, excepto que todas tienen también hijos. Aunque mi familia es un poco diferente.
Somos un poco más…-
-Te acostumbrarás a ellos. Son un grupo genial. Mamá definitivamente es la que se hace cargo
de la familia. Le gusta poner la mano en todo, pero lo hace con amor. Papá es más tranquilo…
y trabajador, pero nunca a expensas de su familia. Yesung y Jungsoo son hermanos
estupendos, y amo a sus esposas.-
-Lo es.- Donghae respondió cuando llegaron al carro. Sentía como si necesitaba decir algo,
solo que no sabía qué. Justo cuando Donghae abrió la boca para que algo saliera, Yesung
corrió hacia ellos. -¿Necesitan ayuda? Traté de mandar a Jungsoo, pero mamá dijo que eso me
hacía un imbécil ya que es su cumpleaños.-
Los ojos café de Hyukjae se movieron entre Donghae y Yesung, como si estuviera tratando de
averiguar si Yesung lo estaba jodiendo o no. No lo estaba.
-Okay, dale un poco de espacio, imbécil.- Donghae le guiñó a Yesung. –Ayúdanos a meter esta
comida a la casa. Hyukjae la hizo esta mañana. Es un cocinero increíble. Van a amar la
comida.-
De repente, Donghae sintió que este quizás no sería un día tan extraño después de todo.
Capítulo 12
-Hola. ¿Todo bien por aquí?- Victoria entró a la cocina con Hyukjae. Había desaparecido unos
minutos antes con la excusa de que tenía que revisar la comida. Cada plato se estaba
calentando en las hornillas portátiles.
-Sí, estoy bien. Son gente maravillosa.- Y lo eran. A Hyukjae le agrado mucho cada uno de
ellos. Todos eran amigables con él, incluido él, pero aun así se sentía un poco como un intruso.
Eran los padres de Donghae, sus hermanos y sus esposas, Donghae y Victoria, y luego él.
-Lo son. Siempre me he sentido completamente cómoda con la familia de Donghae. Son
personas muy acogedoras. Soojung ama a su familia ferozmente. A veces puede ser un poco
abrumador.- Victoria se apoyó a la encimera detrás de él. –Ella es como esas exageradas
mamás de la televisión que siempre se meten en los asuntos de sus niños, pero no usualmente
en la misma irritante manera que lo hacen en televisión. Los ama, se preocupa por ellos, a
veces exagera y los empuja a lo equivocado, pero sé que siempre entrará en razón. Ella solo
quiere a sus hijos felices.-
Hyukjae asintió, no muy seguro de por qué Victoria le estaba contando todo esto. Aunque lo
apreciaba. Le gustaba tener una visión más clara de la familia de Donghae y estaba feliz de oír
que ella entraría en razón y no estaría tan triste cuando se entere de la ruptura de Donghae con
Victoria.
-Es por eso que estoy algo nerviosa de que Hae le cuente a sus padres la verdad. Sé que
tenían sus esperanzas en alto… pero nunca hubiese funcionado. Estaba preocupada por
Donghae cuando…-
Se encogió de hombros y le dio una sonrisa. -¿Cuándo no estoy preocupda por él? Pero sí, se
sintió bien en el momento de darle un intento a la relación, pero creo que en ese entonces
sabía que no iba a funcionar. Siempre lo amaré, pero nunca estaré enamorada de él. Solo
quiero verlo feliz.-
Hyukjae no estaba muy seguro de eso. No es que no creía que ella quería que Donghae fuera
feliz, sabía que ella quería eso, sino lo de que no estaba enamorada de él.
-Me alegro que te haya conocido.- Victoria empujo el brazo de Hyukjae. –Eres bueno para él.-
-No estoy seguro que es lo que realmente hago por él, pero gracias. Es un buen amigo. Ha
hecho toda esta nueva transición en mi vida un poco más fácil.- También menos solitaria. –La
comida está caliente. Deberíamos decirles que podemos comer en cualquier momento.- Sintió
la necesidad de cambiar el tema. Victoria asintió y se alejó.
-Vamos.-
Tan pronto cuando llegaron a la sala, Hyukjae vió a Donghae caminar hacia ellos. –Venía a ver
como estabas. ¿Todo bien?- Se paró en frente de Hyukjae, viéndolo mientras hablaba. Cuando
Hyukjae levantó la vista, vio a Yesung y a Sohyun mirándolos.
-Sip. Tu novia me estaba ayudando a supervisar la comida. Podemos comer cuando todos
estén listos.-
Vió como Victoria dio un paso adelante, paso un brazo alrededor de Donghae y palmeó su
estómago. -¿Qué vamos a hacer contigo, Donghae?-
***
-Vaya, Hyukjae esto está muy bueno. ¿Tú lo hiciste?- La mamá de Donghae preguntó cuando
todos estuvieron sentados en la gran mesa comiendo.
Donghae se sentó entre Hyukjae y Victoria, con su padre en la punta de la mesa, su mamá al
lado de su papá. Jungsoo estaba en el otro extremo con su esposa Yuri a su lado. Yesung se
sentó al frente de Donghae como siempre lo hacía junto con Sohyun. –Voy a engordar. Me
alimenta con algo bueno casi todos los días, y mi nevera se mantiene llena por Hyukjae.
Supera todas las mierdas que usualmente como.-
-¿Estás casado?- Su madre preguntó, y Donghae contuvo un gruñido. Estaba muy seguro que
Hyukjae no quería hablar de su ex esposa. Donghae no sabía todos los detalles, pero sí sabía
que no había terminado bien.
-Mamá, está bien. Deja de acosarlo con preguntas, por favor.- Donghae la interrumpió.
-No me di cuenta que estaba acosándolo. Pensé que estaba haciendo una conversación
educada.-
-Está bien.- Hyukjae le dio un codazo y luego volvió a la madre de nuevo. –No, no tuvimos
ningún hijo.-
-Si tu mamá es como yo, apuesto que está muriendo por nietos.-
-Tengo tres hermanas, y todas tienen hijos. Mi mamá los malcría horriblemente.-
-Suertuda.- Su madre le levantó una ceja a Donghae, pero fingió no darse cuenta.
Yesung los salvó cambiando de tema. Una vez que terminaron de comer, Donghae le dijo a su
familia que se haría cargo de fregar los platos. Ambos, Hyukjae y Victoria se ofrecieron a
ayudar, pero Donghae les dijo que no. –No dejes que lo torturen tanto, ¿Si?- Donghae susurró
en el oído de Victoria antes de ir a la dirección contraria hacia la cocina. Fueron unos segundos
después que escucho a alguien detrás de él. Su primer pensamiento fue Hyukjae. No estaba
muy seguro que tan cómodo se sentía el hombre ahí, pero cuando se dio la vuelta, vio que era
Yesung.
Donghae se giró hacia su hermano. ¿De qué coño estaba hablando? –Sabes que Victoria y yo
rompimos. No me vengas tú también con lo de enseriarme con ella.-
Yesung rió entre dientes y Donghae sintió la urgencia repentina de darle un golpe.
-Vamos a intentar esto de nuevo… ¿Qué se siente pasar el día con tu ex novia/mejor
amiga/mujer que tu madre piensa que estás saliendo mientras finges que tu actual novio es
solo un amigo?-
-Está bien. Es sorprendente, pero está bien. Le tomará a mamá y a papá un tiempo
acostumbrarse, pero cambiaran de opinión.-
Donghae casi se atragantó con su lengua. Su corazón no paraba de golpear. -¿De qué coño
estás hablando, Yesung? No soy gay. Hyukjae no es mi novio. Dios, ¿De donde diablos sacaste
esa idea?-
Yesung dio un pao atrás y lo estudió. Se sintió como una semana antes de que su hermano
volviera a hablar. –¿Hablas en serio? Pensé que lo estabas escondiendo por alguna razón,
pero tú de verdad no lo ves ¿Cierto?-
Donghae como reflejo empujó a su hermano. -¿De qué coño estás hablando?- Volvió a
preguntar.
-Primero que todo, si me vuelves a empujar, patearé tu culo. Segundo, ten una jodida pista.
Ninguno de los dos se ha quitado los ojos de encima en todo el día. Constantemente lo miras, y
él hace lo mismo contigo. Lo defiendes de mamá por alguna razón, y lo tocas más veces de lo
que creo que te das cuenta. Cada cinco minutos estás asegurándote de que esté bien o viendo
si necesita una bebida, o cualquier otra excusa que te puedas imaginar para estar cerca de él.
Juro que parece que le quieres arrancar la cabeza a Victoria cada vez que habla con él, y lo
más sorprendente es, que él hace lo mismo contigo. Nunca te he visto tratar a nadie más en la
manera como lo tratas a él, ni siquiera a Victoria. Donghae, te gusta. Tengo que admitirlo, es
jodidamente extraño, pero está ahí. Ahora la pregunta es, ¿Qué diablos vas a hacer al
respecto?-
Como si no acabara de lanzarle una jodida bomba atómica en el regazo de Donghae, Yesung
se alejó. Donghae dio un paso atrás, tratando de procesar lo que su hermano dijo. No podía
estar en lo cierto… ¿O sí?
Capítulo 13
Donghae había estado callado el resto del día. Hablaba cuando tenía que hablar y fastidiaba a
sus hermanos cuando ellos lo fastidiaban a él, pero Hyukjae se dio cuenta que algo estaba en
su mente. Algo diferente, pero no sabía qué.
Picaron el pastel de cumpleaños y Jungsoo abrió sus regalos, pero la actitud malhumorada de
Donghae se mantuvo igual.
Después, se despidieron de su familia. Hyukjae vio que la mamá de Donghae abrazó a Victoria,
susurrándole algo en el oído, y luego los tres se fueron.
-Has estado callado allá atrás, ¿Qué pasa?- Victoria preguntó mientras se alejaban.
-Nada. Solo estoy cansado.- Donghae le dijo. Ella suspiró pero no quería volver a tocar el tema.
Cuando llegaron a la casa de Victoria, Donghae salió del carro para despedirse. Hyukjae veía
mientras Victoria se ponía de puntillas, besaba su mejilla y le decía que lo llamaría más tarde.
Luego, eran solo ellos dos. La tensión en el carro se volvió más pesada en cada kilómetro que
recorrían, con Donghae solo mirando por la ventana. Hyukjae lo sintió en su pecho, y a su
alrededor. No le había dirigido la palabra a Hyukjae en todo ese tiempo, y sabía que de alguna
manera esa tensión estaba relacionada con él.
-¿Estás seguro que todo está bien?- Preguntó cuando estaban casi llegando a casa.
-Sip. Solo pensando.- Fue la única respuesta que recibió. No sabía por qué pensaba que
Donghae le diría si no estuvo dispuesto a contarle a Victoria, pero no se sentía bien el no
preguntar. Además, Donghae era su amigo. Habían hablado muchísimo en todas las semanas
que tuvieron para conocerse. Si había hecho algo mal, quería saber.
-¿Qué?- Donghae lo miró por primera vez. –No, para nada. Estoy bien. No sé qué está mal
conmigo. Supongo que solo fue un día raro.-
-Okay.- Parecía más que eso, y molestó a Hyukjae más de lo que debería.
Continuaron el resto del camino en silencio. Cuando llegaron a casa, Donghae trató de
ayudarlo a cargar los platos a adentro, pero Hyukjae se rehusó. De todas maneras necesitaba
llevarlos de nuevo al restaurante.
Estaban en sus respectivas puertas, a punto de entrar cuando la voz de Donghae lo detuvo.
–Oye.-
Hyukjae se volteó a mirarlo, podía ver la tensión o confusión en cada una de las facciones de
Donghae—sus oscuros ojos, los músculos en su cuerpo, la manera en la que estaba parado,
todo. -¿Si?-
Hyukjae dejó salir un suspiro de alivio. –Gracias por invitarme. Me alegra haber estado ahí.-
Cuando Donghae se dio la vuelta y camino a su casa, Hyukjae no tuvo otra opción sino hacer lo
mismo.
***
Donghae estaba sentado solo en su casa, sin poder dormir. Mirando el reloj vio que era
después de la media noche—no era tan tarde, pero considerando que había estado acostado
en su cama desde las nueve un sábado por la noche, era bastante tarde.
Su hermano pensaba que le gustaba Hyukjae… que le gustaba otro hombre. Que jodido idiota.
Sí, si se sentía cercano a Hyukjae, sentía como si lo conociera por mucho más que seis o más
semanas. Había un lazo ahí, una que conexión que de verdad no entendía, pero ¿Yesung
pensó que Hyukjae era su novio? No había manera posible que Donghae quiera eso—un
novio.
Dándose la vuelta, Donghae agarró su celular de la mesita de noche. Marcó sin pensarlo dos
veces, y unos repiques más tarde, Victoria contestó. -¿No puedes dormir?- Preguntó.
-Nop… Aquí tengo algo para que te rías. Yesung piensa que me siento atraído por Hyukjae.
Pensó que éramos una pareja y que lo estabas tratando de esconder.-
Donghae espero que Victoria le dijera lo jodidamente mal de la cabeza que su hermano estaba.
Ó que riera, pero no obtuvo nada excepto silencio. –Estás callada. ¿Por qué demonios estás
tan callada, Victoria?-
-No lo sé. Supongo que depende de cual sea tu respuesta. Aquí estamos hablando de mí
gustándome un tipo.-
Claro. De eso se tenía que tratar. No estaba seguro por qué no se le había ocurrido. Había
pasado mucho tiempo desde que había tenido sexo. –Ha sido la sequía más larga que he
tenido, ni siquiera recuerdo cuanto tiempo.-
-Exacto. Así no eres tú. Y ni si quiera te diste cuenta ¿Cierto?- Cuando Donghae ignoró su
pregunta, continuó. -¿Cuándo fue la última vez que saliste con otra persona además de
Hyukjae?-
-¡Salí contigo no hace mucho!- Dios, ¿Qué coño estaba mal con todo el mundo? ¿Por qué
pensaban que a Donghae le gustaba su vecino?
-Sí, con Hyukjae y conmigo. Fui una idea de último momento. Fui el mal tercio. Nunca he sido
el mal tercio contigo, ni siquiera cuando salías en busca de un polvo.-
Donghae negó con la cabeza. Estaba equivocada. Ambos lo estaban. No es que era
homofóbico ni nada. Solo se identificaba como heterosexual y con gusto por las mujeres.-
-¿Cuántas bebidas me diste hoy? Cero. ¿Cuántas le diste a Hyukjae?-
-¡Eso es porque estás tan cómoda en casa de mis padres como yo lo estoy! Era su jodida
primera vez ahí.-
-¿Por qué lo invitaste al cumpleaños de tu hermano? ¿Por qué te alteras cada vez que le digo
vecino caliente? ¿Por qué me dijiste que no coqueteara o me acostara con él?-
-Si te sirve de algo, creo que él se siente de la misma manera que tú… También pienso que
está tan terco y en negación como lo estás tú. O quizás ambos son estúpidos y en verdad no
se dan cuenta.-
-No, eso no ayuda. Victoria, no sabes de lo que estás hablando. Me tengo que ir.- Tiró el
teléfono en su cama.
Su mejor amiga y su hermano estaban jodidamente locos. Hyukjae era su amigo, nada más,
nada menos. Donghae lo demostraría. Después de ponerse de pie, Donghae agarró un par
shorts de baloncesto y se los colocó.
Iría al lado, probablemente sería un total imbécil por despertar a Hyukjae, pero tenía que decirle
al hombre lo que su hermano y Victoria habían dicho. Se reirían por el hecho de que Victoria
pensaba que se gustaban, y confirmarían las líneas que la gente loca en su vida pensó que
había cruzado.
Donghae no agarró zapatos, una camisa, ni nada más, solo se dirigió a la casa de al lado. Se
sentía como un idiota, pero eso no detuvo a su puño a tocar la puerta de Hyukjae.
Su pulso se aceleró mucho más cuando escuchó las cerraduras abriendo y luego la puerta
abriendo. Los ojos de Hyukjae estaban arrugados en las esquinas. Se veían pequeños y
cansados. Tenía el ceño fruncido en su rostro mientras ladeaba la cabeza y miraba a Donghae.
Tenía puesto pantalones deportivos que colgaban en sus caderas, el elástico de su ropa interior
se asomaba, pegado a su plano y muscular estómago. Había un camino de vellos que llegaban
hasta debajo de sus pantalones, y los ojos de Donghae lo siguieron. Vió la silueta de su
erección a través de sus pantalones antes de apartar sus ojos.
mie**a.
-No podía dormir.- Donghae alcanzó a decir más allá de los gritos habían en su cabeza. Había
visto el cuerpo de Hyukjae. Y quería verlo de nuevo.
-Ya veo.- Hyukjae pasó una mano sobre su abdomen, luego la pasó por su cabello. Dio un paso
atrás y Donghae notó la pequeña barba de dos días en su rostro y la curvatura de sus labios.
La manera en la que se movía, suave, pero aun inseguro. La preocupación por Donghae
estaba en sus ojos.
-Donghae… ¿Qué pasa? Sé que sucede algo. Entra. Puedes hablar conmigo.-
Fue entonces cuando Donghae se dio cuenta que tenían razón. Victoria y Yesung tenían la
jodida razón. Quería a Hyukjae. Deseaba al hombre. Se sentía atraído por él. Se preocupaba
por él. No sabía que tanto o qué significaba, pero estaba presente, y ahora la única pregunta
era… ¿Qué planeaba hacer al respecto?
-¿Donghae?- Hyukjae preguntó y luego se lamió los labios. Cada pensamiento lógico huyó del
cerebro de Donghae. Todo lo que hizo fue reaccionar.
Dio un paso adentro, luego otro. Con una lenta mano, tocó la mejilla de Hyukjae, sus dedos
temblaban mientras pasaban por su marcada mandíbula.
Capítulo 14
Hyukjae no se movió. Fue como si su cerebro se apagara. No había nada más excepto
Donghae. Donghae, quien estaba presionando sus labios a los de Hyukjae—una, dos, tres
veces, cada vez un poco más fuerte. La lengua de Donghae escapó de su boca, lamiendo los
labios de Hyukjae, tratanto de entrar.
Jodida mie**a, el hombre lo estaba besando. Su instinto se apodero de él. Hyukjae se apartó, y
movió su brazo. Su puño se conectó con la boca de Donghae, la misma boca que lo había
estado besando, y el otro hombre se tambaleó.
-¡Me besaste!- Y entonces Hyukjae se paseó en la sala. Solo un minuto antes de que su
cerebro se apagara, y ahora no dejaría pasar esto. Donghae lo había besado. Donghae era un
hombre…su amigo… y una parte de él no había querido detenerlo.
-mie**a.- Donghae empujó la puerta y fue a la cocina. –No debí haberlo intentado de esa
manera. No sé en qué estaba pensando. En realidad, no estaba pensando una mie**a. Yesung
y Victoria pensaron que sentía algo por ti, y no sabía que creer. Vine para acá para probarles
que estaban equivocados y entonces, Dios, te veías tan jodidamente sexy cuando abriste la
puerta todo cansado, y sin camisa con esos abdominales tuyos. Me di cuenta que tenían razón,
así que solo actué.- Mojó una servilleta y limpió su boca como si no hubiese admitido… todo un
montón de mierdas que Hyukjae aún estaba procesando.
Donghae sostuvo la servilleta en su cara, la culpa golpeó a Hyukjae. No podía creer que le
había dado un puñetazo. Hyukjae nunca le había dado un golpe a nadie en toda su vida.
Agarró una bolsita del cajón, la llenó con hielo y se la dio.
–Toma.- Hyukjae apartó su mano para que no se tocara con la del otro, y pudo jurar que vio a
Donghae estremecerse.
Eso solo hizo que la culpabilidad se hiciera más grande, ensuciando sus venas.
-Sí… Yesung lo mencionó cuando estaba lavando los platos. Pensó que estábamos juntos y lo
estábamos escondiendo. Me dejó jodidamente fuera de lugar al principio.-
-Bienvenido al club.- Se escabulló por los los labios de Hyukjae y no pudo evitar reírse entre
dientes. Lógicamente, sabía que no había nada acerca de esta situación que debería causarle
risa.
-No lo vi venir. O quizás lo hice y estaba en negación. Llamé a Victoria para que me dijera que
Yesung estaba loco, solo que ella dijo lo mismo. Vine para probarles que no sabían de lo que
estaban hablando y abriste la puerta…- Agitó su mano hacia Hyukjae. –Así. Dios, ¿Podrías
ponerte una camisa? Y solo reaccioné. Lo siento. No sé que estaba pensando.-
Hyukjae retrocedió hasta que se topó con la nevera y no pudo moverse más. Su cabeza le
daba vueltas con miles de pensamientos diferentes—Donghae, Jieun, su familia, la familia de
Donghae, el beso, la sensación de los labios de Donghae en los suyos y su fuerte mano en la
cara de Hyukjae. El dolor, el miedo, y la jodida valentía en la voz de Donghae y sus acciones. Y
aun así la cosa que la que cayó fue en… -Dijiste que soy sexy.- Había estado en su primera
incoherente explicación, pero las palabras ahora es que lo estaban penetrando.
El calor iluminó los ojos de acero de Donghae mientras aceptaba a Hyukjae. –Lo eres. Dios,
eres jodidamente sexy. Había notado mierdas como esa antes, pero las ignoré.-
Hyukjae no lo podía creer. No sabía que pensar o sentir. Su estómago se revolvió y sintió la
necesidad de correr, pero no lo hizo. No podía. Necesitaba entender. Necesitaba saber más.
-¿Alguna vez te ha…?-
-No. mie**a, no. No con ningún otro hombre excepto contigo. ¿Y a ti? Espera. Imagino que no,
no has dicho si estás sintiendo lo que sea que siento por ti. Y está el hecho de que solo has
estado con una persona. mie**a.- Negó con la cabeza.
Hyukjae apretó sus ojos. Cruzó sus manos detrás de su cabeza. La cosa era que, él sí sentía…
lo que sea que Donghae sentía por él. Lo sentía, y no sabía que significaba. Pero tampoco
podía mentir. –Si siento… no lo entiendo, pero lo siento. Creo que estoy jodidamente celoso de
Victoria.-
-Juro que quiero taparle la boca con una cinta y mantenerla alejada de ti lo más lejos posible
cada vez que te dice vecino caliente Hyukjae. O te toca. También odio eso.- Los ojos de
Hyukjae se abrieron ante las palabras de Donghae. Todavía seguía apoyado de la encimera,
sosteniendo la bolsa de hielo en su boca.
-Disculpa por besarte… creo. Quizás no. No, creo que solo también me disculpo porque me
golpearas.-
Una risa salió de los labios de Hyukjae. No puedo evitarlo, y pronto Donghae estaba riéndose
con él. Era una loca, ridícula, y jodida respuesta a lo que sea que estaba pasando aquí, pero
era todo lo que parecía capaz de hacer.
Cuando finalemente se calmaron, Hyukjae dijo la única verdad que podía. –No sé qué hacer
con esto. Qué puedo hacer con esto. No lo entiendo.-
Se congeló cuando Donghae dio un paso adelante hacia él, luego otro…y otro más. Se detuvo
cuando sus dedos se tocaron. –No puedo creer lo mucho que te deseo.- Su aliento susurró a
través de la piel de Hyukjae, y maldición si tan solo su miembro no hubiese empezado a
endurecerse. –Quizás es porque ambos estamos tan calientes. No he tenido sexo en meses, y
sé que ha sido más tiempo para ti.- ´
-Sí, quizás.- Hyukjae dijo, aunque no había ninguna parte de él que creyera que eso era
verdad.-
-Se siente extraño… bien, pero es extraño tener vellos ásperos contra mi mano. ¿También
quieres tocarme Hyukae?- Preguntó.
Pero no pudo. ¿Cómo diablos procesa todo eso? Ambos eran hombres heterosexuales.
Hyukjae había estado casado y enamorado de su esposa por años. –No puedo. No todavía.
Necesito un par de días para ordenarme con todo eso… para averiguar qué diablos está
pasando aquí. ¿Puedes hacer eso? ¿Darme un par de días?-
La mano de Donghae se alejó y Hyukjae la quería de vuelta inmediatamente. –Sí, claro, puedo
hacerlo. Lo que sea que necesites. Eso sería probablemente lo más inteligente. Tiendo a actuar
antes de pensar. Ambos necesitamos averiguar qué coño es lo que está pasando. Solo no
vuelvas a golpearme.-
-Lo sé. Voy a…- Donghae dio un paso atrás y otro más antes de señalar a sus espaldas. –Ir al
lado. Quizás a emborracharme o algo así. Hablaremos… sí, hablaremos luego.-
Hyukjae no se apartó, no quitó sus ojos de la espalda de Donghae y en la manera que sus
músculos se movían, la masculinidad de su cuerpo mientras el hombre se iba de su casa,
cerrando la puerta.
***
Donghae no estaba mintiendo cuando dijo que iba a emborracharse. Lo hizo. Gracias a Dios
que tenía el día siguiente libre, porque pasó toda la noche en su casa, dándole duro a las
cervezas.
Claro se puso duro, se masturbó y se vino como si nada mientras veía a hombres follándose a
mujeres en la computadora toda la noche… pero de repente se preguntó si eran solo las
mujeres las que lo estaban excitando, o quizás los hombres también. Era algo que nunca
pensó antes de todo este asunto con Hyukjae—y no sabía si era una cosa solo con Hyukjae o
si era un amante con doble oportunidad y no se había dado cuenta antes.
Se vino en toda su mano más de una vez esa noche, y si era sincero, no era solo la porno la
que lo estaba poniendo. Pensó en el beso, así tan inocente como había sido. Pero
defnitivamente le había gustado la sensación de los labios de Hyukjae debajo de los suyos. El
cuerpo sólido de Hyukjae contra el suyo, y su rudeza. ¿Otra dosis de sinceridad? El hecho que
Hyukjae era lo suficientemente fuerte y grande como para haberlo golpeado en la manera que
lo hizo lo puso duro también. No era que le gustaba el dolor… pero sí, la fuerza en el otro
hombre hizo que su polla doliera, lo que probablemente decía que Donghae estaba un poco
más jodido que la mayoría, pero oye, siempre había sido un bastardo pervertido que disfrutaba
del sexo. Eso estaba bien para él.
Había bebido y se había venido tanto que su cuerpo estaba agotado, y había dormido hasta el
mediodía siguiente.
Era la una de la tarde cuando se despertó. Sabía aun sin mirar que Hyukjae ya se había ido,
pero salió y vio la entrada de todas maneras. Efectivamente, el carro de Hyukjae no estaba.
Donghae tenía el presentimiento que Hyukjae buscaría muchas excusas para quedarse fuera
de casa tanto como sea posible hasta que descubriera lo que sea que estaba en su cabeza.
Donghae entendía eso. Lo hacía… pero también sabía lo que quería. Ese beso no había sido
suficiente para él. Todo lo que hizo fue que su deseo corriera por sus venas incluso con más
fuerza. Siempre ha sido el tipo de hombre que iba por lo que quería, y no creía que eso
cambiaría ahora.
Pero también sabía que tenía que relajarse, porque si lo presionaba, Hyukjae se asustaría.
-Bien. ¿Está en su oficina o en un cuarto?- Asintió hacia la puerta. Yesung era veterinario y
tenía su propio consultorio.
Donghae sabía que si Yesung estaría tan ocupado para verlo, Jaesuk le habría dicho algo, así
que fue directo a la puerta y la abrió. Yesung levantó la vista de su escritorio. –Dios, ¿Qué le
paso a tu labio?-
Estaba un poco hinchado y amoratado. –Oh, ¿Esto?- Donghae señaló su boca. –Anoche besé
a Hyukjae y me golpeó. Muchas gracias imbécil.-
Yesung dejó salir una carcajada. –Primero que nada, ¿Por qué soy un imbécil? No hice que lo
besaras, y no te golpeé. Segundo, ¿Le advertiste al hombre antes de hacerlo? Tengo que decir,
yo también golpearía a un hombre si me besara.-
Donghae cayó en la silla frente a su hermano, un poco sorprendido que ninguno de los dos
estaban enloqueciendo por esto. No todos los días le decía a su hermano que había besado a
un tipo.
-Fue tu culpa porque me hiciste ver que quería besarlo. Y no… si le hubiese dicho,
probablemente no tendría las agallas de hacerlo.-
Yesung estuvo callado por un minuto, cosa que no pasaba muy seguido. –Siento que te haya
golpeado. ¿Están bien?-
No tenía idea cuando diablos su hermano se había vuelto tan inteligente. Eso no era cierto;
ambos de sus hermanos eran inteligentes. Solo que la mayoría de las veces Yesung no era
serio. Y ahora estaba jodidamente serio. –Lo quiero más de lo que estoy enloqueciendo. Eso
es todo lo que se.-
-Ahí está tu respuesta. Parece un buen tipo. Estoy feliz por ti.- Yesung se apartó del escritorio y
se puso de pie. –Necesito volver. ¿Estarás bien?-
Asintió. Lo estaría; solo esperaba que Hyukjae también lo esté. –Gracias hermano.- Donghae
se levantó y le dio a su hermano un abrazo. –No… No le digas nada a Jungsoo, y pídele a
Sohyun que no se lo mencione a Yuri.- Porque sabía que Yesung le diría a su esposa. Yesung
le decía todo, y estaba bien con eso. –Cuando averigüe que es lo que sucede, tomaré la
decisión si alguien más necesita saber.-
Esperaba que Hyukjae le hiciera saber pronto que era lo que pasaba. Se volvería loco
esperando.
Capítulo 15
Era lunes por la noche y Hyukjae no había visto a Donghae desde el sábado en la noche. Pero
por seguro no había dejado de pensar en el hombre todo el tiempo—el beso, el hecho de que
quería hacerlo de nuevo, el hecho de que lo asustaba como la mie**a por dos razones. La
primera era la obvia: nunca había querido a un hombre. Siempre se había considerado
heterosexual. La segunda era la gente en la casa en frente de él. Ninguno de ellos entendería.
Había sido criado en una familia muy tradicional, y esto, Donghae, sería extremadamente duro
para ellos de comprender.
Y ahora realmente no era el momento para pensarlo tampoco. Diablos, hasta ahora solo han
admitido que se desean. Quizás las familias ni siquiera estarán involucradas.
Hyukjae salió del carro y camino a la casa de su hermana Eunji. Desde afuera, la casa estaba
perfectamente cuidada com siempre lo ha sido. No tenía duda que el interior sería igual. Esa
solo era la forma de ser de su hermana. Eunji se quedaba en casa con sus niños. Su esposo
era abogado. Sabía que ella trabaja duro para mantener la casa en orden, y siempre se
encargaba de eso cuando tenían compañía. Era una buena hermana. Todas lo eran, pero era
más cercano con Eunji.
-¡Estoy aquí!- Eunji respondió, y luego toda clase de pequeñas voces corearon. –Tío Hyuk, tío
Hyuk, tío Hyuk.- Además de los dos hijos de Eunji, su segunda hermana, Sora, tuvo dos, y
Hyebin, la más joven, tuvo dos y uno en camino.
-¡Hola chicos!- Se arrodilló mientras un grupo de niños saltaban sobre él. Para vivir en la misma
ciudad, no pasaban suficiente tiempo juntos.
Una vez que saludó, Hyukjae siguió a sus sobrinas y sobrinos a la sala donde estaban sus tres
hermanas, sus esposos y su madre sentados. La primera cosa que se le vino a la cabeza fue…
¿Cómo se sentiría caminar por aquí con Donghae? Lo cual era una locura y ridiculez. Se
sentían atraídos, no se estaban casando.
-Ya era hora que viéramos a nuestro hermanito. Casi se me olvida como te ves.- Eunji lo
abrazó, seguido por Sora y Hyebin.
-Ustedes déjenlo en paz.- Su mamá regañó. –Hyukjae trabaja duro, la forma en la que un buen
hombre debe. Su esposa no apreció eso. No se lo merece de su familia también.-
Sora rodó los ojos y Eunji reprimió una risa. Hyukjae estaba demasiado cabreado. –Gracias
mamá, pero no necesitas defenderme de mis propias hermanas. Aunque agradezco la
preocupación.- Se acercó y le dio un beso en la mejilla antes de sentarse al lado de sus
cuñados.
Hablaron por un minuto y luego Hyukjae subió a jugar con los niños. Amaba a sus sobrinas y
sobrinos. Siempre había pensado que Jieun y él en algún momento tendrían hijos. No era algo
que soñaba ni nada, solo era cosa de esta familia. Te casabas y formabas una familia. Él era el
único que se había divorciado, o no había tenido hijos.
No había pasado mucho tiempo antes de que Sora llamara por las escaleras que la cena
estaba lista. Vio como sus hermana se encargaban de que sus hijos tuvieran sus platos. El
esposo de Hyebin, ByungHun, esperaba en la mesa mientras ella servía su plato. Los esposos
de Eunji y Sora no lo hicieron, pero notó que ninguno se ofreció a ayudar a sus esposas con los
niños. En muchos sentidos, sabía que a las chicas no les importaba. Era como habían sido
criadas. Pero al mismo tiempo le caía mal. ¿Por qué tenían que servirle a todo el mundo?
Jieun nunca había sido así, y él estaba bien con eso. Su madre, por otro lado, lo odiaba. Sentía
que Jieun no estaba haciendo su deber como mujer, o lo que sea que fuera.
-Está bien. Soy un chico grande. Puedo hacerlo.- Ella se estremeció como si sus palabras
dolieran. Sabía que ella veía esto como cuidar a los que ama, pero Hyukjae no necesitaba que
nadie le sirviera. –¿Por qué no te sientas y yo serviré el tuyo?-
-¡Si fuera tú, me aprovecharía de eso!- Eunji sonrió, pero su madre solo lo siguió hasta la
comida, donde servían los platos.
-Mi hijo es un buen hombre. Se merece una mujer que lo vea como tal.- Sonrió orgullosamente
y el estómago de Hyukjae se retorció.
No es una mujer la que quiero ahora, mamá. Es a un hombre…
-Mamá, lo malcrías demasiado. El trabajo de Jieun no era cuidar de él. Su único trabajo era ser
una buena esposa.- Eunji asintió, orgullosa de ella misma.
Su madre frunció el ceño. –Todo lo que quiero es que sepa cómo debería ser tratado. Es mi
único hijo, y solo quiero lo mejor para él.-
Hyukjae sabía que su madre nunca pensaría en Donghae como lo mejor para él.
***
Eran casi las diez de la noche del lunes cuando alguien tocó la puerta de Donghae. Sin ver,
sabía exactamente quién era. Salió del sofá y fue a la puerta. –Te tomo bastante tiempo.- Dijo
cuando vio a Hyukjae parado ahí.
-¿De qué diablos hablas? Han pasado cuarenta y ocho horas.- Hyukjae dio un paso adelante y
cerró la puerta. Se veía un poco nervioso, y con una mueca en su boca. Pero estaba ahí,
estaba ahí mie**a, y Donghae sabía exactamente por qué.
–Necesito saber lo que estás pensando. Lo que esto significa y lo que quieres. Quiero decir,
¿Cuál es el plan?- Hyukjae preguntó mientras se paseaba de un lado a otro en la sala.
Donghae sintió una sonrisa formarse en sus labios. Le gustaba este lado nervioso del hombre.
-¿Honestamente? No tengo un plan. No soy el tipo de hombre que piensa bien las cosas. A
menos que sea acerca del hecho que te deseo. Eso es todo lo que sé. Tampoco sé que
significa. Lo más que he ido en la fase de planeación es prestarle más atención a los hombres
en el porno hetero el sábado en la noche, y googlear “hombres besándose” el domingo en la
noche.-
Hyukjae se congeló con eso, antes de girar lentamente hacia Donghae. -¿Buscaste hombres
besándose?-
-Sip.-
-¿Cómo fue?-
Fue entonces cuando el ceño fruncido de Hyukjae desapareció un poco. Estaba parado a más
o menos tres metros de Donghae, viéndolo. –Estuve pensando toda la noche del sábado, no
dormí una mie**a. El domingo, fui al trabajo temprano, para tratar de olvidarlo, pero no
funcionó. Hoy, pensé en en ti todo el jodido día mientras trataba de evadirte… luego fui a cenar
con mi familia. Sería un completo desastre si lo descubren. Rompería el corazón de mi madre,
pero eso no cambia lo que quiero. Quizás eso me convierte en un imbécil. Quizás es muy
pronto para siquiera preocuparse por la familia o cosas así. Todo lo que sé es que mientras
más estaba con ellos, más deseaba estar contigo. El porqué de eso ya no importaba.- Lo
hombros de Hyukjae se levantaron y luego cayeron. –Así que aquí estoy.-
Eso es exactamente lo que Donghae quería escuchar. Lo sentía, el temor y los nervios, pero
solo era un pulso tranquilo en el fondo de su mente. Un susurro que hablaba más suave que el
deseo dentro de él.
-Supongo que solo… veremos qué pasa.- Hyukjae caminó al sofá y se sentó.
Donghae sabía lo que quería que pasara. Su cuerpo se empezó a sobrecalentar y a responder
con solo el pensamiento. -¿Quieres una cerveza?-
-Absolutamente sí.-
Donghae rió y agarró dos botellas. Le dio a Hyukjae la suya antes de sentarse a su lado en el
sofá. -Podemos ver algo de porno gay… ya sabes… ver en lo que nos estamos metiendo. Lo
más lejos que fui fue con los besos.-
Hyukjae se movió en el sofá, estiró sus largas piernas en jean antes de decir… -No estoy muy
seguro si estoy listo para eso todavía. Solo…- Se inclinó hacia adelante, colocó su cerveza en
la mesa de café y luego agarró a Donghae. El último dejó que Hyukjae tomara el control, dejó
que tocara su cabello, su cara, su labio inferior. –No puedo creer que te pegué.-
-Se cómo puedes compensármelo.- Donghae sonrió y besó los dedos de Hyukjae.
-¿Cómo es eso?- Había un coqueteo en la voz de Hyukjae que Donghae no escuchaba muy
seguido en el hombre. No la había oído para nada en todas las noches que salió con él a los
bares.
-No sé si puedo.-
Hyukjae se detuvo… y luego estaba haciendo exactamente lo que Donghae pidió. Lentamente
se inclinó. Presionó su boca a la de Donghae, mucho más lento a la manera que Donghae lo
hizo la otro noche. Los primeros besos fueron suaves y delicados aparte de la sensación de la
cara desaliñada de Hyukjae en la suya. Luego hubo más poder y fuerza mientras Hyukjae se
acercaba más. Su lengua atacó la boca de Donghae, y éste lo dejó entrar.
Era totalmente diferente a besar a una mujer. Sentía la diferencia en la manera que Hyukjae se
movía, olía y se sentía. En la mera que sabía, cerveza en su lengua, pero de alguna manera
también sabía a masculinidad.
Hyukjae se apartó. –mie**a.- Buscó la botella pero Donghae agarró su mano. La llevó hacia
abajo al duro miembro debajo de su short.
-Me tienes jodidamente duro solo por un beso. ¿A quién coño le importa la cerveza?-
Por un breve segundo, pensó que lo había presionado un poco demasiado y muy rápido. Que
Hyukjae se apartaría. Pero no lo hizo. Solo le sonrió a Donghae y dijo… -No a mí.- Antes de
que su boca fuera con fuerza a la Donghae nuevamente.
Capítulo 16
-Ven a la cama conmigo, así tendremos más espacio.- Donghae dijo contra la boca de Hyukjae
entre besos. Lógicamente, Hyukjae sabía que debía cuestionarse esto. Sabía que debía ser
duro para él decir que sí. Pero no lo fue.
-Vamos.-
Donghae lo acercó y no soltó la mano de Hyukjae mientras iban a la habitación. Asintió hacia la
cama, y Hyukjae se sentó. Ninguno de los dos se movió para quitarse la ropa. Eso podía ser
como demasiado, y muy rápido, pero estaba muy seguro que no había tenido suficiente con
solo besar a Donghae.
Así que lo besó de nuevo, deleitándose con su sabor—menta y cerveza. Olía un poco como al
motor de la moto, mezclado con jabón. Las manos ásperas de de Donghae tocaban su cara
mientras ahuecaba sus mejillas profundizando el beso.
-Sabes tan jodidamente bien. Puedo tener mi lengua en ti toda la noche.-
Un escalofrío corrió por la espalda de Hyukjae ante sus palabras. Fueron tan sexy como el
infierno e hicieron su miembro endurecerse aún más. Dolía, estaba tan duro.
-¿En serio?- Donghae preguntó y luego dijo. –Quiero probar tu piel también.- Y luego lamió el
cuello de Hyukjae, chupando brevemente la piel en su boca antes de dejarla ir. –Me podría
acostumbrar a esto… a como sabes. Es tan caliente.-
Agarró a Donghae y atrajó al hombre mientras él se acostaba en la cama. Donghae vino con
facilidad, descansando encima de él, y Hyukjae abrió sus piernas. El segundo que sus caderas
se tocaron lo sintió, la erección de Donghae contra la suya. –mie**a. ¿Sentiste eso? Hazlo de
nuevo.-
Donghae empujó sus caderas a las de Hyukjae. Sus pollas se frotaban entre sí. Incluso a
través de sus capas de ropa, sintió el calor del miembro de Donghae. Una jodida polla
frotándose con la suya.
-Me duelen mis bolas. Dios, están tan llenas. Van a explotar en cualquier momento.- Donghae
se empujó de nuevo contra él. Esta vez Hyukjae empezó a hacer lo mismo. Se estaban
restregando tan fuerte, que la cama de Donghae seguía golpeando la pared.
Las bolas de Hyukjae se apretaron. –mie**a…yo también. Me voy a venir.- no pudo retenerlo
más mientras vaciaba su carga en su ropa interior. Donghae estaba todavía moviéndose, y
luego se puso rígido encima de él y gimió, sin duda vaciando sus bolas de la misma manera
que Hyukjae lo hizo.
Juntos.
Dos hombres.
Hyukjae y Donghae.
No había ni una sola parte de él que se arrepentía.
-¿Te viniste tan fuerte como yo lo hice?- Donghae preguntó todavía acostado encima de él. La
polla de Hyukjae estaba llena de semen, colándose a través de su ropa, pero aún no estaba
listo para moverse.
