EL ATLAS DE LOMBROSO
(Escrito en 1876)
El estudio actual del delincuente está basado y comienza con
César Lombroso (1835 - 1909).
➽ 3ª conclusión del XII Congreso Internacional de Criminología celebrado en
1998 en Seúl (Corea del Sur).
Al italiano César Lombroso se le considera el padre de la Criminología actual, de
la Antropología Criminal y de la Escuela Positiva (o Positivista según algunos autores).
Su obra dominó en los estudios sobre el mundo de la criminalidad durante el último
tercio del siglo XIX, y fue inicio de diversas líneas de estudio de la conducta criminal,
que, aunque prescindieran de la terminología acuñada por Lombroso, se inspiraron en
la brecha. abierta por éste. Su obra, en la que sólo nos detendremos en los aspectos
más destacados, se centra en el estudio, desde un punto de vista orgánico, de las
causas de la criminalidad y de las conductas consideradas anormales.
Antes de estudiar sus teorías, mAntes de estudiar sus teorías, mencionaremos
sus bases:
☛ 400 autopsias de criminales.
☛ Observación de más de 6.000 delincuentes vivos.
☛ Investigación de más de 25.000 reclusos de cárceles europeas
Lombroso parte del principio de que existen un conjunto de hombres
condicionados por una serie de taras que le dirigen fatalmente por la senda del crimen.
La explicación de la existencia de este tipo de hombres la encontró en las similitudes
observadas entre los rasgos de los criminales encerrados en las cárceles con los del
hombre primitivo. Este fenómeno, definido como atavismo, se caracterizaba por la
reaparición en algunos hombres de rasgos ya desaparecidos y que eran propios de
nuestra especie en los iniciales estados de la evolución.
El delincuente sería un ejemplar de dicha regresión orgánica que tenía rasgos de
nuestros antepasados más salvajes, cuando acabábamos de salir del reino animal y
aún conservábamos la ferocidad propia de ellos.
LOS ORÍGENES DE LA ANTROPOLOGÍA CRIMINAL
En 1866 Lombroso comienza a trabajar con locos y delincuentes en la cárcel de
Pavía. Es precisamente en esta cárcel donde hace la autopsia de Vilella (famoso
bandido y criminal italiano) y encuentra en la base del cráneo una fosa (la occipital
media) en el lugar de la cresta occipital.
En la fotografía es el cráneo de la derecha.
Este descubrimiento reforzó en Lombroso la hipótesis biogenética degenerativa
de la especie.
En esta época ya había identificado y aislado algunos rasgos del futuro criminal
nato: pómulos salientes, fosa temporal saliente y mandíbulas voluminosas.
Al realizar la autopsia de Verzeni, un estrangulador que mordía la carne y bebía
la sangre de sus víctimas (hoy sería un buen caso de sadismo) creyó confirmar su
hipótesis atávica.
En 1871 Lombroso ya tenía formada su teoría atávica y degenerativa.
En este año en el penal de Pésaro hizo el estudio de los 400 primeros
delincuentes, lo que está considerado como el primer núcleo de la moderna
Antropología Criminal.
Sus primeros pasos lo llevan a acentuar y sobrevalorar la correlación e
interrelación entre la herencia biológica, la locura y la criminalidad, al postular,
prevalentemente un origen atávico y degenerativo del hombre delincuente, con rasgos
comunes y observables en signos antropomórficos.
El 15 de abril de 1876 publica su “Tratado antropológico experimental del
hombre delincuente”, de algo más de 200 páginas, libro en el que resume sus
observaciones sobre delincuentes.
Lombroso también se apoyó en otros métodos de investigación, como la técnica
de la fotografía compuesta.
PORTADA DEL LIBRO
Si tuviéramos que elegir una fecha de inicio de la Criminología Moderna, y a la
vez de la Escuela Positiva, daríamos la de 1876, año en que se publicó el libro de
Lombroso “Tratado antropológico experimental del hombre delincuente” causando
una profunda revolución en el mundo de la Criminología, aunque era desde 1864 que
Lombroso trabajaba y estudiaba la Antropología Criminal.
Entre 1896 y 1897 se publica la quinta y definitiva edición del “Tratado
antropológico experimental del hombre delincuente”, con dos tomos a los que agregará
un “Atlas”, con fotos, esquemas, dibujos, etc., en el que hemos basado esta exposición
monográfica sobre el trabajo de Lombroso.
El denominado período criminológico Lombrosiano (1850 - 1876 - 1900), en
general, se caracteriza por el comienzo del estudio del delincuente desde un enfoque
biológico, antropológico y social, con mayor o menor intensidad dependiendo de la
Escuela.
