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LA QUEBRADA DEL DIABLO

Cuenta una historia que un día dos viajeros cabalgaban por el antiguo camino. Tendieron
unos cueros de camero y a corta distancia dejaron sus caballos que se encontraban cansados
por el largo viaje desde Tarata y al pasar por la Quebrada del Diablo deciden descansar unos
breves instantes, es cerca de media noche, una densa niebla “Kamanchaca” cubría el camino.
De pronto, escucharon unos pasos que se acercaban, un desconocido estaba delante de ellos
y los invitaba entrar en su mansión al pasar la noche. En ese instante los arrieros se dan cuenta
que a pocos pasos se encontraba la mansión y llevados por una fuerza mayor lo siguen.
Ramón y Pedro así se llamaban los arrieros, asombrados por lo que veían mucha comida,
fruta, licores finísimos y joyas de oro el señor decía:
-Esos son mis tesoros
Al ver tanta riqueza junta uno de ellos asombrado exclamó ¡Jesús!...
Y al instante desaparece todo, al amanecer se dieron cuenta que tal mansión no existía y todo
era como un mal sueño, sin entender a ambos qué les había sucedido esa noche, lo extraño
fue que cada uno al día siguiente tenía en su mano una moneda de plata de tiempo del Rey,
y ellos asociaron al caballero de esa noche con el diablo “Supay”.
LAS BRUJAS DE SAMA

Ubicado A 100 Km de la ciudad de Tacna, sama las yaras es un pueblo que parece haberse
detenido en el tiempo pero que sus casas plazas y hasta su cementerio guardan las historias
que atemorizaban a más de uno.
Cuenta Ricardo Alfaro Cornejo que a sus 80 años es uno de los pobladores más viejos de
sama las yaras en su mente no solo guarda recuerdos de su infancia están imborrables las
historias que sobre las brujas se contaban, mujeres que se transformaban en animales o que
usaban extrañas sustancias para causar el mal dicho poblador cuenta que en su niñez cuando
caía la noche nadie se atrevía a salir al campo, las brujas rondaban en grupo.
Cuenta también la historia de un hombre amigo de su padre:
A este hombre se quejaba mucho de dolores de espalda sus amigos le aconsejaron que por la
noche fingiera estar dormido para saber qué es lo que ocurría. Él hizo lo aconsejado por sus
amigos fingió dormir y su esposa creyendo que dormía le dio a beber un brebaje que lo
convirtió en caballo, ella lo montaba; hallando la causa de sus dolencias.
Terminada su historia se despide y temeroso quizás por aquellas historias contadas de su
infancia e historias sobre brujas que aún siguen cautivando a propios y extraños y que han
hecho de sama las yaras un valle lleno de leyenda.
LOS ZAPATITOS DEL NIÑO:

Hace poco tiempo recibimos la visita de uno de los viejos tacneños uno de los pocos que
quedan y que guardan en si trozos vivos y palpitantes de la historia de nuestros pueblos; y
nos contó la leyenda que en seguida: "Este ocurrió en los primeros años del presente siglo".
Los niños del barrio de la antigua avenida "Dos de Mayo", se reunían las noches de luna, en
grupos compactos, se iban a sus juegos en los jardines de la Plaza de Armas y de la vieja
Alameda integrada siempre uno de esos grupos un niño de unos cinco a seis años de edad,
bien trajeado y de hermosas facciones. Los niños del barrio no sabían su nombre, pero eso
no les interesaba gran cosa, el niño era alegre y cordial con sus amiguitos y en muchas
oportunidades llevaba dulces o las llamadas "rosquitas", de agradable sabor, ensartadas,
como cuentas de rosario, en delgados hilos, que obsequiaba muy generosamente a sus
compañeros de juego.
Cuando ya retornaban de sus juegos, a hora determinada, "los mataperritos", se daban cuenta
que el amiguito al llegar ante la antigua iglesia de San Ramon, les decía con cariñosa vocecita
"Adios" y "desaparecía".
Después de una leve pausa nuestro viejo amigo reanuda su relato: - "Yo que me dedicaba al
arreglo del altar de la Virgen del Rosario, patrona de nuestro pueblo, para la misa del
domingo, me di cuenta varias veces que los lindos zapatitos de plata del niñito aparecían
abollados y cubiertos de polvo o barro y las mediecitas rotas..."
¿Qué había ocurrido? "Algo muy sencillo". El niñito, en varias ocasiones, se escapaba de los
brazos de la virgen, y se iba a "mataperrear" con todos los niños del populoso barrio de Dos
de Mayo, por los jardines de la Plaza de Armas y por los márgenes del viejo Caplina, que
corría por el centro de la Alameda poblada de sauces y de molles centenarios y las bellas
estatuas de mármol.
EL ENTIERRO DEL TESORO EN LOCUMBA

