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A ACORDEON 1

**Procedentes del amparo: Procedencia y Demanda

Artículo 107. El amparo indirecto procede:


I. Contra normas generales que por su sola entrada en vigor o con motivo del primer acto de su
aplicación causen perjuicio al quejoso.
Para los efectos de esta Ley, se entiende por normas generales, entre otras, las siguientes:
a) Los tratados internacionales aprobados en los términos previstos en el artículo 133 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; salvo aquellas disposiciones en que tales
tratados reconozcan derechos humanos;
b) Las leyes federales;
c) Las constituciones de los Estados y el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal;
d) Las leyes de los Estados y del Distrito Federal;
e) Los reglamentos federales;
f) Los reglamentos locales; y
g) Los decretos, acuerdos y todo tipo de resoluciones de observancia general;
II. Contra actos u omisiones que provengan de autoridades distintas de los tribunales judiciales,
administrativos o del trabajo;
III. Contra actos, omisiones o resoluciones provenientes de un procedimiento administrativo seguido
en forma de juicio, siempre que se trate de:
a) La resolución definitiva por violaciones cometidas en la misma resolución o durante el
procedimiento si por virtud de estas últimas hubiere quedado sin defensa el quejoso, trascendiendo
al resultado de la resolución; y
b) Actos en el procedimiento que sean de imposible reparación, entendiéndose por ellos los que
afecten materialmente derechos sustantivos tutelados en la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte;
IV. Contra actos de tribunales judiciales, administrativos, agrarios o del trabajo realizados fuera de
juicio o después de concluido.
Si se trata de actos de ejecución de sentencia sólo podrá promoverse el amparo contra la última
resolución dictada en el procedimiento respectivo, entendida como aquélla que aprueba o reconoce
el cumplimiento total de lo sentenciado o declara la imposibilidad material o jurídica para darle
cumplimiento, o las que ordenan el archivo definitivo del expediente, pudiendo reclamarse en la
misma demanda las violaciones cometidas durante ese procedimiento que hubieren dejado sin
defensa al quejoso y trascendido al resultado de la resolución.
En los procedimientos de remate la última resolución es aquélla que en forma definitiva ordena el
otorgamiento de la escritura de adjudicación y la entrega de los bienes rematados, en cuyo caso se
harán valer las violaciones cometidas durante ese procedimiento en los términos del párrafo anterior;
V. Contra actos en juicio cuyos efectos sean de imposible reparación, entendiéndose por ellos los
que afecten materialmente derechos sustantivos tutelados en la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte;
VI. Contra actos dentro o fuera de juicio que afecten a personas extrañas;
VII. Contra las omisiones del Ministerio Público en la investigación de los delitos, así como las
resoluciones de reserva, no ejercicio, desistimiento de la acción penal, o por suspensión de
procedimiento cuando no esté satisfecha la reparación del daño;
VIII. Contra actos de autoridad que determinen inhibir o declinar la competencia o el conocimiento de
un asunto, y
IX. Contra normas generales, actos u omisiones de la Comisión Federal de Competencia Económica
y del Instituto Federal de Telecomunicaciones.

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Tratándose de resoluciones dictadas por dichos órganos emanadas de un procedimiento seguido en
forma de juicio sólo podrá impugnarse la que ponga fin al mismo por violaciones cometidas en la
resolución o durante el procedimiento; las normas generales aplicadas durante el procedimiento sólo
podrán reclamarse en el amparo promovido contra la resolución referida.

