El
punto aparte, contrario a lo que sugiere el punto y seguido, busca generalmente separar ideas
significativamente diferentes. Para ello, establece la distinción entre párrafos, es decir, cuando
aparece este signo, no prosigue inmediatamente otro enunciado.
Las ideas entran a interactuar de otra manera con lo dicho; el tema del texto no cambia, pero cada
párrafo habla de una punto diferente, o bien se aborda de manera diferente:
Vagando por el parque piso unas hojas secas y cuando levanto una y la miro bien la veo llena de
polvo de oro viejo, con unas tierras profundas como el perfume musgoso que se me pega en la
mano. Por todo eso traigo las hojas secas a mi pieza y las sujeto en la pantalla de una lámpara.
Viene Ossip, se queda dos horas y ni siquiera mira la lámpara. Al otro día, aparece Etienne, y
todavía con la boina en la mano, levanta la lámpara, estudia las hojas, se entusiasma, se siente
dichoso, etc.
Una misma situación y dos versiones… Me quedo pensando en todas las hojas que no veré yo, el
juntador de hojas secas, en tanta cosa que habrá en el aire y que no ven estos ojos, pobres
murciélagos de novelas y cines y flores disecadas. Por todos lados habrá lámparas, y habrá hojas
que no veré
Ambos párrafos giran en torno al personaje respecto de las hojas, pero el segundo párrafo implica
un cambio de razonamiento en el sentido de que ahora se está analizando o pensando la situación
anterior.
La sangría y el punto y aparte.
Se entiende como consenso general que el inicio de cada párrafo tiene una condición espacial, es
decir, se inicia un poco más alejado del primer extremo para favorecer la comprensión del texto, y
su ubicación gramatical. A este fenómeno se le denomina sangría:
La sangría puede omitirse si tras cada párrafo se inserta una línea en blanco que lo separe del
siguiente, uso habitual en los textos científicos y didácticos.
El punto y aparte separa dos párrafos distintos que desarrollan contenidos diferentes dentro de
una misma línea de razonamiento o de la unidad del texto. Después de punto y aparte se debe
cambiar de línea y comenzar a escribir después de dejar un margen o sangrado a la izquierda,
mayor que el del resto de las líneas que componen el párrafo.
Hay que tener presente, igualmente, que la elección entre el punto y seguido y el punto y aparte
es subjetiva cuando se trata de distintos aspectos de un mismo asunto o idea.
PUNTOS SUSPENSIVOS. 1. Signo de puntuación formado por tres puntos consecutivos (...) —y solo tres
—, llamado así porque entre sus usos principales está el de dejar en suspenso el discurso. Se
escriben siempre pegados a la palabra o el signo que los precede, y separados por un espacio de la
palabra o el signo que los sigue; pero si lo que sigue a los puntos suspensivos es otro signo de
puntuación, no se deja espacio entre ambos. Si los puntos suspensivos cierran el enunciado, la
palabra siguiente debe escribirse con mayúscula inicial: El caso es que si lloviese... Mejor no
pensar en esa posibilidad; pero si no cierran el enunciado y este continúa tras ellos, la palabra que
sigue se inicia con minúscula: Estoy pensando que... aceptaré; en esta ocasión debo arriesgarme.
2. Usos
a) Para indicar la existencia en el discurso de una pausa transitoria que expresa duda, temor,
vacilación o suspense: No sé si ir o si no ir... No sé qué hacer; Te llaman del hospital... Espero que
sean buenas noticias; Quería preguntarte... No sé..., bueno..., que si quieres ir conmigo a la fiesta;
Si yo te contara...
b) Para señalar la interrupción voluntaria de un discurso cuyo final se da por conocido o
sobrentendido por el interlocutor: A pesar de que prepararon cuidadosamente la expedición,
llevaron materiales de primera y guías muy experimentados... Bueno, ya sabéis cómo acabó la
cosa. Es especialmente frecuente este uso cuando se reproduce un refrán o un fragmento literario
de sobra conocido: Más vale pájaro en mano..., así que dámelo ahora mismo; Y en mitad de la
fiesta, se subió a una mesa y comenzó a recitar: «Con diez cañones por banda...».
c) Para evitar repetir la cita completa del título largo de una obra que debe volver a
mencionarse: La obra Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos, de Rafael Alberti,
está llena de grandes aciertos. Los versos de Yo era un tonto... contienen algunos de los mejores
hallazgos expresivos del autor.
d) Para insinuar, evitando su reproducción, expresiones o palabras malsonantes o
inconvenientes: ¡Qué hijo de... está hecho! A veces se colocan tras la letra inicial del término que
se insinúa: Vete a la m... No te aguanto más.
e) Cuando, por cualquier otro motivo, se desea dejar el enunciado incompleto y en suspenso: Fue
todo muy violento, estuvo muy desagradable... No quiero seguir hablando de ello.
f) Sin valor de interrupción del discurso, sino con intención enfática o expresiva, para alargar
entonativamente un texto: Ser... o no ser... Esa es la cuestión.
g) Al final de enumeraciones abiertas o incompletas, con el mismo valor que la palabra etcétera o
su abreviatura: Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la televisión, oír música... Debe evitarse, por
redundante, la aparición conjunta de ambos elementos:
Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la televisión, oír música..., etc.
Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la televisión, oír música, etcétera...
h) Entre corchetes [...] (→ CORCHETE, 2e) o entre paréntesis (...) (→ PARÉNTESIS, 2e), los puntos
suspensivos indican la supresión de una palabra o un fragmento en una cita textual: «Fui don
Quijote de la Mancha y soy agora [...] Alonso Quijano el Bueno» (Cervantes Quijote II [Esp. 1615]).
Si se quiere dejar claro que la reproducción de una cita textual no se hace desde el comienzo
mismo del enunciado, es posible escribir puntos suspensivos al inicio de la cita, sin paréntesis ni
corchetes, dejando un blanco de separación respecto de la palabra a la que preceden: Al final de la
obra, don Quijote pide «... un confesor que me confiese y un escribano que haga mi testamento».
