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Ejemplo Teoría de Los Acervos

1) Se analiza la teoría de los acervos para determinar la herencia de Pedro Pérez, quien falleció sin testamento. 2) Se identifica un acervo común de $100 que incluye bienes de terceros, luego se realiza una separación de patrimonios dejando un acervo ilíquido de $80. 3) Tras deducir deudas y alimentos, queda un acervo líquido de $30 que se reparte entre los 3 herederos.
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Ejemplo Teoría de Los Acervos

1) Se analiza la teoría de los acervos para determinar la herencia de Pedro Pérez, quien falleció sin testamento. 2) Se identifica un acervo común de $100 que incluye bienes de terceros, luego se realiza una separación de patrimonios dejando un acervo ilíquido de $80. 3) Tras deducir deudas y alimentos, queda un acervo líquido de $30 que se reparte entre los 3 herederos.
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Ejemplo teoría de los acervos

Caso: Pedro Pérez era ingeniero de profesión, quien tenía una sociedad mercantil con sus ex
compañeros de carrera dedicada al transporte marítimo. Tenía 3 hijos, a quienes uno de ellos le
pagaba regular y religiosamente alimentos. Pedro nunca quiso comprarse un auto, pero siempre
ocupaba el auto de su cuñado quien se lo prestaba diariamente para asistir a su trabajo. Si bien a
Pedro no le gustaba endeudarse, para financiar su sociedad mercantil pidió un crédito ante el
Banco Estado. Lamentablemente, y producto de una larga enfermedad, Pedro Pérez falleció el 25
de mayo del 2019 a la edad de 45 años, no dejando testamento alguno y una fortuna que equivalía
aproximadamente a la cantidad de 100.

Objetivo: determinar el acervo partible de Pedro Pérez a sus herederos.

En primer lugar, es necesario mencionar que los bienes que dejó Pedro Pérez al fallecer equivalen
a la cantidad de 100. Por lo tanto, aplicando la teoría de los acervos, estaríamos en presencia del
acervo común o bruto, es decir, el conjunto o masa de bienes en que aparecen confundidos los
bienes del causante con bienes de terceros.

ACERVO COMÚN O BRUTO DE PEDRO: 100

Teniendo determinada dicha cantidad debe realizarse la separación de patrimonios. En el caso


mencionado anteriormente estamos en presencia de una masa hereditaria que contiene bienes
que le pertenecen al causante y bienes que le pertenecen a terceros. Pedro tenía una sociedad
mercantil con sus ex compañeros, en donde pueden comprenderse bienes que le pertenecen
tanto al causante como bienes que le pertenecen a la sociedad o alguno de sus socios.

Por otra parte, Pedro tenía un auto que le pertenecía a su cuñado, el cual erróneamente se incluyó
en este acervo común. Pero realizando la separación de patrimonios se debe reintegrar el auto al
patrimonio de su cuñado.

En consecuencia, con el reintegro de los bienes que pertenecían a la sociedad o a sus socios + el
reintegro del auto al cuñado de Pedro, tenemos la separación de patrimonios. En donde debemos
deducirlos del acervo común o bruto. Si, por ejemplo, dicha separación nos entrega un valor de 20,
debemos deducirlo de los 100 anteriormente mencionados. El 80 restante será el acervo ilíquido
de Pedro. Mismo caso ocurriría si es que Pedro hubiese estado casado en sociedad conyugal, para
poder realizar la separación de patrimonios es necesaria la liquidación de la sociedad.

ACERVO ILÍQUIDO DE PEDRO: 80

Posteriormente, teniendo determinado el acervo ilíquido, la ley nos pide seguir deduciendo la
masa de bienes. Debe aplicarse las deducciones de las bajas generales que señalan el artículo 959
del Código Civil y la ley 16.271. En este caso en particular, podemos encontrar dos bajas generales:
la primera de ellas consiste en asignaciones alimenticias forzosas que Pedro le pagaba a uno de sus
hijos; además, Pedro dejó una deuda producto del crédito solicitado al Banco Estado. En el caso de
los alimentos forzosos (y si posteriormente opera una partición), lo que debe hacer el partidor es
calcular cuánto se necesitan para pagar los alimentos y dejar fuera bienes del causante para
realizar el pago de dichas pensiones. Si le damos un valor de 30 por estas dos bajas generales
(determinación de cantidad requerida para alimentos del hijo + la deuda hereditaria que dejó el
causante) éste debe deducirse del acervo ilíquido.

Ahora, si también hubo otras bajas como gastos propios de la apertura de la sucesión o gastos de
la última enfermedad del causante o de entierro (artículo 4 N°1 de la ley 16.271) que equivalen a
la cantidad de 20, tenemos la siguiente operación:

30 (baja general de deudas hereditarias y asignaciones alimentarias forzosas)


+
20 (baja general de gastos de apertura de la sucesión de última enfermedad y entierro del
causante)
---------
50

Estos 50 hay que deducirlos al valor del acervo ilíquido, el cual dará como resultado el acervo
líquido de Pedro. Este acervo es el partible entre los herederos del causante, procediendo los
órdenes de sucesión.

