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Del latín spatium, espacio es un término de múltiples acepciones.

Puede tratarse de la extensión


que contiene la materia existente, de la parte que ocupa un objeto sensible o de la capacidad de
un terreno o lugar.
Espacio geográfico
Geográfico, por otra parte, procede de geographicus y refiere a aquello perteneciente o relativo a
la geografía (la ciencia que se dedica a la descripción de la Tierra).
La noción de espacio geográfico, pues, es utilizada por la geografía para nombrar al espacio
organizado por una sociedad. Se trata de una extensión en la que conviven los grupos humanos y
se interrelacionan con el medio ambiente.
Se trata de cualquier sitio que sea habitado, modificado o transformado por el ser humano con el
objetivo de obtener algún beneficio, de satisfacer nuestras varias necesidades, tales como la
alimentación, la vivienda, la vestimenta y el ocio, así como de los resultados de dichas
transformaciones a lo largo del tiempo.
El espacio geográfico es una construcción social que puede estudiarse en sus diversas
manifestaciones (como paisaje natural, paisaje urbano, paisaje industrial, etc.).
El geógrafo francés Jean Tricart (1920-2003) definió el espacio geográfico como la “epidermis
del planeta Tierra”, que puede analizarse según su sistema espacial (la locación) o su sistema
ambiental (la ecología).
Es importante destacar que todo espacio geográfico es el resultado de la historia, ya que cada
sociedad tiene su propio modo de organización y deja sus huellas en el paisaje. El espacio
geográfico, por lo tanto, depende del proceso histórico.
Espacio geográficoEn ciertos lugares es posible apreciar una superposición de espacios
geográficos, con vestigios que se remontan a la prehistoria y diversas marcas que fueron
generadas a lo largo de la historia.
El espacio geográfico controlado bajo un orden administrativo se conoce como territorio y puede
estar conformado por diversas entidades, como municipios, comarcas, provincias o regiones.
Cabe mencionar que para que exista un espacio geográfico debe haber, en primer lugar, un
espacio natural que sirva de punto de asentamiento y desarrollo a una sociedad. Con el correr de
los años, acciones tales como la tala de árboles, la poda, el desvío de corrientes de agua y la
construcción de edificios, entre otras muchas formas en las que el ser humano modifica todo a su
paso, el espacio natural se convierte en geográfico.
El espacio geográfico no es algo estático; por el contrario, dada nuestra naturaleza y el hecho de
que nunca dejamos de tener necesidades, las transformaciones que en él realizamos son
continuas y cambiantes, lo cual responde directamente a la inevitable evolución cultural. Surge a
partir de la relación entre dos elementos primordiales para nuestra vida: la naturaleza y la
sociedad. Estos dos, a su vez, dan lugar a la economía.
Los elementos naturales son el conjunto de toda creación de la naturaleza, como pueden ser los
mares, los ríos, el relieve, la vegetación, las diversas especies animales y las catástrofes
naturales; los sociales incluyen los grupos organizados de personas (los pueblos), la religión, la
cultura y la política; los económicos son el resultado de la imposición de lo social sobre la
naturaleza, y representan la principal causa de modificaciones al espacio natural.
Las principales actividades económicas que realizan las sociedades son la ganadería, la
agricultura, la banca, la minería, la pesca, la industria, las redes comerciales, el transporte y la
provisión de servicios.
A pesar de que siempre se encuentren los tres elementos recién mencionados, no todos los
espacios geográficos son iguales, ya que cada una de dichas variables puede presentar un sinfín
de particularidades. Además, en cada espacio puede haber un porcentaje diferente de naturaleza,
sociedad y economía; en otras palabras, también varía el predominio de cada elemento en cada
caso particular.

DEFINICIÓN DE
CONTEXTO SOCIAL
La palabra contexto, con origen en el vocablo latino contextus, describe al espacio o entorno que
puede ser físico o simbólico que sirve de marco para mencionar o entender un episodio. El
contexto se crea en base a una serie de circunstancias que ayudan a comprender un mensaje.
Estas circunstancias pueden ser, según el caso, concretas o abstractas.
Contexto social
Social, por su parte, es aquello que está relacionado o apunta a la sociedad. Este concepto
(sociedad) engloba al grupo de individuos que comparten una cultura y que interactúan entre sí
para conformar una comunidad.
Estas definiciones nos permiten entender la noción de contexto social, la cual abarca todos los
factores culturales, económicos, históricos, etc. que forman parte de la identidad y de la realidad
de una persona.
El ser humano es un ente de características sociales, cuyo desarrollo depende de los vínculos que
entabla con su entorno. Esto quiere decir que las personas son las que construyen el contexto
social pero, a la vez, este contexto incide en su realidad.
Tomemos el ejemplo de dos niñas nacidas en Río de Janeiro. Una de ellas vive en un barrio de
clase alta, tiene acceso a los mejores servicios de salud de la zona, asiste a clases en un colegio
privado y es criada por sus padres, ambos profesionales. La otra pequeña fue abandonada por su
padre, pasa sus días en una favela y tiene que trabajar en lugar de estudiar.
Todas estas circunstancias (las condiciones habitacionales, la posibilidad de acceder a la
educación, etc.) forman el contexto social en el que crecen las niñas del caso mencionado. Estos
contextos determinan su presente y su futuro: la niña de la favela, dado que no recibe la
formación académica básica, tendrá grandes problemas para conseguir trabajo. Así es probable
que, cuando se convierta en una mujer y tenga hijos, ya que seguramente lo haga, éstos pasen por
experiencias similares a las vividas por ella.
Contexto socialY esto nos lleva al impacto que tiene en nuestro desarrollo el contexto social y a
la inmensa dificultad que supone reaprender ciertas cosas que se grabaron a fuego en nuestro
cerebro desde la infancia. En situaciones menos extremistas que las planteadas en los párrafos
anteriores, las vivencias y las ideas que nos rodean durante nuestra crianza condicionan del
mismo modo la personalidad y nos arrastran con fuerza hacia actitudes que muchas veces van en
contra de nuestra propia voluntad, aun cuando no somos conscientes de ello.
Por ejemplo, el hecho de comer carne resulta muy común en la mayoría de los países, y nadie
tiene la opción de alimentarse exclusivamente a base de vegetales durante los primeros años de
vida. Muchas personas deciden modificar su dieta una vez que alcanzan una cierta edad, porque
no se sienten identificados con las decisiones necesarias para ser omnívoros; la pregunta que
surge en estos casos es: ¿ha cambiado este individuo o ha siempre sentido asco contra el maltrato
y el abuso a los animales? ¿Quizás su crianza le impidió que analizara estas cuestiones para que
no fuera en contra de los principios de sus tutores?
El ser humano tiende a pensar que es incapaz de vivir descubriendo a cada paso sus propias
necesidades y gustos. Prefiere la falsa seguridad que le aporta agruparse, unirse a otras personas
que creen tener cosas en común, anulando de esta forma la espontaneidad de sus decisiones,
incluso de las aparentemente altruistas. Colaborar monetariamente con una causa que uno
considera justa, siempre que no exista corrupción de por medio, puede ser una acción positiva;
pero si se hace para no dar una mala imagen, entonces esto no se aleja tanto de golpear a un
indigente para que nos nos etiqueten de cobardes. Ambos casos son producto de no poder, de no
querer desprenderse del contexto en el que vivimos, lo cual nos reduce a meros números de
documento que pasan por una ciudad y luego se desechan, pero que no dejan nada, que no
generan ningún cambio en la sociedad.

Contexto económico
Para identificar las principales características de la situación económica del país
(provincia o estado o región) en que se desarrollará el análisis sectorial, es necesario detenninar
y analizar la evolución de variables referidas a los conceptos de desempeño macroeconómico,
gasto público y gasto público social (incluido el componente de gasto sanitario)
El análisis específico de la evolución y destino del gasto sanitario total, de sus
componentes público y privado y de los mecanismos para su [manciamiento se trata en el
capítulo 5 de la presente guía.
Para conocer el desempeño macroeconómico, lo más relevante es evaluar la evolución
durante los últimos cinco o, si es posible, diez años y las tendencias de las siguientes variables:
Producto Interno Bruto (pm) y pm per cápita;
Contribución al pm por sectores productivos (por ejemplo, primario, industria,
construcción y servicios);
Saldo de la balanza de pagos (comercial y por cuenta comente)
Índice de precios al consumidor y, en su caso, de la canasta básica;
Tipos de interés (por ejemplo, a clientes normales de 1 a 3 años);
Población económicamente activa (PEA) y desempleo;
Presión fiscal, nominal y efectiva (al menos, en porcentaje sobre el PIB) y distribución
por tipos de impuestos (directos e indirectos);
Distribución de la renta (por ejemplo, porcentaje de renta recibido por 20% de población
con mayor ingreso y 20% con menor ingreso);
Para conocer la política de gasto público, lo más relevante es evaluar la evolución de las
siguientes variables:
Gasto público como proporción del PIB;
Saldo de las cuentas públicas (déficit o superávit);
Destino del gasto realmente ejercido por funciones (ó ministerios): finanzas, defensa,
interior, justicia, educación, vivienda, pensiones, salud, asuntos exteriores, ete.;
Diferencia entre el presupuesto aprobado y el ejecutado;
Distribución del gasto público entre gastos corrientes y gastos de inversión.

¿Qué es el contexto social?


El contexto social, ambiente social o el entorno social es el espacio dentro de la sociedad que un
evento o una cosa ocupa, es decir, las situaciones de tipo social (o sea, referidas al
funcionamiento de la sociedad) en las que se produjo o que condicionaron su aparición. Es decir,
es la configuración de la sociedad en el momento histórico en que un hecho se produjo, o en el
que una organización opera, o en el que un individuo vivió su vida.
En este sentido, todo contexto social es a la vez un contexto histórico. Sin embargo, se trata de
una categoría menos ambiciosa y menos abarcativa, ya que el contexto histórico abarca incluso
el estado de otras sociedades, ajenas a la que resulta de nuestro interés.

Por ejemplo, si pensamos el poeta irlandés Oscar Wilde, muchos aspectos de su vida estuvieron
determinados por el momento histórico en que vivió, pero al mismo tiempo dicho contexto
histórico fue diferente para las personas de diferentes clases sociales. Esto último es,
precisamente, una forma del contexto social.

Así, a la hora de hablar de este tipo de contexto se toma en cuenta la forma de operar de la
sociedad local, pero también el modo en el objeto estudiado se posiciona dentro de ella. Por
ejemplo, una empresa puede operar mejor que otra en determinado contexto social o
socioeconómico, y un descubrimiento científico bien puede estar condicionado por el contexto
social de las organizaciones implicadas en ello.

También se llama entorno social al conjunto de redes de apoyo emocional, social y psicológico
de un individuo en un momento dado. En este sentido, son muy importantes para el san
desarrollo de cada persona.

Ver también: Contexto en comunicación

Tipos de contexto social


El contexto social puede referirse específicamente a:

La clase social, es decir, el lugar que un individuo ocupa dentro de los estratos de la sociedad.
La situación sociopolítica, en la medida en que el balance de poderes de una sociedad pueda
determinar (a través de las políticas sociales) el modo en que un evento ocurre.
El imaginario colectivo, o sea, los discursos que circulan más frecuentemente entre los medios de
comunicación y la propia ciudadanía, forjando en su recorrido ciertas maneras de pensar y sentir.
La idiosincrasia nacional, que equivale al temperamento colectivo o el modo tradicional,
acostumbrado, de hacer y pensar las cosas en una sociedad determinada.
Ejemplo de contexto social
contexto social george floyd
La reacción a la muerte de Floyd se entiende en el contexto social de racismo y violencia.
Un claro ejemplo de contexto social es lo ocurrido en Estados Unidos con el asesinato del
ciudadano George Floyd a manos de la policía en 2020, que motivó una intensa oleada de
protestas en todo el país. El contexto social en que ocurre este homicidio es que Floyd era
afroamericano, y que dicho colectivo posee una larga historia de discriminación racial sistémica
en los Estados Unidos.

Además, cada cierto tiempo un afroamericano es ejecutado por la policía en condiciones


cuestionables. Así, el contexto social explica por qué fue un homicidio tan significativo como
para disparar un conjunto de acciones civiles y de calle a lo largo del país.

Contexto social y contexto cultural


Una línea muy delgada separa el contexto social del cultural. Estrictamente hablando, el primero
alude a la configuración de la sociedad, y el contexto cultural abarca los discursos que una
sociedad produce, o sea, el modo de pensar que la sostiene. Pero una cosa no puede darse,
lógicamente, sin la otra, dado que las sociedades responden en gran medida a sí mismas y a sus
propios impulsos.

