Kénosis 1
Kénosis
En la teología cristiana, la kénosis (del griego κένωσις: «vaciamiento») es el vaciamiento de la propia voluntad para
llegar a ser completamente receptivo a la voluntad de Dios.
La palabra ἐκένωσεν (ekénōsen) es usada en La Biblia en Filipenses 2:6-7, “Quien siendo en forma de Dios, no
consideró ello como algo a que aferrarse; sino que vaciándose (ekénosen) a sí mismo, tomó forma de siervo, siendo
hecho en semejanza de hombre y hallado como uno de ellos...”, usando el verbo κενόω (kenóō) "vaciar".
Uso en el Nuevo Testamento
El Nuevo Testamento no hace uso de la actual palabra kénōsis, pero el verbo kenóō se encuentra cinco veces
(Ro.4:14, 1Co.1:17, 9:15, 2Co.9:3, Flp.2:7). De estas cinco veces es en Filipenses 2:7 en el cual Jesús dice "vaciarse
a si mismo", lo cual es el punto de inicio de las ideas Cristianas de kénosis.
Juan el Bautista muestra esta postura cuando dice sobre Jesús, "es necesario que Él crezca y yo disminuya." (Jn
3:30).
Kénosis en la Cristología
San Juan de la Cruz
El concepto de la kénosis es usado tanto como explicación de la Encarnación y como indicación de la natural
actividad y voluntad de Dios. La obra de San Juan de la Cruz Noche oscura del alma es una explicación
particularmente lúcida del proceso de transformación del creyente hacia la figura o "semejanza de Cristo".
Un dilema aparente surge cuando la teología Cristiana postula a Dios fuera del tiempo y el espacio, quien entra en el
tiempo y el espacio para convertirse en humano. La doctrina de la kénosis apunta a explicar que el Hijo de Dios
escogió renunciar en términos de sus atributos divinos, en orden a asumir naturaleza humana. Desde la encarnación
Jesús es simultáneamente verdadero hombre y verdadero Dios. La kénosis sostiene que estos cambios fueron
temporalmente asumidos por Dios en su encaranción y que cuando Jesús asciende a los cielos después de la
resurreción Él reasume completamente todos sus atributos divinos.
Específicamente se refiere a los atributos de Dios que son pensados como incompatibles con una naturaleza humana.
Por ejemplo la omnipotencia, omnipresencia, omnisciencia, tanto como su aseidad, eternidad, infinitud,
impasibilidad, e inmutabilidad. Los teólogos que comparten este doctrina a menudo apelan a la lectura de Flp 2:5-8.
Críticos de la teología de la kénosis argumentan que el contexto de Flp 2:5-8 se refiere a Jesús tomando la forma de
un sirviente para ocultar su divina gloriosa transfiguración o abandonando su lugar y posición en el Cielo para vivir
entre los hombres, en oposición a abandonar sus atributos o naturaleza.
La cristología kenótica se enfoca en ciertos pasajes de los evangelios en los que Jesús no fue omnisciente acerca de
la fecha de la Segunda Venida y pone su atención en el hecho que Él no era omnipresente durante la encarnación.
Llegó a ser un tema central en los debates protestantes de el siglo dieciseis que fue reavivado en el siglo diecinueve
para reinterpretar la doctrina clásica de la encarnación.
Referencias
Fuentes y contribuyentes del artículo 2
Fuentes y contribuyentes del artículo
Kénosis Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?oldid=69356893 Contribuyentes: Eveneg, JAYARACOR, Miketanis, Ralgis, Wikielwikingo, ﺗﺮﺟﻤﺎﻥ05, 7 ediciones anónimas
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