MONOGRAFIA
DOLOR NEUROPATICO
CRONICO
DIAGNOSTICO Y
TRATAMIENTO
PROFESOR KLGO.FTRA.
MAUBECIN DANIEL ALEJANDRO
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INTRODUCCIÓN
El dolor ha sido desde siempre objeto de investigación, dada su heterogeneidad, su
etiología, mecanismo y curso evolutivo ha llevado a que los científicos sean más
innovadores en sus enfoques terapéuticos.
El presente trabajo pretende informar sobre el concepto del dolor neuropático y crónico,
específicamente en aquellos provocados por el virus de la varicela-zóster y la neuropatía
diabética.
Se tratará de resumir la información actual sobre la fisiopatología, evaluación clínica, los
factores psicológicos implicados, la farmacología del dolor y los mecanismos
neurobiológicos que intervienen en el tratamiento.
Se expondrá los efectos de la pregabalina como un elemento más en la búsqueda de la
terapia para el dolor neuropático.
2
EXPOSICIÓN
DOLOR: DEFINICIÓN
El dolor ó percepción dolorosa se ha definido como una: "Experiencia sensorial y
emocional desagradable relacionada con daño a los tejidos, real o potencial, descrita
por el paciente como relacionada con dicho daño".(International Association for the
Study of Pain).(1)
“Una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada con una lesión presente o
potencial o descrita en términos de la misma, y si persiste, sin remedio disponible para
alterar su causa o manifestaciones, una enfermedad por si misma.”(2)
David Niv correctamente puntualiza: “El dolor crónico no de deberá de ser considerado
como un simple síntoma, como es el caso cuando se habla de dolor agudo, debido a que en
contraste con éste último, el dolor crónico se debe a mecanismos fisiológicos diferentes,
crea las bases para que aparezca un conjunto complejo de cambios fisiológicos y
psicológicos los cuales son una parte integral del problema y que potencian grandemente el
sufrimiento del paciente con dolor”
Por lo tanto si una persona es víctima del dolor crónico no tiene “un estado de completo
bienestar físico, mental y social”, teniendo consecuentemente él o ella “un deterioro de la
salud” lo cual se define como enfermedad. Así pues, adhiriéndonos en forma estricta a
los términos definidos por la Organización Mundial de la Salud(26) (OMS), se llega a
la conclusión de que el dolor crónico constituye una enfermedad “per se”.(3)
3
DOLOR CRÓNICO
Existen dos enfoques para definir el dolor crónico: dolor que persiste por tres meses o más,
o el dolor que persiste aun después de haber cicatrizado la lesión.
Suele ser disfuncional, incapacitante y se asocia a cambios comportamentales. El dolor
puede ser clasificado de acuerdo con los mecanismos patogénicos:(12)
Dolor nociceptivo
Dolor neuropático
Dolor central
Dolor psicógeno
Características que nos permiten definir un dolor como neuropático
La calidad es útil para determinar la naturaleza del dolor. Usualmente, es descrito como una
sensación lancinante, quemante, de presión, eléctrica, de punzada o de hormigueo. Así
mismo, puede haber paroxismos de dolor que se suman al dolor de base. La localización del
dolor debe ser descrita de la manera más precisa, teniendo presente la distribución para
tratar de establecer el compromiso de nervio periférico, raíz nerviosa (dermatomérica) o de
múltiples raíces. Así mismo, debe establecerse si el dolor es simétrico o asimétrico o si
puede corresponder a un área inervada por cierta región del sistema nervioso central. Datos
clave en la precisión del dolor neuropático:
1. Dolor en ausencia de lesión concurrente o daño
tisular agudo.
2. Inicio tardío después de la lesión.
3. Disestésico quemante o urente.
4. Paroxístico (fulgurante o punzante).
5. Se puede acompañar de déficit sensorial.
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6.Respuesta anormal a estímulos (alodínea, hiperpatía)*
Alodínea*. Dolor en respuesta a un estímulo que normalmente no despierta dolor
Hiperpatía*. Síndrome doloroso caracterizado por una anormal reacción al dolor frente a
un estímulo.
Desde el punto de vista pedagógico, las neuropatías han sido clasificadas de acuerdo con su
evolución en agudas, subagudas y crónicas y, de acuerdo con el sitio de compromiso del
nervio, en axonales y desmielinizantes. Sin embargo, esta distinción puede ser arbitraria
teniendo en cuenta que en la mayoría de los casos el compromiso es mixto (tanto axonal
como mielínico) y el tiempo de evolución puede ser intermedio entre las diferentes clases.
Si se tiene en cuenta la afección funcional, las neuropatías pueden ser de predominio motor,
sensitivo o mixtas. Existen neuropatías sensitivas puras, pero no son los casos más
frecuentes. La mayor parte de las neuropatías comprometen tanto fibras sensitivas como
motoras.(11)
Se han estudiado intensamente modelos en los cuales el trauma mecánico es producido
sobre un nervio periférico. Esta lesión lleva a una interrupción inmediata e irreversible de la
conducción eléctrica nerviosa seguida por degeneración Walleriana de la porción distal del
axón y de la formación en el axón proximal de un neuroma en el intento de regenerar la
fibra nerviosa. Trazados electrofisiológicos muestran actividad, excitabilidad y descargas
características, particularmente en las fibras C; es probable que estos impulsos
fisiopatológicamente se originen de los vástagos del neuroma. Recientes estudios se han
focalizado en el papel que cumplen las citoquinas en la fisiopatología del dolor neuropático,
la actual evidencia sugiere que la interleukina–1 (IL-1) y el factor de necrosis tumoral –
alfa (FNT- alfa) pueden estar relacionados.(11)
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Las terminaciones nerviosas contienen sustancias que actúan como señaladoras (el factor de
crecimiento neuronal FCN, y otros factores de crecimiento) de sus células target, las cuales
son transmitidas por transporte axonal hacia el cuerpo celular ubicado en el ganglio
posterior dorsal, modificando la trascripción de los genes y la síntesis de proteínas. Después
de una transección nerviosa, los vástagos no contienen estas moléculas señaladoras. La
deprivación de estos factores probablemente sea parte de la profunda respuesta en el cuerpo
celular de la célula nerviosa que ha sido descrita desde largo tiempo atrás como la respuesta
distante a una axotomía.
En base a los estudios de investigación surge una clasificación del dolor, no basada en la
enfermedad sino en los mecanismos que lo producen. El objetivo de este enfoque es
encontrar el mecanismo fisiopatológico del dolor en el paciente y a partir de ahí, identificar
un tratamiento específico orientado a este mecanismo.
CLASIFICACION FENOMENÓLOGICA
* Injuria mecánica:
Síndrome túnel del carpo, hernia discal
* Enfermedad metabólica:
Neuropatía diabética
* Enfermedad viral neurotrópica:
Herpes, virus HIV
* Neurotoxicidad:
Quimioterapia para cáncer o TBC
* Inflamatorio / Inmunológico:
Esclerosis múltiple.
* Isquemia focal del sistema nervioso:
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Síndrome talámico.
* Disfunción múltiple del sistema de neurotrasmisores:
Síndrome de dolor regional complejo.
Rowbotham en 1998 publica un interesante artículo relacionado a dolor neuropático por
neuralgia posherpética (NPH) y las distintas subpoblaciones de pacientes según los
síntomas y signos que manifiestan que tienen diferentes mecanismos de producción de
dolor.El tratamiento para dos pacientes con la misma enfermedad puede ser diferente
dependiendo del mecanismo fisiopatológico prominente en cada uno de ellos. Esta
heterogeneidad puede ser conceptualizada como subtipos de pacientes dentro de una misma
enfermedad.
Pacientes con distintas enfermedades, pueden por consiguiente ser más similares a partir
del mecanismo fisiopatológico responsable del dolor de lo que puede ser otro paciente que
sufre la misma enfermedad.
ETIOLOGÍA
Como es de esperarse existen múltiples causas atribuibles a la génesis del dolor neuropático
dentro de una amplia gama de padecimientos; las polineuropatías de predominio sensitivo
que se observan con mayor frecuencia en la práctica clínica están relacionadas con
enfermedades metabólicas como la diabetes mellitus. Sin embargo, es cada vez más
probable encontrar pacientes con enfermedades infecciosas como VIH, o luego de la
infección por Herpes Zoster, afectados por neuropatías sensitivas con un elevado
componente doloroso. Asimismo, los pacientes afectados por enfermedades malignas
pueden desarrollar dolor neuropático por diversos mecanismos, incluido la afección directa
de los nervios o los síndromes paraneoplásicos.(11)
Los agentes que modifican la percepción del dolor pueden actuar reduciendo la inflamación
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tisular (glucocorticoides, AINE, inhibidores de la síntesis de prostaglandinas), interfiriendo
con la transmisión del dolor (narcóticos) o aumentando su regulación descendente
(antidepresivos tricíclicos). Los anticonvulsivantes (fenitoína, carbamacepina) pueden
modificar las sensaciones de dolor aberrante procedentes de fuentes neurógenas, p. ej.,
desmielinización de nervios periféricos.
EVALUACIÓN.
El dolor puede ser de origen somático (piel, tejidos profundos, articulaciones, músculos) o
neuropático (lesiones de nervios, vías medulares o tálamo). Los síntomas y signos
sensitivos en el dolor neuropático se describen mediante las siguientes definiciones:
neuralgia: dolor en la distribución de un solo nervio, como en la neuralgia del trigémino;
disestesia dolor espontáneo de carácter sordo, urente; hiperalgesia e hiperestesia:
respuestas exageradas a estímulos nociceptivos o táctiles, respectivamente; alodinia
percepción como dolorosos de estímulos no nociceptivos, como ocurre cuando la vibración
evoca una sensación dolorosa. La percepción dolorosa reducida se denomina hipoalgesia o,
cuando está ausente, analgesia. La causalgia es un dolor urente, continuo e intenso, de
límites imprecisos y acompañado de disfunción del sistema nervioso simpático
(alteraciones de la sudoración, cutáneas, vasculares y del pelodistrofia simpática) que
aparece tras la lesión de un nervio periférico” (4).
CONSIDERACIONES FISIOLÓGICAS
El dolor puede ser generado en tres sitios a lo largo del neuroeje y la identificación del
generador del dolor brinda una razón importante para el enfoque del tratamiento. El dolor
nociceptivo que surge de las estructuras somáticas y viscerales, es producido por la
activación de los receptores terminales de los aferentes primarios nociceptivos. El dolor
agudo y el crónico producidos por enfermedad estructural progresiva (por ej. El dolor
8
oncológico) generalmente responde bien a las drogas antiinflamatorias no esteroideas y a
los analgésicos narcóticos.. El dolor secundario a lesión del nervio periférico denominado
DOLOR NEUROPATICO, puede dividirse en un componente disestésico y en un
componente del tronco nervioso. El dolor disestésico presenta una cualidad urente con
dolor lancinante sobreagregado que se ha relacionado con la mayor descarga de las neuritis
en regeneración y con la formación de impulsos ectópicos en sitios de desmielinización. El
dolor del tronco nervioso es sordo y se puede deberá la mayor descarga de las aferentes
nociceptivas que inervan las propias vainas nerviosas. El dolor responde parcialmente a los
analgésicos narcóticos, las mejores respuestas se obtienen con fármacos anticonvulsivantes
y antidepresivos. La tercera categoría, el dolor central o dolor de desaferentación (anestesia
dolorosa) es generado por el sistema nervioso central por transección nerviosa periférica o
central de la vía somatosensitiva. Este tipo de lesión nerviosa puede conducir a la
supersensibilidad por denervación en la siguiente neurona de orden superior, con frecuencia
se manifiesta como una sensación muy desagradable, urente o reptante asociada con
fenómenos hipepáticos, una respuesta exagerada al estímulo nociceptivo (hiperalgesia) una
sensación de dolor de un estímulo normalmente no nicivo (alodinia), y mala localización y
malestar prolongado que irradia mas alla del area de déficit sensitivo. El dolor por
desaferentacion responde mal a los analgésicos opiáceos y a la mayoria de las otras
medicaciones, los fármacos antidepresivos a veces brindan un alivio parcial. Comunmente,
la lesion del nervio periférico produce tanto dolor neuropático como dolor por
desaferentación.(16)
DIAGNÓSTICO DEL DOLOR CRÓNICO EN NEUROLOGÍA
Historia clínica
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La anamnesis incluye elementos importantes como el inicio del dolor y el tiempo de
evolución incluyendo su frecuencia. Es útil utilizar un dibujo (por ejemplo una silueta
corporal) para consignar claramente la extensión de cada tipo de dolor.
Los factores desencadenantes ambientales (físicos y psíquicos). Para describir la severidad
se usan las escalas de medición del dolor que generalmente van de uno a diez. La calidad
del dolor determina el origen (neuropático, osteomuscular).
Son importantes los tratamientos recibido, dosis, duración, frecuencia, efectividad y actitud
del paciente hacia ellos. La repercusión del dolor sobre la vida laboral, social, la actividad
sexual, dependencia de drogas o alcohol, etc. También los elementos psicológicos
predominantes. Modelos familiares en relación con el dolor, alteraciones como depresión o
ansiedad, se evidencian durante toda la anamnesis pero es importante anotarlos
específicamente.
