PROPIEDADES FÍSICAS Y QUÍMICAS DE LOS ALCANOS
Las propiedades físicas de los alcanos están en gran medida determinadas
por el número de átomos de carbono que contienen en su estructura.
Así por ejemplo, los alcanos que tienen entre 1 y 4 átomos de carbono
son gases a temperatura ambiente; aquellos que tienen entre 5 y 17
átomos de carbono son líquidos a esa misma temperatura y los que
tienen 18 carbonos o más son sólidos a temperatura ambiente.
Escasa solubilidad. En general, los alcanos son poco o nada solubles
en agua y, a medida que aumenta el peso molecular, la solubilidad se
torna incluso menor. En solventes orgánicos, sin embargo, la
solubilidad es alta.
Baja densidad. Su densidad es menor que la del agua, por eso tienden
a flotar. Esto se ve muy bien cuando se producen derrames de
hidrocarburos en el mar, como por ejemplo, los derrames
de petróleo (mezcla de muchos hidrocarburos). Por otro lado, la
densidad de los alcanos aumenta a medida que aumenta su masa
molecular, es decir, la cantidad de átomos de carbono.
Punto de fusión y ebullición variable. El punto de fusión y de ebullición
dependen del número de átomos de carbono (a mayor número, más
elevado es el punto de fusión y el de ebullición), pero también de la
estructura: las estructuras lineales tienen un punto de fusión y
ebullición más alto que las ramificadas. El punto de ebullición de los
alcanos aumenta aproximadamente 30 °C cada vez que se agrega un
átomo de carbono al compuesto.
Conductividad eléctrica. Por lo general, los alcanos no conducen la
electricidad.
Reacciones químicas de los alcanos
Las reacciones más comunes que pueden sufrir los alcanos son:
Oxidación. Al combinarse con el oxígeno pueden formar dióxido de
carbono y agua y liberar energía bajo la forma de calor. Esta es la típica
reacción de combustión.
Halogenación. Tanto el cloro como el bromo, el flúor y el yodo pueden
sustituir a átomos de hidrógeno del alcano. Los productos de reacción
consisten en distintas proporciones de diferentes alcanos halogenados. Un
ejemplo es el cloroformo, que es un hidrocarburo halogenado (el
triclorometano).
Nitración. A altas temperaturas y en presencia de vapores de ácido nítrico,
se puede producir la sustitución de un hidrógeno por el grupo NO 2-, lo que
genera nitroalcanos en distintas proporciones.
Isomerización. Es la reestructuración de la molécula sin pérdida ni
ganancia de átomos. Por lo general, esta reacción requiere el uso de
catalizadores. Por ejemplo: