100% encontró este documento útil (4 votos)
1K vistas206 páginas

Tigre - Taekook

El documento cuenta la historia de Jungkook, quien vive solo en una cabaña en el bosque. Una noche lluviosa, encuentra a un tigre herido en su puerta y decide curarlo y dejarlo pasar la noche. El tigre resulta ser manso y deja que Jungkook cure su herida.

Cargado por

Conix
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (4 votos)
1K vistas206 páginas

Tigre - Taekook

El documento cuenta la historia de Jungkook, quien vive solo en una cabaña en el bosque. Una noche lluviosa, encuentra a un tigre herido en su puerta y decide curarlo y dejarlo pasar la noche. El tigre resulta ser manso y deja que Jungkook cure su herida.

Cargado por

Conix
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

˃ ֊̵ ˂ ̵ ა ❝Jungkook, ¿por qué demonios tienes un tigre en casa?!

ah~ lindo

gatito, no me comas, prometo no acercarme más a tu dueño....❞

hibridos au
contenido homosexual
mencion de otras parejas
romance, smut, leve drama, comedia
capitulos largos – intermedios
taehyung! Top ; jungkook! Bottom
cover y banner jieepiphany

pdfxva
๑ : intro
Jungkook odiaba conducir desde su trabajo en la ciudad de
Busan hasta regresar a su pequeña cabaña ubicada en un bosque
con hoja perenne, un poco tropical y fresco, pero muy solitario e
infestado de mosquitos. Aunque Kook no tuviera problema con lo
último, le estresaba escuchar el zumbido de esos insectos cerca
de su oído sin dejarle dormir en ciertas ocasiones. Pero bueno,
eso sólo sucedía cuando llovía muy fuerte.

Y esa noche era prueba de ello.

La camioneta algo fuera de un último modelo, con sus llantas


manchadas de lodo y siendo una bestia todo terreno, se
adentraba al camino despejado dentro del bosque con sus farolas
amarillentas encendidas, alumbrando como podía. Jungkook
estaba agotado, claro que lo estaba. Vivir cinco meses en medio
de ese bosque no era algo que le encantara tanto. Los antiguos
dueños del lugar le habían dicho al joven de cabellos castaños
que a su alrededor se podría encontrar con animales grandes y
ciertamente peligrosos; como grandes osos ciertamente
hambrientos y tigres majestuosos.

Aunque Jungkook había corrido con suerte de no toparse con


ninguna de esas bestias hermosas en su casa o alrededor de esta

Si Jungkook al ver un mapache en su puerta se ponía histérico...


¿cómo sería ver a un enorme animal dispuesto a arrancarle la
cabeza de una mordida? El castaño no quería imaginarlo siquiera.
La lluvia era cada vez más fuerte y finalmente el chico llegó a
casa, apagó la camioneta y apoyó su frente en el volante, juraba
quedarse dormido con el relajante sonido de la lluvia.

Pero el café caliente y las pantuflas de conejito le estaban


llamando y con toda la pereza del mundo, tomó su maletín,
bajando del auto apresurado pues las gotas de lluvia estaban
más que heladas y Kook sentía congelar sus huesos cuando la
fresca brisa chocaba contra él. Subió las pequeñas escaleras para
llegar a su puerta y metió la llave en el cerrojo torpemente, pero
consiguió entrar y cerrar la puerta tras él a la par que soltaba un
largo y cansado suspiro.

"¡Finalmente en casa!" chilló aliviado, subiendo las escaleras de


firme madera a la vez que quitaba su corbata roja con cansancio
y desataba una coleta que traía en el trabajo consecutivamente
para sostener su largo y ondulado cabello.

Necesitaba una ducha inmediata. Una caliente para que su


cuerpo entero junto a sus músculos se relajen y abandonen todo
el estrés acumulado por el maldito día que tuvo. Jungkook quería
conseguir un departamento en Busan para no tener que
literalmente viajar a ese bosque.

No tenía vecinos, prácticamente era el único habitante, pero ¿qué


le hizo llegar a comprar tal casa?

Ah sí, Jungkook estaba hastiado que en su antigua casa en Busan


siempre estuvieran los típicos vecinos que ponían una
escandalosa música a todo volumen. No solo era eso, también
odiaba que siempre que dormía un domingo por la mañana la
lavadora de la vecina hiciera mucho ruido o inclusive estuviera
gritándoles a sus hijos pequeños por sus travesuras. Jungkook
quería paz, vivir en una casa que al despertar, el canto de las
avecillas le den la bienvenida. Pero eso significaba salir de la
cuidad y aquí está, metiéndose en la ducha en una casa en
medio de un bosque con hoja perenne... y para terminar con
broche de oro, lloviendo.

Minutos pasaron y Jungkook ya estaba con su bata antiguamente


roja, ya que con tantas lavadas se convirtió en rosa, pero no le
desagradaba en lo absoluto. Estaba leyendo el periódico que no
alcanzó a siquiera ojear esta mañana mientras esperaba por su
café. Un trueno golpeó sus oídos y lo alarmó, unos segundos
pasaron y sintió la fría brisa colarse por la ventana de su cocina.
Jungkook sin dudarlo se apresuró a cerrarla y cuando revisó su
café listo sirvió este en su taza, restándole importancia a unos
ruidos un tanto extraños provenir de afuera.

Necesitaba relajarse. Últimamente Jungkook había tenido una


carga pesada en el trabajo y sólo quería descansar, por lo que se
dirigió a su cómodo sofá y se recostó sobre este. Podía quedarse
dormido, pero el delicioso olor de su bebida le mantenía
despierto y sin dudarlo comenzó a beberlo. El sonido de las
gotas de lluvia junto a las hojas de los árboles chocar entre sí por
el helado viento resultaba ser tranquilizador, y Jungkook al
terminar de su café se puso de pie para ir a la cama.

Pero escuchó como unas garras rasguñaban su puerta de entrada


pacientemente.
¿Qué hace un perrito en medio de un bosque? Jungkook pensó,
ya que así solían ser los cachorros cuando sus dueños los
castigaban dejándoles dormir fuera de casa.

No dudó y cruzándose de brazos para mantener su calor corporal


nivelado, caminó hasta su puerta de entrada.

¿Y si solamente es una rama? Los rasguños nuevamente


aparecieron y no tuvo opción que girar lentamente el picaporte
de su puerta. Lentamente la abrió con miedo de encontrarse con
un grande oso teniéndole una trampa para comérselo.

Pero su gran sorpresa fue más grande y su corazón latió


asustado.

Mojándose en la fría lluvia y pasando el frío clima, yacía


recostado un empapado, precioso, y gran tigre. Su respiración
estaba entrecortada y más bajo de su vientre había una herida
que posiblemente sea de una bala; sangre caía desastrozamente
por culpa de las gotas y Jungkook no sabía si huir de casa por
tremenda bestia feroz en su puerta o acobijarle y tratar de curar
su herida.

¿Qué mierda hago? ¿Y si después de cerrar la puerta se muere?


Detesto los tapetes con piel de animales. Si tenía que ser sincero,
él nunca había estado tan cerca de un felino de ese tamaño, y
mucho menos de uno de la cual sus patas eran más grandes que
su cabeza.

"G-gatito..." Jungkook habló temerosamente, llamando la atención


de la bestia quién enderezó una de sus orejas en su dirección.
Ojos azules y brillando en dolor penetraron la mirada

de Jungkook.

El animal dificultosamente se puso en cuatro patas y se adentró a


la casa, Jungkook lo observó cojear del dolor y no sabía si el
animal pensó que al llamarlo, le invitaba a entrar o simplemente
le dio su bendita gana de hacerlo. Y se sacudió cual perro
pulgoso para alejar el agua en su cuerpo.

"¡N-no hagas eso!" chilló señalándolo cuando vio su piso mojado


y oh, eso significaba una sola cosa: limpiar.

Uhg.

"Grrrrr" el tigre gruñó enseñándole sus filosos colmillos, retándolo


con la mirada.

"O-olvida lo que dije" Jungkook rio nervioso y casi - casi, eh-


corrió llorando mientras subía las escaleras, maldiciendo gran
parte cuando sus piernas tropezaban de tanto temblar.

Jodida mierda.

¡Tenía un puto tigre en su casa! ¡Uno que le acababa de


amenazar con sus colmillos! Jungkook revolvió sus cabellos
nervioso ¿Si de una mordida me come mientras duermo?
Juntando toda su valentía, tomó la antigua toalla de su último
perro y bajó de nuevo las escaleras en silencio, tenía bastante
miedo de que ese animal lo mate en su propia casa.
El tigre yacía en el mismo lugar donde se quitó un poco el agua,
recostado de lado para no tener dolor y miró al humano
acercarse a él con miedo y una toalla en sus manos.

Jodida mierda.

"L-lindo gatito..." Jungkook musitó temeroso y se agachó


lentamente a donde el tigre, que por cierto lucía majestuoso
desde su lugar.

Jeon podía jurar que el animal lo burlaba con su mirada, tal vez
estaba siendo muy patético, pero diablos ¡No estaba
acostumbrado a un gato salvaje! Debía calmarse, o sus nervios lo
matarían y no el gatito feroz.

El menor con miedo colocó la toalla en el estómago del animal y


al notar que éste sólo lo miraba con sus llamativos ojos azules
prosiguió a comenzar a secarlo, muy lenta y temerosamente.
Conforme pasaron los minutos, Jungkook secó por completo al
tigre y prosiguió a buscar su botiquín.

¿Y si muerde? Jungkook solo lloriqueo en sus adentros al


imaginar el dolor que sentiría el gato por querer sacarle la bala
de su cuerpo. Sin embargo tenía en mente curarlo para dejarlo ir
nuevamente, no podía ser un humano cruel y dejarlo marcharse
con un hueco en su cuerpo.

Volvió a sentarse frente a él cruzando sus piernas y abrió el


botiquín lentamente, cuidando cada uno de sus movimientos. El
gatote lo miraba sacar algún hilo y unos algodones con sumo
cuidado.
"No me vayas a morder, gatito..." dijo sin poder mirarle. Y eso al
tigre le gustaba, el intimidarle. "Seré cuidadoso y sanaré tu
herida, pero debes ser un gato bueno..."

ungkook se sentía completamente estúpido al hablar con un tigre


que posiblemente no entendería una mierda lo que decía, pero al
verlo parecía que era mentira pues el tigre lucía tranquilo.

Y comenzó, pasando los algodones mojados en alcohol


desinfectante por la herida. El tigre sacó sus garras y rasguñó el
suelo lentamente, pero no parecía querer asesinar a Jungkook, o
eso creía el castaño.

Minutos pasaron que el castaño ahora ya estaba colocando una


bonita venda alrededor de la herida del gato; y éste
sencillamente parecía bastante cómodo por el suave tacto de
Jungkook a su herida y muestra de ello era la enorme pata sobre
una pierna del menor. El castaño sintió sus rasposas almohadillas
en su piel, y cuando terminó, se dio el lujo de acariciar su
extremidad; era suave y un poco pesada, añadiendo que cubría
su mano de lo enorme que era y eso le hizo sonreír. Aquel tigre
tenía la cabeza recostada en el suelo y sólo lo miraba
perezosamente.

Jungkook decidió dejarlo, puesto que ya debía ir a la cama.


Bostezó y acarició bajo la oreja del animal a la vez que lo cubría
con una manta que trajo junto con la toalla.
"Iré a la cama, gatote salvaje. No destruyas nada, por favor" le
habló, a la vez que se ponía de pie torpemente y se iba rumbo a
las escaleras. Las luces se apagaron, solo en ese momento el
animal esperó unos minutos más para verificar que el humano
estuviera dormido.

Y cambió de forma.

"Hmp, gatote salvaje" murmuró graciosamente Taehyung en su


forma humana, poniéndose de pie dificultosamente para
recostarse en el sofá con confianza.

¿En en serio? ¿Gatote salvaje? Supongo que el humano miedoso


trata de ser amable para que no me lo coma. Taehyung volcó los
ojos ante tal pensamiento, para segundos después perderse en
los brazos de Morfeo.
๑ : chapter one
La mañana pareció llegar rápidamente y la lluvia había cesado.
Jungkook agradeció el hecho de que hoy entraba al trabajo un
poco más tarde de lo acostumbrado, pero bueno, su reloj
biológico no era una broma y ya estaba con sus ojos abiertos a
las siete de la mañana, aunque la pereza le gobernaba y el
castaño deseara quedarse una eternidad bajo el calor de sus
mantas, ya se veía sentándose sobre el colchón y fijar su
somnolienta mirada en un zapato que se encontraba al otro
extremo de su habitación.

Pensando sobre el día pasado, Jungkook recordó que hoy en la


tarde tendría una junta con todo el personal de la empresa de
moda, de sólo imaginar a su asqueroso jefe con esa mirada
perversa hacia su cuerpo, el castaño tembló asqueado. Anoche
disfrutó tanto del café y en sí, el nuevo gatote en su casa se
había comportado muy bien al ser curado.

Gatote... ¡Mierda!

Jungkook abrió sus ojos como platos y fue a su cuarto de baño


para cepillarse los dientes apresuradamente ¿y si aquél gato
había destruido su sala? ¿y si éste estaba comiendo todo en su
cocina? El castaño terminó y salió de su habitación rápida pero
silenciosamente, asomándose por las escaleras antes de comenzar
a bajar estas.

El tigre no estaba en el tapete de la entrada.


Ay no, control animal tardaría mínimo dos horas en llegar.
Jungkook entró en pánico mientras bajaba las escaleras
lentamente, rezando en todos los idiomas posibles para que el
tigre no haya destruído nada, o peor aún, estuviera esperando a
Jungkook para desayunarlo al mojo de ajo.

Jungkook logró poner sus temblorosos pies en la planta baja y se


fijó a su alrededor, el gatito no estaba, hasta que se fijó en su
sofá. Ahí estaba, su delgada y rayada cola caía suavemente del
sofá y sus enormes patas salían de este, donde se encontraba
plácidamente dormido.

Se acercó a paso sigiloso y al estar cerca, miró al hermoso animal


completamente seco y con la herida aún vendada. El castaño
curioso por saber qué tan suave era su pelaje, pasó su
temblorosa mano por el pelaje de sus costillas delicadamente.
Jungkook no había tenido la oportunidad de acariciar un animal
salvaje, y realmente su pelaje era como aparecía en la televisión;
suave, esponjoso y hermosamente delicado.

"Qué bonito eres, gatote..." musitó Jungkook dulcemente, sus


ojos grandes brillaban intensamente.

Y el animal abrió sus ojos azules de golpe, enderezado una oreja


en dirección a Jungkook. El castaño abrió sus ojos asustado y
lentamente alejó su mano del pelaje, lo que menos quería era
visitar el estómago de tal animal que posiblemente se lo comería
por ser tan ruidoso con su voz. Pero el tigre lo ignoró, al
contrario, estiró sus patas cual gato dormilón y ronroneó
audiblemente ante el placer de poder estirarse. El tigre se puso
en cuatro patas y se acercó lentamente a Jungkook, asustándolo
con esa mirada asesina típica de un tigre.

"Ouh, gato bonito, de-detente ¡¡DETEN..." el menor gritó


completamente asustado cuando el animal se lanzó ferozmente
hacia él.

Jungkook sintió caer de espalda contra el tapete y sus manos


estaban cubriendo su rostro, sentía el peso completo del animal
sobre él, y no mentía. Estaba temblando notoriamente, en
cualquier momento el gatote gruñón iba a lastimarle o comerlo
de un bocado.

"Humano miedoso..." Jungkook escuchó una voz gruesa y


demasiado masculina sobre su cuerpo.

"M-me das miedo, gatote..." respondió inconscientemente de la


situación, su rostro aún era cubierto por sus manos. Quería llorar.

"Me gusta darte miedo..." volvió a hablar esa voz con un tono
divertido en esta, y si el castaño no estaría completamente
temblando juraría que le daría una paliza.

De pronto reaccionó. ¡El puto tigre estaba hablando!Jungkook


alejó sus manos de su rostro lentamente, tragando saliva
duramente cuando vio algo que nunca se esperó encontrar.

Encima de él había un chico mirándole fijamente divertido, de tez


canela. Sus ojos eran castaños claros con algunas tonalidades
amarillentas, y sus cabellos rojizos con algunos mechones
ondulados caían por su frente bonitamente. Jungkook fue
bajando su mirada por su torso desnudo y ligeramente marcado,
la venda en su cintura enrollada y...

"¡Estás desnudo!" Jungkook lo empujó lejos de él con las mejillas


de un rubor rosado mientras le daba la espalda avergonzado.
"¡¿Qué has hecho con el gatote?!"

Taehyung rio burlonamente tomando la toalla con la cual


Jungkook anteriormente lo había secado y se la enrolló en sus
caderas para seguidamente protestar.

"Obviamente voy a estar desnudo, humano tonto..." le dijo


socarronamente y cojeó hasta sentarse sobre el sofá puesto que
le dolía la herida al estar de pie. "El gatote se ha convertido en
un sexy humano que te ha congelado los huesos. Increíble, ¿no?"

Jungkook levantó la mirada incrédulo.

"¿C-cómo carajos tú eres el ti..." Jungkook calló cuando vio el


abdomen del chico y tapó sus ojos rápidamente, trotando en su
lugar por puro instinto. "Tú, colócate la manta encima, mierda"

Taehyung rodó los ojos tomando la manta de mala gana y se la


puso encima, cubriendo hasta su cabeza. "¿Feliz?"

Jungkook aprovechó el momento para ir por la primera sartén


que encontrara en su cocina y regresó a la sala. Obviamente no
le creía una mierda, ¿será que éste pobre chico estaba perdido o
completamente drogado y entró a su hogar para pasar la lluvia?
"M-mucho mejor..." musitó Jungkook dándole un sartenazo en el
hombro, ya que sus manos temblorosas se lo impedían. "¡Llamaré
a la policía, drogadicto de mierda!"

Taehyung jadeó ante el golpe y sintió su instinto salvaje querer


poseer su cuerpo y hacer su cambio de forma. En ese momento
una cruel idea se atravesó por su mente. Tal vez se divierta
asustando al humano imbécil.

Jungkook estaba con el celular en manos viendo atentamente al


chico ponerse de pie con la sábana cubriéndole aún, el castaño
se congeló cuando la manta cayó en segundos y adoptaba la
forma de un cuadrúpedo, lentamente el pelaje naranja brillante
con rayas negras salió de la tela y unos ojos azules potentes
asesinaban nuevamente al menor. El castaño sostuvo su sartén
con miedo y fue retrocediendo, asustándose cuando el animal
enseñó los colmillos de manera amenazante y rugía por lo bajo.

Estoy soñando, estoy soñando, estoy soñando. Jungkook se


repetía tratando de pellizcar su brazo con fuerza, chillando de
dolor y saber que lo que tenía en frente era un tigre que se
convertía en humano cuando lo quería.

El tigre echó hacía atrás sus orejas, gesto de estar furioso, y


Jungkook tragó saliva.

Esto es tan divertido. Pensó Taehyung al ver a ese humano


asustado en una esquina de su casa.

"T-te creo... gatito, no me comas. P-perdóname..." Jungkook trató


de usar su sartén como escudo y el tigre aprovechó que estuviera
en su dirección para tomarlo por los dientes y lanzarlo lejos, el
metal chocó ruidosamente con el suelo.

"M-mierda.. ¿q-qué hago para que dejes de estar e- enojado?"


tartamudeó mientras veía asustado al tigre cambia forma.

Los ojos del animal brillaron y sin dejar su expresión amenazante,


ladeó su cabeza en dirrección al suelo. Jungkook entendió que el
tigre quería que mostrara sumisión ante él para que éste se
sintiera superior y no lo matara. Así lo hizo, el castaño se hincó y
temblorosamente apoyó el pecho contra el suelo a la vez que
cerraba sus ojos.

"Perdonado, humano idiota. Ah, qué divertido fue esto"


nuevamente la voz de aquel chico retumbó en sus oídos, y el
menor sintió sus piernas temblar como mantequilla.

Jungkook abrió los ojos y vio al chico con la toalla enrollada,


dirigiéndose a su cocina para abrir la nevera perezosamente.

No, no, no. Por favor, no.

"Ahg~ ¡En esta nevera hay pura fruta!" el chico se quejó,


girándose para ver al castaño. "Oye, castaño, ¿no tienes car...
¿qué haces en el suelo aún?"

Volvió a temblar. Jungkook estaba con la mente en blanco, sin


saber cómo procesar la situación que tenía y aceptar que ese
lindo tigre que había rescatado anoche era un humano
hambriento pidiendo carne.

"Oh, vamos, no fue para tanto. ¡Tengo hambre!"


"¡M-me asustaste, idiota!" por fin habló, con la voz temblorosa.
"¡¿Crees que estoy acostumbrado a ver esta clase de cosas?! ¡¿Ver
a un hombre desnudo que resultaba ser un bonito tigre?!"

"Te encantó verme desnudo, ¿a que no?" Taehyung guiñó el ojo


coquetamente, sonrojando al castaño. "¡Y te agradezco por
ayudarme, cabeza de popó! ¡Pero también hace hambre y no he
comido en días!"

"¡No es mi maldita culpa!" Jungkook chilló acercándose ante él.


"¡De seguro eres un experimento mal hecho!

"Soy un híbrido, genio" Taehyung se defendió ante el insulto.


"Aliméntame, cabeza de popó"

"¡Come frutas!"

"¿En serio piensas que voy a comer esas porquerías?" le reclamó


indignado. "Mira, si no me das carne... ¡mi lado de tigre bonito te
va a arrancar las nalgas por no darme comida!"

"¡Eres un depravado!" Jungkook bloqueó ofendido. "¡Ni tu


nombre me has dicho, gatote feo!"

"Soy hermoso, y tú mismo lo dices..." recordó a la vez que


suspiraba fastidiado. "Me llamo Kim Taehyung, gatote salvaje
para ti. ¡¿Ya puedes darme de comer?!"

"Taehyung... es muy bonito ese nombre para una bestia estúpida


como tú" atacó, cruzándose de brazos para seguidamente
levantar la barbilla.
"Bueno, pues pásale el dato a mi híbrida madre que de seguro
está decorando el suelo de algún cazador. Anda, dile que eligió el
nombre incorrecto para su estúpido cachorro. Ya, dá-me-de-co-
mer" pidió deletreando.

"No-quie-ro"

"Tú lo pediste, te quedas sin trasero" el pelirrojo comenzó a


acercarse peligrosamente al chico.

"¡De acuerdo! ¡Te daré tu puto pedazo de carne!" Jungkook


corrió lejos de él, esquivándole.

El pelirrojo sonrio satisfecho, yendose a echar al sofa

"Que esté medio crudo, por favor. De esa forma sabe más
delicioso" le hizo saber con una sonrisa ladina bañándole los
labios.

Simplemente increíble. Jungkook se dirigió a cocinar el maldito


trozo de carne que tenía en el congelador.

"Déjame comer y después respondo tus preguntas" gruñó el


pelirrojo cortando los trozos de carne con molestia.

"¿Cuántos años tienes?" preguntó Jungkook, no queriendo


callarse.

"Veimdifres..." le respondió por fin el humano con las mejillas


llenas después de media hora ignorarlo.
"Soy menor que tú solamente por dos años, ¡já!"

"¿Y qué...?" levantó una ceja, tragando. "Es igual, debes de


respetarme y también sigues siendo un humano miedoso"

"No me pidas respeto cuando tú no te lo ganas, gatote" regañó


el chico, inflando sus mejillas y negando con la cabeza.

"Sí, pequeño" se burló el pelirrojo.

"¡No soy pequeño! ¡Además somos del casi mismo tamaño, sólo
nos diferencia unos putos centimetros!"

"¿No es lo mismo? Da igual, tienes pantorrillas cortas, podría


aplastarte si quiero" masculló Taehyung volviendo a comer su
carne semi cruda.

"Uy... y así dice que quiere ganarse mi respeto" bufó el castaño


molesto.

"Pásale también ese dato a mi madre"

"¡Yah! ¿Te duele cuando cambias de forma?" volvió a inquirir el


chico.

"¿Gué mierfa de pregumta es esa?" Taehyung mencionó con la


boca llena, tragó duramente y chasqueó la lengua. "No duele,
cabeza de popó"

"Increíble"
"Sí, sí, increíble. Ya, déjame comer"
"¿Tus ojos pueden cambiar a azules siendo humano?" atacó de
nuevo el castaño completamente curioso.

Paciencia, Taehyung, paciencia. Pensó Kim cerrando sus ojos para


luego suspirar.

"Sí, sólo cuando me enojo porque una cabeza de popó no me


deja terminar mi precioso desayuno con sus preguntas sin
sentido" gruñó Taehyung.

"Ájam..." Taehyung continuó comiendo. "¿No trabajas hoy?


Anoche te vi entre los árboles llegar con un maletín"

¡El trabajo!

"Mierda, ¡se me hará tarde!" Jungkook corrió ruidosamente hacia


atrás y se dirigió apresurado hasta las escaleras. "¡Puedes comer
lo que sea mientras no destruyas nada!"

"Asombroso..." Taehyung musitó emocionado.


๑ : chapter two
La carretera gris parecía ser eterna durante el viaje de Jungkook
rumbo a Busan, los bonitos y grandes ojos del castaño miraban
fijamente al frente. Ahora también se encontraba viajando en sus
pensamientos, porque definitivamente Jungkook nunca esperó
vivir aquello.

Mierda, Jungkook ¿Y si sólo estás imaginando cosas? Se preguntó


el joven mientras chasqueaba la lengua desesperado y revolvía su
castaño cabello bastante estresado. ¿Híbrido? ¿Es en serio? El
trabajo te tiene loco. Volvió a pensar, tratando de relajarse y
concentrarse en el largo día de trabajo que al pobre le esperaba.
Pero esos ojos... esos ojos brillantes como la dulce miel, tan
profundos como un agujero negro y tan hermosamente
peligrosos como su lado de tigre. Jungkook suspiró, en su vida
había visto unos luceros tan preciosos como los del gatote
salvaje que se convertía en humano como un transforme en auto.
Solo rio ante la comparación.

Hay comparaciones estúpidas y después viene la tuya, Jeon


Jungkook. Atacó el subconsciente del castaño.

Pensamientos estúpidos, ojos bonitos y gatotes salvajes pasaron


en la mente distraída de Jungkook hasta que por fin... ¡Por fin
había llegado a maldito Busan! Y a pesar de que llegaría ocho
minutos tarde, el castaño bajó a una cafetería, necesitaba cafeína
en su organismo ya que la junta que se aproxima no parece tener
fin. Y no es como que a Jungkook le gusten tanto las reuniones
siendo el asistente de su asqueroso y gordo jefe.
"¿Alguna idea para alguna prenda en primavera, Jeon?" pregunta
el jefe de Jungkook, Kang JongMin.

Jungkook pestañeó repetidas veces para esfumar el sueño y


aclaró su garganta. Su mano estiró el pequeño nudo de su
corbata negra y suspiró.

"¿Nuevos modelos en bañadores?" sugirió inseguro, realmente no


sabía porqué mierda estaba con la duda en su voz si ya hasta
bocetos nuevos tenía para los nuevos modelos en su empresa de
moda.

"Buena idea, Busan tiene playas preciosas ideales para lucir un


lindo traje de baño" JongMin, quien estaba sentado a un lado de
Jeon y a la cabeza de la mesa juntas, asintió bajando su mano
para rozar el muslo del castaño, actuando como si nada malo
estuviera pasando.

Y es que Jeon lo notó e incómodamente se cruzó de piernas para


alejar la mano de su jefe fuera de su cuerpo. Tranquilo. Se repetía
Jungkook
nerviosamente. No era la primera vez que el pervertido de su jefe
trataba de robarle un beso o tocarle en partes sumamente
prohibidas que sólo una pareja suya podría tener el privilegio de
hacerlo. Como su trasero, o las caras interiores de sus muslos... o
su entrepierna.

Jungkook siempre trataba de alejar las asquerosas manos de


JongMin sobre su cuerpo. Dios mío ¡Él tenía tres hijos mayores
que Jungkook! ¿De dónde mierda el castaño podría pensar que
podría ser una noche para el viejito con ganas de un polvo? ¡Ni
para el arranque tendría fuerza! Además... ¡no era su tipo en caso
que le gustara asaltar bastones!

Pero claro, Jungkook tuvo que soportar alejar las manos del
anciano durante dos horas y media.

"¿Lo notaste, verdad? ¡Ya me tiene harto!" exclamó Jungkook con


sus carpetas en sus manos apegadas a su pecho.

"¡Por supuesto que lo noté, cariñito! JongMin realmente es


asqueroso contigo" le acompañó una rubia con su delgado brazo
entrelazado con el de Jungkook.

"TaeYeon noona, ¿podrías matarme y acabar con mi sufrimiento?"


Jungkook preguntó sentándose cansadamente sobre su silla de
oficina a la vez que lanzaba sus papeles en su escritorio.

Kim TaeYeon, una preciosa mujer de veintinueve años y modelo


de la empresa de moda B&S. Era la chica más dulce con
Jungkook y una gran amiga, aunque claro, la mujer podía ser
como una madre furiosa cuando alguien quería pasarse de listo
con su cariñito o su bomboncito de miel. Una noona que tenía el
cariño y la confianza de Jeon desde que él llegó a esa empresa,
sin embargo, ella no podía hacer nada contra el asqueroso jefe
de Jungkook ¿por qué? Simple...

Era el dueño de la empresa.

"Si ese asqueroso anciano no fuera el dueño de la marca,


definitivamente su cabeza estaría en el retrete por tratar de violar
a mi pastelito de miel" TaeYeon tomó de las mejillas a Jungkook
y usó un tono que sólo las madres usan con sus hijos al verlos en
su primer día de colegio.

"¿Pastelito de miel, en serio?" inquirió

distorsionadamente el castaño ya que sus mejillas eran apretadas,


sus ojitos se enchinaban y sus labios parecían boquita de
pescado por culpa de TaeYeon.

"Sí, es que eres tan dulce que eres la presa de muchos tigres de
esta estúpida empresa..." TaeYeon rio y luego echó sus cabellos
rubios como el sol hacia atrás. "Bueno... excepto mi lindo esposo,
él sólo tiene ojitos para mí"

Ahí vamos de nuevo con los tigres, Jeon. Jungkook puchereó


inconscientemente, aunque sonrió para su noona segundos
después.

"¿Qué tal su matrimonio con Baekhyun, noona?" habló el castaño


tratando de alejar su mente de aquel gatote salvaje que tal vez
estaba destruyendo su hogar.

"¡De maravilla, pastelito de miel! Es tan caballeroso y respetuoso


conmigo, de nuevo te agradezco el que hayas asistido a nuestra
boda" TaeYeon tomó la mano de Jungkook. "Y lamento el hecho
de que el borracho amigo de Baek haya tratado de comerte"

Jungkook rodó los ojos sonriendo.

"Es cosa del pasado, Yeonnie noona, total Sehun no fue tan mala
persona a pesar de estar bajo los efectos del alcohol" el castaño
se encogió de hombros.
TaeYeon sonrió enseñando sus blanquecinos y brillantes dientes,
hasta que su celular recibió un mensaje.

"Oh, Baek me está esperando para almorzar, ¿no vienes conmigo,


Jungkookie?" preguntó la rubia.

Jeon negó lentamente.

"Vaya con su esposo, noona, estaré bien"

TaeYeon apretó la mejilla de Jungkook antes de alejarse a la


cafetería de la empresa.

Odio esta vida cruel. Pensó Jungkook

exageradamente, apoyando su frente en el escritorio.

El pelimenta observó con aquellos verdosos y brillantes ojos a


Taehyung quien caminaba de un rincón a otro.

"¿Me estás diciendo que ese feo conejo te vio en pelotas y en tu


forma humana?" preguntó con aquella voz gruesa y sin ninguna
emoción.

"Exacto" respondió Kim sentándose en el sofá frente al


pelimenta.

El hombre suspiró pesadamente, inflando su pecho para luego


apoyar su espalda en el sofá, separando un poco sus muslos, y
descansando sus brazos en el respaldo del mueble.
"Eres un imbécil" dijo después de meditar la gran metida de pata
por parte de su rayado amigo.

"Gracias, YoonGi, nadie me había motivado tanto como tú"


respondió con sarcasmo el pelirrojo frente a él.

"¿Qué quieres que te diga, Taehyung? ¿qué fuiste el gatito más


inteligente de la generación de híbridos?" YoonGi embozó una
sonrisa de lado. "¡La cagaste en grande!"

"¡Ya lo sé!" gritó Kim furioso, sus ojos cambiaron al azúl vivo y
brillante. "¡Cometí el estúpido error de transformarme frente a
Jungkook!"

