PSI-2103 Introducción a la Psciología
NRC 2329
Entrega final Trabajo escrito
SEMESTRE: Segundo Semestre 2022-2023
Sergio Arellano 00325565
PROFESORA: María Cristina Cortez Merlo
FECHA DE ENTREGA: 2023-02-26
¿Cómo funciona la memoria?
La memoria es comúnmente definida como la capacidad del cerebro para
adquirir, almacenar y recuperar información. El estudio de la memoria, en psicología, ha
sido un tema importante para el entendimiento de las conductas humanas, el estudio de
trastornos mentales y el desarrollo de tratamiento para los mismos. Para lograr recordar
una experiencia, se deben establecer tres tipos de procesos concatenados, los cuales son:
la experiencia debe ser almacenada en la memoria; luego, debe ser organizada de alguna
manera para que tenga un significado relevante y, por último, debe ser recuperada en el
futuro. Según autores como Klein (1994) “la teoría del multialmacén sostenida por
Atkinson y Shiffrin es la que mejor describe las etapas del almacenamiento de
información del ser humano”. Dicha teoría postula que existen tres tipos de “almacenes”
de memoria: memoria sensorial, memoria a corto plazo y memoria a largo plazo. En
este escrito se describirán los “almacenes” de memoria con la intención de responder a
la pregunta: ¿Cómo funciona la memoria?
Para comenzar, la memoria sensorial es descrita como el primer registro de los
acontecimientos externos para el ser humano. Según Baddeley (1999) “el
almacenamiento de información sensorial establece un microcosmos del sistema de la
memoria en su totalidad”. En esta etapa de la memoria se almacenan brevemente los
estímulos externos tal y como se reciben del entorno, es decir, la información que se
recoge es realmente simple y esto lo hace biológicamente posible. Esta información no
es almacenada por un tiempo significativo a menos que sea procesada por la memoria a
corto plazo. La memoria sensorial está ligada a los sentidos del ser humano, es decir,
este almacén de información recopila estímulos a través del oído, visión, gusto, olfato y
tacto; aunque es verdad que solo existen experiencias certeras con la visión y el oído.
La memoria sensorial maneja diferentes duraciones en cuanto al sentido utilizado para
captar los estímulos. Wingfiel y Bymes en 1981 postularon que la información del eco,
captado por la audición, es almacenada durante alrededor de dos segundos; mientras, un
ícono, captado por la vista, es almacenado por más o menos 0.25 segundos. Esta etapa
de la memoria está en constante recopilación de información; sin embargo, la cantidad
de información disponible supera con creces a la cantidad que el cerebro humano puede
almacenar, por lo que, la mayoría de la información obtenida a través de la memoria
sensorial se pierde y no forma parte de la memoria a corto plazo y mucho menos de la
memoria a largo plazo. (Ruiz-Vargas, 1991)
Para continuar, en el segundo almacén de la memoria, denominado memoria a
corto plazo, las experiencias provenientes de la memoria sensorial son interpretadas y
organizadas. La memoria a corto plazo es la antesala que recorre la información antes
de ser almacenada de forma permanente o casi permanente en la memoria a largo plazo.
La memoria a corto plazo tiene espacio limitado para la información, por lo que, la
recopilación de nueva información desplazará a la antigua a no ser que se tenga espacio
para todo. En este almacén la información permanece alrededor de 10 segundos más o
menos, dependiendo de dos procesos que se llevan a cabo: el repaso y la organización.
El repaso consiste en la repetición de la experiencia en la memoria y mantiene la
información en la memoria a corto plazo. Es un mecanismo importante tanto para la
organización y procesamiento de la información como para transmitir la información a
la memoria a largo plazo. Por un lado, el repaso poco profundo no genera el efecto
deseado para almacenar la información; es decir, si en el repaso no se realiza un análisis
de la experiencia, la cantidad de tiempo que se desarrolle el repaso no derivará en un
mejor nivel de recuerdo. Por otro lado, profundizar el procesamiento de la información
mediante el repaso y la asociación de la misma con otros sucesos mejora el nivel de
retención. (Klein, 1994)
La información en la memoria a corto plazo se organiza de tres maneras
diferentes: el repaso, la codificación y la asociación de eventos. El repaso permite a la
memoria a corto plazo reorganizar información y evita que la información sea
desplazada mejorando así la probabilidad de pasar a ser parte de la memoria a largo
plazo. La codificación de los recuerdos consiste en darles una nueva forma. Se pueden
codificar de manera visual, verbal o acústica. El código acústico esta relacionado con el
desarrollo del lenguaje de los niños. El código verbal se puede ejemplificar a través de
la creación de una historia utilizando las palabras que se deben recordar como
protagonistas. El código visual se utiliza al convertir palabras en imágenes y este código
se utiliza muchas veces en conjunto con el código verbal. La memoria a corto plazo es
mucho más que un almacén temporal por el que transita la información desde la
memoria sensorial hacia la memoria a largo plazo. La segunda etapa de la memoria es el
momento en el que las experiencias se interpretan y se organizan de forma lógica. En
esta etapa la información primordial es almacenada, repasada y entregada a la memoria
a largo plazo.
