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HISTORIA DE LA TEOLOGIA DE LOS GRANDES AVIVAMIENTOS

Los Grandes Avivamientos en la Historia

La Biblia en el libro de Habacuc 3:2 nos dice: “Oh Señor, aviva tu obra en medio
de los tiempos, en medio de los tiempos hazla conocer;” Si hay algo lo
suficientemente poderoso para cambiar una nación, es un Avivamiento. Pero qué
es:

Avivamiento revitaliza, trae autoridad, alista, entrena, llena de poder de Dios, trae
arrepentimiento, hambre por su presencia, trae fuego al corazón, pasión,
convicción, y disposición para ser usado por Dios.

Lo anterior pensaba Habacuc, avivar quiere decir, revivir lo apagado; si te


dispones, Dios puede usarte para cambiar el destino de México, pues solo Dios
puede realizarlo, y los puede llevar a cabo a través de ti.

Tomado del libro “Ríos de Avivamiento” Neil T. Anderson y Elmer L. Towns,


Editorial Unilit

MARCO HISTÓRICO DEL AVIVAMIENTO.

Aquí trataremos de sintetizar como el Espíritu Santo se estuvo moviendo con gran
poder en diferentes lugares en el mundo desde 1700 hasta la actualidad.
Podemos señalar siete grandes avivamientos en la historia a partir de 1700;
partiremos de las fechas proporcionadas por Neil Anderson en su libro “Ríos de
Avivamiento.”

1. Primer gran Avivamiento (1729-1742)

Este se llegó a conocer en 1727 en Alemania y fue la raíz del Avivamiento en Gran
Bretaña así como en E.U; hacía énfasis en predicar el evangelio. En esta época
Dios usó a hombres como John Wesley, George Whitefield, Thedore
Frelinghuysen, Johanathan Edwards, John Knox, este Avivamiento influyó por casi
5 décadas, los historiadores creen que el de Avivamiento salvo a Inglaterra de vivir
lo ocurrido a Francia en la Revolución Francesa.

2. Segundo Gran Avivamiento. (1750- 1791)

Este se extendió por todo el mundo, empezó en Inglaterra a finales de 1791, se


extendió a Europa. Comenzó con la unción evangelizadora al aire libre en E.U,
ocurrían milagros extraordinarios en todas las reuniones, el poder de Dios era
evidente, y la gente venía a Jesús por los milagros y el impacto causado a sus
corazones.

3. Tercer Gran Avivamiento comienzos del siglo XIX (1800)


Fue un Avivamiento poderoso en el derramamiento del Espíritu Santo, en los años
1830 y 1840 en E.U y Europa; Dios se manifestó con gran poder y gloria.. El poder
de Dios cayó sobre esa generación, pero principalmente avivó a la nueva
generación.

4. Cuarto Gran Avivamiento (1850-1900)

En este mover de Dios, podemos ver a grandes hombres de Dios llenos del
Espíritu Santo, con manifestaciones poderosas de milagros. Dios uso a siervos
como: Jeremiah Canphier, John Alexander Dowie, Evan Roberts, Esteban Jeffrey,
María Woodworth Etter.

5. Quinto Gran Avivamiento. Comienzos del siglo XX. (1900)

Avivamiento mundial del Espíritu Santo, en Australia y Nueva Zelanda (1902)


Gales (1904) Corea (1905) Manchuria (1906) “Avivamiento evangélico más
extendido de todos los tiempos” grandes hombres de Dios impactaron al mundo a
través de sus ministerios, entre ellos: el Avivamiento de sanidad de Kansas con
Charles Fox Parham, y de la Calle de Azusa con William Seymour, otros de
poderosa convocatoria como Aime Semple McPherson, y Kathryn Kuhlman.

6. Sexto Gran Avivamiento. (1950- 1990)

Avivamiento de evangelismo misionero hacia., África, Asia y América latina. Este


Avivamiento en los 70’ sacudió a la Iglesia en el mundo. Podemos citar a Billy
Graham.

7. Avivamiento actual.

Dios se está moviendo en el mundo con poder y gloria como en: Estados Unidos
en la Iglesia de Asambleas de Dios de Browsville, en Pensacola Florida con el
pastor John Kilpatrick; considerada como una de las iglesias más avivadas del
mundo en estos momentos, donde la presencia de Dios es tan fuerte, que 4
millones de personas de todo el mundo han venido para estar en ese lugar

En otros lugares del mundo Dios se está moviendo poderosamente como,


Australia, Toronto, Guatemala, Argentina, por citar algunos. El Espíritu Santo se
está moviendo en México, pero aún tiene mucho más, apenas esta naciendo el
Avivamiento, lo que viene será más poderoso.

Dios está usando a grandes lideres y hombres de Dios para llevar el Avivamiento
a todo el mundo, entre ellos podemos citar a: Wes Campbell, Alberto Mottesi,
David Yonggi Cho, Luis Palau, Carlos Anacondia, Claudio Freidzon, Morris Cerulo,
Dante Gebel, John Kilpatrick, Ralph Mahoney, Cindy Jacobs, Victor y Cris
Richrads, Neil Anderson, Josué Irión, John Bevere, Benny Hinn, Cash Luna, Joe
Rosa, Larry Hill, Sergio Scataglini, etc. ¡El próximo, puedes ser tú! Sólo, depende
que le creas a Dios.

Charles Finney: El evangelista controversial


Por William P. Farley

En el otoño de 1821, un estudiante de leyes de veintinueve años de edad


comenzó a buscar al Señor. Durante el pasado año un avivamiento se había
extendido en su ciudad natal de Adams, Nueva York, y él había rehusado
participar. Pero después comenzó a orar. Cuarenta años más tarde, recordó de
esta manera su conversión: "El Espíritu Santo descendió sobre mí con tal fuerza
que parecía que me traspasaba el cuerpo y el alma. La impresión fue como de una
ola de electricidad que me traspasó enteramente. Parecía venir sobre mí en olas
de amor, pues no lo pudiera expresar de otra manera. Parecía como el aliento
mismo de Dios. Puedo recordar expresamente que parecía abanicarme, como
inmensas alas. No tengo palabras para expresar el maravilloso amor que fue
derramado en mi corazón". 1

Así comenzó el ministerio de Charles Grandison Finney (1792-1875), uno de los


más destacados e influyentes evangelistas en la historia de los Estados Unidos.

El ministerio de Finney fue el apogeo del Segundo Gran Despertamiento


(alrededor de 1792-1835). Vivió en la época de rápida expansión al Oeste, en que
hubo un crecimiento de población sin precedentes. Los norteamericanos habían
asimilado la doctrina del "Destino Manifiesto", y con ella el optimismo en los logros
y el potencial humanos únicos en la historia. Finney era la personificación
espiritual de ese ideal.

Resumiendo la importancia de Finney, Marcos Noll escribe: "Hay que reconocer


que se debiera clasificar a Finney con Andrew Jackson, Abraham Lincoln, y
Andrew Carnegie... como uno de los personajes públicos más importantes de la
América del siglo diecinueve. Sin duda, entre la raza blanca de los Estados
Unidos, sobresale, después de Jonathan Edwards, como una figura crucial en el
mundo evangélico". 2

Los Primeros AÑos


Poco después de su dramática conversión, Finney comenzó a estudiar bajo su
pastor presbiteriano, George Gale. Éste lo animó a asistir al Seminario Princeton.
Pero como no sentía gran respeto por la teología ni los teólogos, Finney escribió:
"Llana y plenamente les dije que no me sometería a la influencia bajo la que ellos
habían estado". 3

En sus memorias, Gale lo recuerda de otra manera: "Finney no asistió al seminario


porque no pudo ser aceptado".

Por cualquiera razón, Finney no procuró hacerse de una educación teológica


formal. Como resultado, su presbiterio lo puso bajo tutela de Gale y otro pastor. En
1823, Finney recibió licencia para predicar, y fue ordenado en 1824.
Durante este tiempo la Sociedad Misionera Femenil lo comisionó para que
trabajara como evangelista en el laberinto de pueblos y aldeas en el noroeste de
Nueva York. Allí Dios le concedió cierta medida de buen éxito.

En 1825, hubo un drástico cambio en su ministerio. Finney fue invitado a predicar


en Utica, Nueva York. Utica quedaba cerca del recién escavado Canal Erie. Era
una metrópolis del Oeste, en creciente desarrollo y de mucho movimiento. Durante
dos años Finney predicó, con creciente efectividad, en Utica y las ciudades
adyacentes de Rome y Syracuse.

Los métodos de Finney eran novedosos. No evangelizó como sus predecesores:


Jonathan Edwards, George Whitefield, y Asahel Nettleton. 4 Para tener
conversiones, a propósito elevó el timbre emocional de las reuniones. Adoptó y
popularizó la práctica metodista de llamar a los conversos a pasar al altar o
sentarse en la silla del penitente para significar su decisión de seguir a Cristo.
Para agotar a los oyentes y llevarlos a hacer una entrega, alargaba sus reuniones.
A veces las reuniones duraban cuatro horas y más. Estas formas de manipulación
no escaparon a los críticos.

Conferencia En New Lebanon


Finney tuvo considerable éxito, pero debido a sus nuevas medidas, se levantó
mucha oposición. Sus principales oponentes fueron dos personajes de buena
fama nacional: Lyman Beecher y Asahel Nettleton.5

En el verano de 1827 se organizó una conferencia en New Lebanon, Nueva York,


para tratar las diferencias. Según Iain Murray, la conferencia "no era cosa de estar
a favor o en contra, no de la emoción, sino de la adopción de medios, además de
la predicación y la oración, para provocar emoción".6

Nettleton y Beecher estaban de un lado; Finney y sus seguidores del otro.


Nettleton y Beecher se habían graduado de Yale. Ellos representaban la tradición
teológica de New England de sus antepasados. Finney, sin educación académica,
iba en dirección de cambio y de una interpretación personal de las Escrituras.

La Conferencia de New Lebanon culminó en un punto muerto. El que no pudieran


censurar a Finney fue su victoria. Esto le dio la medida de respetabilidad que le
hacía falta. Por primera vez las iglesias en las grandes ciudades de la costa Este
abrieron las puertas a su ministerio. Desde el verano de 1827 hasta el otoño de
1829 tuvo campañas en Wilmington, Philadelphia, y Nueva York.
Avivamiento En Rochester
Desde el otoño de 1830 hasta el verano de 1831, el ministerio de Finney llegó a su
punto culminante en Rochester, Nueva York. El Espíritu de Dios estuvo con él en
gran poder. Como Utica, Rochester era un centro comercial de mucho movimiento,
cerca del recientemente terminado Canal Erie. Tal era la manifestación del poder
de Dios en la obra de Finney que los comerciantes de todo el distrito muchas
veces cerraban sus puertas para asistir a las reuniones. En sus giras de iglesia a
iglesia, grandes multitudes seguían a Finney.

Charles Hambrick-Stowe, un biógrafo de Finney, observa: "Muchos llegarían a


decir que fue el más grande avivamiento local en la historia de los Estados
Unidos".7 Citando a Beecher, continúa: "El avivamiento a escala nacional
despertado por Rochester fue 'la mayor obra de Dios, y el más grande avivamiento
religioso que el mundo jamás ha visto en tan corto tiempo'". 8

La campaña en Rochester también unió a los creyentes respecto de dos


importantes asuntos sociales: temperancia y la abolición de la esclavitud. Ambos
tendrían muy amplias implicaciones.

Escritura Y EnseÑanza
En 1832, el fuego del avivamiento comenzó a desvanecerse y Finney asumió un
pastorado en Nueva York. En 1835, el recién fundado Oberlin College (Ohio) lo
invitó a ser su primer profesor de teología. Finney tenía cuarenta y tres años de
edad y estaba agotado. En gran necesidad de descanso y con el sentir de que
estaba ocurriendo un cambio en el ambiente espiritual, aceptó. Por el resto de su
vida se dedicó a dictar clases en Oberlin y a conducir campañas en varios lugares,
como en Nueva York, Boston, e Inglaterra.

Hasta entonces, Finney se había dedicado al evangelismo. Como no tenía obras


publicadas, sus suposiciones teológicas eran relativamente desconocidas. Todo
esto cambió en 1835, cuando Finney publicó sus Lectures on Revivals of Religion .
En un resumen del contenido, Nathan Hatch escribe: "Finney lanzó una virulenta
crítica de la ortodoxia calvinista, tirando a matar el sistema calvinista. Negó la
implícita autoridad del saber, se burló de la impotencia de los cuidadosamente
escritos sermones... y condenó el distante y elegante estilo de los ministros
educados. Clamó contra la burocracia eclesiástica, particularmente las sutilezas
teológicas y la caza de herejías que había llegado a caracterizar el coto
presbiteriano... Finney pedía una revolución copernicana para que la vida religiosa
se centrara en el público. Despreciaba el estudio teológico formal".9

El problema consistía en que Finney escribió Revivals of Religion [Avivamiento de


religión] cuando todavía era un ministro presbiteriano ordenado. Esto puso al
descubierto su oposición a la teología de su propia denominación. Además, sus
obras posteriores confirmaron que él creía en la posibilidad de una vida santa y sin
pecado para los recién conversos, la negación de la imputación del pecado y la
culpa de Adán, la habilidad humana de crear para sí una nueva naturaleza, el
rechazo de la Expiación sustitutiva, y el poder de fabricar un avivamiento mediante
ciertos métodos. En otras palabras, negó grandes secciones de la Confesión de
Westminster que había jurado mantener. Él y Asa Mahan (1799-1889), el
presidente de Oberlin College, más adelante compilaron estas ideas en lo que se
conoce como "Teología Oberlin".

En 1837, sintiendo la presión de sus colegas presbiterianos, renunció a la


denominación presbiteriana y se afilió a los congregacionalistas.
En 1851, bajo presión, Mahan renunció a la presidencia de Oberlin y la facultad
con voto unánime pidió a Finney que asumiera ese cargo. Tenía entonces
cincuenta y nueve años de edad. Finney mantuvo la presidencia hasta 1866,
cuando renunció debido a su avanzada edad. Pero siguió dedicándose a la
evangelización, y a la enseñanza en Oberlin, hasta su muerte en agosto de 1875.
El Ministerio De Finney
El ministerio de Finney fue único. En un tiempo cuando casi todos los pastores
leían sus sermones, Finney predicaba sin notas, y generalmente sin prepararse.
Se levantaba a hablar según el Espíritu lo inspiraba. Más adelante, se valió de un
sencillo bosquejo para sus prédicas.

Finney despreciaba la preparación formal. A veces era criticado por su estilo de


predicación tajante y sentenciosa.

Finney practicó muchas novedades. Como no creía en el pecado original, suponía


que el hombre puede arrepentirse y volverse a Dios sin intervención sobrenatural.
Por lo tanto, cualquier medida que pudiera provocar una decisión por Cristo era
justificada. Caracterizaban su obra los llamados al altar, la práctica de orar
públicamente por los inconversos que estaban presentes, y la exigencia a tomar
una decisión inmediata de seguir a Cristo.

Aunque los metodistas, y algunos bautistas, ya habían estado practicando estos


métodos, Finney los popularizó. Siguen en uso hoy. Como señala Murray: "Lo que
sucedió allí [en la Nueva York occidental bajo Finney] llegó a marcar un hito en la
historia evangélica, y trajo entre los líderes que también profesaban fe en la obra
del Espíritu Santo, la primera gran controversia respecto del significado del
avivamiento".

A su favor se dirá que Finney también motivó las aplicaciones sociales del
evangelio. Finney, Mahan, y sus seguidores fueron algunos de los primeros líderes
en el movimiento que abogaba por la abolición de la esclavitud. También asumió
una firme postura contra la orden masónica.

La TeologÍa De Finney
Finney fue un muy franco pelagiano. Sus otras creencias teológicas, que ya
hemos mencionado, revelan su repugnancia a la preparación teológica. Un
historiador resume así la teología de Finney: "El concepto de que un hombre no
regenerado es gobernado por una naturaleza caída no tenía sentido... Una
decisión de la voluntad, no un cambio de naturaleza, era todo lo que se requería
para ser convertido... Si la conversión era el resultado de la decisión del pecador,
y si era responsabilidad del predicador inducir esa decisión... entonces cualquier
medida que llevara al inconverso hacia el punto de una instantánea y absoluta
conversión tenía que ser buena".11

Estas ideas eran contrarias a la ortodoxia de la época, que la mayoría había


aceptado desde que el Mayflower arribara en Plymouth Rock en 1620.
¿De dónde sacó Finney estas ideas? Casi todos los historiadores señalan la
influencia de Nathaniel William Taylor (1786-1858), profesor de teología en Yale.
Los puntos de vista de Finney eran casi idénticos a los que se hallan en la
"Teología New Haven" de Taylor, también denominadas la "Nueva Teología".12
"La voz era de Finney" —expresa Murray—, pero "el pensamiento era de
Taylor".13 O, como lo expone Nathan Hatch: "Las abstracciones de la teología
New Haven de pronto habían cobrado vida en el burdo y animado fanatismo de las
Nuevas Medidas [de Finney]".

A la larga, la teología New Haven, popularizada por Finney, produjo división. En


1838, los presbiterianos se dividieron en la Antigua Escuela y en la Nueva
Escuela. La primera representaba la tradición teológica que descendía de la
Reforma hasta los Puritanos. La última expresaba la nueva teología de Taylor y
Finney.

Fortalezas De Finney
Los muchos puntos fuertes de Finney explican la manera poderosa en que Dios lo
usaba. Una de sus fortalezas era su vida de oración. Era un hombre que oraba
intensamente y por largas horas, una disciplina que necesitan los pastores. Finney
pensaba que podía producir avivamiento mediante ciertos métodos, pero su vida
de oración fue el mayor factor contribuyente. A menudo pasaba horas en oración,
tanto antes como después de sus reuniones de avivamiento.

Su segunda fortaleza era la gran unción del poder del Espíritu Santo que
descansaba sobre él. Cuando predicaba, los oyentes solían quedar en completo
silencio. Luego llegaban a un profundo, prolongado, y penetrante sentido de
pecado, lo cual resultaba en una gran conversión a Cristo, algo que por medios
humanos era imposible explicar.

La tercera fortaleza de Finney era su ética laboral. Cuando conducía una campaña
trabajaba dieciséis horas al día, siete días a la semana. Después de tan intenso
esfuerzo, cada verano pasaba varias semanas en Nueva York, en la granja de sus
suegros, para recuperar las fuerzas.

En cuarto lugar, el celo evangelístico de Finney no tiene precedentes. Amaba a la


gente y se entregó desmesuradamente para que fueran salvos.

Debilidades
Finney también tuvo debilidades que limitaron un prolongado servicio a la Iglesia, y
en ciertos casos provocaron mucho daño entre los de poco criterio.