Asimismo, cuando la reproducción de la cita queda incompleta por su parte final, es posible
escribir puntos suspensivos, sin paréntesis ni corchetes y sin blanco de separación con respecto al
texto que antecede, para indicar que el enunciado continúa más allá de la última palabra
reproducida: Al final de la obra, don Quijote pide «... un confesor que me confiese y un escribano
que haga mi testamento...», evidenciando la cordura que le asiste en sus últimos momentos.
3. Combinación con otros signos
a) Si los puntos suspensivos finalizan el enunciado, no debe añadirse a ellos el punto de cierre (se
escribirán solo tres puntos): Me encanta esta casa. Es hermoso despertarse y ver el sol, los
árboles, la luz en las ventanas... Creo que volveré el año que viene; pero si los puntos suspensivos
van detrás de una abreviatura, se suma a ellos el punto que la cierra, de modo que se escribirán
cuatro puntos en total (→ ABREVIATURA, 6d): Algunas abreviaturas con tilde son pág., cód., admón....
b) Tras los puntos suspensivos sí pueden colocarse otros signos de puntuación, como la coma, el
punto y coma y los dos puntos, sin dejar entre ambos signos ningún espacio de separación:
Cuando decidas los colores, las telas, el tipo de mobiliario..., ven a verme y te haré el presupuesto.
Mañana traerán la mesa, las sillas, los cuadros...; entonces sí parecerá una casa.
Pensándolo bien...: mejor que no se presente.
c) Los puntos suspensivos se escriben delante de los signos de cierre de interrogación o de
exclamación si el enunciado interrogativo o exclamativo está incompleto: ¡Si te dije que...! Es
inútil, nunca haces caso a nadie; si está completo, los puntos suspensivos se escriben detrás, sin
espacio de separación: ¿Me habrá traído los libros?... Seguro que sí. Pueden darse casos en que se
junten el punto de una abreviatura, los tres puntos suspensivos y el de los signos de cierre de
interrogación o de exclamación: —¿Viste a ese Sr....? —Sí, el Sr. González estuvo aquí ayer.
Puntos suspensivos – uso, reglas y ejemplos
Los puntos suspensivos indican la omisión de palabras señalando una pausa larga que deja en
suspenso el texto. Siempre se escriben tres. Se escriben puntos suspensivos:
1. Para omitir lo que se supone es obvio para el lector. Ejemplo:
La historia de amor terminó con la pareja en el altar y una voz de fondo que decía: los declaro…
2. Para omitir palabras malsonantes. Ejemplo:
Me dijo que era un hijo…
3. Para crear suspenso con una pausa prolongada. Ejemplo:
No volvería a decirle una palabra… se había ido para siempre.
4. Al final de enumeraciones incompletas. Ejemplo:
En la mesa había manzanas, naranjas, mangos…
5. Al principio o final de una cita incompleta. Ejemplo:
Maurice Maeterlinck decía: “… raras veces se equivocará el que se pone como deber primero
quitarle un sufrimiento al más débil…”
6. Para indicar interrupciones de un diálogo. Ejemplo tomado de San Manuel Bueno, mártir de
Miguel de Unamuno:
-Pero es que yo, señor cura…
-Comprendido; dé usted, señor juez, al César lo que es del César, que yo daré a Dios lo que es de
Dios. Y al salir, mirando fijamente al presunto reo, le dijo:
-Mira bien si Dios te ha perdonado, que es lo único que importa.
7. Entre corchetes cuando se cita un texto del que se han suprimido fragmentos. Ejemplo tomado
de San Manuel Bueno, mártir de Miguel de Unamuno:
¡Y cómo quería a los suyos! Su vida era arreglar matrimonios desavenidos, reducir a sus padres
hijos indómitos o reducir los padres a sus hijos, y sobre todo consolar a los amargados y atediados,
y ayudar a todos a bien morir.
[…]
Y hoy el pobre Perote, inválido, paralítico, tiene como báculo y consuelo de su vida al hijo aquel
que, contagiado de la santidad de Don Manuel, reconoció por suyo no siéndolo.
8. Entre corchetes en la misma línea cuando se ha suprimido una pequeña parte del texto que no
incluye un punto y aparte. Ejemplo tomado de Botella al mar para el dios de las palabras de
Gabriel García Márquez:
Nunca como hoy ha sido tan grande ese poder. La humanidad entrará en el tercer milenio bajo el
imperio de las palabras. No es cierto que la imagen esté desplazándolas ni que pueda extinguirlas.
[…] No: el gran derrotado es el silencio. Las cosas tienen ahora tantos nombres en tantas lenguas
que ya no es fácil saber cómo se llaman en ninguna. Los idiomas se dispersan sueltos de madrina,
se mezclan y confunden, disparados hacia el destino ineluctable de un lenguaje global.
¿Para qué sirven los puntos suspensivos?
Los puntos suspensivos tienen distintos usos:
Para pausa temporal
Es posible usar los puntos suspensivos para expresar alguna duda, desconfianza o miedo. Creando
así una pausa que hace un suspenso en la oración.
Ejemplos
– Está sonando el teléfono… espero que no sea tu mamá de nuevo.
– Quería saber… este… si quisieras tomarte un café conmigo.
Interrupción intencional
En este caso se usan los puntos suspensivos para no colocar palabras que ya están
sobreentendidas por quien escucha o lee. En casos como, decir un refrán, alguna expresión
conocida o frases que el receptor sabe cómo completar.
Ejemplos
– Camarón que se duerme…
– El niño se comportó muy mal en el colegio… Bueno, ya sabes cómo es.
Evitar repeticiones
Otro uso de los puntos suspensivos es evitar repeticiones cuando nos referimos alguna obra, libro
o trabajo en cuya descripción debemos nombrar varias veces.
Ejemplo
– En el libro Guía Estudiantil Continental 5 se pueden encontrar las seis principales áreas
estudiadas en el 5to grado. La sección de Matemáticas de la Guía Estudiantil… explica desde
números naturales hasta probabilidades.
Para insinuaciones
Para este caso los puntos suspensivos sustituyen palabras ofensivas, groseras o que no convienen
decir pues no son agradables.
Ejemplos
– ¡Ese carro es una…! Deberías venderlo.
– De verdad que usted es bien…, parece que no va a aprender jamás.