Así, podríamos decir que el contexto social de un individuo es el modo en que vive la cultura en
que está inmerso; mientras que el contexto cultural es el patrón mental, colectivo, que la
sociedad maneja. Es posible diferenciarlos como la práctica y la teoría.

Sin embargo, también podemos referirnos a “contexto cultural” como sinónimo de contexto
educativo, especialmente si hablamos de una persona. De ese modo, nos estaríamos refiriendo a
qué tanto se educó y a qué tipo de ideas y formación tuvo acceso, por ejemplo.

Qué es la Cultura:
Cultura se refiere al conjunto de bienes materiales y espirituales de un grupo social transmitido
de generación en generación a fin de orientar las prácticas individuales y colectivas. Incluye
lengua, procesos, modos de vida, costumbres, tradiciones, hábitos, valores, patrones,
herramientas y conocimiento.
La función de la cultura es garantizar la supervivencia y facilitar la adaptación de los sujetos en
el entorno.

Cada cultura encarna una visión del mundo como respuesta a la realidad que vive el grupo social.
No existe, por lo tanto, ningún grupo social carente de cultura o "inculto". Lo que sí existe son
diferentes culturas y, dentro de estas, diferentes grupos culturales, aun con respecto a la cultura
dominante.

El término cultura también se emplea en sentidos restringidos, bien para referir los valores y
hábitos que rigen a grupos específicos, o bien para referir ámbitos especializados de
conocimiento o actividad. En ambos casos, la palabra cultura siempre va acompañada de un
adjetivo calificativo.

Por ejemplo:

cultura política: "Nuestro país adolece de una cultura política mesiánica".


cultura organizacional: "Nuestra cultura organizacional se basa en ayudar a las personas".
cultura física: "La escuela debe brindar cultura física a los niños".
Origen del término cultura
El concepto de cultura ha variado a lo largo de la historia. En su origen etimológico, la palabra
cultura proviene del latín cultus que significa “cultivo” o "cultivado". Este término es el
participio pasado de la palabra colere que significa 'cultivar'.

En la Edad Media, cultura designaba un terreno cultivado. En el renacimiento apareció la idea


del hombre "cultivado", es decir, alguien instruido en literatura y bellas artes.

A partir del siglo XVIII, se comenzó a usar sistemáticamente el término cultura para referir al
conocimiento ilustrado. En el siglo XIX cultura abarcó también los buenos modales y
costumbres.

Con el desarrollo de las ciencias sociales en el siglo XX, el sentido de cultura se ha ido
ampliando, hasta dar con el que le atribuimos en la actualidad.
Elementos de la cultura
cultura

Toda cultura se conforma por un conjunto de elementos básicos. Los más importantes son los
siguientes:

Elementos cognitivos: se refiere al saber acumulado dentro de una determinada cultura para la
supervivencia frente a la naturaleza y la adaptación dentro del grupo social.
Creencias: abarca el conjunto de ideas que el grupo cultural establece acerca de lo que es
verdadero o falso. Se vincula con el sistema de valores.
Valores: son los criterios que sirven como modelos evaluadores de la conducta, ya que orientan
los que se consideran principios y actitudes aceptables o inaceptables para garantizar la
continuidad del grupo.
Normas: son códigos de acción específicos que regulan la relación entre los individuos con base
en los valores compartidos. Incluye el sistema de sanciones. Existen dos tipos de normas:
Normas prescriptivas: señalan los deberes y obligaciones.
Normas proscriptivas: señalan lo que no se debe hacer.
Sistema de signos y símbolos: son todos los recursos comunicativos arbitrarios y
convencionalizados que utiliza el grupo social para transmitir mensajes. Podemos mencionar el
lenguaje, la escritura, los signos gráficos y los símbolos.
Formas no normativas de conducta: son aquellos rasgos de comportamiento que diferencian a un
grupo social de otro, incluso dentro de una cultura compartida. Es lo que se llama idiosincrasia.
Otras aproximaciones a los fenómenos culturales establecen como elementos de la cultura los
siguientes:

La cultura inmaterial o espiritual, corresponde a la cultura que se transmite por tradición oral.
Por ejemplo:
sistema de creencias;
valores;
lenguaje;
música;
leyes, etc.
La cultura material, es la que se representa de manera material, como la tecnología, los bienes de
consumo cultural y el patrimonio tangible. Por ejemplo:
arquitectura;
artes plásticas;
vestimenta;
cocina;
herramientas;
armas, etc.
Características de la cultura
Todas las culturas se caracterizan por compartir una serie de elementos, entre los cuales podemos
señalar los siguientes:

abarcan la totalidad de las prácticas humanas;


surgen en oposición a la naturaleza (instinto vs. conocimiento);
representan una visión del mundo;
se expresan simbólicamente;
proveen orden social;
su supervivencia depende de la comunicación;
consolidan tradiciones;
son dinámicas, esto es, se transforman;
son más o menos abiertas, es decir, son susceptibles a la influencia de otras culturas. Por ello,
están sujetas a procesos de:
enculturación;
transculturación;
aculturación;
inculturación.
Tipos de cultura
La cultura puede clasificarse de acuerdo a diferentes criterios. Ello dependerá del objetivo del
estudio y del enfoque teórico-ideológico. Normalmente, las culturas se clasifican de acuerdo a
tópicos, es decir, asuntos de interés colectivo. Los modos más frecuentes de clasificar la cultura
son los siguientes:

Según el sentido histórico


cultura
Peter Brueghel: Proverbios holandeses. 1550. Óleo sobre madera. 1,17 x 1,63 cm. Museos
Estatales de Berlín.

Se refiere a las culturas enmarcadas dentro de un período delimitado de tiempo. La


transformación cultural no implica una disolución absoluta de la cultura sino su adaptación a los
cambios históricos.

Por ejemplo:

cultura del renacimiento;


cultura del barroco;
cultural medieval.
Según el sentido antropológico
cultura
La Acrópolis de Atenas, Grecia.

Se refiere a la cultura que identifica a un pueblo de manera abarcante.

Por ejemplo:

cultura egipcia;
cultura inca;
cultura griega;
cultura occidental;
cultura oriental, etc.
Según el paradigma religioso
cultura

En la antropología de las religiones, las culturas se clasifican de acuerdo al tipo de paradigma


religioso que desarrollan. Dentro de estas categorías están las de culturas monoteístas y culturas
politeístas.

Por ejemplo:

Culturas monoteístas:

cultura judía;
cultura cristiana;
cultura musulmana.
Culturas politeístas:

cultura hindú;
cultura grecorromana antigua.
Según el conocimiento de la escritura
cultura
Escritura jeroglígica egipcia.

