Psicología
Ciencias Sociales
LUDOPATÍA
Taller de Competencias Comunicativas (FGL-149)
Por:
Wilma Argel
Profesor: Waldo Ignacio Castillo Sierra
2021
Resumen
En el presente trabajo, se pretende dar a conocer la ludopatía como trastorno degenerativo y
problemática tanto a nivel personal como social. Así mismo entender cómo afecta esta
enfermedad a nivel neurobiológico y las posibles instancias de recuperación para el individuo.
Dicho lo anterior la adicción comienza con la necesidad intrínseca del sujeto por el juego,
pudiendo ser este de azar u online. Cuando la necesidad de jugar se convierte en un impedimento
para la vida cotidiana, la vida social y la salud física, hablamos de adicción.
En los resultados de la presente investigación se determinará como una oportuna atención
profesional, autocuidado y principalmente el reconocimiento de la problemática pueden ser
agentes de cambio y prevención de cara a una mejora y pertinente recuperación.
Palabras claves:
Trastorno, Ludopatía, Neurotransmisores.
¿Dejarías de lado tu salud, solo por las incesantes ganas de jugar?
Nos desenvolvemos en una sociedad de la cual se desprenden distintas dificultades que
pudieran desencadenar en cada individuo diferentes trastornos, por lo que la falta de autocuidado
y la decadencia en salud mental a nivel país, pudieran ser factores que acentúen la recurrencia de
lo anterior.
En el siguiente trabajo se hablará sobre las problemáticas que tiene una persona con ludopatía,
que efecto causa a nivel cerebral y como este trastorno se adaptó al mundo actual. Así mismo
explicar cómo podemos tratarlo, tanto en el ámbito Psicológico como Psiquiátrico, citando
distintos autores que hablan sobre esta problemática.
¿Qué se entiende por Ludopatía?
La ludopatía es un desorden mental, distinguido por la necesidad incontrolable de querer o
desear jugar, ya sea en apuestas deportivas, bingos, casinos y lo que se conoce como las
máquinas tragamonedas. La persona que padece de este trastorno es incapaz de evitar jugar, a
pesar de las consecuencias negativas que se adaptan en su vida diaria. Está caracterizado, por la
satisfacción que le genera el juego, experimentando una gran activación cerebral que se va
liberando una vez realiza la conducta de jugar (Sáiz, 2018).
Hemos visto un cambio en las últimas décadas con la aparición de internet, ya que la
ludopatía supo adaptarse al nuevo mundo. Antes las máquinas tragamonedas y los bingos eran
los juegos más frecuentes, ahora mismo son las apuestas deportivas y los juegos online (Díez,
Terrón y Rojo, 2002).
El ser humano se caracteriza por la búsqueda del placer y por evitar el sufrimiento. Notamos
que en los jóvenes predomina la búsqueda del entretenimiento y en ocasiones ganar dinero, el
estar con sus pares o la necesidad de una vía de escape para su sufrimiento personal. Las
problemáticas emocionales que se puedan tener, en una situación de estrés, ansiedad o problemas
de comunicación en el hogar, los pueden llevar a jugar, lo cual no es malo, lo negativo empieza
cuando ya el juego no es sólo una fuente de escape, sino algo necesario para estar bien contigo
mismo.
El problema fundamental que implica la intervención entre el juego y la depresión es la
dirección de la contingencia, es decir, un análisis puesto no logra responder el
cuestionamiento de qué ha venido primero, si la depresión o el juego, pero pudo señalar
que el juego estimulaba participar como un antidepresivo y probó que el juego para estos
pacientes era lo que los podía sacar de la depresión (Griffiths, 1984, p. 34).
Aunque parezca que el juego puede utilizarse para la rehabilitación de otros factores, o el
escape de situaciones dolorosas, no resulta ser así. Finalmente intentando salir de esa situación,
uno se adentra al mundo del vicio del juego, el cual está lleno de inferencias negativas, que no
aportan una conducta positiva para la estima humana (Díez, 2002).
El cerebro funciona gracias a la química, ya que tenemos neurotransmisores que explican
nuestra conducta. En el caso de una persona con ludopatía, el circuito de la dopamina se activa
de forma desmesurada cada vez que se juega, provocando que el individuo necesite mayores
niveles de estimulación, para conseguir la misma cantidad de neurotransmisores en el cerebro,
otra gran problemática que ocurre es que el individuo pierde la sensación de placer, provocando
que este tenga que jugar más veces y en mayor cantidad, disponiendo en el caso de las apuestas
mayores cantidades de dinero (Sáiz, Ibáñez y Ramón, 1999).
