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Acoso Escolar

Este documento discute el acoso escolar o bullying. Define el fenómeno y explica que implica a más de dos personas, no solo al acosador y la víctima. El acoso causa sufrimiento y debe abordarse como un problema grupal. La prevención es el mejor enfoque, trabajando con los estudiantes, familias y escuelas. Estudios en España muestran que aproximadamente el 23% de los estudiantes han experimentado acoso intenso o muy intenso.
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Acoso Escolar

Este documento discute el acoso escolar o bullying. Define el fenómeno y explica que implica a más de dos personas, no solo al acosador y la víctima. El acoso causa sufrimiento y debe abordarse como un problema grupal. La prevención es el mejor enfoque, trabajando con los estudiantes, familias y escuelas. Estudios en España muestran que aproximadamente el 23% de los estudiantes han experimentado acoso intenso o muy intenso.
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script=sci_arttext&%20pid=S1139-76322011000600016&lng=es&nrm=iso

Acoso escolar
P. Armero Pedreiraa, B. Bernardino Cuestab, C. Bonet de Lunac
MIR-Pediatría. Hospital Universitario La Paz. Madrid. España.
a

b
MIR-Pediatría. Hospital Universitario Niño Jesús. Madrid. España.
c
Pediatra. CS Segre. Madrid. España.

Resumen
El bullying, acoso escolar o violencia entre iguales, produce mucho sufrimiento en quienes lo
padecen. Aunque tradicionalmente se suele enfatizar la relación acosador-acosado, hay más actores.
Tanto por la angustia que causa a la víctima, por el refuerzo que recibe el acosador cuyas conductas
agresivas quedan impunes, como por la insensibilización o indefensión aprendida de los espectadores,
debe ser abordado como un problema grupal y social. El mejor tratamiento es la prevención y se debe
trabajar desde el colegio, incluyendo a los alumnos, las familias y en algunos casos al pediatra (en
cuanto promotor de la salud física y mental en la infancia).
Palabras clave: Acoso escolar. Estrés. Ansiedad.

Bullying

Abstract
Bullying or peer violence causes much suffering. Although traditionally the relationship between
bully-bullied is the most emphasized in literature, there are more players. Because of the distress cau-
sed to the victim, the reinforcement received by the stalker whose aggressive behavior goes unpunis-
hed, and the learned helplessness of spectators, it must be tackled as a group and social problem.
Prevention is the best cure and we should work as a team in schools, including students, families and
in some cases the pediatrician (as a promoter of physical and mental health in childhood).
Key words: Bullying. Stress. Anxiety.

Introducción disminuyendo a medida que los sujetos


El maltrato entre iguales no es algo maduran, sigue habiendo acoso tanto en
nuevo, pero ha empezado a ser una el medio laboral como en el familiar (en-
preocupación social por la importancia tre adultos). Y es que la violencia forma
mediática que ha suscitado el suicidio de parte de la historia de la humanidad.
algunos afectados. Se presenta principal- A diferencia de los animales, que pre-
mente en la escuela primaria y aunque va sentan conductas agresivas para defen-

Paula Armero Pedreira, elanor27@hotmail.com


Las autoras declaran no presentar conflictos de intereses en relación con la preparación y publicación de este artículo.

