UNIVERSIDAD TÉCNICA DE BABAHOYO
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
ASIGNATURA:
BIOFISICA
ESTUDIANTE:
AISHA TRIANA CANDO
DOCENTE
[Link] GALARZA ACOSTA
CURSO:
3 DE TERAPIA RESPIRATORIA
TEMA :
*SISTEMA NERVIOSO:
-SUS PARTES ENQUE COSISTE, SU FUNCION
*EL AXON
AÑO LECTIVO
2019-2020
¿Qué es el sistema nervioso?
El sistema nervioso (SN) es el conjunto de células y órganos que se
ocupa de dirigir y controlar todas las actividades conscientes e
inconscientes de nuestro organismo.
Nuestro cuerpo recibe información tanto desde el medio externo
(estímulos externos) como de su interior (estímulos internos). El SN se
encarga de procesar esta información, y elabora respuestas diferentes
según la situación. Pongamos un ejemplo: estamos en el bosque, y
nuestros ojos (a través de las células sensibles a la luz de la retina) capta
el movimiento de un animal grande cerca de nosotros. Esta información
es transmitida por el nervio óptico a nuestro cerebro, que la procesa y
emite una señal nerviosa para que los músculos de las piernas se
contraigan, con el objetivo de escapar del peligro.
Funciones del sistema nervioso
El SN tiene tres funciones básicas:
SENSORIAL: con sus órganos receptores percibe los estímulos
externos y externos. Estos estímulos pueden ser de tipos muy
variados y diferentes, desde la luz hasta el dolor.
ASOCIATIVA: almacena la información que recibe desde los
receptores y la integra con la información que está almacenada y
recupera de la memoria, para producir una respuesta.
MOTORA: lleva la información en salida (la respuesta a los
estímulos) hacia los músculos y glándulas, para que actúen o para
inhibirlos.
Partes del sistema nervioso
Hay diferentes modos de estudiar el sistema nervioso. Generalmente lo
hacemos desde el punto de vista anatómico, dividiéndolo en sistema
nervioso central y periférico, la división que estudiaremos más adelante.
Pero hay otro modo de analizarlo, y es desde el punto de vista funcional,
es decir de las funciones que cada parte ejerce. En este caso se divide
en somático y autónomo.
Sistema nervioso somático (SNS)
Está formado por el conjunto de neuronas que hacen posible las
acciones voluntarias. El SNS abarca todas las estructuras del sistema
nervioso periférico. Las neuronas sensitivas que lo forman llevan
información (por ejemplo el dolor) desde los receptores sensoriales hasta
el sistema nervioso central. Sus neuronas motoras conducen los
impulsos hasta los músculos esqueléticos para permitir acciones
voluntarias, como levantar la mano o caminar.
Sistema nervioso autónomo (SNA)
El sistema nervioso autónomo o vegetativo es el encargado de realizar
funciones que son controladas de forma involuntaria. Como la frecuencia
cardíaca, la digestión, la frecuencia respiratoria, la salivación, la
sudoración, la dilatación de las pupilas, la micción y la excitación sexual.
Dentro del SNA se incluyen el sistema nervioso simpático,
el parasimpático y el sistema nervioso entérico que se encuentra
únicamente en la pared del tubo digestivo.
Sistema simpático: está implicado en las actividades que requieren
gasto de energía. Prepara al cuerpo para reaccionar antes
situaciones de estrés. Está formado por una cadena de ganglios
situados a ambos lados de la columna vertebral (el tronco
simpático), y por otros ganglios adosados a la aorta.
Sistema parasimpático: se encarga de almacenar y conservar la
energía. Funciona en oposición al simpático, es decir que hace que
el cuerpo vuelva a situaciones de reposo y normalidad.
Sistema entérico: controla directamente el sistema gastrointestinal.
Está formado por millones de neuronas que revisten el sistema
gastrointestinal y controlan los músculos del tubo digestivo.
Las neuronas
Las neuronas son las células que constituyen la unidad fundamental
básica del sistema nervioso. Están conectadas entre sí de manera
compleja y tienen la propiedad de generar, propagar, codificar y conducir
señales nerviosas. Del cuerpo de la célula parten varias prolongaciones
ramificadas llamadas dendritas, y otra única llamada axón: Las dendritas
reciben la señal nerviosa en dirección a la célula, y el axón la emite
desde la célula a otra neurona o a una célula muscular.
La estructura básica del sistema nervioso está formada por redes de
neuronas interconectadas a través de sus dendritas y sus axones. La
zona donde se produce la conexión entre las neuronas se llama sinapsis.