"Qué bueno que no eres de mi raza, rayadito, porque de ser así


mi familia entera ya te hubiera quemado vivo" dijo YoonGi
peinando sus cabellos.

"¿Me has llamado rayadito?" preguntó indignado Taehyung.

"Sí, rayadito" confirmó YoonGi.

"Negro racista"

"Naranja malhumorado"

"Gato inútil"

YoonGi bloqueó ofendido.


"¡Las panteras dormimos todo el día porque estamos despiertos
todas las noches para buscar comida!" se defendió YoonGi
gruñendo. "¡Ustedes parecen perros estúpidos cuando nadan!"

Exacto, una pantera y un tigre eran mejores amigos, a pesar de


tener una amistad un poco... diferente a las demás.

"¡Eso es porque nos refrescamos el caliente cuerpo, gato


imbécil!"

"¡A mí no me llamas gato imbécil, gato idiota!" YoonGi se puso


de pie dispuesto a lanzarse a Taehyung para pelear.

Llaves sonaron en la puerta de entrada.

"Mierda..." murmuró Taehyung desesperado.

No conocía a Jungkook, pero sabía que lo mataría por meter a


otro gatote salvaje y esta vez negro en su hogar.

"Usa tus habilidades silenciosas de gato negro y escóndete"


susurró Kim.

"Y vamos de nuevo con el racismo, no te soporto a veces,


rayadito de mierda" se mofó antes de transformarse en una
preciosa pantera y correr silenciosamente hacia las escaleras,
escabulléndose en la oscuridad de estas.

"¡Hogar dulce hog... ¡¡Ah!!" Jungkook chilló cuando vio al tigre en


su sofá, dio un pequeño brinco y llevó su mano a la zona de su
pecho completamente asustado. "Mierda..."
Realmente no eran imaginaciones suyas, Jungkook tenía un
gato/humano en casa.

"Dios mío..." murmuró asustado Jungkook tratando de controlar


su corazón y a la vez que entraba para dejar las llaves sobre la
mesa y lanzar su maletín en el sofá. "¿Sabes? Es más cómodo
para mí verte como un humano, me siento amenazado teniendo
un tigre que me observa asesinamente desde mi sofá"

El tigre gruñó en respuesta y caminó hasta Jungkook


tranquilamente, tal vez su alocado corazón se calme si se restrega
como gatito de sala por sus piernas. Así lo hizo, ronroneaba
juntando su alargado cuerpo con
el de Jungkook, quién decidió por acariciar debajo de su oreja
tímidamente.

"¿Por qué siento que ese gesto es para pedirme comida?"


inquirió Jungkook.

Y el gatote gigante se convirtió en el atractivo joven de cabellos


rojizos y ojos hermosos.

"Es porque tengo hambre, humano tonto" respondió Taehyung


frunciendo el ceño.

"¿De dónde sacaste la ropa?" Jungkook observó la vestimenta del


chico más alto de pies a cabeza.

"Tengo contactos..." se encogió de hombros hasta que arqueó


una ceja y miró pícaramente al castaño. "¿Qué? ¿Acaso querías
verme sin ella o...?"
"¿Los tigres suelen ser pícaros o me estás coqueteando a
propósito?" preguntó Jungkook con extrañez en su voz.

"Puedes pensar libremente, cabeza de popó" dijo Taehyung


relamiendo sus labios.

Y el sonido de una ventana cerrarse de golpe asustó a los dos


chicos. Espero que no hayas roto la ventana, Yoongi. Pensó
Taehyung.

"¿Qué fue eso?" Jungkook se encogió en su lugar dándole a Kim


una adorable vista de su persona.

Miedoso, muy miedoso. Pensó el tigre.

"El viento, posiblemente" dijo Kim mirando por las escaleras unos
segundos.

"Conviértete en gato y ve a revisar que esté en orden" pidió


Jungkook.

Taehyung lo miró incrédulo.

"¿Qué me ves cara de tu gatito guardián, cabeza de popó?"

"Sí, anda" Jungkook le dio pequeños empujoncitos.

Taehyung rodó los ojos pero siguió la petición del castaño,


regresó a su forma felina y subió con pereza las escaleras, revisó
habitación por habitación hasta que llegó a la de Jungkook. La
mitad del cuerpo de la pantera estaba aún dentro de la casa y
notoriamente necesitaba ayuda.
Increíble, Min Yoongi, una fuerte e intimidante pantera entre su
raza, ahora mismo estaba atorado en la ventana.

Aparte de gato inútil, eres estúpido. Dijo mentalmente el tigre.

Ayúdame a zafarme, rayadito asqueroso, necesito llegar a ese


árbol para que esa cosa con cara de conejo no me vea.
Respondió mentalmente Yoongi.

El tigre echó sus orejas a los lados fastidiado y empujó lo


suficientemente a Yoongi para que éste saliera y cayera del
segundo piso. El tigre rugió ya que no podía reír en ese
momento y juró ver en los ojos de Yoongi desde arriba un "te
voy a arrancar las bolas cuando regrese" y escapó, su pelaje
negro y brillante se perdió en la oscuridad del bosque.

"Santo cielo, ¡¿qué pasa?!" Jungkook se asomó alarmado y miró


al tigre. "¿Por qué ruges? ¡Me asustas!"

El tigre siguió con la mirada a Jungkook dirigirse a la ventana y


cerrar esta ya que el viento entraba fuertemente. Cambió a su
forma humana y se sentó en el piso.

"Bostecé" mintió.

"Pues que gato más ruidoso eres" se quejó Jungkook dejando


caer las cortinas y girarse para ver a Kim sentado cómodamente
en el suelo alfombrado.

"Soy un tigre, no un gato"


"Es lo mismo, diferente tamaño, diferente salvajismo. Al final son
gatos" Jungkook dijo tras ver como el joven inflaba sus mejillas
molesto.

"Los gatos son empalagosos y muy mimados"

"Tú te juntaste a mí y ronroneaste cuando rasqué tras tu orejita


de gatote" rio. "Así actúan los gatitos de casa"

"Mientes, yo soy un tigre peligroso que te puede comer si le


sigues llamando gato"

"Eres un gatito, ven a comer" Jungkook caminó hacia la puerta.

"¡Asombroso!" Taehyung brincó de la cama emocionado y volvió


a su forma felina, persiguiendo a Jungkook con la cola hacia
arriba.

"Eres un gatito de sala, Kim Taehyung" sonrió divertido Jungkook


al ver al tigre seguirlo muy hambriento tras su dueño.
๑ : chapter three
"Quédate quieto" repitió Jungkook por quinta vez en aquellos
veinte minutos.

El tigre quiso nuevamente zafarse del agarre de Jungkook pero


era en vano. El chico podía parecer pequeño y frágil, pero era
muy pesado cuando se lo proponía. Jeon terminó de quitar la
venda que cubría la herida del tigre y comenzó a desinfectarlo,
obviamente el gatote estaba tentado en enterrar sus garras en el
trasero de Jungkook, porque vamos, mataría dos pájaros en un
tiro, descargaria el dolor que está sintiendo y por fin sabría si sus
glúteos eran tan suaves como parecían a simple vista. Estuvo a
punto de hacerlo, sin embargo, las caricias llegaron tras su oreja y
eso fue todo para que el tigre se relajara sobre el sofá.

Maldito humano. Pensó Taehyung ante las caricias de Jungkook


bajo su oreja.

"Aww, el gatote está ronroneando" mencionó Jungkook


suavemente.

Y tenía razón... Taehyung estaba actuando como un gatito de


sala.

"Listo, te he puesto una nueva venda" Jungkook palmeó


suavemente el costado del tigre, haciendo un grave eco. "Más te
vale que no andes de curioso mordisqueando"

Jungkook le dio la espalda, tomó el maletín donde guardaba las


vendas y otras cosas más para sanar la herida de cierto gato
gruñón que ahora estaba recostado en el sofá.
Habían pasado exactamente cuatro días desde que esa criatura
híbrida invadió su hogar y prácticamente de su sofá. Jungkook
poco a poco se fue acostumbrando a su presencia, tanto al
gatote de sala como al caliente chico en el que se convertía. La
tarde era muy fría, y aquella cabaña no ayudaba para nada,
Jungkook comenzaba a temblar de frío mientras veía el televisor,
aclarando que sólo tenía un pedazo donde sentarse en el sofá
puesto que el feo tigre ocupaba todo su gran espacio.

"Hace tanto frío..." se quejó el castaño frotando sus brazos para


obtener un poco de calor.

El tigre lo observaba con sus preciosos ojos azules sin moverse


de su lugar, Jungkook era tan pequeño como vulnerable, aunque
Taehyung sabía que sólo su capa de "niño fuerte" era falso ya
que lo había visto todo meloso cuando él se restregaba contra él
en busca de esas caricias tras su oreja. Ronroneó y con toda la
pereza del mundo, con sus dientes atrapó la camisa de Jungkook,
jaloneando hasta recortarlo a su lado. Jeon estaba confuso, el
tigre pasó una pata sobre él, como si lo estuviera abrazando y el
calor llegó al castaño gracias al pelaje suave de Taehyung.

"Después de todo tienes corazón, gatote" murmuró Jungkook


acomodando su cabeza en el pelaje del tigre.

Taehyung gruñó en respuesta y cerró sus ojos, dispuesto a


dormirse con el humano miedoso acurrucado contra él. Jungkook
estaba mirando al tigre unos minutos eternos, sus manos
acariciaban el pelaje naranja con rayas negras y algunas
finamente blancas. Era hermoso, claro que lo era... ¿su lado
humano? U"... ¡Para chuparse los de... ¡Contrólate, Jeon Jungkook!
Se quejó mentalmente el castaño. Aunque la relación de
Taehyung con Jungkook eran algo así como: "gato idiota, ¡ese es
mi sofá!", "oh... ¡el humano fuerte se asustó con un trueno!" y
para terminar un "¡cállate, tigre estúpido!".

No se quejaba, Jungkook realmente apreciaba tener compañía en


su solitaria casa en medio de la nada, por más raro que suene...
¿el tigre se acostumbró a él como Jungkook de Kim?

Muchas tensiones en la cabeza, Jeon, es hora de dormir. Pensó el


castaño antes de entregarse a los brazos de Morfeo, durmiendo
por completo.

Jungkook abrió lentamente sus ojos, se sentía cansado, odiaba su


reloj biológico despertándole tan temprano. Talló sus ojitos con
sus pequeños puños y lo primero que vio fue el rostro de
Taehyung plácidamente tranquilo, sus fuertes brazos lo rodeaban
protectoramente, Jungkook se sonrojó rápidamente. ¡El
chico/tigre caliente lo estaba abrazando y no parecía querer
soltar a pesar de estar dormido!

"Taehyung..." le habló un Jungkook incómodo.

Pero no obtenía respuesta, oh... nadie deja con las palabras en el


aire a Jeon Jungkook señores, podía ser tan malévolo que...

Comenzó a picar sus mejillas suavemente, sí, patéticamente sus


mejillas.
"No jodas ahora, humano" respondió roncamente Taehyung,
enterrando el rostro en la unión del cuello y hombro de
Jungkook para que éste dejara sus atacadas mejillas en paz. "Es
muy temprano para empezar a molestar"

"Pero..."

"Shh..." siseó el mayor, juntando sus labios con la piel sensible de


Jungkook.

Y Jeon guardó silencio, optando por solamente acariciar sus


cabellos tímidamente, en serio no entendía nada. ¡El gatote
amargado se transformaba en un chico más caliente que el
bendito sol! Y para terminar de incomodar todo... ¡Lo abrazaba y
juntaba sus labios con su cuello! ¡Con su sensible cuello!

"Taehyung..."

"No me vas a dejar dormir ya, ¿verdad?" Kim alzó un poco su


rostro de su escondite, mirando los ojos somnolientos de
Jungkook.

Tan cerca que sus narices se rozaban.

"Y-yo..." Jungkook era incapaz de alejar su mirada de los


profundos ojos miel de Taehyung, tan dulces como intimidantes.
"M-me siento incómodo..."

"De acuerdo" dijo Taehyung atrapado de igual forma en los


temerosos ojos de Jungkook.
Taehyung recostó a Jungkook sobre el sofá y se situó sobre él,
recostando su mejilla en el pecho del tembloroso castaño y
cerrando nuevamente sus ojos.

*¿Así está mejor?"

"S-sí"

"¿Ya me dejarás dormir?" preguntó nuevamente arrastrando sus


ojos hasta un sonrojado Jungkook.

"¿Normalmente eres así de cariñoso?"

"No" respondió sin más.

Jungkook mostró un ligero puchero, no sabía cómo volver a


obtener la atención del chico guapo.

"Y... ¿te gusta el pan?" inquirió para romper el frío silencio.

Kim levantó su rostro claramente estresado, sólo para asesinar a


Jungkook con sus ojos potentes. "¿No me vas a dejar dormir?"

"No"

"Jungkook, el sol apenas se está asomando, cállate y duerme"


gruñó el pelirrojo.

"No quiero" respondió sin más, Jungkook.


Taehyung necesitaba dormir, privarse de estar sobre un molesto
humano un par de horas, ¡pero no podía si la tonta cabeza de
popo le hacía preguntas sin sentido!

"¿Te gustan las fresas?" preguntó Jungkook. "Son muy rica"

"Me gustan tus melones" soltó de golpe Taehyung,


arrepintiéndose a los segundos.

¡Mierda! Eres idiota, Taehyung, la cabeza de popó se va a enfadar


mucho y no te mimará más. Se regañó el híbrido al pensar que
Jungkook entendería el doble sentido de sus palabras.

"¡¿Te comiste los melones que estaban en la cocina?! ¡Eran para


que lo lleve al trabajo mañana!"

Kim se dio un golpe de frente mentalmente. Increíble. Pensó.

"No... sólo... olvídalo y déjame dormir" dijo bufando el híbrido.

"¡Pero me aburro!"

"¡Entonces juega con mi cabello! No sé... ¡Dame mimos y cállate!"


se quejó Taehyung con la paciencia hasta su cabeza.

"¡Me gusta dar mimos!"

"¡Entonces cállate!" bufó molesto Taehyung.

Jungkook sonrió enternecido y acarició los cabellos de Taehyung,


completamente entretenido, y el híbrido comenzó a relajarse
nuevamente, listo para perderse en su mundo de sueño...
"Oye, gatote..."

Joder, Jungkook. Maldijo Kim mentalmente.

"¿Ahora qué quieres, cabeza de popó?" dijo Taehyung de mala


gana.

"Eres un gato bonito"

Kim guardó silencio unos minutos, sintiendo el color durazno


decorar las mejillas del chico. "Duerme, Jungkookie" pidió
suavemente, hundiendo el rostro en su cuello y acariciar su
cintura dulcemente.

Acción que a Jungkook le encantó, por supuesto. Rápidamente


sus brillantes ojitos se cerraban de poco en poco. Minutos
después ya estaba dormido con Taehyung sobre su cuerpo,
observándose delicadamente.

"¿Te gusta el pan?" Taehyung recordó en voz alta, esbozando una


risilla y admirar las facciones relajadas de Jeon. "Humano lindo y
tonto... Muy lindo, pero más tonto"
๑ : chapter four
"Definitivamente tanto café te está haciendo alucinar, pastelito de
miel, debes dejar ese vicio ahora" TaeYeon musitó tomando el
café de las manos de Jungkook para alejarlo de él.

"¡Te lo juro, TaeYeon noona! ¡Hay un lindo tigre que se


transforma en un caliente chico en mi hogar!" Jungkook revolvió
sus castaños cabellos estresado. 2

"El café te pone loco, no más líquido amargo para ti" La chica
negó lentamente hasta ver a su esposo pasar casualmente por su
pasillo. "Ya veremos si te cree Baek. ¡¡Amor!!" chilló TaeYeon
provocando que Jungkook se sonrojara avergonzado y el
nombrado girara.

Jungkook estaba muy perdido mirando la pared como para notar


cómo Baekhyun se acercaba a ellos con una sonrisa brillante en
su rostro. Dejando un casto beso sobre los labios de su esposa. 2

"Ugh, Jungkook, luces muy cansado ¿estás durmiendo bien?" le


preguntó el hombre amablemente.

Jungkook asintió bajando la cabeza.

"Mira, cariño, este pastelito de miel está diciendo que en su casa


hay un tigre que se convierte en un humano. ¿Le crees, amor?"
TaeYeon peinó sus cabellos rubios a sus costados, mirando la
cara confusa de su marido.
"Eh... ¿un qué?" el pelinegro lo miraba fijamente con una
pequeña risa incrédula.

"No estoy mintiendo" Jungkook apoyó su frente sobre su


escritorio y bufó inflando sus mejillas, "realmente hay un híbrido
en mi hogar..."

Baekhyun se quedó mirándole pensativo al igual que TaeYeon,


ambos tan indecisos si creerle o no al sonrojado y estresado
castaño frente a ellos. 2

"Supongo que la imaginación y los sueños te hacen creer que ves


la realidad" dijo por fin Baekhyun filosóficamente. "Es como
poner a hervir agua y mirar fijamente la olla donde se está
evaporando. Al principio no notarás que va bajando, pero al final
se logra observar el contenido sin nada..."

"Eso no tiene ningún sentido, hyung" bramó Jungkook mirándole


con frustración y sin lograr hallar la razón.

"Tampoco lo que estás diciendo, Jungkook" finalizó el pelinegro


llevando su mano a la frente del más joven. "Debes ir al médico
pronto... o a un psiquiatra"

"¡Baek!" le regañó su esposa.

"Lo siento, cariño" optó por besar la frente de TaeYeon para


seguidamente salir disparado del lugar, dejándolos de nuevo
solos.

Jungkook masajeó sus sienes y cerró sus ojos, Taehyung éstos


días había estado siendo un tremendo y gran descarado al andar
por toda la casa sin camisa. Ah, pero Jungkook no puede mirarle
de reojo porque te sale con su mierda de: "¿Por qué me miras
así, acaso me tienes muchas ganas?". Jungkook amaba la buena
carne... ¡¿Cómo no iba a contemplar al tremendo banquete
pasearse por su casa?! Odiaba que el chico/tigre fuera tan
egocéntrico, tan idiota... ¡Tan imbécil! Tan... 3
Guapo. 1

"Tierra llamando a Jeon Jungkook, bi bi, tierra llamando a Jeon


Jungkook" la rubia pasó su mano frente a un perdido castañito.

"¿Ah?" El castaño salió de su ensoñación con tigres y chicos


calientes, parpadeó varias veces para regresar a su realidad y
suspiró.

"El señor Kang te está llamando, pastelito de miel" TaeYeon dijo


con preocupación en su voz.

Mierda.

"¿Ahora qué hice?" se preguntó aterrorizado.

"Ser la presa número uno del anciano..." dijo con obviedad la


mujer mirando su reflejo en su celular. "Si te quiere violar sólo
debes gritar muy fuerte y yo sacaré mi spray pimienta en su
contra" 2

"Noona..." Jungkook rio por lo bajo y le dedicó una mirada


confusa a la chica. "¿En verdad tienes un spray pimienta?"

TaeYeon relamió sus dientes al notar un poco de labial en ellos y


de su bolso sacó una pequeña botellita.
"¿Dudas?"

Jungkook salió huyendo con sus papeles en mano del pasillo tras
escuchar la risotada de TaeYeon. Qué mujer más loca, Dios mío.
Pensó Jungkook peinando sus cabellos cuando se encontró frente
a la puerta del señor asqueroso Kang. Tragando saliva, tocó la
dura madera con sus temblorosos nudillos. 2

Desde el interior de la oficina oyó escuchar que clamaba su


nombre.

El joven con piernas temblorosas, giró la perilla y se adentró con


la mirada gacha hasta quedar de pie frente al anciano.

"Buenas tardes, señor Ka..."

"Toma asiento" ordenó el mayor.

Jungkook apretando los dientes, jaló hacia atrás su silla y tomó


lugar en éste, sentía su mirada recorrer su cuerpo completamente
y no podía sentirse pequeño en su presencia.

"Jeon, ¿tienes los bocetos de los nuevos trajes?" preguntó el


hombre tratando de conectar mirada con el nombrado.

Jungkook asintió y estiró los papeles en su dirección, acto


seguido el hombre mayor los tomó rozando sus dedos con los de
Jeon, quién alejó su manito de golpe. El hombre revisó boceto
tras boceto, arqueando las cejas sorprendido ante el impecable
trabajo que el castaño le había entregado. 4
"Estaba pensando, joven Jeon..." El hombre habló luego de unos
minutos, observando los carnosos labios del castaño, éste al
notarlo, los apretó hasta formar una línea. "Que tú deberías
modelar los trajes de hombre" 3

"¿No quiere los de mujer también?" inquirió con sarcasmo el


castaño.

"Si no es molestia, ya que se ofrece" 4

Jungkook se atragantó con su propia saliva y miró al anciano


completamente sonrojado.

"¡¿Disculpa?!" Jungkook preguntó exaltado.

"Que modeles los trajes, tienes un buen cuerpo" le dijo Kang


JongMin acariciando su mentón mientras observaba la delgada
anatomía de Jeon con descaro.

"Lo siento, no puedo, ésto supera los límites de su perversión"


Jungkook se puso de pie bruscamente, comenzando a dirigirse a
la puerta.

Aunque el anciano no se lo permitió, pues lo jaloneo del brazo


hasta acorralarle en la pared fría de su oficina. Jungkook era
pequeño al lado del metro noventa y cinco del viejo pervertido. 1

"Escucha, dulce mocoso..." comenzó el señor Kang paseando sus


dedos por la estrecha cintura de Jungkook, quien se retorcía para
escapar del hombre. "Harás lo que te diga ahora mismo o te
despediré"
Estaba muy asustado, en los ojos del viejo sólo se notaba lujuria
y Jungkook sólo quería esconderse... o que un peligroso tigre
viniera en su rescate. 2

"¡D-déjame, asqueroso!" Jungkook golpeaba su pecho en vano.

Kang aprisionó su delgado cuello entre sus rasposas manos.


Jungkook quiso gritar, y con la fuerza acumulada recientemente
dio un golpe en la entrepierna del mayor. La consecuencia fue
arañar el cuello de Jungkook ante el dolor. Al castaño lo único
que le importaba era huir.

"Nhg... hijo de puta..." gruñó en dolor el hombre.

"L-le diré esto a mi no-novio... ¡lo pagará muy caro, viejo


asqueroso!" tartamudeó con miedo, saliendo de su oficina dando
un portazo para correr en dirección a su escritorio. 4

TaeYeon comía unas fresas bañadas en chocolates cuando vio a


Jungkook correr hacia ella con los ojos cristalizados y unas líneas
rojizas en su cuello. Lanzando su fresa a la mierda, se puso de
pie, abrió sus brazos, esperando a Jungkook quién se estrechó
contra ella. 9

"Lo hizo de nuevo, ¿verdad?" preguntó TaeYeon suavemente,


acariciando su espalda con cariño.

"S-se excedió esta vez, n-noona..." dijo Jungkook alejándose un


poco de TaeYeon para limpiar sus lágrimas. "Te-tengo que irme"

TaeYeon claramente estaba preocupada por su pastelito de miel,


si no fuera porque Jeon necesitaba el dinero para sobrevivir,
posiblemente ya se hubiese largado del trabajo de mierda que
tenía.

"Por favor, cariñito, ve con cuidado ¿de acuerdo?" TaeYeon besó


la frente de un tembloroso Jungkook.

Éste asintió y prácticamente huyó del edificio, llegando hasta su


vieja camioneta, se montó y tras cerrar la puerta, apoyó su frente
en el volante, tragando saliva y respirando hondo. Realmente se
había asustado y lo peor de todo era que a su lado él era muy
pequeño, fácilmente el anciano podría tomarlo. De repente, algo
llegó a su mente.

"¡Le diré eso a mi novio! ¡Lo pagará muy caro, viejo asqueroso!"

Jungkook abrió sus ojos como platos y se sonrojó notoriamente


¿él había dicho eso pensando en Taehyung? Mierda. Pensó
Jungkook cubriendo su rostro avergonzado para soltar una
pequeña risa provocada por su real vergüenza. Después de unos
minutos limpió sus lágrimas, echando a andar su camioneta, para
luego salir del edificio y prender su viaje de regreso a casa; sólo
quería estar entre los brazos del pelirrojo. Mi novio. Pensó de
nuevo sintiéndose idiota al decir tal barbaridad.

El pelirrojo se estaba aburriendo en casa, estando recostado


sobre el sofá perezosamente mientras miraba al techo no
ayudaba en nada, a su mente venía la dulce vocecita de
Jungkook jodiéndole las mañanas. Amaba ver sus grandes ojos
de luna perlada mirándole con molestia, aquellos labios
esponjosos en forma de corazón fruncidos en una mueca al igual
que el simple hecho de arrugar su nariz. El híbrido rodó los ojos
ante tal empalagosa imagen del humano y recordó un pequeño
momento que tuvo con la cabeza de popó.

La luz de la luna se colaba por las ventanas del hogar, iluminando


suavemente la sala donde el tigre se encontraba casi dormido,
aunque no iba a mentir, el sofá comenzaba a sentirse muy
cómodo para él. Poniéndose de pie, se paseó por toda la planta
baja de la casa revolviendo sus cabellos, mirando las escaleras de
vez en cuando y pensando:

¿Debería ir donde el molesto humano?

Taehyung tenía pocas opciones, sólo quería un lugar cómodo


donde dormir tranquilo. El pelirrojo ronroneó cerrando sus ojos
tras recordar las manitos del castaño acariciar su cabello para que
pudiera descansar.

Decidido, subió las escaleras apresurado y trotó silenciosamente


hasta la habitación del castaño. Abriendo la puerta con cuidado,
asomó
primeramente su cabeza, observando al dulce castaño dormitar
plácidamente en su cama, la ventana estaba abierta y el viento
provocaba que sus cortinas se levantaran y la luz de la luna se
colara hasta iluminar el dulce rostro de Jungkook. Taehyung
ronroneó nuevamente y caminó hasta treparse en el colchón,
silenciosamente y cuidando de no despertar al humano, se metió
en los brazos del castaño, acurrucándose contra él y sentir
nuevamente su corazón latir tranquilo. 3
"¿A-ah?" Jungkook abrió sus ojitos después de unos minutos y al
bajar la mirada, se encontró con una cabellera pelirroja en su
pecho, unos brazos en su cintura y un ronroneo tranquilo.

Pero Jungkook no quiso correrle por atrevido, pues el híbrido


sólo lo había abrazado para poder dormir.

Taehyung se encontró ronroneando al recordar el dulce aroma de


Jungkook. Definitivamente el humano a pesar de ser tan molesto
con su voz, le calmaba, le brindaba paz a la vez. Estando en el
sofá, con la cabeza tocando casi el suelo y sus piernas sobre el
respaldo, Taehyung bufó, tendría que esperar para ver al humano
en la noche... 3

Un motor sonó a lo lejos, llamando la atención del joven para


hacerle sentarse correctamente en el sofá.

"¿Uh?" soltó confuso, se supone que Jungkook regresaría por la


noche ¿por qué ahora?

El castaño bajó de la camioneta y con la mirada gacha, trotó


hasta subir las escaleras de entrada y sacar sus llaves. Algo no
andaba bien y el híbrido lo notaba en los ojos rojizos de
Jungkook. Kim se puso de pie con el ceño fruncido, dirigiéndose
hasta la puerta que se comenzaba a abrir.

"¿Jungkook?" preguntó Taehyung cuando el castaño lanzó su


maletín y se lanzó a los brazos del más alto.

"Ta-Taehyungie..." la voz del castaño se quebró. 4


"¿Qué pasa, cabeza de popó ? ¿Estás bien..." Kim paró de hablar
cuando vio el cuello rasguñado del más bajo. "¡¿Qué demonios te
ha pasado?!" 1

"Y-yo..." Jungkook bajó la cabeza para mirar sus pies y aclarar su


garganta, "no creo que te impor..."

"Me importa" afirmó dominante Taehyung. "¿Quién te ha hecho


esto?"

"M-mi jefe" Jungkook caminó hasta el sofá, esperando a Kim a su


lado.

"Cuéntame lo que te ha hecho" su voz sonaba seria y muy


aterradora. 2

Minutos después, Jeon estaba terminando de contarle lo


sucedido a Kim, estando recostado con su mejilla sobre su fuerte
pecho. Las manos de Taehyung eran completamente diferentes al
tocarle a comparación de las del señor Kang.

Rasposas, pero delicadas al tocarle, fuertes y muy dulces sobre su


piel.

"Mhm..." Taehyung gruñó minutos después. Lucía serio, y


Jungkook al levantar su rostro en su dirección, se quedó
embobado.

Los ojos de Taehyung eran de azul brillante, un azul de la cual


Jungkook se perdió largo rato, maravillado con la belleza de sus
luceros furiosos y sentirse protegido estando entre los fuertes
brazos de Kim Taehyung. Su ceño fruncido daba un toque
aterrador a sus ojos brillantes.

"¿Taehyungie?" cuestionó Jungkook llevando sus manitos para


tocar el rostro del chico pelirrojo, obteniendo como respuesta un
gruñido. "¿Grrr?" 1

Kim volvió a gruñir en respuesta. "Llévame donde ese asqueroso


mañana" dijo con una voz ronca.

"Kim, no es necesario, yo..."

"¡¡Te tocó de más, Jungkook!!" Taehyung explotó en furia. "¡Mirá


cómo rasguñó tu suave cuello!" 5

Jeon se escondió en el hombro del híbrido, tenía razón, sí era


para tanto.

"Taehyung..." Jungkook una vez más se atrevió a mirar la azulada


mirada del más alto y tomó su rostro en sus manitas.

"¿Mhm?" preguntó roncamente segundos después de sentir algo


suave sobre sus labios, esponjoso y jugoso... 3

Jungkook lo estaba besando. Y Kim no hizo nada para detenerlo,


al contrario, tomó posesivamente sus labios por unos minutos.
๑ : chapter five
"¿Taehyung? ¡Taehyung!" Jungkook llamó dando golpecitos en la
mejilla de Kim suavemente.

Pero Kim estaba perdido mirando los labios de Jungkook e


imaginando un beso que jamás sucedió, sólo era una mala
jugada de su estúpida mente.

"¡TaeTae!" gritó Jungkook haciendo que Kim diera un respingo


alarmado y el color azul de sus ojos se esfumara por completo.

"¡¿Ah?!" preguntó el más alto pestañeando varias veces para salir


por completo de su ensoñación y preguntarse repetidas veces si
ese beso era parte de su mente o si había pasado en realidad.

No te besó, Kim, para ya. Pensó el híbrido al ver al castaño inflar


sus mejillas y sorber su nariz arrugada. Joder, es tan
malditamente tierno. Un ronroneo hizo vibrar su pecho, haciendo
que el más bajo riera al sentir un cosquilleo en su mejilla
apoyada sobre éste.

"Yah~ para, no hagas eso, me haces cosquillas..." murmuró


Jungkook, achinando sus ojos grandes, formándose pequeñas
arrugas a sus costados al momento de sonreír.

Y Taehyung volvió a ronronear, sólo para ver la brillante sonrisa


del castaño y escuchar su melodiosa risa. Jungkook rio
nuevamente al ver el pecho del más alto vibrar y puso sus manos
encima de la ropa para sentir aun más el cosquilleo.
"Jungkook..." Taehyung llamó seriamente al recordar la causa del
por qué Jungkook tenía rasguños en la piel de su cuello.

"¿Sí?" apoyó su mentón sobre el pecho del pelirrojo, sonriendo


dulcemente para tragar un poquito.

"Me vas a llevar mañana al trabajo, donde está ese infeliz" le dijo
Taehyung. "Y no es una pregunta, es una orden"

Jungkook bufó mirando al pelirrojo con falsa molestia.

"No es necesar..."

"Lo es y punto" terminó la plática Taehyung, cerrando sus ojos,


fingiendo dormir.

"Sabes que no lo es, " Jungkook se enderezó sobre Kim y se


cruzó de brazos, "por eso no te llevaré"

"Jungkook, ya te dije que me llevarás y punto" Taehyung sonó


más plano de lo que Jungkook esperaba. "No me contradigas"

Éste estúpido tigre está hablando en serio. Jungkook pensó al


notar el ceño fruncido del pelirrojo.

"Taehyungie, si haces un escándalo perderé mi trabajo" Jungkook


mencionó desesperado. "Aunque puede que ahora mismo no
tenga empleo..." murmuró para sí mismo. "¡Pero no importa! ¡No
te llevaré!"

