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Definición y causas del paro respiratorio

El documento habla sobre el paro respiratorio. Explica que es la interrupción repentina de la inhalación y exhalación y que, sin tratamiento, inevitablemente conducirá a un paro cardíaco debido a la relación entre los sistemas respiratorio y cardiovascular. Las causas del paro respiratorio incluyen infecciones en las vías respiratorias u obstrucciones en ellas, así como una disminución del esfuerzo respiratorio o debilidad muscular. El tratamiento involucra despejar las vías respiratorias y comenzar ventilación
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Definición y causas del paro respiratorio

El documento habla sobre el paro respiratorio. Explica que es la interrupción repentina de la inhalación y exhalación y que, sin tratamiento, inevitablemente conducirá a un paro cardíaco debido a la relación entre los sistemas respiratorio y cardiovascular. Las causas del paro respiratorio incluyen infecciones en las vías respiratorias u obstrucciones en ellas, así como una disminución del esfuerzo respiratorio o debilidad muscular. El tratamiento involucra despejar las vías respiratorias y comenzar ventilación
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Paro respiratorio

El paro respiratorio es la interrupción repentina de la inhalación y la exhalación.


Aunque este y el paro cardíaco son dos padecimientos diferentes, sin tratamiento
oportuno uno inevitablemente llevará al otro debido a la relación existente entre ambos
sistemas.
El paro respiratorio puede ser causado por infecciones en las vías aéreas, así como
por una posible obstrucción de éstas. Además de una disminución del esfuerzo
respiratorio y debilidad de los músculos que interviene en la respiración. A diferencia
del paro cardiorrespiratorio, cuando el corazón y los pulmones dejan de funcionar, en
el paro respiratorio la respiración se detiene, aunque el corazón sigue en
funcionamiento. Sin embargo, ante la falta de oxígeno, en pocos minutos puede
producirse un ataque cardiaco.
Algunos de los síntomas que advierten la presencia de un posible paro respiratorio
son dolor en pecho, dificultad para respirar, mareo, pérdida del estado de conciencia
y cansancio (después de un periodo de respirar de forma agitada).
La interrupción del intercambio de gases pulmonar durante más de 5 minutos puede
dañar irreversiblemente algunos órganos vitales, en especial el cerebro. Esto casi
siempre es seguido de un paro cardíaco a menos que se restaure rápidamente la
función respiratoria. Sin embargo, una ventilación intensiva puede tener
consecuencias hemodinámicas negativas, en particular en el período cercano al paro
y en otras circunstancias en las que el gasto cardíaco es bajo. En la mayoría de los
casos, el objetivo final es restaurar la ventilación y la oxigenación adecuadas sin
comprometer la situación cardiovascular.

Causas del paro respiratorio


El deterioro de la respiración que puede progresar al paro respiratorio puede ser por:
 Obstrucción de las vías aéreas
 Disminución del esfuerzo respiratorio
 Debilidad de los músculos respiratorios

Obstrucción de las vías aéreas


La obstrucción puede afectar
 Vías aéreas superiores
 Vías aéreas inferiores

Los lactantes mayores a 3 meses respiran por la nariz, y por lo tanto un bloqueo nasal
puede producir una obstrucción de las vías aéreas superiores. A cualquier edad, la
pérdida del tono muscular en casos de reducción de la conciencia puede causar una
obstrucción de las vías aéreas superiores al desplazarse la parte posterior de la lengua
hacia la bucofaringe. Otras causas de obstrucción de las vías aéreas superiores
incluyen sangre, moco, vómitos o cuerpo extraño; espasmo o edema de las cuerdas
vocales e inflamación faringolaringo traqueal (p. ej., epiglotitis, croup), tumores y
traumatismos. Los pacientes con trastornos congénitos del desarrollo a menudo tienen
vías aéreas superiores anormales que se obstruyen más fácilmente.
La obstrucción de las vías aéreas inferiores puede deberse a aspiración,
broncoespasmo, enfermedades de ocupación de los espacios aéreos (p.
ej., neumonía, edema pulmonar, hemorragia pulmonar) o ahogamiento.

Disminución del esfuerzo respiratorio


La disminución del esfuerzo respiratorio refleja una alteración del SNC debido a una de
las siguientes causas:
 Trastorno del sistema nervioso central
 Efecto adverso de fármacos
 Alteraciones metabólicas