En el examen osteomuscular el análisis del conjunto articular es fundamental,
prácticamente no hay dolor neuropático que no tenga una repercusión directa o indirecta
sobre el sistema osteomuscular (trauma por pérdida de propiocepción, imbalance postural
crónico, sobreuso, etc.). Los trastornos de postura secundarios al dolor o a la inactividad
usualmente agravan el cuadro original. Por otro lado, es fundamental una palpación
muscular exhaustiva en busca de espasmos, puntos gatillo de síndromes miofasciales, o
puntos diagnósticos para fibromialgia. Estos últimos trastornos tienen elementos
desencadenantes o perpetuadores en el sistema nervioso central.(14)
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FISIOPATOLOGÍA
“El daño tisular real o inminente activa las terminaciones nerviosas libres de la piel, el
tejido blando subyacente el hueso y las visceras. Esta información nociceptiva se transmite
al asta dorsal de la medula espinal a través de dos conglomerados distintos de neuronas
aferentes primarias. Un grupo consiste en pequeñas fibras A delta con mielina delgada
responsables del dolor agudo y bien localizado, estas fibras son activadas por los estímulos
térmicos y mecánicos. El otro conglomerado consiste en fibras C amielínicas que
responden a la estimulación térmica, mecánica y química. Los nociceptores polimodales de
éstas ultimas fibras median el dolor urente, mal localizado. Este conjunto dual de aferentes
que transmiten el dolor es responsable tanto del dolor brusco y rápido, como del persistente
y lento.
Los axones centrales de las fibras A delta y C se extienden desde los ganglios de la raíz
dorsal para ingresar a la médula espinal en la división externa de la raíz dorsal. Ambos
tipos de fibra hacen sinapsis primariamente sobre las neuronas superficiales del asta dorsal
en la zona marginal (lámina I) y en la sustancia gelatinosa (láminas II y III). Los
neurotransmisores liberados en las sinapsis centrales de las fibras A delta incluyen los
aminoácidos glutamato y aspartato, mientras que las fibras C liberan algunos
neuropéptidos, incluyendo sustancia P y somatostatina. La mayoría de las neuronas del asta
dorsal que se proyectan hacia la médula espinal surgen de las láminas Y y II. Los axones de
estas células de relevo ascienden en su mayor parte desde el cuadrante anterolateral opuesto
de la medula espinal. Los axones de la lámina I proyectan directamente hacia el núcleo
ventral posterior del tálamo a través del tracto neoespinotalámico. El relevo final de esta
porción del talamo es a las areas somatosensitivas I y II de la corteza sensorial somática.
Los axones provenientes de la lámina V reciben la mayor parte de las aferencias de
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interneuronas en la medula espinal y proyectan al tracto paleoespinotalámico,
filogenéticamente mas antiguo. Este tracto se denomina en forma mas correcta tracto
respinorreticular, porque la mayoría de las fibras terminan en los núcleos talamicos internos
inespecíficos. El sistema espinorreticulotalámico proyecta en forma difusa a la corteza y
puede ser responsable de los componentes de aparición y de afectividad del dolor.
El encéfalo contiene poderosas vías descendentes que modulan la información nociceptiva.
La región gris periacueductal del mesencéfalo proyecta a los núcleos del rafe de la línea
media del bulbo. Estos núcleos son serotoninérgicos y a su vez proyectan al asta dorsal de
la médula espinal donde suprimen la transmisión nociceptiva. Los receptores opiodes en la
región de éstos núcleos del tronco encefálico permiten la acción de analgésicos narcóticos a
través de esta vía inhibitoria descendente además de su acción directa sobre los receptores
opiodes en el asta dorsal.
Otra vía inhibitoria importante es noradrenérgica y se origina en la protuberancia. En
combinación con la proyección serotoninérgica desde el bulbo, estas vías monoaminérgicas
brindan una razón para los efectos analgésicos de los antidepresivos triciclicos que inhiben
la recaptación de serotonina y noradrenalina.(6)
La existencia de un papel inhibitorio, de algunos estímulos sensitivos no dolorosos
actuando sobre los circuitos del asta posterior permitió a Melzack y Wall plantear en 1965
su teoría de la compuerta (gate control), y nos permite a nosotros plantear una hipótesis
sobre el origen de lo que se ha denominado dolor por desaferentación, es decir por pérdida
de estímulos aferentes. Por otro lado, nos permite también entender el porqué estimulando
las fibras sensoriales largas de tipo A beta en los receptores táctiles periféricos, se pueden
disminuir las señales de transmisión del dolor, posiblemente, por una acción de inhibición
local lateral. En este mecanismo y en la excitación del sistema de la analgesia central se
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basa probablemente parte del alivio del dolor que se obtiene con la acupuntura, con los
TENS (estimulación eléctrica transcutánea) y con otras formas de estimulación periférica.
El sistema endógeno de analgesia es el más potente inhibidor de la transmisión medular de
estímulos dolorosos. Está constituido por un circuito neuronal complejo que se extiende
desde el hipotálamo y la sustancia gris periacueductal, pasando por el sistema límbico, el
núcleo magno del rafé y la sustancia reticular, llegando al asta posterior en donde actúa con
mayor intensidad. Los neurotransmisores mediadores de esta respuesta analgésica son la
serotonina y la norepinefrina, que activan la producción y sensibilización de los receptores
para opiáceos endógenos (beta-endorfina, met-encefalina y leu-encefalina). El sistema
endógeno de analgesia modula su actividad de acuerdo con factores genéticos (herencia) y
ambientales (afecto, aprendizaje, cultura).
Como se puede ver, el sistema de compuerta es complejo y está localizado en el asta
posterior de la médula espinal. La compuerta obedece a un delicado balance entre estímulos
inhibitorios y excitatorios. Las sustancias que actúan en este balance se exponen en la Tabla
1.(15)
Los más recientes trabajos se están desarrollando en áreas como los factores de crecimiento
y las citocinas, que están dinámicamente implicados en el estado adaptativo que aparece
13
con el dolor crónico. Otras líneas de investigación han optado por los tradicionales lugares,
como los receptores periféricos, las vías de transmisión por la medula espinal y moléculas
diana en los centros cerebrales del dolor.
Adaptación al dolor
El dolor crónico sigue siendo un gran problema, que afecta a una de cada cinco personas.
Cuando el dolor es persistente, ocurren numerosas adaptaciones en cada nivel de la vía del
dolor: periferia-medula espinal-cerebro. Estos cambios son prolongados y se mantienen
incluso después de la curación del acontecimiento que lo ha iniciado, pudiendo persistir
durante año. A causa de esto, los investigadores y los clínicos consideran el dolor crónico
un estado más que un síntoma. El dolor neuropático, resultante de la lesión de un nervio, es
de particular interés, porque es el más resistente al tratamiento, el gran misterio.
El mensaje del dolor comienza en los nociceptores, nervios sensoriales aferentes (van hacia
el cerebro) con receptores especializados que se activan solamente por estímulo de elevada
intensidad (estímulos dolorosos). La morfología y la función de los nervios cambian
radicalmente en respuesta a la lesión nerviosa. Además de los cambios en la sensibilidad
del receptor, aumenta la excitabilidad e la membrana nerviosa, en ocasiones hasta el punto
de descargarse espontáneamente. El resultado es la aparición de dolor e hipersensibilidad
espontáneos por estímulos tanto dolorosos como inofensivos.
El bloqueo de los canales de sodio con agentes como la lidocaína, un anestésico local,
previene la descarga anormal de los nervios aferentes lesionados. Aunque no se puede
emplear este tratamiento porque las dosis del fármaco necesarias serían tóxicas, los canales
de sodio siguen siendo un objetivo de interés a causa de su heterogeneidad. Las neuronas
nociceptoras expresan canales de sodio resistentes a la tetrodotoxina de forma selectiva.
Si el objetivo es la fuente, es decir, el estado de sensibilización dolorosa activamente
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mantenida, más que el síntoma, es decir, el dolor, es preciso un cambio de estrategia. Los
cambios morfológicos del dolor neuropático pueden implicar a los factores de crecimiento.
El objetivo actual es la artermina, una proteína endógena de la familia de los factores
neurotóficos derivados de las células de la glía (GDNF). Los nociceptores expresan
selectivamente receptores para la artermina.(7)
DE LA MEDULA ESPINAL AL CEREBRO
Neuromoduladores- . Neuromediadores -: Participación Funcional
Los neuromoduladores son sustancias secretadas de manera natural que actúa de manera
similar a un neurotransmisor, con la diferencia de que no queda restringido al espacio
sináptico sino que se difunde por el fluido extracelular. Un neuromodulador es un producto
liberado en una sinapsis que influye directamente en las consecuencias postsinápticas de la
neurotransmisión, por ejemplo, el ATP, la adenosina, el GTP, la feniletilamina, etc.
Un neuromediador es una proteína de membrana que, específicamente, es un ligando que
media la acción de una sustancia sobre un determinado receptor. Por ejemplo, el ligando
endógeno para las benzodiacepinas o los barbitúricos en el receptor GABA. Y la familia de
proteínas G. No es exactamente lo mismo que un neuromodulador ya que el segundo
mensajero es habitualmente el AMPc.
NEUROTRANSMISORES Y NEUROMODULADORES
Siempre interviene una célula presináptica y otra postsináptica.
A la presináptica llega un impulso nervioso y abre los canales de Ca2+. El Ca2+ entra y el
neurotransmisor es vertido en el espacio sináptico. El neurotransmisor se engancha al
neuroreceptor. El receptor de la neurona postsináptica envía unas respuestas intracelulares
que pueden desencadenar diferentes respuestas.
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El neurotransmisor tiene que desaparecer por: la presencia de un enzima específico que
inactive el neurotransmisor o a través de la recaptación (proceso mediante el que la célula
presináptica vuelve a coger el neurotransmisor y lo guarda en su interior (implica un
ahorro)).
El neuroreceptor es una estructura proteica que desencadena una respuesta.
En la neurona presináptica tiene que haber unos enzimas específicos para producir una
neurotransmisión. Si se estimula la neurona presináptica y se libera algo ( es un
neurotransmisor). En concentraciones fisiológicas, el neurotransmisor tiene que ser capaz
de modificar la actividad de la neurona postsináptica.
NEUROTRANSMISOR NEURONAS QUE LA PRODUCEN
Acetilcolina Colinérgicas
Dopamina Dopaminérgicas
Noradrenalina Noradrenérgicas
Adrenalina Adrenérgicas
Serotonina Serotonérgicas
Histamina Histaminérgicas
Aminoácidos GABA, Glicina, Glutamato, Aspartato,
Taurina
Otras sustancias neuroactivas Purinas, prostaglandinas, leucotreínas
Péptidos neurohipofisarios, péptidos
Neuropéptidos hipotalámicos, péptidos gastrointestinales,
taquinina, secretina, opiáceos endógenos...
Neuroesteroides Polipéptidos pancreáticos.
En una misma neurona pueden existir diferentes tipos de neurotransmisores:
-Aminoácidos y aminas.
-Aminoácidos y péptidos.
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-Aminas y péptidos.
-Péptidos.
-Purinas y aminas.
-Aminas.
Normalmente hay coexistencia entre neurotransmisores. Es extraño que haya neuronas que
sólo eliminen 1 único neurotransmisor.
Los neuromoduladores son neuronas presinápticas que modifican la acción del
neurotransmisor.(28)
Los nociceptores, entregan su mensaje a neuronas de segundo orden en el asta dorsal de le
medula espinal. En el dolor neuropático, las conexiones entre las neuronas nociceptivas y
las no nociceptivas transforman la percepción de un estímulo inocuo en uno doloroso.
Además, la pérdida de interneuronas inhibidoras conduce a una transmisión aumentada de
las señales de dolor.
En la medula espinal se está investigando el papel de la glía, más que de las propias
neuronas. La glía, o las células de soporte de las neuronas, no envía señales hacia el
cerebro, ya que no tienen axones, pero, liberan sustancias que modulan el mensaje del
dolor. Actúan como un instigador externo, como una multitud que anima al boxeador. En
este nivel, las citocinas proinflamatorias parecen ser los mediadores clave de los cambios
en el dolor inducidos por la glía y las citocinas antiinflamatorias, como la interleucina-10
(IL-10) modulan estos cambios.
Las adaptaciones en el cerebro contribuyen a la sensibilización en los estados de dolor
crónico por medio de un “sistema de facilitación descendente”. Siguiendo esta tendencia
hacia el reduccionismo en la investigación del dolor, la investigación se centra en
moléculas diana en regiones corticales específicas. Esta estrategia “de arriba abajo” puede
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proporcionar nuevas terapia para estados de sensibilización dolorosa, independientemente
de su fuente periférica.
El neurotransmisor N-metil-D-aspartato (NMDA) está implicado en la sensibilización
centralmente mediada. Recientes investigaciones han demostrado que la inhibición de la
enzima adenilciclasa (AC), que enlaza los receptores del NMDA al AMP cíclico, alivia los
síntomas del dolor crónico, aunque no los del dolor agudo. Este puede querer decir que la
AC es un parte crítica del proceso de sensibilización dolorosa.
Funciones cerebrales superiores, como el estado de ánimo y la atención pueden influenciar
la percepción del dolor. Tanto el córtex cingulado anterior como el córtex insular reciben
los mensajes del dolor y se cree que procesan las respuestas motoras y emocionales al
dolor. Aumentando los niveles locales de ácido gamma aminobutírico (GABA), por
inhibición de s degradación o por implantación de un vector vírico, se induce analgesia en
animales de experimentación. Además, un bloqueante adrenérgico revierte el efecto, lo que
indica un papel para las vías descendentes de noradrenalina.(8)
El GABA es el más estudiado de aminoácidos neuroinhibitorios. Se han descrito dos tipos
de receptores para el GABA:
- GABA A : Se trata de un receptor postsináptico. Su estímulo por el GABA conduce
a una hiperpolarización de la membrana neuronal, que impide a la neurona excitarse.
