NIÑA HERMOSA
En un pueblo muy lejano vivía un joven de nombre José, en compañía de su
anciana madre, ya que su padre había fallecido y quedaron desprotegidos siendo
él el único apoyo.
Un día José como de costumbre se fue de casería, pero esta vez se fue solo, de
pronto escuchó muy a lo lejos una voz melodiosa, él pensó que se estaba
imaginando, así que intrigado, terminada la casería decidió caminar para ir
conociendo mejor el lugar e ir en busca de aquella voz tan melodiosa. Cansado
de caminar sin rumbo sintió mucha sed, escuchó a lo lejos el correr de las aguas,
encontrándose con un riachuelo, de pronto después de haber bebido tan exquisita
agua se dio cuenta que alguien lloraba desconsoladamente, se acercó
cautelosamente y se dio cuenta que era una hermosa niña la que lloraba, quiso
acercársela, pero, cuando estaba a punto de hacerlo, llegó un hombre que cogía
en la mano una arma de fuego, José se asustó y corrió con destino a su casa.
Al llegar a su casa su madre se asustó al verlo temblando, José no podía ni hablar.
En la cena no dijo ni una sola palabra, decidió acostarse temprano, ya en su cama,
no podía dejar de pensar en la hermosa niña y en lo que le podría estar pasando
en ese lugar tan lejano a la ciudad, entonces pensó en cómo podría volver a verla
y saber que le está sucediendo.
A la mañana siguiente se apresuró en hacer las obligaciones de la casa, con la
idea de volver a aquel lugar donde encontró a tan hermosa niña. Al encontrarse
aquel lugar se dio cuenta que existía una pequeña, pero muy bonita casa y para
su sorpresa no era la única niña que vivía ahí, entonces pensó: ¿Estas niñas
habrán sido raptadas? ¿tendrán familia? ¿Les estarán buscando? De pronto,
vio a la niña que se acercaba al riachuelo a llevar agua, intentó acercase a ella -
¡No me hagas daño! – le dijo, muy nerviosa. - Estoy aquí para ayudarte – le dijo
él – Mi mamá se encuentra muy enferma y mi padrastro nos maltrata- le contó -
ayúdame a escapar- le suplicó la niña.
A partir de ese día José la visitaba con frecuencia y planeaba como rescatarlas,
por las noches José se imaginaba lo feliz que sería si logra rescatarlas del
sufrimiento.
Una mañana la mamá de José se dio cuenta que no estaba en casa, extrañada
se fue a buscarlo, averiguó en el pueblo, se fue a la escuela y se dio con la
sorpresa que hace semanas José no asistía a clases, la madre muy preocupada
comenzó a llorar, se imaginó lo peor - ¡talvez mi José anda en malos pasos! -
pensó. Decidió esperarlo en casa y cuando llegó le interrogó: - ¿Dónde estabas
José?, ¿Por qué no vas a la escuela? - Me fui a cazar mamá, pero, no pude
encontrar nada - le mintió. Su madre esta vez muy enojada lo castigó – ¡No podrás
salir! – te quedas castigado en casa- Le dijo, José lloró incansablemente toda la
noche - ¿cómo haré para poder encontrarme con mi niña hermosa? – pensó.
Como de costumbre la niña le esperaba en el lugar acordado, le había prometido
rescatarla de tan cruel sufrimiento, ya estaba mucho tiempo esperándolo y
empezó a preocuparse ya que su padrastro a esas horas merodeaba el riachuelo.
De pronto se oyeron voces y como lo imaginado, era su padrastro que le había
encontrado intentando huir, empezó a gritarle como loco apuntándole con el arma
de fuego, la niña hermosa le rogó, le imploró que no le haga daño, pero el
padrastro la arrastro por entre las montañas.
Ya casi era medio día y José no tenía el valor de levantarse de la cama, la casa
era un silencio total – ¡La fallé! ¡la falle! – se repetía mientras lloraba, muy caviloso
y triste - ¡tengo que ir a verla! – pensó. Ideó como escaparse he ir a su encuentro
tal como lo acordaron.
Llegó hasta aquel lugar tan hermoso, donde siempre se encontraban e
imaginaban los felices que podrían ser al huir juntos y alejarla de ese tormento
que vivían ella y sus hermanitas, pero al llegar no quedaba rastros de ella, la niña
hermosa y toda su familia, habían desaparecido. Triste, sintiéndose culpable llegó
a casa y le contó a su madre lo sucedido, la madre la abrazó fuertemente mientras
José lloraba desconsolado.
Pasaron los años y José sigue yendo a ese lugar pensando encontrar en algún
momento a la niña hermosa.
ELARTIB