Dejar en suspenso
Este tipo de signos también son utilizados para crear suspenso o intriga. Dejando información
faltante que crea curiosidad para el receptor.
Ejemplos
– La reunión estuvo… mejor no hablemos de eso.
– Hubo una discusión entre María y Luisa, se dijeron unas cosas… luego hablamos de eso.
Hacer énfasis
En este caso no se utiliza para sustituir una palabra, es más como para expresar un pensamiento.
En este caso la pausa es más alargada.
Ejemplos
– No sé qué hacer… ir… o no ir… qué decisión tan complicada.
– La noche… que linda está… cómo me inspira… me encanta.
Enumerar
Cuando se realiza una oración donde se nombran varias cosas asociadas, al finalizar se puede
colocar este signo de puntuación. Los puntos suspensivos hacen la misma función que la palabra
etcétera. Sin embargo, no se deben usar ambos al mismo tiempo.
Ejemplos
– Fuimos al supermercado a comprar frutas, había piña, pera, manzana, mango…, escogimos la
mayoría.
– A la fiesta fue Juan, Daniel, Margarita, Luisa… todo el grupo, estuvo genial.
Con corchetes o paréntesis
Se colocan puntos suspensivos con corchetes […] o paréntesis (…) cuando se omiten algunas
palabras de una cita.
Ejemplo
– Pedro Pérez dijo en su discurso “Todos han presentado grandes avances en mano de obra […],
nuestro vicepresidente ha dado muestras estadísticas con muy buenos números”.
Con la misma función sin corchetes o paréntesis
También es posible utilizarlas sin estos símbolos, si se desea hacer una cita donde se omitirá el
principio o el final. Es importante acotar que debe haber un espacio entre los puntos suspensivos y
la primera palabra a citar.
Ejemplo
– Pedro Pérez expresó “… en mano de obra por el equipamiento y curso realizados estos últimos
dos meses”.
– El Sr. Pérez expresó: “En conversaciones con nuestro vicepresidente, este ha dado muestras
estadísticas…”.
Omisión de partes de expresiones conocidas
En los casos en que el interlocutor conoce el cierre de los enunciados o cuando está
sobreentendido, se pueden usar puntos suspensivos.
Ejemplos
-Más sabe el diablo por viejo…
-Siempre trató de cuidar su relación. Hacía las cosas que, se suponen, mantienen vivo el romance.
Nunca le mintió… Pero al final, no resultó.
Sorpresa, duda, inseguridad o vacilación
Los puntos suspensivos pueden denotar sorpresa, duda, inseguridad o vacilación.
Ejemplos
-Trabajé en ese ensayo toda la noche, y escribí… dos oraciones.
-No sé… Quizás tengas razón.
-Lo dijo mil veces, pero… igual no le creyeron.
-Me quiere…no me quiere…
Final de enumeraciones abiertas
Los puntos suspensivos se pueden utilizar al final de enumeraciones abiertas; es decir, cuando no
se nombran todos los elementos de una lista. En estos casos, este signo de puntuación equivale a
la palabra etcétera.
Ejemplos
-En su biblioteca reposaban las obras de los grandes autores clásicos: Verne, Tolstoi, Poe, Voltaire,
Dostoievski…
-En lugar de comprar pasajes de avión caros y costear estadías en hoteles, la gente ha estado
optando por alternativas más baratas: ofertas especiales de viaje en línea, ir a visitar parientes,
invitar amigos y parientes a cenar en casa…
Reglas de uso de los puntos suspensivos
Forma correcta de escribir
Importante indicar que los puntos suspensivos son tres de estas figuras (…) ni más ni menos.
Asimismo, deben ir de forma continua sin espacios entre ellos.
Antes de colocarlos
Cuando se escriben los puntos suspensivos deben ir inmediatamente después de la palabra o el
signo anterior, sin colocar ningún espacio.
Ejemplo
– Verde, azul o amarillo…
Al finalizar
Una vez colocados dichos puntos, para proseguir se debe dejar un espacio para colocar luego la
palabra siguiente.
Ejemplo
– Camisa… y todo lo necesario para el uniforme.
Con otros signos de puntuación
Si después de los puntos suspensivos va otro signo para puntuación, como un punto y coma, una
coma o un signo de exclamación… no se debe dejar espacio entre ellos.
Ejemplo
– El recorrido será por el campo, zoológico, museo…; luego nos reuniremos en nuestra casa.
Al cerrar una oración
Si los puntos suspensivos marcan el final de una oración, la palabra siguiente debe comenzar en
mayúscula. Pero si luego de ellos prosigue dicho planteamiento, el vocablo sucesivo debe iniciar
en minúscula.
Ejemplos
– Me gustaría ir a comer… pero aún no se me ocurre qué.
– No sé… No sé qué responderte.
En oraciones interrogativas o exclamativas
Cuando tenemos una oración con signos de exclamación o interrogación, existen dos maneras de
colocar los puntos suspensivos. En el primer caso, si la frase está incompleta, se escriben antes del
símbolo de cierre. Del mismo modo, si la frase expresada está completa, los puntos deben ir luego
de signo de cierre.
Ejemplos
– ¡Tengo ganas de…! No sé cómo decirlo. (Primer caso).
– ¿Vas ir conmigo?… te prometo que la pasaremos genial. (Segundo caso).
Ejemplos de uso de puntos suspensivos
– No puede ser… ¿estás seguro? ¡No puedo creerlo!…
– Puede comprar talla 30,31…, hasta la 35.
– Francisco, José, Diego… de verdad no tengo idea de su nombre.
– Se escuchó claramente en las declaraciones de Martínez “… no tenemos presupuesto para
reponer inventario de papelería”.
– Me golpee la mano… ni te digo lo que me dolió… fue horrible.
– El conserje es demasiado… siempre quiere hacer las cosas como de mala manera.
– ¿Y entonces…? ¿Lo vas a llamar?
– Entramos a su casa… todo estaba muy oscuro… me dio tanto miedo…
– Me llevó a cenar… era un lugar… ni sé cómo describirlo.
– Fui hacer mercado, había muchísimas ofertas. Compre pollo, arroz, frutas… ¡De todo!