Está acoplado a un canal iónico de cloruro (Cl - ), cuya apertura regula, tanto en tiempo
como en amplitud. A este canal de cloruro están acopladas, en asociación al receptor del
GABA, otras estructuras receptoras de diversas sustancias, algunas de ellas fármacos
(ignorándose hasta el momento cuál será el ligando endógeno). Entre ellas, se han
descrito los receptores de benzodiazepinas y de barbitúricos, ambos diferenciables entre
sí. Posiblemente, el receptor de barbitúricos lo sea también de otras productos con
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estructura ureídica o carbámica, aunque esto último está por confirmar. Otras sustancias
que se fijan sobre receptores más o menos específicos acoplados a los canales de
cloruro neuronales son la avermectina y la picrotoxina.
La activación de estos receptores "adicionales" es capaz de amplificar la respuesta del
canal de cloruro a la acción agonista del GABA sobre el receptor GABA A ,
magnificando la hiperpolarización de la membrana neuronal y con ello, su
insensibilidad a los estímulos externos.
- GABA B : Es un receptor presináptico. Actúa facilitando la liberación de GABA. Se
conoce mucho menos acerca de la bioquímica de este receptor, aunque se sabe que sobre él
actúa el baclofeno (un miorrelajante de acción central).
“El dolor neuropático es una expresión de la plasticidad del sistema
somatosensorial, definida como la capacidad de estas neuronas de cambiar sus funciones,
perfil bioquímico o su estructura. Estos cambios operan en múltiples sitios y se producen
por diversos mecanismos. La hipersensibilidad que acompaña al dolor
inflamatorio usualmente retorna a lo normal si el proceso o enfermedad causante es
controlado, mientras que el dolor neuropático persiste por tiempo prolongado, aún
cuando haya ocurrido un proceso de cicatrización.”(13)
SENSIBILIZACION PERIFERICA
La presencia de material extraño o de una lesión tisular induce la activación de los
macrófagos residentes, los cuales cumplen un papel decisivo en el desarrollo de la
inflamación aguda.3 A partir de este evento inicial, se desencadenan una serie de
procesos que incluyen el reclutamiento de leucocitos (neutrófilos, basófilos y
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eosinófilos) - los cuales ejercen un papel amplificador - y una cascada de activación y
liberación de mediadores de diferentes orígenes: algunos generados por la lesión tisular
(bradiquinina, factores de la coagulación, serotonina,
histamina, potasio, ATP, prostanoides, etc), productos de las células del sistema
inmune o de las plaquetas (interleuquinas, factores del complemento, histamina,
serotonina, etc), factores neurogénicos (sustancia P, péptido relacionado con el gen de la
calcitonina, aminoácidos excitatorios, catecolaminas) y finalmente factores de crecimiento
(factor de crecimiento nervioso)
Así, en condiciones de inflamación, los nociceptores se rodean de lo que se ha
denominado la sopa o jungla inflamatoria,4 que produce de una manera orquestada la
alteración de las propiedades funcionales intrínsecas de las membranas de estas
neuronas nociceptoras. Algunos de los mediadores químicos producen su activación
generando potenciales de acción y otros los sensibilizan, es decir, ocurre una
disminución en su umbral de respuesta, de manera que estímulos mecánicos o
térmicos de menor intensidad logran activarlos Esta sensibilización periférica puede ser
detectada rápidamente después de la lesión tisular y es el resultado de cambios en
moléculas receptoras o en los canales de sodio en el terminal axónico. Un ejemplo de
estos cambios es el receptor VR1 para la capsaicina (receptor vainilloide), el cual responde
a la estimulación térmica dolorosa. Cuando este receptor es estimulado repetidamente,
la corriente iónica a través del canal al cual está acoplado, aumenta progresivamente.
Muchos mediadores inflamatorios, al unirse a sus receptores, activan cascadas de
señalización mediadas por tirosinkinasas y proteínkinasas (A y C). Éstas pueden
desencadenar la fosforilación de estructuras específicas de los nociceptores, como por
20
ejemplo canales de sodio resistentes a la tetradotoxina denominados SNS/SNS2
(specific sensorial neurons), cuya modificación puede variar el umbral de activación,
así como la tasa de activación e inactivación, e incrementar la magnitud de
corrientes de sodio despolarizantes.
Los cambios mencionados ocurren localmente en el terminal axónico de los
nociceptores, pero la inflamación puede igualmente inducir cambios
transcripcionales en el soma de estas neuronas. Es así como aumenta la expresión de los
receptores VR1 y de los canales SNS/SNS2, los cuales son transportados
retrógradamente al terminal axónico. De igual foma, aumenta la expresión de sustancia P y
del factor neurotrópico derivado del cerebro (FNDC), los cuales van a contribuir a
modular los cambios periféricos (cuando se conducen retrógra- damente) y en las astas
posteriores de la médula (cuando se conducen anterógradamente). Varios factores
parecen contribuir en la aparición de estas modificaciones en el soma de las
neuronas nociceptivas: el aumento en la actividad eléctrica en los ganglios de la raíz
dorsal, la activación de canales de calcio dependientes de voltaje, así como el transporte
retrógrado de sustancias como el factor de crecimiento nervioso (FCN), Además, estos
cambios se evidencian varias horas después del inicio de la inflamación, que es el tiempo
requerido para la expresión y el transporte de estas sustancias.
Por otro lado, un tipo particular de nociceptores denominados “latentes” o
“silenciosos”, pueden ser activados en los tejidos periféricos inflamados. Éstos han sido
descritos en articulaciones, vísceras y piel, y se estima que corresponden al 40% de las
fibras C y al 30% de las Add. De esta manera, siguiendo a la liberación de mediadores
inflamatorios estos receptores, previamente silenciosos, son activados por un amplio
rango de estímulos mecánicos y térmicos, y representan una fuente extra de
21
entradas nociceptivas al Sistema Nervioso Central.
A continuación se enumeran los principales mediadores inflamatorios que actúan sobre
los nociceptores.:
Kininas. Las kininas son una familia de péptidos, producidos de novo en fluidos
corporales y tejidos durante la inflamación. Las dos más estudiadas son la bradiquinina y
kalidina se han considerado los más potentes mediadores algogénicos endógenos,
por la capacidad que tienen de activar las fibras sensoriales primarias tipo C y A d .
La mayor parte de los efectos de las kininas son mediados por la activación de
al menos dos receptores, los cuales se han denominado B1 y B2; El mecanismo de
activación de las neuronas sensoriales modifica las corrientes iónicas de Na y Ca
interviene en la liberación de neuropéptidos y en la activación de las enzimas óxido nítrico
sintasa neuronal y endotelial.
Prostaglandinas y otros derivados del ácido araquidónico . Durante los
procesos inflamatorios, diversas citocinas como la IL-1b y el TNFa, entre otros,
inducen la producción de la enzima ciclooxigenasa 2 (COX-2), con una
subsecuente liberación de eicosanoides entre los que se encuentran las PGE2,
la PGI2 y el leucotrieno B4 (LTB4), los cuales participan de manera importante en la
sensibilización de las terminaciones nociceptivas ante estímulos dolorosos.
Serotonina . Esta sustancia es liberada por las plaquetas y células mastoides
durante la inflamación. Uno de los estímulos para su liberación es la producción de
FCN. Los efectos fisiológicos de esta sustancia en los tejidos son mediados por una familia
de receptores, los cuales están divididos en tres grandes grupos designados como: 5HT1,
22
.
5HT2 e 5HT3 Varios tipos de receptores se ubican en las termina ciones nerviosas libres y
median los efectos de la serotonina sobre estas neuronas.
Histamina. El mayor reservorio de esta sustancia se encuentra en las células
mastoides, de donde puede ser liberada por estímulos como la sustancia P, el péptido
relacionado con el gen de la calcitonina, la IL1 y el FCN, los cuales inducen la
degranulación de estas células.
Algunas neuronas sensoriales ubicadas en ganglios de la raíz dorsal y trigeminale
expresan en su membrana receptores H1, a través de los cuales esta sustancia incrementa
la permeabilidad para el Ca ++ y estimula la liberación de taquiquininas y
péptido relacionado con el gen de la calcitonina.
Mediadore s inflamatorio s de las células inmunes . Durante un proceso
inflamatorio, las células del sistema inmune liberan una variedad de interleuquinas; de
ellas, las IL1b, la IL6, la IL8 y FNTa participan en la hiperalgesia inflamatoria, en tanto
que otras como la IL-10 parecen tener un efecto contrario.
El FNT a parece tener un papel muy importante en la hiperalgesia inflamatoria.
Durante la respuesta inmune puede ser expresado en mastocitos, queratinocitos,
fibroblastos, macrófagos, neutrófilos, así como también en células de Schwann de nervios
periféricos lesionados. Este factor favorece la liberación de IL1, IL6 e IL8,8
reduce el umbral de activación de las fibras tipo C, induce la liberación de neuropéptidos
como la sustancia P y el péptido relacionado con el gen de la calcitonina, y
desencadena las vías dependientes de la COX, para la formación de prostaglandinas.
Facto r de crecimient o nervioso Esta neurotropina es producida por los
tejidos periféricos inervados y por células de soporte, incluyendo fibroblastos, células
23
de Schwann y queratinocitos; se asocia con la activación y sensibilización de fibras
sensoriales de pequeño calibre.
El FCN puede alterar la excitabilidad de los nociceptores de manera indirecta,
actuando sobre sus receptores en células inflamatorias y neuronas simpáticas
postganglionares, a través de los cuales estimula la liberación de otros mediadores
sensibilizadores, como neuropéptidos y citoquinas
Óxid o nítrico . Múltiples sustancias liberadas durante procesos inflamatorios, tales
como la IL1, IL6, FNT a y el interferon g (INFg), tienen la capacidad de aumentar
la actividad de la enzima oxido nítrico sintasa inducible (ONSi), ubicada en los
macrófagos y por ende, elevar los niveles locales de óxido nítrico. No obstante las otras
dos isoformas de esta enzima, expresadas constitutivamente en las neuronas y en el
endotelio (ONSn y ONSe) también son activadas en estos estados.19, 49 Una evidencia
de esto se observó al utilizar un antagonista de los receptores N-metil-D-aspartato
(NMDA) ubicados en neuronas periféricas, lo cual impidió la síntesis de ON,
disminuyendo los niveles propios de esta sustancia en los estados de lesión tisular.19
Así, el ON producido a partir de las ONS constitutivas parece intervenir en el
desarrollo de la inflamación durante las primeras 4 horas, y el producido a partir de la
ONS inducible se relaciona con el mantenimiento de la respuesta
inflamatoria después de 5 horas de aplicado el estímulo.
Un factor que parece modificar las acciones de este gas, es su concentración
en el sitio de inflamación. Algunos autores sugieren que participa como analgésico
cuando es producido en grandes cantidades y como hiperalgésico cuando sus niveles son
bajos.
24
Así, la acción del ON parece depender del sitio y mecanismos que aumentan su
producción.
Sustancia s neurogénicas . Normalmente los neuropéptidos, liberados de las
terminaciones nerviosas sensoriales, ejercen un efecto eferente y trófico en los tejidos
diana Durante la inflamación las neuroquininas, sustancia P, neuroquinina A y el
péptido relacionado con el gen de la calcitonina, contribuyen directamente a la
inflamación neurogénica y a la hiperalgesia del sitio lesionado.
La sustancia P estimula la síntesis de ON en el endotelio vascular, causando
vasodilatación y estimula la contracción de las células endoteliales produciendo
extravasación de plasma, lo cual facilita el paso de mediadores inflamatorios y células del
sistema inmune al sitio de la lesión. Este neuropéptido induce además la
degranulación de células mastoides permitiendo la liberación de otros mediadores
inflamatorios,principalmente histamina y enzimas proteolíticas, las cuales
catalizan la producción de bradiquinina. A su vez, la estimulación de la producción de
citoquinas lleva a la activación de moléculas de adhesión necesarias para la interacción de
los leucocitos con el endotelio vascular. Estos mecanismos se han involucrado en
patologías como artritis, asma, enfermedad inflamatoria intestinal o migraña etc, en las
cuales el uso de los antagonistas de las neuroquininas podrían ser de utilidad clínica.
Por su parte, el péptido relacionado con el gen de la calcitonina es un potente vasodilatador
arteriolar y actúa sinérgicamente con la sustancia P, incrementando el flujo
sanguíneo. Algunos estudios indican que este péptido juega un papel importante en los
cambios de plasticidad neuronal que ocurren en respuesta a eventos inflamatorios
periféricos, incluyendo el desarrollo de respuestas nociceptivas. Los terminales simpáticos
también intervienen en la hiperalgesia e inflamación que sigue al trauma tisular sin lesión
25
nerviosa. Este efecto parece ser mediado por la liberación de otros mediadores
químicos como prostanoides o posiblemente sustancia P de las fibras simpáticas
activadas (17)
SENSIBILIZACION CENTRAL
La presencia de un proceso inflamatorio afecta no sólo a los nociceptores, el SNC
manifiesta igualmente una serie de cambios que van a participar de manera
importante en la generación de este tipo de dolor.El sitio donde mayoritariamente se han
descrito estos procesos es la médula espinal; allí se produce un estado de sensibilidad
alterada con un incremento en la excitabilidad de estas neuronas, caracterizado por:
1) Reducción en los umbrales de activación de estas neuronas, las cuales pueden ser
activadas con estímulos considerados no dolorosos, 2) Alteración en el patrón temporal
de respuesta, de tal manera que estímulos breves pueden evocar una actividad sostenida
de las neuronas, 3) Incremento en la respuesta de las neuronas, de forma que estímulos
dolorosos producen un mayor efecto en ellas y 4) Expansión de los campos receptivos,
lo que permite que las respuestas sean evocadas, estimulando una mayor área.
