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BOLETÍN DE SANIDAD VEGETAL

PLAGAS
SUMARIO
VOLUMEN 38
Adenda al núm. 2
2012 ENTOMOLOGÍA

S. G. de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal,


d. g. de sanidad de la producción agraria. Red
de Seguimiento para el Control, Alerta y Evaluación de los
Director Niveles de Población de la Mosca del Olivo “RED DACUS”;
Valentín Almansa 22 años de historia (1990-2011) .................................................... 169
L. Lara, M. Cano, E. Salvador, Mª M. Téllez. Evaluación de la
Director Adjunto eficacia de Amblyseius andersoni (Chant) en el control biológico
José Antonio González de Aculops lycopersici (Massee) en cultivo de tomate de inverna-
dero ............................................................................................... 203
Redactor Jefe J. M. Vela, J. R. Boyero, M. E. Wong, V. J. Monserrat. Neurop-
José M.ª Cobos teroides (Insecta: Neuroptera, Raphidioptera) en plantaciones de
aguacate en el sur de España.......................................................... 213
Consejero de Redacción C. García, G. Albendín, J. Mª Molina. Potencial de uso de ex-
Jesús Avilla tractos vegetales disponibles comercialmente en el manejo inte-
Tomás Cabello grado de plagas de la fresa ............................................................ 223
Mariano Cambra G. Mareggiani, N. Bartoloni, N. B. Gorosito, C. Laffaye. Fli-
Pedro del Estal ght detection of Caliroa cerasi L. (Hymenoptera: Tenthredini-
José García-Jiménez dae) adults in the Andean Region of Parallel 42, Argentina .... 233
Alfredo Lacasa
J. C. Guerreiro, F. B. Serrano, A. C. Busoli, M. G. Ruiz. Proxi-
M.ª Milagros López midad de rodales forestales y factores climáticos influyendo en la
Alfonso Navas incidencia estacional de Mahanarva fimbriolata .......................... 239
Julio C. Tello
Carlos Zaragoza L. M. Martins, R. P Carvalho, M. A. Soares, M. C. M. Cruz, E.
M. Pires. Ataque da cochonilha negra Saissetia oleae (Olivier)
(Hemiptera: Coccidae) em duas cultivares de oliveira (Olea eu-
Editor ropaea L.) introduzidas no Brasil ................................................. 249
Ministerio de Agricultura,
M. G. Donatti Ricalde, A. Enimar Loeck, M. Perrone Ricalde.
Alimentación y Medio
Ocorrência de ninhos de formigas cortadeiras em área de vinhedo
Ambiente no Rio Grande do Sul,-Brasil .......................................................... 257
M. T. Martínez-Ferrer, J. M. Campos, J. M. Fibla. Aplicación de
Secretaría General Técnica
aceite mineral para el control de la araña roja Tetranychus urticae
Centro de Publicaciones (Acari: Tetranychidae) en huertos de clementinos .......................... 269
J. A. Monreal Montoya, R. M. Muñoz Gómez, M. L. Lerma
ISSN: 0213-691-0 Tobarra, P. Castillo Ortiz, C.A. Granda Wong. Estudio de
NIPO: 280-12-071-8 los niveles poblacionales de Thrips tabaci Lind. (Thysanoptera:
Depósito Legal: M-2975-1976 Thripidae) y sus enemigos naturales en el cultivo de la cebolla en
Imprime: MAGRAMA Albacete ........................................................................................ 281
A. Alonso Muñoz, F. Garcia-Marí. Eficacia del trampeo masivo
en el control de la mosca del olivo Bactrocera oleae (Diptera:
Tephritidae): determinación del daño al fruto y de la pérdida eco-
nómica en cantidad y calidad del aceite ........................................ 291
M. Cano, E. Vila, E. Salvador, D. Janssen, L. Lara, M.M. Té-
llez. Utilización de Mentha suaveolens Ehrh y Ocimum basili-
cum Linnaeus como plantas refugio para adelantar la instalación
de Orius laevigatus Fieber (Hemiptera: Anthocoridae) en cultivo
de pimiento ...................................................................................... 311
A. M. A. Reda, A. E. Hatem. Biological and eradication parame-
ters of the tomato leafminer, Tuta absoluta (Mayrick) (Lepidop-
tera: Gelechiidae) affected by two biopecticides .......................... 321
C.BañolPerez,J.Piñol,J.A.Barrientos,N.PerezHidalgo,J.Pujade-
Villar. Abundancia estacional y efecto de los parasitoides sobre
los pulgones de un cultivo ecológico de cítricos ........................... 335
A. Hermoso de Mendoza, P. del Estal, M. D. Alcázar, R. Pérez-
Otero, P. Mansilla. COMUNICACIÓN. Diferenciación entre
Scaphoideus titanus Ball, vector de la Flavescencia Dorada de la
vid, y una especie próxima, Osbornellus horvathi (Matsumura),
recientemente encontrada en España (Hemiptera, Cicadellidae) .... 349
J. A. Ringuelet, M. I. Urrutia, R. M. Yordaz , C. P. Henning.
Actividad insecticida y repelente de aceites esenciales de laurel y
lemongrass sobre Bemisia tabaci . ................................................ 353
E. González-Rosa, S. C. Sabah-Mazzetta, D. Gallego. Experiencias
de atracción de Tomicus piniperda (Linneo, 1758) usando atra-
yentes cairomonales ...................................................................... 361

PATOLOGÍA

J. A. Herrera Vásquez, M. C. Cebrián, A. A. Fernández, M. C.


Córdoba Sellés, C. Jordá. Identificación y diferenciación mor-
fológica y molecular de Olpidium spp .......................................... 371
J. A. Herrera Vásquez, M .C. Córdoba Sellés, M. C. Cebrián,
A. A. Fernández, C. Jordá. Transmisión por semilla del virus de
las manchas necróticas del melón (MNSV) y eficacia de trata-
mientos de desinfección de semilla ............................................... 387
Bol. San. Veg. Plagas, 38: 169-201, 2012

ENTOMOLOGÍA

Red de Seguimiento para el Control, Alerta y Evaluación de los


Niveles de Población de la Mosca del Olivo “RED DACUS”;
22 años de historia (1990-2011)
S. G. de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal
d. g. de sanidad de la producción agraria

La red de seguimiento para el control, alerta y evaluación de los niveles de población


de la mosca del olivo (Bactrocera oleae Gmel.) “RED DACUS”, tiene como objetivo
principal proporcionar, a los responsables de las principales provincias olivareras españo-
las, la información necesaria relativa al estado de la plaga, a la fenología y a la previsión
de cosecha del olivar, así como sobre las condiciones climáticas existentes en las zonas de
control, para de este modo determinar sobre la conveniencia de realizar tratamientos contra
este insecto, escoger el momento óptimo para realizarlos y, una vez ejecutados, estudiar
la eficacia alcanzada en función del producto fitosanitario y la metodología empleados.
Durante los 22 años de vigencia de la RED DACUS, aparte de la mayor cualificación téc-
nica proporcionada al sector olivarero español, en cuanto a medios humanos y materiales
empleados, se ha reducido considerablemente la aplicación de productos fitosanitarios, ci-
ñendo las aplicaciones de tratamientos a las estrictamente necesarias, reduciendo el impac-
to medioambiental y trabajando en pro de la obtención de aceites de calidad procedentes
de aceitunas sanas. Paralelamente, se han diseñado las aplicaciones informáticas precisas
para la gestión de la base de datos generada durante estos 22 años en el seguimiento de
más de un millón de hectáreas de olivar por campaña; en los que se han recogido datos
tanto biológicos de la plaga, como del cultivo, así como de las condiciones agroclimáticas
registradas y de los tratamientos dirigidos contra la mosca del olivo. Actualmente se está
gestionando la próxima publicación de dichos datos en la web del MAGRAMA.
Del análisis de los datos históricos, se estima que la media nacional de las 22 campañas
ha sido del 12,7% de picada total final. A tenor de los resultados obtenidos parece que va-
lores anuales superiores al 15% de picada pueden condicionar que el porcentaje de Acei-
te Virgen Extra obtenido en la campaña sea como máximo el 50% del total procesado.
A su vez, el estudio de causas de caída indica que, en las 10 campañas de realización
completadas (2001-2010), las pérdidas por caída anticipada de frutos achacable directa-
mente a la puesta de la mosca del olivo, suponen como media el 1,4% de la cosecha total
de aceitunas. Tan sólo cae, como media, el 10% de la aceituna picada.
S. G. de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal, d. g. de sanidad de
la producción agraria. MAGRAMA, c/. Almagro, 33 - 28010 Madrid.
Palabras clave: Bactrocera oleae, plagas, monitoreo, bases de datos.

INTRODUCCIÓN 1913), las experiencias que en la lucha contra


la mosca del olivo, se llevan a cabo en nues-
Desde el inicio del siglo pasado, la Direc- tro país y limítrofes, a través de los Consejos
ción General de Agricultura transmite, me- Provinciales en España (MAGRAMA 1915),
diante las “Hojas divulgadoras” (MAGRAMA el Servicio Francés de Oleicultura en Francia
170 S. G. de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal, d. g. de sanidad de la producción agraria

(Chapelle, J. 1912), o la Cátedra Ambulante finición de las distintas líneas de trabajo, es-
de Agricultura del Distrito de Roma en Italia tablecidas en función de los trabajos previos
(Lotrionte, G. 1912). de los colegas del Ministerio de Agricultura
En junio de 1923 se celebra en Madrid la Italiano (Ballatori et al. 1979; Cirio, U.;
“Conferencia Internacional De La Lucha Con- Vita, G. 1978).
tra La Mosca De La Aceituna” (MAGRAMA En los ochenta, estas líneas de trabajo
1923), amparada por el Instituto Internacional (Montiel, A.; Moreno, R. 1982), consistían en:
de Agricultura de Roma, con participación de — Estimación cuantitativa de las pobla-
las delegaciones de España, Francia, Grecia, ciones naturales de B. oleae (Gmel.),
Italia, Perú, Portugal, del propio Instituto y el tanto a nivel de los estados evolutivos
“Reino de los Servios, Croatas y Slovenos”. adultos como de los preimaginales
La pertenencia desde 1951, año de su fun- — Estudio de la dinámica de sus pobla-
dación, a la Organización Europea y Medite- ciones adultas y preimaginales, anali-
rránea de Protección de las Plantas (EPPO), zando prioritariamente las relaciones
en el marco de la Convención Internacional existentes entre las capturas y las in-
para la Protección de los Vegetales (IPPC) de fecciones posteriores observadas en
la Organización de las Naciones Unidas para fruto
la Agricultura y la Alimentación (FAO), ha — Estudio de la capacidad de atracción de
mantenido y potenciado los contactos entre diferentes sistemas de observación de
los expertos en el cultivo, designados por las poblaciones adultas
la respectiva organización nacional de pro- Al completarse la transferencia de compe-
tección de los cultivos de los países EPPO, tencias a las Comunidades Autónomas impli-
continuando la participación en grupos inter- cadas, y considerando que se debe mantener
nacionales de trabajo para la elaboración de el carácter de campaña fitosanitaria de interés
estrategias internacionales contra la introduc- nacional, en 1984 se declara obligatorio el
ción y la propagación de plagas peligrosas tratamiento contra la mosca del olivo. Las zo-
para el cultivo, así como la promoción de mé- nas de olivar a tratar serán las que determinen
todos eficaces para combatirlas que no sean la Junta de Andalucía, Diputación General de
nocivos. Aragón, Junta de Comunidades de Castilla-La
Mediante resolución publicada en el Bole- Mancha, Generalidad de Cataluña, Junta Re-
tín Oficial del Estado (BOE), anualmente des- gional de Extremadura, Comunidad Autóno-
de 1962, la Dirección General de Agricultura ma de Madrid y Comunidad Valenciana.
fija las zonas de tratamiento obligatorio con- A finales de los 80 el Plan Nacional de
tra la mosca del olivo. Cada Jefatura Agronó- Mosca del Olivo, permite:
mica determina la fecha en que las respecti- — Fijar los momentos óptimos de trata-
vas Hermandades Sindicales de Labradores y mientos (DelRío, G. 1985; Montiel,
Ganaderos procederán a la colocación de los A. 1986), cuando el fruto es receptivo
mosqueros (trampa de atracción olfativa) para para la oviposición, al conocer los pe-
conocer el momento de aparición del insecto. riodos exactos en que se presenta acti-
De este modo, en 1979, el Servicio de vidad sexual en B. oleae
Defensa contra Plagas e Inspección Fitopato- — Comprobar la eficacia de los tratamien-
lógica inició un plan de investigación coordi- tos realizados contra la plaga, midien-
nado a nivel nacional: el Plan Nacional Mos- do los niveles de captura de adultos,
ca del Olivo. En 1980 dicho Plan Nacional, antes y después de aquellos
conocido como “Plan Dacus” adquiere una — Utilizar las correlaciones entre las cap-
concreción técnica precisa en lo referente a turas en las trampas y las infestaciones
la metodología de trabajo seguida y a la de- en fruto (Ballatori et al. 1980; Mon-
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 171

tiel, A. y Moreno, R. 1982; Crovetti Este impulso de la actual Unión Europea


et al. 1983), para definir los umbrales (U.E.) a la puesta en marcha de un Programa
de tratamiento (DelRío, G. 1985) o es- Nacional Anual en los Estados miembros pro-
tablecer modelos de previsión del ries- ductores de aceite de oliva, es aprovechado
go (Montiel, A. y Moreno, R. 1982) en España desde 1990, convirtiendo el ante-
— Aproximar los criterios de seguimiento rior Plan Nacional de Mosca del Olivo en el
y actuación ante la plaga a nivel nacio- “Programa de Mejora de la Calidad de la Pro-
nal, al contar con el asesoramiento y ducción de Aceite de Oliva”. La financiación
participación del Grupo de Trabajo de mediante fondos de la Unión Europea a través
Fitosanidad del Olivo, integrado por del Fondo Europeo de Orientación y Garantía
técnicos de los Servicios de Sanidad Agrícola (FEOGA) completaría la ayuda a la
Vegetal de las principales Comunida- producción compensando la retención efec-
des Autónomas productoras tuada desde la adhesión de España a la U.E.
Con la aplicación del Plan Nacional de A partir de noviembre del 2001, la Co-
Mosca del Olivo se adquiere un mejor co- misión posibilita la ampliación del Programa
nocimiento de la especie, fundamentalmente convirtiéndolo en el “Programa de Mejora
en relación con el medio ambiente en que se de la Calidad de la Producción de Aceite de
desarrolla, básico para el establecimiento de Oliva y de Aceitunas de Mesa”. El porcen-
modelos matemáticos simples de previsión, taje de la ayuda a la producción asignada a
fácilmente transferibles a los agricultores a los productores de aceite de oliva y aceitunas
quienes, por medio de las Estaciones de Aviso de mesa, ahora fijado en un 1,4%, se destina
Agrícolas se concienciaba para que aplicasen a la financiación de las acciones que deben
los tratamientos en el momento idóneo, em- llevarse a cabo en los Estados miembros para
pleando técnicas de control integrado, evitan- mejorar la calidad de la producción de aceite
do así los tratamientos a “calendario fijo”. de oliva y aceitunas de mesa y su repercusión
En 1986 se produce la adhesión de España en el medio ambiente.
a la Comunidad Económica Europea (CEE), El Programa desarrolla una serie de actua-
cuya organización común de mercados en ciones que se agruparon en siete subprogra-
el sector de las materias grasas se estableció mas distintos; el primero de ellos la “Lucha
mediante el Reglamento nº 136/66/CEE. Por contra la mosca del olivo y otros organismos
ello, cuando en junio de 1989 la CEE, adopta nocivos”. La coordinación y gestión del Pro-
medidas destinadas a mejorar la calidad de la grama siempre ha correspondido al Minis-
producción de aceite de oliva para la campaña terio, encargándose la Dirección General de
1989/90, siendo la primera de ellas la lucha Sanidad de la Producción Agraria de la “Red
contra la mosca del olivo, la adaptación del de control, alerta y evaluación de la mosca del
Plan Nacional de Mosca del Olivo a los re- olivo”.
quisitos exigidos a los Estados miembros es En 2005 concluye la financiación del Pro-
prácticamente automática. grama, siendo de nuevo el Ministerio quien,
El reparto de los recursos para finan- con cargo a los Presupuestos del Estado, ha
ciar estas medidas se hace en función de la ampliado el “Plan Dacus” inicial y, desde
cuantía retenida previamente en cada Estado 2006 en adelante, ha mantenido el sistema de
miembro: un 2 % de la ayuda a la producción control, alerta y evaluación de la plaga (RED
asignada a los productores de aceite de oliva DACUS) para detectar el momento de apari-
será el dedicado a la financiación de acciones ción del insecto, valorar el riesgo para el cul-
específicas dirigidas a la mejora de la calidad tivo y controlarlo aplicando los tratamientos
del aceite de oliva en cada Estado miembro. adecuados en los momentos más eficaces.
172 S. G. de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal, d. g. de sanidad de la producción agraria

La mosca del olivo (Bactrocera oleae los tefrítidos, bajo la cutícula del fruto del
Gmelin, 1790 = Dacus oleae) es conside- olivo, una drupa compuesta fundamental-
rada la principal plaga del cultivo del olivo mente por tres tejidos, endocarpo, mesocarpo
(Alvarado et al. 2001) en todos los países y exocarpo correspondientes con el hueso, la
de la cuenca mediterránea, debido a que los
pulpa y la piel respectivamente. Incluso en el
daños causados al fruto tienen repercusiones
caso de aquellas puestas que no prosperan, la
económicas importantes en toda la región y
se precisa realizar un control anual sobre la marca dejada en el exocarpo deprecia e inclu-
plaga para atenuar los efectos de la misma so descarta la producción como aceituna de
(Haniotakis, G. E. 2005). mesa. Si la puesta se desarrolla con norma-
El daño es consecuencia de la oviposición lidad, completará sus estados larvarios en el
de este díptero, perteneciente a la familia de mesocarpo, a expensas del cual se alimentará.

Figura 1. B. oleae ovipositando

Según progresa la galería de alimentación al. 2006) que alteran gravemente las cualida-
se incrementa el daño al fruto: de forma di- des organolépticas de los aceites obtenidos a
recta por la pérdida de pulpa y la caída precoz partir de los frutos dañados, ya descartados
de frutos causada por la ruptura de vasos que como aceituna de mesa. Incluso las picadas
también acelera la maduración (Montiel, A. en las que finalmente no se deposita el huevo,
y Madueño, C. 1995; Neuenschwander et al. pueden constituir la vía de infección de hon-
1958); y de forma indirecta al constituir la vía gos al fruto (Biurrun et al. 2009) favorecien-
de entrada de microorganismos (González et do también su caída.
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 173

Figura 2. Parcela de olivar. B. oleae abandonando el fruto tras completar su


evolución larvaria

Una vez abandonado el fruto como adulto, produce la hidrólisis de los triglicéridos, catali-
pupa o larva, se incrementa la aerobiosis en el zada por las lipasas de la microflora establecida,
interior del fruto por los agujeros de emergencia lo que se traduce en un incremento, a veces gra-
de la mosca. La microflora saprofita encuentra ve, de la acidez del aceite (Müller, G. 1981).
condiciones de nutrientes y humedad óptimas La cuantía del daño puede multiplicarse ex-
para su desarrollo (Torres-Vila et al., 2003). ponencialmente al tratarse de un insecto multi-
Como efecto de la proliferación microbiana se voltino, cuyo número de generaciones anuales

Figura 3. B. oleae abandonando el fruto (vista de


binocular). Se observa el ptilinum, membrana ubicada en la parte
frontal de la cabeza que, al dilatarse, permite romper la piel de
pupario y fruto para la emergencia del adulto
174 S. G. de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal, d. g. de sanidad de la producción agraria

varía en función de las condiciones ambienta- producción mundial de aceite y el 23% de la


les (DelRío, G.; Cavalloro, R.; 1977). producción de aceituna de mesa.
Así pues, en la preparación de una adecuada La producción definitiva, a nivel mundial
campaña de tratamientos para salvaguardar la para la campaña 2010/11, de este organismo
producción oleícola, son vitales el conocimien- intergubernamental, se sitúa en las 3.075.000
to de las condiciones climáticas y la cuantifi- toneladas de aceite de oliva y 2.563.000 tone-
ladas de aceituna de mesa. De ellas, 1.391.900
cación de los niveles de población de B. oleae.
toneladas corresponden al aceite de oliva es-
Especialmente si las condiciones son favorables
pañol y 608.600 toneladas a las aceitunas de
para el desarrollo de esta plaga endémica. mesa nacionales.
El cultivo del olivo, emblemático en Es- La superficie olivarera en España alcanza
paña, supone para nuestra economía una im- las 2.475.466 hectáreas, sin tener en cuenta los
portante fuente de riqueza económica, cultu- árboles diseminados (MAGRAMA 2011).
ral y medioambiental; permaneciendo desde
hace años como reseña internacional, al haber
MATERIAL Y MÉTODOS
convertido al país en el principal productor de
aceituna y aceite a nivel mundial. Según da- En las zonas olivareras consideradas
tos del Consejo Oleícola Internacional (COI, prioritarias para la lucha contra la mosca del
2013), como media se supera el 40% de la olivo, se establecen las correspondientes re-

Huesca
5 Lleida
4

Zaragoza
5

Tarragona
4,5 ( )
Salamanca *
4 Ávila Teruel
4 Madrid 5
4

Castellón
Toledo 4,5
Cáceres 4 ( )
4,5 ( ) * Baleares
* 4
Valencia
4
Ciudad Real
4,5 Albacete
Badajoz 4
4,5 ( )
* Alicante
5

Jaén
PERIODOS DE CAMPAÑA
Córdoba Murcia
4,5 ( )
5 ( )
* * 4 1 junio - 31 octubre (5 meses)
Huelva 15 junio - 15 noviembre (5 meses)
4 Sevilla
5 ( ) 15 junio - 31 octubre (4,5 meses)
* Granada
Almería 1 julio - 15 noviembre (4,5 meses)
4
Málaga 1 julio - 31 octubre (4 meses)
5
Cádiz 15 julio - 15 noviembre (4 meses)
5

Nota: Las provincias que presentan un asterisco tuvieron jefe de equipo. Éste permaneció en campaña medio mes más que el resto de
los técnicos (1 semana por delante y otra por detrás del periodo de campaña)

Figura 4. Mapa de Periodos Tipo de Campaña de la RED DACUS


BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 175

Cuadro 1. Dimensionamiento de la “Red Dacus” y evolución a lo largo de sus 22 Campañas

2005- 2009-
1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2008 2011
2007 2010

Observadores de
49 49 55 57 60 63 63 64 70 78 83 86 89 94 94 94 96 95 53
campo

Estaciones de
325 430 561 588 664 828 828 828 858 1.142 1.134 1.336 1.577 1.627 1.647 1.690 1.710 950 490
control

Estaciones
30 34 44 46 52 64 64 69 71 82 85 90 91 95 95 95 95 95 95
agrometeorológicas

Ordenadores 22 22 22 23 23 23 23 23 25 25 24 24 24 24 24 24 24 24 24

Provincias
22 21 21 21 21 21 21 21 23 24 26 26 26 26 26 26 26 26 26
implicadas

Comunidades
Autónomas 10 10 10 10 10 10 10 10 10 10 10 10 10 10 10 10 10 10 10
implicadas

des de estaciones de control estratégicas y de Cada técnico de campo realiza sus ob-
estaciones agrometeorológicas automáticas servaciones en 10 estaciones de control o
(EMAS), constituyendo la RED DACUS. parcelas de 5 hectáreas de olivar que son re-
Esta Red, establecida en todas las zonas presentativas de una superficie aproximada
olivareras con existencia declarada de la plaga, de 1.000 ha. La estación de control consta de
comprende 26 provincias de 10 Comunidades 5 parcelas muestrales, con una superficie de
Autónomas (Andalucía, Aragón, Castilla y olivar mínima de 1 ha cada una de ellas, en las
León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extrema- cuales se instalan las trampas de captura para
dura, Islas Baleares, Comunidad de Madrid, monitoreo. Cada zona de control dispone de
Comunidad Valenciana y Región de Murcia), una EMA que proporciona los datos climáti-
cubriendo en 2010 un total de 1.416.191 ha cos a considerar en los modelos matemáticos
de olivar. La evolución de la RED DACUS se de previsión de evolución de la plaga.
detalla a continuación en el Cuadro nº 1: “Di- El tipo de trampas empleadas en la RED
mensionamiento de la RED DACUS y Evolu- DACUS es el heredado del Plan Nacional de
ción a lo Largo de sus 22 Campañas” la Mosca del Olivo, el cual ya había realizado
La duración media de la campaña es de trabajos preliminares para establecer las con-
4,2 meses a nivel nacional, adaptándose en centraciones óptimas para monitorización y
cada provincia al estado fenológico del olivar aplicación en campo (Montiel et al. 1982),
y de la plaga. instalándose por parcela muestral:
176 S. G. de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal, d. g. de sanidad de la producción agraria
ZONIFICACIÓN DE LA RED DACUS

COMARCA AGRARIA (MAPA 1996)


(área con homogeneidad en potencial
productivo, sistemas de cultivo
y aprovechamiento agrario) ZONA OLIVARERA (10.000 ha)

SUBZONA OLIVARERA (1.000 ha)


9 0
1
8
ESTACIÓN DE CONTROL (5 ha)
2 (Representativa de la
subzona olivarera)

7 TÉCNICO
OBSERVADOR
(Laboratorio de campo)

3
PARCELA MUESTRAL (1 ha)
(La quinta parte de la
6 Estación de Control)
5 4
ESTACIÓN AGROMETEOROLÓGICA
(Una por zona olivarera)

Figura 5. Zonificación de la RED DACUS

Un mosquero troncocónico de cristal tipo Una trampa cromotrópica cebada con


Mac-Phail, con una capacidad de 150 cm3, feromona específica de larga duración de B.
cargado con amonio fosfato diamónico técni- oleae. Consiste en una placa de plástico ama-
co [(NH4)2HPO4] en disolución al 4% como rillo, engomada por ambas caras con goma
atrayente alimenticio. El agua actúa como sintética de larga duración, tamaño de 14 x
insecticida por ahogamiento. Se coloca en el 23 x 0,1 cm, y colocada en la orientación
interior de la copa del árbol, con orientación Sur-Oeste del árbol, en la zona exterior de
Sur y a una altura entre 1,5 y 2,0 m (altura la copa, e igualmente a una altura entre 1,5
del operador). La solución se renueva cada y 2,0 m. Para mantener su atracción cromá-
semana, al retirar y guardar en un bote, con tica y adherencia la placa se renueva al me-
su procedencia perfectamente identificada, nos cada 8 semanas y siempre que se detecte
las capturas de B. oleae que se recogen del pérdidas de eficacia. El principal componente
interior del mosquero. de la feromona, 80 mg de espiroacetal [1,7
dioxaspiro (5,5) undecano] al 4%, sintetizado
en la Universidad de Southampton (Jones et
al, 1983), se encuentra en el interior de una
cápsula resistente a la radiación solar ultra-
violeta, produciendo la liberación de feromo-
na de forma homogénea durante los 120 días
de vida útil de la cápsula.
Las actuales estaciones agrometeorológi-
cas de la RED DACUS (EMAS) constituyen
sistemas modulares de funcionamiento autóno-
mo (autómata programable), alimentados me-
diante un panel solar auxiliado con una batería
recargable, que asegura el funcionamiento de
Figura 6. Colocación de mosquero Mac-Phail en el las estaciones en horas nocturnas y días nubla-
interior del olivo, orientación Sur dos. Están compuestas por el módulo central o
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 177

análisis de muestras, consistente en una lupa


estereoscópica con oculares de 10X aumentos
asociados a un zoom de 1X a 4X aumentos y
haces de luz incidente y luz transmitida que
se pueden emplear de forma conjunta o por
separado.

1. Sistemática de trabajo en campo


Las observaciones de campo se realizan
a través de técnicos (ingenieros agrónomos,
agrícolas y biólogos) contratados a través de
la Empresa Pública Tragsatec (Tecnologías y
Figura 7. Colocación de trampa cromotrópica en el Servicios Agrarios, S.A.), empresa filial de la
exterior del olivo, orientación Sur-Oeste. Detalle de matriz Grupo Tragsa (Empresa de Transfor-
capturas mación Agraria, S.A.).
Para reforzar el seguimiento, ampara-
das por su respectiva normativa y apoyadas
Datalogger (en el que se instala el programa todas ellas por la administración correspon-
informático que gestiona el funcionamiento diente, los técnicos de las Agrupaciones para
de los distintos sensores y almacena los datos el Tratamiento Integrado en la Agricultura
registrados por la estación), los sensores para (ATRIAS) de Andalucía, las Asociaciones
los parámetros meteorológicos a registrar (plu- de Sanidad Vegetal (ASV) en Castilla-La
viómetro, piranómetro y sensor de humedad y Mancha y Asociaciones de Defensa Vegetal
temperatura), trípode de sujeción, pararrayos y (ADV) de Cataluña siguen la misma sistemá-
cercado protector; desde 2002 disponen de un tica de trabajo recogidas en el “Protocolo de
sistema automático de captura de datos diario Trabajo” y “Manual de Campo” de la RED
mediante telefonía GSM, aunque se mantiene DACUS.
la posibilidad de recogida de datos a través de Esta sistemática de trabajo en campo se
un terminal portátil. divide en tres actividades principales: mues-
Cada zona olivarera dispone igualmente treo de frutos, retirada de capturas en las
de un sencillo laboratorio de campo para el trampas de monitoreo y estudio de las causas
de caída de la aceituna; completándose con
las observaciones del técnico sobre fenología
del olivar, receptividad del fruto y estima-
ciones de cosecha así como con los registros
climáticos de las EMAS.

1.1. Muestreo aleatorio de frutos


Con el fin de detectar las primeras acei-
tunas picadas, cuantificar el porcentaje de
frutos afectados y evaluar el estado de la
población larvaria de B. oleae en la aceitu-
na; semanalmente en la parcela muestral se
lleva a cabo un muestreo de frutos, desde el
endurecimiento del hueso hasta el inicio de la
Figura 8. Estación Agrometeorológica de Loeches recogida de la aceituna o la finalización de las
(Madrid) campañas de tratamientos.
178 S. G. de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal, d. g. de sanidad de la producción agraria

Tras la elección al azar de cuatro olivos, Con la finalización de la campaña ambos


contiguos y distintos cada semana, la toma tipos de trampa se retiran del cultivo para no
de muestras de aceituna se realiza siempre interferir en las labores propias del olivar ni
a una altura comprendida entre 1,5 y 2,0 m; estrangular en su engrosamiento las ramas
rodeando el árbol para obtener frutos en las portadoras.
cuatro orientaciones (N, S, E, O). Se cogen
un total de 50 frutos por árbol, que se guardan 1.3. Estudio de Causas de Caída de la
en bolsas identificadas y perforadas para que Aceituna
la aceituna no se estropee por la transpiración Con el propósito de obtener una estima-
antes de ser analizada en el laboratorio. Se de- ción sobre las pérdidas directas por caída del
ben manejar y conservar adecuadamente para fruto debidas a la mosca del olivo, desde el
mantener la viabilidad de las puestas, larvas año 1998 en que se realizó por primera vez,
y ninfas hasta el examen en laboratorio. En durante la Campaña se efectúa un estudio
total se obtienen 200 frutos por parcela mues- para determinar la causa que ha provocado el
tral. Esta sistemática se repite para cada una desprendimiento de frutos: plagas, enferme-
dades, agentes externos, causas fisiológicas e
de las 5 parcelas muestrales de la estación de
incluso maduración; estableciendo el porcen-
control, obteniéndose un total de 1.000 frutos
taje que supone cada causa respecto al total de
por estación de control.
aceituna desprendida. Desde 2001 el estudio
Una vez obtenidos frutos picados en dos distingue, además, el porcentaje ocasionado
semanas consecutivas, se reduce la muestra por cada causa respecto al total de la cosecha.
de frutos. Entonces el muestreo se limita a 10 Puesto que, como se ha indicado, en algu-
frutos por árbol, es decir, 40 frutos por parcela nos casos es difícil identificar la causa final
muestral y 200 frutos por estación de control. que ha provocado la caída del fruto, siempre
que uno de los frutos recogidos muestra pi-
1.2. Retirada de capturas en las trampas de
cada, se contabiliza como caída debida a B.
monitoreo
oleae.
Durante la campaña, al renovar semanal- Los Responsables Provinciales eligen
mente la solución de fosfato diamónico, el dos Estaciones de Control de entre las asig-
técnico recoge todas las capturas de B. oleae, nadas a cada técnico de campo destinado en
identificando inequívocamente el mosquero la provincia. Este último, en cada una de las
de procedencia y conservando las moscas en Estaciones de Control seleccionadas elige dos
una solución de agua y alcohol al 50% hasta árboles representativos de la misma. En las
el conteo diferenciado por sexos, y examen zonas en las que la heterogeneidad es alta,
de hembras en laboratorio. tanto por su orografía como por su diversidad
También semanalmente se retiran y cuen- varietal, se procura que la elección sea lo más
tan, diferenciándolas por sexo, las capturas de representativa posible.
B. oleae en cada una de las placas cromotró- El seguimiento se realiza durante toda
picas, anotando igualmente con precisión la la Campaña con controles semanales. En la
procedencia del dato. La trampa se limpia de primera visita a las Estaciones de Control, en
otros restos (otros insectos, flores, hojas caí- la que se hace la elección de los árboles, se
das, etc.), eliminando la masa foliar en la pe- aprovecha para realizar el primer control, vi-
riferia de la placa que se pueda engomar, para sualizando la aceituna del vuelo y limpiando
mantener la atracción cromática y adherencia. el suelo de aceituna de la pasada campaña.
Los ejemplares de B. oleae, una vez hecho el Posteriormente en visitas semanales se
recuento, se desechan al resultar impractica- realizan tanto el estudio de la aceituna en ár-
ble su manipulación. bol (vuelo) como en suelo:
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 179

— Estudio de la aceituna en el árbol (vue- tencia el estado más perjudicial para el fruto,
lo): Se estudian visualmente 50 acei- tal y como se ha mencionado anteriormente.
tunas de cada árbol sin necesidad de Con estos datos por estación de control,
arrancar esos frutos, recorriendo todo junto con el recuento de capturas obtenido en
el perímetro de la copa del árbol, a fin campo, se obtienen finalmente los índices de
de que las aceitunas que se observen control de la población, los cuales definen las
pertenezcan a todas las orientaciones condiciones que aconsejan el tratamiento.
del mismo. Durante este estudio visual
se anota el número de aceitunas sanas, 2.1. Determinación de índices de control de
de aceitunas picadas sin orificio de sa- la población
lida y de aceitunas picadas con orificio Por Estación de Control se determinan los
de salida. En el caso de encontrarse siguientes índices:
diferentes infestaciones en una misma - Índice de aceituna picada con formas vivas
aceituna, se calificará el fruto dentro de IPFV (%): es el número de frutos infestados
la infestación que sea más perjudicial con formas vivas dividido por el número de
para el mantenimiento de la aceituna frutos de la muestra, expresado como por-
en el árbol, teniendo en cuenta que centaje.
la ruptura de vasos y la exposición a Nº de frutos infestados con formas
infecciones evoluciona en paralelo al vivas
IPFV = x 100
desarrollo evolutivo.
Nº de frutos de la muestra
— Estudio de la aceituna caída en el suelo:
Se recogen todas las aceitunas caídas - Índice de picada total IPT (%): es el núme-
en el área de proyección de la copa del ro de frutos infestados con formas vivas o
árbol, introduciéndolas en una bolsa muertas, dividido por el número de frutos de
perfectamente identificada (anotando la muestra, expresado como porcentaje.
tanto el código de la Estación como el Nº total de frutos infestados
del árbol) para su posterior estudio en IPT = x 100
laboratorio. Nº de frutos de la muestra
Toda las muestras recogidas en campo - Índice de riesgo IR (huevos/trampa x día): se
(frutos muestreados, aceitunas caídas y hem- obtiene de la fórmula
bras capturadas en las trampas Mac-Phail) se
Tb Td
someten a posterior análisis en laboratorio y x x Th
la información obtenida será finalmente gra- IIR = Ta Tc
bada, procesada y trasmitida. Nxt
Siendo,
2. Trabajo en laboratorio
Ta= Nº total de ♀ observadas en trampas
En laboratorio, mediante disección, se Mac-Phail por Estación de Control
determina la fertilidad de las hembras de B.
Tb= Nº total de ♀ con huevos
oleae sobre un máximo de 30 hembras por
Tc= Nº total de ♀ con huevos observadas
cada mosquero Mac-Phail, contando los hue-
vos de 10 de ellas. Se analiza también la pre- Td= Nº total de huevos contados
sencia de los diferentes estados evolutivos de Th= Nº total de ♀ en Mc-Phail
la plaga en las aceitunas que presentan picada N = Nº Mosqueros (=5 si no hay roturas
(huevos, larva de 1º, 2º o 3er estado, pupa, o pérdidas)
pupario o galería abandonada), así como su t = Nº días observados
viabilidad, contabilizando en caso de coexis- Tm= Nº total de ♂ en Mac-Phail
180 S. G. de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal, d. g. de sanidad de la producción agraria

- Índice de capturas por trampa y día ICTD: la en cada una de las zonas olivareras de su
trampa puede ser el mosquero Mac-Phail o provincia.
la placa cromotrópica cebada con feromona - Módulo Nacional: Recoge, a nivel muni-
cipal, comarcal, provincial y nacional, los
[Nº total de ♀ + nº total de ♂] porcentajes y evolución de picada, superfi-
ICTD =
Nxt cie con seguimiento, superficie finalmente
tratada, así como los registros climáticos
- Índice de fecundidad IF : obtenido para las recogidos por las EMAS.
hembras procedentes del mosquero Mac-
Los datos climáticos se incorporan a la
Phail
aplicación Dacus 2000 con la periodicidad
Nº total de ♀ con huevos establecida por los responsables provinciales,
IF = Nº total de ♀ observadas por estación de x 100 generalmente 7 días, mediante correo elec-
control trónico enviado desde el Servidor Central de
Tragsatec, tras haber sido recogidos los re-
2.2. Condiciones que aconsejan el tratamiento gistros capturados por los sensores de las 95
- Primera aplicación: EMAS de la RED mediante el programa Lo-
Si se ha detectado picada, cuando ICTD>1 ggernet de Campbell Scientific®, a través de
(en Mac-Phail) y IF>60% telefonía móvil GSM en tiempo real de forma
automática y directa.
Si no se detecta picada, cuando ICTD>5 (en
Mac-Phail o cromotrópica) y IF>60% Previo al envío, el Servidor Central, incor-
pora los registros a una base de datos donde
- Siguientes aplicaciones:
se realiza un filtrado automático que hace una
Con capturas en Mac-Phail, cuando ICTD>1 primera detección de los valores anormales o
en Mac-Phail, IF>60% y IPFV>1% las desviaciones registradas en las lecturas de
Sin capturas en Mac-Phail, cuando ICTD>3 los sensores, eliminando todos aquellos datos
en cromotrópicas y IPFV > 1% climáticos que se encuentran fuera de rango,
establecidos en función de los valores norma-
3. Apoyo informático les, extremos y de superación de umbrales de
Para el cálculo de los anteriores índices la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET,
por estación de control, agrupados por muni- 2013). Esta depuración se basa en 2 niveles de
cipio, comarca, o provincia se dispone de: filtrado establecidos por AEMET: el primero
- Aplicación Datbio: herramienta informática basado en los mismos filtros lógicos que este
instalable en el ordenador personal de cada organismo del Ministerio de Agricultura utili-
técnico en la que se graban semanalmente za para su red de estaciones automáticas, y un
los datos biológicos obtenidos en la zona segundo basado en la comparación de los regis-
asignada. Contiene numerosos filtros para tros capturados con los existentes en la base de
evitar la introducción de datos erróneos. datos de las efemérides registradas por las Esta-
- Dacus 2000: en esta aplicación se vuelcan, ciones Meteorológicas AEMET más cercanas a
a través de correo electrónico, memoria ex- la EMA correspondiente de la RED DACUS.
traíble, etc., los datos zonales grabados por Mediante esta depuración de datos, se
los técnicos en el Datbio. Dacus 2000 ges- descubren aquellos componentes averiados o
tiona tanto información sobre índices pobla- en mal estado en cada una de las Estaciones
cionales de la mosca como sobre los datos para ser posteriormente sustituidos en la ma-
climáticos. Mediante los listados y gráficos yor brevedad de tiempo, y se garantiza una
generados, los responsables provinciales de mayor fiabilidad de los valores incorporados.
campaña en la administración autonómica Entre los receptores de la información cli-
reciben información del estado de la plaga mática de la RED DACUS se encuentran ac-
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 181

tualmente la Red de Alerta e Información Fito- 2000. Toda la información es analizada con
sanitaria de Andalucía (RAIF), ATRIAS, APIS, el responsable provincial de la administración
ADV, ASV, cooperativas agrícolas y otros inte- autonómica y demás técnicos de la provincia,
resados e implicados en el seguimiento. en una reunión también semanal, para decidir
Las actividades desarrolladas semanal- la conveniencia de realizar los tratamientos
mente por los técnicos de campo, trabajo de recomendados y, en su caso, la prioridad o
campo, trabajo de laboratorio, y grabación de efectividad de los mismos.
datos; se traducen en los distintos informes El funcionamiento de la RED DACUS se
por municipio, comarca y provincia, extraí- recoge en la figura 9: “Esquema de funciona-
dos por los técnicos de la Aplicación Dacus miento de la RED DACUS”

ESQUEMA DE FUNCIONAMIENTO DE LA RED DACUS

VÍAS DE
COMUNICACIÓN INFORME VÍA MEMORIA
PROVINCIAL EXTERNA
DATOS BIOLÓGICOS

ÓN ADULTA

TÉCNICO DE CAMPO
Y LABORATORIO
MOSQUERO MAC PHAIL ACOPLAMIENTO
DIRECTO DEL
POBLACIÓ

TERMINAL
POBLACI

VÍA E-MAIL A.C.S.I.


VÍA MODEM
TERMINAL ORDENADOR
BINOCULAR PORTÁTIL NACIONAL
TRAMPA ORDENADOR JAÉN
CROMOTRÓPICA SEXUAL PROVINCIAL VÍA CD-ROM
VÍA MEMORIA APLICACIÓN DACUS
ÓN LARVARIA

EXTERNA

BALANZA DE APLICACIÓN
PRECISIÓN DATBIO
POBLACIÓ

VÍA E-MAIL
POBLACI

VÍA E-MAIL MINISTERIO


MUESTREO DE FRUTOS
DE AGRICULTURA,
ADMINISTRACIÓN ALIMENTACIÓN Y MEDIO
ALIMENTACIÓ
CLIMÁTICOS

INFORMÁTICA AMBIENTE
SUBDIRECCIÓN GENERAL DE SANIDAD
E HIGIENE VEGETAL Y FORESTAL
DATOS

MÓDULO INFORME
NACIONAL NACIONAL

TELEFONÍA
MÓVIL SERVIDOR DE
ESTACIÓN AGROMETEOROLÓGICA
“GSM” DATOS CLIMÁTICOS

Figura 9. Esquema de funcionamiento de la RED DACUS

RESULTADOS tóricos”, que permitirán previa descarga de


los datos generados anualmente, dentro del
1. Herramientas informáticas periodo 1993-2011, gestionar la información
El Ministerio de Agricultura, Alimenta- biológica y climática generada dentro de la
ción y Medio Ambiente está gestionando el RED DACUS.
acceso público, a través de su página web - “Curvas de vuelo” representa gráficamen-
(www.magrama.es), a las aplicaciones in- te la evolución, en el año o varios años, de
formáticas “Curvas de vuelo” y “Datos His- datos numéricos, facilitando la visualiza-
182 S. G. de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal, d. g. de sanidad de la producción agraria

ción de la relación existente entre los datos 2011)”, obtenido a partir de la descarga de las
comparados. Los datos (índices calculados, bases de datos, se adjunta el dato de picada
estados poblacionales, registros meteoroló- total registrado por provincias, comunidades
gicos) se pueden obtener a nivel municipal, autónomas y a nivel nacional, extraídos de
comarcal, provincial o nacional. desde 1993 hasta la última campaña 2011.
- “Datos Históricos” proporciona en formato Al procesar dichos datos se obtiene, en el
PDF el listado de datos biológicos o climá- periodo de referencia, el porcentaje medio de
ticos generados en la campaña seleccionada picada. El porcentaje medio de picada nacio-
en un determinado municipio, comarca o nal resultante se sitúa en el 12,7%.
provincia. Se observa gran variación anual en los ni-
Los datos descargados en .pdf, .mdb o veles de picada tanto provincial como de co-
fácilmente transformados a .xls, una vez re- munidad autónoma y nacional. En la superficie
lacionados entre sí o con datos obtenidos de nacional controlada, los niveles de picada varia-
otras fuentes, permitirán al usuario elaborar ron desde el 4,1% obtenido en la campaña 2003
cuadros y gráficos para una más fácil aproxi- hasta el 30,0% obtenido en la campaña 2008.
mación a la experiencia en campo relativa a la En la Figura 10: “Comparación del Porcen-
biología de la mosca del olivo y de la climato- taje Medio de Picada de las Campañas 2008,
logía registrada en las zonas olivareras. 2009, 2010, 2011 y Curva de Tendencia (1993-
A continuación se incluyen algunos ejemplos. 2011)”, se compara la evolución anual del por-
centaje de picada entre las 4 últimas campa-
2. Porcentaje de picada ñas, incluida la 2008 que registró el máximo
En el Cuadro nº 2: “Distribución Provin- histórico de la RED DACUS. Como referencia
cial de la Media Ponderada por Superficie de también se inserta la curva de tendencia o me-
Picada Total al Finalizar la Campaña (1993- dia de las campañas descargables en la web.

Comparación del Porcentaje Medio de Picada de las Campañas 2008, 2009, 2010,
2011 y Curva de Tendencia (1993-2011)

30

25 % Picada
Final:
Tendencia 12,7
2011 21,8
20 2010 9,6
2009 9,7
2008 30,0
% Picada

15

10

0
4-jul 18-jul 1-ago 15-ago 29-ago 12-sep 26-sep 10-oct 24-oct 7-nov
Fecha

Figura 10. Comparación del Porcentaje Medio de Picada de las Campañas 2008, 2009, 2010, 2011
y Curva de Tendencia (1993-2011)
Cuadro
Cuadro 2. 2: DISTRIBUCIÓN
nº Distribución PROVINCIAL
Provincial DE LA MEDIA
de la Media PONDERADA
Ponderada POR SUPERFICIE
por Superficie PICADA
de PicadaDETotal al Finalizar FINALIZAR
TOTAL ALla CampañaLA CAMPAÑA
(1993-2011)
(1993 - 2011)
CC.AA. % Frutos picados totales

Provincia 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 MEDIA RED

ANDALUCÍA 5,9% 3,3% 3,5% 3,8% 7,9% 6,0% 4,0% 1,7% 7,8% 14,8% 2,7% 4,3% 3,1% 6,5% 10,7% 21,4% 7,4% 6,9% 14,9% 7,2%
ALMERÍA S/D S/D S/D S/D S/D S/D S/D S/D S/D S/D S/D 11,9% 17,0% 10,4% 8,3% S/D S/D S/D S/D 11,9%
CÁDIZ 29,2% 9,7% 9,9% 28,0% 21,2% 3,9% 8,3% 3,4% 6,0% 2,4% 6,6% 13,9% 5,8% 13,8% 50,0% 20,6% 7,8% 22,4% 32,2% 15,5%
CÓRDOBA 4,2% 2,7% 2,2% 1,5% 3,0% 1,9% 1,2% 0,5% 5,8% 11,9% 1,4% 2,5% 2,5% 3,9% 8,1% 15,4% 5,9% 7,6% 14,1% 5,1%
GRANADA 2,9% 4,5% 5,0% 1,7% 3,9% 4,8% 1,2% 0,9% 3,5% 9,7% 5,5% 6,2% 3,0% 6,5% 10,9% 26,2% 12,8% 7,9% 10,2% 6,7%
HUELVA 85,2% 27,6% 66,5% 42,0% 28,8% 6,6% 24,4% 28,9% 34,7% 30,0% 6,2% 16,0% 7,0% 9,9% 35,2% 31,3% 5,7% 3,5% 20,3% 26,8%
JAÉN 1,7% 2,4% 2,8% 1,3% 6,7% 10,3% 3,4% 1,4% 9,1% 17,9% 3,0% 3,9% 2,9% 6,2% 4,6% 22,4% 8,5% 5,9% 11,2% 6,6%
MÁLAGA 5,6% 1,1% 6,3% 5,0% 18,0% 6,7% 6,1% 3,3% 3,4% 7,3% 3,5% 3,2% 3,8% 7,7% 10,0% 11,0% 3,4% 5,0% 13,8% 6,5%
SEVILLA 9,3% 4,3% 3,5% 15,5% 14,4% 4,3% 10,1% 2,6% 8,5% 17,7% 2,9% 8,4% 4,5% 11,9% 34,3% 36,7% 6,8% 6,6% 56,6% 13,6%
ARAGÓN 17,0% 6,9% 19,5% 14,0% 50,8% 8,9% 5,3% 8,1% 5,5% 13,5% 3,1% 14,0% 5,0% 9,1% 6,4% 14,2% 4,2% 1,1% 11,7% 11,5%
HUESCA S/D S/D S/D S/D S/D S/D 9,0% 3,4% 6,5% 13,2% 3,6% 8,0% 4,7% 13,5% 3,1% 5,5% 4,9% 0,4% 51,5% 9,8%
TERUEL 14,4% 7,0% 19,6% 14,0% 49,3% 9,7% 3,7% 10,6% 4,3% 11,9% 4,1% 16,4% 5,8% 8,9% 6,6% 18,0% 4,8% 1,8% 4,2% 11,3%
ZARAGOZA 25,2% 6,6% 18,6% 13,0% 55,8% 5,5% 7,6% 6,3% 7,3% 21,2% 0,8% 12,7% 3,2% 8,1% 8,9% 12,2% 3,0% 0,3% 10,4% 11,9%
CASTILLA-LA MANCHA 2,0% 19,2% 9,3% 14,2% 21,8% 25,0% 7,4% 8,8% 22,6% 32,0% 6,9% 27,7% 7,9% 11,6% 39,2% 52,9% 15,1% 15,6% 36,8% 19,8%
ALBACETE 5,5% 1,9% 4,1% 3,3% 9,3% 20,4% 9,5% 2,6% 19,9% 52,3% 10,4% 37,8% 36,2% 24,7% 11,7% 21,5% 12,1% 5,6% 9,9% 15,7%
CIUDAD REAL 3,0% 28,3% 5,6% 16,0% 21,7% 34,6% 11,0% 4,0% 20,3% 30,3% 6,2% 10,7% 2,8% 7,1% 25,7% 56,4% 21,8% 17,3% 16,5% 17,9%
TOLEDO 0,7% 13,7% 13,6% 14,4% 24,0% 17,0% 3,1% 15,4% 24,6% 29,6% 6,8% 37,4% 7,1% 12,2% 53,2% 54,8% 9,9% 15,5% 47,8% 21,1%
CASTILLA-LEÓN 4,7% 72,5% 28,2% 44,8% 32,7% 81,1% 9,6% 56,2% 24,4% 37,0% 1,5% 28,2% 8,1% 3,6% 66,0% 35,7% 9,8% 7,0% 28,8% 30,5%
ÁVILA 4,7% 72,5% 28,2% 44,8% 32,7% 81,1% 9,6% 57,7% 26,4% 39,5% 1,5% 30,1% 8,4% 3,9% 66,0% 37,7% 11,3% 7,3% 30,3% 31,2%
SALAMANCA S/D S/D S/D S/D S/D S/D S/D 24,2% 3,5% 19,5% 1,4% 8,5% 5,7% 1,4% 8,4% 14,0% 3,9% 2,9% 9,6% 8,6%
CATALUÑA 13,5% 19,1% 18,1% 26,1% 59,1% 13,4% 12,6% 9,3% 22,8% 78,0% 3,6% 20,2% 17,0% 29,0% 47,0% 16,8% 12,6% 15,2% 33,7% 24,6%
LÉRIDA S/D S/D S/D S/D S/D S/D S/D 2,4% 13,2% S/D 2,2% 12,4% 8,7% 9,3% 21,7% 3,6% 6,6% 4,7% 19,3% 9,5%
TARRAGONA 13,5% 19,1% 18,1% 26,1% 59,1% 13,4% 12,6% 10,5% 24,4% 78,0% 3,8% 21,4% 18,5% 32,5% 52,1% 18,9% 13,6% 16,7% 35,5% 25,7%
C. DE MADRID 4,7% 10,4% 33,5% 25,0% 97,8% 7,7% 5,5% 5,6% 7,8% 16,1% 5,5% 40,0% 1,4% 11,3% 29,1% 47,5% 6,3% 19,9% 15,1% 20,5%
MADRID 4,7% 10,4% 33,5% 25,0% 97,8% 7,7% 5,5% 5,6% 7,8% 16,1% 5,5% 40,0% 1,4% 11,3% 29,1% 47,5% 6,3% 19,9% 15,1% 20,5%
C. VALENCIANA 24,1% 68,7% 52,9% 26,0% 59,7% 14,3% 27,2% 18,6% 33,4% 73,1% 11,2% 32,0% 19,8% 46,7% 47,5% 43,8% 18,1% 14,5% 39,0% 35,3%
ALICANTE S/D S/D S/D S/D S/D 12,5% 13,3% 6,9% 39,8% 71,6% 10,4% 29,4% 12,3% 42,2% 35,9% 46,6% 24,3% 19,4% 31,3% 28,3%
CASTELLÓN 24,1% 68,7% 52,9% 26,0% 59,7% 13,0% 49,1% 30,0% 25,3% 63,5% 11,1% 36,0% 22,8% 56,1% 45,5% 38,9% 10,7% 8,2% 52,0% 36,5%
VALENCIA S/D S/D S/D S/D S/D 19,3% 15,2% 16,9% 36,4% 83,6% 12,0% 30,1% 23,2% 41,9% 58,5% 46,5% 19,3% 16,5% 32,3% 32,3%
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012

EXTREMADURA 20,2% 38,9% 29,1% 58,4% 18,7% 23,1% 32,1% 24,8% 51,5% 51,7% 6,8% 28,5% 12,9% 14,0% 49,7% 55,2% 12,2% 9,1% 40,2% 30,4%
BADAJOZ 34,0% 60,6% 36,9% 73,4% 24,6% 14,8% 37,0% 25,3% 49,0% 47,6% 6,9% 28,4% 11,9% 14,1% 49,0% 54,5% 10,9% 7,2% 30,6% 32,5%
CÁCERES 8,6% 24,5% 16,8% 25,7% 10,8% 33,1% 16,2% 22,4% 59,2% 63,4% 6,5% 28,9% 18,7% 13,5% 53,6% 59,0% 18,2% 20,5% 69,1% 29,9%
ISLAS BALEARES 9,2% 4,5% 19,3% 44,0% 32,5% 18,5% 21,2% 19,8% 35,3% 27,2% 5,5% 14,6% 0,3% 17,0% 21,8% 11,4% 13,7% 13,4% 25,9% 18,7%
ISLAS BALEARES 9,2% 4,5% 19,3% 44,0% 32,5% 18,5% 21,2% 19,8% 35,3% 27,2% 5,5% 14,6% 0,3% 17,0% 21,8% 11,4% 13,7% 13,4% 25,9% 18,7%
REG. DE MURCIA 7,7% 24,0% 17,9% 6,5% 39,0% 5,5% 3,2% 1,9% S/D 34,2% 6,5% 22,2% 10,9% 41,5% 17,0% 30,7% 0,8% 4,8% 0,7% 15,3%
MURCIA 7,7% 24,0% 17,9% 6,5% 39,0% 5,5% 3,2% 1,9% S/D 34,2% 6,5% 22,2% 10,9% 41,5% 17,0% 30,7% 0,8% 4,8% 0,7% 15,3%
ESPAÑA 7,1% 9,4% 8,0% 9,4% 17,9% 9,0% 8,3% 6,0% 14,5% 25,0% 4,1% 11,6% 6,2% 12,0% 20,8% 30,0% 9,7% 9,6% 21,8% 12,7%

Picada total máxima del periodo 1993-2011 Picada total mínima del periodo 1993-2011
183
184 S. G. de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal, d. g. de sanidad de la producción agraria

Se advierte la continua evolución al alza obtenidos a través de otras fuentes, puesto


del porcentaje de picada, con un incremento que el diagrama incluye datos de producción
general en la pendiente de la curva una vez disponibles en el Anuario de Estadística (MA-
finalizado el verano, a partir de la 2ª quincena GRAMA, 2011).
de septiembre. También la curva de tenden-
Se aprecia cómo, a nivel nacional, aque-
cia, recoge este incremento en la pendiente
llos años en que la picada total final alcanza o
desde la 2ª quincena del mes de septiembre,
señalando el habitual incremento general de supera el 15%, el porcentaje de aceite de oliva
la oviposición desde estas fechas. de categoría Virgen Extra no llega al 50% del
El descenso en el porcentaje de picada, total envasado.
notable en 2009 y 2010, o la atenuación de Este daño indirecto de la plaga, limitando
pendiente registrados a finales de octubre la obtención del aceite más cotizado, causa
en las curvas de campaña y tendencia, se importantes pérdidas económicas al sector.
deben fundamentalmente la finalización del
seguimiento en la mayoría de las provincias, 2.2. Relación porcentaje de picada y caída de
aunque otros factores, como la caída de frutos la aceituna
picados pueden provocar este comportamien- El Cuadro nº 3: “Causas Principales de
to anómalo en el trazado final de la curva de Caída de Fruto a Nivel Nacional, Expresado en
picada. %, Respecto a la Cosecha Total (2001-2010)”,
2.1. Relación porcentaje de picada y calidad elaborado a partir de los datos descargables de
de los aceites obtenidos la RED DACUS y de los datos del “Estudio
En la Figura 11: “Relación entre el Por- de Causas de Caída de la Aceituna” llevado a
centaje de Picada Total Nacional y Porcentaje cabo en el periodo 2001-2010, muestra que la
de cada Categoría de los Aceites Obtenidos caída de aceituna atribuible a la mosca del oli-
(1996-2010)”, se muestra un ejemplo de rela- vo durante el periodo de seguimiento ha sido el
ción entre datos de la RED DACUS y datos 1,4% del total de la cosecha.
Relación entre el Porcentaje de Picada Total Nacional y Porcentaje de cada
Categoría de los Aceites Obtenidos (1996-2010)