Sistema nervioso central
Volvamos ahora a ver a la división más común, desde el punto de vista
anatómico. Hemos dicho que anatómicamente el sistema nervioso se
divide en central (SNC) y periférico (SNP). Comenzamos hablando de
los órganos del sistema nervioso central. El SNC está formado por
el encéfalo y la médula espinal. Está protegido por un conjunto de
membranas (duramadre, aracnoidesy piamadre) llamadas meninges, y
por envolturas óseas (el cráneo y la columna vertebral).
Encéfalo
El encéfalo es la parte del SNC que está protegida por el cráneo.
Las meninges protegen el encéfalo: la membrana más interna es
la piamadre, que está en contacto con la superficie del encéfalo. La
membrana intermedia es el aracnoides, y la exterior la duramadre, la
más resistente, ya que su función es mantener en su posición las
distintas partes del encéfalo. La duramadre se extiende hasta la segunda
o tercera vértebra sacra.
El SNC tiene unas cavidades (los ventrículos cerebrales en el encéfalo y
conducto en la médula espinal) que están llenos de un líquido
llamado líquido cefalorraquídeo. Este líquido transparente e incoloro tiene
varias funciones: sirve como medio de intercambio de determinadas
sustancias; como sistema de eliminación de productos residuales; para
mantener el equilibrio iónico adecuado y como sistema amortiguador
mecánico.
El encéfalo está formado por el cerebro, el cerebelo y el tallo cerebral.
Cerebro
El cerebro es la estructura más importante del encéfalo.
Está dividido en dos hemisferios: el derecho y el izquierdo, que están
separados por una ranura llamada cisura interhemisférica y unidos por
el cuerpo calloso. Cada hemisferio cerebral posee
varias cisuras (ranuras) que dividen la corteza cerebral en 5 áreas
funcionales o lóbulos: parietal, occipital, frontal, temporal e insular.
La superficie del cerebro se llama corteza cerebral, y está formada por
muchos repliegues, denominados circunvoluciones, y constituidas
de sustancia gris. Por debajo de la corteza se encuentra la sustancia
blanca. En el centro del cerebro se encuentra el di encéfalo, que está
formado por el tálamo, el epitálamo y el hipotálamo.
Diencéfalo
Tálamo: los estímulos sensoriales que llegan al cerebro (menos el
olfato) pasan por el tálamo, que los «filtra» y distribuye a zonas
específicas de la corteza cerebral.
Epitálamo: es una zona que pertenece al sistema límbico, es decir,
tiene que ver con la vida instinto-afectiva del individuo. La glándula
pineal, que regula el sueño y la vigilia, forma parte del epitálamo.
Hipotálamo: es la región del cerebro más importante para la
coordinación de procesos fisiológicos esenciales, como la
alimentación, ingesta de líquidos, apareamiento y agresión.
También es el regulador central de las funciones viscerales
autónomas y endocrinas.
Sustancia gris y blanca
Hemos hablado antes de sustancia gris y sustancia blanca, veamos
brevemente de qué se trata:
Sustancia gris: hemos dicho que la corteza cerebral está formada
de sustancia gris. Está constituida por grupos de neuronas en los
que se genera y procesa la información relacionada con el
movimiento muscular, la vista, la audición, la memoria, las
emociones y el lenguaje.
Sustancia blanca: se encuentra en la zona interna del cerebro.
Está compuesta por terminaciones nerviosas llamadas axones,
que están cubiertos de mielina, que le dan el color blanco. La
sustancia blanca se encarga de transmitir información del resto del
cuerpo a la corteza cerebral. Además regula las funciones
involuntarias, como son la temperatura y la frecuencia cardíaca.
Cerebelo
El cerebelo es una región del encéfalo que ordena la información que la
corteza cerebral envía al aparato locomotor. Por eso es el responsable
de coordinar y regular los movimientos finos y coordinados, el equilibrio y
la postura. Investigaciones modernas han mostrado que el cerebelo tiene
un papel más amplio, estando así relacionado con ciertas funciones
cognitivas como la atención y el procesamiento del lenguaje, la música,
el aprendizaje y otros estímulos sensoriales temporales.
Tallo cerebral
El tallo cerebral o tronco encefálico conecta el cerebro con la médula
espinal. Está compuesto por el bulbo raquídeo, la protuberancia anular o
puente y el mesencéfalo. Es la mayor ruta de comunicación entre el
cerebro anterior, la médula espinal y los nervios periféricos. También
controla varias funciones incluyendo la respiración, regulación del ritmo
cardíaco y aspectos primarios de la localización del sonido.
El bulbo raquídeo interviene en la regulación de la frecuencia
cardíaca y del ritmo respiratorio. Además controla la deglución, el
vómito, el estornudo, la tos y el hipo.