– Cuando el río suena…
Los dos puntos: cuándo se utilizan
Los dos puntos (:) son un signo de puntuación que hace referencia al mayor grado de pausa,
superior a la coma y al punto y coma pero, sin embargo, supone una menor pausa que la del punto
final. Se utilizan para pausar momentáneamente el discurso y dirigir la atención hacia la
información inmediatamente posterior, que, en la mayoría de las situaciones comunicativas,
supone una aclaración o clarificación de lo que se ha dicho anteriormente.
Los dos puntos se escriben pegados a la palabra anterior que se coloca delante y, justo después,
hay que dejar un espacio en blanco que separe los dos puntos de la palabra siguiente. Los dos
puntos generan, en ciertas ocasiones, bastante confusión a la hora de saber utilizarlos
correctamente.
Usos y reglas de dos puntos
A continuación, vamos a estudiar algunos de los casos más frecuentes en los que utilizamos los dos
puntos:
Cuando queremos enumerar distintos elementos que pertenecen a un mismo grupo o conjunto
con las mismas características, siempre con un valor principalmente explicativo: He comprado los
ingredientes necesarios para hacer la lasagna: pasta, tomate, queso, carne picada y bechamel.
Cuando queremos reproducir una cita o unas palabras que otra persona ha dicho de manera
textual: Como dijo Julio César: "Vine, vi y vencí".
Cuando queremos comenzar una carta, al principio de todo, en el margen superior izquierdo,
deberemos escribir la correspondiente fórmula de saludo, la cual sigue la siguiente
estructura: Querido Juanma: o Estimada Ana, entre otras muchas fórmulas. En este caso, es muy
importante tener en cuenta que, cuando escribimos en inglés, debemos utilizar una (,) en lugar
de los dos puntos (:) porque así lo establece la costumbre inglesa. Sin embargo, si se trata de un
texto en lengua castellana, debemos usar siempre los dos puntos (:).
También se utilizan los dos puntos (:) cuando queremos establecer una separación entre una
ejemplificación y el resto de la oración anterior: Hemos discutido otra vez: me ha dicho que no
sabía cómo podía seguir siendo mi amiga.
Con el mismo valor especificativo y ejemplificación, en ciertas ocasiones recurrimos al empleo de
los dos puntos (:) para establecer una pausa con mayor énfasis después de locuciones o
conectores del discurso como "dicho de otro modo", "en otras palabras", "pues bien", "esto es",
"ahora bien", "más aún", etc. En este caso, la oración siguiente no debe comenzar con
mayúsculas puesto que, en la gran mayoría de estos casos, los dos puntos podrían ser sustituidos
por una coma (,) sin causar ningún tipo de problema, con lo cual no es correcto comenzar la
siguiente frase con letra mayúscula. La principal diferencia entre elegir el uso de la coma (,) y el
uso de los dos puntos (:) es la pausa enfática que se prefiera hacer en un caso o en otro.
Por último, los dos puntos (:) se pueden utilizar con una función de nexo; es decir, para unir
oraciones entre sí: Tengo que darte una mala noticia: he perdido las llaves de casa.
Dos puntos – uso, reglas y ejemplos
Los dos puntos se escriben para llamar la atención sobre lo que se escribe a continuación. Después
de los dos puntos se prefiere escribir minúscula cuando el texto continua en la misma línea, y
mayúscula cuando el texto continua en otra línea. Se escribe dos puntos:
1. Para anunciar una enumeración escribiendo sus elementos uno a continuación de otro en la
misma línea. Ejemplo:
«Para aplicar a la vacante es necesario presentar: dos fotografías, comprobante de estudios,
comprobante médico y fotocopia de identificación personal.»
2. Para anunciar una enumeración cambiando de línea cada vez que se escribe un nuevo
elemento. Ejemplo:
Cinco gases nobles son:
Helio
Neón
Argón
Kriptón
Xenón
3. Para anunciar citas textuales. Ejemplo:
Plutarco lo dijo así: «Lo que haces sin esfuerzo y con presteza, durar no puede ni tener belleza«.
4. Para anunciar el texto de una carta a continuación del saludo. Ejemplo:
Querida prima:
Te escribo para saludarte y preguntarte por la salud de mis queridos tíos…
5. Después de los conceptos de informes, solicitudes, credenciales, u otros documentos. Ejemplo:
Nombre:
Apellidos:
Edad:
Estado civil:
Domicilio:
Teléfono:
6. Para expresar una relación de causa y efecto. Ejemplo:
«Ella me descubrió y lo entendió todo: me dirigió una última mirada, dio la vuelta y se marchó
para siempre sin decir una palabra.»
El punto y seguido sirve para delimitar enunciados, es decir, unidades gramaticales. ¿Y para qué
sirve eso? Pues, generalmente, sirve para establecer una pausa respecto de una idea que
continúa siendo explorada en el mismo párrafo. En este sentido, sabemos que estamos frente a
un punto y seguido cuando inmediatamente después sigue otro enunciado.
La esencia de este uso de punto está en la necesidad de incorporar ideas sobre otras, sea a modo
de añadido o de relación:
Después de unos cuantos golpes, comenzó a sangrar. No había nada que hacer para ayudarlo.
Suele ocurrir que se utiliza punto y seguido cuando es más adecuada una coma, o al revés. En este
sentido, es necesario tener presente que la coma es una pausa pequeña que ayuda a que la
oración no sea interpretada como larga o tediosa, es decir, que el ritmo de la lectura sea mejor.
Por otra parte, el punto y seguido anuncia un nuevo enunciado. Es una pausa más larga ya que, a
pesar de que las ideas están relacionadas directamente, son dichas de distintas maneras.
Fíjate en estos ejemplos para entender lo anterior. Son los mismos signos agrupados de
diferentes maneras:
La miró atentamente. Pensó en sus adentros si todo aquello que pasaba era bueno. La vida
nunca le había parecido lo suficientemente justa como para que él consiguiera sus
objetivos. Sentía como si tratase de vivir aquello y no pensarlo.
La miró atentamente, pero no pudo evitar pensar si todo aquello era bueno, porque la vida
nunca le había parecido lo suficientemente justa para conseguir sus objetivos, y sentía como
si tratase de vivir las cosas y no pensarlas.
En estas expresiones persisten la misma cantidad de oraciones, pero no la misma de enunciados.