-Más fuerte, creo. mie**a, Donghae… acabamos de…- Pero no pudo terminar la oración. Aún
no, y no estaba seguro porqué.
-Así es, lo hicimos. Y también lo haría de nuevo. Solo déjame descansar un momento y podré
levantarlo de nuevo.
Su miembro tembló. Definitivamente su pene quería exactamente lo que Donghae había dicho,
pero… -Quizás deberíamos esperar. Eso fue jodidamente sexy, y mi polla explotó tan fuerte que
pensé que mi cabeza iba a estallar, pero… es mucho. Tenemos bastante que pensar y
considerar. Ambos somos heterosexuales. Tu madre piensa que la chica que ama como a su
hija es tu novia. Diablos, probablemente ya está planeando la boda. Y mi mamá… ella no cree
que haya alguien lo suficientemente bueno para mí. Esto será duro para ella.- Pero luego,
Hyukjae no pudo evitar pasar una mano por el oscuro cabello de Donghae. Se agarró de él,
dejando caer los hilos a través de sus dedos. –Esto también se siente bien.-
-Entonces pensándolo tal vez debería ser la última cosa que hagamos. mie**a, quizás solo
deberíamos disfrutar.- Donghae se levantó, con las manos sobre la cama, sosteniéndose sobre
Hyukjae. Bajó la vista hacia él. –No puedo creer lo jodidamente sexy que eres para mí.-
El pulso de Hyukjae se aceleró. Sonrió porque le gustaba eso, ser sexy para hombre como
Donghae. –Tú también lo eres.-
-Quédate.-
-Y yo tengo un baño y ropa. Es curioso como eso funciona. Aunque, no te laves mucho. Hueles
a sexo y a hombre. No sabía que eso me ponía.- Luego se inclinó y tomó la boca de Hyukjae
de nuevo. Hyukjae lo dejó. Lo deseaba. La sangre ya se estaba yendo al sur nuevamente,
yendo directamente a su miembro.
Se turnaron para limpiarse. Donghae le prestó un short, y se los colocó sin nada abajo,
mientras que Donghae se puso un bóxer y nada más.
-¿Esto está bien para ti?-
Los ojos de Hyukjae quemaron su camino por su cuerpo—su muscular pecho y abdominales,
los pocos vellos en su cuerpo. Estaba más que bien. –Sí.-
Donghae apagó la luz y luego se metió a la cama con él. Además de Jieun, Donghae era la
única persona que había dormido a su lado.
***
Donghae despertó, no muy seguro de qué hacer. Era la primera vez que había estado en la
cama con alguien sin saber su próxima jugada. No solía pasar la noche entera con una mujer,
pero si pasó. Sucedió con Victoria, y en esas situaciones o se despedían o follaban de nuevo
antes de hacerlo.
Pero, no había follado con Hyukjae, solo se restregó con él, y ahora no sabía cómo diablos
serían las cosas entre ellos.
-¿También estás enloquiendo?- La voz ronca de Hyukjae llegó desde el otro lado de la cama.
Estaba a espaldas de Hyukjae, y pudo suponer que por el sonido de su voz que él también le
estaba dando la espalda a Donghae.
-Me voy a ir con un sí en esa.- Sin arrepentimientos, solo… sí, ¿Qué hacemos ahora?-
Obtuvo la risa que estaba esperando de Hyukjae. El sonido era reconfortante, dándole a
Donghae el empujón que necesitaba para darse la vuelta a su espalda. Hubo una pequeña
demora, y luego Hyukjae hizo lo mismo. Tan pronto como se dio la vuelta, los ojos de Donghae
se fueron directo al bulto en su sabana, la erección matutina de Hyukjae estaba erguida. Eso
hizo que su propio miembro se pusiera más duro, dándole una pequeña sacudida a su
estómago.
La reacción hizo que Donghae quisiera ver aún más. Disfrutaba ver a Hyukjae nervioso,
disfrutaba ser él quien lo hiciera. –Bájate el short, envuelve tu mano alrededor de tu polla, y
mastúrbate. Quiero verte.- Quería saber que tan largo era, que tan grueso. Como sus bolas
colgaban, que tan llenas estaban. Que tanto vello tenía. –Me va a mostrar lo que te gusta. Yo
sé lo que me gusta, pero nunca he tratado de complacer a un hombre. Muéstrame, Hyukjae.
muéstrame como tienes un orgasmo.-
Casi pudo jurar que escucho el corazón de Hyukjae latir con fuerza. El hombre parecía que
probablemente iba a salir corriendo… pero luego sus ojos se dirigieron al cuerpo de Donghae,
a su muy evidente bulto, y dijo, -mie**a, no puedo creer que estoy diciendo esto, pero ¿Y tú
qué? Si necesitas verme, yo necesito verte.-
Las palabras hicieron que su polla de nuevo diera una sacudida. El propio corazón de Donghae
se aceleró y se dio cuenta que Hyukjae podía escuchar el suyo también. Estaba nervioso,
jodidamente nervioso, cuando nunca había estado asustado en ninguna experiencia sexual en
su vida. Cada una de ellas con Hyukjae lo enloquecía… pero también las quería. Las quería lo
suficiente como para decir… -Está bien.- Quitó la sabana y el cobertor de la cama. Sabía que si
no lo hacía, Hyukjae no lo haría, así que Donghae empujó su ropa interior por sus piernas y la
lanzó al piso. Su erección se soltó contra su estómago, con una delgada línea de pre semen
cayendo de la punta y tocando sus abdominales.
-mie**a.- Hyukjae susurró con sus ojos en erección de Donghae. –Yo nunca había…-
-Lo sé. Ahora, no estás siendo justo. Ya viste; yo también quiero ver. Quítate el short. Déjame
ver la polla con la que me froté anoche.- Esperaba que se escuchara más confiado de lo que se
sentía. No que no estaba seguro en lo que quería, porque lo estaba, y mucho, pero no había
nada acerca de estar con Hyukjae que lo hacía sentir familiar.
-No estamos facilitándonos el camino en esto ¿Cierto?- Por primera vez desde que Donghae
se quitó todo, Hyukjae miró otro lado que no fuera el pene de Donghae, y se quedó en sus ojos.
-Vamos lento. ¿Cómo no estamos yendo lento? Ni siquiera nos hemos tocado aún. No de
verdad.- Respiró hondo y añadió. –Hyukjae, déjame verte. Por primera vez en mi vida, hay otra
polla que es tan importante como la mía. Muéstrame.- Y entonces Donghae fue por ello.
Escupió en su mano, envolvió su puño alrededor de su dolorosa erección, y comenzó a
acariciarse.
-Apuesto que tú también lo estás. ¿Hay algún mancha de humedad en tu short? Quítatelos.-
Donghae no paraba de trabajar su polla mientras hablaba. Contuvo el aliento cuando Hyukjae
se acostó de nuevo junto a él, levantó las caderas y empujó su short. Su erección saltó en
libertad—gruesa y llena de venas. La cabeza era rosácea y derramaba pre semen. De nuevo,
jodidamente gruesa. ¿En serio hacían las pollas tan gruesas?
Las bolas de Hyukjae eran grandes, llenas y pesadas cayendo debajo de su pene. Su vello
púbico era más oscuro que su cabello, y Donghae sintió la repentina necesidad de inclinarse e
inhalar. Quería saber cómo Hyukjae olía allá abajo. Si era todo sexo, como parecía. –No sé qué
decir. Estoy atrapado entre, mie**a, esa es una tremenda polla, y Dios, eres sexy como el
infiero. Acaríciate. Dime lo que te gusta hacer.-
Donghae nunca había tenido problemas con su miembro. Era largo, tenía un grosor decente y
sabía cómo follar. No tenía problemas trabajando su pene y llevando gente al orgasmo, pero
Hyukjae era mucho más grueso que él. Mucho.
Todos los pensamientos volaron de su cabeza cuando Hyukjae escupió en su mano antes de
agarrar su erección y a jalar de ella. Con su otra mano, alcanzó sus sacos, jugando con ellos.
-Um…mis bolas. Me gusta jugar con ellas. Jalarlas un poco. A veces interrumpo mi corrida
envolviendo mis dedos alrededor de mis bolas y así no me vengo tan rápido.- Así que estaba
ignorando la cosa de la polla grande.
El cuerpo entero de Donghae se estremeció. –mie**a, creo que esa es la cosa más sexy que
he escuchado.-
-¿Que… que tal tú?- Hyukjae preguntó, aun follando su propia mano y jugando con sus bolas.
Donghae quería saber que tan caliente era su polla, que tan pesados serían sus sacos en sus
manos.
-Mi cabeza es muy sensible. Cuando me la están chupando, me gusta tener mucha atención
ahí, una lengua dando círculos alrededor de mí, o con mi mano de una manera agradable y
mojada juego con la cabeza.-
Donghae apretó el agarre en su erección cuando vio a Hyukjae empezar a masturbarse más
rápido.
-Quiero que seas tú el que me toque la próxima vez. ¿Lo harías? ¿Jugarías con la cabeza de
mi pene? Yo jugaré con tus bolas en la manera que te gusta.-
Hyukjae dejó salir un fuerte gemido, con un espeso y blanco semen saliendo disparado de su
polla a su pecho. –mie**a. Oh coño, no me quise venir tan rápido.- Pero siguió masturbándose
y siguió derramándose.
Eso fue suficiente para enviar a Donghae al borde con él. Derramó su propia carga, el primer
chorro fue directo a su pecho, y el segundo hizo una piscina en su ombligo mientras sus bolas
se vaciaban.
-De todas maneras creo que un poco de espacio nos haría bien. Y yo tengo que trabajar en la
tarde. No estaré en casa hasta tarde.-
-Sí…eso creo. –Y luego dio la vuelta y se levantó. Cuando Donghae lo miró, la cara de Hyukjae
estaba ligeramente rosada.
-Estás sonrojado.-
-Me gusta.-
Hyukjae se volteó, viendo al rededor antes de que un, -Oye.- saliera de la boca de Donghae.
-¿Si?-
-No sé por qué esto está pasando. Sé que es un poco jodido, y que ninguno de los dos en
verdad sabe qué diablos estamos haciendo aquí, o que significa para ambos. Aunque lo
averiguaremos. No hay obligación ¿De acuerdo?-
Hyukjae no habló en un rato largo. Tan largo que Donghae pensó que quizás iba a decirle
ahora mismo que lo que sea que estaban haciendo ya se había acabado. Pero luego se
agachó y presionó sus labios en los de Donghae dándole un rápido beso antes de agarrar el
short que se había quitado y limpiar su estómago con él.
Cuando Hyukjae respondió con un “gracias”, supo que no estaba agradeciéndole por la ropa.
Capítulo 17
Bueno, era muchísimo más fácil no hacer hincapié y sobre pensar las cosas cuando un
orgasmo estaba en el futuro inmediato. Con la mano en su polla, o con la lengua de Donghae
en su boca, el placer apartó la mayoría de su pensamiento lógico. Ahora era una historia
completamente diferente. Al bañarse, cepillarse los dientes, vestirse y manejar al trabajo, el
hecho que había tenido dos orgasmos con el otro hombre no iba a dejar su mente.
Lo raro era que Hyukjae no estaba volviéndose loco por eso. No significaba que no estaba
confundido, asustado, nervioso, y estresado por lo que significaba, pero a pesar de que todos
esos pensamientos llenaron su cabeza, no era suficiente para detener...lo que sea que esto
era.
Todavía no sabía que significaba—si era gay, si era serio o solo una follada pasajera, o un
centenar de otras cosas de las cuales no estaba seguro—pero sí sabía que quería explorar
más de lo que sea que esto era con Donghae. No podía alejarse.
Sin embargo, no le quería decir a nadie de eso. Echaría a perder las cosas. Mi familia nunca
entendería.
-Umm…¿Hyukjae? Estás quemando…-
-¡mie**a!- Hyukjae quitó el sartén del fuego cuando la mesera lo sacó de sus pensamientos
relacionados con Donghae. No podía recordar cuando fue la última vez que había quemado
algo.
Realmente necesitaba organizarse. Todo lo que habían hecho era masturbarse juntos y
Hyukjae ya estaba actuando como un niño enfermo de amor. –Dame un minuto y arreglaré
esto.-
Hyukjae se las arregló para mantener su cabeza en juego durante la siguiente hora o más. Ya
que era martes, la hora pico de la cena había disminuido temprano esta noche. Cuando pudo,
anunció que tomaría un descanso y comenzó su camino a su oficina.
Tan pronto como su culo dio con la silla, sacó su teléfono para llamar a Donghae, solo que
empezó a sonar antes de que tuviera el chance.
Jieun.
mie**a. La última persona con la quería hablar era su ex-esposa, pero no era que ella lo
llamaba mucho, así que quizás algo andaba mal.
-¿Aló?-
¿En serio pensaba que no sabía quién era tomando en cuenta que no había cambiado de
numero cuando se divorciaron? –Estoy bien. ¿Cómo estás?- Había una gran parte de él que no
quería tener una conversación con ella, pero tampoco era esa clase de hombre para ser
grosero con alguien de esa manera. Claro, tuvieron su mala historia, pero si llamó, pensó que
debería escuchar.
-En realidad, estoy de maravilla. La vida es genial. Estoy feliz… y también estoy trabajando en
unas cuantas cosas.
¿Tienes un minuto?-
Yo también estoy feliz... La primera vez que descubrió que Jieun tuvo aventuras, no estaba
seguro de que iba a volver a sentirse feliz de nuevo—al menos fuera de su profesión. Pero lo
era. Disfrutaba su tranquila vida, salir con Donghae y venir a su restaurante. –Tengo un par de
minutos. Estoy en el trabajo y necesito ir de nuevo afuera. ¿Qué sucede?-
-Bueno, los últimos años han sido bastante difíciles para mí. He pasado muchos cambios
últimamente y he estado reevaluando mi vida.-
No me digas. Había pasado eso con ella. Y espera, ¿Había dicho que fue difícil para ella? Ella
no fue la que descubrió que su pareja estaba follando con otras personas, uno de esas a largo
plazo. –Trata de verlo desde mi perspectiva.-
Suspiró. –Hyukjae, estoy tratando de hacer algo importante. Esto no es acerca de ti, es acerca
de mí.-
Eso sonaba familiar. Siempre todo era acerca de ella. –Jieun, tienes unos tres minutos.-
-Mi terapeuta dice que es una buena idea confrontar a las personas de mi pasado. Decirles
cómo me siento—como me han lastimado y como los he lastimado a ellos.-
Espera. -¿Cómo te lastime? ¿Qué te hice?- La amó, la cuidó y trabajo duro por su futuro.
-¿En serio me estás preguntando eso? ¿No estabas en nuestro matrimonio?-
Hubo una aceleración en su pulso, pero no del bueno. Hyukjae apretó el teléfono en su mano
para evitar lanzarlo. –Sí, sí lo estaba. ¿Y tú? Tú fuiste la que salió y se follo a otros hombres.
Yo estaba, tú no.-
-Hyukjae, tú realmente no estabas. Debí haber sabido que harías esto. ¡Ni siquiera tratarás de
entender!-
No, no lo haría. –Tengo que irme, Jieun. Que tengas buenas noches.- Hyukjae colgó, pero su
ira no se calmó. Todo su cuerpo se calentó, y su mandíbula estaba tensa. ¿Quién coño se creía
que era?
***
Eran las nueve, y Donghae no se había ido de la tiendo aun. Sabía que si lo hacía, se volvería
loco. No sería capaz de tranquilizarse y relajarse hasta que hablara de nuevo con Hyukjae.
Dios, nunca había sido así. Era el no saber lo que lo afectaba más—no saber qué hacer, si iban
seguir adelante.
Siempre había dejado que las cosas queden atrás, lo que sea que pasaba, pasaba, pero por
más que lo intentó, no pudo mantener esa actitud donde Hyukjae estaba preocupado.
Quería mantener al hombre como un amigo, pero también quería follárselo. Cada vez que
pensaba en eso, tenía dolor de cabeza y su polla se ponía dura. Háblame de emociones
contradictorias.
Así que en lugar de ir a casa y volverse loco, se estaba volviendo loco en su taller. Decidió
desarmar una motocicleta porque eso lo distraería mejor que cualquier otra cosa.
Cuando escuchó su teléfono vibrar sobre la mesa, Donghae se limpió la mano en su pantalón y
lo agarró para ver un mensaje de Yesung. ¿Aún no le has dicho a mamá que eres gay y que no
vas a darle bebés con Victoria?
Hubo una pausa antes de que Yesungescribiera de nuevo. Te estoy jodiendo. Solo quería
saber. ¿Todo bien?
Mejor que bien. Infiernos, todo lo que había hecho era restregarse y marturbarse con Hyukjae y
se había tenido la corrida más fuerte. Aunque, Donghae no creía que su hermano quería
escuchar eso. Definitivamente no quería escuchar sobre Yesung y Sohyun. Bien. Descubriendo
cosas. Deja de curiosear.
Ese fue el final de los mensajes. Así era Yesung. Probablemene ya había perdido el interés y
encontró otra cosa para ocupar su cerebro hasta que Donghae se le viniera de nuevo a la
mente.
Capítulo 18
Hyukjae estaba jodidamente exhausto. Después de que terminara la llamada con Jieun, se
saturaron con dos fiestas grandes. Había estado corriendo como loco, y tratando de no esar
molesto con su ex-esposa al mismo tiempo. Todo lo que quería hacer era ir a la cama y dormir.
No tenía la energía para que él y Donghae intentaran algo esta noche, pero ya que le dijo que
iría, Hyukjaepensó que aunque sea le debía una pasada.
Deslizó la puerta abierta para ver a Donghae en el sofá con los pies sobre la mesa de café.
Llevaba puesto un chándal y nada más. Su cabello y el pecho estaban mojados como si acaba
de salir de la ducha.
-Estás mirándome. ¿Te gusta lo que ves?- Donghae preguntó, y aunque se había sentido como
una mie**a por horas, Hyukjae se encontró sonriendo. –Crees que estoy bueno. ¿Tan bueno
como para hacer un hombre heterosexual ya no tan hetero, eh?- Bromeó, y la sonrisa de
Hyukjae se amplió.
Le encantaba el sentido del humor de Donghae, la manera en la que decía lo que sea que
había en su mente. Hacía sentir a Hyukjae más ligero solo estando en la sala con él. –Podría
decir lo mismo de ti.-
-Lo sé. ¿Por qué estás en la puerta?- Donghae levantó una ceja.
-Porque planeaba decirte que creo que debería solo ir a casa esta noche.-
-¿Asustado?-
-Entonces trae tu trasero para acá, Hyukjae. Si no me estás diciendo que necesitas algo de
espacio, puedes recuperarte de un día de mie**a aquí al igual como puedes a 6 metros de
distancia en tu propia casa. O si quieres puedo ir. Somos amigos en primer lugar. ¿Qué
sucede?-
Fue un reflejo hacer lo que Donghae dijo. Después de todo tenía razón.eran amigos
primeramente. Donghae se había convertido en su mejor amigo en el último par de meses. No
había ninguna razón por la que no podía relajarse en el sofá con Donghae a su lado y estar en
un humor de mie**a, al igual que haría en casa.
Así que, cerró la puerta, se sacó los zapatos y caminó hacia Donghae. -¿Quieres ver algo?-
Donghae apuntó el control remoto a la televisión.
-No.-
La pantalla quedó negra después de eso. Sin que Hyukjae dijera nada más, Donghae se
levantó. –Apaga las luces ¿Puedes? También estoy cansado. ¿Necesitas bañarte o algo?
¿Cepillarte los dientes?-
-Tengo una mania con los dientes. Me cepille en mi oficina antes de irme del trabajo.- Y
también se cambiaba ahí.
Cuando llegaron al cuarto de Donghae, el hombre cayó en la cama, con los brazos cruzados y
manos detrás de su cabeza. A Hyukjae le tomó menos de diez segundos antes de sacarse la
camisa y dejarla tirada en el piso. -¿Por qué piensas que esto es tan sencillo?- Preguntó-
-No lo sé. Si seguimos así, probablemente las cosas no se mantendrán así de fácil. Se pondrán
mucho más difíciles.-
No había duda de eso en la mente de Hyukjae. Cuando eran solo ellos dos, se sentía como lo
más sencillo, lo cosa más natural en el mundo. Es cuando pensaba en todos los demás
estando en esta mezcla que se preocupaba que esto estuviera destinado a ser una jodida
equivocación. No quería pensar en eso ahora mismo. No quería pensar en casi nada. Si
Hyukjae estaba siendo sincero, ni siquiera estaba seguro de pasar a lo físico con Donghae esta
noche. Necesitaba organizar las cosas en su cabeza. Solo se quería relajar, pero también
quería estar cerca de Donghae.
Como si pudiera leer la mente de Hyukjae, Donghae dijo. –Metete en la cama. Estoy cansado.-
No quitó los ojos de Hyukjae mientras se desabotonaba y bajaba el cierre de su pantalón. Sus
dedos se enredaron, temblando un poco antes de quitarse el pantalón, apagó las luces y luego
se acostó solo con su ropa interior. Tendido de espaldas, al igual que Donghae.
Por un momento solo se acostaron ahí, pero luego fue Donghae el que rompió el silencio. –Es
una locura… los vellos en tu pecho son tan jodidamente sexy para mí. ¿Puedo tocarlos? Es lo
único que tocare.-
-Claro.-
La mano de Donghae era cálida mientras recorría el pecho de Hyukjae de arriba abajo. –Es
algo emocionante… todo es tan nuevo.-
Sí, lo era. Aunque para él, Donghae era solo la segunda persona con la que había intimado en
su vida, así que era nuevo por más de una razón. –Para mí también. Me gusta tu toque.- Era
como si lo centrara. Había tenido un jodido día, pero por primera vez en horas sentía como si
pudiera respirar.
Y quería compartirlo con Donghae, así que abrió su boca y dijo. –Me engañó. Le di todo y ni
siquiera pudo serme fiel.-
***
Donghae se dio cuenta que esa fue la situación con la ex de Hyukjae. Nunca le había
preguntado porque no había sido su problema, pero lo sospechó. Ahora, no solo quería saber,
sino que quería que fuera su problema también. -¿Qué sucedió?-
-Básicamente lo que te dije. Empezamos a salir cuando teníamos diecisiete. Ella fue mi primera
vez en todo. No le gustaba a su familia. Nunca pensaron que era lo suficientemente bueno para
ella. Mi madre la odiaba. Soy su único hijo, y le recuerdo a papá. No creo que alguna vez
piense que haya alguien lo suficientemente bueno para mí.-
Donghae sabía lo que quería decir. Hyukjae no lo decía para lastimarlo, sino para decirle que si
esto continuaba, habría problemas con su mamá. –Te estoy escuchando.-
Claro que lo estaba, así que Donghae se inclinó y se apoyó en el hueco de sus brazos, con su
mano de vuelta a su muscular pecho y los suaves vellos que había ahí. Hyukjae envolvió su
brazo alrededor de Donghae.
-Entonces sí… fue duro, pero la amé. Pensé que me amaba de igual manera. Estaba decidido
a demostrarle a su familia que estaban equivocados. Que era lo suficientemente bueno para
Jieun. Me maté trabajando y construí mi carrera para así poder darle lo que quisiera. A veces
tenía dos trabajos para obtener toda la experiencia que pudiera antes de abrir Hyukjae’s. Llegé
a cas aun día y ella tenía sus maletas hechas. Al parecer no apreció mi trabajo duro y se sintió
despreciada. El nuevo hombre que estaba con ella le dio la atención que se merecía.-
-mie**a.- Donghae se inclino y besó el pecho de Hyukjae. Esperó que se sintiera extraño o
incómodo, el hecho de que era carne musculosa y con vellos, sin senos, pero no lo hizo.
Hyukjae trató de sonar como si nada de eso importara, que no dolía, pero Donghae se dio
cuenta por el sonido de su voz, la suavidad en ella, la que lo hizo darse cuenta.
-Al parecer él tampoco fue el primero. Solo fue el que duró. El otro solo fue una aventura de
una noche, fue lo que dijo.-
-Dios, acaso no vio el paquete que tienes allá abajo. Infiernos, solo tu corrida fue jodidamente
espectacular.-
-Intento serlo…- Pero luego. –No estoy tratando de tomar a la ligera tu dolor. Solo quería
hacerte reír.-
-Lo sé.- Hyukjae le dijo. –De todas maneras, me llamó esta noche. Aparentemente su terapeuta
quería que hablara con la gente que la había lastimado en el pasado. No estoy muy seguro
como fue que llegue a esa lista, pero lo hice.-
Donghae gruñó. La ex de Hyukjae sonaba como una perra. Aunque eso no fue lo único que lo
hizo sentir violento. Oyó algo en la voz de Hyukjae que desató ese lado posesivo y salvaje que
no sabía que tenía. –Todavía la amas.-
-¿Qué? No.- Hyukjae se movió debajo de él, pero Donghae no lo dejó. –No estoy enamorado
de ella. Si lo estuviera, no estaría aquí. No funciono de esa manera, Donghae. Eso es algo que
también vamos a tener que descubrir.-
Entendió lo que Hyukjae estaba diciendo—no jugaba en las relaciones. No era la clase de
hombre que jodía a alguien y después se marchaba. Tenían tantas cosas en su contra, tantas
cosas que descrubir. Todo fue sumándose. –Te oigo. La amas. Está bien. Pasaste la mayor
parte de tu vida con ella.-
Hyukjae suspiró y Donghae sintió su cálido aliento en su cabello. –Siempre habrá una parte de
mí que la amará. Me casé con ella. Planeé pasar el resto de mi vida con ella. Pero no estoy
enamorado. La odio la mayoría del tiempo por lo que hizo, pero supongo que también me
preocupo. Habíamos hecho planes con los que contaba con eso, que quería vivir con ella, y es
casi como darme cuenta que una parte de mi vida había sido una mentira.-
Eso tenía sentido. Una parte de Donghae sintió rabia y posesión porque no quería que ninguna
jodida parte de Hyukjae perteneciera a una mujer que le hiciera eso. Pero lo entendió. Tenía
sentido por como Hyukjae era. Era leal y confiable. Ser amable significaba algo para Hyukjae. Y
Donghae respetaba su moral.
Se dio cuenta que también era el momento para él de compartir unas cuentas verdades con
Hyukjae. –Hace un tiempo, mi doctor descubrió que tenía un aneurisma. Les preocupaba que
podría explotar… Mi mamá y Victoria nunca se fueron de mi lado todo el tiempo. Así fue como
todo empezó con Victoria. Es parte de la razón por la cual no quiero decepcionar a mi madre.-
Capítulo 19
-Por esto. Esta reacción de mie**a de aquí es la razón por la cual no sabías. Lo entiendo,
descubrir que alguien que te importa tuvo un susto medico delicado es fuerte, pero estoy bien.
Tuve suerte y estoy jodidamente bien. Te pateare el culo si empiezas a tratarme como si
hubiera algo mal en mí. O si empiezas a acosarme sobre doctores y dolores de cabeza. No tú.
No puedo soportar esa mie**a de ti.-
Hyukjae nunca había escuchado hablar a Donghae con tanta autoridad. Cada palabra era
filosa, dagas que Donghae le lanzaba.
El cuerpo de Hyukjae empezó a relajarse. Entendía. Aun le asustaba, pero lo entendía. –Sí.
Disculpa. Me dejaste desconcertado. No me esperaba eso.-Hyukjae jamás podía imaginarse
algo mal en Donghae. Era demasiado vivo para que algo lo tratara de derribar.
Aunque Donghae no lo podía ver, Hyukjae rodó los ojos. Claro, Donghae estaba acostado
encima de él solo porque pensaba que Hyukjae iba a enloquecer de nuevo. Bastardo
cachondo. -Bueno, está bien, pero tienes que empezar a hablar.-
-No hay mucho que decir. Me sentía… no lo sé. Solo no me sentía bien, pero lo dejé pasar.
Finalmente, fui al médico por un examen, rayos x, pruebas, y lo encontraron.-
Por reflejo, Hyukjae pasó una mano por el cabello de Donghae, con la necesidad de tocar más
de él.
-Así que sí... fue más fuerte para mamá. Ella nos ama demasiado. El pensamiento de que algo
pasara era mucho. Seguía pensando en todas las cosas que me perdería—enamorarme como
Yesung y Jungsoo, casarme. Me fastidiaba con que necesitaba hacerme la cirugía,
recuperarme, y luego seguir con mi vida, y así podía tener un pequeño Donghae. Al parecer el
mundo no está completo con un solo yo.-
Hyukjae se rió mientras Donghae se acomodaba más encima de él. El peso era bienvenido. Su
cuerpo era sólido, firme y confortante.
-Creo que me contagió. Empecé a asustarme también. Tenía esta cosa en mi cabeza que podía
explotar, pero la cirugía también era peligrosa. Hay grandes posibilidades de sufrir una
apoplejía. Eso me asustó. Tuve esta locura…No lo sé, solo me aferré a Victoria.-
Cuando se detuvo, Hyukjae pensó que iba a decir algo más. Que tuvo alguna locura en
específico, pero solo continuó. –Se que estaba asustada de perderme. Realmente no tiene a
nadie. Mi familia es su familia. Ella es de la familia para mí. Solo que tuvimos una especie de
enamoramiento. Tuve la cirugía. Ella me acompañó en la recuperación, que por cierto
obviamente fui lo máximo.- Rió entre dientes. –Cuando mejoré, un día la bese y ella me
devolvió el beso.-
Un bajo gruñido se formó en el interior de Hyukjae. Le agradaba Victoria, pero la idea de los
labios de ella en los de Donghae le hizo revolver el estómago. Donghae pensó que Hyukjae
aun amaba a Jieun, y quizás en alguna forma lo hacía, pero no era nada comparado a lo que
Donghae y Victoria tuvieron. Eran cercanos. Ambos se amaron.
-En fin, mis hermanos apestan guardando secretos. Todos lo descubrieron y mi mamá amó la
idea. Creo que ninguno de los dos se dio cuenta de lo que estábamos haciendo en un principio.
Solo sabíamos que no queríamos perdernos el uno al otro, así que nos aferramos en la única
forma que sabíamos cómo. Haciéndonos creer que éramos más que amigos. Descubrir que
tienes algo mortal te hace pensar lo jodidamente frágil que es la vida. ¿Y si voy cruzando la
calle y me atropella un carro? ¿Y si mi casa se quema? Nunca sabes que sucederá.-
-Me preocupaba perderme todas esas cosas que mi familia piensa que son esenciales. Todos
amaban en grande, pero yo nunca había tenido eso, así que Victoria y yo mantuvimos ese ritmo
y seguimos intentándolo. Duro bastante, pero luego de un tiempo, creo que nos dimos cuenta
que estábamos juntos más por el miedo que por estar enamorados. Aun así, ninguno de los
dos quiso decir nada. Con el tiempo, tuve que hacerlo, y supe que ella sentía lo mismo, así que
acabamos con eso.-
Pero no le habían dicho a los padres de Donghae. Los padres que amaban a Victoria y que
pensaban que Donghae y Victoria estaban enamorados. La familia de Donghae pasaría un mal
rato con esto al igual que Hyukjae, solo que en diferentes maneras. -¿Qué estamos haciendo
aquí, Donghae?- Eran dos hombres heterosexuales, ambos teniendo un romance con un
hombre por primera vez, teniendo tantas cosas interponiéndose en su camino. Eran un jodido
accidente a punto de ocurrir.
-No lo sé.- Ahora las manos de Donghae estaban en su cabello.-Solo sé que no puedo
imaginarme no hacerlo.-
Esas palabras eran la verdad para Hyukjae también. Por mucho que lo asustaba, y a pesar de
que había una parte de él que sabía que esto estallaría en sus caras, no se podía imaginar no
hacerlo. –Yo tampoco.-
Donghae se movió, fue hacia arriba y cubrió la boca de Hyukjae con las suya. Inmediatamente
Hyukjae lo dejó, sus lenguas se enredaban mientras follaban sus bocas.
La polla de Hyukjae creció y se endureció mientras Donghae se empujaba hacia él. –Hyukjae,
dejame masturbarte. Quiero jugar con tus bolas. Hacerte casi llegar, y luego retenerlo hasta
que esté listo para que vacíes tu carga.-
Luego el peso se había ido. Donghae se quito de encima, bajo la ropa interior de Hyukjae y se
movió en la cama como si también se estuviera quitando la ropa. Hyukjae deseó que las luces
estuviesen prendidas. Queria ver la larga erección de Donghae, la forma en la que ligeramente
se curvaba. Hyukjae solo la había visto una vez, pero recordaba todo de ella.
Agarró el culo de Donghae cuando se volvió a subir en él. Agarró la longitud de Hyukjae, la
empujo hacia arriba, y cuando lo hizo, los músculos de su trasero se tensaron debajo de las
manos de Hyukjae. –Oh mie**a. No puedo creer lo bien que se siente. Toca mis bolas.-
-Un placer.- Donghae respondió. Tomó su saco, tiró de él un poco antes de deslizar su mano
hasta la erección de Hyukjae.
Y luego Donghae lo hizo, solo que no en su pene. Envolvió una mano alrededor de la base de
su erección, tirándolo e impidiéndole venirse. –Dijiste que te gusta jugar contigo mismo.-
-Lo haré, cuando esté listo.- Su boca fue hacia la de Hyukjae nuevamente. Fue un beso
urgente y hambriento. Empujó su polla contra Hyukjae, frotándose mientras se rodaba, tocaba y
jugaba con las bolas de Hyukjae.
Se apartó para escupir otra vez y luego se estaban besando de nuevo, Donghae lo estaba
masturbando y excitándose contra él.
Todo acerca de él—lo que hizo y como se sentía, toda la sensación hombría contra Hyukjae. Le
hizo sentir más esa sensación teniendo a Donghae encima de él.
Sus bolas estaban llenas, pesadas, necesitando explotar. –Me voy a venir. mie**a.- Hyukjae
gimió mientras disparaba. Donghae continuó masturbándolo, su semen haciéndolo más
húmedo, deslizándose entre los dedos de Donghae mientras seguía trabajando la erección de
Hyukjae.
Siguió frotándose contra Hyukjae hasta que…-¡mie**a!- Donghae gritó, y un caliente, y espeso
fluido caía en la piel de Hyukjae, haciendo una piscina entre sus cuerpos.
El semen de Donghae.
En él.
Donghae no se movió. Aun seguía acostado, sosteniendo la ahora flácida polla de Hyukjae
mientras sus corridas se secaban entre ellos. –Vamos solo a continuar. Ver como las cosas
van. Tal vez terminaran por su cuenta. Si no es así, nos aseguraremos de lo que queremos y lo
que estamos haciendo antes de agregar a nuestras familias a esta mezcla.-
-Está bien.- Eso sonaba como un gran plan para Hyukjae. ¿Por qué alterar a los demás si no
era necesario?
***
Durante la proxima semana, pasaron juntos su tiempo libre. Ambos se quedaban o en la casa
de Hyukjae o en la de Donghae. Finalmente Hyukjae masturbó a Donghae luego de unos días.
Se masturbaron tanto como pudieron, secándose el uno al otro o acariciando la polla del otro.
A Donghae le encantaba jugar con las bolas de Hyukjae, haciéndole casi llegar al climax, antes
de apartarse de nuevo. Hyukjae le hacía sentir sentir como si el jodido mundo entero explotaba
cuando jugaba con la cabeza de la polla de Donghae—jugaba con el orificio en la punta,
dejándolo mojado mientras frotaba su mano sobre él. Era jodidamente perfecto. Paso los días
trabajando en las motos, y las noches teniendo orgasmos con Hyukjae.
Lo próximo que quería era una mamada—tanto la idea de chupar a Hyukjae o recibir una
mamada de Hyukjae hizo el pene de Donghae endurecerse en dos segundos. Todo acerca de
él lo ponía. Y tampoco lo puso en duda. Solo sabía que disfrutaba esto más que cualquier otra
cosa que haya disfrutado en su vida, y eso era lo único que a Donghae le importaba.
Era miércoles por la tarde cuando el teléfono de Donghae sonó. Estaba en el trabajo, pero
sabía que sería Hyukjae. Habían hablado más temprano y le dijo que lo llamaría cuando tuviera
un descanso. –Ya vengo.- Le dijo a Jiyong, el otro mecánico que lo ayudaba en el taller.
-He estado haciendo algunas busquedas.- Donghae caminó a su oficina y cerró la puerta.-
-¿Tienes que buscar sobre sexo?-Hyukjae preguntó. –Lo siento, tenía la impresión que sabías
lo que hacías cuando se trataba de eso. ¿Cómo es que solo he estado con una sola persona a
parte de ti y no tengo que buscar como follar?-
Donghae rodó los ojos. –Eres jodidamente gracioso. Te mostraré lo mucho que sé que estoy
haciendo. Y esto no es solo sobre sexo. Hay muchísimas cosas incluidas. ¿Sabías que tu
próstata se supone que es como un jodido orgasmo celestial?-
-¡Shh!- Me hizo callar a través del teléfono y luego hubo un estruendo, obviamente Hyukjae
había dejado caer su teléfono. Y Donghae estalló en carcajadas.
-¿Te avergoncé? – Preguntó cuando Hyukjae volvió al teléfono. -¿Acaso el pensamiento de mí
hundiendo un dedo en tu culo y frotando tu próstata te puso nervioso? No te preocupes. Ya he
decidido que me lo puedes hacer primero.-
-¿No escuchaste lo que dije? Orgasmo celestial. Sí, estoy siendo muy serio. Sin embargo, hay
un problema. Quiero una mamada al mismo tiempo. Si soy el conejillo de indias, obtengo lo que
quiero sin hacer trato.-
Hyukjae estaba callado y Donghae lo dejo pensarlo un poco. Finalmente obtuvo un, -Esta
bien… Creo que puedo intentar eso. Aunque, no puedo hacerte ninguna promesa de cómo
será.-
-Eso no es todo.-
-¿Cuántas exigencias tienes, Donghae? Acabas de decirme que pondré un dedo en tu culo y
mi boca en tu polla de una sola vez.- Hubo risa en la voz de Hyukjae junto con nervios, así que
Donghae no pudo hacer más nada sino reírse también.
-No te preocupes. Esta parte nos ayudará a trabajar en eso. Tienes una cita conmigo el sábado
en la noche. Si vamos a hacer esto, necesitamos saber exactamente en lo que nos estamos
metiendo. Compré una subscripción en una página gay pornográfica. Vamos a verla juntos.-
-Creo… creo que probablemente esa es una buena idea. Nunca he tenido sexo anal. Jieun
no…-
-Está bien, pero eso no cambia el hecho que nunca he follado el trasero de alguien, y estoy
muy seguro que nunca nadie ha tocado el mío. ¿Eso será algo que pase entre nosotros? ¿Al
final vamos a querer hacer eso?-
Donghae estaba bastante seguro que sucedería. Al menos el querría si mantenían las cosas
así. –Supongo que sí. Al final. Esa es la razón de la porno. Confía en mí, será divertido.-
-Confío en ti.- Hyukjae respondió, lo cual hizo que el corazón de Donghae se acelerara y sus
manos sudaran. Dios, ¿Qué me hizo este hombre? No lo entendía. Solo sabía que le gustaba y
que quería más.
-¿Sabes? Has puesto mi jodido mundo de cabeza.
-Jódete. Solo por eso, mi boca se mantendrá alejada de la tuya.- Bajó la voz. –Y si se puede de
una erección.-
-Aww, vamos. No digas eso. Si te hace sentir mejor, también planeo ser tu chupapollas.-
Donghae colgó riéndose. Su vida entera había tratado de divertirse tanto como fuera posible.
Lo que no se había dado cuenta era que, ni siquiera sabía que era diversión hasta que conoció
a Hyukjae.
Capítulo 20
El hombre lo iba a volver loco. Hyukjae no se había dado cuenta que quería volverse loco hasta
que conoció a Donghae. Sin embargo, lo hizo—al menos si eso significaba hacerlo con
Donghae. Mantenía a Hyukjae firme y alerta, lo hacía reír más de lo que pensaba que era
posible, y al mismo tiempo lo hacía sentir cómodo.
No se había dado cuenta que algo faltaba en su vida, pero así era. Se sentía lleno en una
forma que era completamente ajena a él.
Y ahora incluso tenía más razones que lo atemorizaban para agregar a la lista. No solo como
sus familias se podrían sentir, y los nervios con respecto al sexo, sino que no podía dejar de
pensar en el hecho que Donghae había estado enfermo.
Hyukjae se preocupaba por él. Mucho. Aun así, trató de alejar esos pensamientos graves de su
cabeza. Donghae parecía ser bueno en eso, y si él podía manejarlo, Hyukjae debería de
hacerlo también.
Los siguientes días transcurrieron en un patrón de trabajo y pasar tiempo con Donghae, igual
que el último par de meses, pero agregando los besos y el toqueteo.
Antes de darse cuenta, ya era sábado. Donghae estaba trabajando en su tienda, pero ambos
tenían la tarde y la noche libres. Su tienda estaba cerrada domingos y lunes, y Hyukjae se
aseguró de tener los sábados y lunes libres (excepto por los papeleos que hacía en casa esos
días). De esa manera pasaban algo de tiempo juntos.
Hyukjae hizo algo de papeleos pero de verdad no se podía concentrar, así que se vistió y se
dirigió a la tienda de Donghae. Pensó que debería preguntarle que quería para la cena, lo que
le daría algo que hacer y distraerse.
Solo había estado una vez aquí. Hyukjae entró por las puertas de vidrio, pero no vio a Donghae
ni a nadie más. Tampoco se había dado cuenta si había alguien en el taller abierto. Sacó su
teléfono para escribirle a Donghae hasta que un hombre entró. -¿Puedo ayudarle?- El tipo
preguntó. Al hablar con Donghae, Hyukjae supo que él debía ser Jiyong.
La palabra vecino le molestó aun cuando no debería. Es lo que era. –Sí. ¿Está por aquí?-
-Está en su oficina con su chica. Lo llamaré y le hare saber que estás aquí.-
Bueno mie**a. Había pensado que solo ser llamado el vecino le molestaba; pero que le dijeran
que Donghae estaba con su chica no se le comparaba. La temperatura de su cuerpo subió a
unos 100 grados mientras trataba de dar respiros y tranquilizarse.
