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Jardín Japonés: Filosofía y Estilos

El documento describe los principios y estilos del jardín japonés. Explica que el jardín japonés busca crear una naturaleza diseñada por el hombre de forma perfecta. Describe los estilos Cika, Karesansui y Roji, así como los principios de diseño como shizen y fukinsei. También resume los 15 pasos de la ceremonia del té en un jardín japonés.
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Jardín Japonés: Filosofía y Estilos

El documento describe los principios y estilos del jardín japonés. Explica que el jardín japonés busca crear una naturaleza diseñada por el hombre de forma perfecta. Describe los estilos Cika, Karesansui y Roji, así como los principios de diseño como shizen y fukinsei. También resume los 15 pasos de la ceremonia del té en un jardín japonés.
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UNIVERSIDAD PRIVADA DE TACNA

FACULTAD DE ARQUITECTURA Y URBANISMO

NOMBRE DE LA ASIGNATURA:
ARQUITECTURA DEL PAISAJE

DOCENTE:
MG. ARQ. NORMA ALBARRACÍN REYES

TEMA:
JARDÍN JAPONÉS

ALUMNO:
JOSÉ FRANCISCO ALFARO SILVA

SEMESTRE ACADÉMICO:
2020-II

CICLO: VII
JARDÍN JAPONÉS

FILOSOFÍA DEL JARDÍN JAPONÉS:

El culto a lo inimitable de la naturaleza y a la forma perfeccionada por el hombre. El jardín


japonés ha sido desde siempre una naturaleza creada e ideada por el hombre. La tradición
del jardín japonés aparece cuando aparecen los primeros núcleos urbanos y palacios. El
japonés descubre y alcanza la belleza, por un lado, en la forma natural y casual y por otro
en la forma perfecta creada por el hombre. Por esto el jardín del Japón no se puede
estudiar al margen de la arquitectura de cada época de la sociedad que lo creo.

La tradición de la jardinería japonesa fue aprobada históricamente por debajo de sensei a


aprendiz. Las primeras palabras de Ilustraciones para el diseño de paisajes de montaña, el
agua y la colina de campo (1466) son “Si usted no ha recibido las transmisiones orales, no
se debe hacer jardines” y su advertencia de cierre es “Nunca se debe mostrar este escrito
a los forasteros. Usted debe mantenerla en secreto “.

EL SAKUTEIKI:

El primer manual de la jardinería japonesa fue “El  Sakuteiki “(” Registros de jardín de
Decisiones “), escrito probablemente en el siglo XI por Tachibana no Tohshitsuna, (1028-
1094). Citando aún las más antiguas fuentes chinas, explica cómo organizar el jardín,
desde la colocación de las rocas y los arroyos a la profundidad correcta de los estanques y
la altura de las cascadas. Si bien se basa en los principios anteriormente del jardín chino,
también se expresaron ideas que son únicas de los jardines japoneses, tales como islas,
playas y formaciones rocosas que imitan paisajes japoneses.
Además de dar consejos, Sakuteiki también da advertencias de lo que sucede si las reglas
no se siguen, el autor advierte que, si una roca que en la naturaleza se encontraba en una
posición horizontal se puso de pie en un jardín, traerá mala suerte al dueño del jardín. Y, si
una gran roca apuntando hacia el norte o hacia el oeste se coloca cerca de una galería, el
dueño del jardín se verá obligado a salir antes de que pase un año.

ESTILOS DE JARDINES JAPONESES:


El jardín CIKA:
Proveniente de la época Heian, se considera al año 552 en el que Japón comienza a copiar
la cultura china, que era bastante superior a la japonesa también lo eran sus jardines; los
jardines de la primera mitad de la época Heian (794 – 1185) deben considerarse como
copias de los modelos chinos; hasta la segunda mitad de la época Heian, no se considera
en Japón, una interpretación y un gran refinamiento del jardín como modelo propio.
Apenas se conserva nada de esta época, es por ello que debemos confiar en los
documentos históricos, para considerar a la jardinería de esta época.