La primera fue su mentalidad de "llanero solitario": solamente yo y mi Biblia. Para


Finney, la teología y la historia de la Iglesia eran territorio que no le interesaba
mucho. Debido a esto, muchas veces era imposible enseñarle algo y no se dejaba
corregir. (Hemos notado su indisposición de escuchar a sus mayores en la
Conferencia de New Lebanon el verano de 1827.)
Por ejemplo, Finney escribió: "Hay mucha ignorancia en las iglesias respecto al
tema de los avivamientos... Muy pocos tienen buen conocimiento del tema".14
Pero, desde 1790, se han suscitado grandes avivamientos en Norteamérica e
Inglaterra. Probablemente el mayor avivamiento en la historia, el Gran
Despertamiento, tuvo lugar bajo Whitefield, Edwards, y Wesley en los años 1740.
Ignorando estos recientes sucesos, Finney supuso que él era el primero en
comprender de veras el avivamiento.

"Finney comenzó su propia búsqueda religiosa — anota Nathan Hatch — , al


negar la fuerza de la herencia de autoridad religiosa. Confiaba en su propio
iluminado razonamiento, aunque no contaba con instrucción teológica".15 Esta
postura lo excluyó de la histórica confesión cristiana en muchos de los importantes
aspectos doctrinales. Ya hemos mencionado algunos de éstos.

Su segunda debilidad, que tiene mucho que ver con la primera, era la elevación de
la razón por encima de la revelación. Finney exigía que muchos misterios bíblicos
fueran traducidos a fórmulas racionales humanas. Finney luchaba por "ajustar las
verdades del cristianismo a un tan armonioso sistema de pensamiento que no se
violara los dictámenes de la razón — observa Murray — . Esto, como muchas
veces dijo, era (después de la conversión de almas) la gran meta de su vida".16
Finney no podía aceptar misterios, como la congruencia de la soberanía de Dios y
la responsabilidad del hombre.

LeCCIONEs
Podemos aprender muchas lecciones de la vida de Finney. Primero, Dios se
complace en usar vasos imperfectos. Dios perfeccionó su poder mediante las
debilidades de Finney (2 Corintios 13:4). Esto debiera alentar a cada pastor. A
pesar de las imperfecciones de Finney, Dios se complació en hacerlo su
instrumento. A pesar de nuestras imperfecciones, Él se valdrá también de
nosotros.

Segundo, necesitamos discernimiento. El poder sobrenatural de Dios no significa


que aprueba todo lo que el hombre cree o hace. Dios ungió a Sansón aunque
durmió con prostitutas filisteas. Dios ungió y amó a Charles Finney aunque
rechazó la verdad del pecado original y de la Expiación sustitutiva.

Pero también es cierto lo opuesto. Los fracasos de un hombre no impiden que


Dios obre por medio de él. Balaam era idólatra, pero Dios habló proféticamente
por medio de él. Aprendemos de Finney a no rechazar el poder de Dios
manifestado en un hombre sólo porque su vida o su doctrina sean imperfectas.

Tercero, nuestras suposiciones teológicas determinarán nuestra práctica. La


teología New Haven de Finney determinó sus métodos evangelísticos. Él enfatizó
demasiado el lugar de las decisiones humanas porque rechazó la verdad del
pecado original. Su alta estima del hombre gobernó sus prácticas evangelísticas.
De la misma manera, nuestras suposiciones teológicas determinan nuestras
prácticas.

Cuarto, sea humilde. No sea un "llanero solitario". Lea la historia de la Iglesia y


aprenda de ella. Estudie la teología de grandes pensadores del cristianismo, como
Agustín, Calvino, Lutero, y Edwards. No se decepcionará, porque...

Dios escribe la Historia.

Juan Wesley Cabalgó alrededor de 400.000 km a través de su país y predicó en


miles de reuniones evangelísticas. En su propio púlpito, el ministerio pastoral y
enseñanza llenaba los bancos de la iglesia y se derramaba sobre otras
congregaciones; unificó eventualmente a la iglesia en un cuerpo fuerte. Pero el
impacto de la vida y ministerio de Juan Wesley va más allá de los límites de
Inglaterra y de los confines del Metodismo. Su testimonio de salvación y
santificación aún se refleja a través de sus himnos, libros y biografías

Charles H. Spurgeon, conocido como “el príncipe de los predicadores” entre los
evangélicos.
Es el predicador más leído de toda la historia. Sus mensajes escritos llenan 63
volúmenes. Llegó a tener la congregación más grande existente para sus tiempos,
y durante su vida, se estima que predicó a más de 10,000,000 personas. Para
1865, se vendían sus mensajes impresos semanalmente a más de 25,000
personas, y se llegaron a traducir en más de 20 idiomas.
¿cuál fue el secreto de su éxito?
El mismo lo atribuía a la unción del Espíritu Santo en su vida. Dijo:
“Constantemente es mi oración que sea el Espíritu quien me guíe aun en las
partes más pequeñas y menos importantes de los servicios...”
Publicado por Marcelo Contreras.

¿Quieres experimentar avivamiento?


El avivamiento es algo que nuestras iglesias necesitan desesperadamente. Pero
tristemente, esta misma palabra "avivamiento" ha sido muy mal entendida por los
cristianos de estos últimos años. Por tanto, es necesario primeramente cortar a
través de estos malentendidos y explicar lo que es realmente un avivamiento.

¿Qué dice la Biblia sobre avivamiento?

El Señor dice a la iglesia de Sardis:


"Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. Sé
vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus
obras perfectas delante de Dios. Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y
guárdalo, y arrepiéntete." (Apocalipsis 3:1-3)

Esto es lo que significa avivamiento: la iglesia que está por morir, vuelve a vivir.

¿Cómo puede volver a vivir la iglesia?


¡Primeramente tiene que reconocer que está muerta, o por morir! La iglesia tiene
que reconocer que en realidad no tiene esta vida espiritual que está proclamando.
La iglesia tiene que reconocer que se ha dedicado a cumplir con programas
humanos, en vez de vivir la vida de Cristo. Estos programas pueden parecer hacia
afuera muy solemnes, o muy vivaces y alegres; pero no hay realidad espiritual en
ellos. La iglesia tiene que reconocer que ella está engañada, y engañando a los
demás, cuando piensa que sus programas son vida espiritual.

El apóstol Pablo escribe:


"Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien
reprendedlas; porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto.
Pero todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas
manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo. Por lo cual dice:

Despiértate, tú que duermes,


Y levántate de los muertos,
Y te alumbrará Cristo." (Efesios 5:11-14)

¿A quién escribe Pablo? ¿A los incrédulos, al "mundo"? - ¡De ninguna manera!


Pablo escribe a la iglesia, a los cristianos en Efeso. Obviamente hay muchos
cristianos que están durmiendo, o que ya están muertos - y por eso necesitan un
avivamiento.
Tenemos aquí otra vez el mismo mensaje como a Sardis: ¡Levántate de los
muertos! ¡Arrepiéntete!
Pablo menciona aquí las "obras infructuosas de las tinieblas". En el contexto
vemos que está hablando de "fornicación", "inmundicia", "avaricia", "palabras
deshonestas", "necedades", etc. (v.3-4), y dice que los que practican tales cosas,
no pueden heredar el reino de Dios (v.5).
La iglesia que duerme o que está por morir, es una iglesia que participa en estas
"obras de las tinieblas": comete estas obras, o por lo menos las tolera y no las
reprende.
Este es realmente el caso de la iglesia actual, y lo digo por experiencia propia. He
colaborado en un buen número de iglesias e instituciones cristianas, y en cada
una sucedió lo mismo: En algún momento, se esperaba de mí que yo ayudara en
cometer, o por lo menos en encubrir, alguna "obra de las tinieblas" - una pequeña
deshonestidad en las finanzas, un pequeño fraude, una manipulación deshonesta
de parte del liderazgo, un caso de fornicación que hubiera sido vergonzoso para la
institución si saliera a la luz -, y si me negaba, solo me quedaba la alternativa de
ser expulsado con mentiras, o de irme yo mismo.

¿Es esta la iglesia del Señor?

La iglesia necesita un avivamiento porque está durmiendo y cerca de morir. La


iglesia participa en las obras de las tinieblas (en vez de reprenderlas), y con esto
demuestra que le falta la luz de Cristo. ¡La iglesia!
El Señor no está sorprendido de esto. Ya está profetizado que esto sucediera:
"Nadie les engañe en ninguna manera; porque (el Señor) no vendrá sin que antes
venga la apostasía... Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad..." (2
Tes.2:3.7)

"Apostasía" significa "alejarse, apartarse" (de la fe). Nuevamente, está hablando


de la iglesia: solo aquellos pueden apostatar, que alguna vez estuvieron en la fe.

En su despedida a los ancianos de Efeso dijo Pablo:


"Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos
rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán
hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos."
(Hechos 20:29-30).

Pablo dice que esto iba a suceder "después de mi partida", o sea, muy pronto.
Apenas que los apóstoles ya no estaban allí, ¡la iglesia empezó a desviarse!

¿¿Podría esta apostasía llegar hasta tal punto que los lobos lleguen a gobernar la
iglesia??

Piénsalo bien. Los historiadores protestantes nos dicen que esto ya sucedió hace
muchos siglos, en los tiempos de Lutero. Fue por eso que la Reforma fue
necesaria - la iglesia católica romana estaba gobernada por "lobos".
Ahora, si esto sucedió en la iglesia romana, ¿por qué no podría suceder también
en las iglesias evangélicas? Yo digo que estamos en camino a esto; muchos
líderes evangélicos ya están muy influenciados por las ideas del anticristo. (Vea
"¡Infiltración!".)

¿Y cuál sería la respuesta?

Leamos otra vez las palabras del Señor a la iglesia en Sardis:


"Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete."
(Apoc.3:3)

La respuesta es volver a lo que recibimos desde el inicio; volver a la enseñanza


del Señor y de Sus apóstoles; dejando de un lado todas las tradiciones de
hombres que vinieron después.

(Vea sobre este tema: "Los secretos de la iglesia temprana", por Andrew Strom; y
las "95 tesis sobre el estado de las iglesias evangélicas".)

¿Cuándo suceden los avivamientos?

Hemos visto el significado de "avivamiento": La iglesia que está por morir


espiritualmente, vuelve a vivir.

Entonces, por más extraño que parezca: Los avivamientos vienen cuando la
iglesia tiene necesidad de ellos; cuando la iglesia está por morir.

De hecho, toda la historia de la iglesia repite este ciclo de apostasía y avivamiento,


nueva apostasía y nuevo avivamiento. Y casi siempre, antes de un avivamiento,
había un tiempo de "sequía espiritual". Un tiempo de creciente inmoralidad en la
iglesia y en la sociedad; un tiempo en que la gente pensaba que la Palabra de
Dios no tenía nada que ver con la vida diaria; un tiempo en el cual los cristianos
estaban contentos con cumplir sus rituales en la iglesia, pero sus vidas no
cambiaban.

¡Así es el tiempo de hoy!

No nos dejemos engañar. Las iglesias evangélicas en América Latina (todavía)


están creciendo; ¡pero esto no es avivamiento! Ni lo son los programas; ni la
alabanza emocionante; ni la buena organización y propaganda... nada de esto es
avivamiento. Mientras las vidas no sean sacudidas y transformadas en lo más
profundo por el Espíritu Santo, solo estamos multiplicando el número de cristianos
durmientes y moribundos.

Pero se necesita cumplir una segunda condición, para que haya avivamiento:

Un número suficiente de cristianos debe abrir los ojos. Deben darse cuenta de la
triste condición en que vivimos, y clamar al Señor por avivamiento.

"Clamó en mis oídos con gran voz, diciendo: Los verdugos de la ciudad han
llegado, y cada uno trae en su mano su instrumento para destruir. ...y llamó
Jehová al varón vestido de lino, que tenía a su cintura el tintero de escribano, y le
dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles
una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las
abominaciones que se hacen en medio de ella." (Ezequiel 9:1-4)

¿A quiénes señala Dios de esta manera? Nota que no era suficiente "no participar"
en las abominaciones de la ciudad. Además de esto, era necesario "gemir y
clamar" a causa de las abominaciones.
Para nosotros como cristianos, "Jerusalén" significa la iglesia. Es necesario que
algunos cristianos empiecen a "gemir y clamar" por las abominaciones que se
cometen en la iglesia. El Señor busca a intercesores que tengan los ojos abiertos
para ver el estado verdadero de la iglesia, y que clamen por un avivamiento.
Todos los avivamientos de la historia empezaron con la oración ferviente de
algunos cristianos.

Ezequiel continúa:
"Y a los otros dijo, oyéndolo yo: Pasad por la ciudad en pos de él, y matad; no
perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia. Matad a viejos, jóvenes y vírgenes,
niños y mujeres, hasta que no quede ninguno; pero a todo aquel sobre el cual
hubiere señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi santuario. Comenzaron,
pues, desde los varones ancianos que estaban delante del templo." (Ezequiel 9:5-
6)

El pueblo que no se arrepiente, enfrentará un terrible juicio de Dios. ¿Y dónde


comienza? ¡Con el templo, y con los líderes religiosos!
- "Pero eso fue en el Antiguo Testamento", me dirás; "¿no vivimos ahora en la
época de la gracia?"

No te dejes engañar. La siguiente cita es del Nuevo Testamento:


"Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero
comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio
de Dios? Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿en dónde aparecerá el impío y el
pecador?" ( 1 Pedro 4:17-18)

Es necesario que un número suficiente de cristianos se vuelva realmente


"desesperado" por un avivamiento. El reformador John Knox oró así: "Dios, ¡dame
Escocia, o dame la muerte!" El no se iba a contentar con menos; Escocía
necesitaba ser salvo, y Knox iba a dar hasta su vida por ello.

Andrew Strom escribe (en "Los secretos de la iglesia temprana"):


"Como demuestra la historia, la iglesia puede esperar un avivamiento verdadero
solamente cuando un remanente del pueblo de Dios se DESESPERA -
desesperado por el estado recaído de la iglesia, desesperado por la tibieza dentro
de ellos y en todos los que los rodean, desesperados por el pecado y los falsos
compromisos, desesperados por el hecho de que Dios no está siendo
GLORIFICADO, que El no es realmente SEÑOR de Su iglesia, que un mundo
moribundo se burla de Sus palabras y las considera irrelevantes. El avivamiento
vendrá cuando el pueblo de Dios se humilla verdaderamente, cuando ellos
remplazan su "imagen positiva" con la realidad del lamento de Santiago: "Afligíos y
lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza.
Humillaos delante del Señor, y él os exaltará." (Stgo.4:9-10)
Como se decía de Evan Roberts: "El se quebrantaba, llorando amargamente ante
Dios para que El les doblegue ante El, en una agonía de oración, con lágrimas
corriendo por sus mejillas, con todo su cuerpo encorvándose de dolor." - Y John
Wesley preguntó: "¿Tiene Ud. días de ayuno y oración? Asalte el trono de la
gracia y persevere allí, y misericordia vendrá de lo alto." Hermanos, hermanas,
¡necesitamos volvernos DESESPERADOS en nuestras oraciones!"

¿Qué es un avivamiento?

Hasta ahora podemos comprender que un avivamiento tiene todo que ver con
volver a una relación correcta con Dios.

Al nivel personal, significa:


Los cristianos se arrepienten de manera profunda, y de todo corazón.
Un cristiano que entra en avivamiento, no está contento con dejar atrás solamente
los pecados más obvios (la borrachera, los robos y engaños, los pecados
sexuales...). Más bien, se examinará a sí mismo para expulsar de su vida aun los
pecados escondidos que nadie sabe: las pequeñas "mentiras blancas", la falsedad
en los pensamientos, las actitudes de envidia, codicia y malicia hacia otras
personas, las fantasías sexuales, el orgullo escondido, la ingratitud e indiferencia
hacia Dios, la obediencia solo de labios y no de corazón, la cobardía cuando se
trata de testificar o de levantarse por la justicia, etc. A menudo son estos
"pequeños" pecados escondidos que impiden el avivamiento.
(Vea: "Arrepentimiento - ¿verdadero o falso?")

Al nivel de la iglesia, significa:


La iglesia vuelve a ser lo que debe ser según las enseñanzas del Señor y de los
apóstoles.
La iglesia rechaza las tradiciones y costumbres humanas que ha seguido hasta el
momento, y empieza a aplicar las palabras del Señor en serio. La iglesia se atreve
a ser radicalmente diferente de lo que el mundo (y hasta los mismos cristianos)
esperan de ella, para obedecer únicamente al Señor.
(Vea "Los secretos de la iglesia temprana", por Andrew Strom; y los "95 tesis
sobre el estado de las iglesias evangélicas".)

Es cierto que a lo largo de la historia, la iglesia nunca ha vuelto a alcanzar la altura


de la primera iglesia. Pero en cada avivamiento, se volvieron a descubrir algunas
verdades bíblicas que la iglesia había perdido en los tiempos de apostasía. Si
comparamos las iglesias de hoy con la Palabra de Dios, ¡vemos que nos quedan
muchas verdades bíblicas a restaurar!
(Vea también: "Lecciones de la historia de la iglesia")

Resultados de un avivamiento

Resumimos lo que es la esencia de un avivamiento:

Intercesión "desesperada" y ferviente.

Un arrepentimiento profundo de los cristianos.

La iglesia vuelve a ser lo que debería ser según la enseñanza de los apóstoles.

Los avivamientos históricos, cuando estas cosas sucedían, casi siempre


produjeron estos resultados:

Reuniones grandes y emocionantes donde se siente la presencia de Dios.


Nada se puede comparar con el poder de Dios que se manifiesta cuando se reúne
una multitud de cristianos que realmente tienen corazones puros, que han
purificado sus vidas y que ahora pueden mirarse los ojos unos a otros sin engaño,
sin desconfianza, realmente "con alegría y sencillez del corazón" (Hechos 2:46).
"Bienaventurados los de corazón limpio, porque ellos verán el reino de Dios"
(Mateo 5:8). Cuando los primeros cristianos se reunían así, el temor de Dios vino
sobre todos; y los incrédulos no se atrevían a juntarse con ellos (Hechos 5:13).
Grandes multitudes son salvos.
Esta presencia de Dios es lo que convence al pecador de su pecado (Juan 16:8-
9), y "lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así postrándose sobre el
rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros"
(1 Cor.14:25). ¡Esto se consideraba normal en la primera iglesia! ¡Cuánto nos
hemos alejado del Señor para ya no ver estas cosas suceder en nuestras iglesias
hoy!
- Cuando predicaban los "gigantes del avivamiento" como John Wesley o Charles
Finney, a veces la gente cayó postrada por la convicción de sus pecados, y no
pudieron levantarse hasta que habían confesado todo y se habían arrepentido de
corazón. Lo mismo sucedió durante el avivamiento en Timor (Indonesia) alrededor
de 1970, con personas incrédulas que "por casualidad" entraban en el culto de
una iglesia renovada por el avivamiento.
(Esto es algo completamente distinto del supuesto "caer en el espíritu", que se
produce en algunas reuniones actuales sin que hubiera alguna convicción del
pecado; sin la convicción del pecado no hay verdadero avivamiento.)