¿Por qué se produce esto? ¡Porque hay una diferencia gramatical entre ambas! (se relacionan de
manera diferente). Si te fijas, ambas opciones son válidas y, de manera lógica, son relativamente
diferentes en significado.
Te aconsejamos que comprendas bien el uso de la coma, pues este es más hermético que el de los
puntos y seguidos (comprender las comas te va a ayudar a saber escoger conectores adecuados
para ordenar tus ideas), es decir, tiene usos más definidos. ¡Busquemos el equilibrio en el uso de
los signos!
Regla para el uso del punto y seguido
¡Recuerda este precepto! El hecho de separar enunciados condiciona a la ortografía también.
1. Siempre luego del punto y seguido (luego del final de un enunciado o de un párrafo) vendrá
mayúscula:
o Me gusta que cantes. No dejes de hacerlo.
2. En abreviaturas no se continúa con mayúscula, puesto que no hablamos de un nuevo
enunciado:
o Esperemos que Ud. esté preparado para enfrentar los cargos.
Revisa atentamente los ejemplos a continuación para así comprender mejor el uso de punto y
seguido.
COMILLAS. 1. Signo ortográfico doble del cual se usan diferentes tipos en español: las comillas
angulares, también llamadas latinas o españolas (« »), las inglesas (“ ”) y las simples (‘ ’). Las
comillas inglesas y las simples se escriben en la parte alta del renglón, mientras que las angulares
se escriben centradas. En los textos impresos, se recomienda utilizar en primera instancia las
comillas angulares, reservando los otros tipos para cuando deban entrecomillarse partes de un
texto ya entrecomillado. En este caso, las comillas simples se emplearán en último lugar: «Antonio
me dijo: “Vaya ‘cacharro’ que se ha comprado Julián”». Las comillas se escriben pegadas a la
primera y la última palabra del período que enmarcan, y separadas por un espacio de las palabras
o signos que las preceden o las siguen; pero si lo que sigue a las comillas de cierre es un signo de
puntuación, no se deja espacio entre ambos.
2. Usos
a) Para enmarcar la reproducción de citas textuales. Si el texto que se reproduce consta de varios
párrafos, antes era costumbre colocar comillas de cierre al comienzo de cada uno de ellos (salvo,
claro está, en el primero, que se inicia con comillas de apertura):
Dice Rafael Lapesa en su obra Historia de la lengua española, a propósito de los germanos:
«En el año 409 un conglomerado de pueblos germánicos —vándalos, suevos y alanos— atravesaba
el Pirineo y caía sobre España [...].
»Así quedó cumplida la amenaza que secularmente venía pesando desde el Rhin y el Danubio».
Hoy, lo normal es reproducir la cita con sangrado respecto del resto del texto y generalmente en
un cuerpo menor. En ese caso, ya no son necesarias las comillas:
Dice Rafael Lapesa en su obra Historia de la lengua española, a propósito de los germanos:
En el año 409 un conglomerado de pueblos germánicos —vándalos, suevos y alanos
— atravesaba el Pirineo y caía sobre España [...].
Así quedó cumplida la amenaza que secularmente venía pesando desde el Rhin y el
Danubio.
Cuando se intercala un comentario del transcriptor de la cita, este debe enmarcarse entre rayas
(→ RAYA, 2.5), sin necesidad de cerrar las comillas para volverlas a abrir después del inciso: «Es
imprescindible —señaló el ministro— que se refuercen los controles sanitarios en las fronteras».
También se encierran entre comillas las palabras textuales que se reproducen dentro de un
enunciado en estilo indirecto: «Desde Medicus Mundi reconocieron ayer sentir “impotencia y
congoja” por este asesinato y exigieron “un compromiso de las autoridades para el esclarecimiento
de estos graves hechos”» (País@[Esp.] 12.6.00). La inclusión, a través de las comillas, de un texto
literal dentro de un enunciado en estilo indirecto es aceptable siempre y cuando no se incumpla
alguna de las condiciones impuestas por el estilo indirecto, como, por ejemplo, la correlación de
tiempos verbales o los cambios en determinados pronombres o adverbios. No sería aceptable, por
tanto, un enunciado como el siguiente: Mi madre nos recomendó que «no salgáis a la calle sin
abrigo».
b) Para encerrar, en las obras literarias de carácter narrativo, los textos que reproducen de forma
directa los pensamientos de los personajes: «“¡Hasta en latín sabía maldecir el pillastre!”, pensó el
padre» (Clarín Regenta [Esp. 1884-85]). Cuando los pensamientos del personaje ocupan varios
párrafos, se colocan comillas de cierre al comienzo de cada uno de ellos (salvo, claro está, en el
primero, que se inicia con comillas de apertura):
«“¡Oh, a él, a don Álvaro Mesía le pasaba aquello! ¿Y el ridículo? ¡Qué diría Visita, [...] qué diría el
mundo entero!
”Dirían que un cura le había derrotado. ¡Aquello pedía sangre! Sí, pero esta era otra”. Si don
Álvaro se figuraba al Magistral vestido de levita, acudiendo a un duelo a que él le retaba... sentía
escalofríos» (Clarín Regenta [Esp. 1884-85]).
c) Para indicar que una palabra o expresión es impropia, vulgar, procede de otra lengua o se utiliza
irónicamente o con un sentido especial: Dijo que la comida llevaba muchas «especies»; En el salón
han puesto una «boiserie» que les ha costado un dineral; Parece que últimamente le va muy bien
en sus «negocios». En textos impresos en letra redonda es más frecuente y recomendable
reproducir los extranjerismos crudos en letra cursiva que escribirlos entrecomillados.
d) Cuando en un texto manuscrito se comenta un término desde el punto de vista lingüístico, este
se escribe entrecomillado: La palabra «cándido» es esdrújula. En los textos impresos, en lugar de
usar las comillas, se escribe el término en un tipo de letra diferente al de la frase en que va inserto
(en cursiva si el texto normal va en redonda, o en redonda si el texto normal va en cursiva).
e) En obras de carácter lingüístico, las comillas simples se utilizan para enmarcar los
significados: La voz apicultura está formada a partir de los términos latinos apis ‘abeja’
y cultura ‘cultivo, crianza’.
f) Se usan las comillas para citar el título de un artículo, un poema, un capítulo de un libro, un
reportaje o, en general, cualquier parte dependiente dentro de una publicación; los títulos de los
libros, por el contrario, se escriben en cursiva cuando aparecen en textos impresos en letra
redonda (o viceversa, en redonda si el texto normal va en cursiva): Ha publicado un interesante
artículo titulado «El léxico de hoy» en el libro El lenguaje en los medios de comunicación, libro en
el que han participado varios autores.
