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Dinámica de los diez grados en los arcanos mayores

según Alejandro Jodorowsky y Marianne Costa

El Loco. Gran aporte de energía inicial.

Grado 1:
Totalidad, mucha energía sin experiencia.

I El Mago. Todo está en potencia. Hay que aprender a elegir.


XI La Fuerza. Despertar de la energía animal.

Peligro del 1: quedarse en lo virtual, no dar el primer paso en la realidad.

Grado 2:
Acumulación. Gestación, inacción. Represión de energía.

II La Papisa. Enclaustrada (¿virgen?), estudia incubando un huevo. Prepara una acción


pero no la lleva a cabo (todavía).
XII El Colgado. Atado, con las manos en la espalda, no elige. Mediación, introversión o
castigo. Representa también el don de uno mismo: venid a recogerme.

Peligro del 2: pudrirse, no entrar en acción.

Grado 3:
Explosión de toda la energía acumulada. Adolescencia. Acción sin objetivo.

III La Emperatriz. Violencia creativa de la primavera, despertar cíclico de la naturaleza.


Feminidad potente y creadora.
XIII. Demolición, cambio, acción violenta para destruir lo antiguo. Acción renovadora,
transformación, mutación.

Peligro del 3: la decepción; estallar y hacer cualquier cosa.

Grado 4:
Estabilización y potencia.

IIII El Emperador. Potencia de las leyes, figura paterna, racional. Autoridad.


XIIII Templanza. Protección espiritual, circulación interna armoniosa.

Peligro del 4: estancarse sin evolucionar.

Grado 5:
Aparición de un nuevo ideal, puente hacia otra dimensión.
V El Papa. Profesor, maestro, guía. Comunicación y unión. Sirve de vínculo entre dos
mundos, pero sin abandonar el reino terrestre.
XV El Diablo. Tentación. Inconsciente profundo: riqueza, pasión, creatividad.

Peligro del 5: la mentira, la traición, la estafa. Hablar y no practicar.

Grado 6:
Placer, belleza, unión. Descubrimiento del otro. Hacer lo que a uno le gusta.

VI El Enamorado. Tres personajes en el mismo nivel: ¿unión o conflicto? Matices


infinitos de la vida emocional. Hacer lo que a uno le gusta bajo el esplendor del amor
universal.

XVI La Torre. Lo que estaba encerrado sale. Vuelta a la tierra, iluminación, alegría,
mudanza. Danza alrededor del templo.

Peligro del 6: repetir lo que a uno le gusta, establecer sistemas, volverse narcisista y no
progresar, separarse del mundo.

Grado 7:
Acción en el mundo.

VII El Carro. Conquista, triunfo. Viaje, acción resuelta. Unión del espíritu y la materia.

XVII La Estrella. Encontrar su sitio y embellecer el mundo desde éste, traer al mundo
una obra, vivirse en su totalidad.

Peligro del 7: mal empleado, su inmensa energía se torna destructiva.

Grado 8:
Perfección receptiva.

VIII La Justicia. Pesa lo necesario y corta lo superfluo. Acepta los valores útiles (la
verdad es lo que es útil) y se hace justicia a sí misma.
XVIII La Luna. Capaz de reflejar toda la luz del cosmos, representa la perfección de la
intuición, del arte. Madre cósmica, feminidad, misterio.

Peligro del 8: la perfección tiene un peligro: en ella no se puede cambiar nada, y puede
entonces caer o bien en la rigidez, o bien en la locura.

Grado 9:
Crisis oportuna, para una nueva construcción. «Entre la vida y la muerte».

VIIII El Ermitaño. Sabiduría, soledad esencial, confianza en lo desconocido.


XVIIII El Sol. Nueva construcción, fraternidad, éxito, calor. Amor verdadero.
Peligro del 9: sumirse en una crisis perpetua, vivir en la soledad y la tristeza.

Grado 10:
Fin de un ciclo y principio de otro.

X La Rueda de Fortuna. Todo está inmóvil, pero hay una manivela. Ciclo completo.
Gran experiencia y falta de energía. Necesidad de ayuda.
XX El Juicio. Nacimiento de una nueva conciencia en la aceptación de la ayuda
espiritual. Deseo irresistible que se manifiesta y asciende hacia su realización.

Peligro del 10: bloqueo, negarse a pasar a algo nuevo en que uno vuelva a ser
principiante.

XXI El Mundo. Gran realización total.