Podemos considerar la aparición en 1876 de la obra llamada comúnmente “El
hombre delincuente”, como el inicio de la Antropología Criminal, ciencia del crimen que
mayor difusión tuvo y dio lugar a infinidad de discípulos e investigaciones por toda
Europa y América, y de la aparición de la Escuela Positiva. Lombroso, junto con los
italianos Ferri y Garófalo, fueron los tres grandes promotores de la Escuela Positiva y
del desarrollo de las implicaciones penales y penitenciarias que encerraba la nueva
visión de la conducta criminal. La obra de Lombroso hay que contemplarla como el
punto de llegada de numerosas líneas de investigación de diversas ciencias y
corrientes filosóficas, que habían indagado en los componentes médicos y fisiológicos
de la conducta o de los estrechos vínculos entre los signos del cuerpo y las
características de las almas. En Lombroso confluyen saberes del pasado, pero también
lo es de ruptura e inicio de la Criminología como ciencia autónoma.
TEORÍA BÁSICA LOMBROSIANA
☞ CLASIFICACIÓN DE LOS DELINCUENTES SEGÚN LOMBROSO:
Lombroso fue desarrollando su clasificación de los delincuentes a través de su
extraordinaria obra. La estructura definitiva queda, a partir de la cuarta edición de
“Tratado antropológico experimental del hombre delincuente”, como sigue:
lº) Delincuente nato.
2º) Delincuente loco moral.
3º) Delincuente epiléptico.
4º) Delincuente loco:
a) Alienado,
b) Alcohólico.
c) Histérico.
d) Mattoide.
5º) Delincuente ocasional:
a) Pseudo-criminales.
b) Criminaloides.
c) Habituales.
6º) Delincuente pasional.
☞ DOCTRINA LOMBROSIANA:
Buscaba en los individuos lo que él llamaba los “estigmas de la criminalidad”.
☞ IDEA FUNDAMENTAL DE LOMBROSO:
Era simple, aunque él mismo la fue retocando gradualmente:
1º) Todo individuo que presentaba estos estigmas, era un resurgimiento del hombre
primitivo, un salvaje entre los civilizados, o sea, una especie de monstruo híbrido,
medio hombre medio bestia, en el que algunos trazos regresivos lo remontaban a un
lejano y sombrío pasado, a épocas obscuras y salvajes, en las que el hombre apenas
sobresalía del mundo animal.
2º) Este hombre sería el CRIMINAL NATO.
3º) Podemos observar claramente las influencias de las ideas evolucionistas de Darwin.
☞ RESUMEN:
El delincuente nato es una variedad que reproducen los caracteres propios de
sus antepasados en línea recta hasta los animales (teoría atávico-degenerativa).
EL DELINCUENTE NATO
La teoría del delincuente nato es, sin duda, la más conocida y la más
criticada y comentada de Lombroso.
Desde mucho tiempo atrás, desde antes de pensar en criminales y
Criminología, Lombroso hacía ya algunos estudios sobre las diferencias que
existen entre los salvajes y los civilizados, ya que estaba elaborando un tratado
denominado “Diferencias entre el hombre blanco y el hombre de color”.
Estudiando las diferencias antropológicas más sobresalientes entre las
diversas razas, y al observar el cráneo de un criminal, se le ocurre que podría
existir una raza o especie de hombre diferente: los delincuentes.
El cráneo que Lombroso estudiaba era el de un criminal famoso que él
había conocido antes de morir, llamado Villella; este famoso ladrón italiano había
muerto a edad avanzada y reunía una serie de características muy especiales, ya
que al final de su vida estaba bastante deteriorado.
Nos dice el mismo Lombroso que encontró en el cráneo de Villella:
“Una larga serie de anomalías atávicas, sobre todo una enorme foseta
occipital media y una hipertrofia del verme, análoga a la que se encuentra en los
vertebrados inferiores. A la vista de estas extrañas anomalías, así como cuando
aparece una ancha llanura bajo un horizonte inflamado, el problema de la
naturaleza y del origen del criminal me pareció resuelto: los caracteres de los
hombres primitivos y de los animales inferiores debían reproducirse en nuestros
tiempos.”
Al encontrar, en el mencionado cráneo, algunas características atávicas,
surge un chispazo del que nace la teoría del delincuente nato. Las anormalidades
fundamentales que observó fueron varias deformaciones del verme y una foseta
occipital media (todos tenemos o debemos tener cuatro fosas occipitales; en
algunas especies inferiores se encuentra una quinta foseta occipital en medio de
las otras cuatro), y piensa que se trata de un caso en el cual la evolución natural
se detuvo, es decir, que el sujeto no evolucionó, que se quedó en una etapa
anterior del desarrollo humano.
Vemos aquí el cráneo de Villella.
Las ideas de Lombroso se ven reforzadas al encontrar un nuevo caso, el
de un criminal llamado Verzeni, el cual había asesinado a varias mujeres,
descuartizándolas, bebiendo su sangre, y llevándose pedazos de carne.
Así, parte de la idea de que el delincuente nato es un sujeto que no
evolucionó (teoría atávica), y se dedica a estudiar el crimen en los vegetales y en
los animales, encontrando una serie de actitudes que podrían compararse a lo
que en el hombre se considera como delito.