Artículo 108. La demanda de amparo indirecto deberá formularse por escrito o por medios
electrónicos en los casos que la ley lo autorice, en la que se expresará:
I. El nombre y domicilio del quejoso y del que promueve en su nombre, quien deberá acreditar su
representación;
II. El nombre y domicilio del tercero interesado, y si no los conoce, manifestarlo así bajo protesta de
decir verdad;
III. La autoridad o autoridades responsables. En caso de que se impugnen normas generales, el
quejoso deberá señalar a los titulares de los órganos de Estado a los que la ley encomiende su
promulgación. En el caso de las autoridades que hubieren intervenido en el refrendo del decreto
promulgatorio de la ley o en su publicación, el quejoso deberá señalarlas con el carácter de
autoridades responsables, únicamente cuando impugne sus actos por vicios propios;
IV. La norma general, acto u omisión que de cada autoridad se reclame;
V. Bajo protesta de decir verdad, los hechos o abstenciones que constituyan los antecedentes del
acto reclamado o que sirvan de fundamento a los conceptos de violación;
VI. Los preceptos que, conforme al artículo 1o de esta Ley, contengan los derechos humanos y las
garantías cuya violación se reclame;
VII. Si el amparo se promueve con fundamento en la fracción II del artículo 1o de esta Ley, deberá
precisarse la facultad reservada a los estados u otorgada al Distrito Federal que haya sido invadida
por la autoridad federal; si el amparo se promueve con apoyo en la fracción III de dicho artículo, se
señalará el precepto de la Constitución General de la República que contenga la facultad de la
autoridad federal que haya sido vulnerada o restringida; y
VIII. Los conceptos de violación.
**Precursores del amparo: A ese respecto, destaca el voto particular del diputado duranguense
José Fernando Ramírez, en 1840, dentro de la Comisión que se formó en el Congreso Nacional
convocado para reformar la Constitución Centralista de 1836.
-Para 1841, en la Constitución del Estado de Yucatán, esto es, en el periodo que dicha entidad se
encontraba separada del Estado mexicano, se estableció la figura del juicio de amparo, cuya autoría
se atribuye a don Manuel Crescencio Rejón, quien junto con don Mariano Otero, son considerados
como “los precursores del juicio de amparo”.
**Términos: Plazos
Artículo 17. El plazo para presentar la demanda de amparo es de quince días, salvo: -Todas las
situaciones que no están abajo
I. Cuando se reclame una norma general autoaplicativa, o el procedimiento de extradición, en que
será de treinta días; -Normas generales autoaplicativas multa
II. Cuando se reclame la sentencia definitiva condenatoria en un proceso penal, que imponga pena
de prisión, podrá interponerse en un plazo de hasta ocho años; - Amparo directo, penal sentencia
III. Cuando el amparo se promueva contra actos que tengan o puedan tener por efecto privar total o
parcialmente, en forma temporal o definitiva, de la propiedad, posesión o disfrute de sus derechos
agrarios a los núcleos de población ejidal o comunal, en que será de siete años, contados a partir de
que, de manera indubitable, la autoridad responsable notifique el acto a los grupos agrarios
mencionados; -amparo directo o indirecto tierra agraria

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IV. Cuando el acto reclamado implique peligro de privación de la vida, ataques a la libertad personal
fuera de procedimiento, incomunicación, deportación o expulsión, proscripción o destierro,
desaparición forzada de personas o alguno de los prohibidos por el artículo 22 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como la incorporación forzosa al Ejército, Armada o
Fuerza Aérea nacionales, en que podrá presentarse en cualquier tiempo.
**Controles constitucionales: Artículo 103. Los Tribunales de la Federación resolverán toda
controversia que se suscite
I. Por normas generales, actos u omisiones de la autoridad que violen los derechos humanos
reconocidos y las garantías otorgadas para su protección por esta Constitución, así como por los
tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte;
II. Por normas generales o actos de la autoridad federal que vulneren o restrinjan la soberanía de los
Estados o la autonomía de la Ciudad de México, y
III. Por normas generales o actos de las autoridades de las entidades federativas que invadan la
esfera de competencia de la autoridad federal.
**Suspensión del acto reclamado: Artículo 125. La suspensión del acto reclamado se
decretará de oficio o a petición del quejoso.

Artículo 126. La suspensión se concederá de oficio y de plano cuando se trate de actos que
importen peligro de privación de la vida, ataques a la libertad personal fuera de procedimiento,
incomunicación, deportación o expulsión, proscripción o destierro, extradición, desaparición forzada
de personas o alguno de los prohibidos por el artículo 22 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, así como la incorporación forzosa al Ejército, Armada o Fuerza Aérea nacionales.
En este caso, la suspensión se decretará en el auto de admisión de la demanda, comunicándose sin
demora a la autoridad responsable, por cualquier medio que permita lograr su inmediato
cumplimiento.
La suspensión también se concederá de oficio y de plano cuando se trate de actos que tengan o
puedan tener por efecto privar total o parcialmente, en forma temporal o definitiva, de la propiedad,
posesión o disfrute de sus derechos agrarios a los núcleos de población ejidal o comunal.

Artículo 127. El incidente de suspensión se abrirá de oficio y se sujetará en lo conducente al trámite


previsto para la suspensión a instancia de parte, en los siguientes casos:
I. Extradición; y
II. Siempre que se trate de algún acto que, si llegare a consumarse, haría físicamente imposible
restituir al quejoso en el goce del derecho reclamado.