100% 35
90%
30
80%
Categorías de aceite (%)

70% 25
% Picada Total

60%
20
50%
15
40%

30% 10
20%
5
10%

0% 0
1996

1997

1998

1999

2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

2010

Años

ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA ACEITE DE OLIVA VIRGEN


ACEITE DE OLIVA LAMPANTE % PICADA TOTAL

Figura 11. Relación entre el Porcentaje de Picada Total Nacional y Porcentaje de cada Categoría de los Aceites
Obtenidos (1996-2010)
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 185

Cuadro 3. Causas principales de caída de fruto a nivel nacional, expresado en % respecto


a la cosecha total (2001-2010)
AÑO
CAUSA DE CAÍDA
2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 Media

Climática 3,5 6,4 4,8 3,3 3,7 5,0 5,9 6,4 2,2 1,0 4,2

Prays oleae 2,6 4,1 2,4 2,6 2,1 2,3 3,2 3,1 1,8 7,0 3,1

Fisiológica 3,2 2,5 2,5 1,5 2,9 3,8 4,1 2,3 2,5 3,1 2,8

Bactrocera oleae 1,5 5,0 0,3 0,3 0,4 1,0 1,8 2,8 0,4 0,2 1,4

Maduración 1,1 1,8 0,7 0,3 1,3 1,9 0,7 1,0 0,1 0,1 0,9

(*)Otros 0,8 0,8 0,7 0,7 0,5 0,7 0,4 1,0 0,5 1,1 0,7

Repilo 0,1 0,2 0,1 0,1 0,3 0,3 0,4 0,3 0,2 0,0 0,2

(**)Gloeosporium 0,2 0,4 0,1 0,1 0,0 0,1 0,1 0,1 0,0 0,0 0,1

CAÍDA TOTAL 13,0 21,2 11,6 8,9 11,2 15,1 16,6 17,0 7,7 12,5 13,5

(*) Desde la campaña 2007 en adelante se diferenció la caída causada por Barrenillo, hasta entonces se recogía en el apar-
tado “Otros”. Los valores obtenidos fueron 2007: 0,3; 2008: 0,7; 2009: 0,3; y 2010: 1,1
(**) Gloeosporium = Colletotrichum

Se puede observar que existen otros fac- diagrama de la Figura 12: “Distribución Na-
tores que influyen en la caída de la aceituna, cional de la Media Ponderada de Picada Total
como son las causas climáticas, la polilla del en Vuelo y Suelo (2001-2010)”. Ahora, el
olivo (Prays oleae, Bern.), fisiológica, etc. porcentaje medio de frutos picados durante el
La aceituna caída por el conjunto de periodo asciende al 15,8% (14,4% de picada
causas analizadas respecto al total de la co- en vuelo más el 1,4% de picada en el suelo).
secha se sitúa, como media del periodo, en Como recoge la Figura 13: “Relación del
el 13,5%. La mosca del olivo supone sólo la % de Aceituna Picada por Bactrocera Caí-
cuarta causa de caída de aceituna entre las es- da (Suelo) Respecto al % Total de Aceituna
tudiadas, aproximadamente el 10% del total Picada (Vuelo+Suelo)”, la ordenación de los
de aceituna caída. datos en función del porcentaje resultante de
Puesto que la picada total nacional media picada (vuelo+suelo) indica que no hay una
del periodo 2001-2010 es el 14,4% (Cuadro clara relación entre el porcentaje de picada y
nº 2), la aceituna caída debido a la mosca del el porcentaje final de caída de esas aceitunas
olivo representa el 10% del fruto total picado. picadas pues, siendo el mejor un ajuste lineal
Al añadir el porcentaje de aceituna picada (y = 0,289x + 2,6231), la fiabilidad de esta
existente en el suelo al porcentaje de aceitu- línea de tendencia no alcanza el 45% de los
na picada en la copa del árbol se obtiene el casos (R2 = 0,4473).
186 S. G. de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal, d. g. de sanidad de la producción agraria
Distribución Nacional de la Media Ponderada de Picada Total en Vuelo y Suelo (2001-2010)

35
32,8

30,0 2,8
30
5,0 30,0

25
22,6
25,0
1,8
% Picada Total

20
20,8 15,8
16,0
15 1,5 1,4
11,9 13,0
1,0
14,5 0,3 10,0 9,9
10 0,4 0,2
11,6 6,6 12,0
9,6 14,4
4,4 0,4 9,7
5 0,3
6,2
4,1
0
2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 MEDIA
Campaña

Picada caída con respecto al total de la cosecha del árbol, según estudio de causas de la caída de la aceituna

Picada final en el vuelo, obtenido en el seguimiento de la RED DACUS

Figura 12: Distribución Nacional de la Media Ponderada de Picada Total en Vuelo y Suelo (2001-2010)
Relación del % de Aceituna Picada por Bactrocera Caída (Suelo) Respecto al % Total de Aceituna
Picada (Vuelo+Suelo)

18,0

2002
16,0
Distribución lineal
y = 0,289x + 2,6231
14,0 R2 = 0,4473
% de Aceituna Picada Caída (suelo)

12,0
% picada % picadas
Campaña
vuelo+suelo caídas
10,0 16,0 9,4 2001
2001 30,0 16,7 2002
2008 4,4 6,8 2003
8,0 2007 11,9 2,5 2004
2006
6,6 6,1 2005
2003
13,0 7,7 2006
6,0 2005 22,6 8,0 2007
32,8 8,5 2008
10,0 4,0 2009
4,0 2009 9,9 2,0 2010

2004
2,0 2010

0,0
0,0 5,0 10,0 15,0 20,0 25,0 30,0 35,0

% de Aceituna Picada Total (vuelo+suelo)

Figura 13. Relación del % de Aceituna Picada por Bactrocera Caída (Suelo) Respecto al % Total de Aceituna Picada
(Vuelo+Suelo)

2.3. Relación del rendimiento en kilos de que en dicho periodo oscila entre los 15 kilos/
aceituna por árbol con el porcentaje de árbol de la campaña 1995 y los 43,6 kilos/ár-
picada bol de 2003. El aforo medio se sitúa en 31,7
Con los datos anuales de aforo, se pue- kilos/árbol.
den elaborar sencillas tablas o gráficas, como Con el fin de profundizar en la relación
la mostrada en la Figura 14: “Aforo medio existente entre la picada total, alcanzada a
(1993-2011)”, la cual muestra la producción final de campaña, y la producción obtenida,
nacional, expresada en kilogramos por olivo, medida en kilogramos por árbol, se ha rea-
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012
AFORO MEDIO (1993-2011) 187

50
45
40
35
30
25
20
15
10
5
0 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011
Kg/árbol en el año 28,0 27,4 15,0 33,4 38,8 32,6 23,5 35,7 37,3 26,9 43,6 32,3 25,5 35,9 34,9 30,3 34,3 32,5 34,2

Figura 14: Aforo medio (1993-2011)

lizado una estratificación del olivar nacional, seguimiento de la RED DACUS hasta la fi-
para las campañas 2005 a 2011, en 5 tramos nalización de dichas campañas. Únicamente
productivos tal como recoge la Figura 15 se ha tenido en cuenta el olivar con destino a
“Media Ponderada de Picada Total por Inter- almazara, por lo que en las 1.322.951 hectá-
valos de Producción en Kilos/Árbol (2005- reas, no se contabiliza la superficie destinada
2011)”. a verdeo.
Se observa que: En la Figura 15 se observa que:
- En general el % de picada final disminuye -E l 65% de la superficie olivarera en España
según se incrementa la producción tiene producción superior a los 20 kg/árbol
- El % de picada final registrado en la super- -E l 13% de la superficie total nacional ob-
ficie cuya producción supera los 20 kg/árbol tiene rendimientos inferiores a 10 kg/árbol.
es inferior a la media nacional registrada
3. Índices de capturas (ICTD)
- En el tramo productivo de 20 a 40 kg/árbol
En la Figura 17: “Comparación del Índice
se encuentra el valor medio de picada total Medio de Capturas en Trampa Mac-Phail de
nacional para el conjunto de tramos produc- las Campañas 2008, 2009, 2010, 2011 y Cur-
tivos va de Tendencia (1993-2011)”, se compara la
- En el tramo cuya producción es inferior a evolución anual de dicho índice entre las 4
20 kg/árbol la picada total supera la media últimas campañas, la gráfica puede generarse
nacional a través de la aplicación “Curvas de Vuelo”.
- En años con bajos porcentajes de picada, Como referencia se inserta también la curva
como 2005, no hay diferencias significati- de tendencia o media de las campañas 1993-
vas entre la picada registrada en los distintos 2011. La figura incluye el valor medio del
estratos productivos índice por campaña, el dato de porcentaje de
En la Figura 16: “Porcentaje de Superficie picada final anual y la picada final media del
Media por Tramo Productivo (2007-2011)” periodo 1993-2011. Se observa que:
se indica la superficie que cada estrato pro- - Contrariamente a la idea de que el mosquero
ductivo ocupa del total de hectáreas con deja de capturar ante la llegada de las prime-
188 S.Media Ponderada
G. de Sanidad de Picada
e Higiene Total
Vegetal por Intervalos
y Forestal, desanidad
d. g. de Producción
de laen Kilos/Árbol
producción (2005-
agraria
2011)

45,00

40,00
% PICADA EN EL INTERVALO

35,00

30,00 30,00

25,00
21,80
20,80
20,00

15,00
12,00
10,00 9,60 9,70
6,20
5,00

0,00
% Picada Total
<5 k/árbol 5-10 k/árbol 10-20 k/árbol 20-40 k/árbol >40 k/árbol
Campaña
2005 7,36 7,28 6,77 5,71 5,94 6,20
2006 17,02 16,29 16,95 12,02 7,23 12,00
2007 31,57 36,76 31,57 19,77 7,04 20,80
2008 41,10 42,82 34,84 26,36 15,48 30,00
2009 18,59 13,27 11,96 10,74 6,45 9,70
2010 13,50 16,57 12,79 9,30 5,83 9,60
2011 28,50 26,00 25,20 19,70 11,00 21,80
INTERVALOS DE PRODUCCIÓN (Kg/árbol)

Figura 15. Media Ponderada de Picada Total por Intervalos de Producción en Kilos/Árbol (2005-2011)

ras lluvias tras el verano, es desde mediados - No hay relación directa entre la media de
de septiembre cuando las capturas superan capturas y porcentaje final de picada regis-
una mosca por mosquero y día, como media trado, como muestran los valores obtenidos
de todas las campañas, manteniéndose el para las diferentes campañas y la curva de
incremento de capturas hasta la finalización tendencia; así el doble de capturas no impli-
de la campaña. ca necesariamente el doble de picada.
- El intervalo de variación para este tipo de La evolución de capturas en la placa
curva es reducido, oscila entre 0 y 3,5 mos- cromotrópica se observa en la Figura 18:
Porcentaje de Superficie Media por Tramo Productivo (2007-2011)
cas por mosquero y día. “Comparación del Índice Medio de Capturas

47.343
4% 109.409
9%
347.569
28%
ha<5 k/árbol
ha 5-10 k/árbol
269.565 ha 10-20 k/árbol
22%
ha 20-40 k/árbol
ha >40 k/árbol

470.694
37%
Figura 16. Porcentaje de Superficie Media por Tramo Productivo (2007-2011)
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 189
Comparación del Índice Medio de Capturas en Trampa Mac Phail de las Campañas
2008, 2009, 2010, 2011 y Curva de Tendencia (1993-2011)
11

10

9
Moscas por Mosquero y Día

7 Índice % Picada
Medio: Final:
6 Tendencia 1,3 12,7
2011 3,4 21,8
5 2010 0,6 9,6
2009 0,9 9,7
4
2008 1,6 30,0
3

0
20/6 4/7 18/7 1/8 15/8 29/8 12/9 26/9 10/10 24/10 7/11
Fecha
Figura 17. Comparación del Índice Medio de Capturas en Trampa Mac-Phail de las Campañas 2008, 2009, 2010, 2011 y
Curva de Tendencia (1993-2011)

Comparación del Índice Medio de Capturas en Trampa Cromotrópica/Sexual de las


Campañas 2008, 2009, 2010, 2011 y Curva de Tendencia (1993-2011)
19
18
Índice % Picada
17 Medio: Final:
16 Tendencia 4,2 12,7
15 2011 5,7 21,8
Moscas por Placa Cromotrópica y Día

14 2010 3,5 9,6


13 2009 4,1 9,7
2008 5,8 30,0
12
11
10
9
8
7
6
5
4
3
2
1
0
20/6 4/7 18/7 1/8 15/8 29/8 12/9 26/9 10/10 24/10 7/11
Fecha

Figura 18. Comparación del Índice Medio de Capturas en Trampa Cromotrópica de las Campañas 2008, 2009, 2010, 2011
y Curva de Tendencia (1993-2011)

en Trampa Cromotrópica de las Campañas media del periodo 1993-2011. Análogamente


2008, 2009, 2010, 2011 y Curva de Tenden- se advierte que:
cia (1993-2011)”. La figura incluye el valor - Se produce un continuado incremento de
medio del índice por campaña, el dato de por- las capturas desde la finalización del mes
centaje de picada final anual y la picada final de agosto, pero el intervalo de variación es
190 S. G. de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal, d. g. de sanidad de la producción agraria

bastante más amplio; pudiendo alcanzar di- análisis detallado a través de la aplicación
ferencias de capturas de varias decenas de “Curvas de Vuelo” muestra las excepciones
moscas por placa y día a lo largo de la cam- registradas: campañas 1995, 2002 y 2005,
paña o comparando las capturas del mismo cuyos máximos se alcanzaron en la primera
periodo entre diferentes campañas. quincena de noviembre, y campañas 1993 y
- No hay relación directa entre la media de 1998 con máximos en agosto.
capturas (presión de plaga) y porcentaje fi- - El valor máximo alcanzado por el Índice de
nal de picada registrado, como muestran los Riesgo para la media de las 19 últimas cam-
valores obtenidos para las diferentes campa- pañas es inferior a 9 y se registra a mediados
ñas y la curva de tendencia; así el doble de del mes de octubre.
presión de plaga no implica necesariamente
- El Índice de Riesgo presenta un periodo de
el doble de picada.
estabilidad (IR » 3), coincidente con el pe-
4. Índice de riesgo (IR) riodo estival, para la media de las 19 últimas
En la Figura 19: “Comparación de los campañas.
Índices Medios de Riesgo de las Campañas - Para el conjunto de campañas, tras dicho
2008, 2009, 2010, 2011 y Curva de Tendencia periodo estival, el incremento del índice se
(1993-2011)” se observa la evolución de este acelera desde primeros de septiembre hasta
índice que representa los huevos potenciales mediados de octubre.
por estación de control, y por tanto el por- La Figura 20: “Evolución del Número
centaje potencial de picada. Se ha incluido el Medio Nacional de Hembras Fértiles Obser-
valor medio del índice por campaña, el dato vadas por Estación de Control en las Campa-
de porcentaje de picada final anual y la picada ñas 2008, 2009, 2010, 2011 y Curva de Ten-
final media del periodo 1993-2011. dencia (2003-2011)” y Figura 21: “Evolución
Se aprecia que: del Número Medio Nacional de Huevos Con-
- El valor máximo de riesgo por campaña tabilizados en las Hembras Fértiles por Esta-
se suele registrar en el mes de octubre. Un ción de Control en las Campañas 2008, 2009,
Comparación del Índice Medio de Riesgo de las Campañas 2008, 2009, 2010, 2011 y
Curva de Tendencia (1993-2011)
30

25

20
Índice % Picada
Índice Medio de Riesgo

Medio: Final:
Tendencia 4,8 12,7
15 2011 10,4 21,8
2010 2,5 9,6
2009 3,2 9,7
2008 5,1 30,0
10

0
20/6 4/7 18/7 1/8 15/8 29/8 12/9 26/9 10/10 24/10 7/11
Fecha

Figura 19. Comparación de los Índices Medios de Riesgo de las Campañas 2008, 2009, 2010, 2011 y Curva de
Tendencia (1993-2011)
Evolución del Nº Medio Nacional BOL. SAN. VEG.
de Hembras PLAGAS,
Fértiles 38, 2012por Estación de
Observadas 191
Control en las Campañas 2008, 2009, 2010, 2011 y Curva de Tendencia (2003-2011)
50

45

40
Nº Medio % Picada
35
Hembras Final
Tendencia 9,8 14,0
Nº Hembras Fértiles

2011 24,1 21,8


30
2010 5,4 9,6
25
2009 8,4 9,7
2008 16,1 30,0
20

15

10

0
p
n

jul

v
l

p
go

go

go

go

ct

ct

ct
t
-ju

-ju

-ju

oc

no
ag

se

-se

-se

-se
-ju

-ju

-o

-o

-o
8-

-a

-a

-a

-a

5-
13

20

27

7-

2-
3-

12

19

26
22

29

14

21

28
10

17

24

31

Fecha

Figura 20. Evolución del Número Medio Nacional de Hembras Fértiles Observadas por Estación de Control en las
Campañas 2008, 2009, 2010, 2011 y Curva de Tendencia (2003-2011)

2010, 2011 y Curva de Tendencia (2004- 2011)”, se puede establecer una relación li-
2011)”, elaboradas procesando los “Datos neal entre ambos parámetros, con fiabilidad
Históricos” para dichos años, muestran ma- del 69% (y = 1,0415x + 3,7297; R2 = 0,686).
yor variación entre el número de hembras A su vez, la Figura 23: “Relación del Nº
fértiles presentes por estación de control que Medio de Huevos por Estación de Control y
entre el número de huevos que, como media, el % de Picada Final (2004-2011)” muestra
presentan dichas hembras. similar correlación entre ambos parámetros,
En la evolución del número medio de también con fiabilidad para el 69% de los ca-
huevos se advierte bastante uniformidad a lo sos (y = 10,744x - 43,539; R2 = 0,6906).
largo de la campaña, así como entre las di- Que la pendiente de la recta obtenida en
ferentes campañas, consistiendo la máxima la Figura 23 (10,744) y Figura 22 (1,0415),
diferencia en 8 huevos a lo largo de la campa- indica que la razón de cambio en y (% Picada
ña y de 5 huevos entre las campañas 2008 y Final) con respecto al cambio en x (Nº Medio
2010 para el mes de julio. Por el contrario, el de Huevos) es diez veces mayor que la razón
nº medio de hembras fértiles observadas por de cambio respecto al Nº Medio de Hembras.
estación de control varía ampliamente a lo Las Figura 22 y 23 pueden ayudar a deter-
largo de cada campaña y entre las diferentes minar el valor de alarma, respecto a hembras
campañas; pudiendo consistir la diferencia en fértiles capturadas y número de huevos por
varias decenas de hembras (ej: en octubre de hembra respectivamente, para mantener el
2008 se capturan 39 hembras fértiles por esta- porcentaje de picada por debajo de determi-
ción de control como media nacional). nados umbrales:
Como recoge la Figura 22: “Relación del - Que el porcentaje de picada sea inferior al
Nº Medio de Hembras Fértiles por Estación porcentaje medio de picada (13,97%) en el
de Control y el % de Picada Final (2003- periodo de estudio (2003-2011), en principio
Evolución del Nº Medio de Huevos Contabilizados en las Hembras Fértiles por Estación de
192 S. G. Control
de Sanidad e Higiene
en las CampañasVegetal
2008,y2009,
Forestal,
2010,d.2011
g. deysanidad
Curva dede la producción
Tendencia agraria
2004-2011

10

8
Nº Huevos por Hembra

7
Nº Medio % Picada
6 Huevos Final
Tendencia 5,4 15,1
5
2011 6,3 21,8
4 2010 5,0 9,6
2009 5,5 9,7
3
2008 6,1 30,0
2

0 p
n

jul

v
l

p
go

go

go

go

ct

ct

ct
t
-ju

-ju

-ju

oc

no
ag

se

-se

-se

-se
-ju

-ju

-o

-o

-o
8-

-a

-a

-a

-a

5-
13

20

27

7-

2-
3-

12

19

26
22

29

14

21

28
10

17

24

31

Fecha
Figura 21. Evolución del Número Medio Nacional de Huevos Contabilizados en las Hembras Fértiles por Estación de
Control en las Campañas 2008, 2009, 2010, 2011 y Curva de Tendencia (2004-2011)
Relación del Nº Medio Hembras Respecto al Porcentaje de Picada Final

35,0

Regresión Lineal
30,0 2008 y = 1,0415x + 3,7297
R2 = 0,686
Nº Hembras % Picada Campaña
25,0
3,2 4,1 2003
8,0 11,6 2004
% Picada Final

2011 4,2 6,2 2005


2007
20,0 6,7 12,0 2006
12,4 20,8 2007
16,1 30,0 2008
15,0 8,4 9,7 2009
5,4 9,6 2010
20062004 24,1 21,8 2011
10,0 2010 2009

2005
5,0
2003

0,0
0,0 5,0 10,0 15,0 20,0 25,0 30,0
Nº Medio de Hembras
Figura 22. Relación del Nº Medio de Hembras Fértiles por Estación de Control y el % de Picada Final (2003-2011)

debería asegurarse manteniendo el número El hecho de que, en la relación % de Picada


de Hembras Fértiles por Estación de Control - Nº de Hembras Fértiles por Estación de Con-
de la RED DACUS por debajo de 9,83: trol, la ordenada en el origen sea positiva indica
13,97 = 1,0415x + 3,7297; x=9,83 que al capturar la primera hembra fértil ya se
habría producido una picada superior al 3%:
- Análogamente, que el porcentaje de picada
sea inferior al porcentaje medio de picada y = 1,0415(0) + 3,7297; y=3,7297
(15,08%) en el periodo (2004-2011) debería Por el contrario, en la relación % de Pi-
asegurarse manteniendo el número de Hue- cada - Nº Medio de Huevos por Estación de
vos por Hembra por debajo de 5,46: Control, el hecho de que la ordenada en el
15,08 = 10,744x - 43,539; x = 5,46 origen sea negativa indica que cuando se de-
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 193
Relación Nº Medio de Huevos con el Porcentaje de Picada Final

35,0

30,0 2008
Regresión Lineal
y = 10,744x - 43,539
25,0 2
R = 0,6906
2011 Nº Huevos % Picada Campaña
2007
% Picada

20,0 5,7 11,6 2004


4,4 6,2 2005
15,0 5,0 12,0 2006
5,9 20,8 2007
2006 2004 6,1 30,0 2008
10,0 2010 2009 5,5 9,7 2009
5,0 9,6 2010
2005 6,2 21,8 2011
5,0

0,0
0,0 1,0 2,0 3,0 4,0 5,0 6,0 7,0
Nº Medio de Huevos
Figura 23. Relación del Nº Medio de Huevos por Estación de Control y el % de Picada Final (2004-2011)

tecta picada (y ³ 0) ya hay un mínimo de 4,1 El acumulado de horas críticas por frío y
Huevos por Estación de Control: por calor es similar en 2008 y 2010, mientras
que el valor de picada de 2008 triplicó el de
x ³ 43,539/10,744; x ³ 4,1
2010. Esto ratifica que las decisivas para la
En el momento de las primeras capturas plaga son las temperaturas críticas por calor.
de Hembras Fértiles por Estación de Control Por el contrario, la mayor o menor amplitud
(picada 3,7%), el Nº Medio de Huevos por de los intervalos favorables apenas repercute
Estación de Control sería similar: 4,4 Huevos en los porcentajes finales de picada alcanza-
por Estación de Control. dos, como demuestra el hecho de que 2008
(30% de picada final) dispusiera del menor
5. Temperaturas limitantes porcentaje de horas favorables para el desa-
Agrupar los datos climáticos extraídos de rrollo del insecto que el resto de campañas
la base de “Datos Históricos” según los in- estudiadas.
tervalos establecidos para la mosca del olivo Del análisis de la Figura 25: “Evolución
como críticas por frío o por calor (<17º C ó > del Porcentaje de Picada Total según Tempe-
35º C), limitantes por frío (17-23º C) o por ca- raturas Críticas por Calor (2005-2011)”, se
lor (29-35º C) y favorables para su desarrollo podría esperar que, para los años estudiados,
(23-29º C) (Avidov, 1954); permite elaborar cuando la suma de porcentajes mensuales de
diagramas como el representado en la Figu- temperaturas limitantes por calor supera el
ra 24: “Porcentaje de Horas Diurnas en los valor 16,4, la picada total media al finalizar
la campaña se mantiene por debajo del 12%.
Intervalos de Temperaturas establecidos por
Análogamente, si la suma de porcentajes de
Z. Avidov. (2008-2011)”. Se aprecia cómo
temperaturas limitantes por calor no supera el
los intervalos que realmente tienen mayor valor 10,5 se pueden alcanzar porcentajes de
repercusión sobre la evolución de la plaga y picada finales superiores al 20% si no se reali-
sobre el porcentaje de picada obtenido, son zan las adecuadas campañas de tratamientos.
aquellos con temperaturas críticas por calor,
que se registran fundamentalmente en los 6. Otras aportaciones
meses de junio a agosto. En ellos se produce Resultados de la RED DACUS, difíciles de
además mayor continuidad en estas elevadas cuantificar pero que constituyen mejoras ma-
temperaturas. nifiestas para el sector olivarero español son:
194 S. G. de%Sanidad
de Horas e Higiene
Diurnas en Vegetal y Forestal,
los Intervalos d. g. deestablecidos
de Temperaturas sanidad de laZ.producción
por agraria
Avidov (2008-2011)

100%

80%

60%
Porcentaje

40%

20%

0%
2011 2010 2009 2008

Años

<17ºC Temperaturas Críticas por Frío >35ºC Temperaturas Críticas por Calor 17 y 23ºC Temperaturas limitantes por Frío
29 y 35 ºC Temperaturas Limitantes por Calor 23 Y 29ºC Temperaturas Favorables

Figura 24. Porcentaje de Horas Diurnas en los Intervalos de Temperaturas establecidos por Z. Avidov. (2008-2011)
Evolución del Porcentaje de Picada Total según Temperaturas Críticas por Calor
(2005-2011)

22 35

20 008
DA 2
PICA
30
18

16 25
11
% Horas con Tª>35ºC

D A 20
PICA
14

% Picada Total
07 20
12 D A 20
PICA

10
9,1

9,0
8,7

15
8,6

06
8,3

D A 20
PICA
7,3

8
7,1
6,9

A 2009
PICAD
5,6

6 10
4,6
4,6
4,5

10
PICADA 20
3,5

3,4

4
3,1

2,7

2,6

PICADA 2005 5
2,2

2
1,0
0,7

0,5
0,4

0,4
0,3
0,2

0,1
0,0

0 0
JUNIO JULIO AGOSTO SEPTIEMBRE OCTUBRE NOVIEMBRE

T>35º 2005 T>35ºC 2006 T>35ºC 2007 T>35ºC 2008 T>35ºC 2009 T>35ºC 2010 T>35ºC 2011

Figura 25. Evolución del Porcentaje de Picada Total según Temperaturas Críticas por Calor (2005-2011)

- Proporcionar al Servicio de Sanidad Ve- e índice de riesgo asociado a los parámetros


getal provincial, semanalmente, el dato de anteriores.
cantidad y estado evolutivo de población de - Unificación de los criterios de seguimiento
la plaga, estado fenológico y cosecha en el y actuación ante la plaga a nivel nacional,
cultivo del olivo, porcentaje de daño acumu- al aportar la información generada al Grupo
lado, eficacia de los tratamientos realizados de Trabajo de Fitosanidad del Olivo, que en
Bol. San. VeG. plaGaS, 38, 2012 195

cada campaña valora y estudia los datos ge-


nerados por la red dacuS.
- Formación de técnicos, ingenieros agróno-
mos, ingenieros técnicos agrícolas y licen-
ciados en biología, mayoritariamente, es-
pecializados en el seguimiento y control de
plagas y enfermedades del olivar; superando
a día de hoy el medio millar.
- disponibilidad de la información climática
diaria de las principales regiones olivareras
nacionales, el hábitat de la plaga, con la cual
Figura 26. picadas múltiples en una misma aceituna
anticipar el daño futurible mediante el Mo- (provincia de castellón)
delo Matemático de simulación de los nive-
les de población de la plaga.
- reducción del impacto ambiental y del gasto
provocado por la aplicación sistemática de
tratamientos “a calendario”.
- Mejora en el conocimiento de las distintas
causas que provocan la caída de la aceituna
y detección de nuevas plagas que la provo-
can, como el barrenillo negro (Phloeotribus
scarabaeoides, Bern.) y el barrenillo del
olivo (Hylesinus oleiperda F.), cuya impor-
tancia como causantes de caída de frutos se
ha ampliado geográfica y cuantitativamente Figura 27. aceituna con múltiples larvas en su interior
en las últimas campañas. (provincia de Jaén)
- Mayor conocimiento de la adaptación de la
mosca del olivo a las nuevas condiciones
ambientales y de cultivo: óptima viabilidad
de la picada múltiple en fruto, picada en
fruto teóricamente no receptivo (por falta
de endurecimiento de hueso y/o tamaño
mínimo), mayor resistencia a temperaturas
limitantes y críticas, etc.
- Mayor conocimiento por parte de los agri-
cultores de la plaga y de su incidencia en la
aceituna y en la calidad de los aceites y enta- Figura 28. picada en aceituna antes de endurecimiento
mados que se van a elaborar posteriormente. de hueso (provincia de cádiz)

- Verificación de que, a nivel nacional, la


trampa cromotrópica cebada con feromona
es el mejor estimador de la población en mosquero el que va a alertar sobre posibles
vuelo de la mosca del olivo desde finales explosiones demográficas de la plaga.
de septiembre a finales de octubre, coin- - realización del calendario más aproximado
cidiendo con la receptividad del fruto y la de la fenología del olivo en españa, durante
mayor humedad ambiental. por el contrario, los meses de seguimiento (floración, cuaja-
antes de la receptividad general del fruto y do, endurecimiento del hueso, enverado y
coincidiendo con el periodo estival, es el maduración).
196 S. G. de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal, d. g. de sanidad de la producción agraria

DISCUSIÓN recursos entre las distintas campañas no tiene


una influencia importante respecto a otros
Los resultados cuantificables expuestos y factores (poblaciones iniciales, clima, niveles
validados a nivel nacional, pueden no confir- de cosecha y momento y tipo de medidas de
marse en un estudio más local, debido a que,
mitigación empleadas). Esta afirmación se ve
por la amplitud de datos manejados, se amor-
reforzada si se observa la enorme variación
tigüen las desviaciones puntuales; por lo que
en los niveles de picada existentes, de unas
se requiere la ejecución de estudios particula-
campañas a otras, en aquellas provincias en
rizados a cada zona.
las cuales se ha mantenido la ubicación y
Además, las gráficas generadas y mane-
número de sus estaciones de control durante
jadas, incluyen la aplicación puntual de tra-
toda la historia de la RED, como es el caso de
tamientos, presencia o liberación masiva de
insectos parásitos de la mosca (Jimenez et al. las provincias de Cádiz o Madrid. Los niveles
1990), (Sánchez et al. 2002), existiendo la po- de picada mínimos en estas provincias fue-
sibilidad de que hayan alterado ligeramente el ron, respectivamente de 2,4% (2002) y 1,4%
trazado de las líneas de tendencia manejadas. (2005), mientras que los valores máximos
A la vista de los resultados obtenidos, fueron del 50% (2007) y 97,8% (1997).
parece oportuna una revisión y posible ac-
1.1. Relación porcentaje de picada y calidad
tualización y adaptación de los umbrales
de los aceites obtenidos
establecidos como de alarma o tratamiento.
Específicamente, el Índice de Riesgo debe- Los datos expuestos indican que un eleva-
ría complementarse mediante un factor de do daño de mosca en las aceitunas no es con-
corrección que tenga en consideración los dición necesaria ni suficiente para originar
índices de capturas en placas cromotrópicas. una subida significativa de la acidez del acei-
te. Mientras que las campañas 1996 y 2009
1. Porcentaje de picada obtuvieron un porcentaje de picada inferior al
El crecimiento de la superficie de olivar 10% y proporción de aceite lampante superior
controlada por la RED DACUS hasta 2010 y al 30%, las campañas 2007 (20,8% de pica-
el consecuente crecimiento en el número de da) y 2008 (30,0%) produjeron proporción de
observadores, desde los 49 del año 1990 a los lampantes inferior al 12%.
95 de 2010, y del número de estaciones de Otras variables estarían tras estas anomalías:
control englobadas en la RED, 325 en 1990
- el tiempo transcurrido entre la emergencia
frente a 1710 en 2008, así como la reducción
larvaria de los frutos y la molturación, pues
puntual en 2011; sin duda tienen influencia en
si la apertura del agujero larvario de salida
la comparación de los diferentes índices bio-
es reciente, no hay tiempo suficiente para
lógicos obtenidos a lo largo de los años.
que la proliferación microbiana en aerobio-
Sin embargo, en lo que a los índices de
sis hasta la molturación ocasione un incre-
picada total se refiere, se observa que tanto
mento significativo de la acidez. En 2008
el mínimo valor histórico, 4,1% de picada,
como el máximo, 30,0%, se produjeron en se prensaron apenas 1.045.000 toneladas de
años en que el dimensionamiento de la RED aceite, sin necesidad de almacenar aceituna
era prácticamente idéntico: 94 y 95 observa- - las precipitaciones registradas en el último
dores y 1627 y 1710 estaciones de control, tramo de la campaña (año 1996), que favo-
respectivamente (ver Cuadro nº1). recen la flora microbiana y retrasan las labo-
El hecho de que las mayores variaciones res de recolección
de picada se produzcan con dimensionamien- - las intensas heladas previas a la recolección
to semejante hace pensar que la diferencia de que deterioran el fruto (año 2009)
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 197

1.2. Relación porcentaje de picada y caída de - Estos olivares ocupan una superficie de
la aceituna condiciones climáticas más extremas para el
En el estudio se consideró como aceitu- cultivo y por tanto para el díptero.
na caída como consecuencia de la mosca a
toda aquella aceituna que presentaba picada, 2. Índices de capturas (ICTD)
aunque existiera otra causa incluso más pro- La Figura 17: “Comparación del Índice
bable, por lo cual el dato se podría considerar Medio de Capturas en Trampa Mac-Phail de
mayorado. Al mismo tiempo se debe tener las Campañas 2008, 2009, 2010, 2011 y Curva
en cuenta que el estudio finaliza cuando los de Tendencia (1993-2011)” parece recomen-
observadores cesan sus actividades (en torno dar que, al inicio de la campaña incluso antes
al 30 de noviembre), por lo que en aquellas de la receptividad del fruto, los índices en mos-
zonas donde se retrasa la recolección de la quero Mac-Phail se mantengan por debajo de
aceituna, la cantidad de aceituna caída podría la media (1 mosca por mosquero y día) para
incrementarse (por picada de la mosca, madu- evitar explosiones demográficas difíciles de
ración o causas climáticas). controlar a posteriori pese a una correcta apli-
cación de los tratamientos. Véase el ejemplo
1.3. Relación del rendimiento en kilos de de 2008 y 2011 donde el valor de picada final
aceituna por árbol con el porcentaje de supera el 20,0%. Este control sobre el índice de
picada capturas en Mac-Phail repercute directamente
aminorando el Índice de Riesgo.
La tendencia a descender del porcentaje
de picada registrado según se incrementa la Análogamente (Figura 18: “Comparación
producción en kilos por árbol, presenta algu- del Índice Medio de Capturas en Trampa
nas alteraciones, principalmente en el olivar Cromotrópica/Sexual de las Campañas 2008,
menos productivo (<5 kg árbol, 4% de la su- 2009, 2010, 2011 y Curva de Tendencia
perficie con seguimiento de la RED DACUS). (1993-2011)”), parece conveniente evitar pi-
cos de capturas en trampa cromotrópica supe-
Esto puede deberse a varios factores:
riores a 3 mosca por placa y día para eludir las
- La dificultad inherente al muestreo semanal susodichas explosiones demográficas.
con poca cosecha, que limita a un número
Sería interesante llevar la vigilancia de
reducido los frutos accesibles. En algunos la población más allá del periodo de cam-
casos es necesario reducir la cantidad de fru- paña; considerando también la población
tos a muestrear contemplada en el “Protoco- de B. oleae existente como adulto o pupa
lo de Trabajo”, lo que produce desviaciones invernante cuando el olivo no tiene fruto,
importantes en el dato proporcionado. en el denominado “periodo blanco” (To-
- La menor producción en estos olivares suele rres-Vila et al. 2003), lo que daría una idea
deberse a que están situados en zonas mar- de la población de partida y de los recursos
ginales, con poca profundidad de suelo y mínimos de los que hay que aprovisionarse
por consiguiente menores reservas hídricas para su lucha en campaña. Del conocimien-
y nutrientes. Estos factores se traducen en to de esta población latente, heredada de la
una producción con menor calibre del fruto campaña previa, y los registros meteoroló-
y por lo tanto menos apetecibles para la ovi- gicos invernales en cada zona, se podrían
posición de la mosca del olivo. extrapolar nuevos datos sobre la evolución
- La habitual presencia de cabras, ovejas, cer- de la plaga en campo y sus estrategias de
dos o vacas en estos olivares marginales pue- supervivencia.
de destruir pupas invernantes en los frutos También sería conveniente iniciar un
caídos, normalmente no recolectados, al ser estudio en profundidad de cómo afectan los
consumida la aceituna por el ganado. fenómenos meteorológicos y su intensidad
198 S. G. de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal, d. g. de sanidad de la producción agraria

(vientos, lluvias…) al vuelo de la mosca, y años, 8 y 7 respectivamente. Por otra parte, no


por tanto a las capturas registradas por ambos hay que olvidar que se trata de relaciones es-
tipos de trampas. Comprobar: tablecidas sin incluir datos de aceituna picada
- Si a consecuencia de estos fenómenos, se desprendida. En cuanto al número de huevos
desprenden capturas en las placas contados en la hembra capturada, no constan
- Si tras el incremento de capturas general las puestas previas a la caída en el mosquero
producido desde el inicio del periodo de o la reabsorción de folículos ováricos ante
lluvias se oculta además una elevadísima condiciones adversas (Neuenschwander et al.
población enmascarada por las pausas de 1958), imposibles de cuantificar.
vuelo y menores capturas producidas por los En todo caso, que la razón de cambio en el
fenómenos meteorológicos % Picada Final respecto al cambio en el Nº Me-
- Si estos fenómenos meteorológicos precipi- dio de Huevos decuplique la relativa al cambio
tan la avidez por el alimento y la reproduc- en el Nº Medio de Hembras parece sugerir que
ción y por ello la atracción de las trampas los tratamientos reductores de fertilidad serían
más eficaces que los reductores de población.
El hecho de que antes de capturar Hem-
3. Índice de riesgo (IR) bras Fértiles se esté produciendo picada,
Las campañas que registraron el riesgo puede deberse a que dichas hembras se estén
máximo fuera del periodo habitual (mes de alimentando en sus áreas de origen y se vean
octubre), se agrupan en dos tipos: obligadas a desplazarse para realizar la pues-
- Campañas que alcanzaron el máximo en la ta, previa a una nueva alimentación.
primera quincena de noviembre (1995, 2002 Que cuando se detecta picada (y ³ 0) ya
y 2005). Presentan porcentaje de picada final haya un mínimo de 4,1 Huevos por Estación
dispar (8,0%; 25,0% y 6,2% respectivamente). de Control podría deberse a que, como media,
Si bien en 1995 y 2002 los datos de noviembre las hembras fértiles muestran más de 5 hue-
se corresponden al seguimiento de menos de vos en su disección.
la mitad de provincias de la RED DACUS, en
2005 las 26 provincias de la RED finalizaron 4. Temperaturas limitantes
el seguimiento a partir del 15 de noviembre, Es probable una adaptación de las pobla-
por lo que estos riesgos máximos no constitu- ciones de mosca del olivo a las temperaturas
yen una desviación estadística. limitantes si éstas no se mantienen durante un
- Campañas que alcanzaron el máximo en periodo prolongado.
agosto (1993 y 1998). Sí tuvieron un por- Sería conveniente realizar un estudio sobre
centaje de picada final parejo (7,1% y 9,0%) el efecto larvicida de las temperaturas limitantes,
y menor a la media de la historia de la RED puesto que la movilidad de los adultos les permi-
DACUS (12,7%). Pero esto parece deberse a te evitar puntas de calor al cambiar de zona.
que los valores máximos alcanzados (IR»8)
también son inferiores al valor máximo al-
AGRADECIMIENTOS
canzado por la Curva de Tendencia (IR»9)
de la Figura 19. Al medio de millar de técnicos de cam-
Los datos para establecer las relaciones po de la RED DACUS los cuales, además
lineales de la Figura 22: “Relación del Nº de realizar las funciones encomendadas, han
Medio de Hembras Fértiles por Estación de participado activamente en la formación de
Control y el % de Picada Final (2003-2011)” los compañeros nuevos, minimizando las per-
y Figura 23: “Relación del Nº Medio de Hue- turbaciones del muestreo debidas al individuo
vos por Estación de Control y el % de Picada que lo realiza. Por el aporte de numerosas y
Final (2004-2011)” se han obtenido para pocos excelentes fotografías y observaciones en
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 199

campo, de las que nos han hecho partícipes a A los antecesores en el Ministerio, por sus
través de sus informes. primeros pasos y apoyo a los nuestros.
A los propietarios de las fincas en las que A Tragsatec, por la gestión y coordinación
se realiza el muestreo y en las que se localizan de los múltiples aspectos del seguimiento,
las estaciones agrometeorológicas, por las fa- que en algunos casos ha debido ceñirse a pla-
cilidades prestadas. zos muy breves.

ABSTRACT

S. G. DE SANIDAD E HIGIENE VEGETAL Y FORESTAL, S. G. DE LA PRO-


DUCCIÓN AGRARIA. 2012. Monitoring Network for Control, Alert and Evaluation of
the Olive Fruit Fly (DACUS NETWORK); 22 years of history (1990-2011). Bol. San.
Veg. Plagas, 38: 169-201.
The monitoring network for alert and evaluation of the olive fruit fly (Bactrocera oleae
Gmel.) population levels, “DACUS NETWORK”, has as its main goal to provide the heads
of the main Spanish olive producing provinces with all the relevant information regarding
pest situation, phenology and expected olive harvest; as well as the weather conditions exis-
ting in control areas, in order to decide on the convenience of carrying out treatments against
this insect, to choose the best moment to do so, and, once applied, to assess the resulting
efficiency, depending on the plant health product and methodology used.
In its 22 years long validity, apart from the greater technical qualification provided to the
Spanish olive sector’s material and human resources, the utilization of plant health products
has been significantly reduced, being kept on the strictly necessary minimum, reducing the
environmental impact and aiming to the production of high quality oil from healthy olives.
Simultaneously, software applications have been developed for the management of the data
generated during these 22 years monitoring of over one million Ha of olive groves per cam-
paign, regarding both pest biology, recorded agro climatic conditions and treatments used
against the olive fruit fly. Currently, it is managing the publication of such data on the MA-
GRAMA website.
Data analysis sets the national average of the 22 campaigns at a final 12,7% of total dimpled
fruit. Obtained results lead to deduce that annual values of dimpled fruit above 15% limit the
campaign’s percentage of Extra Virgin oil to a 50% of the processed total.
Additionally, fall causes study indicate that, in the 10 completed campaigns (2001-2010),
losses due to early fruit fall directly attributable to egg laying by the olive fruit fly amount to
an average 1,4% of the total olive harvest. As an average, only 10% of dimpled olives fall.

Key words: Bactrocera oleae, pests, monitoring, databases.

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Evaluación de la eficacia de Amblyseius andersoni (Chant) en el control


biológico de Aculops lycopersici (Massee) en cultivo de tomate de invernadero
L. Lara, M. Cano, E. Salvador, Mª M. Téllez

La aplicación generalizada de programas de manejo integrado en los cultivos


hortícolas en invernadero, ha dado lugar en muchos casos al resurgimiento de algunas
plagas secundarias, como es el ácaro del bronceado del tomate Aculops lycopersici
(Massee). En la actualidad, el control de este ácaro con una estrategia química resulta
efectivo, pero puede interferir con los enemigos naturales inoculados en el cultivo para
el control de otras plagas. En este trabajo se ha evaluado la eficacia del ácaro depredador,
Amblyseius andersoni (Chant) en el control biológico de vasates. El ensayo se ha
realizado en condiciones locales de semicampo, con inoculaciones artificiales de la plaga
sobre cultivo de tomate. De las estrategias evaluadas, sólo las introducciones preventivas
retrasan el desarrollo de la plaga, pero no consiguen realizar un control efectivo de la
misma.
L. Lara, M. Cano, E. Salvador, Mª M. Téllez. Centro I.F.A.P.A. “La Mojonera- La
Cañada”. Junta de Andalucía. Autovía del Mediterráneo, Sal. 420.- 04745. La Mojonera
(Almería).

Palabras clave: Ácaro depredador, vasates, manejo integrado de plagas, cultivos


hortícolas.

INTRODUCCIÓN utilización de materias activas específicas y


selectivas, principalmente dirigidas a las pla-
En España, la superficie de invernaderos gas primarias que inciden en el cultivo. Como
se concentra en la zona de la costa mediterrá- consecuencia, se ha producido en muchos
nea, con 45.562 ha., de las cuales 26.958 se casos un resurgimiento de las plagas secunda-
encuentran en la provincia de Almería, situa- rias que afectan a los cultivos hortícolas. Una
da en el sureste peninsular (Castilla y Her- de estas plagas es el ácaro del bronceado del
nández, 2005). Esta zona es probablemente tomate Aculops lycopersici (Massee) (Acari:
una de las mayores áreas de concentración Eriophyidae) (Fig.1). Esta especie es cosmo-
de invernaderos dedicada a la producción de polita y ocasiona daños en cultivos de tomate
hortalizas de Europa. El tomate es uno de los en todo el mundo, con incidencia creciente en
cultivos más importante, siendo Almería el la zona de Almería, probablemente debido a
primer exportador a nivel nacional (de Pablo que las condiciones climáticas de los inver-
et al., 2008). naderos son favorables para su desarrollo,
Actualmente, en la horticultura almeriense especialmente en ciclos de primavera, ya que
se están aplicando de forma generalizada pro- tanto la temperatura como la humedad rela-
gramas de Manejo Integrado de Plagas (IPM), tiva influyen en el crecimiento de sus pobla-
basados en control biológico junto con la ciones (Haque y Kawai, 2003). Los primeros
204 L. LARA, M. CANO, E. SALVADOR, M.ª M. TÉLLEZ

naturales que controlan con éxito a un gran


número de especies plaga. Sin embargo, aún
hay plagas como A. lycopersici, que no están
resueltas con control biológico. Generalmen-
te, para el control de este ácaro, una estrategia
química resulta efectiva, pero puede interferir
con los enemigos naturales inoculados en el
cultivo para el control de otras plagas. Por
ello cobra especial importancia el estudio de
las posibilidades del control biológico de A.
lycopersici.
Hay citadas varias especies de ácaros de-
Figura 1. Aculops lycopersici
predadores para el control biológico de esta
plaga, con diferentes resultados en cuanto a
su eficacia, entre los cuales se encuentra ci-
síntomas aparecen en la parte baja de la plan-
tado Amblyseius andersoni (Chant) (Acari:
ta y se identifican por la coloración marrón
Phytoseiidae) (Gerson y Weintraub, 2007).
herrumbrosa del tallo. Las hojas toman un
color amarillo al principio, posteriormente un Dada la gran influencia de los factores
aspecto plateado en el envés, hasta que llegan climáticos en el desarrollo y reproducción
a secarse y en casos de ataques severos ter- de A. lycopersici (Haque y Kawai, 2003),
minan cayéndose (Fig.2). Los síntomas van es necesaria la realización de ensayos en las
ascendiendo por la planta, hasta llegar a las condiciones locales. Este trabajo tiene como
zonas apicales (Kawai y Haque, 2004) objetivo, conocer la eficacia de A. andersoni
En los últimos años se ha producido un en condiciones de invernadero mediante dos
notable incremento en la aplicación de téc- estrategias, una preventiva y otra curativa.
nicas de control biológico de plagas en cul-
MATERIAL Y MÉTODOS
tivos hortícolas de invernadero, llegando en
la campaña 2008-2009 a una superficie de Instalaciones
11700 ha. (van der Blom, 2009). Para ello, El ensayo se llevó a cabo en un invernade-
se utiliza una amplia gama de enemigos ro experimental tipo túnel de 225 m2 provisto

Figura 2. Daños ocasionados por A. lycopersici en tomate. A) Síntomas en la planta. B) Tallo sano (izq.) y tallo afectado
por la plaga (der.)
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 205

de ventilación automática cenital y lateral, comerciales. Los sobres se colocaron en el


situado en el Centro IFAPA de La Mojonera nivel medio y bajo de la planta.
(Almería). El interior del invernadero estaba Para evitar pérdidas de población tanto de
compartimentado en 20 jaulones individua- la plaga como del enemigo natural, los restos
les, revestidos de malla tipo Econet-T (35x25 de las podas semanales se mantuvieron sobre
hilos/cm2), cada uno de ellos con capacidad las macetas durante una semana.
para 10 plantas y equipados con sistema de
riego por goteo. Las condiciones climáticas Diseño experimental
de esta instalación se registraron durante todo Se realizó un diseño de bloques al azar,
el ensayo mediante un Dataloggers. con tres tratamientos y dos repeticiones cada
uno. Cada repetición consistió en un jaulón
Cultivo con 6 plantas de tomate. Se aplicaron los si-
Se utilizaron plantas de tomate CV. ‘Razy- guientes tratamientos:
mo’ de Rijk Zwaan, cultivadas en macetas de - Control: infestación de A. lycopersici,
plástico de 15 l, utilizando como sustrato una sin introducción del depredador.
mezcla de turba y vermiculita al 50%. - Curativo: infestación con A. lycopersici.
El ensayo se realizó en 2009 entre los Liberación de A. andersoni dos semanas
meses de Abril a Junio, época frecuente de después de la primera infestación, con
una dosis de 2 sobres por planta.
aparición de la plaga en las condiciones de la
zona, realizándose el transplante el 21 de abril - Preventivo: se realizaron dos introduc-
y la última evaluación el 8 de julio. ciones de A. andersoni de 1 sobre por
planta cada una. La primera (en una hoja
Las plantas se entutoraron a un solo tallo, baja), una semana antes de la infestación
realizándose la labores de poda habituales con A. lycopersici y la segunda (a nivel
para este cultivo. Cuando las plantas alcanza- de hoja media), simultáneamente con la
ron una altura aproximada de 2 m, se cortaron primera infestación de la plaga.
los ápices.
Evaluación
Inoculación de Aculops lycopersici A nivel de campo, se realizaron semanal-
Para realizar la inoculación de A. lycoper- mente las siguientes observaciones:
sici, se utilizaron secciones de tallo de plantas • Incidencia de la plaga en el cultivo: se
de tomate con alta infestación, recogidas en evaluó la ausencia / presencia de formas
invernaderos comerciales de la zona. vivas de la plaga en el tallo y en dos ho-
Se realizaron dos infestaciones con A. jas de cada planta.
lycopersici durante dos semanas consecuti- • Sintomatología en planta: se estimó el
vas (semanas 4 y 5 después del trasplante), porcentaje de tallo afectado por sínto-
utilizando secciones de tallos con un tamaño mas del ácaro del bronceado.
de 5 y 10 cm, respectivamente para cada ino- • Incidencia del ácaro depredador en el
culación. Dichas secciones, se fijaron al tallo cultivo: se verificó la presencia / ausen-
mediante un hilo de alambre, en la parte basal cia de formas vivas del depredador en el
de la planta. tallo y en dos hojas de cada planta.
La evaluación final se realizó en el labo-
Introducción de Amblyseius andersoni ratorio bajo lupa binocular, ocho semanas
La introducción se realizó utilizando el después de la primera infestación, valorando:
producto Anderline, (sobres GEMINI conte- • Nivel poblacional de la plaga: se contó el
niendo 250 ácaros depredadores), suministra- número de formas vivas de A. lycoper-
do por Syngenta Bioline procedente de crías sici en una sección de 2 cm de tallo de
206 L. LARA, M. CANO, E. SALVADOR, M.ª M. TÉLLEZ

cada planta de tomate. En plantas cuyos cabo por Rice y Strong (1962), indican que
síntomas no alcanzaban el ápice, la sec- los valores mas favorables para su desarrollo
ción de tallo se cortó 10 cm por encima oscilan entre el 30% - 60%. Los parámetros
del límite superior del síntoma, ya que climáticos registrados durante el ensayo,
la mayor concentración de ácaros está muestran condiciones favorables para el de-
generalmente en esta zona En aquellas sarrollo de la población de la plaga.
plantas que mostraban síntomas de bron- En la figura 4 se muestra la incidencia de
ceado en todo el tallo, la sección se tomó la plaga y el enemigo natural tanto en tallo
de los últimos 10 cm del tallo. como en hoja a lo largo de las semanas del
• Nivel poblacional del depredador: se ensayo, para los tratamientos control, preven-
contó el número de A. andersoni en 20 tivo y curativo.
cm de tallo y tres hojas de tres niveles La evolución de la población de vasates fue
(bajo, medio y alto) de cada planta. Para similar en el tratamiento control y en el curati-
la extracción de los ácaros, se utilizó un vo. En ambos, a las tres semanas de la primera
embudo de Berlese. infestación, se observó una incidencia de vasa-
tes en hoja entre el 70 y el 80% y una inciden-
Análisis Estadístico cia en tallo entre el 80 y 95%. Sin embargo, en
Debido a que los datos del porcentaje de el tratamiento preventivo, se observó un retra-
tallo con síntomas de vasates no cumplían las so en el desarrollo de la plaga, alcanzándose
condiciones de normalidad, se analizaron me- valores de incidencia en hoja y tallo, similares
diante estadística no paramétrica aplicando el a los tratamientos anteriores, dos semanas mas
Test de Kruskal – Wallis. Para los datos del tarde. Al final del ensayo, se observó un 100%
nivel poblacional de la plaga y el depredador, se de incidencia de vasates tanto en tallo como en
llevó a cabo un análisis de la varianza (ANOVA hoja, en los tres tratamientos. Como se mues-
) para un diseño de bloques al azar. Cuando se tra en la figura 4, la población del depredador
encontraron diferencias significativas (p≤ 0.05), en el tratamiento preventivo fue muy alta una
se aplicó el Test de comparación de medias LSD semana después de la primera infestación de la
(Mínima Diferencia Significativa). Previamente plaga (incidencia entorno al 80% tanto en hoja
al análisis, para el cumplimiento de la normali- como en tallo), mientras que en el tratamiento
dad y la homocedasticidad, los datos de la po- curativo, la máxima incidencia del depredador
blación de la plaga se transformaron mediante se alcanzó tres semanas después de la primera
el cambio de variable ([Ln(x)] y los datos de la infestación (40% en hoja y 25% en tallo). Estos
población del depredador mediante [√(x+0.5)]. valores indican que la introducción del depre-
Los análisis se realizaron con el programa esta- dador de forma preventiva frenó el desarrollo
dístico Statistix v. 8.0. de la plaga al inicio, pero no fue suficiente para
ejercer un adecuado control de la misma.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN En la figura 5, se representa el porcentaje
de tallo afectado por síntomas del bronceado.
En la figura 3 se muestran la condiciones Sólo las dos primeras semanas de aparición de
de temperatura y humedad relativa a lo largo los síntomas, se observaron diferencias signi-
del ensayo. La Tª media osciló entre 22 y 28 ficativas entre el tratamiento preventivo y el
ºC, y la HR entre 35 y 55 %. Los estudios resto de tratamientos (Sem1: Test K-W= 12.3,
realizados por Haque y Kawai (2003), indican p= 0.002; Sem2: Test K-W =10.6, p= 0.002),
que la tasa neta de reproducción más alta y mientras que no se observaron diferencias
el tiempo de generación más corto para va- significativas entre el tratamiento curativo y
sates, se obtiene a una temperatura de 25ºC. el control a lo largo de todo el ensayo. En
En cuanto a la HR, los trabajos llevados a la gráfica se muestra también, que los sínto-
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 207

TEMPERATURA

50

40

30
ºC
20

10

0
18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28
Semana

T max T med T min

HUMEDAD RELATIVA

100

80

60
(%)
40

20

0
18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28
Semana

HR max HR med HR min

Fig. 3. Evolución de los parámetros climáticos a lo largo del ensayo


208 L. LARA, M. CANO, E. SALVADOR, M.ª M. TÉLLEZ

CONTROL
1,0

0,8
Incidencia

0,6

0,4

0,2

0,0
21 22 23 24 25 26 27 28
Semana

PREVENTIVO
1,0

0,8
Incidencia

0,6

0,4

0,2

0,0
21 22 23 24 25 26 27 28
Semana

CURATIVO
1,0

0,8
Incidencia

0,6

0,4

0,2

0,0
21 22 23 24 25 26 27 28
Semana
A. lycopersici tallo A. lycopersici hoja
A. andersoni tallo A. andersoni hoja

Figura 4. Evolución de la incidencia de la plaga y el depredador en tallo y hoja a lo largo de las semanas de muestreo en
los diferentes tratamientos. Las flechas rojas indican la inoculación de la plaga y las flechas verdes la suelta del depredador
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 209

% Tallo con%síntomas
Tallo con síntomas
a a a
100
a a a
Control a a a
80
Preventivo
a ba
60
Curativo

40
a ba

20

0
21 22 23 24 25 26 27 28
Semana

Figura 5. Evolución del porcentaje de tallo con síntomas de vasates en los tratamientos control, preventivo y curativo.
Letras diferentes indican diferencias significativas entre tratamientos (p ≤ 0.05)

mas en la planta en todos los tratamientos, se ferencias significativas entre el control y los
manifiestan a las tres semanas de la primera tratamientos preventivo y curativo (F= 10.5,
infestación de la plaga. gl= 2, p= 0.0006). En cuanto al número de
La evaluación final de los niveles pobla- formas vivas del ácaro depredador, no se en-
cionales tanto de la plaga como del depre- contraron diferencias significativas ente la es-
dador, medido como el número medio de trategia preventiva y la curativa (F= 1.35, gl=
formas vivas, se representa en el cuadro 1, 1 p= 0.26). Estos resultados indican que A.
para los tres tratamientos. En relación al nivel andersoni mostró cierta actividad depredado-
poblacional de la plaga, se encontraron di- ra sobre la plaga, reduciendo sus poblaciones.

