Los Cimientos de la Oración
• La oración y la comunión son almas gemelas
Salmo 19:14 (RVR60)
14
Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti,
Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.
1 Juan 1:7 (RVR60)
7
pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de
Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
• La oración responde a la necesidad del corazón, pero su efectividad tiene que ver con los
cimientos que sostienen nuestra comunicación con Dios.
• La clave está en que debemos pedir conforme al carácter de Dios y sus promesas para
recibir más de lo esperado.
1º Reyes 3:10–13 (RVR60)
10
Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto. 11Y le dijo Dios: Porque has demandado
esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus
enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oír juicio, 12he aquí lo he hecho
conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha
habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú. 13Y aun también te he
dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya
como tú en todos tus días.
• El modelo de oración de David
Adoración – Reconocemos a Dios por quien Él es
Salmo 138:4–6 (RVR60)
4
Te alabarán, oh Jehová, todos los reyes de la tierra, Porque han oído los dichos de tu boca. 5 Y
cantarán de los caminos de Jehová, Porque la gloria de Jehová es grande. 6Porque Jehová es
excelso, y atiende al humilde, Mas al altivo mira de lejos.
Salmo 19:7–10 (RVR60)
7
La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace
sabio al sencillo. 8Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto
de Jehová es puro, que alumbra los ojos. 9El temor de Jehová es limpio, que permanece para
siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos. 10Deseables son más que el oro, y más
que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.
Alabanza – Reconocemos a Dios por lo que Él hace
1
Alabad a Dios en su santuario; Alabadle en la magnificencia de su firmamento. 2 Alabadle por
sus proezas; Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza. 3 Alabadle a son de bocina;
Alabadle con salterio y arpa. 4 Alabadle con pandero y danza; Alabadle con cuerdas y flautas. 5
Alabadle con címbalos resonantes; Alabadle con címbalos de júbilo. 6 Todo lo que respira alabe
a JAH. Aleluya.
Acción de Gracias – Reconocemos a Dios por lo que el ha hecho y por lo que hará
Salmo 98:1–6 (RVR60) 1Cantad a Jehová cántico nuevo, Porque ha hecho maravillas; Su diestra lo
ha salvado, y su santo brazo. 2Jehová ha hecho notoria su salvación; A vista de las naciones ha
descubierto su justicia. 3 Se ha acordado de su misericordia y de su verdad para con la casa de
Israel; Todos los términos de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios. 4Cantad alegres a
Jehová, toda la tierra; Levantad la voz, y aplaudid, y cantad salmos. 5Cantad salmos a Jehová con
arpa; Con arpa y voz de cántico. 6Aclamad con trompetas y sonidos de bocina, Delante del rey
Jehová.
Confesión – Reconocemos nuestros pecados y la efectividad de la Sangre de Cristo
Salmo 51:1–5 (RVR60)
1
Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades
borra mis rebeliones. 2Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado. 3Porque yo
reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí. 4 Contra ti, contra ti solo he
pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos; Para que seas reconocido justo en tu palabra,
Y tenido por puro en tu juicio. 5He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi
madre.
Abriendo tu corazón – Reconocemos que Él es nuestro confidente
Salmo 86:1–4 (RVR60)
1
Inclina, oh Jehová, tu oído, y escúchame, Porque estoy afligido y menesteroso. 2Guarda mi
alma, porque soy piadoso; Salva tú, oh Dios mío, a tu siervo que en ti confía. 3Ten misericordia de
mí, oh Jehová; Porque a ti clamo todo el día. 4 Alegra el alma de tu siervo, Porque a ti, oh Señor,
levanto mi alma.
Peticiones – Reconocemos que el nuestro Padre
Salmo 142:1–7 (RVR60)
1
Con mi voz clamaré a Jehová; Con mi voz pediré a Jehová misericordia. 2 Delante de él expondré
mi queja; Delante de él manifestaré mi angustia. 3Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí,
tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo. 4Mira a mi diestra y
observa, pues no hay quien me quiera conocer; No tengo refugio, ni hay quien cuide de mi vida.
5
Clamé a ti, oh Jehová; Dije: Tú eres mi esperanza, Y mi porción en la tierra de los vivientes.
6
Escucha mi clamor, porque estoy muy afligido. Líbrame de los que me persiguen, porque son
más fuertes que yo. 7 Saca mi alma de la cárcel, para que alabe tu nombre; Me rodearán los
justos, Porque tú me serás propicio.