LICENCIATURA EN LITERATURA Y LENGUA CASTELLANA
CÁTEDRA DE LINGÜÍSTICA II-TEMA: LA GRAMÁTICA DE PORT ROYAL
Inicialmente, se debe mencionar que “en el siglo XVII […] [se crean] en Francia una serie de
escuelas con tendencia racionalista, la principal de ellas fue la de Port Royal y sus principales
representantes fueron Antoine Arnauld (1612-1694) y Claude Lancelot (1628-1695)*.” (Cisneros y
Silva, 2010, p. 107). En año de 1660, se publica en París la Gramática de la Port Royal. Se denomina
Grammaire Générale et Raisonnée [Gramática general y razonada]; también se le conoce como de
Port Royal. Esta obra “se ubica en una corriente de pensamiento racionalista** y recibe influencias
de René Descartes (1596-1650)*** para quien la mente tiene unos esquemas de pensamiento que
tienen todos los seres humanos.
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*Claude Lancelot y Antoine Arnauld “vivían en la Abadía Port-Royal des Champú cercana a París.
Arnauld era teólogo y lógico y Lancelot era lógico. Port-Royal, en principio, fue una abadía
femenina fundada en 1204 y restaurada por la familia Arnauid a finales del siglo XVI […] [y allí se]
desarrolló los primeros trabajos sobre gramática general […]. El tipo de análisis [realizado en la
gramática] no era morfológico [a nivel de la palabra], a pesar de basarse en el francés y en el Latín
y el Francés, sino que se basaba en las ideas y en los patrones conceptuales por un lado y, por
otro, en las palabras y formas discursivas para expresarlas. Para ello, y a pesar de las diferencias
entre las lenguas trataron de descubrir las razones o rasgos que las lenguas tienen en común”
(Cisneros y Silva, 2010, p. 107).
** El racionalismo es una “postura en materia de conocimiento que sostiene la primacía —a veces
exclusiva— de la razón para alcanzar el conocimiento o como fuente del conocimiento [...]. En
otros términos, los racionalistas afirman que el intelecto es él mismo una fuente de
conocimiento.” (Otero y Gilbert,2016, p. 213). Complementario a esto, el racionalismo se refiere a
la “doctrina cuya base es la omnipotencia e independencia de la razón humana.” (DRAE, versión
en línea).
***En el siglo XVII, “ejerció una influencia sobre la lingüística de aquel tiempo […] René Descartes
(1596-1650), cuyo principio de explicación estrictamente causal de los fenómenos, así como su
insistencia en las matemáticas y su nueva teoría de conocimiento desembocaron en la formación
del racionalismo. Influyó mucho sobre el desarrollo de las ciencias naturales, ante todo
matemáticas y física [….]. (Cerny, 2005, p. 84). Descartes es el autor de la frase (en latín): “Cogito
ergo sum” «pienso, porque soy». Descartes llega a la conclusión de que pensar es una prueba de la
preexistencia del ser (no se puede pensar sin antes existir); y, por ende, primero se es, se existe, y,
después, se piensa. Esta frase aparece en su obra: Discurso del método (1637). Siguiendo lo
expuesto por Chomsky (1972, p. 18), Descartes “llegó a la conclusión de que el hombre tiene
facultades únicas […] es el lenguaje el que exhibe de modo más claro la diferencia esencial entre el
hombre y el animal, en particular la facultad que tiene el hombre para formar nuevas expresiones
que manifiesten nuevos pensamientos y que sean apropiadas para nuevas situaciones”. En este
sentido, afirma Descartes que: “es un hecho muy notable que no hay nadie [un ser humano] […]
que no pueda juntar palabras diferentes, formando con ellas una expresión con la que haga saber
sus pensamientos; mientras que, por otra parte, no hay ningún animal, por perfecto que pueda ser
y en las circunstancias más ventajosas, que pueda hacer lo mismo” (Descartes, 1955, pp. 116, 117;
citado por Chomsky (1972, P. 19).