Cuadro 1. Evaluación final de la población de la plaga y el depredador en el cultivo de tomate. Letras


diferentes indican diferencias significativas entre tratamientos (p ≤ 0.05)

Nº med. Nº med.
Tratamiento
A. lycopersici .cm-2 (± ES) (1) A. andersoni /muestra (± ES) (2)

Control 20.5 (± 4.1) a ------

Preventivo 3.2 (± 0.8) b 3.4 (± 0.8) a

Curativo 4.3 (± 1.2) b 2.2 (± 0.8) a

(1)
Conteo realizado en una sección de tallo de 2cm
(2)
Contero realizado en una muestra de 3 hojas y 20 cm de tallo
210 L. LARA, M. CANO, E. SALVADOR, M.ª M. TÉLLEZ

Los ensayos llevados a cabo por Fischer seius swirskii Athias-Henriot, depredadores
et al. (2005) con este depredador mostraron que muestran una alta eficacia en otros cul-
unos resultados muy similares, es decir, cuan- tivos, pero que a nivel comercial no son uti-
do se utiliza de forma preventiva hay una re- lizados por su incapacidad para instalarse en
ducción de la incidencia de la plaga al inicio cultivo de tomate (Robledo et al., 2009).
del cultivo, pero sin llegar a controlarla. Un problema añadido al control de esta
Varias especies de fitoseidos se alimentan plaga, es la dificultad para su detección precoz
y reducen la infestación de A. lycopersici (Pe- en campo. Al tratarse de un ácaro de pequeñas
rring y Farrar, 1986), pero sólo algunos han dimensiones, su presencia sólo se manifiesta
sido ensayados en condiciones controladas. por la aparición de síntomas en el tallo.
Brodeur et al. (1997) ensayaron cuatro espe- Este trabajo muestra que sólo las inoculacio-
cie de ácaros depredadores como agentes de nes preventivas del depredador dan lugar a cierto
control biológico de A. lycopersici. De todas retraso en el desarrollo de la plaga. A nivel prác-
las especies estudiadas, Neoseiulus falla- tico, debido a la difícil detección de la plaga y a
cis Garman fue la más prometedora, por su que las poblaciones del depredador no se mantie-
adecuado desarrollo y tasa de supervivencia nen en el cultivo de tomate, sería necesario rea-
cuando se alimenta de todos los estados de lizar introducciones preventivas periódicamente.
la plaga, mientras que la especie Neoseiulus Para poder determinar las dosis, frecuencia y ren-
cucumeris (Oudemans) fue la menos ade- tabilidad de estas introducciones, sería necesario
cuada. Los ensayos llevados a cabo por Tro- realizar ensayos mas detallados, con infestacio-
ttin-Caudal et al. (2003), indican que con nes naturales de la plaga, en invernaderos con
introducciones de las especies Neoseiulus antecedentes de incidencia de vasates.
californicus (Mc Gregor) y N. cucumeris en No obstante, actualmente A. andersoni,
cultivo de tomate bajo invernadero, sólo se está siendo utilizado con éxito, para el control
consigue un cierto nivel de control de la plaga biológico de diferentes especies de araña roja
cuando se sueltan altas tasas de individuos en cultivos hortícolas y ornamentales (comu-
por metro cuadrado. nicación personal Syngenta Bioline).
Aunque las condiciones climáticas fueron
favorables para la plaga y por tanto había AGRADECIMIENTOS
mucha presa disponible, el depredador no fue
capaz de instalarse en el cultivo. Todo pare- Este trabajo se ha realizado en el marco de
ce indicar que esta especie completa su ciclo un Proyecto de Demanda Institucional de la
biológico, pero tiene reducida su capacidad Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta
para instalarse sobre planta de tomate. Esta de Andalucía (IDF-2009-04): Mejora de los
incapacidad sobre tomate se da también en Programas de Lucha Biológica contra insec-
otras especies de ácaros depredadores, como tos vectores en hortícolas, financiado con fon-
ocurre con Neoseiulus cucumeris y Ambly- dos FEDER.

ABSTRACT

Lara, L., M. Cano, E. Salvador, Mª M. Téllez. 2012. Evaluating the effective-


ness of Amblyseius andersoni (Chant) as biological control agent of Aculops lycopersici
(Massee) in protected tomato crops. Vol. San. Veg. Plagas, 38: 37-45
The widespread use of integrated pest management programs in protected horticul-
tural crops has resulted in many cases the resurgence of some secondary pests such as
tomato russet mite, Aculops lycopersici (Massee). At present, the control of this mite
with a chemical strategy is effective, but may interfere with natural enemies inoculated
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 211

to control other pests. In this study we have evaluated the effectiveness of the depredator
mite, Amblyseius andersoni (Chant) as biological control agent of the tomato russet mite.
The experiment was performed in local semi-field conditions with artificial inoculation
of pest in tomato. Of the strategies evaluated, preventive introductions only delay the
development of the pest but can not effectively control.
Key word: Predatory mite, tomato russet mite, integrated pest management, horti-
cultural crops.

REFERENCIAS

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Bol. San. Veg. Plagas, 38: 213-221, 2012

Neuropteroides (Insecta: Neuroptera, Raphidioptera) en plantaciones


de aguacate en el sur de España
J. M. Vela, J. R. Boyero, M. E. Wong, V. J. Monserrat

El estudio de los neuropteroides asociados a dos plantaciones de aguacate de la


provincia de Málaga arrojó un total de 6 especies: Chrysoperla carnea s.l., Conwentzia
psociformis, Semidalis aleyrodiformis, Micromus angulatus, Dichochrysa flavifrons y
Harraphidia (Flavoraphidia) laufferi. Las dos primeras fueron las especies dominantes.
Ch. carnea fue más abundante en verano. En cambio, mientras que los adultos de C.
psociformis estuvieron presentes todo el año, sus larvas aparecieron principalmente en
otoño. Se discute el papel de estas dos especies como enemigos naturales del ácaro del
aguacate Oligonychus perseae.

J. M. Vela, J. R. Boyero, M. E. Wong. IFAPA, Laboratorio de Entomología Agraria,


Cortijo de la Cruz, s/n. 29140 Málaga. josem.vela@juntadeandalucia.es
V. J. Monserrat.. Departamento de Zoología y Antropología Física. Universidad
Complutense de Madrid. 28040 Madrid. artmad@bio.ucm.es

Palabras clave: neurópteros, depredadores, control biológico, subtropicales, Per-


sea americana.

INTRODUCCIÓN varias especies de lepidópteros de las familias


Geometridae y Tortricidae, o el ácaro marrón
Hasta 2004 el cultivo de aguacate en España (Oligonychus punicae (Hirst)), entre otras
se consideraba exento de plagas de importancia (Wysoki et al., 2002; Waite y Martínez-
económica (González-Fernández y Hermoso, Barrera, 2002; Hoddle, 2005).
2005). Ese año se introduce como plaga
La diversidad de la fauna en las
el ácaro tetraníquido Oligonychus perseae
Tuttle, Baker y Abbatiello (Consejería de plantaciones de aguacate es muy poco
Agricultura y Pesca, 2005; Hernández-Suárez conocida, a nivel mundial. Este conocimiento
et al., 2007; Lloréns, 2007; Vela et al., 2007), es básico para la implementación de acciones
conocido como ácaro cristalino del aguacate. de control biológico tanto sobre el ácaro del
Este ácaro, nativo de Méjico, se conoce aguacate, como en relación a otras plagas
también como plaga en países como EE.UU. potenciales (Vela et al., 2007). El papel de
(California), Costa Rica e Israel (EPPO, 2003, los enemigos naturales (McMurtry, 1992),
2006) y Portugal (Madeira) (Ferreira et al., y su promoción a través de la biodiversidad
2006). Por otra parte, otras plagas incluso planeada (Nicholls y Altieri, 2005), es de
más dañinas amenazan el futuro del cultivo una gran relevancia para el control biológico
en España: el trips del aguacate (Scirtothrips por conservación. Si bien existe información
perseae Nakahara), la chinche de encaje del sobre los depredadores de las plagas del
aguacate (Pseudacysta persea (Heidemann)), aguacate en Estados Unidos (Yee et al., 2001;
214 J. M. VELA, J. R. BOYERO, M. E. WONG, V. J. MONSERRAT

Oevering et al., 2002, 2005), faltan estudios 24 muestras por parcela con cada una de las
globales sobre la composición y función de la técnicas descritas a continuación:
artropodofauna autóctona en estos cultivos en a) Muestreo de las copas arbóreas mediante
el sur de Europa. trampas de interceptación de vuelo.
Los neurópteros han sido considerados Consisten en dos paneles transparentes
como eficaces depredadores de las plagas cruzados perpendicularmente, de 23 cm
agrícolas. Entre ellos, las principales fami- de altura y 26 cm de anchura, asentados
lias de interés como agentes de control sobre un embudo de este diámetro. Dicho
biológico en agrosistemas son Chrysopidae, embudo desemboca en un frasco colector
Hemerobiidae y Coniopterigidae (Canard conteniendo etilenglicol (40%), el cual se
et al., 1984; Van Driesche y Bellow, 2001; recambió en cada muestreo. Se emplearon
McEwen et al., 2001). 6 trampas por parcela, colocadas a 2 m de
En este artículo se presentan los resultados altura, durante el período comprendido
referidos a los neurópteros encontrados en entre mayo 2008 y abril 2009.
plantaciones de aguacate de la provincia de b) Muestreo de copas arbóreas mediante la
Málaga (sur de España), y forma parte de un técnica del “paraguas japonés”, con vareo
estudio más amplio dirigido al conocimiento y recogida del material caído sobre una tela
de la diversidad entomológica presente en blanca de 1 m2. El volumen muestreado
estos cultivos. por batida fue de 1,2 m3. La operación se
repitió 16 veces en la parcela, entre abril
2007 y marzo 2008.
MATERIAL Y MÉTODOS
c) Muestreo de vegetación arvense mediante
Lugar de estudio manga entomológica. En cada parcela
Las muestras fueron tomadas en dos se recorrieron cuatro transectos de 24 m
parcelas de aguacates adultos de la variedad lineales x 1,5 m de anchura (aprox. 36
Hass sobre patrón Topa-topa, con un manejo m2), entre abril 2007 y marzo 2008.
libre de aplicaciones fitosanitarias, enclavadas Los artrópodos recogidos fueron conser-
en la mayor zona de aguacates de Europa vados en viales con alcohol (70 %).
(costa subtropical de Málaga y Granada). La
situación y características de dichas parcelas
fueron: RESULTADOS
a) Parcela “La Alegría”, Vélez-Málaga, Se han recogido 6 especies de neurop-
Málaga. Coordenadas: 36º47’05.34’’ teroides en las muestras de copas arbóreas
N, 4º09’13.91’’O.  Superficie: 0,48 ha. (tabla 1): Chrysoperla carnea s.l. (Stephens,
Altitud: 140m. Distancia a la costa: 1846) (figuras 1 y 2) (adultos asignables a Ch.
7050m. pallida Henry et al., 2002 y a Ch. lucasina
b) Parcela “Estación Experimental la (Lacroix, 1912)), Conwentzia psociformis
Mayora” (CSIC), Algarrobo-Costa, (Curtis, 1834) (figuras 3 y 4), Semidalis
Málaga. Coordenadas: 36º45’35,05N, aleyrodiformis (Stephens, 1846), Micromus
4º02’22.11’’O. Superficie: 0,60 ha. Altitud: angulatus (Stephens, 1846), Dichochrysa
92m. Distancia a la costa: 1700m. flavifrons (Brauer, 1850) y Harraphidia
(Flavoraphidia) laufferi (Navás, 1915). Sin
Muestreos embargo, las muestras de cubierta vegetal
En ambas parcelas se aplicaron tres fueron menos diversas, con sólo 3 especies
técnicas diferentes, a lo largo de un año, con (Tabla 1): Ch. carnea s.l., M. angulatus y D.
periodicidad quincenal, resultando un total de flavifrons.
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 215

La ausencia de C. psociformis en la
cubierta vegetal y su abundancia relativa
en las copas parece señalar una preferencia
arborícola de esta especie, al igual que parece
ocurrir con S. aleyrodiformis y H. laufferi.
Por el contrario, los adultos de Ch. carnea s.l.
únicamente se encontraron en las muestras de
cubierta vegetal estivales y otoñales.
En la figura 5 se muestra la fenología y
Figura 1. Adulto de Chrysoperla carnea s.l. densidad de las dos especies más abundantes:
Ch. carnea y C. psociformis. En invierno
y primavera las poblaciones de ambas
especies presentaron una menor densidad.
Sin embargo, en verano abundaron las larvas
y adultos de Ch. carnea. Por otro lado,
los adultos de C. psociformis estuvieron
presentes todo el año, aunque sus larvas sólo
se encontraron en verano y otoño.
En cuanto a las densidad poblacional de las
dos especies dominantes, varía con la parcela
Figura 2. Larva de Chrysoperla carnea s.l. considerada, y se obtuvo a partir de los datos
de los muestreos con vareo en caso de copa
arbórea, y con mangueo de vegetación en caso
de la cubierta vegetal. El método de trampas de
interceptación no permite establecer densidades
de insectos, sólo abundancias relativas. Así, en
verano, el número medio de individuos por
muestra de Ch. carnea tanto en copa como
en cubierta en “La Mayora” fue superior a la
encontrada en la parcela “La Alegría”, aunque
estas diferencias no fueron significativas (1,83
± 0,79 y 0,83 ± 0,48; t = 1,08; p = 0,30). Por
otro lado, C. psociformis fue menos abundante
en la “Estación Experimental La Mayora” que
Figura 3. Adulto de Conwentzia psociformis
en “La Alegría”, tanto en verano (0,33 ± 0,21 y
1,00 ± 1,00; t = 0,65; p = 0,53) como en otoño
(1,33 ± 1,33 y 3,00 ± 1,24; t = 0,92; n = 6;
p = 0,38), aunque estas diferencias tampoco
fueron significativas.

DISCUSIÓN
Cuatro de los neuropteroides presentes en
las parcelas de aguacate fueron escasamente
abundantes: Dichochrysa flavifrons, Semidalis
aleyrodiformis, Micromus angulatus y
Figura 4. Larva de Conwentzia psociformis Harraphidia laufferi. Al contrario que en el
216 J. M. VELA, J. R. BOYERO, M. E. WONG, V. J. MONSERRAT

Tabla 1. Numero de ejemplares recogidos con las diferentes técnicas de muestreo

Familia Especie Fase Método de muestreo Total


Copa inter- Copa vareo Cubierta
ceptación vegetal
Larva 9 20 19 48

Chrysoperla carnea Macho adulto - - 1 1


s.l.
Hembra adulta - - 3 3
Chrysopidae
Larva - 1 - 1
Dichochrysa
Macho adulto - - - -
flavifrons
Hembra adulta - - 1 1
Larva - 18 - 18

Conwentzia Macho adulto 15 7 - 22


psociformis
Hembra adulta 10 21 - 31
Coniopte-rygidae
Larva - - - -
Semidalis
Macho adulto 2 - - 2
aleyrodiformis
Hembra adulta - - - -
Larva - - -

Hemerobiidae Micromus angulatus Macho adulto 1 - 2 3

Hembra adulta - - 2 2
Larva - - - -

Raphidiidae Harraphidia laufferi Macho adulto 1 1 - 2

Hembra adulta - - - -
Total 38 68 28 134

caso presente, Dichochrysa flavifrons es la grupo muy escaso en las parcelas de aguacate
segunda especie más frecuente en olivar de estudiadas. Se conoce poco sobre la biología
Andalucía (Campos y Ramos, 1983) y está de Micromus angulatus, aunque parece que
generalmente asociada a medios mediterráneos su amplitud de hábitat es más restringida
(Monserrat, 2008). Asimismo, contrasta la que en C. psociformis y en S. aleyrodiformis
situación de S. aleyrodiformis, que a pesar (Monserrat y Marín, 2001). El hecho de ser
de ser el coniopterígido más abundante en una especie afidífaga (Miermont y Canard,
árboles de la Península Ibérica (Monserrat 1975) podría explicar su escasa presencia en
y Marín, 2001), y especialmente en cultivos las parcelas de aguacate, donde los áfidos son
de cítricos (Alvis et al., 2003), fue muy poco abundantes. Otra especie escasamente
escaso en nuestras muestras, posiblemente representada fue Harraphidia laufferi,
por ser un depredador más especializado en endemismo ibérico de biotopos xerotermos
Hemiptera Diaspididae (Borrás et al., 2006), cuyas larvas tienen hábitos edáficos, en
Bol. San. VeG. plaGaS, 38, 2012 217

Figura 5. Fenología de Chrysoperla carnea y Conwentzia psociformis, como número de ejemplares por muestra. la barra
representa el error estándar

tanto que los imagos se han encontrado en niEMCzyk, 1978; garCía-Marí et al., 1991).
vegetación arbórea y arbustiva (MonSErraT en laboratorio se ha observado su actividad
y PaPEnBErg, 2006). no se conocen datos depredadora sobre huevos y ninfas del ácaro
acerca de sus preferencias tróficas. del aguacate, Oligonychus perseae (vELa
Se encontraron dos especies dominantes y BoyEro, no publ.). es una especie muy
en las parcelas: Chrysoperla carnea s.l. común tanto en olivar (CaMPoS y raMoS,
y Conwentzia psociformis. la primera de 1983) como en cítricos (CarvaLho, 1997;
ellas se considera actualmente como un aLviS et al., 2003; Franco et al., 2006). en
complejo de especies emparentadas (hEnry relación a C. psociformis, en la península
et al., 2002), pero dado que la mayoría de ibérica es muy frecuente en las zonas de
los ejemplares fueron recogidos en estado
influencia eurosiberiana, pero en zonas
larvario, se ha preferido mencionarlos como
de clima mediterráneo posee preferencia
Ch. carnea en sentido amplio. es una especie
por ambientes mesófilos. Se alimenta
muy voraz y generalista aunque sólo es
depredadora en estado larvario (PaPPaS et al., principalmente de hemípteros aleyródidos
2011), cuya acción como agente de control (riPoLLéS y MELiá, 1980; LLorénS y garrido,
biológico ha sido señalada sobre hemípteros 1992) y de ácaros (garCía-Marí et al.,
coccoideos (LLorénS, 1990a; MiLLEr et al., 1991; LEón y garCía-Marí, 2005). entre los
2004), áfidos (LLorénS, 1990b), trips (SaBELiS coniopterígidos europeos, es probablemente
y van riJn, 1997; LaCaSa y LLorénS, 1998), el depredador de ácaros más importante en
larvas de lepidópteros (rEynoLdS et al., 1982; huertos de manzano y peral (SoLoMon et al.,
urBanEJa et al., 2001) y ácaros (MiSzCzak y 2000). es frecuente en cítricos (riPoLLéS y
218 J. M. VELA, J. R. BOYERO, M. E. WONG, V. J. MONSERRAT

Meliá, 1980; Carvalho, 1997), pero escaso (2005) estiman un consumo de 50 ácaros/día
en olivar (Campos y Ramos, 1983). para la larva de C. psociformis; extrapolando
La densidad de los neuropteroides mostró este dato podría estimarse que la población
una distribución muy desigual a lo largo del de C. psociformis en los árboles de aguacate,
año. Así, las poblaciones de las dos especies en función de la densidad obtenida, depredan
dominantes, Ch. carnea y C. psociformis, entre 113 presas/día/árbol en verano hasta
tuvieron bajas densidades en invierno y unas 450 presas/día/árbol en otoño. Por
primavera, pero ésta se duplicó en otoño e tanto, dado que la máxima abundancia del
invierno, por lo que durante determinados ácaro del aguacate se presenta a finales de
momentos dichas poblaciones pueden tener verano y otoño (Boyero et al., 2007), se
un influencia importante sobre las presas puede presumir que C. psociformis, cuyo
disponibles. Entre ellas sobresale el ácaro del máximo poblacional larvario es asimismo
aguacate (Oligonychus perseae), que es el otoñal, está jugando un papel importante en
único fitófago plaga en este cultivo (Vela et la regulación natural de las poblaciones de la
al., 2007). plaga, aún mayor que Ch. carnea. En el caso
Se ha detectado una preferencia en los de los cítricos, también se ha relacionado los
adultos de Ch. carnea s.l. por la cubierta máximos poblacionales de C. psociformis con
vegetal, pues estuvieron ausentes en las muestra los máximos del ácaro fitófago Panonychus
de copa arbórea. Ello podría relacionarse con citri (Soler et al., 2002).
la apetencia de estos ejemplares por polen, Los depredadores del ácaro del aguacate
néctar y melazas de hemípteros (Pappas et forman un gremio multiespecífico compuesto,
al., 2011), más abundantes en verano y otoño además, por ácaros fitoseidos y anístidos,
en las plantas arvenses, ya que por un lado la coleópteros coccinélidos y estafilínidos, trips,
época de floración del aguacate ocurre entre hemípteros (míridos, antocóridos, redúvidos),
marzo y mayo, y por otra parte los hemípteros dípteros (bombílidos, taquínidos, sírfidos) y
productores de melazas fueron muy escasos araneidos, principalmente (Vela y Boyero, no
en los árboles de aguacate muestreados. En publ.). Esta compleja red de depredadores, si
cambio, las larvas aparecieron tanto en la bien no es capaz de controlar completamente
cubierta como en los árboles, lo que indicaría las explosiones del ácaro O. perseae, que
que, siendo una especie altamente polífaga, suelen ser unimodales, sí posee una acción
puede alimentarse en ambos estratos. La moduladora sobre este fitófago. Además, la
eficacia de Ch. carnea como agente de control existencia de esta red podría desempeñar un
biológico ha sido bien estudiada, sobre todo papel preventivo frente al establecimiento de
como depredadora de áfidos, moscas blancas, otras plagas que ya están causando graves
lepidópteros, cochinillas algodonosas y daños al sector en EE.UU., como es el caso
ácaros tetraníquidos (New, 1975; Pappas et del trips del aguacate (Scirtothrips perseae)
al., 2011). (Hoddle y Robinson, 2004), o la chinche de
Por el contrario, el importante papel encaje del aguacate (Pseudocysta perseae)
de C. psociformis en el control de ácaros (Humeres et al., 2009), entre otras.
fitófagos y de moscas blancas, ya destacado
por García-Marí et al. (1991) y León y AGRADECIMIENTOS
García-Marí (2005) ha sido escasamente
investigado. En el agrosistema de aguacate, A los propietarios y/o responsables de
nuestros datos indican que C. psociformis las fincas colaboradoras: Dr. José María
es una especie netamente arborícola, que Farré (La Alegría) y Dres. Jorge González-
ataca presumiblemente a la especie herbívora Fernández e Ignacio Hormaza (Departamento
dominante O. perseae. León y García-Marí de Fruticultura Subtropical del IHSM,
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 219

La Mayora, CSIC), por su colaboración control del ácaro del aguacate (Oligonychus
inestimable. Este trabajo ha sido financiado perseae) en Andalucía”, de la Consejería de
por el proyecto Nº AID06-02 “Biología y Agricultura y Pesca (Junta de Andalucía).

ABSTRACT

Vela, J.M., J. R. Boyero, M. E. Wong, V. J. Monserrat. 2012. Neuropterans


(Insecta: Neuroptera, Raphidioptera) of avocado orchards in southern Spain. Bol. San.
Veg. Plagas, 38: 213-221

The study of neuropterans associated with two avocado orchards in the province of
Málaga yielded a total of 6 species: Chrysoperla carnea s.l., Conwentzia psociformis,
Semidalis aleyrodiformis, Micromus angulatus, Dichochrysa flavifrons and Harraphidia
(Flavoraphidia) laufferi. The first two were the dominant species. Ch. carnea was more
abundant in summer. However, while adults of C. psociformis were found throughout the
year, the larvae appeared mainly in the autumn. We discuss the role of these two species
as natural enemies of avocado mite, Oligonychus perseae.

Key words: Neuropterans, predators, biological control, avocado, Spain.

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Bol. San. Veg. Plagas, 38: 223-232, 2012

Potencial de uso de extractos vegetales disponibles comercialmente en


el manejo integrado de plagas de la fresa
C. García, G. Albendín, J. Mª Molina

Se evaluaron comparativamente 4 productos de origen natural, con acción


fitofortificante sobre las plantas, como alternativas para la prevención y tratamiento de
las plagas de la fresa en Huelva. Se dispuso un ensayo en forma de bloques completos
al azar con 4 repeticiones por tratamiento, con parcelas de control manejadas según
las recomendaciones y umbrales contenidos en el reglamento de producción integrada
vigente. Se realizó el seguimiento de las principales plagas de la fresa: Araña roja,
pulgón, trips y daños provocados por orugas de lepidópteros. Con ligeras diferencias,
según el periodo de cultivo, en todos los tratamientos se obtuvieron resultados
comparables a los del control. Los productos empleados permitieron sustituir las
materias activas insecticidas empleadas en el control de plagas de la fresa, manteniendo
un número semejante de aplicaciones pero simplificando el manejo, al reducir el número
de compuestos necesarios. La eficiencia de los productos evaluados parece disminuir al
avanzar la campaña, probablemente por sus características físico-químicas y el progreso
de la estación, ya que, en mayor o menor grado, son todos susceptibles a la degradación
por luz solar y menos persistentes que las materias activas habituales. En general, en
las parcelas tratadas se obtuvieron porcentajes de ocupación de hojas y flores por parte
de especies de fauna auxiliar algo mayores que en las parcelas control. Esta ocupación
fue progresiva, se produjo de forma natural a lo largo de la campaña y, prácticamente,
en todos los casos superior a la observada en las parcelas de control. Los resultados
sugieren un gran potencial de empleo de este tipo de productos en el cultivo biológico
u orgánico de la fresa.

J. Mª Molina. Laboratorio de Entomología. IFAPA Centro “Las Torres-Tomejil”.


Consejería de Agricultura y Pesca. Junta de Andalucía. Ctra. Sevilla-Cazalla, Km 12,2.
41200 Alcalá del Río (Sevilla). e-mail de contacto: josem.molina@juntadeandalucia.es

Palabras clave: fitofortificantes, elifitores, producción integrada, araña roja, trips.

INTRODUCCIÓN Las características de monocultivo de


la fresa, con siembras repetidas en años
La fresa cultivada (Fragaria x ananassa consecutivos, en el mismo suelo, propician
Duchense) ha alcanzado gran importancia la incidencia de ciertas plagas de insectos y
social y económica en España, siendo de los enfermedades que pueden provocar pérdidas
productos con mayor cuota de exportación. de producción. Hasta ahora los tratamientos
Nuestro país supera el 10% de la producción fitosanitarios se basaban en la aplicación
mundial, concentrada en la provincia de de sustancias químicas de efecto directo
Huelva, probablemente el núcleo productor y rápido. Esta situación está cambiando
más importante del mundo, con más del 90% rápidamente y de manera drástica, debido a
de la producción nacional (ANÓNIMO, 2010). las restricciones legales impuestas, basadas
224 C. GARCÍA, G. ALBENDÍN, J. M.ª MOLINA

tanto en la seguridad alimentaria, como en de insectos y patógenos. Aunque estos efectos


una mayor preocupación medioambiental. están relativamente bien documentados,
Como consecuencia se acrecienta el interés mediante trabajos de laboratorio con diversos
en la investigación y desarrollo de técnicas de patógenos e insectos, los estudios sobre
control sustitutivas de las actualmente en uso, insectos y de su aplicación en campo son
o de incorporarse a estrategias más amplias mucho más escasos (Lateur, 2002; Bonafos
de control integrado (Alvarado, 2009). et al., 2011; Doumandji-Mitiche y Doumandji,
Son numerosas las plantas que fabrican 2011; Ghazanfar et al., 2011; Hallier, et al.
compuestos susceptibles de ser empleados en el 2011).
manejo fitosanitario de los cultivos reduciendo En este contexto, el presente trabajo
los problemas asociados a las sustancias resume los resultados de una primera
de síntesis química. Entre las que pueden evaluación en campo de cuatro productos
representar una alternativa real de empleo se disponibles comercialmente como fortifi-
encuentran los diferentes insecticidas botánicos cantes e inductores de defensas en plantas,
ya en uso (Prakash y Rao, 1997), y los para su empleo en la prevención y control de
menos conocidos productos fitofortificantes o plagas de insectos de la fresa.
inductores de defensas vegetales (Blanchard y
Limache, 2005; Martínez, 2009; Pajot, 2011).
Tras el descubrimiento de la capacidad natural MATERIAL Y MÉTODOS
de las plantas a defenderse de los ataques de
insectos y patógenos, en este último grupo se Diseño experimental y muestreos
han llevado a cabo trabajos que evidencian Durante la campaña 2009/2010 se
los efectos positivos de diversas sustancias dispuso una parcela de ensayo en la Estación
individuales y extractos vegetales, que son Experimental de El Cebollar (Moguer,
capaces de disponer a las plantas en estado de Huelva). Considerando la variación existente
alerta, induciendo el desarrollo de sus defensas, en el terreno se optó por un diseño experimental
y haciéndolas así menos vulnerables al ataque de bloques completos al azar (Figura 1), con

Figura 1. Campo de experimentación. Finca El Cebollar (Huelva)


BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 225

4 repeticiones por tratamiento, en el que se zona, el cultivo estuvo cubierto durante todo el
distribuyeron por sorteo 4 tratamientos a periodo que duró la campaña.
evaluar: Mix-Forte®, TM-49®, Aphiplan® y Se realizaron aplicaciones foliares, utili-
TripStop® (en adelante EV 1, EV 2, EV 3, EV zando para las mismas una mochila dotada
4 respectivamente) y 1 tratamiento Control, en de lanza con 4 boquillas asegurando un buen
el que se siguieron las recomendaciones para el
mojado de toda la planta, se emplearon las
manejo de plagas contenida en el Reglamento
dosis máximas y recomendaciones para cada
de Producción Integrada (en adelante RPI)
para el cultivo de la fresa (ANÓNIMO, 2008). producto. Las aplicaciones se realizaron
La plantación se realizó la tercera semana quincenalmente desde la segunda quincena de
del mes de octubre, en macrotúneles, con noviembre, una vez definitivamente estabili-
plantas de fresa procedentes de viveros de zado el cultivo; hasta la segunda mitad de marzo,
altura de la variedad “Camarosa”, la de mayor a partir de entonces se realizaron aplicaciones
implantación en la zona fresera onubense semanales hasta el final del ciclo de producción
(ANÓNIMO, 2010). Como es habitual en la en la tercera semana de mayo (Tabla 1).

Tabla 1. Características de los tratamientos y productos fitosanitarios empleados durante la


campaña 2009/10 en las parcelas de ensayo de El Cebollar (Moguer, Huelva)

Parcela Tratamiento Materias activas usadas (blanco) y dosis1

Clorpirifos 48% (orugas) - 2 cc/L (1)


Bupirimato 25% (oidio) - 1 cc/L (1)
Azufre polvo (araña/oidio) - 25 kg/ha (2)
Manejo integrado habitual en la zona,
según las normas y los productos Fenhexamid 50% (botrytis) - 1,5 g/L (1)
Control autorizados en el Reglamento de Triadimenol 25% (oidio) - 0.5 cc/L (1)
Producción Integrada de la fresa (BOJA Abamectina 1.8% (araña roja) - 1cc/L (3)
Nº4, 5/1/2008 y revisiones) Clofentezin 20% (araña roja) - 0,5 cc/L (2)
Aceite de Neem (pulgones) - 2 cc/L (1)
Spinosad 48% (trips) - 0,25 cc/L (2)

Parcela Tratamiento Dosis Otras materias activas1

EV 1 Mezcla de extractos vegetales 35%. pH


250 cc/100 L. (13)
Mix-Forte 7,8. Densidad 0,94 g/L.

EV 2 Extracto vegetal de Thymus zigis 49%. pH


150 cc/100 L. (13)
TM-49 7,8. Densidad 1,07 g/L.
Bupirimato 25%(oidio) - 1 cc/L) (1)
Aminoácidos libres 6%. Nitrógeno total 1%.
Fenhexamid 50% (Botrytis) -1,5 g/L (1)
EV 3 Nitrógeno orgánico 1%. PH 7,8. Extractos
300 cc/100 L. (13) Triadimenol 25% (oidio) - 0.5 cc/L (1)
Aphiplan vegetales 35%, mezcla de pulpa de
cítricos, ajo, ortigas y tanaceto.

Aminoácidos libres 6%. Nitrógeno total 1%.


EV 4
Nitrógeno orgánico 1%. PH 7,8. Extractos 200 cc/100 L. (13)
TripStop
vegetales 54%.
1
Entre paréntesis el número de aplicaciones realizadas a lo largo de la campaña
226 C. GARCÍA, G. ALBENDÍN, J. M.ª MOLINA

Se realizó el seguimiento de las principales ha usado análisis de varianza, comparando las


plagas de la fresa (Alvarado, 2009): Araña medias de cada tratamiento respecto al control
roja (Tetranychus urticae Koch); pulgones mediante el test de Dunnettt (p<0.05). Las
(Aphis spp., Myzus persicae (Sulzer), etc.); tablas presentan valores medios seguidos de
trips (Frankliniella occidentalis (Pergande)) y su error estándar. El análisis estadístico se ha
la presencia de daños ocasionados por orugas desarrollado empleando el paquete estadístico
de lepidópteros (Spodoptera spp., Peridroma Statistix 9.0 para Windows.
saucia (Hbn.) Helicoverpa armigera (Hbn.)
Autographa gamma (L.) y Chyxodeixis
RESULTADOS
chalcites (Esp.).
La toma de datos se realizó semanalmente, Evaluación de los tratamientos desde
comenzando transcurrido un mes desde la apliación hasta final de febrero
plantación, excepto para los muestreos de El porcentaje de plantas con daños y/o
trips que se iniciaron en enero. Cada semana orugas de lepidópteros aumentó desde la
se colectaron al azar 10 hojas por parcela plantación al inicio de las aplicaciones en
elemental (40 por tratamiento) y 5 flores (20 todos los tratamientos. Durante este periodo
por tratamiento), registrando según el caso la no se alcanzaron los umbrales de intervención
presencia de daños y/o número de individuos establecidos en ninguna de las parcelas, no
o formas móviles por hoja o por flor. De modo observándose diferencias significativas entre
similar se identificaron las especies de fauna tratamientos; correspondiendo a las parcelas
auxiliar presentes en el cultivo, registrándose tratadas con EV 3 los valores medios más
en cada fecha su presencia y número de bajos (Tabla 2; Figura 2).
individuos, prestando particular atención a la El nivel de población medio de la araña roja
aparición de ácaros predadores (Phytoseiidae) antes de los tratamientos no superó las 25 formas
y del antocórido O. laevigatus (Fieber) los móviles/hoja, fue mayor en EV 1 y EV 2; tras las
organismos de control comúnmente empleados aplicaciones, en esta fase del cultivo los niveles
en el control biológico de plagas en fresa. de infestación se redujeron en EV 1, EV 2 y EV
3 y aumentaron en el control y EV 4, aunque
Análisis de datos no se apreciaron diferencias estadísticamente
En el análisis y presentación de datos, significativas entre tratamientos (F1,179=1.23
se han seguido los periodos y criterios de N.S.). El umbral de intervención establecido
intervención establecidos en el RPI de la fresa para el periodo no se superó en ninguno de
(ANÓNIMO, 2008); aunque para determinar los tratamientos disminuyendo respecto al
el nivel de infestación en campo por araña roja pretratamiento (Tabla 3; Figura 3).
se ha sido más estricto, considerando ocupada El porcentaje medio de plantas infestadas por
aquella hoja en la que aparecían huevos y/o pulgón aumento hasta final de febrero, aunque se
formas móviles. En el caso de trips, se analizó mantuvo por debajo del umbral de intervención
el total de las muestras como un único periodo. en todos los tratamientos. Las medias de todos
Todos los datos se transformaron antes de los tratamientos resultaron superiores a la del
su análisis empleando la expresión: x’=arco tratamiento control, excepto en las parcelas
seno √x+0.5, para datos porcentuales; ó tratadas con EV 1 (Tabla 4; Figura 4).
x’=log(x+1), para otros datos. Los valores La población de trips durante este periodo
porcentuales, derivados de datos de presencia/ osciló entre 1 y 2 trips/flor; los valores
ausencia, se analizaron empleado el test de medios de flores ocupadas por trips se
Kruskall-Wallis, y en caso de significación las mantuvieron próximos al 30%, por debajo del
medias se separaron utilizando el test Z (Gómez umbral de intervención y sin diferencias entre
y Gómez, 1984). En el caso de los conteos, se tratamientos (Tabla 5; Figura 5).
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 227

Tabla 2. Porcentaje de plantas con daños y/o orugas de lepidópteros


en la campaña 2009/101
Tratamientos Pretratamientos2 Hasta fin febrero Resto campaña Totales
Control 7.5±3.7 a 11.1±1.7 a 7.5±1.6 b 9.1±1.1 b
EV 1 10.0±3.8 a 13.3±1.6 a 16.0±1.3 a 14.3±0.9 a
EV 2 7.5±3.7 a 9.4±1.7 a 13.0±1.5 ab 10.9±1.1 ab
EV 3 0.0±0.0 a 8.3±1.7 a 14.0±1.5 ab 10.2±1.1 ab
EV 4 5.0±3.3 a 14.4±1.5 a 15.5±1.3 ab 14.1±1.0 ab

Kruskall-Wallis; Χ²g.l.=4= 5.34 N.S. 9.58 N.S. 20.5*** 18.9***


Umbral de intervención ≥15% de plantas con daños y/o presencia.
1
Datos expresados como la media ± e. e. Las distintas letras situadas junto a las medias indican diferencias estadísticamente
significativas entre los tratamientos y el control en su respectiva columna (Test Dunnett * p<0.05; ** p<0,01; *** p<0.001;
N.S.=estadístico no significativo).
2
Periodo previo a la aplicación de fitosanitarios y productos evaluados.

Evaluación de los tratamientos desde marzo 1 mostró medias superiores al control (Tabla
hasta final de campaña 2; Figura 2).
Las diferencias entre tratamientos en la El número medio de formas móviles de
etapa final del cultivo fueron mayores que en araña roja aumentó respecto al periodo anterior
el periodo anterior. Los daños por orugas de en todas las parcelas, correspondiendo el
lepidópteros, aumentaron ligeramente y se mayor incremento a las parcelas tratadas con
registraron diferencias entre medias, sólo EV EV 2 (F4,199=4.33, p<0.01). No se detectaron
diferencias en el porcentaje de hojas

Pretratamiento Hasta fin de febrero Resto de la campaña TOTAL

EV 4

EV 3

EV 2

EV 1

Control

0,00% 25,00% 50,00% 75,00% 100,00%

Plantas con daños y/o presencia de orugas de


lepidópteros

Figura 2. Evolución de los daños y/o presencia de orugas de lepidópteros en cada uno de los tratamientos durante la
campaña 2009/10 en el ensayo de El Cebollar (Moguer, Huelva)
228 C. GARCÍA, G. ALBENDÍN, J. M.ª MOLINA

Tabla 3. Porcentaje de hojas ocupadas por araña roja en la campaña 2009/101


Tratamiento Pretratamientos Hasta fin febrero Resto campaña Totales
Control 2.5±1.6 a 2.8±0.9 a 35.5±5.2 a 18.3±3.1 a
EV 1 6.3±1.8 a 1.7±0.7 a 34.3±5.3 a 17.6±3.1 a
EV 2 10.0±3.8 a 4.2±1.2 a 52.8±6.6 a 27.9±4.1 a
EV 3 3.8±1.8 a 2.5±0.9 a 42.5±6.3 a 21.7±3.7 a
EV 4 3.8±1.8 a 3.1±1.0 a 36.3±5.5 a 18.9±3.2 a

Kruskall-Wallis; Χ²g.l.=4= 4.5 N.S. 3.3 N.S. 4.8 N.S. 3.7 N.S.
Umbral de intervención ≥15% de hojas ocupadas hasta fin de febrero; resto de la campaña ≥25%, si además el % de hojas
con fitoseidos es inferior al 50% del valor.
1
Datos expresados como la media ± e.e. Las distintas letras situadas junto a las medias indican diferencias estadísticamente
significativas entre los tratamientos y el control en su respectiva columna (Test Dunnett, * p<0.05; ** p<0,01; *** p<0.001;
N.S.=estadístico no significativo).

ocupadas (Tabla 3; Figura 3). Los valores de población parejas a la del control mientras
intervención se sobrepasaron en el periodo que las parcelas tratadas con EV 4 y EV 2
que fue de mediado marzo hasta finales éstas fueron significativamente más elevadas
de abril; a partir de entonces se observó un (F4,199=16.78, p<0.001). Este aumento general
aumento en las poblaciones de fitoseidos en las poblaciones se reflejó en una incidencia
(Figura 6), y sólo en el caso de EV 2 la media por encima del umbral establecido en las
superó el criterio de intervención establecido. parcelas tratadas con EV 2 y EV 4 respecto
Las poblaciones de pulgones aumentaron al control y resto de tratamientos (Tabla 4;
en el ensayo respecto a partir de marzo; las Figura 4).
parcelas sometidas a tratamientos con EV No se encontraron diferencias significa-
1 y EV 3 arrojaron medias de densidad de tivas entre tratamientos en cuanto a densidad

Pretratamiento Hasta fin de febrero Resto de la campaña TOTAL

EV 4

EV 3

EV 2

EV 1

Control

0,00% 25,00% 50,00% 75,00% 100,00%

Hojas ocupadas por araña roja

Figura 3. Evolución de la incidencia media de araña roja (T. urticae) en cada uno de los tratamientos durante la campaña
2009/10 en el ensayo de El Cebollar (Moguer, Huelva)
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 229

Tabla 4. Porcentaje de plantas ocupadas por pulgones en la campaña 2009/101


Tratamientos Pretratamientos Hasta fin febrero Resto campaña Totales

Control 2.5±2.5 0.6±0.6 b 35.0±5.0 b 17.1±3.0 b

EV 1 2.5±2.5 8.3±2.2 ab 52.0±5.1 ab 28.6±3.6 ab

EV 2 5.0±3.3 18.9±3.8 a 63.5±4.6 a 38.8±3.8 a

EV 3 2.5±2.5 13.9±2.9 a 46.5±4.2 ab 28.3±3.1 a

EV 4 0.0±0.0 22.8±4.2 a 64.0±4.9 a 40.2±3.9 a

Kruskall-Wallis; Χ²g.l.=4= 2.2 N.S. 31.3*** 23.2*** 27.7***


Umbral de intervención ≥25% de plantas ocupadas hasta marzo; resto de la campaña ≥50%.
1
Datos expresados como la media ± e.e. Las distintas letras situadas junto a las medias indican diferencias estadísticamente
significativas entre los tratamientos y el control en su respectiva columna (Test Dunnett, * p<0.05; ** p<0,01; *** p<0.001;
N.S.=estadístico no significativo).

de población de trips, subieron de forma DISCUSIÓN


general en todo el ensayo, siendo similares
en todos los tratamientos (F4,339=0.58, N.S.). Se han obtenido resultados comparables
Así, los porcentajes de ocupación de flores sustituyendo materias activas insecticidas
también subieron respecto al periodo anterior autorizadas en producción integrada de fresa
oscilando entre el 75 y 85%, y superando por compuestos de origen natural basados en
de esta forma el umbral de intervención extractos vegetales. En control de plagas, los
establecido en todas las parcelas del ensayo productos utilizados han permitido simplificar
(Tabla 5; Figura 5). las tareas, reduciendo el número de materias

Pretratamiento Hasta fin de febrero Resto de la campaña TOTAL

EV 4

EV 3

EV 2

EV 1

Control

0,00% 25,00% 50,00% 75,00% 100,00%

Plantas ocupadas por pulgones

Figura 4. Evolución de la incidencia media de pulgón en cada uno de los tratamientos durante la campaña 2009/10 en el
ensayo de El Cebollar (Moguer, Huelva)
230 C. GARCÍA, G. ALBENDÍN, J. M.ª MOLINA

Tabla 5. Porcentaje de flores ocupadas por trips en la campaña 2009/101


Tratamientos Pretratamientos Hasta fin febrero Resto campaña Totales
Control - 27.1±4.6 a 77.5±4.1 a 56.8±4.3 a
EV 1 - 22.1±4.2 a 84.5±2.9 a 58.8±4.5 a
EV 2 - 25.2±4.9 a 86.0±3.6 a 60.9±4.7 a
EV 3 - 18.6±3.6 a 78.5±3.9 a 53.8±4.5 a
EV 4 - 28.6±5.5 a 81.8±1.6 a 58.1±1.9 a

Kruskall-Wallis; Χ²g.l.=4= - 1.9 N.S. 4.4 N.S. 1.9 N.S.


Umbral de intervención ≥70% de flores ocupadas con 3 ó más formas móviles.
1
Datos expresados como la media ± e.e. Las distintas letras situadas junto a las medias indican diferencias estadísticamente
significativas entre los tratamientos y el control en su respectiva columna (Test Dunnett, * p<0.05; ** p<0,01; *** p<0.001;
N.S.=estadístico no significativo).

activas manteniendo un número similar o con el sistema de aplicación elegido


de aplicaciones. Se han observado menos (foliar), ya que, en general son productos
diferencias significativas respecto al control susceptibles a la degradación por la luz solar
durante la primera fase de la campaña, este y menos persistentes que las materias activas
es el momento en que la producción de frutos habituales. Esta variabilidad es frecuente
tiene un mayor valor (ANÓNIMO, 2010). en la evaluación de este tipo compuestos, y
La eficiencia respecto de los productos sus causas muy diversas abarcando aspectos
evaluados mostró mayor variabilidad y ambientales, culturales y de la propia planta
parece disminuir al avanzar la campaña. (Hallier et al., 2011; Inbar et al. 2011).
Este hecho puede estar relacionado con sus En general, en las parcelas tratadas se
características físico-químicas intrínsecas observó una mayor presencia de fauna auxiliar

Hasta fin de febrero Resto de la campaña TOTAL

EV 4

EV 3

EV 2

EV 1

Control

0,00% 25,00% 50,00% 75,00% 100,00%

Flores ocupadas por trips

Figura 5. Evolución de la incidencia media de trips (F. occidentalis) en cada uno de los tratamientos durante la campaña
2009/10 en el ensayo de El Cebollar (Moguer, Huelva)
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 231

N.californicus O.laevigatus P.persimilis Otros grupos

EV 4

EV 3

EV 2

EV 1

Control

0,00% 25,00% 50,00% 75,00% 100,00%

Hojas + flores ocupadas por fauna auxiliar

Figura 6. Ocupación por fauna auxiliar en cada uno de los tratamientos durante la campaña 2009/10 en el
ensayo de El Cebollar (Moguer, Huelva)

que alcanzó valores medios de ocupación de convencionales, disminuyendo los riesgos de


plantas y densidad de población algo superiores aparición de resistencias.
a los observados en las parcelas de control, que,
sin duda también contribuyeron a disminuir los
valores de incidencia de plagas. Ocupación que AGRADECIMIENTOS
se produjo de una forma progresiva y espontánea
Este trabajo recoge resultados preliminares
a lo largo de la campaña. Este resultado,
del Contrato de investigación IFAPA/Zenitram
secundario, es sin embargo importante en la
S.L. (CAICEM 86/09) titulado: “Evaluación
valoración del uso de este tipo de productos.
de los efectos de productos fitofortificantes en
Aunque un empleo exclusivo probablemente
no proporcionaría, a día de hoy, una protección el cultivo de la fresa. Incidencia sobre insectos
completa a lo largo de todo del ciclo el cultivo, plaga y especies comercialmente disponibles
si permitirían espaciar los tratamientos o de fauna auxiliar”; y no representa ninguna
bien retardar su aplicación. En este sentido, recomendación de uso. No hubiera sido posible
son necesarios estudios dirigidos a evaluar y sin la colaboración y ayuda de Dña. Virginia
comparar programas de control que combinen Ramos Hidalgo del IFAPA Centro “Las Torres-
éstos u otros productos similares con otros Tomejil”; y de D. Juan Jesús Medina Mínguez,
métodos de control autorizados en el RPI de la D. Luis Miranda Enamorado y resto de personal
fresa, incluida la suelta de fauna auxiliar. Tales de la E.E. “El Cebollar”, que colaboraron en
asociaciones permitirían disminuir residuos el tratamiento de muestras, implantación y
y aumentar la vida útil de materias activas mantenimiento de las parcelas de ensayo.

ABSTRACT

García, C., G. Albendín, J. Mª Molina. 2012. Potencial use of marketable vegetal


extracts in strawberry integrated pest management. Bol. San. Veg. Plagas, 38: 223-232

Four commercial compounds based on natural extracts and sell as plant strengtheners
were evaluated as alternative substances for the prevention and treatment of strawberry
232 C. GARCÍA, G. ALBENDÍN, J. M.ª MOLINA

pests in Huelva (Andalusia, Spain). A randomised block assay with four replications
per treatment and control plots on IPM production were used. Incidence of the main
strawberry insect pests as well as their monitoring methods, IPM thresholds and control
periods in Andalusian Regulation were used for comparison. Commercial compounds
substituted authorised insecticides and no chemical application in treatment plots was
done. Minor significant differences in pest incidence were obtained between control and
treatments until end of February. A decrease in control efficiency with differences and
variability in pest response to treatments appeared later in the crop cycle. A progressive
and natural occupation by natural enemies in treated plots was observed. Occupation
percentages of leaves and flowers by Phytoseiids and other natural enemies were over
the mean of the assay, mean population densities were also slightly higher than in IPM
control plots. Evaluated compounds reduced the type and number of chemicals for pest
control, simplifying use and improving application safety in the farm, suggesting a great
potential of use in strawberry fields on biological or organic explotation.

Keywords: Phytostrengthener, elicitors, integrated pest, two spotted mite, thrips.

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actuels de la protection des plantes?. p. 353-361. En:
AFPP-Quatrieme conférence internationale sur les
méthodes alternatives en protection des cultures, 8, (Recepción: 19 diciembre 2011)
9 y 10 marzo, Lille (Francia). (Aceptación: 12 junio 2012)
Bol. San. Veg. Plagas, 38: 233-238, 2012

Flight detection of Caliroa cerasi L. (Hymenoptera: Tenthredinidae)


adults in the Andean Region of Parallel 42, Argentina
G. Mareggiani, N. Bartoloni, N. Gorosito, C. Laffaye

Caliroa cerasi L., the cherry sawfly or pear slug, is a serious pest that affects cherry
crops (Prunus avium L.) in the Andean Region of Parallel 42, Argentina. This slug caus-
es an extended damage to the foliage of different Rosaceae species (such as cherry) be-
coming a serious pest in this region, where orchards under organic management are very
common. These orchards require an adequate monitoring to control the pest without the
use of synthetic pesticides. Chromotropic yellow sticky traps (12 x 20 cm) were installed
at 1.8 m height in the east and west side of P. avium CV Stella trees. C. cerasi adults were
sampled during two consecutive growing seasons (2007/2008 and 2008/2009). A non
linear Quasi-Newton multivariate optimization method was used to analyze the results.
Data distribution highlighted a typical bicyclical pattern characteristic of a bivoltine
species, in the location under study. Adults coming from the winter (whose prepupae
and pupae spent winter in the soil) began to emerge in the spring producing the first or
spring generation (first peak) in November- December. After that, the second or summer
generation belonging to the second peak was observed in February-March. These data
are useful to concentrate the efforts to control adults in these months.

G. Mareggiani, N. Gorosito, C. Laffaye. Cátedra de Zoología Agrícola, Facultad de


Agronomía, Universidad de Buenos Aires, Av. San Martín 4453 (1417) Ciudad de Bue-
nos Aires, Argentina.
N. Bartoloni. Departamento de Métodos Cuantitativos y Sistemas de Información,
Universidad de Buenos Aires, Av. San Martín 4453 (1417) Ciudad de Buenos Aires,
Argentina. Email: mareggia@agro.uba.ar.

Key words: cherry sawfly, pear slug, growing cycles pattern.