Otra manera de clasificar las culturas es según el conocimiento que posean de la escritura. Se
usan los términos culturas orales o culturas ágrafas para referir a las culturas que no poseen
sistemas de escritura. Aquellas que poseen o han poseído sistemas se escrituras se denominan
culturas escritas.

Por ejemplo:

Culturas ágrafas:
cultura indígena yanomani (Venezuela)
Culturas escritas:

cultura egipcia (escritura jeroglífica);


cultura mesopotámica (escritura cuneiforme).
Según el modo de producción
cultura
Campos de cultivo de arroz en China.

Las culturas se transforman a la par de sus modos de producción o viceversa. Entre ellas
podemos mencionar los siguientes tipos:

Culturas nómadas: aquellas que dependen de la caza y la recolección, por lo cual migran
frecuentemente.
Ejemplo: la cultura chichimeca en México.
Culturas agrícolas: aquellas que se vuelven sedentarias gracias al desarrollo de la tecnología
agrícola y pecuaria.
Ejemplo: la cultura china.
Culturas urbanas: aquellas que se establecen en centros urbanos regidos por la actividad
comercial.
Ejemplo: la cultura renacentista o la cultura de las ciudades actuales.
Culturas industriales: aquellas que aplican modos de producción industriales de alcance masivo.
Ejemplo: La sociedad occidental actual.
Según el orden socio-económico (o la hegemonía)
cultura

En el estudio de la cultura dentro de una misma sociedad, ha predominado la clasificación de la


cultura según la clase social, el orden socio-económico o la hegemonía, debido al impacto que
tiene el orden material en los procesos culturales.
En un principio se hablada de alta cultura y baja cultura. La alta cultura era la representada por la
élite ilustrada de la sociedad, que era la que ostentaba el poder. La baja cultura era atribuida a los
sectores populares iletrados, que eran los sectores más vulnerables. Esta clasificación, ya en
desuso, respondía a una valoración de nivel basada en la hegemonía del grupo dominante.

Con el surgimiento de los nacionalismos, los sectores populares fueron considerados


representantes de la identidad nacional. Así, comenzó a utilizarse con más frecuencia la
expresión cultura popular en detrimento de baja cultura. La alta cultura pasó a llamarse cultura
elitista, cultura de élite, cultura "culta", cultura oficial o cultura académica.

Por ejemplo:

cultura popular: las tradiciones folclóricas como el carnaval.


cultura de élite:
las bellas artes ("culta");
la religión o ideología oficial de un Estado (oficial u oficializante);
la medicina como área de conocimiento (académica);
Según los modos de difusión
cultura

Con la entrada de los medios de comunicación masivos, los procesos culturales se vieron
alterados. De allí han surgido nuevas culturas.

Por cultura de masas o cultura masiva se conoce a la cultura que surge a partir de la información
divulgada por los medios de comunicación masivos, es decir, a la cultura de consumo. Afecta
tanto a la cultura elitista como a la cultura popular.

Por ejemplo:

El fenómeno global de The Beatles y otros ídolos pop;


El consumo universal de ciertos productos y el imaginario asociado a ellos (por ejemplo, las
bebidas gaseosas).
La cibercultura es otra de las culturas definidas en función de sus medios de comunicación. Se
entiende por cibercultura aquella que se forma a través de la interacción de los sujetos a través de
las redes sociales y la realidad virtual.

Por ejemplo:

Second Life, comunidad virtual.


La cultura Facebook y de otras redes sociales.
Según las luchas de poder al interior de una sociedad
cultura

Las diferencias entre los sectores de una sociedad generan movimientos de resistencia y/o
innovación enfrentados al orden hegemónico. Muchas veces tienen que ver con las diferencias
generacionales que se acentúan a la luz de los avances técnicos y científicos. Dentro de esta
categoría reconocemos los conceptos de subcultura y contracultura.

Por ejemplo:

Subculturas:

rockeros;
góticos.
Contraculturas:

movimiento hippie;
feminismo.
El contexto institucional, clave en el desarrollo de la docencia
Resumen
Se resalta la importancia que tienen los docentes en la formación de los estudiantes, quienes
están inmersos dentro de contextos escolares específicos que involucran el conjunto de
condiciones y acciones consideradas por las instituciones para desarrollar la función docente. Las
políticas de evaluación docente son una de estas y si bien han sido diseñadas hace más de dos
décadas, se sabe poco sobre cómo se realizan los procesos de evaluación docente y si
efectivamente se están cumpliendo sus propósitos. Se presentan los resultados obtenidos en un
diagnóstico de las prácticas de evaluación las universidades mexicanas y los rasgos más
sobresalientes de un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
(OCDE) sobre la calidad de la enseñanza en la universidad. A partir del análisis de las dos
anteriores investigaciones, y partiendo de los resultados comunes, es que se proponen puntos
clave que ayuden en la orientación de futuras acciones de evaluación de la función y del
desempeño docente, buscando sobre todo recuperar su principal función: el perfeccionamiento de
la docencia.
l contexto institucional para el diagnóstico
1. EL CONTEXTO INSTITUCIONAL PARA EL DIAGNÓSTICO Mtra. Alma Rosa Pérez
Chavarría
2. El contexto <ul><li>Es el recorte o fragmento de la realidad que se investiga a partir de
aspectos externos al problema que ejercen cierta influencia sobre él y permiten explicarlo y
comprenderlo. </li></ul>
3. El contexto educativo POLÍTICA MUNDIAL: GLOBALIZACIÓN POLÍTICA NACIONAL
SISTEMA EDUCATIVO
4. El contexto <ul><li>Una condición indispensable en la contextualización de un fenómeno es
la comprensión de la realidad como un todo estructurado cuyas partes interactúan y se
determinan entre sí. La realidad es objetiva porque existe y se percibe por los sentidos y
subjetiva cuando se abstrae e interpreta. </li></ul>
5. RELACIONES SOCIALES DE ALUMNOS Y PROFESORES INFRAESTRUCTURA DE
LA INSTITUCIÓN POLÍTICA INSTITUCIONAL PLANES Y PROGRAMAS DE ESTUDIO
6. Concepto de contexto <ul><li>Panorámica que enmarca el servicio educativo que se brinda, el
cual está en función de la política educativa de un país, de sus condiciones económicas y
sociales. </li></ul>
7. El contexto educativo CONDICIONES POLÍTICAS CONDICIONES ECONÓMICAS
CONDICIONES SOCIALES
8. Concepto de contexto <ul><li>La determinación del contexto significa reconocer las
condiciones físico-geográficas del lugar o región donde se desarrolla la actividad educativa,
identificando los recursos materiales, humanos y de infraestructura con que se cuenta </li></ul>
9. RECURSOS HUMANOS RECURSOS MATERIALES INFRAESTRUCTURA
10. Concepto de contexto <ul><li>En el contexto se debe reconocer el ambiente sociocultural
existente, considerando las relaciones que se establecen entre los diferentes agentes que
intervienen en el proceso educativo y con la comunidad en general </li></ul>
11. ALUMNOS MAESTROS GENTE DE LA COMUNIDAD
12. Construcción del contexto <ul><li>Descripción de la realidad que se tiene delante,
considerando los elementos que la constituyen en espacio y tiempo, interesa saber qué es lo que
se tiene, qué hay, con qué se cuenta, y las carencias y los problemas a los que se enfrenta.
</li></ul>
13. Contexto DESCRIPCIÓN DE LO QUE HAY DESCRIPCIÓN DE LO QUE NO HAY
PERCEPCIÓN SOCIAL INTERPRETACIÓN LA REALIDAD DE HOY LA REALIDAD
POSIBLE
14. Contexto educativo <ul><li>A partir del análisis de la realidad existente puede reflexionarse
acerca de los diversos elementos que la constituyen para iniciar el diagnóstico de la situación y
posteriormente actuar sobre ella con miras a transformarla para mejorar los resultados existentes.
</li></ul>