La sociedad entera cambia.


Los avivamientos grandes siempre impactaron la sociedad entera. La Reforma de
Lutero y Calvino fue la principal fuerza que ayudó a Europa salir del subdesarrollo
y de la pobreza. El avivamiento metodista con John Wesley produjo en Inglaterra
un movimiento por más justicia social durante la industrialización, y por la abolición
de la esclavitud. Durante el avivamiento en Gales (1904/05), los jueces y policías
en muchas ciudades y pueblos ya no tenían trabajo, porque ya no hubo
delincuencia ni pleitos.

El problema es, que muchos cristianos quieren ver estos resultados y creen que
esto "es" avivamiento; pero no están dispuestos a pagar el precio que cuesta.
Entonces intentan hacerlo ellos mismos, a manera humana. Por eso tenemos hoy
tantas imitaciones de "avivamiento", que casi nadie sabe todavía qué es un
avivamiento en verdad.

Estos hermanos desean tener reuniones grandes y emocionantes; entonces dicen:


"Necesitamos un buen grupo musical, y animemos a la gente a que estén alegres,
y tendremos avivamiento." - Esto es querer comer el fruto sin plantar el árbol.

Desean ver grandes multitudes convertidas; entonces dicen: "Haremos una


cruzada evangelística e invitaremos a un predicador famoso; traeremos a todos
nuestros amigos, y el predicador ya les convencerá que se conviertan; y
tendremos avivamiento." - Esto es manipulación y produce falsos convertidos. Es,
nuevamente, querer comer el fruto sin plantar el árbol.

Desean ver una sociedad cambiada; entonces dicen: "Realizaremos programas de


asistencia social, y haremos campañas por justicia social, y pondremos candidatos
evangélicos para la alcaldía y para el congreso; y tendremos avivamiento." - Esto
también, es querer comer el fruto sin plantar el árbol.
Todo esto produce imitaciones falsas, que al final darán mal fruto: Multitudes de
falsos hermanos en las iglesias, que se convirtieron por una emoción y que siguen
siendo los mismos viejos pecadores. Jóvenes que dejan las iglesias, porque ven
que los hermanos no son auténticos y que no viven la vida que predican; entonces
prefieren al mundo con su pecado, porque la gente del mundo por lo menos son
pecadores auténticos. Un mal testimonio de la iglesia ante el mundo, escándalos
de inmoralidad y corrupción entre líderes cristianos, y "el nombre de Dios es
blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros" (Rom.2:24).

Si queremos un verdadero avivamiento, tenemos que caminar por el camino que


Dios diseñó, y pagar el precio que cuesta.

Intercesión "desesperada" y ferviente.

Un arrepentimiento profundo de los cristianos.

La iglesia vuelve a ser lo que debería ser según la enseñanza de los apóstoles.

Solo así veremos también el verdadero fruto de un avivamiento.

Solo una advertencia: Los pioneros de los avivamientos pasados, casi siempre
fueron perseguidos por los líderes de sus propias iglesias. Jesús y los apóstoles
fueron perseguidos por los líderes de las sinagogas. Los reformadores fueron
perseguidos por los líderes de la iglesia católica. Los anabaptistas fueron
perseguidos por los reformadores. Wesley fue perseguido por la iglesia reformada
de Inglaterra. Etc.etc...

Cada cristiano, en el transcurso de su vida, en algún momento tendrá que


decidirse: ¿Voy a servir las tradiciones humanas de mi iglesia, y vivir una vida
tranquila y ser respetado? ¿O voy a servir radicalmente al Señor y obedecerle más
que a los hombres, aunque me persigan y me expulsen mis propios líderes por
causa de ello? (Vea Marcos 13:9, Juan 16:2)

Avivamiento personal

Esto tiene que empezar con cada uno de nosotros; contigo y conmigo. Antes de
ver un avivamiento "en lo grande", necesitamos experimentar un avivamiento
personal, en nuestra propia vida.

No te contentes con ninguna imitación. Busca el avivamiento auténtico y la vida


espiritual auténtica.

El avivamiento en las islas Hébridas comenzó con un joven, quien en una reunión
de intercesión se puso de pie y leyó del Salmo 24: "¿Quién puede subir al monte
de Dios? ¿Quién puede estar en Su lugar santo? El que tiene manos limpias y un
corazón puro; que no elevó su corazón a vanidades, ni jurado falsamente..." - Y
entonces este joven cerró su Biblia. Y mirando al ministro y a los otros líderes, dijo:
"Me parece nada más que engaño, estar orando como estamos orando,
esperando como estamos esperando, si nosotros mismos no estamos en una
relación correcta con Dios." Y entonces levantó sus dos manos y oró: "Dios, ¿son
mis manos limpias? ¿Es mi corazón puro?" Después cayó de rodillas y no pudo
decir nada más.

Un buen punto para empezar sería que le pidas a Dios: "Señor, manda
avivamiento, y comienza conmigo." Y después pregúntale al Señor: "¿Son mis
manos limpias? ¿Es mi corazón puro?" - Si estás lo suficientemente desesperado
por la necesidad de avivamiento, recibirás respuesta.

Lee también la segunda parte de este artículo: "¿REALMENTE quieres


avivamiento?"

Volver a: "Avivamiento y Reforma de la iglesia"

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REVISTA RHEMA

EL AVIVAMIENTO EN GALES
Por Fernando Sosa

Despertar que sacudió una nación en el albor de un nuevo siglo

Evan Roberts fue uno de los jóvenes escogidos por el Espíritu Santo para ser un
canal de bendición y avivamiento sobre Gales, un pequeño principado de las Islas
Británicas, y así conmocionar al mundo de su tiempo.
Una de las cosas que más me ha maravillado de este avivamiento iniciado en
1904 es que fue con jóvenes y niños, tal vez el de más edad entre todos era el
propio Evan Roberts, de solo 26 años.
Cuando tenía 13 años empezó a ir a las reuniones de oración, y por trece años no
se perdió ni una de ellas, hasta que el Señor lo visitó.
Dios le dio visiones y sueños. Uno de ellos era que 100.000 personas se volverían
al Señor Jesús en arrepentimiento. En otra ocasión vería la boca del infierno
tragando a miles, por lo cual oró al Señor pidiendo que por un año tapara la boca
del infierno. Por los registros históricos tan impactantes en ese año, creo que Dios
se lo concedió. Pero lo mejor de esto fue la visita que el Señor Jesús le hizo en
varias noches: la gente veía luz en su rostro y temblor en su cuerpo por esta
visitación.
Según puedo analizar, Evan Roberts concibió del Espíritu Santo. Tuvo tal
conocimiento de la Tercera Persona de la Trinidad que grandes personajes de su
tiempo viajaban para verlo y oírlo predicar. No había ninguna organización:
simplemente había dirección del Espíritu. Parecía que Él había venido sobre Gales
y había tomado el control de ese país. Las reuniones duraban cuatro o cinco
horas. La presencia de Dios era sublime y los grupos de oración estaban llenos,
así como las iglesias.
Lo extraordinario es que las cantinas cerraban por falta de clientes, quienes,
arrepentidos de sus pecados, ya no asistían. Las cárceles quedaban sin presos
porque no había delincuentes durante esos dos años que duró el avivamiento. Los
estadios de fútbol quedaban vacíos porque los deportistas estaban predicando de
Jesucristo en algún barrio. Algunos llamaron a este avivamiento «el Pentecostés
más grande que Pentecostés».
Los artistas y músicos famosos estaban entre el pueblo, entonando himnos.
Sencillamente, los cielos se habían abierto para esa nación y eran, prácticamente,
los ríos del trono de Dios fluyendo sobre la gente de Gales.
Dan Roberts, hermano de Evan, tenía solo 20 años, así como Sidney Evans,
amigo de ellos -quien a la postre fue su cuñado al casarse con su hermana Mary.
Mary formaba parte del grupo de «cantoras», las que tenían entre 18 y 22 años,
usadas grandemente en cánticos nuevos e instantáneos, del Espíritu.

EMBAJADORES:JOVENES Y NIÑOS

En este avivamiento grandes cantidades de jóvenes fueron atraídos por el Espíritu


Santo a los pies de Jesucristo. Lo extraordinario es que casi inmediatamente
salieron por todas partes enviados a predicar acerca del Reino de Dios. No
tuvieron que esperar grandes instrucciones durante dos o cuatro años de
formación en un instituto bíblico. El Espíritu Santo los redarguiría, los llenaría de
Cristo, pondría fuego en ellos y los capacitaría, dándoles autoridad para tomar la
generación de su tiempo. Miles de ellos salieron testificando por todos los
rincones, acerca de la gloria de Dios. Fueron valientes y audaces como ninguna
otra generación.
Lo tremendo de este avivamiento, a diferencia de otros, es que no sólo alcanzó a
los jóvenes y adolescentes sino que los niños fueron usados grandemente por el
Señor: se los podía encontrar en la calle, en grupos, compartiendo el Evangelio, o
en grupos de oración, postrados en intercesión, gritando: "¡envía al Espíritu Santo,
por amor a Jesús¡" Los jóvenes entre 16 y 18 años que predicaban por todo el
país enfatizaban la vida en el Espíritu y la santidad.
Los periódicos locales anunciaban que toda la comarca parecía estar bajo una
fuerza espiritual extraña, y que no había indicios de que esta la soltara.
Creo que en este avivamiento galés el Espíritu Santo liberó una de las mayores
demostraciones de poder que jamás país alguno haya experimentado. Se decía
que cuando alguien entraba a Gales y daba su primer paso sobre esa tierra, sentía
algo extraño y diferente que no podía explicar.

TAN SOLO UN MINERO

Evan Roberts, joven minero con escasa educación, nació el 8 de junio de 1878 en
una casa pequeña y modesta, la misma que el siglo siguiente estaría siendo
visitada por miles de turistas y cristianos fervientes, quienes, curiosos, querían ver
dónde los cielos fueron abiertos algún día y por si, tal vez, pudieran probar un
poco del cielo que empezó en esa humilde casa.
Una de las características de Evan Roberts es que aceptó apasionadamente al
Señor Jesús desde muy chico. Su único deseo era servirle y predicar: esto parecía
consumirlo. Por años buscó una relación íntima y profunda con el Señor, orando
fielmente por una visitación del Espíritu de Dios.
¿Cómo comenzó? Los historiadores lo definen como "La gran reunión de
Blaenanerch". Fue el jueves 29 de septiembre de 1904, cuando diecinueve
jóvenes y Evan Roberts asistieron a la reunión. Caminando hacia ella, empezaron
a cantar: "Está viniendo, está viniendo el poder del Espíritu Santo. Lo recibo, lo
recibo, es el poder del Espíritu Santo."
Estando en la reunión, Evan Roberts empezó a sentir dolores de parto. En ese
momento el Espíritu Santo le habló, diciéndole: "Esto es lo que necesitas."
Inmediatamente, él gritó: "¿Doblégame, oh Señor!"
Después de pasar un tiempo en la reunión, el Espíritu Santo le dijo que lo hiciera
públicamente. Con lágrimas sobre sus ojos y mejillas, Evan empezó a gritar:
"¡Doblégame! ¡Doblégame...! ¡Dobléganos!"
En ese momento el Espíritu Santo intervino sobre él de una forma tan penetrante
que desde esa noche la cruz y la salvación de las almas serían el principal
enfoque del avivamiento.
Después de esto, en una noche tuvo una visión de todo Gales siendo levantado al
Cielo. Entonces, comentando a su amigo Sidney, dijo:

«Vamos a ver el avivamiento más poderoso que Gales


haya conocido, y el Espíritu Santo está por venir ahora.
Debemos estar listos; debemos ir por todo el país, predicando.
Entonces, en ese momento le dijo, gritando:
"¡¿Puedes creer que Dios puede darnos 100.000 almas ahora?!"»
Evan fue usado para empezar uno de los movimientos más grandes de Dios de
todos los tiempo. Él caminó con la visión aun cuando le dijeron que era un loco y
un necio, pero no perdió la oportunidad de ver "el Avivamiento de Gales".
El motor que impulsó este avivamiento no fue una doctrina o una organización o
personalidad humana, sino el Espíritu Santo, moviendo sus poderosas alas y
excitando su nidada en Gales.

MANIFESTACIONES

¿Qué manifestaciones del Espíritu Santo hubo en este avivamiento?

* Gritaron en agonía.
* Hubo arrepentimiento profundo.
* Lloraron con remordimiento.
* Hubo gozo del Espíritu Santo en ellos.
* La gente estaba en éxtasis por la cercanía de Dios.
* Los servicios de oración estaban llenos de gente desde las primeras horas de la
mañana, por no poder dormir por la presencia de Dios sobre ellos.
* La gente gritó: «¡Estoy muriendo!», por el peso del Calvario sobre el alma.
* Había entusiasmo desbordado.
* La oración y al alabanza continuaban por horas, prologándose hasta la mañana
siguiente.
* La nube de gloria reposaba sobre las reuniones. La gente que venía de lugares
lejanos no quería regresar, por la gloria de Dios que estaba ahí. Los comercios de
alimentos se vaciaban porque la gente que había venido de largas distancias
determinaban que no volvería a sus hogares: sentía la Gloria de Dios y no la iba a
dejar.
* Hubo una explosión de adoración, oración y alabanza, alcanzando cimas
espirituales increíbles.
* La gente comenzó a profetizar.
* El alcoholismo fue dejado; las bebidas quedaron en las tabernas sin ser tocadas
cuando la convicción y el temor de Dios venía sobre ellos.
* Ola tras ola del Espíritu Santo afectó a la sociedad; el tema de la gente era Dios.
Las apuestas en los juegos y la obsesión por ellos prácticamente desaparecieron.
En esta visitación parecía que nadie le interesaba las distracciones del deporte o
entretenimientos de su tiempo, porque la gente ahora estaba apasionada por el
Señor. Dicen los historiadores que, al parecer, la nación hubiera sido convertida
en un día, y no sólo convertida sino transformada. Las cartas que se enviaban
unos a otros parecía que llevaban la misma presencia del Señor: cuando eran
leídas por inconversos, estos se salvaban y empezaba un mover del Espíritu
Santo también en ellos.
* La gente caía al piso, tocada por el Espíritu Santo.
* A la gente le temblaba todo el cuerpo por la presencia de la gloria de Dios.
* Todos los esquemas y patrones puestos por el hombre en la iglesia fueron
derribados; asimismo, todos los principios de crecimiento de la iglesia fueron
borrados por la presencia del Espíritu Santo.
* La santidad y la obediencia fueron enfatizados, deseando siempre levantar y
darle gloria al nombre de Jesús.
* Había impulsos del Espíritu Santo, haciendo que, a una, miles de personas se
levantaran al unísono para adorar espontáneamente con cánticos nuevos. Había
ocasiones en que la gloria de Dios brillaba con tanta intensidad sobre el púlpito
que los predicadores huían de él o caían vencidos totalmente. Otros no
soportaban el resplandor de la gloria de Dios que venía sobre las reuniones.
* Habiendo muchos grupos de oración o de estudio en diferentes partes de la
ciudad, la gente salía al mismo tiempo para cantar o entonar alabanzas, como si
fuera dirigida por un director invisible, hasta la madrugada.
* Los periódicos, en lugar de sacar escritos de casos malos, empezaron a relatar
lo que ocurría en las reuniones.
* La multitud caía simultáneamente de rodillas para estar así por un lapso de dos
horas.
* En algunos lugares, los ministros de capillas intercambiaban púlpitos con la idea
de romper el denominacionalismo.
* La influencia del Espíritu era a veces tan poderosa que hombres fuertes
palidecían y temblaban. Había efectos tan abrumadores sobre hombres y mujeres
que a veces se deshacían en profundo llanto y sollozo. A veces, pecadores
tremendos caían golpeándose el pecho.
* Había gente que expresaba: "La gente se ha vuelto loca por la religión."
* Había espontaneidad en todo, así como un "desorden" divino.
* Las reuniones políticas fueron pospuestas, porque los miembros del parlamento
estaban en las reuniones de avivamiento.
* Las compañías teatrales desistieron de ir a Gales porque ya nadie asistía a sus
espectáculos.
* En sólo dos meses se reportaron 60.000 nuevos convertidos. Esta noticia salió
en los periódicos.
* Los convertidos a Cristo caían al suelo, atormentados con tal desesperación que
pedían a gritos la misericordia de Dios, como si tuvieran un dolor físico.
* Cuando la gente quería retirarse de las reuniones, a las 2:00-3:00 de la mañana,
los nuevos convertidos no podían irse porque continuaban cantando, orando y a
veces riendo incontrolablemente, hasta que las reuniones de oracion se extendían
hasta el amanecer.