INTRODUCTION and a biologically based control strategy whe-


re the use of synthetic pesticides is replaced
Cherry production (Prunus avium L.) by entomopathogenic fungi (Aslantas et al.,
is a very interesting and profitable crop in 2008), neem oil (Smirle and Wei, 1996), other
the Andean Region of parallel 42 (hereafter natural insecticides (Pino et al., 2007) and
ARP42), Argentina, and its cultivated sur- biological control with trichogrammatid and
face has increased 371% over the last years ichneumonid wasps (Carl, 1976).
(Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pes- One of the most serious P. avium pests is
ca de la Nación, 2011). The main market is Caliroa cerasi L. (Hymenopthera, Tenthredi-
the northern hemisphere, where consumers nidae), the cherry or pear slug, a sawfly which
find products with low agrochemical levels is found widespread through the Northern
highly desirable. Organic production system Hemisphere (Europe, North Africa, North
requires an adequate monitoring of the pests America, Japan) and has been introduced to
234 G. MAREGGIANI, N. BARTOLONI, N. B. GOROSITO, C. LAFFAYE

Australia, New Zealand, South Africa and A very good knowledge of C. cerasi and
also in some South American countries, such its dynamics is the best way to achieve an
as Argentina, Colombia, Chile and Uruguay optimum control (Shaw et al, 2003). Howe-
(Naumann et al., 2002). Caliroa cerasi slug ver, more investigations about adult flight
produces an extended damage to the foliage and the number of adult peaks in ARP42 is
of different Rosaceae species such as P. avium needed to improve organic management,
L. (cherry), Prunus cerasus L. (sour cherry), a condition to participate in international
Prunus amigdalus L. (almond), Prunus do- markets. To partially achieve this objective,
mestica L. (plum) and Pyrus communis L. C. cerasi adult sawflies were sampled in one
(pear) (Rocca et al., 2005). There are also commercial cherry orchard of ARP42 during
other reports on crops of lesser importance two consecutive growing seasons (2007/2008
being attacked by this sawfly, such as the and 2008/2009). This is the first report of
ornamental crops Cotoneaster spp. and Cra- sawfly adult flight in this Andean region.
taegus spp.) (Naumann et al., 2002, Edwards, Published data from Argentina (Bado, 2010)
2006). This slug is not a problem in orchards belong to the Lower Valley of the Chubut
under conventional management, but it beco- River (VIRCH), approximately 800 km far
mes a serious pest in organic ARP42. from ARP42. VIRCH belongs to the Atlantic
The sawfly, which emerges in the spring, region (43°16’ S, 65°18’ W, 30 meters above
is a little black wasp with a wingspan of sea level) while ARP42 belongs to the Andean
approximately 10 mm. It has thelytokous par- region (42°11’ S, 71°42’ W, 200 meters above
thenogenesis and the presence of males is very sea level). VIRCH annual medium tempe-
uncommon in South America and elsewhere. rature is 12.7°C and annual precipitation is
Raddatz and Carrillo (2008) have found a 196,1mm while ARP 42 annual medium tem-
sex ratio of 1.27 males: 98.73 females in Chile, perature is 16.6°C and annual precipitation is
with no reports in Argentina. The spring fema- 898 mm. These great geographic and clima-
les slit the leaves, laying the eggs inside the tic differences between VIRCH and ARP42
leaf tissues with its serrated ovipositor (hence show the relevance of research on C. cerasi
the name sawfly). After 10 to 15 days the larvae growing cycle pattern in ARP42 region.
emerge. At first, they feed on the upper surfa-
ces of leaves producing a scorched or curled
appearance (Naumann et al, 2002). The latest MATERIALS AND METHODS
instars continue feeding, but large leaf veins
and lower surface areas are rarely damaged, Study Site and Sampling
producing a skeletonized aspect (Shaw et al., The work was carried out in ARP 42 (42º
2003). When the larvae reach 10 mm length at 11’ S, 71º 42’ W), Argentina, in an organic P.
the sixth moult, they form a cocoon (prepupae) avium L. CV Stella orchard plot formed by
in an earthen cell dug in the soil. All these sta- 28 trees, eight years old. Eight trees were
ges, adult, eggs, larvae, prepupae and pupae, selected for sampling, following a “zig-zag”
constitute the first or spring generation. In trajectory, avoiding the edges of the plot.
general, the adults emerge after 18 to 28 days Caliroa cerasi (Hymenoptera: Tenthredi-
(Naumann et al, 2002), giving place to the se- nidae) adults were sampled during two con-
cond or summer generation. Larvae from this secutive periods (2007/2008 and 2008/2009),
second generation continue their damage and from October to April of each period. The data
generally overwinter in the soil as prepupae, of hanging the traps was selected taking into
depending on the country (Bado, 2010; Carl, account previous observations (Mareggiani y
1972; Raddatz and Carrillo, 2008; Raffa and Collavino, 2008; Mareggiani y Collavino,
Lintereur, 1988). Later, they emerge as adults 2009; Laffaye et al, 2010). Two chromato-
in the spring. graphic yellow sticky traps (12 x 20 cm) were
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 235

installed at 1.8 m height, in the the east and nerations or growing cycles in both periods,
the west side of each of the eight selected with a typical bicyclical pattern, characteris-
trees. Traps were changed every 15 days and tic of a bivoltine species. (Figure 1 and 2).
the individuals caught were transported to Then, data for each sampling period were
the laboratory for later identification with a divided in two sub-set ranges belonging to
binocular microscope. The number of adults each period (Model I and Model II). A sym-
for each date was recorded for the east and metric power function with an offset parame-
the west traps. The number of selected trees ter was adjusted to each of the four cases.
and the sampling methodology employed was
Model I (period 2007/2008). The growing
based upon observations of Bado (2007) and
cycle was divided in t < 90 and t > 90, where
Raddatz and Carrillo (2008).
t denotes time elapsed (in days) from the be-
Statistical Analyses ginning of the sampling, with a difference of
90 days between both peaks.
Observed data were used to analyze the
growing cycle pattern. Any deviation of an For t < 90 the adjusted function was: Y =
observed score from a predicted score signi- 15.997 – 6.303 * Іt – 45І 0.243
fies some loss in the accuracy of predictions. For t > 90 the adjusted function was: Y =
Several function minimization methods can 42.020 – 10. 999 * Іt – 135І 0.331
be used to minimize any kind of loss function. Model II (period 2008/2009). The
A non linear estimation procedure was used, growing period was divided in t <110 and t
the Quasi-Newton multivariate optimization >110, where t denotes time elapsed (in days)
method, which reasonably minimizes incon- from the first observations, with a difference
sistency and errors (Prasad et al., 2005). of 90 days between both peaks.
Data distribution showed the existence of For t < 110 the adjusted function was: Y =
two C. cerasi generations or growing cycles 20.989 – 6. 221 * Іt – 75І 0.314
in both periods (2007/2008 and 2008/2009). For t > 110 the adjusted function was: Y =
Then, data for each sampling period were di- 43.574 – 11. 414 * Іt – 165І 0.336
vided in two sub-set ranges belonging to each The data obtained with both models were
period. A symmetric power function with an plotted to analyze the growing cycle patterns.
offset parameter was adjusted to each of the
In the period 2007/2008 (Model I), two
four cases. These function have a general
peaks of C. cerasi adult flights were observed
form with four parameters:
(Figure 1). The first one (t < 90) was produ-
‌Y = Y0 + B * Іt – X c І p ced in November 15 (Spring) while the 2nd
(t > 90) in February 15 (Summer), with an
Where Y is the number of C. cerasi adults, interval of 90 days between each one. The
Y0 is the vertical displacement, B is the am- variance explained was 97.47% (R2 = 0.9872)
plitude, t is the observation day, Xc is the cen- for the first peak, while for the second, the
ter and p is the power. variance explained was 95.34% (R2 = 0.976).
The period 2008/2009 (Model II) also
RESULTS AND DISCUSSION showed two peaks (Figure 2) along the popula-
tion growing cycle, with a similar pattern found
The number of C. cerasi adults in each ca- in 2007/2008 (Figure 1). The first peak was recor-
lendar date for both periods (2007/2008 and ded in December 15 (Spring) while the second in
2008/2009) was calculated separately for the March 15 (Summer), with and interval of 90 days
east and the west side traps. Adults number between each one. The variance explained for the
showed a similar distribution for both trap first peak (t < 110) was 86.87 % (R2 = 0.93), whi-
groups, and the existence of two C. cerasi ge- le for the second was 81.12 % (R2 = 0.90).
236 G. MAREGGIANI, N. BARTOLONI, N. B. GOROSITO, C. LAFFAYE

50

45

40 15/02
Number of C. cerasi adults

35

30

25
15/11
20

15

10

5
t < 90 t > 90
0
1/10 20/10 10/11 30/11 20/12 10/01 30/01 20/02 10/03 30/03 20/04
Calendar date
Figure 1. Representation of the number of Caliroa cerasi adults during the period 2007/2008 with Quasi-Newton
analysis. Each dot, in each calendar date, represents the data corresponding to 8 east and 8 west side traps respectively

Data exposed in figures 1 and 2 show that, (1972) found the first peak in May-July and
in both periods under study, C. cerasi adults the 2nd (or the 2nd and 3rd in other cases) in Au-
coming from the summer generation (whose gust-September. Bado (2010) found the spring
prepupae and pupae spent winter in the soil) peak in October-November and the second (or
begin to emerge in the spring producing the the 2nd and 3rd in some populations) in January-
first or spring generation. After that, a second March. All these data are fairly similar to ours
peak belonging to the second or summer ge- (Spring peak in November-December and
neration was observed. Similar results have Summer- peak in February-March).
been obtained by other authors in both hemis- Data presented in this paper could be use-
pheres. In the northern hemisphere Raffa and ful for a successful organic management of
Lintereur registered two adult flight peaks in
C. cerasi in ARP42, because they will help
May-June and in September-October (1988).
to concentrate the efforts to control the pest,
In the south hemisphere Van Epenhuijsen
during the adult flight peaks.
and De Silva recorded two peaks in Decem-
ber and in February-March (1991) and Ra-
ddatz (2004) observed also two peaks, the ACKNOWLEDGMENTS
first in October-November and the second in
January-February. Other authors from the nor- This work received financial support from
thern hemisphere (Carl, 1972) and the sou- Universidad de Buenos Aires, Project UBA-
thern hemisphere (Bado, 2010) have found not CYT 20020100100515. We are very grateful
only bivoltine populations but also populations to Lic. Laura Vugman (Centro de Idiomas,
with and additional third generation. Carl FAUBA) for english revision.
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 237

50

15/03
40
Number of C. cerasi adults

30
15/12

20

10

t < 110 t > 110


0
20/10 10/11 30/11 20/12 10/01 30/01 20/02 10/03 30/03 20/04
Calendar date
Figure 2. Representation of the number of Caliroa cerasi adults during the period 2008/2009 with Quasi-Newton
analysis. Each dot, in each calendar date, represents the data corresponding to 8 east and 8 west side traps respectively

RESUMEN

Mareggiani, G., N. Bartoloni, N. Gorosito, C. Laffaye. 2012. Detección del vuelo


de adultos de Caliroa cerasi L. (Hymenoptera: Tenthredinidae) en la Región Andina del
Paralelo 42, Argentina. Bol. San. Veg. Plagas, 38: 233-238

Caliroa cerasi L., la mosca sierra del cerezo o babosita del peral, es una plaga im-
portante en los cultivos de cerezo (Prunus avium L.) en la Región Andina del Paralelo
42, Argentina. Esta babosita causa intensos daños en el follaje de diversas especies de
Rosaceae, como cerezo, convirtiéndose en una grave plaga en esta región donde las
producciones orgánicas son muy comunes. Estas producciones requieren un adecuado
monitoreo para controlar la plaga sin utilizar insecticidas sintéticos. Se instalaron tram-
pas cromotróficas amarillas adhesivas (12 x 20 cm) a 1.8 m de altura en el lado este y
oeste de árboles de P. avium CV Stella. Los adultos de C cerasi se muestrearon durante
dos temporadas consecutivas (2007/2008 y 2008/2009). Se utilizó el método de optimi-
zación multivariado no linear Quasi-Newton para analizar los resultados. La distribución
de datos destacó un patrón típicamente bicíclico característico de una especie bivoltina,
en la localidad bajo estudio. Los adultos provenientes del invierno (cuyas prepupas y pu-
pas pasaron el invierno en el suelo) comenzaron a emerger en la primavera produciendo
la primera generación, primaveral (primer pico), en Noviembre-Diciembre. Posterior-
mente, se observó un segundo pico, perteneciente a la segunda generación (estival) en
Febrero-Marzo. Estos datos son útiles para concentrar los esfuerzos destinados a contro-
lar los adultos durante esos meses.

Palabras clave: mosca sierra del cerezo, babosita del peral, patrón de crecimiento cíclico.
238 G. MAREGGIANI, N. BARTOLONI, N. B. GOROSITO, C. LAFFAYE

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Bol. San. Veg. Plagas, 38: 239-248, 2012

Proximidad de rodales forestales y factores climáticos influyendo en


la incidencia estacional de Mahanarva fimbriolata
J. C. Guerreiro, F. B. Serrano, A. C. Busoli, M. G. Ruiz

El objetivo de este trabajo fue conocer la influencia de factores climáticos y de la


proximidad de rodales forestales que constituyen áreas de refugio, sobre la incidencia
de Mahanarva fimbriolata (Hemiptera: Cercopidae). El trabajo fue realizado en un es-
tablecimiento rural en Paraguaçu Paulista, SP. Se determinó la densidad poblacional M.
fimbriolata en puntos de muestreo ubicados en forma perpendicular al rodal forestal y
distanciados 3; 6; 9; 12; 15 y 18 de su borde, con 8 repeticiones para cada distancia. El
muestreo de M. fimbriolata se realizó quincenalmente, de diciembre de 2007 a julio de
2008. Los datos fueron correlacionados con los factores climáticos y con la distancia
desde el borde del rodal forestal. Los resultados indicaron que la incidencia de la chicha-
rrita tuvo correlación positiva directa (t=3,694**; r=0,74 y p=0,00354) con la humedad
relativa ambiente, pero no se encontró la misma tendencia para temperatura y preci-
pitación (t=1,193NS; r=-0,3386 y p=0,25797; t=-0,038NS; r=-0,0114 y p=0,97037). La
distancia desde el borde del rodal forestal influenció parcialmente (R2= 0,5013) a lo largo
de todo el período experimental el número de chicharritas observadas, ajustándose una
ecuación de regresión de segundo grado. También se observó un efecto lineal positivo
de la distancia sobre el número medio de chicharritas en algunos muestreos, ajustándose
ecuaciones lineares en ocasión del tercero, cuarto y último muestreo, realizados los días
12/01/2008, 26/01/2008 y 01/06/2008 respectivamente. Se observó mayor incidencia de
esta plaga en los puntos distantes 15 m del borde del rodal forestal, factor que fue proba-
blemente influenciado por la presencia de mayor cantidad de material vegetal remanente.

J. C. Guerreiro. Professor Doutor da Fatec - Ourinhos. Av. Vitalina Marcusso, 1400 -


Campus Universitário CEP 19910-206, Ourinhos, SP, Brasil; e-mail: juliocguerreiro@
yahoo.com.br
F. B. Serrano. ESAPP - Paraguaçu Paulista
A. C. Busoli, M. G. Ruiz. Departamento de Entomologia Agrícola - UNESP, Jaboticabal, SP.

Palabras clave: área de refugio, efecto de borde, predadores, material vegetal re-
manente, caña de azúcar.

INTRODUCCIÓN vegetal remanente que, al degradarse, puede


ser considerado como una fuente de nutrientes
La progresiva restricción de la práctica de para el cultivo (Garcia et al., 2006).
la quema controlada de las hojas de las plan- Esa práctica ha provocado alteraciones en
tas de caña de azúcar antes de la cosecha del las poblaciones de insectos presentes en ese
cultivo, tiene como efectos benéficos la dismi- agro ecosistema, haciendo que plagas ante-
nución de la emisión de contaminantes atmos- riormente consideradas secundarias pasaran
féricos y la formación de una capa de material a tener importancia económica relevante en
240 J. C. GUERREIRO, F. B. SERRANO, A. C. BUSOLI, M. G. RUIZ

el cultivo, como es el caso de la Mahanarva fimbriolata tiene su inicio con las primeras
fimbriolata (Stal) (Hemiptera: Cercopidae) lluvias de primavera y se extiende hasta el
(Dinardo-Miranda et al., 2001). final del verano.
En el Estado de Sao Paulo, Brasil, el ci- Además de los factores climáticos, la
clo anual de M. fimbriolata se inicia con las diversidad y la densidad poblacional de las
primeras lluvias de primavera, en Septiem- especies de insectos presentes en los cultivos
bre. La primera generación está compuesta puede estar influenciada por la proximidad de
por huevos que se encuentran en diapausa. áreas adyacentes no cultivadas, que actúan
La segunda generación es la responsable de como áreas de refugio para las plagas y sus
la mayor proporción de daños y se inicia ge- enemigos naturales (Altieri et al., 2003).
neralmente en el transcurso de períodos de La mayoría de las veces, cultivos como la
mayor humedad y temperatura, condiciones caña de azúcar están emplazados en campos
encontradas en verano. cuyos márgenes y proximidades se compo-
En la actualidad, M. fimbriolata es res- nen de porciones de terreno no cultivado,
ponsable de la reducción de la productividad tales como áreas de preservación permanente,
de ese cultivo debido a que altera la calidad áreas destinadas a reserva legal y áreas aban-
de la caña de azúcar y reduce los contenidos donadas. Esas áreas no están sometidas a la
de azúcar en los tallos. Los perjuicios son alteración constante de su flora y fauna y pue-
resultado de la continua succión de savia de den actuar como áreas de abrigo para diversas
raíces y hojas que realizan ninfas y adultos, especies de animales (Asteraki et al., 1995).
respectivamente, cuyas consecuencias son Según Nass (2002) y Altieri et al. (2003),
la disminución de la capacidad de molienda la presencia de bosquetes forestales proximos
y la introducción de contaminantes que difi- a los terrenos cultivados es beneficiosa para
cultan la recuperación del azúcar e inhiben la ciertas características biológicas y etológicas
fermentación (Gonçalves et al., 2003; Dinar- de los invertebrados, principalmente porque
do-Miranda y Gil, 2007). les proveen de abrigo y alimento en épocas
En el sistema de cosecha “de caña cruda”, de escasez.
que se realiza con cosechadoras mecánicas El presente trabajo tuvo como objetivo eva-
en cultivos que no son sometidos a la quema luar la incidencia estacional de la chicharrita
controlada de hojas, la chicharrita se desarro- de las raíces debido a la influencia de factores
lla y multiplica en un microclima ideal, be- climáticos (temperatura, humedad y precipita-
neficiada por el aumento de la humedad del ción) y de la proximidad de bosquetes forestales
suelo y la disminución de la exposición de sus proximos al cultivo de la caña de azúcar.
huevos y ninfas a los rayos solares que se pro-
duce como resultado del cúmulo de material MATERIAL Y MÉTODOS
vegetal remanente en el suelo tras la cosecha.
Además, la ausencia del fuego implica la no El trabajo fue realizado en el estable-
destrucción de los huevos en condiciones de cimiento rural Dona Lina, propiedad de la
diapausa, que permanecen en el cultivo du- Usina Nova América, situada en el municipio
rante la estación seca del año (Dinardo-Mi- de Paraguaçu Paulista (Estado de São Paulo,
randa et al., 2004; Guimarães et al., 2008). Brasil); latitud 22º 29’ 13.21’’ S y longitud 50º
De acuerdo con Dinardo-Miranda et al. 31’ 3.03’’ O, en una parcela de 3 ha, próxima
(2004), la chicharrita de las raíces tiene ma- a un rodal forestal, plantada con caña soca
yor presencia en regiones y estaciones del con 3 meses de rebrote. Para el experimento
año con alta temperatura y humedad. Según se utilizó la variedad SP 80-1816 susceptible
Macedo y Macedo, (2004) y Madaleno et a la plaga, que fue sometida a cosecha meca-
al. (2008), la infestación del cultivo por M. nizada de la caña cruda.
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 241

Figura 1. Vista aérea de la localización del experimento en el establecimiento Dona Lina, mostrando la disposición de los
puntos de muestreo (imagen satelital provista por Google Earth). Paraguaçu Paulista, São Paulo, 2008

Para evaluar la incidencia y la densidad América, situada a 500 m del lugar en que se
poblacional de M. fimbriolata en la parce- desarrolló el experimento .
la, se eligieron puntos de muestreo en forma Con el auxilio del programa de compu-
perpendicular a la ubicación del rodal fores- tación ESTAT® - UNESP/ FCAV, se realizó
tal, distanciados 3; 6; 9; 12; 15 y 18 m de su el análisis de varianza (prueba de F) y en
borde (tratamientos), con ocho repeticiones aquellos casos en que hubo diferencias sig-
para cada distancia, en un diseño experimental nificativas al 5% de probabilidad, se realizó
de bloques al azar (Figura 1). Cada punto de el análisis de correlación de la incidencia de
muestreo estuvo compuesto por tres metros de M. fimbriolata con los factores climáticos. Se
surco del cultivo, se observó la presencia de realizaron, además, tests de regresión poli-
la chicharrita en la base de los macollos de las nomial entre los valores de incidencia de la
plantas de caña y en la entrelínea del cultivo; plaga y la distancia desde el borde del rodal
de esta manera se evaluó la región comprendi- forestal, optándose por la ecuación significa-
da entre una línea del cultivo y otra, calculán- tiva con mayor coeficiente de ajuste (R2).
dose posteriormente el número medio de chi-
charritas por metro lineal de surco. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Los datos fueron recolectados quincenal-
mente, entre los meses de diciembre de 2007 Durante el período de evaluación, se ob-
y junio de 2008 (hasta la cosecha del cultivo) servó que el número medio de chicharritas fue
en cada uno de los puntos de muestreo. Se variable según fecha y punto de muestreo. Se
observó la dinámica poblacional en el perío- observaron picos de población de M. fimbrio-
do considerado y la incidencia poblacional lata, siendo los principales los registrados en
se correlacionó con los factores climáticos la quinta y sexta evaluación, realizadas los días
(temperatura, humedad y precipitación me- 09/02/08 y 23/02/08, con valores medios de
dias), cuyo registro fue proporcionado por 2,47 ± 0,55 y 2,93 ± 0,25 chicharritas por metro
la estación meteorológica de la Usina Nova lineal, respectivamente (Figura 2). En la misma
242 J. C. GUERREIRO, F. B. SERRANO, A. C. BUSOLI, M. G. RUIZ

figura puede observarse que hubo un aumento febrero la plaga alcanzó el Umbral de Daño
poblacional sostenido a partir de 22/12/07 y Económico, que de acuerdo con el trabajo de
hasta 22/03/08, con una disminución temporal Garcia et al. (2006) es de 2 a 3 chicharritas
probablemente ligada al descenso de los valo- por metro lineal.
res de Humedad Relativa Ambiente (HRA) en En relación con la influencia de los facto-
la fecha de muestra 08/03/08. A partir de fin de res climáticos en la incidencia estacional de
marzo se produjo un sostenido descenso de los M. fimbriolata, se observó una correlación
valores poblacionales, hasta alcanzar un míni- positiva y significativa (t=3,694**; r=0,74 y
mo de 0,34 ± 0,06 chicharritas por metro lineal p=0,00354) con el valor medio de Humedad
en el último muestreo realizado. Relativa Ambiente (HRA) en el período con-
Estos datos, obtenidos en las condiciones siderado (Figura 3).
de Paraguaçu Paulista, corroboran los obteni- Con el aumento de la HRA, básicamente
dos por Dinardo-Miranda et al. (2007), quie- influenciada por las precipitaciones registra-
nes también notaron una mayor incidencia de das en la mayoría de los muestreos, se obser-
M. fimbriolata en los meses de enero y febre- va una mayor humedad en la base de los ma-
ro, y clasificaron el ataque de la chicharrita collos; de acuerdo con Garcia et al. (2006) se
como más intenso durante los períodos del producen condiciones microclimáticas favo-
año con mayor temperatura y humedad. rables al desarrollo de la chicharrita.
Merece resaltarse que en ninguno de los Además, el estado fenológico del cultivo,
muestreos realizados durante el trabajo se al- que fue cosechado en junio de 2008, contri-
canzó el Nivel de Daño Económico determi- buyó al mayor sombreado del suelo alrededor
nado por Dinardo-Miranda y Gil (2007), que de las plantas y al mantenimiento de la HR en
varia de 3 a 5 chicharritas por metro lineal, la base de los macollos. Resultados similares
aunque la variedad utilizada (SP 80-1816) fueron encontrados por Dinardo-Miranda et
es considerada susceptible a M. fimbriolata. al. (2001), al evaluar la influencia de la épo-
Sin embargo, se observó que en el mes de ca de cosecha y del genotipo de la caña de

3,5 Media de chicharritas 90


HRA (%) _
Humedad Relativa Ambiente_____
3 85
Media de chicharritas_____

2,5
80
2
75
1,5
70
1

0,5 65

0 60
15/12/07

28/12/07

12/1/08

26/1/08

9/2/08

23/2/08

8/3/08

22/3/08

5/4/08

19/4/08

3/5/08

17/5/08

1/6/08

Fecha de muestreo
Figura 2. Media de chicharritas M. fimbriolata por metro lineal de cultivo en cada fecha de muestreo y el respectivo valor
de Humedad Relativa Ambiente (%). Paraguaçu Paulista, Estado de São Paulo, 2008
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 243

azúcar sobre la infestación de M. fimbriolata. dos por Dinardo-Miranda (2003), quien re-
De acuerdo con estos autores, el mayor de- portó la existencia de una correlación positiva
sarrollo de las plantas tiene influencia sobre entre la precipitación del período considerado
las condiciones microclimáticas del suelo, y el número medio de chicharritas de la raíz,
favoreciendo el aumento de la población de y los de Romano y Agostino (2003), quienes
la plaga. observaron una relación similar para la inci-
Por otro lado no hubo correlación di- dencia de insectos adultos. Contrariamente,
recta entre el número medio de chicharritas Carvalho (2007) observó una correlación
observadas tanto con los valores de tempe- negativa entre la precipitación pluviométrica
ratura, como con los de precipitación media y la cantidad de adultos de la plaga.
registrados durante el período de evaluación De manera general, se observa que el de-
(t=1,193NS; r=-0,34 y p=0,25797; t=-0,038NS; sarrollo de M. fimbriolata se beneficia de con-
r= -0,0114 y p=0,97037) (Figura 4 y 5). diciones microclimáticas que son influencia-
De acuerdo con García (2006), la tem- das por el sombreado y la humedad del suelo,
peratura del suelo (principalmente en la base debido a las precipitaciones y al aumento de
del macollo de la planta) puede influenciar el la temperatura, además de las condiciones fe-
comportamiento bioecológico de la plaga, sin nológicas del cultivo.
embargo la variación producida en las con- En cuanto a la relación entre la inciden-
diciones de este trabajo probablemente haya cia de la plaga y la distancia del rodal fores-
tenido poca influencia en la incidencia y de- tal, se ajustó una ecuación cuadrática (R2=
sarrollo de M. fimbriolata. 0,5013**), indicando que este factor explica
En relación con la precipitación, los resul- sólo el 50% de la variación encontrada, lo que
tados de este trabajo contradicen los obteni- sugiere la existencia de otros factores en rela-

3
y = -5,6628 + 0,0898**x
R = 0,74
2,5
Media de chicharritas_____

1,5

0,5

0
64 69 74 79 84 89
Humedad Relativa Ambiente (%)

Figura 3. Correlación lineal simple entre el número medio de chicharritas M. fimbriolata/ metro lineal de cultivo y la
humedad relativa ambiente (%). Paraguaçu Paulista, Estado de São Paulo, 2008
244 J. C. GUERREIRO, F. B. SERRANO, A. C. BUSOLI, M. G. RUIZ

3,5
y = 0,125x - 1,5268
R = 0,3386
3
Media de chicharritas_____

2,5

1,5

0,5

0
19 21 23 25
Temperatura media
Figura 4. Correlación lineal simple entre el número medio de chicharritas M. fimbriolata/ metro lineal de cultivo y la
temperatura media (oC). Paraguaçu Paulista, Estado de São Paulo, 2008

3,5

3
y = -0,0031x + 1,291
Media de chicharritas_____

2,5 R = -0,0114

1,5

0,5

0
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9
Precipitación media (mm)
Figura 5. Correlación lineal simple entre el número total medio de chicharritas M. fimbriolata/ metro lineal de cultivo y la
precipitación media (mm). Paraguaçu Paulista, Estado de São Paulo, 2008
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 245

1,8 y = 0,441 + 0,1591*x - 0,0061*x2


R2 = 0,5013
Media de chicharritas_______

1,6
1,4
1,2
1
0,8
0,6
0,4
0,2
0
0 3 6 9 12 15 18
Distancia del rodal forestal
Figura 6. Regresión entre el número total medio de chicharritas M. fimbriolata y la distancia desde el borde del rodal
forestal, sin considerar fechas específicas de muestreo. Paraguaçu Paulista, Estado de São Paulo, 2008

ción con la densidad poblacional registrada. su manutención en los cultivos con recursos
El punto de mayor densidad de chicharritas estacionales (Landis et al., 2000).
se ubicó cercano a los 15 m desde el borde Resultados semejantes a los encontrados
del rodal forestal. A su vez, los puntos más en el presente estudio, si bien con otra espe-
cercanos al rodal forestal presentaron menor cie, fueron observados por Sujii et al. (2000),
densidad de la plaga (Figura 6). quienes notaron un aumento significativo en
En el mismo sentido, cuando se tomó en la cantidad de “chicharrita salivadora” con
consideración el número medio de chicha- el aumento de la distancia desde el borde del
rritas por punto de muestreo en relación con rodal forestal en pasturas sembradas con Bra-
las fechas de muestreo, también se observó chiaria ruziziensis.
el efecto de la distancia respecto del borde Otro factor a ser considerado es que los
del rodal forestal. En este caso, una respuesta puntos más distanciados del borde presentan
lineal creciente del número medio de chicha- mayor cantidad y uniformidad de material ve-
rritas, con el ajuste de ecuaciones lineales getal remanente en el suelo, debido a la acu-
significativas en la tercera, cuarta y última mulación producida por los sucesivos cortes,
fecha de muestreo; 12/01/2008, 26/01/2008 y así como un mayor sombreado, lo que favo-
01/06/2008 respectivamente (Figura 7). rece el aumento significativo de la cantidad
Estas observaciones pueden haber ocurrido de raíces superficiales, la mayor protección
debido al efecto de la proximidad del borde del de las formas inmaduras de la plaga contra
rodal forestal donde, por un lado, existe una el resecamiento, mayor uniformidad de la
mayor actividad de ciertos insectos (Antoni- temperatura y mayor humedad del suelo, tal
ni et al., 2003) y, por otro, se ha demostrado como fue observado por Stingel (2005) y
mayor abundancia de enemigos naturales y Garcia (2006).
control biológico (Altieri, 1999). Estas áreas Puede afirmarse entonces que hay mayor
proveen hábitat y alimento para los enemigos incidencia de la chicharrita en condiciones
naturales durante los períodos desfavorables a con alto Humedad Relativa Ambiente, y en
246 J. C. GUERREIRO, F. B. SERRANO, A. C. BUSOLI, M. G. RUIZ

A B

Media de chicharritas ____


Media de chicharritas -------

2 y = 0,1119x - 0,2164 2,5


y = 0,1028x + 0,3159
R2 = 0,8866
2 R2 = 0,9096
1,5
1,5
1
1
0,5
0,5

0 0
0 3 6 9 12 15 18 0 3 6 9 12 15 18
Distancia del rodal forestal Distancia del rodal forestal

C
y = 0,0239x + 0,0965
Media de chicharritas____

0,6
R2 = 0,7654
0,5
0,4
0,3
0,2
0,1
0
0 3 6 9 12 15 18
Distancia del rodal forestal

Figura 7. Regresión entre el número medio de chicharritas M. fimbriolata / metro lineal y la distancia desde el borde
del rodal forestal, en las respectivas fechas de muestreo, A (12/01/2008), B (26/01/2008) y C (01/06/2008). Paraguaçu
Paulista, Estado de São Paulo, 2008

condiciones de mayor cantidad de material de este experimento, se situaron alrededor de


vegetal remanente, en puntos que en el caso los 15 m desde el borde del rodal.

ABSTRACT

Guerreiro, J. C., F. B. Serrano, A. C. Busoli, M. G. Ruiz. 2012. Influence of weather


factors and forest patches proximity on the seasonal occurrence of Mahanarva fimbriolata.
Bol. San. Veg. Plagas, 38: 239-248

The aim of this work was to assess the influence of weather factors and forest pat-
ches acting as shelter areas, on the occurrence of Mahanarva fimbriolata (Hemiptera:
Cercopidae). The experiment was performed in a farm belonging to the firm Usina Nova
América, at Paraguaçu Paulista County. M. fimbriolata population density was assessed
through sampling points perpendicularly placed as regards the edge of the forest patch,
within a distance of 3; 6; 9; 12; 15 and 18 m from the edge. There were eight replications
for each of the distances. Sampling was performed fortnightly from December 2007
up to July 2008. Data were correlated with weather records (temperature, relative air
humidity and rainfall) and the distance from the patch edge. Results showed that the
occurrence of the sugarcane root spittlebug was positively correlated (t=3.694**; r=0.74
and p=0.168) with the relative air humidity, but not with both temperature and rainfall
(t=1,193NS; r=-0,3386 and p=0,25797; t=-0,038NS; r=-0,0114 and p=0,97037). Distance
from the edge of the forest patch showed to have only partial influence (R2= 0.5013) on
the number of recorded sugarcane root spittlebugs throughout the experiment, being ad-
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 247

justed a second grade exponential regression equation. Also, this effect become apparent
in some of the sampling dates by means of linear positive regression equations, which
were found in the third, fourth and last sampling dates, performed on Jan. 12/08, Jan
26/08, Jun 01/08 respectively. Greater pest occurrence was observed in sampling points
placed circa 15 m apart from the forest path edge, probably due to the presence of a
greater amount of plant debris in that area.

Key words: Shelter area, edge effect, predators, plant debris, sugar cane.

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248 J. C. GUERREIRO, F. B. SERRANO, A. C. BUSOLI, M. G. RUIZ

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Bol. San. Veg. Plagas, 38: 249-255, 2012

Ataque da cochonilha negra Saissetia oleae (Olivier)


(Hemiptera: Coccidae) em mudas de duas cultivares de oliveira
(Olea europaea L.) introduzidas no Brasil
L. M. Martins, R. P. Carvalho, M. A. Soares, M. C. M. Cruz, E. M. Pires

Este trabalho foi desenvolvido com o objetivo de avaliar o ataque de Saissetia oleae
(Olivier) em mudas de duas cultivares de oliveira (Arbequina e Koroneiki), com 57,60
e 52,56 cm de altura média, respectivamente. O experimento foi conduzido em casa de
vegetação, com infestação natural e delineamento inteiramente casualizado (DIC). Os
tratamentos tiveram 32 repetições, sendo cada repetição uma planta. A população da
praga foi avaliada por contagem direta nos terços superior, médio e inferior do dossel
das plantas. A cultivar Arbequina apresentou menor nível de ataque da praga, sendo mais
recomendada para o plantio na região do estudo.

L. M. Martins, R. P. Carvalho, M. A. Soares, M. C. M. Cruz. Programa de


Pós-Graduação em Produção Vegetal, Universidade Federal dos Vales do Je-
quitinhonha e Mucuri, 39100-000, Diamantina, estado de Minas Gerais, Brasil,
E-mail: marcusasoares@yahoo.com.br,
E. M. Pires. Instituto de Ciências Naturais, Humanas e Sociais, Universida-
de Federal de Mato Grosso, 78557-000, Sinop, estado do Mato Grosso, Brasil,
E-mail: evaldo@ufmt.br

Palavras Chave: fitófago, insetos, praga.

INTRODUÇÃO setos fitófagos neste país. A principal praga da


oliveira é a cochonilha negra, Saissetia oleae
A oliveira, Olea europaea L. (Oleaceae), (Olivier) (Hemiptera: Coccidae), já observa-
teve seu cultivo iniciado na região do Medite- da no Brasil. Os ataques desta praga ocorrem
rrâneo, há quatro mil anos a.C., sendo depois nos galhos, ramos e folhas. Todos os estádios
disseminada e cultivada em todos os conti- de desenvolvimento deste inseto podem causar
nentes (Rallo, 2005). No Brasil, sua intro- danos, pois ao extrair a seiva da árvore, causam
dução é recente, estando restrita aos estados o enfraquecimento dos órgãos atacados. Além
de Minas Gerais e Rio Grande do Sul e testes disso, a excreção deste inseto favorece o desen-
ainda são necessários para adaptar as cultiva- volvimento de fungos, com coloração preta nas
res as condições locais. Dentre as cultivares folhas, diminuindo a atividade fotossintética e
introduzidas, estão a Arbequina, com origem a produção da oliveira (Noguera et al., 2003).
na Espanha, e a Koroneiki, vinda da Grécia. O controle desta praga é, normalmen-
Um dos principais problemas enfrentados te, feito pelo Método Químico, porém esta
por cultivares introduzidas no Brasil são as pra- técnica trás alguns efeitos adversos como a
gas, pois o clima tropical e a alta incidência de morte de inimigos naturais e contaminação
chuvas, aceleram o ciclo e a reprodução de in- ambiental. Além disso, os inseticidas não são
250 L. M. MARTINS, R. P. CARVALHO, M. A. SOARES, M. C. M. CRUZ, E. M. PIRES

utilizados de forma eficiente devido à falta de do Jequitinhonha e Mucuri, no período de


conhecimento do ciclo da praga e seus perío- agosto a dezembro de 2011, em Diamantina,
dos mais vulneráveis à ação dos produtos por estado de Minas Gerais, Brasil. Durante o
parte dos agricultores (Soares et al., 2010; experimento, medições no interior da casa de
Ouguas & Chemseddine, 2011). Existem ain- vegetação mostraram temperatura máxima de
da riscos da indução da resistência da praga 43,1ºC e mínima de 16,5ºC e umidade relati-
aos mecanismos de ação dos inseticidas, de- va máxima de 63,3% e mínima de 41,1%.
vido ao uso massivo dos mesmos. A aplicação Utilizaram-se mudas das cultivares Arbe-
de inseticidas pode ainda causar a ressurgên- quina e Koroneiki, do banco de plantas ma-
cia de pragas, quando os insetos retornam à trizes da Fazenda Experimental da Empresa
área cultivada, no mesmo ciclo de cultivo, de Pesquisa Agropecuária de Minas Gerais
com maior número populacional (Lampson & - EPAMIG de Maria da Fé, estado de Minas
Morse, 1992; Soares et al., 2009). Gerais, Brasil, obtidas a partir do enraizamento
Deste modo, a pesquisa tem buscado mé- de estacas, com 18 meses de idade. As mudas
todos alternativos de controle da cochonilha S. apresentaram em média 57,60 ± 3,00 cm de al-
oleae, e entre eles destacam-se o Controle Bio- tura para cultivar Arbequina e 52,56 ± 2,80 cm
lógico, com parasitoides como Metaphycus lu- para Koroneiki. O delineamento experimental
teolus Timberlake (Hymenoptera: Encyrtidae) utilizado foi o Inteiramente Casualizado – DIC
(Schweizer et al., 2003) e predadores como com 32 repetições para cada cultivar, totali-
Chilocorus bipustulatus (L.), e Scymnus (Mi-
zando 64 plantas. As mudas estavam em vasos
mopullus) mediterraneus Iablokoff-Khnzorian
de poliestireno, com capacidade de 5 litros, e
(Coleoptera: Coccinellidae) (Santos et al.,
foram irrigadas diariamente por aspersão.
2009). Outra técnica alternativa aos inseticidas
que vem assumindo grande importância é a As avaliações do ataque natural da praga
Resistência de Plantas a Insetos, pois pode ser foram feitas aos vinte, quarenta e sessenta
trabalhada em conjunto com qualquer outro dias depois de instalado o experimento. A
método de controle (químico, biológico, cultu- avaliação consistiu na contagem direta dos in-
ral), além de proporcionar menores riscos aos setos (adultos e imaturos) nos caules e folhas
agricultores, redução dos custos de produção, das plantas de oliveira, nos terços superior,
melhor qualidade do produto, redução das apli- médio e inferior (Leite et al., 2008; 2011).
cações de agrotóxicos e, consequentemente, Os dados obtidos foram transformados em
menor impacto ao meio ambiente (Leite et al., arcsen de x e submetidos à ANOVA e ao teste
2011). Identificar genótipos que apresentam de Tukey a 5 % de probabilidade de erro, com
algum grau de resistência à cochonilha-negra o Programa de Análises Estatísticas SAEG
é de grande importância para o melhoramento 9.1 (Universidade Federal de Viçosa).
genético de cultivares de oliveira e para au-
mentar a sua produtividade e reduzir os seus
RESULTADOS
custos de produção neste país.
Assim, este trabalho foi desenvolvido com Observou-se diferenças significativas no
o objetivo de avaliar o ataque da cochonilha ataque de S. oleae entre as cultivares, sendo
negra, Saissetia oleae, em mudas de duas cul- Koroneiki mais atacada durante o período de
tivares de oliveira, introduzidas no Brasil. condução do experimento (Figura 1). Nesta
cultivar, foi observado maior ataque no terço
MATERIAL E MÉTODOS médio da muda (Figura 2). As cochonilhas fo-
ram encontradas tanto na parte abaxial (maior
O experimento foi conduzido em casa de número), quanto na parte adaxial das folhas, e
vegetação da Universidade Federal dos Vales ainda no caule e ramos das mudas de oliveira.
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 251

3.5

3.0 a
Número de indivíduos / planta

2.5

2.0

b
1.5

1.0

0.5

0.0
T1 T2
Figura 1. Média ± erro padrão de indivíduos de Saissetia oleae (Olivier) (Hemiptera: Coccidae) em mudas das cultivares
Arbequina (T1) e Koroneiki (T2) de oliveira (Olea europaea L. Oleaceae), no período de setembro a dezembro de 2011.
Médias seguidas pela mesma letra não diferem entre si pelo teste de Tukey a 5% de probabilidade

A cultivar Arbequina foi menos atacada pode ser atribuído a presença de compostos
por S. oleae durante o período de condução fenólicos produzidos em maior quantidade
do experimento (Figuras 1, 2 e 3). nas suas folhas (Vichi et al., 2009). Tais com-
Imaturos da espécie S. oleae foram pre- postos poderiam conferir resistência do tipo
dominantes em relação aos adultos, durante antixenose e/ou antibiose à planta (Tavares et
todo o período avaliado, no entanto, foi ob- al., 2009). Além disso, segundo Petridis et al.
servada uma tendência de redução nas pro- (2012), as cultivares Arbequina e Koroneiki
porções entre adultos e imaturos aos 40 e 60 possuem compostos fenólicos presentes em
dias do experimento (Tabela 1). maior concentração nas folhas e em menor
A densidade populacional de S. oleae concentração nas raízes. Esses compostos se
variou ao longo do tempo, com tendencia de diferenciam nas cultivares, Koroneiki pro-
redução aos 40 e 60 dias do inicio do expe- duz maior quantidade do composto fenólico
rimento, para ambas as cultivares. Durante oleuropeína e Arbequina produz em maior
todo o período avaliado, observou-se maior concentração hidoxitirosol. O composto oleu-
incidencia populacional da cochonilha negra ropeína pode ser indiretamente responsável
nas mudas da cultivar Koroneiki (Figura 3). pelo maior número de indivíduos de S. oleae
na cultivar Koroneiki, pois sua maior concen-
tração está ligada a maior concentração de
DISCUSSÃO
glicose na planta.
O menor ataque da cochonilha S. oleae nas A cultivar Koroneiki apresentou maior
mudas da cultivar Arbequina, possívelmente, ataque no terço médio das mudas e as cocho-
252 L. M. MARTINS, R. P. CARVALHO, M. A. SOARES, M. C. M. CRUZ, E. M. PIRES

2.0
Número de indivíduos / terço do dossel da planta

Terço Superior
1.8 Terço Médio a
Terço Inferior
1.6

1.4

1.2

1.0
a
0.8 a
b
a
0.6

0.4 a

0.2

0.0
T1 T2
Figura 2. Média ± erro padrão da distribuição de indivíduos de Saissetia oleae (Olivier) (Hemiptera: Coccidae) no dossel
de mudas das cultivares Arbequina (T1) e Koroneiki (T2) de oliveira (Olea europaea L. Oleaceae). Médias seguidas pela
mesma letra não diferem entre si pelo teste de Tukey a 5% de probabilidade

nilhas concentraram-se na parte abaxial das maior economia e eficiência no Controle


folhas, no caule e nos ramos. Essas informa- Químico. Além disso, deve-se dar preferên-
ções são importantes, pois o conhecimento cia para produtos com ação translaminar ou
da localização das cochonilhas nas diferentes sistêmica, para atingir indivíduos na parte
partes das mudas permite direcionar as pul- abaxial das folhas. O método de Controle
verizações de produtos químicos, em viveiro, Químico é, atualmente, a principal forma de
para o terço médio da planta. Isto permite controle desta praga nos países produtores de

Tabela 1. Porcentagem de indivíduos adultos e imaturos de Saissetia oleae (Olivier) (Hemiptera:


Coccidae) em mudas das cultivares Arbequina e Koroneiki de oliveira (Olea europaea L. Oleaceae),
nos períodos de 20, 40 e 60 dias após o plantio
Arbequina Koroneiki

Período de Avaliação Adultos (%) Imaturos (%) Adultos (%) Imaturos (%)

20 dias 8,69 91,30 10,20 89,79

40 dias 8,33 91,60 19,35 80,64

60 dias 46,66 53,33 41,38 58,62


BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 253

8
T1
T2
7
Número de indivíduos / planta

1
20 40 60
Dias
Figura 3. Média ± erro padrão da flutuação populacional de indivíduos de Saissetia oleae (Olivier) (Hemiptera: Coccidae)
em mudas das cultivares Arbequina (T1) e Koroneiki (T2) de oliveira (Olea europaea L. Oleaceae), nos períodos de 20,
40 e 60 dias após o plantio

oliveiras, especialmente em viveiros (Ouguas o verão, pois nesse período as temperaturas


& Chemseddine, 2011), o que justifica a ne- são mais altas, provocando alta taxa de mor-
cessidade de melhorar técnicas de aplicação talidade dos primeiros ínstares de S. olea.
de agrotóxicos nesta cultura. A menor densidade populacional de S.
A predominância de imaturos da espécie oleae na região de Diamantina, que aquela
S. oleae no início do experimento e sua ten- observada em oliveiras no leste da Espanha
dência de redução da proporção entre adultos (800 a 1000 indivíduos por planta, durante o
e imaturos aos 40 e 60 dias de avaliação, po- pico populacional) (Tena et al., 2007) pode
dem ser explicadas pelas temperaturas maio- ser explicada por Diamantina ser uma região
res que 30 ºC na casa de vegetação. De acordo oleícola nova, com apenas dois anos de culti-
com Pucci et al., (1982), esse fator pode cau- vo, possuindo assim menor invasão de pragas
sar mortalidade maior que 80% em imaturos da oliveira e também por fatores climáticos
de S. oleae. locais, que podem não favorecer o desenvol-
A redução na densidade populacional de vimento da praga (Leite et al., 2008).
S. oleae aos 40 e 60 dias do início do expe- A cultivar Arbequina mostrou-se mais
rimento, para ambas as cultivares, corrobora tolerante ao ataque de S. oleae, apresentando
com o estudo de Tena et al. (2007), que mos- maior rusticidade e sendo mais recomendada
tra redução da população de S. oleae durante para produção de mudas e plantio na região
254 L. M. MARTINS, R. P. CARVALHO, M. A. SOARES, M. C. M. CRUZ, E. M. PIRES

de Diamantina. Isto permite acrescentar outra AGRADECIMENTOS


estratégia de controle de pragas nas regiões
oleícolas brasileiras, a Resistência de Plantas, Às agencias brasileiras Conselho Nacio-
importante ferramenta no Manejo Integrado nal de Desenvolvimento Científico e Tecno-
de Pragas. O presente estudo mostra que S. lógico – CNPq, Coordenação de Aperfeiçoa-
oleae já ocorre no município de Diamantina, mento de Pessoal de Nível Superior – CAPES
sendo necessário seu monitoramento, quando e Fundação de Amparo a Pesquisa do Estado
da implantação de viveiros de mudas e áreas de Minas Gerais – FAPEMIG, pelas bolsas e
de cultivo. auxilios concedidos.

RESUMEN

Martins, L. M., R. P. Carvalho, M. A. Soares, M. C. M. Cruz, E. M. Pires. 2012.


Daño de la cochinilla negra Saissetia oleae (Olivier) (Hemiptera: Coccidae) en variedades
de olivos (Olea europaea L.) introducidas en Brasil. Bol. San. Veg. Plagas, 38: 249-255

Se ha realizado un estudio para evaluar los niveles de ataque de Saissetia oleae


(Olivier) en dos variedades de olivo (Arbequina y Koroneiki), en estado de planta joven
(altura media de 57,60 y 52,56 cm, según variedad). El experimento se realizó en inver-
nadero, con infestación natural y un diseño experimental totalmente aleatorio, con 32
repeticiones por variedad, cada repetición consistió en una planta. Las poblaciones de la
plaga fueron evaluadas por conteo directo en la parte superior, media e inferior del dosel
de las plantas. En los resultados se ha encontrado que el cultivar Arbequina presentó
menor nivel de ataque de la plaga; por lo que es el más recomendado para plantación en
la región objeto del presente estudio.

Palabras clave: fitófagos, insectos, plaga.

ABSTRACT

Martins, L. M., R. P. Carvalho, M. A. Soares, M. C. M. Cruz, E. M. Pires. 2012. At-


tack of black scale Saissetia oleae (Olivier) (Hemiptera: Coccidae) in seedlings of two cul-
tivars of olive (Olea europaea L.) introduced in Brazil. Bol. San. Veg. Plagas, 38: 249-255

This study was carried out to evaluate the Saissetia oleae (Olivier) attack in seed-
lings of two olive cultivars (Arbequina and Koroneiki), with 57.60 and 52.56 cm of
height, respectively. The experiment was conducted in a greenhouse with natural infes-
tation and completely randomized design (CRD). The pest population was assessed by
direct counting in the upper, middle and lower parts of the plants. The Arbequina cultivar
showed the lowest level of pest attack and it is most recommended for planting in the
study region.

Keywords: Phytophagous, insects, pest.


BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 255

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Ocorrência de ninhos de formigas cortadeiras em área de vinhedo no


Rio Grande do Sul,-Brasil
M. G. Donatti Ricalde, A. Enimar Loeck, M. Perrone Ricalde

As formigas cortadeiras são um sério problema para a viticultura, pois seu hábito
alimentar de cortar as folhas e levar para o ninho causa diminuição da fotossíntese e em
ataques severos pode causar a morte das plantas. O objetivo do trabalho foi de mapear
a ocorrência de formigas cortadeiras (Hymenoptera: Formicidae) em um vinhedo no
Rio Grande do Sul, Brasil. Foram escolhidos pomares das cultivares de uva: Cabernet
Sauvignon, Merlot, Sauvignon Blanc, Tempranillo, estabelecidos em três tipos de solo:
Argissolo, Chernossolo e Vertissolo e em áreas de campo nativo sem cultivo de videiras
como testemunha. As coletas foram realizadas em parcelas de um hectare através do
método de caminhamento entre as fileiras do vinhedo, no período de setembro de 2008 a
março de 2009. Os formigueiros encontrados foram georreferenciados e as formigas fo-
ram identificadas. Foram encontradas oito espécies de formigas pertencentes ao gênero
Acromyrmex: A. ambiguus, A. lundii, A. heyeri, A. laticeps, A. lobicornis, A. crassispi-
nus, A. balzani e A. striatus. Foi verificada a influência do tipo de solo e das variedades
na distribuição das espécies.

M. G. Donatti Ricalde, A. Enimar Loeck, M. Perrone Ricalde. Departamento de


Fitossanidade, FAEM/UFPel, Cx. Postal 354, 96010-900, Pelotas, RS, Brasil. E-mail:
micheledonatti@uol.com.br.

Palavras-chave: Acromyrmex, análise faunística, formigas cortadeiras, georrefe-


renciamento, videira.

INTRODUÇÃO mente 40.000ha plantados e uma viticultura


predominante em pequenas propriedades com
No Brasil, verifica-se um crescimento na mão de obra familiar. Na região da Campan-
produção e no processamento de uvas, sendo ha do Estado do Rio Grande do Sul (Protas,
que desde 2001 o país supera o volume de um 2004) a cultura é uma nova realidade com
milhão de toneladas colhidas com uma área de plantios recentes com cerca de dez anos e sua
aproximadamente 68.323ha (Protas, 2004). grande maioria com cultivares para produção
A viticultura sul rio-grandense tem apti- de vinhos tintos.
dão preponderantemente vinícola e pequena As formigas cortadeiras são insetos que
participação na oferta de uva de mesa, pos- causam elevados prejuízos à agricultura brasi-
suindo uma área cultivada de 40 mil hectares leira por atacarem praticamente todas as plan-
e uma produção de aproximadamente 490 mil tas cultivadas. Estão disseminadas por todo o
toneladas (Pommer, 2003). território nacional e efetuam a sua ação pre-
O Estado do Rio Grande do Sul é o maior judicial durante todo o ano. Além disso, em
produtor de uva do Brasil, com aproximada- razão do controle muitas vezes difícil e one-
258 M. G. DONATTI RICALDE, A. ENIMAR LOECK, M. PERRONE RICALDE

roso, as formigas cortadeiras representam a publicaram um informe sobre as espécies


primeira preocupação do agricultor por exigir de formigas ocorrentes; Mayhé-Nunes e
gastos consideráveis com formicidas, equipa- Diehl-Fleig (1994) publicaram nota sobre a
mentos e mãos de obra (Loeck e Grützma- ocorrência das principais espécies de formi-
cher, 2001). gas; Gusmão e Loeck (1999) e Grützmacher
As formigas cortadeiras, tanto as saúvas (2003) realizaram levantamento das espécies
Atta Fabricius, 1804 quanto às quenquéns ocorrentes na região Sul; Loeck e Grütz-
Acromyrmex Mayr, 1865 causam sérios da- macher (2001) e Grützmacher et al. (2002)
nos à videira devido ao corte de folhas, brotos realizaram estudo sobre a ocorrência de for-
e cachos. O ataque de formigas é prejudicial migas cortadeiras nas principais regiões agro-
em qualquer fase do ciclo, porém, o dano é pecuárias do estado; e Krüger (2008) estudou
maior na fase de formação da planta, quando a ocorrência de formigas cortadeiras em áreas
paralisa o crescimento (Botton et al., 2003). florestadas com Eucalyptus spp. nas regiões
As formigas estão agrupadas atualmente Sul e Campanha do Rio Grande do Sul. Re-
em 297 gêneros e 8.804 espécies (Höll- centemente foi descrita pela primeira vez a
dobler e Wilson, 1990). São consideradas espécie A. diasi (Gonçalves, 1982) no Rio
formigas cortadeiras todas as espécies dos Grande do Sul (Rando e Forti, 2005).
gêneros Atta, Acromyrmex e ainda espécies Conforme Andrade (1991), a distribuição
dos gêneros Trachymyrmex Forel 1893 e Se- geográfica das formigas do gênero Acromyrmex
ricomyrmex Mayr 1865, sendo o ninho dos no Estado de São Paulo não é tão influenciada
dois últimos gêneros muito pequeno e os da- pelo tipo de solo ou temperatura, mas sim pelo
nos causados pelas formigas insignificantes tipo de cobertura vegetal e umidade do solo.
(Araújo et al., 1997). Para o sucesso no controle de formigas
As principais espécies de formigas corta- cortadeiras, torna-se importante o reconheci-
deiras são representadas pelos gêneros Atta mento das espécies que ocorrem no local, o
(saúvas) e Acromyrmex (quenquéns) e são que permite executar programas de controle
responsáveis por prejuízos econômicos con- específico. Os prejuízos que as formigas cau-
sideráveis por atacarem praticamente todas sam levam à intensificação da busca por pro-
as plantas durante a maior parte do ano e por dutos e métodos de controle de menor custo,
estarem disseminadas em todo o território na- mais eficientes e menos agressivos ao meio
cional (Della-Lucia, 1993; Loeck e Grütz- ambiente (Zanuncio et al., 1996).
macher, 2001). O fato das formigas cortadeiras atacarem
A preocupação com o controle de formigas muitas espécies vegetais resulta em altos pre-
cortadeiras é constante em muitos agroecossis- juízos, não só pela competição por esses produ-
temas, estimando-se um consumo nacional de tos com o homem e animais domésticos, como
aproximadamente 12.000 toneladas/ano de iscas pela preferência desses insetos por plantas
tóxicas, forma mais comum utilizada no combate cultivadas. Além disso, esse efeito prejudicial
destes insetos (Boaretto e Forti, 1997). pode ser indireto, pela enorme quantidade de
Segundo Mariconi (1970), o gênero inseticidas aplicados para o controle e também
Acromyrmex é próprio da América do Sul, pelos gastos envolvidos na mão de obra para
ocorrendo em quase todos os países do Con- combatê-las (Fowler, 1983).
tinente Sul Americano e encontra-se ampla- Este trabalho teve como objetivo mapear
mente distribuído no território brasileiro, e identificar as formigas cortadeiras que oco-
principalmente no Rio Grande do Sul. rrem em um vinhedo no município de Can-
São encontrados vários registros sobre diota na região da Campanha do Estado do
a ocorrência de formigas cortadeiras no Rio RS, estabelecer os índices faunísticos em três
Grande do Sul. Juruena e Cachapuz (1980) tipos de solo e quatro variedades de uva.
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 259

MATERIAL E MÉTODOS maior exemplar de cada amostra. Para a iden-


tificação das espécies de Atta são utilizados
O estudo foi realizado na fazenda Forta- indivíduos da casta dos soldados, o que torna
leza do Seival, localizada no município de o processo mais fácil. Em Acromyrmex essa
Candiota na região da Campanha do Estado casta não ocorre, sendo por isso utilizados os
do Rio Grande do Sul. O estudo foi realizado maiores indivíduos encontrados o que, muitas
em quatro variedades de videira: Cabernet vezes podem gerar dúvidas e confusões (Justi
Sauvignon, Sauvignon Blanc, Tempranillo júnior et al., 1996). Todas as amostras iden-
e Merlot mais Campo Nativo e três tipos de tificadas foram confirmadas pelo taxonomista
solo: Argissolo, Vertissolo e Chernossolo, a da espécie Dr. Alci Enimar Loeck, professor
classificação destes solos segue o descrito no da Universidade Federal de Pelotas especia-
levantamento de reconhecimento dos solos lista no gênero.
do município de Bagé, RS (Macedo, 1984). O exame do material proveniente das co-
De modo que para cada variedade foram fei- letas das parcelas foi realizado com auxilio de
tas três repetições de 1ha, com os três tipos de microscópio estereoscópico. Os índices fau-
solo. Paralelamente, foram realizados levan- nísticos calculados foram à frequência, que
tamentos em áreas de campo nativo, também foi determinada através do intervalo de con-
com três repetições, com situação semelhante fiança (IC) da média com 5% de probabilida-
àquelas onde os vinhedos foram estabeleci- de, através da fórmula IC (5%) = Média + t x
dos, no período de setembro de 2008 a março S/√n, estabelecendo as classificações: Muito
de 2009. Frequente (MF) quando o valor foi superior
A fazenda Fortaleza do Seival possui área ao IC (5%); Frequente (F) quando o valor foi
total de 3.000ha, os plantios de videira tive- dentro do IC (5%) e Pouco Frequente (PF)
ram inicio no ano de 2001, com 50ha. Hoje quando o valor for inferior ao IC (5%), para a
a fazenda conta com 160ha de área plantada, dominância adotou-se seguinte classificação:
com meta de atingir 400ha. Cada área de es- Dominante (D) e Não Dominante (ND), para
tudo foi georreferenciada para demarcação da a abundância dos ninhos, empregou-se a me-
área bem como todos os formigueiros encon- dida de dispersão conforme Silveira Neto et
trados, posteriormente foi confeccionado um al. (1976), através do desvio padrão da média
mapa geral da propriedade com os formiguei- e intervalo de confiança, utilizando-se o teste
ros localizados nas parcelas de 1ha. A coleta “t” a 5% de probabilidade, estabeleceu-se as
foi realizada através de caminhamento entre seguintes classes: Muito Abundante (MA)
as fileiras. Cada amostra foi composta pelos número de amostras maior que o limite su-
10 maiores exemplares, coletados diretamen- perior do IC a 1%; Abundante (A) número de
te do ninho, conservados em frascos conten- amostras situado entre os limites superiores
do álcool 70% devidamente etiquetados. As do IC a 5% e 1%; Comum (C) número de
amostras foram identificadas no laboratório amostras situado dentro do IC a 5%; Disper-
de “Mirmecologia” do Departamento de sa (D) número de amostras situado entre os
Fitossanidade da Faculdade de Agronomia limites inferiores do IC a 5% e 1%; e Rara
“Eliseu Maciel” da Universidade Federal de (R) número de amostras menor que o limite
Pelotas, e armazenadas no Museu entomoló- inferior do IC a 1%. A constância foi determi-
gico “Ceslau Biezanko” pertencente também nada através da porcentagem de coletas que
a este departamento. continham o táxon em questão, pela fórmula
A identificação das formigas foi baseada C=(Px100)/N, onde P é o número de coletas
nas descrições originais e nas revisões ta- contendo o táxon em questão e N o número
xonômicas de (Gonçalves, 1961; Mayhé-Nu- total de coletas efetuadas, através do cálculo
nes, 1991; Loeck et al., 2003; Grützmacher e do intervalo de confiança a 5% de probabi-
Loeck, 2005, Forti et al., 2006), utilizando o lidade, com as seguintes classes: Constantes
260 M. G. DONATTI RICALDE, A. ENIMAR LOECK, M. PERRONE RICALDE

(W) quando o valor foi superior ao IC (5%); 1899, A. lundii Guérin-Méneville, 1838, A.
Acessórias (Y) quando o valor foi dentro ambiguus Emery, 1888, A. striatus ROGER,
do IC (5%) e Acidentais (Z) quando o valor 1863, A. crassispinus FOREL, 1909, A. lati-
for inferior ao IC (5%). Foram consideradas ceps Emery, 1905, A. balzani Emery, 1890 e A.
como espécies predominantes àquelas que lobicornis EMERY, 1888 (Figura 2). Loeck e
foram muito frequentes, dominantes, muito Grützmacher (2001), em levantamento sobre
abundantes, ou constantes. a ocorrência de formigas cortadeiras nas prin-
cipais regiões agropecuárias do Estado do RS,
relatam a ocorrência de nove espécies na re-
RESULTADOS E DISCUSSÃO
gião Sul do estado. Esses autores observaram
Nas áreas estudadas (Figura 1) foram ainda a ocorrência de Acromyrmex coronatus
encontradas oito espécies de formigas corta- Fabricius, 1804, A. laticeps e Atta sexdens
deiras, (Loeck e Grützmacher, 2001; Loeck piriventris Santschi, 1919, contudo neste
et al., 2003) em levantamento de formigas estudo em vinhedos foram encontrados apenas
cortadeiras para região encontraram o mes- dois exemplares da espécie A. laticeps.
mo número de espécies, enquanto Krüger Do total das cinco áreas estudadas foram
(2008), em recente estudo encontrou sete encontrados 92 ninhos de formigas cortadei-
espécies do gênero Acromyrmex para região. ras da espécie A. ambiguus, sendo 26 ninhos
Todas as espécies encontradas pertencem na variedade de uva Tempranillo, 21 ninhos
ao gênero Acromyrmex: A. heyeri FOREL, na variedade Cabernet Sauvignon, 20 ninhos

Figura 1: Mapeamento dos formigueiros encontrados em plantios de videira e campo nativo, na fazenda Fortaleza do
Seival, município de Candiota, na Região da Campanha do Rio Grande do Sul
Bol. San. VeG. plaGaS, 38, 2012 261

