CREO EN LA BUENA NUEVA
Tema 2 QUE NOS TRAE JESUS
En los tiempos de Jesús, el pueblo
esperaba con ansias buenas nuevas, es decir,
buenas noticias, sobre todo, noticias acerca de
la liberación que tanto soñaban (recordemos
que Palestina estaba bajo el dominio del
imperio romano). Hasta que aparece Jesús. Él
mismo nos dice que fue enviado para anunciar
la Buena Nueva del Reino: “Él les dijo: Debo anunciar también a otras ciudades la Buena
Nueva del Reino de Dios, porque para eso fui enviado” (Lc 4,42-44).
¿A qué se refería Jesús con eso de la “Buena Nueva del Reino”?... Pues, se refería al
mensaje de que Dios está con nosotros, que no nos ha olvidado; que es un Dios cercano
y que como Padre ama, perdona, da oportunidades. Es un Dios que quiere nuestra
salvación, pero ello requiere una conversión sincera.
Esta verdad era una gran noticia porque el pueblo de Israel tenía una imagen distinta
del Creador. Lo veían como alguien lejano, como un juez severo siempre atento a nuestro
pecado para castigarnos. Y en función a estas ideas, ellos habían establecido sus normas,
las cuales en muchos casos estaban distantes de lo que Dios les pedía.
Jesús llega y nos aclara que Dios es el Padre Bueno, el Padre que ama pero que también
reclama amor, no solo hacia Él sino al prójimo. Por eso Jesús afirma: “Si alguno dice: Yo
amo a Dios, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; porque el que no ama a su hermano,
a quien ha visto, no puede amar a Dios a quien no ha visto”.
UNA BUENA NUEVA PARA TODOS
El mensaje que trae Jesús no es solo para Israel, va dirigido a los hombres de todos
los lugares y todas las épocas. Jesús desea que la buena nueva sea acogida por todos
para que cambien su vida y su corazón y hallen la verdadera felicidad para la que fuimos
creados. Sin embargo, tanto en el tiempo pasado como en nuestra época, muchos no
acogen con agrado el mensaje. ¿Por qué? Porque implica una serie de exigencias que te
obligan a salir de tu zona de confort, es decir, dejar la comodidad y embarcarse en una
nueva forma de vida al estilo de Jesús.
COMO IGLESIA, ESTAMOS LLAMADOS A TRANSMITIR LA BUENA NUEVA
Jesús desea que su palabra sea acogida por todos. Pero no se trata solo de predicarla,
sino de practicarla (recuerda que se enseña con el ejemplo). Por eso, tenemos que asumir
compromisos:
- Ser amables, justos, honestos.
- Ser hombres y mujeres de oración.
- Compartir con los que menos tienen.
- Cumplir los mandamientos.