"No voy a armar un desastre, no hasta que ese imbécil anciano


me haga enojar más de lo que ya estoy" le comentó abriendo sus
ojos, observando al castaño sentado sobre la parte de su torso.
"Quiero que vea que estás acompañado, es todo"

"Pero si realmente no estoy acompaña..."

"Para que te deje de molestar, cabeza de popó" Kim rodó los


ojos.

Jungkook se lo pensó un momento, no es como si le gustase el


hecho de que Kim gatote salvaje Taehyung le quiera cuidar
poniéndole tras su espalda. Realmente le comenzaba a encantar,
pero... ¿y si el idiota le arranca una pierna al ancianito? Siendo un
humano tiene su gatote salvaje interior y puede dominar su
cuerpo si se llena de furia. ¡Además no es millonario en caso de
pagar daños al señor de las cinco décadas! Esperen... ¿cinco?
¿seis? ¡Da igual! ¡No estaba en la condición de arriesgar su dinero
por culpa de su lindo minino gigante!

Que por cierto ya no tenía intenciones de abandonar su casa.

El muchacho de cabellos rojizos estaba con sus brazos cruzados


sobre su ancho pecho, miraba al castaño tener su batalla mental
por unos largos minutos.

"TaeTae... ¿seguro que no le arrancarás una pierna?" preguntó


Jungkook mirándole indeciso.

Taehyung adoptó una mueca de asco y negó. "Yo no como cosas


podridas, cabeza de popó"

Jungkook sonrió ante la graciosa expresión de Kim y revolvió sus


cabellos. "De acuerdo, seguiré pensándolo"
"No hay nada de qué pensar..." Kim observó a Jungkook ponerse
de pie en el sofá y sus ojos bajaron a su curvado trasero,
embobando unos segundos para hacerle tragar saliva duramente.
"Ya veo por qué el viejito pene vegetal te quiere comer
enterito..." murmuró muy bajo.

"¿Ah?" Jungkook le miró ya que no escuchó lo último que Kim


mencionó. "¿Qué quieres comer vegetales?"

"Eh... ¡N-no!" Kim se sentó avergonzado en el sofá y negó. "Decía


que tengo ganas de comer un enorme filete que vi en televisión"
Kim alzó la voz un poco.

"¿Enorme?" Jungkook le sostuvo la mirada curioso, alzando sus


cejas.

"Pues de este tamaño, y son redondos" Kim con sus manos trató
de formar dos círculos y con una expresión de asombro, miró al
castaño. "Lucían muy jugosos"

"No sé de qué carne me hablas" Jungkook negó confuso dándole


la espalda.

"Hablo de la que tienes acumulada bajo la espal..."

"¡Cállate!" Jungkook reaccionó a tiempo

completamente sonrojado y le lanzó un cojín al mayor, dándole


en el rostro. "¡Sinvergüenza!"

"Auch, mi nariz" gimió de dolor Taehyung, arrugando esta


repetidas veces hasta cubrirla con sus manos.
Tiernamente idiota. Pensó el castaño yéndose enojado escaleras
arriba con destino a su habitación.

"Cabeza de popó, deberías sentirte completamente bendecido de


que aún no te haya mordido las nalgas..." murmuró en voz baja
el pelirrojo al verle desaparecer por las escaleras con sus mejillas
infladas.

Ya se enojó... ¿ahora qué hago? Se preguntó el pelirrojo mirando


a su alrededor sin saber qué hacer en ese momento.

Jungkook se encontraba leyendo en su habitación, aún el sol


estaba sobre su hogar y alumbraba acogedoramente, sin
embargo sentía un poco de frío, su ventana yacía abierta y sus
cortinas color celeste se elevaban, dejando a la vista los verdosos
árboles a su alrededor.

El aire frío comenzaba a erizarse la piel al castaño, por lo que se


levantó de su cama y caminó rápidamente para cerrar su ventana,
pero tan pronto como lo hizo, observó una escena bastante
curiosa. En el pasto, justo cerca de los árboles, había un minino
gigante revolcándose aburrido y seguidamente observar una
mariposa volar cerca suyo.

¿Qué hace ahí afuera? Jungkook quería estar molesto con él por
ser un depravado mirón, pero verlo jugar solito en el pasto le
causaba dulzura.

El tigre miró hacia la ventana y sus ojos se conectaron, Taehyung


le pilló observándole y Jungkook fingiendo su mejor expresión de
molestia, cerró indignado su ventana por fin. Sin embargo,
Jungkook siguió espiándole tras la cortina.

Habían pasado dos horas de tortura para Taehyung, resultaba


aburrido no escuchar la dulce voz de la cabeza de popo
molestarle con sus tontas preguntas, y la tonta mariposa se
paseaba frente a él molestosamente.

¿Tú lo que quieres es morir, verdad? Preguntó mentalmente el


tigre molesto. Dándole una idea, alzó sus orejas y comenzó a
perseguirla.

Jungkook por su parte se alejó de la ventana y regresó a su


cama, acostándose sobre ésta aburrido y miró la pared inflando
sus mejillas. Ese tonto tigre le estaba poniendo de cabeza.
Primero; se aparece herido a la puerta de su casa. Segundo; le
intimida con su aura de gatote asesino y quiere dominar la
situación de todo. Tercero; se adueñó de su sofá ¡Se adueñó de
su preciado y bonito sofá donde tomaba su café todas las noches
al llegar del trabajo! Cuarto; se adueña de toda su casa.

La herida del gatote salvaje estaba cicatrizándose de poco en


poco, y eso le hacía pensar al tonto tigre que podía quedarse en
su casa. No puedes echarlo, Jungkook, a pesar de todo su
compañía te gusta. Se regañó el castaño, sintiéndose tan torpe
por no poder decirle nada a Taehyung.

De repente, rasguños se escucharon en su puerta blanca,


Jungkook mirando por la pequeña ranura, observó la sombra de
Taehyung, le fue imposible no sonreír enternecido. Los rasguños
nuevamente se oyeron y el menor comenzó a poner su mejor
rostro serio junto a su voz plana.

"Empuja la puerta, TaeTae" dijo Jungkook sin interés.

El tigre empujó la puerta lentamente con su cabeza y entró


mirando al suelo. Jungkook notaba que en su boca traía algo.

"¿Qué es eso... oh..." guardó silencio un momento.

Taehyung se sentó cerca de la orilla de su cama y con timidez,


dejó algo sobre su colchón, bajando las orejas junto a su cabeza
arrepentido. 1

La mariposa. Recordó Jungkook viendo a ésta sin vida, con sus


alas coloridas sin recibir daño alguno que las rompiera. El castaño
gateó sobre la cama y tomó la pequeña mariposa entre sus
manitas, sonriendo tontamente. 1

"TaeTae... ¿te estás disculpando?" le preguntó mirando al minino


gigante con sus orejas abajo, incapaz de poder corresponderle la
mirada.

Jungkook bajó de la cama y estando a la altura del tigre, lo atrajo


a su cuerpo en un abrazo, aquel gesto fue bastante tierno como
para que Jeon no le perdonase. El tigre había logrado
desaparecer el enojo de la cabeza de popó y se sentía tranquilo
con ello.

"Te perdono, gatote salvaje" murmuró Jungkook dejando besos


entre las ojeras del tigre y reír cuando éste gruñía satisfecho ante
su cariño, dejando caer su peso contra él, disfrutando de sus
mimos.

"¿Ves que sí eres un gatito de sala, TaeTae?" le dijo Jungkook con


una pequeña risilla, observando los ojos serios del tigre. "Eres un
bonito gatito de sala"
๑ : chapter six
"Taehyung, es la última vez que te lo pido, no me hagas usar la
fuerza bruta"

"De aquí no me voy a mover" anunció Taehyung cruzándose de


brazos, para luego bostezar.

"Maldito imbécil ¡Voy a llegar tarde a mi trabajo!" Jungkook chilló


furioso. "¡Baja de mi camioneta!"

"Llegarás tarde porque quieres, apresúrate" dijo tranquilamente el


chico pelirrojo.

"¡No te llevaré!" Jungkook le tomó el brazo, tratando de bajarlo,


pero simplemente el contrario no cedía. "TaeTae, por favor..."
pidió con voz dulce.

"Prometo no herir a nadie, ya sube"

"No confío en ti" dijo Jungkook frunciendo el ceño.

"La verdad yo tampoco" rio Taehyung tontamente. "Yah, sube al


auto, cabeza de popó"

Jungkook a regañadientes rodeó la camioneta y se montó en ella,


fulminando con la mirada al híbrido de su lado.

"Eres tan terco" protestó Jungkook fastidiado. "Tú un enojón"

"¡Imbécil!"

"¡Enojón!"
"¡Gatote feo!"

"¡Culón! ¿espera qué...?" Taehyung abrió la boca. "Oh, vamos,


¡respeta mi belleza!"

"¡No!"

"¡Ya maneja, pequeño gran estúpido!" Taehyung gruñó.

"¡Eres el gato más feo del mundo!" Jungkook atacó conduciendo


hacia la carretera.

"¡Que no soy un gato! ¡Soy un tigre!" Kim regañó mirando a


Jungkook. "¡Y tú mismo me has dicho lo bonito que soy!"

"¡Lo digo para no hacerte sentir mal! ¡Eres un tigre muy feo!"

Taehyung llevó su mano a la zona de su corazón y adoptó una


expresión de dolor. "A-auch..."

Jungkook le observó dándole la espalda para mirar por la


ventana los árboles.

"¿Taehyung?"

"..."

"¿TaeTae?" llamó Jungkook dulcemente. "..."

"Oh vamos, ¿te has enfadado?" preguntó el castaño.

Pero Taehyung simplemente lo ignoró, puesto que había herido


su ego de felino salvaje.
"¡Gatote salvaje!" Jungkook puchereó sin despegar la vista de la
carretera.

"Déjame en paz, humano tonto. Todavía que cuidaré tu culo hoy,


me vienes a ofender así" le respondió Kim molesto.

Pero Jeon sonrió enternecido ante su berrinche de gatote


orgulloso.

"¿Quién es el gatote salvaje más bonito del mundo?" sonrió


Jungkook dulcemente mientras conducía.

" Tu puta madre"

Jungkook abultó su labio inferior y bufó.

"TaeTae..." Jungkook orilló el auto para poder estirarse a abrazar


al tigre por detrás. "Gatote..."

Taehyung sólo gruñó.

"¿Grrr?" preguntó Jungkook.

"Grr" respondió Taehyung, inflando sus mejillas.

"Sabes que eres el gatote más bonito del mundo" dijo Jungkook
besando las infladas mejillas de un molesto tigre. "Y que estoy
feliz de llevarte conmigo"

Taehyung por primera vez en todo el trayecto que llevaba en el


auto, miró a Jeon, sus ojos felinos brillaban.

"¿No estás jodiéndome?" Taehyung preguntó desconfiado.


"Mm, nop" dice Jungkook sonriente.

Kim sonrió levemente y se acomodó nuevamente en su lugar,


Jungkook regresó a conducir y ambos se sumieron juntos a unas
dos terribles horas de viaje en auto.

"Por favor, TaeTae..." el menor apagó el auto. "Ya hemos llegado,


no vayas a matar a nadie"

"Puedo con eso..." se encogió de hombros. "Tampoco debes


transformarte"

"No soy imbécil" rio Taehyung, "pero si haré el papel de tu novio


me tendrás que dar la mano y me darás besos"
Jungkook se quedó pensativo. Aunque a Taehyung le cayera de
maravilla la idea de probar los labios de la cabeza de popó,
Jungkook seguía indeciso.

"D-de acuerdo" Jungkook asintió lentamente. "Puedo con ello"

Oh, joder que sí podrás. Pensó Taehyung sonriendo dulcemente.

Ambos bajaron de la camioneta de Jungkook, el castaño daba


pasos temblorosos mientras Kim caminaba firme a su lado.
Mierda, Jeon pensaba que lucía muy caliente con esos jeans
negros rotos, camisa negra, botas de color mostaza y... esperen
un momento...

"Kim, ¿de dónde sacaste esa ropa?" Jungkook preguntó parando


de golpe.
Taehyung se miró unos segundos y frunció el ceño. "¿Me veo
mal?" preguntó el híbrido.

Te ves malditamente comestible. Pensó el castaño. "No, l-luces


bien... pero..."
"Tengo contactos" dijo Taehyung sin más.

Obviamente el híbrido no iba a contar que la pantera que tiene


por amigo llegaba a Busan sólo para robar ropa y escapar cual
gato pillado en territorio ajeno.

"Ya conoceré a esos contactos..." dice Jungkook tomando la


mano del pelirrojo.

Su mano siendo protegida por la de Kim, la cual era más grande,


con dedos largos y finos que se entrelazaban con los de
Jungkook. El contrario lucía tímido como sonrojado hasta las
orejas ¡El gatote le tomaba la mano como los nervios lo hacían!
¡Era suficiente razón para sonrojarse!

Ambos entraron al ascensor del estacionamiento, Taehyung


miraba el lugar cerrado con atención, lucía tranquilo. En el primer
piso la puerta del ascensor se abrió, dándole paso a un hombre
con un maletín y su teléfono en mano, tecleando algo
apresurado.

"¡Oh, Jungkook!" El hombre saludó cortésmente. "¿Se te hizo


tarde?"

"Hola, Baekhyun hyung. Sí, se me hizo un poco tarde" Jungkook


sonrió falsamente cuando sintió el brazo de Taehyung en su
cintura, atrayéndole lentamente a su cuerpo hasta que su espalda
chocó con su pecho.

"Puedo notarlo..." observó un segundo al híbrido y sonrió. "Veo


que hoy traes compañía... ¿nuevo novio?"

"S-sí..." asintió Jungkook tras sentir un ligero apretón en su


cintura. "Taehyungie, te presento a Byun Baekhyun, creador de
diseños. Baekhyun hyung, le presento a Kim Taehyung, mi n-
novio"

El híbrido estiró su otra mano para estrecharla con la del


pelinegro.

"Un gusto, Taehyung" sonrió amablemente el hombre.

Taehyung sólo asintió.

La puerta del ascensor se volvió a abrir, dándole paso a una


mujer con una falda pegada a sus piernas, marcando su esbelta
figura, y una blusa blanca a botones. Lo que más brillaba era su
cabello rubio suelto en perfectas ondas.

"¡Pastelito de miel!" TaeYeon chilló emocionada, acercándose al


chico para estirar sus mejillas y actuar como si se tratase de un
bebé. "¡Pensé que no vendrías!"

Jungkook se sonrojó y sonrió cuando le soltó.

"No puedo faltar, noona" Jungkook dijo sobando sus mofletes.


"Lo sé pero deb... ¿Y esta sorpresa? ¿Quién eres tú?" TaeYeon se
posó al lado de su esposo y observó al híbrido. "Oh, mira, tus
ojos son muy azules, ¿qué pupilentes compras?"

Ojos azules... Mierda, TaeTae. Pensó alarmado Jungkook.

"Son mis ojos" dijo Taehyung, encogiéndose de hombros, sin


tomarle importancia.

Baekhyun arqueó una ceja y miró hacia otro lado, haciéndose el


tonto para no formular nada.

"TaeYeon noona, le presento a Taehyung, mi novio..." se sonrojó


Jungkook al mirar al chico. "Taehyung, te presento a TaeYeon, mi
mejor amiga y esposa de Baekhyun"

TaeYeon se atragantó. "¿Novio?" preguntó incrédula. "¡Nunca me


contaste de tu novio, pastelito de miel!"

Jungkook apegó su espalda al pecho de Kim y su cabeza en su


hombro. Tal vez actuando un poco meloso con él se creería el
hecho de que fuesen pareja, ¿no?

"Era una sorpresa..." Jungkook sonrió cuando Kim apoyaba su


mentón en su hombro, mirando con sus azules ojos a la mujer.

Taehyung tenía su vista fija en TaeYeon.

Definitivamente el chico estaba actuando posesivamente con


Jungkook, pero eso el castaño no estaba notando y al parecer
TaeYeon tampoco.
"Chico, en serio, tus ojos brillan más que la calva del jefe de
Jungkook, ¿cómo le haces?" TaeYeon preguntó curiosa, queriendo
acercarse, cuando el brazo de su esposo rodeó su cintura y le
atraía junto a él.

"No te acerques demasiado, cariño..." susurró Baekhyun.

"¿Celoso?" preguntó TaeYeon en una ladina sonrisa. Y el hombre


le siguió el juego. "Como no tienes idea"

La puerta del ascensor se abrió y la pareja de recién casados se


despidió de la pareja de novios falsos.

"Taehyung..."

"¿Mh?" el nombrado miró a Jungkook cuando ambos caminaban


hacia el escritorio del castaño.

"No estés enojado, tus ojos llaman la atención"

"Esa es la intención" Kim suspiró. "Que vean que tengo cara de


tremendo cabrón y no te molestarán porque se meterán
conmigo"

Jungkook observó de reojo a las típicas chicas chismosas de la


empresa mirarlos... o más bien, mirar a Taehyung. Al final terminó
enrollando sus brazos en el cuello del híbrido para juntar su nariz
con la suya.

"Feo"
"Ya vas a joder con eso..." murmuró Kim al ver las intenciones del
castaño, sonriendo ladino.

"No te voy a besar, si eso piensas" dijo Jungkook. "Hay dos


perras a lo lejos mirándote"

Taehyung buscó con su mirada disimuladamente y,


efectivamente, Jungkook tenía razón.

"¿Celoso?" preguntó divertido Taehyung.

"N-no..." Jungkook se alejó nervioso dándole la espalda y dejar su


maletín en su escritorio.

"Celoso"

Jungkook no respondió, y sintió su sonrojo quemar sus mejillas


cuando escuchó la risilla de Kim y seguidamente sus brazos
rodearle por detrás.

"Seré tu novio falso y actuaré como tal. Ya después hablaremos


de tus celos" dijo besando la mejilla de Jeon.

Jungkook no evitó su sonrisa tonta cuando la puerta de la sala de


juntas se abría y hombres en trajes costosos salían con papeles
en sus manos. Pero Jungkook se congeló cuando vio a su jefe
salir de último, mirándole fijamente y guíarla después al hombre
que le abrazaba por detrás.

Con que tú eres el hijo de puta que acosa a la cabeza de popo.


Pensó Kim, sintiendo sus ojos brillar azuladamente.
"Taehyung..." susurró Jungkook apenas moviendo sus labios.

"Shh, estás conmigo y no te tocará" Kim besó su cuello sin dejar


de mirar retadoramente al hombre mayor.

Jungkook teniéndole detrás suyo ordenó algunos papeles de su


maletín, tratando de ignorar la furiosa mirada del hombre que le
daba mientras conversaba con sus empleados.

"Jungkook" llamó firmemente el anciano, "¿tienes el informe de


diseño de que dio TaeYeon? Tráemelo, por favor.

Jungkook tragó saliva, rezando porque el viejo no hiciera nada


imbécil y tomó la carpeta que estaba a su lado.

"Te vigilo desde aquí" murmuró Kim.

Jungkook asintió y como de un venado recién nacido se hablase,


caminó hasta el intimidante hombre que lo miraba con ganas de
asesinarle.

Kim te cuida, Jungkook, Kim te cuida. Pensó Jungkook cuando le


estiraba la carpeta al hombre a una distancia aceptable.

"Aquí tiene" dijo Jeon, mirando al suelo.

El hombre le arrebató la carpeta, llamando la atención de sus


acompañantes.

"Ponte a trabajar" ordenó a Jungkook, mirando al chico pelirrojo


de ojos jodidamente azules.
Jeon no pudo evitar rodar sus ojos. El anciano era ridículamente
patético y todavía se daba el lujo de celarle con su gatote,
aunque...

"De acuerdo" asintió JungKook, girando en sus talones y regresar


con el híbrido, poniéndose de puntas para darle un pequeño
beso.

Un beso el cual Kim aceptó.

Por lo contrario, el híbrido tomó de la cintura a Jungkook,


correspondiéndole al beso y mirar burlonamente al anciano.
Jungkook sintió la punta de la lengua del tigre delinear su labio
inferior, pidiendo permiso para entrar a su cavidad bucal, la cual
Jungkook tímidamente aceptó. Sus manitos se fueron a sus
anchos hombros. La mayoría de empleados observaban
enternecidos a la dulce pareja en su burbuja de besos y amor.
Claro que para el jefe de Jungkook no era agradable..., en lo
absoluto. Jungkook se separó lentamente de Taehyung y regresó
a la silla de su escritorio. Estaba completamente sonrojado y su
sangre corría demasiado rápido por sus venas, cuando vio a las
personas mirarles curiosas. Claro, Jungkook era conocido por no
llevar a una pareja a su trabajo. Era el típico hombre "solterón"
del cual era a veces tema de conversación entre las mujeres.

Mierda... ¿Qué he hecho...? Se preguntó el castaño tragando


saliva tras sentir sus labios hinchados y ver a Kim sentarse en la
silla frente a su escritorio.
"Cabeza de popó, creo que el anciano está enojado" Kim rio
bajito.

"¿Tú crees que después de verme besándote va a estar feliz?


Tonto" Jungkook musitó nervioso.

Y es que el castaño no podía dirigirle la mirada. Estaba sonrojado


a más no poder.

"Qué lindo eres sonrojado" murmuró nuevamente Kim después


de unos minutos, donde observaba a Jungkook ordenar papeles
para escribir algo en ellos.

Jeon, abriendo sus ojos como platos, alejó su vista de sus papeles
para fijarla en el híbrido que tenía apoyado su mejilla sobre su
mano, observándole tranquilizadoramente con esos ojos grandes
oscuros como la noche.

"¿Q-qué...?" preguntó nervioso.

"Eres el planeta Marte de lo rojito que estás" sonrió Taehyung,


estirando su mano para apretar la mejilla de Jungkook. "Oh, ahí
viene tu jefe..." murmuró observando al hombre dirigirse a ellos.

Jungkook alejó la mano de Kim rápidamente y se acomodó bien


en su silla.

"Jungkook, ¿quién es él?"

Jungkook frunció su ceño confundido. ¿Acaso al señor pene


caducado le interesaba eso?
"Su novio" respondió el pelirrojo, poniéndose de pie y cruzarse
de brazos. "¿Hay algún problema?"

El hombre asintió molesto.

"Estás desconcentrando a mi empleado" entonó el hombre.

"Pero soy su novio, y no le estoy desconcentrando" Taehyung


frunció el ceño.

TaeTae, no le arranques el brazo. Pidió Jungkook mentalmente.

"Ven a mi oficina, Jungkook" el hombre clamó, tomando


bruscamente de la muñeca a Jungkook para jalonearlo hasta
ponerlo de pie.

Y bueno... El señor Jongmin le pisó la cola al tigre.

Taehyung, a pesar de ser un poco más bajo que el jefe de


Jungkook, se colocó frente a él, alejando la mano del hombre
bruscamente. Sus ojos brillaban
furiosos y su expresión prometía muerte si el hombre no se
rendía.

"No lo toques" Taehyung gruñó, enfrentando al anciano.

El jefe trató de alejar a Taehyung, pero no lo consiguió, pues


Jungkook estaba justo tras su espalda.

"Jeon Jungkook, ven o quedas despedido"

"No ganas nada con amenazarlo" Kim bramó, apretando su


mandíbula.
El anciano gruñó, alejándose de poco en poco.

"Hablaremos después, Jeon" dijo sin más, con ese tono


amenazante en su voz.

Jungkook solo observaba escondido tras su espalda. "¿Grrr?"


preguntó después de unos segundos de que la tensión haya
bajado.

"Grr" respondió Kim en una victoriosa sonrisa.

Oh, gatote salvaje, estás loco. Pensó Jungkook, llevando su mano


a la zona de su corazón.

"G-gracias, TaeTae..." musitó tímidamente el castaño dejando un


beso en su mejilla.

Un tono durazno decoró los pómulos del híbrido tras recibir el


beso en su mejilla.

"No agradezcas, cabeza de popó..."


๑ : chapter seven
"De acuerdo, Taehyung, basta de mirar mal a todos los que me
saluden" Jungkook gruñó,
completamente estresado.

"¡Pueden pasarse de listos, cabeza de popó!" bramó de vuelta el


pelirrojo.

Kim estaba caminando detrás de Jungkook, ya que éste iba a los


baños para darle el sermón de su vida al híbrido. ¿Cómo era
posible que estuviera amenazando con la mirada a todos sus
compañeros de trabajo? ¡Si el problema era el anciano de su jefe,
no el resto de la empresa! Definitivamente, Jungkook tendría que
parar su drama o el tigre crearía un grandioso bufete con la
empresa.

"¡Maldito tigre! ¿Qué está mal contigo?" preguntó Jungkook


explotando cuando ambos estuvieron en el baño con el pestillo
puesto en la puerta principal.

El híbrido no hizo más que apoyar su cadera en el lavamanos y


cruzarse de brazos.

"¡¡Te estoy hablando, gato mutante!!" Jungkook soltó.

Taehyung solo rodó los ojos y le miró con desinterés.

"Creo que las pulgas me hablan, estoy quedando loco..." Kim


comentó, mirando a la nada.

"¡¡Eres un imbécil!!"
"Oh... y también me insultan, debo quitármelas o me asesinar..."

Kim calló cuando recibió un manotazo de Jungkook en el brazo.

"¿Auch?" Taehyung se hizo el herido. Aunque la mano de Jeon


Jungkook fuese como una pluma, Taehyung tenía que fingir
dolor, pues se supone que el menor estaba regañándole.

"¡¡Me estresas, gatote salvaje!!"

"¡Mal agradecido!" respondió el híbrido.

"¡¿Mal agradecido yo, Kim Taehyung?!" Jungkook le inquirió con


la ceja alzada, notoriamente molesto.

Oh, no, dijo mi nombre completo. Pensó Kim.

"¡¡Este mal agradecido va a convertirte en papilla para bebés!!"


dijo el menor, dispuesto a golpear a Taehyung.

Pero éste último fue más ágil. Tomó a Jungkook de la cintura y lo


levantó para sentarlo sobre el lavamanos, quedando él entre sus
piernas... Una posición muy comprometedora.

Jungkook no era capaz de notarlo pues lanzaba golpes al aire,


desquitando su enojo con la nada, puesto que Kim esquivaba sus
golpes.

"¡Basta, cabeza de popó!" protesta firme, sujetando sus muñecas,


deteneniéndolo.

"¡No! ¡Suéltame, tigre asesino!" pidió Jungkook, tratando de zafar


sus muñecas.
"¡Jungkook, es suficiente!" Kim gruñó, pero Jeon parecía un pobre
chico poseído por el mismo diablo.

"¡¿Cómo es posible que me llames mal agradecido?! ¡Si te he


dejado vivir en MI casa! ¡He dejado que te adueñes de MI sofá!
¡De MI cama! ¡Y de MI c..."

"¡Y de tu corazón, lo sé!" Taehyung le calló con un beso.

Un beso que tomó por sorpresa a Jungkook. Los labios del


híbrido se movían lentamente y sus brazos rodearon su cintura.
Jeon estaba nervioso, confuso, pero aquel beso le relajó bastante,
por lo que cerró sus ojos y correspondió al beso, lenta y
nerviosamente. Su corazón latía con fuerza. ¡El estúpido gato
bonito le estaba besando y él no estaba haciendo nada para
impedirlo!
Taehyung rompió el beso lentamente y sonrió burlón.

"¿Mejor?"

"¡Eres un idio..." Taehyung volvió a callarle con un corto beso.

"¿Mejor?"

"Imbéc..." otro beso. "Estúpi..." de nuevo.

"Ya, es probada, no platillo" Kim rió tras ver que Jungkook lo


hacía con intención.

"Otro... ¡Dame otro y me calmo!" Jungkook infló sus mejillas y


abultó sus labios.
Taehyung sonrió y optó por darle un último beso antes de
separarse.

"¿Y mi sermón?"

"Se fue a la mierda!" Jungkook dijo esbozando una sonrisa y se


puso de pie. "Tengo hambre"

"Grr... Cómeme" dijo coquetamente Kim. "No como cosas

podridas"

Taehyung frunció el ceño. "Auch"

"Es broma. Vamos por algo de comer" dijo Jungkook riendo.

"Mi oferta sigue en pie" Taehyung recordó sonriendo.

"Después. Veamos que hay en la cafetería de enfrente" menciona


Jungkook arrastrando a Kim.

Jungkook yacía con un bigote de frappucchino en sus labios,


causándole ternura al híbrido frente a él.

"Cabeza de popó..." llamó Kim, apoyando su mentón sobre su


mano.

"¿Ah?" Jungkook le miró curioso, relamiendo sus labios.

"¿Por qué eres tan lindo?" preguntó Taehyung.


Jungkook no supo qué responder. Solo atinó a sonreír
tímidamente y sentir sus mejillas sonrojadas.

"Qué mentiroso..." murmuró Jungkook, bajando la mirada.

"Hablo en serio, sólo mírate..." Taehyung comenzó. "Estás sentado


en el lado del ventanal, donde el naranjo cielo de la tarde ilumina
lo chocolate que tienes por cabello, tus mejillas están sonrojadas,
tus ojitos se cierran levemente debido a los rayos débiles del sol,
tu nariz arrugada, tu bigote de frappucchino, ¡tus labios bonitos y
dulces! "Jungkook cubrió su rostro con sus manos avergonzado.
¡Y tu cintura, Jungkook! ¡Eres muy lindo!

Jungkook no sabía qué responder. Solo se sentía una bolita de


ternura ante las descripciones adorables de Taehyung hacia su
persona.

"B-basta, TaeTae..." Jungkook rio nerviosamente, sin poder


atreverse a mirarlo.

"Yah, qué lindo" dijo Kim, revolviendo sus castaños cabellos.

"¡No!" Jungkook abultó sus labios.

Taehyung se estiró en su lugar para besarlos, riendo ante el


sonrojo del mayor.

"Ya debemos salir de aquí, cabeza de popó, debes terminar de


trabajar" habla Kim, poniéndose de pie para comenzar su
caminata hasta la salida, donde un pequeño Jungkook sonrojado
le seguía.
La luz de la luna iluminaba la carretera solitaria junto a las farolas
de la camioneta. Por fin Jungkook había salido del trabajo y
ahora estaba regresando a casa junto con el híbrido. Taehyung
yacía dormido en el asiento unos minutos atrás. Sus brazos
estaban cruzados en su pecho y su respiración era tranquila.

Jungkook solo quería llegar a casa para descansar también.


Gracias a Kim, el horrible de su jefe no le había molestado en
todo el día, y eso el castaño lo agradecía. Sin embargo, a lo lejos,
notó algo a mitad
de la carretera que...

"¡¡TAEHYUUUNG!!" Jungkook gritó, frenando de golpe la


camioneta, haciendo que Kim despertase asustado.

"¡¿QUÉ PASA, CABEZA DE POPÓ?!" Kim se acercó a él tras ver a


Jungkook asustado, tomando su mano.

"¡¿Qué es eso?!"Jungkook apuntó fuera del auto.

Taehyung, a lo lejos, vio un enorme bulto negro moverse. Al


parecer comía algún animalillo muerto, pero no alcanzaba a
reconocer su forma.

"Quédate aquí" Taehyung pronuncia firme, bajando del auto,


regresando a su forma felina.

El tigre se fue acercando sigilosamente al bulto, ya que la luz de


las farolas de la camioneta no iluminaban bien el extraño ser. Sin
más, Taehyung se lanzó sobre él, haciendo que ambos rodaran y
el bulto negro tome forma, enterrando sus dientes en el tigre del
susto. Taehyung, al mirarle, realmente gruñó furioso, regresando
a su forma humana.

"¡Yoongi! ¡¿Qué putas haces en medio de la carretera?!"


Taehyung gruñó, dándole una patada al holgazán de su amigo.

Yoongi se transformó a su forma humana y, sin levantarse de la


carretera, estiró sus brazos y piernas, mirando el estrellado cielo.

"¡Estoy comiendo mis preciados alimentos, terrible estúpido!"


respondió Yoongi. "¡Pero un maldito rayado interrumpe mi sesión
de comida"

"¡Cabeza de popó viene cansado del trabajo y casi te atropella,


imbécil!" Kim bufó, caminando de regreso a la camioneta.
"¡Mueve tu pequeño pero pesado culo de la carretera!
¡Jungkookie debe pasar!"

"¡Jungkookie mis bolas!" gruñó la pantera y tomó el pobre


venado muerto, perdiéndose en el pastizal alto. "¡¡Dile a
Jungkookie que te la chupe pronto, bestia enferma!! ¡¡WOW, UN
CONEJITO!! ¡¡VEN AQUÍ, ERES MI DESAYUNO DE MAÑANA!!"
gritó hasta que su silueta dejó de verse y sus pisadas no
resonaron más.