A más de lo anterior, se puede señalar que [del título de la grammaire] se derivan sus dos
principios básicos, por un lado la gramática es general; es decir universal y por otro, es razonada.
[…]. Los gramáticos de Port Royal […] buscaron los principios generales que subyacen [que están
ocultos, que se esconden] en las gramáticas, con la intención de proponer una gramática de
estructura común a las lenguas del siglo XVII” (Cisneros y Silva, pp. 107; 109). Es de tener presente
cómo “Los racionalistas seguían buscando lo que era común a todas las lenguas por debajo de las
diferencias superficiales.” (Robins, 2000, p., 184). Así mismo, desde la perspectiva racionalista se
lleva a cabo “la indagación del lenguaje humano desde dentro, como parte del patrimonio del
hombre y manifestación de su racionalidad” (Robins, pp., 185, 186).
OTROS ASPECTOS RELEVANTES:
-Retoma la idea del lenguaje como expresión del pensamiento
La significación para la escuela de la Port-Royal se refiere a “la manera en que los hombres se
sirven de ellos [de los signos lingüísticos; de las lenguas] para expresar sus pensamientos”.
(Arnauld y Lancelot, 1960, p. 5).
Es de señalar cómo “dentro de la distinción fundamental entre cuerpo y mente, la lingüística
cartesiana supone, característicamente, que el lenguaje tiene dos aspectos. En particular se puede
estudiar un signo lingüístico desde el punto de vista de los sonidos que lo constituyen y de los
caracteres que representan estos signos, o desde el punto de la “significación”. […]. El lenguaje
[entonces] tiene un aspecto interno y otro externo. Se puede estudiar una frase desde el punto de
vista de cómo exprese su pensamiento o desde el punto de su apariencia física, es decir desde el
punto de vista de su interpretación semántica o desde su interpretación fonética” (Chomsky, 1972,
78).
-Plantea lo referente a la estructura profunda y la estructura superficial
De acuerdo con la obra de Arnauld y Lancelot, y siguiendo lo expuesto por Chomsky (1972, p. 78):
“el lenguaje tiene un aspecto interno y otro externo. Se puede estudiar una frase desde el punto
de vista de cómo exprese un pensamiento o desde el punto de su apariencia física [;] es decir, dese
el punto de su interpretación semántica o de su interpretación fonética. Utilizando una
terminología reciente podemos distinguir entre la “estructura profunda” de una frase y su
“estructura superficial”. La primera [la estructura profunda] es la estructura abstracta básica que
determina su interpretación semántica; la segunda, la organización superficial de unidades que
determina la interpretación fonética y que se relaciona con la forma física de la expresión efectiva
[secuencia de fonemas, o la secuencia de palabras en la oración], con la forma percibida o
pretendida. En estos términos […] podemos formular una […] conclusión en la lingüística
cartesiana, a saber, que no es preciso que las estructuras profundas y superficiales sean idénticas.
La organización básica de una frase a propósito de la interpretación semántica no se revela
necesariamente por la efectiva colocación y situación en la frase de sus elementos dados.”
En cuanto que las estructuras profundas y superficiales no siempre son idénticas, se puede
observar por ejemplo, “como cuando yo digo: Dios invisible ha creado el mundo visible, a mi
espíritu pasan tres juicios encerrados en esta proposición. Porque, en primer lugar, yo juzgo que
Dios es invisible; segundo que ha creado el mundo; tercero, que el mundo es visible. […].” (Claude y
Lancelot, p. 68). En otras palabras, la estructura profunda que sirve de base a la proposición: Dios
ha creado el mundo visible, se compone de tres proposiciones abstractas, cada una de las cuales
expresa un juicio simple, aunque su forma superficial [la secuencia oral (secuencia fónica) o la
oración] expresa sólo la estructura sujeto-atributo. Desde luego, esta estructura profunda sólo es
implícita, no se expresa sino que está sólo representada en la mente”. (Chomsky,1972, p. 80).