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der territorio, comida o el acceso a las Tiene que repetirse durante un periodo
hembras, los humanos podemos ser vio- de tiempo (no ser algo puntual) y causar
lentos sin necesidad, con intención de daño a la victima que se encuentra sola
dañar a otro, por diversión, por estupidez (en situación de desamparo) e incapaz de
o por un mal manejo de poder o del con- resolverlo. No hay (generalmente) pro-
flicto1,2. vocación por parte del alumno que lo
Aunque dirimir si la condición humana sufre. Es decir, no toda confrontación,
es violenta genéticamente o por aprendi- pelea o insulto es acoso escolar.
zaje excede los objetivos de este artículo, La forma en que se comete puede ser
releer la novela de W. Golding, El Señor verbal, física o de aislamiento social hacia
de las moscas, está al alcance de todos. la víctima (tabla 1). Los espectadores
(otros alumnos) son clave, ya que es a
Definición ellos a quien el acosador quiere mostrar
Inicialmente descrito por Heineman en su poder. Con su silencio permiten la per-
1969 y Olweus en 1973, es una forma petuación de estas acciones (apoyando o
de violencia que se da entre compañeros no al agresor). En cuanto a los conteni-
y por tanto frecuente en contexto esco- dos, pueden ser racistas si hacen referen-
lar. Existen distintos términos para refe- cia al origen étnico del sujeto, sexuales si
rirnos a este fenómeno: acoso escolar, incluyen burlas con connotaciones
bullying (del inglés bully, que significa sexuales, u homófobos si tienen que ver
“matón”) o violencia entre iguales. Este con la supuesta orientación sexual. Si el
último parece el más adecuado. La defi- medio utilizado son los mensajes a través
nición de Olweus3 es muy utilizada: “Un del teléfono móvil o el ordenador, se ha-
estudiante es acosado o victimizado bla de “bullying digital”. Este puede lle-
cuando está expuesto de manera repeti- gar a ser devastador, ya que la víctima no
tiva a acciones negativas por parte de tiene un lugar donde estar en paz.
uno o más estudiantes, sin capacidad
para defenderse”. Magnitud y gravedad del problema
Para definirlo de forma más precisa, es Solo existe un estudio oficial a nivel na-
necesario que los sujetos posean inten- cional que estime la incidencia y preva-
cionalidad (puede no estar presente an- lencia del acoso escolar, el realizado por
tes de los siete años), de forma que las el Defensor del Pueblo4, si bien el estudio
acciones sean deliberadamente hostiles. más amplio en cuanto a volumen de po-

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Tabla 1. Tipo de agresiones hacia la víctima

Agresiones físicas:
Directas: pegar, dar empujones, amenazar, intimidar…
Indirectas: esconder, romper, robar objetos de la víctima
Agresiones verbales:
Directas: vocear, burlarse, insultar y poner motes
Indirectas: hablar mal a sus espaldas, hacer que lo oiga “por casualidad”, enviarle notas groseras,
cartas, hacer pintadas, difundir falsos rumores, etc.
Agresiones relacionales (exclusión social):
Directas: exclusión deliberada de actividades, impedir su participación (se ve a la víctima alejada
en el patio, en clase es evitada, siempre queda sin pareja)
Indirectas: ignorarla, hacer como si no estuviera o como si fuera transparente

blación encuestada es el realizado por 1996) sobre la presencia de malos tratos


Oñate y Piñuel en 2007 (Informe Cisne- y violencia entre iguales en las escuelas,
ros X)5 que incluyó a 24 990 niños de 14 utilizando como base el Cuestionario
comunidades autónomas españolas, en- Olweus. Con los datos obtenidos, este
tre 2.º de Primaria (siete años) y 1.º de cuestionario evalúa a los alumnos involu-
Bachillerato (17 años). crados en problemas de violencia, consi-
El estudio del acoso en España se inicia derando su propia adscripción dentro de
en nuestro país por Vieira, Fernández y las categorías de víctima, intimidador,
Quevedo en 19896 en Madrid, donde intimidador-victimizado o espectador.
1200 alumnos de ocho, diez y 12 años Esto se define a través de una serie de
de diez centros rellenaron un cuestiona- aseveraciones sobre acciones (tanto acti-
rio de elección múltiple, diseñado por los vas como pasivas), consideradas parte
autores. Como resultados destacan que del acoso escolar, que son explicadas
el 17,3% de los alumnos intimidaba a previamente a los alumnos.
sus compañeros, mientras que el 17,2% El Informe Cisneros X del 2007, (rese-
había sido intimidado en el último tri- ñado anteriormente), concluye que la
mestre. Las formas de acoso más fre- tasa global de acoso (intenso y muy in-
cuentes eran las agresiones verbales tenso) es del 23,3%. Se basan en la rea-
(19,3%), el robo (13,9%) y las intimida- lización del Test AVE (Acoso y Violencia
ciones físicas (12,7%). Escolar), donde se incluye tanto violencia
Ortega7,8 realizó para la Junta de An- física (agresiones, intimidación y amena-
dalucía diversos informes (entre 1992 y zas) como psicológica (hostigamiento,