Contexto psicológico
Desde el punto de vista psicológico, persona designa a un ser concreto, abarcando tanto sus
aspectos físicos como psíquicos para definir su carácter singular y único. Percibe e interpreta el
estado de ánimo, el carácter y la forma de actuar de las personas, además estudia las cualidades y
facultades que tiene la persona, como la razón, los sentimientos y los valores que lo distingue de
los demás seres.

Son varias las dificultades del estudio de la persona humana estimada insalvable para la
psicología. Recordemos sólo las mayores: la persona no es ni un objeto ni una manifestación
susceptible de ser objetivada, sino manantial o estructura de actos; no es una realidad fenoménica
ni una suma de cualidades, sino unidad singular inabarcable; no es formación hecha, definitiva,
sino proceso concreto que termina sólo con la muerte; por último, los actos que origina y que
constituyen su realidad no se prestan a la reflexión psicológica, pues se dan de manera inmediata
y concreta, sobre todo en la participación amorosa.

Ello
El ello es el componente más primitivo de la personalidad, no tiene la percepción de la realidad y
se apoya en lo que Freud se refiere como los "procesos primarios" para satisfacer las necesidades
e impulsos básicos de un individuo. Ejemplos de estos impulsos primitivos incluyen conductas y
agresiones en la búsqueda del placer. El ello se rige por el "principio del placer", que es una
exigencia de la satisfacción inmediata de las necesidades y lo alienta sin preocuparse por las
posibles consecuencias.

Ego
Usando el "principio de realidad", el ego evalúa las acciones y sus consecuencias potenciales y
determina las soluciones adecuadas a los impulsos del ello. Para lograr esto, el ego emplea los
"procesos secundarios" de la percepción, el reconocimiento, el juicio y la memoria. El ego actúa
como un término medio entre el ello y el superego trabajando para satisfacer los deseos que
origina el ello bajo las restricciones morales provenientes del superego.

Superego
El superego contiene los valores de un individuo y la moral social que se aprenden a través de la
formación infantil y las experiencias, según el sitio web ChangingMinds. Este emplea a las
emociones de imposición como la culpa y el orgullo, para regular el comportamiento de un
individuo basado en la formación y la experiencia pasada. El superego trabaja para contrarrestar
el ello reprimiendo los impulsos en lugar de buscar la gratificación instantánea.

CIENCIA
Introducción
Este trabajo es parte del resultado de la experiencia desde la práctica académica
en Ciencias Sociales con estudiantes y profesionales de la economía, la ingeniería,
la arquitectura, el trabajo social y la pedagogía, que muestra y reclama atención
sobre los efectos negativos de la separación entre la cultura sociohumanística y la
científico-tecnológica en la formación profesional, realidad que lamentablemente
conduce a insuficiencias de carácter en la formación de los profesionales para
comprender la condición humana, el contexto social, y por tanto, su compromiso
y responsabilidad social.
También tiene como base investigaciones realizadas en diversos contextos de
desarrollo social y académico que caracterizan las percepciones que tienen docentes
y estudiantes sobre la ciencia y la tecnología, para motivar la reflexión y el análisis
de éstas, a partir de los cambios y progresos de la ciencia, la tecnología y la
sociedad, y propone una concepción de Educación Científica y Tecnológica para
la formación profesional capaz de interpretar y transformar la realidad.
Así mismo ofrece respuestas a las tendencias que desean colocar a la ciencia y a la
tecnología como ajenas a la humanidad, como responsables de problemas globales
y regionales que en el fondo atañen a decisiones políticas, negando así sus logros
a favor del bienestar y progreso de la humanidad. Corriente de pensamiento que
pretende negar la objetividad de la ciencia, deplorar el uso de la tecnología moderna,
conduciendo al derrotismo en el mejor de los casos, y en el peor, negando que
existan soluciones realizables (Manifiesto Humanista, 2001:1).
La ciencia y la tecnología en la actualidad
Comenzando el tercer milenio gran parte de la humanidad vive más y mejor
gracias a la ciencia. Hace 150 años no conocíamos la energía atómica, el RNA, el
DNA, el genoma humano, las teorías de la relatividad, la mecánica cuántica, la
exploración del cosmos, la geofisiología, la aeronáutica, la neurociencia, la
microelectrónica, la nanotecnología, los rayos láser, el ultrasonido, los transplantes,
las células madre, las ciencias cognitivas y miles de descubrimientos e inventos. Ni
idea teníamos sobre la luz eléctrica, las vacunas, la radio y televisión, los antibióticos,
el reloj de cuarzo, la computadora, el teléfono, el automóvil y el avión, que hoy
utilizamos cotidianamente.
Sin la ciencia y la tecnología no podrían vivir hoy los seis mil millones de habitantes
que residen en la tierra. Se requiere de ellas para producir suficientes alimentos,
vacunas, medicinas, viviendas, vestidos, transportes, comunicaciones, recreación,
etcétera. La ciencia y la tecnología están presentes en la vida de todas las personas,
pero sólo una exigua minoría es consciente de su sentido e impacto en beneficio
y potencial riesgo para la humanidad, en caso de ser mal utilizada.