Estos cambios dependen fundamentalmente de la actividad de las fibras C y de la
liberación de diferentes moléculas e involucran tanto a las neuronas primarias como
a las neuronas del asta dorsal de la medula. Es posible que los mecanismos periféricos
sean preponderantes en las fases tempranas después de un daño tisular y que sean
estas entradas las responsables de generar los cambios centrales que explican las
características que causan el dolor, aun en ausencia de inflamación.
Desde el punto de vista psicofisiológico, el término hiperalgesia se refiere a un
desplazamiento hacia la izquierda en la curva que relaciona la intensidad del estímulo con
la sensación dolorosa percibida e incluye la alodinia cuando el estímulo es de baja
26
intensidad (Figura 3).59 Se han descrito dos tipos de hiperalgesia: la primaria involucra
el área de la lesión y la secundaria representa la extensión del dolor más allá del sitio
del daño y en algunas ocasiones a sitios distantes. La hiperalgesia primaria se
puede explicar por los mecanismos periféricos mencionados anteriormente y la
secundaria por mecanismos centrales.
TRANSMISIÓN DE LA INFORMACIÓN NOCICEPTIVA AL NIVEL
ESPINAL .
Los cambios en la excitabilidad que caracterizan la sensibilización central se han
descrito en las neuronas de amplio rango dinámico (NAD), en las nociceptivas
específicas y en las neuronas motoras que median las respuestas reflejas de
retirada. Las NAD se han considerado como las responsables de señalizar la intensidad del
dolor.
La transmisión sináptica en las astas dorsales de la medula espinal es mediada por la
liberación tanto de glutamato como de neuropéptidos, principalmente sustancia
P. El primero de estos neurotransmisores actúa sobre diferentes tipos de receptores:
AMPA y NMDA, asociados a un canal iónico y los metabotrópicos, asociados a
segundos mensajeros. Su unión a receptores AMPA (a-amino 3-hidroxi-5-metil-4-isoxasol-
propiónico) y kainato produce en las neuronas espinales potenciales postsinápticos
excitatorios rápidos; por el contrario,
la activación de los receptores NMDA y de los receptores metabotrópicos (mGlu)
induce respuestas más prolongadas. De otra parte, la unión de la sustancia P a su
receptor NK1 (neuroquinina 1), produce igualmente respuestas prolongadas. Mientras que
el receptor AMPA parece establecer el nivel basal de la nocicepción y transmitir fielmente
27
la intensidad y duración de los estímulos periféricos, los receptores NMDA, mGlu y NK1
juegan un papel clave en la iniciación y mantenimiento de los cambios en la transmisión
sináptica que constituyen la sensibilización central, debido a la capacidad que tienen
de alterar, prolongar e incrementar la actividad de los circuitos nociceptivos espinales.
El receptor NMDA ha sido ampliamente estudiado en los procesos de dolor por su
determinante participación en los mecanismos de sensibilización central. Este receptor
tiene cuatro propiedades principales: La primera es que controla un canal catiónico
de alta conductancia que es muy permeable al calcio, así como al sodio y al potasio. En
segundo lugar, el calcio que ingresa a través del canal activa una cascada de segundos
mensajeros dependientes de calcio. Tercero, el canal sólo funciona en presencia de glicina,
por lo que existe un sitio de unión para este aminoácido en el receptor NMDA. Por último,
en reposo la entrada del canal está bloqueada por el ion Mg sin embargo, este bloqueo es
dependiente de voltaje de tal manera que cuando la membrana se despolariza en presencia
de glutamato, el Mg es expulsado del canal por rechazo electrostático, lo que permite la
entrada de Ca++ y de Na+, aumentando así la magnitud de la despolarización.
Por su parte, el receptor NK1 para la sustancia P está asociado a una proteína G, a través
de la cual desencadena la síntesis de IP3 y de DAG, con el subsecuente aumento
de la concentración intracelular de calcio.
Existe una interacción entre los receptores para la sustancia P y para el glutamato; se ha
observado que la unión de la sustancia P al receptor NK1 puede ayudar a liberar el bloqueo
por Mg++ de los receptores NMDA a través de dos posibles mecanismos: la
despolarización inducida por esta interacción o a través de la activación de una cascada
28
de segundos mensajeros.65 Así, la sustancia P contribuye en la generación de la
hiperexcitabilidad central.
FENÓMENO DE WIND UP
Este fenómeno se caracteriza por un incremento progresivo en el número de
potenciales de acción en las neuronas espinales, cuando un nervio periférico es estimulado
eléctricamente con suficiente intensidad para activar las fibras C y con bajas
frecuencias.
Este fenómeno corresponde a un proceso de facilitación homosináptica
dependiente de la actividad de las neuronas aferentes. Es una manifestación de
la remoción, mediante una despolarización sináptica sucesiva, del bloqueo de los
receptores NMDA, el cual es dependiente de voltaje y ejercido por magnesio. Así, con
cada entrada
sucesiva se logra amplificar la respuesta. Antagonistas de este receptor eliminan
o reducen el fenómeno de wind up y respuestas similares se han observado con el uso
de antagonistas de los receptores de neuroquininas y con la morfina
Los procesos sinápticos que generan wind up son rápidamente reversibles y no
explican la sensibilización central; este último fenómeno es más complejo y requiere de
la participación de otros neurotransmisores, receptores y cascadas de señalización
intracelular, así como de entradas provenientes de varias neuronas, es decir, es un
proceso de facilitación heterosináptica.
MECANISMOS CELULARES EN LA SENSIBILIZACIÓN CENTRAL .
Los mecanismos celulares que subyacen a la sensibilización sugiere que existe una
importante contribución del Ca intracelular, de sistemas de segundos mensajeros y de
29
proteínkinasas. central e hiperalgesia.
Calcio intracelular. Los neurotransmisores liberados por las neuronas aferentes primarias
nociceptivas pueden afectar los niveles de Ca++ intracelular. La activación de los
receptores NMDA, AMPA/kainato y metabotrópicos y NK1, así como la presencia de
canales de Ca ++ dependientes de voltaje en las neuronas espinales, son factores que
se han asociado con un aumento en los niveles intracelulares de Ca++
La importancia del Ca++ parece variar en diferentes estados de dolor. De otra parte, la
hiperalgesia primaria o secundaria y la alodinia son sensibles al bloqueo de los canales de
calcio dependientes de voltaje (principalmente los N y en menor medida los L y P/Q). No
obstante el uso de estos bloqueadores en la practica clínica tiene serios inconvenientes,
debido a su participación en otros procesos somatoestésicos normales y a sus efectos
secundarios.
CANALES DE CALCIO VOLTAJES DEPENDIENTES
La vía más importante para la entrada de Ca2+ en las células excitables (Células musculares,
neuronas y células de glándulas neuroendocrinas) son los canales de Ca2+ voltajes
dependientes. Al abrirse, permiten el flujo selectivo de iones Ca2+ a través del poro del
canal, iniciándose una variedad de procesos intracelulares entre los que se incluyen la
contracción muscular, la secreción de neurotransmisores, la expresión génica, la
modulación de la excitabilidad de la membrana, el crecimiento de neuritas, etc. De esta
forma, los canales de Ca2+ constituyen el enlace fundamental entre las señales eléctricas de
la superficie de la membrana y las respuestas bioquímicas intracelulares.
30
ESTRUCTURA
Los canales de calcio son proteínas oligoméricas, constituidos por una subunidad principal,
1, que sirve como poro y sensor del cambio de potencial (Catterrall, 1991) y diversas
subunidades reguladoras o auxiliares tales como la subunidad , las subunidades 2
(unidas por puentes disulfuro) y dependiendo del tejido, una quinta subunidad, la subunidad
y del músculo esquelético o la subunidad neuronal p95 pueden también formar parte del
canal (Birnbaumer y col., 1994). con un tamaño aproximado de 2000 aminoácidos, la
subunidad al tiene la misma estructura general que los canales de Na+ dependientes de
voltaje (Tsien y col., 1991); está constituida por 4 dominios, los que a su vez están
formados por 6 segmentos transmembrana. El cuarto de estos segmentos, S4, está altamente
cargado y se considera que es la zona que actúa como sensor de los cambios de potencial de
la membrana. El asa ("loop") que une el quinto y sexto segmento. formaría también parte
del poro del canal (McCleskey, 1994).
CLASIFICACIÓN
Se han descrito seis tipos funcionales de canales de Ca2+ (Zhang y col., 1993), denominados
T, L, N, P, Q y R. Estos canales se pueden clasificar atendiendo a sus propiedades
biofísicas y farmacológicas; sin embargo, la clasificación más utilizada se basa en el rango
de voltaje necesario para su activación, clasificándolos en dos categorías: canales de Ca2+
de bajo y de alto umbral. El canal de tipo T es el único canal de Ca 2+ de bajo umbral
descrito hasta la actualidad, mientras que los canales de tipo L, N, P, Q y R han sido
caracterizados como canales de Ca2+ de alto umbral debido a que se requieren grandes
despolarizaciones para su activación(20)
31
Activación de la vía L-Arginina-óxido nítrico. El aumento los niveles de Ca++
intracelular, dispara la cascada ON/GMPc a través de la activación de la ONSn. Puede
alterar la excitabilidad de las neuronas espinales, reduciendo la inhibición tónica dada
por las neuronas descendentes y por las neuronas glicinérgicas y gabaérgicas de
la médula espinal.
Prostaglandinas y sensibilización central. La elevación en los niveles de PGD2,
PGE , PGF2aa, de la COX2 y del ácido araquidónico en e l SNC, se ha demostrado
en respuesta a estímulos inflamatorios han confirmado los efectos centrales de
los AINES para reducir las respuestas hiperalgésicas centrales producidas por inflamación
o daño de los tejidos y se han propuesto varios mecanismos de acción y estructuras
afectadas, tales como la inhibición de la COX (con AINES como la
indometacina, diclofenaco y naproxen por ejemplo), u otros mecanismos espinales o
supraespinales, que pueden involucrar sistemas descendentes de modulación del
dolor y que pueden explicar la acción analgésica de fármacos como la dipirona y el
acetaminofen, los cuales administrados sistémica o centralmente son débiles inhibidores de
la COX pero potentes antihiperalgésicos.
La proteínkinasa C parece ser el punto de convergencia de la activación de
varios receptores presentes en las astas superficiales dorsales de la medula espinal, como
los receptores NK1, mGlu o los EP, los cuales están acoplados a proteínas G, así como de
receptores acoplados a tirosinkinasa como el trk B. Un hallazgo importante es que la
PKC fosforila los receptores NMDA, lo cual induce una remoción parcial del Mg++, e
incrementa la actividad
del receptor NMDA, lo que a su vez aumenta la entrada de Ca++, produciéndose de
32
esta manera un mayor incremento en la actividad de esta enzima
PARTICIPACIÒN DE LAS FIBRAS Ab EN LA SENSIBILIZACIÒN
CENTRAL
Las alteraciones responsables de la hiperalgesia secundaria incluyen, en primer lugar, un
aumento en la magnitud de la sensación evocada por los nociceptores sensibles a estímulos
mecánicos y térmicos, y en segundo lugar también produce un cambio en la modalidad de la
sensación evocada por los receptores mecánicos de bajo umbral y cuya información se
conduce por las fibras Ab.
Una hipótesis propuesta, es un cambio en el fenotipo de las fibras Ab que están
inervando el área inflamada.
Se observa un incremento en la producción del FCN, el cual puede inducir cambios
en la expresión genética de factores asociados al crecimiento neuronal y de
neuropéptidos, en fibras de pequeño calibre y en las fibras Abb.81 Estas últimas
normalmente conducen información táctil y este cambio fenotípico induciría también un
cambio cualitativo en su función, haciéndolas más parecidas a las fibras de dolor.
Así, la presencia de una mayor sensibilidad táctil puede indicar un proceso progresivo de la
alodinia táctil (hipersensibilidad táctil progresiva), lo que implica la necesidad de tratar el
síntoma de alodinia, para prevenir una mayor sensibilización y dolor(21)
VÍAS DESCENDENTES EN EL CONTROL DEL DOLOR
La relación entre el tejido dañado y la experiencia subjetiva del dolor, no es una relación
simple. la evidencia nos dice, que métodos cognitivo conductuales (como la hipnosis,
33
biofeedback, imágenes guiadas y la psicoterapia) pueden aliviar el dolor. La explicación de
que técnicas psicológicas pueden producir alivio del dolor, no solo se refieren a la
disminución de de los componentes afectivos del dolor (miedo, ansiedad, depresión) y a su
evaluación (significado del dolor), sino que el mensaje de dolor es alterado en su trayecto por
circuitos moduladores que son activados por factores psicológicos. Existen múltiples factores
psicológicos que pueden alterar la percepción del dolor. La atención puede modular el dolor
de forma importante. Estudios psicológicos han confirmado que distrayendo la atención, un
estimulo nocivo aumenta su umbral perceptual. También conocemos que en la noche, cuando
los estímulos externos disminuyen, la atención se centra en el dolor y su nivel es mayor. Un
importante estudio demostró que la expectación, la atención o la sugestión pueden inducir
dolor. Observaron que colocando electrodos placebo en la cabeza de voluntarios sanos, se
podía inducir dolor mientras pensaban que iban a ser estimulados eléctricamente (9).Otros
factores que pueden modular el dolor son el estrés emocional, la ansiedad o la afectividad
negativa. La variable afectiva más estudiada es la depresión. Los pacientes con dolor crónico,
es fácil que tengan depresión y los depresivos suelen quejarse de dolores somáticos. En un
estudio, induciendo tristeza a voluntarios sanos se redujo la tolerancia al dolor. Otros factores
como el estrés y la ansiedad pueden inducir o empeorar el dolor. Bajo condiciones de fuerte
emoción (miedo, cólera o alegría), importantes lesiones pueden ser poco dolorosas. Por otro
lado, el aprendizaje puede modular también el dolor.