UNA IGLESIA BAJA DE GRADOS

Al escribir esto de Gales me emociono mucho, porque pienso que en estos últimos
años hemos saboreado parte de lo que aquí describo. ¿Cuál ha sido la diferencia
en nuestro tiempo de visitación del Espíritu Santo en nosotros? La diferencia
radica en que Gales supo, admitió y creyó que era el tiempo de su visitación;
entonces los galeses la recibieron.
Hoy tenemos manifestaciones fuertes del Espíritu Santo pero no las creemos, ni
las admitimos. Creo que el Espíritu Santo tiene aún mucho trabajo por delante.
Cada vez que leo la historia del avivamiento en Gales, mi espíritu dice: "Sí, Señor;
viene este tiempo en que tú intervendrás, pasando por encima de todo patrón o
estructura y solo tú puedes cambiar la sociedad y el corazón del hombre."
He tenido el privilegio de poder ver algunas manifestaciones del Espíritu Santo en
este tiempo, las que se asemejan a lo acontecido en Gales, y me atrevo a decir
que la máxima opositora del mover del Espíritu Santo es la gente cristiana. No
tanto el inconverso, porque cuando este cae al piso, tocado por el poder del
Espíritu Santo que lo redarguye y lo trae a los pies de Cristo, se levanta con un
tremendo gozo de Dios. Me ha tocado ver gente que viene a Cristo y, junto con
eso, recibe el gozo del Señor o el vino del Espíritu Santo, cayendo fulminada o con
gran llanto y compungida con gran quebranto.
He podido observar la gloria de Dios manifestada en nuestras reuniones y oír que
en muchas partes está sucediendo y brotando este mover del Espíritu Santo más
rápido de lo que había pensado. Asimismo, he visto congregaciones hermosas en
Puerto Rico, Estados Unidos, Costa Rica, Argentina y Canadá, mientras escucho
que en diferentes partes del mundo está sucediendo lo mismo.
Este mover del Espíritu Santo no es exclusivo de ningún hombre, En el
avivamiento galés Evan Roberts fue usado grandemente por Dios. Él fue un
pionero, punta de lanza para su generación; pero en ese tiempo muchos otros
corrieron de un lado a otro, llevando ese fuego de avivamiento, aunque cuando
Evan Roberts se escondió, el fuego se apagó. Esto quiere decir que los hombres
siervos de Dios que Él utiliza en un principio son importantes para seguir
manteniendo la flama y avivarla aun más. No quiere decir que el Espíritu Santo se
detuvo, aunque ciertamente sí lo hizo en Gales, pero brotó en 1906 en la Calle
Azuza, en Los Angeles, California, EE.UU., a través de James Seymore, Grank
Bartíeman y Smale, en una pequeña sesión de gente de color. Ellos mismos
referían continuamente su entusiasmo a Evan Roberts, cuando perseguían la
llenura del Espíritu Santo, hasta el grado de repartir 5000 folletos en Los Angeles,
titulado El avivamiento en Gales.
Pienso que la temperatura espiritual del siglo XX se inició y se elevó en Gales con
Evan Roberts, aumentándose aun más en Azuza, y yendo por todo el mundo
hasta el día de hoy.

Al finalizar este siglo y comenzar inclusive un nuevo milenio, creo que la Iglesia,
en su toda generalidad, está otra vez "baja de grados", espiritualmente hablando,
con un poco de fuego por allí y otro por allá. ¡Qué bueno que el Espíritu Santo está
poniendo más fuego cada año que pasa! Según creo, a principios del siglo XXI
Dios conmoverá otra vez no sólo una parte de la Tierra con su Espíritu, sino que
todo el Planeta conocerá de un derramamiento sin precedentes del Espíritu Santo.

¡DOBLEGANOS, SEÑOR!

Tengo 42 años al momento de escribir esto y 20 sirviendo a Dios, pero una de las
cosas que le he pedido al Señor, y que es la que me apasiona, es que quiero ver
aun más allá de lo que hoy he visto. Anhelo disfrutar más de sus manifestaciones
y de la gloria de su presencia.
En verdad, me siento privilegiado de poder ver hoy su mover; y aunque ha sido
grande y sorprendente, sé que va a ser mayor en los años por venir.

«Porque así dice Jehová del los ejércitos: De aquí a poco


yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca:
y haré temblar a todas las naciones y vendrá el Deseado de
todas las naciones: y llenaré de gloria esta casa, ha dicho
Jehová de los ejércitos.»
-Hageo 2.6,7
Querido amigo, este mover sobrenatural de Dios está aquí ahora. No es que Dios
no lo pueda hacer más adelante, pero pudiera ser que te pase por encima o que
esta ola te golpee y salgas revolcado por ella, haciéndote ella misma alejar.
Hoy el Espíritu Santo nos está dando más sensibilidad, más discernimiento a su
mover, para que cuando Él realice algún movimiento, inmediatamente lo podamos
captar y meternos en su río.
Si te dijera que algunas de estas manifestaciones que tuvieron en Gales y en otros
avivamientos han estado sucediendo entre nosotros, ¿lo creerías? No te
conformes con leerlos en algún libro o aun en la misma Palabra de Dios. Pídele a
Dios: "Yo lo quiero también."
Cuando Evan Roberts gritó con dolores de parto: «¡Doblégame!», en ese
momento dio a luz uno de los avivamientos más extraordinarios que hayan
existido, por el que toda una sociedad fue cambiada. Los fraudes desaparecieron,
las personas que debían pagaron sus deudas, el comercio empezó a sanarse, las
cárceles estaban vacías, asimismo las tabernas y los espectáculos, los negocios
empezaron a ser honestos, los traficantes del vicio se convertían o tenían que
dejarlo, porque ya no era negocio.
¡Cómo le pido al Señor que nos permita ver a nuestra sociedad tranformada, a
nuestro país doblegado ante el poder de su Espíritu!
El Espíritu sólo puede dar a luz lo del Espíritu, y hoy está sucediendo. Muchos
Rroberts» se levantarán con dolores de parto, dando a luz las cosas del Espíritu.

Historia de los avivamientos…


Historia de los avivamientos…

WESLEY, SPURGEON Y MOODY.

Muchos de los que cuestionan este presente mover de Dios, reconocen a


personas tales como John Wesley, Charles H. Spurgeon y Dwight L. Moody como
grandes ejemplos de la auténtica fe cristiana. Pero al estudiar la vida y el
ministerio de ellos, uno reconoce que ellos no se conformaban con el
evangelicalismo con el cual demasiados se han conformado hoy día. Ellos fluían
en los dones del Espíritu y eran amplios defensores de los avivamientos, y aún las
manifestaciones resultantes.

Veamos brevemente a cada uno:

Juan Wesley fundador de la iglesia Metodista y uno de los más grandes


evangelistas conocidos en la historia.

Aun los historiadores seculares respetados dicen que a través del ministerio de
Juan Wesley, sus ayudantes y convertidos y el Gran Despertar sobre Inglaterra
que resultó, Inglaterra fue librada del terrible baño de sangre que caracterizó la
Revolución Francesa que ocurrió dos años antes de la muerte de Wesley. Se dice
que durante su ministerio, viajó más de 400,000 kilómetros a lomo de caballo (una
distancia equivalente a dar diez vueltas alrededor de la tierra sobre el Ecuador), y
predicó más de 40,000 mensajes.

¿Cuál fue su secreto?

Interesantemente, él ya era un ministro ordenado de la Iglesia Anglicana aun antes


de experimentar su nuevo nacimiento en 1838. Unos seis meses después, tuvo un
poderoso encuentro con el Espíritu Santo. En sus propias palabras: “Estábamos
reunidos y en constante oración, cuando alrededor de las tres de la mañana, el
poder de Dios vino poderosamente sobre nosotros, a tal grado que clamamos con
un gozo excesivo, y muchos cayeron al suelo. Tan pronto que nos recuperamos
un poco de ese asombro y maravilla ante la presencia de Su majestad, irrumpimos
a una voz: ¡Te alabamos, Oh Dios, te reconocemos como el Señor!

A partir de allí, él comenzó a predicar con una unción y poder extraordinarios, y su


predicación resultaba en convicción poderosa de pecado en los corazones de
multitudes de personas.

La verdad es que si uno se pone a leer sus mensajes hoy día, diría que no había
nada en ellos como para provocar emoción. Y sin embargo Dios los usó para
llevar a miles de personas al Señor. No era la palabra; era el poder de Dios sobre
la palabra.

Siempre al terminar su mensaje oraba pidiéndole a Dios que “confirmara su


palabra” que pusiera su sello sobre ella, y que “diera testimonio de ella”. Y Dios lo
hacía así. Los pecadores sentían su culpa y clamaban a grito abierto y en gran
angustia, pidiendo misericordia, bajo la influencia de la profunda convicción de su
pecado. Muchos caían al suelo bajo el poder de Dios, en el momento del
arrepentimiento. Unos pocos minutos después, estarían regocijándose con la
seguridad de que sus pecados habían sido perdonados, y con una profunda
conciencia de la paz de Cristo.

Wesley relató la siguiente experiencia en su diario personal:

“Supimos que muchos se ofendieron al oír los clamores de aquellos sobre quienes
descendió el poder de Dios; entre ellos un médico, quien dijo que podría tratarse
de un engaño o falsedad. Hoy una de las primeras personas en clamar
misericordia fue una mujer a quien dicho médico conocía por años. Al verla llorar,
le pareció increíble que fuese la misma persona. Se acercó a ella y observó todos
los síntomas; vio que por la cara le corrían gruesas gotas de sudor y se
estremecía hasta los huesos. Al ver eso, no supo qué decir, pues quedó
convencido de que no se trataba de ningún engaño, ni tampoco de ningún
desorden natural. Mas cuando su cuerpo y alma fueron sanados en un instante, el
médico vio el dedo de Dios en lo que le había ocurrido a la mujer”.

Pero las manifestaciones de la presencia de Dios no se limitaban a las reuniones;


algunos eran capturados por una tremenda convicción hasta tres semanas
después: De repente echaban tales gritos como si estuvieran en angustia de
muerte, se arrepentían, y posteriormente se regocijaban por el perdón de sus
pecados.

Declaraciones de Wesley:

Wesley creía que los Dones del Espíritu eran para nuestros tiempos. En una carta
escrita en junio de 1746, declara: “No recuerdo de ninguna Escritura donde se nos
enseñe que los milagros debían confinarse a la edad apostólica o cualquier otro
período de tiempo. Es cierto que San Pablo dice que las profecías y las lenguas
cesarán, pero en ningún momento dice que estos milagros cesarán antes de que
cesen la fe y la esperanza…”

En cuanto a la clase de personas que impactarán en el Reino:

En una ocasión, otro ministro le preguntó cómo hacerle para lograr que mucha
gente viniera a escucharle. La respuesta de Wesley fue:

“Si el predicador está ardiendo, los demás vendrán para ver el fuego.”

“Dame cien predicadores que no le temen a nada excepto al pecado, y no desean


nada excepto a Dios, y no me interesa que sean clérigos o laicos, ellos sacudirán
las puertas del infierno y establecerán el reino de los cielos en la tierra.”

Charles H. Spurgeon, el pastor bautista conocido como “el príncipe de los


predicadores” entre los evangélicos.

Es el predicador más leído de toda la historia. Sus mensajes escritos llenan 63


volúmenes, con un total de 20 a 25 millones de palabras. Llegó a tener la
congregación más grande existente para sus tiempos, y durante su vida, se estima
que predicó a más de 10, 000,000 personas. Para 1865, se vendían sus mensajes
impresos semanalmente a más de 25,000 personas, y se llegaron a traducir en
más de 20 idiomas.

Sin embargo… él nunca fue a la universidad, y por lo general, él no escogía sobre


qué tema predicar hasta el sábado por la noche… y nunca llevaba más de una
página de notas al púlpito.

Entonces… ¿cuál fue el secreto de su éxito?

El mismo lo atribuía a la unción del Espíritu Santo en su vida. Dijo:


“Constantemente es mi oración que sea el Espíritu quien me guíe aun en las
partes más pequeñas y menos importantes de los servicios…”

La oración era otro factor determinante; había un salón en el sótano de su templo


donde siempre había personas de rodillas, intercediendo por la iglesia. El siempre
declaraba que ese lugar era el generador de poder de la iglesia.

Además de sus mensajes de gran poder, fluía en los dones del Espíritu Santo. El
libro “La Vida de Charles Spurgeon”, por Russell H. Conwell dice lo siguiente:
“probablemente ningún hombre en Inglaterra o América en este siglo (XIX) ha sido
el instrumento de sanidad de tantas personas como lo fue el Sr. Spurgeon… miles
de casos de enfermos fueron sanados en respuesta a oración, entre ellos,
parálisis parcial, reumatismo, aflicciones mentales y fiebres contagiosas. El se
consideraba como mero agente del poder Divino, y decía que no era merecedor
del don de la sanidad”.

Declaraciones sorprendentes de Spurgeon:

En cuanto a la necesidad de poder:

“Necesitamos hombres ardiendo al rojo vivo, que irradien el fuego con tan intenso
calor; que no podamos siquiera acercarnos sin sentir que nuestros corazones se
están quemando; hombres como relámpagos lanzados de la misma mano de
Jehová, despedazando estrepitosamente cada cosa que se opone en su camino,
hasta que llegue a su blanco; ¡hombres impulsados por la Omnipotencia!”

“Es el poder extraordinario de Dios, no el talento, lo que trae la victoria del día. Es
unción espiritual extraordinaria, no poder mental extraordinario, lo que
necesitamos. Puede ser que el poder mental llene una capilla, pero el poder
espiritual llena a una iglesia con angustia del alma. Puede que el poder mental
reúna una congregación grande, pero sólo el poder espiritual llenará las almas.”

En cuanto al gozo (para los ingenuos que creen que la risa santa es algo nuevo):

“Creo, en mi corazón, que hay tanta santidad en una carcajada que en un llanto, y
que en ocasiones, la risa es mejor. Porque puedo gemir, pero a la vez estar
murmurando y estarme afligiendo y llevando pensamientos amargos contra Dios,
mientras que, en otro momento, puedo reír de sarcasmo en contra del pecado y
así dar evidencia de una santa sinceridad en la defensa de la verdad” (Su
Autobiografía).

En cuanto a las controversias del Avivamiento:

En un mensaje titulado “El Gran Avivamiento” (Marzo 28, 1858) Spurgeon dijo que
el avivamiento es como un huracán, que trae caos dondequiera que va: “…llega,
como un huracán celestial, arrastrando todo lo que tiene por delante… y hay llanto
y gemidos en las reuniones… pero los convertidos son muy sinceros. Jamás
habrás visto semejantes personas. Algunos los llaman fanáticos, pero es un
fanatismo santo.

En otra ocasión, Spurgeon dijo lo siguiente:


Otros dicen que es emocionalismo excesivo, pero es un emocionalismo celestial…
que es un desorden, puede que digan… Quizá traten de detenernos, ¡pero
nosotros los atropellaremos si no se quitan de nuestro camino!”

Siguiendo acerca de las críticas: “Es sólo a un árbol lleno de fruto al cual los
hombres avientan piedras”.

Dwight L. Moody.

Este hombre, cuya educación formal fue el equivalente al quinto año de primaria,
fundó tres escuelas de renombre. Sin educación teológica, reestructuró el
cristianismo de la Era Victoriana y sin radio o televisión, alcanzó a 100 millones de
personas, viajando más de cien millones de millas durante su carrera
evangelística. Todo comenzó cuando este vendedor de zapatos inició una escuela
dominical que llegó a ser la más grande de Chicago. Así que él ya tenía cierto
éxito cuando conoció a dos ancianitas, quienes le informaron: “Hemos estado
orando por ti… ¡necesitas poder! ¡Necesitas poder!”

Dice Moody: “Mi reacción inmediata fue: ¿Por qué mejor no oran por los perdidos?
¡Yo pensaba que ya tenía poder! Tenía la congregación más grande de Chicago, y
había muchas conversiones. Pero ante la insistencia de ellas, por fin me animé a
preguntarles exactamente a qué se referían cuando decían que yo necesitaba más
poder.”

Cuando les preguntó, ellas le contestaron que lo que él necesitaba era el bautismo
con el Espíritu Santo. Fue entonces que él les pidió que no sólo oraran por él, sino
también con él.

Relata Moody: “Al escuchar y orar con ellas, derramaban su corazón para que yo
pudiera tener la plenitud del Espíritu Santo, y comencé a reaccionar. Entró en mí
una intensa hambre espiritual, que hasta entonces había sido desconocida para
mí. Comencé a llorar como nunca antes. El hambre aumentó. Verdaderamente
sentí que ya no quería vivir si no podía tener ese poder para su servicio”.

Poco tiempo después, un día él estaba caminando por Wall Street en Nueva York,
y en medio de la actividad y bullicio de esa céntrica calle, su oración fue
contestada; el poder de Dios cayó sobre él mientras caminaba, al grado que tuvo
que correr a la casa de un amigo y pedirle si le podía permitir estar a solas en una
habitación. En esa habitación permaneció por horas; y el Espíritu Santo vino sobre
él llenando su alma con tanto gozo que por fin tuvo que pedirle a Dios que
detuviera Su mano, para que no muriera en ese instante por el gozo tan
desbordante. Salió de ese lugar con el poder del Espíritu Santo sobre él, y a partir
de allí comenzó sus poderosas reuniones evangelísticas.

Según él mismo relata: “Los mensajes fueron diferentes. No presenté verdades


nuevas, y sin embargo, cientos de personas fueron convertidas. Yo jamás volvería
atrás a donde estaba antes de esa bendita experiencia.

Además, desde entonces, él siempre insistía en la importancia que los demás


cristianos también fueran bautizados con el Espíritu Santo.

En cuanto a las manifestaciones de los avivamientos, Moody dijo en su mensaje


titulado “Avivamientos”:

“A mí no me da tanto miedo la emoción como a otros. Hay quienes apenas ven


algo interesante, inmediatamente claman, ¡Sensacionalismo! ¡Sensacionalismo!
Pero yo les digo que prefiero tener sensación en lugar de estancamiento… Me
parece que cualquier cosa es preferible a lo muerto… Donde hay vida, siempre
habrá conmoción.

¿Ven cómo El vino en Pentecostés? No es carnal orar que Él venga otra vez y que
el lugar tiemble. Creo que el Pentecostés sólo fue un día para servirnos de
muestra. Creo que la Iglesia cometió este lamentable error de decir que
Pentecostés sólo fue un milagro que no volverá a repetirse”.

La Historia Del Avivamiento Y La Oración


La iglesia cristiana ha tenido una tremenda historia de avivamientos y
evangelismo. Sin embargo, han habido períodos cuando parecía que reposaba
una nube de oscuridad sobre la iglesia. La iglesia parecía perder su efectividad y
aun su mensaje. Parecía haber perdido su sal, y escazamente ardía su luz.

Durante esos períodos de indiferencia y oscuridad el Espíritu Santo comenzaba a


moverse quietamente en el corazón de algún individuo o en los corazones de
algun grupito de personas. Él los llamaría a la oración. El fulgor de la gloria de
Dios comenzaría a despejar la oscuridad en los días que seguían. Se levantarían
grandes predicadores de la nada. La Palabra de Dios saldría como trueno en gran
poder. Las almas se encenderían como una llamarada para la gloria de Dios. La
oración iniciaba el avivamiento, y el avivamiento iniciaba la oración.

Aparentemente existe una relación entre un movimiento de oración y un


avivamiento espiritual. En algunos casos ha sido difícil decidir cuál venía primero.
Esto se debe a que el avivamiento espiritual y la oración tienen el mismo enfoque:
Dios. El avivamiento es simplemente la presencia manifiesta de Dios entre Su
pueblo. Es una visitación especial del Espíritu Santo a Su iglesia.