"Enfermo..." murmuró para sí mismo, adentrándose a la


camioneta. "Ya puedes mover... ¿Jungkook?"

Jungkook tenía sus ojos como platos, lucía pálido y sus manos se
aferraban al volante.
"¿No eres el único gatote salvaje?" preguntó entre tartamudeos el
castaño.

"Para ti debo ser el único gatote salvaje. Ahora andando, la cama


te espera" dijo Kim,
acomodándose en su lugar para volver a cerrar sus ojos.

Jungkook, estando aún en estado de shock, echó a andar el auto,


sintiendo que debía visitar a un psiquiatra pronto.

"¡Dile a Jungkookie que te la chupe pronto! Recordó Jungkook a


la pantera gruñona, sonrojándose fuertemente. Sin embargo, no
era capaz de formular nada al tigre, ya que éste estaba volviendo
a dormirse en el asiento. Jeon estuvo en silencio, con sus mejillas
rojizas y su mirada fijamente al frente. No quería mirar al híbrido
porque sabía que sus ojos le traicionarían y se fijarían en su
entrepierna, y quería evitarse vergüenzas o, como siempre, los
comentarios coquetos del estúpido tigre. Minutos transcurrieron y
por fin, Jungkook se encontraba apagando el motor de su
camioneta y miró al pelirrojo al lado suyo.

"TaeTae..." llamó suavemente, moviéndole.

Kim no respondió pronto. Parecía peso muerto sobre el asiento


de su camioneta.

"Tae... Tae..." volvió a llamar. "Hemos llegado, gatote salvaje..."

Kim por fin gruñó en respuesta.

"¿Grrr?" preguntó Jungkook tiernamente.


"Grrr" respondió el pelirrojo, abriendo sus ojos para bostezar,
estirando sus extremidades.

Ambos bajaron del auto y se dirigieron a casa, donde


descansarían... juntos tal vez, porque Kim no tenía planes de
dormir solo en el sofá.
๑ : chapter eight
Fin de semana... Uff, por fin el preciado y necesitado fin de
semana había llegado y cabeza de popó estaba arrastrando por
las patas traseras a un perezoso y dormilón tigre.

"Pesas... de... masiado..." Jungkook dijo mientras se dirigían a la


bañera.

Sonido de garras dañar la madera del suelo lastimaron los oídos


de Jungkook, haciendo que frunciera el ceño.

"¡Kim Taehyung, deja de hacer eso!" pidió, doblando hacia el


cuarto de baño.

El tigre rugió, un rugido de completo sufrimiento y decepción,


dándole al castaño una mirada de completo dolor cuando le
observó llenar la tina con agua refrescante.

"¡Debes ducharte, gatote sucio! ¡Sólo mírate! ¡Tus patas son cafés
de lo sucias que están!" señaló el menor.

Éste no mentía. Horas antes, una deliciosa lluvia vino a crear el


peor del lodo, sacando el lado juguetón de Taehyung y pues... ahí
lo tienen, un tigre lleno de barro sin ganas de querer ducharse.

"Meeeeeooowww...~" maulló de dolor el tigre.

"Nada de meow, jovencito, te ducharás" Jungkook dijo


completamente decidido y lo tomó de las patas delanteras, asi,
metiendose a la tine de poco a poco.
"¡Luces tan feliz en la ducha, TaeTae!~" musitó Jungkook
contento, formando unas arrugas a los costados de sus ojos de
tanto sonreír. Con gracia pasó ahora la espuma del shampoo en
su pelaje.

El tigre ahora tenía una expresión de completa amargura,


observando con incredulidad al pequeño chico feliz.

"Me lo vas a agradecer. Serás un tigre completamente oloroso y


abrazable por mí" menciona Jungkook arrugando su nariz
tiernamente.

Taehyung levantó sus orejas al oír aquello. ¿Ser abrazado muchas


veces por Cabeza de popó? ¡Joder! ¡Dúchenme en aromatizantes
ahora putas mismo! Pensó el tigre con sus ojos brillosos. El tigre
amaba los abrazos de Jungkook, porque en ellos se sentía un
minino completamente consentido por su dueño, además, el
calor de cabeza de popó para él era algo acogedor, una segunda
casa, un lugar donde podría dormitar horas y horas. Y Taehyung,
por más que sea muy orgulloso y rudo, amaba los abrazos, más
si venían de Jeon Jungkook. Las manos del castaño parecían
nubes sobre su cuerpo felino, siendo tan suaves y relajadoras a la
vez, un tacto tan dulce como la miel. Un pequeño ronroneo
escapó del tigre, haciendo sonreír al chico.

"Sabía que te gustaría la ducha, gatote salvaje" Jungkook


mencionó sonriente. "¡T-Tae!" chilló cuando Kim lamió su mejilla
en un beso.

Minutos después, Jungkook ya estaba encendiendo la secadora,


pasando el cálido aire por el pelaje del ahora limpio y brillante
tigre, quien, a pesar de odiar oler a “frutos exóticos”, como decía
el shampoo para mininos que Jeon compró en una tienda de
mascotas un día antes, se sentía fresco, sediento de abrazos de
cabeza de popó. Jungkook se había tomado la molestia de
comprarle un cepillo para su pelaje, y había algo en la cama que
el tigre esperaba que no fuera lo que él pensaba.

"Hueles delicioso, gatote salvaje" dijo Jungkook con una sonrisa


satisfecha en su rostro. "Ahora... voy por lo último"

Se colocó de pie, caminando hasta la cama por lo que Kim


observó con desprecio y, seguidamente, dando pasos hacia atrás.

"¿Te gusta, TaeTae?" preguntó Jungkook mostrándolo.

¡Ni en tus putos sueños me pondré un jodido collar de gatos


estúpidos, cabeza de popó! Se quejó mentalmente Taehyung,
tratando de huir de la habitación.

"¡Ven aquí, Taehyung!" Jungkook persiguió al felino por toda la


habitación. Sabía que el tigre luciría adorable con un collar, ¿por
qué no se dejaba ponerlo? ¡Era un idiota!

"¡Romperás mis sentimientos, TaeTae!" dijo Jungkook, formando


un puchero y deteniéndose a mitad de la habitación. "¡Compré
esto para ti con mucho amor y tú huyes de mi regalo!"

Jeon se sentó sobre la alfombra, cruzando sus piernas para mirar


al suelo. Estaba ahora tontamente triste porque su minino huía
de él cuando su único objetivo era hacerlo ver tan bonito y
adorable.
Taehyung, soltando un suspiro rendido y completamente
hechizado por la ternura del humano, se dirigió lentamente hasta
Jungkook, recostando su cabeza en el hueco que formaban sus
piernas al estar cruzadas, así echarse a su lado.

Jungkook sonrió lentamente y le colocó el collar con dibujos de


soles al tigre. Una placa brillante con el nombre de TaeTae yacía
en él.

Ahora el siguiente paso es esconderte de las burlas de Min


Yoongi, Kim. Pensó con amargura el felino. Ya podía ver a aquella
pantera burlarse de la domesticación del tigre.

"¡Eres tan adorable!" Jungkook tomó su cabeza y dejó besos


entre sus orejas, haciendo ronronear al tigre y dejarse mimar
completamente por el chico con cabeza de popó.

Jungkook yacía recostado sobre su cama, con su minino gigante


entre sus brazos dormido y un libro en sus manos. La tarde era
fría y Kim había caído dormido como un pequeño gatito recién
nacido. Jeon cerró su libro y lo dejó a un lado para darse el
tiempo de pensar en lo mucho que le agradaba la compañía del
híbrido. No iba a mentir, Jungkook era feliz con el chico/tigre,
porque, vamos, ser un solitario chico habitando en una cabaña en
medio de la nada resulta deprimente y muy aburrido. El tigre
había llegado a su vida para bien, para hacerle saber que no
estaba del todo perdido, que no tendría vida solo para su
estúpido trabajo donde un maldito anciano pervertido le acosaba
toda la semana. Ese tigre había demostrado que podía
protegerle, darle cariño a su manera y ser la mejor compañía para
Jeon. El castaño no podía imaginarse al tigre alejarse de él. El
solo hacerlo oprimía su pecho y su corazón dolía... ¿Por qué?
¿Por qué tenía que comenzar a crear sentimientos por ese
estúpido tigre arrogante? Jungkook llevaba lidiando con ello los
últimos días. Taehyung le confundía, le hacía sentir el chico más
lindo y torpe del mundo, y Jeon quería envolver sus sentimientos
en un papel de regalo y lanzarlo a la mierda, pero ahí estaban de
nuevo esos potentes ojos azules, esos retadores ojos de aquel
chico que lo defendió de Jongmin, esos que lo miraron un
momento para confirmar un "¿Es ese imbécil que te acosa?". Su
sonrisa, ¡joder! Su sonrisa arrogante y coqueta cuando Jungkook
decía algo que Kim malpensaba fácilmente. Esa ladina sonrisa que
alteraba los sentimientos del pequeño Jungkook, o sus besos, ¡su
maldita perdición! Los besos de Taehyung sabían a cielo: tan
dulces y tan esponjosos, llenos de confusión para Jungkook y
amor.

¿Estoy muy enamorado? Pensó Jungkook. No quería tener


sentimientos por él. Le aterraba el solo pensar que por su torpe
corazón su mejor compañía tome rumbo a su puerta y se pierda
entre los árboles para siempre. Jeon no quería perder...

¡Pam! Un sonido de bala se escuchó no tan lejos ni tan cerca de


la casa de Jungkook. Kim levantó la cabeza del pecho de Jeon
despertándose, parando sus orejas y observar en dirección a la
puerta detenidamente. Jungkook hizo lo mismo.

"¿A dónde vas?" preguntó Jungkook observando a Taehyung


transformarse y caminar a la puerta.
"Cazadores" respondió Taehyung sin más saliendo de la
habitación.

"¡Tae, espera!" Jungkook salió de la cama de un salto y corrió tras


él, siguiéndole en las escaleras y desesperándose cuando le vio
dirigirse a la puerta. "¡¿A dónde vas?!"

"Algo no va bien, quédate aquí" ordenó Taehyung. "Ponle seguro


a tus ventanas y puertas. Estaré contigo pronto, quiero confirmar
que todo esté bien"

Otro balazo se escuchó.

Taehyung abrió la puerta y se quedó quieto un momento.


Jungkook estaba nervioso, sus manitos temblaban al igual que su
labio inferior. ¿Y si algo malo le pasaba a Taehyung? ¡Él no estaría
para cuidarlo!

"Kim..."

El nombrado se dio vuelta para atraer el tembloroso cuerpo de


Jungkook a él, abrazándole para poder besar su cabeza.

"Confía en mí, cabeza de popó, estaré contigo pronto, ¿de


acuerdo?" le habla dulcemente el pelirrojo.

Jungkook asintió lentamente, cuando recibió un corto beso en


sus labios.

"Enciérrate en casa y no abras a nadie. Rugiré cuando regrese"


advierte sin más, transformándose a su forma felina para perderse
entre los árboles rápidamente.
Jungkook, con su cuerpo tembloroso, obedeció. Cerró sus
ventanas con seguro y sus puertas; corrió escaleras arriba y se
hizo bolita en su cama con sus grandes sábanas. Tenía miedo por
su minino. Lo que menos quería era que algo malo le sucediera.
Su corazón latía como loco. Solo esperaba poder ver sano a su
gatote salvaje, porque no soportaría verlo nuevamente herido por
culpa de esos idiotas cazadores.

La luz de la luna abrazaba suavemente el bosque, dándole un


aspecto tenebroso a éste; el cantar de los grillos y luciérnagas
iluminar el oscuro bosque se podría observar en el lugar... Ah, y
un tigre corriendo hasta llegar a la aldea de panteras
desesperadamente.

Al llegar, lo primero que vio fue híbridos de pantera en su forma


humana moverse desesperados de un lado a otro. Taehyung, sin
pensarlo mucho, se transformó y caminó hasta un hombre alto
de cabellos oscuros y piel bronceada.

"¡Namjoon!" Taehyung llamó, acercándose corriendo.

El nombrado le miró y sonrió levemente. 2

"¡Cuánto tiempo sin verte, Taehyung!" dijo el hombre. "Joder, han


herido a Yoongi"

Taehyung se quedó estático en su lugar.

"¿Cazadores?"
"Los mismos que te lastimaron" confirmó Namjoon.

Taehyung corrió desesperado donde yacían varios híbridos


reunidos en una tienda. Ahí, recostado en una camilla hecha con
piedras y piel de venado, yacía Yoongi.

"Cuidado con mi pierna, súbdito idiota, soy tu puto dios y debes


tratarme con cuidado..." se quejó el pelinegro, adoptando un
gesto de dolor en su rostro cuando la pareja de Namjoon, Kim
Seokjin, le retiraba la bala con cuidado.

"Cállate, bastardo, solo te estoy curando porque papá me lo


ordenó, malagradecido" regañó Seokjin.

"Ay, cierra el pic... OH, AGH" Yoongi lloriqueó de dolor, cuando


vio a Kim entre la gente reunida. "Oh, vamos, ¡nadie invitó al
rayadito a mi operación casera!"

Taehyung rodó los ojos y se acercó a él.

"¿Dónde mierda estabas para que te hayan herido?" le cuestionó


Taehyung con el ceño fruncido.

"Te contaré..." Yoongi tragó saliva. "Estaba vagando como


siempre en la carretera, pero bueno, supongo que estaba en la
mira de cazadores camuflados y ¡pum! Me dieron unos balazos"

"¡Joder!" Taehyung gruñó. "¡Te dije que no te acerques a la puta


carretera, imbécil!"
"Estaba por cazar mi cena, no me jodas, ese ciervo lucía jugoso"
Yoongi brama, cuando comenzó a olisquear. "Huele a gato
mamón"

Taehyung se sonrojó levemente, abriendo sus ojos como platos.

"¿A qué?"

"A gato mamón" repitió el pelinegro. "De esos que son duchados
por sus dueños y huelen a pasividad..." dijo olisqueando hasta dar
con Kim.

Los ojos verdosos de la pantera bajaron hasta su cuello, donde


vio el collar que Jungkook le obsequió. Una mirada que analizaba
cada detalle del collar y olor de Kim.

"Yoongi, no empie..."

"¡DOMESTICARON AL RAYADITO!" Yoongi estalló en risas.


"TENEMOS UN GATITO MAMÓN POR AQUÍ! ¡¿DÓNDE ESTÁ
NAMJOON?! ¡NAMJOON, VEN AQUÍ, NEGRO!"

Pero antes de que Namjoon apareciera, Taehyung huyó. Debía


volver con Jungkook. Después de todo, Yoongi estaba bien, con
herida de bala, pero eso no le quitaba lo imbécil burlón. Corrió
entre los árboles, sin mirar atrás.

Ya veremos después, imbécil. Pensó Kim mientras cruzaba el río


para llegar a casa... y con casa se refería

a los brazos de Jungkook.


Tanta carrera, por fin logró divisar la cabaña, lanzando un fuerte
rugido para avisarle a Jungkook que estaba de vuelta. Jungkook,
al oírle, saltó de su cama, corriendo escaleras abajo con sus llaves
en mano, abriendo la puerta principal y recibir a su minino
gigante.

"¡¡Tae!!" chilló aliviado al verle sano... y limpio.

El tigre se transformó en el chico que volvía loco al castaño y se


lanzó a los brazos de Jeon, soltando un ronroneo.

"Estaba tan preocupado por ti, Kim..." dijo temblorosamente


Jungkook, escondiéndose en el cuello de Taehyung.

50

"Todo está bien..." contestó el híbrido. "Preguntas para después,


vamos a la cama, quiero mimos"

Cerró la puerta tras ellos con seguro y ambos se dirigieron a la


cama de Jungkook, donde Kim se lanzó a sus brazos y recibía
caricias a su cabello. Jungkook lo tenía aferrado a él, aliviado de
que su chico estuviera en perfecto estado.

Su chico...


๑ : chapter nine
"Regresaré en la noche ¿de acuerdo?" Jungkook preguntó
acariciando los cabellos de Taehyung.

"Está bien, si dices que vendrás en la noche puedo esperar"


Taehyung sonrió ladinamente, notando cómo la sonrisa de
Jungkook se acercaba a él, así robándole un beso.

"¡Adiós, TaeTae!" dijo el castaño corriendo a su camioneta. "Y


pónte una maldita camisa!"

"¡Adiós, cabeza de popó!" Taehyung respondió felizmente. "¡Las


obras de arte son para admirar y desear!"

Jungkook se sonrojó notoriamente, apresurándose por salir a la


carretera y prender camino rumbo a su trabajo. Por otro lado,
Taehyung, se despedía con la mano hasta que la camioneta dejó
de verse. Luego, borró todo rastro de sonrisa y gruñó.

"Ya baja, YoonGi" pidió Kim.

Del árbol, cayó torpemente un gran felino negro, provocando un


golpe seco y pájaros volar asustados.

"Joder..." se quejó entre dientes YoonGi al estar ahora en su


forma humana. "La edad comienza a dar efectos secundarios"

"Cállate y entra a la casa" gruñó Kim ingresando al interior de


la mencionada, para después bostezar.
YoonGi entre rísillas, entró al hogar, observando con burla al
tigre.

"¿Qué?" preguntó sacando un filete del congelador y comenzar a


prepararlo como le enseñó su cabeza de popó.

"Nada..." suelta la pantera sentándose en el sofá, apretaba


los labios para no soltar una carcajada.

Kim sabía que ese silencio y sonrisa burlona por parte de Min
YoonGi sólo significaba un pensamiento principal de todo un
plan cruel y malévolo.

"Eres espeluznante actuando así y..." Kim calló tras oír la nueva
cascabel de su collar que Jungkook le colocó al sacudir su
cabeza con negación. "Oh... mierda"

"¡¡Eres un marica!!" YoonGi explotó en risas, observando la


cascabel adornando el collar de Kim. "¡¡Puto muerde
almohadas!"

Taehyung sólo rodó los ojos y le dio la espalda al chico, a pesar


de sentirse avergonzado, sabía que para Jungkook era "el gatito
más adorable del mundo" y se conformaba con ello... porque
claro, tras tener una puta pelota ruidosa en el cuello significaba
una gran cantidad de besos y mimos... Al tigre le fascinaba los
mimos aunque no lo quiera admitirlo; sin embargo Jungkook
debía entender que lo que tenía en casa no era un gatito... en
realidad era un tigre.

Uno que dejó de verse rudo con él, porque los besos y caricias
compraron toda su confianza.
"A ver, marica..." YoonGi habló después de reír a carcajadas.
"¿Cómo le hacen? Ambos son muerde almohadas y es difícil
entender cómo se dan placer... ¿usan el mismo dil-"

"No" cortó secamente el tigre. "No soy muerde almohadas


y no comparto dildo con Jungkook"

YoonGi asintió.

"Es difícil verte imponente con ese puto collar con botoncitos y
una cascabel" confesó el pelimenta. "Lo peor de todo es que
actúas como un gatito frente a él"

"Te importa una mierda"

"¿Te gusta el humano ese?" preguntó pícaramente YoonGi,


recostándose sobre el sofá. "Porque para que se hayan dado un
beso de despedida está muy intensa la situación"

Taehyung paró de freír el filete y giró su rostro en dirección


a la pantera con expresión de completo asombro.

"¡¿Viste el beso?!" exclamó sintiendo sus mejillas calientes y


un color rojo intenso decorar estas.

"Claro que lo vi..." asintió YoonGi. "También vi tu cara de


completo imbécil enamorado"

"No estoy enamorado..." Kim negó para después susurrar


para sí mismo: "No aún..."

"Ajá y yo no soy un Dios"


"En realidad no lo er-"

"Cierra el hocico. Lo soy" calló YoonGi llevando su dedo


índice a sus propios labios.

Taehyung rodó los ojos nuevamente y volvió a cocinar el


filete que ambos comerían.

"¡Pastelito de miel!" TaeYeon chilló entrando a su pasillo para


segundos después lanzarse sobre el menor. "¡Hola, dulzura!~"

Jungkook observó cómo TaeYeon apachurraba sus mofletes y


las estiraba cual mamá a su pequeño de cinco años.

"Hola, noona..." murmuró dificultosamente gracias a sus mejillas


aplastadas.

TaeYeon sonrió enternecida, tomando asiento frente a su


escritorio.

"¿Qué tal tu día, corazón? ¿Todo bien con tu novio?" preguntó


sacando su maquillaje.

Jungkook se sonrojó y asintió lentamente.

"S-sí... todo va muy bien" sonrió al pensar en Taehyung.

"Mhm..." murmuró la mujer poniéndole máscara a sus pestañas.


"Y... ¿por fin te dijo qué marca de pupilentes compra? Porque ese
azul es bastante intenso, aún cuando lo recuerdo me quema la
retina"
Jungkook rio tras la posesividad de Kim con él. "Olvidé
preguntarle..."

TaeYeon asintió, sacando un labial rojo intenso.

"¿Sabes?" comenzó a decir mientras se colocaba el líquido en


sus labios. "Cuando entraba al edificio las secretarias chismosas
de la primera planta hablaban de tu novio. Decían que él era
muy apuesto"

Jungkook frunció el ceño... de acuerdo, ésto ya no le estaba


gustando.

"¿Ah sí?" alzó sus cejas fingiendo sorpresa. Cogió su bebida de


café para disimular cualquier sentimiento de celos que la mayor
pueda detectar.

"Síp" dice juntando sus labios tras terminar y esbozar una


preciosa sonrisa ensayada a su espejo. "Las pobres ilusas piensan
que sólo es tu amigo y quieren pedirte su número"

Jungkook rio amargamente.

"No pueden..." Jungkook negó abultando sus labios. "Es mío"

"Qué posesivo es mi pastelito de miel~" TaeYeon soltó


enternecida. "También oí que el asqueroso de JongMin salió de
viaje con su nueva compañera de cama"

Jungkook suspiró aliviado tras saber que no le vería el horrible


rostro por un buen tiempo
"¿En serio?" preguntó Jeon emocionado.

TaeYeon asintió, sacando una barrita integral de su bolso.

"Hace unos días mi esposo salió a cazar venados... y me contó


que hirió accidentalmente a una pantera..." contó la rubia.
"Estaba tan molesta con él"

Jungkook recordó a Kim salir disparado de casa y, por cierto,


nunca le dijo lo que había ocurrido.

"Qué mal..." murmuró Jungkook algo atontado.

Ambos comenzaron a trabajar y tramitar algunos papeleos de


nuevas prendas, concentrados en lo suyo... aunque Jungkook
pensaba cada segundo sobre su lindo gatote salvaje.

"Ya no duele tanto..." explicó YoonGi al tigre. "Fue una herida


en la pierna, todo está bien ahora"

Taehyung asintió admirando la rapidez en la que la herida del


contrario logró sanar.

"Esos infelices deben desaparecer por tratar de extinguir


nuestras especies" escupió con impotencia el pelirrojo
gruñendo.
"Ayer casi matan a SeokJin" dijo YoonGi. "En realidad su objetivo
eran los cachorros de la manada, pero SeokJin los salvó a tiempo
de ser asesinados y por ello casi muere"

"¿Han descubierto su zona?" interrogó Taehyung


asombrado.

YoonGi asintió. "Estamos pensando en cambiar de zona cerca


del río, hay árboles huecos donde las madres pueden proteger
a sus cachorros y cuando cae la noche lo único que logra
verse son las luciérnagas. Los humanos tienen una vista bien
ciega"

Taehyung estuvo más que de acuerdo. "Entendido" "¿Y ya has

visto a tu hermano?" cuestionó YoonGi.

Eso es lo que quiero. Pensó Taehyung suspirando


pesadamente.

Jimin, un precioso tigre al igual que Kim, hermano inseparable de


él. Juntos eran los únicos tigres híbridos ejemplares de su
especie, puesto que su manada fue atacada por... cazadores. Eran
los únicos sobrevivientes; sin embargo, tras escapar días después,
ambos se encontraban discutiendo sobre quién debió cuidar de
su manada una noche antes de ser atacada. Después nuevos
cazadores asustaron a los tigres, haciéndoles correr en
direcciones diferentes hasta llegar a perderse. Kim por tratar de ir
tras Jimin fue herido, por lo que tomó otro rumbo... llegando con
la cabeza de popo, ese castaño que ahora ponía sus planes
borrosos. Taehyung quería encontrar a su hermano, y odiaba a
los jodidos cazadores que los separaron, que mataron a su
manada.

"Kim..." llamó YoonGi. "Jimin debe estar bien" tranquilizó


la pantera.

Taehyung suspiró preocupado.

"No debí culparlo de la muerte de la manada" Taehyung


frotó sus cabellos desesperado, "debí cuidar de él antes de
perderlo en el ataque"

"Que seas minutos mayor que él no te hace responsable de su


culo, Kim" el pelinegro dijo seriamente. "Jimin era muy rebelde.
Que yo recuerde, era turno para él cuidar de la manada esa
noche"

"¡Lo sé!" gruñó, tratando de controlarse segundos después. "¡Pero


él también necesitaba dormir y el sueño le ganó! ¡No todo fue la
culpa de mi hermano!"

YoonGi sabía lo importante que era Jimin para Kim, tras ser
tigres de la misma manada, ambos se volvieron naturalmente
muy cercanos, aunque claro, ambos eran completamente
distintos. Kim era el serio y responsable... Jimin era el rebelde
que adoraba romper las reglas de la manada y el causante de
que Kim se disculpe con los demás por lo ruidoso que era su
hermano en las madrugadas cuando Taehyung no le dejaba irse
de paseo. Pero eran hermanos y a pesar de todo se querían,
Jimin era lo único que a Kim le quedaba de recuerdo sobre su
manada... y sí, su manada porque su padre al morir meses antes
le cedió el puesto líder al mayor de sus dos cachorros, y ese era
Kim Taehyung.

"Sabes que si nosotros llegamos a verlo te avisaremos


cuanto antes" YoonGi dijo
honestamente, "conociendo lo dependiente que es de ti y lo
rebelde que se porta. Posiblemente muera pronto por falta de
que le mantengas el culo sano"

"YoonGi..." Kim gruñó.

"Vamos Kim, sabes que Jimin no puede sostenerse solo si tú


no le ayudas, tal vez con estar prófugo entienda que la vida no
es un maldito chiste"

"Igual sigue siendo mi hermano y estoy preocupado, imbécil"


Kim dijo mirando un punto fijo seriamente. "Sólo espero que
esté bien"

Taehyung podía soportar unos días más, si no... tendría que


salir en busca de su rebelde hermano.
๑ : chapter ten
Aquella preciosa pantera con destellos azulados cuando la luz de
la brillante luna chocaba contra su divino pelaje, yacía
escabulléndose entre los árboles de la refrescante y silenciosa
noche, estrellas destellando como testigos de lo tan hermosa
criatura hacía entre los arbustos guiaron su camino a un destino
desconocido hasta por el más ruidoso grillo. Las cómodas
almohadillas rompían en silencio las pequeñas ramas al caminar,
sus peligrosos y retadores ojos felinos verdes como las hojas de
un árbol en primavera, o como una lima en su mejor punto de
madurez, mirando con cuidado de no ser pillado por algún
desconocido que le observase en completo anonimato. Tras él,
con pasos igual de silenciosos que el viento arrastrando hojas
secas, un precioso felino un poco más grande que la pantera, con
pelaje dorando, casi naranja con rayones perfectamente
proporcionados a su cuerpo felino y terminando el pelaje con
pequeños tonos blanquecinos. Un dominante y precioso tigre
luciendo peligroso bajo la luz de la luna, quién temía hasta del
felino con esa mirada azulada potente como el precioso y furioso
océano. Luciérnagas y grillos corrían escabulléndose de no ser
aplastados o ser blanco fácil de tan peligrosa criatura caminando
majestuosamente por el bosque.

En ese momento, ambos felinos intímidantes, habían huído un


par de horas de sus cálidos hogares para emprender una
aventura de la cual, Taehyung, el tigre, le hacía sentirse como un
pequeño cachorro travieso. Sí, patéticamente un cachorro.
De pronto, el guía de tal aventura, Min YoonGi, paró su
búsqueda, haciendo que el distraído tigre chocase contra la
retaguardia de la pantera.

En éste momento podría estar con la cabeza de popo durmiendo,


siento que nos hemos perdido, menudo idiota. Taehyung habló
mentalmente a la pantera.

Ésta sólo gruñó en respuesta, al parecer sin mucho de conversar.


Lucía concentrado agudizando su oído, hasta que,
completamente victorioso, se escondió entre los arbustos para
seguir algo que Kim desconocía hasta cierto punto.

¡Encontré el puto campamento de cazadores! La voz de la


pantera retumbó en la mente del tigre, quien rápidamente corrió
silenciosamente hasta la pantera escondida tras un gran tronco,
moviendo su cola como un minino atento y sus ojos en la fogata
no tan lejana.

Ambos observaron en silencio a los hombres cenar juntos en la


fogata, sin importar que el humo que desprendía el fuego
contaminase el aire puro que respiraban los animalillos del
bosque. Taehyung arrugó la nariz asqueado ante el humo, ambos
mininos escabullidos entre los arbustos observando con sigilo los
movimientos de los humanos, y fue ahí donde Taehyung agudizó
el oído para escuchar su conversación.

"El jefe dice que dará una buena cantidad de dinero si le


enviamos el equipaje hasta Seúl" uno de ellos comentó. "Sabes
que la piel de esos animales salvajes cuestan un ojo del rostro,
algún multimillonario desearía un lindo tapete de tal vez una
pantera o un tigre de esos que andan por aquí"

Taehyung gruñó.

"Lo sé, sin embargo, ¿crees que nos den algo por ese? Es que
está bastante delgado y... descuidado" otro de ellos comentó.

"Por ello, querido amigo..." el notorio líder de los cazadores se


puso de pie, terminando de beber de su botella de agua.
"Tenemos que salir a cazar mañana y buscar un animal que
pueda ser mejor que el que tenemos"

No me jodas. La voz de YoonGi retumbó en los pensamientos del


tigre. Tienen a alguien encerrado aquí.

Taehyung siguió escuchando, ignorando la furia mental de su


amigo.

"Por favor, amigo..." el cazador dijo con desgano. "¿Sabes la


cantidad de dinero que el jefe y nosotros obtendremos si
hallamos un híbrido? ¡Seremos unos malditos magnates por cazar
uno solo!"

"No sabemos si ese es uno, luce común y corriente" el hombre


dijo con desinterés.

Taehyung estuvo por oír al otro hombre que le daba la espalda


cuando escuchó pisadas de botas tras ellos. El tigre giró
rápidamente y se encontró con un cazador apuntándole
temerosamente con una escopeta.
YoonGi observó a Kim recostar sus orejas, mostrar sus poderosos
y afilados dientes en señal de amenaza.

"¡Encontré dos!" el cazador alertó a a sus compañeros. Habían


sido pillados husmeando en la cueva del lobo.

YoonGi como todo un felino indomable y sin reparo alguno,


rugió furioso lanzándose contra el cazador sorpresivamente,
haciéndole soltar la escopeta lejos. Kim tomó el arma entre sus
dientes y empezó su carrera lejos del lugar, YoonGi prontamente
se unió a él y corrieron lejos de los cazadores, sin darle tiempo a
los otros cazadores de quitar el seguro a sus armas. Pero
Taehyung tenía otro destino para la escopeta.

El río.

Ambos después de correr llegaron al río que los mantendría a


salvo de tales horribles seres humanos, el tigre lanzó la escopeta
al río y, de un brinco, cruzaron éste.

Jungkook... necesito a Jungkook. Taehyung pensó


apresuradamente mientras corría de vuelta a casa... en los brazos
de Jeon. YoonGi por su parte se escabulló en el árbol hueco que
era su nuevo hogar y observó al felino de pelaje dorado perderse
apresurado entre los arbustos. Taehyung tenía un enorme nudo
en su garganta, uno que quería ser liberado en el calor corporal
de ese chico de preguntas tontas, que acariciaba su cabello con
sus pequeñas manos con tanto cariño y dedicación. Kim
necesitaba a Jungkook. Porque ya su mente viajaba en lo peor de
sus pensamientos.
¿Y si Jimin...? Taehyung sollozó tras llegar a la puerta y
convertirse en humano, estaba agitado y su corazón dolía en
angustia y preocupación por saber la salud de su hermano. Sacó
las llaves que había colocado bajo el tapete de bienvenida e
ingresó a la casa.

"¿Taehyung?" aquella dulce y melodiosa voz provino de las


escaleras, Kim no respondió y cayó en el sofá.