Por tanto, el punto en el que un estimulo nocivo produce un dolor severo o no depende tanto
de la calidad de estímulo como del estado del sujeto. Los factores psicológicos pueden
aumentar o disminuir el dolor y una posibilidad de su mecanismo de acción sería a través de
la modulación de los circuitos moduladores del dolor que ejercen un control bidireccional
34
sobre la transmisión del dolor y cuyas neuronas liberan opioides o aminas biogenas
neurotransmisoras.
CIRCUITO MODULAR DEL DOLOR
Drogas como los fármacos antiepilepticos (FAEs: gabapentina, pregabalina...) o los
antidepresivos tricíclicos (ADT) con su actividad analgésica con acción central, han puesto
de manifiesto la importancia del control central del proceso del dolor, en particular, la
influencia sobre las vías descendentes que modulan las señales nociceptivas que pasan a
través de las astas dorsales medulares. Estas influencias descendentes, pueden ser
facilitatorias o inhibitorias.
Múltiples trabajos han establecido que la Sustancia Gris Periacueductal (PAG) es parte de un
circuito que controla las neuronas nociceptivas en el asta dorsal medular. La estimulación
eléctrica de la PAG suprime las respuestas a estímulos dolorosos mientras que las respuestas
a estímulos inocuos se mantienen (motoras o sensoriales). Este centro, proyecta
fundamentalmente hacia centros de Bulbo Superior Ventral y Medial de la Formación
Reticular (RVM) que a su vez lo hace masivamente y casi selectivamente a las neuronas de
transmisión del dolor del asta dorsal medular. Otra región envuelta en la modulación del
dolor es el Tegmento Pontino Dorso Lateral (DLTP). Este área, esta conectado directamente
a la PGA y a la RVM y proyecta directamente a las neuronas del asta dorsal medular .
Cuando se inyectan agonistas opioides dentro de la PAG o RVM o bien se administran por
vía sistémica, se produce un efecto analgésico. Si se administra antagonista opioide por
microinyección, este efecto analgésico se bloquea lo que significa que los analgésicos
opioides funcionan, en parte, a través de la activación de estos lugares de modulación.
35
La PAG, la RVM y la DLPT, contienen receptores opioides y altas concentraciones de
péptidos endógenos. Existen tres tipos de receptores y aunque los tres (mu, sigma y kappa)
contribuyen a la modulación del dolor. Los mu receptores, producen el más consistente
efecto analgésico en modelos animales y humanos. Cuando un péptido endógeno o exógeno
se une a un ligando produce dos acciones; reducen la transmisión por cierre de los canales del
Calcio (lugar presináptico) y aumentan la permeabilidad al Potasio en el lado postsináptico,
lo que causa una hiperpolarización celular. Existen tres tipos de péptidos endógenos:
encefalinas, endorfinas y dinorfinas. La PAG, RVM, y DLPT contiene altos niveles de estos
péptidos y además están interconectados entre si (por ejemplo, cuando se inyectan opioides
en la PAG, se liberan encefalinas en la RVM). Los péptidos exógenos, no solo mimetizan la
acción de los péptidos endógenos, sino que inducen la liberación de estos y modulan el dolor.
Alrededor de un 30% de las neuronas de la RVM contienen serotonina. Este centro es el
principal y casi exclusivo localización de neuronas de serotonina que proyectan al asta dorsal
medular. La RVM recibe importantes proyecciones desde neuronas serotoninérgicas desde el
cerebro medio.
El DLPT es la mayor fuente de proyecciones noradrenérgicas. Estas proyecciones son
activadas, produciendo analgesia cuando se estimula eléctricamente la RVM. Este efecto
analgésico esta mediado por receptores alfa 2 adrenérgicos. Los agonistas alfa 2 (clonidina),
producen un efecto analgésico muy efectivo y conocido cuando se aplica en la médula.
Así, la serotonina y la noradrenalina contribuyen a la analgesia tras la estimulación eléctrica
de la RVM y ambas neurotransmisores inhiben las neuronas nociceptivas del asta dorsal. Los
antidepresivos más efectivos para el tratamiento del dolor inhiben la recaptación de
36
noradrenalina y serotonina sugiriendo que estos dos neurotransmisores actúan
sinérgicamente. Parece que actúan en las astas dorsales pues se han inyectado en la médula y
mejoran la analgesia inducida por opioides sistémicos.
Las proyecciones de la RVM hacia las astas dorsales medulares contiene tres tipos de células:
Células on:
Proyectan a las astas dorsales del cordón espinal.
Aumenta la actividad después de un estímulo nocivo.
Reciben estímulos encefalinérgicos.
Inhibidas por opioides (mu receptores)
Favorecen la transmisión del dolor
Las células on, además de favorecer la transmisión del dolor, presentan un rebote de
hiperactividad cuando cesa la administración de opioides directamente relacionado con la
dosis precedente de morfina que desaparece cuando se inactiva la RVM. Esto indica que los
analgésicos producen dos efectos: Analgesia inhibiendo las células on y una larga y duradera
hiperalgesia compensatoria, efecto de rebote de excitación de las células on que aparece
cuando el efecto del opioide ha terminado. Por tanto en algunos individuos, el uso frecuente
de opioides puede inducir este efecto rebote con empeoramiento del dolor. Sería como una
dependencia física.
Células off:
Proyectan a las astas dorsales del cordón espinal.
Inhibidas por células on activadas
Indirectamente activadas (desinhibidas) por opioides.
37
Inhiben la transmisión del dolor.
Algunas de estas neuronas son serotoninérgicas.
Además del circuito PGA-RVM-DLPT, existen otras vías descendentes que proyectan a las
astas dorsales y que contribuyen a la modulación del dolor. Proyecciones directas desde
Corteza somato-sensorial, el hipotálamo y el subnúcleo reticular dorsal del bulbo. Estas vías
contribuyen a la variabilidad clínica del dolor y al efecto modulador del humor, la
expectación y la atención en la intensidad y tolerancia al dolor. Además las vías ascendentes
también pueden modular las neuronas nociceptivas talámicas.
En resumen, si bien las vías del dolor pueden ser moduladas en múltiples lugares, el circuito
mas importante descrito incluye la PAG, DLPT y RVM en el tallo cerebral que proyectan
sobre las astas dorsales y contribuyen al efecto analgésico de los opioides exógenos, por
activación de células on y off mediante los neurotransmisores endógenos (aminas y
opioides).
ACTIVACIÓN DEL CIRCUITO MODULADOR
Existe una fuerte evidencia de que una de las principales vías a través de las cuales el cerebro
modula la transmisión de dolor, se realiza mediante la activación de vías descendentes que
viajan desde el tallo cerebral hasta las astas dorsales de la médula espinal. Cuando se
descubrió el circuito de modulación de dolor y sus neurotransmisores, la cuestión era
determinar cual era el estímulo que lo pone en funcionamiento fisiológicamente. Por un lado
se observó que administrando antagonistas (Naloxona-opioides, Methisergida-serotonina,
Yohimbina-alfa2 adrenergicos), como naloxona ,en ausencia de estimulo doloroso, no
producen dolor, pero si es capaz de empeorarlo de forma significativa en presencia de dolor
tanto en animales como en humanos. Por otro lado, los estudios indican que existe una gran
38
variedad de estresantes que modulan el circuito de modulación del dolor. Uno de los más
potentes activadores del circuito PGA-RVM mediado por opioides es el miedo. Los
comportamientos de lucha o huida están pensados para ser acompañados por un periodo
temporal de analgesia inducida por el estrés. Esta analgesia, generada intrínsecamente en los
momentos críticos de supervivencia permite al animal escapar del ataque de un depredador
sin distracción por el dolor o posible dolor inducido. En humanos, curiosamente, salvo en
situaciones de estrés brutal (nuestro comportamientos sería el de una rata), y
paradójicamente, el estrés emocional, la tristeza y la ansiedad producen generalmente
aumento del dolor.
Las variables asociadas a la modulación del dolor en el humano son muy complejas. Salvo en
casos extremos como hemos mencionado antes, una variable relacionada con miedo y dolor,
altera poderosamente el dolor referido. La expectación o sugestión. La sugestión de la
administración de un analgésico puede inducir analgesia (efecto placebo) y puede ser
revertido por naloxona. . Parece que este efecto placebo solo puede ser alcanzado cuando el
estímulo doloroso ha alcanzado un nivel mínimo de intensidad. También un incremento en
los impulsos motivacionales (que utiliza dopamina como neurotransmisor) puede también
aumentar la analgesia. La ansiedad también modula la sensación dolorosa. La amígdala es la
estructura subcortical más importante interconectada con la mayoría de las áreas corticales
límbicas. El lóbulo frontal medial y el lóbulo temporal anterior, son activadas por estímulos
que producen disforia (sensación de desagrado). Estas áreas corticales están relacionadas con
estructuras subcorticales del sistema límbico como la amígdala, el hipocampo y el tálamo.
Intensos y persistentes estímulos nocivos producen ansiedad, depresión y sentimientos
desagradables (disforia) que es una parte esencial de la experiencia dolorosa.
39
El estimulo nocivo, activa numerosas vías ascendentes, los cuales median el aspecto
discriminativo del dolor proyectando hacia los núcleos ventrobasal del Tálamo y a la corteza
sensorial. Lesiones de estas vías bloquean las sensaciones normales de dolor (intensidad y
localización). El tracto espinotalamico no solo proyecta a estas áreas corticales sino también
a núcleos dorsomediales y ventrocauddales talamicas con proyecciones al área cingular
anterior a la corteza orbito frontal y al Area insular anterior (lóbulo frontal medial).
Estímulos nocivos activan el tálamo y la corteza sensorial además de la ínsula y la corteza
anterior. En suma estas últimas áreas pueden ser activadas por estímulos dolorosos o en
respuesta a un potente estímulo emocional como miedo o tristeza.
Además de la vía espino-talamica, estímulos nocivos pueden activar estructuras límbicas
baypaseando el tálamo. Una gran proyección de neuronas nociceptivas, terminan en el núcleo
parabraquial del cerebro medio que esta relacionado con la amígdala. (10)
En resumen: el dolor inducido somáticamente y el miedo inducido (anticipación del dolor),
activan estructuras del cerebro anterior (sistema límbico) incluyendo: el área cingular
anterior, lóbulo frontal medial y la amígdala.
Una vez demostrado que las emociones fuertes tienen un poderoso efecto en la percepción de
estímulos nociceptivos, es razonable pensar que estas estructuras límbicas proyectan al
circuito de modulación del dolor. En efecto la PAG recibe proyecciones directas desde el
núcleo central de la amígdala y desde la corteza orbitofrontal insular.
En resumen, es que a través de estas proyecciones a la PAG, estructuras cerebrales límbicas
activadas por estimulaos dolorosos o por estrés emocional, (en otras vías), son posicionadas
para modular la transmisión del dolor a través de un bien establecido circuito en el tallo
40
cerebral que ejerce un control bidireccional. Por otro lado, se podría decir que el dolor podría
ser iniciado o exacerbado por una disfunción o mal funcionamiento de las neuronas del
circuito modulador. Experimentalmente se ha comprobado en migrañosos que aparece una
depleción de niveles de serotonina en plasma, previo a un ataque de migraña. La depleción
de serotonina puede inducir o empeorar el dolor. Algunos autores proponen que el
mantenimiento del dolor puede ser secundario a la disfunción de neuronas o receptores
serotoninérgicos, desde el cerebro medio al bulbo y desde el bulbo a la medula espinal y a las
neuronas transmisores del dolor. Cada clase de neuronas moduladoras del dolor de la RVM
recibe imputs serotoninérgicos desde el cerebro medio. Por otro lado las conexiones de las
proyecciones serotoninérgicas de la RVM al asta dorsal medulas poseen un efecto inhibidor
del dolor. Por tanto una deficiencia en la función serotoninérgica de las proyecciones de la
RVM podría tener dos diferentes acciones pronociceptivas:
Reduciendo la inhibición serotoninérgica de la transmisión del dolor.
Aumentando la facilitación del dolor de las célula on por no inhibir dichas células.