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manipulación, bloqueo, exclusión social do la intencionalidad o solo se ha basado


y coacción) e incorpora escalas clínicas en la percepción por parte de la víctima)
que evalúan el daño psicológico conse- y espectadores; si en el estudio se utiliza-
cuente (por ejemplo, en forma de soma- ron cuestionarios adaptados según las
tizaciones, flashback, disminución de la edades (ya que los comportamientos
autoestima, etc.). cambian), etc. La propia definición de
Estos autores señalan que en las vícti- Olweus solo se refiere a acciones negati-
mas que han sufrido acoso escolar fre- vas, sin reflejar la repercusión que esos
cuente y no han sido adecuadamente actos conllevan, ni define el tiempo ne-
atendidas, hay un riesgo cuatro veces cesario para que esas acciones se consi-
mayor de estrés postraumático y ansie- deren acoso. Es decir, Olweus define el
dad grave. La ideación suicida recurren- acoso en función de que un comporta-
te, es cinco veces mayor. Las conductas miento se produzca, independientemen-
de violencia psicológica basadas en la te de que dicho comportamiento provo-
burla y la exclusión social son las que más que (o no) un efecto en el otro. Pero el
incrementan este riesgo. El tipo de agre- acoso no es solo una conducta intencio-
sión más frecuente suele ser verbal, pero nada y violenta, sino que las acciones
el aislamiento social tiene una frecuencia tienen que tener una clara repercusión;
similar, especialmente a edades más jó- es un tipo de relación, en el que la con-
venes. Los diferentes estudios evidencian ducta de uno (o más) tiene consecuen-
un descenso paulatino de la violencia a cias indeseables en el otro. Por ello, el
medida que aumenta la edad (y el curso). tratamiento no es solo de las personas,
A la hora de analizar estos estudios es sino de la relación que estas desarrollan
importante valorar adecuadamente las entre sí.
definiciones de acoso escolar que em- Para valorar la magnitud de este pro-
plean y la forma en que se han obtenido blema ayudaría establecer unas defini-
los datos. Esto facilita que los estudios ciones comunes, con cuestionarios pro-
puedan ser comparables. Por ejemplo, tocolizados y actuaciones consensuadas
parece importante analizar, si los cuestio- y globales a nivel nacional.
narios permiten distinguir de forma váli-
da y fiable a las víctimas (no todos los Sintomatología
afectados se consideran a sí mismos La víctima puede presentar un rango
como tales), acosadores (si se ha analiza- amplio de problemas generalmente en-

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cuadrables en los trastornos de ansiedad: bajo rendimiento escolar, además de