Estaba desesperado, roto, enojado... un sinfín de emociones que


no sabía controlar en su momento, estando en su pequeño
remolino de sentimientos donde nadie podría sacarle de allí...
nadie excepto una persona.

"TaeTae, gatote..." Jungkook le atrajo a su cuerpo en un abrazo.


Un olor a vainilla y chocolate le dio la bienvenida al híbrido que
hace poco había ingresado al hogar. Sintió unas manos tibias
acariciar su cabello con sutileza. "¿Qué sucede, TaeTae?~"

Taehyung no era capaz de hablar y eso Jungkook lo entendió


cuando le vio esconderse en su cuello y abrazar su cintura como
si su vida dependiese de ello. Jungkook no entendía qué
sucedía... lo vio llegar a casa a las tres de la madrugada y su
respiración lucía entrecortada. Jungkook repartió besos por la
coronilla de su cabeza, diciéndole en voz baja que era el minino
más bonito del mundo y que no le gustaba verlo triste porque su
cabeza de popo dejaba de brillar cuando el gatote salvaje lucía
deprimido. Cegado por la dulzura y calidez de Jungkook,
Taehyung levantó el rostro para mirarlo.
Ojos negros brillando en potente duda sin resolver y labios
esponjosos pidiendo a gritos por ser mordisqueados y lamidos
por la lengua de Kim. Sus mejillas rogando por sus besos y su
nariz singular reclamando un beso esquimal con la suya.

"¿T-TaeTa-..." Jungkook calló cuando los labios de Taehyung se


estamparon con los suyos propios, moviéndose solitariamente en
busca de que su amante correspondiese a crear una suave danza
de lenguas y roces de labios tan suaves como el pétalo de una
flor. Jungkook se dejó llevar por la dulzura del momento, los
labios de Taehyung eran tan abrazadores y calmantes para su
preocupado corazón. Momentos antes, Jeon había despertado
por la necesidad de la naturaleza por ir al baño; sin embargo vio
el lado de su cama vacío y pensó que su lindo minino y sexy
chico había estado en la cocina como pensaba, ya que cada
noche siempre su hambriento estómago pedía comida. Pero su
corazón latió desesperado cuando al momento de salir de la
habitación no se encontrase con su gatote salvaje, cosa que lo
desesperó... hasta que llegó por la puerta completamente
desesperado.

"¿Ya me dirás qué sucede?" Jungkook lentamente cortó el beso


que ambos compartieron y disfrutaron.

Taehyung asintió y soltó un suspiro vacío.

"YoonGi me llevó al campamento de los cazadores..." el joven


rascó su cabeza en señal de estar nervioso. "Oí a los hombres
hablar de una criatura atrapada... y..."
"¿Y?" Jungkook besó la punta de su nariz para darle la confianza
de continuar.

Taehyung tragó el nudo de su garganta con dificultad y musitó


en tono bajo temiendo a que su voz se quebrase.

"T-tengo un hermano, cabeza de popó..."

Jungkook se atragantó con su propia saliva, esperándose


cualquier cosa menos esa noticia. ¡¿Había un gatote salvaje con la
misma sangre de su minino?! ¡Simplemente fantástico!

"¿Cabeza de popó?" Taehyung se entumeció cuando no


escuchaba respuesta alguna del lindo humano que le acunaba
entre sus cálidos brazos.

"¿Y dónde está él?" dijo suavemente, acariciando las hebras


rojizas.

"¿Asustado?"

"Sorprendido" admitió el castaño soltando una suave risilla.

Kim sintio su corazon y alma relajarse con la preciosa y suave risa


de su linda chico.

"Yo... quiero decir... nos perdimos la noche que un cazador me


hirió..." Taehyung susurró. "Jimin tomó otro camino y no lo volví a
ver..."

"Oh... TaeTae..." Jungkook besó su frente repetidas veces. "Él está


bien... debes pensar positivo"
"Hace un momento tenían atrapado a un híbrido, los escuché
hablar, pero... no quiero pensar que es mi hermano" Taehyung
sollozó roto. "N-no podría soportarlo si le sucede algo,
Jungkook..."

Jungkook sintió su corazón retumbar como las manecillas de un


ruidoso reloj torturando la paz de sus oídos, y es que el llanto de
Kim Taehyung era como el de un ángel el cual había perdido sus
preciosas alas.

Cabeza de popó odiaba ver triste a su gatote salvaje.

"Hey, Taehyung, cariño..." Jungkook tomó su rostro entre sus


manos nuevamente y depositó cortos y suaves besos en su
rostro. No hubo parte que Jungkook no haya besado, y Kim
agradecía que Jungkook haya estado dispuesto a consolarle en su
desahogo y penas. Pero... el híbrido debía buscar a su hermano, y
eso implicaba dejar solo a su pequeño cabeza de popó... cosa
que no le agradaba en absoluto.

Y nuevamente, Kim Taehyung estaba contra la espada y la pared


con decisiones bastantes difíciles.
๑ : chapter eleven
Habían pasado los días desde que Jungkook se había enterado
de la existencia de un hermano Kim, después no mencionaron
más del tema el resto de los días. Y es que el joven de cabellos
castaños estaba un poco incómodo, Taehyung no le dirigía
palabra a menos que Jungkook tomase la iniciativa, y claro,
Jungkook con tal de no molestar a su gatote no hablaba casi
nada.

"Ahm... ¿TaeTae?" preguntó Jeon con el rostro fijo en su plato.

Taehyung sólo murmuró un débil "mh", dándole señal a


Jungkook para que continúe hablando.

"Yo... vendré hasta en la madrugada, doblaré turno..." Jungkook


dijo bajo, enterrando el tenedor con nerviosismo sobre el trozo
de carne que había cortado segundos antes.

¿Por qué de pronto Jeon se sentía temeroso? Kim ha estado muy


distante desde que le contó sobre su hermano extraviado, y tenía
miedo de decir algo inadecuado para hacerle enojar y perderlo
para siempre.

"De acuerdo, cuídate mucho" soltó Taehyung evitando su mirada.

Jungkook sintió su corazón doler ante la voz plana de Kim, y sólo


atinó a mirar sus manos en su regazo.

"¿Estás bien, gatote?" Jungkook interrogó nuevamente.


El híbrido negó mientras terminaba su almuerzo en silencio.
Tiempo después llevó sus platos sucios al lavabo y se recostó en
el sofá sin decir más. Jungkook podía entender que Taehyung
estuviese así por su hermano, pero ¡evitándole no conseguía
nada! Se sentía tan débil de ser ignorado por el chico que le
robaba más que sólo mimos y palabras bonitas.

Terminando de almorzar, lavó sus platos sucios y subió a su


habitación para comenzar a vestirse, tal vez en el trabajo podría
distraerse de lo que sucedía con su gatote salvaje, sólo deseaba
poder estar como antes con él, porque Taehyung ahora parecía
un pedazo de hielo, sumergido en su propio mundo y
evadiéndole. Hora y media habían pasado y Jungkook estaba
acomodando su corbata roja, cuando escuchó una conocida voz
alarmada.

"¡Pastelito de miel! ¡¿p-por qué demonios tienes un tigre en


casa?! ¡No te acerques, bestia horrenda. Tengo un spray pimienta
y no dudaré en usarlo!" TaeYeon amenazó aterrada.

Jungkook bajó las escaleras corriendo sólo para ver a Taehyung


con las orejas abajo en modo agresivo con TaeYeon en un rincón
de la casa abrazando el spray como si de eso su vida dependiese.
La preciosa cola del tigre se movía con elegancia y peligro,
mientras un pequeño gruñido abandonaba su boca, listo para
rugír.

"¡TaeTae! ¡Deja a TaeYeon en paz!"


El tigre, oyendo la dulce voz del castaño, soltó un cansino
gruñido y se alejó perezosamente hasta su sofá de siempre,
recostándose lentamente, hasta perderse en sus pensamientos.

Jungkook le observó soltando un suspiro para cuando regresó su


vista a TaeYeon, ésta estaba asustada, abrazando su spray
pimienta con toda la fuerza del mundo.

"TaeYeon noona... tranquila, es inofen-..."

"¡Esa porquería iba a matarme!" la chica chilló aterrada.

Y Taehyung rugió con tanta fuerza ante la ofensa de la fémina, y


la mencionada junto a Jungkook dieron un pequeño salto en su
lugar.

"Es un poco gruñón, noona, le gusta asustar pero no es agresivo"


explicó el castaño acariciando los cabellos de la rubia para
relajarla.

"Cuando me contabas de que tenías un gatito gigante no


pensaba que lo dijeras literalmente ¡eres un loco desquiciado!"
gritó TaeYeon acomodando su bolso sin moverse de su lugar.
"¡Puede arrancarte un brazo!"

Jungkook sonrió negando mientras tomaba su maletín.

"TaeTae jamás haría algo así..." dijo Jeon dejando un ruidoso beso
de despedida en la cabeza del felino, al mismo tiempo que lo
abrazaba con dulzura. "Pórtate bien, gatote~"
Taehyung hizo vibrar su pecho satisfecho y feliz, dejó ir al joven
de cabellos castaños con la chica miedosa. TaeYeon caminaba
hacia la puerta tras Jungkook sin dejar de mirar al tigre, quien le
observaba con tanta pereza que se contagia.

"Gato estúpido...~" susurró TaeYeon frunciéndole el ceño al tigre.

Y éste enseñó sus afilados y enormes colmillos, recostando sus


orejas listo para atacar, consiguiendo el respeto inmediatamente
de TaeYeon que se refugió en la camioneta con tanta prisa.

Minutos después ya estaban en la carretera rumbo al trabajo, y


fue donde Jungkook recordó algo.

"Noona..."

"Dime, pastelito de miel" murmuró TaeYeon colocándose labial


rosa en sus delgados labios.

"¿Quién te ha traído hasta aquí?"

"Mi bello esposo, venía de pasada por aquí ya que hoy tiene el
día libre y me hizo el favor de traerme ¿por qué?"

"Oh, es que no te imagino caminando dos horas de Busan hasta


este feo bosque... y encima en tacones" dijo divertido el menor,
conduciendo con tranquilidad y precaución.

"Oh vamos, mis lindos pies no deben ser torturados de esa


forma" ríe levemente. "¡Antes de que se me olvide!"

Jungkook miró a la mujer unos cortos segundos. "¿Ah?"


"Baek y yo organizamos un día en la playa, él llevará a sus
amigos y no quiero estar sola ¿qué te parece si nos acompañas?"
sugirió TaeYeon recostándose en el asiento del auto.

Jungkook no acostumbraba visitar playas de Busan, no porque no


quisiera... era sólo que no sabía nadar, y eso era para él muy
vergonzoso.

"Noona... yo no sé nadar..." admitió sonrojándose rápidamente.

TaeYeon soltó un dulce enternecido "aaaw" que provocó que el


castaño tiñese sus mejillas de un intenso rosado.

"Entonces puedes decirle a tu novio que nos acompañe también"


dijo TaeYeon sonriente, "así podrías contemplarlo sin camisa y
con la ropa de baño pegándose a sus mus-

"¡Noona!" Jungkook acalló a la mujer avergonzado, provocando


las carcajadas de ésta por todo el interior del auto.

"Vamos, pastelito de miel, yo sé que quieres ver a tu chico así"

Jungkook jamás admitiría algo así, y menos con la que es casi su


mejor amiga. TaeYeon podría parecer un ángel a simple vista, una
chica que no rompe ni un sólo plato, pero sólo conocerla dos
minutos y ya te destruyó la casa entera con sus comentarios en
doble sentido. Además, Jungkook sintió su boca hecha agua de
sólo imaginar al híbrido con el traje de playa pegándose a sus
muslos, y su camisa pegándose a su cuerpo. "¡Ay, maldito Kim
Taehyung!" Pensó Jeon preguntándose porqué el hombre tenía
que estar tan apetecible ante sus ojos.
"Con que imaginándote a tu chico, Jungkookie travieso~" se
burló la fémina.

"¡Noona!"

"Entonces empujé a Namjoon de sus costillas y le hice tropezar


con la cara al suelo, fue un espectáculo impresionante"

"¿Por qué mierda no le cuentas al gato marica que te lancé una


piedra en la pata y por eso no puedes caminar bien, negro
imbécil?" Namjoon se defendió rudamente.

"Porque son falacias tuyas, un admirador más alimenta mi ego,


súbdito idiota" YoonGi dijo apoyando su tobillo sobre su rodilla, y
a la vez cruzando sus brazos.

Pero Taehyung no prestaba atención a las panteras que pelean


por saber quién era más rudo que el otro. Su mente viajaba a
esos esponjosos y dulces labios, acariciando los suyos con
timidez y esa linda nariz singular siendo besada por él,
seguidamente de esas mejillas sonrojadas que tanto adoraba
morder y besuquear a su gusto. Ojitos tiernos y brillantes, que se
transformaban en unas finas líneas al sonreír con pequeñas
arrugitas, cegándole con su belleza y dulzura. Jeon Jungkook era
la preciosa y perfecta definición de dulzura y maravilla.

"A que luce más afeminado con la cascabel" entre sus


pensamientos logró escuchar la voz algo ronca de YoonGi.
"Nah, los putos solecitos en el collar lo dejan más imbécil de lo
que es" le siguió Namjoon.

Taehyung molestó enseñó su azulada mirada a los dos híbridos,


callándoles en cuestión de segundos, y es que, las panteras
podrían ser muy intímidantes, pero en fuerza y liderazgo el tigre
era superior, eso provocaba a los otros dos sentirse amenazados,
Taehyung era de un carácter completamente plano y fuerte,
YoonGi se preguntaba cómo es que Jeon culón Jungkook -como
él suele llamarle a veces- soportaba tremenda bestia
malhumorada.

Jamás le diré a Kim que pienso que su chico está muy culón
porque me cortará las bolas. Pensó YoonGi recordando a cada
momento esa nota mental.

"¿Tienen noticias de los cazadores?" preguntó finalmente


Taehyung.

"Han estado luchando para encontrar nuestra manada, pero bajo


las raíces huecas de los árboles jamás lo harán, somos unos
genios" explicó Namjoon.

"Ya veo..." comentó sin más el tigre.

"Ayer YoonGi logró escuchar un rugido cansado" comentó


Namjoon.

Y eso llamó la atención del tigre. "¿Un rugido?"

"Afí ef, rayadito" el pelimenta volvía de la cocina con un racimo


de uvas en su mano y la boca llena de éstas. Taehyung no notó
en qué momento el delgado chico se escabulló en silencio hasta
la cocina de su linda cabeza de popó.

"Jungkook se enfadará conmigo por esto" masculló Taehyung al


ver el gran racimo de uvas en el regazo de YoonGi.

"Uh, fin fexo un mef..." dijo YoonGi restándole importancia.

"¡¡Trágate esas mierdas, maldito asqueroso inútil!!" Namjoon gritó


furioso pateando la rodilla del chico.

Taehyung se recostó en el sofá, tomando un portaretrato de la


mesilla de estar, contemplando las lindas facciones de la cabeza
de popo con suma delicadeza. Oficialmente el híbrido aceptaba
que su corazón era ahora propiedad de Jungkook, y estaba tan
perdidamente enamorado de él que con sólo de recordar su risa
ya se encontraba suspirando de amor, pero ¿por qué de tantas
personas tenía que enamorarse de él? El chico era terriblemente
molestoso en cuanto a preguntas se hablaba, era muy
berrinchudo y sobre todo, dolorosamente tierno.

Sí, dolorosamente, porque el corazón del tigre dolía de amor al


verle tan angelical y hermoso.

Namjoon y YoonGi podían ver los ojos enamorados de Taehyung,


y se alegraron de que por fin el malhumorado chico de cabellos
rojizos claros con mechas negras dejaría de ser tan tosco y rudo,
entregándole así a los terciopelados brazos del bonito y dulzón
amor.

"Uf, tigre, ese chico te trae muy mal" comentó finalmente YoonGi.
"¿Ah?" preguntó alejando sin ganas sus ojos de la foto para ver
los rostros de sus amigos.

"Luces patéticamente enamorado, ¿tan ridículamente adorable


es?" intervino Namjoon.

Taehyung suspiró. "Es un chico que te dan ganas de apretar sus


mejillas y dejar dulces besitos en su rostro..." comenzó simulando
con sus manos apretar las mejillas de su amor. "Y también es un
bebé que lo quieres apachurrar en tus brazos, mi ropa le queda
muy grande y es la persona más humilde, amorosa, bondadosa...
no lo sé, me siento ridículamente enamorado de él ¿se nota
mucho?"

Al terminar su discurso observó con ojos tímidos a los dos


híbridos y sus mejillas se tornaron de un color durazno intenso al
ver que éstos podrían tener sus mandíbulas en el suelo si es que
no estuviesen fijas en sus cráneos. Primeramente, Taehyung para
enamorarse era un caso realmente extraño, su padre siempre
luchó por conseguirle una pareja -puesto que no quería que
anduviese solo-, pero el terco híbrido no accedía y que ahora
sólo hable así de un chico que solamente ha estado dándole
cariño y apoyo, estaba bastante perdido.

"No, no se nota, cómo crees" murmuró con sarcasmo

YoonGi mirándole con ojos sorprendidos.

"Si no confiesas que estás enamorado de esa cosa castaña jamás


me doy cuenta, hermano" siguió Namjoon. 7
Taehyung cubrió su rostro con el cojín, sólo quería de vuelta a
Jungkook para pedirle disculpas por darle ese trato áspero y frio,
ahora entendía que su cabecita de popo no tenía la culpa de su
preocupación por Jimin, extrañaba sus besos y sus mimos, lo
extrañaba a él.
๑ : chapter twelve
Jungkook suspiró cansado bajando de su camioneta, el barro
creado por la corta lluvia manchó la suela de sus zapatos,
haciéndole caminar con sumo cuidado. De sus labios brotó un
bostezo y sus ojos pesaban a causa del sueño ganado durante
sus largas horas trabajando. Había visto a su asqueroso jefe,
quien sólo le dedicó una furiosa mirada mezclada con perversión,
Jungkook de sólo recordarlo le daba escalofríos por todo su
delgado cuerpo. Subió los peldaños de madera con cansancio y
limpió las sucias suelas con barro en el tapete de entrada, antes
de sacar sus llaves e introducirlas en el seguro de su puerta. Vaya
su sorpresa fue la que se encontró al entrar.

Sus cansados ojitos se abrieron como platos tras ver a un joven


pelimenta devorar las frutas de su cocina, un chico más alto y
moreno descansando en su sofá, y por supuesto, su gatote
salvaje bajando las escaleras con expresión aburrida.

"¡Cabeza de popó!" Taehyung le llamó emocionado mientras se


acercaba a él, con una preciosa sonrisa en su rostro que a
cualquier individuo enamoraría en tan sólo un segundo.

Jungkook cerró sus ojos y recargó su frente en su hombro


cuando los brazos del mayor enrollaban su cintura en un dulce
apapacho de bienvenida. Jungkook se encontraba bastante
agotado como para reclamar y enfurecerse por la no agradable
presencia de esos posibles felinos feos.
"TaeTae..." el castaño susurró luchando por mantener sus ojos
abiertos, "son las tres de la mañana... deberías estar
durmien-...do" bostezó debilitado. Dejando que el chico más alto
le cargue en sus brazos y le guiase a su habitación.

"Vamos a la cama, cabeza de popó" dijo dejando el maletín de


Jeon en el sofá para luego caminar a las escaleras.

"¡Rómpelo entero, rayado!" YoonGi gritó desde la cocina,


provocándole un avergonzado sonrojo a los dos individuos.

La risotada de Namjoon se oyó desde el sofá y Taehyung no tuvo


más opción que desaparecer por las escaleras con su lindo chico
en brazos.

"TaeTae..." llamó en un murmuro Jungkook, cansado mientras era


recostado en la cama.

"¿Mh?" preguntó el híbrido yendo al cuarto de baño para llenar


la bañera con agua tibia.

"¿Qué hacen ellos aquí?" inquirió, optando por sentarse sobre el


colchón mientras deshacía su corbata, puesto que sabía que al
estar recostado caería dormido sin siquiera obtener su ansiada
ducha.

"Me sentía aburrido, Jungkookie... lo siento si te enoja mucho..."


se disculpó el joven más alto saliendo del baño para acercarse a
Jeon y besar su frente. "Te extrañé mucho..." susurró ayudándole
a desabrochar su camisa. Jungkook acariciaba sus cabellos

esbozando una adorable y perezosa sonrisa. 1


"Gracias, cielo..." soltó dulcemente el castaño, caminando casi
somnoliento hasta el cuarto de baño,

"Te extrañé mucho más, gatote" 16

"Ve a la ducha, cabeza de popó. La bañera está lista con las


burbujas y el jabón de cuerpo con olor a vainilla" dice el chico de
cabellos rojizos con mechones negros, descalzando a Jungkook
para sacar las calcetas. "Después podrás dormir"

Jungkook asintió poniéndose de pie, para segundos después


besar la comisura de los labios contrarios.

"Gracias, cielo..." soltó dulcemente el castaño, caminando casi


somnoliento hasta el cuarto de baño, dejando a Taehyung
sonrojado.

Sí, la cabeza de popo me encanta mucho. Pensó soltando un


suspiro tras verle desaparecer por la puerta. Seguidamente fue
hasta su guardarropa sacando prendas cómodas para su chico,
preparó su cama, acolchando las sábanas y almohadas
perfectamente, asegurándose que toda la cama estuviese fresca
para que su pequeño cabeza de popo pudiese descansar
cómodamente. Las últimas noches donde se escabullía para
dormir con él, Taehyung notó que Jungkook siempre dejaba la
cortina de su ventana extendida excepto en la esquina, donde la
débil luz de la luna atravesaba su ventana para iluminar
pocamente su habitación. Jungkook temía a la oscuridad, y
odiaba dormir con las luces de la recámara encendidas puesto
que eran fuertes y no lograba atrapar su sueño; en cambio la
luna relajaba sus párpados y le hacían perderse en su mundo de
sueños en menos de un minuto por lo ligera que era.

Taehyung escuchó la televisión de la planta baja encenderse, el


volumen era un poco fuerte por lo que cerró la puerta para
corroborar que Jungkook no tuviese molestia en ello. Después de
eso, Kim salió de la habitación en busca de un café ligero para su
chico, bajando las escaleras apresurado por mimar a Jungkook
después de un largo día de trabajo. YoonGi y Namjoon le
miraban extrañados tras ver la prisa del joven al poner la cafetera
y tomar unos panecillos en un plato. Si Taehyung no supiese que
lo que hacía era por amor al castaño, posiblemente anduviese
sintiéndose raro al estar tan atento con Jeon. La cafetería anunció
que estaba listo y con todo preparado regresó con su cabecita de
popo, abriendo la puerta de la habitación para encontrarse con la
adorable imagen de su pequeño luchar por colocarse la camiseta.

"¿Tae?" Jungkook preguntó atorándose con la prenda en su


cabeza. "Ayúdame con esta cosa, por favor"

Taehyung rio suavemente y dejó el café con los panecillos en la


mesita de noche, acercándose a Jungkook para ponerle bien su
pijama. El castaño rio cerrando sus ojitos cansado, abrazándose al
cuerpo del híbrido para respirar su aroma.

"He traído un café con panes, de seguro no has comido nada en


la noche" Taehyung sonrió besando sus labios cortamentente.
"Come y luego podrás dormir, cabeza de popó"

"Gracias, TaeTae" Jungkook besó su frente y tomó la taza con


café, Taehyung se sentó en la orilla de su cama y miró a su
pequeño cabeza de popó comer con agotamiento. Después, miró
de reojo el reloj colgado en su pared.

3:40 AM.

"Jungkookie, ya es demasiado tarde" Taehyung acarició su


espalda.

Jungkook estaba terminando lo último de su café y cuando por


fin dejó la taza y el plato vacío asintió, caminando al cuarto de
baño para cepillar sus dientes.

"Lo sé"

"¿No tienes trabajo?" interrogó observándole.

Jungkook hizo un ruido en negación ya que no podía hablar


gracias al horrible sabor de pasta dental y Taehyung suspiró con
una tonta sonrisa en su rostro.

Finalmente Jungkook salió y corrió a sus brazos, cerrando sus


ojos y dejando recostarse en la cama que el tigre preparó para él.
Taehyung era muy atento con él, eso le provocaba un gran
cosquilleo en su estómago y la sonrisa perezosa en sus labios lo
delataba en demasía.

"Muy bien cariño, ya puedes descansar tranquilamente" Kim besó


su frente cubriéndole bien con las sábanas.

"Duerme conmigo..." pidió estirando sus brazos para recibirle.

"Pero los otros están aba-"


"No importa, si son de tu confianza pueden quedarse. Ven ahora"
puchereó el menor derritiendo el corazón de Kim. "Duerme
conmigo"

Taehyung suspiró rendido y se trepó en la cama, apagando las


luces para luego abrazar el cuerpo de su cabeza de popó,
hundiendo el rostro en su cabello húmedo con olor a vainilla.

"Descansa, Jungkookie" dijo el pelirrojo, depositando un pequeño


beso en su nuca.

"Descansa igual tú, TaeTae" respondió el castaño apegándose


más al contrario, disfrutando de su calor corporal casi arrullador
hasta perderse en el mundo de los sueños.

Cosa que Kim hizo también felizmente, estando con su pequeño


chico entre sus brazos y su corazón gritando a los cuatro vientos
lo perdidamente enamorado que se encontraba de él.


๑ : chapter thirteen
El cantar de las avecillas y la molesta luz del sol entrar por la
ventana hasta chocar con su rostro, hizo despertar a Jeon
lentamente, no sabía qué hora era, pero era temprano, eso era
seguro; sin embargo, se giró para apoyar su mejilla en el pecho
del híbrido dormido a su lado, sus ojitos se cerraron nuevamente
tratando de recuperar el sueño pero no conseguía perderse del
todo. Odiaba despertar tan temprano y que al tratar de volver a
descansar, no lo consiguiera gracias al estúpido sol.

En ese momento, Jungkook alzó un poco su rostro para mirar al


dueño de ese pecho amplio y cómodo en el que su mejilla
descansaba dulcemente. Cabellos rojizos claros con mechones
negros contrastando su precioso color, labios notoriamente
dulces y levemente separados al dormir y su hermosa nariz.
Jungkook veía en Kim la definición correcta de la palabra
perfección, y se sentía bastante honrado poder contemplar el
pedazo de arte que dormitaba en su cama.

"Buenos días, mi gatote...~" susurró dejando un beso en su


impecable frente antes de levantarse de la cama dispuesto a
preparar un rico desayuno para ambos.

Después de darse una merecida ducha mañanera y cepillar sus


perlados dientes, Jungkook salió de la habitación con una camisa
del híbrido y su pantalón pijama, normalmente, ponía excusa que
era más cómodo portar su ropa cuando la verdadera razón por la
que lo hacía era porque adoraba el aroma del más alto
impregnado en su frente y en cierta parte se sentía inseguro. Con
pantuflas de gatitos cubriendo sus fríos pies gracias a la brisa de
la mañana, Jeon comenzó a bajar las escaleras mientras soltaba
un ligero bostezo silencioso, a su vez que restregaba sus ojitos
con sus puños, debía estar en la cama en ese momento, junto a
Kim, pero sentía la enorme necesidad de hacerle despertar de
buena manera, por lo que empezó a cocinar apenas estuvo
dentro de la cocina.

Olor a huevos refritos, con salchichas fritas y mucho tocino se


impregnaba por toda la cabaña donde el castaño habitaba,
agregándole tostadas recién calientitas con mantequilla
embarrada en ellas y preparando jugo de naranja en un jarrón, a
Jungkook se le daba demasiado bien la cocina, y él lo sabía, pero
al momento que hubo silencio mientras ponía todo en una
charola, escuchó un delicado ronquido proveniente de la sala.

¿Huh? Se preguntó mentalmente Jungkook, y es que nunca había


escuchado a su lindo minino bajar a continuar durmiendo en su
sofá, con su corazón en sus manitos, asomó su cabeza por el
umbral de la puerta de la cocina para mirar en dirección a la sala,
pensando que su sorpresa ya era descubierta por Kim.

Allí yacían los otros dos gatotes de la noche pasada, como peso
muerto sobre su sofá. Jungkook reconoció al gatote de la
carretera con medio cuerpo en el suelo alfombrado y el resto en
el sofá, su compañero, estaba tranquilamente dormido en el otro
sillón, con la boca levemente abierta y roncando a más no poder.

Gatotes feos. Pensó Jungkook frunciendo su ceño mientras


inflaba sus mejillas y regresaba a la cocina a terminar el desayuno
para él y su lindo chico. Tan concentrado en lo suyo, los minutos
pasaron y nunca se dio cuenta que uno de los grandes felinos
había despertado y estaba en su forma felina en el umbral de la
puerta.

"A TaeTae le va a encant-... ¡Ah!" Jungkook chilló soltando uno de


los panecillos con crema de maní cuando vio a YoonGi mirándole
fijamente con sus preciosos y brillantes ojos verdes como el vivo
césped de primavera.

Jeon llevó una de sus manitos al área de su asustadizo corazón,


mientras miraba al felino mover su cola peligrosamente. Su
precioso pelaje negro podía perderse en la leve oscuridad del
interior de su hogar; no obstante sus brillantes ojos verdes
delataban a la pantera.

"¡¿Podrías dejar de mirarme e irte de mi cocina?!" soltó de


repente el menor con las piernas temblorosas.

YoonGi se convirtió en su forma humana, resaltando su cremosa


piel blanquecina y adoptar su mirada seria.

"Eres la cosa marrón más asustadiza que he visto en mi inmortal


vida" murmuró el pelimenta con su voz ronca, delatándole que
recién despertaba.

"¿M-marrón?" Jungkook retrocedió cuando el híbrido se acercaba


a él lentamente, y chocaba su espalda baja en la mesada con sus
manitos en su pecho y expresión asustada.
"Sí, marrón" YoonGi parecía un peligroso asesino en ese instante,
sus ojos estaban matando del miedo al menor y lo único que
deseaba éste era que su gatote alejase a ese estúpido de su
espacio personal.

"A-aléjate" Jungkook pidió en un erróneo intento de no quebrar


su voz cuando el felino estaba demasiado cerca de él.

"Me voy a alejar cuando hagas a un lado tu redondo culo para


que pueda tomar las uvas del frutero, cosa marrón" YoonGi dijo
con un tono burlón en su voz.

Jungkook reaccionó y rápidamente le cedió el paso a YoonGi


para que pudiese respirar profundamente, cayendo su mirada en
el otro híbrido comiendo su desayuno.

El desayuno que preparó para su gatote salvaje.

Jungkook infló las mejillas y soltó un pequeño gruñido, estaba


furioso, claro que lo estaba, ¡no podían ellos adueñarse de su
comida! ¡y menos la que había preparado con tanto esfuerzo
para Taehyung!

Están en problemas, gatos idiotas. Pensó Jungkook tomando


valor de atreverse a enfrentar a los dos chicos.

"¡Los dos, lárguense de mi cocina inmediatamente!" Jungkook


empujó a YoonGi bruscamente fuera de la cocina junto a
Namjoon. "¡Son unos idiotas!"

Namjoon soltó las tostadas con mantequilla cuando Jungkook lo


tomaba del cuello de su camisa y le levantaba bruscamente,
dándole una patada en su espalda baja fuertemente. Jungkook
estaba rojo del coraje, y es que los dos felinos se sorprendieron
cuando notaron que bajo esa capa de mirada tierna había una
completa fiera que en ese momento lo estaba dominando.

"¡Pero es sólo comida!" Kim se quejó.

"¡Es el desayuno que le había preparado a TaeTae y te lo comiste,


poste de dos metros!" soltó un sollozo de la frustración que
sentía en ese momento.

YoonGi estuvo a punto de responder cuando la presencia de


Taehyung acompañó la de los presentes en la planta baja.

La azulada y brillante mirada de Kim se fijó peligrosamente en


YoonGi para arrastrarla a Namjoon. Sus cabellos estaban
revueltos y la única prenda que portaba era su pantalón de
pijama.

Y por si se lo preguntan... sí, estaba demasiado furioso.

"Estás de nuestro lado ¿verdad rayadito?" preguntó


descaradamente YoonGi. "¡No nos quiso compartir de su
comida!"

Jungkook estaba en la cocina sollozando al ver que lo único que


yacía en la charola era una pequeña porción de huevo refrito y
dos tostadas mordidas, el jugo de naranja un poco más abajo de
la mitad y migajas de pan con crema de maní. Sus ojos se
cristalizaron y no sabía si era de enojo o de sentirse un fracaso.
¿Ahora qué le daré a mi TaeTae? Se cuestionó Jungkook
mentalmente, definitivamente debió sacar a esos idiotas de su
casa la noche pasada. ¡Eran unos completos atrevidos! Deseaba
extrangularlos y vender su pelaje por arruinar la sorpresa
mañanera que tenía para Taehyung.