Figura 2: número de ninhos totais das espécies de Acromyrmex encontradas em plantios de videira na região da
campanha do rio Grande do Sul

na variedade Sauvignon Blanc, 18 no cam- como acessória na região da campanha e


po nativo e sete ninhos na variedade Merlot. pouco frequente.
conforme LoECk et al. (2003), essa espécie a espécie A. lobicornis foi encontrada em
de formiga cortadeira tem por hábito cortar todas as áreas plantas com vinhedo com ex-
folhas largas de dicotiledônias e são pre- ceção da área testemunha de campo nativo.
senças constantes em pomares. do total das quatro áreas estudadas em que
em relação à espécie A. heyeri, do total houve a presença da formiga foram encon-
das cinco áreas estudadas foram encontrados trados seis ninhos, sendo dois na variedade
44 ninhos, sendo oito na variedade de uva de uva tempranillo, um na variedade caber-
tempranillo, seis na variedade cabernet Sau- net Sauvignon, um na variedade Sauvignon
vignon, quatro na variedade Sauvignon Blanc, Blanc e dois na variedade Merlot. conforme
nove no campo nativo e 17 ninhos na varie- (JuruEna e CaChaPuz, 1980; Mayhé-nunES,
dade Merlot, sendo essa variedade que mais 1991; LoECk e gruTzMaChEr, 2001) essa es-
apresentou ninhos dessa espécie. de acordo pécie de formiga cortadeira tem por hábito
com (Mayhé-nunES, 1991; LoECk e grüTzMa- cortar folhas estreitas e folhas largas tanto de
ChEr, 2001) essa espécie de formiga cortadeira monocotiledôneas como de dicotiledôneas.
tem por hábito cortar folhas estreitas de mo- a espécie A. striatus foi encontrada em
nocotiledôneas. É uma espécie predominante e apenas duas áreas estudas, na variedade caber-
muito frequente na região da campanha. net Sauvignon um ninho, e no campo nativo
Já com relação à espécie A. lundii nas três ninhos. de acordo com JuruEna e CaCha-
áreas estudadas foram encontrados no total Puz (1980), Mayhé-nunES (1991) e LoECk e
31 ninhos, sendo 11 encontrados na variedade grüTzMaChEr (2001), essa espécie tem o há-
de uva tempranillo e 11 na variedade caber- bito de cortar folhas largas e estreitas, contudo
net Sauvignon, dois na variedade Sauvignon constrói ninhos pequenos não causando gran-
Blanc, 12 ninhos na variedade Merlot e cinco des impactos em áreas cultivadas.
no campo nativo. conforme (JuruEna e Ca- Foi encontrado apenas um formigueiro
ChaPuz, 1980; LoECk e grüTzMaChEr, 2001) da espécie A. balzani na variedade caber-
essa espécie de formiga cortadeira tem por net Sauvignon. Segundo JuruEna e CaCha-
hábito cortar folhas largas de dicotiledôneas. Puz (1980), Mayhé-nunES (1991) e LoECk
LoECk e grüTzMaChEr (2001) a classificaram e grüTzMaChEr (2001), essa espécie tem o
262 M. G. DONATTI RICALDE, A. ENIMAR LOECK, M. PERRONE RICALDE

hábito de cortar folhas estreitas de monoco- a espécie A. ambiguus foi considerada a espé-
tiledôneas. Segundo levantamento feito por cie dominante, apareceu em mais da metade
Loeck e Grützmacher (2001), essa espécie das amostras compreendendo 66% do total
foi descrita em apenas seis municípios da Re- das espécies amostradas. Ainda a espécie A.
gião da Campanha sendo considerada rara e ambiguus foi considerada muito frequente en-
pouco frequente. quanto as outras sete espécies descritas nessa
Foram encontrados apenas três formi- área foram consideradas apenas frequentes.
gueiros da espécie A. laticeps, dois na varie- A análise faunística da espécie A. ambi-
dade Cabernet Sauvignon e um na Sauvig- guus (Tabela 1) considerou esta espécie como
non Blanc. Segundo Mayhé-Nunes (1991) e dominante, apareceu em mais da metade das
Loeck e Grützmacher (2001), tem o hábito amostras na área com a variedade Cabernet
de cortar folhas largas de dicotiledôneas. É Sauvigon. Conforme Loeck e Grützmacher
considerada uma espécie pouco frequente (2001), essa é uma espécie considerada fre-
para Região da Campanha. quente na Região da Campanha, sendo en-
Foram encontrados três ninhos da espé- contrada em maior percentagem em pomares.
cie A. crassispinus, na variedade Sauvignon Além de predominante A. ambiguus foi
Blanc e um no Campo Nativo. Segundo uma espécie muito frequente, enquanto A.
Juruena e Cachapuz (1980), Mayhé-Nunes lundiii, A. heyeri, A. laticeps, A. striatus e A.
(1991) e Loeck e Grützmacher (2001), tem lobicornis foram apenas frequentes.
o hábito de cortar folhas largas e estreitas (di- Acromyrmex ambiguus foi a espécie cons-
cotiledôneas e monocotiledôneas). De acordo tante nas cinco áreas estudadas, incluindo
com Loeck e Grützmacher (2001), essa es- Campo Nativo enquanto que A. lundii foi
pécie é uma espécie frequente para a região considerada como acessória e as quatro de-
da Campanha. Em estudo sobre densidade mais espécie foram consideradas de ocorrên-
e tamanho de formigueiros de Acromyrmex cia apenas acidental conforme os índices des-
crassispinus, Nickele et al. (2009) concluí- critos por Silveira Neto et al. (1976).Outro
ram que para Pinus taeda a densidade varia fator a ser considerado foi à abundância das
sazonalmente e de acordo com a idade das espécies estudadas e A. ambiguus foi muito
plantas,e o tamanho dos formigueiros dessa abundante, sendo as demais espécies encon-
espécie aumenta de acordo com a idade do tradas apenas de ocorrência comum.
plantio de P. taeda. Para Loeck et al. (2003), em levantamen-
Em um estudo sobre a distribuição geo- to que abrangeu a Região da Campanha, as
gráfica de formigas cortadeiras do gênero espécies mais frequentes foram A. heyeri e A.
Acromyrmex na zona sul do RS, Gusmão e lundii, sendo A. ambiguus apenas frequente
Loeck (1999) verificaram que A. heyeri, A. com 9,3% de ocorrência, enquanto em videira
lundii, A. ambiguus são predominantes nesta sua ocorrência foi de 51%. Esses dados suge-
região, dados estes que foram comprovados rem que essa espécie adaptou-se muito bem
por Loeck e Grützmacher (2001), incluin- no novo ecossistema e às práticas agrícolas
do-se A. striatus. ali adotadas.
Na área correspondente a variedade Ca- Para a variedade Merlot foram registradas
bernet Sauvignon foram encontrados 31 apenas quatro espécies de Acromyrmex das
ninhos de formigas cortadeiras sendo todos oito encontradas nas cinco áreas de estudo.
pertencentes ao gênero Acromyrmex e com- Conforme a análise faunística a espécie A.
preendendo as sete espécies (Tabela 1). heyeri foi considerada a espécie dominante,
Conforme a análise faunística descrita apareceu em mais da metade das amostras
por Silveira Neto et al. (1976) para a área compreendendo a 61% das amostras identifi-
com a variedade Sauvignon Blanc (Tabela 1), cadas (Tabela 1). Segundo Loeck e Grützma-
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 263

cher (2001), essa é uma espécie considerada Região da Campanha, descrevem a espécie
muito frequente na Região da Campanha e A. ambiguus como uma das espécies mais
um das três espécies dominantes para a re- presentes e sistemas cultivados e em área de
gião, sendo considerada a formiga das pas- campo nativo.
tagens. Além de predominante, A. heyeri foi A espécie A. lundii foi considerada fre-
uma espécie muito frequente, enquanto A. quente, acessória e comum, enquanto A. he-
lundii, A. ambiguus, e A. lobicornis foram yeri e A. lobicornis foram descritas conforme
apenas frequentes. os índices faunísticos, sendo classificadas
Acromyrmex heyeri e A. ambiguus foram como frequentes, acidentais e comuns.
consideradas espécies constantes nessa área Em áreas onde a vegetação foi classifica-
de estudo enquanto A. lundii e A. lobicornis da como campo nativo a espécie dominante
foram consideradas de ocorrência apenas aci- foi novamente A. ambiguus que também foi
dental conforme os índices faunísticos. classificada como muito frequente, constante
Segundo Diehl-Fleig e Droste (1992), e muito abundante. Nessa área foi identifica-
A. heyeri constrói suas colônias preferencial- do um total de 36 ninhos de cinco espécies: A.
mente junto a alguma estrutura, como postes, ambiguus, A. heyeri, A. striatus, A. crassispi-
mourões ou junto a árvores, podendo ter mor- nus e A. lundii (Tabela 1).
fologia externa do tipo “de monte” ou do tipo A espécie A. heyeri caracterizada como
“mineira”, não sendo recomendável caracte- espécie predominante em campos pelo seu
rizar esta espécie como “formiga de monte”. hábito de nidificação e pelo corte de mono-
Foi comprovado no estudo, pois a maioria dos cotiledôneas (Mayhé-Nunes, 1991; Loeck e
ninhos de A. heyeri estava localizada perto de Grützmacher, 2001), foi classificada apenas
rabichos, plantas de videira e em mourões de como frequente, acessória e comum. Enquan-
sustentação do parreiral. to A. lundii também muito comum na Região
Outro fator considerado foi a abundância da Campanha foi classificada como frequente,
das espécies estudadas e A. heyeri foi muito acessória e comum. Outra espécie encontrada
abundante, sendo as demais espécies encon- no campo nativo foi A. lobicornis foi classi-
tradas apenas de ocorrência comum. Segun- ficada como frequente, acidental e comum.
do Loeck et al. (2003), no levantamento que Já a espécie A. crassispinus que em estudos
abrangeu toda a Região da Campanha, as sobre a distribuição de formigas cortadeiras
espécies mais frequentes foram A. heyeri, A. no estado foi classificada muito frequente
lundii, e A. ambiguus com isso nessa área de e muito abundante por (Loeck et al., 2003;
estudo a espécie dominante no vinhedo não Krüger, 2008), nesse estudo foi classificada
difere das já descritas pelos autores em tra- apenas como pouco frequente, acidental e co-
balhos anteriores. mum. Para dados de distribuição dessa espé-
Na variedade Tempranillo foram identifi- cie, Nickele et al. (2010) verificaram que em
cados 47 ninhos de formigas cortadeiras sen- plantio de Pinus taeda essa espécie apresenta
do de apenas quatro espécies: A. ambiguus, distribuição aleatória em diferentes idades de
A. heyeri, A. lundii e A. lobicornis (Tabela 1). P. taeda.
Para essa variedade foram no total coletadas Através do mapeamento do vinhedo po-
47 amostras de ninhos de formigas cortadei- de-se verificar a distribuição dos formiguei-
ras, sendo que a espécie dominante foi à es- ros dentro das áreas de cultivo e verificar
pécie A. ambiguus, totalizando 55% do total onde é necessário realizar o controle e em
amostrado que também foi considerada muito quais áreas a situação é mais preocupante,
frequente, constante e muito abundante. pois é uma área de produção que gera retorno
Loeck e Grützmacher (2001), em recente econômico e o mínimo dano pode acarretar
trabalho sobre as espécies dominantes para perdas econômicas ao produtor (Figura 2).
264 M. G. DONATTI RICALDE, A. ENIMAR LOECK, M. PERRONE RICALDE

Tabela 1: Dominância, frequência, constância e abundância das espécies de Acromyrmex encontradas


na fazenda Fortaleza do Seival no município de Candiota, na região da Campanha do RS,
entre setembro de 2008 a março de 2009
Amostra
Espécie % Dominância Frequência Constância Abundância
(n°)
SAUVIGNON BLANC
A. ambiguus 20 66 D MF W MA
A. heyeri 4 13 - F Y C
A. lundii 6 6 - F Z C
A. crassispinus 2 6 - F Z C
A. laticeps 1 3 - F Z C
A. lobicornis 1 3 - F Z C
A. balzani 1 3 - F Z C
Total 35 100 - - - -
CABERNET SAUVIGNON
A. ambiguus 21 50 D MF W MA
A. lundii 11 27 ND F Y C
A. heyeri 6 14 ND F Z C
A. laticeps 2 5 ND F Z C
A. striatus 1 2 ND F Z C
A.lobicornis 1 2 ND F Z C
Total 42 100 - - - -
MERLOT
A. heyeri 17 61 D MF W A
A.ambiguus 7 25 - F W C
A.lundii 2 7 - F Z C
A.lobicornis 2 7 - F Z C
Total 28 100 - - - -
TEMPRANILLO
A. ambiguus 26 55 D MF W A
A. lundii 11 24 - F Y C
A. heyeri 8 17 - F Z C
A. lobicornis 2 4 - F Z C
Total 47 100 - - - -
CAMPO NATIVO
A. ambiguus 18 50 D MF W MA
A. heyeri 9 25 - F Y C
A. lundii 5 14 - F Y C
A. striatus 3 8 - F Z C
A. crassispinus 1 3 - PF Z C
Total 36 100 - - - -
D – dominante, ND – não dominante, MF – muito frequente, F – frequente, W – constante, Y – acessória, Z – acidental,
MA – muito abundante, A – Abundante , C – comum
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 265

Nas áreas cultivadas com quatro varieda- pécie A. ambiguus é a espécie mais frequente
des de uva no município de Candiota, Região e dominante nos plantios de videira e campo
da Campanha do RS ocorrem oito espécies de nativo. No plantio de videira com a variedade
formigas pertencentes ao gênero Acromyrmex Merlot a espécie mais frequente foi A. heyeri.
(A. heyeri, A. ambiguus, A. lundii, A. crassis- O plantio de videira no local do estudo, com
pinus, A. balzani, A. laticeps, A. lobicornis Vitis vinifera na Região da Campanha do RS
e A. striatus). Nas áreas de campo nativo do favoreceu o estabelecimento de novas espécies
estudo ocorrem cinco espécies pertencentes ao de formigas. O Georreferenciamento permite
gênero Acromyrmex: A. ambiguus, A. heyeri, uma melhor visualização da ocorrência de for-
A. lundii, A. striatus e A. crassispinus. A es- migas cortadeiras nas áreas de vinhedos.

RESUMEN

Donatti Ricalde, M. G., A. Enimar Loeck, M. Perrone Ricalde. 2012. La aparición


de nidos de hormigas cortadoras de hojas en la zona de viñedos de Rio Grande do Sul,
Brasil. Bol. San. Veg. Plagas, 38: 257-267

Las hormigas cortadoras son un gran problema para la viticultura, debido a que su com-
portamiento alimentario de cortar las hojas y llevarlas al nido provoca disminución en la foto-
síntesis y, cuando los ataques severos puede causar la muerte de las plantas. El objetivo de este
trabajo fue mapear la presencia de hormigas cortadoras de hojas (Hymenoptera: Formicidae)
en un viñedo de Rio Grande do Sul, Brasil. Se seleccionaron viñedos de los cultivares Cabernet
Sauvignon, Merlot, Sauvignon Blanc, Tempranillo, establecidos en tres tipos de suelo Alfisol,
Vertisol y Chernosol y en áreas de pasto nativo, sin cultivo de viñedo, como testigo. Las colectas
se realizaron en parcelas de una hectárea utilizando el método del transecto entre las filas del
viñedo, en el periodo de septiembre de 2008 a marzo del 2009. Los hormigueros encontrados
se georeferenciaron y se identificaron las hormigas. Se encontraron ocho especies de hormigas
pertenecientes al género Acromyrmex: A. ambiguus, A. lundii, A. heyeri, A. laticeps, A. lobicor-
nis, A. crassispinus, A. balzani e A. striatus. Se puso de manifiesto la influencia del tipo de suelo
y de las variedades de uva en la distribución de las especies.

Palabras clave: Acromyrmex, análisis faunístico, hormigas cortadoras de hojas,


georeferenciación, viñedo.

ABSTRACT

Donatti Ricalde, M. G., A. Enimar Loeck, M. Perrone Ricalde. 2012. Occurrence


of nests of ants in an area of ​​vineyards in Rio Grande do Sul, Brazil. Bol. San. Veg.
Plagas, 38: 257-267

The ants are a serious problem for viticulture because their eating habits to cut leaves
and bring to the nest causes a decrease in photosynthesis and in severe attacks can kill
plants. The objective was to map the occurrence of ants (Hymenoptera: Formicidae) in
vineyards in the RS. Orchards were chosen grape cultivars: Cabernet Sauvignon, Merlot,
Sauvignon Blanc, Tempranillo, set in three soil types, Argisoil, Vertisoil and Chernosoil
and areas of native pasture without cultivation of vines as a witness. Samples were co-
llected in fractions of an acre by the method of walking between the rows of the vineyard,
from September 2008 to March 2009. The nests found were georreferenced and ants have
been identified. We have found eight species of ants belonging to the genus Acromyrmex
Acromyrmex: A. ambiguus, A. lundii, A. heyeri, A. laticeps, A. lobicornis, A. crassispinus,
A. balzani e A. striatus. The influence of soil type and variety in species distribution.

Key words: Acromyrmex, faunistic analysis, georeferencing, leaf-cutting ants, vine.


266 M. G. DONATTI RICALDE, A. ENIMAR LOECK, M. PERRONE RICALDE

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Aplicación de aceite mineral para el control de la araña roja Tetranychus


urticae (Acari: Tetranychidae) en huertos de clementinos

M. T. Martínez-Ferrer, J. M. Campos, J. M. Fibla

Tetranychus urticae Koch es una plaga clave de las variedades de Clementina (Ci-
trus reticulata Blanco) en España. Este ácaro se alimenta de las hojas, que caen prema-
turamente, y de los frutos, cuya calidad y valor comercial disminuyen. En un huerto
comercial de Clementina de Nules ubicado en Vinaroz (Castellón) se comparó la eficacia
sobre T. urticae de  la aplicación de aceite mineral con un tratamiento acaricida y un tes-
tigo. Tres pulverizaciones de aceite mineral redujeron de forma significativa la población
de T. urticae, y el porcentaje de frutos no aceptables comercialmente fue muy bajo en
todas las tesis, entre 1% y el 3,7%. Así mismo, la producción del año siguiente no se vio
afectada por la intensa defoliación producida. Estos resultados podrían permitir mejorar
las estrategias de control de T. urticae en clementinos, aplicando aceites minerales en
verano y estableciendo nuevos umbrales de intervención, de manera que se pueda realizar
un manejo más sostenible de este ácaro en cítricos.

M. T. Martínez-Ferrer, J. M. Campos, J. M. Fibla. IRTA Amposta. Carretera de Balada,


Km. 1. 43870-Amposta (Tarragona), E-mail: Teresa.martinez@irta.es

Palabras clave: plagas, control integrado, cítricos, aceites minerales insecticidas.

Introducción Algunas especies de fitoseidos se encuentran


asociados a T. urticae en cítricos en España, prin-
La araña roja, Tetranychus urticae Koch cipalmente Euseius stipulatus (Athias-Henriot),
(Acari: Tetranychidae) es un ácaro polífago el más abundante, Neoseiulus californicus (McG-
que se alimenta de más de 150 especies vegeta- regor), depredador polífago especializado en
les. En cítricos en España es una plaga import-
ácaros Tetranychidae y Phytoseiulus persimilis
ante en clementinos, Citrus reticulata Blanco,
Athias-Henriot especie que también se alimenta
y limonero, Citrus limon (L). En los cítricos,
casi exclusivamente de los ácaros Tetranychidae
T. urticae vive agrupado en colonias en el
envés de las hojas, donde teje una densa tela- (García-Marí et al., 1985, Ferragut et al., 1988,
raña que le proporciona protección frente a las Abad-Moyano, 2009). Sin embargo, el control
condiciones climáticas adversas y dificulta la natural de T. urticae no siempre es satisfactorio,
eficacia de los tratamientos químicos y de los y sigue siendo una plaga clave en clementinos,
enemigos naturales. Los síntomas derivados llevándose a cabo varios tratamientos acarici-
de su alimentación en las hojas son manchas das durante el verano para su control (Martí-
amarillentas cloróticas que pueden provocar su nez-Ferrer et al, 2006) que pueden propiciar
caída prematura, mientras que en los frutos, su proliferaciones de otras plagas y con el riesgo de
ataque causa unas manchas herrumbrosas que la inducción de resistencias. Los aceites minera-
se inician en las áreas estilar y peduncular y los les son de uso común en el control de plagas de
deprecian comercialmente. cítricos como ácaros y cochinillas (Davidson et
270 M. T. MARTINEZ-FERRER, J. M. CAMPOS, J. M. FIBLA

al., 1991, Martínez-Ferrer et al., 2001, Ripollés Storm® de 1000 litros de capacidad). Las tesis
et al., 1995, Soto et al., 1994), y cuya eficacia ensayadas fueron: a) Comanche Plus (Tebufen-
sobre hembras adultas de T. urticae se recoge pirad 20% (WP) P/P, Basf) 0,03% + Apolo
en programas de manejo integrado de plagas de 20-N (Clofentezin 20% (SC) P/V, Aragonesas
varios cultivos (Francés et al., 1976, Nicetic et Agro S. A.) 0,02%, el 27 de junio, (2.100 l/
al., 2001, 2002, Beattie et al., 2002). Presentan ha ), b) Aceite mineral: Sunspray Ultrafine
ventajas respecto a los plaguicidas convencio- (aceite de parafina 85% (EC) P/V, Agrichem)
nales: baja toxicidad para animales vertebrados, 2,5% aplicado dos veces, el 27 de junio y el 10
raramente se crean resistencias y un bajo impac- de julio, (2.100 l/ha), y c) Testigo: agua, el 27
to sobre fauna útil (Beattie, 1990, Davidson et de junio (2.100 l / ha). A finales de agosto la
al., 1991, Ebbon, 2002). Sin embargo también población de T. urticae se incrementó hasta el
tienen ciertos inconvenientes, como la posible punto que se tuvo que tratar todo el huerto con
fitotoxicidad (defoliaciones y manchas, o retraso aceite mineral (Sunspray 2,5%, 2.100 l/ha) el 3
del cambio de color de los frutos) (Davidson et de septiembre. No se llevó a cabo ningún otro
al., 1991), que en muchos casos son atribuibles a tratamiento fitosanitario en el huerto durante
unas inadecuadas condiciones de aplicación. En el ensayo.
el actual marco legislativo europeo, el número
de materias activas disponibles es cada vez más Parámetros de evaluación del ensayo.
restringido especialmente en el control de ácaros Basándose en el método de muestreo des-
tetraníquidos, por lo que se hace necesario el arrollado por Martínez-Ferrer et al. (2006),
estudio de estrategias alternativas para su cont- en estos 6 árboles se muestrearon a) el número
rol. Si bien se ha demostrado la eficacia de los de hojas sintomáticas en dos aros de 0,25 m2
aceites minerales sobre T. urticae en condiciones por árbol y b) el número de hembras adultas
de laboratorio (Chueca et al., 2010), es necesa- de T. urticae y ácaros fitoseidos en 12 hojas
rio estudiar la eficacia de sus aplicaciones con sintomáticas de la periferia por árbol. Desde el
pulverizador hidroneumático en plantaciones 6 de junio hasta el 19 de noviembre se realiza-
comerciales de cítricos. ron 16 muestreos, la cadencia de los cuales fue
semanal o quincenal dependiendo de la época.
Los días 6 y 26 de junio se extrajeron mediante
Material y métodos embudos de Berlese fitoseidos de muestras de
150 hojas sintomáticas de las parcelas testigo.
Planteamiento del ensayo Los individuos extraídos se aclararon y mon-
El estudio se llevó a cabo en 2008 y 2009 taron, y se identificaron bajo el microscopio
en una plantación comercial adulta de 15 años estereoscópico.
de Clementina de Nules ubicada en Vinaròs Cuando los frutos alcanzaron la madurez
(Castellón). El diseño estadístico consistió en se evaluó la sintomatología causada por T. ur-
tres tesis con tres repeticiones por tesis. Cada ticae en 20 frutos por árbol de los 6 árboles de
repetición estaba formada por 28 (4 x 7) árbo- cada parcela en seis categorías: S0 (fruto sin
les. En el año 2008 se pulverizaron todos los daños), S1 (pequeñas cicatrices), S2 (cicatriz
árboles de cada parcela, pero sólo se muestrea- que cubre menos de 12% del fruto), S3 (ci-
ron 6 interiores para evitar posibles interferen- catriz que cubre entre el 13 y 25% del fruto),
cias en las aplicaciones. S4 (cicatriz que cubre entre el 26 y 50% del
fruto), y S5 (cicatrices que cubren más de 50%
Tesis ensayadas y aplicación de los productos del fruto). La cosecha fue anormalmente baja
Tal como es habitual en la zona de estu- en el año 2008 en todo el huerto debido a un
dio (sur de Tarragona y norte de Castellón), severo ataque de Prays citri en floración. En
las aplicaciones se realizaron con un pulveri- 2009, para estudiar la influencia del ataque del
zador hidroneumático (en nuestro caso, Tifone ácaro en la cosecha del año siguiente al ataque,
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 271

en los 6 árboles por parcela se contaron y pesa- de daño (4 hojas con síntomas por 0,25 m2
ron el total de frutos por árbol. (Martínez-Ferrer et al., 2005)). Se observa-
ron dos caídas severas de hojas sintomáticas:
Análisis estadístico a finales de junio y entre el 2 y el 21 de oc-
El análisis estadístico se realizó medi- tubre. Durante el mes de julio el número de
ante análisis de varianza (SAS Institute Inc, hojas sintomáticas se duplicó, y durante la pri-
1998). Los datos que no cumplieron con los mera quincena de agosto se volvió a duplicar.
supuestos de normalidad y homocedasticidad Durante la siguiente quincena este parámetro
se transformaron antes del análisis (Sokal se mantuvo estable, mientras que durante sep-
y Rohlf, 1981) (las variables “porcentaje tiembre, a pesar de que se había realizado una
de frutos atacados” y “porcentaje de hojas aplicación general de aceite mineral el 3 de
con colonias de T. urticae” se transformaron septiembre, el número de hojas sintomáticas
mediante el arcoseno del valor, y las variab- se duplicó de nuevo.
les “número de ácaros por hoja” , “número Del 2 al 21 de octubre se produjo un im-
de hojas sintomáticas por aro”, “número de portante descenso del número de hojas con
frutos por árbol” y “kg de fruta por árbol” se síntomas por aro, coincidiendo con una severa
transformaron mediante la raíz cuadrada del defoliación e intensas precipitaciones. A partir
valor). Las medias se compararon mediante el de este momento, esta variable permaneció es-
test de rango múltiple de Duncan con un nivel table hasta finales de noviembre.
de significación del 95%.
En el caso de la tesis de aceite mineral, has-
ta mediados de julio la evolución fue similar
Resultados a la descrita (Tabla 1). A partir de esta fecha
y hasta mediados de septiembre, fue significa-
Hojas sintomáticas (Fig. 1) tivamente menor que en el testigo. Una sola
El número de hojas sintomáticas por aro aplicación de acaricidas al inicio del verano
en las parcelas testigo estuvo, durante todo el consiguió mantener la variable por debajo del
período, por encima del umbral económico umbral económico de daño hasta mediados de

35
Testigo
Número de hojas sintomáticas por

30 Aceite mineral
Acaricidas
25

20
0.25m2

15

10

0
6 Jun 3 Jul 9 Jul 16 Jul 24 Jul 31 Jul 7 Ago 14 Ago 19 Ago 28 Ago 10 Sep 17 Sep 2 Oct 21 Oct 5 Nov 19 Nov

Fecha

Figura 1. Media y error estándar del número de hojas sintomáticas en un círculo de 0.25 m2 en las tesis testigo, aceite mineral
y acaricidas en las diferentes fechas. Las flechas indican tratamientos (acaricida: roja; aceite mineral: amarilla; agua: gris)
272 M. T. MARTINEZ-FERRER, J. M. CAMPOS, J. M. FIBLA

Tabla 1. Estadísticos, media y error estandar del número de hojas sintomáticas por
círculo de 0.25 m2 y del número de hembras de T. urticae por hoja sintomática. Las medias se
compararon mediante el test de rango múltiple de Duncan con un nivel de significación del 95%.
Letras iguales en filas indican medias iguales

Nº de hojas sintomáticas por aro Nº de hembras de T. urticae por hoja sintomática

Estadísticos TESIS
Estadísticos TESIS
gl= 2, 105 gl= 2, 645

Fecha F P Testigo Aceite Acaricidas F P Testigo Aceite Acaricidas


06-jun 0,25 0,7778 8,5±0,8a 7,8±0,9a 8,6±1,0a 0,91 0,4049 0,49±0,08a 0,47±0,07a 0,41±0,08a
03-jul 0,11 0,9001 5,2±0,5a 5,2±0,6a 5,8±0,8a 34,27 0,0001 1,00±0,13a 0,47±0,12b 0,12±0,04c
09-jul 12,51 0,0001 7,6±0,7a 9,7±1,4a 3,6±0,4b 16,20 0,0001 0,63±0,15a 0,46±0,10a 0,06±0,02b
16-jul 2,85 0,0622 8,3±0,8a 7,2±0,7ab 6,1±1,1b 5,90 0,0029 0,41±0,09a 0,31±0,09ab 0,13±0,05b
24-jul 8,11 0,0005 10,4±0,9a 8,0±1,0b 5,8±0,5b 21,17 0,0001 0,62±0,10a 0,25±0,06b 0,09±0,03b
31-jul 30,48 0,0001 7,8±0,8a 3,3±0,6b 2,0±0,3b 23,94 0,0001 0,50±0,07a 0,20±0,05b 0,06±0,04c
07-ago 49,83 0,0001 11,5±1,1a 4,1±0,5b 2,8±0,3b 15,01 0,0001 0,54±0,08a 0,29±0,06b 0,10±0,03c
14-ago 60,79 0,0001 15,6±1,2a 6,2±0,6b 2,9±0,5c 11,09 0,0001 0,50±0,06a 0,51±0,09a 0,17±0,04b
19-ago 45,50 0,0001 13,7±1,4a 6,3±0,9b 2,1±0,4c 11,22 0,0001 0,55±0,08a 0,61±0,10a 0,18±0,05b
28-ago 46,72 0,0001 14,6±1,2a 8,2±0,8b 3,0±0,4c 4,94 0,0074 0,98±0,11a 1,00±0,13a 0,67±0,11b
10-sep 55,93 0,0001 23,0±1,5a 17,9±1,7b 5,3±0,9c 13,39 0,0001 0,17±0,06c 0,57±0,08a 0,36±0,08b
17-sep 68,70 0,0001 25,7±1,7a 22,5±2,0a 6,3±0,8b 15,24 0,0001 0,03±0,02b 0,52±0,12a 0,30±0,06a
02-oct 24,40 0,0001 28,1±1,8a 25,8±2,1a 9,0±1,1b 5,54 0,0041 0,02±0,02b 0,07±0,02ab 0,17±0,06a
21-oct 14,01 0,0001 14,0±1,3a 17,8±1,6a 6,6±1,0b 1,60 0,2028 0,04±0,02a 0,04±0,01a 0,08±0,03a
05-nov 14,29 0,0001 14,1±1,2a 17,9±1,7a 6,7±1,0b 3,45 0,0322 0,05±0,02b 0,12±0,07ab 0,31±0,12a
19-nov 8,38 0,0001 12,4±1,0a 11,9±0,8a 7,0±0,7b 0,98 0,3758 0,17±0,05a 0,19±0,06a 0,27±0,07a

septiembre. En comparación con el testigo y nuación, esta variable se estabilizó durante un


la aplicación de aceite mineral, esta variable mes y medio, con una densidad media de 0,5-
fue significativamente menor desde 10 días 0,6 hembras por hoja (por encima del umbral
después de la pulverización hasta final de no- económico, que es de 0,48 hembras por hoja
viembre (Tabla 1). sintomática, Martínez-Ferrer et al., 2005).
A finales de agosto se produjo un aumento de
Densidad de T. urticae en las hojas esta variable, llegando a niveles similares a los
sintomáticas (Fig. 2) de julio. La aplicación de aceite mineral el 3 de
Hasta la aplicación general de aceite mi- septiembre redujo la población de forma rápida
neral a todo el huerto, en la representación de y eficaz por debajo de los umbrales económi-
las poblaciones encontradas en las muestras cos hasta finales de noviembre. En las parcelas
de las parcelas testigo se observaron dos picos tratadas con aceite mineral, los tratamientos
de hembras adultas en hojas sintomáticas. El redujeron significativamente la densidad de
primero se produjo el 3 de julio, alcanzando hembras respecto al testigo, con una persis-
una media de una hembra por hoja. A conti- tencia de un mes y medio, hasta mediados de
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 273

1,2
Testigo
Aceite mineral
Número de hembras de T. urticae por hoja

1
Acaricidas
0,8
sintomática

0,6

0,4

0,2

0
6 Jun 3 Jul 9 Jul 16 Jul 24 Jul 31 Jul 7 Ago 14 Ago 19 Ago 28 Ago 10 Sep 17 Sep 2 Oct 21 Oct 5 Nov 19 Nov

Fecha

Figura 2. Media y error estándar del número de hembras de T. urticae por hoja sintomática en las tesis testigo, aceite mineral
y acaricidas en las diferentes fechas. Las flechas indican tratamientos (acaricida: roja; aceite mineral: amarilla; agua: gris)

agosto (Tabla 1). El tratamiento acaricida fue septiembre redujo la presencia de colonias de
muy eficaz, reduciendo significativamente la manera rápida y eficaz hasta finales de no-
población de hembras adultas de T. urticae, viembre. En las parcelas de aceite mineral, las
con una persistencia de dos meses, y mantuvo dos aplicaciones redujeron significativamente
la población por debajo del umbral económico la presencia de colonias respecto al testigo, y
hasta finales de agosto. En este momento se el primer pico allí observado no se produjo.
observó un incremento espectacular. Hasta finales de agosto la tendencia fue simi-
Después de la aplicación general de acei- lar a la de las parcelas testigo, pero siempre
te mineral del 3 de septiembre, la población con un nivel inferior, con una persistencia de
disminuyó en todo el huerto. Esta disminución dos meses (Tabla 2). El tratamiento acarici-
fue más rápida en las parcelas testigo que en da fue muy eficaz, ya que redujo significati-
las que se aplicaron acaricidas y aceites mine- vamente las colonias de T. urticae con una
rales. Durante los meses de octubre y noviem- persistencia de dos meses, hasta finales de
bre la población se mantuvo por debajo del agosto. La tendencia fue similar a la de testi-
umbral económico en todo el huerto. go. Después del tratamiento general a todo el
huerto con aceite mineral el 3 de septiembre,
Proporción de hojas sintomáticas con las colonias disminuyeron en todas las tesis,
colonias de T. urticae (Fig. 3) de manera más pronunciada en las parcelas
En las parcelas testigo, hasta la aplicación del testigo. Durante los meses de octubre y
general de aceite mineral a todo el huerto, la noviembre la proporción de hojas sintomáti-
proporción de hojas sintomáticas con colo- cas con colonias se mantuvo baja.
nias activas de T.urticae fue superior a 0,3. A
principios de julio se alcanzó un pico cercano Densidad de fitoseidos en hojas
a 0,5, y a primeros de agosto se produjo un sintomáticas (Fig. 4)
nuevo incremento de la población, alcanzan- La población de fitoseidos fue escasa
do niveles superiores a los que se produjeron durante el periodo estudiado en todo el huerto.
en julio, cerca de 0,6, y éste nivel duró un Desde el principio, las poblaciones de fitosei-
mes. La aplicación de aceite mineral el 3 de dos en las parcelas testigo disminuyeron debi-
274 M. T. MARTINEZ-FERRER, J. M. CAMPOS, J. M. FIBLA

0,7
Testigo
Proporción de hojas sintomáticas con

0,6 Aceite mineral


Acaricidas
colonias de T. urticae

0,5

0,4

0,3

0,2

0,1

0
6 Jun 3 Jul 9 Jul 16 Jul 24 Jul 31 Jul 7 Ago 14 Ago 19 Ago 28 Ago 10 Sep 17 Sep 2 Oct 21 Oct 5 Nov 19 Nov

Fecha

Figura 3. Media y error estándar de la proporción de hojas sintomáticas con colonias activas de T.urticae en las tesis testigo,
aceite mineral y acaricidas en las diferentes fechas. Las flechas indican tratamientos (acaricida: roja; aceite mineral: amarilla;
agua: gris)

do a las altas temperaturas del verano, dando poblaciones de fitoseidos en la tesis con dos
lugar a poblaciones muy escasas en julio y aplicaciones de aceite mineral fue similar a
agosto. Aún cuando la población de hembras las del testigo sin tratar (Tabla 2), aunque la
de T. urticae alcanzó un máximo en julio, las recuperación de las poblaciones en septiembre
poblaciones de fitoseidos continuaron dis- fue más lenta. Por el contrario, el tratamien-
minuyendo. Solamente durante la primera to acaricida sí que redujo significativamente
quincena de septiembre se observó un aumen- la población de fitoseidos respecto al testigo
to de su población en hojas sintomáticas. Las inmediatamente después de la aplicación (Ta-

0,2
0,18 Testigo
Aceite mineral
Número de fitoseidos por hoja

0,16
Acaricidas
0,14
0,12
sintomática

0,1
0,08
0,06
0,04
0,02
0
6 Jun 3 Jul 9 Jul 16 Jul 24 Jul 31 Jul 7 Ago 14 Ago 19 Ago 28 Ago 10 Sep 17 Sep 2 Oct 21 Oct 5 Nov 19 Nov

Fecha
Figura 4. Media y error estándar del número de ácaros fitoseidos por hoja sintomática en las tesis testigo, aceite mineral y
acaricidas en las diferentes fechas. Las flechas indican tratamientos (acaricida: roja; aceite mineral: amarilla; agua: gris)
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 275

Tabla 2. Estadísticos, media y error estandar del porcentaje de hojas con colonias activas de
T. urticae y del número de ácaros fitoseidos por hoja sintomática. Las medias se compararon
mediante el test de rango múltiple de Duncan con un nivel de significación del 95%.
Letras iguales en filas indican medias iguales

Proporción de hojas sintomáticas con colonias activas de T. urticae Nº de ácaros fitoseidos por hoja sintomática

Estadísticos TESIS
Estadísticos TESIS
gl= 2, 645 gl= 2, 645

Fecha F P Testigo Aceite Acaricidas F P Testigo Aceite Acaricidas


06-jun 0,61 0,5441 0,28±0,03a 0,31±0,03a 0,32±0,03a 1,77 0,1720 0,13±0,03a 0,16±0,03a 0,09±0,03a
03-jul 87,48 0,0001 0,48±0,03a 0,12±0,03b 0,05±0,01c 4,40 0,0126 0,06±0,02a 0,06±0,02a 0,01±0,01b
09-jul 26,08 0,0001 0,31±0,03a 0,24±0,03a 0,05±0,01b 0,50 0,6091 0,02±0,01a 0,03±0,01a 0,02±0,01a
16-jul 22,27 0,0001 0,29±0,03a 0,12±0,02b 0,07±0,02b 1,00 0,3673 0,01±0,01a 0,00±0,00a 0,01±0,01a
24-jul 44,06 0,0001 0,40±0,03a 0,18±0,03b 0,06±0,02c 0,27 0,7612 0,01±0,01a 0,01±0,01a 0,01±0,00a
31-jul 35,30 0,0001 0,37±0,03a 0,14±0,02b 0,08±0,02b 0,20 0,8182 0,01±0,01a 0,00±0,01a 0,01±0,01a
07-ago 48,06 0,0001 0,56±0,03a 0,56±0,03b 0,14±0,02c 2,02 0,1332 0,02±0,01a 0,01±0,01a 0,00±0,00a
14-ago 40,39 0,0001 0,57±0,03a 0,36±0,03b 0,17±0,03c 0,09 0,9124 0,01±0,01a 0,02±0,02a 0,01±0,01a
19-ago 34,45 0,0001 0,56±0,03a 0,35±0,03b 0,19±0,03c 2,32 0,0994 0,02±0,01a 0,01±0,01a 0,01±0,01a
28-ago 11,46 0,0001 0,50±0,03a 0,47±0,03a 0,30±0,04b 3,31 0,0370 0,07±0,02a 0,01±0,01b 0,02±0,02b
10-sep 7,94 0,0004 0,06±0,02b 0,18±0,03a 0,11±0,02b 3,56 0,0289 0,13±0,04a 0,05±0,02ab 0,02±0,02b
17-sep 13,16 0,0001 0,01±0,01b 0,13±0,02a 0,12±0,02a 1,18 0,3075 0,02±0,01a 0,06±0,02a 0,05±0,02a
02-oct 9,35 0,0001 0,01±0,01b 0,03±0,01b 0,09±0,02a 2,22 0,1095 0,01±0,01b 0,04±0,02a 0,03±0,01ab
21-oct 1,84 0,1589 0,01±0,01a 0,02±0,01a 0,04±0,01a 0,86 0,4226 0,01±0,01a 0,02±0,01a 0,02±0,01a
05-nov 1,43 0,2394 0,01±0,01a 0,03±0,01a 0,03±0,01a 0,25 0,7784 0,01±0,01a 0,01±0,01a 0,01±0,01a
19-nov 2,84 0,0594 0,03±0,03b 0,05±0,02ab 0,08±0,02a 1,60 0,2022 0,01±0,01a 0,03±0,01a 0,03±0,01a

bla 2), y aunque entre mediados de julio y de seidos, de los cuales, E. stipulatus fue la más
agosto la población fue similar en ambas tesis, abundante de nuevo, el 88%, y P. persimilis y
posteriormente la recuperación fue más lenta N. californicus representaron el 6% cada uno.
que en el testigo.
Daños en el fruto en 2008 (Fig. 5)
Especies de fitoseidos en hojas sintomáticas En el momento de la cosecha, aunque el ín-
El 6 de junio se encontraron 88 fitoseidos dice de síntomas en fruto fue muy bajo, inferior
en las hojas de las parcelas testigo. Euseius sti- a 1 en todas las tesis, hubo diferencias signifi-
pulatus fue la especie más abundante (77%). cativas entre tratamientos. Las parcelas tratadas
Phytoseiulus persimilis y N. californicus re- con acaricidas presentaron un índice de 0,064
presentaron el 12 y el 9%, respectivamente. ± 0,010, significativamente menor (F = 37,15;
El 26 de junio se encontraron 40 ácaros fito- gl = 2, 2432; p <0,0001) que en las otras dos
276 M. T. MARTINEZ-FERRER, J. M. CAMPOS, J. M. FIBLA

20%
Testigo
Aceite mineral
15% Acaricidas
Porcentaje de frutos

10%

5%

0%
S1 S2 S3
Síntoma
Figura 5. Media y error estándar del porcentaje de frutos dañados con pequeñas cicatrices (S1), cicatrices cubriendo menos
del 12% del fruto (S2) y cicatrices cubriendo entre el 13 y el 25% del fruto (S3)

tesis, las aplicaciones de aceite mineral (0,194 los frutos, fue similar en las tres tesis (S2: F =
± 0,017) y las parcelas testigo (0,231 ± 0,018). 3,43; gl = 2, 6; p = 0,1016; S3: F = 0,50; gl = 2,
Hubo diferencias significativas entre las 6; p = 0,6297), y en general en todo el huerto
tesis en el porcentaje de frutos sin manchas (F fue inferior al 4%.
= 6,93; gl = 2, 6; p = 0,0276). En las parcelas
testigo y de aceite mineral, el porcentaje de fru- Cosecha en el año 2009
tos sin manchas fue 81,3 ± 4,06 y 84,0 ± 2,08 Con el fin de determinar si la severa defo-
respectivamente, siendo diferente al testigo liación que provoco T. urticae el año anterior
sólo el tratamiento acaricida, cuyo porcentaje afectó al rendimiento por árbol en 2009, se
fue 94,7 ± 0,9. evaluó la cosecha de los árboles de cada tesis
En ningún caso se observaron frutos con (Tabla 3). No se observaron diferencias signi-
síntomas superiores a la categoría S3 (con más ficativas entre tesis en el número de frutos por
del 25% de la superficie del fruto afectada). árbol (F = 2,30; gl = 2, 49; p = 1,105) ni en el
La categoría S1 se definió como presencia de total de peso de frutos por árbol (F = 1,75; gl
pequeñas cicatrices en la corteza, que en cual- = 2, 49; p = 0,1845).
quier caso es apta para su comercialización al
cumplir los estándares de calidad exigidos. Las Discusión
parcelas en las que se aplicaron los acaricidas
presentaron un menor porcentaje de frutos de Como era de esperar en los árboles de cle-
esta categoría que el resto (F = 6,96; gl = 2, mentinas de huertos no tratados, la población
6; p = 0,0273). El porcentaje de frutos dentro de T. urticae se incrementó progresivamente,
de las categorías S2 y S3, cuyos síntomas sí siempre por encima del umbral económico,
que implican una depreciación comercial de tanto en el número de hojas sintomáticas
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 277

Tabla 3. Media y error estándar del número de frutos por árbol y el peso total de frutos por árbol
en 2009, un año después de las aplicaciones (n=18). Las medias se compararon mediante el test de
rango múltiple de Duncan con un nivel de significación del 95%. Letras iguales en columnas
indican medias iguales

Nº de frutos por árbol Peso total de los frutos por árbol

Testigo 380,33 ± 27,51 a 50,04 ± 2,77 a

Aceite mineral 374,78 ± 26,05 a 49,50 ± 3,36 a

Acaricidas 441,17 ± 18,25 a 55,92 ± 1,66 a

como en número de hembras adultas por hoja de entre un mes y medio y dos meses, corro-
sintomática. A pesar de que existen enemigos borando en campo los resultados obtenidos
naturales, y sin tratamientos químicos, pare- tanto en laboratorio como en invernadero por
ce que no hay un control natural adecuado, al Urbaneja et al. (2008) y Chueca et al. (2010).
menos durante un año. La población de fitoseidos en todo el
En la zona de estudio, T. urticae está huerto fue escasa durante el periodo estudia-
presente en el cultivo durante todo el año, si do, especialmente durante el verano. El aceite
bien sus poblaciones se reducen en gran me- mineral aplicado a todo el huerto el 3 de sep-
dida durante el invierno (Martínez-Ferrer et tiembre no produjo una disminución de sus
al., 2006). El cuajado de las clementinas en poblaciones, ya que estas continuaron en au-
España se produce durante el mes de junio. mento. En ensayos de laboratorio se constató
Sin embargo, no es hasta agosto cuando se que la aplicación de aceite mineral tiene un
observan los primeros individuos de T. urti- bajo impacto sobre N. californicus, alcanzan-
cae sobre ellos, y es en septiembre y octubre do la categoría IOBC 2 e IOBC 1 para resi-
cuando se produce una migración importan- duos de 3 y 6 días respectivamente (Urbaneja
te de las poblaciones de las hojas hacia los et al. 2008). Xue y colaboradores (2009) ob-
frutos (Martínez-Ferrer et al., 2005). Por servaron que no se producía una disminución
lo tanto, con respecto a los daños en el fruto, significativa de los estados móviles de P. per-
agosto y septiembre son meses cruciales. Este similis tras aplicaciones de aceite mineral, y
es el motivo de la importancia del segundo que sus huevos eran menos susceptibles que
máximo de población observado, el que se los de T. urticae.
produce a final de agosto, respecto al primero, En la cosecha no se encontró ningún fruto
que tiene lugar a primeros de julio. con síntoma S3 o superior en todo el huer-
Cuando T. urticae se alimenta, las hojas to. Las elevadas poblaciones de T. urticae en
sintomáticas caen prematuramente del árbol. hoja alcanzadas hasta finales de julio en el
En las parcelas testigo el número de hojas testigo no se tradujeron en daños en cosecha
sintomáticas fue incrementándose de forma tal como cabría esperar; de hecho, más del
constante, especialmente a partir de agosto, 80% de frutos no mostraron ningún tipo de
y en otoño se produjo una fuerte defoliación. síntoma causado por el ácaro y el 96% fueron
La aplicación de aceites minerales a inicios comercialmente aceptables.
del verano implicó un menor número de ho- Debido a las elevadas poblaciones de T.
jas sintomáticas, así como una reducción de urticae se produjo una intensa defoliación
la densidad de hembras y de colonias en hojas en las tesis testigo y en la tratada con tres
con respecto al testigo, con una persistencia aplicaciones de aceite mineral. Sin embargo,
278 M. T. MARTINEZ-FERRER, J. M. CAMPOS, J. M. FIBLA

esta defoliación no tuvo ningún efecto en la mineral aplicados al inicio del verano reduje-
producción del año siguiente: ni en el número ron de forma significativa las poblaciones de
medio de frutos por árbol ni en el peso total T. urticae en las hojas. Tanto en estas parce-
por árbol, siendo similares en todas las tesis. las como en las parcelas testigo, tratadas una
En plantaciones modernas de cítricos de sola vez con aceite mineral a primeros de sep-
España las aplicaciones se realizan con pulver- tiembre, los frutos fueron comercializables en
izadores hidroneumáticos, y por lo general se grandes proporciones y el rendimiento del año
aplican de 2.000 a 3.000 l/ha en árboles adultos. siguiente no se vio afectado por la defoliación.
En nuestro caso se aplicaron 2.100 l/ha a una De los resultados obtenidos en este trabajo se
concentración de 2,5%, tres veces, lo que impli- infiere que se deberían revisar los umbrales
ca utilizar 157,5 l/ha. Esta cantidad es inferior a de intervención utilizados hasta el momento,
280 l/ha, umbral de fitotoxicidad señalado por al menos para las poblaciones de primavera e
Riehl y Wedding (1959) y Herron y colabo- inicios del verano.
radores (1995) para aceites de amplio rango.
No se observaron síntomas de fitotoxicidad en Agradecimientos
nuestro caso cuando se aplicó un 7,5% de aceite
mineral acumulado en un año. Los autores agradecen a Rafel Monfort,
Las aplicaciones de aceite mineral son Marc Martí y Gemma Barrobés su ayuda en el
una buena estrategia de control de T. urticae campo, y a Jose Miguel Fibla permitirnos lle-
en clementinos. Dos pulverizaciones de aceite var a cabo el ensayo en su huerto.

ABSTRACT

Martínez-Ferrer, M. T., J. M. Campos, J. M. Fibla. 2012. Mineral oil spray to


control the two-spotted spider mite Tetranychus urticae (Acari: Tetranychidae) on Cle-
mentine citrus groves. Bol. San. Veg. Plagas, 38: 269-279
Tetranychus urticae Koch is a key pest of citrus varieties Clementine (Citrus reti-
culata Blanco) in Spain. This mite feeds on leaves, that fall prematurely, and on fruits,
decreasing the quality and commercial value. In a commercial citrus grove of Clementi-
na de Nules cultivar located in Vinaroz (Castellón), the efficacy of T. urticae mineral oil
sprays, an acaricide, and control were compared. Three mineral oil sprays significantly
reduced the T. urticae population on leaves, and, the percentage of fruits commercially
unacceptable was very low in all thesis, between 1% and 3.7%. Also, following year’s
yield was not affected by intense defoliation produced. These results could improve T.
urticae control strategies in Clementine groves, using mineral oil in summer and setting
new treatment thresholds, so a more sustainable management of this mite can be made
in citrus.
Keywords: pests, integrated control, citrus, mineral oils insecticides.

Referencias
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Estudio de los niveles poblacionales de Thrips tabaci Lind.


(Thysanoptera: Thripidae) y sus enemigos naturales en el cultivo
de la cebolla en Albacete
J. A. Monreal Montoya, R. M. Muñoz Gómez, M. L. Lerma Tobarra,
P. Castillo Ortiz, C.A. Granda Wong

En este trabajo se ha realizado un estudio sobre los niveles poblacionales de Thrips


tabaci y sus enemigos naturales en el cultivo de la cebolla. Desde junio a septiembre de
2009 se muestrearon dos parcelas localizadas en la provincia de Albacete, con una fre-
cuencia quincenal. De los enemigos naturales de Thrips tabaci, la especie más abundante
ha sido el tisanóptero Aeolothrips intermedius; además, se han observado individuos de
los órdenes Araneae, Thysanoptera (Aeolothrips spp.), Neuroptera (Chrysoperla sp.),
Hemiptera (Orius sp., Nabis sp., Deraeocoris sp., Geocoris sp.) y Coleoptera (Carabi-
dae, Staphylinidae, Coccinellidae).

J. A. Monreal Montoya. Departamento de Producción Vegetal y Tecnología Agraria.


Universidad de Castilla La Mancha. Campus Universitario s/n. 02071 Albacete.
R. M. Muñoz Gómez, M. L. Lerma Tobarra, P. Castillo Ortiz. Instituto Técnico Agro-
nómico Provincial de Albacete (ITAP). Avda. Gregorio Arcos s/n. 02080 Albacete.
C. A. Granda Wong. Departamento Académico de Sanidad Vegetal. Universidad Na-
cional de Piura (Perú).

Palabras clave: Trips de la cebolla, control biológico.