Esta idea de alteración de los circuitos que conducen a la facilitación del dolor, se basa en la
observación de que pacientes con dolor crónico presentan umbrales y tolerancia disminuida a
dolor en todo el cuerpo. Existen alguna evidencia en alteraciones entre las conexiones del
circuito PGA y RVM. (9)
NEUROPATÍA DIABÉTICA
El término neuropatía diabética agrupa a un colectivo diverso de síndromes de alta
prevalencia entre los pacientes diabéticos. (22). Se espera a nivel mundial que la diabetes se
41
incremente, estimándose para el año 2025 trescientos millones de personas con esta
enfermedad (McKinlay Marceau, 2000). Los factores relacionados son edad, tiempo de
evolución y niveles de hemoglobina glicosilada (la prevalencia de neuropatía es cercana a
50% en aquellos pacientes con más de 25 años de enfermedad, Pirart 1977). En los diferentes
estudios, alrededor del 30% de los pacientes diabéticos presentaron neuropatía periférica.
(23). La forma más común es la polineuropatía simétrica distal , una neuropatía sensorial
y motora de distribución “en guante y calcetín” (por la percepción limitada en las partes
distales de las extremidades), con manifestaciones sensoriales como adormecimiento y
disestesia, pero también con manifestaciones dolorosas o “positivas”.(24). Existen distintas
hipótesis que intentan explicar la forma cómo se produce esta complicación crónica de la
diabetes mellitus; sin embargo, hay acuerdo general en la responsabilidad que tiene la
hiperglicemia crónica. En la génesis de esta entidad destaca la glucotoxicidad directa con la
formación de productos avanzados de la glicosilación no enzimática (conocidos como AGES,
Advanced Glycation end Products) que conducen a alteraciones en las proteínas de las
estructuras que envuelven el nervio, así como, los vasa vasorum que les proporcionan
nutrición.
Específicamente, el dolor neuropático es aquel causado o iniciado por una lesión primaria o
disfunción del sistema nervioso. Su percepción varía sustancialmente de un paciente a otro,
aunque en cualquier caso supone un sufrimiento importante para todos ellos. La neuropatía
diabética supone un importante problema de salud pública, dado que supone la complicación
microvascular más común de la diabetes mellitus. Se han descrito prevalencias desde un 10%
hasta un 90% de los pacientes, habiéndosela implicado como causa directa del 50-70% de las
42
amputaciones no traumáticas realizadas en ellos. A medida que evoluciona el cuadro, el
componente autonómico acaba provocando también hipotensión postural, alteraciones de la
motilidad intestinal y disfunción eréctil (en varones). En lo referente específicamente al dolor
neuropático, se ha estimado en un 1% su prevalencia general, afectando al 10% del conjunto
de los pacientes diabéticos y al 50% de aquellos con más de 25 años de diabetes.
Es posible que se expresen como mononeuropatías únicas y múltiples que tienden a dañar los
pares craneanos con mayor frecuencia y cuya etiología más probable es isquémica por el
compromiso concomitante de la irrigación neurológica local. En estos casos, el compromiso
del sistema nervioso autónomo tiene una elevada frecuencia en pacientes diabéticos que han
sufrido la enfermedad por más de diez años.
Aunque un control estricto de la hiperglucemia permite controlar el desarrollo de
complicaciones microvasculares en el diabético, esta estrategia terapéutica no permite
prevenir por completo la aparición de la neuropatía, lo que sugiere la implicación de otros
mecanismos metabólicos en la patogénesis, entre los que cabría ciertos componentes
genéticos. La neuropatía periférica puede presentarse bajo formas subclínicas, formas
clínicas difusas y formas focales. Entre estas últimas, las más frecuentes son las mononeuritis
común en ancianos, de inicio rápido, asociada a dolor y autolimitada, con resolución en
semanas. Entre las formas clínicas difusas, generalmente con manifestaciones sensoriales y
motrices simétricas distales (afectan mayoritariamente a ambas piernas, especialmente en su
tramo inferior), la más común es la mencionada polineuropatía simética distal, entre sus
características clínicas destaca un inicio muy lento y una afectación tanto sensitiva como
motriz, involucrando a fibras grandes y pequeñas. Los pacientes pueden experimentar dolor e
hiperalgesia en miembros inferiores, seguido de pérdida de sensibilidad térmica y al tacto o a
43
estímulos dolorosos. Otras formas de neuropatía difusa son las neuropatías motoras
proximales (amiotrofia diabética), que afectan principalmente a ancianos, tienen inicio
gradual o abrupto, con dolor en muslos, caderas o glúteos, seguido de debilidad en los
músculos proximales de los miembros inferiores con incapacidad para levantarse desde la
posición sedente, inicialmente es unilateral y se disemina bilateralmente.
En la neuropatía de fibras pequeñas la manifestación prominente en algunos pacientes es el
dolor de inicio súbito, aunque también pueden aparecer parestesias. Las molestias suelen ser
más intensas durante la noche y el dolor es especialmente intenso en los pies. La neuropatía
de fibras largas afecta por igual fibras motoras y sensitivas. Las fibras largas desempeñan
función motora, permitiendo percibir vibración (palestesia), sensación de posición
(propiocepción), y termoalgesia. Por ello, los pacientes afectados pueden describir
sensaciones como “caminar sobre algodón”, “sentir el piso extraño” o incapacidad para
ejecutar movimientos finos o para discriminar características de objetos (por ejemplo
distinguir monedas). Otras manifestaciones objetivas son reflejos tendinosos deprimidos,
ataxia sensorial (“marcha de pato”), hipotrofia de músculos de los pies y manos con
debilidad distal de las extremidades, así como acortamiento del tendón de Aquiles que
provoca “pie equino”. En las neuropatías autonómicas las principales manifestaciones son
cardiacas, gastrointestinales y genitourinarias.
Aunque la hiperglucemia y la deficiencia de insulina son consideradas elementos
importantes en la etiología de la neuropatía periférica, probablemente ésta es el resultado de
una serie compleja de interacciones metabólicas, vasculares y neurotróficas. Los
mecanismos patogénicos más importantes implicados en la neuropatía diabética son:
44
• Glucosilación de proteínas y lípidos.
• Incremento en la actividad de la vía de polioles y alteración funcional de la ATPasa
de Na+/K+.
• Alteraciones hemodinámicas.
• Estrés oxidativo.
El proceso de formación de productos protéicos y lipídicos de glucosilación avanzada tiene
un carácter no enzimático y conduce a la asociación de azúcares de tipo reductor (glucosa,
fructosa o galactosa) con grupos amino libres de proteínas, lípidos o ácidos nucleicos para
formar productos como bases de Schiff y iminas, que a su vez experimentan reacciones de
deshidratación, fragmentación y entrecruzamiento, dando lugar de forma irreversible a
otros productos que se depositan en tejidos periféricos, incluidos los sistemas nerviosos
central y periférico.
El proceso de glucosilación avanzada afecta, entre otras a los constituyentes proteicos de la
mielina, provocando modificaciones en su composición. Esta mielina modificada es
identificada por los macrófagos, que actúan atacándola y provocando la desmielinización
segmentaria, mediante un proceso de digestión. La glucosilación también afecta a otras
proteínas del citoesqueleto axonal, como la tubulina, los neurofilamentos y la actina, que
una vez alteradas conducen a un enlentecimiento de conducción axonal, así como a la
atrofia y a la degeneración axonal La depleción del mioinositol se asocia con alteraciones
del potencial redox celular, provocando a su vez la reducción concomitante de la actividad
de la ATPasa de Na + /K , que explica en parte las alteraciones de velocidad de conducción
nerviosa.
45
Ciertas isoformas de la proteincinasa C (PKC) han sido implicadas como mediadores de
la disfunción vascular inducida por diabetes. En este sentido, el daño tisular podría ser
reproducido con activadores de PKC.
La asociación del estrés oxidativo con activación de la vía de los polioles resulta de la
deficiencia de NAPDH, que es utilizado en la interconversión de glucosa en sorbitol y
fructosa, y por tanto no puede estar disponible para su papel como cofactor en el
reciclamiento de glutatión a partir de glutatión oxidado. La reducción del flujo sanguíneo
endoneural capaz de provocar isquemia es un mecanismo que también ha sido implicado en
la patogénesis de la neuropatía periférica. Tras la lesión del nervio, el dolor puede surgir
tanto de forma dependiente como independientes de estímulos, lo que le hace
especialmente resistente al tratamiento. El dolor independiente de estímulos directos parece
estar ligado a alteraciones neuronales tales como la acumulación de canales de sodio, la
expresión de receptores a -adrenérgicos en los axones deteriorados, la penetración de
axones neuronales simpáticos en los ganglios de la raíz dorsal y la desinhibición de las
neuronas del asta dorsal.
Concretamente, esta desinhibición podría estar relacionada con un descenso de los niveles
de GABA y con una regulación a la baja de los receptores de GABA y de opioides
endógenos en las neuronas del asta dorsal y a la pérdida de la inhibición en las
interneuronas de dicho asta.
Por otro lado, el dolor neuropático dependiente de estímulos parece estar relacionado con
una sensibilización de las neuronas del asta dorsal mediada por glutamato (por estimulación
de los receptores NMDA).
46
El tratamiento etiológico se centra fundamentalmente en el control de la hiperglucemia.
Diversos estudios demostrado una estrecha asociación entre la hiperglucemia y el
desarrollo y gravedad de la neuropatía periférica. Así, un tratamiento intensivo con insulina
llega a reducir hasta un 50% la prevalencia de neuropatía en un periodo de cinco años, en
comparación con una tratamiento antidiabético convencional. El empleo de fármacos
inhibidores de la aldosa reductasa (tolrestat, zenarrestat) reduce el flujo de glucosa a
través de la vía de los polioles, inhibiendo la acumulación tisular de sorbitol y fructuosa, y
previniendo la reducción de los potenciales redox. Algunos datos clínicos parecen indicar
que este tipo de medicamentos son capaces de producir una mejoría en las pruebas de
función autonómica, así como en la percepción de la vibración en los pacientes y en la
densidad de la fibra nerviosa, particularmente en las pequeñas fibras nerviosas
desmielinizadas. Esto último va acompañado de un aumento en la velocidad de conducción
nerviosa. No obstante, los inhibidores de la aldosa reductasa por si solos son insuficientes
en mejorar metabólicamente a los pacientes con múltiples desórdenes bioquímicos.
El ácido lipoico (ácido1-2-ditiolano-3-pentanoico es un componente normal en la dieta,
aunque también es sintetizado en el hígado. Ha demostrado ser efectivo en reducir tanto la
neuropatía diabética, tanto la somática como la autonómica. se está estudiando el empleo de
acido gamma-linolénico , atendiendo al hecho de que en la diabetes, la conversión del
ácido linoleico a ácido gammalinolénico está alterada, y posiblemente esto contribuya a la
aparición de la neuropatía diabética, dado que el ácido linoleico es un ácido graso esencial,
componente importante de la membrana fosfolipídica neuronal, y sirve como sustrato para
la síntesis de la prostaglandina Es un autacoide esencial para la preservación del flujo
sanguíneo nervioso. Actualmente, el tratamiento se centra fundamentalmente en la
47
prevención y la resolución de los síntomas asociados, muy especialmente el dolor ,
probablemente el de más difícil control.
El impulso nociceptivo (doloroso) es transmitido por diversos tipos de fibras nerviosas. La
velocidad de transmisión del impulso varía según el grado de mielinización de estas
conducciones, al actuar la mielina como un auténtico aislante eléctrico. Así, se ha estimado
en un valor de 6 metros por segundo (6 m/s) por cada micra (µm) de grosor de la capa de
mielina.
Dado que el diámetro neuronal es de 2 a 20 µm, la velocidad de conducción fisiológica de
los estímulos dolorosos está comprendida entre 12 y 120 m/s. En casos especiales, el
diámetro neuronal alcanza valores tan bajos como 0,2 µm, lo que implica velocidades de
transmisión de apenas 0,8 m/s. Este tipo especial de neuronas juega un papel decisivo en la
transmisión de los impulsos que dan origen al dolor lento , y son denominadas fibras C .
Las fibras con mayor grosor en la capa de mielina (entre 1 y 6 µm) son denominadas fibras
A d , que conducen los impulsos causantes del dolor rápido (la velocidad de transmisión es
de 6 a 35 m/s). Este último tipo de fibras son las únicas activadas en los procesos en los que
hay un intenso estímulo cutáneo como, por ejemplo, el que se produce por el pinchazo de
un alfiler.
El impulso nociceptivo recorre los nervios periféricos, llega a las capas superficiales del
asta dorsal espinal, asciende por alguna de las múltiples vías medulares, pasando por el
cerebro medio, para acabar en el tálamo, desde donde se distribuye hacia la corteza
cerebral.
48
Según el tipo de fibra (lenta o rápida), el acceso al tálamo se produce por vías medulares
diferentes. El complejo ventrobasal del tálamo (formado por los núcleos laterales y
posteriores) recibe conexiones neuronales procedentes del sistema de conducción rápida.
En estos núcleos están representados topográficamente la cara, la cabeza y el cuerpo, lo que
implica un elevado grado de especialización y selectividad en la ulterior interpretación de
los impulsos dolorosos al nivel de la corteza cerebral.
El dolor de fibras C (pequeñas fibras) puede ser controlado satisfactoriamente en la
mayoría de los casos con capsaicina. La capsaicina es un producto de uso tópico
exclusivamente. Tiene un alta selectividad para neuronas sensoriales que han sido
clasificadas como fibras aferentes C no mielinizadas o fibras finas mielinizadas (A- d ). Su
aplicación prolongada agota las reservas de la sustancia P y otros neurotransmisores
almacenados que se encuentran al final de los nervios sensitivos. Esto reduce o termina la
transmisión del estímulo doloroso, desde los nervios periféricos hasta los centros
cerebrales. Inicialmente tiene un efecto que exacerba la sintomatología, con gradual
desaparición de la misma en 2 a 3 semanas.