3. Combinación con otros signos
a) Los signos de puntuación correspondientes al período en el que va inserto el texto entre
comillas se colocan siempre después de las comillas de cierre:
Sus palabras fueron: «No lo haré»; pero al final nos ayudó.
¿De verdad ha dicho «hasta nunca»?
b) El texto que va dentro de las comillas tiene una puntuación independiente y lleva sus propios
signos ortográficos. Por eso, si el enunciado entre comillas es interrogativo o exclamativo, los
signos de interrogación y exclamación se escriben dentro de las comillas:
Le preguntó al conserje: «¿Dónde están los baños, por favor?».
«¡Qué ganas tengo de que lleguen las vacaciones!», exclamó.
De esta regla debe excluirse el punto, que se escribirá detrás de las comillas de cierre cuando el
texto entrecomillado ocupe la parte final de un enunciado o de un texto (→ c).
c) Cuando lo que va entrecomillado constituye el final de un enunciado o de un texto, debe
colocarse punto detrás de las comillas de cierre, incluso si delante de las comillas va un signo de
cierre de interrogación o de exclamación, o puntos suspensivos:
«No está el horno para bollos». Con estas palabras zanjó la discusión y se marchó.
«¿Dónde te crees que vas?». Esa pregunta lo detuvo en seco.
«Si pudiera decirle lo que pienso realmente...». A Pedro no le resultaba fácil hablar con sinceridad.
En el caso de que deba colocarse una llamada de nota que afecte a todo el texto entrecomillado,
esta debe colocarse entre las comillas de cierre y el punto:
Rafael Lapesa señalaba que «es muy discutido el posible influjo de las lenguas indígenas en la
pronunciación del español de América»1.
Comillas españolas, latinas o angulares («»)
Estas comillas también reciben el nombre de comillas de pico, francesas, de sargento o baja. Es la
más recomendada por los expertos y brinda comodidad al momento de emplearse en cualquier
situación.
En los textos impresos, la RAE prácticamente exige hacer uso de las comillas españolas, debido a
que son las más funcionales y ayudan al lector a estar inmerso en los escritos. Aun así, hay algunos
escritores que han decidido decantarse por otro tipo de comillas.
Un ejemplo de su uso sería el siguiente:
La profesora le dijo a todo el mundo lo siguiente: «El que no estudio para la clase de las 12,
será llevado a detención».
Comillas inglesas o dobles (“”)
También llamadas comillas altas, son las más utilizadas en la actualidad debido a su sencillez de
uso y comodidad para emplear en los textos. Además, gracias a la expansión de la lengua de países
de América, estos tipo de comillas se han vuelto muy usadas a nivel mundial.
Estas comillas suelen ser criticadas o no recomendadas debido a que pueden dejar un gran espacio
entre textos, lo cual generaría que los lectores se desconecten de cualquier tipo de escrito.
Un ejemplo sería el siguiente:
Andrés expresó su disgusto y señaló lo siguiente: “El partido fue desleal y se incumplieron
las mayorías de las reglas acordadas. Es una deshonra para todos”.
Comillas simples (‘’)
Estas comillas se encargan de expresar un significado de una palabra o expresión. De esta forma,
suele colocarse el significado entre comillas simples para que el lector logre reconocer la definición
de algún término poco conocido
En la actualidad, estas comillas son usadas para reemplazar a las comillas dobles, lo cual no es
recomendado por los especialistas del área, ya que el uso de las comillas simple es específico y no
se puede extrapolar.
Un ejemplo del uso de comillas simples, sería el siguiente:
La palabra pararrayos tiene el significado de ‘objeto de seguridad ante posibles riesgos de
electricidad a causa de las nubes o del medio ambiente’.
Entre comillas
Esta expresión se usa usualmente para referirse al uso de las comillas dobles. En el lenguaje
verbal, se suele emplear esto para denotar ironía o sarcasmo. Es un término bastante común, ya
que es difícil que el interlocutor reconozca cuándo se desea emplear comillas al momento de
hablar de forma hablada.
Por otra parte, esta expresión también se emplea para señalar que algo se está mencionando de
forma textual. De esta manera, sencillamente se quiere citar el comentario de una persona, siendo
indispensable resaltar esto durante la conversación.
Usos y ejemplos
Hay una gran variedad de usos que se les puede dar a las comillas. De esta manera, hay que saber
reconocer las diferentes maneras de emplearlas para evitar posibles errores que se puedan
presentar o que se puedan llegar a cometer a causa de no tener conocimientos sobre todo esto.
A continuación, verás todos los usos que se le pueden dar a las comillas:
Para señalar citas textuales
Las comillas se emplean para citar textos o dichos de otra persona. Su uso es obligatorio a nivel
profesional, ya que es indispensable mencionar el creador de determinado contenido. En la vida
cotidiana también se emplean mucho, ya que permiten expresar comentarios o dichos ajenos. Por
ejemplo:
El presidente de la junta directiva criticó el comentario de “los dolores ajenos” expresado
por el pasado ministro.
Laura fue al programa de variedad y dijo que “las cosas suceden por alguna razón”, dicho
que se lo mencionó su amiga.
Señalar el título de alguna obra o publicación
Este signo gramatical también se emplea para señalar el título de alguna canción, escrito, libro o
cualquier creación. De esta forma, es indispensable colocar el mismo entre comillas para hacer
mención a ello. Ejemplo:
“Las rosas de colores” es un libro que marcó la literatura española gracias a su excelencia
en cuanto a su escritura.
La canción titulada “Hard Love” fue un hit en el siglo XX. Así, logró generar gran repercusión
en los sonidos de este actual siglo.