La oración verdadera es el método por el cual el cristiano se acerca a la presencia


de Dios. Por lo tanto, el cristiano que ora va a ser un cristiano avivado, y una
iglesia que busca el rostro de Dios será aquella que conoce la gloria de Dios.
Martyn Lloyd-Jones fue testigo de la presencia de Dios en su congregación en el
Sur de Gales. El era estudiante de los grandes avivamientos y los evangelistas de
antaño. El afirmaba que la gran necesidad de la iglesia era de conocer la gloria de
Dios. "No hay duda que el 99.9% de nuestros problemas como cristianos resultan
de nuestra ignorancia de Dios. Nos pasamos tanto tiempo tomándonos el pulso,
tomándonos nuestra propia temperatura espiritual, considerando nuestro estado
de ánimo, nuestra propia condición y temores. Oh, si tan sólo tuviéramos una
concepto claro de Él, la gloria inconcebible de Dios." (Martyn Lloyd-Jones, Revival,
Westchester, Ill.: Crossway, 1987, p. 217).

La gran necesidad de la iglesia de esta generación es la gloria manifiesta de Dios.


Necesitamos hombres y mujeres que llevan en sus vidas la marca de la gloria de
Dios. Nuestros púlpitos necesitan ser encendidos por hombres que han visto al
Rey de gloria en sus cámaras de oración. Nuestras bancas necesitan llenarse de
gente cuyos corazones añoran la presencia manifiesta de Dios en sus vidas. Hoy
existe la necesidad de hombres y mujeres que se parecen a Jesús porque han
estado con Jesús. El avivamiento es cuando a Dios se Le conoce como Dios de
nuestras vidas, hogares, iglesias y comunidades.

Hay cinco grandes realidades que caracterizan a los grandes avivamientos


históricos. Primero, los avivamientos eran precedidos por un gran decaimiento
moral y espiritual en la iglesia. La iglesia dejaba de ser un faro en el mar
embravecido del mundo y se ahogaba en las olas de la inmoralidad y la impureza.
Como tenía los ojos llenos de impureza, ella no podía ver a Dios en todo Su
esplendor y majestad.

En segundo lugar, Dios soplaría, en el momento más oscuro, aliento de vida en los
corazones de unos pocos individuos. Empezarían a buscar Su rostro, y resultaría
un avivamiento de oración. Luego el Espíritu Santo mostraría a los hombres y
mujeres la necesidad vital de la dependencia absoluta en Dios.

Tercero, vendría una visitación de la presencia de Dios entre Su pueblo. Soplaba


un aliento fresco de vida entre las iglesias - la vida de Dios en los corazones de Su
pueblo. Crecía un nuevo sentir de pureza de carácter entre el pueblo de Dios. La
iglesia vivía en experiencia propia la santidad de Dios, y los cristianos eran
conformados a la imágen de Cristo.

Cuarto, ocurría una gran cosecha evangelística - una renovación de la predicación


de las antiguas verdades de la Biblia. Los pastores y los evangelistas predicaban
de la santidad de Dios, de la naturaleza corrupta del hombre, y de Cristo como la
única provisión de Dios para el pecado del hombre. Predicaban que a Cristo había
que recibirlo por la fe y que los hombres debían de nacer de nuevo. Predicaban
contra el pecado y presentaban claramente el mensaje del amor extraordinario de
Dios. Y el crecimiento lo daba Dios. Las temporadas más grandes de evangelismo
ocurrían durante los grandes despertamientos espirituales.

Por último, resultaba el crecimiento en la iglesia, y eran lanzados nuevos


movimientos y ministros al evangelismo mundial. Los resultados eran duraderos;
el fruto permanecía. Aunque habrían algunos excesos en cada movimiento, en
general la iglesia daría pasos agigantados en la edificación del reino de Dios.

Hay un aspecto de los avivamientos espirituales históricos que requiere más


estudio por los cristianos. La Biblia exhorta al creyente a recordar las cosas de
antaño que Dios ha hecho por Su pueblo. Tenemos mucho que aprender de la
historia de lo que han sido las obras de Dios entre Su pueblo. A la raíz de esas
obras siempre encontraremos la oración. A consecuencia de esto, sería de
beneficio para nosotros repasar la importancia de la oración en los avivamientos
históricos. Aunque éste no es un estudio detallado de los despertamientos
espirituales, sirve para recordarnos que Dios no ha cambiado. El Dios de Pablo,
Pedro, Whitefield, Wesley, Finney y Moody es el Dios de nuestra generación. Él
esta buscando hombres y mujeres dispuestos a asirse de Él en oración y no
soltarle hasta que descienda Su gloria.

JUAN WESLEY: ¡GRAN EVANGELISTA!

"Salvando a una nación entera"

Por: Luis Palau

Dios salvó a Gran Bretaña del caos social y político en el siglo XVIII por medio de
un avivamiento espiritual. Él usó a dos jóvenes predicadores y evangelistas
dedicados a su causa para el bien de la nación y para su gloria. Ellos fueron Jorge
Whitefield y el famoso Juan Wesley.

No hemos de pensar que porque estos jóvenes estudiantes universitarios


surgieron en el terreno evangelístico, Inglaterra era ya un país cristiano. Para
nada.

Una nación perdida

El desorden moral imperaba al comenzar el año 1700. La nación estaba al borde


de la desintegración moral. Los vicios de la época eran obvios a todo el mundo; el
descaro era uno de ellos. El Primer Ministro de la nación vivía en adulterio abierto.
Así le daba un mísero ejemplo a la familia y a la juventud de su día.

El teatro estaba totalmente falto de pudor; la literatura era de tinte pornográfico, el


alcoholismo reinaba, y los juegos de azar empobrecían a los obreros. "La
sociedad en esos días era un vasto casino", escribía el historiador Trevelyan. Las
estadísticas de los crímenes y la violencia escalaban alarmantemente; las
prisiones estaban recargadas de reclusos, y pandillas juveniles rondaban por las
calles de las ciudades asaltando a ciudadanos indefensos.

En contra de toda moralidad

¿Por qué tal decadencia moral y social? Inglaterra había tenido su oportunidad
espiritual, pero la generación previa a Juan Wesley se había tornado cínica,
indiferente, escéptica a Dios y a la Biblia.

"El clima no era a favor de nada, pero sí en contra de todo lo sagrado y lo bueno
entre nosotros", escribió el obispo anglicano de Bristol en 1751. Otro escritor
decía: "Entre la gente culta y los dirigentes de la nación, ni uno en cien parece
actuar de acuerdo a los principios religiosos. La mayoría los descarta
enteramente, y confiesa no creer en la revelación de Dios. No es mejor la situación
entre el vulgo, particularmente en las poblaciones grandes".

"Entre la mayoría de los hombres de hoy, está de moda el declararse ajenos a


toda religión", dijo un parlamentario de la época.

¡Inglaterra necesitaba un poderoso impacto cristiano! ¡La vida moral había


descendido al abismo!

"Extrañamente conmovido"

La pasión evangelizadora de Juan Wesley se encendió la noche en que nació otra


vez, y quedó para siempre grabada en su ser. Vez tras vez hacía referencia a
aquel momento. ¿Cómo ocurrió?

Martín Böhler, más joven que los hermanos Juan y Carlos Wesley, fue el
instrumento de Dios para ayudarlos a nacer otra vez. Böhler era alemán, del grupo
llamado "los moravos". Él estaba convencido de que los Wesley, aunque sinceros,
dedicados y sacrificados, no eran aún hijos de Dios. Martín Böhler argumentó con
ellos. Como testimonio les presentó a cuatro personas recientemente convertidos
cuya transformación era dramática y discutió las grandes doctrinas de la salvación.
Pero Juan y Carlos se resistían. Persistían en la triste y común noción de que hay
que hacer obras de caridad y amor para estar en la gracia de Dios.

La noche del 24 de mayo de 1738, escuchando la lectura de un comentario escrito


por el reformador Martín Lutero, la vida de Juan Wesley cambió para siempre. En
sus propias palabras: "Sentí que mi corazón fue extrañamente conmovido, que
confiaba en Cristo, y en El únicamente para mi salvación, y me fue otorgada una
certeza a mí de que Él había llevado y quitado mis pecados; sí, los míos, y que me
había salvado a mí de la ley del pecado y la muerte".

Quizá Böhler nunca soñó que esos jóvenes hermanos que él llevó a los pies del
Maestro, llegarían a ser hombres de Dios que ganarían a miles y miles para Cristo.
"Soy un tizón arrebatado del fuego" -repetía Juan Wesley insistentemente- y la
llama encendida en su alma lo movilizaría para encender llamas multiplicadas en
un despertar moral y espiritual casi sin paralelos en la historia. El impacto de ese
avivamiento cambió el curso de la historia, aunque en aquel momento aún no se
percibía tal cambio. "¡Quiero reformar la nación!"

Inmediatamente después de su nuevo nacimiento, Wesley se lanzó a la tarea de


evangelizar a toda la nación. Él escribió: "Quiero reformar a la nación;
particularmente a la iglesia, y quiero esparcir una santidad escritural sobre todo el
país". ¡Qué grandioso objetivo! Aparentemente, sin embargo, era un plan
imposible, pero nunca se dio por vencido.
En otra ocasión afirmó: "Tengo un solo punto de vista, el promover en cuanto me
sea posible una religión vital, práctica, y por la gracia de Dios preservar e
incrementar su vida en el alma de los hombres".

Juan Wesley fue lo que Dios quiso que fuera; primordialmente y sobre todo, un
gran evangelista. Wesley sacudió a su primera congregación inmediatamente
después de haber recibido a Cristo. El tema de su primer mensaje fue "La
salvación por fe". De esa manera, a la edad de 34 años, dio el trompetazo que
inauguró el gran avivamiento evangélico del siglo XVIII en Inglaterra y que luego
se esparció por todo el mundo conocido. ¿Necesitaba la iglesia tal renovación
espiritual? Lamentablemente sí. Los predicadores carecían de ardor y pasión por
las almas. "Sus sermones eran secos, metódicos y sin emoción. Entregaban con
calma insípida sus mecánicas composiciones", declaró un historiador. Con razón
Wesley ansiaba un avivamiento en la iglesia.

La pasión dominante

El Dr. Campbell Morgan afirma en uno de sus libros: "La indiferencia en el mundo
es mayormente el resultado de falta de pasión en el púlpito". A Whitefield y Wesley
no les faltaba pasión. Uno de los biógrafos del evangelista dice: "No bastaba
deplorar la condición de su era; el moralismo enfermizo del púlpito de aquellos
días tenía que ser reemplazado por una apasionada proclamación de la verdad
cristiana evangélica dondequiera que hombres y mujeres la escucharan, sin hacer
caso de los formalismos eclesiásticos". Y este siervo de Dios era apasionado por
los que vivían sin Cristo y sin esperanza y les predicaba la redención por la sangre
de la cruz.

No deploró, sino que atacó

Otro historiador afirmó: "Wesley no perdía su tiempo deplorando los males de su


época; los atacó predicando el arrepentimiento y la conversión a Dios". Él sabía
que la única esperanza del corazón corrompido es un nuevo nacimiento.

Como la historia siempre lo demuestra, fueron las masas de obreros, campesinos


y mineros los primeros en responder al evangelio en aquellos días gloriosos. Ni
bien Juan Wesley comenzó con la proclamación valiente y vibrante de que "todo
aquél que en Él cree tiene vida eterna", se vio despreciado por los dirigentes
eclesiásticos y puerta tras puerta se fue cerrando para él en los púlpitos. En lugar
de encontrar amigos, éstos se tornaban en enemigos porque muchos de los que
dominaban los púlpitos, indudablemente no conocían por sí mismos al Hijo de
Dios como Señor y Salvador.

Luego llegó el momento decisivo. Su amigo Jorge Whitefield le escribió desde


Bristol, en el oeste de Inglaterra. Con la humildad que le caracterizaba, Whitefield
dijo: "Yo soy un neófito; tú eres íntimo a las grandes cosas de Dios. Ven, te ruego;
ven pronto". Quería que Wesley tuviera el placer y la inmensa satisfacción de
predicar a las multitudes reunidas al aire libre. Whitefield ya había abierto la
brecha. En esos días estaba predicando a 20.000 personas cada día del mes.

Un fuego ya inextinguible

Predicar al aire libre era una novedad en aquellos tiempos. Wesley, siempre
cuidadoso de la etiqueta, el decoro y la corrección, sintió timidez ante tal
sorprendente perspectiva. Whitefield lo presentó ante una multitud y su texto
bíblico aquel primer día resultó ser profético. Comenzó con Is. 61:1-2: "El Espíritu
de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado para
predicar Buenas Nuevas a los abatidos". Y así fue, ya que empezó a predicar las
buenas nuevas a los pobres y así continuó durante más de 50 años,
profundamente consciente de su debilidad pero raramente incitado, a menudo bajo
tensiones pero siempre seguro sobre un fundamento firme. "El fuego se ha
encendido en la nación -clamó Whitefield- y sé que todos los demonios del infierno
no lo podrán apagar".

Campaña de cincuenta años

Wesley iniciaba ahora una campaña de alcance nacional y hasta internacional.


"¡Todo el mundo es mi parroquia!" respondió con resonante firmeza a un obispo
que lo criticaba incesantemente. Dios tenía una labor de evangelista itinerante
para él, y Wesley la aceptó con entusiasmo.

El se consideraba un sencillo predicador vocero de las Buenas Nuevas a una


generación necesitada y decadente. "Dios en la Escritura me ordena que, según
mis fuerzas, instruya a los ignorantes, reforme a los malvados, confirme a los
virtuosos", decía en una de sus innumerables cartas. "Los hombres me prohiben
predicar en sus parroquias. ¿A quién, pues, escucharé? ¿a Dios o al hombre?"
Nos hace pensar en lo que ocurrió con San Pedro cuando tuvo que responder a
los líderes de Jerusalén diciendo: "Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a
vosotros antes que a Dios" (Hch. 4:19). Y San Pablo dijo: "Porque me es impuesta
necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!" (1 Co. 9:16).

Con tales palabras se lanzó Wesley. Juan Telford declara: "Deliberadamente dio
sus años a la gente humilde. Pasó sus días entre los pobres. El se propuso atraer
las masas a Cristo, y a ese fin fue fiel por más de medio siglo". A los 82 años de
edad Juan Wesley pudo afirmar que el número de los que fueron llevados a Dios
por el evangelio durante el avivamiento, había sido mayor que el de cualquier
época similar después de la de los apóstoles.

Tantos viajes, tantas luchas

El plan que delineaba Juan Wesley cada año para sus labores, era sistemático y
siempre guiado por el Espíritu Santo. Salía en viajes misioneros a través de su
nación con objetivos bien marcados y rutas detalladamente planeadas ante Dios.
"Dondequiera que vea unos mil hombres que corren hacia el infierno, los detendré
si lo puedo hacer, y como ministro de Cristo les rogaré en su nombre que se
vuelvan y se reconcilien con Dios", le respondió a un crítico. Y luego, en una nota
de 'sarcasmo santificado' para con su acusador, agregó: "Si yo no los frenara, si
dejara que uno solo cayera al pozo cuando pudiera haberlo salvado del eterno
fuego, no creo que Dios aceptaría mi ruego en aquel día final: '¡Es que, Señor, el
difunto no pertenecía a mi parroquia!'" ¿Dieron resultado tantos viajes, luchas,
ataques, burlas y violencia física a manos tanto de la chusma como también de
personas distinguidas? ¿Permanecían firmes muchos de los que se convertían en
sus campañas y reuniones masivas? Juan Wesley respondía con un resonante:
"¡Sí!" Al concluir su vida, había en Inglaterra, (sin contar Irlanda, Gales, América y
otros países) 72.000 que firmemente y fielmente caminaban en la nueva vida con
Cristo, y eran miembros activos de una congregación local.

¡Qué ritmo agotador llevaba! Wesley cubrió unos 400.000 kilómetros, distancia
semejante a 10 vueltas del globo por el ecuador, la mayor parte a caballo. Bajo
lluvias torrenciales, en los inclementes inviernos británicos con nieve y escarcha,
una tremenda potencia interna lo llevaba siempre adelante. Predicó 40.000
sermones y escribió más de 200 libros, muchos de ellos al marchar sobre su
caballo. ¡Por cierto que fue un hombre con una pasión que lo consumía por el bien
de los demás!

Compañeros de viaje

Wesley siempre viajaba acompañado por otros hermanos en la fe. De esta manera
entrenaba, capacitaba y enseñaba a los centenares de predicadores que surgieron
tras él. La mayoría eran jóvenes recién casados. Al igual que San Pablo y el Señor
Jesús en sus tres años de ministerio terrenal, trabajaban en equipo.
Repetidamente exhortaba a sus predicadores con estas palabras: "No tenéis otra
cosa que hacer sino salvar almas; por consiguiente, emplead vuestro tiempo y
gastad vuestras energías en esa obra. Lo que os debe preocupar no es el predicar
muchas veces, sino el salvar a tantas almas como os sea posible, y hacer todo lo
que esté a vuestro alcance para edificarlos en la santidad sin la cual ninguno verá
al Señor". Con tal espíritu, ¡con razón la nación fue sacudida!

El mensaje de Wesley

¿Cuál fue el gran mensaje que salvó a Inglaterra y reformó a la iglesia inglesa? La
proclamación inequívoca, persistente, apasionada y llena del Espíritu Santo de las
verdades básicas de la Biblia: el arrepentimiento y la fe en nuestro Señor
Jesucristo. También la conversión, el nuevo nacimiento en el Espíritu, controlada
por Cristo quien mora en el corazón del cristiano por la fe. Wesley enfatizaba la
santidad escritural como lo hicieran San Pedro (1 P. 1) y San Pablo (1 Ts. 4 y 5).
La santidad no era mera doctrina para él, ni su amor un mero modo de vivir; eran
el único camino a la madurez y la estabilidad cristiana.

Juan Wesley también amaba a la niñez, se adaptaba a sus demandas y a la


situación de su día para alcanzarla con el mensaje de la vida eterna.

Otra acusación debió soportar Wesley provino de un obispo anglicano a cuya


denominación Wesley perteneció hasta su muerte. Este religioso le echaba en
cara que "invadía parroquias que no le pertenecían y que hacerlo era falta de
cortesía, desobediencia y aún era proselitismo, pues eso era robar ovejas ajenas".

"Nuestro objetivo -replicó firmemente Wesley- es el proselitismo de los pecadores


al arrepentimiento, hacer de los siervos del diablo siervos de Dios". No le resultó
fácil ser un evangelista viajero, pero su satisfacción fue ver hombres y familias
transformadas y saber que estaba cumpliendo con el ministerio que recibió del
Señor.

Dispuesto a ser "más vil"

¿Le resultó fácil su insistente e incontenible evangelismo? Decididamente no.