Al margen del uso de medicamentos, estos pacientes requieren una serie de medidas
extrafarmacológicas, tales como:
• Higiene e inspección frecuente de los pies, incluyendo las plantas y las posibles
úlceras cutáneas. Se debe secar muy bien la piel y es recomendables el empleo de cremas
hidratantes. El corte de las uñas debe ser muy cuidadoso y, preferiblemente, ejecutado por
un podólogo.
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• Uso de calcetines acolchados y zapatos adecuados, inspeccinándolos antes de su uso
para evitar la presencia de cuerpos extraños que pudieran provocar úlceras por presión (ante
la falta de sensibilidad táctil del paciente).
• Evitar las zonas muy calientes (fuegos, chimeneas, radiadores).
El dolor de las fibras A-delta es más profundo y frecuentemente no responde a las
medidas mencionadas anteriormente. Por ello, se han empleado diversos productos, con
resultados también muy variables. Una de las medidas más empleadas es la infusión
continua de insulina , que es capaz de reducir cuadros dolorosos intensos, aunque a veces
se requieren hasta 48 horas. Cuando esta medida falla, puede recurrirse al bloqueo
nervioso mediante la infusión de lidocaína. La estimulación nerviosa transcutánea
(electroterapia) puede ser útil ocasionalmente y es una de las terapias mejor toleradas frente
la neuropatía dolorosa.
Los cuadros moderados o intensos pueden ser tratados también con analgésicos opiáceos ,
como el tramadol. Aunque el dextrometorfano no es un analgésico opiáceo (de hecho, es un
agente antitusivo), puede aliviar el dolor en pacientes con neuropatía periférica, al actuar
bloqueando los receptores NMDA de glutamato, uno de los aminoácido neuroexcitatorios
implicados en dolor neuropático.
Algunos datos clínicos preliminares indican que la calcitonina podría producir un alivio
casi total de la sintomatología, aunque pueden requerirse hasta dos semanas de tratamiento
para comenzar a experimentar este alivio. Esta mejoría se observó sólo después de 2
semanas de tratamiento.
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Algunos datos clínicos preliminares indican que la calcitonina podría producir un alivio
casi total de la sintomatología, aunque pueden requerirse hasta dos semanas de tratamiento
para comenzar a experimentar este alivio. Esta mejoría se observó sólo después de 2
semanas de tratamiento.
El uso de agentes antidepresivos se ha fundamentado en la interrupción de la transmisión
del dolor, al inhibir la recaptación de norepinefrina o serotonina. Esta acción central
acentúa los efectos de los neurotransmisores activando sistemas inhibidores del dolor
endógenos en el cerebro que modulan la transmisión del dolor por la médula espinal.
Por su parte, la tendencia terapéutica más intensa se está produciendo en el capítulo de los
fármacos antiepilépticos . Son múltiples los estudios controlados que han demostrado que
la carbamazepina puede ser útil en el manejo del dolor en pacientes con neuropatía
periférica, y aunque sus efectos tóxicos pueden limitar su uso en algunos pacientes, pero
resulta especialmente útil en aquellos pacientes con dolor urente o punzante.
La gabapentina es un antiepiléptico, relacionado estructuralmente con el GABA, pero
cuyos efectos no parecen estar mediados por ninguna acción sobre el sistema GABAérgico.
En este sentido, carece de efectos sobre receptores de GABA, benzodiazepinas o ureidos,
tampoco afecta a la recaptación presináptica, contenido en las terminaciones nerviosas o
metabolismo de GABA. Antes bien parece unirse a una subunidad de los canales del calcio
dependientes del voltaje en las neuronas, reduciendo la sensibilidad de las neuronas a los
estímulos externos, y dando lugar a una disminución de la liberación neuronal de
neurotransmisores
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NEURALGIA POSTHERPÉTICA
El virus de la varicela-zóster (VVZ) pertenece a esta familia de virus herpes y es capaz de
producir dos entidades clínicas distintas: la varicela y el herpes zóster o herpes zona . La
varicela, una infección universal y sumamente contagiosa, suele ser una enfermedad
benigna de la infancia caracterizada por un exantema vesiculoso. Al reactivarse el VVZ
latente (lo cual es más frecuente a partir de 60 años) el herpes zóster se presenta como un
exantema vesiculoso circunscrito a un dermatoma y generalmente asociado a un intenso
dolor(25) . Produce necrosis hemorrágica que puede dañar el ganglio sensitivo e inclusive
extenderse a las porciones distales del sistema nervioso central. Todo este compromiso
tisular puede generar circuitos periféricos aberrantes con descargas ectópicas, o, lo que es
peor, al destrír el nervio periférico produce alteraciones en los circuitos del asta posterior.
(26)
La complicación crónica de la infección por el VVZ más común es la llamada neuralgia
postherpética , definida por la persistencia de dolor uno a tres meses después de la
resolución de las lesiones dérmicas. A veces es constante, pero en otras ocasiones es
desencadenado por estímulos como el tacto, el frío o el calor, incluso la presión de la ropa o
de las sábanas pueden desencadenar los ataques de dolor.
La neuralgia postherpética es generalmente un problema autolimitado en el tiempo,
tendiendo a disminuir de manera progresiva hasta desaparecer. Menos de un cuarto de los
pacientes presentan dolor tras seis meses de la aparición de las lesiones y menos del 5%
presentan dolor un año después de la reactivación del VVZ. La neuralgia postherpética es
muy rara en personas jóvenes; aumentando progresivamente su frecuencia hasta afectar a
más de un 50% de los pacientes en los mayores de 50 años.
52
Puede producirse la replicación activa del VVZ en otros órganos. La afectación pulmonar
se caracteriza por neumonitis intersticial, formación de células gigantes multinucleadas,
inclusiones intranucleares y hemorragia pulmonar. La infección del sistema nervioso
central (SNC) da lugar a imágenes histopatológicas de manguitos perivasculares similares a
los encontrados en el sarampión y en otras encefalitis virales. La población adulta con
cáncer, sobre todo los afectos de enfermedad de Hodgkin u otros linfomas, es
particularmente susceptible al herpes zóster. La formación de lesiones continúa durante más
de una semana y las costras no aparecen hasta las tres semanas del inicio de la enfermedad.
El tratamiento se divide en dos fases, la primera fase es el manejo inicial dela neuritis
herpética o herpes agudo, el cual debe ser lo más temprano y agresivo posible debido a que
la mayoría de estudios coinciden en que esto puede disminuir la incidencia de neuralgia
postherpética.
La segunda fase corresponde al manejo del dolor que es similar en el herpes agudo y en la
neuralgia postherpética. Se plantea el uso de medicamentos analgésicos para dolor
neuropático como anticonvulsivantes y antidepresivos tricíclicos, pero en este punto es
necesario exponer los analgésicos tópicos que han mostrado utilidad especial en esta
patología. Los medicamentos tópicos están indicados en aquellos pacientes con
manifestaciones cutáneas como alodinia o
disestesias severas, pues en aquellos en los que se ha producido una severa pérdida de la
sensibilidad el origen del dolor probablemente no sea del nociceptor (desaferentación). Se
recomienda el uso de capsaisina tópica al 0,75%, advirtiendo al paciente sobre la
exacerbación inicial del dolor que puede producir esta medicación.La capsaisina es un
antagonista de la sustancia P que actúa en el nociceptor. También se pueden utilizar
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lidocaína y AINES tópicos. Se debe tener en cuenta que el efecto pleno de la lidocaína y la
capsaisina puede demorar hasta tres semanas.
El uso de opioides ha tomado nuevo auge debido a la demostración de su poder sinérgico
con los AINES y los antidepresivos tricíclicos. En los casos severos el uso de morfina o
fentanil puede estar indicado. La ketamina un antagonista de receptores de NMDA ha
mostrado utilidad administrada intratecalmente. Los TENS, la acupuntura, la terapia física,
los bloqueos nerviosos repetitivos con anestésicos locales y la anestesia epidural continua
con catéter adicionando
opioides han mostrado utilidad.(26)
MANEJO FARMACOLÓGICO DEL DOLOR NEUROPÁTICO
Agruparemos los medicamentos de la siguiente manera: bloqueadores de canales de sodio
(actúan en todos los niveles de la vía incluyendo el nociceptor). Medicamentos que
aumentan la actividad GABA (actúan en todo el sistema nervioso central). Medicamentos
antidepresivos (aumentan la actividad de serotonina y norepinefrina en el sistema de
analgesia endógeno). Otros psicomoduladores. Antagonistas de NMDA (actúan
principalmente en el asta posterior). Agentes
antiinflamatorios (actúan en el nociceptor y probablemente un efecto menor a largo plazo
en el asta posterior). Opioides (actúan en el sistema de analgesia endógeno, principalmente
en el asta posterior)(27)
Bloqueadores de canales de sodio
Carbamazepina
Oxcarbazepina
Fenitoína
Lidocaína
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Mexiletina
Lamotrigina
Medicamentos que aumentan la actividad GABA
Gabapentín
Valproato
Clonazepam
Baclofén
Medicamentos antidepresivos
Antidepresivos tricíclicos
Otros psicomoduladores
Antipsicóticos
Clorpromazina
Antagonistas de NMDA-
Ketamina
Antiinflamatorios no esteroideos (AINES)
Opioides
Morfina
Fentanil
Clorhidrato de tramadol
Combinaciones de opioides con AINES
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PREGABALINA:
Un nuevo tratamiento para el dolor neuropático (DN)
Hasta el momento actual se han utilizado diversos tipos de fármacos como tratamiento de
los diferentes tipos de neuropatía dolorosa, como los analgésicos no opioides,
antiepilépticos, antidepresivos tricíclicos, antiarrítmicos, antiinflamatorios no esteroideos y
opioides (29). El futuro de la terapia farmacológica analgésica del DN debe buscar abordar
en monoterapia el dolor neuropático y su comorbilidad. En este sentido los nuevos
fármacos neuromoduladores, como la pregabalina con actuaciones farmacológicas probadas
en aspectos comórbidos como la ansiedad y el descanso nocturno, nos sitúan en esta
monoterapia para abordar simultáneamente el dolor, la ansiedad y el descanso nocturno.
(34)
La pregabalina es un nuevo fármaco que ha demostrado, en ensayos clínicos, eficacia en el
tratamiento de la epilepsia parcial y del dolor neuropático periférico. Actualmente se está
investigando en los trastornos de ansiedad y la fibromialgia. La pregabalina es un análogo
estructural, aunque no funcional, del neurotransmisor ácidogammaaminobutírico
(GABA). Actúa como un ligando de la subunidad alfa2-delta , proteína asociada a los
canales de calcio voltaje dependientes. Al modular estos canales se produce una reducción
de la entrada de calcio en las terminaciones nerviosas, con una reducción en la liberación de
varios neurotransmisores excitadores, incluyendo glutamato, noradrenalina y sustancia P,
siendo este mecanismo el sugerido para explicar las propiedades analgésicas,
antiepilépticas y ansiolíticas del fármaco.
La pregabalina es inactiva en los receptores GABAAy GABABy no altera la producción ni
la degradación del GABA
Es un aminoácido soluble en agua. Se absorbe bien, distribuyéndose por todos los tejidos
56
con un volumen de distribución que se aproxima al total del agua del cuerpo. Es también
muy interesante constatar que la pregabalina, aun a dosis altas, no bloquea totalmente los
canales del calcio ni la liberación de transmisores, lo que tiene implicaciones importantes
en cuanto a su seguridad y toxicidad aun en casos de sobredosificación.
La unión, tanto de gabapentina como de pregabalina, a los receptores de otros órganos
como hígado, riñón,pulmón, bazo y corazón es 30 veces menor que en el cerebro, por lo
que los efectos sobre los canales del calcio en estos órganos serán mínimos a dosis
terapéuticas.. Por otro lado, sabemos que la unión de la pregabalina a los receptores en el
cerebro es de 2 a 18 veces mayor., su mecanismo de acción no está mediado por el sistema
gabaérgico.
La pregabalina muestra una actividad antihiperalgésica y antialodínica unas 4 veces
superior a la gabapentina. Tanto la pregabalina como la gabapentina modulan la liberación
de neuropéptidos sensoriales (sustancia P y péptido relacionado con el gen de la
calcitonina).(31)
FARMACOCINÉTICA
Los datos obtenidos de distintos estudios indican que la pregabalina tiene una farmacinética
lineal con poca variabilidad entre los diferentes sujetos.
Absorción
La pregabalina se absorbe extensa y rapidamente tras las tomas por vía oral, alcanzándose
la máxima concentración plasmática a la hora de su administración, obteniéndose una
concentración en plasma aceptable 48 h después de haber comenzado un régimen de dosis
estable..
Se admite como dosis efectiva de inicio de la pregabalina 150 mg/día. La biodisponibilidad
alcanza el 90 % y es independiente de la dosis. Las concentraciones no varían aunque la
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dosis se administre dos o tres veces al día. La toma de pregabalina con la ingesta de
alimentos o fuera de ella tampoco varía la absorción.
Distribución, metabolismo y eliminación
Al ser la pregabalina un sustrato del sistema transportador L, atraviesa rápidamente la
barrera hematoencefálica.
Se excreta prácticamente sin cambios por vía renal. No se fija a las proteínas plasmáticas y
no está sujeta a metabolismo hepático y por tanto no induce ni inhibe sus enzimas. Todo
esto presupone que no va a producir interacciones farmacológicas y que la eliminación
renal obligará a una reducción de dosis en caso de insuficiencia renal (aclaramiento de
creatinina menor de 60 ml/min).
