Está en la página 1de 1

Una de las características de un líder es adaptarse a los cambios y sobre todo aquellos

que son fugases e imprevistos, y es aquí donde la frase “lo único permanente es el

cambio” está más vigente que nunca. Si miramos solo una década atrás recordamos que

la revolución digital modifico la manera en que nos comunicamos e interactuamos. El

hecho de contar por primera vez con la convivencia de cinco generaciones diferentes,

con hábitos y necesidades heterogéneas en los entornos laborales y comerciales, se ha

convertido en un verdadero reto para los líderes empresariales que se esfuerzan día a día

por mantener sus empresas a flote. En otras palabras los líderes deben pensar como el

activo de la vida, es decir hoy estamos mañana no se sabe, lo que nos lleva a que un

discurso o una diferencia entre china, estados unidos y Rusia puede varias las reglas del

juego en cuestión de horas y para un ejemplo más específico la pandemia actual, esto en

el caso de las factores externos. Para los factores internos hay mucho retos que a juicio

propio considero que cada vez hay que generar más valor en cada actividad de la

empresa así mismo que en nuestros productos y servicios. Los líderes siempre deben

estar preguntándose ¿debo transformar mi empresa?, y creo que la pregunta acertada

sería ¿qué tipo de transformación debo impulsar? No se trata de si debo o no trasformar

la organización, se trata de descubrir qué tipo de transformación es necesaria para

adecuar mi empresa a las cambiantes necesidades que el entorno imprime. Los líderes

que alcancen este tipo de habilidad son únicos y se adaptan a las situaciones más rápido

e incluso perciben lo que está por suceder y así tomar las medidas para enfrentarse a

cualquier contingencia.