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Política en la Edad Media y la Edad

Moderna

1- Política en la Edad Media

Una de las bases de la Edad Media, que viene a consolidar su forma de


organización política en el siglo IX es el feudalismo. Este tipo de organización
política-social se expandió por toda Europa, siendo su principal sistema. 

Como recordarás, el feudalismo se basa en el sistema social estamental, lo que


quiere decir que se conforman a partir de grupos sociales que no tienen movilidad,
lo que se creía que era parte del plan de Dios. Esto quiere decir que, por ejemplo,
si nacías dentro de una familia de campesinos, ibas a ser campesino y morirías
siendo campesino, sin importar cuánto trabajes o te esfuerces, porque ese era el
lugar que debías ocupar, porque Dios así lo había planteado. 

Otra de las características del feudalismo, que conforma la organización política


en estos años, es la llamada “fragmentación del poder”. Aunque los reyes seguían
existiendo, la relación de señor-vasallo que se constituye es mucho más fuerte, lo
que lleva a que la fidelidad es mucho mayor hacia el señor, que, hacia el rey
mismo, lo que dejaba a su figura como una especie de “señor de señores”. 

Además de esta llamada “fragmentación del poder” en manos de los señores, la


vida en esos años giró en torno al campo, con una potente cultura campesina. En
estos años, y luego del gran florecimiento e intercambio comercial en el Imperio
Romano, la moneda casi desapareció, y muchas de las rutas comerciales fueron
abandonadas, lo que condujo a que su propia economía se basa en la “auto
subsistencia”, lo que quiere decir que todo lo que se cultiva y se cosecha, era para
el consumo de las personas que allí vivían, sin pensar en ningún tipo de
intercambio comercial con otros lugares. 

Asimismo, durante la época de las invasiones de los siglos IX y X, la monarquía


entregó a la nobleza el control político y militar de extensos territorios en el norte
de Francia para, de esta manera, asegurar su defensa y gobierno. Esto se hizo
con la finalidad de mantenerse por un tiempo definido previamente, sin embargo,
más adelante, lograron desarrollarlo de forma hereditaria, conservando dichas
tierras en manos de una sola familia. A su vez, duques, condes y marqueses
repartieron estas tierras a otros nobles y caballeros de menor rango a cambio de
servicios militares y de otro tipo. Una posesión adquirida de esta manera se
llamaba feudo y la organización política que surgió de este intercambio de
propiedades por servicios se conoce como feudalismo.
Respecto de la organización política en el mismo feudo, para convertirse en un
vasallo, una persona debía jurar lealtad a un señor de por vida, prometerle ayuda
y consejo, en una ceremonia que se realizaba llamada “homenaje”. Posterior a
este juramento, el señor le entregaba un cargo y un dominio (feudo) en otra
ceremonia denominada investidura. Para un rey o un noble, la entrega de
dominios territoriales a cambio de lealtad y servicios era una forma muy
conveniente de sostener una hueste de guerreros montados (caballeros) en una
época en que escaseaba el dinero y la tierra era abundante. En el territorio de un
feudo había aldeas y caseríos donde vivían esclavos, siervos y campesinos libres
junto a sus familias.

Lo anterior nos habla, netamente, de una política que funciona en base al poder
de la palabra y la confianza que se genere a partir de estas relaciones de
vasallaje. Por lo tanto, las mismas leyes que se imponían, dependían de cada una
de las tierras y feudos frente a los cuales se viva. 

“El día siete de los idus de abril fue de nuevo prestado homenaje al conde. En
primer lugar hicieron el homenaje de la siguiente manera: el conde preguntó si
quería hacerse por entero vasallo suyo y él respondió “Sí, quiero” y juntando sus
manos el conde las apretó entre las suyas. En segundo lugar, el que había
prestado vasallaje hizo juramento de fidelidad en estos términos: “Yo prometo ser
fiel de ahora en adelante al conde Guillermo y guardarle mi homenaje por entero y
protegerlo contra todos, de buena fe y sin engaños”. Y en tercer lugar, juró sobre
las reliquias de los santos”. (Fuente: Citado por R. Boutruche. Señorío y
feudalismo. Los vínculos de dependencia. Siglo XXI Editores, Buenos Aires,
1995).