Entre los vegetales se encuentran, principalmente, las plantas carnívoras, y
en los animales se encontrarían equivalentes no solamente del homicidio, sino
también asociaciones criminales, robo, lesiones, etc.
La idea de atavismo aparece estrechamente unida a la figura del
delincuente nato. Según Lombroso, delincuentes y no delincuentes se distinguen
entre sí en virtud de una rica gama de anomalías y estigmas de origen atávico o
degenerativo. El delincuente es un ser atávico; producto de la regresión a
estadios primitivos de la Humanidad; un “subhombre” o especie distinta e
inferior al Homo Sapiens, hipoevolucionada -“Genus homo delinquens”- como
consecuencia de un genuino salto atrás hereditario. Dicha regresión se haría
patente a través de rasgos y deformaciones físicas propias de especies vivas
inferiores que aún perviven en razas salvajes.
De aquí pasa al estudio del delito y la prostitución entre los salvajes,
encontrando que éstos son hombres sin pudor, que se prostituyen con gran
facilidad, que viven en promiscuidad, que cometen fácilmente homicidios,
matando niños, viejos, mujeres y enfermos, que roban, y cuyas penas son
terribles; le llama particularmente la atención el canibalismo en sus múltiples
facetas: por necesidad, religión, prejuicio, piedad filial, guerra, glotonería,
vanidad, etc.
Aquí podemos ver el cráneo del famoso delincuente Gasparone.
Lombroso compara como muchas de estas actitudes son comunes
al tipo del delincuente nato, comparando a éste con un salvaje, al cual le gusta
tatuarse, es supersticioso, le gustan los amuletos, prefiere los colores primarios,
etc.
El delincuente nato sería pues, un individuo ancestral y degenerado que
exhibe los estigmas físicos y mentales del hombre primitivo.
Su segunda comparación es con los niños, los cuales están en una etapa
anterior de lo que es la normal evolución del hombre. Aquí hace una completa
teoría del niño, destruyendo las ideas de que los infantes son unas “blancas
palomas”; con esto Lombroso se adelanta a la teoría del niño como un “perverso
polimorfo” de Freud:
“El niño es un perverso polimorfo que sólo piensa en matar a su
padre para acostarse con su madre” (Freud).
El delincuente nato es como un niño, reacciona en forma infantil, no tiene
control adecuado sobre sus emociones, es notablemente cruel; el delincuente
nato y el niño coinciden principalmente en:
lº) Cólera (furia).
2º) Venganza.
3º) Celos.
4º) Mentira.
5º) Falta de sentido moral.
6º) Escasa afectividad.
7º) Crueldad.
8º) Ocio y flojera.
9º) Hablar un lenguaje propio y especial.
10º) Vanidad.
11º) Alcoholismo y juego.
12º) Obscenidad.
13º) Imitación.
Tomando en cuenta el concepto de degeneración que se estaba usando
mucho en la época, piensa si en algún momento de la gestación había existido
algún trauma o enfermedad por la cual el sujeto no hubiera podido evolucionar,
quedándose en una etapa anterior, es decir, dentro de la teoría atávica del
delincuente nato, nos indica que éste vendría siendo una etapa intermedia entre
el animal y el hombre, o sea, en un momento dado Lombroso piensa que ha
encontrado el “eslabón perdido” de Darwin, ese ser que ha dejado de ser animal
ya que piensa y razona, pero que aún no es hombre, pues le faltan las
características de civilización y moralidad que el “Homo Sapiens” debería de
tener.
Para fortificar esta teoría describe como características antropológicas
principales en el delincuente nato las siguientes:
lª) Frente huidiza y baja.
2ª) Gran desarrollo de arcadas supraciliares.
3ª) Asimetrías craneales.
4ª) Altura anormal del cráneo.
5ª) Fusión del hueso atlas con el occipital.
6ª) Gran desarrollo de los pómulos.
7ª) Orejas en asa.
8ª) Tubérculo de Darwin.
9ª) Gran pilosidad.
10ª) Braza superior a la estatura.
Entre otras características psicológicas, biológicas y sociales del
delincuente nato, Lombroso señala:
lª) Gran frecuencia en el tatuaje (muchos de ellos obscenos).
2ª) Una notable analgesia (insensibilidad al dolor).
3ª) Mayor zurdería que en la generalidad de la población.
4ª) Insensibilidad afectiva (inmutabilidad ante los dolores ajenos y propios,
indiferencia a la muerte, etc.)
5ª) Frecuencia de suicidios.
6ª) Inestabilidad afectiva.
7ª) Vanidad en general y especial por el delito.
8ª) Venganza y crueldad.
9ª) Notables tendencias al vino, al juego, al sexo y a las orgías.
10ª) Uso de lenguaje especial.
11ª) El sentido religioso se encuentra muy perdido entre los delincuentes
urbanos, pero hay gran religiosidad entre los rurales (un verdadero ateísmo es
raro en el delincuente nato, tiene una muy peculiar y particular religión).
