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El proceso industrializador, que tuvo su origen en Inglaterra y luego se extendió por Europa no

sólo tuvo un gran impacto económico, sino que además generó enormes transformaciones
sociales.

La principal consecuencia de la industrialización fue la sustitución de la sociedad estamental por la


sociedad de clases (en la que la clase social estaba determinada por los bienes materiales). La
nobleza perdió su antiguo protagonismo y, en cambio, la burguesía con sus riquezas se fue
imponiendo socialmente hasta llegar a reclamar el poder político.
En este escenario la burguesía desplazó definitivamente a la nobleza terrateniente y su situación
de privilegio social se basó fundamentalmente en la fortuna y no en el origen o en la sangre. Los
empresarios obtenían grandes riquezas, no sólo vendiendo sus productos y compitiendo, sino
además pagando bajos precios por la fuerza del trabajo aportada por los obreros.

La otra clase social surgida de la revolución industrial fue el proletariado que aparece en Europa
durante el siglo XVIII. Como consecuencia de la revolución agrícola y demográfica, se produjo un
éxodo masivo del campo hacia las ciudades; el antiguo agricultor se convirtió en obrero industrial.
Eran obreros que no poseían mas fortuna que su salario.

La posesión de los medios de producción iba a establecer la frontera fundamental entre las dos
nuevas clases sociales: burguesía y proletariado. A partir de ahora se pertenece a una clase en
función del papel concreto que se desempeña en el proceso productivo.

Sin embargo todavía siguió perviviendo la aristocracia, especialmente la de los grandes


propietarios de la tierra, que continuó detentando el poder político y ocupando los altos cargos
del Ejército y la diplomacia.

….Las diversas regiones del mundo pasaron a desarrollar funciones diferentes, pues cada una pasó
a especializarse en el suministro de materias primas, metales preciosos, bienes manufacturados,
entre otros. Así, la evolución condujo a nuevas dinámicas de producción. Se llama de División
Internacional del Trabajo (DIT) a la práctica de compartir las actividades y servicios entre muchos
países del mundo. Esta es una división productiva a nivel internacional, donde los países
emergentes o en desarrollo, exportadores de materias primas, con mano de obra barata y de
industrialización casi siempre tardía, ofrecen a los países industrializados, económicamente más
fuertes, una gama de beneficios e incentivos para la instalación de industrias, tales como la
exención parcial o total de impuestos, mano de obra abundante, leyes ambientales frágiles, entre
otras facilidades. Uno de los principales conceptos de la DIT es que ningún país consigue ser
competitivo en todos los sectores, y de hecho, acaban por direccionar sus economías.
Básicamente, el objetivo es el mismo que la división de trabajo en una fábrica, el de generar un
elevado grado de especialización para que la producción resulte más eficiente, exactamente como
Adam Smith en su Riqueza de las Naciones ya afirmaba por el siglo XVIII. El proceso de DIT se
expandió en la misma escalabilidad que el capitalismo en el mundo moderno, expresando las
diferentes fases de la evolución histórica del capitalismo, desde la unión entre metrópolis y
colonias, llegando a las relaciones en que países desarrollados se agregan a los subdesarrollados.
Es generalmente dividido en tres fases, obedeciendo a la dinámica económica y política del
periodo histórica en que ellas existieron.

Fuente original: Escuelapedia.com