80 (acervo ilíquido de Pedro)


-
50 (bajas generales)
---------
30

ACERVO LÍQUIDO DE PEDRO: 30

¿Qué pasa si concurren los acervos imaginarios?

PRIMER ACERVO IMAGINARIO.

Debemos recordar que Pedro Pérez solo tiene tres herederos: sus hijos Juan, María y Diego, a
quienes le corresponde el acervo líquido por partes iguales (30). Por lo tanto, a cada heredero le
corresponde la cantidad de 10. Sin embargo, ocurre una situación especial: realizándose una
hipotética partición, Juan le pone en conocimiento al partidor que María recibió por parte del
causante, a título de legítima, la cantidad de 15 (la ley establece que puede otorgarse a título de
legítima o de mejoras). Esta fue una donación que Pedro le hizo a su hija María en vida. Entonces,
lo demás herederos, alegan que María estaría recibiendo más que ellos (estaría recibiendo los 10
que le corresponde por sucesión + los 15 que ya le otorgó el causante a título de legítima). En
consecuencia, los demás herederos piden que se forme el primer acervo imaginario.

Según lo establecido en el artículo 1185 se debe hacer lo siguiente: el partidor debe aumentar
imaginariamente al monto que hubiere dejado el causante (30) la donación entregada a María
(15). Por lo tanto, tendríamos un valor de 45 que dejó el causante a sus herederos. Este valor de
45 constituye el primer acervo imaginario.

Posteriormente debe dividirse dicho monto (45) entre los tres herederos, en donde cada uno
recibiría 15. Pero, como María ya recibió la donación de su Padre esta se le deduce de lo que le
corresponde, es decir:

15 (monto que le correspondería del acervo imaginario partible)


-
15 (donación realizada por el causante)
---------
0

Como María fue la heredera que recibió una donación en vida por parte del causante, esta se le
deduce del primer acervo imaginario. En consecuencia, no recibiría nada por parte del causante,
pero sus hermanos pasan de recibir solamente el valor de 10, a recibir 15.

Por lo tanto, para que exista el primer acervo imaginario se requieren dos requisitos:

1) Que al tiempo de abrirse la sucesión existan legitimarios.


2) Que el causante hubiere efectuado donaciones a uno o más de ellos, a título de legítima o
mejora.

Por otra parte, sobre qué significa que la donación se haga a título de legítima o mejoras, el
profesor Ramos Pazos afirma que “si bien la ley no dice cuándo una donación se entiende hecha a
título de legítima o mejora, de diversas disposiciones se desprende que es aquella que se hace a
quien, al tiempo de abrirse la sucesión, tenía la calidad de legitimario del donante”.

SEGUNDO ACERVO IMAGINARIO

Para que proceda esta situación seria necesario agregar los siguientes hechos al caso: Pedro Pérez,
próximo a su muerte, no tenía voluntad alguna de entregar bienes a sus hijos. Esto se debía a
diversas razones personales, pero que se resumían en una futura mala administración por parte de
sus hijos. Debido a esto, durante los años anteriores a fallecer realiza donaciones de bienes a
terceros, quienes eran sus mejores amigos: Claudio y Andrea. Las donaciones de bienes a Claudio
equivalen a la suma de 10 y las de Andrea 20.

Al momento de fallecer, el causante deja el acervo líquido partible mencionado anteriormente


(30). Por lo tanto, a cada uno de los hijos de Pedro le corresponde la cantidad de 10. Sin embargo,
los legitimarios se cuestionan la poca cantidad de bienes que heredaron de su padre, y luego de
indagar la situación toman en conocimiento que su padre hizo donaciones a terceros en vida.
Debido a esto, los hijos de Pedro solicitan al partidor (en el caso de una eventual partición) que
constituya el segundo acervo imaginario.
Matemáticamente el panorama no es muy distinto al primer acervo imaginario, es decir, se debe
determinar cuál hubiera sido el acervo partible entre los herederos del causante si es que no
hubieran existido las donaciones. La regla del artículo 1186 prescribe que debe agregarse
imaginariamente al valor del acervo líquido, el de las donaciones. En este caso el acervo de Pedro
hubiera sido de 60 (30 del acervo original + 30 del valor de las donaciones), estos 60 serían el
segundo acervo imaginario.

Requisito fundamental del artículo 1186 es que la donación debe ser excesiva. Las donaciones
serán excesivas cuando todas ellas juntas excedan a la cuarta parte de la suma formada por este
valor (el de todas las donaciones) y el del acervo líquido o del primer acervo imaginario si es que se
hubiere formado (para que el caso no sea más engorroso asumiremos que el primer acervo
imaginario no se formó). Para este caso, el valor de las donaciones (30) excede la cuarta parte de
la suma entre estas y el acervo líquido del causante (1/4 de 60 = 15).