Es lamentable que la gran mayoría de los humanos no seamos conscientes del


significado de la ciencia y la tecnología en nuestras vidas; de la responsabilidad
social que tenemos con los conocimientos; del compromiso para que «educación
y ciencia para todos» sea una realidad; de cómo la «ciencia debe estar al servicio
de todos»; de cómo trasmitir mejor a los niños y jóvenes la ciencia en favor del
bienestar humano; de cómo promover en los educandos el «amor» por la ciencia
y la profesión científica; de cómo evitar la globalización de las ignorancias; de
cómo enfrentar a las falsas ciencias y el resurgimiento de los fundamentalismos y
totalitarismos religiosos para evitar el riesgo de un nuevo oscurantismo. Algunas
personas, ignorantes sobre lo que es la ciencia, pero que sin embargo la utilizan en
su vida diaria, de manera absurda expresan que la ciencia es un peligro para la
humanidad. Necias palabras de mentes enajenadas que pretenden negar la
inteligencia, el espíritu investigativo y creativo de los seres humanos.
Personas bien informadas y concientes sobre lo que es la ciencia y la tecnología,
son la mejor base para una sociedad democrática, por lo tanto los ciudadanos
tienen que tomar conciencia de los logros de la ciencia y la tecnología, de su
sentido humanista, de su poder y alcances, de su responsabilidad social ante ella.
Es necesario conocer qué son y cómo funcionan la ciencia y la tecnología, lo que
significan, los problemas éticos que obligadamente debe asumir la humanidad
frente a ellas, pues de toda suerte, continuarán avanzando y desarrollándose,
ciñéndose a sus principios y objetivos en procura del conocimiento, del discernir
lo verdadero de lo falso, no obstante las absurdas concepciones seudo-científicas
y fundamentalistas que de manera irracional pretenden frenar su progreso.
Los adelantos científicos y tecnológicos en sí mismos no tienen potencialidades
intrínsecas de cambios, que conduzcan necesariamente a mejorar las condiciones
de vida mientras no se reviertan de modo racional, adecuada y oportunamente
en la vida cotidiana. No se vive mejor por acceder a más imágenes e
informaciones. Es necesario clarificar y precisar sus efectos en el contexto social.
Un peligro para la humanidad del avance de la ciencia y la tecnología, se encuentra
en los gobiernos de países desarrollados y en las grandes empresas transnacionales,
que monopolizan la mayoría de los descubrimientos e inventos, para utilizarlos
en la ampliación de su poder y dominio, determinando la educación, la ciencia y
la tecnología de los países atrasados, eliminando y absorbiendo su poca ciencia,
sus economías medias y pequeñas. Por ejemplo, en el año 2000, el 94% del total
de científicos del mundo pertenecían a los países desarrollados, y sólo el 6 % al
mundo en desarrollo. Hoy en el año 2005, los 13 millones de empresas pequeñas
y medianas de América Latina, no cuentan con la capacidad económica, científica
y tecnológica requerida para competir en las exigencias de la economía globalizada.
Las nuevas concepciones y prácticas científico-tecnológicas deben ser analizadas desde:
• Aumento de la información y de los nuevos conocimientos.
• Incremento de la investigación aplicada.
• Rápida comercialización y difusión del nuevo conocimiento.
• Necesidad de capacidad tecnológica y de gestión de la ciencia y la tecnología.
• Creación y desarrollo de sistemas nacionales de ciencia, tecnología e innovación.
• Determinación de políticas nacionales de ciencia, tecnología e innovación.
• Concepción integral del Desarrollo Humano.
La perspectiva intercultural: un referente para la acción orientadora
Reconocer que un contexto social es culturalmente diverso supone que el abordaje por parte de
los actores sociales no puede quedar sujeto a una visión simplista y estática de la realidad.
Implica no solo reconocer la complejidad de ese contexto multicultural, sino también lo que
demanda para fomentar acciones que fortalezcan la convivencia armónica entre las personas, a
partir del significado y comprensión de las diferencias. Conlleva asumir que “la diversidad es la
norma, que todo grupo humano es diverso culturalmente y puede ser descrito en función de sus
características culturales … de sus diferentes formas de estar, ver y construir el mundo, la
realidad, sus relaciones con los demás …” (Aguado, 2003, p. 14).
Esa conceptuación de la diversidad cultural conduce a considerar lo diverso como un aspecto
inherente a la naturaleza humana, como fuente de crecimiento y enriquecimiento personal y
colectivo, que delimita nuevos derroteros en las acciones que se emprenden para atenderla de
manera adecuada.
Desde esta perspectiva, la interculturalidad se plantea como un modelo integral para atender la
diversidad cultural que se concibe como:
[Una alternativa] socio política propositiva muy clara expresada en acciones tendientes al
reconocimiento de las posibilidades y riquezas de nuestra diversidad, el sostenimiento de
nuestras particularidades y la lucha frontal contra las desigualdades instaladas en la sociedad en
pos de aportar a la solución de conflictos entre culturas y a la transformación del marco
estructural que origina inequidad política, socio-económica y cultural (Vásquez, 2007, p. 1).
La interculturalidad conlleva una posición epistemológica que considera lo diverso como un
aspecto positivo, como fuente de desarrollo personal y social. Como acción propositiva supone la
realización de esfuerzos vinculados a un cambio ideológico en el sistema social, al pretender la
construcción de sociedades más equitativas y participativas, en las que la convivencia sea en
equidad e igualdad de oportunidades con principios de respeto, aceptación e inclusión.
Por ello, la perspectiva intercultural no puede ser reducida a la atención de las necesidades
exclusivas de grupos culturales que sean objeto de exclusión social, sino más bien constituye:
La propuesta de una sociedad que abre sus ojos a la diversidad cultural interna y mundial y que
hace de esta diferencia el tema central en su propuesta. Apunta a una transformación social que
busca el tránsito de una dinámica social movida por la dominación y la negación de las
diferencias culturales a una dinámica social que promueva afirmación identitaria y
acercamientos, préstamos y fusiones entre culturas en equidad de condiciones. (Vásquez, 2007,
p. 4)
Esta perspectiva pretende romper con el esquema de desigualdad y exclusión imperante entre
grupos culturales, apuesta al abordaje del total de la población considerando sus particularidades
y fortaleciendo identidades, con el propósito de inducir a una convivencia social adecuada, en un
marco de respeto y valoración positiva de las diferencias. De acuerdo con Giménez (2003) y
Aguado (2003) algunas de sus características son:
• Sitúa en el foco de la reflexión la diversidad cultural, la considera un constructo dinámico,
cambiante y adaptativo. Asume las diferencias como la norma, no como una deficiencia.
• Busca las convergencias sobre las cuales establecer vínculos y puntos en común entre las
diversas culturas. Pone énfasis en el aprendizaje mutuo, la cooperación y el intercambio.
• Promueve la convivencia entre diferentes, trata de construir la unidad en la diversidad. Propicia
el descubrimiento, encuentro, confrontación, el reconocimiento y aceptación de las otras
personas.
• Se orienta al desarrollo de competencias en todos los ámbitos sociales, con el fin de superar la
desigualdad, el racismo y la discriminación social.
Enfatiza en la interacción y en la valoración positiva de lo diferente, su fin es provocar en las
personas un aprendizaje para la convivencia en equilibrio, lo cual lleva a la creación de contextos
cada vez más armoniosos en los que esas personas puedan convivir en equidad e igualdad de
condiciones.
El abordaje con perspectiva intercultural representa un accionar sistemático y unificado que
constituye un proceso político y social que aglutina los esfuerzos del estado y de la sociedad civil
para alcanzar tales propósitos. Supone:
La promoción sistémica y gradual, desde el Estado y desde la sociedad civil, de espacios y
procesos de interacción positiva que vayan abriendo y generalizando relaciones de confianza,
reconocimiento mutuo, comunicación efectiva, diálogo y debate, aprendizaje e intercambio,
regulación pacífica del conflicto, cooperación y convivencia…, en el contexto de un Estado
democrático, participativo y de una Nación multicultural, multilingüe y multiétnica. (Us Soc,
2002, p. 52)
La realidad multicultural de los contextos en que se ejerce la orientación exige incorporar, en el
cuerpo de conocimientos que la sustentan, modelos integradores que permitan comprenderla para
brindar una atención oportuna y pertinente a las poblaciones a quienes dirige su accionar,
considerando la diversidad existente.
Implementar con éxito la perspectiva intercultural constituye, para la orientación como disciplina
y profesión, una demanda de sentido, porque involucra trascender las instituciones, los espacios
y áreas disciplinares, pues resulta tarea para todos los actores e instituciones sociales.
La orientación intercultural: La necesidad de infundir la perspectiva intercultural en el ejercicio
profesional
Asumir la perspectiva intercultural como referente en el ejercicio profesional resulta una tarea
impostergable para la persona orientadora, pues las diferencias culturales son una realidad que no
se puede ignorar (Repetto, 2001). Dicha perspectiva le posibilita facilitar procesos vinculados
con la convivencia adecuada a partir de las diferencias y provee a la persona orientadora de un
marco referencial que reconoce las culturas y su trascendencia en el desarrollo personal y social.
Repetto (2001) hace referencia a lo que implica asumir la perspectiva intercultural en la labor
orientadora:
a) Circunscribir los enfoques, teorías y metodologías a un contexto particular.
b) Reconocer que en la relación de ayuda dos o más de las personas participantes pertenecen a
distintas culturas.
c) Contextualizar la intervención con los elementos que caracterizan las culturas presentes en la
relación de ayuda.
d) Adecuar culturalmente los conocimientos, destrezas y actitudes en la ayuda profesional.