INTRODUCCIÓN nes, que en casos extremos pueden llegar a


provocar la muerte de algunos centímetros de
En los últimos años, Albacete se ha situa- tejido (García Morató, 2003).
do como la provincia de mayor superficie y
El ataque de esta plaga reduce la capaci-
producción dedicada al cultivo de la cebolla,
dad fotosintética de la planta (Torres-Vila et
con el 28% de la superficie y el 37% de la pro-
ducción a escala nacional (Magrama, 2010). al., 1994) y dado que la cebolla es un cultivo
muy sensible a los daños en sus hojas (García
Entre las plagas que afectan al cultivo de
Morató, 2003), como consecuencia se produ-
la cebolla, el tisanóptero Thrips tabaci Lind.
(Figura 1), está considerado como una de las ce una disminución del calibre comercial del
más importantes en Castilla-La Mancha. Las bulbo y por tanto una pérdida de producción
picaduras de alimentación de larvas y adul- (Cranshaw, 2008).
tos provocan placas de células vacías, que Thrips tabaci es el trasmisor en el culti-
toman un aspecto blanquecino o plateado y vo de la cebolla del virus IYSV (Iris yellow
con el tiempo se necrosan (Lacasa y Llorens, spot virus) (Kritzman et al., 2001). La sinto-
1996). En hojas jóvenes y con poblaciones matología de este virus se manifiesta como
elevadas del trips, se producen deformacio- manchas blanquecinas con forma de uso a
282 J. A. MONREAL MONTOYA, R. M. MUÑOZ GÓMEZ, M. L. LERMA TOBARRA, P. CASTILLO ORTIZ, C. A. GRANDA WWONG

lo largo de las hojas, que evolucionan a una MATERIAL Y MÉTODOS


desecación prematura foliar (Córdoba Sellés
et al., 2005). Este virus asimismo causa dis- Parcelas y tipo de muestreo
minución del tamaño del bulbo y por tanto Durante el año 2009, se prospectaron dos
pérdidas en la producción (Hsu et al., 2010). parcelas cultivadas de cebolla, situadas en el
Esta plaga requiere con frecuencia inter- término municipal de Albacete. Una de las
venciones específicas para su control (Lacasa parcelas tenía forma rectangular, una superfi-
y Llorens, 1996), las cuales permiten incre- cie de 800 m2 y riego por cobertura, mientras
mentar beneficios a los agricultores en los que la otra era de forma circular, de 300 m de
años climatológicamente favorables para la radio y regada mediante pívot.
producción de cebolla (Edelson et al., 1989). La parcela de cobertura fue sembrada con
Según García Morató (2003), el control distintas variedades de ciclo de día largo o de
químico es el método más rápido, eficaz y tipo “grano”, con una densidad de 550.000
rentable. Sin embargo, en la actualidad se han semillas por hectárea. En la parcela pívot, la
constatado resistencias de esta plaga a insecti- variedad utilizada fue Morada de Amposta,
cidas piretroides y organofosforados (Martin con una densidad de 600.000 semillas por
et al., 2003; Allen et al., 2005). hectárea. En las áreas circundantes a ambas
Estudios efectuados en Estados Unidos parcelas se observó flora espontánea, des-
comparando los niveles de control obtenidos tacando entre las especies más abundantes,
mediante tratamientos exclusivamente quími- Diplotaxis erucoides, Datura stramonium,
cos, con los resultados obtenidos combinando Atriplex sp. y Sisymbrium sp.
la eficacia de las materias activas más respe- Ambas parcelas estaban localizadas en la
tuosas con la acción de los enemigos natura- Finca Experimental “Las Tiesas”, pertene-
les, llegaron a la conclusión de que la lucha ciente a la Diputación Provincial de Albacete
integrada aporta claras ventajas de tipo eco-
y gestionada por el Instituto Técnico Agronó-
nómico, sanitario y medioambiental (Edelson
mico Provincial.
et al., 1989).
La siembra se realizó en marzo de 2009,
En este sentido, es de gran importancia
y el periodo de muestreo se inició el 19 de
conocer los enemigos naturales de T. tabaci
junio, finalizando el 25 de septiembre en la
y su posible utilización dentro del Manejo In-
parcela con cobertura, y el 11 de septiembre
tegrado de Plagas, y entre estos posibles ene-
en la parcela con pívot. El muestreo se reali-
migos naturales, destacan en estos momentos
por su importancia, los depredadores (Laca- zaba cada dos semanas.
sa et al., 2008). Hay varios depredadores de Para la realización del muestreo, la parcela
trips en el cultivo de la cebolla, como anto- con riego de cobertura se dividió en 40 micro-
córidos, larvas de crisopa, trips depredadores parcelas rectangulares de aproximadamente
y ácaros depredadores (Cranshaw, 2008). En 20 m2. En el pívot, se optó por seleccionar 10
la Comunidad Valenciana se han identifica- puntos de muestreo distanciados cada 100 m
do varios enemigos naturales depredadores en un recorrido triangular.
de esta plaga en el cultivo de la cebolla; en Para llevar a cabo el estudio, debido al ta-
concreto, crisopas, coccinélidos, la especie maño del cultivo y al lugar donde se encuen-
Aelothrips intermedius Bagnall, y Orius sp. tran los trips, se optó por la recolección de las
(García Morató, 2003). plantas completas. Se recogía una planta por
En el presente trabajo se ha realizado un microparcela en la parcela de riego de cober-
estudio sobre los niveles poblaciones de T. tura, procurando en el momento del muestreo
tabaci y sus enemigos naturales, en el cultivo recoger la planta en el mismo lugar en cada
de la cebolla en la provincia de Albacete. una de las microparcelas. En el caso de la
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 283

zona del pívot se recogían diez plantas (una resultó casi testimonial (3 individuos en la
por punto de muestreo). parcela de cobertura). Estos datos concuerdan
El total de plantas recolectadas en cada con otros estudios previos realizados en Cas-
muestreo era de 50, excepto en el último tilla-La Mancha (Torres-Vila et al., 1994).
muestreo, donde se recogieron 40 plantas de En cuanto a enemigos naturales, se re-
la parcela de cobertura, puesto que la parcela cogieron a lo largo de todo el muestreo 409
bajo pívot había sido cosechada. artrópodos depredadores, 342 en la parcela de
Cada planta se introducía individualmente cobertura y 67 en la parcela pívot (Cuadro 1).
en una bolsa de plástico cerrada y etiqueta- En la parcela de cobertura se detectaron más
da convenientemente. El transporte hasta el especies de enemigos naturales, probable-
laboratorio se llevaba a cabo en una nevera mente debido a una mayor presencia de ve-
portátil. getación espontánea. En general, los valores
medios de los enemigos naturales detectados
Extracción de artrópodos
en ambas parcelas fueron similares.
Una vez en el laboratorio, las muestras se
Si exceptuamos el orden Araneae, el resto
mantenían en cámara frigorífica.
de depredadores detectados pertenecieron a la
La extracción se efectuaba tanto mediante
golpeo como directamente bajo la lupa bino-
cular, tras abrir la planta a la altura del cuello
para separar las hojas.
Los artrópodos se recogían con un pincel
húmedo. Los trips y estados inmaduros de
otras especies se introdujeron en un líquido
de conservación compuesto por una disolu-
ción acuosa de etanol al 10 % y mojante al
1‰ (Lacasa Y Llorens, 1998). El resto de
insectos se almacenó en frascos de plástico.
La identificación se llevó a cabo con ayu-
da de la lupa binocular, utilizándose en algu-
nos casos el microscopio óptico.
Figura 1. Adulto de Thrips tabaci
RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Fauna asociada al cultivo


Se estudiaron en total 390 plantas de ce-
bolla completas, habiéndose contabilizado
7.046 individuos (larvas y adultos) de T. ta-
baci, 5.701 en la parcela de cobertura y 1.345
en la parcela pívot. Los valores medios de
individuos de esta plaga por planta fueron
similares en ambas parcelas (18-19 trips por
planta). T. tabaci fue la especie predominante
de trips, alcanzando el 97% del total de trips
recolectados (Cuadro 1) (Figura 1). En los
muestreos también se observaron otros trips
fitófagos, en concreto algunos individuos de
Frankliniella occidentalis, pero su presencia Figura 2. Adulto de Aeolothrips intermedius
284 J. A. MONREAL MONTOYA, R. M. MUÑOZ GÓMEZ, M. L. LERMA TOBARRA, P. CASTILLO ORTIZ, C. A. GRANDA WWONG

Cuadro 1. Thrips tabaci y sus enemigos naturales recogidos en las parcelas muestreadas
(en Aeolothrips spp. no se incluye Aeolothrips intermedius)
Total Total Valores medios Valores medios
Valores medios
parcela parcela Total por planta por planta
  por planta
cobertura pívot parcelas parcela parcela
ambas parcelas
(n=320) (n=70) (n=390) cobertura pívot
Thrips tabaci 5.701 1.345 7.046 17,82 19,21 18,07
Aeolothrips
153 32 185 0,48 0,46 0,47
intermedius
Aeolothrips spp. 33 12 45 0,10 0,17 0,12
Chrysoperla
80 16 96 0,25 0,23 0,25
carnea
Deraeocoris sp. 3 - 3 0,01 - 0,01
Geocoris sp. 2 - 2 0,01 - 0,01
Nabis sp. 3 - 3 0,01 - 0,01
Orius sp. 6 3 9 0,02 0,04 0,02
Carabidae 6 - 6 0,02 - 0,02
Coccinellidae 18 - 18 0,06 - 0,05
Staphylinidae 16 2 18 0,05 0,03 0,05
Araneae 22 2 24 0,07 0,03 0,06

clase Insecta, apareciendo representantes de carnívoros. Las larvas (Figura 3), que son de
cuatro órdenes, Thysanoptera, Neuroptera, mayor tamaño que las de T. tabaci, pueden co-
Hemiptera y Coleoptera (Cuadro 1). menzar muy pronto a alimentarse de las presas
De los enemigos naturales, la especie más que encuentran, dada su rapidez de desplaza-
abundante fue Aeolothrips intermedius (Fi-
gura 2), con 185 insectos recolectados (0,47
por planta), 153 individuos en la parcela de
riego de cobertura (0,48 por planta) y 32 en
la parcela bajo pívot (0,46 por planta). Estos
resultados concuerdan con otros estudios rea-
lizados en el cultivo de la cebolla de Casti-
lla-La Mancha (Torres-Vila et al., 1994) y
de la Comunidad Valenciana (García Mora-
tó, 2003).
Aeolothrips intermedius, así como otros
trips depredadores, muestran una cierta predi-
lección hacia T. tabaci, mientras que el resto de
enemigos naturales son generalistas (Lacasa
y Llorens, 1998). Esta especie está presente Figura 3. Larvas de Aeolothrips intermedius con las
en los países cálidos, con hábitos alimentarios características manchas en el pronoto
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 285

especies Aeolothrips fasciatus y Aeolothrips


tenuicornis, han sido citadas también como
depredadores de T. tabaci en Castilla-La
Mancha (Torres-Vila et al., 1994).
Del orden Neuroptera es importante des-
tacar Chrysoperla carnea, de la familia Chry-
sopidae, insecto bien conocido en el control
natural de plagas, y que se observó y reco-
lectó de forma habitual en sus fases de huevo,
larva y adulto.
Otro de los grupos de gran interés en el
control natural de trips es el orden Hemiptera,
del cual destacan por orden de importancia
las familias Anthocoridae, Nabidae, Miridae
y Lygaeidae, las dos primeras de carácter
fundamentalmente depredador, aunque en el
Figura 4. Ninfa de Orius sp. caso de especificidad hacia trips los Miridae
superan a los Nabidae. Los géneros más im-
portantes encontrados durante los muestreos
son Orius sp. (Anthocoridae), Nabis sp. (Na-
bidae), Deraeocoris sp. (Miridae) y Geocoris
sp. (Lygaeidae) (Figuras 4-7), habiéndose de-
tectado sobre todo en la parcela de cobertura.
Por último, dentro de la clase Insecta,
cabe destacar los depredadores del orden Co-
leoptera, con representantes de las familias
Coccinellidae, Staphylinidae (Figura 8) y
Carabidae.

Figura 5. Adulto de Deraeocoris sp.

miento. Su alimentación puede abarcar desde


larvas de otros trips, incluso depredadoras, a
huevos de artrópodos, ácaros, y polen. Una
larva de A. intermedius puede consumir de 22
a 24 larvas de T. tabaci para completar su de-
sarrollo (Lacasa y Llorens, 1998).
En los muestreos se detectaron, asimis-
mo, otros Aeolothrips depredadores, aunque
con una presencia mucho más reducida. Las Figura 6. Adulto de Geocoris sp.
286 J. A. MONREAL MONTOYA, R. M. MUÑOZ GÓMEZ, M. L. LERMA TOBARRA, P. CASTILLO ORTIZ, C. A. GRANDA WWONG

Figura 7. Ninfa de Nabis sp. Figura 8. Adulto de Staphylinidae

El otro grupo de artrópodos beneficiosos momentos en los que no aparecen otro tipo de
de cierto interés es Araneae; su importancia enemigos naturales (Jacas et al., 2008).
se debe a que son conocidos sus hábitos ali-
Dinámica poblacional de T. tabaci y sus
mentarios, nutriéndose fundamentalmente de enemigos naturales
insectos, y que mantienen su actividad duran- La dinámica poblacional de Thrips tabaci
te la mayor parte del año, incluso en algunos y sus enemigos naturales, se presenta en las

Parcela cobertura

Thrips tab aci Aeolothrips intermedius


valores medios Thrips tabaci /planta

70 1,4
valores medios Aeolothrips

60 1,2
intermedius/planta

50 1,0

40 0,8

30 0,6
20 0,4

10 0,2
0 0,0
19/06/2009

03/07/2009

17/07/2009

31/07/2009

14/08/2009

28/08/2009

11/09/2009

25/09/2009

Figura 9. Evolución de las densidades (valores medios por planta) de Thrips tabaci y Aeolothrips intermedius
durante el periodo de muestreo en la parcela de cobertura
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 287

Parcela pivot

Thrips tab aci Aeolothrips intermedius


valores medios Thrips tabaci /planta

70 1,4

valores medios Aeolothrips


60 1,2

intermedius/ planta
50 1,0
40 0,8
30 0,6
20 0,4
10 0,2
0 0,0
19/06/2009

03/07/2009

17/07/2009

31/07/2009

14/08/2009

28/08/2009

11/09/2009
Figura 10. Evolución de las densidades (valores medios por planta) de Thrips tabaci y Aeolothrips intermedius durante el
periodo de muestreo en la parcela bajo pívot

Parcela cobertura
70 0,7
valores medios Thrips tabaci /planta

valores medios depredadores/planta


Thrips tabaci Aeolothrips spp
60 Chrysoperla Hemiptera 0,6
Coleoptera Araneae
50 0,5

40 0,4

30 0,3

20 0,2

10 0,1

0 0
19/06/2009

03/07/2009

17/07/2009

31/07/2009

14/08/2009

28/08/2009

11/09/2009

25/09/2009

Figura 11. Evolución de las densidades (valores medios por planta) de Thrips tabaci y diferentes enemigos naturales
durante el periodo de muestreo en la parcela de cobertura (en Aeolothrips spp. no se incluye Aeolothrips intermedius)

Figuras 9 a 12. En las Figuras 9 y 10 se inclu- de cobertura y 66 en la parcela pívot. No se


ye la especie de depredador más abundante, detectaron diferencias importantes de los va-
A. intermedius, mientras que en las otras dos lores medios por planta de esta especie entre
figuras se incluye el resto de depredadores. las parcelas muestreadas.
El máximo poblacional de T. tabaci se La presencia de A. intermedius fue bas-
observó a finales de agosto, con 62 indivi- tante reducida en comparación con la de T.
duos recolectados por planta en la parcela tabaci, circunstancia asimismo observada por
288 J. A. MONREAL MONTOYA, R. M. MUÑOZ GÓMEZ, M. L. LERMA TOBARRA, P. CASTILLO ORTIZ, C. A. GRANDA WWONG

Parcela pivot

valores medios depredadores/planta


valores medios Thrips tabaci /planta

70 0,8
Thrips tabaci Aeolothrips spp
60 Chrysoperla Hemiptera 0,7
Coleoptera Araneae
0,6
50
0,5
40
0,4
30
0,3
20
0,2
10 0,1

0 0
19/06/2009

03/07/2009

17/07/2009

31/07/2009

14/08/2009

28/08/2009

11/09/2009
Figura 12. Evolución de las densidades (valores medios por planta) de Thrips tabaci y diferentes enemigos naturales
durante el periodo de muestreo en la parcela bajo pívot (en Aeolothrips spp. no se incluye Aeolothrips intermedius)

Torres-Vila et al. (1994). Las poblaciones de nes más tardíamente, en los meses de agosto
A. intermedius alcanzaron el nivel máximo el o septiembre. Este comportamiento puede
17 de julio, en el tercer muestreo, detectán- ayudar a la disminución de las poblaciones de
dose un descenso del nivel poblacional en los T. tabaci hacia el final del ciclo de cultivo.
momentos de máxima presencia de T. tabaci Según Cranshaw (2008), los depredadores
a finales de agosto. Estos resultados apuntan ejercen poco control al principio del ciclo del
a un limitado control biológico de esta plaga cultivo, cuando los trips se encuentran prote-
por A. intermedius. gidos en la base de las hojas; posteriormente,
Sin embargo, es importante destacar que cuando el crecimiento se detiene y la zona del
en los primeros días del verano, las hojas es- cuello queda más abierta, los depredadores
tán creciendo y son muy sensibles al ataque son mucho más eficientes y pueden promover
de T. tabaci, por lo que A. intermedius pudo un control más eficaz.
colaborar en la disminución de las poblacio- Los resultados obtenidos muestran la ri-
nes de esta plaga, y por tanto contribuir al queza de fauna útil presente en el cultivo de
buen desarrollo del bulbo (Torres-Vila et al., la cebolla en la principal zona productora de
1994). El número de individuos de T. tabaci España. Sin embargo, los niveles poblacio-
consumidos por esta especie a lo largo del ci- nales detectados señalan que, a corto plazo,
clo de cultivo puede llegar a ser importante no parece que el control natural sea capaz de
(Lacasa Y Llorens, 1998). disminuir las poblaciones de T. tabaci hasta
En las Figuras 11 y 12 se presenta la di- niveles que no causen daños o pérdidas en la
námica poblacional del resto de los enemigos producción en el cultivo de la cebolla, coin-
naturales recogidos durante los muestreos y se cidiendo con Lacasa y Llorens (1996) y To-
observa que, salvo en el caso de Aeolothrips rres-Vila et al. (1994).
spp. que se comporta como A. intermedius, el Es importante tener en cuenta que el con-
resto de los enemigos naturales de T. tabaci trol químico con productos de amplio espec-
tienen en general una dinámica poblacional tro impide el establecimiento de depredado-
distinta, observándose los máximos poblacio- res (Cranshaw, 2008). Por tanto, es necesario
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 289

ser cuidadoso con los productos fitosanitarios dicha fauna útil y favorecer el establecimien-
que se apliquen, para evitar la mortalidad de to de la misma.

ABSTRACT

Monreal Montoya, J.A., Muñoz Gómez, R.M., Lerma Tobarra, M.L., Castillo
Ortiz, P., Granda Wong, C.A. 2012. Study on the population levels of Tthrips tabaci
Lind. (Thysanoptera: Thripidae) and its natural enemies in onion crops in Albacete. Bol.
San. Veg. Plagas, 38: 281-289

A study on the population levels of Thrips tabaci and its natural enemies in onion
crops has been carried out. From June to September 2009, samples were taken every
15 days from two fields in the Province of Albacete. A member of the thysanoptera,
Aeolothrips intermedius, was found to be the most abundant natural enemy of Thrips
tabaci. In addition, individuals belonging to the orders Araneae, Thysanoptera (Aeolo-
thrips spp), Neuroptera (Chrysoperla sp.), Hemiptera (Orius sp., Nabis sp., Deraeocoris
sp., Geocoris sp.) and Coleoptera (Carabidae, Staphylinidae, Coccinellidae) were also
encountered.

Key words: onion thrips, biological control.

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Bol. San. Veg. Plagas, 38: 291-309, 2012

Eficacia del trampeo masivo en el control de la mosca del olivo


Bactrocera oleae (Diptera: Tephritidae): determinación del daño
al fruto y de la pérdida económica en cantidad y calidad del aceite
A. Alonso Muñoz, F. Garcia Marí

En una parcela de olivo situada en Llíria (Valencia) analizamos en 2011 el funciona-


miento y valoramos la eficacia del trampeo masivo como método de control de la mosca
del olivo Bactrocera oleae (Gmelin), determinándose el momento del año en que se pro-
ducen los daños a los frutos y el nivel que alcanzan, así como la pérdida económica en
producción y calidad en la cosecha. Se ha empleado una combinación de trampas Olipe
y Ecotrap®, instalando 200 trampas/ha (una trampa por árbol de cada tipo). Se comparó
el daño en la parcela de trampeo masivo con el observado en parcelas vecinas en que se
controló la plaga de forma convencional con plaguicidas. El porcentaje de frutos picados
se incrementó de forma gradual entre julio y diciembre. En el momento de la recolec-
ción, en diciembre, se llega al 67,3% de frutos picados. En promedio se obtuvieron por
árbol 1,7 litros de aceite del 0,8% de acidez de los frutos de la parte aérea y 1,2 litros de
aceite del 5,7% de acidez de los frutos caídos al suelo. Las pérdidas en valor económico
debidas a B. oleae fueron próximas al 10% en cantidad y del 25% en calidad del aceite.
Las trampas actúan frenando el avance de la población de adultos de B. oleae del exterior
al interior de la zona protegida, reduciendo las capturas entre trampas contiguas en cerca
del 40%, lo que resultó insuficiente dada la escasa superficie protegida. En 16 parcelas
vecinas el porcentaje de frutos picados osciló entre un mínimo del 72% y un máximo del
100%, con una media del 91%. En la parcela de trampeo masivo hubo un 25% menos de
frutos picados por B. oleae. Se concluye que el trampeo masivo requiere de su instala-
ción en grandes superficies de forma homogénea para funcionar con eficacia.

A. Alonso Muñoz, F. Garcia Marí. Instituto Agroforestal Mediterráneo, Universidad


Politécnica de Valencia. Camino de Vera, 14. 46022-Valencia. fgarciam@eaf.upv.es.

Palabras clave: trampas, atrayentes, Olipe, Ecotrap®.

INTRODUCCIÓN Fletcher, 1984; Broumas et al. 2002). Sin


embargo, cuando las medidas de control son
Bactrocera oleae (Gmelin) (Diptera: aplicadas de forma usual las pérdidas varían
Tephritidae) es la plaga clave del cultivo entre 5-40% (Haniotakis, 2003; Tedeschini
del olivo (Figura 1). Las pérdidas en la pro- y Stamo, 2004). Se estima un daño medio
ducción causadas por la plaga, en periodos anual sobre la producción mundial del olivar
y localizaciones con condiciones favorables de aproximadamente 800 millones de eu-
de alta densidad poblacional donde no han ros según el IOOC (International Olive Oil
sido tomadas medidas de control, pueden Council) (Quesada et al., 2008).
llegar al 80-90% en cultivares para aceite y Ruíz Torres (2009) advierte que en España
al 100% en cultivares de mesa (Kapatos y hay comarcas olivareras que son muy proclives
292 A. ALONSO MUÑOZ, F. GARCÍA-MARÍ

enterrada a 3-8 cm de profundidad según


textura del terreno, al pie de los olivos. Con
menor frecuencia puede invernar en estado
adulto en sitios resguardados. A principios de
primavera (marzo-abril) aparecen los adultos
que emergen de las pupas invernantes que,
junto con los ya existentes, se alimentan de
sustancias azucaradas y proteicas necesarias
para su madurez sexual (polen y néctar de
flores, melazas de excreciones de hemípteros,
Figura 1. Hembra adulta de Bactrocera oleae sobre exudados por lesiones o picaduras de frutos,
una trampa amarilla excrementos de aves y otros animales). A los
pocos días de la cópula empieza la puesta de
huevos en los frutos. La hembra deposita un
a albergar altas poblaciones de mosca todos solo huevo en cada postura, aunque con osci-
los años por tener veranos frescos y otras cir- laciones muy variables de unos años a otros
cunstancias ambientales, como es el caso de la (Jiménez et al., 1994). Una hembra puede
Sierra de Segura (Jaén) donde por ejemplo en
el año 2008 el porcentaje medio de aceituna
picada fue del 70%. También es muy elevada
la incidencia de este díptero en zonas de clima
benigno como la comarca del río Guadalhorce
(Málaga) o el Baix Ebre (Tarragona).
Los daños pueden ser directos, por dismi-
nución del peso y rendimiento de la cosecha,
del 5% al 25% (Kapatos y Fletcher, 1980;
Michelakis y Neuenschwander, 1982), e in-
directos, por deterioro de las características
organolépticas del aceite, sobre todo a causa
del aumento de la acidez debida a los hongos
y bacterias que se desarrollan en el interior
de las galerías de la mosca dentro de la acei- Figura 2. Aceitunas con la lesión producida por la
tuna. El orificio de salida de la larva o adulto hembra de Bactrocera oleae al realizar la puesta
del insecto, e incluso la misma herida de la
picadura, es vía de entrada de estos microor-
ganismos que entran en contacto con los fru-
tos atacados (Figuras 2 y 3). Muchos de ellos
caen al suelo, donde siguen contaminándose
(Torres Vila et al., 2003). La mayor parte del
fruto dañado por B. oleae cae al suelo antes
de la recolección, siendo necesaria su recogi-
da manual y esto implica un gasto adicional,
que depende del número de frutos en el suelo
(Montiel y Madueño, 1995b) (Figura 4).
Según Aldebis y Vargas (2003) B. oleae
puede pasar el invierno en todos los estados Figura 3. Daños producidos por larvas de Bactrocera
de desarrollo, aunque predomina el de pupa oleae en frutos
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 293

Figura 4. Caída de frutos en cosecha como consecuencia del daño por Bactrocera oleae

poner más de 200 huevos en total y unos 12 potenciales según Armendáriz et al. (2009).
huevos al día según Ruíz Castro (1948). El periodo de receptividad del fruto es muy
Gómez Clemente y Bellod (1951) ob- amplio, lo que facilita la oviposición de los
servaron que las variedades de olivo tempra- adultos originados de las pupas invernantes,
nas son atacadas por la mosca antes que las y el estado larvario puede desarrollarse desde
tardías y señalaron algunas indicaciones de principios de julio hasta pasado el periodo de
carácter cualitativo sobre resistencia varietal. recolección, en abril del año siguiente (Jimé-
En verano la hembra tiene preferencia por nez et al., 1994). Los adultos en sus primeras
los frutos más desarrollados, con un tamaño generaciones pican los frutos receptivos que
mínimo de unos 8 mm, que suele coincidir se encuentran en las variedades tempranas,
con el endurecimiento del hueso en la mayo- por lo que éstas son más afectadas al princi-
ría de variedades (Aldebis y Vargas, 2003). pio; en cambio en las generaciones últimas
En condiciones de campo B. oleae tiene pre- la mosca pica en mayor medida los frutos
ferencia por picar frutos de variedades con de variedades tardías porque se conservan
mayor calibre, siendo menos infestados los más tiempo verdes (Rodríguez y Ballester,
frutos de menor tamaño (Burrack y Zalom, 1990). La recolección tardía tiene un efecto
2008). Las aceitunas picadas se reconocen multiplicador sobre la población de mosca ya
fácilmente por la pequeña herida hecha por el que conlleva un incremento de las picadas y
oviscapto, aunque en algunos casos la hembra por lo tanto más generaciones de mosca (Dua-
realiza picaduras de prueba sin depositar hue- tis y Pedret, 1997). Cirio y Calvitti (2005),
vo (Figura 2). en un estudio plurianual en Italia, registran
Crovetti et al. (1987) determinan que el de media 2,5 generaciones en las variedades
número de grados días necesario para com- precoces y 1,5 en la tardía, iniciándose la in-
pletar el ciclo de huevo a adulto es de 379. El festación en esta última 35 días después que
tiempo de cada generación oscila desde 32 a en las primeras.
143 días dependiendo de la temperatura (Al- La mosca del olivo se puede mantener en
debis y Vargas, 2003). El número de genera- niveles poblacionales apreciables en situa-
ciones anuales puede variar entre dos y cinco ciones de escasez de hospedante debido a la
294 A. ALONSO MUÑOZ, F. GARCÍA-MARÍ

gran longevidad y supervivencia del adulto, trampas con atrayentes en las parcelas, que
de hasta un año de vida según Arambourg reducen de forma acusada la población de
(1978) y de ocho a nueve meses según Torres adultos de B. oleae y por tanto los daños. En
Vila et al. (2006). En California los adultos muchos casos los adultos son capturados en
pueden vivir más de seis meses, dependiendo trampas con un recipiente y mueren al poco
de la disponibilidad de alimento y tempera- tiempo. Las trampas de atracción y muerte
tura, refugiados en otras especies de árboles (Attract and Kill, A&K) son un caso parti-
(Rice, 2000; Yokoyama et al., 2006). cular de trampas con atrayentes impregnadas
El control de esta plaga se realiza habi- a su vez de un insecticida, de forma que los
tualmente con plaguicidas. Estos tratamientos adultos que acuden hacia ellas entran en con-
tienen el problema de los residuos del insec- tacto con el insecticida y mueren en las 24 ho-
ticida en el fruto o aceite, la toxicidad para ras posteriores sin ser capturados (Tomazou
los aplicadores y la contaminación ambiental et al., 1995). La mayoría de estudios de TM
que producen. Dentro del plan nacional de la en el área mediterránea se han realizado con
mosca del olivo por medio de la red Dacus se trampas A&K (Broumas et al., 2002; Ma-
estudian las poblaciones naturales de B. oleae, zomenos et al., 2002; Petacchi et al., 2003;
información útil para determinar el riesgo de Tedeschini y Stamo, 2004; Rizzi et al., 2005;
ataque de la plaga. En trampas McPhail con Caleca et al., 2007; Bjelis, 2009; Tsolakis
fosfato biamónico y amarillas pegajosas con et al., 2011), aunque también se han ensa-
feromona se recogen datos de capturas de yado otros tipos de mosqueros y atrayentes,
adultos y se observan también frutos para cal- diferentes a las trampas A&K, que capturan
cular el número de frutos picados, que junto a a las moscas en dispositivos de diversos ti-
factores climáticos y fenológicos son funda- pos (Zervas, 1982; Altolaguirre et al., 2003;
mentales para precisar el momento óptimo de Ruiz Torres et al., 2010).
tratamiento y umbrales (Montiel y Moreno, Para que el TM resulte eficaz las trampas
1982; Montiel y Madueño, 1995a). En Ca- deben colocarse a una elevada densidad, en
lifornia la actividad de los adultos se estudia extensas superficies de olivo y desde antes del
con trampas amarillas más feromona y con inicio de picadas en fruto (junio) hasta la reco-
trampas McPhail cebadas con la levadura lección (diciembre). La emisión de atrayentes
alimenticia torula (Burrack et al., 2011), y en el difusor debe tener una persistencia de al
en Grecia se utilizan las trampas de cristal menos seis meses en las condiciones de campo
Elkophon® con atrayente Entomela® (Que- para ser eficaz (Broumas et al., 2002).
sada et al., 2008). Según Civantos y Jiménez Broumas et al. (2002) destacan las ven-
(1994) para aplicar un tratamiento insecticida tajas de las trampas A&K en comparación
contra la mosca del olivo se debe alcanzar un con los tratamientos convencionales para el
índice poblacional de una mosca por trampa ecosistema del olivar ecológico, ya que se re-
y día (mtd) en mosqueros cebados con fosfato duce mucho la cantidad de insecticida usada.
biamónico, junto a otras condiciones. Gene- Tedeschini et al. (2003) indican que la técnica
ralmente se tolera un nivel de daño del 10% del TM con A&K en olivo con una trampa por
de frutos afectados por B. oleae. árbol equivale a cinco tratamientos cebo te-
El desarrollo del trampeo masivo (en ade- rrestres con insecticidas; sin embargo en años
lante TM) como método alternativo al uso con niveles de plaga alto hay que combinar los
de insecticidas contra B. oleae ha sido posi- dos métodos para conseguir una protección
ble gracias a la disponibilidad de trampas y adecuada, obteniendo mejores resultados en
atrayentes potentes (Broumas et al., 2002). El parcelas aisladas. Según Broumas et al. (2002)
TM es un método de control preventivo que el coste del sistema A&K era algo mayor que
consiste en la instalación de gran cantidad de el sistema tradicional con pulverizaciones
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 295

cebo terrestres aunque con la extensión de su ha controlado la plaga de forma convencional


uso se conseguiría una considerable reduc- con plaguicidas.
ción económica. En España, la CAPA (2011)
realizó ensayos con trampas A&K en cuatro
zonas representativas del olivar valenciano a MATERIAL Y METODOS
razón de 100 trampas/ha (Magnet® Oli) y ob-
Diseño experimental
tuvieron eficacias desiguales. En algún caso de
fuerte ataque de mosca y en variedades muy El experimento se llevó a cabo en una
susceptibles el TM no fue suficiente para ase- parcela de 0,5 ha con 79 olivos (variedad Vi-
gurar una buena protección en la cosecha, pero llalonga) de 13 años de edad (4 m de diámetro
en general se consiguió evitar o disminuir la de copa), con un marco de plantación de 7x6
aplicación de insecticidas en todas las zonas. m, situada en el término municipal de Llíria
Actualmente el método de TM con A&K en (comarca “Camp de Turia”) (latitud 39º 43´
olivo no suele aplicarse en nuestro país debido 13,07” N, longitud 0º 40´ 33,26 W, altitud
a su elevado coste. 340 m). El olivar se desarrolla en régimen de
regadío a goteo y se encuentra en una zona de
También se han empleado para el control
clima litoral mediterráneo semiárido donde el
de la mosca del olivo con TM las trampas
olivo es el cultivo mayoritario, intercalándose
caseras tipo Olipe cebadas con fosfato bia-
con almendros, algarrobo, vid y cítricos. En
mónico que destacan por su simplicidad y
concreto la parcela de ensayo está rodeada de
bajo coste económico, 0,12 €/unidad (Alto-
otras plantaciones de olivo. Las prácticas cul-
laguirre et al., 2003), además de su mayor
turales aplicadas son las recomendadas por
facilidad de preparación y eficacia (Duatis
la norma de producción integrada en olivar
et al., 2006) (Figura 5), así como las placas
en la Comunidad Valenciana (DOGV, 2002)
cromáticas engomadas con o sin atrayente
con poda anual y fertirrigación habitual. No
(ECONOMOPOULOS, 1979).
se aplicaron los tratamientos fitosanitarios de
El objetivo de este trabajo es analizar el cobre y dimetoato habituales en la zona para
funcionamiento y valorar la eficacia del TM no interferir en la experiencia.
para el control de la mosca del olivo en las
Se aplicó la técnica de captura masiva de
condiciones del olivar valenciano. Para ello
adultos contra B. oleae instalando dos tipos
compara el daño en la parcela de TM con el
de trampas a razón de una trampa por árbol de
observado en las parcelas vecinas en que se
cada tipo, desde el 15 de julio de 2011 hasta
el 15 de mayo de 2012. Se instalaron trampas
A&K Ecotrap® (Vioryl S.A., Grecia) comer-
cializadas por Probodelt S.A. (España), que
se componen de un envoltorio de papel color
verde (15x20 cm) conteniendo un atrayente
alimenticio (bicarbonato amónico 99,8%),
impregnado externamente de insecticida (del-
tametrina 0,02%) y un dispensador de feromo-
na sexual de machos (espiroacetato 0,1%). Se
han colocado una en cada árbol y orientadas
al sur, a 1,5 m de altura. Se instalaron tam-
bién trampas tipo Olipe, botellas reutilizables
de agua mineral de 1,5 l de plástico tipo PET
transparente y forma cilíndrica (32x9 cm), en
Figura 5. Disposición de las trampas Olipe en la parcela las que se practicaron 4 agujeros de 1 cm de
de ensayo diámetro a dos tercios de su altura, rellenándo-
296 A. ALONSO MUÑOZ, F. GARCÍA-MARÍ

se hasta 4 cm por debajo de los agujeros con mm y se contaban las capturas (Figura 6). Las
una disolución de fosfato biamónico cristali- trampas amarillas se reemplazaban en cada
zado (producto técnico 21-53-0, (NH4)2HPO4, muestreo por otras nuevas. Se diferenció en-
Prayon S.A., Bélgica) en agua al 4%, que actúa tre machos y hembras en toda la muestra o
de cebo alimenticio (en adelante DAP). Su dis- en una parte proporcional cuando las capturas
posición ha sido de la misma forma que el caso eran abundantes, y se anotó también la pre-
anterior, una en cada árbol y orientadas al sur, a sencia de otros artrópodos no objetivo en los
1,5 m de altura, y separada al menos un metro dos tipos de trampas.
de la otra trampa (Figura 5).
Además de las dos trampas anteriores,
se colocó en diez árboles un tercer tipo de
trampa cromática engomada ColorTrap®
(Kollant) de dimensiones 40x20 cm, sin atra-
yentes químicos, con efecto atractivo del co-
lor amarillo únicamente y un matiz específico
para capturar mosca del olivo. Su disposición
en la parcela fue de cinco en árboles exterio-
res de la periferia (separadas 30-40 m) y otras
cinco en árboles del centro de la parcela (se-
paradas 6-7 m).
La renovación o relleno del atrayente ali-
menticio (DAP) en las trampas Olipe y el re- Figura 6. Capturas de adultos de Bactrocera oleae en
paso con el pegamento en spray Tangle-trap® una trampa Olipe
(Tanglefoot Co, USA) en las trampas amari-
llas se realizó cada dos semanas. En el caso
de las trampas A&K no fue necesario ningún La valoración de los frutos infestados
mantenimiento durante todo el periodo de en la parcela de ensayo se ha hecho de dos
ensayo. formas, con una observación mensual, desde
El análisis de la variación espacial de las julio a noviembre, y con otra final en el mo-
capturas se ha realizado considerando las cap- mento de la recolección, en diciembre. En el
turas de las trampas Olipe situadas en cada primer caso, cada mes de julio a noviembre se
árbol de la parcela. Se han comparado las eligieron al azar 10 árboles de la parcela y se
capturas medias de todas las trampas situadas recogieron también al azar 20 frutos por árbol
en el perímetro de trampas exterior de la par- de la copa y otros 20 del suelo en el caso de
cela (a la que denominamos la capa externa, que los hubiera, dando así una muestra total
considerando como capa una fila perimetral de 200 frutos de la copa y, en su caso, 200
de árboles), con las capturas medias de las frutos del suelo. Además, para determinar el
dos capas de trampas situadas hacia el inte- porcentaje total de frutos picados por árbol
rior de la parcela (la capa intermedia y la capa cada mes (teniendo en cuenta que el porcen-
interna). taje de frutos picados era distinto en los frutos
de la copa y en los del suelo) se realizó una
Toma de datos evaluación mensual del numero de frutos por
El recuento de las moscas capturadas en árbol en el suelo en un árbol representativo de
todas las trampas que formaban el sistema de la parcela, obteniéndose el porcentaje men-
trampeo masivo se realizó con periodicidad sual de frutos caídos cuando se contó en ese
mensual. En las trampas Olipe se filtraba el árbol el número total de frutos en la cosecha
líquido atrayente en un colador de malla 2x2 en diciembre.
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 297

Las muestras de 200 frutos conveniente- azar, que se trasladaron inmediatamente al la-
mente identificadas se llevaron al laboratorio, boratorio. Allí, cada grupo se separó en dos,
donde se contaron los aparentemente sanos frutos con síntomas y frutos sin síntomas de
(sin síntomas) y los picados (con síntomas). plaga. Se pesó y contó el número de frutos
Todos los frutos aparentemente sanos se co- de cada grupo. De nuevo los frutos aparen-
locaron en evolucionarios durante siete días, temente sanos se dejaron siete días en evo-
por si aparecía alguno más con síntomas. Los lucionario por si alguno de ellos manifestaba
frutos con síntomas se observaron uno a uno síntomas, en cuyo caso se incorporaba a los
bajo la lupa binocular, apuntando el estadio frutos con síntomas.
del insecto o tipo de infestación (picadura, Para la determinación de la calidad del
huevo, larva, pupa y exuvio pupal). Cuando aceite se tomaron muestras representativas de
un fruto presentaba más de un estadio se con- frutos, 1 a 2 kg de cada uno de los cuatro tipos
sideraba el más avanzado. de frutos en el momento de la cosecha (sanos
Al final de la experiencia se hizo un últi- de la copa, con síntomas de la copa, sanos
mo muestreo de frutos que coincidió con la del suelo y con síntomas del suelo), con tres
recolección, durante la primera semana de di- repeticiones en cada caso correspondientes
ciembre. La recolección se efectuó de forma a tres zonas iguales en que se dividió la par-
manual, recogiendo y pesando por separado cela de ensayo (Figura 7). La determinación
en cada uno de los 79 árboles de la parcela la organoléptica del aceite obtenido se realizó
totalidad de los frutos de la copa y del suelo. para las doce muestras de frutos en dos labo-
De cada grupo de frutos de la copa o el ratorios simultáneamente, el Departamento
suelo de cada árbol se tomaron 100 frutos al de Tecnología Alimentos de la Universitat

A B

C
D

Figura 7. Aspecto de los cuatro tipos de frutos que se contaron y analizaron en la cosecha. (A) frutos sanos de la parte
aérea del árbol. (B) frutos picados de la parte aérea del árbol. (C) frutos sanos del suelo. (D) frutos picados del suelo
298 A. ALONSO MUÑOZ, F. GARCÍA-MARÍ

Politécnica de Valencia y el Servei d´analisi o internas se ha comparado entre meses con un


Agroalimentari de la Consellería de Agricul- análisis de varianza factorial, con los factores
tura de la Generalitat Valenciana. En ambos mes (a diez niveles, los diez meses comparados)
laboratorios se determinaron los porcentajes y capa (a tres niveles, las tres capas). La calidad
de aceite (sobre muestra fresca), de humedad del aceite se comparó entre los cuatro tipos de
y de acidez (grado de ácido oleico) siguien- frutos según sus orígenes (sanos de la copa de
do la metodología habitualmente empleada árbol, sanos del suelo, picados de la copa del
en dichos laboratorios. Los resultados, que árbol y picados del suelo) mediante un análisis
fueron muy similares, se han expresado como de varianza simple para los porcentajes de acei-
media de los dos análisis realizados. te, de humedad y de acidez. A los porcentajes
Para el estudio comparativo de los daños se les aplicó la transformación angular antes
en la cosecha entre la parcela de ensayo (don- del análisis. Las medias se han comparado en
de se realizó el TM) y las parcelas colindantes todos los casos por el test de mínima diferencia
(en que se empleó el tratamiento convencional significativa.
con insecticidas a criterio del agricultor, que
consistía en varios pases de pulverización total
en turboatomizador con dimetoato al 0,15%) RESULTADOS
se seleccionaron 16 fincas de olivo vecinas
Evolución estacional del insecto
que se encontraban en un radio de 400 m, con
y de los daños
orografía, variedad de olivo y prácticas de
cultivo similares. Durante la primera semana La abundancia de adultos de B. oleae en
de diciembre se eligieron tres arboles al azar la parcela se incrementa de agosto a octubre,
del centro de cada una de las parcelas y en reduciéndose posteriormente en invierno. A
ellos se hizo un único muestreo de 200 frutos la salida del invierno, en marzo-abril, se ob-
por parcela (100 de la copa y 100 del suelo). serva un nuevo incremento. En el máximo de
En el laboratorio, cada muestra se separó en octubre se alcanzan niveles próximos a cuatro
frutos aparentemente sanos (sin síntomas) y moscas por trampa y día (mtd) y en el máxi-
picados (con síntomas). Se contaron los frutos mo de marzo llega a 2 mtd (Figura 8A). Según
en cada caso y a continuación se pesaron. Pos- estudios anteriores, B. oleae presenta normal-
teriormente, los frutos aparentemente sanos se mente un máximo de captura de adultos en
dejaron evolucionar por si se observaban sín- septiembre-octubre, tanto en España (García
tomas durante siete días en evolucionario, rec- Rojas et al., 2001; Torres Vila et al., 2006;
tificando en su caso. La cosecha total de cada Armendáriz et al., 2009; Beitia, et al., 2010;
parcela, por separado para frutos de la copa y JUNTA ANDALUCÍA, 2010) como en otros
para frutos del suelo, la obtuvimos de los datos países (Burrak et al., 2011; Gonçalves et al.,
proporcionados por el agricultor. 2005; Perovic et al., 2009; Lopes et al., 2010)
y según algunos autores se observa otro máxi-
Análisis estadístico mo en primavera, en marzo-abril (Delrio y
Los valores medios obtenidos se han ex- Cavalloro, 1977; Raspi et al., 2005; Torres
presado en todos los casos acompañados de su Vila et al., 2006; Yokohama et al., 2006; Ar-
error estándar. Para la comparación de capturas mendáriz et al., 2009; Burrak et al., 2011),
de adultos de B. oleae y del porcentaje de frutos descendiendo la densidad poblacional desde
picados entre capas perimetrales de trampas/ mayo a agosto (Mazomenos et al., 2002).
árboles se ha realizado un análisis de varianza En nuestra parcela de TM, la proporción
simple, con las capturas en cada trampa o el por- de hembras en los adultos capturados oscila
centaje de frutos dañados en cada árbol como ligeramente a lo largo del periodo de mues-
repetición. El porcentaje de reducción de captu- treo y en ambos tipos de trampas, desde el
ras entre capas de trampas externas, intermedias 23% en septiembre al 52% en enero, con una
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 299

A
5
moscas / trampa y dia

Trampa Olipe+DAP
4

0
julio octubre enero abril B
80
% frutos picados

60

40 copa del árbol

20
Suelo

0
julio octubre enero abril C
100
% estadios B. oleae

80 exuvio pupa
60 pupa

40 larva
huevo
20
picadura
0
jul ago sep oct nov dic ene feb mar abr may
Figura 8. Evolución estacional de la población y los daños de mosca del olivo Bactrocera oleae en la parcela de ensayo
en Valencia entre julio de 2011 y mayo de 2012. (A) Capturas de adultos en trampas Olipe con DAP. Valores medios de
79 trampas. La línea vertical indica el error estándar. (B) Porcentaje de frutos picados hasta la recolección. Para frutos de
la copa se muestrearon 10 árboles al azar, para frutos del suelo se muestreó un árbol representativo. (C) Distribución de
estadios de B. oleae en los frutos infestados de la copa del árbol
300 A. ALONSO MUÑOZ, F. GARCÍA-MARÍ

media anual del 37%. Proporciones parecidas similar en olivos de Italia. Por otra parte, más
de hembras encontraron otros autores que uti- del 80% de los frutos picados caídos al suelo,
lizaron diferentes tipos de trampas, obtenien- que empiezan a ser abundantes desde octubre,
do mayor porcentaje de hembras en invierno contienen exuvios de pupas.
y principios de primavera (Jiménez et al., Estudios anteriores varían en la obser-
1994; Katsoyannos y Kouloussis, 2001; Al- vación del momento en que se producen los
tolaguirre et al., 2003; Olivero et al., 2004; daños. Algunos consideran que es septiembre
Haniotakis, 2003; Yokoyama et al., 2006). y octubre, coincidiendo con el máximo del
El porcentaje de frutos picados aumenta vuelo de adultos (Neuenschwander y Miche-
progresivamente a lo largo de todo el perio- lakis, 1979; Speranza et al., 2004; Yokoyama
do de muestreo, de julio a diciembre. En el et al., 2006; Tsolakis et al., 2011), pero en
momento de la recolección, en diciembre, se otros casos se observa un incremento gradual
llega al 67,3% de frutos picados como media a lo largo de todo el periodo de crecimiento
de todos los árboles de la parcela. Los frutos y maduración del fruto (Jiménez et al., 1994;
son picados de forma continua entre julio y Bjelis, 2009). Las altas temperaturas esti-
diciembre y cada mes el porcentaje de frutos vales pueden interrumpir temporalmente la
picados se incrementa entre el 5% y el 17%, puesta induciendo una diapausa reproductiva
sin tendencias estacionales definidas en este en las hembras (Aldebis y Vargas, 2003;
incremento (Figura 8B). Los frutos picados Tzanakakis, 2003; Bjelis, 2009). Desde el
se encuentran casi todos en la copa del árbol verano hasta la recolección las aceitunas que
hasta octubre, produciéndose una caída masi- contienen larvas en su interior caen en doble
va de estos frutos picados al suelo en noviem- cantidad que las aceitunas no infestadas y es-
bre y diciembre. Los daños producidos por B. tas últimas van cayendo de forma natural al
oleae en cada árbol fueron relativamente uni- acercarse a la maduración (Neuenschwander
formes al comparar los 79 árboles de la par- y Michelakis, 1978). Los frutos atacados por
cela, con ocho árboles de alrededor del 50% la generación estival de mosca del olivo se
de frutos con daños, 21 con el 60%, 26 con el pierden totalmente, pero los frutos atacados
70% y 24 con el 80%. Según otros autores la por las generaciones otoñales sufren en su
puesta en frutos comienza de forma temprana mayoría daños indirectos, tales como la pér-
cuando éstos aún son pequeños, iniciándose dida de calidad de los aceites obtenidos y el
en general a final de junio o principios de encarecimiento de la recolección de los frutos
julio (Yokoyama et al., 2006; Bjelis, 2009; caídos precozmente (Montiel y Madueño,
Zalom et al., 2009). 1995a). Sin embargo, no siempre la mayoría
Los síntomas o estadios de desarrollo de de frutos atacados por B. oleae caen al suelo;
B. oleae presentes en los frutos picados que en una experiencia realizada por Montiel y
se encuentran en la copa del árbol también Madueño (1995b) estos autores observan que
evolucionan con el tiempo de forma muy la fracción media de aceituna atacada caída
acusada entre julio y diciembre. En julio casi fue del 58,3% y la fracción media de aceituna
todos los frutos picados de la copa tienen hue- sana caída (de forma natural por madurez del
vos o simplemente la incisión de la picada. fruto) fue del 32,1%, por lo que el porcentaje
En diciembre los frutos picados de la copa de aceituna caída debido exclusivamente a
contienen casi exclusivamente exuvios de la mosca era del 39,6% de los frutos atacados.
pupa (Figura 8C). Entre estos dos extremos Tsolakis et al. (2011) se refieren a infesta-
existe una evolución gradual en los meses ción activa (frutos con huevos y larvas vivas)
intermedios desde fases iniciales hasta las y pasiva (frutos con pupas vivas y muertas
últimas fases del desarrollo del insecto. Spe- más agujeros de salida). Esta última es la res-
ranza et al. (2004) encuentran una evolución ponsable de la pérdida de calidad del aceite
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 301

ya que los agujeros de salida en los frutos En general los diez muestreos mensuales
son la vía de entrada de microorganismos que realizados ofrecen reducciones de capturas
aumentan la acidez. Calculan un umbral del de moscas entre capas contiguas de trampas
25% de infestación pasiva para que la cali- parecidas, sin diferencias significativas entre
dad del aceite se vea afectada. Sin embargo meses. Globalmente, la reducción media de
se pueden obtener aceites de calidad con altos capturas de adultos de B. oleae entre capas es
porcentajes de infestación activa siempre que próxima al 40% (Figura 10). Tsolakis et al.
se recolecte anticipadamente, extrayendo el (2011) encuentran también este efecto borde
aceite antes de la pudrición. en la distribución de capturas cuando se apli-
ca el TM en olivos de Sicilia, de forma que
Acción del trampeo masivo las trampas actúan frenando el avance de la
En general, los resultados obtenidos en población de adultos del exterior al interior de
nuestra experiencia demuestran que, aunque la zona protegida por trampas. Cohen y Juval
existe gran variabilidad en la población de (2000) en Israel utilizando el TM perimetral
adultos capturados por trampa dentro de la contra Ceratitis capitata demostraron que
parcela, se observa claramente un gradiente esta estrategia es válida dado que previene de
descendiente de población de moscas captu- la invasión de moscas desde el exterior hacia
radas desde el exterior al interior de la parce- el interior de la parcela, aunque depende de la
la. De ello podemos deducir que el TM frena eficacia de los mosqueros utilizados.
el avance de de infestación de B. oleae crean- Las capturas de otros artrópodos no obje-
do un efecto borde. En las trampas amarillas, tivo en las trampas han sido poco importan-
las capturas medias de los diez muestreos tes. Las mayores capturas se han observado
mensuales realizados (de agosto a mayo) en en crisópidos (1,5 ejemplares de Chrysopa
las cinco trampas situadas en los árboles del spp. por trampa y mes). Para el resto de fauna
exterior de la parcela fue de 8,0 moscas por útil (coniopterígidos, dípteros sírfidos, hime-
trampa y día (mtd), mientras que en las cinco nópteros parasitoides, coccinélidos, arañas,
trampas situadas en los árboles del interior abejas, avispas), la media de capturas ha sido
fue de 3,4 mtd (Figura 9.1). Respecto a las inferior a un individuo por trampa y mes. La
trampas Olipe, las capturas medias de los suma de todos los artrópodos anteriores jun-
mismos diez muestreos del perímetro exterior tos respecto al total de capturas de B. oleae,
fue de 2,1 moscas por trampa y día (mtd), supone sólo un 2,5%. Otros autores indican
mientras que en la capa intermedia fue de 1,5 también la inocuidad de las trampas de B.
mtd y en la capa interior de 0,8 mtd (Figura oleae frente a la mayoría de insectos benefi-
9.2). Ello implica que la población se reduce ciosos y su bajo impacto ambiental respecto
un 30% entre la primera y la segunda capa de al control químico (Ragoussis, 2005; Porcel
trampas, y un 45% entre la segunda y la terce- et al., 2009). Según Sánchez Escudero et al.
ra, sin diferencias significativas entre ambos (2002), Luque y Pereda (2003) y Beitia et
valores de reducción (ANOVA factorial; F= al. (2010) la incidencia de las trampas Olipe
4,23; P = 0,0788; g.l.= 1 y 7). El porcentaje de sobre la fauna auxiliar depende mucho de la
frutos picados por B. oleae también descien- zona olivarera y la presencia o no de cubierta
de al comparar las tres capas perimetrales de vegetal espontánea.
árboles, aunque en mucha menor medida que
en el caso de las capturas. Dicho porcentaje Daños en cosecha
de daños es del 73% en los árboles externos En los 79 árboles muestreados se han ob-
de la parcela, y se reduce significativamente tenido en el momento de la recolección 4.279
al 62% en los árboles más interiores (Figura frutos en promedio por árbol, que equivalen a
9.3). Ello representa una reducción media de 14,3 kg por árbol (Cuadro 1). De ellos, solo el
daños entre capas contiguas próxima al 8%. 32,7% de los frutos estaban sanos, sin sínto-
302 A. ALONSO MUÑOZ, F. GARCÍA-MARÍ

25 1

20
moscas/trampa y dia

15

10

5
a A b A
0
6
capa 1 capa 2 capa 3 2

5
moscas/trampa y dia

1
a A b B c C
0
capa 1 capa 2 capa 3 3
75

70
% frutos picados

65

60

55
a ab b
50
capa 1 capa 2 capa 3

Figura 9. Comparación espacial de capturas y daños de la mosca del olivo Bactrocera oleae en la parcela de ensayo,
considerando la capa perimetral exterior de árboles de la parcela (capa 1), la intermedia (capa 2) y la interior (capa 3).
Capturas medias y máximas diarias por trampa en trampas amarillas (1) y en trampas Olipe con DAP (2), y porcentaje
de frutos picados por árbol (3). En la misma figura, la letra común mayúscula (para máximas) o minúscula (para medias)
indica que no existen diferencias significativas (ANOVA y test MDS; P < 0,05; Figura 9.1, para capturas máximas:
F = 3,4; P = 0,1025; g.l. = 1, 8; para capturas medias: F = 20,88; P = 0,0018; g.l. = 1, 8; Figura 9.2, para capturas
máximas: F = 7,39; P = 0,0012; g.l. = 2, 69; para capturas medias: F = 11,52; P = 0,0001; g.l. = 2, 69; Figura 9.3:
F = 11,26; P = 0,0001; g.l. = 2, 69). Las líneas verticales indican error estándar
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 303

80
% reducción capturas (media entre 2 capas)

70

60

50

40

30

20

10

0
ago sep oct nov dic ene f eb mar abr may

Figura 10. Reducción mensual de capturas de adultos de mosca del olivo Bactrocera oleae entre capas contiguas
de trampas Olipe con DAP, del exterior al interior de la parcela, en la experiencia de trampeo masivo. Las líneas
verticales indican el error estándar. No hay diferencias significativas entre meses
(ANOVA factorial; F= 0,40; P = 0,8778; g.l.= 7 y 7)

Cuadro 1. Daños de la mosca del olivo Bactrocera oleae en la producción media por árbol y en la
calidad del aceite. Se han considerado cuatro tipos de frutos, según se recogieran de la copa del árbol
o del suelo, y que estuvieran sanos o picados por B. oleae. Valores en
columna con la misma letra no difieren (ANOVA y test MDS; P < 0,05)
Nº Litros
Kg/ Grs/ % % %
Origen del fruto frutos/ % % aceite/
árbol fruto aceite humedad acidez
árbol árbol
Copa del árbol
1.256 ± 119 29,4 5,04 ± 0,48 35,3 4,03 ± 0,06 18,4 ± 1,4 b 53,6 ± 1,3 a 0,55 ± 0,10 c 0,93
sano

Copa del árbol


1.060 ± 98 24,8 3,78 ± 0,35 26,4 3,59 ± 0,06 19,3 ± 1,5 b 51,3 ± 0,6 a 1,18 ± 0,22 b 0,73
picado

Suelo sano 140 ± 12 3,3 0,52 ± 0,04 3,6 3,72 ± 0,07 19,2 ± 1,4 b 51,3 ± 0,5 a 1,00 ± 0,10 b 0,10

Suelo picado 1.823 ± 93 42,6 4,96 ± 0,25 34,7 2,75 ± 0,05 22,9 ± 2,1 a 38,9 ± 2,0 b 6,15 ± 0,24 a 1,14

Total 4.279 ± 322 100,0 14,32 ± 1,12 100,0         2,90


304 A. ALONSO MUÑOZ, F. GARCÍA-MARÍ

mas ni daños por B. oleae. La gran mayoría de obtenidos en esta parcela de TM muestran
estos frutos sanos estaban en la copa del árbol. que, a pesar de los muy elevados niveles de
A su vez, el 67,3% restante de frutos estaban frutos picados, las pérdidas reales en canti-
picados por B. oleae, de los cuales el 42,6% dad de aceite a causa de B. oleae fueron sólo
estaban en el suelo y el 24,8% se mantenían del 9,4%. También Duatis y Pedret (1997)
en la copa del árbol. El peso fresco del fruto es realizaron cálculos prácticos de las pérdidas
significativamente diferente según se encuen- de aceite por efecto de B. oleae, llegando al
tre en la copa o en el suelo y según sea sano o 10,1% comparando aceitunas sanas y pica-
picado, de forma que los frutos de mayor peso das. La calidad del aceite obtenido se ha visto
corresponden a los sanos de la copa (4,03 gr) muy perjudicada, con un aumento del índice
y los de menor peso a los picados en el suelo de acidez del 0,6% al 2,9%, y ello representa
(2,75 gr) (ANOVA y test MDS; F = 142; P < una pérdida económica (diferencia de precio
0,01; g.l. = 3 y 231). El contenido en aceite entre aceite virgen extra y aceite lampante) de
es de alrededor del 19%, excepto en los frutos alrededor del 25% (Poolred, 2012).
picados del suelo en que es significativamen- Para evaluar la eficacia del TM se ha rea-
te mayor, aproximándose al 23% (ANOVA y lizado una comparación del porcentaje de fru-
test MDS; F = 16,3; P < 0,01; g.l. = 3 y 17). tos picados entre nuestra parcela de ensayo y
Ello es debido a que estos frutos se encuentran
un grupo de 16 parcelas situadas en la misma
más deshidratados (ANOVA y test MDS; F =
zona y de la misma variedad. Estas parcelas
33,3; P < 0,01; g.l. = 4 y 17). La acidez, uno
se agruparon según el número de tratamien-
de los parámetros fundamentales de la calidad
tos insecticidas realizados para el control de
del aceite, es mucho mayor en los frutos pi-
B. oleae, considerando tres grupos, parcelas
cados del suelo, en que alcanza el 6,15%. El
sin tratamientos, parcelas con uno ó dos tra-
resto de frutos tienen valores mucho menores,
tamientos, y parcelas con tres o cuatro trata-
correspondiendo el óptimo al fruto sano de la
copa del árbol con el 0,55% de acidez (ANO- mientos. El porcentaje de frutos atacados en
VA y test MDS; F = 127,9; P < 0,01; g.l. = 5 y la parcela de TM fue del 67,3%, mientras que
17). Esto confirma que el factor fundamental en el conjunto de las parcelas vecinas fue del
para elevar la acidez no es sólo la proporción 91%, con escasas diferencias entre los tres re-
de frutos picados sino además el hecho de que gímenes de tratamientos considerados, osci-
éstos caen al suelo y allí transcurra un tiempo lando en cada parcela vecina entre un mínimo
suficiente para que la lesión producida por B. del 72% y un máximo del 100% de fruto pica-
oleae sea vía de entrada de microorganismos do (Figura 11). Por tanto, a pesar del alto por-
saprófagos (Torres Vila et al., 2003). centaje de frutos picados, la parcela de TM ha
Globalmente obtenemos con estos datos tenido menos daños que cualquiera de las 16
una producción total por árbol de 2,9 litros de vecinas con tratamientos convencionales, en
aceite del 2,9% de acidez. Si se considera por promedio casi un 25% menos de daños.
separado el fruto de la copa del árbol y el del El porcentaje de frutos picados que hemos
suelo, que es lo que se realiza normalmente en encontrado en nuestra parcela de TM y en las
la práctica, entonces obtenemos en promedio parcelas vecinas ha sido elevado, pero se en-
por árbol 1,7 litros de aceite del 0,8% de aci- cuentra dentro del rango de los valores más
dez de la copa del árbol y 1,2 litros de aceite altos que son generalmente reportados por
del 5,7% de acidez del suelo. En ausencia de otros autores dependiendo del año. Así, en
plaga, es decir, si suponemos que los árboles Grecia el porcentaje de frutos picados oscila
hubieran producido el mismo número de fru- del 5% al 50% (Katsoyannos y Kouloussis,
tos y todos los frutos hubieran sido sanos, en- 2001; Mazomenos et al., 2002; Hanotakis,
tonces habríamos obtenido 3,2 litros de aceite 2005), en Italia del 20 al 100% (Speranza et
por árbol del 0,6% de acidez. Los resultados al., 2004; Tsolakis et al., 2011), en Portugal
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 305

100

90
% frutos picados

80

70

60
0 trat (4) 1-2 trat (7) 3-4 trat (5) trampeo masivo (1)

Figura 11. Comparación del porcentaje de frutos picados en la cosecha entre parcelas de olivo de la misma zona y
variedad donde se encontraba la parcela de trampeo masivo, en función del número de tratamientos aplicados para
el control de Bactrocera oleae. Se han considerado parcelas sin tratamientos, con 1 ó 2 tratamientos y con 3 ó 4
tratamientos. Entre paréntesis figura el número de parcelas de cada grupo. Las líneas verticales indican el error estándar

puede alcanzar el 99% (Lopes et al, 2010) y 30-100% comparado con el testigo sin trata-
en nuestro país del 17,5% al 70% (Ruíz To- mientos.
rres, 2009; JUNTA ANDALUCÍA, 2010). Broumas et al. (2002) citan numerosos
Broumas et al. (2002) en Grecia y Dua- factores que pueden influir en la eficacia del
tis et al. (2006) en España comprueban que TM contra la mosca del olivo, entre los que se
los ataques de mosca son más intensos en los incluyen el tipo de trampa, la densidad y mo-
años de baja producción, como ha ocurrido mento de instalación, el atrayente e insectici-
durante este año 2011 en nuestra parcela en- da, el aislamiento de la parcela y su tamaño,
sayo de TM, donde se ha obtenido una tercera la temperatura y humedad, el tipo de árbol y
parte de la cosecha respecto al año anterior su tamaño, la variedad, la cantidad y tama-
(en 2010 la incidencia de mosca en esta mis- ño de frutos, el riego, poda y fertilización, y
ma parcela fue muy inferior). Tedeschini et el número de años en que el método ha sido
al. (2003) indican que el TM funciona bien aplicado en la misma parcela de olivo. Alon-
en años con nivel de plaga bajo o medio. Se- so Muñoz y García Marí (2009) indican que
gún Duatis et al. (2006) la captura masiva de entre los factores que más afectan a la eficacia
adultos (TM) siempre produce un descenso del trampeo masivo de C. capitata en cítricos,
de picadas en frutos sea cual sea el mosquero el tamaño y forma de la parcela son de los
utilizado. Zalom et al. (2009) calculan que el más importantes, recomendando superficies
TM puede reducir los daños de B. oleae en un grandes y perímetros mínimos.
306 A. ALONSO MUÑOZ, F. GARCÍA-MARÍ

En conclusión, en los frutos picados existe polando estos resultados podemos concluir
una evolución gradual entre julio y diciembre que habríamos conseguido bajar del citado
en la proporción de estadios en las poblacio- umbral de población a partir de la quinta capa
nes de B. oleae, desde las fases iniciales hasta de trampas y que por tanto el TM requiere de
las últimas fases del desarrollo y los frutos su instalación en grandes superficies de olivar
son picados de forma continua a lo largo de de forma homogénea para funcionar con efi-
todo el periodo. En el momento de la recolec- cacia. En promedio se obtuvieron por árbol
ción, en diciembre, se llega al 67% de frutos 1,7 litros de aceite del 0,8% de acidez de la
picados como media de todos los árboles de copa y 1,2 litros de aceite del 5,7% de acidez
la parcela. En el conjunto de las 16 parcelas del suelo. Las pérdidas reales en valor econó-
vecinas el porcentaje de frutos picados osciló mico de la cosecha debidas a B. oleae fueron
entre un mínimo del 72% y un máximo del próximas al 10% en cantidad de aceite y del
100%, con una media del 91%. Las trampas 25% en calidad del aceite.
en el TM actúan frenando el avance de la po-
blación de adultos del exterior al interior de AGRADECIMIENTOS
la zona protegida por trampas. Globalmente,
la reducción media de capturas de adultos de Expresamos nuestra gratitud a Rosario
B. oleae entre capas contiguas de trampas es Muñoz Mateo por permitirnos establecer el
próxima al 40%. Todo esto implica que si con experimento en el olivar denominado “La
el TM pretendemos conseguir que la pobla- Canela” y a Ángel Alonso Abad por su asis-
ción no supere el umbral considerado con- tencia en las faenas de campo. A los olivicul-
vencionalmente de una mosca por trampa y tores del paraje “La Tavaida”, por su ayuda
día en ningún mes del año, entonces este ob- en la recogida de muestras. Al personal de la
jetivo ha estado lejos de conseguirse en este Cooperativa Agrícola de Casinos. A Gabrie-
ensayo ya que se alcanzan más de dos moscas la Clemente y Nieves Pérez por analizar las
por trampa y día en la zona más protegida, muestras de aceitunas en laboratorio. A Jordi
los árboles del interior de la parcela. Extra- Roig por facilitarnos las trampas Ecotrap®.