Artículo 128. Con excepción de los casos en que proceda de oficio, la suspensión se decretará, en
todas las materias salvo las señaladas en el último párrafo de este artículo, siempre que concurran
los requisitos siguientes:
I. Que la solicite el quejoso; y
II. Que no se siga perjuicio al interés social ni se contravengan disposiciones de orden público.
La suspensión se tramitará en incidente por separado y por duplicado.
Asimismo, no serán objeto de suspensión las órdenes o medidas de protección dictadas en términos
de la legislación aplicable por alguna autoridad administrativa o jurisdiccional para salvaguardar la
seguridad o integridad de una persona y la ejecución de una técnica de investigación o medida
cautelar concedida por autoridad judicial.
Las normas generales, actos u omisiones del Instituto Federal de Telecomunicaciones y de la
Comisión Federal de Competencia Económica, no serán objeto de suspensión. Solamente en los
casos en que la Comisión Federal de Competencia Económica imponga multas o la

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desincorporación de activos, derechos, partes sociales o acciones, éstas se ejecutarán hasta que se
resuelva el juicio de amparo que, en su caso, se promueva.

Artículo 129. Se considerará, entre otros casos, que se siguen perjuicios al interés social o se
contravienen disposiciones de orden público, cuando, de concederse la suspensión:
I. Continúe el funcionamiento de centros de vicio o de lenocinio, así como de establecimientos de
juegos con apuestas o sorteos;
**Concepto de amparo: es un medio de control constitucional art 103 constitucional
**Partes de un amaro art. 5: Capacidad y Personería

Artículo 5o. Son partes en el juicio de amparo:


I. El quejoso, teniendo tal carácter quien aduce ser titular de un derecho subjetivo o de un interés
legítimo individual o colectivo, siempre que alegue que la norma, acto u omisión reclamados violan
los derechos previstos en el artículo 1o de la presente Ley y con ello se produzca una afectación real
y actual a su esfera jurídica, ya sea de manera directa o en virtud de su especial situación frente al
orden jurídico.
El interés simple, en ningún caso, podrá invocarse como interés legítimo. La autoridad pública no
podrá invocar interés legítimo.
El juicio de amparo podrá promoverse conjuntamente por dos o más quejosos cuando resientan una
afectación común en sus derechos o intereses, aun en el supuesto de que dicha afectación derive de
actos distintos, si éstos les causan un perjuicio análogo y provienen de las mismas autoridades.
Tratándose de actos o resoluciones provenientes de tribunales judiciales, administrativos, agrarios o
del trabajo, el quejoso deberá aducir ser titular de un derecho subjetivo que se afecte de manera
personal y directa;
La víctima u ofendido del delito podrán tener el carácter de quejosos en los términos de esta Ley.
II. La autoridad responsable, teniendo tal carácter, con independencia de su naturaleza formal, la que
dicta, ordena, ejecuta o trata de ejecutar el acto que crea, modifica o extingue situaciones jurídicas
en forma unilateral y obligatoria; u omita el acto que de realizarse crearía, modificaría o extinguiría
dichas situaciones jurídicas.
Para los efectos de esta Ley, los particulares tendrán la calidad de autoridad responsable cuando
realicen actos equivalentes a los de autoridad, que afecten derechos en los términos de esta
fracción, y cuyas funciones estén determinadas por una norma general.

III. El tercero interesado, pudiendo tener tal carácter:


a) La persona que haya gestionado el acto reclamado o tenga interés jurídico en que subsista;
b) La contraparte del quejoso cuando el acto reclamado emane de un juicio o controversia del orden
judicial, administrativo, agrario o del trabajo; o tratándose de persona extraña al procedimiento, la
que tenga interés contrario al del quejoso;
c) La víctima del delito u ofendido, o quien tenga derecho a la reparación del daño o a reclamar la
responsabilidad civil, cuando el acto reclamado emane de un juicio del orden penal y afecte de
manera directa esa reparación o responsabilidad;
d) El indiciado o procesado cuando el acto reclamado sea el no ejercicio o el desistimiento de la
acción penal por el Ministerio Público;
e) El Ministerio Público que haya intervenido en el procedimiento penal del cual derive el acto
reclamado, siempre y cuando no tenga el carácter de autoridad responsable.
IV. El Ministerio Público Federal en todos los juicios, donde podrá interponer los recursos que señala
esta Ley, y los existentes en amparos penales cuando se reclamen resoluciones de tribunales
locales, independientemente de las obligaciones que la misma ley le precisa para procurar la pronta
y expedita administración de justicia.
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Sin embargo, en amparos indirectos en materias civil y mercantil, y con exclusión de la materia
familiar, donde sólo se afecten intereses particulares, el Ministerio Público Federal podrá interponer
los recursos que esta Ley señala, sólo cuando los quejosos hubieren impugnado la
constitucionalidad de normas generales y este aspecto se aborde en la sentencia.