12ª) Su peligrosidad se denota por su alta reincidencia y la tendencia a asociarse
con otros delincuentes para formar bandas, como la camorra o la mafia, que
siguen códigos de conducta muy estrictos, entre los que rigen leyes, como la
omertá (ley del silencio).
Delincuentes
natos
Delincuentes
“salvajes”
DELINCUENTES EPILÉPTICOS
DELINCUENTES LOCOS
DELINCUENTES MATTOIDES
DELINCUENTES POLÍTICOS
MUJERES DELINCUENTES
En este caso eran rusas.
LA DELINCUENCIA JUVENIL
A Lombroso le tocó vivir una época en la que la delincuencia juvenil estaba
aumentando alarmantemente en Italia, y como es lógico, también se preocupó por ella.
Veamos lo que nos dice Lombroso con respecto al delincuente juvenil en su libro “El
crimen, sus causas y remedios”:
La familia es especialmente necesaria para la educación del niño. La
Antropología Criminal enseña que no hay que asustarse mucho por las primeras
acciones delincuentes de los niños. Todos pasan en mayor o menor grado por una
criminalidad temporal. No hay que someterlos a represiones severas cuando tales
acciones no se repitan con frecuencia, ni vayan acompañadas de los caracteres
antropológicos de la criminalidad. La evolución hacia el bien se verifica siempre en el
hombre normal.
Sólo una mala educación , estimulando activamente los instintos perversos, en
plena efervescencia durante la infancia, puede hacer que en lugar de transformarse, se
hagan habituales.
Una educación demasiado severa puede hacer tanto mal como una mala
educación. Las correcciones deben también adaptarse al carácter del niño; no puede
tratarse igual a un niño colérico que a uno vengativo.
Lo que hemos visto en el punto anterior, se hace todavía más importante si se
trata de un delincuente joven. Si ya suelen ser por naturaleza crueles, coléricos y
vengativos, los castigos exagerados y desproporcionados, sólo aumentarán estas
características personales.
En el caso concreto de las casas de corrección ¿cómo el reformador podrá
inspirar simpatía a un niño con el que sólo tiene relaciones para castigarle?
¿Cómo el reformador podrá cambiar las costumbres de esos niños, cientos a su
cargo, que apenas conoce?
Habría que empezar por separar a los niños en función de su motivo de
internamiento:
✭ Coléricos impulsivos
✭ Masturbadores convulsivos
✭ Psicópatas sexuales
✭ Ladrones
✭ Torturadores de animales
✭ Etc. etc.
Luego agruparlos por edad y grado de depravación y por último intentarlos
educar. La Antropología Criminal, también nos va a permitir identificar y distinguir a los
jóvenes delincuentes.
MENORES DELINCUENTES
PERSONAJES HISTÓRICOS ESTUDIADOS POR LOMBROSO COMO
DELINCUENTES
En su libro “El hombre delincuente” Lombroso nos habla de dos figuras históricas
desde su vertiente criminal:
Nerón y Mesalina.
El emperador romano Nerón (54 - 68) hoy todavía es una figura polémica desde
el punto de vista histórico, aunque se encuentra muy bien documentada por los
historiadores romanos Tácito y Suetonio.
Ya desde joven se dio a la compañía de amigos de conducta libertina que le
apartaban de los principios que le procuraban inculcar sus profesores. Con sólo 17
años se ciñó la corona imperial, gracias a su madre Agripina que se encargó de ir
eliminando a todos aquellos que le pudieran disputar la corona o simplemente le
hicieran sombra.
Si bien es verdad que los cinco primeros años de su reinado transcurrieron sin
problemas bajo una buena política, no es menos cierto que ya desde un principio se
soltó el freno de sus pasiones y comenzó a gozar de sus liberalidades:
Celebraba constantemente banquetes fastuosos donde obligaba a las mujeres
asistentes a prostituirse.
A todo esto Agripina seguía matando a los “enemigos” de su hijo lo que le
provocaron no pocos disgustos con Nerón que acabó ordenando su muerte. Cansado
de su primera esposa, Octavia, la acusa de adulterio y también ordena matarla, para
casarse con su concubina Popea,, a la que estando embarazada la matará de un
puntapié en el vientre.
A la muerte de ésta, Nerón continúa con sus infames orgías, alternándolas con
fiestas de música y juegos. En las fiestas de música, la vida de cualquier personaje que
asistiera a ellas, por muy ilustre que fuera, pendía de un hilo si no se mostraban
admirados antes los versos y canciones de Nerón.
Y en los juegos, por el simple deseo del emperador, muchos nobles tuvieron que tomar
parte en las carreras de cuadrigas y más de 400 senadores y 600 nobles romanos
descendieron a la arena del Circo como gladiadores para satisfacer el capricho
imperial. Para asegurarse el aplauso, Nerón creó un cuerpo de 5.000 jóvenes (todos
hombres), los “augustani” para que le aplaudieran cuando se presentaba en público.
En el año 64 estalló en Roma un horroroso incendio que consumió las tres
cuartas partes de la ciudad y duró nueve días.