Las enfermedades del SNC que afectan el tronco encefálico (p. ej., accidente
cerebrovascular, infecciones, tumores) pueden producir hipoventilación. Las
enfermedades que aumentan la presión intracraneana producen hiperventilación al
comienzo, pero luego se produce hipoventilación si hay compresión del tronco
encefálico.
Los agentes que disminuyen el esfuerzo respiratorio incluyen opiáceos y sedantes-
hipnóticos (p. ej., barbitúricos, alcohol; con menor frecuencia, benzodiazepinas). En
general, se debe a una sobredosis (iatrogénica, intencional o no intencionada), aunque
una dosis menor puede disminuir el esfuerzo respiratorio en pacientes más sensibles a
los efectos de estos agentes (p. ej., ancianos, pacientes con desacondicionamiento,
pacientes con insuficiencia respiratoria crónica).
La depresión del SNC debida a una hipoglucemia grave o a hipotensión puede
finalmente comprometer el esfuerzo respiratorio.
Debilidad de los músculos respiratorios
Esta debilidad puede ser causada por
 Afecciones neuromusculares
 Cansancio

Las causas neuromusculares incluyen lesión de la médula espinal, enfermedades


neuromusculares (miastenia gravis, botulismo, poliomielitis, síndrome de Guillain-Barré)
y fármacos bloqueantes neuromusculares.
La fatiga de los músculos respiratorios puede aparecer si pacientes respiran a una
ventilación minuto que excede el 70% de su ventilación voluntaria máxima durante
largos períodos (p. ej., debido a acidosis metabólica grave o hipoxemia).
Signos y síntomas
En caso de paro respiratorio, el paciente está inconsciente o casi inconsciente.
Los pacientes con hipoxemia pueden estar cianóticos, aunque la cianosis puede estar
enmascarada por una anemia o por una intoxicación con monóxido de carbono o
cianuro. Los pacientes tratados con oxígeno de alto flujo pueden no presentar hipoxia
ni cianosis o desaturación hasta después de que cesa la respiración durante algunos
minutos. Por el contrario, los pacientes con enfermedad pulmonar crónica y policitemia
pueden presentar cianosis sin paro respiratorio. Si no se corrige el paro respiratorio,
puede producirse un paro cardíaco a los pocos minutos de comenzada la hipoxemia o
la hipercarbia.
Paro respiratorio inminente
Antes de que se establezca el paro respiratorio, el paciente con función neurológica
intacta puede sentirse agitado, confuso y con dificultad para respirar. Hay taquicardia y
diaforesis; puede haber retracción intercostal o esternoclavicular. Los pacientes con
alteraciones del SNC o debilidad de los músculos respiratorios presentan movimientos
respiratorios débiles, respiraciones boqueantes o irregulares y movimientos paradójicos.
Aquellos con un cuerpo extraño en las vías aéreas pueden mostrar signos de asfixia y
señalarse el cuello, tener estridor respiratorio o no presentar signos. La monitorización
de la concentración de CO2 a final de la espiración puede alertar al médico sobre un
paro respiratorio inminente en pacientes descompensados.
Los lactantes, en especial si son menores de 3 meses pueden presentar una apnea
súbita sin previo aviso, debida a una infección masiva, a una afección metabólica, o a
fatiga respiratoria. Los pacientes con asma o con otras enfermedades pulmonares
crónicas pueden presentar hipercarbia y fatiga luego de períodos prolongados de
dificultad respiratoria y repentinamente obnubilarse y volverse apneicos sin previo aviso,
a pesar de una adecuada saturación de oxígeno.
Diagnóstico
 Evaluación clínica
El paro respiratorio en general es clínicamente evidente; el tratamiento comienza en
forma simultánea con el diagnóstico. La primera consideración es excluir una
obstrucción de las vías aéreas por un cuerpo extraño; en ese caso, la resistencia a la
ventilación boca a boca o con mascarilla es marcada. Un cuerpo extraño puede
descubrirse durante una laringoscopia para una intubación endotraqueal.
Tratamiento
 Limpieza de la vía aérea
 Ventilación mecánica

El tratamiento consiste en despejar las vías aéreas, establecer una vía aérea
alternativa y comenzar ventilación mecánica.

Paro cardiorrespiratorio

El paro cardiorrespiratorio, consistente en el cese de la actividad mecánica cardíaca, se