Tuvo enemigos, soportó ataques verbales y escritos; el cinismo de los
pseudointelectuales de su día le carcomía el alma. Gran parte de sus escritos
fueron resultado de provocaciones y nacieron para demostrar "con pruebas
indubitables" el poder transformador del sencillo evangelio. Una acusación favorita
contra Wesley era que había demasiado "entusiasmo" en sus reuniones de
predicación y oración. El Dr. Joseph Trapp, un sacerdote anglicano de Londres,
tuvo la audacia de escribir: "No vayan tras estos impostores y seductores. Huid de
ellos como de una plaga". ¡Qué dolor oír tal falsedad de la pluma de un supuesto
colega en el ministerio!

Los métodos empleados por Juan Wesley fueron asimismo objeto de burla y
"profundísimos análisis sicológicos". Lo llamaban "vil" por predicar a los pobres en
sus barrios y cantar y predicar al aire libre en parques, esquinas y terrenos
baldíos. En una palabra, por usar métodos novedosos. Ante tales difamaciones,
Wesley respondió: "Estoy dispuesto y me someto a ser aun más vil y a ser necio
por amor a Cristo". En su libro 'Apelando a los hombres de razón y religión' escrito
en 1745 afirmó: "Yo no tenía otro fin sino éste: salvar a cuantas almas me fuera
posible".

Seis mil himnos de avivamiento

Rápidamente su hermano Carlos se tornó en el músico de las grandes campañas


nacionales. Se afirma que escribió la letra y música de más de 6500 himnos
evangélicos. Y una característica de aquel despertar espiritual fue tanto su música
como su predicación. Carlos y Juan Wesley usaban música y letra con el definido
y jamás ocultado propósito de enseñar.

El músico inglés Graham Kendrick ha dicho: "Las páginas de la historia revelan


que de todos los grandes avivamientos surgen creaciones musicales inspiradas
por Dios. La historia moderna confirma tal experiencia". El mismo ha sido usado
por el Espíritu Santo en este aspecto. Muchos de sus himnos y coros inspirados
en el campo de acción evangelístico, son hoy conocidos en gran parte del
continente americano.

El cuidado de los bebés espirituales

Un evangelista pronto descubre que llevar almas a Cristo es un llamado glorioso,


pero que es tan sólo el primer paso. La nueva criatura debe madurar. "¿Quién
cuidó de ellos en amor? ¿Quién se preocupó por su crecimiento en la gracia?" Así
clamaba Juan Wesley. Su pasión era lógica, que cada uno de sus niños
espirituales llegaran a ser hombres y mujeres maduros.

Los nuevos convertidos y los jóvenes predicadores que querían seguir sus pisadas
necesitaban auxilio inmediato. Wesley los reunía en grupos después de predicar;
su plan de conservación demandaba una disciplina que él consideraba
indispensable y bíblica. "Cuerpo y alma hacen al hombre", -argumentaba- "el
Espíritu y la disciplina hacen al cristiano".

Dios guió a Juan Wesley a desarrollar una organización altamente detallista para
cuidar de los recién convertidos. A los 60 años, después de visitar una población
donde nada se organizó para disciplinar a los convertidos y consecuentemente
éstos se desbandaron y enfriaron, Wesley escribió: "Me convencí más que nunca
de que predicar como un apóstol, sin paralelamente unir y entrenar en los caminos
de Dios a los nuevos, es meramente dar a luz hijos para entregárselos al asesino,
o sea, al diablo". Los indisciplinados entre nosotros no tendrían cabida en una
sociedad de los tiempos de este avivamiento. Si alguno de los escritores
modernos trataran a sus hijos físicos como pretenden cuidar de los bebés
espirituales, estarían presos por negligencia criminal.

Los llamaron "Metodistas"

Wesley era tan metódico, organizado y disciplinado, que burlonamente tanto a él


como a sus seguidores, los apodaron "Metodistas". Más tarde ellos mismos se
apropiaron del apodo con sano orgullo. Juan Wesley era metódico al buscar el
lugar desde el cual predicar. Visitaba el terreno, observaba la dirección del viento,
buscaba un lugar elevado para proclamar el evangelio. Su impaciencia era notoria
cuando el programa se llevaba a cabo en una sala pequeña o mal ventilada, o
situada en algún rincón oscuro de la población. Él buscaba las multitudes; le
desagradaban los rincones escondidos.

El historiador Wood afirma tras laboriosa investigación que Wesley tenía un solo
propósito con sus 'sociedades metodistas': el cuidado de las almas, el cultivo de la
vida de Dios en los recién convertidos. En su día, la Iglesia Anglicana su propia
denominación y los pastores de la misma, estaban dormidos. Nada les interesaba
la condición moral y espiritual de la comunidad. Vivían existencias materialistas y
egoístas.

Hay evidencia que Wesley, al formar estas sociedades, clases bíblicas o células,
tenía en mente despertar en la Iglesia Anglicana una sana envidia que la
reformara y movilizara. Nunca fue su intención establecer otra denominación más.
Más tarde ello resultó inevitable. "No existimos para formar una nueva secta sino
para reformar a la nación y en particular a la iglesia, y para esparcir la santidad
escritural en toda la tierra", escribió. Y agregó: "Los Metodistas deben esparcir
vida entre todas las denominaciones" y luego lacónicamente continuó "hasta que
ellos mismos se tornen una secta separada".

El mismo clamor

¡Qué visión le impartió Dios! ¡Qué poder y unción del Espíritu Santo! El y sus
discípulos fueron hombres ordinarios usados en proporción extraordinaria. Se
afirma con toda propiedad aún por historiadores no cristianos que este
avivamiento salvó a Inglaterra de una revolución sangrienta y destructiva. Gracias
a ese gran despertar espiritual y moral, años más tarde la Palabra de Dios llegó
también a países latinoamericanos. El impacto tuvo repercusiones internacionales.
La evangelización del mundo entero en nuestro día, comenzó en esas raíces
vivientes y vigorosas.

Wesley y sus discípulos eran evangelistas y estimulaban a otros a que también lo


fueran. Ganaban almas, las reunían, las alimentaban y pronto las capacitaban
para que fueran asimismo ganadoras de almas. El clamor de Juan Wesley allá por
el año 1738, es el clamor que este rápido vistazo a la vida de este hombre de Dios
trae a mis labios: "¡Qué Dios nos mande obreros dispuestos a gastar y gastarse
por sus hermanos!"
miércoles 20 de mayo de 2009Los Grandes Avivamientos en la Historia
Ministerio Evangelistico Shekinah
¡Ahora veras si mi palabra se cumple o no! (Números 11:23)

La Biblia en el libro de Habacuc 3:2 nos dice: “Oh Señor, aviva tu obra en medio
de los tiempos, en medio de los tiempos hazla conocer;” Si hay algo lo
suficientemente poderoso para cambiar una nación, es un Avivamiento. Pero qué
es:

Avivamiento revitaliza, trae autoridad, alista, entrena, llena de poder de Dios, trae
arrepentimiento, hambre por su presencia, trae fuego al corazón, pasión,
convicción, y disposición para ser usado por Dios.

Lo anterior pensaba Habacuc, avivar quiere decir, revivir lo apagado; si te


dispones, Dios puede usarte para cambiar el destino de tu Pais pues solo Dios
puede realizarlo, y los puede llevar a cabo a través de ti.

Tomado del libro “Ríos de Avivamiento” Neil T. Anderson y Elmer L. Towns,


Editorial Unilit
MARCO HISTÓRICO DEL AVIVAMIENTO.

Aquí trataremos de sintetizar como el Espíritu Santo se estuvo moviendo con gran
poder en diferentes lugares en el mundo desde 1700 hasta la actualidad.
Podemos señalar siete grandes avivamientos en la historia a partir de 1700;
partiremos de las fechas proporcionadas por Neil Anderson en su libro “Ríos de
Avivamiento.”

1. Primer gran Avivamiento (1729-1742)

Este se llegó a conocer en 1727 en Alemania y fue la raíz del Avivamiento en Gran
Bretaña así como en E.U; hacía énfasis en predicar el evangelio. En esta época
Dios usó a hombres como John Wesley, George Whitefield, Thedore
Frelinghuysen, Johanathan Edwards, John Knox, este Avivamiento influyó por casi
5 décadas, los historiadores creen que el de Avivamiento salvo a Inglaterra de vivir
lo ocurrido a Francia en la Revolución Francesa.

2. Segundo Gran Avivamiento. (1750- 1791)

Este se extendió por todo el mundo, empezó en Inglaterra a finales de 1791, se


extendió a Europa. Comenzó con la unción evangelizadora al aire libre en E.U,
ocurrían milagros extraordinarios en todas las reuniones, el poder de Dios era
evidente, y la gente venía a Jesús por los milagros y el impacto causado a sus
corazones.

3. Tercer Gran Avivamiento comienzos del siglo XIX (1800)

Fue un Avivamiento poderoso en el derramamiento del Espíritu Santo, en los años


1830 y 1840 en E.U y Europa; Dios se manifestó con gran poder y gloria.. El poder
de Dios cayó sobre esa generación, pero principalmente avivó a la nueva
generación.

4. Cuarto Gran Avivamiento (1850-1900)

En este mover de Dios, podemos ver a grandes hombres de Dios llenos del
Espíritu Santo, con manifestaciones poderosas de milagros. Dios uso a siervos
como: Jeremiah Canphier, John Alexander Dowie, Evan Roberts, Esteban Jeffrey,
María Woodworth Etter.

5. Quinto Gran Avivamiento. Comienzos del siglo XX. (1900)

Avivamiento mundial del Espíritu Santo, en Australia y Nueva Zelanda (1902)


Gales (1904) Corea (1905) Manchuria (1906) “Avivamiento evangélico más
extendido de todos los tiempos” grandes hombres de Dios impactaron al mundo a
través de sus ministerios, entre ellos: el Avivamiento de sanidad de Kansas con
Charles Fox Parham, y de la Calle de Azusa con William Seymour, otros de
poderosa convocatoria como Aime Semple McPherson, y Kathryn Kuhlman.

6. Sexto Gran Avivamiento. (1950- 1990)

Avivamiento de evangelismo misionero hacia., África, Asia y América latina. Este


Avivamiento en los 70’ sacudió a la Iglesia en el mundo. Podemos citar a Billy
Graham.

7. Avivamiento actual.

Dios se está moviendo en el mundo con poder y gloria como en: Estados Unidos
en la Iglesia de Asambleas de Dios de Browsville, en Pensacola Florida con el
pastor John Kilpatrick; considerada como una de las iglesias más avivadas del
mundo en estos momentos, donde la presencia de Dios es tan fuerte, que 4
millones de personas de todo el mundo han venido para estar en ese lugar

En otros lugares del mundo Dios se está moviendo poderosamente como,


Australia, Toronto, Guatemala, Argentina, por citar algunos. El Espíritu Santo se
está moviendo en México, pero aún tiene mucho más, apenas esta naciendo el
Avivamiento, lo que viene será más poderoso.

Dios está usando a grandes lideres y hombres de Dios para llevar el Avivamiento
a todo el mundo, entre ellos podemos citar a: Wes Campbell, Alberto Mottesi,
David Yonggi Cho, Luis Palau, Carlos Anacondia, Claudio Freidzon, Morris Cerulo,
Dante Gebel, John Kilpatrick, Ralph Mahoney, Cindy Jacobs, Victor y Cris
Richrads, Neil Anderson, Josué Irión, John Bevere, Benny Hinn, Cash Luna,
Ricardo Rodriguez,Joe Rosa, Larry Hill, Sergio Scataglini, etc. ¡El próximo, puedes
ser tú! Sólo, depende que le creas a Dios.

EL AVIVAMIENTO EN GALES

Despertar que sacudió una nación en el albor de un nuevo siglo

Evan Roberts fue uno de los jóvenes escogidos por el Espíritu Santo para ser un
canal de bendición y avivamiento sobre Gales, un pequeño principado de las Islas
Británicas, y así conmocionar al mundo de su tiempo.

Una de las cosas que más me ha maravillado de este avivamiento iniciado en


1904 es que fue con jóvenes y niños, tal vez el de más edad entre todos era el
propio Evan Roberts, de solo 26 años.

Cuando tenía 13 años empezó a ir a las reuniones de oración, y por trece años no
se perdió ni una de ellas, hasta que el Señor lo visitó.
Dios le dio visiones y sueños. Uno de ellos era que 100.000 personas se volverían
al Señor Jesús en arrepentimiento. En otra ocasión vería la boca del infierno
tragando a miles, por lo cual oró al Señor pidiendo que por un año tapara la boca
del infierno. Por los registros históricos tan impactantes en ese año, creo que Dios
se lo concedió. Pero lo mejor de esto fue la visita que el Señor Jesús le hizo en
varias noches: la gente veía luz en su rostro y temblor en su cuerpo por esta
visitación.

Según puedo analizar, Evan Roberts concibió del Espíritu Santo. Tuvo tal
conocimiento de la Tercera Persona de la Trinidad que grandes personajes de su
tiempo viajaban para verlo y oírlo predicar. No había ninguna organización:
simplemente había dirección del Espíritu. Parecía que Él había venido sobre Gales
y había tomado el control de ese país. Las reuniones duraban cuatro o cinco
horas. La presencia de Dios era sublime y los grupos de oración estaban llenos,
así como las iglesias.

Lo extraordinario es que las cantinas cerraban por falta de clientes, quienes,


arrepentidos de sus pecados, ya no asistían. Las cárceles quedaban sin presos
porque no había delincuentes durante esos dos años que duró el avivamiento. Los
estadios de fútbol quedaban vacíos porque los deportistas estaban predicando de
Jesucristo en algún barrio. Algunos llamaron a este avivamiento «el Pentecostés
más grande que Pentecostés».

Los artistas y músicos famosos estaban entre el pueblo, entonando himnos.


Sencillamente, los cielos se habían abierto para esa nación y eran, prácticamente,
los ríos del trono de Dios fluyendo sobre la gente de Gales.

Dan Roberts, hermano de Evan, tenía solo 20 años, así como Sidney Evans,
amigo de ellos -quien a la postre fue su cuñado al casarse con su hermana Mary.
Mary formaba parte del grupo de «cantoras», las que tenían entre 18 y 22 años,
usadas grandemente en cánticos nuevos e instantáneos, del Espíritu.

EMBAJADORES:JOVENES Y NIÑOS

En este avivamiento grandes cantidades de jóvenes fueron atraídos por el Espíritu


Santo a los pies de Jesucristo. Lo extraordinario es que casi inmediatamente
salieron por todas partes enviados a predicar acerca del Reino de Dios. No
tuvieron que esperar grandes instrucciones durante dos o cuatro años de
formación en un instituto bíblico. El Espíritu Santo los redarguiría, los llenaría de
Cristo, pondría fuego en ellos y los capacitaría, dándoles autoridad para tomar la
generación de su tiempo. Miles de ellos salieron testificando por todos los
rincones, acerca de la gloria de Dios. Fueron valientes y audaces como ninguna
otra generación.

Lo tremendo de este avivamiento, a diferencia de otros, es que no sólo alcanzó a


los jóvenes y adolescentes sino que los niños fueron usados grandemente por el
Señor: se los podía encontrar en la calle, en grupos, compartiendo el Evangelio, o
en grupos de oración, postrados en intercesión, gritando: "¡envía al Espíritu Santo,
por amor a Jesús¡" Los jóvenes entre 16 y 18 años que predicaban por todo el
país enfatizaban la vida en el Espíritu y la santidad.

Los periódicos locales anunciaban que toda la comarca parecía estar bajo una
fuerza espiritual extraña, y que no había indicios de que esta la soltara.
Creo que en este avivamiento galés el Espíritu Santo liberó una de las mayores
demostraciones de poder que jamás país alguno haya experimentado. Se decía
que cuando alguien entraba a Gales y daba su primer paso sobre esa tierra, sentía
algo extraño y diferente que no podía explicar.

TAN SOLO UN MINERO

Evan Roberts, joven minero con escasa educación, nació el 8 de junio de 1878 en
una casa pequeña y modesta, la misma que el siglo siguiente estaría siendo
visitada por miles de turistas y cristianos fervientes, quienes, curiosos, querían ver
dónde los cielos fueron abiertos algún día y por si, tal vez, pudieran probar un
poco del cielo que empezó en esa humilde casa.

Una de las características de Evan Roberts es que aceptó apasionadamente al


Señor Jesús desde muy chico. Su único deseo era servirle y predicar: esto parecía
consumirlo. Por años buscó una relación íntima y profunda con el Señor, orando
fielmente por una visitación del Espíritu de Dios.

¿Cómo comenzó? Los historiadores lo definen como "La gran reunión de


Blaenanerch". Fue el jueves 29 de septiembre de 1904, cuando diecinueve
jóvenes y Evan Roberts asistieron a la reunión. Caminando hacia ella, empezaron
a cantar: "Está viniendo, está viniendo el poder del Espíritu Santo. Lo recibo, lo
recibo, es el poder del Espíritu Santo."

Estando en la reunión, Evan Roberts empezó a sentir dolores de parto. En ese


momento el Espíritu Santo le habló, diciéndole: "Esto es lo que necesitas."
Inmediatamente, él gritó: "¿Doblégame, oh Señor!"

Después de pasar un tiempo en la reunión, el Espíritu Santo le dijo que lo hiciera


públicamente. Con lágrimas sobre sus ojos y mejillas, Evan empezó a gritar:
"¡Doblégame! ¡Doblégame...! ¡Dobléganos!"

En ese momento el Espíritu Santo intervino sobre él de una forma tan penetrante
que desde esa noche la cruz y la salvación de las almas serían el principal
enfoque del avivamiento.

Después de esto, en una noche tuvo una visión de todo Gales siendo levantado al
Cielo. Entonces, comentando a su amigo Sidney, dijo:
«Vamos a ver el avivamiento más poderoso que Gales
haya conocido, y el Espíritu Santo está por venir ahora.
Debemos estar listos; debemos ir por todo el país, predicando.
Entonces, en ese momento le dijo, gritando:

"¡¿Puedes creer que Dios puede darnos 100.000 almas ahora?!"»


Evan fue usado para empezar uno de los movimientos más grandes de Dios de
todos los tiempo. Él caminó con la visión aun cuando le dijeron que era un loco y
un necio, pero no perdió la oportunidad de ver "el Avivamiento de Gales".

El motor que impulsó este avivamiento no fue una doctrina o una organización o
personalidad humana, sino el Espíritu Santo, moviendo sus poderosas alas y
excitando su nidada en Gales.

MANIFESTACIONES

¿Qué manifestaciones del Espíritu Santo hubo en este avivamiento?


