Aporte Tenida 1º Grado.
Oriente de Quillota, 12 de septiembre 2019 E.V.
LOS VIAJES DEL APRENDIZ.
Generalmente, se sostiene que la Iniciación Masónica, conforme al Ritual de
Iniciación, consta de tres Viajes Misteriosos.
En principio ello es efectivo, porque estos tres viajes sintetizan todo el progreso masónico
del Entrado en Logia, en los tres grados de la masonería azul.
Cada viaje de purificación tipifica y representa un nuevo estado, un periodo
distinto, una nueva etapa de su progreso.
Pero aun más y en concordancia con Ragón, estamos con él cuando sostiene que el
primer viaje del postulante es el de la Tierra, simbolizado en el Cuarto de Reflexiones.
Siendo cuatro los Viajes Misteriosos, ellos deben ser relacionados con los cuatro
elementos, el tetragrama aristotélico, a los que los alquimistas llaman “esencias”: Tierra,
Aire, Agua y Fuego.
La Tierra, simboliza a la materia, al cuerpo; alquímicamente representa lo frío y
seco.
El Agua, a la sensibilidad y la actividad, al Alma; alquímicamente es fría y
húmeda; un elemento fecundante.
El Aire, a la intelectualidad, a la Mente; alquímicamente es calor y humedad; un
elemento vivificante.
El Fuego, el ardor, el entusiasmo y al Espíritu; alquímicamente es calor y
sequedad; un elemento purificador.
También se hace corresponder a estos viajes con los cuatro períodos de la vida
humana: Infancia, Adolescencia, Edad madura y Ancianidad.
Al Grado de Aprendiz, la infancia y la adolescencia; del Compañero la madurez y
para el Grado de Maestro, la ancianidad.
La iniciación es una remembranza de la Creación del Universo, una invocación al
“Davar”, esto es, de la “Palabra Creadora” el Logos o Verbo del G:. A:. D:. U:. y quienes
lo hemos sufrido en espíritu y de verdad, nos encontramos en la senda transmutadora de
llegar a ser un Verdadero Iniciado.
¡Sea la Luz!
Es cuanto.
S:.F:.U:.