Según la gramática de la Port-Royal, “La estructura profunda que expresa el significado es común a
todas las lenguas […] puesto que es una simple reflexión de las formas del pensamiento”
(Chomsly, 1972, p. 82). Así mismo, cada lengua tiene su forma de expresar el pensamiento, por
tanto, es, en la estructura superficial, dónde se presentan variaciones (cambios), dependiendo la
lengua.
-Tiene en cuenta lo relacionado con universales lingüísticos y con particulares lingüísticos
En cuanto los universales lingüísticos, se refieren, en un sentido general, a propiedades, aspectos o
características comunes a todas las lenguas: por ejemplo: “existe una gran probabilidad de que la
palabra que se refiere al progenitor femenino empiece con una consonante NASAL, p. ej. /m/ en la
palabra [española mama], en la alemana Mutter, en la swahili mama, en la china muqin. (Richards,
Platt y Platt, p. 424). (universal morfológico). Otro universal lingüístico es el que todas las lenguas
son orales (universal fonético); otro universal lingüístico: “No hay adjetivo sin sustantivo”
[universal sintáctico]. (Arnauld y Lancelot, 1660, p. 19).
Así mismo, la Grammaire “contiene los fundamentos del arte de hablar explicado de un modo
natural y claro. Aquí encontramos las razones de lo que es común para todas las lenguas
[universales lingüísticos] así como las diferencias entre ellas”. (Cisneros y Silva, p. 107).
Respecto de los universales lingüísticos -y, específicamente, en cuanto un universal semántico-
según la gramática de la Port-Royal, “la estructura profunda que expresa el significado es común a
todas las lenguas […] puesto que es una simple reflexión de las formas del pensamiento”
(Chomsky, 1972, p. 82). Sobre los particulares lingüísticos- cada lengua tiene su forma de expresar
el pensamiento, por tanto, es, en la estructura superficial, dónde se presentan variaciones
(cambios), dependiendo la lengua. En este sentido, un ejemplo de particular lingüístico -y más
exactamente, un particular fonémico/grafémico- en la lengua española es el de la ñ puesto que es
un fonema/grafema característico y particular de esta lengua. Así mismo, es un particular
lingüístico -universal sintáctico (de régimen y concordancia gramatical) en la lengua inglesa el de
agregar s, en la tercera persona del singular, en presente de indicativo; p. ej: He, she, it eat s
hamburguer.
-Aborda la idea de que el lenguaje hace uso infinito a partir de medios finitos
Según Alonso-Cortés (p. 710): “La primera parte de la Gramática está dedicada a los sonidos […].
La segunda parte où il est parlé des príncipes et des raisons [donde se habla de los principios y de
las razones] es donde se introducen los pilares del análisis gramatical filosófico moderno. Aquí se
vuelve a encontrar la idea de que el lenguaje hace uso infinito a partir de medios finitos, que se
introduce en Humboldt (1836) y luego en Chomsky (1955 y 1957): ce qu´elle a de spirituel (la
parole), qui fait l´un des plus grands avantages de l´homme au dessus de toutes les autres
animaux…c´est l´usage que nous en faisons pour signifier nos pensées et cette invention
merveilleuse de composer de 25 ou 30 sons cette infinie varieté de mots … [ lo que el lenguaje
tiene de espiritual, que constituye una de las grandes ventajas del hombre por encima de todos los
otros animales, es el uso que hacemos de él para significar nuestros pensamientos y esta
invención maravillosa de componer con 25 o 30 sonidos esta infinita variedad de palabras.]”.
-Influencia de la lógica* en la explicación de la gramática:
En la gramática de la Port Royal se considera que hay: “tres operaciones en nuestro espíritu
[pensamiento]: concebir, juzgar, razonar*”; según comenta Chomsky (1972, p. 76) “de [estas
operaciones] la tercera carece de interés en cuanto a la gramática [...]. Partiendo del modo en que
los conceptos se combinan en juicios, deduce la Gramática lo que considera como la forma
general de cualquier gramática posible, y se dedica a elaborar esta estructura universal básica a
partir de la consideración de “la manera natural en que expresamos nuestros pensamientos”
[Arnauld y Lancelot (1660, p. 76)”.