Lógicamente, sabía quién era. Tenía que ser Victoria. Pero no sabía que todos aun pensaban
que seguían juntos. Pensó que solo eran los padres de Donghae.
Pero también no fue hace mucho desde la última vez que los vio juntos y sabía que era solo
cuestión de tiempo antes de que volvieran a juntarse.
-¿Hyukjae?- La voz de Donghae lo sacó de sus pensamientos. No se había dado cuenta que
Jiyong ya lo había llamado. –Dije tu nombre tres veces. Trae tu trasero para acá. ¿Estás bien?-
Debería estarlo, pero no se sentía bien. Toda esta situación era tan desconocida y tan jodida. Y
no lo supo hasta el segundo que podría haber una parte de él que no confiara en Donghae. Un
miedo de que haga lo mismo que le hizo Jieun, y no tenía idea de cómo lidiar con eso.
***
Donghae estudió a Hyukjae mientras caminaba hacia él. Algo andaba mal, pero no sabía qué.
-¿Estás bien?- Quizo agarrar su mano, pero Hyukjae se la partó. Dios, casi lo toca a plena vista
de todos.
-Vaya, pero si no es más que Hyukjae, el vecino caliente.- Victoria le sonrió mientras Hyukjae
se adentraba en la oficina. Donghae cerró la puerta.
-Cállate, Victoria. Te dije que no coquetearas con él.- Quizás estaba bien antes de que
decidiera que quería a Hyukjae, pero ya no.
-Al contrario. Me han dicho que soy todo un infierno de diversión.- Le hizo guiño y ella rodó los
ojos.-
-Solo estaré aquí por un minuto y después pueden volver a hacer lo que sea que estaban
haciendo. Vine para saber que querías que hiciera para la cena.- Hyukjae vió a Victoria, y luego
a Donghae, antes de cruzarse de brazos, y fruncir el ceño. ¿Cuál era su problema?
-Okay, hay suficiente tensión en este cuarto como para cortarla con un cuchillo.- Victoria se
levantó. -Voy al baño. Tócame la puerta cuando estén listos y pueda pretender que me tomo
bastante tiempo hacer pis.-
Donghae le dio un codazo cuando pasó junto a él, tanto agradecido como molesto por la forma
en la que lo saco a la luz. Ella le había preguntado sobre él y Hyukjae, pero no le dijo nada. Era
problema de él. Sin embargo, fue bastante obvia que sabía que pasaba algo. Y no es que
Hyukjae lo había hecho jodidamente obvio por venir a preguntarle que quería que cocinara para
la cena. Eso sonó tan domesticado como nunca antes lo había escuchado.
-Creo que Victoria nos descubrió. Aunque con toda sinceridad, se había dado cuenta antes de
que yo lo hiciera, pero creo que sabe que he dejado atrás mi flechazo secreto contigo a algo
más.-
La boca de Hyukjae dio una media sonrisa. Fue la primera vez que casi había sonreído desde
que vio a Donghae hoy. -¿Tuviste un flechazo conmigo?-
-Obviamente. Y me alegro que estés sonriendo. Llegaste como si quisieras prender en fuego el
lugar. ¿Qué sucede?-
Donghae se le acercó. Colocó sus manos en las caderas de Hyukjae mientras el hombre
hablaba. -¿Por qué crees que las cosas entre tú y Victoria no funcionaron?-
Umm… ¿Qué? –Porque estábamos mejor siendo amigos. Fue un error. Ahora acércate para
poder besarte.- Como Hyukjae no se movió, Donghae se inclinó. Los labios de Hyukjae se
abrieron automáticamente para él. No se había afeitado, así que pequeños vellos se
encontraron con su piel.
Empujo su lengua a la boca de Hyukjae, pensando que esto se sentía realmente genial. Le
encantaba besar a este hombre. Hyukjae daba tanto como lo que recibía—rudo y con ganas.
Lenguas probando, bocas hambrientas.
-Ten cuidado o vas a darme una erección.- Donghae se apartó. –Debería volver. Necesito
terminar con esta moto para poder llegar a tiempo hoy.-
-Está bien.- Hyukjae presionó sus labios en los Donghae una vez más antes de retroceder.
Hyukjae asintió. –Está bien.- Volvió a decir. -¿Qué quieres que haga para la cena?-
¿Esa era una pregunta? Donghae se encogió de hombros. –No importa lo que hagas, será
bueno. Honestamente, no me importa lo que comamos. Esta noche voy a ver porno con un
hombre sexy y me darán una mamada. Nada más importa.-
Cuando le sonrió, no pudo evitar inclinarse y tomar la boca de Hyukjae una vez más.
Capítulo 21
Hyukjae casi olvida su frustración hasta que tuvo que tocar la puerta del baño para que Victoria
saliera. Pero entonces… si estuviese ocurriendo algo, ella no se habría escondido en el baño
para discretamente darles algo de tiempo juntos.
Abrió la puerta y murmuró. –Al fin.-
Le agradaba. En muchos sentidos ella sería la mujer perfecta para Donghae. Le podía seguir el
ritmo, sus sarcasmos combinaban. Pero él no quería eso…porque Donghae era suyo.
-Sí, claro. Aunque, ¿No estabas esperando para ir de nuevo con Donghae?-
Asintió. –Ya acabé con él. Estaba esperando por ti.- Victoria caminó a su lado. Cuando llegaron
afuera, ella caminó hacia su carro y él la acompañó por cortesía.
-Quiero que sepas que no tienes nada de qué preocuparte por mí. Lo mío con Donghae… fue
un error. Teníamos miedo de perdernos. Estábamos confundidos. Eso es todo lo que fue. No
estoy enamorada de él, y él tampoco está enamorado de mí.-
-Vi tu cara cuando entraste. Está bien. Lo entiendo. Él es feliz. Nunca antes lo había visto así. Y
ten por seguro que no me mira de la misma forma como te mira a ti.-
Una calidez recorrió el pecho de Hyukjae. Tan débil como lo hacía sentir, necesitaba escuchar
eso.-Gracias. Él es…- ¿Él es qué? Donghae significaba algo para Hyukjae. No estaba cien por
ciento seguro qué, pero sabía que era algo grande. Sabía que había sentido celos de verdad el
pensar en Donghae y Victoria juntos. Hyukjae había querido una conexión con alguien, y la
obtuvo con Donghae. La obtuvo en una manera que nunca había tenido. –Él es difícil de
expresar con palabras.-
Rió. –Esa es una manera de describirlo.- Victoria agarró la mano de Hyukjae y la apretó. -¿Te
tiene tan de cabeza como tú lo tienes a él, cierto?-
Hyukjae asintió. No había ninguna razón para negarlo. –Aunque, hay muchas variables
involucradas.-
-Ninguna de esas debería importar, además de la forma en la que los dos se sienten. Si la
melodía de cualquier otra persona no va con la de ustedes, es solo una música de fondo.
Gracias por darle esto… darle una oportunidad. Se siente bien verlo de esta forma. Yo sé que
él no lo demuestra, pero Donghae no es muy bueno dejando entrar a la gente a su vida.
Simplemente esa no es la manera en la que está hecho. Sin embargo, te dejo entrar.-
-Gracias.- Hyukjae le dijo. No importaba que sucediera, o como iban las cosas con ellos, esto,
Donghae, era importante para él. Esto era muy real para Hyukjae. No estaría aquí si no lo
fuese. La cosa era que no había una garantía de que funcionaría. Si Donghae y Victoria,
mejores amigos heterosexuales, no estuvieron destinados a estar juntos, dos hombres hetero
que de repente se desean el uno al otro, por seguro no lo estarían.
Se despidieron y Hyukjae se dirigió a la tienda de comestibles. Agarró las cosas para hacer
pasta casera, su salsa secreta y pechugas de pollo al romero.
Cuando llegó a casa, se dio una ducha y se cambió antes de tener la cena lista. Pasaron cinco
minutos cuando tocaron la puerta.
Donghae estaba en casa… y su noche estaba a punto de empezar. En ese momento nada más
importaba. Y Hyukjae no podía esperar.
***
Donghae estaba recostado de la casa cuando Hyukjae abrió la puerta. Se cruzo de brazos y vio
al otro hombre con una sonrisa en la cara. –Estás cubierto de harina, y yo estoy cubierto de
aceite.- Hyukjae no estaba tan sucio, pero Donghae sí lo estaba. Extendió una mano y limpió el
polvo blanco de la mejilla de Hyukjae.
-Me gusta cuando estás sucio.- Bajó la mirada. Se veía casi tímido por haberle dicho algo como
eso a Donghae, pero no tenía ninguna razón de estarlo. Era jodidamente caliente.
-Entonces, es una pena que me tenga que bañar. Aunque, aun puedo estar sucio para ti—solo
que en una manera diferente. También será más divertido de esa manera.-
Las palabras de Hyukjae hicieron tropezar sus pensamientos por un segundo. Le estaba
provocando una erección al otro hombre.
Ya estaba cansado de sobrepensar las cosas. –Bien. Voy a asearme. Esperame un momento.-
Cuando se iba a voltear, Hyukjae dijo, -Está bien. Voy a terminar la pasta rápido.-
-¿Puedes hacer eso luego?- No estaba mintiendo cuando le dijo a Hyukjae que había estado
investigando. Habían cosas que tenía que hacer para prepararse para el sexo—para cualquier
clase de penetración— con Hyukjae. Nunca había pensado en estas cosas. No que planeaban
follar esta noche, pero Donghae quería estar listo solo por si acaso. Este era un juego de pelota
completamente nuevo para él. Había metido un dedo en el culo de una mujer antes, sin ningún
problema, pero si iban a ir más lejos que eso. Se dio cuenta que debería estar listo. Así que el
plan era: Ocuparme de los asuntos, ducha, sexo, y luego la comida.
-¿Ansioso?- Hyukjae levantó una ceja, con clara presunción en su expresión.
Donghae rió y negó con la cabeza. –Mírate, todo engreído. Sí, estoy emocionado. Es una
mamada y porno. ¿No es para estar emocionado?- No quería que Hyukjae supiera lo que
estaba haciendo exactamente. Donghae se volteó de nuevo para dirigirse a su casa, pero las
palabras de Hyukjae lo frenaron.
Donghae no sabía si Hyukjae se refería a la porno, el sexo, salir juntos o todas las anteriores,
por lo que respondió de la única forma que pudo. –Lo haremos, a menos que me digas que no.
Dame un momento y estaré listo.- Esta vez Donghae no dejó que nada lo detuviera y fue a su
casa.
Agarró unos pantalones de chándal y una camiseta para estar más cómodo antes de ir al baño.
Donghae arrojó su bolso sobre el mostrador, hizo lo que tenía hacer, y luego se metió a la
ducha. Todo esto era bastante incómodo y le tomaría algo de tiempo acostumbrarse, pero
infiernos, deseaba a Hyukjae lo suficiente como para hacer casi cualquier cosa. Todavía no
entendía el por qué—el por qué de repente quería a un hombre cuando nunca antes lo había
sentido, o por qué Hyukjae se sentía igual. Por qué Donghae no podía tener suficiente de él, y
mie**a, incluso por qué simplemente le gustaba pasar tanto tiempo con él. Pero lo hizo, y eso
era todo lo que le importaba. Y no podía esperar para volver al lado.
Ah, y si las páginas web estaban en lo cierto, también tenía un orgasmo celestial que anticipar.
Capítulo 22
Hyukjae se sentía como un virgen inexperto. Sí, en muchas maneras no era muy
experimentado. Había tenido mucho sexo en su vida, pero todas fueron con la misma mujer.
Jieun no era muy aventurera… o quizás nunca intentó ser aventurero con ella. Todo lo que
sabía era que nunca había visto pornografía con otra persona, nunca se había sentado y
planeado una noche de sexo y estimulación visual con otra persona. Podía ver lo que pasaba
con Donghae, porque esto era tan nuevo para ambos, pero aun se sentía jodidamente extraño.
Al igual que el pensamiento de tener una polla en su boca pronto. Sabía lo que le gustaba
cuando se la chupaban, y esperaba como el infierno que se le hiciera más fácil hacerlo.
mie**a, ¡le iba a dar una mamada a un hombre esta noche! ¿Cómo sucedió esto de nuevo? Y
¿Cómo se sentía al respecto? Había todo tipo de líneas siendo cruzadas con él y Donghae que
nunca se vio cruzándolas. Pero entonces, tampoco se vio a sí mismo con nadie más que su ex.
Y la conexión entre él y Donghae… estaba ahí, en su pecho, juntándolos en una forma que
nunca había experimentado. Estar con Donghae se sentía mucho menos extraño que el
pensamiento de follar a una mujer cualquiera en su carro. Hyukjae necesitaba sentir algo por la
persona con la que estaba, y lo sentía con Donghae. Quizás eso es todo lo que importaba.
Dio un saltó cuando llamaron a la puerta. De verdad necesitaba calmarse. Antes de que tuviera
la oportunidad de decir pase, la puerta se abrió y Donghae entró. Su cabello estaba mojado,
desordenado por la toalla, y obviamente no le había dado tiempo de afeitar su poco vello facial,
y al igual que antes, la sangre empezó a dirigirse a su polla. Donghae era sexy para él.
Jodidamente sexy… y eso hizo que algunos de sus nervios se calmaran. O quizás solo era
Donghae y ni siquiera su sensualidad. Desde el día uno Hyukjae se ha sentido cómodo con él.
-¿Estás bien?-Donghae frunció el ceño, y Hyukjae maldijo. Donghae no se veía para nada
nervioso. No quería que sus nervios fueran tan obvios.
-Está bien estar nervioso. Hyukjae, esto es jodidamente importante.Un cambio de vida. Si estás
tendiendo dudas…-
-¡No!- Corrió a decir. No lo estaba. Probablemente debería, pero no. –Quiero esto. Te quiero a
ti.-
Hyukjae se puso de pie, de repente sintiéndose mucho más a gusto- Donghae tenía esa
cualidad en él. – Te estás poniendo mandón. Además, estaba aquí preguntándome qué diablos
obtengo yo esta noche. Tú te llevas una mamada y un orgasmo celestial. ¿Qué hay de mi?-
Donghae agarró su brazo en cuanto Hyukjae intentó caminar. –Yo también te probaré. Quiero
eso. Quiero intentar todo contigo.-
Hyukjae guió a Donghae hasta su habitación. Apagó las luces, y se dirigió hasta su
computadora. Donghae estaba justo detrás de él. –Tengo una computadora de 24 pulgadas.
Eso ayudará.- Sintió la urgencia de divagar acerca de cualquier cosa y todo lo que podía
pensar solo para calmarse.
-Déjame entrar a la página.- Donghae prendió la computadora antes de buscar el sitio web.
-¿Hombre sexy amoroso?- preguntó, tratando de aguantar la risa en su voz. -¿Cómo diablos
encontraste eso?-
-¡Te sorprenderías de las mierdas que hay por ahí! Créeme, Hombre sexy amoroso es el mejor
lugar para empezar. Su lema es, Sexo Real para Hombres Gay De Verdad.-
El pulso de Hyukjae de repente se aceleró como si estuviese en drogas, mientras que Donghae
estaba como congelado en el asiento. Iban a ver sexo real para hombres gay de verdad antes
de ir y hacer algunas de esas juntos. Eso los convertía en gay—o al menos en bisexuales.
Claro, sí sabía que iba a entrar en esto, pero pensar en ello le dio un giro diferente a las cosas.
-Es solo una etiqueta.- Donghae dijo como si pudiera leer la mente de Hyukjae. –No tiene
importancia.-
Luego Donghae estaba ahí, de pie en frente de él, con sus manos en la cara de Hyukjae. –No
pienses en nada más sino en nosotros. Queremos esto. Incluso te voy a dar la mamada yo
primero si eso ayuda. Lo admito, es jodidamente confuso y da miedo, pero lo haré. Quiero
probarte. Quiero oler tu piel y hacerte enloquecer. Solo que si lo hago, al menos un dedo va
dentro de ti… quizás más. Al final sabremos el cuerpo del otro por dentro y por fuera.-
Voces masculinas comenzaron al fondo—dos tipos diciéndose lo que quieren hacer, lo que
quieren probar, sentir, la misma manera en la que Donghae se lo decía a él. Y sí, él quería. Su
polla se levantó en atención. Sus bolas ya se estaban preparando para liberarse. Solo eran
ellos—este hombre que hacía sentir Hyukjae diferente a como cualquier otra persona lo haya
hecho. Su amigo. Su amante. Solo ellos.
Por mucho que quería lo que Donghae acababa de decir, tal vez menos lo de los dedos,
Hyukjae sabía que él tenía que ser el primero en hacérselo. Donghae se lo merecía por ser
paciente con él—por tener las agallas de dar los primeros pasos. –No… quiero hacer esto por
ti… para ti. Quiero ser el que te enloquezca esta noche.-
Donghae sonrió, con una sonrisa jodidamente engreída, se inclinó y lo besó. –Chupandopollas
101 está a punto de comenzar.-
***
Él y Hyukjae estaban acostados en la cama del último, viendo a dos hombres en la pantalla
besándose. Eran todo musculo, cuerpos velludos, y ruda masculinidad, Donghae tuvo que
hacer todo lo que estaba en su poder para no meter la mano en sus pantalones y masturbarse
hasta que se viniera en la cama de Hyukjae. –Son magníficos juntos.-
Veía mientras uno de los hombres se arrodillaba, agarrando la polla del otro tipo y lamiendo la
punta. Eso, ahí mismo, era lo que quería. Su polla brincó, y su pantalón de repente estaba muy
apretado. –Voy a hacer que te pongas de rodillas para mi, Hyukjae.-
No se tocaron mientras veían. El segundo hombre agarró al primero, tomando sus bolas
profundamente. El hombre follo su garganta antes de sacársela y chupar las bolas del hombre
en su boca. Ambos gimieron, maldiciendo, jodidamente disfrutándolo, y Donghae supo que él
también lo disfrutaría. Él y Hyukjae, justo como los dos hombres en la pantalla. –Me voy a venir
al segundo que tus labios me toquen.-
Donghae los veía moverse al sofá. El tipo que había recibido la mamada se acostó mientras el
otro lamia su dedo. Lo empujó al ano del hombre, lentamente, abriéndolo. Oh… eso se veía
agradable. Deslizaba su dedo dentro y afuera y le decía al hombre lo apretado que estaba su
agujero mientras el otro rodaba los ojos y deslizabando uno, luego dos, y tres dedos.
Donghae giró sus caderas, empujando su miembro duro como una piedra contra la cama.
Necesitaba ser tocado, besado, necesitaba venirse, pero también quería que vieran esto. No
solo porque iban a hacer estas cosas por primera vez, sino porque pensaba que era importante
para ellos ver como dos hombres podían disfrutar el uno del otro.
-Ah, coño.- Donghae se estremeció. –No digas mierdas como esas. Me vas a hacer estallar
antes de empezar.-
-Entonces empecemos. No puedo esperar.- Antes de que Donghae se diera cuenta de qué
estaba pasando, la boca de Hyukjae estaba en la suya. Se empujó hacia Donghae, rodándolo,
y colocándose encima de él. Sus miembros se frotaban juntos mientras sus lenguas invadían la
boca del otro. Era como una guerra, ambos luchando por posesión, agarrándose mientras sus
bocas se batían en duelo. Fue duro, urgente, apasionado y todo lo demás que podía
imaginarse al mismo tiempo que su polla rogaba por disparar la carga de sus bolas.
Hyukjae se masturbaba en él, de la manera más urgida y necesitada que Donghae lo había
visto. Se sacó su camisa y Donghae hizo lo mismo. Al segundo de quitársela, las manos de
Hyukjae estaban en el elástico del pantalón de chándal de Donghae y se los quitó.
La polla de Donghae salió en libertad, rebotando contra su estómago. Yacía de espaldas, con
Hyukjae arrodillado sobre él. –No puedo creer lo que le haces a mi cuerpo.- Hyukjae le pellizcó
un pezón. –Tus pezones planos, el vello en tu pecho, los músculos, y tus ásperas manos.
Pienso en ti todo el jodido tiempo. Es como que tengo que recordarme que debo cuestionar
esto, nosotros.-
-Al Diablo eso. No cuestiones nada. Toma lo que quieras, Hyukjae. ¿Cuándo fue la última vez
que te permitiste hacer eso?-
Donghae podía ver como Hyukjae pensaba—veía como su pregunta había dado en el blanco.
-¿Ahora mismo? Nada, sino a ti.- Y luego besó el pecho de Donghae, su pezón derecho, y más
debajo de su cuerpo. Hyukjae se acostó entre las piernas de Donghae, su boca estaba tan
cerca al miembro del último que sabía que si solo cambiaba el ángulo, podía metérselo. El
pre-semen cayendo de la cabeza.
Hyukjae se inclinó, se acercó más.-Hueles a sexo…almizcle y sexo. Haces que mi polla duela
por quererte.-
Donghae tuvo que agarrar sus bolas para evitar liberar su carga muy pronto. Tenía el
presentimiento de que era la primera persona a la Hyukjae había hablado así. –Dame tu boca.
Prueba lo que estas oliendo, y luego lo haré para ti.-
Hyukjae lo miró con deseo y miedo en sus ojos. Donghae sonrió, esperando que ayudara,
porque no sabía que más hacer. Sí, entendía que estoy era algo importante para ambos, pero
estaba bien. Lo sabía en una forma que nunca antes había sabido otra cosa.
Donghae tocó a Hyukjae, pasó su mano por un lado de su cara, y luego Hyukjae se inclinó
más. Su lengua se deslizó por sus labios mientras se movía alrededor de la hinchada cabeza
de la polla de Donghae. Era todo mojado, jodidamente caliente, y por reflejo Donghae empujó
sus caderas hacia arriba. –mie**a, bebé se siente tan bien. Hazlo de nuevo.-
Y Hyukjae lo hizo. Lamió la cabeza de la erección antes de chupar solo la punta en su boca.
Donghae aun tocaba un lado de la cara de Hyukjae, sentía los pocos vellos creciendo, los
frotaba con su palma mientras Hyukjae lo chupaba.
No lo chupo profundo, pero no tenía que hacerlo para que las bolas de Donghae quisieran
vaciarse en su boca. Gimió, luchando para mantenerse mientras Hyukjae lo exploraba. Las
piernas de Donghae temblaron. Su talón se hundía en la cama al mismo tiempo que luchaba
con su cuerpo mientras se retorcía.
-Tu piel es salada y caliente. Es…diferente…pero bueno, tan jodidamente bueno, Donghae.- La
lengua de Hyukjae comenzó en la base de su miembro, justo encima de sus bolas, y luego
hasta la cabeza, en donde chupo de nuevo. Hyukjae gimió, y la vibración fue como una
sobrecarga sensitiva.
-Hazlo de Nuevo. Gime a mí alrededor. mie**a, quiero durar toda la noche, pero esto no va a
durar mucho.-
Donghae plantó sus pies en la cama y abrió las piernas, y fue cuando se dio cuenta. Este
hombre estaba viendo su culo. Nunca nadie había hecho eso antes. Era pervertido y hacía
cosas pervertidas con mujeres, pero ninguna de ellas iba a ninguna parte cerca de su culo, y no
lo había cuestionado hasta que Hyukjae lo hizo.
-Se ve tan jodidamente apretado. ¿Cómo voy a entrar ahí?-El caliente aliento de Hyukjae se
evaporaba a través de él. Una parte de Donghae no podía pensar en otra cosa que en, SÍ, al
final va a querer follarme, mientras que el otro pensamiento. Tiene razón. ¿Cómo va a entrar
ahí y quiero que lo haga?
Fue como una sacudida eléctrica cuando sintió el dedo de Hyukjae rozar su agujero.
-Pon tu boca en mi o tu dedo. Me estoy volviendo.- Donghae apenas podía controlar su propio
cuerpo. La necesidad de venirse estaba ahí, tan jodidamente fuerte que dolía.
Hyukjae se movió y Donghae gruñó para que volviera, pero el hombre solo se había movido
para agarrar el lubricante que estaba en su mesa de noche. –Deberíamos usar eso para
hacértelo más fácil.-
Hyukjae no le quitó los ojos de encima mientras Donghae lo miraba acostarse de nuevo entre
sus piernas. Donghae asintió y Hyukjae sonrió. No tenía ninguna duda que Hyukjae estaba tan
nervioso como él lo estaba, pero ambos querían esto. No había duda en la mente de Donghae
sobre eso.
Hyukjae roció su dedo y luego tocó el agujero de Donghae. Era frío, pero necesitaba eso para
enfriar sus nervios.
Y entonces lo metió. Aunque solo era un dedo se ajustaba perfectamente. Donghae se movía
mientras sentía la punta penetrarlo, empujando más allá del anillo de músculos. Al principio, su
cuerpo le decía que no le pertenecía, pero luego Hyukjae se movió más profundo, se retiró casi
por completo antes de volver a meterlo.
-Diferente…- Donghae cerró sus ojos, su cuerpo automáticamente empujándose para follarse
en el dedo de Hyukjae.-No estoy seguro. Intenta con otro… y ve más profundo.- Se escuchaba
necesitado, cuando nunca antes lo había estado en su vida. Pero no se veía prestándole
importancia.
Había más frío, más presión, más estiramiento, y luego, -Oh, mie**a. Sí… así mismo cariño.
Déjame sentirte, Hyukjae.
Hyukjae empujaba más profundo y más rápido. –Es jodidamente sexy, ver mis dedos
desaparecer dentro de ti. Dios, Donghae. Deberías ver eso.-
Hyukjae se congeló y Donghae rió. Luego Hyukjae estaba metiéndole los dedos de
nuevo—más rápido y con más confianza que antes. Los ojos de Donghae se abrieron cuando
la caliente boca de Hyukjae chupo su polla de nuevo. Aun no tan profundo, pero era suficiente.
La succión, junto con la follada con los dedos volvió loco a Donghae. Se empujó hacia abajo,
follándose a sí mismo en Hyukjae, agarrando su cabello mientras chupaba su miembro—de
nuevo, sin profundizar, pero no importaba.
La posición de los dedos cambió. Empujó y los curvó, los frotó y luego—¡Oh mie**a!- Su pene
estalló. No tuvo tiempo suficiente para alertar a Hyukjae mientras disparaba un chorro pesado
en su boca. Hyukjae se tensó, dejó de moverse y luego chupó más fuerte, empujando en su
próstata nuevamente, logrando que otra larga corriente de semen saliera a la boca de Hyukjae.
No pudo haberlo detenido si hubiese querido. No es que lo haya hecho. El nombre de Hyukjae
salió desde el fondo de su garganta en un gemido ahogado mientras Donghae llenaba la boca
de su amante.
Cuando Hyukjae se apartó, dejó caer su cabeza al lado del agotado miembro de Donghae, y el
último solo pudo murmurar tres palabras. –Jodido orgasmo celestial.-
Capítulo 23
-¿Estás bien?- Donghae preguntó mientras Hyukjae estaba acostado sobre de él, su cabeza
hacia un lado y la mirada perdida. Donghae lo leía muy bien. Se veía capaz de saber cuando
Hyukjae tenía muchas cosas en su mente, y a Hyukjae le encantaba que Donghae no se
avergonzara en preguntarle.
-Lo estoy. Solo estoy pensando en lo que hice… que me gustó hacértelo.- Nunca ni en un
millón de años se vio a si mismo aquí, pero era donde estaba, y ahora solo tenía descubrir
como navegar en esto. –Si te soy sincero, no tenía planeado tragármelo. Me tomó por
sorpresa, y solo lo hice.-
-A mí también me tomó por sorpresa. Fue como un jodido botón mágico o algo, y ahora yo
también quiero chupártela.- Donghae se giró quedando arriba de Hyukjae. –Y solo para que
sepas, yo si planeo tragármelo.-
Yyyyy, su polla se puso aun más dura, tiesa y rígida. –Estoy limpio. Me hice un chequeo
después de lo de Jieun. Tengo los resultados.-
-Yo también. Me hago análisis de sangre cada tres meses, y no he estado con nadie desde mi
última prueba. Ahora relájate. Quiero ver a que sabes. Te chuparé las bolas. Se lo mucho que
te gusta jugar con ellas.-
Un fuego se disparó por las venas de Hyukjae, afectándolo aun más de lo que ya estaba. Se
sentía una eternidad desde la última vez que recibió una mamada. Cuando Donghae se deslizó
hacia debajo de su cuerpo y hundió su cara en su entrepierna, casi pierde la razón. El otro
hombre fue directamente a sus testículos, chupándolos tanto como pudo en su boca, haciendo
que Hyukjae rodara los ojos. –Oh mie**a…Donghae.-
-Sigue diciendo mi nombre. Me gusta. Tus bolas ya están apretadas. ¿Quieren liberarse,
cierto?-
Hyukjae no respondió porque la cara de Donghae estaba ahí de nuevo, justo en medio de sus
piernas, chupando y lamiendo sus testículos. Era jodidamente bueno en esto. Hyukjae nunca
sospecharía que era su primera vez.
Hyukjae le agarró el cabello. No le quitó la mirada al hombre. Quería ver cada musculo de la
espalda de Donghae moverse, y su trasero al aire. Quería ver y saber exactamente quién era el
que tenía entre sus piernas chupándolo.
Hubo un pop cuando Donghae se quitó. –No estás diciendo mi nombre. Quiero oírlo.-
-Donghae.- Hyukjae rechinó mientras Donghae usaba su mano, y su boca iba de nuevo a sus
apretadas bolas. mie**a… ahí, Donghae. Dios, te sientes tan bien.-
-Tú también. Especialmente justo aquí.- Hyukjae brevemente se salió del momento cuando
Donghae tocó su agujero. –No esta noche, pero también quiero estar adentro. ¿Me dejarás
Hyukjae? mie**a, quiero hacer de todo contigo.-
-Sí.- Dijo entre dientes. No había otra respuesta posible. Estaban juntos en esto, explorando y
descubriendo que era esto entre ellos.
Mantuvieron ese ritmo, solo besándose. Sus cuerpos desnudos se amoldaban, sus
entrepiernas, pechos y todo lo demás restregándose contra el otro. El sudor los hacía
permanecer unidos. Fue sucio…y la jodida cosa más sexy que había hecho en toda su vida.
Cuando se detuvieron, Donghae no se apartó de él. Fue como si la pantalla de la computadora
llamó sus nombres. Ahora era una pareja diferente. No tenía idea de cuantas escenas ya
habían pasado, pero los dos hombres estaban en medio de la follada.
-Todo va a estar bien. Puedes tomarme primero.- Donghae nuevamente leyó su mente. –No
puedo esperar a que me folles, Hyukjae.-
Claro, estaba nervioso porque Donghae lo follara, pero también estaba nervioso de follarlo.
Siempre había sabido que tenía un pene por encima del tamaño promedio, pero ahora,
pensando en cómo estiraría el culo de Donghae…no sabía que pensar.
Los hombres en la pantalla definitivamente estaban disfrutándolo —incluso el tipo que estaba
abajo. Se aferraba al de arriba, rogando por más. Hyukjae pasó su mano por el cuerpo de
Donghae, agarrando su muscular trasero. –Yo también te deseo.- Todo esto hizo que el
corazón de Hyukjae se acelerara y su estómago se retorciera. No solo por Donghae siendo
hombre, sino por lo mucho que lo deseaba. Él no se exponía tan fácilmente. Él simplemente no
solo follaba a alguien. El hecho de que esto era más que sexo era la parte que más lo
asustaba. –Yo… probablemente este sea el peor momento, y probablemente la peor cosa para
decir, pero sabes que esto es más que sexo para mi, ¿Cierto? No quiero…-
Y ahora los nudos volvieron a aparecer. –Todavía no. No estoy listo para decirle a la gente.-
Donghae se alzó y lo miró. –Relájate. Te vas a provocar un infarto antes de llegar al resto de
las cosas divertidas. Les voy a decir lo de Victoria, no sobre ti. Tienen que saber. No puedo
ocultárselos más.-
Hyukjae sabía lo que estaba diciendo—porque este era el comienzo para ellos. Porque haría
las cosas más fáciles cuando al final le diga a sus padres que estamos… ¿Qué? ¿Saliendo?
Sí, este definitivamente era el comienzo, y Hyukjae sabía que sería un infierno de pase—uno
que esperaba que no los arruinara.
***
Un día después en esa semana, Donghae se fue temprano del trabajo. Sabía que era un
movimiento de débil, pero quería estar seguro de hablar con su mama sin que nadie más
estuviera ahí. Su papá trabajaba, porque el hombre probablemente nunca se retiraría, y sus
hermanos y sus esposas estarían ocupados. Aunque Yesung, Jungsoo y sus esposas sabían
de lo de Victoria, lo fastidiarían por haber esperado tanto en contarle a sus padres.
Su padre no estaría ni cerca de afectado a como estaría mamá. Claro, quería que Donghae
sentara cabeza, y muchas veces lo sermoneaba con “madurar”, como él decía, y en tomar las
cosas más en serio, pero su padre le dejaba vivir su propia vida. Papá no contaba que
Donghae le diera nietos.
Mamá lo hacía.
Sabía que eres demasiado viejo para vivir su vida por los demás, pero también sentía una
obligación por la gente que amaba.
Y ahora estaba a punto de decirle a su mamá que había cambiado de opinión acerca de algo
más—de alguien más. Alguien que ella amaba. Esto no iba a ir muy bien.
Tocó la puerta, la abrió, y asomó su cabeza. –Hola, Mamá. Es el Lee más apuesto. ¿Estás
aquí?-
-¡Hola! Estoy en la sala. ¿Por qué saliste más temprano del trabajo?-
Camino a la sala y la vio sentada en el piso rodeada de álbumes de fotos. –Solo quería venir a
verte. ¿Qué estás haciendo?- Se sentó en el suelo junto a ella.
-Estoy tratando de que hacer algo para Victoria. Cuando pase el día con las tres chicas la otra
vez para que me ayudaran con el álbum de recuerdos que estoy haciéndole a tu padre, pareció
gustarle bastante.-
-Estoy segura que te habla sobre esto, pero creo que es duro para ella. Nunca había tenido
mucha familia además de nosotros, así que pensé que quizás disfrutaría si le hago un álbum de
recuerdos a ella también. Tengo miles de fotos de ustedes creciendo. Quizás puedes agarrar
unas más recientes de ustedes dos. ¿Qué crees? ¿Le gustará?- Su mama lo vio con los
mismos ojos café que él tenía, y con una sonrisa de oreja a oreja. No tenía idea que de que el
estómago de Donghae se revolvió. Que había venido para decepcionarla.
-Espera. Quiero decir algo primero. He estado pensándolo por un tiempo. Yo solo…- Se
encogió de hombros. –Tú padre y yo queremos que sepas lo orgullosos que estamos de ti.
Siempre nos preocupabas. Siempre habías tenido la cabeza en las nubes más que tus
hermanos. Te tomó un poco más encontrar tu camino, y si te soy sincera, me preocupaba si
algún día no lo encontrabas. Aunque, lo tienes—primero por lo duro que trabajaste en empezar
tu propio negocio, y ahora te has enseriado en tu relación con Victoria.- Extendió la mano y
apretujó su pierna. –Te estaría mintiendo si no admitiera que me alegra que sea ella. Es una
chica especial. Siempre se ha sentido como parte de esta familia, y ahora con ustedes dos
juntos, se siente más oficial. Esperaste por la chica indicada, y también es muy afortunada en
tenerte. Toda la preocupación valió la pena, y los altos y bajos, porque nos trajo hasta aquí.
Eres más feliz de lo que antes había visto. Una mamá sabe esas cosas.-
Se apartó y le guiñó un ojo. –Ahora solo tenemos que esperar por la boda y los bebés y todo
será perfecto.-
Donghae trató de sonreírle, pero estaba bastante seguro que probablemente solo se veía
estreñido. Era feliz, pero por mucho que quisiera a Victoria, no era por ella. En muchas formas,
sentía que su vida se estaba armando. No se había dado cuenta que quería eso hasta hace
poco—pero con la tienda, su nueva casa, y Hyukjae, sí, se sentía enseriado. Aunque, casi todo
eso le causa conmoción—esta situación con Hyukjae hacía las cosas diferente. Donghae
quería esto, sabía que quería, pero tampoco quería herir a su familia.
Y eso es exactamente lo que haría. Había jodido en grande todo esto de Victoria. Había
esperado demasiado y había hecho algo que no pensó en el principio. Le había dado
esperanzas a su mamá. Le había hecho creer algo que no era cierto, y ahora tenía que
romperle el corazón diciéndole el fraude que era.
Su estómago dolió.
-¿Regular cansado o muy cansado? No te estás sobre exigiendo mucho ¿cierto? Quizás
deberías ir al médico y…-
-Ma, estoy bien.- La interrumpió. –Estoy cansado como todos los demás. No es nada serio.-
Le dio una sonrisa triste. Él sabía lo duro que fue para su familia enfermarse. Ningún padre
quería ver a su hijo sufrir de esa manera. –Está bien, siempre y cuando estés seguro. Ahora,
¿Qué tal si me cuentas por qué viniste? No me creo eso de que viniste solo a verme. Entonces,
si quieres, puedes ayudarme a terminarle esto a Victoria. Creo que significará mucho para ella.-
Así sería. Donghae sabía eso, pero en verdad no se podía quedar aquí y hacer esto con su
mamá ahora mismo. –Debería regresar al trabajo. Solo vine porque estaba en el camino a
recoger una pieza.- Donghae se puso de pie, la culpa en su cuerpo se sentía pesada. –Te
amo.-
Capítulo 24
Hyukjae estaba ocupado en la cocina cuando una de las meseras vino a hablar con él. –Oye,
hay un grupo allá afuera cenando que dicen que te conocen. ¿Supongo que eres amigo de sus
hijos?- Preguntó. Inmediatamente, sabía que tenía que ser la familia de Donghae. ¿Qué tan
triste era que Donghae era la única posibilidad que podría ser? De verdad necesitaba salir y
conocer más gente. –Dijeron que no te molestara, pero pensé que quizás querías saber.-
Hyukjae casi deseó que lo hubiese dicho. Donghae fue a su casa temprano a decirle a su
mamá que él y Victoria no estaban saliendo—que no habían estado saliendo por un tiempo. Era
absolutamente ridículo, pero su primer pensamiento fue… ¿Ellos sabrán? De alguna manera,
¿Sabrán que estoy saliendo son su hijo en vez de con Victoria?
-Sí, está bien. Gracias, Lizzy. De todas maneras iba a tomar un descanso. Voy a saludarlos.-
Ella comenzó a alejarse, pero Hyukjae preguntó. -¿Todavía no han ordenado?-
-No.-
Era la primera vez que Hyukjae le había ofrecido una comida gratis a alguien. Terminó lo que
estaba haciendo, se lavó las manos y luego se dirigió a afuera. En seguida vio a la familia de
Donghae… solo que no eran solo sus padres. Yesung y Sohyun estaban con ellos—Yesung, el
hermano que sabía que había algo entre él y Donghae.
Dios, su vida había dado un giro extraño desde que conoció a Donghae. Estaba a punto de
salir y decirle hola a la familia de… ¿su novio? ¿Eso era lo que Donghae quería? ¿Es lo que él
quería?
Casi se escabulle de nuevo a la cocina, pero en lugar de eso fue hacia adelante. ¿Cuál era el
problema? Solo iba a saludar a la familia de su amigo—y a su hermano que sabía.
-¡Hyukjae! Hola, no tuviste que salir. No queríamos interrumpirte. Yesung y Sohyun nos
invitaron a cenar, y Yesung pensó que quizás sería genial venir para acá. La comida fue tan
espectacular en el cumpleaños de Jungsoo.-
Hyukjae no pudo evitar mirar a Yesung. ¿Qué? ¿Quería ver a Hyukjae de nuevo ya que sabía
lo que estaba pasando con Donghae?
-No, no podemos permitir que hagas eso, hijo. Aunque, es una oferta genial.- Yoosuk le sonrió y
se dio cuenta que era la misma de Donghae.
-No, por favor. Sería un honor. Donghae ha sido un gran amigo para mí.- Me preocupo por él y
quiero agradarles.-Es lo menos que puedo hacer.-
-No podríamos…-
Hyukjae trató darle unas gracias silenciosas al hombre. De algún modo sabía que esto era
importante para Hyukjae.
-Si insistes. Entonces tendrás que venir a cenar con Donghae y con Victoria. No soy tan buena
cocinera como tú, pero quizás sería bueno tener una noche libre.-
El estómago de Hyukjae se revolvió y apretó sus manos. Donghae no le dijo. Lo sabía por la
forma que lo dijo. De todas maneras no es asunto mío… No es como si vayamos a hacer
pública nuestra relación. No es como si supiéramos que durará.
-¿Has pasado mucho tiempo con ella? Es una chica maravillosa y perfecta para Donghae.
Nunca pensamos que sentaría cabeza.-
El pinchazo creció, se expandió, intensificó…. Se convirtió en dolor. Esto de verdad estaba mal.
Se estaba acercando demasiado cuando de verdad no sabía si podía manejar las cosas
avanzando con Donghae.
-No, está bien.- Aun así, Hyukjae vió a Yesung, tratando de darles las gracias en silencio.
–Mejor regreso al trabajo. Espero que tenga una gran comida.-
-Disculpa eso. Fue una idea de mie**a venir para acá. No estaba pensando. Yo solo… mie**a,
si te soy sincero, lo primero que pensé fue que sería divertido ir al restaurante del novio mi
hermano pequeño y así molestarlo más tarde. Ni siquiera pensé que mamá sacaría el tema de
Victoria.-
Novio, novio, novio, Yesung acababa de llamarle el novio de Donghae. Olvida que él había
pensando la misma cosa de sí mismo. Era diferente cuando alguien más lo decía.
-No, está bien.- Hyukjae negó con la cabeza. –No es la gran cosa. Yo sé que ella piensa que
siguen juntos. Y Donghae y yo… no es serio. Ni siquiera sé que es.- Ahora se estaba
convirtiendo en un jodido mentiroso, porque en alguna manera, era serio. Hace unos días le
dijo a Donghae que era más que sexo. Habían compartido la misma cama cada noche,
chupándose y masturbándose el uno al otro. Prácticamente estaban viviendo juntos, incluso si
solo era por la conveniencia de vivir tan cerca.