Expresar palabras que señalen ironía o que contengan un lenguaje vulgar
Las comillas permiten señalar que un texto o palabra denotan cierta ironía. Además, las mismas
se emplean cuando se usan palabras o expresiones vulgares, tal como es el caso de las palabras
obtenidas de otras lenguas. Por ejemplo:
Esto fue un golpe “malvado” para todos los trabajadores de la empresa. Deberían comenzar
a cambiar las normativas.
Los “influencers” han comenzado a generar una revolución en los jóvenes actuales. De esta
forma, parece ser que serán influyentes en las futuras generaciones.
Determinar el significado de una palabra o expresión
Es muy común el uso de comillas para expresar el significado de una expresión en caso de que sea
difícil de entender o su uso sea poco común. Esto ayudará al interlocutor a entender el mensaje
que se desea expresar. Por ejemplo:
El hombre hizo una maniobra “certera” (precisa), por lo cual ayudó a superar todos los
obstáculos presentados en aquel momento.
Otros usos
Las comillas son muy empleadas en otras ciencias para denotar diversas expresiones o para
señalar alguna función en específico. Esto es algo muy visto en la informática, donde su uso se ha
visto extendido en los diversos lenguajes de programación y en el uso de diversos comandos
especiales.
Aun así, son casos particulares, por lo cual su uso se ha visto solamente en el ámbito gramatical.
Por ello, es muy difícil encontrarles en otras ciencias o especialidades, a menos que se dé por
medio de un significado netamente gramatical.
En la informática
Hay diversos usos en la informática con respecto a las comillas. Los más comunes de ver se pueden
considerar los siguientes:
Comillas simples: se emplea para señalar literales. De esta manera se señala que cualquier
fórmula colocada entre comillas simples, siempre será o corresponderá a un mismo valor.
Comillas dobles: se emplea para sustituir los valores expresados entre comillas dobles. De
esta manera, muchos lenguajes de programación o programas informáticos lo toman como
un parámetro de sustitución.
Comillas invertidas: son ejecutores de diversas funciones. Usándolas junto a algunos
parámetros, harán que un programa pueda realizar una determinada acción.
Reglas y usos incorrectos
Las comillas, al igual que cualquier signo ortográfico, requiere de un conjunto de instrucciones
para poder ser empleadas de forma correcta. De esta forma, se deben seguir los siguientes
reglamentos en todo momento.
Usarlas con símbolos de apertura y cierre
Las comillas siempre deben contar con su símbolo de apertura y cierre en la palabra o frase que
se desea emplear. De esta forma, nunca debe emplearse una sola comilla cuando se quiere
emplear en un contexto gramatical:
Las chicas “caminaron libremente (uso incorrecto).
Las chicas “caminaron” libremente (uso correcto).
Correcta escritura
En caso de escribir de forma manual, las comillas deben ser señaladas adecuadamente. Se debe
evitar generar formas confusas para evitar que las personas que lean estos textos no comprendan
el significado de las mismas.
Uso incorrecto
Es muy común que las personas empleen las comillas de forma inadecuada. De esta manera hay
que remarcar las principales causas en las que se da esto. Así se podrá evitar cometer cualquier
tipo de falla a nivel gramatical.
Los principales errores que se presentan son los siguientes:
¿Cuál es el uso de los paréntesis?
Antes de enumerar las reglas del uso del paréntesis es importante que conozcamos qué es
este signo de puntuación en español.
Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE) el “paréntesis”, identificado con los símbolos
“(“ y “)”, se comprende como un signo ortográfico que facilita el insertar información
complementaria dentro de una oración. No obstante, si bien esta definición es totalmente
válida, el paréntesis tiene diversos usos. Antes de desarrollar cada uno de ellos atendamos a sus
características principales.
Características del uso del paréntesis
Esta serie de puntos aplican para el paréntesis independientemente del uso que se le esté dando:
1. Siempre se debe abrir y cerrar, es decir comenzar por su forma “(“ y terminar con su forma “)”.
Por ejemplo: “Camilo Rodríguez (nacido en Bogotá) tiene 30 años de edad”.
2. El signo siempre debe ir pegado a la palabra con la que abra y se cierra en su uso. Es decir, no
podemos emplear el paréntesis de la siguiente manera: “amigos ( as )”. Si te das cuenta allí
estamos separando el signo de la información que queremos añadir. El caso correcto sería:
“amigos(as)”.
3. Se puede combinar con otros signos ortográficos. Lo podemos insertar dentro de una pregunta:
“¿La Real Academia de la Lengua Española (RAE) tiene la definición de paréntesis?”.
4. En dado caso de que el paréntesis cierre y luego venga un signo de puntuación, este irá pegado
al paréntesis: “Somos la unión (pensó él), luego se dirigieron al campo”. Como puedes notar, la
coma va pegada al paréntesis con el paréntesis, se debe emplear de la misma manera si se usan
los dos puntos, el punto o el punto y coma.
Imagen: Slideshare
5 reglas del uso del paréntesis
Ahora bien, ya que sabemos qué es el paréntesis y cuáles son sus características principales,
veamos cómo se emplea este signo ortográfico según el uso o la función que se requiera en la
oración. Aquí tienes las 5 reglas del uso del paréntesis más importantes a tener en cuenta cuando
escribimos.
Para aclarar información
También conocidos como los incisos aclaratorios, se da cuando se emplea el paréntesis para dar
una información extra al lector sobre lo que se está enunciando. Puede darle sentido a la
información que está antes o después de él. Acá puedes identificar un par de ejemplos:
La reunión (la quinta que hemos tomado esta semana) se llevará a cabo en la sala de juntas.
El padre de Camila (que participó en la guerra) se encuentra en el hospital.
Para dar precisión
Este tipo de uso se emplea, más que todo, para aclarar fechas, datos, siglas, periodos, entre otras.
Veamos algunos ejemplos:
Organización de Naciones Unidas (ONU).
El expresidente de los Estados Unidos Obama (2009-2017) se ha retirado de la política.
La escritora argentina Samanta Schewblin ha escrito diversos libros como Pájaros en la boca
(2008) y Distancia de rescate (2014).
En la ciudad de Barcelona (España) se habla catalán.