fobia escolar o social, crisis de angustia, comportamientos disfuncionales que ac-
trastornos de apetito y de sueño (pu- túan como feedback para perpetuar el
diendo llegar al trastorno de estrés pos- acoso y facilitar estos errores de atribu-
traumático). También hay sensación de ción. En la tabla 2 se resumen algunos
indefensión, baja autoestima, retraimien- comportamientos que deben hacernos
to social y cuadros depresivos (llegando sospechar que puede haber bullying.
algunos a ideación suicida o a actuarlo).
Es habitual que presenten somatizacio- Los perfiles
nes y que el rendimiento escolar decaiga. Algunos autores describen caracterís-
Como pediatras, profesores y padres hay ticas comunes y rasgos de personalidad
que sospecharlo: a veces los niños lo que se observan con frecuencia, pero
cuentan, pero no siempre. Pueden tener desde nuestro punto de vista es algo
miedo por las represalias que prevén de controvertido hablar de perfiles de víc-
sus compañeros. Otros piensan que son tima, espectador o acosador, porque
cobardes porque no saben defenderse, todo escolar puede sufrirlo, ser testigo
tienen vergüenza y lo esconden a los o acosar.
propios padres. Algunos no lo dicen por- Según diversos autores, la víctima no
que no creen que lo que les está pasando suele ser popular. Es habitualmente tími-
sea un maltrato. Creen que este consiste do, introvertido, con una personalidad
en ataques físicos, pero no insultos ni débil o algún rasgo físico diferente hacia
conductas de exclusión o aislamiento el cual pueden ir dirigidas las burlas. La
(que pueden tener efectos mucho más falta de habilidad social, si además está
graves). Algunos creerán que se lo mere- presente, lo favorece. Para Olweus, los
cen, ya que está tan aceptado por sus padres sobreprotectores generan niños
iguales que les parece inevitable. Final- dependientes y apegados a ellos, que
mente otros acaban resignándose tras son más vulnerables, pero en ocasiones
denunciarlo, ya que los adultos respon- esto puede ser el efecto del acoso9.
sables le restan importancia y son etique- El acosador se puede encuadrar en el
tados de “blandos”, “acusicas” o “co- líder del grupo, no por su carisma sino
bardes”. En todos los casos el malestar se por su fortaleza. No suele ser buen estu-
expresa. Por la ansiedad y el sufrimiento diante, es frecuentemente repetidor
que padecen las víctimas es frecuente un (más mayor y corpulento), puede cum-

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Tabla 2. Signos y síntomas sugestivos de maltrato

Somatizaciones (por la mañana se encuentra mal, tiene dolor de cabeza, de tripa...; en la escuela
dice que no se encuentra bien y pide que le vayan a recoger...)
Cambios de hábitos (hace “pellas”, no quiere ir a la escuela, quiere que le acompañen o cambia
la ruta habitual, no quiere ir en el transporte escolar, no quiere salir con los amigos...)
Cambios en la actitud hacia las tareas escolares (baja el rendimiento académico)
Cambios de carácter (está irritable, se aísla, se muestra introvertido, más arisco, angustiado o
deprimido, empieza a tartamudear, pierde confianza en sí mismo)
Alteraciones en el apetito (pierde el apetito, o vuelve con hambre porque le han quitado el
bocadillo o el dinero)
Alteraciones en el sueño (grita por la noche, tiene pesadillas, le cuesta dormirse o se despierta
muy pronto...)
Vuelve a casa regularmente con la ropa o el material roto. Tiene moratones, heridas o cortes
inexplicables
Empieza a amenazar o a agredir a otros niños o hermanos menores
Rehúsa decir por qué se siente mal e insiste en que no le pasa nada. Da excusas extrañas para
justificar todo lo anterior
En casos graves puede llegar a tener ideaciones o a realizar intentos de suicidio

plir criterios del trastorno por déficit de que desde la sombra dirige el comporta-
atención (TDA) con impulsividad por lo miento de sus seguidores.
que no piensa en las consecuencias de Los espectadores pueden tener cual-
sus actos. Es interesante este rasgo, ya quier característica. Pueden ser alumnos
que muchos niños que presentan crite- modelo que de alguna manera acaban
rios de TDA pueden oscilar entre acosar interiorizando errores de atribución hacia
y ser acosados. Suelen actuar por “pron- la víctima (“se lo merece”) o tienen mie-
tos” y resuelven mal los conflictos. Mu- do de acabar ellos siendo las víctimas,
chas veces descargan sus frustraciones perdiendo popularidad al defenderle.
con el débil del grupo de forma inapro- Olweus habla del modelo de contagio
piada, ya que carecen de empatía y sen- social, que actúa en los grupos y afecta a
timiento de culpabilidad. No se debe ol- todos pero sobre todo a aquellos que no
vidar que muchas veces el acosador tienen espíritu crítico, son inseguros, de-
proviene de hogares disfuncionales. pendientes y no cuentan para el resto de
Olweus describe dos perfiles: el agresor sus compañeros. Si además la conducta
activo, que es el que arremete directa y violenta no es censurada y tiene éxito, se
personalmente, y el indirecto, que es el verá reforzada.