Podemos encontrar características que se dan tanto en la adicción al juego, como en cualquier
otra, ya sea la adicción a las drogas, el alcohol, el tabaco, etc. La principal conducta de todas
estas es el fenómeno de tolerancia, en el cual la persona, en el caso de un adicto a las drogas,
necesita más de estas para producir mayor cantidad de activación cerebral, y el mismo estado de
placer. Por otro lado, encontramos el síndrome de abstinencia, que es cuando la conducta no se
puede realizar, ya sea jugar o consumir algún producto, la persona manifiesta un síndrome con
distintos síntomas, ansiedad e irritabilidad en distinta intensidad la cual si es muy fuerte su grado
de adicción puede llevar a la muerte o el hacer daño a las personas cercanas. (Saiz,1999).
En ocasiones severas la persona puede querer detenerse, pero debido a la gravedad de su
problemática no puede a pesar de que es consciente que esto está siendo perjudicial, tanto en su
vida personal, laboral o familiar. Del mismo modo ‘‘el jugador genera una fuerte alteración en el
tiempo-espacio en el que se encuentra, al punto del descuido de sí mismo’’ (Diez, 2002).
En el fondo nos olvidamos como sociedad, que son personas padecientes de un trastorno
mental, no son individuos que pueden tener un vicio, sino que necesitan voluntad, ya que tienen
un problema profundo que necesita de tratamiento.
¿Cómo podemos ayudar?
Se necesita que los individuos que padecen el trastorno ludópata sean conscientes de su
problemática, para que los resultados psicológico-terapéuticos o el tratamiento farmacológico
que se utilice sea oportuno y beneficioso. Por otro lado, tiene que haber una fuerte motivación
personal de buscar ayuda ya que si la persona no es consciente de su problema cualquier
tratamiento que se haga, no va a conseguir los resultados esperados. La terapia psicológica
cognitivo conductual, tiene mucha eficacia, al igual que en muchos casos se utiliza terapia
farmacológica para ayudarles a reducir los impulsos. El acompañamiento y contención
emocional proporcionado por el profesional en esta terapia, junto con la fuerza de voluntad del
paciente y el apoyo de la familia, lo ayudaran a tomar consciencia de todo lo que ha perdido
(Hernández, Bujardón, 2020).
Si bien la ludopatía afecta a las personas tanto a nivel cerebral como social, si se trataran a
tiempo estas problemáticas, se podrían lograr grandes cambios terapéuticos.
Como sociedad es necesario concientizar sobre este y distintos trastornos a nivel preventivo
para saber actuar ante este tipo de situaciones, para ayudar en la mejoría y prevenir distintas
dificultades en la vida de estas personas.
A modo personal es importante mencionar que en la actualidad no se da la suficiente
relevancia a los distintos trastornos mentales que se padecen en nuestra sociedad. Hablar de
ludopatía podría ser equivalente a una adicción a cualquier droga, no es difícil ver a distintos
padres dejar que el niño o adolescente juegue con tal de dejarlos tranquilos, síntoma de que a
nivel familiar se favorecen ciertas conductas que pudieran desencadenar en diversos trastornos o
en este caso la ludopatía.
Es importante entender que como futuros profesionales debemos hacer hincapié en la
prevención, entender que la educación y socialización de estos temas son factores protectores de
cara a una mejor salud mental a nivel país.
Referencias
Bujardón, A. Hernández, M. (5 de diciembre de 2020). Fundamentos teóricos para un estudio
sobre la ludopatía. Scielo, Humanidades Médicas.
http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S172781202020000300606&lng=e
s&nrmso
Díez, E. Rojo, J. y Terron, E. (2002). Violencia y videojuegos [Archivo PDF].
https://www.ugr.es/~sevimeco/revistaeticanet/Numero0/Articulos/violencia%20y%20vid
eojuegos.pdf
Mark Griffith, D. (1995). Adolescent Gambling.
https://books.google.com.ec/books?id=3ZBATS802cIC&lpg=PP1&vq=mark%20d%20gr
iffith&hl=es&pg=PR3#v=onepage&q&f=false
Sáiz, J. Ibáñez, A. (1999). Las bases neurobiológicas del juego patológico [Archivo PDF].
file:///C:/Users/Casa/Downloads/8871-Texto%20del%20art%C3%ADculo-14191-1-
1020131112.pdf
Saiz Ruiz, J. (2018). Ludopatía: Pérdida de control, huida de la realidad. Revista Cuídate Plus.
Unidad Editorial Revistas, S.L.U.
https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/psiquiatricas/ludopatia.html