diagnostica ante la falta de conciencia, pulso y respiración. El conjunto de medidas
aplicadas a revertirlo se denomina resucitación cardiopulmonar. Se distinguen dos
niveles: soporte vital básico y soporte vital cardíaco avanzado.
En el soporte vital básico se emplean métodos que no requieren tecnología especial:
apertura de vías aéreas, ventilación boca a boca, masaje cardíaco y últimamente se
tiende a incluir el desfibrilador.
El soporte vital cardíaco avanzado debe ser la continuación del soporte vital básico. En
este caso se emplean desfibrilador, canulación venosa, intubación orotraqueal,
ventilación mecánica con gas enriquecido y fármacos.
Antes de iniciar las maniobras de resucitación cardiopulmonar conviene asegurarse de
que se trata realmente de un paro cardiorrespiratorio, que han transcurrido menos de
10 min, que la víctima no tiene un pronóstico inmediato fatal y que no existe negativa.
Es importante conocer cuanto antes el diagnóstico y pronóstico de la causa del paro
cardiorrespiratorio para tratarla y decidir si se deben continuar las maniobras. Se debe
tratar el desequilibrio hidroelectrolítico y valorar el daño neurológico posresucitación
cardiopulmonar. Sólo un 20% de los pacientes que recuperan un ritmo cardíaco efectivo
tras la resucitación cardiopulmonar son dados de alta del hospital sin secuelas
neurológicas.
Paro Cardiorrespiratorio y Resucitación Cardiopulmonar
El consenso internacional sobre paro cardíaco, define el paro como el cese de la
actividad mecánica cardíaca, confirmado por la ausencia de conciencia, pulso
detectable y respiración.
La muerte súbita cardíaca se define como la que ocurre de modo inesperado, dentro de
la primera hora del comienzo de los síntomas, en pacientes cuya situación previa no
hacía previsible un desenlace fatal. Muerte súbita y paro cardiorrespiratorio (PCR)
suelen usarse como sinónimos. Ambos son conceptos de límites arbitrariamente
establecidos en torno a un mismo fenómeno.
El concepto de muerte súbita tiene un enfoque fundamentalmente epidemiológico, y el
de PCR es de orientación clínica.
Aunque las causas del paro respiratorio y cardíaco son diversas, desde el punto de vista
asistencial se tiende a considerar como una entidad única denominada PCR. La
interrupción de una de las dos funciones vitales lleva rápida e indefectiblemente a la
detención de la otra, por lo que su manejo se aborda de forma conjunta. En el paro
cardíaco la respiración se lentifica inicialmente, luego se hace boqueante y acaba
deteniéndose del todo al cabo de 30 a 60 s. Cuando lo que se produce en primer lugar
es la ausencia de respiración, la detención de la función cardíaca se produce en unos
dos minutos.
El conjunto de medidas aplicadas para tratar el PCR ha sido denominado
«resucitación». Este término fue empleado por primera vez en 1960, cuando se dieron
a conocer las técnicas de soporte artificial de respiración y circulación. La resucitación
cardiopulmonar (RCP) se define como el conjunto de maniobras encaminadas a revertir
el PCR, sustituyendo primero, para intentar restaurar después, la respiración y
circulación espontáneas con el fin de evitar la muerte por lesión irreversible de órganos
vitales, especialmente del cerebro. Se distinguen dos niveles de RCP: básica y
avanzada.
Desde la conferencia de Utstein el concepto de RCP tiende a ser sustituido por el de
soporte vital, de carácter más amplio. El soporte vital añade el recono cimiento del PCR,
la activación de los sistemas de emergencia médica y la prevención del paro.
Soporte vital básico
Es un algoritmo a realizar
1. Mantener la calma en todo momento
2. Identificar si la situación es de emergencia o urgencia
3. Evaluar la escena, te puedes ayudar de preguntas como:
a. ¿Qué sucedió?
b. ¿Existen aún esas condiciones?
c. ¿Cuántos heridos hay?
d. ¿Volverá a ocurrir lo mismo?
Asegurar la escena, para no convertirme en una víctima (primero yo, después yo y al
último yo).
4. Verificar si la victima está consciente o inconsciente y sus posibles lesiones. Para
verificar si esta consiente se procede con:
Alerta→ Si sus reflejos responden
Verbal→ Responde la pregunta ¿está usted bien?
Doloroso→ Si responde a algún estimulo doloroso
Inconsciente→ Si no responde a las tres anteriores, esta inconsciente
5. Pedir ayuda de personas cercanas y llamar a la autoridad correspondiente.
116 bomberos
115 defensa civil
105 policía
106 SAMU
6. Brindar primeros auxilios
Evaluación primaria
Un proceso que se realiza de manera ordena y rápida, para conocer el problema que
pone en riesgo la vida de una persona y brindar los primeros auxilios correspondientes.

Secuencia ABC
Para ayudar a las personas a recordar el orden en el que deben seguir los pasos de la
reanimación cardiopulmonar (RCP)
Airway→ Revisar vías respiratorias
Breathing→ Revisar respiración
Chest compressions→ Realizar compresiones torácicas
Dicha secuencia en el 2010 se cambió por C-A-B, En la secuencia A-B-C, las
compresiones torácicas suelen retrasarse mientras quien presta los primeros auxilios
abre las vías aéreas para dar ventilaciones de boca a boca, saca un dispositivo de
barrera o reúne y ensambla el equipo de ventilación. Al cambiar la secuencia a C-A-B,
las compresiones torácicas se inician antes y el retraso de la ventilación es mínimo (sólo
el tiempo necesario para aplicar el primer ciclo de 30 compresiones, alrededor de 15
segundos. Cuando participen dos personas en la reanimación de un lactante o un niño,
el retraso será incluso menor).

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