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CUENTOS CHINCHANOS

ALUMNO : JOHAN FABRIZIO HERNANDEZ CHOQUEZ

GRADO : TERCER GRADO “B”

LA PROCESIÓN DE LAS ÁNIMAS

En una de las calles principales de


Chincha Alta, de esto hace muchos años,
había una mujer que le gustaba enterarse
de la vida y milagros de todo el mundo.
Para satisfacer su enfermiza curiosidad,
se había hecho construir una ventanita
especial en la puerta de su casa, para así
poder observar todo cuando ocurría durante la noche y de esta manera al día
siguiente estaba enterada de todos y cuando le iban a contar algo, ella, como
se dice, se los madrugaba, porque conocía ya todos los detalles, de aquellos
que relataban con novedad.
Una noche siguiente su costumbre, se encontraba curiosamente a través de su
estratégica ventanita, cuando de pronto escuchó una extraña música que
avanzaba lentamente por la calle, puso toda su atención y comprobó que se
trataba de una procesión que iba a pasar por la puerta de su casa.
La procesión fue acercándose lentamente y cuando estaba frente a ella, uno de
los acompañantes se le acercó y le dijo con voz gangosa: “Tome esta cera y
alumbre”, acompañado la acción a las palabras le dijo algo que a simple vista
parecía una cera y la mujer agarró lo que le dieron y al verlo más de cerca se
dio cuenta que lo que tenía en su mano era una canilla de un muerto, se
desmayó en el mismo instante que se dio cuenta…
Al día siguiente fue una amiga a visitarla y la encontró desmayada tras la
puerta, sosteniendo en su mano la canilla de un muerto…De esta manera pagó
bien caro su defecto de enterarse de las vidas de las personas de su barrio…