La protuberancia anular es un órgano de conducción, ya que por
ella pasan las vías sensitivas que van del cerebro a la médula y
viceversa. Además nos permite estar de pie, sin ella caeríamos.
También interviene en las emociones y determina los fenómenos
fisiológicos que las acompañan como la aceleración del pulso, de
la respiración, etc.
El mesencéfalo controla los movimientos de los globos oculares y
en general contiene núcleos que participan en las funciones de
visión y audición.
Médula espinal
La médula espinal es una prolongación del encéfalo. Podemos
imaginarlo como un cable que se extiende por el interior de la columna
vertebral. Está compuesta por sustancia gris en su interior, y blanca en
su exterior. La función de la médula espinal es la de comunicar el
encéfalo con el resto del cuerpo. Lo hace transportando los impulsos
nerviosos hacia los nervios raquídeos (los que se prolongan desde la
médula espinal y atraviesan los músculos vertebrales para distribuirse a
las zonas del cuerpo).
Sistema nervioso periférico
El sistema nervioso periférico (SNP) está formado por los nervios y
ganglios nerviosos que están fuera del sistema nervioso central. Su
función principal es conectar el sistema nervioso central con los
miembros y órganos.
Está compuesto por 12 pares de nervios craneales y 31 pares de nervios
espinales. Cada uno de los nervios sigue un trayecto definido e inerva un
sector específico del cuerpo.
AXON
El axón es un tubo largo y delgado que se ramifica al final en varias
ramificaciones terminales presinápticos. El mensaje que viaja por el axón
es eléctrico, de tipo todo o nada y recibe el nombre de potencial de
acción. Estese origina de una zona especializada del cuerpo celular,
denominada cono axónico. El cono de arranque y el segmento inicial del
axón ocupan una distancia equivalente al diámetro de un cuerpo celular.
A partir de este punto el axón empieza a estar recubierto por la vaina de
milenia. Esta zona funciona como región de activación, que integra las
numerosas señales procedentes de otras células e inicia la señal que la
neurona envía hacia sus blancos o destinos sinápticos.
CARACTERISTICAS
El axón es una prolongación larga y delgada de las neuronas que se
origina en una región especializada llamada eminencia axónica o cono
axónico, a partir del soma, o a veces de una dendrita. El axón tiene la
forma de un cono que se adelgaza hacia la periferia. En su superficie se
observan constricciones circulares periódicas llamadas nódulos de
Ranvier. La membrana celular del axón recibe el nombre de axolema. El
axoplasma es el citoplasma contenido dentro del axón y de la eminencia
axónica. Es un fluido viscoso dentro del cual se encuentran neurotúbulos,
neurofilamentos, mitocondrias, gránulos y vesículas, que se diferencian
del citoplasma soma y las dendritas proximales, porque carecen de
retículo endoplasmático rugoso, de ribosomas libres y de aparato de
Golgi. Los axones pueden estar o no recubiertos por una vaina,
denominada vaina de mielina .
En el sistema nervioso periférico los axones están siempre recubiertos
por las células de Schwann, que rodean al axón con una capa múltiple
formada a partir de la membrana de estas células y constituyen la vaina
de mielina. Las neuronas del sistema nervioso periférico que no se
encuentran rodeadas por la vaina de mielina se encuentran embutidas en
células de Schwann, conformando el haz de Remak. En el sistema
nervioso central los axones que se encuentran mielinizados están
cubiertos por los oligodendrocitos, células de glía al igual que las células
de Schwann que forman la vaina de mielina.
CLASIFICACION
De acuerdo a la longitud del axón, las neuronas se pueden clasificar en
dos tipos:
Neuronas Golgi tipo I, que poseen un axón largo que
Puede llegar a medir más de un metro
Neuronas Golgi tipo II, que poseen un axón corto, similar a una dendrita
que termina cerca del soma.
De acuerdo a la cobertura, el axón puede ser mielínico o amielínco. Un
axón mielínico está recubierto por una capa demielina, que es una
sustancia grasosa producto de las células de Schwann y los
oligodendrocitos, los cuales son células de sostén. La mielina que
recubre al axón presenta una serie de hendiduras, llamadas nódulos de
Ranvier, a lo largo del mismo. Esto facilita el impulso nervioso saltatorio.
La mielina a su vez está recubierta por el neurilema, que una capa
citoplasmática compuesta por células de Schwann.
Función del Axón
Las funciones del axón son el transporte de orgánulos y sustancias, y la
conducción del impulso nervioso.