La perspectiva intercultural en los servicios de orientación resulta necesaria, pues implica “una
perspectiva dinámica de la diversidad cultural… se centra en el contacto y la interacción, la
influencia mutua” (Aguado, 2003, p. 14), propiciando contextos de sana convivencia.
Para la persona orientadora el punto de partida –como el de llegada– es contextualizar las
acciones que emprende, en términos de que estas involucren las particularidades culturales de las
personas a quienes dirige su accionar. Obviar este presupuesto es continuar invisibilizando la
relación dialéctica persona –entorno, descontextualizando a la persona de su grupo cultural de
pertenencia y, con ello, omitiendo en la intervención los atributos culturales, sociales, políticos,
axiológicos, ambientales, entre otros, que conforman su identidad y su estilo de vida.
Contextualizar la acción orientadora implica un proceso de reflexión acerca de la trascendencia
de la cultura en el desarrollo personal y colectivo. Das (2000), citado por Sanz (2001), propone
algunas interrogantes para la reflexión conducentes a la contextualización de la práctica
orientadora:
• ¿Cómo la cultura condiciona la conducta de todos los seres humanos?
• ¿Cómo las normas, valores y expectativas culturales pueden crear dificultades para las cuales
las personas buscan solución?
• ¿Cómo cada cultura desarrolla una serie de mecanismos para ayudar a los individuos a
enfrentarse a sus problemas?
• ¿Cómo surgen dificultades en una sociedad multicultural? ¿Cómo se pueden atender esas
dificultades?
Esta reflexión facilita que la diversidad cultural sea un eje transversal de las múltiples acciones
que la persona orientadora desarrolle en un contexto determinado, pues la perspectiva
intercultural no se reduce a la aplicación de programas de orientación, sino a infundirla en todas
las dimensiones del ejercicio profesional (Repetto, 2001), es decir, incorporarla al desarrollo de
una orientación intercultural.
Aunado a la reflexión sobre la valoración de la cultura y su impacto en la configuración de la
identidad personal y colectiva, la persona orientadora requiere de un análisis previo o simultáneo
enfocado en sí misma, por cuanto como persona también ha sido condicionada por el grupo
cultural al que pertenece. Malik (2003) señala una serie de competencias interculturales por
desarrollar para una adecuada atención a la diversidad cultural:
• Actitudes interculturales: referidas a la curiosidad, apertura, aceptación, disposición, voluntad
para cuestionar los propios valores, creencias y comportamientos asumiendo que no son los
únicos o correctos.
• Conocimientos: de los grupos sociales, de sus costumbres, el conocimiento de otras personas,
de cómo se ven a sí mismas, de los procesos de interacción social, de cómo funcionan y cómo se
forman los grupos sociales y sus identidades.
• Habilidades o destrezas: relacionadas con la interpretación y comparación de perspectivas,
hechos, ideas o documentos de otras culturas y relacionarlos con la propia cultura. A la vez con
el aprendizaje e interacción que permitan aprender de las diversas culturas y favorecer la
interacción.
Como puede verse, ser interculturalmente competente implica para la persona orientadora
atender, desde un marco de respeto y valoración positiva, la diversidad cultural existente en los
contextos en que labora, asumir una actitud de apertura ante las múltiples identidades que
confluyen en estos y, a la vez, tomar conciencia de sí misma reconociendo su propio bagaje
familiar, social y cultural, y ocuparse de que este no interfiera en la práctica profesional.
Esto permite a la persona orientadora alcanzar un nivel adecuado de competencia intercultural,
traducido en el desarrollo de acciones que favorezcan, en las poblaciones meta, habilidades y
destrezas para interactuar positivamente en ambientes culturalmente diversos. La suma de dichas
acciones converge hacia la consecución de competencias interculturales por parte de las personas
destinatarias, que de acuerdo con Malik (2003) son:
• Eficacia intercultural: vinculada con la comprensión y conocimiento de la propia cultura, la
conciencia de la existencia y validez de otras culturas, las habilidades para mantener relaciones
interculturales eficaces, la identificación de pautas comunicativas y de actitudes discriminatorias,
el conocimiento de las características y códigos de otras culturas.
• Comprensión de las diferencias y respeto hacia la diversidad: relacionado con la consciencia y
comprensión de la diversidad que caracteriza a personas y grupos sociales, el análisis de los
valores personales respecto al sexismo, el racismo, prejuicio y discriminación, el reconocimiento
y cuestionamiento de los estereotipos y la comprensión de su impacto en la propia conducta y en
la de otras personas.
Estas competencias facilitan, en las personas destinatarias, posibilidades para interactuar de
manera adecuada con otras personas y en contextos diversos en un marco de tolerancia, respeto y
aceptación, lo que constituye un insumo para la construcción de identidades y sociedades cada
vez más inclusivas, equitativas, democráticas y participativas, desde el supuesto básico de la
valoración positiva de la diferencia.
La perspectiva intercultural delimita nuevos derroteros para la orientación como disciplina y
profesión que representan, como ya se mencionó, una demanda de sentido vinculada a la
ampliación de sus referentes teóricos y metodológicos. Para Rojas (2007, p. 250) esta ampliación
se relaciona con “un mirar de la Orientación y su acción desde la complejidad humana …
teniendo así una visión de ser humano físico, biológico, psíquico, antropológico, revestido de
una personalidad, en constante interacción con lo cultural y lo social”.
De manera que se pueda transitar de una visión psicológica de la persona, hacia una que además
aporte elementos biológicos, sociológicos-antropológicos y culturales para la comprensión de la
complejidad humana y social; que posibilite el ejercicio de una orientación realmente
intercultural.
Esto implica la revisión y reestructuración de la propuesta curricular de la carrera de Orientación
impartida por las instituciones de educación superior, de manera que se incluya como parte de la
formación, temas con mayor influjo social relacionados con los procesos de identidad y
socialización, la noción de cultura, el conocimiento de las culturas y de los procesos sociales, la
perspectiva intercultural, la formación en competencias interculturales, entre otros.
Para las personas profesionales que ya ejercen la orientación, supone actualizarse en dichas
temáticas de manera que se les facilite una visión centrada en la complejidad de las personas y de
los contextos en los cuales se desempeñan.