Para introducir opciones
Otra de las reglas del uso del paréntesis es que se usa para introducir una opción. Nos referimos a
este uso cuando queremos dar una alternativa a la lectura, ya sea a la palabra en su totalidad o a
fragmentos de la misma. Por ejemplo:
El (los) día(s) festivos serán pagos.
Apreciados (as), tengo una noticia importante para darles.
Buscamos chico(a) para trabajar estampando camisetas.
Para citar
Diferentes formatos de citación emplean el paréntesis para indicar datos sobre el fragmento del
texto que se está citando, ya sea el año, la página o el autor de la obra. Para conocer a puntualidad
cómo se emplea el paréntesis te invitamos a leer sobre su uso en las reglas APA de citación.
Vale hacer la aclaración que dentro de las citas se emplean los paréntesis con tres puntos
“(…)” para indicar que se está haciendo omisión o que se retiró un fragmento del texto que iba
justo en el lugar donde ponemos los signos.
Para indicar acotaciones del autor
Aunque se emplea más que todo en teatro, este uso busca introducir una idea del autor dentro
de una escena, sobre todo para aclarar acciones o características propias de los diálogos. Por
ejemplo:
Susana (gritando sobre la mesa): ¡Déjame en paz!
Para introducir elementos en un listado
Quizás una de las más conocidas, esta función se emplea para hacer enumeraciones o listados de
manera organizada. Véase pues su uso en casos como:
Lugares para pasear el perro: (a) Parque central; (b) Patio trasero; (c) Lago.
El siguiente texto se desarrollará de manera organizada en el marco de estos puntos: (a)
Explicación general del tema; (b) Exposición de pruebas; (c) Evaluación de pruebas; (d) Análisis de
los resultados; (e) Conclusiones.
El paréntesis es un signo de puntuación doble (de apertura y cierre) con forma curva y semi
cóncava y en ortografía es empleado para insertar información relacionada con el tema que se
está tratando. Su uso se da tanto en la ortografía como en matemática e informática, sin embargo
en cada área tiene un uso distinto que no necesariamente guarda relación entre sí.
El uso del paréntesis en la gramática tiene la función de delimitar o aislar unidades lingüísticas. En
general se utiliza para insertar información complementaria al tema que se está abordando. Entre
paréntesis es posible agregar acotaciones, ampliaciones del tema, rectificaciones y explicaciones
breves, las cuales ayudan al lector a aclarar posibles dudas que puedan surgir durante la lectura.
Tabla de contenidos
Usos y ejemplos del paréntesis
o Aclarar significado de siglas
o Señalar fechas
o Aclarar significados
o Insertar información adicional
o Señalar palabras en plural
o Omisión de textos
o Enumerar
Otros usos que se le da al paréntesis
Reglas para el uso del paréntesis
o Usos incorrectos
Otras formas de paréntesis
o Los corchetes [ ]
o Las llaves { }
o Las comillas latinas «»
Usos y ejemplos del paréntesis
El paréntesis regular "(" y ")" se usa como el primer recurso para insertar información dentro de
un enunciado. Dicha información es complementaria, es decir, para aclarar o ir un poco más allá
sobre lo que se está tratando. Entre dicha información pueden ir fechas, desarrollo de una
abreviatura, traducciones y, de ser necesario, párrafos enteros.
Aclarar significado de siglas
Son usados después de las siglas para aclarar su significado.
«La OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) es una organización militar
intergubernamental de apoyo recíproco entre los Estados Unidos de América y países de la
Unión Europea.»
Señalar fechas
Para señalar años y fechas relevantes al tema que se está abordando.
«La llegada de Cristóbal Colón a América (1492) estableció un antes y un después en la
historia del continente.»
Aclarar significados
Para aclarar el significado de palabras en un idioma ajeno al que se habla. Desarrolla el significado
de una palabra o de una abreviatura.
«El Call to action (llamado a la acción), se emplea en el marketing para motivar al cliente a
tomar una decisión.»
Insertar información adicional
Para insertar información adicional o relevante al tema que se está abordando. En este caso, el
paréntesis interrumpe el enunciado e inserta información adicional de utilidad que ayuda a
comprender el tema que se está tratando. En este caso permite hacer una extensión adicional y
breve que no tiene cabida natural dentro del enunciado.
«Su enfermedad (la esquizofrenia) la hacía tener alucinaciones visuales y auditivas cuando
no tomaba su medicación a tiempo.».
Señalar palabras en plural
Para señalar la posibilidad de existencia del plural o doble género en una palabra.
Estimado(s) lector(es)
Se solicita empleado(a)
Nuestro(s) servicio(s) también se ofrece(n) a domicilio
Omisión de textos
Para señalar que se ha omitido parte del texto que no es de vital importancia para comprender el
tema que se está tratando. Ejemplo:
o «Desde el martes 23 de agosto estarán habilitadas nuevas estaciones (…) que
ayudarán a suplir la demanda por parte de los usuarios.»
Enumerar
Para aislar números o letras que enumeran un listado.
a) Primer lugar
b) Segundo lugar
1) Separar la clara
2) Mezclar la clara con la azúcar
Otros usos que se le da al paréntesis
El uso del paréntesis en matemática se hace con diferentes objetivos:
Para definir el orden en que debe evaluarse una fórmula.
Para definir el argumento de una función.
Para definir intervalos abiertos.
Para señalar una tupla (en este caso pueden emplearse paréntesis comunes y angulares).
El uso del paréntesis en informática es común en los lenguajes de programación. En general es
empleado para forzar prioridades entre las operaciones que se realizan en una expresión, así como
para definir la sintaxis de algunas estructuras. Entre los lenguajes de programación en que es
empleado se encuentran Phyton, Forth, Fortran y Perl.
Reglas para el uso del paréntesis
El diccionario prehispánico de dudas (2005) de la RAE (Real Academia española), expone que el
uso del paréntesis debe hacerse de la siguiente manera: se abre paréntesis unido a la palabra que
le sigue, se hace un espacio y se continúa con el enunciado. Para cerrar, el paréntesis va unido a la
última palabra del enunciado.
NOTA: Los signos de puntuación se escriben después de cerrar paréntesis, los cuales también van
unidos a este (sin espacio).
Usos incorrectos