Según la leyenda en una esquina de la plaza de Locumba, guarda un fabuloso tesoro incaico,
cuando todo el Tawantinsuyo enviaba oro para el rescate del Inca, un valioso cargamento
atravesaba Locumba, llegó la noticia de que el inca Atahualpa había sido ajusticiado.
Desesperados los indígenas decidieron enterrar el tesoro en el alto Locumba, lo que es hoy
la plaza del pueblo, pero dejaron el siguiente derrotero: primero encontrarán una llama, luego
una canasta con un lorito, después las cargas de oro. Cada generación se fue transmitiendo
este mensaje hasta que un grupo de osados tacneños fueron en búsqueda del codiciado tesoro.
En eso sobrevino el horrendo terremoto de 1868. El hallazgo cedió ante la amenaza del
temblor que sepultó profundamente el tesoro, el cual sigue sepultado hasta la fecha. La gente
del pueblo siente recelo ante la presencia de los que buscan tesoros, pues creen que puede
repetirse otro terremoto y buscar el tesoro de los incas recaería otra maldición para los
lugareños.
EL BATAN DE LA PICANTERIA

Hace muchos años atrás, existía en el Pago Aymara, una señora de edad avanzada, que se
dedicaba a preparar picante de lo más sabroso. Por esos contornos, dicha señora tenía una
moledora de tallado extraño, en el cual molía el ají todos los días para preparar el picante.
Cuando la señora falleció, en las noches se escuchaba unos ruidos provenientes de la vieja
casona, donde vivía la picantera.
Algunas personas contaban que, al pasar por el lugar, sentían como si alguien estuviera
moliendo. Entonces alguien vio por casualidad que era lo que hacía ruido en las noches; era
el batancito que se movía por si solo; porque en vida la señora había querido tanto a su batán
como a su casa en forma entrañable.
LA LEYENDA DE LOS VILCAS

Esta leyenda se sitúa en la época prehispánica durante el dominio inca, cuando en las tierras
que hoy comprenden Tacna habitaba el cacique Apú Vilca.
Este tuvo una bella hija llamada Vilca, la cual se enamora de un soldado y rehúsa casarse a
la fuerza con el candidato elegido por su padre según la costumbre establecida.
Su padre se molesta y trata de encerrarla en las nacientes del valle, pero la joven logra escapar
gracias a que las montañas se conmueven con su llanto y abren una brecha para que pueda
correr hacia su libertad.
Pero la doncella Vilca, en su desesperación, trepa el cerro Callata al noreste de Tacna y se
lanza al vacío consiguiendo su muerte.
Conmovida, la Madre Tierra decide prolongar su vida convirtiéndola en un árbol que los
lugareños decidieron llamar Vilca.
EL PAGO A LAS TINIEBLAS