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*Lógica:“Ciencia que expone las leyes, modos y formas de las proposiciones en relación con
su verdad o falsedad.” (Diccionario Real Academia Española de la Lengua, versión en línea).
En la Grammaire génerale et raisonée se tiene en cuenta que: “la principal forma de pensamiento
[…] es el juicio, en el que algo se afirma de alguna cosa. [la] expresión lingüística [de una de un
juicio] es la proposición, cuyos dos términos son “el sujeto, que es de quien se afirma”, y el
“atributo, que es lo que se afirma” ([Arnauld y Lancelot], p. 29). El sujeto y el atributo pueden ser
simples, como en la tierra es redonda, o complejos (“compuestos”), como en un hábil magistrado
es un hombre útil a la república o Dios invisible a creado el mundo visible [...].” Chomsky (p. 79).
A más de lo anterior, en la gramática general y razonada, siguiendo a Niño (2007, p. 92): “un punto
importante es la influencia de la lógica en la explicación de la gramática. [Los autores] creían, no
sin serios argumentos, que las palabras correspondían a determinados hitos [aspectos claves y
fundamentales] del pensamiento. Así es como se sustenta que el sustantivo es la palabra que
denota la sustancia, es decir, los objetos [;] el adjetivo los accidentes o lo que llamaríamos las
cualidades. En cuanto al verbo, si bien recalcan la idea de tiempo, también enfatizan que es la
palabra que permite juzgar y afirmar de las cosas. Como era de esperarse, la proposición
gramatical y la proposición lógica coinciden plenamente”. En este sentido, se debe mencionar
que esta gramática influyó fuertemente en el establecimiento de la proposición (el contenido
semántico de una oración) como la unidad central de los estudios gramaticales.”
-La Gramática de la Port Royal reconocía las nueve partes de la oración clásicas:
Estas nueve partes son: nombre, artículo, pronombre, participio, preposición, adverbio; verbo,
conjunción e interjección y las clasificaba “de acuerdo con los criterios semánticos, en las que
estaban relacionadas con los objetos de nuestro pensamiento (las seis primeras) y las que
correspondían a la forma o el modo de nuestro pensamiento (las tres últimas).” (Cerny, 2005, p.
85).
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*Concebir “no es otra cosa que una simple mirada de nuestro espíritu sobre las cosas, sea de una manera
puramente intelectual, como cuando yo digo conocer el ser, la duración, el pensamiento, Dios; sea con
imágenes corporales, como cuando imagino un cuadrado, un círculo, un perro, un caballo. Juzgar, entre
tanto, es afirmar que una cosa que concebimos es o no es (…) Razonar es servirse de dos juicios para hacer
un tercero: como cuando hemos juzgado que toda virtud es loable, que la paciencia es una virtud, por lo
tanto concluimos que la paciencia es loable”. (Arnauld y Lancelot, 1803, p. 260; citado por Macias, 2017, pp.
136, 137)
Por ejemplo, en la grammaire, Arnauld y Lancelot plantea unas consideraciones sobre la
naturaleza del verbo y lo conciben como:
[…] El juicio que nos formamos de las cosas (como cuando digo la tierra es redonda) encierra
necesariamente dos términos; uno llamado sujeto, que es aquello de lo cual se afirma, como
tierra, y el otro llamado atributo, que es lo que se afirma, como redonda; y además de la unión
entre ambos términos que es propiamente la acción de nuestro espíritu [pensamiento] que afirma
el atributo respecto del sujeto. ”. (Arnauld y Lancelot, (1660, p. 49). En este sentido, “el sujeto y el
atributo, en cuanto concebidos (y no afirmados) son el objeto de nuestro pensamiento; y la unión
(en cuanto afirmación) es propiamente la acción o el modo: ahora bien, como hombres han tenido
necesidad de inventar unas palabras (los nombres) que señalen los objetos de su pensamiento,
han tenido también necesidad de crear otras (los verbos) que indiquen su acción:” . (Donzé, 1970,
p. 7).