-Oh… de acuerdo…no estaba seguro. Solo quería disculparme. Si ves a Donghae, ¿Podrías
decirle que me llame?-
Hyukjae asintió, confundido por el repentino cambio de Yesung. Ahora se veía casi distante.
Casi frustrado. –Sí, claro, por supuesto.-
-Que pases buenas noches.- Yesung se alejó y Hyukjae intentó pretender que no había un
hueco en su estómago por el hecho de que Soojung estaba encantada de que su hijo estuviera
en una relación con Victoria, y cuanto le dolería a Donghae hacerle daño a ella.
***
Donghae se quedó despierto hasta tarde esperando que Hyukjae llegara del trabajo. Paso la
noche en su garaje perdiendo el tiempo con su Shovelhead aunque su cabeza no estaba ahí.
Hoy metió la pata. Le debió haber dicho a su mamá acerca de Victoria. Cuanto más tiempo
pasaba, más injusto era para los involucrados. Sentía que estaba defraudando a Hyukjae, pero
si le decía a su mamá, le rompería el corazón. Esto tampoco podía ser sencillo para Victoria.
Su motocicleta no tuvo el poder de quitarle esos pensamientos, pero igual lo mantuvo ocupado
hasta que el carro de Hyukjae se estacionó cerca de la media noche. Donghae se quedó donde
estaba, sabiendo que Hyukjae vendría. Estaba sorprendido de que el hombre no lo llamara
temprano para preguntarle cómo iba todo.
-Hola.- Donghae le dijo cuando se acercó. Se veía cansado esta noche. Llevaba una gorra de
beisbol que Donghae nunca se la había visto antes. No le gustaba la forma como le cubría los
ojos.
Donghae maldijo. -¿Tu familia o la mía?- Con ambas sería incómodo. Esperaba como el
infierno que no haya sido Jieun. Quería a esa mujer tan alejada de Hyukjae como pudiera.
-La tuya. Soojung disfrutó tu visita de hoy. Brilla cuando habla de ti y de Victoria.
-mie**a.- Donghae murmuró. Limpió sus manos con una toalla antes de tirarlas en el piso del
garaje. –Metí la pata. No sé por qué perdí las agallas cuando llegué a su casa.
Hyukjae no se acercó, aun estaba de pie en el borde del garaje. –Quizás.- se encogió de
hombros.-No sé, quizás esto debería decirnos algo. Quizás esto no es lo correcto para
nosotros. Somos heterosexuales. Siempre lo hemos sido. Quizás solo estamos solitarios, y lo
superaremos. Diablos, de todas maneras ninguno de los dos quiere que nadie sepa. ¿Qué te
dice eso?-
La mandíbula de Donghae dolió por apretarla tan fuerte. -¿Sabes qué? Jódete, Hyukjae.
Hombres heteros no pasan la noche juntos y desnudos, dándose mamadas y masturbándose.
Dijimos que íbamos a averiguarlo mientras avanzábamos. ¿Por qué de repente tanta prisa?-
-¿Prisa? ¿Me estás jodiendo? Eso no es a lo que me refiero. No estoy listo para anunciar esto
más de lo que tú estás. Solo estoy diciendo que quizás estoy debería decirnos algo. Y Dios,
¿Sabes cómo me sentí esta noche? Mis sentimientos no son tu culpa, entiendo eso, pero había
una parte de mí que estaba feliz porque ellos estaban ahí. Quería cocinarles una buena comida
y, mie**a, alardear, supongo. Mostrarles lo que soy y lo que tengo para ofrecer. Quería hacer
algo bueno para ellos, por como me siento contigo, y luego tuve que sonreír y pretender que no
me dolió como un demonio escuchar hablar a tu mamá de lo perfectos que son tú y victoria
juntos.-
Hyukjae empezó a pasearse por el garaje. Donghae quería agarrarlo, acercarlo. Sus palabras
lo sorprendieron. Diablos, él hubiese estado cabreado si la situación fuese al revé, si él tuviese
que escuchar sobre Hyukjae y Jieun. No había pensado antes en eso con profundidad—nada
de eso. Cuanto podría esto lastimar a tantas personas.
-Entiendo que las cosas sean poco distintas para mí. No mando en mi corazón. Quizás mierdas
como estas no deberían molestarme, pero lo hacen. No puedo evitar lo que siento.-
No, no podía. Donghae tampoco podía, porque por más imbécil que lo hiciera, quería a Hyukjae
molesto por la idea de él con alguien más. Quería que Hyukjae quiera reclamarlo, aunque el
pensamiento también lo asustaba de muerte.
-Oye.- Donghae lo llamó, y Hyukjae dejó de moverse. Se acercó al hombre. Hyukjae intentó
voltearse pero Donghae agarró su cara así que no pudo. –Debería molestarte. Tienes todo el
derecho de molestarte. mie**a, quiero que te moleste, porque perdería la cabeza si tuviese que
escuchar sobre ti y Jieun como esto. Nunca te disculpes por querer que sea tuyo. Asi te des
cuenta o no, Hyukjae, eso es lo que estás diciendo, por lo que a la mie**a tu primer discurso
acerca de hoy que no deberíamos intentar esto. No me voy a alejar. Dime que tu tampoco.-
Estaban en una encrucijada, no la primera que se encontrarían, y estaba por seguro que no
sería la última.
Donghae esperó que Hyukjae se apartara o retrocediera, pero no lo hizo. En vez de eso,
Hyukjae bajo su cabeza para que sus frentes se tocaran. Agarró la cintura de Donghae, sus
dedos hundiéndose en su carne. –Tienes razón. No me voy a alejar… yo solo… no esperaba
que doliera. Debí esperarlo. Soy un hombre que le gustan las respuestas, Donghae, y en lo que
a ti concierne, no tengo ninguna. Solo un montón de preguntas—¿Qué hay de ti? ¿Por qué
ambos nos sentimos así? ¿Qué diablos va a pasar si continuamos con esto? ¿Por qué se
siente como si mi entera jodida vida se la paso esperando por algo, aunque no lo supe hasta
ahora?
El pecho de Donghae se expandió, como si su interior se separase, haciendo espacio para que
Hyukjae se instale dentro. -Eso fue increíblemente dulce. ¿Estás tratando de entrar en mis
pantalones? Te daré una pista, ya te quiero ahí.-
Hyukjae rió, pero Donghae no supo si fue forzada. –Entiendo. Entiendo porque así es como me
siento contigo. Nunca hubo ningún momento en mi vida en donde había querido a otra persona
en la manera como te quiero a ti. Vamos a resolver esta mie**a, Hyukjae. Lo haremos. Solo no
corras antes de tener el chance.-
Hyukjae lo agarró con más fuerza. Y Donghae lo agarró de la misma manera, con ganas de
tenerlo cerca. Esto era tan loco, porque estaba parados en el medio de su garaje abierto en
donde cualquiera podía ver, pero ahora mismo, no le importó. –No voy a ir a ninguna parte.-
Dijo de nuevo. –Te quiero. Dios, Te deseo. Me haces sentir tan salvaje. Me haces sentir como si
puedo hacer lo que sea.-
Donghae estuvo cerca de venirse en sus pantalones. –Sé que te gusta, pero báñate conmigo
de todas maneras.-
Capítulo 25
Hyukjae veía mientras un desnudo Donghae se inclinaba en la ducha para abrirla. Su trasero y
muslos eran musculares, con ligeros vellos oscuros en sus piernas. Sus hombros y espalda se
flexionaban mientras ajustaba la temperatura del agua. Hyukjae no podía dejar de verlo.
En toda su vida, para él la belleza consistía en feminidad—en las curvas de una mujer, sus
pechos, una piel suave. Le gustaban las cosas suaves, y no había nada de suave en Donghae.
Él era la definición de masculinidad, hasta la grasa debajo de sus uñas, aun así mirándolo
ahora, Hyukjae estaba muy seguro que ni siquiera sabía el significado de sexy hasta que
conoció al hombre en frente de él.
Donghae lo miró por encima de sus hombres. -¿Por qué todavía estás vestido? Ven, desnúdate
y ponte sucio conmigo.-
Hyukjae trató de mantener las cosas con humor como Donghae lo hizo.-Arruinas la parte sucia
con la ducha.-
-Solo dices eso porque nunca te has bañado conmigo.- Donghae dio un paso hacia el chorro y
cerró la puerta de la ducha. Estaba separada de la bañera, una ducha con dos puertas de
vidrio, similar a la de Hyukjae.
Donghae agachó su cabeza debajo del chorro, recorriendo las manos por su cabello, y con esa
visión, de repente Hyukjae estaba jodidamente listo para experimentar su primera ducha con
Donghae. Se quitó la ropa, su polla ya estaba tiesa antes de abrir la puerta y entrar. El agua
caliente picaba mientras caía en su piel, pero no era nada comparado a la calentura que ya
corría por él.
-Eso espero.-
-Aunque, primero tenemos que limpiar.- Agarró el jabón y una toalla y comenzó a
enjabonar—sus manos, pecho, piernas, su saco y su trasero. Donghae no se apenaba de
nada.
Hyukjae agarró la segunda toalla e hizo lo mismo. Al segundo que terminaron, Donghae estaba
besándolo. El agua corría entre ellos mientras se besaban bajo el chorro. No podía recordar
haber besado a Jieun tanto. Quizás porque él y Donghae no habían follado de verdad, pero
seguro como el infierno pasaban demasiado tiempo besándose… y le encantaba.
Por el momento sabía el sabor del hombre, su distinto olor, jabón y motocicleta.
Donghae volteó a Hyukjae, y él lo dejó. Donghae lo empujó para que su pecho tocara la lejana
pared de la ducha, alejando a Hyukjae del chorro. Donghae alineó su cuerpo detrás de
Hyukjae—pecho con espalda mientras besaba y chupaba su cuello y los músculos de sus
hombros. –Dios, te deseo a todo momento.- Dijo contra la piel mojada de Hyukjae, haciéndole
estremecerse.
-Nunca he conocido a nadie como tú—tu honor y sentido de lo bueno y lo malo. Tu amabilidad.
Tu amor tan grande.- Donghae se movió al otro lado, besándo su cuello ahí. El miembro de
Donghae se deslizó arriba y abajo por la hendidura de su culo. Cada vez que empujaba, el
estómago de Hyukjae se volcaba en nervios… y su polla se puso más dura.
-Me di cuenta de eso de inmediato. Tu lealtad, cuando hablabas de la relación con tu ex o con
tu familia. Eso es un jodido regalo, Hyukjae.
Hyukjae negó con la cabeza. Él no hizo nada en especial. Es solo quien era. -¿Y tú no eres de
la misma manera? mie**a, has eso de nuevo.-
-Nah. No como tú. Tu también me haces reír. Y la mayoría de la gente no lo hace. Amo reír,
pero la mayoría no es tan divertida como yo.-
Hyukjae rió entre dientes. –Estoy muy seguro que no soy el divertido de los dos. Tú siempre me
haces reír, arrogante de mie**a.-
-Bastante arrogante.- Se empujó más fuerte contra él. Las manos de Hyukjae se empuñaron
contra la pared. –Quiero intentar algo que realmente parecieron disfrutar en la página. Quiero
lamer tu agujero—solo mi lengua. Necesito que se acostumbre a los juegos… Desde que me
metiste los dedos la primera noche, he estado jugando con el mío para que esté listo para ti.
¿Puedo? Quiero mi cara entre tus nalgas y volverte solo con mi lengua.-
-Ah mie**a.- Hyukjae agarró sus testículos, aguantándose de venirse por todo el lugar.
-¿Cuando?-
Donghae no espero que le respondiera. Infiernos, Hyukjae ni si quiera estaba seguro que podía
hablar. Cuando Donghae se arrodillo detrás de él, se encontró automáticamente separando las
piernas y levantando el trasero.
-Esto es tan sexy. Solo piensa, se va a apretar de esa manera cuando te folle.-
Cada vez que su lengua lo tocaba, Hyukjae se estremecía. –No puedo…coño, se siente tan
bien.- Hyukjae lo quería más cerca, quería más, así que se empujo de nuevo en Donghae. -No
puedo explicarlo. Es como si todo comenzara y se detuviera donde me estás lamiendo.-
-Sí.- Un siseo pasó por los labios de Hyukjae sin pensarlo dos veces.
Se dio cuenta de que Donghae mojó su dedo en la ducha y luego hubo una presión ahí.
Presión y estiramiento, y una ligera punzada de dolor mientras su dedo se adentraba. Lo follo
con su dedo de la misma manera que Hyukjae lo había hecho con él… la manera en la que
aparentemente Donghae había hecho consigo mismo.
Era extraño—algo dentro de él, pero cada vez que Donghae empujaba, la polla de Hyukjae se
estremecía. Sus bolas se apretaban más mientras empujaba de nuevo por más. Luego, justo
cuando deslizo su mano derecha hasta su miembro para masturbarlo, Donghae frotó un lugar
dentro de él y se liberó. Semen saliendo, carga tras carga, golpeando la pared frente a él.
Jodida mie**a. Su cuerpo entero se endureció mientras soltaba la más grande corrida de su
vida.
***
Era probablemente cerca de una hora después de su ducha. Le había tomado un poco de
tiempo a Hyukjae recuperarse, pero una vez que se secaron, se fueron directo a la cama y
estuvieron besándose y frotándose el uno al otro desde entonces.
Hyukjae se acostó encima de él, excitado y con su polla dura de nuevo. Donghae agarró su
apretado trasero, amaba ese jodido culo. Había disfrutado comiéndoselo más de lo que había
pensado que lo haría.
-Quiero…quiero chuparte.- Hyukjae le dijo contra sus labios. –Quizás jugar contigo en la forma
que has estado haciéndolo tú mismo—que por cierto me encantaría ver alguna vez. Eso se
escucha muy caliente.-
-Pretendes ser todo inocente, pero no lo eres.- Donghae bromeó. –Quiero intentar algo.
Acuéstate de lado con tu cabeza en mi entrepierna, para así poder chuparte también.- Los ojos
de Hyukjae se calentaron. Se movió para posicionarse en la forma que Donghae dijo y agarró
el lubricante.
Donghae se sentía como una mie**a por meter la pata hoy. Tenía que confesársele a su familia,
porque no estaba seguro de cuánto tiempo más podría mantener esto con Hyukjae en secreto.
Su familia lo amaba. Eran un grupo muy liberal. Creían en los derechos humanos. No les
importaría con quien estaba con tal de que fuera feliz…no creía.
Donghae alejó esos pensamientos cuando se rodó a un lado, abriendo sus piernas para
Hyukjae. El último hizo lo mismo, y Donghae fue directo a su saco.
Cerró los ojos, chupando y lamiendo, mientras se empujaba en la caliente y mojada boca
subiendo y bajando por su erección. Le encantaba la boca de Hyukjae. Le gustaba todo sobre
él—su lealtad y bondad. La forma en la que veía el mundo. La forma en la que confiaba tanto
en Donghae. Pero era más que eso, era una conexión que sintió con el hombre casi desde el
principio. Estaba ahí y no podía explicarlo, no necesitaba explicarlo. Solo sabía que lo sentía.
Donghae no paró de chupar mientras abría el bote de lubricante, mojando un poco en su dedo
y en el agujero de Hyukjae antes de lanzárselo a éste. Sintió la resistencia al mismo tiempo que
empujaba un dedo en el cuerpo de Hyukjae—el frío, el mojado lubricante en su propio culo
antes de que Hyukjae lo penetrara también. Era como si estuviesen aprendiendo sobre sexo
por primera vez juntos—experimentando y viendo que les gustaba y que querían…y diablos,
solo jugando y disfrutándolo.
-Dame otro dedo, Hyukjae. Lo quiero.- ¿Quien iba a saber que tener algo en el culo se sentiría
tan bien? No era algo que había considerado antes, pero por seguro que lo disfrutaba.
Sintió el ardor cuando Hyukjae metió otro dedo, y el placer intensificándose. Empujó su propio
dedo más profundo en Hyukjae, trabajó con un segundo también, y Hyukjae dejó salir un
gemido ahogado.
La boca en su miembro, los dedos en su trasero, y hacerle lo mismo a Hyukjae era como una
sobrecarga de sensaciones.
La noche perfecta.
Pudo dares cuenta cuando Hyukjae estaba cerca. Lo sintió en sus movimientos, en lo
apretados que estaban sus testículos cuando se los metió en la boca. Donghae también lo
sintió, como el lento cosquilleo empezó muy dentro de él, presionando más fuerte y más duro a
la superficie. Cuando Hyukjae lo masturbó y le dio una bocanada, explotó, y se dejó liberar y
vació sus bolas en la boca de Hyukjae.
-Ven acá.- Dijo, acercándose al hombre. Envolvió sus brazos alrededor de Hyukjae y hundió la
cara en su cuello. –Disculpa que no le haya dicho.-
-Tenemos esto. Vamos a navegar nuestra relación juntos… no será fácil. Mi familia…-
Donghae cerró los ojos y abrazó a su hombre—la primera persona que en realidad ha querido
reclamar como suyo.
Se sintió como si Donghae acababa de cerrar los ojos cuando la alarma sonó la mañana
siguiente. Hyukjae no tenía que levantarse con él, pero lo hizo. Se bañaron y Donghae se vistió
para ir al trabajo. Hyukjae no tenía que ir sino hasta más tarde.
-¿Vendrás cuando salgas esta noche?- Donghae preguntó mientras colocaba la billetera en su
bolsillo trasero.
-Si acuesto temprano dejaré la puerta sin seguro para ti.- La manera tan cómoda en la que
hablaban de pasar las noches juntos, Donghae dejando la puerta abierta para Hyukjae para
que entre y salga como si perteneciera aquí, hizo que un calidez se expandiera a través de él.
-Está bien.- Hyukjae giró el pomo de la puerta. Abrió solo una rendija cuando Donghae la
agarró por él.
-Ven acá.- Hyukjae fue sin pensarlo. –Voy a ir a casa de mamá este fin de semana y le hablare
de Victoria. Tengo que decirle. No voy a mentir y pretender que no será gran cosa para ella.-
Vió la garganta de Hyukjae mientras tragaba nerviosamente. –Sí…claro, está bien. ¿Le dirás
sobre nosotros?-
mie**a. No sabía. –No estoy seguro que sea el mejor momento. No es porque este
avergonzado de ti ni nada. Solo que no se si debería lanzarle todo eso de una—oye, mamá, no
estoy saliendo con la chica que amas como a una hija por meses—ah y Hyukjae es mi novio.
Voy en serio con él. Sé que pensabas que me casaría con Victoria, pero ¡sorpresa!-
-Y te gusta.-
Su padre miró hacia abajo, más o menos cubriendo su cara como si Donghae y Hyukjae
todavía estuvieran besándose. –Tú mamá…quería que te dejara esto para que lo vieras antes
de que se lo diera a Victoria, pero veo que… Dios santo, ¿Qué pasa contigo?-
Capítulo 26
-¡Coño!- Donghae empujó a Hyukjae y salió por la puerta después que su padre. Su pulso se
aceleraba cada vez más mientras el peso en su pecho se multiplicaba. No quería que se dieran
cuenta de esta forma. –Papá, espera.-
Su padre se detuvo cuando llegó a su carro, con ojos furiosos lanzando dagas. No pensó que
les importaría—no en verdad. Pensó que sería una adaptación, pero la furia en su cara era más
que una adaptación.
-¿Alguna vez te tomarás algo en serio? ¡Tienes treinta y dos años! Estás demasiado viejo para
mierdas como esta, Donghae. Victoria te ama. Es una muy buena chica y la estás engañando
con... ¿con un hombre? No te crié de así, hijo.- El enojo en su expresión lentamente comenzó a
desaparecer... a una de decepción, que era aun peor.
-No estoy engañando a Victoria con él, papá.- Él. Era algo que todavía tenía que
acostumbrarse a decir. Donghae estaba con un él ahora.
-A mi me pareció que sí. No puedes decirme que no estabas besando a ese hombre. No
puedes decirme que Victoria estará bien con eso.-
Mientras su calmado padre cruzaba los brazos, pudo ver que el enojo estaba de vuelta. -¿Qué
quieres decir?-
-No, Donghae. No estoy seguro de que podamos. Necesito saber qué diablos está sucediendo
aquí.-
Donghae respiró hondo y volteó hacia la casa. Hyukjae estaba ahí, esperando por él. Se habría
acercado si Donghae quisiera que lo hiciera, le habría cubierto la espalda y afrontaría esto con
él, pero Donghae negó con la cabeza. Comprendiendo, Hyukjae asintió y fue a su propia casa,
había una clara decepción en la encorvadura de sus hombros.
-Victoria y yo rompimos hace unos meses. Planeaba decirles este fin de semana. La quiero,
pero no estoy enamorado de ella. Y ella tampoco está enamorada de mí. Ambos sabemos que
estamos mejor como amigos. Pero no quería...diablos, no los quería
decepcionar—especialmente a mamá, por eso no había dicho nada aun. Y luego Hyukjae...-
-No.- Donghae negó con la cabeza. –Solo con él. Es solo algo que pasó-
-¿Y qué significa? ¿De repente eres gay? ¿Estás en una relación con un hombre? ¿O esto es
solo un juego? ¿Un experimento? ¿Qué es?-
Las preguntas llovían sobre él, golpeándolo como con la fuerza de un huracán. No estaba lista
para responder todas esas preguntas. Se preocupaba por Hyukjae. Quería seguir con lo que
estaba haciendo con él. Hyukjae significaba algo para él, eso es todo lo que sabía. No podía
decir a donde lo llevaría o que significaba. –Es solo... no lo sé. Vamos a averiguarlo a medida
que avanzamos. ¿Eso no puede ser suficiente por ahora?- ¿Cómo se suponía que tuvieran
todas esas pregunta ahora mismo? Esto era algo nuevo para ambos.
Su padre suspiró. –Ten esto. Tu madre quería que lo vieras, aunque ya no creo que importe.-
-Espera. ¿Podemos hablar de esto adentro?- No creía que su padre lo haría ahora mismo, pero
de verdad lo necesitaba. Necesitaba que su familia estuviera de su lado con lo de Hyukjae,
porque el hombre significaba más para él como para expresarlo con palabras.
-Ahora mismo no. Necesito organizar todo esto. No te entiendo, Donghae. No sé qué demonios
está pasando. Ahora mismo, solo necesito intentar y resolver qué diablos acabo de ver. No le
diré a tu madre, pero necesitar hacerlo, Donghae, y pronto. Merece saber lo de Victoria.-
Sin más palaras, su padre se subió al carro y se marchó. Donghae se quedó ahí, viéndolo irse.
***
No paso mucho tiempo después de que Hyukjae se fuera a su casa cuando tocaron suave la
puerta. No había dejado de dar vueltas con el corazón en la garganta.
Hyukjae abrió la puerta. –Lo siento tanto. No puedo creer que dejé la puerta abierta todo ese
tiempo.-
Donghae no lo vio mientras pasaba. –Nah, de todas maneras planeaba decirles este fin de
semana. Solo aceleró el proceso.- Donghae se acercó, se apoyó en el respaldo del sofá y dejó
caer su cabeza. –mie**a.- gruñó, lo que le dijo a Hyukjae que no había salido bien.
-¿Qué sucedió?- Hyukjae no estaba muy seguro de querer saber. Si la familia de Donghae no
se lo tomó bien, eso le quitaba las esperanzas de la suya. Los Lee eran mucho más tolerantes
que la familia de Hyukjae jamás podría ser.
-Hizo todas esas jodidas preguntas las cuales no tenía respuestas. Le pregunté si podíamos
hablar más, y dijo que no y se fue. Ese no es mi padre. Él es el único sensato. Él nos deja vivir
nuestras vidas y lo demás se lo deja a mamá.-
Nunca había visto a Donghae tan tenso... tan decaído. No encajaba, no tenía sentido, no era el
Donghae que conocía. Hyukjae lo entendía, pero aun así dejó un vacio en su estomago. Quería
ir hacia Donghae , abrazarlo, besarlo, y decirle que todo estaría bien, pero no sabía si debería.
No sabía si ayudaría. –Debí haber ido contigo.-
-No, no debiste, pero gracias por querer.- Donghae se paró del sofá. –Hoy no voy a ir a trabajar.
Necesito...necesito sacar mi moto, dar una vuelta; aclarar mi jodida cabeza y tratar de darle
sentido a todo esto.-
-No.-Donghae lo interrumpió. -Yo solo...es mejor si voy solo. Esta tarde cuando mi papá llegue
del trabajo, voy a ir a hablar con él y con mamá, no tengo idea de qué coño voy a decir, pero
necesito hablar con ellos. Yo... te llamaré más tarde.-
Esto ya no era solo diversión—no era acerca de orgasmos y esconderse en sus casas juntos y
desnudos. Era todo real, y tenían que decidir qué tan lejos estaban dispuesto a ir el uno por el
otro...qué querían en realidad. Hasta ahora, Hyukjae no estaba tan seguro como iba todo.
***
Un par de horas después, no había oído de Donghae, fue a su carro y manejo hasta la casa de
su mamá. No tenía idea de por qué, o qué planeaba decir cuando estuviera ahí, pero sentía la
necesidad de ir. A pesar de que su estómago estuvo anudado todo el tiempo.
El viaje fue rápido, y antes de que se diera cuenta, Hyukjae estaba tocando la puerta.
-¡Hyukae! Es bueno verte. Nunca me sorprendes con una visita. Mi único hijo que rara vez
viene a verme.- Le dio un fuerte abrazo y Hyuk se lo devolvió, aferrándose más de lo usual. Era
una buena mamá, fuerte, y amaba a su familia. Quizás los amaba un poco demasiado.
Malcriaba a ambos, Hyukjae y su papá, esperaba que sus chicas hagan lo mismo con sus
esposos porque así es como las había criado. Pensaba que lo apropiado era tomar los roles de
género muy en serio.
-Las cosas están ocupadas en el trabajo. Tengo que ir en unos minutos, pero quise pasar y
verte. ¿Cómo ha estado todo?-
-Bien.- Lo guió hasta adentro donde se sentaron en la sala. –A tus hermanas les está yendo
bien. Hyebin ya está lista para tener al bebé. Creo que está cansada de estar embarazada,
pero aun tiene un largo camino por recorrer. No puedo imaginar a una mujer sentirse de esa
manera. Siempre amé estar embarazada. He estado dando vueltas y ayudándole con las
tareas de la casa. Jung es un terremotico, así que ByungHun llega a una casa desordenada o
sin cena, cosa que lo frustra. Tenemos que encontrar un mejor horario para ella.
Quizás ByungHun debe entender... Ella está embarazada y encargándose de dos hijos. No lo
puede hacer todo sola.
Pero luego, su madre lo ha hecho todo, y eso es todo lo que veía. Ella tuvo encontronazos con
Jieun porque no quería hacer las cosas por Hyukjae que su mamá pensaba que una esposa
debería hacer. A él no le había importado. Claro, Hyukjae siempre había querido ser capaz de
cuidar a Jieun, pero tampoco esperaba que se quedara sentada limpiando y haciendo bebés
mientras él trabajaba. Ella era independiente, y le gustaba eso de ella. Era tan diferente a como
había sido criado.
-Eso podría ayudar, y quizás ByungHun también puede darles una mano.-
Le hizo un gesto con la mano como si lo que decía era una tontería. –Él trababa para que
Hyebin pueda quedarse en casa. Su responsabilidad es trabajar, la de ella es la casa y los
niños. Estoy agradecida que nunca tuviste hijos con Jieun. No creo que ella habría puesto sus
hijos primero.-
-Espera un minuto.- Su presión arterial se disparó. –No puedes decir eso. Jieun es muchísimas
cosas, pero habría amado a cualquiera de los hijos que tuviéramos. Ambos lo haríamos, y los
habríamos cuidado en la manera que mejor nos funcionara. ¿Estás diciendo que si una mamá
trabaja, no ama a sus hijos?-
-No. Por supuesto que no. Ahora estás poniendo palabras en mi boca. Solo estoy diciendo que
nunca me gustó Jieun, y siempre supe que nunca fue la indicada para ti, pero supongo que
tienes razón. No debí decir nada acerca de cómo los criaría.-
¿Quién sería suficientemente bueno para mí, mamá? ¿Alguien sería indicado para mí? ¿Lo
sería Donghae?
-De todas formas, no quiero pasar tu visita peleando por Jieun o tus hermanas. ¿Cómo han
estado las cosas contigo?-
Sin pensarlo, Hyukjae respondió sinceramente. –En realidad, genial. He estado pasando
bastante tiempo con mi vecino, Donghae. Es un buen tipo. Es un mécanico de motocicletas.
Estaba pensando en traerlo conmigo a la próxima cena familiar. Me encantaría que lo
conocieran.- Esto posiblemente sea un gran error. Su madre tendría preguntas. Demonios, ni
siquiera sabía cómo quedaban las cosas con Donghae después de hoy. Quizás decidiría que
esto no valía la pena. Quizás sería muy difícil. Quizás solo estaban destinados a disfrutar por
un corto tiempo y luego seguir adelante. Todo lo que Hyukjae sabía era que lo que dijo era
cierto. Donghae era un buen hombre y quería que su familia lo conociera. Y quizás había una
parte del que le frustraba la manera en la que su mamá pensaba de Jieun, incluso de sus
hermanas, al igual que de sus matrimonios.
No era responsabilidad de Hyebin encargarse de los niños sola.
Había una verdadera posibilidad que la siguiente persona con la que Hyukaje estuviese en una
relación no sería con una mujer. Si las cosas seguían como estaban, esa persona ya estaba, y
era Donghae.
Vio la confusión en los ojos de su madre mientras lo observaba. –Estoy segura que es un
hombre agradable. Aunque, no estoy segura es por qué tienes que traer a tu vecina a una cena
familiar. Nunca me has presentado a un amigo antes, y sinceramente, me parece una tontería
hacer.
Pensó en la tarde en casa de la familia de Donghae. –No, no es una tontería. Fui a la fiesta de
cumpleaños de su hermano y la pasamos bien. Él es... muy cercano a mi.- Es más que
cercano. Me preocupo por él. Y tal vez podría enamorarme de él.
-Eso está bien, cariño.- Su mamá se puso de pie, pero no mi miro. –Me alegro que estés
conociendo nuevos amigos. Jieun siempre tomó todo tu tiempo y nunca tuviste para los
amigos. Los amigos son importantes. Tu padre y yo pasamos bastante tiempo con otras
parejas y sus hijos.- Comenzó a caminar a la cocina así que Hyukjae la siguió. –Te haré saber
la próxima vez que planeemos una cena. Quizás Donghae pueda traer a su esposa.-
-Ah, entonces una novia. Hablando de eso, ya es horaque empieces a salir de nuevo.
Encuentra a una buena mujer. Quizás tus hermanas conozcan a alguien. Escucha, me alegro
que vinieras, pero de repente me empecé a sentir mal. Me voy a acostar. Por favor cierra la
puerta cuando salgas.-
Ella sabía. Tenía que saber, pero no quería escucharlo. No quería creerlo.
.Vio su teléfono. Donghae todavía no lo había llamado. Tal vez Donghae terminaría su relación
antes de que llegue más lejos.
Había una verdadera posibilidad de que había estado saliendo del closet sin ninguna razón.
Capítulo 27
Donghae pasó todo el día manejando. Casi siempre, manejar su moto aclaraba su mente, pero
sus pensamientos aun eran un confuso desastre.
Eran alrededor de las seis esa tarde cuando se estacionó en casa de sus padres. Maldijo
cuando vio los carros de Jungsoo y Yesung ahí.
No quería hacer esto con una audiencia. Demonios, no había querido tirarles las bombas de
Hyukjae y de Victoria a sus padres el mismo día, pero parecía que no iba a tener lo que quería.
Ahora que su padre sabía, tenía que contarle a los demás.
Tenía que sacarlo todo de una vez y así no habrían más secretos.
-¿Teniendo una reunión familiar sin mi?- Donghae preguntó cuando abrió la puerta.
-No, solo que tu padre y yo somos afortunados de que nuestros chicos decidieron venir el
mismo día.- Besó la mejilla de Donghae. –Menos Victoria, por supuesto. ¿Donghae está?-
Yesung se aclaró la garganta. Sohyun le dio una tímida sonrisa estando al lado de Yesung en el
sofá. Por supuesto que ella sabía. Donghae se pasó una malo por su cabello. –No sé donde
está. ¿Cómo se supone que voy a saber?-
-No lo sé, ¿Porque es tu novia?- Jungsoo dijo sarcásticamente. No sabía acerca de Hyukjae,
pero sí sabía sobre Victoria, así que su hermano tendría que agarrarse de sus pelotas.
-Dejalo en paz, Jungsoo.- Yuri le dio un codazo. Ellos se sentaron en el otro sofá, y su mamá
estaba al lado de Jungsoo.
-En realidad, por eso es que vine, para hablarles de eso. Me alegro que todos estén aquí.-
Donghae se sentó en la última silla, porque si no lo hacía, probablemente sus piernas le
fallarían. Su padre miró hacia abajo. Yesung asintió, como un pequeño apoyo. Sohyun le dio
otra sonrisa. Jungsoo rodó los ojos como si dijeran, finalmente, cuando no tenía ni una idea de
todo lo que Donghae estaba a punto de decir. Pero Yuri… podía jurar que le dio un gesto de
apoyo también. Quizás por algo más que solo lo que tenía que decir sobre Victoria. ¿Sohyun le
dijo?
Su madre… ella solo se veía realmente confundida. Muy pronto tendría el corazón roto.
Donghae se froto las manos y su primer pensamiento fue… Ojalá Hyukjae estuviera aquí. No
era justo para el otro hombre hacerle pasar por esto, pero Donghae deseó tenerlo aquí para
que lo apoyara. Sería muchísimo más fácil con Hyukjae de su lado. Esa era otra primera vez.
Nunca hubo alguien a quien buscara por apoyo de esta manera.
-Les he estado mintiendo a todos por un tiempo.- Porque no iba a echarl por la borda sus
hermanos y a sus esposas por saber. –No estoy orgulloso de eso, pero vino de no querer herir
a nadie…de no querer decepcionarlos.-
-Victoria y yo… no hemos estado saliendo desde hace un tiempo. Creo que ambos nos dimos
cuenta no mucho después de que nos juntamos que era más miedo que amor de verdad.-
-Donghae no te entiendo.- Su madre negó con la cabeza. Jungsoo le coloco una mano en su
rodilla.
-Le pedí que no le dijera a nadie. Sabía…- Sabía que él era como el bicho raro en cuanto a los
hijos Lee se trataba. Y estando con Victoria haría a sus padres felices. Les haría sentir como si
no estuviese pasando la vida por desapercibida como ellos pensaba que hacía. –Mamá, sabía
que te lastimaría…-
-No tanto si me lo hubieses dicho desde el principio, en vez de hacerme creer una mentira
por…¿por cuanto tiempo, Donghae? ¿Cuánto tiempo he pensado que estabas enamorado de
Victoria cuando no lo estabas?- Sus ojos estaban llenos de lagrimas.
mie**a. Sabía que esto iba a ser duro, pero nada comparado a lo verdadero. A la abrumadora
sensación de culpabilidad que roía en su interior. –Desde hace mucho tiempo. Tampoco es
culpa de Victoria. Ella quería decirte. Y le pedí que no lo hiciera.- Porque había sido un alivio no
tener a su mamá sobre su espalda a cada rato sobre enseriarse. Ella estaba feliz sabiendo que
salía con Victoria. Claro, estaba la cosa de los niños, pero no lo presionaba tanto con eso tan
seguido. Y pretendiendo que con Victoria siempre ha sido sencillo porque eran cercanos. Pero
Donghae nunca espero enamorarse por alguien más y haber embarrado todo.
-Oh, no le estoy echando la culpa. Estoy enojada contigo, Donghae. Eres mi hijo. ¡Debiste
haberme dicho! Pensé…- Hundió la cara en sus manos y empezó a llorar. Los ojos de Donghae
también picaron. De verdad había arruinado esto
-Mamá, sé que es duro, pero se un poco más tolerante con él. Esto no ha sido sencillo para
Donghae. Metió la pata, pero eso vino de no querer lastirmarte. Solo es un cabezahueca y no
sabía que más hacer.-
Vio que Jungsoo se tensó, probablemente preguntando qué sucedía. Su padre aun no decía
ninguna palabra. Su madre secó sus lagrimas y levantó la cara, tan fuerte como siempre.
–Podrías decirme todo y así pueda patear tu trasero de una vez.- Dios, amaba a la mujer. Era
una buena madre. Ambos lo eran. Solo esperaba como el infierno que aceptaran lo que iba a
decir.
Donghae se levantó, agarró el taburete y lo puso en el centro de la sala. Tenía que sentarse
para hacer esto. Su pierna derecha se balanceaba arriba y abajo como loca. –Yo…- Tenía que
soltarlo. No era gran cosa. Ellos querían que se enseriara con alguien y ahora lo estaba.
Hubo un sonido de movimiento y vio que Yesung se levantaba, caminó hasta él y puso una
mano en su hombro. Nunca había amado a su hermano tanto como lo hacía en este momento.
Le dio la fuerza que necesitaba para continuar.-Conocí a alguien más. Hemos estado saliendo
por un tiempo. Por seguro, no les puedo prometer a donde irá esta relación…bueno, una vez
que les diga quién es, entenderán por qué, pero esta persona significa mucho para mí. Él
significa más de lo que jamás pensé que alguien pudiera.-
Jungsoo no quitaba sus ojos de Donghae. Yuri lo estudiaba como si le hubiese confirmado
algo, pero aun no estaba segura de que pensar al respecto. Su madre… bueno, se veía
confundida como el infierno—con los ojos rojos y sufriendo.
-¿Él?- Finalmente preguntó. -¿Eres gay? Es por eso que nunca te has enseriado con nadie?-
-No.- Donghae negó con vehemencia. –Quiero decir, estoy con un hombre, con Hyukjae, así
que supongo que eso significa que soy ¿gay…? O al menos bisexual, pero es algo que nunca
me había pasado. Nunca me he sentido atraído por otro hombre. No me había enseriado antes
porque…- Bueno, suponía porque no había conocido a la persona indicada. –Solo porque
nunca sentí la necesidad. Pero sí, estoy con Hyukjae. Victoria lo sabe, y está feliz por mí. Yo
solo…- Necesito que ustedes estén feliz por mí también.
La mama de Donghae se puso de pie. -¿Cuando vas a madurar, Donghae? Tienes treinta y dos
años. ¿No crees que es tiempo de que ya hayas madurado?-
Yesung hablo antes de que Donghae pudiera decir algo. –Mamá, es feliz. Demonios, pude ver
lo Hyukjae significa para él antes de que Donghae lo hiciera. Sé que es impresionante, pero…-
-Sí. Es impresionante, pero eso no es lo que me molesta. Si Donghae era gay, no hubiese
tenido problema con eso. ¡Solo que no puede tomar una decisión acerca de nada! ¿A cuántos
programas escolares fuiste antes de quedarte con mecánica de motocicletas?- Le preguntó.
-Tiene todo que ver con esto. Muchísimos, y eso no incluye trabajar con papá. Cada vez que
empezabas uno, nos decías que lo habías encontrado. Que estabas destinado a hacer eso. Te
emocionada, y luego nosotros nos emocionábamos, solo para que cambiaras de opinión. Te
relacionaste como un loco solo porque no podías enseriarte con una mujer tampoco. Luego
decidiste que tu mejor amiga era la mujer para ti y no me atreví a darme esperanzas. Sabía que
ibas a cambiar de opinión acerca de ella también, pero después de un tiempo… te creí. Tuve
esperanzas. Te enamoraste de las motocicletas y te quedaste con eso. Luego pensé que te
habías enamorado de Victoria y te ibas a quedar con ella también, pero obviamente era una
mentira. Y ahora se supone que voy a creer que de repente te diste cuenta que te gustan los
hombre y vas serio con Hyukjae cuando honestamente nunca has sido serio acerca d nada en
tu vida. Nada en verdad ha durado, Donghae… Yo solo pensé… Pensé que ya habías
madurado a estas alturas, pero veo que estaba equivocada.-
Cada una de sus palabras clavaba otro clavo en su pecho. ¿En verdad es así como ella lo
veía? En verdad es así como era? Nunca le había dicho que estaba enamorado de Victoria, o
que iban en serio, ella solo lo asumió. Con Hyukjae, él les estaba diciendo. Quería que
supieran.
-Te abalanzas a hacer cosas a toda velocidad solo para luego darte cuenta que no era lo que
querías, y ahora estás metiendo a Hyukjae en eso. ¿Tú también eres su primero?-
Donghae no podía responderle porque la verdad lo asustaba. Ella no podia estar en lo cierto.
Eso no podía ser lo estaba haciendo. Sabría algo como eso.
Jungsoo rió sin humor alguno. –Hermanito, te quiero, pero despierta. Era diferente con Victoria
al principio también. Trabajar con papá te haría feliz. La escuela de negocios era diferente.
Después fue ser bartender lo que amabas, o las computadoras. Todas fueron diferentes.
¿Cómo demonios es eso diferente?-
-Nunca dije que esas cosas fueron diferentes. Las intenté, sí, pero nunca dije que eran para
mí.- Y ahora ya se había enseriado—en ambas cosas, su carrera y con Hyukjae.
-Jungsoo, no creo que estés siendo justo.- Yuri lo interrumpió. –Si te soy sincera, no estoy
sorprendida por esto en lo más mínimo. Pensé que algo era diferente el día que Hyukjae vino.-
-Yo también.- Sohyun agregó. –Y cuando Hyukjae vino a hablar con nosotros en la cena la otra
noche, pude verlo. Obviamente Donghae significa mucho para él.-
Donghae agradecía el apoyo de Sohyun, pero esa no era la preocupación de su madre. Ella no
creía que a Hyukjae no le importaba Donghae. Ella pensaba que Donghae lastimaría a
Hyukjae. Que se abalanzó a esto con los ojos cerrados y que pronto se daría cuenta que no era
lo que quería.