Poblaciones especiales
No se han observado diferencias significativas en la farmacocinética de la pregabalina
debidas al sexo o a la raza.
Interacciones
La pregabalina no se metaboliza ni se une a las proteínas plasmáticas, lo que unido a la no
metabolización a nivel hepático hace sospechar que prácticamente no va a tener
interacciones fármacocinéticas con otros fármacos. Se han realizados cinco estudios
farmacocinéticos específicos sobre interacción con otros fármacos antiepilépticos y el
resulta do ha sido que la administración concomitante de pregabalina con lamotrigina,
fenobarbital, fenitoína, topiramato y valproato no produce variaciones en la farmacocinética
de estos fármacos y viceversa.
También se ha observado que la pregabalina no afecta a la farmacocinética o
farmacodinamia de los anticonceptivos orales, hipoglucemiantes, diuréticos, insulina u
otros fárma cos que actúan en el sistema nervioso central y tampoco parece afectar al uso
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concomitante con gabapentina. Se ha apreciado una acción farmacodinámica potenciadora
con el etanol y el lorazepam.
Un estudio que incluyó a 16 mujeres sanas, indicó que la administración simultánea de
pregabalina y anticonceptivos orales (noretindrona y etinilestradiol) no afectó la eficacia de
estos últimos. En otro trabajo, realizado en 46 varones sanos con edades entre los 18 y 55
años, informó que la pregabalina no afecta la espermatogénesis ni el metabolismo de las
hormonas sexuales masculinas(33)
NEUROTRASMISIÓN Y DOLOR NEUROPÁTICO
Se piensa que en el dolor crónico tiene un papel importante lo que se ha venido en llamar
«sensibilización central», un mecanismo por el cual las neuronas que intervienen en la
transmisión del dolor estarían siendo permanentemente estimuladas transmitiendo las
sensaciones dolorosas casi de manera continua. Este tipo de estimulación parece producirse
en algunas formas de dolor crónico neuropático de difícil manejo, como la neuropatía
diabética, la neuralgia postherpética y la neuralgia del trigémino.
Una de las maneras de reducir el dolor consistiría en reducirla neurotrasmisión en estas
neuronas. Este principio fue el que inspiró el uso de antiepilépticos en el tratamiento del
dolor, y en particular los bloqueadores de los canales del sodio.Con la gabapentina se inició
otro camino de acción, la modulación de los canales del calcio a nivel presináptico. Dado
que estos canales son los que regulan la liberación de neurotransmisores mediada por
vesículas, la modulación de dichos canales disminuiría también la liberación de
neurotransmisores.
Tanto la gabapentina como la pregabalina se unen a la subunidad de estos canales,
modulándolos y por tanto disminuyendo la liberación de neurotrasmisores excitadores. Los
canales del calcio implicados son los N y los P/Q, que no hay que confundir con los canales
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L del calcio que se encuentran en las membranas de la musculatura vascular y que
normalmente se bloquean con los otros bloqueadores del calcio. Tampoco se deben
confundir con los canales del calcio regulados por los receptores del N-metil-D-aspartato
(NMDA) que se bloquean por fármacos como la memantina.
Por tanto, parece que esta propiedad de unión a la sub-unidad modula los canales del calcio
N y los P/Q, disminuyendo la entrada de calcio y a su vez la liberación de transmisores
excitadores que producen el potencial de acción, lo cual dará lugar a un bloqueo de la
transmisión dolorosa.
Se sabe por algunos estudios que algunos canales de calcio del tipo P/Q y N de la médula
espinal ejercen un importante papel en la sensibilización central producida por la acti
vación de fibras C, incluso se ha postulado que tal vez influyan o regulen los procesos del
dolor inflamatorio19. La acción de la gabapentina y de la pregabalina sobre estos canales
podría justificar su habilidad para bloquear las respuestas inducidas por la activación tanto
de fibras nociceptivas como las neuronas A2 s ensitivas primarias en el dolor neuropático
Los efectos secundarios relacionados con la pregabalina más frecuentes fueron
somnolencia, mareo, edema periférico, sequedad de boca, diarrea y alteraciones del sistema
nervioso central como ataxia, confusión o cefalea.
En cuanto a la dosificación, la eficacia y seguridad resultantes de los estudios realizados en
esta patología con administración de dos y tres veces al día han obtenido resultados
similares. Es más, en uno de los estudios realizados en neuralgia postherpética se concluye
que la administración de la pregabalina dos veces al día redunda en una mejoría de la
calidad de vida y en una mayor disminución del dolor.(30)
REACCIONES ADVERSAS
Las reacciones adversas comunicadas con más frecuencia han sido mareos y somnolencia.
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edema periférico, sequedad de boca, diarrea y alteraciones del sistema nervioso central
como ataxia, confusión o cefalea.(31)
Generalmente, las reacciones adversas fueron de intensidad de leve a moderada. En todos
los estudios controlados, la tasa de abandono a causa de reacciones adversas fue del 13%
para pacientes que estaban recibiendo pregabalina y del 7% para pacientes que recibieron
placebo. Las reacciones adversas que con más frecuencia dieron lugar a una interrupción
del tratamiento en los grupos tratados con pregabalina fueron mareos y somnolencia.
Otras reacciones adversas son:
Trastornos de la sangre y del sistema linfático: Neutropenia (<1/1000)
* Trastornos del metabolismo y de la nutrición: aumento del apetito (>1/10); Anorexia
(<1/100 ); Hipoglucemia (1/1000)
* Trastornos psiquiátricos: euforia, confusión, disminución de la líbido, irritabilidad (1/10);
pérdida de la personalidad, anorgasmia, inquietud, depresión, agitación, balanceos,
exacerbación del insomnio, estado de ánimo depresivo, dificultad para encontrar palabras,
alucinaciones, sueños extraños, aumento de la líbido, ataques de pánico, apatía (1/100);
desinhibición, estado de ánimo elevado (1/100 )
* Trastornos del sistema nervioso: mareos, somnolencia (1/10); ataxia, alteraciones en la
concentración, coordinación anormal, deterioro de la memoria, temblor, disartria, parestesia
(1/100); trastorno cognitivo, hipoestesia, defecto del campo visual, nistagmo, trastornos del
habla, mioclonía, hiporreflexia, discinesia,
hiperactividad psicomotora, mareo postural, hiperestesia, ageusia, sensación de ardor,
temblor intencional, estupor, síncope (1/1000); Hipocinesia, parosmia, disgrafía (< 1/1000)
* Trastornos oculares: visión borrosa, diplopía (1/10); trastornos visuales, sequedad de ojos,
hinchazón de ojos, disminución de la agudeza visual, dolor de ojos, astenopía, aumento de
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la lacrimación (1/100); fotopsia, irritación de los ojos, midriasis, oscilopsia, percepción de
la profundidad visual alterada, pérdida de la visión periférica, estrabismo, brillo visual
(1/1000)
* Trastornos del oído y del laberinto: Vértigo (1/10); Hiperacusia (< 1/1000)
Trastornos cardíacos: taquicardia (1/100); bloqueo auriculoventricular de primer grado,
taquicardia sinusal, arritmia sinusal, bradicardia sinusal (< 1/1000)
* Trastornos vasculares: rubor, sofocos (1/100); hipotensión, frío periférico, hipertensión
(<1/1000)
* Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos: disnea, sequedad nasal (1/100);
nasofaringitis, tos, congestión nasal, epistaxis, rinitis, ronquidos, opresión en la garganta
(<1/1000)
* Trastornos gastrointestinales: sequedad de boca, estreñimiento, vómitos, flatulencia
(1/10); distensión abdominal, hipersecreción salivar, enfermedad de reflujo
gastroesofágico, hipoestesia oral (1/100); ascitis, disfagia, pancreatitis (<1/1000)
* Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo: sudoración erupción papular (1/100); sudor
frío, urticaria (1/1000)
* Trastornos musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo: espasmo muscular, hinchazón de
las articulaciones, calambres musculares, mialgia, artralgia, dolor de espalda, dolor en las
extremidades, rigidez muscular (1/100); espasmo cervical, dolor de cuello, rabdomiólisis (<
1/1000)
* Trastornos renales y urinarios: disuria, incontinencia urinaria (1/100); oliguria,
insuficiencia renal (<1/1000)
* Trastornos del aparato reproductor y de la mama: Disfunción eréctil (1/10); retraso en la
eyaculación, disfunción sexual (1/100); amenorrea, dolor de mamas, secreción mamaria,
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dismenorrea, hipertrofia mamaria (< 1/1000)
* Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración: fatiga, edema
periférico, sensación de embriaguez, edema, marcha anormal (1/10); astenia, caídas, sed,
opresión en el pecho (1/100); dolor exacerbado, anasarca, pirexia, escalofríos (< 1/1000)
Otras: aumento de peso (1/100); aumento de la alanina aminotransferasa, aumento de la
creatinina
fosfocinasa plasmática, aumento de la aspartato aminotransferasa, disminución del número
de plaquetas (1/100); Aumento de la glucemia, aumento de la creatin.ina plasmática,
reducción de la potasemia, reducción del peso, reducción del número de leucocitos
ADVERTENCIAS ESPECIALES
La pregabalina está contraindicada en pacientes con hipersensibilidad al principio activo o a
alguno de los excipientes.
Algunos diabéticos pueden ganar peso durante el tratamiento con pregabalina, y pueden
precisar un ajuste de la medicación hipoglucemiante.
El tratamiento con pregabalina se ha asociado a mareos y somnolencia, lo cual podría
incrementar los casos de lesiones accidentales en la población anciana. Por tanto, se debe
aconsejar a los pacientes que tengan precaución hasta que se familiaricen con los efectos
potenciales del fármaco. Se aconseja a los pacientes que no conduzcan, manejen
maquinaria pesada o se dediquen a otras actividades potencialmente peligrosas hasta que se
sepa si este medicamento afecta su capacidad para realizar estas actividades.
SOBREDOSIS
Tratamiento: en intoxicación reciente, proceder a lavado gástrico o emesis.
EMBARAZO
No existen datos suficientes sobre la utilización de pregabalina en mujeres embarazadas.
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Los estudios en animales han mostrado toxicidad reproductiva. Se desconoce el posible
riesgo en seres humanos. Por tanto, la pregabalina no debería utilizarse durante el embarazo
a menos que el beneficio para la madre supere el riesgo potencial para el feto. Las mujeres
en edad fértil deben utilizar un método anticonceptivo eficaz.
LACTANCIA
Se desconoce si pregabalina se excreta en la leche materna humana; sin embargo, está
presente en la leche de las ratas. Por lo tanto, no se recomienda la lactancia materna durante
el tratamiento con pregabalina.
NIÑOS
No se ha autorizado, a la fecha, su uso en menores de 12 años salvo mejor parecer médico y
la condición clínica del paciente.
ANCIANOS
No se han registrado problemas específicamente geriátricos en este grupo de edad, no
obstante, a causa del aclaramiento disminuído en los pacientes de edad avanzada, con
función renal normal o disminuida, se requieren precauciones especiales en este grupo de
edad, debiendo considerar un ajuste de dosis o de la frecuencia de administración. En
dichos pacientes el tratamiento debe cursar con una dosis de mantenimiento reducida.
CONTRAINDICACIONES
Alergia a pregabalina
Está contraindicado en caso de hipersensibilidad o intolerancia a la pregabalina o alguno de
los excipientes (lactosa, galactosa...)(32)
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CONCLUSIÓN
La prevalencia del dolor neuropático se espera que incremente en los siguientes años por
varias razones:
- La población está envejeciendo cada vez más y los síndromes del dolor neuropático
se presentan con mayor frecuencia en sujetos de mayor edad incluyendo la
neuropatía postherpética, la neuropatía diabética y la neuralgia poststroke.
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- Los pacientes están sobreviviendo más a enfermedades como el cáncer, HIV y
diabetes mellitus que son conocidas por producir dolor neuropático.
- Las intervenciones médicas y quirúrgicas que se usan cada vez más para tratar
cáncer y otras enfermedades pueden producir dolor neuropático.
De lo expuesto se puede concluir que:
- La fórmula para obtener el alivio del dolor neuropático está orientada a buscar
fármacos que reduzcan los niveles de los neurotransmisores excitadores y eleven el
de los inhibidores.
El fármaco pregabalina que se expuso en este trabajo monográfico tiene un nuevo
mecanismo de acción lo que la hace un fármaco de fácil uso en terapia coadyuvante .Ha
demostrado en ensayos clínicos, eficacia en el tratamiento de la epilepsia parcial y del dolor
periférico. Actualmente se está investigando en los trastornos de ansiedad y la fibromialgia.
mostrando eficacia en la neuropatía diabética y postherpética a dosis situadas entre 150
mg-600 mg/día ya que dosis inferiores no han demostrado efectividad.
Los efectos secundarios son mínimos, los más importantes son el mareo y el edema
periférico. Tiene a favor la aparición de efectos analgésicos en los primeros días de
tratamiento (entre el primero y el tercero) siendo máxima a la semana del mismo y
manteniéndose a lo largo del tiempo.
Si se asocia la pregabalina, los antidepresivos tricíclicos, los opiáceos y los efectos de
ciertas técnicas de estimulación eléctrica como son la estimulación eléctrica transcutánea
66
(TENS) se podrán potenciar los efectos del fármaco permitiéndo disminuir el dolor del
paciente, mejorar su calidad de vida y mejoría de su estado en general.
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