* Gritaron en agonía.
* Hubo arrepentimiento profundo.
* Lloraron con remordimiento.
* Hubo gozo del Espíritu Santo en ellos.
* La gente estaba en éxtasis por la cercanía de Dios.
* Los servicios de oración estaban llenos de gente desde las primeras horas de la
mañana, por no poder dormir por la presencia de Dios sobre ellos.
* La gente gritó: «¡Estoy muriendo!», por el peso del Calvario sobre el alma.
* Había entusiasmo desbordado.
* La oración y al alabanza continuaban por horas, prologándose hasta la mañana
siguiente.
* La nube de gloria reposaba sobre las reuniones. La gente que venía de lugares
lejanos no quería regresar, por la gloria de Dios que estaba ahí. Los comercios de
alimentos se vaciaban porque la gente que había venido de largas distancias
determinaban que no volvería a sus hogares: sentía la Gloria de Dios y no la iba a
dejar.
* Hubo una explosión de adoración, oración y alabanza, alcanzando cimas
espirituales increíbles.
* La gente comenzó a profetizar.
* El alcoholismo fue dejado; las bebidas quedaron en las tabernas sin ser tocadas
cuando la convicción y el temor de Dios venía sobre ellos.
* Ola tras ola del Espíritu Santo afectó a la sociedad; el tema de la gente era Dios.
Las apuestas en los juegos y la obsesión por ellos prácticamente desaparecieron.
En esta visitación parecía que nadie le interesaba las distracciones del deporte o
entretenimientos de su tiempo, porque la gente ahora estaba apasionada por el
Señor. Dicen los historiadores que, al parecer, la nación hubiera sido convertida
en un día, y no sólo convertida sino transformada. Las cartas que se enviaban
unos a otros parecía que llevaban la misma presencia del Señor: cuando eran
leídas por inconversos, estos se salvaban y empezaba un mover del Espíritu
Santo también en ellos.
* La gente caía al piso, tocada por el Espíritu Santo.
* A la gente le temblaba todo el cuerpo por la presencia de la gloria de Dios.
* Todos los esquemas y patrones puestos por el hombre en la iglesia fueron
derribados; asimismo, todos los principios de crecimiento de la iglesia fueron
borrados por la presencia del Espíritu Santo.
* La santidad y la obediencia fueron enfatizados, deseando siempre levantar y
darle gloria al nombre de Jesús.
* Había impulsos del Espíritu Santo, haciendo que, a una, miles de personas se
levantaran al unísono para adorar espontáneamente con cánticos nuevos. Había
ocasiones en que la gloria de Dios brillaba con tanta intensidad sobre el púlpito
que los predicadores huían de él o caían vencidos totalmente. Otros no
soportaban el resplandor de la gloria de Dios que venía sobre las reuniones.
* Habiendo muchos grupos de oración o de estudio en diferentes partes de la
ciudad, la gente salía al mismo tiempo para cantar o entonar alabanzas, como si
fuera dirigida por un director invisible, hasta la madrugada.
* Los periódicos, en lugar de sacar escritos de casos malos, empezaron a relatar
lo que ocurría en las reuniones.
* La multitud caía simultáneamente de rodillas para estar así por un lapso de dos
horas.
* En algunos lugares, los ministros de capillas intercambiaban púlpitos con la idea
de romper el denominacionalismo.
* La influencia del Espíritu era a veces tan poderosa que hombres fuertes
palidecían y temblaban. Había efectos tan abrumadores sobre hombres y mujeres
que a veces se deshacían en profundo llanto y sollozo. A veces, pecadores
tremendos caían golpeándose el pecho.
* Había gente que expresaba: "La gente se ha vuelto loca por la religión."
* Había espontaneidad en todo, así como un "desorden" divino.
* Las reuniones políticas fueron pospuestas, porque los miembros del parlamento
estaban en las reuniones de avivamiento.
* Las compañías teatrales desistieron de ir a Gales porque ya nadie asistía a sus
espectáculos.
* En sólo dos meses se reportaron 60.000 nuevos convertidos. Esta noticia salió
en los periódicos.
* Los convertidos a Cristo caían al suelo, atormentados con tal desesperación que
pedían a gritos la misericordia de Dios, como si tuvieran un dolor físico.
* Cuando la gente quería retirarse de las reuniones, a las 2:00-3:00 de la mañana,
los nuevos convertidos no podían irse porque continuaban cantando, orando y a
veces riendo incontrolablemente, hasta que las reuniones de oracion se extendían
hasta el amanecer.

UNA IGLESIA BAJA DE GRADOS

Al escribir esto de Gales me emociono mucho, porque pienso que en estos últimos
años hemos saboreado parte de lo que aquí describo. ¿Cuál ha sido la diferencia
en nuestro tiempo de visitación del Espíritu Santo en nosotros? La diferencia
radica en que Gales supo, admitió y creyó que era el tiempo de su visitación;
entonces los galeses la recibieron.

Hoy tenemos manifestaciones fuertes del Espíritu Santo pero no las creemos, ni
las admitimos. Creo que el Espíritu Santo tiene aún mucho trabajo por delante.
Cada vez que leo la historia del avivamiento en Gales, mi espíritu dice: "Sí, Señor;
viene este tiempo en que tú intervendrás, pasando por encima de todo patrón o
estructura y solo tú puedes cambiar la sociedad y el corazón del hombre."
He tenido el privilegio de poder ver algunas manifestaciones del Espíritu Santo en
este tiempo, las que se asemejan a lo acontecido en Gales, y me atrevo a decir
que la máxima opositora del mover del Espíritu Santo es la gente cristiana. No
tanto el inconverso, porque cuando este cae al piso, tocado por el poder del
Espíritu Santo que lo redarguye y lo trae a los pies de Cristo, se levanta con un
tremendo gozo de Dios. Me ha tocado ver gente que viene a Cristo y, junto con
eso, recibe el gozo del Señor o el vino del Espíritu Santo, cayendo fulminada o con
gran llanto y compungida con gran quebranto.

He podido observar la gloria de Dios manifestada en nuestras reuniones y oír que


en muchas partes está sucediendo y brotando este mover del Espíritu Santo más
rápido de lo que había pensado. Asimismo, he visto congregaciones hermosas en
Puerto Rico, Estados Unidos, Costa Rica, Argentina y Canadá, mientras escucho
que en diferentes partes del mundo está sucediendo lo mismo.

Este mover del Espíritu Santo no es exclusivo de ningún hombre, En el


avivamiento galés Evan Roberts fue usado grandemente por Dios. Él fue un
pionero, punta de lanza para su generación; pero en ese tiempo muchos otros
corrieron de un lado a otro, llevando ese fuego de avivamiento, aunque cuando
Evan Roberts se escondió, el fuego se apagó. Esto quiere decir que los hombres
siervos de Dios que Él utiliza en un principio son importantes para seguir
manteniendo la flama y avivarla aun más. No quiere decir que el Espíritu Santo se
detuvo, aunque ciertamente sí lo hizo en Gales, pero brotó en 1906 en la Calle
Azuza, en Los Angeles, California, EE.UU., a través de James Seymore, Grank
Bartíeman y Smale, en una pequeña sesión de gente de color. Ellos mismos
referían continuamente su entusiasmo a Evan Roberts, cuando perseguían la
llenura del Espíritu Santo, hasta el grado de repartir 5000 folletos en Los Angeles,
titulado El avivamiento en Gales.

Pienso que la temperatura espiritual del siglo XX se inició y se elevó en Gales con
Evan Roberts, aumentándose aun más en Azuza, y yendo por todo el mundo
hasta el día de hoy.

Al finalizar este siglo y comenzar inclusive un nuevo milenio, creo que la Iglesia,
en su toda generalidad, está otra vez "baja de grados", espiritualmente hablando,
con un poco de fuego por allí y otro por allá. ¡Qué bueno que el Espíritu Santo está
poniendo más fuego cada año que pasa! Según creo, a principios del siglo XXI
Dios conmoverá otra vez no sólo una parte de la Tierra con su Espíritu, sino que
todo el Planeta conocerá de un derramamiento sin precedentes del Espíritu Santo.

¡DOBLEGANOS, SEÑOR!

«Porque así dice Jehová del los ejércitos: De aquí a poco


yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca:
y haré temblar a todas las naciones y vendrá el Deseado de
todas las naciones: y llenaré de gloria esta casa, ha dicho
Jehová de los ejércitos.»
-Hageo 2.6,7

Querido amigo, este mover sobrenatural de Dios está aquí ahora. No es que Dios
no lo pueda hacer más adelante, pero pudiera ser que te pase por encima o que
esta ola te golpee y salgas revolcado por ella, haciéndote ella misma alejar.
Hoy el Espíritu Santo nos está dando más sensibilidad, más discernimiento a su
mover, para que cuando Él realice algún movimiento, inmediatamente lo podamos
captar y meternos en su río.

Si te dijera que algunas de estas manifestaciones que tuvieron en Gales y en otros


avivamientos han estado sucediendo entre nosotros, ¿lo creerías? No te
conformes con leerlos en algún libro o aun en la misma Palabra de Dios. Pídele a
Dios: "Yo lo quiero también."

Cuando Evan Roberts gritó con dolores de parto: «¡Doblégame!», en ese


momento dio a luz uno de los avivamientos más extraordinarios que hayan
existido, por el que toda una sociedad fue cambiada. Los fraudes desaparecieron,
las personas que debían pagaron sus deudas, el comercio empezó a sanarse, las
cárceles estaban vacías, asimismo las tabernas y los espectáculos, los negocios
empezaron a ser honestos, los traficantes del vicio se convertían o tenían que
dejarlo, porque ya no era negocio.
¡Cómo le pido al Señor que nos permita ver a nuestra sociedad tranformada, a
nuestro país doblegado ante el poder de su Espíritu!

El Espíritu sólo puede dar a luz lo del Espíritu, y hoy está sucediendo. Muchos
Rroberts» se levantarán con dolores de parto, dando a luz las cosas del Espíritu.

Con el deseo que EL ESPIRITU SANTO DE DIOS..TE LLENE CON SU


PRENSENCIA COMO INTRUMENTO PARA UN AVIVAMIENTO.

Atte

RODRIGO ROJAS GARZON


EVANGELISTA

Anhela su presencia

Él va a preservar para sí mismo un pueblo santificado, santo. El los cuidará del


malvado, y ellos se fortalecerán en fe y devoción.
Hay un texto en el Hebreo original que me ha bendecido grandemente, y quiero
compartirlo con usted. “Se acercaron a la maldad los que me persiguen; se
alejaron de tu ley. Cercano estás tú, oh Jehová, y todos tus mandamientos son
verdad” (Salmo 119:150-151). Hellen Spurrell lo traduce así: “Cuando los
perseguidores se me acercaron, eran de los que estaban lejos de tu ley; entonces
tú, oh Jehová, estabas cerca con todos tus mandamientos fieles”.

Principados y poderes demoniacos habían cercado a David, tratando de traerle a


él y a Israel ruina y destrucción. Pero, este hombre de Dios testificó que mientras
el enemigo se acercaba, él confió que Dios se acercaba aún más a él. David dijo
que Dios lo sostuvo de su mano derecha, y caminó con él guiándolo a través de
cada asalto del enemigo.

Aquí en el testimonio de David hay una promesa maravillosa para usted y para mí.
Podemos estar seguros que Satanás quiere destruirnos, molestarnos, y derribar a
todo al que ama al Señor. El enemigo hará todo lo que está en su poder para
arrastrarnos a su pozo de desesperación, confusión, culpa y condenación.

¿Tiene usted algunos “perseguidores” satánicos que están viniendo contra usted
ahora mismo?
¿Tentaciones abrumadoras? ¿Pruebas? ¿Cargas financieras? ¿Problemas
matrimoniales o familiares?

¿Problemas en sus negocios? Cuando sus perseguidores se le acerquen para


destruirlo, anime su corazón, el Señor Dios Todopoderoso está aún más cerca de
usted que ellos – y si él está cerca, él actuará en su ayuda. Yo no puedo imaginar
que Dios esté cerca de algún hijo suyo, y que no haga nada, permitiéndole al
diablo abusar o corromper a su amado hijo de alguna manera.

Lea el Salmo 68:1-4 y vea lo que Dios ha prometido hacer por usted si tan sólo
confía en él. Usted puede proclamar estos cuatro versos ahora y durante todo el
año. Memorice estos versos, párese firme en ellos, y Dios hará huir a sus
enemigos.

En el libro de Judas, leemos de un día futuro tan malvado y vil, y que Dios vendrá
con sus santas decenas de millares para hacer juicio por todas las obras impías.
Judas profetizó que los hombres se entregarán a sus deseos sucios de lujuria,
siendo burladores, sensuales, “que espuman su propia vergüenza” (Judas 13).
Esto se refiere a una sociedad de fornicadores corruptos que van “en pos de vicios
contra naturaleza”, lo cual se refiere a la rampante homosexualidad.

Hoy día, América no es la única nación que ha quitado los límites morales. El
derrumbe moral está en todo el mundo, y se está volviendo muy evidente que
Satanás está vomitando las abominaciones del infierno sobre la humanidad. Este
es un tiempo, se nos advierte en las Escrituras, cuando el diablo tratará de seducir
a los elegidos de Dios.
Judas miró hacia adelante, en esos tiempos viles, malvados, y vio algo más, algo
muy inspirante y milagroso. En medio de toda la inmoralidad y degradación en
aumento, él vio un pueblo “llamados, santificados en Dios Padre, y guardados en
Jesucristo” (Judas 1).

No importa cuán corrupto se vuelve este mundo en los días venideros – no


importa cuán demoniacos sean los medios de comunicación, TV y películas, no
importa cuánto aumenta la adoración a los diablos, no importa cuánto tratan de
forzar su agenda los homosexuales en la sociedad, no importa si el mismo diablo
camina por las calles – Dios va a preservar a sus hijos. Él va a preservar para sí
mismo un pueblo santificado, santo. El los cuidará del malvado, y ellos se
fortalecerán en fe y devoción, mientras los impíos corren hacia la destrucción.

Escuchen la palabra del Señor: “Y el mismo Dios de paz os santifique por


completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible
para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también
lo hará” (1 Tesalonicenses 5:23-24).
David dijo, “Porque Jehová…no desampara a sus santos. Para siempre serán
guardados” (Salmo 37:28). “Cercando andan los malos…Tú Jehová, los
guardarás; de esta generación los preservarás para siempre” (Salmo 12:7-8).

Que esta oración del apóstol Pablo sea su oración y mía en los tiempos malos y
turbulentos que tenemos por delante: “El Señor me librará de toda obra mala, y me
preservará para su reino celestial” (2 Timoteo 4:18).

¡Regocíjese! Dios ha pactado guardar y preservar a todos aquellos que confían


plenamente en él.
Publicado por Equipo de Prensa en 19:24

Ministerio Pastoral prepara líderes para pastorear al rebaño de Cristo, entrenados


en los aspectos y responsabilidades del ministerio pastoral. Se busca que el futuro
pastor sea un hombre de Dios íntegro. Da énfasis en quién es el pastor como
persona. Incluye cómo organizar y administrar su tiempo en el pastorado e informa
sobre la celebración de las ordenanzas, funerales y otros servicios especiales. Su
profesor es el educador cristiano y rector del Seminario Reina Valera, Gilberto
Abels.

Avivamientos

Se puede decir que la historia de la cristiandad es una historia de avivamientos por


los cuales la obra de la redención ha avanzada entre la humanidad. Hay razón por
suponer que será así hasta el fin. El sueño de los hombres es que el evangelio
avanzara a un ritmo firme. Tal pensamiento no está apoyado ni por la Biblia ni
tampoco por la historia de la iglesia. En el pasado los avivamientos han sido
épocas en que el mundo cristiano había avanzado a un conocimiento más claro de
la verdad divina y un nivel más alto de la experiencia cristiana. Ha sido el proceso
divino por el cual el evangelio ha vencido sobre los errores y pecados de los
hombres y ha encontrado un desarrollo más completo en la conciencia y la vida de
la gente.

El que estudia cuidadosamente la historia de la iglesia no puede menospreciar los


avivamientos. Esto no quiere decir que un pastor debe esperar tener éxito
únicamente o mayormente en estas manifestaciones de poder espiritual. Por regla
general un avivamiento presupone decadencia, la cual un buen pastor trata de
prevenir. Los pastores son constituidos para "perfeccionar a los santos para la
obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo." (Efesios 4:12)
Fidelidad y sabiduría en el pastor pueden mantener las fuerzas espirituales en la
iglesia tan inspiradas que su vida espiritual no declinará. Así su espiritualidad será
desarrollada y fortalecida de tal manera que habrá crecimiento y progreso de
continua. Así era la iglesia del Pastor Carlos Spurgeon. Una iglesia sana
manifestará de continuo lo que se ve en un tiempo de avivamiento. El Espíritu
Santo de continua manifiesta su presencia y no merma la conversión de las almas.
Esto debe ser la meta del buen pastor. Si es así un avivamiento no será la
recuperación de lo perdido sino una aceleración del progreso espiritual y una
manifestación aun más grande de la obra del Espíritu santo en la salvación de
almas.

Es lamentable pero, en la manifestación común y corriente de la vida cristiana, la


decadencia es muy a menudo un hecho. Por eso, le conviene el pastor saber
promover avivamiento.
Es de suma importancia tomar en cuenta que un avivamiento genuino resulta de la
presencia del Espíritu Santo. Aparte de él, es posible tener gran excitación pero no
será un movimiento espiritual. Zacarías 4:6 dice que "No con ejército, ni con
fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos." Debemos estar
plenamente conscientes de esto y debemos buscar su presencia. A su vez, el
Espíritu obra a través de seres humanos y según las leyes de la mente humana.
Por eso, el uso de métodos débiles también es imprescindible Por eso, sugiero:

La vida cristiana de la gente raras veces va más allá del nivel espiritual del pastor.
Es imprescindible que el alma del pastor esté en el Espíritu – humilde y ferviente.
Gritería, entusiasmo y buena administración no pueden sustituir por la obra del
Espíritu Santo en el alma.

Por regla general, un despertamiento de los incrédulos resulta de un avivamiento


en la vida de los en la iglesia. Por eso, al principio, la predicación debe estar con el
fin de escudriñar la experiencia y la vida de los creyentes. Por parte de ellos, hace
falta un aumento en la piedad personal. La iglesia es "la luz del mundo" (Mateo
5:14) El impacto del evangelio sobre el mundo depende de la brillantez de esta
luz.
Debemos animar a los creyentes a testificar fielmente a sus amigos y parientes
inconversos. Con este fin podemos organizar juntas para visitar los miembros de
la iglesia. Por supuesto, debemos tener cuidado en cuanto a los integrantes de
estas juntas y su manera de trabajar.

Podemos tener reuniones especiales con el fin de despertar el interés de la gente


en el evangelismo. Puede ser que parece que un golpe sobre el bloque no tiene
efecto pero golpes sucesivos en el mismo punto lo rompe.

