Características del algoritmo
1. Precisión
Las instrucciones y los pagos contenidos en un algoritmo deben ser precisos, es
decir, no deben dejar margen para ningún tipo de ambigüedad.
2. Definición
Todo algoritmo debe estar perfectamente definido, es decir, se lo debe seguir4
cuantas veces sea necesario obteniendo cada vez siempre el mismo resultado.
3. Finitud
Los algoritmos deben ser finitos: deben terminar en algún momento o arrojar el
resultado final de sus pasos
4. Legibilidad
La legibilidad de los algoritmos es clave pues si su contenido es incomprensible no
podrán seguirse las instrucciones adecuadas. Esto implica una redacción directa,
clara y concisa del texto contenido en cada uno.
5. Partes de un algoritmo
Entrada. La instrucción inicial que da pie al algoritmo y que motiva su lectura.
Puede llamarse también inicio, cabecera o punto de partida.
Proceso. Se trata de la elaboración puntual ofrecida por el algoritmo, el cuerpo de
sus claves para formular una instrucción. También puede llamarse declaraciones.
Salida. Por último, están las instrucciones puntuales dictaminadas por el
algoritmo, es decir, sus resoluciones o comandos. También puede llamarse
cuerpo, pie o fin.
6. Tipos de Algoritmo
Existen diversas clasificaciones de los algoritmos, en base a distintas
características. Algunos pueden ser:
Según su sistema de signos. Conforme a la manera en que describen los pasos
a seguir, podemos hablar de:
Algoritmos cualitativos. Emplean texto y caracteres verbales para impartir sus
instrucciones. Por ejemplo, una receta de cocina.
Algoritmos cuantitativos. Emplean cálculos numéricos y operaciones algebraicas.
Por ejemplo, una multiplicación.
Según sus funciones. De acuerdo a las funciones del algoritmo, podemos hablar
de:
Algoritmos de ordenamiento. Establecen una secuencia de algún tipo para el
ingreso de algún tipo de datos.
Algoritmos de búsqueda. Como su nombre lo indica, permite recuperar de una lista
específica una serie de elementos determinados.
Algoritmos de encaminamiento. Determinan qué proceso seguirá una instrucción o
cómo deberá transmitirse un conjunto de datos. Pueden ser adaptativos (se
adaptan al problema) o estáticos (siempre operan igual).
Según su estrategia. Conforme al método empleado para arrojar sus resultados,
podemos estar en presencia de:
Algoritmos probabilísticos. Ofrecen un margen de probabilidad como resultado, de
modo que no hay total certeza de su precisión.
Algoritmos heurísticos. Se emplean cuando los métodos tradicionales fallan en
arrojar una solución ya que abandonan algún objetivo para alcanzar un resultado
posible.
Algoritmos cotidianos. Aquellos usados en la toma cotidiana de decisiones y que
pertenecen al ámbito de los más sencillos.
Algoritmos de escalada. Modifican el proceso a medida que la solución es
insatisfactoria (no cumple con la entrada y salida) hasta aproximarse a lo buscado.
Algoritmos deterministas. Operan de manera lineal, de modo que sus resultados
pueden ser predichos y pueden aplicarse a procesos controlados.
7. Ventajas y desventajas
El trabajo con algoritmos presenta las siguientes virtudes y flaquezas:
Ventajas. Permiten el ordenamiento secuencial de los procesos y disminuyen, por
lo tanto, el rango posible de errores, ayudando a resolver más rápido y más fácil
los problemas planteados. Además,
Son precisos y permiten ceñirse a una guía específica.
Desventajas. Suelen requerir de conocimiento previo y sobre todo técnico, ya que
a menudo los algoritmos se expresan (excepto los más cotidianos y sencillos) en
un lenguaje adaptado al caso en cuestión. Por otro lado, la confianza ciega en un
método lógico para resolver los problemas puede obviar soluciones creativas más
innovadoras pero impredecibles.
8. Pasos para formular un algoritmo
Para plantear un algoritmo adecuado es preciso seguir estos tres pasos:
Enunciar el problema. Esto es clave, ya que la manera en que planteemos el
problema será el enfoque específico que nos servirá para alcanzar una solución.
Se debe recopilar datos, abordar el problema desde una perspectiva amplia y a la
vez puntual.
Analizar la solución general. Se debe cotejar los datos previos con las posibles
soluciones y explorar las áreas de trabajo, fórmulas y otras herramientas posibles.
Luego, aproximarse a diversas tentativas de solución.
Elaborar el algoritmo. Una vez elegido el camino a seguir, se debe elegir el tipo
de algoritmo adecuado y plantearlo, para luego ponerlo a prueba y determinar si
es exactamente la solución deseada.
9. Representación de un algoritmo
Los algoritmos suelen representarse mediante lenguaje natural (verbal), códigos
de todo tipo, diagramas de flujo, lenguajes de programación o simplemente
operaciones matemáticas. Suele aplicarse también un diagrama visual.
10. Ejemplos
Dos ejemplos de algoritmo pueden ser:
Matemático. Para determinar el promedio de cuatro calificaciones escolares: 10,
9, 8, 7.
Inicio
Sumatoria de las notas 10 + 9 + 8 + 7 = 34
División entre el número de notas 34 / 4 = 8.5
Resultado 8.5
Fin
Verbal. Para hacer un batido de melón.
Inicio
Pelar el melón y picarlo en cubos.
Insertar los cubos en una licuadora.
Enchufar la licuadora si no está enchufada
Encender la licuadora y licuar durante 2 minutos
Apagar la licuadora y desenchufarla
Colar el jugo y servirlo en una jarra
Fin