Y sí se había abalanzado. Infiernos, había besado a Hyukjae antes de saber cómo se sentía.
Había empujado el tema del sexo, ha sido el que ha tomado iniciativa de todo. ¿Y si estaban en
lo correcto?
-Te amo, Donghae, lo hago. Y no tengo problemas con alguien siendo gay. Si te enamoras de
Hyukjae, está bien. Te apoyaré y le daré la bienvenida a la familia, pero te estaría mintiendo si
no admito que estoy preocupada. No piensas en las consecuencias de tus acciones.
Reaccionas. No tengo duda de que de verdad sientes que Hyukjae es importante para ti. Pero
estoy aterrada de que se encariñe y nosotros también, solo para que te descuenta que no era
lo que querías. Esa es la razón por la cual no puedo apoyar esto.-
Donghae no se podía mover. No podía hablar. Todo lo que pudo hacer fue cerrar los ojos y
esperar como el infierno que lo que dijo su mamá no era cierto. Nunca se perdonaría si lastima
a Hyukjae o a su familia.
Capítulo 28
Lógicamente, sabía que Donghae tenía un montón de cosas en su cabeza. Esperaba que la
razón por la que no lo haya llamado era porque no quería discutir esas cosas mientras Hyukjae
estaba trabajando, pero eso no lo detuvo de pensar lo peor.
Solo iría a donde Donghae cuando llegara a su casa. Eso era todo. Independientemente de lo
que pasara, Hyukjae tenía que saber la verdad. Podían hacer frente a lo que sea que haya
ocurrido, o alejarse, pero al menos Hyukjae no estaría perdido.
Unos minutos después se detuvo en su estacionamiento. A medida que las luces se movían
por el garaje, vio a Donghae recostado de esta. Levanto la mirada cuando Hyukjae aparcó y
sus ojos se encontraron.
Donghae parecía un desastre. Nunca lo había visto de esa forma, y al igual que eso, sabía que
las cosas estaban por cambiar. Que lo que sea que hubiese entre ellos podría estar terminando
cuando ni siquiera tuvieron la oportunidad de ver que era en realidad.
Tal vez era para bien. Aunque, el peso en su pecho no se sentía como si sería lo mejor, y
Hyukjae no se pudo mover. No hasta que Donghae asintió hacia la casa, como diciéndole que
fuera.
Fue.
-Hola.- Donghae pasó una mano por su cabello. Genial. Ambos estaban hacienda gestos
nerviosos. Eso no auguraba nada bueno. -¿Por qué te quedas ahí?-
Hyukjae casi lo abrazó, pero no lo hizo. Ahora mismo, no podía leer a Donghae y no estaba
seguro si era lo correcto de hacer. Estaban patinando una delgada línea. En la habitación, todo
era excelente. Su sabia Amistad, era fantástica. Era todo lo demás lo que aun tenían que
averiguar.
Donghae se encogió de hombros. –Acabo de llegar a casa y me di cuenta que debería esperar
por ti.-
Al carajo. Si esto era lo equivocado de hacer, pues que lo sea. Hyukjae dio un paso adelante,
justo en contra Donghae, en la oscuridad de su estacionamiento. La luna estaba brillante,
dándole luz suficiente para distinguir alguno de los rasgos de Donghae— su apenas saliente
vello facial, la curvatura de su mandíbula. El ceño fruncido en sus labios y la confusión en sus
ojos. -¿Esto está bien?- Preguntó mientras se acercaba más, una de sus piernas entre las de
Donghae, y la otra afuera. Sus cuerpos se tocaron. Hyukjae agarró su cara.
-¿Crees que esto es real, Hyukjae?- No había nada excepto pura honestidad en su voz. -¿Qué
estamos haciendo? Quiero decir. ¿Puede de verdad funcionar? ¿Es real? Siento que lo es,
pero ¿Que coño se yo?-
Este no era como Donghae, cuestionándose de esa manera. Él era el que se abalanzaba
primero, y preguntaba luego. O hacía preguntas, ignoraba las respuestas, y aun así se
abalanzaba. -¿Se acabó?- Hyukjae preguntó claramente. Luego, contuvo su jodida respiración
mientras esperaba por una respuesta. No podía ni siquiera pensar en el siguiente respiro hasta
que supiera.
-No lo sé. Ven, vamos adentro y hablemos.- Donghae se deslizo de Hyukjae y se alejó. Hyukjae
no tenía otra opción que seguirlo. Se sorprendió que cuando Donghae fue a casa de Hyukjae
en vez de la suya… y ahora estaba algo cabreado por eso. La mayoría de las veces estaban en
casa de Donghae, a menos que fuese un día libre y Hyukjae cocinara. ¿Estaba buscando un
fácil escape? ¿Diría lo que tuviese que decir y se iría? El Donghae que había llegado a conocer
no era un cobarde así. Hyukjae le patearía el culo si intenta convertirse en uno ahora.
Una vez que cerró la puerta detrás de él, Hyukjae prendió las luces, arrojo las llaves en la
mesa. -¿Qué pasa? Solo dime de una vez, Donghae. La forma en la que yo lo veo, o
averiguamos toda esta mie**a siendo honestos y hablamos sobre eso, o acabamos con esto.-
***
Aunque Donghae estaba en un humor de mie**a, no pudo evitar soltar una media sonrisa en
sus labios. -¿Te estás poniendo mandón, cierto?
Hyukjae intentó caminar hacia el sofá, pero Donghae agarró su brazo. –Me dijiste Hae.- No
sabía por qué le gustaba eso tan jodidamente tanto. No era como si fuese un nombre que la
mitad de las personas que lo conocían se lo decían. Sin embargo, Hyukjae nunca lo había
usado.
-Lo hice. Ahora dime qué coño pasó. He estado pensando en ti todo el día.-
Eso también le gustaba, le gustaba que Hyukjae lo tuviese en su mente. Pero luego las
palabras de sus hermanos y su madre aparecieron de nuevo. Sabía que no se lo dijeron para
herirlo, sino porque su familia era grande en cuanto honestidad. Le dijeron sus preocupaciones,
y ahora estaba asustado de que estuvieran en lo cierto. –Sentémonos.- Asintió hacia el sofá, y
se sentaron.
-Maneje todo el día. Está increíblemente precioso afuera. Quiero que vengas conmigo en mi
moto algún día.-
Hyukjae negó con la cabeza, y Donghae se dio cuenta que se había salido del camino.
-Fui a casa de mis padres cuando supe que estarían ahí. La casualidad de que Jungsoo, Yuri,
Sohyun y Yesung también estaban ahí. Le confeséa mi mamá lo de Victoria. Estaba
entendiblemente herida, se sentió traicionada y engañada…y.- rompió su corazón herir a si
madre de esa manera.
-No cambia en hecho de que lo hice.- Y que estaba preocupada de que Donghae lastimara a
Hyukjae también. –Les dije de ti. No quise seguir teniendo más secretos con ellos.- Y había una
parte de él que solo quería supieran acerca de Hyukjae. Que supieran que había encontrado a
alguien por el que de verdad se preocupaba. Puede que no sea Victoria, pero tenía a Hyukjae.
-Y en cierto modo, salió mejor de lo que pensé. No les molesta que seas un hombre. Tomara un
poco que se acostumbren, pero lo pueden aceptar. Puede que le haya mentido a mis padres,
pero sé que ellos de verdad hacen solo lo que me hace feliz.- Simplemente piensan que
Donghae no sabe como enseriarse con cualquier cosa. –Así que tú no eres el problema. Yo lo
soy.-
Hyukjae se acercó, pero Donghae lo apartó. Su cuerpo estaba nervioso, así que se puso de
pie, dando vueltas en la sala de Hyukjae. –He metido lapata muchas veces, Hyukjae. Nunca
me he tomado la vida muy en serio. Te conté sobre el asunto de las carreras. He jodido mi
camino con demasiadas mujeres como para contar. Me han tenido que pagar fianzas de
mierdas que no deberían haberlo hecho. Cuando enferme por primera vez, no lo tomé en serio
tampoco, y pudo haberme costado la vida. Soy jodidamente afortunado de estar todavía aquí.
Pensaron que ese sería mi llamado de atención, y la razón del por qué me enserie con Victoria.
Ahora saben que no íbamos en serio, mentí acerca de estar con ella, ah, y por cierto ahora
tengo un novio, y voy en serio con él. Puedes ver por qué no me creen.-
Cuando no obtuvo respuesta de Hyukjae, se detuvo de dar vueltas. Una voz silenciosa en su
cabeza estaba rezando porque Hyukjae no estuviese de acuerdo con su familia. Rezando de
que no estuvieran en lo correcto. Vio al hombre que puso toda su vida de cabeza. –Creen que
estoy solo jugando—o no eso, supongo, pero piensan que es solo otra forma de no tomar en
serio mi vida. Piensan que nos vamos a involucrar y que cambiara todas nuestras vidas y luego
solo lo superaré.- Estoy aterrado de que estén en lo cierto…
Se sintió como si toda una jodida vida pasó por delante antes de que Hyukjae hablara. -¿Les
dijiste que vas serio conmigo?-
Maldición si hombre no lo hizo sonreír de nuevo. -¿Eso es en lo que te enfocas en todo lo que
acabo de decir?-
-¿Alguna vez les dijiste que ibas serio con Victoria, o solo lo asumieron?-
Donghae se encogió de hombros. –No, nunca use las palabras.- Técnicamente nunca dijo que
iba en serio con nada antes de las motocicletas, y ahora con Hyukjae.
-¿Crees que esta es solo una manera de que evites sentar cabeza?-
La respuesta fue incluso más fácil. –Tanto que no puedo pensar claramente la mayoría del
tiempo. Es como si llenaras un lugar en mi vida que no sabía que necesitaba ser llenado.
Infiernos, ni siquiera sabía que estaba ahí hasta que llegaste y lo reclamaste. Quererte es la
única cosa de la que estoy segura. No estoy segura de cómo paso o por qué, pero sé que está
ahí.-
Hyukjae se sentía bien en una forma que nada en su vida había tenido. Era natural y
automático, y no podía imaginar su vida sin el otro hombre. –Aquí es cuando me dices que tu
también me quieres, Hyukjae.-
Dios mío, amaba a este hombre. ¿Amaba? Sí, pensaba que sí, y no lo asustó o hizo que
saliera corriendo. Hizo que Donghae deseara sostenerlo con más fuerza. –Eres el único riesgo
que he tomado, Hyukjae. Nada más podría lastimarme excepto tú.- Eso aun significaba que no
sería sencillo. Aun tenían muchas cosas que atravesar, pero ambos lo querían, y eso era todo
lo que importaba.
Donghae se apartó solo al momento que un gruñido sonó entre los dos. Hyukjae rió y preguntó.
-¿Comiste?-
Se intentó parar pero Donghae no lo dejó. A la mie**a la comida. En su lugar, quería que
Hyukjae lo tuviera a él como cena. –No quiero comer. Quiero que me lleves a tu habitación, que
me quites la ropa y luego me folles.-
No, eso era una mentira. Donghae no quería eso, lo necesitaba. Necesitaba que Hyukjae lo
reclamara, y le mostrara que todo estaría bien.
Capítulo 29
Aun tenían una millonada de cosas de que hablar, pero el pensamiento lógico voló de su mente
cuando Donghae le dijo eso. Se habían besado, frotado, y chupado el uno al otro como locos,
¿pero esto? El pensar en follar a Donghae, el agujero que abrazaba sus dedos tan
apretadamente, hizo que Hyukjae perdiera la cabeza. -¿Estás seguro?- Porque sabía que él
era grande...sabía que dolería. Infiernos, ni siquiera sabía si las personas disfrutaban el sexo
anal las primeras veces.
Ambos se pusieron de pie. Se besaron mientras tropezaban con el pasillo hacia el cuarto de
Hyukjae. No había hecho el amor desde su divorcio. Demonios, no había hecho el amor con
nadie más excepto con su ex; y pronto, con Donghae. Lo quería más de lo que pudiese decir
con palabras. Su polla goteaba pre semen mientras su corazón daba vuelcos tanto por la
emoción como por los nervios.
Lo había sentido antes, pero después de esto, Donghae sería suyo.
Tan pronto como llegaron a su habitación, ambos se quitaron los zapatos, sus labios seguían
unidos. Podía besar a Donghae toda la noche. Le encantaba la pasión y al hambre detrás de él.
La dureza, en la forma en la que Donghae lo tocaba y su mandíbula tan varonil.
Se alejó, besó el cuello de Donghae al mismo tiempo que empezaba a trabajar en el botón de
su pantalón. –No puedo creer que haremos esto. ¿Estás...?- Sí, tenía que soltar qué coño
estaba tratando de decir.
-Estamos bien. No te preocupes. Pero creo que estamos yendo muy lento.-
Hyukjae rio contra su boca mientras bajaba el cierre y metió su mano en la parte de atrás de su
pantalón, agarrando su muscular trasero y atrayendo a Donghae más cerca. –No puedo
esperar hundir mi polla dentro de ti.- Pasó un dedo arriba y abajo por la ranura del trasero de
Donghae, haciéndolo estremecer.
-Con esa polla gruesa tuya, vas a matarme. Sin embargo, la tomaré. Quiero. Nunca he querido
nada más que a ti y a esa polla tuya en mi interior.-
Hyukjae sacó la camisa de Donghae por su cabeza. Sentía como si estallaría por su piel,
estaba tan jodidamente necesitado.
Hyukjae beso su pecho. Frotó su mejilla con el escaso vello de ahí, lamió su pezón izquierdo.
–Sé... sé que con el tiempo, tú también vas a quererme. Vamos a llegar hasta ahí. Lo prometo.
Tomará un poco de tiempo, pero...- Sí quería, a pesar de que lo ponía nervioso al mismo
tiempo.-
Fueron esas palabras las que hicieron que Hyukjae se pusiera de rollidas. Donghae había
dicho que quería que se arrodillara, pero Hyukjae todavía no había estado debajo de él. Bajó
los pantalones y la ropa interior de Donghae y hundió la cara en su entrepierna. –Nada acerca
de ti es suave. Nada es femenino. Y me pone jodidamente salvaje. Me encanta todo de ti.-
Y luego chupo el pene de Donghae en su boca. Saboreo la sal en su piel. Chupo tan profundo
como pudo, deseando poder ir todo el camino hasta la base, hacer que sus labios toquen su
vello púbico mientras succionaba.
-Joder.- Donghae siseó. –Aun no. No me quiero venir hasta que tu pene este dentro de mi.-
Puso a Hyukjae de pie. –Puedes chupar mi polla toda la noche si quieres, pero en verdad
quiero sentirte dentro de mí.-
Hyukjae nunca lo había deseado tanto.
***
Se acostaron de lado, desnudos en la cama. Hyukjae lubricó sus dedos mientras Donghae
enganchaba su pierna en la cintura de Hyukjae. Se acercaron, el miembro de Hyukjae contra
él. Cuando Donghae sintió el frío, un dedo entrando en su agujero, se inclinó hacia adelante y
tomó la boca de Hyukjae. Nunca antes había amado tanto besar en su jodida vida.
-Es tan caliente apretado aquí. Voy a soltar mi carga tan pronto como entre.-
-Pateare tu culo si lo haces. Es mi primera vez. Más te vale que sea buena para mí.- Donghae
bromeó, y luego se estaban besando de nuevo. Hyukjae lo estaba volviendo loco. Su experta
boca, su duro cuerpo frotándose contra él, el dedo de Hyukjae en su culo.
Necesitaba ser follado. Necesitaba entregarse a Hyukjae en esa forma. –Otro... dame otro
dedo, bebé. Vas a tener que estirarme bien si voy a tomar tu polla.- Cosa que Donghae sabía
que no iba a ser fácil.
Hyukjae se dio la vuelta, se acostó encima de Donghae mientras besaba su pecho. –Tienes
que seguir haciendo eso. Hablarme sucio todo el tiempo. Haces que mi polla se ponga dura.-
-Tan engreído.- Hyukjae beso cada plano pezón. Pasó su lengua por todo el pecho de
Donghae; quería que Hyukjae lo lamiera todo. Amaba la sensación de su lengua en él.
Hyukjae bajó entre sus piernas, abriéndolas más. Sin sacar sus dos dedos, usó la otra mano
para agregar más lubricante, luego intentó trabajar con un tercer dedo. El agujero de Donghae
protestó mientras el resto de él gritaba, ¡sí! Hyukjae siguió trabajándolo hasta que pudo meter
el tercer dedo, pero fue difícil. Su agujero ardía mientras que el otro retorcía sus dedos en su
interior. –Joder... debimos haber conseguido un juguete o algo así para ayudar a relajarme.-
Los tres dedos no tenían el grosor del pene de Hyukjae y Donghae ya sentía dolor extenderse
en él, esperando por el placer.
-Tienes un agujero tan sexy. Me encanta verlo estirarse para tomar mis dedos. Es perfecto.-
Hyukjae beso la punta de su miembro y luego chupo la cabeza en su boca.
A Donghae le encantaba. Pensó que quizás podía vivir con su miembro en la boca de Hyukjae.
Mantener a Hyukjae con él y así podría chupar el pene de Donghae cuando sea que él quisiera;
como cuando se lo dijo antes—su propio chupapollas. Pero Donghae de verdad quería que lo
follara. Quería probar que podía entregarse a Hyukjae.
Hyukjae se sentó, agarró un condón y lo deslizo en su gruesa erección. Le dio un rápido beso
en sus labios y apoyó su frente en la de Donghae. –Yo... joder, te deseo tanto. Voy a
lastimarte.-
-Y también vas a follarme y a hacerme venir, así que hazlo.- Esta vez, él beso a Hyukjae.
–Hazlo.-
Donghae rio. –No sé. Solo vi las fotos.- Bromeó. Había leído, solo que no esa parte.
Hyukjae los cubrió a ambos con lubricante. Donghae apartó sus piernas tanto como pudo
porque... mie**a, otro hombre estaba a punto de poner su polla en su culo. ¿Cómo demonios
llegó hasta aquí?
Y luego Hyukjae estaba ahí, su cabeza en la entrada de Donghae mientras trataba de empujar.
Cuando se encontró con nada excepto resistencia, se apartó antes de intentar una segunda
vez. Donghae se empujó hacia abajo en la forma que había leído quizás para ayudar, tratar de
abrirse para Hyukjae, pero el último no se podía deslizar. No había nada sino presión.
Hyukjae empujo de nuevo y el dolor se extendió a través de Donghae, haciéndolo sisear, lo que
hizo que Hyukjae se apartara. –Vuelve.-
-Va a doler, Hyukjae, ambos sabemos eso. Todo irá bien.- Donghae se dio la vuelta, se puso en
cuatro con su trasero al aire, presentándolo a su amante. Dios, no sabía por qué necesitaba
tanto esto, necesitaba entregarse a Hyukjae, pero lo hizo. –Fóllame, Hyuk. Tómame.
Provocó un fuego en los achocolatados ojos de Hyukjae. Se lubrico de nuevo, trabajo sus
dedos en el interior de Donghae. Donghae se empujó hacia atrás, tratando de tener más de él
mientras Hyukjae lo estiraba a más de lo que había sido estirado antes. Sacó sus dedos,
remplazándolos con su miembro de nuevo, intentando violar la virgen entrada de Donghae.
-Estás tenso. Tienes que tratar de relajarte.- Le dijo.
No me digas que estaba tenso. Alguien iba a follarlo por primera vez. No importaba lo mucho
que quería, eso no significaba que no habían nervios. –Estoy tratando de relajarme.- ¿Cómo
relajaba su entrada?-
Se sintió como...infiernos, no quería decir cómo se sintió. Fue más que solo el ardor, el
estiramiento, mientras Hyukjae trataba de adentrarse. No pudo ni siquiera tomar toda la cabeza
antes de que el cuerpo de Donghae intentara rechazarlo, peleara contra él. Su cerebro le decía
que se apartara mientras que su libido rogaba por más, pero entonces Hyukjae estaba tomando
la decisión por él. Beso la espalda de Donghae, le acarició el culo. –No estás acostumbrado...
tienes que preparar los músculos. Es muy pronto. Quizás con juguetes, como dijiste... algo más
pequeño que yo pero más grande que mis dedos.-
Donghae cerró los ojos. Su pene se aflojó. Hubo un fuerte ruido en su cabeza antes de que la
palabra fracaso rompiera la barrera. De verdad necesitaba que Hyukjae lo reclamara. –Intenta
de nuevo.-
-Donghae.-
-Hyukjae.-
-No lo haré. Aun no. Estás muy apretado, muy tenso. Te lastimaré, y no puedo hacer eso.
Todavía puedo hacerte correr.- Beso su espalda de nuevo, calmándolo con su toque. –Dijiste
que puedo chuparte toda la noche. Déjame practicar y ver que tan profundo puedo llegar.-
-No quiero una mamada. Quiero follar.- Donghae cayó sobre la cama, la
palabra fracaso sonaba cada vez más fuerte en su cabeza. Cayó de espaldas, y colgó un brazo
sobre sus ojos. No había otro sonido en la habitación excepto la sus profundas respiraciones, y
los pensamientos corriendo por su cabeza. Estaba siendo un imbécil. Lo sabía. Hyukjae no se
merecía que actuara como un idiota malcriado. Era solo que... -Quiero esto contigo. He follado
con personas que me importan una mie**a.-
Hyukjae solo se acostaba con personas que le importaran. Una persona que le había
importado. Donghae no se había preocupado con quien follara, excepto con Victoria y eso fue
diferente. –Quiero saber cómo es estar con una persona que te importa. Es todo. Solo quiero
estar contigo. Quiero sentir tu polla dentro de mí. ¿Es mucho pedir?-
Hubo una pausa larga y Donghae sintió el silencio en sus huesos. De repente, el silencio había
sido mucho peor que el sonido en su cabeza.
Y entonces la mano de Hyukjae estaba ahí... en su brazo, quitándolo de lo su cara. –Entonces
tómame. Poséeme. Yo también quiero estar contigo. Puedes follarme.-
Capítulo 30
Hyukjae casi no podía creer sus propias palabras. Desde el principio, siempre había asumido
que empezaría follando a Donghae, y luego con el tiempo dejaría que Donghae lo poseyera.
Donghae quería que Hyukjae lo follara, y Hyukjae seguro como el infierno quería. Solo asumió
que así iría todo, pero las palabras de Donghae golpearon algo en él, cambiaron algo. No le
importaba como lo hicieran; solo sabía que deseaba a Donghae. Que se conectaran de esa
manera, conocerse de esa forma.
-No me digas lo que quiero. Te quiero. Eso es todo lo que importa.- Hyukjae lucho por apartar
sus miedos. Envolvió una mano alrededor del miembro de Donghae y lo masturbo, tratando de
ponerlo duro de nuevo.
-No queria que fuese de esa forma. Necesitaba que me poseyeras primero.-
-Lo sé.- Aunque no sabía por qué. –Sin embargo, esto es lo que tenemos.- Porque Hyukjae no
lo lastimaría. Había un daño real que podía causar, y la verdad era que, sería más fácil para
Hyukjae tomar a Donghae que de la otra forma.
-¿Estás seguro?-
-¿Que me dijiste? No me preguntes eso. Fóllame, Donghae. Es todo lo que quiero.- Hyukjae se
sacó el condón y lo arrojó a la papelera. Cuando se dio la vuelta, Donghae estaba arrodillado
en la cama en frente de él.
Hyukjae se subió de rodillas también, mientras sus bocas se movían juntas, y sus lenguas se
enredaban fuertemente. La erección de Donghae se pegó contra la de Hyukjae. No le tomo
mucho tiempo ponerse duro de nuevo.
Donghae tumbó a Hyukjae sobre su espalda, y este lo dejó. Cubrió el cuerpo de Hyukjae con el
suyo y el último lo dejó también—cada duro y muscular centímetro de él. Empujaron sus
miembros juntos, frotándose el uno al otro. Y luego el dedo de Donghae estaba en su anillo, y
de alguna manera con lubricante, cuando Hyukjae ni siquiera se había dado cuenta que lo
había hecho.
-Va a jodidamente matarme estar ahí. Probablemente quiera estar ahí toda la noche.-
-Sí...- Hyukjae siseó, tensándose un poco cuando Donghae agregó un segundo dedo. El ardor
estaba ahí, el estiramiento, y luego -¡Joder!- Más grosor, mientras Donghae usaba tres dedos
en él. Cada vez que follaba con los dedos a Hyukjae, hacia tijeras con ellos, estirando su
entrada. El ardor estaba ahí, pero entonces... este era Donghae dentro de él. Preparándose
para tomarle.de alguna forma hizo las cosas más sencillas, hizo que el placer superara el dolor.
Sin embargo eso no significaba que no tenía ninguna preocupación.
Hyukjae envolvió una mano en su propia erección, necesitando algo de fricción, pero Donghae
le dio un manotón. –Deja tu polla quieta. Puede que todavía no pueda tomarla con mi culo, pero
aun es mía.-
-Entonces has algo con ella. Me estoy muriendo aquí.- Necesitaba algo para calmar sus nervios
con lo que estaba a punto de ocurrir—que Donghae estaba a punto de follarlo. –Te deseo.-
No tuvo que decírselo a Donghae dos veces. El hombre agarró un condón del cajón, se
enfundó a sí mismo, y luego vertió lubricante en su mano mientras masturbaba su miembro
cubierto con el preservativo. Habían hablado acerca de estar limpios, pero como todavía estaba
en terreno inestable, estaba agradecido de que ambos pensaron que los condones eran la
mejor opción. Aun así, Hyukjae fue a revisarse de nuevo desde la noche que vieron la porno,
solo para estar seguros.
-Que agujero tan estrecho. Voy a enloquecer aquí cariño. Date la vuelta. Pon tu culo en el aire
para que pueda jugar con tu major con tu polla mientras te follo.-
Hyukjae se dio la vuelta y...joder, estaba temblando, tanto por el placer como por los nervios.
-Está bien. Yo me ocupare de ti. Orgasmo celestial, Hyukjae. Déjame dártelo. Quiero dártelo.-
-Joder...joder, joder, joder.- Pero entonces... comenzó a empujar hacia atrás también. El ardor
estaba ahí, el estiramiento, y luego Donghae se deslizo un centímetro adentro. La cabeza de su
pene estaba dentro de su culo. –No te muevas. Todavía no.-
Donghae le dio un beso entre los omóplatos. –No lo haré. Dime cuando. No me moveré hasta
que me digas la palabra.-
-Dios, eres tan estrecho. No puedo esperar a entrar por completo. Sentir mis bolas chocar
contra las tuya. Eso es lo que harán, y te gustará, Hyuk. Los dos sabemos lo mucho que te
gusta que juegue con tu saco.-
-Ah, mie**a.- Todo el cuerpo de Hyukjae se encendió en llamas y se empujo hacia atrás.
Instantáneamente el dolor lo recorrió. Donghae maldijo, pero luego...luego el dolor cesó y
Donghae enterró sus bolas profundamente en el trasero de Hyukjae. –Oh, joder. Donghae,
estás dentro de mí.-Es diferente...bueno pero diferente. Se sentía lleno en la mejor forma
posible. Pero no era suficiente. Ahora quería más. –Fóllame. Dame lo que dijiste.-
Sus uñas se hundieron en la caderas de Hyukjae mientras se salía casi por completo antes de
volver a meterlo nuevamente—fuerte y rápido. Una y otra vez sin parar. Sus cuerpos chocaban.
Sus bolas se golpeaban con cada embestida... y le encantó. Le encantó la punzada de dolor y
la recompensa de placer.
Sus bolas ya estaban llenas y apretadas contra su cuerpo. Donghae aumentó la presión al
mismo tiempo que empuñaba el miembro de Hyukjae. Con cada bombeo de las caderas de
Donghae, el placer se construía cada vez más fuerte. Hyukjae no podía retenerlo. Lo trabajaba
al mismo tiempo que sus embestidas, y antes de saberlo, se dejó ir. Sintió su entrada apretarse
mientras su pene disparaba por todo el lugar. Su esperma cubrió toda la mano de Donghae,
creando lubricante mientras lo seguía masturbando.
Donghae lo embistió más profundo, y más fuerte. Se tensó detrás de Hyukjae, agarrando su
culo al ras de su cuerpo mientras que gemía y llenaba el condón dentro de él
Cayeron en la cama, en una masa de sudor y cuerpos musculosos. –No me puedo mover. Ni
siquiera puedo encargarme del condón. Estoy chorreando semen por toda tu cama.- Donghae
respiró detrás de él
-Entonces mi semen también estará ahí.- Pensó que fue increíblemente perfecto, sus cuerpos
enredados, sus sudores mezclándose, y ahora también su semen. El hombre detrás de él tenía
a Hyukjae pensando en toda clase de pensamientos que nunca antes había considerado. Le
daba ganas de estar sucio, pero también quería a Donghae en una forma que nunca había
hecho con nadie.
Hyukjae rio entre dientes, y después respondió honestamente. –La conexión... saber que
estabas dentro de mí...es algo que nunca había conocido. Nunca me había sentido tan
conectado a alguien como lo hice cuando estabas adentro.
-Disculpa que no hayas podido tomarme. Odio que no pude entregarme primero, en la manera
que pensé que haría. Lo arreglaré. Lo haré para que puedas tomarme.-
-No hay nada que arreglar.- Iba a suceder con el tiempo, pero Hyukjae no lo lastimaría. Se giró
para verlo a la cara. –Sin embargo, eso fue jodidamente sexy, me encantó.
Agarró el condón que se había deslizado, lo arrojó en la papelera y luego envolvió un brazo
alrededor de Donghae. Lo miró a los ojos. –Me estoy enamorando de ti. No sé qué significa
para nosotros, o como te sientes al respecto, pero pensé que deberías saber.-
Donghae pasó una mano por el cabello de Hyukjae. –Creo que yo también me estoy
enamorando de ti.-
El pecho de Hyukjae se hinchó, haciéndolo sentir jodidamente invencible. ¿Cómo pudo hacer
que este hombre se enamorara del?
En un mundo perfecto, eso sería todo lo que importaba. Sin embargo Hyukjae no era estúpido.
Sabía que el amor no arregla todo.
***
Donghae tenía un humor de mie**a. No debía tenerlo. Era lunes, el único día libre que ambos
compartían, y había tenido su miembro en el culo de Hyukjae dos veces en los últimos días.
Había tenido los mejores orgasmos de su vida, y durmió con Hyuk todas las noches. Se rieron,
se besaron, y se abrazaron. Estaba en su primera relación verdadera, y era con un hombre
increíble con el que disfrutaba pasar el tiempo, incluso cuando no lo follaba.
Pero nada de eso acababa con el hecho de que no había hablado con sus padres desde que
se fue de su cada. Y Hyukjae le había dicho a la mamá que quería que lo conociera. Ella había
tenido un leve infarto y no siquiera sabía que estaban juntos.
Ah, y de repente al parecer no servía para el sexo, porque no podía entregarse a Hyukjae. Si
iba a ser gay, quería ser gay correctamente. Quería que Hyukjae lo tomara, en la manera que lo
hizo con él. Infiernos, Donghae lo necesitaba. Le había preguntado a Hyukjae más de una vez
al día para intentarlo de nuevo, pero todo el tiempo le decía que no.
-¿Que sucede? ¿Por qué estás tan de mal humor?- Hyukjae preguntó desde el asiento del
conductor.
-¿En serio tengo que responder eso? Estamos en camino a una tienda para adulto para
comprar un consolador y así entrenar mi culo para tomar tu polla.- Al parecer no solo no
tomaba la vida en serio y tenía el potencial de lastimar a los que le importaba, sino que ni
siquiera podía ser un hombre gay correctamente.
-Aww. No te sientas mal, bebé. No es tu culpa que tenga una polla monstruosa.- Hyukjae
bromeo, obviamente para aligerar el ambiente. Ese era el trabajo de Donghae. Y le molestaba
que tampoco estaba haciendo eso.
Cruzó los brazos y no respondió. Hyukjae no lo entendía. Ni el mismo Donghae entendía, pero
esta cosa del sexo era algo muy importante para él.
-Oye, ¿Qué pasa? ¿Por qué te estás tomando estoy tan seriamente? Son juguetes. Será
divertido. Nunca he jugado con juguetes sexuales.-
Eso hizo que Donghae se girara en la dirección de Hyukjae. -¿Nunca?- Y los juguetes no eran
el punto; era el hecho de que Hyukjae no lo pudiera follar.
-Tu secreto está a salvo. Y sí, los juguetes son divertidos si no los necesitas. Yo los necesito, lo
que significa que no estoy haciendo algo bien. Y eso no me gusta.-
Hyukjae suspiró mientras salía de la autopista. Había recorrido una hora lejos de casa porque
ambos eran u gallinas y no querían encontrarse a nadie que los conociera. –Tengo un pene
grande y tú tienes un agujero estrecho. Ambas son cosas buenas. No estás haciendo nada
mal. ¿Qué otra cosa es?-
Lo Segundo que Hyukjae dijo, Donghae se dio cuenta que estaba en lo cierto. Eso
definitivamente no era la única cosa que lo molestaba, sino que no estaba seguro como
expresar que era.
Donghae dejó caer la cabeza de nuevo al asiento, girándose para mirar a Hyukjae mientras
manejaba. Dios, el hombre era realmente sexy. –Yo solo... quiero algo para que sea más
sencillo. Sea correcto. Hasta ahora hemos tenido que lidiar con asustar a nuestras familias, y
problemas sexuales. ¿Será que solo alguna de esas jodidas cosas puede salir exactamente
como se supone que debería? Simplemente quiero entregarme a ti. Eso es. Quiero demostrarte
que de verdad estoy en esto contigo. En un cien por ciento.-
Y ahí estaba la verdad de Donghae. Hyukjae debió haberse dado cuenta porque se paró en el
primer estacionamiento que encontró y apagó el motor. –No tienes nada que demostrarme,
Donghae. Te lo dije la otra noche. Lo entiendo. Nada está garantizado, pero confío en ti. Sé que
no estás jugando conmigo. Sé que me deseas tanto como te deseo a ti. Sea o no sea capaz de
follarte de inmediato no importa. Estamos en esto juntos. No hay duda de eso en mi mente, no
importa que pase.-
Y así como así... un poco de la preocupación desapareció. Donghae sintió su pecho más ligero,
y su cabeza no estaba tan llena. –¿Así que, piensas que eres mejor siendo gay que yo?-
Donghae le guiño un ojo.
-Ven acá y bésame.- Sería su primer beso afuera en la luz del día, donde cualquiera pudiese
verlos. –Estás a punto de entrar a una tienda sexual conmigo para comprarme un tapón anal,
un consolador o algo así. Puedes besarme. Ven acá.
Hyukjae sonrió y se inclinó. -¿Un tapón anal, huh?- Preguntó contra los labios de Donghae
antes de besarlo.
Cuando se separaron, Donghae dijo. –Bueno, obviamente preferiría tener tu polla, pero esa
cosa es jodidamente grande. Independientemente, va a doler. Los sabemos eso. Es un rito de
iniciación, creo.
Hyukjae ignoró la segunda parte de lo que Donghae dijo. –Te gustará cuando lo podamos
conseguir.-
-No alardees.-
-No lo hago.-
-¿Los mejores hombres gay o los mejores jodidos hombres gay?- Bromeó-
-Ambos.-
Capítulo 31
En público.
Consoladores.
-¿Caballeros, puedo ayudarles a encontrar algo?- Hyukjae se congeló con la voz masculina
detrás de él. Sabía que tenía que voltearse y responderle al empleado que les habló, pero no
podía hacerlo. Date la vuelta, Hyukjae. No es la gran cosa. Estoy seguro de que ha visto tantas
cosas locas trabajando aquí que esto no es nada.
-Estoy tratando de buscar algo que ayude a entrenarme para tomarlo a él.- Eso fue suficiente
para hacer que Hyukjae volteara rápidamente y ver a su amante. Deja que Donghae lo explique
todo.
-¿Qué?- Donghae lo miró inocentemente. –Es verdad. Estoy muy seguro que será obvio que
pasa algo cuando hagamos la compra.-
Por primera vez, Hyukjae vio al empleado que les había hablado. Era más joven, quizás
empezando los veintes. Tenía el cabello castaño, llevaba delineador, tenía tatuajes y un sticker
en su camisa que decía, -¡Pídeme recomendarte mis productos favoritos!-
-¿Cuales son tus productos favoritos?- Donghae le preguntó, y Hyukjae rodó sus ojos. Solo
Donghae podía meterlo en esta situación.
-Síganme. Mis productos favoritos podrían serles de ayuda.- Está bien, así que era seguro
asumir que podría ser gay, o al menos bisexual.-
Ah joder. Por supuesto tenía que decir algo como eso. Espero por Donghae para que dijera
algo, y no lo decepcionó. -¿Sungki? No me jodas, Yo...-
-No, está bien. Digo, ¿Un gay llamado Sungki? Es perfecto ¿Cierto? Es un rompehielo genial.
Mi nombre me ha hecho ligar más veces de las que puedo contar.-
Hyukjae rodo los ojos mientras que Sungki dio una suave risa y luego comenzó a caminar de
nuevo, Donghae su lado, y Hyukjae detrás de ellos.
-Somos nuevos en esto... Bueno, no en el sexo, pero ninguno de los dos ha estado con un
hombre antes. No esperaba que esto sería un problema.- Donghae le dijo, porque obviamente
Sungki tenía que saber todos los detalles. Jodido Donghae.
-No. Nunca nos habían gustado los hombres antes de conocernos. Nos dejó como jodidas
piedras, ¿Verdad, Hyuk?- Miró a Hyukjae y le guiñó un ojo. Algo le dijo que Donghae sabía
exactamente lo que estaba haciendo. El muy bastardo disfrutaba avergonzarlo. Hyukjae iba a
matarlo.
-Sí, pero estoy seguro que Sungki no quiere todos los detalles.-
-Estoy seguro que a Sungki no le molesta para nada. Soy todo oídos. Por favor continua.-
Sungki sonrió. Hyukjae alzó los brazos. Genial. Justo lo que necesitaba, dos hombres
divertidos haciéndole pasar un infierno mientras compraban consoladores.
Conocía a Donghae lo suficiente para ver que era solo su forma de tratar de lidiar con todo. El
hecho de que no pudiera tomar a Hyukjae lo molestaba muchísimo. Agrega la discusión con su
familia el otro día, y sabía que Donghae solo quería olvidar y tratar de hacer las cosas lo más
natural que pudiera.
Hyukjae aceleró, envolvió un brazo alrededor del hombro de Donghae y empujó a su... novio
más cerca. – Lamento decepcionarte, Sungki, pero voy a tener que mantenerle la boca cerrada
en este caso. Es obvio, soy el aburrido de la relación.-
Hyukjae se tropezó, haciendo que Donghae hiciera lo mismo. Lo que acababa de decir había
sido la cosa más fácil del mundo.
-No, no aburrido. No hay nada en ti que sea aburrido.- Donghae dijo, y se dio cuenta que le
acababa de dar algo que necesitaba. Había estado lo suficientemente cómodo con él para decir
que estaban en una relación, y tocarse en público. Con los temores de lo que su familia dijo,
quizás necesitaba eso más de lo que Hyukjae se había dado cuenta.
-No les voy a mentir, duele. Especialmente las primeras veces. Tuve suerte. Conocí a un
hombre que de verdad sabía lo que hacía. Me mostró como disfrutar ser follado.- Sungki se
cruzo de brazos.
-No tengo dudas de que voy a disfrutarlo, si alguna vez puedo tomarlo.- Donghae respondió, y
Hyukjae no quería nada más sino que esta conversación terminada. ¿En serio Donghae tenía
que compartir todo esto con el tipo que trabajaba en la tienda sexual?
-Estoy seguro que Sungki está bien.- Sungki le guiñó un ojo a Hyukjae, claramente disfrutando
avergonzarlo.
-Así que, ¿Te tomo algo de tiempo?- Donghae le preguntó. –Porque Hyukjae pareció disfrutarlo
la primera vez.- Donghae sonrió, obviamente feliz consigo mismo.
-Sí, Donghae, lo entendemos. Tienes una polla mágica. ¿Podríamos dejar de hablar de nuestra
vida sexual?- Hyukjae tuvo que confesar, se contuvo de reírse. Donghae siempre encontraba
una forma de hacer todo más divertido.
Donghae y Sungki rieron, y Hyukjae quiso patearles a ambos el culo. Finalmente, Sungki volvió
al tema de su compra.-Probablemente debería volver al trabajo. Entonces, ¿Qué tan grande es
lo que estamos buscando? ¿Y solo quieren un consolador? ¿Algo que vibre? ¿De doble punta?
Para el placer de ambos. Lo que sea que quiera, lo tenemos.
Y de esa manera, Hyukjae estaba avergonzado nuevamente. Pero no Donghae; él solo agarró
su brazo y los acercó más. –Vamos, bebé. Vamos a ver lo que podemos encontrar.-
***
Donghae compró dos consoladores, un tapón anal y más lubricante. No tenía idea si iba a
utilizar todo, pero no quería correr ningún riesgo. Iban a resolver este problema, y lo iban a
arreglar lo antes posible.
Unas horas después, llegaron a casa y a la cocina de Hyukjae mientras cocinaba la cena.
-Ven a ayudarme un momento.- Hyukjae lo llamó. –Revuelve esto.- Le tendió un tazón. –No
pares hasta que te diga. Se joderá la consistencia.-
Donghae se hizo cargo de revolver la mezcla blanca. -¿Cómo te diste cuenta que amabas
cocinar?- Preguntó. Sabía que Hyukjae fue a la escuela culinaria justo después de la
secundaria, así que parecía que siempre lo supo. Donghae nunca había estado tan firme de
una decisión como Hyukjae lo había estado, tanto con Jieun como con su carrera.
Enviaba a Hyukjae por eso. Envidiaba a Jieun que lo había tenido por tanto tiempo, incluso si
no se dio cuenta de lo bueno que tenía.
-La he amado por tanto tiempo que pueda recordar. Solía ayudar a mi mamá cuando era joven.