Y sobre los tres felinos, podía decirse que Namjoon y YoonGi se


mantenían en silencio ante la mirada de Kim.

"Si mi cabeza de popó está llorando por su asquerosa culpa,


sacaré sus horrendos culos de la casa a patadas" advirtió
Taehyung caminando hasta la cocina enojado, no podía creer que
ni estando su pequeño castaño no puedan comportarse. ¡Con su
niño no se iban a meter! ¡Por supuesto que no!

Namjoon tragó saliva y YoonGi se atragantó con las uvas, entre


los tres híbridos, sabía que el más fuerte era Taehyung, y de sólo
imaginarse una patada de él en sus traseros les dolía como el
mismo infierno.

"Ya valímos mierda" Namjoon murmuró temeroso, sabiendo las


horrendas consecuencias que traerían el haberse comido el
desayuno.

"Habla por ti, negro, quiero mantener mi imagen intacta" YoonGi


dijo terminando sus uvas cuando escucharon un gruñido bastante
fuerte desde la cocina, haciéndole abrir sus gatunos ojos como
platos. "Me largo de aquí, ya buscarás cómo explicarle a SeokJin
que Kim literalmente te rompió el culo, mi querido súbdito"
YoonGi huyó hacia la puerta corriendo, siendo seguido por
Namjoon cuando el furioso tigre salía de la cocina en su
dirección.

Jungkook sólo logró relajarse cuando Taehyung le dijo que


subiese a la habitación. Así lo hizo, sus manitos temblaban al
sentirse un completo fracaso de tratar de despertar a Taehyung
felizmente cuando los otros idiotas habían arruinado su plan.
Lanzándose a su cama y escabulléndose en las mantas hasta
hacerse una bola, dejó sus lágrimas salir, tal vez no debía llorar
por aquello pero se le hacía injusto que todo su esfuerzo haya
sido lanzado a la mismísima mierda.

"¿Cariño?" la voz suave de Taehyung resonó en toda la


habitación.

Jungkook no se movió en lo absoluto, no quería que Kim le


mirase llorar por algo tonto.

"Cabeza de popó..." la cama a su lado se hundió y lentamente


Kim comenzó a quitar la enorme bola de mantas donde
Jungkook se había escondido. "Mírame, bonito"

Jungkook fijó su mirada en él y para su sorpresa observó la


preciosa sonrisa de Kim asomarse por sus labiales.

"Qué lindo eres llorando, pero no lo hagas más" Taehyung


murmuró dejando ruidosos besos en sus mofletes empapados,
atrayéndole a su cuerpo para luego cubrirlo con sus brazos. "No
llores más, Jungkookie"
Jungkook dejó que el pelirrojo lo recostase en su pecho y soltó
un sollozo. "Pero yo q-quería..."

"Shh..." le calló Taehyung acariciando su espalda. "El mejor


desayuno que podría haber recibido eran besitos tuyos, y que
hayas pensado en mí fue tan lindo, ¿sabes?" dijo el híbrido
besando la coronilla de su cabeza. "Me disculpo por haber
metido a esos imbéciles a tu casa, Jungkookie" murmuró
adoptando un ligero rubor color durazno en sus pómulos a causa
de la vergüenza.

Jungkook hubiese estado concentrado en el tema sino fuese por


el curioso color durazno de Kim.

"TaeTae, ¿acaso estás avergonzado?" inquirió Jungkook sorbiendo


por su nariz, mirando con suma curiosidad al mayor.

"Me estoy disculpando y tú te fijas en otra cosa" el híbrido dijo


molesto. "Y no sé de qué me estás hablando"

Jungkook soltó una pequeña risilla.

"¡Mi gatote está avergonzado!" chilló abrazándose a su cuello,


besando por todo su rostro. "¡Eres tan adorable!"

Taehyung iba a protestar pero no lo hizo debido a la suavidad de


sus labios sobre su piel, una sensación tan bella como dulce.

"Me enfadaré contigo, cariño" amenazó Kim.

"Eres tan tierno~" el castaño suspiró completamente enternecido.

21
Taehyung bufó cambiando de posiciones en la cama, quedando
Jungkook debajo de su cuerpo mientras sus piernas separadas le
daban un cómodo lugar.

"No soy tierno" frunció los labios disgustado. "Puedo comerte si


continúas" Jungkook pinchó sus mejillas y sonrió.

"Eres adorable~"

Taehyung empezó a dejar besos por su mandíbula,


completamente cegado por el olor a jabón de vainilla
impregnado en el cuerpo de la cabeza de popo. Jungkook por su
parte jugueteó con los rojizos cabellos de Kim, permitiendo que
sus besos bajen a su cuello, donde ahí soltó un pequeño suspiro.
Cada movimiento ambos lo sentían como una amorosa caricia, y
es que Jeon se sentía bastante protegido con el cuerpo más
grande cubriendo el suyo, tanto que sus pequeñas manos se
deslizaron hasta su ancha espalda.

"Mhm..." Taehyung roncamente soltó suspiros cuando absorbía la


dulce piel del cuello y hombro de Jungkook para dejar marcas.
Miró la camisa suya en el cuerpo de Jungkook descubrir sus
clavículas y una pequeña porción de su pecho, el castaño estaba
sonrojado, pero disfrutaba aquel especial momento con su chico,
tan puro y amoroso. Jungkook se había sometido a las caricias
lentas y suaves de un híbrido.

"Hermoso" Taehyung contempló besando cortamentente aquellos


gruesos y esponjosos labios que tanto lo volvían loco.
Jungkook soltó un pequeño gemido cuando la pelvis de
Taehyung rozó la suya.

"T-TaeTae..." el menor cerró sus ojos cuando las manos de Kim


acariciaban su pequeña cintura bajo la enorme prenda que
portaba.

"¿Me detengo?" inquirió Taehyung fijando su mirada en


Jungkook.

Su intención no era reclamarlo como suyo, no por ahora; sin


embargo no podía no sentirse conmovido y maravillado con los
pequeños gemidos que Jungkook soltaba cuando sus largas
manos tocaban cada porción de piel bajo la delgada camisa.

"Y-yo... creo que..." Jungkook suspiró abrazándose a sí mismo.


"Esperémos un poco más, por favor"

Taehyung estaba completamente enternecido por la timidez de


Jungkook, trasmitiéndole sus sentimientos a través de sus orbes
oscuros. Asintió alejando sus manos de la camisa y lo abrazó con
tanto amor, besando sus labios repetidas veces.

"De acuerdo, bebé" respondió dulcemente Kim, escuchando un


suspiro de alivio por parte de Jungkook.

"¿No estás enfadado conmigo?" preguntó Jungkook con temor,


no quería arruinar los deseos de su chico, pero es que, tenía
miedo, primeramente porque quería que fuese un momento
bastante especial para ellos.
"¿Por qué debería de estarlo, cabeza de popó?" el mayor besó su
rostro con suaves y tranquilizadores besos. "¿No te sientes
seguro, Jungkookie? Es lo de menos, prefiero escuchar tus
absurdas preguntas a que me saques de tu vida para siempre por
excederme"

"¡Oye, deja mi curiosidad en paz, soy una persona sedienta de


información!" Jungkook bufó.

"Por supuesto" Taehyung lanzó las mantas encima de ambos para


hacerse bola y perderse en la oscuridad de estas. "Mejor
descansemos un poquito más, cariño, yo soy un gatote en
desarrollo y necesito descansar"

Jungkook rio dulcemente y acarició sus cabellos cuando Kim


recostó su mejilla en su pecho.

"Por fin aceptas que eres un gatote"

"Soy sólo tu gatote" Taehyung murmuró perezosamente,


cerrando sus ojos lentamente.

Jungkook se sonrojó fuertemente y dejó un dulce beso sobre sus


cabellos, escuchando un ronroneo por parte de su minino lindo.

"¿Grr?" preguntó Jungkook adorablemente ante los lindos


sonidos que soltaba su novio.

"Grr" Taehyung respondió somnoliento, para segundos después


perderse en su mundo de sueños.
๑ : chapter fourteen
Habían pasado los días desde el incidente del desayuno con
Jungkook y ahora parecía ese tema estar en el olvido, ambos se
encontraban en el césped recostados mientras miraban al cielo y
los frondosos árboles sobre ellos, el cantar de las aves junto al
viento levantando las hojas secas dejaban una situación un poco
relajante. Taehyung parecía demasiado cómodo en el pecho de
Jungkook y el castaño apoyó su mentón en su coronilla.

"Podría dormirme ahora mismo estando entre tus brazos, cabeza


de popó" Taehyung murmuró roncamente, relamiendo sus labios
resecos.

"Tú donde sea te quedas dormido, TaeTae. Eres un perezoso" Kim


sonrió adormilado cuando la risita dulzona de Jungkook llenó sus
oídos.

Su risa era el mejor cantar que el de las aves, saber que esa
contagiosa melodía alteraba su corazón dejaba a Taehyung en un
estado crítico; no obstante la relajante tarde pronto les haría
correr hacia la cabaña, puesto que pequeñas gotas heladas de la
prometedora lluvia comenzaron a empapar los rostros de los dos
melosos jóvenes.

"¡No puede ser!" Jungkook chilló levantándose junto a Taehyung,


corriendo en dirección a su hogar. Bueno, prácticamente la madre
naturaleza los estaba echando del aire fresco y eso al híbrido le
enfadaba.
Taehyung se lanzó en el sofá cómodamente cuando la lluvia se
intensificó de poco en poco, volviéndose por fuera de color
grisáceo debido a las fuertes gotas caer a montones y el aire frío
congelando sus huesos. Jungkook había ido por una manta, tal
vez si pasaba el resto de la tarde junto a Taehyung en el sofá se
sentiría similar la tranquilidad. Su corazón latía felizmente, ¿por
qué? Jungkook sabía que la razón era el gruñón tigre en el sofá,
su preciosa y blanquecina sonrisa le hacía perderse tan
fuertemente en sus pensamientos, pero, ¿por qué de todos los
chicos existentes en el mundo Kim Taehyung tuvo que ser el que
haga dueño de sus sentimientos? Aquel gatote salvaje llegó tan
peligrosamente al corazón de Jungkook para gobernar en él y
parecía que no iba a irse nunca de éste. Jeon de sólo recordar
sus besos, sus caricias, su mirada, le hacía perder los estribos,
queriendo gritar a los cuatro vientos que su dueño era nada más
y nada menos que Kim Taehyung.

"¿TaeTae?" preguntó una vez estuvo de vuelta, la cabellera rojiza


de Kim se asomó a su campo de visión y seguidamente sus ojos
penetrantes se fijaron en su pequeño cabeza de popó.

"¿Mh?~" Taehyung bajó sigilosamente la mirada por el cuerpo de


Jungkook, como todo un felino al acecho y sonrió lentamente al
ver la manta en sus manitos. "Ven aquí, bebé"

Jungkook prácticamente corrió a sus brazos, recostándose en su


pecho mientras se cubría con la enorme manta. Unos par de
besos se esparcieron por sus preciosas mejillas, junto a caricias en
su espalda y ronroneos satisfechos por parte del híbrido.
"¿Estás cómodo, cabeza de popó?" inquirió Taehyung en un dulce
susurro, haciendo sentir al menor completamente protegido entre
sus brazos.

"Ujum" Jungkook cerró sus ojos dispuesto a quedarse dormido


en aquella tarde con una relajante lluvia estremeciendo sus
signos auditivos y un chico hermoso dándole besos en su
coronilla. Simplemente delicioso.

Taehyung se dedicó a observar a su niño dormir, tan precioso


como delicado, pero a su vez fuerte y valiente, Jungkook parecía
estar sediento de amor y cariño. Kim al principio pensaba que
nunca podría ablandar su corazón con él, sin embargo Jungkook
inconscientemente lo logró. Logró adueñarse de sus sentimientos
y suspiros, su natural ternura, endulzó al híbrido, haciéndole
saber que su verdadero amor era absolutamente Jeon Jungkook,
el chico de sonrisa de conejo y con ese auténtico chocolate en su
cabeza, Jungkook era su alma gemela, lo sentía... Taehyung lo
sabía.

Y su fiera despertó para proteger a su pareja.

El lado sobreprotector de Kim salió a flote desde el momento


que vio a Jungkook con aquellos arañazos en su precioso y
sensible cuello, heridas que sólo fueron sanadas con besos y
marcas de Kim. Porque ellos se complementaban, Taehyung era
el bálsamo de Jeon Jungkook.

"Kim..." Jungkook susurró entre sueños, atrapando la atención del


nombrado y protagonista de sus sueños. "Te adoro..."
Un fuerte rubor color durazno se adueñó de Taehyung, sus
mejillas notoriamente teñidas dejaban un suave y encantador
aspecto a la persona de Kim, la risa tímida no tardó en hacer acto
de presencia y jugó con sus propios cabellos.

"Te adoro más, Jungkookie..." respondió con el mismo tono dulce,


dejando un cálido beso en la frente de su pequeño cabeza de
popo.

Y Kim durmió, durmió sabiendo que alguien más lo adoraba a


pesar de sus defectos.

La lluvia continuaba, y a pesar de que las nubes eran dueñas del


cielo, no fue impedimento para hacerle saber al mundo que la
luna estaba brillando por sobre ellas. Taehyung protegía entre sus
brazos a Jungkook mientras dormían en la oscuridad de su hogar,
un momento tan acogedor que cualquiera querría estar en el
lugar junto a ellos. Sin embargo, nada dura para siempre.

Un fuerte ruido se escuchó fuera del hogar, uno lo


suficientemente fuerte para hacerse notar entre todo el ruido de
las hojas de los árboles chocar y el furioso caer de las gotas de
lluvia contra el suelo. Taehyung rápidamente abrió los ojos y
levantó la cabeza en dirección a la puerta, todo estaba oscuro y
su pequeño dormilón no había dado señales de vida desde que
se acomodó entre sus brazos. Creyendo que sólo era un sueño o
alguna alucinación, volvió a acomodar su mentón en la coronilla
de Jungkook, no sin ante dejar un casto beso en sus labios.
"Cariño~" murmuró dulcemente, intentando captar la adormilada
atención de Jeon. "Despier-..."

Otro rugido se oyó fuera del hogar y, seguidamente, una voz


desesperada.

"¡Taehyung, maldita sea, abre la puta puerta!" la conocida voz de


YoonGi se hizo notar entre la lluvia.

Jungkook despertó cuando Kim salió disparado fuera del sofá,


corriendo hasta la puerta, abriendo después la misma. YoonGi
estaba con sus cabellos de color menta pegados a su frente, sus
ojos brillaban fuertemente en un verde furioso, pero en ellos se
reflejaba la desesperación. La necesidad.

"¡¿Qué sucede?!" Taehyung habló con preocupación en su voz,


notando la mirada de YoonGi, deseando decirle algo con ella.
"¡¿Le ha pasado algo a tu manada?!"

YoonGi negó rápidamente, su pecho subía y bajaba


desesperadamente y su respiración estaba irregular. La pantera
luchó por tragar el fuente nudo en su garganta.

"¿Estás bien, YoonGi?" la somnolienta y dulce voz de Jungkook se


escuchó detrás de la espalda de Taehyung. Lucía igual de
preocupado y aunque haya tenido malentendidos anteriormente
con la pantera, su bondadoso corazón se hacía líder de las
situaciones con aquella, queriendo ayudar a sanar el posible dolor
que sentía los ojos ajenos.
YoonGi tosió debido al frío y Kim tomó su muñeca, intentando
arrastrarlo al interior de la cabaña para protegerlo del horrendo
frío, pero el pelimenta se zafó de su agarre rápidamente.

"¡¿Qué mierda te pasa, Min?!" Taehyung explotó ansioso,


desesperándose por la lentitud de su amigo. "¡¡Habla ya!!"

Y aunque Min no tuviese las palabras para hablar, no le quedó


opción que decir todo entre lágrimas camuflajeándose entre las
gotas de lluvia.

"Jimin..."

La respiración de Taehyung se detuvo, la expresión de su rostro


desapareció y sus ojos se cristalizaron.

"¡¿Dónde está?!" habló por fin Taehyung. "¡Dime dónde está mi


hermano, YoonGi!"

YoonGi tragó grueso.

"Está en una jaula en el terreno donde se encuentran acampando


los cazadores..." dijo sintiendo ese horrible nudo en su garganta.
"Oí a los cazadores decir que Jimin está muriéndose en la jaula.
Debemos hacer algo, Kim, pero el lugar está infestado de esos
hombres y no podemos salvarlo"

Taehyung inconscientemente dejó caer las lágrimas por sus


mejillas, sus ojos brillaban en ese precioso azul profundo, la furia
e impotencia se había adueñado de él. Pero estaba después
Jungkook, personaje el cual Kim no quería dejar solo sabiendo
que podría sucederle algo.
"Ve"

Kim giró al escuchar la voz de su pequeño, tan baja y


preocupada. Jungkook aferraba sus manitos en la tela de su
camisa, y es que cuando aquellos asesinos ojos se fijaron en su
pequeño ser, se sintió intimidado y diminuto.

"¿Qué?" soltó Kim.

YoonGi tragó grueso.

"Ve ahora por tu hermano. Salva a tu hermano, gatote" repitió


fijando sus ojos en Kim. "Él te necesita ahora mismo y si no te
apresuras... no podrá salir bien"

Taehyung vio el miedo en los ojos de Jungkook, pero nunca lo


mencionó, estaba tratando de ser valiente, pensando una vez más
por los demás que por él.

"¿Estás segu-..."

"Yo no soy más importante, Taehyung" el híbrido se aterró


cuando Jeon habló por su nombre y no por el apodo que
siempre le decía. "Tu hermano lleva tu sangre, y tú deber es ir
por él"

Taehyung miró a YoonGi, quien se encontraba mirando hacia los


frondosos árboles.

"No te preocupes por mí, TaeTae" susurró Jungkook en su oído.


"Estaré bien, así que cuida de ti y de Jimin"
Sin más, cerró la puerta, dejando a Taehyung afuera junto a
YoonGi, el pequeño castaño estaba ahogando el enorme sollozo

de la preocupación, y finalmente... 14

Se soltó a llorar cuando las pisadas de Taehyung y YoonGi se


alejaron de su cabaña, con el corazón en sus manos deseando
por el bienestar de su gatote salvaje.
๑ : chapter fifteen
La lluvia fuerte no fue una excusa, ni mucho menos el horrendo
barro manchando sus grandes patas, haciéndole resbalar y caer
hasta ensuciarse. Taehyung jadeaba mientras corría en busca de
hermano, sus ojos tan profundos y furiosos del color azul intenso
que adoptaba el mar al atardecer o en días nublados, con el
notorio y triste brillo de preocupación delatando al tigre. Atrás de
él, corría la silenciosa pantera, tratando de detenerlo, porque Kim
podía estar tan cegado de la furia y el miedo que no notaría el
campamento de los cazadores cerca.

¡Taehyung, jodida sea tu madre, detente de una puta vez! YoonGi


gritó jadeante a través de su mente.

Mi hermano me necesita. Kim respondió rápidamente, su corazón


desprotegido latía tan fuerte, temeroso por lo que los ojos ojos
azules del tigre pudieran apreciar al llegar a la jodida celda
donde se encontraba su hermano menor Jimin. Debía salvarlo,
pedirle perdón por haberle perdido de su campo visual, y joder,
adorar al segundo y último ejemplar de los tigres híbridos con la
potencia de su corazón.

El oído agudo del híbrido captó sonidos que no eran las pisadas
de ellos sobre el barro y ramas, parando furiosamente sobre sus
cuatro y fuertes patas, la pantera, y un poco más pequeña y
delgada, con su pelaje fino y brillante, se detuvo a su lado,
ambos mirando con atención al maldito campamento sin
actividad.
¿Dónde está mi hermano? Taehyung se apresuró a preguntar,
sacando sus garras silenciosamente listo para desgarrar piel
humana si encontraba a su pequeño hermanito herido o peor
aún... sin vida.

YoonGi ladeó su cabeza, yéndose entre los árboles tan


sigilosamente, era impresionante la habilidad de aquel felino
majestuoso por tener unas almohadillas tan silenciosas como la
soledad misma, pero Kim no se fijaría en cuan magnífico era la
pantera cuando su hermano estaba entre la vida y la muerte en
ese mismo instante; pensar en lo último lastimaba su corazón
sollozante de dolor y sufrimiento.

Él te necesita.

La vocecita dulce de Jungkook apareció como relámpago en sus


pensamientos, haciendo que el gatote se sintiera débil. Había
salido disparado de su hogar apenas Jeon le ordenó irse para
salvar a su hermano, pero lamentablemente, ahora sentía sus
fuerzas disminuir.

Yo no soy más importante que él

Nuevamente aquella melodía hizo eco en su mente, haciendo


gruñir al felino. ¡¿Cómo se atrevió a decir aquello? ¡Ambos eran
igual de importantes en su apestosa vida! Jimin era su hermano
menor, su mimado y malcriado cachorro, su compañero de
aventuras y travesuras. Mientras que Jungkook... él era su
pequeño bebé, su preciosa cabecita de popo, su molestoso
preguntón de labios dulces como la misma miel y sonrisa
encantadora de conejito; era su pequeño gran amor. Porque eso
significaba Jungkook para Taehyung; amor puro.

Kim sin darse cuenta, estaba derramando lágrimas,


camuflajeándose entre la lluvia que caía sobre su naranjo cuerpo
rayado, se sentiría tan vacío si alguno de sus dos personas
importantes llegaban a pasarles algo. El híbrido tenía miedo...
mucho miedo.

¡Allí, allí está!

Enderezó sus deprimidas orejas cuando alzó la cabeza en


dirección trasera de los frondosos arbustos, viendo así, una
maldita celda.

En medio de la lluvia.

Taehyung gruñó de rabia, perdiendo el razonamiento cuando se


veía saltando ágilmente la fila de arbustos y correr como sus
largas patas se lo permitiesen, era veloz, demasiado ante la
verdosa vista de YoonGi, quien gimió asustado al ver a su amigo
exponerse de esa forma. Pero ya era tarde, Taehyung se
encontraba llegando a la celda de Jimin.

En medio de la lluvia.

¡Jimin! ¡Jimin! Kim llamó asustado, rodeando con desesperación la


celda tras ver a su hermano recostado entre el barro, al parecer
sin reaccionar a la fría y cruel lluvia que caía sobre él. Taehyung
tragó saliva, con sus patas temblorosas, atrapando entre sus
dientes la rejilla para sacudirla. ¡Jimin, por favor!, gimió del llanto
el tigre, golpeando sus patas contra la ya mencionada para
romperla, fallando en el intento, mientras más tiempo pasaba,
Kim se desesperaba más y lograba arrastrar la maldita celda, no
consiguiendo tumbarla. J-Jimin... el híbrido murmuró
sollozántemente, golpeando ligeramente su cabeza contra la
rejilla mientras mantenía sus ojos cerrados.

El híbrido no sabía qué hacer, cómo despertar de esa pesadilla,


inconscientemente se estaba rindiendo sabiendo que su hermano
no levantaría sus orejas nunca más. Kim tenía el corazón roto, sus
ojos lagrimaron y sus garras se enterraban en el barro, deseando
en ese momento tener un gran mural protector a sus
sentimientos para no sufrir tanto la pérdida.

¡Jimin! gritó Taehyung, no escuchando nada por parte del otro


híbrido. Se acercó más a la reja, sus lágrimas corrían por sus ojos
al ver que las costillas del menor comenzaban a remarcarse en su
pelaje y tenía quemaduras, sangre seca pegada y una raya
empezando un poco arriba de su ojo izquierdo, terminando cerca
de su hocico; lucía reciente la herida y Taehyung rugió. Rugió
peligrosamente acompañándole el grito furioso de un fuerte
trueno, sus ojos cambiaron a un color nuevo, adoptando el rojo
potente.

Jimin se había ido.

La lluvia acabó.

"¡Hay otro híbrido en la celda!" una voz se escuchó, ganando la


atención del indomable tigre, quien se giró lentamente,
asesinando con la mirada a los cazadores que salían de sus
tiendas de acampar.

Y fue ahí donde lo vio.

"¡Baekhyun, cariño, ese es bastante grande! ¡Ten cuidado!"


TaeYeon chilló cubriendo su boca con sus manos completamente
aterrorizada. Detrás de ella salía su pareja, listo para dispararle.
Diablos, si Taehyung no tenía un sentido bueno para detectar a
las personas hipócritas cuando conoció a esa mujer.

Oh, no saben con quién se metieron, imbéciles.

"¡TaeMin, las armas!" pidió, retando con la mirada al tigre de


orejas recostadas amenazantemente, con colmillos largos y
malditamente filosos como un delgado vaso recién roto.

Mataría, eso estaba bastante claro. Vengaría a su hermano, por


atreverse a tocarlo estando débil.

"¡Joder, Kim, ese le encantará a JongMin demasiado!" chilló


TaeMin extasiado.

Taehyung tuvo un pequeño bloqueo mental, ese nombre se le


hacía enfermamente conocido.

"Ese es mi jefe, TaeTae, y creo que no le agradas, porque no deja


de mirarte"

"Oh, creo que tu jefe está enojado, cabeza de popó"

"Jungkook, ¿tienes el informe de diseño que te dio TaeYeon?


Dámelo"
Taehyung volvió a rugir, juntando las piezas del maldito
rompecabezas del cual no era conciente hasta ese momento.

Claro, todo parecía cobrar sentido...

"Pastelito de miel, este informe de diseño te lo pedirá JongMin.


No lo abras. ¡Te quiero, bomboncito!" TaeYeon dijo apurada por
terminar su turno, dejando el escrito en la mesa de Jungkook.

"¡No se preocupe, noona!" Jungkook sonrió dulcemente dándole


confianza a la mujer de irse.

Pero Taehyung nació para romper las reglas, así que, cuando su
pequeña cabeza de popó se giró para servirse café, levantó la
tapa de la carpeta, alcanzando a leer las palabras "tráfico, hí,
tigres."

Era... "Traficación de los híbridos tigres"

Taehyung tenía las respuestas frente suyo, y fue tan imbécil de


no notarlo desde el primer segundo que observó a la mujer y al
jodido jefe. Ellos tenían un maldito negocio secreto sobre el
tráfico de su especie, JongMin era el causante de la extinción de
su raza.

"¡Atrapen a ese estúpido animal!" TaeYeon chilló cuando Kim


corría para lanzarse sobre TaeMin, cegado por la ira.

"¡Santa mierda, B-Baekhyun!" gimió adolorido TaeMin cuando los


colmillos del híbrido se enterraban en él. Sangre escurría por el
cuerpo del muchacho.
Era irreconocible ese Kim Taehyung, tan furioso como salvaje,
destruía todo a su alrededor, pero no era suficiente, necesitaba
hacer sufrir a esos malditos humanos. Baekhyun no lograba
detener al tigre y de los nervios de ver a TaeMin muerto entre
sus garras no atinaba a sus disparos, mientras que TaeYeon
cobardemente detrás de su marido. En ese momento YoonGi
llegó con Namjoon en su forma humana sorpresivamente. El más
alto, que era Namjoon, logró arrebatarle la escopeta de las
manos a Kim, para luego sujetarlo firmemente, al tiempo que
YoonGi apresaba fácilmente a TaeYeon.

Eran tan estúpidos los humanos, demasiado.

Ninguna de las panteras hicieron algo por detener al tigre,


necesitaba descargar su enojo e impotencia con el pobre cuerpo
de TaeMin; era lo más sano.

Taehyung, rindiéndose a continuar con TaeMin, soltó su cuerpo,


con el pelaje bañado en sangre y sus ojos fijándose en las dos
panteras que se habían encargado de la pareja.

"Cojan las cuerdas del piso y quémenlos vivos" soltó sin piedad
alguna después de transformarse en su forma humana. Era justo
para él, ellos tampoco tuvieron piedad con su hermano. Su parte
animal invadiendo todos sus sentidos al momento de soltar un:
"No hay traición que no se pague con muerte"

Namjoon y YoonGi acataron la orden, cogieron las cuerdas del


suelo, apretando furiosamente los labios cuando gritos
aterrizados de la pareja se hicieron presentes en sus signos
auditivos. Súplicas, disculpas, gritos y lloriqueos por parte de
ambos se oyeron, antes de que Namjoon prendiera fuego con el
encendedor, para luego tirarlo sobre ellos, no sin antes haberle
quitado las llaves de la celda. Los habían quemado vivos, y no se
arrepentían para nada.

"¡Namjoon, las llaves, dámelas!" Kim le lanzó como pudo al


pelirrojo y éste corrió de regreso a la celda, donde su hermano
yacía ahí, sin moverse. "V-voy a sacarte de ahí, hermanito..."

Taehyung pateó la rejilla, abriendo ésta y tomando en sus brazos


el cuerpo inerte de su hermano, sintiendo las lágrimas volver a
escurrir por sus mejillas, hasta llegar a deslizarse por el rostro del
contrario.

"Perdon, perdón, perdón, Jimin" abrazó el cuerpo pequeño


sorbiendo por la nariz. En el fondo Kim sentía la culpa, quizá si
hubiese llegado mucho antes lo habría rescatado, pero
lamentablemente no fue así.

Ya no había nada más qué hacer.

Oh bueno, eso creía, no hasta que sintió algo bajo suyo


removerse con dificultad.

¿Ta-Taehyungie?...
๑ : chapter sixteen
¿T-taehyungie? ... Una lastimada voz se escuchó mentalmente,
llamando la atención del pelirrojo, hasta hacerlo levantar la
cabeza sorbiendo su nariz. ¡Jimin levantó sus orejitas débilmente!
¡Estaba vivo! ¡Jimin estaba vivo!

"Jiminnie..."

A-ayúdame... m-me du-duele... Jimin lloriqueó bajamente,


sintiendo el dolor envolverlo por completo.

"Oh cielos, claro que sí. Eso debí hacer desde un puto principio,
mierda" se regañó Kim.

E-eres un imbécil, he-hermanito. Te amo. La voz de Jimin sonó en


su mente, escuchando su rasposa y gastada risa.

Kim rió y tomó en sus brazos el cuerpo del menor, levantándolo


lentamente del suelo con un poco de dificultad.

"Vámonos de aquí, hermanito"

"Pero a... ¿a dónde me llevas, Taehyungie?" la voz rota y


adolorida de Jimin resonó por el silencioso bosque, haciendo
suspirar al nombrado mientras pesadamente mantenía sus pies
firmes en la tierra mojada.

"Eso no te importa ahora" Kim dijo firme, con el ceño fruncido.

"Claro que me importa ¡YoonGi Hyung!~" Jimin llamó, mirando


por el hombro de Taehyung.
"¿Qué?" respondió la pantera, fijando sus ojos verdes en el herido
tigre.

"¿A dónde me lleva ésta cabeza hueca?"

YoonGi bostezó pesadamente, regañándose mentalmente de


poder estar durmiendo ahora mismo en su árbol en vez de
creerse superman al rescate. Definitivamente YoonGi era un
pésimo compañero para hazañas y actividades que impliquen
movimientos corporales y esfuerzo necesario.

"Con la cosa marrón, llorona y fea" soltó sin más.

"Te voy a dar una patada en el culo" gruñó Taehyung


amenazante.

"Vamos con la cosa marrón, mimada y hermosa del planeta"


corrigió rápidamente el híbrido.

Ahora el bosque era decorado por olor a tierra mojada luego de


que la lluvia había cesado. Los felinos sólo deseaban una buena
siesta, comida y mimos.

En especial Kim, extrañaba demasiado a la cabeza de popó.

"¿Cosa marrón? ¿Quién es?" interrogó el híbrido cerrando sus


ojos.

"Te daría miles de descripciones de quién es pero no


acabaríamos nunca y honestamente quiero llegar a dormir"
comentó Taehyung.
"Es el novio de tu hermano" Namjoon, quien iba bastante callado
todo el camino, habló.

Jimin abrió de golpe sus ojos y observó las facciones de su


hermano, éste no lucía molesto con el comentario de la pantera.
Taehyung era la amargura en persona, y el hecho de que
estuviese conteniendo una sonrisa en ese preciso momento
sacaba de su trance al pelinaranja, quien abrió la boca listo para
hablar.

"Sin preguntas, Jimin" advirtió el tigre mayor, justo en el mismo


momento que un furioso trueno sacudía los oídos de todos, al
parecer la lluvia nuevamente se volvió a intensificar y el híbridos
jadeó molesto con la madre naturaleza. De pronto sus brazos
comenzaban a dormirse por el peso extra de su hermano.