ABSTRACT

Alonso Muñoz, A., F. Garcia Marí. 2012. Efficacy of mass trapping in the control
of the olive fruit fly Bactrocera oleae (Diptera: Tephritidae): assessment of fruit damage
and economic losses in quantity and quality of oil. Bol. San. Veg. Plagas, 38: 291-309

In an olive orchard located in Llíria (Valencia) we analyzed in 2011 the way of ac-
tion and assessed the efficacy of the mass trapping as a control method for the Olive Fruit
Fly Bactrocera oleae (Gmelin), determining the moment of the year when damage is
produced and the level reached, as well as the economic losses in production and quality
at harvest. A combination of Olipe and Ecotrap® traps was used, applying 200 traps/ha
(one of each type per tree). The damage observed in the mass trapping orchard was com-
pared with olive orchards in the vicinity where B. oleae was conventionally controlled
with pesticides. The percentage of infested fruits increased gradually between July and
December and at harvest time, in December, it reached 67.3%. On average we obtained
per tree 1.7 litres of olive oil with 0.8% of acidity from fruits on the canopy, and 1.2 litres
of olive oil with 5.7% of acidity from fruits fallen to the ground. Economic losses due
to B. oleae approached 10% in quantity and 25% in quality of the oil. The traps acted
slowing down the advance of B. oleae adults from outside to inside the plot, reducing
in approx 40% the number of flies captured in contiguous traps. This reduction was not
sufficient due to the low surface area protected. In 16 nearby olive fields the percentage
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 307

of infested fruits ranged from 72 to 100%, with an average of 91%. Thus, in the mass
trapping plot there was a 25% reduction of infested fruits. We conclude that mass trap-
ping requires its layout in large areas with a homogeneous shape to work successfully.

Key words: traps, attractants, Olipe, Ecotrap®.

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Utilización de Mentha suaveolens Ehrh y Ocimum basilicum Linnaeus


como plantas refugio para adelantar la instalación de Orius laevigatus
Fieber (Hemiptera: Anthocoridae) en cultivo de pimiento
M. Cano, E. Vila, E. Salvador, D. Janssen, L. Lara, M. M. Téllez

Orius laevigatus Fieber, se utiliza en los programas de manejo integrado en cultivo


de pimiento para el control de trips (Frankliniella occidentales Pergande). Su suelta
se realiza cuando el cultivo está en floración y requiere un periodo entorno a cuatro
semanas para establecerse sobre el cultivo. Una solución para adelantar su instalación
podría ser la utilización de plantas refugio. En este trabajo se ha evaluado la eficacia de
las especies Mentha suaveolens Ehrh (mastranzo) y Ocimun basilicum Linnaeus (alba-
haca) como plantas refugio, mediante un ensayo comparativo con un protocolo de suel-
tas comerciales. La utilización de ambas especies permiten adelantar la instalación del
depredador ejerciendo un control más rápido de la plaga, si bien la especie M. suaveolens
muestra una mayor eficacia.

M. Cano, E. Salvador, D. Janssen, L. Lara, M.M. Téllez. Centro I.F.A.P.A. La Mo-


jonera. Junta de Andalucía. Autovía del Mediterráneo, Salida 420. Paraje San Nicolás.
04745. La Mojonera (Almería).
E. Vila, Agrobío, S.L. Ctra. Nacional 340, km. 419, 04745. La Mojonera (Almería).

Palabras clave: planta refugio, albahaca, mastranzo, trips, anthocorido.

INTRODUCCIÓN ambientales muy favorables para las mismas.


Estos ciclos obligan a que los enemigos natu-
El pimiento, Capsicum annum Linneaus rales tengan un corto periodo de tiempo para
(Solanaceae) es uno de los cultivos más im- instalarse y reproducirse en el cultivo y poder
portantes en la horticultura almeriense, con ejercer un control eficaz.
una superficie de 7.475 ha y una producción En cultivo de pimiento, una de las plagas
de 437.403 Tm (JUNTA DE ANDALUCÍA. de mayor importancia es el trips de las flores,
CAP, 2010). El 100% de la superficie de pi- Frankliniella occidentalis Pergande (Thysa-
miento se cultiva aplicando programas de ma- noptera: Thripidae), principalmente por ser
nejo integrado (MIP), basados fundamental- vector del Tomato spotted wilt virus, TSWV
mente en una estrategia de control biológico (Cuadrado, 1996), causando importantes
(Van Der Blom et al., 2009). pérdidas de producción (Janssen et al., 2005).
La instalación y distribución de los de- El control biológico de esta plaga se está lle-
predadores es fundamental en el manejo inte- vando a cabo con muy buenos resultados me-
grado de plagas de los cultivos bajo plástico. diante sueltas comerciales principalmente del
En Almería, los ciclos de cultivo comienzan chinche antocórido Orius laevigatus Fieber
en verano, época en la cual existe una alta (Hemiptera: Anthocoridae) junto con el ácaro
presión de plaga debido a unas condiciones fitoseido Amblyseius swirskii Athias-Henriot
312 M. CANO, E. VILA, E. SALVADOR, D. JANSSEN, L. LARA, M. M. TÉLLEZ

(Parasitiformes: Phytoseiidae). La suelta de y O. basilicum como plantas refugio de O.


O. laevigatus se realiza con la aparición de laevigatus como alternativa a la utilización
los primeros botones florales y una vez que de sueltas comerciales, facilita el estableci-
se introduce necesita un periodo entorno a miento temprano del depredador en el cultivo
cuatro semanas para establecerse en el cultivo de pimiento y contribuye a una respuesta más
(Tapia y Téllez, 2006). rápida de éste sobre la población de la plaga.
La vegetación natural proporciona a los
enemigos naturales fuentes alternativas de MATERIAL Y MÉTODOS
alimento (polen, néctar, presas) y refugio,
además de un microclima favorable (Landis Infraestructura
et al., 2000; Wäckers, 2005). En estudios pre- Se realizaron dos ensayos, cada uno con una
vios realizados en la provincia para la selec- especie refugio, en invernaderos experimentales
ción de especie candidatas a plantas refugio, de 650 m2 (Ensayo 1: mastranzo) y de 2000 m2
destaca la especie Mentha suaveolens Ehrh, (Ensayo 2: albahaca), ubicados en la Estación
Fam. Labiatae (mastranzo) por la abundante Experimental de las Palmerillas (Almería).
presencia de Orius spp. (Cano et al., 2009).
Material vegetal y biológico
Si bien esta especie vegetal ya era conocida
en la zona por algunos agricultores, siendo Las dos experiencias se llevaron a cabo
práctica habitual la recogida en el campo de sobre un cultivo de pimiento trasplantado a
inflorescencias de mastranzo con individuos mediados de julio (ciclo de otoño). El manejo
del depredador, para su introducción sobre del cultivo se realizó de acuerdo con las prác-
las plantas de pimiento. Ésta especie florece ticas habituales para un cultivo de pimiento.
entre los meses de junio a noviembre coinci- Las plantas de mastranzo y de albahaca
diendo con el inicio de los cultivos de pimien- utilizadas fueron previamente cultivadas en
to. Sin embargo, uno de los inconvenientes de contenedores de 20 litros, hasta alcanzar un
esta práctica es la introducción de plagas en tamaño apropiado y con abundantes inflores-
el cultivo, ya que sobre mastranzo, se ha de- cencias para facilitar la instalación del depre-
tectado la presencia de trips y mosca blanca, dador. La preparación de las plantas refugio
además de otras plagas como ácaros, pulgo- se realizó en un invernadero tipo túnel ubi-
nes y orugas que pueden llegar a ser perju- cado en el Centro IFAPA La Mojonera, com-
partimentado en jaulones independientes, lo
diciales (Pérez, 2007; Vila et al., 2008). La
que permitió hacer las inoculaciones del de-
especie Ocimum basilicum Linnaeus, Fam.
predador sobre las plantas refugio de forma
Labiatae (albahaca), es también utilizada por
controlada. Las plantas fueron inoculadas
los agricultores y está descrita en la biblio-
cuatro semanas antes de su introducción en
grafía como reservorio de poblaciones de O.
los invernaderos con 50 individuos por plan-
insidiosus (Díaz et al., 1999).
ta de O. laevigatus, procedentes de una cría
Otro factor importante a considerar para la comercial (Agrobío S.L.). Estos individuos
utilización de una planta refugio es descartar fueron alimentados con huevos de Ephestia
que ésta pueda ser una fuente de inóculo de vi- kuenhiella consiguiendo una planta refugio
rus. Por esta razón se realizó un estudio previo, con el depredador instalado en todos sus esta-
obteniendo como resultado que M. suaveolens díos (huevos, ninfas y adultos).
y O. basilicum no actuaban como reservorio
de los principales virus que afectan a los cul- Diseño experimental
tivos de pimiento (TSWV, PMMV, TYLCV/ En ambos ensayos, el invernadero se di-
TYLCSV ToMV) (Cano, et al, 2009). vidió en dos zonas, separadas entre ellas por
El objetivo de este trabajo ha sido valorar seis filas de cultivo (la separación se hizo sólo
si la utilización de las especies M. suaveolens a efectos de marcaje, en ningún caso se esta-
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 313

blecieron barreras físicas). En una zona (Tra- Análisis de datos


tamiento con planta refugio), se colocó en el Para determinar la instalación del de-
momento del trasplante, dos plantas refugio predador se estimó el porcentaje medio de
en el caso de la utilización de mastranzo y 4 plantas con presencia en cada semana. Se
plantas en el caso de utilización de albahaca establecieron 3 categorías para determinar
(aproximadamente 1 planta cada 500 m2 de la abundancia del depredador en cada plan-
superficie) (Fig. 1). En la otra zona del inver- ta: abundancia baja (< 1 individuo por flor),
nadero se realizaron sueltas de O. laevigatus abundancia media (≥ 1 y < 2 individuos por
(Tratamiento con suelta), a las cuatro sema- flor), abundancia alta (≥ 2 individuos por flor)
nas del trasplante y aparición de las primeras y se representó semanalmente en un mapa de
flores, a una dosis de 4 orius/m2, según las re- presencia / ausencia y abundancia.
comendaciones del Reglamento Especifico de En cada ensayo, se estimó la población
Producción Integrada de Cultivos Protegidos media de trips (larvas + adultos) por flor para
para cultivo de pimiento (BOJA, 2007). cada muestreo en los dos tratamientos. Para
evaluar la incidencia de la plaga a lo largo del
Evaluación
cultivo se estudio su tendencia poblacional
Se evaluó tanto la instalación y la abundan- mediante el índice poblacional utilizado por
cia de O. laevigatus como la incidencia de la Hoy (1985) y Belda et al. (1992), Trips.día,
plaga (F. occidentalis) en el cultivo, mediante estimado mediante la expresión:
conteos semanales. Cada zona se dividió en 24
cuadrículas, cada una de la cuales contenía 20 s
Tripsi −1 + Tripsi
plantas en el ensayo de mastranzo y 60 plantas
Trips. ⋅ día s = ∑ ⋅ d ( j ,i −1)
i =1 2
en el ensayo de albahaca. En cada muestreo, se
seleccionó una planta al azar de cada cuadri- Donde Trips = numero de larvas + adul-
cula y a su vez, de cada planta se eligieron dos tos de trips por flor contadas en la semana i
flores al azar, contabilizándose el número de e i-1 y d = número de días entre muestreos
larvas y adultos de trips y el número de ninfas sucesivos.
y adultos del depredador. El tamaño de mues- Este índice poblacional permite estimar la
tra fue de 48 flores por tratamiento. población de trips que ha soportado el cultivo

Figura 1. Ensayos experimentales de campo: (A) Ensayo 1: utilización de mastranzo


y (B) Ensayo 2: utilización de albahaca
314 M. cano, e. Vila, e. SalVador, d. JanSSen, l. lara, M. M. tÉlleZ

Figura 2. Mapa de presencia/ausencia y abundancia de O. laevigatus con utilización de mastranzo. el símbolo ()
representa la planta refugio y ( ) las sueltas comerciales

a lo largo del periodo de ensayo, posibilitando pimiento con uso de mastranzo como planta
además la comparación cuantitativa entre tra- refugio (ensayo 1). la cuarta semana, tras el
tamientos (TorrES-viLa et al.,1994). trasplante, coincide con la aparición de las
primeras flores y es el momento en el cual se
RESULTADOS Y DISCUSION realiza la suelta comercial de O. laevigatus.
en ésta semana, ya se observa en el trata-
En la figura 2 se representa la instalación miento con mastranzo cómo el depredador se
y la abundancia de O. laevigatus en cultivo de ha dispersado desde la planta refugio al culti-
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 315

ENSAYO 1
3

2
Trips . día

0
S1 S2 S3 S4 S5 S6 S7 S8 S9 S10
SemanasSuelta Observado
Mastranzo Observado
Mastranzo Estimado Suelta Estimado
Figura 3. Tendencia de la población de F. occidentalis en flor a lo largo de las semana de cultivo en el ensayo con
mastranzo. Las flechas indican la semana de introducción de la planta refugio y las de las sueltas comerciales

vo alcanzándose ya una instalación en el 42% tratamiento con mastranzo, a la sexta semana


de las plantas, de las cuales el 50% presentan desde la introducción de la planta refugio, la
una categoría de abundancia media. plaga ya empieza a estabilizarse lo que indica
A la semana siguiente (semana 5), ya se un control de la misma por parte del depreda-
observa instalación del depredador en el trata- dor. Además el índice poblacional es mucho
miento con suelta, con el 33% de las plantas con más bajo que en el tratamiento con suelta, en
presencia (de las cuales el 25% presenta una ca- el cual la plaga no se empieza a estabilizar
tegoría de abundancia media) frente al 83% del hasta dos semanas más tarde (semana 8).
tratamiento con mastranzo (de las cuales el 45% A nivel práctico, una vez que se realizan
presenta una categoría de abundancia media). las sueltas del depredador, se considera que
su presencia es suficiente para que el control
En la figura 3 se representa la tendencia
del trips comience a ser efectivo cuando se
poblacional de la plaga a lo largo de las se- alcanza un 25% de plantas con presencia.
manas del cultivo. Se observa una tendencia Si bien, necesita 2 generaciones para que la
similar de tipo logístico (con un crecimien- población alcance un tamaño necesario para
to exponencial en las primeras semanas, ejercer un control eficaz de la plaga, lo que
produciéndose un cambio de tendencia supone un periodo de 4 semanas (Van Der
hasta que la población se estabiliza), tanto Blom, 2008). De manera que con los resulta-
en el tratamiento con mastranzo (y=0.63/ dos obtenidos (figura 2), se puede considerar
(1+4.59*e-(0.45*x)); R2:0.99; F=2930.7; que la utilización del mastranzo como planta
gl=2 p˂0.005) como en el tratamiento con refugio, permite adelantar la instalación del
suelta (y=2.18/(1+5.06*e-(0.43*x)); R2:0.99; depredador en el cultivo en comparación con
F=2786.1; gl=2 p˂0.005). Sin embargo en el las sueltas comerciales, ejerciendo un control
316 M. cano, e. Vila, e. SalVador, d. JanSSen, l. lara, M. M. tÉlleZ

Figura 4. Mapa de presencia/ausencia y abundancia de O. laevigatus con utilización de albahaca. el símbolo ()
representa la planta refugio y ( ) las sueltas comerciales.

más rápido de la población de la plaga como a la semana siguiente se observa una presen-
se observa en la figura 3. cia del 50% (de las cuales el 50% presenta
En la figura 4 se representa la instalación una categoría de abundancia media) frente a
y la abundancia de O. laevigatus en cultivo de la zona de sueltas comerciales que presentó
pimiento con uso de albahaca como planta re- un 8% (de las cuales el 100 presenta una cate-
fugio (ensayo 2). en la cuarta semana, desde goría de abundancia baja).
la introducción de la planta refugio, el trata- En la figura 5 se representa la tendencia
miento con albahaca presenta un 25% de pre- poblacional de la plaga a lo largo de las se-
sencia del depredador (de las cuales el 50% manas del cultivo. en el tratamiento con alba-
presenta una categoría de abundancia media). haca, la evolución de la población de la plaga
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 317

ENSAYO 2
5

3
Trips. día

0
S1 S2 S3 S4 S5 S6 S7 S8 S9 S10

Albahaca ObservadoSemanas
Suelta Observado
Albahaca Estimado Albahaca Estimado
Figura 5. Tendencia de la población de F. occidentalis en flor a lo largo de las semana de cultivo en el ensayo con
albahaca. Las flechas indican la semana de introducción de la planta refugio y las de las sueltas comerciales

sigue una tendencia de tipo logístico (y=1.52/ eficacia del depredador para controlar la pla-
(1+5.52*e-(0.69*x)); R2:0.99; F=3446.16; ga como se observa en la figura 5.
gl=2 p˂0.005), tardando 9 semanas en em- En ambos ensayos, la utilización de mas-
pezar a estabilizarse. En el tratamiento con tranzo y albahaca ha permitido la instalación
suelta, la tendencia de la población es de más temprana de O. laevigatus lo cual ha dado
tipo logarítmico (lny=2.93-9.64/x); R2:0.99; lugar a control más rápido de la población
F=2293.9; gl=1 p˂0.005), no estabilizándose de la plaga. No obstante, en la preparación
en ningún momento a lo largo del periodo de previa de ambas plantas refugio, el número
estudio. de individuos móviles del depredador en las
En ambos tratamientos del ensayo con plantas de mastranzo fue un 52% más elevado
albahaca (ensayo 2), la progresiva coloniza- que en las plantas de albahaca, a igual dosis
ción del cultivo por el depredador, ha sido en de inoculación. Por lo que se puede conside-
general más lenta en comparación con el en- rar que el mastranzo es una especie más ade-
sayo con mastranzo (ensayo 1). No obstante, cuada para el desarrollo del depredador y su
el uso de albahaca ha facilitado la instalación utilización como planta refugio muestra una
de O. laevigatus (figura 4) llegando a ejercer mayor eficacia.
un control de la plaga (figura 5). Sin embargo Existen algunos trabajos de utilización de
en el caso de las sueltas comerciales, hasta plantas refugio dentro de los invernaderos,
la sexta semana no se alcanzó un porcentaje para establecer los enemigos naturales en el
superior al 25% de presencia del depredador cultivo. Así, los ensayos llevados a cabo por
(figura 4), por lo que éste retraso en la insta- Arnó et al. (2000) muestran que la utilización
lación inicial ha podido influir en la falta de de tabaco como planta refugio, facilita un esta-
318 M. CANO, E. VILA, E. SALVADOR, D. JANSSEN, L. LARA, M. M. TÉLLEZ

blecimiento temprano de los míridos en toma- conservar las poblaciones del anthocórido en
te de invernadero. También ha sido utilizada invierno y para incrementarlas en primavera
como planta refugio la especie Dittrichia vis- (Alomar et al., 2006).
cosa Greuter para establecer el mírido Macro- Los resultados de este trabajo muestran
lophus caliginosus Wagner en cultivo de toma- que la utilización de Mentha suaveolens
te, sin embargo la planta refugio fue preferente como planta refugio para la instalación tem-
para el depredador frente al tomate (Arnó et prana de O. laevigatus es una técnica que per-
al, 2005). Otros estudios realizados en plan- mite un control más rápido de las poblaciones
taciones comerciales de fresón, con la especie de trips, si bien exige un mayor conocimiento
Vicia faba Linneaus (haba) como planta refu- del manejo y control de esta especie vegetal.
gio de poblaciones de antocóridos, mostraron Por un lado es necesario, obtener una planta
que las plantas de fresón más próximas a las sana sin incidencia de otros fitoparasitos y en
plantas de habas, presentaban poblaciones más fase de floración y por otra parte, se requiere
altas de depredadores que el resto de la parcela además de un periodo previo para la inocula-
(González-Zamora et al, 1994). ción y desarrollo del depredador hasta obte-
En cultivos hortícolas del noreste Español ner una planta con una población instalada.
se han realizado numerosos estudios, para eva-
luar el papel de las plantas del entorno, tanto AGRADECIMIENTOS
silvestres como cultivadas, en la conservación
de míridos y anthocóridos depredadores. Los Este trabajo se ha realizado en el marco
trabajos realizados por Alomar et al. (2002), del Proyecto CENIT MEDIODIA: Subpro-
muestran que la abundancia y diversidad ve- yecto “Selección de plantas refugio para con-
getal presentes en los entornos, tanto de cul- servación y aumento de enemigos naturales
tivos de aire libre como de invernaderos está en cultivos hortícolas bajo plástico del sureste
relacionada con la colonización de los cultivos Español”, financiado por el Ministerio de In-
por parte de M. caliginosus. Por otro lado, el dustria, Turismo y Comercio y el CDTI.
estudio de la abundancia estacional de Orius Queremos expresar nuestro agradeci-
spp. sobre las plantas huésped Vicia sativa miento a David Beltrán, Alejo Soler y Ana
Linneaus y Lupinus hispanicus Boiss & Reu- Parra (Departamento de Investigación de
ter sugiere que son dos buenas candidatas para Agrobío S. L.).

ABSTRACT

Cano, M. E., Vila, E. Salvador, D. Janssen, L. Lara, M. M. Téllez.


2012. Use of Mentha suaveolens Ehrh and Ocimum basilicum Linnaeus as refuge plants
to advance the installation of Orius laevigatusFieber (Hemiptera: Anthocoridae) on pe-
pper crop. Bol. San. Veg. Plagas, 38: 311-319

Orius laevigatus Fieber is used on the biological control of thrips (Frankliniella


occidentalis Pergande). The predator is released when the pepper crop is flowering. Ta-
king around four weeks to establish on the crop. Using refuge plants can be a solution
to improve the installation of the predator. This essay evaluates the efficacy of Mentha
suaveolens Ehrh and Ocimun basilicum Linnaeus as refuge plants by means of a com-
parative essay with the commercial releases. The use of both species brings foward the
installation of the predator allowing faster control of the pest, however the species M.
suaveolens showed a higher efficiency.

Key words: refuge plant, basil, apple mint, thrips, anthocorids.


BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 319

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Biological and eradication parameters of the tomato leafminer,


Tuta absoluta (Meyrick) (Lepidoptera: Gelechiidae) affected
by two biopesticides
A. M. A. Reda, A. E. Hatem

The tomato leaf miner, Tuta absoluta (Meyrick) (Lepidoptera: Gelechiidae) was
treated as 1st and 3rd instars larvae with the biopesticides; Bacillus thuringiensis var. kur-
staki, Beauveria bassiana (Balsamo) or both to evaluate their toxicity against the pest.
The biological and eradication parameters of the tomato leafminer were affected when
treated as newly hatched larvae by LC50,s of the biopesticides. The study results obtained
determined that the biopesticide B. thuringiensis var. kurstaki shows greater efficiency
than B. bassiana. While, B. thuringiensis var. kurstaki + B. bassiana gave antagonistic
effect against the tested pest than B. thuringiensis var. kurstaki or B. bassiana. The bio-
pesticide compound, B. thuringiensis var. kurstaki proved the most potent against newly
hatched and 3rd instar larvae of T. absoluta followed by B. bassiana and B. thuringiensis
var. kurstaki + B. bassiana. Newly hatched larvae were more susceptible than 3rd instars.
Larval and pupal phase duration was increased and so were the adult phase durations,
post oviposition period and life cycle of T. absoluta except for with B. thuringiensis var.
kurstaki + B. bassiana treatment, the values lower than control. In all treatments both
larval mortality and sterility percentages were increased. Moreover, the same biopesti-
cides caused decreases in the oviposition period, egg laying rate, percentages of adult
eclosion, pupation, egg hatchability and fecundity compared with the control values.
On the other hand, the prediction (life table) parameters of the tomato leafminer
were affected by biopesticide treatments. The female progeny/female (Mx) as well as
survival rate (Lx) of T. absoluta was decreased in biopesticide treatments, especially in
B. thuringiensis var. kurstaki treatment. The biopesticide treatments decreased the net
reproductive rate (Ro), increase rate (intrinsic rate of natural increase (rm) and finit rate of
increase (erm) compared with the control. On the other hand, B. thuringiensis var. kursta-
ki, followed by B. bassiana had increased the times of generation (T) and doubling (DT).

A. M. A. Reda. Plant Protection Research Institute, Agriculture Research Center, 7 Nadi


El-Said St., (12311) Dokki, Giza, Egypt.
A. E. Hatem. Entomología Agroforestal. Departamento de Ciencias y Recursos Agríco-
las y Forestales. Universidad de Córdoba, Campus Rabanales, Edifico Celestino Mutis
(C4). 14071 Córdoba, España, e-mail: cr2sayed@uco.es.

Keywords: Larval duration, pupal duration, life table, Adult longevity.

INTRODUCTION now found throughout South America, where


it is considered one of the most devastating
Tuta absoluta (Meyrick) (Lepidoptera: pests for tomato crops (Barrientos et al.,
Gelechiidae) first described in Peru in 1917, is 1998; Estay 2000; EPPO 2006). T. absoluta
322 A. M. A. REDA, A. E. HATEM

is considered to be a serious threat to tomato comes activated and binds to the insect gut
production in Mediterranean region (Desneux creating a pore through which gut contents
et al., 2010). This pest is crossing borders and can enter to the body cavity and bloodstream
devastating tomato production both protected of the insect. The insect ceases to feed and
and in open fields. The infestation by T. ab- dies within a few days (Tabashnik, et al.,
soluta has also been reported on potato, au- 2003, Salvo and Valladares, 2007). Btk
bergine and Phaseolus vulgaris. T. absoluta is may not be effective once T. absoluta larvae
a very challenging pest to control. Effective- enter plant parts (Sixsmith, 2009).
ness of chemical control is limited due to in- Beauveria bassiana (Balsamo), is a pa-
sect’s natural resistance to damage as well as thogenic fungus with a large host range and
its rapid capability for developing the insecti- it is used for biological insect control. B.
cide resistant strains (Lietti et al., 2005; Irac, bassiana infects and kills the pest when it
2009c; Straten et al., 2011). The efficacy of comes in to contact with the fungal spores.
insecticides based on different subspecies of Once the fungal spores attach to the insect´s
Bacillus thuringiensis Berliner, sprayed four cuticle, they germinate sending out structures
times at weekly intervals, varied widely from (hyphae) that penetrate and proliferate in the
around 35 to 70% (Nannini et al., 2011). insect´s body. It may take 3-5 days for insects
Biopesticides are very effective in agri- to die, but infected cadavers may serve as a
cultural pest control without causing serious source of spores for secondary spreading of
damage to ecological chain or aggravating the fungus. Insects can also spread the fungus
environmental pollution. Development of through mating (Long et al., 2000).
practical applications in the field of biopes- B. bassiana (strain GHA 1991) was tested
ticides greatly mitigates environmental po- alone or in combination with B. thurengien-
llution caused by chemical pesticide residues sis for control of T. absoluta in open tomato
and promotes sustainable development of fields in Ibiza, Spain (Torres Gregorio et al.,
agriculture (Leng et al., 2011). The develo- 2009). Both treatments reduced the number
pment of biopesticides stimulates moderni- and severity of fruit damage when compared
zation of agriculture and will, undoubtedly, to the control.
gradually replace chemical pesticides. Many This study aims to evaluate the toxicity
biopesticides are ideal substitutes for their of the two biopesticides Protecto (B. thuring-
traditional chemical counterparts in pollu- iensis var. kurstaki) and Biover (B. bassiana)
tion-free agricultural production, but some of (Balsamo) alone and mixture against the to-
them display certain toxicity; this should be mato leafminer, T. absoluta (Meyrick). Also,
taken into consideration by the researchers in the biological and eradication parameters of
the field (Leng et al., 2011). the tested pest as a result of treatments with
B. thuringiensis var. kurstaki (Btk) is LC50,s of the biopesticide used were studied.
a member of the genus Bacillus, a diverse
group of spore forming bacteria that consists MATERIALS AND METHODS
of more than 20 species. The species of B.
thuringiensis is common in terrestrial habi- Biopesticides
tats, including soil, dead insects granaries and 1. Protecto is a commercial formulation of
on plants (American Academy of Microbiolo- Bacillus thuringiensis var. kurstaki and it
gy, 2002). B. thuringiensis must be eaten by a is a product of Special Unit for Producing
susceptible insect in order to be effective. The Bioinsecticides, Plant Protection Research
microorganism produces both spores (resting Institute (PPRI), Agriculture Research
stage) and crystalline protein (an endotoxin). Center (ARC), Egypt, with 32000 inter-
When eaten by the insect, this endotoxin be- national toxicity units (spores and protein
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 323

crystals) per mg. The active ingredient is and kept at 27±2 ºC. Mortality was noted after
6.4% W.P. and the application rate is 300 72 hours of treatments.
g/Feddan. Mortality percentages were corrected
2. Biover a commercial formulation of Beau- with the Abbott formula (1925).
veria bassiana and it is a product of Special LC50 and LC90 values were obtained by a
Unit of Producing Bioinsecticides, PPRI, software computer probane according to Fin-
ARC, Egypt. The international unit was ney (1971). The efficiency of both insectici-
32,000 viable spores per mg. The active des could be measured using Sun´s equation
ingredient was 10% W.P. and the recom- (1950) as follows:
mended application rate was 200 g /100 liter Toxicity index = [LC50 (LC90) of the
water/Faddan. compound A / LC50 (LC90) of the compound
B]*100
The Pest Where: A: is the most effective com-
The tomato leaf miner, Tuta absoluta sam- pound. B: is the other tested compound.
ples from tomato growers at Wadi El-Natron,
Al-Alamein road, Cairo-Alexandria desert Biological parameters
road, Egypt in 2012. The pest was reared in The tomato leaf miner, T. absoluta trea-
the laboratory on tomato seedlings. The lar- ted as newly hatched larvae with LC50 of B.
vae were added with tomato seedlings in glass thuringiensis var. kurstaki, B. bassiana and
jars which were tightly closed with muslin. B. thuringiensis var. kurstaki + B. bassiana
If needed more tomato seedlings were added used.
until pupation. When at least 5 pair of adults The following biological parameters were
had emerged, they were put in glass cages (17 investigated as follows:
cm height and 7-12 cm in diameter) prepared • Larval development, pupal duration and
with tomato seedlings as deposit of eggs and adult longevity (in days).
a piece of cotton saturated in a sugar solution
10% to feed the moths and tightly closed with • Pupation and moths emergency percentages.
muslin. The eggs on the tomato seedling were % Pupation = (Nº produced pupae / Total
collected and put in jars until hatching. tested larvae)* 100
% Moths emergency = (Nº emerged moth /
Insecticidal activity of B. thuringiensis var. Total tested larvae)* 100
kurstaki and B. bassiana against T. absoluta • Larval and adult moth mortality percenta-
Four concentrations (1, 2, 3 and 4 g) of ges: Were corrected according to Abbott´s
B. thuringiensis var. kurstaki or B. bassiana formula (1925).
were used. In case combination of B. thurin- Mortality % = (Nº of dead larvae / Total Nº
giensis var. kurstaki + B. bassiana mixed at of larvae)* 100
ratio of 1:1. Three replicates/each concentra-
Corrected mortality% = (P - P0 / 100 -
tion were used. Tomato seedlings were embe- P0)*100
dded in each concentration. It was transferred
P = Percent mortality of treated larvae or
on a clean white paper until water evaporated.
moths.
Tomato seedlings treated with biopesticides
compounds were put in clean glass jars with P0 = Percent mortality of untreated larvae
20 newly hatched or 3rd instar larvae field or moths.
strain of T. absoluta / replicate (60 larvae/ • Pre-oviposition, oviposition and post-ovipo-
concentration). Tomato seedlings embedded sition periods:
in water only were used as control. The jars 2-5 pairs of emerged moths were placed in
were closed tightly with muslin and rubber clean glass jars (17 cm height and 7-12 cm in
324 A. M. A. REDA, A. E. HATEM

diameter) to determine the periods from adult output data includes information for each in-
female emergence until death. terval of adult female age: total progeny per
• Egg laying and egg hatchability percentage: interval (egg laying rate) (M), number of fe-
males alive at age x (L), mean female age at
The total number of eggs per female was
each interval mid-point (X), female progeny
calculated from daily counts of deposited
per female produced during the day x (Mx),
eggs on the tomato seedlings. Each treat-
rate of survival (Lx), the product of [(Mx)
ment yielded data on the daily egg produc-
tion and on the differential survival of fe- (Lx)] as (MxLx), and the final values of RML
males. The egg hatchability percentage was (the product of (Mx)(Lx) is then divided by
counted as follows: the value e (the base of natural logarithm to
the power of (rm))
% egg hatchability = (Nº hatched eggs / Nº
deposited eggs)* 100 Finally, the program prints out the pre-
cise life table sheet parameters of that study
• Control of hatchability percentage: as the sum of RML, the generation time (T)
Was calculated according to Zidan and Ab- was calculated by [Σ ((X)(Lx)(Mx))/Ro], the
del-Megeed (1987) as follows: net reproductive rate (Ro) was calculated by
Hatchability percentage = (Nº egg hatchabi- [Σ((Lx)(Mx))], the doubling time (DT) was
lity in check - Nº egg hatchability in treat- resulted from dividing the normal logarithm
ment / Nº egg hatchability in check) * 100 on rm , the intrinsic rate of natural increase
•F  ecundity percentage: (rm) that was calculated by [ln (Ro)/T] and
Was calculated according to Crystal and the finite rate of increase (erm) is the natural
Lachance (1963) as follows: antilogarithm of the intrinsic rate of increa-
se and gives the number of times which the
Fecundity percentage = (Nº eggs/ treated fe-
population multiplies in a unit time (doubling
male / Nº eggs/ untreated female)*100
time, DT). Also, the sex ratio was calculated.
• Sterility observed and corrected percentages:
Were calculated according to Zidan and Ab- Statistical analysis
del-Megeed (1987) as follows: All biological parameters of T. absoluta
% Sterility observed = 100 - Egg hatchabi- were analyzed using Costat 1990 statistical
lity percentage program software, and Duncan’s multiple ran-
% Corrected sterility = (% Sterility obser- ge test (Duncan, 1955) at 5% probability level
ved - Check / 100 - Check) * 100 to compare the differences among time means.
• Life cycle:
This period extended from egg deposited un- RESULTS AND DISCUSSION
til adult emergence (in days).
Efficacy of B. thuringiensis var. kurstaki
Eradication parameters and B. bassiana against T. absoluta
The data of eradication (life table) study Table (1) showed that the biopesticide
were analyzed by a computer program deve- compound, B. thuringiensis var. kurstaki was
loped by (Abou-Setta et al., 1986). The input the most potent compound against newly hat-
data for the program includes: insect name, ched larvae of T. absoluta (LC50: 0.479 g/l),
temperature used, number of observation, followed by B. bassiana (LC50: 1.047 g/l) and
time interval between observations, develo- B. thuringiensis var. kurstaki + B. bassiana
pment time from egg to adult female, initial (LC50: 1.624 g/l). The same trend of the bio-
number of females, fraction of eggs laid rea- pesticide efficacy against the newly hatched
ching maturity, sex ratio as females per total, was found in 3rd instars larvae as illustra-
egg laying rate of T. absoluta. The program´s ted in table 1. B. thuringiensis var. kurstaki
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 325

Table 1: Efficacy of the biopesticide compounds against T. absoluta

Toxicity index
LC50 (gm/L) LC90 (gm/L)
Biopesticides
95% Confidence limits 95% Confidence limits
LC50 LC90

1st instars larvae

B. thuringiensis var. 0.479 3.143


100 100
kurstaki 0.283±0.680 1.760 ±13.52

1.047 14.21
B. bassiana 45.75 22.1
0.649 ±2.615 4.314±18.69

B. thuringiensis var. 1.624 6.903


24.6 45.53
kurstaki + B. bassiana 1.241±2.095 4.552±15.25

3rd instars larvae

B. thuringiensis var. 1.158 3.189


100 100
kurstaki 0.504±1.589 2.343±6.959

1.310 6.432
B. bassiana 88.39 49.58
0.230 ±1.945 3.691±19.85

B. thuringiensis var. 2.331 5.178


49.68 61.58
kurstaki + B. bassiana 1.825±2.868 3.897±10.18

showed the highest toxicity (LC50: 1.580 g/l), were the most susceptible, while susceptibility
followed by B. bassiana (LC50: 1.310 g/l) and was lower in 2nd and 3rd instar larvae. On the
B. thuringiensis var. kurstaki + B. bassiana contrary, Amer and El-Nemaky (2008) showed
(LC50: 2.331 g/l). that B. thuringiensis var. kurstaki + B. bassia-
The biopesticide compound, B. thuringien- na gave synergistic effect against the newly
sis var. kurstaki was the most efficient against hatched larvae of Pectinophora gossypiella
newly hatched and 3rd instar larvae (Toxicity (Saunders 1844) than B. thuringiensis var.
index=100) both at levels LC50 and LC90. B. kurstaki and B. bassiana when used singly.
bassiana on the other hand, had lower efficacy
than B. thuringiensis var. kurstaki (Toxicity in-
Biological parameters of T. absoluta when
dex=45.750 according to LC50) for newly hat-
treated with the biopesticides
ched and 88.390 according to LC50 for 3rd instar
larvae. Moreover B. thuringiensis var. kurstaki Larval development, pupal duration and
+ B. bassiana had antagonistic effect against adult longevity
the pest at two treatment stages. While, at LC90 The larval period duration of the tomato
levels, B. thuringiensis var. kurstaki + B. bas- leaf miner, T. absoluta increased compared
siana gave lower efficacy than treatments of B. to control when treated tomato leaf miner as
bassiana only as showed in table (1). The same newly hatching larvae by LC50,s of B. thurin-
result has been observed by González-Cabre- giensis var. kurstaki, followed by B. bassia-
ra et al., 2011 they found that 1st instar larvae na. While, B. thuringiensis var. kurstaki + B.
Table 2: Effect of tested biopesticides on some biological parameters of T. absoluta treated as newly hatched larvae
Female adult longevity (days) 326
Larval Pupal Adult % %
% Larval % Pre-
Biopesticides duration duration duration Adult Ovipo., Post-Ovipo., Adult
Mortality Pupation oviposition
(days) (days) (days) emergency period period mortality
period

17a 83a 19a 27c 23a 20c 2a 10b 11a 7a


B. thuringiensis var. kurstaki
(14-20) (80-86) (17-21) (23-31) (21-25) (18-22) (2-2) (8-12) (10-12) (5-9)

15b 68b 12b 42b 23a 40b 2a 10b 11a 2b


B. bassiana
(13-17) (66-70) (10-14) (40-44) (20-26) (36-44) (2-2) (9-11) (10-12) (1-3)
B. thuringiensis var. kurstaki 13c 56c 8c 44b 23a 42b 2a 10b 11a 2b
+ B. bassiana (10-15) (52-60) (7-9) (40-48) (22-24) (38-46) (2-2) (7-13) (10-12) (2-2)

14bc 10d 10c 90a 21b 88a 2a 12a 7b 2b


Control
(13-15) (8-12) (7-13) (88-92) (19-23) (86-90) (2-2) (11-13) (6-8) (1-3)

LSD 0.05 1.708 31.500 5.944 27.240 1.000 28.770 0.000 1.000 2.000 2.500

SS 70.670 8930.300 242.250 6760.300 45 7529 0 39 44 68.250


A. M. A. REDA, A. E. HATEM

df
8 8 8 8 8 8 0 8 8 8

F 1.967 360.800 15.280 222.680 0.670 248.300 0 0.800 12 12.500

0.1976 0.000 0.0011 0.000 0.5957 0.000 0.5279 0.0025 0.0022


P 0
NSD SD SD SD NSD SD NSD SD SD

Error mean square 5.080 8.250 4.500 10 4.500 10 0 3.750 1 1.500

NSD = No Significant Difference. SD = Significant Difference.


BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 327

bassiana decreased about one day than con- thuringiensis var. kurstaki + B. bassiana had
trol, the values were 17, 15, 13 and 14 days the same adult mortality percentage than the
for B. thuringiensis var. kurstaki, B. bassiana, control (2%) as described in the aforementio-
B. thuringiensis var. kurstaki + B. bassiana ned Table.
and control as in Table (2).
The same clear tendency in pupal duration Pre-oviposition, oviposition and
of T. absoluta that increased especially in B. post-oviposition periods
thuringiensis var. kurstaki treatment which had Table (2) shows that there are not differen-
the highest increase (19 days), followed by B. ces among the biopesticides used in the effect
bassiana (12 days). Opposite, B. thuringien- on pre-oviposition period of T. absoluta, noted
sis var. kurstaki + B. bassiana decreased to 8 every two days after treatment. Also the same
days compared to the control value that was 10 time in control value (2 days). The previous ta-
days, as illustrated in Table (2). All the treat- ble demonstrates that normal oviposition period
ments used gave the same duration (23 days) of T. absoluta was 12 day; this value decreased
for T. absoluta adult moth compared to control to about 10 days in the females obtained from
value (21 days) as shown in the same table. newly hatched larvae treated with B. thuringien-
sis var. kurstaki, B. bassiana and B. thuringien-
Pupation and adult emergence percentages sis var. kurstaki + B. bassiana. The biopesticide,
B. thuringiensis var. kurstaki when used alone
Table 2 shows that the pupation percen-
or mixed with B. bassiana gave the same result
tages of T. absoluta were affected when trea-
of post-oviposition period when the T. absoluta
ted with biopesticides. Pupation percentages
treated as newly hatched larvae with the LC50´s
were decreased to (27% and 42%) with B.
of the previous biopesticides. The values were
thuringiensis var. kurstaki and B. bassiana
11 days which increased in over 4 days the con-
(42%) respectively and to (44%) with the
trol (7 days) as described in table (2).
combination of B. thuringiensis var. kurs-
taki + B. bassiana compared with control Egg laying rate and hatchability
pupation (90%). The same trend was found percentage
in adult eclosion percentage parameter of T. The egg laying rate of T. absoluta normal
absoluta. All the compounds decreased the females in control was of 260 eggs/female
eclosion percentages to 20, 40 and 42% for as shown in table (3), this value decreased to
B. thuringiensis var. kurstaki, B. bassiana and 175 eggs/female in females treated as newly
B. thuringiensis var. kurstaki + B. bassiana, hatched larvae with B. thuringiensis var.
respectively compared to normal adult emer- kurstaki, followed by B. bassiana (185 eggs/
gence percentage (88%). female) and B. thuringiensis var. kurstaki + B.
bassiana (189 eggs/female).
Larval and adult mortality percentages
On the other hand, eggs laid by the females
The results in the table 2 show that the lar- initiated from newly hatched larvae of T. abso-
val mortality percentage of T. absoluta treated luta treated with B. thuringiensis var. kurstaki
as newly hatched larvae with B. thuringiensis compound had the lowest hatchability percen-
var. kurstaki reached 83%, followed by B. tage (74%), followed by B. bassiana treatment
bassiana 68% and then 56% in B. thurin- that had 80% and then B. thuringiensis var.
giensis var. kurstaki + B. bassiana treatment, kurstaki + B. bassiana treatment (85%) com-
while the value was 10% in the control. pared to control (90%) as in the same table.
On the other hand, percentage of adult
mortality of T. absoluta increased to 7% in B. Control of hatchability percentage
thuringiensis var. kurstaki only. Meanwhile, Table (3) describes that eggs laid by the fe-
the other treatments of B. bassiana and B. males of T. absoluta treated as newly hatched
328 A. M. A. REDA, A. E. HATEM

Table 3: Effect of tested biopesticides on the egg, fecundity, sterility and life cycle of T. absoluta treated
as newly hatched larvae

Egg laying rate % Control % % Life


% Egg %
Biopesticides (Nº of egg/ of Sterility Corrected cycle
hatchability Fecundity
female) hatchability observed sterility (days)

17.78a 17.78a
B. thuringiensis 175c 74c 41.67c 26a 40a
(12.7- (15.7-
var. kurstaki (170-180) (70-78) (38.6-44.7) (23-29) (36-44)
22.8) 19.8)
11.11b
185b 80b 11.11b 47.22bc 20b 31b
B. bassiana (10.1-
(178-192) (75-85) (8.1-14.1) (42.2-52.2) (18-22) (28-34)
12.1)
B. thuringiensis
189b 85b 5.58c 49.44b 15c 5.56c 25c
var. kurstaki + B.
(182-196) (83-88) (3.5-7.8) (44.4-54.4) (11-19) (3.5-7.6) (22-28)
bassiana
260a 90a 100a 10d 28c
Control - -
(250-270) (84-96) (100-100) (8-12) (26-30)

LSD 0.05 48.850 6.8490 7.608 27.140 6.849 7.611 7.632

SS 14098.250 594.670 761.490 6748.400 488.250 539.320 454

df 8 8 8 8 8 8 8

F 81.630 6.848 11.567 149.840 17.060 77.230 13.260

0.000 0.0134 0.0028 0.000 0.0008 0.0000 0.0018


P
SD SD SD SD SD SD SD
Error mean
55.750 20.830 17.830 14.750 8.250 2.250 9.500
square
SD = Significant Difference.

larvae with the B. thuringiensis var. kurstaki Sterility observed and corrected
and B. bassiana mixture were 5.58% control of percentages
hatchability, this value increased to 11.11% and The sterility observed of T. absoluta con-
17.78% when the B. thuringiensis var. kurstaki trol was 10% as mentioned in table (3), this
and B. bassiana were used alone, respectively. value increased to 15% in adult females ini-
tiated from newly hatched larvae treated with
Fecundity percentage T. absoluta by B. thuringiensis var. kurstaki +
The biopesticides of B. thuringiensis var. B. bassiana compound, followed by B. bas-
kurstaki and B. bassiana mixture gave the hi- siana treatment (20%) and reached to 26% in
ghest fecundity percentage (49.44%) on adult B. thuringiensis var. kurstaki treatment. The
moths initiated from T. absoluta newly hat- corrected sterility percentage was lower with
ched larvae treated with it as shown in table B. thuringiensis var. kurstaki + B. bassiana
(3), followed by B. bassiana (47.22%) and B. treatment (5.56%) than both B. bassiana
thuringiensis var. kurstaki (41.67%) as analy- (11.11%) and B. thuringiensis var. kurstaki
sis data show in table (3). (17.78%) as illustrated in table (3).
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 329

Life cycle this work agree too with the results of Amer
Results in table 2 showed that T. absoluta and El-Nemaky (2008) who reported that B.
treated with B. thuringiensis var. kurstaki + thuringiensis var. kurstaki + B. bassiana is
B. bassiana, had a life cycle of 23 days which considered the best compound over B. thurin-
was 25 days in the control, but in the other two giensis var. kurstaki or B. bassiana alone in
treatments with B. thuringiensis var. kurstaki toxicity, biological and prediction parameters
and B. bassiana alone they were increased of P. gossypiella.
to 31 and 40 days, respectively. The results
obtained agreed with Amer (2007) who men- The eradication (Life table) parameters of
tioned that Dipel-2x increased pupal dura- T. absoluta treated by the biopesticides
tion, adult longevity, life cycle, percentages  emale progeny/female (Mx) and rate of sur-
F
of larval & pupal mortality and sterility. On vival (Lx)
the other hand, it decreased egg laying and Figure 1, illustrates that female progeny/
egg hatching. Times additionally, the result of female (Mx) of normal T. absoluta ranged be-

14 0.8 16 0.9
Protecto 14
Biover 0.8
12 0.7
0.7
0.6 12
10
0.6
0.5 10
8 0.5
0.4 8
6 0.4
0.3 6
0.3
4
0.2 4
Female progeny / female (Mx)

0.2
2 0.1 2 0.1

Rate of survival (Lx)


0 0 0 0
40.5 41.5 42.5 43.5 44.5 45.5 46.5 47.5 48.5 49.5 31.5 32.5 33.5 34.5 35.5 36.5 37.5 38.5 39.5 40.5

18 0.9 25 1

16 Protecto+Biover 0.8 Control 0.9


20 0.8
14 0.7
0.7
12 0.6
15 0.6
10 0.5
0.5
8 0.4
10 0.4
6 0.3
0.3
4 0.2
5 0.2
2 0.1 0.1
0 0 0 0
23.5 24.5 25.5 26.5 27.5 28.5 29.5 30.5 31.5 32.5 25.5 26.5 27.5 28.5 29.5 30.5 31.5 32.5 33.5 34.5 35.5 36.5
Mx Lx Mx Lx
Actual female age x (days)
Figure 1: Effect of tested biopesticides on the female progeny/female (Mx) and survival rate (Lx) of T. absoluta
330 A. M. A. REDA, A. E. HATEM

tween 0.55 to 20.350, the last values decreased der B. thuringiensis var. kurstaki treatment as
in females initiated from newly hatched larvae in Table (4), followed by B. bassiana (33.83
treated with B. thuringiensis var. kurstaki, it days) which had greater values than the con-
ranged between 0.500 to 12.500 females pro- trol. Also, the mixture of B. thuringiensis var.
geny/female. Moreover, it ranged between kurstaki + B. bassiana caused reduction to
0.560 to 14.730 females progeny/female in 27.78 days) compared with B. thuringiensis
B. bassiana treatment. The same trend was var. kurstaki and B. bassiana when used alone
found in B. thuringiensis var. kurstaki + B. and compared with the control (29.85 days).
bassiana treatment, the Mx values, it ranged
between 0.380 to 15.280 females progeny/fe- Net reproductive rate (Ro)
male that initiated from T. absoluta newly hat- The tested biopesticides caused high re-
ched larvae treated with biopesticide mixture duction of net reproductive rate (Ro) when T.
(B. thuringiensis var. kurstaki + B. bassiana). absoluta was treated as newly hatched larvae
The (Lx) parameter (rate of survival) ranged as shown in table (4). The B. bassiana treat-
between 0.180 to 0.900 times in T. absoluta ment result was 38.08 females/female in one
normal females. The females treated as newly generation, the last value decreased to 27.75
hatched larvae with B. thuringiensis var. kurs- females/female under B. thuringiensis var.
taki had a survival rate ranged between 0.150 kurstaki treatment. The biopesticide mixture
to 0.740 times, while in B. bassiana treatment (B. thuringiensis var. kurstaki + B. bassiana)
ranged between 0.160 to 0.800 times. Also, the had the least destructive reduction effect from
females initiated from T. absoluta newly hat- net reproductive rate (43.12 females/fema-
ched larvae treated with B. thuringiensis var. le) compared with the untreated T. absoluta
kurstaki + B. bassiana had a survival rate ran- (89.09 females/female).
ged between 0.260 to 0.850 times which was
the greatest increase when compared with the Increase rate
biopesticides used alone. - Intrinsic rate of natural increase (rm)
Table (4) shows that intrinsic rate of natural
Generation time (T) increase (rm) which means the ability to inherit
The tomato leaf miner, T. absoluta treated increase for the T. absoluta normal female was
as newly hatched larvae spent 42.71 days un- 0.161 times/female/day. Also females of T. ab-

Table 4: Life table parameters of T. absoluta treated as newly


hatched larvae with LC50,s of tested biopesticides

T Increase rate
Biopesticides (Ro) DT (days) Sex ratio
(days) rm erm
B. thuringiensis var.
42.710 27.750 0.078 1.081 8.890 0.500
kurstaki

B. bassiana 33.830 38.080 0.108 1.114 6.420 0.560

B. thuringiensis var.
27.780 43.120 0.146 1.157 4.750 0.570
kurstaki + B. bassiana

Control 29.850 89.090 0.161 1.175 4.310 0.550

(T)= The generation time. (Ro)= The net reproductive rate. (rm)= The intrinsic rate of natural increase (erm)= The finite
rate of increase. (DT)= The doubling time
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 331

soluta treated as newly hatched larvae with B. While, the treatment with B. thuringiensis var.
thuringiensis var. kurstaki and B. bassiana had kurstaki + B. bassiana gave values near from
a reduced intrinsic rate compared to the con- control time (4.75 days) for doubling.
trol, down to 0.078 and 0.108 times/female/
day, respectively. On the other hand, B. thurin- Sex ratio
giensis var. kurstaki + B. bassiana treatment Sex ratio was calculated as females/total. In
showed the least reduction from intrinsic rate, control of T. absoluta, the sex ratio was 0.55.
reaching 0.146 times/female/day. Also, the sex ratio values were 0.5, 0.56 and
- Finite rate of increase (erm) 0.57 for B. thuringiensis var. kurstaki, B. bas-
siana and then B. thuringiensis var. kurstaki +
The daily population of the normal T. abso-
B. bassiana, respectively.
luta increased to 1.175 times/female/day as re-
presented in table (4). Also, the females initiated The aforementioned results agree with Amer
from T. absoluta newly hatched larvae treated (2006) who reported that Dipel2x (B. thurin-
with B. thuringiensis var. kurstaki + B. bassiana giensis var. kurstaki) decreased rate of survival
had a capacity (1.157 times/female/day) close to (Lx) and rm. On the other hand, it increased from
the control´s, followed by B. bassiana treatment generation time of the pink bollworm. Opposite,
(1.114 times/female/day) and then B. thuringien- Amer and El-Nemaky (2008) reported that B.
sis var. kurstaki treatment which had the lowest thuringiensis var. kurstaki + B. bassiana had
population capacity (1.081 times/female/day). potentiated effect against pink bollworm than
usage of each biopesticide alone.
Doubling time (DT) Generally, the biopesticide, B. thuringien-
The time for population become twice its sis var. kurstaki was the best compound used
number, (doubling time (DT)) depends on the in this study, followed by B. bassiana that had
intrinsic rate of natural increase (rm) which is lower effectivity than B. thuringiensis var.
affected by many factors as the rate of survi- kurstaki in toxicity, biological and eradication
val, generation time, female in progeny and parameters of T. absoluta. Meanwhile, the
fecundity. The tomato leaf miner, T. absoluta mixture biopesticide compounds of B. thurin-
in control doubled its population every 4.31 giensis var. kurstaki + B. bassiana had antago-
days as in table (4). These days increased to nistic effects and yielded the lowest destructive
6.42 and 8.89 days when T. absoluta was trea- effect on most of the biological and eradication
ted as newly hatched larvae with B. bassiana parameters of the tomato leaf miner than when
and B. thuringiensis var. kurstaki, respectively. the same two biopesticides were used alone.