Las chicas eran todas mayores, y mi madre las quería en la cocina con ellas. Ella tiene esas
ideas muy tradicionales sobre los roles de género. Quería a las chicas con ella, pero luego me
dejaba sentarme alrededor después de la escuela, sin hacer nada. A veces ayudaba a papá
con las tareas de afuera, y lo disfrutaba. También me gustaba estar al aire libre, pero mientras
mis hermanas se quejaban sobre ayudar con la cena, yo le preguntaba para ayudarlas. Mamá
lo encontraba divertido al principio, pero luego se convirtió en otra cosa. Nos volvió más
cercanos en muchas formas.-
Hyukjae se encogió de hombres, pero Donghae vio la gran importancia que tenía para él.
Puede que él no concuerde con su mamá en muchísimas cosas, pero eran cercanos. Lo
mataría si ella no aceptara su relación.
-Y probablemente muy pronto estabas haciéndote cargo y mostrándole a todos como se hace,
supongo.- Donghae le guiñó un ojo.
-Eh. No sé acerca de eso. Aunque, lo disfruté—ofreciéndolo a personas que amo. Así es como
me siento cocinando. Le doy a las personas algo que necesitan. Me hace sentir bien.-
Hyukjae hacía que Donghae se sintiera bien. Todo acerca del lo hacía. –Así que, ¿Entonces fue
automático? Nunca hubo otra posibilidad para ti que no sea la escuela culinaria?-
-Nop. En realidad no. Supongo que quizás pretendí que si había cuando era joven... como que
no estaba completamente seguro, pero lo estaba.- Hyukjae mezcló ingredientes en otro tazón.
Donghae no tenía idea que estaba haciendo, pero tampoco quiso preguntar. Así estaría
sorprendido.
-¿Lo mismo con Jieun?- Donghae sintió una puñalada en su pecho con la mención de la ex
esposa de Hyukjae.
Otro encogimiento de hombros. –La amaba, así que sí, supongo. No siempre fue en la forma
que termino. Fuimos felices en cierto punto. Ahora, cuando miro hacia atrás, me doy cuenta
que probablemente no fui feliz en la manera correcta. Creo que nos casamos porque éramos
todo lo que conocíamos. Nos amamos, pero creo que quizás por un largo tiempo no estábamos
enamorados. Sin embargo, no me di cuenta en ese entonces. Infiernos, creo que no me di
cuenta hasta que te conocí. A mamá nunca le gustó, pero la aceptó. Era buena con Jieun,
aunque para mí, nunca escondió el hecho que pensaba que Jieun no era suficientemente
buena para mí. No pensaba que ella, y cito, "poseía las cualidades adecuadas en una esposa".-
Hyukjae rio. Donghae no lo hizo. Estaba completamente seguro que tampoco poseía ninguna
de esas cualidades, la más grande siendo que él no era y nunca sería una esposa. Novio, sí,
pero él no era una mujer.
Hyukjae lo miró, y Donghae creyó oír la pregunta en su voz. –Sí, lo hizo. Quizás le lleve un
poco de tiempo, pero nos aceptará por la misma razón.-
No se escuchó tan seguro acerca de eso como Donghae necesitaba que se escuchara.
-¿Cuando crees que las cosas empezaron a ir cuesta abajo con Jieun?- Preguntó.
Hyukjae se movió hacia el gabinete, tomó unas especias y las mezcló. –Sabes, no le puedo
echar toda la culpa. Puedo echarle la culpa de engañarme, pero no de todo. Eso es otra cosa
que no me había dado cuenta hasta hace poco. Los padres de Jieun eran como los míos, en
algunos aspectos. Nunca se preocuparon por mí, solo que no lo ocultaron tan bien como mi
mamá lo hizo. Después de que obtuve mi título, trabajé como chef, y después continué con mi
maestría. Siempre supe que querría mi propio restaurante, y quería todas las habilidades que
podía aprender, así que trabaje muy duro. Aun pagando esa mie**a, por cierto; eso y el
restaurante.- Hyukjae rio y luego continuó.
Creo que en parte lo hice porque quería probarle a sus padres que era digno de ella...Jieun es
de una muy rica y engreída familia. Pero en realidad, me encantó. Lo quería, pero creo que
Jieun comenzó a sentirse descuidada. Esa fue la primera vez que me engañó. No me dijo hasta
más tarde, pero me había pedido pasar más tiempo conmigo, que ahora veo fue por el
sentimiento de culpa.- Le echó un vistazo al tazón de Donghae.
-Revuelve un poco más rápido, por favor. De todas formas, intentamos restablecer la relación,
cuando ni siquiera sabía que había sucedido. Aunque, me había dado cuenta que nos
habíamos distanciado, y no quería eso. No quería que mi matrimonio fracasara. Pronto, era ella
con las horas cada vez más largas. Nunca considere que me engañaría hasta el día que llegue
a casa y me dio los papeles de divorcio. Me dijo que se iba a mudar con su novio, quien
descubrí que era su segunda aventura.
-Dios.- Donghae no podía imaginar pasar por eso. Lo hizo sentir agradecido que nunca se
había relacionado seriamente con nadie.
-Todo pasa por una razón, Donghae. No lo vi en ese entonces, pero ahora lo hago. Dos
minutos con ese tazón y después me lo das. ¿Qué hay de ti? Cuéntame más sobre tu y
Victoria?-
Donghae se apoyó en el mostrador. –Nos conocimos en noveno grado. Ella era nueva. Empezó
a salir con ese tipo que luego decidió que no quería salir con ella y le contó a toda la escuela
que le había dado una mamada debajo de las gradas-
Donghae le guiñó un ojo. –No todos somos tan inocentes como tú. Así que, sí, la fastidiaron.
Cosas típicas de mujeres. Le dijeron zorra. Les dije que Songkyu era un mentiroso saco de
mie**a, que me estaba escondiendo debajo de las gradas para escaparme de clases y escuche
que él le había pedido una mamada y ella dijo que no. Él quedo en vergüenza e inventó el
rumor, luego todos lo fastidiaron a él en lugar de ella.-
Hyukjae camino hacia él. –Me encanta esa historia. Son cosas como esas que me encantan de
ti. Eres un buen hombre, Lee Donghae.- Le dio un rápido beso a Donghae y agarró el tazón de
sus manos antes de alejarse para terminar la comida. Donghae solo se quedó ahí
preguntándose cómo diablos consiguió ser tan afortunado, porque estaba enamorado del
hombre que estaba en la cocina con él también.
Capítulo 32
Cenaron juntos y hablaron de todo. Después, se ducharon por separado. Hyukjae se aseguró
de hacerse cargo de todo lo que necesitaba para su noche, y sabía que Donghae había hecho
lo mismo.
Antes de que se dieran cuenta, estaban desnudos en la habitación de Hyukjae, y sus comprar
del día puestas sobre la cama. –Me volví a hacer los exámenes.- Hyukjae confesó.
-No quería asumir, y no estoy diciendo que deberíamos hacerlo sin nada, pero toma, para que
sepas.- Hyukjae sacó los resultados de la gaveta y se los mostró.
Hyukjae asintió. -Así es. No hay nadie más para mi, Donghae. Tú eres para mí.-
Hyukjae amaba escuchar eso. –Hay cuatro pollas y un tapón anal en la cama con nosotros.
Esto también es otra primera vez para mi.- Bromeó.
Donghae no respondió a eso, solo se acostó y dijo. –Usa el más pequeño en mi primero.
Después pasaremos al más grande, y luego espero poder tomar la verdadera.
Hyukjae tenía otra cosa en mente. Se agachó y besó a Donghae, saboreando la boca del otro
hombre con su lengua antes de retirarse para decir. –Una vez me dijiste que jugaste con tu
propia entrada para prepararte para mí. Te dije que quería verte, pero nunca me mostraste.
Quiero verte esta noche, Donghae.
Una gran sonrisa se extendió por la cara de Donghae. –Te estoy corrompiendo, y creo que me
gusta.-
-A mí también me gusta.-
-Aunque, te tienes que masturbar. Quieres que me folle para tu, entonces al menos tienes que
masturbarte mientras lo hago. Quiero ver que tanto te excito.-
-Está bien.- Hyukaje agarró el lubricante, cubrió su mano y empezó a trabajar su miembro. No
quitó los ojos de Donghae mientras el hombre se acostaba y agarraba el consolador y el
lubricante. –Espera déjame ir al otro extremo de la cama. Quiero verlo entrar.-
Hyukjae se movió a la pata de la cama. Observó como Donghae abría sus piernas, frotando su
entrada con un dedo. –Oh, joder, eso es sexy.- Masturbó su miembro más rápido.
-No has visto nada todavía, bebé.- Donghae empujó dos dedos dentro de su rosada entrada.
Los extendiéndolos y follándose mientras veía a Hyukjae masturbarse.
Pre semen corrió por el falo de Hyukjae al mismo tiempo que se trabajaba. –Eres tan
jodidamente sexy. Creo que no sabía que era sexy antes de ti.- Donghae era la persona más
sexy que había visto. No podía quitar los ojos del hombre.
-Tú también.-
Hyukjae hizo una O con sus dedos alrededor de la base de su pene, interrumpiéndose antes de
volver a empezar a masturbarse. Donghae seguía follándose, seguía metiéndose los dedos por
Hyukjae, porque lo quería dentro de él. Hyukjae no podía esperar estar ahí, sentir a Donghae
desde adentro, pero no lo haría hasta que Donghae estuviera listo.
Siguieron masturbándose, mirándose antes de que Donghae dijera. –Estoy listo para más.-
Agarró el más pequeño de los consoladores, lo lubricó, y luego lentamente estiró su entrada
mientras lo metía.
-Oh, joder. Eso es sexy. Sácalo. Déjame ver como te complaces con ese.-
Donghae lo hacía mientras lo decía, metiéndose el consolador antes de volverlo a sacar. Fue el
espectáculo más erótico que Hyukjae jamás había visto. Tuvo que agarrar sus bolas para
volver a retenerse de venirse.
-Dios, Hyukjae. Estoy tan lleno, estirado, y necesito más. Quiero tanto que este seas tú. Quiero
ser completamente tuyo.- Metió y sacó el consolador.
Por mucho que Hyukjae quisiera eso, habló con la verdad. –Eres mío. Eres todo mío.-
Donghae se folló más rápido. El saco de Hyukjae se sentía como si iba a explotar.
-No te vengas. Todavía no. Te deseo.- Donghae sacó el consolador, tomó el tapón, lo lubricó y
lo empujó dentro de sí mismo.
-Dios Santo. Joder, es tan caliente.- Hyukjae casi se corrió por la vista.
-Está a punto de ponerse más caliente. Te voy a follar mientras tengo esto en mi culo, y lo
sabrás a pesar de que es mi polla en el tuyo, estoy haciendo todo lo que puedo para estar listo
para tomar el tuyo.-
***
Era extraña... la sensación de algo alojado en su interior. Una parte de él se preguntó si debería
estar avergonzado, pero no lo estaba. No con Hyukjae.
Donghae agarró las piernas de Hyukjae lo empujó. Se acostó sobre su espalda fácilmente.
Donghae se acostó entre sus piernas, metiendo su lengua en la boca de Hyukjae. Frotó su
miembro contra el caliente y lleno saco. –Lo quieres ¿Cierto?- Preguntó.
-No tanto como yo te quiero a ti. Te rogaría para que me follaras ahora mismo, pero sé que
dirías que no.- Si estuviera siendo sincero, admitiría que el conocimiento casi lo mata. Nunca
había tenido que rogar por eso, pero lo haría por Hyukjae.
-Tengo que agarrar un condón.- Giró hacia la mesita de noche, pero Hyukjae agarró su brazo.
-Estás limpio. Estoy limpio. No quiero a más nadie sino a ti. Solo hazlo.-
El corazón de Donghae casi dejó de latir. –Nunca he follado a nadie sin nada.-
Odió que Hyukjae no pudiera decir lo mismo. Por supuesto que no podía; había estado casado.
Donghae quería. Lo quería muchísimo. –Sabes que no tocaré a nadie más mientras estamos
juntos. No te engañaré.- Confirmó.
-Y te dije que confiaba en ti. Fóllame, Donghae, antes de que tenga que usar uno de esos
consoladores en mi.-
-Oh, Dios. La sensación de que envuelvas mi polla, sin nada entre nosotros, y el tapón en mi
culo...No voy a durar mucho cariño.- Ya sentía el cosquilleo formándose. Sentía sus bolas listas
para descargar. Este era Hyukjae...y nada entre ellos mientras hacían el amor. Al mismo
tiempo, Hyukjae sentía la conexión de ser llenado que añoraba para sí mismo.
Donghae bombeo sus caderas tan rápido y fuerte como pudo. Uso sus brazos para sostener
las piernas de Hyukjae fuera del camino. –Mastúrbate. Estoy un poco ocupado aquí.- Bromeó.
Hyukjae gimió, envolvió una mano en su erección y comenzó a masturbarse. En cuestión de
segundos, espeso y blanco semen salió expulsado de su pene con cada una de las embestidas
de Donghae. Verlo, llevó a Donghae al límite. Se dejó ir, vaciando sus bolas dentro del culo de
Hyukjae, llenándolo
Lentamente, salió, viendo su semen escurrirse de la entrada de Hyukjae y corriendo por sus
piernas, y que lo parta un rayo si su polla no se levanta de nuevo.
Se acostó sobre el pecho de Hyukjae, tomando su boca, sabiendo que nunca querría a nadie
más sino a este hombre. Ya era hora de que esto quedara claro en la vida de todos. No le
importaba que tan duro fuera para los demás, tenían que aceptarlo. Porque Donghae no iba a
dejar ir a Hyukjae.
Capítulo 33
A pesar de que Eunji era la mayor de los Lee, y Hyukjae era el menor, siempre había sido el
más cercano a ella. A medida que crecían, ella siempre era} la que estaba a su lado. Le ayudo
cuando su mamá se había enojado tanto por proponerle matrimonio a Jieun a tan corta edad.
La enfrentó por la manera en la que había tratado a Hyukjae como si no tuviera remedio y
también por ponerlo en un pedestal por ser el único varón.
Hyukjae le había dicho que quería encontrarse con ella en privado, así que escogieron un día
en el que los padres de su esposo cuidarían a los niños, y Hyukjae se acercó a su casa.
Sus jodidas manos no paraban de temblar. Esta sería la primera vez que en la que en realidad
le contaría a alguien en su vida personal que estaba en una relación con otro hombre. Y no
estaba seguro de cómo lo tomaría.
-Hyukjae, pareciera que fueras a vomitar por toda la casa. ¿Qué sucede?- Eunji le preguntó
mientras abría la puerta.
-Mentiroso.- Lo interrumpió.
Eunji frunció el ceño llevando su cabello atrás de su oreja. –Hyukkie, me estás asustando.
¿Qué pasa?-
No lo había llamado así desde que era un niño. –Ven. Vamos a sentarnos. ¿Tienes café?-
Los dos caminaron a la cocina y prepararon una taza de café antes de sentarse en la mesa.
Hyukjae sopló. Dio un trago. Volvió a soplar. Bloqueado.
Estaba siendo una jodida gallina.
Se recostó de la antigua silla de madera y vio a su hermana. –Estoy en una relación con mi
vecino.-
Otra vez frunció el ceño ¿Vecino? –De acuerdo... no estoy segura de por qué es la gran cosa.
Sé que mamá se pone cómica sobre quién es suficientemente buena para su muchacho, pero
eres un hombre maduro. Estás soltero. Tienes todo el derecho de estar en una relación si eso
es lo que quieres.-
El agarre en la copa de Hyukjae fue más fuerte, pero no le dio la espalda a su hermana cuando
dijo. –Vecino... Es un hombre, Eunji. Estoy en una relación con otro hombre.-
Si este no fuera un momento tan serio, se reiría por su expresión. La boca de Eunji se abrió
tanto como sus ojos. Nunca en su vida había sorprendido a su hermana. Déjaselo a Donghae
ser el que lo hacía por él. Siempre le daba nuevas experiencias a Hyukjae, incluso cuando no
estaba cerca.
-Oh... ¿Eres gay? Nunca lo supuse. ¿Eso fue lo que te causo problemas con Jieun?- Su voz
sonaba lejana, como si se fuera a la deriva mientras hablaba. Hyukjae no creía que se diera
cuenta, aunque no creía que lo hiciera a propósito.
-Supongo que gay es como se le llama. Estoy enamorado de otro hombre, pero eso no causo
los problemas entre Jieun y yo. Nunca me había fijado en otro hombre antes que él. No sé... No
sé qué es todo esto con él. Es solo... lo correcto.- No había otra palabra para esto que esa. Por
primera vez desde que Hyukjae le dijo, apartó la mirada. Se inclinó hacia adelante con sus
codos sobre la mera y su cara en las manos. Solo pasaron unos minutos antes de que volviera
a hablar. –Estoy muerto de miedo, Eunji. Tengo miedo de lo que esto significa. Tengo miedo de
los cambios en mi vida. Tengo miedo porque no estoy seguro de como mi familia va a
reaccionar... pero nada de eso es suficiente para alejarme de él. La idea es inimaginable. No
importa si no comprendo nada. Simplemente es lo que siento.-
Cuando el silencio se prolongó, Hyukjae apartó las manos de su cara y vio a su hermana de
nuevo. Eunji siempre era la fuerte. En muchos sentidos, la más fuerte de los hijos Lee. Era
realista y no se dejaba llevar por sus emociones; pero ahora, cuando la miró, vio su mentón
temblar y lagrimas corriendo por su cara. Estaba triste... dolida, haciendo que su estómago se
revolviera. No esperaba esto de ella. No pensaba que perdería a Eunji. Quizás había una
posibilidad con el resto, pero no con ella. –Eunji...No hagas esto. Te necesito.-
-Lo sé. Ambos lo sabemos.- Todo esto era una experiencia de aprendizaje tanto para Hyukjae
como para Donghae.
-Va a ser difícil para mamá lidiar con esto. Nunca he sido otra cosa sino honesta contigo, y no
voy a cambiar eso ahora. No estoy segura de que ella sea capaz de aceptar esto. Luchó para
aceptar a tu esposa, y esto es... es un hombre. Sé que no debería importar. Amor es amor;
pero a ella si le va a importar.-
Era completamente el momento equivocado para esto, pero Hyukjae sonrió. Tampoco era un
hombre cualquiera. Era Donghae. Donghae, el que reía a cualquier hora y sin escrúpulos.
Decía cosas inapropiadas, y no se tomaba la vida en serio. Su madre odiaría esas cualidades
en cualquiera...pero esas son las que agarraban a Hyukjae y lo sostenían. Son las que lo hacen
reír todo el jodido día desde que lo conoció. –Va a ser aun peor cuando lo conozca.-
Ni siquiera era una pregunta para él. –Sí. No soy estúpido. Sé que esto no será lo que quiere o
espera. Sé que va a tener problemas con esto. Estoy seguro que no será la única, pero nunca
había estado tan seguro de algo en mi vida.-
Hyukjae no sabía que necesitaba tanto que su hermana sonriera hasta que finalmente lo hizo.
–Entonces supongo que vamos a hacerla entender, Hyukkie. Estás enamorado de él. Lo puedo
ver en tus ojos. Vamos a hacer que funcione. No importa qué, queremos que seas feliz. Y
parece que este hombre lo hace. Eso es todo lo que me importa.-
-Lo hace.- Hyukjae asintió, se acercó a su hermana y la acogió en sus brazos. –Gracias, Eunji.
Te necesito a mi lado en esto.-
Empezó a llorar de nuevo mientras se abrazaba a él más fuerte. –Siempre estoy de tu lado.
Eres mi hermanito. El niño prodigio. Nuestra familia no estaría completa sin ti.-
***
Donghae fue a su oficina en su hora del almuerzo. Hyukjae estaba hoy con su hermana, y
Donghae nervioso como el infierno por él. ¿Y si su familia no los aceptaba... y si Hyukjae
tampoco lo hacía? ¿Y si todo esto era mucho para él y decidía echarse para atrás?
-Dios, me estoy convirtiendo en un idiota.- Donghae agarró su teléfono y llamo a Victoria.
Contestó el teléfono diciendo: –Sabes, he escuchado que todas las mujeres quieren a un
hombre gay como su mejor amigo. Todavía no estoy muy segura que es lo que tiene de
especial. Hasta ahora, es lo mismo que tener a cualquiera de mejor amigo. ¿No se supone que
deberías hacer algo interesante?-
Donghae rodó los ojos. Por supuesto Victoria tenía que decir algo como eso. – Ja Ja. Eres
chistosa. ¿Eso es verdad? ¿Las mujeres quieren a un gay como mejor amigo?-
-No sé. He escuchado cosas como esa. Podrías ser mi nuevo juguete reluciente.-
-Que te den.-
El humor de Donghae se levantó mientras se reía de ella. –Victoria, eres una cara de culo.-
Sabía que estaba bromeando, pero hablar de sexo era lo último que había hacer. Incluso si era
con ex ligue femenina. Donghae pasó una mano por su cara. –Por favor, no hablemos de sexo.
No quiero ir con eso hoy.-
Victoria se detuvo por un segundo antes de decir: -Wow. Esto es nuevo. Así que, ¿El sexo no
es bueno eh? Quien iba a pensar que el vecino caliente Hyukjae no iba a ser bueno en la
cama.-
Dios, iba a matar a esta mujer. Donghae se quejó. –En primer lugar, por favor deja de decir que
mi novio es caliente. Lo es, pero me molesta que lo digas. En segundo lugar, Hyukjae no tiene
ningún problema en la cama. Me hace venir tan fuerte que hace que mi cabeza de vueltas. Él
no es el problema, yo lo soy.- mie**a. No había querido decir eso. Sabía que Victoria nunca lo
olvidaría.
-En primer lugar, no vengas todo prehistórico conmigo. Hyukjae está bueno. Eres mi mejor
amigo. Que le diga caliente no significa nada. En segundo lugar, awww, le dijiste novio! Y en
tercer lugar, ¿Qué sucede, Hae? Hay un gran porcentaje de la población que puede responder
el hecho de que no tienes problemas en la cama, y yo soy una de ellas. Lo que es otra razón
por la cual no deberías preocuparte si le digo que está caliente. Tiene que vivir con el hecho de
que dormimos juntos y estuvimos en una relación. Eso no puede ser fácil para Hyukjae.-
Joder. Estaba en lo cierto con eso. Odiaba cuando Victoria tenía la razón. Y sí, esta cosa del
sexo lo estaba realmente molestando. Intentó que Hyukjae no supiera que era un gran
problema para él, pero lo era.
Por mucho que no quería compartir su vida sexual con Victoria, era la única persona que tenia.
–No he podido aceptarlo dentro de mí. Se siente como si el bastardo estuviera partiéndome en
dos, y ahora se rehúsa a intentarlo.- Paso una mano por su cara. –Ugh. Lo deseo, Victoria. Lo
hago. Joder, odio no poder entregarme a él. Quiero decir, Dios, yo fui quien lo empujó a esto.
Yo lo besé primero y ahora ni siquiera puede follarme. No quiero... no quiero que piense que no
quiero esto, a nosotros. Quiero que sepa que estoy en esta relación tanto como lo está él.-
Victoria respiró pesadamente a través del teléfono. –mie**a, Hae. No deberías ocultar ese
corazón tan grande que tienes detrás de risas y la pretensión de no tomar las cosas en serio.
Eres humano como el resto de nosotros.-
-Actúas como si no te importaran las cosas, pero si te importan. Hyukjae lo hace. Eres tan
inseguro como el resto de nosotros. Hyukjae sabe como te sientes. Sé que nunca lo habías
visto de esta forma, pero el sexo no lo es todo. No es lo que importa. Como lo tratas es lo
importante. Lo tratas bien y eres justo con él, y sabrá que estás en esto tanto como él lo está.
No será así por siempre. Van a resolverlo. Mientras tanto... si él necesita...-
Donghae escucho el humor en su voz y rió. -¡Manos atrás! Hyukjae es mío. Y gracias. No sé
qué haría sin ti.-
-Soy muy Buena. ¿Has hablado con la familia desde que les contaste?-
Así de rápido, el peso en su pecho estaba de vuelta. –Solo con Yesung y Sohyun. Bueno, Yuri
llamó una vez, pero la mayoría solamente Yesung y Sohyun. Yesung llamó esta mañana.
Quiero que Hyukjae y yo vayamos a casa de mamá y papá a cenar este sábado. Dijo que sabe
que mamá me extraña, pero que es tan terca como yo y no dará el primer paso.-
Sí, lo sabía. Al menos la parte de la testarudez. –Dijo que solo estaba dolida por ti, y por las
mentiras. Y está confundida. Todavía no cree que vaya en serio. Al parecer le dijo a Yesung
que piensa que todavía no me he dado cuenta de lo que estoy haciendo, que no me doy cuenta
que esto es solo otro divertido experimento para mí...- Donghae se detuvo. Creyó. Sentir el
dolor en su pecho y la rabia por sí mismo. -¿Tu no crees que tenga razón, verdad? No piensas
que estoy usando inconscientemente a Hyukjae como excusa para no enseriarme, y para
simplemente... no lo sé... jugar.- Porque la verdad era que a Donghae siempre le había gustado
jugar. Y esa verdad nunca lo había molestado hasta ahora.
Sabía que Victoria tenía razón. No esperaba que esto fuera tan duro, las consecuencias que
acarreaba; no solo entre Hyukjae y él, sino también con las personas que les importaba.
Capítulo 34
Era sábado. Donghae estuvo trabajando la mayoría del día en su tienda, y luego iban a ir a la
casa de los padres de él para cenar. Hyukjae estaría mintiendo si no admitiera que no estaba
jodidamente nervioso. Era la primera vez que conocería a la familia de Donghae como su...
¿Pareja? Supuso que era una palabra tan buena como cualquier otra, y saber lo confundida
que estaba la familia de Donghae sobre ellos no ayudaba.
No solo eso, sino que el lunes iban a ver a su madre—juntos. Sin embargo, Lee Jaekyung no
estaba al tanto de ese hecho. Eso quizás hacia a Hyukjae un bastardo—que estaba llevando a
Donghae—pero la verdad era que lo necesitaba allí. Y quería que su madre lo conociera sin
una casa llena de gente. Realmente esperaba que viera todas las cosas geniales en Donghae
como él lo hizo. Eso era todo lo que quería.
Decir que los próximos días serían de estrés inducido era un eufemismo.
Hyukjae cocino un gran almuerzo que no tenía que ver con su negocio, así que ya que no tenía
a nadie con quien comerla...
Se bañó.
Se vistió.
Se arregló.
Comió.
Vio el reloj.
Estaba terriblemente inquieto como para solo sentarse en la casa toda la tarde, por lo que
envolvió algo de comida en un envase, fue a su carro y manejó hasta la tienda de Donghae.
Donghae tenía que comer. Y Hyukjae sabía que usualmente no comía sino hasta alrededor de
la una, así que esperaba llegar antes de la hora. Si no, bueno, no era gran cosa ya que
igualmente lo saco de su casa antes de que se volviera loco.
Las puertas del garaje estaban abiertas cuando Hyukjae se estacionó. Vió a Donghae de
inmediato, sentado al lado de una moto en una rampa con sus manos debajo de ella.
A diferencia de la otra vez que estuvo ahí, había al menos otras cinco personas—algunos
trabajadores—y al parecer un cliente que estaba ahí para revisar su motocicleta.
mie**a, ahora se sentía como un idiota por traerle a Donghae su almuerzo. Nadie aparte de su
familia y Victoria sabían de ellos. ¿Sería obvio por traerle un almuerzo hecho en casa?
Sí.
Volvió a mirar a Donghae, solo que esta vez éste estaba mirando su carro. No se había movido
de la moto, pero le sonrió y le hizo seña de que se acercada. Obviamente ya no se acobardaría
ahora, por lo que salió del carro dejando la comida en el asiento y acercándose.
-Hola.-
Donghae se puso de pie, había manchas de grasa y aceite en sus manos y pantalón antes de
acercarse. –Hola. ¿Qué haces por aquí?- Hablaban en voz baja, no lo suficientemente fuerte
para que la gente en el garaje los escuchara.
-Genial. Estoy hambriento.- Donghae observó las manos de Hyukjae. -¿Dónde está?-
Ah claro. Otra vez sintiendose como un idiota. –Lo deje en el carro. No estaba seguro si
querías que lo trajera en frente de todos. Sé que hemos hablado un poco de eso...- Joder. ¿Por
qué era tan difícil? –De hacer nuestra relación más obvia, pero no estaba seguro si las
personas de aquí deberían saberla, o si queríamos esperar un poco más antes de hacerla
pública o no. Yo...-
-¿Hyuk?-
-¿Qué?-
-Advertencia justa para que esta vez no me golpees. Te voy a besar y les voy a decir que me
trajiste el almuerzo. Comeremos en mi oficina y luego todos aquí sabrán. ¿Esta bien?-
A Hyukjae le gustó como eso sonó más de lo que debería. –Sí, está bien. No sabía cómo te
sentías al respecto.-
-Hasta este momento, yo tampoco sabía.- Y luego Donghae hizo exactamente lo que dijo. Se
acercó y presionó sus labios a la boca de Hyukjae—solo unos suaves besos y se separó.
Cada uno de los ojos en el garaje estaba sobre ellos cuando se voltearon. -Todos. Hyukjae se
sentía desnudo, a cielo abierto, expuesto; pero no se apartó.
Hubo unos asintiendo, unos murmurando está bien, pero Hyukjae se pudo dar cuenta de que
todos estaban impactados. Bienvenidos al jodido club.
-Voy a limpiarme. Nos vemos en la oficina.- Donghae entró sin más palabras por lo que
Hyukjae no tuvo otra opción sino ir de nuevo al carro, agarrar la comida e ir a la oficina de
Donghae.
Hyukjae entró y dejó el envase en su escritorio antes de sentarse en una de las sillas.
Se acababan de besar en frente de la gente de su trabajo. Eso significaba que todo se estaba
volviendo más real.
-Costillas de cerdo ahumadas y manzana con papas asadas al ajillo y coles de bruselas
bañadas con vino tinto.-
-Vas a hacer que engorde.- Donghae bromeó, como si no se hubieran besado en frente de su
tienda. –Gracias por esto. Aunque desearía que hubieras traído el tuyo para comer conmigo.-
-¿Cómo haces eso? ¿Solo te lanzas, reaccionas y no piensas en las consecuencias?- Hyukjae
preguntó, envidioso de la habilidad de Donghae de ser tan despreocupado.
Donghae abrió el envase de comida y se recostó. –Supongo que no me tomo nada en serio. Al
menos eso es lo que mi mamá piensa.- Su voz estaba llena de una tajante irritación.
-Jódete, Donghae. No confundas el significado de mis palabras. He lidiado con esa mie**a
desde Jieun e incluso con mi familia. Y no lo voy a lidiar contigo.-
-mie**a.- Donghae negó con la cabeza y se rascó la nuca. –Tienes razón. Lo siento. Estoy
nervioso por lo de esta noche por lo que estoy al borde. No quise pagarla contigo. En cuanto a
la otra cosa, no lo sé. Quizás mi mamá está en lo cierto y solo actúo y no me tomo las cosas
suficientemente en serio. ¿Fue tan malo? ¿Lo que hice afuera? Estaba tratando de demostrar
que estamos siguiendo hacia adelante y que estoy bien con ellos. Quiero a nuestra relación.
Para hacer eso, la gente necesita saber. Pensar demasiado no cambiará nada, pero si no
quieres eso, dímelo ahora.-
-No.- Hyukjae negó. No es eso. Envidio eso de ti, siempre vas a toda velocidad. No te
preocupan las mierdas de la manera que lo hago yo.- Hyukjae deseaba ser un poco más de
esa forma. Estaba tratando de hacerlo.
-No siempre es algo bueno, y a veces me hace meter en problemas. No quiero meterme en
problemas contigo, Hyukjae.- La inseguridad de Donghae se mostró brevemente.
-No lo harás.- Hyukjae dijo, muy en serio. Joder, amaba a este hombre, Su reacción de hoy le
recordó por qué. –Yo también estoy nervioso.-
Hyukjae se carcajeó, negando. De alguna manera no pensaba que las cosas irían en esa
dirección. No importaba como fuera Hyukjae, sabía lo mucho que la mamá de Donghae amaba
a Victoria, y lo mucha que quería que su hijo también amara a Victoria.
***
La conversación fue leve mientras Donghae comía. Era de esperarse, se imaginó. Tenían
muchas cosas en su cabeza. Después de comer, acompañó a Hyukjae hasta su carro, le
agradeció y le dijo que lo vería en unas horas.
Donghae miraba mientras Hyukjae se alejaba, se paró en el estacionamiento por unos minutos
antes de tener las bolas de ir a adentro. Hyukjae estaba equivocado sobre él. Claro, a menudo
solo actuaba, pero pensaba las cosas; por lo general luego de hacerlas.
De verdad esperaba que a los hombres en su taller no les importara una mie**a.
No cambiaría nada, pero de verdad quería que ciertas partes en su relación con Hyukjae
tengan una tranquila transición. No quería perder a personas por algo que no debería importar,
¿Por qué demonios a la gente le importaba a quién él o cualquier otra persona amaba?
Todos estaban tranquilos cuando regreso a la tienda. Todos trabajaban en sus motos, y
Donghae volvió a trabajar en la suya. De vez en cuando se sentía observado. Se volteaba a
ver, pero quien sea que lo miraba apartaba la vista.
Después de una hora de silencio, Donghae no lo pudo soportar más. Se levantó de un salto.
–Muy bien, vamos a escuchar. Si alguien tiene un problema a) jódanse, y b) quiero saberlo
ahora mismo. Vamos a poner las cosas sobre la mesa y luego se acabó. Hyukjae es mío, es mi
novio. Fin de la historia.-
-No tengo problema con eso. No me importa quién está o no está contigo. No me lo esperaba,
pero no me interesa. ¿Tienes mi Allen Wrench?- Jiyong preguntó.
-Tengo mi propia Allen Wrench, cabrón. No necesito la tuya.- Donghae le sonrió, agradeciendo
el hecho de que Jiyong no estaba convirtiendo esto en más de lo que debería ser.
-Para mí tampoco es un problema.- Dijo uno de los trabajadores de medio tiempo, Seunghyun.
–Diblos, parece que tienes una buena novia. Cocina para ti, te la trae al trabajo. ¿Ves? Siempre
supe que era mentira cuando decían que una persona es una relación de gays no era una
mujer y el otro un hombre. Apuesto que nunca tiene dolor de cabeza cuando te lo vas a follar.-
Seunghyun rió, y todo dentro de Donghae se puso rígido.
-¿Que mie**a acabas de decir?- Su garganta estaba tan apretada que duramente pudo sacar
las palabras.
-¿Qué?- Seunghyun respondió. –No me van a decir que todos ustedes no lo estaban
pensando. Y tú.- Vió a Donghae. –No me puedes decir que así no es como funciona. Desearía
que mi mujer me trajera el almuerzo al trabajo.-
Donghae no se dio cuenta que se había movido hasta que tuvo a Seunghyun contra la pared,
su antebrazo contra la garganta de el último.
-Apártate, Jiyong. Esto es entre nosotros.- Empujó más contra la garganta de Seunghyun. –No
sabes nada de él. No te atrevas a hablar de él de esa manera otra vez, ¿me oyes? Se requiere
más de un hombre tomarlo que darlo, y déjame decirte, su polla me vuelve loco. Hyukjae es
todo un hombre. Mucho más que tú desgraciado.-
Donghae se alejó, y luego agarró su cuello. -¿Qué carajos? Solo te estaba jodiendo. No quise
decir nada de eso.- Seunghyun dijo.
El pecho de Donghae dolía por respirar tan fuerte. Una parte de él sabía que Seunghyun solo
era un jodido idiota que no lo hizo con esa intención, pero no cambiaba la forma en la que se
sentía. Le patearía el culo al hijo de perra si volvía a decir algo sobre Hyukjae.
Aun así, muy en el fondo sabía que esto era más sobre él y sus problemas. Donghae no era ni
la mitad de hombre que Hyukjae era.
Capítulo 35
Algo no estaba bien con Donghae. Hyukjae lo supo al segundo que había llegado a casa luego
del trabajo, y se hizo cada vez más obvio a medida que iban en camino a casa de sus padres.
-Desearía que hubiéramos venido en mi moto. De verdad necesito mi jodida moto.- Donghae
dijo desde el asiento de copiloto mientras se estacionaba en la casa.
Eso fue definitivamente dirigido hacia él, porque sabía que Hyukjae no hubiese querido manejar
la maldita cosa. –Pude haber venido en mi carro y tú pudiste haber venido en tu moto.-
-Claro, porque eso se hubiese visto genial. Estamos tratando de darle una buena impresión a
mi familia. Venir en vehículos separados sabiendo que vivimos al lado ayudará enormemente
nuestro caso. Mamá, no pudimos decidir que ruta tomar, así que vinimos separados.-
Hyukjae no apagó el carro. Silenciosamente contó hasta cinco para calmar su frustración. –No
sabía que la velada era para hacer una buena impresión. Pensé que era simplemente para
pasar tiempo con tu familia y mostrarles que nos queremos el uno al otro.-
-¿Mostrándoles que no pudimos ponernos de acuerdo en que carro venir?-
-¿Entonces el resto de la noche será sobre la fachada que estamos haciendo para tu familia?
Házmelo saber de antemano si se supone que debo pretender que me gustan ciertas cosas
que a ti también, o estar de acuerdo con todo lo que digas. Me gusta estar al tanto por
adelantado.-
-No pretendas que no sería lo mismo si vamos a tu casa. Hyukjae, mis padres saben. Tu
mamá, no.-
Hyukjae dejó caer su cabeza contra el asiento. Ya entendía. Ambos estaban al borde. Habían
hecho las cosas públicas en el trabajo de Donghae, iban a ver a su familia esta noche e ir a
casa de la madre de Hyukjae el lunes. Tenían muchas cosas en la cabeza, pero la pelea lo
estaba enloqueciendo.
-Acabo de salir de un matrimonio donde peleaba muchísimo con mi esposa hasta el final. No
quiero pelear contigo. Si tienes algo que decir, dilo. Si hice algo mal, dímelo. Si estamos yendo
muy rápido, dímelo. Quizás debería irme. Probablemente es muy pronto para esto.-
Hyukjae retuvo un gruñido cuando dos mujeres aparecieron en la ventana del pasajero,
esperando por Donghae. –Tus cuñadas te están esperando. ¿Qué quieres que haga?-
-Sal del carro. No puedes irte ahora.- Donghae abrió la puerta y plasmó lo que Hyukjae pudo
claramente ver como una falsa sonrisa. -¿Me extrañaron tanto, uh?- Le preguntó a Sohyun y a
Yuri, ambas lo abrazaron, pero luego miraron hacia dentro del carro como si estuvieran
esperando por Hyukjae.
Apagó el motor, respiró profundo, y les dio una falsa sonrisa para competir con Donghae.
Cuando salió del carro, las dos mujeres se le acercaron, abrazándolo una a la vez. –Me alegra
verte de nuevo, Hyukjae.- Yuri dijo.
Sohyun le habló al oído. –Todos son buenas personas. Entrarán en razón. Yesung y yo los
apoyamos.-
Agradecía eso, de verdad lo hacía. Pero si era sincero, hizo que Hyukjae volviera a ir a su carro
e irse. Todo lo que querían hacer era estar en una relación. ¿Por qué tenían que esperar que
las personas entraran en razón, o necesitar que los apoyaran? La única cosa que debería
importar era que se querían el uno al otro. Fin de la historia.
La cosa era que, sabía que sería mucho peor con su propia familia. –Gracias. Lo agradezco.-
-Está bien, señoras, sé que es sexy, pero denle un poco de espacio. Son peores que Victoria.
Si alguna empieza a llamarle vecino caliente, voy a perder la cabeza.
Las mujeres rieron. Hyukjae trató no quejarse. Donghae no lo miró.
Sohyun y Yuri abrieron camino para entrar, seguidas de Donghae y luego Hyukjae.
Yesung se reunió con ellos en la entrada, porque obviamente necesitaban ¿Qué? ¿Un pelotón
que les cubra las espaldas? Así era como se sentía.
Hyukjae vio como Donghae realmente se tensaba. Yesung no tenía nada sino apoyo en sus
ojos. Hyukjae pudo darse cuenta de que era similar a Donghae en lo de tratar de hacer reír a
las personas para cortar la tensión. Desafortunadamente, esta vez tuvo el efecto contrario.
-¡Yesung!- Sohyun le dio un jalón. –Ahora no.- Dijo murmurando, como si nadie podía oírlos.
Evidentemente, sintió la tensión entre él y Donghae.
-mie**a. Lo siento. Al parecer apesto en esto de romper el hielo. Se supone que es el trabajo de
Donghae.-
Donghae hizo lo que Yesung había dicho: tomo el papel el siempre tenía. –Podríamos tener un
problema. Parece que Yesung quizás se cambie para el otro equipo también. Lo siento por eso,
Sohyun. Todo lo que sé es que no comparto a Hyukjae.-
Nadie se rió.
***
Toda la velada fue un desastre. Donghae sabía que estaba siendo un imbécil con Hyukjae.
Debió haberle dicho lo que pasaba por su cabeza, pero ahora era demasiado tarde. Así que es
lugar, prácticamente lo ignoró toda la noche. No completamente. Volvió a presentar a Hyukjae a
sus padres como su novio, aunque claramente ellos ya sabían esa parte. Se hizo cargo de que
Hyukjae tuviera una bebida cuando la necesitara, y que se sintiera a gusto en ese sentido, pero
eso fue todo. Sus cuñadas le hicieron compañía a Hyukjae. Donghae no le agarró la mano o lo
tocó en toda la noche, cosa que sabía que de debería hacer. Quería demostrarle a su familia lo
que Hyukjae era para él, lo que significaba para él, pero estaba haciendo un mal trabajo en
eso.
-No me vengas con tonterías, Donghae. No soy estúpido. No me digas que ya estas dudando
del hombre.-
-A penas y le has dirigido la palabra en toda la noche. Estás dejando que Sohyun y Yuri lo
adulen como si a ti no te importara una mie**a.-
Donghae negó. –He tenido un mal día. Todos tenemos derecho a malos días, Yesung. Hyukjae
y yo estamos bien.-
-¡La cena está lista!- Su madre gritó, interrumpiendo su conversación. Donghae les demostraría
que todo estaba bien. Fue directo hacia Hyukjae, le intentó sonreír, y luego le agarró la mano. A
Hyukjae le tomó un minuto, pero se aferró y dejpo que Donghae lo ayudara.