Así, las relaciones se construyeron a partir de redes de protección, donde


efectivamente, los más fuertes defendían a aquellos que se sienten más débiles, a
cambio de conformarse por completo como una ayuda, sobre todo militar, y que
establece lo que se llama “pirámide feudal”. 

En este caso, los religiosos también son parte de esta pirámide, ya que mantienen
una función de importancia en dicha sociedad, y que se valora acorde al cargo que
ejerza cada uno de ellos. Lo mismo ocurre con los militares, quienes también se
estructuraron así. 
 

2- Política en la Edad Moderna

Durante los primeros siglos de esta nueva Edad, se constituye lo que conocemos
como el Estado Moderno, una nueva organización política, que se crea y consolida
a partir de varios procesos previos, entre los que podemos mencionar el Estado
monárquico y la centralización del poder en la figura del rey. Esto quiere decir que,
poco a poco, los reyes vuelven a tomar el poder que les corresponde, dejando a
tras a los señores feudales, y tienen la misión de decidir sobre todos los aspectos
de la vida de las personas.

La nobleza feudal fue la que perdió más poder en estas circunstancias, lo que les
permitió a los reyes imponerse sobre todos los señoríos que se habían
conformado a partir de las divisiones de tierra que se realizaron. Luego, crearon
ejércitos propios, consolidaron la administración del reino, y aseguraron y
expandieron sus fronteras mediante guerras, alianzas o casamientos.

Las principales características de este Estado Moderno son las que se describen a
continuación: 

 
 
Todos estos elementos que lograron conformarse, con el apoyo de una burguesía,
y posterior al control de los territorios establecidos, pudieron organizar una
administración eficiente y efectiva, gracias al apoyo financiero que recibieron en
una primera instancia y con el cobro de impuestos de forma continua, lo que
aseguraba un presupuesto permanente en caso de cualquier necesidad que
surgiera. 

Los primeros Estados monárquicos fueron Francia, España e Inglaterra, mientras


que el Sacro Imperio Romano Germánico siguió manteniendo un sistema con
rasgos feudales, en el que los príncipes participaban en la elección del emperador,
que luego era coronado por el papa.

Así, poco a poco comienza la constitución del llamado “poder absoluto” en los
reyes, proceso que logra establecerse definitivamente entre los siglos XV y XVI, lo
que llevó a los Estados monárquicos a la llegada del absolutismo, como sistema
político que se mantuvo hasta el siglo XVIII. Una de las características más
importantes de este nuevo sistema consiste en la llamada “teoría del derecho
divino”, la que establecía que el poder de los reyes proviene de Dios, y que, por lo
tanto, no puede ser cuestionado, y solo es heredado entre la familia. 

Aquí, la organización social se mantuvo divida en estamentos, grupos sociales


determinados por el nacimiento: nobleza, clero y estado llano.

3- Continuidad y cambio

A continuación, encontrarás un cuadro-resumen con los principales elementos de


continuidad y cambio entre el mundo medieval y el mundo moderno. 
 

  Mundo medieval Mundo moderno

Reinos patrimoniales de carácter


Organización Conformación de los Estados
monárquico. Fuerte unión del
política: Cambios Nacionales
poder político y eclesiástico

  Sistema político basado en el Sistema político con un territorio


feudalismo, es decir, el vasallaje con fronteras determinadas, un
de los campesinos hacia los gobierno común y un sentimiento
señores, duques, condes, de identificación cultural y
gobernantes locales, (señores
feudales). nacional de sus habitantes.

   

Sustento del poder basado en


relaciones de vasallaje, Sustento del poder basado en la
 
mediante la jura de fidelidad ante “teoría del derecho divino”.
un señor.

Organización
Se mantiene la figura de un rey, quien gobierna una sociedad basada
política:
en la división estamental de sus habitantes.
continuidades

Territorios se delimitan, pero se constituyen en los mismos lugares


 
donde predomina un idioma y una religión en común.

La religión continúa siendo una figura política de influencia para el


 
poder de los reyes.