"Mierda" 1

"Deja de llorar, rayado, ya casi llegamos" YoonGi regañó


caminando hasta pararse frente a él. "Dame

Taehyung, extrañado con su comportamiento y la petición que no


entendió, arqueó una ceja dudoso

"¿Qué?"

"Jimin" soltó sin más rascándose la nuca.

Kim, sin entender, le entregó a Jimin extrañado, éste parecía no


quejarse por el cambio de persona guía y bastó suficiente para
que Taehyung siguiese su camino. El camino comenzaba a
hacérsele conocidoy supo en ese momento que estarían pronto
con su pequeño niño preguntón. El híbrido ya deseaba llenarlo
de besos, diciéndole cuánto lo amaba y lo mucho que le hacía
falta, ansiaba sus manos acariciando sus cabellos o sus mejillas,
sus brazos rodearlo con tanta dulzura y su dulce voz llamándole
gatote salvaje en su oído.

Lo extrañaba mucho.

"Deja de ronronear" la voz de Namjoon lo sacó de sus


pensamientos.

Sí, el híbrido estaba ronroneando literalmente.

"¿Q-qué...?" Kim se sonrojó considerablemente.

"Por poco y comienzas a maullar, maldito rayado" se quejó el


moreno.

"Gato mamón" YoonGi recordó, haciendo soltar una dolorosa y


oxidada risa a Jimin.

Kim los ignoró, porque estaba demasiado meloso como para


enojarse por estupideces de sus amigos.

Prontamente un olor a vainilla y galletas recién horneadas


embriagó los olfatos de los híbridos.

"Tengo bastante hambre..." Jimin murmuró. "No he comido en


días"

La noche había entrado y una preciosa cabaña comenzó a


hacerse visible frente a ellos.
Taehyung no perdió el tiempo y transformándose en un felino,
corrió hasta llegar a la puerta.

Entonces rugió.

Jungkook estaba haciendo más galletas en su cocina para


distraerse un poco de las malas jugadas que su mente me hacía
respecto a su minino gigante que soltó su charola cuando
escuchó el conocido rugido de su gatote.

"¿TaeTae?..." Jungkook susurró para sí mismo cuando volvió a


escuchar al tigre rugir. "¡TaeTae!"

Soltó todo lo que traía en manos y mientras se dirigía a la puerta


se quitaba el delantal; la lluvia no había permitido escuchar bien
a su minino.

Cuando abrió la puerta vio al chico que le robaba el suspiro.


Taehyung estaba bien, había vuelto a casa a salvo.

"¡TaeTae!~" Jungkook prontamente se lanzó a sus brazos sin


importarle lo mojado y sucio que se encontraba Kim.

Taehyung lo protegió entre sus brazos dulcemente, esparciendo


besos por toda su cabeza.

"E-estaba... yo..." Jungkook se enredaba con sus propias palabras.


"Creí que t-te había pasado a- algo..."

Kim simplemente lo mimó unos momentos. "Shh, tranquilo,


cabeza de popó"
Hasta que una tos forzada los interrumpió, haciendo fijar sus
miradas en el dueño de tal sonido.

"No me gustaría verme en la necesidad de arruinar su meloso


momento de marido a esposa, ya que es una escena bastante
conmovedora de admirar..." YooGi dijo tranquilamente. "Pero les
informo, claro, si no les importa... que me estoy cagando de un
enorme frío aquí afuera y si por favor podrían mover sus culos
que necesito secarme"

Jungkook sonrió adorablemente y asintió, dejando entrar a los


híbridos, hasta caer en cuenta que había un chico de regordetas
mejillas en los brazos del pelimenta.

Jimin le observaba fijamente, bajando su mirada de vez en


cuando al brazo de Taehyung (que enrollaba amorosamente la
cintura del chico castaño). Sin embargo Jungkook subió las
escaleras y buscó en su habitación toallas para que los chicos
pudiesen secar sus cuerpos empapados.

"Bebé~..." la voz de Kim le hizo dar un pequeño respingo del


susto, y prontamente sintió unos fuertes brazos rodearlo por
atrás.

Jungkook estaba tan feliz; podía respirar tranquilo ahora, porque


tenía a su apuesto chico en casa. Y nada más importaba.

"Te extrañé mucho..." susurró Jungkook girándose en su lugar


para abrazar a Taehyung. "Me tenías tan preocupado..."

Taehyung sonrió dejando un suave beso en sus labios.


"Ya no lo estés más"

"Cosa marrón... en serio no es necesario que me pongas es-..."

"Cállate" Jungkook regañó a Namjoon mientras le colocaba los


calcetines.

El híbrido sólo guardó silencio obedeciendo a Jeon de arroparlo


hasta el alma. El castaño se sentía tan preocupado de verlos
enfermar por la lluvia repentina que encima les cayó y por eso
mandó a todos para que se duchen con agua caliente; luego los
arropó como si su vida dependiera de ello.

Cuando terminó de arropar al moreno se giró para continuar con


Min, pero éste le hizo una mueca de disgusto ante la idea.

"Ni se te ocurra, pequeño engendro" YoonGi amenazó.

Jungkook no estaba con ganas de discutir y menos con el terco


híbrido intocable, simplemente caminó hacia la cocina y
desapareció unos cortos segundos, pero al volver traía en sus
manos un gran racimo de uvas.

YoonGi estaba dudoso de aceptar o no aquél trato. "¿Todas para


mí?"

"Absolutamente" afirmó Jungkook sonriendo. YoonGi relamió sus


labios y asintió emocionado. "De acuerdo, cosa marrón" 26
Jungkook sonriente le dio el racimo y comenzó a cubrir con
mantas y calcetines al minino pelimenta, mientras éste comía
alegremente.

Seguidamente de arropar a todos, los alimentó... en especial al


pequeño hermano de Kim, quien se mantenía en silencio
observando todo a su alrededor. Aquel humano parecía amable y
tierno, pero aun así seguía inseguro respecto a los humanos,
puesto que había sido maltratado por ellos.

"¿Quieres más?" preguntó Jungkook mirando a Jimin comer.

Éste, removiéndose en su lugar inseguro, habló con timidez.

"Galletitas..."

Jungkook sonrió, haciendo aparecer en las esquinas de sus ojitos


pequeñas arrugas y acarició los cabellos de Jimin, antes de
ponerse de pie... ¡Por más galletas!

Así hasta que logró hacer dormir a todos en sus cómodos sofás y
tapete acolchado. Luego él subió a su propia habitación sabiendo
que su minino estaba a salvo dentro de su hogar.

Al abrir la puerta se encontró a Taehyung durmiendo en su cama


tranquilamente, haciendo que el menor suspire con adoración.
Luego se dirigió a apagar las luces, para después meterse bajo las
cálidas mantas junto a él.

Prontamente sus fuertes brazos lo rodearon y lo apegaron a su


cuerpo. Taehyung ronroneó suavemente y Jungkook rió mirando
la sonrisa perezosa de Kim.
"¿Grrr?"

Taehyung abrió uno de sus párpados enternecido.

"Grrr..."


๑ : chapter seventeen
El amanecer abrasador y tortuoso hizo que Jungkook abriese los
ojos con pereza. El joven estaba aún agotado, cuidar de cuatro
gatotes gigantes en su hogar no había sido tarea fácil.

Y mucho menos tratar con Jimin.

Había pasado una semana desde lo sucedido anteriormente y


Jungkook quería interactuar con el hermano de su gatote salvaje,
pero, este, al ser temeroso con el ser humano, se callaba o
simplemente se retiraba del lugar. Jungkook logró apreciar lo
lindo que era el hermano de su gatote, puesto que cuando Jimin
reía o jugaba con YoonGi, sus ojos adoptaban un adorable brillo
y un color tan hermoso como el rosa.

Y es que es raro, ya que cuando Namjoon intentaba jugar con


Jimin, YoonGi gruñía levemente, haciendo que el pequeño Jimin
coloque su cabeza bajo el hocico de la pantera gruñona, un
gesto tan tierno que era típico en las parejas de gatitos
domésticos.

Y luego estaba Taehyung.

Ese híbrido, se había vuelto más sobreprotector con él y mucho


más mimoso ¿Jungkook lo disfrutaba? Joder ¡Claro que sí! Su
minino era tan tierno cuando le jaloneaba de la camisa sólo para
conseguir un par de caricias tras sus orejas rayadas, y Jeon no se
negaba en absoluto; amaba tocar ese pelaje tan suave y lindo,
con olor a frutas tropicales.
"¡¡Gatotes!!" Jungkook gritó estando en el patio trasero de su
cabaña. "¡¡Baño matutino!!"

Pronto, una pantera apareció corriendo a la velocidad de la luz,


para después dar un ágil brinco y caer de cuatro patas al lado de
Jungkook.

"Hoy tú tendrás galletas de chocolate por llegar primero,


NamJoon" Jungkook dijo de forma dulce, rascando bajo el hocico
de NamJoon.

Segundos después, un gatote salvaje que Jungkook tanto amaba


llegó tranquilamente, gruñendo y golpeando con su pata la
manito de Jungkook que tocaba a NamJoon.

"¡Yah! ¡No seas celoso, gatote! ¡Sigues siendo mi bebé!" Jungkook


regañó al tigre, logrando que el gran felino cayera recostado en
los pies de cabeza de popo.

Cuando el castaño regresó la mirada hacia la puerta en espera de


los otros dos híbridos, se encontró con YoonGi sentado en los
peldaños con mirada gruñona mientras Jimin tiraba de su oreja
dulcemente, tratando de convencerlo a ducharse.

Al parecer YoonGi se negaba a ser un gato mamón. Pensó


Taehyung cuando siguió la mirada de su humano hasta YoonGi.

"No quiero quitarte las uvas otra vez, YoonGi" Jungkook frunció
el ceño.

La pantera soltó un bufido, rodando los ojos jade que él poseía.


Jimin parecía un minino juguetón, moviendo animadamente su
larga cola, mirando con dulzura a YoonGi y pasar su rasposa
lengua en el hocico de la pantera.

Éste último le miró atentamente ante el acto repentino y notó


cómo Jimin le observaba juguetonamente antes de bajar los
peldaños y encaminarse hasta Jungkook, quien estaba harto de el
señor dramas alias YoonGi, Dios del universo... según la pantera.

Pero Jeon abrió los ojos como platos junto a NamJoon y


Taehyung cuando YoonGi corría tras Jimin obedientemente,
sentándose a su lado y restregarse cuál gato de hogar en el
cuerpo naranjo del hermano menor de Taehyung.

NamJoon, quién estaba recostado boca arriba, mostrando la


panza en señal de confianza a Jungkook, cerró los ojos y jadeó
cuando sintió el agua fría en su caluroso cuerpo, dejándose bañar
por la cosa marrón que tanto los mimaba, honestamente, a
pensar del moreno, ya no le interesaba ser un gato mamón más
del montón, Jungkook era tierno y cariñoso con los cuatro
gatotes, un humano que era tan puro ante los ojos de todos.

Y el gran amor de Kim, que eso tenía en cuenta sino quería morir
antes de tiempo.

Shampoo con olor a fresas fue esparcido por su cuerpo y


Jungkook frunció el ceño cuando escuchó un sonido de
provocación de vómito tras suyo, parando con su tarea de duchar
primero a NamJoon, miró por su hombro al dueño de tal sonido.

YoonGi estaba fingiendo vomitar, luciendo cual gato soltando la


bola de pelos después de un largo tiempo, Taehyung rodó sus
ojos color miel, recostado en el verdoso y brillante césped, y por
último a Jimin, quién estaba jugando con la cola de su hermano
juguetonamente, al parecer perdido en su mundo de cachorro
atrapado en el cuerpo de un tigre adulto.

"Una más y te pongo el shampoo de la muerte, YoonGi"


amenazó Jungkook sonando tierno ante los oídos del gatote
salvaje.

YoonGi aterrado, negó repetidas veces, dejando su drama atrás y


esperar su turno pacientemente.

Por si tenían la duda, el shampoo de la muerte es de cereza y


caramelo, aroma extremadamente dulce que los cuatro gatotes al
parecer odiaban el olor ya que les mareaba.

Los minutos pasaron y Jungkook terminó con NamJoon, éste


caminó feliz al fuerte sol de la mañana, puesto que Jeon los
duchaba bajo un gran árbol y se sacudió cual perro mojado,
satisfecho con su baño matutino.

"Gatote salvaje, tu turno, cariño~" llamó dulcemente Jungkook


cuando Kim amorosamente posó su cuerpo en el menor,
recibiendo un ruidoso beso en su frente por parte de su cabeza
de popó.

Éste se dejó duchar tranquilamente, ya no se dejaba arrastrar por


Jungkook como tiempo atrás, ahora disfrutaba ver las sonrisas del
castañito cuando lo duchaba con amor.
"Te quiero..." susurró Jungkook, sólo para que el hermoso tigre le
escuchase.

Éste ronroneó en respuesta. "Grrr"

"Yo más, shh" Jeon rio logrando que en las esquinas de sus ojos
se formen arrugas.

"¡Ya basta, YoonGi! ¡Deja de moverte!" Jungkook pidió por


milésima vez, ya estaba acostumbrado al gato gruñón
aparentemente.

Jimin les observaba con una gran toalla cubriendo hasta su


cabeza, esperando a YoonGi ya que se negó a secarse solo junto
a su hermano y NamJoon en el delicioso sol.

"Jimin, en serio, ve a secarte, éste horrible gato gruñón no me


dejará ducharlo rápido" pidió tranquilamente Jungkook mientras
luchaba por mantener quieto a la pantera.

Jimin se negó, gruñéndole a YoonGi notoriamente molesto, el


gato regañado, bufó con expresión fastidiada, dejándose someter
a la ducha.

"Gracias, gatito, hoy tú también comes galletas de chocolate"


Jungkook sonrió dulcemente a Jimin mientras llenaba su cuerpo
felino con espuma olorosa.

Jimin, tímidamente ronroneó para Jungkook y se encaminó junto


a los otros felinos para secarse.
YoonGi, maulló expresando su dolor y decepción por la maldad
de aquel humano con un jodido y sonriente popo en su tierna y
testaruda cabeza.

"¿Dónde habré visto eso anteriormente? ¿Es una regla de todos


los gatotes salvajes?" preguntó Jungkook mirando los brillantes y
enojones ojos de la pantera, duchándolo con más tranquilidad.

"Si sabes que Kim te sacará a patadas en el culo de la cabaña si


planeas comerte a la cosa marrón en venganza por ducharte
¿Verdad?" preguntó tranquilamente Namjoon con unos calcetines
en sus pies y una manta cubriendo su cálido cuerpo.

"Creo que posiblemente te mataría, YoonGi hyung" Jimin


murmuró mientras disimuladamente se acercaba al cuerpo de
YoonGi, con la manta en todo su cuerpo, pareciendo una linda
bolita.

"Esa cosa marrón es tan testaruda, no es posible que tenga poder


sobre mí" se quejó YoonGi posando un brazo levemente
musculoso en el respaldo del sofá

"No te quejas de él cuando te trae uvas del supermercado


¿verdad, mamón?" Namjoon preguntó fastidiado del drama de
YoonGi.

"Shh" calló la pantera.

"Si me permites, debo limpiar la cocina, Jungkook dijo que si lo


hacía haría una deliciosa cena llegando del supermercado con
Taehyung, y la verdad, siendo honesto, amo su comida" dijo
Namjoon poniéndose de pie en dirección a la cocina.

YoonGi y Jimin esperaron pacientemente hasta que la puerta de


la cocina se cerró.

Cosa que sucedió, el rubio rápidamente se acomodó bajo la


cálida manta del pelimenta y apoyó su mejilla en su pecho,
ronroneando cuando los brazos de la pantera rodearon su
delgado cuerpo.

"Deberías dejar de ser tan gruñón con Jungkook, hyung..."


murmuró Jimin esbozando una pequeña sonrisita. "Supongo que
el novio de mi hermano no es malo"

YoonGi bufó, dejando un casto beso en la cabellera rubia del


tigre.

"Cállate, no me gusta escuchar la verdad"

Jimin rió alejando un poco su rostro para besar sus labios.

"¿Taehyung ya lo sabe, hyung?" Jimin preguntó mirando los ojos


color jade de la pantera.

"Mhm, no. Cuando vuelva pienso hablar seriamente con él"


respondió el de piel cremosa, colocando su frente en la del
menor.

"Está bien, mhm" Jimin sonrió dulcemente. "Aunque siento que lo


sospecha ahora"

YoonGi abrió sus ojos como platos.


"¿Cómo sabes?" inquirió sorprendido y un poco nervioso.

Jimin coloco sus manos en su pecho amorosamente.

"Bueno, salía del baño que está en el segundo piso, justo en


frente del cuarto de la cabeza de popo y escuché a Taehyung
hablar con él" habló tímidamente. "Dijo que probablemente te
mate sino me proteges y si pronto no hablas con él" Jimin
finalizó llenando el rostro de la pantera con besos.

"Mierda, tu hermano es demasiado salvaje, amor mío"

"Los Kim somos así, cariño" Jimin sonrió abrazándole.

Ambos se quedaron abrazados y recostados en el sofá,


dormitando prontamente y perdiéndose en su mundo de sueños.
YoonGi pudo conciliar el sueño finalmente cuando tuvo a su
rebelde tigre entre sus brazos. Las lágrimas dejaron de aparecer
en él en preocupación y ahora sonreía más por el regreso de su
dulce Jimin; su novio secreto.

"Amor, por favor, ayúdame a bajar las compras" Jungkook pidió


tomando impulso para lograr alcanzar las bolsas que estaban
hasta el fondo de la vieja camioneta.

"Por supuesto, bebé" Taehyung sujetó dulcemente su pequeña


cintura y se inclinó para dejar un beso en

"P-podrían vernos YoonGi, NamJoon y tu hermano, cariño..."


murmuró nervioso Jeon.
"Mhm, pero me gusta besarte" Taehyung bajó sus besos por su
hombro.

"Taehyung..." Jungkook sonrió levemente. "Las compras..."

"¡Bien!" gruñó Kim rendido, alcanzando con facilidad las bolsas y


mirar la sonrisa juguetona de Jungkook. "Esta noche no me
detendré y te daré muchos besos ¿De acuerdo?"

Jungkook asintió sonriente, encaminándose con su gatote hasta


la entrada de su hogar.

Al ingresar, vaya sorpresa que se llevaron.

Más Taehyung.

Su dulce hermano, dormitaba en los brazos del intocable y


gruñón YoonGi, tan protegido en estos que apenas sus manitos
se veían en el pecho de la pantera.

Algo en el tigre mayor se activó prontamente y comenzó a


ronronear.

"Yah, gatito de sala, habla con tu cuñado, le diré a Namjoonie


que me ayude en la cocina"

Kim dejó de ronronear para bajar la mirada a un sonriente cabeza


de popo.

"¿NamJoonie?" preguntó frunciendo su ceño.

Jungkook rió en silencio, antes de ponerse de puntitas para besar


su nariz.
"Yah, celosito, sabes que eres mi bebé. Ahora despierta al Dios
del universo"

Kim bufó mientras asentía, regresando la mirada en su hermano.


"Bien"

Taehyung se sentó en el sofá frente a ellos, observándolos en


silencio, cada expresión tranquila de su hermano, su respiración
relajada y al parecer una muy ligera y casi cero notoria sonrisa en
sus labios le estremeció. Al parecer su hermano estaba cómodo
entre los brazos de YoonGi.

La pantera entre sus sueños, podía sentirse observado, quiso


pensar que era su amoroso cachorro quien había despertado y
buscaba la manera de despertarle para jugar la pelota en sus
formas felinas.

Pero la mirada se sentía tan pesada... tan Taehyung.

Taehyung...

¡Mierda!

YoonGi abrió los ojos rápidamente el jade posándose en la miel


de Taehyung, una miel bastante expresiva y muy, muy confusa.

YoonGi, por instinto protector, apegó más a su cuerpo a Jimin.

Kim rodó los ojos y gruñó, moviendo la cabeza en dirección a la


puerta y ponerse de pie, alejándose de ellos.

YoonGi tragó saliva y besó la coronilla de Jimin, separándose con


cuidado.
"Hyung..." murmuró entre sueños el menor.

"Shh, ya vengo, amor. Sigue descansando" pidió roncamente el


mayor, besando su frente y por fin separarse de él,
encaminándose a la puerta.

Nadie lo creería de YoonGi, pero el chico estaba bastante


nervioso, pues a pesar de sentirse una gran obra maestra, había
algo que no podía conseguir por sus bolas sin autorización
mayor.

El amor de Jimin.

YoonGi adoraba a ese cachorro, quería la autorización del maldito


y sobreprotector Taehyung. Jimin podía entender su corazón, el
único que sacaba su lado dulce y protector.

Taehyung miraba la preciosa luna, con sus manos en su sudadera


y sus orbes brillando por la luz tenue de ésta, el fresco y
tranquilo danzar de las hojas y las luciérnagas adornar la masa de
oscuridad en ese bosque, le daba la sensación a YoonGi que
tendría una plática amena con Taehyung ya que no lucía tenso el
tigre.

La pantera, llegó al lado del tigre, mirando al frente y tragando


saliva, con sus manos tomadas frente suyo, posición cortés y
tranquila.

"Así que... mi hermano está contigo ¿No es así?" Taehyung


finalmente habló, sin mirarle, con una voz suave y ronca.

YoonGi, tragando saliva, suspiró.


"Así es"

"¿Desde cuándo?"

"Una semana antes de que le secuestren"

Taehyung por fin alejó su mirada color miel de la luna y la fijó en


la pantera unos segundos, antes de asentir levemente.

"Supongo que se escondían de mí" Kim miró el césped húmedo


por el sereno de la noche.

"Mhm, sí, por petición de Jimin así fue" YoonGi comentó mirando
la luna ahora. "Hoy precisamente hablé con él y me pidió que te
dijera ya"

Taehyung suspiró mirando seriamente a YoonGi, buscando


falsedad en su mirada. Pero éste solo transmitía permiso y amor.

"¿Realmente amas a Jimin, YoonGi?"

"Lo amo" asintió, mirando de nuevo la oscuridad de la noche.


"Quiero protegerlo y amarlo tanto como él me permita"

"Ya lo haces" Taehyung respondió.

"Sin embargo, yo quiero tu autorización. Quiero estar con Jimin


de forma seria"

"¿Realmente?"

"Después de lo sucedido con mi cachorro..." YoonGi tragó el


repentino nudo en su garganta. "Mi corazón pedía protegerlo del
mundo, y sabía que tú también te sentías así; no obstante, tú
estabas igual de asustado que yo, por eso quiero establecer mi
relación oficial con Jimin y prometerte que mi amor siempre será
fiel para él y que puedes matarme si llego a fallarle"

"Sabes que un tigre nunca olvida las promesas" recordó


Taehyung.

"Como también una pantera cumple con lo que dice" completó


YoonGi. "Y te pido que me mates si yo lastimo a Jimin"

Taehyung observó a YoonGi antes de asentir.

"No lo olvidaré nunca. Puedes estar con mi hermano, Min. Por


favor, ámalo honestamente"

YoonGi le miró, esbozando una sonrisa.

"¡¡YoonGi, ya vuelve!!" el grito de Jimin llamó la atención de


ambos felinos.

"Ve, mi hermano es demasiado berrinchudo"

YoonGi asintió, comenzando a dirigirse a la cabaña con una


estúpida sonrisa en su rostro.

"YoonGi..." llamó repentinamente Taehyung.

El nombrado, se giró levemente, observando la suave mirada de


Kim.

"Cuida a mi hermano..."
YoonGi asintió. "Lo prometo"

Y sin más, se dirigió al interior de la cabaña gritando: ¡Ya voy,


cachorro!

Taehyung suspiró cuando estuvo solo, meditando un poco antes


de sentir unos conocidos bracitos enrollarse en su cintura.

"Se supone que estoy en mi momento de meditación, cabeza de


popó"

"Calla, gatote" Jungkook escondió el rostro entre los omoplatos


de Kim, dejando dulces besitos.

"Bebé, sabes que tus besos me ponen mimoso"

"Solo venía a decirte que la cena está lista, tonto"

Taehyung se giró, encontrándose con el rostro más hermoso


frente suyo. Le ofreció un beso en sus esponjosos cerezos, tan
lento que el melifluo sonido de las hojas parecía ir lento en
envidia por el amor que ambos se ofrecían, la luz lunar
abrazando sus cuerpos y las luciérnagas hacer decoración a su
alrededor, el cantar feliz de los grillos estremecía ambos cuerpos
perdidos en su beso profundo, siendo acobijados por su
inmarcesible amor. Jungkook estando en los brazos de aquel
tigre feroz se sentía protegido, respetado, querido.
Taehyung teniendo entre sus brazos a su cabeza de popo, se
sentía honrado, amado y respetado. Haciendo que ambos creen
una limerencia tan hermosa y eterna.

Cuando sus labios se separaron esponjosamente, Kim sonrió


juntando su frente con la ajena y luego, entrelazó su mano con la
más pequeña.

"Vamos a cenar, cabeza de popó..."


๑ : chapter eighteen
"¡Min YoonGi!" un grito se escuchó por toda la cabaña donde el
humano y los cuatro felinos habitaban. Normalmente la vida
trataba mal a la pantera (según él) y aquella noche no era la
excepción.

La cabeza de YoonGi se asomó lentamente en la puerta de la


cocina, con la mirada apenada y una sonrisa culpable en sus
labios.

"¿Q-qué?" preguntó tragando saliva el felino.

Jungkook estaba humeando del enojo, respiró pesadamente y


cerró los ojos momentáneamente.

"¡¿Quieres decirme por qué no están las uvas que había apartado
para gatote en el frutero?!" el castaño llevó sus manos a sus
caderas mientras le miraba desaprobatoriamente.

"¡¿Por qué mierda crees que yo me las comí, cosa marrón?!"

"¡¡YoonGi, eres el único que se come todas las frutas antes de


cumplir los dos días de su compra!!" Jungkook chilló.

"¡Shhhhh!" la pantera calló rápidamente al castaño, mirando tras


su hombro.

"¡Y me callas, bestia descarada!"

"¡Cierra la boca, cosa marrón! ¡Sucede que el inepto del gato


mamón me amenazó antes de irse a dormir!"
"¿Qué?"

Pues antes...

"YoonGi, ya iré a dormir, estoy cansado por anoche" Taehyung


bostezó dejando de un lado la bolsa de papas fritas.

"¿Anoche, eh?" YoonGi mostró aquella sonrisa pícara. "Malditos


sucios"

Kim se estiró estando de pie, soltando jadeos por la deliciosa


sensación de su cuerpo estirarse.

"Si mi cabeza de popó necesita ayuda, mueve el culo y le ofreces


a Jungkook lo que necesita" dijo revolviendo sus propios cabellos,
dándole la espalda para comenzar a caminar. 5

"¡Y no lo niegas!"

"¿Por qué lo haría? No es mi culpa que nos hayas escuchado"


ronroneó llegando al primer escalón de las escaleras.

"¡Hay personas que habitan la parte de abajo!" YoonGi adoptó


una mueca de trauma.

"En ese caso, y en defensa de mi bebé y mía, la casa es de


Jungkook, así que..."

"¡Gato mamón!"

Kim mostró unos ojos completamente azules para la pantera.

"Una queja más y saco tu culo a patadas de aquí"


"Jimin te va a matar"

"Y yo lo haré contigo si haces enojar a mi bebé, imbécil" con esa


voz amenazante y profunda, Taehyung siguió subiendo las
escaleras para llegar a su cama y tomar su siesta.

"¿Ahora entiendes, cosa marrón?" asustado YoonGi le contó.

Jungkook poco a poco fue enseñando una sonrisa diabólica, de


pronto, la pantera pudo jurar haber visto unos cuernos y cola de
diablo en él. Jungkookie adorable pasó a ser un demonio de la
cuál YoonGi quiso correr.

"No. Te. Atrevas" YoonGi amenazó.

Jungkook relamió sus labios maliciosamente y le tiró el trapo de


cocina a YoonGi para salir disparado de ahí, corriendo como
pudo las escaleras, la pantera chilló desde la cocina aterrado.

"¡Maldita cosa marrón, culona y horrenda!" YoonGi se quejó.

"¿Qué dijiste de Jungkook, cariño?" una preciosa voz sonó con


falsa dulzura y YoonGi palideció, tragó saliva y se giró para
enfrentar a su pareja.

"C-corazón..."

Ups.
Jungkook con la sonrisa maliciosa, logró entrar a la habitación
con éxito y cerrar la puerta tras él. Su respiración estaba agitada,
sus piernitas temblaban por la adrenalina y pronto, al tragar
saliva, miró en dirección a la cama.

Ahí estaba su chico, dormitando mientras estaba rodeado de


mantas acolchonadas y almohadas. Para Jungkook, Taehyung era
su gatito mimado, su pequeño cachorro, y le importaba tanto
que éste se sintiese cómodo mientras dormía.

Con cuidado, el castaño se fue acercando hasta Kim y suspiró de


amor al ver al joven con la almohada de Jeon entre sus brazos. Y
decidido, sacó la almohada de esos fuertes lugares de protección
y en silencio, se metió en la cama con él, logrando escabullirse
entre ellos y enterrar la nariz en su pecho.

El latir de su corazón, como un sensual tambor dando una


melodía para enamorados, retumbó en los oídos del castaño,
Jungkook olisqueó, ronroneando cuando su gatote adoptó el olor
a vainilla con leche de banana en su persona, exquisito para su
sensible sentido del olfato. Y es que el calor de su cuerpo parecía
una acogedora fogata en medio de un bosque helado por la
noche estrellada. Jeon sonrió cuando un ligero gruñido brotó del
pecho del tigre, protegiendo correctamente al castaño entre sus
brazos y enterrar su nariz en sus cabellos brillantes.

"Mi Kim..." susurró Jungkook al ver cómo la tenue luz de la luna


se asomaba ligeramente por la ventana e iluminando su rostro
pacífico.
Jungkook soltó una risilla silenciosa al notar que Kim acomodó la
cortina tal y como él lo hacía, con las luces completamente
apagadas y la cortina muy ligeramente abierta.

"Mghm, bebé..." Kim habló entre sueños, acariciando la espalda


baja de Jungkook.

Jeon miró el rostro de Taehyung una vez más y tomó éste entre
sus manos, su chico comenzó a respirar agitadamente y sollozar
cuál cachorrito teniendo pesadillas.

Jungkook le besó repetidas veces y de forma suave.

El rostro de Taehyung volvió a calmarse, soltando un ronroneo


digno de ser atesorado en el baúl de recuerdos de Jeon.

"¿Cómo puedes ser tierno pero gruñón al mismo tiempo?"


preguntó Jungkook enrollando una pierna en la cintura del
mayor. "Eres tan impresionante, TaeTae..."

Kim gruñó abriendo uno de sus ojos, brillantes y profundos para


Jungkook.

"¿Qué tanto estás murmurando, cabeza de popó?" Taehyung


roncamente interrogó.

"Sigue durmiendo, gatote..." Jungkook respondió dulcemente.

"Eres increíble, me despiertas con tus murmullos de chico extraño


y ahora me quieres hacer dormir para seguir con tus locuras"
Taehyung respiró profundamente antes de recibir un manotazo
en su pecho.
"¡Oye!" Jungkook chilló. "¡No estoy loco! ¡Ustedes me vuelven
loco!"

"¿Ustedes?" repitió Kim arrogantemente frunciendo el entrecejo.


"Yo te vuelvo loco, precioso, no niegues lo real"

"Ustedes, dije" Jungkook se recostó sobre su pecho. "¡YoonGi me


hizo enojar y tú me dices que estoy loco! ¡Malditos ga-..."

"¿YoonGi te hizo enojar?" la mirada de Kim pronto se volvió


oscura.

Oh.

"¡Se comió las uvas que estaba dejando para ti! ¡Es un maldito
glotón!" Jungkook se cruzó de brazos mientra arrugaba su nariz e
inflaba sus mofletes molesto.

Taehyung sin poder evitarlo, le plantó un beso en su nariz y


también en las mejillas.

"¿Qué te pasa? ¿Por qué me miras así?" Jungkook preguntó.


"¿Nada de gato asesino?"

Taehyung había suavizado su mirada en cuanto aquella bonita


nariz se arrugó, sintiéndose de pronto tan malditamente
enternecido. Una sonrisa amorosa y ojos brillando en amor puro;
eso era Kim Taehyung en ese momento.

"¿Grrr?" dijo Jungkook llamando su atención, sus ojitos brillaban


sin comprender la situación, sin saber que inconscientemente
enamoraba más al híbrido.
"Grrrr" gruñó suavemente Taehyung, pareciendo más un
ronroneo.