-Ven, vamos a comer.- Odio el haber sido un miserable bastardo todo el día.
-Espero que te guste, Hyukjae. Es exasperante cocinar para un chef.- Donghae realmente
agradeció que su madre estuviera intentándolo. Esa era su forma de ser. Quizás este insegura
y molesta con Donghae, pero no se desquitaría con Hyukjae.
-Gracias. Estoy seguro que está fantástica. Es bueno tener una noche libre.- Hyukjae
respondió, y todos comenzaron a comer su lasaña.
Pasaron unos pocos minutos cuando su mamá habló de nuevo. –Que lastima que Victoria no
pudo venir hoy.-
-¿Qué?- Preguntó.
No, no lo está.- Donghae replicó. –Por mucho que todos queramos a Victoria, no es un
elemento básico en nuestras cenas familiares. No me gusta que la nombres de esa manera.
Hyukjae está aquí. Él es a quien quiero aquí. Demonios, Victoria está mucho más feliz
viéndome con Hyukjae que cuando estábamos juntos. Si no vas a respetarlo, entonces nos
vamos.-
Pudo sentir a Hyukjae tensarse a su lado, pero fue su madre la que habló. –Tienes razón. Lo
siento, Hyukjae. No quise faltarte el respeto. Eres un hombre muy agradable, me gustas
bastante. Yo solo... Por favor discúlpenme.- Se levanto y se fue del comedor. Todos estuvieron
en silencio por un minuto. Donghae sabía que debió haberle dicho algo a Hyukjae, pero no
estaba seguro qué.
-No es que tengamos algún problema con que Donghae sea gay, o contigo, Hyukjae. Solo
tienes que entender que Victoria ha sido parte de esta familia por años, y pensamos que ella y
Donghae estaban en una relación por más tiempo del que en realidad fue. Nos enteramos de
golpe que habían terminado hace meses, y que de repente está contigo. Solo estamos tratando
de dar sentido a todo eso.-
Lo cual era una metida de pata por parte de Donghae. Era su culpa y lo sabía. –Eso es culpa
mía, no de Hyukjae. No se lo merece.-
Por primera vez desde que lo vio en el trabajo, Donghae giró y de verdad observó a Hyukjae. A
sus oscuros ojos, los cuales estaban bastante perdidos ahora mismo. Al cabello que Donghae
a menudo acariciaba y a los labios que a menudo besaba. Al hombre que quería. Al hombre
que amaba. Lo acercó y le dio un beso en su frente. –He sido un idiota esta noche, y lo siento.
Ven, vámonos.-
Hyukjae le sonrió. –Primero anda a hablar con tu mamá. No estarás bien si no lo haces.-
Esas eran las palabras exactas que necesitaba escuchar. Donghae lo volvió a besas, esta vez
en la boca, donde Hyukjae le podía corresponder. –Gracias.-
-Así que Hyukjae, ¿Desde hace cuanto tienes tu restaurant?- Todos levantaron la vista con el
sonido de la voz de Jungsoo, y Donghae sabía exactamente qué significaba. Esa era su
manera de demostrar que aceptaba a Hyukjae como novio de Donghae. Creía en él y lo estaba
apoyando.
Recordó cuando su hermano le dijo que encontraría a una mujer que lo enamorara. Donghae
no le creyó, y estaba en lo correcto de no hacerlo. No sería para nada una mujer. Era Hyukjae.
-Lo siento.-
-También lo sé.-
-Aunque eso no cambia como me siento. todavía estoy molesta y confundida. Tengo miedo de
encariñarme. No me quiero enamorar de la idea de que te enseries con Hyukjae y luego esté
fuera de tu vida. Yo sé que no hay garantías en la vida—nada que diga que Yesung y Sohyun o
Jungsoo y Yuri estarán juntos por siempre—pero me preocupa mucho más cuando se trata de
ti. Me preocupa que nada será para siempre contigo, Donghae, y entonces esta noche... Quise
que me demostraras lo contrario, pero apenas hablaste con Hyukjae todo este rato. ¿Ya te
estás alejando?-
Donghae maldijo en silencio, entrelazó sus dedos detrás de su cabeza y alzó la vista al oscuro
cielo. Todo esto era su culpa. Dejó que su día arruinara las cosas. –No, no lo estoy. Es distinto
con él. Voy en serio con él. Sé que hoy no lo demostré muy bien, pero es cierto. También sé
que no te lo puedo hacer saber. Me creerás, o no lo harás. Pero ninguna me hará cambiar
como me siento con él.-
Le tomó unos minutos responder. –Y estoy intentando creer en eso, Donghae. Todo lo que te
puedo decir ahora mismo es que lo estoy intentando, y que te amo.-
Donghae giró hacia la puerta y se detuvo. –Yo también te amo, ma. Y para que lo sepas,
también lo amo a él. Es la única persona en mi vida que puedo decir que he estado
enamorado.-
Capítulo 36
Se quedaron en silencio todo el camino a casa. Hyukjae no estaba seguro que esperar cuando
se detuvieron en su estacionamiento. ¿Dormirían en sus respectivas casas esta noche? No
habían dormido separados en meses. Pero lo más importante, se preguntó qué diablos había
pasado hoy. Todo lo que sabía era que estaba cansado—mentalmente y físicamente. No quería
pelearle, ni siquiera preguntarle por su comportamiento.
Pero cuando apagó el carro, Donghae habló, respondiendo una de sus preguntas silencionsas.
-¿Tu casa o la mía?-
Un suspiro de alivio salió de sus pulmones. No había sabido lo mucho que necesitaba que
estuvieran juntos esta noche como claramente lo hacia. -¿La mia esta bien?-
-Claro.-
Hyukjae echo un poco de agua en su cara para espabilarse, orinó, se lavó las manos y luego
se cepillo los dientes. Cuando salió del baño, Donghae estaba acostado en la cama, con la
cabeza en las almohadas, sus brazos detrás de su cabeza, y mirándolo. –Lo siento.-
-También lo sé.- Ambos estaban en territorio desconocido, ambos tratando de abrirse camino a
través de las minas para encontrar la salida. -¿Paso algo en el trabajo cuando me fui?-
-Nada importante. Estaba siendo un idiota. Si hay alguna cosa que mi familia tiene razón, es
que las cosas me han salido fáciles. Apartando la aneurisma y la cirugía, no ha habido nada
por lo que en realidad haya tenido que pelear. Si algo no iba a mi favor, lo dejaba. No estoy
orgulloso de admitirlo, pero es la verdad. Cuando me enamoré de las motocicletas... eso fue
fácil. Salió natural. Creo que cuando me enamoré de ti esperaba que fuera lo mismo.-
Escuchar esas palabras en Donghae aun hacía que su pecho se sintiera lleno—que lo amaba.
Hyukjae se quedó en la puerta del baño, sabiendo que debía acercarse. –Si vamos a funcionar,
tenemos que ser honestos. Tenemos que hablar de los días malos, sabiendo que los vamos a
tener. Esto es nuevo para nosotros. No sabemos que coño estamos haciendo.-
-Se que te quiero. Eso es lo que importa. Quitate la ropa y ven para acá, Hyuk.-
Quien diablos sabía que tan mal las cosas irían con la familia de Hyukjae, pero al igual que
Donghae, Hyukjae sabía que lo quería. Cada parte de él. Asi que, a pesar de que todavía no
habían resuelto nada, y que Donghae estaba acostado en la cama con la ropa puesta, Hyukjae
se quitó la camisa. Seguido de sus zapatos, pantalón y ropa interior. Su miembro se
balanceaba contra su estomago mientras caminaba.
Donghae se movio hacia abajo de la cama más o menos medio metro, agarrando las
almohadas con él. –Ponte de rodillas sobre la cama. A cada lado mi cuello. Quiero intentar algo
que vi el Sexy Hombre Amoroso.-
-Oh, joder.- Hyukjae acaricio su pollas unas cuantas veces mientras se subia a la cama,
poniéndose en la posición.
-Sabes que vas a tener que tratar de follarme de nuevo. Es algo que siemplemente tienes que
hacer, Hyukjae. Estaré bien.-
Hyukjae asintió, acariciando su erección. –Lo sé.- incluso con Donghae usando los dildos, aun
estaba reacio a volverlo a intentar. No era que no deseara a Donghae. Lo deseaba tanto que se
le nublaba la vista. Solo no quería lastimarlo. Quizás tenia miedo de que no volviera a
funcionar, y lo que significaria para ellos-
-Puede que aun no pueda tener tu polla en mi culo, pero puedo tenerla en mi boca.- Donghae
le apretó el trasero. –Dame de comer.-
Un escalofrio recorrió la espalda de Hyukjae. Su polla goteaba pre semen que rogaba hacer
exactamente lo que Donghae dijo.
Donghae abrió su boca, y Hyukjae quiso llenarla de semen en ese mismo momento. Era tan
sexy, tan masculino. Ver a Donghae debajo de él, esperandolo con la boca abierta para tomar
su miembro, hizo que sus testículos dolieran.
Guió su polla con su mano, inclinándolo hacia abajo antes de empujarla. Dios, nunca había
hecho esto antes. Tener una mamada, claro, pero meter su pene en la boca de alguien desde
arriba, no. Despacio, movio sus caderas hacia adelante. No hasta el final, no queriendo darle
demasiado a Donghae. Cuando la saco, su erección estaba mojada, brillando con la saliva de
Donghae. Donghae se acerco para probarlo de nuevo.
Apretó su agarre en el culo de Hyukjae cuando éste quiso salir de nuevo, manteniéndolo en su
lugar mientras la metía más profundo. Hasta el final de su garganta. Sintió a Donghae tragar
mientras chupaba, sintió su garganta moverse alrededor de la cabeza de su polla. Se esforzó al
máximo para no explotar en su boca.
Gimió cuando Donghae se quitó, luchó para no agarrarlo por el cabello y volver a ponerlo en su
lugar. Todo lo que hizo fue deslizarse hacia abajo, metiéndose los testículos de Hyukjae en su
boca y chuparlos. Rozó la cara de Donghae, bombeando su polla mientras éste lamia su saco.
-Ah, joder. Vas a matarme. Toma mi polla otra vez. La quiero en tu boca.- Le encantaba la
sensación de la boca de Donghae.
Donghae se apoyó en las almohadas de modo que Hyukjae pudiera deslizarse en su boca.
Donghae chupaba, lamia y tragaba, ahuecando sus mejillas en ciertos puntos, volviéndolo loco.
Sabía de qué se trataba esto, Donghae trataba de compensarlo por el hecho de que aun no lo
había podido follar. Lo que Donghae no sabia era que no tenía nada que compensar. Hyukjae
estaba feliz.
-¿Quién iba a pensar que sería un chupapollas tan genial?- Dijo a la ligera, claramente tratando
de alejarlos de la conversación pesada de hace rato.
-Mi chupapollas.- Hyukjae se subio encima de él, enredando su mano en el cabello de Donghae
mientras cerraba sus ojos. –Disculpa si no debí haber ido a tu tienda hoy.-
-Sí, si debiste haber ido. Te quiero ahí. Que los demás se jodan.-
Esas palabras le dieron vida de nuevo. –Dame un minuto. Cuando pueda abrir los ojos de
nuevo, será tu turno. Aunque no creo que pueda combatir con tus abilidades chupando pollas.-
Donghae se carcajeó. –Puedes hacerme una mamada en la mañana. Vamos a dormir. Date la
vuelta para que pueda apagar la luz.- Salió debajo de Hyuk, y éste lo dejó. Escucho un crujido,
luego la cama se hundió y un cuerpo desnudo y muscular estaba junto al suyo.
-Te amo.- Hyukjae susurró. –Que los demás de jodan.- Solo deseó que fuera tan fácil.
***
Donghae se levantó temprano ese domingo y le dijo a Hyukjae que tenía que dar una vuelta, y
que no estaba seguro de que llegara antes de que éste se fuera al trabajo. Pudo ver la
confusión en el rostro de Hyukjae, quería tranquilizarlo por lo que se inclinó y lo besó.
–Estamos bien. Estamos bien. Solo necesito una carretera abierta.-
Donghae manejó todo el día. A cada momento tenia que parar porque sus manos o brazos se
adormecían, pero luego solo volvia a manejar de nuevo.
Habia sido suficientemente duro ver a su familia ayer. Mañana iban a ir a la casa de la mamá
de Hyukjae. Donghae sabía toda la presión que ella le ponía a Hyukjae, lo mucho que quería
que su hijo tuviera una vida tradicional, con una esposa en casa e hijos. Incluso si sentaban
cabeza de verdad e intentaran adoptar algún dia (lo que, honestamente, ni siquiera estaba
seguro si quería hijos), su vida nunca seria lo que había imaginado para su hijo.
Donghae pasó toda su vida relajado, tranquilo, y solo tratando de vivir una sencilla, vida feliz.
Esto con Hyukjae no era sencillo. Debería serlo, y quizás más adelante lo será, pero lidiar con
las consecuencias de... amarse, era más de lo esperado.
Manejo hasta que no pudo manejar más, luego fue a casa para esperar a Hyukjae. Era cerca
de la media noche cuando tocaron la puerta. Donghae le gritó para que entrara. –Ven.- Dijo
después de que Hyukjae cerrara la puerta.
Hyukjae caminó hacia la esquina del sofá, y Donghae lo agarró para que se acostara encima
de él. Su cabeza descansaba en el pecho de Donghae mientras yacia entre sus piernas. No era
la posición más comoda, intentando caber los dos en el mueble, pero no les importaba. Los
mantenía cerca.
-¿Que tal el trabajo?- Preguntó. Se sentía como si no hacian esto lo suficiente—solo hablar sin
preocuparse sobre sexo, familia o lo que sea que estuvieran haciendo.
Donghae pasó su mano por el cabello de Hyukjae, tocó su mandibula, frotó su cuello,
simplemente sintiéndolo.
-Bien. Estábamos ocupados. Pareciera que casi puedo decir eso todos los dias, lo que es
bueno. Estaba muerto de miedo cuando abrí el restaurant. Jieun odió la idea. Dijo que estaría
muy ocupado, y me lanzo estadisticas de como muchos nuevos restaurants fracasaron. Y lo
entiendo. Esta era nuestra vida. Si fracasaba, nos afectaría a ambos. Supongo que
probablemente no le di a opinar mucho al respecto como debí hacerlo, pero no me arrepiento
de abrirlo. Se siente bien, ver lo bien que está yendo.-
-Por supuesto. Ni siquiera pense que tuviera que decirlo. Es solo algo que todo el mundo sabe.-
-Eres inteligente. Es pore so que me gusta tanto. Sabes cuando una cosa es buena al verla.-
Donghae sintió el estruendo de la risa de Hyukjae sobre su pecho, y se instalo en éste.
Hubo un momento en silencio entre ellos antes de que Hyukjae hablara. -¿Estabas asustado
cuando descubriste tu aneurisma? Supongo que es una pregunta estúpida, en cierto modo.
Claro que lo estabas, pero... ¿Solo supiste que lo vencerías? Así eres tu, atraviesas y
conquistas lo que sea que esté en tu camino.-
Donghae lo pensó por un segundo. Le gustó la manera en la que Hyukjae lo veía. Por
desgracia, realmente no era así. –Te contaré un secreto—algo que no le he contado a nadie.-
-Estaba asustado y volviéndome loco... Por poco ni siquiera me hago la cirugía, estaba tan
asustado. Le restaba importancia como si no fuera el caso, pero lo era.-
Donghae se detuvo, dejo salir un gran respiro, y luego continuó. –No sé por qué, pero solo
sabía que iba a morir. Lo escondía, me reía de eso y prentendía que no era la gran cosa...pero
una parte de me simplemente sabía que eso era todo para mi. Había decidido como iba a
seguir, y solo quería disfrutat mi vida hasta que la bomba de tiempo en mi cabeza explotara.
Quería manejar mi moto, follar mujeres y disfrutar con mi familia. Eso sonaba muchísimo mejor
que una cirugía que podía ocasionarme un derrame, convulsiones y toda una lista de otras
cosas. Me iría un día y no lo sabría.
-Te reirás si te cuento.- Diablos, Donghae quería reírse de sí mismo. No podía creerlo. En
realidad no. Y ni siquiera había pensado que era lo que habia hecho cambiar de idea hasta
este preciso instante, acostado aquí, contándole a Hyukjae.
Hyukjae levantó la cabeza, aun con su pecho pegado al de Donghae, el cual lo miraba.
–mie**a. Te da vergüenza. Nunca estas avergonzado.-
Donghae pasó una mano por su cabello. –Joder, Hyuk. Creo que fuiste tú.-
Hyukjae frunció el ceño, pero no respondió, solo esperó que Donghae continuara.
-Solo tuve unos días para decidir. Tenía todos los preparativos, todavía inseguro sobre qué
haría. Entonces, tuve este sueño. Estaba manejando mi moto. Ni siquiera recuerdo donde
estaba, pero era hermoso. Había alguien atrás, sus piernas me apretaban, sus brazos me
abrazaban. Solo estábamos yendo. Volando. Pensé en lo libre que me sentí ahí. Como si todo
el jodido mundo estaba esperando por mí para que lo explorara. Podía ir a donde fuera o hacer
lo que sea. Tenia a alguien a quien amaba en mi moto, dispuesto a ir a donde sea que yo nos
guiara, y en todo lo que pude pensar fue en que si no luchaba, no podía tener esto. Claro,
quizás lo tendría por un tiempo, pero la aneurisma crecería, adelgazaría, sus paredes se
volverían más débiles y un dia algo en mi cabeza explotaría y moriría. Con la cirugía tuve una
oportunidad de una vida normal. Hay un riesgo extremadamente bajo que que vuelva a crecer
después cortarlo y ese sueño me hizo querer tener esa oportunidad. Era un luchador. Podía
salir de esa cirugía. Tenía que creer eso si quería hacer realidad mi sueño.-
Tocó el cabello de Hyukjae antes de continuar. –Pensé que era Victoria. Me dije a mi mismo
que era ella la que me acompañaba en ese sueño. A parte de mi familia, ella es la única
persona que quiero de esa manera. Aunque, tenía que saber que no era ella—solo que no
quería creerlo. O pensar en lo que significaba. O, diablos, admitirlo a mi mismo.-
De verdad no podía creer que estaba diciendo esto. Que podía creerlo, o infiernos, que en
realidad no había pensado en eso hasta este momento; pero no lo había hecho.
-Estaba manejando por siempre en mi sueño, cuando de repente estaba en un callejón sin
salida. Estaba sentado ahí, sabiendo que tenía que ir a la izquierda o a la derecha. No sabia
que camino tomar. Creo que era el hacerme la cirugía o no... izquierda o derecha, y no podía
decidir. Luego la persona detrás en la moto dijo, es una encrucijada, Donghae. ¿Cuál camino
vas a tomar? No me permití pensar en la como sonaba la voz. No me permití recorder lo que
supe al Segundo de escucharla... No era la voz de Victoria, Hyuk. No era para nada una voz
femenina. Era un hombre. Y creo que eras tú.-
Ninguno de los dos habló. Hyukjae solo lo miraba, directo a los ojos, como si estuviera
buscando algo. Donghae lo dejó, mientras pasaba una mano por el cabello de Hyukjae.
Finalmente, Donghae dijo: -¿Ves? Te dije que es una locura. Mira lo que me has hecho. Me has
convertido en un tonto.-
Sin embargo, Hyukjae no respondió de la forma que Donghae pensaba que lo haría. No se rió o
lo jodió por estar realmente descabellado. Simplemente dijo: -Creo que también era yo.- Antes
de bajar su cabeza al pecho de Donghae, y dejar que éste lo abrazara.
Capítulo 37
Hyukjae no había sido capaz de sacarse de la cabeza lo que Donghae le dijo la noche anterior.
Pensó en eso todo el día y toda la noche. Y seguía distrayéndolo en este momento, mientras
iban camino a casa de su madre.
-¿Cómo vamos a hacer esto, Hyukjae? ¿Vamos directo y le decimos? ¿Después de la cena?
¿No tienes un plan? Por cierto pareciera que fueses a arrancar el volante.- Donghae tocó su
mano. -Afloja un poco el agarre. ¿Quieres que maneje? Te aseguro que vas a ser el que cocine
allá, así que eso te tranquilizará.-
Dicho eso, Hyukjae no pudo evitar girar la vista hacia Donghae. Le encantaba que supiera lo
mucho que le relajaba cocinar. Desgraciadamente, eso no sucedería. –Para nada. Te dije que
pasó un tiempo antes de que apenas me dejara ayudarla en la cocina cuando era niño. Los
hombres no hacen las labores de cocina. No importa si soy chef. Es distinto en mi casa, pero si
estamos en la de mi madre, ella cocinará. Piensa que eso es lo que debería de hacer para
atenderme.-
-Chistoso.- Sonrió.
Dios, este hombre hacía todo tipo de locuras. –Ella sabe que vienes. Eunji me dijo que había
estado toda rara al respecto, y por la manera como actuó cuando le dije que quería que te
conociera, supongo que sabe que algo pasa. Llegamos.- Hyukjae se estacionó a un lado de la
carretera. Dejó caer su cabeza contra el volante. Joder, ¿Por qué esto lo tenía tan preocupado?
Su madre iba a conocer al hombre que amaba. Nada más debía importar. Solo como se
sentían mutuamente.
-Hyukjae. Relájate.- Donghae tocó su pierna. –De lo contrario voy a tener darte una mamada
en el carro para que liberes algo de tensión. Tu madre saldrá, y ahí sí que va a odiarme.-
Hyukjae giró hacia él. –Estoy casi dispuesto a aceptar tu oferta. No la parte en la que somos
descubiertos, sino en donde me corro y libero algo de energía acumulada.-
-Me gusta meterte en problemas.- Donghae fue a abrir la puerta del carro pero Hyukjae lo
detuvo.
-No hay ni una parte de mi que piense que esto saldrá bien, Donghae. Quiero que sepas eso.
Aunque, es importante para mi que lo hagamos. Solo, no esperes que se lo tome bien. Soy
conciente de ello, y aun sigo aquí.
Hubo una fracción de Segundo en el que casi le pidio a Donghae que se comportara de la
mejor forma, pero Hyukjae se retractó. Quería que Donghae fuera él mismo. No había nada de
malo siendo el hombre que era.
-Yo también sigo aquí.- Respondió y salieron del auto juntos. Donghae se detuvo a su lado, con
un gentil toque en la espalda de Hyukjae mientras éste tocaba la puerta. Cuando el pomo de la
puerta giró, le dio una caricia tranquilizandolo y luego dejó caer su mano.
-Estoy bien, mama.- Esto era... extraño. No había esperado que lo primero fuera un abrazo.
Cuando se separaron, dijó. –Este es mi amigo Donghae, él que te mencioné antes. Donghae,
ella es mi mamá, Jaekyung.-
-Hola. Un gusto conocerla.- Donghae le tendió la mano a su madre. Ella la miró y le dio una
tensa sonrisa.
-Igualmente.- Respondió, pero no le estrecho la mano. Se apartó para dejar pasar a Hyukjae y
a Donghae.
-Su casa es hermosa.- Donghae volvió a intentar. –Hyukjae creció aquí, ¿Cierto? ¿Ésta es la
cocina donde el gran chef aprendió a cocinar?-
Donghae echó un vistazo cerca hacia la cocina, mientras Hyukjae esperaba para que su madre
le respondiera. Ella hablaba sobre Hyukjae todo el tiempo, tanto que lo volvía loco, y ¿Aun así
no podía hablar con Donghae sobre él en este momento?
-Si no les molesta, me gustaría ir a la sala, ahí podemos estar más cómodos.-
Donghae se giró hacia ellos y pudo ver que su novio se daba cuenta que la madre de Hyukjae
no quería tener nada que ver con él. Que ni siquiera quería hablar con él si podía evitarlo. El
pecho de Hyukjae se sentía como si tuviera todo el peso del mundo encima.
-Mamá...-
-Está bien. Vamos a sentarnos.- Donghae lo interrumpió y... maldición, si Hyukjae no se hubiera
salvado por un pelo.
Toda la tarde intentó hablarle a su madre acerca de Donghae—su familia, su tienda. Estaba en
la punta de su lengua sacar a relucir el hecho de que tuvo una aneurisma, viendo si algo la
ablandaba con respecto a él. Pero sabía que lo molestaría si lo hacía. Así que, siguió
intentando y ella continuaba interrumpiéndolo en cada momento. Si decía algo sobre él y
Donghae, ella respondía con algo acerca de Eunji, Sora o Hyebin. Hacía comentarios sobre los
nietos y que quizás Hyukjae le daría uno pronto, incluso cuando nunca antes lo había
presionado con ese tema.
Cenaron y Donghae trató de hacer mención de la infancia de Hyukjae, o preguntar cosas, pero
siempre le respondía de manera corta o simplemente cambiaba el tema. A medida que pasaba
cada minuto, la pesadez en su pecho se intensificaba... y más se molestaba.
Después de que terminaron de comer, Hyukjae se ofreció a fregar los platos. –No, está bien.
Sabes cómo me siento al respecto. Eres mi hijo. No tienes que estar en mi cocina lavando los
platos.-
Hyukjae no planeo las palabras que salieron. Ni siquiera sabía lo que diría hasta que abrió la
boca y habló. Solo sabía que no podía hacer esto con ella. Ya no. -¿Por qué no? Ahora soy
gay, así que tus tradicionales roles de género están un poco confusos ¿Cierto?-
Su madre jadeó.
-No digas el nombre del Señor en vano en mi mesa.- Su madre reprendió a Donghae.
-No hagas eso. Incluso si estás pagando con él la ira que tienes conmigo. No es justo y no lo
aceptaré. Donghae es mi... novio ahora y...-
-¿Novio? ¿Te estás oyendo, Hyukjae? Tú no tienes novios. Tú no eres así. Estuviste casado
con Jieun por años. La amaste. Lo sé. No sé qué es lo que está pasando contigo ahora mismo,
pero no eres gay. No lo aceptaré.-
Se puso de pie pero no se movió mientras Hyukjae hablaba. –No tienes opción. Aceptándolo o
no, así son las cosas. Estoy con él y eso es algo que no va a cambiar. Mamá, sé que es
confuso pero vas a tener que lidiar con ello. Te amo, pero a él también lo amo, y no voy a
permitir que trates a Donghae como si no tuviera importancia.-
Hyukjae nunca le había hablado de esa manera en su vida. Incluso cuando era bastante obvia
que no le caía bien Jieun (aunque no tan osadamente como lo hizo con Donghae), Hyukjae
trató de llevar la fiesta en paz. Ahora, no lo haría de nuevo.
-Estoy con él, sin importar cómo te sientas. Me gustaría tu apoyo, pero si no puedes respetarlo,
no volveré hasta que lo hagas.-
-No. Así es como me siento.- Miró a su madre. Sus ojos estaban llenos de lágrimas al mismo
tiempo que sus manos temblaban sosteniendo el respaldar de la silla.
-Eres mi único hijo y te amo. Sé que vas a entrar en razón. Sé que te darás cuenta que este no
eres tú. Nunca dejaré de amarte, Hyukjae, pero tampoco puedo aceptar esto.-
Miró a Donghae. –Te estoy pidiendo de buena manera que no vengas de nuevo con él. Es mi
hijo y esta es mi casa. Merezco eso. Ustedes pueden continuar con lo que sea que están
haciendo, pero no quiero ver nada. No quiero saber nada. Ni siquiera quiero saber que existes
en la vida de mi hijo.- Giró hacia Hyukjae. –Eres mi hijo. Mi bebé. No te quiero perder. No me
alejaré de ti, pero sigo siendo tu madre y merezco tu respeto. Si me amas, finge que él no es
parte de tu vida cuando estés en mi casa, o en casa de tus hermanas. Quiero a mi hijo, a mi
Hyukjae, pero no quiero saber nada de él.- Luego agregó un poco más suave. –No quiero
perder a mi niño.-
Hyukjae cerró sus ojos, el dolor rebotaba por todo su pecho. Se escuchaba destrozada.
Perdida y destrozada. Sabía que ella lo amaba. Pero tampoco podía hacerle eso a Donghae.
No estaba bien. Abrió la boca para decirle que no, que no podía aceptar eso, pero la mano de
Donghae apretando su pierna lo detuvo. Fue él el que hablo. –Si señora. Podemos respetar
eso.-
-Es lo que necesita. Tiene el derecho de pedir eso. No tengo el derecho de inmiscuirme en su
vida. Tú me quieres en la tuya, y aquí estoy. Es tu madre, Hyuk. Te conozco. Sufrirías si la
perdieras. Sufriríamos. Podemos hacerlo. No es la gran cosa. De todos modos, no se diferencia
de la forma en la que hemos estado viviendo.-
Y por segunda vez en el último minuto, alguien a quien Hyukjae amaba se alejaba.
Capítulo 38
Más que cabreado—con su mama, con Donghae, con él mismo. ¿No era la gran cosa? No
podía si quiera entenderlo. ¿Por qué todos actuaban como si él y Donghae estuvieran
cometiendo un jodido crimen por estar juntos?
¿Y por qué demonios había aceptado lo que su madre dijo? Ese no era el Donghae que
conocía.
Hyukjae no pensaba que podía hacer lo que su mamá pidió, y lo que al parecer Donghae
estaba de acuerdo. O estaba en esto en un cien por ciento o estaba afuera en un cien por
ciento. Así era como él funcionaba y la manera en la que pensaba que Donghae también lo
hacía.
-Tal vez deberíamos tomarnos la noche para nosotros mismos.- Donghae dijo cuando se
estacionaron en el garaje de Hyukjae.
-¿Disculpa?-
-Hemos pasado por mucho. No me digas que no tienes demasiadas cosas en tu mente,
Hyukjae. Si no estamos trabajando, estamos juntos. Prácticamente hemos estado viviendo
juntos desde que empezamos la relación—una relación que es un gran problema para ambos,
por un número de razones. Solo han pasado unos meses, y...- Negó con la cabeza. –Solo estoy
diciendo que es demasiado. Tal vez necesitamos espacio para respirar.-
Supuso que esa era su respuesta. Donghae estaba listo para tirar la toalla. Acaba de decirle a
su madre que estaba en una relación con un hombre, y ahora Donghae le estaba pidiendo
espacio. –Si claro. Lo que sea que digas.-
-Hyuk, no quise...-
Donghae lo agarró, pero Hyukjae apartó su brazo. ¿Cuál era su jodido problema? No podía
creer que pasaron el fin de semana lidiando con sus familias solo para que él ahora pidiera
espacio. –Quieres espacio, lo tienes. Dices que esto es demasiado, estoy de acuerdo. Mi última
relación me llevó un montón de trabajo. Meterme en otra fue una mala idea.-
Las lágrimas en los ojos de su madre... la tristeza en su voz, para nada. La había destruido. Por
primera vez en su vida, la había destrozado.
-Hyuk.- Donghae lo llamó. –Yo no... es solo que. No estoy diciendo que estoy harto de ti.-
Hyukjae se dio la vuelta y lo miró. –Tal vez deberías estarlo. Tal vez esto es demasiado para ti.-
***
Donghae no sabía qué pensar, o qué demonios hacer. La vida era mucho más fácil cuando las
únicas cosas que le importaban eran su familia, su taller y Victoria. Todo era diferente con
Hyukjae, todo era mucho más, y aún así no dijo ni una sola palabra a medida que éste se
alejaba.
Donghae no estaba seguro como se sentía al respecto en este momento. No, eso no era cierto.
Sabía cómo se sentía con respecto a Hyukjae; pero había una voz en su cabeza que le decía
que no había posibilidad de que esto funcionara. No cuando su madre nunca los aceptaría y la
propia familia de Donghae no confiara en él.
Incluso sabiendo todo eso... no había estado dispuesto a alejarse. A la mie**a eso. Donghae no
quería tirar la toalla. Solo pensó que necesitaban una noche para aclarar sus mentes, pero
Hyukjae lo hizo ver muy fácil cuando simplemente se marchó.
Los cuadros en la pared temblaron cuando Donghae tiró la puerta. Fue a la cocina y se empinó
una cerveza antes de irse directo al baño.
Donghae lavó su cuerpo, como si limpiar el día de su piel significaría que nada pasó. El jabón
recorrió por su espalda y a través de sus nalgas a medida que limpiaba cada centímetro de su
cuerpo.
El agua caliente caía en su cuerpo. Tenía un nudo en el estómago y un dolor en su pecho. Con
las manos contra la pared, Donghae se inclinó hacia adelante dejando correr la caliente agua
por su cabeza y su cuerpo.
Un centenar de razones en cuanto a por qué esto no podría funcionar dieron vueltas en su
cabeza—ambos se consideraban heterosexuales antes de esto, sus familias, poner de cabeza
sus vidas, y claro, inclusive el sexo. Hyukjae lo ponía tan duro como nadie antes, y aun así
cada vez que estaban juntos, pensaba en el hecho de que todavía él no lo había follado. Sabía
que con el tiempo tendría que pasar, pero ¿Es que no podía haber alguna jodida cosa que
fuera fácil entre ellos?
Incluso si no podía haber algo fácil, no cambiaba nada. Él no quería apartarse y perder a
Hyukjae. Haría lo que fuera para mantenerlo con él.
Donghae no se volteó cuando escuchó un ruido detrás de él. No se volteó cuando sintió unos
fuertes brazos envolviéndolo desde atrás y al sentir un cuerpo al ras de su espalda. Mantuvo
sus manos contra la pared, pero sacó la cabeza del chorro de agua. -¿Por qué tardaste tanto?-
Hyukjae lo abrazó más fuerte. Donghae dejó caer la cabeza en su hombro. –Lo siento.- Dijo
Hyukjae suavemente.
-También lo siento. Siento que estamos en esta jodida montaña rusa. Seguimos yendo al
mismo sitio, a las mismas bajadas una y otra vez.-
-También a las mismas subidas.- Hyukjae se acercó, su boca estaba justo al lado de la oreja de
Donghae. –No me bajaré de la montaña rusa sin ti.-
-¿Sabes que una parte de eso son los nervios, cierto...?- Las palabras de Hyukjae quedaron en
el aire. Donghae sabía a qué se refería. Sí, parte del por qué no podía entregársele, era por el
miedo. A pesar de que lo deseaba, su cuerpo se tensaba y entraba en pánico.
-Si... lo sé.- Estaba haciendo tanto hincapié sobre eso que su cuerpo se paralizó.
–Simplemente te necesito.-
Escucho a Hyukjae jadear. –Yo también te necesito. Te deseo.- Pasó su mano por el cuerpo de
Donghae, envolviéndola alrededor de su miembro. –Quiero estar dentro de ti. Quiero follarte
toda la noche, quizás incluso también todo el día de mañana. Quiero que tu culo envuelva mi
pene y saber que soy el único que estará ahí, al igual que tú con el mío. Quiero despertar en la
noche y saber que puedo voltearme y meterte mi polla todas las veces que quiera. Saber que
puedes hacer lo mismo conmigo. Joder, te deseo tanto, es como una parte de mí. Algo con lo
que no puedo vivir, como mi corazón o mis pulmones.-
Las piernas de Donghae casi flaquearon. Se impulsó hacia adelante, dejando que su miembro
se deslizara por el puño de Hyukjae. –Estas mejorando en eso de las obscenidades. -
-Hyukjae, fóllame.-
Éste le dio la vuelta, empujando la espalda de Donghae contra la pared de la ducha antes de
que sus bocas colisionaran. Era un beso fuerte, urgido y tan necesitado. Mordió los labios de
Hyukjae al mismo tiempo que éste restregaba su miembro con el de Donghae. El último
utilizaba ambas manos para envolver sus erecciones mientras Hyukjae daba intensas
estocadas, empujando a Donghae contra la pared una y otra vez.
Agarró ambos lados de la cara de Donghae al mismo tiempo que adentraba su lengua
profundamente en su boca, acariciando, probando, lamiendo.
En todo lo que Donghae podía pensar era en que quería muchísimo más. No le importaba que
sucediera, necesitaba a Hyukjae dentro de él, enterrando sus testículos lo más profundo,
quedándose ahí hasta que Donghae pudiera entregarse fácilmente.
-Es increíble sentirte de esta manera—la dureza de tu cuerpo, tus músculos, los pocos vellos
en tu pecho y tus piernas. Tenerte en mis brazos. Todo hombre y todo mío.-
-Dios mío ¿Qué demonios te pasó? Sigue hablándome así y nunca saldremos de la cama.-
Donghae mordió el cuello de Hyukjae. –Soy todo tuyo, pero tú también eres mío.-
-Vamos. Joder, siento que hay suficiente semen en mis testículos como para correrme por
veinticuatro horas seguidas.-
Hyukjae lo soltó y Donghae cerró la ducha. –Quiero tu lengua en mi culo, Hyuk. Vas a tener que
comértelo y prepararlo de verdad para recibir tu polla.-
Donghae se movió para caminar a la habitación pero Hyukjae lo detuvo, lo giró y lo inclinó para
que estuviera apoyado en la encimera del baño. Su crema de afeitar y el porta-cepillo de
dientes se cayeron al piso a medida que Donghae deslizaba sus brazos por la superficie.
-No puedo esperar. Quiero probar cada parte de tu cuerpo.-
Sus fuertes manos separaron sus nalgas. El caliente toque de Hyukjae lo quemó y luego se
lanzó al hecho. Era... Joder, no podía explicarlo, esa sensación de la lengua en un vaivén sobre
su entrada. Como si todas las sensaciones en su cuerpo fueran originadas en ese lugar. Era
todo, y aun más intenso porque era Hyukjae quien lo hacía.
-Podrás.- Donghae se echó hacia atrás, restregando su culo en la cara de Hyukjae. Éste
entendió el mensaje y lo volvió a lamer—suave, duro, rápido, lento, alternando el placer y los
movimientos.
-Los dedos, Hyuk. Méteme algunos. Necesitas prepararme.- Hyukjae dio un profundo gemido
que vibró por su cuerpo. Donghae quería sentir eso una y otra vez. Sentirlo a él. Esta vez no
había marcha atrás. Se entregaría a Hyukjae porque lo quería en su interior más que a nada.
Donghae se echó hacia atrás de nuevo, necesitado de más. Quería todo de Hyukjae. –Tres.
Dame tres.- Hyukjae era placer y pasión, y Donghae quería que éste lo devorara.
Cerró sus ojos del placer, la dilatación, y luego los tres dedos estaban profundamente en su
interior, moviéndose de izquierda a derecha. Entrando y saliendo.
Donghae se estremeció con sus palabras. Abrió sus ojos, y vio el reflejo de Hyukjae a través
del ligeramente empañado vidrio mientras se arrodillaba detrás de Donghae, viendo sus
propios dedos entrar y salir de su entrada.
Y fue...increíble. Fue jodidamente hermoso ver a este hombre de rodillas preparándolo. Fue
distinto a cualquier cosa que Donghae había visto antes. –Quiero tu cara ahí, entre mis nalgas.
Dame otra vez tu lengua.-
Donghae se inclinó más, abriendo sus piernas, antes de que la cara de Hyukjae estuviera de
nuevo donde quería. Lamió el orificio que había alrededor de sus manos. Lamió y folló con la
lengua su entrada. Donghae apretó la base de su miembro, reteniéndose de correrse por todo
el lugar. Quería guardar eso para cuando Hyukjae estuviese en su interior.
Se sintió vacío cuando se alejó. Se puso de pie y se inclinó con su boca cerca del oído de
Donghae. –Quiero estar dentro de ti. Ve para la habitación y déjame amarte. Déjame enterrar
mi polla dentro de ti y hacerte mío.-
Donghae ya era suyo, pero sabía que esta vez, nada iba a detener que físicamente, Hyukjae lo
proclamara suyo.
Capítulo 39
-No lo harás.- Donghae respondió. –Un poco de dolor es el ritual de iniciación. La mía no es tan
gruesa como la tuya, pero aun así fue incomodo para ti a la primera. Me acostumbraré. Lo
deseo. Me he estado masturbando con los dildos en cada momento libre que tengo. Ya es hora
de lo verdadero. Los hombres de verdad dan por el culo, Hyuk.- Donghae bromeó y recibió la
sonrisa que quería.
Hyukjae buscó en la gaveta y agarró el lubricante. Se arrodilló entre las abiertas piernas de
Donghae, inclinó sus rodillas hasta su pecho y vertió lubricante en su entrada. Utilizó bastante,
metiéndole los dedos de nuevo para dilatarlo. Cada vez que daba una estocada, Donghae
dejaba salir un gemido. Le gustaba el escozor y el ardor. Le gustaba tener cualquier parte de
Hyukjae dentro de él.
-Tengo que usar mucho lubricante. Eso ayudará.- Siguió preparando a Donghae hasta que
pensó que se volvería loco.
Hyukjae se inclinó y lo besó antes de acostarse boca arriba. Se untó más lubricante en su
mano y cubrió su gruesa erección arriba y abajo. –Ponte arriba para que puedas tomar el
control de cuanto te puedes meter.-
-Me encanta demasiado este lado tuyo. Desde ahora, háblame todo el tiempo de esa forma.-
-No eres el único que ha estado investigando. Solo hazlo. Aprieta tu ano lo más fuerte que
puedas por tanto tiempo que te sea posible. Dime cuando ya no puedas hacerlo.-
Hizo lo que Hyukjae le pidió, apretó y se mantuvo así lo más que pudo y luego
automáticamente, su entrada comenzó a relajarse... a soltarse. –Ya no puedo más.-
-Hazlo ahora. Déjame entrar.- Hyukjae susurró. –Déjame estar dentro de ti.-
Donghae se puso de rodillas, agarró el miembro de Hyukjae y lo guió hasta su entrada. Luego,
la mano de éste estaba ahí, ayudándolo a guiarlo. Ambos hombres sostenían su erección
mientras que Donghae bajaba y Hyukjae lentamente comenzaba a adentrarse.