El contraste entre el ángulo recto de aberturas de la vivienda al exterior con las formas
redondeadas de la naturaleza creada por el hombre, es el principio estético en este estilo
y también en todos los demás.
El jardín de la época Heian, pertenecía a los palacios grandes lagos de agua, prominente
vegetación muy cuidada, caminos con saltos de agua, grandes composiciones de rocas;
eran parajes naturales ya conocidos trasladados hasta el jardín, y reproducidos por los
artistas de la época. El jardín como tal no existía en otros lugares, ni públicos ni privados.

El jardín KARE – SANSUI:

Pertenecen a la época kamakura y Muromachi desde 1336 al 1850; ambos nombres


vienen de los barrios de Muromachi y de Kamakura, en Kioto, donde se instalaron las dos
dinastías de gobernantes en Japón. Karesansui viene a significar jardín de roca y arena. en
estos jardines se aprecia la huella de la segunda oleada de influencia china en Japón;
sobre todo del budismo zen. Estos jardines son pequeños paisajes secos, enmarcados por
la austera arquitectura shoin. Son llamados popularmente jardines zen. Son jardines para
la contemplación, por lo que el observador debe situarse en determinados lugares del
jardín ya predeterminados por su autor, para poder observarlo.

Según la mitología china, en un lugar lejano al este de la costa, existen unas islas donde los
hombres alcanzan la inmortalidad, conviviendo en paz y eterna armonía con la naturaleza
y con sus semejantes. Es un jardín mitológico, de fábula. Supone la abstracción total de la
naturaleza hasta límites dramáticos, en él reina la asimetría y la armonía total de todos los
elementos que lo forman, tanto vegetales como minerales. Jardín muy refinado en su
diseño, jardín de disciplina espiritual.

El karesansui terminó designando a finales de la época Muromachi el nuevo prototipo de


jardín japonés, el jardín de paisaje seco. El diseño y la ejecución de este estilo de jardín,
pasó a manos de los monjes zen y a su vez a los jardineros artistas, poetas, pintores (eran
artistas en las tres materias), llamados Kawaramonos (hombres de las riveras de los ríos).
El Karesansui, es un jardín de disciplina espiritual, donde nada está dispuesto al azar,
donde todo tiene un significado que solo pueden llegar a entender aquellas personas que
poseen una profunda espiritualidad y gran formación estética. Es un jardín que se rastrilla
cada mañana al amanecer, como forma de entrar en meditación y se riega con los tenues
rayos del sol naciente que cambian en cada minuto la fisonomía descubriendo todos los
secretos ocultos desnudando así el alma del jardín. Por todo ello, es un jardín para la
espiritualidad, la contemplación y la meditación. No obstante, este estilo de jardín seguía
observando y respetando al estilo anterior, utilizando en su composición detalles y
principios de este.

El jardín de té ROJI:

Este jardín pertenece a la época Momoyama; el más refinado, espiritual y complicado de


todos los jardines japoneses; también el que crea más debates y polémicas entre puristas
y entendidos; es un jardín creado expresamente para la ceremonia del té.

Durante la época Muromachi, se desarrollaron todo tipo de ritos en torno al té, que ya se
habían olvidado desde hacía tiempo en Japón. El monje Murata Shuko (1422 – 1502), fue
el creador del wabi-cha, la forma más adecuada y refinada de la ceremonia del té, que
sigue vigente en la actualidad. Roji, se puede traducir como paso, el sendero, o el lugar
donde cae el rocío. El Roji, además de ser un bello jardín para contemplarlo, tenía la
finalidad de ser una senda, que había que recorrer para llegar finalmente hasta la casa o la
choza según el caso de té. El wabi-cha, ritual del té, es una creación japonesa, pero que
tiene sus inicios, su base o sus raíces como casi siempre en china. Se introdujo
inicialmente en los monasterios budistas, formando parte de los rituales religiosos,
utilizándose para llegar a la meditación, por sus efectos excitantes.
El so-an, era la pequeña choza con tejado de paja donde se realizaba la ceremonia del té;
la casa de té mide de dos a cuatro tatamis; el tatami es la típica especie de alfombra que
cubre los suelos de la casa japonesa, hecha de paja de arroz, y mide 180 por 90
centímetros; la mitad de ancho que de largo, para así poder conectar unos tatamis con
otros de forma bien a lo ancho (dos) o a lo largo (uno) indefinidamente.