“Y eso es lo que propiamente es un verbo: una palabra cuyo uso principal es significar la
afirmación; es decir, señalar que el discurso en el cual se emplea esa palabra es el discurso de un
hombre que concibe solamente las cosas, sino que juzga sobre ellas y las afirma” (Arnauld y
Lancelot, 1660, p. 49).
-Una gramática influyente para la constitución de otras gramáticas relevantes posteriores y
ligada a la enseñanza del francés para extranjeros.
Es de mencionar cómo esta gramática está “ligada a la enseñanza del francés a extranjeros,
especialmente, ingleses […]. [Se considera una de las gramáticas] más influyentes de todos los
tiempos”. Marcos Marín (1994, p.76). Siguiendo a Alonso-Cortés (2015, p. 709) “La gramática de
Port Royal de 1660, [fue] escrita por Antoine Arnauld y Claude Lancelot. La Grammaire interesa
principalmente por ser la fuente próxima de las gramáticas tradicionales como la de Andrés Bello.
Finalmente, se debe señalar que: “la gramática de la Port-Royal ejerció una influencia considerable
sobre la evolución posterior de la lingüística, sobre todo en el siglo XVIII en Francia. La recordaban
y siguen recordándola hasta algunos lingüistas modernos del siglo XX; Ferdinand de Saussure, p.
ej., la consideró más clara y resistente a crítica que la gramática comparada e histórica del siglo
XIX. Noam Chomsky, fundador de la gramática generativa y transformacional, llegó a considerar la
Gramática de la Port-Royal como uno de sus propios precursores.” (Cerny, 2005, p. 85).
Elaboró: Joselyn Corredor Tapias de acuerdo con lo expuesto en las referencias bibliográficas
Referencias:
Alonso-Cortés, Ángel. (2015). Lingüística. España: Cátedra.
Arnaud, Antoine y Lancelot, Claude. (1960). Grammaire Générale et Raisonnée. Paris: Chez Pierre
Le Petit, reeditada en Paris, 1969.
Arnaud, Antoine y Lancelot, Claude. (1803). Grammaire Générale et Raisonnée. Paris: Chez Pierre
Le Petit.
Cerny, Jiri. (2005). Historia de la lingüística. España: Universidad de Extremadura.
Cisneros Estupiñan, Mireya y Silva Villena, Ómer. (2010). La conformación de la ciencia lingüística.
Colombia: Universidad Tecnológica de Pereira.
Descartes, René. (1955). The Philosophical Works of Descartes, trad. De E. S. Haldane y G.R.T.
Ross, Dover Publications, Inc. New York.
Donzé, Roland. (1970). La gramática general y razonada de Port-Royal. Contribución a la historia
de las ideas gramaticales de Francia, traducido por Marino Ayerra Redin. Buenos Aires,
Donzé, 1970, p. 7). Eudeba, 1970.
Real Academia de la Lengua Española. Diccionario de la Lengua Española. Recuperado de:
[Link]
Macias Fattoruso, Rodolfo (2017). Maestros de la gracia. La Abadia de Port-Royal en el siglo XVII.
Uruguay: Artemisa.
Marcos Marín, Francisco. (1994). Introducción a la lingüística: Historia y modelos. España: Síntesis.
Niño Rojas, Víctor Miguel. (2007). Fundamentos de semiótica y Lingüística. Colombia: Ecoe.
Otero, Edison y Gilbert, Jorge. (2016). Diccionario de epistemología. Chile: RiL.
Robins, R. H. (2000). Breve historia de la lingüística. España: Cátedra.