La manera de conducir reuniones espirituales se puede determinar por la dirección


del Espíritu y la providencia de Dios. Si ya hay una abundancia de dones en la
iglesia muchas veces es mejor no aumentar la predicación, sino tener reuniones
sociales de varios tipos. Si hace falta de predicación, debemos preguntarnos si
vale la pena buscar un evangelista o si fuese posible pedir la ayuda de otro pastor
conocido o si el pastor mismo puede predicar. Todos estos métodos han sido
eficaces. Si buscamos ayuda de afuera debemos tener cuidado en encontrar un
hombre con el espíritu debido y una buena medida de sabiduría.

Tal vez se pregunta, ¿debemos comenzar una serie de reuniones cuando parece
que no hay mucho interés en las cosas espirituales? Yo digo, a mí me parece que
desde que hay reuniones con el fin de despertar interés en la templanza, o la
política, igualmente debemos tener reuniones para despertar interés en verdades
espirituales. En todo caso, el fin es el de aplicar la misma ley mental, o sea que lo
más a menudo llamamos la atención a la mente de un asunto lo más probable es
que su voluntad estará movida actuar. El Espíritu Santo obra en el alma de
conforme a las leyes mentales. Por eso, es lógico que si de continuo hablamos de
la obra de Cristo, el Espíritu Santo tiene más facultad para obrar. Desde que el
evangelio de Cristo es el tema más sublime que puede ocupar la mente de la
gente, es aun más razón por aplicar esta ley en llevar a cabo reuniones
especiales. Así podemos fijar las mentes de la gente sobre este tema.

En una serie larga de reuniones espirituales hay algunos peligros serios que el
pastor debe tratar de evitar. Hago mención de los siguientes:

Una excitación, hecha de hombres, con el fin de despertar sentimientos religiosos


y no de profundizar la piedad. Semejante llamamiento a las emociones, aparte de
la naturaleza racional, por regla general, resulta en una reacción desastrosa en la
dirección de indiferencia y escepticismo. Muchos campos misioneros han sido
quemados por estos pseudo avivamientos con resultado que son entre los campos
más difíciles para la obra cristiana. Resulta que toda la religión es despreciable.

Reuniones especiales no deben ser con un fin secundario, - solventar deudas de


la iglesia o fortalecer la aceptación de un pastor no bien recibido. Un fracaso es
inevitable si buscamos avivamiento sin preocuparnos por la gloria de Dios o la
salvación de almas.

Una tendencia a depender de reuniones especiales y desacreditar la debida


función de la gracia. El hacerlo destruye la vida de la iglesia. El pastor no debe dar
a la gente razón por pensar que un avivamiento es la esperanza más grande del
creyente. Él debe animarles a disfrutar de continua de lo que la gracia de Dios les
brinda. Algunos pastores dan a la gente razón por pensar que Dios obra en la
salvación y santificación únicamente en tiempos de avivamiento. El efecto es
destructivo. Por eso, no debemos dar a las reuniones especiales preeminencia.

Muchas veces reuniones especiales resultan en tensión nerviosa en el extremo y


después hay una recaída. Debemos tratar de evitar esto. En la vida de una planta,
el tiempo de mayor peligro es cuando está extraído del vivero y plantado en la
tierra. Al faltar el calor y protección del vivero y estar expuesto al frío y ambiente
del campo, decae y marchita si no tiene atención especial. La obra más difícil del
pastor es después del avivamiento en el cuidado y instrucción de los conversos
cuando faltan el estímulo del ambiente cristiano. A veces hay males que resultan
en este tiempo que dan a la gente razón por desacreditar reuniones especiales y
la obra de los evangelistas. En realidad, los males son por causa de la negligencia
del pastor y la iglesia. En seguida debemos animar a los conversos a asistir a la
escuela dominical y las reuniones de la iglesia. El debe llegar a conocer
personalmente los miembros de la iglesia. Si hay un gran número de conversos el
pastor debe pedir la ayuda de otros miembros fieles en dar atención a ellos.
También debemos ocupar a los conversos nuevos en la obra lo antes posible.

Los "dos secretos" del avivamiento


Los dos secretos del avivamiento que examinaremos ahora, tienen muy poco que
ver con los problemas "estructurales" de la iglesia que estábamos discutiendo.
Estos son probablemente mucho más importantes.

Cuando estas dos cosas suceden en la vida de las personas, entonces no hay
mucho más por qué preocuparme. Entonces no me importa tanto si tienen un
programa de "construir un local" y un Instituto Bíblico y todo lo demás. Cuando
estas dos cosas suceden, lo demás ya no es tan importante. Necesitamos darnos
cuenta de que cambiar muchas de las cosas "externas" que tratamos hasta ahora,
por sí mismo lograría muy poco. Es como reordenar las "cajas" por afuera. Es
como hacer un odre nuevo, pero olvidarse del vino nuevo que debería entrar.

Entonces es tiempo para hablar sobre este VINO NUEVO de Dios. Esto es lo que
significa un verdadero avivamiento.

Algunos de Uds. ya habrán leído acerca de estos "dos secretos". Pero aun así, por
favor lea este artículo, porque voy a aplicarlos en una manera que va más allá de
lo que escribí en el pasado.

Las dos preguntas claves que trataremos en este capítulo son: 1) ¿Cómo alcanzo
un estado de avivamiento personal?, y 2) ¿Cómo llegamos de allí a un estado de
"avivamiento corporativo"?

Como muchos de Uds. saben, yo he estudiado la historia de los avivamientos por


muchos años. He investigado avivamientos de las décadas recientes y de hace
siglos atrás. Y después de toda esta investigación, encontré que los secretos del
avivamiento parecen reducirse a dos cosas principales:
1) Un ARREPENTIMIENTO muy profundo, y
2) una forma de "luchar" y "agonizar" en oración - clamando a Dios por el
derramamiento de Su Espíritu Santo.

Estas dos cosas han sido el secreto de innumerables avivamientos por todas las
épocas - y yo creo que así será nuevamente. Por eso no hay NADA más
importante para discutirlo ahora.

Experimentar un arrepentimiento muy profundo


Como escribió Frank Bartleman (del avivamiento de la Calle Azusa):
"En 1905 recibí de Dios la siguiente base para avivamiento: La PROFUNDIDAD
del avivamiento se determinará exactamente por la PROFUNDIDAD del espíritu
de ARREPENTIMIENTO. Y esto es vigente para todos los pueblos y todos los
tiempos."

Puedo afirmar que toda la historia confirma las palabras de Frank Bartleman. Y
también puedo decirle que si Ud. quiere llegar a un verdadero estado "avivado",
entonces el arrepentimiento PROFUNDO es una de las claves.

Lo que encontramos a menudo es que los cristianos dejaron atrás muchos de los
pecados "obvios", tales como mentir, robar, adulterio, etc. Pero hay otras cosas en
sus vidas, de las que saben que no son correctas. El tratar con estas "otras cosas"
puede ser la clave para una intimidad mucho más grande con Dios.

¿Sabía Ud. que Dios ABORRECE todo pecado, y que si Ud. se acerca más a
Dios, entonces Ud. en su corazón aborrecerá el pecado igual que El?

Entonces seamos "prácticos" en esto. Esto es lo que Ud. necesita hacer para
tratar con estas cosas a un nivel PROFUNDO: Primero, tome un tiempo con Dios
a solas. Ud. necesita un tiempo a solas, en un lugar apartado, con El. Segundo,
pida y busque a Dios para que El "alumbre con Su luz" en el corazón de Ud. Que
El le muestre cada cosa inmunda, sea falta de perdón, lascivia, hablar de otras
personas detrás de sus espaldas, manteniendo rencor, pequeñas mentiras
"blancas", etc. Pida a Dios que El le muestre como EL SE SIENTE acerca del
pecado. Pídale que El alumbre las profundidades de su ser, y le muestre las cosas
que Ud. necesita confesar y renunciar y pedir perdón. En algunos casos, Ud.
necesitará ir adonde un hermano o una hermana para pedirle perdón o hacer
restitución. Asegúrese de que el arrepentimiento alcance el NIVEL MÁS
PROFUNDO posible. Confiese a Dios cada pecado específicamente, renuncie a
él, y pida a Dios que El le purifique. En muchas personas, son estos así llamados
"PECADOS MENORES" que les impiden avanzar.

Esta es otra cita acerca del tema, por Evan Roberts, del avivamiento en Gales:
"Primero, ¿hay algún pecado en su pasado con el cual Ud. no trató honestamente,
no lo confesó a Dios? Arrodíllese de una vez. Su pasado tiene que quedarse atrás
y ser limpiado. Segundo, ¿hay algo en su vida que es dudoso - algo de lo cual Ud.
no puede decidir si es bueno o malo? Renuncie a ello. No debe haber ni la sombra
de una nube entre Ud. y Dios. - ¿Perdonó Ud. a todos - TODOS? Si no, no espere
perdón por sus pecados..."

Este asunto de perdonar VERDADERAMENTE a aquellos que le hirieron a Ud.


puede ser algo grande. Es importante ser BRUTALMENTE HONESTO con uno
mismo. ¿Hay todavía un "mal sentimiento" muy dentro de Ud. hacia ciertas
personas? ¿Hay una huella de amargura cuando Ud. habla acerca de esa
persona? Nosotros todos necesitamos venir ante Dios y arrepentirnos y
RENUNCIAR a toda falta de perdón desde muy dentro de nosotros. Pasar por
todo este proceso de "arrepentimiento profundo" es la primera clave para el
avivamiento personal.

Clave #2: Oración de "lucha, agonía"


Al estudiar la historia, Ud. nota pronto que hay un tipo específico de oración que
aparece en los avivamientos vez tras vez. Este tipo especial de oración es un
ingrediente ESENCIAL de un avivamiento.

Los predicadores antiguos de avivamiento hablaban de tener el "espíritu de


oración". Ellos hablaban de llorar, agonizar, clamar, luchar, "tener dolores" en
oración. La razón por qué estos predicadores de avivamientos eran tan ungidos y
saturados con la presencia de Dios, fue que ellos habían realmente llegado de
frente a Su trono en la oración, y que habían pasado mucho tiempo teniendo
comunión con El allí. Este tipo de oración ha siempre sido una de las claves más
importantes para un verdadero avivamiento.

Charles Finney dijo: "Mientras yo no tenía el espíritu de oración, no podía hacer


nada ... Me encontraba incapaz de predicar con poder y eficacia, o de ganar
almas..." George Whitefield dijo: "Días y SEMANAS enteras pasé postrado en el
suelo en oración silenciosa o a voz alta..." Frank Bartleman escribió: "De noche
casi no podía dormir por el espíritu de oración... La oración literalmente me
consumía." Y D.M.Intyre escribió: "Antes que el gran avivamiento en
Gallneukirchen empezara, Martín Boos pasaba horas y días y a menudo noches
en agonías solitarias de intercesión. Después, cuando él predicaba, sus palabras
eran como una llama de fuego, y los corazones de la gente como pasto."

Como demuestra la historia, la iglesia puede esperar un avivamiento verdadero


solamente cuando un remanente del pueblo de Dios se DESESPERA -
desesperado por el estado recaído de la iglesia, desesperado por la tibieza dentro
de ellos y en todos los que los rodean, desesperados por el pecado y los falsos
compromisos, desesperados por el hecho de que Dios no está siendo
GLORIFICADO, que El no es realmente SEÑOR de Su iglesia, que un mundo
moribundo se burla de Sus palabras y las considera irrelevantes. El avivamiento
vendrá cuando el pueblo de Dios se humilla verdaderamente, cuando ellos
remplazan su "imagen positiva" con la realidad del lamento de Santiago: "Afligíos y
lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza.
Humillaos delante del Señor, y él os exaltará." (Stgo.4:9-10)
Como se decía de Evan Roberts: "El se quebrantaba, llorando amargamente ante
Dios para que El les doblegue ante El, en una agonía de oración, con lágrimas
corriendo por sus mejillas, con todo su cuerpo encorvándose de dolor." - Y John
Wesley preguntó: "¿Tiene Ud. días de ayuno y oración? Asalte el trono de la
gracia y persevere allí, y misericordia vendrá de lo alto." Hermanos, hermanas,
¡necesitamos volvernos DESESPERADOS en nuestras oraciones!

Como "luchar" en la oración


Ahora, es muy importante entender que este tipo de oración es no solamente para
unas personas "especiales" o líderes. Es una de las claves para el "avivamiento
personal" para cada uno de nosotros. La Biblia aclara que la "oración eficaz
ferviente del justo" está al alcance de todos nosotros.

Y la historia demuestra que la "oración de lucha para avivamiento" se puede


ENSEÑAR a los cristianos. Esto es comunicado claramente en el libro "Ungido
para el entierro", que es el relato del gran avivamiento en Camboya alrededor de
1970, por Todd y DeAnn Burke. Esto sucedió cuando Dios ya se había movido allí
por un tiempo. Todd escribió: "Con referencia a Génesis 32, les conté como Jacob
LUCHÓ con el Señor hasta que el Señor le bendijo. 'Si esperamos recibir poder y
bendición del Señor, entonces tenemos que estar dispuestos a luchar con El en
oración y ayuno, en negación de sí mismo, en llevar su cruz', dije. Después
compartí con ellos desde un libro devocional por Hudson Taylor: 'Una vida a lo
fácil, sin negarse a sí mismo, nunca será una vida de poder.' Con esto, todos
empezaron a luchar en oración, y dentro de no mucho tiempo, la bendición vino."

Cuando estas personas se dividieron en grupos de oración y empezaron a "luchar"


con Dios en oración como Todd les había enseñado, el resultado fueron
verdaderos DERRAMAMIENTOS del Espíritu Santo (o sea, el Espíritu Santo vino
sobre grupos enteros de cristianos como en Hechos, con resultados muy
poderosos.) Fue un tiempo emocionante.

Note que esos cristianos fueron realmente ENSEÑADOS a "luchar" con Dios de
esta manera. ¡Y ellos simplemente fueron y lo hicieron! En los inicios del
avivamiento de Gales en 1904, Evan Roberts enseñó a los niños de un lugar
llamado Moriah que oren esta sencilla oración: "Envía el Espíritu a Moriah, por la
causa de Jesucristo." Más tarde, él desarrolló este mismo concepto para sus
reuniones generales. Fue vital que la gente clamare a Dios para que envíe Su
Espíritu sobre ellos.

Esto es exactamente lo mismo como lo que sucedió en Pentecostés. Fueron los


120 en el aposento alto, clamando a Dios durante diez días, y después Dios envió
Su Espíritu como un viento recio, y los llenó hasta rebosar. En los últimos 50 años
hubo muchos avivamientos poderosos donde Dios derramó Su Espíritu en una
manera similar. Cuando Dios "derrama" Su Espíritu en esta manera, esto es
mucho más que simplemente una persona bautizada en el Espíritu. Es un
"derramamiento" general.
De hecho, un "derramamiento del Espíritu Santo" es la esencia de lo que es
realmente un avivamiento. Y como en Pentecostés, el resultado es que muchos
son LLENOS del Espíritu Santo, y muchos otros son fuertemente CONVENCIDOS
de su pecado. Un avivamiento verdadero es la gloria de Dios que viene a la tierra.
Es Su Espíritu que es "derramado" en un lugar específico o sobre un grupo
específico de personas. Necesitamos "luchar" con Dios para que suceda un tal
derramamiento en nuestros días.

Ahora, antes que Ud. pueda "luchar" con Dios en oración, Ud. necesita hacer esto:
1) Sea DESESPERADO para ver que Dios sea GLORIFICADO en la tierra; 2)
Limpie sus "manos" y su "corazón" para que pueda verdaderamente entrar a la
sala del trono de Dios; 3) Clame a Dios para que El derrame Su "Espíritu de
oración" sobre Ud; 4) Alimente Su "fuego" en su corazón, para que Ud. pueda
"agonizar" en oración ante El. 5) Al orar, sea muy específico al "luchar" con Dios
para que derrame Su Espíritu sobre USTED o sobre un grupo específico. - Todos
nosotros necesitamos esta plenitud fresca.

Si Ud. puede hacer estas cosas sencillas, entonces HOY es el día que Ud. puede
empezar a "luchar" con Dios en oración. No lo postergue. Esta podría ser la clave
para que Ud. sea transformado por un "avivamiento personal", y llegue a una
comunión mucho más profunda con Dios.

EN RESUMEN:

Después de haber estudiado los avivamientos por más de 20 años, me convencí


de que el camina hacia el "avivamiento personal" es realmente el mismo como el
camino al "avivamiento corporativo". Las claves principales siempre fueron
"arrepentimiento profundo" y "oración agonizante". Nuestros motivos por buscar a
Dios nunca deben ser egoístas. Debemos buscarle por cause de El mismo, no por
lo que El puede "hacer por nosotros". Es para ver que EL SEA GLORIFICADO,
que pedimos por estas cosas.

Entonces, mis amigos, todo lo que puedo hacer es instarles que vayan a un lugar
silencioso y se entreguen al arrepentimiento escudriñando sus corazones, y a la
oración "agonizante", hasta que Ud. experimente una verdadera VICTORIA en su
vida cristiana. Todos necesitamos ser llenos de Su Espíritu otra vez y otra vez.
Desde que tuve 17 años, puedo atribuir casi todas las victorias espirituales en mi
vida a estos dos secretos de avivamiento. Ellos realmente han revolucionado mi
vida.

Entonces ¿qué es del avivamiento "corporativo", donde el Espíritu de Dios se


derrama sobre pueblos y ciudades enteras? - Lo que Dios quiere hacer a menudo,
es lo que hizo en Pentecostés. El quiere tomar a Sus "avivados" y utilizarlos para
traer avivamiento a otros. En otras palabras, si Dios puede encontrar a un GRUPO
de personas que han pasado por un avivamiento personal, entonces El puede
usarlos para hablar la Verdad y llevar Su unción a regiones enteras. Y para ORAR
por más derramamientos.

¿Entonces qué necesita Dios encontrar en el mundo hoy? Simplemente unos


GRUPOS de cristianos "avivados" que puedan empezar a predicar
arrepentimiento y orar por un derramamiento del Espíritu de Dios. Todo empieza
con personas que fueron "avivados".

Como escribió A.T.Pierson, "Desde el día de Pentecostés, no hubo ningún gran


despertar espiritual en ningún país que no hubiera empezado en una unión de
oración, aunque sea entre dos o tres no más; y ninguno de estos movimientos
continuó cuando estas reuniones de oración se enfriaron."

Yo sé que las verdades de este capítulo realmente FUNCIONAN en el mundo real,


porque las experimenté yo mismo. Estoy orando que revolucionen muchas vidas.
DR. RAMON MURRAY   LOS GRANDES AVIVAMIENTOS

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