**PRICIPIOS DEL JUICIO DE AMPARO:


El principio de instancia de parte
Este principio señala que el juicio de amparo solo se puede iniciar como cualquier otra pretensión,
mediante el ejercicio de la acción, como su nombre lo indica a petición de parte, luego entonces el
juicio de amparo no puede iniciar de manera oficiosa es decir por sí solo, si no meramente debe ser
promovido para dar efecto.
El juicio de amparo solo puede promoverse por quien perjudique el acto o ley, algún tratado
internacional, reglamento o cualquier acto que la persona reclame, y como se mencionó al principio
no puede iniciar de manera oficiosa es su excepción. Este proteje los derechos fundamentales y es
por ello que la persona que se le haya violado estos derechos insta al tribunal de amparo para que
se le pueda restituir dichos derechos que la autoridad transgredió.
-Propone el que le afecta el agravio al quejoso

El principio de agravio personal y directo


Este principio establece que la persona que promueva el amparo debe ser aquella que sufre dicha
violación de los derechos fundamentales provocada por cualquier autoridad tal cual como estipula el
articulo 107 I constitucional el cual señala que el juicio de amparo se seguirá a instancia de parte
agraviada.
Se sobre entiende que el agravio será la violación que afecte a dichos derechos fundamentales,
violatorio de garantías y es por ello que a la persona que promueva dicho juicio se le conoce como
agraviado tal como lo estipula el artículo 5 de la ley de amparo.
Este principio también tiene sus excepciones ya que dicho amparo solo puede promoverse por quien
reciba el agravio personal y directo, pero para actos que puedan privar la vida, ataques a la libertad
persona fuera del procedimiento judicial, deportación o los que dice el artículo 22 constitucional, la
demanda puede ser interpuesta por otra persona su e agraviado se encuentra imposibilitado para
hacerlo y este tiene que ratificarlo para continuar con el curso.
-Interés legítimo cuando te puede afectar en cualquier momento.
-Una afectación personal

El principio de definitivita del acto reclamado


Como ya hemos hablado anteriormente el juicio de amparo es el máximo medio de defensa es por
ello que el juicio solo procede contra actos definitivos, es decir de los cuales son hay ningún juicio,

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recurso o medio ordinario de defensa susceptible para revocarlo, poder anularlo o modificarlo, este
tiene un justificación que al ser un medio extraordinario de defensa y es de carácter constitucional, el
quejoso o agraviado debe acudir ante la autoridad que le produce afectación.
-Admite, desecha, sobreseimiento, primero se tiene que agotar

El principio de estricto derecho


Este principio se basa en que el juez debe de estudiar la constitucionalidad del acto reclamado del
quejoso, bajo la luz de los argumentos como conceptos de violación, se tratara de resolver el recurso
en donde el que se encargara de revisar se limite a apreciar la resolución pero si tomando en cuenta
los agravios. Este principio también tendrá varias excepciones contenidas en la suplencia de la queja
tal como dicta el artículo 76 bis de la ley de amparo, entre ellas señala cuando el juez de amparo
puede suplir la queja, es decir estudiar el acto reclamado y en su caso poder declarar la
inconstitucionalidad independientemente de los argumentos que se hayan formulado
-No se puede pelear una inconstitucionalidad

El principio de relatividad de la sentencia


Este princpio trata de evita que el Poder Judicial Federal invada las funciones del Legislativo al
declarar inconstitucional una ley, dicho principio en comento obliga al tribunal de amparo a emitir la
declaración de inconstitucionalidad del acto en forma indirecta y en relación a los agravios que tal
acto cause a un particular, sin ejercer una función que no le corresponde. En decir la ley que rige el
acto reputado violatorio de garantías, no se anula por el órgano de control mediante una declaración
general, sino que se invalida su aplicación en cada caso concreto, respecto de la autoridad que
hubiese figurado como responsable y del individuo que haya solicitado la protección federal.
Las sentencias que se pronuncien en los juicios de amparo sólo se ocuparán de los individuos
particulares o de las personas morales, privadas u oficiales que lo hubiesen solicitado, limitándose a
ampararlos y protegerlos, si procediere, en el caso especial sobre el que verse la demanda, sin
hacer una declaración general respecto de la ley o acto que la motivare.
**Prosecución judicial: investigar el principio fundamental
**APARIENCIA DEL BUEN DERECHO Y SU PONDERACIÓN