https://definicion.de/contexto-social/
Fuente: https://concepto.de/contexto-social/#ixzz6o6eXFVud
https://www.significados.com/cultura/
https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4571139
https://es.slideshare.net/ALMAROSAPEREZ/el-contexto-institucional-para-el-diagnstico-
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Fuente: ehowenespanol/ wikipedia
García, J. 2003. Didácticas de las ciencias. Resolución de problemas y desarrollo de la
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Giddens A. 1999. Consecuencias de la Modernidad. Madrid, Alianza.
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Gallardo, P. (marzo, 2009). Educación ciudadana y convivencia democrática. Revista
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Giménez, C. (2003). Pluralismo, multiculturalismo e interculturalidad: Propuesta de clarificación
y apuntes educativos. Educación y Futuro. Revista de Investigación Aplicada y Experiencias
Educativas, 8, 1-24. Recuperado de http://dialnet.unirioja.es/servlet/ ejemplar?codigo=138249

INTRODUCCION
El desarrollo de la didáctica en el medio escolar organizado. Un medio escolar organizado
institucionalmente, comprende y explica el proceso de enseñanza aprendizaje, para intervenir
demanera inteligente. No debe atender las estructuras dadas de las escuelas, sino a relaciones de
diversa índole, que van surgiendo en el proceso de enseñanzaaprendizaje. La didáctica y la
organización forman parte de un proceso dinámico de funcionamiento, en el que la
interdependencia es imprescindible.
Didáctica es una disciplina tanto teórica como práctica cuya finalidad es lograr una formación
intelectual y actitudinal de los estudiantes.LA DIDACTICA: SUS CONTEXTOS Y
PERSPECTIVAS
Contexto Geográfico:
La Geografía en el contexto de enseñanza es un potencial formativo importante en la
dimensión conceptual como en la instrumental, que estriba en la capacidad para leer y
representar
hechos a través del lenguaje cartográfico.
En la tradición de educación geográfica el concepto de región y paisaje fueron muysignificativos
y en la actualidad se han reelaborado desde las nuevas perspectivas.
La Geografía puede situarse en determinadas concepciones de la enseñanza, adquiriendo un
perfil
concreto dentro de los modelos didácticos:
1. El modelo técnico: se impone la estructura conceptual de la Geografía como saber que
legitima el conocimiento escolar. Es muy importante el rigor y precisión para clasificar al
alumnado.2. En el modelo práctico: se intenta un diseño que facilite la acomodación de la
estructura
conceptual de la Geografía en la estructura mental del alumno. Desde esta perspectiva la
enseñanza de la Geografía es rica en estrategias y los procedimientos son centrales.
3. En el modelo didáctico crítico, la educación geográfica adquiere su perfil ideológico por
excelencia. La Geografía es un saber estratégico y permite el análisis de la sociedad actual.
Contexto económico:
La idea central desarrolla el argumento del materialismo económico: el ser humano no es una
esencia, un ser predeterminado y libre, sino que en cierta manera es construido por el lugar que
ocupa dentro del sistema económico en el que vive. Por eso dice Marx: “No es la conciencia del
hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social, es lo que determina
suconciencia”. O lo que es lo mismo: cada uno piensa, actúa decide y vive no de una forma
autónoma, sino en relación directa con el contexto económico y social en el que vive. Sólo
cambiando ese suelo económico es posible transformar al ser humano.