De este incendio ha sido acusado Nerón, al cual muestra la historia cantando
aquella destrucción desde la torre de Mecenas acompañándose de una lira. Pero eso
hoy en día se ha demostrado completamente falso, ya que Nerón estaba de vacaciones
en Pompeya, y al enterarse del incendió, se volvió rápidamente a Roma para dirigir las
tareas de extinción.
La cólera popular necesitaba un chivo expiatorio y Nerón se lo dio:
Acusó a los cristianos del incendio y con ello dio origen a la primera persecución
de la Iglesia. Murieron muchos cristianos, entre ellos San Pedro y San Pablo.
Sobre las ruinas de Roma traza Nerón el plano de la nueva ciudad, con anchas
calles rectilíneas y elevados edificios, reservándose un amplio espacio entre los montes
Palatino y Esquileno para la edificación de un maravilloso palacio, al que denominará
“Casa de oro”, por ser éste, junto a multitud de piedras preciosas (que le encantaban,
sobre todo la esmeralda) la mayor parte del material con el que debía estar hecho el
palacio.
En su construcción gastó sumas inmensas y las orgías y festines que se seguía
dando acabaron con los fondos del Imperio, las rentas dejaron de ser suficientes y
nerón comenzó la confiscación de caudales privados y ante las primeras quejas,
comenzaron las primeras penas de muerte.
Pero ni todo esto sigue bastando y nerón da la orden de falsificar la moneda
romana de oro disminuyendo su peso o bien mezclándola con plata para que siguiera
teniendo el mismo peso.
Ante todo esto empiezan las primeras conspiraciones y Roma en el año 65 es
una carnicería. El propio Séneca recibe la orden de suicidarse cortándose las venas.
Llega una peste en la que mueren 30.000 romanos, la Hacienda Imperial estaba
seca. El gobernador de África se niega a enviar trigo a Roma y el pueblo se subleva.
Abandonado por todos, huye de Roma vestido de mendigo y se refugia en una
quinta a unos 6 Km. de la capital. Allí le encontraron y le ayudaron a suicidarse. Era el 9
de junio del año 68. Tenía 30 años.
Los historiadores coinciden en que tuvo tres grandes defectos:
Fue muy vanidoso, muy lúbrico y muy cobarde.
Pero desde luego, Mesalina (15 - 48) estuvo
muy por encima de Nerón, ya que su nombre ha
pasado a la historia como sinónimo de mujer de
costumbre disolutas y/o corrompidas.
Se casó con el emperador romano Claudio
(41 - 54) poco antes de subir al trono y como su
esposo era un incapaz abandonó las riendas del
gobierno en manos de Mesalina, inaugurando una
era de terror haciendo perecer a jefes de las más
ilustres familias romanas
Mesalina tenía un temperamento ardiente y
desenfrenado lo que la llevó a un completo libertinaje,
según lo atestiguan distintos historiadores, entre ellos
Tácito. Dícese que elegía a sus amantes entre la
servidumbre y después los hacía matar.
Se enamoró locamente del joven Silio y
aprovechando una ausencia de su esposó contrajo
matrimonio con él en una lujosísima boda llena de
fiestas. A esta boda debía seguir la muerte del emperador,
pero éste fue informado de todas las acciones de su
esposa y la condenó a muerte. Tenía 33 años.
LOS TATUAJES EN LOS DELINCUENTES
Lombroso consideraba a los tatuajes como un estigma de regresión atávica,
también llamados “estigmas de criminalidad”.
En 1864 cuando Lombroso empieza a realizar sus primeros estudios
criminológicos, al comenzar con sus importantes estudios antropométricos comparando
los datos obtenidos del análisis de tres mil soldados y habitantes de las diversas
regiones italianas, concede particular interés al frecuente uso del tatuaje obsceno por
los soldados delincuentes en comparación con los no delincuentes.
Con los años Lombroso comentará, o confesará, según se mire, que es en este
año con este estudio cuando se le pasó por primera vez por su cabeza la idea del
delincuente nato.
Recordemos que al delincuente nato y al epiléptico le gusta tatuarse, sobre todo
con dibujos obscenos. Los criminaloides, por ejemplo, tienen menos tatuajes que las
dos tipologías anteriores.
Lombroso opinaba que para comprender hasta que punto el tatuaje es un signo
atávico, es preciso estudiarlo entre los salvajes. Enumera un elevado número de tribus
que tienen la costumbre de tatuarse en el libro “El hombre delincuente”.
Según Lombroso el 40% de los internos en cárceles italianas estaban tatuados,
porcentaje que coincidía con el de jóvenes tatuados internos en centros de reforma,
mientras que las prostitutas sólo lo estaban en un 10%.
Pero no sólo Lombroso estudió los tatuajes en los delincuentes.
A finales del siglo XIX Lacassagne y Marro también realizaron profundos
estudios entre la relación tatuaje-delincuente.
Entre ellos dos estudiaron más de 40.000 criminales, con los siguientes
resultados:
✛ El 40% de los militares criminales estaban tatuados.
