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FOCALIZACIÓN

ENIGMA DE ERICKSON:

“LAS SOLUCIONES NO NECESITAN ESTAR DIRECTAMENTE


RELACIONADAS CON LOS PROBLEMAS PARA LOS QUE FUERON
PENSADAS.”

El foco se define como “la capacidad de organizar un relato, seguir una línea directriz,
seleccionar recuerdos e imágenes” (Fiorini, 1977). El proceso de focalización depende
de la díada paciente-terapeuta. En la narrativa se puede poner énfasis a lo que se le
pone atención y también a lo que se desatiende.

El concepto de focalización ya se tenía presente desde hace mucho tiempo, al igual


que el de crisis, pero de igual modo, hasta que se empezó a estudiar con precisión no
se tomaba muy en cuenta por los terapeutas, desde 1999, cuando se dio el Informe
Mundial sobre desastres, elaborado por la Federación Internacional de Cruz Roja y
Media Luna Roja, comenzó a tener mayor auge.

El informe de la Cruz Roja se ve confirmado por el informe " Impacto económico y


social de los riesgos geológicos en España" que elaboró en 1987 el Instituto
Geológico y Minero de España, dependiente del Ministerio de Interior. Este informe
analiza los riesgos para el periodo 1986-2016, en este informe se puede observar
como Andalucía resulta la Comunidad Autónoma de mayor riesgo, con un 51.0% de
riesgo de inundaciones, y unas pérdidas estimadas de 562.925.475.199 pesetas.

Todo foco tiene un eje central que por lo general es el motivo de consulta. Vinculado a
este y de forma subyacente, está el conflicto nuclear que se inserta a una situación
individual-grupal determinada.

El terapeuta bajo estas condiciones puede evaluar el carácter, lo histórico-genético, el


contexto social del pcte. [Funciones yo-defensas, superyó]

La función de focalizar es delimitar las áreas del individuo en las que se va a trabajar y
que son las que más tiene claras y le son más fáciles de expresar A partir de la
focalización, el terapeuta puede detectar las necesidades del paciente y éste último
puede reconocer cómo esas dificultades se relacionan con su persona.

James Mann ve a la focalización como una cuestión central, según explica Peter E.
Sifeos en el libro de Psicoterapia Breve con Provocación de Angustia, la formulación
dinámica del conflicto nuclear que subyace en los problemas psicológicos del paciente
a partir de la información proporcionada por este se le conoce como foco dinámico. La
habilidad del psicólogo se pone a prueba cuando realiza esta técnica al momento de
reunir y coordinar datos en apariencia inconexos acerca de sucesos, fantasías,
recuerdos, conductas, acciones de su vida y sintetizándose en un todo significativo.
Todo esto es similar a un diagnostico médico ya que requiere:

 Historial clínico
 Examen físico
 Compilar los resultados de los análisis pertinentes.

La capacidad de focalizar la atención en ciertos eventos sobresalientes para el


usuario dependerá de las fortalezas que tenga el individuo para darle forma al relato
aunque también hay personas que muestran una situación dispersa en su narración.

Para estudiar el problema en concreto no sólo se toma en consideración a la persona


sobre quien recae el impacto, sino en la serie de factores ambientales y en cómo es
individuo los interpreta de acuerdo a los aspectos histórico-genéticos individuales y
grupales que hayan sido reconocidos en la situación de conflicto. Aquí es donde el
foco ayudará al terapeuta a dar una estructura a la realidad para vincularla al sujeto.

Dicho lo anterior, se concluye que el motivo de consulta es el punto de partida del


foco. A partir de una situación actual se origina un conflicto central sobre el cual el
individuo centrará su atención. Aunadas van las necesidades de ayuda que el
paciente expresa durante la terapia, las cuales cumplen con cierta etapa del desarrollo
y donde participan los aspectos histórico-genéticos individuales y sociales en las que
está envuelto el sujeto. Todo en suma nos muestra cuál es el conflicto que ha
alarmado al paciente para enfocarse en una situación concreta.
En la focalización se empiezan a jerarquizar las tareas que son creados para su
resolución. Las asociaciones que el paciente hace son intencionalmente guiadas y no
se permite la asociación libre lo cual indica que es totalmente directivo.