Estaba siendo dilatado, abriéndose a lo que sentía que era lo más que podía. El dolor recorrió
su cuerpo. –Joder...- Se quejó.
-Podemos esperar...-
-Ni loco. Solo dame un minuto.- Donghae respiró profundo varias veces y luego volvió a
intentarlo, bajando por el miembro duro de Hyukjae—más estirado, más ardor, más presión;
joder, la presión que sintió...pero después, no fue tan malo como había sido las veces que lo
intentaron. Estaba más suelto, más relajado, pero no lo suficientemente relajado.
Y luego... El pulgar de Hyukjae rozó su muslo. –Eres tan precioso. Entregándote a mí de esta
manera...No voy a querer salir nunca de ti.-
Sus palabras hicieron que Donghae bajara más. Había dolor, un punzante dolor y una
sensación de ardor, como si estuviese siendo abierto en dos...posteriormente la cabeza estaba
toda en su interior.
-Oh, joder. Dios, se siente tan caliente y apretando aquí adentro. Me voy a correr al segundo
que esté todo en tu interior.
-Te daré una paliza si lo haces. Después de todo esto, más te vale que valga la pena.-
Donghae bromeó... luego bajó más y más, ignorando el dolor, lentamente tomando cada
centímetro hasta que bajó por completo, sus testículos al ras tal y como Donghae quería.
Fue... diferente, y claro, fue realmente incomodo estar tan lleno y estirado de esa forma, pero
cuando se alzó y volvió a bajar, el placer recorrió su cuerpo. La erección de Hyukjae masajeaba
los lugares correctos, haciendo que se moviera más rápido. Cabalgo su miembro. Hyukjae lo
dejó llevar las riendas, dejó que se follara él mismo.
-Te sientes tan bien, Donghae. Tan caliente y apretado. Me encanta. Me encanta estar dentro
de ti. Estoy tan cerca de llenarte.
Donghae bajó la vista al hombre bajo él. Su hombre, a sus ojos cafés y a su castaño cabello. A
la curva de su mandíbula. Era realmente hermoso. Era todo.
Hyuk estaba en lo cierto—la conexión, no tenía comparación, nada como dejar que alguien
entrara en ti, darle el honor. Hyukjae era parte de Donghae en más formas de la que había
imaginado.
Hyukjae gruñó, lo agarró y le dio la vuelta. Donghae mantenía sus piernas abiertas a medida
que Hyukjae las acercaba a su pecho. Lo embistió rápido y fuerte. Aun dolía... pero al mismo se
sentía tan bien. Que Hyukjae fuese parte de él de esta manera, se sentía tan bien.
-Estas consiente que ahora nunca vamos a parar de hacerlo.- Hyukjae dijo.
-Cuento con eso.- Donghae a duras penas pudo dejar salir las palabras antes de que la boca
de Hyukjae cubriera la suya. Adentraba su lengua lo más profundo mientras lo follaba con
ganas— y lo amaba con ganas.
Donghae apretó una mano entre sus cuerpos, envolviendo la alrededor de su miembro y
masturbándose. Sus testículos ya se sentían tensados en su cuerpo.
-Me voy a correr. Joder, no creo que pueda aguantar mucho.- Tan pronto como Hyukjae dejó
salir las palabras, junto su boca con la de Donghae nuevamente.
Sus lenguas se enredaban. Sus cuerpos se resbalaban por el sudor, restregándose el uno al
otro. Saboreaba el cuerpo firme de Hyukjae y le encantaba la sensación de tenerlo contra el
suyo.
Hyukjae cambio de ángulo, se movió más lento pero con más profundidad. Donghae
continuaba con su mano, masturbándose al mismo tiempo que la intensa presión crecía en sus
entrañas. Todo era demasiado. Estalló en un orgasmo lleno de placer. Como si sintiera todas
las jodidas cosas buenas en su vida en ese preciso momento mientras se contraía, el semen se
disparó a su pecho y su cuello.
-Joder, siento como me aprietas.- Hyukjae gimió reluciendo las venas de su cuello. Luego los
musculos de sus brazos se tensaron mientras Donghae sentía descargas de su caliente semilla
dentro de él. Hyukjae continuó embistiéndolo durante su orgasmo; su semen les producía más
lubricación, hasta que se liberó por última vez antes de caer encima de él. Sintió que Hyukjae
salía y al mismo tiempo sentía su semen resbalar por su entrada.
-Todos los días. De ahora en adelante vamos a hacerlo todos los días.-
Hyukjae pasó su dedo por el semen en el pecho de Donghae. –Entonces... ¿Te gustó?- Se
escuchaba inseguro y tan loco como fuera, a Donghae le encantaba esa faceta.
-Uff por supuesto. ¿Estabas nervioso?- Miró a Donghae, luego sacó su lengua y lamió el semen
que agarró de su pecho.
-Solo quería que fuese lo correcto. Sabía que esto era importante para ti, y no es que no lo
fuese para mí, pero me gusta que me hagas el amor. Estaba de acuerdo con eso, pero sabía
que necesitabas que fuera mi turno de hacértelo.
-Lo necesitabas tanto como yo y está bien. Pero claro, fue jodidamente increíble.... Y el resto...
como dijiste, no me bajaré de esta montaña rusa a menos que tú lo hagas y de verdad quiero
que te quedes conmigo, Hyuk. No más tiras y aflojas. No más preocupaciones por otras
personas. Somos felices, tú y yo. Sin embargo, tienes que hablar con tu mamá. Eso es algo
que necesito de ti, bebé. No te alejes de tu familia por mí. Me carcomería si lo hicieras.-
A Hyukjae le tomo algo de tiempo responder pero al final susurró: -Está bien. Lo que sea que
necesites. Ahora, ven, vamos a dormir. Solo quiero que te acuestes aquí y sentirte.-
Donghae envolvió sus brazos alrededor de Hyukjae, cerró sus ojos y cayeron rendidos.
Capítulo 40
-Esperamos hasta que se terminara el verano para comprar muebles de jardín. No vamos a
usarlos mucho. Me gusta este.- Hyukjae señaló una mesa larga, sillas y una sombrilla, todo en
tonalidad tierra. Un modelo cuadrado para seis personas con marrón, verde y beige en la parte
de arriba.
-A mi también. Aunque, deberíamos llevar dos de esos. Ambos tenemos familias numeras y en
algún momento vamos a querer hacer una fiesta o algo así. Ya que tenemos un patio grande
deberíamos sacarle provecho.
Hyukjae miró a su amante. Habían pasado dos semanas desde el día que estuvieron en casa
de su madre. No tuvieron más percances relacionados con la familia o amigos, pero tal vez eso
fue porque se limitaron a ellos mismos. Hyukjae iba al trabajo de Donghae una que otra vez y
Donghae había ido a su restaurant. Ahora todos sus empleados sabían que tenía un novio,
prácticamente había sido como si les hubiese dicho que tenía los ojos café. A nadie le importó.
Habló con Eunji un par de veces por teléfono. Ella quería hacerle saber que seguía apoyándolo
y que persuadiría a su madre. Aparte de eso, ellos solo vivían sus vidas y Hyukjae era
extremadamente feliz.
-Aunque, puede que no siempre.- Hyukjae sabía lo que sus palabras querían decir. No tenía
planeado decirlo de esta manera pero el significado detrás de esas palabras era sincero.
-Pasamos todas las noches en la misma cama. Estamos pagando alquiler de dos casas.- Se
encogió de hombros. –Simplemente me parece innecesario.-
Donghae sonrió. –Si nos mudamos a una de las dos vamos a tener que compartir patio con
alguien más.-
-¿Una que tenga un gran patio en donde quepan dos mesas?- Donghae preguntó como un niño
rogando por un juguete. Hyukjae rió.
-Claro. Un patio grande me parece genial. No nos tenemos que apurar. Está finalizando agosto.
Las festividades se están acercando y esta época del año siempre es alocada. Podemos
planearlo para principios de año.-
-¿Con patio grande y chef incluido? Vendida. Deberiamos empezar a buscar pronto. Por cierto,
nos vamos a llevar las dos mesas ahora.-
Hyukjae rodó los ojos. Joder, amaba a este hombre. Solo estar con él lo hacia feliz. Las cosas
no eran perfectas. Todavia daban traspiés en su relacion. Pero valía la pena. Donghae valía la
pena.-
-Puedes irte. Si queremos esta, me puedo hacer cargo del resto.- Habían ido en la camioneta
de Donghae y el carro de Hyukjae para que el último se fuese al restaurant luego de las
comprar. –Ah, ¿Podrías llevar a casa un poco de esas patatas que me gustan? Las que están
rellenas con todas esas cosas.-
Hyukjae soltó una carcajada. -¿Todas esas cosas? Claro, llevaré algunas a casa.- No pensó lo
que estaba haciendo. Solo se dejó llevar mientras que se acercaba y le daba un rápido beso a
Donghae en los labios. –Te veré en la noche...-
-¿Hyukjae?-
Hyukjae se tensó con esa voz femenina que reconocería en cualquier lado. Había ignorado
unas cuentas llamadas de ella en los ultimos meses, no queriendo tener otro episodio como el
que tuvieron la última vez que hablaron. Estaba conciente que esta vez no había oportunidad
de evitar a Jieun.
Volteó a verla. –Jieun. Hola.- Sus ojos saltaron hacia el hombre que estaba a su lado, con el
que había tenido la aventura cuando estaban casados. Los ojos de Hyukjae y Jieun se
encontraron, ninguno de los dos quería apartar la mirada.
Fue su prometido el que habló primero. –Hola, soy Sungjae.- Le tendió una mano a Donghae.
-Él es mí...- Tropezó con sus palabras por un momento antes de decir: -Novio. Donghae, esta
es mi ex-esposa, Jieun.-
Pudo jurar que Jieun lució triste con esa pregunta. No por como las cosas habían resultado con
ella y su madre sino porque quizá sabía cómo habían salido con Donghae y su madre.
-Lo es.- Hyukjae respondió. No podía creer que estaba de pie en este lugar hablando con Jieun
y su prometido mientras estaba con Donghae—el hombre que amaba.
Jieun tomó una pausa, aún viendolo y en seguida Hyukjae supo que ella tenía algo que decir.
Espero hasta que por fin habló. –Lo siento, Hyukjae. Por todo. Sé que estuve mal. Se que no
hablé contigo en la forma que debí haberte explicado lo que sentía. Mi terapeuta y yo hemos
estado hablando de eso muchísimo. No te traté de la manera que merecías ser tratado, y ahora
lo sé.-
No, no lo hizo, pero luego, pensó que quizá él no había sido tan perfecto como solía pensar. No
fue infiel, no, pero sentir lo que sentía por Donghae y recordar lo que sintió por Jieun, no había
comparasión. Tal vez las cosas se dieron como estaban destinadas a ser. –Está bien. Eramos
jóvenes cuando nos casamos. Aun no habíamos empezado a vivir.-
-Esa no es excusa.-
Ella sonrió y su barbilla comenzó a temblar como si fuera a llorar. Estaba orgulloso de ella. Se
veía bien y parecía que de verdad estaba intentando hacer algunos cambios en su vida.
-Deberíamos dejar que vuelvan a lo suyo.- Jieun tomó la manos de Sungjae. –Buena suerte...-
Se detuvo y agrego: -Te ves feliz, Hyukjae. Tal vez más feliz de lo que antes te había visto.-
Jieun miró a Donghae. –Estabamos parados ahí por unos minutos antes de que nos oyeran.
Buena suerte en la busqueda de casas. Y estoy de acuerdo, si tu familia es tan grande como la
de Hyukjae, compraría dos.-
Jieun y Sungjae dieron unos pasos antes de que se voltera. –No nos fuimos por el camino fácil
pero creo que las cosas salieron en la manera que debían.- Y luego se fue.
Hyukjae asintió. –Lo estoy. Y ella esta en lo cierto. Estamos donde se supone que debemos
estar. Vamos, compraré estas contigo y luego las llevaremos a tu camionera antes de irme al
trabajo.-
Compraron los muebles y estaban saliendo cuando el teléfono de Hyukjae vibró. Lo sacó de su
bolsillo, vió Mamá en la pantalla y lo ignoró.
***
Estuvieron ocupados en el restaurant toda la tarde y la noche. Era más tarde de lo usual
cuando salió. Casi se olvidó de las patatas de Donghae pero se aseguró de agarrarlas antes de
hacer algunos papeleos en su oficina y luego se fue a casa.
Habían comenzado a quedarse en casa de Hyukjae la mayoría del tiempo porque tenía todos
sus implementos de cocina ahí.
Hyukjae cerró la puerta de la casa justo cuando un desnudo Donghae se detuvo en la puerta de
la habitación. –Oh, hola. Acabo de salir de la ducha. Llegas tarde. ¿Estaban ocupados? Ah,
¿Trajiste mis patatas? Demonios, no puedo creer que solía pensar que las patatas rellenas del
bar eran buenas. Podría vivir de las tuyas.-
Aunque eso es lo que Donghae hacía con él, lo hacía sentir todo cien veces más que cualquier
otra persona podría. Algo tan simple como preguntar por patatas lo hacía querer acurrucarse
con él y nunca dejarlo ir.
-Te traje tus patatas. Aunque, no te las puedes comer ya mismo. Solo podrás comértelas
después que te folle.-
Donghae levantó una ceja. –Con que te pongo duro así de rápido.-
-Así es.- Hyukjae se giró y colocó el envase para llevar en la mesa. Cuando se dio la vuelta,
Donghae iba hacia él con una botella de lubricante en la mano. No había nada más sexy que
Donghae yendo hacia él, desnudo con su largo miembro meciéndose contra su estómago, sus
testículos hinchados y sin ningún tipo de barreras en su mirada gélida. .
-Ya que me trajiste comida, yo también te alimentaré.- Donghae dijo mientras se acariciaba su
miembro.
Era increíble como unos meses atrás, chupar el miembro de Donghae o el de cualquier otro
hombre, no aparecía en el ningún campo de lo posible para Hyukjae. Pero ¿Ahora? Ahora su
boca se hacía agua y no quería otra cosa más que saborear la carne salada de Donghae en su
paladar. El sabor y el aroma de su hombre invadiendo sus sentidos.
-Sí, afuera. Tienes suerte que no te pida que me lo hagas en tu preciosa cocina. Ahora, puedes
follarme contra el respaldar del sofá.-
Justo donde estaban parados, Hyukjae se puso de rodillas. Donghae se movió hasta quedar
frente a él guiando su pene para rozar los labios con su glande. Sacó su lengua y dejó que
Donghae recorriera su glande de arriba abajo al mismo tiempo que Hyukjae saboreaba el
liquido pre seminal que emanaba.
Donghae empujó su erección a los labios de Hyukjae para que éste abriera la boca. Adentró el
glande a su boca, chupando solo la punta como a Donghae le gustaba.
El último pasó una mano por la cabeza de Hyukjae, guiandolo, acariciandolo como si fuera un
tesoro.
-Más profundo, cariño.- Donghae susurró y así lo hizo Hyukjae. Abrió mucho más su boca y lo
chupo tanto como pudo. Olía a Donghae—al jabón en su piel. Probó lo salado de su piel y olió
el íntimo aroma de su entrepierna.
Le encantaba en exceso.
Hyukjae palpó sus apretados testículos, los masajeaba mientras chupaba su miembro y luego
dirigió su boca a chupar su saco. Abrió más las piernas de Donghae, metió un dedo en su boca
complemante llena por sus testículos antes de tomar camino por su perineo hasta su entrada,
la cual no veía la hora de meter su polla dentro de ella.
Habían hecho el amor lo suficiente en las últimas dos semanas que ya era más fácil para
Hyukjae adentrarse, justo donde ansiaba estar.
Hyukjae agarró el lubricante de la mesa, echó un poco en su mano y luego lo untó sobre su
erección mientras caminaba hacia Donghae.
-Eres tan jodidamente hermoso.- Decía al mismo tiempo que pasaba su mano por la espalda
de Donghae. Echó más lubricante en su mano y después deslizó un dedo entre sus abiertas
piernas, frotando su dedo en ese lugar antes de meter dos en su entrada.
-Dios.- Donghae se echó hacia atrás metiendo intencionalmente más profundo sus dedos.
-¿Quién iba a pensar que se sentiría tan bien? Que me volvería todo un salvaje por tener algo
en mi culo.-
-No solo algo.- Hyukjae respondió. –A mí.- Lo dilató, giriando y abriendo sus dedos hasta que
no pudo más. Untó más lubricante en su pena, abrió las musculosas nalgas de Donghae y
luego se dirigió suavemente a su entrada.
-Tú y tu jodida polla grande.- Donghae siseó mientras que Hyukjae se adentraba.
-Te encanta.- Tomó a Donghae por las caderas, saliendo y dando estocadas nuevamente.
Bombeando sus caderas hacia su apretado canal. Sentía los testículos de Donghae cada vez
que sus cuerpos chocaban. Su cuerpo se volvió resbaladizo con el sudor de ambos mientras
hacían el amor.
-Ah, joder. Ahí. Dame duró ahí.- Donghae dijo en un grito ahogado.
Hyukjae hizo lo que le pidió, golpeando ese mágico lugar que Donghae parecía anhelar. Su
orgasmo hizo acto de presencia en sus entrañas haciendo que sus testículos se tensaran.
–Joder, Donghae. Me corro. Necesito correrme.-
Hyukjae estalló en un orgasmo sacudiendo su pene en el apretado culo de Donghae. Dejó salir
todo lo que tenía adentro, estremeciéndose hasta secarse. Donghae se apartó y empujó a
Hyukjae de nuevo para que se colocara de rodillas. Antes de que éste se diera cuenta, ya tenía
el pene de Donghae en su boca nuevamente, follándosela, una vez, dos veces y luego
corriéndose en la boca de Hyukjae y por su garganta.
-Te dije que te iba a alimentar.- Un jadeante Donghae dijo. –Cumplo mis promesas.-
Hyukjae se acercó al ya flácido pene besándolo antes de mirarlo. –Te amo.- Escuchó la
admiración en su propia voz.
-Actúas como si te acabases de dar cuenta de eso.- Donghae sonrió.
Puso de pie a Hyukjae. –Yo también te amo, bebé. Ahora, ¿Podrías buscar mis patatas y nos
vemos en el cuarto? Tengo todo tu semen escurriéndose por mi pierna. Después de que me
limpie podemos comerlas desnudos en la cama.
Capítulo 41
Sacó la cabeza del baño, el cepillo de dientes estaba en su boca y se encogió de hombros.
–Bien.-
Sabía que todo este asunto tenía que ser algo más fuerte para Hyukjae de lo que dejaba ver.
Era su familia. Aun cuando los padres de Donghae todavía seguían algo dudosos con ellos, no
salieron con algo como la homofobia o incluso arremetieron contra Hyukjae. Todo era por su
preocupación por Donghae de no tomar la vida más en serio como debía. -¿Cómo se oye
cuando hablas con ella? ¿Lo está..?- Odiaba preguntar porque en realidad no quería saber la
respuesta. No quería causar problemas para Hyukjae y su familia. -¿Lo está asimilando un
poco más?-
Escuchó a Hyukjae escupir, enjuagar su boca y luego salió solo con unos pantalones puestos.
Donghae todavía no podía superar lo sexy que se veía ese hombre. Quería lamerle cada
centímetro de su pecho desnudo. -Sí... sí, creo que sí. Todo saldrá bien. Es mi mamá, cuando
vea lo que significas para mí, tendrá que asimilarlo.
Donghae realmente esperaba eso. Hyukjae se inclinó y lo besó. -Tengo que irme. Te veré esta
noche.-
Después de prepararse, fue a dar un paseo en su moto. Todo el tiempo no pudo sacar las
palabras de Hyukjae de su cabeza... el hecho de que él pensaba que ella ya estaba entrando
en razón. Que al final tenía que aceptarlo por lo que Donghae significaba para Hyukjae.
No estaba seguro cuándo tomó la decisión, pero se dirigió directamente a la casa de su madre.
Ni siquiera estaba seguro de qué diablos planeaba hacer ahí, pero se bajó de la moto, se quitó
el casco y se dirigió a la puerta. -¿Ma?- seguro de que diablos planeaba hacer ahí, pero se bajó
de la moto, se quitó el casco y se dirigió a la puerta. -¿Ma?- Llamó mientras abría la puerta lo
suficiente como para meter la cabeza. -¿Estás en casa?- Hablaban a menudo, pero no la había
visto desde el día en que él y Hyuk vinieron a cenar.
-¡Estoy en la cocina!- Respondió. Luego, camino hasta la cocina. Se sentó en la barra mientras
su mamá estaba frente al fregadero lavando los platos. -Hola. ¿Qué andas haciendo?- Había
un ligero distanciamiento en su voz. Antes del último par de meses, su madre nunca le hubiera
hablado de la forma que lo hacía en este momento.
Dio la vuelta para verlo con los mismo ojos café que Donghae tenía. Solo esta vez estaban
llego de algo que que no veía muy a menudo en su madre: Culpabilidad. -Estoy aquí, Donghae.
Siempre. Sé que las cosas han estado tensas entre nosotros pero eres mi hijo. Mi bebé.
Siempre te amaré y siempre estaré a tu lado.-
Donghae se inclinó, apoyando sus codos en la encimera. -Fuimos a ver a la mamá de Hyukjae
hace unas seis semanas. Justo después de la cena que tuvimos la cena aquí. Ella.. ella dijo
que no podía aceptarme. Ama a Hyukjae y no le dará la espalda pero que no puede aceptarme.
Luego.. le dijo que iba a tener que pretender que yo no existiera cuando hablara con él. No
quiere saber nada de mí porque nunca estará de acuerdo con que Hyukjae y yo estemos
juntos.-
Pasó su mano por detrás de su cabeza, frotándola, antes de deslizarla y dejarla en su cuello.
-iQué dijo qué? ¡Será mejor que esa mujer vea bien a quien le habla de esa manera!-
Esa era la madre que conocía, la que defendía a sus hijos y creía en ellos pasara lo que
pasara.
-Por eso... ¿no creerás que yo pienso de la misma forma, cierto? Nunca quise lastimarte. Si vas
en serio con Hyukjae, será parte de esta familia. Yo no...- Negó. -No he actuado bien. Estaba
dolida. Molesta. Quizá hasta quejándome un poco porque de verdad quería que me dieras
nietos con Victoria. Pero Donghae, yo al final cambiaría de opinión. Ya lo he hecho. No sacaste
lo terco de tu padre precisamente.
-Lo sé, mamá.- Y en verdad lo sabía. -Te mentí. No por un día o una semana sino por más
tiempo. Lo entiendo. Esto es diferente. Hyukjae quiere alejarse de ella. Estaba tan molesto pero
no podría dejarle hacer eso. ¿Cómo podría alejarlo de su familia? Podría destruirnos. Podría
destruirlo. Yo solo...- Se encogió de hombros. -Quiero que sea feliz. Su cumpleaños es a final
de mes y solo pienso en como va a resultar. En como va a tomar el pasar tiempo conmigo y
con su familia por separado. Aun así, tiene que ir. Es su familia. Él dijo que pensaba que ella
entraría en razón; quizás está en lo cierto.-
-Este hubiese sido el momento en el que te hubieses dado por vencido... donde te hubieses
alejado.-
Cuando levantó la mirada nuevamente, vio que su madre estaba llorando. Tenía su mano
temblorosa en la boca mientras lo veía, el corazón partido se reflejaba en sus ojos. -De verdad
lo amas ¿cierto?- Su voz temblaba tanto como su mano.
Donghae le ofreció una sonrisa triste. -Tanto que duele. Dios, en verdad ni siquiera hacemos
mucho excepto trabajar y pasar el tiempo juntos; aun así, no creo saber que era vivir hasta que
lo conocí. El solo verlo me hace feliz. Hyukjae es automático conmigo, justo como cuando me
enamoré de las motos. Esperé para encontrar lo que me apasiona, lo que quería por el resto de
mi vida y es lo mismo con él. Sabía que estaba en lo correcto cuando lo conocí.-
Su madre rodeo el mesón y arrojó sus brazos en él. Hundió la cara en su cuello y lloró. –Lo
siento. Lo siento, Donghae. He sido una terrible madre. Debí creer en tí. No te atrevas a pensar
que hay algo malo en tu amor por Hyukjae. Si su madre no lo ve..- Esta vez combino el llanto
con la risa. -Bueno, siendo sinresa, que se joda.-
Donghae la abrazó más fuerte. -No digas eso en frente de Hyukjae. Y te amo. Eres una madre
espectacular. Entiendo porque estabas recelosa.-
Donghae no podía aceptar el hecho de que puede que no lo llegue a asimilar. Haría todo lo que
estuviese en sus manos para hacerle cambiar de parecer.
Toco tres veces la puerta hasta que esta se abrió. –Tienes la agallas de venir para acá.-
Jaekyung comenzó al segundo que lo vio. -¡No solo le metes ideas locas a mi hijo sino que lo
pones en mi contra!-
¿Qué? ¿De qué estaba hablando? Su estomago se estremeció por la incertidumbre pero lo
ignoró. -No estoy seguro a lo que se refiere, señora. No estoy intentando poner a Hyukjae en
su contra. Yo... yo lo amo. Por eso estoy aquí. Su cumpleaños está cerca y...-
-¡Y no me ha hablado desde que ustedes salieron de esta casa! Ignora todas mis llamadas, y
no me ha llamado ni una sola vez.-
Donghae apretó sus ojos. Iba a matar a Hyukjae, eso era seguro. Todo este tiempo hizo que
pensara que seguían en contacto, pero le había dado la espalda a su familia... por Donghae.
Sin embargo, no iba a dejar que Hyukjae se echara la culpa, incluso si eso significara que ella
lo odiara más.
-Me disculpo por eso. Fue un error de mi parte pero lo amo. Lo amo muchísimo y temía
perderlo. Le prometo que ahora veo todo con más claridad. Lo que hice estuvo mal, pero por
favor no se desquite con Hyukjae. Él la extraña. La ama. Vamos a tener una reunión en casa
por su cumpleaños. Mi familia estará ahí. Significaría mucho para nosotros si usted, sus hijas y
sus familiares fueran. Será a las tres de la tarde del día de su cumpleaños. Fuimos suertudos
que caerá día domingo.- Se rió, esperanzado de que aliviara un poco el ambiente.
-No intentes jugar conmigo, hijo. Te veo por lo que eres. Intentaste arrebatarme a mi hijo de mi
lado y luego vienes aquí pretediento ser el chico bueno. No creo una palabra de eso. Lo que le
has hecho... ese no es el hijo que mi esposo y yo criámos. ¡Nos lo arrebataste!-
Donghae sentía que su corazón se desmoronaba. Quizás ellos lo veían de esa manera pero el
no. Parte de él sí se culpaba por lo que sucedía ahora, pero viendo lo que él y Hyukjae tenían,
sabía que no era un error.
-Siento que se sienta de esa manera. Si cambia de parecer, será bienvenida a casa. Y si
piensa que hay algo malo con el hombre que su hijo es, entonces no sabe nada de él. Es el
mejor hombre que conozco.-
Con eso, se dio la vuelta y se fue. No podía creer que Hyukjae le había mentido sobre esto...
no podía creer que arriesgaría perder a su familia por Donghae. Y tampoco podía si quiera
decirle que sabía. Aún no. Porque si lo hacía, Hyukjae se daría cuenta que estuvo ahí hoy.
Capítulo 42
-Ya es más de medianoche. Feliz cumpleaños. Ese fue tu revolcón de cumpleaños. Será
nuestra nueva tradición. Te voy a follar hasta que pierdas el conocimiento en cada uno de tus
cumpleaños.-
Hyukjae negó con una sonrisa en sus labios. -¿Esas serán las únicas veces que vas a
follarme? ¿En mi cumpleaños? ¿Eso es todo lo que obtengo?-
-¿Por qué? ¿Mi pene mágico no es lo suficiente para ti?- Donghae bromeó.
Hyukjae agarro su trasero. -Es más que suficiente. Tu miembro, tu culo. Lo quiero todo.-
-Genial. Si quieres te follaré todos los días con él todo los días. Por cierto, mañana vas a
tomarte el día libre.-
Hyukjae lo miró incluso si estaba demasiado oscuro como para en verdad verlo. –-No puedo
faltar al último minuto.-
-No lo harás. Todos sabían menos tú. Soy el novio más perfecto. Fui y hablé con ellos. Un tal
Henry se hará cargo por ti. Victoria tiene un montón de adobo para carne en su casa y lo traerá.
Mi mamá hará su famosa ensalada de papas-no es tan buena como la tuya pero están casi a la
par.-
Hyukjae colocó sus manos por detrás de la cabeza de Donghae, agarrando sus hebras.
-¿Hiciste todo eso por mí?- Donghae había planeado una fiesta para él. Su familia iba a venir.
Soojung, la madre de Donghae, lo había llamado hace un par de semanas disculpándose por
su comportamiento y para hacerle saber que nunca se trato de él. Ella estaba feliz de tener a
Hyukjae como parte de la familia. Sin duda, eso significaba el mundo para él, incluso casi le
hizo llevarse el teléfono al oído y llamar a su propia madre, pero no pudo. No si ella no podía
aceptar a Donghae.
-Lo tengo.- Hyukjae respondió con naturalidad. Aun así... había una parte de él que deseaba,
que esperaba tener un poco más. Quería a su familia.
Eunji vendría si le preguntara. Lo sabía. Últimamente confiaba en ella más seguido. Disfrutaba
escuchar lo feliz que estaba Hyukjae con Donghae. Sora y Hyebin probablemente también
vendrían. Nunca había pasado un cumpleaños alejado de su familia.
Hyukjae rió pero en realidad no lo sentía. Los extrañaba, los extrañaba tanto que casi podía
soportarlo. Sin embargo, tampoco podía ceder. Por mucho que quisiera, sabía que no podía
invitar a sus hermanas. Lo último que quería era causar una disputa entre ellas y su mamá.
-Un poco triste pero estoy bien. Gracias.. por lo de mañana. Es perfecto.-
***
-No deberías ser el que venga a ayudarme, vecino sexy. ¡Es tu cumpleaños!- Victoria le dijo
cuando vino a ayudarla a sacar las cosas del carro.
-Estás en lo correcto. Lo siento. ¡No sé en que estaba pensando! No deberías ayudar, hombre
sexy que vive con su novio. Es tu cumpleaños.-
Donghae le despeinó el cabello como si fuese una niña y ésta le gritó. A Hyukjae le encantaba
verlos juntos. Eran tan cercanos como dos personas podrían ser, pensaba. Pero no en una
manera romántica. Cualquiera podía ver eso.
-¡No puedo creer que no me dejes cocinar!- Le dijo a Donghae cuando entraron a la casa.
Habían instalado las nuevas mesas y la parrilla ya estaba lista para ser usada. El tiempo podía
cambiar de un momento a otro así que era mejor aprovecharlo mientras podían.
-Es tu cumpleaños.-
-Sí, pero lo único que sé hacer es una parrillada. Así, puedo cocinarte de una vez en cuando.-
Los tres se bebieron una cerveza y unos minutos después tocaron la puerta. -iPasen!- Donghae
gritó.
Jungsoo, Yuri, Yesung y Sohyun entraron. - ¿Cómo están, chicos? Gracias por invitarnos.- Yuri
dijo antes de abrazar a Hyukjae.
-Por supuesto que los invitamos. Que bueno que pudieron venir.-
-Gracias.-
Hyukjae le dio la mano a Jungsoo, luego a Yesung. Ambos le desearon feliz cumpleaños. Todos
agarraron bebidas antes de que llamaran a la puerta de nuevo.
Hyukjae abrazó a Soojung, quién lo abrazó tan fuerte como su madre solía hacerlo.
-Felicidades, Hyukjae. Nos complace ser parte de tu día.-
Sus palabras hicieron que su corazón se acelerara y doliera al mismo tiempo. Habían aceptado
que él y Donghae estuviesen juntos, y mientras que eso significara muchísimo para él, también
hacía que extrañara a su familia con más fuerza.
Le dio un apretón de manos a Yoosuk. Luego, se dieron cuenta que definitivamente no había
suficiente espacio en la casa para toda la familia Lee además de Hyukjae y Victoria. Así que, se
dirigieron al patio.
Donghae encendió la radio y les dio a todos bebidas. Hyukjae veía a Victoria y a Donghae
bromear con todos. Veía a Yesung bromear con ellos de vez en cuando, mientras Jungsoo
negaba por las locuras de su familia. Sohyun y Yuri pasaron largo rato charlando con la madre
de Donghae y Victoria. Donghae empezó con la parrilla un poco después, agregando la carne
cuando el carbón estuviese listo. Al menos Donghae no cocinó a gas. Su chef interior se
volvería loco con eso. Si Hyukjae iba a hacer una parrilla, lo haría de la manera apropiada.
¿Qué sentido tenía sin el humo o sin ese gusto a carbón?
Se acercó y detuvo junto a él. -No lo vi en un principio... Donghae es bueno aparentando ser
feliz. Quizás siempre pensó que lo era pero viéndolo ahora; como camina, habla, sonríe y te
mira... antes no era feliz. Ahora lo es. Le has dado a mi hijo algo que nadie pudo. Pensé que
deberías saber eso.-
-Gracias.- Hyukjae le agarró la mano y le dio un gentil apretón. -Él me da lo mismo. No sé qué
haría sin él.- Tenía que recordarse que no era su culpa o la de Donghae que su familia no
pudiesen verlo de esa forma.
-Hablando de lo problemático que eres. Ahora, si me disculpan. Tengo que ir a buscar algo al
auto.- Soojung salió por la puerta principal justo cuando Donghae pasó su brazo por los
hombros de Hyukjae mientras éste pasaba una mano por su cintura.
Asintió. -Duele. Los extraño pero estoy bien.- Quizás debió haberlo intentado. Quizás debió
haberlos invitado.
Al menos debió haber invitado a sus hermanas. Probablemente eso hubiese ayudado. Pero
había intentado con Eunji una vez pero no la pudo contactar y lo intentó de nuevo.
Donghae lo acercó, presionando un suave beso en sus labios. Mientras lo hacía, la puerta
principal se abrió de nuevo y la madre de Donghae dijo: -Hay alguien aquí que te busca,
Hyukjae.-
Se giró hacia la puerta para ver a su madre entra.. seguida por Eunji, su esposo y sus hijos,
luego Sora, su espero e hijos. Vió, esperando por su otra hermana, Hyebin, pero Sora cerró la
puerta.
-Disculpa que llegamos tarde.- Eunji dijo. -Feliz cumpleaños, Hyukkie.-
Hyukjae no podía pensar. No se podía mover. No podía ni siquiera respirar. Donghae había
hecho esto. Lo sabía. Tenía que decir algo, sin embargo, nada salía. Donghae había hecho
esto por él, y habían venido.
-Vengan, dejenme guardar sus cosas.- Donghae se acercó a ellos. -Gracias por venir. Y a
penas estamos empezando, así que están justo a tiempo.-
¡Muévete! Se dijo y así hizo. Camino a la sala donde Donghae estaba con su familia.
-Oh, claro.- Hyukjae negó. De verdad estaba en shock. -Él es Donghae. Donghae, ella es mi
hermana mayor, Eunji y su esposo Hyunjun. Detrás de ella están Sora y Jiyoung. Ya conociste
a mi mamá y todos estos mocosos son...-
-iTío Hyuk! ¡Tío Hyuk!- Los niños lo roderaon antes de que pudiera presentarlos. Escuchó a
Donghae darles la bienvenida a todos mientras que una pequeña vocecita preguntó: -¿Quién
es Donghae? ¿Es tu amigo?-
-Hyukjae llevó su mirada a Sora. No sabía como responder a eso. Que debería decirle a los
niños, o y si querían que mantuvieran la verdad oculta.
-¿Recuerdas lo que hablamos?- Dijo Sora. -El tío Hyuk quiere a Donghae de la misma forma
que yo quiero a tu papi.-
En ese momento, todo estaba bien. Más que eso. Así como Donghae dijo, era perfecto-o lo
más cerca posible.
-¿Quieren ir para afuera y jugar? Hay una pelota y otras cosas en el patio. Necesitan juguetes.
Deberíamos darles algunos juguetes, Donghae.- La madre de Donghae dijo e incluso Hyukjae
pudo sentir que estaba en el paraíso con los niños corriendo por la casa. Así, ella los guió hasta
el patio.
-Quería venir. No es que no quisiera. Ella no tiene problemas pero su esposo... no la dejaría.
Está preocupado por los niños. Piensa que... bueno ya sabes cómo es él.- Eunji lo envolvió en
sus brazos y lo abrazó.
Hyukjae asintió. Sí sabía como era. La amaba y la extrañaría pero sabía cómo era su esposo
Byunghun. A veces la vida es de esa manera. A algunas personas le llevaba más tiempo
asimilar las cosas- si es que las llegaban a aceptar. Tenía que ser feliz con lo que tenía y con lo
que era.
-Gracias, por estar para mí, Eunji. Por las llamadas y todo lo demás. Te lo agradezco.- Susurró
en su oído.
Hyukjae se alejó y ojeó a su madre. Estaba alejada, viéndose notablemente incómoda. -Hae,
¿Podrías enseñarles a todos el patio?- Hyukjae le preguntó.
-Claro, claro que puedo.- apretó los bíceps de Hyukjae a luego los guió a todos excepto a su
madre de la casa.
Pensó en lo rápido que él y Donghae se habían conectado. Lo cercanos que se habían hecho,
lo rápido que se enamoraron y lo real que era. Pensó en el vínculo que sentía. Dios, incluso
hasta pensó en el sueño de Donghae. -No tienes por qué. Quizá ninguno de nosotros necesita
entenderlo. ¿Por qué todo tiene que ser tan blaco y negro? Niño o niña? ¿Gay o heterosexual?
¿Por qué todo tiene que tener una razón? Quizás algunas cosas no tienen motivo. Quizás
están destinadas a ser por ninguna otra razón que el hecho que exiten.-
Su madre asintió, con la cabeza gacha. -No voy a pretender que esto será fácil para mí. No va
a pasar de la noche a la mañana. Hyukjae, pero lo estoy intentando. Te amo y lo voy a intentar.-
Finalmente, lo miró de nuevo. -Él de verdad te ama. Estaba tan enojada con fue a verme.
Estaba tan dolida que te pusiera en mi contra y que no me llamaras de nuevo. Se disculpó pero
no importaba. luego hablé con Eunji. Ella dijo que le habías mencionado que Donghae no sabía
que no seguimos en contacto. Que te sentías culpable por mentirle pero que te sentías tajante
por ello. Ese chico se echó la culpa, se arriesgo a que lo odiara aún más porque te ama. Eso
fue lo que me trajo aquí hoy.-
Hyukjae sonrió. Amaba muchísimo a ese hombre. Se había echado la culpa por Hyukjae.
También había ido a casa de su madre. -Así es él. Es un buen muchacho. El mejor. Ya lo
verás... y lo amo. Eso nunca va a cambiar.-
Esta era su familia, la de él y la de Donghae. Ninguno de ellos era perfecto pero eran suyos y
eso lo hacía feliz.
-Nunca vuelvas a mentirme o te patearé el culo.- Donghae se sentó a su lado, donde estaba
alejado de todos los demás, observándolos.
-Lo siento.-
-Lo sé-
-Te amo.-
-También lo sé.-
Todos tenían un largo camino por recorrer. No tenía duda de que Hyebin lo amaba y que lo
apoyaba; ella solo se dejó llevar por lo que su esposo dijo. Quizás con el tiempo, el hombre
también lo aceptaría. Su madre aún se tenía que adaptar como todos lo hicieron a su manera.
Indistintamente de cómo Donghae y él se sentía, aún seguían siendo nuevos y aún tenían
cosas por resolver. Amar a alguien y estar en una relación nunca fue fácil, pero ellos lo harían,
ellos descubrirían más cosas, juntos.
Epílogo
No había nada como manejar en una carretera solitaria, con nada más que el viento y el mundo
a tu alrededor. Era como volar. Era liberador.
Donghae manejaba. No tenía idea hacia donde, pero eso no importaba. El destino no era el
punto, era el viaje en sí. Tomaba curvas, exploraba y dejaba que su moto tomara el control del
camino.
No... imposible.
Aceleró. Su moto iba directo a ese lugar que de alguna manera conocía, inclusive si nunca
había estado allí.
-Mierda.- Hyukjae dijo a su espalda, apretándolo aun más. Amaba tener a Hyukjae sobre su
Shovelhead con él. Le llevó tiempo pero finalmente se las arregló para que se subiera. Hyukjae
decía que cuando la Shovelhead estuviera lista, él igualmente lo estaría. Después de eso le
puso más empeño y Hyukjae lo ayudó algunas veces. Cuando estuvo lista, cumplió su
promesa, y ahora estaban ahí.
Donghae sonrió. -Eso no es lo que se supone que deberías decir en este momento.-
Así es, realmente lo era. Debería estar sorprendido. No todos los días uno de tus sueños se
hace realidad. Sin embargo, de alguna forma no estaba sorprendido. Solo encajaba... hacia
que todo se volviera aun más correcto. -Sip. Es mi sueño. Eso sigue sin ser lo que deberías
decir en este momento.-
Hyukjae rió. –-Hiciste que nos perdiéramos ¿verdad? Te dije que preguntarás por las
direcciones. Estamos perdidos.-
Donghae negó y sonrió. Demonios, amaba a este hombre. -Te crees muy chistosito ¿no? Dilo,
Hyukjae. Tienes que decirlo.-
Hyukjae apretó más su agarre. -Es una encrucijada, Donghae. ¿Cuál camino vas a elegir?-
Finalmente repitió las líneas del sueño.
-Cualquier camino en el que tú estés.- Respondió. Haría lo que fuera por su hombre. Iría a
donde sea. Estar con Hyukjae era donde se suponía que tenía que estar.
-Nah, no necesito guiar, iremos juntos.- Juntos, en la manera en la que han hecho todo desde
que se conocieron. Cambiaron sus vidas juntos, fueron felices juntos y se enamoraron.
La dirección en la que fueran no importaba. La única cosa que sí, era el hecho habían cruzado
un camino lleno de baches, idas y vueltas, subidas y bajadas uno al lado del otro.
Fin