Transporte de orgánulos y sustancias
El transporte de orgánulos, enzimas, macromoléculas y metabolitos, es
una función de axoplasma en el que intervienen directamente los
microtúbulos. El transporte es necesario para el mantenimiento del axón
y de las células asociadas a él, y para permitir la llegada al pericarion de
factores reguladores que regulan su función. El transporte en el interior
de axón puede ser en dos direcciones:
*Transporte anterógrado o centrífugo: Es el que ocurre desde el soma
neuronal hacia el telodedrón.
*Transporte retrógrado o centrípeto: Es el que ocurre desde los botones
terminales hacia el soma neuronal
La velocidad del transporte varía entre:
Flujo lento de 0,5 µm/min, velocidad a la que se desplazan agregados
moleculares como las subunidades proteicas que forman al citoesqueleto
Axonal.
Flujo rápido anterógrado al que los orgánulos se desplazan a velocidades
de unos 300 µm/min. La molécula de kinesina o cinesina, unida a un
receptor en la membrana del orgánulo transportado se desplaza, a
expensas de ATP, desde el extremo negativo del microtúbulo, situado en
el pericarion o soma hacia su extremo positivo.
Flujo rápido retrógrado al que las vesículas membranosas procedentes
de los botones terminales, son transportados hacia el pericarion o soma
a unos 200 µm/min. La molécula de dineína citoplasmática (MAP1C)
unida a un receptor en la membrana del orgánulo transportado se
desplaza interactuando con la tubulina a expensas de ATP, desde el
extremo positivo del microtúbulo, ubicado en el terminal axónico o
arborización terminal hacia su extremo negativo.
Conducción del impulso nervioso
Los axones constituyen las fibras nerviosas siendo la rama larga
eferente, que transmite, el potencial de acción, ya sea de excitación o de
inhibición a través de una o más sinapsis. Los axones también pueden
recibir entradas a través de sinapsis axoaxónicas, que se realizan entre
dos axones, pero las funciones de salida de axones es predominante. La
conducción del impulso nervioso es el desplazamiento del potencial de
acción generado por cambios en la permeabilidad a iones a lo largo del
axolema (membrana del axón) de las fibras nerviosas, ayudado por las
células de sostén que rodean como una vaina al axón. En el sistema
nervioso central los axones están rodeados por la mielina de los
oligodendrocitos, mientras que en el sistema nervioso periférico pueden
estar rodeados, ya sea, por prolongaciones citoplasmáticas de las células
de Schwann (fibras amielínicas) o por la mielinasdeghh las células de
Schwann (fibras nerviosas mielínicas del sistema nervioso periférico).
Los impulsos nerviosos son ondas transitorias de inversión del voltaje
que existe a nivel de la membrana plasmática, que se inician en el lugar
en que se produce el estímulo. Cada una de estas ondas corresponde a
un potencial de acción. Este proceso es posible gracias a las
macromoléculas que, como proteínas integrales, ocupan todo el espesor
del axolema como:
La bomba de sodio-potasio, capaz de transportar activamente sodio
hacia el medio extracelular intercambiándolo por potasio.
Canales para sodio sensibles a voltaje, que determinan la inversión del
voltaje de la membrana ya que al abrirse y permitir la entrada de sodio
hacen que el interior de la membrana se vuelva positiva.
Canales para potasio sensibles a voltaje, cuya activación contribuye al
retorno a la polaridad inicial, por salida de iones potasio desde el interior
del axoplasma.
En las fibras nerviosas amielínicas el impulso se conduce, como una
onda continua de inversión de voltaje hasta los botones terminales de los
axones proporcionales al diámetro del axón y varía de uno a cien metros
por segundo. En las fibras nerviosas mielínicas, el axón está cubierto por
una vaina de mielina formada por la superposición o enrollamiento de
una serie de capas de membrana celular, que actúa como un aislante
eléctrico del axón. A lo largo del axón, la mielina está formada por células
sucesivas y en cada límite intercelular existe un anillo sin mielina que
corresponde al nodo de Ranvier. En los nodos de Ranvier se produce el
flujo de iones a través de la membrana axonal. El axolema de los nodos
de Ranvier tiene una alta concentración de canales de sodio sensibles a
voltaje. La consecuencia es una conducción saltatoria del potencial de
acción ya que la inversión del voltaje inducido a nivel de un nódulo de
Ranvier se continúa por propagación pasiva rápida de la corriente por el
interior del axón y por el extracelular hasta el nódulo siguiente donde
produce la inversión del voltaje. La consecuencia de esta estructura es
que en los axones mielínicos la conducción del impulso nervioso es más
rápida. La velocidad de conducción del impulso nervioso es proporcional
al diámetro del axón y a la distancia entre los [[nodos de Ranvier]] en los
axones mielínicos. La primera medición de la velocidad del impulso
nervioso se atribuye a Hermann von Helmholtz, que en 1853 estableció
un valor promedio de 27,25 m/s.