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Qué se debe hacer ha contado. Hay que evaluar el grado de


Sospecharlo y preguntarlo en las revi- ansiedad del niño y la gravedad de la si-
siones habituales de salud. Si hay indi- tuación. Es importante que los padres (y
cios, creer de entrada al niño (y a los pa- el niño si prefiere), apoyados por el pe-
dres), pero teniendo serenidad y sentido diatra, se hagan cargo y hablen con el
común. Hay una diferencia importante colegio (tutor o director de centro) ya
entre las peleas diarias puntuales de los que son los profesores quienes deben
chicos, las bromas pesadas entre compa- asegurar que esto no ocurra. Es un dere-
ñeros y el auténtico maltrato. Por tanto, cho de los alumnos estar seguros en los
ante una sospecha fundada, hay que centros escolares y a la vez, es un deber
contener y apoyar psicológicamente al de los centros velar por la seguridad de
niño, preguntándole directamente y ase- sus alumnos. El pediatra debe colaborar,
gurando que se le va ayudar. Los padres asesorar, conjuntamente con el equipo
se encuentran ante algo muy culpabili- psicopedagógico, y apoyar en todo el
zante, doloroso y ansiógeno, ya que proceso.
sienten que no han sabido proteger a su
hijo. Como no saben cómo manejarlo (ya Iniciativas para cambiar la situación
que escapa a su conocimiento y control) El acoso escolar debe ser evaluado y
pueden tener reacciones de reproche ha- tratado de forma global, entendiendo
cia él, ya que “la tristeza y la furia a veces que todos los participantes tienen algún
se intercambian la ropa”. Otros preten- sufrimiento y zonas erróneas.
den “hacer justicia” siendo violentos con Para poder “salvar la cara” los huma-
el agresor o con el colegio. Hay algunas nos “nos contamos historias” que nos
guías para padres que pueden ser de uti- permiten hacer cosas que de otra manera
lidad10. no podríamos justificar. Sin reconocer
Hay que informar al niño que no es su esto (que todos hacemos) no podrían ex-
culpa y que ha hecho bien en denunciar- plicarse las demonizaciones periódicas
lo. Hay que hacerle entender, que los que hacemos unos de otros: judíos, mu-
adultos responsables estamos para ayu- sulmanes, inmigrantes, homosexuales o
dar e intentar resolver la situación. Una de los contrarios en el fútbol (por ejem-
buena historia incluye saber desde cuán- plo). Este error cognitivo nos permite
do ocurre, dónde y quién ha estado im- matar, linchar, agredir o excluir al “dife-
plicado, quién lo ha visto y a quién se lo rente” con el consentimiento tácito o