Si tenemos como segundo acervo imaginario la cantidad de 60, a cada heredero le corresponde la
cantidad de 20. Pero este valor no es real, no son realmente los bienes que dejó el causante, existe
una fuga de 10 en cada uno de los herederos. Entonces, estos se preguntan “¿a quién debemos
exigir estos 30 que no se nos está entregando?”, la ley permite poder dejar sin efecto las
donaciones realizadas por el causante en vida, dando paso a la acción de inoficiosa donación. Esta
acción puede ser intentada por cualquier heredero para dejar sin efecto las donaciones hechas por
el causante hasta completar el monto que falta (es decir, hasta el valor de 30). El Código Civil
ordena que debe perseguirse la donación más reciente.

Common questions

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La principal diferencia entre el primer y segundo acervo imaginario radica en el origen y la finalidad de su cálculo. El primer acervo imaginario se forma al considerar donaciones a legitimarios, aumentando el acervo líquido para reflejar equidad entre los herederos directos. Por otro lado, el segundo acervo imaginario suma las donaciones hechas a terceros, buscando identificar si hubo favoritismo o injusticia contra los legitimarios, en cuyo caso permite acciones legales para corregirlo. Estas diferencias fundamentan su uso en situaciones específicas de injusticia percibida entre herederos .

Cuando un heredero ha recibido más que los demás durante la vida del causante, se puede ajustar mediante la formación de un acervo imaginario. Este procedimiento suma la donación recibida al acervo líquido para repartirlo equitativamente, como en el caso de María, quien recibió una donación en vida de 15. Se incorpora este valor a un acervo total de 45 y se divide de forma que cada heredero reciba equitativamente, ajustando lo recibido previamente para restaurar equidad y justicia entre todos los herederos .

Cuando las donaciones hechas por el difunto son excesivas, esto es, superan la cuarta parte calculada sobre la suma de dichas donaciones y el acervo líquido, los herederos pueden invocar la acción de inoficiosa donación. Esta acción permite invalidar donaciones realizadas por el causante para recuperar el monto que falta en la herencia. Se debe perseguir la última donación hecha para restituir hasta completar el exceso identificado, en este caso, hasta completar un monto de 30 .

Las donaciones excesivas impactan formando un segundo acervo imaginario que suma las donaciones a terceros al acervo líquido original. Cuando las donaciones exceden la cuarta parte de la suma del acervo líquido más las donaciones, se considera que son excesivas, lo que permite plantear una acción de inoficiosa donación. En el caso de Pedro, sus hijos identifican que el valor de las donaciones a terceros (Claudio y Andrea) debe sumarse al acervo líquido, resultando en 60. Esto revelaría una desigualdad en la herencia, permitiendo a los herederos exigir el retorno de esos bienes .

Para formar un primer acervo imaginario, deben concurrir al tiempo de abrirse la sucesión, legitimarios que hayan recibido donaciones por el causante a título de legítima o mejora. En el caso de Pedro, su hija María recibió una donación de 15, que se suma imaginariamente al acervo líquido de 30, resultando en un acervo de 45. Este valor se divide entre los tres herederos, otorgando 15 a cada uno, pero María no recibe porque ya se le descontó su donación .

Las asignaciones alimenticias forzosas son obligaciones de pagar alimentos, en este caso, que Pedro Pérez pagaba a uno de sus hijos. Estas asignaciones, junto con otras deudas hereditarias, deben deducirse del acervo ilíquido para calcular el acervo líquido que se repartirá entre los herederos. Así, los valores asignados a estas obligaciones se restan del total del acervo ilíquido .

Para determinar el acervo partible en una masa hereditaria que incluye bienes de terceros, primero se forma el acervo común o bruto, que es el conjunto de bienes en los que están mezclados los bienes del causante y de terceros. Luego, se realiza la separación de patrimonios para devolver a los propietarios correspondientemente los bienes que no pertenecen al causante. En el caso de Pedro Pérez, esto incluyó la reintegración de un auto al patrimonio de su cuñado y posiblemente bienes a la sociedad mercantil. Tras deducir estos bienes del acervo común, se obtiene el acervo ilíquido, que es susceptible de más deducciones según la ley .

La acción de inoficiosa donación permite a los herederos reclamar la anulación de donaciones hechas en vida por el causante a terceros, cuando dichas donaciones afectan negativamente el patrimonio que legítimamente les corresponde. Si exitoso, esta acción puede integrar de nuevo al patrimonio del causante los bienes donados en exceso, redistribuyéndolos equitativamente entre los herederos legítimos, asegurando así que estos herederos no queden injustamente desfavorecidos .

Los legitimarios son herederos que tienen derecho a una porción legal de la herencia, lo que afecta la forma en que se calculan los acervos partibles. En el escenario de los acervos partibles, los legitimarios pueden influir en la repartición de bienes para asegurar que sus derechos se respeten, incluso llevando a la formación de acervos imaginarios o la corrección de donaciones, asegurando equidad en la distribución de la masa hereditaria a la cual tienen derecho por ley .

El acervo ilíquido se somete a deducciones de bajas generales antes de ser repartido. Estas bajas incluyen asignaciones alimenticias forzosas, deudas del causante y gastos de última enfermedad o entierro. En el caso de Pedro, el acervo ilíquido de 80 se reduce en 50 debido a estas deducciones, estableciendo el acervo líquido que se puede repartir, asegurando que todas las obligaciones al fallecer sean saldadas .

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