Jungkook pronto fue atraído por su cintura y los labios del más
alto se posaron sobre los suyos. Un beso lento, sin apuros ni
temores, dulce como la miel y tranquilizador como Jungkook.

Porque eso era Jungkook para Taehyung, tranquilizador con


sentimiento de hogar.

Jeon pasó una mano sobre el cabello de su chico, enredando sus


dedos sobre las hebras pelirrojas con destellos negros. Kim
afirmó su brazo sobre la formaba cintura del más bajo y juntos se
fundieron en un beso que demostraba todo el amor que se
tenían, no hacían falta palabras para que ambos sepan cuánto se
amaban; era palpable, el melifluo sonar de sus corazones en
armonía y sus almas conectándose mutuamente.

"Te amo..." finalmente Taehyung habló sobre los labios de


Jungkook.

Jungkook sonrojado, sonrió tímido, escondiendo el rostro en el


cuello de su pareja.

"Te amo más, gatote salvaje" Jungkook respondió, tallando su


naricita en el cuello del más alto.

"Ese es nuestro significado de nuestros gruñidos ¿sabías?"


Taehyung enterró su nariz en la cabellera castaña del menor.
"Toda la vida me has dicho ''te amo''
Jeon rió dulcemente, abrazando el enorme cuerpo de su chico,
cerrando luego sus ojitos.

"¿Taehyung?..."

"¿Mhmm?" emitió roncamente el chico.

"Grrrr"

Taehyung, completamente sonrojado y enamorado, besó la frente


de su cabeza de popó.

"Grrrr, bebé..."
๑ : final chapter
El tiempo había pasado finalmente, Taehyung y Jungkook ahora
eran novios de manera formal, después de mucha espera por fin
Kim se había propuesto a pedirle noviazgo de una manera tan
única y tierna.

Recordar ese día, hacía añicos su corazón.

"De acuerdo, rayadito, estás consciente que tener a la bola


marrón de pareja será un boleto gratis para colocarte el mandil
¿Cierto?" YoonGi preguntó bastante asombrado por la seguridad
de su amigo enamorado.

Taehyung de su pecho hizo brotar un gruñido, señal de alta


molestia respecto al comentario de su amigo híbrido.

"Bueno, hagamos como si lo que dije jamás sucedió" soltó una


risilla notoriamente nervioso, rascando su nuca como si de esa
forma pudiera distraerse de la penetrante mirada del tigre que
tanto le estaba incomodando.

Taehyung sonrió para sí mismo cuando YoonGi bajó la mirada


bastante avergonzado. Y es que el más alto podría soportar
cualquier tontería que a la pantera se le ocurriese decir, pero algo
que tenga que ver con su cabeza de popo era algo que no
permitiría en absoluto.

"Quiero pedirle que sea mi novio de una forma bonita" Taehyung


acarició entre sus dedos el collar de solecitos que anteriormente
Jungkook le había colocado.
Respecto a eso, Kim tuvo una seria conversación con su pequeño
enamorado sobre la enorme diferencia entre un gatito y un tigre.
Al parecer el castaño lo había entendido; sin embargo, aún
trataba a su gatote como un dulce minino inofensivo.

Aunque seamos sinceros... Kim amaba ser mimado por Jungkook.

"En buen palo te vienes a arrimar, Kim" YoonGi soltó con su


característica voz ronca. "Yo no sé de mierdas románticas, fue una
suerte tener de novio a tu hermano, o de lo contrario moriría
solo"

Kim bufó y se puso de pie. "Lo sé, buscaré yo la forma"

Sin más salió de la cabaña, debía aprovechar la mañana en que


Jungkook descansaba cual hermoso ángel y hallar una tierna
fórmula para convertir a su cabeza de popo en su todo
oficialmente.

Tomando forma del precioso e imponente tigre, se perdió entre


los enormes árboles tenebrosos que formaban el solitario y
tranquilo bosque. Necesitaba un poco de frescura para poder
pensar más, Jungkook merecía obtener una propuesta de
noviazgo a la altura de su perfección, y no le importaba a Kim
poner de cabeza el mundo con tal de que Jungkook obtenga lo
mejor del mundo.

Era un poco difícil viniendo de un pobre tigre con suerte. Pero no


imposible.
Así que, con ese pensamiento motivacional, corrió de la forma
más veloz que podía ejercer, hasta que finalmente sus ojos
captaron unas curiosas flores en el gran césped, que brillaba y
quemaba por los rayos solares. Se parecía un tanto al collar que
Jungkook le regaló, por ende supo al instante que al menor le
encantaban los girasoles. Así como a Jungkook le encantaba
Taehyung.

Taehyung agitado y con los ojos brillando en emoción, observó


los enormes girasoles que danzaban con una bella tranquilidad
gracias al suave viento que los sacudía, y el caliente sol
iluminando su dominante y precioso color amarillo. Kim encontró
esas flores en similitud con el perfecto collar que le regaló
Jungkook.

Moviendo elegantemente su cola rayada, se acercó sigilosamente


para arrancar unos cuántos girasoles para su pequeño. No sería
bruto, simplemente se transformaría en su forma humana y
tomaría las flores.

Y así fue, Taehyung tomó las que necesitaba y creando un ramo


de girasoles mientras se sentaba en medio del césped, buscó
algo con qué amarrarlas.

"Mierda... ¿Ahora con qué las amarro?" Kim gruñó observando a


su alrededor, el tiempo corría y el tigre no sabía con qué atar el
ramo de girasoles.

Hasta que escuchó el ruido de una campana en su bolsillo.


Kim sacó de este el collar que Jungkook le obsequió y de cierta
forma era demasiado importante para Taehyung.

Así que, con ello, ató más aliviado los girasoles.

"A Jungkook le encantará ver estás flores~" el pelirrojo suspiró


cuando terminó su obra, observando que todo esté perfecto.

Arrancó las raíces llenas con tierra y caminó de regreso a la


cabaña donde su amado de seguro estaba descansando.

El tigre no sabía qué decirle para pedirle noviazgo pero si de algo


estaba seguro era que adoraba tanto a aquel pequeño ser
brillante. El nerviosismo corría por sus venas, y... ¿qué se supone
que le diría?

Ay Dios, siento que moriré por los nervios.

Comenzó a pensar mientras regresaba, pasos lentos y nerviosos,


sus manos temblaban un poco pero no dejó caer el precioso
ramo que había elaborado con tanto esfuerzo e ilusión.

Jungkook... sabes que ambos estamos enamorados..." Kim habló.


"¿Quieres ser mi novio?"

Muy cliché. Pensó.

Conforme caminaba y se acercaba más a la cabaña, escuchó una


conocida voz gritar.

Taehyung, escondiéndose en un arbusto, levantó un poco la


cabeza para mirar al protagonista de tal regalo que estaba
preparando.
"¡YoonGi! ¡¿Te volviste a comer las uvas que aparté para
TaeTae?!" Jungkook gritó furioso.

Jungkook tenía un puchero frustrado mientras daba pasos


berrinchudos para bajar los peldaños de la entrada de su cabaña,
un enorme suéter blanco cubría su delgado y pequeño cuerpo;
las mangas desaparecían por completo sus manitos, unos
pantalones chándal sujetando la parte sur de su cuerpo. Caminó
hasta el césped donde solía tomar la tarde con Kim y se sentó en
él.

"Tierno..." susurró Kim mientras lo observaba con anhelo y amor.

Jungkook comenzó a arrancar las plantitas, como forma para


desquitar su enojo.

Entonces Kim supo que era el momento adecuado para


confesarse a su pequeña cabecita de popo.

Con el corazón latiendo a mil por segundo, parpadeó varias veces


y controló su agitada respiración. Kim era un poco descarado, sí,
pero cuando se trataba de Jeon Jungkook, podría ser el hombre
más tímido y avergonzado del mundo. Era dulce en totalidad.

Sus ojos brillaron ansiosos, y resguardándose en su forma felina,


tomó el ramo en su boca y con sigilo, caminó hasta el pequeño
berrinchudo encerrado en su linda burbuja de enojo.

Vamos, Kim, vamos Kim, vamos Ki-... ¡Mierda!


El tigre tropezó entre sus pasos nerviosos, provocando el ruido
de su peso cayendo sobre el verdoso césped, llamando la
atención de su amado.

Jungkook fijó sus tiernos ojos en Taehyung tirado en el césped a


unos cuantos centímetros de él, con sus enormes patas
protegiendo algo amarillo que él no lograba identificar.

"¿Cariño, estás bien?" preguntó Jungkook moviéndose hasta


dónde él, poniendo la cabeza del tigre sobre sus piernas para
acariciar su pelaje con afecto. "¿Qué sucedió, gatote?" dijo
soltando una risilla por la mirada perdida de Kim.

En ese momento, el hermoso tigre se convirtió en el chico de


cabellos rojizos.

Ahí Jungkook identificó el ramo de girasoles atado con el collar.

"Normal..." comenzó Kim con voz aturdida. "Acabo de cagar la


sorpresa"

Jungkook rió, inclinándose para besar su frente.

"Eres lindo" susurró.

Taehyung se sonrojó y se incorporó frente a él, sujetando el ramo


de girasoles en sus manos.

"Yo..." de nuevo empezó. "Quería... bien..." Taehyung tartamudeó,


sintiendo la dulce mirada de su amor presionándole para
esforzarse. "Jungkook, creo que son notorios mis sentimientos
por ti, y que sin ti no tendría tanta felicidad como la tengo ahora
a tu lado. Sé que las etiquetas solo son para marcar algo oficial,
aunque... también sé que nos amamos tanto, quiero hacerlo
oficial de la forma en como los humanos sellan su amor"

Jungkook suspiró, mirando con ojos brillantes y una enorme


sonrisa en su rostro.

"Y sabes que aunque el mundo pronto deje de girar mi amor por
ti jamás va a cambiar, en lo absoluto..." Taehyung sonrió
tímidamente, asintiendo seguro de sus palabras. "O el brillo de
las estrellas desaparezcan, la única luz que admiraré como
siempre lo hice es el de tu bella sonrisa" sus manos temblaron
por unos segundos, pero no se detuvo. "Estoy seguro de que lo
único que quiero es que tú seas feliz, y si eso implica entregar mi
vida entera, lo haría pero juro que eso no nos separaría nunca. Y
respecto a esto " movió el ramo, "quise buscar algo hermoso y
significativo. Estos girasoles gigantes... no sé si te gusten mucho
pero... encontré una similitud entre ellos y tú... brillan, los dos son
partículas hermosas del sol y siguen todos los pasos que él da,
son únicos, solitarios y románticos, ellos son como tú, Jungkook,
eres un bonito girasol"

Jungkook ya estaba a punto de quebrar en llanto completamente


enternecido por las palabras de Taehyung.

"Sé que estoy hablando demasiado y que te estoy aburriendo


pero-"

"Eres precioso..." respondió lloroso Jeon.


"Cabeza de popó... ¿Quieres ser la estrella que ilumine mi vida
entera? ¿Quieres ser mi precioso novio?" inquirió Taehyung
extendiéndole el ramo de girasoles, con las mejillas tornadas al
precioso arrebol que la sonrisa de Jungkook provocaba por las
frías y cómodas tardes.

Jeon, sollozante y feliz, tomó el ramo y llorando, buscó refugio en


los brazos de Taehyung, que le recibieron con tanto amor y
promesa, hundió su rostro en su suave cuello y asintió.

"S-sí, sí quiero ser la estrella de tu vida y tu novio, TaeTae"


Jungkook protegió entre sus brazos el ramo de girasoles,
creyendo que era un precioso regalo.

Aunque el mejor regalo que el destino pudo entregarle fue


Taehyung, el tigre gruñón del cual Jungkook se enamoró.

"Estrella de mi vida" Taehyung, habló con el rostro apoyado en


sus palmas, mientras observaba a Jungkook cocinar un delicioso
desayuno.

"Dime, bebito..." respondió Jungkook concentrado.

"Hoy amaneciste demasiado guapo" el mayor respondió


supirando enamorado. "Hoy exageraste en belleza"

"Amor, estoy ojeroso, mis ojos están rojos y tengo el cabello


revuel-..."

"Eres perfecto" calló el pelirrojo poniéndose de pie para abrazar a


Jungkook por detrás. "Desde que te vi por primera vez supe que
eres el hombre más hermoso pisando esta tierra"
Jungkook rió.

"Tonto"

"Tuyo"

"Mi tonto" reparó Jungkook.

"Belleza" besó Taehyung el hombro descubierto por la camisa de


dormir, uniendo sus labios con la cálida y aterciopelada piel de su
novio.

"Tú, gatote" Jungkook sonriendo, acarició los brazos enrollados


en su cintura.

Ambos llevaban ya un año de su noviazgo, YoonGi partió con


Jimin de vuelta con su manada a ser felices, NamJoon cuidando
cachorros con su pareja Jin y Taehyung durmiendo todas las
noches con las estrella de su vida. Todas las noches Taehyung
besaba la brillante cabellera de su novio y deseaba a la luna con
todo su corazón por vivir una eternidad junto a su pequeño
bebé. Y ahora… puff.. eran felices.

"Mi cabeza de popó"

"Mi guapísimo gatote salvaje" 9

"Lo sé, soy irresistible" el pelirrojo dijo bromeando y Jungkook le


golpeó levemente su brazo.

Taehyung acarició el vientre abultado de Jungkook y ronroneó.

"¿Grrrrr?"
Jungkook esbozando una tierna sonrisa, giró un poco su rostro
para robarle un beso a su novio y responder.

"Grrrr..."

୧( )୨ THE END.


๑ : extra chapter
๑ ̇. ◌۫ ◌ ͎
۪ ± entregándonos bajo la luz de la luna.

Por fin. Por fin tenían un momento juntos ahora que NamJoon,
YoonGi y Jimin dormían en las habitaciones de la segunda planta.
No es que detestaba pasar días junto a ellos, pero él realmente
anhelaba días atrás poder siquiera compartir un momento con su
gatote.

Taehyung y el menor decidieron bajar hacia la sala para disfrutar


un momento juntos, ¿y qué mejor manera viendo una película?
Las luces estaban apagadas, pero la escasa luz de la luna
iluminaba la casa a través de las ventanas. Jungkook se fijó en su
gatote que se encontraba a su lado, y pensó en esas típicas
parejas románticas que se daban mimos, abrazos y besos
sublimes; disfrutándose el uno al otro.

"Bebé, ya terminó Rapunzel" Taehyung se rascó la panza y


bostezó, acariciando la cabeza del castaño con amor. "Dijiste que
después veríamos una de terror"

Oh.

"¿Era en serio?" Jungkook lo miró indignado. "Ya te dije que no


me gusta ver sangre o muerte. Tengo pánico y... y... ¡¿QUÉ VAS A
HACER SI UN MONSTRUO ESTÁ DEBAJO DE NUESTRA CAMA?!"

"Entonces acabaré con él, bebé"


Jungkook se sonrojó hasta las orejas y le propinó un pequeño
golpe al contrario, riendo segundos después porque el pelirrojo
abrió la boca dramatizando. 32

"Uy, estás todo rojito como un tomate" murmuró el mayor


sonriendo divertido. "¿Acaso será que mi absoluta presencia te
calienta? Yo no te creía así de pervertido, cabeza de popó"

"Ugh, tú realmente debes estar bromeando"

"Mejor ven aquí, bebé"

Jungkook se aproximó hacia el mayor con un puchero en sus


labios por lo dicho anteriormente, es que, ¿cómo podría ser tan
idiota? Está bien que sea muy pero muy atractivo y que tenga
esos semejantes músculos cuando se quitaba la ramera. Uh,
mejor ni hablar de sus largas piernas, o cuando salía de ducharse
con una toalla atada a la cintura. Jungkook aún recuerda
perfectamente ese momento en el que su gatote se estaba
duchando y él accidentalmente abrió la puerta para hacer sus
necesidades. Y quería matarse, quería matarse porque lo vio, así,
completamente desnudo y dirigiéndole una mirada llena de
sorpresa por parte de Kim, para que luego esta se formase en
una mi pícara. Dios, no podría olvidar cómo las gotas descendían
por su cabello rojizo, hasta perderse por su pecho bronceado,
para luego seguir bajando hasta llegar a su muy dotado... ¡alto! Él
era un chico muy reservado y jamás, pero jamás tendría
pensamientos impuros.

"¿En qué piensas?" sostuvo al menor de sus caderas para sentarlo


en su regazo, sonriendo cuando tímidamente el contrario se
acomodó entre sus piernas, evitando que su trasero llegara a
tocar su... su gran cosa.

"Yo-yo... ¿me darías un besito, por favor?" pidió cerrando sus


ojitos y abultando sus labios para recibir un besito, pero este
nunca llegó. "¿A-acaso no quieres darle un besito a tu pequeña
cabeza de popó?" sus ojitos comenzaron a picar
inconscientemente.

"¡Claro que no! Es sólo que quería seguir admirándote, ¿sabes?


Te me haces tan perfecto así cuando juntas tu boquita y cierras
los ojos"

"Tontito. Bueno, ya dame un besito"

Taehyung notó cómo el menor volvió a cerrar sus ojitos y


abultaba sus labios. En ese momento el mayor no contuvo sus
ganas y juntó sus labios con los belfos contrarios, disfrutando el
sabor a fresa y los suaves labios de éste. Segundos después ladeó
su cabeza para obtener mejor acceso a la boca contraria, y
mordió el labio inferior de Jungkook, quien soltó un pequeño
gemido cuando la intromisión de una lengua traviesa vagaba en
sus labios, prácticamente devorándolo. Taehyung sonrió en medio
del beso cuando el castaño también sacó su lengua y comenzó a
corresponder torpemente el beso, disfrutando en el camino los
pequeños gruñidos que soltaba el menor.

"Espera, bebé" jadeó, odiando la sensación de vacío que adquirió


al separarse de la boca tibia del menor. Dios, eso había requerido
toda su fuerza de voluntad.
Los ojitos oscuros no tardaron en verle con desconcierto, curiosos
de por qué había detenido tan abruptamente la sesión de besos
que estaban proporcionándose tan a gusto.

"¿Ya no quieres seguir?" preguntó Jungkook tristemente.

Taehyung negó con la cabeza. "No... No es eso, bebé. Si


seguimos, no sé adónde irá a parar"

El castaño se sonrojó al captar al mensaje, mas no conseguía


entender qué había de malo en ello. "¿Y... tú no quieres, gatote?"

"Claro que quiero" soltó de golpe, "pero es tu primera vez, bebé.


No tenemos por qué apresurarnos, además yo me conformo con
tus ricos besos"

Las manos de Jungkook acariciaron sus hombros y se deslizaron


hacia sus brazos, propinándole cariñitos suaves que no le
ayudaban a Taehyung en eso del autocontrol. Sus miradas se
conectaron y Taehyung vio a Jungkook temblar bajo su regazo.

"Está bien si es contigo, gatote. Me siento seguro a tu lado, y te


amo"

"Entonces... hagamos el amor, mi vida. Solo tú y yo,


entregándonos bajo la luz de la luna"

Entonces el mayor cargó a Jungkook y lo llevó a la habitación,


subiendo las escaleras con el menor abrazado a su cuello, listo
para entregarle su florecita. Luego lo recostó en el acto y disfrutó
sentir la tibia piel de su mejilla.
Taehyung subió sus manos por todo el pequeño abdomen de
Jungkook, quitándole la playera en el acto, por un momento el
menor sintió una corriente de aire que se colaba por la ventana
de la habitación y su piel se erizó.

El tacto del mayor era tan electrizante que Jungkook soltaba


pequeños jadeos cada vez que Taehyung rozaba sus pezones
rosados aún sin querer.

"Taehyungie" soltó casi en un gemido inaudible, el aludido


levantó su mirada, mientras seguía dando besos en el abdomen
de Jungkook.

El castaño echó su cabeza hacia atrás y se dejó disfrutar por las


caricias del híbrido, apenas la primera prenda había salido, Kim
estaba bien vestido y sus grandes manos acariciaban el cuerpo
del menor con tanta dulzura y ternura.

Bajó desde su cuello, dejando un camino de mordidas y besos


hambrientos por la suave y blanquecina piel de Jungkook, con
unos dedos traviesos rozó un pezon del castaño con más fuerza y
comenzó a jugar con este apenas de forma dura.

"¡Taehyungie!" en vez de tan sólo un jadeo, Jungkook gimió el


nombre de su amor, sintiéndose tan sensible ante su toque.

"Quiero disfrutarte, Jungkookie" habló con su voz gruesa y ronca,


haciendo que el castaño se estremeciera. "No hay por qué tener
tanta prisa, tenemos toda la noche para amarnos"
Esas fueron las últimas palabras coherentes que pudo soltar
Taehyung, llenas de amor y sentimiento, era todo lo que quería
para hoy, amar a Jungkook y demostrarle que el sentimiento era
mutuo.

Dio un corto beso en el otro pezon y siguió bajando, llegó a la


parte baja de su abdomen volviendo a dar otro beso en su
ombligo, Jungkook sólo podía disfrutar, ni siquiera formular
alguna frase o algo, la pasión y aquel toque tan áspero con su
lengua pero a la vez suave lo tenían tan cautivado.

Taehyung planeaba disfrutar de cada milímetro de la piel de su


pequeño novio y eso nadie, ni siquiera él mismo se lo iban a
impedir. Ellos iban a hacer el amor, no era sexo, tampoco una
follada, ni mucho menos calentura. Era amor; uno puro y sincero.

Kim Taehyung no era solo el simple tigre gruñón. No. Era más
que eso. Él, sin lugar a dudas y definitivamente era el amor de
Jungkook, lo había comprobado, desde ese primer día en que lo
vio asustado con una sartén en la mano por verlo en su forma de
tigre. Hasta este momento, ellos dos estaban realmente
destinados.

Y no importa si ambos son hombres, tampoco si Taehyung era


mitad híbrido y mitad humano. Ellos estaban bastantes seguros
de que iban solos contra el mundo.

No cada quien por su lado, no, ellos, juntos y para siempre.


Ahora se había convertido en un nosotros y ese lazo iba a ser
imposible de romper.
Jungkook estaba bastante seguro de ello, quería estarlo, así que
sí, le confío a Taehyung todo y más de lo que podía darle.

El castaño cobró conciencia y salió de sus pensamientos, el


pelirrojo estaba solo con bóxers aún encima de él, besando su
cuerpo, grabándose cada parte de este para que nunca se le
olvidara ni un centímetro.

Jungkook sintió una suave brisa por sus piernas desnudas


recorrer hasta su parte íntima que aún estaba cubierta por sus
bóxers.

Sintió aquellos labios, gruesos y fuertes, estampándose contra los


suyos, aquellas largas manos acariciar su cintura y aquel
monumental cuerpo aferrarse al suyo como si nada ni nadie
existiera.

El mayor comenzó un lento pero significante vaivén, subía sus


caderas rozando sus miembros, simulando embestidas.

Soltó un jadeo ronco y el nombre de Jungkook como si el dueño


de este fuese la cosa más obscena y caliente del universo. Así se
sentía Taehyung junto a Jungkook, como si sus circuitos fuesen
cortados y en lo único que pudiese pensar es estar con el menor
y no soltarlo jamás.

Ambos se estaban sintiendo tan bien apenas rozándose, con unas


caricias y besos, no querían pensar en cómo se sentirían cuando
sus cuerpos se uniesen de forma más íntima.
Taehyung bajó con una mano hábil los bóxers de Jungkook,
quien soltó un gemido entre el beso.

"Está bien, bebé, todo va a estar bien" habló el mayor sin poder
dejar de probar aquellos labios tan exquisitos. "Vas a disfrutarlo...
vamos a disfrutarlo" dijo cuando la última prenda en el cuerpo de
Jungkook se encontraba tirada en algún lugar de la habitación.

Se separó del castaño deseoso de admirar su cuerpo desnudo,


miró desde sus largas piernas, pasando por sus gruesos muslos,
abdomen, cintura pequeña, pecho, cuello, hasta llegar a su rostro
sonrojado, con los ojos rojos y llenos de lágrimas que aún
estaban contenidas, Jungkook estaba tan excitado que quería
llorar por aquella necesidad de sentir a Taehyung cerca.

Levantó su cuerpo de aquella cama y fue hasta una de las


mesitas de noche, para luego tomar el envase de lubricante.

"Eres hermoso, joder" soltó cuando regresó y siguió admirando


aquel cuerpo tendido en la cama en su total desnudez.

Probablemente en aquel momento, si no estuviese babeando por


el cuerpo del menor, Jungkook hubiese refutado por aquella
grosería; sin embargo, ahora lo que menos pensaba era en
regañar a Taehyung por su vocabulario.

Un par de minutos después, de estar saciado con aquella vista, el


pelirrojo volvió a estampar sus labios con los de su novio, esa vez
de una manera un poco más brusca y necesitada, sus lenguas
hacían un baile en sincronía.
Taehyung se posicionó entre las piernas de Jungkook, echó un
poco del líquido en sus dedos y con su mano hábil, bajó hasta
sus glúteos y los acarició casi con despiste, avisándole al menor
que estaban cerca del próximo acto.

"Respira profundo" dijo cuando rozó la yema de su dedo índice


con la entrada del menor, que esta vez soltó un gemido más
agudo. "Voy a ir despacio, bebé, avísame si te duele" e introdujo
el primer dígito.

"Respira profundo" dijo cuando rozó la yema de su dedo índice


con la entrada del menor, que esta vez soltó un gemido más
agudo. "Voy a ir despacio, bebé, avísame si te duele" e introdujo
el primer dígito.

"Taehyungie, tienes las manos muy grandes" el castaño movió sus


caderas sintiendo como se movía el dedo del aludido dentro
suyo. Soltó otro gemido. "Puedes continuar"

Y como lo pidió, metió un poco más y comenzó a moverlo


lentamente, un par de minutos después el segundo dedo ya
estaba dentro de Jungkook que era un mar de gemidos y jadeos
casi silenciosos ya que con su mano tapaba su boca.

Taehyung movió sus dedos un poco más, dilatando sin descanso


aquella entrada virgen, metió otro dedo y continuó con su labor,
hasta que Jungkook soltó un grito de placer.

Taehyung estaba demasiado excitado, su miembro dolía y las


reacciones de su cabecita de popo no ayudaban en nada.
"Ese es tu punto dulce, bebé" explicó sacando sus dedos dentro
de él. Recibió un puchero y una queja, Jungkook se sentía vacío
de repente.

Aplicó mucho más lubricante alrededor de su eje y lo esparció.

"Ahora voy- voy a entrar"

Jungkook antes había visto el miembro del mayor (saliendo de la


ducha, cabe recalcar) y sabía que era grande, pero no estaba
seguro de que eso apenas entrara en él.

Sintió la punta del pene del mayor posarse en su entrada y


pronto se sintió como si estuviese siendo expandido. Ardía, claro
que ardía, las lágrimas finalmente brotaron de sus ojos y un
pequeño chillido salió de su boca.

"Todo va a estar bien, bebé" acarició sus mejillas y depositó


besos en su rostro intentando calmarlo.

Taehyung ni siquiera estaba aún completamente adentro, volvió a


dar otro empuje y una queja más salió de la boca del menor.

"Me quedaré así hasta que te acostumbres"

El mayor sabía que primero estaba el bienestar de su novio, aún


así, estar de esa forma lo estaba volviendo loco y las ganas tan
grandes que tenía por hacerle el amor lo estaban consumiendo
de una forma tan peligrosa.

Jungkook inhaló y exhaló varias veces, hasta que se sintió de


alguna manera un poco más estable con la longitud de su novio
dentro de él, Taehyung lo vio y se introdujo completamente en
él.

Soltó otro jadeo ronco cuando se sintió apresado por las paredes
musculares del menor, una sensación tan gratificante y sofocante.

Estuvieron así unos minutos mientras Jungkook se acostumbraba,


ambos se besaron. El mayor besó sus mejillas y el castaño pasó
sus manos detrás de su cuello, atrapando sus hebras rojizas entre
sus dedos.

No necesitó avisar y comenzó a moverse, de forma lenta al


principio, dándole un vaivén, embistiéndolo con amor,
disfrutando de su estrechez.

"Ah... Taehyungie"

Volvió a moverse, se estaba haciendo tan adicto y apenas era su


primera vez.

Las embestidas tomaron tono un poco después, Jungkook abrió


un poco más sus piernas para darle un mejor acceso al mayor,
sus labios estaban hinchados de tantos besos que se estaban
dando.

Taehyung se movió un poco más rápido, aumentando el ritmo,


sacándole más gemidos a Jungkook en el acto. Sus cuerpos
chocando sudados y excitados, con tanta necesidad de culminar
su acto.
"Gatote" habló Jungkook mientras el nombrado seguía
embistiéndolo, "creo que quiero ir al baño" Y se corrió
manchando el abdomen del mayor y el suyo.

Kim aumentó el ritmo, casi comenzando a escucharse de forma


frenética el choque de sus pieles.

Soltó un fuerte grito, doblando su espalda hacia atrás, pegando


su cuerpo más al del mayor y apretando las hebras del cabello de
este.

Unas estocadas más y soltó toda su semilla dentro de Jungkook,


quien no evitó soltar otro jadeo por la sensación caliente dentro
de él. Taehyung besó a Jungkook antes de salir dentro de él,
jadearon por el roce.

"Te amo, gatote" dijo un somnoliento Jungkook con una sonrisa


en los labios, lo acercó y depositó un corto beso en la comisura
de sus labios.

"Te amo, cabeza de popó" imitó su acción pero esta vez


besándolo en la boca.

Taehyung se acostó a un lado de su pareja, envolviéndolo entre


sus brazos, pegándolo a su cuerpo trasmitiéndole su calor.

Ahora ambos se pertenecían y esta vez sería la primera de


muchas que se demostrarían su amor. Entregándose piel con piel,
con cuerpo y alma.
Jungkook amó tanto esa mañana despertar entre los brazos
fuertes de Taehyung, con sus cuerpos desnudos tocándose sin
alguna prenda de por medio.

Sonrió ante el semblante calmado de su novio dormido, aquellos


labios tan hermosos que tenía los admiró por varios minutos,
delineándolos con su dedo tiernamente.

Bostezó y se removió un poco, el agarre del mayor era fuerte, no


llegaba a lastimarlo; no obstante, se preguntó cómo es que
estando dormido podía aplicar esa cantidad de fuerza, a
Jungkook le fue imposible salir de entre sus brazos sin
despertarlo.

Taehyung entreabrió los ojos ligeramente, apenas divisando el


cuerpo de Jungkook quien no dejaba de mirarlo, sonrió y lo
apretó más a él, escondiendo su cabeza en su pecho.

"Buenos días, bebé" susurró en voz ronca, sacándole un quejido


inconsciente a Jungkook.

El mayor soltó una pequeña carcajada y dio un beso en el cuello


del castaño, erizándole la piel en el acto.

"Buenos días, Taehyungie" Jungkook sonrió, disfrutando del


momento cálido que los envolvía.

Taehyung agarró las mejillas del menor con dulzura y plantó un


beso en su nariz, riendo cuando el menor estornudó de repente.

"Los otros gatotes ya deben tener hambre, iré a hacer, algo


rápido para comer"
Jungkook se sentó en la cama, dispuesto a bajar pero luego
sintió una gran punzada en su espalda baja, y casi se cae si no
fuera porque Taehyung lo tomó de la cintura rápidamente y lo
jaló de regreso a su lado con amor. "Bebé, no creo que seas
capaz de hacer algo por ese pequeño problemita"

Jungkook bufó.

"Yo iré a prepararte el desayuno. Mientras tanto... ¡vamos a


ducharnos, y así ahorraremos agua!"

Taehyung sin una pizca de vergüenza alguna se levantó de la


cama, para después dirigirse ahora hacia el menor. Lo levantó
con cuidado entre sus brazos, sonriendo cariñosamente porque
ahora Jungkook trataba de ocultar su desnudez.

"No existe parte de tu cuerpo que no haya visto. Eres hermoso,


Jungkookie" el menor escondió su rostro entre el cuello del
pelirrojo, tratando de ocultarse por el fuerte sonrojo que lo
invadió totalmente.

"Gatote..." llamó mientras fue puesto en la bañera, segundos


después sintió el jabón de vainilla pasearse por sus hombros.

"¿Sí, bebé?" Taehyung continuó con su labor de ayudar al castaño


durante el baño, siguiendo el recorrido ahora por su pecho,
pasando por sus pezones ahora hinchados y para luego seguir
con su barriga.

"Eres mi tigre favorito, y el amor de mi vida"

También podría gustarte