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explícito del grupo ideológico. Es así meno hay menos problemas y se abor-
cómo se construyen los “chivos expiato- dan antes de que se cronifiquen. También
rios”. Además se facilita la ausencia de se ha demostrado menor repertorio de
empatía con la víctima (cosificada o des- actos violentos si se fomentan los víncu-
humanizada) permitiendo que sea ella los seguros entre profesores y alumnos y
quien cargue con las ansiedades y frus- entre los alumnos entre sí. Deben existir
traciones del grupo. Por ello, hay que límites bien especificados y una disciplina
abordarlo de forma grupal (y social). coherente y basada en el afecto y el apo-
D. Olweus3, en 1980, señaló tres fac- yo12. Que haya una filosofía de centro
tores en el ámbito familiar que a su juicio que tienda a la excelencia y cuente con
considera decisivos para el desarrollo de un currículo de no violencia contribuye a
modelos de agresión entre los alumnos: disminuirlo. Por el contrario, las escuelas
1) actitud emotiva de los padres negati- que tienen estructuras jerárquicas sin
va, socializando a sus hijos sin afecto ni participación de la comunidad educativa,
dedicación; 2) la ausencia de límites y carecen de normas de conducta estable-
permisividad ante la conducta agresiva cidas o tienen un sistema disciplinario
de su hijo, y 3) uso del castigo físico y el inconsistente, laxo, ambiguo o extrema-
maltrato emocional para afirmar su auto- damente rígido pueden favorecer que
ridad. También como se ha comentado surjan y se mantengan situaciones vio-
anteriormente, los padres que sobrepro- lentas en sus aulas. Son este tipo de ins-
tegen a su hijo y le dificultan desarrollar tituciones las que suelen negar la impor-
habilidades sociales pueden sin querer, tancia de lo que ocurre o no les parece
favorecer su victimización. Como casi que sea su responsabilidad.
todo en educación, los extremos (muy Aunque excede el ámbito pediátrico
permisivos-déspotas), nunca suelen ser entrar en el aula a trabajarlo, los profeso-
adecuados. res responsables deben abordarlo utili-
En cuanto a los factores dependientes zando métodos pedagógicos adecuados.
de la escuela, las condiciones de riesgo y Para ello necesitan estar sensibilizados
protección que sobre ella influyen son con el tema y saber qué hacer. Muchas
múltiples y complejos11. Pero se sabe que veces lo ignoran y esto puede ser la cau-
en aquellas instituciones que tienen bien sa de que lo nieguen. Hay en la biblio-
establecidas formas de prevenir, denun- grafía varias guías útiles10.
ciar y actuar eficazmente ante este fenó- Desde nuestra perspectiva, el educar a

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los padres para que socialicen con afecto hará mejores, menos egocéntricos y más
y limites, pasen tiempo suficiente con sus felices. Y ayudará a que la sociedad que
hijos y se interesen por su vida, nunca es formemos sea más amable.
tiempo perdido. El desarrollar habilidades Nuestra experiencia (sesgada) en los
de comunicación no violenta13, el apren- casos que vemos, es que se ha interveni-
der desde pequeños que el respeto es do tarde (o no se ha hecho nada) y la
necesario para convivir (y más en las so- víctima ha sufrido un daño difícil de re-
ciedades plurales y multicreenciales de componer16. Al final la mayor parte de las
ahora) y que las diferencia y la diversidad veces acaba abandonando el centro. Hay
forman parte de la vida, debe formar par- información suficiente para conocer el
te de los mínimos de nuestra educación14. efecto devastador que esta violencia pro-
Que los niños tengan buena autoesti- duce. El pediatra puede ser una figura de
ma, sean asertivos y aprendan a solucio- detección y apoyo en algunos casos. Sin
nar de forma prosocial el conflicto les duda la “tolerancia cero” debe ser pro-
dará herramientas para pararlo y cuestio- movida desde todos los organismos im-
narlo. Saber que algunas características plicados y tiene que estar presente de
físicas, sociales o psíquicas lo favorece forma explícita en el currículo escolar y
(niños prematuros, impopulares, pesa- familiar: “Nosotros, no nos comporta-
dos, de otras culturas, hiperactivos, etc.) mos así”17.
debería ayudar a ponernos en guardia
para prevenir su aparición15. El tener bien Nota de los autores
desarrollada la empatía, ponerse en el En el texto, cada vez que nos referimos
lugar del otro y ser conscientes del sufri- a personas, hacemos referencia indistin-
miento (gratuito) que infligimos, nos tamente a ambos sexos.

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