La profundidad de la focalización en cada área de conflicto y lo amplio que pueda ser


depende de tres reguladores: el paciente y su grupo familiar (condiciones de vida,
aptitudes, motivación); el terapeuta y la institución (recursos técnicos, disponibilidad,
objetivos): y el momento del proceso. Estos reguladores delimitarán el tema a tratar
aunque puede ahondarse y seleccionarse en cada sesión.

A pesar de que las condiciones cambien, los elementos que son considerados por el
paciente deben ser tomados como integrantes estructurados-estructurantes de la
situación. El trabajo en terapia con el foco es el siguiente:

1. El paciente inicia la sesión aportando un material disperso, hecho de episodios


recientes, recuerdos, observaciones sobre los otros y vivencias personales de
esos episodios.
2. Transcurrido un tiempo de ese despliegue inicial, el terapeuta interviene para
preguntar en una dirección específica, o bien reformula el relato, subrayando
de modo selectivo ciertos elementos del relato significativos desde la situación-
foco.
3. El paciente recibe esta reformulación y comienza a operar ella; produce
asociaciones guiadas por la nueva dirección impresa a la tarea, amplia
elementos recortados por el terapeuta.
4. Nuevas intervenciones del terapeuta tomarán ya elementos parciales
componentes de la situación, a los fines de ahondar en ellos, ya articulaciones
del conjunto, en un doble movimiento analítico-sintético.

Cabe recalcar que el foco va dirigido a personas problemáticas hospitalarias-


psiquiátrica donde las terapias prolongadas están contraindicadas, al igual que a
personas con edad avanzada y personas que sólo quieran resolver un síntoma
puntual que le altere su vida.

La efectividad de la focalización llegan a ser muy viable, ya que:


 Se obtienen efectos terapéuticos altamente beneficiosos y perdurables

 Verificados con el seguimiento

 Resultados positivos: desde el alivio sintomático hasta modificaciones


estructurales

 Evaluación circunscrita a la situación problema

 Alivio o supresión sintomática

 Cambios en relación a la perturbación consultada: recuperación d ella


capacidad resolutiva.

 Conciencia de enfermedad psíquica

 Autorregulación de la autoestima

Sin embargo, también tiene contraindicaciones como cualquier técnica terapéutica, y


que se deben tomar muy en cuenta:

 Consideración de proyectos para el futuro

 Modificaciones en la estructura de personalidad

 Otras modificaciones en áreas no tratadas.

 Forzar el conocimiento

 Desestima el timing y bombardea al paciente con interpretaciones prematuras

 Perder el control del foco

 Limitarse a lo adaptativo superficial

La situación sobre la que pone el foco el terapeuta puede ir cambiando de acuerdo a


la clarificación de objetivos y el avance que se tenga en la terapia. La reformulación
de necesidades y el conocimiento progresivo que se tenga a partir de la situación
planteada, hará que el proceso vaya siendo reestructurado o ampliado. De acuerdo
con lo anterior, el foco ha estado cambiando conforme pasa el tiempo para adaptarse
a las situaciones que aparecen constantemente, las siguientes evoluciones son:

 Inicialmente el foco puede ser borroso,


 La elección del foco y situación problema responde a criterios y experiencia
previa del Terapeuta.

 Evolución del foco: se delimita en superficie, por medio del proceso, y


aplicación de la técnica de “enfoque”,

 A medida que se logra mayor profundidad comprensiva se devela que el


conflicto tiene raíz infantil.

El tratamiento Focal se recomienda con personas que pueden colaborar y confían el


terapeuta, que pueden llegar a ser conscientes de su problemática y de su
participación en ella, con motivación para el tratamiento, tolerancia a la frustración y
control de impulsos, así como un nivel intelectual apropiado para entender lo más
rápidamente los simbolismos, las metáforas y las interpretaciones por parte del
clínico. El uso de la transferencia será solo para dar un soporte al sujeto para la
compresión de su problemática.

BLIBLIOGRAFÍA

Fiorini, H. (1977). Teoría y técnica de psicoterapias. Nueva visión. Buenos Aires.

Sifneos, P. (1992). Psicoterapia breve con provocación de angustia. Amorrortu. Buenos


aires.