COLEGIO DE ESTUDIOS CIENTÍFICOS Y
TECNOLÓGICOS DEL ESTADO DE OAXACA.
PLANTEL 24 “SAN ESTEBAN
ATATLAHUCA”
TEMA:
RELFEXIÓN SOBRE EL SER HUMANO EN SOCIEDAD
NOMBRE DEL ALUMNO:
EDGAR AVENDAÑO REYES
DOCENTE:
GUILLERMINA ROJAS LEON
MODULO PROFESIONAL:
IV. DISEÑA REDES DE COMPUTADORAS
ASIGNATURA:
TEMAS SW FILOSOFIA
ESPECIALIDAD:
SOPORTE Y MANTENIMIENTO DE EQUIPO DE CÓMPUTO.
GRUPO:
502
UNA SOCIEDAD IDEAL
Una sociedad perfecta sería aquella en que la Autoridad ejerza su influencia
y poder de manera equitativa, proporcional, sabia, beneficiosa para todos sus
ciudadanos, en condiciones en que el individuo se sienta libre y autónoma,
con una relación estrecha con cada uno de los miembros de la comunidad,
afectivamente positiva y donde cada uno de los miembros de la comunidad
se sienta legitimado e impulsado a desarrollar, potenciar y ejercer su auténtica
personalidad. la buena sociedad es aquella que se basa en una buena
educación, es decir, en cuanto a la educación debería de ser más exigente,
no más disciplinaria que eso es otra cosa, sino más exigente, adquirir un nivel
educativo mayor, a partir de ahí todo encajaría.
En estos últimos años, ha aumentado el porcentaje de menores
embarazadas, de adolescentes que sufren acoso escolar donde unos incluso
llegan al suicidio, de jóvenes que fuman, beben, consumen drogas y no
practican relaciones seguras. La influencia de las amistades y la presión de
grupo es consecuencia. Pero, en esta sociedad tendemos mucho a
quedarnos con lo peor. Pero no todos los jóvenes somos iguales ‘Han
aumentado los porcentajes en algunas circunstancias, pero, también hay
adolescentes que estudian, tienen responsabilidades, son tolerantes y
respetuosos con su alrededor. En mi sociedad ideal, el respeto sería lo más
importante, lejos del dinero, y los altos cargos politicos. La envidia nunca
llegaría a extremos como arruinar lo que otros han conseguido con esfuerzo.
El amor no se trataría de un físico, la amistad o simplemente el respeto no
entendería de colores de piel, razas, gustos musicales o religiones. Las
personas no despreciarían al que tiene dificultades, ya sean económicas,
físicas o psicológicas. Las críticas serían constructivas, y siempre para hacer
bien a la otra persona no para hundirla. Los prejuicios no influirían a la hora
de conocer a una persona. No digo que no haya gente que cumpla todo esto
que nombro, pero si la hay, son una minoría. En vez de ayudarnos, destruimos
a los demás, para alcanzar nuestros logros, o por gusto. Por ello pienso que
deberíamos replantearnos algunas cosas.