La apariencia del buen derecho se traduce en un estudio previo de la cuestión planteada para
realizar un juicio de probabilidad sobre la procedencia de lo solicitado por quien promovió el juicio de
amparo. Ese análisis no implica una declaratoria de inconstitucionalidad del acto reclamado, porque
ello debe ser materia de la sentencia. Ahora, cuando el peticionario de garantías hace valer un punto
de derecho, sin referirse a cuestiones de hecho, su pretensión no puede ser descartada en forma
superficial, aun cuando existan tesis aisladas que desvirtúen la postura de la parte quejosa. Por
consiguiente, la apariencia del buen derecho no puede servir como justificante para negar la
suspensión del acto reclamado, cuando el peticionario de amparo hizo valer cuestiones jurídicas que
pueden ser debatidas y que, en todo caso, deben ser materia de un análisis exhaustivo en la
sentencia que resuelva el caso concreto.

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La actuación de los tribunales en México, encuentra su fundamento dentro de la obligación que
tienen, primero para cumplir con su papel de administrar justicia, en términos del artículo 17
constitucional y, segundo, al observar, proteger y garantizar los derechos fundamentales de la tutela
jurisdiccional y el debido proceso legal que constitucionalmente tienen los gobernados. Ahora bien,
como resultado de la reflexión teórico-científica sobre el quehacer que han realizado los juzgadores
federales en México, desde los orígenes del juicio de amparo en el ámbito federal con el Acta
Constitutiva y de Reformas de 1847, al momento de resolver sobre la protección de los derechos
humanos y, después, al entrar en vigencia la primera Ley Orgánica del juicio de amparo en 1861,
para asegurar su goce con base en la demanda incidental de la suspensión del acto reclamado como
una medida cautelar, podemos afirmar que los órganos jurisdiccionales federales, siempre tuvieron y
siguen teniendo hasta el momento actual, la facultad y, al mismo tiempo, la obligación de realizar un
análisis lógico jurídico (ponderación o valoración) sobre las pruebas ofrecidas por el quejoso-
agraviado para demostrar la existencia del acto reclamado señalado como inconstitucional, pues sólo
de esa manera el juzgador de amparo podía determinar si dicho acto reclamado era o no factible de
suspenderse. Profundizando aún más, diremos que la ponderación o valoración que los juzgadores
federales han realizado permanentemente desde el surgimiento del juicio de amparo hasta la
actualidad, sobre las pruebas ofrecidas por los quejosos al momento de promover mediante
demanda incidental la suspensión del acto reclamado, siempre les ha permitido considerar la
verosimilitud del derecho alegado en su demanda, comenzando por su probabilidad o factibilidad;
esto siempre ha sido y seguirá siendo así, pues no hay que perder de vista que la certeza absoluta
de los hechos y derechos alegados, solamente se realiza al momento de resolver el fondo del
asunto, o sea, cuando se dicta la sentencia definitiva en el juicio principal. Por lo anterior, podemos
afirmar que, si bien el principio de la ponderación del buen derecho surge en sede constitucional con
motivo de la reforma del 6 de junio de 2011, esa facultad de ponderación o valoración de las pruebas
aportadas por la parte quejosa-agraviada, siempre ha sido una de las principales funciones de los
tribunales en materia de amparo, con motivo del ejercicio de la función jurisdiccional que
históricamente han realizado los jueces federales, por lo que siempre ha existido y continuará
existiendo una relación indisoluble entre los derechos fundamentales de la tutela jurisdiccional y el
debido proceso legal, con la facultad de ponderar o valorar dichas pruebas al momento de promover
el incidente de suspensión del acto reclamado, con el fin de resolver sobre la procedencia o no de
dicho incidente como una medida cautelar dentro del referido juicio de amparo. Sin embargo, esa
obligación de ponderar o valorar las referidas pruebas, se acrecienta con la citada reforma
constitucional, pues como ya lo señalamos en el desarrollo de la investigación, la fracción X del
nuevamente citado artículo 107 de la Constitución Federal, establece que el órgano jurisdiccional
deberá realizar un análisis ponderado de la apariencia del buen derecho y del interés social. O sea,
las palabras, deberá realizar, contienen una orden, conllevan una obligación; mientras que esa
misma obligación está implícita en el segundo párrafo del artículo 17 de la misma Carta Magna,
cuando alude a la obligación de los tribunales para administrar justicia.

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