✛ El 33% de los mineros criminales estaban tatuados.
✛ El 1'6% de las mujeres criminales estaban tatuadas.
Con respecto a la relación Lombroso-tatuaje-delincuencia, podemos relatar el
siguiente caso de boca de Lombroso que nos cuenta en su libro “El crimen, sus causas
y remedios” (1897):
Los médicos forenses y los penalistas prácticos que han estudiado la
Antropología Criminal han podido convencerse del eficaz auxilio de esta ciencia presta
para reconocer en que medida ha participado un cómplice en el delito, noción basada
hasta ahora en débiles indicios.
Un buen ejemplo puede ser este:
“Habiendo sido violada e infectada de sífilis por un desconocido una niña de 3
años y medio, la madre de la criatura acudió sucesivamente a seis jóvenes de la
vecindad que tenían gran familiaridad con aquella. Detenidos todos ellos, negaron el
delito. Intervine yo (Lombroso) y al punto señalé entre los seis a uno que tenía tatuajes
obscenos en el brazo, fisionomía siniestra, campo visual alterado y huellas recientes de
sífilis. Más tarde el individuo confesó su delito.”
TATUAJES DE DELINCUENTES
TATUAJE DE TATUAJE DE
UN VIOLADOR PROSTITUTAS
LA ESCRITURA DE LOS DELINCUENTES
Lombroso en el año 1895 escribió un libro de Grafología en el que estudiaba la
escritura y firma de los delincuentes.
Según sus estudios, la escritura de los delincuentes era una letra dura, grosera,
con unas letras “t” enormes, con desarrollo de la letra “r” y del trazo vertical. También
existe una prolongación de las letras.
Hacemos una llamada a la firma marcada en el Atlas de Lombroso con la
referencia 54-OL, pues es un ejemplo que se ha reproducido en múltiples ocasiones,
podríamos decir hasta la saciedad, debido a la forma de cuchillo o tijeras que tiene la
rúbrica.
Existe una corriente en Grafología denominada ideográfica, muy entroncada con
la intuición, y totalmente superada hoy en día, menos en reducidos círculos más o
menos esotéricos, que relaciona directamente el dibujo reproducido por la firma en su
totalidad o únicamente por la rúbrica, con el autor.
En esta firma podemos apreciar claramente unas tijeras o un cuchillo, y se trata
de la firma de un homicida que utilizó como arma un cuchillo.
La relación es fácil por obvia e infantil, pero nada científica, por lo que la
Grafología actual huye totalmente de este sistema, podríamos llamarle de “adivinación”.
Nadie le quita ningún mérito a Lombroso, bastante hizo para tener los medios
que tenía, pero ya han pasado 110 años de su libro, y se ha avanzado mucho en
Grafología y en el estudio de la firma del delincuente.
TRABAJOS ARTÍSTICOS DE LOS DELINCUENTES
Lombroso también les hacía hacer a los presos diversos trabajos artísticos,
como dibujos, piezas de cerámica o la representación de diversas escenas, como la de
su delito, como veía él el momento de su ejecución.
Aquí podemos ver algunos de estos trabajos.
Cerámica realizada por reclusos
Así vio un delincuente el momento de cometer el delito.
Mató a su familia con un pico.
Así veía un soldado el momento de su ejecución
El Atlas también tiene muchos mapas
En este caso concreto es el mapa de
Los homicidios cometidos en Italia
Entre los años 1879 - 1883
También tenía muchas estadísticas
CRÍTICAS A LAS TEORÍAS LOMBROSIANAS
(errores y aciertos)
Una de las primeras críticas, y quizás la más importante
Es su afirmación de que el delincuente nato está predestinado a delinquir, y que
habló de que todos los delincuentes eran natos.
Ésta es una de las críticas más absurdas, ya que Lombroso nunca habló de
predestinación, el sujeto que tenga las características señaladas no va forzosamente a
delinquir, el sujeto que las tenga está predispuesto para ser criminal, y hay que hacer
una clara diferencia entre predestinación y predisposición. A lo único que estamos
predestinados es a la muerte, fuera de este destino hay una serie de factores que
pueden influir. Así como hay personas que están predispuestas por sus facultades
físicas y mentales a ser buenos arquitectos o grandes atletas, hay sujetos que tienen
predisposición a ser delincuentes.
Las críticas de fondo a las teorías lombrosianas pueden clasificarse en:
A) Morfológicas
B) Sociológicas
C) Psicológicas.
CRÍTICAS MORFOLÓGICAS
Se basan principalmente en que los rasgos “criminales” se encuentran también
en sujetos honorables.
Así, Gentile dice que el delincuente de Lombroso no es un delincuente, sino el
cuerpo de un delincuente.
CRÍTICAS SOCIOLÓGICAS
Principiada por Ferri, en sus “Nuevos Horizontes”, Lombroso señala la influencia
del medio en el delincuente.