Una legendaria laguna de Aricota, llena de misterio oculto, se dice que para utilizar sus aguas
tuvieron que hacer entrega de seres humanos como pago a las tinieblas, por dos oportunidades
Para el primer pago tuvieron que reunir varios niños, a quienes los invitaron a participar de
un banquete, fueron llevados con engaños a la orilla de la laguna, donde se encontraba una
mesa muy bien adornada, sobre ella se encontraba comida, dulces y gaseosas. Los niños
conforme iban disfrutando del banquete, eran atendidos con gaseosas, pero mezclado con
licor, mientras bebían se fueron mareando, llenos de euforia entre juegos y alegrías; de pronto
las aguas desaparecen y se abre una puerta enorme, en el interior se veía una enorme ciudad
iluminada, los niños ingresaron comiendo sus galletas y bebiendo gaseosas, en medio de risas
y juegos se fueron desapareciendo en el fondo de la ciudad.
El segundo pago fue con una delegación de Japón, dentro del grupo había una dama muy
jovial y hermosa.
Llegando a Curibaya se abastecieron de alimentos y bebidas, buscaron una vitrola para poner
la música y por la noche se dirigieron a las orillas de la laguna para preparar la entrega.
Siendo las doce de la noche, la dama se encontraba embriagada, entonces la invitaron a bailar,
mientras bailaba se levantó un remolino que envolvió a la dama y empezó a desaparecer en
el fondo de la laguna.
Muchos arrieros y viajantes experimentaron, que, a partir de las once de la noche, se escucha
las risas y juegos de los niños, la voz de una dama que te llama, el cántico del gallo, que nos
pone los pelos crespos de miedo, por más que se grite o corran se cunde más la desesperación
del terror, las personas de fuerte coraje logran pasar y las personas de débil se encantan o se
vuelven locos.
LA CABEZA VOLADORA

Era yo, Un Mozalbete de unos 5 a 6 años aproximadamente, en esos tiempos vivía en la casa
de mis abuelos en un Pueblo llamado Cairani o “Posito de Plata” llamado así por el gran
movimiento de joyas en base a plata que en tiempos del auge de arriaje por dicho lugar se
mostraba, Cairani, perteneciente al Distrito del mismo nombre, provincia de Candarave,
Departamento de Tacna, Ciudad al Sur del PERÚ.
Era de madrugada, noche muy clara de luna llena, se me dio por ir a orinar, y para ello tenía
que pasar el patio, luego una regular huerta, y llegar al área de los corrales, por la pereza y el
temor sólo pude llegar al pequeño zaguán de acceso a la huerta; frente se encontraba un árbol,
no a mucha distancia algo de dos metros de la puerta al arbusto, donde pasaba una pequeña
acequia, lugar en el cual me puse a orinar en compañía de un perro de la casa.
Estaba muy confiado en vista de la claridad del momento, sin embargo, el perro se mostraba
algo inquieto, ladraba desenfrenadamente, creído que se trataba de un gato trepado en el
arbusto; busqué una piedra en el suelo, y empecé a tirar a fin de que salga. Grande fue mi
sorpresa al ver de pronto un bulto de forma circular muy parecido a una cebolla, logre ver
con claridad un rostro humano muy lastimado por efecto de las ramas supongo, de larga
cabellera la misma que se enredó en las ramas, por el susto quedé estático por un momento,
sólo al perro ladraba desenfrenadamente y jalaba de la basta de mi pantalón, al reaccionar
sólo atine a correr a los dormitorios, trancando la puerta con cuanta barreta encontré, avisé a
mi tío que sólo atinó a decirme que seguro era un Kac Kac o cabeza voladora, me eché en la
cama y me tapé el cuerpo entero con las frazadas. A la mañana siguiente solo se encontró al
perro muerto.
LA PIEDRA MATRIMONIO

Cuentan los antepasados que una pareja de enamorados que venían de la parte alta de Tarata
dispuestos a casarse, puesto que sus padres no aceptaban la relación que existían entre ellos
y ese amor tan inmenso que ambos que ambos se tenían. Los jóvenes enamorados entre ellos
y ese amor tan inmenso que ambos se tenían. Los jóvenes enamorados caminaron tanto que
se les trunco al caminar por la oscuridad de la noche, ellos se encontraban en la parte el río
Estique cerca de la carretera que se ese entonces era un camino de herradura, actualmente
denominado CULATA, se sentaron a descansar porque no podían seguir caminado ya que la
noche cubría como un manto negro.
Cuando estuvieron descansando a eso de la media noche escucharon el sonido de una
campanita que usan los sacerdotes en misa, se dentro de ella un sacerdote, ellos temerosos a
la vez ilusionados se levantaron y entraron en ella, se casaron y nunca más salieron, cuando
el alba del amanecer estuvo rayando quedaron convertidos en piedras; es por eso que se ve
en el lugar una pareja de novios y un sacerdote casándoles convertidos en piedra.
Los pobladores creen que al ir al lugar y prender velas rojas en parejas es augurio de
matrimonio.

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