Algunos autores traducen roji como “el camino que conduce al so-an, la cabaña con tejado
de paja, atravesando el lugar donde cae el rocío”. El Roji sigue unas estrictas reglas de
diseño y ejecución muy definidas; con elementos constructivos muy concretos y
ordenados; aparte de esto, hay multitud de modelos, según el gusto, el refinamiento, y
capacidad del diseñador.

PRINCIPIOS DE LOS JARDINES JAPONESES:


SHIZEN: Natural, este concepto, pretende transmitirnos la idea de que, si es necesario
colocar elementos artificiales dentro del jardín, estos aparezcan desapercibidos de la
mejor forma posible.
NÚMEROS IMPARES: En la colocación de árboles, rocas, etc., se colocan números impares,
es decir, 3 o 5 árboles, esto creara una asimetría natural en la composición.
TRIANGULARIDAD: Su triangularidad, que además de tener una línea religiosa, genera un
importante equilibrio entre las partes.
SEIJAKU: Quietud, calma, silencio.
DATSUZOKU: Fuera de lo común.
KOKO: El agua es un elemento primordial en el jardín.
FUKINSEI: Asimetría o disimetría.
KANSO: Simplicidad o austeridad.
YUGEN: Sugestión profunda, más que mostrar, es decir sugerir más que mostrar. Permitir
que nuestra imaginación imagine que es lo que puede encontrar en el jardín.

LA CEREMONIA DEL TÉ EN UN JARDÍN JAPONÉS: 15 PASOS


La ceremonia del té nos enseña como entre la obra de arte y el observador, tiene que
existir un doble flujo de concesiones; el espectador tiene que saber conducir su propia
aptitud, para percibir el mensaje, y el artista tiene que saber cómo comunicárselo. Es
imprescindible, por lo tanto, en el momento de observar una obra de arte, y el bonsái lo
es, captar el mensaje que el artista nos manda. Será necesario saber percibir lo que el
maestro nos ofrece, aprendiendo a educar nuestro gusto artístico. 
Paso 1: Se introducen los principios de servicio del té, en base a la armonía zen. Así es
como comienza la ceremonia del té japonesa.
Paso 2: Se sirve siguiendo una línea de pureza, que parte desde el agua hasta los
elementos empleados.
Paso 3: Se emplean una gran cantidad de utensilios, siendo en total unos doce. Se trata
del tradicional juego de té japonés.
Paso 4: Primero entra a la sala el invitado de honor, él oficiará de guía del resto de los
invitados.
Paso 5: El guardián intercambia palabras de afecto y salutaciones con el invitado principal.
Paso 6: El mismo guardián ofrece los elementos primordiales a los invitados, como ser
algunos pasteles.
Paso 7: Todos en la sala deben lucir formales, bien vestidos, sin colores estridentes.
Generalmente, se emplean kimonos blancos o negros, dependiendo la ocasión y el sexo
de la persona en cuestión.
Paso 8: El anfitrión llega a la sala con los elementos restantes, como ser el agua y las hojas
de té. Comienza a preparar los utensilios y a oficiar la purificación.
Paso 9: El dueño de casa pone el agua dentro de la tetera, cuidando que esté a la
temperatura adecuada.
Paso 10: Luego coloca las hojas de té y deja reposar el tiempo indicado, según la variedad.
Paso 11: A continuación, comienza a servir el té en las respectivas tazas.
Paso 12: Luego, el ayudante comenzará a repartir las tazas entre los invitados, no sin
antes hacer un gesto de salutación.
Paso 13: Una vez que el todos tengan su respectiva taza y el ayudante haya salido del
cuarto, comenzarán a beberlo.
Paso 14: También comenzarán a comer algunos pasteles que se hayan servido.
Paso 15: Luego de beber la segunda vuelta, los platos cubrirán las tazas y el anfitrión las
irá retirando.
ARTE BONSAI:

El bonsái tiene un frente visual, y la escuela tradicional japonesa de diseño se basa en una
serie de conceptos que deben considerarse para conseguir la perfección estética: 

-Conicidad del tronco: siempre será más ancho en la base que en la parte superior.
-Triangulación: el conjunto de las ramas y las hojas debe tener un perfil triangular desde
el frente, pero también lateralmente e incluso cuando se lo ve desde arriba. Esta forma se
mantiene incluso en composiciones de varios árboles, donde cada uno debe tener su
propia triangularidad, y todas en conjunto deben conservar este perfil.
-Ramas: deben estar situadas en la parte exterior de las curvas del tronco, de forma
alterna (se debe evitar que dos ramas salgan del mismo punto), y las más gruesas deben
estar más cerca del suelo que las ubicadas más arriba del tronco. La distancia entre ramas
también disminuye conforme se asciende por el tronco. Lo que se busca con el diseño del
bonsái es que el árbol aparente mayor vejez de la que tiene realmente. Así, el ápice, “la
parte más alta del árbol”, suele ser redondeado, como en los árboles muy maduros.
También se busca que las raíces formen un sistema radicular visible en la zona más
cercana al tronco (nebari). Para darle forma al bonsái, el especialista utiliza su imaginación
y rememora las formas naturales que ha observado en la naturaleza. Nuestras
herramientas para alcanzar estas formas serán la poda y el alambrado.

ARTE TOPIARIO:

El recorte y la forma de arbustos y árboles en China y Japón se han practicado con igual
rigor, pero por diferentes motivos. El objetivo es lograr una expresión artística de la forma
“natural” de los pinos venerablemente envejecidos, dado el carácter de las fuerzas del
viento y el clima. Sus expresiones más concentradas están en las artes relacionadas del
penjing chino y el bonsái japonés.
La poda japonesa de nubes es la más cercana al arte europeo: las formas en forma de
nube de crecimiento recortado están diseñadas para ser mejor apreciadas después de una
caída de nieve. Los jardines zen japoneses (karesansui, jardines de rocas secas) hacen un
uso extenso de Karikomi (una técnica topiaria de cortar arbustos y árboles en grandes
formas curvas o esculturas) y Hako-zukuri (arbustos recortados en cajas y líneas rectas).

ACUARIOS:

Los jardines japoneses siempre tienen agua, ya sea un estanque o arroyo, o, en el jardín
de la roca seca, representada por la arena blanca. En el simbolismo budista, el agua y la
piedra son el ying y el yang, dos elementos opuestos que se complementan y completan
mutuamente. Un jardín tradicional por lo general tiene un estanque de forma irregular, o,
en grandes jardines, dos o más estanques conectados por un canal o arroyo, y una
cascada, una versión en miniatura de las cascadas de montaña famosas de Japón. En los
jardines tradicionales, los estanques y arroyos son cuidadosamente colocados de acuerdo
con la geomancia budista, el arte y la ciencia de poner las cosas en el lugar más probable
para atraer la buena fortuna. Las reglas para la asignación de agua se presentan en el
primer manual de jardines japoneses, Sakuteiki, o “La Creación de los Jardines”, en el siglo
XI.

Según el Sakuteiki, el agua debe entrar en el jardín del este o sudeste, y el flujo hacia el
oeste, porque en este se encuentra la casa del Dragón Verde (seiryu) una divinidad
antigua china adaptada en Japón, y al oeste es el hogar del Tigre Blanco, la divinidad del
este.

El agua que fluye de este a oeste se lleva el mal, y el dueño del jardín estará saludable y
tendrá una larga vida.

De acuerdo con el Sakuteiki, otra disposición favorable para que el agua fluya desde el
norte, que representa el agua en la cosmología budista, hacia el sur, que representa el
fuego, que también son contrarios, o el ying y el yang, y por lo tanto, atraen la buena
suerte.

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