Ésta va a ser una de las críticas fundamentales de los representantes de la
Escuela de Lyón, al considerar que Lombroso no toma en cuenta los factores externos,
indudablemente Lombroso superó estas críticas gracias a su libro de “El Crimen, sus
causas y remedios”.
CRÍTICAS PSICOLÓGICAS
A partir de Freud, pero principalmente desde Giuffreé (1912), al hablar de
perversiones instintivas y demostrar la influencia de los problemas psicológicos con la
criminalidad, el descubrimiento del inconsciente y de los procesos psicológicos
profundos permite un análisis diferente de la problemática criminal.
PRINCIPALES ERRORES Y ACIERTOS DE LA TEORÍA LOMBROSIANA
Indudablemente muchas de las críticas a la teoría lombrosiana son gratuitas, y
muchas de ellas carecen de seriedad y de fundamento, pues no debemos de olvidar
que Lombroso, para hacer su teoría, hizo la autopsia a más de 400 delincuentes y
observó a más de 6.000 criminales (con delitos de sangre) vivos y estudió a 25.000
reclusos de toda Europa, sin embargo, esto no quiere decir que su teoría sea perfecta y
que no puedan hacerse algunas observaciones. A continuación señalaremos los
principales defectos y las virtudes sobresalientes de algunos aspectos de su teoría ya a
los ojos de la Criminología del siglo XXI.
PRINCIPALES ERRORES DE LA TEORÍA LOMBROSIANA
1º) LA PREDESTINACIÓN DEL
DELINCUENTE NATO
La primera crítica hecha a Lombroso, como más numerosa y frecuente, es su
afirmación de que el delincuente nato está predestinado a delinquir, y de que habló de
que todos los criminales eran natos.
Lombroso nunca habló de la PREDESTINACIÓN (concepto religioso).
El delincuente nato no va forzosamente a delinquir, simplemente está
PREDISPUESTO. Por lo tanto hay que hacer una clara distinción entre
PREDESTINACIÓN y PREDISPOSICIÓN
Siendo éste el punto más conocido de la teoría lombrosiana, es sin duda el más
criticado, principalmente porque esta idea nos lleva a una serie de conclusiones
jurídico-penales que no concuerdan ni con la Escuela Clásica, ni con algunos de los
conceptos jurídicos modernos.
Indudablemente se trata de una teoría que, gracias a la influencia de Ferri, se
lanza a destruir el principio clásico de libre albedrío, la teoría es plenamente
determinista.
En muchos aspectos el delincuente nato de Lombroso no es responsable de sus
actos, ya que su predisposición, su impulso, llega a convertirse en lo que Lombroso
denominó una “fuerza primitiva”.
Es quizá muy alto el número de delincuentes “natos” que señala Lombroso, 23%
del total.
2ª) EL ASPECTO ATÁVICO DEL
DELINCUENTE
Hay que tomarlo con mucha reserva, ya que Lombroso equipara al delincuente
con un cuasi-animal, en sus primeras obras habla de delincuencia animal, después
corregirá hablando de “equivalencia a”, de todos modos la influencia fue grande y
varios de sus seguidores, Garófalo incluso, hablan de delincuencia animal. Se podría
hacer una Criminología Comparada, igual que en Psicología se puede hablar de
Psicología Comparada, haciendo comparaciones de las reacciones animales con las
reacciones humanas, pero hablar de delincuencia animal, así como de psicología
animal, nos puede llevar a situaciones muy peligrosas, señaladas ya por algunos
juristas, pues si las leyes son creaciones humanas, los animales se rigen por
instintividad y por leyes naturales, las cuales difícilmente se pueden violar.
Se han dado explicaciones muy claras de qué es lo que sucede cuando los
animales aparentemente se convierten en delincuentes, cuando matan o destruyen sin
causa, porque siempre hay una explicación intuitivo-natural.
Los perritos de las praderas, que en un momento dado se suicidan en masa, lo
que podría parecer una actitud extraña no lo es, ya que de no matarse un fuerte
número de ellos, no van a alcanzar los alimentos y se destruiría la especie, entonces el
instinto los hace llegar a un suicidio que es verdaderamente inverosímil, diríase que el
instinto de conservación ha fallado, pero no, al contrario, el instinto de conservación de
la especie es lo que hace que una parte de ella se sacrifique.
Igual podemos encontrar explicación al ejemplo que tanto llamó la atención a
Lombroso, de los pollos enfermos que son desatendidos por la madre, o el infanticidio
brutal de la perra que, sabiendo instintivamente que su leche es limitada, elimina al
cachorro o cachorros más débiles para poder alimentar a los fuertes, y en esta forma
evitar que perezcan todos.
3º) EL DELINCUENTE ES COMO
UN “SALVAJE”
El delincuentes es como un “salvaje” porque puede andar descalzo,
semidesnudo, no siente frío, le gusta traer amuletos, es exhibicionista, reacciona en
forma primitiva, golpea, su delito nunca es cerebral, ni es sujeto que haga un fraude
elaborado, su delito es muscular.