Por último, la memoria a largo plazo es el último almacén de la memoria. en esta
etapa la información es almacenada de forma casi permanente. Existen dos memorias
asociadas a este almacén: la memoria episódica y la memoria semántica. La memoria
episódica se encarga de almacenar recuerdos del pasado organizados de manera
cronológica. La memoria semántica está más relacionada al lenguaje, la resolución de
problemas y la cultura. En esta memoria se almacenan conceptos, ideas, reglas, etc.
Existe evidencia de la existencia de al menos estas dos memorias, se conoce esto a
través de un experimento en el cual se analizó el flujo sanguíneo de personas al utilizar
una u otra memoria. No obstante, este experimento no descarta el funcionamiento
simultáneo de ambas. La recuperación de información tiene diferente nombre de
acuerdo con el mecanismo que se utilice, en el caso de la memoria episódica se llama
“recordar” y en el caso de la memoria sistemática se utiliza “conocer”. La información
almacenada en la memoria a largo plazo no es tan frágil como la de los otros dos
almacenes de la memoria; sin embargo, también existe la posibilidad de que se “pierda”
información, a este proceso se le llama olvido: “Elizabeth y George Loftus
comprobaron, mediante una encuesta, que la inmensa mayoría de los psicólogos
consultados (el 84%) consideraba el olvido no como una pérdida real de información en
los sistemas de almacenamiento sino como un fallo de recuperación” (Ruiz-Vargas,
1991). Se han postulado tres teorías en relación con el olvido de información de la
memoria a largo plazo. La primera relaciona al desuso como fuente de olvido. La
segunda hace énfasis en la interferencia de experiencias pasadas en el recuerdo de
experiencias recientes o viceversa. La tercera liga al olvido con escasez de un estímulo
definido.
En conclusión, la memoria es el mecanismo que tiene el ser humano para
almacenar información de su entorno y de las experiencias vividas. Según varios autores
la memoria consiste en tres etapas diferentes, pero igualmente importantes. La memoria
sensorial, la que almacena los estímulos inmediatos recibidos desde el entorno. La
memoria a corto plazo que procesa y organiza la información recopilada en la primera
etapa, almacena información, pero de manera poco efectiva. Por último, la memoria a
largo plazo que permite recordar y conocer experiencias, ideas, conceptos y reglas. Es la
forma más efectiva de almacenamiento de información a lo largo del tiempo, ya que la
pérdida de información en esta etapa es poca comparada con las otras. No obstante, la
falla en el proceso de recuperar información se puede dar y esto llevaría a lo que se
conoce como olvido. El olvido está fuertemente relacionado a la falta de estímulos que
hagan necesaria cierta memoria y a la interferencia entre memorias recientes con
anteriores. Respondiendo a la pregunta planteada al inicio de este escrito: ¿Cómo
funciona la memoria? He podido entender el funcionamiento de la memoria como un
proceso que inicia con estímulos externos, recopilados a través de los sentidos, que
aportan información que después se filtra como útil o no, dependiendo del análisis
realizado y si está o no relacionada con los intereses y vivencias pasadas. Después, a
esta información, ya filtrada, se la organiza y codifica para tenerla disponible para su
repaso. Después del repaso de la información, esta pasa a ser acopiada de manera casi
permanente en la memoria a largo plazo asociándola como conocimiento cultural o
como una experiencia más bien sensorial. Por último, la memoria se puede reforzar
mediante el repaso; sin embargo, si no existe el mismo y no hay una razón para
mantener información o existe un episodio de mucha importancia, la memoria puede
fallar al momento de recuperar un recuerdo. Con todo esto dicho, hay que tener en
cuenta que la memoria es un método muy lejano a la perfección en cuanto a
almacenamiento de información; sin embargo, los errores se pueden encontrar en la
misma no cambian la esencia de los sucesos recordados, sino que, incluso con detalles
inexactos, reconstruye (y a veces crea) las situaciones de tal manera que generen
confianza en la persona que está recordando.
Referencias
Baddeley, A. D. (1999). Memoria humana: Teoría y práctica. Madrid: McGraw-Hill.
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Ruiz-Vargas, J. M. (1991). Manual de la Psicología de la Memoria. EDITORIAL
SÍNTESIS.