CONSTRUYENDO UN MUNDO MEJOR
La historia está protagonizada por dos adolescentes que acuden al mismo instituto
en un pequeño pueblo de Dinamarca: Elias, hijo único de una pareja a punto de
separarse y que sufre acoso escolar en su clase, y Christian, que ha perdido a su
madre recientemente y mantiene una relación distante con su padre, Claus, con
quien se ha mudado al país hace apenas unas semanas.
Anton, el padre de Elias, es un médico vinculado a un proyecto de atención sanitaria
en un campo de refugiados de Sudán . Tras un periodo de estancia allí, regresa a
Dinamarca y debe enfrentarse al acoso escolar al que está siendo sometido su hijo
por otro chico, Sofus. Sin embargo, su intervención es insuficiente.
Por otro lado, Christian sale en defensa de Elías y amenaza a Sofus y su grupo con
un cuchillo mientras exige respeto hacia su compañero. Es el principio de una
buena amistad entre los chicos. Sin embargo, días después Anton es víctima de
una agresión física por parte de otro padre de familia. Como consecuencia de
este acontecimiento, Christian y Elias planifican poner una bomba de fabricación
casera en los bajos del coche de Lars, el padre que ha agredido a Anton.
Mientras tanto, Anton vuelve a Sudán y debe enfrentarse a otro dilema: atender
o no al responsable de las violaciones y muertes que suceden en esa región,
un sujeto al que llaman Big Man. Anton lo atiende y se esmera en su recuperación,
pero al poco tiempo cae en manos de los habitantes del poblado, que lo linchan.
En Dinamarca, Elias y Christian ejecutan su plan de venganza contra Lars, en el
que el propio Elias resulta herido. Esta circunstancia servirá para que Claus y
Cristian retomen su relación y para que Anton y Marianne, la madre de Elias, se
reconcilien.
La moral y el perdón, temas centrales de ‘En un
mundo mejor’
El primer elemento de reflexión de la película En un mundo mejor es la violencia,
que se refleja en distintas formas y niveles: desde la agresión escolar que sufre
Elias hasta los casos de violación que se presentan en el campo de refugiados de
Sudán donde Anton ejerce como médico voluntario.
La actitud de Anton de no responder a la agresión sufrida a manos de otro padre de
familia es parte de la apuesta de su directora: la venganza, es decir, la respuesta a
la violencia con más violencia, solo desencadena nuevos males.
Las distintas relaciones afectivas, entre padres e hijos, entre compañeros de
instituto y entre los miembros de la pareja, tratan de recomponerse con soluciones
parciales. Sin embargo, solo cuando se entiende el valor del perdón llegan a
restablecerse del todo. Es decir, en el momento en que se llega a una
comprensión ética.
Otro momento especialmente valioso de la película es cuando Anton debe decidir
si atiende o no a Big Man, el autor de las masacres y las violaciones en el
campamento de refugiados donde ejerce como médico, algo a lo que los habitantes
de la zona se oponen.
Su respuesta es atenderlo, pero advirtiendo a los hombres del rebelde que deben
dejar las armas fuera del campamento y darle libertad para el tratamiento. Con este
gesto, Anton demuestra que existe una moral superior a la que determina la
pertenencia a bandos opuestos, facciones o ideologías concretas.