RESUMEN

Reda, A. M. A., A. E. Hatem. 2012. Efecto de dos productos biológicos sobre dis-
tintos parámetros biológicos de Tuta absoluta (Meyrick) (Lepidoptera: Gelechiidae).Bol
San. Veg. Plagas, 38: 321-333

Larvas neonatas y de tercer estadio de Tuta absoluta (Meyrick) (Lepidoptera: Gele-


chiidae) fueron tratadas con los biopesticidas B. thuringiensis var. kurstaki, B. bassiana
y una mezcla de ambos para evaluar su toxicidad contra la plaga. Así mismo, se calcu-
laron las concentraciones letales medias (LC50) de cada uno de los insecticidas para
larvas neonatas. Los resultados obtenidos mostraron que B. thuringiensis var. kurstaki
fue mucho más tóxico que B. bassiana. Por su parte, la combinación de los dos productos
mostró un efecto antagónico con respecto al uso de los dos biopesticidas por separado.
Las larvas nenotas fueron más susceptibles que las larvas  de tercer  estadio para los tres
productos ensayados. Además, hubo una mayor duración de los periodos de desarrollo
332 A. M. A. REDA, A. E. HATEM

larvario, de pupa, post oviposición   y ciclo completo en individuos tratados con B. thu-
ringiensis var. kurstaki y B. bassiana. Sin embargo, la combinación de los dos productos
causó el efecto contrario,  con parámetros por debajo de los obtenidos en el control. El
biocida B. thuringiensis var. kurstaki fue el más activo  contra larvas neonatas y de tercer
estadio seguido de B. bassiana  y la combinación de los  dos productos. En todos los
casos, los tratamientos aumentaron los porcentajes de mortalidad y esterilidad observa-
da. Además, la fecundidad/hembra y el porcentaje de supervivencia fueron menores en
los individuos tratados, sobre todo con B. thuringiensis var. kurstaki. Otros parámetros
como la tasa de reproducción, tasa de crecimiento natural y finita fueron menores para
los tratamientos que para el control.

Palabras clave: duración larval, duración pupal, tabla de vida, longevidad de los
adultos.

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Abundancia estacional y efecto de los parasitoides sobre los pulgones


de un cultivo ecológico de cítricos
C. Bañol, J. Piñol, J. A. Barrientos, N. Perez, J. Pujade-Villar

La relación entre las poblaciones de pulgón y sus parasitoides fueron estudiadas en


un cultivo de cítricos ecológico en La Selva del Camp (Tarragona), usando la exclusión
de hormigas de las copas de los árboles. Nuestros resultados demuestran que no existe
mayor diferencia entre las poblaciones de pulgones y sus parasitoides en cítricos ecoló-
gicos y en cítricos convencionales, tanto en biodiversidad de especies como en tasas
de parasitismo; siendo Aphis spiraecola y A. gossypii, las especies de pulgones más
importantes en nuestro estudio, al igual que el parasitoide Lysiphlebus testaceipes y el
hiperparasitoide Asaphes suspensus. En el mismo sentido, la exclusión de hormigas no
presentó diferencia alguna con respecto a los árboles con hormigas, contrario de lo que
esperábamos encontrar, y por lo tanto carecemos de explicación para ello. Sin embargo
encontramos una dominancia de los hiperparasitoides respecto a los parasitoides prima-
rios, lo cual explicaría las bajas tasas de parasitismo sobre los pulgones. También se re-
salta la presencia de dos especies de hiperparasitoides no citadas para cítricos ecológicos
(Phaenoglyphis villosa y Coruna clavata).
C. Bañol, J. Piñol. CREAF. Unitat d´ Ecologia. Universitat Autònoma de Barcelona.
Cerdanyola del Vallès. E- 08193. E-mail: Carolina.Banol@uab.cat, Josep.Pinol@uab.es.
J. A. Barrientos. Unitat d´ Zoologia. Universitat Autònoma de Barcelona. E- 08193
Cerdanyola del Vallès. E-mail: JoseAntonio.Barrientos@uab.es.
N. Perez. Departamento de Biodiversidad y Gestión Ambiental. Universidad de León.
E- 24071 León. E-mail: nperh@unileon.es.
J. Pujade-Villar. Departament de Biologia Animal. Universitat de Barcelona. E- 08028
Barcelona. E-mail: jpujade@ub.edu.
Palabras claves: Agricultura orgánica, control biológico, tasas de parasitismo, ex-
clusión de hormigas.

INTRODUCCIÓN naturales, como depredadores y parasitoides


(Graham y Gordon, 1992; Bengtsson et al.,
La agricultura ecológica es una alternativa 2005; Pascual-Ruiz y Urbaneja, 2006). Los
más respetuosa con el medio ambiente que la cítricos son uno de los principales cultivos de
agricultura convencional, en gran parte por la región mediterránea, siendo España uno de
su renuncia al uso de plaguicidas de síntesis los principales productores (Dominguez, 2001).
(Guzman et al., 2000; González de Molina et No obstante los cítricos ecológicos solo cons-
al., 2007). Como consecuencia, en la agricul- tituyen una pequeña parte de la superficie de
tura ecológica el control de plagas recae casi la agricultura ecológica total en España (5391
exclusivamente en el empleo de enemigos ha; 0.01%) (MAGRAMA, 2010), así como del
336 C. BAÑOL, J. PIÑOL, J. A. BARRIENTOS, N. PEREZ, J. PUJADE-VILLAR

totalidad de cítricos cultivados (311584 ha; muestran que el parasitoide secundario o


0,61%) (MAGRAMA, 2011). hiperparasitoide puede fácilmente establecer
Estos cultivos tienen una gran cantidad e incrementar el equilibrio del hospedador
de especies plaga (Ebeling, 1959; Michele- (Beddington y Hammond, 1977; May y Has-
na et al., 2004; Yoldas et al., 2011), entre sell, 1981; Hassell y Waage, 1984). Los
las que se cuentan los pulgones (Hemiptera: hiperparasitoides son capaces de alterar el
Aphididae) (Hermoso de Mendoza et al., correcto control biológico efectuado por los
1997; Piñol et al., 2009). Los efectos de los parasitoides primarios de tres maneras dife-
pulgones en los cítricos se manifiestan en un rentes: i) incrementando la mortalidad de los
retraso del crecimiento, deformaciones en las parasitoides primarios, ii) incrementando de
hojas y transmisión de virosis (Leite et al., manera indirecta la tasa de crecimiento de las
2006; Dedryver et al., 2010). Los pulgones poblaciones de pulgones, y iii) incrementan-
alcanzan el status de plaga con facilidad de- do la propensión de dispersión de los parasi-
bido a sus procesos reproductivos y alimen- toides primarios (Van Veen et al., 2001).
tarios (Belliure et al., 2008), pero tienen nu- Por otra parte, algunas especies de hor-
merosos enemigos naturales que reducen su migas establecen una relación mutualista
abundancia, como depredadores (Coleoptera: con pulgones, proporcionándoles protección
Coccinellidae, Diptera: Syrphidae, Neurop- frente a depredadores y parasitoides a cambio
tera: Chrysopidae, Hemiptera y Araneae) y de melaza, por lo que es de esperar que la ex-
parasitoides (Hymenoptera) (Starý, 1970; Ti- clusión de hormigas de los árboles aumente
zado y Nuñez, 1991; Sullivan y Völkl, 1999; la abundancia de parasitoides (y quizás la tasa
Michelena et al., 2004; Piñol et al., 2009). de parasitismo) y por lo tanto disminuya la de
Los parasitoides e hiperparasitoides más pulgones. La presencia de hormigas también
frecuentes de los pulgones de cítricos en el pueden impedir la puesta de los hiperpara-
área mediterránea pertenecen a las familias sitoides y la depredación sobre los pulgones
Braconidae, Pteromalidae y Encyrtidae, y en parasitados (Kaneko, 2002 y 2007).
particular las especies Lysiphlebus testacei- En este contexto, presentamos un estudio
pes (Cresson, 1880), Trioxys angelicae (Ha- de campo de un año sobre las relaciones entre
liday, 1833), Praon volucre (Haliday, 1833), pulgones, parasitoides y hormigas en un cam-
Aphidius matricariae (Haliday, 1834), Aphi- po de cítricos ecológicos con los siguientes
dius ervi (Haliday, 1834) y Asaphes suspen- objetivos: (1) Analizar la fenología de pulgo-
sus (Nees, 1834) (Stary, 1970; Michelena y nes y parasitoides, estableciendo las relacio-
Sanchis, 1997; Kavallieratos et al., 2004). nes tróficas inequívocas entre las principales
La mayoría de los parasitoides se carac- especies que integran el sistema; (2) Estudiar
terizan por ser endoparásitos depositando los la incidencia de los parasitoides sobre sus
huevos en el interior del cuerpo de los pulgo- huéspedes, mediante la estimación de la tasa
nes, aunque en algunos géneros la pupación de parasitismo y la diversidad de parasitoi-
se da lugar el exterior de los mismos (Tiza- des; (3) Establecer el efecto de la exclusión
do y Nuñez, 1991). También es importante de hormigas de las copas de los árboles sobre
considerar el efecto que los hiperparasitoides la población de pulgones, la comunidad de
pueden ejercen sobre el control biológico parasitoides e hiperparasitoides y la tasa de
de pulgones, los cuales atacan al parasitoide parasitismo. Dado el carácter ecológico del
primario dentro del pulgón hospedador lo cultivo estudiado, esperamos encontrar, en
que representa un cuarto nivel trófico más principio, una comunidad de parasitoides más
evolucionado (Sullivan y Völkl, 1999). rica y, quizás, una mayor tasa de parasitismo
Estudios teóricos de la interacción hospeda- que lo referido en estudios de cultivos de cí-
dor - parasitoide primario - hiperparasitoide tricos convencionales.
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 337

MATERIAL Y MÉTODOS Al mismo tiempo, y para cada una de los


cuatro brotes control de cada árbol, se cuanti-
Localidad. ficaron las momias emergidas y sin emerger,
El estudio se llevó a cabo en un cultivo de datos utilizados para determinar la tasa de
mandarinos en la Selva del Camp (Tarragona), parasitismo de los himenópteros sobre los
(41°13’07’’N, 1°08’35’’E). La plantación con- pulgones.
tiene aproximadamente 300 árboles de Citrus En el mes de octubre se añadieron 27 nue-
clementina var. clemenules injertados sobre vos brotes, para poder continuar el conteo de
patrón híbrido citrange Carrizo (Poncirus tri- pulgones y captura de parasitoides en aque-
foliata (L.) Raf. X Citrus sinensis (L.) Osb.), llos árboles cuyas ramas maduras marcadas
y plantados en un marco de 6 × 3.5 m. Desde en primavera no emitieron nuevos brotes.
el año 2004, el cultivo cumple con todos los
estándares de la agricultura ecológica (sin pes- Muestreo de parasitoides
ticidas, fungicidas o herbicidas, solo la aplica- Paralelamente a las medidas anteriores,
ción de abono orgánico). se tomaron un máximo de 15 muestras de
pulgones parasitados (momias) de los brotes
Seguimiento de la población de pulgón y de seleccionados para las capturas. Las momias
la tasa de parasitismo de cada hoja seleccionada se transportaron
En una zona de la finca, constituida por al laboratorio en viales de plástico de 5.5 cm
tres filas de 23 árboles cada una, se seleccio- de longitud. Una vez allí se colocaron indi-
naron 18 árboles, divididos en dos grupos vidualmente en evolucionarios, los cuales
de 9: uno fue el grupo control y en el otro consistían en placas de Petri de 5,5 cm de
se excluyeron los insectos caminadores. La diámetro sobre un papel filtro con 2 o 3 gotas
exclusión se realizó mediante la aplicación de Sulfato de cobre (1%). A continuación las
de cola entomológica (Rata Stop) sobre una placas fueron introducidas en una cámara de
superficie de plástico alimentario que rodeaba cría en condiciones homogéneas de luz (foto-
un cilindro de guata sobre el tronco (Samways periodo de 12 h), temperatura (24-26°C) y
y Tate, 1985). En cada árbol se marcaron 8 humedad relativa (60%). Los evolucionarios
brotes (2 en cada cuadrante) la mitad de los se supervisaron cada 2-3 días con el objeto
cuales se utilizó para el seguimiento de las de recoger los imagos de parasitoides e hi-
poblaciones de pulgones y la otra mitad para perparasitoides emergidos. Para la captura
capturar pulgones parasitados con el objetivo de los imagos emergidos, los evolucionarios
de obtener sus parasitoides. se colocaron de 3 a 4 minutos en un conge-
En cada uno de los 72 brotes de segui- lador a -6 ºC para disminuir la actividad de
miento (18 x 4) se estimó semanalmente la los parasitoides; luego, se tomaron con un
población de pulgones entre abril y principios pincel humedecido, y se fijaron en alcohol al
de noviembre de 2011, excepto en los meses 70%, en viales de 0,5 ml. Los himenópteros
de julio y agosto, cuando el seguimiento se convenientemente rotulados se guardaron de
realizó quincenalmente por la baja densidad forma apareada con la correspondiente mo-
de las poblaciones de pulgón. En cada brote mia de pulgón (ésta en seco) para su posterior
se anotó que especie de pulgón y en qué can- clasificación.
tidad las ocupaba. A medida que la población
aumentaba, para la cuantificación se usó la Clasificación de pulgones y parasitoides
siguiente escala de intervalos de abundancia: Los pulgones se identificaban directa-
1-5; 6-25; 26-100; > 100 pulgones por bro- mente en campo siguiendo las claves de
te. Para el cálculo de la densidad se asignó Barbagallo et al. (1998) y en caso de duda
la siguiente marca de clase a cada una de las o colonias mixtas se recogían muestras para
cuatro usadas: 3, 15, 60, 150 individuos. su posterior confirmación bajo lupa binocular
338 C. BAÑOL, J. PIÑOL, J. A. BARRIENTOS, N. PEREZ, J. PUJADE-VILLAR

en el laboratorio. Este mismo procedimiento Patch, 1914 y Aphis gossypii Glover, 1877),
se utilizó para las momias recolectadas. Los para el período de muestreo a lo largo de todo
parasitoides e hiperparasitoides emergidos el ciclo y por estaciones (primavera y otoño).
inicialmente fueron clasificados hasta nivel La tasa de parasitismo fue también anali-
de familia mediante las claves de Gibson et zada de forma análoga mediante un análisis
al. (1997) y luego se individualizaron un to- de la varianza (ANOVA) para los dos tipos de
tal de 45 morfotipos que se clasificaron hasta tratamientos, previa transformación arco-se-
género o especie. La determinación del mate- no de la proporción de parasitismo. Ambos
rial se ha realizado consultando las obras de ANOVAS fueron realizados usando SPSS
Graham (1969) y Kamijo y Takada (1973) Statistics versión 19 (SPSS, 2010).
para los Pteromalidae, y las de Stary (1977) Por otra parte, para saber si la comunidad
y Fergusson (1980) para Dendrocerus (Me- de parasitoides difería entre árboles control
gaspilidae). y árboles sin hormigas se realizó el análisis
multivariante de la varianza no paramétrico,
Análisis de datos PERMANOVA (Anderson et al., 2008). Este
Se estimó la abundancia de pulgones análisis se repitió para comparar las comuni-
acumulada como el área bajo la curva de dades de parasitoides sobre las dos especies
abundancia de cada árbol respecto al tiempo, de pulgones dominantes. También se anali-
usando el programa SigmaPlot versión-10.0. zaron por separado los distintos periodos de
La tasa de parasitismo se calculó como el co- muestreo (primavera y otoño).
ciente entre el número de pulgones momifica-
dos y el total del número de pulgones. RESULTADOS
Se realizó un análisis de la varianza
(ANOVA) para medir las diferencias entre Comunidad de Pulgones
la abundancia de pulgones entre los árboles Se contaron alrededor de 11000 pulgones,
control y los árboles con exclusión de hormi- 5600 en los árboles control y 5500 en los ár-
gas, previa transformación (raíz cuadrada) de boles sin hormigas. Aphis spiraecola (82%
la abundancia acumulada de pulgones, usan- del total de individuos) y A. gossypii (14%)
do como factor fijo el tratamiento (control y fueron las dos especies más abundantes (Fig.
exclusión) y el bloque (la posición del árbol) 1 A, B). También se encontraron algunas co-
como factor aleatorio. Este análisis se repi- lonias de Toxoptera aurantii (Boyer de Fons-
tió para el conjunto de pulgones, para las dos colombe, 1841) y Macrosiphum euphorbiae
especies más abundantes (Aphis spiraecola (Thomas, 1878).

A B
Figura 1. A Colonias de Aphis spiraecola (adultos ápteros, alados y ninfas) y B A. gossypii (adultos y ninfas)
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 339

300
de septiembre hubo otro pequeño pico de
A abundancia en ambos tratamientos, desapare-
Total pulgones por muestra

250 CONTROL
EXCLUSIÓN ciendo totalmente a finales de octubre (Fig. 2
200 A). En ningún periodo ni para ninguna espe-
cie se detectaron diferencias significativas en
150
la abundancia de pulgones entre los árboles
100 control y los árboles sin hormigas (Figs. 2 B,
C; Tabla 1).
50

0
Comunidad de Parasitoides
350
Se recogieron un total de 1435 momias
B sin emerger (Control: 736 y Exclusión: 699)
Aphis spiraecola
300 durante todo el periodo de muestreo (abril -
noviembre), de las que emergieron 352 para-
Individuos por muestra

250
sitoides, 218 de árboles control y 134 de árbo-
200
les sin hormigas. No emergieron parasitoides
150 de muestras recogidas en los meses de julio y
agosto (Figs. 3 A, B).
100

50

0 600

50
Número de parasitoides totales

emergidos
CONTROL
C Aphis gossypii
500 capturados

40
A
Individuos por muestra

400

300
30

200

20

100

10
0

0
abr jun ago oct dic
600

Figura 2. Variación temporal de la abundancia de áfidos


Número de parasitoides totales

500 EXCLUSIÓN
(control y exclusión de hormigas) a lo largo del periodo
de seguimiento 2011. A representa la media del total de 400
B
pulgones por tratamiento; B y C es la media de la pobla-
ción de Aphis spiraecola y A. gossypii respectivamente 300

en ambos tratamientos.
200

100

Los primeros pulgones se detectaron 0

hacia principios de abril con un aumento de May Jun Jul Ago

la población hacia mediados de mayo y un Figura 3. Relación entre el número total de


descenso hasta cero a mediados de junio. En parasitoides capturados vs. parasitoides emergidos
los meses de verano los pulgones desapare- para ambos tratamientos en un cultivo ecológico
cieron en ambos grupos de árboles. A finales de mandarinos.
340 C. BAÑOL, J. PIÑOL, J. A. BARRIENTOS, N. PEREZ, J. PUJADE-VILLAR

Tabla 1. Resumen de los ANOVAs de la 250


L. testaceipes A
abundancia de áfidos respecto a los

Total de parasitoides por especie


C. clavata
tratamientos aplicados. Se dan los resultados 200 P. aphidis
A. suspensus
para el total de especies de pulgón y para las A. vulgaris
150 P. villosa
dos especies más abundantes (Aphis spiraecola Allosxysta sp
y A. gossypii) por separado, al igual que para 100
el período de muestreo total y por separado
(primavera y otoño) 50

Variable F 1, 8 P 0

Total de Pulgones 0,06 0,82 140


B

Especies de parasitoides por muestra


Primavera 0,29 0,60 Árboles Control
120

Otoño 1,53 0,24 100

Total Aphis spiraecola 1,38 0,65


80

Primavera 0,01 0,92


60
Otoño 1,50 0,25
40
Total Aphis gossypii 0,32 0,28
20
Primavera 1,07 0,33
Otoño 1,00 1,00 0

120

Árboles Exclusión
C
Total de parasitoides por especie

100

Interacción Pulgón - Parasitoide - Hiper-


80
parasitoide
Se identificaron 9 especies de parasitoides 60

asociados a Aphis spiraecola y A. gossypii


(Tabla 2; Fig. 4 A). Lysiphlebus testaceipes
40

fue el parasitoide primario más importante en 20

los árboles control (n = 79; Fig. 4 B), mientras


que en los árboles sin hormigas fue el hiper- 0
MAY JUN
parasitoide Asaphes suspensus (n = 63; Fig.
4 C) seguido de los hiperpasitoides de las fa- Figura 4. A Número total y composición de especies de
milias Pteromalidae, Figitidae, Megaspilidae parasitoides e hiperparasitoides emergidos en total. B y
y Encyrtidae. C representan las especies sobre Aphis spiraecola y A.
La comunidad de parasitoides e hiper- gossypii respectivamente en ambos tratamientos
parasitoides de mayo fue significativamente
distinta de la de junio (Pseudo-F = 7.06; P
= 0.0008), siendo también más abundantes de A. gossypii (Pseudo- F = 1.23; P = 0.32)
en junio que en mayo (Fig. 4) principalmente (Fig. 5 A, B).
las especies Lysiphlebus testaceipes, Asaphes
suspensus, Phaenoglyphis villosa (Hartig, Tasa de Parasitismo
1841) y Alloxysta sp. Por el contrario, no se En los árboles donde se hacía el segui-
detectaron diferencias en la comunidad de pa- miento de la abundancia de pulgones se
rasitoides entre los árboles control y los árbo- contabilizaron 106 momias durante todo el
les sin hormigas (Pseudo-F = 1.35; P = 0.24), periodo de muestreo, 74 en árboles control y
ni entre los emergidos de Aphis spiraecola y 32 en árboles sin hormigas. Por tanto la tasa
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 341

Tabla 2. Relación de parasitoides e hiperparasitoides de mayor a menor número


encontrados en cada una de las dos especies de pulgones hospederos

Especies de pulgones
Aphis spiraecola Aphis A. spiraecola/gossypii (ninfas) TOTAL
gossypii
Especies de Parasitoides

Lysiphlebus testaceipes 12 20 42 74

Especies de Hiperparasitoides

Asaphes suspensus 22 11 27 60
Phaenoglyphis villosa 12 10 33 55
Alloxysta sp. 9 6 30 45
Coruna clavata 12 7 20 39
Pachyneuron aphidis 9 4 7 20
Asaphes vulgaris 3 3 14 20
Dendrocerus carpenteri 0 4 0 4
Aphidencyrtus aphidivorus 0 0 1 1

0,8
Aphis spiraecola
L. testaceipes CONTROL
EXCLUSIÓN
A. suspensus
Tasa de Parasitismo (%)

0,6

P. villosa
CONTROL
Alloxysta sp. EXCLUSIÓN
0,4
C. clavata

P. aphidis
0,2
A. vulgaris
A
0,0
MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV

L. testaceipes
Aphis gossypii Figura 6. Tasa de Parasitismo a lo largo de todo el ciclo
A. suspensus
del pulgón en los árboles control y en los árboles con
P. villosa
exclusión de hormigas. Se muestra el error estándar
Alloxysta sp.

C. clavata

P. aphidis
de parasitismo fue muy baja (1,5 ± 0,03 %), y
A. vulgaris
sin diferencias significativas entre tratamien-
B
tos (F = 0.80; P = 0.42) durante la evolución
D. carpenteri

0 2 4 6 8 10 12 14 de los pulgones. La proporción de pulgones


Individuos por especie momificados fue muy baja en mayo, creció
en Junio alcanzando su máximo hasta desa-
Figura 5. Relación entre el número de especies de
parasitoides e hiperparasitoides encontradas en La Selva parecer en verano; en septiembre y octubre,
del Camp y sus respectivos hospederos Aphis spiraecola reaparece pero en menor proporción en am-
y A. gossypii, en ambos tratamientos bos tratamientos (Fig. 6).
342 c. Bañol, J. piñol, J. a. BarrientoS, n. pereZ, J. puJade-Villar

A B

Figura 7. ejemplares de los principales parasitoides e hiperparasitoides emergidos. a


Lysiphlebus testaceipes, B Asaphes suspensus, c Coruna clavata y d Phaenoglyphis villosa

DISCUSIÓN al., 2002; kavaLLiEraToS et al., 2004). por


otro lado, la fenología de ambas especies es
Comunidad de pulgones, parasitoides y la misma (MiChELEna et al., 2004).
tasas de parasitismo los mayoría de parasitoides y hiperpa-
las especies de pulgones más impor- rasitoides encontrados en este estudio son
tantes de este cultivo, Aphis spiraecola y A. también comunes en cítricos tradicionales
gossypii, son las mismas encontradas en otros mediterráneos, principalmente el parasitoide
cultivos de cítricos convencionales, princi- primario Lysiphlebus testaceipes (Fig. 7 a),
palmente en la zona mediterránea (hErMoSo uno de los más importantes controladores
dE MEndoza et al., 1997; kavaLLiEraToS et de los pulgones anteriormente mencionados
al., 2002; MiChELEna et al., 2004; yoLdaS (MiChELEna y SanChiS, 1997; PonS et al.,
et al., 2011) y en otros cultivos de frutales y 2004). Nuestros resultados confirman la do-
ornamentales (PonS y STarý, 2003; SoLEr et minancia de esta única especie como parasi-
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 343

Tabla 3. Comparación de los parasitoides e hiperparasitoides de los principales pulgones asociados a


cultivos de cítricos convencionales descritos en la literatura (X) y de los encontrados en el
presente estudio, (*y ≠ indican los parasitoides de La Selva del Camp en árboles control y árboles
sin hormigas respectivamente). (1) Llorens, 1990; (2) Michelena et al., 1994 y (3) 2004; (4) Völkl y
Stechmann, 1998; (5) Michelena y Sanchis, 1997; (6) Soler et al., 2002 (7) Kavallieratos et al., 2002 y
(8) 2004; (9) Kaneko, 2002; (10) Yoldas et al., 2011

Pulgones Hospederos comunes


Parasitoides Aphis Aphis Toxoptera Aphis Myzus
spiraecola gossypii aurantii fabae persicae
PARASITOIDES
Braconidae
Aphidius colemani X(7) X(8,11)
Aphidius ervi X(11) X(3)
Aphidus matricariae X(7) X(10) X(2,6,8)
Lysiphlebus confusus X(2,5)
Lysiphlebus fabarum X(2,3) X(4)
Lysiphlebus testaceipes X(2,5) *≠ X(2,3,5,7,11) *≠ X(1,2,3,5,6) X(2,3) X(2)
Praon volucre X(11) X(5) X(8)
Trioxis acalephae
Trioxis angelicae X(2,3,6) X(1,2,3,5,6) X(1,2,3,5,6) X(3)
HIPERPARASITOIDES
Figitidae
Alloxysta sp. X(5)*≠ X (5)*≠ X(5)
Phaenoglyphis spp. X(9)
*≠
Phaenoglyphis villosa *≠
Pteromalidae
Asaphes suspensus *≠ X (9) *≠ X(8)
Asaphes vulgaris X (5) *≠ X (5) ≠ X (5) X(8)

Pachyneuron aphidis *≠ X(9) *≠


X(8)
Coruna clavata *≠ *

Megaspilidae
X(5)
Dendrocerus carpenti X(5) * X (5) *≠
Encyrtidae
X(5) ≠
Aphidencyrtus aphidivorus X(5) ≠ X(5)

toide primario en ambos hospederos (Fig. 5 primarios, especialmente los Pteromalidae


A, B), a diferencia de otros estudios (Tabla 3), (Asaphes suspensus) (Fig. 7 B), A. vulgaris
donde aparecen más especies de parasitoides (Walker, 1834), Pachyneuron aphidis (Bou-
pertenecientes a la familia Braconidae. ché, 1834) y Coruna clavata (Walker, 1833)
Los hiperparasitoides fueron más diver- (Fig. 7 C), esta última especie se presenta
sos en nuestro cultivo que los parasitoides como novedad en cítricos ecológicos al no
344 C. BAÑOL, J. PIÑOL, J. A. BARRIENTOS, N. PEREZ, J. PUJADE-VILLAR

estar citada en la literatura). Los Figitidae control y de los árboles sin hormigas. Carece-
(Charipinae) también estuvieron presentes mos de explicación para estos resultados, ya
con las especies Alloxysta sp. y Phaeno- que esperábamos encontrar una reducción del
glyphis villosa (Fig. 7 D), esta última especie ataque de pulgones en los cítricos con exclu-
fue obtenida de forma importante a partir de sión de hormigas, debido a que estas protegen
momias de Aphis spiraecola en los árboles las colonias de pulgones de los depredadores
control (Fig. 5 A), esta cita constituye otra y parasitoides (Karhu, 1998; Kaneko, 2002
de las novedades en cítricos ecológicos; este y 2003a).
grupo es muy numeroso principalmente sobre Con respecto a la tasa de parasitismo, que
hospederos Aphidius en diversa vegetación debería aumentar con la exclusión de hormigas
(Müller et al., 1999). fue similar en los dos tratamientos estudiados,
La dominancia de los hiperparasitoides no obstante otros estudios demuestran que la
puede ser la causa del menor número de para- presencia de pocas momias en árboles exclui-
sitoides primarios en el campo de mandarinos, dos de hormigas parece ser causado por el con-
debido a la presión ejercida sobre ellos condu- sumo de pulgones parasitados por los depreda-
ciendo a un alto porcentaje de mortalidad o ma- dores; esto pasa comúnmente con la hormiga
yor dispersión sobre los parasitoides primarios. Pristomyrmex pungens en cítricos ecológicos
Por último nuestros resultados dan a cono- japoneses, que defiende a colonias del pulgón
cer otros hiperparasitoides de menor impor- Toxoptera citricidus parasitados por Lysiphle-
tancia, como son el Megaspilidae (Dendroce- bus japonicus y repele casi en su totalidad a los
rus carpenteri (Curtis, 1829)) y el Encyrtidae depredadores (Kaneko, 2003b).
(Aphidencyrtus aphidivorus (Mayr, 1876)), La comunidad de parasitoides y de hi-
los cuales presentaron muy pocos individuos perparasitoides tampoco difirió entre los dos
(Tabla 2). La dominancia de emergencia de tratamientos, sin embargo nuestros resultados
los hiperparasitoides en el mes de Junio es si- describen un mayor número de parasitoides
milar a la de otros estudios de parasitoides en en los árboles control que en los árboles
cítricos (Kavallieratos et al., 2002; Yoldas excluidos (Fig. 4 B, C) y más diversidad de
et al., 2011). hiperparasitoides que parasitoides prima-
La tasa de parasitismo fue muy baja en rios; debido a que emergen más adultos de
nuestro cultivo, aunque esto también ocurre en hiperparasitoides en presencia de hormigas,
otros cultivos convencionales (Tabla 4). Por a causa de que coincidencialmente éstas hor-
ejemplo, el parasitoide Praon volucre sobre migas protegen los hiperparasitoides inmadu-
el áfido Myzus persicae presentó un bajo por- ros junto con las momias de pulgones de los
centaje de parasitismo en un cultivo de cítricos depredadores; como por ejemplo, la hormiga
tradicional en Grecia (Kavallieratos et al., Lasius niger (Hymenoptera: Formicidae) so-
2004). Otro estudio del mismo autor refiere un bre colonias de Aphis gossypii en mandarinos
porcentaje de parasitismo relativamente bajo ecológicos japoneses, presenta un comporta-
en cítricos tradicionales debido a la coexisten- miento agresivo en presencia de grandes de-
cia de diversas especies de parasitoides con hi- predadores (Kaneko, 2002).
perparasitoides atacando las mismas colonias
de pulgón (Kavallieratos et al., 2002). Cultivo ecológico vs. Cultivo convencional
Nuestros resultados indican que existe
Efecto de la exclusión de hormigas una semejanza entre la dinámica pulgón-pa-
En contra de lo esperado, no observamos rasitoide en cultivos ecológicos y en cultivos
diferencias significativas entre la abundancia tradicionales, esta última según la literatura;
de pulgones, ni en la tasa de parasitismo, ni en puesto que nuestra zona de estudio no presen-
la comunidad de parasitoides de los árboles tó mayor diversidad de especies de pulgones
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 345

(Aphis spiraecola y A. gossypii), y solo apa- AGRADECIMIENTOS


recieron 2 especies nuevas de parasitoides
(Phaenoglyphis villosa y Coruna clavata) Sinceros agradecimientos a Núria Cañellas
en lo que a cítricos ecológicos se refiere. No por acceder generosamente a la manipulación
obstante, la única diferencia observada en de los árboles en los campos de mandarinos, a
el presente estudio respecto otros realizados Juan Manuel Michelena por la identificación de
en cultivos convencionales (Tabla 4.) es la los parasitoides primarios y a Mar Ferrer- Suay
dominancia de hiperparasitoides respecto por la determinación de los hiperparasitoides de
parasitoides primarios, este hecho explicaría, la subfamilia Charipinae. Este trabajo se ha rea-
por ejemplo, las bajas tasas de parasitismo de lizado en el marco del proyecto MCYT-FEDER
pulgones que hemos detectado. (CGL2010-18182).

Tabla 4. Resumen de las tasas de parasitismo en pulgones descrita en diversos cultivos convencionales
(cítricos y otros)

Sitio Pulgones Tasa de


Planta hospedera Parasitoide Referencias
(localidad) principales parasitismo

Braconidae
Megaspilidae
Cereal Alemania Sitobion avenae Pteromalidae 10.4% Höller et al., 1993
Alloxystidae

Aphis spiraecola 26-100 Michelena y Sanchis,


Cítricos Valencia Lysiphlebus testaceipes
Aphis gossypii momias /brote et al., 1997

Bavaria,
Habas (Vicia faba) Aphis fabae Lysiphlebus fabarum 5-18% Völkl y Stechmann, 1998
Alemania

Cítricos Grecia Aphis gossypii Trioxis angelicae 19% Kavallieratos et al., 2002

Hibiscus syriacus L.
Atenas, Grecia Aphis gossypii Aphidius colemani 43.2% Perdikis et al., 2004
(Malvaceae)

Aphidius colemani
Aphidius ervi
Tabaco Grecia Central Myzus persicae Aphidius matricariae 2.5% Kavallieratos et al., 2004
Praon Volucre

Cereal Catalunya Sitobion avenae Lysiphlebus testaceipes 0.4% Lumbierres et al., 2007
346 C. BAÑOL, J. PIÑOL, J. A. BARRIENTOS, N. PEREZ, J. PUJADE-VILLAR

ABSTRACT

Bañol, C., J. Piñol, J. A. Barrientos, N. Perez, J. Pujade-Villar. 2012. Seasonal


abundance and effect of parasitoids on the aphids of an organic citrus grove. Bol. San.
Veg. Plagas, 38: 335-348

The relationship between the aphid populations and their parasitoids was studied
in an organic citrus grove in La Selva del Camp (Tarragona), using the ant-exclusion
from the canopies of trees. Our results show that there is scant difference between
the aphid populations and their parasitoids in organic citrus and citrus conventional,
both in biodiversity of species and rates of parasitism, being Aphis spiraecola and A.
gossypii, the aphid species most important in our study, like the parasitoids Lysiphlebus
testaceipes and Asaphes suspensus. Similarly, the ant-exclusion showed no differences
regarding trees with ants, contrary to expectations, and therefore, we do not have an
explanation for it. However we find a dominance of hyperparasitoids regarding primary
parasitoids, which would explain the low rates of parasitism on aphids. In addition, we
highlighted the presence of two species of hyperparasitoids not cited for organic citrus
(Phaenoglyphis villosa and Coruna clavata).

Key words: Organic agriculture, biological control, rates of parasitism, ant- exclu-
sion.

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COMUNICACIÓN
Diferenciación entre Scaphoideus titanus Ball, vector de la
Flavescencia Dorada de la vid, y una especie próxima, Osbornellus
horvathi (Matsumura), recientemente encontrada en España
(Hemiptera, Cicadellidae)
A. Hermoso De Mendoza, P. Del Estal, M. D. Alcázar, R. Pérez-Otero, P. Mansilla

Se ha detectado recientemente en España el cicadélido Osbornellus horvathi (Mat-


sumura), especie fácilmente confundible con el vector de la Flavescencia Dorada de
la vid Scaphoideus titanus Ball. Para distinguir ambas especies se aporta una serie de
caracteres propios de cada una, tanto externos como de su aparato genital masculino.

A. Hermoso De Mendoza. Institut Valencià d’Investigacions Agràries. Carretera de Nà-


quera, Km 5. 46113 Montcada (València). E-mail: ahermoso@ivia.es
P. Del Estal. Unidad de Protección de Cultivos. ETSIAgrónomos. Universidad Politéc-
nica de Madrid. 28040 Madrid.
M. D. Alcázar. Unidad de Entomología. Laboratorio de Producción y Sanidad Vegetal
de Almería. Paraje San Nicolás. 04745 La Mojonera (Almería).
R. Pérez-Otero, P. Mansilla. Estación Fitopatolóxica do Areeiro. Subida a la Robleda,
s/n. 36153 Pontevedra.

Palabras clave: fitoplasma, trampas, genitalia.

La Flavescencia Dorada de la vid es una (Rahola et al., 1997) y en el oeste de la Gali-


enfermedad de cuarentena, causada por un cia meridional, en dos comarcas vitivinícolas
fitoplasma, que ha sido detectada en varios del sur de Pontevedra (O Condado y O Rosal)
países europeos: Francia, Italia, Serbia, Sui- (Pérez-Otero et al., 2011).
za (Dér et al., 2007) y Austria (Reisenzein Dada la repercusión económica que tiene
y Steffek, 2011). En la Península Ibérica se en la viticultura la presencia de la enfermedad
observa en el norte de Cataluña (Rahola et y, en potencia, la del vector, se han llevado
al., 1997) y en el norte de Portugal (De Sousa a cabo diversas prospecciones de ambos en
et al., 2009). Su único vector conocido (Sch- diferentes zonas vitícolas españolas. En una
vester et al., 1962) es Scaphoideus titanus de ellas, realizada por medio de trampas adhe-
Ball, hemíptero de la familia Cicadellidae, sivas amarillas colocadas en campos de viña
subfamilia Deltocephalinae y tribu Athisanini, moscatel en El Borge y Cutar (Málaga) en los
el cual se distribuye en Europa por las zonas meses de agosto y octubre de 2011, se captu-
donde se da la enfermedad y por algunas limí- raron varios ejemplares con aspecto externo
trofes. En la Península Ibérica, S. titanus se ha muy semejante a S. titanus pero que, cuando
detectado, además de en las áreas donde está se identificaron, se vio que pertenecían a una
presente la enfermedad, en la Cataluña central especie distinta, aunque de su misma fami-
350 A. HERMOSO DE MENDOZA, P. DEL ESTAL, M. D. ALCÁZAR, R. PÉREZ-OTERO, P. MANSILLA

Figura. 1. Adulto de Scaphoideus titanus. Figura. 2. Adulto de Osbornellus horvathi

Figura. 3. Lámina genital de un macho de Scaphoideus Figura. 4. Láminas genitales de un macho de Osborne-
titanus (según Della Giustina, 1989) llus horvathi (según Vilbaste, 1976)

Figura. 5. Pene con el conectivo (a la izquierda), y pene Figura. 6. Pene en vista frontal (a la izquierda) y en vista
en detalle en vista frontal (en el centro) y en vista lateral lateral (a la derecha) de Osbornellus horvathi (según
(a la derecha) de Scaphoideus titanus (según Della Vilbaste, 1976)
Giustina, 1989)
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 351

lia, subfamilia y tribu: Osbornellus horvathi cabeza y tórax, más claro en S. titanus (de co-
(Matsumura), lo que constituyó la primera lor ocre claro) (fig. 1) que en O. horvathi (de
cita de esta especie no sólo en Andalucía sino color marrón oscuro) (fig. 2), pero este carác-
también en la Península Ibérica e incluso en ter puede dar lugar a dudas. La pigmentación
el continente europeo (Alcázar et al., 2012). de las alas anteriores y el número de venillas
La similitud exterior entre S. titanus y O. transversales en el borde externo de estas alas
horvathi es un inconveniente para los técnicos no permiten diferenciar, como se aprecia en
que buscan detectar la presencia del primero las fig. 1 y 2, a las dos especies, ya que se trata
en los viñedos por medio de trampas, ya que de características propias no sólo del género
al segundo no se le conoce capacidad vecto- Scaphoideus sino también de otros géneros
ra de la Flavescencia Dorada ni de ninguna afines como es Osbornellus.
otra enfermedad y, de hecho, ni siquiera se ha La distinción con total seguridad de estas
citado a la vid como hospedante suyo. En rea- especies se consigue observando las estructu-
lidad, O. horvathi tan solo se ha encontrado ras genitales de los machos. En primer lugar,
sobre Convolvuláceas y Artemisia en Arge- las láminas genitales de S. titanus son romas
lia (Matsumura, 1908) y en Sicilia (D’urso, (fig. 3), mientras que las de O. horvathi están
1995), lo que concuerda bien geográficamen- dotadas de unas largas prolongaciones (fig.
te con su descubrimiento en Málaga, ya que 4). Y, sobre todo, el pene de S. titanus (fig. 5)
una de las localidades argelinas donde se la ha y el de O. horvathi (fig. 6) son característicos
citado es Nemours (actualmente Ghazaouet), cada uno de su especie e inconfundiblemente
frente a las costas de Andalucía oriental. diferentes. Con estos caracteres la separación
Así pues, el objetivo de este trabajo es pre- entre ambas especies resulta muy clara, aun-
sentar a los técnicos los caracteres que permi- que requiere de la preparación de la genitalia
tan diferenciar las dos especies de la manera de los individuos problemáticos (calentándo-
más sencilla posible. La distinción externa la durante algunos minutos en potasa al 10 %
entre ambas se basa en el color de las bandas y a continuación en agua) y de su observación
transversales presentes en la parte dorsal de posterior al binocular.

ABSTRACT

Hermoso de Mendoza, A., P. Del Estal, M. D. Alcázar, R. Pérez-Otero, P. Mansi-


lla.2012. Differentiation between Scaphoideus titanus Ball, vector of grapevine flaves-
cence dorée, and a related species, Osbornellus horvathi (Matsumura), recently found in
Spain (Hemiptera, Cicadellidae). 38: 349-352

Osbornellus horvathi (Matsumura), Cicadellidae species easily confusable with the


vector of grapevine flavescence dorée Scaphoideus titanus Ball, has been recently detec-
ted in Spain. In order to differentiate both species, several characters, external ones as
well as from their male genitalia, are described.

Key words: phytoplasma, traps, genitalia.

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Actividad insecticida y repelente de aceites esenciales de laurel y


lemongrass sobre Bemisia tabaci
J. A. Ringuelet, M. I. Urrutia, R. M. Yordaz , C. P. Henning

La mosca blanca Bemisia tabaci (Gennadius) es un insecto polífago considerado


una de las plagas de mayor dificultad de manejo en los cultivos hortícolas bajo cubierta.
Su control se realiza principalmente con insecticidas sintéticos convencionales. El uso
de estos productos genera problemas de residuos tóxicos, inconvenientes en los apli-
cadores y resistencia de los insectos a los mismos. Los aceites esenciales constituyen
productos naturales ensayados para el control de algunas plagas, siendo una estrategia
que no contamina el medio ambiente. El objetivo de este trabajo fue comprobar la efec-
tividad de los aceites esenciales de Cymbopogon citratus Stapf. (lemongrass) y Laurus
nobilis L. (laurel) a través de la evaluación de la repelencia y la mortalidad de la mosca
blanca en cultivo de lechuga (Lactuca sativa L.).
Los ensayos de repelencia se llevaron a cabo en un cultivo experimental de lechuga
bajo invernáculo realizando tres tratamientos y un testigo, en parcelas distribuidas al
azar con 5 repeticiones. La mortalidad se evaluó en laboratorio, sobre insectos adultos
en recipientes de vidrio realizando los mismos tratamientos y repeticiones. Las aplica-
ciones fueron hechas pulverizando soluciones acuosas al 5% de los aceites esenciales,
utilizando un emulsionante.
Los datos fueron procesados con el análisis de la Varianza y el test de Tukey. Tanto para
los ensayos de repelencia como para mortalidad se obtuvieron buenos resultados con
los tres tratamientos con respecto al testigo o control. Para el ensayo de repelencia se
encontraron diferencias significativas entre el testigo y el tratamiento con lemongrass, y
diferencias altamente significativas entre el testigo, el laurel y la mezcla. Con respecto
al ensayo de mortalidad, el testigo presentó diferencias altamente significativas con el
resto de los tratamientos, mientras que el tratamiento con aceite de lemongrass presentó
diferencias significativas con el de laurel y la mezcla lemongrass-laurel en partes iguales
(que alcanzó alrededor del 55% de mortalidad). Los resultados permiten afirmar que los
aceites esenciales utilizados, principalmente en mezcla, pueden representar una herra-
mienta útil en el manejo integrado de esta plaga.

J. A. Ringuelet, R. M. Yordaz , C. P. Henning. Cátedra de Bioquímica y Fitoquími-


ca, Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata.
UNLP. Dirección postal: 60 y 119 CC 31 (1900) La Plata. Argentina. quimagricola@
agro.unlp.edu.ar
M. I. Urrutia. Cátedra de Cálculo Estadístico y Biometría, Facultad de Ciencias Agra-
rias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata, UNLP. Argentina.

Palabras clave: moscas blancas, Cymbopogon citratus, Laurus nobilis, repelencia,


mortalidad.
354 J. A. RINGUELET, M. I. URRUTIA, R. M. YORDAZ, C. P. HENNING

INTRODUCCIÓN la temperatura, con la presencia de hospeder-


os, dentro o fuera del lote, y por supuesto,
Bemisia tabaci (Gennadius) (Homoptera: con el manejo que se realice en cultivo.
Aleyrodidae) es una plaga de amplia distri- Las moscas blancas ocasionan daños que
bución, con un gran impacto de perjuicio pueden ser clasificados en directos o indirec-
económico en los cinturones hortícolas de tos. En el primer caso se produce, como con-
casi todas las regiones del mundo donde ex- secuencia de la succión de savia, la inyección
iste este problema: Estados Unidos, países del de toxinas a través de la saliva, lo que oca-
Caribe, España, Argentina, entre otros. Por su siona un debilitamiento de la planta y a veces
incidencia durante todo el año y su agresivi- manchas cloróticas provocando síntomas de
dad poblacional, la mosca, o mosquita blanca, deshidratación, disminución y detención del
interfiere en el trabajo diario de manipula-
crecimiento. En el segundo caso el daño es
dores y operarios de cultivos afectados. Otros
provocado por la eliminación de sustancias
daños que provoca es la trasmisión de virus
ricas en hidratos de carbono o “melado” que
y la consiguiente maduración irregular del
contribuye a la formación de fumagina pro-
tomate (MIT) con pérdida de calidad (Baron,
duciendo indirectamente una disminución
2011).
de la superficie fotosintética, dificulta la
En Argentina las especies de mosca blan- evapotranspiración y favorece la aparición
ca que frecuentemente se encuentran son: B. de manchas sobre los tejidos de hojas y fru-
tabaci y Trialeurodes vaporariorum. La dif-
tos, disminuyendo su calidad comercial y au-
erencia entre ambas es que la primera es más
mentando los costos de poscosecha. Además
chica y tiene forma de bastón visto desde arri-
B. tabaci es un vector importante de muchos
ba con alas en posición de “techo a dos aguas”
virus de la familia Geminiviridae y del géner-
y una hendidura entre las mismas que permite
os Begomovirus (Anderson, 2005), trasmite
ver el cuerpo de color más amarillento; mien-
60 de las 70 virosis trasmitidas por moscas
tras que en la segunda el adulto es más grande,
blancas a las plantas en las que se hospedan y
de forma triangular, visto desde arriba, con
cuando éstas son más susceptibles.
alas en posición plana sin hendidura entre las
mismas y cuerpo blancuzco. Durante su cic- La agresividad de esta plaga tiene que ver
lo de vida cada hembra es capaz de colocar con el altísimo grado de reproducción que di-
entre 100 y160 huevos, agrupados o disper- ficulta su control y fundamentalmente con su
sos, en el envés de las hojas, que eclosionan capacidad de formar biotipos que hace que las
entre los 5 y los 8 días. Tiene cuatro estados moscas blancas del complejo B. tabaci cons-
ninfales, que se cumplen entre 12 y 20 días, tituyan una amenaza seria para las regiones
de los cuales sólo el primero es móvil. Los afectadas.
restantes lo cumplen en el mismo sitio y el Controlar la mosca blanca es una de las
último estadio es ninfal (la pupa). Cuando los actividades más difíciles en el manejo de pla-
adultos emergen comienzan inmediatamente gas, principalmente en horticultura. El inten-
a alimentarse y aparearse, y pueden vivir so uso de plaguicidas convencionales como
aproximadamente entre 8 y 40 días y alcanzar los organofosforados, carbamatos, nicotinoi-
un tamaño de 1 a 3 mm. des, piretroides y otros productos químicos
La agresividad de esta plaga radica en con nuevos modos de acción, ha causado
la gran capacidad para poner huevos que se grandes inconvenientes tales como: la acu-
transforman en adultos rápidamente, y en que mulación de residuos tóxicos, la inducción de
a las 2 horas de nacidos ya empiezan a ali- resistencia en plagas, la alteración del equili-
mentarse y a colocar nuevamente huevos. La brio dinámico de ecosistemas, la eliminación
clave para controlarla es anticiparse a sus pi- de enemigos naturales, la muerte de animales
cos poblacionales que están relacionados con y seres humanos por intoxicación (causada
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 355

por exposición directa a los tóxicos o por esenciales (Choi, 2003; Santiago et al., 2009;
consumo de alimentos con residuos), la con- Zhang et al., 2004; Castillo et al., 2005; Ba-
taminación de componentes de la biosfera, el rajas et al., 2005; Araujo et al, 2003).
surgimiento de nuevas plagas y el incremento El laurel comestible (Laurus nobilis L.)
de los costos de producción (Gonzáles Acos- es una especie nativa del Mediterráneo, de
ta et al, 2006; Palumbo et al, 2001; Burillo amplio uso por sus hojas como condimen-
y González., 2009). El control integrado de to, con una demanda mundial mayor a 3000
moscas blancas, que incluye varias prácticas toneladas por año (UNCTAD, 2006) y cuyo
y componentes, es una estrategia recomen- aceite esencial también posee mercado como
dada para garantizar el éxito del control (Po- insumo en industrias cosméticas y perfumís-
lack, 2005). ticas y posee probadas actividades biológicas
Nuevas opciones se han estudiado para el sobre patógenos y plagas (Padín et al., 2000;
control de plagas, como por ejemplo el uso de Shaaya et al., 1997.; Conforti et al., 2006;
productos naturales. Algunas plantas sintetizan Dadalioglu et al., 2004; Pino et al.., 1993).
metabolitos secundarios que juegan un papel En Argentina existe una importante produc-
importante en la interacción con insectos, tan- ción de hojas y aceite esencial, cuya calidad
to de atracción como repulsión, presentando ha sido estudiada (Di Leo Lira et al., 2009).
más de un mecanismo de acción. Pueden ser Según empresas productoras como Esencias
tóxicos para insectos, inhibir el crecimiento, Nuestras S.A., su precio de mercado es alto
la reproducción y la oviposición, actuar como comparado con aceites esenciales cuya ac-
antialimentarios y/o repelentes (Akhtar y Is- tividad biológica también ha sido evaluada,
man, 2004; Choi et al, 2004). Según revisio- como el de Cymbopogon citratus (lemon-
nes, se han encontrado cerca de 900 especies grass) (Ricci et al., 2002).
vegetales con alrededor de 250 compuestos El objetivo de este trabajo fue probar la
que poseen actividad biológica (Rozman et efectividad de los aceites esenciales de le-
al.,  2007). Entre las ventajas que brinda el mongrass (Cymbopogon citratus Stapf.) y
uso de estos compuestos naturales, se puede laurel (Laurus nobilis L.), solos y en mezcla
destacar: la especificidad de su acción, su fácil a través de la evaluación de la repelencia y la
procesamiento y uso, la seguridad para el am- mortalidad de la mosca blanca en cultivo de
biente y otros organismos, su rápida degrada- lechuga (Lactuca sativa L.) bajo cubierta.
ción, que no generan resistencia en plagas, no
afectan el crecimiento de las plantas ni alteran
MATERIAL Y MÉTODOS
la calidad de los productos finales (Novo et al.,
1997; Vasquez-Luna et al, 2007). Las especies aromáticas utilizadas para el
Las plantas son fuente de compuestos control de mosca blanca fueron: lemongrass
químicos bioactivos que poseen un escaso cultivado en la Estación Experimental de la
efecto sobre organismos benéficos y el medio Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de
ambiente (Isman, 2000). Los aceites esencia- la Universidad Nacional de La Plata, Argen-
les extraídos de algunas especies aromáticas tina y laurel cultivado en la zona de La Plata.
han sido ensayados sobre insectos-plaga con Para este ensayo se utilizaron las hojas de lau-
probada acción repelente e insecticida (Rosa rel y de lemongrass, que fueron sometidas a
et al, 2010; Padín et al, 2007; Rozman et al, un proceso de secado a temperatura ambiente
2007; Kahan, 2008; Cubillo et al, 1999; Te- y a una posterior destilación por arrastre con
ranishi et al, 1993). vapor de agua en destilador de acero inoxida-
Con referencia a la mosca blanca, se re- ble con alambique de 30 litros de capacidad
portaron varios resultados de ensayos in vi- durante 3 horas. Los aceites esenciales ob-
tro y a campo con la utilización de aceites tenidos fueron deshidratados con sulfato de
356 J. A. RINGUELET, M. I. URRUTIA, R. M. YORDAZ, C. P. HENNING

sodio anhidro y conservadas en heladera, en 2. Aplicación de la formulación acuosa


frascos de color oscuro. El aceite de lemon- de aceite de lemongrass.
grass utilizado posee citral como componente 3. Aplicación de la formulación acuosa
mayoritario 66,7 % (Alippi et al., 1996) y en de aceite de laurel.
el de laurel se encuentran el 1.8-cineol, el li- 4. Aplicación de la formulación acuosa
nalol y el acetato de α terpineol como mayo- de mezcla de ambos aceites en partes
ritarios (DI Leo et al., 2009). iguales.
El cultivo de lechuga (Lactuca sativa) Para el ensayo bajo cubierta, una vez iden-
varidedad “mantecosa” se llevó a cabo en un tificada la mosca blanca (B. tabaci) y compro-
invernáculo de 32 m2, durante los meses de bada su aparición sobre las plantas de lechuga,
mayo a setiembre, en surcos distanciados a se realizó un recuento inicial del número de
0.70 m sobre los que se delimitaron parcelas insectos en los lotes elegidos al azar. Posterior-
de 0.50 x 1.00 m, distribuidas al azar. (Fig. 1) mente se pulverizaron las formulaciones (con
5 repeticiones por cada una) utilizando un vo-
lumen de 2,5 mL por parcela y se realizó una
nueva lectura luego de las 24 horas.
Las pruebas de mortalidad se realizaron
por una técnica in-vitro, colocando trozos de
hojas con una cantidad de entre 10 a 40 adul-
tos en frascos de vidrio, con papeles de filtro
impregnados con 0,11 mL de las mismas so-
luciones utilizadas en el ensayo de repelencia
y con 5 repeticiones para cada tratamiento.
Se contaron los adultos al inicio del ensayo y
luego de las 24 horas de haberse realizado los
diferentes tratamientos. Las lecturas se expre-
saron en porcentaje de insectos muertos sobre
el total de insectos al inicio del ensayo. Los
Figura 1. Ensayo de repelencia. Disposición de parcelas datos de ambos ensayos fueron sometidos al
experimentales de lechuga mantecosa bajo cubierta
análisis de la Varianza y el test de Tukey.

Se realizaron dos tipos de ensayos: uno RESULTADOS


para evaluar efecto repelente y el otro para
mortalidad de los aceites sobre mosca blanca. En el gráfico 1 se representa el promedio
Se prepararon formulaciones acuosas de acei- del número de insectos adultos contabilizados
te esencial de lemongrass, laurel y una mezcla en el ensayo de repelencia, antes y después
de ambas y un control con agua (con 5 repe- de la aplicación de los diferentes tratamientos
ticiones cada uno). Las soluciones acuosas se (Fig. 2). Si bien existen pequeñas diferencias
prepararon al 5 % de cada aceite esencial uti- en el número promedio de insectos en los
lizando un 5% de propilenglicol como emul- cuatro grupos al inicio del ensayo, estas di-
sionante. En la mezcla de aceites se mantuvo ferencias no llegan a ser estadísticamente sig-
la concentración total de aceite en 5%, o sea nificativas. Con los datos observados después
2,5 % de lemongrass y 2,5 % de laurel. En de cada tratamiento, se realizó el análisis esta-
ambos ensayos (repelencia y mortalidad) se dístico demostrando que se encontraron dife-
hicieron cuatro tratamientos: rencias significativas (P<0.05) entre el testigo
1. Testigo (aplicando agua y emulsio- y el tratamiento con lemongrass, y diferencias
nante). altamente significativas (P<0.01) entre el tes-
BOL. SAN. VEG. PLAGAS, 38, 2012 357

Figura 2. Ensayo de repelencia: Número de moscas blancas observadas antes y después de la aplicación
de los aceites esenciales

tigo, el laurel y la mezcla (que no presentaron mismo modo, es decir sin diferencias signifi-
diferencias significativas entre sí). En el grá- cativas entre sí).
fico 2 se expresan los porcentajes de mortali-
dad (en promedio) obtenidos en los ensayos
DISCUSIÓN
de laboratorio utilizando los aceites esencia-
les elegidos y la mezcla de ambos (Fig. 3), Los aceites esenciales de lemongrass y
resultando este último tratamiento el que dio laurel administrados para el control de mosca
mejores resultados con valores promedio de blanca en este ensayo tuvieron un efecto consi-
alrededor del 55% de mortalidad. El testigo derable sobre B. tabaci. Tanto para los ensayos
presentó diferencias altamente significativas de repelencia como para los de mortalidad se
con el resto de los tratamientos, mientras que obtuvieron diferencias altamente significativas
el lemongrass presentó diferencias significati- en los tres tratamientos con respecto al testigo,
vas con laurel y la mezcla lemongrass - laurel con una mayor efectividad del laurel sobre el
(que se comportaron individualmente casi del lemongrass al utilizarse en forma individual.

Figura 3. Ensayo de mortalidad: Porcentaje promedio de moscas blancas muertas después de la aplicación
de los aceites esenciales
358 J. A. RINGUELET, M. I. URRUTIA, R. M. YORDAZ, C. P. HENNING

La aplicación de la mezcla de ambas esencias pectivamente por el método del cilindro de


evidenció un mejor comportamiento, a pesar acrílico (Santiago et al., 2009). Zhang et al.
de no llegar a ser estadísticamente significa- (2004) reportaron que el aceite esencial de
tivas las diferencias con los aceites esenciales jengibre, a la concentración del 0,5%, repele
puros. Lo importante de la mezcla es que per- a la mosca blanca en el 67,8%. Castillo et
mite disminuir los costos de la formulación, al. (2005) y Barajas et al. (2005) encontra-
teniendo en cuenta el precio significativamente ron que el aceite esencial de flores de Tage