Esto puede considerarse como uno de los grandes errores de la teoría
lombrosiana porque, efectivamente, en los estudios actuales de ciertas tribus primitivas,
que viven en situaciones equivalentes a la del hombre de las cavernas, con
instrumentos rudimentarios, no se ha encontrado una gran criminalidad, ni hay
homicidios pues son demasiado pocos, no hay robos puesto que la escasa propiedad
es comunal, no hay incesto pues éste es visto con temor, no hay parricidio pues su
régimen es patriarcal, y mucho menos fraudes y cohechos, o sea que los pueblos
primitivos son menos criminógenos en general que el hombre “civilizado”.
En realidad el error no es atribuible a Lombroso, sino a las teorías de la época,
ya que los primeros sociólogos y antropólogos trabajaban más con la imaginación que
experimentalmente, así, se había dado una idea fantástica de lo que eran los salvajes,
e indudablemente cualquiera se ve fuertemente impresionado por las fotografías de los
“salvajes” con los que Lombroso ilustró su Atlas.
4ª) LA TEORÍA DE QUE EL DELINCUENTE ES UN ENFERMO
Por lo que respecta a la teoría morbosa, es indudable que en un principio
Lombroso llega, a pensar que el delincuente es un enfermo, y a meditar mucho sobre la
naturaleza morbosa del delito. ¿El delincuente es un enfermo? ¿Es anormal el
delincuente? Si lo normal es que la gente viva en paz, el sujeto que se sale de la norma
es un anormal, y la norma lógica es la convivencia. La norma natural es el instinto
gregario, la norma, es la relación humana, la antinorma es la antirrelación. ¿Todo sujeto
que rompe la norma debe considerarse anormal? En principio sí, pero entonces
¿dónde queda el Derecho Penal?, porque siendo anormal el sujeto que rompe la
norma, luego no sería imputable, así, si el sujeto normal es el que no roba, ni mata, ni
viola, entonces el delincuente es anormal.
Siguiendo un buen razonamiento, la Escuela Positiva piensa que el delincuente
es un enfermo, principalmente el delincuente nato, el loco moral y el epiléptico.
Hoy está claro que no todos los delincuentes son unos enfermos.
5º) CIERTAS TIPOLOGÍAS
DELINCUENCIALES
Hubo algunos tipos lombrosianos que fueron auténticos y enormes errores, por
distintos motivos.
Aparte del ya comentado “delincuente nato” en este apartado podemos
mencionar al mattoide o al delincuente epiléptico, entre los más importantes.
LOS TRES GRANDES ACIERTOS DE LA TEORÍA LOMBROSIANA
1º) EL INFANTILISMO
DEL DELINCUENTE
En cuanto al infantilismo de la criminalidad y al criminal infantil no hay duda que
Lombroso se adelanta a su época ya que no será hasta 1905 en que Freud publicará
su “teoría sexual” en la cual va a hacer un interesante análisis sobre la “Perversidad
infantil”.
Hoy se sabe perfectamente que el infantilismo es un componente casi constante
en la personalidad del delincuente.
2º) EL DELINCUENTE LOCO-
MORAL
Independientemente de las consecuencias jurídicas, no cabe la menor duda que
la tipificación lombrosiana del loco moral es uno de los aciertos más impresionantes de
su doctrina, ya que al loco moral, tipo de delincuente carente de “Super-yo”, de
conciencia moral, y que además es antisocial, actualmente se le denomina “psicópata”.
En el momento actual ningún psicólogo, ningún psiquiatra, ningún criminólogo,
se atrevería a dudar de la peligrosidad de las personalidades psicopáticas, ya que la
personalidad psicopática es una personalidad anómala, que posee una desarmonía
intrapsíquica; por la cual episódicamente presenta reacciones desequilibradas:
efectivas, caracterológicas y temperamentales.
Es una personalidad predispuesta a cometer conductas antisociales delictuosas,
que proporcionan en ocasiones a los que le rodean sufrimiento y angustia, y perturban
al medio ambiente social en que se desenvuelven.
3º) EL DELINCUENTE LOCO
Otro gran acierto de Lombroso, ya que hoy, en el siglo XXI, se considera que el 1
% de los delitos son cometidos por enfermos mentales, debido precisamente a su
enfermedad mental.
En cuanto a la clasificación lombrosiana de las enfermedades mentales, no hay
duda que no coincidiría con las actuales esquematizaciones, pero esto evidentemente
no puede calificarse como un error a la teoría lombrosiana.
CONCLUSIONES
Para concluir, podemos decir que Lombroso tuvo el gran mérito de sistematizar
toda una serie de conocimientos que hasta entonces estaban totalmente dispersos. Se
afirma que Lombroso no es original en su teoría. Es probable que esto sea cierto; nadie
puede ser totalmente original; se dice que está plagada de errores; es verdad, nadie es
perfecto; sin embargo Lombroso da vida a una nueva ciencia, ciencia de gran porvenir
e insospechados alcances:
La Criminología.