Estudio de la Reacción Social Institucional
La Reacción Social Institucional hace referencia los mecanismos y procesos que
llevan a cabo ciertas instituciones, tanto gubernamentales como fuera del
gobierno, frente al delito. Por obvias razones la reacción social institucional es
cambiante en cada región y época, ya que esta abarca la respuesta institucional
del delito hasta las instituciones encargadas en controlar la criminalidad, y estos
dos aspectos cambian dependiendo el contexto del que se hable.
Una de las tareas a las que se enfrenta el criminólogo es frente a la creación de
mitos vinculados a la criminalidad, mitos que tienen la tarea de “tranquilizar” a
grupos y sistemas sociales, ya que finge una realidad inexistente a cerca de lo que
pueden llegar a ser los criminales y, además, de pensar que se tiene total
conocimiento de todos los actos delictivos y el control de la delincuencia, cuando
la realidad es otra. Está claro que se debe atender la problemática del crimen
desde nuevas perspectivas tomando en consideración que el delito es un
comportamiento no-estático sino por el contrario dinámico con influencias
individuales, sociales, económicas y culturales.
La institución que atienden los fenómenos delictivos van desde la policía,
administración de justicia y sistema penitenciaria hasta las instituciones de salidas
post-penitenciarias y de prevención. Y en estas instituciones se puede notar una
gran diferencia en estadísticas, lo cual revela las grandes dificultades en las
estructuras de un sistema colapsando. Algunos criminólogos sugieren que la crisis
se deriva de las estructuras que han quedado atrasadas en su crecimiento y no
pueden atender la creciente y compleja delincuencia actual donde predominan una
criminalidad organizada.
Con la ineficiencia de la reacción social institucional, algunos criminólogos y
penalistas críticos expresan observaciones más agudas, donde dicen que el
sistema selecciona las investigaciones criminales, selecciona a las personas que
va a detener y por su parte, la administración de justicia con los retrasos y la
carencia de garantías victimiza con sus procedimientos no sólo a las víctimas sino
a los delincuentes. Por otra parte, los procedimientos policiales incorrectos
vinculados a un abuso de autoridad, son, lamentablemente, cotidianos en nuestra
Latinoamérica, ya que el ciudadano detenido por causa delictiva ingresa a un
sistema donde el procedimiento llevado lo expone a una alta vulnerabilidad,
debido a no tener la información necesaria y teniendo en cuenta las
irregularidades del sistema.
El trabajo de la policía resulta importante ya que es la primera institución en llegar
al lugar del conflicto violento que generó el hecho delictivo, es la primera
institución en apreciar lo que sucedió y obtener los datos y pruebas del delito que
serán relevantes para la administración de justicia.
Philippe Robert advierte que constituiría un error considerar el control social, a
través del sistema penal, en un conjunto de instituciones y organismos que
mantienen vinculaciones sistemáticas ya que esto implica un puro funcionalismo;
para comprender el proceso de control social de la criminalidad se debe estudiar
aquellos delitos denominados "sin víctimas" tienen menos probabilidades de ser
denunciados. Esto corresponde a una buena parte de la criminalidad organizada,
que queda sin investigar y sin intervención de la justicia, provocado por los
estereotipos de la justicia penal. Esto debido a que este tipo de delitos “sin
víctimas”, contrario a lo que se piensa debido a los mitos, son los más
abundantes, siendo los delitos investigados por los organismos o instituciones
menores en cantidad, ya que la mayor parte de la información que llega a las
autoridades penales lo hace a través de medios externos.
Otros enfoques criminológicos incluyen el estudio del conocimiento y la opinión
pública sobre la ley y otros aspectos legales, estos trabajos fueron iniciados por
Karl O. Christiansen realizando entrevistas a delincuentes y a un grupo de
hombres y mujeres de la población en general. Pero la opinión de la población
está relacionada, en muchas ocasiones con la información que le brinda los
medios de comunicación donde se detallan los delitos de naturaleza más graves y
no se informan de los delitos que provocan escasos daños. En realidad, se
considera que la administración de justicia atiende a los delitos solamente graves
y desatiende a los de escaso daño.
En otra opinión, Nils Christie considera que la imposición de un castigo dentro del
marco de la ley significa causar un dolor deliberado; los intentos de infligir sólo una
pena justa crean sistemas rígidos, insensibles a las necesidades individuales. Al
referirse a esta reacción, expresa que peor que la importancia que se da al delito y
a la culpabilidad individual es la legitimidad que se da al dolor; el dolor provocado
con toda intención, es elevado a la categoría de respuesta legítima al delito.
La reacción social institucional implica, también, la consideración de los estudios
de las propias instituciones que intervienen en la lucha contra el delito, policía,
administración de justicia, sistemas penitenciarios. Por otra parte, la Criminología,
a través del estudio de la reacción social institucional, conoce los procesos
institucionales que tienen a su cargo una parte considerable de la investigación del
delito y la respuesta al conflicto social que provocó la violencia.
Las dificultades que presentan las estructuras que tienen a su cargo la reacción
social institucional son evidentes si se observa el aumento y agravamiento de la
delincuencia y la ineficiencia delos sistemas penitenciarios.
Esta etapa de la Criminología plantea, entonces, el conocimiento de la estructura y
metodología de la reacción social institucional, sus bonanzas y dificultades
sociales.